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TEMA: Que es la educación

GRUPO:

Gema Alexandra Rodríguez Riera

María Elizabeth Saltos Giler

Mirian Liseth Chilán Bailón

RESUMEN

La educación puede definirse como el proceso de socialización de los individuos. Al educarse,


una persona asimila y aprende conocimientos. La educación también implica una
concienciación cultural y conductual, donde las nuevas generaciones adquieren los modos de
ser de generaciones anteriores. El proceso educativo se materializa en una serie de habilidades
y valores, que producen cambios intelectuales, emocionales y sociales en el individuo. De
acuerdo al grado de concienciación alcanzado, estos valores pueden durar toda la vida o sólo
un cierto periodo de tiempo. En el caso de los niños, la educación busca fomentar el proceso
de estructuración del pensamiento y de las formas de expresión. Ayuda en el proceso
madurativo sensorio-motor y estimula la integración y la convivencia grupal. La educación
formal o escolar, por su parte, consiste en la presentación sistemática de ideas, hechos y
técnicas a los estudiantes. Una persona ejerce una influencia ordenada y voluntaria sobre otra,
con la intención de formarle. Así, el sistema escolar es la forma en que una sociedad transmite
y conserva su existencia colectiva entre las nuevas generaciones.

ABSTRACT

Education can be defined as the process of socialization of individuals. When educated, a


person assimilates and learns knowledge. Education also implies a cultural and behavioral
awareness, where new generations acquire the ways of being of previous generations. The
educational process is materialized in a series of skills and values, which produce intellectual,
emotional and social changes in the individual. According to the degree of awareness achieved,
these values can last a lifetime or only a certain period of time. In the case of children,
education seeks to encourage the process of structuring thought and forms of expression. It
helps in the sensory-motor maturational process and stimulates the integration and group
coexistence. Formal or school education, on the other hand, consists in the systematic
presentation of ideas, facts and techniques to students. One person exercises an orderly and
voluntary influence over another, with the intention of training him. Thus, the school system
is the way in which a society transmits and conserves its collective existence among the new
generations.

Introducción

La educación es un fenómeno que nos concierne a todos desde que nacemos. Los primeros
cuidados maternos, las relaciones sociales que se producen en el seno familiar o con los grupos
de amigos, la asistencia a la escuela, etc., son experiencias educativas, entre otras muchas, que
van configurado de alguna forma concreta nuestro modo de ser.

Es por este motivo por el que nos resulta familiar hablar de educación. Incluso, a veces, las
personas creen que entienden de educación, y no dudan en dar su opinión sobre aspectos
relacionados con la misma, apoyándose en sus vivencias como escolares. Pero si nos alejamos
de estas posiciones intuitivas respecto al fenómeno educativo y profundizamos en su verdadero
significado, nos daremos cuenta de su complejidad. Es lo que vamos a hacer en este capítulo,
estudiar el concepto de educación a través del análisis de sus notas características, para percibir
así su verdadera dimensión y sentido.

Identidad conceptual

La educación es un fenómeno que todos conocemos y que hemos vivido porque es


consustancial al desarrollo del sujeto, de tal forma que sin su concurso no podríamos hablar
del ser humano (recuérdese el proceso de humanización visto en el primer capítulo). Por estos
motivos se usa con frecuencia el vocablo educación para otorgar significado a diversos
acontecimientos cotidianos que se relacionan con lo educativo.

No obstante, tal como indican García Carrasco y García del Dujo (1996), Esteve (1983) o
Sarramona (2000), ni su uso, ni el conjunto de conceptos que se relacionan con él, tales como
enseñanza, aprendizaje, condicionamiento, adoctrinamiento, etc., poseen precisión
terminológica, debido a la diversidad de aspectos que conforman el fenómeno educativo. Por
ello, el uso que se hace del término para referirse a las diversas dimensiones del mismo, nos
indica cierta dificultad para delimitar con precisión su significado y su riqueza de acepciones.
García Carrasco (1987) recuerda esta circunstancia aludiendo al hecho de que la educación no
se refiere a una sola actividad, sino a un conjunto diverso de ellas, por lo que su comprensión
será compleja. Una de las vías para esclarecer este asunto, tal y como lo aconsejan Ferrández
y Sarramona (1985), es la de describir las características, o notas esenciales, de las definiciones
que ofrecen del término los estudiosos del tema, tarea no exenta de dificultad, ya que, según
García Carrasco y García del Dujo (1996), hace más de setenta años, Rufino Blanco, en su
Enciclopedia de Pedagogía (1930), identificó hasta 184 definiciones de educación.

Así pues, debido a la complejidad que entraña la comprensión del término "educación", se hace
necesario el empleo de distintas perspectivas de análisis para lograrlo. Nosotros vamos a
utilizar dos enfoques para su estudio. En el primero nos acercaremos a las consideraciones
etimológicas, así como a las manifestaciones intuitivas o legas que surgen espontáneamente
para referirse a la educación. En el segundo lo haremos siguiendo el procedimiento más usual
en los manuales de pedagogía, esto es, analizar las características básicas que aparecen en las
definiciones de educación que han aportado los autores y que harán referencia, según García
Carrasco y García del Dujo (1996), al componente ideal o utópico de lo que se pretende, a la
influencia externa, a la intencionalidad, a la humanidad del fenómeno, a la perspectiva
individual o social, a las relaciones de comunicación, etc. Estas dimensiones las organizaremos
atendiendo a dos ejes, la educación como acción y como efecto, que aportarán orden
comprensivo a los mismos.

Etimología

El vocablo "educación" aparece documentado en obras literarias escritas en castellano no antes


del siglo XVII. Hasta esas fechas, según García Carrasco y García del Dujo (1996), los
términos que se empleaban eran los de "criar" y "crianza", que hacían alusión a "sacar hacia
adelante", "adoctrinar" como sinónimo de "doctrino", y "discipular" para indicar "disciplina"
o "discípulo". Son términos que se relacionan con los cuidados, la protección y la ayuda
material que dedicaban las personas adultas a los individuos en proceso de desarrollo.

El término "educación" tiene un doble origen etimológico, el cual puede ser entendido como
complementario o antinómico, según la perspectiva que se adopte al respecto. Su procedencia
latina se atribuye a los términos educere y educare.
Como el verbo latino educere significa "conducir fuera de", "extraer de dentro hacia fuera",
desde esta posición, la educación se entiende como el desarrollo de las potencialidades del
sujeto basado en la capacidad que tiene para desarrollarse. Más que la reproducción social, este
enfoque plantea la configuración de un sujeto individual y único.

De lo dicho anteriormente se deduce la falta de unanimidad en el empleo del término


"educación" y la diversidad de usos cotidianos, tan variados como la actuación de los padres
con respecto a sus hijos, el comportamiento relacionado con las normas de urbanidad, la
cualidad de la persona que está dotada de cierta sabiduría, etc. Sí que se desprende de este
análisis una conclusión general: la consideración de la educación como algo que es deseable y
que está dotado de valor, al tiempo que se vincula con los procesos de socialización.

Como hemos podido comprobar, la diversidad de matices que se han manejado para hablar de
lo que es la educación nos da una idea de lo difícil que resultará definirla, o lo que es lo mismo,
establecer algunos límites para aprehender su significado. Para abordar esta compleja tarea,
vamos a seguir la estrategia que han utilizado otros estudiosos del tema, que consiste en
delimitar y describir las características más sobresalientes que aparecen en las distintas
definiciones de educación.

La primera se refiere las influencias que recibe el sujeto desde su nacimiento para que se
convierta en persona. A este proceso lo hemos denominado humanización. Las notas que
hemos incluido aquí son: humanidad, perfeccionamiento, fin, e integralidad.

La segunda parte de la consideración de la educación atendiendo a dos elementos básicos de


la misma: el sujeto que lleva a cabo la acción de educar (el educador, el agente o agencias
educativas) y el sujeto en el que se concreta el efecto de dicha acción (el educando). Hemos
dispuesto las notas atendiendo al sujeto que educa: influencia, intencionalidad, actividad,
comunicación y continuidad y al sujeto que se educa: individualización y socialización.

La tercera se interesa por lo que hacen el educador y el educando en situación educativa, es


decir, por la enseñanza y el aprendizaje, respectivamente. Se destacan de la enseñanza la
sistematización y la graduación, mientras que del aprendizaje se estudia el adoctrinamiento, la
manipulación, la instrucción y la formación, con la intención de establecer límites precisos
entre conceptos que son fácilmente confundibles.
El ser humano nace inacabado y la educación, entendida como proceso, lo que pretende es
modificarlo para completarlo y optimizarlo, tomando como referencia un modelo ideal de
persona y de sociedad que le sirve de guía. La educación trata, en definitiva, de hacer a la
persona mejor de lo que en un principio es, en un permanente proceso de perfeccionamiento.
Por lo tanto, la educación es un fenómeno eminentemente humano, al tratarse de una actividad
cuyo destinatario es la propia persona, por encima de lo meramente biológico y ambiental. La
idea de bien se utiliza como sinónimo de perfeccionamiento, al aludir a aquello que
corresponde a la naturaleza humana.

El perfeccionamiento debe atender a todas las características de la persona, aunque hay


posturas que plantean la conveniencia de incidir exclusivamente sobre aquellas que se
consideran específicamente humanas (voluntad, inteligencia, entendimiento, etc.), olvidando
los componentes corporales de la persona, siguiendo la dualidad escolástica.

Para que los fines se consideren como algo deseable, dado que se trata de hacer más valioso al
sujeto, es necesario que se apoyen en los valores y en las normas sociales. Por tanto, los fines
educativos son valores que se han elegido y que se pueden tratar desde una perspectiva
pedagógica, con independencia, como dice Sarramona (1984), de que se consideren como
absolutos o como compromisos sociales.

Una polémica que surge en torno a esta cuestión se centra en la subjetividad que se puede
originar al elegir los valores que determinarán los fines de la educación, pero como afirma
Gervilla Castillo (1987), de lo que no cabe duda es que no se puede educar sin una referencia
explícita a la finalidad.

Hacia lo que se tiende, esto es, la finalidad educativa, tiene que ver con el ser humano. Un ser
humano dotado de todas sus cualidades y dimensiones. Por eso se dice que la educación se
dirige hacia el perfeccionamiento integral de la persona, no debiéndose descuidar ninguna de
sus capacidades integrantes: cognitivas, morales, afectivas, éticas, estéticas, sociales, etc.
Conclusión

La perspectiva restringida se refiere a los procesos educativos que se producen en los contextos
institucionalizados, en los que la voluntariedad, la planificación y la intencionalidad, son
rasgos distintivos. Dado que los futuros profesionales de la educación van a desempeñar en
estas situaciones su labor educadora, quizá convenga resaltar este aspecto, aunque sin olvidar
la existencia y la presencia de la educación informal. La definición restringida de la educación
apoya la idea de intencionalidad, que debe formar parte de la misma.

La educación como proceso de perfeccionamiento implica acción por parte del educador y del
educando. El primero, de una forma premeditada y sistematizada, trata de organizar el contexto
en el que se produce la enseñanza, con la intención de favorecer el proceso perfectivo en los
educandos, que se concretará en el aprendizaje.

Bibliografía

CASARES GARCÍA, P. M., Introducción a las Ciencias de la Educación, Granada, I.C.E,


1990. CASTILLEJO, J. L., "La educación como fenómeno, proceso y resultado", en
CASTILLEJO, J.L.;
VÁZQUEZ, G.; COLOM, A. y SARRAMONA, J., Teoría de la Educación, Madrid, Taurus,
1994, págs. 15-28.
COLOM CAÑELLAS, A. J., Teoría y metateoría de la educación. Un enfoque a la teoría
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ESCÁMEZ SÁNCHEZ, J., "Autorrealización personal, fin fundamental de la educación", en
CASTILLEJO, J.L.; ESCÁMEZ, J. y MARÍN, R., Teoría de la Educación, Salamanca,
Anaya, 1981, págs. 87-98.