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138 Introducción a la Evaluación psicológica 1 La observación 139

prsducidos en el presente o recordar estos mismos eventos ocurridos en el


TABLA 5.1
pasado.
Tipos de observación en Evaluación psicológica
4. La entrecista, como técnica a través de la cual se recogen tanto los autoin-
formes del sujeto como otras informaciones de personas allegadas.
SITUACIONES 5. Técnicas subjetivas, o dispositivos que permiten la calificación o clasificación
Observador segun atributos o descripciones verbales que el sujeto realiza sobre sí mismo,
Natural Xatural
(hecho actual) (hecho pasado)
Artificiales sobre personas, objetos o conceptos o b i n que otros realizan sobre él. .
6. Técnicas proq'ecticas, o procedimientos de recogida de información que
Registro a través de procedimientos mecánicos: espejo unidireccional, registros
No participante magnetofónicos, tideotape, filmación, registros sobre respuestas y/o fisiológi- permiten, a través de materiales o instrucciones estándar, recoger muestras
cas. Apreciación sobre constructos. de la conducta verbal, gráfica o constructiva del sujeto con e1 fin de anaIiza?
el mundo cognitivo y afectivo del sujeto. .
Registro de conductas Utilización de material Tareas estandarizadas.
Observador motoras y fisiológi- registrado en el pasa- Tests de ejecución. Todas estas técnicas entrañan procedimientos más o menos estructurados de
ajeno y cas. do: productos de Tests situacionales. - recogida de información pertinente en Evaluación. Hemos optado por utilizar el
técnico Apreciación sobre cons- conducta. Role-playing. amplio término de tecriicu con el fin de hacer especial énfasis en lo que hemos
tructos.
esbozado en la parte primera, a saber, que en Evaluación psicológica se utilizan -al
Datos recogidos mediante entrevistas. igual que en Psicología básica- multiples procedimientos en el estudio científico
Observadores Escalas de apreciación sobre respuestas motoras. de un sujeto a la hora de formular sobre el hipótesis y/o verificarlas. A pesar de que
allegados Apreciación sobre constructos. son los tests los procedimientos mas conocidos de recogida de informacion, éstos no
Registro de conductas inotoras. forman sino una pequeña parte de entre los dispositivos de investigación, lo cual va
Auto-registro: respues- Autoinformes: respues- Auto-observación
a quedar claro --esperémoslo- a lo largo de esta parte segunda. Ya se ha dicho
tas cognitivas, res- tas cognitivas, res- Auto-informe: funda- que la diferencia en lo fundamental entre los tests y las técnicas de evaluación esta.
puestas motoras, res- puestas motoras, res- mentalmente sobre en que un test es ((un instrumento sistemático y tipificado que permite la compara-
Auto-observación puestas fisiológicas. puestas fisiológicas. experiencia subjetiva. ción-de un sujeto con un grupo normativo>! (Pelechano, 1976, pág. 52). mientras que
Experiencia subjetiva Experiencia subjetiva una técnica de evaluación tan sólo supone dispositivos de recogida de informació?,
sobre las mismas. sobre las mismas.
Escalas de auto-califica- Escalas de auto-clasifi- sin, que necesariamente requiera tipificación de su material o con ella se permitan
ción. cación. comparaciones intersujetos. Vemos pues que, a pesar de que todo procedimiento de ,
recogida de información conlleva observación,,lo obserilado y su elaborución, puede.
Fernandez-Ballesteros. 1980, pág. 143 (reproducido con permiso). ser muy diversa. Asi, hemos dicho que puede observarse la propia conducta en sus.
distintas modalidades o puede ser observada la conducta manifiesta de otro; a s i
como lo observado puede ser tomado en sí mismo, o bien de ello pueden inferirse
como-quién, dónde, a quién o cómo se manipula o interpreta la informacion determinados conceptos o, también, 10 observado en un sujeto puede ser compara-
observada:&é-ase. Férnández-Ballesteros. 1980). d o con lo que presenta un grupo normativo.
A lo largo de toda esta parte segunda vamos a referirnos a las siguientes formas, Pero, por otra parte, también existen diferentes niveles de interpretacicin de lo
de observar: observado. Como dijimos en el capítulo 1, las técnicas de recogida de informacion
-- .
1. Técnicas.de observación propiamente dichas, a través de las cuales se realiza varían en el nivel de inferencia que se efectúe sobre lo registrado. En efecto, existen
una observación intencionada, más o menos sistem5tica.y_estructurada del diferencias básicas en cuanto a .la interpretación de lo observado. En la antigua
comportamiento del sujeto o sujetos en e x p l o r a c i ó ~ .otros
. ~ eventos presen- distinción formulada por Mischel (1968), Wiggins (1971), Sundberg et al. (1973) y
tes,.realizada por parte de observadores expertos. Gqldfried y Kent (1972), cualquier tipo de observación realizada sobre la conducta
2. Ticnicas objetivas, instrumentos y apurutos de amplificación que permiten la de un sujeto puede ser entendida desde perspectivas totalmente diferentes. De un
ob-pación y e1 registro objetivo del comportamiento manifiesto o encu- lado, una conducta observada -por ejemplo, morderse las uñas-- puede ser
bierts_..&-.las sujetos a través de dispositivos mecánjcos o eléctricos que c ~ n s i d e r a d acomo muestra de este tipo de conducta, como correluto de otros-'
amplifican._ tales conductas. comportamientos (por ejemplo. hiperactividad) o bien como expresión de la existen-.
----S

3. T é c n 5 ~ d . eautoinforme por medio de los que el sujeto ha de realizar una cia de un determinado atributo (por ejemplo, <<agresividad>>) o, incluso, de una
completa teoría (por ejemplo, ((introyección de la agresión))). Asi, se asume que
autp-observación de sus comportamientos motores, cognitivos -o fisioI6gicos
140 Introducción a /a Evaluación psicológica 1 La observación 141

ambos tipos de constructos, inaccesibles a la simple observación externa, han de ser parte de eventos que ocurren e n un contexto natural en amplias unidades de tiempa: -
indirectamente estudiados a través de concretas manifestaciones. (véanse, por ejemplo, Medinnus, 1979; Wright, 1960).
-lodas
. estas diferencias
.." sobre el evento observado, asi como su elaboración, Las características fundamentales de este tipo de observación son las siguientes: ';
medición e interpretación, son sustanciales a la hora de hacer referencia a cualquie- 1) no se realiza una previa especificación de las conductas o atributos a observar;
ra de las tecnicas que ahora van a ser tratadas. Sobre ello volveremos más adelante 2) se observa en tiempo real y en forma continua, en muchos casos, sin que la
ya que implican diferencias metodológicas y conceptuales importantes presentes en duración de la sesión sea especificada previamente, y 3) las descripciones se realizan
todo procedimiento de recogida de informacion en Evaluación psicológica (véase sobre.aspectos verbales, no verbales yjo espaciales de la conducta pudiendo ser
Fernández-Ballesteros, 1980, 198 1 b). compaginados éstos con impresiones del observador sobre lo observado,
Hechas estas necesarias precisiones vamos a pasar ahora a tratar las cuestiones
más importantes sobre las técnicas de lo que propiamente se considera observación
sistemática. 2.2. Atributos .
Siguiendo a Anguoa 1 1986, 1990), entendemos por obseraución siste>nática el,
procedimiento encaminado a l a percepción deliberada de una realidad conductual, Los psicólogos del rasgo (y psicodinámicos) han utilizado la o$s_erucióa como-
de forma que mediante su registro, codificación y análisis nos proporcione resulta-- base para la obtención de atributos o construcciones teÓricas..Así, de las asociacio-
dos significativos del sujeto en evaluación. A continuación, vamos a presentar las nes que presentan los datos sobre la conducta manifiesta -verbal, no verbal o
cuestiones más importantes referidas a la observación sistemática que hacen espacial- se infieren determinadas entidades que se supone están siendo expresadas
mención a las unidades utilizadas, las tecnicas de registro más comunes, el mues- por la conducta manifiesta. Así, por ejemplo:
treo, el lugar donde se realiza la observación, las garantías científicas y. finalmente,
presentaremos una guía para la planificación que ha de efectuarse en toda observa- Conducta observada Inferencia Rasgo
ción.
--
Fruncimiento del ceño - - Preocupación
Temblor en las manos - - Nerviosismo
-- - ANSIEDAD
2. Unidades de análisis (¿qué observar?)
Sale de la habitación ---Evita la situación
Como señala Fiske (1978), existen distintas formas de enfocar el concepto de
«unidad» de observacion. De un lado, podemos hacer con ello referencia al objao Las características de este tipo de unidad de análisis son las siguientes: 1) ! l
que se pretende estudiar; es decir, en nuestro caso, una persona, grupo, institución, actividad manifiesta no tiene valor por sí misma, sino que ha de ser elaborada ya
etcétera. Pero, ya se ha dicho, no pretendemos medir a las personas como objetos, que es la expresión de un determinado atributo intrapsíquico; 2) la conversión &
sino a sus manifestaciones cond~ctuales,por lo que el objeto observado sera' un* los datos de conducta puede realizarse durante el transcurso de la observación 0-
evento conductual. En segundo lugar,'tales eventos se producen en un continúo- posteriormente; es decir, puede efectuarse una observación no estructurada y
asistemática y convertirla rqás tarde en una descripción o clasificación en base a-10s
temporal; en este caso nuestra unidad también pudiera referirse a un concreto
segmento de tiempo -más o menos amplio-- del continuo de conducta. Por otra
-..
atributos elegidos, y 3) en la observación de- estas -. -
- . unidadessuele
O . -A . u t i ~ z a r ampti6s
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parte, sobre las unidades de hecho observadas, el observador suele realizar muy inte~valostemporales.
distintas operaciones: descripción, clasificación. transformación inferencia17 todo elfa
es dependiente del marco referencia1 teórico de base. Por último, p u e c i ~ n - . ~ ~
consideradas como unidad de análisis las relaciones habidas entre las actividades de
lais personals y los elementos ambientales (estímulos físicos y sociales).
En este apartado vamos a considerar por ((unidad de observación» aquel Desde una perspectiva conductual se suelen utilizar como unidades de análisis la
conjunto de eventos conductuales que, con distintos grados de molaridad-molecu!a- conducta manifiesta -moto~a, verbal o fisiológicaT definidas bien en término:
ridad, son observados en Evaluación psicológica. simplesbien agrÜpadas en clases o categorías. Como señalan Cone y FosJer (1982),
la dgfinjción de tales.unidades de obseryacjón-varia en u-n. c o p _ G d g molarid3d-
molecularidad, ya que cualquier conducta puede ser descrita en una serie de
2.1. C s n u o del comportamiento aspectos de mayor o menor especificidad. Así, si por ejemplo observamos a un
escolar que presenta conductas «perturbadoras» en clase, podemos registrar éstas
Desde una perspectiva ecológico-naturalista. la observación se realiza sobre según unidades mínimas como «gira el cuerpQ 90" y mas», o bien describir la
todo el continuo de conducta, trat,a@o".deregistrar en forma descriptiva la m a y o unidad de observación en términos más amplios como seria ((volverse en el
142 Introducción a la Evaluación psicológica 1 La observación 143

asiento)). Además, estas conductas más o menos especificadas podrán formar parte Dos tipos fundamentales de observaciones pueden incluirse en este apartado: los
de categorías conductuales como ((levantarse de la silla)), ((tomar pertenencias productos de conducta procedentes de las ejecuciones del sujeto en el pasado,
ajenas)), «juego», etc. - también denominados por los autores «medidas no reactivas»* y los productos de
Las-características fu_ameataies de estas.unida* z i n ~ l ~ s l s ~ slas
o nsiguien- ejecuciones que el sujeto realiza en base a determinadas tareas que el evaluador le
tes: 1) existe una previa *especificación de. la conducta o clases de conducta a presenta.
observar; 2) la formulación de estas unidades de analisis puede ser teórica o Webh Garnpbell, Schwartz y Sechrest (1966) precisaron las siguientes posibilidal
empírica (Weik, 1968). Desde el primer punto de vista, el evaluador selecciona des de datos de observación no reactivos, y que pueden ser considerados como
aquellas conductas objeto de interes por su relevancia en el caso. N q obstante, en- productos de conducta. En primer lugar, las medidas de erosión, las cuales se
ocasiones -fundamentalmente cuando se trata de crear, cara a la investigación, refieren a destrucciones, daños u otros cambios fisicos que existen en el ambiente
códigos estándar de observación- se obtienen las conductas o categorías que han hab"itua1 del sujeto y que se h'an producido como producto de su conducta (por
de ser observadas en base a los múltiples criterios empíricos y obseryaciones previás ejemplo, las marcas sobre el césped por el paso de los habitantes). En segundo
en estudios piloto; 3) la observación de tales unidades permite mínimas inferencias lugar, las medidas de huella son aquellos productos de la conducta del sujeto al
por parte del observador, y 4) por Ultimo, generalmente, se selecciona ngurosa- utilizar objetos o al consu'mirlos (por ejemplo, las botellas consumidas por un
mente los intervalos de tiempo en los que se va a realizar la observación y su alcohólico). Por Último, las me $Idas"+ archiuo, las más interesantes en Evaluación
duración.. de las descritas hasta aquí, son 'aquellas que han' sido registradas en documentos
informes, generalmente en forma escrita. En este último apartado pueden incluirse
datos tan importantes como los procedentes de cuadernos escolares, pinturas o
dibujos, las notas del curriculum académico y otros muchos documentos personales
que, procedentes del pasado, son el resultado de la realización de determinadas
En ocasiones la unidad a observar no está formada, tan sólo, por una/$ actividades realizadas por el sujeto en su vida cotidiana pasada, las cuales pueden
conducta/s previamente descritals sino por la relación funcional entre dos eventos resultar de gran interés en Evaluación psicológica.
que se producen secuencialmente procedentes de dos o mas personas o entre una De otro lado, no cabe duda que en la situación artificial que supone la
persona y una dimensión ambiental. Estas unidades de análisis son fundamental- exploración pueden ser observados productos de la ejecución de determinadas
mente utilizadas por los evaluadores que persiguen la indagación de la2 relaciones tareas que el evaluador pide al sujeto que realice. Así, por ejemplo, redacciones,
funcionales entre eventos (veanse capítulos 1, 27 y 28). Así, por ejemplo, pueifed - -,-1

historietas, juegos, dibujos, rompecabezas, etc. En definitiva, en nuestra opinión, las


interesarnos no sólo las conductas ((desobedientes))de un niño en su hogar, sino la puntuaciones en los clásicos tests de ejecución no serian ni más ni menos que
relación que existe entre esas conductas y otros eventos contingentes a esas productos de conducta recogidos en situaciones artificiales con un material tipifi-
conductas ejecutadas por el padre/madre/hermanos del sujeto. O también, nuestro cado.
interes puede recaer en las relaciones que se mantienen en una pareja, ya que ello es Las caracteristicas de estas unidades de observación son las siguientes: 1) las
nuestro objeto de estudio. observaci6&s'ao reactjvas son excelentes procedimientos tanto de evaluación como
Las características,,de este tipo de unidades de analisis son las siguientes: 1) en e& de valoración de tratamientos, ya que no se ven afectados por La reactividad del
m i m o sentido que las del apartado anterior, existe una especificación previa de,las sujetol 2) laobservación de las ejecucisnes en tiueas.estandar .cpti.miza :1 compara-
conductas o clases de conductas que interesa observar; 2) estas u&dades es&h bilidad de los resultados, y 3) e l mayor problema.de. cstas.un.idades de.anilisiS está
constituidas por influencias recíprocas existentes entre individuos o e n t r 5 u n en que sean utilizadas como expresión de supuestos atributos intrapsíquicos, es
individuo y un grupo o un determinado ambiente, y 3) la obsor?ciÓn deAiherac- decir, sobre los productos de eonducta w suelen realizar-inkrenciacde alto nivel o
ciones suele realizarse en unidades de tiempo previamente establecidg adeaad&9b bien relaciones causdes sobre su origen (Cone y Foster, 1982).
(temporalmente) a estas unidades de observación. *.

2.6. Unidades de medida


2.5. Productos de conducta
Como señalan Johnston y P e n n y p u k r . ( l 9 8 0 ) , no deben confundirse las\
-._ Como se puso de relieve en la introducción a este capitulo, gran parte de la- unidades de observación con la especificación cuantitativa de las mism~is.ya que

, observación en Evaluación- se r& sobre productos._de .conduc&. .Es , d e c ~ ? ~ ~


observa*el.reqltudo de un conjunto de activid~des-!nt_rn?~~_o~~_tefn~s
sujetojs ha,n ya realizado-en situaciones tanto naturales _ como
_*
que eli'los
artificiales.
-...M
.
-----
((las midades de andlisis y las unidades de mghha ~ s t r k$ ~ n a ? a ~ en base a qvg
la existencia de unas permite la designación $e las oiras y, desde luego. no son
144 Introducción a la Evaluación psicológica 1 La observacidn 145

i'' ewv&en&s».(pág. 120). Así, independientemente de observar conductas, interac- de analisis bien definidas. En segundo lugar, la frecuencia suele reflejar, mejor que
/ ciones, atributos, etc., a la hora de dar una versión cuantificada de las mismas,
habremos de proceder a la selección de las unidades de medida que van a ser
1 adoptadas. Partimos de que el fenómeno observado se d a en alguna medida; es
ningún otro parámetro, cambios a través del tiempo. Por último, la frecuencia
expresa el montante total de eventos de un determinado tipo que han sucedido
durante todo el tiempo que ha durado la observación.
i decir, según una cierta cantidad en alguna de las propiedades o dimensiones de la
\-unidad de análisis observada (véase Carreras, 1991).
En definitiva, este punto trata de responder a la pregunta que formulan Sackett Wacion .
et al. (1978): jcuál es la mejor medida para la descripción cuantitativa de la unidad
observada? Esta cuestion debe ser planteada incluso antes de la elección del En ocasiones, la frecuencia puede no ser suficiente o relevante a la hora de
procedimiento o sistema que va a ser utilizado a la hora de recoger las unidades de expresar, en toda su extensión, un determinado evento. El comportamiento humano
observación. se produce en forma temporalmente extensa y, en ocasiones, no es reducible a actos
Hay que dejar constancia inicial de que, en general, el ti~&m_edida~ o--@ discretos. Es decir, frecuentemente no sólo interesa recabar datos sobre la frecuencia
propiedad elegida tendcia. siempre que depende^ de la unidad de observacion, lo de una determinada conducta sino sobre su duración. Así, por ejemplo, con el fin de
cual se pondrá de relieve a continuación. conocer cuan estudioso es un escolar, podemos registrar cuántas veces se dedica al
estudio a la semana, o al día (frecuencia), pero tal vez sea más importante, en base a
nuestro objetivo, conocer la duración de sus períodos de estudio.
Como señalan Cone y Foster (1982), las propiedades temporales de un detenni-
nado evento pueden ser tres: 1) el intervalo entre el comipzo-y. el final -de una
En ocasiones, lo que interesa es la ocurrencia de un evento; es decir, d e t d a d a actividad; 2) el intervko entre la de un estímulo y el
qonstajación d e s i un fenómeno se da o no. Así, por ejemplo, sucede cuando comiemo de una respuesta, y 3) el intervalo entre las manifestaciones sucesivas ''
pretendemos saber si un niño se sienta o no se siinta a una determinada edad. En observadas. La primera de estas posibilidades es la llamada propiamente d
este caso, el todo o nada en la aparición de la unidad de análisis en cuestión no se l s e g u h d a se refiere a la latencia-$ la re2~gSstay la tercera hace m ~ c i ó - nal
relaciona con ningún otro sistema de medida, como, por ejemplo, el tiempo. Ésta es interuak inkr-respuesta. Cada una de estas propiedades temporales puede estar
la dimensión más simple de lo observado. indicada preferentemente .en relación con el tipo de unidad de observación elegido
siempre y cuando el tiempo sea una propiedad importante en su investigación y
cambio.

Fundamentalmente utilizada en el registro de conductas, clases de conducta e -..-


Dimensiones cualitativas
interacciones, la frecuencia hace referencia a la extensión en la cual un determinado
En ocasiones, lo que pueden interesarnos prioritanamente son los aspectos
evento ocurre en una unidad de tiempo. Por ejemplo, el número de veces que un
cualitativos de una determinada unidad de observación. Así, por ejemplo, puede ser
escolar golpea a otro durante la jornada escolar, el número de botellas que un
necesario conocer no sólo la frecuencia con que un escolar estudia o el tiempo total
aIcohólico ingiere al día, el número de desobediencias de un niño seguidas de
que dedica a esta actividad sino cómo ha rendido en el tiempo dedicado al estudio;
atención de la madre. La frecuencia de un evento puede presentarse en números
este aspecto fundamentalmente cualitativo está en relación con la intensidad o
absolutos o según una tasa o porcentaje final. Es decir, podemos decir que una
magnitud con la que el sujeto se esfuerce en esas unidades temporales y en la
persona ha llegado tarde a su oficina 20 veces en un mes o decir que es impuntual el
90 por 100 de los días3. adecuación de las actividades que realice durante los intervalos de tiempo dedicados
al estudio.
Este tipo de propiedad de las unidades de análisis presenta, como señala Kazdin
La medición de la intensidad, magnitud o adecuación de una unidad de
(19811, una serie de características: En primer lugar, la frecuencia o tasa de
aparición de un evento es una &d%a fácil de obtener cuando se trata de unidades observacion puede realizarse de muy distintas formas. Así, la intensidad o magnitud
de la agresión fisica puede estimarse mediante la magnitud del daño infligido al
agredido. Así también, un profesor puede considerar que uno de sus escolares
' A menudo, la frecuencia o tasa de aparición de una unidad de análisis es registrada a través de participe en mayor o menor medida del rasgo «extraversión» o le es más o menos
escalas adverbiales a las cuales se les asignan números (nunca = O, rara vez = 1 , a veces = 2, a aplicable el adjetivo «estudioso>>.En definitiva, como señala Carreras (1991), la
menudo = 3, siempre = 4) con el fin de facilitar a los observadores -generalmente personas allegadas al
sujeto. no expertas- la labor cuando se trata de tener información sobre eventos ya ocurridos.
intensidad es medida mediante _. categorías ordinales !escalas), las cuales evalúan el
g r a d o en el que se m a ~ i f i ~ ~ _ ~ _ n d u c t a .
146 Introducción a la Evaluación psicológica 1 La observación 147

Con la medición de la udecuación de una conducta estamos haciendo referencia de realizarse mediante un plan en el que en un primer momento se efectúa una
a su apropiación social o bien a su grado de funcionalidad, es decir, hasta qué observación escasamente sistematizada, con e1 fin de,estudiar Ia forma de óperati;i-
punto una actividad consigue los objetivos propuestos. Este tipo de propiedad es zar el evento a observar, fundamentalmente cuando no existea.có.digo~jjgifiqado~
frecuentemente medido por medio de los aciertos o errores que el sujeto obtiene al so& el fenómeno objeto de examen. En estos casos, suele comenzarse con una
ejecutar una tarea y. por tanto, son las caracteristicas principales con que son observación no sistemática que permita establecer descripciones precisas de los
valorados los tests de ejecución. En ocasiones el montante de adecuación asignado eventos presentes, así como de las condiciones ambientales ante las que se producen
a una determinada respuesta depende tanto de una dimensión temporal (por que pasarán en un segundo momento a ser observados en forma sistemática.
ejemplo, tiempo empleado en resolver un problema) como cualitativa (por ejemplo, En la misma línea que en el apartado anterior, en el que ordenábamos las
haber resuelto convenientemente la tarea), por lo que pueden, a veces, ser considera- unidades de observación en un continuo de molaridad-molecularidad, cabe ahora
das como dimensiones derivadas o secundarias. gradar los códigos o instrumentos de observación en un continuo de estructuración.
Pero esta forma de considerar las respuestas de un sujeto tan sólo es aplicable No obstante, cualquier c l ~ i ~ ~que c irealicemos
ó ~ en base a esto será, hasta cierto
cuando se trata de observaciones sobre tareas que han de ejecutarse de una manera punto al menos, arbitraria. La que proponemos es la siguiente: 1) r e a r a s narra-
precisa y cuyo producto final es claramente correcto o incorrecto. No obstante, en tiuoc;.2) escalas de apreciación;,3) catálogos de conducta;-4) códiggs. de categorjas;
muchas ocasiones la adecuación ha de ser considerada. como sucede en Evaluación 5) valoración de productos de conducta, y 6) recogida de datos mediante dispositi-
conductual, como un punto intermedio entre un continuo de exceso-deficto en el vos mecánicos.. Veamos con cierto detenimiento cada uno de estos procedimientos
que se sitúa la conducta a examen. La valoración de lo que es excesivo o defectuoso de recogida de datos observacionales.
plantea también distinciones cualitativas difíciles de dirimir, por lo que al estable-
cerlas hay que tener en cuenta lo siguiente: la clase de conducta, las comparaciones
intersujetos, las características del contexto social de referencia, así como la propia
opinión del sujeto en evaluación y de las personas allegadas a él. También esta
dimensión cualitativa es evaluada mediante escalas ordinales previamente construi- Los evaluadores que realizan descripciones sobre lo observado suelen dejar
das y por medio de comparaciones normativas. constancia de sus observaciones mediante registros narrativos o descriptivos.
En resumen, hemos examinado las distintas unidades de observación que Etólogos, psicólogos sociales, ecólogos y fenomenólogos suelen efectuar minucios6s
pueden ser utilizadas en Evaluación: el continuo del comportamiento; los atributos registros narrativos de lo observado. Tales~egistros~ presentan uq formato flexible
inferidos. internos a los agentes de la conducta en base a sus manifestaciones para permitir recoger muy diferentes
' ~.características y modalidades a las actividades
externas; las conductas y clases de conductas manifiestas; las interacciones que se de los sujetos.,
producen entre las actividades del sujeto y el medio ambiente y los productos de En la tabla 5.2 se presenta un buen ejemplo de un registro narrativo. Como en él
conducta derivados dc ejecuciones pasadas o presentes. Asimismo, hemos precisado puede apreciarse, no existe estructuración previa que dirija o articule la recogida de
cuáles son las propiedades de tales unidades de observación a través de las cuáles datos siguiendo un estilo textual. El observador se limita a tqmarnot? escrita u oral
poder realizar una descripción cuantitativa de las mismas. (a través de un magnetófono) de lo que va ocurriendo en la situación de obser-
vación.
3. Técnicas de registro ( j c o n qué observar?)
-ir' 3.. i h - B . * . C .r -* A.. a-? TABLA 5.2
La estructuración del sistema de observación permite la replicabilidad y el Registro narrativo
control de los resultados. Pero, hasta cierto punto. la sistetytizacion de la observa-
ción depende del marco referencia1 teórico del observador. ~valuadoresp a r t i d a r i o s r l René dice repetidamente ((quiero un vaso de leche)).
de enfoques fenomenol<jgicos y psicodinámicos suelen utilizar observaciones muy
poco sistemáticas que permiten la descripción de los sujetos observados en función. 1
1 Se da la vuelta al ver a su madre mientras le pide el vaso de leche.
La madre va al frigorifico.
de una serie de impresiones o atributos de relevancia teórica. Por el contrario. los '; Está a punto de abrir éste cuando se arrepiente.
observadores conductuales y los que desde una perspectiva diferencialista utilizan 1 Se dirige al lugar donde está Pedro.
productos de conducta emplean sistemas estructurados y estándar de observacibn
en forma de códigos de categorías de conducta o de protocolos tipificados de ,,
recogida de datos.
i Se inclina cariñosamente hacia él y le da u n beso en el cuello.
Pedro le responde con una sonrisa, como si estuviera satisfecho de atraer la atención de su
madre.
......................................<
. .... . . . . . . . . . . < . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
De otra parte, el nivel__dee~ructuración puede depender también de la fase en la (en Medinnus. 1979, pig. 1 1 )
que.%. efectúa
.. la observación. Como señala Anguera (198 1, 1990), la observación ha
148 Introducción a la Evaluación psicológica 1 La observación 149

Cone y Foster (1983) citan dos fuentes fundamentales de error que afectan la TABLA 5.3
fiabilidad de estos registros: 1) los observadores pueden utilizar distintas descripcio-
Ejemplos sobre Escalas de ApreciaciQn
nes verbales para una misma conducta o patrón de conductas. v- 2), en base a ello.
puede llegar a categorizarse o a dar distinta significación a los mismos eventos.
Estos tipos de error pueden matizarse en tanto en cuanto los observadores sean INVENTARIO EYBERG DE CONDUCTA EN NINOS PARA PADRES
previamente entrenados en el uso de un mismo lenguaje descriptivo de las posibles Eyberg y Ross (1978)*
actividades que vayan a ocurrir en el campo de observación. ( 10 primeros elementos)
De todas formas, los registros narratiua pueden utilizarse como paso previo
d o m o antes se señaló- a la hora de establecer códigos estructurados tanto de INDICACIONES:Éstas son frases que describen posibles conductas en niños. Por
catálogos de conducta como de sistemas de categorías o de interacciones. por favor ( l ) , rodee el número que describe cuán a menudo la conducta, corrientemente,
último, tales registros pueden ser también útiles cuando las conductas a examen ocurre en este niño, y ( 2 ) rodee además «sí» o «no» indicando si esa conducta es,

-
presentan una bakfrecuencia & aparición y han de ser, por tanto, registradas por
o b ~ o ~ ~ ~ t ~ c ~ ~ , , .
normalmente, un problema para Vd.
¿A su hijo le sucede que...?
Nunca Rara vez A veces A menudo Siempre
----
3.2. Escalas d e apreciación
-* - Pierde tiempo en vestirse ...............
Pierde el tiempo en la comida. ......
2
2
3
3
4
4
5 6
5 6
7
7
Ba2adas en. técnicas escalares (rating scales), las escalas de apreciación, o Tiene malos modos en la mesa...... 2 3 4 5 6 7
....... ,- . 2 3 4 5 6 7
estimación, son utilizadas cuando se 'pretende~aa~uantificaciQn, calyficazn o Rehúsa comer lo que se le pone. ...
--..&. .N 2 3 4 5 6 7
clasificacjón de las actividades de un sujeto según específicas conductas. dimensio- Rehusa hacer lo que se pide. .........
nes o atributos previamente establecidos. Existen distintos tipos de'"escalas<e Tarda en prepararse para ir a la
apreciación, aunque a través de todas ellas'se pretende conocer la opinión de un cama ...............................................
juez con respecto a la intensidad, la frecuencia o la apropiación con que una Da guerra para ir a la cama a su
hora................................................
determinada descripción es aplicable a un sujeto, al cual conoce. Existen muy
No obedece las reglas de la casa ...
variados tipos de escalas de apreciación; así, las escalas de conductas, las escalas Rehúsa obedecer hasta que se le
psiquiátricas, las listas de adjetivos o incluso. podrían ser aquí incluidas, las castiga ............................................
descripciones utiljzadas en la técnica-Q4. En la tabla 5.3 pueden observarse Se rebela cuando se le manda hacer
elementos de una escala de apreciación. algo ................................................
Las c a r a c ~ i s t i c a scomunes a todos estos tipos de escalas son las siguientes: 1 ) e!
sujeto observado;lj'uez conoce previamente al sujeto al que valora. Así,.por ejemplo, * Adaptación experimental: Cátedra de Psicodiagnóstico. Universidad Autónoma de Madrid
una madre informa sobre la conducta hubituul de su hijo en casa a traves de una
escala, enjuiciando que el niño, ((frecuentemente)),((tarda mucho en vestirse)); 3),!3
información que se da sobre el sujeto se produce en forma dlferidu a la observacibn como otras opiniones que personas allegadas o jueces tengan sobre él. También son
asistemática realizada, e incluso casual, a la que él mismo ha sido sometido; 3) las útiles a la hora de tener datos sobre la validacion social de un determinado
descripciones que se utilizan pueden ser de muy variado tipo y dependen del m u r o tratamiento; es decir, cuando se trata de conocer si una intervención psicológica ha
rrferenriul teórico del evaluador así como de los objeri~losque se persiguen en la surtido efectos según los agentes sociales (véase Kazdin, 1977, 1979). No obstante, el
exploración, y 4) por último, conviene señalar que pueden utilizarse muy distin,tu~ riesgo máximo de este tipo de registro observacional es el de que el evaluador se
undudes de unúlisis. Así, pueden emplearse minuciosas descripciones de conducta, contamine con opiniones externas y se provoque un efecto halo que encauce,
así como, también, los descriptores pueden ser simples adjetivos como los que indebidamente, futuras observaciones.
aparecen en la tabla 9.1. Por Último, puede tratarse también de descripciones de
personalidad como las presentadas en la técnica-Q (véase captítulo 9).
Las escalas de apreciación son útiles a la hora de tener una prilnrra apro.wirna- 3.3. Catálogos de conducta
ZC..-.IU. .-.."d .ir- -",_
ciót~cuantificada de la/s conducta,'^ probleinitica/s y adaptativa/s de un sujeto, así
-- Los catálogos de conducta -también ~ ? ~ o ~ ~ j s & $ c. ~o n~ ts _- ~ ~ n
Las dos últimas están especilicamente tratadas cn el capitulo 9 sobre ikcnicas subjetivas set-~ebien eipecificada de ~ o n d ~ ~ ~ s , ~ ~ c ~ j r d ~ ~ P , ~ ~
i n d i c d c i b ~de Aantecehenteso a través
La observación 151
150 Introducción a la Evaluacidn psicológica /

de estos registros se tienen en cuenta conductas, clases de conductas. así como


relaciones funcionales entre éstas y otros eventos ambientales.
D o z s t & s registros más frecuentes observacionales incluibles a q u í ; _ r e g i s t r o s ~ ~ TABLA 5.4
conductas, y las matnces de interacción. Veamos con cierto detenimiento estos dos Registro de conductas*
tipos de instrumentos.

1 MAÑANA TARDE NOCHE


Registros.. de conductas

En$ se agrupan una serie de eventos conductuales bien definidos que. el


evaluador supone son relevantes al caso que se está estudiando,.sin pretender ser
exhaustivo en la observación. La scJección es pues r
se pretende cacnstakar_c_ gu& ocurrencia o frec
conductas @_¡amente especificadas) importantes e
Asi, en este tipo de técnica de observación aparecen unas cuantas conductas
previamente definidas como ((conductas objetivo)) que han sido escogidas y descri-
tas por el evaluador en función del caso específico que se esta explorando. General-
mente este tipo de registros se emplea en diseños de caso Único y son construidos ad
hoc para él.
Tal sistema permite además la indicación situacional. Así, por ejemplo, en la
tabla 5.4 se presenta un ((Registro de conductas)) en el que se han inventariado una
serie de conductas inadecuadas y adecuadas en el hogar junto con las situaciones de
ocurrencia probable. La elección de unas y otras se ha realizado en base a las
informaciones recogidas inicialmente de las entrevistas habidas con las personas
allegadas a un niño de 6 años sobre el que se consultaba por problemas de
adaptación familiar.

Tales procedimientos observacionales están dirigidos. exclusivamente, -1%


constatación de las interacciones que se producen entre el ambiente y la cqndgcms
es decir, de las ~ l a c i o n e sfuncionales antecedente-respuesta o respuesta-consecuente
que,se producen en la interacción de dos o más sujetos humanos. En li'tábla 5.5
presentamos un ejemplo de una matriz de interacción (véase capitdo 26).
En múltiples~ocasionesse requiere no sólo la evaluación de un sujeto, sino la de
las interacciones que se producen entre individuos o entre un individuo y un grupo.
Así, por ejemplo, puede ser necesario el aniílisis de las interacciones que mantiene
una pareja que consulta por problemas familiares o bien las relaciones que se dan
entre un esquizofrénico y su familia. Asi también. es posible que nuestro objetivo
resida en las interacciones sociales que se producen en un determinado ambiente
(por ejemplo, en una institución). Es decir. dos son los objetivas de este tipo de
códigos: 1 ) el de_'?, _jstg$cion.de lgsrkac1,ones funcionales entre y ~ n ~ ~ s d c o n d g c ~ a l s
Y ssconliingencias, y 2) el estudjo de las relaciones interpersonales que se-mazie-
mI" -.--.---
nen en un determinado-grupo
- .
social o ambiente.
. -- .
152 Introducción a la Evaluación psicológ~ca1 La observación 153

- .. . .
TABLA 5.5 y clasificacion de los eventos conductuales y/o contextuales que se pretenden
Matriz de interacción de pareja observar así como articulan y regulan como se ua a llevar? cabo la o ~ s e r v ~ c ~ ó n .
Así, estos procedimientos de observación comportan un largo proceso y sofisticadas
MUJER elaboraciones para su construcción; el evaluador no suele plantearse construir un
Ver balización Verbalización No sistema de categorías para la observación de un solo sujeto (su cliente) Por ello,
positiva negativa respuesta TOTAL nuestro objetivo aquí no es el de suministrar información sobre cómo construir un
I I l I código de categorías (para una revisión, véase Anguerd, 1990, 1991), sino, simple-
Alabanza 1 I I I I mente, describirlos; es decir, existen códigos de categorías de conducta o interac-
ciones que son estándar y están tipificadas y que, por tanto, presentan las garantías
de rigor necesarias para su utilización A título de ejemplo en la tabla 5.6 presenta-
Critica mos un extracto del ((Código estandarizado de observación para la evaluación de
problemas de conducta en niños)) (SOC) de Whaler, House y Stdmbaugh (1976), del
cual existe una tercera generación (SOC-111) en castellano desarrollada por Cerezo
Comentario (1991) En esta tabla se presenta la definición inicial de categorías utilizadas, tanto
neutro comportamentales como estimulares, así como la hoja de registro en la que
aparecen los intervalos temporales de observación En todo caso, la utilización de
este u otro código requiere la consulta del correspondiente manual.
TOTAL
0 (Haynes, 1978, pag. 114)
Resulta imposible referirse a todos los códigos de categorías disponibles, por lo
que el lector interesado deberá consultar los Catálogos de instrumentos de evalua-
ción del ETS (1991); Hersen y Bellack (1988); TEA (1991); MEPSA (1991).
SegiivHaynes fl979), las ue&acl$.de. b s códigos de categorías de conducta son
las siguientes: 1) permite& u~-limitadopsro- amplio p-Úmero. de-actividades a
Haynes (1978) enumera las ~ ~ ~ e s b e k p ~ ~ & r e g ~ ; proveen iafor.pa_op so6b~ecaaductas . ) ~ ' o - ~ g t t ; g a,+complejas;
i ~ t r o : o b s e s r ~"2) ~ip~
1 ) requieren un menor esfuerzo por parte del observador que los códigos de 3) pemitcn la comparahilidad entre sujetos e tnve&yt,gasm4) wplifican el trabajo
categqrjas, ya, q u e m se. tiene que memorizar las i i b i ~ ~ " ~ a t - u i a as ~ ~ ~ ~ i ~ ~ s de observación, ya que el entrenamiento en el código puede servir a más-de un caso
cada categoria y su descripción y las conductas a examen suele?* ser m+ simges; y 5 ) al ser un procedimiento estándar presenta mayoreh garantía científicas
2) suponGn .u. tipo de registro multiuso, a p l i d e a ~ i s t ~ n t a s i t u a c i o nsólo
e
variar las - conductas
^__. -L-k.-
a-examen 3) el número-de categorías de conducta que
genetatmente se incluyen es reducido, y 4) son fundamentalmente aplicabre~'2n'el 3.5. Registro de productos d e conducta
registi; de interacciónes diádicas o triádicas; isi, por ejemplo, son útiles-en el
..
anaisis de las interacciones madre-hijo, marido-mujer, padre-madre-hijo. Los psicólogos diferencialistas han elaborado los más complejos sistemas de
En resumen, las ventajas que este tipo de matrices presentan decrete en la registro y plintuacion sobre productos de conducta. Así, un Sujeto realiza una
medida en la que han de utilizarse muchas categorías de conducta o bien es 1 determinada tarea y el evaluador puntúa sus ejecuciones según unas dimensiones de
necesario tener en cuenta largas cadenas de respuesta que impliquen a más de dos o respuesta (tiempo, aciertos, errores, apropiación, etc). Así, los resultados de cual-
tres personas. quier test de inteligencia o aptitudes pueden ser conceptualizados como el registro
del comportamiento final de un sujeto en una situación estándar, tras su observa-
cien Asimismo, las puntuaciones derivadas de los tests de rendimiento académico
3.4. Códigos o sistemas-de catego~íqs son también un excelente gemplo de este tipo dc registro Las pruebas de sociali~a-
*u.-
-*-
ción, de hdbilidades psicomotoras, de habilidades Iinguísticas, etcbtera, buponen
Los procedimientos observacionales más sofisticado~son los llamados códigos O situaciones artificiales través de las cuales registrar --mediante protocolos en los
sistemas de categorías o esquemas de codificación (Bai<cm?ny,&&$~man1?6; que figuran las unidades de medida o dimensiones (aciertos/errores, duración, etc.)
An%ua+-A991), cuyo ((andamiaje proporciona soporte y cobertura a aquellas previamente establecidas- las muestras de conducta social, psicomotriz y verbal.
conductas que, mediante la correspondiente operación de filtrado, son consideradas Estos ejemplos, que se refieren a observaciones sobre productos de conducta a.
relevantes de acuerdo con los objetivos de la investigación» (Anguera, 1991, pág. registrados en situaciones de l a b o r a t o ~ o ~ $ ~ EEompEmentdrse
n con aquellas-
1 16). En definitiva,ed-0
1 categorías conllevan la enumeración, descripción
----*.-u---* .-..--..,.--.-._ -=_--- ------* . muestras de productos de conducta recogidas en situaciones naturales Así, por
154 Introducción a la Evaluación psicológica 1

TABLA 5.6
Código estandarizado de observación ( S O C ) para la evaluación de problemas de
conducta en ninos (extracto) (Whaler, House y Stambaugh. 1976)*

D E F I N I C IDE
~ NC A T E G O R ~ A S
Cutegoríus dr estímulo
1+ lnstriccci<in posiriru: Ordenes directas o indirectas (fórmulas de cortesia). La orden debe ser
especifica y tener un referente concreto. Debe poder ser cumplida inmediatamente. Sólo puede ser
registrada una orden.
1- La rristruccion se considera neytrtico. ya sea por el contenido (amenazas). tono de voz (gritos) o
por la conducta del que habla (golpear. gestos amenazantes, etc.).
S+ Atencitin sociul positit.~:cualquier intento de contacto fisico con el sujeto, verbalizaciones o
contacto visual que implique aceptación y reconocimiento (sonrisas. etc.).
S- La utencibn social se considera nrgutiiu en razón del tono de voz, contenido o conducta del que
habla.
La atención social puede proceder de adultos (Sa) o niños (Sn).
Cuiegorias de conducta
C Citmplimirnto de una orden especifica dirigida al sujeto.
O Oposicidn: no cumplimiento de reglas o instrucciones de adultos. sean permanentes o temporales.
O - La oposición se considera negatiou por el tono de voz. contenido o conducta del sujeto.
Q Qitejus. lloros. Iloriqueos. protestas audibles, muestras de genio (tirar objetos. rabietas. etc.).
Truhujo
ES Truhujo sostenido en tareas escolares. Otras formas de atención (excepto leer) se consideran AS.
Puede combinarse con iS (discusión academica).
TS Trahajo sostenido en tareas no académicas (ayudar en tareas de la casa, actividades de aseo. etc.).
AS Arencicjn sostenida: el sujeto mira objetos, gente o actividades de modo activo, no autista (NI).
Conduciu sociul
A Aproiiniucirjn social: cualquier contacto fisico o verbal espontáneo iniciado por el sujeto. Si se
prolonga durante más de un intervalo se considera IS. No se computa si el contacto es iniciado
por otro. Puede referirse a adultos (A) o a niños (An).
M El sujeto da órdenes a otro u otros. Puede referirse a adultos (Ma) o a niños (Mn).
IS Interuccitin sociul: interacción del sujeto con otra persona, ya sea adulto (ISa) o niño (ISn). Se
computa junto con una categoria de estimulo ( 1 o S). Si es iniciada por el sujeto se computa AS
en el primer intervalo e IS en los siguientes.
Juego
JS Juego soslrnido con juguetes utilizados de modo apropiado.
Conductos autistus
S Autor.siimulucicin: el sujeto manipula su cuerpo o lleva a cabo movimienios repetitivos (tres o más
veccs de modo idéntico en un intervalo de 10"). Es incompatible con JS, A o IS.
JO Juegos con ohjetos: simple manipulacii'n repetitiva de un objeto en que la manipulación no es
parte de una actividad más compleja (por ejemplo, JS). Se entiende por repetitiva que se de tres o
más veces de identico modo en un iniervalo de 10".
NI No interacción: el sujeto no interactua con otras personas u objetos durante un intervalo
completo de 10". Es compatible con JO. S, O, C y H.
H ftahlar u si mismo: verbalizaciones inteligibles no dirigidas a otras personas.
IN Incompotihle: la respuesta del sujeto no puede incluirse en ninguna de las categorias anterior-
mente señaladas (por ejemplo, comer, beber...).
OBS Obstrucción: el observador no puede registrar la conducta del sujeto por haber perdido el
contacto visual con él. Es incompatible con todas las demis categorias.

Existe una tercera generación española de este Código, el SOC-111 (Cerezo. Whaler et al., 1991).
156 lntroduccion a la Evaluación psicológica 1 La observación 157

ejemplo, la medida de la productividad laboral (a través del numero de piezas Los dispositivos telemétricos coqstan de 3i.n- transductor y un radiotransmisor
realizadas en unidad de tiempo), hábitos sociales, conducta motora, rastros de que lleva el sujet0.y que permite'el registro de determinadas r g s p b e s ~ t & n q i a .
conducta. De todo ello vamos a tratar en las partes tercera y quinta. Ahora tan sólo En el capítulo siguiente, dedicado a las técnicas objetivas. nos detendremos en
conviene recordar que si bien estos productos de conducta pueden convertirse en estos procedimientos.
puntuaciones normativas, de forma que obtengamos la posición relativa en la que el Por otra parte, con vistas a decrementar la reaciividad de los sujetos producida
sujeto se encuentra con referencia a un grupo normativo (infiriendo de ella que por la presencia del observador, se utilizan, cada vez con mayor frecuencia,
posee en mayor o menor medida un determinado atributo), también tales productos procedimientos tales como el magnetófono, el video-tape o los espejos unidireccio-
pueden ser considerados, en términos absolutos, como muestra de lo que ese sujeto nales. Parece que estos dispositivos de registro u obserkación son una excelente
realiza en una tarea concreta. opción para minimizar este sesgo y los datos recogidos por su mediación no difieren
significativamente de lo derivado por el observador presente (Kent, O'Leary, Dietz
y Diament, 1979). mientras que favorecen la naturalidad de la conducta. Razones
3.6. P r o ~ ~ d j ~ ~ ~ e n $ o s - a I t ~ ~ .da
a Sregistro
ic,~s éticas desaconsejan la utilización de tales procedimientos sin la debida autorir.ación
del sujeto observado.
En el intento de convertir la observación en un método de máximas garantías de
rigor científico se ha construido dispositivos automáticos de registro que facilitan la
tarea del observador, descontaminando la observación de los sesgos que ocasionan Ohsercación niediunte-- upurcitos
..,---..m-- .
,
A -&+s.-.

las anotaciones del propio observador así como tratando de paliar los efectos de la
reactividad de los sujetos observados. Tales pr~cedimientospueden dividirse en tres La conducta también puede ser registrada a través de procedimientos mecáni-
grandes grupos: 1) medios tes!~os re~io~uxilja~es ~ela.bs&~aB&&~tos cos, eléctricos o electronicos de forma que el observador humano es sust~tuido,casi
totalmente, por un aparato. .
de registro a distancia quc dccrcmeritag la reactividad de les suJetos observado;, y
3) tecnicas de gmpliacióq de la7respuesta,queperm-iten su- m$dicion. Tanto tos registros psicofisiológicos como los dispositivos de registro de conduc-
ta motora y los aparatos de medida de productos de conducta suponen técnicas
objetivas de registro. En definitiva, todos estos procedimientos amplifican las
respuestas fisiológicas, esqueléticas, motoras o cognitivas y permiten su registro. Su
importancia requiere dedicar a ellos el siguiente capítulo.
Tres son los sistemas automáticos de registro de m i s extendida utilización Hasta aquí, los más importantes procedimientos de registro observacional; por
(véase- h g u e r a , 1981): lo que se refiere a concretos instrumentos o técnicas, dado el carácter introductorio
- El~,Duta!rljtq 900. de este manual, el lector interesado debera consultar los Catálogos sobre observa-
ción sistemática disponibles (ETS, 199 1, Her\en y Bellack, 1988; MEPSA. 1991,
-- El_S!!te~lu {SSR).
TEA, 1991 ).
- El Si~tenuide puntiiucidn de observczt ión cot~ductuul(BOSS) Para terminar este a p a r t ~ d oparece
, conveniente resaltar que a la &t& cjeg~r-
Todos ellos permiten reustrar automáticamente eventos de conducta, a través und t e c w a dc reystro observacronal ha de tenerse en cuental-g~iguiente:.
d e o e g o r i a s previamente establecidas que pueden ser almacenadai'en uria cqGpu- -- La cornplejidud
- - y cspeci/icidud del proble-ma a examen. Cuanto más compleja
t a d o pudiendo
~ obtenerse resultadps en cuanto a la ocurrencia, d6raFiÓn; frecuen-
cia, %secuencia, simultaneidaLetc,dc. las conductas a examen. La vei&$e_tares deberi tener la técnica de observación seleccjo_nada
--I.-_
y menos especificada sea la u-nidad a observar-menos estructuración inicial
procedimientos es la __nigiizir, o m o es lógico, algunos de los sesgos p r o c e x - un mayor grado de planificaci& por parte "delcvii1uadori'-- - .-.- '
--- y,..-.por tanf'o.' se exigirá
"

tadeldwervador que ha sido debidamente entrena30 en su manejo incrementando


" - .--*e-
laexact.itud de b observado.
? - - En el caso-de tratarse d e 7 e ~ x n ~ ~ _ h ~ ~ L ~ i & ~con_v!ene ~ ~ n ~
utili<arc?t&!og~sde "'
conducta
__U . ..
construidos
. - . - e .
al
.
h W I L U - 3 .
efecto.
- Cuando el problema, se , d e h a _ p ~ ~ r h ~ r i u n e ~i ~&~ e ~, u c t i r o Jpareja, de de
f a d i a ) d e b e x h JGL--.tcrqc$iQn.
- Cuando se trata de examinar c~omplejg?c~ro_h!e~u(lsA
*. ,
b!en<especificados, sobre
En los últimos años y con el fin de maximizar la validez externa de los datos 10s -,~Pdigas_de.- , . . , en h ~ y ata u presentes
obtenidos en el laboratorio, han sido elaborados procedimientos de telemetría que todas-las m ~ n i f e s t a c i ~ e ~ , L i e L . w , . _ c i c b a assr
n elegidas estas técnicas
a& coms cieLu.candyg- prioritariameiite.
158 Introducción a la Evaluación psicológica 1 La observación 159
,\ p/;,'\ \
'u
- Siempre que sea posible, deberán ser u t i i i z a d o s - d ~ ~ ü ~ ~ c a r r t o t u Ú r i c ~ s , Cuando un evaluador decide utilizar la observación y no es factible u operativo
o b j e & ~ sy)u ocultos de registro, salvaguardando las cue~st~oqes éticas antes realizar registros continuos, ha d ~ t a m a A ~ c i s d 9 n e ~ j m p o t a nque
t e s "imp1-a.n el
mencionadas. tiempa de la.observación5. qsi, debe plantearse:
En una primera aproximación al caso, amén de cuando no sean posibles 1. Durante cuanto _ t i g r n ~ g*se-ua a palongar la.obsc~vación. Por..ytmplo,
otros tipos de observación, deben utilizarse escalas de apreciación cumpli- durante un día, o una semana, o un mes, etc.
mentadas por personas allegadas al sujeto.
2. C o n yt!Sjrecuencigya a ~bservarse.Por ejemplo, durante una hora diaria o
durante x períodos de 15 minutos diarios.
3. En qui mumuos se-vana iaic~arg terminar las periodos de observación y s i
4. Muestreo (jcuándo éstos van a ser constaatesa la largo de los períodos de observacián.a.\r;in a
. -' y10 a quién observar))
"
variar encada urtidact-de obscxmciím, Por ejemplo, si cada día de observa-
Los eventos conductuales ocurren en un tiempo y una situación determinados, ci@nse va a elegir un período constante, observando de 10 a 10,30 h de la
de ahi que una de las tareas que ha de emprender el observador sea establecer no mañana o si se va a variar éste, observando el primer día de 10 a 10,30, el
sólo qui observar sino cuándo y como ha de hacerlo. Además, los agentes de esos segundo de 10,30 a 11, y así sucesivamente según una r a ~ ó nfija o variable.
eventos pueden ser más de uno, por lo que, en esos casos deberemos planificar a 4. Si se van a utilizar intervalos de tiempo para la observación y el registro
quién observar. Lo que tratamos con todo ello es de obtener muestras significativas y dividiendo así los periodns &-observación. !sí, por ejemplo, se va a
representativas de los eventos observados, según las unidades de medida (ocurren- observar durante 10 segundos y se va a registrar lo observado durante los 5
cia, frecuencia, duración, etc.) previamente seleccionadas. segundos siguientes.
Hemos dicho que los registros narrativos recogen el continuo de la conducta tal 5. Si se pretende tener constancia de lo que ocurre en distintas situc~ciones,
-*-*---.

y como se produce en su ambiente natural. En estos casos, el observador registra habrá que decidir en c u a e s de ella/s se va a realizar la observacion; $si&
todo lo que es capaz de observar, de lo que ocurre, en tiempo real. Tales registros, aspectos ~ i t u a c i o n a l ~
des la observación se entremezclan con los temporales.
con presentar una serie de ventajas ya comentadas, resultan en muchas ocasiones Por ejemplo, puede desearse conocer las desobediencias de un ñIñCt;Unl a
inviables. casa, en el aula, en el recreo, etc.
Por otra parte, en los registros de eventos tan sólo se tienen en cuenta si la/s 6. Por último, si se trata de observar a un sujet
conducta/s a examen previamente especificada/s ocurre/n, o no, en un periodo de narse a qué sujeto y en qué momento el obs
tiempo establecido de antemano. Estos registros tienen una serie de inconvenientes. objeto de estudio. .Por ejemplo, en un grupo de escolares sentados en sus
En primer lugar, no puede tenerse constancia del exacto momento en el que la pupitres se elegirá para observar a uno de cada 5 niños siguiendo el orden
conducta se da, y ello influye en la dificultad de determinar la fiabilidad interjueces. de fila, y éstos serán observados en intervalos temporales correlativos.
En segundo lugar, estos registros resultan inviables cuando la/s conductals a
examen presentaln una alta frecuencia. Por ultimo, cuando lo que ha de ser Todas estas decisiones implican diferentes tipos de muestreo clasificables e?
observado presenta muy baja frecuencia existe el riesgo contrario, que el observador .
cuatro tipos fundamentales: 1) muestre0 de. tjekPo; 2) muestre0
.-S--

disminuya su atención (véanse Cone y Foster, 1982; Nay, 1979). 3) m


En efecto, de un lado, es prácticamente insostenible para un observador humano
prolongar una observación atenta durante períodos extensos de tiempo, y esto por
la fatiga que ello acarrea. De otro lado, la privacidad de ciertos eventos impide el 4.1. Muestreo de tit_
seguimiento temporalmente extenso del continuo del comportamiento. Pero esto no . * A

es todo, en ocasiones el objetivo de la observación se centra en actividades


realizadas por un grupo de sujetos, resultando mis difícil aún recoger las activida- Cualquiera que sea el tipo,de o&,rvación habri de decidirse dur-nte c.uÚ;to
des de todos los sujetos presentes a los que se desea observar. Por Último, la t w a-*rvarse, ~~on~~<frec-ec~~c~*~ e!i-& momentos. Estas tres decisiones
observación conlleva costes importantes, por cuanto limitar el tiempo de observa- suelen adoptarse segun criterios racionales, en f u ~ ~ ; $ n_be !o_sv objetivos -de 13
o$s~yación.Así, para adoptar decisiones al respecto habri de tenerse en cuenta lo
ción repercute de inmediato en la disminución de tales costes.
Todas estas limitaciones y dificultades de la observacion continua han llevado a
-.
la necesidad de utilizar procedimientos de muestreo. Como hemos dicho, el ob&ji?p
de tales procedimientos es el de obtener rnuestrus representati~üs de 14s ~ U o s Además de tener que decidir qué eventos van a ser obbervados y a travis de qui dimensiones
o b i e ( & J e A , Yeamos la cuestión (véase también Quera. 1991). conductuales (frecuencia. adccuacion. duracion. etc.).
160 /ntroduccidn a /a Evaluación psicológica 1 La observación 161

siguiente: el tipo de eventos a registrar, su complejidad y numero, la frecuencia y Powell, Martindale y Kulp (1975) han estabtecido tres estrategias a la hora de
duración con que se supone ocurren y el tipo de unidad de medida o dimensiones realizar-muestreos de intervalafl de intervalo totai, de intervalo parcial y momentá-
de la/s respuesta/s elegidals. d k m u e s t r e a r un interualo.~otalimplica que la conducta no se registra si no se
Hemos de tener en cuenta que los eventos finalmente observados en un sujeto, produce un el total del intervalo fijado.-Por lo que se r e f ~ r eal registro en intervalo
en los períodos de tiempo establecidos, se supone van a ser representativos de lo par~ial,el observ.ador debe anotar toda conducta que ocurre en. uno f~accióndel
que le ocurre a ese sujeto durante el tiempo total en el que se realiza la observación. int&de observación. Por Último, a! utihzar muestras momentáneas quiere decir
En el caso de que no tengamos suficientes datos para fijar tentativamente la que tan sólo se registran conductas que aparecen en un momento predeterminad?
duración y frecuencia de la observación, es aconsejable realizar unos períodos de del-intervalo de observación (al-comieazo o al final del mismo).
pre-observación asistemática que nos permitan recoger datos para llegar a la Existen procedimientos mecánicos que auxilian en la observación de intervalos;
delimitación, con conocimiento de causa, de los periodos de observación y la desde un reloj provisto de un avisador programable en intervalos regulares, a
extensión en la que se va a realizar ésta. En todo caso, como señala Haynes (1978), complicados dispositivos electrónicos. La mayor parte de estos dispositivos pertur-
hay que partir del supuesto de que la relación entre el total de la observacion ba, por su sonido audible, no sólo a los observadores sino también a los sujetos
efectuada y la información obtenida es una función positivamente decreciente. observados. Por esta razón, aconsejamos la utilización de un magnetófono provisto
Así, por ejemplo, si nos consultan sobre un niño de 7 años, J. M., que presen- de auricular que avise al observador, discretamente, de los períodos de observación
ta muy diversas y frecuentes conductas perturbadoras en la clase, podemos deci- y de registro. Al utilizar este dispositivo y con el fin de corhprobar la fiabilidad
dir observarle durante dos semanas. En segundo lugar, y en base a que la maestra interjueces debe utilizarse bien un aparato que permita dos auriculares bien dos que
no es capaz de diferenciar si tales conductas se incrementan o decrecen en distintos permitan una simultaneidad perfecta en la emisión.
periodos de tiempo, podemos tomar la decisión de observar al niño durante dos Existen múltiples estudios (véase por ejemplo, Quera, 1991) en los que se discute
períodos diarios de 20 minutos. En tercer lugar, debemos decidir si esos intervalos y aporta evidencia empírica sobre las distintas alternativas sobre el muestreo del
van a distribuirse aleatoriamente o con cierta regularidad; decidimos observar al tiempo. Como señalan Johnston y Pennypacker (1980), no existen prescripciones o
comienzo de cada hora alternando los períodos mañana y tarde y variando fórmulas a la hora de fijar el tiempo de observación, «la decisión de cuán frecuente
sistemáticamente, cada día, el momento de la observación. Así, el primer día o durante cuánto tiempo ha de observarse debe ser tomada sólo por estrategias
observaremos de 10 a 10,20 h y de 3 a 3,20 h, el segundo día de 1 1 a 11,20 h y de 4 a racionales y no por reglas de procedimiento)) (pág. 151). Ha de tenerse en cuenta
4,20 h, y así sucesivamente plegándonos al horario escolar y retornando cuantas que cuanto más tiempo se observe más posibilidades existen de tener observación
veces fueran necesarias a los períodos iniciales de observación en función de la generalizable, no obstante este ideal habrá de ser compatible con el incremento de
extensión en la que se realiza ésta. Todo ello se plantea con el fin de obtener costo que un mayor tiempo de observación lleva consigo.
muestras de conducta a todo lo largo de la jornada escolar. En base a otros Tratando de hacer una brevísima y simplista síntesis que oriente al alumno, a un
objetivos podrían seleccionarse otros horarios de observación. nivel elemental, podemos resumir lo siguiente: 1) La duracion de la observación
Hasta aqui, nos hemos referido a los períodos de observación, pero, en ocasio- deberá ser inversamente proporcional ala frecuencia del evento observado. 2) u n í #
nes, estos períodos son divididos en dos intervalos de tiempo; durante el primero el extensión de 1 2 semanas de observación parece ser adecuada en el caso de que-
evaluador observa los eventos objeto de estudio y, en el segundo, los registra. &. los evento: objeto de estudio sean de media ocurrencia. 3) Por lo que se refiere a lo5
utilizar este muestreo del tiempo deberemos tener en cuenta que deberán existir dos períodos de-observación, é s t ~ sdeben depender no sólf del tipo de eventos ii
intervalos diferentes, uno de ohservaci6n y otro de registro. bsimismo, en ocassnes, registrar, sino también de la complejidad del instrumento"-de regisfro' ~ t i l i z a d o . ~
cuando los períodos de observación son especialmente largos, puede establecerse Parece que con~instrumentosen los que figuren de 20 a 30 categorías pueden
intervalos de descanso., En definitiva, habremos de programar una secuencía que obtenerse datos fiables y válidos con tres o cuatro sesiones diarias de 10 a 30
pudiera ser como sigue: minutos de duración (Haynes, 1978).4) En relación con la utilización de intervalos
de ~bservacióny registro, con muestras de intervalo parciaí*éStos no debén exceder
Observación 1 Registro 1 Observación 2 Registro l.. Observación n Registro 11 de 10 segundos de observación. .Con estrategias de intervalo total, un tiempo de 5
10" 5" 1 0 5" 10" 5"
Comienzo Fin segundos puede considerarse adecuado.'lon respecto a las muestras momentáneas,
10 h 10.20 h los tiempos de observación pueden ser mucho mayores, hasta llegar a un minuto
(Powell, Martindale, Kulp, Martindale y Bauman, 1977). Green et al. (1982) han
En un período de observación de 20 minutos y con períodos de 10 segundos de llegado a establecer empíricamente que esta ultima estrategia permite re,co=~
observación y 5 segundos de registro contabilizaremos 80 intervalos de observa- muestras de mayor representaLi~ldadJhprovoca menores errores por parte & los
ción-registro. Lo registrado, en el total de períodos de observación, sera generaliza- obserwrdom que el procedimiento de intervalo total y parcial.
do al total del tiempo observado.
162 Inrroducción a la Evaluación psicológica / La observación 163

4.2. h 4 4 t r e a de situaciones. dificultades que obviamente se producen en estos casos hacen aconsejable y
preferible utilizar muestreo de intervalos y de sujetos simultáneamente.
Con el fin de comprobar la generalidad de las conductas objeto de estudio o su Cuatro son las posibilidades propuestas por los autores Lvkanse Agguera- 1981;
especificidad y, en definitiva, comprobar el universo de generalización de las Haynes, 1978):
situaciones, en ocasiones, han de utilizarse procedimientos de muestreo de situacio-
l. Selección focalizada de individuos.*Es decir, e l ~ c f , o ~ _ & ~ , & , , s u ~ o ~ g
nes. Esto o ~ t t f u n & m e a t & w a k ~ u a ~ dsew4 ~ p ~ e ' - - d & P d & J I D a , ~ s ~ ~ t i v a
observar al azar.0 en forma aleatoria estratificada ien función de su sexo,
conductu41Ta que el c o m g o r t a r p i w varía enfuncihLdela-estimias a t e ~ 1 i o f ~ y
edad, o cualquier otro criterio conductual) O_e~!a<ión de los sujetos
de sus.prap~edades funcionales. P q o tam$lén, &de otras perspectivas,,será
elegidos en función de los intervalos establecidos. Asi, por eiemplo, ersbjeto
tarn$réa,utd.~~mpcoharea qué medida determinados comportamientos son estables
número uno será observado en el primer intervalo, el dos en el segundo, y
a través de distintas situaciones o, por el contrario, dependientes de ellas. así sucesivamente.
Vamos a suponer que en el caso propuesto en el capítulo 2 las conductas
desajustadas que presenta J M. no se limitan a aparecer en la situación escolar (el 2. Selección de intervalos de observación en función del número de s u i e t o ~ a
aula), sino que también presenta conductas perturbadoras en la casa, en situaciones observar (esto puede hacerse tanto en el caso de que no sea necesario
de recreo, y en el comedor escolar. Perece que en este caso las conductas problema, muestrear, por tratarse de pocos sujetos, como en el caso de que se haya
por las que se consulta, se extienden a muy distintas situaciones En este caso, se realizado tal operación) proadendose entonces por rotaciSn, asignando
trataría de obtener muestras de tales conductas que fueran representativas no sólo cada internalo a cada uno d e los su~etosde observacinn.
de tales eventos objeto de estudio sino también de lo que ocurre en las situaciones 3 E l e g i ~ , ~ ~ ~ ~de @ q - fija o variable ordenando asi a los sujetos Que
r ~sazón
donde estos se producen. En el caso de observar a J M. tan sólo en el colegio no seran abservjidos tantas veces como sea posible en funclán del niirnao de
podremos obtener datos de las condiciones que mantienen y controlan tales intervalos y del periodo total de observación. A&, por ejemplo, se observa al
conductas en otras situaciones, ni tampoco con qué intensidad, duración o frecuen- sujeto 1, 5. 10, 15, 20, 25, 30. 35, . .n, en los intervalos 1, 2, 3, ...n.
cia se presentan éstas diferencialmente y, por tanto, no podríamos realizar las 4. Rotar el criterio+de~elecu6inde los sujetos a observab &.founa_q\re despuis
orientaciones o tratamientos pertinentes En este caso, deberemos establecer un del petíodo de observación se haya' recogido infounación- de todos Los
listado de todas las situaciones posibles, muestreando éstas -además del tiempo- sujetos. Asi, por ejemplo, en la primera ronda pueden ser observados los
con el fin de obtener muestras de conducta representativas de todas ellas. sujetos pares y en la segunda ronda los impares y así sucesivamente.
Todas estas decisiones tomadas con el objetivo de evaluar a un sujeto son
Todas estas posibilidades de muestreo de sujetos son aplicables tanto si se
también necesarias en otros múltiples casos. Así, puede resultar de interés el análisis
pretende observar conductas de sujetos como si las unidades de observación son
de las relaciones ambiente-conducta. Así, Fernández-Ballesteros et al. (1982) mues-
interacciones entre parejas de sujetos.
trearon todos los ambientes de una residencia de ancianos en base a los objetivos
En resumen, será necesario muestrear los sujetos en tanto en cuanto se desee
funcionales de los locales (salas de recreo, corredores, comedores, etc.) y su
localización espacial con el fin de obtener la frecuencia de conductas pasivas, activas observar a un menor número del total de individuos de los que se quiera teneF
e interactivas que sus habitantes mostraban en cada ambiente-tipo. inf&ión. El evaluador deberá tratar de reali~arun muestreo s u b e n t e con el fin,
En definitiva, el muestreo de situaciones ha de 'realizarse en función de los de poder garantizar la generalización de los resultados procedentes de los sujdos
objetivos de la investigación de que se trate y, por tanto, en base a criterios obsqrv+os al conjunto de sujetos que componen la población objeta de interés.
racionales.
5. Lugar de la observación ([dánde observar?)
En líneas generales, cuando se habla de observación sistemática se e s t i h a c i e g o
referencia a aquella que se produce en la situación natural. No cabe duda que el
obJ,to prioritario del método observacional es el de recoger datos sobre la conducta
Supongamos que nuestro objetivo de observación no está relacionado con las conducta en el lugar habitual donde ésta ocurre (Fernitndez-Ballesteros, en prensa).
actividades de un solo sujeto ( o sus interacciones) sino de un grupo de individuos. No obstante, la observación natural resulta en ocasiones imposible (por razones que
Evidentemente, el muestreo de los sujetos estará en intima rehci0.n con,&s luego veremos); en estos casos, en lugar de renunciar a la misma, puede optarse por
re&qa% tipos-& mue~treo.~Así, será difícilmente compatible utilizar el registro de utilizar técnicas observacionales (muchas veces pueden ser incluso las mismas) en
eventos cuando se trata de observar a m i s de dos sujetos a no ser que el número de situaciones controladas de laboratorio.
conductas a observar sea muy escaso y permita dedicar atención a todos los sujetos Conviene resaltar de entrada que existe un conriiluo de nurrtrctlidud (Cairns, 1979)
presentes y anotar si las conductas o interacciones a examen se dan o no. Las en el que podría situarse cualquier tipo de observación, por lo cual resulta hasta
164 Introducción a la Evaluación psicológica 1 La observación 165

cierto punto artificial establecer una clasificación dicotómica natural-artificial (véase familiares es aplicable también en ámbitos escolares. Una tercera generación para la
capítulo 28). Como señala Nay (1979), la ((verdadera)) o e e a c i ó n natural, cgrnso- observación de familias ha sido publicada en España (Cerezo, 1991).
nante con el con~epto-~ft~* mbjsida, sería-atp&Yen-qnc et &meno El segundo ambiente natural frecuentemente utilizado en Evaluación psicológica
observada ocurriexa en el contexto naturalsin que &observador estuirfera prhente. es el e ~ c o l a rEafa
. él; se han creado dispositivos de observación a la hÓ;a de recoger
Y es que la o b s e r v a u ó ~e n a&ide-&~r~iek~r-besdeefn-.G-lt datos sobre las actividades de escolares, maestros, así como de las interacciones de
que el observador -se, iatr~due~. - c o ~ . c a n o c i r i s w n t ~ ~ ~ = p mQe-
p elas sujetos ambos grupos de sujetos. Un buen ejemplo de este tipo de instrumentos es el que
observados- en el c o n t e ñ ~ o . d e - h e ~ ~ & , prbduciende-rtante fumte de presentamos también en la tabla 5.6. Es el código de observación de Whaler et al.
error la reactividad, presente en casi todo tipo de observación, si eliminamos las (1976), en el que se incluye una serie de categorías de conducta perturbadoras e
llamadas ((medidas no reactivas)) a las que nos hemos referido en distintas ocasio- interactivas del buen funcionamiento escolar y del que existen amplias pruebas
nes. A pesar de todos estos problemas que impiden conceptualizar inequívocamente sobre su valor (véase Kent y Foster, 1977, y versión castellana del mismo).
((10 natural)), en este apartado va a seguirse la clásica distinción entre la observación Determinados contextos iristirucionales han recabado también el interés de los
en situaciones naturales y artificiales. evaluadores. Así, hatr3ido"cfe~a~t~actos'~p1ocedimientos de observacion para ser
aplicados en instituciones psiquiátricas, pabellones hospitalarios del más variado
tipo, centros de cuidados especiales (de retraso mental, autismo, etc.), prisiones,
5.1. Observación en situaciones naturales Y campamentos, residencias de ancianos, etc. (véase, por ejemplo, el ((Sistema de
'4. - e

Evaluación de Residencias de Ancianos, SERA)); Fernandez-Ballesteros, Iza1 y


Como se sabe, en Psicología se ha criticado ampliamente las posibilidades de otros, en prensa; capítulo 28).
generalización de los datos procedentes del laboratorio propios de la Psicología Por último, restaurantes, supermercados, jardines, despachos profesionales,
experimental. No vamos a extendernos en ello, por cuanto corresponde a otras etcétera, han constituido ámbitos comunitarios para los que se han construido
disciplinas metodológicas. Sí conviene recordar que hoy en día se está haciendo procedimientos, más o menSsbfi$ticadm, de- observación sistemática (véanse
especial hincapié en la validez ecológica de los hallazgos psicológicos, por lo cual Haynes y Wilson. 1979; Fernández-Ballesteros, 1987).
prima la validez externa (generalización de resultados) sobre la interna (control t o m ó va hemos dich6. todos estos contextos de observación natural llevan
experimental). Todo esto es importante por cuanto justifica la importancia que en
los últimos años está teniendo la observación en situaciones naturales en Evalua-
a
1
consigo una serie de sesgos que serán comentados en el siguiente apartado. Pero no
sólo problemas metodológicos pueden desaconsejar el uso de la observacion natural
ción psicológica (véase Fernández-Ballesteros, en prensa). sino sus posibilidades de aplicabilidad en la práctica. En efecto, en múltiples
La observación natural puede definirse como aquella que se realiza en e ocasiones resulta muy dificib recoger observaciones en los ámbitos natura*~, y el15
ambiente ordinario en el que se desenvuelve d $ujet@sin qnc se ~ r o d t u c an i b;j por varias razones. En primer lugar, porque los sujetos implicados pueden negar&
tipo cie mpdiací6n cid evaluador en prwocor ~rrrrruvitiaiiesobjeto cie estudio.Así.
cualquier 'manipulación «querida» por el observador que ocurre en la situación de
observación debería ser considerada como una intromisión por parte de éste, por lo
ser observados en su vida real o bien pueden existir inconvenientes para que el .
psicólogo se desplace al ámbito natural correspondiente. En segundo lugar, el costo
de la observación natural es extremadamente alto; recuérdese lo dicho en arden af
_
que la observacion sería ya «artificial». número de horas invertidas en sesiones de observación y el número de observadores
Haynes y Wilson (1979) se refieren a los contextos pqturales en los que más necesarios con el fin de obtener datos con mínimas garantías de estabilidad y
frecuentemente se utiliza la observación. Así, para situaciones fumiliures se h a objetividad. A estas cuestiones se ha referido Nelson (1983) al hablar de las
creado los más variados procedimientos de observacion sistemática. Así, se-han «desilusiones» de los evaluadores conductuales sobre la observación en situación
evaluado conductas maternas o/y paternas (enseñanza en los hábitos de higiene u natural como método básico de ese modelo. Así, la O ~ ~ . Y ~ nqtyral C ~ Q &parece; ser
otras conductas adaptativas, conductas de cuidado, afectivas, etc.), manifestaciones más aconsejable bien cuando puede ser realizada por personas allegadas al sujeto
adecuadas o inadecuadas en los hijos (conductas agresivas, de desobediencia, (decrementandose entonces la objetividad) o bien cuando-el evaluadór forma' parte-
relacionadas con trastornos, etc.) e interacciones padre/s-hijo/s. De entre todos ellos de1 medio n-atural, como suele ocurrir en situaciones escolares, institucionales y
conviene destacar dos códigoer observacionales. El primero de ellos, el ((Sistema comunitarias.
Codific+bn de ~ o n d u c b(@ehavior Codiny System B C S ) de PatterSbtTtT Por último, el evaluador también puede recoger en el ambiente natural rusrros
(1fl5). Este C b b g o da cuanta de una serie de interacciones de este tipo (categoriza- de conducta (diarios, cartas, etc.), lo cual no,, s a e l r ~~p e c i a l e scostes Ten
das) que o c u r ~ ~ f r e c u e n t e m e n en
t e la familia, siendo un instrumento ejemplar por tiempo y energja) ya que tales productos syelen ser facilitados bien por el propio
cuanto presenta toda serie cie- garantias científicas Ivéanse Patterson, 1977; Reid, sujeto bien por personas allegadas a él, o incluso (Gmo ya explicamos cuando
1977). Asimismo, el ((Código estandarizado de observación)) (SOC) de Whaler, tratamos de este tipo de unidades de análisis) son independientes de la voluntad del
House y Stambaugh (1976) además de posibilitar la observación en situaciones sujeto o sujetos implicados en la observación.
166 lntroducción a la Evaluación psicológica / La observación 167

5.2. C&.ervación en situaciones artificiale~ cia, significativamente, entre grupos de sujetos (madres-hijos) normales y con
trastornos de conducta.
Cuando no es posible (por las razones más arriba mencionadas) re&+ $ Por otra parte, han sido creados otros tipos de tests situacionales mas sencillos;
ob - i , e k -is ~ a t e m l e s podemos
, replicar artificiaimeate.ta&&btos en ellos se muestra al sujeto en exploración determinados estímulos ante los que se
- c o n g m t e aqueilos seleccionados como objetos d e e s t u d h y - + y ~ a g l a s supone presenta conductas inadecuadas. Un ejemplo típico de estos procedimientos
actividades. del sujeto e n e l l a AIeste tipo de observación se le ha llamado es el «Test de evitación conductual)) (BAT) que, construido por Lang y Lazovik
artificial)), métodos «análogos» o de «laboratorio». (1963) para evaluar el miedo a las serpientes, es utilizado hoy en día en orden a
Siguiendo la distinción de Campbell y Stanley (1963), los resultados procedentes medir muy distintos tipos de conductas de ansiedad y fóbicas en relación a
de la observación en situacionm*artificiales tienden a presentar mayor valide( diferentes estimulos. Estos tests requieren, básicamente, la presentación al sujeto del
interna, dado el control experimental a que tales situaciones pueden ser sometidas, estímulo temido. Tanto el estímulo como la respuesta son cuantificados a través de
a la vez que se pierde validez externa y, por tanto, posibilidades de generaBmciÓ'n. parámetros fisicos como tiempo de presentación o distancia a la que se sitúa, y
Este balance entre validez externa e interna dependerá, a su vez, del grado de otros como frecuencia, duración, intensidad de la respuesta de temor, etc. Obvia-
«artificialidad» de la situación de observación utilizada (Fernández-Ballesteros, mente la prueba ha de adaptarse a las necesidades del caso.
1979, en prensa). En efecto, existen múltiples variantes posibles: ¿en qué medida una En segundo lugar, incrementando la «artificialidad» y decrementando el ((realis-
sala de espera es artificial si en ella se replica un cuarto de estar, al máximo, con el mo» de la situación puede crearse ésta «como si» ocurriera. Estos procedimientos
objetivo de analizar las interacciones que se producen entre los miembros de una llamados de role-playing o ((juego de papeles)) (rebautizados por los evaluadores
familia?, o ¿hasta qué punto lo es un grupo de discusión en el que se pretende conductuales como de «ensayo de conducta))), en la misma línea que los tests
analizar los patrones de relación interpersonal o las habilidades sociales de los situacionales, permiten la creación de múltiples situaciones ficticias en las que el
sujetos implicados? En realidad, al hacernos estas preguntas estamos cuestionan- sujeto interactúa con personas u objetos que representan los papeles requeridos por
do hasta qué punto las conductas de los sujetos en estas situaciones ocurren la situación representada. Generalmente, estas pruebas exigen que un técnico,
en la misma medida que en contextos semejantes de la vida real del sujeto. La res- auxiliar de evaluador, actúe en un determinado papel ficticio (con conocimiento del
puesta a tal cuestión dependerá de muy diferentes aspectos, como veremos más sujeto) necesario para la representación de una situación que se supone es impor-
tarde. tante para el sujeto en su vida real y ante la cual se quiere saber cómo se
Por otra parte, lo que sí está claro es que existen distintas vías de replicar desenvuelve.
artificialmente una situación natural y a ello nos vamos a referir a continuación. También pueden ser artificialmente creadas o reproducidas situaciones por
En primer lugar, podemos construir pruebas más o menos estándar y estructu- medio de ticnicus de lápiz y papel, magnetófonos, fotografías, películas o grabacio-
radas a través de las cuales se presente al/los sujeto/s los estímulos o situaciones nes en video-tape (véanse Nay, 1979; Anguera, 198 1).
complejas en las que interesa observar su/s conducta/s con el mayor realismo La posibilidad de crear imaginatitjamente una situación, tratar de verse en ella
posible. A estos procedimientos se les suele denominar tests situucionales. Los actuando y narrar verbalmente lo que é n la evocación ocurre -sentimientos,
dispositivos de observación (códigos, catálogos, etc.) y los medios mecánicos de pensamientos, reacciones fisiológicas e incluso actos motores fantaseados- es una
¿iuxilio (espejo unidireccional, circuito cerrado de televisión, magnetófonos, etc.) última forma de role-playiny muy utilizada en terapias cognitivas.
5cr los mismos que los utilizados en ambientes naturales; la diferencia +n lo Aunque los autores no suelen incluirlos aquí, a nosotros nos parece que toda
f u n d a m e n t a l estriba en que la situación no se presenta espontáneamente sino que técnica estándar que recoge productos de conducta y, en definitiva, todo test
es provocada por el evaluador en el laboratorio o la clínica. psicolcígico de ejecuci6n (test de inteligencia, de rendimiento, de aptitudes, etc.)
Así, se han construido réplicas de salas de estar, de juego, escolares, etc., con el podría ser considerado como un procedimiento artificial de observación, ya que lo
fin dc a n a l i ~ a rinteracciones entre parejas. familias, grupos, etc., que, generalmente, que se pretende con ellos es evaluar la conducta -jecuciÓn o rendimiento- ante
son los verdadero, protagonistas de esas mismas situaciones en la vida real (véase la situaciones artificiales más o menos semejantes a las de la vida real (como la
revisión de Haynes y Wilson, 1979). Un ejemplo de este tipo de tests situacionales es situación escolar, laboral, etc.).
cl ((Procedimiento rápido para la evaluación de interacciones madre-hijo» de Toub El resumen y balance que después de una excelente revisión de estos procedi-
í1978), en el que figura una matriz de interacciones como técnica de observación. mientos de observación en situaciones artificiales hacen Haynes y Wilson (1979) es
Este instrumento consta de tres subtests situacionales a través de los cuales y en el siguiente: 1) su aplicabilidad depende de que los eventoslubjeto de estudio Sean
tiempo controlado (entre 10 y 15 minutos) se pide a la diada madre-hijo que replicables en el laboratorib, de iü especifi'cidad, d'e la-probabilidad d e . o w e n c i a y. .
interactúe trabajando con un rompecabezas, leyendo unos cuentos o entreteniéndo- de su reactividad; 2) se ha demostrads s.u gran sensibilidad ante !a aplicación de
se en la construcción de cubos. La fiabilidad interjueces parece ser adecuada y, tratamiento< por lo que parecen canstituir excelentes variables dependientes de los
asimismo, Toub presenta índices de una aceptable validez criterial, ya que diferen- mismos; 3) no es posible hablar, en general, de su poder predictivo y de su valid;z
168 lniroducción a la Evaluación psicológica 1 La observación 169

externa, ya que todo elio depende, íntimamente, de la _esfguctura~contgnida_d/elos 3. La expresión verbal de que se esta produciendo reactividad por parte dealos
eventos a observar; 4) han sido utilizados más como. prdimientos_de-iniestiga- sujetos que están siendo observados o bien por parte de 1 s personas
ción que en la practica, y 5) antes de utilizar una situación
- artificial para reprbger allegadas a ellgs.
información m e d i t e la obseruación, ésta debe ser anaífz"a-dd- $iinuci'osamtmd y 4. La discrepancia entre los datos procedentes de la observacion y los recogi-
sopesa 1 s ventajas e inconvenientsque conlleva. ~ ntodo - caso, no debe u t i l W s e dos con otros procedimientos sobre las mismas conductas.
la observación en situaciones artificiales como únieo--kéto$~b&evaluación.
5. Las diferencias halladas entre lo observado y un criterio objetivo previg-
mente conoc~do.
6. Garantías científicas de la observación
. .)
Por otra parte, Haynes y Horn se han cuestionado sobre los fuct!res cuusci[es o a-

mec&&ores d e la reactividad. Éstos parecen ser los siguientes:


Como todo procedimiento de recogida de información, la observación ha de
presentar una serie de garantías que prueben su valor científico. T a l e q p ~ n t í a sson 1. El proceso observacional me oducción de nuevos e_st[mulos_en
las de fiabilidad, validez y/o exactitud de lo observa*. Es decir, aqui, c o r n o 4 el ambiente, los cuales se co stímulos discriminativos par9 el
cualquier otra técnica de medición, son relevantes algunas cuestiones: ¿hasta qué ~ujeto,~Algunos autores han puesto de relieve la importancia de minimizar
punto los datos de la observacion son objetivos?, ¿en qué medida los registros las interacciones sujeto-observador y otras fuentes de introducción de
procedentes de unos determinados períodos y situaciones son generalizables a otros estímulos discriminativos en la suposición de decrementar con ello la
momentos y otros ambientes?, ¿hasta qué punto lo que se observa representa todo reactividad. La investigación al respecto apunta a que mientras, en efecto, la
lo que se desea o se supone es observado?, etc. Últimas revisiones sobre la calidad neutralidad del observador decrementa la reactividad en algunos sujetos en
de la observación (Wildman y Erickson, 1977; Kent y Foster, 1977; Haynes. 1978; otros la incrementa.
Haynes y Wilson, 1979; Anguera, 1980, 1981, 1991; Kazdin, 1980, 1981) han 2. El grado de reactividad esta en función del grado en el cual el sistema de
planteado múltiples sesgos en la recogida de datos observacionales, por lo que, observación modifica el ambiente natural; es decir, I& reacfiidad, sería u* '
antes de plantear el estado actual sobre tales garantías, vamos a referirnos a las
principales fuentes de error de la observación.
función +la novedad que introduce la observación. E ~ t opodría subsanar-
se, entonces, esperando un período de tiempo determinado hasta la habitua-
ción del sujeto a la situación de observación. No existe, sin embargo,
evidencia de que la habituación elimine los efectos de la reactividad.
6.1. Fuentes de error de la observación
3. Distintas investigaciones han puesto de mandiesto que caracterist!cas
individuales (sexo, edad, estrato social, expectativas, etc.) de los suktos
Tres son las fundamentales fuentes de error de la observación procedentes del observados afectan a la ~eactividad..No obstante, tampoco existe evidencia
sujeto observado, el observador y el sistema de observación elegido. conclusiva a1 respecto.
4. El tipo de conducta así como sus propiedades (adecuación, frecuencia, etc.)
6.1.1 . Procedentes del sujeto observad9 pueden afectar al grado en elAcualla reac!!v~d_a4~>e'prod_. Tampoco a este
respecto existen datos concluyentes.
Se ha dicho que uno de los problemas capitales de la observación está en que Las 5. Por último, hay un amplio número de investigaciones que avalan la hjpó-
sujetos observados pueden modificar su conducta por el solo hecho de saberse tesis de que la reactividad -al igual que la habitliación- es una propiedad
observados, A esta fuente de sesgos se le ha llamado reuctiilid@. I de los organismos vivos que se ven afectadospor-kraqxesencia de estímnlos
Haynes y Horq(1982) han realizado una excelente revisión de este tema a la que novedosos con un incremento en su activación.
nos vam6s a ceñir a continuación. En primer lugar, estos autores señalan la
necesidad de identijcur tal fuente de error para poder cuantificar y10 controlarl?. Por Último, conviene realizar una serie de recq&s;!crges consme?.?bjetivo$e
Veamos los indicadores más importantes: minimizar o controlar los efectos de la reactividad:

-
1. El carnbio~sjstemáticode la frecuencia en a! aparición de- las .
- - conductas -
.
Utilización de observadores participantes
". siempre - que
-
sea posible.
objeto de-estirdio.
F

+ v.* *."-A , - A -
. - * m

-- Utilización ,de dispositivos ocultos y/o a distancia (como, por ejempg,


2. El incremento de la variabilidad de la conducta que no se relaciona con cámaras de--televisión,
- magnetáfonas, etc.) teniendo en cuenta, &&este caso,
cambios en las condiciones ambientales. los' reqúisitos que ellos requieren.
170 Introducción a la Evaluación psicológica 1 La observación 171

- Minimizar la interacción observador-sujetou otras propiedades discripinati- ción. En la tabla 5.1 presentamos tres alternativas de participación: observador no
vas de la observación que puedan introducir sesgos. participante, observador ajeno y observador allegado al sujeto.
- Pedir a los sujetos que actúen de la forma más natural posible e in~rementar
Al referirnos a un observador no parrlcipant/acem~~e&~g~ncia a aquel es
su motivación para que así 10-hagan. independiente de-lo. o '' E~&-el sujeto no tiene conocim;&,. &
nrnrr"a%-~i<ió<; e&&i a ~ 4 i u s e s e c U a n d elo observador permanece aleGdg
- Utilizar un amplio período de habituación en el que la r e a c t i v i w se intente
temporal, espacial y/o fisica y afectivamente d e lo que por él es observado. &;i: Sto
disipar.
sucede'cuando se observa a través de registros mecánicos (cámaras de tel&islón,
- Utilizar distintos sistemas de observación y distintos observadores, !%cual magnetófonos, dispositivos telemétricos, etc.) o cuando se trata del análisis de datos
permitirá estudiar la validez de los resultados. no reactivos o de productos de conducta del pasado (o del presente recogidos por
Aparte de tales recomendaciones, ya se ha dicho cómo existen pr~&i@gqps,,de otros) o en el caso de que el observador acierte a situarse en un lugar que permita
obseruación libres de reactividad y que coinciden, en su mayor parte, con los rastrsd su neutralidad e independencia junto a la adecuada percepción de lo que ha de
de conducta producidos en ambientes naturales así como con las unidades de observar. Esta observación suele minimizar los efectos de la reactividad de 10
observacion no contaminadas o reactivas. Las observada aunque no siempre- y favorece una mayor objetividad de la obse?-
dad.,son las siguientes: vación.,
*.
En segblndo Jugar, el obsery@or,~g~cJgestar más o meno: implicado en la
1. Las ya descritas por Webb et al. (1966) como medidas de erosión, de h2ella situación,de, observación~pexmaneceE físicamente en el lugar, mantener contacto,$'
y de archiva (descritas en el apartado 3). (más o menos estrechos) con los sujetos observados, dejarse o acercarse a ellos
2. Los productos de conducta tomados de la situación natural pero provsca- según lo requiera el proceso de observación, la situación O los sujetos.* Es decir,
dos, directa o indirectamente, por el evaluador (ejercicias, tests de~eje~ución puede participar más o menos en el proceso observacional. Este tipo de observador
de máximo realismo, etc.). es el más frecuente en Evaluación y no debe ser confundido a l menos es ésta
3. Observaciones simples (Kazdin, 1980) como aquellas registradas en la nuestra opinión- con la observación que efectuan personas allegadas al sujeto. Así,
situación natural por un observador independiente que no interviniera en el o b ~ u a dujeno
~ ~perq participunte, es un tkcnico de la observación que sabe su
absoluto en la situación observada. Por ejemplo, el registro de conddcta oficio y ,ha sido entrenado para ello. Por eso, la observación por él realizad?
motora externa y espacial de un sujeto 6n un jardín mientras el observador preseNa .upa serie de características que maximizan la objetividad y exactitud 'de lo
permanece oculto o está en forma anónima o/y su tarea no se evidencia. obse~vado.Junto a esto, el observador participante -pero ajeno a la rea1id;d
natural del sujeto- puede provocar un incremento de la reactividad de éste, o al
menos eso ocurre en ciertos casos.
6.1.2. Procedentes del observador ,
Por último, el observador puede ser una persona alleyadu al sujeto: su madre, su
marido, su maestra. Como señalan Haynes y Wilson (1979), en Evaluación sc está
Cuando un proceso de recogida de datos o de información &llevado a cabo por tendiendo cada vez más a la utilización de observadores participantes, allegados al
un ser humano, éste introduce una importante fuente de errores que necesariaménte sujeto, ya que tal tipo de observación minimiza la reactividad de los sujetos. Pero
va a contaminar los resultados derivados de dicho proceso. El propio observadqr y junto a esto se corre el riesgo de que se decremente, a la vez. la objetividad y 1;
sus receptores sensoriales suponen los dispositivos de registro más importantes en el precisión de la observación. Esta última posibilidad de sesgos introducidos por los
proceso observacional, ya que +n la mayoría de los casos- él es el que recibe, observadores allegados al sujeto puede ser minimizada con el entrenamiento de
selecciona, codifica y analiza la información. éstos.
De entre las variables que, procedentes del observador, pueden mediatizar los
resultados de la observación hemos seleccionado aquellas que nos parecen más
relevantes, a saber: su grado de participación, las expectativas que llevan a la
situación de observación, su entrenamiento previo y sus características personales.
Estudios sobre metodología experimental han puesto de manifiesto la fuente de
sesgos que pueden suponer las expectativas que el observador lleva a la situación

+wsy- ---
Grados de participac~ón
A i
m d o lo largo del capítulo nos hemos venido refiriendo indirectamente a los
experimental y/o correlacional. En efecto, parece demostrado (Rosenthal, 1966,
1976) que el observador, ciertamente, introduce involuntariamente sesgos importan-
tes, !o cual ocurre en los distintos momentos del proceso observacional. así: a ) al
distintos grados posibles de participación del observador en la situación de observa- elegir el sistema de observación; b) al registrar las conductas o categorfas conduc-
172 Introducción a la Evaluación psicológica 1 La observación 173

c)
tuales consonantes con sus hipótesis previas, y al seleccionar el diseño estadístico 6.1.3. Procedentes del sistema
*.. - .
8 .
d e observación
. -
. " " m .

de elaboración de los datos procedentes de lo observado.


Kazdin (1980) ha planteado algunas r e c o ~ & & @ e para
~ evitar o minimizar Una última fuente de errores es aquella que suministra el sistema de observación
este tipo de sesgos en diseños experimentales, algunas de las cuales son aplicables a y, concretamente, el código o registro elegido, el muestreo (en su caso) efectuado, los
la observación que se efectúa en evaluación y son las siguientes: 1) utilizubserva- dispositivos técnicos seleccionados (cuando se dan).
C"?o%UI
dores er,lt;enados que desconozcan las particularidades del caso, y 2) si se utilizan Evidentemente el .tipo de registro elegido afecta tanto la fiabilidad cam_oJ~
observadores allegados al sujeto, tratar de no contaminarles con las expectativa: del valigiMsde los datos. Las características gue incrementan la bondad de estos
evaluador. instrumentos son las siguientes:
1. La claridad en las definiciones conductuales. Es decir, que sean fácilmente
ide~tificablespor el observadqr.
-.. __. T. - __
-
Entrenamiento
2. Un reducido número de categorías o conductas en ellos presentes. La
literatura no precisa cuál es el numero óptimo de categorías a o b s e r v a i ' h
El que el observador *ualquiera que sea su grado de participación- sea
que si está claro es que la fiabilidad y validez de un registro se ven
previamente entrenado en la tarea de observación es de vital importancia para la
obtención de datos objetivos y precisos. Antes de proceder a la observación, el decrementadas en tanto en cuanto se incrementa el número de categorías en
el presentes (Kent y Foster, 1977).
evaluador ha debido procurar el entrenamiento de los observadores en el sistema de
observacion que haya seleccionado. 3. Utilizar un código estándar, que cuente con las suficientes garantías científi-
-* b "

Dos son, según Wildman y Ericsson (1977), las clases de error que suelen cas en su construcción.
cometer los observadores que pueden ser subsanadas mediante entrenamiento: 4. Cuando no se utilizan códigos o escalas de observación previame~te
errores de tiempo y de interpretación. Evidentemente los primeros tan sólo son construidas, que el observador tenga claro qué es lo que va a evaluar
posibles cuando se utilizan procedimientos de muestreo del tiempo y son clara- definiendo operativamente los eventos conductuales a observar.
mente subsanables con el entrenamiento y utilización de jueces expertos. Por tanto, 5. P ~ último,
L cuando'se van a utilizar clasificaciones sobre atributos'o escalas
el error más extendido está relacionado con la interpretación y/o reconocimiento de de conducta, que al observador se le permita el suficiente conocimiento
los eventos objeto de estudio. Para evitar tales errores, el evaluador debe utilizar sobre el sujeto para cumplimentar tales registros.
sesiones de entrenamiento del observador en número suficiente a la consecución de
un determinado criterio. Dos son los criterios que suelen utilizarse para dar por Ya se ha dicho cómo frecuentemente se utilizan procedimientos de muestreo del
finalizado el entrenamiento: 1) que los entrenados lleguen a alcanzar altos niveles $.e tiempo, de los sujetos o de situaciones a la hora de observar. Como ya nos hemos
acuerdo entre sí, y 2 ) qye obtengan acuerdos con un criterio previamente estableci- referido a este punto en el apartado 4, no vamos a abundar más sobre ello.
d o como puede ser,por ejemplo, un protocolo estándar puntuado por unos jueces Por último, en ocasiones, es posible utilizar procedimientos eléctricos o mecánicos
expertos. de~egistrode datos observacionales que, en líneas generales, son una fuente, no de
Es importante que los entrenamientos se prolonguen a intervalos regulares sesgos sino de objetividad y exactitud en la observacion. No obstante, algunos de
durante el período de observacion con el fin de evitar el efecto d e ((arrastrado); o estos procedimientos aportan problemas metodolóyicos específicos que han de ser
desplazamiento. Esto se suele producir en algunos observadores que modifican tenidos en cuenta y subsanados, en la medida de lo posible, antes de pasar a su
poco a poco su forma de identificación de las categorías conductuales, observan en utilización.
cl sentido de su pareja de observacion o en cualquier otro sentido. Con entrena-
mientos regulares, se obtendría una constante reculibración del sistema de observa-
ción incrementando con ello la exactitud de los resultados. 6.2. A l g u n a s c u e s t i o n e s s o b r e fiabilidad. v a l i d e z y e x a c t i t u d "
d e la observación,

Características generales, -e- -& --


Resulta difícil referirse, en general,- a las garantías c~entíficasde la observación.
En primer lugar porque laseposibles unidades de observación son del más variado
La~.~caracSeri~Licaso atributos del observador~(sexo,edad, habilidades, etc.) tipo,-en segundo lugar porque l o ~ i a S t l Y m & U=s&y,~,.de- base. a tal procecii-
pueder)_~a.&ien -m_Qtar~~e~~los~resultados de la observaci~n.No obstante, como mien@ presentan muy diferentes indicaácuea-desus propiedades psicometricas y en -
señala Kazdin (1980), la literatura existente al respecto no justifica el control t e r c g ~ l u g a porque
r se .discute,a~&&nente, > o b ~ J %?p!,cabilidad de la teoría
sistemático de tales variables dada la enorme dificultad para ser controladas. psico&tr;is:a.cLás~~aa la o h s e u l a c i á d r n e n o s . denriela paspgctiva de la ~ v a l i a -
174 Introducción a la Evaluación psicológica 1
La observación 175

una adaptación a la situación de búsqueda del grado de concordancia entre


ción conductual (véanse Linvingstone, 1977; Jones, 1977; Cone, 1977, 1978, 1981;
Silva, 1989; Fernández-Ballesteros, 1979; Martínez Arias, 1981, 1988; véase, capí- registros inter o intra observador en que, independientemente de la frecuencia (dado
tulo 4). que podrían perfectamente coincidir las frecuencias de ocurrencia de cada una de
Sin profundizar en estas cuestiones (puesto que es sólo el momento de hacer un las conductas registradas), interese evaluar la concordancia en el orden o secuencia
balance sobre ello), vamos a repetir lo ya dicho en el capítulo 4 en aquellos puntos de registro de las diferentes conductas)) (pág. 194).
que parecen decisivos a la hora de enjuiciar las garantías que han de presentar los Este coeficiente puede expresarse como:
datos procedentes de la observación desde los planteamientos de Cronbach et al. k = Número de categorias del sistema.
(1972) y compatibilizando éstos con la teoría psicometrica clásica así como con po = Proporción de acuerdos observada.
otras perspectivas actuales. Bien entendido que con ello no se está haciendo pe = Proporción de acuerdos esperados por azar.
referencia a las garantías con las que se deben construir las técnicas estandar de Número de acuerdos
observación sino a las garantías que deben presentar los datos de observacion A su vez, p, =
recogidos +on o sin procedimientos estándar- sobre las actividades de un/os Número de acuerdos + Número de desacuerdos
sujeto/s concreto/s en exploración. Veamos a este respecto las tres preguntas que
consideramos más relevantes y que hacen referencia a la generalizabilidad de las
puntuaciones, el tiempo y las situaciones. pe (1 y 29)= La proporción correspondiente a la suma de ocurrencias de ambos
observadores para cada una de las categorias y con relación al
¿En qué medida son generalizables los datos procedentes de un observador total.
a los recogidos por otros observadores?
Una primera garantía de la observación está en la utilización de más de un Conviene recordar que el concepto de acuerdo aquí no se refiere a la frecuencia
observador. Esto, desde una perspectiva epistemológica, posibilita la apreciación de de-ewias de cada una de las categorías, sino entre los registros respecto a l
la intersubjetividad (y no tanto de la objetividad, como diría Kaplan, 1964) de la *$* w* a," ---
lugar de orden ocupado paca ?da ocurrencia de cada evento conductual.
observación.
Con esta pregunta estamos haciendo referencia a lo que -desde una perspectiva
de la Psicometria c l á s i c a se denomina objetividad o jiubilidad interjueces y que ha La información de que se dispone es el lugar de orden de los eventos conductua-
sido reformulado desde la teoría de la generalizabilidad haciendo referencia al les (C = A . B, C , D)
universo de los observadores. En todo caso lo que se pretende es constatar la medida
en la cual los datos observados dependen de la persona que realiza la observacion.
Berk (1979) ha informado sobre veintidós procedimientos que dan cuenta de
Acuerdos Desacuerdos pe,, y , p.?,i y r ,
-
esta cuestión. Tales procedimientos pueden dividirse en aquellos que hacen referen- A 2 4 0,3 0,09
cia, propiamente, al acuerdo entre observadores (utilizándose entonces porcentajes B 2 2 0,2 0,04
de acuerdo), mientras que otros dan cuenta de la estimación de los coeficientes de C 4 7 0,3 0,09
fiabilidad interjueces (desde un enfoque correlacional). En todo caso, como señ2la D 4 O 0,2 0,04
Anguera (1990), los índices de concordancia habrán de ser obtenidos en dependen-
cia de la unidad de medida utilizada. Ya se ha dicho que los tres parámetros básicos, 12 8 0,26
o unidades de análisis, son 0rclen.de ocurrencia, frecuencia y duración, los cuales
guardan un orden-progresivo de inclusión, Los índices más adecuados para hall$r el
grado de concordancia entre e iptra ?bservador/es son, respectivamente: u) concor-
dancia para escalas nominales; b ) concordancia según frecuencia, y c ) concordancia
en base a duración. Veamos los índices de acuerdo para estas tres unidades Acuerdos
fundamentales o parámetros de análisis observacionales. =
Acuerdos + Desacuerdos

1. índice de concordancia en base al orden

De entre las fórmulas propuestas por los distintos autores vamos a destacar el
coeficiente propuesto por Scott (1955). Según Anguera (1990), este índice ((admite
176 lntroduccidn a la Evaluacidn psicoldgica 1 La observación 177

Es decir, el acuerdo entre dos observadores en las categorías de eventos de


C global = OlY2 + NlY2 x 100=-
1 86
x 100=87%
+
conducta observadas ha sido del 46 por 100. T 1o0
(01x 02) + (NI x N,) = (10 x 5) + (90 x 95)
2. índice de concordancia con base en -[a frecuencia
-.*-m> 7
-II*IIIV _ -. C global aleatorio =
T2 10OZ
X

x 100 = 8 6 %
Tc&cl~palmente, los índices de concordancia referidos a la frecuencia han sido
calculados con respecto al grado de acuerdo entre 'observadorési Sin.emIiargo, en C neta = C global - Cglobal aleatoria = 87 - 86 = 1 O h
los úlfimos años se ha demostrado que tales funnulztcionts-tnílati el grado de
concordancia al no tener en cuenta el grado de acuerdo debido al azar, por lo que Cuando tenemos más de un observador podemos utilizar el índice de acuerdo de
no es recomendable su uso. Light (1971). Este autor parte del supuesto de que el acuerdo es un caso particular
Tratando de superar este problema, Hopskins y Hermann (1977) han propuesto de asociación y utiliza tablas de contingencia en las que se plasman las medias de
un índice global (C global) de acuerdo o concordancia el cual conlleva el calculo del acuerdo entre t observadores (calificadores, valoradores, etc.) sobre N objetos o
acuerdo imputable al azar (C global aleatorio), obteniendo así la concordancia neta sujetos o clasificar en K categorias exhaustivas y mutuamente exclusivas.
(C neta) entre observadores (véase Anguera, 1990, pág. 189): Se define el acuerdo para una categoría j como:

C global =
01Y2 + N1y2 100
T

(01 x 0,) + (N, x Nz) donde njj es el número de acuerdos para la categoría j. Estos valores para las K
C global aleatoria = 100 categorias aparecen en la diagonal principal de la tabla de contingencia y nj es la
Tz frecuencia marginal de la categoría j.
C neta = C global - C global aleatoria El acuerdo para las K categorias se define por:

donde:
O, y O, = Número
de intervalos en que ambos observadores registran la
respuesta como ocurrencia.
N, y N, = Número de intervalos en que ambos observadores registran la
respuesta como no ocurrencia.
T = Número total de intervalos. Este indice nos viene presentado como una proporción, la cual oscila entre
0, = Numero de intervalos en que el observador 1 registra la respuesta 0 < p 0 $ l.
como ocurrencia. En todo caso, no parece existir una fórmula óptima en la obtención del acuerdo
0, = Ídem para el observador 2. entre observadores ya que ésta depende del gran número de posibilidades de la
N, = Número de intervalos en que el observador 1 registra la respuesta observación (véanse Repp et al., 1976; Hartman, 1977; Boykin y Nelson, 1981;
como no ocurrencia. Hawkins y Dotson, 1975; Anguera, 1990, 1991, entre otros).
N, = Ídem para el observador 2. Por último, desde una perspectiva correlacional tradicional suele ser utilizada la
correlación de Pearson. Así también, si la fiabilidad estimada esta directamente
relacionada con la amplitud de la muestra de elementos observados puede utilizarse
Dos observadores, 0, y O,, registran en una sola sesión de 100 intervalos de la la fórmula Spearman-Brown. Ambos coeficientes son de sobra conocidos.
forma siguiente:
- O, registra la ocurrencia de la conducta en diez de los intervalos.
- O, registra la ocurrencia de la conducta en cinco de los intervalos, en uno de En este caa2zA trata de compcobarJ-a-.go~orbanciaentre observadores cuando
los cuales coincide con el intervalo registrado por O,. se utiliza como unidad'de medida-la duraaóa de la G d u c t a observada, En'esoi
-I 6 1 r*l U '- _S". e I-
178 Introducción a la Evaluación psicoldgica 1 La observación 179

casos, el estadistico aconsejado es la K a p p a propuesta por Cohen (1960) y rectifica-


da posteriormente por otros autores (véase Anguera, 1990):

Hasta aquí las distintas formulaciones utilizadas a la hora de obtener la


concordancia entre distintos observadores según éstos manejen diferentes unidades
de medida (orden, frecuencia o duración).
siendo po = Proporción de unidades de tiempo correspondientes a las conductas
observadas por ambos observadores (concordantemente). Las recomendaciones que formulamos a la hora de establecer el acuerdo entre
p, = Proporción de unidades de tiempo correspondientes a las concor- observadores son las siguientes:
dancias esperadas por efecto del azar. 1. El acuerdo o la fiabilidad interobservadores deben ser siempre utilizados a
En consecuencia, los valores de po y pe se hallan como sigue: la hora de probar la objetividad de nuestras o b ~ e r v a c i o n ecualquiera
~ que
sea el instrumento y el procedimiento a observar,
2. El estadistico a utilizar debe estar en correspondencia con el tipo de
dimensión d e respuesta empleado.
3. Cuando se utilizan escalas de estimación o apreciación conviene emplear la
siendo P, = Proporción de unidades de tiempo correspondientes al observa- perspectiva correlacional clásica.
dor 1. 4. En ningún caso deben ser tenidos en cuenta datos que obtengan bajos
, = Ídem del observador 2.
f
' acuerdos entre observadores o baja fiabilidad interjueces.
k = Número de categorías.
Tienden a incrementar la generalizabilidad entre observadores las siguientes
EJEMPLO con4ciones: a) utilización de claras definiciones conductuales sobre las que el
La información de que se dispone es el orden y duración de la ocurrencia de las obseryador no tenga que hacer inferencias .(véase Cone y Foster, 1982); b) la
conductas. utilización de intervalos de observacion; c)-el entrenamiento 'adecu>d.o y s_ej$nte
C = A, B, C, D de los observadores; d) la recalibración (o prolonga@n del entrenamiento ."%
durante r
las sesiones de observación en forma intermitente1 de los procedimientos de
01 02 02 obsepación, y e ) cuando se trata de utilizar escalas s o b r e ~ c o n s t ~ ~ ~ ~ taprecia-
os&
A B C D ción a posterjori de la observación, el conocimiento extenso y semejante de lo
-\-S -.-"m" ".e % * > , ,

A 3 ' A 2 ' observado por parte de los observadores y, asimismo, que todos effos comparfad 'el
C 1' C 2' 10/30 mismo sistema de referencia teórico.
D 5' A 2'
¿Hasta q u i punto lo ohservudo en un detrrrnitiudo momento es extensible 11 otros
B T D 3 ' 4/30
momentos de l a vido del sujeto?
A 3 ' B T 0I
C 4 ' A 2' C 5/30 Si los datos que registramos en un periodo de observacion concreto (por
D 3' C 5' ejemplo, una sesión de observación) se repiten en otros periodos podríamos hablar
A 4 D 3 ' D 1 1/30 de estahilrdud de nuestras observaciones o bien de la posibilidad de yenerulizur a un
B 2 ' A T universo temporal (desde la teoría de la generalizabilidad) o, en otros términos, de
que hemos obtenido una adecuada fiuhrliudad test-retr.,t (desde la Psicometria
clásica). En cualquier caso, lo que esta claro es que el evaluador ha de cerciorarse,
antes de tomar como aptos los datos procedentes de sus observaciones, de que la
Acuerdos 25 conducta observada o la atribución que los jueces han realizado sobre ella no se ha
= = - - - 0,83
Acuerdos + Desacuerdos 30
Po
dado en forma casual.
Tres son los procedimientos más frecuentes de estimar la estabilidad W l a s
observaciones: en prímer Iugar 'd'través de las correia&ireS-$e? puedan obten5.e
edos observaciones registradas en dos o más momentos aplicando coelkkates
de fiabilidad test-retest (correlación de Pearson).
180 Introducción a la Evaluación psicológica 1 La observación 181

En-segvdo Eugar, a través de &~,eciac$fAyl $e iplíneabase ~ e g i 9 a d a . de que los datos recogidos en situaciones artificiales de laboratorio sean generaliza-
Así, por ejemplo, en la figura 5.1 p r e s e n t G s las f=clas de aparición de las bles a la vida real. Por ultimo, desde la observación a través de la cual se realizan
desobediencias de un niño durante 12 sesiones de observación. Podemos apreciar inferencias sobre constructos no se tendrá que tener esta preocupación, ya que esta
claramente que a partir de la 9." sesión las «desobediencias» se estabilizan en forma basada en un enfoque teórico en el que se sostiene la generalizabilidad inter-
notable permitiendo pasar a la fase de tratamiento. situacional.
En todo caso, el evaluador deberá conocer, como garantía de sus datos, hasta
qué punto la conducta (o la atribución que se hace sobre ella) que un sujeto
presenta en una situacion también ocurre (o puede inferirse también) en otras.
El uso del muestre0 intersituacional permite la obtención de datos representati-
vos al respecto. Asimismo, la especificidad situacional de ciertas escalas de aprecia-
ción también lo posibilitan. Por último, con respecto a la validez externa de los
procedimientos de observación en situaciones artificiales, ésta puede confundirse,
hasta cierto punto al menos, con las posibilidades de generalizar entre métodos y se
resuelve a través de la concordancia que pueda encontrarse con lo observado en
situaciones naturales.

A modo de síntesis de todo lo dicho hasta aquí a lo largo de este capítulo vamos
Figura 5.1.-Sesiones de observación. a presentar los distintos pasos -a modo de preguntas- que el evaluador tendrá
que seguir a la hora de llevar a cabo observaciones en un caso concreto.
A pesar de que este procedimiento tiene bastante de subjetivo en la apreciación
de la estabilidad, existen procedimientos estadísticos a la hora de juzgar empirica- 1. El caso que nos ocupa, jrequiere observación?
mente esta cuestión (véanse Hersen y Barlow, 1976; Arnau, 1985). 2. ¿Qué unidades de observacióti están implícitas en la hipótesis sobre el caso?
Por Último, los autores consideran que es factible utilizar la f ó d t m ~ d ~ - ~ ~ e ? r - - Continuo de la conducta.
mBmuyd coma medídzrcte m i s t e n c i r ~ ~ i n t mcon a , el fin de reflejar la -Atributos.
esta&+&+& Las observácionesiEste estadístico está aquí siendo empleado eoii el - Conductas.
fin de poner de manifiesto la relación entre períodos de tiempo muestreados o entre -Interacciones.
distintos codigos en una sesión de observación. Sin embargo, como señala Haynes - Sistemas de categorías.
(1978), la utilización de este coeficiente puede ser engañosa, ya que la variabilidad - Productos.
intra-sesión puede, por tanto, demostrar la varianza verdadera o puede ser reflejo,
también, de errores en el sistema de observación. 3. ¿Qué unidades de medida van a ser utilizadas'?
Las recomendaciones a este respecto son las siguientes: - Ocurrencia.
- Frecuencia.
En el caso de trabajar con diseños n = 1 en codigos o categorías conductua-
1.
- Duración.
les simples es preferible la inspección visual de la línea base.
- Dimensiones cualitativas.
2. En el caso de tratarse de codigos de categorías complejos y/o de utilizarse
éstos en distintos períodos de observación deben emplearse procedimientos 4. mediante qué técnicus van a ser recogidas las observaciones'?
correlacionales. - Registros narrativos.
- Escalas de apreciación.
iHusta qué punto los datos de observación procedentes de una situación son
- Catálogos de conducta.
generalizables a otras situaciones?
- Sistemas de categorías.
Con ello estamos haciendo referencia al universo de generulizabilidad de las - Registro de productos.
situaciones así como a la validez ecológica de lo observado; es decir, a la posibilidad - Procedimientos automáticos de registro.
182 Introducción a la Evaluación psicológica 1

5. ¿Quién o quiénes van a ser observados?


- Un solo sujeto.
- Varios.
6 Técnicas objetivas: instrumentación
y aparatos
ROCIO FERNANDEZ-BALLESTEROS
- Representatividad de los sujetos observados (en su caso).
MARlA DOLORES CALERO
6. ~DOndese va a observar?
- En situaciones naturales.
- En situaciones artificiales.
- Representatividad de la situación de observacion.

7. ¿Durante cuanto tiempo se realizara la observación?


- Tiempo total de observacion.
- Número de sesiones.
- Duración de las sesiones.
- Duración de los intervalos de observacion y registro (en su caso).
1. Introducción
- Períodos de habituación (en su caso).
La categoría de técnicas o tests' objetivos ha sido utilizada para encuadrar muy
8. ¿Quien o quienes van a observar? variados instrumentos, a veces casi incompatibles por sus características. Asi, tests
- Uno o varios observadores. objetivos han sido denominados los autoinformes psicometricos de personalidadén
- Preparación de los observadores. base a sus condiciones
.
--p
..- --
obietivas de adicación v valoración. Cattell (1965) ha % ,

criticado esto señalando cómo el hecho de que un test sea obietivo en uno de sus
9. ¿Cómo va a apreciarse la bondad de las observaciones? aspectos --cómo es puntuado- no debe implicar que se le considere «objetivo»
- Generalizabilidad entre puntuadores. genéricamente y mas cuando estos tests conllevan, con la autovaloración del propio
- Generalizabilidad entre situaciones. sujeto, múltiples sesgos que implican el polo opuesto del calificativo que se les
- Generalizabilidad en el tiempo. concede. Por su parte, ~ a t t e l lprefiere considerar como tests objetivos diferentes
tipos de pruebas (proyectivas, de ejecución, de expresión gráfica y psicofisiológicas)
que pueden definirse, según el, por el criterio de que el sujeto no sabe en qué aspecto-,
de su conducta se le está evaluando (Cattell, 1965, pág. 88).
Por su parte, Eysenck (1959) considera como tests objetivos aquellas tareas
estructuradas que permiten recoyer la conducta motora externa de los sujetos y cuya
puntuaci6n es independiente del evaluador. Incluye en esta teoría tests de destreza
Anguera, M. T. (1978): Metodoloyíu de la observucicin, Madrid, Citedra. motora, velocidad de golpeteo, pruebas de trazado, etc.
Anguera, M. T. (1981): «La observación (1): Problemas metodologicos», en R. Frrniqdez- Hundleby (1973), en una línea muy semejante a la de Cattell, concibe a los tests
Ballesteros, y J. A. 1. Carrobles (Dir.): Eoaluucicin conducruul. Metodologiu y uplicuciones, objetivos abarcando los siguientes aspectos:movimientos expresivos, situaciones de
Madrid, Pirámide.
Anguera, M. T. (1981): «La observación (11): Situaciones naturales y de laboratorio)). en la vida real, las medici~e~psi_cofisio!ógicásy los tests de ejecucih y perceptivo-
R. Fernandez-Ballesteros, y J. A. 1. Carrobles (Dir.): Eculuuciún conductuul. Metodología J motores.--Define Hundleby estos tests -como «los procedimientos que permiten
uplicuciones. Madrid, Pirámide. obtener una puntuación diferencial en un sujeto basada en sus respuestas a
Anguera, M. T. (Dir.) (1991): Metodoloyiu ohseri~ucionulen lu irivesrigucií>ri psicoltigicu, estímulos específicos o secuencias de estímulos de tal forma que el sujeto no conoce
Barcelona. P. P. U. la implicación de sus respuestas ni tampoco puede modificar éstas en la dirección
Medinnus, G. R. (1979): Estudio y ohsercución del niiio, México. Limusa. deseada)) (pág. 68).
Un último autor al que vamos a referirnos, Pervin (1975), incluye en la categoría
«objetiva» aquellas pruebas que tienen la cualidad de ser estructuradas, contar con
un número limitado de alternativas de presentación y llevar consigo que la

' Nosotros consideramos mas apropiado el termino «técnica» ya que, en este caso, una inmensa
mayoria no cuentan con datos normativos.