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plataforma y otras fuentes bibliográficas. Luego realice las siguientes


actividades:

1- Elabore un esquema o mapa mental en el que sintetice los aportes de


los pioneros de la psicología y sus principales aportes.
WUNDT:

Wilhelm Maximiliam Wundt (1832-1920), cursó medicina en la universidad de


Heidelberg. En 1856 se doctoró y obtuvo un puesto como ayudante del laboratorio
de fisiología de esta universidad. Comenzó a escribir en el 58. Probablemente su
obra más conocida e influyente: “Elementos de psicología fisiológica” (1873-1874).
En 1874 consiguió una cátedra de filosofía inductiva en la Universidad de Zurich,
que cambió al año siguiente por otra igual en la universidad de Leipzig.
En 1879, saca una tesis doctoral fruto de las investigaciones experimentales allí
hechas.
Wundt propone explícitamente crear la psicología como ciencia a través del estudio
científico de la mente humana. De hecho en un texto así lo dice. Declara la
creación de una nueva disciplina que mediante el uso del método científico de las
ciencias naturales estudiará la mente humana.
Eso sí, Wundt excluía de su laboratorio los procesos mentales superiores, porque
creía que no se podían estudiar científicamente.

BINET:

Alfred Binet (1857-1911) creó el primer test de inteligencia, con el objetivo de


detectar problemas en los niños y poder corregirlos con la intervención. Crearon
test para medir la memoria, la atención, la imaginación, la comprensión, la
sensibilidad artística y moral, la sugestionabilidad, la fuerza de voluntad y la
habilidad motora.

CATTELL:

ames Mckeen Cattell (1860-1944). En la base de su forma de pensar están un


empirismo y positivismo radicales que le llevan a la experimentación y
cuantificación de sus datos.
Creó lo que él mismo llamó test mentales. Al principio desarrolló test para medir
capacidades como la memoria, percepción…
Pronto se dieron cuenta que el enfoque de Cattell no era el adecuado ya que no
permitían la predicción las pruebas que desarrollaron. En cambio las de Bidet en
Francia sí, así que pronto todas las miradas se enfocaron hacia el país galo.

PIAGET:
En la psicología académica suiza 3 nombres: Th. Flournoy(1854-1920), E.
Claparède (1873-1940), y J. Piaget (1896-1980). De los 3 el más conocido es Jean
Piaget. Lo más destacable de su obra por cierto, la teoría de los esquemas como
forma de adaptación al medio. Procesos de inteligencia como forma de los
organismos de adaptación, mediante asimilación y acomodación.

FREUD:

Sigmund Freud (1856-1939). Con gran influencia en el pensamiento del siglo XX.
En 1899 publica su obra “La interpretación de los sueños”.
Freud creó una teoría basada en la sexualidad humana y en el inconsciente. Su
teoría tachada de ser poco científica no se basa en la experimentación controlada
de laboratorio ni estudios correlacionales, como el del resto de autores que
aparecen en el artículo; sino más bien en la experiencia clínica que él tenía con sus
pacientes. Se tacha a su teoría de pseudociencia por no ser falsables muchos de
sus principios mediante el estudio experimental. La corriente de pensamiento
psicoanalítica apoya la teoría como una teoría valida para aplicarse a los diferentes
problemas sociales.

WEBER:

Ernst Heinrich Weber (1795-1878). Fundó la doctrina llamada psicofísica, de la que


más tarde cogería el legado Fechner. Descubrió el umbral diferencial.
Fue profesor de anatomía y de psicología. Colaboró con Gauss en el estudio de
geomagnetismo. Encontró una forma matemática sobre la razón de una magnitud
en función de lo percibido.

FECHNER:
G.T. Fechner (1801-1887). Fue el primero en desarrollar la idea de combinar la
variabilidad observada con el cálculo de probabilidades para crear unidades y
escalas de medida, al interesarse en establecer relaciones matemáticas entre
cambios en la energía física de un estímulo y la experiencia privada del
observador. Fue probablemente el primero en usar estadística a problemas
psicológicos.
Demostró que los errores de percepción de una persona de una prueba a otra se
distribuían de forma normal alrededor de lo que el llamó umbral absoluto de
percepción.
EBBINGHAUS:
Después de Fechner, estos conceptos de cálculo fueron utilizados por H.
Ebbinghaus. Los usó para el estudio de la memoria. Creó la famosa curva del
olvido de Ebbinghaus.Estaba también convencido de que la cuantificación era el
único método para estudiar la memoria.
PAVLOV:
Ivan Petrovich pavlov (1849-1936). Fisiólogo ruso que descubrió el
condicionamiento clásico. Una de las figuras más influyentes en la psicología
experimental del siglo XX.
Persiguió durante toda su carrera la identificación de los procesos que ocurrían en
la corteza y eran responsables de la actividad nerviosa superior.
Es conocido por todos el experimento del perro. Un perro, al que cada vez que se
le alimentaba se hacía sonar un diapasón. Al final el hecho de que el sonido del
diapasón y la comida fuesen juntos en el espacio y en el tiempo provocó una
asociación en el animal. De tal forma que si la comida de por sí provoca la reacción
de salivación del animal, al final el sonido del diapasón por sí sólo también provoca
esta reacción.

JAMES:

William James (1842-1910) proclamado como el padre de la psicología del nuevo


mundo. Estudió en Harvard. Siendo médico comenzó a dar clases en dicha
universidad. Comenzó con un curso que consiguió meter en Harvard y sacó poco
después su libro “Principios de Psicología” en 1890.
THORNDIKE:

Edward Lee Thorndike (1874-1947). Al leer la obra de James fue a Harvard a


recibir clases del mismo James. Estudia también el libro de Wundt. Se forma en
filosofía y psicología, complementando con zoología y neurología comparada. Se
doctora con su tesis: “Inteligencia animal: un estudio experimental de los procesos
asociativos en animales”. Se dedica a estudiar la psicología animal.
WATSON:

J.B. Watson (1878-1958). Considerado el creador del conductismo. Para Watson el


estudio de la conducta era lo primordial. Decía que para salir de la filosofía y hacer
ciencia de verdad había que dejar a un lado el mundo de la conciencia y estudiar
sólo la conducta, que es lo que puede verse. Se dedicaría a experimentar con el
aprendizaje animal. En su última época se dedicaría a la publicidad.

2. Identifica los pioneros de la psicología en Estados Unidos en el siglo


XlX que incidieron en la psicología moderna e investiga:
c- Concepciones
d- Aportes
e- Debates

Psicoanálisis. El siglo XIX también conoció el nacimiento y desarrollo de varias terapias


psicológicas. Por ejemplo, en Estados Unidos, el movimiento de la «cura mental» fue
inmensamente popular entre 1830 y 1900. Las «curas mentales» eran intentos de corregir las
«falsas ideas», que se decía que llevaban a la ansiedad, depresión e infelicidad (Caplan,
1998; Moskowitz, 2001). La escuela de la Cura mental es uno de los antecedentes de las
terapias cognitivas actuales . Pero la psicoterapia que tendría impacto mundial durante más
de un siglo nació en Viena (Austria). Mientras los investigadores europeos y americanos
trabajaban en sus laboratorios intentando hacer de la psicología una ciencia, un neurólogo
desconocido, Sigmund Freud (1856-1939), escuchaba en su consulta las narraciones de los
enfermos sobre su depresión, su nerviosismo o sus hábitos obsesivos.. Freud llegó a la
convicción de que muchos de los síntomas que presentaban sus pacientes tenían causas
mentales y no físicas. Su conclusión fue que el malestar que padecían se debía a conflictos y
traumas emocionales que se habían producido durante la infancia y que eran demasiado
dolorosos para ser recordados conscientemente, tales como experimentar deseos sexuales
hacia la madre o el padre. Para Freud la conciencia no es más que la punta del iceberg. Bajo
la parte visible subyace la parte inconsciente de la mente que contiene deseos no revelados,
pasiones, secretos culpabilizadores, anhelos innombrables y conflictos entre el deseo y el
deber. Muchos de estos impulsos y pensamientos son de carácter sexual o agresivo. No
solemos ser conscientes de ellos en la rutina cotidiana, pero se dejan entrever en los sueños,
los actos los fallidos, accidentes aparentes e incluso en los chistes. Freud (1905a) escribió:
«No hay mortal que pueda guardar un secreto. Si sus labios permanecen en silencio, sus
dedos hablan. Exuda traición por los poros». Las ideas de Freud no tuvieron un éxito
inmediato. De hecho, de su primer libro, La interpretación de los sueños (1900/1953), sólo se
vendieron 600 ejemplares durante los ocho años posteriores a su publicación. Sin embargo,
su propuesta fue tomando forma como teoría general de la personalidad y método de
psicoterapia hasta llegar a ser conocida como psicoanálisis. La mayoría de los conceptos
freudianos fueron y siguen siendo rechazados por los psicólogos experimentales, pero han
tenido y tienen una influencia enorme sobre la filosofía, la literatura y el arte del siglo xx. El
nombre de Freud se ha convertido en algo tan cotidiano como el de Einstein. A partir de estos
comienzos en el marco de la filosofía, las ciencias naturales y la medicina, la psicología se ha
convertido en una disciplina compleja que incluye diferentes especialidades, perspectivas y
métodos. En la actualidad es una gran familia numerosa que sigue creciendo; sus integrantes
tienen abuelos comunes, pero algunos primos se han aliado entre sí, en tanto que otros
discuten permanentemente o no se dirigen la palabra.
Tres psicologías pioneras

Durante las primeras décadas de existencia de la psicología como disciplina formal, tres
fueron las escuelas psicológicas más populares. Una desapareció pronto, otra dejó de existir
como escuela independiente pero siguió manteniendo su influencia y la tercera sigue viva a
pesar del apasionado debate que existe sobre si pertenece o no al ámbito de la psicología
científica.

La psicología de W. James (1842-1911)

Los Estados Unidos de Norteamérica se hallaron durante el siglo XIX bajo el influjo filosófico
de Europa: primero de Inglaterra, después de Francia y Alemania. Como es natural, esto se
reveló también en la psicología. La primera producción original e interesante, en psicología y
filosofía de Norteamérica, fue la de William James, que, sin embargo, se formó bajo diversas
influencias europeas (de Renouvier, de Lotze, de Wundt y otros). De los psicólogos
experimentales norteamericanos ya hablamos con motivo de la exposición de las corrientes
que inmediatamente enlazan con Wundt.

Dentro de las direcciones introspectivas que aspiran a comprender la vida psíquica en su


propia e inmediata esencia, ocupa un lugar preeminente W. James, y por esto lo
consideramos en un capítulo aparte. Además de su obra como psicólogo, debe recordarse su
creación de la filosofía pragmatista o que considera la práctica, la acción, como la que decide
del valor de los conocimientos, o sea de su verdad. Verdadero es lo que lleva en la acción al
resultado apetecido. Naturalmente que no corresponde aquí tratar del pragmatismo, y basta,
por lo tanto, con esta breve indicación, necesaria a veces, para entender lo que sigue: de
todas las afirmaciones decidirá la experiencia, es decir, su realización en ella.

Lo importante y original de W. James está no tanto en el planteamiento del problema de la


psicología, como en los finos análisis introspectivos que ha llevado a cabo en la psicología
general y en la de la religión. En estos análisis ha tratado de sorprender la actividad psíquica
en su fluir vital, en sus palpitaciones, expresándonos de una manera figurada; que la
actividad mental es algo vivo y fluyente, y no algo fijo y esquemático, es precisamente una
afirmación capitalísima de su psicología y de gran influjo. En consecuencia de ello, ha tratado
de exponer, con una brillante forma literaria, este fluir y palpitar del espíritu. En resumen:
también el espíritu es vida, y es preciso sorprenderlo y seguirlo en este vivir.

Al ocuparnos de W. James, estudiaremos sucesivamente tres grandes cuestiones, a saber: el


planteamiento del problema de la psicología, las características de la actividad mental y la
psicología de la religión. Para nosotros es de capital importancia la segunda cuestión, tanto
por radicar en ella lo capital de toda la psicología como por el influjo que en este respecto
James ha ejercido. Comenzamos con el problema general de la psicología.

Dice James una vez que el asunto de la psicología «es, usando los términos de Ladd, la
descripción y la explicación de los estados de conciencia» (1). Para hacer esto es preciso
situarse en medio de la experiencia psicológica, de los hechos de conciencia; pues en la
experiencia física, en la esfera de los fenómenos físicos, la conciencia, la conducta de los
hombres y los animales resulta inexplicable, ya que dicha conducta es irreductible a
mecanismos reflejos; hay en ella, como factor, la idea (representación) según nos lo muestra
la realidad. Por consiguiente, debemos dirigirnos a la actividad mental misma para estudiarla.
Sin embargo, es un dato de la experiencia, y que hemos de aceptar, el de la relación de la
vida mental con el cerebro en muchos casos. A veces, pues, lo cerebral, lo fisiológico, nos
dará la clave de fenómenos psíquicos por ser la causa de ellos (2).

Por otra parte, W. James considera a la psicología como una ciencia natural; pero el sentido
que da a dicho término es meramente metódico, es decir, expresa sólo que la psicología
procede de aquella manera general empírica y provisoria, propia de las ciencias naturales,
aunque tenga una experiencia distinta por objeto. Así, James considera que la psicología,
como ciencia natural, «es un cuerpo provisorio de verdades relativas a los estados de
conciencia» (3). Toda ciencia particular o toda ciencia natural, lo que para James parece ser
lo mismo, es provisoria, a diferencia, de la filosofía, ciencia general o universal y que
pretende tener un carácter no provisorio, sino definitivo. Este mismo carácter provisorio
distingue, pues, la psicología de la filosofía, ya que la psicología supone sin examinarlos, y
para sus ulteriores investigaciones, postulados de índole filosófica. Estos postulados son dos,
a saber: existen estados mentales, cambiantes, de conciencia, dichos estados nos hacen
conocer cosas o fenómenos físicos, que se hallan más o menos remotos de nosotros, en el
espacio y en el tiempo. Los estados mentales pueden ser tanto los nuestros presentes y
pasados como los de otros hombres. El examen de estos postulados, que evidentemente
exige la psicología, no pertenece a esta ciencia, sino a la filosofía.

Según lo que acabamos de decir, es comprensible que James considere que existe una
estrecha relación entre la conciencia y su medio, hasta tal punto, que sería una abstracción
violenta considerar a aquélla fuera del medio en que se desenvuelve. El tejido de sucesos
que encontramos en el fluir de la conciencia, y que se presenta en una expansión evolutiva,
no se comprende si no se tienen en cuenta todas las circunstancias en que la evolución se
verifica, y esto porque la vida mental es, ante todo, finalidad, es decir, tiende a conservar la
vida total del individuo. «Nuestras diversas maneras de sentir y pensar han llegado a ser lo
que son, porque nos sirven para modelar nuestras reacciones en el mundo exterior» (4). Por
esto estima James como una fórmula de las más fecundas en psicología, la de Spencer,
quien afirma que la vida mental es una «adaptación de las relaciones internas a las
relaciones externas». Si la actividad de conciencia está mal adaptada, puede llevar a la
destrucción del sujeto. Precisamente las enfermedades mentales consisten en esta
desadaptación, que constituye su característica. La psiquiatría, una «rama de la Psicología»,
estudia esta vida mental no adaptada y perniciosa.

Ya por lo anterior se puede suponer que el método de la psicología para W. James es


esencialmente la introspección, la visión penetrante de lo consciente, de la actividad
psíquica. Es lo único que nos la puede presentar en su realidad inmediata, que es
precisamente a lo que aspiramos. Todo otro método tendrá sólo un valor preparatorio,
auxiliar, y por lo tanto insuficiente. De hecho, James ha aprovechado las investigaciones
experimentales de otros psicólogos, pero basándose siempre en la introspección.

Psicoanálisis. El siglo XIX también conoció el nacimiento y desarrollo de varias terapias


psicológicas. Por ejemplo, en Estados Unidos, el movimiento de la «cura mental» fue
inmensamente popular entre 1830 y 1900. Las «curas mentales» eran intentos de corregir las
«falsas ideas», que se decía que llevaban a la ansiedad, depresión e infelicidad (Caplan,
1998; Moskowitz, 2001). La escuela de la Cura mental es uno de los antecedentes de las
terapias cognitivas actuales . Pero la psicoterapia que tendría impacto mundial durante más
de un siglo nació en Viena (Austria). Mientras los investigadores europeos y americanos
trabajaban en sus laboratorios intentando hacer de la psicología una ciencia, un neurólogo
desconocido, Sigmund Freud (1856-1939), escuchaba en su consulta las narraciones de los
enfermos sobre su depresión, su nerviosismo o sus hábitos obsesivos.. Freud llegó a la
convicción de que muchos de los síntomas que presentaban sus pacientes tenían causas
mentales y no físicas. Su conclusión fue que el malestar que padecían se debía a conflictos y
traumas emocionales que se habían producido durante la infancia y que eran demasiado
dolorosos para ser recordados conscientemente, tales como experimentar deseos sexuales
hacia la madre o el padre. Para Freud la conciencia no es más que la punta del iceberg. Bajo
la parte visible subyace la parte inconsciente de la mente que contiene deseos no revelados,
pasiones, secretos culpabilizadores, anhelos innombrables y conflictos entre el deseo y el
deber. Muchos de estos impulsos y pensamientos son de carácter sexual o agresivo. No
solemos ser conscientes de ellos en la rutina cotidiana, pero se dejan entrever en los sueños,
los actos los fallidos, accidentes aparentes e incluso en los chistes. Freud (1905a) escribió:
«No hay mortal que pueda guardar un secreto. Si sus labios permanecen en silencio, sus
dedos hablan. Exuda traición por los poros». Las ideas de Freud no tuvieron un éxito
inmediato. De hecho, de su primer libro, La interpretación de los sueños (1900/1953), sólo se
vendieron 600 ejemplares durante los ocho años posteriores a su publicación. Sin embargo,
su propuesta fue tomando forma como teoría general de la personalidad y método de
psicoterapia hasta llegar a ser conocida como psicoanálisis. La mayoría de los conceptos
freudianos fueron y siguen siendo rechazados por los psicólogos experimentales, pero han
tenido y tienen una influencia enorme sobre la filosofía, la literatura y el arte del siglo xx. El
nombre de Freud se ha convertido en algo tan cotidiano como el de Einstein. A partir de estos
comienzos en el marco de la filosofía, las ciencias naturales y la medicina, la psicología se ha
convertido en una disciplina compleja que incluye diferentes especialidades, perspectivas y
métodos. En la actualidad es una gran familia numerosa que sigue creciendo; sus integrantes
tienen abuelos comunes, pero algunos primos se han aliado entre sí, en tanto que otros
discuten permanentemente o no se dirigen la palabra.
Tres psicologías pioneras

Durante las primeras décadas de existencia de la psicología como disciplina formal, tres
fueron las escuelas psicológicas más populares. Una desapareció pronto, otra dejó de existir
como escuela independiente pero siguió manteniendo su influencia y la tercera sigue viva a
pesar del apasionado debate que existe sobre si pertenece o no al ámbito de la psicología
científica.

La psicología de W. James (1842-1911)

Los Estados Unidos de Norteamérica se hallaron durante el siglo XIX bajo el influjo filosófico
de Europa: primero de Inglaterra, después de Francia y Alemania. Como es natural, esto se
reveló también en la psicología. La primera producción original e interesante, en psicología y
filosofía de Norteamérica, fue la de William James, que, sin embargo, se formó bajo diversas
influencias europeas (de Renouvier, de Lotze, de Wundt y otros). De los psicólogos
experimentales norteamericanos ya hablamos con motivo de la exposición de las corrientes
que inmediatamente enlazan con Wundt.

Dentro de las direcciones introspectivas que aspiran a comprender la vida psíquica en su


propia e inmediata esencia, ocupa un lugar preeminente W. James, y por esto lo
consideramos en un capítulo aparte. Además de su obra como psicólogo, debe recordarse su
creación de la filosofía pragmatista o que considera la práctica, la acción, como la que decide
del valor de los conocimientos, o sea de su verdad. Verdadero es lo que lleva en la acción al
resultado apetecido. Naturalmente que no corresponde aquí tratar del pragmatismo, y basta,
por lo tanto, con esta breve indicación, necesaria a veces, para entender lo que sigue: de
todas las afirmaciones decidirá la experiencia, es decir, su realización en ella.

Lo importante y original de W. James está no tanto en el planteamiento del problema de la


psicología, como en los finos análisis introspectivos que ha llevado a cabo en la psicología
general y en la de la religión. En estos análisis ha tratado de sorprender la actividad psíquica
en su fluir vital, en sus palpitaciones, expresándonos de una manera figurada; que la
actividad mental es algo vivo y fluyente, y no algo fijo y esquemático, es precisamente una
afirmación capitalísima de su psicología y de gran influjo. En consecuencia de ello, ha tratado
de exponer, con una brillante forma literaria, este fluir y palpitar del espíritu. En resumen:
también el espíritu es vida, y es preciso sorprenderlo y seguirlo en este vivir.

Al ocuparnos de W. James, estudiaremos sucesivamente tres grandes cuestiones, a saber: el


planteamiento del problema de la psicología, las características de la actividad mental y la
psicología de la religión. Para nosotros es de capital importancia la segunda cuestión, tanto
por radicar en ella lo capital de toda la psicología como por el influjo que en este respecto
James ha ejercido. Comenzamos con el problema general de la psicología.

Dice James una vez que el asunto de la psicología «es, usando los términos de Ladd, la
descripción y la explicación de los estados de conciencia» (1). Para hacer esto es preciso
situarse en medio de la experiencia psicológica, de los hechos de conciencia; pues en la
experiencia física, en la esfera de los fenómenos físicos, la conciencia, la conducta de los
hombres y los animales resulta inexplicable, ya que dicha conducta es irreductible a
mecanismos reflejos; hay en ella, como factor, la idea (representación) según nos lo muestra
la realidad. Por consiguiente, debemos dirigirnos a la actividad mental misma para estudiarla.
Sin embargo, es un dato de la experiencia, y que hemos de aceptar, el de la relación de la
vida mental con el cerebro en muchos casos. A veces, pues, lo cerebral, lo fisiológico, nos
dará la clave de fenómenos psíquicos por ser la causa de ellos (2).

Por otra parte, W. James considera a la psicología como una ciencia natural; pero el sentido
que da a dicho término es meramente metódico, es decir, expresa sólo que la psicología
procede de aquella manera general empírica y provisoria, propia de las ciencias naturales,
aunque tenga una experiencia distinta por objeto. Así, James considera que la psicología,
como ciencia natural, «es un cuerpo provisorio de verdades relativas a los estados de
conciencia» (3). Toda ciencia particular o toda ciencia natural, lo que para James parece ser
lo mismo, es provisoria, a diferencia, de la filosofía, ciencia general o universal y que
pretende tener un carácter no provisorio, sino definitivo. Este mismo carácter provisorio
distingue, pues, la psicología de la filosofía, ya que la psicología supone sin examinarlos, y
para sus ulteriores investigaciones, postulados de índole filosófica. Estos postulados son dos,
a saber: 1.º, existen estados mentales, cambiantes, de conciencia; 2.º, dichos estados nos
hacen conocer cosas o fenómenos físicos, que se hallan más o menos remotos de nosotros,
en el espacio y en el tiempo. Los estados mentales pueden ser tanto los nuestros presentes
y pasados como los de otros hombres. El examen de estos postulados, que evidentemente
exige la psicología, no pertenece a esta ciencia, sino a la filosofía.

Según lo que acabamos de decir, es comprensible que James considere que existe una
estrecha relación entre la conciencia y su medio, hasta tal punto, que sería una abstracción
violenta considerar a aquélla fuera del medio en que se desenvuelve. El tejido de sucesos
que encontramos en el fluir de la conciencia, y que se presenta en una expansión evolutiva,
no se comprende si no se tienen en cuenta todas las circunstancias en que la evolución se
verifica, y esto porque la vida mental es, ante todo, finalidad, es decir, tiende a conservar la
vida total del individuo. «Nuestras diversas maneras de sentir y pensar han llegado a ser lo
que son, porque nos sirven para modelar nuestras reacciones en el mundo exterior» (4). Por
esto estima James como una fórmula de las más fecundas en psicología, la de Spencer,
quien afirma que la vida mental es una «adaptación de las relaciones internas a las
relaciones externas». Si la actividad de conciencia está mal adaptada, puede llevar a la
destrucción del sujeto. Precisamente las enfermedades mentales consisten en esta
desadaptación, que constituye su característica. La psiquiatría, una «rama de la Psicología»,
estudia esta vida mental no adaptada y perniciosa.

Ya por lo anterior se puede suponer que el método de la psicología para W. James es


esencialmente la introspección, la visión penetrante de lo consciente, de la actividad
psíquica. Es lo único que nos la puede presentar en su realidad inmediata, que es
precisamente a lo que aspiramos. Todo otro método tendrá sólo un valor preparatorio,
auxiliar, y por lo tanto insuficiente. De hecho, James ha aprovechado las investigaciones
experimentales de otros psicólogos, pero basándose siempre en la introspección.

BIBLIOOGRAFIA

www.trabajosocial.unlp.edu.ar/.../teoria_sociologica_contemporanea___ritzer__georg...
ttps://terapiaonline.co/4458-2/la-psicologia-de-la-conciencia-de-wilhelm-wundt/