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Tema:

“LA ÉTICA GERENCIAL”

Estudiante:

Steffanie Darleny Vicioso Castillo

Matricula:

2016-2244

Grupo:

82032

Asignatura:

Ética en los Negocios

Profesor:

Osiris De León Ascaino

Fecha de entrega:

24/10/2017
ÉTICA GERENCIAL

La ética gerencial se puede definir, sencillamente, como la ética aplicada a la


gerencia. Sin embargo, para entender mejor el término empezaremos por una
breve definición de cada una de las palabras que lo conforman. En primer lugar, el
origen de la palabra ética son las expresiones griegas “ethikos” y “ethos”, que
significan carácter. En efecto, la ética refleja el carácter de los individuos y
sociedades a través de sus comportamientos. En segundo lugar, la gerencia se
puede entender como un proceso compuesto por un número de funciones
descritas por la teoría clásica de la administración, como planear, organizar, dirigir
y controlar (Fayol, 1946).

También cabe destacar, que la ética gerencial consiste en colocar todos los
principios, valores, acciones, medidas, procedimientos y cultura organizacional al
servicio de los objetivos del proyecto, de los más altos intereses nacionales, de la
comunidad, de los beneficiarios de los usuarios y de la institución, para asegurar el
logro eficaz y equitativo de los resultados perseguidos, con base al manejo
transparente de los recursos, en el desempeño eficiente de las actividades y
funciones y en el comportamiento idóneo de los miembros del equipo.

Ahora, el comportamiento ético gerencial (CEG) se refiere a las acciones que los
gerentes hacen en su trabajo diario, de manera que respeten los principios éticos y
las normas establecidas por ellos mismos, la organización para la que trabajan y la
sociedad de la que son miembros (Rodríguez, 2005).

Algunos investigadores han resaltado la importancia que los gerentes tienen para
el desempeño ético de las empresas. Riordan et al. (1997) afirma que las acciones de
los gerentes son determinantes críticos en la modelación de la imagen corporativa,
el establecimiento del rol social de la empresa y la interacción con los públicos
externos, pues representan lo que los propietarios y accionistas quisieran que fuera
el tono ético de sus empresas y la manera en que desean que sean reconocidas.
Webley (1997) dice que uno de los factores que muestran cómo una organización
está manejando los asuntos éticos es el comportamiento de sus presidentes y
gerentes de alto nivel
IMPORTANCIA DE LA ÉTICA GERENCIAL

La importancia de la ética en las organizaciones ha incrementado su vigencia


paralelamente con el afianzamiento de la empresa en la sociedad contemporánea.
Las empresas han alcanzado un posicionamiento clave porque son las generadoras
de riquezas; además de ser el lugar que concentra un tiempo considerable de la
gente y el espacio esencial del aprendizaje de las personas. Asimismo, las empresas
son las instituciones encargadas de producir la riqueza y los instrumentos
necesarios para que el Estado diseñe sus estrategias de distribución y equidad. A
todo esto se agrega la no existencia de acontecimientos en la sociedad, sin una
directa y explícita relación con el mundo de las organizaciones.
Es imposible que un ámbito de resonancia tan amplio y vinculado con la actividad
humana pueda estar disociado de las connotaciones éticas.

Para Guédez (2002), la ética empresarial está referida al comportamiento asumido


por los seres humanos en el marco de las responsabilidades propias de los
negocios. Es así como, según las consideraciones del mismo autor, la ética además
de revelar una conciencia individual y un compromiso personal, responde a un
alcance grupal, organizacional y cultural. De este modo, no es posible admitir una
ética de la organización independiente de la ética de cada una de las personas que
la conforman.

Pero, lo interesante es que este efecto también actúa en sentido contrario, debido a
que la ética grupal y organizacional, derivada de las conductas personales
promueve una atmósfera cultural propicia para la reafirmación de creencias y
conductas de los trabajadores.

Según lo afirma Savater (1999), la actividad empresarial tiene posibilidades éticas


como cualquier otra actividad de interés público. Para el mencionado autor, el
empresario tiene una función social y la honradez y el respeto a su propia
deontología son los instrumentos más eficaces con los que cuenta. Plantea que en el
marco empresarial es necesario luchar contra la superstición de que un empresario
honrado es ineficaz.

Siguiendo el mismo orden de ideas, Ferrer (2001), plantea que la ética empresarial
o de los negocios se centra en la concepción de la empresa como organización
económica y como institución social. En este sentido, Guédez (2002), considera que
la ética empresarial persigue asegurar la honestidad como expresión de un
concepto integral del buen negocio.
Siendo así, la aplicación de la Ética derivará en mayores niveles de productividad,
y lo que es más importante, en la posibilidad de mayor permanencia para la
empresa u organización. En concreto, contrario al pensamiento del
enriquecimiento desmedido de corto plazo, deriva en diferir el rendimiento del
corto al mediano y largo plazo, si con ello se garantiza la permanencia y el
desarrollo de la empresa en el tiempo.

LA GERENCIA BASADA EN LOS 5 PRINCIPIOS DE LA CONDUCTA


GERENCIAL ÉTICA.

La gerencia como tal debe incluir como estrategia para el mejoramiento


corporativo la ética empresarial, la globalización con todos sus efectos cada vez
mas tiene como eje central la perdida de la fidelidad en las conductas humanas
dirigidas hacia la solidaridad. Por otro lado, el adoptar como eje a la ética dentro
de las empresas es una posibilidad para garantizar la confianza de los proveedores,
clientes y el contexto en general.

Es así como se proponen cincos conductas de las cuales estas pueden ofrecer un
horizonte de trabajo para la empresas sociales éticas; las cuales no se tomaran
como recetas sino como rutas de acción en clave de mejorar las relaciones sociales
y empresariales de manera humana. Atreves de estas, se busca que se recupere el
humanismo en la acción empresarial, lo cual de por sí se convierte en un elemento
a discutir. A continuación, los cincos principios son:

Propósito: es verse a sí mismo como una persona confiable e integra. Permitir que
su sentido de conciencia sea su guía. No importa lo que pase, siempre es capaz de
verse al espejo y sentirse bien respecto de sí mismo.

Orgullo: en el buen sentido de la palabra, sentirse bien respecto de sí mismo. No


necesitar la aceptación de otros para sentir que está haciendo lo correcto.
Desarrollar una adecuada autoestima y no dejar que la opinión popular influya en
su carácter.

Paciencia: creer que las cosas irán eventualmente bien. No esperar que las cosas
sucedan ahora mismo. Ir a su propio paso, no al de los demás.
Persistencia: mantener su propósito, el fin en mente, sin importar la conveniencia
circunstancial. El comportamiento es consistente con las intenciones. No someterse,
pero tampoco rendirse.

Perspectiva: reflexionar sobre los valores y principios personales y


organizacionales. Mantener el enfoque y escuchar la brújula interna para ver el
futuro de manera más clara.

Es de esta manera que se pone en el debate de si de lo que se trata es de buscar que


las empresas sean viables por su validez social, la justificación frente a la
comunidad o se trata de competir con las reglas del mercado del sálvese quien
pueda.

Adela Cortina en una cita nos habla de ello, “en él no vencen los físicamente
fuertes", los que poseen un gran capital físico, sino los excelentes: los que atienden
a cuantos son afectados por la actividad empresarial, y no sólo a los accionistas; los
que saben emplear sus recursos cognoscitivos; los que plantean su actividad desde
unos valores éticos que constituyen la identidad de la empresa y que son tanto más
necesarios cuanto más ocupe escenarios transnacionales