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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

PODER JUDICIAL
COORDINACION DEL TRABAJO
JUZGADO PRIMERO DE PRIMERA INSTANCIA DE SUSTANCIACIÓN, MEDIACION Y
EJECUCIÓN DEL NUEVO REGIMEN PROCESAL DEL TRABAJO DE LA
CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO MONAGAS.
Maturín seis (06) de mayo de 2011
201° 152°

N° DE EXPEDIENTE: NP11-L-2010-000380
PARTE ACTORA: INES MATILDE MONRROY MEZA, venezolana mayor de edad, titular
de la Cédula de Identidad N° 10.302.353 y de este domicilio.
ABOGADOS APODERADOS DE LA PARTE ACTORA: GLADYS SALAS venezolana,
mayor de edad, titular de la Cédula de Identidad Nº 11.010.572 abogada en ejercicio,
inscrita en el Inpreabogado bajo el Nº 88.195 respectivamente.
PARTE DEMANDADA: INVERSIONES EL DORADO SIGLO XXII, C.A
MOTIVO: COBRO DE PRESTACIONES SOCIALES Y OTROS CONCEPTOS.

SINTESIS
El presente proceso se inicia mediante demanda que interpusiera la ciudadana INES
MATILDE MONRROY MEZA, identificada anteriormente, por Cobro de Prestaciones
sociales contra la empresa INVERSIONES EL DORADO SIGLO XXII, C.A, la cual fue
presentada por ante el Juzgado Primero de Primera Instancia de Sustanciación,
Mediación y Ejecución de la Circunscripción Judicial del Estado Monagas, en fecha nueve
de marzo de 2011. Admitida como fue la misma se libraron los respectivos carteles, se
notificó a la demandada en su domicilio y llegada como fue la oportunidad para la
celebración de la audiencia preliminar, previo anuncio de la misma, mediante acta de
fecha veintinueve (29) de abril de 2011, se procedió a dejar constancia de la
incomparecencia de la parte demandada INVERSIONES EL DORADO SIGLO XXII, C.A,
ni por sí, ni por medio de apoderado alguno, se dejó constancia de la comparecencia de
la abogada GLADYS SALAS, en su carácter de apoderada de la ciudadana INES
MATILDE MONRROY MEZA, por lo que de conformidad con el Artículo 131 de la Ley
Orgánica Procesal del Trabajo, se procedió a dictar sentencia en forma oral en la cual se
presume la admisión de los hechos, reservándose este Juzgado un lapso de cinco (05)
días hábiles para publicar la decisión; y estando dentro del lapso señalado se procede a
dictar sentencia en los términos siguientes:

Alega l a Ciudadana INES MATILDE MONRROY MEZA, que ingresó a prestar servicios
para la empresa en fecha diecisiete (17) de diciembre de 2007, desempeñando el cargo
de Mantenimiento de Limpieza, devengando un salario mensual de Un mil Quinientos
Bolívares (Bs. 1.500,00), para un salario normal de Bs.50,00 diario y un salario integral
d e 67,63 y que prestó servicios hasta el día 19 de octubre de 2010, fecha en la fue
despedida injustificadamente por la Jefa de Recursos Humanos, por lo que procedió a
solicitar la calificación de despido por ante la Inspectoría del Trabajo, dicho reclamo fue
declarado con lugar, ordenándose el reenganche y pago de los salarios caídos.

Alega además la demandante que se le debe aplicar la Sentencia N° 673 de fecha 5 de


mayo de 2009, de la Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia, Con
Ponencia de la Magistrado carmen Porras de Roa, en la que se modificó el criterio
respecto del tiempo que ha de tomarse en cuenta para el Cálculo de las prestaciones
sociales, y demás conceptos laborales, cuando el Trabajador hubiere intentado el
procedimiento de Calificación de despido, en el que deberá tomarse como parte de la
antigüedad en el servicio, como si efectivamente lo hubiera trabajado, el tiempo que
hubiere durado el procedimiento de calificación de despido; por lo que señala la
demandante que se le debe tomar como fecha de egreso de su relación de trabajo, el día
10 de marzo de 2011, y considera que su tiempo de servicios es de 3 años, tres meses y
7 meses hasta el día que interpuso la demanda y añade en su pretensión la accionante,
q u e esta fecha se le debe ajustar hasta el día que efectivamente se le paguen las
prestaciones sociales y como consecuencia de ello, es por lo que demanda la
cancelación de los conceptos y montos que se detallan a continuación: Antigüedad Bs.
12.12.579,18, vacaciones anuales y fraccionadas Bs. 2.249,99, Bono vacacional anual y
fraccionado: 1.874,99, utilidades anuales y fraccionadas: Bs.10.001,80, salarios caídos
Bs. 26.550,00 y paro forzoso Bs. 12.238,90, para un total demandado por la cantidad de
SESENTA Y CINCO MIL CUATROCIENROS NOVENTA Y CUATRO BOLIVARES CON
OCHENTA Y SEIS CENTIMOS (Bs.65.494,86)

Ahora bien con motivo de la aplicación de la consecuencia jurídica prevista en el Artículo


131 de la ley Orgánica Procesal del Trabajo en la que se presume que la demandada
INVERSIONES EL DORADO SIGLO XXII, C.A, admite los hechos alegados por la
demandante, ciudadana INES MATILDE MONRROY MEZA y revisados como han sido
los montos demandados así como la revisión de la sentencia cuya aplicación pretende la
demandante, este Tribunal observa lo siguiente:

PRIMERO: La sentencia en referencia resuelve un caso en el que, el demandante


durante el tiempo que dura el proceso de Calificación de despido cumplió los requisitos
para su jubilación y como consecuencia de ello se aplicó la equidad, y el segundo
aspecto que abarca es que en el proceso de calificación de despido haya habido la
persistencia en el despido. A tal efecto la sentencia en referencia señala textualmente lo
siguiente:

“…Ciertamente, en el caso sub iudice, el actor fue objeto de un despido injustificado por
parte de la sociedad mercantil demandada, en fecha 9 de octubre de 1995, en razón de
lo cual el trabajador instauró un procedimiento de calificación de despido, reenganche y
pago de salarios caídos, de cuya sustanciación el Juzgado Décimo de Primera Instancia
del Trabajo de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, y luego el
Juzgado Sexto Superior del Trabajo de la misma Circunscripción Judicial, ordenaron su
reenganche y pago de los salarios dejados de percibir durante el procedimiento de
estabilidad laboral, procediendo la demandada en fecha 12 de febrero de 2000, a persistir
en su despido, pagando a éste las prestaciones sociales y demás conceptos laborales,
desde el 9 de junio de 1984 –fecha de inicio de la relación de trabajo- hasta el 9 de
octubre de 1995 –fecha del despido injustificado-, trayendo como consecuencia, entre
otras cosas, la imposibilidad por parte del actor para optar al beneficio de jubilación
especial previsto en el artículo 4 del anexo “C” de la Convención Colectiva de trabajo
celebrada entre las partes.

Al respecto, no pueden los jueces tomar sus decisiones de manera arbitraria, subvirtiendo
el orden preestablecido incluso por los contratantes, sin embargo, nada impide que en un
determinado caso, se ponga en práctica la aplicación del principio de la equidad previsto
e n el artículo 60 de la Ley Orgánica del Trabajo en su literal g); equidad para que la
solución a la que se llegue no resulte reñida con los derechos inalienables de los
trabajadores, ni agrave los intereses igualmente legítimos de los empleadores.

Con relación al principio de la equidad, la mayor parte de la doctrina venezolana, ha


aceptado el hecho de que el juez para crear los condicionamientos concretos que le den
significación jurídica a las conductas de los sujetos que intervienen en el proceso, no
tiene que fundamentarse en otros condicionamientos superiores, generales y abstractos
contenidos en normas previamente creadas por el legislador, sino que debe basarse en
su conciencia o, como se dice, en su sentimiento de equidad. “El Juez que juzga según la
equidad, si bien no tiene que fundar su decisión en una norma positiva general dictada
por el legislador, debe, en cambio, fundarla en los criterios generales de equidad,
vigentes en la conciencia del pueblo en el momento en que se dictó el fallo.” (Arístides
Rengel-Romberg, Tratado de Derecho Procesal Civil Venezolano. Tomo I, Editorial Arte,
Caracas, 1997).

Aunado a lo anterior, considera esta Sala que aplicar el principio de equidad cobra mayor
importancia cuando se resuelve sobre un derecho social de suma importancia como es el
derecho a la jubilación, pues esta institución tiene por objeto proporcionar al trabajador,
durante los años menos productivos, un ingreso periódico que cubra sus gastos de
subsistencia, pues como señaló Mario de la Cueva “El derecho del trabajo no puede
contentarse con ofrecer al hombre una existencia digna en tanto pueda trabajar, para
olvidarse después; el derecho del trabajo requiere resolver integralmente el problema
humano, exige del hombre una labor útil y honesta y, a cambio de ella, le ofrece la
seguridad de su presente y futuro.”

En tal sentido, no se puede desconocer el valor social y económico que tiene la


jubilación, pues ésta sólo se obtiene luego que una persona dedica su vida útil al servicio
de un empleador, y conjugado con la edad –la cual coincide con el declive de esa vida
útil- el beneficio de la jubilación se configura como un logro a la dedicación de un
esfuerzo que se prestó durante años. Así, se ha entendido que el objetivo de la jubilación
es que su titular –que cesó en sus labores diarias de trabajo- mantenga la misma o una
mayor calidad de vida de la que tenía, producto de los ingresos que ahora provienen de
la pensión de jubilación, con la finalidad de asegurar una vejez cónsona con los principios
de dignidad que recoge el artículo 80 del Texto Fundamental.

Ahora bien, ciertamente la mayor parte de la normativa y planes de jubilación exigen a los
aspirantes, llegar a determinada edad y haber prestado servicios durante un número
específico de años.

En el caso que nos ocupa, el beneficio de jubilación especial se encuentra previsto en el


artículo 4 del anexo “C” de la Convención Colectiva de trabajo celebrada entre las partes,
alegando la parte patronal que el ciudadano Josué Alejandro Guerrero Castillo no tenía,
para el momento del despido injustificado, el tiempo requerido para hacerse acreedor de
dicho beneficio, es decir, no tenía una antigüedad igual o mayor a catorce (14) años de
servicios en la empresa.

Pues bien, del estudio de las actas que conforman el expediente, se observa que en la
oportunidad en que ocurrió el despido injustificado -9 de octubre de 1995-, la antigüedad
del trabajador era de once (11) años y cuatro (4) meses, por cuanto su fecha de ingreso
fue el día 9 de junio de 1984, es decir, le faltaban sólo dos (2) años y ocho (8) meses
para que el derecho a optar por la jubilación convencional se originara.

SEGUNDO: Considera quien juzga que la sentencia en referencia, si bien es cierto que
abandona el criterio hasta esa fecha imperante, en relación a que el pago de las
prestaciones sociales y demás conceptos laborales, se calculaban hasta el momento en
que el trabajador dejaba de prestar servicios, y no hasta el momento de la persistencia en
el despido, y que a partir de la publicación de esa sentencia, cambia el criterio al
respecto, no es menos cierto que; que en los juicios de estabilidad laboral y ordenado
como sea el reenganche de un trabajador despedido injustificadamente, sí el patrono
persiste en el despido d e l accionante, el lapso transcurrido en el procedimiento de
estabilidad laboral, debe computarse como prestación efectiva del servicio para el cálculo
de las prestaciones sociales y demás conceptos laborales.
Como se puede observar, la sentencia en comento establece como requisito para que el
lapso de tiempo transcurrido durante el procedimiento de calificación de despido, se
compute como antigüedad dos requisitos a saber:
A) Que se haya llevado a cabo un procedimiento del calificación despido y
B).- que el patrono persista en el despido en ese procedimiento.
En el caso que me ocupa el procedimiento es por cobro de prestaciones sociales, del que
se evidencia que en el expediente no cursa ningún elemento probatorio, que permita
determinar que haya habido insistencia en el despido, motivo por el cual no es
procedente la aplicación de la sentencia al caso que me ocupa en esta oportunidad.
En consecuencia el tiempo que se tomará en cuenta a los efectos del cálculo de las
prestaciones sociales demandadas, es el transcurrido desde la fecha de ingreso: 17 de
diciembre de 2007 hasta el día 19 de octubre de 2009, es decir una antigüedad de un
(01) año, diez (10) meses y 2 días, en base al salario utilizado por la actora para el
cálculo de las prestaciones y los otros conceptos adeudados, este Tribunal tratándose de
una admisión de hechos, y habiéndose verificado que la demanda n o e s contraria a
derecho, procede a realizar el ajuste de la prestaciones sociales demandadas, tomando
en cuenta que para el pago de las vacaciones el bono vacacional se hará solo el pago
fraccionado, ya que en el libelo de la demanda se tomo a partir del segundo a ñ o de
servicio 2008 - 2009 lo que indica que el primer año disfrutó vacaciones.
Para la cancelación de las utilidades solo se tomará la fracción de correspondiente al año
2009, hasta la fecha de egreso, en base a 120 días, por tratase que es una admisión de
hechos, es decir que solo se pagará 100 días por concepto de utilidades.
En relación a los salarios caídos demandados, este Tribunal considera que al no estar
agregado a los autos el expediente que se sustanció en la Inspectoría del Trabajo, es por
lo que no se tiene certeza de las diligencias practicadas por la mandante para que se
ejecutara la Providencia Administrativa, que ordenó su reenganche, en consecuencia al
no constar en el expediente ninguna diligencia tendente a procurar el reenganche de la
demandante se acuerda el pago de los salarios caídos desde la fecha del despido hasta
la fecha de l a Providencia administrativa, es decir desde el día 19 de octubre de 2009
hasta el 08 de julio de 2010. Así se decide.
Por lo que, la trabajadora demandante durante el tiempo que prestó servicios para la
demandada le corresponden las prestaciones sociales que se detallan a continuación,
tomando como base de cálculo para ello el salario diario señalado en el libelo:
1.- ANTIGÜEDAD 105 días por el salario integral 67,63 = Bs. 7.101,15
2.- VACACIONES FRACCIONADAS 13 días por 50,00 = Bs.650,00
3.-BONO VACACIONAL 6,60 días por Bs. 50,00: Bs. 330,00
4. UTILIDADES ANUALES: 100 DÍAS POR 50,00 Bs. = 5.000,00 Bs.
5.-SALARIOS CAÍDOS 362 días por Bs.50.00, desde la fecha de despido (19 de octubre
d e 2009) hasta la fecha de publicación de la Providencia Administrativa que ordenó el
reenganche y el pago de los mismos (08 de julio de 2010), Bs. 13.150,15,
6. INDEMNIZACIÓN POR CONCEPTO DE REGIMEN PRESTACIONAL DE EMPLEO.
Bs. 4.500,00
para un total por concepto de prestaciones sociales causadas durante la relación de
trabajo y otros conceptos laborales, por la cantidad TREINTA MIL SETECIENTOS
TREINTA Y UN BOLIVARES CON TREINTA CENTIMOS (Bs.30.731,30) siendo éste el
monto condenado a pagar .

DECISIÓN

Por todo lo antes expuesto y habiéndose aplicado para el cálculo de las prestaciones
sociales causadas durante la relación de trabajo, el salario señalado por el accionante,
este Juzgado Primero de Primera Instancia de Sustanciación, Mediación y Ejecución del
Nuevo Régimen Procesal del Trabajo de la Circunscripción Judicial del Estado Monagas,
en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley DECLARA
CON LUGAR LA ACCION INTENTADA por el ciudadano INES MATILDE MONRROY
MEZA, condenándose a la empresa demandada INVERSIONES EL DORADO SIGLO
XXII, C.A, a pagar la cantidad de TREINTA MIL SETECIENTOS TREINTA Y UN
BOLIVARES CON TREINTA CENTIMOS (Bs.30.731,30)
Se condena en costas a la parte demandada por haber sido totalmente vencido en el
presente proceso. Con relación a la Indexación solicitada, así como los intereses de
mora, este Tribunal ordena la experticia complementaria del fallo a los fines de determinar
el monto que corresponda por este concepto tal y como lo señala la sentencia de fecha
11 de noviembre de 2011, en concordancia con el artículo 185 de la Ley Orgánica
Procesal del Trabajo.
Dada, firmada y sellada a los seis (06) días del mes de mayo de 2011 Años 201° de la
Independencia y 152° de la Federación. PUBLIQUESE y REGISTRESE LA PRESENTE
DECISION.

LA JUEZA

Abog. MILADYS SIFONTES DE NESSI

SECRETARIO

En la misma fecha se publicó la anterior sentencia.

SECRETARIO