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TEOLOGIA III

Trabajo Práctico

¿Por qué Hegel considera a Lutero el gran precursor de la Edad Moderna?


Texto: Hegel

Para Hegel es Lutero el precursor de la Edad Moderna por la trascendencia de un hecho


fundamental: el principio de la subjetividad religiosa como libertad del espíritu. Podría
considerarse junto a Descartes y su cogito ergo sum, el otro precursor de la modernidad,
introduciendo la subjetividad racionalista.
En su artículo Hegel y la religión, Jorge Aurelio Díaz dice:

Hegel considera que el gran mérito de Lutero fue haberle abierto los ojos
al mundo cristiano para que comprendiera el verdadero sentido de la
reconciliación realizada por Dios en Cristo, reconciliación en el más
amplio sentido de la palabra, porque al haber reconducido a la
conciencia a su interioridad efectiva la identificaba con la presencia
misma del espíritu (Jorge Aurelio Díaz: 235).

Es Lutero quien efectivamente produce la liberación del espíritu, creando de este modo la
interioridad espiritual, el principio de la subjetividad:

La sencilla doctrina de Lutero es la doctrina de la libertad, a saber, que el


hombre natural no es como debe ser, que necesita superar la naturaleza
mediante su espiritualidad interna, que el intermediario entre el hombre y
la esencia de su espíritu, Dios, no puede ser un más acá sensible, que, por
tanto, el “esto”, la subjetividad infinita, es decir, la verdadera
espiritualidad, Cristo, no es presente ni real en modo alguno externo, sino
que, como lo espiritual en general, solo se alcanza por la reconciliación
con Dios, en la fe y en el goce de Dios. Estas dos palabras lo dicen todo
(Hegel, 1974: 658).

En este sentido Díaz comenta: “Fe y goce (Genuss) son los términos que resumen allí el
descubrimiento protestante de la interioridad y de la intimidad” (Jorge Aurelio Díaz: 235,
236). Esto es, la subjetividad liberada:

Con ello se alcanza la verdadera libertad, tal como la había


proclamado Lutero en el conocido escrito acerca de La libertad del
cristiano: con un total sometimiento a Dios, es decir, mediante su más
completa servidumbre, el ser humano se libera de sí mismo y de toda otra
sujeción terrena (Jorge Aurelio Díaz: 235).

Por otra parte, con respecto a esto, Hegel nos dice:

En general, la fe no es la certeza propia tan solo del sujeto finito, sino que
es la certidumbre subjetiva de lo eterno, de la verdad existente en sí y por
sí, de la verdad de Dios (…) se trata de una certidumbre que no conviene
al individuo según su particularidad, sino según su esencia (…) La verdad
no es para los luteranos un objeto hecho, sino que el espíritu subjetivo
debe recibir en sí y hacer morar en sí al espíritu de la verdad (Hegel, 1974:
659).

Para concluir: el pensamiento y la obra de Lutero es la que permite la libertad del espíritu
como conocimiento de sí y para sí, la apertura de la interioridad como una subjetividad no
tan sólo pensante sino sintiente, que se cumple en la fe y en el goce de Cristo.

Bibliografía:

- Díaz García, Jorge Aurelio. Hegel y la religión. Enlace digital:


http://www.bdigital.unal.edu.co/1436/10/09CAPI08.pdf (s/d: 219-246)

- Hegel, Georg. Lecciones sobre la filosofía de la historia universal. Traducción: José


Gaos. Madrid: Revista de Occidente. 1974.