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Pág.

124-125

Zen Dokuzen: “Hoy en día los Occidentales son positivistas, y eso hace que esté de moda aquí,
pero el positivismo no conoce límites (…)

La civilización japonesa tradicional es como los libros que ya están puestos en planchas para
imprimir, busca evitar el problema, en vez de solucionarlo con el desarrollo de una gran hipótesis.
¿Qué clase de sociedad célebre piensa sin importarte la lógica? Sin embargo puedes hacer lo que
quieras con tu propia mente. Si alcanzas la liberación total de la misma. Dejarás de preocuparte
por que los estudiantes de “Nube caída” monten tanto alboroto.

El positivismo ya no te sirve. En cambio si logras controlar tu mente alcanzarás la liberación total.”

En primer lugar me parece hay un error en la palabra. Creo que debe ser “positivos” o “actitud
positiva”, no “positivismo” porque no está hablando del paradigma positivista (Comte y todo eso).
El positivismo tiene hipótesis… Igual sigue la crítica a la sociedad Occidental.

Con respecto a la liberación, creo que es algo que viene directo del camino del Buda, que
enseñaba al no-apego a las cosas. Es un tema complejo y difícil.

Pág.132.

Kushami: “En esta sociedad la gente no se preocupa por los demás. La sociedad está compuesta
por chiflados que lo único que hacen es gruñir y enfrentarse entre sí. Así está la sociedad”.

Más juicios de valor sobre la modernidad (no sé si en Occidente solamente o en Japón también). El
autor ve la sociedad en claro declive. También hay una clara crítica al individualismo, o mejor
dicho al egoísmo.

Pág. 138 (viene de las anteriores)

Gato: “Así son los humanos (…) engañan a la gente para ganarse su simpatía. O les hacen sufrir
para que dejen de molestarlos”.

Crítica a la dualidad humana. Tiene que ver justamente con las actitudes del comportamiento
humano.

Pág. 144

Gato: “Como soy un gato pequeño, puedo ir de un lago al otro de la casa y ganar mucha
experiencia. Doy gracias a Dios por ello”.

Más agradecimiento a la vida. Este personaje está feliz con la vida y hasta con Dios. Es, a este
momento el personaje más feliz.
Pág. 165

Kushami: “Estar todo el tiempo cotilleando a escondidas no me permite tener ninguna


tranquilidad. Es la maldición de la civilización.”

Más crítica a la modernidad y a la civilización (De nuevo. ¿Occidental u Occidental?)

Meitei: “Las disputas de ahora son diferentes a las de antes. Debido a las cosas extrañas que
suceden, la conciencia de uno mismo se incrementa”

Otra reflexión sobre el Meiji y los cambios que propone.

Pág.167

Kushami: “Si la civilización no cambia de rumbo, no quiero vivir en ella”

Meiteri: “Nada te impide quitarte la vida”

Kushami: “Pero no quiero morir”

Reflexiones acerca de la vida y la muerte. Un poco adelante lo que va a ser el final. Vuelvo a insistir
que el espíritu de la obra es de pelea, no de entrega antes de la vida. Yo lo relaciono con que esto
es antes de su enfermedad.

Kushami: (…) Si la civilización no cambia de rumbo, no quiero vivir en ella.

Pág. 168

Kushami: Sin embargo lo peculiar que tiene esta sociedad, es que le satisface ir provocando el
dese de morir poco a poco (…) Por eso estoy convencido de que a partir de ahora habrá más
suicidios. Todo el mundo querrá tener la muerte más original (…) El estudio del suicidio se
convertirá en una creencia. Darán una asignatura en la escuela de la Nube Caída en lugar de ética”

Fuertísimo el tema…

Por un lado, creo que debe haber cierta referencia a Durkheim y su gran maestría sobre el suicidio,
libro obligado para cualquier estudiante de epistemología (no solo por sus conclusiones sino por
su método). Por otro lado se da una valoración negativa del suicidio, como lo que el mismo
Durkheim llama “suicidio egoísta” (en contraposición al altruista, que sería justamente en de los
samuráis o los kamikaze). Además hay una terrible prolepsis a lo que es la situación de muchos
jóvenes japoneses y su frustración. De nuevo hay una sujeción a la vida muy importante, que nada
tiene que ver con lo que ocurre en Kokoro…

Otra cosa más. Justamente Durkheim habla de un tercer tipo de suicidio, el anómico, y que
básicamente tiene que ver con que cuando hay ciertas crisis sociales, esa salida de ese orden social
(que Durkheim concebía como perfecto, pero que gente como Marx indica como el avance social)
hace que más gente se suicide.
El estado de anomia puede darse en forma aguda, es decir, en casos pasajeros y aislados, o en
forma crónica. Este último caso es el de la industria y el comercio en el siglo XIX, caso en que la
anomia se ha constituido casi en la normalidad: las relaciones industriales y comerciales carecen
de toda regla moral, el individuo es tomado como fin en sí mismo y supremo con respecto a la
sociedad.105 El estado febril de la economía, su desarrollo indetenible y las crisis periódicas que la
asedian generan una situación de perpetuo cambio que no permite que ningún orden normativo
se mantenga lo suficientemente fijo. La sociedad se ve impedida como consecuencia de ejercer su
benefactor poder regulatorio. Los órdenes se ven frecuentemente alterados, la estructura social
pareciera ya no ser tan evidente: individuos en buena posición caen bruscamente en la miseria, a
otros se les presenta súbitamente la oportunidad de ascender, entonces las pasiones se desatan,
surgen las ambiciones excesivas en la prosperidad y las decepciones y frustraciones extremadas en
la adversidad.106 La falta de regulación social le quita al individuo la posibilidad de mantenerse
equilibrado frente a estos desequilibrios y se ve más expuesto en estos medios comerciales e
industriales, y especialmente entre los sectores de mejor posición, a acabar en el suicidio.106

Pág. 172-173

“En el futuro los matrimonios serán imposibles. Cuando el padre, el magistrado y el Daikan eran
los

Otra reflexión acerca del matrimonio y el individualismo. Podríamos decirlo otra prolepsis, es decir
una visión acerca sobre la futura sociedad donde el divorcio y las uniones de hecho son algo
común.

Episodio acerca de las mujeres (desde pág.172 hasta pág.180)

Creo que hay una ironía en toda la situación. Aparecen los hombres filosofando y haciéndose los
sabios y hablando tonterías, cuando al final del día se ve que sin las mujeres ni saben qué hacer.

Reflexiones del gato Pág. 191

Un poco la personificación del autor a mi entender, como encuentra a los humanos estúpidos e
incluso medios vanos.
Pág. 194:

Gato: “Al fin de cuentas tampoco sabemos cuándo vamos a morir y hay que aprovechar la vida.
Siempre nos quedarán cosas por hacer. Cuando llegue nuestra hora nuestra mayor vergüenza será
arrepentirse de las sombras del pasado”.

Reflexión acerca del sentido de la vida. Tiene un aire más positivo que otros personajes.

Pág. 200-201

Gato: “Me estoy muriendo. La muerte me abre un camino de paz. Sólo con mi muerte se puede
obtener esta paz. Namu Amida Butsu. Namu Amida Butsu. Muchas gracias. Muchas gracias”

Cierra la idea anterior acerca de la muerte. Acá hay una tensión, porque reconocer como
aliviadora a la muerte pero al mismo tiempo está agradecido a la vida. En mi opinión el gato
considera bien vivida su vida.