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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA DEFENSA


UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL POLITÉCNICA DE LA
FUERZA ARMADA NACIONAL
UNEFA
NUCLEO GUATIRE
VI SEMESTRE
ASIGNATURA: DEFENSA INTEGRAL DE LA NACION

PROFESOR: ESTUDIANTE:
Freddy Porra Edwin Piñango
V-23.657927
Guatire, Julio 2017
INTRODUCCIÓN

Cuando hablamos de la concepción de lucha no armada hacemos énfasis en la


seguridad de la nación venezolana, la cual se fundamenta en el desarrollo integral y
en la corresponsabilidad entre el Estado y sociedad Civil, en condiciones que
promueven el goce y ejercicio de los derechos y garantías en los ámbitos
económicos, social, político, cultural, geográfico, ambiental y militar,
correspondiéndole al Fuerza Armada Nacional como ‘expresión militar del poder
nacional en Venezuela, garantizar la independencia, soberanía nacional y el
respeto a los más sublimes principios y valores expresados en el preámbulo y
texto de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela como son el
establecimiento de una sociedad democrática, participativa y protagónica,
multiétnica y pluricultural, que consolide la libertad, la independencia, la
solidaridad, el bien común, la integridad territorial, la convivencia, el imperio de la ley
y el mantenimiento de la paz.

Por otra parte se dice que la lucha no Armada es una forma de guerra de
reivindicación Social siempre en busca del bienestar común, su organización para
tiempo de guerra. Además del papel y misiones que cumplen cada una de ellas en
correspondencia con la periodización del surgimiento y desarrollo de la guerra.
CONCEPCIÓN DE LA LUCHA NO ARMADA

La Seguridad de la Nación venezolana está fundamentada en el desarrollo


integral y en la corresponsabilidad entre el Estado y sociedad Civil, condiciones
que promueven el goce y ejercicio de los derechos y garantías en los ámbitos
económicos, social, político, cultural, geográfico, ambiental y militar,
correspondiéndole al Fuerza Armada Nacional como expresión militar del poder
nacional en Venezuela, garantizar la independencia, soberanía nacional y el
respeto a los más sublimes principios y valores expresados en el preámbulo y
texto de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela como son el
establecimiento de una sociedad democrática, participativa y protagónica,
multiétnica y pluricultural, que consolide la libertad, la independencia, la
solidaridad, el bien común, la integridad territorial, la convivencia, el imperio de la ley
y el mantenimiento de la paz.

GUERRA PROLONGADA

La Guerra Popular Prolongada es una estrategia político-militar inventada por


Mao TséTung fue el máximo dirigente del partido Comunista de China PCCh y de la
República Popular China. Bajo su liderazgo, el partido comunista se hizo con el poder
en la China continentalen1949. El concepto básico detrás de la guerra popular es
mantener el apoyo de la población y atraer al enemigo al interior donde la población
puede desangrarlos por medio de una mezcla de guerra móvil y guerra de guerrillas. El
término es usado por los maoístas para su estrategia de lucha revolucionaria armada de
largo plazo.

La guerra popular, es la incorporación de todo el pueblo a la guerra, donde se


expresa la lucha de masas y ésta impulsa la lucha armada revolucionaria y todas las
formas de lucha para poder resolver la contradicción de clase de nuestra sociedad, es
decir, es el pueblo en armas como la máxima expresión política militar organizada de
una manera revolucionaria. Es una estrategia política militar siempre y cuando sea
dirigida por una conducción revolucionaria, ya que sin un verdadero partido socialista
y revolucionario, la dirección de la guerra popular nos conduce a resultados muy
pobres.

LUCHA ARMADA

Consiste en el empleo organizado de las fuerzas armadas en un conjunto de


operaciones militares de diversa magnitud para lograr los objetivos políticos de la
guerra”. En otras palabras, la lucha armada se vincula con la defensa militar.

LUCHA NO ARMADA

La lucha no Armada es una forma de guerra de reivindicación Social siempre


en busca del bienestar común, su organización para tiempo de guerra. Además del papel
y misiones que cumplen cada una de ellas en correspondencia con la periodización del
surgimiento y desarrollo de la guerra.

GUERRA NACIONAL CONVENCIONAL

Sobre Venezuela se están aplicando mecanismos de guerra no convencional,


que se pueden caracterizar diferentes frentes de ataque: económico, financiero, político,
diplomático, mediático y psicológico, que se aplican simultánea y coordinadamente
tales como: ataque a los precios del petróleo, DolarToday, Contrabando de extracción
a Colombia, Simplificación de la producción, Bachaqueo corporativo, Bachaqueo de
menor escala, Incitación al saqueo, Otras acciones de guerra como el acaparamiento,
la inflación y la especulación, son otras de las estrategias que se usan en la aplicación
de la guerra no convencional o de los procesos de desestabilización de gobiernos.
También se aplica la cotización y destrucción de los sistemas de distribución,
abastecimiento y precios.

Asimismo, todas estas líneas de acción aplicadas en la actualidad en Venezuela


tienen como finalidad afianzar la tesis de “fracaso del modelo socialista”, idea que es
difundida y reforzada a través de medios de comunicación y redes sociales, intentando
condicionar a la opinión pública para justificar cualquier escenario bélico de fuerzas
internas o externas para derrocar al Gobierno Bolivariano.

El Gobierno Bolivariano ha desarrollado medidas para el combate: el


presidente, Nicolás Maduro, firmó un Decreto de Emergencia Económica, , puso en
marcha de 15 motores productivos para reactivar y fortalecer el aparato productivo del
país, implementó los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) y creó
la Gran Misión Abastecimiento Seguro.

PERIODIZACIÓN DEL SURGIMIENTO Y DESARROLLO DE LA GUERRA

El avance acelerado de las actividades para el cumplimiento del Plan


Estratégico hacen que nuestro país se prepare organizacional y tecnológicamente para
enfrentar lo que respecta a funcionamiento, mantenimiento, operación, seguridad y
control del sistema, lo que hace que se tenga la necesidad de ir orientando esfuerzos en
crear estas organizaciones, así como su equipamiento.

La nueva Doctrina militar vigente establece parámetros en relación a la defensa


nacional, defensa establecida según el surgimiento y periodización de la guerra, de
acuerdo a la capacidad, doctrina y equipamiento del enemigo latente que es la amenaza
de nuestro país.

La defensa nacional en la actualidad ha tomado un auge circunstancial,


logrando generar reestructuración en todos los niveles y conceptos dentro de la doctrina
militar, es decir, en la manera como se debe conducir la guerra, con base a esto la
participación de los batallones ferroviarios en el despliegue estratégico es de
importancia, garantizando la movilización masiva en cortos periodos de tiempo.

SISTEMA DEFENSIVO TERRITORIAL:

El Gobierno de Eficiencia en la Calle es un novedoso mecanismo de gestión


cuyo objetivo es establecer contacto directo con el pueblo, conocer sus realidades y
plantear soluciones a sus problemas. Para certificar la ejecución y la calidad de los
planes y proyectos dirigidos a atender esas necesidades nacieron las REDI (Región
Estratégica de Defensa Integral). Las mismas están bajo la dependencia de la
Vicepresidencia Ejecutiva.

Actualmente están constituidas de la siguiente manera:

Redi zona Central: Distrito Capital, Miranda, Aragua y Carabobo.


Redi Occidente: Falcón, Lara, Yaracuy y Zulia.
Redi Los Llanos: Apure, Portuguesa, Barinas, Cojedes y Guárico
Redi Oriental: Anzoátegui, Monagas y Sucre
Redi Guayana: Bolívar, Delta Amacuro y Amazonas.
Redi Andina: Trujillo, Táchira y Mérida.
Redi Insular: Nueva Esparta y región insular Miranda.

Zonas Operativas de Defensa Integral (ZODI)

Igualmente, la cartera para la Defensa resolvió crear y activar las Zonas


Operativas de Defensa Integral (ZODI) en los estados Yaracuy, Falcón, Portuguesa,
Lara, Mérida, Trujillo.

Entre las atribuciones de las Zonas Operativas de Defensa Integral se cuenta


planificar, conducir y controlar el empleo de las unidades de la Fuerza Armada
Nacional Bolivariana bajo su responsabilidad y las operaciones militares a nivel
estratégico operacional.

A su vez, planificar, ejecutar y controlar los ejercicios, maniobras,


demostraciones y juegos bélicos en el ámbito de su competencia, y ejecutar los planes
de contingencia en casos de emergencia por estado de alarma, catástrofes y
calamidades públicas que pongan en peligro la seguridad de la Nación.
Estas zonas también ejecutarán tareas de restablecimiento del orden público y
coordinarán con las instituciones del sector público y privado, junto con la Fuerza
Armada Nacional Bolivariana, la planificación del desarrollo de la región.

Por otra parte, La guerra popular, también llamada guerra popular prolongada,
es una estrategia político-militar inventada por Mao Tsé-Tung. El término es usado por
los maoístas para su estrategia de lucha revolucionaria armada de largo plazo.

La Guerra Mediática en Contra de Venezuela

Cuando el presidente Barack Obama anunció el cambio de política hacia Cuba,


no anunció, concomitantemente, el cambio de objetivos. Estos son los mismos desde
la lejana década de los sesentas: el derrocamiento del gobierno revolucionario. O, dicho
en lenguaje políticamente correcto, un cambio de régimen.

El caso de Venezuela, Obama sigue puntualmente el consejo de aquel


Roosevelt. No hay declaración de guerra, no hay amenazas de intervención militar
directa. Sólo palabras de preocupación por la salud de la democracia y de los derechos
humanos en Venezuela.

Pero esas suaves palabras se ven acompañadas por la intensificación de la


guerra económica, de la subversión política, del financiamiento descarado de la
oposición ligada orgánicamente a Estados Unidos. Y por los intentos hasta ahora
fallidos por lograr el aislamiento internacional de Venezuela.

Este aislamiento, desde luego, es muy difícil. Porque desde los tiempos del
presidente Chávez y gracias a la visión e impulso de éste, Venezuela supo tejer una
red de relaciones políticas y económicas que hacen muy dificultoso el aislamiento de
Caracas.
Los viejos tiempos de la absoluta hegemonía de la Organización de Estados
Americanos (OEA), siempre al servicio de los designios imperiales y guerreristas de
Estados Unidos, no existen más.

Hoy son varios los organismos y agrupaciones de países ajenos y hasta opuestos
al dominio y al injerencismo de Washington que auspician y dan materialidad a la
integración económica y política de las naciones al sur del río Bravo: la Comunidad de
Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), la Unión de Naciones Sudamericanas
(Unasur), el Mercado Común Sudamericano (Mercosur) y la Alianza Bolivariana para
los Pueblos de Nuestra América (Alba).

Si los intentos de aislamiento no han funcionado, tampoco es fácil acudir al


expediente del golpe de Estado. Un intento en este sentido, suponiendo que fuera
exitoso en su primeros momentos, desataría de inmediato el repudio de aquellas
organizaciones y de los países a ellas afiliados. Y sin aval latinoamericano y caribeño
no hay ni las mínimas garantías de consolidación del golpe.

Queda, desde luego, el recurso del magnicidio. Pero tanto en este caso como en
el del golpe militar, no existe el factor sorpresa. Maduro y la dirección revolucionaria
está avisados de ambos peligros. Y es de suponerse que habrán tomado ya las medidas
precautorias pertinentes. Y como lo ha probada la muerte de Hugo Chávez, la ausencia
del líder no garantiza el derrumbe del gobierno revolucionario.

Ambas han sido ampliamente ensayadas durante décadas. Cuba sería el mejor
ejemplo de esos dos tipos de agresión imperial. Y si en la isla caribeña no tuvieron
éxito, hay que reconocer que sí lo alcanzaron en el caso chileno y, un poco más tarde,
en Nicaragua.

No hay, consecuentemente, lugar para el engaño. Las actuales dificultades


económicas que afrontan ahora Venezuela y su magnificación mediática son resultados
netos de esa guerra económica y propagandística, y no de fallas en el sistema
económico, por más que éstas existan, como en cualquier país.

Esos dos tipos de guerra de las que es testigo el planeta, tienen como objetivo
último producir el hartazgo ciudadano y lograr en las urnas el anhelado derrocamiento
del gobierno bolivariano. La apuesta tiene sentido. Ya veremos si la pueden ganar, lo
que tampoco es fácil. Pero, por lo pronto, conviene no dejarse engañar sobre las razones
y el origen de los actuales problemas económicos de Venezuela.

Estado de Emergencia y Estado de excepción (Constitución de la República


Bolivariana de Venezuela)

Artículo 337: El Presidente o Presidenta de la República, en Consejo de Ministros,


podrá decretar los estados de excepción. Se califican expresamente como tales las
circunstancias de orden social, económico, político, natural o ecológico, que afecten
gravemente la seguridad de la Nación, de las instituciones y de los ciudadanos y
ciudadanas, a cuyo respecto resultan insuficientes las facultades de las cuales se
disponen para hacer frente a tales hechos. En tal caso, podrán ser restringidas
temporalmente las garantías consagradas en esta Constitución, salvo las referidas a los
derechos a la vida, prohibición de incomunicación o tortura, el derecho al debido
proceso, el derecho a la información y los demás derechos humanos intangibles.

Artículo 338: Podrá decretarse el estado de alarma cuando se produzcan catástrofes,


calamidades públicas u otros acontecimientos similares que pongan seriamente en
peligro la seguridad de la Nación, o de sus ciudadanos y ciudadanas. Dicho estado de
excepción durará hasta treinta días, siendo prorrogable hasta por treinta días más. Podrá
decretarse el estado de emergencia económica cuando se susciten circunstancias
económicas extraordinarias que afecten gravemente la vida económica de la Nación.
Su duración será de hasta sesenta días, prorrogable por un plazo igual. Podrá decretarse
el estado de conmoción interior o exterior en caso de conflicto interno o externo, que
ponga seriamente en peligro la seguridad de la Nación, de sus ciudadanos y ciudadanas,
o de sus instituciones. Se prolongará hasta por noventa días, siendo prorrogable hasta
por noventa días más. La aprobación de la prórroga de los estados de excepción
corresponde a la Asamblea Nacional. Una ley orgánica regulará los estados de
excepción y determinará las medidas que pueden adoptarse con base en los mismos.

Artículo 339: El decreto que declare el estado de excepción, en el cual se regulará el


ejercicio del derecho cuya garantía se restringe, será presentado, dentro de los ocho
días siguientes de haberse dictado, a la Asamblea Nacional o a la Comisión Delegada,
para su consideración y aprobación, y a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo
de Justicia, para que se pronuncie sobre su constitucionalidad. El decreto cumplirá con
las exigencias, principios y garantías establecidos en el Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos y en la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
El Presidente o Presidenta de la República podrá solicitar su prórroga por un plazo
igual, y será revocado por el Ejecutivo Nacional o por la Asamblea Nacional o por su
Comisión Delegada, antes del término señalado, al cesar las causas que lo motivaron.
La declaración del estado de excepción no interrumpe el funcionamiento de los órganos
del Poder Público.

LOS GOBIERNOS HÍBRIDOS

En América Latina el neoliberalismo reconstruyó un bloque de poder


dominante. En Brasil se encargó de ello Henrique Cardoso, en Argentina tuvo lugar
durante la dictadura y el menemismo. Existía una potente hegemonía financiera, una
alianza con el empresariado industrial, especialmente exportador, y una acumulación
de bienes de lujo.

Los nuevos gobiernos socialdemócratas mantienen una gran orientación de la


política hacia los negocios, dando continuidad al modelo primario exportador y
favoreciendo la entrada de capitales extranjeros, aunque al mismo tiempo destinan
presupuesto público para luchar contra la pobreza, incrementan los sueldos y realizan
consultas con las organizaciones populares. La subida de precios de las materias primas
les ha beneficiado pero también sufren la crisis. Lula da Silva afirmaba que “nunca los
ricos ganaron tanto, nunca los pobres mejoraron tanto su nivel de vida”.

En el caso brasileño, podemos decir que el gobierno socialdemócrata favoreció


la desmovilización de los movimientos sociales y transformadores de izquierdas. Este
gobierno tiene como características tres líneas principales: identifica la democracia con
la democracia burguesa, busca “alternativas” dentro del capitalismo y abandona la idea
antimperialista. En definitiva, acabó dando continuidad a la política neoliberal de los
gobiernos anteriores.

En Argentina hubo una crisis del neoliberalismo en el terreno económico y


político que produjo un estallido social que gritó “que se vayan todos”. Los nuevos
gobiernos kircherianos también alternan aspectos de política neoliberal como la
desregulación financiera, un sistema fiscal regresivo, el saqueo de los recursos
naturales o la precariedad laboral con una modesta redistribución de la riqueza, mejoras
en las pensiones, políticas asistenciales, reducción de la dependencia de la deuda
externa, el impulso de la industria nacional, nacionalización de las empresas
estratégicas o la apuesta por una integración nacional.

Por su lado, los gobiernos que pretenden romper con las políticas neoliberales
apoyándose en la movilización popular, como es el caso de Venezuela, Bolivia y
Ecuador, convergen en una estrategia similar: la superación del neoliberalismo y la
integración regional. Esta integración, a través del ALBA1, permite intercambiar entre
países desiguales, teniendo en cuenta las posibilidades y necesidades de cada uno de
ellos. Estos tres países que han transitado por unos procesos constituyentes y que han
situado en primer plano la redistribución de los ingresos estatales por medio de la
política social o como inductores del desarrollo, llevan a cabo un proceso de
endogenización de sus economías, transforman la estructura de propiedad de los
medios de producción y de los recursos naturales, trabajan por una democratización
radical de la gestión y tienen un horizonte de transformación.

En Bolivia tuvo lugar una rebelión indígena (guerra del agua) y cinco años más
tarde salió escogido como presidente Evo Morales. Se creó un nuevo bloque de poder
económico y una nueva distribución de recursos. Las clases populares asumieron el
control del poder, modificaron la estructura del estado y controlaron de manera más
exhaustiva el excedente económico. Este nuevo bloque está constituido por la pequeña
producción mercantil agraria y urbana (pequeños productores urbanos e indígenas),
nuevas “inteligentísimas”, personalidades, obreros precarios, un sector de
empresariado tradicional vinculado, en parte, al mercado interno, burocracia estatal y
sindicatos.

En Ecuador con la Constitución de Montecristo se inició un proceso


participativo. Se redactó una constitución basada en el “Buen vivir” pero la
interpretación que se está llevando a cabo se aleja considerablemente de los principios
iniciales. Se está dejando a un lado la participación en la elaboración de las leyes y, en
cambio, se está reprimiendo y criminalizando la lucha social. A pesar de ello, Ecuador
ha plantado cara al BM y al FMI y ha declarado la deuda externa como una “deuda
odiosa”. Anteriormente el 50% de los recursos públicos iban destinados a pagar la
deuda. En el 2007 se realizó una auditoria que declaró ilegítima una buena parte de la
deuda pública y se declaró la suspensión de pagos del 70% de la deuda (los acreedores
vendieron los títulos al 20% del valor, el estado los recompró y se redujo la deuda y los
intereses). El estado ha implantado fuertes políticas sociales, una política económica
keynesiana y una política internacional soberana.

LA SECUENCIA DE ACONTECIMIENTOS DEL CAMBIO

DEL “PUNTO FIJO” A LA REVOLUCIÓN.

Para comprender el proceso actual de transformación de Venezuela tenemos


que remontarnos al pasado más próximo, concretamente al inicio del Punto Fijo. El
Punto Fijo fue un pacto de estabilidad política y consenso en la toma de decisiones de
estado que tuvo vigencia entre 1958 y 1998. Surgió durante la transición, después de
muchos años de gobiernos autoritarios, como un pacto para no volver a aquel pasado.
Aunque nació como un instrumento de transición, se mantuvo durante más de 40 años
Los partidos del pacto (primero tres con Acción Democrática, Comité de Organización
Política Electoral Independiente y Unión Republicana Democrática, para pasar después
al bipartidismo de los dos primeros) eran hegemónicos y se repartían el poder además
de consensuar las decisiones de estado. Los militares y los comunistas se quedaban al
margen de la política institucional. Con la Constitución de 1961se consolida este
sistema y Venezuela se mantiene estable mientras que a lo largo y ancho de América
Latina se suceden golpes de estado y gobiernos autoritarios.

¿QUÉ MANTIENE ESTA SITUACIÓN?

Es el ingrediente clave para la estabilidad venezolana. Había suficientes


ingresos del petróleo como para hacer frente al enorme gasto público generado por un
estado sobredimensionado y poco eficiente. El nivel de vida de la gran mayoría de la
población era bueno, con muchos trabajadores empleados en el sector público. No
existía un gran desarrollo industrial, exceptuando la industria petrolera que era de
titularidad pública. La disminución del coste de las grandes importaciones. El bajo
coste de las grandes importaciones sumado a los grandes ingresos del petróleo, no
favorecía la creación de la industria nacional.

DEL GOLPE DE ESTADO DE 1992 A LAS ELECCIONES DE 1998

El ejército no había quedado al margen de la corrupción y al enriquecimiento


de unos cuantos con dinero público. A pesar de la inactividad del ejército,
especialmente después de la disolución de la guerrilla, se seguían gastando grandes
cantidades en la compra de material y armamento con la única finalidad de enriquecer
a la clase dirigente. Esta dinámica provocó la creación de grupos de militares
disconformes con la situación El grupo más destacado fue el MBR200 (Movimiento
Bolivariano Revolucionario 200), 200 en honor al bicentenario del nacimiento de
Simón Bolívar el Libertador. En los años 80 este grupo estaba conformado por una
serie de militares jóvenes que no veían con buenos ojos el sistema del puntofijismo y
que pensaban que tenían que estar con el pueblo. Entonces comenzaron a plantear
soluciones. Entre los militares se encontraba Hugo Chávez Frías. El MBR 200 no tenía
una definición ideológica muy clara, pero se enmarcaba en el pensamiento de Simón
Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora (árbol de las tres raíces), origen del
pensamiento bolivariano del cual se deriva el nacionalismo, la originalidad de las
instituciones latinoamericanas, la integración de los pueblos indígenas y la formación
y la educación de la sociedad.

Desde el “caracazo” los bolivarianos consideraban deslegitimado el gobierno


que había actuado con tanta violencia contra la población. El MBR200 decidió tomar
el poder por la fuerza y, de esta manera, el 4 de febrero de 1992 ejecutó un golpe de
estado. Los sublevados tenían un conjunto de medidas para poner en práctica con el
objetivo de renovar la democracia en caso de triunfar. El levantamiento triunfó en
diversas partes del país pero no venció en el punto principal, en Caracas. No
consiguieron tomar el Palacio de Miraflores, sede del gobierno, ni otros objetivos
militares. Hugo Chávez reconoció la derrota y la anunció por televisión, tal y como le
exigió el gobierno, para que finalizara el golpe en todo el país. Permitir que Chávez se
dirigiera a todo el país responsabilizándose del golpe de estado y del movimiento
bolivariano revolucionario, al mismo tiempo que reconocía que “por ahora” no se
habían conseguido los objetivos que perseguían fue el gran error del gobierno
puntofijista. Desde entonces Chávez dejó de ser un desconocido para convertirse en un
referente nacional y líder del movimiento bolivariano. Los militares insurgentes fueron
encarcelados y el movimiento bolivariano perseguido, pero la popularidad que
consiguió el movimiento y los militares presos fue tan grande que pocos años después
serían indultados.
En los años que preceden al golpe de estado hay un último intento de preservar
el sistema: expulsan al presidente con acusaciones de corrupción, rescatan un antiguo
presidente que ganaría las elecciones y se rompe el bipartidismo. Paralelamente los
bolivarianos van tejiendo una alternativa. Renuncian a la sublevación violenta y se van
posicionando en el espacio social y político. Chávez se entrevista con numerosas
personalidades políticas, académicas, culturales y militares, la mayoría progresistas,
durante su estancia en la prisión. El objetivo era el de crear un amplio movimiento
político que ganara las elecciones de 1998. Este movimiento se denominó Movimiento
V República (MVR). El concepto V República hacía referencia a un cambio integral
del sistema, figuraba dejar atrás la cuarta república del Punto Fijo y la injusticia social
para construir un nuevo estado y una nueva sociedad democrática, participativa y al
servicio del pueblo. Finalmente el MVR, en coalición con otros partidos, se presenta a
las elecciones de 1998 bajo el nombre de “Polo Patriótico”. Los partidos puntofijistas
se agruparon bajo el nombre de “Polo Democrático” intentando crear la idea que el otro
polo era autoritario. El 6 de diciembre Chávez gana las elecciones presidenciales con
el 56% de los votos (40% para el puntofijista Salas Römer).

EL SISTEMA PRODUCTIVO

La economía venezolana del Punto Fijo y de la IV república era una economía


absolutamente rentista, petrolera e importadora. La estructura productiva era débil,
nada competitiva en el exterior y totalmente dependiente del petróleo para financiar las
importaciones. El acomodamiento de las clases altas dirigentes, propietarias de los
medios de producción, a causa de las grandes rentas del petróleo, desincentivaba
cualquier intento de renovación, transformación o mejora de la eficiencia por parte de
los diferentes sectores productivos. Desde este punto de partida, después de unos
primeros años de gobierno chavista donde el esfuerzo va dirigido a medidas
coyunturales y de urgencia, más pensadas en generar resultados a corto y medio plazo,
es en el 2006 cuando se comienza a plantear una apuesta clara por unos cambios
estructurales, destinados a la conquista de la soberanía económica.

El Primer Plan Nacional Socialista incorporaba como eje de trabajo el modelo


productivo socialista. Este estaba definido, en sus líneas principales, como la búsqueda
de un trabajo con significado, orientado hacia la supresión de la división social del
trabajo, de su estructura jerárquica y de la disyuntiva entre la satisfacción de las
necesidades y la producción de la riqueza. Un modelo que responda primordialmente
a las necesidades humanas y que esté menos subordinado a la reproducción del capital,
donde el estado conserve el control total de las actividades productivas que tengan un
valor estratégico para el desarrollo del país. A su vez el estado ha de ser capaz de
identificar como ha de ser la propiedad de los medios de producción que están, en
mayor medida, al servicio de la población y quien ha de tener esta propiedad para
obtener una producción conscientemente controlada por los productores y siempre al
servicio de su objetivo. El Plan Nacional proponía una transición del modelo capitalista
rentista petrolero al modelo productivo socialista. El planteamiento de esta apuesta se
concretaba en cuatro grandes objetivos: 1) desarrollar un modelo endógeno como base
económica del Socialismo del siglo XXI y lograr un crecimiento sostenido, 2)
incrementar la soberanía alimentaria y consolidar la seguridad alimentaria, 3) fomentar
la ciencia y la tecnología al servicio del desarrollo nacional y reducir la diferencia en
el acceso al conocimiento, 4) desarrollar la industria básica no energética, la
manufactura y los servicios básicos.

Una pieza clave que introducía este nuevo modelo productivo son las Empresas
de Producción Social (EPS). Inicialmente comparten escenario con las empresas
estatales, con las empresas privadas capitalistas y con las empresas mixtas, pero, poco
a poco, van ocupando un espacio más grande en el tejido productivo del país. Las EPS
son entidades económicas dedicadas a la producción de bienes o servicios en las que el
trabajo tiene un significado propio, no alienado y auténtico, en las que no existe
discriminación social en el trabajo ni en cualquier tipo de tarea, ni tampoco privilegios
asociados a la posición jerárquica. Las EPS mantienen una igualdad sustantiva entre
sus integrantes, basada en una planificación participativa y protagónica, por lo que son
los trabajadores quienes se llevan el excedente económico. La gestión es democrática
y la participación en las decisiones de la empresa va en función de las personas y no
del capital aportado. Estas nuevas empresas se prevé que surjan de unidades asociativas
ya existentes, de la acción del estado y de la transformación de empresas estatales o
privadas en EPS. Pero esta descripción podría corresponder a formas jurídicas
actualmente existentes, como por ejemplo la cooperativa. Las EPS se diferencian en
que son entidades integrales, con la misión de establecer nuevas formas de producción
social, y entidades eficientes en la distribución de su excedente en base a criterios de
justicia, equidad, y reciprocidad hacia toda la comunidad. Su objetivo fundamental es
generar productos y servicios que satisfagan las necesidades básicas de la comunidad
y de su entorno a través del trabajo digno de hombres y mujeres.

En el 2012, cuando este Primer Plan Socialista estaba a punto de vencer, Chávez
lanza la propuesta del Segundo Plan Socialista, aprovechando las elecciones
presidenciales de octubre del mismo año. Este segundo plan marca las líneas
principales de actuación hasta el 2019. Pretende ser una renovación del primero pero,
al mismo tiempo, es una apuesta clara para profundizar en el proceso de transformación
hacia el modelo productivo socialista. El plan se puede resumir en dos líneas
principales de actuación. La primera es realizar un plan de industrialización que
aproveche los recursos internos de forma óptima y que evite toda dependencia exterior,
por un lado evitando ser importadores de bienes estratégicos para el país y, por el otro,
dejando de ser un país de la periferia productora al servicio de las necesidades de
acumulación de capital del centro. La segunda línea de actuación es democratizar toda
la esfera económica del país, tal y como se ha hecho en el ámbito político y social.

POLÍTICA AGRARIA

En la constitución de 1999 se plantearon las bases de la que sería una nueva


política agraria. La carta decreta que se debe garantizar un buen nivel de bienestar para
los trabajadores del campo por medio de un trabajo digno y que el estado se tiene que
implicar en la mejora de las condiciones y el desarrollo de la actividad agropecuaria.
Además se declara el latifundio como enemigo del interés social y reconoce el derecho
de los campesinos a la propiedad de la tierra. En 1999, el 2% de los propietarios de la
tierra agrícola poseían el 90% de la misma.

Dentro de este marco constitucional se establece la Ley de Tierras. El primer


artículo prohíbe el latifundio y lo declara “enemigo de la justicia, la paz social y del
desarrollo justo”. Así mismo, garantiza que el desarrollo económico partirá de la base
de la justa distribución de las tierras, que se planificará junto al pueblo de forma
participativa y democrática. El estado velará por la inserción del campesino en el
proceso productivo, adjudicándole tierras. El alcance de la ley cubre todas las tierras
agrícolas, sean públicas o privadas, para que no quede una sola hectárea que no sea
producida por su legítimo propietario, el pueblo. La organización de la producción
agraria se llevará a cabo por cooperativas, comunidades o colectividades con los
principios de solidaridad y cooperación. Para llevarla a cabo, el estado facilita créditos
a los campesinos y a los trabajadores agropecuarios y crea una serie de instituciones
que aportan herramientas jurídicas necesarias, técnicas mejoradas de trabajo y de
organización económica de las explotaciones, apoyo a la distribución de productos y
suministro de maquinaria. La redistribución de la tierra empieza devolviendo a los
trabajadores de la tierra la propiedad de las tierras ociosas o de aquellas de las cuales
no se puede demostrar la propiedad.

La Ley de Tierras, en particular, y la política agraria bolivariana, en general,


tienen como objetivo un aspecto tan importante como la distribución de la tierra y la
gestión democrática y participativa de su explotación: la soberanía alimentaria. A pesar
de los abundantes y ricos recursos naturales con los que cuenta Venezuela, el
capitalismo rentista del petróleo no había desarrollado las prácticas agrícolas, ya que
las substituía por la importación de alimentos. Por lo tanto, en el camino de la definitiva
independencia y soberanía económica era necesario revalorizar el trabajo de los
campesinos, mejorar la productividad y combatir la infrautilización de los recursos para
aumentar la producción hasta satisfacer la demanda interna. A partir de la aplicación
de la nueva ley, se implementan programas de ayuda a nuevos usufructuarios de la
tierra para modernizar el campo venezolano, sin olvidar el valor de la sostenibilidad, el
trabajo digno y un sistema de propiedad justo.

Pero para lograr la soberanía alimentaria completa era necesario también hacer
hincapié en la distribución de la producción. Es para este fin que la misión Mercal pone
en funcionamiento multitud de puntos de suministro de producto fresco a bajo coste,
no solo agrícola y agropecuario, sino también producto pesquero. Estos puntos de venta
se proveían, en gran parte, de productos importados al inicio, que progresivamente se
han ido substituyendo por producto interior. Más adelante, también se pondrían en
marcha una red de establecimientos alimentarios a un coste no abusivo, como los
restaurantes de arepas “Areperas Venezuela” o los supermercados “Bicentenario”.
Además con el cambio del modelo distributivo, se evitaba que una huelga patronal
como las del 2002 y 2003, volviera a dejar a la población sin acceso a la alimentación
más básica, ya que casi la totalidad de la industria alimentaria era propiedad de una
sola empresa.
CONCLUSIÓN

Sobre Venezuela se están aplicando mecanismos de guerra no convencional,


que se pueden caracterizar diferentes frentes de ataque: económico, financiero, político,
diplomático, mediático y psicológico, que se aplican simultánea y coordinadamente
tales como: ataque a los precios del petróleo, DolarToday, Contrabando de extracción
a Colombia, Simplificación de la producción, Bachaqueo corporativo, Bachaqueo de
menor escala, Incitación al saqueo, Otras acciones de guerra como el acaparamiento,
la inflación y la especulación, son otras de las estrategias que se usan en la aplicación
de la guerra no convencional o de los procesos de desestabilización de gobiernos.
También se aplica la caotización y destrucción de los sistemas de distribución,
abastecimiento y precios.

Asimismo, todas estas líneas de acción aplicadas en la actualidad en Venezuela


tienen como finalidad afianzar la tesis de “fracaso del modelo socialista”, idea que es
difundida y reforzada a través de medios de comunicación y redes sociales, intentando
condicionar a la opinión pública para justificar cualquier escenario bélico de fuerzas
internas o externas para derrocar al Gobierno Bolivariano.

El Gobierno Bolivariano ha desarrollado medidas para el combate: el


presidente, Nicolás Maduro, firmó un Decreto de Emergencia Económica, , puso en
marcha de 15 motores productivos para reactivar y fortalecer el aparato productivo del
país, implementó los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) y creó
la Gran Misión Abastecimiento Seguro.
BIBLIOGRAFIA
http://definicion.de/guerra/
http://www.rena.edu.ve/cuartaEtapa/premilitar/HT10c.html
http://www.eird.org/cd/toolkit08/material/proteccion-
infraestructura/gestion_de_riesgo_de_amenaza/8_gestion_de_riesgo.pdf
http://ordenintervenezuela.blogspot.com/
http://www.monografias.com/trabajos81/la-economia-social/la-economia-
social2.shtml
http://www.aporrea.org/ideologia/a175244.html