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HISTORIA DEL DERECHO LABORAL Y PRINCIPIOS CONSTITUCIONALES

1. ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL DERECHO LABORAL EN COLOMBIA

Es de gran importancia conocer algunos aspectos sobre la forma como nació y ha ido
desarrollándose el derecho laboral en nuestro país. A la llegada de los españoles a tierras
americanas, hallaron a nuestros aborígenes, desempeñándose en faenas rudimentarias, tales como
la caza y la pesca, actividades estas realizadas bajo las órdenes impartidas por el jefe del grupo o
cacique en cada tribu. Una vez iniciada la conquista, los españoles se dieron a la tarea de imponer
sus costumbres y usos y fueron introduciendo cambios, y así a los indígenas se les obligó a cultivar
las tierras, con el fin de procurar su alimentación, y a explorar las minas para beneficio de aquéllos,
que necesitaban del oro para cumplir su cometido: ser poderosos.

Durante la colonia, los españoles dominaron nuestras comarcas, en consecuencia, nos impusieron
sus normas, regulando con ello todos los aspectos de la vida de las personas, durante dicha época.
En el aspecto laboral durante la mencionada época, se crearon instituciones que tuvieron plena
vigencia hasta que se dio la independencia. Dentro de esas instituciones podemos mencionar, entre
otras, las siguientes:

a. La esclavitud. La compra y negocio que se hacía con los indios y con los trabajadores traídos
desde África, para que realizaran los trabajos en beneficio de los españoles, en las grandes
extensiones de tierra despobladas y descubiertas por ellos.
b. Los repartimientos. Institución por medio de la cual los indios eran obligados a realizar el cultivo
de las tierras en beneficio de los conquistadores, trabajo que debían realizar en forma totalmente
gratuita.
c. La encomienda. Figura consistente en asignar a una persona, denominada encomendero, una
circunscripción territorial para que allí impartiese instrucción en la religión católica, y en retribución
cobrase un tributo a los indígenas.
d. La mitad. Sin imponer el trabajo permanente en forma obligatoria, nace esta nueva institución
reguladora del trabajo en la colonia y mediante ella el indio es obligado a laborar en forma
remunerada durante algunos días al servicio de los españoles.
e. Los resguardos indígenas. Institución consistente en adjudicar un terreno debidamente
delimitado a una tribu para que lo usufructuara; la tierra se titulaba al cacique o jefe de la tribu, por
tanto, el indio del resguardo debía trabajar durante algunos días del año en forma gratuita; con ello
se garantizaba la conservación de las comunidades indígenas y la defensa de los intereses de los
conquistadores. De todos modos era un trabajo obligado e impuesto. Podemos concluir, entonces,
que tanto en la época de la conquista, como en la colonia, la situación laboral fue de total
explotación, se abusó de los aborígenes, hasta que lentamente aparecen grupos defensores de la
dignidad del hombre, del derecho al trabajo y a la libertad de elección de trabajo, creándose en
consecuencia movimientos populares de carácter sindical con el objetivo de mejorar las condiciones
laborales. Para lograr sus objetivos, los españoles, durante la conquista y la colonia impusieron sus
normas, a través de órdenes y decretos los cuales fueron recopilados, en el reinado de Carlos II de
España, con el nombre de LEGISLACIÓN INDIANA, la cual tuvo como fin esencial la protección de
los derechos laborales de los indígenas.
Durante la presidencia del Doctor José Hilario López, quedó abolida la esclavitud en Colombia,
enero 1 de 1852, y es así como empiezan a aparecer algunas leyes sociales, que constituyen el
fundamento de lo que hoy se conoce como Código sustantivo del trabajo. Mencionaremos algunas
de ellas:

- Ley 29 de 1905. Estableció una pensión de jubilación vitalicia para los magistrados de la Corte
Suprema de Justicia que llegaran a la edad de 60 años.

- Ley 57 de 1915 sobre accidentes de trabajo. Dicha ley no cobijó a todos los Trabajadores.
- Ley 46 de 1918. Se expidió con el objeto de regular lo concerniente a las habitaciones de los
obreros.

- Ley 78 de 1919. Tenía por objeto regular los aspectos relativos a la huelga y a la contratación
colectiva. Sin embargo, ésta ley no hablaba del derecho de huelga, sino del fenómeno de la huelga
y, por lo tanto, el Estado no estaba obligado a garantizarla y protegerla. Esto es, el Estado aceptaba
que podía presentarse la huelga, pero aún no estaba reglamentada como un derecho de los
trabajadores. En 1936, mediante el acto legislativo No. 1 inciso 2 del artículo 20 se garantiza el
derecho de huelga, salvo en los servicios públicos. Esta norma aparece en la Constitución Nacional
de 1991 en el artículo 56. Así sucesivamente se fueron expidiendo cada año algunas leyes y
decretos que hacen mención a los diferentes aspectos relacionados con el trabajo o que crearon
oficinas y dependencias encargadas de vigilar las relaciones entre patronos y trabajadores, o que
crearon algunos organismos protectores de los trabajadores.
- Ley 96 de 1938. Creó el Ministerio del Trabajo.
- Ley 90 de 1946. Por medio de la cual se creó en Colombia el seguro social obligatorio, y como
consecuencia de éste el Instituto de Seguros Sociales, ISS.

En el año 1950, bajo el gobierno de Mariano Ospina Pérez, se promulgaron el decreto legislativo
2663 y el decreto 3743, que dieron origen a nuestro Código sustantivo de trabajo; allí se recopiló la
cantidad de normas que, en forma dispersa y caótica, existían sobre las relaciones de trabajo y
sobre los derechos y garantías de los trabajadores. Los anteriores decretos fueron adoptados
mediante la ley 141 de 1961 como legislación permanente del trabajo. La legislación laboral
colombiana se desprendió de la normativa civil. En efecto, el Código civil colombiano estructuraba
los requisitos de un contrato, bien fuera de arrendamiento o compraventa; de allí se tomaron las
características que identifican el contrato de trabajo en la actualidad. Los diversos decretos y leyes
expedidas por cada gobierno son producto de las luchas incansables de los trabajadores
colombianos, quienes contra su voluntad continúan en condiciones desfavorables en cuanto a
derechos, protecciones y garantías sociales.
Dentro de las principales leyes y decretos que se han expedido para regular las relaciones laborales
y los efectos jurídicos de ellas podemos enumerar algunas:

- Decreto legislativo 2351 de 1965, septiembre 4, por el cual se hacen unas reformas al Código
sustantivo del trabajo.
- Decreto 1373 de 1966, mayo 26, que reglamenta el decreto-ley 2351 de 1965.
- Decreto reglamentario 2076 de 1967, noviembre 10, sobre el auxilio de cesantía.
- Ley 52 de 1975, octubre, por la cual se reconocen intereses anuales a las cesantías de los
trabajadores particulares.
- Ley 26 de 1976, septiembre 15, se regula el derecho de asociación sindical.
- Ley 51 de 1983, diciembre 6, días festivos, por la cual se traslada el descanso remunerado de
algunos días festivos.
- Ley 11 de 1988, enero 19, sobre trabajadores del servicio doméstico.
- Ley 50 de 1990, por la cual se introducen reformas al Código sustantivo del trabajo y se dictan
otras disposiciones.
- Decreto reglamentario 1176 de 1991 sobre afiliación al régimen especial de cesantía definitiva
anual.
- Ley 100 de 1993, por la cual se crea el sistema de seguridad social integral y se dictan otras
disposiciones.
- Decreto-ley 663 de 1993, sobre sociedades administradoras de fondos de cesantías.
- Decreto extraordinario 1295 de 1994, por el cual se determina la organización y administración del
sistema general de riesgos profesionales.
- Ley 789 de 2002, por la cual se dictan normas para apoyar el empleo y ampliar la protección social
y se modifican algunos artículos del Código sustantivo de trabajo.
- Decreto número 933 de 2003, por medio del cual se reglamenta el contrato de aprendizaje y se
dictan otras.
- Decreto número 1769 de 2003, por el cual se expiden los términos y las condiciones a que debe
sujetarse la cuota monetaria en el sistema de compensación familiar, régimen de organización,
funcionamiento y tiempo de implantación.

PRINCIPIOS FUNDAMENTALES Y CONSTITUCIONALES DEL DERECHO


LABORAL
Los principios fundamentales del derecho laboral hacen parte de una gama de postulados generales
del derecho que inspiran las normas laborales como tales, diferenciándolas de las normas de los
demás ordenamientos jurídicos existentes en nuestro país. Los principios constitucionales son la
base de cualquier ordenamiento jurídico. La Constitución Política de Colombia del año 1991, en su
preámbulo, sus principios generales y en la parte que hace relación a los derechos fundamentales,
consagra las normas protectoras del trabajo.
Objetivo. La finalidad de las normas del Código Sustantivo de trabajo, en consonancia con los
artículos 17, 18, 25 y 53 de nuestra Carta Magna, es lograr la justicia en las relaciones que surgen
entre patronos y trabajadores, dentro de un espíritu de coordinación económica y equilibrio social.
Podemos reconocer tres aspectos de suma importancia en la finalidad de las normas laborales, a
saber: la justicia en las relaciones empleador-empleado; la coordinación económica y el equilibrio
social, aspectos que han de conjugarse en forma armónica, teniendo en cuenta las condiciones de
cada empleador y empleado, el desarrollo de la economía del país y la forma de contratar sin
abusar. De la parte más débil en la relación laboral, que siempre será el empleado.

Territorialidad. El código, en su artículo 2, plantea que las normas del código sustantivo de trabajo
han de regir en todo el territorio de la república para todos sus habitantes, sin consideración a su
nacionalidad. Se entiende como territorio el material de la acción efectiva de los gobernantes;
comprende: suelo, subsuelo, espacio aéreo, mar territorial, incluidas las islas, islotes, cayos, naves y
aeronaves de nacionalidad colombiana y aquellas que encontrándose en altamar porten bandera
colombiana, además, las embajadas.
Relaciones que regula el derecho laboral. Las normas laborales regulan en primer lugar las
relaciones de derecho individual el trabajo de carácter particular. En segundo lugar, las relaciones de
derecho colectivo de los trabajadores oficiales y particulares.
A fin de establecer diferencia entre empleados particulares y servidores públicos, el mismo
ordenamiento laboral, en su artículo 4º, habla de los servidores públicos y dice “Las relaciones de
derecho individual del trabajo entre la administración pública y los trabajadores de ferrocarriles,
empresa, obras públicas y demás servidores del Estado, no se rigen por este código sino por los
estatutos especiales que posteriormente se dicten”. Para nuestro estudio, es necesario retomar el
artículo 125 de la Constitución Nacional; allí se habla de servidores públicos, incluyendo en ellos a
los empleados públicos y a los trabajadores oficiales. El empleado oficial es aquella persona que
trabaja al servicio del Estado, se vincula a través de decreto, ley o resolución, ejemplo: las personas
vinculadas a los ministerios, departamentos administrativos, superintendencias, establecimientos
públicos, empresas comerciales o industriales del Estado.
El trabajador oficial es aquel que se ocupa del mantenimiento y conservación de Obras públicas; su
vinculación se realiza a través de un contrato de trabajo. A estos trabajadores se aplican las normas
del Código sustantivo de trabajo, y a los empleados públicos se aplica un ordenamiento especial, el
Estatuto del empleado Oficial.

Protección al trabajo
El trabajo como un derecho fundamental y una obligación social de cada ciudadano encuentra su
protección en la Constitución Nacional en los artículos 25, 26, y 54 y otros.
El citado artículo 25 reza: “El trabajo es un derecho y una obligación social y goza, en todas sus
modalidades, de la especial protección del Estado. Toda persona tiene derecho a un trabajo en
condiciones dignas y justas”. A través del contrato de trabajo toda persona pone al servicio de otra,
llamada empleador, su fuerza de trabajo bien sea material o intelectual, desplegada en una actividad
considerada lícita por nuestro ordenamiento, a cambio de remuneración que le servirá para subvenir
sus necesidades; es por ello que todo ciudadano colombiano goza del derecho al trabajo, a obtener
un empleo, un oficio, sin que se le pueda impedir dicho derecho. Por ello, el Estado y la sociedad en
general lucharán por el mantenimiento de una economía que permita crear condiciones a las
personas para poder realizar un trabajo útil, y así puedan hacer realidad el derecho a la vida desde
la obtención de su subsistencia y el sostenimiento personal y el de su familia. Con relación al
derecho de un trabajo en condiciones dignas y justas, cabe el dicho popular “el trabajo dignifica al
hombre”; encuentra aquí cabida el principio de la dignidad humana: el trabajo es un bien del hombre
y de la humanidad, por ello se da la libertad de elección de profesión u oficio, se supera el plano
material, se trasciende al plano de los valores, por ello el hombre
al realizar su trabajo está igualmente haciendo proyección social.

La protección al trabajo es genérica en la Constitución Nacional, ya sea el trabajo que se realiza en


forma dependiente o independiente, el material o el intelectual, el transitorio o el permanente, el
individual o el colectivo. En el mismo sentido, el artículo 54 de la Constitución Nacional dice: ”Es
obligación del Estado y de los empleadores ofrecer formación y habilitación profesional y técnica a
quienes lo requieran. El estado debe propiciar la ubicación laboral de las personas en edad de
trabajar y garantizar a los minusválidos el derecho a un trabajo acorde con sus condiciones de
salud”. Se colige de este artículo que es una obligación del Estado adoptar políticas orientadas a la
creación y fomento del empleo, hacer alianzas con la economía privada nacional y promover la
inversión extranjera para poder dar respuesta al potencial laboral que cada día surge en el país,
combatiendo la mano de obra ociosa, el desempleo y las formas ilegales de contratación. Entre otros
enunciaremos el derecho a la libertad de trabajo, el cual encuentra su fundamento en el artículo 26
de nuestra Carta magna, en él se enseña: “Toda persona es libre de escoger profesión u oficio. La
ley podrá exigir títulos de idoneidad. Las autoridades competentes inspeccionarán y vigilarán el
ejercicio de las profesiones. Las ocupaciones, artes y oficios que no exijan formación académica son
de libre ejercicio, salvo aquellas que impliquen un riesgo social. Las profesiones legalmente
reconocidas pueden organizarse en colegios. La estructura interna y el funcionamiento de éstos
deberán ser democráticos. La ley podrá asignarles funciones públicas y establecer los debidos
controles”. Este artículo fundamenta el artículo 8 del nuestro régimen laboral que versa así: “Nadie
puede impedir el trabajo a los demás ni que se dediquen a la profesión, industria o comercio que les
plazca, siendo lícito su ejercicio, sino mediante resolución de autoridad competente, encaminada a
tutelar los derechos de los trabajadores o de la sociedad, en los casos que se prevean en la ley”. Así
las cosas, ninguna clase de ocupación, empleo y oficio puede ser prohibida a ningún ciudadano,
como se plantea en la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano, aprobado en Francia
en el año 1789, por la Asamblea Constituyente y ratificada en la Declaración Americana de los
derechos y deberes del hombre, del año 1948, en Bogotá. De esta manera, lo único que exige la ley
es que la actividad o profesión que elija el ciudadano sea lícita o permitida. Podemos mencionar
otros principios constitucionales del derecho laboral como son: igualdad de oportunidades; a trabajo
igual salario igual, derecho a un salario mínimo; derecho a la continuidad y permanencia; derecho a
la irrenunciabilidad de derechos; derecho a la aplicación del principio de la favorabilidad; derecho a
la Conciliación y a la transacción, a la seguridad social, a la seguridad e higiene en el trabajo, a
capacitación, a descansar; derecho a la huelga y a la asociación.

Dr.
WINNER MOSQUERA RIOS.
Abogado
Egresado Universidad del Tecnológica del Chocó “Diego Luis Córdoba”
Especialista en gobierno, gestión del desarrollo Regional y Municipal
Universidad Católica de Colombia
Catedrático