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CASO APLICATIVO N° 1

(Empresa Vicky Rocío)


Caso extraído de:
Colección de Gestión Competitiva para una Mediana y Pequeña Empresa (2004) - Tomo Primero

Bernardino había conocido a Ivo en noviembre de 2002


en la tribuna del hipódromo de Monterrico, en Lima. Ivo
era entonces vendedor de revistas hípicas en la puerta de
la tribuna. Gozaba del aprecio de todos los socios del
Hipódromo y de sus esposas a causa de su carácter alegre
y su disposición para atender con rapidez y proporcionar
buenos datos a los apostadores.

Ivo, joven limeño de porte atlético que por entonces tenía treinta años, cinco menos que
Bernardino; era además un excelente conversador. Desde muy joven había trabajado en el Jockey
Club en varias ocupaciones y, a pesar de que sólo había culminado con dificultad la instrucción
secundaria, el contacto permanente con los socios lo había hecho crecer como una persona de buen
trato. Ocasionalmente, Bernardino al igual que otros socios que se encontraban en el Hipódromo
invitaban a Ivo a que comparta la mesa con ellos, cuando bebían una taza de café. Fueron esos ratos
los que tejieron la amistad entre Bernardino e Ivo.

Bernardino era un hombre inquieto y emprendedor, empezó a buscar oportunidades para


establecer algún negocio que, además de proporcionarle ingresos adicionales, llenara su tiempo
libre. Él era dueño de una de las más grandes empresas de acero inoxidable en el Perú.

Una tarde, mientras paseaba por Gamarra descubrió un local vacío. Era chico, de unos 45 m2
pero estaba bien ubicado. Averiguó quién era el dueño, lo visitó y decidió alquilarlo. Allí se
instalaría Vicky Rocío, la mejor tienda de ropa, la cual contaría con dos vitrinas donde se podían
exhibir todos los productos que fabricaban, desde polos y pantalones hasta ternos y vestidos de
novia.

La contratación de Ivo fue providencial. Varias semanas antes de la apertura del local,
Bernardino lo encontró por la noche cuando paseaba por la Plaza de Armas. El nuevo
administrador del hipódromo le había llamado la atención delante de los socios, e Ivo orgulloso,
había renunciado al instante. La oportunidad no podía ser mejor para ambos: Ivo estrenaría la
flamante tienda y Bernardino contaría con el hombre preciso para atender a la clientela limeña.

Ivo colaboró en la etapa de acabados del local, y tomó parte en todos los preparativos y
detalles para el lanzamiento. Él y Bernardino ensayaron la preparación de las prendas; además se
contrató a Isaac para que elaborara las estructuras de la trastienda y a una simpática chica para
que tomara los pedidos de los clientes y cobrara.

Por fin, se inició la operación. Todos los días por la mañana, Bernardino se reunía con Ivo e
Isaac en el local antes de irse a trabajar. Ivo se encargaba, junto a Isaac de hacer la limpieza
matutina y preparar todo para la atención. Luego se bañaba y se ponía impecable para recibir al
público, coincidiendo con la hora en que llegaba la chica.

El éxito no se hizo esperar. Al cabo de pocas semanas Vicky Rocío era conocida como la mejor
tienda de ropa de Gamarra y alrededores, y era visitada por todo Lima.

Sin duda, Ivo era la pieza clave en el éxito. Cualquiera fuera el momento en que Bernardino
llegara al local, encontraría a Ivo atendiendo amablemente a los clientes, limpiando los espejos o
haciendo alguna reparación, muy rara vez lo hallaba descansando. Al cabo de un año la demanda
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creció a tal nivel que Bernardino decidió ampliar el horario, contratar definitivamente a Isaac,
quien hasta la fecha sólo era un empleado temporal, a un segundo ayudante llamado Fico y,
finalmente, a otros dos muchachos para que desempeñaran las mismas funciones de Isaac, así la
tienda atendería al público de lunes a domingo en horario corrido de 9 de la mañana a 11 de la
noche.

Tanto Isaac como Fico trabajaban diez horas diarias juntos durante las horas pico y Bernardino
se encargó de que fueran los trabajadores de su ramo mejor pagados en Gamarra. Ivo, como
supervisor de ambos, además de los premios extra que Bernardino le entregaba por su desempeño
sobresaliente, gozaba de prestigio en la ciudad y admiración general.

Con el crecimiento del negocio ya habían aparecido las lógicas complicaciones en


abastecimiento, mantenimiento, administración del personal y contabilidad. Bernardino, que no
podía ocuparse del negocio durante las horas de su trabajo en su otra empresa, empezó a pensar
que era hora de contratar un administrador para poner orden. Hasta entonces, él mismo venía
manejando las cuentas y pensaba entre otras cosas, que aunque las ganancias eran buenas, si no se
controlaba los inventarios no tardarían en presentarse algunos problemas.

Uno de los insumos que más le preocupaba controlar era la tela. Según el procedimiento actual,
el representante de la tela dejaba semanalmente la materia prima en el local y el viernes entregaba
su factura consignando el peso, que sumaba cerca de setenta kilos por semana.
Los ayudantes preparaban la tela, hacían el diseño y estampaban el dibujo en la tela bajo la
supervisión de Bernardino, y los acomodaban para la venta del día siguiente. Lo que faltaba era
establecer un procedimiento para definir la proporción entre la cantidad de tela que se compraba
y el total de polos que se vendían. Para eso se hubiera tenido que contar diariamente el inventario
de polos al cierre casi a medianoche y cuadrarlo luego con la cantidad de materia prima (telas)
entregada, sabiendo cuántos polos se obtenía de cada metraje de tela.

Esta labor de control se había venido postergando desde hacia tiempo, en parte, porque las
labores de Bernardino estaban recargadas con otras obligaciones, y en parte porque a éste le
tranquilizaba contar con una persona de confianza como Ivo. Después de todo, su lealtad e
identificación con el negocio ya se habían probado muchas veces. Por ejemplo, si alguno de los
otros muchachos tenía que faltar al trabajo, Ivo se quedaba para cubrir el puesto, a veces trabajaba
hasta quince horas diarias y durante varios días seguidos.

Roby trabajaba en una empresa subcontratada por Industrial Cotton para la importación de
telas. Era un muchacho piurano de treinta años que se ocupaba de preparar las valorizaciones y las
facturas por las importaciones y las presentaba al departamento de contabilidad para el respectivo
pago. Bernardino lo había conocido en su oficina y le había llamado la atención que casi nunca le
hubieran tenido que devolver una valorización ni una factura para corrección. Otros tenían que
presentarlas, como promedio, hasta tres veces antes que estuvieran conformes.

Una tarde, Roby llevó a su esposa a la tienda Vicky Rocío y se encontró con Bernardino.
Durante la conversación, este último se enteró que la empresa subcontratada iba a cerrar la oficina
en Lima ese mes, por lo que, dentro de pocos días, Roby iba a quedar desempleado. Sin pensarlo
dos veces el empresario le pidió que lo buscara al día siguiente para que hablaran de negocios.

Luego de la entrevista, el empresario se dio cuenta que Roby era un muchacho hábil, por lo
que el ofreció un puesto de administrador en Vicky Rocío, propuesta que Roby aceptó complacido.
En cuanto al sueldo, al principio ganaría ligeramente más que Ivo, había que tomar en cuenta que
Roby había estudiado Administración de Empresas en un instituto de Lima y que iba a ocupar un
puesto de supervisión.

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La primera misión de Roby fue organizar el sistema de control de los abastecimientos. En vista
de que Roby recién había ingresado, Bernardino prefirió seguir ocupándose él mismo de la
supervisión, programación y pago del personal, para permitir que el nuevo administrador se
concentrara en su objetivo. Pensaba, asimismo, que era mejor que Roby fuera adquiriendo
experiencia y conociera un poco más el negocio antes de darle autoridad sobre el personal.
Además, Ivo conocía mejor que nadie todos los secretos de la buena atención al público, que era
una de las claves del éxito del negocio y Bernardino temía que la combinación de la inexperiencia
de Roby en ese campo con el carácter orgulloso de Ivo pudiera generar un problema. Por f in ,
Bernardino presentó formalmente a Roby a todos los trabajadores, pidiéndoles que le dieran todas
las facilidades necesarias para su trabajo.

Al cabo de algunos meses, Roby había implantado todos los procedimientos de control de
inventarios y organizado el sistema de compras. Incluso había preparado unos programas en
computadora para cuadrar los insumos y las ventas, lo que facilitaría el trabajo. Además él había
organizado los métodos de trabajo para reducir las mermas. Bernardino estaba feliz, porque el
sueldo de Roby estaba más que justificado y las ganancias seguían aumentando.

Un día, durante una de sus habituales reuniones de coordinación con Roby, éste comentó que
encontraba sospechoso que Ivo llevara un tren de gastos tan elevado con relación a su sueldo.
Opinó que vestía demasiado bien, que frecuentaba con muchas amigas la discoteca y que un mozo
que él conocía le había contado que pagaba unas cuentas bastante abultadas. Bernardino le
replicó que con el sistema de control de inventarios y costos que se había implantado no sería
posible que se produjeran mermas inadvertidas en el futuro, de modo que no había por qué
preocuparse. Además, añadió que Ivo era un hombre disciplinado, y que ahorraba lo suficiente
como para darse esos gustos. Roby asintió, aunque en el fondo no quedó conforme.

Transcurrido un mes, en una reunión similar Roby presentó a Bernardino la conciliación de


todos los costos y no aparecía información alguna que hiciera pensar en un problema de
sustracción por parte del personal de la tienda Vicky Rocío. Una vez que Bernardino hubo revisado
y dado su conformidad, Roby le hizo una declaración que lo dejó estupefacto: había descubierto el
sistema por el cual Ivo lograba sus ingresos adicionales.

Una de las muchachas que atendía la caja, en combinación con Ivo, estaría introduciendo una
cierta cantidad de polos preparados afuera, que ambos vendían sin declarar, separando los
ingresos. Eso explicaría los gastos de Ivo y la razón por la cual no había desbalance entre los
insumos adquiridos y las ventas.

Preguntas

1. ¿Bernardino cumple o no con las funciones de la administración, fundamente su respuesta?


2. ¿Cuál de las funciones ustedes recomendarían que mejore Bernandino Como gerente general?
3. Realicen en grupo de acuerdo al caso Vicky Roció la pirámide de la jerarquía organizando, analizando quien
de los personajes, representan cada nivel jerárquico, luego también al personal sin ningún cargo gerencial.
4. ¿En base a la pregunta N° 3 identificados los gerentes de cada nivel, expliquen ustedes que habilidades
cumplen los gerentes de Vicky Rocío, analicen sus respuestas?
5. ¿Que papeles cumplen o no los gerentes de los 3 niveles jerárquicos de Vicky Rocío?
6. ¿Identifiquen ustedes cuál es el problema que se presenta para Bernardino en la empresa Vicky Rocío?
7. ¿Que papeles necesitaría cumplir Bernardino para solucionar el problema que Presenta Vicky Rocío,
despedir o no a Ivo?

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