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Intervenciones de Conservación en el Muro Este de la Unidad 12, Edificio C,

Plataforma 1 del sitio arqueológico Huaca de la Luna, Temporadas 1996 a 2001

Luis Javier Flores De la Puente

La Huaca de la Luna, junto a la Huaca del Sol y la Zona Urbana Monumental aledaña forman el
conjunto Huacas de Moche, el principal centro urbano y capital de la antigua nación Mochica
que se desarrolló en el valle de Moche entre el año 50 d.C. y el 650 d.C.

La Huaca de La Luna es una pirámide escalonada que tiene un patio delantero cercado por un
grueso muro, un sector anexo y múltiples construcciones en su sima a la que se accedía por
una larga rampa.

Para las intervenciones en conservación de los murales polícromos de Huaca de la Luna, este
se apoyó conceptualmente en normas internacionales tales como la Carta de Venecia, la teoría
propuesta por Cesare Brandi y en las recomendaciones de la UNESCO, expresada en
documentos tales como la “Carta de restauro”, la “Carta Internacional para la gestión del
patrimonio arqueológico” y los “Principios para la preservación, conservación y restauración
de pinturas murales”, la cual, aunque posterior a los trabajos presentados en el presente
documento, posee importantes directrices y principios más específicos sobre la protección,
salvaguarda, conservación y restauración de pinturas murales. Es en estos principios en los
cuales podemos ver de manera crítica y especifica los trabajos desarrollados en la
conservación de los murales polícromos hallados dentro de la Unidad 12 en la Plataforma 1 de
Huaca de La Luna.

Para ello, el Proyecto Huaca de la Luna diseño un apropia metodología y procedimientos, de


acuerdo a la problemática de la arquitectura en tierra prehispánica y teniendo un énfasis
especial en los enlucidos de barro policromo.

La metodología parte del planteamiento de Cesare Brandi cuando define la restauración como
“momento metodológico del reconocimiento de la obra de arte, en su consistencia física y en
su doble polaridad estética e histórica, en orden de su transmisión al futuro”. Primero es
necesario identificar en su integridad aquello que se va a intervenir, más aun teniendo en
cuenta que hablamos de material arqueológico expuesto a la intemperie.

Para los trabajos de conservación y restauración, se consideró al sitio como una “obra de arte
en actual estado de ruina”, con la obligación de rescatar sus valores documentales y estéticos,
por ser el sustento de su monumentalidad y su transmisión al futuro. Por tanto, la restauración
en este caso “no puede ser más que consolidación y conservación del statu quo, pues en otro
caso la ruina no sería tal, sino una obra que contendría una implícita vitalidad, suficiente para
emprender una reintegración de la unidad potenciaría originaria”. (Morales, 1997)

La categoría de ruina está ligada a lo que se considera una restauración a nivel de


conservación, es decir, un proceso metodológico orientado a la estabilización del original en su
estado actual, anulando los agentes de deterioro y reforzando su consistencia físcio-mecánica,
mediante un proceso de consolidación integral.
También es de importancia mencionar en esta intervención, el manejo objetivo de las
connotaciones estéticas en la exposición final del documento, desde un punto de vista técnico
y no subjetivo. Se debe de asumir una posición frente a las reintegraciones de interés artístico,
planteadas con la intención de recuperar la unidad potencial de una imagen parcialmente
perdida, de la cual no hay la más mínima documentación. Por tanto, no hay intención de
completar formas y colores de los murales, ya que serpia inútil e improcedente.

La restauración de las estructuras y superficies durante los trabajos en la Unidad 12 fueron


planificadas y ejecutadas a nivel de conservación en su mínima intervención. Así, no se tuvo en
cuenta lo mencionado por Brandi con respecto a las licencias dadas para reintegrar los
faltantes y definir la “unidad potencial” del documento fragmentado.

A continuación presentamos la metodología y lineamientos establecidos por el Proyecto


Arqueológico “Huaca de la Luna”, en base a los cuales se realizaron la totalidad de los trabajos
de conservación de murales pictóricos, los cuales fueron la directriz principal para los trabajos
realizados en la Unidad 12, de la cual se trata en el presente trabajo.

Lineamientos Generales de la Propuesta de Intervención


(Morales, 1997)

La conservación de la arquitectura y sus superficies en la Huaca de la Luna fue planificada en


cuatro niveles: reconocimiento preliminar del documento, conservación preventiva,
conservación integral y mantenimiento sistemático. Una actividad común en cada una de estas
tapas es el monitoreo o control del comportamiento de las estructuras y materiales
constructivos y pictóricos. El reconocimiento del material es parte del planteamiento teórico
universal, en buena cuenta, la investigación científica, técnica y artística para diagnosticar el
problema general y específico a cada sector, en función a lo cual se proponen las alternativas
de solución. Simultáneamente, los sectores a intervenirse son protegidos con cubiertas
provisionales a fin de evitarse la acción directa del sol.

La conservación preventiva compromete la participación conjunta de arqueólogos y


conservadores en la liberación del muro y relieves. En consecuencia, el develado de la
evidencia se comparte en la excavación, registro y tratamiento inmediato, que va desde la
readherencia del fragmento suelto o el retiro de los materiales fuera de contexto, hasta el
reforzamiento estructural provisional de muros y relieves. Con ello se garantiza la estabilidad
del conjunto arquitectónico y su posterior tratamiento definitivo.

El tratamiento definitivo, orientado a la consolidación del barro sin pretender su


impermeabilización, por ser esta última negativa y contraria a los fines de la conservación de
relieves y enlucidos ubicados a ras del piso, es el objetivo primordial de la intervención

Finalmente, el mantenimiento sistemático de las áreas tratadas, a fin de evitar daños


posteriores al tratamiento conservador. Con este propósito desarrollamos un periódico
monitoreo de las áreas protegidas, a nivel de estructuras, relieves, enlucidos y color.
Conservación Preventiva

Trabajos preliminares: A fin de evitar la insolación directa de los sectores a intervenir, lo cual
implicaría una alteración de la materia y volumen de los objetos y estructuras a excavar, la
experiencia aconseja la instalación de paradores de vientos y cubiertas provisionales con
esteras de carrizo y parantes de eucalipto.

El acondicionamiento de las áreas de trabajo es una tarea primaria.

Liberación y Readherencia Preventiva de Murales: La excavación arqueológica implica la


acción de retirar aquellos elementos superpuestos al contexto que se desea estudiar, de allí
que el descubrimiento de una estructura o de un objeto plantea una ruptura brusca del
equilibrio higrotérmico y humedad contenida en la materia del objeto cultural. Es una tarea
compleja y de riesgo por el carácter irreversible de la operación.

El movimiento estructural por acción sísmica o por simple desfase parcial de muros o bloques,
significa un comportamiento de riesgo en las superficies del muro, manifestándose como
grietas, fisuras y desprendimientos.

Al inmediato retiro del adobe que cubre el mural, es necesario realizar una operación de
readherencia de aquellos fragmentos sueltos, para evitar su desubicación y posterior dificultad
en la recomposición de la imagen.

Para ello es necesario humectar las caras a pegar o unir, con una solución de agua y alcohol en
proporción 1:1, para romper la tensión superficial y así facilitar la función adherente de la
arcilla líquida. En el caso de relieves de espesores considerables, el mortero arcilloso debe
reforzarse con un aditivo de acetato de polivinilo (PVA) al 2% en agua destilada.

Recolección de Muestras para Análisis Químico: La necesidad de identificar los pigmentos

(rojo, amarillo, blanco, negro y azul), así como la naturaleza y composición de los adobes y
morteros, planteó la recolección de muestras de 200 gr. De adobes y morteros y de 20 gr. de
los colores (fragmentos fuera de contexto).

Reestructuración o Refuerzo Estructural: Los defectos de la técnica constructiva y la escasa


resistencia del suelo, han generado desplomes, desfases estructurales y fracturas o fisuras en
los relieves y enlucidos. Por ello, la consolidación estructural es una actividad prioritaria en el
tratamiento de las superficies arquitectónicas, ya que en ellas se expresa la resistencia físico-
mecánica del conjunto.

La calzadura de muros o refuerzo de cimentaciones; la costura de muros, consistente en


reemplazar los adobes fracturados por otros en buen estado y de probada resistencia y
cohesión; así como la colocación de llaves de madera de algarrobo y la reposición de las
secciones perdidas, son las principales variantes en este tipo de intervención.

Limpieza de la Capa Pictórica: La capa pictórica de los murales presentan generalmente un


velo de arcilla y chorreras de barro, producto de los escurrimientos pluviales y exposición del
muro antes de ser sellado. De tal manera que por cuestiones de estética y correcta
presentación del documento, se plantea la eliminación de estos cuerpos ajenos a la
autenticidad del documento. Es más, su permanencia implica un riesgo de efectos
irreversibles, debido a la contracción de la arcilla ante los cambios higrotérmicos. Este
movimiento se traduce en el arranque del color, al momento de exfoliarse las láminas del velo
y chorreras arcillosas.

La intervención es ejecutada en forma mecánica y en seco, salvo que el espesor del material a
retirar amerite una humectación parcial y progresiva, usándose para ello herramientas como el
hisopo de algodón humedecido, agua destilada, bisturí, bombillas de jebe, pincel de cerda
suave y miga de pan. Este último material es un recurso de excepcionales resultados, por no
ser abrasivo y retirar fácilmente el polvo adherido sobre el color sin afectarlo.

Conservación Definitiva

Consolidación Química: A pesar de la ya anotada aparente buena consistencia de los


fragmentos separados y de los que permanecen in situ, la consolidación definitiva con Silicato
de Etilo 40 fue realizada en atención a buscar un comportamiento uniforme en todo el muro y
superficie decorada, vale decir, resistencia a la erosión, humedad e insolación.

La aplicación respondió a la metodología general de tratamiento, consistente en una solución


de este producto mezclado con alcohol absoluto, en una proporción de 1 lt. x 2 lt. por metro
cuadrado. A esta solución se añadió cuatro gotas de H Cl puro como catalizador.

El procedimiento de aplicación fue por aspersión, evitando que el producto forme chorreras y
que la absorción sea pareja en toda la superficie, a fin de evitar la pérdida del pigmento y
desprendimientos de relieves o enlucidos por exceso de líquido. Para retardar la evaporación
del alcohol y propiciar una mayor penetración del consolidante, la superficie intervenida fue
cubierta con un plástico.

Fijación Capa Pictórica: La superficie pictórica prehispánica presenta serios problemas de


desprendimiento, pulverulencia y exfoliación, motivados por la fatiga del aglutinante original
que es de naturaleza orgánica.

Con la finalidad de estabilizar el deterioro descrito, los colores deben ser fijados con una
solución de resina acrílica (Paraloid B-72) diluida en thinner acrílico, en porcentajes ajustables
a los problemas que presentan los colores, derivados de su propia y particular naturaleza como
por la técnica pictórica empleada. Para el blanco, rojo y amarillo, es de 2%; mientras que con el
negro es posible usar el 3 ó 4%. Este último color presenta serios problemas de consistencia
por su estructura laminar.

La aplicación de esta solución se realiza en forma mecánica, con pincel pelo de marta, en las
zonas con color, evitando el contacto con las áreas no policromadas, por generar un ligero
oscurecimiento del color del barro.

Anastilosis: Esta intervención fue ejecutada como un proceso prolongado y complejo,


estableciéndose los siguientes pasos:

a) El sector a intervenir es consolidado previamente, tal como se ha descrito en el párrafo


«consolidación química».
b) Retiro del relieve por partes, de acuerdo a los fragmentos que presentan, para ello se opera
con espátulas metálicas e inyecciones de agua destilada, para aflojar las zonas que
presentaban buena adherencia con respecto al muro.

c) Los fragmentos fueron ubicados en una caja con arena para proteger los bordes de posibles
fracturas.

d) Tratamiento del paramento, eliminando los adobes y morteros sueltos y reemplazándolos


con otro material estabilizado. Considerando la irregularidad de esta superficie, se procedió
areenlucirla con un mortero de barro y estacas de madera tipo cedro, dejando un
paramentouniforme y en proceso de secado para la posterior reposición del relieve.

e) Consolidación del reverso de los fragmentos de relieve con Silicato de Etilo 40.

f) Reposición y readherencia definitiva de los fragmentos, utilizando arcilla líquida para la


unión y mortero de barro estabilizado al acetato de polivinilo.

Presentación Final: La última fase de este proceso de intervención consiste en lograr una
correcta presentación estética del documento, sin que ello implique un cambio o alteración de
su contenido testimonial. Esta se plantea en tres aspectos: tratamiento de lagunas, de grietas y
fisuras y de cabeceras de muro.

a) Tratamiento de lagunas. La intención de esta fase es el refuerzo estructural de los relieves,


principalmente en aquellos sectores donde es notoria la fragilidad y riesgo de colapso. El
tratamiento de los bordes de relieves y enlucidos son texturados como superficie rugosa,
plástica, irregular y de color similar al sector intervenido. El mortero es de barro simple sin
aditivos plásticos. La textura irregular se obtiene con los fragmentos de adobes o unas
concreciones recolectadas en el Complejo de El Brujo, valle de Chicama, conocido por los
lugareños como «pico de loro». El resultado del tratamiento lo calificamos de excelente. Con
esta solución hemos descartado los clásicos resanes o refuerzos de bordes rígidos y de textura
diferente, al punto que afectan la presentación del documento.

b) Tratamiento de grietas y fisuras. El movimiento estructural ha provocado el agrietamiento


de las superficies, espacios que calificamos como fisuras (fracturas de bordes juntos) y grietas
(fracturas de bordes separados).

Ambos constituyen un factor negativo para la correcta y buena presentación del relieve, por
permitir la acumulación de material suelto y ser un potencial albergue de insectos. Como
criterio específico manejamos la idea de mantener la evidencia de la fisura o la grieta, por ser
expresiones naturales del comportamiento del material y parte de la patina del mural. Sin
embargo, en lugares que son demasiado profundos se plantea el relleno o emboquillado de las
grietas, con cargas de mortero de barro hasta dejar 2 a 3 mm. de profundidad con respecto a
la superficie. Los rellenos hasta el nivel de esta, constituyen un problema estético por ser
excesivamente notorios y desfigurativos.

c) Tratamiento de Cabecera de Muro. El criterio de intervención gira en torno a la idea de


mimetizar los elementos a reponer, en correspondencia a la natural irregularidad de la
cabecera de un muro arqueológico, es decir, se trata de colocar una o dos hiladas de adobes
sobre la superficie original y sobre estos un mortero de barro, sin aditivos plásticos o
celulósicos. Este mortero y adobes constituyen el material de sacrificio, a reemplazarse cuando
manifiesten signos de fatiga o alteración. Este añadido es integrado al conjunto mediante un
tratamiento de superficie que aminore el impacto visual que produce todo elemento nuevo en
un contexto antiguo. Según las características formales del sector, se alternan adobes enteros
y/o fragmentados, definiendo un aspecto similar al original.

Unidad 12

La unidad 12 se trata de una trinchera orientada con el eje mayor de sur a norte, de unos 17
metros de largo, cuyo ancho podemos dividirlos en dos partes, una primera de 2m. y una
segunda de 4m. Se localiza entre los cuadrantes noreste y sureste de la plataforma 1 de la
Huaca de la Luna (Tello, 1997). Se trata de un área muy disturbada por hoyos de huaqueo
realizados antes de iniciarse los trabajos de excavación arqueológica correspondiente.

Ubicación de la Unidad 12 dentro de la Huaca de la Luna

Para el presente trabajo nos ocuparemos específicamente en los trabajos realizados en el


muro este de la unidad de excavación, el cual corresponde dentro de la secuencia de
ocupación al Edificio C, que abarca entre el 250 al 350 años d.c.
Plataforma I, Edificio C, corte reconstructivo sur-norte (250-350 d.C. aprox.).(Morales, 2003)

Desde el inicio del proyecto, esta unidad ha tenido diversas intervenciones en lo que respecta
al a conservación de las pinturas murales que se hayan presentes, las cuales pasaremos a
señalar a continuación, mencionando la temporada de trabajo correspondiente y los
problemas y soluciones presentados de acuerdo a la documentación publicada por el mismo
proyecto. El principal motivo iconográfico presente dentro del muro este de esta unidad,
corresponde a la llamada “Deidad de las montañas”. El área total a intervenir tiene una
superficie de 13 m2.

Temporada 1996

Unidad 12 A/ Edificio C

Se verificó desgaste de las superficies de la plataforma principal por acción descontrolada de la


visita turística y excursiones escolares, anterior al proyecto de investigación, y a la misma
destrucción en los tiempos coloniales. Además, las escorrentías de las lluvias antes del sellado
del edificio C y un probable sismo, han causado severos daños en los relieves, al punto que los
personajes centrales de dos rombos se han desprendido y fragmentado totalmente.

Fragmentos colapsados del personaje mayor del muro este, en la unidad 12 (Morales y Torres, 1998)

Tratamiento Conservador
Liberación: Después de proteger el área de trabajo con cubiertas y cortavientos provisionales,
fabricados con esteras y eucaliptos, se inició la liberación o descubrimiento del mural y el
tratamiento preventivo. Para ello se siguieron las pautas generales explicadas previamente.

Reestructuración: La sección superior central presentaba algunos adobes desfasados, al


parecer propiciado por movimientos sísmicos. Por tal razón se procedió a remover estos
sillares y reemplazar los morteros de asiento, con mezclas de tierra-arena gruesa, en tanto los
relieves permanecieron verticales y sin el apoyo del muro.

Conservación preventiva: Se realizó en función a los lineamientos generales de la metodología


de intervención, es decir, retirar el RAT dejando delante del muro con relieves, una suerte de
muro de adobes cuyas unidades serian retiradas progresivamente e inmediatamente al iniciar
la conservación preventiva o readherencia de los relieves sueltos.

La consolidación química de este sector cubrió una extensión de 13.00 m2, habiéndose
realizado conforme a los lineamientos descritos anteriormente.

Fijación: Una fase elemental en el tratamiento integral del mural es la readherencia o fijación
de la capa pictórica a su enlucido, en consideración al pésimo estado de conservación que
demostró desde su liberación hasta la fase anterior. Se debe de revertirse el estado de
pulverulencia o exfoliación mediante la aplicación de una resina acrílica en bajo porcentaje,
para que cumpla la función del aglutinante original.

Fijación de la policromía en uno de los personajes o “deidad de las montañas”(Morales y


Torres, 1998)

Readherencia definitiva: Las dificultades de adherencia entre el relieve y el paramento, fueron


salvadas mediante la inyección de Vargas de barro acuoso al interior de los vacíos o bolsas
existentes entre ambos estratos. Así mismo, los fragmentos que se retiraron previamente por
estar sueltos o separados del muro, fueron reubicados en su emplazamiento original,
readhiriéndolos con morteros de barro y aditivos de PVC al 2% en agua destilada.
Readherencia de fragmentos de relieves colapsados o desfasados. (Morales y Torres, 1998)

Los bordes de los fragmentos y lagunas interiores fueron texturados como una superficie
rugosa, irregular y de color similar al sector tratado. EL mortero empleado es de barro simple
sin aditivos plásticos, por ser un material que rigidiza la presentación. Esta textura se obtiene
mediante la impronta que dejan los fragmentos de adobes.

Temporada 1997

Unidad 12 A / Edificio B-C

El desgaste de las superficies de la plataforma principal por acción descontrolada de la visita


turística y excursiones escolares, antes del inicio del Proyecto, y la misma destrucción en
tiempos coloniales, han afectado considerablemente las secciones altas y el desmontaje total
de trece metros lineales del muro Esste de la plaza ceremonial interior, correspondiente al
Edificio B-C.

Las escorrerías de las lluvias antes del sellado de este edificio y un probable sismo, han
causado severos daños en los relieves, al punto que los personajes centrales de dos rombos se
han desprendido y fragmentado totalmente y otros han sido desmontados intencionalmente al
momento de sellar el edificio, y parte de estos fueron ubicados en estado fragmentario en el
sello.
Proceso de descubrimiento del muro este del patio polícromo. (Morales y Torres, 2000)

La policromía presenta un serio problema de exfoliación por la estructura laminar de los


pigmentos. La superposición de estas gruesas láminas derivadas de las múltiples tareas de
mantenimiento y la pulverulencia del pigmento por fatiga del aglutinante de naturaleza
orgánico (mucílago), han sido determinantes en el comportamiento de la capa pictórica.

Detalle de la exfoliación de la capa pictórica. (Morales y Torres, 2000)

El control del efecto erosivo y destructivo de los factores medio ambientales, ha permitido
realizar los trabajos de investigación y conservación arqueológica sin alterar los materiales. La
construcción y ubicación adecuada de las cubiertas y paravientos ha generado un microclima
con humedad y temperatura en rangos que fluctúan en los márgenes recomendables para la
preservación del barro policromado.

Tratamiento Conservador

Liberación y Conservación preventiva: Con los trabajos en este sector se definió la


composición de los triángulos superiores y su iconografía, llegándose a apreciar una intención
de distribuir todos los elementos iconográficos en la superficie arquitectónica programada,
como dibujos incisos, y asi lograr la correcta inserción del espacio pictórico en el
arquitectónico.
Registro gráfico del estado de conservación: El relevamiento del relieve y su estado de
conservación, a escala 1:10 en papel milimetrado, permite la elaboración de varias láminas en
papel Canson para el registro al detalle de las diferentes fases del proceso conservados,
documento de importancia para el análisis, evaluación y monitoreo de las áreas intervenidas.

Reestructuración: Las secciones superiores del muro estuvieron seriamente afectadas por la
depredación colonial, la presión del RAT y la visita contemporánea, a consecuencia de ello los
adobes estuvieron desfasados y fragmentados. De allí que todos los elementos claudicados,
por fractura, salinidad o erosión eólica, fueron retirados y remplazados por adobes originales.

Limpieza de Capa Pictórica: Las escorrentías de agua de lluvia se han filtrado entre el sello y el
relieve formando chorreras sobre la superficie pictórica. Esta estructura arcillosa de capas
gruesas ponen en riesgo la permanencia de la frágil capa pictórica, debido a las contracciones
bruscas por los cambios de temperatura y humedad.

Para facilitar su eliminación y no causar daños en la capa pictórica, debido al excesivo grosor
de este material, se humectó progresivamente su superficie hasta reducirlo a una lámina
delgada de arcilla, fácil de eliminar, para lo cual se empleó una solución de agua y alcohol en
partes iguales. La complejidad de este proceso condicionó un trabajo lento y de poco avance
físico, que contrasta con la excelente recuperación de la policromía y del relieve en su
totalidad.

Detalle de las chorreras de arcilla y barro que cubren la capa pictórica (Morales y Torres, 2000)
Detalle del muro este luego de la limpieza de la capa pictórica. (Morales y Torres, 2000)

Readherencia: Las causas o factores naturales y humanos, has afectado la estabilidad de las
estructura y su adherencia con los estratos de superficie, provocando el desfase y separación
de enlucidos y relieves, y que entre estos se formen vacíos que se rellenan de tierra suelta y
que posteriormente funcionan como cuñas. Ante este pre-colapso, la intervención se diseña
de acuerdo a las características de estos vacíos o “bolsas”. Ello implica la abertura de orificios
en la sección superior e inferior del vacío, para expulsar la tierra y oxígeno con bombillas de
jebe y así facilitar la penetración del material estabilizador.

Los sectores que presentaron esta problemática fueron retirados para un tratamiento de
estabilización y su posterior reubicación y readherencia.

Mantenimiento: Los sectores intervenidos en la campaña anterior tuvieron un tratamiento


especial, orientado a corregir las omisiones en el refuerzo de bordes y limpieza general, a
reforzar las áreas que se hayan aflojado por movimientos estructurales y tectónicos, y a limpiar
sistemáticamente las superficies para no perder la calidad de la presentación turística.

Temporada 1998 – 1999

Unidad 12

Tratamiento Conservador

Las actividades preliminares se orientaron, dentro del esquema de intervención del Proyecto, a
la protección ambiental del área de trabajo. Es decir, la instalación de las cubiertas y
cortavientos usuales, de tal manera que las superficies polícromas no queden expuestas a la
intemperie. Paralela a esta actividad, los conservadores desarrollaron los registros del estado
de conservación de las estructuras, pisos y murales.

Liberación y Conservación Preventiva: La liberación del muro soporte y relieves condiciona la


ejecución de una conservación preventiva paralela, tarea que compromete a arqueólogos y
conservadores. Esta actividad consiste en retirar mecánicamente con picotas y badilejos, los
adobes del RAT que cubren directamente los murales o enlucidos del patio. Es un proceso
lento por dos causas: en primer lugar porque los enlucidos se encuentran separados del muro
soporte, y en segundo lugar, por el grado de compactación de las últimas hiladas de adobes
que condicionan que el retiro de los adobes se realicen en forma lenta.
Liberación y conservación preventiva de relieves polícromos (Asmat y Morales, 2004)

La consolidación, reubicación y readherencia de fragmentos ubicados dentro del relleno o en


riesgo de colapso se realizaron utilizando productos naturales (agua destilada, mortero de
barro y arcilla líquida), bajo el criterio de reversibilidad y remoción de materiales y
procedimientos.

Reestructuración: Aprovechando los adobes del sello arquitectónico removido durante la


liberación, se realizó el reforzamiento del muro Este de los edificios A, B y C, reponiendo los
elementos perdidos, desfasados o fragmentados del muro original, de acuerdo al patrón
constructivo original, es decir hiladas de cabeza y de soga alternadas asentados con mortero
de barro sin aditivos, de tal manera que aseguramos la trama entre la estructura original y la
reintegrada.

Limpieza capa pictórica: La capa pictórica de los murales presentan generalmente un velo de
arcilla y chorreras de barro, producto de los escurrimientos pluviales y exposición del muro
antes de ser sellados. Este proceso de características reversibles y frecuentes en varios
sectores del templo, determinó una intervención en los términos ya establecidos por la
metodología explicada anteriormente.
Detalle de limpieza mecánica de las superficies policromas pulverentas (Asmat y Morales, 2004)

Mantenimiento: Esta actividad se realiza periódicamente, con la finalidad de retirar la


acumulación de arena y polvo, que se deposita en la superficie pictórica y cabecera de muro.
Este proceso se realiza en forma mecánica utilizando bombillas, pinceles, y brochas.

Consolidación Química: A pesar de la aparente buena consistencia de los fragmentos


separados y de los murales que permanecen in-situ, la consolidación definitiva con Silicato de
Etilo 40 fue realizada en atención a buscar un comportamiento uniforme de las superficies
arquitectónicas, es decir, resistencia a la erosión, humedad ambiental y contenida y a la
exposición turística.

Consolidación química del muro este. (Asmat y Morales 2004)

Readherencia definitiva: Las naturales dificultades de readherencia entre el muro soporte y las
superficies arquitectónicas, sean relieves, pintura murales o enlucidos, fueron tratados como
parte final de la técnica de consolidación, con el propósito de reforzar la unión de la capa
consolidada en la superficie como el muro soporte. Para el efecto, la propuesta técnica plantea
la introducción de cargas de barro acuoso al interior de los vacíos o bolsas que se forman entre
ambos estratos. Otra técnica que se desarrolló en más de un sector y con resultados óptimos,
es el desmontaje de ciertas superficies pro falla del Muro-soporte, una suerte de “stacco” para
ejecutar el desprendimiento de un mural. Previamente se registran los detalles en toda la
extensión del área a intervenir, se consolidó el relieve con silicato de etilo y se fijó el color con
Paraloid B-72 al 4% en thinner acrílico, se calcó el área al mínimo detalle y se desarrolló un
registro fotográfico y fílmico. El mural fue retirado por fragmentos en función a las fracturas y
fisuras, luego colocados en una “cama de arena de acuerdo al calco y cuidando no afectar los
bordea. La estructura fue reforzada y estabilizada, de tal manera que posibilite la readherencia
de los fragmentos desprendidos, operación realizada con mortero de barro reforzado con una
emulsión de PVA al 2% en agua destilada.

Consolidación y readherencia definitiva. (Asmat y Morales, 2000)

Temporada 2000

Tratamiento Conservador

Se continuaron con las diversas actividades realizadas durante la temporada 1999, las cuales
fueron complementadas durante la temporada 2000. Las primeras acciones fueron orientadas
al control y neutralización de los factores de degradación, en especial las de carácter medio
ambiental, luego se ejecutaron las tareas preliminares, a nivel de conservación preventiva y de
limpieza de las superficies arquitectónicas.

Consolidación Química: Concluidas las intervenciones preventivas y libre el sector en


tratamiento de cuerpos extraños adheridos a las superficies pictóricas (polvo, suciedades,
velos arcillosos, entre otras), se procedió a la consolidación definitiva del mortero de barro o
estructura del relieve, mediante la aspersión de silicato de etilo 40, mezclado con alcohol
etílico absoluto. Esta se realizó de manera uniforme, evitando la saturación del mortero de
barro.

Fijación del color: Por la expuesta falta de adhesión del estrato pictórico laminar y la corrosión
del color, fue necesario readherir éste a la superficie del relieve, es decir, fijarlo con una
solución de resina acrílica preparada con Paraloid B-72 y thinner acrílico de uso automotriz, al
2% (20 gr de resina por litro de solvente), aplicado a los colores blanco, amarillo y rojo;
mientras que para el olor negro se aumentó al 3%. La aplicación se realizó en forma mecánica,
con un pincel de “pelo de martha” y solo en las áreas policromadas.

Readherencia definitiva: Ante la falta de estabilidad estructural, los eventuales movimientos


tectónicos y las naturales contracciones del mortero arcilloso de los relieves y enlucidos, se ha
producido una separación generalizada entre los revoques y el muro-soporte. La consolidación
química no es suficiente ante un cuadro de esta naturaleza, por cuanto no “pega” el bloque
consolidado a la superficie del muro. Los vacíos a manera de bolsas son de riesgo ante una
eventual e indeseada presión, por la fractura y colapso del relieve que ocasionaría. Ante ello,
es necesario complementar la tarea con la aplicación, al interior de estas bosas, de “cargas
acuosas” de mortero de barro preparadas con arcilla (1 vol), arena mediana lavada (3 vol) y cal
al 10% del volumen de arena. En algunos casos excepcionales se ha añadido al mortero de
barro un aditivio de PVA al 3% en agua destilada, con el propósito de aumentar la resistencia.

Registro: Con el fin de documentar, detallada y minuciosamente el estado de conservación y el


proceso conservador para evaluaciones futuras, se procedió a dibujar el área de trabajo a
escala 1:10 en papel milimetrado y con la ayuda de una cuadrícula de aluminio de un metro
cuadrado.

Proceso de documentación gráfica. (Gamarra y Asmat, 2006)

Temporada 2001

Unidad 12/ Edificio C

Los trabajos ejecutados en el Muro Este, Edificio C, de la unidad 12, han estado abocados a la
liberación, conservación preventiva, adecuación turística e investigación para la conservación,
como una continuación de los trabajos iniciados en temporadas anteriores y que aún no han
sido culminados, con un saldo por ejecutar estimado en un 5%. En la temporada 2001, las
actividades prioritarias fueron orientadas a corregir los problemas de estabilidad estructural,
así como de la cubierta y paraviento.
Reestructuración de RAT (relleno de adobes tramados): La destrucción de este sector por
acciones vandálicas de los huaqueros realizadas previamente a las investigaciones dentro del
sitio, han genereado una inestabilidad general de los bloques constructivos o RATs. Dada las
condiciones físicas del relieve se planteó una intervención lenta y paralela a la excavación
arqueológica, evitando el desplome y colapso de los rellenos, muros y relieves.

La técnica constructiva, alternando hiladas de soga y cabeza con mortero de barro arcilloso
para el asiento y las juntas, y además obturadas con arena y cascote de adobes, fue respetada
en todos los sectores intervenidos y reforzados. La reintegración de los bloques respetó el
carácter de esta técnica, habiéndose reutilizado adobes originales recuperados de las
excavaciones, manteniendo una diferenciación notoria entre lo reintegrado y lo original, pero
sin contrastes que disuenen o alteren la presentación del sector.

Liberación y conservación preventiva: La ampliación de las investigaciones en este sector ha


permitido definir y visualizar la continuación del paramento con relieves polícromos (muro
este). Las superficies estuvieron expuestas a los factores medioambientales, de allí que los
trabajos han consistido en el retiro lento y sistemático del RAT y la inmediata intervención
preventiva de enlucidos o relieves, los cuales presentaban una acentuada separación y
desprendimiento con respecto al muro soporte. La intervención fue puntual, aplicándose
inyecciones de agua destilada y reforzándolos con puntos de contención de mortero de barro
arcilloso.

Sistema de cubiertas: El buen resultado obtenido en la protección es de fundamental


importancia dentro de los trabajos que se vinieron ejecutando, pues el correcto
funcionamiento garantiza la preservación y óptima presentación turística de este sector, y los
factores medioambientales como las lluvias y el viento, altamente erosivos, han sido
controlados.

Sistema de paravientos: Debido al carácter altamente erosivo del viento, se han colocado
estratégiacamente en el flanco este de la Unidad 12, paradores de caña brava, bambu y doble
estera de carrizo para proteger y controlar el ingreso del viento a las áreas de visita. A ello hay
que agregar el pintado de las esteras de carrizo con un color similar al del barro, con el
propósito de integrar o mimetizar la estructura al entorno monumental.

Sistema de cubiertas provisionales para el área con relieves policromos. (Morales y otros, 2008)
Conclusiones

- Al ser una serie de intervenciones en un marco de un proyecto de investigación


arqueológica, el cual presenta campañas de trabajo de campo anuales, y, teniendo en
cuenta que desde el inicio de los trabajos estos se realizaron de acuerdo a los
lineamientos generales para la conservación y restauración de los murales polícromos
de la Huaca de la Luna, podemos afirmar que, en el caso de la unidad de excavación y
específicamente en el Muro Este, los trabajos se han realizado de manera satisfactoria
de acuerdo a los lineamientos planteados en un inicio, los cuales se han realizado en
base a documentos tales como la Carta de Venecia y la Carta del Restauro , siguiendo
muy de cerca los planteamientos del teórico Cesare Brandi, los cuales se han adoptado
como directrices.

- Al ser un bien arqueológico, tenemos que tener en cuenta a la vez a la “Carta


Internacional para la gestión del patrimonio arqueológico”, la cual, pese a que no es
mencionada explícitamente en las publicaciones consultadas, es base fundamental
para los trabajos dentro del Proyecto de Investigación Huaca de la Luna. Tomemos por
ejemplo el caso de la colaboración efectiva entre especialistas de múltiples y diversas
disciplinas, en este caso de conservadores y arqueólogos especializados.

Dentro de lo que corresponde a las intervenciones “in situ”, estas provienen de la


misma condición de proyecto arqueológico en sí mismo. Revisando las publicaciones,
podemos ver claramente que los trabajos de excavación se han realizado en los
mismos contextos correspondientes a las intervenciones en materia de conservación,
en las cuales el registro fue el factor clave para la obtención de datos y las
intervenciones en sí. Los murales de la Unidad 12 fueron conservados “in situ”, el cual
es el objetivo fundamental de la conservación del patrimonio arqueológico, sin
traslado alguno de por medio del mural en sí, siendo solo esto realizado en caso de
que los fragmentos requieran un tratamiento especial en otro espacio para su
conservación, pero con un correcto registro de su procedencia para luego este ser
recolocado de acuerdo a la evidencia obtenida.

- Pese a que el documento fue realizado posteriormente a las intervenciones


presentadas en el actual trabajo, se verifica que los “Principios para la preservación,
conservación y restauración de pinturas murales” son a la vez utilizados en las
presentes intervenciones del muro este de la Unidad 12. Tomemos el caso de la
investigación científica sólida y rigurosa que es necesaria para los proyectos de
conservación, la cual debe iniciarse antes de los trabajos y a la vez mantenerse en
continuo durante la realización de los mismos, ya que, al ser un bien arqueológico, no
sabemos cuándo puede salir nueva información dentro de las excavaciones. A la vez,
en general se tomó en cuenta las adicciones y alteraciones que ha tenido el sitio
durante su existencia hasta nuestros días. Aunque en el presente trabajo nos
enfocamos en el Edificio C dentro de la cronología del sitio, los trabajos de
investigación y conservación también se realizaron en las áreas expuestas de las
distintas excavaciones y ocupaciones. Tenemos, por ejemplo , murales del Edificio D y
B dentro de la unidad 12, y en la plataforma 1 en general, podemos revisar en las
publicaciones trabajos de conservación para con todas las ocupaciones que presentan
murales polícromos.

Tampoco se descuidó el trabajo de mantenimiento y monitoreo de las superficie


pictóricas expuestas, así estén intervenidas o no. Se tomaron en cuenta las
condiciones climáticas adversas y los problemas que estos pueden generar en los
murales (un ejemplo es el caso del fuerte viento que corre en el sitio). Se puso especial
énfasis en el soporte de los murales, realizándose labores de consolidación en los
muros sobre los cuales se hallaron los relieves de barro polícromos.

En lo que respecta a la presentación, se buscó que se evidencie principalmente lo


correspondiente al mural original, ya sea en el soporte, barro en relieve o superficie
pictórica. Se buscó la mínima intervención, evitando construcciones hipotéticas o
añadidos y/o restitución del color original. Los colores que se observan al final del
trabajo de intervención, son los mismos que se obtuvieron durante las excavaciones,
sin añadiduras más que el fijador respectivo, el cual solo se aplicó sobre las áreas que
presentan el pigmento original.

Bibliografía

Publicaciones científicas

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Católica del Perú.

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TELLO, Ricardo
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Nacional de La Libertad - Trujillo.

Cartas y Documentos

- Carta de Venecia. ICOMOS, 1964

- Carta del Restauro. Roma, 1972

- Carta Internacional Para la gestión del Patrimonio Arqueológico. ICOMOS, 1990.

- Principios para la Restauración, Conservación y Restauración de Pinturas Murales.


ICOMOS, 2003