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ABORDAJE EN EMERGENCIAS Y

DESASTRES
INTRODUCCIÓN

CICLO 2018-0
Bienvenida
Abordaje en emergencias y desastres, es una asignatura de naturaleza teórico –
práctica que corresponde al IX ciclo del plan de estudio de la Escuela Profesional de
Psicología.
Se desarrollan en el estudiante competencias técnico – procedimentales que le
permitan el abordaje oportuno a personas afectadas por situaciones de emergencias y
desastres, a partir de los modelos teóricos de intervención psicológicas. Comprende la
revisión de teorías y estrategias de intervención en problemáticas de índole
psicosocial que se derivan de toda situación de emergencia y desastres.
La temática planteada en este curso, se inicia con una revisión de los antecedentes
históricos y la conceptualización de emergencias y desastres, identificamos las fases
en el desarrollo de la catástrofe, así como se analiza el impacto de las catástrofes en
niños, niñas, adolescentes y adultos, y utilizando las técnicas e instrumentos, se
diseñan estrategias de implementacion para mitigar las consecuencias emocionales
de las víctimas, siguiendo la metodología apropiada para tal fin.

1. Desarrolla la evaluación diagnóstica


2. Descarga y lee detenidamente el sílabo del curso
3. Visualiza el vídeo de presentación del curso
4. Participa en el foro de presentación y socialización

Cordialmente,
Ps. Paula Elena Delgado Vega
Docente Virtual

FORO DE PRESENTACIÓN Y SOCIALIZACIÓN


Estimados estudiantes:
Este es nuestro primer foro de interacción. El objetivo de este espacio de encuentro,
es realizar lazos de compañerismo y reflexión. Aquí puedes compartir tu expectativa
y proyectos de vida. A su vez por medio de él pretendemos conocernos e iniciar un
intercambio constante de información que será importante para tu formación
profesional. Me interesa saber que expectativas tienes acerca del curso.
Espero que este sea el inicio de un constante intercambio y comunicación, yo estaré
dispuesta a acompañarte permanentemente en el camino del saber.
Adelante entonces...el camino es tuyo!!!
Para iniciar realiza tu presentación personal incluyendo los siguientes aspectos;
formación académica, experiencia profesional, expectativas del curso y en qué
aspectos consideras te servirá este curso en tu vida personal y profesional.
La participación es fácil:
1- Hacer click en "Responder" (que se encuentra en la parte inferior derecha de este
texto), luego aparecerá un cuadro (caja de texto) que te permite escribir lo que
consideres pertinente.
2- Luego, click en el botón que dice “Enviar al foro”. Con ello, verificarás tu
participación de forma exitosa.
Es importante que socialices con tus compañeros; revisa su participación, brindando
tus aportes y/o comentarios, como mínimo a dos de ellos.
Atte.
Mg. Paula Elena Delgado Vega
Docente Virtual

Saludos Mg. Paula Elena Delgado Vega y compañeros todos mis nombres es Maria Luisa Lynch vivo en la ciudad de
lima me encuentro estudiando el octavo ciclo de esta hermosa carrera que es la psicología, soy diseñadora de modas
en lo cual trabajo, en cuanto al curso tengo las mas grandes expectativas porque me enseñara como actuar frente a
un desastre en caso de emergencia como poder ayudar a las personas que están en problemas. Sin más me despido
deseándole éxitos a todos mis compañeros en este curso tan importante en nuestra carrera profesional.

Semana 02 Del 22 al 28 de enero


- Alternar
"Conozcamos los antecedentes históricos y las
bases teóricas de Emergencias y Desastres"
"No hay ningún viento favorable para el que no sabe a qué puerto se dirige"
Arthur Schopenhauer
Estimados alumnos ¡bienvenidos! a la primera semana del curso, donde
abordaremos uno de los temas básicos que serán de utilidad para el abordaje de los
grupos humanos, que nos dará una visión general de las fases de desarrollo de las
catástrofes y la repercusión psicológica en las víctimas, familiares y la comunidad, así
mismo los modelos de intervención y las variables relacionadas, ante las emergencias
y desastres.
El tema se complementa con interesantes lecturas, valiosos videos, páginas
interactivas e importantes actividades de evaluación que conducen a la metacognición
y a la comprobación de los aprendizajes logrados.
Ruta de aprendizaje
Durante la primera semana realizaremos las siguientes actividades, no sin antes
haber descargado y revisado el silabo del curso, la guía de aprendizaje y haber
respondido la evaluación diagnóstica, luego emprenderemos la siguiente ruta:

1. Revisa analíticamente los contenidos del tema, el fin es apoderarnos de las


ideas principales del mismo.
2. Visualiza el video y responde las preguntas para identificar el grado de
comprensión.
3. Participa en el foro temático de la semana 1
4. Responde el control del lectura de la primera semana

Es preciso recordarte que para que cumplas los objetivos planteados debes planificar
tu tiempo, pues estas actividades demandan 05 horas de estudio semanales.

TEMA 01:ANTECEDENTES HISTÓRICOS-BASES


TEÓRICAS DE EMERGENCIAS Y DESASTRES
TEMA 01:ANTECEDENTES HISTÓRICOS-
BASES TEÓRICAS DE EMERGENCIAS Y
DESASTRES
Estimados alumnos ¡bienvenidos! a la primera semana del curso, donde abordaremos
uno de los temas básicos que serán de utilidad para el abordaje de los grupos
humanos, que nos dará una visión general de las fases en el desarrollo de las
catástrofes y la repercusión psicológica en las víctimas, familiares y la comunidad.

TEMA 01:ANTECEDENTES HISTÓRICOS-BASES TEÓRICAS


DE EMERGENCIAS Y DESASTRES
>
Bienvenida
Estimados alumnos ¡bienvenidos! a la primera semana del curso, donde abordaremos uno de los temas básicos que
serán de utilidad para el abordaje de los grupos humanos, que nos dará una visión general de las fases en el
desarrollo de las catástrofes y la repercusión psicológica en las víctimas, familiares y la comunidad., así mismo los
modelos de intervención y las variables relacionadas, ante las emergencias y desastres, para lo cual necesitamos
desarrolles habilidades para iniciar el aprendizaje y persistir en él, organizando tu tiempo de manera eficaz.

¡Bien, empecemos!

Introducción
Las emergencias y los desastres son dos consecuencias que nos recuerdan a diario lo vulnerables que
seguimos siendo a la materialización de las amenazas, sean propias de los fenómenos de la naturaleza
(terremotos, erupciones volcánicas, deslizamientos, lluvias torrenciales, inundaciones, etc.) o sean
provenientes de la tecnología (plantas nucleares, depósitos de materiales peligrosos, accidentes
vehiculares y de aviación entre otros)

Hoy día estamos convencidos de que los seres humanos no estamos indefensos ante las amenazas sino
mas bien, somos nosotros los que nos hacemos cada vez más vulnerables a las mismas. El cuidado de
la salud, es un concepto moderno que ha permitido desarrollar estrategias que buscan satisfacer las
diversas necesidades ante la ocurrencia de un evento adverso. La preservación de la salud psicológica,
surge como una necesidad importante que debe ser restablecida prontamente, con la finalidad de
prevenir secuelas postraumáticas, pero también para fortalecer la capacidad resiliente de los
sobrevivientes, en el marco de la ayuda humanitaria.

Las emergencias y desastres tienen el potencial de precipitar en las personas estados de crisis, tanto por
la vivencia del desastre como por la acumulación del estrés y por los cambios dramáticos que conlleva.

Un proceso de intervención en emergencias y desastres, tiene como objetivo brindar contención


emocional individual o grupal a las víctimas que fueron afectadas por el desastre o están involucradas
en la intervención, para restablecer el equilibrio personal en las fases de respuesta y rehabilitación.

En este marco, este primer tema tiene por finalidad analizar críticamente los postulados teóricos y los
antecedentes en el abordaje del colectivo humano en emergencias y desastres.
Aprendizajes Esperados

Conozcamos ahora las capacidades y actitudes a desarrollar en este


primer tema:

Capacidades

 Conoce los antecedentes históricos y las bases teóricas de emergencias y


desastres

Actitudes

 Valora los aportes teóricos y la conceptualización de emergencias y desastres.

Esquema conceptual referido al tema


Observa detenidamente el siguiente esquema, en el encontrarás de un “vistazo” de
manera sintetizada los principales concepto de la temática que abordaremos. ¿Qué
conceptos o categorías te llaman la atención?
Desarrollo de los Contenidos del Aprendizaje
La humanidad en forma constante está expuesta a amenazas existentes en su entorno. Añade a esta
vulnerabilidad, el uso inapropiado y su conducta a menudo transgresora, de allí el riesgo resulta una transgresora, de
allí el riesgo resulta una constante y el desastre es una consecuencia lógica. Tanto los sucesos naturales como los
derivados por la actividad humana la actividad humana, son causas de emergencias y desastres en todo el mundo.

Los desastres producen muertes, lesiones, invalidez, migraciones y miseria en millones de víctimas. Estas
victimas a pesar de los esfuerzos de los países y agencias internacionales para ayuda humanitaria se incrementan
cada año mas y generalmente no son suficiente estas ayudas.

Diversas regiones del mundo, como consecuencia del riesgo a que están sometidos, pueden sufrir eventos
adversos de diversa magnitud y gravedad. Existen numerosos organismos dedicados a llevar y cumplir acciones de
apoyo y ayuda en los desastres, aún mas, desarrollan actividades en las diferentes fases y etapas de estos eventos
adversos. Sin embargo, para trabajar en el tema de los desastres, es necesario que las instituciones conozcan y
manejen definiciones claras y operativas.

1.1. ANTECEDENTES HISTORICOS


La psicología en emergencias y desastres se sustenta en un amplio bagaje de
investigaciones y constructos teóricos que datan desde principios del siglo XX y que
han ido evolucionando desde los estudios eminentemente descriptivos e individuales
hasta trabajos de corte sociológico y estadísticamente significativos hasta la
propuesta de técnicas específicas de intervención.

Recientemente se ha empezado a estudiar y analizar el manejo de las emergencias y


desastres en forma sistemática como una secuencia cíclica con etapas
interelacionadas, dichas etapas son conocidas como la prevención, la mitigación, la
preparación, la alerta, la respuesta, la rehabilitación y la reconstrucción, a su vez
cada una de estas se pueden agrupar en tres grandes fases de estudio estas son: el
antes, el durante y el después, estas son de carácter cíclico es decir que una preside
a la otra y cada una demanda la Implementación de técnicas y estrategias propias
de trabajo desde la utilización de tecnología de punta para monitorizar volcanes y
fallas geológicas hasta la aplicación de estrategias psicosociales y sociológicas para
sensibilizar a la población, manjar la información, comprender la conducta de la
población ante las alarmas y durante el impacto así como recomponer las redes de
soporte social preexistentes.
1.1.1. LOS INICIOS, ENFOQUES DESCRIPTIVOS, CLÍNICOS PSIQUIÁTRICOS

El interés por el estudio del comportamiento humano en situaciones de emergencias y desastres se remonta a
principios de siglo con el trabajo de Eduard Stierlin (1909) el cual investigó a 21 sobrevivientes de un accidente en
una mina en 1906 y a 135 personas dos meses después del terremoto de Messina Italia en 1908.

Sin embargo el estudio que se considera pionero es del Médico Psiquiatra E. Lindermann (1944) EEUU, el cual
trabajó con los sobrevivientes y las familias de las víctimas del incendio del Club Nocturno Coconut Grove en Boston.
Su informe clínico sobre los síntomas psicológicos de los sobrevivientes se convirtió en la piedra angular para las
teorizaciones subsecuentes sobre el proceso del duelo.

Fué precisamente que partiendo de estos principios que Gerald Caplan integrante también del Massachusetts
General Hospital y del Harvard School of Public Health, que formuló el significado de la crisis en la vida.

Las investigaciones descriptivas van descubriendo posteriormente que las reacciones de las víctimas no son iguales
durante el impacto del evento y posterior a este, en este sentido Friedman y Linn (1957) EEUU, trabajando con los
sobrevivientes del barco "Andrea Dorian" describen que al tratar con víctimas de sucesos traumáticos se debe de
tener en cuenta sus diferentes respuestas a las fases de "Choque inicial" y la "Recuperación" en una situación de
desastre.

Lifton Robert (1967) EEUU, empieza a describir la conducta que se presenta en las fases o periodos posteriores al
impacto del desastre iniciando su inquietud con el estudio de los problemas psicológicos a largo plazo que se
presentaron después del bombardeo atómico en Hiroshima.

La Asociación de Psiquiatría Americana (1970) publica un manual de "Primeros Auxilios Psicológicos en casos de
Catástrofes" el cual es traducido y adaptado en el Perú por el Médico Psiquiatra Baltazar Caravedo, Asesor en Salud
Mental de la Dirección General de Servicios Integrados de Salud del Ministerio de Salud del Perú; en el cual se
describen diversos tipos de reacciones clásicas a los desastres así mismo se exponen los principios básicos que se
deben de tener en cuenta para la ayuda a las personas "perturbadas emocionalmente".

1.1.2. EL ENFOQUE SOCIOLÓGICO Y PSICOSOCIAL


Entre 1950 a 1954 el Consejo de investigación de la opinión pública, realizó una
investigación orientada al estudio del comportamiento humano en situaciones de
desastre, entre los resultados obtenidos contra todo tipo de creencias se describe que
el pánico no es la conducta típica esperada, ante esta situación el gobierno de los EEUU
por intermedio de la Academia Nacional de Ciencias entre 1953 a 1963 realiza también
un estudio similar llegando a iguales resultados.

Este enfoque no puede dejar de estar presente el nombre del Prof.Henry Quarantelli
(1963) director del Disaster Research Center establecido en la Universidad Estatal de
Ohio USA.; dicho centro ha realizado a lo largo de 41 años descubrimientos que
proceden de más de 500 estudios de campo.

Erikson (1976) EEUU, en la investigación realizada en la inundación de Búfalo Creek


llamo "Segundo Desastre” a las consecuencias de tipo emocional que se derivan de la
desorganización social y física de una comunidad por la acción de un desastre natural.

1.1.3. MODELOS DE RESPUESTA


Los primeros esfuerzos se realizan con los damnificados del Terremoto de Managua-
Nicaragua en 1972, cuando un psicólogo y un psiquiatra, viajan en 1973 a Nicaragua
con la finalidad de desarrollar un proyecto de salud mental para los damnificados,

En Enero de 1982 una tormenta inunda la Costa de California, originando que más de
100 familias quedaran sin hogar, al termino de varios días se puso en marcha el
proyecto COPE (Counseling Ordinary People in Emergencies) que coordinó los servicios
de más de 100 profesionales particulares en salud mental, con los recursos de los
gobiernos federal y local, trabajando durante más de un año, proporcionando
asesoramiento individual y en grupo sin costo alguno para el que lo solicitara.
El 19 de Setiembre de 1985 se produjo un violento terremoto en la Ciudad de México
causando la muerte de unas 5,000 personas aproximadamente, ante esta realidad la
facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de México, con asesoramiento
Israelí, el Instituto Mexicano de Psicoanálisis y el Instituto Mexicano de Seguridad Social
dieron inicio a un programa de intervención en crisis con el propósito de ofrecer apoyo
psicológico a las víctimas y damnificados de la tragedia.

El 13 de Noviembre de 1985, el Volcán del Nevado del Ruiz hizo erupción arrasando al
poblado de Armero en Colombia causando un saldo de 22,000 muertos y 5,000 heridos,
en Agosto de 1986 el Ministerio de Salud de Colombia con el asesoramiento de la OPS
establecieron un programa de Atención Primaria en Salud Mental para víctimas de
desastres contando con el concurso del Dr. Bruno Lima y la Dra. Raquel Cohen.

En 1989 a consecuencia del terremoto de Loma Prieta en California la Asociación de


Psicología de California con el apoyo de la Asociación de Psicología Americana
desarrollaron un proyecto en 1991 con la posibilidad de establecer una red nacional de
Psicología para dar servicios y ayuda a las víctimas y trabajadores en situaciones de
desastre; esta iniciativa tuvo su presentación formal con el entrenamiento de psicólogos
para trabajar directamente con la Cruz Roja Americana, con una certificación luego de
un entrenamiento de dos días que los califica como elegibles para participar
conjuntamente con la CRA en sus esfuerzos de ayuda; desde 1992 aparecen
Asociaciones de Psicología en 32 estados y provincias con la participación de la APA y
la CRA presidiendo los desarrollos de los planes de respuesta, cinco de esas
asociaciones han programado tener un plan para desastres que permitan la
movilización de una red de psicólogos para casos de desastres.

1.1.4. LA EXPERIENCIA NACIONAL


En nuestro país, el pionero en el estudio del comportamiento humano en desastres fue
el Dr. Raúl Jerí (1970), quien con un grupo de médicos del Hospital Central de Policía
se constituyó en los días subsiguientes al terremoto de Huaraz a las zonas más
afectadas por el aluvión posterior, en sus conclusiones de su trabajo investigativo
"Problemas de conducta en los desastres" describe las reacciones psicológicas
observadas en el la zona del terremoto y la importancia de tratarlas rápidamente.
Durante la Década de los 80, en el IPAE (Instituto Peruano de Administración de
Empresas), el Psicólogo Santiago Valero, comienza a difundir los trabajos del Dr.
Jerí y las recomendaciones del "Manual de Primeros auxilios Psicológicos en casos de
desastres de la Asociación de Psiquiatría Americana difundidos en 1972 por la revista
militar del Perú, continuándose en diferentes Instituciones, empresas y Centros
Hospitalarios de Lima.

Así mismo se realizan algunas investigaciones de corte descriptivo en el terremoto de


Rioja en 1991, la inundación del Río Rimac un año después en 1996, con los equipos
de primera respuesta que participaron en la recuperación de los cuerpos del accidente
del avión Faucett en 1996 y durante el impacto del fenómeno de “El Niño” 97-98.

1.2. BASES TEÓRICAS DE EMERGENCIAS Y DESASTRES


El conocimiento, comprensión e interpretación de las reacciones psicológicas de las
víctimas, como sujetos individuales o en su conjunto como colectivo de una sociedad,
se basan en un conjunto de constructos teóricos que van desde el modelo explicativo
del estrés basado en las respuestas psicológicas de los individuos durante situaciones
de desastres o eventos traumáticos elaborado por Janis (1954), pasando por los
descubrimientos clásicos de Selye y su Síndrome General de Adaptación(1976), el
enfoque taxonómico de las consecuencias del estrés de Cox (1978), que abarca los
efectos subjetivos, conductuales, cognoscitivos, fisiológicos y organizacionales, hasta
los últimos descubrimientos del Estrés Trauma y su capacidad para el cambio del
contenido bioquímico cerebral (Jhon Everlin, 1997).

Otra de las columnas vertebrales que sustentan la estrategias de la intervención en


emergencias y desastres tiene que ver con la teoría de la crisis de Gerald Caplan
(1964),Baldwin (1979), Lazarus (1980), Slaikeu (1984) entre otros y dentro de la teoría
general de la crisis el concepto de las “crisis circunstanciales de la vida”, descrito por
Lidermann (1944) y Karl Slaikeu (1988) que la describe por su carácter de ser
inesperada, tener calidad de urgencia, tener un impacto potencial sobre comunidades
enteras y e incluir los conceptos de peligro y oportunidad, todos estos elementos son
comunes a las situaciones de emergencias y desastres. Así mimo junto con los
conceptos de la crisis están los de las teorías sobre el manejo del duelo (Kubler-Ross
1969),la experiencia del trabajo con pacientes terminales víctimas de la erupción
volcánica de Armero en Colombia ( Isa Fonnergra 1985), el trabajo con los deudos de
las víctimas del atentado a la colonia Judía en Argentina(Jacinto Imbar 1997).

Complementando estos conceptos están los postulados de clasificación de las víctimas


sostenido por Taylor y Frazer (1981-1987) los cuales conceptúan como víctimas de
primer grado a las que sufren el impacto directo de las emergencias o desastres,
sufriendo pérdidas materiales o daño físico, las víctimas secundarias serían los
familiares o amigos de las anteriores, las víctimas de tercer grado serían los integrantes
de los equipos de primera respuesta, las víctimas de cuarto grado sería la comunidad
que se ve afectada en su conjunto, las víctimas de quinto grado las personas que se
enteran de los sucesos por medio de los medios de comunicación y las víctimas de
sexto grado son aquellas que no se encontraban en el lugar de los acontecimientos por
diferentes motivos, en ellos son los sentimientos de culpa los principales causantes de
los problemas psicológicos.

Desde el punto de vista psicosocial están los aportes de los conceptos del “soporte
social” o “Redes de soporte social” y su importancia para ayudar a las personas a
superar las situaciones de crisis y facilitar la rehabilitación y reconstrucción posterior a
un desastre Turner (1983), Sarason (1983), Rook y Dooley (1985), Lefcourt (1984),
Mitchell (1983), Darío Páez (1986), entre otros.

1.2.1. TEORÍA DE LA CRISIS - CAPLAN (1964)


El funcionamiento emocional individual de una persona actúa dentro de ciertos
esquemas coherentes. El individuo enfrenta situaciones que requieran la resolución
activa de problemas, pero puede superarlos por medio de reacciones y mecanismos
habituales. Se encuentra en equilibrio, mas no estático. Equilibrado significa que las
diferentes fuerzas sociales producen una estructura relativamente coherente en un
continuo temporal. Esta coherencia se mantiene por mecanismos
homeostáticos reequilibradores.

Superponiéndose a los cambios evolutivos y contribuyendo significativamente a las


alteraciones de la estructura, se encuentra las discontinuidades más repentinas que
ocurren en los puntos de crisis.

El equilibrio se altera cuando el individuo o el sistema enfrentan una fuerza o


situación que modifica su funcionamiento previo. Esto constituye un problema. Ante
este problema, se despliegan una variedad de mecanismos habituales de resolución,
resultando el estado de tensión no excesivo, ya que el individuo contaba con métodos
para enfrentar el problema, resolviendo la situación de manera exitosa.

Crisis: el estímulo del problema es mayor y las fuerzas reequilibradoras ordinarias no


alcanzan a actuar dentro del margen de tiempo común. Desequilibrio entre la
dificultad y la importancia del problema y los recursos de los que se dispone
inmediatamente para enfrentarlo. Los mecanismos homeostáticos son inútiles y el
problema es tal que ningún otro método parece poder usarse. Métodos habituales
para resolver problemas resultan ineficaces dentro del lapso propio de las antiguas
expectativas de éxito. Aumento de la tensión.

Caplan plantea un modelo de crisis dividido en cuatro fases, que se presentarán en su


desarrollo normal, de la siguiente manera:

Fase 1: La elevación inicial de la tensión por el impacto del estímulo pone en acción
las habituales respuestas homeostáticas de solución de problemas.

Fase 2: La falta de éxito de estas respuestas y el mantenimiento del estímulo


determinan la elevación de la tensión y un estado de alteración e inafectividad.

Fase 3: La tensión sigue aumentando y traspasa un tercer umbral al comenzar a actuar


como poderoso estímulo interno para la modificación de recursos internos y externos. El
individuo recurre a sus reservas de energía y a sus mecanismos de emergencia para resolver
problemas. Utiliza nuevas técnicas para acometer lo que está encarando, que mientras tanto,
puede haber perdido en intensidad. El individuo puede llegar a redefinirse gradualmente de
modo que puedan encajar en su experiencia previa. Entonces descubre aspectos abordables
con capacidades y técnicas que hasta entonces había considerado inaplicables.

Fase 4: Si el problema continúa y no puede resolverse con la gratificación de la necesidad, o evitarse con la
resignación a la insatisfacción, la tensión se eleva hasta el punto de la ruptura. Se produce una importante
desorganización del individuo con resultados graves.

1.2.2. SÍNDROME GENERAL DE ADAPTACIÓN - SELYE (1976)


Síndrome General de Adaptación (SGA): respuesta
fisiológica estereotipada del organismo que se produce ante un
estímulo estresante, que ayuda al organismo adaptarse y que es independiente del
tipo de estímulo que lo provoca ya sea aversivo o placentero. El término
SGA fue acuñado por Hans Selye, psicofisiólogo alemán, y por ello se le
considera el padre del estrés.

Tipos de Estrés: Según estableció Hans Selye "algo de estrés es esencial y


saludable; la cantidad óptima de estrés es ideal, pero demasiado estrés es
dañino". Por lo tanto, una pequeña cantidad de estrés es necesario.

Eutrés: se considera como el buen estrés, el cual es necesario, es la


cantidad óptima, no es dañino y es una cantidad de estrés esencial para la vida,
el crecimiento y la sobrevivencia. Este tipo de estrés nos incentiva la vida, nos
permite enfrentarnos a los retos, nos incentiva para tratar de
obtener buenos resultados y adaptarnos a los cambios. Existe una cantidad de
eutrés óptima la cual nos permite un rendimiento óptimo en nuestras
actividades.

Distrés: se considera un mal estrés pues es dañino, patológico, que


destruye al organismo, es acumulable,
mata neuronas del hipocampo, contribuye a
producir patologías mentales, acelera el proceso de
envejecimiento, etc. Los efectos del distres se notan aún en
etapas prenatales de la vida en las cuales se puede inhibir la androgenización del
feto.

1.2.3. EL MODELO DE LAZARUS(1980)


El modelo desarrollado por Richard Lazarus (Lazarus, 1966) se centra básicamente
en los procesos cognitivos. Procesos cognitivos que se desarrollan en torno a una
situación estresante.

La experiencia estresante resulta de las transacciones entre la persona y el entorno.


Estas transacciones dependen del impacto del estresor ambiental, impacto mediatizado
en primer lugar por las evaluaciones que hace la persona del estresor y, en segundo
lugar, por los recursos personales, sociales o culturales disponibles para hacer frente a
la situación de estrés.

Así, cuando alguien se enfrenta a una situación potencialmente estresante, en


primer realiza una evaluación primaria, es decir, un juicio acerca del significado de la
situación para calificarla de estresante, positiva, controlable, cambiante o simplemente
irrelevante.En el caso de considerarla como estresora, una evaluación secundaria
determinará los posibles recursos y opciones de que dispone la persona para hacer
frente a la situación. Es una evaluación orientada a "qué se puede hacer en este caso".

1.2.4. LAS ETAPAS DEL DUELO -ELISABETH KUBLER ROSS (1969)


Elisabeth Kübler-Ross (Zurich 1926 – Arizona 2004) psiquiatra y escritora suizo-
estadounidense, fue una de las mayores expertas mundiales en temas de la muerte,
personas moribundas y cuidados paliativos. Fue pionera en el campo de la
investigación de las experiencias cercanas a la muerte.

Plantea que los dolientes no atravesarán por ellas en un orden prescrito sino que se
trata de un marco que nos permite iniciar un proceso de aprendizaje donde finalmente
comprenderemos que es posible convivir con esta pérdida y continuar en una realidad
en la que este familiar ya no estará. Estas 5 etapas del duelo fueron propuestas por
primera vez por Kübler-Ross en su libro de 1969 “On Death and Dying” donde, basado
en su trabajo con pacientes en fase terminal, esta autora afirmó que luego de la muerte
se inicia un proceso por el cual la gente lidia con esta pérdida.

Si bien como se menciona arriba, estas etapas no suceden en orden sino que vamos y
venimos de ellas hasta finalmente aceptar la muerte como un hecho inevitable de la
vida, la clave de estas etapas es comprender cómo se produce este proceso de duelo y
en qué etapa se encuentra.

Primera Etapa del Duelo: La Negación


Cuando una persona se entera de la enfermedad terminal o muerte de un ser querido,
su primera reacción es negar la realidad de esta noticia devastadora.

La negación consiste en el rechazo consciente o inconsciente de los hechos o la


realidad de la situación. Este mecanismo de defensa busca amortiguar el shock que
produce la nueva realidad para sólo dejar entrar en nosotros el dolor que estamos
preparados para soportar. Se trata de una respuesta temporal que nos paraliza y nos
hace escondernos de los hechos.

La frase que podría resumir la esencia de esta etapa es “Esto no me puede estar
pasando a mí”. En este primer momento, el mundo pierde sentido y nos abruma. Nos
preguntamos cómo podemos seguir adelante. No es que estemos negando que la
muerte o la pérdida se hayan producido sino que nos invade un sentimiento de
incredulidad de que la persona que amamos no la veremos nunca más.

Los sentimientos de esta etapa nos protegen brindando a nuestro cuerpo y mente un
poco de tiempo para adaptarse a esta nueva realidad sin la persona fallecida. Luego el
doliente comienza a sentirse como si lentamente estuviera despertando, recordando lo
sucedido progresivamente.

Si bien la negación es una parte normal del proceso de duelo es importante destacar
que si el doliente perdura durante mucho tiempo en ella puede llegar a ser perjudicial
ya que al no aceptar lo que les ha ocurrido, no son capaces de enfrentar esta pérdida
y seguir adelante. Cuando esta negación se hace persistente, la represión podría
también dar lugar a enfermedades físicas como malestar estomacal, dolor de pecho o
hipertensión.

Segunda Etapa del Duelo: La Ira

Cuando ya no es posible ocultar o negar esta muerte comienza a surgir la realidad de


la pérdida y su consecuente dolor.

Si bien los sentimientos de enojo estarán presentes con distinta intensidad durante
todo el proceso de duelo, es en esta etapa donde la ira toma el protagonismo
dirigiéndose este enojo al ser querido fallecido, a nosotros mismos, a amigos,
familiares, objetos inanimados e inclusive a personas extrañas. Se siente un
resentimiento hacia la persona que nos ha dejado causando un inmenso dolor en
nosotros pero este enojo se vive con culpa haciéndonos sentir más enojados aún. La
frase que podría contener la esencia de esta etapa es “¿Por qué yo? ¡No es justo!”,
“¿Cómo puede sucederme esto a mí?” Esta comprensión del “por qué” de las cosas
puede ayudarte a encontrar una cierta paz.

Puedes preguntarte, “¿Dónde ha estado Dios cuando me sucedía esto?”. De acuerdo a


la psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross, es importante que los familiares y amigos del
doliente dejen que éste exprese libremente su ira sin juzgarlo o reprenderlo ya que
este enojo no sólo es temporal sino que, principalmente, necesario. Debajo de esta ira
ilimitada se encuentra el dolor producido por esta pérdida. Si somos capaces de
identificar esta ira y expresarla sin temores podremos comprender que ella es parte del
proceso de curación.

Para eso se pueden emplear diversos métodos de expresión como escribir una carta al
ser querido fallecido para expresar tu enojo, establecer un diálogo imaginario con ellos
para compartir tus sentimientos, hablar con un amigo o familiar, realizar ejercicios
físicos o bien practicar la meditación como un camino para calmar y canalizar estas
emociones abrumadoras.

Tercera Etapa del Duelo: La Negociación

En esta etapa surge la esperanza de que se puede posponer o retrasar la muerte de la persona moribunda.

La etapa de negociación puede ocurrir antes de la pérdida, en caso de tener a una familiar con enfermedad terminal,
o bien después de la muerte para intentar negociar el dolor que produce esta distancia. En secreto el doliente busca
hacer un trato con Dios u otro poder superior para que su ser querido fallecido regrese a cambio de un estilo de vida
reformado.

Este mecanismo de defensa para protegerse de la dolorosa realidad no suele ofrecer una solución sostenible en el
tiempo y puede conducir al remordimiento y la culpa interfiriendo con la curación.

Se desea volver a la vida que se tenía antes de que muriera el ser querido y que éste vuelva a nosotros. Se
concentra gran parte del tiempo en lo que el doliente u otras personas podrían haber hecho diferente para evitar esta
muerte. Las intenciones de volver el tiempo atrás es un deseo frecuente en esta etapa para así haber reconocido a
tiempo la enfermedad o evitar que el accidente sucediera. La frase que resume esta etapa es “¿Qué hubiera
sucedido si…?” Nos quedamos en el pasado para intentar negociar nuestra salida de la herida mientras pensamos en
lo maravillosa que sería la vida si éste ser querido estuviera con nosotros.

Esta fase del duelo suele ser la más breve de todas las etapas ya que se trata del último esfuerzo para encontrar
alguna manera de aliviar el dolor por lo que supone un trabajo agotador para la mente y el cuerpo al tener que lidiar
con pensamientos y fantasías que no coinciden con la realidad actual. Por eso es importante conectarse con las
personas y actividades del presente siguiendo una rutina que le brinde a tu mente la comodidad de realizar tareas
regulares.

Cuarta Etapa del Duelo: La Depresión

En esta cuarta etapa el doliente comienza a comprender la certeza de la muerte y


expresa un aislamiento social en el que se rechaza la visita de seres queridos.

Se siente tristeza, miedo e incertidumbre ante lo que vendrá. Sentimos que nos
preocupamos mucho por cosas que no tienen demasiada importancia mientras que
levantarse cada día de la cama se siente como una tarea realmente complicada. Estos
sentimientos muestran que el doliente ha comenzado a aceptar la situación. La frase
que contiene la esencia de esta etapa es “Extraño a mi ser querido, ¿por qué seguir?”

En esta etapa la atención del doliente se vuelve al presente surgiendo sentimientos de


vacío y profundo dolor. Se suele mostrar impaciente ante tanto sufrimiento sintiendo
un agotamiento físico y mental que lo lleva a dormir largas horas. Además la
irritabilidad y la impotencia toman un gran protagonismo ya que durante esta etapa se
enfrenta a la irreversibilidad de la muerte.

Si bien el doliente siente que esta etapa durará por siempre es importante considerar
que la depresión de este proceso de duelo no es sinónimo de enfermedad mental sino
que se trata de una respuesta adecuada a una gran pérdida por lo que las emociones
de la depresión deben ser experimentadas para sanar. Sé paciente contigo mismo y
recuerda que sentir esta depresión es la manera de salir de ella.
Quinta Etapa del Duelo: La Aceptación

Es el momento en donde hacemos las paces con esta pérdida permitiéndonos una oportunidad de vivir a pesar de la
ausencia del ser querido.

El doliente llega a un acuerdo con este acontecimiento trágico gracias a la experiencia de la depresión. Esta etapa no
significa que estamos de acuerdo con esta muerte sino que la pérdida siempre será una parte de nosotros. Este
proceso nos permite reflexionar sobre el sentido de la vida así como lo que queremos de la vida a partir de ahora. La
frase que resume la esencia de esta etapa es “Todo va a estar bien”.

Esta etapa consiste en aceptar la realidad de que nuestro ser querido se ha ido físicamente por lo que debemos
comprender que esta nueva realidad que vivimos sin él será nuestra realidad permanente de ahora en adelante. Se
trata de aprender a convivir con esta pérdida y crecer a través del conocimiento de nuestros sentimientos.
Comenzamos a depositar nuestras energías en nuestras amistades y en nosotros mismos estableciendo una relación
distinta con la persona fallecida.

La rutina diaria toma un mayor protagonismo en la vida del doliente mientras que ya no se invocan los recuerdos del
ser querido con sentimientos de culpa. Esta introspección te permitirá realizar una evaluación de tu vida y analizar
cuál es el crecimiento obtenido durante este proceso a partir del cumplimiento de asuntos irresueltos. Esto se debe a
que puedes observar que las cosas malas le suceden a la gente buena y a la gente mala por lo que la muerte no es
percibida como un “castigo” sino como parte de la vida.

1.3. CONCEPTUALIZACIÓN EN EMERGENCIAS Y DESASTRES


El crecimiento desproporcionado de las ciudades que crean condiciones de
hacinamiento y violencia urbana, conjuntamente con el desarrollo industrial informal
carente de normas técnicas de protección, crean situaciones propicias para los
accidentes o “Incidentes críticos en stress”, afectando la integridad física y salud
psicosocial de las víctimas y sus familias.
De la misma forma las continuas manifestaciones de la naturaleza como son los
terremotos, las inundaciones, los fenómenos climáticos, entre otros ocasionan
anualmente no solo grandes pérdidas económicas y materiales sino que también
impactan en la organización psicosocial de la comunidad a este efecto se le conoce
como “Segundo Desastre” porque sus efectos pueden durar toda una vida y llegar a
interferir en el proceso de reconstrucción social posterior.

Unido a todo esto están también los “Equipos de primera respuesta” (bomberos, policías
,Brigadistas de Defensa Civil Voluntarios de la Cruz Roja, trabajadores de ONGs
Humanitarias, etc.) , integrados por valerosos hombres y mujeres empeñados en salvar
vidas, y conjurar peligros, pero que también son altamente vulnerables a sucumbir
frente a la fatiga, el agotamiento físico y mental de tener que permanecer largas horas
sin dormir, en lucha contra el tiempo ,la demora o escasez de medios logísticos, la
posibilidad real de resultar muertos o seriamente heridos, pero sobre todo la carga
emocional de tener que interactuar con el sufrimiento humano masivo y la presencia
de la muerte traumática o grotesca.

Frente a esta realidad la psicología contemporánea a desarrollado múltiples


estrategias de intervención psicosocial, producto de la experiencia acumulada a lo
largo de varios años y de interactuar en situaciones reales de desastres.

La APA American Psychological Association,, conceptúa a los desastres como :

“Evento relativamente súbito de gran destrucción, limitado en el tiempo, no obstante


sus efectos pueden ser duraderos y públicos (afectan a más de una familia), esto
incluye fuerzas de la naturaleza, huracanes, terremotos, accidentes tecnológicos por
error humano, accidentes de aviación, contaminaciones tóxicas, impredecibles actos de
violencia, entre otros.

El principal problema de las conceptualizaciones sobre los desastres es que estos son
siempre tratados desde el frío espectro de los números ( tantos muertos, tanta cantidad
de perdida en infraestructuras, etc.), sin embargo existe una secuela invisible y muchas
veces imposible de cuantificar pero sus repercusiones son muy significativas para la
posterior recuperación emocional de la comunidad a estas secuelas Erickson
(1979) le ha llamado “Segundo Desastre” y se refiere a las consecuencias de tipo
psicosocial que se derivan de la desorganización social y física de una comunidad
destruida por un desastre natural.

Taylor y Frazer, han planteado que las víctimas desde una perspectiva psicosocial no
son solamente las que sufren el impacto directo del mismo (heridos, damnificados) sino
que se extienden a los familiares y amigos, a los equipos de respuesta, a la comunidad
envuelta en el desastre, a las personas impactadas por conocer el evento y aquellos
que no estuvieron en el lugar por estar de viaje.

1.3.1. GLOSARIO DE SUCESOS TRAUMÁTICOS


La APA American Psychological Association,, conceptúa a los desastres como :

“Evento relativamente súbito de gran destrucción, limitado en el tiempo, no obstante


sus efectos pueden ser duraderos y públicos (afectan a más de una familia), esto
incluye fuerzas de la naturaleza, huracanes, terremotos, accidentes tecnológicos por
error humano, accidentes de aviación, contaminaciones tóxicas, impredecibles actos de
violencia, entre otros.

El principal problema de las conceptualizaciones sobre los desastres es que estos son
siempre tratados desde el frío espectro de los números ( tantos muertos, tanta cantidad
de perdida en infraestructuras, etc.), sin embargo existe una secuela invisible y muchas
veces imposible de cuantificar pero sus repercusiones son muy significativas para la
posterior recuperación emocional de la comunidad a estas secuelas Erickson
(1979) le ha llamado “Segundo Desastre” y se refiere a las consecuencias de tipo
psicosocial que se derivan de la desorganización social y física de una comunidad
destruida por un desastre natural.

Taylor y Frazer, han planteado que las víctimas desde una perspectiva psicosocial no
son solamente las que sufren el impacto directo del mismo (heridos, damnificados) sino
que se extienden a los familiares y amigos, a los equipos de respuesta, a la comunidad
envuelta en el desastre, a las personas impactadas por conocer el evento y aquellos
que no estuvieron en el lugar por estar de viaje.

Catástrofe: Es aquella situación en que un fenómeno infausto e imprevisto afecta a una colectividad de
forma global, incluidos sus sistemas de respuesta institucionales. En la catástrofe, los individuos afectados no
podrán contar con ayuda institucional, al menos en los primeros momentos, y tendrá que hacer frente a las
consecuencias del fenómeno con sus propias fuerzas.

Calamidad: Es aquella situación que se alarga en el tiempo, bien por reiteración o prolongación o por sus efectos
derivados, como la sequía continuada, los efectos epidemiológicos de un virus residente.
Todas las situaciones mencionadas anteriormente, accidente, desastre, catástrofe, podrían ser englobadas bajo
“situaciones de emergencia y urgencia” ya que producen una situación de estrés a todas las personas implicadas así
como a la comunidad afectada, desembocando en una alteración, en la mayoría de los casos temporal, en el
equilibrio psicológico debido a una serie de cambios producidos en su ambiente, en su mayoría inesperados, por lo
que requieren una intervención inmediata.

1.3.2. CONCEPTO DE DESASTRE


Teniendo en cuenta los aspectos comentados, consideramos que un desastre sería:

“Una situación traumática que genera un alto grado de estrés a los individuos de una
sociedad o una parte de ella debido a la acción de un agente en una comunidad
vulnerable (natural, humano o una combinación de ambos), produciéndose una
alteración en el funcionamiento, tanto a nivel comunitario como individual, así como
una serie de reacciones y consecuencias psicológicas para las personas implicadas. Las
demandas creadas exceden los recursos habituales de respuesta con los que cuenta la
comunidad”. García Renedo (2003).

A modo de síntesis y recogiendo las aportaciones de algunos autores (Cortés, 2000-


01, Quarantelli, 1985) se presenta en la figura 1 un esquema de lo que implica el
concepto de desastre.

1.3.3 CARACTERÍSTICAS COMUNES EN DESASTRES,


ACCIDENTES Y EMERGENCIAS
A lo largo de la historia, para hacer referencia a acontecimientos destructivos, tanto
para el individuo como para la comunidad, se han utilizado indistintamente los
conceptos de desastres, catástrofes, emergencias o accidentes. El hecho que
investigadores y científicos utilicen el mismo término para hacer referencia a estas
situaciones es debido a que todas ellas podrían ser englobadas dentro de un mismo
ámbito conceptual, ya que todos estos conceptos, aunque en diferentes grados,
hacen referencia a acontecimientos estresantes más o
menos imprevisibles que ponen en peligro inmediato la integridad física y el e
quilibrio personal. Además, todas ellas requieren de una acción inmediata no
demorable en el tiempo.

Una distinción desde las Ciencias Sociales la encontramos en Britton (1986). Este
autor considera que los desastres, emergencias y accidentes se pueden considerar
globalmente como periodos de crisis sociales generadores de estrés colectivo. La
diferencia entre cada uno de estos conceptos lo sitúa en tres criterios:

a) El número de personas implicadas.

b) El grado de implicación de las personas dentro del área o sistema social impactado.

c) La cantidad de ruptura o destrucción causada en el sistema social por el agente


inductor del estrés colectivo.

Estos tres parámetros estarían situados en un continuo de mayor a menor estrés


colectivo en el que se situarían los tres tipos de crisis sociales. Presentamos de
forma gráfica las ideas planteadas por Britton.

A lo largo de la historia, para hacer referencia a acontecimientos destructivos, tanto para el individuo como para la
comunidad, se han utilizado indistintamente los conceptos de desastres, catástrofes, emergencias o accidentes. El
hecho que investigadores y científicos utilicen el mismo término para hacer referencia a estas situaciones es debido a
que todas ellas podrían ser englobadas dentro de un mismo ámbito conceptual, ya que todos estos conceptos,
aunque en diferentes grados, hacen referencia a acontecimientos estresantes más o
menos imprevisibles que ponen en peligro inmediato la integridad física y el equilibrio personal. Además,
todas ellas requieren de una acción inmediata no demorable en el tiempo.

Una distinción desde las Ciencias Sociales la encontramos en Britton (1986). Este autor considera que los
desastres, emergencias y accidentes se pueden considerar globalmente como periodos de crisis sociales
generadores de estrés colectivo. La diferencia entre cada uno de estos conceptos lo sitúa en tres criterios:

a) El número de personas implicadas.

b) El grado de implicación de las personas dentro del área o sistema social impactado.

c) La cantidad de ruptura o destrucción causada en el sistema social por el agente inductor del estrés colectivo.

Estos tres parámetros estarían situados en un continuo de mayor a menor estrés colectivo en el que se situarían
los tres tipos de crisis sociales. Presentamos de forma gráfica las ideas planteadas por Britton.

El desastre, estaría situado en el extremo que causaría mayor estrés colectivo


y implicaría el mayor número de víctimas afectadas, así como una ruptura en la
mayoría de las estructuras sociales y la infraestructura comunitaria (edificios, redes
de comunicación...). Un tornado, un terremoto podrían ser considerados como
desastres.

La emergencia, estaría situada en el centro del continuo, produciría menos estrés


colectivo que el desastre ya que, estas crisis interfieren sobre las actividades
realizadas de un número determinado de personas implicadas, como por ejemplo un
choque de trenes (se produce en un lugar de una comunidad muy concreto y afecta a
las personas de esa comunidad).

El accidente, se encontraría en el extremo de menor estrés colectivo, donde la


ruptura se produciría en un grupo muy específico de víctimas pero no sobre niveles
más altos de la sociedad ni comunidades. . Como ejemplo de accidentes se pueden
citar un accidente de un coche, un suicidio, una muerte de un hijo.

Las catástrofes se situarían en el extremo que producirían un mayor grado de estrés


colectivo debido a la ruptura total de todas las estructuras sociales de la comunidad
afectada. Un ejemplo de catástrofe sería un gran terremoto, las bombas atómicas de
Hirosima y Nagasaki.

1.3.4. CLASIFICACIÓN DE DESASTRES SEGÚN FACTOR


DESENCADENANTE
Catástrofes naturales:

 Golpes de mar.
 Ciclones.
 Huracanes.
 Seísmos.

Catástrofes tecnológicas:

 Agentes físicos ( gas y petróleo).


 Agentes nucleares.
 Agentes bacteriológicos.
 Agentes químicos.

Transportes:

 Aéreos.
 Ferroviarios.
 Terrestres.
 Marítimos.
 Fluviales.

Catástrofes socio-económicas:

 Epidemias.
 Enfermedades.
Catástrofes por conflicto:

 Terrorismo.
 Acciones de guerra.

Catástrofes mixtas

Según el número de víctimas:

 Moderada: de 25 a 99 víctimas mortales.


 Media: de 100 a 999 víctimas mortales (de los cuales debe haber entre 50 y
250 hospitalizaciones).
 Mayor: supera las 1000 víctimas mortales.

Según los efectos sobre la comunidad:

 Simples: estructuras intactas.


 Complejas: estructuras dañadas.

Según la duración de la agresión:

 Corta: inferior a una hora (seísmos, explosiones, etc).


 Mediana: entre 1 y 24 horas (incendio forestal, ciclones, etc).
 Larga: superior a las 24 horas (inundaciones, tempestades, etc).

Según la configuración geográfica:

 Radio inferior a 1 km.: catástrofes tecnológicas individuales o colectivas


 Radio de 1 a 100 km.: catástrofes naturales y de las grandes industrias.
 Radio mayor de 100 km.: catástrofes naturales, guerras,
contaminación, etc.

Según la región:
 Zona urbana: mayor densidad de población, mejores
comunicaciones.
 Zona rural: menor densidad de población, peores
comunicaciones.

Según facilidad de evacuación:

Se mide con la penetración, que es la dificultad o facilidad de acceso y evacuación.

A pesar de esta exhaustiva clasificación, podemos decir que las catástrofes admiten,
básicamente, dos clasificaciones:

En primer lugar, pueden ser naturales, como los huracanes y erupciones volcánicas;
o humanas, como los conflictos armados, los accidentes nucleares o la mayoría de los
incendios.

Es preciso señalar, sin embargo, que desde los años 70 se ha extendido la conciencia
de que muchas de las denominadas calamidades naturales no lo son tanto, sino que
constituyen fenómenos vinculados al sistema social y favorecido por la acción
humana. Sería el caso de las inundaciones derivadas de la excesiva urbanización de
las cuencas fluviales, o las sequías propiciadas por la deforestación y el calentamiento
global. A su vez, algunas de las catástrofes humanas (como un escape radioactivo)
pueden ser alteradas por factores naturales tales como la dirección y velocidad del
viento. En definitiva, la frontera entre lo natural y lo humano en las catástrofes es
difusa, y todas tienen parte de ambos componentes.

En segundo lugar, las catástrofes pueden ser de gestación lenta, como las
sequías, o de irrupción repentina, como los terremotos o las inundaciones. Este
aspecto es muy importante, ya que condiciona el tipo de ayuda humanitaria que se
necesita proporcionar.

Las sequías, por ejemplo, pueden tardar un largo período de tiempo, probablemente
dos o más años, en desencadenar el desastre, lo cual permite la anticipación de éste
mediante los sistemas de alerta temprana, así como la implementación de
intervenciones bien planificadas, que cuenten con la participación de la población local
a través de enfoques como el diagnóstico rural participativo, y que
persigan la vinculación emergencia-desarrollo. Sin embargo, en el caso de las
catástrofes súbitas, la premura de tiempo dificulta seriamente todos esos aspectos, y
hace prioritario, al menos en un primer momento, el despliegue de medios logísticos
que garanticen una ayuda rápida para la subsistencia de las víctimas.

El impacto de las catástrofes naturales ha aumentado durante los años 80 y 90,


después de una cierta disminución en los 70. Esto se debe no tanto al incremento del
número de eventos catastróficos, que no parece haberse alterado, sino más bien al
aumento de la vulnerabilidad en determinadas zonas y
por determinados grupos sociales. Así, por ejemplo, en muchas regiones semiáridas
de los países en desarrollo, el sobrepastoreo y la conversión de paisajes naturales en
tierras de cultivo ha reducido la cobertura vegetal, facilitando la erosión y mermando
la absorción del agua de lluvia, todo lo cual ha incrementado el riesgo de sequía
cuando las lluvias escasean y de inundaciones cuando abundan.
Actividad de análisis y reflexión
Pregunta de Elección Múltiple

Estado temporal de desorganización:

a.- Problema

b.-Desastre

c.- Crisis

d.- Estrés

e.- Acontecimiento

Correcta. Estado temporal de desorganización en la cual el sujeto puede manejar la


situación de manera adecuada, con estrategias que normalmente utiliza y no lo hace.
Es temporal, por ello hay que darle al sujeto la oportunidad de cambiar su situación ya
que es un estado que empieza y tiene fin, donde hay una incapacidad para manejarse
con las estrategias y recursos que tenía antes.

Evento repentino que implica una amenaza…

a.- Problema

b.- Emergencia

c.- Crisis
d.- Estrés

e.- Acontecimiento

Evento que ocurre de repente, inesperadamente, incontroladamente, de naturaleza


catastrófica que implica una pérdida o una amenaza para la vida o la propiedad,
perturba el sentido de comunidad y a menudo provoca consecuencias adversas para
las personas que lo tienen que vivir.

Es una afirmación del video:

a.- El Psicólogo trabaja solo

b.- No se debe dejar llorar a las víctimas

c.- No ser honestos con las víctimas

d.- Una emergencia no es un evento repentino

e.- Existen 3 niveles implicados en la asistencia

Primario: que involucra a las personas afectadas por los sucesos.

Secundario: los familiares, amigos, el entorno más cercano de las víctimas.

Terciario: el de los propios intervinientes, que brindan cuidado y atención a las víctimas

Es alguna de las pautas para intervenir:

a.- Acompañar a la víctima

b.- No permitir hablar a la víctima


c.- Mentir según sea el caso

d.- No permitir los silencios.

e.- Manifestar frases complejas

Acompañarlo, que es estar al lado y atento a lo que le sucede a la víctima, dando


información para que no se asuste y vea que todo está controlado.

Son objetivos del psicólogo en la intervención psicosocial en emergencias y


catastro:

a.- Encaminar el proceso de duelo

b.- Atender las emergencias

c.- Potenciar las relaciones familiares

d.- Hacer el triaje psicológico, potenciar la red de apoyo social y apoyar en la


comunicación de malas noticias

e.- Apoyar en el proceso de duelo

Verificar quien está peor o mejor, ver quien necesita ayuda, apoyo, ver por la persona que lleva el rol de control de la
situación, explicarle que la reacción es normal y darle información del proceso.

*Potenciar la red de apoyo social: hacer una observación general, que relaciones hay,
hacer un sociograma de la familia, porque tu labor no es sustituir a nadie, sino, hacer
una cohesión o reforzarla.

*Apoyar en la comunicación de malas noticias: saber comunicar las noticias, tener en


cuenta que el objetivo no es aliviar o minimizar el dolor de la noticia, sino hacerlo lo
mejor que pueda para favorecer el proceso de duelo. El que comunica tiene que estar
preparado y tener experiencia e información de cómo dar una mala noticia.

Bibliografía
García Renedo Mónica, Gil Beltrán, José Manuel (2004). Aproximación conceptual al desastre. Cuadernos de
Crisis N° 3.Universitat Castellon de la Plana. España

MINSA. Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado-Hideyo Noguchi” (2010) Restableciendo el
equilibrio personal en Emergencias y Desastres-Asistencia Psicológica

Rodriguez Martín Ingrid (2011). Intervención psicológica en situación de


catástrofe.ISEP.ES.http://www.isep.es/wp-content/uploads/2014/03/Intervencion-Psicologica-En-Situacion-De-
Catastrofe.pdf

Valero Álamo Santiago (2012).Psicología en Emergencias y Desastres.Una nueva perspectiva. Ed. San Marcos.

www.psiconet.com info@psiconet.com

EduPsi. Programa de Seminarios por Internet. Intervención psicológica en emergencias y desastres

www.eraenabril.org/2013/05 Etapas del duelo de Kubler-Ross.

Lecturas recomendadas
Para saber más

Ponemos a tu disposición y te invitamos a revisar dos interesantes documentos que te ayudaran a reforzar y ampliar
los temas que hemos estudiado:

Documento 1: Manual de Atención e Intervención Psicosocial en


Emergencias:
URL:http://bvpad.indeci.gob.pe/doc/pdf/esp/doc2477/doc2477-contenido.pdf

Breve descripción : En Colombia, desde el año 2014, se establece que la Gestión del Riesgo de Desastres es un
proceso social orientado al mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades del país, orienta estrategias a
través de tres procesos claves de actuación: conocimiento del riesgo, reducción del riesgo y manejo de desastres
para disminuir vulnerabilidades en el territorio y por lo tanto buscar el aumento de la resiliencia. Los autores
presentan capacitaciones estratégicas en el campo del desarrollo psicosocial en el marco de la preparación y
ejecución de la respuesta.

Documento 2: Guía Técnica –Planificación e Intervención en


Emergencias y Catástrofes
URL: http://www.proteccioncivil.org/catalogo/guiastecnicas/Planificacion_Intervencion_Psicosocial_Emergencias/inde
x.html

Breve descripción: Documento que presenta la intervención psicosocial, desde una perspectiva distinta, en
contraste con la tradición histórica de dar respuesta exclusivamente a las necesidades de las víctimas físicamente
heridas, hoy en día, en una sociedad altamente avanzada, debe garantizarse el derecho de que los individuos y
comunidades afectadas reciban una respuesta integral que contemple, tanto las necesidades físicas y de
supervivencia, como las necesidades sociales y psicológicas que pueden aparecer en una emergencia o catástrofe.
Por lo que proponen enfoques preventivos desde lo social y lo psicológico.

Conclusiones
A continuación planteamos las conclusiones del tema tratado la primera semana:

 Las emergencias y desastres afectan de manera negativa las zonas en que se


han producido, generándose situaciones de desorden y desorganización.
 Los eventos influyen negativamente, tanto en las infraestructuras como en las
personas que pueblan la zona de crisis.
 Los desastres afectan no solo la infraestructura sino que comprometen a la
misma estructura social de las comunidades afectadas y a la salud física y
mental de los pobladores.

Metacognición
Las siguientes preguntas te ayudarán a reflexionar sobre tus propios aprendizajes, es
un ejerció recomendado para razonar e identificar nuestro esfuerzo intelectual, la
finalidad es regular nuestras acciones y procesos mentales

¿De la temática abordada que te llamó más la atención?

¿Consideras que aprendiste con los contenidos abordados?

¿Tuviste dificultad con algún tema o actividad? ¿Cómo los solucionaste?

¿Qué acciones realizaste para aprender?

FORO TEMÁTICO N° 1: SÍNDROME GENERAL DE


ADAPTACIÓN
Mostrar modo

FORO TEMÁTICO N° 1: SÍNDROME GENERAL DE ADAPTACIÓN


domingo, 24 de diciembre de 2017, 08:13

FORO TEMÁTICO 1:
SÍNDROME GENERAL DE ADAPTACIÓN
Apreciados estudiantes, ¡bienvenidos! a nuestro primer foro temático, un espacio para
discutir y opinar sobre los contenidos desarrollados en esta primera semana de
estudio. Mirando a nuestro alrededor, comprobamos el creciente número de
problemáticas sociales que tienen que ver con grupos concretos de nuestra
comunidad. Para trabajar con ellos necesitamos de herramientas específicas que nos
ayuden en nuestra labor.
Por lo tanto, te planteo la siguiente interrogante: ¿Qué significado tiene la
afirmación de Hans Selye: la cantidad óptima de estrés es la ideal, pero
demasiado estrés es dañino". Por lo tanto, una pequeña cantidad de
estrés es necesario.
Según estableció Hans Selye "algo de estrés es esencial y saludable; la cantidad óptima de estrés es ideal, pero demasiado estrés
es dañino". Por lo tanto, una pequeña cantidad de estrés es necesario
El significado seria que el buen estrés Eutrés es necesario en una cantidad optima por ser esencial para la vida, el crecimiento, y la
sobrevivencia este tipo de estrés nos permite enfrentarnos a los retos incentivándonos para obtener mejores resultados existe una
cantidad optima de Eutrés (es el tipo de estrés que ayuda a las personas a enfrentar situaciones que pueden ser peligrosas o
desafiantes.) el cual nos permite un rendimiento óptimo en nuestras vidas
El distrés es considerado un mal estrés pues es dañino y patológico, destruye el organismo y es acumulable matando neuronas del
hipocampo (CA1) contribuye a tener patologías mentales acelera el proceso del envejecimiento
La homeostasis( La homeostasis es el equilibrio en un medio interno) que está constituida por estímulos estresantes por lo cual
nuestro organismo desencadena una serie de respuestas fisiológicas de adaptación que tienden a neutralizar el efecto del estimulo
estresante conservando la normalidad del medio interno

Para responder a esta pregunta, es necesario leer los contenidos del Tema N° 01,
donde abordamos el síndrome general de adaptación, destacándose el énfasis en que
una pequeña cantidad de estrés es esencial para la vida, el crecimiento y la
sobrevivencia.
Este foro corresponde a la primera semana de aprendizaje y debes participar hasta
el 03 de Setiembre ¡No esperes el último momento!
Me despido deseando leer pronto sus respuestas y comentarios.

“Identifiquemos las fases en el desarrollo de una


catástrofe y las manifestaciones psicológicas en las
víctimas del evento traumático ¨
Estimados alumnos ¡bienvenidos! a la segunda semana del curso,
donde abordaremos el tema: "Fases en el desarrollo de la catástrofe y
manifestaciones psicológicas en las víctimas”, Haremos un recorrido por cada
una de las fases de presentación de la catástrofe,así como las reacciones posibles en
los sujetos víctimas de la misma, cumpliendo con la programación establecida. El
tema se complementa con interesantes lecturas, video, e importantes actividades de
evaluación que conducen a la metacognición y a la comprobación de los aprendizajes
logrados.
Ruta de aprendizaje
Durante esta segunda semana de aprendizaje realizaremos varias actividades
significativas, para ello te recomendamos seguir la siguiente ruta de aprendizaje:
1.- Revisa analíticamente los contenidos del tema 2.
2.- Visualiza el video y responder las preguntas para identificar el grado de
comprensión
3.-Participa en el foro temático de la semana 3
5.-Lee detenidamente las pautas del Trabajo Individual e inicia su desarrollo.
6.-Responde en el 1er Control de Lectura: Obligatorio.
Es preciso recordarte que para que cumplas los objetivos planteados debes planificar
tu tiempo, pues estas actividades demandan 05 horas de estudio semanales.
TEMA 02:FASES EN EL DESARROLLO DE UNA
CATÁSTROFE, FACTORES Y MANIFESTACIONES
PSICOLÓGICAS EN LAS VÍCTIMAS
TEMA 02:FASES EN EL DESARROLLO DE UNA CATÁSTROFE,
FACTORES Y MANIFESTACIONES PSICOLÓGICAS EN LAS
VÍCTIMAS
Estimados alumnos ¡bienvenidos! a la segunda semana del curso, donde
abordaremos el tema: "Fases en el desarrollo de una catástrofe y las
manifestaciones psicológicas en las víctimas”, cumpliendo con la
programación establecida.
Tema 02:Fases en el desarrollo de una catástrofe, factores y
manifestaciones psicológicas en las víctimas

Bienvenida

Estimados alumnos ¡bienvenidos! a la segunda semana del curso, donde abordaremos


el tema: "Fases en el desarrollo de una catástrofe y las manifestaciones
psicológicas en las víctimas”, cumpliendo con la programación establecida. Haremos
un recorrido por cada una de las fases de presentación de la catástrofe, así como las
reacciones posibles en los sujetos víctimas de la misma, para lo cual necesitamos tu
pereseverancia en el esfuerzo.

¡Bien, empecemos!!

Introducción
En la segunda semana analizaremos las fases en el desarrollo de una catástrofe, los
factores de la misma y las manifestaciones psicológicas de las personas involucradas.

El estudio de la administración de desastres en forma de ciclos con fases y etapas,


relacionados entre sí, más los elementos y actividades propias que se deben ejecutar
en cada una de ellas son bastante recientes. Esta organización cronológica es útil,
porque permite contar con una organización de trabajo, mediante la cual se puedan
elaborar planes para evitar o atenuar los efectos de los desastres sobre la población, la
economía y el medio ambiente.
Los desastres suelen causar reacciones imprevistas en personas a las que afectan
directamente. No es raro que las víctimas tengan problemas de comportamiento y
emocionales. El estrés intenso puede causar sentimientos de miedo, impotencia, rabia
y frustración. Las reacciones a los desastres se pueden clasificar en distintas fases. La
cantidad de tiempo que tarda la gente en superar cada fase es específico para cada
persona. Se produce un deterioro del tejido social, una pérdida de la estructura de la
vida familiar y un incremento de los signos de sufrimiento psicológico, como la aflicción
y el miedo, que pueden aumentar la morbilidad psiquiátrica y otros problemas sociales.

Según sea la magnitud del evento y demás factores, se estima que entre la tercera
parte y la mitad de la población expuesta sufre alguna manifestación psicológica;
aunque no todas pueden calificarse como patológicas, la mayoría deben entenderse
como reacciones normales ante situaciones de gran significación o impacto. Después
de una emergencia o desastre, los problemas de salud mental en los sobrevivientes
requieren atención durante un periodo prolongado en el que tienen que enfrentar la
tarea de reconstruir sus vidas.

Aprendizajes Esperados
Conozcamos ahora las capacidades y actitudes a desarrollar en este segundo tema:

Capacidades

Identifica cada una de las Fases del desarrollo de una catástrofe, los factores influyentes
y las manifestaciones psicológicas en las víctimas.

Actitudes

Muestra una actitud integradora, siendo capaz de sacar sus propias conclusiones.

Desarrollo de los Contenidos de Aprendizaje


Hoy en día estamos convencidos de que los seres humanos no estamos
indefensos ante las amenazas, sino más bien somos nosotros mismos los que nos
hacemos cada vez más vulnerables a las mismas. Basta recordar los accidentes
nucleares de Three Mile Island (1982), Chernóbil (1986), las avalanchas de Venezuela
(1999) (producto de la deforestación y crecimiento desorganizado de las ciudades), la
destrucción de la central hidroeléctrica de Macchu Picchu (1998) (destruida por un
deslizamiento que tomó su antiguo cauce en el cual estaba construida la central)…
debiendo añadir a esto los cientos de personas que mueren a diario producto de los
accidentes automovilísticos, ferroviarios o de aviación.

Las actitudes, conocimientos y creencias de la población influyen grandemente a la


hora de aplicar medidas preventivas y desarrollar comportamientos racionales en
situaciones de desastre, el fatalismo y la resignación inhiben las respuestas
positivas. La actitud fatalista se basa en la creencia de que los acontecimientos son
determinados de antemano por el destino e incluye la seguridad de que ocurrirá un
desastre. El fatalismo está ligado a diversas religiones que incluyen entre sus preceptos
el castigo divino y que promulgan la ocurrencia de guerras, hambrunas,
pestes, desastres y otros. Los medios de comunicación, a su vez, aumentan el fatalismo
al informar. Como consecuencia del fatalismo existe la resignación, la cual consiste en
el abandono
o sometimiento de sí mismo al fenómeno, sin reaccionar. La resignación está
relacionada con la ignorancia, con el sentido crítico escaso y con la ausencia de
organización durante y postdesastre, la cual podría ofrecer seguridad.

Ambas actitudes restringen la capacidad humana de aprender con la experiencia y


restan posibilidades de encontrar nuevas y mejores opciones. La negación del evento
aparece en relación dialéctica con el fatalismo. La negación es un "fenómeno mediante
el cual logramos que un hecho conocido no afecte nuestra conducta, tal como si ese
hecho no existiera" (Roca, 1991). Se trata de apartar de la conciencia los estímulos
desagradables y sustituirlos por otros placenteros; esto proporciona una sensación de
protección, alivio y seguridad aparentes ante el peligro, pero empobrece la capacidad
de ofrecer respuestas adecuadas frente a la emergencia. Recuérdese que, no hay peor
riesgo que una falsa seguridad. Esta negación se manifiesta en la ausencia de
expresiones plásticas, folclóricas y populares -como el chiste- sobre los fenómenos
naturales destructivos. En el caso del sismo, parece que éste es innombrable, es una
presencia indeseable que alude al dolor y a la muerte; es casi un fenómeno antinatural,
siendo paradójicamente, una expresión de la vida que anima el planeta.
Esquema conceptual referido al tema
Observa detenidamente el siguiente esquema, en el encontrarás de un “vistazo” de
manera sintetizada los principales conceptos de la temática que abordaremos. ¿Qué
conceptos o categorías te llaman la atención?
2.1. FASES EN EL DESARROLLO DE UNA CATÁSTROFE

Los hechos traumáticos tienen una serie de características. Estos son negativos,
extremos, inusuales, y se asocian a la amenaza vital de las personas. Estos traumas
tienen unos efectos colectivos, no reducibles al impacto individual que sufre cada
persona.Una catástrofe implica un suceso negativo, a menudo, imprevisto y brutal que
provoca destrucciones materiales y pérdidas humanas importantes, ocasionando un
gran número de víctimas y una desorganización social importante. Esta destrucción,
muchas veces, trae otras consecuencias que perduran en el tiempo. Cuando
hablamos de catástrofes, hablamos de hechos como desastres naturales y de sucesos
sociales producidos por causa humana,que incluyen desde accidentes tecnológicos (p.e.
Chernobil o Bopal) hasta crisis sociopolíticas y guerras. Una definición ampliamente
aceptada de desastre es la propuesta por Fritz (1961), que lo describe como: “cualquier
hecho agrupado en el tiempo y en el espacio, en el que una sociedad o una parte
relativamente autosuficiente de la misma, vive un peligro severo, pérdidas humanas y
materiales, y en el que la estructura social se rompe y la realidad de todas o algunas
de las funciones esenciales de la sociedad se ve inhabilitada”. Esta definición se centra
más en los efectos sociales que en las características físicas de los desastres.
Psicológicamente, la variabilidad de los sucesos conlleva no sólo distintos efectos, sino
diversas interpretaciones y respuestas. Las catástrofes naturales y accidentales
muestran diferencias importantes con respecto a las catástrofes sociopolíticas, aunque
existen algunas
similitudes en cuanto a pérdidas masivas materiales y personales, efectos soci
ales disruptivos y conductas colectivas ante situaciones de peligro. También hay que
considerar que en muchas de las catástrofes naturales influyen de forma decisiva
factores humanos y de toma de decisiones, además de la vulnerabilidad económica y
política (Marskey, 1993).

2.1.1.FASE DE PREDICCIÓN
Según su origen, las situaciones de siniestro o catástrofe pueden llegar de improviso o,
por el contrario, pueden ser previstas con antelación. En el primer caso, esta fase o no
existe o transcurre con tanta brevedad que queda englobada en las fases siguientes
(por ejemplo, un terremoto). Cuando la predicción es posible con suficiente antelación
(por ejemplo, una inundación), permite alertar a la población afectada para que adopte
las medidas preventivas que procedan.

Durante esta fase se aprecian los valores de riesgo del territorio y se evalúa el nivel de
preparación de la población ante las amenazas potenciales más frecuentes. Se educa a
la población, se adiestran a los recursos humanos necesarios, se realizan inventarios y
se acopian los recursos para su movilización rápida. Es el período más importante del
proceso de planificación, el más largo y de mayores posibilidades para cumplir medidas
de prevención, mitigación y preparación contra emergencia y desastre, según el
fenómeno que se esté analizando. Es también la fase de reducción de riesgo previo al
desastre, de vital importancia en el proceso de prevención por las mayores
posibilidades de desarrollar medidas de mitigación y preparación contra emergencias y
desastres.

Las medidas de prevención contra los efectos de los desastres deben considerarse como
parte fundamental del proceso de desarrollo integral a escala territorial, y dependen en
gran medida de la evaluación de riesgos, lo que necesitan para esto la colaboración
intersectorial. Dado que eventos de estas características pueden causar un grave
impacto en el desarrollo de las comunidades expuestas, es necesario enfrentar el
cumplimiento de las medidas preventivas con el resultado de la recuperación posterior
al desastre para evaluar su eficacia.

2.1.2. FASE DE ALERTA


Cuando una población determinada recibe una alerta de situación de
emergencia, puede reaccionar de tres maneras diferentes:

1. Con una actitud positiva de colaboración, vigilancia y autodefensa.

El grado de preparación previa de la población, su experiencia en situaciones similares


anteriores y la forma correcta de transmitir la alerta son factores determinantes que
favorecen esta forma de comportamiento. En cada zona expuesta a un riesgo
determinado, sus habitantes han creado mecanismos de respuesta que pueden ser de
carácter cultural, psicológico o técnico y que influyen en la reducción de los daños. La
gravedad de las consecuencias de la catástrofe es mayor cuando la sociedad carece de
estos mecanismos.

2. Con actitudes del tipo de “eso no puede pasarme a mí”, negándose a creer las
informaciones sobre el peligro inminente y a tomar las precauciones y seguir las
instrucciones que se les recomiendan. Por ejemplo, es frecuente encontrarse con
personas que se niegan
rotundamente a abandonar su vivienda amenazada por una inundación o por
un incendio forestal.

3.
Con reacciones de pánico provocadas,
en muchos casos, por la difusión
alarmista de informaciones
contradictorias o deformadas. Puede
provocar injustificadas evacuaciones
masivas espontáneas y
desorganizadas que pueden ser más
peligrosas que el riesgo del que se 2.1.3.
FASE DE IMPACTO
Las consecuencias del impacto dependen en gran medida de las características del
entorno. Una gran inundación puede no ser una catástrofe (la antigua civilización
egipcia se desarrolló gracias a las inundaciones anuales del río Nilo). Un terremoto de
una magnitud determinada puede provocar miles de muertos si ocurre en Irán o muy
pocos daños si ocurre en California.
Tampoco el concepto de catástrofe es permanente. Una epidemia de peste o una plaga
de langostas eran, antes, auténticas hecatombes. Hoy en día, se pueden neutralizar
con gran eficacia por disponer de medios que antes no existían.

alerta.

2.1.3.1. Consecuencias del impacto, según el origen y la intensidad del riesgo:

- Muertos, heridos, desaparecidos, personas aisladas o atrapadas.

- Propagación de infecciones, epidemias, enfermos,...

- Contaminación biológica o química del agua y de los alimentos.

- Destrucción y daños en bienes, instalaciones, construcciones e infraestructuras.

- Inaccesibilidad de la zona afectada por destrucción de las vías de comunicación.

- Interrupción de las redes de suministro de alimentos, ropa y agua potable.

- Separación de las familias, pérdida de ingresos y de empleos.

- Inseguridad ciudadana, saqueos,...

Las actitudes que adoptará la población afectada variarán en función de la magnitud de


la catástrofe, la intensidad del efecto sorpresa, los rumores, los prejuicios sociales,
la intolerancia, el instinto de supervivencia,…

2.1.3.2. Factores que determinan las actitudes ante las catástrofes:

- Desorientación: Se caracteriza por conductas marcadas por la tensión pasada y por


la fatiga mental y física. Se manifiesta, fundamentalmente, en forma de impresión
extrema de vulnerabilidad, movimientos lentos y pérdida de iniciativa.

- Miedo: Perturbación angustiosa del ánimo ante los signos, reales o imaginarios, de
un peligro. Provoca sentimientos de inseguridad, de amenaza, de angustia y de
pesimismo. Si no se supera, se transforma en una actitud de paralización y de falta de
respuesta. Por el contrario, un miedo racional ayuda a tomar actitudes positivas de
protección y autodefensa.
Pánico: Terror o miedo extremo, generalmente colectivo y contagioso,
desencadenado como reacción espontánea que descompone y desintegra la
organización social. Puede provocar una evacuación enloquecida de la zona siniestrada.

- Desesperación: Actitud depresiva, pesimista, pasiva y de inhibición, con


sentimientos de vulnerabilidad, indefensión, aislamiento, aflicción y fracaso con alto
riesgo de conductas suicidas. Se manifiesta en movimientos lentos sin apenas
gesticulación, apatía y emisión de susurros y gemidos. Puede desembocar en la llamada
“procesión de fantasmas” o huida lenta de personas inexpresivas, sin capacidad de
iniciativa.

- Hiperreactividad: Unida a la impulsividad puede llevar a conductas alocadas y a


realizar actos desatinados. Una variante de esta actitud lleva a un “heroísmo” irreflexivo
con reacciones extremas de altruismo y de solidaridad que llegan a poner en riesgo la
propia vida y, a veces, la de los demás.

- Histeria: Actuaciones de forma escandalosa, exagerada, infantil, primitiva y egoísta.


Van acompañadas de hiperverborrea y de una gesticulación exagerada y
agitada. Se contagia fácilmente y sólo es posible suprimir sus efectos dañinos
aislando a los sujetos para impedir ese contagio.

- Agresividad: Actitud brutal contra los demás (pillaje, ideas delirantes, etc.,...) o
contra uno mismo (impulsos suicidas). A veces, se distingue por un egoísmo salvaje
que puede llevar al abandono e incluso al asesinato de otros para salvarse uno mismo.

- Inhibición: Junto a la apatía lleva a los sujetos a una paralización e incapacidad de


reacción.
- Masificación: En situaciones de catástrofe, los individuos tienden a integrarse en un
grupo para conseguir la seguridad, el apoyo y la protección que no pueden encontrar
en su soledad. Ese grupo tendrá una personalidad colectiva que anulará y bloqueará
las personalidades individuales de cada uno de sus componentes.

El cambio que produce el paso de ser “persona individual” a ser masa o


“persona colectiva” implica:

o Facilidad para la sugestión que puede llevar a realizar actos heroicos y


altruistas o por el contrario, violentos y egoístas.

o Desaparición del control social de las conductas individuales.

o Pérdida del sentido de responsabilidad individual.

o Pérdida de la capacidad de razonamiento.

o Irritabilidad extrema.

No obstante, una parte de los afectados (dependiendo del grado de organización


social y de preparación previa) adoptará actitudes positivas de autoprotección y
ayuda mutua, individuales o colectivas que se manifiestan en reacciones espontáneas
de ayuda y colaboración sin esperar a la llegada de los socorros exteriores y en un
sentimiento de participación en la comunidad, que no es habitual en situaciones
normales.

Las consecuencias negativas para las relaciones sociales del siniestro,


desastre o catástrofe, se mitigan o se anulan cuando:

- La población ha tenido experiencias similares anteriores y ha sabido asimilarlas.

- Ha existido un entrenamiento previo y unas medias preventivas adecuadas.

- Se ha difundido una información bien concebida y estructurada antes y durante la


emergencia.

Siempre quedará un porcentaje de la población que no ha sufrido daño material alguno,


es los que se llama la “población indemne”. Sin embargo, en el área afectada por el
impacto, todas las personas quedarán, de algún modo, física, psíquica o socialmente
afectadas. Aunque a ellos no les haya ocurrido nada, sus lazos familiares o sus
relaciones sociales con otros afectados o, simplemente, las imágenes dramáticas que
les rodean, provocarán en ellos sentimientos de angustia, inquietud y miedo.

2.1.4. FASE DE REACCIÓN


Tras el impacto, la reacción inicial de la población afectada, según hayan sido la
intensidad y características del impacto, estará marcada por la destrucción, la sorpresa,
el desconcierto y el pánico. En las grandes catástrofes se producirá una desorganización
inicial de los servicios públicos de socorro (bomberos y servicios técnicos, servicios
sanitarios,...) y una interrupción de los servicios públicos esenciales y de los canales
habituales de abastecimiento a la población (vías y medios de comunicación, agua
potable, electricidad, distribución de alimentos,...).

Progresivamente, los servicios públicos de emergencia irán recuperando su capacidad


de intervención y se iniciará la organización de la respuesta al impacto, movilizando los
socorros exteriores que sean precisos y organizando las actuaciones dirigidas a:

- Rescates y salvamentos.

- Neutralización de las causas del riesgo y de los siniestros que este haya podido
provocar directa o indirectamente.

- Asistencia sanitaria a las víctimas y su hospitalización.

- Evacuación, albergue y asistencia a la población afectada.

- Control del orden público, seguridad ciudadana y del tráfico.

- Movilización y distribución de los medios logísticos necesarios.

- Información y apoyo a la población indemne.

2.1.5. FASE DE REHABILITACIÓN


En la fase de rehabilitación, se realiza una vuelta progresiva a comportamientos
normalizados y una reintegración de los individuos a su campo social habitual.
A nivel individual aparecen efectos físicos y psicológicos que dependen de las heridas recibidas y sus
secuelas, de las muertes de parientes y conocidos y del valor de las pérdidas económicas.

En el conjunto social afectado, junto a comportamientos de ayuda mutua y de colaboración social,


pueden aparecer problemas psicológicos que se pueden clasificar en tres tipos de síndromes:

2.1.5.1. Síndrome del estrés postraumático: Surge como respuesta retardada o prolongada a una
grave amenaza, a un acontecimiento psicológicamente desastroso que se encuentra fuera del marco
normal de la experiencia habitual.

Síntomas específicos:

- Reexperimentación del acontecimiento traumático: el individuo tiene pensamientos recurrentes e


invasores del evento o bien sueños angustiantes. También pueden darse episodios disociativos. Existe
un intenso malestar psicológico.

- Evitación persistente de los estímulos asociados al acontecimiento: el individuo efectúa esfuerzos


deliberados para evitar sus pensamientos o los sentimientos que provocan sus recuerdos. Esto puede
suponer una amnesia psicógena: el sujeto puede quejarse de que se siente distanciado o extraño con
respecto a los demás, de que ha perdido la capacidad para interesarse por actividades que previamente
le atraían o de que nota un descenso marcado en la capacidad de sentir emociones de cualquier tipo,
especialmente aquellas asociadas con la intimidad, la ternura o la sexualidad.

- Aumento del "arousal": el individuo tiene una hiperexcitación autónoma con hipervigilancia y reacción
aumentada de alarma, que le puede producir un largo periodo de insomnio.

- Es frecuente la idea de suicidio, el abuso de las drogas y del alcohol.

El comienzo del síndrome puede surgir a los pocos días o semanas. Rara vez excede a los seis meses.

2.1.5.2. Síndrome de aflicción por la catástrofe: Para las personas que han sufrido
pérdidas considerables las reacciones emocionales más probables son el dolor (dolor
por la pérdida de seres queridos, del hogar, de posesiones, de sustento, etc.) que
manifiestan con acusados signos de tristeza, ira, ansiedad,
nostalgia, preocupación, sentimiento de desgracia con intensidad y duración
mantenida en el tiempo. Puede aparecer una regresión y una mayor dependencia, así
como un mayor aislamiento o incremento de la apatía. A veces el dolor se cronifica y
puede aparecer en forma de profunda depresión. Hay factores que incrementan la
morbilidad psicológica entre los afectados, por ejemplo la falta o escasez de ayudas
sociales y la pérdida de un hijo.

2.1.5.3. Síndrome del superviviente: Sentimientos de frustración o


culpabilidad por no haber sabido ayudar a las víctimas, fuerte ansiedad que puede dar
lugar a conductas agresivas o suicidas, reivindicación y protestas colectivas que se
manifiestan en una fuerte agresividad, con razón o sin ella, hacia las autoridades
consideradas como los culpables de que se haya producido la catástrofe e, incluso,
hacia los servicios de emergencia como culpables de que se haya tardado en el envío
de ayuda. La irritabilidad, la ira y la agresión aumentan en los años siguientes al
desastre; también los desórdenes físicos
(hipertensión, cefaleas tensionales, trastornos gastrointestinales) y los porcentajes
de mortalidad aumentan entre los supervivientes, siendo particularmente notable en el
año siguiente a la catástrofe entre los familiares de víctimas que no sobrevivieron.

2.2. ROLES EN UNA SITUACIÓN DE CATÁSTROFE


Se puede considerar que el grupo de personas afectadas o implicadas en una catástrofe
está constituido por: evacuados, familiares afectados, supervivientes, otras personas
presentes en el lugar, personal de salud y rescate...

En principio, cualquier persona involucrada en una catástrofe, incluidos los equipos de


socorro y los dirigentes, puede resultar psicológicamente afectado. La mayoría de los
involucrados experimentan, en mayor o menor medida, emociones intensas (miedo,
temor, inseguridad, incertidumbre, preocupación, pena, dolor, etc.), que son
reacciones normalmente esperables en una situación anormal (excepcional) como la
catástrofe.
Así, a grandes rasgos, van a precisar una intervención psicológica más específica:

1. Personas que han sufrido lesiones físicas de consideración o que sin haber
sufrido lesiones físicas de importancia hallan resultado psicológicamente muy afectadas
por el acontecimiento catastrófico. Precisarán un tratamiento para el alivio de sus
síntomas actuales y la prevención de secuelas posteriores.

2. Sujetos que necesitan ayuda psicológica para afrontar las dolorosas pérdidas
sufridas: personas, (compañeros, familiares, amigos...), materiales (domicilio,
enseres), sociales (trabajo, rol social).

3. Intervinientes en los equipos de salvamento (sanitarios, bomberos, psicólogos,


cuerpos de seguridad...). Todo el personal que interviene en una catástrofe, desde
los servicios de rescate, los voluntarios y los propios miembros del equipo psicosocial
se ve sometido a un fuerte impacto psicológico, por lo cual es
importante que estas personas reciban también el apoyo psicológico que
necesiten a través de técnicas grupales que favorezcan la ventilación emocional y
faciliten estrategias de afrontamiento de situaciones críticas (debriefing).

4. La población que sufre el drama de una catástrofe, puede quedar implicada en


varios niveles, definir una víctima en un tal contexto obliga a reflexiones muy profundas
debido a la complejidad de las circunstancias. Sin embargo en la actualidad, la
victimología se desarrolla cada vez más como una nueva disciplina destinada a
identificar, clasificar y definir a una víctima en varios ámbitos de intervención: médico,
jurídico, psicológico, económico, etc.

Para tal efecto es conveniente identificar a los protagonistas de tales dramas.

2.2.1. CLASIFICACIÓN DE LAS VÍCTIMAS POTENCIALES


En el pasado eran consideradas como víctimas sólo aquellas personas que habían sufrido
lesiones, enfermedad, pérdida de seres queridos, pérdidas naturales, etc., desde la perspectiva actual
(TAYLOR, 1989) recoge una clasificación de las víctimas potenciales:

• Victimas primarias: Aquellas directamente expuestas en gran medida a la catástrofe con grave
riesgo para la vida, integridad física y pérdidas materiales importantes.
• Victimas secundarias: Las que están familiar o afectivamente unidas a las víctimas
primarias y que han manifestado ellos mismos reacciones de culpa y dolor severo.

Dentro de este grupo encontramos seis niveles de clasificación de víctimas potenciales:

- Victimas de primer orden: Aquellas directamente expuestas al peligro.

- Victimas de segundo orden: Aquellas cercanas tanto familiar como personalmente a las primarias. (Reacciones
de culpa).

- Victimas de tercer orden: Aquellas cuya ocupación es asistir en cualquier alerta en la comunidad.

- Victimas de cuarto orden: Aquellas que se encargan del cuidado de los miembros de la comunidad.
(Organizaciones.)

- Victimas de quinto orden: Aquellas que pierden el control en las proximidades del impacto y muestran una
patología subyacente mediante una preocupación con los cadáveres o sucesos que hayan podido observar.

- Victimas de sexto orden: Aquellas que expresan premoniciones sobre


víctimas primarias. Aquellos familiares de las de tercer orden que esperan noticias en casa. Clínicos e
investigadores de este tipo de desastres.

2.3. MANIFESTACIONES PSICOLÓGICAS


Ante la experiencia de un trauma se presenta en el individuo, sentimientos de pérdida
de control e incapacidad de asimilar y elaborar lo sucedido con una inundación de
información emocional: terror, dolor, incertidumbre). Se genera sentimientos de
pérdida de control sobre sí mismo y el entorno, se percibe y experimenta el mundo
como arbitrario, en el que es imposible predecir eventos, lo que produce un estado de
indefensión. Salir de este estado implica restaurar el sentimiento de control sobre uno
mismo. Un desastre, en muchos casos, implica un cambio súbito y significativo de la
situación de vida de los ciudadanos y de la vida cotidiana, y requiere mecanismos de
adaptación (Cohen, 1999). El desastre está asociado a pérdidas traumáticas y como tal
a duelos múltiples, intensos y prolongados. Representa una sobrecarga
del sistema de afrontamiento y puede producir una crisis personal. Crisis se refiere a
un “estado de desorganización, caracterizado principalmente por una incapacidad del
individuo para manejar situaciones particulares utilizando métodos acostumbrados para
la solución de problemas, y por el potencial para obtener un resultado radicalmente
positivo o negativo” (Slaikeu,1996). No se refiere al evento sino al estado de la persona,
que le demanda asimilación de la situación, adaptación a los cambios y reorganización
de su psiquismo y su neurobiología (Cohen, 2008; Ehrenreich, 1999).

Sullivan y Everstine (2006) toman el modelo de Kubler-Ross para definir el patrón


secuencial en estadios en la reacción natural al desastre: impacto e incredulidad;
enfrentamiento a la realidad del evento; modo de sobrevivencia traumática hasta que
el evento pase o el desastre disminuya; conciencia de la multiplicidad de pérdidas
experimentadas; aceptación y reconstrucción. El proceso puede ser facilitado con un
soporte adecuado.
2.3.1. FASES DE LA RESPUESTA PSICOLÓGICA AL EVENTO
Se han descrito fases de la respuesta psicológica al evento (McGinn y Spindel,
2007, Gaborit, 2006, Cohen, 1999), como se muestra en la tabla 1.

Algunas personas enfrentan la indefensión a través de la disociación y entonces separan


o fragmentan la sobrecarga de información afectiva para disminuir en algo el dolor. En
el extremo, la reexperimentación traumática intenta mantener el sentido de unidad
ante el caos interno (Nov, 2004; Cohen, 2008). Algunas personas que sufren
profundamente durante un desastre ocultan su sufrimiento por años, niegan sus
síntomas o los atribuyen a otras condiciones; estas defensas pueden ayudar
temporalmente durante la fase inmediata al desastre, pero su persistencia termina
siendo perniciosa. En estas circunstancias es importante el apoyo del afectado en
creencias religiosas o mitos familiares o comunitarios acerca del evento y de las
pérdidas, para crear un sentido de seguridad y estabilidad para enfrentar el caos
(Sullivan y Everstine, 2006).

Se ha descrito el estado de sobrevivencia en el que la persona está focalizada en


mantener la vida, y que le permite “hacer lo que es necesario hacer” en las
circunstancias extremas del desastre; este es un estado transitorio (Sullivan y
Everstine, 2006). Asimismo, en la segunda etapa puede aparecer el llamado síndrome
del sobreviviente. Sus manifestaciones son: culpa y vergüenza por sobrevivir frente a
la muerte de otros; disminución de la sensibilidad física y de la respuesta emocional;
reexperimentación de la amenaza de muerte como imágenes y recuerdos del desastre;
ideación o actos suicidas; alteración del sueño y del apetito; pérdida de la fe en valores,
creencias y personas, que sostenían el sentimiento de identidad y el sentido de la vida.

Una situación particular que requiere especial consideración es la muerte traumática


de un familiar o conocido. La muerte de un ser querido es una de las experiencias más
dolorosas a las que una persona se puede enfrentar y demanda un proceso de duelo;
su ocurrencia definitivamente cambia la vida de los sobrevivientes en la familia. Esta
circunstancia se torna sumamente difícil cuando la muerte se produce por medios
violentos y se encuentran los cuerpos muy dañados. Es mucho más difícil cuando la
persona querida es declarada desaparecida; una muerte sin el cuerpo concreto que
permita la expresión del dolor impide el cierre del proceso del duelo (Sullivan y
Everstine, 2006).

2.3.2. MANIFESTACIONES PSÍQUICAS POSTERIORES AL EVENTO


TRAUMÁTICO
Las manifestaciones psíquicas posteriores al evento traumático más
frecuentemente identificadas se presentan en la siguiente tabla (ISTSS, 2005; McGinn
y Spindel, 2007, Gaborit, 2006, Cohen, 1999).
2.3.3. EFECTOS POSITIVOS POSIBLES
Se han identificado efectos positivos posibles (Pérez y Vásquez, 2001, siguiendo a
Tedeschi y Calhoun):

• Cambios en la autopercepción: mayor confianza en sí mismo para resolver


problemas.

• Cambios en las relaciones interpersonales: mayor unión familiar, apertura para


expresar sentimientos.

• Cambios en la filosofía de vida: en la escala de valores.

Es necesario mantener una visión interactiva y sistémica de la conducta individual


durante la experiencia traumática y el desastre: la conducta de uno de los miembros
de la familia o del sistema afecta, influye, motiva, activa o controla la conducta de otras
personas. Por ello, es necesario conocer las creencias y mitos que se relacionen con
el trauma y que determinan la conducta de sus miembros.

Asimismo, es importante considerar que la vivencia del trauma y sus manifestaciones


tienen particularidades para determinados grupos de personas y genera necesidades
especiales: niños, adultos mayores, enfermedades crónicas, problemas mentales
crónicos y discapacitados. (NIMH, 2002; Cohen, 2008).

2.3.4. TIPOS DE REACCIONES ANTE LOS DESASTRES


El manual de la APA menciona que básicamente se pueden presentar cuatro tipos de
respuestas individuales a los desastres:
2.3.4.1. Reacciones normales a los desastres.-

Algunas personas son capaces de mantenerse notablemente calmadas aún en las


circunstancias más extremas; sin embargo, la mayoría de nosotros empezamos a sentir
los efectos del Síndrome
General de Adaptación (sudoración profusa, temblores, debilidad, estados nause
osos) por un momento y la claridad del pensamiento puede ser difícil.
Afortunadamente muchos de nosotros podemos recuperar nuestra compostura
bastante bien. Sería engañoso clasificar como anormales estos estados naturales y
transitorios.

2.3.4.2. Reacciones paralizantes.-

Se puede esperar también encontrar personas que por un tiempo se queden


paralizadas, pueden quedarse paradas o sentadas en medio del caos, como si
estuvieran solas en el mundo, su mirada estará perdida, cuando se les habla no podrán
responder a todo o simplemente se encogerán de hombros o pronunciarán una o dos
palabras, parecen libres de reacción emocional, son incapaces de ayudarse.

2.3.4.3. Reacciones hiperactivas.-

Estas personas pueden estallar en ráfagas de actividad, sin un propósito definido,


hablarán rápidamente, bromearán en forma inadecuada y harán sugerencias y
demandas inaceptables, pero de poco valor real, pasarán de un trabajo a otro y
parecerán incapaces de resistir la más mínima distracción, se muestran intolerantes a
cualquier idea que no sea la suya.

2.3.4.4. Reacciones corporales.-

Algunas reacciones corporales han sido ya mencionadas como respuestas


temporalmente normales, aunque estos síntomas normales son algo molestos mientras
dura, generalmente no interfieren seriamente con la habilidad de la persona para llevar
adelante una actividad constructiva en una situación difícil, algunas de estas
reacciones, especialmente la debilidad, el temblor, el llanto, pueden no aparecer hasta
después de que una persona ha enfrentado y superado efectivamente el peligro
inmediato.

Las reacciones corporales más serias pueden sin embargo incapacitar verdaderamente
y es importante reconocer su significado emocional, las náuseas y el vómito son
particularmente comunes, estas reacciones se deben de diferenciar de las producidas
por radiaciones o contaminaciones químicas.

Pregunta de Elección Múltiple


Se debe formar a los chicos en las escuelas para que se conozcan más a sí
mismos, corresponde a:

a.- Inmunidad Psíquica

b.- Lo disruptivo

c.- La transdisciplina

d.- Catástrofe

e.- Desastre

La Inmunidad psíquica cuenta con 3 elementos muy sencillos, pero hay que invertir
para lograrlo:

*saber de dónde puede venir el daño

*saber cuáles son mis reacciones ante las situaciones de daño

*saber qué es lo que yo hice para que ese daño no suceda

Desarrolla el concepto de Transdisciplina

a.- Juan Michel Fariña

b.- Unesco

c.- Moore

d.- Moty Benyakar


e.- ONU

Desarrolla el concepto de La transdisciplina y el pensamiento complejo. Nosotros vivimos en un mundo de crisis, de


inestabilidad e incertidumbre, que de vez en cuando hay un periodo de tranquilidad, en una visión general.

Países que están preparados para una catástrofe:

a.- Argentina, Chile y Suiza

b.- Suiza y Cuba

c.- Cuba, Argentina y Colombia

d.- Israel, Suiza y Cuba

EEUU y Suiza

Solo hay 3 países que están muy preparados para una catástrofe:

*Israel: por el problema de las guerras.

*Suiza: por el descongelamiento de las montañas.

*Cuba: ante los terribles desastres están muy bien organizados.

Y aunque Argentina tiene los mejores profesionales que pueden trabajar en esa área,
no están aprovechados para armar programas importantes para enfrentar este tipo
de situaciones, por ello no se encuentra en este grupo.

Se define como respuesta a la incertidumbre:

a.- La transdisciplina

b.- Seguridad relativa


c.- Pensamiento complejo

d.- Inestabilidad

e.- Certeza relativa

La respuesta a la incertidumbre es la seguridad relativa, nosotros tenemos una


certeza relativa, porque no estamos convencidos que todo debe ser así.

El hombre necesita un hábitat en la que pueda sostenerlo de una seguridad relativa,


nadie está seguro ni excepto de nada, debemos tener una tranquilidad relativa de que
hicimos lo máximo que pudimos para poder seguir continuando viviendo en paz en
forma conjunta y sosteniendo la dignidad y el respeto de unos a otros.

Pasa igual que en la vida cotidiana, pero mucho mas intenso…

a.- En catástrofes y desastres

b.- En la seguridad relativa

c.- En el pensamiento complejo

d.- En la inestabilidad

e.- En el entorno social

En catástrofes y desastres, pasan lo que pasa en la vida cotidiana, pero, mucho más intensa y terrible, incluso, a
veces es irreparable. Un desastre es todo lo terrible. El entorno social, organizativo, asistencial, no tiene la capacidad
de dar respuesta a lo que pasa.

Bibliografía
García Renedo Mónica, Gil Beltrán, José Manuel (2004). Aproximación conceptual
al desastre. Cuadernos de Crisis N° 3.Universitat Castellon de la Plana. España
MINSA. Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado - Hideyo Noguchi
(2010) Restableciendo el equilibrio personal en Emergencias y Desastres-Asistencia
Psicológica (2010).

Valero Álamo Santiago (2012).Psicología en Emergencias y Desastres. Una nueva


perspectiva. Ed. San Marcos.

Lecturas recomendadas
Para saber más

Ponemos a tu disposición y te invitamos a revisar dos interesantes documentos que te


ayudaran a reforzar y ampliar los temas que hemos estudiado, estos los encontrarás
en la base de datos e-libros que utiliza nuestra universidad:

Documento 1: Tipos y Fases de los Desastres

URL:http://www.ispch.cl/sites/default/files/1.-
%20Tipos%20y%20Fases%20de%0Desastres.pdf

Breve descripción : Desarrollado por Tab Ballis, especialista clínico en adicciones y


voluntario en la Red de respuestas a desastres de Carolina del Norte-EEUU. Facilita una
amplia perspectiva de los eventos que constituyen un desastre y las características
experimentadas por los afectados y el personal de respuesta.

Documento 2: Salud mental para víctimas de desastres - Manual para


trabajadores OPS; 1999

URL: http://helid.digicollection.org/es/d/Jh0187s/6.1.html

Breve descripción: Documento en el que la autora, Raquel Cohen, explicita los


sentimientos de los damnificados, es decir, su sufrimiento, por lo que han pasado y los
problemas a los que se enfrentarán en el futuro cercano, es una experiencia humana
única, desafiante y que invita a la reflexión.

Conclusiones
A continuación planteamos las conclusiones del tema tratado la segunda semana:

 Las catástrofes son un estado de destrucción y de amenaza para los ciudadanos,


muchos de estos eventos son repentinos y se experimentan como traumáticos.
 La vivencia del trauma constituye una amenaza de aniquilación y perturbación
del orden interno y externo, que se tornan caóticos.
 Hay determinados factores que se relacionan con características personales lo
que facilita la recuperación ante el trauma.
 Existe una relación directa entre la intensidad del desastre y el grado en que
afecta a las personas. Sus efectos varían según su aparición, extensión en el
tiempo, repetición, si es intencional o nó.
Metacognición
Las siguientes preguntas te ayudarán a reflexionar sobre tus propios aprendizajes, es
un ejercicio recomendado para razonar e identificar nuestro esfuerzo intelectual, la
finalidad es regular nuestras acciones y procesos mentales

¿De la temática abordada que te llamó más la atención?

¿Consideras que aprendiste con los contenidos abordados?

¿Tuviste dificultad con algún tema o actividad? ¿Cómo los solucionaste?

¿Qué acciones realizaste para aprender?

ABORDAJE EN EMERGENCIAS Y DESASTRES


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 FORO TEMÁTICO N°2 FASES EN EL DESARROLLO DE UNA CATÁSTROFE Y MANIFESTACIONES PSICOLÓGICAS

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FORO TEMÁTICO N°2 FASES EN EL DESARROLLO DE UNA


CATÁSTROFE Y MANIFESTACIONES PSICOLÓGICAS
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FORO TEMÁTICO N°2 FASES EN EL DESARROLLO DE UNA CATÁSTROFE Y MANIFESTACIONES


PSICOLÓGICAS

domingo, 24 de diciembre de 2017, 08:18

FORO TEMÁTICO 2:
FASES EN EL DESARROLLO DE LA CATÁSTROFE Y
MANIFESTACIONES PSICOLÓGICAS
Estimados alumnos, iniciamos nuestro segundo foro temático. Las reacciones a los
desastres se pueden clasificar en distintas fases. La cantidad de tiempo que tarda la
gente en superar cada fase es específico para cada persona. Se produce un deterioro
del tejido social, una pérdida de la estructura de la vida familiar y un incremento de
los signos de sufrimiento psicológico, como la aflicción y el miedo, que pueden
aumentar la morbilidad psiquiátrica y otros problemas sociales.
Te planteo la siguiente interrogante: ¿Por qué el miedo racional, ayuda a tomar
actitudes de protección y por lo tanto de respuesta, sin embargo, si no se
supera, se transforma en una actitud de paralización ante la situación de
desastre?.
Para responder a esta pregunta, es necesario leer los contenidos del Tema N° 2,
donde abordamos las manifestaciones psicológicas en las fases de respuesta a la
catástrofe. No olvidar ir presentando los avances de tu Trabajo Individual.
Este foro corresponde a la segunda semana de aprendizaje y debes participar hasta el
domingo 10 de Setiembre. ¡No esperes el último momento!
Me despido deseando leer pronto sus respuestas y comentarios

“Conozcamos las Técnicas Psicológicas para el


manejo de la Crisis”
" Siempre es el momento apropiado para hacer lo correcto"
Martin Luther King

Estimados alumnos ¡bienvenidos! a la quinta semana del curso, donde abordaremos


el tema: "Técnicas psicológicas para el manejo de la crisis”, cumpliendo con la
programación establecida. Haremos un recorrido por cada una de las técnicas ante las
víctimas de catástrofes.El tema se complementa con interesantes lecturas, vídeo, e
importantes actividades de evaluación que conducen a la metacognición y a la
comprobación de los aprendizajes logrados.
Ruta de aprendizaje
Durante esta quinta semana realizaremos varias actividades significativas, para ello,
te recomendamos seguir la siguiente ruta de aprendizaje:

1. Revisa analíticamente los contenidos del tema 5


2. Visualiza el video y realizar el trabajo correspondiente.
3. Participa en del foro temático de la semana
4. Responde el control del lecturas de la semana
Es preciso recordarte que para que cumplas los objetivos planteas debes planificar tu
tiempo, pues estas actividades demandan 05 horas de estudio semanales.

TEMA 05:TÉCNICAS PSICOLÓGICAS PARA EL


MANEJO DE LA CRISIS
TEMA 05:TÉCNICAS PSICOLÓGICAS PARA EL MANEJO DE
LA CRISIS
Apreciado estudiante, empecemos con mucho entusiasmo e inquietud por
aprender, ésta quinta semana de estudio, donde abordaremos el
tema"Técnicas psicológicas para el manejo de la crisis".
Tema 05:Técnicas psicológicas para el manejo de la Crisis

Apreciado estudiante, empecemos con mucho entusiasmo e inquietud por aprender,


ésta quinta semana de estudio, donde abordaremos el tema "Técnicas psicológicas
para el manejo de la crisis". Haremos un recorrido por cada una de las técnicas y el
abordaje de las víctimas de las catástrofes, lo que te brindará los fundamentos
necesarios para analizar críticamente cada una de las Técnicas psicológicas para el
manejo de la crisis, para lo cual necesitamos tu autodisciplina y perseverancia en el
esfuerzo.

¡Bien, empecemos!

Introducción
En la quinta semana analizaremos la intervención psicológica a las personas en
situación de crisis, después de ocurrida la catástrofe o desastre. Una de las tareas
esenciales de los equipos de intervención psicosocial corresponde a la atención
psicológica, ya sea a las personas afectadas, damnificadas, comunidad en general y a
los equipos de primera respuesta. Para el abordaje de los aspectos psicosociales en
Emergencias y Desastres, existen una serie de estrategias y técnicas de intervención
que revisaremos a continuación. La intervención en crisis es una estrategia de
intervención que se caracteriza por ser temporal, breve e intensa y que se realiza
cuando los recursos propios de la persona son ineficaces para afrontar determinadas
situaciones. Su objetivo principal es ayudar a reestablecer a la persona afectada a sus
niveles anteriores de independencia lo antes posible. Este tipo de intervención no
necesariamente surge de una demanda por parte del afectado, sino que son los propios
equipos psicosociales los que la pueden ofrecer. Otra característica de la intervención
en crisis, es que no están predeterminados sus límites temporales y espaciales, puesto
que se desarrolla de acuerdo a lo que las circunstancias requieran, sin perjuicio de que
una vez realizada la intervención en crisis por el especialista, su misión finaliza, y el
afectado de requerir sea derivado, hacia terceros profesionales. El contacto físico en
este contexto de intervención es mucho más frecuente que en otros contextos
terapéuticos, sin embargo se debe considerar el origen cultural, la variable de género
del afectado y el tipo de experiencia vivida en la situación de emergencia o desastre.

Aprendizajes Esperados
Conozcamos ahora las capacidades y actitudes a desarrollar en este quinto tema:

Capacidades

Conoce las técnicas psicológicas para el manejo de la crisis

Actitudes

Valora la importancia del manejo de las técnicas psicológicas para el manejo de la crisis.

Esquema conceptual referido al tema


Observa detenidamente el siguiente esquema, en el encontrarás de un “vistazo” de
manera sintetizada los principales conceptos de la temática que abordaremos. ¿Qué
conceptos o categorías te llaman la atención?
Desarrollo de los Contenidos del Aprendizaje
En situaciones de desastres, las técnicas grupales son significativamente efectivas.
Pueden variar de modalidad dependiendo del objetivo de la intervención, del grupo
seleccionado, del escenario de la intervención, del número de miembros y la frecuencia
de las intervenciones. Puede ser implementado en diversos grupos etarios y grupos de
la comunidad.

En las intervenciones grupales se potencian los siguientes soportes emocionales:

-Fortalecimiento de la cohesión de los participantes

-Generalización de experiencias

-Resolución de problemas

-Fortalecimiento de la solidaridad, compartir vivencias del evento y los diversos


significados y sentimientos que se están generando por la experiencia traumática
(vergüenza, culpa, cólera, etc.)

-Resurgimiento de la esperanza a través del fortalecimiento de su autoeficacia

-Restablecimiento de las redes sociales de la comunidad u organización.


5.1. TIPOS DE TÉCNICAS GRUPALES
 Primeros auxilios psicológicos grupales.
 Grupo para resolución de problemas en comunidad
 Actividades recreativas y deportivas con la comunidad
 Grupo de ayuda mutua.

5.1.1. LOS PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS GRUPALES


Son reuniones con miembros de una comunidad; se forman grupos espontáneos,
donde los brigadistas se acercan y ofrecen su ayuda. Se requiere conocimiento previo
del número y características del grupo, por ejemplo, se son damnificados de un
albergue temporal y se conocían antes, condiciones de privacidad, si son vecinos
agrupados alrededor de una olla común, si son profesores de un colegio, etc.
5.1.1.1. Objetivos
Ayudar a los ciudadanos afectados a transitar de la situación de “victima” a
sobreviviente o, mejor aún, a ciudadano afectado.

Procesar el trauma y modificar la situación de desorganización inmediata provocada


por el desastre.

5.1.1.2. Procedimiento
5.1.1.2.1. Paso 1: Convocatoria
Los Brigadistas de salud mental buscan a los grupos objetivos. En casos de desastres,
la población generalmente no acude a los servicios de salud mental porque perciben
que sus necesidades primarias son otras y postergan los aspectos emocionales. Sin
embargo, cuando los equipos de ayuda se presentan existe muy buena receptividad,
principalmente cuando son desastres o emergencias por fenómenos naturales. No
obstante, cuando la intervención se ha realizado después de un conflicto social puede

No hallarse la misma receptividad.

Conformación del grupo

Una vez conformado el grupo es importante tener en cuenta aspectos como:


Número de personas: Es variable, pueden ser grupos pequeños o inclusive grupos
grandes con 20 personas afectadas. Intervienen dos brigadistas. (uno dirige la sesión
y el otro actúa de apoyo, observa y ofrece contención física, colabora).

La confidencialidad

Que el grupo esté conformado por personas que compartieron la misma experiencia o
que haya un factor que los homogenice. Ej.: un grupo de maestros de una escuela o
un grupo de vecinos de una localidad.

Que no se use ningún medio de registro como grabaciones de audio o video, fotos.

Que no haya ningún tipo de interrupciones una vez iniciada la reunión; esta dura
aproximadamente dos horas.

En condiciones de desastres se requiere acondicionarr los lugares y buscar la mayor


privacidad posible. Si es posible, un espacio cerrado y aislado de ruidos distractores,
con buena ventilación e iluminación. Muchas veces se realiza en campos abiertos; lo
importante es buscar la mayor comodidad para los participantes.

5.1.1.2.2. Paso 2: Presentación


a) Los brigadistas se presentan únicamente por el nombre y hace mención de su
profesión.

b) Se pide a los participantes que se presenten también solo con su nombre.

c) Se explica el objetivo de la reunión. Por ejemplo, se puede decir “Somos el equipo


de psicólogos que acudimos a la zona debido a los recientes acontecimientos ocurridos
en esta localidad, deseamos brindarles apoyo emocional y para ello es necesario
conversar sobre los eventos ocurridos”.
d) Luego se mencionan las condiciones para el desarrollo del apoyo: “Lo que vamos a
tratar es estrictamente voluntario y confidencial”. Luego: “Si alguno de los presentes
no se siente cómodo para participar, puede dejar de hacerlo en este momento y será
comprendido por todos”.

Si alguno de los integrantes desiste en participar, el brigadista de apoyo lo acompañará


a salir y le dará palabras de soporte y comprensión por su decisión y acordará con él
una reunión individual posterior a la sesión. El brigadista que dirige la sesión, mientras
tanto, da al grupo palabras de comprensión y respeto por su decisión.

e) Una vez que retorna el brigadista de apoyo, se inicia la reunión y se invita a los
participantes para que espontáneamente inicien el relato de los hechos. Se hará notar
que será un intercambio de vivencias sobre cómo han afrontado el momento y se
mencionará que al finalizar se realizará un ejercicio de relajación.

5.1.1.2.3. Paso 3: Relato de los hechos


1. Se pregunta: ¿Quién desea contar lo que pasó? Si alguno de los participantes inicia
y muestra emociones de tristeza con llanto, lamentaciones o cólera, no interrumpa.
Pídale a esa persona que después de unos momentos le cuente qué fue lo que le pasó.
El brigadista de apoyo se acercará y lo sostendrá firmemente por los hombros con sus
manos. Luego estimule a que continúe.

2. Terminado ese momento pregunte e invite a los participantes: ¿Quién más desea
contarnos lo que pasó? Si se produce un silencio, pregunte a alguien directamente:

¿Y usted, qué estaba haciendo al momento del terremoto, le pasó lo mismo que a él
(ella)? Procure que la mayor parte, sino todos, relaten los hechos por los que pasaron
u observaron.

3. Continúe estimulando la participación: ¿A alguien más le pasó algo similar, ¿qué


hizo en esas circunstancias? Si alguien no se siente animado a expresarse, no
presione, respete el silencio.

4. Se proporciona sostén psicológico al revelar y compartir emociones relacionadas


con la experiencia vivida.
5. Promueva la conversación ordenada entre los miembros del grupo y la contención
emocional entre ellos mismos, se describen percepciones, pensamientos y emociones
de este momento.

6. Si observa que ya participó la mayoría y el resto prefiere permanecer en silencio


continúe con el paso 4.

5.1.1.2.4. Paso 4: Expresión de los sentimientos


1. Empatice con los participantes; use frases como: “Qué difíciles han sido los
momentos que han pasado”.

2. Luego pregunte al grupo: ¿Cómo se sintieron mientras pasaban esos momentos,


qué sensaciones sentían en su cuerpo? ¿Sintieron algo que nunca antes habían sentido?

3. Si nadie responde, pregunte a uno de los que ha observado más participativo:


¿Cómo se sintió usted mientras ocurría el desastre?

4. Después del relato pregunte: ¿Alguien más sintió lo mismo o tuvo una experiencia
diferente?

5. Prosiga con: ¿Cuál fue el momento más difícil durante el…?

5.1.1.2.5. Paso 5: Reacciones manifestadas (conductas, atribuciones,


mitos y creencias que se han desarrollado a partir del evento)
1. Estimule la relación entre la razón y la emoción ¿Cuál piensan que fue el peor
momento que vivieron?

Trate de identificar las reacciones a las preguntas:

¿Qué hicieron cuando estaba ocurriendo el…?

¿Por qué creen que ha pasado todo esto? ¿Qué dice nuestros conocidos, por que ha
ocurrido el…?

¿Alguien desea contarnos algo más sobre… (ej. el terremoto)?

2. El Brigadista evalúa las respuestas psicofisiológicas, cognitivas, emocionales y


motoras del estrés.

5.1.1.2.6. Paso 6: Cierre de la reunión


1. Comente que todas las reacciones emocionales y físicas que han presentado son
normales en situaciones de crisis. Estimule la participación y el apoyo mutuo así como
la generación de alternativas propias para superar el evento traumático.

2. Realizar acciones psicoeducativas acerca de las manifestaciones del estrés a corto y


mediano plazo, se proporcionan estrategias para afrontarlo y se demuestra cómo
usarlas.
3. Comunique que antes de terminar van hacer un ejercicio de relajación. Dígales que
es necesario que traten de aprenderlo para que lo puedan repetir y motívelos a la
práctica explicándole los beneficios. Informe donde permanecerá luego en caso de que
alguien desee hablar con usted.

4. Pida a todos cerrar sus ojos. Que permanezcan en silencio en la posición de


relajación. Que respiren suave pero profundamente. Aplique el procedimiento de
elección.

5. Si usted lo desea, despídase dando la mano a cada uno, haga comentarios como:
“poco a poco todo estará mejor”; “es importante volver a hacer las cosas que antes
hacían, lo más pronto posible”, etc.

6. Si observó que alguno de los participantes necesita recibir ayuda adicional,


aproxímese a él para acordar una entrevista o pregúntele si tiene algo que decir que
no pudo o no quiso decir en el grupo.

5.1.2. GRUPO PARA RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS EN COMUNIDAD:


LA ASAMBLEA
El restablecimiento de las redes sociales en la comunidad es de vital importancia, ya
que la comunidad sufre un serio daño en su tejido social después de un desastre. Por
ello es importante identificar a los líderes de la comunidad (algunos surgen después del
evento espontáneamente) para iniciar nuestras intervenciones, pero también para
darles soporte a ellos, ya que también tienen fuertes demandas.

Las brigadas de salud mental identifican, coordinan y promueven que los líderes
desarrollen sus actividades con un enfoque de desarrollo y no asistencialista. Es
conveniente capacitarlos en la identificación de las conductas que pueden presentarse
entre los miembros de su comunidad después de un desastre, así como en las fases
subsiguientes, y los lugares donde pueden pedir apoyo emocional.
5.1.2.1.Objetivos
- Buscar y compartir información exacta sobre la asistencia que se está ofreciendo y
posibles recursos.

- Disolver los rumores mediante la búsqueda de información para disipar dudas.

- Motivar a los miembros de la comunidad para que sean activos y no dependan de


otros.

- Involucrar a los miembros de la comunidad en la toma de decisiones que le afecten.

- Utilizar la técnica de solución de problemas


5.1.2.2. Procedimiento
1) Se convoca a una asamblea solo de líderes para que organicen sus propuestas para
la comunidad.

2) Luego, los líderes de la comunidad convocan a una asamblea a los miembros de la


comunidad con la finalidad de evaluar la situación del día a día.

3) Durante la asamblea se identifican los logros y dificultades de la convivencia, se


solicitan propuestas de solución, se realizan acuerdos y asignación de tareas y después
se informa sobre las actividades realizadas.

4) Se utiliza la técnica de solución de problemas cuando sea necesario organizar tareas


y evaluar las ventajas y desventajas de las alternativas de solución, ello invitará a que
todos los miembros de la comunidad se involucren y se sientan hacedores de las
soluciones.

5) Los líderes deben conocer y trasmitir el mensaje sobre la importancia de organizarse


para gestionar las ayudas para el corto plazo pero también para el largo plazo.

5.1.2.3. Pasos de la Técnica de Solución de problemas: Las 5 E


Especifique el problema en forma de pregunta y localice qué áreas de la comunidad
están comprometidas.

Elabore una lluvia de ideas.

Evalúe las ventajas y desventajas de las ideas y elimine las que tienen menos
posibilidades.

Elabore estrategias con las respuestas seleccionadas; para ello, junte las que tienen
aspectos comunes y organícelas en orden de prioridad para aplicarlas.

Evalúe los resultados y preséntelos a su comunidad como un logro de todos.


5.1.3. ACTIVIDADES RECREATIVAS Y DEPORTIVAS CON LA
COMUNIDAD
El juego, la espontaneidad y el disfrute estimulan la creatividad y promueven conductas
adaptativas y el vínculo entre los participantes, además, mejoran el estado de ánimo y
facilitan la disminución de la tensión muscular. Incorporar actividades lúdicas en un
ambiente natural entre los adultos contribuirá a mejorar la autoestima, liberar el estrés
y estimular la capacidad organizativa.

5.1.3.1. Objetivo
Fortalecer espacios de recreación y deportivos como estrategias de manejo del estrés
para estrechar lazos de confianza y el retorno a las actividades de la vida diaria. Ej.
una ginkana, un partido amistoso de fútbol o voleibol, etc.
5.1.4. GRUPO DE AUTOAYUDA
Los equipos de salud mental promueven la implementación de los grupos de autoayuda
después de haber dado los primeros auxilios psicológicos grupales. Se identificará si
existe un número significativo de pobladores con consecuencias similares de afectación
por el evento que necesite la continuación de sus espacios de conversación. Por
ejemplo, un grupo de viudas, grupo de discapacitados, etc.

Se les convoca y se propone la idea. De haber aceptación, se identifica a los agentes


de la comunidad que podrían ser los líderes en esta tarea y se les orienta sobre la
importancia de escucharse mutuamente y compartir el objetivo de buscar soluciones a
diversos problemas que pueden aparecer, de analizar las ventajas y desventajas de las
decisiones que tomen, y el beneficio que implica compartir la experiencia de cada uno
de los participantes. Por ejemplo, se les conversa sobre cómo hablarles sobre la muerte
a sus hijos cuando pregunten o cómo enfrentarse a la vida ahora que ya no está el
esposo etc.

Las brigadas de salud mental identifican, coordinan y promueven que los miembros
busquen solucionar sus dificultades con un enfoque de desarrollo y no asistencialista.

Es conveniente orientarlos en la identificación de las conductas que pueden presentarse


después de un desastre y cuáles son los lugares donde pueden pedir apoyo emocional,
así como en las fases de un desastre. Se les enseña la técnica de solución de problemas.
El tiempo máximo de existencia del grupo lo establece el mismo grupo.

5.1.4.1. Objetivos
- Ayudar mutuamente a los vecinos afectados que transitan por situaciones similares
a expresar y solucionar problemas propios de su nueva condición de vida.

- Favorecer la organización y generación de estrategias para afrontar las situaciones


actuales de vida provocada por los desastres.
5.1.4.2. Características del grupo
Número de personas: grupo de personas afectadas.

Al inicio se identifican dos líderes entre los participantes, uno dirige y el otro interviene
dando contención emocional (enseñar a sostener firmemente de los hombros y pasar
un vasito con agua o un pañuelo para que se seque las lágrimas si fuera necesario);
luego pueden ir rotándose voluntariamente los roles.

Se tendrá en cuenta lo siguiente:

- No se debe usar ningún medio de registro como grabaciones de audio o video, fotos,
etc.

- Una vez iniciada la reunión, esta puede durar aproximadamente 2 horas; es


conveniente que no haya ningún tipo de interrupciones.

- Cuidar la confidencialidad y privacidad lo mejor que se pueda.

- La participación es libre, espontánea.

- El grupo es abierto, es decir, que en el camino se pueden incorporar


nuevos miembros, con el único requisito de que tengan el mismo tipo de
consecuencia por el que se formó el grupo de autoayuda. También se pueden retirar.

.2. TÉCNICAS ESPECIFÍCAS PARA EL MANEJO DE LA CRISIS


Hoy en día, son numerosas y variadas las situaciones a las que las personas deben
hacer frente, al haber quedado expuestas ante una situación de pérdida material o
personal, que hacen que atraviesen por una situación de crisis que, a menudo, suele
ser paralizante y emocionalmente angustiante para la familia. Además, esta situación
puede aparecer unida a otros factores agravantes como la pérdida de las relaciones
sociales o familiares, la merma o el alejamiento de su red de apoyo informal, y,
conjuntamente, emerger acompañada de factores emocionales y reacciones
psicológicas fuertemente estresantes que cursan con miedo, angustia, depresión,
trastornos del sueño, bloqueo, negación, etc.

Durante la vivencia de una crisis, la persona pierde de forma transitoria o definitiva una
serie de aportes con los que ha contado; encontrando comprometida su estabilidad.
Estos aportes pueden tener diferentes dimensionalidades, pudiendo ser tanto físicos
(alojamiento, economía, alimentación, salud, autonomía, etc.) como psicosociales (de
relación con los otros, seguridad, pertenencia, confianza, etc.) así como de otra índole,
que pueden afectar a su salud mental.

Dicho esto, la persona puede encontrarse en muchas situaciones de emergencia “la


intervención psicológica en crisis se orienta hacia la expresión de los sentimientos y
experiencias internas de la persona que se relacionan con el evento o eventos que
provocaron el desajuste, facilita la elaboración del duelo ante la pérdida, en ocasiones
de bienes materiales, pero en otros casos ante la irreparable pérdida de un ser querido”.

La intervención en crisis consiste en “un tratamiento intensivo que requiere la habilidad


para la creación de un clima óptimo de comunicación que facilite: (a) la libertad de
expresión por parte de la persona en crisis, (b) la aceptación de la persona y de su
situación, (c) la expresión de la capacidad para escuchar de manera empática, (d) la
búsqueda de soluciones realistas, y (e) la expresión natural de afecto y cercanía. Se
trata de propiciar una situación de seguridad psicológica que permita la exploración de
los eventos críticos en un contexto de realidad.

5.2.1. RESPIRACIÓN PROFUNDA


Se trata de un ejercicio muy conveniente para los afectados, que combina la relajación
con la respiración diafragmática. Los pasos son los siguientes:

• Adoptar una postura cómoda, ya sea sentado o acostado.

• No cruzar los brazos ni las piernas porque eso provoca una tensión física.

• Apoyar una mano en el estómago, justo por encima del ombligo.

• Comprobar los principales puntos de tensión y relajarlos conscientemente. Aflojar


las mandíbulas, pero sin abrir la boca. Dejar caer los hombros. Abrir las manos y dejar
caer los dedos.

• Cerrar los ojos e ir tomando conciencia de la posición del cuerpo: primero la cabeza
y sucesivamente los brazos, el tronco y las piernas.
• Respirar como lo hace normalmente y escuchar su respiración durante diez
inspiraciones.

• Empezar a respirar profundamente, llenando antes el vientre y después el pulmón en


una sola inspiración. Controlar que primero se eleve la mano que apoya sobre el
ombligo y que luego llene también el tórax.

• Realizar diez de estas inspiraciones profundas, reteniendo el aire mientras cuenta


hasta cinco. Después exhalarlo.

• Dejar que la respiración se normalice naturalmente.

• Tensar con suavidad los músculos y mientras vuelve a relajarlos, abrir los ojos.

Fuente: Barnaby B. (2007).

5.2.2. RELAJACIÓN PROGRESIVA


Es una forma abreviada de aprender la relajación muscular profunda de un modo más
rápido.

En ella, todos los músculos se tensan y se relajan a la vez. Se repite cada proceso por
lo menos una vez; se tensa cada grupo muscular de cinco a siete segundos y se relaja
después de veinte a treinta segundos. Se observa la diferencia entre las sensaciones
de tensión y de relajación.

A continuación se detallan los pasos:

• Cerrar ambos puños; tensar los bíceps y los antebrazos (posición Charles Atlas).

Relajarse.

5.2.3. RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS


Siguiendo el modelo de resolución de problemas interpersonales de Goldfried,
D’Zurilla y Nezu, Meijers (2007) propone como objetivo de esta técnica incrementar las
posibilidades de encontrar una solución a la crisis a través de una serie de pasos
cognitivos y conductuales. La solución puede presentarse como una nueva conducta
que cambia la situación de crisis; puede también presentarse como una respuesta
cognitivo-emocional que cambia los sentimientos y actitudes acerca de la situación.
El proceso según Meijers tiene dos partes:

• Orientación hacia la solución de problemas. Se refiere al nivel preexistente de


autoeficacia y de expectativas de resultados. Se necesitan pasos y estadios
motivacionales para establecer el tono y condiciones para la resolución efectiva de
problemas.

Se considera la disposición para ver la crisis como un reto en lugar de una amenaza y
la disposición para aceptar el hecho de que se necesita tiempo y esfuerzo para resolver
una crisis.

• Solución del problema concreto. Se refiere a las actividades que la persona


puede generar para resolver la crisis.

Considera siete pasos:

o Aceptar una crisis cuando ocurre.

o Definir la crisis y formularla con palabras propias.

o Comprender la crisis.

o Fijar metas razonables.

o Generar alternativas.

o Evaluar alternativas y decidir un curso de acción. o Implementar la alternativa


elegida.

o Evaluar la eficacia del proceso y realizar acciones correctivas si es necesario.

Fuente: Meijers, J. (2007)

5.2.4. DETENCIÓN DEL PENSAMIENTO


Esta técnica se encamina a la terminación de pensamientos no deseados, como las
ideas autoderrotistas y las que evocan temor. Se le pide al afectado que traiga a la
mente el pensamiento no deseado. Cuando el afectado indica que está profundamente
adentrado en su pensamiento, el brigadista grita “alto”. Con frecuencia, esto produce
una respuesta de sobresalto que puede interrumpir al pensamiento no deseado. Con la
utilización de esta experiencia como modelo, se dan instrucciones al afectado para que
practique la detención de pensamientos.

Fuente: Slaikeu, K. (1996).

5.2.5. IMAGINERÍA
En la imaginería de enfrentamiento se instruye al afectado para que fantasee que es
capaz de enfrentarse a una situación problemática específica. Una modalidad
relacionada es la imaginería positiva, en la que el afectado fantasea con una
autoimagen positiva. Se conoce como la técnica de la autoimagen idealizada de
Suskind, en la que se le pide al afectado que imagine algún cambio deseable en su
comportamiento y, entonces, se le alienta para superponer activamente esta
autoimagen idealizada a la autoimagen actual. El fundamento de este procedimiento es
el supuesto de que la nueva autoimagen positiva funciona como una base para iniciar
nuevos comportamientos, los cuales son congruentes con esta nueva imagen.

Fuente: Slaikeu, 1996.

5.2.6. REESTRUCTURACIÓN COGNOSCITIVA


Se dirige a la clarificación y cambio de los patrones de pensamiento del afectado.
Planteada a partir de la terapia racional emotiva de Ellis (1974), la meta es ayudar a
los afectados a desarrollar la capacidad para evaluar los incidentes potencialmente
trastornadores de una manera más realista. Se utiliza el modelo de cuatro pasos.
Primero, el afectado aprende a percatarse de que los pensamientos intervienen en la
excitación emocional. En segundo lugar, se enseña al afectado a reconocer la
irracionalidad de sus pensamientos con respecto a sí mismo, hacia otras personas o
hacia la vida en general. En tercer lugar, se ayuda al afectado a ver cómo estos
pensamientos no realistas intervienen en las emociones desadaptativas. Finalmente, el
afectado consciente y deliberadamente, se ocupa de hacer algo de manera diferente
cuando se siente alterado. La intención es hacer una evaluación más realista de las
situaciones que conduzcan a respuestas emocionales y conductuales más adaptativas.

Algunas de las creencias más comunes sobre las implicancias del desastre son:

• Sobreestimación de la posibilidad de experimentar desastres en el futuro (puede


pasar otra vez).

• Asunción de que el desastre ha producido cambios indelebles, permanentes


y globales en la vida (nunca seré el mismo).

• Sobre generalización del miedo a eventos normales (por ejemplo, no poder usar
medios de transporte).

• Personalización del evento (la mala suerte me sigue).

Interpretaciones acerca de:

• La conducta personal durante el desastre (debí quedarme para ayudar a…).

• El inicio de los síntomas (me enfermé mentalmente desde que comenzó a moverse
la tierra)

• La conducta de los demás después del evento (nadie me agradeció lo que hice).

• Las consecuencias del trauma (jamás seré una buena madre).

Fuentes: Slaikeu, K. (1996); McGinn, L. y Spindel, C. (2007).

5.2.7. TÉCNICAS EXPRESIVAS


Esta técnica está dirigida a niños menores de 11 años, pero se puede incluir a
adolescentes y algunos adultos, que puedan tener dificultad o inhibiciones para hablar
explícitamente sobre sus sentimientos. Los objetivos de las técnicas expresivas
incluyen la ventilación de sentimientos, la creación de una nueva narrativa sobre
eventos aterrorizantes y recobrar un sentido de control y de superioridad.
En la condición no-dirigida, se observa la actividad libre del afectado, por ejemplo,
con títeres, muñecos o materiales de arte. El brigadista gentilmente interactúa con él,
entra en su mundo de fantasía y trata de explorar sus sentimientos y pensamientos.
En la condición dirigida o pre arreglada, se le pide al afectado que actúe nuevamente
alguna parte de su experiencia. Esto puede tomar la forma de actuación con muñecos
o títeres, o puede dibujar o modelar en arcilla. Una forma alterna puede involucrar
escribir poemas o historias sobre sus experiencias. Algunos ejemplos de las técnicas
expresivas son: dibujo libre, moldeado de arcilla, dibujo de una persona o su familia,
juego con muñecos u otros juguetes, juegos con títeres, contar historias, poemas,
juego de roles, audición musical.

Fuente: hrenreich, J. (1991)

5.2.8. PSICOEDUCACIÓN
Los grupos psicoeducativos y de apoyo emocional se conforman con personas que
necesitan ayuda psicosocial y entre ellos comparten problemas o intereses similares
derivados de la situación creada por el evento traumático y, eventualmente, pueden
coincidir en cuanto a atributos comunes.

El trabajo con este tipo de grupo se desarrolla, fundamentalmente, en el período pos


crítico inmediato (hasta tres meses). Los grupos psicoeducativos y de apoyo emocional
juegan un importante papel en los primeros días y semanas después del desastre,
cuando existen altos niveles de afectación psicológica. En la medida en que las personas
se reintegran a la rutina diaria y la vida retorna a la normalidad, los grupos
psicoeducativos van perdiendo protagonismo y son sustituidos por los grupos de ayuda
mutua y grupos terapéuticos. Los grupos psicoeducativos y de apoyo emocional
requieren un facilitador para su conducción.

Las líneas de trabajo se agrupan en dos categorías. La categoría de educación e


información sobre el desastre trata de desmitificar informaciones erróneas, aborda la
función de los miembros del grupo en las etapas de la recuperación, las reacciones
psicológicas normales ante la catástrofe, las manifestaciones de duelo y las
complicaciones. La categoría de apoyo emocional favorece la integración y cohesión de
grupo, lo que posibilita el intercambio de experiencias entre ellos.

Fuente: Organización Panamericana de la Salud. (2006). Guía práctica de salud mental en situaciones
de desastres. Washington, DC: OPS. Serie Manuales y Guías Sobre Desastres Nº 7.
5.2.9. MANEJO DE LA IRA
El objetivo es ayudar al afectado a entender y aceptar los naturales sentimientos de ira
ante las pérdidas y frustraciones, y expresarlos de manera adecuada

A veces es necesario ayudar a identificar y reconocer la cólera, por medio de


afirmaciones autos reveladores y normalizadores, por ejemplo: “Si esto me hubiera
pasado a mí, yo estaría muy enojado”. También con aseveraciones indagatorias, por
ejemplo: “No provocó ello que usted se enojara?”, y mediante la inversión de roles en
la que el brigadista interpreta al afectado y expresa la cólera abiertamente. Se analizan
las causas de la ira para aumentar su comprensión y generar mecanismos para su
disminución.

También se puede recurrir al autocontrol, por ejemplo, se explora en qué circunstancias


se puede controlar su expresión y en cuáles no. Aprender a detectar sensaciones
corporales o pensamientos que indican que se está iniciando el ciclo de cólera y tomarse
un tiempo muerto, no como signo de abandono, sino como tiempo de descanso y
recuperación del control.

Fuentes: Slaikeu, K. (1996); Pérez y Vásquez (2001).

5.2.10. MANEJO DEL DUELO


Los conceptos predominantes sobre la vida y la muerte y la ejecución de los ritos de
despedida de los seres queridos adquieren relevancia en los procesos de aceptación y
elaboración de lo sucedido.
Entre las técnicas para manejar el duelo, las cognitivas ofrecen buenas posibilidades.
Su objetivo es revisar la validez del pensamiento y significados que el sujeto da a la
experiencia de la pérdida, de modo que pueda realizar atribuciones mas ajustadas a la
realidad y elevar su expectativa de esperanza de continuar su vida sin la persona
fallecida. Entre ellas se encuentran:

• Descatastrofización. Se trabajan las probabilidades reales de que sucedan


eventos catastróficos cuando el sujeto teme afrontar determinados recuerdos o
situaciones por la ausencia de la persona fallecida.

• Re atribución. Se examinan las evidencias que el sujeto tiene para culparse en


relación con la persona fallecida y se revisan las evidencias para explicaciones
alternativas más plausibles (normalmente, atribuciones externas frente a las internas).

• Auto aceptación. Se trabaja con el afectado sus exigencias y autocríticas por


haber experimentado ciertos sentimientos hacia el fallecido, por ejemplo, agresión,
odio, etc., y se diferencia entre éstos asociados a determinadas conductas o
circunstancias y la persona integral.

• Juego de roles. Se hacen psicodramas o representan escenas relevantes, y a


menudo conflictivas, respecto a la relación con la persona fallecida, de modo que se
puedan experimentar pensamientos y emociones relevantes que han sido evitados. Se
puede emplear el procedimiento de la silla vacía de la Gestalt.

Fuente: Ruiz, J. y Cano, J. (1999).

Pregunta de Elección Múltiple

Se menciona en el desarrollo del tema de desastres en Cuba:

Integración del equipo multidisciplinario

Los desastres son naturales

El desarrollo multiplica el riesgo

La ciencia está preparada para afrontar la perdida afectiva.

Lecciones aprendidas en el ciclo de reducción de desastres.


Las lecciones aprendidas en el ciclo de reducción de desastres de los últimos años.
Cuba ha invertido en la reducción de riesgos, con propuestas metodológicas, que no
se quedan en el estudio de riesgos, sino hace evaluación de la gestión.

Es una afirmación sobre el desarrollo del tema de desastres en Cuba:

La vida cotidiana se transforma en conflictos, situaciones y urgencias.

El estrés es algo negativo.

Implico el desarrollo histórico cultural, social y de la propia ciencia que hacer de la


psicología.

Hay dolor humano pero no podemos afrontar

Cada persona tiene inquietudes, preocupaciones, crisis.

Ya que incrementó con el surgimiento y desarrollo del sistema de medidas de defensa


civil a partir de 1959. La psicología en emergencias y desastres en Cuba, tuvo su
nacimiento explícito en marzo de 1990, con el programa humanitario cubano “niños
de Chernobil”, el cual brindó atención a más de 27 mil personas en cuba y otros miles
en territorio ucraniano. Programa médico psicológico social humanitario.

Son puntos de partida en las situaciones de emergencias y desastres:

La traumatología y el desarrollo científico

El marco legal y la psiquis como trauma físico

El desarrollo de pensamientos

Memoria histórica, marco legal y organización de cada país.


Hay dolor humano, pero no lo podemos afrontar.

*La memoria histórica sobre el tema y las experiencias prácticas: están ahí aunque
no la quieran reconocer.*Desarrollo propio del pensamiento científico en general y
psicológico en particular: las universidades tienen un rol ante la sociedad y las
comunidades, de crear un pensamiento científico

Es una afirmación sobre los desastres:

Se producen por falta de desarrollo social.

A todas las personas les pasa lo mismo

Se aplica el programa de Chernobil

La Psicología en Cuba surge en 1990

Es un fenómeno que puede cambiar

Opción correcta

Es un aprendizaje del decenio internacional:

Todas las personas deben estar preparadas psicológicamente

Se ha invertido mucho dinero y no se ha aprendido mucho.

Todas las disciplinas aportan al tema de desastres

La Psicología es una ciencia humanística


Un desastre a nivel psicológico es toda situación.

En el año 90 se desarrolló el decenio internacional para la reducción de los desastres


naturales, el cual contó con aprendizajes como:*Apenas se conocía que ocurre por
comportamiento humano del desastre. *Es importante y necesario el agua, la
vivienda, la comida, la atención médica, pero si no se tiene en cuenta el aspecto
psicológico es insuficiente. De ahí se tiene importancia al tema de reducción de los
desastres naturales.

Bibliografía
Salas Contreras, Gonzalo. (2014) Psicología de la emergencia y desastres: Experiencias de
intervención en situaciones de crisis. Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Central de
Chile-.

Valero Álamo Santiago (2012).Psicología en Emergencias y Desastres. Una nueva perspectiva.


Ed. San Marcos.

Intervención psicológica en situación de


desastre.
http://www.isep.es/wp-content/uploads/2014/03/Intervencion-Psicologica-
En-Situacion-De-Catastrofe.pdf

Técnicas de intervención
psicológica. https://www.uam.es/personal_
pdi/psicologia/victor/TECNICAS/PRACTICAS/practicas1_6.PDF

Lecturas recomendadas
Para saber más

Ponemos a tu disposición y te invitamos a revisar dos interesantes documentos que te


ayudaran a reforzar y ampliar los temas que hemos estudiado, estos los encontrarás
en la base de datos e-libros que utiliza nuestra universidad:

Documento 1: Primeros auxilios psicológicos (2013) Colegio Oficial


de Psicólogos de Andalucía.

URL:http://espam.malaga.eu/catalogo/docs/jornadas/jor01/jor01doc05.pd
f

Breve descripción : Documento que nos invita a reflexionar sobre las reacciones que
presentan las personas ante situaciones de desastres y las formas de prestar primeros
auxilios psixológicos a las víctimas del evento.
Documento 2: Apoyo psicológico en situación de crisis para familias
con niños de cero a cinco años. Ministerio de Salud de Chile. (2011)

URL:http://www.crececontigo.gob.cl/wp-content/uploads/2010/07/Apoyo-
Psicol%C3%B3gico-en-Situaciones-de-Crisis-para-Familias-con-
ni%C3%B1os-y-ni%C3%B1as-de-0-a-5-a%C3%B1os.pdf

Breve descripción: En este documento se dan orientaciones para brindar un apoyo


psicológico efectivo a los niños y niñas, a través del fortalecimiento de las habilidades
de protección de sus padres, madres o cuidadoras(es) o bien a través de la atención
directa de niños(as), como parte del Plan Nacional de Protección de la Salud Mental en
Situaciones de Emergencias y Desastre.

Conclusiones
A continuación planteamos las conclusiones del tema tratado la quinta semana:

 Los primeros auxilios psicológicos, incluyen técnicas de recopilación de información, para


hacer evaluaciones rápidas de las necesidades y preocupaciones inmediatas de los
sobrevivientes e implementar mecanismos de apoyo de manera flexible.
 Las tecnicas de auxilio psicológico, se basan en estrategias respaldadas por evidencia
científica y llevadas a la práctica en la variedad de entornos de desastre.
 Se enfatizan intervenciones apropiadas a la cultura de los sobrevivientes de diferentes
edades.
 Cada una de las técnicas psicológicas a aplicar en situación de desastre tiene sus
objetivos y procedimientos específicos a adaptar según la situación existencial de los
damnificados.
Metacognición
Las siguientes preguntas te ayudarán a reflexionar sobre tus propios aprendizajes, es
un ejercicio recomendado para razonar e identificar nuestro esfuerzo intelectual, la
finalidad es regular nuestras acciones y procesos mentales

¿De la temática abordada que te llamó más la atención?

¿Consideras que aprendiste con los contenidos abordados?

¿Tuviste dificultad con algún tema o actividad? ¿Cómo los solucionaste?

¿Qué acciones realizaste para aprender?

FORO TEMÁTICO N°4 TÉCNICAS PSICOLÓGICAS


PARA EL MANEJO DE LA CRISIS
Mostrar modo

FORO TEMÁTICO N°4 TÉCNICAS PSICOLÓGICAS PARA EL MANEJO DE LA CRISIS


domingo, 24 de diciembre de 2017, 08:39

FORO TEMÁTICO 4:
TÉCNICAS PSICOLÓGICAS PARA EL MANEJO DE LA CRISIS
Apreciados estudiantes, iniciamos nuestro cuarto foro temático, un espacio para discutir y opinar sobre los
contenidos desarrollados en esta quinta semana de estudio. Las investigaciones han demostrado que, después
de un acontecimiento traumático, la cicatrización de las heridas psicológicas era mucho más larga que la
fractura de un brazo u otra herida física. La asimilación de un sufrimiento psicológico es una tarea prolongada y
compleja para cualquier individuo o comunidad. Las personas preparadas y motivadas, sin ser necesariamente
profesionales, pueden contribuir al éxito de este proceso.
Es así que, te planteo la siguiente interrogante: ¿Cuáles son las técnicas más efectivas para disminuir el
estrés proveniente de las amenazas psicológicas que se detectan en los damnificados y su entorno.?
Para responder a esta pregunta, es necesario leer los contenidos del Tema N° 5, donde abordamos las técnicas
psicológicas para el manejo de la crisis en desastres.Este foro corresponde a la quinta semana de aprendizaje y
debes participar hasta el 14 de mayo. ¡No esperes el último momento!
Me despido deseando leer pronto sus respuestas y comentarios

TEMA 03:INTERVENCIÓN EN CRISIS CON NIÑOS,


NIÑAS Y ADOLESCENTES
TEMA 03:INTERVENCIÓN EN CRISIS CON NIÑOS, NIÑAS Y
ADOLESCENTES
Estimados alumnos ¡bienvenidos! a la tercera semana del curso, donde
abordaremos el tema: "Intervención en crisis con niños, niñas y adolescentes”,
cumpliendo con la programación establecida
Tema 03:Intervención en crisis con niños, niñas y
adolescentes
Estimados alumnos ¡bienvenidos! a la tercera semana del curso, donde abordaremos el tema:
"Intervención en crisis con niños, niñas y adolescentes”, cumpliendo con la programación
establecida. Haremos un recorrido por los problemas psicosociales que aquejan a la población infantil y
adolescente, abordaremos las principales técnicas psicológicas de recuperación emocional en las fases
de impacto y reconstrucción post catástrofe, para lo cual necesitamos tu autodisciplina y perseverancia
en el esfuerzo.

¡Bien, empecemos!!

Introducción
En la tercera semana analizaremos la intervención psicológica a los niños, niñas y
adolescentes en situación de crisis, después de ocurrida la catástrofe o desastre. El
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) (2006) definió atender
la recuperación psicoafectiva de los niños, niñas y adolescentes afectados por
emergencias y desastres (terremotos, etc.), en el marco de su mandato en el contexto
de la Convención de los Derechos del Niño y Adolescente, que así lo exhorta desde su
preámbulo: “Los síntomas que aparecen son reacciones normales en circunstancias
anormales y estos deben ser atendidos rápidamente”. Atender prioritariamente a los
niños, niñas y adolescentes es hacer efectiva la prevalencia de sus derechos. Estos se
recuperan si son atendidos rápidamente, por el contrario, si se piensa que “no sienten,
no entienden”, se comete un error gravísimo que los deja expuestos a temores y culpas
que podrían ser rápidamente desvirtuados.

El desastre requiere una respuesta inmediata, coordinada y efectiva para satisfacer las
necesidades básicas, médicas, y emocionales a fin de lograr una recuperación de la
población infantil y juvenil afectada. Estos eventos pueden ser aterradores para los
adultos pero son traumáticos en el caso de ellos. Durante una emergencia o desastre,
a veces las familias tienen que dejar atrás su casa y su rutina diaria, lo que provoca
confusión y ansiedad.

Las reacciones pueden variar de individuo a individuo; existen reacciones comunes


normales ante el evento, algunas pueden aparecen inmediatamente y otras se retrasan
horas, días, semanas y hasta meses después. Generalmente, las reacciones están
relacionadas con la edad y son específicas. Los niños, niñas y adolescentes
experimentan una serie de reacciones y de sentimientos en respuesta a una emergencia
o desastre y necesitan atención especial para satisfacer sus necesidades. Los dos
indicadores más comunes de estrés son los cambios en la conducta y la regresión.

Aprendizajes Esperados
Conozcamos ahora las capacidades y actitudes a desarrollar en este tercer tema:

Capacidades

Analiza la importancia de la intervención en crisis en niños, niñas y adolescentes

Actitudes

Valora los principios de objetividad y transparencia en la intervención en crisis con


niños, niñas y adolescentes.

Esquema conceptual referido al tema


Observa detenidamente el siguiente esquema, en el encontrarás de un “vistazo” de
manera sintetizada los principales conceptos de la temática que abordaremos. ¿Qué
conceptos o categorías te llaman la atención?
Desarrollo de los Contenidos del Aprendizaje
Es de esperar que el niño que ha vivido situaciones de tensión o experiencias dolorosas
presente reacciones diversas, pues ellas le producen sentimientos de angustia e
inseguridad, en especial cuando estas situaciones modifican su vida cotidiana.
La angustia será mayor si el niño no entiende la razón por la cual han sucedido todas
esas cosas y si no recibe apoyo de sus padres u otros adultos para enfrentar esas
nuevas circunstancias.

Las conductas reacciones y emociones que el niño muestre ante situaciones de


emergencia y desastres tienen relación con la edad y el nivel de desarrollo que éste ha
alcanzado. También influyen las circunstancias que le toco vivir previamente y el tipo
de reacción que tuvieron las personas que le rodeaban durante los momentos de gran
tensión y después de ésta.

Generalmente los niños tienen más facilidad que los adultos para comunicar sus
experiencias cuando encuentran una persona confiable que les brinde apoyo.

3.1. PROBLEMAS PSICOSOCIALES DE LA POBLACIÓN


INFANTIL Y ADOLESCENTE

En situaciones de desastres los niños pobres de los países


menos desarrollados están en desventaja social y tienen mayor riesgo de sufrir.
Una de las áreas de atención más desprotegida ha sido la
recuperación psicoafectiva de los niños. Las necesidades básicas después del
desastre fueron las primeras en ser atendidas, sin embargo se dejaron de lado las
necesidades superiores. La
Convención de los Derechos del Niño marcó un viraje fundamental al
reconocer el "interés superior del niño" señalando que el
disfrute de una vida plena y la dignidad son fundamentales para el
desarrollo espiritual y el ejercicio de sus potencialidades como nuevo
ente social.

Las
reacciones postraumáticas que pueden aparecer como una manifestación nor
mal en circunstancias anormales, tanto en los niños como en los
adultos, deben ser atendidas rápida y oportunamente. Por el contrario, si se
piensa que Ios niños "no sienten o no entienden" se
comete un grave error que los deja expuestos a sufrimientos y temores.

Causas más frecuentes de traumas:

 Haber sido testigo de la muerte de padres o parientes cercanos de forma violenta.


 Haber sido testigo de combates.
 Haber estado expuesto y ser víctima de violencia, desastres.
 Haber sufrido heridas físicas, torturas, mutilaciones.
 Haber estado como damnificado, refugiado y desplazado.
 Haber participado en grupos armados (haber matado o visto asesinar).
 Haber permanecido largo tiempo separado de la familia sin ninguna noticia de
ellos o pensando que ya murieron.
 Haber sido raptado, secuestrado.
 Haber sufrido hambre, enfermedades y malas condiciones ambientales y de
vida.
3.2. OBJETIVOS DE LA INTERVENCIÓN
 Detener el proceso agudo de descompensación psicológica, aliviando las
manifestaciones sintomáticas y el sufrimiento a través de la expresión de sentimientos
e ideas por medio de diferentes vías (verbal, gráfica y lúdica).
 Estabilizar al individuo y protegerlo del estrés adicional, reduciendo los sentimientos de
anormalidad, facilitando la asimilación e integración del suceso a través de la evaluación
de las pérdidas sufridas, los recursos con que cuenta y la proyección hacia el futuro.
 Restaurar las funciones psíquicas y readaptar a los niños, niñas y adolescentes a las
nuevas condiciones tan rápido como sea posible.
 Evitar complicaciones adicionales, promoviendo el fortalecimiento y reactivación de las
redes sociales de apoyo a la familia y comunidad.

3.3. INDICADORES DE ANORMALIDAD


Cuando rehúsa regresar a la escuela y exhibe una conducta de apego extremo, y sigue
a la madre o al padre por la casa.

- Presenta miedos persistentes relacionados con la catástrofe (p. ej., miedo de que
vuelva a repetirse el terremoto, de que se caiga la casa o que se salga el mar).

- Tiene disturbios del sueño, como pesadillas o grita mientras duerme.

- Se orina en la cama, por varios días después del evento.

- Falta de concentración.

- Problemas de conducta (se porta mal, de manera no típica en la escuela o en la casa).

- Se queja de malestares físicos (dolores de estómago, dolores de cabeza, mareos)


para los que no se encuentra la causa aparente.

- Aislamiento de la familia y de los amigos.

- Irritabilidad e indiferencia.

- Disminución de actividades sociales.

3.3.1. VIVENCIAS DE LA CRISIS TRAUMÁTICA EN EL PENSAMIENTO


Se dan cuenta de las cosas que pasan a su alrededor, pero las entienden de manera
diferente según la edad. Por ejemplo:

Antes de los 6 años piensa que las cosas están vivas. Puede creer que el huracán
puede volver y perseguirlo. Piensa que las cosas tienen que ver con algo que hizo
(sentirse culpable). Puede darse cuenta de lo que ve, pero no entender que las cosas
podrían ser diferentes (no logra entender “el futuro” como algo posible; el tiempo no
significa lo mismo que para los adultos). Necesita reproducir el mundo en el juego para
poder entenderlo.

Entre los 7 y los 12 tiene mayor comprensión de lo que le rodea, pero sigue teniendo
una forma diferente del adulto para entender el futuro y lo que “podría ser” y necesita
jugar para entender el mundo.
Después de los 12 ya comprende casi como el adulto el concepto de futuro, pero
puede no darse mucha cuenta de las limitaciones que pone la realidad.

3.3.2. VIVENCIAS DE LA CRISIS TRAUMÁTICA EN LO


SOCIAL
Expresan sus sentimientos de manera más espontánea.

Son muy sensibles a los afectos o sentimientos que expresan los adultos en forma
verbal pero sobre todo no verbal (gestos, tonos de voz, etc.).

Mientras más pequeño sea, depende mucho de la gente mayor para experimentar sus
emociones (si su mamá se asusta, también lo hará).

Necesita la seguridad que le da estar cerca o contar con su papá o mamá.

Mientras más apoyo social tenga (escuela, iglesia, directiva, etc.) se siente que vale
más y se siente mejor.

3.3.3. VIVENCIAS DE LA CRISIS TRAUMÁTICA EN LO


EMOCIONAL
Cuando las emergencias o desastres interrumpen su rutina de vida cotidiana, se
tornan ansiosos. Buscarán la ayuda de sus padres o la de otros adultos y la forma
cómo reaccionen los padres o las figuras representativas les darán la clave para
actuar. Si reaccionan alarmados, sentirán más miedo porque asimilan el miedo como
una señal de peligro real. Si se muestran agobiados por un sentimiento de pérdida,
sentirá su pérdida con más fuerza.
Cuando los padres o familiares estén seguros de que el peligro ha pasado, deben
concentrarse en las necesidades emocionales de sus hijos e hijas y preguntarles en
qué están pensando y qué es lo que más les preocupa. La participación de todos en
actividades de la familia para recobrarse del evento les ayudará a sentir que su vida
retornará a la normalidad.

3.4. MANIFESTACIONES PSICOSOMÁTICAS EN SOBREVIVIENTES


A LA CATÁSTROFE
Los grupos más vulnerables son los que tienen mayores dificultades para reconstruir
sus medios de subsistencia y apoyo social después de la catástrofe.Una aproximación
racional en la atención en salud mental implica el reconocimiento de las diferencias de
vulnerabilidad de los distintos grupos poblacionales, en especial las relacionadas con el
género, la edad, y el nivel socioeconómico. Existen también riesgos de origen
ocupacional, tal como los propios miembros de los equipos de respuesta que trabajan
en la emergencia. Pero, si bien algunas manifestaciones psíquicas son la respuesta
comprensible y transitoria ante las experiencias traumáticas vividas, también pueden
ser indicadores de que se esta pasando hacia una condición patológica. La valoración
debe hacerse en el contexto de los hechos, determinando si se pueden interpretar como
respuestas “normales o esperadas” o por el contrario identificarse como
manifestaciones psicopatológicas que requieren un abordaje profesional.

3.4.1. MANIFESTACIONES PSICOSOMÁTICAS EN LA EDAD PRE


ESCOLAR (1 A 5 AÑOS)
Los niños y niñas de estas edades frecuentemente se sienten desvalidos y
experimentan intenso miedo e inseguridad por su impotencia para protegerse a sí
mismos. Muchos carecen de las destrezas verbales y conceptuales necesarias para lidiar
efectivamente con el estrés que ocurre súbitamente.
Sus reacciones típicas son:

• Se orina en la cama

• Teme a la oscuridad o a los animales

• Muestra dependencia (apego a los padres)

• Siente terror en las noches

• Pierde el control de la orina o de las heces, o tiene estreñimiento

• Presenta dificultad en el habla (p. ej. tartamudea)

• Presenta disminución o aumento del apetito

• Llora o grita por ayuda

• Se paraliza (p. ej. parece una estatua) o corre sin dirección

• Presenta temblores

• Tiene expresiones faciales de terror

• Teme que le dejen solo

3.4.2. MANIFESTACIONES PSICOSOMÁTICAS EN EDAD ESCOLAR (6 A


11 AÑOS)
Pueden surgir temores o miedos imaginarios que no parecen tener relación con el
desastre. Sin embargo, algunos se concentran en los detalles y desean hablar de éstos
continuamente. Estas reacciones pueden interferir con otras actividades.
Sus reacciones típicas son:

• Se chupa el dedo pulgar

• Se irrita fácilmente

• Lloriquea

• Muestra apego exagerado

• Se comporta con agresividad en la escuela o en la casa

• Compite con los hermanos más jóvenes por la atención de los padres

• Tiene terrores nocturnos, pesadillas y temor a la oscuridad

• Evita ir a la escuela

• Se aísla de su grupo

• Le falta interés y muestra pobre concentración en la escuela

• Tiene conducta regresiva

• Tiene dolores de cabeza u otros malestares físicos

• Se muestra depresivo

• Teme al clima

• Muestra inseguridad.

3.4.3. MANIFESTACIONES PSICOSOMÁTICAS EN


PREADOLESCENCIA (12 A 14 AÑOS)
Las reacciones de este grupo son de especial significado. Estos deben saber que sus
miedos son apropiados y que otros los comparten. La ayuda debe dirigirse a reducir las
tensiones, ansiedades y los posibles sentimientos de culpa.
Sus reacciones típicas son:

• Tiene alteraciones en el sueño (dificultad para iniciar el sueño, se despierta en la


noche)

• Tiene disturbios en el apetito (incremento o disminución del mismo)

• Muestra rebeldía frente a los padres o figuras de autoridad

• Se niega a hacer las tareas

• Tiene problemas en la escuela (p. ej. peleas, aislamiento, pérdida de interés,


conducta dirigida a llamar la atención)

• Presenta problemas físicos (p. ej. dolores de cabeza, problemas intestinales, asma,
dolores leves en cualquier parte del cuerpo, erupciones en la piel)

• Pierde interés en las actividades sociales de su grupo.

3.4.4. MANIFESTACIONES PSICOSOMÁTICAS EN LA ADOLESCENCIA


(15 A 18 AÑOS)
Un desastre puede estimular los temores relacionados con la pérdida de sus familias y
los temores asociados con sus cuerpos. Amenaza su proceso natural de despegue de la
familia por la necesidad de unión familiar en ese momento. Las emergencias o desastres
interrumpen las relaciones con sus grupos y sus vidas en la escuela.

A medida que los niños y niñas crecen, sus respuestas a los traumas comienzan a
parecerse a las reacciones de los adultos (tienen una combinación de algunas
reacciones infantiles mezcladas con reacciones de adultos). Los adolescentes pueden
mostrar conductas más arriesgadas que lo normal (descuido personal, uso de drogas,
etc.). Estos podrían sentirse agobiados por las emociones y quedar incapacitados para
discutirlas con sus familias.

Sus reacciones típicas son:


• Dolores de cabeza y otros malestares físicos

• Depresión

• Confusión o concentración pobre

• Conducta agresiva

• Aislamiento y distracción

• Cambio de grupo o de amigos

• Síntomas psicosomáticos (por ejemplo, erupciones en la piel, problemas


intestinales, asma)

• Incremento o disminución del apetito

• Problemas en el sueño (por ejemplo, se despierta en la noche, no puede dormir,


etc.)

• Agitación o disminución del nivel de energía

• Indiferencia

• Conducta irresponsable o delincuente

• Reducción de la lucha contra el control de los padres.

3.5. NECESIDADES DE NIÑOS Y ADOLESCENTES QUE


ENFRENTAN UNA CRISIS

Por medio del juego, aprenden nuevas formas de enfrentar los peligros o bien de
entender el peligro. Si no logra hacerlo por sí mismo, el adulto puede participar en el
juego y dar ejemplo, a manera de juego, de nuevas alternativas o formas de enfrentar
el peligro. Entonces, el juego ayuda a superar la crisis porque el niño o niña
experimenta control de la situación, puede poner un final satisfactorio, se siente libre
para expresar y liberar los sentimientos negativos que tiene y encuentra una nueva
forma de ver el evento que le generó la crisis.
Además de jugar, tienen otras necesidades cuando enfrentan una crisis:

• Seguridad, en la forma de apoyo y acompañamiento de su papá, mamá y otras


personas adultas significativas, que le pueden explicar el peligro y cómo enfrentarlo.

• Estabilidad, volver a tener una rutina, un horario, hacer las cosas cotidianas que
antes hacía con la familia y comunidad.

• Amor, especialmente cuando ha pasado por una situación difícil hay que
expresarle amor con gestos y palabras. Pero, ¡no solo cuando esté en crisis!.

• Comunicación, no sólo cuando esté en crisis. Cuando ha vivido una situación


difícil es importante que pueda compartir sus miedos, sentimientos, necesidades con
las de los adultos significativos para él o ella, y también conocer las necesidades de los
adultos.

• Aceptación y comprensión, es decir, poder expresar sus sentimientos tanto


positivos como negativos (tristeza, agresividad, miedos). Por ejemplo, en vez de decirle
“no llores”, “no seas miedoso, si no pasa nada”, le ayuda más que le digamos “te sientes
triste, por eso estás llorando”, “parece que eso te da miedo, pero aquí estoy contigo”,
“te veo bien enojado, ¿quieres que hablemos de eso?”.

• Cambiar sus pensamientos y creencias equivocadas sobre lo que pasó,


conocer y desarrollar ideas y explicaciones más adecuadas, por ejemplo: “cada vez que
haya lluvia con truenos, se va a inundar y nos vamos a morir todos”, se puede corregir
con la explicación “es cierto que hubo una inundación, pero es más bien raro que eso
suceda y podemos tomar estas medidas para protegernos”.

3.6. PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS: TAREAS


• Realizar contacto psicológico: invitar a las personas a hablar, escuchar los hechos
y los sentimientos, mostrar interés por comunicarse, tocar y abrazar de manera física.

• Analizar el problema: examinar el pasado, presente y futuro inmediato de las


personas. El objetivo de este segundo paso es conocer cuáles son los conflictos o
problemas que necesitan manejarse de forma inmediata y cuáles pueden dejarse para
después.

• Analizar las posibles soluciones: averiguar qué es lo que las personas han
intentado hacer hasta ahora, qué es lo que pueden o podrían hacer y proponer nuevas
alternativas.

• Ejecutar la acción concreta: ayudar a las personas a realizar una acción concreta
para manejar la crisis. Es dar el mejor paso próximo según la situación.

• Dar seguimiento: especificar un procedimiento para que el brigadista y las


personas estén en contacto en un tiempo posterior.

3.7. TÉCNICAS PSICOLÓGICAS DE RECUPERACIÓN EMOCIONAL EN LA


FASE DE IMPACTO Y RECONSTRUCCIÓN
Constituyen herramientas de soporte emocional necesarias según las edades, estas
técnicas en conjunto tienen una duración aproximada de tres horas. El objetivo es
generar un ambiente de amistad y confianza. Se aplica en grupos de 8 a 20 niños.

3.7.1. TÉCNICA DE LA MONEDA


Objetivo: Que los niños y niñas tengan un espacio para compartir juntos.

Duración: 10 minutos.

Materiales: Una moneda u otro objeto que se pueda lanzar y que tenga dos lados
bien identificables.

Procedimiento:

Se motivará al grupo para participar en el juego.

Se solicita que cada participante diga uno o dos y que recuerde su número.

Con el número asignado se forman dos filas, una frente a la otra.

El terapeuta lanza una moneda y si cae boca arriba, los de la fila uno deberán reírse a
carcajadas y los de la fila dos deben quedarse serios. Si cae boca abajo, los de la fila
dos se ríen y los de la uno se quedan serios. Quien se equivoca pasa a lanzar la moneda
al aire.
3.7.2. DINÁMICA DEL MOVIMIENTO
Objetivo: Facilitar la manifestación y el desahogo emocional (individual y
colectivamente) a través del cuerpo.

Duración: 50 minutos.

Materiales:

Bolas suaves

Vasijas

Piezas de tela que se estiren y encojan y no se rompan con facilidad.

Procedimiento

-Ejercicio de calentamiento: Se pide a los participantes que comiencen caminando por


el lugar y luego muevan todo su cuerpo para calentar los músculos. Se les modelan
algunos movimientos para que los sigan.

-Se les indica realizar los movimientos que deseen, expresando sus sentimientos del
momento. Se les proporcionan recursos como bolas suaves, vasijas, piezas de tela
elástica, para entrar en interacción entre ellos. Se debe observa para conocer el estado
de ánimo de los niños, niñas y su desahogo.

-Se les pide dividirse en grupos pequeños y que cada grupo elija un sentimiento que
quiera representar con movimientos. Se observa si el grupo se apoya mutuamente o si
cada quien mantiene una dinámica individual.

- Al final se sientan todos en un círculo para compartir cómo se sintieron durante la


actividad.

3.7.3 ELABORACIÓN DEL DIBUJO


Objetivo: Facilitar la expresión de las emociones y vivencias internas vividas en los
momentos de los sucesos traumáticos mediante el dibujo libre; recordar y despedirse
de lo que perdieron durante el desastre.

Duración: Aproximadamente de 60 minutos.

Materiales:
50 hojas de papel bond A4

20 cajas de crayolas o colores x 12 unidades

20 lápices Mongol N° 2.

Procedimiento:

- El brigadista se presentará al grupo. Seguidamente repartirá a cada uno las hojas,


las crayolas y el lápiz.

- Se les pide a los niños que escriban su nombre y edad en cada hoja de papel (en
letras pequeñas para que no ocupen toda la hoja). Si los niños no saben escribir, los
miembros del Cuerpo de Protección Emocional (CPE) lo harán por ellos.

- Inmediatamente se solicita a cada niño o niña que dibujen lo que perdieron.

- Los integrantes del CPE deben numerar los dibujos en el orden en que fueron
dibujados, con el objeto de estudiar más tarde el procesamiento del material gráfico.

- Conforme los niños y adolescentes dibujan, los integrantes del CPE los observan,
pasando por detrás de ellos constantemente para así detectar a los niños que presentan
síntomas resaltantes al momento del dibujo (por ejemplo, solo usa color negro,
caóticos, solo rayones, solo genitales, omite las manos o dedos y dibuja la cabeza sin
detalles.). Se colocan detrás del niño o adolescente (en cuclillas o sentado).

- Cuando el niño haya terminado, se le puede preguntar qué dibujó. Si el niño no


contesta, no importa, puede hacer otro dibujo y el brigadista sigue haciéndole la misma
pregunta en el subsiguiente dibujo.

- Se debe mantener en todo momento una actitud cálida y de respeto hacía el niño, y
evitar hacer comentarios.

- Al terminar. Todos los niños regresan las crayolas y los integrantes del CPE guardan
los dibujos y se cercioran de que tengan nombre y edad. Esto es importante para
posteriormente estudiar estos e identificar a los niños que de acuerdo con los
indicadores criterio necesitan ayuda especializada.

- Finalmente, el terapeuta orienta a los niños, niñas y adolescentes qué hacer con su
dibujo para despedirse de su pérdida. Algunas sugerencias:
Enviarlos al cielo en forma de humo, quemando los dibujos (si eligen esto, hacerlo
juntos)

Romperlos y dejarlos ir en el río.

Enterrarlos junto a un arbolito, etc.

Se termina la actividad diciendo a los niños, niñas y adolescentes que podemos


conservar en nuestra memoria el recuerdo de lo que hemos perdido y que es normal
que al recordarlo a veces nos pongamos tristes.

3.7.4. JUEGO CON PLASTILINA


Objetivo: Que los niños, niñas tengan una idea clara y objetiva del fenómeno y sus
causas, lo cual les ayuda a asimilarlo.

Procedimiento

- Se divide a los niños, niñas y adolescentes en grupos y se les pide que moldeen con
la plastilina una representación de lo que originó el desastre.

- Luego cada grupo pasa a explicar su trabajo y al final el terapeuta hace una síntesis
de lo trabajado.

3.7.5. RELAJACIÓN PARA NIÑOS DE 4 A 10 AÑOS


Objetivo: Tener un momento de relajación para aliviar tensiones que hayan resultado
del desahogo.

Duración: Aproximadamente 20 minutos.


Procedimiento:

- Reunir a los niños y las niñas y pedirles que hagan una rueda.

- Luego decirles que empiecen a caminar por el lugar en el que se encuentran,


siempre manteniendo la rueda

- Decirles que comiencen a hacer movimientos con su cuerpo de forma rápida y


con fuerza, moviendo los brazos, las piernas, saltando, estirándose.

- Esperar uno o dos minutos y decirles poco a poco que vayan haciendo los
movimientos más lentamente hasta llegar a hacerlos muy despacio.

- Decirles que sus cuerpos se van volviendo pesados, muy pesados, que no van
a poder moverse.

- Cuando se detengan, que vayan sentándose lentamente hasta que queden


acostados.

- Una vez acostados, decirles que sus cuerpos continúan estando pesados, muy
pesados.

- Ninguno podrá moverse porque deben imaginar que sus cuerpos no tienen
fuerzas para hacerlo.

- Finalmente, indicarles que piensen que sus cuerpos empiezan a sentir mucho
calor.

- Esperar un minuto, terminar el ejercicio contando de 1 a 3 y pedirles que abran


los ojos.

3.7.6. RELAJACIÓN PARA NIÑOS A PARTIR DE 11 AÑOS


Objetivo: Tener un momento de relajación para aliviar tensiones que hayan resultado
del desahogo.

Duración: Un promedio de 20 minutos.

Procedimiento:

Posición básica:

- Sentado
- Cabeza agachada

- Ojos cerrados

- Brazos y manos descasando sobre las piernas

Paso 1. Trabajar con la sensación de pesadez.

1a. Pensemos en nuestro brazo izquierdo, solamente en nuestro brazo izquierdo.

1b. Sentimos que nuestro brazo está muy pesado, completamente pesado, está
pesadísimo (esto se repite dos veces más).

Paso 2. Trabajar con la sensación de calor.

Digo: mi brazo derecho está caliente, está calientísimo (se repite dos veces más).

Paso 3. Trabajar con la sensación de frío.

Siento que mi brazo derecho está frío, muy frío, completamente frío (se repite dos
veces más).

Paso 4. Trabajar con la circulación de la sangre.

4a. lmaginemos que nos hacemos chiquitos, muy chiquitos, muy chiquititos.

Imaginemos que entramos en los hoyitos de nuestra nariz.

Ahora siento la respiración, la oigo cómo sube, cómo baja; siento cómo entra y sale el
aire; lo veo, lo oigo, lo siento.

4b. lmaginemos que somos pequeñitos que entramos en el cuerpo; que estamos frente
al corazón; vemos que se encoge, que se ensancha, pensemos en sus latidos; lo veo,
lo oigo, lo siento.

4c. Reactivar: “contaré de 1 a 3 para que abran sus ojos y se reactiven


completamente: 1…, 2…, 3…”.

3.7.7. APRENDIENDO SOBRE DESASTRES


Objetivo: Lograr que tengan información sobre los desastres, que identifiquen el cambio en su vida y comunidad.

Duración: Aproximadamente 45 minutos.

Materiales:

20 hojas de papel periódico.

Papelógrafo

10 lápices Mongol N°

4 cajas de colores x 24 unidades


4 estuches de plumones delgados x 12 unidades

Tajador

Figuras de elementos básicos en una comunidad.

3.7.8. DINÁMICA EL CUERPO


Objetivo: Que los niños, niñas expresen cómo se sintieron durante la sesiones.

Duración: Aproximadamente 20 minutos.

Materiales:

20 hojas de papel periódico.

Fotocopias de la hoja de evaluación “el cuerpo”.

Procedimiento:

A cada participante se le entrega un dibujo (según su género) y allí tiene que escribir
lo siguiente:

- A la par de los oídos: Dos cosas que escuchó de algún participante que no olvidará
nunca.

- A la par de la mano: Una cosa que hizo en el curso y que no quiere volver hacer.

- A la par del pie en el balde: Una metida de pata del coordinador o de la coordinadora.

- A la par de la cabeza: Tres ideas principales que te han quedado.


- A la par de los ojos: Dos cosas que vio en el cursillo que le han impresionado mucho.

- A la par del corazón: Algo que le causó mucha alegría.

- A la par del otro pie: Una cosa que pondrá en marcha cuando llegue a su comunidad.

Cuando todos terminan, se leen algunas hojas en voz alta o se intercambian.

3.7.9. EL ARBOL Y EL VIENTO

Objetivo: Que los niños, niñas sientan el apoyo que los adultos les brindan, y que éstos a su vez se sientan en su papel
de protectores.

Duración: Aproximadamente 20 minuto

Procedimiento:

- Se colocan los adultos en un círculo cerrado, lo más cerca unos de otros. Se pedirá
a los niños y niñas que uno por uno (respetando a los que no lo quieran hacer) vayan
pasando al centro del círculo.

Se dará la indicación al niño o niña que está en el centro que cierre sus ojos (si eso no
le incomoda) y que lentamente comience a balancearse, simulando ser un árbol movido
por el viento. A los adultos se les indica que su tarea consiste en ser una barrera que
no deje caer al arbolito, para lo cual deben estar listos para detenerlo cuando venga
hacia ellos en el momento del balanceo.

- Al final se reflexiona sobre cómo se sintieron los árboles y cómo se sintieron los
adultos del círculo

Procedimiento:

- Se colocan los adultos en un círculo cerrado, lo más cerca unos de otros. Se pedirá
a los niños y niñas que uno por uno (respetando a los que no lo quieran hacer) vayan
pasando al centro del círculo.

Se dará la indicación al niño o niña que está en el centro que cierre sus ojos (si eso no
le incomoda) y que lentamente comience a balancearse, simulando ser un árbol movido
por el viento. A los adultos se les indica que su tarea consiste en ser una barrera que
no deje caer al arbolito, para lo cual deben estar listos para detenerlo cuando venga
hacia ellos en el momento del balanceo.

- Al final se reflexiona sobre cómo se sintieron los árboles y cómo se sintieron los
adultos del círculo

Pregunta de Elección Múltiple

Promueve el cumplimiento de los derechos de los niños y de las niñas…

a.- UNICEF

b.- PLAN

c.- ONG de la Infancia

d.- Ley 114

e.-DEMUNA

Promueve el cumplimiento de los derechos de los niños y de las niñas, de ser protegidos
sobre cualquier forma de violencia y situaciones de emergencia, para lograrlo se
desarrollaron jornadas en áreas de protección de la niñez abordadas de acuerdo a las
diferentes edades, se impartieron los temas de confianza y autoestima, identificación
de riesgo en los albergues, violencia, prevención de riesgo y medidas de protección.

Es una afirmación del video:

a.- La cultura de los adultos se centra en la protección de los bienes materiales

b.- Se promovía recordar lo sucedido para evitar otros desastres

c.- Se llevaban a cabo terapias individuales y no grupales


d.- Se crearon áreas libres

e.- DEMUNA promueve el cumplimiento de los derechos de los adolescentes

Históricamente, ello ha sido la mayor preocupación de los adultos.

¿En qué consistía la intervención con los niños y niñas?

a.- Se promovía recordar lo sucedido para evitar otros desastres

b.- Se les indicanba lo que tenían que hacer

c.- Se llevaban a cabo terapias individuales y no grupales

d.- Se crearon espacios de entretenimiento para las familias

e.- Se combinó atención psicosocial y arteterapia

Se diseñó un modelo de trabajo que combinó atención psicosocial y arteterapia, para


brindar una atención integral a los niños, tomando en consideración abordajes
especiales para diferentes edades.

¿Con que fin se crearon los espacios de relajación?

a.- Para realizar una intervención con todos los miembros de la familia

b.- Para popder ventilar sentimientos y emociones.

c.- Para llevar a cabo terapias individuales y no grupales


d.- Para crear espacios de entrenimiento para las familias

e.- Para realizar dinámicas

Se crearon espacios de relajación, para ventilar sus sentimientos y emociones a


través de imágenes y color, para mejorar sus condiciones emociones y que puedan
manejar adecuadamente las pérdidas que sufrieron, además, si se detectaba un caso
de atención especial los psicólogos lo abordaban personalmente.

Es una afirmación que menciona la niña…

a.- Pensar en las demás personas

b.- Expresar nuestras emociones

c.- Expresar a través del juego

d.- Aprender a escuchar a los demás

e.- No pensar en uno mismo

Las dinámicas lo ayudan a olvidar lo que paso de manera sencilla, expresando lo que
te había pasado, una forma de desahogarse.

Lo que cambio en mí, fue, aprender a Escuchar a los demás, lo que los otros sienten,
que no es solo uno el que sufre, sino son varias personas, a personalizarse con los
demás.

Bibliografía
MINSA. Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado-Hideyo
Noguchi” (2010))Restableciendo el equilibrio personal en Emergencias y Desastres-
Asistencia Psicológica

OPS. (2002) Protección de la salud mental en situaciones de desastres.


Save the Children (2009).Protección de la infancia en emergencias. España.

Valero Álamo Santiago (2012).Psicología en Emergencias y Desastres. Una


nueva perspectiva. Ed. San Marcos.

Lecturas recomendadas
Para saber más

Ponemos a tu disposición y te invitamos a revisar dos interesantes documentos que te


ayudaran a reforzar y ampliar los temas que hemos estudiado:

Documento 1: Guía de las Defensorías del Niño y del adolescente


ante situaciones de emergencia o desastres.

URL:http://www.unicef.org/peru/spanish/Guia-Defensorias-Nino-Adolescente-
situaciones-emergencia-desastre.pdf

Breve descripción : Documento que nos invita a reflexionar sobre las acciones y
medidas que se deben tomar en situaciones de emergencia con enfoque de derecho,
en especial los derechos de la niñez, parte de la base de reconocer que los niños y
niñas tienen derecho en ser los primeros en recibir atención y considerar que sus
derechos deben cumplirse indistintamente de la situación en que se encuentren, ya sea
en emergencia o en condiciones estables.

Documento 2: Protección de la niñez en situación de emergencias.


Apoyo socioemocional para niñas, niños y adolescentes:
Kusiwasi. (2012) Plan Internacional Perú.
URL:http://bvpad.indeci.gob.pe/doc/pdf/esp/doc2001/doc2001-contenido.pdf

Breve descripción: Interesante documento elaborado como resultado de la


respuesta ante situaciones de emergencia por desastres en atención socio emocional
a niñas, niños, adolescentes varones y mujeres implementada por la Unidad de
Programas. Cusco.

Conclusiones
A continuación planteamos las conclusiones del tema tratado la tercera semana:

 Los niños de los países menos desarrollados están en desventaja social y tienen mayor
riesgo de sufrir, son las primeras víctimas en situaciones de desastres.
 Una de las áreas de atención más desprotegida ha sido la recuperación psicoafectiva de
los niños.
 Si se piensa que los niños “no sienten” o “no entienden”, se comete un grave error que
los deja expuestos a sufrimientos y temores.
Metacognición
Las siguientes preguntas te ayudarán a reflexionar sobre tus propios aprendizajes, es
un ejercicio recomendado para razonar e identificar nuestro esfuerzo intelectual, la
finalidad es regular nuestras acciones y procesos mentales

¿De la temática abordada que te llamó más la atención?

¿Consideras que aprendiste con los contenidos abordados?

¿Tuviste dificultad con algún tema o actividad? ¿Cómo los solucionaste?

ABORDAJE EN EMERGENCIAS Y DESASTRES


Ruta a la página

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Foro de Debate y Argumentación [FD]


Estimados Alumnos, bienvenidos a nuestro primer foro de debate y argumentación, en esta oportunidad te
invitamos a analizar los siguientes casos que tienen que ver con temas referidos a la situación de crisis, ante
ello con ideas solidas responde a las preguntas planteadas.

Caso:
Siendo una adolescente de 16 años, la paquistaní Malala Yousafzai tuvo el carácter y la valentía de enfrentarse
no sólo a sus mayores, sino a toda una tradición y una cultura totalmente arraigadas en su propio pueblo, para
defender su derecho y el de todas las niñas a estudiar.
En pleno siglo XXI supimos de su valor y dedicación para alcanzar, en su particular mundo, un logro
normalmente consolidado en otros ámbitos del globo terrestre.
Habiendo sufrido no sólo discriminación y vejaciones, sino incluso un atentado terrorista que afectó su
integridad física, Malala logró sobrevivir y hasta recibir un muy merecido reconocimiento por su valentía, su
esfuerzo y su constancia al luchar por sus derechos y los de todas las niñas de su entorno.
En Malala tenemos un excelente ejemplo de constancia, valentía y claridad de objetivos, que la llevó al éxito,
aunque para ello se vio sometida a una realidad avasallante. Sin embargo, Malala, siendo apenas una
adolescente, supo y pudo enfrentarla éxitosamente.
Sin lugar a dudas, su aún corta vida es un ejemplo explícito de RESILIENCIA. Ello le valió ganar el Premio
Nobel de la Paz en 2014.

¿Qué piensas?:

1. Con tres ideas o razones argumentadas responde: ¿La persona que ha sufrido víctima de discriminación
por la causa que fuere, puede generar un proceso resiliente únicamente con sus fortalezas internas o
características individuales o necesita el apoyo que le brinda su entorno? ¿Por qué?

2.- Explique las características del rol de los tutores de resiliencia en un proceso de recuperación.
3.- Desde tu perspectiva, explica como la resiliencia es la capacidad personal para seguir proyectándose en el
futuro, a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a veces
graves.
×Este es un foro de preguntas y respuestas. Para poder ver otras respuestas a estas preguntas, primero debe
publicar su respuesta
Este es un foro de preguntas y respuestas. Para poder ver otras respuestas a estas preguntas, primero debe
publicar su respuesta

YAJAIRA ASENJO ZAPATA

PREGUNTAS DE FORO DE DEBATE Y ARGUMENTACIÓN


hace 38 días

1. Con tres ideas o razones argumentadas responde: ¿La persona que ha sufrido víctima de discriminación
por la causa que fuere, puede generar un proceso resiliente únicamente con sus fortalezas internas o
características individuales o necesita el apoyo que le brinda su entorno? ¿Por qué?

2.- Explique las características del rol de los tutores de resiliencia en un proceso de recuperación.
3.- Desde tu perspectiva, explica como la resiliencia es la capacidad personal para seguir proyectándose en el
futuro, a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a veces
graves.

“ Describamos las intervenciones en crisis en


situación de desastre”
"Quien hace sufrir al prójimo se perjudica a sí mismo. Quien ayuda a los
demás se ayuda a sí mismo"
León Tolstoi
Estimados alumnos ¡bienvenidos! a la cuarta semana del curso, donde abordaremos
el tema: "Intervenciones en crisis en situación de desastres”, cumpliendo con
la programación establecida. Haremos un recorrido por los tipos de intervención en
crisis ante emergencias y desastres, el impacto que producen en los actores de los
mismos. Para complementar tu aprendizaje, tienes en el aula lecturas y videos con
información relacionada a la temática planteada, que conducen a la metacognición y a
la comprobación de los aprendizajes logrados.
Ruta de aprendizaje
Durante esta cuarta semana realizaremos varias actividades significativas, para ello,
te recomendamos seguir la siguiente ruta de aprendizaje:

1. Revisa analíticamente los contenidos del tema 4


2. Visualiza el video y realizar el trabajo correspondiente.
3. Participa en del foro temático de la semana
4. Responde el control del lecturas de la semana

Es preciso recordarte que para que cumplas los objetivos planteas debes planificar tu
tiempo, pues estas actividades demandan 04 horas de estudio semanales.

TEMA 04:INTERVENCIONES EN CRISIS EN


SITUACIONES DE DESASTRE
TEMA 04:INTERVENCIONES EN CRISIS EN SITUACIONES DE
DESASTRE
Estimados alumnos ¡bienvenidos! a la cuarta semana del curso, donde
abordaremos el tema: "Intervenciones en crisis en situación de desastres”,
cumpliendo con la programación establecida.

Estimados alumnos ¡bienvenidos! a la cuarta semana del curso, donde abordaremos el


tema: "Intervenciones en crisis en situación de desastres”, cumpliendo con la
programación establecida. Haremos un recorrido por los tipos de intervención en crisis
ante emergencias y desastres, el impacto que producen en los actores de los mismos,
para lo cual necesitamos tu autodisciplina y perseverancia en el esfuerzo.

¡Bien, empecemos!

Tema 04:Intervenciones en crisis en situaciones de desastre

Intervenciones en crisis en situaciones de desastre


Estimados alumnos ¡bienvenidos! a la cuarta semana del curso, donde abordaremos el
tema: "Intervenciones en crisis en situación de desastres”, cumpliendo con la
programación establecida. Haremos un recorrido por los tipos de intervención en crisis
ante emergencias y desastres, el impacto que producen en los actores de los mismos,
para lo cual necesitamos tu autodisciplina y perseverancia en el esfuerzo.

¡Bien, empecemos!

Introducción
En la cuarta semana analizaremos la intervención en crisis, procurando a ayudar a las
personas a soportar un suceso traumático, de modo que la probabilidad de efectos
negativos, como daños físicos o emocionales, se reduzca y la probabilidad de
crecimiento se incremente. La ayuda psicológica a los afectados forma parte de la
atención integral al individuo y a los distintos aspectos del entorno familiar y
social, todo ello con el fin de restituir las condiciones de vida a una situación lo más
parecida posible a las anteriores al desastre. Desde el punto de vista psicológico la
intervención en crisis tiene una finalidad doble y complementaria: evitar que la
vivencia sufrida se convierta en una fuente de malestar persistente y recurrente que
puede generar trastornos como el de estrés postraumático, al tiempo que potenciar la
capacidad para adaptarse y superar la adversidad.

Todo ser humano ante una situación de peligro real o imaginaria, responde con
miedo. Es una respuesta biológicamente natural, que nos protege como especie y ha
permitido nuestra supervivencia. El miedo evita que cometamos actos imprudentes,
nos permite evaluar la situación de urgencia y nos prepara para la lucha o para la
huída. En términos generales podemos decir que sentir miedo es bueno y hasta
beneficioso, pero cuando el miedo es desproporcionado y sale fuera de nuestro
control puede producir “ceguera psicológica” es decir, nos incapacita para evaluar el
peligro en forma real y escoger la mejor alternativa para enfrentarlo o evitarlo.
Aprendizajes Esperados
Conozcamos ahora las capacidades y actitudes a desarrollar en este cuarto tema:

Capacidades

Describe la importancia de las intervenciones en crisis en situación de desastre

Actitudes

Valora los principios de objetividad y transparencia en la intervención psicosocial.

Esquema conceptual referido al tema


Observa detenidamente el siguiente esquema, en el encontrarás de un “vistazo” de
manera sintetizada los principales conceptos de la temática que abordaremos. ¿Qué
conceptos o categorías te llaman la atención?
Desarrollo de los Contenidos del Aprendizaje
Según la Organización Panamericana de la Salud, se puede afirmar que un desastre
es un acontecimiento que altera el comportamiento normal de las personas,
ocasiona muertes, desamparo, traslados forzosos, dolor y alteraciones físicas y
emocionales al grupo humano afectado por el evento. Esta situación sobrepasa la
capacidad normal de la persona o de la sociedad para hacerle frente, por lo que se debe
recurrir a la ayuda externa.

Al conocer la intensidad del impacto que un desastre puede causar en la vida de las
personas, resulta importante la intervención en crisis, ya que mientras la ayuda se
brinde lo más inmediata posible a la sucesión del desastre, la elaboración de la crisis
será más tangible para los damnificados.

4.1. INTERVENCIONES EN SALUD MENTAL

En la vivencia de una crisis, la persona pierde de forma transitoria o definitiva una serie de
aportes con los que ha contado; encontrando comprometida su estabilidad. Estos aportes
pueden tener diferentes dimensionalidades, pudiendo ser tanto físicos (alojamiento,
economía, alimentación, salud, autonomía, etc.) como psicosociales (de relación con los
otros, seguridad, pertenencia, confianza, etc.) así como de otra índole, que pueden afectar a
su salud mental. Por lo tanto, la persona puede encontrarse en muchas situaciones de
emergencia “la intervención psicológica en crisis se orienta hacia la expresión de los
sentimientos y experiencias internas de la persona que se relacionan con el evento o eventos
que provocaron el desajuste, facilita la elaboración del duelo ante la pérdida, en ocasiones de
bienes materiales, pero en otros casos ante la irreparable pérdida de un ser querido”.
4.1.1. PRINCIPIOS Y ESTRATEGIAS DE LA INTERVENCIÓN EN CRISIS
EN DESASTRES
Desde el punto de vista de la salud mental, las emergencias y los desastres implican
una perturbación psicosocial que sobrepasa la capacidad de manejo o afrontamiento de
la población afectada. Los efectos psicosociales se refieren a los efectos que generan
los desastres en el ámbito psicológico individual, familiar y social de las víctimas. Frente
a estas situaciones se producen modificaciones emocionales como la ansiedad, miedo,
tristeza, frustración o rabia y que se acompañan de cambios en el funcionamiento físico
como palpitaciones, tensión muscular, sensación de “vacío en el estómago”, entre
otros. Son reacciones transitorias de duración variable que actúan como mecanismos
de defensa (reacciones protectoras) y que alertan y preparan para enfrentarse
situaciones traumáticas, permitiendo desarrollar una capacidad de tolerancia a la
frustración y la esperanza de superación de dificultades. Cuando la persona enfrenta
situaciones que superan su capacidad de adaptación y los mecanismos de defensa,
adaptación y crecimiento personal no funcionan, hablamos de situaciones traumáticas
que generan crisis en las cuales se rompe el equilibrio. Esto puede suceder en eventos
catastróficos que representan amenazas extremas que rompen las defensas de manera
brusca. Cuando esto sucede aparecen reacciones físicas y psicológicas que ya no son
protectoras sino que conducen a alteraciones emocionales de gravedad variable y en
algunos casos a verdaderas enfermedades mentales.

4.2.1. OBJETIVOS
Restablecer la capacidad de afrontamiento de la persona afectada, y proteger su
integridad física y emocional.

Evaluar la presencia de conductas autodestructivas para reducir la mortalidad.

Proporcionar apoyo y facilitando la expresión de emociones.

Promover el soporte familiar.

Establecer contactos con otras instituciones como recursos comunitarios de ayuda más
accesibles (Ejemplo: asilos, albergues, lugares protegidos)
4.2. PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS
Es la intervención psicológica inmediata, al igual que la asistencia física, por aquellos
que tienen el primer contacto con la persona afectada. En este tipo de intervención es
esencial que en los primeros momentos no se apliquen técnicas que intenten reconstruir
y volver a la normalidad.

Las emergencias y los desastres implican una perturbación psicosocial que sobrepasa
la capacidad de manejo o afrontamiento de la población afectada. Los efectos
psicosociales se refieren a los efectos que generan los desastres en el ámbito
psicológico individual, familiar y social de las víctimas. Frente a estas situaciones se
producen modificaciones emocionales como la ansiedad, miedo, tristeza, frustración o
rabia y que se acompañan de cambios en el funcionamiento físico como palpitaciones,
tensión muscular, sensación de “vacío en el estómago”, entre otros.

Son reacciones transitorias de duración variable que actúan como mecanismos de


defensa (reacciones protectoras) y que alertan y preparan para enfrentarse situaciones
traumáticas, permitiendo desarrollar una capacidad de tolerancia a la frustración y la
esperanza de superación de dificultades. Cuando la persona enfrenta situaciones que
superan su capacidad de adaptación y los mecanismos de defensa, adaptación y
crecimiento personal no funcionan, hablamos de situaciones traumáticas que generan
crisis en las cuales se rompe el equilibrio. Esto puede suceder en eventos catastróficos
que representan amenazas extremas que rompen las defensas de manera brusca.
Cuando esto sucede aparecen reacciones físicas y psicológicas que ya no son
protectoras sino que conducen a alteraciones emocionales de gravedad variable y en
algunos casos a verdaderas enfermedades mentales.
4.2.2. PRINCIPIOS GENERALES
Para proporcionar la mejor atención a una persona afectada. El brigadista necesita
tener presente los siguientes principios generales:

Aceptar el derecho de toda persona a tener sus propios sentimientos.

No culpar o ridiculizar a una persona por sentir lo que siente.No culpar o ridiculizar a
una persona por sentir lo que siente. Su tarea es ayudarla a superar su sentimiento,
no decirle cómo debe sentirse. Cada persona ha tenido ciertas experiencias únicas
que pueden afectar fuertemente sus sentimientos en relación con los acontecimientos
que han ocurrido.

Aceptar las limitaciones de la persona afectada como reales.

No esperar que la persona afectada vuelva a actuar normalmente casi de inmediato,


ya que su capacidad para superar sus sentimientos está perturbada. Consejos como:
“todo está en su mente”, “olvídese del pasado”, “recupérese” no tienen lugar en los
primeros auxilios psicológicos.

Evaluar la capacidad de la persona afectada tan exacta y rápidamente como


sea posible.

Evaluar el estado psicológico de la persona afectada y buscar la existencia o no de


respuestas disociativas frente al trauma como por ejemplo: shock psicológico,
amnesia, desrealización, despersonalización; así como las habilidades y otros
recursos que pueda utilizar. Puede ayudarle a iniciar el camino hacia la reorganización
de su mundo. Averiguar con sutileza qué sucedió y permitirle responder a su manera.
Averiguar si la persona afectada se preocupa por su familia o amigos y brindarle
información acerca de dónde, cuándo y cómo podría tener contacto con ellos.

Aceptar sus limitaciones al ayudar a otras personas.

Una razonable y sincera apreciación de sí mismo es parte muy importante de su


preparación para prestar los primeros auxilios psicológicos. Si un brigadista de
primeros auxilios está emocionalmente “herido” tendrá grandes limitaciones para
ayudar a otros con dificultades emocionales.
4.2.3. ACTITUDES Y ACCIONES DEL BRIGADISTA DE PRIMEROS
AUXILIOS PSICOLÓGICOS
Al llegar a la escena

Debe identificarse ante las personas presentes, decir su nombre e institución a la que
pertenece.

Debe buscar fuentes rápidas de información para saber qué sucedió. Esto debe hacerlo
en segundos y para ellos sus fuentes son:

Lo que dicen las personas en la escena.

Lo que muestra la escena.

Lo que dicen parientes, conocidos o curiosos.

Mantener una actitud serena frente a las personas afectadas aunque se encuentren
lesionados muy gravemente; esto ayuda a las personas a animarse, experimentar
seguridad, confianza, mantenerse tranquilas y aceptar la ayuda.

Brindar indicaciones bien orientadas a las personas curiosas para colaborar en la


atención de una emergencia; sin embargo, al identificar un peligro inminente se les
debe solicitar que se retiren y advertirles sobre los riesgos que pueden correr y que de
una u otra forma podrían alterar la atención de la persona afectada. Recuerde, los
curiosos pueden beneficiar o perjudicar su trabajo; siempre brinde indicaciones claras.

Clasificar rápidamente, lo cual permitirá determinar la prioridad de la atención


médica o psicológica de la persona afectada. El estado de conciencia de la persona le
ayudará a agilizar, planificar y desarrollar los procedimientos apropiados para su
atención; debe dar precedencia a lo que en ese momento pueda agravar su condición
o amenazar su vida.

4.2.4. RECOMENDACIONES BÁSICAS PARA LOS PRIMEROS AUXILIOS


PSICOLÓGICOS
Enfóquese en el problema. Manténganse en la catarsis emocional de lo que implica
el problema.

Valore las áreas más afectadas. Conductual, afectiva, somática, interpersonal,


cognitiva.
Identifique la pérdida. Se debe entender cuál fue la pérdida y qué significado tiene
para la persona afectada.

No confronte ni interprete. No rechace nada de lo que la persona afectada diga hasta


establecer un vínculo de confianza y haber explorado todas las opciones.

Motive para que sea más propositivo. Si el pensamiento de la persona afectada es


muy negativo, motívelo a la acción sencilla y clara y refuerce pequeños logros.

Fortalezca el deseo de vida. Es necesario enfocar la parte que toda persona tiene
para querer vivir, aun con alto riesgo suicida. Si el afectado expresa que no hay nada
por lo que quiera vivir, hay que decirle que imagine qué le detendría cometer dicho
acto. Intente crear un deseo inmediato de vida. Plantee alguna actividad para más
tarde y para el día siguiente.

No entre en debate ni discuta. No conteste a reacciones como: “Déme usted una


razón para vivir”. Evite comentarios idealistas.

Sugiera opciones posibles. No dé consejos directos.

Preguntas claves:

¿Cuáles son sus ideas relacionadas con su dificultad o problema?

¿Qué ha hecho usted para mejorar esta situación?

¿Qué es lo que ha impedido solucionar el problema?

¿Tiene usted alguien que le ayude a solucionar su problema?

Sea paciente.

Al final pida los datos.

Establezca un compromiso de búsqueda de ayuda.

4.3. LA PRIMERA AYUDA PSICOLÓGICA


Es precisamente la Primera Ayuda Psicológica, la técnica más utilizada por los
psicólogos emergencistas los cuales no gozan de las comodidades de un consultorio y
que muchas veces se tiene que utilizar en el mismo escenario del desastre, en los
albergues temporales, en los refugios o en las áreas de descanso del personal de
primera respuesta.

La PAP tiene además la peculiaridad que puede ser aprendida por cualquier persona
comprometida con los servicios de ayuda comunitarios.

La PAP es aplicable también a las crisis circunstanciales de la vida por su carácter


repentino, inesperado o accidental cuyo rasgo más sobresaliente es que se apoya en
algún factor ambiental como son los desastres, emergencias, actos de violencia,
capases de desencadenar las crisis.

4.3.1. OBJETIVO PRINCIPAL


Restablecer el enfrentamiento inmediato, ayudando a la persona a que tome las
medidas concretas hacia el enfrentamiento de la crisis, que incluyen el manejo de
sentimientos o componentes subjetivos de la situación e iniciar el proceso de solución
de problemas (Lazarus 1980).

El restablecimiento del enfrentamiento es fundamental en la lucha con la negación que


es el primer mecanismo de defensa que se activa en las víctimas de una situación de
emergencia o desastre, así mismo permite superar la visión en túnel y la pasividad tan
peligrosas por su efecto desmoralizador entre los sobrevivientes.

4.3.2. OBJETIVOS SECUNDARIOS


a. Proporcionar apoyo:
Consiste en permitir que la persona hable, brindando cordialidad y preocupación,
proporcionando una atmósfera en que puedan expresar su angustia y su cólera.

b. Reducir la mortalidad

Se orienta a prevenir lesiones físicas durante la crisis es decir la agresión y el potencial


suicidio.

c. Proporcionar enlaces y recursos de ayuda

Consiste en activar las redes de soporte social y familiar de la persona que permitan
un apoyo efectivo y emocional mientras dura la crisis, paliando la situación de
emergencia y amortiguando sus efectos.

En situaciones de desastres esto tiene que ver con la reestructuración de las redes de
soporte social comunitarios como son los Clubes de madres, comedores populares y
otras organizaciones.

Tiempo de duración: Generalmente toma una sola sesión que puede durar de minutos
a horas.

Quienes la pueden realizar: Personal entrenada no necesariamente por


profesionales en salud mental, de preferencia es una eficaz arma de intervención para
los psicólogos emergencistas.

Donde se puede realizar: En ambientes comunitarios, casas, escuelas, cuarteles de


bomberos, albergues temporales, refugios, etc.

4.3.2.1. Hacer contacto psicológico


Se invita a la víctima o damnificado a hablar, estableciendo una comunicación efectiva
con la víctima, que se basará en una escucha responsable. Se está atento a los hechos
y sentimientos, declarando la empatía y comunicando interés por lo que le está
ocurriendo, se debe tocar físicamente a la persona, un contacto cariñoso en el brazo o
alrededor de los hombros, tiene con frecuencia un importante efecto tranquilizador
además de significar interés humano, haciéndole sentir que es escuchado, se debe de
estar atento a lo que se está comunicando que fué lo que pasó, como reaccionó a los
acontecimientos, tratando de reducir la angustia y desarrollando su capacidad para la
solución de problemas.

El psicólogo emergencista tiene que resistir la tendencia a dejarse envolver en la


intensidad de los sentimientos de los damnificados o víctimas.

4.3.2.2. Examinar las dimensiones del problema


La intervención se orienta a averiguar el pasado, presente y futuro inmediato, se
refiere a los sucesos que culminan en el estado de la crisis, en especial el suceso
desastroso o de emergencia que precipito la crisis.

También es importante determinar el funcionamiento de las siguientes dimensiones


de la personalidad

a. Conductual

Conocer los patrones de trabajo, juego, ocio, dietas, ejercicios, conducta sexual,
hábitos de sueño uso de drogas o medicamentos, conductas agresivas, suicidio,
homicidio, métodos habituales de afrontar las crisis en su vida.

b. Afectivo

Sentimientos de ansiedad, cólera, depresión, afecto inadecuado a las circunstancias


de la vida, sentimientos manifiestos o encubiertos.

c. Somático

Funcionamiento físico general, estado de salud.

d. Interpersonal

Naturaleza de sus relaciones con la familia, amigos, vecinos, ccompañeros de trabajo,


rol asumido con los amigos (líder, pasivo, independiente) modo de resolver los
conflictos (asertivo, agresivo, introvertido)
El objetivo principal de la PAP es trabajar hacia un reordenamiento del grado de las
necesidades de la persona dentro de dos categorías: problemas que deben de
tratarse de inmediato y problemas que pueden posponerse.En la confusión y
desorganización del estado de crisis la gente a menudo intenta tratar todo al mismo
tiempo.

4.3.2.3. Explorar las posibles soluciones


Se debe de preguntar a la persona lo que ha intentado hacer hasta ahora, explorar lo
que puede o no puede hacer ahora, proponerle alternativas, nuevas conductas,
ayudarle a definir el problema.

4.3.2.4. Ayudar a tomar una acción concreta


a. Si la mortalidad es baja ( no indicativo de ideación suicida, homicida) y que el sujeto
es capaz de actuar en su propio beneficio se debe de asumir una actitud facilitadora
"“hablemos”, “actué”, estableciendo un convenio para la acción entre la persona y el
psicólogo, pero el sujeto el que toma la mayor responsabilidad, la actitud
facilitadora puede clasificarse desde el escuchar activo, hasta el consejo , el
primero significa escuchar y reflejar el contenido del mensaje a través de varias fases
de la conversación en otros casos la actitud facilitadora incluye el consejo de un curso
de acción “Estoy preocupado por lo que pudiera pasarte, creo que deberías..”
b. Si la mortalidad es alta entonces la actitud del psicólogo será directiva ej.
“Hablemos”, “puedo actuar en su beneficio”, el convenio para la acción puede incluir a
la familia y otros recursos comunitarios.

4.3.2.5. Seguimiento
De ser posible, su objetivo es completar la retroalimentación o determinar si se han o no realizado los propósitos de la
PAP: Proporcionar ayuda, reducir la mortalidad, y enlazar los recursos comunitarios.

Implica el extraer información y establecer un procedimiento que permite el seguimiento para verificar
el progreso. El seguimiento puede suceder mediante un encuentro cara a cara o por teléfono. El objetivo
es ante todo completar el circuito de retroalimentación, o determinar si se lograron o no las metas de
los primeros auxilios psicológicos: el suministro de apoyo, reducción de la mortalidad y cumplimiento del
enlace con fuentes de apoyo.

4.4. INTERVENCIÓN EN CRISIS DE PRIMER ORDEN


La intervención se realiza in situ, en el mismo lugar dónde ha sucedid
o el acontecimiento traumático (desastre natural, emergencia, atentado....), y es
muy breve ya que dura alrededor de una hora.

Este tipo de intervención puede ofrecerla cualquier persona que sea instruida para ello
y que sea de las primeras en llegar al lugar: policía, bomberos, médicos, enfermeras,
etc.

Carácter directivo: El terapeuta siempre tiene que tener el control para dar
seguridad al paciente y así descargarlo de responsabilidad.
Movilización masiva de recursos: Se deben poner en funcionamiento todos
aquellos recursos con los que cuente la comunidad para ayudar al paciente a superar
la crisis.

Establecer y facilitar la comunicación: Hay que utilizar un lenguaje claro,


comprensible y directo, evitar los tecnicismos y no hacer sentir al sujeto como enfermo
sino como afectado.

Ayudar a la persona a que perciba adecuadamente la situación y sea capaz de tomar


decisiones: qué ha pasado, cómo le ha afectado y qué se plantea para el futuro.

4.4.1. OBJETIVOS
Proporcionar apoyo: Hacer sentir al sujeto afectado que no está solo, permitirle
hablar de la experiencia que ha sufrido, animarle para que exprese sus temores y sus
sentimientos y sobre todo crear un clima de calma y seguridad.

Reducir el riesgo de muerte: Habitualmente se producen en situaciones de crisis


agresiones físicas, y por lo tanto el terapeuta de be ser capaz de evitarlas, reducirlas si
se producen y tener el control de la situación. Se puede invitar al sujeto a realizar
cualquier tarea para que descargue su agresión, buscar ayuda médica si se necesita
administrarle algún fármaco, acompañar al sujeto al hospital, etc.

Vincular recursos de ayuda: Poner al sujeto afectado en contacto con los recursos
que ofrece su comunidad para que así puedan ayudarle a resolver su situación (atención
terapéutica, ayuda para resolver temas administrativos, etc.).
4.4.2. PAUTAS DE ACCIÓN
- Establecer contacto psicológico o empático, es decir, que el sujeto se sienta
escuchado, comprendido y entendido.

- Examinar las dimensiones del problema en el paciente, teniendo en cuenta el


pasado inmediato, el presente y el futuro. Para poder volver a la situación de equilibrio,
es necesario también explorar los aspectos adaptativos del sujeto, sus recurso
s, las personas a las que puede acudir…

- Explorar las posibles soluciones a las necesidades inmediatas y posteriores. Analizar


aquello que el paciente intentó hacer para buscar una posible solución y posteriormente
proponer otras vías más eficaces. Se ayuda a la persona a pensar a través del
señalamiento, esclarecimiento y la reformulación.

- Ayudar en la toma de decisiones al sujeto para que actúe, que realice tareas concretas
y comience el camino de la salida de la crisis.

- Hacer un seguimiento para ver si se han cumplido los objetivos.

4.5. INTERVENCIÓN EN CRISIS DE SEGUNDO ORDEN:


TERAPIA DE CRISIS
Es posterior a la de primer orden. Sería la verdadera Terapia de Crisis, pues es un
proceso terapéutico cuyo objetivo es realizar un tratamiento que ayude al sujeto a
fortalecer sus recursos y le permita superar la crisis.

Esta intervención se realiza en consulta, con una o dos sesiones por semana y con un
encuadre prefijado.
4.5.1. OBJETIVO
El objetivo principal en la Terapia de Crisis es hacer que el sujeto afectado
supere la crisis, que sea capaz de integrar el acontecimiento dentro de su
historia personal y que co4.5.2. ESTRATEGIA DE INTERVENCIÓN

- Supervivencia Física: Hay que valorar la posibilidad de que se produzcan


conductas suicidas y/o autolesivas para abordarlas de inmediato y prevenirlas.
Recordemos que el suicidio es una de las soluciones que una persona en un estado
tan desequilibrante como una crisis puede llegar a adoptar.

El siguiente paso, es hacer que el paciente vuelva a ordenar su vida en cuanto a hábitos
de comida, ejercicio y patrones de sueño se refiere. Y explicarle que la mayoría de las
personas que pasan por una experiencia así sufren algún tipo de alteración en su rutina
diaria, durante algunos días e incluso semanas, y que poco a poco van remitiendo. De
éste modo conseguimos que disminuya la preocupación por los síntomas.

- Expresión de Sentimientos: Ayudar al paciente a que identifique y exprese de


forma adecuada, tanto verbal (llantos,
gritos) como no verbalmente (golpe en una pared) todos aquellos sentimientos
relacionados con la crisis. Que conozca el significado real de dichos sentimientos y los
relacione con sus experiencias pasadas, sus expectativas actuales y las futuras.

Para favorecer la identificación, el terapeuta utilizará la escucha activa (qué sucedió y


cómo se siente) y posteriormente ayudará al sujeto a expresar todos aquellos
sentimientos que han aparecido.

- Dominio Cognoscitivo: Que el paciente consiga el dominio cognoscitivo del


suceso le llevará a comprender por qué aparece la crisis y qué puede hacer para
resolverla.

En la adquisición de ese dominio es necesario:

1. Obtener una comprensión del suceso basada en la realidad. Repasar la historia del
acontecimiento, qué pasó antes, durante y después, quién o quienes estaban allí, y en
definitiva cualquier detalle de aquel momento, con el propósito de evitar
distorsiones y posteriormente interpretar el significado que tiene para el paciente la
experiencia sufrida.

2. Obtener una comprensión de la relación que existe entre el suceso y las


creencias, expectativas, imágenes y sueños del paciente. El terapeuta atiende al
significado que el suceso tiene para el sujeto y señala cualquier error o
distorsión, idea falsa o creencia irracional.

3. Reconstruir conocimientos, imágenes y sueños que se han alterado o destruido por


la crisis y lograr la adaptación.

ntinúe viviendo de forma adaptativa.


Adaptación futura: El último paso de la Intervención en Terapia de Crisis es el cambio,
tanto conductual como interpersonal. El terapeuta revisa con el paciente los cambios que
pueden darse en cada una de las áreas de su vida (trabajo, relaciones, familia, ocio), y le
ayuda a poner en marcha los nuevos recursos y habilidades aprendidas.

4.6. INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA EN FASE DE EMERGENCIA


Recibir ayuda durante las primeras horas que sigue al hecho traumático, es
fundamental para reducir la aparición de trastornos por estrés postraumático,
(resultado de vivencias como superviviente, familiar de la víctima, como testigo o
miembro de los equipos de intervención).

4.6.1. PSICOTERAPIA BREVE DE CONTENCIÓN


El objetivo de la contención es disminuir y suprimir tanto la ansiedad como los
síntomas que se presentan en ésta fase que denominamos de emergencia. Se trabaja
en el plano sintomático sin pretender ir más allá, es decir, se intenta restablecer el
equilibrio que el paciente ha perdido a raíz del suceso traumático y evitar que pueda
desarrollar una patología.

4.6.1.1. Estrategia de Intervención


- Catarsis: Consiste en hacer hablar al sujeto afectado, que cuente lo que pasó con
todos los detalles posibles, que reviva el suceso con el fin de evitar la negación y la
represión y ayudarle a que exprese sus emociones. En definitiva tratamos de
conseguir que la
persona sea capaz de descargar afectivamente y dar salida así a todos sus
sentimientos.

Antes de expresar esos sentimientos, hay que identificarlos. Muchas personas por
ejemplo sienten agresión hacia algo o alguien y no pueden manifestarla, reprimen esa
ira por el temor a lo que les puede pasar si lo hacen. Entonces, tenemos que ayudarle
a reconocer la ira y a demostrarle que no es un sentimiento inaceptable, siempre y
cuando la vía de expresión sea adecuada y no cause daño a ninguna persona ni a las
propiedades de las mismas.

La catarsis puede tener componentes verbales (hablar, gritar) y no verbales (llorar,


golpear una almohada) siendo ambos igualmente útiles.
4.6.2. PSICOTERAPIA BREVE EN CATÁSTROFES
Desafortunadamente los efectos físicos de un desastre son generalmente obvios. Decenas o cientos o miles de
personas pierden la vida. Los sobrevivientes sufren dolor e incapacidad. Hogares, lugares de trabajo, equipos son
dañados o destruidos. Los efectos emocionales a corto plazo de un desastre – miedo, ansiedad aguda, sentimientos
de entumecimiento emocional y tristeza – también pueden ser obvios. Para muchas víctimas, estos efectos desvanecen
con el tiempo. Pero para muchos otros, puede haber efectos emocionales a largo plazo, tanto obvios como discretos
(García, 2006).

4.6.2.1. Factores específicos para la Terapia


- Factor Catártico: Consiste en la expresión de sentimientos, para evitar la
negación y la represión.

- Significado Específico del Suceso: Cuando una persona pasa por la experiencia
de vivir un suceso catastrófico sufre un impacto traumático que
provoca desorganización; pero el incidente actual (el evento) debe entenderse en
términos de las distorsiones
aperceptivas derivadas de todos los acontecimientos anteriores en la vida de esa
persona, pues cualquier suceso de ésta índole tendrá significados diferentes para
personas diferentes. Alguien que por ejemplo pierde su trabajo por incompetencia
puede responder a la situación sintiéndose herido en su narcisismo, mientras que otro
lo hará aprendiendo de la experiencia y solventando aquellos aspectos personales que
le llevaron a tal situación. La pregunta clave será la siguiente: ¿qué factores de la
historia de una persona causan que tenga una u otra percepción de la situación?
- Exploración de la culpa: Es muy habitual encontrar en las víctimas,
sentimientos de culpa, pensamientos del tipo “si yo hubiese hecho…………. tal
vez hubiese podido evitarlo”, que hacen que dicha persona no sea consciente de
que aquella situación estaba fuera de su control.

Si no se ayuda al sujeto a superar la culpa paranoide es imposible la elaboración del


duelo.

- Secuela crónica: Ya sabemos que cualquier hecho catastrófico puede


ocasionar en algunas personas trastornos psicopatológicos crónicos, y
muy especialmente si no se trabaja con la experiencia sufrida.

En los casos que estemos tratando, es importante ayudar a la víctima a tratar con esa
dura experiencia, trabajando terapéuticamente para eliminar el riesgo de cronificación.

4.6.3. PSICOTERAPIA BREVE EN ATAQUES DE PÁNICO


El pánico puede aparecer en un sujeto de varias formas: endógena y exógena

El pánico endógeno aparece con un sentimiento de pavor que viene acompañado de manifestaciones somáticas
(palpitaciones, respiración agitada….) y sin causa conocida para el sujeto que lo padece.

El pánico exógeno viene determinado por un suceso externo que lo provoca, como por ejemplo una violación.
Pregunta de Elección Múltiple

Se refiere a identificar los recursos para salir adelante…

La capacidad de afrontamiento

Las conductas autodestructivas

El establecer una red de apoyo

El apoyo emocional

El apoyo de otras personas y organizaciones

El apoyo emocional es como yo identifico los recursos, como ayudo a gesticular esa red
para salir adelante, pero siempre teniendo en mente que la persona que está
viviendo una situación de crisis tiene sus capacidades, sus recursos para salir adelante,
tiene la fuerza para poder sobrevivir y salir de eso, esa es la parada que yo debo tener
para enfrentar al otro, sino lo voy a revictimizar, lo voy a creer que es un pobrecito
que le tengo que hacer todas las cosas que no va a poder salir adelante, lo que
queremos es empoderar a la gente, hacer visible sus fortalezas, sus capacidades, sus
recursos para salir adelante, es eso también consiste el apoyo emocional.

¿Cómo enfrentar la crisis de manera positiva?

Conversando con la gente

Buscando apoyo en los demás

Viendo donde alojarse

Tratando de recuperar lo perdido


Primero que la gente pueda resolver sus necesidades básicas

Lo que preocupa en las primeras horas es que la gente pueda resolver sus necesidades
básicas, pueda resguardar su integridad física, no se siga exponiendo y pueda tomar
las decisiones que son más inmediatas, como donde vivir, donde dormir, que
comer, más que en ese momento sacarle el lado positivo de las cosas, tengo que
resolver como operador, como alguien que está brindando apoyo psicológico apoyo
emocional, también tengo que velar por la satisfacción de otras necesidades, la
alimentación , el alojamiento, los temas de recursos, teniendo esas necesidades más o
menos cubiertas, yo puedo prestar un apoyo emocional al otro.

Es esencial para poder brindar algún tipo de apoyo emocional:

La simpatía en la relación con los demás

Estar bien con uno mismo

Cubrir las necesidades secundarias

Tratar de recuperar lo perdido

Resolver los conflictos familiares

Teniendo las necesidades básicas más o menos cubiertas, yo puedo prestar un apoyo
emocional al otro, para hacerlo, primero debo estar bien yo, yo como una persona que
va a ir a ayudar a otro , tengo que tener claridad de que mi familia está bien, que mi
equipo de trabajo está bien constituido, que tengo una carga de estrés llevable, que
tengo condiciones básicas, logísticas, tengo alimentación, tengo agua, tengo que tener
ciertas condiciones para funcionar bien, tanto en lo físico como en lo emocional, y tener
claro que yo no voy a venir a solucionar los problemas de la vida, sino que yo vengo a
poyar en los problemas contingentes que esa situación crítica nos genera como
comunidad.

Hace referencia a sacarle el lado positivo de las cosas…

Objetivo de establecer la capacidad de afrontamiento de la persona afectada


Principio de evaluar la presencia de conductas autodestructivas para reducir la
mortalidad

Empoderar a la gente

Principio de establecer contactos con otras instituciones

Objetivo de evaluar la presencia de conductas autodestructivas para reducir la


mortalidad

Sacarle el lado positivo de las cosas, cuidando mis ideas preconcebidas del dolor de la
gente, no porque alguien se le incendio la casa, va a ser una víctima para siempre, hoy
es una víctima respecto a eso; tiene capacidades, potencialidades, recursos y eso es lo
que hace una persona que opera en esta materia en el apoyo emocional; siempre
teniendo en mente que la persona que está viviendo una situación de crisis tiene sus
capacidades, sus recursos para salir adelante, tiene la entereza, la fuerza para poder
sobrevivir y salir de eso.

Viene asociado a un tema de oportunidad…

El empoderamiento

La crisis

Rabia y culpa

Dolor

La necesidad

Desde el concepto más antiguo de crisis, viene asociado a un tema de una oportunidad, de ver el lado bueno de las
cosas, no necesariamente uno ve el lado positivo de las cosas en el primer momento, uno no tiene suficiente
capacidad porque los problemas están ahí, tan urgentes entre tanta necesidad en resolverlos, que muchas veces no
nos damos cuenta de la oportunidad que la vida nos da a partir de algo malo, de encontrar ese lado bueno, no se
trata de un optimismo extremo que no nos permita concentrarnos en lo que vivencialmente es el dolor y la pena y la
rabia y la culpa, sino también, encontrar ese espacio de crecimiento ese espacio de poder decir hay alguno bueno
que aprender de esto.

Bibliografía
MINSA. Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado-Hideyo Noguchi (2010) Restableciendo el equilibrio
personal en Emergencias y Desastres-Asistencia Psicológica.

OPS.Guía práctica de la Salud Mental. (2006)

Rodriguez Martín Ingrid. (2011) Intervención psicológica en situación de desastre.

Valero Álamo Santiago (2012).Psicología en Emergencias y Desastres. Una nueva perspectiva. Ed. San
Marcos.

Lecturas recomendadas
Ponemos a tu disposición y te invitamos a revisar dos interesantes documentos que te ayudaran a reforzar y ampliar
los temas que hemos estudiado, estos los encontrarás en la base de datos e-libros que utiliza nuestra universidad:

Documento 1: Intervenciones psicoterapéuticas en emergencias.


(2004) Instituto Peruano de Terapia cognitivo conductual.

URL: http://www.ipsicoc.com/ppubdet.php?pubid=52&cpuid=15

Breve descripción: Documento que nos invita a reflexionar sobre los beneficios de la
primera ayuda psicológica. Los autores afirman que una intervención adecuada: a)
tiene una influencia positiva sobre las reacciones psíquicas de la víctima, ayudándola a
recuperar el equilibrio roto por la situación que está viviendo; b) favorece la resolución
de secuelas psicológicas que quedan después del acontecimiento traumático y, c)
también repercute en el personal que interviene, facilitando la noción de control de la
situación y, por tanto, el control de sus propias reacciones.

Documento 2: Apoyo psicológico en desastres. (2010) Rev Med.

URL: http://www.scielo.cl/pdf/rmc/v138n2/art01.pdf

Breve descripción: Interesante documento elaborado como propuesta sobre la


necesidad que toda la comunidad conozca la oferta de atención psicológica y los
primeros síntomas que indican una patología psiquiátrica

Conclusiones
A continuación planteamos las conclusiones del tema tratado la cuarta semana:

 Los desastres son alteraciones intensas en las personas, los bienes, los servicios y el
medio ambiente, causados por un suceso natural o generado por el hombre que excede
la capacidad de respuesta de la comunidad afectada.
 Los desastres no son emergencias de gran magnitud ni viceversa, las emergencias son
situaciones inesperadas que comprometen la vida y la integridad física de una o de varias
personas y que demandan una intervención especializada, la respuesta de la comunidad
por intermedio de sus propios equipos de primera respuesta es suficiente.
 La percepción de la situación de crisis y su afrontamiento es un desafío emocional,
conductual y social.
4.4. INTERVENCIÓN EN CRISIS DE PRIMER ORDEN
La intervención se realiza in situ, en el mismo lugar dónde ha sucedid
o el acontecimiento traumático (desastre natural, emergencia, atentado....), y es
muy breve ya que dura alrededor de una hora.

Este tipo de intervención puede ofrecerla cualquier persona que sea instruida para ello
y que sea de las primeras en llegar al lugar: policía, bomberos, médicos, enfermeras,
etc.

Carácter directivo: El terapeuta siempre tiene que tener el control para dar
seguridad al paciente y así descargarlo de responsabilidad.

Movilización masiva de recursos: Se deben poner en funcionamiento todos aquellos


recursos con los que cuente la comunidad para ayudar al paciente a superar la crisis.

Establecer y facilitar la comunicación: Hay que utilizar un lenguaje claro,


comprensible y directo, evitar los tecnicismos y no hacer sentir al sujeto como enfermo
sino como afectado.

Ayudar a la persona a que perciba adecuadamente la situación y sea capaz de tomar


decisiones: qué ha pasado, cómo le ha afectado y qué se plantea para el futuro.

FORO TEMÁTICO 3
ÍNTERVENCIÓN EN CRISIS EN SITUACIÓN DE DESASTRE
Apreciados estudiantes, iniciamos nuestro tercer foro temático, un espacio para
discutir y opinar sobre los contenidos desarrollados en esta cuarta semana de estudio.
La personas víctimas de desastres, necesitan ayuda psicológica y social para
recuperar cuanto antes el control de sus propias vidas y participar activamente en su
recuperación.
Es así que, te planteo la siguiente interrogante: ¿De qué manera la comunicación
efectiva con la víctima se basará en una escucha responsable de parte del
profesional Psicólogo?
Para responder a esta pregunta, es necesario leer los contenidos del Tema N° 4,
donde abordamos las intervenciones en crisis en situación de desastre.
Este foro corresponde a la cuarta semana de aprendizaje y debes participar hasta el
07 de mayo. ¡No esperes el último momento!
Me despido deseando leer pronto sus respuestas y comentarios
“Identificamos el rol del Psicólogo en Emergencias y
Desastres ¨
“Nuestra gloria más grande no consiste en no haberse caído nunca, sino en haberse levantado después
de cada caída."

Confucio

Estimados alumnos ¡bienvenidos! a la sexta semana del curso, donde


abordaremos el tema: "Rol del Psicólogo en Emergencias y Desastres”,
cumpliendo con la programación establecida. Haremos un recorrido por el abordaje
del Psicólogo emergencista en situaciones de desastre a las víctimas, tomando en
cuenta, diferentes variables, como la situación misma, la edad, así como las
reacciones en los sujetos ante la catástrofe.. El tema se complementa con
interesantes lecturas, video, e importantes actividades de evaluación que conducen a
la metacognición y a la comprobación de los aprendizajes logrados.
Ruta de aprendizaje
Durante esta sexta semana realizaremos varias actividades significativas, para ello,
te recomendamos seguir la siguiente ruta de aprendizaje:

1. Revisa analíticamente los contenidos del tema 6


2. Visualiza el video y responde las preguntas para identificar el grado de
comprensión.
3. Participa en del foro temático de la semana
4. Responde el 2do Cuestionario Evaluado y es Obligatorio

Es preciso recordarte que para que cumplas los objetivos planteas debes planificar tu
tiempo, pues estas actividades demandan 05 horas de estudio semanales.
TEMA 06: ROL DEL PSICÓLOGO EN EMERGENCIAS
Y DESASTRES
TEMA 06: ROL DEL PSICÓLOGO EN EMERGENCIAS Y
DESASTRES
Estimados alumnos ¡bienvenidos! a la sexta semana del curso, donde
abordaremos el tema: "Rol del Psicólogo en Emergencias y Desastres”,
cumpliendo con la programación establecida.
Tema 06: Rol del Psicólogo en Emergencias y Desastres
Estimados alumnos ¡bienvenidos! a la sexta semana del curso, donde abordaremos el
tema: "Rol del Psicólogo en Emergencias y Desastres”, cumpliendo con la
programación establecida. Haremos un recorrido por el abordaje deñl Psicólogo
emergencista en situaciones de desastre a las víctimas, tomando en cuenta, diferentes
variables, como la situación misma, la edad, así como las reacciones en los sujetos ante
la catástrofe, para lo cual necesitamos desarrolles habilidades para el aprendizaje y
para persistir en él, organizando tu tiempo de manera eficaz.

¡Bien, empecemos!

Introducción
En la sexta semana analizaremos la labor de ayuda psicológica a las personas
intervinientes en situación de crisis, después de ocurrida la catástrofe o desastre. Hoy
en día a raíz de las variadas situaciones de crisis y desastres naturales de las que somos
testigos y/o participantes, se observa la importancia de la provisión de ayuda
psicológica tanto a los que padecen estas catástrofes como a los profesionales
intervinientes.

Desde la perspectiva de la Salud Mental, las emergencias provocan una perturbación


psicosocial que excede en gran medida la capacidad de resolución de la población
afectada y es esperable un incremento de la morbilidad, incluyendo trastornos
psíquicos, no se supone que todos los sobrevivientes desarrollarán problemas de salud
mental severos o dificultades para recuperarse a largo plazo. En cambio, están basados
en la noción de que los sobrevivientes de desastres y otros afectados por este tipo de
eventos experimentarán un amplia gama de reacciones tempranas (por ejemplo,
físicas, psicológicas, de comportamiento, espirituales). Algunas de estas reacciones
causarán suficiente angustia como para que interfieran con la capacidad de
afrontamiento y adaptación ante el evento y, en estos casos, el apoyo de parte de
profesionales de la salud mental puede facilitar la recuperación.
Aprendizajes Esperados
Conozcamos ahora las capacidades y actitudes a desarrollar en este sexto tema:

Capacidades

Identifica las funciones del Psicólogo en Emergencias y Desastres

Actitudes

Valora la importancia del trabajo del Psicólogo en Emergencias y Desastres.

Esquema conceptual referido al tema


Observa detenidamente el siguiente esquema, en el encontrarás de un “vistazo” de
manera sintetizada los principales conceptos de la temática que abordaremos. ¿Qué
conceptos o categorías te llaman la atención?

Desarrollo de los Contenidos de Aprendizaje


La reacción psicológica de las personas en situaciones de emergencia puede ser muy
distinta en cada una de ellas. Esto se debe fundamentalmente a la complejidad de
nuestro comportamiento. Recordemos que la conducta o comportamiento se refiere a
cualquier acción que ejerce un organismo y que tiene consecuencias, tanto internas
para el propio individuo, como externas para él y los demás. Nuestro comportamiento
produce modificaciones en el medio y en las personas que están junto a nosotros, pero
éstas no siempre son las mismas.

La Psicología de emergencias, abarca situaciones de caos, emergencias y desastres que


pueda sufrir una población. Estos acontecimientos son de índole estresante y
traumática, tanto para la población como para los trabajadores que intervienen en estas
situaciones. Se ponen en juego necesidades humanas básicas y las personas reaccionan
con dolor, sensaciones de conmoción a largo plazo, pérdida y desamparo.

No es suficiente la voluntad de ayudar, una ayuda equivocada, sin preparación y la


ayuda del profesional equivocado, será más dañina que la falta total de ayuda. El
psicólogo que interviene en estas situaciones por lo tanto, deberá estar altamente
capacitado y especializado en esta actividad.

6.1. EXPERIENCIAS EN EL PERÚ


En nuestro país el pionero en el estudio del comportamiento humano en desastres fue
el Dr. Raúl Jerí quien con un grupo de médicos del Hospital Central de Policía se
constituyó en los días subsiguientes al terremoto de Huaraz en 1970 a las zonas más
afectadas por el aluvión posterior, en sus conclusiones de su trabajo investigativo
"Problemas de conducta en los desastres" describe las perturbaciones psicológicas
observadas en el la zona del terremoto y la importancia de tratarlas rápidamente;
coincidiendo con los postulados de Kinston y Rosser (1974) que opinaban sobre la
necesidad de llevar profesionales en salud mental rápidamente al área del desastre.

Durante la Década de los 80 específicamente el 20 de julio de 1981 en el IPAE (Instituto


Peruano de Administración de Empresas) el autor comienza a difundir los trabajos del
Dr. Jerí y las recomendaciones del "Manual de Primeros auxilios Psicológicos en casos
de desastres de la Asociación de Psiquiatría Americana difundidos en 1972 por la revista
militar del Perú, continuándose en diferentes Instituciones, empresas y Centros
Hospitalarios de Lima.

Así mismo se realizan algunas investigaciones de corte descriptivo en el terremoto de


Rioja en 1991, la inundación del Río Rímac un año después en 1996, con los equipos
de primera respuesta que participaron en la recuperación de los cuerpos del accidente
del avión Faucett en 1996 durante el impacto del fenómeno de “El Niño” 97-98

6.2. OBJETO DE ESTUDIO


El sujeto de estudio de la Psicología en Emergencias y Desastres es el individuo y su
colectivo como actores dinámicos y protagónicos de su propia vulnerabilidad frente a
potenciales amenazas de los fenómenos naturales o tecnológicos.

6.3. ROL Y FUNCIONES DEL PSICÓLOGO EMERGENCISTA


El Rol y las funciones del psicólogo en las emergencias y desastres está unido
a las fases interrelacionadas de los eventos adversos, esto es en las acciones que se
involucran en el antes, durante y después de una emergencia o desastre.

La preparación psicológica debe cumplir las tareas siguientes:

• Dotar al personal de los conocimientos sobre las condiciones de actuación en los


diferentes períodos y etapas de las emergencias y de los desastres con el objetivo de
contribuir a su correcta representación y favorecer la posterior orientación en ellas.

• Dotar de conocimientos sobre los diferentes efectos e influencias negativas de


las emergencias y de los desastres, a fin de garantizar su posterior reconocimiento e
identificación.

• Dotar al personal de los conocimientos sobre las formas de prevención,


atenuación y control de estos efectos e influencias negativas.
• Formar las habilidades psicológicas necesarias y entrenarlos para aplicar los
métodos y técnicas necesarias para autorregular su actuación durante las condiciones
de las emergencias y de los desastres.

• Entrenar al personal en actividades y condiciones que modelen de las


emergencias y de los desastres y sus condiciones, a fin de favorecer la adaptación
primaria a las mismas.

• Contribuir al restablecimiento de las consecuencias psicológicas de las


condiciones y acciones que generalmente se desarrollan durante las emergencias y de
los desastres.

6.3.1. ROL EN EL ANTES


Concientizar, motivar y facilitar la organización y participación de la población como actores activos
frente a su propia vulnerabilidad orientándose a la reducción del riesgo frente a los peligros que
pueden generar eventos adversos.

La prevención en el campo de la Psicología de catástrofes, debe ir dirigida a fomentar hábitos


adaptativos de la sociedad ante situaciones de desastres, amenazas y emergencias.

Resulta útil el término que en los países anglosajones se ha llamado " DETERRENCIA " y que se refiere
a la persuasión para que la población tenga conocimiento anticipado de una posible amenaza es decir,
que mantenga una actitud de alerta que funcione para hacer frente al peligro (por ejemplo: las señales
de tráfico pretenden anticipar y favorecer esta capacidad de "deterrencia"). Por tanto, asegurar un
sistema de "deterrencia" ante eventuales desastres colectivos, supone una realización de actividades
que ayuden a anticipar mentalmente el desastre, para aprender a tomar medidas oportunas. Dichas
actividades pueden ser de muy diversa índole (pequeños simulacros de evacuación, planes de
información a la población...) y dirigidas tanto al ámbito cognoscitivo como a aquellos factores
emocionales, motivacionales, conductuales,... que determinan en gran medida la actitud hacia el
riesgo.

Los programas preventivos pueden diseñarse según los siguientes objetivos:

- Concienciar a la población de la existencia de algunos riesgos y en qué medida el sujeto puede


minimizar consecuencias catastróficas, para él mismo y su comunidad.
- Ayudar a la población a comprender y canalizar de forma adecuada el miedo ante la posibilidad de
vivir un desastre.

- Mostrar y enseñar a través de modelado, hábitos y conductas que faciliten la protección y la


seguridad.

- Motivar para la participación ciudadana y para el aprendizaqje que permita aumentar el repertorio de
conductas adaptativas ante el peligro.

En definitiva, los distintos programas preventivos deben consistir en ayudar al sujeto a reducir la
ansiedad que pudiera provocar el efecto sorpresa-repentino, y a menudo desconocido, que supone una
emergencia y en facilitarle algunos conocimientos y comportamientos que favorezcan la
autoprotección. Deben estar basados en investigaciones psicológicas (de todos los procesos
psicológicos que intervienen en materia de emergencias), y sociales (que reflejen la dinámica social
que puede provocar un desastre); diseñados y planificados por profesionales de la psicología
social y llevados a cabo por profesionales y agentes sociales relevantes en cada área y situación.

6.3.2. ROL EN EL DURANTE


Antes que nada se debe tener presente que las víctimas de los desastres no deben de ser tomadas
como pacientes psiquiátricos ni como sujetos con marcados trastornos psicológicos, Raquel
Cohen (1998) manifiesta que estas personas deben de ser consideradas como individuos bajo
estrés , Lindy, Grace y Green (1981) indican que estas personas buscan con más facilidad los
servicios de las clínicas generales que los servicios de salud mental.

Las reacciones psicológicas de los individuos van a estar en relación a múltiples variables como la
edad, el sexo, la condición socio económica, el grado de experiencias anteriores y pérdidas
sufridas.

Dado que los psicólogos están capacitados especialmente para ayudar a las personas a sobrellevar
la tensión y las emociones fuertes, ellos pueden ayudar tanto a los supervivientes de las catástrofes
como a quienes brindan la ayuda inicial a entender lo común que es sentir lo que están sintiendo,
ya sea enojo, tristeza o cualquier otra emoción fuerte.

Si bien los psicólogos no brindan terapia en el lugar de la catástrofe, pueden ayudar a las
personas a apoyarse en su propia fortaleza interna con el fin de iniciar el proceso de recuperación
después de la catástrofe. Los psicólogos ayudan a los que se encuentran en el lugar de la
catástrofe a desarrollar sus habilidades de resiliencia y así pasar de sentirse como víctimas
desesperanzadas a supervivientes con una visión realista con relación a sus perspectivas. Este
proceso puede incluir la toma de medidas orientadas a lograr objetivos concretos y vincularse con
los demás a medida que aprenden a sobrellevar los desafíos logísticos y emocionales que
plantea una catástrofe.

6.4. CAMPOS DE INTERACCIÓN PSICOLÓGICA E INTERDISCIPLINARIA


Losa campos de la Psicología de la Salud, la Psicofisiología y la Psiconeuroinmunología
interactúan para poder comprender mejor los efectos a corto mediano y largo plazo del
estrés trauma.

Se interrelaciona con la Psicología del desarrollo para poder comprender mejor las
características del desarrollo bio-psico-social de los seres humanos y poder identificar
los grupos más vulnerables al impacto de las crisis circunstanciales.

Se interrelaciona con la Psicología social al asumir la importancia de las redes de


soporte social su dinámica y su configuración y el rol que juegan como estrategia de
supervivencia ante las situaciones de crisis.

Así mismo usa los conceptos relacionados a la distorsión de la comunicación social como
el rumor y su efecto en los colectivos humanos, y los conceptos ligados a las actitudes,
la motivación, y las conductas colectivas.

Además los conceptos ligados a la Psicología organizacional relacionados al


comportamiento organizacional, la comunicación organizacional, la motivación en el
trabajo, el liderazgo, el trabajo en equipo, el clima laboral y el trabajo bajo presión,
todo esto aplicado a los equipos de primera respuesta.

De la Psicología educativa se vale de los conocimientos del desempeño cognitivo,


afectivo y social de los alumnos en el aula para poder entender como estos se ven
alterados posteriormente al impacto de una situación de emergencia o desastre, así
como de del conocimiento de las técnicas de enseñanza aprendizaje para facilitar el
diseño de los contenidos orientados a la enseñanza de las medidas de protección y
seguridad para prevenir y sobrevivir a situaciones de emergencias y desastres.

El psicólogo emergencista en su desempeño deberá de interrelacionarse con


profesionales que también se han especializado en las emergencias y desastres como
los médicos emergencistas, enfermeras, asistentas sociales, maestros, sociólogos,
periodistas, ingenieros geólogos, vulcanólogos e integrantes de los equipos de primera
respuesta (militares, policías, brigadistas de la Cruz Roja, de la Defensa Civil,
Bomberos, trabajadores de ONGs humanitarias), para lo cual deberá de ser capaz de
comunicarse en un lenguaje común que comparten todos estos profesionales que están
ligados de una u otra manera a las emergencias y desastres.
Conocimientos complementarios

Al igual que en todas las especialidades de la Psicología contemporánea que requieren


de un conjunto de conocimiento complementarios, los psicólogos que se desempeñan
en el área de las emergencias y los desastres deberán tener conocimientos
relacionados a la administración de desastres o gestión de riesgos, la administración
de los servicios de salud en emergencias y desastres, la evaluación de daños y análisis
de las necesidades post desastres, la atención pre hospitalaria para víctimas en masa,
administración albergues temporales y refugios, saneamiento ambiental, control de
vectores, ayuda internacional.

Deberá también desarrollar conocimientos referenciales a la organización de la


organismos nacionales, internacionales y no gubernamentales ligados a la atención de
la población y las personas víctimas de situaciones de emergencias y desastres como
son la Defensa Civil, la Cruz Roja, el Cuerpo de Bomberos, etc.

Es también recomendable que esté entrenado en primeros auxilios, técnicas de


transporte de heridos, triage, prevención de incendios, soporte básico de trauma y
reanimación cardiopulmonar así como la organización de simulacros.

6.3.3. ROL EN EL DESPUÉS


Prevenir la incidencia de respuestas psicológicas de carácter inadaptativo en el
individuo y la población que puedan afectar el proceso de reconstrucción físico,
económico y psicosocial, facilitando la recomposición de las redes de soporte social y
estimulando la participación activa de los propios afectados.

Después de la primera respuesta de emergencia ante la tragedia humanitaria,


la tarea de los psicólogos será la de propiciar que los supervivientes creen raíces en
sus nuevas redes sociales, que empiecen a conectarse, a participar juntos en iniciativas
para mejorar su comunidad, y a generar el sentimiento de pertenencia que tanto
necesitan. Los desastres tienden a unir a las personas. Los psicólogos tratarán de
organizar esta unión espontánea, promoviendo la generación de proyectos
comunitarios que les permitan sentir que las cosas pueden mejorar con el compromiso
de todos. El sentimiento de pertenencia recuperado permite a las personas ser libres
para expresar su identidad, sus raíces, emociones y compartir sus historias dentro de
un contexto seguro (Prewitt-Diaz, 2008).

Por tanto, el profesional de la psicología debe favorecer la construcción de sentido de


comunidad entre los afectados, colaborando en que los individuos tengan un renovado
interés en la reconstrucción de su barrio o ciudad. Como se suele decir, de lo malo
siempre se obtiene algo positivo. Los psicólogos promoverán que las personas salgan
fortalecidas, y no hundidas, de esta experiencia. Trabajarán para que las personas sean
seres activos de su historia personal y de la historia, con capacidad de decisión y
transformación; y no seres pasivos a los cuales les ‘pasan’ cosas ‘impredecibles o
incontrolables’, como los desastres naturales.

6.5. TÉCNICAS DE INTERVENCIÓN

La Psicología de emergencias y desastres viene utilizando estrategias de intervención


psicológica adaptadas para la ayuda a las víctimas en todas sus amplias categorías pudiéndose mencionar algunas
de ellas:

 Primeros auxilios psicológicos


 Terapia de juego para niños en albergues, escuelas o centros comunales
 Manejo psicológico del duelo en emergencias y desastres
 Técnicas de Debrifing, Defusing y desmovilización psicológica para el manejo de incidentes críticos
 Técnicas de afrontamiento del estrés para la prevención del síndrome de Bournut
 Terapia y dinámica de grupo para adultos en albergues y refugios
 Técnicas de intervención comunitaria orientadas a la recuperación de las redes de soporte social y solución
de problemas
 Estrategias psicosociales para la neutralización del rumor y el manejo eficiente de la comunicación.
 La intervención psicológica en desastres debe de considerar cada una de las fases en la que
son estudiados los desastres (antes, durante y después)

Los niveles de Intervención pueden ser diversos: individuales, grupales, familiares,


comunitarios o institucionales (Losada Fernández, 2004). De acuerdo al tipo de
población afectada se pueden realizar intervenciones psicológicas con los afectados y
familiares brindando apoyo psicológico, y con los grupos de intervención, otorgando
asesoramiento sobre medidas de autoprotección.

6.5.1. OBJETIVOS DE LAS INTERVENCIONES


Para Meichembaum (1994) son: crear seguridad y un ambiente tranquilo, informar
sobre reacciones de estrés y distrés, enseñar técnicas de afrontamiento, asegurar
necesidades básicas y explorar el significado de la pérdida.

Según Mancuello García (2006), el objetivo de las intervenciones psicológicas en


situación de catástrofes es mitigar el sufrimiento de las víctimas y prevenir que los
síntomas se agraven y se cronifiquen.

6.5.1.1. En cuanto a los Parámetros de Actuación:

6.5.1.1.1. El parámetro Tiempo será el que definirá el momento de la intervención


de acuerdo a si se trata de un tiempo de pre catástrofe, durante la catástrofe o post-
catástrofe.

Los estudios de riesgo y las campañas de prevención, el diseño de las intervenciones,


de la formación y de la capacitación se llevará a cabo en la Etapa Pre-catástrofe.

Durante la catástrofe se efectuará la intervención estratégica con los involucrados y


afectados por el fenómeno.

El momento Post-catástrofe será cuando tendrán lugar las evaluaciones, los


tratamientos y las terapias de tipo individual o grupal (Losada Fernández, 2004).

6.5.1.1.2. El parámetro Sujetos se relaciona con la clasificación de las víctimas,


siendo estas de diferentes grados.

6.5.1.1.3. El parámetro Lugar es el que define el espacio físico en el que se realizará


la intervención. Estos espacios pueden ser cualesquiera de los siguientes: lugar del
siniestro, centros de Coordinación e Información, centros asistenciales o en los lugares
de acogida (Losada Fernández, 2004)
6.6. CAMPOS DE DESARROLLO

La Psicología de emergencias y desastres como especialidad abre nuevos campos


ocupacionales relacionados al área de su interés de esta manera tenemos que los
psicólogos emergencistas pueden desempeñarse en:

6.6.1. Los equipos de primera respuesta integrándolo como psicólogo del equipo
participando en sus programas de capacitación, diseñando programas de contención
psicológica en las operaciones ayudándolos en la vuelta a la rutina del trabajo y del
hogar posterior a la participación en emergencias y/o desastres.

6.6.2. En las emergencias hospitalarias y en sus diversas áreas como el triage,


recepción, observación, cuidados intensivos, cuidados intermedios, hospitalización,
aplicando las técnicas de intervención en crisis y primeros auxilios psicológicos tanto
a los pacientes como a los familiares de estos, así como orientándolos en la consecución
de ayuda complementaria y asistencia social, finalmente trabajando con los equipos de
salud en la prevención del síndrome de Bournut.

6.6.3. Como especialista en el área de la prevención de accidentes en el campo


organizacional y fuerzas armadas, desarrollando programas de sensibilización y
motivación destinados al cambio cognitivo comportamental con la finalidad de que
se incorporen los principios de la seguridad en su trabaja diario.

6.6.4. Como consultor en el sector educación en temas relacionados a la Defensa


Civil en Centros Educativos, organizando la capacitación para docentes y alumnos,
asesorando en la implementación de estrategias psicoeducativas para la enseñanza
de la Defensa Civil, así como la atención a los niños y adolescentes víctimas de
emergencias y desastres.
6.6.5. Como docente especialista en las escuelas de formación de paramédicos,
bomberos, voluntarios de la Cruz Roja y Brigadistas de la Defensa Civil, así como en
programas diversos de capacitación de entidades gubernamentales y no
gubernamentales.

6.6.6. Como especialista consultor para la Defensa Civil, Cruz Roja, y otras
organizaciones ligadas a las emergencias y desastres.

6.7. PERFIL DEL PSICÓLOGO EMERGENCISTA


No basta con ser psicólogo para estar apto para trabajar en situaciones de
emergencias y desastres, se debe de olvidar en primer término la falsa idea que se va
a contar con ambientes estructurados para las entrevistas o con toda la colaboración
en el requerimiento de materiales que solicitemos o que todos los damnificados,
víctimas o familiares o socorristas acepten nuestra ayuda, la clásica idea del psicólogo
con chaqueta blanca que se promueve en la práctica clínica es una utopía en este tipo
de trabajo.

El tiempo de permanencia en la zona de desastre es muy variable y está supeditado a


como se van presentando los acontecimientos, bien puede durar días, semanas o
incluso meses, lo que demanda una manejo de variables como el ausentarse de la
familia, el trabajo, la salud física, el transporte, entre otros.

La experiencia de la Dra Raquel Cohen (1999) y de los Psicólogos españoles obtenida a


consecuencia de la avalancha del 7 de Agosto de 1996 en Biesca, nos permite decir que el
perfil ideal del psicólogo emergencista debe ser la conjunción de 3 tipos de perfiles : el perfil
profesional que intenta describir las habilidades en la intervención psicológica que se debe
de desarrollar, el perfil administrativo que nos guía en la descripción de tener las
cualidades que se deben de tener para interactuar con otros equipos y con los organismos
gubernamentales y no gubernamentales en la zona del desastre y por último el perfil de
personalidad que nos indica que rasgos típicos de personalidad debe de tener el psicólogo
emergencista que le permita “sobrevivir” a estas situaciones de trabajo extremo.

6.7.1. PERFIL PROFESIONAL


 Convicción de que su intervención debe de basarse en la Inmediatez (antes o tan pronto
aparezcan los síntomas), la Proximidad (lo más cerca posible al lugar del suceso), la
Expectativa (Ayudar al afectado para que comprenda que vive una reacción normal a un
suceso irregular) y la Simplicidad (métodos terapéuticos simples y sencillos).
 Mantener constantemente presentes unos objetivos terapéuticos mínimos y realistas,
claramente jerarquizados, centrados en el abordaje de la problemática inmediata,
asumiendo que el desgarro emocional de los supervivientes y los familiares es un
elemento más de los que configuran el contexto de la intervención y no debe erigirse en
el “objetivo”.
 Aptitud para ayudar a niños, ancianos y a personas con enfermedades físicas o mentales
crónicas.
 Capacidad para evitar que el damnificado se vuelva dependiente del consejero y aceptar
con tranquilidad la posibilidad del rechazo o el escepticismo de la víctima.

Aceptación de que los damnificados no sienten que necesitan servicios de salud mental y que por este motivo, no
solicitan tales servicios.

 Capacidad de ayudar a un damnificado mediante la asistencia concreta y práctica para que obtenga recursos
 Capacidad para adaptarse a los valores culturales del damnificado en función de sus creencias prestando
atención a los detalles de las prácticas sociales, tradicionales o religiosas.
 Capacidad de apartarse de los métodos usuales de clasificación de las emociones y la conducta según
categorías o etiquetas de salud mental clínicas.
 Capacidad para no identificarse con las emociones del damnificado para no perder la objetividad e
inadvertidamente afectar de manera

(Adaptado de Raquel Cohen “Salud Mental para víctimas de desastres, Manual para trabajadores, 1999)

6.7.2. PERFIL ADMINISTRATIVO


 Nunca intervenir en forma aislada como “voluntario”, las buenas intenciones en
desastres solo contribuyen a que potencialmente nos convirtamos en un damnificado
más o nuestros esfuerzos se diluyan, pasen inadvertidos y nos frustren, formemos
siempre parte de una “fuerza de tarea”.
 Capacidad para reconocer los signos del agotamiento y necesidad de delegar
responsabilidades.
 Autodisciplina para acatar órdenes, horarios y lugares de trabajo.
 Resistencia al impulso de prometer atender la totalidad de las necesidades del
damnificado, cuando requerirán más recursos y tendrán una duración más larga de lo
estipulado en el programa de recuperación.
 Capacidad de lidiar con cambios rápidos, ordenes impuestas por los
representantes gubernamentales oficiales, jerarquías de autoridad confusa y la
estructura variable de los organismos.
 Habilidad para ayudar a los damnificados a comprender el alcance de los límites
del programa de intervención después del desastre y de reconocer la reacción de
impaciencia o ira que produce el ritmo lento de la burocracia.
 Flexibilidad para adaptar el programa de intervención en crisis, a las condiciones
cambiantes que se van dando en la zona del desastre.
 Capacidad para negociar y adaptarse a las diferentes formas de trabajar de los
organismos e instituciones en la zona del desastre, con la finalidad de obtener la
colaboración requerida para el logro de los objetivos trazados.
6.7.3. PERFIL DE PERSONALIDAD
El perfil de personalidad del psicólogo emergencista debe de ser en lo posible lo más
similar al de los integrantes de los equipos de primera respuesta, los psicólogos que
escogen por esta segunda especialidad comparten muchos de estos rasgos, al respecto
Hall y Colb.(1981), Everlin y Mitchell (1985), Chera Messa (Perú - 1998) han realizado trabajos
al respecto, concluyendo que hay una excelente correspondencia entre el tipo de trabajo que se realiza
y la personalidad, al respecto podemos decir que las características son las siguientes:

 Tendencia a ser idealistas


 Gran necesidad de aprobación por parte de los demás.
 Le agrada el trabajo de socorro
 Necesidad de estimulación, despliegue de energía y resistencia a la crítica y la presión.
 Agrado por el desafío y orientación a la acción.
 Gusto por la variedad y fácilmente se aburren
 Orientación al detalle
 Imperiosa necesidad de controlar situaciones, así mismos y a sus familias.
 Necesidad de ser necesitados
 Necesidad de recompensas y satisfacción inmediata
 Estrechos vínculos de camaradería y recelo ante extraños.

Pregunta de Elección Múltiple

Dentro de las estrategias de acción, son los primeros auxilios psicológicos a


víctimas:
Mida las posibilidades de la víctima

Brinde información sobre lo sucedido a los demás

Informe del problema a las autoridades

Realice un croquis de la zona afectada

*Acepte el derecho de toda persona a tener sus propios sentimientos.*Acepte las


limitaciones de la víctima como reales.*Mida las posibilidades de la víctima en forma
tan exacta y rápida como sea posible.*Acepte sus limitaciones al ayudar a otras
personas.

Es signo de alarma somático:

Cefalea

Mucho sueño

Insensibilidad

Adormecimiento

Irritación

Dentro de la reacción psicológica de la víctima frente al desastre, se presentan signos


de alarma somáticos como:Cefalea, insomnio, pérdida de peso, sobresalto, falta de
vitalidad, baja de apetito, alteración de la sensibilidad y sudoración o escalofríos.

Son criterios del CIE-10 para el TEPT:

Insomnio
Hiperventilación

Cefalea

Irritabilidad

Dolor muscular

*Recuerdo (flashbacks) *Dificultad para conciliar o mantener el


sueño *Irritabilidad *Dificultad de concentración *Facilidad para
distraerse

*Respuesta de alarma (sobresaltos) y aprensión exageradas

Es el objetivo de la intervención en crisis:

La manifestación somática

Neutralizar el estrés

Manejar de manera preventiva las crisis

Identificar los eventos estresores

La manifestación psicológica

Prevenir, reducir y/o neutralizar el estrés generado por el impacto psicológico y


prevenir un probable trastorno de estrés post traumático.

Es alguna consecuencia física de la víctima frente al desastre:


Escalofríos

Presión baja

Fiebres altas

Cefaleas

Mutilaciones

Existen algunas consecuencias en la victima frente del desastre, dentro de las cuales,
tenemos consecuencias físicas como: fracturas, quemaduras, infecciones, muerte,
desaparición de personas, mutilaciones, heridas y exposición a desechos tóxicos.

Bibliografía
Galimberti, Marina. El Psicólogo y su abordaje en emergencias, catástrofes y desastres.
http://www.centroippc.com/pdfs/psicologiadelasalud.pdf

MINSA. Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado-Hideyo Noguchi (2010) ”Restableciendo el
equilibrio personal en Emergencias y Desastres-Asistencia Psicológica”

Valero Álamo Santiago (2012).Psicología en Emergencias y Desastres. Una nueva especialidad. Ed. San
Marcos.

Lecturas recomendadas
Para saber más

Ponemos a tu disposición y te invitamos a revisar dos interesantes documentos que te


ayudaran a reforzar y ampliar los temas que hemos estudiado:

Documento 1: Psicología de la Emergencia: Comportamiento


humano, antes, durante y después de la emergencia.
URL:www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/desastres/introduccion_psicologia_emergencia_hmarin.pdf

Breve descripción : Documento que nos invita a reflexionar sobre las acciones y medidas que se toman desde la
Psicología antes, durante y después de la emergencia, considerando las técnicas psicológicas de intervención en
crisis.

Documento 2: Psicología de Urgencias o Emergencias. ¿Mito o realidad?

URL: http://efhre-institutes.com/web/journal/files/2012/12/Revisiones-010101.pdf
Breve descripción: Documento sobre la necesidad real de la participación de psicólogos en situaciones de
crisis. Los autores aportan una serie de datos que avalan la conveniencia de la participación de los
psicólogos en situaciones de crisis de una manera no indiscriminada.

Conclusiones

A continuación planteamos las conclusiones del tema tratado la sexta


semana:

Debido a lo expuesto se concluye :

 Es importante contar con profesionales de la salud mental especializados en catástrofes


y desastres de manera que a través de las intervenciones inmediatas en situaciones de
crisis puedan evitarse trastornos emocionales graves como por ejemplo el estrés
postraumático.
 Se hace necesaria la formación previa de todos los profesionales intervinientes en la
catástrofe y la concientización con el fin de contar con herramientas y recursos
personales de afrontamiento ante esta situación de tan alto impacto psicológico.
 Los Psicólogos que realicen intervenciones psicosociales de carácter inmediato deben
formar parte de equipos multiprofesionales.
 El perfil y las funciones del Psicólogo interviniente deben estar bien delimitados de
manera que puedan convertirse en recursos humanos profesionales y eficientes.
Metacognición
Las siguientes preguntas te ayudarán a reflexionar sobre tus propios aprendizajes, es
un ejercicio recomendado para razonar e identificar nuestro esfuerzo intelectual, la
finalidad es regular nuestras acciones y procesos mentales

¿De la temática abordada que te llamó más la atención?

¿Consideras que aprendiste con los contenidos abordados?

¿Tuviste dificultad con algún tema o actividad? ¿Cómo los solucionaste?

¿Qué acciones realizaste para aprender?

TEMA 07: EL CUIDADO DE LA SALUD MENTAL DE


LOS EQUIPOS DE PRIMERA RESPUESTA
TEMA 07: EL CUIDADO DE LA SALUD MENTAL DE LOS
EQUIPOS DE PRIMERA RESPUESTA
Estimados alumnos ¡bienvenidos! a la séptima semana del curso, donde
abordaremos el tema: " El cuidado de la salud mental de los Equipos de
Primera Respuesta “cumpliendo con la programación establecida.

Tema 07: El cuidado de la salud mental de los Equipos de Primera


Respuesta
00:00
02:08

Bienvenida

Estimados alumnos ¡bienvenidos! a la séptima semana del curso, donde abordaremos


el tema: " El cuidado de la salud mental de los Equipos de Primera
Respuesta“cumpliendo con la programación establecida. Haremos un recorrido por los
efectos y las manifestaciones de los miembros del equipo de primera respuesta ante
los estresores a los que se encuentran sometidos como personas vulnerables, así
mismo se abordan estrategias terapéuticas para la salud mental de los miembros del
equipo, para lo cual necesitamos tu autodisciplina y perseverancia en el esfuerzo.

¡Bien, empecemos!

Introducción
En la séptima semana analizaremos los efectos psicofisiológicos y las manifestaciones
de los miembros del equipo de primera respuesta ante los estresores a los que se
encuentran sometidos como personas vulnerables, así mismo se abordan estrategias
terapéuticas para la salud mental de los miembros del equipo.

Cuando un evento adverso o destructivo, de origen natural o provocado por el


hombre, genera una intensa alteración en las personas, bienes, servicios y ambiente
se denomina riesgo. Este evento puede llegar a exceder la capacidad
de respuesta de la comunidad afectada, cuando esto ocurre podemos hablar
de desastre. En el caso que no supere la capacidad de respuesta, se
denomina emergencia.

En lo que respecta a la Salud Mental, la percepción de amenaza de la integridad del individuo tras un
desastre o una emergencia pueden causar en los individuos un disturbio interno, pudiendo producir
daños en los componentes bio-psico-sociales de la persona.

Afrontar las demandas en situaciones de emergencia es altamente estresante y puede ocasionar


consecuencias postraumáticas difíciles de superar. La exposición a eventos de vida y muerte, a veces en
forma masiva, puede tener implicancias en el equipo de primera respuesta y en su vida personal, lo que
inclusive puede provocar dilemas existenciales de ahí que una acción preventiva antes, durante y
después de la intervención es de suma importancia.
Aprendizajes Esperados
Conozcamos ahora las capacidades y actitudes a desarrollar en este séptimo tema:

Capacidades

Conoce el cuidado de la salud mental de los Equipos de Primera Respuesta

Actitudes

Muestra una actitud integradora, siendo capáz de sacar sus propias conclusiones.

Esquema conceptual referido al tema


Observa detenidamente el siguiente esquema, en el encontrarás de un “vistazo” de
manera sintetizada los principales conceptos de la temática que abordaremos. ¿Qué
conceptos o categorías te llaman la atención?
Desarrollo de los Contenidos de Aprendizaje
El Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú ha atendido en el 2014 un
total de 112,706 emergencias, estas emergencias incluyen incendios, intervención
con materiales peligrosos, emergencias médicas, accidentes vehiculares, entre otros.

Este incremento de las emergencias, no incluye solamente la movilización de recursos


materiales, sino que involucra un permanente esfuerzo de hombres y mujeres por
mantener los 365 días del año la operatividad de las diversas unidades de emergencia,
una administración adecuada de los recursos y un nivel técnicamente actualizado del
personal de bomberos voluntarios, pilotos rentados y operadoras de la central de
alarma.

Todo este diario esfuerzo de trabajar bajo estrés va a tener un alto costo a corto,
mediano y largo plazo el cual va a repercutir en la salud física y mental de estos
valerosos hombres y mujeres y sus despachadoras de la central de radio

En situaciones de desastres, la magnitud de las pérdidas y el número de personas


afectadas van a comprometer de manera especial a los equipos de primera respuesta
que intervienen , ya sean las brigadas de Defensa Civil, los voluntarios o trabajadores
de las ONGs , los equipos de salud entrenados y capacitados para tal fin o aquellos que
no están especializados en operaciones de desastres por no ser su especialidad como
las FFAA o Policía, pero van a ser igualmente vulnerables al impacto psicológico en
relación a lo que tienen que presenciar.

Una investigación realizada por S. Valero (Perú-1996) ocho meses después del
accidente aéreo del avión Faucett en Arequipa con los integrantes de los equipos
de primera respuesta (bomberos, policías, Cruz Roja, Defensa Civil), se encontró que
un 62% de los que participaron en la recuperación de los cuerpos presentaban
“pensamientos intrusos” durante la primera semana, cerca del 98% de los
entrevistados manifestaron sentir que algo había cambiado en sus vidas y se sentían
diferentes a cómo eran antes.

7.1. PERFIL DEL BRIGADISTA


El trabajador de salud en general posee vocación de servicio, tesón y también ha
desarrollado habilidades para trabajar bajo presión, pero no está necesariamente
preparado para ser socorristas y atender el escenario que presenta un desastre. Ello
requiere capacitación.

Los estudios y observaciones de especialistas señalan que los brigadistas deben tener
el siguiente perfil:

- Ser personas idealistas, con mucho tesón

- Tener alta tolerancia al estrés

- Tener resistencia para trabajar bajo presión en situaciones críticas

- Adaptarse al cambio con facilidad

- Estar orientado a la acción

- Saber generar ambientes de mucha camaradería

- Ser desconfiado con aquellos que no se identifican como miembro de su grupo.

7.2. ESTRESORES EN LA LABOR DEL BRIGADISTA


Las situaciones de emergencia son altamente demandantes y puede ocasionar
consecuencias postraumáticas difíciles de superar. Ante la situaciones de vida y muerte
de forma masiva, puede provocar dilemas existenciales como: ¡Donde estaba Dios
cuando ocurrió esto! ¿Porqué la vida es así? El tener que afrontar situaciones
altamente críticas y tomar decisiones en situaciones inestables puede convertir a un
trabajador capacitado en un ciudadano afectado oculto, si este trabajador no estuvo
capacitado el riesgo es más alto.

El trabajo en situaciones de desastres incluye el tener que enfrentar una serie


de variables estresantes tales como:
 Largas horas de esfuerzo continuado
 Lucha contra el tiempo por salvar vidas trabajo en ambientes adversos (estructuras
colapsadas, derrames químicos)
 Trabajo en condiciones climáticas adversas (lluvias persistentes, réplicas de sismos)
 Cantidad de trabajo pesado que realizar (remoción de escombros)
 Presión por tener que trabajar bajo la presencia de periodistas
 Equipo inadecuado o insuficiente

 Alteración en el ritmo diario del cuerpo (dormir y comer)


 Labor de triaje
 Servicios públicos esenciales destruidos.
 Presión por parte del público por encontrar a sus familiares desaparecidos
 Información confusa o antagónica
 Rumor y desinformación

Todas estas variables estresantes van a afectar a los Bomberos o Brigadistas que
intervienen en el lugar durante las primeras 72 hrs.

7.2.1. EQUIPO DE PRIMERA RESPUESTA


No todo profesional de la salud está preparado para ser socorrista, se requiere
capacitación, además de vocación de servicio, tesón y habilidades para trabajar bajo
presión. El equipo está sometido a estresores de alta envergadura que involucran su
salud física y mental.

La prioridad número uno de todo el personal es pasar de un estado reactivo a uno


proactivo tan rápido como sea posible. Esto se logra al poner en práctica un Sistema
de Manejo de Incidentes cuyo objetivo primordial es el de establecer y mantener el
mando y control del incidente, de las operaciones de respuesta al incidente y
del manejo de una crisis potencial.

Toda institución o empresa debe analizar, al nivel estratégico más alto, cuáles son
las amenazas a que puede estar expuesta al ocurrir un incidente, y en tal caso cómo
responder y activar sus equipos. Esto implicará poner en práctica rigurosos
programas de prevención.
7.2.2. EQUIPO DE BOMBEROS, BRIGADISTAS DE DEFENSA CIVIL O
PROTECCIÓN CIVIL.
La labor de estos equipos en situación de emergencia y desastre, no solo es inmediata
a la situación, cuando se recibe la orden de actuar, en que tienen que recoger la máxima
información posible, preparar equipos, dejar asuntos personales, familiares, laborales,
preparándose para salir a la acción sin tener fecha exacta de retorno, sinó que
permanentemente están revisando su material y equipos, realizando acciones de
capacitación o simulacros.

7.2.3. EQUIPO DE TOMA DE DECISIONES


Lo conforman los jefes de Brigadas, personal con una doble responsabilidad: la que
consiste en la responsabilidad de la integridad física, la capacidad de análisis y síntesis,
de comprensión, retención, habilidad de liderazgo, de cada uno de sus efectivos a su
mando y la flexibilidad en la toma de sus decisiones , pues el escenario al cual se
enfrenta es altamente cambiante y amenazante. Este equipo no solo tiene que hacer
frente a la emergencia sino que tiene que estar en la capacidad de coordinar con otros
equipos para poder actuar en conjunto así mismo tiene que lidiar con la presión de la
gente, de grupos sociales disconformes, medios de comunicación, entre otros.

7.3. AUTOCUIDADO DE LOS EQUIPOS


Tanto los brigadistas de salud mental como los trabajadores damnificados se sienten
afectados por la situación de crisis, por lo que es necesario tener en cuenta las
siguientes consideraciones:

 El brigadista de salud mental que acude a la zona de emergencia o desastre debe ir


con la seguridad de que su familia está protegida y que las actividades cotidianas
estarán organizadas durante su ausencia.
 En la zona de intervención puede aparecer agotamiento emocional relacionado con la
fuertes demandas que tienen que asistir, incluso pueden enfrentar cuadros de horror que
los lleve a involucrarse aun cuando tengan amplia experiencia profesional. Las escenas
pueden ser indescriptibles y el dolor vivenciado durante el reconocimiento irrepetible,
en ocasiones la realidad supera todo lo imaginado.
 El cansancio físico por las prolongadas horas de trabajo en situaciones inestables y las
condiciones ambientales donde se desarrolla la labor son otros de los factores con los
que se enfrentan; por ello necesitan tomarse en cuenta a sí mismos, alimentarse, tomar
agua, descansar oportunamente y pedir soporte a sus compañeros. Esto garantizará un
buen apoyo a su equipo de brigadistas y una mejor atención a las personas que lo
necesiten.

A continuación se presentan testimonios de profesionales de la salud que


asistieron en una brigada a la morgue central de Lima para reconocimiento de
cadáveres:

“Tenía temor de ingresar a la morgue, pensaba cómo iba a reaccionar si encontraba a


algún conocido, además yo nunca antes había ingresado”.

“Cuando me dijeron: “Está asignado al equipo, tiene que asistir”, tuve miedo, recordé
cuando tuve que ir a reconocer a mi hermano que murió en un accidente, hace 8 años;
sin embargo, me dije: es mi obligación, qué puedo hacer; yo no quería ir”.

7.4. EFECTOS DEL ESTRES EN LOS EQUIPOS DE


RESPUESTA
Generalmente se piensa que las víctimas de los desastres y/o emergencias
son aquellas que han sufrido algún tipo de herida o perdida, sin embargo Taylor y
Frazer (1978) desde una perspectiva psicosocial proponen una clasificación más
amplia del concepto víctima, considerando categorías en las cuales se considera a los
equipos de primera respuesta como víctimas de tercer grado porque de una u otra
manera el trabajo en situaciones de emergencias y/o desastres por sus peculiares
características ( lucha contra el tiempo, logística inadecuada, responsabilidad por la
integridad de los recursos humanos y su adecuada administración, etc.) y por el
contacto directo con el sufrimiento humano y las muertes traumáticas van a afectar
también a estas personas. Todo este diario esfuerzo de trabajar bajo estrés va a tener
un alto costo a corto, mediano y largo plazo el cual va a repercutir en la salud física y
mental de estos valerosos hombres y mujeres.

7.4.1. EQUIPO DE BOMBEROS


La tensión producida por el cometimiento del brigadista a situaciones de emergencia y
desastres, según investigaciones del Servicio de Incendios de los Estados Unidos y la
Agencia Federal para Manejo de Emergencias (FEMA), indican que existe una incidencia
irregularmente alta de enfermedades del corazón entre los bomberos americanos,
muchas autopsias realizadas en bomberos que murieron a consecuencia de ataques al
corazón daba a conocer la presencia de enfermedades coronarias preexistentes.

Algunos bomberos se adaptan al estrés bromeando, otros discuten los aspectos angustiantes de sus
trabajos, la mayoría rara vez niegan sus sentimientos o ignoran los estresores que los afectan. Hay veces
que traspasan estos problemas a sus hogares contaminando la relación con sus familiares.

No siempre esta en permanente acción muchas veces se encuentra en sus bases, revisando su material
y equipos, realizando acciones de capacitación o simulacros o asistiendo a eventos con gran
concentración de personas, pero todo cambia radicalmente en cuanto se recibe la orden de actuar,
rápidamente se tiene que recoger la máxima información posible de lo ocurrido, preparar equipos, dejar
asuntos pendientes de la familia, el trabajo, las relaciones sociales, y prepararse para salir sin tener
una fecha exacta de retorno, sabiendo que no existen dos emergencias o desastres iguales.

El trabajo en situaciones de desastres incluyen el tener que enfrentar una serie de variables
estresantes tales como:

 Largas horas de esfuerzo continuado


 Lucha contra el tiempo por salvar vidas
 Trabajo en ambientes adversos (estructuras colapsadas, derrames químicos)
 Trabajo en condiciones climáticas adversas (lluvias persistentes, replicas de sismos)
 Cantidad de trabajo pesado que realizar (remoción de escombros)
 Presión por tener que trabajar bajo la presencia de periodistas
 Equipo inadecuado o insuficiente
 Alteración en el ritmo diario del cuerpo (dormir y comer)
 Labor de triaje
 Servicios públicos esenciales destruidos.
 Presión por parte del público por encontrar a sus familiares desaparecidos
 Información confusa o antagónica
 Rumor y desinformación
Todas estas variables estresantes van a afectar a los Bomberos o Brigadistas que intervienen en el
lugar durante las primeras 72 Hrs.

7.4.2. MANIFESTACIONES PSICOFISIOLÓGICAS QUE EXPERIMENTAN


LOS EQUIPOS DE RESPUESTA
La modalidad de trabajo de los Cuerpos de Bomberos en todo el mundo así como de
los equipos de respuesta se caracteriza por sus intervenciones en eventos traumáticos,
al respecto la Asociación Psiquiátrica Americana (1987) define a un evento como
traumático a cualquier circunstancia psicológicamente estresante que está fuera de las
experiencias humanas normales como es el caso de las muertes súbitas, la violencia
familiar y social; que pueden ser realmente angustiantes para cualquier individuo y es
vivenciado como temor o miedo intenso, porque representa una amenaza seria para la
integridad física propia o de algún familiar o compañero, están incluidos dentro de estos
eventos traumáticos los desastres naturales o inducidos.

Estos eventos traumáticos incluyen a los incidentes críticos en stress, los cuales pueden
tener consecuencias serias desde el punto de vista de la salud mental si no son tratados
oportuna y adecuadamente.

7.4.2.1. Fase de Alarma


Comprende desde la alarma inicial, el período de adaptación psicológica, y la
información sobre lo acontecido pueden presentar las siguientes manifestaciones:

- Área física: Activación del Síndrome General de Adaptación como respuesta al


stress.

- Área Cognitiva: Desorientación, dificultad en la orientación y en los preparativos


para la partida, dificultad para la comprensión de la información recibida.

- Área Emocional: Sentimientos de aturdimiento, choque, en especial si el evento es en gran escala


o se ha producido un incidente crítico, sentimientos de temor y ansiedad.

- Área Conductual: Dificultad en la comunicación, incremento en los niveles de actividad y


decremento de la eficiencia, realizan tareas sin objetivos específicos.
7.4.2.2. Fase de Intervención
Área Física: Síntomas propios de un estrés agudo y posteriormente estrés crónico.

o Incremento en la respiración, presión sanguínea, latidos cardíacos.


o Malestar en la respiración.
o Náuseas, diarreas.
o Sudor frío, piel húmeda.
o Tremor especialmente en manos, ojos, labios.
o Oídos tapados.
o Dolor de cabeza.
o Estrechamiento del campo visual.
o Sensación de debilidad, hormigueo en partes del cuerpo.
o Dolor muscular.
o Fatiga., languidez, vértigo.

Área Cognitiva

o Problemas de memoria.
o Desorientación
o Confusión mental.
o Dificultad para el cálculo.
o Dificultad para actuar en forma lógica, solucionar problemas y/o tomar decisiones.
o Dificultad para la concentración, atención y memoria.
o Pérdida de la objetividad.
o Pérdida de las habilidades para conceptualizar alternativas o priorizar tareas.
o Lentitud o dificultad en la comprensión.

Área Emocional

o Gran sentimiento de heroísmo e invulnerabilidad.


o Ansiedad, temor.
o Euforia, sentimientos de agradecimiento por estar vivo.
o Fuerte identificación con las víctimas.
o Sentimientos de culpa, cólera.
o Irritabilidad, hiperactividad.
o Tristeza, melancolía, pesar, depresión, tristeza, mal humor.
o Sentimientos de aislamiento, abandono, extrañamiento, separación.
o Apatía, disminución del interés por las actividades usuales.
o Excesiva inquietud sobre la seguridad de otros.

Área Conductual

o Inhabilidad para expresar sentimientos verbales, dificultad para comunicarse.


o Hiperactividad sin un propósito específico.
o Decreciente eficiencia y eficacia en las actividades.
o Estallidos de cólera.
o Períodos de llanto.
o Incremento en el uso del alcohol, tabaco y otras drogas.
o Retraimiento social.
7.4.2.3. Fase de Término
Se da cuando los trabajos de urgencia ya han sido realizados, la calma retorna paulatinamente al lugar del desastre y
los equipos de respuesta empiezan a ser relevados, en esta fase se puede observar las siguientes manifestaciones:

o Dificultad emocional para aceptar el término de las operaciones, deseo de seguir trabajando.
o Melancolía, depresión.
o Inquietud, disgusto o aburrimiento ante el trabajo rutinario
o Sentimientos de extrañamiento por el trabajo en desastre.
o Sentimientos de extrañamiento por la familia.
o Sentimientos de cólera o frustración.
o Necesidad de hablar, contar y repetir las vivencias del desastre.
o Conflicto con los compañeros que no participaron en las operaciones del desastre, sentimientos de
superioridad.
o Conflicto con la familia, esta puede estar enojada por su ausencia prolongada por el desastre.

7.5. INCIDENTE CRÍTICO EN ESTRÉS

El Incidente Crítico es un término que fue utilizado originalmente por los


paramédicos y las agencias de seguridad pública de los EEUU para indicar la naturaleza
de las reacciones traumáticas de estrés experimentadas por todos los equipos de
respuesta. Estos eventos traumáticos incluyen a los incidentes críticos en estrés, los
cuales pueden tener consecuencias serias desde el punto de vista de la salud mental si
no son tratados oportuna y adecuadamente.

Davis Michael (1996) define al incidente crítico como la situación que experimentan
los trabajadores de emergencias que enfrentan un trauma repentino y específico como
puede ser la falla en la misión, la presencia de excesivo sufrimiento humano,
situaciones amenazantes para la integridad física de los equipos de respuesta, la
perdida de compañeros de equipo, o presenciar su accidente o heridas.

El incidente crítico produce una serie de reacciones emocionales, conductuales y


fisiológicas, teniendo el potencial de interferir emocionalmente en las habilidades para
actuar en el lugar de las operaciones en forma inmediata o posteriormente en el retorno
a la rutina laboral y familiar.

Ejemplos de Incidentes Críticos en Estrés son la presencia de compañeros heridos en


la emergencia, el sufrir agresiones físicas por extraños, el presenciar la muerte de
compañeros de equipo, el ingresar en ambientes extremadamente peligrosos,
sobrevivir a un accidente de trabajo (colapso de una estructura, explosión, accidente
vehicular, etc.)

El trabajo en emergencias sean estas de corta o de larga duración producen situaciones


conocidas como estrés agudo o post-traumático, que incluyen lo que anteriormente se
conocía como "reacción de crisis aguda", "Fatiga de combate", "Shock psíquico", entre
otros, estas alteraciones provocan malestar clínico, significativo o deterioro social
laboral. Estas manifestaciones son aceptadas y registradas tanto por la Organización
Mundial de la Salud como por la Asociación de Psiquiatría Americana, en sus respectivos
manuales de clasificación y diagnóstico clínico.

7.5.1. ESTRÉS AGUDO


Los síntomas pueden aparecer después de 24 a 48 horas y tienden a ir disminuyendo
al cabo de 3 a 4 días.

Las imágenes de la situación traumática vuelven a reexperimentarse una y otra vez


(flashback), en contra de la propia voluntad, a pesar del paso del tiempo, imaginándolo
con todo lujo de detalles, acompañado de intensas reacciones de ansiedad
(preocupación, miedo intenso, falta de control, alta activación fisiológica, evitación de
situaciones relacionadas, etc.)

Se desarrollan muchos pensamientos relacionados con el acontecimiento traumático y


con sus consecuencias. Se concede mucha importancia también a estos pensamientos,
que generan más ansiedad, más estrés, más inseguridad. El mundo se percibe como
altamente peligroso. Se suele perder la sensación de control sobre la seguridad propia.
Las imágenes y las sensaciones pueden volverse intrusivas (acuden una y otra vez a la
mente, produciendo malestar), especialmente si se pretende evitarlas. Cuando queremos
evitar un pensamiento aumenta la frecuencia de ese pensamiento no deseado y se vuelve
más estresante.

7.5.2. ESTRÉS POST TRAUMÁTICO


Este se presenta dentro de los primeros 6 meses, puede ser agudo si los síntomas duran menos de 3 meses o
crónico si duran de 3 meses a más o de inicio demorado si entre el acontecimiento traumático y el inicio de los
síntomas han pasado como mínimo 6 meses.

Se pueden observar las siguientes manifestaciones clínicas:

El acontecimiento traumático es re experimentado persistentemente:

- Recuerdos persistentes que provocan malestar, se incluyen imágenes, pensamientos, percepciones.

- Sueños repetitivos sobre el acontecimiento que provoca malestar

- El sujeto actúa como si el acontecimiento traumático estuviera ocurriendo (Flashback), sensación de estar
reviviendo la experiencia, ilusiones, alucinaciones.

- Malestar psicológico intenso al exponerse a estímulos internos (pensamientos) o externos Uniformes, lugares,
olores, sonidos, equipos, etc.) que recuerden el acontecimiento traumático.

Evitación persistente de estímulos asociados al trauma:

- Esfuerzos por evitar pensamientos, sentimientos o conversaciones sobre el suceso traumático.

- Esfuerzo por evitar actividades, lugares o personas que motiven recuerdos del trauma.

- Incapacidad para recordar un aspecto importante de lo acontecido.

- Reducción marcada del interés o la participación en actividades significativas de tipo social.

- Reducción de la vida afectiva, incapacidad para tener sentimientos de amor, afecto.

- Sensación de un futuro desolador (no espera obtener éxito, un empleo, casarse, formar una familia o llevar una vida
normal.)
Aumento de la actividad:

- Dificultad para conciliar o mantener el sueño.

- Irritabilidad o ataques de ira.

- Dificultad para concentrarse.

- Hipervigilancia, estado de alerta sensación de como si algo malo fuera a suceder.

- Respuestas exageradas de sobresalto "susto".

7.6. OBJETIVOS DEL SOPORTE PSICOLÓGICO


Un aspecto fundamental en la atención a la población damnificada y en crisis es el
cuidado que el personal operativo debe tener en cuanto a su estado emocional. Esto es
así porque enfrentarse constantemente a las situaciones de dolor y tensión los coloca,
al igual que a la población afectada, en una situación de vulnerabilidad. Por ello, los
equipos de respuesta calificados, además de la preparación técnica profesional,
reconocen y hacen uso de técnicas psicológicas antes de la intervención, así como luego
de ella, a fin de disminuir las reacciones emocionales reactivas y desadaptativas que
puedan aparecer post intervención.

El abordaje con técnicas psicológicas debe darlo necesariamente una persona calificada
en manejo de grupos, con experiencia en el mismo tipo de desastre, es decir, debe ser
reconocido por los socorristas como parte del equipo de intervención. De otro modo, la
ayuda no será del todo apropiada, ya que generará desconfianza y no permitirá que la
persona comunique su experiencia durante la conversación grupal o puede resistirse a
recibir el soporte emocional que se le ofrece. Lo que se manifiesta en el grupo es de
carácter confidencial, no se puede grabar, ni hacer ningún tipo de registro, tampoco
deben permanecer personas ajenas al grupo y la participación es voluntaria.

Objetivos del soporte psicológico para los brigadistas:

- Disminuir los efectos de la vivencia de la situación traumática.

- Exteriorizar pensamientos, emociones y vivencias.

- Describir, decodificar o cuestionar los conocimientos y reacciones que no se procesaron racional y


objetivamente, producto de la vivencia traumática al ser miembro de una brigada o equipo de respuesta.

- Fortalecer el trabajo del equipo de intervención.

7.6.1. MOMENTOS DEL SOPORTE POST INTERVENCIÓN


1° momento: Se dan las pautas y reglas para el intercambio grupal, así como toda la
información necesaria para el desarrollo de la actividad. Es importante referir el carácter
voluntario de la participación.

2° momento: Se invita iniciar la participación de manera espontánea. La persona debe


sentirse libre de contar lo que desee, llorar, revivir todo tipo de emociones, sin ser
juzgada al describir lo vivido. Se le sugiere que tome en cuenta los momentos previos
a la intervención.

3° momento: Se facilita el sostén psicológico al revelar y compartir emociones


relacionadas con la experiencia vivida.

4° momento: Se promueve la conversación ordenada entre los miembros del grupo y


se facilita la contención emocional entre ellos mismos, se describen percepciones,
pensamientos y emociones de este momento.

5° momento: El brigadista que conduce la reunión evalúa las respuestas


psicofisiológicas, cognitivas, emocionales y motoras del estrés.

6° momento: Se realizan acciones psicoeducativas acerca de las manifestaciones del


estrés a corto y mediano plazo, se proporcionan estrategias para afrontarlo y se
demuestra cómo usarlas.

7° momento: Se revisan aspectos relevantes para alentar los recursos individuales y


la reinserción a la vida y hábitos cotidianos prontamente.

8° momento: Se realiza un ejercicio vivencial de respiración controlada y relajación


muscular imaginal.

9° momento: Se cierra la intervención con las conclusiones elaboradas primero por


los participantes y luego por el terapeuta.

10° momento: Si se ha identificado personal que requiere más ayuda, conversar con
él o ella en privado para orientarle sobre la necesidad de recibir ayuda individualizada
con personal profesional especializado.
7.7. TÉCNICAS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA EN SITUACIONES DE
DESASTRE
1. Debriefing o CISD (Critical Incident Stress Debriefing): Es una técnica grupal
o individual, que ayuda a elaborar los acontecimientos y experiencias vividas en la
situación de emergencia o desastre. (Mitchell.1983)

2. Defusing o Desactivación: Técnica que está destinada principalmente a los


equipos de primera respuesta y profesionales del ámbito social, con el fin de
proporcionar información y apoyo y favorecer una pausa emocional. Es habitual
aplicarlo al final de cada día de intervención de los equipos de primera respuesta.

3. Desmovilización: Esta técnica también se utiliza con los equipos de primera


respuesta y profesionales del ámbito social, tiene como objetivo la cohesión del equipo
de trabajo y la normalización las reacciones vivenciadas. Se suele aplicar al final de
cada intervención global de los equipos de primera respuesta, con el objetivo de cerrar
el trabajo emocional y de contención de los profesionales.

7.7.1. DEBRIEFING
Es una intervención psicológica breve que se realiza en los primeros días posteriores al
evento traumático. Dada la parte de trabajo cognitivo que acontece en algunos
momentos de la intervención con debriefing, conviene que este encuentro tenga lugar
al menos a las 48-72 horas de la situación.

Consiste en una técnica de prevención que impediría la aparición del TEPT, y que realiza
una prevención selectiva, es decir, detecta de forma temprana los damnificados que
necesitan una asistencia específica para derivar al paciente a una psicoterapia centrada
en el TEPT.

Al tratarse de una técnica preventiva, en la que se trabajan reacciones normales tras


una situación anormal, esta intervención no se puede considerar terapéutica, ya que
no tratamos ningún trastorno. Este método ha sido considerado obligatorio en las
intervenciones en emergencias, siendo respaldado por organizaciones como la Cruz
Roja y otras agencias de socorro.
7.7.1.1. Objetivos del Debriefing
Esta técnica intenta evitar la cronificación de las reacciones agudas normales tras un
evento traumático, también está siendo utilizado con éxito para elaborar e integrar la
experiencia traumática, en aquellas personas con un diagnóstico de TEPT. Es así, que
el modelo de debriefing también podría utilizarse como técnica terapéutica.

Busca el alivio del estrés sufrido por el damnificado tras una situación traumática, así
como a atenuar las consecuencias indeseables de la exposición al trauma y a facilitar
la integración de la experiencia por parte del damnificado.

El debriefing, por tanto, consigue pasar de la memoria traumática a la memoria


narrativa, siendo un paso imprescindible para poder integrar la experiencia traumática.
Lo que es más, esta técnica de intervención permite a los damnificados realizar por
primera vez un relato ordenado y lógico con principio y fin, lo que les permite relatarlo
sin inundación de emoción por primera vez, evitando de esta forma la retraumatización,
con las importantes consecuencias que esto tiene en el individuo.

Generalmente, esta intervención en crisis consiste en dos sesiones en un intervalo de


dos meses.

La primera sesión suele tener una duración de dos horas aproximadamente, aunque
el tiempo dependerá de la duración del evento traumático y del número de reacciones
postraumáticas que aparezcan.

La segunda sesión tiene una duración menor, aproximadamente media hora. Esta
sesión tiene como objetivo comprobar que han desaparecido las reacciones, y en el
caso de que continúen con la misma frecuencia e intensidad, el debriefer debe derivar
al paciente a un profesional especializado en intervenciones en las que existe trauma
psicológico.
7.7.1.3. Fase II Relato de hechos
De manera informal, por parte de los participantes de la visión subjetiva de cada uno
sobre el desarrollo de los acontecimientos. Los participantes construyen dos pilares de
seguridad. El primero marca el último momento plácido antes del acontecimiento
traumático, mientras que el segundo corresponde al primer momento de seguridad
relativa después del evento. Así, implícitamente se demuestra que el evento, por muy
terrible que fuera, es sólo un capítulo de toda una vida. Estos límites simbólicos del
incidente crítico (Madanes, 1997) permiten darse cuenta de que hay un principio y un
fin.

• ¿Qué fue lo que pasó?

• ¿Qué viviste en aquel momento?

• ¿Cómo se desarrollaron los hechos?

• ¿Qué oías, viste, oliste... en aquellos momentos?

• ¿Qué estabas realizando?...

El debriefer finaliza con un resumen de los hechos breve y preciso, enmarcado en los
dos pilares de seguridad antes definidos y relatados sólo cognitivamente.

7.7.1.2. Fase I Introducción


En esta fase se debe:

• Explicitar las reglas del encuentro

• Conseguir una alta motivación de los participantes. Será necesario, desde el principio
crear un buen clima de trabajo.

• Presentación de todos los participantes, incluyendo los que van a dirigir el encuentro.

• Justificar el encuentro, confluyendo las expectativas que traen los participantes con
los objetivos que nos hemos propuesto para el debriefing.
7.7.1.5. Fase IV Reacciones emocionales
Es la más complicada de manejar para los que dirigen el debriefing, puesto que hay
que manejar y contener las emociones que fluyen en el grupo. Los intervinientes
hablarán de sus miedos, frustraciones, reproches, agresividad...Llega un momento
donde aparecen sentimientos compartidos por el grupo.

Tiene como eje el conjunto de impresiones y emociones sentidas durante el incidente


crítico. La reacción disociativa impide durante mucho tiempo tomar conciencia de estos
sentimientos, que más adelante se sienten de manera negativa. Es necesario
reactualizarlos, como si fuera la primera vez, controlando su intensidad para impedir
un desbordamiento inútil y penoso. Se trata de localizar físicamente las emociones
percibiéndolas y situándolas en el propio cuerpo y fraccionándolas, evitando así la
catarsis y posibilitando la percepción de las emociones asociadas a nivel corporal, y
ayuda a aceptarlas como normales, proporcionando la sensación de control sobre ellas.

Esto se realiza a través de la técnica focusing. Ésta es una técnica asociativa, que
utiliza el propio cuerpo para colocar la emoción con todas sus características. Al
fraccionarlas, las emociones llegan a la conciencia pudiendo ser nombradas, descritas
y controladas (reasociación). Esta toma de conciencia se acompaña de una
reinterpretación que da un nuevo enfoque a estos sentimientos. Generalmente, el
ambiente se distiende, la tensión se aminora y el alivio es prácticamente tangible.

• ¿Qué sensaciones tuviste?

• ¿Qué fue lo peor de lo sucedido?

• Aún a pesar de tu experiencia ¿Qué es lo que todavía te sigue impactando mucho?

• ¿Qué cambios se produjeron en tu cuerpo?

• Cuando te enfrentaste a esa imagen ¿Qué te produjo?

• ¿Qué sientes ahora con respecto a lo ocurrido?


• ¿Cómo estás viviendo lo ocurrido?

• ¿Hay algo que no has podido realizar después de lo que has vivido?

7.7.1.4. Fase III Pensamientos e impresiones


En esta fase se comienzan a relatar cosas más personales. Es más fácil para las
personas comenzar a relatar sus pensamientos que no sus sentimientos o emociones.
Conseguiremos que los participantes comprendan algunas de las acciones que pusieron
en marcha y no llegaban a comprender él por qué. Cada uno puede expresar su propia
interpretación de los hechos, apareciendo así los sistemas de valores que subyacen en
cada opinión emitida

• ¿Qué fue lo primero que pensaste al encontrarte en la escena?

• ¿Qué pensamientos te invadieron al hablar con las víctimas?

• ¿Qué piensas ahora de lo ocurrido?

• ¿Qué ideas has cambiado tras el suceso?

• ¿Qué explicaciones te das a lo acontecido?...


7.7.1.5. Fase IV Reacciones emocionales
Es la más complicada de manejar para los que dirigen el debriefing, puesto que hay
que manejar y contener las emociones que fluyen en el grupo. Los intervinientes
hablarán de sus miedos, frustraciones, reproches, agresividad...Llega un momento
donde aparecen sentimientos compartidos por el grupo.

Tiene como eje el conjunto de impresiones y emociones sentidas durante el incidente


crítico. La reacción disociativa impide durante mucho tiempo tomar conciencia de estos
sentimientos, que más adelante se sienten de manera negativa. Es necesario
reactualizarlos, como si fuera la primera vez, controlando su intensidad para impedir
un desbordamiento inútil y penoso. Se trata de localizar físicamente las emociones
percibiéndolas y situándolas en el propio cuerpo y fraccionándolas, evitando así la
catarsis y posibilitando la percepción de las emociones asociadas a nivel corporal, y
ayuda a aceptarlas como normales, proporcionando la sensación de control sobre ellas.

Esto se realiza a través de la técnica focusing. Ésta es una técnica asociativa, que
utiliza el propio cuerpo para colocar la emoción con todas sus características. Al
fraccionarlas, las emociones llegan a la conciencia pudiendo ser nombradas, descritas
y controladas (reasociación). Esta toma de conciencia se acompaña de una
reinterpretación que da un nuevo enfoque a estos sentimientos. Generalmente, el
ambiente se distiende, la tensión se aminora y el alivio es prácticamente tangible.

• ¿Qué sensaciones tuviste?

• ¿Qué fue lo peor de lo sucedido?

• Aún a pesar de tu experiencia ¿Qué es lo que todavía te sigue impactando mucho?

• ¿Qué cambios se produjeron en tu cuerpo?

• Cuando te enfrentaste a esa imagen ¿Qué te produjo?

• ¿Qué sientes ahora con respecto a lo ocurrido?

• ¿Cómo estás viviendo lo ocurrido?

• ¿Hay algo que no has podido realizar después de lo que has vivido?

7.7.1.7. Fase VI Planificaciones futuras y afrontamiento


Se deben asociar las reacciones que han tenido y están teniendo con la situación de
estrés que han vivido. Podemos anticiparles las posibles manifestaciones que pueden
tener en los días y semanas posteriores: imágenes intrusas, pensamientos, ansiedad,
miedo, dificultades para dormir, irritabilidad, cambio de valores... que serán normales
e irán disminuyendo con el tiempo. Se discutirá sobre los recursos de afrontamiento
que se están llevando a cabo y orientación sobre otras estrategias posibles. Se resaltará
la importancia de los contextos en los que suelen situarse para la recuperación tras el
impacto. Este acto de transición indica a la vez la realidad del suceso y su confinamiento
al pasado. Puede tomar diferentes formas: una señal en recuerdo de las personas
desaparecidas, un acto de agradecimiento por estar sano y salvo, un epitafio, plantar
un árbol, etc. Lo más importante es que el gesto resulte del consenso grupal y que
tenga sentido para todos.

7.7.1.6. Fase V Normalización


El debriefer señala la normalidad de las reacciones específicas y no específicas de
manera psico-educativa, esto es, proponiendo apoyo a los participantes para afrontar
e integrar los sentimientos penosos, llevar una vida sana, practicar deporte, realizar
ejercicios para manejar el estrés y para controlar la respiración. Hablar acerca de las
propias reacciones alivia y relaja a las personas y este alivio se intensifica con los
ejercicios de autocontrol.

7.7.2. DEFUSING O DESACTIVACIÓN


El defusing tiene lugar tras finalizar un incidente crítico o el trabajo efectuado con
respecto a él, es un encuentro grupal breve y semiestructurado. Pretende facilitar
oportunidades de ventilación, la reposición del profesional tras las horas de dedicación
a la situación crítica. Y la motivación hacia el empleo proactivo de recursos psicológicos
de afrontamiento.
Algunos temas que suelen aparecer son:

• Exposición a peligros inesperados

• Contacto con cadáveres o restos humanos

• Reacciones de estrés agudo de supervivientes y afectados

• Encuentro con el sufrimiento de otros

• Trabajo errático y de gran desgaste

• Diferencias interculturales entre intervinientes y afectados

• Presión de tiempo

• Ambigüedad en la coordinación

• Escasez o inadecuación de equipos de trabajo

• Ambigüedad de rol

• Elecciones transcendentales

• Fallos en las comunicaciones

• Condiciones climatológicas adversas

• Sobreidentificación con las víctimas

• Estrés, traumatización previa

Este tipo de técnica se aplica principalmente con los equipos de primera respuesta y
operadores sociales, de manera tal de proporcionar información y apoyo, favoreciendo
la ventilación emocional y generar una pausa. Se aplica particularmente al final de
cada día de trabajo de terreno de los equipos de primera respuesta, con el fin de
elaborar lo acontecido y vivenciado, de manera tal de permitirles continuar con las
tareas de emergencias de días siguientes.

7.7.3. DESMOVILIZACIÓN
Comprende la etapa de la desmovilización en la cual los trabajos de urgencia ya han
sido realizados, la calma retorna paulatinamente al lugar del desastre y los equipos de
respuesta empiezan a ser relevados.

En esta fase se puede observar las siguientes manifestaciones:

- Dificultad emocional para aceptar el término de las operaciones, deseo de seguir trabajando.

- Melancolía, depresión.
- Inquietud, disgusto o aburrimiento ante el trabajo rutinario

- Sentimientos de extrañamiento por el trabajo en desastre.

- Sentimientos de extrañamiento por la familia.

- Sentimientos de cólera o frustración.

- Necesidad de hablar, contar y repetir las vivencias del desastre.

- Conflicto con los compañeros que no participaron en las operaciones del desastre, sentimientos de superioridad.

- Conflicto con la familia, esta puede estar enojada por su ausencia prolongada en el desastre.

Pregunta de Elección Múltiple

Es característica de los equipos de rescate:

No necesitan apoyo psicologico

No sufren igual que las familias

No necesariamente están formados para enfrentarse a fuegos

Están formados para actuar en situaciones límite

Están formados para enfrentarse a todas las situaciones

Nadie esta preparado para enfrentarse a catástrofes de grandes magnitudes, ni


incluso los equipos de rescate que participan en las labores de salvamento y de
recuperación de los cadáveres, ellos también necesitan al igual que las familias apoyo
psicológico para superar la situación. Han recibido formación para actuar en
situaciones límite, enfrentarse a fuegos, derrumbes, asesinatos, pero ante esta
magnitud de victimas la mente se bloquea, quienes participen en las labores de
salvamento pueden sufrir secuelas a corto plazo.

Es alguno de los síntomas que sufren los que participan en las labores de
salvamento:
Mente bloqueada

Miedo

Taquicardia

Dolores de estómago

Pueden presentar taquicardia, ansiedad, tener problemas a la hora de descansar y de


manera inmediata a lo que supone la labor, ahora mismo, puede estar impidiendo
que los demás y el mismo hagan su trabajo correctamente.

FORO TEMÁTICO 5
EL PSICÓLOGO EN EMERGENCIAS Y DESASTRES
Estimados alumnos, iniciamos nuestro quinto foro temático, un espacio para discutir y
opinar sobre los contenidos desarrollados en esta sexta semana de estudio. Los
sobrevivientes de desastres y otros afectados por este tipo de eventos
experimentarán un amplia gama de reacciones tempranas (por ejemplo, físicas,
psicológicas, de comportamiento, espirituales). Algunas de estas reacciones causarán
suficiente angustia como para que interfieran con la capacidad de afrontamiento y
adaptación ante el evento y, en estos casos, el apoyo de parte de profesionales de la
salud mental puede facilitar la recuperación.
Por lo tanto, te planteo la siguiente interrogante: ¿Cuáles serán los atributos
positivos necesarios para ser un eficiente Psicólogo en emergencias y
desastres?
Para responder a esta pregunta, es necesario leer los contenidos del Tema N° 06,
donde abordamos el rol del Psicólogo en emergencias y desastres.
Este foro corresponde a la sexta semana de aprendizaje y debes participar hasta el 08
de octubre. ¡No esperes el último momento!
Me despido deseando leer pronto sus respuestas y comentarios

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Semana 8 Del 12 al 18 de marzo
- Alternar
"El valor no es la ausencia del miedo, sino el miedo junto a la voluntad de
seguir"
Feliciano Franco de Undarraín

Estimados alumnos,
Hemos llegado al final del curso, nos despedimos... algo concluye, porque logramos
lo que nos habíamos propuesto para esta etapa. HEMOS CRECIDO!
Nos llevamos la experiencia que construimos juntos y la certeza de haber compartido
un aprendizaje que nos alentará para seguir buscando, que es seguir viviendo........
Ha sido una experiencia muy gratificante en mi labor docente,
Cordialmente,
Ps. Paula E. Delgado Vega
Docente Virtual

FORO DE EVALUACIÓN Y DESPEDIDA


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FORO DE EVALUACIÓN Y DESPEDIDA


miércoles, 13 de diciembre de 2017, 15:59

Estimado estudiante,
Todo saludo tiene una despedida, hemos llegado al final del camino propuesto en el curso
de Abordaje en Emergencias y Desastres, lo que no significa el fin de la senda, hemos
andado unos pasos, quedan muchos otros para dar, desde ya espero tu elijas el estudio y la
investigación como tu fuente de empuje en el camino de formación en esta hermosa carrera.
Es muy importante para revisar, replantear, mejorar la labor tutorial, que respondas a algunas
interrogantes, cuyas respuestas me guiarán en el camino trazado. ¿Que te ha parecido el
contenido del curso? ¿Tienes algunas sugerencias acerca de la metodología utilizada?
¿Estuvo confuso, claro?
¿Qué opinas?...Me despido deseando leer pronto tus comentarios.
Saludos y ...hasta pronto!!
Ps. Mariana Vargas Pérez
Docente experto de la asignatura