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Y Ronda que

me ronda el
corazón

Rubén Guerrero Galván


Prólogo

La vida es un misterioso sendero que te lleva


por lugares a los que no te planteas jamás ir y, en el que de repente,
debes hacer frente a lo desconocido y por ende, adaptarte a las
nuevas circunstancias o quedar en el intento.
Comencé el proyecto de escribir este libro hace años e ideé la
estructura, el argumento, la temática y hasta llegué a escribir la
primera página. Tras aquella idea el hecho de seguir con mi
creación se fue desvaneciendo como si de fuego sin oxígeno se
tratara hasta consumirse. La desidia se apoderó de mí y la fatiga de
tener que escribir por lo que evitaba con otros quehaceres
continuar con la labor hasta que quedó olvidada de mi presente y
futuro.
Pero llegó el inicio del 2015 y con él, la fuerza necesaria para poder
llevar a cabo esa elucubración que se conjugó hacía años en mí, de
este modo, en marzo acabé con la misma ilusión que los meses
anteriores.
Lo curioso es que la motivación para llevarlo a cabo en el comienzo
del año no fue un propósito de nochevieja, sino un fortuito
percance en la que la vida me impuso una nueva circunstancia de la
que intenté sacar lo positivo de mí, de hecho pretendo que tras las
líneas de la novela se refleje un mensaje lleno de optimismo.
El concepto del libro en sí es un poco extraño como tal, ya que no
es nada habitual que la historia comience como si fuera un prólogo
de una guía turística y que ésta siga desarrollándose hasta
desembocar en algo distinto.
Le di mil vueltas a este desatino, pero llegué a la conclusión que
debía continuar con mi idea inicial porque nunca antes había leído
algo parecido y, mi espíritu aventurero, me empujó a embarcarme
en un proyecto del que había demasiadas dudas con el resultado
final, pero de la que poco a poco me va atrayendo más y
desagradando a la par, aunque ¿qué voy a decir yo si fui quién lo
escribió?
Sería tonto de mi parte mostrar a la gente mi trabajo si yo no
estuviera convencido del resultado o de lo que podría aportar. De
hecho el inicio está así para mostrarles a los lectores que ignoren la
existencia de Ronda o que, tan sólo conozcan lo superficial, la
importancia que tiene en su exquisito conjunto.
Como rondeño he sentido mucho desagravio por parte de mucha
gente, ya sea desde la administración provincial, andaluza o
nacional; ya sea de personas que juzgan sin conocer y creen que los
números son más importantes que las sensaciones o la idiosincrasia;
incluso ya sea de parte de los aquí del lugar que insisten en lanzarse
piedras los unos contra los otros.
De este modo intento plasmar con objetividad los acontecimientos,
lugares y gente de Ronda y su Serranía natural para dejar a aquel
que lo lea poder sacar sus propias conclusiones con la esperanzas de
producir algo parecido a lo que a mí me causa para darle grandeza a
una tierra que siempre la tuvo y se empeñan en ahogarla.
Siempre tuve conocimientos sobre mi ciudad, quizás un poco más
de la media, pero igualmente poco en comparación con los muchos
expertos que existen aquí. De hecho mi documentación se basa en
el libro de Moreti de “historia de Ronda”, internet, algunos papeles
que tengo sueltos, que lamento no poder citarlo y agradecer, por no
saber su procedencia, como tampoco recuerdo un blog que leí hace
años en el que me inspiré en algunas ocasiones, creo que podría ser
un guía turístico auténtico de Ronda, así que ruego disculpa de
antemano.
Además de mostrar Ronda pretendo que este escrito tenga una
utilidad real para mucha gente, ya que el mensaje está cargado de
optimismo y fomentar a la lucha necesaria para afrontar las
imperfecciones y grandezas de la vida en sí, por lo que al positivo le
da argumentos para continuar y al negativo puede ofrecerle la
oportunidad para un cambio. Pienso que la vida nos da todo tipo
de herramientas y en nosotros está el uso que les damos a ellas para
lograr un objetivo.
Soy del tipo de persona que necesita darle un enfoque diferente a
algo habitual para mostrar algo de lo que vemos, pero nunca
observamos. Eso intento reflejar también, por lo que las palabras se
leen, pero el mensaje está en lo que no se ve con los ojos, sino que
se intuye.
Asimismo, no soy un gran escritor construyendo personajes o
historias, tan sólo un cuentista con un argumento en el que
entretener y ver de todo un poco, aunque a los lectores yo les
parezca mejor o peor escritor o, se diviertan o se aburran
demasiado.
Quien tiene el corazón vivo tendrá un latido más que llegará a cada
parte de su cuerpo que le harán poder hacer todo lo que hacen los
seres humanos, de modo que la mente seguirá funcionando. Si
tenemos un corazón que late y una mente que funciona ¿qué nos
puede frenar?
Lo mismo que lo que nos hace vivir: nosotros mismos.
Y Ronda que me ronda el corazón

Amor

Si algo tengo claro sobre el enigma de Ronda es


una cosa: “de nada sirve leer al mejor escritor del mundo, si no la
visitas y la sientes”. Quizás sea mi desmesurada falta de objetividad
sobre esta ciudad, aunque esta contraargumentación argumenta,
valga la redundancia, más mi teoría, pues si algo es subjetivo, no
me cabe la menor duda que son los sentimientos porque éstos no
entienden a una lógica clara, ni mucho menos a su visualización en
términos objetivos o ¿se podría describir un sentimiento desde el
punto de vista científico? Algunos hablaran de la secreción de
hormonas, otros en términos psicológicos o antropológicos, pero de
momento son sólo teorías sin afirmación universal.
Aunque ya me resulta imposible distinguir Ronda de mi vida, pues
es ésta misma la que me da la vida, la que me rodea, la que me vio
crecer, con la que crecí y la vi crecer; es el lugar donde las horas
pasan en mi vida y actúa sobre mi cara con su aire que me curte y
me da la esencia que se ve; es la que cada mañana me da el sol que
refleja sobre su cielo que a veces se cubren de nubes que, en
ocasiones, descargan agua que vuelan hacia arriba matando la lógica
científica y aplastante de las leyes de la física; es quien se lleva mis
suspiros y llena mis pulmones de oxígenos; es lo bueno y malo de
mi vida, por tanto Ronda es mi vida.
Una afirmación un tanto rotunda y pastelosa, pero es la auténtica
realidad porque es el amor de mi vida, la que me lo dio y quitó la
gran parte de cosas acaecidas en mi paso por este mundo. Es decir,
aquí nacieron mi familia, la mayoría de mis amigos; aquí nacen mis
primeros recuerdos y el 98 por ciento de todo lo demás; aquí se dio

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mi primer amor y desamor; aquí abrí los ojos y se los vi cerrar a las
personas que más quiero; aquí es donde fui feliz y donde fui
desdichado; aquí mis lágrimas son sonrisas y mis sonrisas son la
esencia de mi vida.
En definitiva, Ronda es a lo que me acojo para seguir en mi día a
día. Se podría decir, que es a lo que me acojo y me da la fuerza
necesaria para. Por lo que todos los caminos conducen a mi
Arunda, la tierra elegante y oriunda; cuadrada y redonda; donde lo
poco abunda.
Cada persona que habitamos en este mundo necesitamos algún
tipo de amor al que acogernos más allá de los sentimientos
interpersonales, aunque creamos que no. Muchos reciben esta
fuerza a través de la música, del arte, de las buenas acciones, de
algún objeto en particular relevante en su vida, incluso de
recuerdos. Mi amor es mi ciudad y es la que me ha hecho ganar y
perder, por tanto yo soy de aquí y puedo hacer la siguiente
afirmación: Todo el mundo tiene una Ronda en su vida, como yo,
aunque en mi caso es literalmente.
De modo que tras mi aseveración voy a hablar de mí, así que
descubriréis quien yo soy, por lo que conoceréis la ciudad de un
modo en el que nunca se os presentan los lugares. A través de mí
podréis sentir y descubrirlo todo y sacar vuestras propias
conclusiones. No se necesitan ojos para ver, oídos para escuchar,
nariz para oler, piel para sentir, ni lengua para degustar, tan sólo
estar vivos porque si el corazón late, todo en la vida es posible salvo
impedir que éste deje de latir en algún momento.

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Y Ronda

Es de buen sabedor decir que todo camino tiene


un principio y un fin. Para emprender un viaje o, incluso para
llegar a conseguir algo, debes comenzar desde cierto punto como
inicio y recorrer el camino hasta llegar a la meta. Todas estas frases
tienen el más puro sentido, pero hay algo que me atormenta: ¿qué
puedo hacer si mi camino comienza en un punto que gira y gira sin
ningún final? Es decir, un trayecto redondo que da vueltas sobre sí
mismo, el cual te marea no por ser en círculo, si no porque carece
de la lógica aplastante que a veces guía mi vida. Así es Ronda,
comenzarás a conocerla sin terminar de hacerla jamás, dándote de
bruces una y otra vez con su recorrido ya andado con anterioridad.
Por eso cuando se viene aquí, se entiende la frase del premio Nobel
de literatura, Juan Ramón Jiménez: "Ronda alta y honda, rotunda,
profunda, redonda y alta...".
Y Ronda que me ronda la cabeza, por ese motivo os la acercaré a
modo de visita turística.
Como todo buen viajero, cuando se planea hacer una visita un sitio
en el que nunca antes estuvo, debería tener un poco de
información del lugar al que va y como yo soy el instructor, me
corresponde a mí dar esa información básica acerca de la bella
ciudad.
Lo primero que debéis tener claro es la localización, para ir
exactamente a esta Ronda, puesto que no es la única que hoy en día
existe, aunque sí es la más importante y conocida de las que hay. Se
sitúa en la parte oeste de la provincia de Málaga, aproximándose al

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centro de Andalucía. Siempre me gusta decir que está en el centro


de esta Comunidad, pero alejada de todo, ya que en la comarca sólo
hay pueblos pequeños y la ciudad más próxima es Marbella a unos
60 kilómetros y la capital de provincia más cercana es Málaga a
100Km, aunque la mayoría de las capitales andaluzas (8) a
excepción de 3 se encuentran a menos de 200Km.
El entorno en el que se ubica esta ciudad es privilegiado: al sur el
parque natural del Valle del Genal, una joya de gran valor
paisajística hoy día olvidada; al oeste el parque natural de la Sierra
de Grazalema, de una vegetación, flora y fauna impresionante, sin
mencionar el legado cultural, además es uno de los lugares donde
más corcho se recoge de la península y donde más precipitaciones
caen al año; al este se encuentra el parque natural, reserva de la
biosfera, Sierra de las Nieves, donde hay especies animales y de
vegetación donde sólo se reproduce ahí, como el pinsapo. Cabe
destacar la altura de sus cumbres que casi alcanzan los 2000 metros
y la sima Gesm con más de 1000 metros de profundidad, siendo
una de las más profundas del mundo.
Una vez ubicados en el sitio en concreto lo importante es conocer
los rasgos culturales e históricos más importantes para causar un
mayor interés. El entorno donde vino a forjarse esta pequeña
ciudad ya es atractivo, pero lo magnífico es que lo es más ella
misma, por eso intentaré empezar haciendo un breve resumen
dentro de una objetividad absoluta, aunque es una ardua tarea
porque mi enamoramiento de Ronda noquea mi pensamiento
acerca de lo que es la realidad de lo onírico.
Los primeros moradores nómadas de estas tierras se remontan al
Neolítico Antiguo (finales del VI y comienzos del V milenio), ya
que las investigaciones arqueológicas concluyen que posiblemente

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en esta época ya existía alguna comunidad en este lugar que


ocupaba pequeños abrigos y cuevas que ya no existen. Aunque hay
restos arqueológicos del paleolítico en la comarca. No es de
extrañar que sea uno de los asentamientos más antiguos del viejo
continente. Además de la distancia una de las decisivas influencias
es que la serranía de Ronda es un cruce de caminos y una muralla
natural que guarece de peligros.
El asentamiento en la zona definitivo se da en la Edad del cobre
(finales del III milenio) prueba de ello son los monumentos
megalíticos hallados en la zona. La primera constancia del poblado
en el núcleo urbano de Ronda se da en la Edad del bronce, donde
hoy se encuentra la Plaza Mondragón. De ahí hasta la llegada de los
fenicios (Siglo VIII a.C) no se sabe mucho sobre los indígenas
rondeños, aunque hay historias y fábulas acerca de ellos como
recoge Juan José Moreti; una de ellas proviene del Antiguo
Testamento, en el que Dios castigó a los humanos por su soberbia
en la creación de la torre de Babel, dividiéndolos en lenguas y tribus
para que no se pudieran entender. Tarsis, nieto de Jafet, que es
tercer hijo de Noé, fue el jefe del pueblo que se dirigió hasta el
confín de la tierra conocida en aquella época. Se asentó entre el
Guadalquivir y el Guadiana, entonces pasaron a llamarse Tarseya.
Moreti también nos ofrece las versiones de otros autores en el que
ese pueblo son los celtas, cuyos orígenes son los mismos que el
anteriormente dicho. Esta tribu emigró a Francia debido a una
sequía de más de 25 años haciendo de la península un lugar
inhóspito, pero tras muchos años de exilio acabaron retornando
con las lluvias, batallando entre ellos mismos.
Llegados los fenicios a nuestra tierra se produjo un intercambio de
comercio y cultura, lo que llevó a un avancé tecnológico a los

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nativos del poblado, cuyo nombre era Arunda. Más tarde los
cartagineses entraron, expulsaron a los fenicios y convivieron con
griegos e íberos. Estos últimos ya ocuparon casi en su totalidad la
zona conocida como “el barrio”, diferenciándose las zonas urbanas
de las industriales.
Fue Publio Cornelio Escipión llegado desde Roma quien
finalmente conquistó el poblado, construyendo el castillo y sobre él
se erigió el asentamiento. Muchos años más tarde se produjo la
batalla de Munda, en la que sale victorioso Julio César, quien
agradecido a la población de Runda, decide otorgarle el título de
ciudad en la categoría de municipio pasando a llamarse Laurus,
pudiendo tener sus propias leyes.
Unos siglos después comenzaron las invasiones bárbaras, en Ronda
se asentaron los suevos que obtuvieron gran resistencia en toda la
comarca hasta que pasó a manos de los bizantinos que devolvieron
el nombre griego a la ciudad, Runda. Este periodo duró poco, pues
Leovigildo la incorporó a su reino visigótico y también le cambió el
nombre a Onda.
En el 711 la península es invadida por los musulmanes, llegando
hasta Asturias. Esta pequeña ciudad, devastada y casi abandonada
por los conflictos anteriores, se mantuvo firme debido a su gran
castillo y fortaleza, hasta que capituló su rendición. Onda era tan
deseada para los árabes por su posición geográfica, su gran nobleza y
su fuerte poder defensivo que otorgaron privilegios a los godos que
ya vivían en ella.
Izn-Rand (la tierra del castillo) como fue llamado de nuevo este
municipio, floreció con mucha fuerza hasta la conquista de los
Reyes Católicos. Prueba de este resurgimiento viene demostrado

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por la capitalidad de la Cora llamada Takurunna, posteriormente


sede de uno de los reinos de Taifas. Su carácter fuerte y su
autodefinición le llevan a ser ciudad independiente de cualquier
reino en varias fases a lo largo de estos siglos.
La importancia de Ronda en esta época viene dada por muchos
motivos: porque era un bastión defensivo inexpugnable, su belleza,
el carácter de sus habitantes y en la última etapa nazarí porque era
el eje de lo ruta que conectaba el comercio africano con la icónica
ciudad de Granada.
Tras muchas disputas y mejoras en el armamento y tácticas bélicas,
en 1485 los Reyes Católicos logran entrar a la ciudad tan deseada
porque tras la caída de Ronda, Granada sería cuestión de poco
tiempo que se rindiera. Era tal la importancia de este fuerte, que los
reyes decidieron otorgarle uno de los títulos más importantes, el
Señorío de Ronda al príncipe, aunque murió años más tarde y el
título se perdió con él, por lo que en orden de importancia Ronda
estaba a la misma altura que Sevilla o Toledo.
Con el nuevo y definitivo nombre de la ciudad establecido vienen
unos años de sublevaciones y sofocaciones de la que Ronda es
punto clave de nuevo, por eso en su escudo está la leyenda de “¡Oh
Ronda fuerte y leal!” exclamada por Carlos I.
Hasta el Siglo XIX Ronda se sumergió en una etapa de atraso en
comparación con el resto de España, sufrió pestes, terremotos. Pero
tras este mal momento llegó una bonanza económica,
convirtiéndola en la capital subregional del Reino de Granada,
debido a la ganadería, artesanía y principios de industrialización.
Por este motivo surgió la necesidad de crear un puente que uniera
las dos partes de las ciudades, lo cual fomentó un auge urbano muy

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importante que afectó también a la cultura y modernización de la


localidad. De hecho los iconos de Ronda vienen de este siglo que
son el puente nuevo y la plaza de toros.
El posterior centenario entró con la peste amarilla, luego vino
Napoleón con la guerra de la independencia y el destrozo de parte
de la ciudad como el castillo que da origen al asentamiento. Pero es
el momento que da el carácter romántico y la idiosincrasia tan
particular de toda la serranía, como el bandolerismo y el toreo.
Como curiosidad es en estos años cuando se lleva al Parlamento de
la creación de la provincia de Ronda que por motivos de las guerras
en las que estaba envuelto el país no se llevó a cabo.
Con el Siglo XX vino el ferrocarril y los ingleses, con ellos “Ulises”,
que atrae a los viajeros románticos que se enamoran de esta vieja
ciudad que se sigue ahogando. Tras estos pasionales extranjeros, se
hace eco la guerra civil donde la miseria se hace algo natural del día
a día. La ciudad nunca terminó de levantar cabeza del todo. Desde
entonces mejoró económicamente, dentro de lo que cabe, pero
aislada. Como decía antes, es el centro de Andalucía y alejada de
todo.

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Comienza el recorrido

Después de una breve introducción, en la que


me extendí un poco más de lo que quería, empieza nuestra
caminata en pos de descubrir y vivir la sensación de Ronda a través
del circuito por ella misma.
Me gusta comenzar por el punto más elevado de la Calle Jerez que
discurre en paralelo con el conjunto rocoso llamado tajo. Lo
primero que se ve desde ahí es un mirador con vistas al valle de
Ronda, donde las peras son exquisitas. También se ve la
complejidad montañosa que circunscribe tan bello lugar. El
mirador está encabezado por la Virgen del Rocío con alicatados a
modo de homenaje hacia las hermandades de otros puntos de
Andalucía que peregrinan cada año hacia Almonte.
Continuando por esta calle nos encontramos al margen derecho el
hotel Reina Victoria que es pura herencia británica en la ciudad y
objeto de cultura, enigma y misticismo, ya que fue hogar
momentáneo del poeta germano Rainer Maria Rilke en la
habitación 208. Esta edificación es de principios del siglo XX con
un marcado estilo victoriano que daba alojamiento a los viajeros de
la línea férrea que se había creado poco antes. Cabe recordar que el
ferrocarril en España viene unido a los ingleses, de ahí su estilo.
Mucha parte de su encanto radica en sus jardines y terrazas que dan
al tajo, creando un ambiente mágico.
De vuelta a la calle vemos a la derecha la residencia Parra Grossi y el
colegio Juan de la Rosa, todo dependiendo de la fundación
Unicaja. Cuando haya la posibilidad de girar a la derecha se toma

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ese desvío y de ahí se continúa por esa calle que no es recta, si no


que va girando hacia la izquierda formando una larga curva. En este
tramo se ve “la asilo” y los edificios van dando pasos a casas con
jardines y el ajetreo de la anterior calle pasa a ser un lugar
tranquilo.
Al término del camino vemos una especie de cuasi plaza con un
pasillo estrecho bordeado por muros y setos. Pues por ese pasaje
debemos cruzar para adentrarnos en un lugar que nos transportará
décadas en el tiempo. En el nuevo espacio que se abre ante nuestros
ojos se observa como los árboles han crecido, como los años
pasaron con un arduo trabajo para dejar perenne una belleza
natural de la mano del hombre.
Mi recomendación al llegar a este punto es girar hacia la derecha y
mirar para abajo, es decir al suelo, intentando no ver mucho a los
alrededores y evitar caerse. De este modo tendrás que atravesar un
suelo de albero hasta llegar a una balconada. Lo único que diré es:
mira y deléitate.
Cada vez que vengo a ver este lugar, reposo mi ser apoltronándolo
en la balconada. Alzo mi vista hacia el horizonte cortado por la
sierra y admiro con una sonrisa de primerizo el paisaje esculpido
por la naturaleza durante tanto millones de años con un poco de
ayuda de los hombres. Un suave parpadeo que precede a una
bajada de la vista que se deposita ahora en mis manos. Con mis
ojos detallo cada uno de mis dedos que, en un futuro, serán
apéndices desgastados por el trabajo de una vida de una persona
humilde.
Siento el frío metal de la balconada bajo mis manos y caigo en la
cuenta que lo que actualmente toco y me sirve de apoyo es obra de

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un trabajador humilde que le dio forma, entonces miro hacia mi


espalda y veo que todo el paisaje está labrado bajo la mano del
hombre pobre e invisible, es decir que lo que veo es el trabajo de
unas manos desconocidas. Yendo aún más lejos en mis
pensamientos, también me doy cuenta que lo que se ve son las
horas de trabajo de la gente menos rica, pero la esencia de ésta sale
realmente de los titulados o ricos que proyectaron cada obra. Por
tanto podría decirse que la ciudad está constituida bajo el sudor de
la persona trabajadora con la unión de la esencia de una clase más
acomodada. Además, si a esto le sumas el entorno privilegiado que
el sudor del agua trabajó con la unión de la esencia proyectada por
el aire, hallarás Ronda.
De esta idea podría derivarse que esta ciudad no es una casualidad
o un hecho aislado, sino que son muchas generaciones y gente
desconocidas con gran talento, unido al minucioso trabajo de las
fuerzas naturales para crear la maravilla de mis maravillas que tan
maravillosamente me tiene maravillado. Por cierto, valga la
redundancia.
Tras mi divagación personal debo continuar de forma objetiva mi
recorrido. El lugar en el que nos hemos adentrado por aquel
angosto pasillo es la llamada “Alameda del Tajo”, aunque antaño se
llamaba “Alameda de San Carlos” en honor al rey Carlos IV.
Para su construcción se proyectó la idea de hacer un paseo en la
zona del mercadillo en 1787, pero hasta principios de siglos no se
llevó a cabo. Como curiosidad esta bella plaza se financió con el
dinero proveniente de las multas que se imponían a la gente que
profiriese por la calle palabras obscenas o contrarias a la religión.

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Hoy día la alameda consta de tres caminos que dan a la balconada


del tajo, siendo la del medio la principal. A su vez estas calles están
atravesadas por varias vías pequeñas que dan lugar a mini plazas
enlucidas con fuentecitas. En la alameda se encuentra la casa del
guarda, que está porteada por una bonita fuente que nos lleva a una
alberca donde hay patos que son el delirio de los niños rondeños
y/o visitantes. También está el teatro municipal “Vicente Espinel”
de pocas décadas en sustitución del gran teatro que derrumbaron.
Regresando al punto de la balconada donde nos hallábamos
giramos hacia la derecha y vemos un reformado camino que
discurre por la ladera del precipicio. Este es el llamado paseo de los
ingleses que, como se imaginan, está intrínsecamente unido al hotel
Reina Victoria. Lo extraordinario es que más allá de la unión de
ingleses se conectan entre sí, pues este camino llega hasta dicho
hotel.
Tomamos la calle central como camino para descubrir más del bello
paraje rondeño. Los bancos de piedra e hierro parecen sostenerse y
apoyarse en álamos centenarios, flanqueados por una flora de alto
nivel botánico que ha ido forjando tan bonito recinto a lo largo de
los siglos. El camino concluye en un salón donde vemos la figura
del torero Pedro Romero hecha estatua, mirándolo de frente está la
estatua de la dama goyesca. Estas esculturas siempre están vigiladas
por el quiosco, llamados carrillos para los rondeños, en el que se
vende las gominolas y chucherías de las que acaban en el estómago
de los patos anteriormente mencionados.
Saliendo del recinto de la alameda, cruzamos el portal de piedra e
hierro, como el corazón de Ronda. Entramos, por tanto, en la Calle
Virgen de la Paz, llena de vida y el camino a seguir es el de la
izquierda llegando hasta la Plaza de la Merced, cuya escalinata está

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presidida por la iglesia de Nuestra Señora de la Merced. Este era


uno de los únicos edificios anteriores a la creación del puente
nuevo en la zona del mercadillo, pues era un convento mercedario
de lo que sobrevivió su huerto e iglesia. Está compuesta por tres
naves, la central se cubre con bóveda de cañón, con lunetos y
fajones, que se apoyan sobre un entablamento con cornisa volada
sobre pilastras dobladas decoradas en su fuste con placas de yeso.
Las pilastras se adosan a pilares cuadrangulares sobre los que se
voltean los arcos de medio punto que separan la nave central de las
laterales, actualmente cegados, ya que estas se han
compartimentado en celdas.
El crucero se cubre con cúpula sobre tambor con ventanillas
pareadas. El presbiterio rectangular se cubre con bóveda de cañón
con lunetos. Lleva un camarín cuadrado con bóveda de media
naranja y decoración pictórica.
La fachada consta de tres calles de mampostería divididas por
pilastras de ladrillo. La portada es de piedra con arco de medio
punto de rosca moldurada y jambas de casetones. La clave lleva
motivos vegetales y en las enjutas decoración de punta de diamante.
En el lado derecho de la fachada se sitúa la torre octogonal de
ladrillo revocado que imita sillería de piedra.
Hoy día en sus terrenos aledaños se encuentran las monjas
carmelitas de clausura. También guardan con celo uno de los
tesoros más importantes para el dictador Francisco Franco: la mano
incorrupta de Santa Teresa.
Dejando atrás la iglesia vemos a nuestra derecha otro edificio
antiguo que es la actual biblioteca municipal. Retornamos por el
camino que precedió a la Plaza de la Merced, pero está vez cuando

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lleguemos a la portada de la alameda no entrar, sino seguir adelante


en nuestro sino. Enseguida vemos edificios cada vez más antiguo y
con solera, también se advierten más hoteles, restaurantes y tiendas
de suvenir.
Avanzando por la calle se abre a nuestra derecha una placita con
una portada encalada flanqueada de pivotes de piedras y
encadenados los unos a los otros. En este lugar, conocido como
picadero, se encuentran las estatuas de toreros Cayetano Ordóñez
“Niño de la Palma” y su hijo Antonio Ordóñez, este último abuelo
de los toreros Cayetano y Fran Rivera. Desde ese lugar se observa
una portada que sigue a un muro cuya silueta redonda está
encalada, la cual vamos a seguir hasta dar con otra portada de
piedra arenisca que contrasta con el impoluto blanco de la fachada.
El pórtico es monumental de estilo neoclásico con detalles
barrocos: es un arco de medio punto que se centra entre dos
columnas. Sobre el arco de piedra existe un balcón adintelado que
defiende un bellísimo trabajo de forja con motivos taurinos. Arriba
podemos contemplar el escudo maestrante labrado sobre piedra. Es
la “puerta grande” por donde salen los toreros en los días de
triunfo. En su origen esta puerta estaba orientada hacia el puente
nuevo, ambos construidos por el mismo arquitecto, Martín de
Aldehuela, pero se tuvo que cambiar porque ahí se encontraba el
desaparecido y añorado teatro, por lo que no terminaban de lucirse
las dos bonitas obras.
Bordeando el edificio entramos a una plaza empedrada, observando
a la izquierda el restaurante Jerez, al fondo los jardines de Blas
Infantes. Se empieza a vislumbrar la silueta de la estatua de un
toro., donde nos dirigiremos, pues por ese lugar está la puerta de
entrada al coso rondeño, su museo y burladero.

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Entrando en el recinto hacia el ruedo de 66 metros de diámetro


que, está considerado como el más amplio del mundo, circundado
por un callejón formado por dos anillos de piedra. Los tendidos
tienen cinco filas de gradas, de dos pisos, con 136 columnas
formando 68 arcos de columnas toscanas, salvo la del Palco Real.
Cubierta con tejado a dos aguas de teja árabe. Se habla de la magia
de este coso y algunos toreros lo llaman el templo de la
tauromaquia porque las dos filas de gradas engalanadas con arcada
recuerdan a los recintos eclesiásticos, ya que normalmente en las
plazas de toros solo hay una fila con arcada en la parte superior. A
este hecho se le suma que Ronda sea cuna del toreo moderno, su
Real Maestranza de Caballería sea la más antigua y esta plaza de
toros sea la más longeva en uso.
Subiendo a descansar en las gradas se ve la magia y se siente el
fervor popular y romántico que da este templo. En mi caso, me
sobrevienen lindos recuerdos en mi niñez, pero no relacionados
con la tauromaquia. Mi madre me llevaba a un espectáculo que
venía de vez en cuando llamado “bomberos toreros”, el cual era
puro humor encarnado en talento. No consigo sacar imágenes
nítidas de dicho evento, más bien la sensación y las vivencias del
momento que era increíble.
Volviendo a las explicaciones pertinentes sobre la plaza de toros
creo que es mejor una explicación más en profundidad porque este
monumento, el tercero más visitado de Andalucía requiere de más
atención. Previo a la construcción del edificio cabe mencionar el
hecho fundamental que es la creación de la primera Maestranza de
Caballería que fue la de Ronda en 1572 por Felipe II para entrenar
en el arte ecuestre a los caballeros y prepararlos así para los

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conflictos bélicos en los que acabarían tomando partida


exitosamente.
Ya desde los íberos se tiene constancia de la tradición de toros en
España, en la Edad Media se hacían juegos de destreza con estos
animales bravos, por lo que con la creación de este cuerpo de élite
se entrenara con ellos. Con el tiempo este adiestramiento del
caballo con toros acabó convirtiéndose en un espectáculo para el
pueblo llano. La definitiva consagración de las corridas de toros
como fiesta eminentemente popular ocurre durante el reinado de
Felipe V y se consolida a lo largo del siglo XVIII. En esta fecha el
rondeño Pedro Romero decide bajarse del caballo y hacer sus
juegos con el toro a pie, dando lugar al nacimiento del toreo
moderno. Los toreros se profesionalizan, y crece la necesidad de
unos recintos cerrados con capacidad para los espectadores que
sufragan los gastos pagando su entrada. De esta forma, aparecen las
primeras plazas exentas.
En 1769 empieza la construcción, pero una década más tarde sin
haber concluido se venía celebrando corridas, hasta que en 1784
ocurrió la desgracia, se derrumbó parte de la grada, sesgando una
decena de vidas. Al año siguiente el 19 de mayo actuaron como
espadas Pedro Romero y Pepe Hillo, máximos representantes de las
escuelas rondeña y sevillana, los dos estilos que dividían a la afición.
En 1810 fue el cuartel de los franceses en su ocupación de la
península. Los galos dañaron muchísimo la plaza por lo que tres
años después tuvo que ser remodelada. A lo largo de su historia ha
sufrido varias reformas, de hecho la última fue en 1997 donde
intentaron darle el aspecto más primitivo que es así como está en la
actualidad.

22
Y Ronda que me ronda el corazón

Hoy en día se usa como reclamo turístico más que taurino, ya que
solo se celebran las tradicionales corridas goyescas en septiembre,
que son el festejo más conocido en la actualidad de Ronda que da
origen a la feria de Pedro Romero.
Con todo lo dicho y lo que ya sabéis, sólo queda visitar los tres
museos que se encuentran bajo el graderío. Uno dedicado a los
toros y las corridas; otro a la guarnicionería de la Casa de Orleáns y
un tercero que tiene una espléndida colección de armas de los
tiempos y orígenes de la Maestranza.
Dejando la salida del monumento atrás, vemos de nuevo la
escultura del toro bravo circundada por una valla muy pequeña
circular con su jardín. En ese lugar a veces se pone un bandolero
con un caballo para que los turistas puedan hacerse fotos. Ese
miura fue puesto ahí ya en el siglo XXI, así que fue una novedad
para los rondeños que no estábamos acostumbrados a él, pero del
que ya nadie quisiera desprenderse porque son pocos los jóvenes
que en su estado de embriaguez o de fiesta que no se hayan subido
en ese todo para tomar una instantánea en la noche, pese a estar
prohibido.
Yo he sido de estos pocos que no se subieron encima de la estatua
de metal, pero admito que sí saqué muchas imágenes de amigos.
Todo esto ocurre porque en el paseo de Blas Infante, que se
encuentra muy próximo a la plaza de toro, donde antes dije que se
encontraba el muy añorado teatro, se celebra el llamado “botellón”.
En la actualidad supongo se sigue haciendo, pero ahora ignoro casi
su funcionamiento debido a que si salgo no voy de botellón, es lo
que tiene ir preparándose para entrar a la trentena.

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Rubén Guerrero Galván

En mi época sí que sé que había menos miramiento y más libertad,


de hecho los estropicios eran mayores y la suciedad del tajo mayor,
ya que jamás comprendí por qué se les ocurrió hacer el “botellón”
en un lugar que da a los precipicios cuando se sabe que ahí se
beberá mucho alcohol. Lo extraño es que se produjera tan poca
cantidad de incidentes, aun siendo la cantidad de alcohol muy
indecente. Guardo muchos recuerdos de ese lugar, muchas
celebraciones de cumpleaños, muchos amigos tomando contigo que
desaparecen, se pierden y se mantienen. Muchas risas, miradas
cómplices que buscaban aventuras que vivir, muchos abrazos y
mucha gente en hora punta.
Mejor cambio de tema, dudo interese estos temas escatológicos
sobre mis salidas, fiestas y demás menesteres. Volvemos sobre
nuestros pasos, con el coso a la izquierda y el restaurante Jerez a la
derecha, viendo a nuestro frente una calle peatonal que la mayor
parte del tiempo está cargada de gente, llamada Carrera Espinel,
aunque en Ronda mejor preguntar por “Calle la Bola”, por su
nombre oficial no se conoce en tanta medida. También se ve un
edificio precioso donde está el banco de Unicaja que también se ve
desde el interior de la plaza de toros.
Llegando a la Calle Virgen de la Paz doblamos a nuestra derecha
que, entre tiendas de suvenires y delicatesen serranas te llevan a una
rotonda con una forma ovalada con el busto de Ríos Rosas (1878)
presidiéndola. De aquí en adelante vemos en nuestro horizonte un
claro en el que sendos lados desaparecen los edificios, los pájaros
empiezan a graznar entonando la melodía que nos indica que
estamos en la Plaza España.
Este espacio ha sido desde la apertura del puente nuevo uno de los
puntos más reformados, incluso en la actualidad. Estos hechos son

24
Y Ronda que me ronda el corazón

frutos de la necesidad de adaptación a la vida urbana y su tránsito, a


los infortunios como derrumbamientos e incluso a la economía y
sus mercados. Hoy día presenta un aspecto moderno con luces
desde el suelo, flores y bancos. Esta plaza está partida en dos por un
camino que es el que da entrada al edificio más notable de la plaza,
el Parador Nacional de Turismo de Ronda. Hasta 1977 era el
ayuntamiento y 4 años atrás la central de abastos de los cuales sólo
sobrevivió la fachada conservando su original aspecto, pero con una
reforma más que evidente. No recuerdo el año, pero Telecinco llegó
a retransmitir desde el reloj del Parador de Ronda las campanadas
de año nuevo, quedó una increíble conexión, pues las vistas son
inmejorables.
Al frente del antiguo ayuntamiento tenemos otro hotel privilegiado
llamado Don Miguel, muy recomendable. En su restaurante he
visto celebraciones de boda y me dieron envidia porque para entrar
a ese recinto que da al aire libre hay que bajar unos escalones,
quedando a mediación del monumento que es el que da el
privilegio tanto al hotel Don Miguel como al Parador, para llegar a
él sólo tenemos que pasar la rotonda anteriormente descrita y
adentrarnos al puro espacio del aire porque ahí no hay edificios
más que el que pisamos, pues entonces estaremos en el icono de la
ciudad, el puente nuevo.
Pese a ser bicentenario con creces, se le sigue llamando nuevo. El
motivo es que cuando se refería a él, había otros dos puentes
muchos menores y antiquísimo, le decían “el nuevo” y hasta
nuestros tiempos perdura y, por lo que se ve, nuestros hijos
también lo conocerán del mismo modo. Recordando el breve
resumen de la historia de Ronda, mencionaba la necesidad de
expansión de la ciudad, por lo cual la creación de un tercer puente

25
Rubén Guerrero Galván

era de vital importancia, por este modo se ideó la construcción del


mismo.
Antes del éxito de esta magnífica creación hubo dos fracasos
previos: el primero comenzó a edificarse en el siglo XVIII, pero el
arquitecto fue denunciado por malversación de fondo, lo cual hizo
que ese proyecto tuviera poca firmeza por lo que se decidió eliminar
lo que ya estaba hecho del mismo. El segundo puente comenzó a
construirse en 1733, se terminó en ocho meses, pero acabó
derrumbándose en 1741, por fortuna los informes posteriores nos
cuenta que no hubo ninguna muerte pese al enorme tránsito que
soportaba. También hay teorías acerca del derrumbe como que fue
causado por el ansia de lucro de los arquitectos, por hacer un
presupuesto bajo o porque no tenía fuerza los arranques laterales o
porque hubo un rebaje en el centro. Como fuere se cayó lo que en
su momento era un puente único en toda Europa y tuvieron que
reajustar la zona donde se ubican los dos puentes viejos.
La floreciente economía de la ciudad merecía más grandiosidad, así
que no se conformaron con el nuevo plan urbano, sino que en
1751 comienzan las obras bajo el mando de Martín de Aldehuela
auxiliado por el maestro de obra rondeño Juan Antonio José Díaz
Machuca, el cual demostró su enorme talento e ingenio para salvar
lo enriscado y peligroso del terreno.
La altura del monumento son 98 metros, se divide en tres zonas: la
de abajo tiene un ojo por el que pasa el río Guadalevín, su arcada es
de medio punto como todos los demás; en la zona media se
encuentra el hueco más grande sobre el cual cae la siguiente zona
con ojos a sendos lados. A grandes rasgos parece una cara, de hecho
en mi imaginación le pongo la cara de Don Quijote de la Mancha
con rostro enjuto y desnutrido, además de la gran magnificencia de

26
Y Ronda que me ronda el corazón

dichas obras se le añade la locura de su concepción, pues en sí


mismo Don Quijote carecía de lógica como el puente nuevo que
pese a unir una profunda garganta y construida por las manos del
humano parece formada por la naturaleza otorgándole una ilógica
desmedida que te atrapa y te deja sin saber qué pensar.
La leyenda popular nos cuenta que el primero en caer por ese
puente fue el arquitecto que, una vez acabado, quiso grabarle su
nombre en la piedra, pero se aventuró al fondo causándole la
muerte, aunque la realidad es que murió de muerte natural en
Málaga. Otra de las muchas curiosidades que tiene es que en los
documentos se estipula que en la carretera del puente irían las
estatuas de los Reyes Católicos, las cuales nunca llegaron a estar
presentes, ni tampoco se saben los porqués.
Invito a los presentes a bajar al museo del puente nuevo, en el que
se verán los procesos de construcción del mismo, fotos de Ronda
antigua, el micro ecosistema que se crea en la garganta y lo que más
me gusta a mí: un libro en el que se recoge lo que tan magníficos
escritores narraron sobre Ronda, lo cual aseguro que sorprende por
la calidad de estos autores y la cantidad de ellos que, enamorados,
no dudaron en plasmarlo para la eternidad. Además desde este
punto podréis ver una balconada a sendos lados: una asoma a la
garganta y, por ende, a las casas colgantes y río; la otra da a la
inmensidad del valle circundada de la tan exquisita serranía.
De vuelta a nuestro recorrido y ya sobre el puente es imposible no
asomarse a los balcones que están sobre él, aunque lo normal es
que se mareen un poco porque no se está acostumbrados a esa
altura. Cruzando sus piedras vamos observando que al final sube
una calle con casas y soportales por un lado, por el otro lado está el

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Rubén Guerrero Galván

convento de Santo Domingo que es el actual Palacio de congresos y


exposiciones y a su lado el mirador de Aldehuela.
Los Reyes Católicos fundaron este convento, los monarcas habían
donado a Juan de Torres, alcalde y repartidor de Ronda, tres solares
para que hiciese un hospital, pero como ya existía el de Santa
Bárbara, se construyó el monasterio de la Orden de Santo
Domingo, bajo la advocación de San Pedro Mártir. Juan de Torres
gastó más de lo que le otorgaron.
La edificación se puede datar ya a mediados del siglo XVI, porque
ya estaba instaurado en el convento el Tribunal de la Inquisición.
El terremoto de 1.756 y las lluvias torrenciales de 1.785 y 1.786
ocasionaron mucho daño al edificio. El Corregidor de Ronda,
Marqués de Pejas, pidió a los Reyes ayuda para restaurarlo, pero no
hubo respuesta.
En vista de ello, el Corregidor en 1788 encargó a Antonio
Ordóñez, maestro alarife, un estudio del convento. El informe
indica el estado ruinoso de todo el conjunto. La comunidad de los
dominicos aprovechó esta circunstancia para ceder unos terrenos y
facilitar el ensanche para el acceso del Puente Nuevo, que se estaba
terminando. Destruyeron la entrada, celdas de los dominicos y una
parte importante del convento que daba a la actual calle Armiñan,
incluso el campanario.
El 2 de diciembre de 1.822 se derrumbó el muro lateral que daba a
la calle, debido a la debilidad fruto de las obras que destruyeron
parte del convento. Abandonado el convento por esta Orden,
después de la desamortización de Mendizábal, se cedió el mismo
para dar cabida al Regimiento de Infantería de África. Se pensó
asimismo, entre otras cosas, trasladar allí la cárcel, alojar a la

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Y Ronda que me ronda el corazón

brigada de caballería del Rey o instalar el nuevo Ayuntamiento,


unos Juzgados y una escuela.
Finalmente, el edificio se vendió a la Sociedad Hurtado Primos por
diez mil reales y ésta, a su vez, lo vendió a D. Francisco Agustín
García, quién en el año 1.849 instaló una plaza de abastos. Durante
la Guerra Civil la Iglesia fue incendiada y sus imágenes destruidas;
algunas se conservaban en muy mal estado en los viejos camerinos
de los laterales del presbiterio.
Posteriormente las instalaciones fueron: mercado, cárcel, cuartel,
dos veces, posible Ayuntamiento, juzgado y escuela. Y ya en la época
más moderna, Alhóndiga de castañas, Taller de Carpintería y,
finalmente, Palacio de Congresos y Exposiciones.
La historia de la iglesia ha ido paralela a la del convento, sólo que
ésta recuperó en los años cincuenta parte de su función religiosa al
servir de sede de la recién creada Cofradía de Nuestro Padre Jesús
Orando en el Huerto y María Santísima Consuelo de las Tristezas,
sede que compartió con la cofradía de Nuestro Padre Jesús Ecce
Homo.
A mí me encanta pasear por estos lugares, aunque sólo se conserva
la iglesia, lo demás es moderno, pero con un gran encanto. Mi
recomendación es la visita tras el anochecer, si el horario de visita lo
permite, pues se ve como el conjunto cruje a cada paso, se percibe
el paso del tiempo, aunque el edificio sea contemporáneo, de hecho
las instalaciones construidas entorno al patio central tienen un aire
místico, del que hay testimonios de fenómenos paranormales. No
me extrañaría que seres de otros tiempos se hagan presentes, pues
recordemos que era sede de la Inquisición, así que imaginad
cuántas vidas humanas fueron segadas en pos de la religión católica.

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Rubén Guerrero Galván

En estas paredes levantadas ante tanto dolor se puede sentir su


historia, lo que me consuela, aunque sea una rara contradicción.
La Iglesia tiene planta rectangular, dividida en tres naves, la central
más ancha y elevada cubierta con armadura mudéjar policromada.
La separación de las naves se hace por medio de arcos góticos
sostenidos por pilares con baquetones y arcos de medio punto sobre
pilares rectangulares. La entrada a la iglesia se hace por un lateral
con una sencilla portada. La otra parte del convento de la que se
conservaba algo es el claustro, con amplios arcos de medio punto
con la rosca moldurada y apoyados sobre columnas de fuste liso y
capitel corintio. También residen los restos de los descendientes del
último emperador azteca Moctezuma que tanto legado quedó en la
ciudad a través de ellos.
Dejamos atrás las piedras del calzado y damos la bienvenida al
asfalto que marca la entrada a la Calle Armiñán y con ella a la zona
que popularmente se le conoce como “la ciudad”, en la que siempre
se desarrollaron los poblados antiguos de esta localidad. La vía pica
un poco hacia arriba, a nuestra izquierda vemos el edificio que
acabamos de visitar, donde hay recintos en los que se ubican
comercios para los turistas; a la derecha unos soportales que en su
interior hay más comercios de suvenires como venta de cuadros.
Entonces vemos que hay un punto donde hay un cruce de caminos
y tenemos tres opciones para elegir, me decanto por el de la
derecha.
Entramos en una calle donde la piedra en el suelo se hace visible
nuevamente, donde se estrecha y los edificios se convierten en casas
solariegas. A mitad de camino aparece otro de los hoteles más
ilustres de la ciudad, Montelirio. Antigua casa propiedad de los
Condes de Montelirio, construida en las particiones que los Reyes

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Y Ronda que me ronda el corazón

Católicos hicieron de la ciudad. Fue modernizada y expandida más


adelante, debido a la posición económica y social de los
propietarios. Recientemente se vendió este hogar a una sociedad
sevillana que la convirtió en un hotel y restaurante. En su reforma
actual se conservó la estructura de la casa y se deja en terrazas que
dan al tajo. Yo recomiendo que si vienen y el dinero no es un
obstáculo pasen sus noches en este lugar, por su ubicación, vistas y
tratos.
Continuando la calle Tenorio, nos topamos con una pequeña plaza
bordeada de bancos de forja, dejando atrás una de las muchísimas
casas solariegas de la zona, en la que se ve un busto en bajorrelieve
con la inscripción “En esta casa vivió el ilustre hijo predilecto de
esta ciudad D. Federico Serratosa Márquez médico del pueblo y
para el pueblo.”
Giramos a nuestra izquierda hacia una callejuela menor, en la que
posteriormente dobla hacia la derecha, estrechándose más aún. Tras
el estrechamiento se abre la plaza de Fray Diego José de Cádiz,
cuyos restos reposan bajo la Virgen de la Paz, pues le tenía gran
devoción. Esta imagen reside en la Iglesia del mismo nombre a la
derecha de la plaza donde se ve una pequeña fachada de
mampostería con una original decoración, adosada al colegio
religioso regido por la Comunidad de las Esclavas.
La portada es de piedra, con arco de medio punto. Una gran
ventana cuadrada se abre sobre la portada y entre ésta y el pórtico
observamos un escudo nobiliario. En un lateral del tejado se alza
una espadaña con dos arcos, uno frontal con campana y otro
lateral, con un gracioso remate. La iglesia data de finales del s. XVII
de una sola nave de artesonado mudéjar que como otras veces fue

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Rubén Guerrero Galván

cubierto por una bóveda barroca. Constituye uno de los edificios


más bellos de la época barroca de Ronda.
Se puede contemplar el altar churrigueresco de maderas, espejos y
rocallas y detrás los murales de la Virgen de la Paz, patrona de
ciudad. Esta imagen ya se veneraba en el siglo XVI según cuenta la
leyenda que la Virgen de la Paz , no la actual que es del s. XVII, la
trajo Alfonso XI tras concluir el asedio a la ciudad se la dejó a los
mozárabes de la zona bajo esta advocación. Además del culto a esta
imagen, los rondeños también rezan al Cristo de la Sangre en esta
iglesia. La imagen del crucificado muerto data de principios del s.
XVIII del escultor sevillano Duque Cornejo autor del coro de la
catedral de Córdoba entre otras.
Esta pequeña y coqueta iglesia, además de ser testigo cada año de la
imposición de medallas a las damas goyescas, también lo fue de la
boda más bonita a la que asistí en mi vida, la de mi tía Clamidia
con su esposo Gonzalo. El rostro tierno de ella con su mejilla
humedecida buscando con su mirada tímida al que se iba a
convertir en su esposo, me hizo reflexionar acerca del amor y escribí
lo siguiente:
“El amor es un sentimiento agridulce creado por el hombre a lo
largo de muchos miles de años, de hecho con cada época el amor
se ve de una u otra forma. Cada civilización lo asume de distinta
manera porque no es algo innato del ser humano, en cambio sí
tenemos un sentimiento innato: el miedo y es este el que crea el
amor. Sobre todo a la soledad o el temor a no saber qué hacemos
aquí o lo qué debemos hacer aquí, así que con la evolución del ser
humano y de la capacidad para razonar tuvo que pensar en alguna
manera de paliar el miedo al mundo y eso se llamó amor.

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Y Ronda que me ronda el corazón

Hoy día lo vemos como parte intrínseca del ser humano porque es
transmitido por la sociedad que hace que lo sintamos y lo creamos.
Si te das cuenta cada persona describe el amor de una manera, el
miedo todo el mundo lo describe igual, pero bien es cierto que el
amor es una maravilla, un sentimiento agridulce porque te mata en
los dos sentidos es como un arma de doble filo: el amor es
dominación y subyugación; es dar y recibir; es completar mientras
te completan; es sentir y ser sentido; es una ambigüedad que te hace
sentir el más feliz para luego hundirte y sentirte en menos de un
segundo; son sentimientos de dos personas cómplices que buscan la
felicidad, que buscan la meta y consiguen luchar juntos para poder
hacerlo porque la palabra sociedad es más de uno y dos se
necesitan.
En definitiva el amor es lo más especial que creamos y debemos
buscar porque todos necesitamos de este sentimiento, aunque
ninguno es igual, ya que es algo de dos personas y cada persona un
mundo.”
Siguiendo nuestro recorrido se llega a una bifurcación, pero en vez
de salir a la calle asfaltada, tomamos una curva cerrada hacia la
derecha, para llegar a la Plaza del Gigante, donde de nuevo se da el
binomio rondeño por antonomasia, piedra e hierro. También en
ese lugar se ve la estatua del busto del gran rondeño que da nombre
a la calle la bola. Vicente Gómez Espinel y Adorno o Vicente
Gómez Martínez Espinel nacido en 1550 ó 1551 (hay dos partidas
de nacimiento, de ahí las fechas y los nombres, que tiene que no se
sabe con certeza cuál es la verídica) hijo de Francisco Gómez y
Juana Martínez. Se crió en el seno de una familia humilde donde
pedía limosnas que le permitieron estudiar letras y música.

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Rubén Guerrero Galván

Este hecho le llevó a matricularse en la universidad de Salamanca


como Vicente Martínez Espinel, tomando el segundo apellido de su
padre. En 1572 vuelve a su tierra en la que unos tíos le ofrecieron la
capellanía, así que pudo regresar a Salamanca. Por entonces entabló
amistad con los mejores músicos y poetas de la época, lo que le
permitió tocar en el hogar de muchos nobles. En el 1577 se
sumergió en la carrera militar, viviendo en Valladolid y Sevilla. A
los años le mandaron a Italia, pero fue apresado por los berberiscos,
hasta que los genoveses acabaron rescatándolo y se marchó a
Flandes.
Cuando murieron sus padres regresó a Málaga y dejó su vida
transeúnte de soldado y músico. Se ordenó sacerdote por aquel
entonces, estudiando moral en Ronda y cantando misa en Málaga.
En 1589 se gradúa Bachiller en Artes en Granada, 10 años después
se graduará como Maestro en Artes en Alcalá. Vivía por esta época
en Madrid, siendo nuevamente capellán, escritor y músico muy
respetado allí. Murió en la capital de España en 1624.
Es el perfeccionador de la llamada “décima espinela” en poesía,
autor de volúmenes como “Diversas rimas”, novelas picarescas
como “relaciones de la vida del escudero Marcos de Obregón”. Fue
maestro y entre sus discípulos surge el nombre del afamado Lope de
Vega, fue amigo de Cervantes y Góngora entre otros. Pero lo más
importante que hizo a mi modo de ver fue la introducción de la
quinta cuerda a la guitarra y el sistema de afinación el cual es el
usado en la actualidad, dotándole a la guitarra de tanta importancia
y musicalidad que se hizo la reina de la música en las cortes de toda
Europa, por eso a la guitarra clásica se le llama guitarra española.
Tras esta biografía y situándonos de nuevo en el lugar que nos
hallábamos que es la Plaza del Gigante se encuentra la Casa del

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Y Ronda que me ronda el corazón

Gigante. Para mí es muy triste que la crisis cierre lugares como este,
pues según el Excmo. Ayuntamiento de Ronda no había dinero
para pagar un sueldo más que permita que el museo esté abierta al
público, aunque se empieza a ver los primeros atisbos de esperanza
para la apertura y disfrute. Aun no pudiéndose entrar es mi deber
contaros que se puede ver ahí y qué es el lugar en sí mismo.
La casa, de origen árabe, construida a principios del siglo XIV,
durante la época del rey Abomelik es uno de los ejemplos más
notables de palacete nazarí en Ronda. Conserva en su interior un
patio central con aljibe, rodeados de columnas y decoración de la
época árabe que nos recuerda a otras estancias granadinas, como la
Puerta del Peinador de la Alhambra (s.XIV) Queda uno de sus dos
salones orientados al norte y al sur que se iba habitando según la
estación del año. En el que queda se pueden ver una serie de
estucados árabes bastante bien conservados y un artesonado en
Madera, de estilo mudéjar, recuperado en la actualidad.
Es la única casa en Ronda en la que se conservan estos restos de
origen totalmente árabe. A pesar de sus restauraciones conserva la
antigua entrada en recodo, sus yeserías, su decoración de ataurique
e inscripciones cursivas o vegetales, así como su artesonado y la
calidad del policromado.
La casa recibe el nombre por la escultura en piedra que se cree que
representa a un dios hitita de época fenicia del siglo VIII antes de
Cristo. Tiene gran importancia arqueológica e histórica a nivel
nacional e internacional, ya que sus características son únicas como
las de la afamada Dama de Elche.
Actualmente se exhibe una réplica en la habitación, donde se
aprecia la magnitud desgastada de la tan importante escultura. He

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Rubén Guerrero Galván

venido muchas veces a visitar esta casa y siempre, pero siempre subo
unas escaleras que te llevan a una sala donde se proyecta un vídeo
de la recreación de la casa y Ronda, el cual me encantaba, pero con
estas restricciones no puedo disfrutarlo.
Frente a la casa está el Palacio de los marqueses de Moctezuma,
actual museo Joaquín Peinado. Estos nobles que vinieron a vivir a
Ronda son los herederos por descendencia directa del último gran
emperador de los aztecas. Me gusta la figura de este hombre
interesante que, pese a haber vivido en una época y lugar
determinado y atrasado con respecto a todo occidente y mayoría de
oriente, fue un magnífico líder.
Él era sacerdote y militar, conquistador de muchos territorios, supo
centralizar su reino y superar crisis y hambrunas. Acerca de su
muerte hay muchas versiones y testimonios, aunque la más
aceptada es que fue asesinado a pedradas por su propio pueblo,
debido a la relación que tenía con Hernán Cortés y los españoles.
Otro nombre que acaba de salir a relucir y merece mención especial
es Joaquín Peinado que por desgracia es un pintor desconocido en
Ronda, pero de gran trayectoria, así que les contaré un poco sobre
él para apreciar y valorar su vida artística.
Joaquín Peinado Vallejo nació en Ronda en 1898, estudió Bellas
Artes y una vez hubo finalizado marchó a París con 25 años. Amigo
de Federico García Lorca, Picasso o Luis Buñuel entre otros con el
que colaboró en su mítica película de “Un perro andaluz”. Tras un
tiempo en la ciudad del Sena la UNESCO lo nombra delegado de
la Sección de pintores de la Escuela de París. Falleció en la capital
gala en el 1975.

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Y Ronda que me ronda el corazón

De nuevo de vuelta en la calle continuando por la calle empedrada,


rodeada de casas blancas con blasones de piedra y la mayoría con
escudos de armas. A veces imagino quiénes son los que habitaron
dichas viviendas, de dónde proceden, qué hechos históricos habrán
protagonizados, cuántas historias de amor habrán consumidos sus
carnes o de cuántas tragedias fueron testigos.
Mis labios esbozan una sonrisa y caminan más y más hasta llegar a
la Plaza Duquesa de Parcent, la más importante del casco antiguo.
Con palmera, otros árboles y jardines circundan una bonita fuente
que hacen que descansar sobre sus bancos sea un placer ante tanta
caminata. En el asiento podremos ver múltiplos edificios públicos
como el ayuntamiento, la colegiata de Santa María la Mayor, el
convento de Sor Ángela de la Cruz, el convento de Santa Isabel de
los Ángeles, el Santuario de María Auxiliadora y el antiguo colegio
interno de los Salesianos.
La lógica me viene a decir que este terreno debe tener un punto de
divino, pues la casuística debería ser tan grande como para que haya
tantos espacios religiosos en tan minúsculo punto. Además a este
hecho debe sumarse que la Colegiata, es el mayor templo de la
ciudad en tamaño y devoción. Se sabe que su construcción fue
sobre la mezquita mayor, pero que, además, el templo musulmán se
asienta sobre otro edificio religioso bizantino y éste sobre uno
romano. Así que no hay que ser muy inteligente para llegar a la
conclusión que es más fácil construir un gran edificio sobre un
solar vacío para hacerlo totalmente al gusto de la época y más fuerza
por las técnicas que día a día mejoran que hacerlo sobre un templo
ya existente que hay que derruir la mayor parte y usar su planta.
Lo que quiero decir es que si es más sencillo hacerlo de nuevo para
qué gastar más tiempo y dinero en hacerlo continuamente en el

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Rubén Guerrero Galván

mismo punto si no es por otro motivo mucho más sensorial. Eso es


como cuando tienes una pizarra y escribes en ella, la borras para
volver a usar la tiza en ella para deshacer y retornar la labor
anterior. Al cabo del tiempo se verás trazos no borrados, manchas
del borrador y color de fondo turbio, pero en este caso sería más
costoso comprarte otra pizarra, así que el ejemplo no es tan claro.
La Colegiata de Santa María de la Encarnación la Mayor fue
mandada a construir de los restos de las ruinas de la mezquita
mayor tras la conquista de Ronda por Fernando el Católico bajo la
consagración del nombre de la Virgen de Encarnación de la que su
esposa era fiel devota, como abadía; más tarde Carlos I le concedió
el privilegio de Iglesia Mayor de ahí su otro nombre.
La primera fase se realizó a finales del siglo XV y, tras sucesivos
contratiempos, se culminaron a finales del Siglo XVIII. De estilo
gótico, se divide en tres naves, separadas por arcos apuntados sobre
pilares fasciculados. A partir de una reforma del siglo XVII, la
primitiva armadura de madera que cubría el techo, dejó paso a un
sistema de bóvedas semiesféricas de yeso, creando espacios
cuadrados mediante falsos fajones apuntados.
Fue restaurada varias veces como consecuencia de la caída de un
rayo en 1523 y el terremoto de 1580 que destruyó parcialmente la
estructura de la iglesia, por cuya causa ésta permaneció parada
durante algunos años, hasta que el Cabildo pensó en restaurar la
parte destruida y continuar la estructura de la iglesia.
La estructura de esta segunda parte se engarza con las tres naves del
sector gótico, aprovechando las medias columnas de este estilo para,
a modo de suncho, ponerle dos medias columnas de estilo
renacentista que hacen de contención de la parte gótica.

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Y Ronda que me ronda el corazón

El altar mayor presenta un retablo de finales del siglo XVIII


realizado en madera sin pintar y con columnas abalaustradas que se
remata con una linterna.
De su exterior sobresale su original fachada a los pies donde se
ubica la torre, una magnífica pieza realizada en ladrillo y base
cuadrada con cuerpos octogonales.
A la derecha están las balconadas construidas por Felipe II que
ocultan la anterior Iglesia gótica de la que se percibe su arco
apuntado; desde ellas la nobleza contemplaba diversos actos sociales
de la ciudad.
Uno de los elementos más llamativos de todo este conjunto
religioso es el Baldaquino del Altar Mayor obra de Esteban de Salas
en 1727 y traído aquí después de La Guerra Civil, está formado por
cuatro esbeltos pilares finamente tallados que sujetan una gran
bóveda de media naranja, con ojos de buey y coronada por un
templete octogonal muy decorado sus tallas en pino rojizo son una
gran admiración de cada visitante
La iglesia tiene cuatro puertas de entrada, dos hacia la iglesia nueva
y otras dos a la parte antigua. Destaca la puerta de los Evangelios en
la parte antigua, con arco de medio punto entre pilastras
terminadas en un frontón partido y pirámides y hornacina en el
centro y la entrada de la Epístola (datada en1766) que se repite en
composición de las otras dos de la parte nueva, salvo por la imagen
de María y la decoración profusa de rosetas y leones alados de cuyas
lenguas cuelgan animales.
Sintiendo el punto mágico en el que estoy, reflexiono sobre dios y
explicaré mi punto de vista sobre mi fe. Desde hace muchos años
me considero un ser agnóstico, pienso que existe un ser

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Rubén Guerrero Galván

sobrenatural, supremo o como se quiera decir. Este ser o ente es mi


manera simple de explicar el porqué estamos en este mundo
viviendo, es la explicación breve de cómo se construyó el universo,
aunque si nos ponemos analíticos sobreviene la pregunta de: Si dios
inventó el mundo ¿quién inventó a dios? ¿De dónde nació él? ¿Qué
había antes? Pero las respuestas son tan vacías y tan imposibles de
contestar que me quedo con lo de que él creó todo lo que hay de
alguna forma.
Para mí, no nos creó directamente este ser, por tanto no lo tengo
presente en mi día a día, pues sólo creo en las personas individuales
y en su capacidad de elección de lo que la sociedad considera bueno
o malo. Mi opinión se fundamenta en la probada teoría de la
evolución, pues no sólo se ve en los seres humanas, si no que se
observa en todas las especies de animales, de flora, incluso en la
geografía. Nada es estático en este universo todo está en continuo
movimiento, por tanto evoluciona al no haber siempre las mismas
condiciones, se obliga a adaptarse para no caer en el intento.
Mucha gente dirá: si dios crea el universo y, éste no deja de
moverse, será porque él lo hizo así.
Este argumento podría funcionar de no ser por una pequeña pega
porque ya no seríamos fruto directo de su creación como afirman el
99% de las religiones. Por ejemplo las tres grandes religiones tienen
como libro en común el Antiguo Testamento y este hecho de
nuestro nacimiento lo explica en el génesis. Cuando Dios crea el
mundo en 6 días, ya que el séptimo descansa, puso a Adán y Eva en
el paraíso que luego acabarían castigándolos por su codicia. Según
esta teoría ¿por qué los rasgos de los seres humanos son tan
distintos dependiendo del lugar que proceden originariamente si
nuestros antepasados son los mismos? ¿Si todos procedemos de esas

40
Y Ronda que me ronda el corazón

dos personas, que rasgos físicos tendrían? Muchos no contestan,


otros me han respondido que porque en África hace más calor la
piel se tuesta y se hace dura, en Europa hay menos sol y los ojos son
más claros...etc. entonces yo pregunto nuevamente ¿ese argumento
no es lo mismo que la teoría de la evolución que nos dice que los
rasgos se dan como forma de adaptación al medio? Por tanto la
teoría del creacionismo no es más que una fábula bonita para mí.
Además, eso del nacimiento de la mujer a través de la costilla del
hombre lo veo misógino y totalmente incierto porque si alguien
nace de alguien somos todos de la mujer que nos gesta durante 9
meses y nos da la vida, no sin dolor. La mujer siempre fue tratada
mal por estas religiones que, curiosamente, se contrapone este odio
de dios a las hembras si lo analizas con la naturaleza sabia. El
cromosoma de la mujer es XX, del varón XY, la X la portan ambos,
mientras que la Y sólo los hombres, por lo que siempre habrá más
nacimientos de mujeres que del sexo opuesto.
Siento no poder hablar en profundidad de otras religiones para
argumentar mi teoría, pero no tengo tantos conocimientos, si no se
basa en algo más básico y superficial que no me llama la atención.
Por este motivo me centraré en la religión mayoritaria de España.
Lo primero en dejar claro que me gusta la biblia y el Nuevo
Testamento que, para mí, es un bonito escrito de autoayuda y
apoyo, pero nada real, ya que se contrapone en muchas ocasiones y
mientras más se analiza más imperfecto se ve y menos se comprende
como las ramificaciones del cristianismo se expanden.
Continuando con mi reflexión sobre el cristianismo mi análisis me
lleva a la creación del universo que se supone tiene 14.000.000.000
de años, Jesucristo algo más de 2.000 (un 0`000014% de la historia
de la vida) si soy condescendiente contaré 10.000 años desde que el

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Rubén Guerrero Galván

ser humano comenzó a escribir (0`00007%) el porcentaje es tan


minúsculo en comparación con la vida en sí, que me parece ilógico
que con tan breve porcentaje de tiempo de experiencia se pudiera
explicar todo acerca de la existencia y la historia del mundo como si
fuera una verdad absoluta, rechazando y condenando todo lo
demás que no sea tal afirmación. Pero yo me baso en la
información demostrable que es la ciencia.
La iglesia católica es la primera empresa de la historia en usar el
marketing, el cual usaron para expandirse y llegar a lugares
insospechados adaptándose a ellos, como hoy día lo hace el
McDonald’s. Mi afirmación es fruto del análisis de varios factores:
el primero es el uso del arte como forma de expansión, las
primitivas iglesias eran ocultas donde todos se reunían crean un
ambiente de misticismo y verdad, luego llegaron la era
prerrománica donde ya no eran perseguidos e invitaban a su fieles a
participar y los templos se hicieron más grandes y fuertes, pero
bajos, dando lugar al románico que, casualmente, llega con la edad
media que es una época oscura en la que no sabían leer, por eso las
esculturas explican los hechos de la vida de Jesús y causan miedo a
los incultos.
Más tarde vino la ilustración y, con ella el renacimiento donde los
templos adquieren otras formas y ganan alturas para llegar a Dios,
tras la reforma de Lutero entra el barroco para causar más emoción
y contrarrestar dicho protestantismo y sus imágenes. De este modo
sigue hasta nuestros tiempos; por otro parte llega la actitud como
institución: primero asesina al hecho y la evolución y, una vez
demostrado tal suceso como real, da la bienvenida al acto y lo hace
suyo. Prueba de ello es la medicina, antes asesinaban y acusaban de
brujería, ahora no hay cura que la rechace; también los primitivos

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Y Ronda que me ronda el corazón

forenses, llamados nigromantes y ajusticiados, hoy día es algo


necesario para la autopsia y mejorar la medicina; también
persiguieron a quienes defendieron las teorías heliocéntricas, a
Darwin, pese a ser cristiano. Sólo pidieron perdón por su error
sobre las teorías heliocéntrica y fue siglos después, así que no fue
tan sincero.
Por eso sé que con el tiempo esta iglesia que tanto reniega de
muchas cosas con el tiempo acabarán aceptándolas como algo
natural, por ejemplo el “Big Bang”, la homosexualidad, los
preservativos…para ello pedirán perdón más tarde como si no
hubiera pasado nada, como si muchos feligreses suyos no hubieran
sufrido todo este tiempo por tener una condición tan natural como
la vida misma, pero que siempre rechazan como método y luego se
adaptan para acabar llegando a la mayoría de la gente y, si estas
formas de actuación no vale, se usa la Inquisición, las cruzadas o
conquistas de evangelización a las pobres criaturas “incivilizadas”.
Pero mi pregunta es ¿dónde está la iglesia para mitigar el hambre de
tantas millones de criaturas que mueren de algo necesario como
comer?
De nuevo pido perdón a los creyentes de dios, pero soy sincero
conmigo mismo y soy respetuoso con la fe de todo el mundo
porque es un bien preciado que nos diferencia del resto de seres del
universo, además me parece precioso y me da orgullo aquel que
mantenga su fe y haga de su persona alguien mejor. Mi fe está en
los seres humanos, pues por más que pienso y medito sobre el tema
de dios, más me hago preguntas y siempre mis respuestas son
contundente. Si el todopoderoso lo controla todo, lo pone cada
cosa al milímetro y se ve el mundo tal como está hoy con tantas
cosas mal hechas y tantas injusticias, sería un obseso, un

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Rubén Guerrero Galván

controlador o un psicópata. Si todo viene dado bajo su voluntad y


así se produce porqué motivo será que condena al infierno a quien
no crea en él si es su persona la que nos da la posibilidad de creer y
es su voluntad la que nos hace seguir, por tanto pienso que si nos
condena a quienes no le rezamos que, además de carencia de
humildad y mucha vanidad, debe estar aburrido o ser mala gente.
Siguiendo en la línea de la creencia de creer en él es si nos lo
venden como todo amor y comprensión, no sería posible
castigarnos por ello o a la humanidad cuando no se hace lo que él
quiere porque en tal caso debería castigarse a sí mismo.
Me concentro en el agua que cae sobre la plaza aprieto los ojos con
una sonrisa y me levanto con fuerza para proseguir con el tour. De
frente a la Iglesia Mayor tomamos el camino de su izquierda, ese
callejoncito te lleva a una plaza presidida por el busto del poeta
rondeño Pérez Clotet. Es un buen lugar para recargar agua en la
botella y fotos, aunque mejor tomar el camino de la izquierda
nuevamente donde hay una cruz de piedra grande donde se puede
hacer fotos de artista. Pasamos debajo de una habitación a modo de
puente que une dos edificios de las monjas y tras eso giramos a la
derecha camino a la Plaza de Mondragón.
Si es primavera olerás el azahar procedente de los naranjos que hay
en este sitio y, si es hora de comer, olerás comida del restaurante.
Sea como fuere el olor del susodicho lugar, lo mejor es entrar al
museo municipal en el palacio de Mondragón. Esta edificación
nace de un recinto musulmán en la que la leyenda nos dice que la
habitó gran Abomelik. Lo cierto es que ahí vivieron Hamel el Zegri
que fue el último alcalde árabe de Ronda y posteriormente los
Reyes Católicos la hicieron su residencia. Con tres patios interiores
de distintos estilos, dos jardines bien diferentes que dan al tajo, el

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Y Ronda que me ronda el corazón

edificio circunda esos patios interiores. En el interior de éstos hay


un museo que nos habla de todas las épocas de la ciudad y también
la sala noble en la que se celebran bodas civiles.
Pasearía indefinidamente por estos pasillos evocando todos los
periodos que llevan a ser de esta ciudad una magnificencia única en
el mundo, tal delirio bello produce una sensación de satisfacción
que tras abandonar tan noble e importante edificio mi felicidad es
inmensa, así que poco importa lo que pase luego. Tan exagerado
comportamiento es cierto, pero los efectos se pasan rápidos pues
hay que trabajar por ti y por hacer algo bueno con tu vida.
Tres calles se abren a nuestro paso, da igual cual tomemos porque
todos los caminos conducen al lugar conocido como “el campillo”
que es la Plaza de María Auxiliadora donde está el conservatorio de
Ronda y la puerta de entrada que llega a los Molinos del tajo,
habiendo que bajar la cuesta del cachondeo. Sentado a modo de
estatua en una fuente está San Juan Bosco, cuya casa visitaremos
luego y está próxima. Pero mi plan acaba de cambiar y, en vez de
visitar este parque en profundidad bajaremos por lo que antes
denominé “la cuesta del cachondeo”, la explicación vendrá cuando
toque subirla.
El camino que desciende hasta los molinos es un sendero
empedrado que serpentea por la ladera del tajo creando un
pronunciado desnivel en pocos metros. Un amigo mío siempre dice
que cuando se va por terrenos con tantas pendientes debemos
colocarnos en modo alcayata, lo que me provoca mucha gracia, así
que por ese motivo os lo cuento para cuando afrontéis un desnivel
o un reto en la vida me recordéis y con la sonrisa en la cara luchéis.

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Rubén Guerrero Galván

Ha mediado de camino nos encontramos como lo que día a día nos


topamos en la vida: un cruce de caminos, izquierda o derecha. A
nuestra izquierda encontraremos el sendero que lleva a los molinos
del tajo, pasando por una gran piedra cónica con un nombre
bastante peculiar que le pusieron los rondeños. A la diestra
pasaremos por las murallas de la albacara desembocando en el arco
del cristo. Desde ese enclave podremos ver una vista que nadie
debería perderse en esta vida, es algo parecido como la
peregrinación a la Meca para los musulmanes, pero ésta sin
componente religioso, sólo para disfrutarla y que el corazón deje de
latir para que lo hagan tus sentidos.
De aquí verás la inmensidad de la pared rocosa del tajo cuya
implacable unión de piedra de 98 metros de altura, hacen de
nuestra vista una postal de lo ilusorio y lo increíble, pues delante de
ti hallarás el puente nuevo. Siempre que traigo amigos a este lugar
nos detenemos durante horas, sobrando las palabras, disfrutando
de la brisa del viento o el sol bañando el rostro. Donde las aves te
cantan esas melodías oníricas, a veces parece que estamos bajo
sustancias de estupefacientes, pero nada más lejos de la realidad
estamos en lo irreal.
Pero nuestro camino debe continuar, de modo que cruzamos el
arco del cristo para seguir bajando y llegar hasta el río que, aunque
cada vez está más limpio, no deja de ser algo sucio. Desde ahí
estamos en el regocijo de la naturaleza, pues los árboles nos abrazan
y la falda de tan tremendo puente, en el que si miras hacia arriba,
tu vista debe alcanzar el cielo para poder dejar de recorrer la
majestuosidad del icono rondeño, pues se ve tan alto que te hace
demasiado enano. Lo mejor sería no tardar mucho en este lugar

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Y Ronda que me ronda el corazón

pues si el ocaso te atrapa, el ascenso será cosa de expertos y


parecerías un bandolero que duerme escondido entre las rocas.
Estoy en una fase en que mis recuerdos van y vienen alterando mi
orden, haciendo que me detenga y comience a añorar aquel día que
tras un fortuito infortunio creí que mi vida iría de mal en peor,
pero en mis ascensión tuve que pararme y comencé a sentir.
Había tanta paz en aquel lugar mágico que mis emociones
eclosionaban al unísono, sin una lógica que lo patentara, deseaba
escribir todas mis sensaciones, intentar transmitirlas, pero cuando
cogí papel y bolígrafo, busqué una piedra cómoda y estiré mi
sudadera sobre ella, impulsivamente me eché encima, cerré los ojos
y me dispuse a ser yo mismo y a sentirme a mí mismo junto al
cóctel de emociones en el que me encontraba. De hecho estoy
escribiendo ahora desde mi escritorio, pues en aquel lugar sólo
podía sentir, no existía más mundo que el de la naturaleza en una
ebullición en conjunto con el cielo nublado y la lejana guitarra que
sonaba en el silencio interrumpido por mis latidos y respiración.
De repente en el aire flotaba el nombre de Larisa, hasta que el
viento lo empujó hacia mi vera y no me quedó más remedio que
darle el mayor abrazo que se puede dar. Mi vida tomó otro rumbo y
mis problemas se vinieron abajo ante tanto derroche de coraje y
amor, era ella o nada de nada. Eso es lo que sentía en ese momento
y, efectivamente, en ese momento el trágico suceso se convirtió en
una preciosa historia con final feliz, el mío y el de ella.
¿Recuerdan el nombre de la cuesta? Pues nos disponemos a subirla,
pero hasta cuando no se llegue arriba no lo preguntaré de nuevo,
pues entonces tendrán la respuesta. Alcanzando los últimos
escalones que dan entrada a la ciudad, el aire es algo que va

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Rubén Guerrero Galván

escaseando en los pulmones es entonces cuando os acordáis de mí


con una sonrisa en la cara y pensáis con ironía y desganas “desde
luego, menuda broma subir esta cuesta, me muero de la risa.”
La guitarra que se escuchaba en las murallas de la albacara era la de
un magnífico músico llamado Grandini que en la plaza del campillo
tocaba, actualmente lo podrán oír en las cercanías del Parador.
Lástima nuevamente de la crisis que hace que grandes músicos
como éste tengan que malvivir con la propina de los turistas. Sueno
tajante, pero sin riesgo a equivocarme lo conozco y sé de lo que
hablo, pues Grandini era un director de orquesta de éxito
internacional, ganador de muchos premios, pero que un día vino a
recalar en este precioso trozo del planeta y quedó tan enamorado
que, pese a todas las consecuencias que acarrearía, se vino a vivir
aquí con su familia.
No quiero seguir comentando temas tan escatológicos y tristes
como la política y economía en estos días, prefiero centrarme en la
felicidad que debe él sentir al tocar en la tierra que escogió para
hacerla suya. Proseguimos el camino que nos conduce hasta donde
comenzó nuestro recorrido por “la ciudad”, aunque antes debemos
hacer una bella parada, la casa de quien presidía la Plaza que atrás
dejamos.
Casa de San Juan Bosco construida a principios del siglo XX, en
pleno corazón del conjunto histórico de la ciudad, es un Palacete de
estilo modernista que perteneció a la familia Granadinos y que
éstos cedieron posteriormente a la orden Salesiana para su uso
como lugar de reposo para sacerdotes y enfermos de dicha
congregación.

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Y Ronda que me ronda el corazón

Cabe resaltar su hermoso patio interior decorado con solería nazarí


y una gran colección de cerámicas de la región; así como sus tapices
del siglo .XIX y su magnífico mobiliario en madera de nogal, la
chimenea de su salón principal es el más claro exponente de la
artesanía rondeña en el más puro estilo castellano.
Un placer entre placeres, no daña, si no vuela. Lo hace tan alto que
cuando subes las escaleras, bajas hacia la paz. Siento lo
incomprensible que suena, pero si digo que entras a una preciosa
casa, llena de historia por la gente religiosa que vivió allí y
desciendes por la escalera doble que abraza a una fuentecita con
pececitos de colores y llegar así a la balconada que da al abismo del
tajo. Quedas sonriente y, ese semblante, que encaja en tal idílico
paraíso, ya que es tan fantástico por la suma de todo dentro de la
nada (fuente árabe, agua, guitarra, cristiano, flores, roca,
misticismo, jardines, bancos…) adjetivos que te hacen perder la
noción de la cruda realidad.
Es en estos momentos cuando sé que nunca viviré en lugares como
éstos (y no me refiero sólo por las pretensiones económicas) porque
vivir aquí y enclavarse donde está, me volvería un estrafalario
místico que viviría en la armonía de una bella e insalubre locura.
Seguiremos adelante hasta regresar a la placita en la que vimos la
casa del médico del pueblo. De ahí tomaremos el camino por el que
empezamos este recorrido, hecho laberinto entre el suelo
empedrado, las casas encaladas, las macetas con flores que cuelgan
sobre las paredes, los monumentos de todas las épocas y su magia.
Acabamos esta vía llegando a la calle Armiñán.
En frente veremos un mural de alicatado en el que se muestra
Ronda, haciéndose destacar todo su casco histórico y los

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Rubén Guerrero Galván

monumentos más importantes. Recientemente alrededor de los


mosaicos han puesto dos bandoleros a sendos lados y los escritos
realizados sobre los grandes literarios que lo hicieron sobre Ronda.
Tomemos las fotos pertinentes y nos disponemos a continuar, si
recuerdan cuando empezamos el camino de la Calle Armiñán,
tomamos la parte derecha del cruce, pues ahora bajamos la calle a
mano izquierda, bordeando de esta manera el Convento de Santo
Domingo hasta acabar viendo la portada exterior de la Iglesia del
conjunto del edificio.
La calle empedrada toma una pendiente importante, por lo que
pido que se vaya con cautela porque de aquí en adelante será
incluso más pronunciado. En el suelo empezamos a ver, además de
las piedras, siluetas de flores y estrellas de David. Hecho extraño
tratándose de una ciudad cristiana reconquistada, por tanto
eliminando los restos de otras civilizaciones anteriores para
demostrar su hegemonía. Este tramo de la vía se hace interesante,
entre casas en ruinas, restaurantes que son antiguos morabitos
árabes, fuentes que eran abrevaderos, varios niveles que se suceden
en la misma calle. Todo discurre como lo describo hasta que de
repente se ve un azulejo en un edificio que se ve en un estado
lamentable, representando a un antiguo árabe, se dice que era el rey
Abomelik. A su lado está la pintura de una virgen, pero no sé cuál
de quién se trata, quizás podría tratarse de la Virgen de la Paloma.
Conforme se va bajando esta casa se ve más y más grande con dos
torretas de ladrillo visto.
La edificación tiene origen relativamente moderno, aunque sus
aires evocan antigüedad, sobre todo la época árabe. Esta es la llama
“Casa del Rey Moro” mandada a construir por la susodicha
Duquesa de Parcent. Creó una obra de arte en lo que era una

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Y Ronda que me ronda el corazón

antigua mina árabe excavada en el suelo que acaba llegando al río


de la garganta. Así que hoy día se encuentran el palacete, los
jardines y la mina, que son de imprescindible visita, pero la
burocracia está metida de por medio y, como me abstengo opinar,
sólo puedo decir que no aseguro que esté abierto para cuando se
visite, pero como yo sí he entrado a ese rincón mil veces os contaré
que hay.
Al entrar, un bello jardín nos da la bienvenida, este espacio fue
ideado por Forrestier, que fue el que hizo los jardines de Versalles.
Es un lugar con mucha fuerza y misticismo, ideal para pasear con
pareja, de hecho hay rincones que nos invitan al beso y, si no me
creéis, buscadlo por vosotros mismo y os llevaréis una agradable
sorpresa. Tras estos jardines vienen escaleras al aire libre que nos
invitan a asomarnos por unas terrazas que dan a la garganta del tajo
en la zona intermedia que divide la ciudad.
Como si de cueva se tratara se abre la entrada a la mina excava por
los árabes que tiene más de 200 escalones de descenso, aunque en
su momento se decía que eran 360. Esta hendidura llega hasta el
mismo río que divide en dos a la ciudad. De ahí es donde recogían
el agua a través de esclavos cristianos que, tras la reconquista de los
Reyes Católicos, fueron liberados y sus cadenas mandadas a Toledo
de ahí viene el dicho a modo de maldición: “En Ronda mueras
acarreando zaques.”
Mientras tus ojos se acostumbran a la oscuridad de dicho recinto la
mente empieza a imaginar cómo sería en la época que fue ideado y
el sufrimiento que allí había, pues en el interior hay varias
habitaciones, con arcos, mamposterías, bóvedas, ladrillos unidos a
la roca viva que, mientras más bajas, más humedad se siente y se ve
como las piedras lloran. Estos habitáculos tenían todo tipo de

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Rubén Guerrero Galván

utilidades, a mí me fascina pensar que en los más pequeños eran


donde dormían los esclavos.
Por este motivo entre estas rocas se oyen lamentos de otros tiempos,
se escuchan latigazos con unas litigantes cadenas arrastradas
friccionando con el suelo. Al menos estas son las leyendas urbanas,
aunque mi amiga la roca me contó una historia allí ocurrida,
aunque en la ciudad se cuenta como la leyenda en la que se cuenta
cómo Abomelik construyó esta mina para que la belleza perfecta de
su hija no quedara expuesta a la vista de nadie cuando ella se
bañaba en las aguas del Guadalevín.
Lo cierto de esta leyenda es que el rey Abomelik tenía una hija a la
que adoraba y era receloso con todo lo que tuviera que ver con ella,
así que la mandaba bañarse abajo del río a través de la mina, pero
esta servía para los propósitos de surtimiento de agua. Durante sus
baños los cristianos esclavos debían parar su tarea, era el momento
en que comían hacían sus necesidades y se les permitía dar su misa,
aunque la gente crea que los musulmanes eran malvados que no
permitían cultos ajenos, pero a estos sí porque veían su precariedad
y, en vez de convertirse a la fe mahometana, mantenía su
cristianismo en un mayor apogeo, por lo que el respeto era
inmenso. De hecho bajando se ve una cruz marcada en las estancias
de la mina como señal de respeto.
Lo que el rey no sabía es que la princesa iba acompañada de una
amiga, cuyo nombre nunca pronunció la princesa. Pareciera que
entre las dos, la magia se hacía presente entre suntuosas miradas
pícaras. De este hecho fue enterado el rey tuerto, pero antes de
tomar represalias ante tal acto impuro, le segaron la vida en Jerez
pese a ser invencible y temido por los cristianos.

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Y Ronda que me ronda el corazón

De vuelta y tras tan cansada caminata entre peldaño y peldaño se


toma aire, he aquí donde encuentro mi lugar favorito de reposo y
libertad. En la esquina diestra del jardín, enmarañado en una
abrupta vegetación me quedo sentado en un banco de piedra en el
que puedo ver la gran cruz de piedra fuera del recinto que preside el
rellano donde se encuentra la entrada principal al Palacio del
Marqués de Salvatierra en cuya portada se encuentran figuras incas
como si fueran dos atalantes de piedra al borde del balcón.
También se ve una especie de “pozo” que sólo contiene hierbas y
flores, encastrándose en la vegetación del lugar. Detrás de mí
quedan los dos puentes más antiguos, los baños árabes y las
murallas, mientras que a mi derecha está el barrio de padre Jesús y
la extensión moderna de Ronda.
Este maravilloso lugar me lleva a mi nirvana, mi mente brota airosa
con zapatos de nubes de algodón sobre la majestuosidad de un
mundo onírico. Mi corazón fluye con tal desmedida y a la vez
parsimonioso que logro sentir como cada mililitro de sangre recorre
todo mi cuerpo. Mi alma da aplausos a tan bello espectáculo que se
nos representa en este mundo al que llamamos hogar. Mi boca
suelta narraciones locas e imperecederas de las que nadie podría
tomar con seriedad porque es una absoluta locura como todo lo
que ese lugar produce en mí.
Me siento y me encuentro bien, estoy en la pura historia, veo el
pasado más clásico que aun con los siglos sigue en pie, pese a los
intentos de borrarlos de la historia pueblos venideros; veo el pasado
glorioso que se intenta magnificar y realzar; veo el presente del cual
intentamos hacer un lugar mejor pese a los que intentan lucrarse y
pisarnos; veo el futuro que iba a ser y ya no será por falta de fondos

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Rubén Guerrero Galván

y la avaricia de las constructoras; veo un futuro con esperanzas y


más al lado de mi querida Larisa.
Entre escalofríos y la sensación de plenitud os invito a seguir
recorriendo el paradisíaco mundo de Munda (Ronda) así que
continuamos bajando por la cuesta empedrada en la que nos
hallábamos previa entrada a la casa del rey moro. La cuesta empieza
a serpentear, pero cuando estemos en el citado palacio del Marqués
de Salvatierra subamos la cuesta, no por la que descendimos, sino la
otra opción ascendente. Esta vía nos lleva camino a lo que es la sede
de la UNED, Universidad a distancia, que es la casa del Califa,
donde el rey de Marruecos solía venir a veranear.
Pasado este punto se sigue nuestro sendero y es ahí cuando
aparecerá incrustada en una casa una torrecilla antigua de ladrillo
visto. Es entonces cuando estaremos en frente del minarete árabe
llamado alminar de San Sebastián que pertenecía a una de las varias
mezquitas de Ronda y, posteriormente, a la iglesia desaparecida que
le da el nombre cristiano que hoy tiene.
Se abre ante nosotros una placita con comercios para turistas con
cierto sabor añejo y una calle que la cruza. Sin temor a
equivocarnos se trata de la vía Armiñán en la que ya hemos pasado
varias veces, pero nunca recorrido, así que toca seguir por fin su
silueta. Al fin caminamos en un suelo moderno y vemos una doble
vía por donde los coches circular con mucho tránsito, aunque es
muy estrecha. Vemos edificios singulares, casas solariegas, una
estética cuidada y más y más comercios que se suman a museos
como el de la caza o el del bandolero. También se hacen presentes
las casas hermandades, donde guardan enseres que procesionan en
semana santa.

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Y Ronda que me ronda el corazón

Esta calle sube y baja levemente durante todo el recorrido hasta que
afrontamos un descenso marcado por una curva larga a mano
derecha en la que vamos bordeando la estructura del desaparecido
castillo. En este punto estamos en la cuesta de las imágenes,
bajando y dando entrada al barrio de San Francisco o también
conocido como “el barrio”. A mitad de camino antes de dar ese
curvón de derechas vemos de fondo la iglesia del Espíritu Santo, el
ejemplo de gótico más importante de la ciudad, aunque tardío. Esta
imagen se repetirá allá donde estemos en el barrio, debido a que el
alto templo sobresale por todos lados.
Sin prisa, pero sin pausa la mezcolanza entre antigüedad y
modernidad se hace patente. Este binomio va y viene en un
parpadeo de ojos, creando una sensación extraña para quien decide
verlo y observar de verdad. Se aprecia la iglesias, el inicio de unas
murallas y a su lado un césped con asientos modernos, también se
aprecia el asfalto y las señales de tráficos y a su alrededor las
múltiples montañas. Entonces la curva se cierra a mano izquierda y
continuamos bajando hasta el abrevadero llamado el Pilar.
Cruzamos y entramos en una gran plaza empedrada, Ruedo
Alameda que es el centro neurálgico de toda esta barriada.
Invito a que este barrio lo recorráis a vuestro propio albedrío y es
ahí donde descubriréis que estáis en Ronda, pero en un lugar con
una idiosincrasia totalmente distinta, de hecho se les llaman los
“ceporreros”, es un lugar bastante bonito y singular, tranquilo y
agradable, una especie de mini pueblo, pero sin aparcamientos.
Desde este ruedo, donde antaño se hacían espectáculos con los
caballeros lidiando toros, en dirección de donde llegamos a ese
punto, encontramos la imponente muralla de la almocábar que
significa cementerio en árabe, pues en esa época la tradición era

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Rubén Guerrero Galván

enterrar a sus fieles fuera de los recintos amurallados y en pleno


suelo.
Preparad la cámara de fotos y estampad una inmortal instantánea
que os hará recordar el descubrimiento que hicisteis al caminar
sobre este lugar a vuestra propia decisión. Tras hacer tan bellas
imágenes lo que debemos hacer es cruzar las murallas por la puerta.
Se nos abre un espacio con restaurantes y un camino que avanza
hasta la iglesia del espíritu santo y a nuestra diestra unas casuchas
con arboledas que parecen estar abandonadas, pero no lo están.
Se sigue así hasta bajar unas escaleras y se sube ese tramo hasta
volver a subir. Entonces ya estaremos en las murallas cuales
guardianes de la ciudad, así que sed fuertes, mostrad lealtad y
honor, pues cada gramo de felicidad que os dé Ronda, será motivo
para hacerla crecer y ser más grandiosa. Desde arriba se ven los
restos de lo que era la mezquita ochavada, mientras continuamos
por las murallas hasta subir a una de las dos torres semicirculares a
las que vamos a subir y… ¡sorpresa! Ahí está la bonita vista, buen
lugar para relajarse como tantos de los que encontramos y donde se
puede admirar el conjunto de sierras que circunvalan la ciudad.
Continuemos por las murallas y nos conducirá a la cuesta que antes
bajamos, pero que ahora subiremos. Debemos hacer como el dicho
que todo lo sube, baja, pero nosotros lo haremos en el sentido
inverso hasta regresar por nuestros pasos. Una vez pasemos por una
de las más insignes casas hermandad de Ronda, Cristo de la Sangre,
habrá un camino a su derecha que es el que tomamos. Si se gira se
verá el edificio del Santuario de María Auxiliadora de fondo, pero
hay que continuar nuestro recorrido porque si no se nos hará
eterno, aunque si se hace eterno no creo que tengáis muchos

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Y Ronda que me ronda el corazón

problemas, salvo que si tienes trabajos y no puede demorar tu


estancia.
Mientras caminamos nos adentramos a un gran espacio con unas
escaleras que nos harán acceder a las murallas de la Cíjara o
también llamada en Ronda, del Carmen. Un gran árbol corona la
plaza de albero, con una torreta a la que se puede subir a través de
una escalinata incrustada en la misma muralla. Desde ahí ver las
vistas de la Sierra de las Nieves.
Continuando el camino que desciende entraremos en un viejo
corredor militar que divide la doble muralla de la zona del Arrabal,
desembocando en la majestuosa puerta de la Cíjara. Salimos de la
fortificación por un reconstruido sendero escalonado en piedra
antigua. Aquí es donde me vuelvo a detener y ver a los baños árabes
de fondo y reponer aire y suspirar.
Una de esas antiguas rocas siempre que me detengo me cuenta
historias, por ese motivo me agrada mucho pararme. Quisiera
contarles una de las más bellas historias que me contó y esa misma
piedra vivió en sus carnes, lo que más me gusta es que lo cuenta
como si fuera ella una escritora:

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Rubén Guerrero Galván

“¡Ventana ayúdame! eso es lo que hacemos cuando estamos


pensando en qué podemos hacer. Generalmente, no suele ser tan
directa la pregunta. Cuando estamos pensando, miramos hacia
afuera a través del cristal transparente de la ventana que nos
muestra un poco más allá del interior. El exterior.
Lluvia a cántaros, eso es lo que veía Renzo, mientras su inminente
futuro debía ser escogido. Tenía en sus manos un formulario,
cuyas letras con mayor legibilidad eran “Vocación profesional”.
“Por más que rellene este test, ¿de qué me servirá? Llevo ya años
rellenándolo y día tras día me da una nueva posibilidad, la cual
veo muy lejos de realizarme como persona, ya que no me gustaría
esa opción laboral, aunque sea la más acorde con mis capacidades.
Esto es terrorífico, hacerse grande conlleva más posibilidades, se te
abren más puertas, en definitiva todo es más complejo y confuso,
¿por qué camino me voy? Tengo en principio tres opciones: entro
a trabajar directamente; curso un módulo; estudio en la
universidad. Estas opciones, a su vez, dan más posibilidades: qué
trabajo, qué tipo de módulo, qué carrera estudio.
De niño era feliz, soñaba con ser un caballero y rescatar a mi bella
dama, darle todo mi amor, mi protección. Aún sigo con este
sueño, pero cada vez lo veo más y más imposible, ¿quién podría
ser, hoy día, un caballero sin que se piense que está loco como
Don Quijote? La opción más plausible para poder ser caballero es
trabajar en un castillo como modelo, pero esa no es mi meta.
¿Qué hago? ¿Persigo mi muy difícil (casi imposible) sueño o busco
un trabajo que me aporte dinero, pero no satisfacción?”
Renzo, nombre bello, que evoca al sol, al igual que su piel
blanquecina que busca ser brillante bajo la luz del Lorenzo. Sus

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Y Ronda que me ronda el corazón

ojos son dos predecibles ventanas hacia la confusión que, lejos de


una gran solución, parece enturbiarse más a diario. Sus pies son
dos pisapapeles que va uniendo y sosteniendo más papeles, de los
cuáles no sabe cuál elegir para caminar y si aparta sus pies se caerá
de su sino.

- Renzo, ¿cómo te fue la escuela?


- Como siempre…igual, pero con más opciones y menos elección
porque tanto me aturde y no pienso.
- ¡Pero Renzo! ¿Qué dices?
- Me gustaría que, el tan famoso, 2+2 fuera igual a 4.

Renzo echó a correr hacia su lugar favorito, las murallas. Es allí


donde se va a pensar, donde deja de pensar. Es su lugar
paradisíaco en que lo mejor y peor del mundo se unen para dar
paso al sosiego y a un mundo de fantasía donde el tiempo pasa,
pero no hay minutos, segundos o algún tipo de métrica que lo
mida. Si otra persona fuera a esa fortificación, sólo vería muros
árabes que ayudaron a proteger a la antigua “Tierra del castillo”
de los cristianos, pero en 1485 acabó cediendo a manos de éstos.
Una vez allí decidió poner rumbo a la torrecita más alta y con
mejor vista a la ciudad. Mientras sus pisadas eran más pesadas por
el efecto de la gravedad, se encontraba más elementos que hacía
patente el paso de drogadictos por las murallas. El aire lo golpeaba
con un perfume deliciosamente exquisito que le hace recordar a
sus sueños más profundos. Sus ojos permanecen cerrados, para
que, después al abrirlos, el atisbo del abismo lo acaricie con un
tacto refinado bajo la imagen grandiosa de la mezcla de ciudad

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Rubén Guerrero Galván

antigua-moderna y el paisaje campestre decorado con majestuosas


montañas. No funcionó, pues se encontró a una chica.

- ¡Qué bonitas son las vistas! no entiendo por qué nunca antes
vine a verlas.
- Sí, está genial.
- Seguiré viniendo más a este lugar, aunque, por lo que veo, no es
tan seguro.
- Si no vienes por las noches puedes estar tranquila.
- ¿Entonces vives aquí y vienes mucho?
- Un poco, pero me debo ir. Disfruta de las vistas.

Otra vez volvió a huir de una conversación, prefiere estar solo y


tranquilo sin la necesidad de pensar, pero será en balde.
Al día siguiente la monotonía de la indecisión le aturdió de
nuevo. La futura elección acechaba y él, como de costumbre, no
sabía qué hacer. Su clase estaba dominada bajo la suposición de su
proyección futura.
Cuando por fin la interminable mañana tocó a su fin, almuerza
con parsimonia. No puede concentrarse en estudiar y, muy
apuestamente, se va a la muralla a reflexionar. De camino a su
lugar de meditación volvió a recordar aquel agradable olor que lo
embriagó el día anterior. Cerró los ojos a modo de ritual y volvió
a ver a la misma chica que se había encontrado no hacía más de
veinticuatro horas, pero creyó que su mente le jugó una mala
pasada y se restregó sus ojos y cuando los volvió a abrir ella no
estaba. Se sentía feliz por su soledad, pero triste por no compartir

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Y Ronda que me ronda el corazón

su torre. “Mi vida es una continua contraposición” pensó, pero su


pensamiento se acortó cuando alguien le tocó la espalda y le dijo:

- Perdona, ¿eres el chico de ayer?


- Me llamo Renzo, encantado.
- ¿Renzo? ¿Lorenzo en italiano? Por cierto, soy Delia que es un
sobrenombre de la diosa griega Diana y gentilicio de la isla de
Delos.
- En Italia tu nombre, es el femenino de Elías “el nombre
impronunciable.
- Pero ¿tú lo pronunciarás?
- ¿Puedo llamarte divinidad de Delos mejor? Es que me recuerda
tu nombre a Sauron de “El Señ…
- ¿Película o libro?
- Libro por supuesto.

La conversación fluyó durante horas, incluso llegó a ponerse el


sol, pero les dio igual a ambos porque sus sonrisas iluminaban el
ambiente. Con el ocaso, la penumbra, con ésta la gente de “mala
vida”. Le salió a Renzo su espíritu de caballero y para evitar que
ella viera malas acciones, salieron de allí en poco tiempo. Se
despidieron y prometieron volverse a ver al día siguiente.
Al día siguiente se encontraron en el lugar concertado. El diálogo
brotó casi como el inicio del de ayer. Así estuvieron días hasta que
ella le dijo: “esto…a…ver…estoy nerviosa, pero no sé cómo
empezar. A ver, necesito contarte una cosa importante de mi vida
y creo que te lo debo contar. Pierdo la memoria cada 13 horas.
¡Espera! Te lo explico mejor. Hace dos años tuve un accidente y

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Rubén Guerrero Galván

sobreviví de milagro, pero me quedan las secuelas de ganar a la


muerte por un resultado muy ajustado. Por ello, cada 13 horas
pierdo la memoria y mentalmente hago un retroceso al accidente.
Realmente, no me acuerdo de ti según te vi ayer, pero te intuyo
porque todo lo que me pasa lo apunto en este diario que es quien
me aporta lo vivido, podría decirse que literalmente es mi
recuerdo, pero olvido la sensación.”
Lo que había oído tuvo un efecto anodino para Renzo, aunque
eso no era todo. Delia tuvo que dar un respiro a su corazón hecho
palabras, ya que estas tenían el sabor a saladas de las lágrimas,
pero tenía la necesidad imperiosa de proseguir con sus
sentimientos: “Renzo, no he ido al colegio, ni al instituto, ni
nada, tampoco salgo sola. Tengo una hermana gemela a la que no
puedo ver mucho. Vivo bajo la tutela de un amigo de mis
expirados padres. No entiendo qué es la vida porque cada vez que
abro los ojos es un día nuevo en apariencia, pero para mí es el
mismo día de mi accidente. Día tras día cuando me calmo leo mi
diario para comprender mi pasado, pero si no lo siento ¿cómo
puedo llamarlo mi pasado? ¿Qué soy?
Ahora me toca pensar en ti, no quiero hacerte sufrir, por eso voy
a desaparecer. Caerás rápido en el olvido, pues sólo tengo que
arrancar las páginas de mi diario, pero tú empieza a borrarme de
tu memoria por favor.”
No parecía que Renzo pusiera mucho interés en lo último que le
dijo, su actitud era de indiferencia frente a lo que Delia le contó
con todo el dolor de su corazón. Quizás Renzo pudiera olvidarla
fácilmente, como si fuera una desconocida con la que cruzó
algunas palabras. De este modo, el chico blanquecino, como si ella
no le hubiera dicho nada, preguntó:

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Y Ronda que me ronda el corazón

- ¿Cuál es tu sueño?
- Me voy a ir.
- ¡Contéstame! No perderás nada, pues ya te irás y lo olvidarás.
- Escribir un libro. Adiós.
- No te dejaré marchar.
- ¿Por qué eres tan egoísta?
- Pienso ayudarte a escribirlo, voy a hacer lo posible para que
tengas tu libro.
- ¿Qué hago?
- Que hoy pienses en las ideas de tu libro y mañana vengas porque
lo quieras o no, voy a ir a ver dónde vives y no podrás escaparte de
mí.
- Me estás dando miedo, tu actitud es ignominiosa.
- Tu sueño está ahí donde mi sueño se cumple y te voy a ayudar
porque tú eres mi dama, mi sueño.
- ¿con qué sueñas?
- ¡Descúbrelo conmigo día a día!

De este modo, el noble caballero Renzo, decidió acompañar a la


majestuosa princesa al castillo de ella, porque en las murallas
donde se hallaban, pese a las maravillosas vistas, no eran seguras
para tan dulce doncella.
Por el momento, Renzo es como si se hubiera declarado, pero
sabía que tiene que luchar como buen guerrero honrado, era
cociente que tiene que luchar contra dragones y demás o, en símil
con Don Quijote, contra grandes molinos.

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Rubén Guerrero Galván

Pasaron unos días más y la historia estaba predefinida, sólo faltaba


curtirla y para eso Renzo estaba allí, para dejar su vida a favor de
su amada doncella. La historia era de una chica que vivía
encerrada en un terrible castillo. Estaba atada a un palo y a su
alrededor un círculo, del cual no puede traspasar porque su
atadura se lo impide. La chica desea salir, pero no puede, día a día
sufre su propio tormento. A su vez, esta chica se dedicaba a pintar
unos cuadros en los cuales ella podría introducirse, viviendo presa
de sus sentimientos. Sea como fuere la chica necesitaba salir a
toda costa.
Renzo veía como Delia se retrataba en su escrito y hacía una
comparación entre lo que escribía y lo que su yo poético dibujaba,
en ambos casos, la protagonista es prisionera de sus obras. El libro
avanzaba con buen pie, al mismo tiempo, la felicidad y las fuerzas
de Delia aumentaban.
El libro casi estaba terminado, le quedaba la conclusión. No
sabían cómo podría ser, la única idea que se les pasaba por la
cabeza era la de o un final triste o uno alegre. La indecisión que
tan bien conocía Renzo, voló en el ambiente crispado que había
entre los dos por no poder terminar el libro.
Es en este preciso momento cuando Renzo se está dando cuenta
de lo que “su divinidad de Delos” significa para él, del cambio
que ella ha puesto en marcha. Pasó de la más absoluta indecisión
a la más fuerte decisión de saber qué es lo que quiere hacer con su
vida, por ello lucharía, ya que su vida estaba en ello porque si
fracasaba muy posiblemente creyera que perdería su vida.
También en ese instante de indecisiones, Delia lo pasaba
realmente mal, empezaba a dudar hasta de ella misma “¿Soy cada

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Y Ronda que me ronda el corazón

día una persona distinta o soy la misma con algunos matices


diferentes? ¿Estoy enamorada siempre o sólo por días?”
A los días decidieron quedar en la torre que tantas miradas de
dulzuras obtuvo por los sentimientos florecientes de los dos
amantes jóvenes. Allí, ella le dejaría por fin que leyera el libro
entero, con su final y que le contara que le parecía, comentando
así impresiones. Ya en el lugar y momento determinado
empezaron a dialogar:

- Ya he terminado, espero que te guste la historia. Quiero


agradecértelo con todo el brío de mi pecho.
- Si me lo agradeces con tanto ahínco ¿qué me quedará?
- Perdona Renzo no te entiendo.
- Esto realmente es mi sueño, ya no necesito más porque lo tengo
todo, si encima ahora me lo agradeces sería abusivo porque es más
que un sueño y soy un caballero plebeyo, no un dios guerrero, por
eso no me des las gracias, déjame estar junto a ti siempre. Déjame
morir en tu pecho y despertarme en tu vientre, déjame adorarte y
amarte, déjame ser aquel que siempre te regalará sonrisas y te
robará tus llantos.
- Renzo ¿me dejas hablar? Déjame besarte, pero después de
cuando leas el libro.

En el final del libro, la chica que estaba atada al centro del


círculo, logra romper su encadenamiento. Decide vender sus
cuadros de los que era tan prisionera, como persona era. Recorre
la circunferencia del círculo, pero no se atreve a traspasarlo
porque esa había sido su vida y ya no sabía qué es lo que vería,
pero, muy decididamente, lo atravesó sin vacilación y sin dejar de

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Rubén Guerrero Galván

sonreír siente como el viento de la ventana abierta que tantos


quebraderos de cabeza le dio. Siempre hubo viento, pero jamás
supo apreciarlo. Sale a la calle y ve cómo la naturaleza crece sin
compasión como el tiempo. El mundo era muy bello.

- Sé que eres tú mi bella princesa de la divinidad. Estas lágrimas


que caen no son de tristeza, son de la congestión expulsada por la
fuerza de mi corazón. Te…
- Un momento, deja que el tiempo y la atmósfera. Cuando estos
nos cubran, entonces dilo.

Sus labios conectaron, se acercaron, pero sus pies se alejaban


lentamente hasta que Renzo abrió los ojos y perdió de vista ese
momento tan mágico. Ella no estaba, pero el chico no se
decepcionó porque su sueño estaba conseguido, era considerado
como un sueño de él propiamente dicho. Entonces se dispuso a
mirar al horizonte en el que un día Delia le impidió ver para
hacerle feliz para siempre.
No se lo creía, todo sucedió tan rápido, que cuando miró al suelo,
la estaba viendo caer y ella le sonreía. Tan dulce era su mirada con
esa risueña boquita que se lo estaba diciendo todo. Renzo se lanzó
a por ella, mientras volaban cayéndose por el precipicio gritaba
“te amo”.
Las murallas que representaban su amor son testigos de sus dos
cuerpos en unión. Renzo está ahora mismo en el hospital, aunque
cuando abre sus ojos no sabe dónde está. Ve a su madre y le
pregunta que dónde está y qué ha pasado. Ella le contesta con que
ha tenido un accidente. Se miró las manos y pensó que había
envejecido muy de repente, al igual que la madre. Se vio obligado

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Y Ronda que me ronda el corazón

a preguntarle a la madre que dónde está la chica que cayó con él.
La madre muy tristemente lo miró a los ojos y le dijo que ella
estaba a punto de venir.
Delia entró y Renzo vio como la belleza de su diosa había
madurado con gran divinidad. Se alegró mucho verla y se
tranquilizó, pero sólo fue por un instante porque se estaba
asustando con lo que su cabeza pensaba.
- Delia ¿cuánto llevo aquí?
- 3 años.
- ¿He estado en coma o algo así? ¿Por qué me he levantado tan de
repente y no habéis llamado al médico la enfermera o algo así?
¿Por qué no te has alegrado?
- Renzo, por favor lee TU DIARIO.”

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Rubén Guerrero Galván

Mi madre siempre me contaba que una sonrisa era necesaria en


todos los momentos de la vida y yo siempre le preguntaba que cuál
era el motivo para hacerlo siempre, a lo que me dijo: “una sonrisa
no es una caja de dientes, es mostrarle al mundo quién eres.” Esa
afirmación me dejaba más intrigado, pero lo que decía con tanta
seguridad que, a riesgo de no parecer tonto, me quedaba callado y
asentía, aunque en mi cabeza rondaban mil preguntas como la de si
estás tristes cómo ibas a sonreír, si estás triste para qué ibas a
esbozar esa expresión, si no te nace del alma qué sentido tiene.
La respuesta vino dada a mí con el tiempo porque una vez, estando
muy triste y desanimado, oí la dulce voz de mi madre diciéndome
que necesitaba sonreír y demostrar quién yo era. En esta ocasión no
me hice preguntas, tan sólo acaté lo que en mi mente se dictaba.
Acto seguido en mi rostro se dibujó casi una media luna hacia
arriba. Se veía muy forzada, pero con el mero hecho de haberlo
hecho notaba que había dado un paso más para solventar mi
situación, así que sentía que repitiendo el proceso daba otro
camino. De este modo el problema no se solucionó, pero cambió de
lugar en mi mente, siendo más llevadero, lo que hizo que me
sintiera con más fuerza y alejara los demonios de mí, así que no le
trasladé esa pena a nadie más.
Además la sonrisa es la transmisión del alma, un persona castigada
y afligida que quiere vivir en su mundo tenebroso no sonríe,
alguien que no tiene ganas de nada no sonríe, aquel que se siente
culpable no sonríe, sino que ironiza y despliega su miedo. Quien
sonríe lo hace porque lo siente, aunque esté triste, se sienta
perdido, su corazón afligido, pues en esa expresión reside un deseo,
una satisfacción personal que nadie la puede quitar porque
dependemos de nosotros mismos.

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Y Ronda que me ronda el corazón

Así mismo este gesto sirve para transmitir tu alma, hace que quien
esté a tu alrededor se contagie y provoques en él un sentimiento
positivo. Así que una sonrisa equivale a otra, por lo que cada
sonrisa que queda en ti son dos menos que se emite al mundo que,
a su vez, no serían 8 que se multiplicaría. Por favor, sonrían y hagan
de este mundo un lugar más bueno, pues de lo mejor se obtiene lo
mejor.
El recuerdo de mi madre viene al caso porque le encantaba
fotografiarme en esa puerta y para que me quedara quieto me decía
que algún día sería tan alto como aquella portada, por lo que yo
sonreía con tanta fuerza que cuando miraba a la cámara, me sacaba
las instantáneas más hermosas que yo vi y no es porque sean de mí
siendo pequeño, si no porque era algo puro y real. Una simple
sonrisa.
La vida da muchas vueltas, pero nosotros no nos daremos la vuelta,
seguiremos bajando y haciéndolo con ganas y muchas sonrisas.
Escalón, tras escalón llegamos a los baños árabes de Ronda que,
pese a su nombre, no huele bien porque están las caballerizas de la
Real Maestranza junto a este recinto.
Esta estructura es una de las más importantes halladas en territorio
no musulmán, de hecho son los baños mejores conservados de la
península que, aunque se descubrió en el pasado siglo, conserva la
noria con su sistema de extracción, la chimenea, el horno, las tres
salas con sus bóvedas, la estructura del recibidor y escaleras. Por
desgracia, algunos muros se cayeron y sólo queda el esqueleto de
una parte, tampoco se pueden ver los mármoles que se supone que
tendría, ni los azulejos, ni yesería y ni mosaicos. Se tiene la sospecha
que gran parte de estos fueron vendidos por el señor que halló
dichos restos en sus huertas.

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Rubén Guerrero Galván

Tras muchas labores de restauración hoy día podemos disfrutar y


sentir el ambiente de la época y, si no somos capaces de imaginarlo,
tenemos una proyección que lo recrea perfectamente. Pese a lo
escarpado del terreno lo han modificado para que sea accesible a
todas las personas, incluso a las que más dificultad de movimientos
tienen, por lo que me parece un motivo más aún si cabe para hacer
la visita y premiar el esfuerzo que se hace por llevar la cultura a
todos.
A la derecha de la salida de este monumento está el puente más
viejo del todo, popularmente se le dice “romano”, aunque su origen
es árabe y rehecho en la actualidad. Se le llama de las curtidurías
porque la parte baja de Ronda era usada por la industria peletera y
alfarera. Desde aquí nos asomamos y se verá el puente intermedio
colocado entre peñascos que nos hace sentirnos pequeños.
Regresando sobre nuestros pasos hasta los baños, vemos que hay un
camino con escalones de piedras que te llevan hacia arriba, es el
camino que tomaremos. Su final es el inicio del llamado puente
viejo, conocido popularmente como “el árabe”. Esta construcción
se eleva a 30 metros del río, el anterior puente a 10. Desde aquí se
puede ver, por un lado su antecesor y los baños árabes, por el otro
la garganta que se va elevando cada vez más, hasta acabar en su
predecesor.
Muchas veces he visto las películas grabadas en esta zona de la
ciudad como “Carmen de Ronda”, la ópera-film de Carmen
también con increíbles voces. Tardes con mi madre recreando en
nuestras mentes las vestimentas de la época, imaginando cómo
serían nuestros diseños. Lo curioso es que años más tarde se creó
una fiesta llamada “Ronda romántica”, en la que se hacen
recreaciones históricas de esos años en los que el bandolerismo se

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Y Ronda que me ronda el corazón

hizo famoso en toda la serranía, donde desde Cádiz se alzó el


pueblo español contra el todopoderoso francés Napoleón.
Es increíble como unos pueblerinos sin más armas que sus
herramientas agrícolas, ahogaron a quien estaba sometiendo a los
países más poderosos unidos en su contra. Lo curioso es que fue en
Andalucía, Bailén donde empezó a perder, de ahí en adelante fue
su huida con cobardía, pues quemaban los lugares que tenían
sitiados e intentaron robar mucho del patrimonio cultural español,
pero por suerte y con la ayuda de los ingleses no pudieron
llevárselos todos.
Según cuenta la leyenda en Ronda, Merimeé, autor de “Carmen”,
se inspiró en la rondeña Carmen la Tinajera. Otra historia que nos
cuenta Moreti, que es más próximo a esas fechas, que los serranos
decidieron aposentarse ocultos en las atalayas y vivir a la intemperie,
de este modo atacaban a los galos. El comandante francés fue
disparado en el pecho por uno de los indignados que consiguió
escapar.
Tras este acto los opresores franceses se quedaron apostillados y
guarnecidos, sólo repeliendo continuos ataques, pero tuvieron que
dejar Ronda porque se necesitaban sus tropas en otros lugares.
Agotados los recursos alimentarios y extenuación económica
provocadas por los invasores, dejaron la devastada ciudad del tajo.
No pudieron llevarse las municiones bélicas que había en el castillo
y, por temor a que las tropas españolas fueran tres de ellos usando
estas armas, prepararon una mina para volar gran parte de Ronda.
Pedro Depa, sargento francés, estaba enamorado de una rondeña y
decidió quedarse con ella por lo que llevó a cabo un plan de
desarme de tan virulentos artefactos, preparados para detonar unas

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Rubén Guerrero Galván

horas más tarde tras la salida de las tropas napoleónicas. Pero el


infortunio se hizo eco del municipio, pues este oficial francés
desconocía la existencia de una pequeña mina que estalló y
destruyó gran parte del castillo y varias casas.
El nombre original de este militar no lo especifica, lo que si es
cierto es el ayuntamiento decidió otorgarles premios y
reconocimiento a esa grandísima labor, aunque de ser cierta tal y
como lo cuenta Moreti, el reconocimiento deberemos dárselo
muchos millones de personas que queremos a Ronda, ya sean
habitantes, malagueños, andaluces, españoles, europeos, terrestres o
extraterrestres porque todo aquel que pisa esta tierra no puede
dudar de su belleza, pese a que su experiencia aquí no les haya sido
de su agrado.
Tras la ocupación gala, Ronda, como el resto de España, sufrió una
transformación, incluso en el gusto de la vestimenta. Este hecho
jamás lo refleja la llamada “Ronda Romántica” porque lo único que
se hace es copiar a la serie que se transmitió hace pocos años en la
televisión nacional que trata sobre bandoleros, cuyo pueblo ficticio
se situaba cercano a Ronda. Aunque en realidad este hecho carece
de importancia, puesto que lo bonito no es si llevaban un pañuelo
verde, unas alpargatas, lo importante es que gran parte de la ciudad
se ilusiona en una época de crisis, se gasta dinero en la
indumentaria, en la recreación, dando más vida a los comercios.
Muchos visitantes vienen a disfrutar del ambiente y hasta se animan
a vestirse. También es bonito ver como es la capital de toda una
serranía auténtica, cuyos pueblos hacen sus fiestas y sus propias
recreaciones y como vienen aquí todos a disfrutar y a hacernos
grandes entre todos, ya que somos los marginados.

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Y Ronda que me ronda el corazón

Esto me trae recuerdos de la celebración del año pasado de este


festejo. Iba yo con Larisa cogidos de la mano muy bien
caracterizados. Ella se veía muy elegante a la vez que llana, pero su
belleza natural es tan grande que hasta vistiéndose de gorila sería la
más bonita criatura de todo el reino mundial. Por este motivo
éramos mirados, tanto que hasta nos invitaron a participar en la
cabalgata, pero teníamos otros planes alternos, los cuales no
cambiamos y proseguimos con el hecho.
En realidad me hubiera apetecido que mi madre hubiera podido
estar presente en Ronda para vernos vestidos, pues nuestra
indumentaria eran muchas de las ideas que habíamos hecho juntos
hace años viendo las películas de “Carmen”, además ella es muy
especial con estos temas, aunque seguro nos hubiera sacado mil
fallos.
La vida abrupta recorre un camino que circunscribe lo magnifico de
lo penoso; lo real de lo fantasioso; lo bonito y lo feo. Así es como
mi vida hace su andadura, así es como nuestros camino debe
continuar dejando atrás el puente viejo y optando el camino que
sube empicado, hasta el arco de Felipe V. Esta estampa es una de
mis fotografías preferidas de la ciudad, pareciera que estuviéramos
en el medievo. El predominio de la piedra es nuestro pan de cada
día y desde aquí observamos que nuestro camino está flanqueado
por ellas, el arco está hecho por ellas, si nos asomamos a un costado
veremos las murallas, la gran iglesia del Espíritu Santo, los peñascos
enriscados y así un sinfín de la materia más antigua: la piedra.
Tras pasar el bonito y simple arco hay una curva bastante cerrada a
la derecha que, por su pendiente y el grado de dicho giro aumentan
el porcentaje de inclinación, por este motivo y la suma que el suelo
es de pavimento de piedra siempre invito a tomar la siniestra de la

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Rubén Guerrero Galván

calle, abriéndonos para acabar encontrándonos de frente a un lugar


mítico: el sillón del Rey Moro.
Este singular sitio se hizo con la remodelación de esta parte de la
ciudad de la que antes os conté, debido a la dificultad de la entrada
se pensó en derribar la entrada árabe y sustituirla por el arco y la
pendiente tan grande, disminuirla para ayudar a las bestias a tirar
del carruaje. Aun así como veréis la cuesta es picada, así que debido
a ese hecho se puso en ese descansito una especie de asiento de
cantería. Hoy día está pintarrajeado con bolígrafos de parejas
modernas que creen que destruyendo parte de la historia, sobre
todo popular, su amor será eterno. Pero el tiempo del amor no
depende de la tinta usada, sino de las personas que se amen de
verdad.
Quizás para los turistas no sea lo más famoso que se pueda ver, pero
es de lo que más cariño recoge de los rondeños. De hecho es un
lugar de encanto y puedo contar varias leyendas asociadas al lugar.
Una de ellas dice que en ese asiento, la princesa, esposa, del rey
Abomelik I le pidió que le construyera un pasaje para bajar al río a
bañarse en sus plateadas aguas. Cuando ella admiraba el lugar de
noche, se fijaba como en el remanso que forma el meandro del río,
se reflejaba la luna, dando la impresión de que el río fuera una
ancha cinta plateada.
Otra leyenda, esta vez más amorosa, cuenta que en ese asiento se
veían de noche una musulmana con su enamorado perteneciente al
ejército cristiano. En aquella época su amor era más que prohibido,
así que cuando el sol que nos alumbra a todos era el que los
escondía para hacerlos relucir al amparo de la oscuridad. Día a día
sus encuentros eran más importante para ellos, pero a la vez más
arriesgados. Tanto era así que fueron vistos abrazados. Esas

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Y Ronda que me ronda el corazón

personas que los vieron decidieron contárselo al padre de la


musulmana. Éste ante sus dudas no decidió actuar, sino esperar a la
noche y ver qué tan cierto eran esos desagradables rumores. El sol
dio paso a la ira del padre pues los vio juntos con sus ojos, de modo
que con sus hombres buscaban cazarlos para darles un castigo
ejemplar por llevar a cabo acto tan impuro y prohibido.
El amor entre ella y él era tan fuerte que, mirándose y sin mediar
palabras, comenzaron a correr como alma que lleva el diablo. Se
puede pensar que trataban de huir, pero esa no era su motivación
en realidad, sino que era culminar su puro amor, ya que jamás
podrían consumirlo, así que corrieron cuesta abajo. A la altura del
puente, un beso y un gran abrazo fueron sus actos previos al salto
hacia el río. 30 metros de caída después, sus cuerpos yacían eternos
en las aguas que divide Ronda, dando así final a su trágica historia
de amor.
Se dice que el padre de ella desde aquel entonces fue un alma en
pena que, tras la culpabilidad que se infligía, pasaba las horas en el
lugar donde los amantes hacían constar su verdadero amor. Tal era
así que la gente que siempre lo veía desgastar sus horas y
consumirse en la culpa de la muerte de su hija, decidieron otorgarle
el nombre de “el sillón del rey moro”.
Descansando y relajándome en semejante asiento, sale a relucir el
nombre de una persona singular, cuya fuerza arrasa bosques
milenarios bajo su manto de una extraña y audaz sabiduría. Su
nombre lo desconozco, pero yo la llamo Carmina de apellido
vitamina, pues es uno de esos increíbles seres que vistos desde un
punto de vista superficial se les trataría como una loca sin fin, pero
para mí es el pozo que nutre mis inquietudes y como tal, la
vitamina de mi creatividad.

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Rubén Guerrero Galván

Un día se sentó plácidamente en el sillón y me invitó a sentarme en


él para acompañarla. En ese momento sus ojos se tornaron
entrañable, como era ella y su boca comenzó a entonar la melodía
de una historia:

“Hoy es día 11 ix 7 ch´en o si lo medimos en cuenta larga es


10.9.3.14.14 (en el calendario gregoriano es el 20 de mayo de
1011)
Quisiera encontrarme a mí misma, pero no me hallo. Busco en
mi interior, pero no da resultado. Intento sonsacarme vida, pero
carezco de ella. Dios mío amado, ¿por qué me has abandonado?
Preludio del año 1011. Soy Jimena, aunque todo el mundo esté
empeñado en decirme Ximena porque es lo más clásico. Vivo en
Izn-Rand Onda, una ciudad andalusí, en la que Takuranna se está
haciendo fuerte y lucha por la independencia del califato de
Córdoba, aprovechando que ésta se encuentra en situación de
guerra civil porque Sulaiman codicia el trono en manos de
Hisham II. Este declive del califato no me gusta nada porque el
ejército Bereber, a los mandos del codicioso Sulaiman, es muy
destructivo, llevándose a la tumba ciudades como Medina
Azahara. Los cristianos de las fronteras del norte de Al-Ándalus
empezaron a odiar a los moriscos cuando Almanzor arrasó
Castilla; posteriormente este califa morisco sería asesinado en
1002 por los castellanos.
Los mozárabes son personas “arabizadas” que practican el
cristianismo y viven en territorios moriscos en condición de
Dhimmi. Estas personas eran toleradas a cambio de un impuesto
y un nivel social más bajo. Mi posición social es alta, siendo parte
de la nobleza de mi ciudad, ya que soy hija del alcalde. Mi padre,

76
Y Ronda que me ronda el corazón

además de ser alcalde, es un gran lugarteniente con mucha


riqueza y poder que sigue fielmente la religión musulmana.
Los dogmas musulmanes se esfumaron dentro de mí, aunque sigo
con ellos en mis actos sociales, no los creo porque siento a Cristo
muy arraigado a mí. El Nazareno es mi emblema religioso, lo
seguiré hasta la muerte. Me gustaría demostrárselo a todo el
mundo, pero por mi condición social no puedo, sería castigada
duramente, pero no me importaría, lo malo es que también
serían torturados todos los miembros de mi familia, por todo ello
soy una cristiana en cubierto.
Me inicié al cristianismo en el barrio de las peñas. Esta zona es la
más cristiana que hay en mi ciudad, ya que se hacen rituales
cristianos secretos y muchas más reuniones de este tipo. Los de esa
región son los más fieles y por muy perseguidos que sean jamás
abandonarán a nuestro todopoderoso Cristo.
Me gusta mi ciudad Izn-Rand Onda porque conserva un aire muy
variopinto. Para empezar, conviven tres religiones con algo de
armonía, cosa que nunca se ha dado en ningún momento de la
historia. Luego, decir que fue fundada en la edad prehistórica
pasando por aquí todo tipos de civilización como los celtas,
fenicios, griegos, romanos, los cuales dejaron su huella y su
granito de arena para darle forma y color a esta gran ciudad.
Pasear por sus sinuosas calles tan empinadas, empedradas y
estrechas; admirar sus elegantes jardines tan coloridos y olorosos
que sus vistas dan a una garganta abierta por el río Guadalevín;
gozar de sus edificios emblemáticos y eternamente bellos, es uno
de los mayores delirios de este mundo y el mayor regocijo es que
yo pueda estar aquí tan orgullosa de vivirlo.

77
Rubén Guerrero Galván

1006, 30 de abril, día con un ambiente crispado, sin venir a


cuento. Se hizo una niebla espantosa que tapa toda la alegría de
esta tierra. En estos momentos, la inmensa oscuridad se ve negada
ante un destello de muchos colores que nos hace ver que dios nos
está mandando un aviso. Poco a poco la intensa niebla y negrura
van desapareciendo, pero esa luz intensa no desaparece y estamos
realmente asustados.
20 de mayo, el resplandor, grandiosamente diabólico, sigue y el
terror nos coacciona a estar tremendamente confusos. Las guerras
entre cristianos, judíos y moros aparecen porque dicen que es un
castigo de su dios y para ello se valen de sus libros sagrados y
quieren que los de las otras religiones recen al Dios en el que
creen. El caos está presente y nadie puede desatarse de él. Este
desordenamiento es infundado, se lo están inventando los
devotos, ya que esa luminosidad no es un preludio del castigo
severo de Dios, sino de una señal que le indica a alguien que va
hacer algo muy importante. Ese alguien soy yo y para no vivir esta
tropelía de luchas que incluso llegan a las manos derramando
mucha sangre, me voy a un pueblo colindante en el que sólo hay
gente musulmana.
Han pasado ya varios años, estando ahora en el 1010. Parece ser
un número que trae consigo grandes cosas con mucha
importancia. Echo mucho de menos mi grandiosa y bellísima
ciudad. Las aguas del río han vuelto a su cauce. Las inútiles e
infructuosas luchas entre las tres grandes religiones cesaron,
dando paso a una armonía especial. No queda ya constancia sobre
la luz que tanto caos produjo en nuestra sociedad. Todo está
olvidado porque no pasó nada. Pienso que las cosas no se pueden
olvidar así como así, porque si armaste tanto jaleo por ser esa luz

78
Y Ronda que me ronda el corazón

un aviso del próximo tormento que iban a sufrir y se luchó con las
demás religiones a favor de la tuya, sigue tus ideales, y/o al menos,
intenta mejorar para que esto no pase de nuevo y tu Dios esté
contento. Pero yo no lo he olvidado, sé lo que significa esa luz que
tanto tiempo duro en el cielo. Significa que voy a hacer algo
importante, pero no seré reconocida por ello. Esta preposición la
sé, ya que la traduje de los mensajes ocultos del aire, debido a que
soy una experta en el arte de la aeromancia y voy camino de ser
maestra en la oniromancia que es saber interpretar el lenguaje de
los sueños.
Ayer soñé que encontraba en una batalla en la que no estaba
involucrada, pero había un bebé allí y no podía dejarlo en ese sitio
para que muriera porque era demasiado peligroso, así que decidí
rescatarlo. Una vez en mis brazos vi como estaba en paz,
desasosegado y limpio. Pasamos un rato sin hacer movimiento,
hasta que de repente, empieza a llorar y no hay manera de
calmarlo, sólo cuando pensé en Cristo y le pedí ayuda, ese bebé
paró de llorar, a cambio él desapareció, dejándome entre mis
brazos una botella vacía. Este sueño me ha dejado marcada y sé lo
que significa, por lo que tengo muchísimo miedo.
Han pasado ya varias semanas, el verano está próximo y la
interpretación onírica no da resultados, así que mi terror
desaparece porque no volví a soñar ni hay síntomas de que ocurra.
Mi vida carece de amor, sólo está el que le tengo hacia mi señor
Jesucristo que es lo más importante. Me apoyo en él cuando la
vida se me tuerce.
Mi padre está cogiendo demasiada importancia en esta región y
eso me alegra porque está luchando por sus principios. Por ello,
decido decirle que soy cristina, a pesar de lo duro que será para

79
Rubén Guerrero Galván

mi padre. No puedo continuar con esta losa que te aprisiona toda


el alma, debo ser sincera, ya que es uno de mis mayores
principios.
Se lo digo muy valerosa, su corazón le da un vuelco, me mira con
cara de odio y empieza a balbucear palabras en árabe que no
puedo dilucidar porque siempre me negué a aprender el árabe
clásico. Me golpea la cara con gran virulencia y me caigo al suelo.
Las lágrimas de los ambos caen al suelo, donde los grandes
momentos de alegrías que tuvimos juntos aprendiendo y leyendo
“El Corán” están rotos al descubrirse que en parte es todo una
mentira. El silencio de mi padre me lo está diciendo todo. Siento
ser tan desalmada, pero Cristo se instauró en mí y no puedo
seguir siéndole más infiel. Me voy de casa con lo puesto en
dirección hacia las peñas.
Allí me encubren durante dos días, pero les estoy causando
demasiados problemas a los cristianos residentes. Me persiguen,
así que opto por entregarme. Toda la comunidad morisca se
alegra de mi captura voluntaria. Quieren castigarme por mentir y
ofender a Alá. Según las leyes musulmana, eso significa tortura y
pena de muerte, así que ya sé cuál es mi destino; una semana de
dolor bajo el fin de una terrible muerte.
El artífice principal para pensar cual es mi condena es mi bendito
padre. Lo comprendo perfectamente y es normal su actitud
porque toda la culpa es mía y de nadie más. Él es el alcalde y
máximo representante de Mahoma en Izn-Rand Onda, además es
el padre de la sucia de alma, por lo tanto debe sufrirlo y su mayor
condena no es la muerte, es que él sea el encargado del castigo de
su impura hija.

80
Y Ronda que me ronda el corazón

Soy llevada en una especie de carroza por toda la ciudad. En este


vehículo pone en árabe “morisca infiel, traidora y ofensiva, su
castigo será la muerte por la orden de Alá”. Me han colocado un
atuendo con unos ropajes malditos y me esposan las manos. En
mis ataduras hacen el signo de la cruz y con eso me dan un golpe
para que mi sangre quede grabada. Me dicen que si Cristo dio la
sangre por los cristianos, yo la daría por ese profeta equivocado.
No me ablando, sé que debo ser fuerte hasta la hora de mi
muerte. Mi sufrimiento es el delirio de mi Dios. Por ser
perseguida moriré en paz porque sé que voy a ir al reino de los
cielos. Mi vida llena de sufrimientos, no es más que el tránsito
para reunirme con el todopoderoso y eso me alegra, me da
fuerzas.
Una vez paseada por toda Izn-Rand Onda me conducen a una
especie de cárcel. Su ambiente lúgubre no impide ver las
esperanza que tienen los reos de la planta alta, es decir la planta 0.
Esta prisión tiene una característica muy notable. Esta excavada
en el suelo hasta llegar al río Guadalevín. Su altura es de casi 100
metros y se va dividiendo en unas especies de plantas que son
galerías subterráneas donde residen los prisioneros. Mientras más
abajo estés, peor será tu destino, por tanto sabes que la muerte te
va llamar próximamente. A medidas que voy bajando la esperanza
desciende. Cada escalón que bajo es un golpe en las costillas y el
pecho. Llevo casi 300 escalones bajados y ya tengo dada una
tortura psicológica. Me paran, es una de las últimas plantas, por
consiguiente, sé que no me van a matar, aunque comprendo que
sí que voy a sufrir como nunca lo he hecho.
Han pasado 3 días y no me han alimentado, ni siquiera agua. La
única manera de hidratarme un poco es abrir la boca y beber el

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Rubén Guerrero Galván

agua que cae de las goteras del techo. Me estoy volviendo loca y la
tortura psicológica es demasiado importante, tanto que estoy
dudando sobre la existencia del mundo.
Transcurren 5 días desde mi encarcelamiento y me he vuelto una
salvaje. Me siguen sin dar de comer, pero me estoy nutriendo a
mano de la madre naturaleza, ya que me estoy comiendo el moho
que hay en las piedras. Ya no me da asco nada, lucho por
sobrevivir porque por la zona en la que está mi celda no voy a
morir. Flash back, eso es lo que ha sufrido mi mente, en la carroza
ponía que iba a morir y cuando a alguien se le pasea por la ciudad
su ejecución es inminente, ¿entonces por qué estoy aquí?
Comprendo, es parte de la tortura moral que me están haciendo.
Oigo pasos, alguien está bajando. Me levanto y hago algo de
abultamiento como hacen las serpientes u otros animales cuando
se ven acorralados. Son dos y se han parado justo antes de llegar a
mi celda y empiezan a hablar:

- Mejor decírselo a voces, me da miedo, ya que de lo malo se pega


todo.
- La infiel ésta el único peligro que tiene, son las enfermedades
sexuales y de piojosas, pero digámoselo a gritos, que se entere
bien.
- ¡Impura! Vete al infierno con tu Cristo el idiota. Serás trasladada
más tarde y te darán el alimento sobrante de las ratas. Ya han
decidido cual será tu destino.

Esas palabras me dan tanto ánimo que me deprimo al pensar que


mi destino está en las manos de un padre con resentimientos y
sufrimientos hacia su hija. Me han sacado de mi celda, pero no

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Y Ronda que me ronda el corazón

asciendo, sino que estoy de camino al infierno. 4 guardas están


hablando que antes no había celdas suficientes, por eso me tenían
tan arriba. Esto me está matando, no lo resisto, quiero morir ya
¿qué sentido tiene vivir? Comprendo, mi sentido es vivir como
monigote de mi Dios. Lucho por ti mi amor, no me doy un
traspiés por ti mi corazón; te soy fiel, trátame como a tu reina
sufridora porque te trato como a mi señor todopoderoso y
amante.
Estoy justo abajo, donde algunos reos recogen el agua del río. Me
dicen los guardas, que si la vista es hermosa, es porque así lo
dispuso Alá. Yo le contesto que la vista es hermosa, pero más
grandioso es todo aquello relacionado con mi señor Jesucristo. Me
golpean tan fuerte que no he sentido el golpe, sino el
desplazamiento de un metro que conlleva el gesto tan feo del
guarda. Me escupen como signo de repudia, pero me da igual. Al
fin me acaban diciendo que por fin soy libre que suba sus 365
escalones porque ese va a ser el tiempo que me queda de vida.
Han pasado unos días desde que en el 20 de mayo, me dijeran que
soy libre, pero me han llevado a una localidad costera a unos 70
kilómetro de mi ciudad. Me han hecho una ceremonia muy
extraña. Ya se sabe cuál es mi condena. Será embarcarme con
rumbo al fin del mundo. Me monto, sé cuál es mi inexpugnable
destino y me despido de todos los allí presentes con una mirada
tierna, pero sin ningún arrepentimiento por parte de mi religión
que me va a conducir a una muerte segura. Me dicen que en el
barco hay alimentos para un mes. Para finalizar imitan el beso
traidor de Judas y me cuentan que si mi Dios existe tendría tanta
suerte como para llegar a una de las pequeñas islas del oeste.

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Rubén Guerrero Galván

Estoy sola en el mar, estoy feliz, pues mi vida estuvo lleno de gozos
y de amor. No me faltó nada y por ello estoy contenta. Recorro
todo el barco y veo como en la bodega hay abundancia de
alimentos. Pienso que aquí hay para más de un mes. Estoy viendo
muchos alimentos conservados en almíbar, mucha agua, muchas
bebidas alcohólicas. Creo que esto da para más de un año.
Me dirijo a la sala de mandos para ver dónde voy a dormir. Hay
una carta en la gran mesa redonda. La cojo. Veo que está sellada
con la marca distintiva de Izn-Rand Onda. La abro, es de mi
padre. La felicidad me embarga por completo. Me doy un poquito
de respiro y me siento. Está escrita en el árabe que sólo
entendemos los dos. No hay nada importante, sólo pone que el
alimento de más es porque no quería que sufriera tanto y así
podría sobrevivir más tiempo. No me comprende mi cambio de
religión infundado y que por si no aguantaba tanta soledad y
amargor, había dejado un cuchillo escondido en una falsa pared
de la bodega y una cuerda por si me quería suicidar.
Pasan los meses, de hecho creo que estamos a diciembre. Los
alimentos apenas escasean y creo que podría continuar así años.
Tengo una leve gripe, es doloroso estar así y estoy pensando en el
suicidio, así que miro bajo la falsa pared donde está el cuchillo y la
cuerda. Observo la trampilla y hay un mensaje que pone “No lo
hagas hija mía, el suicidio no es la solución. Si has llegado a este
punto, podrás llegar al siguiente punto tras éste. Te quiero y lucha
por los dos”.
En el horizonte llevo viendo tierra hace mucho tiempo, unas veces
hacia un lado, otras hacia el otro, islas aquí, islas allá, pero todo es
mi fantasía y mi locura. Mi ilusión me está volviendo a engañar,
pero me da igual, es bello ser feliz tras tanto daño. Al cabo de un

84
Y Ronda que me ronda el corazón

rato, hay movimientos muy bruscos, me asomo al barco y veo que


estoy encallada. No me lo creo, pero no puedo bajar, el barco está
a mucha distancia del mar, no sé qué puedo hacer. Pienso, ¡ya lo
tengo! La cuerda salvadora de mi padre. Desciendo y toco agua
salada que escuece y sana las heridas que me auto flagelé para que
mi Dios tenga menos sufrimiento.
Nado un poquito para llegar hasta la tierra. La playa en la que
estoy es muy grande y blanca, sus arenas son finísima. Todo esto
es muy exótico para mí. Mi incredulidad no me deja admirar las
maravillosas vistas. No hay árboles grandes, son más bien
pequeñitos. Tampoco tiene una gran densidad de plantas, pero
son muy bellas y con mucho aroma. No se ven montañas
cercanas, es casi todo llanura.
Estoy completamente sola, aunque, ciertamente, no creo que haya
más nadie porque según pude ver, siempre he ido rumbo al oeste
y a veces hacia el sur. No me esperaba que el fin del mundo fuese
así. Ahora que lo pienso, hay algunos eruditos que no quisieron
levantar la voz para no ser condenados que dicen que la tierra es
redonda. Estos personajes se basan en los estudios ocultos o poco
buscados de los libros antiguos de la civilización griega. Puede que
esté en la zona oriental de África, no me convence mucho, pero
tiene un paisaje parecido. Siempre hubiera jurado que hacia el
oeste no había más que el fin del mundo y ahora puedo
comprobar como es redonda.
Estoy confusa. Menos mal que he llegado al delta de un río. Es
una desembocadura muy grande, me recuerda un poco a las
playas de Welba y Gaelbah (Huelva). Es casi de noche y creo que
va siendo conveniente quedarme aquí hasta que amanezca y
recorrer un poco hacia el interior.

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Rubén Guerrero Galván

Estamos cercanos a abril y recorre una fuerte brisa, recordándome


a Tarifa. Amanece de forma muy brillante y me parece muy
extraño, ya que estoy acostumbrada a los amaneceres y atardeceres
rojizos tan bellos de mi serranía por estas fechas. A mi tierra la
anhelo tanto como a toda mi familia extraña, pero si estoy acá es
casi por una determinación mía.
Llevo ya varios días allí y me adentrado hacia el interior, con un
ángulo recto respecto a la costa donde hice mi desembarco
triunfal. El aspecto de estas tierras, en parte, no se diferencia
mucho al de la mía, ya que hay muchas zonas de arbustos que son
plantas medicinales y está constituido, en su mayor parte, por
roca caliza. La gran diferencia es que vivo en una serranía con
tanto encanto, variedad y belleza que estar en ella es ver como es
un gran monumento natural.
Me levanto con una gran sensación, creo que haré o descubriré
algo bueno y llegaré así al final de mi venida a este mundo. Estoy
escuchando ruidos. Me paro a escucharlos y poder disipar de
donde vienen, pero no da resultados, ya que se paran al mismo
instante en que lo hago yo. Parece que esos pasos son por el
nerviosismo de mi corazón que late tan fuerte que me hace tener
ilusiones. Escucho voces humanas, se dejan casi ver, son muchas
sombras que me están rodeando. Hablan fuerte, pero en una
lengua muy extraña y melódica, aseguraría que no son ni de
Europa ni del África musulmana. Se acercan a mí lentamente y
parecen realmente asustados, cuando la que de verdad debería
estar acongojada soy yo.
Momento de inflexión, estoy pensando en sus actitudes y sobre lo
que puedo hacer en un momento como este, pero se están
dejando claramente ver. Son personas de color oscuro, de algo

86
Y Ronda que me ronda el corazón

más de un metro y medio. Sus cabezas son anchas, sus narices


aguileñas; pelo negro y lacio; pómulos salientes, frente ancha y
ojos almendrado. Sus vestimentas son calzones, faldas, mantos y
algunos pocos utilizaban atuendos con bordados y plumas,
llevando sandalias de cuero y un tocado con plumas. Me miran
como si fuera una deidad y mientras se acercan, me señalan y se
inclinan. Al mismo tiempo que me adoran dicen Kukulcán,
desconozco la palabra esta, pero creo que se refieren a mí.
Había uno que era el más extraño de todos al que todos llamaban
Halach Uinik, tiene un emblema que es el escudo redondo y un
cetro en forma de figura antropomorfa con cabeza de serpiente.
Parece que este individuo es el que manda a todos. Debería tener
más miedo porque me acaban de coger y me llevan en alza a no sé
dónde.
Estoy ahora mismo maravillada, estoy alucinando, estoy
incrédula, estoy ante una planicie donde hay grandes
edificaciones de una belleza y estilo sin igual. Hay muchas
estructuras y grandes como una que me llama la atención que es
muy alta que me recuerda a las pirámides del antiguo imperio
egipcio. Se diferencian en los escalones y que estas piedras son
blancas y bellas. Se ve muy bonito con sus decoraciones de colores
y mosaicos. ¡Qué bello es la tierra del Todopoderoso!
Voy camino de la gran pirámide. Ya estoy en ella; es preciosa y
enorme. Es como si fuera un templo, pero es muy extraño ver que
no tiene ningún símbolo cristiano, aun siendo la casa de Dios. Se
ve una figura con una serpiente emplumada en el templo que está
representada en muchos lugares del templo. Me siguen tratando
como si fuera Dios. Va a dar comienzo el atardecer y me llevan al
Castillo. Está ya atardeciendo y en los escalones se está viendo una

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Rubén Guerrero Galván

proyección solar serpentina, consistente en siete triángulos de luz,


invertidos, como resultado de la sombra que proyectan las nueve
plataformas de ese edificio, al ponerse el sol. Es una imagen
preciosa y divina de la que jamás me podré olvidar.
Han pasado ya unos días desde aquel increíble suceso y aún estoy
conmocionada, aunque ya no ocurre. La comida de aquí se basa
esencialmente en una fruta cubierta de hojas con forma de
bastón, es algo más grande que la mano y en su interior está
compuesta por una especie de pepitas amarillas. A mí me
encantan los tamales que son hojas de la fruta base rellenas de
carnes y verduras cocinadas en el pibil bajo tierra.
Hay bebidas que son increíblemente ricas, como una de color
oscura que está compuesta por unos granitos machacados chicos
de un árbol que forman una pasta y se mezcla con agua.
Ya me di cuenta que este lugar no es la tierra de Dios. Es una zona
sin evangelizar e inexplorada en la que viven como lo hacíamos
hace muchos siglos. Estoy en una especie de ceremonia ritual en
la que matan a animales y personas en el templo Después los
cadáveres son arrojados a un pozo de agua. Estos rituales son
presididos por mí, aunque yo sólo soy una presente más, pero de
gran importancia. He descubierto que adoran a varios dioses,
entre ellos a mí.
Estoy dando un paseo porque necesito pensar si esto es lo que
Dios creó o se le escapó de sus manos. Voy cercana a una zona de
lagunas, me asomo para mirar mi reflejo y en vez de eso veo el
rostro de alguien. No me asusto, es más, me maravillo ante esa
silueta tan espléndida que puedo discernir. Es un hombre no
perteneciente a la ciudad. En ese instante, cruzamos miradas y sin

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Y Ronda que me ronda el corazón

saber hablar el mismo lenguaje y ser de distintas civilizaciones con


costumbres nos entendíamos. Nuestro lenguaje de simbología de
ojos comienza a dar sus frutos y un fuego intenso brota de mi
corazón, me urge besarlo, al igual que sé que ese hombre
misterioso también lo necesita. Estuvimos juntos durante dos días
vagando por los alrededores de la ciudad sin ser descubiertos. Sus
arrumacos eran divinos, su mirada celestial, su presencia en mí no
tiene forma alguna de descripción.
Llego a la ciudad y se están preparando para un gran ritual
porque parece que hoy es un día especial. Me dirijo hacia donde
me asignaron habitar y al fin entender el significado del sueño
que tuve antes de contarle a mi padre que soy cristiana. La batalla
refleja la persecución a la que estuve a estar sometida, el bebé
muestra que a raíz de esa persecución se empezaría a cocer mi
nuevo renacer que me daría confianza a mí misma, pero cuando
empieza a llorar quiere decir que la desgracia caerá sobre mí y la
botella vacía que voy a estar vacía en los aspectos morales. Pero no
comprendo muy bien la última parte.
Por los estruendos de dolor individual y alegría colectiva que se
están escuchando parece como si hubieran matado a una persona,
pero lo extraño es que no me esperan. Salgo al espacio libre y veo
que todo el mundo me está mirando con cara de sufrimiento,
como si yo hubiera cogido sus corazones y se los hubiera
arrancados. Los guerreros dirigidos por el Halach Uinik me dan
caza con gran violencia y me desnudan. Ahora tengo un miedo
terrible y ya estoy viendo lo que me espera, la muerte. Quisiera
entender el porqué, pero no lo logro entender, aunque es obvio
que el motivo de esta violencia es que fui desvirgada por aquel

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Rubén Guerrero Galván

misterioso hombre que acabo de ver muerto tirado en el suelo, el


otro motivo porque traje la gripe y se mueren.
Tanto viaje y cosas nuevas que descubrí que no sirvieron para
nada, tanta devoción a Cristo que no sirve para nada. Sé que mi
muerte acaba de llegar antes de que sea asesinada por un ritual
como ofrenda a Dios que no logro entender. ¿Dios, existes?
Hoy es día 11 ix 7 ch´en o si lo medimos en cuenta larga es
10.9.3.14.14 (en el calendario gregoriano es el 20 de mayo de
1011)
Quisiera encontrarme a mí misma, pero no me hallo. Busco en
mi interior, pero no da resultado. Intento sonsacarme vida, pero
carezco de ella. Dios mío amado, ¿por qué me has abandonado?”

“- Que bonita y terrible historia, ¿no crees Pedro? ¿Qué la pasaría


a la muchacha? ¿Moriría o sería salvada por Dios y por eso escribió
sus pensamientos finales?
-No se sabe, mi señor Don Francisco de Montejo. Es un misterio.
- Una historia parecida ocurrió con mi amigo, tu cuñado no
reconocido, Hernán Cortés que lo vistieron del dios Quetzalcóatl
para la conquista del imperio azteca, como bien pudo observar tu
padre. Pero la diferencia de esta chica es que apareció como el
dios Kukulcán, por el mar del oeste y exactamente el día del
equinoccio de primavera, como lo hiciera el Dios al que la
confundieron. Kukulcán fundó esa ciudad, Chichén Itzá. Ella no
conquistó al imperio maya, ya que lo hemos hecho mi padre y yo.
Este texto o diario que ella escribió y se conserva aquí, es una gran
joya porque se ve que es verdadero y escrito en la fecha que indica
porque sucedió esos hechos realmente, tanto en Europa como en

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Y Ronda que me ronda el corazón

esta zona del mundo. Además en esta tierra los únicos europeos
que la han pisado antes que yo son Gonzalo Guerrero y el
franciscano Gerónimo de Aguilar. Uno escapó y el otro vivió con
ellos, pero no sabía escribir.
- Me asombra la capacidad de conocimientos que tiene usted, Don
Francisco porque eres magnífico. Fundaste aquí Mérida y
Valladolid, conquistaste toda la península del Yucatán con ayuda
de tu padre, cuyo nombre es como el de usted más el apelativo de
“el adelantado”.
- Sí, es cierto mi fiel servidor. Como sabes ha sido duro derrotar al
ejército maya que en esta época estaba en decadencia, pero en la
de Jimena, para los mayas, era su máximo esplendor. Esa
alimentación de la que hablaba era el maíz y el grano molido el
cacao y el Halach Uinik el cacique o jefe.
- Mi señor, creo que voy a marchar a donde usted nació porque
creo que debo ir allí a reclamar lo que es mío y de mi linaje.
- Sí mi fiel servidor allá iremos.
- Gracias, es usted el mejor y más valeroso conquistador. Me ha
enamorado la descripción de la chica española morisca y creo que
me iré allí a vivir, y si no pudiera, que viviera mi descendencia.
Izn-Rand Onda, que bonito nombre.
- Pedro, no preguntes en España por el nombre de esa ciudad
porque ya no existe como tal.
- ¿No? ¿Qué pasó?
- Con la conquista cristiana se llama Ronda, mi leal Pedro de
Moctezuma.”

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Rubén Guerrero Galván

Tras esta historia se vislumbró una media sonrisa con un toque de


travesura y se quedó mirando a la blanca pared que tenemos en
frente. Yo sonreía abiertamente y pensaba en si de verdad ella creía
lo que nos contaba o no. Me parece que se da perfectamente cuenta
que ese testimonio le fue contado por mí que, a su vez, me lo narró
otra de las piedras que tan bien se lleva conmigo. En este caso esta
roca me lo contó a modo de relato como si de escritora se tratara. A
veces pienso que esa piedra debería formar el busto de un
dramaturgo para mandarla al lugar donde le corresponde y que vaya
en sintonía con lo que ella es.
Cuando hacemos cualquier tipo de celebración, invitamos a todo el
mundo. Por supuesto Carmina es una de ellas, es más sería una de
las principales porque significa mucho para nosotros dos, es un
apoyo constante pese a que parezca no estar, pero su sonrisa
siempre denota su presencia. Es experta en tocar pitos de carnaval,
llega a hacer sonidos increíblemente extraños, agradables, graciosos
y, a veces, se le olvida que tiene el pito en la boca y habla, pero lo
más curioso de todo es que es perfectamente entendible.
Ella y tía Clamidia se llevan especialmente bien, aunque muchas
veces discuten por tonterías, como por ejemplo a ver quién de las
dos tiene el cabello más negro, aunque las dos sean de pelo castaño.
Es en estos momento cuando Carmina comienza a medio mofarse
con ella diciéndole a Gonzalo “Gonorrea”, mi tía sin saber porqué
le pregunta a ella si acaso ese apelativo tiene que ver con la forma
de ser de su marido, si ella piensa que es tan feo como una
enfermedad venérea, si lo dice para que le diera asco y así poderse
quedar ella con su esposo. Pero se muerde la lengua en su respuesta
y toca las palmas y a cantar, aunque no lo haga tan bien todos van
detrás de ella.

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Y Ronda que me ronda el corazón

El verdadero motivo por el que llamar a mi tío “Gonorrea” es que


mi tía es Clamidia que a su vez resulta ser una enfermedad de
transmisión sexual. Una bacteria que puede causar ardor al orinar y
una inflamación pélvica que produce infertilidad o problemas en el
embarazo. Mi querida tía desconoce este hecho o quizás prefiere
hacerse la ignorante porque debe ser incómodo decir que tu
nombre de pila es una enfermedad venérea. Lo curioso de todo es
que cada vez que se presenta dice “hola, soy Clamidia, aunque no
soy una calamidad”, juega con las palabras y menos mal que no sabe
que su nombre es peor que ser una calamidad.
En mis recuerdos se hace presente el vídeo que se hizo cuando mis
tíos nos llevaron a mi hermano y a mí a un parque de atracciones
llamado “Tívoli”. De ese día tengo vagas imágenes guardadas en mi
cerebro, pero de lo poco que consigo recordar es cuando
entrábamos en la casa de los misterios en la que Clamidia estaba
perdidísima, hasta yo con 6 años podía darle sustos. Casi al final de
esta atracción había una especie de “lavadora humana” que había
que atravesar rápidamente, para que el movimiento centrifugador
de la gran tuerca no te absorbiera y cayeras. Mi tía jamás consiguió
pasar por sí sola porque siempre era presa del suelo. Su victoria
llegó cuando su entonces novio Gonzalo la cargó a caballito y
pasaron. Creo que fue la persona que se llevó el récord de más
tiempo en cruzar la casa, desde entonces no visitó jamás el sitio.
Ese mismo día mi madre tuvo que trabajar en la carpintería y mi
padre estaba cuidando de su padre enfermo, por ese motivo mi tía
se hacía cargo de nosotros para alejarnos de ese entorno tan
inhóspito. Mi abuelo paterno padecía de corazón y estaba
hospitalizado en esos amargos instantes de su vida, pero por

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Rubén Guerrero Galván

fortuna, dentro de la más dolorosa desgracia, su vida quedó


reposando en la cama de aquel lugar.
Mi abuelo se llamaba Miguel Molina Montero, casado con mi
abuela Josefa Márquez Benítez, cuyo padre era primo de la madre
de mi abuela Laura que, a su vez, su padre era primo de la madre de
mi abuela paterna. Este lío viene dado porque mis bisabuelos
resultaron ser unos bromistas y pensaron” ¿para qué alejarnos si lo
mejor siempre se encuentra dentro de la casa?” lo difícil de todo era
coincidir esta unión entre primos y que además se amaran, pese a
que el resto de la familia se oponía a sendos matrimonios porque
sabían que podía haber problema con la consanguinidad, pero
nunca surgió nada surgió nada malo.
Miguelón, como solían llamarle los de su barrio era un adelantado a
su época, tras la muerte de Franco fue el primero en Ronda en
echarse a la calle pese al miedo que aún seguía existiendo y la
incertidumbre de saber qué pasaría después de dicho suceso. Lo
que pasó tras el fallecimiento fue la democracia, el voto de ellos y
ellas para elegir mandatarios, la posibilidad del pueblo de
equivocarse o acertar. Acercar España a Europa y no seguir aislada,
aunque en la última década no lo estaba tanto, aunque sea por
motivos de intereses bélicos.
Mi abuelo era un inculto lleno de sabiduría, más allá de la popular,
pues siempre te daba consejos fuera de los tópicos típicos del
refranero español. Él me enseñó el significado de luchar por mis
ideales, por mis sueños, aunque siempre escuchaba lo de “ver, oír y
callar”, me regañaba si no hacía lo que yo quería, aunque fuera una
“niñatá”, para que aprendiera la repercusión que mi acto acarrearía.
Cuando salíamos a la calle me recordaba siempre lo de ir con
cuidado y respetar los peligros de andar por la ciudad como los

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Y Ronda que me ronda el corazón

coches, pero jamás me dijo que agarrara su mano para cruzar la


calle, pues con su advertencia primera, era yo el que se la cogía. Él
me dio grandes cosas, pero con 6 años no pude disfrutar de él tanto
como hubiera querido porque me habría hecho mejor persona y
tendría muchos más bonitos recuerdo de su persona, de su mirada,
de sus palabras.
Una vez fallecido mi abuelo no me dijeron que se convirtió en un
ángel, que era tan bueno que Dios lo quería o que se fue a un lugar
mejor, sólo la verdad. Con esa certeza que la vida nos lo quitó, en
mi mente hubo una serie de fuertes imaginaciones acerca de qué
estaría haciendo. En una de esas revelaciones mi abuelo tocaba la
bandurria, contaba chistes y se codeaba con los más grandes de la
historia. En ese momento mi personaje más extraordinario era
Goku de Dragon Ball. Era normal este pensamiento porque en esta
serie de animación, que era visto a diario por mí, este guerrero
luchador no dejaba de morir y revivir.
Extrañamente fui a su velatorio, a pesar de ser un acto
terriblemente triste porque era muy querido por la gente que
conocía y, por fortuna para ellos, éstos eran muchos. Entre llantos y
lamentos, se produjo un silencio en el que unas entonadas palmas
daban compás a lo que rompería la hegemonía de la tristeza. Sus
amigos cantaores flamencos rompieron su voz por “alegrías”,
rindiéndole un homenaje a su origen gaditano. La gente no sabía
cómo reaccionar, pero al final de esta copla se hizo un círculo ante
estos artistas.
Entre los aplausos y los corazones encogidos por tan memorable
canción, se pusieron a cantar canciones del grandioso carnaval, en
los que con las lágrimas en los ojos, mi padre se sumó a los bellos
sones de la tacita de plata. Tras él, salí yo por impulso, aunque no

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Rubén Guerrero Galván

sabía mucho de las letras sólo algunas de ellas. Al final del velatorio,
vino la misa y su entierro, pero para entonces la gente ya venía más
preparada, con guitarras, bombo, caja y pitos. Tras ponerle el
mármol a su nicho comenzó la fiesta de la vida. En ese momento
mi padre me dijo que así recordara al abuelo, como el imán de la
alegría.
Mi padre, decorador de interiores a tiempo parcial, fue el que pasó
con nosotros la mayor parte del tiempo. Siendo puras caricias y
comprensión, a veces le faltaba el carisma y la rectitud para
llevarnos más derechos, pero para eso estaba mi madre. Él me
inculcó, en mayor medida, el amor hacia esta ciudad soñada porque
me daba vueltas por ellas. No hablábamos, pues tan solo
disfrutábamos de la experiencia, sentíamos el aire que recorrían las
piedras, que atravesaban las rejas rondeñas y avivaban la llama de
nuestros pechos. Con su mano apretada mi mirada se deleitaba,
pues en mi retina se dibujaba la figura de Ronda al fondo porque
estábamos por el carril que lleva a la ermita de la Virgen de la
Cabeza.
Nunca me lo llegó a decir, ni tampoco se lo pregunté, pero estos
paseos se deben a la muere de su padre porque tras su fallecimiento
es cuando comenzaron. Hoy día entiendo el porqué necesitaba
darme esas vueltas y meterme en las venas lo que su padre hizo con
él mismo. Se puede pensar porque mi hermano no venía con
nosotros si era mi padre el que quería inculcarme ese amor, pero él
era mayor que yo estaba en una etapa de la vida en la que sus
intereses eran otros. Pienso que de saberlo Ignacio, mi único
hermano, su primera opción sería pasear los tres juntos y darle
memoria al abuelo Miguel.

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Y Ronda que me ronda el corazón

Mi hermano sufrió mucho la pérdida del yayo Miguel y se metió en


amistades peligrosas, aunque por fortuna se salió rápido de ese
ambiente, aunque desde entonces su actitud cambió y su
retraimiento era más que evidente. A mi padre le llamaba Enrique,
en vez de papá como era habitual. Creo que lo hacía porque mi
padre nos mandó al Tívoli, en vez de quedarnos con el abuelo y no
poderse despedir de él.
Una vez me quedé dormido en el regazo de mi padre en el sillón del
rey moro que, por cierto, me desvié del tema. En ese asiento
descansamos , luego reemprendemos nuestra marcha cuesta abajo,
pues no subiremos más por ahí, aunque la alegría de ascender se
acabará pronto porque tras cruzar el puente viejo doblaremos a la
izquierda y cruzaremos una reja para entrar a los jardines de
Cuenca.
Construidos a finales de los años setenta y dedicados a Cuenca,
localidad hermana desde 1975, presenta algunos rasgos similares a
la conquense con respecto a su fisonomía. Se trata de unos jardines
y paseos colgados de la propia garganta del río, contorneándose a
través de la forma que va dibujando la propia cornisa. Como
empieza casi desde el punto bajo del Guadalevín, va subiendo hasta
cerca del puente nuevo, por lo que los jardines se dividen en varios
niveles, así que tendremos que subir y bajar algunos escalones para
asomarnos por todos sus balcones de piedra.
Desde este lado de la garganta podremos ver la casa del rey moro
enfrente y hasta donde desciende la mina, que parece flotar por el
río. Se observa del mismo modo los edificios que cuelgan por la
cornisa la vegetación que de la piedra sale y los caprichosos higos
chumbos que crecen allá donde la gente común no puede llegar a
cogerlos. Pero lo mejor llega cuando alcanzamos la cima y nos

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Rubén Guerrero Galván

acercamos al fondo, pues ahí nos encontraremos la plenitud del


puente, casi al alcance de nuestra mano, mirándole de tú a tú, a la
altura de sus dos arcos que emulan ojos.
En ese espacio he escrito muchas cosas, no es un lugar bullicioso
porque no van demasiados turistas, pese a que estoy convencido
que sería para ellos una delicia contemplar tan bella estampa. Aquí
me contaba mi abuela Laura, esposa de mi abuelo José y prima
segunda de mi abuela paterna Josefa, que en este punto de la
ciudad se venían a hacer las fotos bonitas de boda o comuniones
por lo espectacular de las imágenes y la cercanía a lo que era Ronda
en esos años.
Mi tío Adolfo también me comentaba que en su época era un lugar
en el que la noche no era apropiado para todos los públicos, pues
era el sitio predilecto donde iban los jóvenes a practicar sus
relaciones sexuales o relaciones de drogadicción. No sé hasta qué
punto esto sea cierto, pero viendo la zona no me extrañaría porque
en las murallas de la Cíjara que está próxima he llegado a ver
jeringuillas y restos no deseables. Lo que sí es verdad es que la
preocupación por cuidar al turista desde la administración hizo que
estos actos desapareciera de los estos lugares históricos.
Pienso que el verdadero esfuerzo no debería residir en sólo
expulsarlos de los lugares abiertos a los turistas, sino que deberían
ayudarlos a ellos mismos como ciudadanos que son. Me encantaría
que pudieran darles soluciones a sus problemas que, en parte, son
provocados por la poca educación en estos temas que se dan, la
falta de trabajo de los jóvenes que se van perdiendo en un futuro
incierto, la poca motivación que se les ofrecen. Una vez tengan el
problema se invierta en psicólogos, talleres efectivos de reinserción.
Además pienso que el resto de la población deberíamos romper

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Y Ronda que me ronda el corazón

estereotipos, pues al fin y al cabo todos tenemos o hemos tenido a


alguien en tan deplorable situación.
En mi caso, la persona que tenía problemas con la ingesta de
estupefacientes era mi primo Javier, hijo de Antonia, hermana de
Clamidia. Era un año más pequeño que yo, pero ya hace muchos
años que quedó inmerso en tan oscuro mundo, sin que el esfuerzo
de los demás hubiera dado sus frutos, ya que el primero que debe
ver su problema es él mismo. El motivo por el que llegó a esta
situación yo no lo sé, aunque creo que su padre Javier José sí que lo
sabe, aunque siempre dio la callada como respuesta.
Yo no puedo hacer conjeturas sobre temas tan delicados, ni ofrecer
una versión de la que no puedo tener certeza porque el daño que se
podría producir sería irreparable. Por este motivo intenté acercarme
a mi primo en forma de apoyo, pero él que es muy inteligente me
apartó de manera brusca, ya que pienso que él sabía que mis
intenciones eran ofrecerle una mano y un apoyo incondicional y
eso no lo quería porque se quería auto flagelar.
Con el paso de los años fue ganando luz en su vida, eso tuvo como
consecuencia que su acercamiento hacia la familia fuera lento, pero
paulatino, aunque aún hay un espacio de años luz de lo que
debiera. Por este motivo la familia se dividió y hubo grandes
disputas, aunque ésto sólo fue el detonante de algo que se venía
fraguando tiempo atrás. Quizás los celos, los rencores y las envidias
o quizás sólo fuera que los hermanos son la noche y el día. Lo único
que sé es que a raíz de ahí, mi tía Clamidia se fue a trabajar a
Pamplona de cirujana y para no ser menos mi tía Antonia se fue a
Galicia a vivir como para demostrar que ella tenía más coraje como
para irse más lejos aún.

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Rubén Guerrero Galván

Un año después de tal suceso se nos fue mi abuelo José, su padre, el


cual murió de la pena al ver que dos de sus tres preciosas hijas
estaban peleadas y viviendo en lugares a los que no podía ir a verlas,
ya que su esposa sufría de Alzheimer, impidiéndole todo
desplazamiento porque él era quien la cuidaba.
Mi abuela Laura es una persona seria, con muchísima cultura. Ha
viajado por 4 continentes y siempre soñó con ir a América que lo
dejó para cuando se jubilara para poder disfrutar de su estancia por
más de un mes, pero sus recuerdos tornaron y marchitaron su
presente, así que no pudo completar dicha fantasía. Lo que más
lástima daba era ver como su marido yacía a su vera y ella no era
capaz de reconocerlo, por eso no hubo más remedio que internarla
en un centro especializado para que recibiera los mejores cuidados
que tan doliente enfermedad le causaba.
Por otro lado, estaba mi abuelo José que era la antítesis de su
esposa, era tan llano como brusco, no te podría decir quién era
Picasso, pero sí te podía decir todas las plantas que crecían en la
Serranía de Ronda. De él me viene la afición por caminar por los
montes porque todas las tardes, sin excusas salía al campo a
recorrerlo y sentir su alma libre, pues tan dura vida tuvo tiempo
atrás. Lo cierto es que era un hombre en el que parecía que la edad
no pasaba, se mantenía vigorosamente en forma, era alto y
musculado sin ser para nada entrado en carnes. Pero la dureza de su
físico se contrapuso a la fragilidad de su interior. Tenía un corazón
tan grande que de tanta pena que llevaba consumida estalló.
Este hecho en vez de acercar las posturas de mis tías lo que hizo es
que se alejaran más y que mi primo Javier quedara en un plano aún
más apartado, lo que por un lado le venía de escándalo que,
sumados a la pena del fallecimiento de mi abuelo y la enfermedad

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Y Ronda que me ronda el corazón

de mi abuela, se adentrara más a ese lugar en el que se evade del


mundo a través de las sustancias, imaginándose otra vida alterna y
olvidarse lentamente de su situación.
En estos momento de mi vida lleno de detalles incómodos como los
anteriormente dicho apareció en mi vida la libertaria Carmina. La
verdad que fue un soplo de aire fresco que se llevó el ambiente tan
cargado en el que parecía que me estaba moviendo. Ese día hacía
uno de mis tantos recorridos y ella estaba sentada en uno de los
balcones del puente viejo. Me acerqué a ella y sonriendo le dije que
como es que habiendo tantos asientos de piedras o tantos balcones
que te permiten sentarte en un sitio adecuado para ello eligió ese
que es en pleno suelo y con vistas menos impactantes. Su respuesta
fue tan incierta como certera: “piedra es, ¡qué más da suelo o
asiento si sale del mismo sitio!”. Mi rostro tornó dubitativo, así que
agarrándome la mano me invitó a sentarme con ella.
Sin decir muchas palabras ella recostó su cabeza sobre mi hombro y
se quedó dormida o se lo hizo al menos, aunque siempre que
intento preguntarle del tema usa su verborrea y con extraordinaria
maestría, sale de dicha situación sin responder a mi cuestión en sí.
Yo me quedé a esperar que se despertara y cuando lo hizo la miré y
le dije que mínimo me tenía que invitar a un café por mi gentileza
de servirle de almohada portátil a lo que ella dijo que invitaría a dos
cafés hechos por ella misma.
Por estas fechas también apareció en escena mi cuñada como novia
formal de mi hermano. Triana proviene de Córdoba, aunque su
nombre parezca evocar puramente a Sevilla, pero su familia era
natural de Ronda y fueron a dicha ciudad a vivir durante unos años
hasta que retornaron de vuelta al lugar que los vio nacer. Por

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Rubén Guerrero Galván

consiguiente ella nació allí, pero con ascendencia de aquí, así que se
puede decir que es una mezcla entre dos preciosas ciudades.
Se conocieron en Sevilla un día que mi hermano fue de fiesta allí y
mi cuñada estudiaba su último año de carrera en magisterio. Esa
unión entre ambos resultó ser un bálsamo para Ignacio, pues
encontró a alguien que le dio lo que necesitaba. De ahí en adelante
mi hermano fue mejorando como persona y optó por tener otras
metas en la vida, por ese motivo entró a trabajar de ebanista en la
carpintería de mi madre para ayudarla.
Su amor se fraguó entre los vaivenes de la vida, dos polos opuestos
con una atracción romántica, donde en cada discusión se forjaba
una unión aún más imperecedera que nunca jamás se rompería,
aunque hubiera puro fuego entre ellos dos.
Ella terminó su carrera y se vino a Ronda a vivir, con tanta suerte
que entró a trabajar de profesora. La vida les sonreía de manera
fortuita, así que en unos 8 meses de noviazgo se fueron juntos a
vivir. A su piso me iba yo a comer de vez en cuando, o a ver
películas o simplemente de visita porque me llevaba muy bien con
ella y mi hermano estaba más accesible, por lo que tenía que
aprovechar aquella situación que hacía mucho que no vivía, aunque
casi no recuerdo sus precedentes porque era muy chico desde su
cambio.
La familia de Triana era bastante buena, aunque tenía sus grandes
rarezas. Estaban bien económicamente hablando, aunque eran
personas del día a día, sí que tenían extravagancias propias de gente
adinerada. Por ejemplo su padre llevaba consigo unas botas con
pepitas de oro que a cada paso que daba, sonaba un chascarrillo. Su
madre vestía siempre con pamela, algunas más grandes que un

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Y Ronda que me ronda el corazón

televisor pequeño, pero daba igual si ella iba con ropa de fiesta,
arreglada o simplemente en chándal.
Lo extraño es que se alejaban de la fe católica y se adentraban en el
judaísmo que, al menos el padre, intentaba llevar más o menos a
rajatabla, pero con libertad y permisibilidad para Triana y sus
hermanos, de hecho ninguno de ellos es judío. Los padres de mi
cuñada no celebraban el Janucá, tan sólo el Sabbat, día en el que no
se realiza ningún trabajo. Este es un acto simbólico de abstención,
por el que los judíos devuelven el mundo a su dueño, es decir, a
Dios, reconociendo que todo lo que el hombre consigue con su
trabajo es solo producto de la bondad divina. Durante el Sabbat, lo
único que se hace es rezar, estudiar, descansar y estar en compañía
de la familia. Lo peor de todo es que en Ronda no hay sinagoga por
lo que hay veces que para ir a una de ellas tenían que desplazarse
muchos kilómetros.
Hay veces en la que me da por pensar en cosas sin sentidos y sacarle
el que no tiene o, al menos, inventármelo con cierta coherencia. Mi
cuñada dije que se llama Triana; el libro más sagrado de sus padres
es la Torá. Como nunca quisieron que la vieran como un bicho
raro no usó nombres judíos, ni relacionados con el antiguo
testamento, por lo que saqué la conclusión que su nombre viene
dado por dicho libro porque empiezan por la misma letra, es corto,
empiezan por la “t”, contiene en medio una “r” y termina en “a”.
Tras unos años de vivir juntos decidieron casarse porque les hacía
mucha ilusión llevar a cabo ese acto y compartirlo con sus seres
queridos. La boda se oficializó por lo civil en el Palacio de
Mondragón, en concreto en la Sala Noble donde un olor a madera
se hace eco en nuestras mentes al recordarlo. Leí en el acto junto a
los hermanos de mi cuñada porque era la tradición de su familia,

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Rubén Guerrero Galván

así que escribí un discurso que le hizo llorar a ella, aunque no quise
que fuera emotivo, pero mi calidad de escritor es nula pese a
escribir el tour turístico a Ronda, así que aprovecho para pedir
perdón.
Las fotos se la hicieron en los jardines de Cuenca, donde nos
encontramos ahora mismo y de nuevo me disculpo ante mis
desvaríos porque no es muy profesional esta actitud mía.
Dejamos este recinto por la parte de arriba y subimos por la calle
empedrada rodeadas de casas más modernas que las que nos
encontrábamos en “la ciudad”, pero con un mismo color
predominante: el blanco, roto por las rejas negras con flores que la
visten de verde y el rojo de las tejas. El camino se hace angosto
hasta que se desemboca en una calle algo más ancha y con mayor
pendiente. Tomaremos la cuesta hacia abajo, así el camino se nos
hará más sencillo y lo agradecerán nuestras piernas durante un rato,
aunque hay que inclinar el cuerpo hacia atrás a “modo alcayata”.
Esta calle desemboca en forma de “T” por lo que se gira a la
derecha. A nuestra izquierda dejaremos el convento y colegio de la
inmaculada y una extraña estatua de una anciana con mantón
cogiendo una guitarra. Esa mujer es un icono del flamenco y es
“aniya la gitana”, nacida en 1855 fue una cantaora y guitarrista con
una gran repercusión allá donde fuere, se codeaba con figuras como
la reina Victoria Eugenia o Pastora Imperio, además de una gran
fama, incluso cuando ya era anciana. Era un alma puro que sentía
el arte en el corazón como nadie, siendo la “esclava del amor”. Fue
denominada la “reina de los gitanos” y su casa fue peregrinación
para tantos de ellos, hasta su muerte en 1933.

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Y Ronda que me ronda el corazón

Ya desde este punto observamos como abajo se encuentra una


fuente con mucha solera y encanto. Al acercarnos habrá 8 salientes
de aguas en una pared de piedra cuyo techo es un frontal triangular
con bellos pináculos. Es ideal para sacar algunas fotos y además
refrescarnos y tomar de su deliciosa agua. Si damos una vuelta
alrededor de ella advertiremos como en la cara opuesta aparece un
gran abrevadero en el que nuestra mente intuye que eran para las
bestias de cargas de la antigüedad.
Al tocar dichas rocas sentiremos que estaremos ante un
monumento antiguo, que ha vivido durante siglos y ha sido un
calmante de sed en tiempos de necesidad. No nos equivocaremos al
pensar esto, pues fue restaurada en tiempos de Carlos III y era la
entrada al mercadillo más antiguo en la Calle Real, donde estaban
todos los comercios y las ferias que se realizaban en la ciudad hasta
que se construyó el puente nuevo y esa zona baja de la ciudad
perdió importancia. Prueba de ello veremos una bonita portada de
una iglesia al lado de la “fuente de los 8 caños”.
Esta iglesia tiene su origen árabe, pero fue construida en tiempos de
los Reyes Católicos y en su interior alberga la imagen más venerada
de toda la ciudad, “Padre Jesús”, como el nombre de dicha iglesia y
del barrio donde se ubica. Esta talla sale la madrugada del jueves
santos, en la que multitud de fieles salen tras el paso, aunque yo no
voy a verlo en la actualidad porque esto se convirtió en un
espectáculo donde es más imprescindible el dinero gastado en traer
a las mejores bandas, ver que ornamentación es más exclusiva y
cara.
Hace muchos años era un trono modesto a la tradición horquillera
de Ronda, aunque previo a esto es justo reconocer que en inicio era
costalero, subiendo por debajo del arco de Felipe V en dirección al

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Rubén Guerrero Galván

ayuntamiento para la liberación de un preso rondeño que hubiera


tenido tiempo de reflexión y demostración de un cambio de vida.
Para ello el Cristo contaba con un mecanismo que movía el brazo
como bendiciendo al reo que acababa procesionando tras el
nazareno que porta la cruz en su hombro.
En realidad estaba deseando que siempre llegara la semana santa
porque en ella no hay clases de ningún tipo, así que eran 7 días de
descanso y libertad de movimiento. Aprovechaba para salir con mis
amigos y ver las calles de Ronda con mucho ambiente, comprar las
“ropías”, las calles decoradas, la ilusión de mayores y jóvenes por
salir en procesión, por llevar a cuestas a cristos o vírgenes o por
verlas desfilando. La realidad es que seas católico o no, ver la
semana santa de Andalucía es un placer porque, aunque muchos lo
vean como muñecos, es indudable el valor artístico de dichas piezas
y la calidad sonora de las bandas de músicas que, sin estas fiestas, la
mayoría ni existiría, por lo que gran parte del grueso de éstas no
tocarían nada, perdiéndose así cultura musical. Además los
negocios de la ciudad viven gracias a esta semana un empuje
económico, ya sea de telas, de velas, hoteles, bares, etc.
La noche que más disfrutaba yo era el miércoles santos de
madrugada en la que procesiona el “Cristo de la sangre”. Es una
hermandad de silencio, por lo que no lleva bandas de música, tan
sólo el rugir de las cadenas que llevan en penitencia algunos de los
nazarenos que, además, portan cruces. De fondo suena un solitario
tambor marcando el compás para que los horquilleros vayan al
unísono, estos sonidos son los únicos que rompen el silencio de la
noche y ¡vaya forma más tremenda de romperlo!
El encierro de dicho desfile procesional se produce a las 3 de la
madrugada en la colegiata de Santa María la mayor. Si recuerdan

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Y Ronda que me ronda el corazón

donde se ubica era en la Plaza Duquesa de Parcent, al lado del


actual Ayuntamiento de Ronda. Yo me alejaba de los espectadores
que allí se aglutinan, sentándome en la solitaria placita en uno de
sus bancos, cierro los ojos y disfruto del sonido de la noche. A veces
el aire me trae olores de incienso que, junto con el tambor, me
producen una sensación de bienestar increíble. Así permanezco
durante una hora después de haberse encerrado y ver a los
nazarenos hechos ya personas.
El rubor del sonido de la fuente cayendo me trae bonitos recuerdos
porque en dicho lugar di mi primer beso de amor aprovechando el
encanto y la magia del sitio. Fue la entrada a la adolescencia y dejar
atrás a mi niñez, aunque siempre seré un poco niño por suerte, pese
a que la madurez en mi vida es más que necesaria hoy día.
Hablando de amor aprovecho para darle entrada a una persona que
significó mucho para mí y me llevó hasta lugares tan insospechados
para buscarla: Túnez. Ir allí por una chica puede sonar un tanto
loco, pero no es tanto lo que parece porque ella no era de ese país,
simplemente fui a por ella porque discutimos por un enorme
malentendido y, antes que se pudiera solucionar, tenía el viaje
planeado por lo que fui a por esa chica para arreglarlo todo y, de
paso, conocía tan bello lugar.
Su nombre es Dolores, pero si algún día llegáis a conocerla lo mejor
es que la llaméis Loli, si apreciáis vuestra vida. Una cara angelical
insertada en un alma algo traviesa y con muchísimo carácter. A
veces sonaba graciosa la situación de las discusiones y enredos,
prueba de ello mi persecución a Túnez.
La historia se produjo el 17 de abril de hace unos años, pues ella
pensó que esa era nuestra fecha de aniversario y yo no le tenía nada

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Rubén Guerrero Galván

preparado. Lo curioso era que nuestro aniversario era el 2 de junio,


fecha en la que aceptó ser mi pareja. No sé qué fue lo que sucedió
ese día en el que ella pensaba que cumplíamos un año de estar
juntos, quizás una pareja anterior, como fuere intenté
demostrárselo, pero su tozudez le llevó a una gran discusión en la
que me dejó de hablar.
Tras unos días de no hablarnos, tomé la iniciativa y emprendí mi
viaje a la ciudad de Túnez y de ahí a la ciudad portuaria de Bizerta.
Estando allí alquilé un restaurante durante dos horas, lo llené de
pancartas y de fotos grandes, elaboré su postre favorito y lo puse
todo a su gusto. Sólo me faltaba contactar con su amiga con la que
hablé a escondidas de Loli, en la que instaba a que fueran a ese
lugar a una hora determinada a lo que ella asintió con gusto porque
estaba ya aburrida que mi novia por aquel entonces le hablara una y
otra vez del tema.
El reloj iba contando los segundos, hasta llegar a la hora acordada,
pero tuvieron que pasar minutos hasta que la puerta se abriera. En
ese instante apagué la luz y con la poca claridad que entraba a través
de la puerta entreabierta pude verle el rostro de incógnita. Puse su
canción favorita y vi que en su cara se dibujó una sonrisa con una
mirada de incredulidad como si estuviera soñando o estuviera en
una situación en la que ella no está en sus cabales.
Entró a la sala y con el foco de una linterna se le enfocó al centro
de la sala como invitándola a adentrarse más. A los dos minutos se
dio cuenta que se tenía que mover a ese punto y entonces se hizo la
luz. Vio las fotos nuestras, las pancartas y todo con tanta abertura
de ojos, que las cejas casi llegan a tocar su cabello. Entonces una
lágrima brotó de sus ojos y gritando mi nombre aparecí ante ella.

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Y Ronda que me ronda el corazón

Loli corrió hacia mí como si su vida dependiera de ello y se


enganchó a mí con fuerza mientras me pedía perdón.
Fue un bonito día en el que disfrutamos de una merienda todos los
que habían viajado a Túnez. Entre risas y bizcochos surgió la idea
de hacer el juego de “acción o verdad”. Juego que generalmente se
hace con unas copitas de alcohol, pero en este caso era de forma
sana: “¿sabías que en realidad vuestro aniversario no era el 17 de
abril antes de pelearos?” Se hizo el silencio y mi pareja no se dignó a
responder.
Al término de la fiesta y de recoger todo el local, busqué a Loli que
ya estaba de visita en la ciudad. Me invitó al hotel con ella que tenía
una habitación para ella sola, pero le di una caricia en la mejilla y
mi respuesta fue que ya me iba a España y que, tras estas despedida,
sería la última entre nosotros, ya que lo que hizo no estaba bien y
que me sentía tan patético que decidí trabajar en mí mismo y en mi
autoestima y orgullo, por lo que no sabría ni siquiera si volvería a
hablarle como si fuéramos amigos. Ella me suplicó y todo lo demás,
pero me di media vuelta y los lamentos se convirtieron en insultos,
por lo que supe que tomé la decisión correcta.
Cuando nuestro amor era fuego y estaba es su máximo apogeo
hubo veces en la que quise expresar mis sentimientos como si de un
escritor se tratara, aunque la verdad el resultado no fue el deseado.
Lo curioso es que para inspirarme me fui a la fuente de los ochos
caños y lo que salió de mi creación fue esta especie de poema:

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Rubén Guerrero Galván

Mis ojos raudos y veloces


Buscaban restos de luces atroces
Aquellas a las que tanto alababa
Aquellas a las que centelleaban
Bajo el graznido de las aves
Hoy muero en el reino de Hades
Te espero, ven, te quiero.

En esta ocasión de mis manos salieron cosas que nunca antes jamás
había hecho, pues si esto es malo o de poca calidad, peor era lo que
antes haría, así que os invito a disfrutar del crujir del agua en la
roca. Recomiendo te tomes aire porque tendremos que regresar por
el camino en el que hemos llegado, o sea nos toca subir el tramo de
calle que bajamos, pero esta vez será todo recto. La cuesta nos hace
requiebros mientras subimos, pero nos sentiremos a gusto
haciéndolo porque estamos haciendo algo verdaderamente bonito.
Cuando decrece el desnivel que tenemos que subir, para dar paso a
un terreno más allanado, es el momento de girar la vista a la
derecha y seguir ascendiendo. Lo bueno es que al inicio de la nueva
subida hay un punto pequeño de interés bastante curioso. Es el
Templete de los Dolores, una capilla abierta adosada a una casa
construida en 1734.
Lo original del lugar viene dado por unas columnas de capiteles
jónicos donde se representan personajes con sogas al cuello, con en
posición de ser ahorcados, ajusticiados por condenas. No son
estrictamente figuras humanas, ya que de cintura hacia abajo se van

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Y Ronda que me ronda el corazón

deformando con apariencia de peces, sin que se perciba al final de


las figuras, sus pies. Se dice que justo al lado, se encontraban los
antiguos juzgados de Ronda y se tenía la Iglesia de la Caridad para
que los reos pudieran rezar sus plegarias y pedir perdón por sus
pecados.
Todos tenemos nuestros pecados, errores y arrepentimientos, lo
que pasa es que no todos son condenados por ello como las figuras
que se dejan ver en el templete. Yo personalmente tengo que pedir
perdón a mucha gente por todos mis errores, defectos y mi
cabezonería. Me disculpo por el dolor que he producido a mucha
gente, sobre todo a mi familia, pues ellos son siempre los que me
aguantan y me ayudan a ser mejor persona.
El día en el que peor me sentí fue al ver la cara de decepción de mi
madre y de mi hermano al contarles unas noticias bastante
desafortunadas de mi parte. A raíz de ahí quedé sumido en una
etapa de mi vida en la que me trataba de castigar a mí mismo como
si de esa forma pudiera expiar mis pecados.
Con el tiempo comprendí que el movimiento se demuestra
andando, así que tomé ese ejemplo y lo convertí en el sino de mi
vida, asumí mi error, comprendí esos ojos decepcionados. Agarré
todas estas situaciones y la puse como motivación mientras tomo
una bocanada de aire y a trabajar me puse para ser mejor y, por
consecuencia, ser más fuerte y hacer que esa mirada se tornara en
motivo de orgullo.
Recuerdo que en esos días no salía mucho de casa y cuando salía
era para viajar y pasar varias jornadas en otros puntos de la
geografía. Uno de mis lugares de refugio y mi segunda ciudad es la
gran Granada. Es un lugar al que hay que ir si eres de fuera de

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Rubén Guerrero Galván

España o si eres de la Península, ya que el mayor monumento del


país y unas de las grandes maravillas del mundo está en esta ciudad.
Por eso no me canso de pasear por estas inconfundibles calles, pues
la joya granate es muchísimo más que la Alhambra o su catedral.
Lo que más me gusta a mí es montarme en sus autobuses urbanos y
pasear en ellos, aunque su uso no sea de ir a un lugar a otro.
Sentado y mirando la ventana si hay poca gente o de pie cuando el
bus está a rebosar por gente con prisa, gente con calma, gente
perdida, gente de todo tipo. Miro la ciudad, imagino sus vidas, sus
dolores, sus alegrías; imagino cuál ha sido el camino que les llevó a
subirse a dicho lugar y el camino que tendrá tras llegar a la meta. Si
a estas cosas se les suma que las calles pasan por las ventanas como
el haz de luz que dejan las estrellas fugaces, es una delicia disfrutar
esta situación porque es uno de los momentos en que me siento
mucho más humano.
Un día en uno de estos autobuses miré a un chico desvalido,
parecía como si alguien le hubiera dado una paliza. En ese
momento sentía que la máquina motorizada estaba desértica y no
pude resistir no levantarme a socorrerlo. Me senté a su lado y, pese
a mi timidez, rompí el hielo mirando al techo para comentarle que
el aire estaba cargado y de si de verdad funcionaban esos difusores o
sólo es por decoración. Este chaval se rió y a modo de contestación
y con una esbozada sonrisa dolorosa me dijo si no le preguntaba
qué le había pasado o si lo llevaba al médico. Yo miré por la
ventana y le señalé la calle y con ironía hice la pregunta retórica de
si este autobús lleva a algún centro médico, pues de ser así estoy en
el lugar erróneo.
Él soltó una carcajada sabiendo que yo no iba a preguntarle nada
del tema, pues mi verdadera intención era mostrarle que ahí me

112
Y Ronda que me ronda el corazón

tenía, pues era más que evidente que sus problemas realmente no
residen en el daño corporal, sino que iba mucho más allá de lo que
se veía. Fue el momento en el que se presentó diciéndome que su
nombre es Eminescu como el afamado escritor rumano y que iba a
su casa para escribir cómo se siente, ya que le habían robado y no
tenía papel y boli para transmitirlo. Yo no tenía ni idea de quien
era ese señor rumano, así que le pedí disculpas ante mi ignorancia
sobre su compatriota, pero de nuevo la sonrisa se le puso y lanzó
entre una exclamación y pregunta retórica “Pero si no tengo acento
de aquel país”, entonces para seguir con el tono jocoso de su
dictamen dije que era verdad que es más “granaíno que un
pionono”.
Su sonrisa fue de nuevo un hecho, pero esta vez no lo entendí, así
que le tuve que preguntar que qué es lo que pasaba. Su respuesta
contundente me dejó claro que él si era rumano, pero que lleva
viviendo en Granada desde hace muchos años adoptado por una
familia española, así que él tenía pocos recuerdos de su país
originario, pero se sentía español.
Quizás con la charla se pasó su parada, pero acabamos llegando al
último destino cerrando el autobús, así que nos bajamos de él para
esperar al siguiente. Con la conversación vi que era un proyecto de
gran escritor y que ahora estaba sumido en un proyecto personal
ambicioso y algo loco, pues estaba creando letras que se cantan en
carnaval en Andalucía, aunque la tradición y las mejores
agrupaciones sean de Cádiz. Pero lo más loco es que su estado
deplorable viene dado a que en una copla de su proyecto necesitaba
expresar el dolor que sienten los presos apaleados en algunas
cárceles dictatoriales y buscó riña con gente que sabía que le
atacarían y les provocó.

113
Rubén Guerrero Galván

No le iba a decir que está loco porque seguramente ya lo habrán


hecho mucha gente a lo largo de la vida, aunque realmente pensaba
que era un poco extravagante. Pero cada persona tiene un punto de
rareza, algunos más que otros, pero la diferencia entre gente
talentosa u oficiosa en la labor que realiza y los genios es la
extravagancia y demencia que lo hacen vivir, sentir o pensar cosas
diferente a lo que nos viene dado o de lo que hayamos visto o
sentido.
Así que es más fácil expresar un dolor que estás sintiendo a que si
lo tuvieras que imaginar, por eso los escritores suelen tener
tendencias negativas para alcanzar otros pensamientos distinto a lo
que la gente del día a día no llega porque su labor es vivir la vida,
trabajando, sacando su felicidad a relucir, quedarse con sus
pequeñas cosas y levantarse al caerse. Por eso no es ser más
ignorante aquel que desconoce las profundidades del ser humano,
puesto que quien tanto analiza lo que somos acaba por saber
mucho menos quienes somos, ya que sólo son teorías.
En sus azulados ojos pude ver lo pequeño y grande que es el mundo
ante tanta coincidencia, pues al decirle de donde yo era me habló
de una amiga que, al describirla le dije que no dijera más porque su
nombre ya me lo conozco y no necesitaba afirmar que es el alma
entrañable de mi Carmina la vitamina, aunque esto último es una
invención propia, ya que con ella me salen buenas cosas y me da
más fuerza aún.
Con el tiempo nos despedimos y no nos volvimos a ver desde
entonces, pero su nombre sí lo he escuchado con posterioridad por
la radio, puesto que las noches en las que en Cádiz se celebra el
concurso de agrupaciones del carnaval en el Gran Teatro Falla,
escuché una comparsa llamada “por el dolor de mis huesos” del

114
Y Ronda que me ronda el corazón

granadino Eminescu, cuyo grupo de copleros provienen del mismo


lugar. Me alegró oír sus soniquetes al ritmo de un 3x4 añejo, con
unas letras exquisitas que me llevó a aquel bus solitario del día en
que supe de su existencia.
Su comparsa pasó a cuartos de final del gran concurso y uno de sus
pasodobles habló del dolor de los presos. La sorpresa vino en su
segundo pasodoble en el que la letra comenzó hablando de un lugar
que corría y se detenía, donde la gente entraba y salía, la prisa y la
detención del tiempo, el ruido y el silencio roto ante un extraño en
el que le hablaba del aire sin descubrir el dolor. La copla la remató
de una manera magistral en el que decía que por más que viajes y
descubras que el mundo es infinito, éste siempre te dará el pañuelo
en el que estamos. Yo sabía que aquel extraño era yo y la casualidad
es la loca de nuestra Carmina.
Y la verdad es que la vida es una contraposición de ideas que la
llevan a ser mágica, pues qué haríamos nosotros sino existiera la
tristeza porque sin ella la alegría dejaría de existir, pues nuestro
camino es encontrar nuestra estabilidad, ni mucho ni poco, aunque
para algunos la estabilidad resida en el polo opuesto del lado de
otro cuyo centro va más allá del otro. Sé que lo que digo es tan
incoherente, pero lo siento la vida es así, tan ilógica que vivirla es
una gozada.
Hablando de presos, acabo de recordar que estamos en el templete
de los Dolores y se hace tarde, mejor continuar que ya cada vez nos
queda menos para descubrir más, pero saber que conocemos
menos. Con la cuesta empedrada en modo alcayata llegamos a la
Plaza de los Descalzos, nombre que recibe porque se encuentra en
el lateral de la Iglesia de Santa Cecilia que perteneció a la orden de
los Trinitarios Descalzos.

115
Rubén Guerrero Galván

El origen de este templo es incierto, pues primeramente fue ermita,


pero su actual forma viene más adelante que, en su momento era
convento, pero hoy día tan sólo es una iglesia muy vistosa pues su
portada principal es de roca, cuya iluminación por la noche la hace
bien lustrosa, está rodeada de un atrio verjado. A los alrededores de
la Iglesia la cal de sus paredes se contraponen a los detalles pintados
en una exquisita tonalidad de rojo. En este lugar fue bautizado el ya
mencionado Vicente Espinel que tan grande fue en su tiempo y nos
hizo más grande a los rondeños.
Hablando de descalzos, me hace recordar mi viaje a Marruecos de
donde es un gran amigo mío llamado Habib el-Pedin. Vivía cercano
al desierto del Sahara en la que muchos de sus habitantes andaban
descalzos pese a lo caliente de la arena y los peligros que guardan.
Le pregunté con ignorancia el motivo por el que estos individuos
pasean de esta forma por las dunas y él me dijo que así es como
muchos sienten lo que la tierra que les transmite.
De hecho, de esta gran sabiduría pueden localizar la escasa agua o
los alimentos tan limitados de dicha zona, en la que la mayoría de
nosotros no lograríamos habitar sólo por más de un día. De este
modo, cada vez que uno de estos viejos hombres se dirigían a mí,
con Habib de traductor, abría mis oídos a más no poder y dejaba
que su saber impregnara mi ignorancia y envidia al tener tanto
desconocimiento sobre otro tipo de vida tan arcaico como
legendario, válido y rico.
Además de ese viaje con Habib, realizamos algunos más, por
ejemplo visitamos a la británica Gibraltar, la gala Francia y la
nórdica Suecia. Tanto viaje crea lazos de uniones en la que nos
acabamos llamando hermano pese a la distancia que hoy día se

116
Y Ronda que me ronda el corazón

interpone entre nosotros, pero por suerte los sentimientos no se


miden en kilómetros, sino en sonrisas provocadas desde el corazón.
Él es una cabra loca que parece un pasota de la vida, pero nada más
lejos de la realidad, acabó su legislatura en dirección de empresa y
leyes. Hoy por hoy es el director de la empresa de marketing
heredada por su padre, en la que en el ejercicio del año anterior
triplicó sus ingresos, aunque la situación marroquí no sea tan fácil
en dicha materia.
Nos cocinábamos el uno al otro, nos enseñábamos las
gastronomías, aunque no pudiera comer cerdo siempre
conseguíamos un sucedáneo para sustituirlo, aunque no tuviera la
misma gracia, el misterio estaba en disfrutar haciéndolo y
compartiéndolo. También el té al estilo marroquí era nuestro pan
de cada día y no podía haber jornada en la que nos viéramos y no
hubiera el delicioso líquido que tanto valor tiene en el país vecino
que tenemos al sur del que nos une más en cultura y tradición, de
lo que por cabezonería nos limitamos a pensar. De hecho nos
separa un estrecho tan sólo que, sumados a 8 siglos, de ocupación
árabe en la península sería de bobo rechazar esa parte de nosotros
que nos hace diferenciar mucho más del resto de Europa por lo que
a España nos hace dar un aire místico y mágico, más allá del gran
patrimonio que tenemos de todas las edades.
En una de las visitas de Habib a la tierra de sus sueños, Ronda,
decidimos crear una costumbre de las tantas que ya teníamos en la
que primero visitábamos la ciudad y respirábamos ese increíble aire
serrano y luego íbamos a un local en la que venden kebab. Comprar
esta comida para llevar e ir a la plaza de los Descalzos para
comérnoslo. El primer día estaba lleno de viento y frío, pero no nos

117
Rubén Guerrero Galván

importó porque al devorar tan buena comida la alegría se


desbordaba a ritmo de darbuka que tanto le gusta.
Estando en el atrio de la portada principal de la Iglesia de Santa
Cecilia vemos como dejamos atrás la antigüedad, eso se ve en que
las casas obtienen más colorido y mayor altura. Además el suelo
deja las piedras atrás y se transforma en asfalto con acerado. Se nos
abren tres posibilidades para elegir camino. Yo optaría por la
izquierda para llegar a la Plaza Carmen Abela.
También se le llama de “la farola” porque presidiéndola se
encuentra una ilustre y gran farola de forja que, aunque las
reformas se encaramen con esta plazuela, sigue viva y le da vida y
belleza a dicho lugar. Me gusta la ambigüedad de la plaza, con
edificios de principios del siglo pasado, comercios añejos como
Baltasar o la modernidad del local de fiesta en Ronda que cada año
cambia de nombre. Uno de los fenómenos más relevantes que vive
este lugar es que cuando hay feria del centro es uno de los puntos
neurálgicos de la marcha, con barras en la calle, comidas servidas,
música folclórica andaluza y olor a rebujito, aunque cada día pierde
más fuelle y se transforma en un botellón como la mayoría de las
fiestas de todos los lugares, como por ejemplo el sábado del
carnaval en Cádiz.
Siento mencionar tanto esta fiesta gaditana, pero es parte de mi
vida que me acompaña como el resto de personas allegadas de las
que estoy narrando. Es una gran fuente de inspiración donde las
horas muertas cobran vidas y se transforma en alegría, tristeza,
lamentos, indignación por las situaciones tan injustas. Voces que
salen de lo profundo del pecho, escritas por plumas de verdaderos
artistas, algunos de ellos poetas y otros genios del márquetin.

118
Y Ronda que me ronda el corazón

Si yo hubiera tenido una gran voz cantaría coplas del carnaval y


cantaría a mi Ronda como la niña mimada que tanto ha vivido con
sus alegrías y penas que han curtido tan bella piel que hoy día
vemos. Pero lamentablemente mi voz carece de buena tonalidad y
no transmite esos sentimientos necesarios para llegar a los
corazones de los que te escuchen. Tampoco mis letras llegarían al
nivel de ninguno de estos genios, así que me abstengo de salir en
alguna agrupación, sólo me toca disfrutar de haber nacido en
Ronda, estar allegado a Cádiz y nutrir mi ser.
Algunos miembros de mi familia salen en chirigotas de Ronda y en
la cabalgata que se hace aquí el sábado posterior al del gaditano he
llegado a salir disfrazado acompañando a estos integrantes con buen
rollo. Lo bueno es que estos carnavaleros antes de ir al desfile de los
pasacalles cantan en el hogar del pensionista, al lado de la Plaza
Carmen Abela.
Me voy a detener a hablar de este edificio porque es uno de los más
antiguos de la zona del mercadillo. Su nombre es “la posada de las
ánimas” y hasta siglos atrás servía como fonda de la ciudad, pero
hoy día sólo se conserva la fachada, pues el interior está reformado
para darle un gran uso social para las grandes personas que han
luchado para que los que estamos hoy día aquí y no tenemos
mucha edad vivamos lo mejor posible, aunque estamos tirando lo
que con tanto esfuerzos y cartillas de racionamiento nos legaron.
En esta posada con nombre tan místico fue el lugar en el que se
hospedó el rey de la literatura española cuando estaba de visita en
Ronda; Don Miguel de Cervantes y Saavedra, que conocía a su
coetáneo rondeño Vicente Espinel. Más recientemente, otro de los
ilustres personajes que acogió dicho lugar fue al hispanista
londinense Richard Ford.

119
Rubén Guerrero Galván

Ubicados nuevamente en la plazoleta de la farola tomaremos la


Calle Sevilla que está en frente. Para ello cruzaremos la Calle de la
Bola que hoy día es tramo peatonal y por ahí seguiremos hasta que
veamos asfalto y coches, así que nuestro sendero debe girar a la
izquierda. Continuamos esa calle peatonal hasta su final y
llegaremos a nuestra meta que es la Plaza del Socorro.
La Plaza del Socorro recibe el nombre de la Iglesia del mismo
nombre porque ante de erigirse como iglesia vivía gente dedicada a
la caridad y buenas acciones. Fue agrandándose con el paso del
tiempo se le añadió un lazareto, a finales del siglo XVI fue un
hospital de pobres y peregrinos.
En el centro de la plaza se construyó recientemente una fuente
ochavada en cuyos lados se encuentran los escudos de cada
provincia que conforma la Comunidad Autónoma de Andalucía.
En dicha fuente se alza Hércules con sus dos leones domados y las
dos columnas a sendos lados. La estatua del padre de la patria
andaluza mira con añoro esa fuente que representa el escudo de la
región.
Es momento de pararse para hablar de la figura de Don Blas
Infante Pérez de Vargas, notario, político y escritor, nacido en
Casares (Málaga) el 5 de julio de 1885, se licenció en Derecho en la
Universidad de Granada, mientras era escribiente en el juzgado de
su localidad. En 1910 se trasladó a Cantillana (Sevilla), donde
ejerció como notario, es aquí donde se nutre de las ideas
regionalistas que se daban entre los miembros del Ateneo de
Sevilla. Cuatro años más tarde dio comienzo su actividad política,
basada en la defensa ideológica del andalucismo y centrada a su vez
en las diferencias estructurales de Andalucía respecto de los
restantes territorios integrados en la España del reinado de Alfonso

120
Y Ronda que me ronda el corazón

XIII. Él no buscaba una España dividida, sino la autonomía política


dentro de España, pues buscaba regenerar Andalucía para poder
hacerlo del mismo modo en el resto del país. En 1915 publicó en
Sevilla la que sería su obra fundamental: Ideal andaluz. Varios
estudios acerca del renacimiento de Andalucía, más conocida
simplemente como El ideal andaluz.
Promovió a partir de entonces la creación de varios centros
andaluces en distintas provincias, así como dos asambleas
regionalistas que tuvieron lugar en Ronda (1918) y en la ciudad de
Córdoba (1919). En 1921 apareció su libro La dictadura
pedagógica. Una vez finalizada la dictadura del general Miguel
Primo de Rivera, al inicio de la II República (1931) fue presidente
de la Junta Liberalista Andaluza (JLA) y del Partido Republicano
Liberal, aunque nunca jamás obtuvo representación parlamentaria.
Los puntos que defendía en la JLA eran: quitar el centralismo en
beneficio del federalismo, solucionar el problema del caciquismo,
reformar el sistema complejo electoral, la economía y justicia,
además buscaba la libertad de enseñanza y de matrimonio. Est
Este proyecto resultó decisivo para la elaboración del anteproyecto
estatutario de autonomía que, redactado en buena medida por el
propio Infante, en 1933 fue aprobado por los diputados
provinciales andaluces. Iniciadas ya las gestiones para la discusión
en las Cortes españolas del que habría de ser estatuto de autonomía
definitivo.
En 1931 había publicado “La verdad sobre el complot de Tablada y
el Estado Libre de Andalucía”, donde justificaba su participación en
el complot que tuvo lugar en junio de ese año en la llanura sevillana
de Tablada al tiempo que sentaba las bases de su proyecto

121
Rubén Guerrero Galván

autonómico para Andalucía. También criticaba duramente a la


república y el boicot sufrido en las elecciones.
En las elecciones de 1936 el movimiento andalucista cobró más
fuerzas que nunca a pesar de todos los varapalos sufridos en esos
años de república, por lo que la gente lo aclamaba como presidente
de honor en la Asamblea que se produjo en Sevilla.
Lamentablemente, poco después España sufrió el golpe militar
dando inicio a la guerra civil española. Los falangistas detuvieron a
Blas Infante en su casa de Coria del Río y lo fusilaron el 11 de
agosto de ese año sin juicio, aunque éste se celebraría 4 años más
tarde y lo condenaba a muerte, junto con una multa a sus
herederos.
Mi explicación sobre este personaje la hago extensa porque la
merece sinceramente. Además es la forma de reivindicar su figura
frente a muchas voces críticas que, además de usar algunos insultos,
profesan sobre esta persona que lucho por sus ideales de la forma
más limpia que se puede hacer, con una causa noble y que, el
tiempo, le acabó dando la razón, pues buscó la autonomía de
Andalucía (conseguida tras la muerte del dictador) la lucha sobre las
injusticias de los jornaleros, la libre enseñanza, matrimonio, etc. Un
avanzado en su época que hizo levantar a millones de andaluces casi
media década después de su muerte.
Otra cosa que defendió hasta la entrada de la II República fue el
caciquismo cuya definición es la siguiente: es el nombre que recibió
el entramado de relaciones sociales que definían la vida política
durante los años de la Restauración borbónica. Para el
funcionamiento de esta red se usaban caciques liberales y
conservadores para la alternancia premeditada entra ambos
partidos. ¿Les suena de algo en la actualidad?

122
Y Ronda que me ronda el corazón

Antes el fraude era más que obvio para llevar a cabo estos
menesteres, hoy día están encubiertos por leyes electoralistas que
favorecen la alternancia de los dos partidos mayoritarios y
herederos de los del siglo XX. Sólo deseo que no se repita la historia
como ya llevan ocurriendo dos ciclos en España que son:
bipartidismo y corrupción; dictador y guerra, entremedio la
república e instauración borbónica.
La verdad es que la fuente y la estatua de Blas Infantes tienen
mucho sentido en el lugar donde se hallan porque en uno de los
extremos opuestos se encuentra el edificio donde se convocó el 28
de febrero, día de Andalucía, la Asamblea de Ronda en 1918, en la
que se aprobaron la bandera y escudo de la Comunidad y se
encarga el proyecto de Constitución Federal que se haría en
Antequera en 1933.
Este edificio donde se celebró la Asamblea es el Casino de Ronda o
también conocido como Círculo de Artistas. De estilo modernista y
ecléctico destaca por su fachada tan lustrosa entre cal y piedra más
oscura.
Es fascinante estar en lugar tan histórico e importante para los
andaluces, aunque la mayoría desconozcan la importancia de dicho
lugar, pese a las fatigas, penurias y persecuciones que sufrieron los
miembros de la Asamblea para luchar por nuestra tierra y llevarla a
la igualdad con el resto de las regiones españolas, aunque hoy día
sigamos un paso por detrás porque nosotros lo permitimos. Así que
les doy un guiño a los dos andaluces que decidieron que verde y
blanca es nuestra sangre, aunque las del notario de Casares, Blas
Infante y la del joven Caparrós muchos años después quedaron
regando el suelo sin ningún juicio y sin empuñar más armas que la
bandera de Andalucía.

123
Rubén Guerrero Galván

Los conciertos que da la desconocida Orquesta en el Casino, viene


dirigida por el gran músico del que al principio os hablé. Es
imponente ver a Grandini haciendo de director y hacer enlucir las
bandurrias trinar acompañadas de sus largos hermanos más graves
los laudes. La guitarra que comparte ascendencia con dicho
instrumento acompaña por el bajo del guitarrón que retumba y da
estructura a las melodías que nacen de cuerda púas y manos. El
remate viene cuando los violines y violas cantan en algunos sones,
para dar alegría a tan poco público, pero selecto.
La música se dice que es la unión de sonidos alternos, para mí la
música es la mezcla de los elementos que el ser humano puede
recoger de la vida que nos viene dada y la adapta desde su más bella
profundidad. Es junto con la fe, la forma más humana de
diferenciación con el resto de los animales, pues no se podría decir
cuándo fue su invención, pero sí que desde la prehistoria se viene
usando.
Soy un fan de la música, aunque mi capacidad musical nunca se
desarrolló, pero debo admitir que tampoco nunca mostré un
posible talento. Lo más parecido que he hecho relacionado con este
mundo era una letra de hip hop, pero que al cantarla destrocé su
poco sentido, aunque la verdad es que el fin de la creación de ello
se debió a un reto que me propusieron personal y así lo hice. Mi
recompensa fue un gran beso del que no me olvidaré jamás porque
era tan rico que llevaba acompañado muchos sentimientos y
vivencias.
Otros de los talentos que siempre quise tener, pero que tampoco se
me fue entregado fue el de dibujar, aunque la verdad es que no lo
hago mal del todo porque le dediqué horas a practicarlo por lo que
mínimamente me defiendo con el lápiz. El dibujo más bonito que

124
Y Ronda que me ronda el corazón

jamás hice fue el retrato a Larisa, aunque por muy mal que lo
hiciera, intentar retratar a tan preciosa criatura del mundo era
imposible que ese no fuera el más bello que de mis manos saliera.
Hablando de ella, debo admitir que es mi mayor inspiración para
crear esto que ahora mismo leen, ya que es la persona que me da
más fuerza del mundo, la que con sus besos de buenos días hace
que el sol entre por la ventana; sus besos de buenas noches son los
que depositan la luna en la oscuridad nocturna. Hay veces que por
las cosas de la relación hay pequeños enojos por los que esos besos
no se dan y, la verdad, es que se nota demasiado, pues el día se hace
más largo y las noches más somnolientas, pero estos cabreos se
pasan rápidos.
Últimamente ya no suelo dormir con Larisa por motivos de la vida,
aunque nuestra relación esté mejor que nunca, pero el tiempo pasa
y corre sin remedio. Antaño, me la pasaba abrazado a ella mientras
en la cama los dulces sueños se sucedían. De esta forma sentía su
respiración, sus inquietudes, sus pesadillas, si tenía que levantarse a
medianoche. Hasta sus pequeños ruiditos mientras dormía me
encantaban, era todo inocente, delicado…lo que me hace pensar en
la siguiente reflexión:
Mientras más recapacito, más difícil se me plantea la cuestión
acerca del valor de las personas, aunque, irónicamente, se vislumbra
facilidad a la hora del entendimiento. Imagino que esta
ambigüedad no es demasiado comprensible, así que desdeñaré mi
cerebro exponiendo mis escudriñados pensamientos, quizás así sea
más comprensible, pero no estoy convencido de que tan ardua tarea
dé sus frutos, pues estoy loco y no opino lo mismo de vosotros.

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Rubén Guerrero Galván

Pienso que el valor de una persona va más allá del tema del orgullo
(aunque bien es cierto que a través de éste se puede llegar a obtener
valor) lo que de verdad importa es lo que la persona ostenta: bienes
materiales y personales. La afirmación que acabo de hacer bien
merecería manicomio o quema, pero no creo que seáis tan
malévolos. Aunque lo que acabo de decir es muy crudo y rudo lo
pienso y lo afirmo con rotundidad, puesto que creo que lo que hoy
día uno tiene es lo que ha trabajado día a día, se puede tener mayor
o menor fortuna, pero sobreponiéndote puedes alcanzar tu
objetivo.
Hay personas que son propietarias de muchos bienes materiales,
pero con un valor normal porque no tienen verdaderos bienes
personales, en cambio, puede ocurrir lo contrario. También están
las personas que menos valen, pues no tienen más que la soledad y
el aire. Por otro lado está el otro grupo que es el más favorecido,
pues son los que más valor tienen.
Pero tengamos el valor que tengamos, seamos ricos o pobres,
tengamos un gran tesoro o una gran miseria, cuando cerramos los
ojos, todo nuestro mundo se reduce a la obscuridad de los sueños.
Este pensamiento nace viendo a mi Larisa dormir, en el que todas
las personas tenemos las mismas necesidades. Ella sin dudas es la
persona más valiosa del mundo y por la que no hace falta que diga
que daría mi vida si hiciera falta por darle a ella la oportunidad de
engrandecer el mundo con su mera presencia en él y darle más
fuerza y brillo.
Ahora me encuentro mirándola y pidiéndole a Morfeo que se porte
con ella como la reina que es y que siempre la cuide así como yo lo
hago y lo hice. Lo que también le demando a Morfeo es que tras el

126
Y Ronda que me ronda el corazón

suceso que nos cambió la vida, no la mortifique en sueños, sino que


haga que a raíz de esto se transformen en fuerza e ilusión, pese a la
desgracia y lo trágico del incidente, así como del mismo modo me
hizo mucho mejor a mí, por lo que me siento más orgulloso de mi
vida como nadie se puede imaginar.
Un domingo de otoño que traía consigo el preludio del invierno en
el apartamento de mi hermano y mi cuñada, estaba reunida mi
familia más allegada, es decir, ellos dos, Larisa, mis padres y mi tío
Adolfo para celebrar el aniversario del fallecimiento de mi abuela
Josefa. Yo no podía estar a la hora de la merienda, pero llegaría más
tarde porque estaba de viaje y se me hacía imposible.
Ya llegaba al piso de mi hermano cuando una masa grande de
vecinos estaban agolpados en frente del edificio en el que estaba
casi toda mi familia. Mi corazón presagiaba una desgracia a modo
de arritmias fuertemente marcadas, hasta que alcé la vista para
localizar el balcón del apartamento y, entonces eché a correr como
jamás lo hice en mi vida, pues con la mirada buscaba a mi familia
entre el gentío, pero ante la ausencia de ellos subí las escaleras,
aunque sentía como la gente intentaba sujetarme e impedirlo, pero
una fuerza desmedida y sin más pensamiento que el de un toro
bravo que embiste por inercia llegué a la puerta que estaba cerrada.
Desde ese rellano se podía apreciar el humo incesante como lo
hacía desde el balcón, así que lo único que pude pensar era en
taparme la boca para que el humo no entrara y quemara mis vías
respiratorias, por lo demás no hubo más en mi mente que salvar a
mi gente. Así que cogí el objeto más contundente que pude
encontrar para golpear la puerta con tanta virulencia y
desesperación que, ayudado por el calor y el fuego que había dentro
de la vivienda, la puerta de madera cedió, rompiéndose.

127
Rubén Guerrero Galván

Por fortuna era un edificio moderno por lo que había un extintor,


el cual usé en la primera bocanada de fuego que salió de la puerta
para afuera, pero no puede esperar para sofocar ese punto del fuego
porque estaba viendo como la casa entera estaba en llamas, así que
continué y atravesé el fuego pese al dolor que en ese momento la
adrenalina disipaba. Encontré a algunos miembros de mi familia en
el suelo a los cuales iba sacando como buenamente podía hasta el
rellano. La fuerza no sé de dónde salía, pero todos estaban ya fuera
y el extintor se había acabado, el único problema es que al estar la
puerta abierta las llamas cobraron más fuerza, pero dentro estaba
Larisa.
De nuevo no lo pensé, atravesé el infierno en el que se había
convertido el piso y me di cuenta que uno de los baños estaba
cerrado. Al llegar ahí vi que lo habían estancado con una toalla para
que no entrase humo y escuchaba el rugir del agua, así que me di
cuenta que ella debía estar allí dentro así que aun quemándome la
mano con el pomo al rojo vivo intenté abrirla puerta, pero ésta no
habría porque sus bisagras estaban expandidas por el calor y además
la toalla impedía que se abriera con facilidad, así que empecé a
golpear ese trozo de madera que daba paso al umbral entre la vida
de mi sobrina y el fuego.
Mi amor por ella venció la resistencia del pino y acabé en el suelo
fruto del incesante esfuerzo. Vi a mi pequeña Larisa en la bañera
tapada por una toalla húmeda y con el agua abierta en dirección a
la puerta para que el fuego no penetrase. Me metí en la bañera con
ella para humedecer parte de mi ropa que creía estaba ardiendo y la
abracé y le dije que soy el tete, pero que siga con la toalla porque
ella es una niña buena y fuerte.

128
Y Ronda que me ronda el corazón

Humedecí más toallas para cubrirla tanto como pude, la puse sobre
mi pecho y apreté fuerte su cuerpo contra el mío, agarré aire y corrí
como alma que lleva el diablo, hasta que al levantar la mirada vi
que en el pasillo algo se había desplomado y cruzarlo era imposible,
así que regresé sobre mis pasos. En el baño la puerta ya no cerraba y
el fuego iba a calar dentro de la habitación, por lo que un gran
dolor inundó mi ser sintiéndome culpable de no poder salir y haber
roto la puerta que protegía el fuego de mi sobrina.
Quizás si no hubiera entrado yo, los bomberos hubieran sofocado el
incendio antes de que la puerta sucumbiera al incesante calor del
fuego, pero llegué yo con mi desesperación y cometí ese error. En
ese momento las sirenas de los profesionales se oían llegar en
sincronía con el crujir de la vivienda quemándose. Sabía que no me
daba tiempo hasta que ellos llegaran a nosotros y que estar
expuestos tanto tiempo sería dañino para su cuerpo por lo que tracé
un plano mental del piso en mi mente y me di cuenta que en la
habitación de enfrente hay una ventana que da al balcón que no
estaba en llamas cuando subí la mirada desde afuera minutos antes.
Así que de nuevo ella estaba en mi pecho y corrí hasta el cuarto,
atravesándolo con fuego y algunos pequeños objetos. Abrí la
ventana que quemaba, pero la toalla ayudaba y a través de ella la
saqué al balcón. Tras ella salté yo y estábamos al aire libre y desde
ahí grité a los bomberos que en el rellano estaban mis familiares
que fueran urgentemente a socorrerlos y que yo estaba ahí con mi
sobrina de dos años, pero no sabía cuánto tiempo tardarían las
llamas en alcanzarnos.
Tras decir aquello, hubo una conjura en mi contra y se escuchó una
terrible explosión, cuyas llamaradas hicieron crujir los cristales de
las ventanas que dan al balcón, las cuales había cerrado. De este

129
Rubén Guerrero Galván

modo el fuego llegó al balcón y, aunque le tiré las toallas húmedas a


las brasas, fue en vano pues se avivó en las plantas resecas por el frío
otoño.
Sin saber qué hacer y ver que las escaleras del camión de bomberos
no estaban listas y se retrasaba tomé una difícil decisión que
consistía en coger a la niña y a través de la barandilla, poniéndome
por el lado opuesto mirando hacia al vacío abierto en una tercera
planta. El grito de la gente se oía y me atemorizaba tanto que con
lágrimas en los ojos al no saber qué podría pasar con Larisa la
agarré de un brazo con todo el dolor de mi corazón y con la otra
mano agarraban los hierros por la parte inferior mientras yo me
agachaba.
Mirando a Larisa le dije que me mirara a los ojos a lo que ella me
contestó mirándome con una bonita sonrisa, tras eso le pedí que
saltara que yo la tenía agarrada del brazo y jamás dejaría que le
pasara nada malo, así que ella lo hizo obedientemente
demostrándome más valor que nadie en esta vida.
Yo también me descolgué y ambos estábamos sostenidos en el aire
con mi mano agarrada a la barandilla, pero como imaginé el
siguiente balcón no estaba muy lejano y agradecí a los constructores
modernos que por tal de ahorrar tanto dinero economizaran en la
altura entre pisos. Empecé a moverla para tomar impulso, pero vi
que no era suficiente para dejarla en el balcón inferior, así que
decidí esperar un poco más, pero ya era tarde, las llamas me
quemaban la mano, así que actúe en consecuencia.
Comencé a balancearla de nuevo y en coordinación con tal
movimiento solté mi mano del hierro por lo que nuestros cuerpos
comenzaron a caer. Tras las acciones previas la inercia hizo que su

130
Y Ronda que me ronda el corazón

cuerpo entrara en una zona en la que al soltarla su cuerpo estaría en


el piso inferior. Así fue como pasó y pude verla como caía bien en
el balcón como a cámara lenta mientras mi cuerpo caía hacia el
suelo de las calles de la ciudad que tanto amo.
Estruendoso sonido fue lo único que recuerdo porque tras eso
hubo un silencio más estrepitoso aun. Tras ese suceso sólo
escuchaba los pitidos típicos de los hospitales, pero no tenía noción
del motivo por el que cual estaba en esa situación. Lo peor de todo
es que no podía moverme ni abrir los ojos, no sabía si por estar
vendados o simplemente que perdí la visión.
Me volví a dormir, pero antes de ello una enfermera se acercó a mí
diciéndome que me estuviera tranquilo, que estoy en el hospital y
me están tratando bien por lo que me debo relajar para
recuperarme. Creo que me dieron algún tipo de tranquilizante por
lo que estaba plácidamente hasta que de un sobresalto me desperté.
Recuerdo que tenía tanto miedo que comencé a gritar sin poderme
mover, hasta que la misma voz de la enfermera con algunas más
llegaron a socorrerme, pero nada me ayudaba y me sedaron
nuevamente.
Al tercer despertar mi sensación de temor y miedo regresó, pero
actué de una forma más calmada porque sabía que si gritaba me
haría daño y me dormirían de nuevo y ya no quería estar más en ese
estado porque mi capacidad mental estaba regresando en sí y
empecé a pensar que algo no iba bien y quería saber por qué estaba
en el hospital en un estado tan lamentable. La suerte me sonrió
cuando la voz de tía Clamidia resonó entrecortada por aquella sala
mencionando mi nombre.

131
Rubén Guerrero Galván

Lástima que no podía verla, pero me reconfortaba saber que ella


estaba enterada que yo estaba en el hospital y podría curarme. En
ese momento en mi consiente no estaba presente el incendio, ni
pensé en porqué ella estaba en Ronda, si ella residía en el norte a
tantos kilómetros de distancia. Lo curioso es que no pregunté por
mi familia ni de si ellos sabían dónde estaba yo o que me había
pasado, pues mi inconsciente estaba tratando de protegerme.
En varios días seguía sin poder ver, pero me quitaron los vendajes
de la cara para hacerme una revisión facial y ocular. Al quitarme
aquellos algodones una luz me afectó demasiado y casi caí
inconsciente, pero lo que me hizo esta reacción no fue la luz
ambiental, sino un fogonazo de recuerdo en la que el fuego ardía en
mis retinas. De modo que mis lágrimas caían una detrás de la otra y
el doctor asustado me preguntó si la luz y el aire me estaban
afectando mucho. Disentí con la cabeza y mis palabras quedaron
obtusas y atrancadas, así que solo pude decir “tía Clamidia”.
Dicho médico seguía analizando el estado en el que se encontraba
mi rostro y yo contestándole con movimientos de cabeza, sin poder
hablar. Tras su visto bueno dio permiso a mi tía para entrar y a ver
si podía hacer algo para hacer que yo pudiera relajarme para que no
tuvieran que vendarme nuevamente.
Cuando la vi entrar, su rostro pareciera que sufrió el paso de varios
años, con una mirada tan perdida que sus ojos llorosos permitían
imaginar que mi cara era un poema escrito a modo de desgracia. Su
sonrisa era tan fingida que de vez en cuando soltaba algún sonido
sordo parecido a un gemido de dolor suave. No le pregunté nada a
ella sólo la tranquilicé con mi mejor sonrisa y bromeando con ella
le pregunté si yo necesitaba un peine.

132
Y Ronda que me ronda el corazón

Tras los días mi cuerpo iba dejando de tener los apósitos como
vendajes y mi carne iba quedando al aire. Lo que no desaparecía tan
fácilmente era el collarín y la escayola de una pierna y la de un
brazo, pero al menos tenía movilidad. Cada día me hacían curas en
las zonas con mayor exposición a las llamas, pero estos lugares cada
vez eran menores y su recuperación llegaba a ser casi milagrosa.
Mi cabeza también se iba recobrando y los recuerdos se estaban
uniendo a modo de confección, pero no me atreví a preguntar mis
dudas hasta que mi mente tuviera en claro todo lo sucedido en
aquel día y tampoco nadie me hablaba del tema, solo que cuando
había una visita, habían lágrimas de dolor, aliviadas en parte al
mirarme a mí cada vez más repuesto.
Tras unas dos semanas el collarín desapareció y lo que apareció en
mí fueron las ganas de saber lo ocurrido, así que pregunté a mi tía
sobre lo sucedido. Ella quiso rehusar contestarme, pero mi
seguridad en querer saber qué ocurrió que, sumados a la
contundencia en que le pedí la verdad no le quedó más motivos
que contarme la tragedia que vivimos ese día por lo que ella tuvo
que viajar a su tierra.
El teléfono le sonó a las 10:00 de la noche. Eta cuñado de Ronda
avisándola del incendio grave en la casa de su sobrino, pero que no
sabía si había alguien en su interior. Ella estaba nerviosa y no
dejaba de llamar a más gente para saber qué pasó, pero no hubo
contestación, hasta que le dijeron que habían familiares suyos en el
hospital y que lo conveniente era que viniera de urgencia a Ronda.
Ella no lo dudó y con su coche se presentó al lugar del incendio y
vio tan magna catástrofe, en ese momento esbozó un grito de tanto
dolor que los vecinos al verla llorar acudieron a socorrerla, aunque

133
Rubén Guerrero Galván

ella aun desconocía la gravedad de lo acaecido, pero vio el estado


tan horrible de la vivienda y que familiares suyos estaban en el
hospital y los unió. Su conclusión fue que ahí habría posibilidad de
muertos.
Hubiera deseado equivocarse, pero sí hubo fallecimientos y tan sólo
dos supervivientes. Uno de los dos era yo y la otra persona que ya se
encontraba bien y corriendo era mi sobrina Larisa. En este
momento la conversación se cortó de una forma tan brusca que
agachó la mirada y se mareó. Me incorporé pese al dolor de algunas
zonas de mi cuerpo y la reposé como buenamente pude sobre mi
pecho hasta que volvió un poco en sí.
Sobre mi alma calaron las lágrimas del dolor de la pérdida de una
hermana y su familia, pues mi tía no contuvo su enorme agonía
ante la situación tan injusta que se cernía sobre nosotros. Apreté
sobre mí sus angustias para que comprendiera que la vida es la cosa
más bella del mundo y hay que recordarlos con una sonrisa, aunque
el sentimiento de indignación sea el mayor que se haya sentido
jamás, aunque el anhelo y la necesidad de tener a esas personas sean
a cada segundo.
Así que se recuperó y me besó la frente, como si estuviera dándome
las gracias por estar vivo y luchar. Más tarde, me contó el porqué
del beso y era el hecho de dar mi vida por mi familia, por ser esa
gran persona de provecho y por devolverle la vida a mi sobrina. La
verdad es que eso no es para dar la gracia porque hay una parte de
mí que prefirió quedarse con mi familia para no vivir sentimientos
que en mi ser se han estado recreando sobre mí desde entonces.
Tardé un mes en poder salir del hospital y, pese a los ofrecimientos
que me hicieron la familia de Triana, impedí que trajeran a Larisa a

134
Y Ronda que me ronda el corazón

verme porque no desearía que ella me viera en ese estado la primera


vez tras aquel desgraciado incidente. Quería que fuera lo máximo
posible ajena a esta situación tan desagradable, así que estaba
viviendo con ellos porque eran unos grandes cuidadores pese a sus
extravagancias.
Al siguiente mes comencé la rehabilitación hasta que con el paso de
las semanas pude ser capaz de caminar lentamente, aunque con
cojera. La movilidad en mis brazos y manos fue aún más tardía,
pero con los incesantes esfuerzos y descansos a los que me sometía
fui lo suficientemente tozudo como para lograrlo.
Entre los 3 y 4 meses después del accidente ya era capaz de valerme
por mí mismo y la mayor parte de mi piel estaba recompuesta por
lo que me decidí a ver a mi ángel y poder jugar con ella, pues fue mi
mayor motivación para realizar ese acto de esfuerzo y sacrificio para
mi mejoría, pese a toda la extenuante y desagradable situación.
Disculpen que hable de mi vida y no de lo que realmente importa,
que es Ronda el motivo por el cual me leen, para poder pasear por
sus calles, descubrir su esencia, saber cuáles son sus atractivos
históricos, culturales y monumentales. Así que seguiré hablando de
la ciudad de mis sueños, la que me dio la vida.
Si algo tengo claro sobre el enigma de Ronda es una cosa: “de nada
sirve leer al mejor escritor del mundo, si no la visitas y la sientes”.
Quizás sea mi desmesurada falta de objetividad sobre esta ciudad,
aunque esta contraargumentación argumenta, valga la redundancia,
más mi teoría, pues si algo es subjetivo, no me cabe la menor duda
que son los sentimientos porque éstos no entienden a una lógica
clara, ni mucho menos a su visualización en términos objetivos o ¿se
podría describir un sentimiento desde el punto de vista científico?

135
Rubén Guerrero Galván

Algunos hablaran de la secreción de hormonas, otros en términos


psicológicos o antropológicos, pero de momento son sólo teorías
sin afirmación universal.
Aunque ya me resulta imposible distinguir Ronda de mi vida, pues
es ésta misma la que me da la vida, la que me rodea, la que me vio
crecer, con la que crecí y la vi crecer; es el lugar donde las horas
pasan en mi vida y actúa sobre mi cara con su aire que me curte y
me da la esencia que se ve; es la que cada mañana me da el sol que
refleja sobre su cielo que a veces se cubren de nubes que, en
ocasiones, descargan agua que vuelan hacia arriba matando la lógica
científica y aplastante de las leyes de la física; es quien se lleva mis
suspiros y llena mis pulmones de oxígenos; es lo bueno y malo de
mi vida, por tanto Ronda es mi vida.
Una afirmación un tanto rotunda y pastelosa, pero es la auténtica
realidad porque es el amor de mi vida, la que me lo dio y quitó la
gran parte de cosas acaecidas en mi paso por este mundo. Es decir,
aquí nacieron mi familia, la mayoría de mis amigos; aquí nacen mis
primeros recuerdos y el 98 por ciento de todo lo demás; aquí se dio
mi primer amor y desamor; aquí abrí los ojos y se los vi cerrar a las
personas que más quiero; aquí es donde fui feliz y donde fui
desdichado; aquí mis lágrimas son sonrisas y mis sonrisas son la
esencia de mi vida.
En definitiva, Ronda es a lo que me acojo para seguir en mi día a
día. Se podría decir, como dije en su momento, que a lo que me
acojo y me da la fuerza necesaria para luchar es mi sobrina Larisa,
pero ella es de aquí y su esencia y forma de ser, nace de su gente
que a su vez son de Ronda que, por cierto, es donde vio la luz y la
ve cada día. Por lo que todos los caminos conducen a mi Arunda, la

136
Y Ronda que me ronda el corazón

tierra elegante y oriunda; cuadrada y redonda; donde lo poco


abunda.
Cada persona que habitamos en este mundo necesitamos algún
tipo de amor al que acogernos más allá de los sentimientos
interpersonales, aunque creamos que no. Muchos reciben esta
fuerza a través de la música, del arte, de las buenas acciones, de
algún objeto en particular relevante en su vida, incluso de
recuerdos. Mi amor es mi ciudad y es la que me ha hecho ganar y
perder, por tanto yo soy de aquí y puedo hacer la siguiente
afirmación: Todo el mundo tiene una Ronda en su vida, como yo,
aunque en mi caso es literalmente.
De modo que tras mi aseveración voy a hablar de mí, así que
descubriréis quien yo soy, por lo que conoceréis la ciudad de un
modo en el que nunca se os presentan los lugares. A través de mí
podréis sentir y descubrirlo todo y sacar vuestras propias
conclusiones. No se necesitan ojos para ver, oídos para escuchar,
nariz para oler, piel para sentir, ni lengua para degustar, tan sólo
estar vivos porque si el corazón late, todo en la vida es posible salvo
impedir que éste deje de latir en algún momento.

137
Rubén Guerrero Galván

Mi vida

Mi nombre es Ulises, soy el pequeño de la


familia, sólo tengo un hermano llamado Ignacio. Mis padres
tuvieron un matrimonio lleno de amor y complicidad de principio
a fin, aunque como todo en la vida tuvieron algunos altibajos que
superaron con una facilidad pasmosa, a pesar del tipo de situación a
la que se enfrentaban, pero nunca por separados.
Mi nombre destaca por encima del resto de los que suelen ser
tradicionales y comunes en España, salvo el de mi tía Clamidia que,
aun hoy día, no tengo ni la más remota idea del motivo por el que
mi abuela Laura se lo puso. Lo que sí sé es que a mí me puso Ulises
de casualidad, aunque mi madre siempre temía que me acortaran el
nombre y me llamaran Uli, pero siempre se mantuvo intacto en
bocas de mis allegados.
Hay veces que pienso que la casualidad me llevó a ponerme el
nombre de la novela que dio paso a la llegada masiva de escritores
aventureros a Ronda, dando comienzo así al legendario halo de
romanticismo, que ya tenía la ciudad en sí misma, narrándosela al
mundo entero y haciéndola universal. En este fragmento de la
novela de James Joyce describe este lugar:
“Ronda con las viejas ventanas de las posadas los ojos que espían
ocultos detrás de las celosías para que su amante bese los barrotes
de hierro y las tabernas de puertas entornadas en la noche y las
castañuelas y la noche que perdimos el barco de Algeciras el guarda
haciendo su ronda de sereno con su linterna y oh ese horroroso
torrente sol y las higueras de los jardines de la Alameda sí y todas

138
Y Ronda que me ronda el corazón

las extrañas callejuelas y las casas rosadas y azules y amarillas y los


jardines de rosas y de jazmines y de geranios y de cactus.”
Mi madre desconocía la novela y a este escritor, así que la
posibilidad que la casualidad remota fuera dada por esta
circunstancia se me antoja imposible, así que caí en la conclusión
que el Ulises más famoso de la historia es el legendario héroe de la
mitología griega que aparece en la Ilíada y la Odisea de Homero a la
que da nombre a esta última, pues en griego Ulises es Odiseo.
Deseché esta nueva idea porque mi madre lo más parecido a
Homero que ha oído o leído tuvo que ser en el personaje de
animación protagonista de los Simpson.
Nací el 10 de junio de hace ya 28 giros alrededor del sol, en el que
éste apretaba tan fuerte que no sabía dónde hacía más calor si
dentro o fuera. Pero como se puede intuir salí del vientre que me
albergaba en su interior para acabar descubriendo un mágico
exterior en el que solía estar en la otra parte del estómago y
acurrucado bajo el cobijo de los brazos amorosos de mi madre.
Mi padre rompía todos los prototipos posibles, ya que él era el
encargado de cuidarme en mis momentos de enfermedad; él me
solía cambiar los pañales; me bañaba en casi todas las ocasiones,
pero las horas de comer eran sagradas. Al principio este hecho era
más que evidente, puesto que mi padre no contenía en sus senos el
alimento de la leche materna, por lo que estaba obligada a dármelo
mi madre, pero con el paso de la lactancia a los potitos o las
comidas pasadas por batidora no hubo cambio alguno ya que ella
venía a dármelo. Para ello se tomaba sus descansos de la carpintería
para ir a casa a alimentarme.

139
Rubén Guerrero Galván

Con mi hermano la situación era totalmente a la inversa, con la


diferencia es que la lactancia era cosa de mi madre. En aquella
época era mi padre el que trabajaba durante más tiempo, de hecho
era cuando se estaba planeando abrir esa carpintería que, tras
cumplir el primer año mi hermano, se inauguró el local. Lo
primero que salió de sus máquinas fue una cuna en madera de
cedro, ya que el olor que desprende es un ambientador por sí
mismo y, además es insecticida.
Esa cuna fue testigo de mis primeros sueños y pesadillas, pues en
ella estuve hasta los 3 años, pero tengo un recuerdo en los que una
noche dormí en ella teniendo 5 años. Ese día mi padre sufrió un
accidente de coche y se perforó un pulmón, pero salió adelante. Por
este motivo en el desconcierto de los hospitales se tuvo que quedar
mi tía conmigo y mi hermano, pero quería tenerme cerca de ella
para poder tenerme contralo por lo que me puso en la cama que,
curiosamente aún entraba.
Quizás por este motivo mi abuelo Miguel con el tiempo acabó
sufriendo el infarto porque tras la ausencia de su hijo en su
negocio, las deudas eran cada vez mayores. Era muy triste ver como
sus ilusiones se iban desvaneciendo, ya que la ilusión de su hijo era
crear con sus manos lo que la madera le indicaba y poder sentirla,
pero tras aquel fatídico accidente los polvos y el aserrín creados por
este material era perjudicial por más recuperado que se sintiera.
Por eso mi madre tomó la iniciativa y continuó con el sueño de mi
padre de crear muebles y arte desde la madera. Le costó poco
adaptarse a tan complejo y bonito oficio, pues llevaba años
limpiando la carpintería y viendo cómo trabajar a su esposo y a su
tío anteriormente. A esto se le suma el talento creativa que se
hallaba ubicado en el interior de ella que este trabajo acabó

140
Y Ronda que me ronda el corazón

delatándolo, por lo que tuvo que salir al exterior a modo de obras


de gran valor. Con los años venía gente de muchos países a comprar
muebles creados e ideados por ella misma y a veces con la
colaboración de mi padre.
La ilusión de mi padre no decreció y, como bien le había indicado
su recién fallecido padre, miró hacia adelante y evolucionó el
sueño, transformándolo en lo que se acabaría convirtiendo en el
futuro: decorador interiorista. A este hecho se le suma la labor de
inventor de ideas que le proporcionaba a su mujer para llevarlo a
cabo en la carpintería de sus sueños. Él no llevaba a cabo dichos
mobiliarios, pero tras la mano de mi madre él la veía como la
extensión de la suya.
Cuando mis padres me contaban cómo era yo de pequeño siempre
me describían como un gordito mofletudo y cariñoso, cuyos ojos
lucían siempre como soles abiertos siempre de par en par. Era
inquieto y calmado a la misma vez, algo llorón por ratos y otras
veces bastante silencioso. Nací con bastante pelo oscuro que fue
tornándose en castaño hasta obtener alguna gama de rubio. Mis
ojos grisáceos desprendían un tono celeste por su alrededor, pero
que hoy día se transformó el color predominante es un verde que,
junto con los tonos celestes proporcionan un aspecto algo extraño,
pero atrayente.
Mis dientes tardaron bastante en salir, mi madre dice que un año y
medio, mientras que mi padre dice que fue a los 15 meses. Lo
peculiar del caso es que me salieron los incisivos de arriba lo
primero, por lo que parecía ser hijo de Drácula. Poco después me
salieron las paletas, seguidos de las muelas, así que en poco tiempo
ya tenía la caja de dientes, adelantado a los de mi quinta que antes

141
Rubén Guerrero Galván

me habían dejado atrás con la salida de aquellos dientes de leche,


de los que aún conservo esos primeros incisivos “draculines”.
Mi nariz era redondita, por lo que parecía un cerdito, pero con el
tiempo se volvió resbaladiza y casi sin puente, de modo que las gafas
tienen difícil sujeción en mi aparato olfativo y se vienen abajo como
si de un tobogán se tratase. Menos mal que mis orejas eran
normales, pegadas al cráneo y, ni dura ni blanda, sino parecería un
chiste de bebé.
Aprendí a caminar al mismo tiempo de la crecida de mis dientes
que, aun siendo algo tardío en correspondencia con la mayoría,
cuando di mis primeros pasos fueron casi para hacerlo
correctamente, por lo que al día siguiente ya estaba corriendo solo.
Yo creo que cuando me pusieron en el suelo y podía ver el mundo
desde otra perspectiva quise descubrir más, así que caminaba
mucho por todos lados para tener un mayor conocimiento sobre
todas las cosas que me rodeaban.
En preescolar era el rey de la clase porque era el más pegón, más
dormilón, más comilón, más atento y más cariñoso por lo que era el
más destacado, aunque debo admitir que éramos pocas criaturas en
ese curso. Me contaron que en una de las ocasiones en la que mi
travesura se iba a cebar con otro niño, se volvió en mi contra, pues
fui yo el que acabó en el suelo abriéndome una brecha, pero no fue
nada grave, pero si llamativa.
Tras unos años mi travesura se fue apaciguando y mi actitud era
más tranquila, acercándose a la timidez. Quizás esto fuera
provocado tras el incidente de mi padre en el que la situación en
casa cambió de una forma inesperada. Es el punto donde mi grado
de madurez comenzó a forjarse, aunque uno nunca puede saber

142
Y Ronda que me ronda el corazón

cuál es el origen de algo que nos viene dado con el cómputo del
transcurso de la vida, pero el accidente marcó un antes y un
después.
Con 8 años me fui aficionando al mundo de la bicicleta, pues mi
hermano era ciclista aficionado y fue inyectando el saludable
veneno del deporte. Me encantaba imaginar el funcionamiento por
el cuál se movía la misma. A veces pensaba que si alguien estaba
muy fuerte y llevaba años de experiencias en este mundo
conseguiría hacer que ésta volara, pero que no se podían permitir
que la gente normales los viera, ya que la motivación por la que
practicar el deporte debía ser el amor hacia él y no sólo para volar.
En esos momentos de la historia de España se vivía la era gloriosa
de los aficionados al ciclismo, pues estaba Miguel Induráin en
pleno apogeo, pues empezó a ganar el Tour de Francia en el 91 y,
consecutivamente, hasta el año 1995, consiguiendo 5 en total como
ya lo hicieran los legendarios Eddy Merckx y Jacques Anquetil, pero
el primero de manera ininterrumpida. Antes del gran Miguel hubo
otros ilustres españoles ciclistas que ganaron alguna edición de la
máxima competición de ciclismo en ruta celebrado cada verano en
el país galo, pero Induráin fue el que nos fijó a tantos millones de
españoles.
De hecho, él fue la antesala de otros grandes nombres, por lo que
de ahí en adelante, en la ronda gala el nombre de España se vestía
de oro en muchas ediciones con nombres de ganadores como,
Óscar Pereiro, Carlos Sastre o el grandísimo Alberto Contador, a
estos se debe sumar los predecesores que son Bahamontes, Ocaña y
Perico Delgado. Otra mención aparte para Joseba Beloki que, sin
ser ganador oficial de alguna edición, para mí es justo ganador de la

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Rubén Guerrero Galván

del 2002, ya que a Lance Armstrong fue despojado de sus 7 títulos


por sus demostrados dopajes en años venideros.
Además del Tour, veía más competiciones como la Vuelta, el Giro,
el mundial y las Olimpiadas, por lo que las tardes veraniegas y, en
ocasiones primaverales, eran dedicadas a la visualización de las
retransmisiones en directo. De esta forma encontraría una felicidad
simple, con una sonrisa en mi cara, por lo que a Larisa logré
transmitírsela sin querer con este deporte tan noble y sufrido,
aunque en los medios venda más su lado oscuro dando a conocer y
especulando con tantos casos de dopajes que se ven.
La primera bicicleta de juguete se la regaló su abuela, pero apenas la
usaba porque siempre ha sido ella de estar en brazos y, cuando
comenzó a caminar, siempre quería ir corriendo como yo lo hacía,
así que pocas veces ella usó el regalo de la madre de Triana. Yo le
compré una bicicleta con el cuadro metálico y dos ruedas a modo
de apoyo para que no se cayó. Se la di en su tercer aniversario, tras
unos meses después de salir del hospital, junto con un casco y unos
guantes en los que aparecían sus personajes de animación favoritos.
Recuerdo su cara al ver algo tan grande envuelto, su cara de pilla
con los dientecitos menudos sobresaliéndole casi mordiéndose el
labio inferior y su mirada calculadora y de extrañeza, reflejaban sus
ganas más puras por quitar el papel de regalo. Lo hizo como si de
una loca se tratara dando unas voces fuertes hasta que vio de lo que
se trataba. En ese momento la boca se le cayó hacia abajo y con las
pupilas miraba de un lado hacia el otro, buscando la aprobación de
los que allí se encontraban.
La mayor sorpresa fue la mía porque ese regalo en realidad era más
para mí que para ella, pues jamás dio síntomas que indicaran lo

144
Y Ronda que me ronda el corazón

mucho que le podría gustar la bicicleta. Era una gran excusa para
sacarla al aire libre y que disfrutara desde otro punto de vista en
principio de la ciudad y luego, si el amor por ese deporte se hace
con ella, gozar de la naturaleza espléndida que nos rodea y nos da
salud y vitalidad.
¿Saben qué es lo más curioso? Que hasta los 10 años no aprendí a
montar en la bicicleta. Mi hermano siempre quiso enseñarme, pero
por vergüenza jamás accedí a que lo hiciera, así que me enseñé con
unos amigos en la calle. Como lo extraño forma parte inseparable
de mi vida en la bicicleta que me inicié no llevaba ruedas de apoyo
a sendos lados, pero sorteé bien los obstáculos, hasta que al final de
la tarde me caí y abrí une brecha en mi mano, cuya cicatriz me
acompaña como si fuera una de las rayas de la palma de la misma.
Mi niñez transcurrió en la barriada popular de San Rafael que por
aquel entonces era casi el límite de la ciudad, aunque avanzó la
población por aquel lado por lo que últimamente está algo más
céntrica. Allí hay un parque grande a varios niveles con fuente,
arboleda, jardines, zona de juegos infantil con columpios y una
pista con porterías de fútbol y canastas de baloncestos. Ahí pasaba
gran parte de mi tiempo, a veces tirándome por el tobogán, otras
con la pelota en la pista si estaba desocupada o corriendo entre las
escaleras con los demás niños.
Pese a mi timidez en esta época era callejero y con inquietud por lo
que me iba en lo que en su momento era el antiguo recinto ferial,
que hoy día son los pisos de entrada a Ronda. En ese lugar
abandonado y no demasiado limpio, aprovechaba los recursos que
habían allí dejados para darles otras utilidades y sentirme de esa
forma un investigador e inventor.

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Rubén Guerrero Galván

Otra zona donde jugaba y, hasta creé una cabaña, era también en
las afueras de Ronda, más concretamente en la franja separada por
las vías del tren en lo que se conoce como el olivar de las monjas
que, por aquellos tiempos no eran más que solares solitarios sin
ningún tipo de uso y con muchos escombros. De estos desperdicios
fue donde saqué los materiales para la cabaña pequeña que hice en
la que hasta un sofá pequeño me sirvió de asiento.
Nunca invité a ningún amigo a mi refugio secreto, pues ahí era el
lugar en que mis creaciones cobraban vida, mientras mis
habilidades en bricomanía iban aumentando, lo que en un futuro
me vino realmente bien. Una de las veces hice con mondadientes
de madera e hilos una representación algo acertada del puente
nuevo de unos 40 centímetros de altura que se mantenía de pie por
sí mismo.
Ese fue el punto de inicio que me llevó a hacer más monumentos
en general que parecieran fáciles como la torre Eiffel, la torre de
Pisa o el arco del triunfo, los cuales no me salieron bien y no
entendía el motivo por el que no eran más parecidos a los edificios
representados. Con el tiempo, la experiencia me dio la respuesta a
esta pregunta y era la falta de pasión que sentía por esos sitios en los
que nunca había estado. Esto me incentivó a representar lugares de
encanto sobre mi ciudad.
El sillón del rey moro, las murallas de la almocábar, el puente viejo
y más lugares que con mucho amor creé fue derribado por las
máquinas de la construcción, junto con mi refugio, pues no tenía ni
idea lo que en esa zona estaba planificado. Desde entonces leo la
prensa de Ronda para ver qué van a hacer e interesarme por la
ciudad como ciudadanos, pese a mis pocos años de edad.

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Y Ronda que me ronda el corazón

No me gusta tirar mucho los periódicos por los que le doy algún
tipo de uso, ya sea para manualidades, decoración o para envolver
algo frágil. Lo que siempre conservo son todas las portadas, pues las
voy archivando salvo que sea una noticia relevante sobre Ronda o
sobre mi vida porque las voy colgando en una sala de mi casa a la
que le doy muchos usos. Se podría decir que ese lugar de mi casa es
el refugio que construí hace años y, que curiosamente, de ahí surgió
la idea de leer la prensa que ahora la decora.
En esa sala multitarea es donde reparo las bicicletas, escribo este
proyecto, fabrico muebles, tocamos la guitarra, hacemos
manualidades, etc. Es el lugar de creatividad en el que las ideas
nacen y cobran vida, es el hogar de mi regocijo y esparcimiento en
la que mi alma vuela sin la dureza del frío Ártico en la que se
transforma en demasiadas ocasiones el mundo externo. La enorme
diferencia entre este refugio y la cabaña, además de la estructura, la
limpieza, espacio y materiales, es que aquí sí invité a entrar a dos
personas en mi vida: Larisa y Patricia.
Hablando del Ártico me acordé que tengo un amigo que durante
un tiempo fue uno de los pocos habitantes de la isla de Ellesmere al
norte de Canadá, pero él habitaba cerca de la estación
meteorológica de Alert que es el asentamiento humano permanente
habitado más septentrional del planeta. Me contó que tenía una
población de menos de una decena de habitantes y hay militares
que hacen cumplir la soberanía, además de tener radares y todas
esas cosas bélicas que no entendía.
Es intrigante las 24 horas de luz solar de marzo a septiembre que da
pasó a la oscuridad de los días. Hay un clima polar por lo que calor
no hay, el día más caluroso de allí sería el más frío de Ronda a pesar
que aquí hay algunas veces que nieva. Por eso en los meses más frío

147
Rubén Guerrero Galván

descendía al asentamiento Inuit de Grise Fiord con menos de 150


habitantes.
Los inuit son los esquimales que viven en las regiones árticas cuyos
cuerpos están adaptados al clima de esas tierras. Son nómadas
debido a la migración de los animales y cazan caribúes, osos,
ballenas y focas. De ellos lo más conocido son los iglúes y el trineo
arrastrados por perros, pero lo que poca gente sabe de sus
artesanías. Yo por fortuna tenía a mi amigo que aprendió a esculpir
la esteatita, piedra de talco.
También tengo una amiga que habitó en las antípodas del Ártico, la
Antártida, el cuarto continente más grande. En realidad nadie vive
de forma permanente en ese polo sur, tan sólo los científicos. La
primera persona que nació en la Antártida fue Emilio Palma, el hijo
del comandante de la base argentina de Esperanza, el 7 de enero de
1978.
Al ser el continente más frío de la Tierra, resulta ser un desierto en
el que crece muy poca flora. Tampoco habitan animales vertebrados
en ella, tan sólo especies de garrapatas y ácaros logran superar tan
agresiva climatología, además de las focas, pocas especies de aves y
pingüinos. Mi amiga argentina me comentó que hay carbón, pero
se nota que hay bolsa de gases, por lo que teme que en un futuro se
descubra petróleo en cantidad que haga una lucha por gobernar ese
territorio en los que se encuentran siete países (Argentina,
Australia, Chile, Francia, Gran Bretaña, Nueva Zelanda y Noruega)
El petróleo es dinero, el dinero influencias, la influencia poder, el
poder es creerse amo y señor del universo, pero nadie ve más allá de
su egocentrismo y amplía la mente, pues sólo somos una parte tan
ridículamente minúscula de los elementos que conforman un país,

148
Y Ronda que me ronda el corazón

de los centenares que conforman el planeta que, a su vez, es una


ínfima parte de una vida de las millones que existen en el universo,
por tanto, jamás ningún ser humano puede creerse digno de una
tierra, cuando todos somos pequeños en comparación con el
mundo en que vivimos.
Lamentablemente esto jamás ocurre así y si se dan cuenta es uno de
los puntos de unión que tenemos todos los habitantes de todos los
países del mundo, pues siempre habrán avaros que los habiten. En
muchos de los casos, esa vil ambición se hace gobernante de la
nación mediante sus dirigentes que son pupilos de tan terrible
consecuencia de vivir en la sociedad, pues en la vida no hay algo
que sea plenamente perfecto y, aunque vivir en comunidad en su
enorme mayoría es increíblemente bueno, también aparecen cosas
como estas: egoísmo y avaricia.
Estas cosas se pueden ver a lo largo de la historia como siempre se
producen esas ansias de poder, incluso desde nuestros primeros
pasos como hombres. Si no fuera así jamás existirían las guerras, la
esclavitud o las injusticias entre otras muchas más. Como
consecuencia de guerras impuestas desde arriba por conseguir
poder los de siempre se inventan los países para separar y dividir a
los humanos que provenimos todos del mismo punto y fomentar
odios y crear amores a símbolos.
Yo sólo sé que a vista de extraterrestre sólo se vería la muralla china
desde el espacio y ninguna frontera se ve, por más que se empeñen
en nacionalizar y separar lo que no es más que de los pies que la
pisan en libertad. Así que no creo en más países que en mi corazón
y en el de cada ser humano que, pese a ser minúsculo en
comparación con el universo, es un elemento de la compleja red de
la vida.

149
Rubén Guerrero Galván

Hoy día, en los países desarrollados, la cultura reemplaza la


ignorancia de la gente anteriormente sometida, por lo que las
guerras no son un nexo común para conquistar otros territorios,
sino a través de la sofisticación de sus mandatarios. Por ejemplo,
miren España, en su momento saqueó un continente entero y parte
de dos más en pos de la gloria del erario, pero hoy día sólo actúa
para “proteger” de los extremistas que nos quieren matar. La
casualidad es que estos individuos orientales son originarios de
zonas ricas en petróleo.
El problema es que el grado de sofisticación lo adquirieron
demasiadas personas y ese pastel es poco premio para repartir entre
varios, así que no contento con ese uso de los humanos
militarizados, muchos de esos gobernantes deciden hacer suyo lo
que con trabajo ganan los estratos de la sociedad humilde de su
propia patria. De hecho en España cada vez la corrupción es más
común y normal, quizás deban hacerlo Patrimonio Nacional,
puesto que es lo más íbero del mundo.
Tan normalizada está la cuestión que, aunque estemos molestos
con pagar demasiados impuestos lo hacemos. Lo que nunca nos
replanteamos es que esas subidas tan grandes nos vienen dada a
través de los desfases e ineptitudes de los corruptos y perdemos así
los derechos que tanto costó ir ganando en décadas. Lo peor de
toda esta cruda realidad es que está justificado pues son electos
mediante libre voto, es decir el “pueblo” los ponen a ellos y no a
otros ahí.
Aunque la gente de por sí no son tontas porque luchan mucho por
vivir y mejorar día a día, pero nos vienen manipulando desde las
altas esferas para programar el voto así. Por esos motivos cada vez
nos hacen más vagos e inmóviles a la sociedad. Un ejemplo de esta

150
Y Ronda que me ronda el corazón

crisis es que cada vez se nos facilitan más una serie de cosas para
darnos una vida más sencilla y cambiar así nuestros valores de
lucha.
Otros ejemplos es que cada vez nos hacen permanecer más en la
casa y evitar tanto contacto interpersonal ante la falta de trabajo. A
las mujeres ávidas de rumores se pasan las 24 horas del día a casa
¿para qué salir? Nos ponen más partidos de fútbol para los hombres
con mayores polémicas ¿para qué hablar de la vida y sus problemas
en un bar si un penalti es más importante? Sólo nos fomentan para
salir a consumir y cobrarnos más impuestos a través de las ventas
con productos que día a día se estropean antes y de este modo
volver a comprar un sucedáneo.
Lo que me apena es que a través de este inmovilismo la sociedad se
convierte en más vaga y se premia la facilidad de cómo conseguir los
hechos y no disfrutar de la meta, ni de las relaciones que se dan más
profundamente entre las personas. Es más fácil tratar con una cara
que tratar con un corazón; es más fácil querer penetrar una vagina o
ser penetrada a acariciar la mente e imaginación.
Muchas veces las consecuencias negativas de este hecho de la
sociedad, donde lo fácil se convierte en lo primordial, es la
frustración que, en más ocasiones de lo que uno desea, acaba en
problemas psicológicos, de los que muchos se transforman en
suicidios. También éstos vienen producidos por muchos factores
entre ellos el dinero, que es otra motivación más para tan acto
cruel.
Como la casualidad llama de nuevo a mi puerta uniré varios hechos
de los que estaba hablando antes: océano Ártico y suicidio. El
índice más alto de personas que intentan quitarse la vida por

151
Rubén Guerrero Galván

habitante se produce en el país de Groenlandia, cuyo norte forma


parte del círculo polar Ártico. Curiosamente el pico de mortalidad
más alto se da en su verano, quizás esto se explique por la cantidad
de horas de sol al día. Otros de los motivos son el choque entre la
cultura ancestral nativa con la moderna.
Groenlandia perteneció hace años al Reino de Dinamarca, por eso
este gélido país está tan influenciado por los daneses. Mi amigo
proviene de este último país, en concreto en la ciudad de Odense,
isla Fiona. Me acuerdo de la última vez que hablamos, en cuya
conversación me recomendó ver una serie danesa llamada “1864”
de extraordinaria calidad y belleza que narra el fracaso bélico que
marca la identidad de su nación y, que curiosamente, sus
protagonistas son de su región.
En esta ciudad nació Hans Christian Andersen, novelista de mucha
calidad, cuyos cuentos perduran hoy día como “el patito feo”, “la
Sirenita”, “la reina de los nieves” o “el soldadito de plomo” algunos
de ellos fueron adaptados por Walt Disney. A Larisa no le
agradaron nunca estas grandes obras de animación, en cambio sí
que le encanta la saga de Shrek de DreamWorks
Este danés amigo mío se llama Magnus Olsen y lo conocía cuando
yo tenía 15 años, casi para cumplir los 16. Recuerdo que faltaba un
mes para terminar 4º de la E.S.O, pues estaba en mis exámenes
finales, aunque no terminaba de ir tan bien por la falta de tiempo,
ya que ayudaba a mi madre con el negocio haciendo fotos y
colgándolas en la reciente página web que se había hecho.
Ella siempre me regañaba porque lo primero que tenía que hacer
en la vida era estudiar, pues era lo prioritario para los niños de mi
edad, aunque yo me veía ya mayor y suficientemente maduro como

152
Y Ronda que me ronda el corazón

para llevar por delante las tareas del instituto y aportar al negocio.
La verdad es que saqué adelante el curso y pasé a bachillerato,
aunque no con la nota que hubiera deseado porque yo era un chico
de sobresaliente o notable.
En uno de esos días me llamó la roca del instituto que estaba un
poco aburrida y le di conversación. Ella se alegró tanto que
comenzó a contar batallitas de nuestra vida en común, pues ya eran
varios años los que yo había estado en esas instalaciones con ella.
Me recordó algo que no tenía presente y era un relato que escribí
en el concurso de literatura el cual quedé último:

<< Día primero, del fin de mi vida, no quiero vivir por eso soy un
muerto que recibí el divino beneplácito de quedarme vivito y
coleando, más bien diría yo ito y coleando.
No me he presentado, ¿para qué? sólo sentiríais una verdadera
lástima hacia mí que, ciertamente, no me la merezco, así que esa
pena o como lo queráis llamar guardáosla para cosas que
realmente valgan la pena.
Debería ser el chico más afortunado del mundo porque siempre
estoy acompañado y esa es mi gran desdicha, pocas acciones
pueden librarme de ella y como me siento incapaz desisto, no
quiero recordar los fracasos del pasado porque aun hoy día siguen
estando los fantasmas de mi desánimo.
No hablaré de las lágrimas que he dejado caer, ni de las que tuve
que derramar alevosamente para poder seguir viviendo. El borde
del caos se acaba de acercar a la especie de zombi que hoy escribe
estas líneas que para nada concuerdan con las de un estudiante de

153
Rubén Guerrero Galván

primero de bachillerato con 16 años, el cual cree que la vida es la


muerte.
Ayer, un día nublado, que dejaba entrever atisbos de rayos
ultravioletas procedentes de la estrella aparentemente con mayor
brillo de todo el sistema solar. Pero para nada sirvieron esos
rayitos, todo salió fatal, el peor día de mi vida y como
consecuencia directa mi peor noche. SOL, esa es la palabra que mi
insomnio hizo olvidar. Ese acrónimo podría estar formado por
“Servicio de Orientación a la Lectura”, ¿servicio? Para nada, yo
diría FAE, fundación para amargar a los escritores.
Un amigo mío tuvo una especie de “grandísimo problema”, es
extraño este hecho, pero es tan verosímil como que yo estoy ahora
mismo escribiendo. Rufino, se llama así mi íntimo colega, se sabía
que era escritor y es alguien con un talento creativo excepcional,
por ello, una especie de “mafia” lo amenazó. El chantaje consistía
en que Rufino debía escribir un cuento en tiempo record, a
cambio los chantajistas devolverían sanos y salvos a miembros
importantes de su familia.
Pasaron los 15 días estipulados y le volvieron a imponer una
nueva condición, la cual decía que debía publicar su obra.
Removió cielo y tierra, pero los editores hicieron caso omiso ante
su situación tan urgente. Así que yo, como último recurso, miré
en el mal llamado SOL y me dieron cientos de enlaces, pero el
fracaso nos ganó la partida final, la de la vida. Siento que en las
cuencas oculares de mi calavera sin lágrimas ya no queda espacio
ni para los que los gusanos merodeen este cuerpo sin vida, por
eso se van hacia Rufino y su familia que desde esta mañana yacen
impolutos, sin descanso eterno, en el contenedor de antiguas
almas humanas.

154
Y Ronda que me ronda el corazón

Esta es mi historia: Era un niño de una familia medio normal. En


casa éramos mi madre Mª Jovita (proviene del genitivo de Júpiter,
gentilicio de Jovis), mi padre Martirián (proviene del gentilicio de
Mártir) y mi hermano Adriano (gentilicio de Adria o Hadria).
Tuve una infancia corriente, con momentitos curiosos, como es lo
habitual, pero para que algo sea normal debe haber algo que sea
anormal, al igual que para que alguien viva como un dios,
debemos existir el polo opuesto, así que hace como tres años mi
vida comenzó a cambiar y desgraciadamente me di cuenta en ese
momento. No le eché cuentas hasta que pasó un poco más de
tiempo, cuando ya las cosas no se podían enmendar.
Mi relación con mi hermano se empezó a enturbiar; nos
peleábamos por tonterías, como todos los hermanos, pero no nos
hablábamos en semanas y cuando nos “reconciliábamos” tan sólo
duraba un día sin discusión. Su inexpugnable destino va
intrínsecamente unido al mío, así que él empezó a transformarse
al mismo tiempo que sin querer me transformaba a mí.
Adriano tiene un año más que yo, por aquel entonces tendría 14
años y como ya se sabe es una etapa muy difícil y muy marcadora.
Era un chaval con un poquito de sobrepeso y las barreras de la
sociedad le habían cerrado la puerta en más de una ocasión y lo
pagaba conmigo. Solía salir poco a la calle porque no le gustaba,
no se sentía cómodo, tenía amigos que iban a verlo a nuestra casa
y algunos de ellos nos ayudaban a reconciliarnos, pero era
esfuerzo en vano.
El verano de ese año se negaba a comer para adelgazar. En
nuestra casa todos estábamos sufriendo, al igual que sus amigos
también sufrían e intentaban ayudar, pero sólo servía para seguir
teniendo disgustos. Al estar preocupados por él, el núcleo familiar

155
Rubén Guerrero Galván

se iba desquebrajando a casi la misma velocidad que mi hermano


iba perdiendo peso. Después de haber perdido mucho peso,
comenzó a salir por el final del verano. Quería disfrutar ahora lo
que la vida le había negado hasta entonces, lo malo, que nunca
pensó, que si a partir de ese momento era alguien más conocido,
no era por su déficit de barriga, si no que su cabeza se hizo más
sociable y se quitó los tapujos.
Por momentos dejaba de hablarnos a todo el mundo, pero lo
recuperamos un poco. Pasó un año y vivíamos en otro piso, todo
el mundo se pasaba por allí como si fuera una casa de acogida. No
solía salir mucho de mi hogar, yo era, y de hecho soy, más casero,
prefería jugar a la play, ver la tele, más o menos como lo era mi
hermano, pero él era diferente, yo seguía igual. Ese año mi vida
cambió, se empezaba a forjar el trípode de la amistad que hasta
ayer permaneció inmóvil, a pesar de las cantidades de situaciones
malísimas en las que nos hemos visto envueltos y la lucha por
sobrevivir juntos.
Francisco Jerónimo, así es llamado la otra pata del trípode.
Nombre raros hay en mi vida. Se enfadan cuando ponen
Gerónimo porque dice que prefiere que su nombre sea griego
antes que modificado por la Biblia. La cuestión es que Jerónimo,
viene de la palabra griega ἱε ό ι υ > hieronimus que significa
“nombre santo”. En latín la “jota” no existía, para ello cogían la
“i” en función de consonante que derivó a “jota”. Luego el
cristianismo y la Biblia lo fueron vulgarizando hasta dar como
resultado Gerónimo.
Empecé a juntarme con Jerónimo. Más tarde lo haría con Rufino
que era desde hace tiempo un íntimo amigo de mi hermano, pero
por causas desconocidas la relación “se fue al garete”. El trípode

156
Y Ronda que me ronda el corazón

estaba casi terminado, pero no se forjó ni se remató hasta después


de la semana santa del año pasado.
En ese tránsito tenía yo una pareja, mi primera relación, pero
vivía cegado, no conocía el amor y lo hice por medio de ella.
Adriano me sometió a una fuerte presión para que saliera con
ella, ya que era amiga de la que hasta entonces era mi cuñada y
para colmo de males del mismo pueblo colindante a Ronda. Me
desperté cuando me volví a cegar con otra chica, Natividad. Mi
primer amor y yo lo dejamos, para poco después estar con
Natividad, por la que estaba colado.
Mi hermano hacía tiempo lo dejó con la de pueblo, por eso me
presionaba para que saliera con la chica que estaba colado porque
era, curiosamente, amiga de mi cuñada. Es un lío, pero sólo me
influenciaba y quería que siguiera sus pasos, me utilizaba, aunque
no sé cuánto lo hacía y, ciertamente, me da igual todo ahora, sólo
quiero dejar que el tiempo pase y se lleven mi alma podrida para
un vertedero y dejar este cuerpo pestilente descansar en paz.
En esa época mi hermano se había peleado con Francisco
Jerónimo, pero mi cuñada impidió que el asunto llegara a las
manos. Tenía miedo porque mi amigo no es violento, pero mi
hermano no paraba de hacerle daño. Jerónimo es enemigo de la
violencia, pero Adriano quería a toda costa que pegaran a su
contrincante, incluso llamó a un amigo suyo para que le hiciera el
trabajo, pero no dio resultados afortunadamente.
En mi casa seguía entrando Francisco Jerónimo, por eso,
estábamos Rufino y yo en un dilema porque estábamos entre
Francisco y mi hermano. Tiempo atrás de estar en ese dilema,
Rufino empezó a hablarse con Adriano, así que esta división no

157
Rubén Guerrero Galván

era buena. Los que estaban peleados seguían en un juego para ver
quien ganaba y sabía que iba a ver problemas tarde o temprano,
así que le dije a Jerónimo que me daba igual lo que pasara, no era
de mi incumbencia y que prefería mantenerme al margen de toda
bronca entre ellos dos.
En ese verano Rufino discutió con mi hermano y se dejaron de
hablar. Más tarde otro amigo de Adriano que también era muy
colega nuestro dejó de juntarse con mi hermano por peleas. De
este modo, se empezaba a quedar solo, incluso se quedó sin novia.
En el fondo me dolía ver a mi hermano en esa situación, al igual
que le dolían a sus ex amigos.
Días más tardes del momento de soledad de mi hermano, hicimos
como una especie de botellón, Jerónimo, Rufino, Mencio,
Alberico y yo, son nombres raros, pero existentes. Lo pasamos
muy bien y bebí dos cubatas nada más, salimos a dar una vuelta,
pero el alcohol que estaba presente en mi sangre empezó a hacer
efecto.
No estaba mareado, ni nada por el estilo, sólo que me vi obligado
a pararme y hablar con Rufino. Empecé a sincerarme y a contarle
lo mal que estaba por dentro, no quería que hubiera más peleas ni
discusiones con mi hermano, que sabía que era un cabrón, pero
era mi hermano y lo quería, tenía miedo que llegara a las manos
con Jerónimo porque mi amigo está demasiado fuerte y saldría
Adriano muy mal parado.
Explotó todo lo que tenía dentro guardado y un ataque de
ansiedad de mezcló con el alcohol, así que fui empeorando
paulatinamente hasta perder el conocimiento. Lo último que

158
Y Ronda que me ronda el corazón

recordé es donde hablé con Rufino, pero no me acuerdo de la


conversación. Luego algún recuerdo del hospital y poco más.
Al día siguiente me levanté en mi cama, pero lo hice de buena
forma y apenas sentía malestar, quizás estaba liberado, pero no
sabía el motivo. Mi madre me echó la bronca, me castigaron, lo
típico.
Mi familia me contó que estaba medio inconsciente en la casa de
la hermana de Rufino, los cuales llamaron a mis padres para que
me recogieran porque no yo estaba bien, más tarde me llevaron al
hospital donde me inyectaron algo y a dormir. A la tarde me dejó
ir a casa de Rufino para que me diera las gafas, ya que me las dejé
olvidada. Allí, mi colega, me contó todo lo que pasó y lo que dije
y la razón por la que me pasó todo, entonces comprendí porque
estaba desahogado.
Mis padres estaban coaccionados por mi hermano que los ponía
en contra de mis amigos, para ello, se apoyó Adriano en que me
recogieron sin calcetines ni calzoncillos, decía que se estaban
burlando de mí. Estaba confundido, en parte creí esas palabras,
pero por otra parte sabía que eso no podía ser cierto porque sé
que si hiciera falta, ellos se dejarían la vida para salvarme.
La culpa para mi familia sólo la recibieron Jerónimo, Rufino y
Mencio. Alberico se libró porque se fue temprano esa mismo
noche y no lo vieron mis tutores, así que él se llegaba a mi casa y
me contó que si llegué sin ropa interior fue porque me ducharon,
estuvieron siempre conmigo y no me quería dejar dormir, que
hicieron todo lo posible para mantenerme bien y por eso
llamaron a mis padres y asumir todas las culpas. Además me dijo

159
Rubén Guerrero Galván

como mi hermano estaba casi insultándolos sin ellos decir nada


cuando llegaron a la casa de la hermana de Rufino.
Días más tarde, Adriano habló con mi primo para que les
pegara, pero mi primo comprendió que sólo nos queríamos
divertir. La culpa de todo fue mi angustia.
Casi hasta final de verano tuve muy poco contacto con mis
amigos, pero poco a poco nos íbamos viendo más. Cada vez la
relación con mi hermano y mis amigos iba a peor porque siempre
uno atacaba estratégicamente al otro. Empezó el curso escolar y
gracias a dios caí en clase con Rufino y de momento todo iba
perfecto. Mis amigos este año ya han comenzado a entrar en mi
casa, lo que quiere decir que mi familia meditó bien sobre el
asunto y se dieron cuenta de que no fue toda la culpa de mis
colegas y también de que me quieren.
Mi hermano últimamente ha decaído en todos los sentidos, es
una situación insostenible, no se puede coger lo mires por donde
los mires. Casi llegamos a las manos porque no paraba de
enfrentarme con mis amigos y yo eso no quiero. Nuestra relación
estaba peor que nunca, íbamos tan mal que hasta un día me
amenazó con la navaja, pero yo hice caso omiso porque es mi
hermano y por muchos objetos punzantes que me saque confío en
él y sé que no me va a herir.
Mi vida continuaba empeorando, sabía que era quedarse sin
amigos en un momento dado y creer que te dejaron tirados
cuando gozaban de toda tu confianza, pero luego me di cuenta de
que las habladurías pueden más que una amistad verdadera,
aunque ahora crean que esto es imposible, pero eso es porque

160
Y Ronda que me ronda el corazón

gracias a dios no os ha pasado y si os ha pasado lo siento mucho.


También supe que es estar amenazado por un hermano.
Cuando me referí antes a que estaba muy acompañado de alguien
que no me puedo librar no era una persona, aunque su nombre
diga que sí lo es. Os presento a mi compañía, se llama soledad.
Camino solo por mi vida, por eso todas las personas que veo, se
transforma en animales de todas especies, con cuernos
estrambóticos, sellos anticristianos adorando a Satanás en sus
respectivos lomos. Veo un mundo negro que se vuelve púrpura
viendo uno de los pocos gestos de amor que se pueden dar en este
sombrío mundo.
Adriano está más feliz que de costumbre, por tanto, más odio
hacia él. Decido investigarlo y a la gente que conoce. Me he vuelto
detective, al percatarme del aire crispado que hay entre ellos. Me
inspiro en la película de “padre coraje”, me meto en una banda
de personas que deciden que la justicia del gobierno no es
legítima y llevan su moral más allá del radicalismo permitido.
Ha pasado un mes desde que me involucré en esa banda o mafia:
la vida sigue siendo una gran mierda, sin Rufino nada es igual,
todo es dolor, me estoy volviendo loco, hasta estoy pensando que
el dolor da placer y la única meta que tenemos es vivir para sufrir,
lo dicho antes, vivir es morir.
He descubierto quienes fueron los que mataron a Rufino. Mi
hermano los conoce, pero no tiene nada que ver, incluso se opuso
a la muerte de su ex amigo, pero no hizo nada para salvarlo, así
que se lo recrimino y empezamos a pelear, a pesar de que me
amenaza. Me saca la navaja para asustarme, pero lejos de

161
Rubén Guerrero Galván

acongojarme la locura de mi ira se apodera de mí, le doy una


paliza, le robo el arma blanca.
Vuelvo la cara hacia el cuerpo en deprimente estado de mi
hermano y pienso, “la justicia no es legítima”. No tengo claro
cuál es mi rumbo, mi mente homicida comienza a centrifugar. La
primera acción después de correr es llamar a la policía y les digo
quienes fueron los asesinos de Rufino y su familia desgraciada,
doy mi nombre al completo y por último mando a comer estiércol
a toda la justicia y policía española.
Cordura, bendita cordura, no te encuentro. Qué estoy haciendo,
no sé qué hago, pero mejor seguir así. Siento que mi corazón está
abatido por mi falta de sentimiento altruista. Voy en busca de
legitimidad imperecedera. Busco a los de la banda o especie de
mafia y los mató uno por uno, sintiendo gozo, placer, frenesí. Me
pongo a cien, al fin moriré. Mi cuerpo se despide del mundo,
ahora si soy feliz. Mi ropa está manchada por sangre envenenada
de maldad, más el mal que hay dentro de mí da como resultado
un hechizo maligno para hacer un trato con Belcebú y así dejarme
vivir tranquilamente en el mundo de Hades.
Para realizar el ritual me voy a una ermita que está excavada en la
montaña, está cerrada, pero fuerzo la cerradura y entro. Su
interior es placenteramente terrorífico, es perfecto para dejar el
mundo más malvado que ha existido. Me coloco frente a un cristo
crucificado y con el arma homicida apuntando a mi corazón, le
digo “Jesús, ¿de verdad creías que con tu muerte ibas a salvar al
mundo? ¡Pues ya ves que no!, eres el mejor que hubo jamás, pero
no serviste de ejemplo a la humanidad entera sólo a pocas
personas que son las mejores del mundo, pero mueren a manos
de la maldad y ¿estos por qué? No te hablo de abandono, siempre

162
Y Ronda que me ronda el corazón

estás en los corazones de la gente, pero la humanidad es un


invento que no salió bien.
Me voy, te dejo en el cielo vigilando a mi gente, cuida de todas las
personas y purifica su corazón porque el mío será purificado
delante tuya para que veas que hay gente que da su vida para que
no haya maldad. Mi corazón es maldito, como castigo moriré aquí
purificándome contigo y yéndome para el infierno porque es
donde quiero estar. Adiós”.
Me voy a dormir porque si estoy despierto esto es lo que pasa, que
angustia he pasado, no quiero vivir esto nunca más. El mundo de
la realidad es desastroso, todo al revés que el mío, ¡menos mal
que existe el mundo de los sueños! ¡Que ganas más grande tenía
de dormirme para estar consciente y poder estar a gusto! ¡Qué
mundo más doloroso hay de día!, la gente se mata las unas a las
otras, pocos saben qué es la solidaridad y para quien lo sabe, es
un bicho raro. Les gusta la comodidad, por este motivo se están
cargando al mundo. Dejan que el dinero los gobierne sin ningún
tipo de autodefensa. Gozan de una inteligencia de la cual no
pueden utilizar ni el quince por ciento de su capacidad mental.
Estoy orgulloso de vivir en el mundo de los sueños. Descansamos,
vivimos, disfrutamos, pero no todo es perfecto, hay algo que le
falta a este mundo, quizás sea el que estemos aquí todos como
robotizados, no nos diferenciamos apenas nadie de nadie porque
lo tenemos todo. Hemos perdido principios como luchar para
conseguir nuestras metas. Ellos luchan por conseguir sus sueños,
pero en el mundo de los sueños ¿qué vamos a perseguir si somos
lo más y los tenemos todos? Pero todo no lo tenemos, ¡Maldita
sea!, hemos vivido engañados desde siempre, pero es algo
inevitable. No quiero vivir así nunca más, he hecho que la

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Rubén Guerrero Galván

realidad sea muy negra y la he modificado y han muerto mucha


gente por mi culpa ¿Por qué con el poder de los soñadores
podemos hacer lo que queramos en la realidad?
Ya sé, enmendaré mi error, daré una vida más placentera porque
se lo merece, ¿habéis visto que charla más bonita ha tenido con
Cristo? A fin de cuenta es un hombre bendito, que algunos
estamentos como la iglesia dicen que es el Espíritu Santo y Dios a
la vez.
¿Hola? ¿Dónde estoy? En mi cama despierto, ¡estoy tonto eh! Si he
estado durmiendo lo más normal es que me levante en mi cama.
¡Mamá! Ponme el desayuno que ya está aquí tu bello hijo
despierto que tiene hambre y si muere de hambre es por no
darme de comer, entonces la pena te embargaría y no sabrías qué
hacer y te volverías chiflada.
Qué feliz estoy, la vida me sonríe no sé por qué, pero sé que hoy
será el primer día para que nunca finalice mi vida. >>

La verdad es que no me salió tan bien como esperaba porque


intenté darle un enfoque totalmente negro, pero no soy una
persona con tantas capacidades grotescas pese a mi vida, lo mío son
las cosas positivas y alegres o las reflexiones insulsas que nadie
entiende y a las que acabo aburriendo, pero a mi amiga la piedra le
gustaba porque conocía demasiadas historias que se daban en
aquellos muros.
Finalizando las clases de aquel año lo pasé realmente mal con la
decisión a tomar sobre mi futuro, pues no sabía qué camino elegir,
ni mi corazón me dictaba nada y, como momento en el que
estábamos en España económicamente era bueno, por lo que me

164
Y Ronda que me ronda el corazón

hacía sumergir más en la incertidumbre. Tras la deliberación legué


a la conclusión de dos opciones: o estudiar un módulo de grado
medio o un bachiller. Lo malo es que tras tomar uno u otro camino
se abre una ramificación de más opciones, así que metí en un vaso
un papel con cada curso al cual optar.
Agité el vaso tapándolo con la mano, aunque los doblados papeles
no se movían porque ocupaban casi todo el espacio del recipiente
por lo que fui a coger un bol a la cocina. En ese instante el sonido
del teléfono sonaba estruendoso y fui a contestar a la mayor
brevedad posible, pero estaba tan lejos que no logré hacerlo. Así
que anduve de nuevo hasta la cocina y me hice la merienda.
Al rato llegó mi hermano, pero yo estaba leyendo la prensa local
mientras comía a esas horas de la tarde. Ignacio llegó a donde yo
me encontraba con cara extraña y un papelito en la mano. Atisbé lo
que en su mano sujetaba y me di cuenta que era una de las
opciones escritas, así que antes que me preguntara qué era le dije
que lo abriera. Inusitadamente me hizo caso pese a su época de
rebeldía, entonces leyó lo que estudiaría a partir de septiembre de
ese mismo año. Bachiller de ciencias sociales.
Los dos años se pasaron más rápido de lo que cabría esperar para
un chiquillo que tras la finalización del último curso sería mayor de
edad. Mientras que la mayoría de los de mi clase sólo buscaban la
forma de divertirse a toda costa, yo ayudaba en casa y aprendía el
negocio los ratos que los estudios me lo permitiese. Lo cierto es que
al trabajar me podía permitir viajes solo, ya que dependía de mi
dinero y la confianza ganada de mis padres en base a mi madurez
testada.

165
Rubén Guerrero Galván

Se iba acercando selectividad, pero yo de nuevo seguía sin saber qué


quería hacer con mi vida porque cada vez que elegía un camino que
me gustaba, veía otro que me agradaba de igual forma o incluso más
todavía.
Repetí el proceso que me llevó a lo que estaba estudiando para no
tener que elegir, de modo que cogiendo un bol rellené cada papel
con las opciones a elegir. Lo cierto es que las que más me gustaban
y eran más prácticas las puse por duplicado. Llamé a Enrique y
cuando vio el bol y su contenido dedujo lo que tenía que hacer y
sin mediar palabras metió la mano y sacó dos papeles. Me dio a
elegir si la mano derecha o la izquierda a lo que opté por la diestra,
de modo que la elección final dependió sólo de mí.
Abrió su mano izquierda y resopló mientras me decía que me libré
de algo pesado, pues era historia. Tras una risa desdobló el papel en
el que estaría escrito mi destino y en el que pasaría estudiando
varios años de mi vida con el fin de trabajar en ello. Sus ojos ya
miraban el resultado definitiva y con cara de póquer dijo: “la
derecha es lo derecho”, pero no sabía de lo que estaba hablando
hasta que esbozó: “¡tonto! ¡Derecho!”.
El autor de libros al que más admiro y más disfruto leyéndolo
estudió derecho tal como hacía yo, aunque yo de Gabriel García
Márquez sólo tengo el idioma y aun así sin poderse comparar. Fui a
estudiar a Granada que ya era uno de los sitios en el que mejor me
sentía, así que de ese modo la convertía mi segunda casa.
Entre piononos conocí a mi amigo Habib con el que más tarde
viajaría a varios lugares. Él es un chico moreno, delgado, ojos de
esmeraldas y grandes con una mirada un tanto profunda a la par
que perdida en el vacío. Sabe ver a la gente y conocerla, por eso se

166
Y Ronda que me ronda el corazón

llevaba tan bien conmigo porque yo soy lo opuesto y siempre


ofrezco el beneficio de la duda a cualquiera porque no sabría
distinguir a alguien sin conocerla.
Renté un apartamento junto a otros compañeros de estudios a lo
que no conocía previamente y eran de otros puntos de Andalucía,
lo decidí así porque como se dice “la confianza da asco” y como no
tenía a ningún amigo íntimo con el que poder abusar
cómodamente de esta circunstancia prefería que fueran personas
que no conoces. En el transcurso del curso fui descubriendo a las
personas con la que convivía y la verdad es que me alegré de
haberlos tenido presentes en mi vida en esos precisos momentos.
A la primera compañera de piso, que fue con la que quedé para ver
el lugar donde acabaríamos viviendo se llama Lucía y es de Málaga
ciudad. Una chica sencilla e inteligente, con rizos y rubia, cuya nariz
aguileña viene a dar cabida a unas grandes gafas de pasta que, aun
hoy día siguen de moda. Siempre andaba con un libro de Paulo
Coelho, pero que pocas veces he visto leyendo.
El otro individuo se llama José Luis y es de Jaén, aunque gran parte
de su vida la pasó en Almería. Dos años mayor que nosotros dos,
estudiaba un curso por delante de mí porque perdió un año de
estudio. Era muy ocioso con la casa y siempre estaba limpiando,
pero no le gustaba hacer de comer, así que se lo hacíamos Lucía y
yo. Una persona alegre y dinámica; bohemia y natural.
José Luis era un romántico empedernido que encontró el amor a
través de internet. Su novia era de bastante lejos, pero cuando
hablaba de ella sus ojos se iluminaban de tal grado que, junto con
sus certeras palabras, parecía que la esencia de su pareja estuviera a
nuestro lado. Por este motivo escribí un relato con clara influencia

167
Rubén Guerrero Galván

en su historia, la cual se la dediqué a él y su novia a los que le


hicieron muchísima ilusión porque la mayoría de las personas
pensaban que eso era una locura antinatural, que no se puede llevar
a cabo de forma sana porque piensan que en una relación a
distancia son felices los cuatros, pero ellos eran totalmente fieles.
Esto fue lo que les escribí de un modo raro, pero eficaz:

<< ZÁFIRO
“Su delicada silueta, la fuerza de su interior, así es ella: una mezcla
explosiva que hará de su realidad un sueño. Pruébela y disfr…”

- ¿Pasa algo mamá?


- Tienes el volumen de la tele muy alto, ¿podrías bajarlo?
- Si me compras estas nuevas galletitas sí.
- No deberías ver tanto la tele y echarte novia.

¿Qué le pasa a mi madre? ¿Para qué quiere que me eche novia? ¿Y


si tengo un rollete y ella no lo sabe qué? O mejor aún, ¿y si tengo
novia ante su desconocimiento?
Como sea de igual, ella a su mundo y yo al mío.
Hoy debo escribir las premisas del porqué creo que el amor no es
más que una serie de secuencias hormonales que actúan en sendas
personas al estar en contacto la una con la otra. Es un trabajo
aburrido el de lengua, pero es lo que hay; tengo una reputación
que mantener: la originalidad.

168
Y Ronda que me ronda el corazón

Estoy cansado, no creo que hoy pueda quedarme sin dormir más
de 12 horas. Sé que es una bruta barbaridad, pero si mi cuerpo lo
exige, bien que le obedezco, a fin de cuentas todo lo que soy se lo
debo a él.
¡Ring!
¡Maldito despertador! ¿Para qué te puse levantarme a las 7:46 si
me levantas dos minutos antes?
Y con el enfado del día a día de camino a las clases. Las calles
últimamente han perdido el color, sí y aquella fragancia, de
intensa melodía, que bordeaba los surcos del viento. Eso será
cuestión de la globalización y, en su defecto, del cambio climático,
pero bueno, un individuo solo tampoco puede hacer mucho y mi
edad no me permite ser un activista radical y, mi posible empleo
futuro, mucho menos, así que hacer de tripas corazón.
Sabía que mi trabajo iba a provocar mucha polémica. Prueba de
ello la reacción de Susana, al estar absolutamente en contra de lo
que expuse, pero se abstuvo ante mi idiosincrasia y mi fórmula
abstracta de conjugar las relaciones semánticas de mis palabras.
En otras palabras, quedo sin fundamentos para convencerme de
que mi tesis era errónea.
Cuando salgo de clases me encanta pasear por un parque, lleno de
luz y de juventud, pese a que sea un hervidero de palomas gordas,
lo que significa que hay overbooking de abuelos, aunque estos
sabios de arruga en cara son los fundamentos de nuestra sociedad,
siendo la cuna de nuestras cunas. Le debemos tanto que los
rechazamos; eso tiene un término: hipocresía. Tanta hipocresía
como se las gasta el profesor de arte, el tío es un toca pel…pero
quiere meterse la clase en el bolsillo al llevarnos a la “Gran

169
Rubén Guerrero Galván

Capital” de excursión, cuando ni los andaluces no tenemos zorra


idea de lo qué es Andalucía y representa en España, pero es lo que
hay, porque ni España reconoce lo que significa esta comunidad
dentro de su territorio.

- ¡Mamá! Toca gastarse el dinero para la excursión dentro de


varias semanas.
- ¿Cuánto es el susto?
- Pagarle una buena cena en un bar al vagabundo de la calle.
- ¿Qué dices?
- Que él se encargará de matar al peñazo de arte a cambio de la
comida…bueno, ya en serio. Son como unos trescientos euros…

Y la conversación fluyó y fluyó, hasta hacerse soñolienta.


¡Ring! ¡Ring!
Acabaré contigo trozo de metal con pilas.

ELLA
“¡Emma coge el teléfono que te llaman!”
No, no tengo ganas de cogerlo, así que me haré la dormida y haré
que mi madre venga a traérmelo porque estoy cansada y ella dice
que está fondona, de esta forma hace ejercicio.

- Niña ¿estás sord…? No, estás dormida. Despierta que te están


llamando.
- Vale mamá. Adiós mamá. Te quiero mamá.

170
Y Ronda que me ronda el corazón

Y la puerta replicó como las campanas de la iglesia en días con


olor a boda.

“Vale amiga. Vente amiga. Te quiero amiga” y marcho con un


ritmo melodioso a la casa de mi gran personita llamada Ana. Ella
es la mejor persona que conozco y es especialmente espacial y le
tengo mucha estima.

- Ana, deberías probar esto de Internet porque es muy


interesante. Puedes conocer a gente de todo tipo de clases, puedes
sentirte genial con otra persona más allá de las sombras presentes.
- ¡Realmente no te entiendo mucho eh!
- Que te metas más en Internet y descubras este mundo porque
jamás te arrepentirás.
- ¿Has conocido a alguien interesante? (el tono irónico bufaba en
el ambiente)
- Sí, conocí a un chico del sur muy interesante. Me encanta
dialogar con él porque no coincidimos en nada. Y si coincidimos
en algo me saca de quicio. Estoy contenta de haberlo conocido,
pues así veo desde otro prisma.
- ¿Te gusta el chico?
- Me gusta hablar con Záfiro, no creo que eso signifique que ande
loca por él, de hecho me pone loca, pero no de amor, si no de
cabreo. Me enojo con ese sureño de humor ácido a menudo, ¿me
repito mucho?
- Creo que lo justo y necesario, pero no importa porque en mi
estado actual, nada me aburriría.

171
Rubén Guerrero Galván

- ¿Me comparas con una mosca? Por cierto, no hemos hablado


apenas de la excursión al musical en Madrid. ¿Qué tal te lo
pasaste?
- Yo me lo pasé normal, nada interesante porque ya había visto el
musical anteriormente y el elenco de actores de esta vez fue
realmente bajo.
- Tienes razón, pero yo me lo pasé mejor aún con las ojeadas que
tuve con un chico, la pena es que no le pedí el número porque
parecía haber feeling.
- ¿Amor a primera vista?
- ¡Miradas interesantes a primera vista!

Se fue con un ritmo melodioso a su casa, pero mayor era la


melodía que yo escuchaba, pues Záfiro acababa de conectarse a mi
red de Internet y nos pusimos a dialogar de nuevo.
“¡Emma! ¡El teléfono!”
¡Maldita Ana! ¿Qué le pasa? Nada, sólo tenía ganas de incordiar,
así que estaba aburrida y tenía ganas de dejar ese estado anímico
conmigo, pero yo tengo más ganas de seguir escribiendo que
hablando. Creo que algún día la asesinaré.

INTERNET
Záfiro, el niño de los procesos hormonales como fundamentos de
los sentimientos, veía como sus anteriores premisas se iban
debilitando ante las conversaciones que tenía con ella.
Ella, risueña empedernida, veía una fuente de inspiración para
sus nuevos sueños, estar con él, Záfiro.

172
Y Ronda que me ronda el corazón

- ¿Sabes lo qué es desear a alguien hasta hacerse llagas en el cerebro


de tanto pensar en ella?
- Sí, porque me pasa lo mismo, pero en vez de “ella” es Záfiro.
- ¿Estoy soñando o esto lo estás diciendo de broma?
- Me estás viendo por la cámara, ¿crees que puedo mentirte?
- Creo que estás preciosa, eres tú esa chica por la que mi cerebro
anda dañado.
- ¿Yo soy la que te hago daño? ¿Qué hago?
- Echarme mi mundo abajo, hacer que con una sonrisa tuya toda
mi ideología se venga a la mierda. Eres esa persona que me hace
llorar, la que me hace reír, la que me hace padecer, la que me
hace disfrutar. Eres mi motivo.
- ¿Motivo?
- Eres el motivo para luchar día a día y volverte a ver.
- ¿Cuándo me viste?
- En Madrid y no me confundo. Estuviste a mediados de octubre
¿verdad?
- ¿Cómo lo sabes? ¿Ella te lo dijo?
- No me ha dicho nada, pero mira esta foto.
En la foto se veía una foto a Záfiro en la que se veían gente de
fondo. Él le señalaba la ubicación de ambos y el juego de
seducción que ambos tuvieron aquellos días.
- ¿Ves cómo estamos hechos el uno para el otro?
- Es una grata coincidencia. Me acuerdo haber sonreído ese día,
quizás por eso, ese día no fue tan aburrido como los demás.

173
Rubén Guerrero Galván

- Entonces tengo razón ¿no?


- No lo sé.
- ¿Qué te pasa ahora?
- Quiero abrazarte y demostrarte la calidez de mi corazón y le
sinrazón de mi piel, quiero morir en ti alma y revivir en tu mente.
Quiero que me quieras queriendo querer que esto no es un
engaño, sino una realidad de futuro.
- Esto será lo que los dos queramos que sea porque nos amamos y
nos sentimos. Sólo déjame permanecer en tu corazón y el tiempo
hará que nuestros abrazos se sucedan entre suspiros, besos,
miradas y caricias.
- Te quiero Záfiro.
- Y yo también a ti, mi niña norteña.

Las conversaciones entre los dos fluían entre un amor imparable,


un amor de Internet verdaderamente sincero. Ambos soñaban el
uno con el otro y vivían para ser uno sólo. El tiempo pasaba y
ellos no meditaron en porqué llegaron a esa situación. Pero la
realidad era abrumadora. Estaban hechos para amarse.

ANA
Ansío terminar estas horas de clases, el aburrimiento por estar tan
nerviosa está patente y tengo ganas de llegar a casa tumbarme y
esperar que sean las 17 horas. Eso es lo que hago, pero a las 16:34
aborto la operación y sustituyo el estar tumbada por el “coger el
teléfono y llamar a Emma”. Escucho lo de siempre “¡Emma el
teléfono!” y acaba cogiéndolo mi soñolienta amiga:

174
Y Ronda que me ronda el corazón

- Seguro que eres Ana y como me confunda cuelgo ante mi caraja


roja por tal error.
- Si haces eso te vuelvo a llamar y decirte tonta.
- ¿Qué pasa esta vez?
- Estoy nerviosa, ansiosa y aún quedan 25 minutos para que se
conecte Záfiro.
- ¡Estás siempre igual con él!
- Hoy me dirá cuando viene a verme.
- ¡Eso es una gran noticia eh! Aún me acuerdo lo reacia que eras al
conectarte a Internet y fue pura casualidad que lo hicieras y jamás
te arrepentirás.
- ¡Una casualidad divina! Un aburrimiento que me llevó a ser feliz
y estar en tu casa y decirle a Záfiro “guapo”, aun sin verlo, cuando
tú te despistaste. Empezamos a hablar y engancharnos.
- Han pasado 5 minutos ya te queda menos.
- ¿Me vas a cortar mucho o qué? ¡Qué pedorra que eres!
- ¡Eh! Un respeto que soy la persona por la que conociste al amor
de tu vida.
- Amo al amor de mi vida.
- Amas el amor de una vida.
- ¿Qué dices?
- Que te está sonando el teléfono, mejor será que lo cojas y así
descanso. Hasta luego amiga, te quiero amiga, adiós amiga.

175
Rubén Guerrero Galván

Cogí la llamada oculta porque no la había visto, estaba tan


nerviosa que para pulsar el botón de descolgar, antes hube tocado
algún que otro más. “¿Diga?” y un silencio atronador, mi mente
se desvió y dejé de estar, extrañamente, nerviosa. “¿Diga?” y una
voz entrecortada dijo que si yo me creía lo suficientemente
creyente y valiente y que si confiaba en esa persona, que saliera yo
a la puerta de mi casa para arreglar un asunto.
Me vestí con gran parsimonia, este estado contrastaba con el
nerviosismo de antes y, es ahora, cuando más destartalada tendría
que estar, ya que me ha llamado un desconocido para pedir que
salga. En la calle había un sobre en el que ponía: “si tienes ojos
mira y si tienes corazón siente”. No sabía qué quería decir, pero
miré al cielo y en la canaleta de mi casa había otro sobre. Leí la
carta, parecía estar escrita con sangre y decía: “¿acaso dudabas de
que nuestro amor era imposible? ¿Acaso dudaba de que las
barreras del tiempo y las distancias nos separarían? Nuestro amor
es infinitamente eterno”.
Miré hacia el espejo de mi habitación, allí lo vi. Con su mirada
clavada en la mía a través de un espejo. Sonreía y estaba alegre
mientras decía.
Aún nos estamos viendo por otro medio, ¿crees que nuestra
historia es real?
Le contesté que me tocara y me besara y hallaría la respuesta.
Y en ese preciso instante, el mundo cayó ante los dos. Conocimos
las respuestas de toda una vida. El amor vence, el amor lo es
todo.>>

176
Y Ronda que me ronda el corazón

La libertad es un arma de doble filo que, mal llevada, resulta ser


que nos ata más a uno mismo porque tendemos a confundir hechos
y actos con ideales y suposiciones. Por ejemplo, muchos
universitarios que salen de su localidad para ir a otra ciudad a
estudiar y se sienten tan libres que hacen de todo y acaban
perdiendo el rumbo por el cual habían llegado a ese punto y
pierden un año por lo que creen que lo ganan en libertar, pero la
realidad es que están atados a un ideal que no añade puntos en su
vida.
Así es lo que le sucede a muchos de los estudiantes que veía en la
universidad, aunque había algo más que salían adelante y se
esforzaban. Yo era de estos últimos, pero también disfrutaba de
unas buenas fiestas en su momento adecuado. Debo reconocer que
esta carrera me emocionaba y se me daba con suma facilidad por lo
que no tenía que meterle muchas horas de estudios, así que
aprovechaba el tiempo en hacer cursos on-line de todo tipo, ya
fuera de manualidades o de software para el ordenador.
Amo pasear por las calles de Granada y respirar ese aire añejo a la
par que moderno que se encuentra en el ambiente. El olor nazarí se
une al cristianismo más exacerbado formando una mezcla única en
el mundo pues, aunque hubieron guerras, extrañamente se
respetaron los unos a los otros, prueba de ello la Alhambra que
jamás la derribaron, aunque construyeron el palacio de Carlos V.
Por otro lado, hubiera sido un sacrilegio destrozar tan bello recinto
para demostrar una supremacía religiosa.
Ciudad de cuentos y sueños donde detrás de cada árbol hay una
fábula; lugar de amor y paz donde detrás de cada muralla hay un
deseo y suspiro; ciudad de pasión y dulzura donde detrás de cada
granaino hay un Lorca o Carlos Cano; ciudad fabulosa para soñar,

177
Rubén Guerrero Galván

cargada de amor donde el deseo idílico ofrece una paz tan grande
en la que el suspiro de la pasión lo verás en García Lorca y Carlos
Cano lo transformará en pura dulzura.
Como se podrá comprender era una persona feliz mientras realizaba
mis estudios en dicho lugar y esa carrera en concreto, aunque
añoraba Ronda. Pero tras las vacaciones de navidad del primer año
de carrera me dieron una de las mejores noticias que me puedieran
dar y es que iba a ser tío. Triana estaba embarazada de una preciosa
criatura que nacería para mayo o junio de ese mismo año.
Soy una persona cariñosa a la que le gustan los niños por eso estaba
como loco con el inminente nacimiento de esa cosita tan allegada a
mí que, sin haber nacido y/o visto fotos, era ya lo más amado. Así
que cuando supe el sexo del bebé y sabía que iba a ser niña fui
empezando a ahorrar y me busqué un trabajo a tiempo parcial sin
que nadie lo supiera.
Cuando su nacimiento estaba ya próximo le compré unas ropas
intentando que sea del agrado de la madre, ya que suelen ser éstas
las que se encargan de vestir a los bebés a su estilo predilecto.
También fui preparando un dispositivo que mediante la luz refleja
una serie de figuras que tallé en una lámpara giratoria por lo que
parecía que cobraban vida para que en los sueños de mi sobrina sin
yo estar allí pudieran velar por ella.
La mañana del 2 de mayo sonó pronto la alarma del despertador,
por lo que a mi modo de ver presagiaba una noticia algo
desagradable por lo que me levanté de la cama más temprano de lo
habitual y me puse a hacer mis tareas. Tras unas horas y habiendo
acabado todo, el teléfono móvil resonó por el piso a modo de
presentador de telediario. Así que raudo contesté el aparato y no

178
Y Ronda que me ronda el corazón

me equivoqué, Triana se había caído de la bañera y estaba


hospitalizada y con una hemorragia por lo que el pronóstico era
reservado para la personita que se hallaba en su vientre.
El día fue pura angustia puesto que no podía ir a Ronda porque
necesitaba hacer un examen demasiado importante y, aunque
hubiera ido, tampoco hubiese podido hacer nada, por lo que
cuando terminé a duras penas mi prueba, fui a la estación de tren
sin poder siquiera preparar equipaje alguno para poder estar al lado
de Ignacio y la familia.
Al llegar al hospital salió un enfermero amigo de la familia de
Triana y trajo buenas nuevas en las que anunciaba el nacimiento de
Larisa en un estado perfecto, aunque por protocolo debía
permanecer en la incubadora puesto que nació con unas semanas
de adelanto, mientras que el estado de Triana era estable y
totalmente fuera de peligro por lo que la calma vino de nuevo a
todos los familiares que allí estábamos.
En la sala de espera abrió la cortina del cristal que nos separa de la
habitación en la que están las incubadoras y allí estaba mi niña, con
los ojos abiertos, los puños cerrados y, además, muy activa. Fue el
momento más mágico de mi vida, verla ahí respirando y
saludándonos ella a nosotros y provocándonos felicidad. Jamás
podré olvidar esa sala y la cortina, pues permanecerán ancladas en
mi recuerdo mientras mi corazón no deje de latir.
Al día siguiente madrugué y cogí el tren de regreso a Granada
porque Triana y Larisa estaban en un muy buen estado de salud,
pero la pequeña permanecería unos días en incubadora por lo que
no podríamos verla. Así que preparé mis exámenes lo mejor que

179
Rubén Guerrero Galván

pude y con la mayor fuerza del mundo. De hecho fueron las notas
más alta de la promoción por el ímpetu y la gracia de la felicidad.
Quería sacar buenas notas y ser de los más importantes y notorios
alumnos para labrarme un futuro en el que mi sobrina, a medida
que el tiempo fuera transcurriendo, se sintiera orgullosa de su tío y
poder ser un ejemplo de esfuerzo y honradez. De este modo logré
acabar mi primer año de carrera con una nota media de notable
alto o sobresaliente.
Tras mi merecido descanso estival pude pasar mi tiempo con ella,
poderla coger en brazos, cambiarla, jugar con ella pese a que parecía
que no lo entendía, poder notar su corazoncito pequeño latir,
hacerle cosquilla suaves, acariciar un cuerpo tan delicado y
formidable a la par.
La niña fue creciendo bastante bien y era el bebé mimado de las dos
familias al completo. Además ella se hacía de querer por su forma
de actuar o de reaccionar ante nosotros y la gente de la calle. Por si
esto fuera poco era una chica que lloraba bastante poco y muy
bonita según decía la gente, ya que yo jamás me atreví a compararla
con nadie, ni opinar cómo era ella porque la veía como la mejor
criatura posible, con tanta perfección que sería excesivo.
En septiembre iban a bautizarla, pero mi cuñada tomó la decisión
de no hacerlo porque veía injusto para su hija hacerlo, ya que una
personita de unos pocos meses no debería estar ligada a nada
relativo a la religión, por lo que más adelante si Larisa lo viera
oportuno y se sintiera católica se bautizara a petición suya, de modo
que la educación que le pretendían dar era totalmente laica.
No obstante, hicieron un convite de bienvenida a Larisa a este
mundo donde me pusieron a mí de padrino junto con una

180
Y Ronda que me ronda el corazón

hermana de Triana. Esto no me lo esperaba la verdad y me pilló de


sopetón, pero me dio tanta alegría que desde entonces llevo una
pulsera con el nombre de Larisa en mi muñeca derecha.
Tras esa bonita celebración regresé al inicio del 2º curso de carrera
con la mayor de las ilusiones y algo de pesar por no disfrutar tanto
como quería de mi ahijada. Pienso que en esta fase el teléfono
móvil debió de echa humo por la cantidad de fotos que a lo largo
de la semana le pedía a mis familiares que me enviaran y poder
verla casi a diario. También hablaba con ella, pero imaginen la
estampa de mi hermano con el móvil en altavoz, yo hablando y
preguntando a Larisa cómo estaba o si se había portado bien e
Ignacio contestando por ella. Si lo piensan ustedes, eso lo hace casi
todo el mundo, aunque si los niños pudieran hablar se reiría de tan
cómica y surrealista acción.
En aquel tiempo iba y venía de Granada a Ronda con asiduidad,
por lo que me saqué el permiso de conducir y me compré un coche
de segunda mano para que fuera más cómodo aún. Con el tiempo
esos viajes se convirtieron en una semana sí y la otra no, mientras
que en épocas de exámenes no viajaba para concentrarme y no
perder el tiempo de trayecto, pues eran dos horas de viaje.
De un modo tremendamente rápido conseguí completar el año de
carrera y, otra vez, con una gran puntuación por lo que muchos
profesores acababan conociéndome de antemano debido a la fama
que me fui labrando a base de esfuerzo e ilusión.
Ya entrábamos en el verano en el que Larisa contaba con un año y
un mes de vida en los que ya podía caminar y decía algunas palabras
sueltas. Así que me pasé todas las vacaciones con ella jugando y
aprovechando al máximo esos días. La sacaba de paseo, me la

181
Rubén Guerrero Galván

llevaba a casa a jugar con mis padres también, la bañábamos aquí


por lo que Larisa cogió mucho apego a estar en casa porque con el
trabajo de los padres cuando éstos terminaban su horario laboral
estaban exhaustos y no podían seguir el ritmo de una niña tan
activa.
Y la verdad es que Larisa no tenía modo de cansarse por más que
corriese, la llevásemos al parque o jugara con sus amiguitos de
guardería. En esa fase era demasiado risueña y con una cara de
pícara que cuando no la oías es porque algo estaba tramando o
haciendo. Era súper querida en la calle porque era muy abierta,
sociable y cariñosa. Llenaba de besos a aquel que se lo pidiera y
siempre tenía alguna cosa graciosa para mostrar.
Por eso al inicio de mi tercer año de carrera me dio más pena no
estar a menudo con ella, ya que era el momento en el que estaba
más graciosa para compartir esos momentos, pero yo no era más
que su tío y demasiado me ocupaba de ella, por eso a veces me
cortaba más ir a verla tanto porque mi rol debía ser distinto al que a
veces tomaba.
Ya este año dejamos atrás el uso de los móviles y nos pasamos a las
videollamadas por la que la veía y le hacía bromas dos veces o tres a
la semana por lo que el contacto no se perdía. Hasta noviembre
apenas pude ir más que en 3 ocasiones por lo apretado de los
estudios y el trabajo que cada vez era más pesado, así que decidí
prescindir de él con todo pesar, puesto que el dinero ya no era
prioridad porque fui muy ahorrador y las becas me permitían
mucha holgura económica.
El 10 de noviembre estaba en Ronda, pero estaba tan ocupado que
tenía que llegar tarde para la celebración del aniversario de

182
Y Ronda que me ronda el corazón

fallecimiento de mi abuela. Ese fue el peor día de mi vida, pues el


fuego consumió gran parte de mi vida, pero el misterioso destino
no quiso llevarse con él mi mayor fuente de vida y me permitió
poder permanecer junto a mi ahijada.

183
Rubén Guerrero Galván

Que me ronda la cabeza

“Dejo claro a mis seres más allegados que


cuando muera quien hoy os escribe que no sea enterrado en un
cementerio, en el que su cuerpo putrefacto sea devorado por tantos
seres para cumplir con el ciclo de la vida: naces, te reproduces,
mueres y sirves de alimento.
Mi prioridad después de dejar la vida es ser incinerado y que mi
nicho lo ocupe un verdadero creyente. No quiero que mi gente
guarde la urna de mis restos porque nunca fue objeto de
decoración, de adoración, ni de tristeza. En su lugar quiero que se
hagan un viaje, a donde ellos quieran con la finalidad que se lo
pasen bien y dejen la tristeza de estar yo muerto y se queden con la
alegría de mi recuerdo, pues es ahí donde nunca moriré porque
tampoco me apetece dejar a mi gente jamás.
Cuando estén en el culmen de su viaje, que me esparzan, aunque
sea en el cubo de la basura. Es muy complicado entender mis
motivos, pues lo razonable sería que mis cenizas volaran bajo el
cielo del tajo para caer y alimentar mi tierra, pero eso sería
demasiado fácil, lo que verdaderamente quiero es llegar hasta ella
incluso después de conocer el fuego desintegrándome. Si
consiguiera llegar de nuevo a Ronda, verdaderamente me sentiría
plenamente desarrollado como persona porque es la tierra donde
crecí, donde puse mis semillas de ilusión, en definitiva: Ronda es el
motivo de mi vida y, conseguir volver, me haría feliz, pues sería
consiente de que jamás me equivoqué en el rumbo que opté en mi
vida.”

184
Y Ronda que me ronda el corazón

Ese es el testamento que rellené tras el desgraciadísimo incidente


del 10 de noviembre. La vida es dinámica y cambiante, llena de
variables, lo que por un lado te quita por el otro te regala, pero
siempre hay que estar dispuesto a obtenerlo, así que eso hice yo. En
mi corazón abierto y deseoso de lograr la felicidad me llegó en
forma de Larisa, la cual pasaría a formar parte indisoluble de mi
nueva vida.
Tras la 3ª celebración de su bendito nacimiento del 2 de mayo, pasó
a vivir conmigo Larisa. Recuerdo que estaba tremendamente
emocionado por lo que preparé una habitación adecuada a una
niña de su edad. Las paredes estaban pintadas en rosa pastel con
unos trazos verdes que simulaban siluetas volubles. El cabecero de
la cama era de madera tallada y pintada como el castillo de Disney,
aunque ese mismo día recordé que no eran sus animaciones
favoritas, pero no me dio tiempo a cambiarlo, de modo que así se
quedó.
Ahí es cuando entró en juego el valor de Larisa y, es que pese a su
tan corta edad, para no ser desagradecida empezó a ver los dibujos
de Walt Disney y a disfrutar con ellos. La verdad es que es una niña
bastante especial, pero no está bien que yo lo diga porque es lógico
que cada familiar vea a lo suyo como lo mejor de lo mejor como ya
he dicho en repetidas ocasiones. Por este motivo cada domingo
hacíamos maratones de películas durante el verano, de modo que
cada semana elegíamos una saga y mirábamos tantas como tuviera.
Los días fueron pasando y el verano llegó entre horas de sol y puro
calor que nos imposibilitaba hacer los muchos planes que veníamos
tramando juntos porque en casa debíamos pasar las horas donde el
Lorenzo se hacía más fuerte. Así que madrugábamos para coger la
bici en algunas ocasiones, en otras para dar una vuelta, ir a la

185
Rubén Guerrero Galván

piscina o visitar a alguien. Al mediodía comíamos y echábamos una


siesta juntos hasta que al despertar ella leíamos un cuento hasta que
el calor disminuía y salíamos a la calle a jugar al parque en la que
por su carácter tan sociable era la reina del recinto.
El verano se hizo excesivamente corto porque fue una bonita época
en la que nos estábamos acostumbrando más el uno al otro a pesar
que desde siempre compartimos muchas horas, pero en esta
ocasión era vivir juntos y solos.
Se iba acercando la feria de septiembre de Pedro Romero sin que yo
me fuera dando cuenta, quizás porque sabía que tras ese festejo
vendría la entrada a preescolar de Larisa. Pero había que ser
consecuentes y preparar la feria para que la niña disfrutase en la
cabalgata y por la noche en el recinto ferial para que pudiera
montarse en las atracciones o comer en los puestos de todo tipo
que allí se aposentan.
Nos disponíamos a ir el día inaugural a la cabalgata y la llevé a casa
de la madre de Triana para que pudiéramos disfrutar de Larisa
juntos, pues somos su familia más inmediata. La sorpresa vino
cuando al entrar en casa, su abuela le tenía preparado un traje de
gitana que es lo propio de la celebración. Estaba realmente bonita y
con su arte y salero sacaba a relucir tan folclórico vestido, por lo
que la mirada de los rondeños y turistas se giraban a su paso.
No le agradó mucho el pasacalle con sus carrozas, las bandas de
músicas, los disfraces o los bailes regionales de diferentes países que
vienen cada año a Ronda. Pero a medida que nos acercábamos al
recinto ferial las luces decorativas eran más llamativas hasta alcanzar
la portada de la feria. Fue en ese momento cuando la risa de pilla

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Y Ronda que me ronda el corazón

era más fuertes y casi forzadas porque sabía que eso no era lo
habitual.
Esa noche gozó como hacía tiempo que no la veía, sus ojos
brillaban más que cualquier bombilla que decoraba las calles, su
melodía en forma de risa resonaba más que la música puesta en las
atracciones y casetas, en la que las sevillanas son tan habituales
como las canciones de moda o las de muchos años atrás. De camino
a la casa la cogí en brazos ante tanto cansancio y se quedó dormida
con una sonrisa permanente la cual jamás olvidaré como el día de
su nacimiento.
La finalización de la feria trajo consigo el curso escolar y el inicio de
una bella etapa de la enseñanza en la que me fui preocupando de ir
preparándola y que aprendiera disfrutando por lo que ya sabía leer.
El primer día se quedó rara porque no estaba demasiado
acostumbrada a alejarse de mí, pero cuando fui a recogerla a la
salida su cara venía precedida de una gran sonrisa porque pasó
algunas horas con más niños de su edad.
Cada día era más fácil llevarla al colegio y cada día se veía su avance
cargado de felicidad, sentía como su vida se iba llenando más y más.
De modo que los meses llegaban y nos dejaban, nuestra vida
cobraba normalidad, por ejemplo yo decidí trabajar en el negocio
familiar, pero con un poco de innovación porque yo no tenía el
talento de mis padres, así que no empecé siguiendo sus pasos para
evitar la comparativa y buscar un público más amplio.
Contraté a dos empleados y nueva maquinaria para reemprender lo
que a mi padre tanto le gustaba hacer y ese amor se lo transmitió a
mi madre que, a su vez, me lo inculcó a mí. Por la financiación no
tuve problemas debido al ingreso de varios ceros que me dio la

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Rubén Guerrero Galván

aseguradora tras el incidente en casa de mi hermano. Además di


parte de ese dinero a solventar ciertos problemas a la familia de
Triana y el resto se metió en una cartilla a nombre de Larisa.
Mientras el grueso del trabajo se encargaban los dos trabajadores, yo
trabajaba por las mañanas intentando mejorar mis habilidades en
las maderas e investigando nuevas técnicas y viendo la manera de
traer troncos exóticos para salir un poco de la normalidad. Por otro
lado, en mis días de descanso que Larisa estaba con su familia lo
aprovechaba para tratar de hacer instrumentos musicales pues me
encanta el mundo de la luthería.
Recuerdo mi primera guitarra, la cual mantengo y me sentí
orgulloso porque sonaba realmente bien, aunque la estética no salió
como yo hubiera deseado. Tras ese instrumento llegó mi primera
bandurria, el bajo y el laúd, los cuales vendí. Aunque el
instrumento más especial jamás hecho en ese local era una especie
de guitarra-ukelele que le fabriqué a Larisa por sus primeras
navidades conmigo.
Desde ese momento ella se fue aficionando a la música y se le daba
realmente bien, como casi todo lo que se proponía en la vida. Lo
malo es que ser ese ser especial le llevaba a ser independiente en
muchas ocasiones y no hacerme caso en cierto momentos, es decir
cuando le decía “ven” jamás lo hacía, sino lo contrario. Eso no
quiere decir que fuera mala o no atendiera a órdenes, pero era una
cría imperfecta como lo es todo en esta vida.
Cuando más centrado estaba en Larisa y en reanudar el negocio
familiar llegó sin avisar lo que en mi vida vendría a ser el amor de
mis sueños, mi Patricia. Siempre le digo que si España es mi patria,
Ronda mi patria chica, ella era mi Patria más completa pues hasta

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Y Ronda que me ronda el corazón

su nombre contiene esa palabra, por lo que me volví un patriótico


de Patricia, pues adoro todo lo relevante a esa gran mujer.
Todo empezó en una cafetería rondeña a la que llevé a Larisa a
para merendar y dejar que ella pidiera lo que quisiera, así que me
acompañó Carmina y uno de mis mejores amigos, Pepe. Todos
pedimos nuestra consumición, pero a la niña parecía que le picaba
el asiento y necesitaba caminar por el local, así que la anduvo libre
porque las camareras ya la conocían bien y no había muchos
clientes a los que pudiera molestar. De hecho fue acercándose a dos
chicas jóvenes que estaban sentadas.
Iba a levantarme a advertirle a Larisa que dejara de incordiar a
aquellas muchachas, pero una de ellas respondió jugando con mi
peque, por lo que no llamé su atención, aunque no le quité la vista
de encima por si sentía que la niña molestaba. Pero ambas se reían
con más ganas y se divertían, incluso la otra acompañante se sumó a
la fiesta. Tras una amena conversación la joven sacó el móvil para
enseñarle algo a Larisa, pues por aquel entonces a ella le encantaba
ojear fotos y vídeos.
Se sirvió la merienda y me levanté a por ella, pero antes de llegar
hasta la mesa Larisa me vio y corrió hacia la comida que devoró
con ansias y tardó realmente poco. Así que quiso bajar rápidamente
de la silla, pero le advertí que no fuera a incordiar a esas mujeres,
que ellas también querían merendar. Así que se bajó y anduvo por
la cafetería, pero sin quitar ojo de la mesa de las dos chicas y éstas, a
su vez, mirando lo que hacía Larisa porque era muy graciosa en sus
andares.
Carmina se levantó para ir al servicio y a mitad de camino había
una máquina expendedora en la que había una pelota pequeña con

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Rubén Guerrero Galván

personajes que le gustaba a la niña, así que le sacó una. La llamó


para dársela y jugó con ella hasta que la dichosa bola hizo una
carambola con una parábola extraña y llegó próxima a la mesa en la
que tantas risas hizo soltar a la pequeña.
La pelotita la cogió la joven y entonces la vi porque se levantó y
miró a nuestra mesa con una mirada de aprobación para jugar con
Larisa. Por nuestras sonrisas dedujo que no había problemas si se
acercaba a ella. Mi sonrisa en realidad la produjo la visión de esta
chica que tendría sobre veinte o veintitrés años, de una medida algo
más baja que la mía, castaña con unas mechas naturales parecidas al
dorado, una elegante y brillante mirada, labios atrayentes, un
cuerpo bastante normal con ropa adecuada para la edad y la época.
Aunque si algo destaca en ella es ver esos pómulos cortados por la
gestual sonrisa que no dejaría indiferente ni al más pintado.
Tuve que mirar hacia otro lado porque ya me sentía bobo mirando
sin motivos hacia una chica que no conocía, pero su naturalidad y
su naturaleza me condujo a algo realmente bonito. De hecho creía
que la conocía de algo, pero no tenía idea de qué, ni tampoco yo le
iba a preguntar a ella, sería muy atrevido para mi timidez.
Esta risueña joven se agachó hacia Larisa al ver que ésta le echaba
las manos hacia arriba y la cogió en brazos. Ya salió Carmina del
baño se acercó a la mesa y se alistaba para ir de nuevo a la calle, así
que dijo que pediría la cuenta, de modo que Pepe y yo nos
levantamos para ir a pagar. Cogí la chaqueta de Larisa para
ponérsela, así que me acerqué a la joven que la tenía en sus brazos y
me dio pena tener que decirle que nos íbamos.
En ese momento la pequeña le dio un gran abrazo y un beso sonoro
a la chica, mientras con una sonrisa me miraba y me decía que

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Y Ronda que me ronda el corazón

mañana volveríamos aquí para ver a Patricia. Antes que yo


contestara se adelantó la chica para decirle a Larisa que ella al día
siguiente no estaría en la cafetería porque trabajaba. Yo no sabía
qué decir ni qué hacer, pero me daba algo de tristeza ver a mi
chiquitita apenada, así que me armé de valor y le dije que si Patricia
lo veía oportuno nos diéramos nuestros números de teléfonos, a lo
que ella accedió encantada.
La verdad es que no volvimos a ver a Patricia hasta varios meses más
tarde en el cuarto cumpleaños de Larisa. Días antes de tal suceso la
llamé e invité por sí le hacía ilusión y le apetecía venir, ya que a
veces, Larisa se acordaba de ella y me lo mencionaba, de modo que
pensé que verla sería un bonito regalo.
Al día siguiente fue ella la que llamó para preguntarme si veía bien
un regalo que había comprado para darle a la niña y yo le contesté
que no debía tener la necesidad de regalarle algo, sino que ella era
invitada para yo darle un motivo más de alegría. La conversación se
alargó durante bastante tiempo, lo cual fue totalmente inesperado
porque tras tanto sin saber de ella, supuse que no tenía tantas
ganas.
En la conversación dijo que no había llamado porque lo veía
incorrecto, ya que no quería ofrecer una imagen inadecuada porque
en la vida que vivimos hoy día con un niño hay que tener mucho
cuidado. Yo le dije que no la llamé porque quizás le incomodaría y
por respeto hacia su privacidad no contacté con ella porque
seguramente tendría a muchos chicos detrás de ella o por si es que
tenía pareja.
En realidad lo había dicho sin pensar a lo que sonriendo me dijo
que estaba soltera y si yo quería ligar con ella debía haberlo hecho

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Rubén Guerrero Galván

hace tiempo. Me agarró de improviso su contestación con tal


desparpajo y llena de agradable humor, así que balbuceé hasta dar
una contestación siguiendo su broma, pero alejándola de la posible
malinterpretación de su parte, así que le pregunté que cuándo fue
que debía haberlo hecho.
Se produjo un interminable silencio que en, cierto modo, me
incomodó porque no sabía a qué se debía tal hecho, así que intenté
romperlo haciendo una broma con su mala memoria, pero ella
siguió callada unos segundos más hasta que de pronto y sopetón
dijo:
-Disculpa Ulises, estaba contando cuánto tiempo hace que nos
vimos por primera vez, pero no recuerdo con certeza.
-Pues hace unos meses en la cafetería a no ser que seas popular
entre los tíos con pequeños y no me recuerdes.
-Sé que por tíos te refieres al parentesco familiar y no a los hombres
en general, pero no soy tan atrayente hacia éstos últimos, ni hacia
los primeros. Aunque ya te digo yo a ti que nuestra primera vez no
fue ahí.
-Tú cara me sonaba en la cafetería, quizás sí que sea cierto que nos
hemos visto con anterioridad, pero no tengo la más remota idea.
-¡Túnez!
-¡Argelia!
-¡Que te vi en Túnez! Creo recordar que eras el novio de una
chiquilla ¿sigue siendo tu novia?
-Desde ese momento dejó de serlo y hasta ahora así sigo como un
mocito viejo, como para vestir santos.

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Y Ronda que me ronda el corazón

Es bueno saber que ambos compartimos soltería y que nadie puede


ofenderse por esta conversación o que tú me invites a ver a la niña
o que yo acepte ir. Es más cómodo y además reconozco que en ese
momento me fijé en ti como chico ideal al que estaría bien conocer.
-¿En la cafetería?
-En Túnez me llamaste la atención y en la cafetería me lo
confirmaste sin saberlo porque me agrada la gente responsable y
que rompe moldes, así como lo haces tú que siendo hombre con
esa edad y que cuides tan bien a tu sobrina, aunque no sé tus
circunstancias, pero da igual como sea porque lo que se ve es el
amor que le ofreces y la felicidad en los ojos de Larisa al hablar de
“su tete”.
-Vive conmigo porque sus padres perdieron la vida junto con los
míos y yo pude salvarme como buenamente pude de aquel fatídico
incidente, de hecho algunas cicatrices que tengo vienen del fuego.
La conversación sufrió el mayor silencio roto, en parte, por lo que
parecía un llanto silencioso de Patricia, pero sonriendo dije que
Larisa es un sol que arde más que cualquier ascua. Su entrecortada
respiración esbozo una nerviosa y sincera sonrisa con el comentario
que dije, mientras asentía.
Llegó el día de la celebración del cumpleaños con muchas ansias
por mi parte, ya que quería que saliera bien y mi sobrina lo pasara
realmente perfecto. Para ello alquilé un local especializado, contraté
animación, invité a los de su clase y demás niños conocidos.
Cuando estaba decorando el lugar como buenamente podía por la
falta de tiempo y apareció Patricia para ayudarme ante mi gran
sorpresa.

193
Rubén Guerrero Galván

Previo a su adelanto de una hora con respecto al horario de la


celebración habíamos estado hablando a diario sobre muchos
temas. Siempre se empezaba hablando de mi sobrina, pero con el
tiempo derivaba en otras cosas, así que ella era bien consciente de
lo justo que tenía de tiempo para decorar y de propia voluntad
quiso sorprender para colaborar.
Al terminar de preparar el local le pedí que me acompañara a
recoger a Larisa para prepararla y traerla al lugar de la celebración.
En ese momento llegaron sus abuelos para ultimar los preparativos
finales, mientras que su tía estaba a su cargo.
En el momento que entramos en la casa y Larisa vio a Patricia se
quedó como en un sueño, así que se dio la vuelta mirando hacia
otro lado hasta que yo le pregunté si había visto quien venía a verla,
en ese momento le dio vergüenza porque no se lo esperaba. Con los
minutos fue reaccionando y ambas volvieron a su estado
extrovertido en el que suelen estar la mayor parte del tiempo, no les
sienta bien tanta timidez que, para eso está ya la mía.
La celebración fue fenomenal y recibió mucho cariño y regalos
porque su carácter invitaba a ello. Al final del acto nos quedamos
recogiendo la familia, Pepe y Patricia, aunque yo le decía a la
mayoría que no tenían por qué ayudar que para eso estaba yo, pero
todos rehusaron mi invitación diciendo que entre todos es más
rápido y así la niña podría ir a casa antes que se aburra. Al finalizar
otra vez quedamos Patricia y yo al tanto de Larisa, al ver a mi
sobrina estando contenta le pregunté a si quería hacer con nosotros
dos algún plan, al ser fin de semana tocaba ver una película.
Eran las 7:40 de la tarde por lo que aceptó de buen grado, así que
alquilamos una película que escogiera Patricia y la veríamos en casa.

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Y Ronda que me ronda el corazón

Fue un día genial para Larisa y como bailó tanto estaba exhausta,
prueba de ello que se quedó dormida a mitad de proyección con la
cabeza en las piernas de la invitada, así que me levanté a por una
sábana para taparla y puse sus pies sobre mí.
Previo a estar en esta situación la niña fue la que lo tramó y nos
obligó a ponernos a sendos lados, así podía abrazarnos. La verdad es
que tras quedarse ella dormida tuvimos que acercarnos más
Patricia y yo, lo cual hice de buen grado porque llevaba ya un buen
rato con ganas de ver si un beso era tan bueno como lo que sus
labios dejaban entrever.
Al rato sentí la cabeza de Patricia en mi hombro con los ojos
cerrados y para acomodarla alcé mi brazo alrededor de ella y le di
una suave caricia en aquella mejilla caliente que no esbozaba una de
las multitudinarias sonrisas que siempre ofrece a la vida, pero se
sentía reconfortada. La verdad es que parecíamos una familia en esa
postura, lo cual y sin saber por qué me vino demasiado bien.
Finalizó la película, pero me mantuve un rato en la postura hasta
que se acercó la hora de la cena y susurré a Patricia que iba a
preparar la comida, que se echara al otro lado para seguir con
Larisa. Ella quiso ayudarme, pero rehusé su petición porque alguien
debía quedarse con la pequeña, aunque esa era la excusa para
hacerlo sólo.
Terminé de preparar el plato favorito de mi sobrina que era lasaña y
llamé a las dos para decirles que era hora de levantarse a cenar.
Pusieron la mesa con diligencia, aunque por su sueño la acción era
algo lenta, pero una escena bastante bonita y cotidiana, en realidad
parecíamos una familia y eso lo notaba Larisa, lo cual me daba
mucha alegría, pero me causaba recelo porque no sabía de qué

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Rubén Guerrero Galván

forma lo vería Patricia y tampoco sabía si eso se repetiría con el


tiempo pues hasta ese momento sólo era una amiga.
Pero dejó de ser amiga esa misma noche pues al acostar juntos a
nuestra chiquitina me dijo que quería volver a vivir esta situación
porque con nosotros ella encontró algo que le demandaba su vida,
pero que nunca jamás habría hallado hasta en ese momento por lo
que no podía obviarlo, sino querer descubrir que lleva consigo ésto.
Me sentía dichoso, pero con cautela le dije que, en cierto modo me
hacía mucha ilusión, pero que yo podía confundir las cosas pues
desde hace ya horas no podía dejar de imaginar el sabor de sus
labios por lo que no podría acostumbrarme fácil a verla como una
amiga.
Ella me miró con sus grandes ojos miel verdosos y, con un brillo
especial que formaba una medialuna en ellos, entreabrió su boca y
con una sutil caricia de su mano con la mía me comunicó su
irrefrenable deseo de consumar lo que ambos tanto queríamos.
El beso fue el “sí quiero”, estaba cargado de tanto ilógico
sentimentalismo y significación, que fue un momento intenso en el
que el dualismo de la vida se hizo hecho y acto; en el que el
dualismo de la vida fue drama y comedia, se convirtió en la razón
de lo irracional; en la pasión más intensa de lo más puro. Fue la
consumación del incontable tiempo medido en latidos de corazón,
pese a la contraposición de ideas tan desmedida.
Desde ese momento ella se convirtió conscientemente en la pareja
de un hombre que, sin ser padre, tenía a su cargo la criatura más
preciosa del mundo de la que jamás renegaría por nada del mundo,
ella estaba por delante de su vida como demostró en el incendio.
Patricia aceptó de buen grado tener esa enorme responsabilidad a la

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Y Ronda que me ronda el corazón

edad de 23 años, por lo que habla muy bien de ella misma y de su


calidad como persona. Aunque sólo sea 4 meses mayor que yo.
Desde entonces nuestra relación fue muy especial y ha ido y va a
mejor, con un ritmo verdaderamente épico y no me refiero por la
rapidez que, para algunas cosas sí lo fue, pero tampoco me importó
porque soy de la opinión de no creer en el tiempo, ni la distancia,
ni la edad en la pareja, lo que importa son dos corazones que latan,
quieran compartir y dejarse llevar por lo que sienten, lo demás son
normas de la sociedad para evitar conflictos, los cuales a veces veo
necesario porque sin ir mal, no sabríamos que es ir bien.
Es en este momento cuando la dualidad de la vida entra en valor y
se hace patente porque ésta no puede ser simple como a veces
desearíamos porque se convertiría en algo monótono, lo cual
reduciría nuestro sentimentalismo y nos quitaría lo peor y lo mejor
de la vida, nos convertiría tan solo en un animal de costumbres en
el que la sorpresa desaparecería. En resumidas cuentas: debemos
sufrir para ser felices, debemos contar con la razón y el sentimiento
y hacerle caso a ninguno para que los dos sean protagonistas de
nuestras vidas.
Mientras mi vida se iba encauzando con el negocio en un punto de
expansión, Larisa creciendo llena de amor y felicidad en la que
Patricia formaba parte indisoluble de tan dichoso trípode, mi
abuela Laura iba cayendo en una decadencia de sus facultades
mentales, pues recuerden que sufría de la tragedia del Alzheimer.
Es duro ir a visitarla y que no se acordara ni de mi nombre o del
suyo en muchas ocasiones. Es bastante triste porque, si uno no
guarda lo momentos de su vida ¿qué sentido tiene tan arduo
camino recorrido? Pero también me alegra saber que nunca podría

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Rubén Guerrero Galván

ser consciente del sufrimiento de perder a la sangre de tu sangre a


manos del devorador fuego.
En una de las ocasiones que fui a por ella, una de las piedras del
portón comenzó a hablarme porque tenemos algunas amigas en
común. Llevaba tiempo viéndome entrar, pero jamás se atrevió a
decir nada debido a su enorme timidez, pero con el paso de las
palabras fue quedando en un segundo término, de hecho acabó
contándome una de las historias que tanto le gustan a estas rocas:

“¡Ay que penita más grande! Sigo malito y nadie sabe cómo
curarme. Soy dios todopoderoso, creador del cielo y la tierra. Puse
con estas manos cada minúscula molécula y produje con mi
imaginación el universo. A mí se me debe todo este mundo y a
cambio no pido mucho, sólo quiero que todo siga el curso que yo
planeé y, por ahora, todo va perfecto, a excepción de los humanos
que no hacen más que ocasionarme problemas y desgracias.
En teoría, estas criaturas son las más perfectas y completas que
existen. Su creación no se debió a algo tan premeditado como se
piensa, es más, yo diría que fue un error, ya que mientras los
concebía enchufé la tele y me puse a ver el canal de “National
Geographic” que yo había hecho. Pasó un cuarto de hora y
mientras los creaba y veía la caja tonta a la vez, ocurrió de repente
un hecho curioso y es que según estudios de los investigadores
caninos más prestigiosos de la naturaleza, el mundo se iba a
acabar en siete mil millones de años.
Yo me quedé anonadado, tanto que perdí la noción del tiempo y
dejé cocerse a los humanos durante días sin querer, pero vi el
resultado final de mi error y me vanaglorié, ya que reconocí que
fue mi mayor obra de arte. Después de tal alegría me dispuse a

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Y Ronda que me ronda el corazón

probarlos y los incorporé en un planeta llamado tierra, donde


reinaba la raza canina, como en todo el universo. El experimento
fue mejor de lo que yo me pude esperar, ya que a los miles de
años quitaron del poder a los perros y se instituyeron ellos como
líderes indiscutibles de ese planeta.
Más tarde decidí quitar de la faz del universo a todos los perros
súper inteligentes que antes gobernaban y sólo dejé habitado y
habitable el planeta en el cual los humanos se habían hecho con el
poder. Hice esto porque me parecen geniales, son una especie
única llena de imprevistos, situaciones graciosas como la
invención del fuego (lo inventaron cuando uno de ellos se creía
Fernando Alonso con un coche de madera en plan “Pica Piedras”
e intentaba arrancarlo con sus llaves de madera y con la fricción:
fuego), en cambio los perros eran todos previsible, hacían las cosas
conforme yo se lo mandaba, funcionaban de forma sistemática a
mí.
Los humanos son para mí una diversión constante, lo aprovechan
todo para su evolución y yo me aprovecho de ellos porque es un
reality show de lo más increíble que hay, el “show de human”
como yo los llamo, ya que los humanos actúan como si
participasen en la vida real, pero lo hacen sin conciencia y su
pérdida se ve en relación con lo que hayan vivido y ganado en
bienes inmateriales.
Pero como en esta vida nada hay perfecto, pues los geniales
humanos tienen tantos defectos como virtudes. Gracias a ellos he
visto atrocidades jamás vista antes por ningún ser. Son políglotas y
por eso, al haber de todo, se convierten en seres blancos y negros.
Os puedo contar cosas que son espeluznantes porque he sido
testigo de muchas barbaries, el tiempo me mata y cada día se

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Rubén Guerrero Galván

cometen muchas más cosas que me enferman el corazón, por eso


estoy malito y no sé cómo arreglarlo porque ya cambié el mundo y
cometí un error con el error antes cometido y si ahora pretendo
corregir el error de poner al error, ya queda en el mundo restos
de error que jamás se borrarán, por tanto cometería un error más
grande. Por eso cuando ocurre algo malísimo a alguien se
pregunta: <<y si Dios existe ¿por qué carajo no arregla esto de una
puñetera vez? ¿Acaso disfruta viendo cómo sufrimos?>>
Mi respuesta es no, más quisiera ayudar a los que tanto me
aportaron porque son mis hijos, también me gustaría ponerlos al
día y quitar del medio religiones sobre dioses falsos que ocasionan
la vida de millones de personas a manos de personas que sólo
quieren poder. Pero la suerte está echada, sólo me falta esperar
que la vida siga su curso, ya que al mundo sólo le queda 7 años de
vida como predijeron los perros y será algo parecido al
Apocalipsis. Lo que en su día predijeron los perros (fin del
mundo) es la doble desgracia de los humanos, ya que por culpa
del fin se dio su creación y se dará su final.
Qué bonito ha sido recordar el pasado, pero qué duro es volver a
la realidad, me sentí subir al cielo mientras os lo contaba para
volver a caer bruscamente, ya que los humanos inventaron una ley
universal en la que dice: <<todo lo que sube tiene que bajar>>,
pues si te digo la verdad, el precio de las viviendas humanas ha
subido y no hay un dios que la baje (en ese caso yo)
Otra vez me evadí, pero ¿de qué me sirve? ¿Acaso eludiré al
tiempo? Porque sería gasto de energías inútiles, pues soy inmortal,
viviré una constante agonía que no tendrá fin y con el paso del
tiempo mis acciones sólo servirán para hacer más llevadera esa
eternidad.

200
Y Ronda que me ronda el corazón

Voy a ir al grano, ya que mi vida es eterna y la vuestra es muy


breve y debéis vivirla al límite. Como ya os dije he vivido muchas
tropelías, batallas, injusticias, hambrunas, pestes; y como quiero
preveniros, pues al azar he cogido varias historias y de ellas
podréis sacar una conclusión, mejor dicho, vuestra propia
conclusión.
Truenos, me acuerdo que no paraba de haber truenos, tantos, que
la gente de esa aldea tan recóndita creyó que Dios (es decir yo)
estaba enfadado, pero yo no tuve nada que ver como es lógico, así
que me limité a observar. Había una casa que me llamaba
poderosamente la atención, pues su fachada era poco común
porque entre los albores de la noche parecía relumbrar con su
color tan claro y claro está, los truenos, que saben dónde elegir,
pusieron su mirada en esa hacienda, de forma que el trueno con
más carga voltaica la golpeó, al mismo tiempo que una mujer
daba a luz. Irónicamente la madre dio a luz cuando más luz hubo
visto en toda su vida con la descarga del rayo. El recién nacido era
precioso, su madre era una joya viviente y su padre, que los
amaba, era un hombre bondadoso y perteneciente a la
aristocracia.
La niñez de ese niño llamado Edmundo <<protector de la
victoria>> creció en un ambiente muy familiar, lleno de amor,
pero sobre todo amor materno. Cuando Edmundo se hizo
adolescente, ni vivía ni miraba la vida como los demás, era más
maduro de la cuenta, no buscaba lo que hoy se conoce como el
“carpe diem”, su ambición estaba junto a su madre porque es a su
madre a quien amaba. Su obsesión por ella era catastrófica, tanto
que odió a su padre, deseaba que desapareciera de la vida. Tiempo
atrás, un erudito le dijo al padre de Edmundo que se cuidara de

201
Rubén Guerrero Galván

su progenitor, ya que él sería quien le arrebatara todo, pero hizo


caso omiso, ahora se acuerda de esas palabras, aunque por lo que
parecía eso no iba a pasar. Poco a poco la cosa se iba agravando
hasta tal punto que, cuando marido y mujer se estaban besando
apareció Edmundo y con un toque sutil de muñeca le desgarró el
alma al padre que lo veía como a su enemigo.
La situación fue desoladora, la madre no cabía dentro de sí, su
único deseo era morir. No culpaba a su hijo de la muerte de su
marido, sino que se la echaba a ella misma, ya que ella fue quien
lo mimó tanto.
Días más tarde a este trágico suceso Edmundo se hizo con el
poder de lo que antes ostentaba su padre, incluso llegó a casarse
con su propia madre y eso fue la continuación de la desolación
porque cuando iban a consumir el acto de amor, ella no aguantó
la presión y acabó por suicidarse. Edmundo quedó sólo en el
mundo, con muchos bienes materiales, pero con una vida lejos de
amor, pues todo el mundo lo rechazaba y sabían que esos truenos
eran un castigo de Dios que se habían consumado en la persona
de Edmundo.
Pobre adolescente lleno de amor como estaba mató a su padre,
que a su vez mató a su madre y por la muerte de ésta Edmundo en
un ataque de locura creó un holocausto…mató con mucha
violencia a más de 30 personas. Manchó el nombre de la historia
de sangre y desde entonces el mundo se tiñe de rojo, ya que antes
había asesinato, pero este fue el inicio de millones de muertes sin
motivos algunos más que la propia negrura de la mente enferma
de los humanos.

202
Y Ronda que me ronda el corazón

También hay historias muy tristes y no tiene que haber para ello
asesinatos, ahora mismo se me viene a la mente uno que ocurrió
en una de las grandes urbes en esta edad contemporánea. Una
mujer llamada Clotilde se fue a vivir a Sevilla, ella provenía de un
pueblo de la frontera española con la portuguesa de Huelva de no
más de 5000 habitantes. Fue a la ciudad de la Giralda en busca de
dinero, ya que era una chica soltera de algo más de 30 años y sus
vecinos la rechazaban. Valientemente supo sobrevivir dos años allí
sola, con la única ayuda de una amiga que conoció en Sevilla,
pero tampoco le aportaba mucho.
Un día conoció a Pedro Javier y se sintió enamorada de él. Al
parecer ese amor era mutuo y poco después de conocerse
empezaron a coquetear. Una historia llevó a la otra, por eso, al
cabo de un año ese amor a primera vista se convirtió en un
matrimonio y embarazo sí deseado. La vida para ellos dos pasó
felizmente bien, se supieron remontar a las dificultades de la vida
moderna, tuvieron varios hijos, en fin que envejecieron sin darse
cuenta, pero viviendo un ciclo vital pleno y jamás se arrepintieron
de sus arrugas. Un 24 de febrero, en plena celebración de San
Valentín, Pedro sintió como su corazón ardía y no precisamente
de pasión. Murió a las pocas horas en uno de los hospitales
sevillanos a causa de un infarto de miocardio. El funeral se saldó
con mucha tristeza, ya que asistieron muy pocas personas. El
mundo de Clotilde transcurría de manera muy dura, pues sólo
tenía el apoyo de dos de sus hijos y en momentos muy puntuales
tan sólo.
Poco a poco la vida de la canosa Clotilde comenzó a convertirse
en soledad, parecía que era un estorbo para sus hijos y empezó a
quedarse sola en el mundo. Poco a poco esa soledad y ese vacío se

203
Rubén Guerrero Galván

iba convirtiendo en un tormento para esa anciana que sólo


buscaba un poco de amor y caridad que no encontraba y jamás
encontraría, hasta que vio un osito de peluche tirado en la calle al
que llamaría “Sito”. Con Sito, Clotilde se sentía menos sola y por
eso empezó a buscar más peluches que estaban solos y
abandonados para darse cariño mutuamente. No encontraba más
peluches tirados, así que se trajo otros objetos. Con el tiempo iba
llenando día a día su casa de cosas que rebuscaba por la calle,
generalmente de la basura, hasta que la inundó de cosas
pestilentes y encontró su compañía por aquella locura de la
soledad. Un mes más tarde ingresaba en un centro psiquiátrico
del que nunca pudo salir y pasó así sus días, con más soledad que
nunca.
Este mal está presente en muchas ocasiones en esta desagradable
sociedad y se la conoce como “síndrome de Diógenes” que era un
filósofo griego que vestía únicamente con un tonel de guardar
vino. Como siempre, la mente del humano tan compleja y tan
débil que parece fuerte e irrompible.
Esta es la historia sobre una criatura humana acaecida entre los
siglos XIV-XV, no me acuerdo bien de la fecha porque, aunque
sea Dios todopoderoso, no lo soy todo, además de que llevo vivido
decenas de billones de millones de decenios. Su nombre transcrito
a esta lengua es Coleta, nació en Corbie (Francia) en el año 1381.
Su padre murió cuando ella tenía 2 años, fue criada durante cinco
años más bajo la tutela de una madre que estaba sumida en una
profunda depresión y se apoyaba en Cristo para poder afrontar la
muerte de su marido, así que le inculcó gran religiosidad al igual
que una férrea enseñanza.

204
Y Ronda que me ronda el corazón

Cuando Coleta tenía siete años fue testigo de un asesinato cruel


que la marcaría toda la vida porque salió de casa en busca del
párroco-gobernante de la zona y cuando retornó de la iglesia se
encontró en su carne la fatalidad: Vio como invertían una cruz en
su casa como cuando crucificaron a San Pedro en Roma, pero la
diferencia es que en la cruz no estaba San Pedro, sino su madre.
Su vida de ahí en adelante fue un horror. Ingresó en la parroquia,
de la que el párroco-gobernador se hizo cargo. Al cabo de un
tiempo los feligreses podían oír latigazos y gemidos de dolor de
una niña pequeña. Cuando cumplió 10 años decidió fugarse de
allí y vino a parar en un pueblo cercano en la casa de una familia
muy bien avenida tanto en amor como en bienes. A Coleta le
ofrecieron mucho amor, pero la niña no daba muestras de
sensaciones, se protegía y para ello se aislaba del mundo. Cuando
la familia se encontró a la desarropada niña medio muerta, jamás
se pensarían que cuando se recuperara fuera como una autista,
pero lo que tampoco sabían es lo que la pobre había sufrido.
Con esa familia estuvo hasta los 18 años y decidió ingresar en un
convento. Sus problemas de comportamientos, parecían algo más
curados, pero aún su protección del mundo era excesiva, por eso
se metió en el convento de clausura, en el que no tendría contacto
con el exterior y se dedicaría a una vida a Dios. Es extraño que se
dedique a Dios, cuando por culpa de Él llegaron sus males, pero
ella creía que estaba viva gracias a la ayuda divina. Tuvo una
mejoría nuevamente y se dedicó a ir recolectando dinero para ir
fundando Iglesias y conventos para que la fe católica se repartiera
por todo el mundo. También ayudaba a los más desfavorecidos,
pero no hablaba con ellos, aún desconfiaba de la gente y lo haría
toda su vida. Sus traumas le hicieron ser caritativa y por ello la

205
Rubén Guerrero Galván

nombraron Santa Coleta, pero a su vez, los traumas, la marcaron


de por vida y sería como una autista todo su ciclo vital.
Son historias trágicas que empiezan, pero no acaban, ya que
agravan aún más las mentalidades sombrías de quienes sufrieron
estas experiencias traumáticas. Un individuo es capaz de hacer
daño a millones y sólo porque su mente no está correctamente,
por eso lo que antes me divertía tanto, visto lo visto, digo que es
lo peor que pude crear, mi error.
Se han dado situaciones de holocausto en el mundo y no
precisamente por acciones traumáticas, como es el caso de Hitler,
ese hombre condenaba los defectos de los demás que él se veía en
sí mismo. Ese personaje fue venerado como un Dios para algunos
y odiado como el demonio para otros. En cambio la siguiente
historia será de una mujer que no es para nada conocida, salvo
por sus familiares y ocasionó la devastación mortífera de una
comarca entera cercana a un millón de habitantes.
Ana, así se llamaba la mujer arrasadora y desconocida por la
historia. Era una persona de tez muy pálida y cuidada, como las
musas de siglos atrás. Su pelo era como una dorada espuma que
engalanaba a aquellos que desde cualquier punto de vista la
observaban. Su inteligencia era muy superior a la de la mayoría de
los humanos mortales (hay humanos inmortales y se encuentran
en los libros que jamás marchitarán y quedarán en el recuerdo de
las posteriores generaciones)
Cuando era pequeñita vivía con su madre y abuela paterna, una
mezcla rara, pero que funcionaba a la perfección. 3 mujeres, de 3
generaciones distintas, cuya semejanza sanguínea sólo la aportaba
la pequeña Ana. Su infancia fue muy dulce, con mucho amor y

206
Y Ronda que me ronda el corazón

mucho aprendizaje que le enseñó su yaya. A Ana le encantaba lo


que aprendía de su abuela, pues le parecía que gracias a sus
aprendizajes mejoraba día a día, un hecho curioso para una niñita
pequeña. Le enseñó a lavarse las manos antes de comer, a la
higiene desmedida para no contagiarse enfermedades, también
aprendió sobre las supersticiones y adoración a Cristo.
De mayor, Ana siguió con las mismas, pues adoraba a Cristo
como salvador y redentor de la humanidad, era supersticiosa y lo
peor de todo es que su obsesión por la higiene la llevaría a
desgracias mayores, ya que tenía las manos en carne viva por los
excesivos enjuagues a las que las sometía cada 5 minutos. Cada vez
que se levantaba echaba ambientador desinfectante, incluso en sus
últimos días llegó a vivir con una mascarilla. La cosa no duró
mucho porque creía que el agua que bebía no estaba higienizada,
así que decidió informarse y depurar toda el agua de la comarca.
Gran error, pues sus cálculos fueron malos y acabó envenenando
a todas las personas y la gente que sobrevivió culpó a un error
informático de la depuradora de agua.
Tantas historias y siendo testigo de tantas cosas, nunca se me
habían pasado estás reflexiones. El tiempo es demasiado
caprichoso, soy Dios y no sé qué es lo que quiere. Creí al principio
que lo entendía(al tiempo), más tarde pensé comprenderlo y
ahora todo echado por los aire, ya que estoy desconcertado. ¿No
es irónico que yo (Dios todopoderoso) esté confundido? Pues no
sé a qué viene esto, pero parece que no me entienden, lógico, yo
no entiendo tampoco al mundo que creé.
Nunca creía que algo tan mal hecho se podría hacer, pero lo hice.
Jamás pensé que de un error algo bueno saldría. Jamás imaginé
que algo que parecía tan bueno como la creación de los humanos

207
Rubén Guerrero Galván

saliera tan mal, pero salió. En cambio os creé a ustedes, que lejos
de divertirme, os adoro porque sois la joya de mi creación.
Habéis logrado encontrarme, también, casi habéis encontrado
cuál es el secreto de la vida. Habéis igualado vuestra inteligencia a
la mía y, sin embargo, sois respetuosos, no os habéis mostrado a
los humanos.
He de reconocer que tuve miedo por vuestra culpa, ya que
llegasteis al planeta tierra, pero no interferisteis mucho en su vida
y apenas nadie se ha dado cuenta, exceptuando algunos humanos
que están considerados como locos porque en sus teorías dicen
que las pirámides son creación vuestra, al igual que las especies de
jeroglíficos encontrados en Sudamérica.
Como ya sabéis, el mundo se acabará dentro de poco, pero ¿Sabéis
por qué? Por los humanos para variar, pero bueno eso me viene
perfecto porque ya he pensado en mis planes. Planes que me han
costado casi toda una creación para matizarlo. Mi proyecto es que
ustedes se queden a vivir en esta zona, mientras me ayudan a crear
un mundo perfecto y divertido.
¿Qué tenéis impaciencia por saber cómo va a acabar el mundo?
¡Qué pelotillas sois! ¡Lo hacéis por oírme! porque todos nosotros
sabemos que el mundo tendrá su fin, cuando un hombre llamado
Bin, bueno ese es uno de sus apellidos, ataque la Santa Sede en el
rico país del Vaticano, entonces el Papa en un ataque de furia
sacará de su escondrijo una gran bomba atómica que destruirá
parte del mundo oriental. Entonces el planeta tierra se hundirá
en un caos terrible en el que bombas atómicas de carácter y poder
nunca antes imaginados acabaría reventando y dando fin a ese
universo que creé.

208
Y Ronda que me ronda el corazón

Gracias por dejarme hablar tanto, ahora estoy tan seco que me
voy a tomar algo de líquido, pero no os preocupéis que no será
zumo de banana, ya que os respeto más que a cualquier cosa. Me
encanta vuestro aspecto tan amarillento con esas bandas negras,
pero lo que más me gusta, además de que sois los seres perfectos
detrás de mí, es la cara de gatos que tenéis.”
-Señora, lo que acaba de leer es una conversación confidencial.
-Pero ¿eso es bueno?
-No mucho porque visto lo visto ya me dirá.
-Tienes razón doctor. Y ¿qué tiene mi hijo?
-Su hijo sufre un trastorno de personalidad esquizoide.
-Me podría hablar un poco más de la enfermedad y sus
tratamientos o curas.
-Pues sí, claro. Para eso la llamé. La personalidad esquizoide se
caracteriza por la frialdad emocional de su hijo, que además se
incrementa con un distanciamiento de la sociedad. En este caso
concretamente, se ve como dentro de su apatía hacia los demás se
crea unos devaneos fantásticos. Aún cuesta esclarecer las causas de
la enfermedad, pero podría ser debido al gran estrés que sufría.
-¿Tiene cura?
-Por favor señora, le pido un poco de calma y me deje terminar y
así podrá preguntarme las dudas. Su enfermedad sí que tiene
cura, pero hay que tener paciencia. Para empezar se le harán
intervenciones psicofarmacológicas, al mismo tiempo que se le
realizará un programa de autoayuda y se le rehabilitaría en la
sociedad, pero todo con calma.

209
Rubén Guerrero Galván

-Gracias señor doctor, espero que con ayuda y se recupere su


persona realmente.”

No obstante sólo tiene en mente una de las cosas que jamás pudo
realizar y está pendiente: viajar a América. En realidad me hubiera
gustado llevarla a conocer tan bello continente, pero me resulta
imposible debido a su estado cada vez peor, pero jamás me resigné a
no concederle su deseo, de modo que ideé un plan para llevarle las
Indias a su residencia.
El primer país en visitarla sería el norte con Canadá y Estados
Unidos, para ello tiré de agenda de clientes de dichos países para
que me ayudasen y éstos llamaran a compatriotas suyos, por lo que
en una semana me llevé a unos 30 norteamericanos que
colaboraron en organizar una fiesta para toda la residencia. En
dicho festejo la decoración debía estar presente las banderas de los
dos grandes países con algunos cuadros o fotos de zonas de
regiones. Además la música y la gastronomía tomaron fuerza por sí
solas en las que todos nos sentimos cómodos.
Tras estos dos países llegó el país hispano más grande que es
México. En este aspecto lo tenía fácil pues tengo bastante conocidos
por lo que en esos festejos la decoración fue mayor, la comida (sin
picante para los ancianos) muy abundante y buenísima. El ambiente
olía a rancheras y tras estas llegaron multitud de bailes regionales y
celebración de bellas tradiciones.
Tras el país azteca le tocó el turno a Honduras, Nicaragua, Costa
Rica, Panamá y Belice. De este último parece un milagro que
pudiera conseguir un integrante, pero la providencia estuvo de
nuestra parte, ya que se dio cuenta que tan noble causa lo merecía,
pues veía cada vez más llena a mi abuela.

210
Y Ronda que me ronda el corazón

A Cuba le iba a tocar el turno sola, pero el estado de mi abuela iba


agravándose por lo que se le unió a la República Dominicana y
Puerto Rico, además de las islas de Haití, Jamaica y Bahamas, pero
de estas últimas no conseguí ejemplos, aunque sí que pusimos
bailes típicos y le rendimos pleitesía a través de sus banderas.
En juego entró América del Sur, pero el tiempo apremiaba así que
lo tuve que dividir en 4 sesiones, por un lado Colombia y
Venezuela; Guyana, Surinam, Guyana francesa y Brasil; Ecuador,
Bolivia, Perú; Chile, Argentina, Paraguay y Uruguay.
Lamentablemente a cada país no pude ofrecerle la grandeza que
merece y tuve que quedarme con lo obvio y no entrar en lo que
verdaderamente los hace bello, pero la verdadera fiesta residía en la
unidad y la cercanía con los de aquel continente tan lejano, pero a
su vez tan cercano, pues es más lo que nos une que lo que nos
separa. Era realmente bello como se rompían mitos y prejuicios que
se van formando para fomentar patrias y como los corazones laten
igualmente en cada humano sin importar del lugar en que
plantaron su semilla.
Mi abuela tras la última fiesta gritó su nombre tal como si de la
revolución americana se tratase: “Soy Laura Benítez Márquez y soy
una vieja mujer que ha pisado cada continente, pero al fin con
orgullo puedo decir que celebro a Dios tan bella creación que es
nuestro glorioso planeta, además de estarle eternamente agradecida
por darme la vida en un pequeño punto llamado Ronda en el que
su familia y conocidos la hicieron gozosa”.
Me fui con el deber cumplido y ver a mi abuela contenta como iba
mejorando su estado de salud. Larisa se vistió con muchos trajes
regionales, pero con el que más bonita estaba era con el traje de

211
Rubén Guerrero Galván

gitana hecho por su abuela. Además Patricia también portó


vestimentas regionales, pero reconozco que como mejor vestida está
es sin ropa porque es el momento en el que está vestida de mujer.
Pero la vida es tan caprichosa que cuando con la pluma escribe con
la mano lo borra y tal es así, que cuando mejor estaba mi abuela se
produjo su fin en forma de una eterna sonrisa que perdurará a
través de nosotros.
Por otro lado la caprichosa vida estaba fraguando otra historia
alterna que tendría que ver con nosotros sin que fuésemos
consciente de ello, pero en este caso la desilusión acabará en alegría
y gozo. Por suerte uno nunca sabe lo que encontrará tras la puerta
hasta que no la rebasa y ve lo que hay en su interior o puedes
esperarte a deducir qué puede haber tras ella o acercarte
sigilosamente para ver si un sonido, un olor u otra cosa te da la
pista suficiente para reunir valor.
Yo soy de las personas que creen que el tiempo a veces no es más
que un invento del miedo, pues pienso que nuestros aciertos y
desaciertos suceden más allá de los días, meses o años que te tomes
para atreverte a pasar. Por este motivo no necesito detenerme
mucho en el umbral, sino dejar que mi corazón intuya y actúe con
todas sus consecuencias y por eso hice lo que hice con la carpintería
en pleno auge.
Algunos años pasaron ya desde que mi vida cambió y tras varios
altibajos la tendencia en mi gráfica era en línea ascendente. Larisa
estaba muy bien de salud y, a sus 7 años, era más alta que la media
de edad. Además era una de las mejores de su clase con una
personalidad muy marcada y de muy buen corazón con ganas de
avanzar y querer más de la vida.

212
Y Ronda que me ronda el corazón

Con Patricia iba muy bien la relación, imaginen si iba bien que ya
habíamos dado el “sí quiero” y vivíamos juntos los tres. Fue un día
muy bonito, prueba de ello está en el salón de nuestro piso, colgado
a modo de recuerdo en el que los tres estamos inmortalizados.
Aunque nos casamos por lo civil, el ambiente allí se respiraba más
religioso que nunca porque en ese momento lo sentí: la religión del
amor.
La carpintería creció a un ritmo vertiginoso, tanto que lo convertí
en una franquicia porque casi se me escapaba de las manos. En esos
momentos cada vez me alejaba más del negocio y me refugiaba en
otras actividades, las cuales me llenaban, pero sentía algo de vacío,
que por más que hiciera, nunca se recuperaba.
Con el tiempo lo vi demasiado claro a través de un paseo por la
antigua carpintería de mis padres y viendo una foto en la que
estaban junto con mi preciosa cuna. Lo que perdí fue la ilusión, me
desvié del camino que trazaron ellos y me fundamenté más en el
dinero que en la felicidad de hacer las cosas que nos hacen ser
mejores.
Así que vendí la franquicia en varias partes a las que un 35% las
cedí a los artesanos del mueble rondeño; otro 30% al ayuntamiento
de Ronda para que pudiera llevar al fina a cabo el museo del
mueble de Ronda que desde hace años se construyó una bonita
edificación que por la burocracia se viniera cayendo; el restante lo
vendí a un particular para que se dedicara a la mejora de la empresa
como mejor le viniera.
Yo sólo me quedé con la carpintería primaria a la que me dedicaría
yo junto con uno de los dos empleados antiguos porque el otro se
había prejubilado. De modo que llamé a mi amigo Pepe que le

213
Rubén Guerrero Galván

encantaba la artesanía y conformamos de nuevo un equipo para


crear a nuestro libre albedrío con la intención de ser felices.
Parece que me persigue el número tres en mi vida, pues en casa
somos el trípode y en el trabajo para variar, también. Parece que me
siento bien entre dos más, pues es la manera de ganar medallas
todos nosotros y subirnos al podio.
Nunca hablé de Pepe, así que me gustaría contar sobre él porque es
un bien de interés en mi vida, si fuera monumento en mi vida,
llamaría a la UNESCO para que lo protegieran. Una persona con
más sentimiento rondeño que las yemas del tajo, que el mismo
puente nuevo o que la palabra “carrillo” referida al quiosco para el
resto de los hispanoparlantes.
Lo más llamativo de Pepe viene dado por su origen asiático, pero
cuyos padres adoptivos son de Ronda, por lo que mi amigo no tiene
más recuerdo que sus vivencias en la que es con total legitimidad su
ciudad, aunque sus pómulos, ojos rasgados y pelo liso indique el
origen de sus rasgos faciales y corporales.
Canta flamenco, sale en carnavales, es horquillero en semana santa,
toca la guitarra y la caja, monta a caballo, va a todas las ferias
posibles y las romerías, cuenta chistes con un arte rebosante, va a
pedir el aguinaldo en navidad a través de los villancicos y forma
parte de cada evento rondeño. Pienso que, además del hecho le
guste hacerlo, es una forma de reivindicar que él siente más que
nadie por la que siente a su tierra, pues lamentablemente la gente
aún hoy día tiene prejuicios a pesar que por su marcado acento se
sepa que es un serrano de pies a cabeza.
En realidad, yo no lo considero más rondeño por llevar a cabo
todos los tópicos de Andalucía, lo que verdaderamente lo hace de la

214
Y Ronda que me ronda el corazón

tierra es su amor por ella, la forma que lucha con uñas y dientes
para defenderla y con su simplicidad y buen corazón hacer de este
lugar un sitio aún mejor.
Es él junto con Carmina quienes me tienden la mano en momentos
de flaquezas, son ellos los que se apartan de mi éxito si me desvío
del camino y son los primeros en felicitarme por encontrarme a mí
mismo, sin ellos gran parte de lo que soy estaría perdido, así que
cómo no iba a contarles sobre mis otras dos grandes personas de mi
día a día.
A Pepe le enseñé a hacer instrumentos de cuerda musicales porque
entiende de música y la vive, además que es un buen guitarrista que
le ayuda a la hora de poner en práctica las teorías del guitarrero. El
otro carpintero se dedicaba a la ornamentación y talla de todo tipo
de elementos, ya fueran puertas, muebles o pasos de misterio
religiosos de muy buena calidad.
Yo diseñaba nuevos muebles, los cuales creaba hasta los últimos
detalles que los terminaba el gran tallista. También creaba planos
de nuevos instrumentos, más bien me dedicaba a hacer pruebas
buscando sonidos o características diferentes.
Tras la nueva modificación de mi negocio llevé a cabo una bonita
iniciativa, ya que el dinero no era la prioridad porque tenía para
una vida sencilla holgada, así que cada mueble que se vendía se
donaba a una buena causa. Algunas veces sirvieron para salvar del
desahucio a familias, otras para que alguien enfermo pudiera hacer
viajes para sus tratamientos; las demás iban dedicadas a
organizaciones sin ánimo de lucro que tuvieran alguna utilidad
social ya sea de reinserción, de alimentación o de lo que fuera.

215
Rubén Guerrero Galván

La verdad es que para facilitar la labor se rebajaban los precios,


aunque la solidaridad de la gente se ve reflejado en el hecho que
muchos clientes decidían pagar más del costo del mobiliario o de
los instrumentos por lo que las ayudas a las personas necesitadas
eran constantes.
Era tal nuestra necesidad de hacer el bien que entraron dos nuevos
carpinteros, una de ellas una mujer. No lo recalco porque sea una
novedad, pues pienso que esto no debería ser noticia hoy día, más
bien porque pese a la calidad del taller era la que mejor ideas y
habilidades tenía de las personas que conozco.
A medida que nuestra producción aumentaba, las envidias crecían
tan fuertes que se estaba formando un diablo, pero éramos
incapaces de verlo, ni tan siquiera de imaginarlo. Este demonio
derribó a base de resquicios legales el negocio familiar que estaba
dando de comer a tantas personas, pues un juez obligó a compensar
a las empresas de la “competencia”.
Este hecho hizo que mis números tomaran una tonalidad roja en la
que nos vimos sumergidos de forma tan brutal. Nunca había
pasado por una circunstancia similar y no sabía cómo sobrellevarlo
para que mis dos chicas siguieran adelante de la mejor manera
posible.
Mi mujer trabajaba, pero su sueldo no era demasiado grande para
poder llevar el negocio adelante por lo que tuvimos que venderlo
para aliviar las deudas. No obstante no fue suficiente, así que
pusimos nuestro piso en venta el cual se vendió pronto porque me
labré una buena fama de solidario por lo que quisieron ayudarme
de esa manera.

216
Y Ronda que me ronda el corazón

Con el dinero de la venta los números quedaron en un saldo


positivo y, lo poco que sobraba, lo dejamos reservado y nos fuimos
a otro piso alquilado los tres. El tamaño del estudio era bastante
más reducido y mucho más humilde, pero seguimos adelante con lo
que teníamos, con mucha fuerza y la mayor de nuestras sonrisas a
pesar de no estar habituados a esa circunstancia.
Encontré un trabajo en una librería tras unos meses de búsqueda
incesante, pues la crisis se hacía fuerte y el hecho de haber
encontrado un empleo ya es meritorio en una ciudad castigada en
el ámbito laboral.
No tenía ninguna experiencia en el mundo literario, pero al leer
con asiduidad y tener algunos conocimientos de autores y épocas,
ayudó a mi adaptación a mi nuevo empleo. La mayor parte del
tiempo me la dedicaba a ordenar y clasificar, ya que no entraban
muchos clientes y, la mayoría de ellos, a por best seller y biografías o
libros escritos por personas relacionadas con el “famoseo”.
Este hecho ni habla bien ni mal sobre la ciudadanía, tan sólo el
gusto por la narrativa diferente a lo que los estudiosos de la
literatura calificarían como buenos autores o grandes obras. Lo que
nunca se piensa es que es mejor que se lea algo a que no se haga
nada.
Había algunos personajes interesantes que entraban al local, pero
hubo uno realmente especial para mí, aunque en aquel primer
momento no sabía lo que vendría a significar en el futuro.
Chaqueta verde, con un pantalón de pinza, zapatos clásicos y una
bufanda de cuadros a juego con su calzado, así recuerdo que entró
ese viejo señor con aire de curtida cultura en su rostro en aquel frío
día de invierno. Pero las gélidas temperaturas no se hacían notar en

217
Rubén Guerrero Galván

aquella bonita librería, pues la conversación se hacía bastante


interesante a tres bandas entre el dueño, el señor y yo.
Enseguida este viejo sabio me reconoció por nombre y apellidos,
acertando en mi trayectoria personal y laboral, por lo que demostró
saber quién era yo. Desde entonces el tono de la conversación
adquirió otros tintes y pasamos a hablar sobre lo sucedido con la
quiebra del negocio y a qué pudo deberse tal indignante suceso. El
hombre planteó una serie de teorías a las que yo no le di respuestas
a pesar que coincidía en algunas, pero la prudencia y el respeto me
llevó al silencio.
Fue entonces cuando este hombre me dijo que él había comprado
una puerta rondeña en mi taller a fin de ayudar a colaborar con la
sociedad, la sorpresa dice que le llegó cuando al instalarla descubrió
la calidad de la madera y el diseño junto con la alta variedad de
detalles. Dijo que pagó un precio que no costaba realmente por lo
que un mes más tarde adquirió un mueble de entradita y dio el
triple del costo por el que se vendía.
Tras un rato de charla se fue el misterioso caballero con un aire de
indignación por la vergüenza de la envidia de los humanos. A mí
realmente me desagradaba la situación y, aún hoy en día, me cuesta
trabajo contar lo qué pasó, pues sigo sin explicación, pero lo más
desagradable fue no poder seguir colaborando.
La vida con sus tantas alegrías, llevó al matrimonio de Pepe en
aquellos días tras la aparición de ese anciano sabio. La historia de la
pedida es realmente curiosa y llena de malentendidos, pues hace
unos meses atrás apareció en la ciudad en una gran valla
publicitaria un anillo de boda en la que ponía “Mi pequeño solecito
¿quieres casarte conmigo? Con mucho amor, tu bichito”.

218
Y Ronda que me ronda el corazón

Al leer este cartel la novia de Pepe fue corriendo hacia el taller que
estaba a punto de cerrar y lo besó de manera efusiva. Mi amigo no
comprendía la situación, pero ella lo miraba con máxima dulzura y
emoción mientras decía que sí quería, pero él seguí sin entender.
Rompió a llorar de alegría Aurora mientras le decía a su pareja el
bonito gesto de la valla.
Por suerte ella recibió una llamada a lo que agarré a Pepe y me lo
llevé algo lejos preguntándole si el de la valla había sido él, ya que
estaba viendo su verdadera cara de incomprensión sobre la
situación. No tenía ni la más remota idea de qué estábamos
hablando, por eso le expliqué lo que había en aquel gran cartel y se
echó las manos a la cabeza pues él le llama así a ella y viceversa.
La situación se complicó aún más cuando ella terminó de hablar
por el móvil y vino dando saltos para abrazarse a Pepe mientras le
decía que era su suegra a la que le ha comentado tan gozosa noticia.
La felicidad de Aurora era tan grande que sentía como a mi amigo
le rompía el corazón que fuera un malentendido, por este motivo se
quedó sin hablar durante unos minutos en los que los nervios se
apoderaron de él.
Cuando quiso hablar dijo que había que pensar cuándo sería la
boda y los preparativos y que mejor que fuera en ese mismo año o
principios del siguiente por si se arrepentía, mientras esbozaba un
intento de sonrisa para que Aurora viera que era broma.
Cuando ella se marchó del local, Pepe se puso a llorar del
nerviosismo que había estado guardando por lo que en ese rato
había sucedido. Yo le puse el brazo sobre el hombro y muy
seriamente le dije que estaba a tiempo de decirle la verdad a su
novia para que este malentendido no fuera más dañino. Una torpe

219
Rubén Guerrero Galván

carcajada salió de su boca y, mientras él ponía su mano sobre mí


respondió: “esto es lo que he estado buscando desde hace mucho
tiempo, pero no me atreví jamás a decírselo. No le diré que la valla
no fue idea mía si no aparece la mujer agraciada a la luz, sino que
esperaré hasta que estemos casados para decirle la verdad”.
En el altar de la nueva Iglesia de San Cristóbal ubicada en el barrio
de San Rafael, se casaron conmigo como testigo. Boda simple y
bonita en la que otro amigo más pasaba por la vicaría para
conseguir junto a su solecito una vida en común en la que hoy día
continúa en pleno apogeo.
Un día llegó Larisa diciendo si podía ayudarle a hacer un trabajo de
literatura en la que le mandaron a hacer un escrito de unas cuantas
hojas en las que hablara sobre su familia. De modo que nos
sentamos y le hablé sobre sus padres, sus vivencias, anécdotas, el
amor entre ellos, que tanto la quieren y cuidaron. Desde siempre le
comentaba cosas, pero ahora era mayor y su interés era mucho
mayor, además de su anhelo.
Acabó entregando la tarea a su profesor el cual le puso una nota de
excelencia y pidió una cita conmigo para ver si estaba disponible
para ir a verlo. Al día siguiente pedí una hora libre en el trabajo y
me acerqué al colegio para poder hablar con el maestro de lengua y
literatura de Larisa.
Tras entrar vi colgada en el perchero una chaqueta verde que me
resultaba muy familiar, pero tras ver de quien se trataba el profesor,
no hizo falta más recuerdo, pues se trataba del misterioso señor de
la librería.
Me dio la mano con un buen apretón lleno de confianza y con su
grave y profunda voz me pidió por favor que me sentara. Habló

220
Y Ronda que me ronda el corazón

sobre Larisa y lo orgulloso de tenerla como alumna, pero no sabía


que se trataba de mi sobrina hasta el momento en que leyó su
trabajo.
En dicha redacción hablaba sobre sus padres con un amor
exquisito, pero parte de ese texto iba dedicado a mí y a Patricia,
pues sus recuerdos nacen con nosotros. Por ese motivo dedujo el
profesor que yo me hice cargo de Larisa y me dio la enhorabuena
por tan bella criatura cargada de fuerza e ilusión.
En ese momento me miró muy seriamente como queriendo cuadrar
una serie de piezas que andaban en su cabeza y no le dejaban
totalmente tranquilo. Así que me preguntó el nombre de mis
abuelas a los cuales respondí con Josefa y Laura, pero que habían
fallecido.
Al oír Laura exclamó: “¡Sabía que eras tú sin dudas!”, mi sorpresa
fue máxima al desconocer de qué me conocía, pero no se hizo de
rogar y me explicó que era el hermano por parte de padre de Laura,
pero que éste nunca se atrevió a reconocerlo como hija suya, pero
que ella desconocía ese hecho pues mi bisabuela acabó casándose
con otro hombre que la reconoció como suya.
Su sonrisa prominente delataba su excelsa felicidad por el
descubrimiento que había hecho, pues le gustaba que alguien como
yo fuera familiar suyo. Me dijo que le hablara de Laura porque él la
conocía de poco y le perdió la pista, ya que su padre lo llevó a vivir
a Don Benito (Badajoz) para evitar contacto alguno.
Cuando murió su padre se armó de valor a venir de donde
procedían y buscó a su hermana, pero no sabía los apellidos de ésta.
Hacía casi 50 años que no regresaba a Ronda de la que se marchó
siendo pequeño. Su búsqueda quedó frenada porque con el paso de

221
Rubén Guerrero Galván

los años no había encontrado indicio alguno, pero como le gustaba


tanto vivir en la ciudad y revivir sus vivencias de antaño se metió a
profesor en el colegio que estuvo él y no que pudo terminar por su
desplazamiento.
Un día vio noticias sobre mí y al ver mi rostro le resultó muy
familiar, así que siguió un poco mi historia porque me convertí en
una persona público en mi ciudad. También leyó las noticias de
hacía unos años del incendio y al ver los nombres, sobre todo el de
mi madre le llamó más la atención, pues de los pocos recuerdos que
conservaba de Laura era que si tuviera alguna hija la llamaría
Candelaria o Clamidia, curiosamente los nombres de mi madre y
mi tía.
La conversación se alargó más de lo estipulado y con mucha
educación le pedí de vernos de nuevo porque debía regresar a mi
trabajo porque el dinero había que ganarlo, pues las circunstancias
no eran del todo buenas. Él con un máximo de comprensión me
dio la dirección de su casa y que me llegara cuando yo pudiera por
la tarde porque las pasa allí.
Las semanas fueron pasando y se convirtieron en unos pocos meses
hasta que la casuística en mi vida me concedió el beneplácito de
tener una tarde libre para ir a visitar al hermano de mi abuela que,
por cierto, todavía no sabía cuál era su nombre.
Esa tarde se dio en un mayo caluroso en el que aún se olía el azahar
de los naranjos que engalanan las calles junto con sus geranios y
demás flores que cuelgan de la forja rondeña. La casa de mi familiar
estaba en una zona céntrica que, aunque tranquila, tiene mucha
solera, prueba de ello la bella portada con la exquisita puerta
rondeña.

222
Y Ronda que me ronda el corazón

No había un timbre eléctrico al que tocar, en cambio había un


pegador en la puerta y a uno de los lados del umbral una cadena
que al tirar para abajo hace sonar una campana en el interior de la
vivienda. Al entrar en el portal se ve una yesería mudéjar con
plantas, un azulejo sevillano con suelo de lozas de barro e
incrustaciones que dan lugar a la puerta por la que se accede a la
casa.
La impresión que te deja la casa al entrar es un aire a antigua
modernidad, la unión perfecta entre ambos. El techo de un
artesonado de madera deja un olor bastante agradable, también es
bastante acogedora la chimenea rondeña al estilo añejo. Las
habitaciones van teniendo diferentes tipos de suelos: de piedra, de
parqué y solería.
Una casa bastante grande con un patio enorme con un cuarto en
uno de sus extremos donde guarda sus útiles y alguno de sus
pájaros. Al ser tan grande permite tener una zona de huerto en el
que cultiva muchos de sus vegetales según la temporada, lo que le
permite comer productos sin aditivos más sabrosos y saludables.
En la planta de arriba estaban varias habitaciones vacías porque es
una casa para una familia completa, pero actualmente sólo vive él.
Se encuentra también una sala multiuso de 200 metros cuadrados y
un mirador de aves que en las noches se puede transformar en un
observatorio de estrellas.
Tuvimos una larga charla con aquel familiar misterioso con un
ritmo pausado y vertiginoso a la par. En la conversación pude
descubrir que su nombre es Rodrigo de Valenzuela, hijo de Don
Juan Manuel de Valenzuela que a su vez era mi bisabuelo materno.
Este hombre era miembro de una familia relacionada con la

223
Rubén Guerrero Galván

nobleza, además de un adelantado a su tiempo lo que permitió que,


además de los posibles con los que contaba su familia, se labró un
imperio económico bastante prominente.
Rodrigo me comentó que gran parte del dinero provenía de la
especulación de la economía del capitalismo, pues la máxima es
seguir ganando más y más a través del consumismo. Que, al fin y al
cabo, es lo mismo que todos los regímenes: dinero para unos pocos.
En el caso del capitalismo uno de los elementos que ayudan a
alimentar y aumentar el erario de esos pocos afortunados es ir
subiendo los precios a través de la inflación. Parece una tontería,
pero, a medida que es más caro todo en un país, se va igualando y
superando a otros países. Esto sumado a que el dinero siempre
acaba arriba de la pirámide de la población significa más
competitividad frente al resto del mundo por lo que el nivel
adquisitivo aumenta en estos señores.
Don Juan Manuel se adelantó a este movimiento en España, de
modo que analizó todos los productos uno a uno, pues se dio
cuenta que hay cosas que aumentan de precio antes que otras, así
que compraba lo que iba a subir de coste y, una vez ya había
alcanzado un precio considerable, lo vendía para rentabilizar la
diferencia del aumento. Luego adquiría con las ganancias más
elementos que, bajo su concienzudo análisis, más tarde vendería, de
modo que él era algo parecido a un “bróker”, la diferencia es que
no tomaba parte en la tan dañina especulación.
Mis inquietudes sobre mi familiar Rodrigo en vez de apaciguarse
tras ir sabiendo más sobre su vida iban aumentando, de modo que
las visitas a su casa cada vez eran más frecuentes, hasta que un día

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Y Ronda que me ronda el corazón

recibí una llamada de un bufete de abogados para firmar unos


papeles de Rodrigo.
Me atreví a ir pues nada tenía que perder, con no firmar sin leer
estaría bien. Al llegar allí me esperaban tres individuos bien
uniformados y bastante serios. Me sacaron multitud de papeleo,
pero les pedí que me explicaran de qué iba todo esto porque ya iba
siendo hora.
La respuesta fue sencilla: “Rodrigo fue este verano a Don Benito y
al día siguiente falleció víctima de un ictus. Dos meses antes de su
lastimosa pérdida redactó un testamento en el que le dejaba a usted
como familiar una serie de propiedades y alcancías, por puro deseo
explícito. Lamentamos no habernos puesto en contacto con usted
porque nos resultó difícil encontrarlo, ya que no especificó su DNI,
ni dónde vivía, pero al fin pudimos encontrarlo.”
Perplejo pude vislumbrar que eso no se trataba de una estafa y más
sabiendo que procedía de Rodrigo, de modo que confié y regresé a
casa. En esas horas me sentía realmente absorto sin que nadie
pudiera entender bien mi forma de actuar, así que lo mejor que
pude hacer fue montar en la bicicleta e ir tan lejos como pude.
Acabé exhausto en la Sierra de las Nieves a una buena altitud llena
de puro aire. Al mirar la hora tardía llamé a mi amada que fuera a
recogerme al refugio para que la noche no me abrazase en aquel
paradisíaco paraje que tanta paz transmite y al que fui, voy e iré
siempre que pueda.
Tras mi liberadora escapada pude descansar en casa y conciliar el
sueño a pesar de que la imaginación no dejaba de sobrevolar por mi
mente intentando crear un mundo paralelo en el que todas las
circunstancias vividas fueran una sola para no tener que pensar

225
Rubén Guerrero Galván

realmente en lo que estaba sucediendo en ese mismo momento, ya


que no tendría, ni tengo tantas explicaciones para ello, así que diré
que así es la vida: una agradable y misteriosa historia cada día.
Los abogados no pudieron darme las llaves para acceder a la casa
porque no las tenían en ese momento, sino que me llegó por un
sobre certificado una semana más tarde. Al recibirla decidí agarrar
la mano de mis dos chicas y, a modo de aventura, fuimos para
aquella preciosa casa y descubrir los encantos que en ellas se hallan.
Al abrir la puerta se vio claramente como pasábamos a un lugar
totalmente distinto a lo acostumbrado y en cada bocanada de aire
una sensación de fuerza y misticismo entraban en nuestras entrañas.
Tal fue así que en mitad del imperioso salón las luces se
encendieron solas para darnos una acogedora bienvenida.
Nunca había bajado por las escaleras de caracol que conduce a una
biblioteca de más de mil metros cuadrados en la que la imaginación
no sólo salía a la luz, sino que hablaba con nosotros y se hacía
nuestra amiga. En ese momento sólo nos preguntó sobre quiénes
éramos y qué nos gustaba hacer.
La verdad es que la imaginación era bien bromista y risueña, tanto
es así que a pesar de preguntarnos ya conocía mucha de las
respuestas, pues Rodrigo le contaba sobre nosotros. De modo que
pasaron las horas entre risas y averiguaciones de parte de ella
porque le poníamos retos, pero siempre perdíamos.
Nos invitó a pasar la noche allí en la gran biblioteca o arriba en la
casa, pero rehusamos tan tentadora oferta sin saber por qué, puesto
que al día siguiente ninguno de los tres tenía obligaciones.
Cuando subimos las escaleras descubrimos que se había hecho de
noche y de repente se oye la voz risueña de la imaginación: “no se

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Y Ronda que me ronda el corazón

os olvide mirar el día y la fecha, pues inocentes sois y sorpresa os


llevaréis, quedáis advertidos”. Pero seguimos para adelante con algo
de prisa para preparar la cena.
En la preparación de la cena ligera Patricia recibió una llamada de
la madre en la que preguntaba cómo estaba y que tal estos días pues
no había sabido nada de ella desde hace uno o dos días. Ella
extrañada le refirió a la madre que ayer mismo hablaron por
teléfono y se enzarzaron en una discusión para ver quien tenía la
razón, tanto porfiaba Patricia que al finalizar la llamada miró el
registro de llamadas en su móvil y vio que la última vez que habló
con mi suegra fue hace dos días.
Al día siguiente regresé a la casa a regar las macetas y ver a la
imaginación para que me hablara del mensaje que nos dejó al salir,
pues parecía que habíamos pasado allí una noche entera y el resto
del día siguiente sin que cuenta nos diésemos.
Al preguntarle sobre la cuestión en sí me dijo que le acompañara
que tenía algo para mostrarme que de verdad me interesaría. Llamó
a la estantería y ésta se acercó rauda y veloz cual perro adiestrado y
servicial, le susurró con una media sonrisa y enseguida marchó
hasta perderse del campo de visión.
Al regresar se incorporó en frente de nosotros y quedó inmóvil
como si de un objeto inanimado se tratara. Al verla allí quieta
advertí que en sus estantes había una gran colección de libros en los
que predominaba el nombre de Ronda por lo que en seguida causó
una terrible curiosidad en mí que provocó la inmediata
consecuencia de coger el primer tomo que tenía más a la mano.
Se trataba del diario de Escipión, aquel romano que llegó a
conquistar el poblado de Arunda. En un efímero vistazo pude ver

227
Rubén Guerrero Galván

que trataba sobre la pelea, la descripción del lugar, cómo eran los
habitantes, incluso la manera en que se sentía en aquel territorio
tan acogedor y místico.
No le di tanta importancia mientras leía ese ejemplar que había
cogido antes, pero tras soltarlo en mi mente apareció la idea de la
posibilidad de un libro inédito sobre Escipión, ya que no existía
referencia alguna de ningún testimonio del personaje sobre Ronda.
Me aventuré a coger otro de los tomos que allí se encontraban y se
titula “El agua de Ronda”. En este caso trata sobre dónde se ubica
exactamente y la cantidad de cubicaje acerca del agua subterránea
en la ciudad y sus alrededores y sus variaciones cíclicas con el
tiempo, por lo que en cada año se podría saber con certeza donde
se hallaba más cantidad de este oro transparente.
Solté y para ir a por otro ejemplo más de libros inéditos porque el
interés sobre ellos era cada vez mayor, de tal modo que parecía yo
estar poseído por el ansia de sabiduría y amor a la tierra que me vio
nacer y crecer. Alcancé un libro de fotos sobre los monumentos en
el momento de su inauguración, de modo que pude ver cómo se
veía en origen cada lugar de la ciudad sin tener que imaginarlo
mediante teorías.
Mi teléfono sonó, llenó la gran sala de ambientación electrónica,
pero estaba tan absorto en aquellos libros que la imaginación me
empujó como para despertar y contesté el móvil:
-¿Dígame?
-Ulises ¿qué sucede que no avisas que vienes a cenar?
-Pero si es por la mañana y no me ha dado tiempo ni a ojear un par
de libros ¿cómo es que no aviso para cenar?

228
Y Ronda que me ronda el corazón

-Si estás en la biblioteca pregúntale a tu amiguita la imaginación


que te inhabilita la sensación del tiempo y te transforma más en un
súbdito de la libertad más humana.
-¡Qué bien hablas mi amor! La verdad es que me está mostrando
una serie de libros tan interesante que me estoy volviendo un
obseso con deseo de tener un conocimiento excelso sobre los
misterios que nadie conoce de Ronda y ahora yo sí que lo sé.
A grandes rasgos esa es la historia de mi vida, no podría entrar en
profundidad acerca de ella porque no sirvo mucho para hacerlo, de
hecho me sorprendo a mí mismo sobre la cantidad y facilidad de
palabra que he tenido al contaros sobre mí.
Lo que empezó siendo una guía turística, motivada en sí por lo que
hace un año los libros de la gran biblioteca me contaban, se
convirtió en lo que soy yo sin más ni menos. Eso me lleva a pensar
que todo está conectado tan intrínsecamente que por más que
intentes cortar cualquier conexión sobre un hecho, siempre
aparecerán nuevos nexos para unirte a más que acaban
desembocando en aquello que querías eliminar.
Por eso me gusta definir el mundo en sí como un tejido elaborado a
base de tantos elementos y tan firmemente fabricados que juntos
formamos la más bella de las telas del universo. De ahí el hecho que
todo esté conectado, pues eso no está puesto al azar porque si
alguna hebra se deshilachara, una parte del tejido perdería
consistencia, provocando que con el tiempo las zonas adyacentes se
deshicieran y así hasta provocar el caos.
Si seguimos con esta lógica diríamos que cada ser humano es un
microgramo de algodón que, unido a otros cuantos más forman un
gramo que, mezclados con otros iguales, forman una hebra, que a

229
Rubén Guerrero Galván

su vez una fila que al ser cruzada por otra forman un punto.
Millares de millones de trillones de puntos forman esa gran tela de
la vida.
De modo que puedo afirmar que la vida siempre es buena por más
elemento malvados que hayan, pues si lo ejemplarizamos con la
analogía de la tela, siempre hay un trozo de algodón en mal estado,
pero al haber tantos buenos la hebra sigue intacta. Debería haber
millares de males para dejar inservible una hebra que debilitaría el
conjunto, pero no se notaría mucho a no ser que muchas hebras
más fueran las nocivas, haciendo esto tarea imposible porque
siempre conocerás más gente buena que mala.
Por este motivo siempre pongo al mal tiempo buena cara como me
enseñaron a hacer y a las vicisitudes de la vida las combato con la
fuerza y el empuje del corazón pues es el músculo más fuerte que
tenemos y el que nutre a todo el cuerpo que multiplica el tamaño
de éste en muchas veces.
Creo que detenerse a lamentarse es parar a no descubrir tu camino,
pues es bueno a veces un descanso para tomar aire, pero si lo haces
con pesar y tragedias te perderás la aventura de vivir el trayecto tan
hermoso que nos ofrece la vida, pues dueño no somos de nada más
que de nuestro sendero que creamos al caminar.
Yo he tenido multitud de ocasiones para lamentarme de mi vida y
de las tragedias que ocurrieron en ella; pude haber llorado
eternamente la muerte de mi familia arrasada por el vil fuego que se
llevó la mayor parte de mi vida, pero eso me imposibilitaría ver que
con vida seguía la criatura más perfecta.
Podría haber dejado de luchar cuando estaba en números rojos por
la envidia y los celos de los crueles y avaros corazones humanos,

230
Y Ronda que me ronda el corazón

pero no conocería que es la victoria de la vida pues el éxito de vivir


está en el premio de sobrevivir.
Podría haberme gastado yo sólo el dinero de la indemnización y
tener una vida a cuerpo de rey, además de haber dejado que la
abuela de Larisa la cuidara, pues ella se encargó de criar muy bien a
Triana, pero me hubiera perdido el día a día de mi niña y las
alegrías que me ofreció.
Podría haber dejado de intentar tantas cosas o abandonarlo todo
por el daño y el sufrimiento afligido; podría y podría, pero la verdad
es que si hubiera llevado a cabo tantos de esos “podrías”, mi
felicidad hubiera sido superficial y vacía por lo que un podría sería
un podrida, de una vida podrida.
En cambio decidí ser yo mismo y dejarme la piel a cada latigazo
para avanzar y crear mi propio camino con mis propias reglas y
prueba de ello mis grandes triunfos.
Uno de los mayores se llama Patricia que, sin ser noble como la
etimología romana de su nombre, es de la más alta realeza en mi
vida. Ejemplo de galantería, fuerza y amor, podría escribir un libro
acerca de ella y su corazón, pero me limitaré a narrar algo que de
ella salió:
“¡Corre! Detente y mira, mira al futuro, pasado y presente, pero
saca siempre lo positivo de la vida. Jamás quedes lamentada en una
esquina lamiendo las heridas porque se dice que el camino se hace
al andar y, por fortuna, tu camino aún es minúsculo. Crees saber
qué es el amor, que no serás capaz de entregarte, que te desgastaron
o que no hay tantas esperanzas, pero ¿sabes qué? ¡Error!
Como ya te digo has recorrido un carril minúsculo y, a tu edad,
todo se magnifica: lo bueno y lo malo. Ahora estas en esa etapa de

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Rubén Guerrero Galván

verlo negro, pero te diré algo: deja de encerrarte en una parte enana
de la ventana, asómate por ella y mira como la vida fluye. Disfruta
la grandeza que te ofrece el mundo en que vivimos, sé consciente de
las oportunidades que se te abren, no mires el dolor, de hecho
aprende a gozar en su justa medida de él porque significa que estás
viva. Lo que esto quiere decir es que si Tú quieres conseguirás todo
lo mejor, así que mírame, Sonríe.”
Esto no se lo escribió a ninguna conocida porque lo hizo para sí
misma momentos después que de su antigua pareja la forzara a
tener relaciones y tres bandas tras su negativa a participar en tales
actos tras estar locamente enamorada y haber descubierto que tenía
una grave enfermedad en ese momento. Ella siguió para adelante
más fuerte que nunca.
Al fin y al cabo uno encuentra la suerte que realmente busca más
allá de ser bueno o malo. La teoría es: mientras mejor seas cosas
buenas se pegarán a ti, por tanto mayor suerte. Mientras más bueno
te creas, más bueno se creerán los que se peguen a ti, por tanto más
difícil diferenciar qué es lo que más te beneficia. Si eres malo peor
será lo que te rodee, de modo que, aunque haya un componente de
azar en la vida, la mayor parte de tu suerte te la buscas tú mismo.
Me pongo a mí como testigo, si no hubiera buscado la suerte al
arriesgarme a ir a por mi familia en el incendio pese a la negativa de
los vecinos, no se hubiera recuperado los cadáveres en buen estado.
Además Larisa habría perdido la vida si yo no hubiera subido, pues
poco después de tirarme para salvarla se oyó una fuerte explosión
rompiendo el tabique del baño en el que estaba ella.
Si hubiera perdido la vida también Larisa, además de sentirme un
cadáver andante jamás hubiera conocido a Patricia. Además sin el

232
Y Ronda que me ronda el corazón

incendio no hubiera dejado de estudiar mi carrera para reabrir el


negocio familiar.
Si no me hubiera arriesgado a poner los muebles solidarios,
Rodrigo jamás hubiera sabido de mi existencia y me perdería una
historia grande de mi familia sin conocer. Sin Rodrigo no hubiera
leído estos libros secretos y sin ellos jamás hubiera escrito esto que
leéis. Por eso todo se resume en lo que al principio dije, pero
sustituyendo la cabeza por el corazón.
“Y Ronda que me ronda el corazón”.

233
Índice

Capítulos

Prólogo ..................................................................... 3
Amor ........................................................................ 7
Y Ronda ................................................................... 9
Comienza el recorrido .............................................. 15
Mi vida ...................................................................... 138
Que me ronda la cabeza .......................................... 184

Relatos

Ventana ayúdame .................................................... 58


Renacimiento ........................................................... 76
Acólitos en los sueños .............................................. 153
Dulces sentimientos ................................................. 168
¡Ay qué penita más grande!...................................... 198

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