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ESCUELA NORMAL SUPERIOR DEL MAYO

José de Calasanz

Docente: José Oliden

Alumnos:

Any Yuleide Muñoz Ñañez

Edwin Samir Muñoz Mesa

Karina Geraldine Bolaños

Mayerli Simales

Zolanyi Carlosama

La Cruz – Nariño

15-03-18
Biografía.
Nació el 11 de septiembre de 1556 en el castillo de Calasanz, cerca de Peralta de
la Sal, Aragón (España).

Hijo del gobernador de la región, Pedro Calasanza y de María Gastonia.

Cursó estudios en la escuela de Peralta y tras sus estudios clásicos en Estadilla,


estudió filosofía y leyes en Lérida, recibiendo el doctorado en leyes.
Posteriormente, completó con honores cursos de teología en Valencia y Alcalá de
Henares (España).

Sufrió una enfermedad en 1582 que lo llevó al borde de la muerte y prometió que
si Dios le concedía la curación, se dedicaría a trabajar por la salvación de las
almas. Tras curarse fue ordenado sacerdote el 17 de diciembre de 1583, por Hugo
Ambrosio de Moncada, obispo de Urgel.

Inicia su ministerio sacerdotal en la Diócesis de Albarracín, donde el obispo de la


Figuera lo envío a una región montañosa. El obispo de Urgel lo nombró su teólogo
y confesor y vicario general. Cuando el obispo fue transferido a Lérida lo
acompañó. Posteriormente fue vicario-general del distrito de Trempe.

Renuncia a sus cargos, y repartiendo entre los pobres las grandes riquezas que
había heredado de sus padres, se dirigió a pie a Roma en 1592, donde el
Cardenal Marc Antonio Colonna, lo escogió como su teólogo e instructor para su
sobrino. Entró en la Cofradía de la Doctrina Cristiana que se dedicaba a enseñar
catecismo a los niños.

En noviembre de 1597, abrió la primera escuela pública gratuita en Europa. En


poco tiempo, tenía mil niños bajo su cuidado. En 1602 alquiló una casa en San
Andrea della Valle y comenzó la vida comunitaria con sus asistentes. A sus
institutos educativos los llamó "Escuelas Pías" y los padres que acompañaban al
padre Calasanz se llamaron Escolapios.

Fue llevado a los tribunales y le quitaran el cargo de Superior General, la Santa


Sede determinó acabar con la congregación que había fundado. Le fueron
restituidos sus cargos y la Comunidad volvió a ser aprobada.

San José de Calasanz falleció en Roma el 25 de agosto del año 1648, a la edad
de 92 años.

Fue beatificado el 7 de agosto de 1748, y canonizado por Clemente XIII, el 16 de


julio del 1767.
Pensamiento espiritual y pedagógico
La larga vida de San José de Calasanz ocupa prácticamente la segunda mitad del
siglo XVI y toda la primera parte del XVII. Persona abierta a la realidad
circundante, recibió el impacto de las ideas y problemas que le rodeaban, y con su
compromiso personal, contribuyó al progreso de las ideas y a la solución de los
problemas. Se puede afirmar que, junto con otros de sus contemporáneos, fue
protagonista -aunque poco conocido- de la transición del renacimiento a la
modernidad.

En la formación espiritual de Calasanz mucho influyeron las corrientes


renovadoras del siglo XVI en España, personificadas en algunos autores ascéticos
y místicos como Juan de Ávila y Teresa de Jesús.

Fue precisamente a partir de la dedicación de Calasanz a la educación de los hijos


de las clases populares en Roma, en los años de transición del siglo XVI al XVII,
cuando fue elaborando de modo explícito su pensamiento pedagógico, fruto de su
personal itinerario espiritual y social. Precedentemente algunos pensadores
humanistas como Juan Luis Vives, Erasmo y el mismo Lutero habían teorizado
sobre la educación de niños y jóvenes. En diversos escritos fundacionales,
Calasanz hace un planteamiento teórico claro de lo que pretende con la obra
iniciada: contribuir a la reforma de la sociedad y a la felicidad temporal y eterna de
las personas, educando a los niños en la fe cristiana y en las letras humanas, por
medio de escuelas pías, es decir, populares y cristianas.

Esta filosofía fue llevada a la práctica por Calasanz durante cincuenta años hasta
su muerte Y organizó no menos de treinta colegios en diversos estados europeos,
dotándolos de educadores preparados, estructuras adecuadas y reglamentos
escritos por él mismo. Para Calasanz, la figura del educador es elemento
fundamental en la consecución de los objetivos pedagógicos y sociales de su
obra.

En su persona confluyen una vocación religiosa y una vocación educativa que se


integran en una identidad propia.

El pensamiento espiritual y pedagógico de San José de Calasanz, y la práctica del


mismo propuesta a sus primeros compañeros en Roma al comenzar el siglo XVII,
dio origen en la Iglesia a una espiritualidad pedagógica y a una pedagogía
espiritual de rasgos característicos que son una de las primeras manifestaciones
modernas.
Virtudes del Santo
Desde muy pequeño su gran deseo era poder alejar el mal y el pecado de las
almas de los demás.

En su larga vida de noventa años se dedico a la educación de la juventud, a la


generalización de la enseñanza y es uno de los precursores de la pedagogía
moderna.

Las virtudes que podemos recalcar del santo son: humildad, pedagogo, entrega,
vocación de servicio y fe.

Su entrega, su generosidad, su anhelo por ayudar a los demás, van unidos a una
fuerte y vivencial fe en Dios, aumentada por el ejemplo y la educación recibida por
parte de su familia.

Humildad
Podemos asignar esta virtud ya que se entrego completamente por la educación
de los niños, dejó todo por ellos, dejó su pueblo, de despojo de todos los bienes
materiales, que podría haberse quedado en Peralta viviendo con su familia y
llevando el apellido Calasanz, como su padre ansiaba, pero realizo un largo
trayecto como sacerdote y, cuando le ofrecieron ese cargo eclesiástico que tanto
quería, respondió con humildad: ”Encontré en Roma la forma definitiva de servir a
Dios, educar a los niños y no la dejare ir por cosa alguna del mundo”. Se dio
cuenta de que su vocación eran los niños y que los cargo eclesiásticos no le iban
a dar la satisfacción que los niños le daban al verlos.

Pedagogo
Su sensibilidad humana y su personalidad hacen que esta virtud sea la más
importante de todas, ya que su vocación fue la educación. Hizo todo lo posible por
fundar escuelas para los niños carenciados, y cualquier niño era su debilidad. Este
santo era llamado “el gran pedagogo”.

Tenía entonces cuarenta años y carecía de preparación, pero Dios le inspiró,


resultando ser un gran pedagogo. Al cabo de veinte años había creado el primer
grupo escolar en Europa. Llegó a tener 1.200 alumnos, casi toda la población
pobre de Roma. Los Papas de la época lo animaron y lo ayudaron
económicamente. A parte de pedagogo era cuidador de los niños, psicólogo
también y por que no cuidador, porque en definitiva realizo esta gran hazaña para
los más carenciados y poder cuidarlos y educarlos para un futuro.

Entrega
José se entrego de lleno a los niños, a su vocación y enteramente a Dios. Esta
entrega es el compromiso por el bien común, instruir a los niños en la piedad y las
letras y en la doctrina cristiana, principalmente a los pobres. Estaba dotado de un
gran saber, una gran caridad y de una paciencia sin límites, y sobre todo otra gran
virtud humildad, para que fiel a su compromiso de entrega, procuran vivir unidos a
Cristo y agradarle solo a él, ya que él ha dicho “cada vez que lo hicisteis con uno
de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis”.

Vocación de servicio
San José de Calasanz aparte de todas las virtudes anteriores, también
detectamos, a través de la entrega, la vocación de servicio. El mérito que tiene la
vocación de servicio a los niños, nadie la ignora, su mayor grandeza ante el
mundo le viene especialmente a José de Calasanz de haberse consagrado a los
pequeños. La vocación por el servicio, es una llamada y elección hecha por

Dios, y El mismo habla en lo profundo y en lo más intimo de cada persona,


indicándole su camino, esto es lo que hizo en José.

Ayudar en la edad más tierna a los pobres con la cultura unida al santo temor de
Dios es un servicio tan útil como necesario y este lo realizo hasta su fin.

'San José de Calasanz'

La ultima de las virtudes elegidas es la fe, Él vivió en la fe del hijo de Dios no en la


de los hombres sino en la fe de Dios pues esta es perfecta, es victoriosa y nunca
fracasa por que el no nos llamo para fracasar nunca, no hay que tener temor. Dios
es omnipresente y le hablo a José a través de los niños, en la fe no hay lugar
alguno para la desesperación, y José no desespero en ningún momento, siempre
se mantuvo tranquilo haciendo la voluntad de Dios, y fue instrumento de Él, para
educar a los niños en la fe y en el amor.
Contenido
Biografía. ............................................................................................................................................. 2
Pensamiento espiritual y pedagógico ................................................................................................. 3
Virtudes del Santo ............................................................................................................................... 4
Humildad ......................................................................................................................................... 4
Pedagogo ......................................................................................................................................... 4
Entrega ............................................................................................................................................ 5
Vocación de servicio ........................................................................................................................ 5