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INSTITUTO TECNOLÓGICO

SUPERIOR P´URHÉPECHA

INGENIERÍA EN INNOVACIÓN
AGRÍCOLA SUSTENTABLE
ASIGNATURA:
“ECOLOGÍA”

TEMA:
“CUANTIFICACIÓN DE PRODUCCIÓN
PRIMARIA Y PRODUCCIÓN SECUNDARIA”.

PROFESOR:
NORMA LIVIA VALDOVINOS RIVERO

ALUMNOS:
•ANDREA GUADALUPE GRAJEDA TRUJILLO
•FATIMA SOLEDAD GRANADOS
SAAVEDRA.
•EDITH VALERIA CHÁVEZ MARTÍNEZ.
•GERARDO ORTIZ MAGDALENO.
•LUIS ALBERTO GARCES GALLARDO.
•ELISEO MARQUEZ SILVA 09/DIC/2017
PRODUCCIÓN
PRIMARIA.
Cuando se habla de producción de un
ecosistema se hace referencia a la
cantidad de energía que ese
ecosistema es capaz de aprovechar.

La producción primaria bruta de un


ecosistema es la energía total fijada por
fotosíntesis por las plantas.
La producción primaria neta es la energía
fijada por fotosíntesis menos la energía
empleada en la respiración, es decir la
producción primaria bruta menos la
respiración.
Cuando la producción 1ª neta es positiva, la biomasa de las
plantas del ecosistema va aumentando. Es lo que sucede, por
ejemplo, en un bosque joven en el que los árboles van
creciendo y aumentando su número. Cuando el bosque ha
envejecido, sigue haciendo fotosíntesis pero toda la energía
que recoge la emplea en la respiración, la producción neta se
hace cero y la masa de vegetales del bosque ya no aumenta.
Es la combinación de temperaturas
cálidas y una disponibilidad de agua
adecuada para la transpiración, la que
permite la producción primaria mas
elevada.
La demanda de agua varia en función de
la radiación entrante y la temperatura
mientras que, el suministro se regula de
acuerdo a la precipitación.
La influencia del clima en la
producción primaria de los
ecosistemas terrestres se refleja en
las temperaturas y precipitaciones.
Ya que estas dos características
favorecen la producción.
Las regiones de mayor producción primaria neta se ubican en
la zona ecuatoriana, donde la combinación de temperaturas
cálidas y precipitaciones durante todo el año mantienen
elevadas tasas de fotosíntesis y superficie foliar (selva tropical
lluviosa).
Además del clima, la disponibilidad de nutrientes
esenciales necesarios para el desarrollo de las plantas
ejerce un efecto directo en la producción del
ecosistema.
PRODUCCIÓN
SECUNDARIA.
Producción secundaria
• Es la biomasa producida por
los consumidores o
los descomponedores.
• El sistema productor del ecosistema
se compone de un sistema
fotosintético, principalmente las hojas
(F), y un sistema no fotosintético,
tallos, raíces, órganos de reserva...
(NF).
• Cabe introducir aquí dos conceptos
importantes en ecología trófica: la
producción bruta y la producción neta.
La producción bruta corresponde a lo
asimilado realmente por los
organismos, mientras la producción
neta es lo que queda de ella una vez
descontada la respiración.
Productores secundarios
• Los productores secundarios son todo el conjunto
de animales y detritívoros que se alimentan de los organismos
fotosintéticos.
• Los herbívoros se alimentan directamente de las plantas, pero los
diferentes niveles de carnívoros y los detritívoros también
reciben la energía indirectamente de las plantas, a través de la
cadena trófica
Uso de la energía por los animales

• Los animales obtienen la


energía para su metabolismo
de la oxidación de los
alimentos (respiración), pero
no todo lo que comen acaba
siendo oxidado. Parte se
desecha en las heces o en la
orina, parte se difunde en
forma de calor, etc.
Por ejemplo
Una ardilla se alimenta de piñones, que son la energía bruta que
introduce en su sistema digestivo, pero deja como residuos todo el resto
de la piña (energía no utilizada). De los piñones que ha comido parte se
elimina en las heces y sólo los nutrientes digeribles pasan a la sangre
para ser distribuidos entre las células. De esta energía parte se elimina
en la orina y sólo el resto se utiliza para el metabolismo. Parte de la
energía metabólica se emplea para mantener su organismo vivo y activo
y parte (producción secundaria neta) para crecer o reproducirse.
Detritívoros (Descomponedores)
• Dentro del grupo de los
productores secundarios, además
de los animales grandes y
longevos, está el grupo de los
detritívoros o descomponedores,
formado fundamentalmente por
los hongos y las bacterias.
• Son muy pequeños, están en todas
partes, con poblaciones que se
multiplican y se desvanecen con
rapidez. Desde el punto de vista
del aprovechamiento de la energía
son despilfarradores y aprovechan
poco la energía: su eficiencia es
pequeña.
• Los descomponedores tienen gran
importancia en la asimilación de los restos
del resto de la red trófica (hojarasca que se
pudre en el suelo, cadáveres, etc.). Son
agentes necesarios para el retorno de los
elementos, que si no fuera por ellos se irían
quedando acumulados en cadáveres y
restos orgánicos sin volver a las estructuras
vivas. Gracias a su actividad se cierran los
ciclos de los elementos.

• En los ecosistemas acuáticos abundan las


bacterias. Los hongos son muy importantes
en la biología del suelo. Su biomasa supera
frecuentemente la de los animales del
ecosistema. La biomasa bacteriana de los
ecosistemas terrestres está comprendida
habitualmente entre 0,2 y 15 g C/m2 (la de
los animales raramente sobrepasa 2 g
C/m2), y en los ecosistemas acuáticos
oscila entre 0,1 y 10 g C/m2.