Вы находитесь на странице: 1из 4

INTRODUCCIÓN

La difusión de la cirugía pulmonar permitió, en los últimos años, un conocimiento más


profundo de la anatomía de los pulmones; cada lobo, por ejemplo, se subdivide en partes
independientes entre sí, llamadas segmentos pulmonares o lóbulos. Como son autónomos,
los segmentos también pueden ser retirados por separado (segmente, la mitocondria), sin
comprometer el funcionamiento del pulmón. En general, hay diez segmentos en el pulmón
derecho y ocho en el izquierdo. En este trabajo expuesto a continuación, el tema abordado es
cirugía de pulmón, su definición basada en referencias bibliográficas, además de otros tópicos
importantes que nos permitirán entender con más claridad ese procedimiento quirúrgico tan
eficaz. El trabajo busca de forma sencilla explicar cuándo se trata de este procedimiento,
cuáles son los cuidados y requisitos preoperatorios como el cirujano conocer la ubicación y
extensión exacta de la lesión, por medio de radiografías comunes y de la planigranía, técnica
que consiste en la toma de varias las chapas, hechas en serie, obteniendo una visión de
varios planos del pulmón en profundidad. Veremos qué tipos de intervención quirúrgica más
conocidos y ultilizados en la actualidad como (por ejemplo, cirugía toracoscópica asistida por
video). Es importante destacar también los factores de riesgo que esta cirugía puede
presentar, y por último entender el postoperatorio.

DESARROLLO PRÉ OPERATORIO

Antes de la intervención, el cirujano necesita conocer la localización y la extensión exacta de


las lesiones, por medio de las radiografías comunes y de la planigrana. Esta técnica consiste
en la toma de varias chapas, hechas en serie, obteniéndose una visión de varios planos del
pulmón en profundidad. La introducción de una sustancia opaca en los bronquios permite una
visualización son casi perfecta de sus ramificaciones a través de los rayos X (broncografía),
siendo posible localizar las deformaciones y cortarlas en el árbol bronquial. Estas alteraciones
se deben a la presión ejercida por las formaciones anormales descritas. Otro dato que el
cirujano no puede ignorar es la naturaleza de la lesión. Es también regla general de la cirugía
que, cuando se deba retirar un órgano par, se haga una prueba de bi nacionalidad del otro
órgano. Es el caso de los riñones y los pulmones. En general, las pruebas de funcionalidad de
los pulmones consisten en la llamada prueba de ventilación, para saber si el paciente. Portará
la intervención. En los casos en que es necesaria la resección de un pulmón entero, se suele
hacer un estudio de las funciones de cada pulmón por separado. Se utilizan para identificar
cambios que puedan corregirse antes del procedimiento quirúrgico para disminuir los riesgos
de la operación en sí. Se necesitan análisis de riesgo cardiopulmonar y exámenes
complementarios, principalmente en caso de alteraciones metabólicas.

Evaluación Física: Antes de cualquier examen o procedimiento es necesario conocer el


historial del paciente. Tabaquismo, medicamentos utilizados, enfermedades asociadas
(hipertensión y diabetes), adelgazamiento, intolerancia a los esfuerzos e historia familiar. El
examen físico tiene como objetivo detectar signos y síntomas que deben ser investigados y
tomados en consideración antes de la indicación de la cirugía, por ejemplo: disnea (falta de
aire), tos, broncoespasmo ("sibilos"), cianosis (extremidades azuladas o moradas, denotando
dificultad de oxigenación), palpitaciones y precordialgia (dolor torácico). Estos síntomas
pueden interferir en la forma en que se realizará la cirugía.

Exámenes Laboratoriales: Como la cirugía torácica trabaja principalmente con la anestesia


general, es indispensable un hemograma completo para verificar el recuento de glóbulos
rojos, glóbulos blancos y plaquetas. El coagulograma también es importante para el control
adecuado de la coagulación sanguínea. La gasometría (examen que mide el pH y los niveles
de oxígeno y gas carbónico en la sangre de una arteria) es de igual importancia para que se
tenga el control de O2 y CO2. Es un examen fundamental en el intraoperatorio y
extremadamente necesario para el manejo postoperatorio de las cirugías de gran porte.

Evaluación Radiológica: Se debe siempre realizar radiografía de tórax en los pacientes


sometidos a la cirugía torácica, principalmente en la víspera o el día de la cirugía, pues no es
inusual el cambio en el patrón radiológico para mejor o para peor. La tomografía
computarizada del tórax es indispensable. Ayuda en la estrategia y el enfoque de las lesiones,
facilitando incluso el diagnóstico. Siempre que sea posible, deberá hacerse con contraste,
para identificar el compromiso vascular asociado. La resonancia nuclear magnética tiene su
ventaja sobre la tomografía en la evaluación de tumores torácicos. El examen es capaz de
notar si las neoplasias están invadiendo los vasos y nervios torácicos de grueso calibre,
estructuras musculares o óseas del esqueleto torácico.

Evaluación endoscópica: La broncoscopia es un importante método para la evaluación


preoperatoria de las vías aéreas e indispensable en la rutina del diagnóstico y estadificación
(verificación de la etapa de la enfermedad maligna) de las neoplasias pulmonares. La
visualización endoscópica de los bronquios y de la tráquea permite la recolección de
materiales por aspiración o biopsia de forma poco invasiva. Prueba de función pulmonar: Es
solicitada para pacientes que serán sometidos a la cirugía de resección pulmonar. Se busca
medir los volúmenes y la capacidad pulmonar, permitiendo verificar si hay necesidad de hacer
una rehabilitación pulmonar preoperatoria (fisioterapia respiratoria, medicamentos, etc.),
además de evaluar el riesgo de complicaciones pulmonares postoperatorias. La evaluación
cardiológica: El electrocardiograma y el ecocardiograma son exámenes que deben ser
solicitados para posible detección de disfunciones cardíacas, arritmias, enfermedades
valvulares, alteraciones secundarias al infarto de miocardio, hipertensión pulmonar entre otras
patologías. Estas alteraciones cardíacas pueden influir en el uso de anestésicos durante la
cirugía, así como en los cuidados postoperatorios POSTALES Algunos elementos forman
parte del postoperatorio de cirugías torácicas de manera general. Separamos algunas
observaciones importantes y generales sobre el postoperatorio de la cirugía torácica. Por
supuesto, los puntos de acción varían según el tipo de procedimiento, pero de manera general
los cuidados son bastante similares entre sí. Sistema cardiorrespiratorio: Los cuidados
postoperatorios están directamente relacionados con el tipo de cirugía realizada, la
enfermedad que motivó la cirugía, la edad y las enfermedades asociadas. Las cirugías de
pequeño y mediano tamaño evolucionan de forma favorable con un índice de complicación
inferior al 1%. Sin embargo, las cirugías de gran tamaño y tiempo prolongado presentan
alteraciones circulatorias y ventilatorias que pueden llevar a la sobrecarga del corazón con
alto riesgo de promover isquemia del miocardio. Analgesia: Los analgésicos para el
postoperatorio pueden ser administrados tanto por vía oral como por vía intravenosa,
dependiendo de la cirugía realizada. Los efectos colaterales posibles son náuseas, vómitos,
estreñimiento, calambres abdominales por espasmos intestinales de vísceras huecas y
erupciones alérgicas con prurito. Todos estos síntomas son fácilmente revertidos. La mayoría
de las veces, hay asociación con antiinflamatorios. La analgesia peridural puede ser utilizada
también y ha evitado gran parte de los efectos colaterales que ocurren en la analgesia por vía
oral o intravenosa. Drenaje de tórax: Los drenes de tórax se colocan generalmente alrededor
del pulmón (en la cavidad pleural) y están siempre conectados a un colector. Los cuidados y
el mantenimiento de este sistema influenciarán directamente el resultado de la cirugía. A
través de ese drenaje, el médico acompaña las características de la secreción, cantidad
drenada y la presencia de fuga aérea. La enfermería es responsable de los curativos, cambio
del líquido del sello de agua y anotación diaria del caudal de drenaje. Fisioterapia respiratoria:
La fisioterapia respiratoria ha sido muy utilizada antes y después de las cirugías torácicas en
la prevención y tratamiento de complicaciones como retención de secreción, atelectasias y
neumonía. La necesidad de cada paciente determinará el tiempo de duración y la frecuencia
de la fisioterapia respiratoria. Sin embargo, algunos antecedentes, como el tabaquismo, el
etilismo, la obesidad, la desnutrición, la edad y el tiempo prolongado de los anestésicos
pueden hacer que el paciente sea más susceptible a complicaciones en el postoperatorio.

CONCLUSIÓN

Especialidad médica que se ocupa de las enfermedades quirúrgicas del tórax y del sistema
respiratorio. La cirugía torácica es la especialidad médica que se ocupa de las enfermedades
quirúrgicas del tórax y del sistema respiratorio (pared torácica, tráquea, bronquios, pulmones,
pleuras y mediastino). La especialidad surgió con el tratamiento de la tuberculosis, se
perfeccionó con el tratamiento del cáncer de pulmón, y se firmó con la videocirugía, que
amplió el acceso a la cavidad torácica, permitiendo procedimientos mínimamente invasivos y
abordaje quirúrgico a innumerables patologías intratorácicas, sea con el propósito de
diagnosticar o de hasta curar una enfermedad. Desde los años 90, la cirugía torácica viene
ganando cada vez más espacio y reconocimiento en el área de la salud, debido al inicio de la
cirugía de hiperhidrosis y al crecimiento del cáncer de pulmón (tanto en número de casos
nuevos como en número de muertes). Por tratarse de una gran diversidad de enfermedades,
desde fracturas de costilla y sudoración excesiva, pasando por neumotórax y derrame pleural,
hasta cáncer de pulmón y enfermedades pulmonares que exigen trasplante del órgano, el
cirujano torácico muchas veces trabaja en asociación con otros especialistas, como
infectólogos, neumólogos, oncólogos y cardiólogos, aliando sus conocimientos al de ellos para
obtener una mejor respuesta en el tratamiento de sus pacientes. Por este envolvimiento con
diferentes especialidades, el cirujano torácico necesita un profundo conocimiento en cirugía
general, pulmonar, cervical, ortopédica, cardíaca y vascular, necesaria para el tratamiento
adecuado de las más diversas patologías que envuelven el tórax.
REF. BIBLIOGRÁFICAS

- www.cirurgiatoracica.med.br

- Libro - Princípios de Cirugía - Schawrtz/ Novena Edición

- Libro - Cirugia Michans -