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Trayendo luz al Corazón

CARACTERISTICAS
DE LOS
FALSOS PROFETAS

Rubén Sánchez
Introducción
Nadie duda de los tiempos en que estamos viviendo, pues
todos sabemos que son difíciles.
El mundo está en un caos político, social y económico,
por otro lado la iglesia del Señor está cayendo en una te-
rrible apostasía.
Es terreno propicio para la aparición de falsos profetas, los
cuales adulan las personas con su falsa gracia para sacar
provecho.
Los mercenarios del evangelio, que se niegan a vivir en
santidad, que se vuelven manipuladores de la gracia de
Dios, y como eso no les alcanza, manipulan la gente con
palabras fingidas para sacarles provecho.
En este librito me propongo con la ayuda del Señor sacar
a luz a estos falsificadores de la gracia, mostrando por la
Palabra de Dios la forma correcta de saber quien es un fal-
so profeta.
Si de alguna manera este librito ayuda a los creyentes y
ministros a permanecer en santidad y en la sana doctrina,
ha cumplido con su objetivo.

Diciembre de 2003
Rubén Sánchez

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CARACTERÍSTICAS DE LOS FALSOS PROFETA
¿Cuál es el perfil de los falsos profetas?
¿Cómo se les puede identificar?
¿Cuál es su mentalidad y sus acciones?
¿Dónde se les puede encontrar?

Para poder contestar todas estas preguntas vamos a indagar para extraer su perfil.

1) No se identifica con el corazón de Dios

Mientras Dios sufre por La condición pecaminosa de su pueblo, el falso profeta los entretiene con
chistes y cuentos.

El falso profeta no sufre lo que Dios sufre, ni ama lo que Dios ama, mientras Dios quiere limpiar
las almas de sus pecados, los falsos profetas limpian sus bolsillos y les dejan que continúen es-
clavizados con sus pecados.

Dios ama la santidad y la obediencia a su palabra, pero el falso profeta ama la comodidad y el
prestigio personal; busca estar bien con todos y no les interesa estar bien con Dios.

Para estar bien con Dios hay que amar lo que Dios ama y aborrecer lo que Dios aborrece.

Ahora bien, esto no trae popularidad ni aplausos, sino desprecio y persecución; no trae comodi-
dad sino lagrimas muchas veces.

Amar lo que Dios ama y aborrecer lo que El aborrece no trae muchos aplausos, porque nunca la
cruz de Cristo fue sinónimo de prestigio, aplausos, comodidad y reconocimiento del mundo; sino
de negación de sí mismo.

Pablo escribe: “Con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo yo sino que Cristo vive
en mí...”Gálatas 2:20, “y todo el que quiera vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerá
persecución” 2Timoteo 3:11-12; Cristo mismo dijo: “El que quiera venir en pos de mí nié-
guese a sí mismo y tome su cruz cada día, y sígame” Lucas 9:23
No solo hay que tomar la cruz cada día sino llevarla Lucas14:27; pero el falso profeta no tie-
ne estas cosas en su visión y mucho menos en su vivencia, porque no se identifica con el corazón
de Dios, sino con el corazón pecaminoso de la gente; y no predica para agradar a Dios sino para
estar bien con las personas que aman su pecado.

El falso profeta desprecia la cruz, la negación de sí mismo, y la vida piadosa consagrada, porque
no tiene el corazón sintonizado con Dios sino con el pecado del pueblo. Estos profetas por lo ge-
neral tienen muchos adeptos y son reconocidos como “grandes siervos de Dios,” “llenos del
amor de Dios”, pero en realidad son personas llenas de mundanalidad y siervos de Satanás.

A estos, se les hace fácil obtener puestos estratégicos en los institutos bíblicos, iglesias y otros
lugares de predicación.

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Satanás los planta junto al trigo para causar división; cuando un hermano se consagra en obedien-
cia, ellos dicen: “se volvió fanático y eso es malo” y dan la pauta de ser muy equilibrados.
Si un predicador exige lo que Dios exige en su palabra ellos dicen: “es legalista” y aconsejan: “no
os juntéis con este legalista”. Vea Lamentaciones 2:14; Salmos 63:8; Isaías 58:1; Salmos
119:63, 136,158; más adelante explicaremos lo que es y lo que no es legalismo.

En el Salmos 63:8 dice, que el alma del salmista esta apegada a Dios, pero el falso profeta tiene
su alma apegada a Satanás y amalgamada con el infierno. El falso profeta en una mano lleva el
humanismo secular y en la otra la religiosidad infernal, pues escrito está: “Tendrán apariencia
de piedad pero negarán la eficacia de ella” 2Timoteo 3:5. El falso profeta habla de Dios pero
su corazón no está con Dios; habla de amor pero en realidad no sabe lo que es el verdadero amor.

Profesan conocer a Dios pero con los hechos lo niegan. Mateo 15:7-9; Juan 5:42; Tito 1:16

2) Buscan popularidad

El falso profeta se caracteriza por buscar popularidad y prestigio personal, arrastrar tras sí a las
masas humanas y ser reconocidos por los hombres, aplaudidos y engrandecidos.
Mientras que el falso profeta es engrandecido por las iglesias paganas y mundanas; el santo pro-
feta es perseguido, acusado, calumniado, y maltratado; puesto que a la cabeza de los fieles profe-
tas se les pone precio.

Mientras que el falso profeta vende su mensaje a cambio de popularidad, el precio que paga el
fiel profeta por proclamar la verdad es la soledad, las lágrimas, la persecución y el vacío. ¿Por
qué? Porque la verdad divina confronta, demanda y exige cambios.

Pero el evangelio adulterado de los falsos profetas promete corona sin cruz, reino sin enfrenta-
mientos, salvación sin nuevo nacimiento, perdón sin arrepentimiento y cielo sin sufrimiento. Vea
Juan 3:3; 2Timoteo 2:11-12; Hechos 14:22; Mateo 6:14-15; Lucas 9:23,24; 16:27.

Este tipo de mensajes y promesas que hacen los falsos profetas les trae popularidad porque la
gente quiere escuchar cosas lindas, atractivas y que no exijan nada. Es por este motivo que mu-
chas iglesias se llenan de gente y sus ministros son engrandecidos, apoyados, impulsados y súper
pagados.

Es lamentable que tanta gente prefiera entregar su dinero a los mercenarios del púlpito antes que
entregar su corazón a Dios.

Pero la voz de Dios nunca callará, sino que continuará sonando como trompeta: “De cierto, de
cierto os digo que el que no naciere de nuevo no puede entrar en el reino de Dios” Juan 3:3;
“Y si no os arrepentís todos pereceréis igualmente” Lucas 13:5. “Por tanto arrepentíos y
convertíos para que sean borrados vuestros pecados...” Hechos 3:19.

3) No ataca el pecado del pueblo

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El falso profeta es tolerante con el pecado; bajo el disfraz de amor, paz, y misericordia pasa por
alto la inmoralidad, la mundanalidad, la perversidad y la vanidad; proclamarse contra el pecado
tiene su precio, puede perderse adeptos, diezmos, ofrendas y aparte quedarse solo o con unos
pocos.
El falso profeta predica las promesas de Dios, pero no las demandas de Dios, la corona que nos
espera en el cielo, pero no la cruz que se carga en la tierra; predican la entrega de Dios al hombre,
pero no la entrega del hombre a Dios.

Estos mercenarios del evangelio llaman a recibir a Cristo pero no a vivir para Cristo; lla-
man a recibir sanidad pero no a buscar santidad.

Por este motivo es que no hay crecimiento espiritual en muchos creyentes, porque las predicacio-
nes de los muertos producen muerte y las heladeras en los púlpitos producen frialdades en los
oyentes; también, los esqueletos andantes producen creyentes agonizantes.

La falta de alimentación espiritual produce creyentes desnutridos, anémicos, apáticos y esquelé-


ticos.

Las marcas que dejan los falsos profetas en los oyentes, no son las marcas del cristianismo;
sino del paganismo maquillado con religiosidad y adornado con mundanalidad.
El falso profeta y su mensaje nada puede producir, excepto más pecado, más liviandad, más reli-
giosidad y más mundanalidad; pero Dios siempre a tenido fieles profetas que aceptaron a Cristo,
vivieron para Cristo, predicaron a Cristo y murieron por Cristo.

La prioridad de los fieles profetas siempre fue vivir las enseñanzas de Cristo; pero su deber
supremo es proclamar las verdades de Cristo sin importar el costo.

Pues, siempre es mejor sufrir por el placer de su presencia, antes que morir por el dolor de su
ausencia. Jeremías 8:10-12; 14:10-16; Judas 3, 4, 11,16 Eclesiastés 10:1; 1Timoteo 4:6, 7,12-
16; 2Timoteo 2:1-15

4) Predican lo que el pueblo quiere oír y no lo que Dios quiere hablar.

La Biblia nos relata la alianza del rey Acab, el cual era un impío y rendía culto a su rebelión, con
el rey Josafat el cual era justo y santo.

Acab quería pelear contra Ramot de Galaad y sus cuatrocientos profetas falsos le profetizaban lo
que él quería oír, pero Josafat quiso consultar a Dios con el propósito de conocer su perfecta vo-
luntad, y está fue su pregunta: ¿Hay aún aquí algún profeta de Jehová, para que por medio
de él preguntemos? 2Cronicas 18:6.

El rey Acab contesto: “Hay uno pero yo le aborrezco porque nunca me profetiza cosa buena”
2Cronicas 18:7. El rey Acab mando a buscar a Micaías, y el que lo fue a buscar le mando al
santo profeta que hablara cosas lindas y buenas como los demás profetas de lengua dulce.

El profeta de Dios no se deja manipular por las exigencias del rey y sus secuaces y contesto: “Vi-
ve Jehová que lo que mi Dios me dijere eso hablaré” 2Cronicas 18:12-13.

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Seguidamente en este capítulo Micaías profetiza y fue golpeado por decir la verdad.
¿No sucede hoy lo mismo? ¿No abundan predicadores y profetas de lengua dulce?

Por todas partes hay estos tipos de ministros esqueléticos que manipulan la gente diciéndoles lo
que quieren oír.
Ellos se infiltran en las mentes de sus oyentes con suaves palabras y lisonjas, así como también
abundantes promesas lindas; pero también hay fieles profetas que no callarán y morirán predi-
cando contra el pecado.

Los fieles profetas son golpeados por la calumnia, la persecución, el desprecio y la soledad; pero
hay un Dios en los cielos que respalda, protege, acompaña y fortalece a los fieles profetas.

Mientras que el falso profeta es escuchado y amado el fiel profeta es desechado y apedreado.

Mientras el falso profeta es encumbrado y prosperado, el fiel profeta es maltratado y olvidado.

El falso profeta adorna su mensaje con la Biblia, pero el fiel profeta proclama todo el mensaje de
la Biblia.

Mientras el falso profeta piensa en cómo manipular al pueblo con su mensaje terrenal; el fiel
profeta llora en la presencia de Dios buscando el mensaje celestial.

¿QUÉ PRODUCE Y A DONDE CONDUCE EL MESAJE DE LOS FALSOS PROFETAS?

El mensaje del falso profeta produce religiosidad y mortandad; el mensaje de los fieles profeta
produce integridad y santidad.

El falso profeta produce aceptación y conformación; el fiel profeta produce conversión o conde-
nación.

El falso profeta adorna su mensaje con algo de verdad; el fiel profeta confronta con la verdad.

El falso profeta produce vidas remendadas; el fiel profeta produce vidas transformadas.

El falso profeta produce vidas desenfrenadas; pero el fiel profeta produce vidas equilibradas.

El falso profeta conduce a una muerte desesperante; pero el fiel profeta a una vida abundante.

El falso profeta produce comodidad de conciencia; mas el fiel profeta acusación de conciencia.

El falso profeta produce conciencias cauterizadas; mas el fiel profeta produce conciencias que-
brantadas.

Mientras el falso profeta predica para aumentar su ingreso material; el fiel profeta predica para
aumentar su progreso espiritual.

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El falso profeta con su mensaje amontona riquezas terrenales; pero el fiel profeta amontona ri-
quezas celestiales.

Mientras el falso profeta con su mensaje popular logra aceptación internacional; el fiel profeta
con su mensaje celestial logra persecución infernal.

Hoy, como en la época del rey Nabucodonosor 605 A.C y tiempo después Darío el Medo, mu-
chos quieren preparar un horno de fuego para los fieles profetas; pero Dios tiene preparado
Fuego eterno para los falsos profetas que no se arrepientan.
Siempre hay un foso con leones esperando a los fieles profetas; pero también hay un castigo eter-
no esperando a los falsos profetas.

Los falsos profetas son depredadores de la santidad y productores de liviandad; el fiel profeta es
depredador de la mortandad, la liviandad y la inmoralidad.

El fiel profeta es productor de fidelidad, integridad, santidad y lealtad.

Podemos ver bien claro con estos contrastes lo que produce predicar lo que el pueblo quiere
oír y lo que produce predicar lo que Dios quiere hablar.

Lo que buscan los que predican para agradar a la gente y lo que persiguen los que predican para
agradar a Dios. El fiel profeta no predica para agradar a la gente, sino a Dios que prueba los
corazones 1Tesalonisenses 2:4.

Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hom-
bres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo Gálatas 1:10.Vea tam-
bién; Jeremías 20:9,10,11;42:4;Amos 3:8;2Reyes 17:1315;2Cronicas 36:15,16; Jeremías 7:23-27; 1Samuel
3:19-20; Hechos 7:51-60; 20:23-27; 2Corintios 2:17; 4:2; Jeremías 23:22;8:11; Daniel 3:1-30;6:10-23

5) Alimentan al pueblo con vanas esperanzas

En Jeremías 23:15,16 se nos dice que el falso profeta alimenta al pueblo con vanas esperanzas.

¿Por qué vanas esperanzas? Porque prometen paz sin obediencia y cielo sin santidad; le dicen
a la gente que Dios está con ellos, que le bendecirá y prosperará; pero no le dicen que Dios le
demandará. Proclaman a la gente que Dios le ama, y es cierto; pero no le enseñan a la gente que
tienen que amar a Dios.

¿Qué implica amar a Dios? Amar a Dios implica obediencia, consagración, negación y sacrifi-
cio entre otras cosas, Juan 14:15,21-24; 12:24-25; Lucas 9:23, 24,57-62; Pero estos no enseñan
al pueblo, porque el pueblo no quiere oír tales cosas.
Cuando Jesús se encontró con el joven rico, El le demando consagración, pero el joven no quiso
consagrar su vida totalmente y se fue triste porque tenía muchas posesiones, las cuales se habían
constituido en su dios. La Biblia dice que Jesús le amo, pero lo dejó que se fuera, no le dio va-
nas esperanzas como hacen hoy los profetas de lengua dulce con los oyentes ingenuos, de oído
dulce y corazón liviano, que gustan de oír lo que quieren y no lo que necesitan Mateo19:16-
22;Lucas18:18-23; Marcos 10:17-25.

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Hoy día; muchos profetas de lengua dulce recibirían al joven rico con mucho placer y le dirían
que todo está bien, mientras depredan sus riquezas; les prometerían cielo y bendición, como tam-
bién prosperidad y multiplicación de bienes.

Podemos ver que Jesús no retuvo al joven rico y le dejo que se fuera. ¡Qué desperdicio!! Dirán
los profetas de lengua dulce.

Hace unos años atrás conocí un hermano de mucho dinero, dueño de varias empresas y negocios;
una persona que ama y quiere seguir al Señor, pero encontró un obstáculo en el camino que le
costó la crítica y el desprecio de su familia.
Los pastores y predicadores de lengua dulce competían en el mercado por depredar el bolsillo de
este hermano empresario.

Decenas de ministros de lengua dulce lo visitaban mensualmente con la intención de conquistarlo


y hacerlo miembro de sus iglesias para depredar sus riquezas.

Este hermano rico decidió congregarse en una iglesia pero no ser miembro; él me contaba que era
asediado por los ministros depredadores y adulado por muchos.

¡Qué triste situación y tropiezo para el evangelio!


Por esto es necesario aclarar y sacar a luz la falsedad, la maldad, la hipocresía y la anarquía infil-
trada dentro de la iglesia bajo la apariencia de cristianismo.

Hace varios años en una gira de predicación por el extranjero, me invitaron para ir a una iglesia,
al llegar me encontré con la sorpresa de que el pastor de la misma me llama a su oficina y esta fue
su pregunta: Hermano, ¿Qué predica usted?

Mi repuesta fue concisa y concreta. Dije: Hermano, oro a Dios y lo que ÉL pone en mi corazón,
sobre eso medito y elaboro el mensaje.

Dicho pastor bajo la cabeza, pensó un momento y dijo: Hermano, aquí tenemos muchos maestros
y predicadores, y todos los días de conferencia están cubiertos; pero podría ser para otra oportu-
nidad.

Le agradecí y me quede para el culto; pero fue grande mi sorpresa porque solo se predicaba de
prosperidad y promesas lindas.

Pude entender porqué me pregunto que predicaba y porqué no había lugar para mí en la confe-
rencia.

La teología expuesta en ese culto fue que todo creyente tenía que prosperar económicamente y si
no prosperaba era por causa de algún pecado oculto. Las personas que me acompañaban no pod-
ían creer lo que estaban escuchando, puesto que la Biblia no enseña en ninguna parte esta clase
de “teología de la prosperidad general” vea Proverbios 22:2; 28:6; Deuteronomio 15:11;
Juan 12:8

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6) Hablan visión de su propio corazón

En Jeremías 23:16 se nos dice que el falso profeta habla visión de su propio corazón.

¿Por qué visión de su propio corazón y no del corazón de Dios? Los profetas de lenguas dul-
ces no tienen en cuenta lo que Dios quiere para su pueblo, porque ellos tienen sus propios planes
y una visión egocéntrica.

La visión de Dios es que su pueblo perfeccione la santidad en el temor de Dios 2Corintios


7:1 y el que sea santo santifíquese todavía Apocalipsis 22:11.

Podemos ver que Dios nunca tuvo la visión de conformismo y mediocridad espiritual para su
pueblo, sino de crecimiento espiritual y desarrollo en virtudes 2Pedro 1:3-11.

La visión de Dios es santidad y calidad para su pueblo, pero la visión de los profetas de lengua
dulce es cantidad sin importar calidad.

La cantidad los hace “famosos” y miden el “éxito” por la cantidad y no por la calidad.
Hace un tiempo pase por cierto instituto bíblico y mientras esperaba que me atendieran me detuve
para leer la cartelera de anuncios; en un afiche grande decía los nombres de varios predicadores y
sus fotografías. Entre ellos competían en cuanto al tamaño de templo y cantidad de miembros.

Lo que más resaltaba, no era el propósito de la conferencia ni los temas a desarrollar, sino la “fa-
ma” de sus exponentes. Se llamaba para asistir a la conferencia porque sus exponentes eran pas-
tores de iglesias con miles de miembros.

No se llamaba para edificar las almas y santificarlas; sino para ver el “éxito de los grandes predi-
cadores”. No estamos en contra de los afiches, ni de las fotos de los predicadores, sino en el énfa-
sis equivocado que se le dio a dicha conferencia.

Podemos ver a través de este ejemplo la visión de los corazones cauterizados por el materialismo
y el populismo.

Los profetas de lengua dulce se preocupan por su propio éxito y no por el crecimiento de las al-
mas ni la obediencia y pureza de la iglesia.

Estos predicadores modernistas y de lengua dulce dicen al pueblo que Dios está con ellos y la
gloria de Dios esta derramándose sobre la iglesia.

Ellos tienen la visión de la gloria de Dios sin agradar a Dios, sin obedecer a Dios, sin amar a
Dios, y sin santificarse para Dios.

Esto no es otra cosa que visión de sus propios corazones.

Mientras el cielo se estremece por el pecado de la iglesia, y muchas almas languidecen anémicas
por falta de alimentación espiritual de la palabra de Dios; los falsos profetas tienen visión de

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grandeza. “Ellos ven grandes templos, grandes cantidades de gente, gran prosperidad material y
gran gloria celestial”; pero no ven la gran mortandad, la gran vaciedad, la gran pecaminosidad y
la gran miseria espiritual en que están sus feligreses.
Hace un tiempo me encontré con un pastor a quien conocía, y me invito para ir a su iglesia varias
veces para ver “la gloria de Dios”; esta gloria consistía en la refacción del templo y otros arreglos
materiales que hizo para competir con un templo grande de su misma congregación.

Lo más triste de esta situación fue su propia confesión de su motivación.

Nos basta con leer hechos de los apóstoles o las cartas de Pablo para darnos cuentas de la visión
de Dios para su pueblo. Vea Hechos 3:19;4:18-20; 5:1-11; Romanos 6:1-23;8:12-14;12:1-2;
1Cor13:1-13; Gálatas 5:16-26; Efesios 5:1-21.

7) Prometen paz sin exigir obediencia a Dios

Estos falsos profetas decían atrevidamente a las personas que irritaban a Dios con sus pecados:
“Paz tendréis”. Hoy sucede lo mismo; al joven que vive en inmoralidad, o al hombre o la mujer
que le es infiel a su cónyuge le prometen paz y bendición de todas clases de parte de Dios.

Es lamentable que no exijan obediencia y humillación al pueblo de Dios.

Hace un buen tiempo apareció una mujer de unos treinta y seis años, a la congregación que este
servidor pastoreaba; ella había dejado su esposo legítimo para unirse con otro más “atractivo”, un
día me llama para hablar porque quería conocer su situación delante de Dios. Le explique que su
relación era adulterio, pero insistía en que el hombre que tenía ahora era muy bueno, y ella lo
quería; insistió en que yo aprobara su relación adultera.

Se congregaba casi todos los cultos y con abundantes ofrendas procuraba convencerme de que
aprobara su adulterio.

Ella debía arrepentirse y abandonar el pecado, pedir perdón a Dios y a su cónyuge ofendido y
procurar la restauración de su hogar; pero nunca estuvo dispuesta ni tan siquiera a orar por su
cónyuge. El inicio de su grave pecado era, que tenía la costumbre de comparar a su cónyuge con
otras personas midiendo así la belleza.
Al poco tiempo se fue de la iglesia alegando que quería “un lugar donde hubiera amor de Dios”
de tal manera que fuese admitida como miembro activo de la iglesia del Señor. Es claro, apareció
un profeta de lengua dulce de los tantos que hay que la adulo y se la llevo con su pecado.

Dios no se vende por ofrendas ni diezmos y nosotros los predicadores debemos seguir su
ejemplo y ser terminante en estas situaciones.

Dios nunca promete paz sin abandonar el pecado, Dios dice de los falsos profetas: “Curaron las
heridas de la hijas de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no hay paz” Jeremías
8:11.

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La palabra liviandad viene del hebreo “Qalal” y quiere decir; de manera superficial, ligera, fácil,
frívola, que no tiene peso.1

Mientras el pueblo agoniza respirando el monóxido de carbono, es decir, el pecado de este mun-
do; los profetas de lengua dulce adulteran el oxigeno de la palabra de Dios quitándole la
pureza de sus exigencias y prometiendo lo que Dios nunca ha prometido.
“Muchos profetas de lengua dulce hablan paz, pero la maldad está en su corazón” Salmos 28:3.

La Biblia dice que la paz pertenece a los hijos de Dios que aman su ley Salmos 119:165. Los
que confían en Jehová y cautivan sus pensamientos en obediencia a su palabra, ellos son los que
tienen paz en cualquier circunstancia. Isaías 26:3; Romanos 5:1; Col 3:15; Filipenses 4:6-8;
2Corintios 10:5

La Biblia nos enseña que no hay paz para el malo y los impíos Isaías 48:22; 57:21.

Por esta razón, es de suma importancia que los predicadores enfaticen la obediencia a Dios y su
palabra, puesto que es lo único que transforma y cambia el corazón. Santiago 1:21-25; 1Pedro
1:23; Hebreos 4:12; Mateo 7:24-29; Apocalipsis 3:10

8) Su promesa: No vendrá mal sobre vosotros

En Jeremías 23:17 dice Dios que los profetas de lengua dulce prometían al obstinado que no
vendría mal sobre ellos, pero la realidad es otra.

Tenemos el ejemplo de Saúl, “Porque como el pecado de adivinación es la rebelión y como


ídolo e idolatría es la obstinación. Por cuanto tu desechasteis la palabra de Jehová el tam-
bién te a desechado para que no seas rey”1Samuel 15:23.

El obedecer es mejor que cualquier cosa y Dios se complace en la obediencia 1Samuel 15:22.

Los profetas de lengua dulce no predican contra la rebelión y la obstinación y de esta forma retie-
nen el pecado de la gente. A ellos solo les preocupa que asistan, diezmen, ofrenden y estén siem-
pre dispuestos a colaborar para los “Grandes proyectos”.

Pero la voz del Señor suena como trompeta: “Yo miraré a aquel que es pobre y humilde de
espíritu y que tiembla a mi palabra Isaías 66:2. “ Cercano esta Jehová a los quebrantados
de corazón y salva a los contritos de espíritu Salmos 34:18; Jeremías 7:23-24.

Veamos las promesas de los falsos profetas que dieron al rey Acab; “Dios los entregará en tu
mano” 2Cronicas 18:5; “Acornearás a los asirios hasta destruirlos por completo” 2Cronicas
18:10; “Serás prosperado” 2Cronicas 18:11.

Hoy sucede lo mismo con los profetas de lengua dulce que profetizan y prometen al pueblo ben-
dición, prosperidad, y éxito; mientras los creyentes mueren desnutridos y deshidratados por falta
de la palabra de Dios y las aguas vivas del Espíritu. El mundo entra en la iglesia, y hoy día en

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Diccionario de la Biblia Plenitud, Editorial Caribe

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muchos creyentes no se ve la diferencia que debe existir entre un cristiano y otro que no lo es,
porque piensan, viven, y visten como el mundo.

Muchos creyentes visten las modas inmorales del mundo que muestran y exponen el cuerpo a la
codicia, provocando de esta forma la inmoralidad; pero los falsos profetas se callan y los predica-
dores enmudecen porque ellos se deleitan mirando y codiciando las “hermanitas” en la iglesia.
Pedro dice: “Tienen los ojos llenos de adulterio y el corazón habituado a la codicia 2Pedro
2:14.

El decoro, la pureza, la modestia y el pudor; los predicadores modernistas y apostatas ya no lo


consideran virtudes, ni enseñanzas Divinas; sino algo anticuado, fuera de moda y ridículo.

Pero Dios y su palabra nunca cambian Hebreos 13:8; Mateo 24:35; Dios siempre tendrá fie-
les profetas que condenaran el pecado y predicaran toda la palabra de Dios con persistencia y
celo santo.

9) Minimizan las exigencias Divinas

En el primer punto de este capitulo dijimos que explicaríamos lo que es y no es legalismo.

En este tiempo los profetas de lengua dulce se amparan detrás del término legalismo, para soca-
var las exigencias divinas.

Cuando un predicador enfatiza la santidad y predica que la mujer deje de ponerse minifaldas y
otras vestimentas indecorosas, le llaman legalista.

¿Qué es el legalismo? En tiempos del Nuevo Testamento el legalismo era la mezcla que mu-
chos Judíos querían hacer de las enseñanzas de Cristo con los rituales del Antiguo Testamento.
Un ejemplo es el de añadir la circuncisión y otros rituales como necesarios para la salvación. Vea
1 Corintios 7:19; Gálatas 5:1-6; 6:15

Hoy, el legalismo es exigir lo que la Biblia no exige, si legalismo fuera exigir cumplir con la ley
de Dios tendríamos que dejar de enseñar la Biblia puesto que ella es la ley de Dios en su totali-
dad. Nehemías 8:8; Esdras 7:10; Salmos 37:31; Santiago 1:21-25

Muchos confunden la dispensación de la ley, la cual finalizó con Cristo; con la ley moral la cual
siempre esta vigente.

A la Biblia se le llama la ley de la libertad pero nunca la ley del libertinaje Santiago 1:25

Estamos bajo la gracia, no bajo desgracia Romanos 6:1,14; los profetas de lengua dulce gri-
tan: “No estamos bajo la ley sino bajo la gracia” (vea Tito 2:11,12; Romanos 6:14) y de esta
manera la vida de sus oyentes se convierte en desgracia porque pisotean las exigencias Divinas.

Los ministros de lengua dulce enseñan al pueblo de Dios que no es necesario ser tan estricto. Ju-
das 4

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Debemos entender que la gracia es más exigente que la ley, para comprobar esto basta leer el
sermón del monte en Mateo capítulos cinco al siete; y las epístolas arrojan mucha luz a este res-
peto. Debemos notar que la gracia es más estricta que la ley porque el creyente en Cristo se con-
vierte en la habitación del Espíritu Santo quien lo ayuda y guía para cumplir con las exigencias
Divinas. Romanos 6:4,15-23; 8:26-28; Juan 3:3; 2Corintios 5:17; 1Corintios 13:1-13; 16:22;
Gálatas 5:16-26; Efesios 5:1-18,27; 6:24; Tito 2:11,12; Santiago 4:4; 1Corintios 6:18-20

10) Están inspirados por espíritus de mentira

En 2Cronicas 18:18-22 leemos que los profetas que tenía el rey Acab profetizaban inspirados
por espíritus de mentiras, pero usaban el Nombre de Jehová. Ellos hablaban de parte de Dios y
tenían un mensaje de victoria ¿Quién pensaría que hablaban inspirados por los demonios?

Hoy sucede lo mismo, los profetas de lengua dulce hablan cosas lindas a los oyentes; les prome-
ten victoria, prosperidad y bendición de toda clase y de todos colores.
Ellos no exigen nada, todo parece estar bien, pero el pueblo anda en pos de su propio corazón y
pisotean la palabra de Dios; mientras los falsos predicadores les prometen bendición de Dios.

Hoy, muchas congregaciones están anémicas, apáticas, muertas y esqueléticas a causa del enga-
ño, la mentira, la inmoralidad, la vanidad y muchos otros pecados. Muchos predicadores gritan:
“Dios está contigo”; y hablan al pueblo de victoria sin confrontarlos con el pecado, ni llamarlos a
la santificación.

Cualquier predicador que hable inspirado por el Espíritu Santo llamará al pueblo a que ame a
Dios y odie el pecado; llamará a la pureza y santificación de espíritu, alma y cuerpo
1Tesalonicenses 5:23.

11) El lenguaje del falso profeta.

Una característica distintiva entre otras, es el lenguaje que utilizan los falsos profetas; ellos siem-
pre hablan en términos de amor, paz, misericordia, triunfo y éxito.
Su lenguaje es cautivante y atractivo, es lo que la gente busca afanosamente en este mundo, pero
por caminos equivocados.

También los falsos profetas presentan el tema de una manera equivocada y por caminos que no
corresponde, porque se alejan de la verdad divina repartiendo virtudes y prometiendo éxito sin
una plena identificación con Cristo y su Palabra.

Sí hay amor de Dios en los corazones; ¿dónde esta la vida de obediencia que lo demuestra?
Juan 14:15; Mateo 7:24-29.

Si hay paz de Dios en los corazones; ¿dónde está el amor a la ley de Dios que debe caracteri-
zar a todos los predicadores y a cada creyente? Salmos 119:165; Isaías 26:3-4; Salmos
119:97-98.

Los predicadores de lengua dulce han inventado formulas para la prosperidad económica, y este
tipo de mensaje es muy popular en estos días postreros.

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Por esta razón hay que tener mucho cuidado cuando no oímos llamados a buscar Integridad, San-
tidad y obediencia a la Palabra de Dios.

Los falsos profetas anuncian éxito, prosperidad y seguridad, pero nunca dicen lo que Dios de-
manda, contra la vanidad; el orgullo y la obstinación.

Estas cosas no forman parte del vocabulario de los profetas de lengua dulce, pues “no quieren
ofender” ni incomodar a las personas con el mensaje, porque la tarea de los emisarios del diablo
es hacer sentir bien a todos, mientras que sus métodos son, no confrontarlos con las verdades de
las demandas de Dios.

12) Los disfraces del falso profeta

¿Cómo podemos distinguir al falso profeta?


¿De qué manera se disfraza?
¿Qué fruto produce el falso profeta?

Es de suma importancia contestar Bíblicamente estas preguntas, para que podamos discernir cla-
ramente, la apariencia de oveja y el corazón de lobo que tienen los falsos profetas.
El Señor, en el sermón del monte dio ciertas pautas para que podamos distinguir al falso profeta.

El Señor dijo: “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de Ove-
jas, pero por dentro son Lobos rapaces.
Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?
Así, todo buen árbol de buenos frutos, pero el árbol malo de frutos malos.
No pude el buen árbol dar frutos malos; ni el árbol malo dar frutos buenos.
Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los
conoceréis.

No todo el que me dice: Señor, Señor entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la
voluntad de mi Padre que esta en los cielos.
Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿No profetizamos en tu nombre, y en tu nom-
bre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces le de-
clararé: Nunca os conocí, apartaos de mí, hacedores de maldad Mateo 7:15-23.

A través de los textos citados anteriormente se desprende la forma para poder descubrirlos.

Analicemos este pasaje paso por paso.

A) VESTIDO DE OVEJA Y CORAZÓN DE LOBO


Mateo 7:15

Hay un marcado contraste entre lo que aparentan ser y lo que son en realidad.

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Al tratar con estos lobos depredadores de la integridad, pero con manto de oveja santa, dócil y
amorosa, podemos darnos cuenta que son personas a veces muy educadas, parecen tener mucha
paz y la sonrisa siempre se dibuja en sus rostros. Hace un tiempo, en un encuentro con uno de
estos lobos; un hombre que tenia un cargo importante en una denominación muy popular.
Cuando le pedí el respaldo, para defender la santidad, la vida de pureza y obediencia a la Palabra
de Dios, ante un grupo de más de veinte ministros, se negó rotundamente, alegando que tenía
mucho que perder. En este caso, es aquí donde vemos la gran diferencia, cuando el amor a la po-
pularidad, prestigio y posición esta por encima del amor por la verdad que se profesa. El que tie-
ne vestido de oveja y corazón de lobo no se arriesga a perder nada, porque en realidad no le inter-
esa defender las verdades de la sana doctrina.

Hasta ese momento yo no sabía que era un lobo, se veían como oveja, pero desde ese momento
en adelante muchas personas que aman la verdad divina lo reconocieron como lobo, actualmente,
en el momento de escribir estas líneas, en la Iglesia que pastorea este lobo sé esta permitiendo
muchas falsas doctrinas y sé esta pisoteando las verdades fundamentales de las Sagradas Escritu-
ras.

El Apóstol Pablo dice, que Satanás se disfraza como ángel de luz y sus ministros se disfrazan
como ministros de justicia. 2Corintios 11:13-15.
Estos lobos solamente aparentan amar el Señor y Su Palabra, pero en realidad no es así; puesto
que no hay un interés genuino por conocer la verdad, ni tampoco hay interés por proclamar la
verdad de Dios sin importar el costo que se tenga que pagar.

Una vez, mientras que apoyaba una campaña de renovación y avivamiento para la Iglesia, un
ministro me dijo estas textuales palabras que jamás pude olvidar: “Nosotros, los predicadores,
tenemos que estar bien con todo el mundo”.

Dentro del contexto del dialogo que teníamos, con este ministro quería decir que tenemos que
predicar para agradar la congregación y que el mensaje no tenia que ser ofensivo sino agradable.

En este caso, ¿dónde quedan las enseñanzas de Cristo y los apóstoles?

Los fieles predicadores que aman a Dios y su Palabra, y proclaman con toda fidelidad las verda-
des divinas, jamás podrán estar bien con todo el mundo, ni serán amados por el mundo, sino des-
preciados, perseguidos y pisoteados; porque la verdad de Dios confronta al mundo con su pecado.
Para estar bien con todo el mundo hay que seguir su corriente y aprobar sus prácticas y ser como
ellos, uno más del montón, pero Cristo dijo: Si el mundo os aborrece, sabed que a mi me ha
aborrecido antes que a vosotros.

Si fueras del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no soy del mundo, antes yo os
elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. Juan 15:18-19.

Yo les he dado tu Palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tam-
poco yo soy del mundo. Juan 17:14.

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Podemos notar a través de la enseñanza misma de Cristo, que el creyente verdadero, así como los
ministros que se identifican plenamente con la verdad de Dios, más bien serán odiados por el
mundo.

La única forma de estar bien con todo el mundo es dejar de predicar la verdad de Dios; basta que
alguien se ponga en una esquina con una Biblia en la mano y grite que el adulterio es pecado;
para que sea odiado por el mundo.

Los únicos que pueden estar bien con todo el mundo son los lobos con vestido de oveja, puesto
que ellos no disciplinan a nadie, toleran el pecado y lo disculpan.

Una cosa que he visto en las Iglesias con mucho dolor, es el uso de la política para mantener el
puesto o la posición que se ocupa, y hasta el pastorado, principalmente en las iglesias con gobier-
no congregacional, donde la congregación pone y quita lideres cuando quieren.

Aquí cabe, destacar que el gobierno de la Iglesia no es democrático sino teocrático; porque de-
mocracia es el gobierno del pueblo por el pueblo y para el pueblo; pero teocracia, es el gobierno
de Dios por Dios y para Dios.

Hace un tiempo visite al supervisor nacional de una denominación bastante grande, para compar-
tir la carga que tenía en mi corazón por el estado de la Iglesia en general; ya que nos conocíamos
de varios años, pude abrir mi corazón con toda confianza.

Después de compartir mi carga, este ministro estuvo de acuerdo en todo conmigo y me dijo que
era su carga también. Hablamos de la falta de santidad, seriedad y firmeza espiritual en los cre-
yentes y también de otros temas ministeriales que preocupaban; luego de orar juntos nos despe-
dimos.

Pasados unos días me encontré con un hermano amigo y me comento que se había encontrado
con el supervisor antes mencionado y le había comunicado que la iglesia está en un avivamiento
jamás visto en la historia

Me quede totalmente sorprendido, puesto que estaba de acuerdo conmigo en la falta de santidad y
también la apostasía que había en la Iglesia y en muchos ministros.

Luego de indagar, me di cuenta que usaba la política para estar bien con todos, porque su puesto
dependía de los votos de la mayoría y el prestigio que se ganara afuera como “testimonio”.

Este supervisor lleva algo más de veinte años en su puesto en forma continua.

A través de los hechos se puede notar el corazón de lobo, ya que no hay compromiso con la ver-
dad y no se busca estar bien con Dios, sino estar bien con la gente, principalmente si se puede
sacar algún provecho económico.

El que tiene corazón de lobo, repartirá puesto en la Iglesia a las personas sin importar si son aptas
o no para desempeñarlos, con tal de que se queden, y dejen su dinero en la Iglesia; generalmente

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este tipo de personas forman el círculo íntimo de los lobos y son adulados por estos lobos rapaces
que nunca se sacian de depredar el dinero de la gente y las virtudes de sus corazones.

¡Cuidado con los corazones de lobos y la vestimenta de oveja!

B) FRUTO SILVESTRE EN LUGAR DEL FRUTO DEL ESPIRITU Mateo 7:16-20

Una distinción notable es el fruto que producen en las diferentes esferas de la vida.

Para notar esto, analicemos tres esferas importantes que son: Su carácter, Su estilo de vida y sus
enseñanzas.

1-Su carácter. (Lo que son)

El carácter representa lo que en realidad es una persona.

Los profetas de lengua dulce no pueden producir el carácter cristiano genuino, esto es, el fruto del
Espíritu Santo, puesto que están desconectados o incomunicados con el Espíritu Santo por causa
del pecado.

Si no pueden producir o tener en sus vidas el fruto del Espíritu según Gálatas 5:22-23; ¿Que
fruto producen?. Es un fruto humano, superficial temporal, pero no el fruto genuino del Espíritu
que es sobrenatural y producido por Dios en nosotros y mantenido por medio de nuestro someti-
miento a Dios y Su Palabra.

El sometimiento a Dios y Su Palabra, solo figura en el vocabulario del profeta de lengua dulce,
como un ropaje, pero no figura en su vivencia como una realidad.

Al analizar las nueves manifestaciones del fruto del Espíritu nos daremos cuenta de que requiere
de una verdadera conversión a Dios y Su Palabra, así como también de un amor, o compromiso
genuino con la verdad Divina la cual es el supremo bien del hombre.

A) AMOR, griego ( Ágape.

La palabra griega describe el amor de Dios derramado en nuestros corazones por el Espíritu San-
to (Romanos 5:5) el cual debe formar parte integral de nuestro diario vivir y relacionamiento con
nuestro prójimo.

Este amor es totalmente desinteresado y sacrificado y siempre procurara el bien supremo de los
demás sin esperar nada a cambio. Es el amor que da y no tiene egoísmo y que siempre procura
dirigir a los demás a Dios y Su Palabra para que sean fieles.

El comentario más elocuente jamás escrito sobre el amor, es 1Corintios 13:1-13, donde se define
o se describe la más grande de las virtudes cristianas.

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Esta clase de amor no lo puede tener los profetas de lengua dulce porque aborrecen todo lo que es
sacrificio y negación de sí mismos, siempre están ocupados en procurar su propio bien, que “no
tiene tiempo para pensar en el bien de los demás”.

B) GOZO, griego () Jara o cara.

Describe un estado de alegría y deleite en Dios y Su Palabra, no dependiendo de las circunstan-


cias Santiago 1:2; 1 Tesalonicenses 1:6.

Puesto que el gozo de los falsos profetas no es el fruto del espíritu, es totalmente circunstancial,
momentáneo y humano, estando condicionado al dinero, la salud y otras circunstancias externas;
cuando vienen las circunstancias difíciles se desesperan y se hunden en la tragedia.

De esta forma muestra que están lejos de Dios, al pretender ser siervos de Dios, optan por cual-
quier medio ilícito y pecaminosos; con el propósito de superar las pruebas; son incapaces de es-
perar en Dios y confiar en él porque lo viven pisoteando y burlándose de sus enseñanzas. El gozo
de Dios otorgado por medio del Espíritu Santo está muy lejos de los falsos profetas.

C) PAZ, griego( eirene.

Describe un estado de tranquilidad y reposo en el corazón, de tal manera que no puede ser alte-
rado con tribulación alguna. Está por encima de todo y depende exclusivamente de Dios y Su
Palabra y de esa comunión que debemos tener con él en todo momento. Es el resultado de la jus-
tificación Romanos 5:1, y también se obtiene por medio de la oración cuando descansamos en
Dios depositando plenamente nuestra confianza en Él. Filipenses 4:6-7.

Podemos notar que la Biblia habla de paz con Dios en Romanos 5:1, y de paz de Dios en Fili-
penses 4:6-7, la primera es el resultado de la justificación, mientras que la segunda es el resulta-
do del sometimiento diario a Dios.
Por otro lado, la paz de Dios debe ser el árbitro en las decisiones que tomemos en nuestra vida.

La Biblia dice: La paz de Dios gobierne (Gr. Actúe como árbitro) en vuestros corazones Colo-
senses 3:15.

Muchas veces queremos tomar decisiones; pero no tenemos paz en el corazón; pues es mucho
mejor esperar, porque puede ser que nos metamos en problemas, por salirnos de la perfecta vo-
luntad de Dios.

Con todo esto, no queremos decir que los cristianos no sufren y lloran o que están vacunados
contra el dolor, ¡NO!; queremos decir que el cristiano puede tener paz en medio de las tormentas
de la vida; puede haber llantos, pero en medio de esas lagrimas hay bonanzas en el corazón por-
que experimentamos el consuelo de Dios y recibimos nueva luz de esperanza.

Los profetas de lengua dulce no conocen lo que es esta paz sobrenatural, puesto que la Biblia
dice: “Porque la manera de pensar de la carne es muerte, mas la manera de pensar del
Espíritu es vida y paz.

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Por lo cual la mentalidad de la carne es enemistad contra Dios porque no se sujeta a la ley
de Dios ni tampoco puede; y los que viven (están) según la carne no pueden agradar a Dios
Romanos 8:6-8 (traducción literal del griego)

Estos falsos profetas, no pueden agradar a Dios, porque viven según la carne; la palabra viven,
del griego () ontes, es un participio presente en voz activa del verbo (eimi, que
significa estar o vivir bajo la influencia de la naturaleza de pecado o inclinaciones pecami-
nosas. El tiempo presente del participio sugiere un estilo de vida gobernado por las pasiones pe-
caminosas.

Se debe notar que lo primero es la mentalidad según la carne y luego el estilo de vida que corres-
ponde a esa mentalidad. Por otro lado, los que tienen la manera de pensar del Espíritu tienen vida
y paz. Se puede notar claramente que para tener la mentalidad del Espíritu, es preciso pensar y
vivir conforme a la Palabra de Dios, lo cual es un distintivo de los santos profetas.

Es por esta razón que los falsos profetas no pueden tener la paz de Dios como fruto del Espíritu
Santo, puesto que no viven ni piensan según las normas de Dios revelada en Su Santa Palabra.

La paz que parece tener es silvestre o sea, humana y natural, así como también, frágil a las cir-
cunstancias porque carece de todo elemento sobrenatural provisto por Dios y Su Palabra; por lo
tanto no pueden sostenerse cuando vienen las tormentas de la vida, porque hay ausencia total de
la paz de Dios. Isaías 26:3; Juan 14:27.

D) PACIENCIA, griego (, makrothymia.

Esta paciencia se define como largura de ánimo en la adversidad y describe en forma especial la
paciencia con las personas. Esta cualidad describe a una persona que pudiendo ejercer la vengan-
za, no lo hace, sino perdona y soporta los insultos, maltratos y persecuciones sin sufrir perturba-
ción de ánimo.

Sin embargo cabe notar que en Hebreos 6:15 y Santiago 5:7-8) esta palabra se usa de paciencia
con las dificultades de la vida en general y describe a la persona que jamás se deja vencer o aplas-
tar por las dificultades.

Ni las personas, ni las pruebas de la vida pueden derrotar a las personas que poseen esta gran vir-
tud.

Es importante notar que es una de las cualidades del amor por lo tanto las personas que aman a
Dios con profundidad y aman la verdad divina revelada en Su Santa Palabra; ni las malas in-
fluencias de los apostatas ni las pruebas dolorosas de la vida lo podrán hacer sucumbir. En este
contexto de la paciencia, debemos entender; que las tribulaciones de la vida pueden ser muy do-
lorosas, pero las oportunidades que nos ofrecen son muy hermosas; porque toda situación extre-
ma es la oportunidad para ver la mano de Dios obrar.
Los falsos profetas no pueden experimentar esta virtud; ellos no lograrían soportar a personas
difíciles y ayudarlas a que se superen, sino por ganancias u otra ventaja que puedan sacar, pero

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nunca lo harían con amor puesto que no hay amor de Dios en ellos. El Señor dice: “Mas yo os
conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros. Juan 5:42.

La paciencia es una virtud desconocida para los falsos profetas, puesto que es fruto del Espíritu
como las demás virtudes; además el móvil que mueve su vida no es conforme a lo que Dios quie-
re; puesto que ellos tienen sus propios planes y metas.

La suprema tarea de un predicador o profeta es producir santos, y esto requiere de paciencia, tan-
to con las personas como con las dificultades de la vida.

La Biblia también usa otra palabra para expresar paciencia, el vocablo griego es ()
hypomone, de upo que quiere decir debajo de, y mone que significa permanecer, es decir es
decir permanecer bajo una pesada carga.

Los antiguos griegos la definían como la reina de las virtudes, puerto que no conoce de tormenta
y fortaleza inquebrantable, entre otros. Una persona con esta clase de paciencia, podría perder
una batalla pero nunca una guerra; podría naufragar en alta mar pero siempre llegaría al puerto de
Su destino.

Está virtud no conoce fronteras, ni derrota total, ni circunstancia alguna que lo pueda aplastar,
puesto que siempre está por encima de todas las circunstancias, porque sabe que Dios está por
encima de todo.

Los falsos profetas buscan el poder y la satisfacción propia, ellos se complacen en ejercer in-
fluencia y dominio en las masas humanas y lo hacen manipulando las mentes de sus oyentes, con
un mensaje agradable a los oídos, pero destructivo para el alma.

Estos profetas no buscan producir ninguna virtud ni en sus vidas ni en las vidas de los demás,
salvo la virtud de dar, para ellos lograr sus fines egoístas.

e) BENIGNIDAD, griego () crestotes.

Esta palabra se define como benignidad o bondad, en el sentido de lo que es recto y justo, accio-
nes de gracia, ternura y compasión que nunca conduce a la tolerancia del pecado, sino a la restau-
ración y santificación.

Describe al espíritu que se entrega a sí mismo en procura de ayudar a las personas, porque sufre
los problemas de los demás como si fueran propios. Es la identificación con las necesidades aje-
nas que nos conduce a pensar y obrar a favor de ellas.

Los profetas de lengua dulce no procuran conocer las necesidades de los demás, sino el gusto o
capricho.

En muchas ocasiones, lo que la gente quiere, no concuerda con lo que en realidad necesita; de
aquí que los falsos profetas se preocupan por lo que la gente quiere.

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Una persona puede estar necesitando corrección y reprensión; pero muchos no quieren recibir, y
se enojan con el ministro y hasta se van de la Iglesia en busca de un profeta de lengua dulce que
les diga que todo está bien.

Los falsos ministros buscan tener a la gente contenta, y no tienen compasión por las necesidades
espirituales de las personas.

Esta benignidad hace que pensemos y busquemos las formas adecuadas para ayudar a que los
caídos se levanten, porque no quiere verlos sufrir.

Esta benignidad, siempre tiene esa ternura y compasión que la caracteriza, pero siempre actuará
conforme a la voluntad de Dios, porque no es un mero sentimiento, sino que incluye las acciones
rectas y justas desde el punto de vista divino.

Los falsos profetas no tienen compasión, puestos que son lobos rapaces Mateo 7:15, ni tampoco
acciones justas y rectas, porque son anarquistas Mateo 7:22-23 griego.

f) BONDAD, griego () agathosune.

Indica esa bondad que se afana buscando el bien supremo de los demás, y que muchas veces
usará de disciplina, firmeza y reprensión si es necesario. Esta clase de bondad puede llegar a pro-
ducir lágrimas pero también producirá el carácter adecuado que debe tener cada cristiano.

Los falsos profetas son enemigos de la disciplina, la firmeza y la reprensión; por el contrario son
amigos de la tolerancia y el anarquismo; puesto que proclaman un falso evangelio con una falsa
libertad.

La gracia la convierten en libertinaje y de esta manera muchas personas van camino a la perdi-
ción eterna.

Buscar el supremo bien de los demás, significa, abrazarlos cuando tenemos que abrazarlos y re-
prenderlos cuando tenemos que hacerlo; ejercer disciplina cuando la ocasión lo requiere y llorar
con ellos cuando se tenga que llorar.

Jesús usa esta bondad firme (gr. agathosyne), cuando hecho los mercaderes del Templo en dos
ocasiones, una en el comienzo de su ministerio y otra al final de su ministerio.

También uso de esa bondad compasiva (gr. crestotes), cuando perdono el pecado de la mujer
adultera Juan 8:1-11, o cuando perdono a la mujer pecadora que le ungió los pies. Lucas 7:37-
50.

Los profetas de lengua dulce tiene una aparente bondad donde todo esta bien y es permitido sin
importar lo que puede producir en las personas; no tienen compasión ni tampoco firmeza puesto
que no se preocupan por el estado espiritual de la gente.

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Cuando no hay amor por la verdad de Dios, no se tiene en cuenta la integridad moral ni los valo-
res espirituales “Porque aman más la gloria de los hombres que la gloria de Dios”. Juan
12:42-43.

G) FE, griego () pistis

Esta palabra describe más bien la fidelidad que debe caracterizar a todos los hijos de Dios naci-
dos de nuevo.

No es la fe salvadora, ni tampoco el don de fe que opera en la esfera de los milagros; sino la fide-
lidad que es fruto del Espíritu Santo.

La Biblia habla mucho sobre la fidelidad, puesto que es el distintivo de aquellos que aman a Dios
de corazón.

La Biblia dice: “Sed fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de la vida” Apocalipsis 2:10.

Los falsos profetas hablan y se proclaman fieles a Dios y Su Palabra; dan la apariencia de fieles
intérpretes de la verdad divina, pero minimizan sus exigencias.

Son personas expertas en argumentar para hacer decir a la Palabra de Dios lo que ella nunca dijo.

Ellos disculpan las exigencias divinas argumentando, que tales enseñanzas eran para la época
apostólica y no una enseñanza permanente.

Los falsos profetas dicen que perdonar a los enemigos y tratarlos con amor, el tomar y llevar la
cruz cada día, renunciar al mundo y sus placeres pecaminosos, así como vestir de una manera
decorosa y con pudor es pasado de moda y anticuado y que no es posible en el mundo de hoy;
que era el ideal divino en aquella época, pero no para el mundo moderno de nuestros días.

Como no pueden eliminar las páginas de la Biblia, que muchos lo harían de buena gana,
entonces le quitan importancia y peso a lo que el Señor dice.

Pero las exigencias divinas permanecen en pie para todos los tiempos y culturas, los fieles profe-
tas permanecerán en ellas a cualquier precio; puesto que el Señor es el mismo ayer, hoy y por
todos los siglos y Su Palabra es inmutable. Hebreos 13:8; Salmos 119:89,160; Mateo 24:35; 1
Pedro 1:25.

H) MANSEDUMBRE, griego () praotes o prautes

Esta palabra describe a un caballo que era salvaje pero que ha sido domado y ahora es obediente.

Significa, sumiso a la voluntad de Dios. Mateo 5:5; 11:29; 21:5, también significa dócil y des-
cribe al hombre que no es orgulloso ni soberbio, sino que siempre está dispuesto para aprender.
Santiago 1:21.

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Esta palabra nunca describe debilidad de carácter, sino equilibrio, puesto que describe a una per-
sona que es sumisa cuando tiene que serlo y actúa con firmeza cuando tiene que actuar.

Jesús dijo: Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón.

Pero tomó un látigo en dos oportunidades para sacar a los mercaderes del templo. Juan 2:13-17;
Mateo 21:12-13, también Jesús miró con enojo mezclado con tristeza Marcos 3:5 y miró con
amor Marcos 8:33. Pablo hablo del amor que todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera y todo lo
soporta 1Corintios 13:7.
También habló de la entrega de sí mismo en servicio por amor, aunque amando más, fuera amado
menos, 2Corintios 12:15; pero dijo: “Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros”. 1Corintios
5:13.

Cuando Pablo tuvo que disciplinar o emitir juicio sobre algún problema, lo hizo con firmeza y
esto es precisamente mansedumbre desde el punto de vista Bíblico. Es poder bajo control.

En la mansedumbre Bíblica hay un celo santo mezclado con amor y compasión; este celo San-
to por la verdad divina puede llegar a provocar ira cuando se ve el pecado y conduce a imple-
mentar la disciplina restauradora; porque también hay compasión por el pecador. De aquí, que
la palabra griega sea intraducible a nuestro idioma puesto que no tiene equivalencia. Mansedum-
bre es la palabra que más se adapta, pero es imposible traducir con una palabra todos los concep-
tos anteriormente expuestos.

En los falsos profetas no existe el celo santo por la verdad de Dios, hay un aparente celo, pero no
es real.
Cuando alguien insiste en alguna enseñanza bíblica referente a la consagración o santificación,
ellos evaden aludiendo que no hay que ser legalista, ni exagerado. Con esto, lo que dan a enten-
der, es que Dios es legalista y exagerado en sus enseñanzas.

La óptica de los profetas de lengua dulce, o su filosofía, es que nadie se enoje ni se sienta mal, ni
tampoco se valla de la iglesia; que todos estén contentos y alegres.

Que la predicación no inquiete a nadie ni provoque enojo, por lo tanto hay que predicar suave,
lindo y atractivo para que la gente vea que tenemos amor. Pero el amor Bíblico incluye combatir
contra el pecado y para esto se requiere ser manso.

Los falsos profetas no tienen mansedumbre puesto que no reprenden el pecado, ni tampoco tienen
amor y compasión, porque no se preocupan por el bienestar del alma. Es el amor y el celo por
Dios y Su Palabra, que es la única verdad, lo que hace que prediquemos con firmeza la verdad
divina; y por otro lado la compasión, el amor y la misericordia por las almas, es lo que nos im-
pulsa a buscar su restauración, aunque esto signifique disciplinar, Pablo tuvo que disciplinar y
expulsar de la Iglesia a un hombre inmoral con el propósito de que recapacitara y se arrepintiera,
la decisión de Pablo fue firme y terminante, pero también fue firme y terminante la decisión de
admitir a este hombre cuando se arrepintió; fue recibido con solicitud, amor y espíritu de perdón.
1 Corintios 5:1-13; 2 Corintios 2:3-11.

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Esta es la mansedumbre cristiana, de la cual nada saben los falsos profetas, porque toleran el pe-
cado y como si fuera poco, adulan al pecador para sacarles provecho económico.

La mansedumbre corrige, pero también llora; ama pero también disciplina; mansedumbre;
es el poder del amor de la mano de la disciplina y la compasión.

I)TEMPLANZA, griego ( egkrateia

Esta palabra describe a la persona que tiene las pasiones del alma bajo control, porque el se ha
puesto bajo el control de Cristo. La persona que tiene templanza sabe cuando tiene que hablar y
cuando tiene que callar; cuando reprender con firmeza y cuando hacerlo con suavidad.

Describe a la persona que no se deja arrastrar por una ira impulsiva la cual podría provocar mu-
cho daño, sino que se somete al control del Espíritu Santo.

Los profetas de lengua dulce soportan muchas cosas, no porque tengan fruto del Espíritu Santo
como la templanza; sino porque aman el dinero, la popularidad, el prestigio, su posición y los
privilegios. Son capaces de tolerar insultos y malos tratos de las personas que diezman mucho,
porque toleran por interés egoísta y económico, basta con que una persona deje de aportar a la
iglesia, para buscar la forma de hacerles a un lado.

Los profetas de lengua dulce andan detrás de las personas que trabajan bien y aportan a al iglesia,
generalmente esta clase de persona forma el circulo íntimo de los falsos profetas, son los amigos
íntimos de estos ministros de lengua dulce.

También son capaces de otorgar privilegios y ministerios a los miembros de la iglesia con capa-
cidades económicas; aunque estos no reúnan las condiciones espirituales demandadas por Dios
para tales funciones.

Al no poseer el fruto del Espíritu, los profetas de lengua dulce son esclavos de diversas pasiones,
porque no quieren someterse a Cristo y a Su Santa Palabra. Por esta razón es que persiguen fines
egoístas y perversos, lo cual tratan de ocultar manteniendo un fruto silvestre producido por el
esfuerzo propio y la ayuda de algún demonio. 2 Pedro 2:1-3; 18-22; Judas 1:3-4; 10, 11,16-19.
Cabe notar, que la Biblia usa otra palabra griega para el dominio propio en 2 Timoteo1:17, esta
palabra es () sofronismos, (escrito con su fonética); esta palabra indica buen jui-
cio, un modelo de pensamiento disciplinado, acompañado de la habilidad de entender y hacer
decisiones correctas. Incluye las cualidades de autocontrol y autodisciplina.

Estas son dos de las cualidades que aborrecen los falsos profetas, puesto que no incluye en su
menú espiritual la negación de sí mismo en ninguna de las esferas de la vida.

Porque si tuvieran pensamientos disciplinados tendrían una vida disciplinada y si entendieran e


hicieran decisiones correctas actuarían conforme a las escrituras y amarían al Señor.

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El siervo de Dios o cualquier creyente con el fruto del Espíritu Santo en su vida, se niega así
mismo y se preocupa de no ser tropiezo a los demás, por el contrario quiere ser de motivación
para otros, puesto que no solo quiere predicar a Cristo, sino también mostrar a Cristo.

El Santo profeta, predicará a Cristo con fidelidad, mostrará a Cristo con exactitud, para que otro
lo siga y vivirá a Cristo con persistencia en su vida y conducta para que sea digno de imitar.
Hechos 18:24-28; 2 Timoteo 2:15; Juan 1:35-40; Filipenses 3:17; 4:9; 1 Corintios 4:14-16; 1
Tesalonicenses 1:16.

A través de este breve estudio del fruto del Espíritu pudimos ver el contraste que hay en los falsos
profetas, entre lo que profesan y lo que en realidad son.
Es fácil distinguirlos cuando se les ve a la luz de la Palabra, el fruto silvestre puede ser muy pare-
cido al genuino, pero no es igual, basta con probarlo y nos daremos cuenta por el sabor que cada
uno tiene, mientras que uno causa vomito y malestar, el fruto genuino causa deleite al paladar.
El fruto silvestre es venenoso para el alma, mas el fruto genuino es de alimento y crecimiento
para el alma y el espíritu.

2.) SU ESTILO DE VIDA (LO QUE MUESTRAN)

Los falsos profetas no muestran a Cristo en sus vidas, entonces, ¿qué es lo que muestran?
Su estilo de vida es tan silvestre, como el fruto que producen, es decir no es genuino Su estilo de
vida.

Muchos falsos profetas se apartan de pecados públicos, y llevan una vida religiosa, se les puede
ver leer la Biblia y orar pero no aman la comunión con Dios ni aman la verdad de la Palabra. Su
estilo de vida es liberal, ellos no tiene problema en quitarse la ropa frente a nadie y mostrar su
cuerpo, puesto que no conocen la vergüenza y el pudor; cuando ellos acuden a fiestas no mues-
tran la diferencia que hay entre un Hijo de Dios y un incrédulo.

Ellos se conforman al molde del mundo y si ve que todos toman bebidas alcohólicas ellos tam-
bién toman, porque son como el camaleón que toma el color del ambiente que le rodea. Hace
unos días atrás, (al momento de escribir estas líneas) una joven creyente me comentaba su discre-
pancia y su estado de disconformidad, porque ni el pastor ni los hermanos de la iglesia mostraban
diferencia en su estilo de vida con el mundo, esta chica había abandonado la religión tradicional,
para seguir a Cristo, pero no veía la diferencia que ella creía por la Palabra que tiene que existir.

Jesús dijo: “El que quiere hacer la voluntad de Dios conocerá si la doctrina es de Dios” Juan
7:17; a pesar que la joven anteriormente citada, es nueva en el camino de Cristo, ella pudo enten-
der por la gracia de Dios, que tiene indefectiblemente que existir una diferencia entre un cristiano
y uno que no lo es y entre un cristiano y un religioso.

El falso profeta no muestra a Cristo, muestra una religión llevan el estilo de vida de un reli-
gioso, pero no el de un cristiano, de esta forma sus mensajes producen religiosidad pero no vidas
transformadas por el poder de Dios.

En algunos profetas de lengua dulce, su vocabulario es peor que el de la gente que no conoce a
Cristo, los insultos y las palabras obscenas están a la orden del día, puesto que de la abundancia

25
del corazón habla la boca. Estos profetas no pueden tener una vida cristiana genuina, puesto que
sus corazones están en un estado de apostasía y fueron arrastrados por el mundo y sus normas
perversas, puesto que el amor al mundo nunca salió de sus corazones; ellos salieron del mundo,
pero el mundo nunca salió de ellos. Esta es una de las causas por cual el camino de la verdad es
blasfemado, porque muchos dicen seguir a Cristo pero nunca muestran a Cristo, puesto que no
viven en obediencia a la Palabra.

No puede haber santidad y pureza de vida si no hay obediencia a la verdad, solo la Palabra de
Dios hace renacer y purifica nuestras vidas cuando la obedecemos. 1 Pedro 1:22-23.
El estilo de vida del falso profeta no conoce límites, actúan con injusticia, son hipócritas, mienten
y estafan a sus prójimos sin importarles las consecuencias, pero ellos se defienden alegando que
actuaron correctamente como cristianos.

En muchos casos hay un pecado terrible que hipnotiza el corazón de los falsos profetas; y ese
pecado es la hipocresía, ellos asumen la apariencia de ser seguidores de Cristo, así como un actor
asume la forma de ser del personaje que tiene que encarnar. La escritura dice claramente que
tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella 2 Timoteo 3:5; cabe notar
aquí, que la palabra griega () morfosis que se traduce apariencia en este versículo, no
tiene el sentido de esquema, que es la palabra normal para expresar la apariencia exterior.

Los versículos del 1 al 4 de 2 Timoteo 3; hablan de la realidad del carácter de la gente en los
últimos días, pero el versículo cinco habla de la apariencia de piedad; aquí surge la pregunta:
¿Por qué se usa morfosis y no, esquema para expresar la apariencia de piedad? Porque el
apóstol quería expresar no solo la falsedad del porte exterior, sino la falsedad del carácter y por
esta causa usa morfosis en lugar de esquema. ¡Qué terrible es aparentar ser un ministro piadoso! y
tener un carácter falsificado y un porte exterior de oveja, pero en realidad ser un lobo.

Estos profetas de lengua dulce podrían ser muy expertos en falsificar el carácter cristiano y man-
tener un porte de oveja, pero tarde o temprano se les descubre, puesto que el Señor dijo que no
hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido que no haya de salir a la luz.
Si alguno tiene oído para oír, oiga. Marcos 4:22-23.

Quiero aquí destacar que los falsos profetas de lengua dulce no son profetas que nunca conocie-
ron a Cristo, sino APOSTATAS, es decir, que en algún momento sé convirtieron a Cristo y fue-
ron fieles seguidores de Él; pero luego por alguna causa abandonaron poco a poco las enseñanzas
de Cristo y comenzaron a perder el amor por la Palabra Dios. Debemos notar, que cuando deci-
mos por alguna causa abandonaron la sana doctrina; este abandono comienza por el descuido
espiritual en la vida personal del ministro, luego se infiltran pensamientos y deseos contrarios a
los principios divinos, después cambia la visión de Dios por la visión personal y por último se
tolera el pecado minimizando las exigencias divinas. 2 Corintios 11:3; 2 Corintios 2:17; 4:2;
10:4-5; Filipenses 4:8

3.) SUS ENSENANZAS E INFLUENCIAS (LO QUE PRODUCEN)

Las enseñanzas e influencias de los profetas de lengua dulce nunca producen creyentes sólidos en
la vida espiritual y en el amor por la Palabra de Dios, por el contrario producen creyentes débiles,

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enfermizos y anémicos por falta de alimentación adecuada. Estos falsos profetas no enseñan a los
creyentes a amar la verdad divina, por el contrario le restan importancia a lo que Dios exige, y lo
disfrazan diciendo que no hay que ser fanático ni legalista o extremista.

Los ministros de lengua dulce le quitan todo entusiasmo a los creyentes que quieren agradar a
Dios y se preocupan por obedecer la verdad, porque aman a Dios con todo el corazón.
Ellos alegan, que no es importante separarse del mundo, que debemos amar y ser tolerantes; pero
parecen que olvidaron que el amor nunca está divorciado de la verdad y la obediencia.

Otras de las cosas que enseñan para ocultar sus pecados y evitar ser confrontados con la verdad
divina es no juzgar; alegan que no hay que juzgar a nadie y que cada uno dará cuenta a Dios de
sí.

De esta manera los creyentes comienzan a ser livianos con el pecado en sus propias vidas y a
ignorarlo en la vida de los demás. Cuando la Biblia habla de no juzgar no se refiere a tolerar
el pecado en la iglesia y en los ministros; sino a emitir juicio sin fundamento, sin prueba, y
sin considerarse así mismo. Todo juicio que se emite tiene que tener como fundamento la Pala-
bra de Dios.

Se puede decir de un borracho o un homosexual que no entrará en el reino de Dios a menos que
se arrepienta porque la Palabra de Dios lo establece así; esta clase de juicio, tiene todo el respaldo
de la verdad divina, porque tal juicio lo emitió Dios y no el hombre; el hombre solo dice lo que
Dios a dicho.

Los profetas de lengua dulce proclaman a grito que no hay que tocar a los “ungidos de Jehová”,
de esta forma cierran el circulo para que no se condene el pecado en sus vidas y abren la puerta
de la tolerancia pecaminosa adornada con el termino compasión.

Es cierto que hay que respetar y valorar al ungido de Dios, pero esto no es una excusa aprobada
por Dios para tolerar el pecado en los líderes.

Muchos líderes corruptos abusando de los títulos teológicos y el “prestigio que se ganaron” por el
tamaño de iglesia o la conversión de alguna persona importante de la sociedad; usan su influencia
para introducir doctrinas anti bíblicas que destruyen la fibra espiritual y moral de la iglesia.

Hoy, cualquier creyente que busque de Dios y quiera hacer Su voluntad, podrá darse cuenta que
por desgracia en muchos círculos cristianos se valora más lo que los hombres dicen acerca de
Dios y Su Palabra y no lo que la Palabra dice acerca de Dios y de los hombres. Se ha puesto lo
que los hombres dicen por encima de lo que Dios dice.
Sin importar las declaraciones de Dios; si alguna persona con algún título teológico dice que la
Biblia no quiere decir lo que dice, referentes a ciertos temas muchos reciben tales enseñanzas,
pongamos un ejemplo para ilustrar lo que quiero decir: he leído libros de personas con mucha
preparación teológica y académica que enseñan que Pedro no prohibió el uso de adornos en 1
Pedro 3:3-4; y que solo tenía en mente la exageración; y otros que aceptan tales prohibiciones,
dicen que era una “prohibición temporal” y no es aplicable a nuestra sociedad moderna.

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Las dos interpretaciones violan el texto sagrado, puesto que no se ajustan a la gramática ni tam-
poco a lo que dice claramente el texto. Pedro dice: “vuestro atavío (adorno) no sea el externo”;
sea; es un presente imperativo, activo de () eimi, precedido por la partícula negativa
(ou (no) lo que indica una prohibición enfática y absoluta. De que Pedro solo prohibió la
exageración no se desprende del texto Bíblico sino de un claro intento de minimizar las exigen-
cias divinas. Por otro lado, tenemos los que dicen, que era una prohibición temporal aplicable
solamente en aquel momento específico, pero no aplicable a nuestra sociedad moderna. Esta es
una forma de eliminar el texto de la Biblia sin borrarlo de ella, notemos lo siguiente: Mientras
que la primera interpretación le quita peso a las exigencias divinas, la segunda elimina el texto
para quitar todo significado permanente. Citemos otros de los muchos ejemplos para ilustrar esta
verdad. La Biblia dice, entre otras cosas, que la mujer vista con pudor, 1 Timoteo 2:9; el termi-
no pudor en griego es () aidos, el cual indica el sentido de vergüenza que debe gober-
nar la mentalidad y la conducta de la mujer cristiana y del hombre también. El énfasis de
esta palabra es que la mujer no debe mostrar su cuerpo, traspasando de esta manera los límites del
pudor. «La mujer cristiana puede arreglarse sin tener que mostrar su cuerpo a todo el mundo,
puede estar a tono y atractiva sin violar la santidad de Dios» Puede vestir bien y ser elegante sin
tener que ser provocativa. No hablo de vivir descuidada, hablo que puede estar bien, vestir bien,
verse bien, sin que esto indique pecado alguno. Esto es santidad de conducta no legalismo.

Ninguna actividad justifica el uso de vestimenta impura en total violación a las normas divinas.2

Los profetas de lengua dulce en el perseverante intento de adaptar la Biblia a la sociedad y no la


sociedad a la Biblia; dicen que no “encajan” tales exigencias bíblicas en el mundo de hoy; ellos
defienden las modas inmorales y corruptas de nuestra sociedad, alegando que “hay que estar a
tono”, puesto que nuestra sociedad es moderna y exigente.

Estos profetas de lengua dulce también dicen que nuestro mundo funciona en base a la publici-
dad; y las normas del marketing moderno exigen que se muestre el cuerpo en la publicidad. Po-
demos ver que las técnicas de venta moderna funcionan basándose en la seducción en cualquier
tipo de producto.

De esta forma se trata de lograr que los cristianos pasen a formar parte de la corrupción de la so-
ciedad en que vivimos; y eliminar todo tipo de separación espiritual entre un cristiano y un mun-
dano.

El intento, es eliminar las diferencias existentes en el estilo de vida cristiana y socavar la santidad
y pureza que debe gobernar el pensamiento y conducta del cristiano.
De esta maneras la única diferencia que quedaría entre un cristiano y un mundano seria esta: El
“cristiano” se congrega en una iglesia con la Biblia en la mano y el mundano no.

Al eliminar toda diferencia en el estilo de vida del cristiano, el camino de la verdad sería blasfe-
mado.

La Biblia dice: “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre voso-
tros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun nega-
2
Nota de la Biblia de estudio Vida Plena (Pentecostal) al pasaje de 1 Timoteo 2:9

28
ran al Señor que los rescato, atrayendo sobre sí destrucción repentina. Y muchos seguirán
sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por ava-
ricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo
la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme. 2 Pedro 2:1-3, podemos ver clara-
mente que el propósito de Satanás es destruir la santidad que debe caracterizar a la Iglesia del
Señor.

Hoy, Satanás esta plantando hombres y mujeres en los púlpitos con un gran carisma que persua-
den a los creyentes descuidados a desobedecer las normas divinas de santidad. En muchas Igle-
sias se puede ver más vestimentas indecorosas y falta de pudor que en el mundo y hasta en el
púlpito suben de esta manera.

El motivo por el cual sucede esto, es que los predicadores que proclamaban la verdad de Dios con
firmeza, hoy se han vuelto profetas de lengua dulce, vendiendo y traicionando al Señor a cambio
de “algunas piezas de plata”, que puede tomar forma de prestigio, avaricia, aplausos o aceptación
popular. Esta clase de profetas siempre ha sido muy popular a través de la historia; mucha gente
corre atrás de ellos, para escucharlos y lo hacen con gusto porque saben que no serán confronta-
dos con la verdad de su situación pecaminosa.

Hoy, por todas partes se hacen seminarios y jornadas de instrucción Bíblica y se anuncian a los
expositores con publicidad de buena calidad. ¿Qué pasaría si anunciamos un doble seminario,
uno de santidad, pureza y obediencia y otro de alabanza y promesas de Dios? ¿Cuál sería el más
concurrido?.
En realidad habrá unos pocos en el seminario de santidad en comparación con el seminario de
alabanzas y promesas, porque la gente no quiere escuchar demandas sino promesas agradables y
fácil camino para disfrutar de ellas. La Biblia dice que vendrán tiempos cuando la gente no sopor-
tará la sana doctrina, sino que apartarán el oído de la verdad y se volverían a los cuentos; buscar-
ían también a maestros que les enseñen conforme a sus propias concupiscencias.
2 Timoteo 4:1-5.

Estos falsos profetas, con sus enseñanzas torcidas, están creando o produciendo monstruos en vez
de creyentes sólidos y fieles a la Palabra de Dios. Por causa de esto es que hay tantos creyentes
con muchos años en el camino pero no tienen consistencia espiritual y además tienen conceptos y
valores equivocados y totalmente antibiblicos.
Luego de algunos años estos creyentes llegarán al pastoreado para transmitir las falsedades y
herejías que aprendieron. Estos creyentes indisciplinados y apáticos. Llegan al púlpito como pro-
fetas, de lengua dulce, puesto que no siguieron a Cristo como modelo para sus vidas; sino que
tomaron a sus falsos maestros como ejemplo.
De esta manera se presenta un evangelio tergiversado y barato porque se valora más lo que
los hombres dicen acerca de Cristo, que lo que Cristo dice acerca de los hombres.

Hoy, las evidencias son claras y contundentes; que mucha gente valoran mucho más lo que los
hombres dicen acerca de la Biblia que lo que la Biblia dice acerca de los hombres. ¿Porque
mucha gente sigue doctrinas falsas? ¿Por qué la gente sigue mas las enseñanzas baratas de los
hombres, en vez de las exigencias divinas?

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Porqué examinan la Biblia a la “luz” de las enseñanzas de los hombres; en vez de examinar
las enseñanzas de los hombres a la luz de lo que dice la Biblia. Juan 5:39; Hechos 17:11-
18:24-28.

Hoy, muchos púlpitos languidecen por falta de enseñanzas y predicaciones contundentes que con-
frontan a la gente con su pecado; se busca más bien “allanar” el camino para facilitar la entrada
de la gente en el reino de Dios; pero lo que en realidad hacen, es falsificar el camino, quitando las
barreras al pecado, de esta forma producen monstruos, que pisotean las verdades divinas y produ-
cen el SIDA espiritual en los oyentes, eliminando las defensas inmunológicas de las almas, que
es el amor a la verdad.

Mucha gente prefiere las “supuestas verdades” que dicen los hombres, en lugar de las verdades
eternas de la Palabra de Dios.

Ya casi no se habla en los púlpitos de santidad, pureza y de la negación de sí mismo; en


cambio se oye mucho de la prosperidad material y hasta formulas para prosperar han fa-
bricado.

Se han escrito infinidades de libros cristianos sobre este tema; pero cuesta mucho, encontrar un
libro que hable de santidad o integridad. Esto nos da la pauta de la mentalidad de muchos minis-
tros y la visión que está predominando en los púlpitos.

La pregunta que debe hacerse todo predicador y maestro es esta ¿Que quiero producir en los
oyentes? ¿Que produce el mensaje que predico? ¿Calidad o cantidad? Lo ideal es producir
calidad y cantidad, pero sabemos que en la mayoría de los casos no es así, puesto que mucha gen-
te se aleja de Dios cuando el mensaje quiere producir calidad; en cambio los que buscan producir
cantidad minimizan las exigencias divinas y omiten enseñar y predicar temas que pueden con-
frontar a la gente con su pecado. La tarea suprema de un predicador es enseñar todo el conse-
jo de Dios Hechos 20:27 para producir imitadores de Cristo 1 Juan 2:6,10 3:3,7 y gente santa en
toda la manera de vivir 1 Pedro 1:14-16; Hebreos 12:14; así como también producir pureza de
vida por la obediencia a la verdad 1 Pedro 1:22

Por lo tanto debemos amar al Señor y Su Palabra con profundidad y con amor inalterable Marcos
12:30; 1Corintios 16:22; Efesios 6:24; Juan 17:17; Juan 15:3 debemos tener siempre en cuen-
ta que al totalidad (la suma) de la Palabra de Dios es verdad y sumamente pura, por esto debemos
meditar en ella y amarla, Salmos 119:97,140, 142, 160, 159 lo cual se traduce en una vida de
obediencia. Juan 14:15; 21-24.

Se debe notar con claridad que la verdad no es algo que solamente se cree sino que también se
obedece. Juan 8:45-47; 2 Tesalonicenses 2:12; Romanos 2:8; Gálatas 3:1; 5:7; 1Pedro 1:22.
El falso profeta “se consagra” para satisfacer los deseos de la gente, pero el fiel profeta vive con-
sagrado y comprometido con la verdad de Dios, puesto que nada podemos contra la verdad, sino
a favor de la verdad 2 Corintios 13:8. La única protección inmunológica que tienen los siervos
de Dios contra el pecado y la falsa doctrina, es un amor profundo por la verdad de la Palabra de
Dios; y este principio es aplicable a todos los creyentes.

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Los falsos predicadores con su mensaje liviano engendran creyentes débiles y enfermizos con un
corazón totalmente desnutrido por la carencia de las proteínas de la verdad.

Estos creyentes, llegan a quedar totalmente cautivos por la liviandad que transmiten los mensajes
anémicos, proclamados por predicadores desnutridos y enfermizos.

Esta clase de predicadores rápidamente logran popularidad y arrastran grandes multitudes, porque
la gente quiere comer lo que le gusta y no lo que le alimenta.
Muchas personas prefieren poner en la mano de estos predicadores grandes sumas de dinero, con
tal que no le confronten con su pecado, y son muchos los predicadores que se vuelven sordos,
mudos y ciegos por amor al dinero.

Es preferible proclamar la verdad de Dios con fidelidad, aunque tengamos que comer una
migaja de pan; antes que adulterar la verdad a cambio de riquezas y popularidad.

Prefiero ser fiel a la verdad de Dios, aunque sea un predicador desconocido; antes que adul-
terar la verdad para hacerme bien conocido; prefiero ser perseguido por amor a la santi-
dad; antes de recibir prestigio por predicar liviandad.

Es mucho mejor morir apedreado por predicar la verdad antes que negar a Cristo a cambio de
popularidad.

Es mucho mejor perder miembros por predicar la verdad; que tener iglesias llenas pisoteando la
santidad. Juan 6:60-68.
El predicador que no sufra por el placer de Su presencia, terminara muriendo por el dolor
de Su ausencia; el predicador que no sufra por predicar la verdad; terminara cautivado por
el yugo de la liviandad. Jeremías 6:13-15; 8:11-12.

El predicador que se niegue a hablar con autoridad; nunca podrán predicar para producir santidad.
Tito 1:13; 2:15

Aquel que se niegue a reprender el pecado de la. Iglesia; terminará cautivado por el placer y la
grandeza 2Timoteo 4:1:4.

Aquel que no quiera morir a los pecados terrenales; nunca podrá gozar de las riquezas celestiales.
Colosenses 3:5-6; Gálatas 5:16-24.

El predicador que no acepte la realidad de la verdad; terminará recibiendo las mentiras de Sa-
tanás. 2 Tesalonicenses 2:10-12; 1Timoteo 4:1-2.

Aquel que no predique para producir calidad; es porque esta predicando para producir mortandad.
Isaías 56:10-12.
Aquel que no quiera predicar la santidad, terminará encadenado al yugo de Satanás.

El maestro que no enseñe contra la mundanalidad; terminará muriendo y amando la vanidad.

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A través de lo anteriormente citado en esta sección; podemos darnos cuenta que es lo que produ-
ce un falso ministro.

Estos falsos ministros, no son personas que tienen un lugar de culto independiente; aunque los
hay; sino personas que están en las denominaciones cristianas; ministros que gozan de ciertos
prestigios y poco a poco van rechazando las verdades que Dios enseña en Su Palabra; por esto la
Biblia dice: “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina”. 1 Timoteo 4:16.

4) CONTRASTE ENTRE LO QUE HACEN EN EL NONBRE DE JESUS Y LO QUE SON


DELANTE DE JESUS
(Mateo 7:22-23).

Esto a causado mucha confusión entre los creyentes, los milagros, las sanidades y las elocuencias
de los falsos profetas; ha hecho que muchos creyentes corran detrás de ellos. ¿No es acaso todo
esto evidencia de que Dios está en ellos? ¿No son respaldos y ungidos por Dios?

Que Dios respalde Su Palabra no significa que respalde al predicador. Dios, por amor a las
almas perdidas y necesitadas que están oyendo Su Palabra con fe, opera milagros con el
propósito de salvar las almas.

Recuerdo que la primera persona que me predicó estaba borracha; me dijo que Cristo me amaba,
y nunca lo olvide, aunque me convertí varios años después.

Pero, no podemos decir que el borracho era salvo, sino que en ese momento estaba perdido; pues-
to que ningún borracho entrará en el reino de Dios. 1 Corintios 6:9-10; Gálatas 5:21.

Dios hizo que una mula hablara para refrenar la locura del profeta Balaam por amor a su pueblo;
pero esto no indica que dicha mula entre en el reino de Dios.
Se debe notar claramente, que Jesús no dijo que el falso profeta se conoce por las obras que
hace; si no por el fruto que produce.

Conozco personas que recibieron a Cristo como su salvador en una secta falsa y luego el Señor
los saca de ese lugar y los planta en iglesias de sana doctrina.

Otra cosa que debemos entender, es que Dios opera muchas veces, en respuesta a la fe de los
oyentes y no en respuesta a la moral o espiritualidad del predicador. Vea Isaías 55:10-11; Ro-
manos 10:17; Hebreos 11:6; Mateo 7:7-8.

Dios nunca dejará de salvar las almas, por causa del pecado del predicador; pero sí, Dios con-
denará al predicador, si no se arrepiente y abandona el pecado.

La medida de un predicador no es lo que haga en el nombre de Jesús, sino lo que es delante de


Jesús.

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Tampoco se mide por el concepto que los hombres tengan de él sino por el concepto de Dios, el
cual está revelado en Su Santa Palabra.

Si se mide por las obras, puede aparentar mucha piedad pero si se mide por sus frutos, se demos-
trará su impiedad.

Notemos, que en Mateo 7:21-23. Los falsos profetas tomarán como base lo que hicieron en el
nombre de Jesús para hacer sus reclamos, pero el Señor los pesará en la balanza de la obediencia
para determinar qué hacer con ellos; y la balanza de Dios marcará el peso de los hacedores de
maldad, (anarquía) y entonces el Señor determinará el juicio diciendo: “Apartaos de Mí”
No son los milagros, ni las liberaciones, ni tampoco las profecías lo que determine quién es un
verdadero profeta.

Las credenciales del verdadero profeta es su obediencia y santidad acompañado de un amor pro-
fundo por Dios y Su Santa Palabra. Con esto no estamos desechando los milagros, ni las profec-
ías ni tampoco las liberaciones; si no que las estamos autenticando acompañándola con las cre-
denciales anteriormente mencionadas.

CONCLUSIÓN

Puede que algunas de las cosas dichas aquí no caigan muy bien en algunos corazones, pero eso
no descalifica la verdad de Dios expresadas en estas líneas.
Podemos concluir diciendo que los falsos profetas tienen la oportunidad de arrepentirse y volver
al Señor de todo corazón.
Si por este mensaje te distes cuenta que estas cayendo en apostasía, vuélvete al Señor de todo
corazón y predica y vive la palabra de Dios como tiene que ser y grandes recompensas nos espera
en la gloria celestial.

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BIBLIOGRAFÍA
En esta Bibliografía incluimos el material que se ha consultado para dicho estudio, es decir
este es el aparato de consulta que se tuvo en cuenta a la hora de preparar este material.

1-Concordancia analítica griego- español J. Stegenga, Alfred Tuggy; CLIE.

2-Nuevo Testamento interlineal griego- español, Dr. Francisco Lacueva, CLIE.

3-Diccionario expositivo de palabra del Nuevo Testamento, W. E Vine, CLIE.

4-Gramática griega del Nuevo Testamento Dana y Mantey C.B.P

5-Gramática elemental del griego del Nuevo Testamento, Guillermo H. Davis, C.B.P

6-Ayuda gramatical para el estudio del Griego del Nuevo Testamento griego, Roberto Hanna,
editorial Mundo Hispano.

7-Léxico- concordancia griego- español del Nuevo Testamento, Jorge Parker, Mundo Hispano.
8-Biblia Reina – Valera 1909 SBU

9-Biblia Reina –Valera 1960 SBU

10-Biblia Reina –Valera 1977 CLIE

11-Biblia Versión Moderna H.B Pratt 1893 revisión 1923 Sociedad Bíblica Americana.

12-Biblia de las América editorial Fundación

13-Biblia de Jerusalén D.D.B

14-Auxiliar Bíblico Portavoz, Harold L. Willmington, portavoz.

15- Teología Básica, Charles Ryrie, UNILIT

16- Teología sistemática, Stanley M. Horton, Vida.

17- Teología Bíblica y sistemática, Myer Pearlman, Vida


18- Biblia de estudio Pentecostal (Vida Plena) Vida
19- Biblia de estudio Plenitud Caribe

Comuníquese con el autor a las siguientes direcciones:

sanchezras@hotmail.com
ministeriodegracia@gmail.com

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