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Constelaciones familiares, un peligroso

método pseudocientífico

¿Qué son las Constelaciones Familiares?

Las constelaciones familiares son un método desarrollado por el


filósofo, teólogo, pedagogo y autodenominado “psicoterapeuta” Bert
Hellinger. Su objetivo es liberar a las personas de sus
“tensiones/conflictos” que suelen venir de las “generaciones pasadas y
tienen sus raíces en los acontecimientos de la historia de la familia”
tales como conflictos bélicos, violencia familiar o doméstica, el
fallecimiento prematuro de padres o de hijos, abortos, separaciones o
violaciones. Esto puede manifestarse en en el presente en forma de
problemas tales como: depresiones, psicosis, miedos, migrañas,
cansancio crónico o problemas en las relaciones. Es resumen,
acontecimientos emocionalmente intensos (conflictos no resueltos) de
nuestros antepasados familiares son transmitidos generación tras
generación.
¿Para qué sirve?

Sus defensores dicen que sirve para tratar casi cualquier cosa,
traumas de la infancia, depresión, tristeza y melancolía, superar
sucesos trágicos como las pérdidas o duelo, afrontar las
enfermedades, para problemas de pareja, actual o relaciones del
pasado, problemas de fertilidad o adopciones, problemas con los hijos
(cualquier tipo), dificultades en las relaciones familiares o en
las relaciones sociales.

¿Cómo se constela?

En la página web de la Asociación española de Constelaciones


familiares Bert Hellinguer publican su método que intentaré resumir:
Para solucionar los problemas que hemos heredado, se puede hacer
de forma grupal o individual.

En la grupal puedes implicarte a 3 niveles:


Como cliente exponiendo un asunto personal que quieras solucionar..
Como representante donde te pones al servicio del cliente
representando a algún miembro de su familia. O
como participante observas y ayudas con las energías durante el
transcurso de la constelación.

A continuación el constelador, el que dirige la dinámica, hace que la


persona exponga su problema, después elige a las personas que
representarán a la familia actual o de origen. Los va colocando y les
pide que se muevan o actúen de acuerdo a las energías que perciban
mientras están interpretando el papel. El constelador va orientando
(moviendo de sitio) a través de los que expresan los representantes,
ayudándoles con frases sanadoras. Se suele terminar incluyendo al
cliente y pidiéndole que ocupe su lugar para que participe de esa
nueva imagen sanadora de la familia.

También se puede constelar de manera individual. Para ello se


usan figuras o muñecos, tapetes o papeles para configurar el Sistema
Familiar. El trabajo de percepción de energías lo hacen el cliente y del
constelador únicamente.

LAS CONSTELACIONES FAMILIARES


NO HAN SIDO NUNCA, BAJO NINGÚN
PROTOCOLO EXPERIMENTAL SERIO,
CONTRASTADAS COMO UNA TERAPIA
QUE SEA EFICAZ
Según su gurú, poseemos “conexiones inconscientes con los destinos
de nuestros antepasados” que deben ser revelados para sanar.
Defiende la idea de Rupert Sheldrake de resonancia mórfica para
explicar cómo se conecta nuestro destino como el de nuestros
antepasados: Campos de energía con memoria que influyen y nos
conectan en el presente con personas, lugares o animales del pasado.
Algo parecido a lo que defienden los practicantes de Reiki.

¿Qué NO son la Constelaciones Familiares?

No es una terapia con evidencia científica. No existe ningún tipo de


estudio medianamente riguroso que avale su eficacia. Las
constelaciones familiares no han sido nunca, bajo ningún protocolo
experimental serio, contrastadas como una terapia que sea eficaz para
nada. Los resultados positivos que puedan dar son atribuibles
a procesos de sugestión y la empatía.
No cuenta con un modelo explicativo de la realidad científico,
coherente o medianamente realista. Su teoría o modelo teórico es un
batiburrillo pseudocientífico de fundamentos captados de otras
terapias o modelos de dudosa o nula eficacia como el Psicoanálisis, la
Terapia Primal, el Psicodrama, la Hipnosis, el análisis transacional, la
Terapia Gestalt, la Programación Neurolingüística (PNL) y la Terapia
Familiar Sistémica (de la que el propio autor considera una
derivación). Está plagada de conceptos pseudocientíficos como el
de resonancia mórfica o el misticismo cuántico. Energías que la
ciencia no ha descubierto y que unen a todos los seres humanos entre
sí más allá del tiempo o del espacio. Algo así como la fuerza de la que
nos habla Yoda en Star Wars pero ellos la llaman Cosmic Power
donde el cliente no tiene ni que hablar. Todo muy científico y serio
con “fórmulas matemáticas” que respaldan el disparate.

NO CUENTA CON UN MODELO


EXPLICATIVO DE LA REALIDAD
CIENTÍFICO, COHERENTE O
MEDIANAMENTE REALISTA
No es necesaria una formación especializada para practicarla.
Posiblemente una de las razones por la que prolifera tan bien por
cualquier parte del mundo. Cualquiera pueda convertirse en un
“facilitador” y no requieren que estas personas tengan una amplia
formación o ser psicólogos.

No es una práctica ética. Ningún psicólogo colegiado debe emplear


las constelaciones familiares en consulta. Si hicieran eso, estaría
violando el artículo 18 del código deontológico: “Sin perjuicio de la
legítima diversidad de teorías, escuelas y métodos, el/la Psicólogo/a
no utilizará medios o procedimientos que no se hallen suficientemente
contrastados, dentro de los límites del conocimiento científico vigente.”

No se adaptan a las necesidades actuales. Como buena


pseudoterapia que es se ancla a unos preceptos que poco o nada se
han evolucionado o modificado desde que su creador las concibió y
que perpetúan una visión familiar y social arcaíca y reaccionaria.

En conclusión, las constelaciones familiares son una forma de


pseudopsicoterapia cuyo modelo teórico se sustenta en ideas
extraídas de otras pseudoterapias y creencias pseudocientíficas o
mágicas. Defiende una visión muy antigua y conservadora de la
familia, un ejercicio profesional muy poco especializado y unas
“técnicas” altamente sugestivas sin evidencia científica cuyo efecto no
va más allá del placebo pudiendo llegar a ser contraproducentes a sus
participantes. Si usted tiene algún tipo de problema acuda a un
profesional, su salud mental o física no son un juego de
representaciones teatrales, fuerza cósmica o figuritas de juguete.