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Niveles neurológicos

Los niveles neurológicos de la PNL son muy útiles para comprender o dirigir el cambio en individuos o
en grupos. También se les conoce como niveles lógicos propuestos por el antropólogo Gregory Beteson.

Estos niveles se suelen representar en forma piramidal y guardan una relación jerarquizada entre sí, de
manera que cada nivel contiene e influye a los inferiores. Los niveles (de mayor a menor) son los
siguientes:

1. Espiritualidad / Propósito. ¿Quién más? Se puede ver como tu conexión a un sistema mayor o a
un poder superior. Si eres un individuo o una compañía que proporciona una serie de servicios.
¿Qué impacto tienen tus acciones en tu comunidad, en tu cultura y en la cultura de los ostros?
2. Identidad: ¿Quién? ¿Quién eres como individuo o empresa? ¿Qué papel representas? ¿Cuáles
son tus acciones en el marco de tu propósito en la vida? ¿Qué piensas sobre ti mismo?
3. Creencias / Valores: ¿Por qué? ¿Por qué haces las cosas que haces? ¿En qué crees o qué es lo
que valoras?
4. Capacidades / Estrategias: ¿Cómo? ¿Cómo haces las cosas que haces? Siendo un individuo o una
empresa. ¿Cuáles son tus capacidades, habilidades, estrategias o planes de acción?
5. Comportamiento: ¿Qué? ¿Cuáles son las cosas que haces? ¿Cuáles son tus comportamientos?
6. Entorno: ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Con quién? ¿Dónde, cuándo y con quién pones en práctica tus
comportamientos? ¿Cuáles son las influencias y las limitaciones que están actuando sobre ti?

Operamos en todos estos niveles. Dependiendo de las circunstancias, unos niveles serán más
importantes que otros. Si, por ejemplo, estoy cruzando una calle con tráfico, es importante que ponga
atención en los niveles de entorno y comportamiento (dónde estoy y qué estoy haciendo).

Ejemplo:

Este ejemplo te permitirá comprender mejor cómo funcionan los niveles lógicos.

Imagina que son las nueve de la mañana y estoy en mi lugar de trabajo (entorno). Si no quiero estar ahí,
entonces debo cambiar mi comportamiento. Tengo varias posibilidades: puedo salir andando; puedo
salir dando volteretas hasta la puerta; puedo ponerme a gritar y a romper cosas con la esperanza de
que alguien me saque del edificio.

El comportamiento que seleccione dependerá de mis capacidades y mis estrategias. Si soy capaz de dar
volteretas, entonces es una posibilidad factible. Por otra parte, mi estrategia podría ser hacer que
alguien me saque de ahí. Para lograrlo podría empezar a gritar o a romper cosas. O, si realmente no
quiero trabajar allí y necesito igualmente una fuente de ingresos, mi estrategia puede consistir en
ponerme enfermo de manera que pueda pedir la baja a largo plazo. ¿Entonces a alguien que, consciente
o inconscientemente, haya hecho algo así?

La estrategia que elija dependerá de mis creencias y mis valores. Si creo que puedo encontrar otro
empleo fácilmente, entonces ponerme enfermo deja de ser una opción para mí.

Mis creencias y valores están a su vez determinados por mi identidad. Si me veo a mí mismo como una
persona de éxito, entonces es muy probable que tenga la creencia de que puedo conseguir otro trabajo
fácilmente e incluso empezar mi propio negocio.

Mi identidad depende de mi propósito en la vida, del impacto que desee tener sobre mis amigos, familia,
comunidad y sociedad.

Este ejemplo ilustra la idea de que un nivel neurológico tiene una influencia significativa sobre aquellos
niveles inferiores, y muy poca influencia sobre los niveles superiores. De este modo, para que un cambio
personal u organizacional sea permanente y sostenible, debe estar alineado con los niveles lógicos
superiores o debe tener lugar directamente en el nivel más alto posible.