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Año 4 Nº 8 6.

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REVISTA DE ARTE Y PENSAMIENTO
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México 80 Pesos | UE 7 € | GB 6.5 ₤ |
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2o TRIMESTRE

Dossier

Valencia y (p)resentimiento

holocausto bakala / EL DESPILFARRO Y OTRAS RUTAS / fallas


joan fRANCESC mira Y alicia de miguel / VALENCIA, SICILIA, TEXAS
Sumario
Fotografía de portada: Guillem Molina Vacas | Fotografía de contraportada: Sergi Inclán

RETROVISOR
04. Valencia, corazón hipster, Andrea Blum
06. ¿Cuándo escampará la tormenta?, Daniel Mochuelo
08. Elogio de la pobreza, Dildo de Congost
10. El primer cómic digital, Breixo Harguindey
12. De realidades y compromisos, Manuel Garrido
14. La batalla contra el mercado será capital, Salvador Salgueiro
16. Como si viviéramos en el mundo, Marc Sempere
18. Inquietud, Nacho Fernández
19. El fin del mundo empieza aquí, Nacho Moreno
20. La mejor telebasura, Epo
22. Lecturas para bostezar, Daría Barbate
26. El Bostezo del futuro, Noel Viñales

BOSTEZO VISUAL
44. La sombra de las letras, Tomás Gorria

CONCURSO
24. Valencia necesita una canción, Malatesta Records y revista Bostezo

platicando
52. Joan Francesc Mira, Joan F. Toledo y revista Bostezo
76. Alicia de Miguel, revista Bostezo

BATISCAFO
81. Suplemento literario, número 8

DOSSIER: VALENCIA Y (P)RESENTIMIENTO


30. Re-mediterraneizar el mundo, Santiago Alba Rico
32. Gora Bankia askatuta, Danilo Barbosa
35. 45.000 jugadores de golf, Nacho Moreno
38. Valencia en sus revistas, revista Bostezo
42. Holocausto Bakala, Dildo de Congost
46. Diálogo del diablo adolescente con un antiguo militante anarquista, Héctor Arnau
49. Valencia, espacio disponible, Inés Plasencia
56. ¿Dónde están los datos?, Víctor Samsa
58. En busca de la milla de oro, Nacho Messeguer
60. La isla del Dr. Moreu, Óscar Gual
64. Ajoblanco 76, Pau Rausell
68. La rebelión de las tostadas, Eva Máñez (fotografías)
70. El juicio a Camps, Sergi Tarín
72. Vámonos de rutas, Walter Buscarini

PRÓXIMO NÚMERO: Para la impresión de este número,


la Asociación Cultural Bostezo ha
recibido ayuda económica de la
EL FRACASO NOS Concejalía de Participación
Ciudadana del Ayuntamiento
HIZO INDEPENDIENTES de Godella, a través de la
convocatoria de subvenciones a
asociaciones locales.
Editorial
Director: Walter Buscarini
DEBAJO DEL HORMIGÓN
Editor: Paco Inclán (editor@revistabostezo.com)

Directores de arte: Sergi Inclán y Montse de Mateo

E
(www.artefagia.com)

Diseñador: Andrés García (www.setembre.es)


ste dossier nace de un
error: el de considerar que
Redactor-Jefe: David Barberá Valencia —el imaginario,
Diseño web: Sergi Inclán el territorio, la ciudad, la
región— estaba presta a iniciar
Editor literario: Héctor Arnau
un renacimiento, un fin de época,
Mesa de redacción: Laura Domingo, Albeliz Córdoba, Sonia una necesaria reconversión. En
García, Quique Falcón, Olga Esther, Ausiàs Navarro, Itziar definitiva, de dejar atrás la deca-
Castelló, Kike Ferrando, Jesús González, David Estal, Marc
dencia, la mediocridad y la bajeza
Sempere, Javi Llorens, Carlos Madrid, David Moya, Alejandro
Morales, Alfonso Moreira, Nacho Moreno, Inés Plasencia y
moral a las que la sociedad valen-
Paqui Santos ciana se ha visto arrastrada en
los últimos años. En las primeras
Fotografía: Eva Máñez, Joan Navarro, José Bravo, Jordi Coll,
Nacho Messeguer y Roc Herms
reuniones, acontecidas en el Café
Museu, donde se gestó la idea de
Artistas colaboradores: Po Poy, Dani Sanchis, Irene Fenollar, este monográfico conversando
Riccardo Maniscalchi, Miguel Brieva, Johanna Guayambuco,
Eduardo Romaguera, Gloria Vilches, Andrea Blum,
con el cineasta Marc Sempere y el
Ismael Rumbeu, Marta Pina, Javier Jubera, Don Rogelio J., arquitecto David Estal, soñamos
Hermatocrítico, Aitana Carrasco y Lalo Kubala con un número optimista y proac-
Psicóloga: Eva Vives
tivo que supusiese el resurgir de
nuestras propias cenizas. En un
Correctora: Sonia Vives principio lo llamamos Valencia y
Departamento de souvenirs: María Ferrando presentimiento. Algo bueno iba a
pasar, tenía que pasar; tocar más
Colaboraciones: Poncho Martínez, Silvia Nanclares, Fermín fondo nos resultaba complicado
Alegre, Pilar Pedraza, Arturo Castelló, Vicente Chambó,
imaginarlo. Además Valencia es
Raquel García Sáez, Nacho Messeguer, Miguel Morata,
fácil de odiar, sale casi sin pensar
Eloy Fernández Porta, Santiago Alba Rico, MacDiego, Kiko
Amat, Pau Rausell, Ester Giménez, Nacho Moreno, Javier
y a nosotros nos gusta darle al co-
Reguera, Epo, Nacho Fernández, Víktor Gómez, Guillermo
co. Y, oye, aquí no se está tan mal, Fotografía de Eva Máñez (Desayuno con Viandantes)
López, Alicia Martínez, Paco Arroyo, Erika Jordán, David al fin de al cabo, eso sí,…el clima es
Moreno, Abelardo Muñoz, Laura Navarro, Jaime Ortega, inmejorable.
Eugeni Machancoses, J. J. Pérez Benlloch, Vicente Ponce,
Ángela Sánchez de Vera, Dildo de Congost, Rogelio fuera de foco
Villarreal, Óscar Gual, Epo, Joan F. Toledo, Mª José Vizcarro Pero el buen clima no garantiza el buen ambiente. Como dice Llorenç Barber “en Va-
Consejo editorial: Suscriptores y suscriptoras de Bostezo
lencia se puede vivir si vives cerca de un aeropuerto y puedes desintoxicarte periódi-
camente”. Conforme vimos cómo se iba desarrollando el dossier no pudimos más que
Edita: Asociación Cultural Bostezo darle la razón: una parte importante de Valencia es francamente tóxica. Nuestro pre-
Suscripción: suscripcion@revistabostezo.com sentimiento se iba tornando en una desazón rara, incluso en ocasiones un pelín ira-
. cunda, algo no demasiado usual en el temperamento bostezante. Así que añadimos el
Publicidad: editor@revistabostezo.com
paréntesis: (p)resentimiento; imposible esconder la parte resentida que se nos escapa-
Teléfono: 628 135 042 ba por los márgenes de la revista. Porque aquí (como damos cuenta en estas páginas)
. los gobernantes hace tiempo que andan más preocupados en solventar sus pleitos,
Impresión: La Gráfica (www.lagraficaisg.com)
salvar su honorabilitat mancillada, reivindicar la presunción de inocencia sobre culpas
Distribución: www.revistabostezo.com (números atrasados), irrefutables y pagar con dinero ajeno las deudas de sus (ne)fastos. La Administración
Sendra Marco y Traficantes de Sueños
—inoperante e insensible— no es hoy un interlocutor válido. No hay apoyos, por ejem-
Identificación: La revista Bostezo no comparte necesa- plo, para el desarrollo de un cine, de un teatro, de un deporte —más allá de los clubes
riamente (pero a lo mejor sí) el contenido de los textos de fútbol profesional—, de una investigación científica de carácter social y valenciano;
publicados en este número. Bostezo se responsabiliza solo
del contenido del editorial.
el nepotismo y el autoritarismo están a la orden del día y los recortes afectan a los
más débiles. Somos comunidad líder en porcentaje de deuda pública, niños estudiando
© TODAS las obras publicadas pertenecen a sus autores. en barracones y número de desahucios, entre otros despropósitos. Por quedarnos, nos
Año: 2013 hemos quedado hasta sin bancos.
Valencia está que arde. Y el incendio se propaga por toda la península.
ISSN: 1889-0717
Nos hemos visto acuciados por la urgencia histórica del aquí y ahora. Permítannos
Depósito legal: V-4401-2008 pues que este editorial sirva para narrar otras valencias que no hemos podido contar-
les en el dossier como nos hubiese gustado. Todas esas (re)acciones contestatarias
—también esta revista— revestidas dad, vivienda, servicios sociales, cultu-
de una naturaleza atolondrada, po- ra...— es necesario para que nos decla-
bre, diríamos quijotesca. Porque de- remos oficialmente hasta los huevos en
bajo del hormigón —y aquí hormigón bloque y sin fisuras.
no es metafórico— surge una (in) No, este no es el dossier que había-
cierta sociedad civil de movimien- mos pensado, sino el que nos ha salido.
tos desmembrados y muchas veces Hemos tenido que aceptar que todavía
espasmódicos, sin más voluntades es pronto para hablar de un renacer va-
que una épica a la astérix y el pensat lenciano, aunque no hemos descartado
i fet valenciano. Hoy la cultura y el reflejar sus destellos, pero sin querer
movimiento social en Valencia pasa pecar de ingenuos. Aún hay que hacer
por los bares, los solares, los huer- balance de los daños, superar el ocaso y
tos urbanos (contra la dictadura de mucha gente sufriendo las consecuen-
Monsanto), las bicicletas, las asocia- cias para que viniéramos nosotros a ha-
ciones de vecinos, las fallas sin ca- blarles de renacimiento. Esperamos que
sal, los colectivos de afectados (del este dossier (y su ramificación en Boste-
accidente de metro, de Canal 9, de la zo Digital) contribuya a la regeneración
sanidad pública, de los desahucios), que, tarde o temprano, debe darse en
los fanzines autoeditados, por una la sociedad valenciana, que durante el
simbiosis entre psicología colectiva, siglo xx fue origen de movimientos tan
arquitectura y gastronomía, por an- interesantes como el esperantismo, el
tiguos mataderos reconvertidos en anarquismo o la objeción de conciencia.
librerías, residencias de músicos y Última capital de la II República, pioneros
espacios inestables, un barrio mari- de la imprenta y vanguardia de diseño y
nero que se cae a pedazos, poetas tipografía. También en psiquiatría (esto
dispuestos a donar sus versos a quizás no hable tan bien de nosotros).
cualquier revolución, octavillas fo- Y contamos con la institución jurídica
tocopiadas a correcuita, vestigios más antigua de Europa, el Tribunal de
okupas... Y muchos son los que, has- Equilibrismos, de Gloria Vilches las Aguas, cuyas leyes se transmiten —y
tiados del páramo sociocultural va- se acatan— de manera oral desde hace
lenciano, optan por formar parte de diez siglos, lo cual no deja de ser una pa-
una silenciosa diáspora autóctona. Valencia (lo que sea) es hoy un radoja frente al choteo mayúsculo con el que determinados perso-
territorio desarticulado que, después de treinta años de Estatuto najes —llamarles políticos sería otorgarles demasiado estatus— se
de Autonomía, ni siquiera tiene claras sus señas de identidad: con- burlan de la justicia.
flictos de vexilología (la senyera, la cuatribarrada o terceras vías), Y Josep Renau nació en Valencia. Y Estellés, en Burjassot.
lingüísticos (valenciano, catalán o “hablamos el idioma catalán que Pero hoy, desafortunadamente, somos conocidos por aspectos
aquí llamamos valenciano”) o el tan mal resuelto nombre de la re- como un aeropuerto sin aviones, por ser epicentro expansivo de tra-
gión (Comunidad Valenciana, Reino de Valencia, País Valenciano...) mas y corruptelas, por un arquitecto que ha levantado su fortuna
que provoca la desafección de alicantinos, castellonenses y de todo con edificios 'emblemáticos' en desuso (o, es más, que no se llega-
aquel que no se identifique con la ciudad de Valencia. Este problema ron a construir) o por una deuda monumental que parece imposible
identitario, esta falta de cohesión social, ha sido aprovechada en los de saldar. Llegado el momento del sublime gatillazo, ¿quién paga la
últimos veinte años por un poder hegemónico para definir, a su ima- cuenta?
gen y semejanza, qué era el ser valenciano: ser votante del partido En definitiva, este número de la revista nos ha interpelado
del poder (mejor con carne), reírle las gracias a los faraones a costa con una intensidad mayor que cuando hemos tratado otras cues-
del erario público, ser del Valencia C. F., mostrar altas dosis de ‘cata- tiones de índole llamémosle más intelectual, como la economía, la
lanofobia’ y creerse a pies juntillas los informativos de Canal 9 (ese psicogeografía o incluso los genitales. Bostezo siempre ha hecho
nodo contemporáneo). Pero los otros valencianos, incluyendo esa gala de ser una publicación valenciana de pensamiento —bendito
masa amorfa que calla y otorga, somos muchos más. Deberíamos oxímoron— gestada desde un pueblo sin librerías llamado Godella,
unificar nuestras luchas y anhelos para que no se cumpla la primera para más señas. Una revista pretendidamente periférica como con-
profecía: “ahora vienen a por nosotros, pero ya es demasiado tarde”. trapeso a las fuerzas culturales centrípetas que aseguran que nos
Aunque igual ya lo es. iría mejor si la editásemos en Madrid o Barcelona o, mejor aún, en
París o Nueva York.
desde la trinchera Concluimos con un presentimiento, esta vez sin paréntesis: si
Y es que tenemos tantas ganas desde hace años de que algo cam- fuimos los primeros en caer, también podemos ser pioneros en al-
bie que somos capaces de bautizar como 'Primavera Valenciana' (en zarnos. Pero habrá que crear otro modelo de crecimiento: más ‘lar-
exagerada alusión a la árabe) al hecho de que unos antidisturbios se goplazista’, más inteligente, más sostenible, más solidario... o dejar
dediquen a golpear vilmente a un puñado de adolescentes. Sí, claro, de pensar en el crecimiento atolondrado como desarrollo de nues-
existen conatos aislados de resistencia cultural y social, la mayoría tro porvenir. Sea como sea, tenemos que evitar que se cumpla la
de ellos desconectados (cuando no desconfiados o enemistados) segunda profecía: tocaron fondo, pero siguieron cavando. Entonces
entre sí, lo cual provoca una frustrante sensación generalizada de sí, apagamos y nos vamos.
que cada cual hace la guerra por su cuenta desde su trinchera. A
veces se tiene la sensación de que vivimos en una burbuja ajena al
mundo exterior. La pregunta que nos ronda es qué porcentaje de ☞ Una ciudad por construir, de David Estal
en revistabostezo.com
perjudicados por las políticas deshumanizadas —educación, sani-
a la deriva San Francisco.

Valencia, corazón hipster


Por Andrea Blum
Traducción del inglés de David Barberá

V
alencia Street, en San Francisco,
tiene una escasa capacidad de con-
centración; cambia semanalmente
y se recicla a sí misma a través de
las décadas, manteniéndose siempre a la
vanguardia de la cultura de la costa oes-
te estadounidense. Tal vez sea debido a la
constante llegada de nuevos habitantes —un
colectivo joven y creativo que normalmente
aterriza aquí durante la veintena, al terminar
la universidad, como vía de entrada a la ciudad.
La historia de Valencia Street en el ba-
rrio de Mission permanece en un segundo
plano para sus nuevos ocupantes, a pesar
de que muy cerca se levanta la construc-
ción más antigua de San Francisco, la Misión
Dolores fundada hace doscientos treinta y
siete años por el misionero español Francis-
co Palóu. En el siglo xix la calle colindaba con
el ferrocarril y con la carretera que conducía
a la ciudad de Colma, y estaba surcada por los espacios con las tiendas de ropa y mue- lugar para expresar tus actividades extra-
cementerios. Las alcantarillas desemboca- bles usados. A finales de la década de los curriculares”.
ban en un pantano, y luego en la bahía. Hoy noventa, la primera oleada de empresas Si bien la historia de esta calle perma-
las alcantarillas son subterráneas, y restau- puntocom llegó y marchó al poco. El escri- nece tan solo como telón de fondo, lo cierto
rantes artesanales, galerías y estupendas tor Dave Eggers abrió en 2002 su taller de es que las tiendas y sus emprendedores
cafeterías se aglutinan en la superficie, literatura dirigido a los niños del barrio, en el han apuntado siempre a un pasado idea-
hasta el punto de que una organización de número 826 de Valencia Street. Cuando re- lizado, no necesariamente en un sentido
comerciantes reclama una moratoria de un formaba el espacio descubrió que el interior histórico sino en un sentido irónico, como
año de duración que impida la apertura de parecía el casco de un barco, y decidió abrir la tienda pirata de Eggers, una experien-
nuevos locales, para así revertir el aumento una tienda pirata en la parte delantera del cia divertida y estimulante. De hecho, la
de los precios y la tendencia nocturna de los local y vender objetos para el moderno bu- tienda creada por el novelista, autor de
nuevos visitantes. La constante metamor- canero. Aquí se venden barriles de manteca Una historia conmovedora, asombrosa y
fosis es pasmosa. En solo tres manzanas de cerdo, garfios y curas para el escorbuto, genial, pareció acelerar la transición de la
han abierto dieciséis nuevos restaurantes, además de poemas y libros publicados por calle hacia un ambiente de irónica alegría
lo que significa mil nuevos comensales que McSweeny (la editorial de Eggers) y la co- y de apropiación posmoderna de la moda
atraer. horte de jóvenes escritores bajo su tutela. histórica: una peluquería cerca de la ca-
Y es que Valencia Street, que ahora se Valencia Street es sin duda la calle más lle 18 solo ofrece cortes de pelo de otras
define esencialmente por sus restaurantes, hip de la ciudad —una etiqueta que puede décadas (para entrevistar a alguien de la
ha experimentado notables cambios. En servir para articular la intersección entre tienda o hacer fotos aquí hay que ponerse
los años setenta, mucho antes del actual ironía y autenticidad que anida en el cora- en contacto con una agencia de relaciones
frenesí culinario, la cultura lesbiana y punk zón del alma hipster. En cierto modo, aspira públicas en Nueva York); otra tienda vende
daban forma a la calle, y los clubes y bares a crear un antídoto para la moderna cultu- ropa retro hecha a mano, camisas a medi-
underground florecían en la zona. El Deaf ra de usar y tirar. Sus ocupantes reciclan el da, postales antiguas de San Francisco…;
Club, un antiguo centro cívico para sordos, pasado, lo convierten en la última moda, una tienda de fotografía ha resucitado
se convirtió en una sala de conciertos punk. y a la vez intentan poner los cimientos de los retratos ferrotipo, una antigua técnica
Hoy es un restaurante tailandés. una nueva comunidad. Algunos han tenido fotográfica; otro local vende joyas hechas
Good Vibrations, un sex shop que vende éxito, como Jonathan Siegel y su tienda Vi- con teclas de máquinas de escribir y otros
juguetes eróticos para mujeres, abrió aquí racocha, que es a la vez una aventura visual objetos de la arqueología urbana america-
en 1977 la segunda tienda de este tipo en a través de la artesanía del pasado y del na. Incluso las plazas de aparcamiento, que
Estados Unidos. Las tiendas de libros y de presente, un espacio escénico y una biblio- son raras en esta ciudad, se han convertido
discos también eran comunes, alternando teca. Un empleado define el local como “un en mini parques ajardinados (parklet).

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letras La tormenta perfecta, Josep Vicent Boira. RBA Libros, 2012.

¿CUÁNDO ESCAMPARÁ LA
TORMENTA?
Daniel Mochuelo

A
unque el autor, a la manera clásica, divida su obra en tres
actos (la ‘quiebra del modelo económico’, el ‘injusto sistema
El país es buen botín para pillastres y
de financiación’ y la ‘degradación’), un tema principal guía
sus argumentos: la imagen. La imagen del territorio y la
arribistas, objetivo del desdén ajeno
imagen de sus habitantes. Imagen auto-percibida e imagen ante los
otros. Ante los otros españoles, se sobreentiende. Siempre la ima-
gen, la de los mapas y la que precede a las personas concretas, como Pero Boira no se pierde demasiado en los agravios esencialis-
miembros de un colectivo: los valencianos. Y el punto de partida de tas, y se le agradece. La cuestión retórica que se plantea el autor
esta mirada lúcida y, por ello, ligeramente quejosa es una revelado- es ¿qué ha ocurrido con este país contemporáneamente? El autor
ra encuesta citada por Boira. En ella, este pueblo sería visto como establece la tesis obvia de que fue en las décadas de los sesenta y
“poco de fiar” por los otros españoles, que no corresponderían así a setenta del pasado siglo, los años del crecimiento, donde se esta-
la gran confianza y cariño que los valencianos parecen mostrarles, ba gestando la actual catástrofe. Las tres provincias destacaban
tal y como proclaman orgullosos en su himno regional. entonces en producción industrial, en exportación, en crecimiento
Pero esto no es nuevo: Boira nos cuenta cómo esos tipos tan de su población; la cultura bullía después de la larga oscuridad, y
rancios y tan estirados de la generación del 98 ya pusieron negro se trabajaba para dignificar la lengua propia. ¿Cómo se ha llega-
sobre blanco lo que las buenas gentes de la meseta pensaban. La do a la situación actual? Se ha perdido la industria, se ha perdido
burguesía valenciana protagonizaba, a finales del siglo xix, su de- el sistema financiero propio, la sociedad civil ha enmudecido, las
sarrollo preindustrial, acumulaba capital, exportaba cítricos, uvas, organizaciones empresariales parecen ausentes y varios años de
pasas y vino, inventaba, ingresaba divisas y pagaba impuestos. empobrecimiento aguardan todavía a las tres provincias. Quizás
Por contraposición a los quijotescos hidalgos, los Unamuno y com- ni siquiera con un gobierno y unas élites honradas y capaces se
pañía los llamaron, de manera despectiva, ‘fenicios’. hubiera podido evitar esta tormenta perfecta, viene a decir Boira.
Pobre Valencia. Pobre país. Más le hubiera gustado ser consi- O sea, imaginen con las aquí presentes.
derado ‘romano’. Porque ellos fundaron la ciudad al sur de la vieja El libro capta perfectamente el maléfico truco argumental que
Saguntum, distinta, nueva. Los esclavos y los legionarios prejubi- plantea la dramática situación actual de los valencianos. El país
lados trabajaron de firme para desecar los infectos pantanos en la visto por los otros y caricaturizado en los medios ‘nacionales’ como
desembocadura del Tyris. La nombraron, con obvia exageración, la apoteosis de la burbuja inmobiliaria y la corrupción política, valga
'ciudad de los valientes'. Barro, cañaverales y el Turia (o Tzuria, el la redundancia. En ese sentido, los valencianos serían culpables
río blanco, en la interpretación euskalduna de Nicolau Primitiu). absolutos de sus problemas por avaricia, por el respaldo electoral
La ciudad que daría nombre a una taifa, a un reino medieval, a un a esa caterva y merecedores de lo que les ocurre, por tanto. Pero
país y a una comunidad autónoma se asienta todavía en ese barro ello no es cierto, o no es del todo cierto, argumenta Boira. No fue
húmedo, en la mejor tierra de cultivo de Europa. De aquella funda- en la región valenciana donde más se construyó, ni hay corrupción
ción da nutrida cuenta Sanchis Guarner en su Síntesis de historia y solamente ahí, aunque el partido tenga en el Levante a alguno de
geografía urbana. Y en el Museo de Historia de la ciudad, quizás su sus más formidables campeones.
mejor museo, hay una reproducción de los plausibles platitos fun- Así, la imagen impuesta por los otros y procedente, en cierto
dacionales, rotos en el barro. Aún se nota el hedor de esos limos modo, de ese difuso sopor identitario a lo largo de los siglos servi-
feraces, tan indignos. Trabajo fecundo para hacer productivo el ría a intereses más actuales. Alejaría del debate público la deficita-
paisaje, para domar el lodo, el sino de los incansables valencianos ria balanza fiscal, por ejemplo. En términos todavía más concretos,
que Boira capta en su ensayo. Aunque en ciertas épocas, como justificaría que los jefes de Madrid dejaran caer la ciudad del Turia
esta, la tormenta hace rebrotar las aguas sucias bajo la ciudad y sus circunscripciones como quien saja un grano. Todo lo malo
desgraciada y laboriosa. estaría allí y allí se expiarían los pecados de la organización.
Pocos países andan tan sobrados de credenciales como el va- Pero la historia siempre va dando oportunidades. Quizás esa
lenciano: con su simbólica acta fundacional (Llibre del repartiment) purga simbólica podría marcar el inicio del renacimiento que Boira
y su profusa cartografía, remarcando sus fronteras desde hace si- parece alentar en las últimas páginas del ensayo. Porque, al fin y al
glos. A esto último dedica Boira muchas líneas, deformación profe- cabo, después de la tormenta siempre escampa. Siempre.
sional, supongo. En Aragón aún se llama a la tierra de sus vecinos
‘el reino’. El país, tan definido y delimitado, pero de personalidad
tan difusa, es buen botín para pillastres y arribistas, buen objetivo ☞ Un proyecto para la terra, de Jorge Galindo
en revistabostezo.com
para el desdén ajeno.

6 | retrovisor |
Ilustración de Marta Pina, El alma se serena. Editorial Media Vaca (2012)

| retrovisor | 7
letras Una reseña ‘jonda’ de Historia social del flamenco, de Alfredo Grimaldos. Ediciones Península, 2010.

ELOGIO DE LA POBREZA
“Voy a cantar con los pobres, allá lejos, a la orilla del río,
donde no nos oigan los ricos, porque si nos oyen querrán
comprar nuestro canto / para después vendérnoslo a
nosotros mismos / y hacer el negocio del siglo”.

Dildo de Congost Jaime Jaramillo Escobar


Ilustraciones de Javier Jubera

S
obre el valor de la pobreza, el dolor,
la rabia y la tradición, tiene mu-
cho que decir el cantaor chiclanita
Rancapino. Con cierta sorna, sue-
le achacar su proverbial ronquera a haber
pasado media vida descalzo y, como buen
maestro, supo exprimir sus penurias has-
ta hacer estallar el ‘quejío’, ese grito des-
garrado y primordial que rompe la barrera
del tiempo. Esa misma barrera que Alfredo
Grimaldos atraviesa al galope en Historia
social del flamenco: arranca en el siglo xv,
con la llegada de los gitanos a Andalucía,
y termina en el siglo xxi, con las edulcora-
das pachanguitas de José Mercé y demás
flamencoides degenerados. Entremedias,
el autor desgrana las mil y una noches de
patriarcas gitanos y flamencos con solera.
Grandezas y, sobre todo, miserias protago-
nizadas por titanes como Miguel Molina,
Tío Luis de la Juliana, Corruco de Algeciras
o El Chato de las Ventas.
Si algo queda claro en estas trescien-
tas veinte páginas es que el flamenco es
una secuela lírica del hambre. Y que, como
dice el escritor Paco Espínola, “en Andalu-
cía confluyen la desesperación filosófica
del islam, la desesperación religiosa del
hebreo y la desesperación social del gita-
no”. A menudo, este último era víctima de
la más flagrante injusticia social, denun-
ciada sin tapujos por fandangueros como
el vagabundo Bizco Amate: “me lo cogen y
me lo prenden al que roba ‘pa’ sus niños. Y
al que roba muchos miles no lo encuentran
ni los duendes ni tampoco los civiles”.
Los gitanos podían estar en la trena o
en la mina, pero llevaban la libertad en las
venas. Y sus gargantas rompían cadenas
con canciones forjadas y transmitidas por
‘agüelos’, ‘pares’ y tíos. O por payos cabales
como Caballero Bonald. Suya es una ‘soleá’
de alto voltaje lírico escupida por Manuel
Soto Sordera que dice: “qué pobre es la
casa ‘aonde’ vivo yo, el suelo es de tierra
y un montón de paja y dormimos ‘tos’”. Así

8 | retrovisor |
malvivieron monstruos como Rafael el Hoy, el cantaor puro es una especie en peligro de
Carabinero, el Tío Borrico o la Tía Anica La
Piriñaca. Como recuerda esta, “antes, los extinción y el flamenco, un producto musical más,
gitanos de Jerez trabajaban en el campo.
Iban segando o cogiendo aceitunas y, a la tan encasillado como el rock
vez, cantaban. Puros, sin ser profesiona-
les”. La misma pureza atesoraban los veci- con causa como El Cabrero, cantaor anar- tizaje corroyó al flamenco como el cáncer
nos de Triana, que vomitaron por soleares quista que vivía en el monte. En otro, mi- hizo con los pulmones del gitano rubio. Y
en patios y tabernas, despreciando la cal- sántropos de la talla de Miguel Agujetas, hasta los vástagos de clanes milenarios
derilla de los señoritos. Cuenta la leyenda quien, pese a todo, era dueño de un cante como El Habichuela o El Sordera vendieron
que Antonio El Arenero, cuando fueron a de pureza casi prehistórica. Tal vez, el se- su cante al público, quedándose dormidos
ofrecerle que cantara para el alcalde, le creto estaba en su analfabetismo. Porque en los laureles y en los hoteles de cinco
soltó al correveidile: “Si el alcalde quiere “el flamenco se canta con faltas de orto- estrellas.
escuchar cante que se compre un grillo”. grafía” (Rancapino dixit). Y así lo hacían, Hoy, el cantaor puro es una especie en
Hasta mediados del siglo xx, el flamen- por aquel entonces, Bambino, Bernarda de vías de extinción. Y el flamenco, un pro-
co estuvo circunscrito a herméticas cele- Utrera, Fosforito... y hasta Camarón, cuya ducto musical más, tan encasillado como
braciones gitanas. Fue entonces cuando voz de oro trajo la innovación y el parné. el rock. Para resucitarlo, será necesario un
se puso de moda y la necesidad obligó a “Maldito sea el dinero y el hombre que lo nuevo mesías, con el carisma de un Cama-
muchos a vender la garganta en las ventas inventó”, que diría El Carbonillero. Porque rón y la sabiduría de un Antonio Mairena,
por unas perras chicas. el rey del cante llegó a cobrar tres millones que recupere, ordene y reconstruya los
Luego llegaron los festivales y los ta- de pesetas por gala, llevando el flamenco cantes viejos. Un puente entre pasado y
blaos. Y Madrid se convirtió en meca de a los teatros, mas su apoteosis sería letal futuro que viva de espaldas al dios Metal.
cantaores, ‘tocaores’ y bailaores brillantes. en todos los sentidos. Juan Moneo El Torta Porque ya lo dijo Ezra Pound: “Tradición
Actuaban por dinero, pero sin escatimar cree que “Camarón hizo daño al flamenco, no significa ataduras que nos liguen al
duende. Y, por amor al arte, la fiesta se- por los que lo han seguido. Lo suyo, sí, pero pasado: es algo bello que conservamos y
guía hasta la ‘madrugá’. El flamenco aún abrió un camino que no vale. Empezó muy que se mantiene inmune al circuito dinero-
era un arte de extremos. En uno, rebeldes puro y lo tiraron por el barranco”. El mes- mercancía-dinero”.

| retrovisor | 9
cómic Mensaje de Arecibo (1974).

EL PRIMER CÓMIC DIGITAL


Breixo Harguindey

G
rabados sobre piedra, entre los petroglifos más fascinan- Estado que el Parque de la Cultura Chaco, concretamente a qui-
tes de las culturas ‘primitivas’, los arqueo-astrónomos nientos cincuenta y cinco kilómetros en línea recta, pasando por
muestran una predilección especial por los dibujos del Par- Rosswell.
que de la Cultura Chaco en Nuevo México. Pueblo Bonito, En noviembre de 1993 el Departamento de Energía de Esta-
situado en el propio parque, contiene uno de estos pictogramas que dos Unidos encargó a un laboratorio californiano la confección
refleja una mano humana; bajo esta, una media luna y, a su derecha, del informe Juicio experto sobre marcadores para desalentar la
una estrella, tal vez la explosión de una supernova en el año 1054. intrusión humana involuntaria en la Planta Piloto de Aislamiento
Casi un milenio después, nuestra civilización emitió por primera de Residuos1. wipp —por sus siglas en inglés— es el nombre de este
vez al espacio una imagen de sí misma: las Olimpiadas de Berlín de almacén subterráneo de basura radioactiva procedente del arma-
1936, presididas por el Führer en persona. Quizás para remediar esa mento nuclear. El objetivo del documento era preparar un mensaje
metedura de pata histórica ante nuestros vecinos interestelares, de advertencia susceptible de ser comprendido, incluso en caso de
el 16 de noviembre de 1974, el radiotelescopio de Arecibo envió el colapso civilizatorio, por las generaciones futuras al menos hasta
primer comunicado intencional de la humanidad al espacio sideral, dentro de diez mil años, tiempo de toxicidad de los deshechos.
dirigido al cúmulo globular de estrellas M13. El mensaje de 1679 dí- Entre las propuestas del informe figura un cómic que muestra
gitos binarios transmitidos en una onda radioeléctrica fue diseñado la secuencia histórica de construcción del wipp en diez tiras de dos
por Carl Sagan, famoso por su serie de divulgación científica Cos- viñetas. En cada tira horizontal, la viñeta izquierda representa el
mos, y Francis Drake, creador de la ecuación que estima la cantidad complejo a escala macroscópica en una fecha específica, mientras
de civilizaciones de la Vía Láctea. que la derecha representa a escala humana el mismo momento
En el mensaje de Arecibo cada bit o píxel constituye una unidad y los sucesos que lo acompañan, en una suerte de zoom. Así se
significante mínima que se agrupa con otras para formar dos tipos construyen, para el conjunto de esta historieta, dos tiras vertica-
diferentes de figuras: números en binario y pictogramas. Estas fi- les de narración en paralelo cuya lectura se realiza de arriba abajo.
guras se organizan en tiras horizontales con una secuencia interna El cómic posapocalíptico del wipp utiliza dos sistemas visuales
precisa. Así se introduce, de manera ejemplar y en primer lugar, una que permiten establecer, respectivamente, las dimensiones espa-
enumeración de las cifras del uno al diez. Las tiras, a su vez, siguen ciales y la datación temporal precisas del almacén. La figura hu-
un orden secuencial: la primera ofrece la clave de interpretación, sin mana, el pictograma que con mayor probabilidad será reconocido
la que no pueden comprenderse las dos siguientes que presentan por los habitantes del futuro, proporciona una escala natural para
los elementos químicos del adn y, a partir de ellos, los nucleótidos. El determinar el tamaño de los objetos representados. Además, la
apartado gráfico comienza con la doble hélice del adn, representa- proyección de la forma gradualmente cambiante de la Osa Mayor
ción icónica de lo descrito con anterioridad, conectada visualmente ofrece un marco cronológico desde el periodo de construcción del
a la figura del cuerpo humano que preside el comunicado. A su dere- edificio entre 1935 y 2030 —que ocupa las ocho primeras tiras—
cha el número de habitantes de la Tierra da paso a la siguiente tira: hasta los años 14000 y 26000 —que representan las dos últimas.
el sistema solar y nuestro planeta, desde donde el radiotelescopio Nuevamente, el hombre y las estrellas.
que figura en la parte inferior ha enviado la señal. La primera adaptación cinematográfica de la famosa space-
Este jeroglífico gráfico-numérico encaja plenamente en la cé- opera Star Trek de 1979 quizás pueda pronosticar el alcance de
lebre definición de cómic propuesta por Scott McCloud: “Imágenes estos mensajes poshumanos a otras civilizaciones exteriores y a
pictóricas y de otro tipo yuxtapuestas en secuencia deliberada, nuestra propia descendencia milenaria. El Enterprise se enfrenta a
con la intención de transmitir información o producir una respues- una masiva nube energética que se dirige a la Tierra destruyendo
ta estética en el espectador”. Nuestro juicio intuitivo nos llevaría todo lo que encuentra en su camino. En su corazón, la máquina vi-
a rechazar la clasificación del Mensaje de Arecibo como historieta, viente V’Ger se revela como un modelo de la sonda Voyager, cuya
pero no pueden presentarse demasiadas objeciones en cuanto a su primera versión fue lanzada dos años antes del filme. La Voyager
contenido, que engarza imágenes pictóricas y lenguaje escrito, en 1 contenía un disco con mensajes para los extraterrestres: música
este caso números. Al no comprender de buenas a primeras el códi- desde La flauta mágica a Johnny be good, sonidos de animales y
go binario, nos inclinamos a ver la imagen como un todo simultáneo artefactos humanos, una enciclopedia de imágenes y saludos en
y no como una secuencia ordenada linealmente. De tal manera, el multitud de idiomas del tipo “Amigos del espacio, ¿cómo están us-
Mensaje de Arecibo podría considerarse el primer cómic digital de tedes?, ¿han comido ya? Vengan a visitarnos, si tienen tiempo”. En
la historia, por primera vez desmaterializado, en forma de ondas de un giro espectral de la historia, V’Ger nos devuelve esta invitación
radio. en su búsqueda desesperada del creador: somos nosotros.
La potencia de comunicación de esta historieta viene a
confirmarse con otro ejemplo situado físicamente en el mismo 1. Disponible en http://prod.sandia.gov/techlib/access-control.cgi/1992/921382.pdf

10 | retrovisor |
i Part
Concert per violoncel i orquestra en
si menor op. 104
Antonín Dvorak
Solista: José Mor

iI Part
9ª Sinfonia “Del nou món”
Antonín Dvorak

GOD EJ AZZ Orquestra Segle XXI


Director: Jordi Mora

I FESTIVAL
INTERNACIONAL
DE JAZZ
de godella
4 / 7 de juliol de 2013

4 de juliol Ramón Cardo Sextet Jazz


5 de juliol Lucho Aguilar Quintet

6 de juliol Thaïs Morell


Big Band de Godella
XXIII Stage
7 de juliol Elma Sambeat
internacional
de música
simfònica
12 de juliol de 2013
JARDINS DE VILLA EUGENIA

www.godella.es
www.godejazz.wordpress.com teatre capitoli

Regidoria de Cultura

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ARTE Equipo Realidad: crítica, autoría e identidad. Exposición en el Centre Cultural La Nau, Universidad de Valencia.

Las denuncias y
suspicacias del Equipo
Realidad no han perdido
vigencia casi cuarenta
años después de su
disolución

del turismo, de paulatino cambio de cos-


tumbres, de incipiente libertad de prensa,
del tener por encima del ser, pero también
de tecnócratas del Opus Dei, de repre-
sión y de pena de muerte. Varias eran las
agrupaciones de artistas que emergían
en España desde la década anterior y que
fueron aglutinadas por el movimiento
Estampa Popular, expandido por toda Es-
paña y presente también en Valencia, en
donde además, existían claros referentes
del arte comprometido durante y después
de la Guerra Civil, como Manuel Monleón
o Josep Renau, por cierto, tío de Ballester.
En la génesis del Equipo Realidad hay que
tener en cuenta la influencia del nouveau
réalisme que se estaba dando en Francia
con exponentes como Arroyo, Erró o Re-
Composición: El general Franco con su estado mayor, el verano de 1937 (1975) calcati y que, rompiendo con el informalis-
mo imperante, abogaba por una vuelta a la

De realidades y
figuración desde un posicionamiento crí-
tico. Pero sobre todo cabe destacar como
punto de partida la Crónica de la Realidad,
corriente impulsada por el crítico Vicente

compromisos Aguilera Cerni y avivada por Tomás Llo-


rens, cuyos postulados hablaban de com-
promiso político, de cuestionamiento del
concepto de autoría, de trabajo en equipo
Manuel Garrido y de abolición del subjetivismo pictórico.
Imágenes del Equipo Realidad De esta corriente nacerán dos equipos:

C
Crónica (1964-1981) y Realidad (1966-
uando el resultado de un proce- políticamente dispuestos a denunciar los 1976), siendo este último menos conocido
so creativo viene precedido por el abusos y a visibilizar las carencias de un pero no menos importante. En la muestra
análisis crítico de la realidad, dicho sistema decidido a perpetuarse. Se dice están presentes su primera obra, Entierro
proceso y dicho resultado devie- que nuestros actos, por pequeños o coti- del estudiante Orgaz, una dura crítica a la
nen en una herramienta de comunicación dianos que sean y ya sea por su realización represora policía franquista, y también la
a través de la cual el autor comparte sus o por omisión, responden siempre a una última, la inacabada Recepción oficial. En-
preocupaciones, compromisos y denuncias decisión política. Y el ejercicio del arte y la tre ellas se suceden diez años en los que el
con aquel que recibe el mensaje. En este creatividad, en el caso que nos ocupa, no equipo realiza una radiografía incisiva de la
sentido el arte tiene una función revulsiva, hace sino reforzar esta idea. sociedad capitalista mostrando sus taras
de concienciación y contribuye al fomento La exposición repasa el trabajo rea- y consecuencias y centrando su interés
del pensamiento crítico en la sociedad. Una lizado por el Equipo Realidad —Jorge Ba- en la imagen de la realidad más que en la
sociedad —la española, la valenciana— que llester y Joan Cardells— durante su corta realidad misma.
durante años ha sido acusada de adorme- existencia entre 1966 y 1976. La dupla El Equipo Realidad reniega de cual-
cida e inoperante, pero que ha mantenido, tiene su origen en el ámbito universita- quier tipo de autoridad —política, econó-
contrariamente al discurso establecido, rio valenciano de los años sesenta en un mica, patriarcal, académica— y cuestiona la
algunos reductos comprometidos social y contexto de desarrollismo, de fomento fotografía como garante de la objetividad.

12 | retrovisor |
Pero si el estilo pop de sus primeras obras,
los colores planos, el uso de elementos
iconográficos de los mass media, la incor-
poración de los recursos fotográficos y el
feísmo deliberado de su dibujo no acaban
de encajar en el gusto de la Valencia de la
época, los temas que abordan no resultan
menos incómodos: las obras expuestas
son el resultado de una reflexión crítica
en contra de la guerra y las dictaduras, la
imagen de la mujer como mero objeto de
deseo o ama de casa sin posibilidades en el
mundo laboral, la alienación consumista o
la teatralidad de las fotografías oficialistas
y la manipulación de las imágenes (como
su serie Retrato del retrato de un retrato,
quizás la más conceptual, que redunda en
la idea de la repetición, la manipulación, la
apropiación y la autoría). Como colofón,
una interesante muestra de su producción
de obra gráfica y su célebre Autorretratos,
en donde Ballester retrata a Cardells y vi-
ceversa.
El autorretratos (1974)

Resulta desolador constatar que las


denuncias y suspicacias del Equipo Reali-
dad no han perdido vigencia pese a haber
transcurrido casi cuarenta años desde su
disolución, pero aún es más desesperante
es escuchar la machacona idea —instalada
a izquierdas y derechas— de que los artis-
tas de hoy viven instalados en una asepsia
general al calor del mercado. Esta gene-
ralización resulta no solo injusta sino, a la
manera ‘goebbeliana’, profundamente ma-
lintencionada. Muchos son los artistas en
Valencia que se han implicado activamen-
te durante años en movimientos sociales
como el 15M o la plataforma Stop Desahu-
cios, que colaboran en proyectos artísticos
con ong’s y otras iniciativas de la sociedad
civil. Muchos de ellos reivindican sus ideas
en la calle a través del street art cuando
no lo cubre todo la ‘ceguera gris’ de los bri-
gadistas de limpieza municipales. Además
está el repunte del fanzine y la autoedi-
ción, la ilustración, la música, el audiovisual,
el teatro o la poesía y, cuando alguno logra
colarse por las rendijas, se ve también un
arte comprometido en determinadas ga-
lerías de arte. El problema que perpetúa la
estúpida idea de la asepsia actual radica en
varios factores, como el hecho de que los
medios solo se refieran al arte para hablar
de ventas millonarias, de señoras de la lim-
La divina proporción (1967)

pieza que estropean una obra, de artistas


oficiales o cuando existen injerencias polí-
ticas, censura, favores y nepotismo y todo
lo que huele a rancio que, por otra parte, no
es poco. Quizás muchos de los artistas que
hoy se cuestionan su papel en la sociedad
y se atreven a hacer un arte comprometido
tengan, como el caso que nos ocupa, su ex-
posición en un museo dentro de cuarenta
años.

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MÚSICA Orxata Sound System 3.0

LA BATALLA CONTRA EL
MERCADO SERÁ CAPITAL
Salvador Salgueiro
Fotografía de Marc Soler

C
onozco a los Orxata desde hace muchos años, mucho an-
tes de que existieran siquiera. Incluso podría decir que los
conozco mucho antes de hablarnos en valenciano, esa pe-
liaguda y erótica llave maestra. A una de sus primeras inte-
grantes la tuve entre mis brazos recién nacida, a otras las vi corre-
tear por las escaleras de mi finca desde tierna edad. He compartido
con ellos conciertos, escenarios, luces y flashes, penas, cuartos de
baño, epopeyas diversas, horas de furgoneta, camastros, catres y si
la cosa no fue a más no fue por falta de voluntad. Quede todo lo an-
teriormente expuesto como consideración respecto a lo que opino
sobre la imparcialidad de la prensa musical y, en fin, sobre la prensa
musical y aún diría más, sobre la prensa en general: vasallos si hubie-
ra buen señor. La pluralidad democrática, etc. Las influencias, las in-
fuencias, por favor que no se nos olviden las influencias. Como diría
un Borges virgen, liberal y ciego: Calle 13, Asian Dub Foundation e
incluso me atrevería a decir Public Enemy. Si Kafka hizo visibles a sus
precursores, Orxata, tal vez no paladines de la profusión de estilos
pero sí, sin duda, en la libertad conceptual, hace empalidecer todo
el rock en catalán en los últimos tiempos desde, digamos, Sopa de banda o siguen el conflictivo sonido vírico de la entidad discomóvil
Cabra y Els Pets hasta Obrint Pas. (¡oh, sí, sí, mulata!) es una cuestión aún difícil de descifrar.
Detesto la música techno (sí, ya sé que toda la música es tecno- El contramaestre de esta nave de locos, Carles Soler, es el inven-
lógica). Mi vida era un gran cantar de gesta roquero muy ingenuo de tor chiflado del ente político ‘ciberrizomático’ mediterráneo. Surgido
barra en barra, de concierto en concierto, hasta que se cruzaron en de la nueva militancia de la proclama virtual, mitólogo de la movida
mi camino cuatro pijos con los rasgos faciales destrenzados anun- valenciana en los ochenta como ejemplo de espontánea subversión
ciando una nueva revolución contracultural: las fiestas raves. La colectiva, persitente defensor de la supuestas bondades libertarias
Ruta del Bakalao, así a grandes rasgos me resulta la definitiva muer- de las nuevas tecnologías, así como aguerrido combatiente contra
te cerebral de una generación, de un espíritu e incluso de un pueblo. el expolio cultural de las muy filantrópicas entidades de derechos de
No obstante (y además de esto), Orxata ha transgredido género y gestión de autor (la sgae, millonaria mafia), Carles se enfrenta ahora,
prejuicios desde el interior de la bestia típica-identitaria: la clausura respaldado tanto por los miembros de su grupo como por una turba
de la relación entre joven grupo valencianoparlante y banda canta- de seguidores tanto carnales como computerizados, contra el inevi-
mañanas de matiz fusteriano con aguda voz panfletaria y leve ideo- table archienemigo de esta revolución poshumanística y musical:
logía militante es una bendición incluso para los más creyentes (nos el mercado, que también enarbola con lujuria sus servidores en red
acordamos aquí de Jalea Real o de Arthur Caravan, por ejemplo). Las para que todos nos publicitemos como mejor sepamos por el zoco
tres ramas, las cuatro barras, el mensaje político unívoco y monolí- virtual. Si el último disco, gestado en Islandia como punta de lanza
tico, toda la testosterona del seudoterrorismo farfullado se diluía ejemplarizante contra el capital, la próxima gira primavera-verano
en Orxata en tres magníficas y cantantes sirenas: Carla Saz, Violeta y cualquier otro altercado cultural al que nos veamos expuestos
Ausina y Neus Berenguer. Ahí llega con acento nuevo, sin embargo, sirven para penetrar en el turbio corazón del gran público con el
la colombiana Diana Torres, que habla como si Ausias March hubiera objetivo de amasarlo con himnos (como, por ejemplo, los brillantes
surcado el mar Caribe y procrea nuevos bríos junto al poeta rapero Ausonia Guevara, Ruta Destroy) e insuflarlo de ánimo para la lucha
Jordi Palau en su intento de destripar (y engrandecer) el idioma lo- filosófica, entonces habremos perdido una banda y ganado un mito.
cal a través de un contundente proceso de ‘caribeñización’ (por no Así que no se descuide: si usted se declara de extremo centro, no
hablar de la imposición de los dialectos más desprestigiados por la siente interés por las lenguas periféricas, le chifla Informe Semanal
Academia). Si la aparatosa masculinidad de este, la nerviosa y fir- y se inflama, digamos, con el soul de Aretha Franklin o con los noc-
me presencia al bajo de Jaume Guerra, y la muy señera trompeta de turnos de Chopin: tome precauciones, es usted sin duda un poten-
Natxo Jiménez logran ofrecer una cara no tan metálica y roma de la cial objetivo del próximo atentado.

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Publicidad

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CINE El ball del vetlatori, del colectivo Compartir dóna gustet. Viaje Trasmedia Arròs Movie.

como si viviéramos
en el mundo
Marc Sempere (director de El ball del vetlatori)
Fotografías de Roc Herms

A) Con la fórmula E=mc², en el año 1905, Einstein inaugura la teo- Cuando en el año 1492 Occidente entra sin apuros en el conti-
ría de la relatividad y nos dice que todo es energía. Occidente se nente americano, empieza una aniquilación sistemática de toda for-
precipita aún más en el relativismo que dinamizó Nietzsche con su ma de vida contraria a la suya. Los misioneros más bondadosos, cual
“Dios ha muerto” y de ahí al libre albedrío posmoderno queda solo un cooperantes de la ong más bienintencionada, acaban justificando la
paso: este urinario es arte, la historia ha terminado, todo es líquido, colonización y facilitándola. Su dios era el verdadero, como ahora lo
no hay lucha de clases, Pokémon es mi religión y esto es una demo- es nuestra democracia, nuestras medicinas, nuestra educación.
cracia. Con su teoría, por otra parte, Einstein abre un camino de mis- La forma de vida que colonizó América antes tuvo que colonizar
ticismo y establece un nexo con muchas cosmologías religiosas que Europa, unas tierras que también habían estado pobladas por indí-
vivían conectadas con el todo, su dios era ’la energía universal’, ‘la genas, unos pueblos de los que ya no queda rastro.
naturaleza’. A su vez se usó el descubrimiento de que la materia es
energía para liberarla de un trocito de uranio en Japón, defendiendo B2) Uno de los cineastas más místicos de Estados Unidos, el con-
las libertades norteamericanas y dando así uno de los espectáculos servador Terrence Malick, inicia su última obra El árbol de la vida
más horribles que jamás ha concebido la mente humana. (2011) lanzando un mensaje muy claro: “Hay dos caminos que pue-
des seguir en la vida: el de la naturaleza o el de lo divino…”.
B1) Carl Schmitt, allá por el año 1933, aclaraba a sus compañeros Hay que someter esa forma de vida contraria al camino del Dios
nacional-socialistas alemanes que es inevitable el conflicto entre las del Verbo, someter con toda nuestra industria ese demonio repre-
distintas formas de vida que habitan un espacio. O son tus amigos (tu sentado en la naturaleza, ese Satanás, según la protagonista de
forma de vida) o tu enemigo (otra forma de vida). Hay que tener claro a la película Anticristo (2009) del danés Lars von Trier, tan juguetón
quién perteneces y no tener tapujos en exterminar a los otros. como neurótico.

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C) La modélica Ordenanza Cívica de Barcelona (2006) representa la privaticen otros y le saquen un beneficio únicamente personal. Es
regularización de los actos populares y espacios públicos que nos así como las licencias copyleft permiten la posibilidad de la cultura
está llevando a perder toda forma de vida espontánea en la calle. popular, que requiere por definición la libre circulación de la infor-
Cualquier iniciativa ciudadana por parte de asociaciones de vecinos, mación. Si haces, por ejemplo, música popular y la licencias con co-
locales culturales, etc. es censurada por principios de convivencia, pyright deja de ser popular porque es tuya.
mediante la imposición de multas, permisos y normativas. Si la inicia-
tiva no nace directamente de la institución pública o de una franqui- F) Vivimos inmersos en la idolatría del individuo y su subjetividad.
cia comercial, es difícil que vea la luz (a no ser que se esconda, como De ahí la admiración por sus máximos representantes como el pobre
tenían que hacer las brujas). Quizás la prueba de ello es la prohibición Van Gogh, el desquiciado Artaud, el escuálido Kurt Cobain, el farlo-
de que los niños jueguen en parques y calles peatonales, con seña- pero Miles Davis,  el burócrata Kafka o el semental Berlusconi.
les y multas de hasta mil quinientos euros a sus padres. Desde ahí es fácil comprender la cotidiana naturalidad con la que
¿Qué significa esta persecución? ¿Qué verdad la motiva? Ese vivimos la depresión, ataques de angustia, bipolaridades varias y
técnico que trabaja para el Ayuntamiento de Barcelona y estable- todas sus pastillas para remediarlas. Todas son enfermedades de
ce la normativa de que los niños no jueguen en la calle ¿lo hará de soledad, de no poder compartir y aliviar tus miedos, de no poder
manera bienintencionada como sor Teresa explicándole al indígena pertenecer a una comunidad, a una caricia, una atención, a algo que
Yanomami la gravedad de que no entienda que la Santísima Trinidad sea un poco más grande que tú, un poco más grande que tu pobre y
son tres en uno: padre, hijo y espíritu santo? autocomplaciente subjetividad. Yo, como vosotros, tengo miedo de
no llegar a final de mes.
D) La película de Compartir Dóna Gustet empieza con una misiva El incremento de la alta tasa de suicidio infantil en nuestros paí-
de urgencia del arzobispo de Orihuela (Alicante), don Josef Tormo, ses es revelador sobre los efectos de nuestra forma de vida y sus
que envió a la Real Audiencia de Valencia en el año 1762 en la que subjetividades.
pide que se prohíba un ritual conocido como El baile de mortichue-
los o Ball del vetlatori, que se realizaba cuando moría un niño entre G) El poeta valenciano Vicente Andrés Estellés perdió a su primo-
cero y seis años. Consistía en pasar la noche cantando y bailando génita hija cuando esta era todavía un bebé. Escribió muchos ver-
alrededor del cuerpo presente del difunto con los padres, amigos sos cuando vivía el dolor de esta pérdida, fruto de ella es un poema
y familiares. Tal ritual, según Tormo, atentaba contra los principios titulado La casa, ara sí. En él describe la dureza de tener que volver
de la caridad cristiana y comportaba grandes pérdidas de jornales a casa después de haber dejado el cuerpo inerte de su hija en el
porque los asistentes no se encontraban en condiciones de ir a tra- cementerio, la dificultad de entrar en su casa vacía, silenciosa y de
bajar al día siguiente de la celebración. La última vez que se celebró tener que retomar la vida cotidiana.
tal ritual en Europa fue en el año 1921 en Genovés, un pueblo de la La última estrofa de este largo poema (“Abans es com  si  vis-
provincia de Valencia. quéssem al món. Vivíem en el mon...”) ha sido el referente sobre el
que se ha construido la película de Compartir Dóna Gustet. Una es-
E) Las licencias copyleft nacen en el mundo del software libre con trofa que da pie a ser leída desde tres niveles: una lectura individual
una finalidad práctica muy concreta: proteger los desarrollos que subjetiva que entronca con Tomás, el protagonista del filme, que
hace un programador para que otros usuarios puedan usarlo, co- habla del dolor por la pérdida de una hija. Otra lectura a nivel social
piarlo, modificarlo y redistribuirlo libremente. que habla de pérdida de la comunidad, sus hábitos y sus formas de
Estas licencias pronto se erigieron como una forma de vida en vida, y otra más, de dimensión religiosa, que habla de la pérdida de
contraposición a la practicada por el budista Steve Jobs y el muy so- la conexión con el todo, con la naturaleza y la resignación de estar
lidario filántropo Bill Gates. encerrado en uno mismo.
Pronto pasaron a usarse en otros campos como la medicina, la Tres niveles de lectura que inevitablemente son solo uno.
agricultura o la cultura, siempre con esa misma función: proteger
una vacuna, semilla, canción...
Vivimos en un mundo en el que hay que certificar que una ‘in-
formación’ es propiedad privada (copyright) para poder abrirla y per- ☞ Valencia zombi, de Pilar Pedraza
en revistabostezo.com
mitir que se use como si no lo fuera (copyleft), evitando así que la

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blogosfera Buceando en la red con Nacho Fernández (nachofernandez@literaturas.com)

1 17

inquietud 2 18

Nacho Fernández
Ilustración de Irene Fenollar 3 19

 “Los buceadores no
habían regresado a la
hora de comer” 4 20

5 21

H
ace veinte años Internet no era igual, ni
1

lo será dentro de veinte. En el año 2000


fundé junto a Luis García2 una revista de 6 22
libros, en castellano y hecha en España;
literaturas.com3, 'la revista de los nuevos tiempos',
decía la cabecera. ¿Ha cambiado Internet? Como
nosotros. Somos desparejos perfectos. La tecno- 7 23
logía ha entrado en nuestras vidas para quedarse4.
Estamos dotados para soportar psicológicamente
todos los problemas y soluciones que tiene el ser
humano y el mundo en tiempo5 red. ción del 98, vino la del 27. Estos cambios se van a 8 24
Cada día millones de personas pasan por la producir también ahora, un ciclo de más esplendor
caja de la comunicación non stop6 y cruzan millo- nos traerá un principio de grandes sacrificios y fra-
nes de notas e información que rebotan en todo el casos. Tardaremos, pero se están sentando bases
planeta a la velocidad del bosón de Higgs7. La vida sólidas para ejercer13 la democracia. Por la presión 9 25
‘biteada’ en las redes sociales8 de comunicación e de la gente14 y del exterior15.
información reemplaza la semántica de tecnología Ya no somos un país aislado16 que puede ha-
y redefine el término TIC9 en Total Comunicación e cer lo que quiera con su democracia, ahora lo sa-
Información, y por supuesto sustituye el término bemos todo al mismo tiempo y en todo el mundo.
10 26
nuevas por la No Total Comunicación e Informa- Es una  revolución. Esto cambia y arrastrará otros
ción. cambios. El lodo se despeja, se empieza a ver tierra
Sabemos que podemos definir un poder10. Un fértil. Llegará17.
modelo de poder que es arrebatado y renovado Ahora estamos haciendo libros para los próxi-
11 27
por las personas. La transformación de los paraísos mos veinte años. Libros electrónicos18 que per-
para estar en la tierra que te acoge. Necesitamos vivirán en algún archivo el día que se funde la bi-
que el Estado nos cuide, no que nos tutele y nos blioteca universal19. Millones de archivos escritos y
proteja. Un Estado informado, civil y atento. Inno- almacenados20 en lugares como la cabeza de una
12 28
vador y que cuide a las personas. Un Estado que cerilla. El contenedor deja de ser un problema. Todo
cumpla leyes humanas. Un Estado que no consien- puede estar a disposición de todos en un fósforo.
ta que lo avergüencen con casos de corrupción y lo Libros que cuentan historias y vidas como la de sus
dejen descubierto. Un Estado de todos. Un Estado autores o las nuestras. Momentos que serán archi-
consultivo y accesible. Un Estado respetado y apo- vados21 hasta que la nueva tecnología que llegue 13 29
yado por sus ciudadanos. los confunda o los devore. Editar libros en tiempos
Estamos en el gran cambio11. El siglo xx fue el de Internet es tener la sensación de salir al mar y
medievo de la nueva época, y el siglo xxi, el rena- pretender ver a Moby Dick22 en Galápagos23. Sali-
cimiento. Llegarán cosas nuevas y asombrosas. mos como aquellos marinos ibéricos24 a cruzar un 14 30
Vivirán tiempos inimaginados. Disfrutarán del final océano desconocido y misterioso. Todo es nave-
del proceso. Serán más felices y auténticos a su gación. Trazamos rutas25, esquivamos islotes26, el
manera. Hablo en futuro porque el cambio de piel viento se para, una ráfaga nos hace divisar la cos-
lo estamos viviendo nosotros hoy, somos los pro- ta27, pero siempre estamos en la mar28.   15 31
tagonistas de este momento que ellos estudiarán La pregunta es si queremos parar29 en algún lu-
como el proceso constituyente. gar. Quizás en la playa vacía donde pasar unas va-
El espíritu novecientochentista12 nos visita de caciones o en un puerto donde dejar de navegar30.
nuevo. Fue una edad de oro; después de la Genera- Inquietud31. Fernández32. 16 32

18 | retrovisor |
LETRAS Cenital, Emilio Bueso. Editorial Salto de Página, 2012.

EL FIN DEL MUNDO EMPIEZA AQUÍ


Nacho Moreno
Fotografía de Jordi Coll

E
l fin del mundo al lado de tu casa,
el derrumbe de la civilización en tu
barrio y la desolación de la destruc-
ción final ejemplificada en tu tierra,
esa tierra que lleva años cantándola y anun-
ciándola con tracas, dolçainas i tabalets, es
decir, la Comunidad Valenciana. Todos estos
elementos los podemos encontrar en Ceni-
tal, un novelón digital y apocalíptico que no
podía faltar en este número de Bostezo y
que está escrito por el castellonense Emilio
Bueso (1974). Una novela que, desde el año
pasado, está produciendo un inesperado
tsunami en Internet a través de una lectu-
ra que es capaz de sorprenderte, tragarte y
arrástrate desde tu sillón de lectura tierra
adentro hasta el más que probable escena-
rio de un mundo donde el petróleo se acaba:
¡estamos exprimiendo la tierra como una
naranja! Según esta historia de apocalipsis
ecológico, el agotamiento del crudo nos lle-
varía sin pasar por la casilla de salida desde la
superpoblación al neoprimitivismo, a una es-
pecie de nuevo feudalismo donde el territo- económica que estamos viviendo: las crisis que hay una estatua tuerta que recuerda a
rio volvería a significar subsistencia y comi- hipotecarias o las revueltas cada vez más su vez a una de Ripollés. Obras que hicieron
da, y no pai y especulación. Un lugar en el que agrias y violentas provocadas por un desme- preguntarse a los colonizadores cómo una
acurrucarnos y protegernos y recordar con surado aumento de las diferencias sociales. civilización tan retrasada como los rapanui
estupor esos falsos anuncios de energías Lo que más me atrae y me repele de pudo crear esas magníficas estatuas.
alternativas de la Generalitat donde predo- Cenital es esa capacidad de crear una tra- Desconozco si me he convertido en uno
minaba el color blanco y pasaba pitando un ma de vidas que transcurren al borde del fin más entre las filas de los alucinados segui-
tren de alta velocidad: ¡¡pfiuuuuuuu!! del mundo con trabajos precarios, negocios dores de la novela que exige al escritor cosas
Cenital acojona tanto por el realismo embargados y existencias vaciadas en pan- que no afirma, pero me parece que Bueso
de su presupuesto como por la fuerza de tallas digitales donde, de repente, golpea la sabe que el fin del mundo ya está ocurriendo
convicción de su protagonista, un visionario pobreza energética como una plaga bubó- en el País Valenciano y que los extranjeros y
que propaga que la actual crisis económica nica tecnológica. Todo ello entrelazado con turistas que nos visitan, colonizadores de los
esconde una crisis de recursos petrolíferos la urdimbre de una serie de acontecimientos restos del canibalismo neoliberal al que nos
y que esta tiene que provocar necesaria- apocalípticos que cada día se parecen más a estamos lanzando, miran la Ciudad de las
mente una poblacional. Abre un blog en los titulares de la prensa seria y que apare- Artes y las Ciencias y ya se preguntan cómo
Internet para anunciarlo y reclutar futuros cen retratados sobre el telón de fondo de las seres tan incivilizados han podido construir
supervivientes. Un visionario que, en el jue- ruinas del neoliberalismo valenciano. Porque, obras tan magníficas. Mientras tanto, el apo-
go contemporáneo de espejos virtuales que a pesar de estar situada geográficamente calipsis que construye Bueso se levanta con
son los chats y twitts, es confundido por los de manera indeterminada en algún punto material de derribo cotidiano como en ese
alucinados ojos de los seguidores de la no- de Castellón y pese a no ser una obra de de- poema con el que Jakob van Hoddis (judío y
vela con el autor de la novela, Emilio Bueso, nuncia social, solo es una novela de género, enfermo mental en la Alemania nazi) retra-
a quien sus seguidores le piden que dé un como La carretera de Cormac McCarthy, en la tó el fin del mundo: "Al burgués se le cae el
paso adelante y que, como en la ficción no- que aparecen todos los escenarios del des- sombrero de la cabeza puntiaguda / Los
velada, construya y dirija una eco-aldea au- pilfarro valenciano: los aeropuertos vacíos aires resuenan como una gritería / Los alba-
tosuficiente. Pero Bueso solo escribe litera- y las ciudades de vacaciones convertidas ñiles se caen y se parten en dos / Y en las
tura de género, como Ballard, y su novela, en en atalayas desde donde ver los barcos va- costas —se lee— sube la marea. / Ha llegado
última instancia no trata del fin del mundo rados, y que en la novela se comparan con la tormenta, los mares salvajes saltan / A la
como del fin del aburrimiento frente a la pan- los moái de la Isla de Pascua, ese territorio tierra para destrozar gruesos diques. / Mu-
talla de nuestro portátil o de nuestro e-book, cuya dilapidación de recursos devolvió a sus cha gente tiene catarro / Los trenes se caen
sino del alcance de la enfermedad social y pobladores a la prehistoria y donde dicen de los puentes".

| retrovisor | 19
televisión Gandía Shore.

La mejor telebasura
Epo
Ilustraciones de Don Rogelio J.

G
andía Shore es el mejor programa de te-
lebasura de los últimos años. Solamen-
Menos política y más fiesta.
te he disfrutado tanto con la primera
edición de Gran Hermano (“¿Quién me
En lugar de aplecs, baile en
pone la pierna encima?”) y con la primera (y los parkings. Se consolida
única) de Confianza ciega (“¡Jo, tía!”).
La mecánica del programa es bien simple: el tópico del valenciano
juntar a un puñado de jovencitos de ambos
sexos con ganas de marcha en un chalet como tipo marchoso y
durante un mes de verano para que beban
y follen todo lo que puedan. Al contrario
políticamente manso
que en Gran Hermano, aquí no hay elimi-
natorias ni premios. No es un concurso.
Además, los participantes pueden y de- Aquellos que dicen que los parti-
ben salir de la casa: hay un simulacro cipantes de Gandía Shore no repre-
de trabajo (a media jornada y en días sentan a la juventud valenciana solo
alternos, no se vayan a herniar) y sa- tienen parte de razón. Cierto que
lidas a bares, discotecas, gimnasios, no toda la juventud valenciana es
peluquerías y otros templos culturales así, pero hay que asumir que los
como Terra Mítica. Con el material gra- responsables del programa no tu-
bado y convenientemente guionizado vieron la más mínima dificultad en
y editado se prepara una serie de epi- encontrar suficientes candidatos
sodios a emitir al cabo de unos meses. para esta parada de los monstruos. Ti-
No se busca la ilusión del tiempo real. pos ciclados y tatuados, narcisistamente
Hay tiempo de sobra para construir un enamorados de sus abdominales. Tipas cho-
relato dramatizado y promocionarlo convenien- nis y garrulas, con el cerebro tan frito como sus
temente. extensiones. Todos borrachos y pendencieros,
mtv, la antigua cadena de vídeos musicales reconvertida en energúmenos y malhablados, pero con poca combatividad a largo
contenedora de realities bizarros, necesitaba una localización que plazo. Se les va la fuerza por la boca, y la resaca viene acompañada
cumpliera una serie de requisitos: tenía que ser un sitio playero de amnesia. Ese es uno de los rasgos distintivos de la sociedad
de veraneo, con abundancia de discotecas, chiringuitos y otros valenciana: mucho ruido, pero poca onda expansiva. Igual que una
dispensadores de diversión low cost. La feliz elección recayó en mascletà.
Gandía. ¿Casualidad? Gandía es desde hace décadas el destino
veraniego de miles de familias madrileñas. Representa a la per- APOLOGÍA DEL DESMADRE
fección el mito español del Levante feliz: sol y playa a precios más Desde que empezaron a filtrarse detalles del proyecto, portavo-
o menos asequibles, y lugareños simpáticos y serviciales. Ni tan ces políticos de todo signo se rasgaron las vestiduras. ¿Qué ima-
‘guiri’ como Ibiza, ni tan borbónica y teutónica como Mallorca. Pro- gen se iba a proyectar de la Comunidad Valenciana? A los pocos
ducto 100% español. días de iniciarse la grabación, un participante fue denunciado por
orinar en la vía pública, y una de las chicas se vio envuelta en una
mayoría valenciana trifulca en la que agredió a otra con sus tacones. El alcalde ‘pe-
Y aquí viene otro aspecto decisivo que hace saltar todas las alar- pero’ se apresuró a manifestar que aquello no era de su agrado,
mas de la idiosincrasia valenciana: el casting. De los ocho parti- pero es difícil imaginar que se pueda convertir un chalet en plató
cipantes, cinco son valencianos (tres chicos y dos chicas). De los televisivo y que un equipo grabe de día y de noche en la vía pú-
otros tres, hay una catalana (oportuna maniobra antiseparatista), blica, durante semanas, sin que el consistorio dé su beneplácito.
y un chico y una chica madrileños —es imposible hacer un progra- Las malas lenguas llegan incluso más allá, al sugerir que algún
ma de difusión estatal sin madrileños de por medio. Nada de an- concejal tiene relación con los locales elegidos para las salidas
daluces, vascos, gallegos... No hay intención de representatividad nocturnas del grupo. Los índices de audiencia han sido más que
autonómica. Se trata de buscar gente festera, exhibicionista y satisfactorios, y los avispados empresarios de hostelería implica-
dispuesta a liarla. dos han organizado una ruta temática para que los fans del reality

20 | retrovisor |
puedan emborracharse y arrimar cebolleta en Han pasado treinta años, y tras los es-
los mismos garitos que sus ídolos. Está por ver cándalos de Gürtel y Nóos, y después
que la publicidad que ha aportado el programa a del espejismo de la Primavera Va-
la ciudad se rentabilice de otra manera. lenciana, se hace necesario renovar
A partir de esta doble circunstancia, tanto el estereotipo del valenciano feste-
territorial como etnológica, podemos abocetar una ro, superficial y vulgar. La aportación va-
historia conspiranoica de la desideologización de la lenciana más destacada a Gandía Shore han sido
juventud valenciana, desde la época de la Transición unas cuantas expresiones (tete, nano, charrar,
hasta nuestros días. A cada momento de crispación mollas) y cierto orgullo chulesco pero inofensi-
política, cuando se teme que sectores de la población vo (“Tú eres un pijo madrileño y yo una choni
juvenil pongan en cuestión el estado de las cosas, si- de Benidorm, ¿y?”). Hemos visto un grupo
gue una reacción atontadora por la vía del hedonis- de gente ruidosa, propensa al exceso y el
mo. El final de la llamada Batalla de Valencia, con la destroy, que no valora las consecuen-
aprobación del Estatut de 1982, coincide con los cias (“No pasa nada”). Aunque tienen
albores de la Ruta del Bakalao, que estuvo en boga buen fondo (“Tienes un corazón más
hasta mediados de la década siguiente. Menos po- grande que tu puto brazo”), no son de
lítica y más fiesta. En lugar de aplecs, baile en los fiar: igual te levantan la novia que me-
parkings. Las banderas dejan paso a los logotipos ten mano en la hucha común (“Miau,
de las distintas salas, y las pintadas con mensajes miau“). Gandía Shore es como un espe-
políticos se sustituyen por eslóganes que hacen jo de feria que nos devuelve un reflejo
apología del desmadre. Es entonces cuando se aberrante pero real de los valencianos.
consolida el tópico del valenciano como tipo mar- Mucho más divertido que ver las noti-
choso y políticamente manso. cias. “¡Vámonoooos!”.

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Calle Baja, 46
Barrio del Carmen (Valencia)
www.montereydiscos.es | retrovisor | 21
lecturas para bostezar

Daría Barbate

El fracaso de las naciones, Daron Acemoglu y James Robinson. Barnes&Noble, 2012.

H
e aquí un libro influyente. Imagínate que eres uno de
estos dos señores, y te pones a escribir un parrafillo y
sientes la experiencia: "esto lo leerán millones de perso-
nas y entre ellos asesores de líderes mundiales, que se lo
contarán a los líderes porque los líderes no leen y algo les tienen
que contar los asesores, que para eso les pagan". Puf. Subidón.
Los asesores prestan atención porque el libro es estupendo,
muy fácil de leer y además sus autores están respaldados por las
instituciones más prestigiosas de la ciencia económica, como la
Universidad de Harvard, el mit o la revista académica American
Economic Review. Los asesores suelen ser economistas que han
estudiado en Harvard o similares y basan gran parte de su pres-
tigio y su sueldo precisamente en eso, así que tienden a valorar
favorablemente el aval de su alma máter. Por otra parte, sin duda,
Acemoglu y Robinson se lo han currado. El libro es un resumen
divulgativo de su investigación académica, larga y cuantitativa,
sobre la misma pregunta que se formuló Adam Smith, el primer
economista, a finales del siglo xviii: ¿por qué les va tan mal a unos
(países) y tan bien a otros?
El argumento en cierto modo pertenece a la tradición liberal
‘buena’, esto es, la que reconoce el rol fundamental del Estado
(los liberales malos como Esperanza Aguirre quieren privatizar la
policía y crear un sistema de incentivos para romper más cabezas
manifestantes). La idea clave es que la riqueza de las naciones de-
pende de sus instituciones político-económicas, que pueden ser
extractivas o inclusivas. Las primeras favorecen a las élites, que
explotan a la demás gente. Como, bajo estas condiciones institu-
cionales, la gente obviamente no está por la labor de trabajar y
pensar (la innovación es clave para el crecimiento) para mejorar su
posición social, pues no hay crecimiento económico. En cambio, las
instituciones inclusivas (como los mercados solo un pelín regula-
dos y algunas democracias) permiten a la gente prosperar si traba-
ja duro y le da a la chola, y así impulsan la economía de los países.
El Estado debe proporcionar servicios públicos clave, como la sa-
nidad y la educación, para asegurar la igualdad de oportunidades.
Lo más original es la explicación del cambio institucional:
¿cómo es posible la transformación de las instituciones extrac-
tivas en inclusivas, si las élites que se benefician de la explota- Ilustración de José Gracia
ción nunca darán ese paso por sí mismas? Acemoglu y Robinson
afirman que una condición necesaria es la creación de una coa- (path-dependent es el elegante término anglosajón) seguida por
lición lo suficientemente grande entre la gente, lo que no es cada país.
cosa fácil. Pero no es una condición suficiente porque la historia Uno de los asesores de los líderes mundiales (César Molinas) se
particular de cada país es muy relevante: solo en momentos par- leyó el libro y publicó un artículo en El País en septiembre de 2012,
ticulares –y muchas veces fortuitos– de la historia (las ‘junturas aplicando la teoría de Acemoglu y Robinson al caso español (Una
críticas’), estas coaliciones son capaces de acumular el dinero y teoría de la clase política española). El artículo fue muy comentado
el poder necesario como para forzar el cambio institucional. Esto y en el ‘feis’ lo compartió toda la peña, desde los del 15M hasta
es importante, porque aunque parezca raro muchos economistas el ‘pepero’ arrepentido. Como era de esperar, las conclusiones son
no creen en la historia. Solo creen en los mercados. Acemoglu que la clase política española ha sido históricamente y sin duda
y Robinson proporcionan múltiples ejemplos (desde Botswa- sigue siendo un ejemplo de élite extractiva cutre-mediterránea.
na en el siglo xix hasta el México precolombino) para ilustrar Transformar nuestro tiempo en una ‘juntura crítica’ depende un
cómo las instituciones actuales 'dependen de la senda' histórica poco de todos nosotros, por cierto.

22 | retrovisor |
lecturas para bostezar

Gran Vilas, Manuel Vilas.


Visor Libros, 2012.

M
anuel Vilas ha escrito el mejor libro de poe-
sía en castellano en lo que llevamos de
siglo empleando el viejo truco de dedicar
todos sus poemas a celebrar la epopeya
de un poeta-más-grande-que-la-vida, que resulta ser
el propio Manuel Vilas. El truco es viejísimo porque se lo
inventó Walt Whitman en el Canto a mí mismo, hacia 1850.
Pero existen escasos precedentes en castellano, algo de
César Vallejo, o aquel verso de Carlos Edmundo d’Ory: “Si
me hundo me Carlos Edmundo”. No mucho. Además, los
poemas de Manuel Vilas sobre el poeta Manuel Vilas son
mucho mejores. “Vilas se vio casado con seiscientas mu-
jeres / Hermosas y decisivas en el radiante rumbo de la
historia / Y se vio padre de seis mil hijos, / Padre alado de
los pájaros / Abuelo líquido de las ballenas”.
Es sabido que la poesía contemporánea es un residuo
cultural inútil (lo que no tiene por qué ser necesariamente
malo) y frustrante para el lector (lo que es definitivamen-
te muy malo). Tras el largo proceso de abolición del metro
y la rima que culmina a finales del siglo xix -una vez que
el ámbito tradicional de la poesía fue definitivamente
conquistado por la novela y los reproductores electrome-
cánicos de canciones populares-, el único nicho cultural al
que todavía podían optar los poetas era el de administra-
dores de la revelación, guardianes del secreto, custodios
de lo sagrado (como advertía el propio Whitman, los poe-
mas “si no son el enigma y la solución del enigma, son
nada”). Esta circunstancia ha convertido la lectura de poe-
Ilustración de Zinmermancaricatures.com

sía en una actividad especialmente frustrante, porque


cuando el lector se dispone a aproximarse devotamente
a la revelación versificada, lo que encuentra suele ser una
bobada amable o una críptica tomadura de pelo, muy lejos
de las expectativas que levanta el aura cuasireligiosa del
género poético. Manuel Vilas ha comprendido que la única
escapatoria posible es señalar repetidamente al portador
de la revelación, sin mencionar el contenido de la misma. La
estratagema consiste en inducir en el lector la sobrecogedora
sensación de proximidad a una epifanía inminente, mediante la
continua descripción del poeta en el acto de poseer el secreto úl-
timo de la existencia. Por ejemplo, en este libro: “Vilas, eres perfecto.
El Ser, eso eres tú, y no la Nada, Gran Vilas”.
Y bien, existen dos pruebas adicionales que confirman que este
es el mejor libro de poesía en lo que llevamos de siglo. La pri-
mera es que puede perfectamente leerse mientras se hace
uso del transporte público, a diferencia de la inmensa
mayoría de libros de poesía, que solo pueden leerse en
las últimas y menos dolientes horas de la resaca. La
segunda, que el ritmo de los poemas de Vilas es tan
molón que inmediatamente uno se pone a compo-
ner versos mentales celebrándose a sí mismo como
custodio de la revelación, mientras viaja en tranvía de
casa al trabajo y del trabajo a casa. Toda una expe-
riencia, sin duda.

| retrovisor | 23
MÚSICA Concurso Ponle música a Valencia.

VALENCIA NECESITA UNA CANCIÓN


Malatesta Records y revista Bostezo
Fotografías de Sergi Inclán

El mayor número de miembros en un jurado de la historia en los concursos (diecinueve). Treinta


y tres participantes. Quinientos euros en premios. El concurso PONLE MÚSICA A VALENCIA
nació de un partido de fútbol entre Malatesta Records y la revista Bostezo. Un mapeo sonoro
para narrar Valencia a través de sus músicos y sus canciones. Abierto a todos los estilos y
temáticas. Aquí el palmarés y las valoraciones de algunos de los integrantes de su jurado.

H
e disfrutado mucho escuchando
las distintas visiones que tienen
los músicos sobre Valencia y sus
alrededores, desde las canciones
más urbanitas hasta las más generales, que
abarcan la vida que tiene lugar fuera de la
ciudad. Hay desde pop electrónico under-
ground hasta canción de autor, pasando
por el pop, rock, hip-hop, etc. Un popurrí de
estilos que todos podemos identificar con
la capital. Eso sí, he echado en falta una
vertiente mucho más tradicional, de raíz”.
Rubén Soler (Cápsulas musicales).

“Sorprendente la variedad de bandas que


se han presentado al concurso, un síntoma
inequívoco de la buena salud de la escena
musical valenciana. Si el apoyo institucional
no fuera nulo, estos músicos tendrían la
proyección que se merecen”. Juan Limou-
sine (Water Tapes).

“Escucho estas canciones mientras leo


el diario. La realidad habla de corrupción,
amenazas, recortes sociales, accidentes Néstor Mir (Malatesta Records) y Julio Bustamante, primer premio
de metro, Gürtel, Calatrava y todo lo de-
más. La Valencia puta de Senior i El Cor “Quizás porque tengo la fortuna de vi-
Brutal. En Valencia (creo) no hay espacio ➤➤ PALMARÉS vir entre la playa de El Saler y L’Albufera,
para la poesía y la belleza, pero no deja de tiendo a olvidar que la ciudad es siempre
rondarme por la cabeza el soleado y jugue- 1er Premio: fuente de inspiración para cualquier artis-
tón estribillo de ese València no s’acaba Julio Bustamante. Tema: València ta que sepa mirar, escuchar, ver e incluso
mai con el que Julio Bustamante quiere no s´acaba mai (disco Viento oler. La situación económica y política es
convencernos de lo contrario. Tal vez lo desatado. Edición: Comboi Records). menos inspiradora, o quizás inspire otras
consiga. Y es que Valencia es una ciudad cosas. Entre los concursantes se detecta-
absurda, de extremos, en la que cabe todo: 2o premio: ba ese descontento, la rabia que sentimos
lo mejor y lo peor. Y en esas estamos: su- Carles Chiner. Tema: Focs al cel. muchos valencianos ante lo que lleva ocu-
friéndola y gozándola día tras día”. Dani rriendo aquí desde hace demasiados años.
Grau (periodista). 3er premio: También me gustan esos cantos a un lugar
Jordi Cassette. Tema: Digan lo que invita siempre al placer, incluso en los
“Per ofrenar nuevas ‘voses a Aspanya’. / que digan qué bonito es un entierro peores momentos. Diría que eso nos ha
‘Valensia’ es criminal. Algunos de sus músi- (inédita). distraído a veces, pero ahora mismo no
cos no”. Jordi Coll (Radio Godella). creo que sea así. Valencia responde con

24 | retrovisor |
voz firme ante una situación tan adversa se llama a Valencia la Atenas española'. Y soras de radio, en Rock de Luxe e incluso
como injusta. Quiero pensar que esa gran aunque parecerse a Grecia en estos tiem- en programas musicales de La 2. Eso sí, en
riqueza intangible que tiene esta tierra es pos no significa lo de antaño, lo primero sí Valencia el circuito de bandas de música
y seguirá siendo el motor para que artistas permanece intacto. Bravo por los artistas (estas, no las de los pasacalles) apenas se
y músicos sigan creando”. Rafa Cervera locales. Valencia sigue inspirando. Como conoce. Algunos de ellos tampoco se han
(El País). nunca. ¿Como Atenas?". Susana Mon- presentado a este concurso porque dicen
teagudo (periodista). no necesitarlo". Raquel García (revista
“Uno nunca sabe si es mejor apostar por Bostezo).
temas que evidencien la podredumbre so- "Dejando a un lado la maestría de Julio
ciopolítica en la que nos movemos u optar Bustamante, ver finalistas casi desconoci- "Me ha sorprendido la potencia y la bipola-
por aquellas canciones que sacan a relucir dos me hace pensar en el buen momento ridad que tiene Valencia como fuente de
lo mejor de nuestra idiosincrasia. Quizás ya que están atravesando –por fin– algunos inspiración y, considerando las canciones
tengamos demasiado reflejo de lo primero de los grupos valencianos como Betuni- que mantenían un acento crítico, creo que
en los medios, o quizás  las canciones crí- zer, Wau y los Arrrghs!!!, Las Rodilleras, las circunstancias actuales de la ciudad y la
ticas, en general, no pongan el dedo en la Tucán, Siesta, Antiguo Régimen o Jupiter creatividad son inversamente proporciona-
llaga con la suficiente altura de miras, más Lion. Bandas cuyas cortas trayectorias les. Si eso es lo único que podemos agra-
allá de la  sana humorada. Seguramente empiezan a nombrarse en el resto del Es- decer al star system político de esta ciudad
por eso me he decantado más por la se- tado. Arriesgadas propuestas musicales, bienvenido sea... Por cierto, la canción de
gunda opción”. Carlos Pérez de Ziriza e independientes de los grandes medios, Curas Hinchables para Niños Insaciables
(periodista). que se hacen hueco en un duro panorama: me dejó en estado de shock". Juanma
aparecen en importantes blogs, en emi- Sánchez (Artefactos Radio).
“La música sobre Valencia: nuestro Berlín
particular. / Bailaría muy a gusto una can-
ción que hablara sobre el caso Gürtel siem-
pre y cuando las letras estuvieran dedica-
das a los imputados ya juzgados y encar-
celados. / He echado de menos al hermano
de Cotino. Se merece como mínimo un
rap. / Escribir hoy sobre Valencia es como
leer la Metamorfosis. / Si piensas utilizar
alguna bomba, quédate con Les bombes
de xocolat de Dwomo. / Los músicos que
han participado en el concurso de Boste-
zo y Malatesta  han llevado a la práctica la
máxima de Frank Zappa: “La música es fí-
sicamente la más inspiradora de todas las
artes”. Amalia Garrigós (periodista).

“Me he decantado por los temas que no se


meten con los políticos ni los que ponen
de vuelta y media a la ciudad. Pienso que Duna, grupo participante
en Valencia pasan cosas interesantes que
hay que resaltar. No es una ciudad carca ni
nefasta ni aburrida y hay un movimiento
que no debe ocultarse y que nada tiene
que ver con la política”. Víctor Romero
(Discos Monterey).

“Mola que una canción [Cosas que pasan,


de L´alegria de la huerta] que represente
a Valencia te mueva el cuerpo y vaya di-
rectamente a los pies. Tiene un regusto Carles Chiner, segundo premio
a serie policíaca y novela negra que le va
a nuestra ciudad. Digan lo que digan qué
bonito es un entierro, de Jordi Cassette, es
irreverente y bruta, minimalista y a la vez
completa. Se queda alojada en la celda os-
cura de las canciones chulas a la primera
escucha”. Javier Pérez (Club Amigos
del Crimen).
Gilberstático, participante El Jipi del Arroyo y Empalmada, participantes
"Decía Ramón y Cajal de los valencianos
que en sus 'espíritus anidaban la cortesía,
la cultura y el ingenio', y concluía: 'por algo ☞ Toda la información en www.ponlemusicaavalencia.revistabostezo.com

| retrovisor | 25
El Bostezo
“La historia no los
absolverá”
(Walter Buscarini)

del futuro
Número 1 Imágenes comentadas por www.hematocritico.tumblr.com Diciembre 2042

El hospital de Llíria abre Rita Barberá


arrasa post
por fin sus puertas mórtem en las
elecciones
“Ya era hora”, exclaman unos obreros ecuatorianos que
La alcaldesa de Valencia
permanecían en el interior del edificio desde el año 2010 consigue una nueva

D
reelección con el 85% de
espués de casi veinte los votos
años de ser inaugu-
rado y tapiado, el Rita Barberá falleció hace seis
hospital de Camp meses, no sin antes aprobar un
del Túria pudo abrir sus puertas decreto, conocido como ‘Cid
ante la sorpresa de los vecinos Campeador’, donde se otor-
del municipio. Las obras del gaba a sí misma la potestad
hospital finalizaron en el año de seguir gobernando una vez
2010, con un gasto estimado en fallecida. Los conspiranoicos
veinticinco millones de euros, del chemtrail han denunciado
sin que sus gestores previeran que, durante la jornada electo-
que, una vez finalizado, había ral, varios aviones estuvieron
que dotarlo de material médi- dejando rastro de gases con
co y recursos humanos. “En la intención de manipular la
esa época eso era lo de menos, orientación de voto de la ciu-
lo importante era construir sin dadanía.
pararse a pensar qué uso le da- Dirigentes de su partido
ríamos después a los edificios afirman que será la propia
y si habría presupuesto para Que levante la mano el que tenga más Seguridad Social, 2015 (La profeccia dil Barberá quien designe la per-
hacerlo”, nos cuenta el historia- prisa para entrar en urgencias (Il hos- stato della sanidade publica spagnolla). sona que regentará su cargo.
pitali religiosi). Original: San Pedro Original: Extracción de la piedra de la
dor Antón Giménez. Durante el Mártir, san Nicolás de Bari, san Benito locura (El Bosco, 1490)
“A través de sesiones de güi-
acto de destapiado del centro, y un ángel músico (Cima da Coneglia- ja nuestra alcaldesa seguirá
los presentes quedaron conmo- no, 1504) cumpliendo los designios de
cionados con el hallazgo de tres los valencianos”, afirmó Mó-
obreros ecuatorianos que ha- permaneció tapiada. “Estába- accesos de entrada y salida del nica Oltra, fallera mayor en el
bían permanecido encerrados mos trabajando y apenas nos hospital”, declaró Fabián Jor- año 2027, que se perfila como
en el hospital durante el largo dimos cuenta cuando empeza- ge Bonilla, uno de los obreros regente de Barberá, alcaldesa
tiempo en que su estructura ron a sellar con hormigón los afectados. eterna de la ciudad.

Entrevista a Pepe Bernabé, el último espectador de Canal 9


“Pues a mí me entretiene, sobre todo los in- tonice Canal 9, nosotros tenemos el deber y ción que, para reducir costes, lo más adecua-
formativos”, afirma con franqueza. Desde la obligación de seguir emitiendo”, declaró do era prescindir de toda la plantilla y que
hace cinco años Pepe Bernabé es conside- Pepe Bernabé, asesor de dirección de la ca- quedáramos solo los asesores. Afortunada-
rado como el último espectador de Canal dena autonómica, cuyo gasto anual asciende mente, nos hicieron caso”, afirma Bernabé.
9. Fuentes gubernamentales justifican de a más de quinientos millones de euros para El líder opositor Pepe Bernabé se ha quejado
esta forma el costoso mantenimiento de la una plantilla que ha quedado reducida a del escaso espacio que dispone su partido en
cadena: “Mientras quede alguien que sin- quinientos asesores. “Asesoramos a la direc- la cadena. Le han ofrecido un puesto.

26 | conversatorio |
El Bostezo del futuro Diciembre 2042 · 2

Primer despegue Una investigación señala que las


tortugas saben diferenciar entre
en el aeropuerto el valenciano y el catalán

de Castellón Z
oólogos críticos con las verbales utilizaban la ‘-o’ y las
tesis unitarias de la len- que fueron instruidas en valen-
gua catalana, financiados ciano cuando se empleaba la ‘-e’
por el Grup d´Acció Valencia- finales. “Además, solo las cata-
nista y la Universidad de Ohio, lanizadas entendían los verbos
El obispo de LA CIUDAD bendijo el vuelo han llevado a cabo una investi- cuando estos perdían la ‘-r’ fi-
gación en la que recogen una se- nal, y las valencianizadas asimi-

E
rie de pruebas lingüísticas rea- laban mejor la introducción de
l veterano reportero Da- lizadas con más de trescientas castellanismos en los mensajes.
niel Martín cubrió el tortugas, la mitad de las cuales Todo ello apunta a una diferen-
histórico trayecto Caste- fueron instruidas en catalán y ciación entre ambas lenguas”,
llón-Valencia, con escala de tres la otra mitad en valenciano. El afirmó Raúl Esteve, director
horas en Palma de Mallorca. trabajo señala que las tortugas del proyecto, que ahora se está
“Lo tragicómico –apunta– es educadas en catalán obedecían planteando realizarlo con pin-
que después de mantener du- a órdenes cuando las formas güinos.
rante más de veinticinco años el
servicio de halcones y hurones
en un aeropuerto sin vuelos, la
empresa licitadora suspendió
este servicio hace una semana Los mítines de
por impagos. En el despegue, a
punto estuvimos de estrellar-
Alfonso Rus
nos contra la estatua de Ripo- declarados
llés”. Siete pasajeros tuvieron
que ser atendidos al consumir patrimonio
productos de la cafetería del ae-
ropuerto. “El café y la repostería inmaterial de la
mostraban un evidente estado
de descomposición, estaban allí humanidad

L
desde el 2010, año de su apertu- Recreo en la guardería neonazi (Die Hit-
ra; la responsable de la cafetería El cura que si te toca, vuelas (Il mira- lerian kindergarten). Original: Venus a unesco ha valorado el
coli del sacerdotti antigravitacionali).
no se esperaba un vuelo a estas Original: Sposalizio mistico di san Labor (David Klocker Ehrenstrahl) carácter único y extraor-
alturas”, afirma Martín. Francesco (Sassetta, 1450) dinario del expresidente
España 2020 de la Diputación de Valencia.
“Sus frases salidas de tono y sus
elige presidente
Entrevista a Fabra VII
fanfarronadas son de carácter

A
extraordinario”, afirma el acta
lí Mustafá Sandrer, na- del jurado, que pone como
tural de Marraquech, ha ejemplo aquel mitin del Parti-
sido nombrado nuevo do Popular en Benigànim en el
“La democracia no se aprende, se presidente del partido España que Rus tildó de burros a sus
transmite por vía sanguínea” 2020 en la última asamblea rea- votantes: “¡Si yo mando, traeré
lizada en un gimnasio de la loca- la playa a Xàtiva! Y van y se lo

E
lidad de Silla. “Hemos apostado creen. ¡Serán burros! Y me vo-
l presidente de la Diputa- “Somos como ellos: populares por Alí Mustafá por su carácter taron”. “Lo fascinante —se lee
ción continúa la saga ini- y demócratas. Los valores de- patriótico, reconciliador y su en el acta— es que tenía razón:
ciada en el siglo xix. “Los mocráticos no se aprenden, se sentido de la justicia social”, afir- le votaron. Solo por eso ya se
Fabra tenemos profundas con- transmiten genéticamente”, mó Jesús Cifuentes, miembro de merece ser reconocido por su
vicciones de servicio al pueblo, dice Fabra VII orgulloso de su la organización. Sandrer es cabo poder para hipnotizar con la
es lógico que estemos en prime- árbol genealógico. “Yo mismo del Ejército español y vigente palabra”. Urbanistas de todo
ra línea de los sucesivos gobier- me estoy encargando de trans- campeón de kickboxing de la Co- el mundo se reunen este fin de
nos”, afirma. Pone como ejem- mitírselo a mi primogénito, munidad Valenciana. “Vale, es semana en Xàtiva para estudiar
plo la República Popular De- para convertirlo en sucesor de moro, pero es un tipo cojonudo”, las posibilidades de traer la pla-
mocrática de Corea (del Norte). esta gran saga democrática”. apostilló Cifuentes. ya a la localidad.

| conversatorio | 27
3 · Diciembre 2042 El Bostezo del futuro
EN BREVE SECCIÓN DE HUMOR
LA COMUNIDAD VALENCIANA Dimite el primer político en Valencia
DECLARADA DE ALTO INTERÉS en lo que va de siglo. “Lo reconozco,
ARQUEOLÓGICO no tenía que haberlo hecho, me tengo
que ir”. La frase, emitida por el diputado
Megalómanas construcciones de princi- autonómico Miguel Padrà, corrió como la
pios de siglo xxi son hoy un atractivo ar- pólvora por las redes sociales. Nadie daba
queológico de carácter internacional. El crédito. Padrà reconoció que, durante
año pasado, más de tres mil arqueólogos cinco años, había estado sustrayendo tinta
visitaron la comunidad para estudiar, entre de la impresora de su despacho público
otras, las ruinas de la Ciudad de la Luz, Te- para imprimirse poemarios en Internet.
rra Mítica o los escombros de la Ciudad de “Eso sí, eran poemas con licencia creative
las Artes y las Ciencias. commons”, apostilló. “Espero que con
mi dimisión cunda el ejemplo”, afirmó
VIAJE A EMPERADOR, EL MUNICIPIO en la rueda de prensa donde anunció su
cese. Viéndose aludidos, diputados de
MÁS PEQUEÑO DE ESPAÑA las Cortes Valencianas acusaron a Padrà
“Aquí ya no cabe un alfiler. Estamos pen- de haber efectuado el delito a propósito
sando en construir plataformas a mil para dimitir posteriormente. “Es un
metros del suelo para poder construir vi- provocador, lo ha hecho para llamar la
viendas hacia arriba”, declara José María atención”. Padrà puede ser condenado a
Ferrando, concejal de Urbanismo de la lo- ocho años de cárcel o a trabajos forzados Tráfico de influencias en el reparto de cruces (La cruc-
calidad. en el desmontaje del circuito urbano de ce bonna para el figli del cappo). Original: Crucifixión
Fórmula Uno. (Antonello Da Messina)
UN SUPERMERCADO PAKISTANÍ AL
los planos de los puentes de calatrava serán empleados en los juegos
RESCATE DEL PALAU DE LES ARTS olímpicos de invierno de vancouver. El comité organizador de las próximas
Después del fracaso como edificio para Olimpiadas invernales ha valorado la superficie deslizante de los puentes diseñados por el
bodas y bautizos, la emblemática cons- arquitecto valenciano para la construcción de las pistas de patinaje y bobsleigh.
trucción ha sido recientemente alquilada
a una cadena pakistaní de supermercados.
El gobierno valenciano se plantea ahora
convertir el Centro de Investigación Prín-
EL RINCÓN DE DARÍA...
cipe Felipe en una pista de patinaje sobre ANTROPÓLOGOS AFIRMAN QUE EL CONCEPTO DE AUTO-ODIO ESTÁ
hielo. PLENAMENTE JUSTIFICADO EN EL CASO VALENCIANO
EL BRAZO DE SAN VICENTE MÁRTIR, Uno de los tópicos que emplean los valencianos para intentar explicar la peculiar deriva de
la región en los últimos años es la idea de auto-odio, que hace referencia a la baja autoes-
FISCAL ANTICORRUPCIÓN tima y olvido de las propias virtudes que parece atenazar a las fuerzas emergentes valen-
Después de una intensa reunión de más de cianas, que nunca acaban de emerger. Usualmente, el auto-odio se considera una falacia
ocho horas, el Tribunal Supremo ha deci- paralizante que debe ser eliminada del subconsciente colectivo. Sin embargo, un equipo de
dido nombrar fiscal anticorrupción de la antropólogos ha realizado un estudio etnográfico en diferentes poblaciones valencianas y
Comunidad Valenciana al brazo de san ha concluido que el auto-odio no es una ilusión sino un juicio perfectamente razonable y
Vicente Mártir. “Lo único incorrupto que valioso. “Tal como les va, solo les faltaba que se creyeran estupendos. La idea de auto-odio
queda en todo el territorio valenciano”, añade un componente crítico necesario si los valencianos pretenden algún día salir del
afirma el comunicado del Tribunal. hoyo”, declaró Eduardo Romaguera, director de la investigación.

El Tribunal de las Aguas se reune por Skype


“Al principio fue raro”, afirma Vicent Pedre- nieron por primera vez por Skype, dejando mía (2009) Elinor Ostrom, que puso como
guer, miembro del Tribunal de las Aguas de un hueco en la puerta de la catedral, su his- ejemplo de procomún al Tribunal de las
Valencia, la institución jurídica más antigua tórico lugar de reunión. A partir de ahora Aguas, ¿qué pensaría ahora de su deriva
de Europa, con más de mil años de existen- escucharán las demandas y solucionarán los hacia lo digital iniciada esta semana? “Los
cia, encargada de la administración y gestión conflictos de los agricultores haciendo uso tiempos cambian. Es una evolución inevi-
de los regadíos de las acequias que riegan la de las nuevas tecnologías. Para ello, además table, los agricultores hacía años que no ve-
huerta valenciana. El pasado jueves, como del Skype, se han abierto cuenta en Gmail y nían a la puerta del tribunal, nos enviaban
siempre al mediodía, sus miembros se reu- en Facebook. La premio Nobel de Econo- whatsapps”, se defiende Pedreguer.

28 | retrovisor |
fotografía de eva máñez

dossier

| retrovisor | 29
dossier: VALENCIA Y (P)RESENTIMIENTO coordinación: david estal, inés plasencia y revista bostezo
Re-mediterraneizar el mundo
❧ Por Santiago Alba Rico ❧
ilustraciones de Riccardo Maniscalchi

das entre las montañas y las playas,


pero ahora también, desde hace
veinte años, gente venida de muy
lejos –de Nigeria, de Pakistán, de
Bangladesh– para poblar sus fon-

I mpresiona
mucho pensar que hace
solo cinco millones de años, separado
del Atlántico, el mar Mediterráneo se desecó y
que, de haber existido entonces seres humanos y grandes
dos marinos: en torno a diez mil
emigrantes, según un censo incom-
pleto, hundidos entre Marruecos y
España, entre Túnez y Sicilia, desde 1995. Tras siglos de re-
finamientos culturales, materializados en las más variadas
ciudades, se habría podido cruzar a pie enjuto, caminando a gamas de espadas y armaduras, de cáligas y babuchas, de
mil quinientos metros por debajo de los bordes costeros, de clámides y caftanes, el poder de la globalización capitalista
Orán a Valencia, de Túnez a Palermo, de Estambul al Pireo. se revela en las miles de idénticas zapatillas de deportes,
Impresiona mucho pensar que dentro de cinco millones de clones de Nike, que los pescadores recogen todos los años
años volverá a ocurrir; bloqueado el estrecho de Gibraltar y tras junto a las sardinas y los atunes y que un cartero de Túnez
una rápida evaporación de un par de siglos, el Mediterráneo cosecha en las playas (¿quién dice que no se puede sembrar
se convertirá una vez más en un lecho de sal costrosa y algas en la arena?) y reúne en su improvisado museo de Mahdia.
muertas. Si se reabriese a continuación el acceso –impresiona Los ulises de hoy, abandonados por los dioses, despreciados
sin duda pensarlo–, el Atlántico tardaría tan solo dos años –a por los hombres, buscan su Ítaca en la ribera norte del mar
razón de diez metros diarios– en llenar de nuevo el hueco. interior. El Mediterráneo, gigantesca piscina, es también,
Basta acelerar cinematográficamente el tiempo, por cada vez más, una gran fosa común: náufragos de todas las
tanto, para que el Mediterráneo, con sus tres continentes, épocas y todos los países, ¡uníos!; náufragos de todas las na-
sus doscientas islas, sus cuatro penínsulas, sus quince ma- ciones y todos los pueblos, acusadnos sin compasión.
res menores, aparezca ante nuestros ojos como una gigan- Puente y frontera, pasaje y celada, ninguna fractura ha
tesca piscina de aguas subsidiarias, provista de un pequeño roto tanto este espacio común como la especulación capita-
desagüe. Uno puede imaginar, de pronto, a Polícrates, tira- lista. Ni el cisma cristiano que separó Bizancio de Roma ni
no de Samos, mandando vaciar su cavidad para encontrar la expansión islámica, con la contra-ofensiva tozuda de las
el anillo perdido que causó su ruina; o a Jerjes, el déspota Cruzadas, hicieron tanto daño a esta conciencia de comuni-
persa, ordenando sacar en cubos sus trescientos cuarenta dad climática e histórica como los últimos treinta años de
millones de metros cúbicos de agua para poder llevar su neoliberalismo económico. Nunca el ‘mar del medio’ –en-
ejército hasta Grecia; o al ángel africano de san Agustín, tre dos tierras que se reconocían en el nombre mismo como
sentado en la playa con su concha en la mano, secando en cosidas desde el Terciario– había sido tanto un muro como
pocos siglos, cucharada a cucharada, la esencia divina. El en nuestros días. Un juego histórico de pugnaces y fecun-
Mediterráneo es pequeño, es uno, une sus tierras –clima e dos rebotes entre una y otra ribera, de Persia a Grecia, de
historia– en un destino compartido. Cartago a Roma, de Egipto a Granada, de Fenicia a Venecia,
Si hoy vaciásemos el Mediterráneo, ¿qué encontraría- parece haberse inclinado definitivamente por la vertiente
mos en el fondo? El Mediterráneo no es solo el mar más norte, ese sur de Europa que pretende dominar la escena
contaminado del mundo; es también el más culto. Si la mediterránea. Pero ¿es el sur de Europa quien domina el
contaminación se suele medir sobre todo en residuos de Mediterráneo? ¿O es el norte de Europa –el norte ideológico
hidrocarburos (o en restos de metales, como el plomo o el del mundo– el que está desmediterraneizando, al separar-
zinc, que ya vertieron los romanos hace dos mil trescientos las, las dos riberas?
años), la cultura tiene que ver básicamente con el número
de muertos. El Mediterráneo, que contiene el 12% de las es-
pecies marinas del planeta, está atiborrado de cadáveres.
En ningún otro mar se han librado tantas batallas –de Sa-
lamina a Lepanto, de Actium a Trafalgar, de la jornada de
Túnez a Lemnos– y en ningún otro mar han naufragado
El Mediterráneo no es solo el mar
y se han ahogado tantos hombres. Griegos, egipcios, car- más contaminado del mundo, es
tagineses, romanos, vándalos, árabes, bizantinos, turcos,
criaturas asentadas desde hacía siglos en sus costas, forja- también el más culto

30 | Valencia y (p)resentimiento |
Fijémonos en lo más profundamente superficial. Ese
‘mar del medio’ que, según señala su más grande historia-
dor, Fernand Braudel, como ningún otro océano, a las tie-
rras circundantes gestó en su matriz tres vegetales y cinco
animales en torno a los cuales tejió luego, durante milenios,
una red tupida de intercambios, modos de vida, negocia-
ciones, mitos y visiones. El trigo, la vid, el olivo. La vaca, la
cabra, la oveja, el caballo, el cerdo. Ese pan cuyo nombre
pronunciaron en frigio, sin haberlo aprendido, los dos niños
del cruel experimento de Amenofis I. El vino de Dionisio y
Noé. El aceite de Atenea y de Isis, de los reyes hebreos y del
bautismo cristiano. ¿Y los animales? La vaca asociada al na-
cimiento mítico de Europa. La cabra Amaltea que amaman-
tó a Zeus, la que alberga a Satán, la de Pan y Juno Sospita.
Las ovejas gracias a las cuales logró Ulises huir de Polifemo
en Creta. El cerdo alado de Clazómenas o los que vencieron
en Megara a los elefantes de Antígono. El caballo, en fin, de
Poseidón, el de Alejandro, el del Cid, el del profeta (o el asno
duro y fiel de Sancho Panza y de Yuha).

huertas por autopistas


¿Qué ha pasado? Pensemos, por ejemplo, en España. En
1961, el sector primario, el propiamente mediterráneo
(agricultura, ganadería y pesca), representaba el 23% del pib
y empleaba al 42% de la población activa; en 2010 las cifras
se habían reducido al 2,5% y al 4,5% respectivamente. Pero
mientras se importaba trigo y se arrancaban olivos, se daba
de comer mantequilla a las vacas y desaparecía un millón
de asnos (reales, no figurados), el número de viviendas pa-
saba de diez millones a veinticinco millones de unidades
en apenas treinta años, bajo el empuje de un sector espe-
culativo en torno al cual, antes del estallido de la burbuja
inmobiliaria en 2008, llegó a gravitar hasta el 40% del pib en Argelia, Marruecos y Jordania), el Mediterráneo del Sur,
del Estado. Ese modelo antimediterráneo de sustitución de el Mediterráneo árabe, alzó su voz contra (y a veces derribó
huertas por autopistas, de naranjos por aeropuertos, de bar- a) esos dictadores que, más allá de sus posiciones diferentes
cas de pesca por rascacielos; ese modelo de ciudades-mer- en el tablero geo-estratégico mundial, habían cedido por
cancía vendidas a las empresas patrocinadoras de grandes igual, a instancia de la ue, apoyados por nuestros gobiernos
carreras, de grandes comercios y grandes eventos, es pre- presuntamente democráticos, a la ofensiva neoliberal. Esa
cisamente el que, tras apoderarse de los bordes de nuestra sacudida tuvo como efecto reconvertir el ‘mar del medio’
gigantesca piscina común, se viene hoy abajo, dejando una en puente y revelar una falla tectónica común; el 15M en el
estela trágica de destrucción ecológica, paro y corrupción. Estado español, las protestas en Grecia, Italia y Portugal, al
Quizás la ciudad española de Valencia, fundada en el año hilo de una crisis que no remite, han iluminado de nuevo
138 a. C. por un cónsul romano, es el ejemplo más rotundo, un espacio de miserias y resistencias compartidas, un recin-
veloz y radical que pueda imaginarse de desmediterraneiza- to colectivo en el que la conciencia de los problemas estruc-
ción de un territorio. turales y de las tradiciones de lucha saltan de una ribera
El modelo impuesto por la ue al sur de Europa o, lo que a otra realimentando sin parar una nueva promiscuidad
es lo mismo, al norte del Mediterráneo, es el mismo que se simbólica euromediterránea. Nadie puede negar que, como
ha querido imponer desde allí a la vertiente sur. Desde la hace mil años, como hace dos mil, Orán y Valencia, Túnez y
Conferencia de Barcelona en 1995 hasta la reciente Unión Palermo, Estambul y Atenas, Marsella y Alejandría, están de
por el Mediterráneo de 2010, toda una serie de iniciativas y nuevo mucho más emparentadas entre sí que con Londres,
negociaciones han tratado de extender la desmediterranei- Fránkfurt o Estocolmo. Frente a la desmediterraneización
zación a África y el Próximo Oriente; en nombre de la coope- capitalista de la región, surge ahora la posibilidad de una
ración, acuerdos firmados con dictadores locales a espaldas re-mediterraneización de los pueblos en lucha contra el pa-
de las poblaciones han tratado de garantizar a los inversores ro, los desahucios, las privatizaciones, las falsas democracias
europeos el clima de seguridad y libre mercado propicio a y la corrupción. De la extensión y profundización de esa nue-
las grandes ganancias. Eso requería de los gobiernos impli- va conciencia común dependerá en buena parte la victoria
cados básicamente dos cosas: ayuda en la represión de la sobre un modelo que lleva años alimentando la doble frac-
‘emigración ilegal’ o, lo que es lo mismo, en la acumulación tura –en una ribera y otra– del racismo y la islamización.
de cadáveres en la fosa común; y liberalización de la econo-
mía o, lo que es lo mismo, aumento de la pobreza y el paro Santiago Alba Rico es escritor
y, por lo tanto, de los motivos para arrojarse al mar.
La sorpresa vino en 2011, con la sacudida sísmica que
llamamos de manera inexacta y folclórica la ‘primavera ára- ☞ Balansiyya en cinco actos, de Vicent Baydal
en revistabostezo.com
be’. De Túnez a Egipto, de Libia a Siria (con focos también

| Valencia y (p)resentimiento | 31
Gora Bankia askatuta
❧ Por danilo barbosa ❧
ilustraciones de aitana carrasco

su proyecto de hundir a todo un país. Así, este texto debe


entenderse como un intento de estimular a la sociedad va-
lenciana a proseguir esta naciente y brillante senda, inspi-
rándose en los mejores.

Turís, Texas
Comparar a Texas con Valencia puede parecer
bastante idiota, porque lo cierto es que Texas
presume de modelo económico: ha reempla-
zado a Nueva York como la segunda economía
más grande de Estados Unidos, y ya solo queda por
detrás de California, su rival histórica. El empleo crece en
Texas, y la opinión generalizada es que es el Estado más
“propicio para los negocios”, como prueba su boyante sec-
tor empresarial.
Pero obviamente todo no puede ser de color de rosa en
un sitio que sirvió de lanzadera política para el presidente
George W. H. Bush y es el alma geográfica del Tea Party, la
facción más reaccionaria del Partido Republicano. Un libro
reciente de la periodista de The New York Times, Gail Collins1,
demuestra que el tan publicitado modelo texano condensa,
de hecho, lo peor de Estados Unidos. El libro de Collins está
concebido como una advertencia: si el país norteamericano
sigue el camino de Texas, muy probablemente el mundo
será mucho peor para todos, lo que por otra parte puede
allanar el camino valenciano hacia la inmolación colectiva.
Porque Texas ilustra el rasgo más odioso del capitalismo
liberal: la desigualdad. Sin duda el Estado “más propicio
para los negocios” es un buen sitio para vivir si eres un plu-
tócrata: los impuestos son los menores (no existe impuesto
cabo de cumplir cincuenta años. Nací y he vivido sobre la renta) y más recesivos del país, de manera que las

A siempre en Valencia. Una vida de segunda en una


ciudad de segunda en un país de segunda. Me con-
sidero un valenciano ejemplar o, mejor, un valen-
ciano socio-cognitivamente mimético, porque siempre he
creído (y tengo que confesar que no sé la razón) que la me-
rentas bajas sufren hasta cuatro veces más carga fiscal que
las rentas altas. Pero como era de esperar, no es un lugar
idílico para la creciente proporción de lumpemproletaria-
do: Texas posee el dudoso honor de ser el Estado líder en
número de empleados que cobran el salario mínimo o sa-
diocridad de mi existencia era el perfecto paralelo biográfico larios incluso inferiores. Además, los pobres y la gentuza
de la insignificancia de la sociedad valenciana. A nivel mi- en general lo tienen crudo para acceder a algo parecido
cro, soy exactamente tan vulgar como estipularía cualquier a un servicio público. La ideología furibundamente anti-
juicio mínimamente serio sobre la historia, la cultura, la po- estatal texana2 provoca que extensas capas de población no
lítica o la economía valenciana en este último medio siglo. posean acceso a ningún tipo de servicio sanitario, y los re-
Pero, al comenzar el último y peor tramo de mi singla- trasos en la sanidad pública son de tal magnitud que los en-
dura, cuando creía que ya me hallaba al otro lado de las es- fermos desarrollan variantes no tratadas que se convierten
casas y dudosas cumbres de felicidad que mi pequeña exis- en curiosidades clínicas estudiadas por médicos de otros
tencia valenciana me ha deparado, ha aparecido una luz. Estados, que hacen expediciones científicas a ciertas zonas
Valencia, el espejo de mi mediocridad, ha tomado el relevo de Texas para analizar enfermedades erradicadas en el res-
del País Vasco como región candidata a romper España des- to de Occidente, como el dengue o la lepra.
de dentro. La corrupción y el caos económico valencianos Collins afirma que el alma ideológica texana proviene
han hundido moral y financieramente a España, y la prensa de una fisura política basada en dos maneras distintas de
internacional ha dado cumplida cuenta del fenómeno: por-
tadas de The New York Times, documentales de la bbc... Fama. 1. Gail Collins, As Texas goes… How the lone star state hijacked the American
Emoción. Vida. agenda. Liveright Publishing/W. W. Norton & Company, 2012.
Espoleado por esta energía algo criminal y repugnan- 2. Magistralmente compendiada en la sentencia de la congresista texana
te, he investigado en los últimos tiempos en qué regiones Debbie Riddle (Collins, op. cit., 123): “¿De dónde viene esta idea de que todo
puede inspirarse la Comunidad Valenciana para consolidar el mundo se merece educación gratuita, sanidad gratuita, cualquier cosa
gratuita, todo gratuito? Viene de Moscú, de Rusia. Viene del mismísimo
fondo del infierno”.

32 | Valencia y (p)resentimiento |
entender el miedo a los demás, que separan cisiva y funesta influencia de Texas en los mayores desas-
a Estados Unidos en concepciones incompa- tres sufridos por Estados Unidos recientemente. Por poner
tibles del gobierno de lo común. Esta divi- un ejemplo de impacto (global) del pensamiento texano,
sión se produce en torno a las políticas de fue la facción texana del Partido Republicano (con Phi-
los ‘espacios vacíos’ y las de los ‘espacios lipp Gramm, Tom DeLay y Dick Arney a la cabeza) la
densamente poblados’. En un espacio responsable de la desregulación financiera del mercado
densamente poblado, los norteameri- de las hipotecas sub-prime que condujo a la crisis de
canos necesitan de la intervención del 2008, que todavía sufrimos todos (y lo que queda). La
gobierno para protegerles de los com- siguiente sentencia de Gramm encapsula la ideología
portamientos intrusivos de sus con- desreguladora del ‘espacio vacío’: “Algunos piensan
géneres (ya sean vecinos ruidosos o que el mercado de las sub-prime es el demonio. Yo,
la polución de las industrias). Pero sin embargo, creo que es el sueño americano
en los enormes espacios tradicional- en acción”. Obviamente, el impacto de la
mente despoblados de Estados catástrofe provocada por la industria
Unidos, si un ladrón irrumpe financiera valenciana no ha sido tan
en tu rancho pasarán horas an- universal, pero lo cierto es que el di-
tes de que llegue la policía. Es nero público inyectado en Bancaja,
mucho más útil tener un arma la cam y el Banco de Valencia es el
en casa que confiar en el gobier- que infla el déficit público español
no. Texas ya no es exactamente y se merienda los recortes. No está
un Estado vacío (Houston, San mal para una región aprendiz en el
Antonio o Dallas están entre oficio de hundir naciones.
las ciudades más pobladas
del país), pero posee largas Las consecuencias cívi-
extensiones de territorio casi cas de El Molt Honorable
inhabitado. Sigue siendo en el Federico II, rey de Sicilia
imaginario norteamericano la El otro ejemplo regional en el que Valencia
inmensa y salvaje frontera, ha- puede buscar inspiración en su camino de des-
bitada tan solo por ‘solitarios de trucción nacional es incluso más didáctico, pues-
la pradera’ (alone-on-the-praire) y sin to que es mucho más cercano en coordenadas cultu-
duda es la representante más conspicua rales y lleva ya largo tiempo siendo la oveja negra de Ita-
de los valores antiestatales de ‘la política de lia. Gaetano Savatteri lo resume así: “Esta historia atraviesa
los espacios vacíos’. más de ciento cuarenta años, especialmente desde que Sici-
Esta política se expresa de manera natural en la ordena- lia fue descubierta por el resto de Italia, transformándose
ción del territorio. Texas es “el sueño de cualquier promo- rápidamente en ‘caso’ o ‘fenómeno’, o más sencillamente
tor: plana y sin árboles”3. Los sueños de los promotores se en el ‘problema de Sicilia’”4. En efecto, desde la unifica-
ven favorecidos por la ausencia de regulación característi- ción italiana en 1861, Sicilia es el ejemplo más conspicuo
ca de las políticas de espacios vacíos. Por ejemplo, Houston, de la secular división entre el norte del país, floreciente y
la ciudad más poblada de Texas, es la única ciudad grande moderno, y el sur, en general miserable y que lastra con
de Estados Unidos (y tal vez de Occidente) que simplemente sus problemas (mafia, corrupción, paro, pobreza, atraso…)
no tiene ordenación acerca de los diferentes usos del suelo a toda la nación.
urbano, de manera que se ha expandido amorfamente a lo Las causas de la profunda división norte-sur en Italia
largo de inacabables autopistas. Te alejas dos minutos del fueron analizadas en el libro ya clásico de Robert Putnam y
centro y aparece una gasolinera, luego un trozo de pradera, sus colaboradores Making Democracy Work: Civic Traditions in
luego un bloque de apartamentos, luego otro trozo de pra- Modern Italy5. Para Putnam, la clave estaba en las diferentes
dera, luego un banco, y así durante decenas de kilómetros. culturas cívicas de ambas ‘macro-regiones’: en las zonas
Este desorden urbanístico recuerda poderosamente a del norte, donde abunda el asociacionismo civil en forma
la costa valenciana, escenario de las mayores atrocidades de agrupaciones vecinales, culturales o deportivas (se ex-
cometidas en la época de la burbuja inmobiliaria. Pero la cluyen las asociaciones de otras esferas menos puramente
costa valenciana no es un ‘espacio vacío’: de hecho, las lla- ‘cívicas’, como los partidos políticos, sindicatos o grupos
nuras litorales ocupan tan solo una estrecha franja rodea- religiosos), las instituciones son más eficaces y participa-
da de montañas. A pesar de la representación típica de la tivas, y la económica está más desarrollada. El caso de la
región en el imaginario colectivo (llanuras, huerta y playa), división norte-sur italiana sirve pues para ilustrar la idea
lo cierto es que la valenciana es una de las comunidades más general de que el asociacionismo horizontal desarro-
autónomas más montañosas de España. Tal vez la mons- lla la confianza en los demás, factor clave de la dinámica
truosidad de la catástrofe urbanística valenciana se deba a participativa en democracia. Las instituciones corruptas e
esa profunda desconexión entre su realidad orográfica y su ineficaces de Sicilia son precisamente el correlato político
proyección imaginada como el idílico e inacabable ‘espacio de una sociedad civil desintegrada en la que los únicos vín-
vacío’ de la costa mediterránea en la España de los años culos horizontales basados en la confianza aparecen en la
noventa.
El libro de Collins es además especialmente instructivo
para los gobernantes valencianos, porque muestra la de- 4. Gaetano Savatteri. Los sicilianos. Melusina, 2007.
5. Robert Putnam, Robert Leonardi y Raffaella Y. Nanetti. Making Democracy
Work: Civic Traditions in Modern Italy. Princeton University Press, 1993.
3. Collins, op. cit., 32.

| Valencia y (p)resentimiento | 33
vida familiar. En esta sociedad civil fragmentada y aislada, de la divergencia histórica del sur de Italia, de su secular
la vida social más allá de la familia está formada exclusi- mal gobierno y de su atraso económico: aunque durante el
vamente por vínculos verticales de autoridad, coerción y siglo xii el reino de Sicilia inicialmente prosperó, impulsa-
clientelismo. Esto es, la mafia. do por la energía de su maquinaria burocrática y coerciti-
Pero ¿por qué en el norte de Italia florece el asociacionis- va, a largo plazo la destrucción de vínculos morales entre
mo horizontal basado en la confianza y en Sicilia las socie- la población es la causa de que la sociedad civil del sur de
dades mafiosas basadas en la coerción? Según Putnam, las Italia esté dominada por relaciones verticales y clientela-
razones de esta divergencia tan marcada son fundamental- res, que fueron aceptadas como el remedio a la fragmenta-
mente históricas, y la causalidad última se remonta al siglo ción y aislamiento de una sociedad descoyuntada desde el
xiii, nada menos. Por entonces, en el norte y sur de Italia se mazazo autocrático normando. La expresión más acabada
inventaron al mismo tiempo –casi a modo de ‘experimento de estas relaciones verticales de dependencia clientelar en
natural’– dos tipos de gobierno muy distintos para hacer la sociedad civil es la mafia. Su equivalente político, la co-
frente a la violencia endémica y el desorden que asolaban rrupción. Su consecuencia económica, el atraso y el paro.
la península itálica (y Europa) desde el final del Imperio
romano. En el norte aparecieron las comunas urbanas, que Valencia y cierra, España
luego se transformarían en poderosas ciudades-Estado (Mi- Las ideas de Putnam y la historia de Sicilia y las comunas
lán, Parma, Ferarra). Lo que distinguía a estas comunas, no italianas ofrecen diversas lecciones para el caso valencia-
solo de Sicilia sino del resto de Europa, era la capacidad sin no. La primera, que una circunstancia histórica puede de-
precedentes “de los hombres en determinar, fundamental- terminar el destino de una sociedad a través de los siglos.
mente mediante la persuasión, las leyes y decisiones que Lo cierto es que en este mismo número de Bostezo el es-
gobernaban sus vidas”6. Las comunas ciudadanas del norte critor valenciano Joan Francesc Mira sitúa las causas de la
nacían originariamente de asociaciones voluntarias, for- actual hecatombe cívica de Valencia a principios del siglo
madas por vecinos que se prometían asistencia mutua y xviii, cuando la invasión borbónica tras la Guerra de Su-
cooperación en el ámbito económico. A pesar de que en cesión española eliminó los fueros valencianos (una serie
los siglos posteriores el compromiso democrático de las co- de normas de la vida común y de ordenación de la ciudad
munas fue reemplazado en muchas ocasiones por diversas de Valencia y diversas villas). “El país realmente destruido
formas de autoritarismo, para Putnam el sedimento de res- por los Borbones –nos cuenta Mira– fue el País Valenciano,
ponsabilidad cívica de sus poblaciones nunca desapareció mucho más que Cataluña e infinitamente más que Aragón.
y es la causa última de su actual desarrollo institucional y De una manera brutal. Toda la tradición de democracia ur-
económico. bana desaparece y es sustituida por puro autoritarismo”.
Pero mientras las comunas del norte de Italia conse- Son todavía más interesantes las implicaciones a largo
guían implantar una forma de gobierno ampliamente par- plazo que el propio Mira extrae de la invasión borbónica, y
ticipativa y horizontal que les permitió escapar a la vio- que relaciona con la actual hecatombe cívica y política de
lencia y desorden de la época, en el sur aparecía al mismo la actual sociedad valenciana. “Eso es muy bestia y destru-
tiempo una solución de gobierno radicalmente distinta: el ye la capacidad de la gente de auto-organizarse, de crear
y confiar en estructuras de un nivel superior. (…) Hemos
destruido nuestros pueblos, nuestras playas, nuestras mon-
Texas ilustra el rasgo más odioso del tañas, marjales. ¿Por qué? Porque nos han enseñado a no
valorar lo propio, excepto como exaltación compensatoria
capitalismo liberal: la desigualdad. y vacía”. Su alusión a la impotencia valenciana a la hora
de crear y confiar en ‘estructuras de un nivel superior’ re-
Sin duda el Estado "más propicio cuerda poderosamente a la descripción de Edward Banfield
del atraso político y económico de las ciudades del sur de
para los negocios" es un buen sitio Italia, que achacaba a “la incapacidad de sus habitantes de
para vivir si eres un plutócrata actuar conjuntamente en busca del bien común”7. Que la
desintegración social de la amorfa sociedad valenciana no
haya reproducido exactamente los patrones del clientelis-
Estado autoritario más perfectamente acabado de la épo- mo violento y mafioso de Sicilia puede ser debido a que la
ca, el reino de Sicilia. Creado por los conquistadores nor- intervención autoritarista de los Borbones fue muy poste-
mandos que expulsaron a los árabes de la isla en 1130, el rior e inevitablemente distinta a la conquista normanda. O
reino de Sicilia desarrolló la maquinaria burocrática de po- a un montón de otras razones. Pero que esta violencia sisté-
der centralizado más formidable de su tiempo, precedente mica no haya aparecido hasta ahora en Valencia no quiere
muy temprano del Estado absolutista que se generalizaría decir que no aparezca nunca. Escribo estas líneas el 19 de
en Europa quinientos años más tarde. La dinastía norman- marzo, último día de Fallas. El estruendo de los petardos
da –liderada por la figura mítica de Federico II, stupor mun- me sugiere que nadie sabe lo que puede deparar el futuro
dis, el individuo de mayor influencia universal de aquella de una sociedad en barrena. En este sentido, el caso sicilia-
época, una especie de Obama protofeudal– implantó una no (como el de Texas por otros motivos) ofrece interesantes
rígida jerarquía respaldada por la violencia organizada, lecciones que los valencianos pueden sin duda aprovechar
destruyendo los lazos de solidaridad horizontal existentes para percutir todavía más en la bomba social en la que se
en las poblaciones y sustituyéndolos (con un grado de efica- está convirtiendo España. Poquet a poquet.
cia desconocido por entonces) por relaciones verticales de
dependencia y explotación. Para Putnam, este es el origen Danilo Barbosa es becario de la revista Bostezo

6 En Putnam, et al, op. cit., p. 154. 7 En Putnam, op. cit., p. 191.

34 | Valencia y (p)resentimiento |
45.000 jugadores de golf
❧ POR nacho moreno ❧
Artículo publicado en el número 12 de la revista eines

e llegado a la conclusión de que, con los grandes

H
CUANDO APARECE ANUNCIADO EN LOS CARTELES DE SU CIU-
eventos, los valencianos tenemos el mismo tipo DAD UN MENSAJE EN INGLÉS ASOCIADO A UNA FAMOSA MARCA
de relación que tenemos con la paella, que no es Los grandes eventos, como si fueran hijos meritísimos
una cuestión de que en otro sitio no la conozcan declarados por los alcaldes, tienen nombres y apellidos. El
o no tengan sus arroces locales, pero comparado con la nombre siempre está en inglés y hace referencia a la loable
gran P(aella), sinceramente, el resto es ‘arroz con cosas’. voluntad de traspasar fronteras y hacer más entendible para
Lo mismo pasa con los grandes eventos, que no los hemos los extranjeros una cosa que, aquí, como que no se entiende.
inventado o no somos muy originales en su planteamien- El apellido pertenece a un emporio de artículos de lujo para
to, desarrollo y desenlace (vía tribunal), pero, desde luego, millonarios. Un ejemplo, la Volvo Ocean Race; otro ejemplo, la
hemos logrado que aquí, en Valencia, alcancen su forma Louis Vuitton Cup dentro de la America´s Cup; otro ejemplo,
más pura. Por ello, es nuestro deber intentar explicar a en castellano llano para que todos lo entendamos, el Gran
esos pueblos más salvajes en cuanto a fastos globalizados Premio de Telefónica de Europa de Fórmula Uno. A mí esos
aquellos aspectos básicos de los grandes eventos, y nun- nombres me parecen preciosos, visten mucho y, desde luego,
ca mejor si los que nos guían en este viaje son aquellas engalanan la ciudad con su cuño de exclusivismo. Además, no
(grandes) mentes que los han ideado maquiavélicamente, engañan a nadie en su intención de dejar claro que no están
es decir, los responsables de turismo. En definitiva, ¿cómo pensados ni para usted ni para mí. Es más, me gustan
averiguar que en su ciudad está ocurriendo, ahora, un tanto que creo que nuestras más férreas tradiciones están
gran evento? perdiendo parte de su proyección internacional debido a eso,

| Valencia y (p)resentimiento | 35
a sus nombres. Estos quedan paletos a más no poder, así en MIGAJAS PARA EL PUEBLO
valenciano y terminados en vocales acentuadas a lo bruto (la El pueblo llano, quizás por una alteración química producida
filà, la entrà, la despertà…). Propongo un cambio en el marco por champaña de baja calidad o quizás porque sus gustos se
de referencia de nuestras tradiciones y dejo aquí diversos reducen al griterío y a pasiones bajas y carnales, sinceramente,
nombres asociados a distintos posibles patrocinadores no está preparado para estos fastos (además, que son muy
para su uso por nuestras clarividentes autoridades. Por paletos, ¡coño!).
ejemplo, las Fallas serían la Outdoor Street Lladró-Like Usted probablemente afirmará que no entiende la
Burning Monuments Valencia. El Misteri d´Elx: Carolina necesidad de tanta publicidad si los grandes eventos aportan
Herrera´s Virgin Descending Pinneaple Indoor Chorus. Qué tantísimos millones… Ante eso, dese una colleja, pero
te digo yo, la Tomatina: Tommy Hilfiger Chonis Throwing désela que la oiga yo… Y désela por obtuso y miope y por no
Tomatoes  2011. La Batalla de les Flors (xé, presiosa): Loewe- saber apreciar la belleza de un salto de Timothée Anciaume
Channel Battle of Flowers of Daughters of Landowners 2010. montando a Lamm de Fétan, hijo de Le Tot de Semilly, cuya
O mis queridas Gaiatas de Castellón: Ray-Ban Outdoor cesión se ha convertido en la más cara de la historia del
Nightmare Lighting Race Castellón 2011 (lo de Ray-Ban ya deporte ecuestre (la del caballo, no la del señor), y de la que se
saben a quién es homenaje). En fin, se hacen cargo... ha hecho cargo nada más y nada menos que Édouard Etienne
Alphonse de Rothschild. Sí, todo suena muy exclusivo, pero
ES UN EVENTO ONTOLÓGICO QUE SE EXPLICA A SÍ MISMO (Y SU en cambio, ¿qué recomendaba la página web de turismo que
MECANISMO) la buena gente valenciana hiciera durante las carreras hípicas
¿Cómo explicarle a un izquierdista de esos, a un intelectual o durante el torneo de tenis Valencia Open 500? Pues esto:
estalinista, intransigente con el buen sentir popular, y muy “Durante los días de competición, el recinto de la Ciudad de
posiblemente homosexual, cómo explicarle, digo, un gran las Artes y las Ciencias se convertirá en uno de los puntos
evento? Y me pregunto: ¿se puede, oh dioses, acaso explicar? neurálgicos de la ciudad de Valencia. Allí, los aficionados no
¿Cómo se explica la sonrisa de una niña, los ojos de la solo podrán disfrutar de tenis de primer nivel, sino también

amada, los colores de la tierra? Además, desconfiemos de los del Funpark, una zona situada en los aledaños del Ágora que
marxistas que piden explicaciones, porque dudar de un gran engloba la calle comercial, la zona de ocio y de restauración y
evento es como hacerlo de la belleza del paisaje valenciano o donde se celebrará todo tipo de actividades”.
de la lozanía de sus mujeres. ¿Funpark? ¿Zona aledaña formada por la calle comercial,
De todas formas, en su interés por hacer llegar a esa la zona de ocio y de restauración y donde se celebrará todo
ciudadanía desencantada sus grandes esfuerzos, la Generalitat tipo de actividades? Vamos, que te vayas al Corte Inglés
rompe con la ignorancia general y explica en su página web la o a Zara, y que te compres una chuche o un juguetito
Global Champions Tour (Gran Premio de España-Trofeo Banc electrónico y que dejes de dar el coñazo a estos señores
Sabadell), que a ustedes les sonará a chino, pero es el concurso multimillonarios que tantísimo impacto económico están
de hípica que montan enfrente de la Ciudad de las Artes y las teniendo en la ciudad, hombre ya. Esa infantilización de la
Ciencias, y que viene explicado de este modo en la página población en general alcanza su máximo nivel en el Gran
web de turismo: “La ciudad de Valencia vivió en 2010 su Premio de Telefónica de Europa de Fórmula Uno, donde
consolidación dentro del calendario hípico internacional, tras el pueblo, los votantes, regresamos directamente a una
congregar a un total de noventa jinetes y amazonas, entre etapa de analidad cívica, donde Rita nos hace carantoñas,
ellos los treinta mejores del mundo. Considerado como la juega con nosotros (¡¡que salte Rita, que salte Rita!!), donde
Fórmula Uno de la Hípica, la Global Champions Tour escogió nos cuenta historias maravillosas mientras metemos
la capital del Turia para…”. nuestras manos en los pañales y hurgamos nuestro ano
¿Ven, hombres de poca fe? A la pregunta “¿qué es la placenteramente, y donde nos castiga por comportarnos
Global Champions Tour?”, razonablemente se responde: mal y hacer ruido mientras habla, o por el contrario, como
“el Gran Premio de Telefónica de Europa de Fórmula Uno premio por estar calladitos, ¡nos lleva a los karts! ¡Bien
para caballos” (y chin-pum). Seguir por ese razonamiento por Rita! Escuchen qué dicen en turismo sobre lo que el
lógico es fascinante: ¿Qué es, entonces, el Gran Premio de pueblo puede hacer durante la Fórmula Uno: “Además
Telefónica de Europa de Fórmula Uno? Pues la America´s Cup de las carreras, los asistentes pudieron disfrutar de otras
de los coches. ¿Y qué es la America’s Cup? Pues la Valencia actividades relacionadas con el Gran Premio Telefónica de
Open 500 de la vela… Esta respuesta, lejos de ser una evasiva Europa 2010, como el Malvarrosa Beach Park, un espacio de
publicitaria de turismo, contiene una verdad fundamental: ocio y entretenimiento al lado del circuito, o las jornadas
un gran evento es un acontecimiento tan grande, que se de puertas abiertas que permitieron a todos los ciudadanos
comprende a sí mismo, y solo se explica en función de sí y visitantes acceder al Valencia Street Circuit después de
mismo, y muy probablemente si el pueblo llano lo mirara que finalizase la actividad en pista. Y, durante todo el año,
fijamente se quemaría las pupilas. quien lo desee puede vivir las sensaciones de un piloto en el

36 | Valencia y (p)resentimiento |
karting del Valencia Street Circuit, situado frente a la plaza Es un duelo entre dos barcos. Ganas o pierdes, no hay
de la Aduana. El karting dispone de dos pistas, una para término medio. Y dentro de ese marco encontramos una
niños y otra para adultos, así como de varios karts biplaza y competición hermosa, histórica y tecnológica. Una lucha de
un kart accesible. También es posible reservar el karting para personalidades, el drama”.
celebraciones, jornadas de empresa, despedidas de soltero, Esta sencilla explicación se veía desmentida en el
etc.”. mismo folleto y dos párrafos más abajo cuando se decía que
La belleza de este pasaje reside en cómo la gente no los contrincantes “armados con los puntos de bonificación
aplica la magia para apreciar su ciudad, y cómo la gente de los Luis Vitton Acts, los once challengers pugnan en dos
sin recursos carece de verdadero temperamento poético, y Round Robin de Match Race”. Esto quizás sea un poco más
esto lo voy a explicar con un sencillo ejemplo. Si yo te dijera confuso, pero una cosa quedaba clara: dos embarcaciones
“tengo invitaciones para una jornada de puertas abiertas en se enfrentaban y estas pertenecían a multibillonarios que
el Valencia Street Circuit que culminan en un aperitivo en resolvían sus problemas en las aguas saladas mientras el
el Malvarrosa Beach Park”. Tú me contestarías: “¡¡Planazo!! pueblo valenciano con la boca abierta y seca se maravillaba.
Tío, muchas gracias por acordarte de mí”. Pero si yo te dijera Lean como continuaba el folleto: “Como propietario del
“vamos a pillar el autobús 22 y nos tomamos unas cañas en Alinghi, el navegante y hombre de negocios suizo Ernesto
la playa”, dirías “bueno… vale”. Recordemos que el Valencia Bertarelli sigue los pasos de una exclusiva lista de titanes
Street Circuit es un circuito urbano, vamos que las calles de la sociedad que han creado la leyenda de la America´s
son las mismas siempre, y que la posibilidad de “acceder al Cup: sir Thomas Lipton, los Vanderbilt y los Rockefeller o
circuito después de que finalizase la actividad en pista” es Ted Turner están entre los nombres del pasado”.
posible también durante trescientos sesenta días al año por Es decir, personas ricas surcando el Mediterráneo y
el euro con cincuenta céntimos que cuesta un autobús. Lo arreglando sus desavenencias y negocios en las cubiertas de
del Malvarrosa Beach Park me suena que etimológicamente los barcos o a la sombra de las dársenas. Y esto, queridos
se refiere a la playa de la Malvarrosa, aunque no soy un lectores, ¿no les suena a algo? Evidentemente, a través
experto lingüista. Lo de los karts, ¿qué quieren que les diga?, de los grandes eventos, los gobiernos valencianos están
sinceramente es para cagarse… ¿destinados a “despedidas convirtiendo las ciudades, pero especialmente Valencia, en
de soltero”? Mujeres con diademas de pollas conduciendo un gran casal fallero, y he aquí la clave para comprender por
pequeños bólidos y hombres con muñecas hinchables qué somos tan buenos en esto de los grandes eventos. Porque
imitando a sus ídolos. ¿En serio esa es nuestra ciudad? los valencianos estamos acostumbrados a que una fiesta
exclusiva que tiene su centro neurálgico en los grandes
ALTA DENSIDAD DE MULTIMILLONARIOS casales (que todos sabemos que son los centros ideales para
Existe una duda que resuelve todas las demás, ¿cómo pueden hacer negocios, crear urbanizaciones, colocar a un hijo o
eventos que producen tantísimo déficit, que necesitan hija en un puesto de trabajo) ocupe y colonice los espacios
de tantos sponsors para salir adelante, tener beneficios? colectivos, viendo en ello una proyección de nuestra cultura
Y con beneficios me refiero a beneficios estrictamente y nuestra sociedad. Así, del mismo modo que una fiesta
monetarios, y no espirituales, porque las visitas de los popular ha acabado transformada en centro neurálgico
grandes dirigentes espirituales de Occidente no se pueden, de negocios, el mar, el puerto, el campo siguen la misma
ni se deben, medir por esa regla (todos recordamos la paz lógica y el mismo proceso. Las tradiciones colonizadas por
cívica que trajo consigo la última visita papal a Valencia). el negocio, el mar colonizado por las regatas, el campo
Ah, amigos, la duda se resuelve por la alta densidad de colonizado por el golf. No  encuentro mejor manera para
multimillonarios que se producen en nuestras ciudades terminar que con las palabras con las que Carlos Fabra
y nuestras aguas por esas fechas, ya que según la revista presentó el Castelló Másters. Pese a sonar delirantes, son el
Forbes y los analistas de Citigroup en un bonito documento discurso oficial, y tan solo con cuestionarlas, le convierten a
titulado The Plutonomy Symposium: Rising Tides, Lifting Yachts, uno en un homosexual comunista peligroso que en su vileza
es decir ‘Simposio Plutonomía: mareas altas elevan yates’, desprecia el buen sentir popular que tan solo pide eso: que
los súper-ricos son los verdaderos motores de la economía los golfistas caminen por sus huertas, los ricos naveguen por
mundial, mientras el peso de los consumidores anónimos sus aguas y los héroes de la velocidad rujan por sus calles.
se está reduciendo considerablemente. Así, según esta Todos tenemos derecho a ver nuestras tierras recalificadas
concepción de la economía, conocida como plutonomía, el y nuestros balcones convertidos en palcos de ópera. Todos
actual gobierno valenciano lo está haciendo de maravilla tenemos derecho a enriquecernos y si los políticos sacan
convirtiendo nuestras ciudades en patios de recreo para tajada vendiendo su país, ¿por qué nosotros no?
multimillonarios. Elemento este que está representado “En Castellón tenemos buena climatología, magníficas
fielmente en la America’s Cup, que vale que es una playas, campos de golf, tendremos aeropuerto, y esperamos
competición de barcos, pero de barcos de multimillonarios tener cuarenta y cinco mil jugadores de golf al día. Cuando
(multibillonarios incluso). No en vano el personaje que aquí estamos a veinte grados, en Europa están a quince bajo
trajo esta competición a Valencia, Ernesto Bertarelli, es con cero. Es necesario un esfuerzo de todos para que sea una
apenas cuarenta años dueño de una de las grandes fortunas realidad: de la administración del Estado, de la Comunidad
helvéticas, presidente de un gran imperio farmacéutico y Valenciana y de los medios locales”.
de biotecnología, casado y que afirma que “quien conoce
mi barco conoce mi forma de hacer negocios”. Ahora bien, Nacho Moreno es escritor e investigador
¿cómo explicas a los aborígenes hartos de algas, medusas www.palomitasenlosojos.com
y suciedad en las playas que sus costas van a ser escenario
de un duelo a vela abierta entre grandes multimillonarios?
Pues el folleto que explicaba la Copa América decía: “La ☞ Bajo el influjo del mal rollo valenciano, de Nacho Moreno
en revistabostezo.com
America´s Cup es un trofeo asombroso por su sencillez.

| Valencia y (p)resentimiento | 37
Valencia en sus revistas
❧ Por revista bostezo ❧
La larga tradición de publicaciones impresas de la ciudad de Valencia sigue pa-
tente en las numerosas revistas y fanzines que, contra viento y marea, siguen
editándose en la era digital. Efímeras o no, periódicas o no, constantes o no,
siguen siendo una manera de escudriñar el ecosistema cultural autóctono. Vis-
tas en conjunto son un reflejo evidente de la diversidad y el eclecticismo que,
todavía hoy (y todavía en papel), se respira en el movimiento sociocultural de la
ciudad. Valencia también está en sus revistas. Aquí, algunas de ellas.

PREGUNTAS
1. ¿Cuál es el movimiento social y/o el ámbito cultural de Valencia en los que se inserta la publicación?
2. Señalar un aspecto positivo y otro negativo de editar una revista desde Valencia.
3. Desde vuestra publicación, ¿cómo valoráis actualmente el movimiento cultural de la ciudad de Valencia?

➤➤ AL MARGEN ➤➤ ARRÒS NEGRE

Nombre de la publicación: Arròs Negre


Nombre de la publicación: Al Margen Fanzine
Edita: Ateneo Libertario Al Margen Edita: Elías Taño
Año fundación: 1991 Año fundación: 2011
Números publicados (hasta mayo 2013): 85 Números publicados (hasta mayo 2013): 4
Web: www.ateneoalmargen.org Web: www.arrosnegre.org
Autodefinición: Publicación de debate liber- Autodefinición: Publicación semestral de
tario, reflexión crítica y antiautoritaria. l’horta valenciana (cómic e ilustración).

1. Ámbito libertario y antiautoritario. 1. El del compromiso social y político. Una invitación a la re-
flexión y a la participación del público en el ‘cadáver exquisi-
2. Lo positivo: el convencimiento de aportar un proyecto real to’ que planteamos con cada número.
a la necesidad de reflexionar, desde una óptica crítica y alter-
nativa, sobre la realidad que nos envuelve. Lo negativo: para 2. Lo positivo es el contacto cercano con otros pequeños edi-
nosotros, fundamentalmente, los problemas de financiación tores. Lo negativo, el complejo provinciano, pese a la enorme
y de distribución. Por la situación geográfica ninguno en par- calidad de lo que se edita aquí.
ticular.
3. A contracorriente. Moviéndose al margen cada vez más de
3. Por parte de los estamentos ‘oficiales’, muy penoso. la institución, y encontrando nuevos públicos y fórmulas de
Por parte del underground, bastante activo. Prueba de gran valor cultural. Y con sobrada calidad.
ello son interesantes iniciativas como antiguas y nuevas
publicaciones (La Trece Catorce, vosotros mismos, incluso ➤➤ CHILENA COMANDO
Al Margen). Existe un efervescente movimiento poéti-
co que programa numerosos recitales periódicos (Carpe
Diem, Asociación Poética Caudal, Poetiks, La Regadera, Ja
Museum, Poétikas Al Margen, etc.). En artes plásticas des- Nombre de la publicación: Chilena comando
tacaría Russafart, y en el campo audiovisual, entre otros, Edita: Burka For Everybody Records
la webserie Cabanyal Z o la reciente creación de una tele- Año fundación: 2005
visión digital alternativa por parte de los afectados por el Números publicados (hasta mayo 2013): 7
ere de Canal 9: 9Exili. Por no hablar de teatro o de música, Web: www.burkaforeverybody.com/chile-
pues la lista se haría muy larga, pero se está produciendo, nacomando.htm
aunque de forma un tanto fragmentada, un esperanzador Autodefinición: Los cutres de hoy, el culto
bullir cultural. del mañana.

38 | Valencia y (p)resentimiento |
1. Nosotros somos más de meternos droga y quedarnos en que ciertas iniciativas se consoliden a pesar de su preca-
casa con nuestros amigos, encender la fogata emocional en riedad. Existen iniciativas privadas y personales que sin
nuestro salón, bailar juntos alrededor compartiendo nues- ningún apoyo de la institución van haciendo tejido.
tras pasiones y miserias, y luego, con la luz del día y de
resaca, intentar ordenar las ideas de la noche anterior y re- ➤➤ ECLÉCTICA
producirlas en un fanzine. Lo intrascendente llega cuando
lo lanzamos al ámbito cultural por el que nos preguntáis, y Nombre de la publicación: Ecléctica, revista
que no sabemos muy bien cuál es, la verdad. de estudios culturales
Edita: Col.lectiu Ecléctica
2. Como aspecto positivo podemos destacar el hecho de que Año fundación: 2010 (2012 primer número de
la gente no nos tome muy en serio, viniendo como venimos la revista)
de una ciudad donde a la población nos encanta ser orina- Números publicados (hasta mayo 2013): 2
dos, legislatura tras legislatura, por un clan de fascistas clep- Web: www.revistaeclectica.org
tómanos que un día tuvieron la sagaz idea de constituirse Autodefinición: Reivindicamos con fuerza
como partido político para vivir a expensas del sistema de nuestros principios: investigación, innova-
financiación público que luego dicen detestar. El único as- ción, rigor, divulgación, interdisciplinarie-
pecto negativo sería que hace mucha humedad, que la ciu- dad, conocimiento crítico y cultura libre..
dad está construida de espaldas al mar y que los ascensores
descienden a una velocidad inusitadamente rápida, lo que 1. Ecléctica pretende mantener un pie dentro y otro fuera
nos impide conversar tranquilamente con nuestros vecinos de la universidad. En esta posición se busca hacer entrar
sobre los dos temas antes citados. en el recinto académico reflexiones diversas a pie de calle;
por otra parte, acercar y divulgar lo que se cuece en los
3. Pues Valencia, ya sabéis, como cualquier otro punto ámbitos académicos.
geográfico ubicado en este país de mierda. Un titánic
cultural a la deriva donde un puñado de eunucos mentales 2. Una de las ventajas de editar en Valencia es que su posi-
achica agua desesperadamente con la intención de evitar su ción ‘periférica’ permite mayor variedad y libertad en los
inexorable naufragio vital. Por lo demás, todo divertidísimo temas a trabajar. Sin embargo, se hace difícil encontrar
y chachipiruli. una escena-red amplia interesada en estas cuestiones.

➤➤ CONCRETA 3. Pareciera que nuestro proyecto es una muestra más de


que, en los círculos en los que nos movemos, cada vez hay
una mayor disidencia o, si se quiere, un desacuerdo en los
modos de hacer y pensar que día a día está más organiza-
Nombre de la publicación: Concreta do.
Edita: Editorial Concreta
Año fundación: 2012 ➤➤ EDICIONES VALIENTES
Números publicados (hasta mayo 2013): 2
Web: www.editorialconcreta.org Nombre de la publicación: El Temerario,
Autodefinición: Publicación semestral sobre Kovra, Trrrzine y RA!
creación y teoría de la imagen, entendida Edita: Ediciones Valientes (antes Gráfica
como campo de fuerzas, como lugar de Valiente). Martín López Lam con la colabo-
encrucijada. ración de Álvaro Nofuentes (antes también
Irene Pérez y Esteban Hernández).
1. El objetivo específico es contribuir a elaborar un marco teó- Año fundación: 2007
rico de investigación, dentro y fuera de la academia, en torno Números publicados (hasta mayo 2013): de El
a la imagen, con especial interés en la imagen fotográfica y Temerario 8 números, de Kovra 4 números,
en la historia del arte, pero con base en todas las disciplinas de Trrrzine 3 números, de RA! 1 número.
del saber que piensan la imagen como punto de fricción y Web: www.cargocollective.com/ediciones-
desasosiego, como estructura de sentido y como campo dia- valientes
léctico de fuerzas. Autodefinición: Sello independiente de carácter internacional
dedicado a la gráfica.
2. No vemos demasiados aspectos positivos en que la revista
se edite en Valencia, tampoco negativos. Concreta surge de un 1. El mundo de la gráfica, desde el cómic hasta el cartel.
deseo compartido y de una carencia: el deseo de construir Una de las funciones dentro de Ediciones Valientes es la
una plataforma desde la que contribuir a la reflexión contem- difusión (que no es lo mismo que promoción) de autores
poránea sobre la imagen, a través de la publicación de una re- con estilo particular y estéticas provenientes de diferentes
vista semestral y de una serie de libros de artista; y de hacerlo partes del globo.
desde un lugar preciso, una comunidad marcada durante los
últimos quince años por la desaparición sistemática de la in- 2. No podemos limitarnos a una ciudad, ni siquiera a un
fraestructura cultural dedicada a las artes plásticas y visuales. territorio específico. Aunque creemos en gráficas endémi-
cas, no aplicamos el mismo criterio a la hora de movernos.
3. No pensamos que haya un movimiento, si por eso se en- Seguiríamos editando en cualquier otra parte del mundo.
tiende una normalización de la situación cultural. No obstan- La cuestión fundamental de nuestra editorial es precisa-
te, se nota una inflexión desde hace unos tres años que hace mente esa: editar.

| Valencia y (p)resentimiento | 39
3. Por parte del gobierno: cero. Es una consecuencia de la ➤➤ MÈTODE
política nacional, aunque aderezada con el sabor local. Lo
que la hace más especial. Por parte de un circuito alternati-
vo, underground si se quiere, la gente sigue adelante, quizás
con más ganas que antes (o igual las mismas).
Nombre de la publicación: Mètode
➤➤ EINES Edita: Universitat de València
Año fundación: 1992
Números publicados (hasta mayo 2013): 76
Web: www.metode.cat
Autodefinición: Publicación de divulga-
Nombre de la publicación: eines ción científica cuyo objetivo es fomentar
Edita: Eina Cultural el debate y la reflexión crítica.
Año fundación: 2007
Números publicados (hasta mayo 2013): 12 1. Mètode es una revista dedicada a la divulgación de la cien-
Web: www.revistaeines.com cia y a su estudio. Sus objetivos se centran en la práctica
Autodefinición: Monográficos críticos de la difusión científica y en el análisis de los mejores me-
sobre la realidad valenciana, desde una canismos para llevarla a cabo. Mètode es un espacio para la
perspectiva independiente de izquierda. comunicación científica y un punto de interacción entre las
ciencias y las humanidades.
1. Izquierda alternativa.
2. Hacerse un hueco en el mercado editorial con una revista
2. Negativo: nulo apoyo institucional. Positivo: el ambiente de difusión científica y editada desde Valencia es una tarea
creativo de la ciudad. realmente complicada, pero al mismo tiempo este hecho es
lo que convierte a Mètode en una revista con una persona-
3. Asombrosamente pujante, dado el nulo interés institu- lidad única y diferenciada de otras propuestas editoriales.
cional por la cultura. O quizás sea por eso.
3. A primera vista, el panorama cultural de la ciudad puede
➤➤ LLETRAFERIT parecer desolador. Pero más allá de los circuitos oficiales,
existe toda una serie de propuestas y espacios que hay que
valorar muy positivamente.
#02

Nombre de la publicación: Lletraferit


Edita: L’Oronella ➤➤ USTED
Año fundación: 1996
Números publicados (hasta mayo 2013): 90
(88 en la primera etapa y 2 en la segunda)
Web: www.lletraferit.com Nombre de la publicación: Usted
Autodefinición: Revista cultural valen- Edita: Esteban Hernández
ciana, de vocación universal y ambición Año fundación: 2005
cartográfica. Números publicados (hasta mayo 2013): 7
Web: www.estebanhernandez.net/
1. La intención de Lletraferit es convertirse en un referente fanzine-usted
de la cultura valenciana, focalizar a la gente inquieta que Autodefinición: Esteban Hernández e invi-
ha decidido lanzar sus propuestas desde nuestra tierra y, al tados. Fanzine de cómic de autor a veces
mismo tiempo, analizar desde una perspectiva valenciana unipersonal.
la cultura que se hace en cualquier lugar del mundo. Y
sobre todo interrelacionar literatura y vida, reivindicar el 1. Usted tiene un público adulto y lector de cómics familiarizado
arte como catalizador del placer. Estas son nuestras coor- con lo creativo.
denadas.
 2. Hace once años llegué de Ciudad Real y, en comparación,
2. Los aspectos positivos y negativos son los mismos que muchos aspectos aquí han sido positivos. El secarral manchego
editarla desde cualquier otra ciudad occidental. El gran lo domina el Opus Dei y en Valencia no he encontrado algo
reto estriba en publicar en papel, con calidad y en valen- notablemente adverso en autoeditarme.
ciano.
 3. El movimiento cultural real: autogestionado y muy activo.
3. La cultura del cap i casal tiene un gran potencial, pero El ortodoxo y oficial: inexistente. En particular, noto ciertos
actualmente vive un tanto constreñida por capelletes que le lugares comunes en la gráfica underground, cosa que, por otro
impiden llegar al gran público o salir de las antiguas mura- lado, es identidad. Salvo excepciones, hay una considerable
llas de la ciudad. Hay que abrir compartimentos estancos, ausencia de contenido en cuanto a historieta autoeditada.
permitir que corra el aire y dejar a un lado los complejos
provincianos que a veces nos impiden hacer cultura con
ambición y sin fronteras.
☞ Valencia semanal, un semanario contra el aparato
posfranquista, de Carles Senso
en revistabostezo.com

40 | Valencia y (p)resentimiento |
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Números sueltos es la hemeroteca


que Faximil Edicions Digitals ha puesto
en marcha para ofrecer a aquellos interesados | conversatorio | 41
la totalidad de su catálogo. www.numerossueltos.com
Holocausto Bakala
Una aproximación apocalíptica a las secuelas de
la Ruta Destroy
❧ Por dildo de congost ❧
collage de gloria vilches

¿QUIÉN ES MÍSTER X? años, apuñalado por Pablo G. T., que esa noche había con-
“Desalojen las discotecas móviles y vigilen los aparcamien- sumido cocaína, anfetaminas, cannabis y alcohol, en la
tos de la Ruta del Bakalao, donde no solo se trafica con discoteca Calavera, situada en la pedanía valenciana de El
drogas, sino que se ejerce la prostitución, se desvalijan ve- Perellonet). Caídos por Dios, por España y por el bakalao.
hículos y se destrozan bienes y propiedades colindantes”.
Esta severa orden fue dictada a sus agentes por Rafael Vera, ¿PACO PIL ECHÓ DROGA EN EL COLA CAO DE NIEVES HERRERO?
quien, por aquel entonces (noviembre de 1993) era secreta- Entre pitos, flautas y pitufos ‘makineros’, a finales de los
rio de Estado para la Seguridad. noventa el término bakala era casi un insulto. El bulo se
Cinco meses antes, un hiperbólico artículo de la re- hizo carne, engendrando a esa legión de bestias enzarpa-
vista Tráfico ponía el grito en el cielo ante la existencia das que poblaba los sueños húmedos de Nieves Herrero. La
de una “peligrosísima ruta de discotecas terminales entre ruta era, por fin, un Mad Max de la marcha que transcurría
Madrid y Valencia”. Roberto Ramírez, a la sazón director entre un puñado de ‘discotecones’ vigilados por patibula-
provincial de la dgt, aclaró que esa unión discotequera rios porteros y carreteras infernales transitadas por mu-
infinita estaba muy lejos de existir, pero el daño ya esta- tantes embalsamados en mdma. En principio, se suponía
ba hecho. Los medios de comunicación de masas, ávidos que el éxtasis era la droga del amor; ahora, por el contrario,
de noticias morbosas en el páramo estival, se hicieron era un veneno que hacía buena a la leche-plus de La naranja
eco del bulo, inflando los sucesos y creando una fuerte mecánica: “Suele conducir a conductas agresivas, bien por la
alarma social. Y Vera se ocupó del resto: en menos que propia intoxicación, bien por los episodios de psicosis para-
canta un Chimo Bayo, criminalizó el fenómeno y detuvo noide subsiguientes”. Lo dijo el farmacólogo López Muñoz.
a cuatrocientos ruteros en un solo fin de semana. Cinco El bakala se convirtió, pues, en un infraser tan temible
años después, era el propio Vera el que ingresaba en pri- como risible. Lepe era historia: ahora, se contaban chistes
sión, por secuestro y malversación de caudales públicos de bakalas (¿cuántos bakalas hacen falta para cambiar una
en relación con la banda antiterrorista gal, que practi- bombilla? Cuatro: uno roba la escalera, otro roba la bom-
có la guerra sucia contra eta. Sin embargo, jamás llegó a billa, otro se sube a ponerla y otro le da una patada a la
concretarse quién era el máximo responsable de los gal, escalera para grabar con el móvil la hostia que se da su
designado como Míster X por el juez Garzón. X es también primo). Si bien programas televisivos como Leña al mono que
una enigmática abreviatura que hace referencia a la dro- es de goma, presentado por el DJ Paco Pil (autor de “a mí me
ga oficial de la Ruta Destroy: el éxtasis. gustan las pastillas rojas, verdes y amarillas”), contribuye-
ron a devaluar la figura del rutero, la puntilla se la daría el
¿ANTONIO ANGLÉS ESTÁ MUERTO O DE PARRANDA? cortometrajista Diego Abad con esa caricatura titulada Mi
Tres eran las ‘niñas de Alcàsser’ que un viernes 13 de 1992 novio es bakala, en cuya banda sonora el grupo de ‘ñoñipop
hicieron autostop para asistir a una fiesta en la discoteca tuno’ Meteosat canturreaba: “Se come pirulas, se quiere ir
Coolor, en Picassent, Valencia. En la carretera, fueron rap- de fiesta para flipar”. Por su parte, el programa Vaya sema-
tadas por unos individuos que, según ciertas teorías conspi- nita (etb) se sacó de la manga dos personajes bakalas: Jonan
ranoicas, las entregaron a una sociedad secreta conectada de Baraka y el Txori. Risas enlatadas a costa de monigotes
con innombrables grupos de poder, donde serían violadas, troquelados por los mass media.
torturadas y asesinadas. Uno de los secuestradores, Anto- En su origen, la ruta fue una forma de ocio libre, posrural,
nio Anglés Martins (alias Asukiki) era un habitual de la vanguardista e interclasista. Tras ser masticada, tragada y
Ruta Destroy, donde, al parecer, ejercía de camello. Tras ser defecada por el sistema, era poco más que una broma.
condenado y ‘desaparecido’ se transformó en chivo expia-
torio del crimen y quintaesencia del rutero diabólico. Y eso ¿IRENE VILLA VIO UN OVNI DESDE LA LIMUSINA DE UN
que, según el escritor y parapsicólogo J. J. Requena, “Anglés TRAVESTI?
era un homosexual declarado con tendencia a disfrazarse En 1991, la niña Irene Villa González perdió las piernas en
de mujer”. un atentado de eta. Tras ser coronada como una suerte de
Pero, aunque solo a ellas les esculpieron una estatua, Ana Frank del antiterrorismo patrio, se vendió en los me-
Miriam, Toñi y Desirée no fueron las únicas mártires de dios como un ejemplo de valor y coraje, capaz de rehacer su
la ruta. Ahí están, entre otras, Sara Márquez (veinte años, vida a base de optimismo y ortopedia. Pero la niña se hizo
fallecida en la discoteca Radical de Rielves, Toledo, por mujer, se puso un ‘plumas’ y empezó a frecuentar discote-
mezclar alcohol, éxtasis y cocaína), Nora Talens (veintitrés cas de la ruta. Cuenta la leyenda que, en una de ellas, en
años, degollada con una botella rota en el templo bakala pleno subidón, Irene se quitó una de sus piernas postizas y
Barraca, en Sueca, Valencia) o Alejandro Ch. S. (veintidós la agitó en el aire para jalear al DJ.

42 | Valencia y (p)resentimiento |
máquina, techno, hard dance, hardcore
o eurodance, las escasas neuronas del
segundo solo asimilaban el poky, base
rítmica del hard dance. El humorista
Edu Soto se inspiró en los pokeros de
Casteldefels (Barcelona) para crear al
Neng. El personaje, que debutó en el
show de Buenafuente, reincidía en clave
bufa en el estereotipo de zombi tronado
y violento.
Y del cruce de bakalas y gitanillos,
salió el actual y omnipresente cani:
adolescente cetrino y malhablado que
viste chándal, gorra de visera apuntan-
do hacia arriba, bisutería dorada y cal-
cetines por encima de los pantalones.
Con escasos escrúpulos musicales, el
cani traga reguetón, rap, techno-rumba
y lo que le echen.
Por supuesto, existen decenas de
subespecies: tuneros, metrogitanos, jar-
cors, bajunos..., pero no vamos a entrar
en ellas. Basta decir que son todas unas
hijas de la ruta.

¿PINCHARÁ CHIMO BAYO EN LA


INAUGURACIÓN DE EUROVEGAS?
Nos guste o no, la impronta de la Ruta
del Bakalao está profundamente arrai-
gada en el ocio juvenil celtibérico. El
Noches eléctricas botellón, inspirado en las parking parties
de las discodestroys, está por todas par-
Y hubo otras muchas fábulas rute- nirse con Nuestra Señora en el cielo de tes. Las raves extremas, aderezadas con
ras que echaban más madera al caos los crápulas. estramonio, se multiplican. Hasta el fes-
informativo. Por ejemplo, la de míster tival más roquero del mundo tiene su
Xander, millonario de mediana edad ¿SUEÑA BUENAFUENTE CON POKEROS atronadora carpa dance. Proliferan las
que rondaba las discotecas en una li- CATÓDICOS? sesiones remember en salas tipo Fabrik
musina llena de ‘megapibones’ para Rapado tipo cenicero, botas Salomón, (Humanes, Madrid). Transmutado en
atraer mozos bakalas, administrarles jeans ajustados, camiseta Bad Boy ultra- DJ, Kiko Rivera arrasa en templos har-
burundanga y, horas después, tirarlos ceñida, plumas Alpha Industries Inc. dcore como Bacarra Gandía. Sofía Dee-
en una cuneta con el culo roto y el ence- son algunos elementos del look bakala jay (hija de Ángel Cristo y Bárbara Rey)
falograma plano. O la de Wendy, bella que, en los últimos años noventa, fue pincha ‘chundachunda’ en Apalaches
bakala que seducía tecno-efebos en las mimetizado por una legión de homo- Night Show (Fuenlabrada) o en Madrid
pistas de baile y se los llevaba al baño, sexuales fascinados con la barriobajera Moto Fest. Cinco ‘niñas’ de dieciocho
donde eran sodomizados por su amiga virilidad de los machos ruteros. Este cu- años mueren aplastadas en el fiestón de
La Faraona, un travesti dotado con un rioso fenómeno provocó un endureci- Halloween 2012 del Madrid Arena, en
descomunal miembro viril. No menos miento de la imagen de los verdaderos una disco-tragedia asociada a la músi-
letales eran las supuestas bandas de na- bakalas, que se acercaron a la estética ca electrónica. En la zona de Alicante
zis-bakalas que secuestraban vírgenes skin (cabeza rapada, bomber negra, botas proliferan las peleas de gallos de cres-
para hacerles ‘la sonrisa del payaso’, o militares, camisetas Pitbull...), a la pos- tas amputadas ciegos de anfetamina,
sea, un corte de navaja desde la comisu- tre también copiada por los maricas. orquestadas por excamellos de la ruta.
ra de los labios hasta las orejas. El travestismo gay-bakala dio lugar Gandía Shore o el último paso en la evo-
Y en el telediario, inagotable fuen- a más de un malentendido, como el lución bakala: el canichoni. Chimo Bayo,
te de leyendas urbanas, soltaron que protagonizado por Peke, homosexual creador del himno rutero ‘Así me gusta
las drogas que se consumían en la ruta madrileño brutalmente agredido por a mí’, es reivindicado como DJ de culto:
podían ocasionar fuertes alucinacio- un grupo de punkis que lo confundie- pincha en macrofestivales, es parodia-
nes, cosa que incluía avistamientos de ron con un skinhead de verdad. Hostias do en La Hora Chanante y protagoniza un
platillos volantes, carreteras triples, aparte, esta moda llegó a tal extremo spot titulado dxm, siglas de DineroPor-
gigantescos bicharracos y otras mons- que, en el año 2004, se fundó una web TuMóvil, pero también del dextrome-
truosidades. Cierto DJ de una radio pro de contactos gays llamada bakala.org y torfano. Tú. Yo. Este. Aquel. Posbakalas
bakala juró haber visto a la mismísima hasta una serie homoerótica: Chungo y todos. ¡Jujá!
Virgen María al amanecer, en el apar- Pelao.
camiento de Chocolate; poco después, Otra de las mutaciones del bakala Dildo de Congost es explorador de
se suicidó en antena, tal vez para reu- fue el pokero. Si el primero escuchaba galaxias bizarras

| Valencia y (p)resentimiento | 43
BOSTEZO VISUAL tipografía urbana

Rótulo de Refugio desaparecido en la calle Gobernador Viejo

La sombra de las letras


❧ Por TOMÁS GORRÍA ❧
www.llocdeparaules.com

esde niño me han fascinado los letreros.

D Creo que incluso cuando no sabía leer ya me


intrigaban esos signos en lo alto de las tien-
das o de las calles. Por eso, cuando hace unos
años alcé la vista en la plaza de España de Valencia y no
encontré el viejo y familiar rótulo de Jabones Catalá,
una leve nube de melancolía atravesó aquella azotea.
Fui añadiendo imágenes a mi pequeña colección de fo-
tos de tipografía urbana desaparecida y en el limbo de
los rótulos. Un rótulo de Refugio en la calle Goberna-
dor Viejo, los fantásticos letreros de la casa Barrachina,
el cartel entero (de desvencijado pasó a desaparecido)
del Taller Precisión en la plaza del Collado, el del Teatro
Princesa o el del Monumental Levante... Pero todavía
me reconcome la memoria aquella foto que no hice.
Creo que era en la calle Castellón, un rotundo rótulo en
Futura Black que rezaba: Unión Tipográfica. El rótulo
perfecto. Cuando fui a fotografiarlo ya había desapa-
recido, aunque todavía quedaba el rastro, la sombra
de su presencia. Quizás exista alguna vieja fotografía,
olvidada en una caja de zapatos, con unas falleras po-
sando o los trabajadores de la imprenta (supongo que
se trataba de eso, de una imprenta) retratándose orgu-
llosos de su oficio bajo el rótulo…, quién sabe.
Por eso la magia de la fotografía es tan necesaria.
Aviva el recuerdo, aunque no siempre aplaque la me-
lancolía. El teatro Princesa desapareció del paisaje urbano tras un incendio en 2009
Escaparate de Barrachina, en la plaza del Ayuntamiento Lettering en la plaza de Sant Jaume

Calle Periodista Azzati

Calle San Vicente

La plaza de España, antes y después de la desaparición del rótulo de Jabones Catalá El autor del artículo, en la calle Ruzafa

Tomás Gorria (Grao de Valencia, 1960). Estudió Filosofía en la publicado algunos artículos relacionados con el tema y cree
Universitat de València pero acabó como diseñador editorial, haber contribuido de forma modesta a que la tipografía ya no
periodista y editor eventual, todo ello sin la correspondiente sea una disciplina completamente ignota para el público en ge-
acreditación oficial. Padece y disfruta de la afección conoci- neral. En todo caso, su aportación más interesante a la cultura
da como editonitis, que le ha llevado a crear y participar en occidental y por la que merece una pequeña porción de pos-
aventuras editoriales como las revistas Malahierba, Xarxa o eines, teridad es la receta de la tipeuà, variante ilustrada de la fideuà.
en blogs y webs como cuatrotipos.com, llocdeparaules.com o En la actualidad es freelance y tiene un estudio en Kòniec, que
dissenycv.es. Moderadamente apasionado por la tipografía, ha comparte con Diego Obiol y Eva Máñez.| Valencia y (p)resentimiento | 45
Diálogo del diablo adolescente
con un antiguo militante anarquista
Valencia, de cuna subversiva a la capital fascista
de los grandes acontecimientos
❧ Por héctor arnau ❧
IlustraciONES DE PO POY

“Quien desea sin actuar engendra pestilencia”


William Blake

LA MENTIRA DEL PRESENTE, LOS NOVENTA


Había que ir a por droga. Eso estaba claro. Ese era, por qué no
decirlo, el único imperativo moral. Todo el mundo lo hacía, se-
gún en qué grado, dependiendo de la zona geográfica, a según
qué escala, qué cantidad, cuánta gente, qué sustancia. Pero todos
queríamos eso. Y hacia allí íbamos, con el Beto, con su
vespino escuálida enfilando la humedad de la noche,
cruzando puentes, a no sé qué barrio, que su her-
mano, que entonces era lo que se denominaba ‘un
pureta’ (que aún hoy no tengo claro qué mierdas
es) conocía a no sé qué macaco que pasaba una
coca de puta madre (aún no se hablaba de farlopa,
me temo). Él era un experto y no nos pasaría la
mierda esa que tomaban los pijos por las diez mil
pesetas de entonces y de ahora y de siempre. La
coca era lo más refinado, pero creo que nos daba
a todos un poco igual lo que fuera, el objetivo
común estaba bastante claro: meterse, liar-
la. Y toda aquella gente, nuestros inmedia-
tos precursores, los hermanos mayores, los
que nos enlazaban con otras épocas, no sé
si mejores pero seguro que sí más salvajes,
eran –creíamos– la gente a la que imitába-
mos y admirábamos, los modelos de con-
ducta –que dicen los psicólogos–, los jefes,
los amos. Eran roqueros, pistoleros, poetas,
drogotas, sucios, avejentados, bohemios,
tíos duros, viajeros infatigables a cualquier
país del peligro, los que se metían de todo
sin pestañear; en su época estaba de moda
pincharse en el baño, nos contaban, como si
nada, se comían unos ‘tripis’ y duraban días
alucinando, bebían whisky a palo seco sin pa-
rar de jugar a las cartas, e iban con mujeres
igualmente adictas y festivas, y habían vis-
to a muchos de los suyos morir de sida o
enganchados a la heroína o en un atraco.
Esa era la épica: eran nuestros héroes, y es
ahora que lo entiendo. Ahora que tanto se
debate sobre el comportamiento tribal o
gregario y se niega la excepcionalidad de
las personas o del ser humano.

46 | Valencia y (p)resentimiento |
El Beto, con esa sufrida socarronería que tenía medio do en la piscina o toreando un jabalí doméstico mientras
británica, decía: “¡qué coño, por lo menos antes se mo- unas niñas modernas reducían la quetamina en la cocina,
rían!”; no como ahora, que siguen viviendo eterna- por hacer algo. La sed de conocimiento, la ingestión de
mente y te siguen dando el coñazo durante toda la aventuras, tantas ciudades ebrias y deshechas que ten-
vida, cada fin de semana, acercándote drían que venir (Valencia, Londres, Barcelona, Lisboa,
la cara sudada al oído con sus gestos Ámsterdam), tantas resacas internacionales,
de mascados, sus modas capullas, ya tantos años en esa saña, pasados, callejean-
fueran las raves secretas esas o los do, husmeando siempre no sé cuál última
tatuajes de tíos malos hardcore y fiesta...
sus discusiones ‘anfetamínicas’ Sí, no crean que no lo he pensado mu-
sobre antiguas series televisi- cho, a pesar de este estilo descuidado:
vas o sobre recónditos grupos éramos unos drogados, nada sucedía
power-pop de este o aquel fes- hasta la llegada del jueves. Eso nos
tival de verano. En fin, que movía, nos seducía, era lo que pasaba
íbamos a por droga y nos la en todos lados. No había otra cosa y
tomábamos, claro: el cigarri- no era cuestión de ser un margina-
to de la risa, la cuarta, medio do o de no formar parte de los ritos
cuartito, micropunto, medio de paso: lo pasábamos (y tanto que
para cuatro. Yo, en principio, nos lo pasábamos) de puta madre,
con los del instituto iba a pi- puestísimos, hasta las cejas, a puro
llar costo, todo aquel trasiego grito, con la nuca erizada, los ojos
de ir a por las cuartas (éramos como platos, por mucho que digan
muchos, fumábamos como cosacos, que ahora es ese nuestro castigo. Y sí, los
solo hablábamos de eso), cuando íba- otros igual: Davide, en las prestigiosas
mos a esa ventanilla al final de la urbanizaciones de las afueras, en La Elia-
avenida del Puerto, o buscando na, lo mismo (¡droga!), me contó que un
con ansia no sé qué bar en Pa- día buscaba en la potada recién echada la
terna mientras se reían de noso- pastilla que se había comido (para volver
tros los gitanos, o preguntábamos a tragársela, claro), aun con otros mitos (la
por el Carmen si habían visto a no Velvet, los Television, digo yo, grupos antiguos,
sé quién llamado El Patillo, que era un tío enano con barba esnobs de Nueva York, por decir algo), que los de Walter, ahí
y largo pelo grasiento, una chaqueta vaquera arrugada y que en su pueblo dormitorio de la periferia, analizando, a saber
paseaba con un perro maltrecho por el mercado de Mosén en qué baño podrido, las letras de los Enemigos o de Rosendo
Sorell o por los bares de la calle Alta. O teníamos que ir a la o abalanzándose contra una puerta de cristal que reflejaba la
esquina de los punkis, a ver si alguno te reconocía y te ha- espectral sombra de algún diablo. Eso y las tías, me imagino,
cía caso, que no era siempre fácil, enzarzados como estaban aunque eso era lo de menos, eso vino más tarde.
con sus asuntos de reinoles y de quién le debía una cerveza
de lata a quién o el pelotazo que llevaba el gallego que se EL PASADO MÍTICO, LOS SETENTA
había quedado durmiendo todo vomitado en el portal. Y nos Yo creía que eras de algún barrio de las afueras. Creía que eras
hacían meternos en un cuartito ahí bajo, en el Portal de la uno de aquellos (¿comunistas de base? ¿obrero-cristianos?)
Valldigna o se metían en el baño y venga a meterse lonchas que se habían ido a ocupar los pisos baratos recién construi-
(tampoco entonces se llamaban así) del speed rosa ese míti- dos de las barriadas marginales a criar a los hijos en ambien-
co de Bilbao y alguna vez que otra alguno se preparaba un tes de marginación, cundiendo dogma y ejemplo con el sacri-
pico y nosotros todo asustados con la cara de pardillos que ficio de la especie. Sí que me había fijado en que te faltaban
debíamos de tener que, oye, solo queríamos un talego entre algunos dedos de las manos (explosivos, decían) y alguna vez
cuatro. te quejabas de que tenías las rodillas malogradas por el ejerci-
En fin, que no sé bien cómo decirlo. Que si no era pillar cio de las artes marciales. También se comentaba lo de cavar
de las ‘mitsubishi’, de las ‘lamborghini’ o de los corazones túneles para sacar a los presos de la cárcel, en aquella época
azules –que no de las blancas, que son jocosas– era el speed promiscua y belicosa de lo que ahora se conoce como la sacro-
que siempre llevaba Javieti, que aún andaba medio enamo- santa Transición española. A nosotros… ¿cómo decirlo?... ya
rado de los días de vino (no precisamente) y rosas de la ruta, entonces hasta el más atrevido de nosotros le parecía aquello
o fueron aquellos cuatro gramos que nos agenciamos en un de un heroísmo inexplicable, no solo por la acción sino por
concierto de The Prodigy, que acabamos esnifando directa- la mismísima idea: ¿a quién se le podía ocurrir hoy en día
mente de la bolsa, que yo acabé al mediodía solo en mi casa algo así? Los detalles, no obstante, son lo que translucen más
todo acelerado meando sangre y vomitando un espumoso veracidad a cualquier narrativa. Los túneles, imagino, entre
concentrado negro, y me pasé unas semanas respirando las cañas de la huerta, con toda la tierra excavada, las aguas
fuerte (el trenecito verde, por el color de la cara, se reía el fecales, el olor a humedad y agazapados por allí esperándoos
Gordi) y bebiendo agua-limón y meses con dolores en el pe- toda una recua de guardia civiles. (Los detalles: una vez esta-
cho y calambres en los brazos (bienvenida, paranoia), y si no, bais rodeados, enterrar la pistola en la blanda tierra arcillosa).
los cartones, que nos hacían caer al suelo abrazados de tanto Las comunicaciones con los de dentro, con los presos, para
reírnos y pasarnos toda la noche andando de aquí para allá que tiraran detergente a una hora fijada y así ver por qué
(al Cabañal y vuelta, por ejemplo), tramando aventuras de alcantarilla salía y buscar una posible entrada (¿quién querría
extraños nombres rusos por las estepas de no sé qué fiesta en entrar allí por voluntad propia?). El embutirte durante horas
un chalet atestado de la mejor juventud drogada guarrean- por una estrecha tubería, muy resbaladiza, sin apenas poder

| Valencia y (p)resentimiento | 47
impulsarte hacia arriba, avanzando penosamente con los bra-
zos aplastados contra el cuerpo, con la esperanza de abrir un Me pregunto ahora entre las ruinas,
punto de fuga y no encontrarte en perspectiva frontal con
el bigote de alguna recia autoridad y, como tú decías, unos
ya consciente de la degeneración, de
cuantos cachetes de propina. Ah, sí, y los trajes de buzo, malo-
lientes, plegados sobre las rodillas en el viaje de vuelta en un
nuestra altivez o idiotez, qué será, quién
tren de cercanías. (Los trenes, los trenes: aquel vagón lleno de pensará todo este tiempo pasado:
secretas.) También de aquella vez en Barcelona, cavando casi
a ciegas para perforar una vía hacia La Modelo, amontonando ¿quedará impreso en las leyendas que
el detrito excavado con cuidado de que no abombara las pare-
des finas por las que se oía a los vecinos maldecir, sospechar, a mí también me contaron?
condenar a esos estudiantes extraños de aquí al lado... Y que
llegaba un momento en que el túnel encaraba hacia arriba y
que allí casi no se podía respirar, por lo que teníais que ha- bien qué democracia defendían, si la de sus bolsillos o la de
cer turnos porque a los quince minutos, sin apenas aire, el los despachos universitarios. Sí, ese AL C. Bière, por ejemplo.
dolor de cabeza era insoportable. Recuerdo también que me Tantos que han medrado con la igualdad de los otros mundos
comentabas no solo ya de vuestra propia ingenuidad (¡joder, posibles, o del 0’7, o del Sáhara Libre, o del 15M o de la M30,
quedarse dormido en el coche aparcado junto al banco justo de las políticas de igualdad, todo trucos publicitarios, ascenso
antes del atraco!), sino también de la (matizada) ingenuidad social con amable rostro solidario, padre problemático de las
de los miembros de las fuerzas policiales, casi paternalmente leves estudiantes, tesoro de las divorciadas...
asombrados ante las muestras de rebeldía: son largos cuaren- Me pregunto ahora entre las ruinas, ya consciente de la
ta años de paz. Que los policías iban con porras, sin protec- degeneración, de nuestra altivez o idiotez, de la corrupción
ción alguna, que no era difícil, entre muchos, acorralar a algu- absoluta, del exilio, qué será, quién pensará todo este tiempo
no despistado. Que los vidrios de los bancos se podían romper pasado: ¿se le pierde definitivamente el rastro? ¿Queda im-
de una sola pedrada. preso en el destino de otros? ¿En las leyendas, en los relatos
También me llamaba la atención las otras mañas del arte que a mí también me contaron? Ahí están vuestras siglas (co-
de la fuga: decías que todos huíais de algo, ya fuera a México pel, gari, frap), vuestro vocabulario, términos que descien-
para evitar la mili, o del aburrimiento de las aulas, o de la den hacia el tiempo (kies, boquis, enrollarse, las americanas) y
alienación del trabajo asalariado, o de la pasma por cualquier apenas queda mancha en su significado: lo de las ‘cocteladas’,
acción, expropiación o trapicheo, o de la cárcel, o de la fa- qué gracia, nadie lo pensaría, ahora que la gente se conoce
milia, o de la religión o de la sociedad o de la ideología… veinte marcas de gin-tonic. También me dejó atónito lo del
En nuestra generación también nos escapábamos, del abu- anonimato, el no reclamar autoría con ninguna sigla ni en
rrimiento, seguro, a la carrera psíquica, suicida, de cama en nombre de nadie para no ser presa de la identificación del
cama, de after en after o, al revés, al campo, a expiar todo lo espectáculo. Yo que pensaba que todo eso eran excusas de los
anterior, a criar niños sin vacunas y desescolarizados, a labrar profesores universitarios, los antiguos guerrilleros que se au-
como antiguamente, a la peripecia ecológica, a ver cagar las toproclaman (tú sabes quién), esos que deleitan a los jóvenes
gallinas, con métodos mucho menos violentos ante las sub- activistas urbanos con las cuentas de aquel mayo florido de
venciones del mundo civilizado. (Por no hablar de los que se los viejos filósofos franceses, altos funcionarios a sueldo del
lanzan desbocados a las carreras de fondo…) Porque sí, todos Estado, estos lodos... Si el odio finísimo nos pudiera amorta-
nos creemos a la vanguardia en algo: y nosotros, los primeros jar...
secuestrados por la Máquina, incluso se nos hace extraño que En fin, me tengo que ir despidiendo. No puedo estar más
ya desde época tan temprana, después de la muerte del dicta- de acuerdo: perder es el pensar, acatar este tiempo que solo
dor, tuvierais tan claro las relaciones intimísimas entre la in- nos permite asentir ante el progreso. La Máquina se ha ins-
cipiente (y supuesta) democracia y la violencia capitalista del talado como definitivo parásito que amenaza ya con gene-
Estado. Perdona nuestra ignorancia: siempre nos dijeron que rarnos placer con el juego, con el sexo, con los sueños. El
éramos la generación mejor preparada. Y sí, somos los prime- producto está acabado, presto a ser vendido y por tanto auto-
ros títeres perfectos de la tecnología, de la estadística, de los rizado en su incapacidad para erigirse como sujeto individual
resultados. Y ese desarrollo, como tan acertadamente indicas, o colectivo: y la manera de consumirnos tal vez tampoco sea
el devenir mundo de la mercancía, con la disminución de tan libre como nos parece. Consumar, consumir, morirse. Po-
la importancia del trabajo humano nos convierte, sin duda, dremos siempre reírnos de la confianza, de la afinidad, del
en esclavos voluntarios, sadomasoquistas permanentemente amor revolucionario, de la pestilencia servida. O de las haza-
insatisfechos, enganchados a cualquier tipo de patología, con ñas de la exploración psíquica. O del Levante feliz, del cálido
la sustancia de las noticias o del entretenimiento como único clima mediterráneo, del marcado carácter gregario de nues-
clavo ardiendo al que aferrarse ante lo inconmensurable del tras gentes, fácilmente acaudilladas. Queman enormes figu-
pánico. ras paródicas en el equinoccio de primavera: queman dinero.
Ah, sí, Jueves Santo cayó en luna llena. Cristianos, gnósticos,
NO HAY CONCLUSIÓN: LA FIESTA CONTINÚA anarquistas, el tiempo que ha de devolvernos lo que en esta
Y, sí, ni siquiera les hace falta conocernos para tenernos con- vida terrenal ya nunca tendremos: un poco de paz, algo de
trolados. Y nosotros, poco sabemos de ellos, eso es cierto. ¿Qué calor humano, una fuerza súbita que desde dentro destruya
haremos? Meterle un poco de plomo en el cerebro a Jean Cot- esta mitología ya caduca de la culpa ebria, engendrada den-
toc podría ser un gran deseo colectivo sublimado: la escritura tro de esta jaula de oro.
terapéutica. Azuzar, acorralar a algún destacado voceras de
la izquierda también es innecesario. Andan ya medio mudos, Héctor Arnau prepara la edición del poemario ilustrado La pasión
todos roncos de tanto protestar, medio sonámbulos sin saber del hijo apático y una gira entre Ushuiaia y Tijuana

48 | Valencia y (p)resentimiento |
Valencia, espacio disponible
Fogonazos de arte y acción en la Ciudad de la Luz
❧ POR INÉS PLASENCIA ❧
FOTOGRAFÍAS DE ARTEFAGIA

ecía Bill Bryson en Una breve historia de casi todo que Revolución francesa. En definitiva, si miramos el presente,

D si en la Vía Láctea existieran otras civilizaciones,


estas estarían como mínimo a doscientos años luz
de nosotros, lo que significaría que, si nos miraran
con un telescopio, nunca podrían vernos hoy. Lo que verían
sería “la luz que abandonó la Tierra hace doscientos años”, es
tal vez se revelen con claridad algunas de las cosas que ya
han pasado, y que siguen manifestándose una y otra vez.
De ahí la importancia de pensar en las genealogías y en los
sustratos sobre los que se construye una historia que no por
inmediata se ve con claridad.
decir, más o menos la Revolución francesa (el eurocentrismo De las salvajes políticas urbanísticas que ha sufrido la
es de Bryson). Pero, además, esto también querría decir que ciudad de Valencia en las últimas décadas quedan no solo
las civilizaciones existentes en la galaxia nunca podrían lle- huellas en pie, sino todo un paisaje de solares, edificios a
gar a conocerse en un mismo presente compartido. medio construir y nuevos barrios que tanto prometían y
Esta idea de destello del pasado ante la mirada proyecta- en el que hoy siguen amarilleando grandes carteles con el
da hacia lo que ocurre hoy, nuestro hoy, puede ser bastante lema ‘espacio disponible’. Estas políticas urbanísticas no han
iluminadora para hablar del reto de escribir historia, pero operado solas en el intento de imponer una ciudad-escena-
sobre todo del de realizar un análisis crítico de lo que ocu- rio sobre lo que es en realidad una ciudad con memoria y
rre ante nuestros ojos, incluyendo por supuesto las prácticas con marcadas identidades barriales. No hay barrio históri-
artísticas. La luz que vemos hoy es tal vez la luz que ema- co o huerta en Valencia que no se haya visto en un serio
naron otros, aunque seguramente no tan lejanos como la peligro de destrucción y de ‘gentrificación’, proceso que ha

| Valencia y (p)resentimiento | 49
La actitud crítica ante estas políticas urbanísticas no tiene que ver con una
posición reaccionaria ante el progreso, sino con la insistencia en que este
tiene que estar orientado al 'vivir urbano'; la ciudad no solo se levanta y se
derriba: la ciudad se habita
ido de la mano de una política cultural de tipo de la Transición’. El arte vendría a ser un elemen-
‘espectacular’, de beneficio inmediato para unos to clave tanto en la creación de relaciones como
pocos (véase también cortijos personales donde en la ocupación del espacio público, lugar donde
antaño hubo centros de arte contemporáneo de lo que tiene lugar es el reconocimiento de “la
referencia) y de construcción de megalómanas legitimidad del debate”, en palabras de Rosalyn
infraestructuras. Cultura en la que se incluían la Deutsche en su texto Agorafobia. Un espacio polí-
Fórmula Uno y la vela, además de desastres insti- tico en el que (dice también), más allá de las dis-
tucionales directamente relacionados con los mu- cusiones en torno al arte y cuyos límites se des-
seos y el arte frente a los que, y eso es aún peor, no bordan, tiene lugar una negociación democrática.
terminamos de reaccionar. Desde luego, Valencia
no ha inventado esta noción especulativa de ciu- Entra en mi casa
dad ‘moderna’, turística y sin más identidad que Uno de los casos más paradigmáticos de eventos
un supuesto futuro prometido, como tampoco ha culturales de Valencia consagrados a la reivindica-
inventado la utilización del arte y la cultura como ción del espacio y la memoria es Cabanyal Portes
excusa, pero es innegable que es uno de los casos Obertes, organizado por la Plataforma Salvem El
más escandalosos dentro del Estado español. Que Cabanyal-Canyamelar, constituida en 1998 con-
ya es decir. tra el plan de prolongación de la avenida Blasco
Aunque las urnas parecen decir que gran Ibáñez, que implicaría la destrucción de parte de
parte de la población de Valencia está, al me- este barrio marítimo. En casas habitadas, conver-
nos, conforme con estas políticas (empecemos tidas en espacio expositivo, el presente es la luz
por aceptar eso), otra parte de la ciudadanía ha emanada por lo vivido. El alcance y los logros de
ofrecido resistencia ante los abusos, llegando a la participación ciudadana en los problemas que
entender, por coger de la realidad una metáfora, atraviesa el barrio hablan por sí solos de sus posi-
ese ‘espacio disponible’ de manera literal para su bilidades. Precisamente, tanto si tomamos la fór-
reivindicación y recuperación. Los movimientos mula de Lefebvre, según la cual el urbanismo es
vecinales, que sucesivamente se han ido articu- una ideología, como si preferimos la afirmación
lando por barrios ante una amenaza real y con- de Raoul Vaneigem, según la cual es en el urba-
creta, han sentado las bases para una actitud nismo donde se materializan las jerarquías, llega-
proactiva hacia el sentimiento de la ciudad, en mos a una idea clave en la cuestión de este tipo de
la que se podría enmarcar una serie de salas in- participación. Evidentemente, la actitud de esta
dependientes, asociaciones culturales, colectivos, ante las políticas urbanísticas no tiene que ver
eventos, proyectos de articulación, etc., que espe- con una posición reaccionaria ante el progreso,
cialmente, desde el año 2000, han dibujado sobre sino con la insistencia en que este tiene que estar
el mapa una poblada constelación de propuestas orientado al ‘vivir urbano’; la ciudad no solo se
que, pese a su limitado alcance, son ya práctica- levanta y se derriba: la ciudad se habita. Se trata
mente la única alternativa a la inefable política de que la estrategia urbana, según Lefebvre, “no
cultural. Estos dos extremos de lo que supone una actúa por sí sola. No puede dejar de apoyarse en
línea continua de resistencia se basan en estrate- la presencia y la acción de la clase obrera, la úni-
gias culturales en aras no solo de la participación ca capaz de poner fin a una segregación dirigida
ciudadana, sino también de la creación de todo especialmente contra ella”. Y es precisamente esa
un ‘parasistema cultural’, que ronda al ‘sistema brecha entre las políticas y los habitantes, ese es-
oficial’, aparentemente separado, pero cuyas exis- pacio disponible, el lugar de lo posible.
tencias, sin embargo, no pueden pensarse el uno Recordemos que el origen de los movimientos
sin el otro. Un espacio de oferta lúdica creado ‘de vecinales en Valencia se remonta a los años setenta
abajo arriba’ cuya sola existencia planta cara a la (“El llit del Túria és nostre i el volem verd” y “El Saler
versión oficial. per al poble”) y culminaron en los denominados
A este ‘parasistema’ podríamos tratarlo como Salvem, que comienzan a proliferar desde que
un ‘campo’ según lo define Bourdieu, es decir, en 1995 se constituyera la plataforma Salvem el
como una manera de “pensar relacionalmente” y Botànic-Recuperem Ciutat. El arte y la creativi-
que debe ser analizado, también, siguiendo la pro- dad, que junto a lo lúdico son necesidades ignora-
puesta del sociólogo francés, en relación al cam- das por el urbanismo más allá del ‘arte público’
po de poder y a sus propios agentes. Pero no solo vinculado a esa ciudad-espectáculo, aparecieron
del campo artístico sino del político, entendiendo a través de una acción que consistió en rodear el
que cuando el primero pretende parecer neutral Jardín Botánico y una exposición de las fotografías
se está pronunciando políticamente, como viene de dicha acción. Por otro lado, en los años noventa,
ocurriendo en España desde la llamada ‘cultura coincidiendo con el auge del activismo artístico en

50 | Valencia y (p)resentimiento |
propia taza, ha expandido el campo de acción a
toda la ciudad y conseguido hacer cuajar la recu-
peración de espacios comunes como insospecha-
dos lugares de ocio y comunicación. Un espacio
físico que abriga el espacio social que se crea en
estos encuentros.

Constelaciones
Reflexionando sobre el actual sistema cultural de
Valencia desde una perspectiva relacional vincu-
lada a los movimientos sociales, la constelación
de espacios, publicaciones y colectivos indepen-
dientes (La Mutante, Arte&Facto, La Minúscula,
Tenderete, el Maihem, La Clínica Mundana, Al
Margen, etc.) que operan o han operado en Valencia
son algo más. Son una forma de experimentar la
ciudad, de incluirse en ella. Pensarlos como cons-
telaciones, recordando a Walter Benjamin, podría
ser útil ante su naturaleza normalmente efímera
y su aparente carácter endogámico. Pero las es-
Valencia y la creación de espacios de arte y cultura tructuras previas de resistencia en los barrios y
independientes, tienen lugar iniciativas culturales el fin de la Administración como interlocutor en
enfocadas a la activación y protección de la memo- la producción cultural de Valencia tienen que ver
ria urbana como parte de la identidad ciudadana. en su formación y crecimiento; en ellas, son las
En este sentido, en 1994 se organiza la asociación relaciones que se han creado o se podrían crear
La Corporació (o Memoria Industrial), que respon- lo que sostiene el ‘parasistema’ del que forman
de al anuncio de la demolición de la antigua fá- parte. Las estrategias de participación están re-
brica Cros con la realización de acciones artísticas sueltas y demostradas desbordando el 'campo‘ del
en sus naves y la reivindicación del patrimonio arte, y no tienen lugar en despachos sino en la
industrial mediante diferentes eventos. Aunque práctica. Eventos como Perifèries o plataformas
el ayuntamiento terminó cediendo una de ellas al como Cultura Colectiva Comunidad Valenciana,
episcopado, se salvaron las naves. que suponen espacios para el debate y archivo de
Cabanyal Portes Obertes podría ser considera- estas cuestiones, así como proyectos de cohesión
da una especie de ‘piedra de toque’ y paradigma de actividades barriales, como Benimaclet Entra o
del ‘parasistema’ cultural valenciano. Propone Russafart, entre otros, son fundamentales en este
por un lado el acercamiento al barrio de personas sentido. Queda por resolver su sostenibilidad y ar-
ajenas a este, históricamente diferenciado de la ticulación, así como el riesgo que se corre tanto
ciudad. Algo que en una ciudad desmembrada y de autoprecarización como de autocelebración y
de múltiples identidades barriales podría suponer olvido (aunque no se puede obligar a nadie a ser
un problema a la hora de implicar al resto de la crítico, existe también una tendencia en la actua-
población de Valencia. Por otro, propone la parti- lidad al individualismo y, en ocasiones, de cierto
cipación real del vecindario en aquello que tiene aprovechamiento de ese sustrato resistente para
que ver con la cuestión de las prácticas artísticas beneficios particulares).
y curatoriales comunitarias, especialmente con Tal vez no se trate de idealizar lo que todavía
personas de mayor edad, que tal vez no puedan sigue siendo minoritario y de limitado alcance,
implicarse tanto en otras actividades. Y propone ni mucho menos de carecer de capacidad crítica,
un diálogo entre lo público y lo privado a través sino de ponerlo en valor y no dar por hecho su
de atractivas exposiciones en una ciudad en la existencia. La lógica del cansancio y la tendencia
que estas ya escasean. a criticar a unos y a otros participan de su agota-
miento casi tanto como las marinas al óleo y las
Entra en la calle exposiciones de Ripollés. Tal vez no veamos con
Y, por supuesto, el espacio disponible se encuen- claridad las problemáticas o resultados de lo que
tra fundamentalmente ‘afuera’. Uno de los extra- se hace hoy, pero sí podemos ver, a través de lo
ños hábitos del urbanismo es el de decirnos dón- ya ocurrido, que en el espacio disponible existen
de podemos divertirnos. Los lugares de ocio están también posibilidades. Aunque no todas se apro-
marcados en el mapa excluyendo por lo tanto vechen, no todas prosperen y aunque su destello
la posibilidad de hacer ciudad de forma relacio- esté, tal vez, todavía por llegar.
nal. La toma del espacio público con este fin es .
la idea desde la que actúa el colectivo Desayunos Inés Plasencia es investigadora y escritora
con Viandantes, que desde su creación hace cua-
tro años organiza una vez al mes desayunos en ☞ Tras la senda del desplazamiento.
lugares públicos de la ciudad de Valencia. Con la Valencia (1995-2007), de Lluís Benlloch
sencilla dinámica de que cada ‘viandante’ que en revistabostezo.com
participe aporte algo para desayunar y traiga su

| Valencia y (p)resentimiento | 51
Castellón

Joan Francesc Mira


Escritor, antropólogo y helenista

“Los valencianos somos


pobres que nos hemos
hecho pasar por ricos”
52 | Valencia y (p)resentimiento |
❧ Por Joan F. Toledo y revista Bostezo ❧
FOTOGRAFÍAS DE NACHO MESSEGUER

a figura del escritor, antropólogo y helenista Joan

L Francesc Mira es, en cierto modo, una de las más


claras evidencias de los singulares problemas de la
cultura y la política valencianas. Nacido en Valencia
en 1939, tras estudiar y trabajar en Italia, Francia y Estados
Unidos, vuelve a Valencia en 1980. Es uno de los autores más
respetados en Cataluña (forma parte del selecto grupo de
valencianos que ha recibido el Premi d’Honor de les Lletres
Catalanes junto a Manuel Sanchis Guarner, Joan Fuster,
Vicent Andrés Estellés y Enric Valor) pero no en la cultura
oficial valenciana, donde padece el veto de las instituciones
desde hace décadas. “Como eso ha pasado siempre, estoy
bastante acostumbrado. Ha pasado con el franquismo,
con los gobiernos autonómicos del psoe y ahora pasa con
el pp. Y ha sido básicamente por una cuestión ideológica.
Como no soy de derechas y como no perteneceré nunca a
una estructura política que tenga su centro en Madrid, soy
incómodo para toda esta gente”. Hablamos con él en su
actual residencia en Castellón de la Plana.
—¿Cuáles podrían ser las posibles consecuencias para
los valencianos de una hipotética independencia de
Cataluña?
—Para los grandes partidos valencianos, para el pp y el psoe,
no tendría ninguna repercusión: continuarían completa-
mente igual. Los partidos más implicados en esta cuestión,
tipo Compromís, están un poco a la expectativa: al menos,
el tema sí que les importa. Pero ahora mismo pensar en esto
es especular en el vacío. Lo que sí puedo asegurar es que los
partidos políticos catalanes no se preocupan de la cuestión
valenciana en absoluto, excepto en alguna proclama retóri-
ca sin efecto apreciable.

—De hecho, la idea de nación ha sido una de tus preocu-


paciones. Dentro de tu producción de no ficción, uno de
los libros que más valoras es Crítica de la nació pura (1985).
—Es un libro que creo valioso porque cuando lo escribí
toda la bibliografía sobre este tema en Europa (y no diga-
mos aquí) estaba llena de lugares comunes y prejuicios. Por
entonces trabajaba en la Universidad de Princeton, y tenía
acceso a una biblioteca de cinco millones de ejemplares. Es-
tudié la evolución de la cuestión nacional en Europa, qué
pasó con los pueblos eslavos, con los checos o los croatas,
con los países Bálticos, con las ideas que provenían de la
Francia absolutista y luego de la Francia de la revolución, y
con los grandes imperios centrales, el Imperio ruso, turco o
austro-húngaro. Intentaba evitar las tesis marxistas o eco-
nomicistas, demasiado mecánicas. Por ejemplo, la tesis de
que los movimientos nacionalistas nacen porque la burgue-
sía busca crear su propio mercado. Pero la burguesía checa,
en realidad, estaba muy contenta con tener todo el merca-
do del Imperio austro-húngaro a su disposición. Todas esas
cosas se dicen a priori, sin preocuparse por observar la rea-
lidad.

—Has contado a veces que tu interés por la antropología


te ha permitido descartar esas ideas a priori desconec-
tadas con la realidad. De hecho, tu trayectoria tiene al
menos dos facetas claramente diferenciadas. Hasta los
cuarenta años aproximadamente desarrollaste una bri-
llante carrera académica como antropólogo social, pero
desde entonces te has dedicado con más intensidad al
ensayo, la novela o la traducción.

| platicando... | 53
—Sí, fue una elección consciente, aun-
que uno a veces no sabe si arrepentirse.
Pero, pese a que la vida profesional en
estos dos ámbitos es muy distinta, en
el fondo la antropología social y la li-
teratura comparten muchas cosas. Lo
que intenta aportar la antropología
es rigor en la captura de datos, un
esquema conceptual adecuado para
categorizar lo que vas viendo, y una
capacidad comparativa, porque no se
puede entender nada por sí mismo; la
aproximación comparativa te coloca
el cerebro de una forma especial. Pero
el trabajo descriptivo y cualitativo del
antropólogo, que debe conocer la tex-
tura de la realidad, tiene también un
componente estético y literario. En un
trabajo mío sobre el tema, hacía una
reflexión comparando la descripción
etnográfica de un antropólogo de una
fiesta de pastores de la zona de Cova-
donga, en Asturias, y el comienzo de
la novela Rojo y Negro de Stendhal. Era
muy difícil distinguir dónde comen-
zaba la antropología y terminaba la
literatura.

—Volvamos a la Crítica de la nació


pura. ¿Cuál es la tesis del libro?
—La tesis es que las sociedades contem-
poráneas son sociedades nacionales. La
nación es la forma contemporánea del
espacio básico de identidad, un espacio
en el que la gente pueda responderse
la pregunta “¿básicamente, quiénes so-
mos nosotros?”. En algunas ocasiones,
esa pregunta ha podido formularse en
el espacio de una tribu o de un pueblo
pequeño o de una religión. En el caso
griego, ser ateniense o ser espartano
era una cosa completamente diferente.
En el caso romano, el ciudadano pasó
de pertenecer al término municipal de
Roma a formar parte de un espacio de
ciudadanía que abarcaba de Escocia a
Mesopotamia. Pues bien, a partir del
final de la Edad Media ese espacio de
identidad toma la forma de identidad
nacional. Aunque las identidades pue-
dan ser múltiples, siempre existe una
que es más importante, que es la que
delimita la comunidad fundamental
de moral y de intereses. La idea de co-
munidad moral puede ilustrarse de la
siguiente manera: si ocurre un ase-
sinato o un incendio o una tragedia,
cuando ocurre dentro de tus fronteras
nacionales te interesa o afecta muchísi-
mo (la prueba está en la cobertura que
le da la prensa o la televisión…). Pero
si pasa al otro lado de la raya la noti-
cia despierta mucha menos atención.
Esa comunidad moral está definida

54 | platicando... |
por fronteras y límites políticos. Y eso a principios del siglo xviii es eliminar
es un fenómeno fascinante que no las estructuras de poder municipal.
puede encajar en una sola definición. Prohíben cualquier tipo de representa-
Cualquier persona que quiera dar una ción, prohíben que la gente se reúna
única definición de nación y naciona- para elegir un jurado o un concejal. Y
lismo se equivoca. Yo puedo darle al todo eso mediante una ocupación mili-
menos una decena más. La tesis del tar que dura setenta años, mucho más
libro es que estos procesos se han de que en Cataluña. El país realmente
analizar sin prejuicios, de forma com- destruido por los Borbones fue el País
parativa, y que la forma nacional de Valenciano, mucho más que Cataluña
vivir en común es característica de la e infinitamente más que Aragón. Toda
época contemporánea, de los últimos la tradición de democracia urbana
dos siglos. Incluso aunque formen desaparece y es sustituida por puro au-
parte de instituciones transnacionales toritarismo. Aquí nos colocaron veinte
como la Unión Europea, las naciones mil soldados de guarnición durante
se definen en torno al espacio de la generaciones para una población de
comunidad moral. No es una forma de cuatrocientos mil habitantes. Es como
sociedad que está en decadencia, sino si te colocaran doscientos cincuenta
que es la propia y característica de la mil soldados ahora. Eso es muy bestia
época contemporánea. y destruye la capacidad de la gente de
auto-organizarse, de crear y confiar en
—La sociedad valenciana podría ser esas estructuras de nivel superior.
un ejemplo del fracaso de una de Si a un pueblo le han dicho durante
estas comunidades morales. Uno de mucho tiempo que su lengua, su
los mitos más valencianos es el del literatura, su cultura no valen para
meninfotisme (fotre es el equivalente a nada, no existen, acaban pasando
‘fastidiar’ en castellano, pero me’n fot este tipo de cosas. Hemos destruido
es algo así como ‘me da igual’) que nuestros pueblos, nuestras playas,
alude a esa especie de pasotismo que nuestras montañas, marjales… todo.
afecta a los valencianos a la hora ¿Por qué? Porque nos han enseñado
de preservar su tierra, su medioam- a no valorar lo propio, excepto como
biente o sus instituciones, y que en exaltación compensatoria y vacía. Los
ocasiones se utiliza para explicar la políticos de aquí han dicho durante
catastrófica situación actual. muchos años eso de 'Somos una
—Muchos tópicos valencianos son de comunidad líder'. Pues bien, hace
origen exógeno, pero este tópico es de quince o veinte años el nivel de riqueza
creación interna. Desde luego, llama la en el País Valenciano era del 102%
atención la incapacidad de la sociedad respecto a la media española. Ahora es
valenciana desde mitad del siglo xix del 90%, estamos muy cerca del furgón
hasta ahora mismo para crear estruc- de cola, y en proporción a nuestra
turas de poder colectivo, por ejemplo renta seguimos pagando al Estado
El país realmente destruido partidos políticos de carácter y es- central más que nadie, dando mucho
tructura valencianos y con una cierta más de lo que recibimos. Somos pobres
por los Borbones fue el seriedad y solvencia. Incluso las asocia- que nos hemos hecho pasar por ricos. Y
ciones patronales hace cuatro días que pobres que pagamos como ricos.
País Valenciano, mucho funcionan a nivel del País Valenciano Algunos culpan de esta aniquilación
y todavía con muchos problemas. La del patrimonio a todos los niveles al
más que Cataluña e gente no tiene confianza en este tipo capitalismo, pero hay sitios donde los
de estructuras de nivel superior, de valores colectivos no permiten esta
infinitamente más que responsabilidades más generales, y se depredación. En San Sebastián, en
ocupan tan solo de la esfera más inme- Vitoria o en la Toscana, por ejemplo,
Aragón. De una manera diata. Esto ocurre en muchos ámbitos, es inconcebible lo que ha pasado
como en las fiestas. Las Fallas, por aquí. En California hay cientos de
brutal. Toda la tradición ejemplo, solo funcionan bien a un ni- kilómetros de litoral que no se pueden
vel muy reducido, municipal. tocar. Ni un solo edificio, ni un solo
de democracia urbana Benidorm, ni nada similar. ¿Es que no
—¿Hay razones históricas que pue- hay especuladores en Estados Unidos?
desaparece y es sustituida dan relacionarse con esta anestesia Los tópicos nos tienen que servir para
de la vida pública? pensar, o no tienen ningún sentido.
por puro autoritarismo. Se —Por supuesto que hay razones histó-
ricas que pueden relacionarse con el
destruye la capacidad de la meninfotisme, como la represión borbó- ☞ Los gritos del silencio del 23F,
de Francesc Bayarri
nica. De hecho, lo primero que hacen
gente de auto-organizarse los Borbones cuando llegan a Valencia en revistabostezo.com

| platicando... | 55
¿Dónde están los datos?
Lo que no cuentan
❧ Una investigación de Víctor Samsa ❧
olicitamos al departamento Tampoco queda claro a qué se refie-

S de estadística de Bostezo que


se sumergiera en informes
y documentos oficiales en la
búsqueda de fuentes públicas míni-
mamente fiables que nos orientaran
ren cuando nos hablan de la Ley de
Transparencia. Todo suena muy opa-
co, cuando ser transparente es preci-
samente serlo. Pero ¿dónde están los
datos? Aquí unos cuantos después de
sobre el origen de la deuda contraída tres meses de intensa búsqueda por
por las administraciones valencianas. recónditos recovecos archivísticos y
Si un ciudadano –de esos que llaman fuentes oficiales. Si el reparto de pre-
de a pie– quiere conocer de primera supuesto público es una forma de ha-
mano en qué se gastan los dineros cer gobierno, también lo es la manera
públicos debe armarse de paciencia. de exponerlo a los ciudadanos.

Fuentes consultadas
[1] Consejo General del Poder Judicial. Lanzamientos con cumplimiento
positivo. Periodo 2008-2012.
[2] Instituto Nacional de Estadística. Censos de Población y Viviendas 2011.
[3] Informes de la Sindicatura de Comptes 2002-2011.
[4] Informe judicial encargado por el Tribunal Superior de Justicia. Informes
de la Sindicatura de Comptes.
[5] Presupuestos Generales de la Generalitat Valenciana. Ejercicios 2012 y 2013.
[6] Banco de España. Boletín estadístico. 4º Trimestre de 2012.
[7] Informe impacto económico de la 32ª America´s Cup 2007. Universitat de
València e IVIE.
[8] Informe de los interventores judiciales por el juzgado Nº5 de Benidorm, 2006.
[9] Comunicado del departamento de comunicación de la Comisión Europea.
Publicado el 8 de mayo de 2012.
[10] Datos no publicados oficialmente o de manera parcial. Del informe de la
Sindicatura de Comptes 2011 se pueden entrever ciertas partidas que
ascienden a más de 270 millones de euros y que podrían corresponder a una
parte de la inversión realizada para la celebración del campeonato.

56 | platicando... |
Ciudad de las Artes y de las Ciencias, SA ..... 284.370.290
Servef .................................................................105.447.100
Radio Televisión Valenciana, SA....................... 77.286.640
Sociedad Proyectos Temáticos CV, SA .............50.202.970
Infraestructuras Educativas GV, SA ................ 26.718.900
Culturarts Generalitat ...................................... 16.739.150
Circuito Motor y Promoción Deportiva, SA .....16.214.670
Aeropuerto de Castellón, SL ............................. 15.929.780
Ciudad de la Luz, SAU ........................................ 13.011.140
Agencia V. Prestaciones Sociales, SAU ............. 8.806.670
Instituto Valenciano de Arte Moderno .............. 6.123.740

☞ Valencia (algunos

datos),
de Víctor Samsa
en revistabostezo.com
| platicando... | 57
En busca de la milla de oro
❧ Nacho Messeguer ❧

Enviamos a nuestro reportero interior a rastrear lo que queda, si es que algún día
existieron, de las tiendas de lujo de la ciudad de Valencia.

Podré escribir lo que quiera? ¿Me dejaréis empezar

¿ el artículo, en lugar de citando algún referente cul-


tural acerca del asunto encomendado, diciendo co-
sas de esas raras que tanto me divierten, como que
Degas era en realidad un simpático ratón al que le gusta-
ban especialmente las palabras bravata, comezón y armadillo
y las gritaba a veces en medio de un gran placer y estruen-
do ratonil chillado?, pregunté.
Y sí, qué bueno, viva Bostezo, me dejaban. Aunque ade-
más de hablar de pintores ratones, también tenía que ha-
cerlo sobre el reportaje para el que me habían contratado:
ir a una tienda de lujo, del mayor lujo posible, probarme los
trajes más caros del mundo, fingiendo que podía y deseaba
comprarlos, y contar la experiencia. Sin duda era un tra-
bajo inmejorable que me traería alegría vital y un poco de
dinero fácil. Y podría contarles mi proyecto a las chicas. Me
divierte mucho contar esas cosas. Y a las mujeres les gustan
los hombres con planes de futuro.
Pero presumir del futuro no dura demasiado. Había que
encarar el asunto y preparar la impostura, conseguir algo
de ropa decente, inventar una historia creíble para mi com-
pra y acercarme a la biblioteca a por algún libro de Ortega
y Gasset que fluidificase tal vez mi prosa y la volviese más
certera. En cuanto a la ropa, renuncié finalmente a medio-
disfrazarme con préstamos destallados o con el traje de mi
boda de hace quince años y lo confié todo a mi querido
abrigo azul, el que heredé de mi padre y a unos zapatos
nuevos que me habían regalado no hacía mucho. Por la par-
te del atrezo había conseguido adquirir muy poca seguri-
dad. En cambio, la historia que inventé era más compacta
y protectora: necesitaba un traje para una entrega de pre-
mios de arte en Londres. Si me pedían concreción, como ser un juego de contrarios en el que, colocado frente al lujo,
así finalmente ocurrió porque acabé por estar muy suelto quedasen destacadas e iluminadas mi personalidad y mis
y hablando más de la cuenta, diría que no conocía los de- circunstancias concretas, en las que lo confío todo desde
talles porque el premio no me lo entregaban a mí, sino a hace ya tiempo a mi buena suerte, sintiendo que voy per-
una mujer, artista como yo y de gran fama, de la que iba a diendo los miedos y que mi alma parece volverse limpia.
ser acompañante y que sería quien pagase el traje. Artista y Haciendo equilibrios en el límite de la pobreza bohemia de
mantenido. Me pareció que algo así me volvía muy atracti- la que soy salvado de forma continuada por mi hermano,
vo. En cuanto a la lectura orteguiana de Creencias e ideas, no sin que por ello (y esto es lo maravilloso del asunto y lo que
sé si cumplió demasiado bien su misión fluidificante, pero más ganas tenía de encontrar la forma de encajar en este
desde luego fue una gran influencia para lo que terminó artículo y todo lo demás me importa nada) se haya esta-
siendo mi teoría o descubrimiento. blecido entre nosotros ninguna deuda moral o económica,
Yo pensaba que este reportaje podría acabar siendo una sino el privilegiado conocimiento de la existencia del amor
divertida historia de aventuras interiores, tal vez salpicada fraternal verdadero. Creía que el artículo me convertiría
de información anecdótica de lo que fuera recogiendo en en comediante o poeta pero me convirtió en descubridor.
mis visitas a esas tiendas, como los trajes de mil trescien- Y lo que descubrí fue que me enfrentaba a un mito. Que
tos, vestidos de tres mil, la historia de un abrigo de doce las tiendas de lujo no existen. Que son una fantasía inventa-
mil (sí, euros) hecho con piel de aborto de cabra tibetana y da por el capitalismo, una divinización cuya misión es la de
comprado a golpe de American Black o sueldos rácanos, de producir insatisfacción en los consumidores de perfil popu-
menos de mil, para las dependientas. O tal vez acabase por lar, y admiración y prestigio social en los consumidores de

58 | Valencia y (p)resentimiento |
dos a pasearse con sus cochazos unos cuantos días al año.
Gastando, en definitiva, nuestro dinero en contratar a los
No hemos vivido por encima de nuestras ricos para que viniesen a enseñarnos su oro. Y así somos los
seres humanos. Ya pasó en Alaska. Una vez que nos ense-
posibilidades sino en un delirio febril. No ñan el oro nos quedamos atontados. Y solo vemos ya oro. Y
nos dicen que lo hay por todas partes. Y les creemos.
existe ni ha existido el oro, solo la fiebre Por eso, con solo denominar ‘la milla de oro’ a la zona
colindante al Palacio del Marqués de Dos Aguas y hacer co-
rrer la voz de que estábamos en el circuito mundial del
gran capacidad de gasto, que creen acceder a esos míticos lujo consiguieron llenar esas tiendas de una falsa aureola
santuarios capitalistas del pecado donde se cometen todo de glamour y de brillo, convirtiéndolas a nuestros ojos en
tipo de excesos. Habrá quien diga que puede aportar prue- palacios celestiales de los grandes pecados capitalistas, en
bas de su existencia, tal vez en Madrid, Milán o en París. los pasillos por donde corría el oro del mundo. Lugares in-
Pero esa existencia real no es más que una fantasía, quizás accesibles donde, con tan solo cruzar su puerta, sentirías
muy rigurosa y exacta, como apunta Ortega y Gasset, pero por tu cuerpo la embriaguez y el burbujeo del champán y
fantasía al fin y al cabo. Las deidades capitalistas pueden ad- el resplandor de la sonrisa de Julia Roberts.
quirir formas de aspecto real pero no dejan de ser un mito. Pero no es cierto. El que más o el que menos sabe o intu-
Y una cosa está clara y pude comprobarla por mí mismo: ye que la realidad en que hemos vivido es una fantasía, no
en Valencia no existen ni han existido nunca las tiendas de hemos vivido por encima de nuestras posibilidades sino en
lujo tal como las imaginamos. Así es el capitalismo, siempre un delirio febril inoculado por unos cuantos gobernantes y
buscando la maximización del beneficio; ¿para qué dar for- poderosos. No existe ni ha existido el oro en Valencia, solo la
ma real al mito en esta ciudad de provincias, con los costes fiebre, y las tiendas de lujo eran y son tan solo un conjunto
que conlleva, si no hace falta? Si algo debe haber aprendido de establecimientos donde se vende ropa muy cara. Solo eso.
el mundo en estos años sobre el pueblo valenciano es que No son grandes templos sagrados del imaginario capitalista,
somos creyentes. Del oro. como mucho ludotecas para adultos adinerados donde llenar
¿Cuántas veces nos hemos preguntado cómo se las in- vacíos existenciales y acometer pecados sin brillo.
genió el pp valenciano para tener a una sociedad tan idio- En cuanto a la impostura, al final todo salió bien. Les
tizada que llegó a otorgarles una mayoría absoluta en las engañé con alegría y desparpajo y me trataron con amabi-
últimas elecciones utilizando en su campaña el triunfo lidad y me imaginaron en entregas de premios en Londres
como imagen, cuando todos los números indicaban que o fingieron creerme y no me encerraron en ninguna ha-
era una de las comunidades más empobrecidas y corrupti- bitación, menos mal, junto a reporteros de otras revistas,
bles de España? ¿Cuáles fueron esas astucias que tan bien descubiertos en la misma impostura y obligados a trabajos
les funcionaron durante tantos años para que nos hicieran forzados de corte y confección. Ni sentí (como había pen-
creer que éramos una sociedad rica sin serlo? Creo haber sado que podría ocurrir) la atracción del lujo y la punzada
descubierto que fue mediante una estrategia de contagio de nunca poder vestir ese traje que hacía que me viera tan
a gran escala. Una especie de guerra bacteriológica. Con- guapo. Y creo que me resultó fácil la desenvoltura porque
tagiaron a la población civil del virus de la fiebre del oro. yo tenía algo en común con esas tiendas. Y es que tampo-
Nos hicieron creer que nos habíamos convertido en un re- co existo. O al menos no tengo una existencia suficiente
ferente mundial del dinero, que el dinero nos acudía en como para que se me pueda considerar real por completo.
relucientes yates a través de todos los océanos como una Sí, voy a terminar el artículo en plan poeta, si me han de-
ola de nosotros enamorada que arrastraba su brillo dorado jado empezar con lo de Degas, seguro que esto también
hasta el último rincón de nuestra Comunidad Valenciana me lo dejan. Insisto: no existo, tan solo soy el soñador y el
entera. Pero ¿cómo convencer a una sociedad de que es rica protagonista de un sueño en el que tengo una secreta mi-
al mismo tiempo que se va arruinando? Pues como hacen sión: vagar por el mundo cegado por la belleza que surge en
los tahúres. Haciendo creer que lo que traen a la partida caudalosos chorros a través de las grietas de esta realidad a
es un saco lleno de oro cuando en realidad solo hay unos menudo tan terrible y tan mal fantaseada.
cuantos lingotes puestos encima. En este caso, gastando
mucho dinero para traer a Valencia a los míticos adinera- Nacho Messeguer es poeta

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4º TRIMESTRE 3 5º TRIMESTRE 1er TRIMESTRE 2º TRIMESTRE 3
3 3 1er TRIMESTRE 3

DoSSIER DoSSIER

dossier la información como sospecha


tertuliA el 23F en Valencia
Fronteras Economía
bAtiscAFo suplemento literario mentales eres tú

AGOTADO
PlAticANdo coN

Javier Krahe
DISPONIBLE EN PDF EN LA WEB
Una alegre fatalidad
Nº 7

Dossier DoSSIER
Artículos colAborAN lA PosibilidAd del AltRuismo
DOSSIER

El espía Kapuscinsky
Joan Fontcuberta
Ignacio Echevarría
Santiago Alba Rico PlaticanDo... Psicogeografía y derivados Antropología de los genitales
mARio conde. VuelVe el hombRe
Vivir desinformado David Barberá ARTE CORPORAL EXTREMO / POST-PORNO / RADIO NIkOSIA
ENTREVISTA A ANTONIO EScOhOTADO / PókER Y cAPITAlISMO ENTREVISTA CON PHILIP ZIMBARDO / EL EXTRAÑO OFICIO DE EXTRAER ENTREVISTAS CON MARC AUGÉ Y RICHARD STALLMAN / ARTEFAGIA EN BUDISMO ZEN Y SEXO / SODOMA INTOXICADA / EL MITO DEL ORGASMO
EcONOMíA EN TIEMPOS DE cRISIS / El PIb DE lA fElIcIDAD DEMONIOS / LOS MALOS AL PODER / LA MÚSICA DE CHARLES MANSON CHINA / ESCONDRIjOS DE CIUDAD / GEOGRAFÍAS DEL MORBO VAGINAL / HISTORIA CULTURAL DE LA IMPOTENCIA / ORGULLO PASIVO
Periodismo de investigación J.J. Pérez Benlloch colaboran ENTREVISTAS A ALbERT PLA Y SANTIAGO LóPEz PETIT
AlbA Rico, dildo de congost, kiko AmAt, quique fAlcón

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La isla del Dr. Moreu

POR óscar gual ❧
ilustraciones de @guayambuco

es contaré una historia. No es- mental, un problema congénito que

L pero con ello satisfacer cada


una de sus dudas ni calmar
cada una de sus sospechas.
Tampoco pretendo engañarles ni ex-
culparme. Me limitaré a narrar mi
se hubiese agudizado por la endoga-
mia, mal extendido en bastantes islas.
La verdad es que no lograba recordar
nada de lo ocurrido desde que el Vir-
gen de Montserrat II zarpase semanas
experiencia, o al menos mis recuer- atrás, por lo que desconocía dónde es-
dos, desde que el Virgen de Montserrat taba este lugar en que el destino había
II naufragó no sé cuánto tiempo atrás. querido depositarme. Tampoco tenía
Lo que han encontrado al llegar aquí, referencias de ninguna isla volcánica
todo aquello que ven y no son capa- en el itinerario. Y cada vez que le pre-
ces de comprender, tiene un origen y guntaba al doctor por aquella gente
una explicación, y solo a ustedes les que parecía estar a su servicio, de su
corresponderá juzgar los actos de un rostro albino y seboso asomaba una
hombre en ruinas, de una criatura disimulada sonrisa antes de respon-
abandonada por Dios. No me opondré. derme con evasivas.
Pasé mis primeros días en la isla –Descansa, hijo, más adelante sa-
recuperándome de la hipotermia y brás.
rezándole a Dios, agradeciéndole que Y de este modo, en parte por no
me salvase la vida. Inconsciente y a la ofender al carácter tan reservado
deriva, mi cuerpo le había sido entre- como obsequioso del doctor y en par-
gado a este pedazo flotante de tierra te por mi propia inseguridad, no le
por la caprichosa marea, en un abrup- concedí más importancia al asunto;
to acantilado a los pies del volcán, allí ni siquiera me preguntaba qué ocu-
donde dijo el doctor Moreu que uno rría tras aquellos enormes portones
de sus ayudantes me encontró. Pero a que parecían dividir la isla en distin-
medida que fui recobrando la lucidez tas parcelas a las que yo no tenía acce-
y moviéndome a mi antojo por la isla so. Lo cierto es que aquella gente me
y estableciendo contacto con sus pe- cuidaba y yo estaba conmovido por
culiares habitantes, un punzante des- seguir vivo. Me fui integrando en la
asosiego empezó a germinar en mis comunidad y los días se fueron suce-
entrañas. Había algo desconcertante diendo en medio de una paradisiaca
en aquellos seres humanos, cierta calma. Pero ocurrió que, cuando ya
cualidad que no acertaba a concretar, me había acostumbrado a convivir
y esa indefinición me perturbaba to- con los habitantes de la isla y hallado
davía más. No parecía estar relaciona- una forma de ignorar el inexplicable
do con su aspecto sino con su compor- rechazo que me causaban, presencié
tamiento, con la lógica de sus acciones una escena terrorífica. Había cuatro
y reacciones, como si estas estuviesen, de aquellos seres sentados en una
de alguna bizarra manera, teñidas de mesa del comedor comunal. Estaban to de pedir otra ronda y zambullirme
un cierto grado de animalidad. Tam- terminando de cenar. Yo les obser- en mi charca de alcohólica nostalgia,
bién su forma de hablar resultaba vaba desde un rincón, enfrascado en cuando de repente uno de ellos se le-
rara, incluso repulsiva. Hablaban mi mis propios pensamientos, saborean- vantó de la mesa y se dirigió a la barra
misma lengua pero la mancillaban do una amarga achicoria con aguar- en la que se abonaba lo consumido en
con esos constantes clics y chasquidos diente y tratando de extraer algo en el comedor, donde vació una bolsa lle-
que emitían sus bocas amarillentas, claro de mi fragmentada memoria. na de pucholes. Parecía querer pagar
igual que si de una lengua joisiana del Jugueteaba con los ocho pucholes que la cuenta de todos sus compañeros.
África austral se tratase. Aunque po- aún me quedaban: piedras achatadas No supe cómo reaccionar y guardé
díamos comunicarnos perfectamen- y grabadas que hacían la función de silencio en mi rincón, quizás estuvie-
te, el mero hecho de intercambiar monedas en la microsociedad de la sen actuando así porque no se habían
fonemas con ellos bastaba para helar- isla y que me había ganado en un par percatado de mí. Aquella situación
me la sangre. Tampoco descarté que de tardes transportando cereales al me repugnaba, pero una desconoci-
sufriesen alguna clase de deficiencia campamento principal. Estaba a pun- da e indigna curiosidad chispeó en

60 | Valencia y (p)resentimiento |
sión, un miedo cerval hacia la fusta.
Musitaron entre dientes y se largaron
de allí cabizbajos, no sin antes pagar
cada uno exactamente lo suyo. Traté
de cruzar mi mirada con la del doctor.
Me acerqué y le exigí una explicación.
Pero, tras observarme de arriba abajo
con displicencia, recompuso el gesto
y me repitió lo que tantas otras veces.
–Más adelante, hijo, en su debido
momento sabrás.

en la playa
Fue a partir de entonces cuando em-
pecé realmente a inquietarme. Me
mantenía constantemente en estado
de alerta, desconfiaba de lo que de-
cía el doctor, me fijaba en cualquier
detalle insignificante y trataba de es-
cuchar conversaciones ajenas. Hasta
que un día, dando un paseo y sumido
en mis propias cavilaciones, me alejé
descuidadamente del campamento
principal y me extravié. No encontra-
ba el camino de vuelta. Grité en busca
de auxilio pero nadie acudió. Enton-
ces escuché el sonido de una leve le-
tanía a lo lejos. Caminé hacia donde
mi oído me dirigió y al cabo del rato
me pareció ver unas chispeantes luces
de colores detrás de unas palmeras,
como fuegos artificiales, a la vez que
la letanía aumentaba de volumen y se
mezclaba con el rumor de las olas. Ha-
bía llegado a la costa. Me asomé por
detrás de un tronco y lo que iba a ver
en aquella playa, aunque entonces no
fui consciente, acabaría arruinando
mi vida y, lo que es peor aún, mi sa-
grada alma.
Era una celebración terrible, una
especie de aquelarre. En realidad se
trataba de una excursión a la que el
doctor Moreu había enviado para re-
coger bolets. Pero, según pude apreciar
con espanto, en cuanto los excur-
sionistas se habían apartado lo sufi-
ciente del campamento y reconocido
que nadie les vigilaba, que no había
control alguno, arrojaron las cestas al
mis ojos y no pude dejar de mirar. sales había empezado a hacer lo pro- suelo y en su lugar empezaron a bus-
Entonces otro de los comensales se pio, llenando la barra de pucholes sin car setas alucinógenas. Las arranca-
levantó tranquilamente y fue donde dueño y el ambiente de ignominio- ban con las manos y se las zampaban,
el primero, recogió todos los pucholes sos montantes no divididos a partes se abrazaban y se pasaban trozos de
esparcidos, se los devolvió a este y va- iguales. Jamás había contemplado un seta con la boca de unos a otros mien-
ció su propia bolsa, para a continua- comportamiento de tan baja catadura tras chafaban los delicados bolets sin
ción decirle al encargado de cobrar moral. En mitad del oprobioso alterca- remordimientos. Entre ellos hablaban
que eso lo pagaba él. Se enzarzaron do, irrumpió en el comedor la oronda tan deprisa que yo no entendía nada.
en una agria, e incomprensible a mis silueta de un enrabietado doctor Mo- Parecían animalillos sin capacidad de
aterrados ojos, discusión para ver cuál reu para ponerles firmes con su relu- razonamiento, dejándose llevar por
de los dos se hacía cargo. ¡Y era una ciente fusta de avellano. El sudor ha- su instinto. Hasta que, de pronto, uno
cuenta de cuarenta y dos pucholes! No cía brillar su piel mantecosa. Tras un me divisó entre las ramas. Me señaló
sabían cuidar de sus dineros y, por si par de silbantes latigazos, sus rostros y se puso a repetir a gritos “se lo dirá
fuera poco, la otra pareja de comen- compusieron un gesto de total sumi- a Moreu”. El resto acudió a su llamada

| Valencia y (p)resentimiento | 61
aquellos salvajes y nosotros pertene-
cíamos al mismo género en términos
zoológicos, pero que, debido a las in-
controlables inclemencias climatoló-
gicas y políticas, nuestras dos especies
se habían escindido mucho tiempo
atrás, quedando la suya atrapada va-
rios eslabones evolutivos por debajo.
Al escucharlo, yo me preguntaba si
era remotamente factible su propó-
sito de alcanzar un estado final, si
aquellas criaturas inclasificables po-
drían un día escapar de su grotesca
condición híbrida hasta encajar en
una categoría definida, conforme él
pretendía. Se empeñaba en adjudicar-
les un hipotético potencial genético
que, según sus cálculos, era suficiente
para dar ese necesario salto de fase
que los igualase a nosotros, aunque
ese salto requiriese de los dolorosos
catalizadores que él empleaba. “Ja-
más habrá redención sin sacrificio”,
decía, e insistía en que, por más que
quisiera, no podía permitirse aflojar
la mano. En cuanto relajaba la presión
sobre ellos y los dejaba ir a su aire, la
y vinieron tras de mí. Todos gritaban esté preparado para asimilar la cru- regresión a su estado anterior seguía
lo mismo. Me giré y corrí a ciegas, li- da verdad. Porque hay aberraciones siendo todavía demasiado prematura.
mitándome a huir de aquella manada que, simplemente, uno tiene la santa
depravada y patizamba que me perse- esperanza de que no puedan ocurrir naturaleza animal
guía. en este mundo. El doctor me mostró Los atrofiados cerebros de aquellos
Y no recuerdo nada más. su trabajo con la arrogancia propia monstruos lidiaban penosamente con
Me desperté en la cama en la que de quien se cree cercano a los dioses. el tenso vaivén pendular entre bestia-
lo había hecho la primera vez, cuan- Aquellos seres no eran catalanes, me lidad y humanidad, entre naturaleza
do llegué a la isla. El doctor estaba a confesó, como podría indicar su as- y cultura. Desde las alturas, vi como
mi lado. La blancura que irradiaba su pecto exterior, no lo eran del mismo en una parcela se les adiestraba para
rostro me deslumbraba. Me contó que modo en que ustedes o yo mismo. La hablar como Dios manda, recibiendo
en medio de la huida me despeñé por corrupta sangre que corría por sus ve- descargas eléctricas por cada una de
el acantilado donde el naufragio me nas tenía origen sureño, procedía de las lagrimosas ‘t’ finales que escupían
dejó. Y que me volvió a encontrar en tierras más allá del Ebro. Y lo que el o por interrumpirse los unos a los
el mismo lugar. Me tomó de la mano. doctor trataba de hacer en su isla, lo otros. Y aunque a base de recompensa
–El círculo se ha completado, hijo, que aquel viejo imbuido por la más in- y castigo lograban hablar gramática
ha llegado la hora de que sepas. sana de las locuras pretendía, no era y fonéticamente de forma correcta,
Me ayudó a incorporarme y me lle- otra cosa que purificarlos, doblegar la escucharlos seguía provocándome
vó con él cogido del brazo. Nos monta- escala darwiniana y dotar de, o más náuseas. No había rastro de suavidad
mos en una especie de carrito de plás- bien incrustar, un hálito humano a ni nobleza en su habla. En otra parce-
tico similar a una burbuja con ruedas aquellas bestias inmundas. De ahí mi la se les enseñaba a ser ahorradores
y juntos recorrimos partes de la isla desconcierto inicial y el horror al tra- y respetuosos con los símbolos pro-
de cuya existencia ni siquiera había tar de etiquetarlos, pues en realidad pios, así como con sus bienes, tema
oído hablar. Al parecer, el campamen- no pertenecían a ninguna especie co- que no parecían llevar demasiado
to que yo habitaba era una mínima nocida. Aquel hombre me reveló sus bien ya que sufrían severas convul-
parte de la infraestructura con la que planes con escalofriante serenidad. siones y lo hacían explotar todo con
contaba el doctor para el fabuloso pro- Tenía la isla dividida en parcelas de pólvora para celebrarlo después. Un
yecto que estaba desarrollando en la cientos de hectáreas, cada una desti- comportamiento puramente animal.
isla. Al fin pude entender el motivo de nada a una fase de la Reconversión, En la siguiente parcela pude observar
la incontrolable aversión que me pro- pues así denominaba él al proceso una gran multitud, todos vestidos de
vocaba aquella gente. Es normal, me mediante el cual aquellos seres irres- castellers. Construían, a su indómita
dijo, no son como tú. ponsables, fiesteros y derrochadores manera, un tres de deu amb folre i ma-
–No son de tu misma especie, hijo. acabarían comportándose como au- nilles, pero los de la base tendían a es-
ténticos catalanes. caquearse entre risas para dedicarse
más allá del ebro Subimos a un teleférico que nos a sus propios asuntos y la construc-
En ocasiones puede que un hombre, llevaría a la cima del volcán. El doc- ción se desmoronaba. ¡No conseguían
incluso el más viajado o instruido, no tor tenía la disparatada teoría de que tomárselo en serio! Al ver aquello, el

62 | Valencia y (p)resentimiento |
doctor torció su semblante blancuzco, para sobrevivir. Imaginar semejante celas. Me llegó un agradable aroma
sacó un tosco dispositivo del bolsillo infierno me revolvió las tripas, no po- azufrado y llegué a comprender, de
y pulsó un botón azul, lo que activó día terminar mis días convertido en una vez por todas, que ahora el doc-
unos enormes cañones que dispara- una bestia. Así que me decidí por civi- tor Moreu soy yo. Y esta fiesta ha ter-
ron gas del mismo color. En mis oídos lizarlos. Pulsé al azar el botón naranja minado.
retumbó el ruido sordo de los cuerpos del dispositivo y unos descomunales
al desplomarse. El teleférico llegó a la lanzallamas se abrieron paso desde el Óscar Gual es ingeniero informático
cima. El doctor me miró y dijo: subsuelo y chamuscaron varias par- y escritor
–Esto, como puedes comprobar, no
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va a ser fácil. Pero debo legarle a al-
guien mi proyecto, del mismo modo
que yo recogí el testigo de mi padre,
el doctor García.
–…
–Sí, hijo, Moreu es mi apellido ma-
terno.
Y se arrojó de cabeza a la lava. El
doctor me entregó su dispositivo lle-
no de botones de colores y desapare-
ció en el interior del volcán. Me dejaba
a cargo de su espeluznante proyecto.
Estuve paralizado allí arriba durante
unos interminables minutos, desde
mi perspectiva panóptica pude con-
templar la totalidad de la isla y cada
una de las parcelas reconversoras.
Enseguida me percaté del cambio. En
cuanto el último copo de ceniza cau-
sado por la sumersión del doctor en
el fuego líquido del volcán se disipó
en el aire, aquellos seres modifica-
ron su conducta. De súbito, sus ojos
de ambigüedad innombrable lo re-
flejaron. La dependencia emocional
con la autoridad de su amo se había
roto. Empezaron a bramar y a saltar
y abandonaron las tareas que tenían
entre manos. Unos cuantos asaltaron
el escenario donde ensayaban los mú-
sicos del certamen de música folclóri-
ca organizado por el doctor Moreu y
los persiguieron entre risas dementes
para maniatarlos con unas extrañas
cuerdas de las que colgaban morteros
explosivos. Otros se organizaron en
formaciones de doce por siete y empe-
zaron a marchar de modo militar con
instrumentos de percusión, viento,
madera y metal. La isla se convirtió,
en cosa de media hora, en un sobre-
cogedor espectáculo de decadencia. El
cielo ardía y yo solo oía bombas, bom-
bas…
Estaba asistiendo, sin duda, a la
tan temida regresión. La naturaleza
emanaba.
Entonces, me hice una idea de las
intenciones del doctor. Si no hacía
nada, si los dejaba a su libre albedrío,
la regresión continuaría hasta que
fuese imposible reconducirlos, con lo
que me encontraría atrapado en una
isla perdida entre salvajes y me vería
obligado a comportarme como ellos

| Valencia y (p)resentimiento | 63
Ajoblanco 76
❧ Por Pau Rausell ❧

No, lo de Paquirri era Pozoblanco y sucedió en 1984. Probablemente, si ha cogido


esta revista de la mesa, lo más seguro es que no esté, como pretendía, en la consulta
del callista. Como mucho, estará en la sala de espera de un psicólogo, que es a lo más
que puede aspirar a ocupar Bostezo en el campo de las consultas médicas.

joblanco, una revista con-

A tracultural, jeje, de Bar-


celona, decidió en 1976
publicar un dossier es-
pecial sobre las Fallas en
el que periodistas valencianos mon-
taron un supuestamente provocador
documento con falleras travestis que
–“oye, ¿eso no lo hizo Monleón en
Canal 9?”– reivindicaba, en clave de
la escuela francesa de sociología re-
presentada por Bataille y Calloise, la
fiesta entendida como exceso y trans-
gresión, la economía del derroche y
la orgía contrapuesta a la economía
de la producción y la moral cotidia-
na (Ariño dixit en su Ciudad ritual). La
ofensa al mundo fallero fue tal que
se sucedieron amenazas de muerte,
autobuses alquilados para ir a dar pa-
lizas a los autores, campañas de des-
agravio en la prensa regional y sus-
pensión de la publicación por cuatro
meses y doscientas cincuenta mil pe- Fotografía de José Juan Martínez
setas de multa, impuesta directamen-
te por el Consejo de Ministros… Una Los de Bostezo, que son, como el nuestros patricios encuentren algún
vez regresadas las aguas a su cauce, toro de Paquirri y la bbc, unos avispa- rato, entre declaración a un tribunal y
Ajoblanco pasó en menos de un año de dos, se apuntan a mentar el nombre de a otro, para reaccionar, y que la sensi-
diez mil ejemplares a vender ciento Valencia y sus Fallas para mejorar sus bilidad a la injuria y a la ofensa se man-
veinte mil. cuentas de resultados. Esperemos que tenga tan alta como la prima de riesgo.

➤➤ despiece Extracto del artículo publicado en el número 10 de la revista Ajoblanco (1976)

PRESENTACIÓ DE LA FALLA
Por Visanteta La Traca

El que avisa no es traidor: no vamos a desmitificar nada. Despojar a la fiesta fallera de sus mitos pasados y futuros sería una burda
operación depredadora. Estamos contra cualquier análisis, contra la óptica boba del sociólogo. Ya saben: “las Fallas, fenómeno de
masas, bla, bla, bla”. Estamos contra el cálculo economista: Déficit y superávit de las Fallas en el ejercicio 74-75. Nosotros queremos
cargar, recargar, las baterías vacías de la fiesta. No le vamos a quitar ninguna prenda. Hace unos años, cuando el realismo socialista
[bostezo bis] ‘privaba’ en las capillas ‘izquierdonas’ de la ciudad, los sectores socioeconómicos intentaban despacharse la fiesta
con cuatro cifras y dos conclusiones. Mientras la derecha aborregaba a los falleros, la izquierda practicaba aquello tan suyo de la

64 | Valencia y (p)resentimiento |
Valencia, desde que arregló lo del
río, no ha tenido grandes problemas,
ni de espacio –con recursos de suelo
bastante amplios–, ni de especializa-
ción –suficientemente diversificada–,
ni de ubicación –equidistante a las
dos o tres principales metrópolis del
Estado español y en una posición pri-
vilegiada en el arco mediterráneo–, ni
de crecimiento, ni de competencia, ni
de tamaño o congestión, ni ambienta-
les, ni sociales –aunque todos los terri-
torios lo son en algún grado, Valencia
no es una ciudad especialmente dual.
El principal problema es que como
no tiene problemas físicos se los agen-
cia en el campo de los mentales. La en-
fermedad de Valencia es su carencia
emocional para conciliar la memoria
y la innovación, las manifestaciones
populares y la modernidad exquisita,
lo civilizado de la música y lo atávico
del ruido, la transgresión ácrata y el
servilismo cortesano, la cortedad segu-
ra del minifundio y la amplitud ries-
gosa del Mediterráneo, el orden de la
huerta y el caos de la urbe. Y así ban-
deamos entre modernidad impostada
y reacción fingida en un juego repeti-
do. Y las Fallas son una cíclica sublima-
ción de estas tensiones no resueltas.
Pero ¿hay algo útil en las Fallas, ya
sea de facto o como metáfora? Lo cier-
to es que en su momento estas fiestas
encajaron perfectamente en eso que
en Valencia se llama comboi, un térmi-
no que alude –además de a un grupo
de vehículos– a cierta sensación de
entusiasmo colectivo. Las Fallas son
una buena muestra de la ‘economía
del comboi’, un estilo de acción muy va-
lenciano. Un Tap and chip economy, que
dirían los anglosajones, que viene a sig-
nificar una especial función de produc-
ción en el que el capital humano creati-
vo se estructura de manera colaborati-
va bajo cierta filosofía de que cada cual
participa según sus capacidades, en un Portada del 1 de septiembre de 1936 del diario ABC. Publicación autorizada por ABC

denuncia tontorrona y de la puñetita ingenua. Mejor hubiera sido lanzarse a la calle con panderetas y pestañas postizas, desterrar
las manipulaciones fascistoides desde dentro, dinamitar la alegría hasta convertirla en subversión, hacer sibilinamente de cada
fallero un guerrillero. Y es que la izquierda valenciana será fallera o no será. Hasta que los junteros no se pongan la peineta allá
donde buenamente les quepa, hasta que los convergentes no entonen El fallero la noche de san José, y encuentren el placer de
esta música sublime del maestro Serrano, esta ciudad vivirá sin norte ni rumbo. [...] La fiesta volverá a ser. A la fuerza. Las Fallas
perderán los buenos modales que ni siquiera llegan a burgueses y que la junta (central y fallera) ha fomentado a través de años y
años de escolarización fatídica. Las Fallas volverán a ser la fiesta crítica, caótica, cínica, satírica, ‘genialítica’, ‘divinítica’, que marca su
futuro. Un carnaval con fuego, una invitación a la calle, una semana de desinhibición y desguace para los marginados, la gente de
la huerta, los obreros portuarios, las mariquitas impenitentes, las putas sin arrepentimiento, los intelectuales a la lila, las tías marías
que harán un alto en el camino para oír el serial de las cuatro, las izquierdas que se aburren pensando lo aburrido que será mandar
cuando ellas manden, los niños que no entienden los letreritos porque están en mozárabe, las derechas que volverán por unos días
del carajo (donde se habían ido) para certificar su derrota.

| Valencia y (p)resentimiento | 65
comboi con una cargante propensión a la ritualización. Y es
en ese momento cuando nos inventamos juntas centrales,
las comisiones, los tribunales, los consejos reguladores, los
reglamentos, los certámenes… Y es ahí donde perdemos
todo sentido del ridículo y es el momento en el que todo
aquello que era divertido y fluido se cosifica, se convierte
en obligada liturgia esencialista y deja de tener maldita la
gracia.
La historia de la ciudad en los últimos veinte años es la
transferencia de la ‘lógica de festival’ de las Fallas y el com-
boi malo a la práctica de la política urbana. Una comisión
de políticos iluminados y desmañados, hordas de promo-
tores descerebrados y legión de serviles agradecidos, con
nuestro dinero y embriagados de prepotencia, contrataron
a los Calatrava como artistas falleros. Y los ciudadanos en
ofrenda permanente hemos depositado nuestros votos en
ese inmenso catafalco con figura de mujer que es nuestra
alcaldesa conformando el manto legitimador de la opaci-
dad, la falta de gobernanza y la corrupción. Las Fallas des-
bordaron su espacio y su tiempo y, como la riada de 1957,
inundan toda la ciudad. ¿Llegará el fuego cíclico y purifica-
dor al final del proceso? ¿Arderá el Palau de les Arts? Estas
Fallas se nos están haciendo eternas.

un modelo de cartón piedra


Valencia no ha conseguido sacudirse su esencia provincia-
na y ubicarse entre las principales ciudades europeas, a
pesar de todo el empeño que hemos dedicado en la última
década para comprar, en mercadillos, atributos de ciudad
global. El modelo propuesto ha sido superficial, de cartón
piedra, o si nos lo permiten, dado el avance tecnológico de
la artesanía fallera, de poliuretano expandido; muy aparen-
te, fácilmente manipulable, sorprendentemente volátil,
conceptualmente muy ligero y que cuando arde despren-
de un humo turbio y malsano. El informe European Cities
Portada del número 10 de la revista Ajoblanco Monitor señalaba en el 2005 que Valencia estaba a punto
de entrar en la lista de las treinta primeras ciudades del
grupo más o menos limitado y con intencionalidad festiva continente europeo, por delante de Estrasburgo, Stuttgart,
y basada en competitividad lúdica, y en la crítica burlona Oporto, Marsella o Birmingham. Un septenio después,
y la autocrítica sarcástica. Utiliza recursos que tradicional- Valencia sigue sin aparecer en esa lista.
mente no se considerarían recursos –los desechos de las Pero, aunque sea sin premeditación de la caspa hortera,
carpinterías, la planta baja que no se utiliza, los tomates de una hornada de técnicas, becarios, sobrinos de concejal y
la ensalada o la rata de marjal–, y se materializa en el espa- advenedizos varios se han empapado en esta última déca-
cio público y es capaz, de manera bastante improvisada, de da de know-how y saben cómo organizar una coproducción
generar procesos y productos complejos. con la Fenice, cómo preparar una audición en Tokio para
La economía del comboi serviría para explicar tanto las contratar a un tutti, qué empresas de transporte pueden
Fallas, como la paella, los Moros y Cristianos, la Tomatina traer obra de la Modern Tate, en qué festivales hay que
o las bandas de música. Pero el comboi, como el colesterol, estar para encontrar esa genial dramaturga eslovaca, qué
tiene sus partes oscuras. Una es que la economía del com- encuadernador puede hacer un primoroso libro de artista,
boi es un sistema adecuado cuando se orienta a espacios qué lutier nos puede afinar un piano alemán y qué taller
colaterales de la arquitectura socio-económica (como el domina la logística necesaria para construir una Falla de un
espacio lúdico y festivo), cuando se articulan con escasez millón de euros.
de recursos, cuando se encauza para propuestas efímeras Si somos capaces de reciclar a la clase técnica del exce-
o cuando los sistemas económicos normales aparecen des- so, antes de que emigre a Dortmund, solo nos faltarán tres
estructurados. Pero todo se puede convertir en pesadilla si, cosas más: superar esa banal relación entre Valencia, las
con los bolsillos llenos, la improvisación se plantea para Fallas y su crítica. Por repetitiva, por simplista, por profun-
proyectos perennes; la fanfarronería y la arrogancia no se damente moralista, por aguafiestas, por chata, por sensata,
aplican solo como pieza de chanza o guasa; el favor a los tu- por calvinista, por previsible. Hay que encajar que la com-
yos y el desprecio a los otros no es solo una figuración para petitividad de Valencia y su capacidad para volver a reír
la partida de truc, y las ocurrencias, algunas ingeniosas y pasa necesariamente por establecer un nuevo concordato
otras disparatadas, se confunden, mesiánicamente, con vo- entre el conservador canon de la progresía bien pensante
luntades colectivas… y los conservadores tópicos de la Valencia fallera. Entre los
El siguiente problema es que otro misterioso ‘gen va- circuitos de indie y las sociedades musicales, entre el saine-
lenciano’ nos empuja irremisiblemente a tratar de cuajar el te y el teatro experimental universitario.

66 | Valencia y (p)resentimiento |
Finalmente, hay que liberar los espacios. Esos conte-
nedores ‘espectraculares’ tienen que abrir sus puertas para
ser invadidos por el uso de la ciudadanía propietaria. Pero
también hay que liberalizar el empleo de las calles y plazas.
Desregularización, simplificación, desburocratización y des-
amortización. Y los espacios privados que, mustios, esperan
una ya imposible operación especulativa, que se sometan
a acuerdos de custodia, a ‘masovería’ urbana o a cualquier
otra ingeniería de la propiedad que catalice la química en-
tre territorio, personas e ideas.
Ahora sí, un nuevo comboi que, en momentos de economía
de guerra, y ante la ausencia de una administración, por
suerte atorada en su propia incompetencia, sea capaz de
activar la innovación cultural, social y política, ofrecer op-
ciones vitales a una comunidad creativa con talento y en-
tusiasmo, y promover un nuevo modelo productivo basado
en la economía de la creatividad y el conocimiento. Como
ya se va entreviendo en barrios como Benimaclet o Russafa,
productoras como ZurdosTv o Mel de Romer, espacios
como La Rambleta o las Naves, proyectos como Tenderete,
Fotografía de Daniel Tomás Marquina Arquitecturas Colectivas, civ, Circuito Vermut, Estrategia
Comboi, Benimaclet Entra, MagaCim, Un País de Llibre,
En segundo lugar, hay que movilizar al lumpen inno- Bostezo, Números Sueltos o la plataforma Fanfunding… Veo
vador, que es nuestra precarizada ‘clase creativa’; miles ‘brotes verdes’ que auguran una nueva y florida primavera
de jóvenes formados, talentosos, con smartphones y con las valenciana.
puertas cerradas en empresas, universidades y administra- En fin, las falleras son caca, culo, pedo. ¡A ver si activa-
ciones. ¿Podrá ese ejército de Pancho Villa librar alguna mos el efecto Ajoblanco 76!
batalla más provechosa que la de Valencia? Apuesto a que
son el germen de un nuevo siglo de oro (¡ala, exagerado!). Pau Rausell es profesor en la Universitat de València

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| conversatorio | 67
La rebelión de las
tostadas
37º Desayuno con viandantes en la imprenta Vila
❧ Fotografías de Eva Máñez ❧
www.evamanez.com

n punto de encuentro con cruasán y café como in- mos y galletitas de la abuela. Si les preguntas por el discurso

U termediarios. Cada mes, un espacio diferente. Salu-


dar a viejos conocidos de nombres olvidados y, de
paso, conocer algún recoveco amagado de la ciudad,
de esos en los que cuesta fijarse debido al estrés cotidiano,
como esta imprenta –hoy cerrada– de principios del siglo xx.
que hay detrás, responden: “primero, pasar un buen rato”. Sin
eslóganes, sin enrevesadas justificaciones. Inocencia tan apa-
rente esconde una subversión del orden social: es la rebelión
de las tostadas. Y cada vez son más. A este paso serán acusados
de filoterrorismo. www.desayunoconviandantes.com. 
Son los Desayunos con Viandantes, urbanismo gastronómico.
Los organizadores se encargan de la convocatoria y de poner
unas mesas con manteles. El resto corre a cuenta de la masa ☞ Cuando comer es un lugar, de Mariví Martín
en revistabostezo.com
de participantes en un potlatch de pastelitos de chocolate, zu-

68 | Valencia y (p)resentimiento |
| platicando... | 69
El juicio a Camps
Desde la cafeína y el asco

❧ POR SERGI TARÍN ❧


FOTOGRAFÍAs DE JOAN NAVARRO

os libretones afelpados, azul y marrón, a imi-

D tación de ese cuero de monedero de mercadi-


llo. Todo notas, cifras, mediciones de sastre
en palabras y hechos. Una caligrafía extre-
ma, nervuda, hilo fino con descripciones de sala de vistas, de
personajes entre lo abominable, lo imprevisible y lo absurdo.
También ese gusto renovado por la cafeína. La del quiosquillo
del Parterre, donde el camarero regalaba donuts a las perio-
distas con una voluntad de alianza efímera que jamás supe
si encontró destino. El caso es que presumía de cafetera, de
contexto y de matices. “¿Costa? A ese tipo lo conozco. Era mi
vecino. Vivía en la calle Alfauir. Siempre llevaba un ‘peluco’
de cojones, se paseaba en slips por el balcón y entraba en el
garaje con la música a toda tralla: ‘porque yo amo la vida,
amo el amor. Soy un truhán, soy un señor...’”.
No sé. Quizás no empecé bien este relato. Me cuesta
recordar con jerarquía. Pero debo hablarles del juicio de
Francisco Camps y Ricardo Costa. ¿Quién se acuerda?
Un jurado popular los absolvió. Se les juzgó por reci-
bir trajes, pantalones y chaquetas de la trama Gürtel
valorados en veintitrés mil euros. A cambio, las em-
presas de la red percibieron más de seis millones en
contratos públicos del gobierno valenciano. La de-
claración de “no culpables” fue polémica. Algunos
jurados, estética y éticamente, eran Kent ‘Nuevas
Generaciones’: pelo liso con barniz grumoso de go-
mina. Aquello apestaba a tongo y a Maximo Dutti.
Cuando se encerraron en el hotel Inglés, la víspe-
ra del fallo, Camps y los suyos organizaron una
merendola en el Consejo Jurídico Consultivo, a
escasa distancia del jurado. La absolución era ya
un hecho.
Recuerdo aquella tarde del 25 enero. Un
sms: “En media hora, veredicto”. Costó encon-
trar taxi en la calle de la Reina. El chófer, ar-
gentino de padres montoneros, entendió las
prisas y el desasosiego y condujo como si lle-
gáramos tarde a la sentencia del mismísimo
Videla. A las puertas del Palacio de Justicia,
unas doscientas personas clamaban a favor
de Garzón. Esperaron a la salida de Camps y
lo acribillaron a naranjazos. A él y a Virgilio
Latorre, el laborioso letrado de la acusación
particular que había llevado al expresident y
Costa hasta el banquillo. “¡Vendido! ¡Hijo de
puta!”. Los manifestantes, convertidos en
turba, no sabían quién era y lo siguieron
como rottweilers hasta un semáforo próxi-
mo, las manos chorreantes por el zumo de
la ignorancia.
Aquello fue definitivo. Caminé hasta
el metro con paso de crucifixión, de Pablo

70 | Valencia y (p)resentimiento |
fuimos a un balcón con vistas al Parterre y al quiosquero
enarbolando donuts entre becarias. La agonía de Público fue
casi la de Camps. Murió durante una concentración de eso
tan pomposo que se ha bautizado como ‘Primavera Valen-
ciana’. Otro fraude de la ciudad canalla. Por cierto, Público
aún me debe cinco mil euros.
Fue en aquella sala, encajonado en un banco de sermón
dominical y a escasos metros del cogote de Camps y de Cos-
ta, donde comprendí por qué la derecha gana con mayoría
absoluta y lo seguirá haciendo hasta el solo de trompeta del
arcángel san Gabriel. La vista era pública. El acontecimien-
to, histórico. Y la lista de damnificados por los ocho años de
Camps, inacabable. Todo apuntaba a la catarsis colectiva,
a la peregrinación política, a la pancarta inflamada, a la
purga social. Pues no. Nada. En un mes y medio, no acudió
nadie. Puedo dar fe. Presencié cada minuto y vi cómo la fa-
milia de Camps, sus acólitos, se apropiaba de la sala, cómo
les dejaron adueñarse.
magullado bajo las herraduras del caballo. Descendí a las Ni políticos, ni sindicalistas, ni cantautores, ni poetas.
vísceras de la ciudad imposible con el asco hecho aliento, Ni estudiantes de Derecho al llamado del magnífico duelo
mirada y sudor. Entre los túneles anónimos, los párpados de penalistas entre Latorre y Boix, el letrado de los valores
cerrados, imaginé el metro de París o Moscú. Imaginé con y el de la billetera, respectivamente. ¿Dónde se metieron
aparecer, escaleras mecánicas arriba, en una ciudad distin- los activistas del 15M? ¿Dónde los del Col·lectiu contra la
ta y no en esta inoperancia hecha callejero, este error en Corrupció? ¿Y los de Bostezo? ¿Dónde los de Valencians pel
el mapa de cuadrillas naranjeras y de jurados con faltas Canvi? Por cierto, ¿per a quan un canvi de valencians? Qué las-
ortográficas en los veredictos. “Faborable, tubiera...”. Deseé tima que los familiares del accidente de metro no acudie-
encontrar al taxista montonero e invitarle a una ruta de ran a buscar la mirada de Camps con los ojos inyectados
desarraigo de bar en bar, de fernet en fernet. Y abjurar así de con toda la sangre de los suyos. Camps, ese que jamás les
la ciudad podrida, toda ella, construida con el mismo mate- recibió, por vergüenza, por una culpabilidad obesa que de-
rial oscuro que aquellas mujeres que nos arruinaron la ado- bió de precisar horas y horas de gimnasia en el confesio-
lescencia y nos llevaron a pescozones hasta la literatura. nario. ¿Y las entidades de barrio y los ateneos? ¿Qué pasó
En fin, todo tuvo o ‘tubo’ su proceso. Uno no abomina con los de Ca Revolta, con los de Escola Valenciana, con
porque sí. El juicio empezó el 12 de diciembre de 2011 y los casales independentistas? ¿A nadie le interesó el juicio
finalizó el 25 de enero de 2012. Me habitué a acudir día a Camps? ¿Ni por curiosidad? ¿Ni por aburrimiento? Ahí
tras día al destartalado Palacio de Justicia. El patio enchar- supe del autismo de la izquierda, de esa anemia terca con
cado de penumbra y la garita con dos guardia civiles gor- ensoñaciones de banquete parlamentario. Como la Malin-
dinflones, tortilla de patatas, acupuntura de madera entre che a los latinoamericanos, a nosotros nos persigue el fan-
los dientes y la melodía de la Cope desde un transistor con tasma del conde duque Olivares. Condenados a ser ‘muelles
faringitis. Y más allá, el vestíbulo con señoronas amigas de misericordiables’ (según Joan Fuster). Ya ven. Pura Falla.
Camps, un corral de murmullos hinchados y pelambreras Puro decorado.
de falso visón. Es decir, esa aristocracia hortofrutícola de Ni olvido ni perdón. Camps ingresó cadáver aquel 12 de
lágrima fácil en la noche de la cridà y escaparate de cuchi- diciembre y salió a hombros el 25 de enero. Soy testigo de
llos en el paladar en tardes de café irlandés con expedicio- su resurrección. La izquierda valenciana (¿?) se ha quedado
nes a Louis Vuitton. con ese lamparón. ¿Cuántas vueltas deberá dar la centri-
Y la escalinata de mármol por donde los jurados baja- fugadora de la historia para borrarlo? Deben disculparme
ban al trote para evitar las miradas de los periodistas y don- el barroquismo. Si no es así, empiezo a dar nombres con
de una tarde me di de morros con Francisco Correa, líder una virulencia de listín telefónico. Aquello fue vergonzoso.
y padrino de la trama. Me acompañaba una reportera de Los valencianos nos merecemos a Camps como presidente.
Canal 9, de esa cosecha joven de la variedad rubia, con anti- ¿Por qué no regresó? Después de todo lo absolvieron. Rei-
faz de rímel y delgadez estricta para los directos. Correa la vindico estar a la altura de nuestro insulto a la inteligencia
miró de arriba abajo, de abajo arriba. Con parsimonia, con colectiva. Quizás tengamos suerte. La acusación particular
un deseo atroz de largo celibato patibulario. “Muy buenas recurrió el veredicto al entender que estaba lleno de irre-
noches”, le dejó caer las tres palabras, cada una con sus gularidades. El Tribunal Supremo le ha dado la razón y re-
dos manos y sus cinco dedos. La secuencia duró cinco es- visará el caso y quizás ordene repetir el juicio. Con jurado,
calones. Escoltado por dos Nacionales, Correa desapareció con Camps, con Costa, con quiosquero. Una oportunidad
tras una columna mientras se relamía con un gesto de fiera de redención social nada despreciable. Si vuelve a haber
satisfecha. tongo e inventario de ausencias imperdonables, abogaré
Pero mejor subamos de nuevo la escalinata. En lo alto, solo por dos cosas. Que el metro en el que me hunda sea
esquina con la calle Colón, estaba la sala de vistas. Allí verdaderamente el de París o Moscú. Y que Camps nos go-
acampé durante aquel mes y medio de presagios y frustra- bierne de nuevo. Sí, por favor. Hasta la eutanasia final, sin
ciones. Iba con mi acreditación de Público. Me enteré de que morfinas, del pueblo valenciano.
el periódico cerraba a principios de enero mientras decla-
raban a agentes de la Brigada de Blanqueo de Capitales a Sergi Tarín es periodista. Cubrió el juicio a Camps para el
granel. Mi compañera, Belén Toledo, me sacó de la sala y periódico Público

| Valencia y (p)resentimiento | 71
Vámonos de rutas
❧ Por Walter Buscarini ❧
Fotografías de Sergi Inclán

o sé si el origen está en la

N Ruta del Bakalao, puede que


la génesis sea incluso ante-
rior. Lo cierto es que aquí
somos mucho de irnos de rutas. Nos
organizamos grupalmente para las pro-
cesiones a los santos, la Semana Santa
marinera, les nits d´albaes, la ofrenda fa-
llera, las rutas del tapeo, senderismo,
les voltes a peu, las charangas, los moros
y cristianos, ir a recoger bolets o para
buscar un after en colla con desconoci-
dos después de las cinco de la madru-
gada... Asociada a esta idiosincrasia
andariega, en los últimos tiempos ha
calado una modalidad de denuncia ciu-
dadana y activismo crítico en forma de
paseos programados para mostrar los
desaguisados acontecidos en la ciudad
en estos años. Un turismo de la deca-
dencia, Valencia convertida en parque
temático de desmanes privados –a
costa del erario público– y corruptelas
urbanas. Una idea que el bufón Leo
Bassi también puso en práctica con el
Bassibus, que recorrió varias ciudades despojos urbanos entroncados con los la del patrimonio oculto, la del despil-
españolas narrando con vis cómica y de sus propias biografías. Yo, que creía farro, la de la educación, etc.
corrosiva el espectáculo de contem- estar yendo en taxi a un teatro, me en- En estas rutas, el turista interior
plar como un país comenzaba a irse al contré sumido en una ruta, la primera se pasea por su hábitat y contempla
carajo. La ruta del acabose también es de tantas. Aterrador resultaba el paseo lo que ha quedado después del apo-
la del morbo. La ciudad de las (malas) por Nuevo Nazaret, una mezcla de opu- calipsis que está viviendo una ciudad
artes y (escasas) ciencias se desmorona lencia urbanística y solares baldíos. Era que aspiraba a situarse en el mapa a
bajo nuestros pies y nosotros estamos a principios de 2011 y comenzaba a vis- la altura de las principales urbes del
ahí para contemplarlo. Y, a veces, hasta lumbrarse la sensación de que Valencia planeta y que ahora, pinchada la bur-
pagamos por ello. no crecería más de esta forma, de que buja, observa los restos que dejaron
el modelo visionario de los grandes fas- aquellos kamikazes vuelos. El rutero
TODO EMPEZÓ EN UN TAXI tos nos dejaría a oscuras por no poder va digiriendo los desmanes de la cla-
a) La obra de teatro Taxis tenía el en- pagar la factura de la luz. Que pronto se dirigente a la vez que disfruta de
canto de lo efímero y casual, concebida llegaría el game over o, como dijeron rincones de su ciudad en los que ja-
como una función irrepetible, para na- otros, que la fiesta se habría terminado. más se había percatado: una lápida
cer y morir al mismo tiempo. Una obra b) Xarxa Urbana, un colectivo de romana (con una declaración de amor
donde el escenario eran, efectivamen- periodistas, sublima la idea de la ruta homosexual entre libertos) del siglo
te, unos taxis y los actores, sus taxistas. crítica con esmorçaret, la del turisteo ii a. C. enclavada –e ignorada– en
Una obra para un público dividido en con conciencia (entre enrabietada y la esquina de una finca; restos de la
grupos de cuatro personas (el escenario relajada), como método de periodismo muralla árabe que hoy se cuelan por
no daba para más) que, en un princi- ciudadano. Ante la carencia de medios hoteles y restaurantes de alto standing;
pio, creían que el taxi les transportaría de comunicación donde poder expre- la fisionomía invisible del circo roma-
al lugar donde tendría lugar el espec- sar ciertos posicionamientos políticos, no; un retablo de 1209 en el interior
táculo. Pero la función había comenza- ellos proponen, altavoz en una mano de la iglesia de San Juan del Hospital.
do al subirnos al vehículo; esa taxista y pancarta en la otra: “venid y os lo Uno va dando cuenta del proceso de
malhablada y ‘poligonera’ era la actriz contamos”. Citan los sábados por la transformación de la trama urbana:
protagonista del cuento y nosotros, mañana a sus potenciales oyentes o baños mudéjares de 1313 reconver-
además de su público, sus actores se- lectores en algún punto de la ciudad tidos en gimnasio y, posteriormente,
cundarios. Una ruta teatralizada donde y les proponen paseos documentados, en museo (hoy el edificio permanece
unos actores-taxistas iban narrando los rutas especializadas: la del despilfarro, cerrado); un refugio republicano de

72 | Valencia y (p)resentimiento |
| Valencia y (p)resentimiento | 73
la Guerra Civil transformado en sala
de conciertos (hoy ni lo uno ni lo otro, Ante la carencia de medios de comunicación donde poder
chapado a cal y canto), o ruinas de la Va-
lencia romana convertidas en vertedero expresar ciertos posicionamientos políticos, los periodistas
municipal de señales de tráfico y amasi-
jos de hierro (hoy el solar está vallado). de Xarxa Urbana proponen, altavoz en una mano y pancarta
O una fantasmagórica zona residencial
llamada Ros Casares –planificada para en la otra: "venid y os lo contamos"
cobijar a siete mil habitantes– conver-
tida en un escenario que recuerda a
una ciudad enclavada en el epicentro c) ¿De quién hablamos cuando de- titucional, Ministerio de Cultura, Tri-
radioactivo de un accidente nuclear. cimos que un barrio está siendo de- bunal Europeo...) que, en estos años,
Xarxa Urbana alimenta el espíritu gradado con la llegada de 'bolsas de han señalado que su plan se sustenta
crítico del rutero, que admira el patri- exclusión social'? La ruta ¿Quién teme en la ilegalidad. Algo que para Rita y
monio por su valor histórico-arquitec- al Bloque Feroz?, convocada por EKA, los suyos (esos que esperan repartirse
tónico a la vez que despotrica contra el La Cuina Furtiva y Encajes Urbanos el pastelito inmobiliario que subyace
uso que se hace de él: en veinte años dentro del festival Cabanyal Íntim, como transfondo de la batalla), lejos
la clase dirigente ha tenido suficiente nos propone una jornada de conviven- de rendirse o recapacitar, ha supues-
tiempo para repartir lujosos palacetes cia con esas 'bolsas', a las que por un to una declaración de guerra contra
del centro entre asociaciones cívicas día pondremos biografía, nombre y los vecinos que se niegan a abando-
cercanas a sus bolsillos y herencias de rostro, acostumbrados ellos a formar nar sus viviendas. Y con el uso de un
sangre. El espíritu crítico se retroali- parte de estadísticas de 'incremento lenguaje que recuerda a la neolengua
menta entre los paseantes que, libres de la pobreza' o a estampar su firma orwelliana de 1984; se quieren cargar
de opiniones enfrentadas, se envalen- en un registro judicial, en un parte mil seiscientas viviendas del barrio –
tonan en sus comentarios. Se escuchan policial o a ver sus iniciales impresas declarado de alto interés patrimonial
chanzas sobre la postura de las estatuas en una página de sucesos. Algo tan histórico y cultural– y lo llaman Plan
(“parece que está cagando”), carreras simple como transgresor: pasar un Especial de Protección y Reforma In-
de bólidos, sospechosas fortunas de día con los acusados (por los medios, terior (prepi) del Cabanyal. Toma ya.
apellidos aristocráticos o la forma de por el poder, por otros vecinos) de 'de- Esta estrategia de acoso ha con-
los edificios (“esa es la clotxina de Rita”, gradar' el barrio. Instrumentalizados vertido a una parte del barrio (la sus-
exclama uno refiriéndose al Ágora de por el ayuntamiento para 'minar' la ceptible de ser borrada del mapa) en
la Ciudad de las Artes y las Ciencias). moral del enemigo, ellos –los pobres, una zona que visualmente recuerda a
Hasta que uno de los ruteros, armado los 'degradados'– sufren en sus pro- las escenas televisivas de Beirut y Da-
de valor, se atreve a comentar: “Oye, pias carnes la batalla del Cabanyal, masco después de un bombardeo. El
pues yo creo que la rehabilitación de un barrio en estado de sitio desde Cabanyal es escenario de una guerra
la plaza Redonda no ha quedado tan principios de siglo ante la obstinación de guerrillas con vecinos enfrentados
mal”. ¡Uhhh!, abucheo, murmullos de de la alcaldesa Rita Barberà por pro- (los sí volem contra els salvem), degra-
condena. Es lo malo de aferrarse a la longar la avenida Blasco Ibáñez hasta dación urbanística y sufrimiento hu-
crítica: que no admite crítica. Somos el mar a toda costa, desoyendo las re- mano, policía adiestrada en función
libres de opinar mientras opinemos lo soluciones de diferentes organismos de intereses políticos (vista gorda o
mismo. (Audiencia Nacional, Tribunal Cons- actuación desproporcionada, según

➤➤ despiece El reverso amargo de la cara alegre de fernando alonso

como recreo y los padres se quejan de las insalubres condiciones


EL COLEGIO 103 de los barracones, alquilados por la Generalitat a una empresa pri-
vada. Nos hablan de un batallón de pulgas (y otros bichos cuyos
La ruta del despilfarro de Xarxa Urbana hace parada en el colegio nombres desconocen) y heces a quince centímetros del suelo, a
103, donde son recibidos por Ulises Calabuig, presidente del ampa causa de que las cañerías de los cuartos de baño ya no sopor-
de la escuela. Aquí viven de espaldas a los grandes fastos; no es- tan cuatro años de ‘provisionalidad’. Recientemente presentaron
tán para óperas. El 103 está situado a unos trescientos metros una denuncia ante Conselleria con ¡237! problemas relacionados
de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Desde una de las esquinas con la higiene y salubridad del recinto. Uno tiene la impresión
de la calle se divisa su gran cúpula, cuya majestuosidad contrasta de que deben de estar incumpliéndose cientos de reglamentos,
con los barracones donde cada día, desde hace cuatro años, unos tratados internacionales, resoluciones de la onu, la constitución
trescientos niños entre tres y siete años reciben clases de ma- de Botswana y derechos universales de la infancia, alegremente
nera ‘provisional’. Desde entonces, esperan que la Conselleria de rubricados con la pulcra firma y el cuño estampado de autorida-
Educación cumpla su promesa de construir un centro educativo des varias. Si por aquí se pasase un inspector de educación (o de
en un solar cercano. trabajo o de sanidad o de lo que fuera) tendría dos opciones: o
El 103 carece de infraestructuras que se le presuponen a una hacer(se) la vista muy gorda o un haraquiri por la espalda.
escuela, como gimnasio, aula de informática o biblioteca. Por no Los padres del ampa del 103 se han convertido en ciudada-
tener, no tiene ni nombre (103 corresponde a un listado adminis- nos incómodos ante la Administración local y autonómica (y, por
trativo). Un enorme patio sin sombras ni zonas verdes funciona ende, en la Valencia que nunca saldrá en Canal 9) por algo tan

74 | Valencia y (p)resentimiento |
convenga), tácticas de desgaste moral Simbolizado como la aldea gala en su morral: flagelación de las al-
a la 'resistencia', edificios de varias contra la Roma imperial, puede que la mas, tocamos fondo, vomitamos los
plantas tapiados mientras se caen a alcaldesa esté empezando a perder la males y empezamos de cero.
trozos y guetos de marginación po- guerra en la batalla del Cabanyal. Sus Valencia se va de rutas: en taxi,
tenciados por el propio ayuntamien- últimos ataques furibundos contra el en bus, en bici o 'a pateo' (la moda-
to que adquiere casas en situación de barrio –documentados en vídeo por lidad a caballo es otra opción a ex-
inhabitabilidad –sin luz, sin agua, sin Sergi Tarín, junto a Abelardo Muñoz plotar). Citaré tres más: el Sorribus,
condiciones mínimas de salubridad– los últimos corresponsales de guerra una ruta urbana en la que, a bordo de
para alquilárselas a precios ridículos a que deben de quedar en la ciudad si- un autobús, el profesor Pepe Sorribes
familias que (mal)viven por debajo del tiada– pueden responder a una de las va narrando su visión de la ciudad;
umbral de la miseria, las mismas que máximas de las estratagemas bélicas: les passejades que propone el grupo
luego son expulsadas impunemente morir matando. Tornatemps (rutas históricas por la
para iniciar los derribos (Rita, eso está ciudad), o las rutas comentadas por
mal: lo que se da no se quita). Se trata la ruta valenciana del monopoly GA-Valencia, donde arquitectos nos
de emplearlos como carne de cañón No podemos obviar que vivimos en muestran las claves y complejidades
para crear un ambiente de conflicto una ciudad cuya economía pasó del del desarrollo de la ciudad y su en-
entre el vecindario: divide al enemigo campo al ladrillo sin emplear mu- torno. Y si usted prefiere quedarse
y vencerás. Esta creación –forzada y chas neuronas en el tránsito. Va- en casa también contamos con la ver-
planificada– de guetos ha conseguido lencia se convirtió en un tablero de sión online: conocevalenciapaseando.
generar desconfianza y antipatía entre Monopoly a escala real: los construc- blogspot.com. Con tantas rutas no se-
sus vecinos. Romper la estructura ur- tores buscaban nuevas recalificacio- ría de extrañar que dos autobuses se
bana de un barrio es también atacar la nes; los compradores se hipotecaban; acabaran estrellando: unos venían de
psique colectiva de sus habitantes, que los edificios públicos se subastaban; la del Desencanto, y otros, de la del
con la ruptura del trazado también los que más tiene pagaban para evi- Choteo (tan valenciano esto).
pierden la empatía con el vecindario tar la casilla de la cárcel y la banca Todo empezó con una ruta, la del
que queda del otro lado del solar, de nunca perdía, porque en caso de que Bakalao, drogada, noctívaga y desfa-
la nada, del vacío. Estrategia castrense lo hiciera la inflábamos con el dinero sada. Hoy, los nuevos ruteros recogen
de desgaste. Pasear por la zona 'a derri- de todos: “La banca nunca se queda su testigo de forma más cívica, matu-
bar' es encontrarse con una Valencia en bancarrota y puede disponer de tina y documentada. Pero el objetivo
desolada, 'desgentrificada'. Las casas todo el dinero que necesite median- es el mismo: que te quieran.
que son derruidas se convierten en te pagarés escritos sobre un trozo de
solares tapiados con muros, pintados papel cualquiera” (cuarta regla del Más información
todos con las mismas franjas diago- Monopoly). tornatemps.org / ga-valencia.es /
nales. Una presión visual que debe de Una vez deshinflada la burbuja fi- rutadespilfarrovalencia.wordpress.com
estar extraído de algún manual bélico nanciera e inmobiliaria, la ciudad
de estrategias de coacción psicológica. necesita de una ruta del Resplandor, Walter Buscarini 
Un mapa de guerra donde se pintan las un mapeo del renacimiento valencia- es el (w)álter ego de Noel Viñales
zonas que ya se lograron 'conquistar' y no (todavía en ciernes, si es que exis-
se recuerda a los 'enemigos' que se nie- te) que, ante la mala energía acumu-
gan a abandonar el barrio que 'ellos' lada, podría estar guiado por un cha- ☞ La ruina y el éxito, de Raúl Michinela
en revistabostezo.com
serán los próximos en caer. mán andino con hojas de ayahuasca

supuestamente legítimo como reclamar que sus


hijos reciban su educación en unas instalaciones
que pudieran llamarse escuela y no en un conjun-
to de barracones de hierro, cuya imagen, más que
a un centro educativo, recuerda a la de un campo
de refugiados sobre hormigón o a una obra por-
tuaria. “Lo más sencillo sería cambiar a nuestros
hijos de colegio, amontonarlos en aulas hacina-
das, pero sería perder la batalla por una educación
pública de calidad”, nos dice Calabuig, que habla
positivamente del profesorado del 103, antes de
atender a los periodistas de una televisión alema-
na que están grabando un reportaje de los des-
pojos mediterráneos con parecido enfoque al de
un documental sobre la carencia de agua potable
en los suburbios de Addis Abeba. Es la ciudad es-
condida tras la gran fachada, el reverso amargo de
la cara alegre de Fernando Alonso. Pasen y vean.
Zaplana vive, la ruta sigue.

| Valencia y (p)resentimiento | 75
Valencia

ALICIA DE MIGUEL
PORTAVOZ ADJUNTA DEL
PARTIDO POPULAR EN
LAS CORTES VALENCIANAS

❧ Por revista Bostezo ❧


Fotografías de José Bravo

“El pueblo quiere que esto


cambie y va a cambiar”
ras una llamada a su móvil personal, Alicia de Reconozcámoslo: con la que está cayendo, no debe de

T Miguel nos acepta una entrevista. La concretamos


para un jueves con aroma fallero. Después de dos
meses intentándolo vagamente, por fin podremos
sentarnos frente a un representante del gobierno autonó-
mico para conocer de primera mano los argumentos del
ser fácil dar la cara por los que mandan. Mientras algunos
de sus compañeros de partido −con Rajoy a la cabeza de
este llamémosle 'avestruzismo'– se esconden tras televiso-
res de plasma, rechazan preguntas de la prensa o escapan
por la puerta trasera de instituciones y juzgados, Alicia de
partido en el poder de la Generalitat desde 1995 ante la Miguel, exconsellera de Bienestar Social y actual portavoz
actual situación que padece el territorio valenciano. del Partido Popular en las Cortes Valencianas, acepta entre-
Después de dar unas vueltas en el hotel para buscar aco- vistarse con una publicación de la que no ha oído hablar en
modo, es el fotógrafo, José Bravo, el que escoge el lugar de su vida. Una conversación cordial marcada por un cuestio-
la entrevista, al que a posteriori encontraríamos carga me- nario enviado dos días antes por mail, con algunas declara-
tafórica: un bar de aspecto kitsch y recargado de ornamen- ciones off the record y otras embadurnadas con esa habilidad
tos, como la política estridente de opulencia sin medida y tan diplomática de esquivar el quid de la cuestión, apaci-
grandes fastos. Y se llama El Clandestino. Y está dentro del guar el debate hasta volverlo insípido, en diferido. Aun así,
hotel Inglés, el mismo en el que se alojaban los miembros De Miguel se comportó como una entrevistada abierta al
del jurado popular que declaró ‘no culpable’ a Camps. Buen diálogo, demostrando grandes dotes para defender las pos-
lugar para conspirar. turas del partido que representa en las Cortes.

76 | platicando... |
—¿Cómo llegas al Partido Popular y cómo has visto su La belleza de pensamiento de la izquierda ha sido
evolución en estos años?
—Un día escucho a Zaplana contar por la radio el proyecto traicionada. El liberalismo me gusta porque ya
que tenía para la Comunidad. Siendo directora del centro de
transfusiones, le conozco en una charla que da en el centro. cuento con que hay cosas que no me van a gustar
Luego me llama para ser del Consejo Social de la Politécnica
como representante del pp y a partir de ahí hago la propuesta
de Sanidad para las elecciones del 1999, voy en las listas de las —Pues los profesionales de la sanidad y la educación
Cortes y me nombra portavoz del gobierno. En el 2003 entro públicas no parecen estar muy satisfechos con esa raciona-
como consellera de Bienestar Social en el gobierno de Camps. lización presupuestaria. Eso de que no ha habido recortes
Nuestro proyecto político tenía una visión que entronca mu- en sanidad y educación contrasta con las protestas por
cho con el ser valenciano, está pegado a la tierra, a pie de calle, esos mismos recortes.
y repercute en la pequeña y mediana empresa. Ese trabajo —Léete el presupuesto. Tú coges el presupuesto del año pasado
para ser capaces de ponernos en el mapa. Se hace un enorme y del anterior y no hay menos presupuesto en Educación [invi-
esfuerzo en inversión sanitaria, en educación, en bienestar so- tamos a los lectores a revisar los datos publicados en la página
cial y eso es así, las cifras cantan y los datos son los que son. La 57 de esta revista y extraer sus propias conclusiones].
época de Zaplana es muy reformista y liberal. Camps trata de
incidir en eso, pero su proyecto coincide con los socialistas en —Para este número sobre Valencia visitamos al colegio
el poder y eso hace que sea más complicado de gestionar. Creo 103, donde trescientos niños reciben clases en barracones
que ha sido la crisis económica la que no ha permitido ver lo desde hace cuatro años, no sé si has tenido oportunidad
realizado por Camps. Tampoco se merece lo que ha ocurrido. de conocerles. Su situación es lamentable. ¿Cómo ves que
la Valencia de los grandes eventos e infraestructuras sea
—Pero ha dejado la Comunidad en una evidente ruina también la comunidad con más niños estudiando en ba-
económica, las cifras cantan y los datos son los que son... rracones?
La política de grandes eventos al final se ha vuelto en —Todo eso de los barracones significa que hay un colegio en
contra de los valencianos. proceso. Lo que llamas barracón son aulas prefabricadas a la
—La política de los grandes eventos nunca ha tenido un peso espera de un colegio que se está haciendo nuevo...
de más del 2% del presupuesto anual. Nuestro déficit de fi-
nanciación viene de las transferencias de Sanidad, Educación —Ya, pero el colegio 103 lleva cuatro años esperando. Es
y Bienestar Social. A nosotros nos las transfieren cuando el demasiado para una situación provisional.
gobierno de España había hecho aquí dos hospitalitos, tres co- —Te invito a que visites también todos los que hemos hecho.
legios y poco más. Otras comunidades que llegan más tarde Esto no es ninguna medalla, era nuestra obligación, pero sí
al sistema de transferencias ya tienen mucho más avanzado, que se ha priorizado en el presupuesto. Qué ocurre ahora,
porque el Estado se ha encargado anteriormente de construir que como se ha crecido mucho en estructuras educativas,
hospitales y escuelas. Nosotros hacemos un proyecto de refor- sanitarias, todo esto supone un coste de mantenimiento. Si
ma educativa con más de cuatrocientos colegios e institutos, no tienes más incremento de ingresos porque el Estado no te
hospitales, centros de salud. Lo que llamamos el sistema de modifica tu plan financiero, tus ingresos bajan y tú tienes que
financiación de Zaplana tiene una cláusula que decía que ha- mantener lo que has hecho. Así que paramos todas las infraes-
bía que hacer una revisión cada cierto tiempo sobre el tema tructuras; con el presupuesto actual no se llega ni a mantener
poblacional. Nosotros pillamos un incremento de un millón lo que ya está hecho.
de personas [¿tantos?] de población y en ningún momento se
nos mejora el sistema de financiación. Ese es el gran proble- —Es lo que sucede con el hospital de Llíria [con un gasto
ma de financiación en la Comunidad Valenciana. Los grandes estimado de veinticinco millones de euros, fue finalizado
eventos han tenido un peso económico presupuestario muy —e inaugurado— en el año 2010. Desde entonces es un
pequeño, pero con la crisis económica se malinterpretan. Y edificio fantasma sin actividad ni visos de tenerla. Su fu-
nos han dado visibilidad. El que nos haya visto tanta gente por turo es incierto: lo último que supimos es que lo estaban
las televisiones de todo el mundo, en una era donde la imagen tapiando].
es muy importante, ha sido positivo para la Comunidad. Hacer —Lo hemos hecho, pero ¿de dónde sacamos ahora para dotar-
la Ciudad de las Artes y las Ciencias es bueno. Probablemente lo? A lo mejor no tendríamos que haberlo hecho... eso o casi
en su día los de la Torre Eiffel también pensaron que era una nada, vale. Ahora suena fatal, vosotros me diréis que chirría...
burrada y no te cuento ya los de las pirámides.
—Chirría por la falta de previsión y por la sobredimensión
—Actualmente los grandes eventos e infraestructuras en de los gastos. Es como si la única consigna fuera la de cons-
desuso son una losa para el gobierno de Fabra, parece que truir infraestructuras sin pensar en que luego habría que
no sabe cómo quitárselos de encima... dotarlas de recursos.
—Lo que recibe como losa el gobierno de Fabra es una crisis —Evidentemente hay cosas que hemos podido hacer mal, no
económica en la que los ingresos han caído un 30% y los gastos reconocerlo sería de ‘chalaos’. Pero el balance de lo que ha he-
son los mismos y tu presupuesto pasa a ser el mismo que el cho el pp en la Comunidad Valenciana es positivo. Lo defiendo
año 2005. ¿Qué ocurre? Que hay cosas que son imprescindi- con datos y con hechos, aunque ahora con la crisis económica
bles, como la sanidad, la educación y el bienestar social, y eso sea muy difícil de valorarlo así.
se intenta no tocar o se toca con disminución de salarios pero
no en prestaciones: no se ha cerrado un solo centro de salud —En cuanto a lo que comentabas de que habéis consegui-
ni un hospital ni un colegio. Se ha redistribuido, buscando for- do poner a Valencia en el mapa, ¿cómo te sientes cuando
mas más eficientes con una racionalización presupuestaria. ves que la proyección internacional de Valencia está más

| platicando... | 77
relacionada con sus corruptelas y escándalos políticos que —Cuando hablas de déficit democrático y de que el que
por sus grandes eventos? la hace que la pague, suena algo ingenuo, porque ocurre
—¿Cómo me va a sentar? Muy mal. Pero además no es justo, justo lo contrario: aquí no dimite nadie y nadie devuelve
porque no creo que aquí haya más corrupción que en otras el dinero que ha robado.
comunidades. —Lo que tiene que funcionar mejor es la justicia.

—Dicen que la corrupción es como la paella, que se hace —Ya, pero eso no está pasando.
en todas partes pero ninguna como en Valencia... —Tiene que pasar. Las formas en política tienen que ser más
—No me parece justo que sea la Comunidad Valenciana la drásticas. Para el psoe un imputado es un señor que hay que
que parezca la más corrupta y que además se contribuya a proteger en la presunción de inocencia y un imputado del pp
que lo parezca. Con esto no estoy defendiendo la corrupción. es un culpable...
Ojalá las cosas que han pasado no hubiesen pasado. A mí la
corrupción me parece mal, como a todo el mundo. —Pero también ocurre al revés, pp y psoe se pasan la pe-
lota con sus escándalos, es como si la política fuese un
—A los corruptos no les debe de parecer tan mal... teatrito donde cada uno cumple su papel pero nunca su-
—Hombre, supongo. Los corruptos son unos sinver- cede nada.
güenzas que roban del erario público o de donde sea. En —Tiene que ver con el déficit democrático de una sociedad
cualquier lugar que haya un corrupto, mal. Y si se le pilla latina, mediterránea y con pocos años de democracia. Cuenta
que lo pague. los años reales en los que este país ha vivido en democracia.
Los de la República [la segunda] y poco más.
—Pues tanto al pp como al psoe os han metido muchos
goles. —Otro déficit sería el bipartidismo, ¿crees que la emer-
—Los dos grandes partidos tienen una oportunidad histórica gencia de otros partidos con capacidad para gobernar
a nivel nacional de mejorar los mecanismos para que estas ayudaría a oxigenar la política valenciana y española?
cosas no ocurran y cuando ocurran que la justicia actúe ra- —¿Que haya más partidos? Fenomenal, si la gente les vota.
pidito, no lentito. Hay que darle la importancia que tiene el voto de una perso-
na. Nosotros gobernamos porque nos ha votado la mayoría
—Justo lo contrario de lo que ocurre actualmente... de la gente. No le gustará a no sé quién, pero eso es una rea-
—Es necesario que los partidos políticos tengan unas es- lidad...
tructuras transparentes, democráticas. Esto es un déficit
democrático que hay en este país, no somos anglosajones, —Pero cada vez hay más hartazgo con la clase política.
ellos tienen siglos de cultura democrática. Iremos aprendien- —La crisis política va muy ligada a la crisis económica, lógica-
do, sobre todo porque hay voluntad de aprender. mente. Esto tiene que servir para que los políticos entiendan
que la ciudadanía está hasta la gorra. Hay que establecer un
—¿Seguro? Pues parece que estamos viviendo una época proyecto de regeneración democrática. Los dos grandes parti-
de bajeza moral. dos tienen mucho que hacer. Eso se está trabajando.
—Estamos en una época en la que la bajeza moral está exten-
dida a nivel mundial. —¿Seguro? Por fuera no lo parece, ¿nos lo prometes?
—No puedo prometer nada. Yo no mando, pero ¡ay si man-
—Puede ser, pero hablamos del caso de Valencia. dara!
—Aquí también, pero tenemos mucha más capacidad para
sentir que no podemos seguir por un camino que no nos —Hemos dedicado este número a Valencia y no quería-
lleva a ninguna parte. Estoy convencida, el pueblo quiere mos hacer un número excesivamente crítico, pero nos ha
que esto cambie y por lo tanto va a cambiar. Se han come- salido así de manera casi inevitable.
tido errores, pero tenemos que dejar de machacar nuestra —Pero ponerle también un poco de color. Este sol, esta luz,
imagen porque perjudica a la Comunidad Valenciana y a la este cielo, esta ciudad bella, mediterránea, cálida, acogedora,
prosperidad de la gente. que tiene un barrio antiguo maravilloso, que tiene museos,
que tiene gastronomía, que está limpia, que hay flores, que
—Puede que la corrupción a nivel inmobiliario no sea tiene plantas.... [inevitable pensar en el país de las maravi-
una particularidad valenciana, pero el desastre financie- llas].
ro sí que es muy particularmente valenciano. Del dinero
público que se paga para el rescate de la banca, una par- —Sí, lo pondremos en color, pero nos ha salido especial-
te importante va destinada a la banca valenciana. Nos mente crítico con el pp porque lleváis muchos años en
interesa esa idea de por qué los valencianos exhibimos el poder. En cierta manera tenemos interés también en
nuestra podredumbre. conocer tu opinión sobre la izquierda valenciana.
—Por nuestra manera de entender la vida, esa plasticidad —El psoe está todavía en el epílogo del ‘lermismo’, es un par-
que tenemos, esa capacidad para reírnos de todo y sobre todo tido monocolor y sectario. Entre ellos mismos están todo el
de nosotros mismos. Esa capacidad de acuchillarnos. Me día apuñalándose. ¿Dónde está el proyecto de modernidad?
llama la atención lo de Terra Mítica. Todos los parques te- Modernidad significa ironía, humor, cintura, juego. La mo-
máticos son deficitarios. Los catalanes tienen Port Aventura dernidad y el progreso no es lo antiguo, carca, ñoño, cabreado
que también lo es, pero nadie dice nada y nosotros con Terra y casposo. A la izquierda el peso de su propia ideología no le
Mítica lo exhibimos todo el rato, mientras otros lo ponen en deja ver el bosque. Esa orejera monocolor me pone fatal. Por-
un marco más sensato. Si todo es tierra quemada, al final tú que para mí la izquierda ha sido muy bonita durante muchos
también te quemas. años de mi vida. Yo leo a Benedetti, a Neruda, a Cavafis y me

78 | platicando... |
emociono con esa belleza del pensamiento. Y luego veo cómo conocimiento, de la gestión. Si es igualmente transparente,
se comporta un partido de izquierdas y siento que están trai- ¿por qué no?
cionando mis sentimientos, mi alma, mi creencia de que las
cosas deben ser justas e igualitarias. El liberalismo me gusta —Una razón podría ser porque la sanidad española fun-
porque ya cuento con que hay cosas que no me van a gustar. ciona bien con pocos gastos, la sanidad norteamericana
A mí la izquierda no me parece progresista. Excepto verda- cuesta mucho más y el nivel es mucho peor. ¿Por qué va-
deras pinceladas de color muy populistas, muy demagógicas, mos a cambiar de modelo si funciona?
pero de color... —Porque puede ser mejor. Me parece que no hay que espan-
tarse por la gestión privada, ya que tiene una utilidad y lo que
—¿Dinos alguna pincelada? hay que saber es cómo, cuándo, por qué y para qué. Eso no
—Podría ser Mónica Oltra. Actualmente es la que manda en quiere decir que el modelo de una sanidad pública, gratuita
la izquierda valenciana. Yo se lo dije: “tú eres la jefa de la y universal tenga que cambiar. No es privatizar, privatizar es
pandilla” y se enfadaron: “retírelo, retírelo”. Vale, lo retiro... vender las eléctricas a no sé quién... eso no va a pasar con la
Ustedes nos insultan mucho y se molestan porque les llamo sanidad española.
pandilla.
—Vuestra idea es la de flexibilidad administrativa, pero
—Otro asunto que nos preocupa es la gestión privada de ¿por qué precisamente aplicarla en sanidad si funciona
la sanidad pública. No se ha explicado muy bien a la ciu- bien? Dices que porque es mejorable, pero a nivel compa-
dadanía este modelo de gestión. En el hospital de Alzira, rativo ¿por qué emplear la energía reformista en algo que
por ejemplo, ¿cómo es posible que se permita la manio- funciona cuando el resto de sectores del país se hunde?
bra de la empresa gestora de rescindir el contrato, cobrar —Para ser más eficientes en tiempos de crisis y porque los
una indemnización por parte de la Generalitat, volverse Estados tienen cada vez menos capacidad de inversiones pú-
a presentar a la misma convocatoria y ganar de nuevo la blicas; porque sus presupuestos son los que son y porque si
adjudicación? entran empresas con colchón financiero nos va bien. Nuestra
—Tiene que ser transparente todo, no solo esa concesión. Ni ignorancia es supina en muchos casos: en Holanda, Alemania
lo público es bueno ni malo por definición, como tampoco lo o Francia el mix de gestión polivalente en el caso sanitario
es que entre la iniciativa privada a cogestionar. Depende de nadie lo pone en duda.
cómo se haga. Si es más eficiente, si tiene más calidad, oye,
pues adelante. Si estamos comprando tecnología a empre- —¿Puedes explicarnos mejor el caso del hospital de
sas, no entiendo por qué no vamos a comprar tecnología del Alzira? ¿Por qué esta misma empresa, que se declara en

| platicando... | 79
—Entonces, ¿por qué hay
médicos que se han declara-
do objetores de conciencia
para seguir atendiendo a
inmigrantes en situación
irregular?
—Porque les apetecía o yo
qué sé... Yo me he desgañita-
do como portavoz de Sanidad
explicándolo. El problema es
que todo está tan ideologizado
y hay un objetivo prioritario
que es tirar al Partido Popu-
lar del gobierno valenciano.
Que nos den leña por las cosas
que hagamos mal en sanidad,
perfecto... a ver si mejoramos.
Pero no se pueden decir co-
sas que aterrorizan a la gente
cuando no son verdad. Esto
ha supuesto que haya muchos
inmigrantes que no van al hos-
pital por culpa de los que han
levantado esta alarma. Había
que poner orden, claro. No
conozco ningún país europeo
que en su sistema sanitario
quiebra, cesa unilateralmente el contrato, cobra una in- deje que llegue todo el que quiera sin orden ni concierto. Y
demnización de la Generalitat, se vuelve a presentar y no todos los inmigrantes son pobres, los hay muy ricos.
gana otra vez la adjudicación? Eso da muy mala imagen,
porque parece que cuando hay ganancias son privadas —Entre los economistas existe un consenso casi unáni-
y cuando hay pérdidas son públicas. Que haya transpa- me sobre datos que apuntan a que la desigualdad en los
rencia en la contratación también es importante, ¿no? países occidentales ha aumentado en los últimos vein-
—Que haya transparencia, pero en ese concurso y en todos. te años. ¿No crees que la privatización y los recortes en
Chanchullos ninguno. El Estado debe planificar, ordenar y estos servicios públicos implican un aumento de la des-
controlar. Yo haría funcionarios a una gran élite de inter- igualdad en estos momentos especialmente críticos?
vención e inspección. A los mejores y bien pagados. —Que la crisis económica produce más desigualdad es evi-
dente, igual que en una situación de prosperidad no creo que
—Pero, en este caso en concreto, ¿la hubo? haya ningún sistema que produzca mayor desigualdad. La
—Vamos a ver, si tú me estás preguntando [por fin, a la desigualdad también aumenta cuando gestionamos mal. A
tercera, se entiende la pregunta] si en el hospital de Alzira mí no me gusta el neoliberalismo radical pero tampoco el
hubo tongo, te digo “no lo sé”. Es más, te digo: “lo dudo”. Lo igualitarismo por abajo, que también es injusto. A la gente
dudo porque en un proyecto nuevo de esa envergadura a lo tienes que medirla según su propia capacidad. Al final los
mejor habría cosas que se calcularon mal. sistemas de economía controlada y ordenada por el Estado
también sabemos qué han producido y qué pasa cuando caen.
—¿Y qué ocurre con los inmigrantes en situación irre-
gular respecto a su derecho universal a la sanidad? —Para terminar, nos parece que el epítome de la baje-
—No se queda nadie sin atender y mucho menos los que za moral en Valencia ha sido meter mano en los fondos
tienen enfermedades infecciosas. Un señor con tuberculo- de cooperación y solidaridad [trama corrupta dedicada
sis que viene al hospital se le atiende a él y a su familia, sea al desvío ilícito de subvenciones públicas destinadas a
inmigrante o me da igual. ¿Qué ocurre? Que la gente que cooperación internacional. Entre los imputados se en-
no tiene residencia se le hace una factura, aquí y en toda cuentra Rafael Blasco, por aquel entonces conseller de
Europa. Pero si no puede pagarla, no la paga. El médico no Solidaridad y Ciudadanía]. Para una persona como tú
le pregunta eso, lo atiende y luego el hospital le hace la fac- que te declaras sensible a la desigualdad social debe ser
tura. Es una regularización, no tanto para la inmigración una decepción que esto haya ocurrido en el interior de
y para el que no tiene, como para todo aquello que estaba tu partido...
desregulado. A nuestras comunidades mediterráneas venía —Si esto que dices ha ocurrido es horrible y si se demuestra
gente de otros países de Europa a operarse gratis la cadera es horroroso. Yo ahí no voy a entrar más porque tengo un
y eso tampoco es. Una cosa es que a la gente que tenga ne- afecto personal por Rafa [Blasco]... y esto es como... apaga un
cesidad sanitaria se le atienda y otra cosa es que traigan a segundo.
su madre para que le cambies la cadera. Oiga, pues venga
de donde venga, si se la cambio la paga. Era una burrada de
pasta la que se nos iba todos los meses. ☞ La salud en crisis y el modelo valenciano, de Inma Gisbert
en revistabostezo.com

80 | platicando... |
SUPLEMENTO LITERARIO DIRECTOR: SALVADOR SALGUEIRO

B A T I S C A F O

SOMNES DUERMEN AZORADAMENTE


DONDE LAS IDEAS V ERDES E IN
P R I M AV E R A 2 0 1 3

E
l Pikachu me ha dicho que te caigo mal –le espetaba un adolescente flacucho,
monopatín en mano, con una camisa anchísima y una visera igualmente
desproporcionada a otro de su especie –. Porque llevo calcetines.” Cualquier
exabrupto, una frase cualquiera al azar, recogida en cualquier bocacalle,
independiente de su significado, el insulto más ruin proferido con voz de súplica, cualquier
signo arbitrario, es más reseñable, es más sólido, es más sustancioso que la pretendida
arqueología de la nada, que la historia ya no de una impostura sino de un vacío, que
la improbable tarea de encontrar un solo poeta valenciano que sepa escribir buenos
(¿aceptables? ¿dignos?) versos en castellano. Interrupciones, jaleo, ruido blanco. Que la
vertebrada aventura del saber desde el cero hasta el nadir, desde la imposición de una lengua
extraña e invasora en el paradisiaco entorno ecológico y sostenible del monolingüismo,
que tortura y asesina. Las Provincias: diario fascista. Porque sí, todavía se conoce un
estudiante universitario que se sabe positivamente (como se dice ahora en el coaching)
que haya leído un poema entero de Vicente Gaos, porque su hermana, que no escribía, era
mejor en todo. (Del halconero de Beniopa y de las lenguas autóctonas hablamos en otra
sección.) Interferencias, abucheos, baba blanda. Porque decir que Orihuela o incluso la
Universidad de Elche es Valencia es como acudir a una reunión clandestina en el norte de
Mali disfrazado de Mahoma. Como decía el pretendidamente poeta cabrero: “Amigos míos:
¿Qué tiene el desierto / que está impregnado de perfume? / ¿Qué tienen las cabezas de los
hombres de caravana / que se tambalean como ebrios?”. No hay un solo poeta rescatable
en veintinueve siglos (los que escribían en árabe aparte), no existe ni un solo capítulo de
una historia programada por los hechiceros del Régimen para que Lucía Extebarría o Juan
José Millás promulguen cualquier chistecillo con título de poema y venga a rodar
los cabestros por las hendiduras anales de los planes de estudio. Llamar poeta a
Ricardo Bellveser o a Pedro Jesús de la Peña de la Peña (que es cántabro) es afirmar
a pecho descubierto que los profesores universitarios no son analfabetos. Pero si
hasta el irritado propagandista Jesús Ge y el (como poco) inefable David Moreno
son foráneos. ¿No será cierto finalmente que las élites no aprendieron a hablar la
lengua castilla como tan concienzudamente se nos obliga a creer? ¿O tal vez toda
la lírica cabe en Valencia en un billete enrollado con ribete de sangre? Ni siquiera
nadie sabe con certeza dónde exactamente Guillén de Castro pierde su nombre.
Ardor patrio, dedos púrpura sobre la arena a la orilla del mar. Nuestra casa, que
pensábamos que no tenía más seña que los apartamentos (Miramar, Barcarola, el
Faro, Floridita) como versos labrados en la costa. Por eso propugnamos en primera
instancia el barrio de Ruzafa (el ‘Soho cojo’, el ‘Born tuerto’), con escasez de jardines
y reciente saturación de negocios del típico cretino consumista cultural (¡Slaughter,
sálvanos de la sobriedad!), bajo posterior advocación de San Valero, antiguo poblado
hortelano con lujuriosas relaciones con la Albufera, patria siempre añorada del muy
homoerótico ABU ‘ABD ALLAH MUHAMNMAD IBN GALIB, más conocido
como AL-RUSAFÍ, sastre remendón, nacido no se sabe bien cuándo en tierras
valencianas, y destinado a Málaga desde su infancia, donde murió siempre con la
añoranza del jardín valenciano en el año 572 de la hégira. “¿Se ha derramado almizcle
en el camino de la brisa / O es que alguien ha pronunciado el nombre de Valencia?
/ Amigos míos: Deteneos conmigo y hablemos de ella, / Pues su recuerdo es como
frescor del agua / En las entrañas ardientes.” Unos con las tripas en la manos y
otros pidiendo piltrafillas para el gato. Sea o no sea el puente mencionado un nuevo
locutorio en Peris y Valero, la traducción del árabe hay que agradecérsela a Teresa
Garulo y no precisamente a Josep Piera.
NOSTALGIA DE VALENCIA

Amigos que partís, hermanos


de mi pasión, ¡benditos seáis!
Llevad mi corazón a la lejana patria,
el corazón donde el recuerdo guardo de Valencia.
Como amnistiados de un exilio os creo,
que vais a relatar, cuando lleguéis,
las penas de un nostálgico que sufre.
Mas ¿cómo os despedís
sin cargar las sandalias con mis besos
para ofrecérselos al Puente de Ma’an?

Nuestro amigo ABDEL HASSAN PÉREZ PRADO (¿Ceuta, 1972?), más comúnmente
conocido como KRIMAU, probablemente bautizado como ANTONIO PÉREZ
GARCÍA, de padre berebere y madre setabense, recluta heroico de la ruta a Chefchaouen
a finales de los ochenta, niño de oro en la plaza del Carmen de las núbiles noventeras
con adicción ligera tanto por el costo afgano como por Teenage Fanclub o Nirvana,
quimérico cuentista en Yamaa el Fna (¡toma ya!) y persistente lector tanto de Américo
Castro (“no es fácil levantar una barrera alrededor de la propia doctrina para impedir
que entren los cerdos”, decía de él casi con desdén) y del seudónimo del anarquista
místico del islam Abdennur Prado, escribe poesía invectiva y la regala en los bares o la
cambia por un quinto bien frío, además de inventarse a vuela pluma tantas peripecias
biográficas como el oyente esté dispuesto a admitir: que si perpetró la gran fuga del
Centro de Menores de Godella en no sé qué lejano año, que si puede reconocer ciertos
rasgos típicos sirios y egipcios en el paisaje de la huerta, que si la Policía Nacional
española acosa a los magrebíes en las calles (fenomenal noticia). El siguiente poema,
admite dejando entrever que su autoría también es sospechosa, responde al visionado
de cierto documental en el que se veía a los moros (no de Mauritania precisamente) de
Franco entrar, malheridos, en desfile militar, por las calles del centro de Valencia. No lo
duden, nada es completamente mentira: quien tiene dos estacas una le cabe en el culo.
MORO ESPAÑA AMIGOS

te he visto lleno de dientes pegando gritos durmiendo


y de navajas entre cartones con la boca borracha
desfilando victorioso de democracia
por mi ciudad con los fascistas pasándome chinas suplicándome rayas
malherido guiñándole el ojal a las maldiciendo el velo
embarazadas soñando con gambas musulmanas
moro feo moro de Franco bailando el Sáhara libre propasándote
te he visto violando por el culo con las bolivianas como todos nosotros
a Ana Belén disfrazada moro libre moro de Franco o de Felipe
de top-model o de monja miliciana libertaria moro amigo
en una película muy mala España Marruecos amigos
te he visto robando coches carteras o en pijama muy amigos

No precisamente ajeno a toda esta barahúnda identitaria, político-social y literaria,


PASCUAL DEL CAMPO GRACIA (Valencia, 1977) fue avistado en el CSA La
Residencia de la Fuente de En Corts a altas horas de la madrugada discutiendo con un
alto miembro de este siniestro cenáculo y con Rubén Marín (también conocido como
“El Hombre Más Pobre de Europa”) sobre las propiedades terapéuticas y/o recreativas
de César Vallejo. Pascual, antiguo alero alto, otrora defensor pertinaz y soberbio atleta,
confesó que, a pesar de haberlo practicado durante años, “nunca acabó de comprender
los misterios del baloncesto”; y que le quedaban aún muchos libros por leer. Su poesía,
sin embargo, como la de un Eduardo Hervás aún adolescente, parece arremeter contra
la tibieza de (¡oh, sí!) muchos de los poetas valencianos más ‘antologados’ (desde,
por ejemplo, Jaime Siles hasta Carlos Marzal o José Saborit), famosos tanto por su
erudición como por su verso claro y, en fin, por unas intenciones estéticas fácilmente
asimiladas (cuando no ardorosamente plegadas ante, por, para) por el Poder. Como el
escarabajo, todo el día con la cabeza en la mierda y la cola levantada. La mierda vuelve
a las alcantarillas como los esclavos a su señor: por eso los demás solo pueden escribir
cadáveres.
POEMA MUERTO

Este poema respira y suda pero es un poema imposible


intenta decirnos algo sin sentido se escribe solo
balbucea palabras inventadas y sus versos muerden rabiosos
y le extirpa las metáforas al cadáver del la mano que los engendra
tiempo los ojos que lo diseccionan
pretende convencernos de que ya nada no acabará hasta vernos a todos idos
tiene sentido errando y babeando
HAY QUE MATARLO!! como locos sin alma
no es un poema es un suicidio cree ser el poema de la VERDAD!!

Sir Joan Fuster afirmaba con denuedo que probablemente Vicent Andrés Estellés era el mejor poeta de
Valencia desde Ausiàs March. O el único. El pobre Vicent Andrés se inventó un idioma, trabajó casi toda
su vida en Las Provincias (ganándose el apelativo de ‘políticamente’ cobarde), se emparejó (tal vez sin
saberlo) con los ánimos más vanguardistas y libidinosos de la escuela francesa (Bataille, Foucault) y,
definitivamente, supone para la cultura europea (“Oh, vella, oh trista Europa!”) un vate de la estatura de
René Char, Paul Celan o Fernando Pessoa (pero Valencia es África, ya saben). Grafómano hosco, gris,
más malhumorado de lo que algunos quieren hacernos creer, de insondables frustraciones vitales, fue
agasajado al final de su vida por el oro catalán de tal modo que acabó por testimoniar que lo único que
veneraba de verdad en la vida era la literatura de Camilo José Cela (touché!). Prontamente miembros de
este siniestro cenáculo publicarán una antología de sus poemas vertida al euskera por Gerardo Markuleta
(éxito de ventas asegurado en Mondragón). Para despedirnos, por ende, de toda esta ácida y negra bilis, os
dejamos con su amiguito OVIDI MONTLLOR (Alcoi, 1942 – Barcelona, 1995), cantautor brillante y triste
actor. Ambos colaboraron profusamente y eran, además, también amigos de la noche y del whisky. Esta
diatriba contra la vida, incluida en el descomunal álbum intitulado sarcásticamente 4.02.42, traducida por
la siempre ínclita Carlota Jimen, representa la canción más barroca y visceral del genial alcoyano, además
de un fenomenal poema que soporta (como se verá) hasta las más penosas versiones y diversiones. ¡Qué
manera de gritar ‘puta’, pardiez! ¡Como si el valenciano y el catalán fueran la misma lengua! ¡Avergüéncense
de sus fruslerías y frivolidades, rudos poetas castellanos nacidos en el reino! El juego sobrevive a la jugada,
el sexo sobrevive al orgasmo pero el genocidio sobrevive a la muerte: el mundo es tan bello que tendría que
haber en él alguien capaz de no dormir. ¡Vamos, todos a dormir y a escanciar!
PELEA ENTRE LA VIDA Y YO

¿Lloverá mañana, amor mío? No lo sabes, ¿verdad? ¿No? ¡Ay, pobre!


¿Y sol? ¿Mañana hará sol, amor mío? ¡Ay, no! ¡Tampoco!
¿Y sabes si los sátrapas nos volverán a pegar, amor mío?
¿Sabes si volverán a encendernos con nuevas leyes? Tampoco. Pobre.
¿Y los supermanes, sabes si vendrán a vernos, amor mío? ¿No lo sabes?
¿Sabes si nos traerán más vida plástica y armas? ¡Ay!
¿Vendrán los escaladores con sus escaleras y sus menús de oferta?
¿Y de las blandas ninfas, qué me dices? ¿Vendrán, amor mío? ¿Sí...?
¡Qué miedo, qué miedo, vida mía! ¿Tú lo sabes, dime, lo sabes?
¿Sabes si mañana nos socarrarán la cabeza con cruces cosmiculares?
Tal vez sepas más que yo y me cuentas cosas amargas de centrales
obreras, nucleares, bancarias, mercenarias y familiares...
Amor mío, amor mío, dime una cosa más: ¿sabes qué hay mañana?
Dime cualquier cosa, lo que quieras, nada. Dime... ¡eh!
Dime, que me muero, amor... Que no me entra el aire y me ahogo.
Que no quiero. Que no tengo vida. ¿Y qué hago con la muerte?
¿Qué puedo hacer, amor, con toda esta bestia que me pega y me besa,
que se ríe de mí y me escupe, que la llevo encima día y noche,
que engaña a los amigos y me saca de casa atravesando paredes,
y que me quema los labios con su lengua? ¿Qué puedo hacer, amor mío...?
No lo sabes, mi vida. ¿No lo sabes, escalera que me lleva hasta el fin?
Mañana, amor, lloverá y hará sol, y habrá grandes sátrapas,
supermanes y plásticos, armas y ladronzuelos de escaleras larguísimas,
todo un flujo que rebosa, nos rodea y nos viste de marrón verdoso.
Discursos, discursos desde edificios grandiosos y antiguos:
antiguas catedrales, y palacios y grandes balaustradas
de piedra y de años. De poder. Discursos, discursos a gritos.
Con cajita mágica. Con colores o sin. O con todo.
Con letra impresa. O galena de pilas y palos.
Tendremos amor, más aun que ahora. Mucho más. Más de más.
Y el vestido marrón y verdoso será ya un buen abrigo, al fin.
Una floja coraza incrustada ya en el cuerpo. El nuestro.
Y ya no seremos un cuerpo humano. Seremos materia marrón y verde.
No tendremos ya necesidades higiénicas, mi amor.
Tendremos vida, el justo papel que nos ha tocado en esta, tu casa.
Seremos, por fin, lo que siempre escondimos, confundidos.
Sin vergüenza seremos, ni embudos, ni sueños bastardeados.
No seremos nada de nada. Lo que somos: un reniego antiguo del coño.
¿Y sabes, amor mío, escalera hacia mi fin, joyita mierdosa?
¿Sabes una cosa, niña de mis ojos? ¡Bestia odiosa!
Te quiero tanto que me quedo a hacerte compañía. ¡Puta!
¡Y para negar a tus vasallos mientras me quede un hilo de aliento!