Вы находитесь на странице: 1из 5

LA PSICOLOGÍA EN PROFUNDIDAD

“El estudio de la mente”, así definieron algunos esta ciencia, que por intentar desentrañar los
procesos del pensamiento ha resultado difícil, la realización de una definición certera de sus
bases y fundamentos. Muchos autores coinciden en que la historia de la psicología desciende
de la filosofía, que era la encargada de evaluar mediante racionamientos y reflexiones, el
orden y causas de diversos fenómenos. Aunque con el tiempo, ocurrió un proceso de
diferenciación bien marcado, ya que la filosofía “usa la mente” como herramienta de
comprensión, mientras que la psicología busca entender cómo funciona la mente.

El avance del estudio de la psicología se vio limitado por tabúes y esquemas sociales, por
lo que podemos decir, que esta se trata de una ciencia muy limitada por factores sociales, ya
que las capacidades de comprensión y aceptación de los dogmas de esta ciencia, depende su
avance. Así pues, las características de cada época tuvieron una fuerte influencia sobre el
enfoque manejado por los psicólogos en su estudio.

La psicología y la historia de su avance

Antes de transformarse en la ciencia que hoy en día


evalúa conductas, y ayuda al ser humano a desarrollar
una mejor relación con su medio; el estudio y uso de la
mente, se desarrollaba en ámbitos filosóficos, para luego
experimentar una fuerte evolución, que poco a poco
desarrollaría lo que hoy se conoce como psicología.

La filosofía del pensamiento

En el siglo XVII la filosofía tenía un papel determinante en la fundamentación de los temas


concernientes a diversos ámbitos. Eran los grandes pensadores de la época, los encargados
de definir el “conocimiento verdadero”. En aquel tiempo, donde no se contaban con métodos
precisos de estudios, había que ser muy cuidadosos a la hora de exponer un principio o teoría.
Entre los filósofos, surgieron dos ramas bien marcadas, y contrastantes en sus principios:

Doctrina Racionalista: El principal representante del racionalismo es el famosos René


Descartes, quien con su frase “pienso, luego existo” marcó el curso de una corriente del
pensamiento, centrada en el racionamiento de fenómenos y acciones. Para los racionalistas,
la figura de un Dios, era una garantía de orden universal, ya que Él era entendido como el
conocimiento verdadero, en contraposición con el ser humano, que era entendido como “una
cosa pensante”, que, mediante un racionamiento verdadero, podía acceder a ese conocimiento
superior. Dentro del ser humano, Descartes definió dos estructuras: cuerpo y alma, cuya
sustancia era la extensión y el pensamiento, respectivamente. Los racionalistas, dan mucha
importancia al conocimiento que se presenta a partir de la intuición en forma espontánea,
llegando a asumir como verdadero aquello que le parece lógico al pensamiento.

Doctrina Empirista: Su máximo exponente fue John Locke, quien, en su ensayo sobre el
entendimiento humano, se dedicó a tratar de entender el funcionamiento, limitaciones y
alcance de la mente. Para los empiristas, el modo cualquier conocimiento debe generarse
desde la experiencia, o, mejor dicho, todo aquello que se acepte como verdadero, debe estar
fundamento por hechos. Los empiristas, se oponían al paradigma del surgimiento de ideas
espontáneas, y criticaba a aquellos que le daban una validez absoluta al conocimiento sin
comprobación. Una idea, es asumida como un pensamiento que surge del racionamiento de
una experiencia. Los elementos no comprobables se asumen con falsos.

Explicaciones biológicas sobre los procesos mentales

Para muchos científicos, especialmente aquellos


que se desarrollaron en el campo de la fisiología,
el estudio del alma se convirtió en un
acontecimiento de importancia. Era innegable
que el ser humano era más que un cuerpo, y el
estudio de esa esencia divina, llamada alma, y que
para muchos constituía la estructura donde se
desarrollaba el “ser pensante” del cuerpo, fue
evaluada por un fisiólogo cuyo nombre era De la
Mettrie, quien estudió el desarrollo de órganos sensoriales del sistema nervioso, ya que
consideraba que el alma era afectada por ellos. Para este científico los procesos sensoriales
estaban ligados a procesos fisiológicos, y evaluó los efectos de pensamientos de diversa
naturaleza, y de estados ánimos sobre las funciones vitales del individuo.

Por su parte, David Hartley, comparó los principios newtonianos sobre la percepción de
colores, el desarrollo de sensaciones sobre ellos, con los postulados del empirismo de John
Locke. En sus disertaciones, llegó a la conclusión de que el cuerpo y la mente, consistían en
entidades diferentes.

Otro científico, de apellido Flourens, se encargó del estudio de la estructura cerebral,


estudiando como su complejidad podía haber influido en el desarrollo de ideas, y como estas
a su vez, podían convertirse en pensamientos complejos. Por su puesto, todo su aporte se
realizó desde un punto de vista arbitrario.

Bases de la psicología

El estudio de nuestra percepción sobre el entorno, y la manera en que este cambia, inspiró el
trabajo de un científico, cuyos estudios son considerados como las cimientes del nacimiento
de la psicología como rama diferenciada del conocimiento:

Fechner: Para muchos sus postulados sobre psicofísica constituyen el principio del
posicionamiento de la era de la psicología. Su predecesor, fue Ernst Weber, quien propuso el
estudio de la naturaleza de los estímulos, a través de interrelaciones. Para Fechner, la mente
debía estudiarse por medio de una disciplina aparte, y él creía en la posibilidad de realizar
mediciones cuantificables de los procesos mentales. En una forma matemática, el propuso la
psicofísica como ciencia. Él desarrolló una fórmula expresada en términos logarítmicos, en
el que se relacionaba la magnitud de una sensación con el estímulo recibido.

Para Fechner, una sensación no podía medirse en forma directa, por ser un concepto
abstracto. Por ello desarrolló una fórmula que relacionaba las sensaciones con una variable
de fácil medición, como lo es un estímulo. Para ello, los individuos sometidos a la acción de
un estímulo debían manifestar en términos de “lo percibo”, “no lo percibo” o “a partir de este
punto puedo sentirlo”, la magnitud en que eran afectados por la acción de un estímulo.
Evolucionismo en la psicología

El impacto de la teoría evolucionista fue tal, que se marcó


un precedente que modificó el pensamiento de muchas
doctrinas. Se abre un nuevo ámbito en el entendimiento del
ser humano, el cual se había visto limitado por las posturas
religiosas y supersticiosas que marcaron aquella época.

Charles Darwin definió que las especies se adaptaban para sobrevivir a las condiciones
del medio, y la psicología estableció conexión, entre este postulado y el desarrollo del
pensamiento humano, estableciendo que, en base a la intensidad de un estímulo, el sistema
fisiológico empieza a operar en respuesta, para desarrollar mecanismos de adopción que
garanticen su supervivencia.

La metáfora evolutiva también se hizo extensiva al desarrollo de las sociedades, y fue Herbert
Spencer, quien, a mediados del siglo XIX, desarrolló una teoría sociológica, en la que
contrastaba la entidad social con un organismo. Instando a la consideración de los
mecanismos de crecimiento, maduración y decadencia, de los procesos sociales, a fin de
acercar su estudio a los de una verdadera ciencia.

Desarrollo de la psicología experimental

Fechner estableció en forma involuntaria los pilares de una ciencia, que aclamaba la
formalización de sus doctrinas, posteriormente a sus estudios, otros intelectuales de la época
pulieron sus ideas en la formación de un nuevo ámbito del conocimiento.

Wundt empleó el término psicología, en lugar de psicofísica, y en el año 1873 publicó el


texto “Elementos de la psicología fisiológica”. Sus estudios se efectuaron gracias a la
fundación del primer laboratorio de psicología (1879). Su metodología de trabajo, podía
definirse en los siguientes renglones:

Análisis de los procesos conscientes, y su posterior definición en términos de elementos.


Deducción del mecanismo de conexión entre elementos.

Determinación de leyes que gobiernan tales conexiones.

Este científico, además de desarrollarse en el ámbito experimental, también recurrió a los


postulados de corriente asociacionista de la psicología, para dar explicación a los fenómenos
observados en su experimentación. El asociacionismo, se caracterizó por la descomposición
de los fenómenos observados en elementos simples, a los cuales podía dárseles una solución
(asociándolos a eventos conocidos) mediante procesos de análisis introspectivos.

Muchos calificaron la corriente experimental como una tendencia asociacionista pasiva, ya


que, según lo establecido por otro gran exponente de la experimentación, David Hume, la
mente era un reflejo de los procesos naturales que rodeaban el desarrollo de la persona.

El método científico empleado por esta corriente se basaba en la observación, manipulación


y el registro de variables que rodeaban el objeto del estudio, siendo el comportamiento del
ser humano, donde esta tendencia puso su mayor interés.
Asociacionismo

Esta corriente surgió en Gran Bretaña, y sus postulados estaban orientados a la comprensión
de los procesos mentales, mediante el uso de asociaciones, a fin de expresar un tema en
esencia abstracto, en términos simples, manejados en la cotidianidad.

Leyes de asociación:

A fin de evaluar los procesos mentales, hasta esa época incomprendidos, los militantes de
esta teoría se valían del uso de las siguientes leyes a modo de herramientas:

Ley de semejanza: Establece que, si dos eventos despiertan reacciones semejantes en un


individuo, es probables que estén asociados entre sí.

Ley de la continuidad: Asocia el desarrollo de dos eventos, por la sincronización de su


ocurrencia en el tiempo y en el espacio.

Ley de repetición: Se dice que la vinculación entre dos sucesos que se repiten tienden, es
almacenada con mayor frecuencia.

Ley del efecto: Se basa en la evaluación de elementos que se consideran condicionantes.

La era del psicoanálisis

La historia de la psicología, ha estado marcada por aciertos y desatinos. Antes de la era


de psicoanálisis, los médicos se habían empeñado en el hecho de que las enfermedades de
tipo psicótico estaban asociadas a procesos físicos. Las principales explicaciones a tales
eventos psicóticos era una alteración de los nervios, o a daños a nivel de la estructura cerebral,
y en vista de esto, se desarrollaron terapias ineficientes como lo fueron: baños de agua fría,
tratamiento por electroshock/ electromagnetismo, etc.

Las primeras evidencias que vinculaban los trastornos psicóticos con enfermedades mentales,
fueron obtenidas a partir del tratamiento por hipnosis desarrollado por Charcot.

Factores que influyeron en el desarrollo del psicoanálisis:

¿Qué condujo al neurólogo austriaco a la ruptura de los paradigmas de la época? Respecto


a esta interrogante podríamos especular un poco, pero es probable que su experiencia en el
tratamiento de enfermedades mentales mediante técnicas tradicionales, lo condujera a la
contemplación de métodos alternativos. Sin embargo, podemos mencionar dos eventos
importantes, que tuvieron influencia sobre su pensamiento:

La hipnosis de Charcot: Jean Charcot desarrolló un postulado basado en que debía existir
un elemento común en la mente de los histéricos que desencadenaban todos aquellos
síntomas. El desarrollo de un tratamiento hipnótico buscaba acceder a esos rincones de la
mente donde se encontraba la raíz de los síntomas físicos.

El caso de Anna O.: Su compañero de trabajo Joseph Breur, desarrolló un método de


tratamiento psiquiátrico, denominado “catárquico”. La creación del mismo, no consistió un
acontecimiento planeado, ya que fue producto de la improvisación, durante una “terapia del
habla” que estaba llevando a cabo a su paciente Bertha Papennheim, en quien se observó la
supresión de los síntomas psicóticos cuando hablaba de la raíz del trauma.

El trabajo de Sigmund Freud: En el año 1896 Sigmund Freud funda el psicoanálisis, que
se basa en el estudio de los procesos mentales, se fundamentó una doctrina basada en los la
experiencia con los pacientes de este psicólogo.

Más tarde, el manifestaría que nunca se planteó desarrollarse en el ámbito de los procesos
mentales. En aquel tiempo, él estaba buscando una cura (basada en métodos clínicos) para
los pacientes psicóticos, y en sus estudios (fuertemente influido por los eventos mencionados
anteriormente) descubrió la existencia de una estructura mental a la que
denominó inconsciente.

A partir de este hecho, Freud inició un camino en el que se dedicó al análisis del pensamiento,
realizando una división del mismo en base a tres famosas estructuras: el ello, el yo y el
superyó. La era del psicoanálisis dio solución, a la tarea pendiente del siglo XIX, que eran
los trastornos mentales. Las conclusiones del trabajo de este neurólogo causaron polémica en
su época, ya que el atribuyó directamente como agente causal de las enfermedades mentales
a los traumas sexuales y abusos en la infancia, deseos ocultos como lo son el incesto, odios
profundos y a los instintos asesinos.

Como método de tratamiento a todas estas afecciones, el médico austriaco desarrolló la


conocida terapia de asociación libre, basada en el análisis de los sueños (a los que él
denominó el verdadero tren de acceso al subconsciente), en la que se relación con eventos
reales todos aquellos hechos que vinieran a la mente, sin limitar, ni juzgar ninguno de ellos.
Freud utilizó esta terapia para superar su fobia a realizar viajes.

Carl Jung: Seguidor de los postulados de Freud, desarrolló una teoría en base a la influencia
de estructuras cerebrales a las que llamó arquetipos, sobre la personalidad.

La Gestalt

Conocida como la psicología de la forma, es una corriente del estudio del pensamiento
originada en Alemania a principios del siglo XX. Se considera como su fundador a Max
Wertheimer.