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CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -2-

CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -3-

“La Justicia Comunitaria es la Ley de nuestros abuelos,


que no consiste en matar, más al contrario
nos enseña a corregirnos”.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -4-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -5-

CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA”

JESÚS DE MACHAQA, PROVINCIA INGAVI

CARRERA DE DERECHO

UNIVERSIDAD PÚBLICA DE EL ALTO

El Alto - 2010
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -6-

Es propiedad de los autores


Primera Edición, 100 ejemplares.
Universidad Pública de El Alto
Carrera de Derecho
Asignatura: Filosofía del Derecho
Docente: Lic. Lino Mamani Quispe
Paralelo: 5 “A” Quinto año, Turno tarde.
Directiva del curso:
David Quiroz Mamani
Martín Ramos Poma
Juan Carlos Apaza Canaviri

CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA”


JESÚS DE MACHAQA PROVINCIA INGAVI

D.L.: 4-1-2745-10
Revisión y Corrección: Los Autores
Con la colaboración de Limber Calle Sánchez

El Alto – Bolivia
2010
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -7-

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN……………………………………….. 9

A) DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA DE LA


INVESTIGACIÓN…………………………………. 9
B) DESCRIPCIÓN DEL MÉTODO
DE TRABAJO……………………………………… 13
C) DESCRIPCIÓN DEL LUGAR…………………… 17
D) ALGUNAS ANÉCDOTAS………………………… 20
E) LA ESTRUCTURA DEL TRABAJO……………. 21

I. BREVE HISTORIA DE JESÚS DE MACHAQA. 23


A) ORGANIZACIÓN SOCIAL Y POLÍTICA……… 23
B) CAUSAS DE LA SUBLEVACIÓN…………….. 28
C) MASACRE DE JESÚS DE MACHAQA……… 32

II. JESÚS DE MACHAQA: MARKA


AUTÓNOMA……………………………………….. 40
A) AUTONOMÍA DE HECHO………………….. 40
B) AUTONOMÍA DE DERECHO…………..….. 43

III. PRÁCTICA DE LAS COSTUMBRES


ANCESTRALES……………………………………. 49
A) ORGANIZACIÓN TERRITORIAL……………. 49
B) AUTORIDADES ORIGINARIAS…………….. 50
C) EL MATRIMONIO……………………………… 52
D) APROVECHAMIENTO DE TIERRA………… 53
E) LA RELIGIÓN Y LA FESTIVIDAD………….. 55

IV. CRITERIOS SOBRE LA JUSTICIA


ORDINARIA……………………………………….. 59

V. CONCEPCIONES DE LA JUSTICIA
COMUNITARIA…………………………………… 62
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -8-

VI. EXPERIENCIAS JURÍDICAS DE LA


JUSTICIA COMUNITARIA……………………… 68
A) FALTAS Y DELITOS…………………………. 68
B) PROCEDIMIENTO JURÍDICO…………….. 69
C) AUTORIDADES JURÍDICAS
ORIGINARIAS………………………………….. 71
D) DE LAS SANCIONES…………………………. 73
E) EJEMPLOS DE DELITOS Y SANCIONES… 75

VII. PRINCIPIOS Y VALORES DE LA


JUSTICIA COMUNITARIA……………………….. 80

VIII. EL PEDIDO DEL PUEBLO DE JESÚS DE


MACHAQA CON RESPECTO A LA JUSTICIA.. 86

IX. CONCLUSIÓN……………………………………… 90

X. BIBLIOGRAFÍA……………………………………. 96
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -9-

INTRODUCCIÓN

A) DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA DE LA INVESTIGACIÓN

Aquel día 15 de junio del 2004, los bolivianos quedamos


atónitos ante la noticia de que en Ayo Ayo habían linchado
al Alcalde de ese Municipio bajo el argumento de Justicia
Comunitaria. Esa mañana el cuerpo de Benjamín Altami-
rano yacía sin vida en plena plaza, calcinado y atado a un
poste de luz, el único testigo fiel que presenció aquel he-
cho criminal fue la estatua de Tupak Katari. Desde ese
momento, las prácticas de linchamientos por las turbas
enardecidas en contra de los supuestos ladrones y delin-
cuentes bajo el argumento de “Justicia Comunitaria” son
cada vez más frecuentes. Frente a este hecho escalofrian-
te, muchos se han preguntado si esa era la Justicia Comu-
nitaria. Desde el punto de vista filosófico, cabe también la
pregunta si la Justicia Comunitaria consiste en la elimina-
ción física del culpable.

Por tanto, desde la cátedra de la Filosofía del Derecho, es


necesario poner en tela de juicio sobre qué es la Justicia
Comunitaria en su esencia. Ya que, “…para predicar la filo-
sofía jurídica no es preciso estar en presencia de la norma
positiva escrita.”1 Por lo cual, la pregunta fundamental que
condujo nuestra investigación fue la siguiente: ¿Cómo en-
tienden y practican en los pueblos rurales –más concreta-
mente en el Municipio Jesús de Machaca– la Justicia Co-
munitaria en la resolución de los problemas jurídicos? Al

1
TRIGOSO, J. G. FILOSOFÍA DEL DERECHO, PREHISTORIA DEL PENSA-
MIENTO JURÍDICO.Volumen I. s/e, s/a, La Paz-Bolivia. Pág. 65.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -10-

mismo tiempo, formulamos otras interrogantes por una


necesidad lógica: ¿Sobre qué principios y valores jurídicos
descansan el discurso y la práctica jurídica de la Justicia
Comunitaria? Y ¿Cuál es la diferencia con respecto a la
Justicia Ordinaria? Desde luego, nuestra finalidad de la
investigación, consistió en responder estas interrogantes a
través de trabajo de campo.

Asimismo, consultando algunas investigaciones, podemos


constatar que la concepción y la práctica de la Justicia Co-
munitaria han sido tergiversadas de manera arbitraria por
personas ajenas a las culturas comunitarias, confundiendo
deliberadamente con el linchamiento a supuestos delin-
cuentes o a delincuentes. Esta forma deliberada de enten-
der y de practicar el crimen a nombre de la Justicia Comu-
nitaria, es una injuria a los valores jurídicos y morales de
las comunidades campesinas.

En algunos barrios periurbanos, se ha tenido la amarga


experiencia sobre los linchamientos a supuestos delin-
cuentes, quizá las víctimas hayan sido culpables o no, pues
han sido ejecutados a nombre de la Justicia Comunitaria.
El espíritu de la Justicia no es la venganza, donde la víctima
tiene que saldar con violencia el daño causado, sino es
hacer responsable al culpable de los daños y buscar la re-
paración del daño a la víctima y al mismo tiempo corregir
al infractor de la ley o de las buenas costumbres.

Con la investigación que presentamos en esta obra, de-


mostramos con objetividad que aquélla no es la venganza
enfurecida de una multitud en contra del infractor, sino
tiene un amplio sentido humano de proteger y reinsertar a
la sociedad tanto a la víctima y al victimador. Además nos
ha permitido desenmascarar la falsa práctica de la Justicia
Comunitaria que vienen ejerciendo multitudes enardeci-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -11-

das cometiendo delitos graves. Asimismo, se describen los


principios y valores jurídicos de la Justicia Comunitaria
lejos de los actos criminales en detrimento del valor más
preciado, como es la vida del ser humano.

En este sentido, “(…) el sistema jurídico indígena es una


dinámica, que las comunidades transforman y combinan,
integrando prácticas de influencia externa y adoptándolas
de acuerdo a sus necesidades culturales, políticas y socia-
les. Por tanto, se debe respetar el ejercicio de su sistema y
garantizar la plena vigencia de sus derechos colectivos.”2
Es más, “Antes que el castigo del infractor, la justicia co-
munitaria o comunal busca la reparación del daño (…) re-
poner lo dañado o lo sustraído, permitirá restaurar el equi-
librio.”3

En cuanto a la delimitación de campo de estudio, se ha


trabajado en la Marka Jesús de Machaca, bajo la siguiente
premisa: “Los romanos solían decir: ubi societas ibi jus y
viceversa. Es decir, donde hay sociedad hay derecho y
donde hay derecho hay sociedad.”4 En cuanto al tema ele-
gido, se circunscribió sobre cómo conciben y practican la
Justicia Comunitaria en sus ayllus y comunidades. La inter-
pretación de la investigación se hizo bajo la perspectiva
teórica de la Filosofía del Derecho. Entendida ésta, “(…)
como aquella parte de la filosofía que estudia la experien-
cia jurídica, en su universalidad, como acto vital (…) en el
sentido de que tiende a definir la razón de ser, el porqué

2
PODER JUDICIAL, INSTITUTO DE LA JUDICATURA DE BOLIVIA. JUSTICIA
COMUNITARIA EN LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DE BOLIVIA. Edición:
Instituto de la Judicatura de Bolivia, 2003. Pág. 130.
3
Varios autores. MODOS ORIGINARIOS DE RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS
EN LOS PUEBLOS INDÍGENAS DE BOLIVIA. Fundación UNIR Bolivia, Impre-
siones Gráficas “VIRGO”. Bolivia, 2007.
4
Op. Cit. FILOSOFÍA DEL DERECHO, PREHISTORIA DEL PENSAMIENTO
JURÍDICO Pág. 85.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -12-

de todos y cada uno de los mismos, dentro del marco de la


vida espiritual.”5

Pero, al mismo tiempo constatamos que la Justicia Comu-


nitaria no es un sistema jurídico escrito, es decir, legislado
por las autoridades competentes tal como se da en el De-
recho positivo, más bien pertenece al campo del Derecho
Consuetudinario, ya que “(…) es (…) aquel que no ha sido
objeto de sanción legislativa, sino que se ha formado por
la costumbre jurídica.”6, más concretamente: “El que surge
y persiste por la obra de la costumbre (…)”7

Desde luego, es necesario aclarar de manera breve lo que


entendemos en esta investigación sobre el concepto de
Justicia: “(…) algo es justo cuando su existencia no interfie-
re con el orden al cual pertenece. En este sentido, la justi-
cia es muy similar al orden o a la medida. El que cada cosa
ocupe su lugar en el universo es justo. Cuando no ocurre
así, cuando una cosa usurpa el lugar de otra, cuando no
confina a ser lo que es, cuando hay alguna demasía o exce-
so, se produce una injusticia. Se cumple la justicia sólo
cuando restaura el orden originario, cuando se corrige, y
castiga la desmesura.”8 Y de manera más precisa, por Jus-
ticia entendemos como la: “Virtud que inclina a dar a cada
uno lo que corresponde. En sentido jurídico, lo que es con-
forme al Derecho.”9

5
W. CESARINI-SFORZA. FILOSOFÍA DEL DERECHO. Traducción de Marcelo
Cheret. Ediciones Jurídicas Europa-América. Buenos Aires, 1961. Pág. 16.
6
ADIP, A. CONFLICTO ENTRE LEY Y COSTUMBRE. Ediciones Depalma, 2da.
Edición, Buenos Aires, 1975, pág. 26.
7
OSSORIO, Manuel. DICCIONARIO DE CIENCIAS JURÍDICAS, POLÍTICAS Y
SOCIALES. Editorial Heliasta, Nueva Edición. 26aedición actualizada, corregida
y aumentada por Guillermo Cabanellas de las cuevas. s/a. en el vocablo “Dere-
cho Consuetudinario”.
8
FERRATER, J. DICCIONARIO DE FILOSOFÍA. Nueva edición actualizada por
la Cátedra Ferrater Mora bajo la dirección de Josep-Maria Terricabras. Editorial
Ariel, S. A. Barcelona, 1994. En el vocablo “Justicia”.
9
Op. Cit. DICCIONARIO DE CIENCIAS JURÍDICAS, POLÍTICAS Y SOCIALES.
En el vocablo “Justicia”.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -13-

B) DESCRIPCIÓN DEL MÉTODO DE TRABAJO

En cuanto al método de la investigación, hemos partido


bajo la concepción general del método cualitativo, ya que
con este método “Lo que más se busca son las visiones,
percepciones y significados, porque los objetos que las
ciencias sociales examinan son a seres humanos, pensan-
tes y parlantes. La fenomenología habría abierto muchos
caminos al demostrar que detrás de las apariencias existen
significados que sólo se pueden analizar o conocer me-
diante la experiencia. Entonces lo que busca la investiga-
ción cualitativa es la comprensión del mundo social desde
el punto de vista del actor.”10

Para concretar el trabajo de investigación, se visitó el Mu-


nicipio de Jesús de Machaqa. Ese día se realizó el Cabildo
de carácter Ordinario, donde participaron los Mallkus y las
Mallku Taikas. La recolección de información fue a través
de entrevistas no estructuradas conforme a las interrogan-
tes principales de nuestra investigación. Las respuestas se
recogieron en un soporte magnético para mantener la
fidelidad en la transcripción de las informaciones tan valio-
sas.

Más allá de entender de manera general sobre el método


cualitativo, de recoger la información mediante la entre-
vista no estructurada, es decir, a través de las charlas en-
tabladas con los informantes, hemos preferido trabajar
bajo la premisa epistemológica de Feyerabend, en vista de

10
BARRAGÁN, Rossana. GUÍA PARA LA FORMULACIÓN Y EJECUCIÓN DE
PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN. PIEB, Tercera Edición, La Paz, 2003. Pág.
95.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -14-

que “La idea de un método que contenga principios fir-


mes, inalterables y absolutamente obligatorios que rijan el
quehacer científico tropieza con dificultades considerables
al ser confrontada con los resultados de la investigación
histórica. Descubrimos entonces, que no hay una sola re-
gla, por plausible que sea, y por firmemente basada que
esté en la epistemología, que no sea infringida en una oca-
sión u otra [los grandes descubrimientos científicos se die-
ron porque]11(…) algunos pensadores decidieron no some-
terse a ciertas reglas ‘obvias’ o porque las violaron invo-
luntariamente.”12

No podía ser de otra manera, ya que se trataba de obtener


la información fidedigna de los actores mismos de esta
práctica ancestral, esto significa el trabajo con seres hu-
manos, es decir, sacar la información verídica, hacer que
ellos mismos nos relaten su concepción y las prácticas re-
lacionadas con la Justicia Comunitaria. Señalamos algunos
ejemplos de grupos de trabajo en cuanto a la recolección
de información:
“Ni bien llegamos al pueblo, buscamos algo para comer.
En una esquina encontramos a una señora que vendía
th’imphu. Yo, mi compañero Alfredo y el Docente, nos
sentamos en la mesita donde también comían otros se-
ñores. Uno de ellos llamado don Félix nos contó sobre
temas relacionados con la Justicia Comunitaria y tam-
bién hizo mención a la biblioteca que posee con algunos
libros antiguos que nadie los tiene.”

“Nos interesó bastante la charla, posteriormente lo ubi-


camos en el salón donde se realizaba el Cabildo. Nos
apersonamos y le pedimos el favor para que nos con-

11
Las líneas en cursivas de esta cita son nuestras.
12
FEYERABEND. TRATADO CONTRA EL MÉTODO. Editorial Tecno, Traduc-
ción: Diego Ribes. 2a reimpresión, España – Madrid, 2006. Pág. 7.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -15-

cediera una entrevista. El caballero accedió de inmedia-


to, salimos al patio y sentados sobre una construcción
rústica de cemento, conversamos por más de una hora.
Le hicimos muchas preguntas a las que respondió con
soltura y haciendo algunas bromas. Le invitamos jugo
de frutas y sandía, que en su momento trajo una de las
compañeras.”

“La entrevista se realizó durante el almuerzo, cada co-


munidad se reunió en círculo para poder almorzar y
compartir un apthapi, (el apthapi consistía a nuestro pa-
recer en un 60% de chuño, 30% de papa y un 10% de
charque con queso). Pasado el mediodía, hacía bastante
calor así que nos acercamos con una botella de refresco
y coca tradicional para compartir con el entrevistado y
con los de su comunidad. Todos ellos nos recibieron
muy cálidamente expresando su agradecimiento por la
coca. Algo que nos llamó la atención es que en la Marka
Jesús de Machaqa todos los comunarios se dicen her-
mano o hermana, cada uno al recibir la coca respondía:
‘gracias hermanita’ ya sea en castellano o aymara ex-
presaban su agradecimiento; todos en este Municipio se
consideran hermanos y se aprecian los unos a otros.”

“Sucede que una de las Mallku Taikas en la entrevista, al


principio nos confundió con pobladores de Curpa, pensó
que éramos intrusos en Jesús de Machaqa y que sólo
queríamos espiarles para saber de qué hablaban en el
Cabildo; nos miraba muy enojada y renegando, por lo
que tuvimos que aclarar a la entrevistada que somos
estudiantes de Derecho de la U.P.E.A. con esta aclara-
ción accedió a responder algunas de nuestras pregun-
tas. En esta entrevista nos dimos cuenta de que los co-
munarios de Jesús de Machaca son muy celosos de sus
tierras y de sus cabildos. Fue para nosotros un gran pri-
vilegio participar de este Cabildo que se llevó a cabo en
este pueblo matriz de Jesús de Machaqa.”
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -16-

“Esta entrevista fue realizada fuera del cabildo, ya que


uno de los entrevistados estaba un poco apurado, tuvi-
mos que hacerle la entrevista caminando, lo cual nos
permitió observar el paisaje y ver todo en cuanto a esta
comunidad, observamos varias peculiaridades únicas de
este Municipio, por ejemplo: El respeto que se tienen
los unos con los otros, ya que a medida que íbamos ca-
minando apenas nos acercábamos a los comunarios, es-
tos nos sonreían y muy respetuosamente nos saludaban
en el idioma aymara. Otra cosa que observamos y nos
sorprendió en gran manera es la forma en la que los
comunarios se ayudan unos a otros cuando elaboran
trabajos, tanto en la familia como entre vecinos; vimos
una casa que estaba en construcción y eran tres los que
trabajaban: el padre, el hijo y la esposa (toda la familia
trabaja) y de repente salen de sus casas dos de los veci-
nos, el dueño les decía: ‘A qué han venido ustedes com-
padres’, y uno de los vecinos respondía: ‘A ayudarte
pues, antes nos has ayudado ahora a nosotros nos toca
ayudarte, tu casa mejor que de mi tiene que ser’, de re-
pente salen las esposas de los mismos y sacan refresco
con pancito y le invitan al dueño, claro que todos habla-
ban en aymara. Pero en verdad fue un hecho muy con-
movedor y así vimos todo el ambiente de Jesús de Ma-
chaqa ya que es un lugar tranquilo, pacífico y puro.”

“Al entrevistar a varias autoridades originarias uno se


siente feliz de realizar este trabajo, ya que convives,
compartes lo que es su cultura, costumbres y demás co-
sas con cada uno de ellos. Viendo todo ello analizas ca-
da punto de vista que existe dentro de este Municipio,
ya que existen varios puntos de vista a cada pregunta. El
entrevistado no ocultó casi nada, nos dijo de todo lo
que sabía y conocía. Esto nos llenó de satisfacción.”

En la recolección de la información seguimos las siguientes


reglas: primero, saludarles en el idioma aymara, si el in-
formante continúa respondiendo en aymara seguir con-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -17-

versando en aymara y si usa el idioma castellano también


responderles de igual manera; segundo, ganar la confianza
del entrevistado invitándole coquita, refresco o dulces
antes de empezar con la entrevista; tercero, decidimos no
llevar ningún papel para tomar nota, ya que cuando ve al
entrevistador apuntar en sus cuadernos de notas se pone
susceptible, por lo cual tuvimos de aprender las preguntas
centrales a ser formuladas a los entrevistados.

C) DESCRIPCIÓN DEL LUGAR

El Municipio de Jesús de Machaca es la Sexta Sección de la


Provincia Ingavi del Departamento de La Paz, cuenta con
56 comunidades y tiene una población de 13.247 habitan-
tes según el censo del 2001. Se halla a dos horas y media
de viaje de la ciudad de El Alto, su Capital es un pequeño
pueblo con mucha historia. En la plaza principal aquel día
como todos los jueves, había una pequeña feria donde los
comerciantes exponían sus productos y de la misma ma-
nera había comida a la venta como ser el exquisito plato
de th’imphu, y la apetecida sajta.

En la plaza principal se halla la iglesia colonial con algo


más de 300 años de vida, se dice que en su interior se
guarda una colección de cuadros de mucho valor. El cura
no vive en el pueblo, sino en Curpa a escasos cinco kiló-
metros de distancia, sólo los fines de semana celebra mi-
sas, matrimonios y bautismos, nos indicó uno del lugar. En
el patio que rodea al templo, se halla un ambiente donde
funcionaba Radio Machaqa, FM, por decisión del Cabildo
dejó de salir al aire porque se carece de toda ayuda para
renovar sus equipos –nos indicó una persona muy preocu-
pada.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -18-

Saliendo del pueblito a unos quinientos metros aproxima-


damente se halla una moderna construcción de tres pisos,
en la planta baja se hallan las oficinas de la Dirección Dis-
trital de Educación, del Gobierno Municipal y demás de-
pendencias. Algunos Mallkus iban y venían presurosos
haciendo todo tipo de trámites para sus respectivos ayllus
y comunidades.

Ese día jueves 14 de octubre, aproximadamente a horas


10:45 comenzó el Cabildo con la presencia de algo más de
un centenar de Mallkus y Mallku Taikas, en la amplia sala
ubicada en la plaza principal. Los varones llevaban la si-
guiente indumentaria: poncho, chicote, Wara (bastón de
mando), chalina, tres cruces, Q’epxara (cargamento) y
Ch’uspa; las mujeres tenían en la cabeza una montera ne-
gra, aguayo, Q’epxara (cargamento), cubiertas con un lar-
go aguayo de vistosos colores y Tari. Algo que nos llamó la
atención fue el saludo que nos dieron con todo respeto y
humildad, demostrando así sus buenas costumbres an-
cestrales.

Alrededor de ocho autoridades originarias, presidieron el


Cabildo con la presencia del Honorable Alcalde Municipal
representando al gobierno municipal, donde trataron co-
mo tema central el Programa de Desarrollo Municipal y
sobre el Estatuto Autonómico. Todas las intervenciones
fueron en el idioma nativo aymara.

En un salón rectangular, medianamente amplio, con asien-


tos acomodados en dos columnas, ahí estaban las autori-
dades originarias sentadas ya en su reunión. Desde la
puerta pudimos observar: al lado derecho los Mallkus y al
lado izquierdo las Mallku Taikas con sus ropas típicas que
representan el mando como autoridades. Fue realmente
hermoso ver con esas vestimentas a todas y a todos uni-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -19-

formados, había una cantidad de aproximadamente 150


autoridades entre varones y mujeres, por supuesto, cada
ayllu fue representado por ellas.

Fue muy agradable participar en aquella reunión en los


principios de amplio respeto, es decir, fue una reunión
pacífica sin alusiones personales, ni agresiones verbales,
tampoco se escuchaban gritos o insultos, reinaba el respe-
to mutuo digno de ser imitado.

A las 12 del mediodía, decidieron dar un cuarto interme-


dio, no para confabular malicias contra alguien, sino para
alimentar el cuerpo. En pequeños grupos compartían sus
meriendas preparadas en casa, a medida que iban alimen-
tándose conversaban, reían, es decir compartían sus me-
riendas de manera más amigable sin prisa alguna.

Este es Jesús de Machaca, una Marka rebelde que en va-


rias ocasiones se sublevó en defensa de sus tierras y sus
derechos, los cuales fueron amenazados y arrebatados por
los foráneos usurpadores. Fue víctima también del genoci-
dio de parte del gobierno de ese entonces Bautista Saave-
dra, quien ordenó la masacre para escarmentar a los su-
blevados.

En el año 1921, fue arrasado por los militares a sangre fría,


ni los historiadores han podido determinar la cantidad de
vidas humanas asesinadas por aquel hecho criminal. Aún
recuerdan los hermanos del lugar con tristeza y coraje,
parafraseando sus palabras podemos decir: cuando los
militares ingresaron armados hasta los dientes, mucha
gente sucumbió a las balas asesinas, algunos lograron es-
capar a los cerros, lograron esconderse en los ríos. Los
mercenarios de Bautista, hicieron la maldad más cruel, a
las mujeres violaron, a los niños les mataron, a los varones
sin piedad les balearon ya que el fin fue acabar con la gen-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -20-

te de las comunidades. En señal de esa masacre a causa de


la rebelión campesina, nos dijeron, que cada año rememo-
ran esa fecha 12 de marzo la sangre derramada por la li-
bertad de un pueblo avasallado por los extranjeros invaso-
res.

En señal de batalla, en señal de la sangre derramada por la


libertad, y en señal de las vidas asesinadas, los varones
llevan el poncho huairuro de dos colores, rojo y negro, las
mujeres llevan su montera oscura en señal de luto. El color
rojo significa la rebelión, la lucha permanente, la sangre
derramada y el color negro, significa el luto.

D) ALGUNAS ANÉCDOTAS

Es necesario dar a conocer algunas anécdotas que sucedie-


ron durante el trabajo de campo. Tomando en cuenta que
la investigación en las Ciencias Sociales reposa en los seres
humanos, donde tenemos que compartir con ellos, adap-
tarnos a sus costumbres y valores. El investigador no es
aquel agente que sólo observa e interpreta las acciones
humanas desde la exterioridad, sino lo hace desde dentro,
junto a ellos. A continuación describimos algunas anécdo-
tas: Una vez finalizado el proyecto de investigación, em-
prendimos la marcha hacia Jesús de Machaca a horas 7 y
30 de mañana del 14 de octubre, pasamos el Puesto Mili-
tar de Guaqui, el jefe militar al enterarse que estamos via-
jando con el propósito de investigar sobre la Justicia Co-
munitaria, nos dijo en son de broma: “Cuidado que les
hagan Justicia Comunitaria”.
Otra anécdota se presentó a la hora del almuerzo: “Una
de las anécdotas más inolvidables que tuvimos fue des-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -21-

pués de realizar esta entrevista. Nos reunimos dos gru-


pos para almorzar juntos. Sucede que fuimos a una de
las bancas de la plaza y cuando estábamos degustando
de nuestro almuerzo, se dio el cuarto intermedio en el
Cabildo para que los Mallkus y Mallku Taikas puedan ir a
almorzar. De repente vienen varios Mallkus y Mallku
Taikas y se paran detrás de nosotros, al principio pen-
samos que querían que les invitásemos comida, no sa-
bíamos qué decirles, cuando uno de los Mallkus nos di-
ce: ‘Ya ni modo, nos iremos a sentar allá a la sombrita,
pero ese es nuestro lugar (Sayaña), cada comunidad tie-
ne su propio banca y esa era de mi comunidad’. Dicho
esto, se sentaron más allá. Ante este hecho, nos que-
damos atónitos y muy avergonzados, no teníamos ni la
más remota idea que cada banca estaba designada a
una determinada comunidad. Nos levantamos del lugar,
les pedimos mil disculpas y les invitamos unas cuantas
frutas. Recién nos dimos cuenta que en verdad en cada
banca estaban entre 7 y 8 personas y todos eran de la
misma comunidad.”

E) LA ESTRUCTURA DEL TRABAJO

Luego de haber concretado el trabajo de recolección de


información, fue clasificada e interpretada la misma para
plasmar en un trabajo escrito que presentamos al público
lector en nueve capítulos. En el Primer capítulo se bosque-
ja algo sobre la historia de Jesús de Machaqa. En el Segun-
do capítulo, se describen los testimonios sobre la autode-
terminación y la Autonomía Indígena Originaria Campesina
conquistada a través del Referéndum de diciembre 2009.
Este pueblo, como cualquier otro, tiene sus particularida-
des en cuanto a sus usos y costumbres, por lo que, en el
Tercer capítulo se describen las mismas.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -22-

Para conocer la otra cara de la medalla, se describen en el


Cuarto capítulo, los testimonios en cuanto a la Justicia Or-
dinaria, es decir, lo que piensan y lo que saben con respec-
to a ésta. Entrando a la esencia de la investigación, en el
Quinto capítulo se relatan los testimonios de los actores
de la Justicia Comunitaria, es decir, el significado que tiene
para la población de Jesús de Machaqa aquella Justicia.

El Sexto capítulo describe e interpreta los testimonios so-


bre las experiencias jurídicas de la Justicia Comunitaria, los
cuales revelan la verdadera esencia de ésta. En el Séptimo
capítulo, se analizan los principios y los valores jurídicos
sobre los cuales descansa la práctica de la Justicia Comuni-
taria. En el penúltimo capítulo, se ha visto pertinente co-
nocer la demanda que tiene esta Marka en cuanto a la
Justicia. Y por último, en el Noveno capítulo, se describen
las conclusiones de la investigación.

Consideramos que este trabajo de investigación realizado


por los universitarios de “Quinto - A” Turno tarde de la
Carrera de Derecho dirigido por el Docente de Filosofía del
Derecho, es un aporte a la comunidad universitaria de la
U.P.E.A. en particular y a la sociedad en general. Porque de
esta forma demostramos que sí es posible producir nuevos
conocimientos desde las cátedras universitarias.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -23-

I. BREVE HISTORIA DE JESÚS DE MACHAQA

La historia de Jesús de Machaca nos la contó uno de los


Mallkus del lugar de la siguiente manera:
“(…) fue Juan Machaqa, que hizo que los habitantes de
estas tierras se levantaran en contra de los españoles,
este fue el primer levantamiento que había existido en
la comunidad (…) Juan Machaca tuvo dos hijos, Andrés
Machaqa y Jesús Machaqa, de los cuales deriva los
nombres de las más importantes comunidades de esa
región, y a la muerte de Juan Machaqa ambos hijos se
repartieron la región (…)”.13

A) ORGANIZACIÓN SOCIAL Y POLÍTICA

La base de la organización de esta comunidad está basada


en la tierra. Durante la celebración del año nuevo andino
que anualmente se realiza en las ruinas de Wancaní, se
elige al Jach'a Mallku sobre la base de la presentación de
tres candidatos previamente seleccionados, desde luego,
el Jach’a Mallku y demás autoridades elegidas ya conocen
cual ha de ser su función para el siguiente año, por lo cual,
durante seis meses las autoridades elegidas se preparan
para ser posesionadas y asumir la responsabilidad. –refirió
uno de los Mallkus.

En el transcurso de ese tiempo las autoridades elegidas


deben ir consiguiendo su indumentaria característica de su

13
El Mallku nos indicaba que Juan Machaqa tuvo dos hijos, pero se olvidó de
mencionar al hijo de nombre Santiago Machaqa.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -24-

cargo, y lo mismo ocurre con cada una de sus esposas,


ellas también han de adquirir por sus propios medios y
recursos las indumentarias de Mallku Taikas. Al momento
de la elección de autoridades, y pese a que sólo se vota
por representantes masculinos, las esposas también llegan
a ser autoridades, por el sólo hecho de ser la esposa de
esta nueva autoridad elegida, esto por un principio de
igualdad que estas comarcas practican, es decir, el princi-
pio de equidad de género: Chacha - Warmi, o varón y Mu-
jer, Mallkus y Mallku Taikas.

Esta Marka está conformada por 27 Ayllus y dividida en


dos parcialidades: una la de Parcial Arriba (MACOAS) y la
otra la de Parcial Abajo (MACOJMA), cada Comunidad tie-
ne un Mallku originario acompañado de su esposa quien
recibe el nombre de Mallku Taika; cada Ayllu tiene un Jiliri
Mallku acompañado de su esposa quien recibe el nombre
de Jiliri Mallku Taika, y cada parcialidad tiene un Jach’a
Mallku acompañado de su esposa quien recibe el nombre
de Jach’a Mallku.

En la Marca de Jesús de Machaqa, se reúnen todas las au-


toridades para tomar decisiones, a estas reuniones se la
denomina CABILDO, que se lleva el segundo jueves de ca-
da mes, es el lugar de deliberación donde incluso se tratan
en última instancia los asuntos de “Justicia Comunitaria”,
sus sanciones o castigos a los infractores.

Uno de los entrevistados nos respondía de la siguiente


manera sobre la organización social de este pueblo:
“Sí, aquí hay 27 ayllus, antes eran 12 ayllus nomás, pero
el sindicato en los años 30, 50 ha entrado; los años 70,
80 ¡ucha! [sic] ya no habían autoridades originarias, sólo
el sindicato con su ‘q’aspita’ [sic] así venía y mucha gen-
te no le hacía caso, otros sí, pero seguían habiendo Ma-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -25-

llkus en algunos ayllus, en las comunidades, entonces


cualquier problema que tenían, ante el Mallku iban y no
al sindicato, donde no había Mallkus al sindicato nomás
también. Pero hemos decidido en un congreso reconsti-
tuir la autoridad originaria: al Mallku. Las autoridades
originarias se han constituido en base a los Secretarios
Generales. En base a los sindicatos pues, poco a poco
hemos ido cambiando y ahora ya no se habla de sindica-
to, ya se habla de Ayllu, Mallku, Mallku Taika, de Jiliri,
de Jach’a Mallku y así.”

La organización social de esta Marka reposa en su estrate-


gia geopolítica, el territorio es la base de su organización
política, por lo cual:
“Son dos Marcas, una Marca de ayllus y comunidades
de Jesús de Machaqa, y la Marca de ayllus y comunida-
des de Araxsoxta dos Cabildos, ellos arriba hacen su
reunión, su asamblea, todos sus seminarios, todas sus
actividades habidos y por haber de la gestión, y noso-
tros MACOJMA también aquí hacemos, hay momentos
en que los dos cabildos se juntan como hoy día, justa-
mente para debatir cosas grandes del municipio de la
jurisdicción, los dos cabildos, es decir Jach’a Mallku,
Jach’a Mallku Taika, después la segunda instancia Jiliri
Mallku, Jiliri Mallku Taika, hay una tercera instancia Ma-
llkus Originarios, Mallku Taikas marido y mujer, por eso
ustedes verán hombre y mujer, ellos son representantes
genuinos, cada Mallku Originario con su directorio. Esa
es la estructura organizativa del Cabildo y nosotros de-
cimos que desde nuestros abuelos habían tenido poder
de decisión, ellos son los que deciden, por ejemplo, la
sublevación de Jesús de Machaca que se ha dado un 12
de marzo de 1921. Ese gran Cabildo que fue ya para
desalojar a los vecinos que hacían abuso de autoridad
del pueblo de aquí, allí han atizado a la gente, ha habido
derramamiento de sangre. Entonces, desde nuestros
ancestros estamos llevando ese proceso, digamos.”
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -26-

Al mismo tiempo resaltan los altos valores políticos en el


ejercicio del Poder, las autoridades lo ejercen de manera
justa, no existe abuso de poder, ni venganzas, ni extorcio-
nes, etc. típicos de la política moderna, ya que la persona
asume el cargo por turno al cual llaman “Thakhi”, esta
forma de ejercer hace posible que no pueda concentrarse
en una sola mano, sino transita o circula tocando por igual
a cada miembro de la comunidad, por lo que, decía el en-
trevistado:
“La costumbre, por decir, en la comunidad, se elige a
nuestras autoridades por Muyu, por Thakhi, por el ca-
mino, por ejemplo, aquí somos los cuatro, ya sabemos
qué área nos toca, yo soy 2010, y el otro 2011, 2013 (…)
entonces llega el año. No es como en otras provincias,
sacan una terna el que tiene mayor voto gana, aquí es
por turno, por sayaña, al que le toca le toca, aquí no se
trata de decir no. Aquí es por igual, puede ser licencia-
do, doctorado, profesor, carabinero y otro productor del
campo, todos por igual. En el segundo más bien ya varia,
el cargo intermedio Jiliri Mallku, varia quien puede más
o menos dirigir a las comunidades en el cargo superior,
porque tiene que hacer buena gestión, buena represen-
tación, tiene que conducir la organización, bien, este
cargo de Jiliri es por votación, de terna sacamos quien
es el mejor, el que está preparado, entonces ese gana,
después es Jiliri Mallku, para Jach’a Mallku el máximo
dirigente, igual al que le toque por turno, cada ayllu ya
sabe cuándo le va a tocar, por decir 2020 nos toca, aun-
que falta harto pero ya sabe el Jach’a Mallku que nos
toca. Yo he hecho Jach’a Mallku en 1994 y al año ya nos
toca a mi ayllu, ya hemos llevado el candidato, ya está,
se llama Leonardo Chambi, entonces ya sabemos, pero
también hay que llevar a alguien preparado, con capaci-
dad, con formación y todo eso, tanto de hombre y de
mujer para que nos representen, para que haga buena
gestión, pero en el ayllu es rotativo.”
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -27-

No dejan de lado la educación, desde las épocas antiguas


este pueblo ha luchado para que la educación sea el medio
de liberación de las cadenas del pongueaje, por el cual,
conocemos que la familia Llanqui14 fueron los promotores
de la educación del pueblo y de manera clandestina im-
plementaron, estudiando a escondidas de los patrones,
que en más de una ocasión fueron duramente castigados
por aprender a escribir y a leer, es más, impulsaron la su-
blevación. Este pueblo tuvo la clara idea de que sabiendo
leer y escribir podían defenderse de las arbitrariedades del
abuso colonial, y así defender sus tierras en los tribunales,
es entonces hasta hoy en día velan la calidad de la educa-
ción, uno de los entrevistados hacía referencia sobre este
asunto fundamental:
“(…) prácticamente en las unidades educativas, en pri-
maria, después secundaria, a nivel general, no hay una
buena educación, aunque a nivel de la jurisdicción, es-
tamos proponiendo, haciendo congresos educativos
planteando de que se pueda recibir una buena educa-
ción, para lo cual los profesores estén bien preparados,
bien capacitados para enseñar, pero aun así comparan-
do con la ciudad, la educación es un poco débil. Hay 12
colegios donde salen bachilleres, lamentablemente el
joven después de salir bachiller se va a La Paz, pero la
mayor parte se queda como en cualquier otra provincia,
muy pocos continúan sus estudios, la mayoría trabaja,
lamentablemente nuestro país es eso, por ende tene-
mos muy pocos profesionales en Jesús de Machaca.”

Por último, señalar, que las instancias de decisión y de


gobierno, tienen su base en la amplia democracia partici-
pativa, donde intervienen todas las comunidades de ma-
nera más democrática en el amplio respeto mutuo; para

14
El padre se llamaba Marcelino Llanqui y el hijo Faustino Llanqui.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -28-

ellos el Cabildo es la instancia máxima del gobierno Muni-


cipal.

B) CAUSAS DE LA SUBLEVACIÓN

Jesús de Machaca nunca aceptó el pongueaje, contra los


hacendados luchó de manera permanente, hasta se sabe
que para conquistar la autodeterminación sobre sus tie-
rras, pagaron a la Corona Española una suma cuantiosa
que ningún historiador ha podido cuantificar el valor can-
celado. Si bien estas tierras fueron de ellos desde tiempos
remotos, en la época colonial se decía que pertenecía a la
Corona Española, así es como usurparon sus tierras a mu-
chos pueblos.

Siempre se resistieron a ser sirvientes de los patrones, en


más de una ocasión se rebelaron en contra de la explota-
ción inhumana. “(…) entre 1861 y 1940 hubo en Bolivia
cerca de mil levantamientos indígenas (…) miles de comu-
narios y colonos murieron anónimamente en su lucha na-
cional por liberarse de sus opresores: corregidores, curas,
terrateniente (…)”15 la rebelión del año 1921 fue respondi-
da con la masacre más salvaje de parte de los militares
ordenado por ese entonces presidente Bautista Saavedra.

Las causas de la rebelión campesina obedecieron al senti-


miento de justicia y en defensa de sus tierras como dueños
legítimos y de la dignidad humana, tal como nos relató uno
de los entrevistados:

15
CHOQUE, ROBERTO y TICONA, ESTEBAN. JESÚS DE MACHAQA: LA
MARKA REBELDE Nro2 SUBLEVACIÓN Y MASACRE DE 1921.CEDOIN Y
CIPCA, La Paz - Bolivia, 1996. Pág. 22.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -29-

“Los españoles cometieron una serie de abusos a los


originarios. Una historia que fue contada por mis abue-
los y bisabuelos, se refiere a que durante la colonia, los
curas celebraban matrimonios, y por regla de la iglesia,
ocho días tenía que compartir la recién casada con el
cura. Eran tantos los abusos que cometieron los invaso-
res españoles. Hubo una vez cuando algunos comuna-
rios sorprendieron al cura en pleno acto sexual con una
doncella. Ese hecho rebalsó el agua del vaso y los origi-
narios empezaron a rebelarse en diversas comunidades.
Entre otras razones, ésta fue una de las causas para que
los originarios se sublevaran contra la dominación colo-
nial.”

Esteban Ticona ha recogido testimonios de los propios


comunarios, entre otros ejemplos registrados dice:
“(…) en las noches (los vecinos) entraban a abusar a
nuestras mujeres y a nosotros nos hacían huir, así nos
abusaban.”16 “No se contentaban con nada de lo que
hacíamos. Curas, corregidores, jueces nos veían como a
sus esclavos. No podíamos cruzarnos así nomás, tenía-
mos que decir ñitu. Era el saludo obligatorio. Eran de-
masiado soberbios con nosotros. Por todo esto es que
nos hemos rebelado (…)”17 “Es que antes eran muy la-
drones. Teníamos que saludar desde lejos. Si no se salu-
daba decían ven, ven te llamaban y diciendo, bueno ha-
bía que ir. -¡Ah!, ¿Quién eres tú?, así lo agarraban, lo pa-
teaban, así siempre pasaba. De esta manera los comu-
narios estaban con rabia.”18 “La gente de antes les pe-
gaban diciendo: ‘tú fuiste nomás mujer del cura’ y pe-
leaban entre esposos: ‘yo te hice mi mujer después que
fuiste mujer del cura’, así hacían llorar a las mamás (…)
Las que se casaban tenían que estar 8 días en el pueblo.
(El cura) se llevaba a la mujer y despachaba al hombre.

16
Ibid. Pág. 293
17
Ibid. Pág. 295
18
Ibid. Pág. 305
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -30-

La mujer retornaba recién después de 8 días. Había que


recoger a la mujer y recién se casaban. El mismo cura
los casaba. Así era.”19, “Al cura nuevo no lo mataron. A
quien habían matado era a uno antiguo. También abu-
saba, fue como los de antes, se llevaba también de la
misma manera a las mujeres. Eso había sido siempre así.
Ahora, después de la sublevación todo eso ha desapare-
cido. Ya no hay que dejar a la mujer ni nada parecida.”20

Otra de las causas fue que los patrones no les dejaban que
aprendieran a leer y escribir:
“Los vecinos no querían que haya escuelas. No había, y
fue el motivo para expulsar a los vecinos, porque no
querían que aprendamos a leer. Sólo había que servir a
los vecinos y ellos no consentían que nosotros apren-
damos. Sólo había que servir en la hacienda, al pa-
trón.”21

A pesar de las amenazas, represalias, encarcelamientos,


“(…) pese a las humillaciones que soportaron los comuna-
rios de Jesús de Machaqa, antes y después de la subleva-
ción de 1921, nunca desmayaron en su espíritu de lucha y
rebeldía.”22 Pero la gente que no sintió en carne propia
estos abusos nada podía comprender, es más “Las rebelio-
nes indígenas, por sus características peculiares, muchas
veces han sido calificadas por los portadores de la civiliza-
ción occidental como actos de barbarie o de atrocidad”23.
Sólo un diputado en el Parlamento defendió la causa de la
rebelión de Jesús de Machaqa bajo el siguiente argumen-
to: “(…) actos de salvajismo que se cometen contra el indí-
gena”. “La sublevación (de Jesús de Machaqa) hasta cierto
punto ha sido justa, porque los indios no han podido so-
19
Ibid. Pág. 307
20
Ibid. Pág. 309
21
Ibid. Pág. 317
22
Ibid. Pág. 102
23
Ibid. Pág. 102
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -31-

portar más al corregidor”, “hay que amparar al indígena


contra la rapacidad de que es víctima por parte del cura,
del corregidor y del patrón…”24 Y el resto de las autorida-
des estatales justificaron la masacre.

Un detalle que se debe tomar en cuenta, muchos historia-


dores desconocen sobre la construcción de las iglesias. No
hay duda de que los españoles hicieron construir iglesias a
la gente, ya que fue una estrategia política e ideológica la
construcción de la iglesia, fue para sentar presencia física
en lugares que ellos creían ser dueños y por supuesto para
mutilar de todo pensamiento contrario a sus fines. En Je-
sús de Machaqa también han edificado una Iglesia Católi-
ca, Saturnino Tola, uno de los entrevistados nos decía:
“Data de casi tres siglos atrás, de esta comunidad nace
el famoso dicho ‘tatacur mank’ani’, es decir, lugar don-
de se comen a los curas, ya que en tiempo de la colonia
los curas han aprovechado a las jóvenes, abusándolas
sexualmente y por esta razón los comunarios de aquel
entonces tomaron represalias contra los curas.”

El eje de los conflictos entre la sociedad indígena y la so-


ciedad criolla dominante era el problema de tierras, no
meramente como medio de producción, sino como el es-
pacio territorial que aglutina a una comunidad humana en
redes axiológicas. Vale decir, desde el espacio productivo y
social, hasta los espacios sagrados de los uywiris (cerros
tutelares), que representan la relación de la comunidad
con sus antepasados.

En síntesis, la sublevación de Jesús de Machaqa, no fue


sólo un estallido de furia irracional e incontenible como
algunos políticos indicaron, fue más bien el resultado de
un largo proceso de acumulación ideológica, cuyo rasgo
24
Ibid. Pág. 149
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -32-

más sobresaliente constituía la autonomía de gobierno de


las markas aymaras en defensa de su territorio y la digni-
dad humana.

C) MASACRE DE JESÚS DE MACHAQA

Como no había justicia para los comunarios de Jesús de


Machaqa, el Cacique apoderado, conjuntamente con los
representantes del cabildo que se había conformado, pla-
nearon estratégicamente aplicar la justicia por sus propias
manos en contra del corregidor y su familia, ejecutando
sus acciones en la madrugada del 12 de marzo de 1921. La
reacción gubernamental y de los vecinos fue inmediata
puesto que, el Gobierno, utilizando a los soldados del re-
gimiento Avaroa, procedió a la masacre de niños, ancianos
y mujeres de Jesús de Machaqa. Debemos señalar que,
después de lo acontecido anteriormente con esta masacre
en contra de los comunarios y más aun de personas
inocentes como niños y ancianos, la venganza no fue con-
cluida sin antes incendiar todas las casas y cosechas ade-
más del decomiso de los ganados a los comunarios de Je-
sús de Machaqa. No conformes con ello, empezaron las
persecuciones a las autoridades, quienes una vez captura-
dos fueron remitidos a la cárcel.

Sobre estos hechos sangrientos, un entrevistado hacía


referencia de manera cauta, indicándonos:
“Bueno todo está en la historia del “ASALTO DE JESÚS
DE MACHACA” aunque esto nadie te va a querer contar
nunca, además en el tiempo que estoy aquí, me conta-
ron de una masacre que hubo hace tiempo, dicen que
desde hace años, Jesús de Machaca defiende muy bien
sus tierras con uñas y dientes como se dice, pobre de
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -33-

aquel que quiera entrar e invadir siquiera, porque entre


todos le castigarían. Es algo tremendo, pero como te di-
go, nadie te va a contar.”

Elizardo Pérez escribió una valiosa información sobre esta


masacre ocurrida hace 89 años en aquel territorio macha-
queño:
“A mí se me refirió de primera mano uno de estos casos,
quizá el más trágico y violento: el de Jesús de Machaca,
ocurrido en 1921. Se me permitirá relatarlo, porque co-
rresponde también a una política gubernamental res-
pecto al indio y es, en su sangrienta evidencia, una
prueba de la mentalidad altoperuana que veía en el ex-
terminio de los indios la salvación de la Patria…

”Jesús de Machaca era una de las marcas más puramen-


te conservadas del altiplano, a pesar de haberse funda-
do en su seno un pueblo mestizo que representaba todo
el sistema de opresión feudal en contra del indio. En Je-
sús de Machaca el indio era el paria sin derechos, el es-
clavo, la "bestia parlante" desprovista de toda condición
humana. El látigo y la escopeta eran la ley ante la cual
debía inclinar la cerviz y callar, aunque en su fuero in-
terno acumulase cólera en volumen siempre creciente.
Corregidores, jueces parroquiales, alcaldes, curas y ve-
cinos, todos se complacían en hacer del indio juguete de
escarnio y humillación, y como es lógico, el fundamento
de su propio bienestar como "servidores del orden", en
cuya ¿cúspide se hallaban los grandes poderes del Esta-
do.

” ¿Cuánto tiempo padecieron los indios en silencio?


¿Cuántas veces complotaron para poner en ejecución
los proyectos de venganza? ¿Cuántas veces postergaron
para mejor oportunidad el estallido de la acción? El in-
dio es paciente y sabe esperar, pero cuando llega su ho-
ra, nada lo detiene. Un caso como cualquier otro fue la
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -34-

gota que colmó la copa en Jesús de Machaca: un corre-


gidor había apresado a dos indios, por motivos insignifi-
cantes, c imponiéndoles una multa que, por elevada,
era imposible que pudiera ser cancelada. Pues bien, la
autoridad dispuso que, en tanto no se reuniera el monto
requerido, los dos presos no recibieran alimento alguno.

”Pasaron un día y otros días, ante la tensa expectativa


de las indiadas que todavía esperaban un rasgo de pie-
dad. A esto, los opresores celebraron algún aconteci-
miento familiar con festejos que, como siempre, se pro-
longaron mucho tiempo en medio de libaciones sin
cuento, hasta que todos cayeron en la inconsciencia al-
cohólica. ¿Cómo podían escuchar, en tales condiciones,
los ruegos angustiosos de los parientes de ambas vícti-
mas? Otros días más transcurrieron, y cuando pasada la
borrachera y el jolgorio, la autoridad se acordó de los
prisioneros, no para verificar el estado de su salud sino
para hacer nuevo cobro de la multa, se encontró ante el
espectáculo de la agonía y de la muerte de los desdi-
chados.

”La pampa se conmovió ante la vibración cruel de la no-


ticia. Los indios deliberaron en silencio, sin que se pro-
dujera reclamo alguno ni se implorara justicia. Se reunió
la ulaka, el Cabildo, representado por los ancianos de las
comunidades, y calladamente, se resolvió hacer justicia
por sus propias manos.

”El corregidor intuyó lo que había de ocurrirle. El miedo


lo arrojó de la aldea y huyó a La Paz, llevando consigo a
toda su familia.

”Presa tan importante no debía perderse. Había que


buscar su retorno al lugar, y para lograrlo, una comisión
de indios se constituyó en la capital, llevándole saludos
de toda la indiada, con algunos regalos y el encargo es-
pecial de que volviese prontamente. El corregidor, en-
greído como todos los de su laya, creyó en la humilla-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -35-

ción de sus víctimas y aceptó, aunque con reservas.


Transcurrido algún tiempo, una segunda comisión, más
numerosa que la anterior, le llevó como presente una
kumunta (cargamento de víveres), reiterándole el peti-
torio y haciéndole constar el profundo afecto que sen-
tían por su autoridad, a la que extrañaban sinceramen-
te. Ante tales manifestaciones, el corregidor se conven-
ció de que sus temores eran infundados y señaló fecha
para su retorno, para que fuera recibido como merecía
un individuo de tal calidad. Y así fue.

”Tras de lo cual, y sin que nadie lo esperara, una madru-


gada se escuchó el ulular funerario de los pututus
(cuernos de guerra) a cuyo son las doce comunidades de
indios atacaron Jesús de Machaca. No hubo defensa po-
sible. Los sublevados incendiaron el pueblo, salvándose
únicamente la iglesia y dos viviendas cuyos propietarios
dieron el santo y seña, que era "VIVA REPUBLICANOS",
lo que quería decir que pertenecían al Partido Republi-
cano, cuyo jefe, Bautista Saavedra, era entonces Presi-
dente de la República.

”Empero, las víctimas no pasaron de seis o siete. Jesús


de Machaca, en aquella época, era un centro del cual ya
se había producido el éxodo de su población mestiza,
debido a la construcción del ferrocarril Arica-La Paz, que
eliminó el comercio entre las poblaciones intermedias;
por eso, la mayoría de las viviendas pertenecía a las co-
munidades indígenas. Se desmiente así la creencia de
que los vecinos muertos se contaban por varias dece-
nas. Del cura de la aldea dicen que se salvó por milagro.
En cuanto al corregidor, conducido a la trampa de ma-
nera tan astuta, pereció en su casa incendiada.

”El Presidente Saavedra, sabedor del alzamiento, orde-


nó la inmediata la movilización del Regimiento Abaroa,
1ro. de Caballería, que se hallaba acantonado en Guaqui,
a sólo 15 kilómetros del teatro de los sucesos. Este
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -36-

cuerpo, de 1.200 hombres perfectamente armados,


acudió sin tardanza, lanzándose al ataque con furia irre-
sistible, iniciando así la represión más salvaje de que se
tenga memoria en Bolivia. Los soldados se dedicaron
durante varios días a una feroz carnicería, complemen-
tada por el pillaje y el saqueo. No se respetó a nadie: en
la orgía dantesca sucumbieron mujeres, niños y ancia-
nos. ¿Cuántos campesinos cayeron? Nadie ha podido
dar una cifra, ni siquiera aproximada. Los indios que
huían eran cazados a lanzada limpia, como fieras... Las
comunidades fueron asoladas, despojadas de su ganado
y de sus bienes, los sembríos fueron destrozados, las
poblaciones incendiadas. El ganado que no pudieron lle-
varse fue exterminado a bala...

”Todo lo que tengo relatado me lo refirieron los mismos


indios de Jesús de Machaca, cuando fui a fundar su es-
cuela. Pude darme cuenta, además, del terror y del odio
con que se recuerda en toda la región al Presidente Bau-
tista Saavedra, responsable directo de la masacre. ¿Qué
habrán dicho esas gentes al saber que tórpidos funcio-
narios del Ministerio de Educación bautizaron con ese
nombre, de sangrientas evocaciones, a la Escuela Nor-
mal Rural de Santiago de Huata?”25

De esa masacre feroz, sólo han quedado algunos testigos,


de los cuales han dejado testimonios a sus hijos, pues ellos
cuentan la historia, ya que esa masacre está en la memoria
de los pobladores de Jesús de Machaqa, uno de los entre-
vistados nos decía sobre este hecho histórico, quizá de
manera recargada:
“Dice que un corregidor antes arrestaba sin motivo no-
más a los campesinos que trabajaban, y pegaban harto
cuando no hacía caso ¡uta! [sic]con palo en la cabeza
sonaba, sin asco pegaba, chicoteaba, porque mucho po-
25
Cf. PÉREZ, E. WARISATA, La Escuela – Ayllu. HISBOL/CERES, 2da. Edi-
ción, La Paz – Bolivia 1992.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -37-

der tenía dice. Y un día pues, de esos que eran indígenas


a su autoridad han arrestado y han muerto ¡uta!
[sic]han matado de hambre…fregado era, esclavizaban
fatal, o sea saludaban arrodillados sin sombrero eso era
ley para ellos. De eso el pueblo enojado se ha levantado
pues, y ese Faustino Llanqui dice que ha encabezado pa-
ra rebelarse, y a toditos los españoles les han matado
con el mismo palo que pegaban, con eso han muerto, le
han dejado tirado al piso, el único Castro ha escapado,
mi abuelito ha visto y me ha contado, en la plaza Jesús
de Machaqa muertos como lagartos estaban tirados to-
dos los españoles, nada se podía hacer, enojado estaba
el pueblo no ve, así nomás era.”

“Mi bisabuelo cuando era niño me ha contado igualito


que mi papá dice, que había un corregidor al mando de
Jesús de Machaqa, ese atrapaba indígenas, y un día el
jefe de los comunarios se rebeló en la plaza diciendo
que era un abuso grande que se estaba cometiendo a
esa comunidad, porque esos españoles corregidor no
ve, cuando querían les pegaban, hacían hacer trabajos
duros, también se lo raptaban a las mujeres aunque sea
la esposa del jefe, no le importaba, le abusaba nomás,
les quitaba su ganado, esas ovejitas no ve, eso se lo ro-
baban y nadie decía nada tampoco. Así había pasado
tiempo y este jefe de la comunidad dice, ‘basta ya no
vamos a permitir tanto abuso’ ahí dice que el corregidor
se enojó y lo encerró para que escarmentara, y no le
habían alimentado nada al jefe y se había muerto no-
más, los indígenas le buscaban dice, pero nadie le en-
contraba y al final nomás cuando…ha muerto nomás le
encuentran, por eso los indígenas se enojaron grave, di-
ce, que se enojaron y en la noche ahí en afuera, en la
plaza esperaron al corregidor a que se duerma, antes de
esa asamblea dice que habían hecho, todos querían ma-
tarle al corregidor, no querían verle nunca más. Y en la
noche van a su casa del corregidor y lo quemaron, todas
las casas comenzaron a quemar de rabia. Antes nadie
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -38-

podía entrar a esa plaza de Jesús de Machaqa, nadie


podía entrarse así nomás, puro españoles de plata y oro,
ellos entraban, otros no, prohibido estaba, al que entra-
ba le mataban, digamos que vos eras campesino, así con
tu ropa entrabas, te chicoteaban, hasta te mataban si
querían; malditos eran, pero esa noche siempre todos
los campesinos se entraron dentro de la plaza y toda la
noche fuego, fuego así empezaron a quemar todas esas
casas de los ricos, por eso ahorita si vas a Jesús de Ma-
chaqa alrededor pura ruinas vas a ver, hasta ahorita se
ven esas casas.”

“Así dice que todo lo quemaban y todos los que estaban


dentro de esas casas morían uno por uno, uno por uno
morían, salían quemándose, gritando ayuda, pero nadie,
quién les va ayudar si tanto mal les han hecho a los
campesinos, nadie quería ayudarles, nadie, y si trataban
de escapar con piedras les mataban. En la amanecida,
ahí, como dice mi papá, como lagartos botados en el pi-
so se veían, hartos muertos, el único que estaba vivien-
do era el papa, el cura ese no ve, ese estaba queriendo
escaparse pues, y como era aliado de los españoles, la
gente no quería que viva, estaba viviendo pero aunque
sea papa igual le han hecho arrodillar en el piso de la
placita, ahí dice que uno de los comunarios agarra una
picota pues, esos para abrir la tierra eso, y con eso le
clava al papa en su cabeza, le abren su cabeza y cuando
le abren dice que su cerebro se notaba del pobre papa,
la gente viendo su cerebro lo sacaron con sus manos de
ahí y se lo comieron su cerebro con la papa, esa papita
rica no ve [sic] sisu [sic] le llaman, con eso se lo comie-
ron. Así, después los únicos que sobrevivieron de tanta
gente eran dos nomás, no me recuerdo bien pero…creo
que se llamaban uno Estrada y el otro Vásquez.”

“El pueblo estaba en llamas ¡uta! fuego por todos lados,


y todos los comunarios sabían que iban a venir los sol-
dados del cuartel de guaqui, ese cuartel no es de recién,
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -39-

de antes es, hace años se ha creado, esos soldados ya


estaban viniendo y dice que los campesinos como ya
sabían que hacer, a las montañas se habían corrido,
uh…[sic] fuerte habían corrido hasta arriba, los soldados
primerito no se habían dado cuenta, dice que buscaban
y buscaban a los comunarios pero no encontraban a na-
die, por eso ellos igual empezaron a quemar sus casas
de los indígenas y de cómo se habrán dado cuenta, de
uno nomás a las montañas se habían subido y les habían
encontrado a los comunarios, uh…[sic] la guerra ahí ha
empezado cuando les encontraron a los comunarios, no
se iban a dejar matar no ve, dice que piedras grandes fi-
losas cada uno se había agarrado, con eso BUM,BUM,
BUM…[sic] uno por uno les daban en la cabeza, de un
lado morían los soldados de otro lado morían también
los comunarios, terrible era, nadie sabe de esto, y al fi-
nal dice que los comunarios nomás han sobrevivido,
como eran los únicos, rapidito se adueñaron de toda la
comunidad de Jesús de Machaqa, de todo lo que había
se repartieron, con eso hicieron su propia comunidad,
se pusieron sus propias autoridades y nunca más deja-
ron que nadie entre ni les quite su tierra, cuando al-
guien quería entrarse todos defendían y luego de eso
los soldaditos nunca más han vuelto, será miedo que se-
rá pero ya no ha vuelto hasta hoy en día esos soldaditos
del cuartel (…) Pero al final es un tema olvidado, claro
que cuentan nuestros abuelos pero como una leyenda;
así nomás nos cuentan, tampoco nos dan muchos deta-
lles.”

II. JESÚS DE MACHAQA: MARKA AUTONÓMA

A) AUTONOMÍA DE HECHO
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -40-

Por los antecedentes descritos, podemos evidenciar que


este pueblo siempre ha luchado por su autodeterminación
política, social, cultural, jurídica, agraria, etc. Luchó frente
a las instituciones estatales ya que éstas tenían el objetivo
de someter a los pueblos indígenas al capricho de los go-
bernantes y al gamonalismo colonial, por esta razón nos
afirmaba uno de los pobladores haciendo una reminiscen-
cia sobre este tema:
“Desde nuestros antepasados somos autónomos, pese
que Jesús de Machaqa, políticamente dependíamos de
la capital de la Provincia Ingavi (Viacha). Pero, en nues-
tra localidad no hemos tenido haciendas, pues, en al-
gunas partes tuvieron haciendas, pero en la mayoría no
tuvimos, por ello nos hemos declarado autónomos con
el tiempo.”

Este testimonio es el claro ejemplo sobre la lucha de los


machaqueños en busca de la emancipación frente a la
usurpación de tierras del gamonalismo colonial, en busca
de la autodeterminación sobre tierra y territorio.

A la pregunta, si ahora son autónomos, la respuesta fue


categórica en el sentido de que no sólo ahora, sino desde
hace mucho tiempo atrás:
“Eso, la pregunta esta interesante, haber cómo te digo,
este pueblo, esta marka de Jesús de Machaqa, ha veni-
do practicando su autonomía antes de la colonia, ¿te
acuerdas que en la colonia tenían que repartir las tie-
rras? No han dejado pues que se repartan las tierras,
por eso han comprado en tres ocasiones.”

Los comunarios de Jesús de Machaqa vieron como su pri-


mera responsabilidad el de defender sus tierras, lo hicie-
ron a costa de sus vidas, hasta compraron a los supuestos
dueños tal como se registra la historia. Por esta razón,
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -41-

desafiaron al poder estatal y se declararon autónomos, a


la fecha han legalizado por la vía del referéndum. Uno de
los entrevistados nos hacía referencia al respecto:
“Así es, dice que han intentado y han comprado las tie-
rras de la Corona de España, han intentado y han com-
prado del mismo Simón Bolivar, han intentado de nuevo
los de Perú y han vuelto a comprar de Lima, y han sido
siempre autónomos, ellos siempre querían manejarse y
se han manejado según el Cabildo, no han entrado aquí
las haciendas, todas las comunidades que ves son origi-
narios, este último por CURPA han intentado entrar pe-
ro igual no les han dejado, Chijcha también ha intentado
pero nunca les dejan; cuando antes querían entrarse los
hacendados los han botado uno por uno, toda la comu-
nidad se reunía y juntos combatían, hacían una reunión
en cabildo y determinaban sus estrategias.”

La autodeterminación, es una de las esencias que palpita


en cada uno de los comunarios de este pueblo, casi aisla-
dos del poder estatal siempre se han mantenido por sus
propios medios con tal de preservar la libertad sobre sus
tierras como el sumo bien, así como el siguiente testimo-
nio da cuenta de ello:
“Claro, antes por ejemplo no había la Coparticipación, el
IDH, y aun así siempre nos hemos auto sostenido y he-
mos administrado nuestros recursos, claro que al Estado
pedíamos ayuda y el Estado nos ayudaba pero no mu-
cho. Para este camino nos ha ayudado, para la escuela
ya no tanto, más es aporte de la comunidad, nuestra
contraparte es nuestro aporte en trabajo, mano de obra
que ponemos, y la institución o Estado aporta con cala-
minas y otras cosas, por ejemplo esta escuela, la institu-
ción pone calamina, nosotros la mano de obra y las pa-
redes es nuestro aporte. Bueno, así siempre hemos si-
do, autónomos y ahora con la propuesta de Evo, con la
ley de Marco de autonomías, nos están legitimando el
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -42-

derecho, o sea antes no estábamos tomados en cuenta,


ahora sí.”

Nos indican que desde más antes este municipio siempre


había practicado la autonomía de hecho, legítimo pero en
ese entonces ilegal para el Estado colonial. La autodeter-
minación también empleaban para la elección de sus auto-
ridades municipales de manera directa conforme a sus
usos y costumbres, tal como nos relata el siguiente testi-
monio:
“Bueno, prácticamente Jesús de Machaqa se ha caracte-
rizado de tener su libre determinación como pueblo in-
dígena, por eso es que en anterior elección, en 2004
pues se elegía al alcalde por el cabildo, como persona
jurídica. Como pueblo indígena también nos hemos ca-
racterizado en ser un municipio diferente como indíge-
na, aunque la vieja Constitución no nos favorecía, en-
tonces, solo como indígena, entonces tenemos varios
años que estamos en el proceso de tener la autodeter-
minación, aunque la Constitución actual reza la autode-
terminación, pero igual. Entonces de que estamos lle-
vando adelante ahora políticamente, también política-
mente algunos partidos políticos están pues en contra
de la autonomía indígena originario de Jesús de Macha-
ca, eso yo también quiero resaltar, que nada es como
quisiéramos ¿no?”

B) AUTONOMÍA DE DERECHO
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -43-

A partir de fines del año 2008, esta Marka goza de la Auto-


nomía Indígena Originario Campesina conforme a la Cons-
titución Política del Estado Plurinacional expresado en sus
dos artículos fundamentales: Artículo 289. “La autonomía
indígena originaria campesina consiste en el autogobierno
como ejercicio de la libre determinación de las naciones y
los pueblos indígena originario campesino, cuya población
comparte territorio, cultura, historia, lenguas, y organiza-
ción o instituciones jurídicas, políticas, sociales y económi-
cas propias.” Artículo 296. “El gobierno de las autonomías
indígena originario campesinas se ejercerá a través de sus
propias normas y formas de organización, con la denomi-
nación que corresponda a cada pueblo, nación o comuni-
dad, establecidas en sus estatutos y en sujeción a la Cons-
titución y a la Ley.”

La autonomía de derecho es aquella que es reconocida de


manera legal, esto fue lo que lograron los pobladores de
esta Marka, pero sin embargo, aún falta el Estatuto auto-
nómico para que su autonomía legal se plasme en los he-
chos. Por esta razón la siguiente afirmación indica lo men-
cionado:
“Pero aún ningún pueblo es autónomo, no hay, dicen
son supuestos, no tienen legalmente, no tienen, hemos
practicado autonomía, pero legalmente no, para los go-
biernos de turno no éramos válidos, ahora ya queremos
tener nuestro estatuto autonómico, bien reglamentado
(…)”

Jesús de Machaqa se encuentra en el proceso de transición


de la autonomía de hecho a la autonomía de derecho, ya
que ahora la Ley les da ese derecho legal a su autodeter-
minación, por lo cual nos indican que seguirán practicando
la elección de sus autoridades conforme a sus costumbres
ancestrales, así como refleja el siguiente testimonio:
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -44-

“La Constitución Política del Estado específica sobre la


autonomía indígena originaria, sólo falta su implemen-
tación. Estamos en esa etapa de planificación. De
acuerdo a sus usos y costumbres eligen a sus autorida-
des. Para ejercer cargos se va de abajo arriba. En el Mu-
nicipio de Jesús de Machaqa hay 26 Jiliris (representan-
tes de sus comunidades). Los cargos son rotatorios.”

En la visita que realizamos, hemos tenido la oportunidad


de presenciar la realización del Cabildo donde debatían
asuntos relacionados a cómo deberían direccionar la Au-
tonomía de derecho. Aprovechamos con nuestras pregun-
tas y nos decían:
“Estamos organizándonos. Ahora mismo en el cabildo
estamos analizando una propuesta de un equipo de
profesionales queriendo conformar el Consejo de
Desarrollo Autónomo Originario-campesino ‘Jesús de
Machaqa´. En esta organización estará la Fundación Tie-
rra, Plan Internacional, la Parroquia. Nuestra autonomía
tiene que estar bien practicada para que sirva de mode-
lo al resto de los municipios”.

El Municipio de Jesús de Machaqa es nuevo, ya que de-


pendía antes de Viacha, y hace pocos años lograron inde-
pendizarse de éste por razones burocráticas enraizada en
la administración municipal:
“Si, antes estábamos dependiendo de Viacha, pero allá
cuando llegaba recursos solo se gastaba en Viacha y no
se gastaba en aquí mucho, entonces que hemos dicho:
Como no podemos decidir de esa plata que llega a Via-
cha y solo los concejales y alcaldes deciden como van
invertir, nosotros no podíamos decidir ya, entonces he-
mos dicho crearemos nuestro municipio ¿qué siempre
no? Y así nosotros nomás nos vamos a manejar ¿no ve?
Por eso recién hemos creado este municipio recién el
2002 se ha creado, 2005 tenemos un nuevo alcalde pro-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -45-

pio y empezamos a repartir el dinero a los proyectos así


como nosotros queremos.”

Los comunarios de este pueblo siempre se habían sentido


abandonados y olvidados por los gobiernos de turno, es
por eso que decidieron ser autónomos e independientes
en cuanto a la municipalidad, es así que muy conmovido y
dolido uno de ellos nos relataba las razones sobre el caso:
“Porque nadie se ha acordado de nosotros, ni siquiera
los gobiernos neoliberales nos han ayudado con recur-
sos, por eso nosotros hemos decidido ser una región au-
tónoma y así poder manejar con nuestros propios recur-
sos nuestra población de Jesús de Machaqa.”, “Para ya
no depender de otros que solo se aprovechan de noso-
tros y de nuestro sudor que realizamos en aquí.” “Para
que ya no nos roben lo que nos pertenece a nuestros hi-
jos por derecho que lo hemos ganado con sangre”.

Por otro lado, también se sintieron muy preocupados por


la actitud de las autoridades estatales, pidieron atención a
sus necesidades y sobre todo su presencia en la Marka, es
decir que el Presidente Evo Morales se acuerde de ellos y
les visite. Quizá el siguiente testimonio sea el sentir de la
población:
“Actualmente Evo Morales siendo el Presidente, no ha
visitado la población de Jesús de Machaqa desde el
momento que asumió el mando del país, pese a las invi-
taciones que hemos hecho, tal parece que tiene que ver
mucho sus asesores. En cuanto a la autonomía no he-
mos visto todavía los beneficios ya que recién estamos
preparando los estatutos”.

Entre tanto, los entrevistados nos hacían referencia sobre


los problemas que tuvieron que pasar en el proceso de la
conquista de la Autonomía indígena, tales son las afirma-
ciones delos entrevistados:
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -46-

“Por eso, a eso voy, todo eso hemos apuntado a ello,


pero en esta última elección prácticamente ha habido
un juego político también pues, para desviar en otra di-
rección la idea, la visión de autonomía indígena origina-
ria, dentro tambalea la cosa, entonces como estamos en
proceso, ya en el referéndum hemos ganado la aproba-
ción del estatuto y también vamos a ganar para ser, ya
netamente autonomía indígena originaria”.

“La libre autodeterminación, como pueblo quiero decir,


de que el Estado Nacional, las leyes, a nosotros casi no
nos van a obligar en ciertas cosas, más bien nos vamos a
bazar en nuestra autonomía, si entonces por decir, co-
mo vamos a elegir a nuestras autoridades representan-
tes del Gobierno Municipal, aunque ya no se va a llamar
Gobierno Municipal, con nuestro representante el Jiliri
Paya vamos llamar entonces, y va a ser pareja hombre y
mujer, todo va a ser dual sí, hombre y mujer y los conce-
jales también, hombre y mujer, el 50% va a ser mujer y
el 50% van a ser hombres”

A partir de la Autonomía legalizada en las urnas, el esfuer-


zo de los pobladores por llevar adelante esta conquista es
mucho mayor, un error puede desacreditar la verdadera
intención de aquella conquista, por esta razón todos están
interesados en la consolidación de una autonomía consti-
tucionalizada en beneficio de esta Marka combativa. Ade-
más están seguros de que si la manejan bien traerá mu-
chas ventajas para este pueblo. Las respuestas a la pregun-
ta sobre este asunto fue la siguiente:
“Si, va a ser una ventaja que va haber, aparte de eso el
magno Cabildo va a ser la autoridad, la instancia máxi-
ma que va a decidir, no el alcalde, no el concejal sola-
mente ellos van a hacer cumplir lo que el magno cabildo
decida, es decir hoy día se está reuniendo el magno ca-
bildo de Jesús de Machaqa de MACOJMA y MACOAS,
somos dos pueblos, dos organizaciones hoy día ellos es-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -47-

tán decidiendo ¡alcalde como es la cosa sus técnicos,


haber que lleven adelante!, en eso ya tenemos práctica,
siempre hemos dicho que el poder de decisión es el
magno cabildo, no el alcalde, no los concejales, no el
órgano de vigilancia, por eso es que nos diferenciamos
con otros municipios, nos diferenciamos de gran mane-
ra Jesús de Machaqa”.

Al mismo tiempo la población presentó y aún presenta


dificultades en cuanto se trata de consensuar los criterios,
tal vez esto ocurra por la intromisión política con fines par-
tidarios, al parecer tuvieron dificultades en comprender
que la autonomía indígena de derecho les beneficiaba a la
comunidad. Como en cualquier otro lugar seguro que han
tenido a personas intrusas que distorsionaban el sentido
de aquella conquista, el siguiente testimonio es la clara
muestra de que hay gente malintencionada para perjudi-
car ese proceso autonómico de los pueblos indígenas:
“Si, hay gente que no entiende, no comprende trae otro
discurso, que no va estar bien dicen que vamos a pagar
impuestos con la autonomía, la educación nosotros
vamos a pagar de nuestro bolsillo a los profesores con
nuestra plata, un discurso falso traen ¿Quiénes son? Son
hermanos que se han ido, se han jubilado y viene aquí a
hacer junta escolar tipo ciudad, ya quieren manejar en-
tonces, son comprometidos con x partido, entonces vie-
nen a desviar digamos la visión de Jesús de Machaqa,
nosotros estamos también preocupadísimos, cada año
van apareciendo más y más residentes de autoridades
de educación, del cabildo entonces por ende empieza a
tambalear también la cosa, pero la mayor parte de la
gente está consciente, aunque el anterior referéndum
se ha oído esos discursos de interés político, han des-
viado a los que estaban mal informados, no estaban
bien compenetrados de esta visión, entonces han vota-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -48-

do negativamente por influencias de ese tipo de gente


por ejemplo..”

Por último, nos indicaron que varios partidos políticos han


tratado de imponer su ideología de interés individualista,
pero han fracasado ya que los pobladores tienen su propia
forma de concebir la política, es decir, de una manera co-
lectiva donde prima el principio de ayllu, donde se busca
siempre el beneficio para todos y no sólo para unos cuan-
tos, así lo entiende uno de los entrevistados:
“La política no era muy entendida, los partidos políticos
sólo aparecen con las propuestas, pero en la comuni-
dad no les entendíamos porque para nosotros la políti-
ca es para la comunidad y para todos y no como ahora
es individual.”

III. PRÁCTICA DE LAS COSTUMBRES ANCESTRALES


CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -49-

A) ORGANIZACIÓN TERRITORIAL

La Marka Jesús de Machaqa está organizada en base a sus


usos y costumbres, fueron practicadas siglo tras siglo, or-
ganizada en dos “sayas” que son denominadas de la si-
guiente manera:

Urinsaya que significa Arriba o los de Arriba. Se refiere a la


mitad de la extensión territorial de Jesús de Machaqa, de
la parte de arriba o norte, en este lugar es donde se en-
cuentran todas las comunidades del norte, por eso se las
llaman los de Arriba y; Aransaya significa Abajo o los de
Abajo. Está conformada por la otra mitad de la extensión
territorial de Jesús de Machaqa, la parte de abajo o del
Sur, en este lugar es donde se encuentran todas las comu-
nidades del sur, por eso las llaman los de Abajo.

Esta organización es de gran importancia, ya que primero,


posibilita la elección de autoridades de manera intercala-
da; segundo, les ayuda a fortalecer a la comunidad, ya que
cada “saya” está dividida en ayllus y estos no pueden sub-
dividirse porque ellos velan la integridad de su ayllu; terce-
ro, les facilita el control del trabajo que realizan los comu-
narios en favor de la comunidad. Por este medio se contro-
la la comunidad y a sus autoridades, saben si los miembros
de cada comunidad están cumpliendo con sus trabajos, ya
que ambas “sayas” deben aportar, y si los comunarios no
trabajan, se les llama la atención como primera medida.

B) AUTORIDADES ORIGINARIAS
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -50-

Cada comunidad tiene su autoridad, que está vinculada a


la organización superior inmediata, desde esa esfera políti-
ca se ejercita la participación simétrica de cada comunario.
El Mallku y la Mallku Taika son las autoridades originarias
más importantes dentro de la comunidad, así como uno de
los entrevistados hacía referencia al respecto:
“Dentro de cada comunidad sí, pero ya de forma gene-
ral cuando una comunidad no puede solucionar un pro-
blema acuden al Cabildo que es la máxima instancia. Por
eso ahora la Alcaldía trabaja junto al Cabildo y si ves
bien el Cabildo es el que tiene más peso en todas las de-
cisiones que se toma para la comunidad. El alcalde tiene
que consultar siempre con el cabildo para hacer cual-
quier actividad, incluso la rendición de cuentas que hace
cada alcalde al finalizar su gestión, lo hace frente al Ca-
bildo y ellos aprueban si hizo bien o mal su gestión. El
Cabildo tiene que apoyar cualquier proyecto que elabo-
ra o presenta la Alcaldía y otras instituciones, si no apo-
ya no sirve, es decir, no se realiza si el Cabildo no está
de acuerdo, la comunidad menos”.

Como podemos ver, el Cabildo es la máxima instancia de


decisión en este pueblo, pero no hay que olvidar que en
cuanto a la elección de sus autoridades es el sistema rota-
torio, es decir, el Thakhi, por ejemplo:
“Acá en Jesús de Machaqa nos dividimos en 10 zonas,
de las diez zonas va rotatorio[sic], zona que le toque
pone un alcalde en el año que le toque, asimismo cada
zona está integrada por comunarios y ellos deciden a
quien van a enviar para que sea Mallku, pero esto no lo
eligen por sufragio sino según sus tierras, como cada lo-
te o terreno esta enumerado se sabe quiénes son los
propietarios y así por lista cada año una autoridad es
elegida, al que le toco le tocó”.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -51-

En cuanto a la estructura jerárquica de las autoridades


podemos mencionar lo que nos indicaba uno de los fun-
cionarios de la Alcaldía:
“(…) en la base está la comunidad, allí está el Mallku
originario y su esposa que es la MallkuTaika, luego viene
el Ayllu, allí está el JiliriMallku y Jiliri Mallku Taika, luego
viene la Marca ahí está el Jach’aMallku y la Jach’a Mall-
ku Taika, hasta ahí luego es a nivel de provincia, de Suyo
y a ese nivel es otra organización.”

El mecanismo de elección de sus autoridades es único, es


el camino del devenir de generación en generación el que
gobierna este pueblo, donde las autoridades originarias,
como ya mencionamos anteriormente son elegidas me-
diante los usos y costumbres por el tiempo de un año de
acuerdo a una lista que tienen sus autoridades, por ejem-
plo:
“Las autoridades originarias son elegidas mediante usos
y costumbres por el tiempo de un año de acuerdo a una
lista, por ejemplo: si en una comunidad hay 45 comuna-
rios le puede tocar a cualquiera de ellos ser autoridad
originaria, sino cumple debe abandonar la comunidad.
Además las funciones que deben cumplir las autorida-
des pueden ser en la escuela, en la ganadería, en el cul-
tivo y otros, asimismo nadie puede decir no puedo ha-
cer mi cargo, todos deben hacer, eso es en cuanto a
nuestras costumbres.”
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -52-

C) EL MATRIMONIO

Una de las costumbres más practicadas con particularidad


es la celebración de matrimonios, ya que la familia repre-
senta la célula social y muy fundamental para la comuni-
dad practicada con características propias de su cultura,
así como indicó una de las entrevistadas:
“Normal, antes hace unos años atrás los papás eran los
que elegían con quienes se casarían sus hijos, los hijos
no podían decidir, y no podían mezclarse los apellidos,
como te podría decir, se casaban Condori con Condori, y
Machaqa con Machaqa, nadie permitía que los apellidos
se mezclen por nada. Ahora es diferente, ya no son tan
radicales. Y también se practicaba la Irpaka que es el
pedido de la mano de la chica, claro que eso hasta aho-
rita se practica. Mmm [sic] algo que me parece muy bo-
nito en el matrimonio y es una costumbre de años, es
que cuando una pareja se casa, a la chica le regalan una
mantilla blanca de alpaca y se la ponen lasTaikas encar-
gándole cuáles serán sus deberes cuando se case: que
va tener que cuidar a su marido, que tiene que cocinar
bien, que debe cuidar a sus futuros hijos, que no lo haga
renegar a su marido (…) y a los varones les hacen cargar
flores, ladrillos, piedras, abarrotes o un ganado, para
que aprenda a valorar la tierra, el ganado y sepa traba-
jar para su mujer.”

Los testimonios nos develan varias tradiciones que se


practican dentro de un matrimonio, donde es muy diferen-
te a lo que se practica en los centros urbanos, como afirma
el siguiente testimonio:
“Sí, porque en La Paz es más mercantilismo, aquí es más
espiritual, se casan y ahí mismo los familiares y las auto-
ridades les ‘sauman’, les bendicen, les ch’allan porque
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -53-

siempre a cada matrimonio les invitan a los Mallkus y


Taikas para que participen.”

D) APROVECHAMIENTO DE TIERRA

En cuanto al aprovechamiento de las tierras, utilizan el


sistema rotatorio que consiste en la siembra de sus tierras
por tres años consecutivos y para luego hacer descansar
durante un año. Este sistema de uso de tierras hace posi-
ble que durante el año de descanso se abone y se fertilice
para tener buenas cosechas. Sobre el tema, una de las en-
trevistadas respondía de la siguiente manera:
“Nosotros usamos una política ancestral de nuestros
abuelos, que consiste en nuestros propios recursos. En
cuanto a la economía es regular, ya que vivimos de
nuestras chacritas [sic] y nuestros ganados. En cuanto a
la salud existe una posta sanitaria pero no es siempre
como en la ciudad; la educación también está regular,
nuestros hijos están yendo a las escuelas de forma regu-
lar, los profesores están enseñando conforme han
aprendido en la ciudad.”

Este testimonio expresa el provecho que sacan de sus tie-


rras para cubrir los gastos económicos, en cuanto a la sa-
lud, educación y demás. La comunidad se sustenta con lo
ganado u obtenido de la venta de sus propios productos,
es decir que adquieren dinero vendiendo sus cosechas y
sus ganados y con ello pagan y mantienen la educación de
sus hijos y la salud de los mismos.

Para sacar el mayor provecho de sus tierras y gozar de las


mismas de manera equitativa entre todos los comunarios,
aún está vigente el sistema de reparto de las tierras que se
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -54-

conoce con el nombre de aynoka. Sobre esta forma de


manejo y distribución, nos refería uno de los entrevistados
bajo el siguiente argumento:
“La aynoqa, la cuestión agrícola, el ayllu tiene por decir,
en el mío 10 aynoqas y regresa otra vez para volver, por
eso es el cargo igual a la tierra, se prepara para cultivar
la papa, las tres comunidades, y las tres comunidades
sembramos papa al año en esta misma tierra, las tres
comunidades sembramos quinua hasta el año 2013. Las
tres comunidades sembramos cebada por tres años
consecutivos, sembramos en aynoqa, después pasados
los tres años la tierra descansa, porque si es quinua tie-
ne que haber otra papa, al otro año la papa tiene que
recorrer a la otra aynoqa.”

Este testimonio, aclara y justifica sobre el manejo de tie-


rras de manera controlada y justa, es decir las autoridades
originarias son las que designan cada año a tres comuni-
dades para que se encarguen de sembrar y cosechar en las
tierras específicamente de la comunidad, y no se dedican
sólo al cultivo de un solo producto sino que varía por año,
primero se siembra papa, luego quinua y por último ceba-
da, etc. Habiendo sembrado y cosechado por tres años
seguidos dejan que la tierra descanse para que la misma
no pierda su fertilidad.

Esta comunidad en cuanto al aprovechamiento de sus tie-


rras, combinan la agricultura y la ganadería. Una misma
familia se dedica a estas dos actividades. En cuanto al ga-
nado, éste puede generar ingresos económicos mayor a la
venta de sus productos agrícolas, así como mencionaban
algunos de los comunarios:
“En la economía, nuestro fuerte en primer lugar es el
ganado vacuno, ovejas, llamas, después ganados meno-
res, como chanchitos, gallinitas, conejitos, no todos, de-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -55-

pende de la familia, pero la mayor parte tiene vacas,


ovejas, estamos criando llamas también. En la agricultu-
ra papa, quinua, cebada, aunque ya no da por la sequía.
Este año está lloviendo un poco más, puede que haya
quinua más, es papa en la arrinconada, es haba, grano,
oca, papaliza, algún lugarcito de la comunidad donde
hay agua da cebolla, zanahoria, acelga y en las pampas
con carpa solar producen también.”

“Nosotros aquí en la Marka producimos papa, quinua,


pero están desapareciendo, oca, cebada, trigo.Hacemos
chuño de la papa y más adentro de la comunidad pro-
ducimos haba, arveja pero no mucho, más es papa,
grano y cañahua, pero eso sólo para nuestra alimenta-
ción no lo vendemos, más que todo para nuestro sus-
tento. Económicamente es la ganadería como las vacas,
las ovejas, las llamas, los chanchos y gallinas.”

Por el crecimiento demográfico, el pueblo Jesús de Ma-


chaqa también presenta problemas en cuanto a la exten-
sión de sus tierras, nos decía que ya no es suficiente como
para que alcance a todos, que cada vez se va subdividien-
do, al respecto indicaba uno de los Mallkus:
“Las tierras son nuestras, de uso colectivo y también es-
tán parceladas y depende ahora de los hijos que van di-
vidiéndose hasta en una hectárea. Es muy lamentable
pues, la tierra ya no es para todos y por ello se van a di-
ferentes lugares y hay migración de machaqueños”.

E) LA RELIGIÓN Y LA FESTIVIDAD

Los valores religiosos de este pueblo se han mantenido a


pesar de la violencia ideológica por parte de los españoles.
La práctica religiosa está ligada a la tierra, con la produc-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -56-

ción, etc. Desde la colonia están fuertemente arraigadas


las festividades patronales propias de la religión católica,
en otras palabras, el sincretismo religioso está muy enrai-
zado. Por esta razón nuestros entrevistados manifestaban
lo siguiente:
“En cuanto a la religión estamos mezclados, pero tene-
mos nuestros lugares de ceremonia como cuando cele-
bramos el año nuevo aymara o solsticio pero mezclado
con la religión católica, pues se dice que dentro la igle-
sia tiene un hueco y un lago donde uno puede perderse
(…) es decir, da miedo a la persona que quiere indagar
acerca de la iglesia que tenemos en nuestra localidad.”

Las fiestas son celebradas de manera solemne y con la


participación de todos; asimismo el territorio juega un rol
importante:
“Participan a la cabeza de los Mallkus, Taikas, y la co-
munidad; cada ayllu tiene su sayaña, su territorio, en-
tonces en ese territorio bailan la qinaqina, es la única
danza 100% música autóctona, qinaqina, nada de more-
nadas, ni bandas de Oruro, nada. Nuestra música de no-
sotros es qinaqina a la cabeza de los Mallkus, ellos van
guiando, yo con mi poncho y mi chicote, con mi coquita
y mi alcoholcito [sic] y con mi esposa más bailamos; jó-
venes y mujeres, toda la comunidad baila desde nues-
tros abuelos.”

“(…) algunas iglesias evangélicas y las sectas religiosas


hacen olvidar, pero hay gente que está practicando la
wajt’a, la lojta al achachila, a la pachamama más que
todo la religión evangélica está en contra de eso, que es
pecado dicen, y va tambaleando pues nada es 100% por
ciento”.

Uno de los entrevistados agregó sobre este tema indican-


do:
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -57-

“Nuestras costumbres son lo que bailamos en nuestra


fiesta de la Virgen del Rosario que es el 2 de octubre,
aquí bailamos danzas autóctonas con nuestros propios
instrumentos como el pinquillo, la zampoña, tambores
y todo esto lo organizan las autoridades de nuestra co-
munidad, y en la fiesta de carnavales tenemos otra
costumbre de poner serpentinas y mixtura a las papas
que están floreciendo y alrededor bailan todos los co-
munarios envueltos con serpentina al ritmo de la pin-
quillada y tonada del pueblo; y también a los animales
como vacas y ovejas les ponemos su señal, chinpu [sic]
después se corta una de la orejas y se pone lana de co-
lor rojo amarillo verde y azul se lo amarra en su lana
como señal, también se hace comer convite, hasta aho-
ra se siguen practicando esas costumbres pero algunos
comunarios ya no lo practican porque se han pasado a
otra religión.”

“La costumbre que tenemos sólo es el culto a la tierra


que lo realizamos en el mes de agosto en agradecimien-
to a la Pachamama, por sus bendiciones que nos da para
cultivar la tierra, para que tengamos una nueva cosecha
y pasar las fiestas de la comunidad como es por tradi-
ción que nos dejaron nuestros Padres.”

Como podemos evidenciar a través de estos testimonios,


los comunarios de esta Marka tienen enraizada fuerte-
mente sus creencias religiosas con la producción y la ferti-
lidad de sus tierras, es más, las actividades colectivas están
relacionadas con la festividad, quizá este sea el punto de
cohesión social que genera la unidad de estas comunida-
des. El siguiente testimonio nos corrobora sobre este te-
ma:
“De cada 10 años, 7 años descansa y 3 años está ocupa-
da, el turno es de diez, va rotando; ningún Mallku puede
decir ¡ahora cultivaremos papa allá! Ya está todo fijado,
rota, por eso el cargo del Mallku rota también en la co-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -58-

munidad; después es otra la fiesta de carnaval, el día de


la aynoqa, hay que poner a la papa con flor, con mixtu-
ra, con serpentina, con membrillo, con lujma, con man-
zana, más que todo con membrillo y lujma, hay que en-
terrar la papa, las plantas grandes hay que q’ipicharlas
[sic], hay que humearle, a la Achachila a la Pachamama
hay que pedirle que haya más bendiciones, con pinqui-
llo, con wancara, bandera blanca, bailando, aunque
eso está disminuyendo año tras año, porque mucha
gente va a la iglesia evangélica, van profesando diferen-
tes sectas religiosas, dicen ¡mi religión no me permite,
es pecado! por ende las costumbres también disminu-
yen. Después la fiesta al Mallku, el día miércoles o lunes
por decir hay que q’uhuachar [sic] la papa, y en la tarde
hay que ir a la apachita, a hacer la marka , señalización
de las crías de oveja, y en ese momento el padre o la
madre le dice a la hija ¡esa ovejita va a ser para vos!
Aparte de eso, la fiesta grande de la virgen del Rosario,
primer domingo de octubre, lunes y martes la fiesta de
Rosario ya ha pasado, la fiesta grande, esta plaza estaba
llena, había feria.”
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -59-

IV. CRITERIOS SOBRE LA JUSTICIA ORDINARIA

Los comunarios de Jesús de Machaqa, por las experiencias


vividas no creen en la Justicia Ordinaria, porque al acudir a
ella ven que es muy corrupta y burocrática. Nos decían
que todo es dinero, los que administran la Justicia Ordina-
ria no llenan las expectativas de la población en cuanto a
los asuntos jurídicos, por esta razón, las personas humildes
no acuden a esa justicia, porque saben que van a erogar
grandes gastos de dinero afectando en parte a su patrimo-
nio, que al final no tendrán los resultados que ellos espe-
raban, porque desgraciadamente ganan los que tienen
más dinero, ya que pueden comprar a las autoridades del
Órgano Judicial. En cambio –según ellos– la Justicia Comu-
nitaria es más directa y justa no se requiere realizar pape-
leos. El testimonio que transcribimos a continuación ex-
presa ese sentimiento en relación a la Justicia Ordinaria:
“La verdad sin mentir te voy a decir que la Justicia Ordi-
naria está totalmente corrompida y ya no se le puede
llamar justicia, lo que es totalmente diferente a la Justi-
cia Comunitaria ya que en ésta sí se practica la verdade-
ra justicia y es más rápida, económica, no se malgasta
mucho tiempo, yo creo que siempre va a ser mejor la
comunitaria”.

Las respuestas fueron muy rotundas de nuestros entrevis-


tados ante la pregunta si la Justicia Ordinaria se impusiera
en Jesús de Machaqa. He aquí los testimonios:
“NO!!! Aquí nadie quiere la Justicia Ordinaria porque es
plata nomás y harto tarda, les separan de sus familias,
les quitan todo, mal está. La Justicia Comunitaria está
bien. Porque si uno roba no le separamos de su familia,
chicoteamos nomas, o sino, sacamos multa, toros, va-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -60-

cas, ovejitas (…) y ganado; le aconsejamos para que se


corrija y nunca más cometa el delito.”

“Mejor parece la justicia de las autoridades originarias,


porque si se va a la Justicia Ordinaria mucho dinero hay
que botar, nuestro propio abogado a mi enemigo da su
boleta y dice: ‘cualquier rato búsqueme’, y ahora si mi
enemigo tiene plata, al juez le da y sale libre y yo preso
por no tener plata.”

“La Justicia Ordinaria para mí es una justicia para los


que tienen plata, además tarda mucho, para mí la Justi-
cia Ordinaria no es confiable, porque existe mucha co-
rrupción, los abogados sólo te piden plata y otras co-
sas.”

“Para nosotros, la Justicia Ordinaria es injusta para los


pobres, ya que todo es dinero y si no hay dinero no se
puede hacer nada, ya que en la Justicia Ordinaria hay
mucha corrupción.”

Aunque parezca contradictorio, no descalificaron total-


mente a la Justicia Ordinaria, sino en casos graves la ven
como complementaria y como una salida para los delitos
graves, así como nos mencionaban los comunarios entre-
vistados:
“Bueno, yo creo que sí debe darse para algunos casos
graves como el asesinato, delitos graves, eso quizás se
puede dar en la Justicia Ordinaria, pero veremos pues la
Ley, del deslinde jurisdiccional, haber qué nos dice, por
ahí nos da la potestad a nosotros también, quizás tam-
bién podemos mandar a la cárcel por 30 años a alguien
que ha matado gente y los carceleros que obedezcan,
eso es lo que faltaría. Si esa potestad nos da a la Justicia
Comunitaria nos quedamos más tranquilos.”

“(…) si es asesinato, si es narcotráfico, si es contraban-


do, hemos dicho, que eso no es competencia de noso-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -61-

tros, hay leyes, la misma Constitución Política del Estado


Plurinacional dice que la Justicia Ordinaria tiene que en-
cargarse de eso, pero no tiene que obviarnos a noso-
tros, no tiene que hacernos a un lado, porque muchas
veces favorecen a los que tienen plata, no van a la cár-
cel, antes de entrar a la cárcel ya están libres, o incluso
no están ni 48 horas ni 24 horas. Han metido plata pues,
después les despachan, nosotros decimos, tenemos que
hacer seguimiento, un acompañamiento como Justicia
Originaria Campesina para que realmente ese malhe-
chor entre a la cárcel, si es treinta años, treinta años sin
derecho a indulto.”

“Quisiera que la Justicia Originaria sea mucho mejor que


la Justicia Ordinaria, pero con esta autonomía tal parece
que no vamos a poder, ya que el Ministerio de Autono-
mía ha mandado a sus facilitadores para orientarnos
con respecto a la justicia y ahí nos han dicho que va ha-
ber un deslinde y que no nos confiemos mucho en nues-
tra autonomía porque igualito nomás nos van a someter
a la Justicia Ordinaria, por eso queremos que las auto-
nomías ahora fracasen porque no nos convienen las le-
yes que se están aprobando, ya que no van a hacer valer
nuestra Justicia Originaria.”
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -62-

V. LA CONCEPCIÓN DE LA JUSTICIA COMUNITARIA

Uno de nuestros objetivos fue saber qué es la “Justicia


Comunitaria” para el pueblo de Jesús de Machaqa, cuando
preguntamos sobre este tema, las respuestas fueron cate-
góricas y tajantes aseverándonos que aquí no hay “Justicia
Comunitaria”, he aquí los testimonios:
“En nuestro pueblo no hay Justicia Comunitaria sino Jus-
ticia Originaria, porque la gente de la ciudad y otras
provincias mal la interpretan, piensan que matar o
quemar es Justicia Comunitaria”.

“Yo entiendo que la Justicia Comunitaria es cuando se


pesca a una persona robando, se le agarra luego se le
tortura y se le mata. Eso he escuchado que hacen en las
ciudades, pero aquí en la comunidad no se practica eso.
Sólo se castiga y se sanciona, las mujeres a las mujeres y
los hombres a los hombres, les dan azotazos y tienen
que pagar lo que se ha robado y las autoridades le dan
una multa dependiendo del delito, la multa es en dine-
ro.”

“Nosotros practicamos desde nuestros abuelos la Justi-


cia Originaria, porque esa es nuestra forma de castigar a
aquellas personas que se portan mal que no consiste en
matar o quemar como hacen en la ciudad. Ellos dicen
hacer Justicia Comunitaria, pero eso no es así, La Justicia
Originaria es diferente a la Justicia Comunitaria y a la
Justicia Ordinaria”.

“(…) pero nosotros no consideramos como Justicia Co-


munitaria, sino como justicia indígena originaria, según
nuestros usos y costumbres. Justicia Comunitaria es
donde aquella gente, por ejemplo, en El Alto, orureños,
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -63-

potosinos, mezcla de gente, esos son los que hacen jus-


ticia comunitaria, pero aquí nos conocemos: ¡de esa fa-
milia cómo son sus hijos, cómo son, qué tipo de gente
es! como decimos vulgarmente, de tal palo tal astilla,
entonces conocemos al padre, si le gusta meter uña, en-
tonces el hijo debe meter también uña, según eso cae
nomas el padre y cae nomás el hijo.”

Estas aseveraciones denotan el rechazo a la práctica y con-


cepción errónea de la “Justicia Comunitaria”, que al verse
en la imposibilidad de poder difundir y dar a conocer a la
sociedad entera la verdadera práctica de la “Justicia Co-
munitaria”, sólo han optado en llamar “Justicia Originaria”
frente a la mala interpretación de la “Justicia Comunita-
ria”.

En respuesta a la pregunta si es Justicia Comunitaria lo que


se practica en las ciudades donde una turba enardecida
mata a los supuestos ladrones, la respuesta fue contun-
dente:
“Eso no es Justicia Comunitaria, es simplemente un ase-
sinato. Entendemos por justicia comunitaria a la aplica-
ción de sanciones por faltas que son leves, puede ser
dando chicotazos, o multas en dinero, a veces expulsán-
doles de la comunidad. Sirve para corregir a los comu-
narios”.

“Pero en El Alto, en La Paz, la gente no se conoce, lin-


cha, mata, sea o no sea ratero. Da pena (…) ¡en el caso
nuestro, no!”

“Lo que practican en la ciudad está mal, nosotros no te-


nemos medios para explicar lo que es la verdadera justi-
cia originaria, si tendríamos plata, Radio, podemos ex-
plicar el significado de la Justicia Originaria. Dicen prac-
ticar Justicia Comunitaria pero no es así, hasta se inven-
tan los nombres, los abogados dicen otras cosas de la
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -64-

Justicia Originaria, pero yo pienso que vamos a hablar


en el Cabildo para resolver este problema de la confu-
sión que existe entre Justicia Comunitaria y Justicia Ori-
ginaria”.

“No, aquí no es así, eso es en exceso, en otros lugares


dicen que la justicia comunitaria es matar, golpear y
tantas cosas que se escuchan, pero en realidad no es
tanto así. Aquí sí hay sanciones, pero está prohibido ma-
tar a la gente, el castigo más fuerte que se da es la ex-
pulsión de la comunidad quitándole sus tierras, o casti-
gos, trabajos para la Comunidad, les chicotean, pero
matar nunca he visto por aquí, pero debe haber quizá
como antecedente por lo menos”.

“(…) muchos dicen que queman, cuelgan y matan, eso


no es Justicia Comunitaria. Aquí en Jesús de Machaqa
no existe eso, jamás ha existido. Hace años quizás había,
ahora no, pero muchos interpretan mal, que la Justicia
Comunitaria es linchar, quemar, enterrar vivo, no, eso
es mentira, es falso”.

“No, eso no es Justicia Comunitaria por eso nos ven mal


a todos los que vivimos por aquí, nos consideran salva-
jes, ignorantes que no sabemos ni leer ni escribir pero
no es así, tenemos nuestra propia forma de castigar, so-
lo consiste en el castigo por parte del Mallku quien apli-
ca chicotazos pero no lo matamos.”

Por lo tanto, la Justicia Comunitaria entendida y practicada


por los habitantes de este pueblo es:
“Es la ley de nuestros abuelos, es la ley de los aymaras
originarios. Sirve para corregir los actos de los herma-
nos originarios. En nuestra práctica de Justicia Comuni-
taria es que depende de la magnitud del delito. Si los
delitos son leves arreglamos entre interesados con re-
presentación de las autoridades comunales y si son deli-
tos que no se pueden arreglar, pasamos a la otra instan-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -65-

cia, entonces interviene la comunidad y sus autorida-


des. También hay problemas entre linderos de las co-
munidades, pero con la sagacidad y astucia de los líde-
res se arregla el asunto, basándose en los hechos ocu-
rridos y si amerita dar chicotazos, las autoridades deci-
den aplicar el castigo.”

“Para mí, la Justicia Originaria es aquella que practica-


ban nuestros abuelos, que no consiste en matar a una
persona, pero que se puede castigar con chicotes, con
trabajo, como también se puede votar de la comunidad
para siempre o por un tiempo. La Justicia Comunitaria
se han inventado los de la ciudad para hacernos quedar
mal, diciendo que se mata a las personas y eso no es así.
Esa clase de justicia practicaban seguramente en el
tiempo de la colonia, donde los españoles mataban a los
ladrones, violadores y así se ha ido confundiendo nues-
tras costumbres originarias”.

“La Justicia Comunitaria es la Ley de nuestros abuelos,


que no consiste en matar, más al contario nos enseña a
corregirnos”.

Para fundamentar sus afirmaciones nos relataron algunos


ejemplos de cómo se procede y se practica la Justicia Co-
munitaria en sus ayllus y más que todo, sus finalidades y
objetivos:
“Cuando en la comunidad se cometen delitos de maltra-
to físico familiar y robo de ganado, acudimos a las auto-
ridades originarias, quienes sancionan y castigan de
acuerdo al delito cometido. El castigo consiste en chico-
tear: una arroba, es decir 25 chicotazos, media arroba
12 chicotazos y cuartilla 6; en otros casos se hace el
destierro de la comunidad en burro hasta el camino.”

“La Justicia Comunitaria siempre quiere la reintegración


del culpable a la comunidad.”
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -66-

“Entendemos que si alguien ha incurrido en algún deli-


to, que recapacite, si ha robado un ganado entonces en
la próxima no tiene que robar. Hay que dar consejos,
hay que encargar para que no robe nunca más, para que
él trabaje, tenga su propio ganado y con su esfuerzo
consiga lo que quiere, en ese sentido. Pero aquí hay
control social donde la gente misma exige que uno tra-
baje, aquí no puede haber gente que esté robando,
porque por falta de dinero a veces roban. Todos traba-
jan, habrá quizá unos cuantos flojos pero ellos mismos
al ver que otros trabajan, ellos más ya trabajan.”

“No busca hacer mal, hace bien, corrige, aconseja, ayu-


da y las mismas autoridades enseñan a no ser delin-
cuente”.

“La Justicia Comunitaria la practicamos fundamental-


mente para reparar los daños que ha ocasionado un
comunario al otro, y no practicamos la Justicia Comuni-
taria para conflictuar ni burocratizar los problemas a re-
solver”.

“Eso de matar a una persona no hay tanto en la comu-


nidad, tal vez hay más en las ciudades o en otros lados,
pero aquí hay respeto a la vida, además como aquí te-
nemos Justicia Comunitaria tienen miedo, no pueden
matar fácil a la gente, ahora si eso pasa, las autoridades
remiten a que la policía haga su investigación, por eso
damos parte a ellos”.

“La Justicia Originaria para mí es sumamente transpa-


rente, porque en la justicia originaria no hay abogados,
no hay dinero, se llega a la sentencia rápidamente, en
menos de un día el problema ya está resuelto, si nos
reunimos para resolver un problema a las 8 de la maña-
na, a las 9 ó 10 ya está resuelto; en cambio, en la Justi-
cia Ordinaria hay que hacer escritos, memoriales con el
abogado y el abogado dice volvete [sic] mañana, todavía
no está listo, te va costar esta cantidad de dinero y otras
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -67-

cosas, eso en la Justicia Originaria no existe. En nuestra


justicia, no hay abogados, sí hay testigos, además noso-
tros también nos conocemos, pero en la Justicia Ordina-
ria no es así, eso tarda meses, incluso años y además es
para mucha plata, la Justicia Originaria es rápida y gra-
tis.”

“La Justicia Comunitaria se entiende, para que los pro-


blemas de cualquier índole sean resueltos por interme-
dio de la oralidad”.

Pero al mismo tiempo hicieron notar que la Justicia Comu-


nitaria no es del todo perfecta sino también se dan casos
excepcionales:
“Sí, como cualquier otra justicia tiene sus deficiencias,
esto porque la gente a veces no somos iguales, los Mall-
kus no son iguales ya que también existe la corrupción.
Por ejemplo, les comento de una anécdota, que una vez
a un Mallku le han ofrecido botellas, animales e incluso
dinero, donde él ha aceptado y bueno pues, ahora ya no
hay credibilidad en esta persona, tampoco en sus hijos y
la gente comenta, que no hay que creer en esa familia. Y
por eso en la comunidad se acostumbra caminar bien, lo
que es justo se tiene que hacer y si no es así la familia
queda mal, eso es lo que pasa, hay esas deficiencias
también dentro de la Justicia Originaria.”
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -68-

VI. EXPERIENCIAS JURÍDICAS DE LA JUSTICIA COMUNI-


TARIA

A) FALTAS Y DELITOS

En el Municipio Autónomo Jesús de Machaqa, sus habi-


tantes continúan practicando la “Justicia Comunitaria”
como herencia de sus ancestros. Ésta cumple una función
correctiva e integradora; la primera hace referencia en el
sentido de que el autor de un delito, una vez que ha cum-
plido la sanción, ya no vuelva a reincidir en la falta; la se-
gunda permite al infractor reintegrarse a su comunidad
para seguir aportando a ella.

Las faltas y delitos pueden ser leves y graves. Las primeras


se refieren al robo de animales, insultos, apropiación inde-
bida de tierras, peleas entre comunarios, peleas entre
marido y mujer o falta de respeto de los hijos a sus pa-
dres. Estos casos son solucionados en un corto tiempo en
sus respectivas comunidades. Si los delitos son mayores
como ser agresiones físicas, violaciones, asesinatos, y
otros más, las autoridades deciden remitir el caso a la
Justicia Ordinaria. Al respecto decían algunos de los en-
trevistados:

“Los delitos menores como ser robo de animales, insul-


tos, apropiación indebida de tierras, peleas entre comu-
narios, peleas entre marido y mujer, etc. son tratados
por las autoridades de su comunidad. Se abre un libro
de justicia para registrar los delitos cometidos y les reci-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -69-

ben en audiencia. Si los delitos son graves, como ser


asesinatos, violaciones, agresiones físicas se remiten a la
Justicia Ordinaria”.

Otro Mallku al respecto indicaba sobre los tipos de faltas y


delitos cometidos en su comunidad de los cuales, los más
graves pasan a la Justicia Ordinaria:
“Aquí, todos los delitos cometidos en nuestra comuni-
dad, robos de ganado, peleas entre vecinos, se resuel-
ven a través de nuestras autoridades comunarias, cuan-
do son delitos graves, como matar gente ya no corres-
ponde a la comunidad resolver, sino a la Justicia Ordina-
ria; pero las autoridades hacen un seguimiento para que
ese delito pueda ser sancionado y castigado, pero deli-
tos menores se resuelven en la comunidad con multas
dependiendo del delito.”

B) PROCEDIMIENTO JURÍDICO

Cuando se ha identificado un delito menor, robo de ani-


males que en términos jurídicos se llama abigeato, y los
otros delitos descritos líneas arriba, lo primero que hace el
Mallku, es decir, la máxima autoridad de la comunidad, es
llamar al resto de las autoridades y sostener una reunión
con la exclusiva finalidad de analizar el delito cometido,
sus antecedentes y las consecuencias que produjo26,
después de un amplio debate se decide si el caso va a pa-
sar a la instancia superior o se soluciona en ese instante,
todo esto de acuerdo a la predisposición de las partes en
conflicto. Sobre el tema nos decía uno de los entrevista-
dos:

26
En algunas comunidades existe el Consejo de Pasados en la que se adminis-
tra la Justicia Comunitaria.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -70-

“(…) el Mallku convoca a su secretario de actas, Qelqa


Mallku, Sullka Mallkus, en total cuatro cabezas, en cada
ayllu. En cada comunidad hay cuatro cabezas, esos cua-
tro líderes, ven el asunto de tierras, si hay que convocar
al directorio, eso se debate y si hay que debatir entre
toda la comunidad, pasa a la instancia de la comunidad.
En la asamblea discutimos problemas sencillos, proble-
mas leves, el Mallku conoce y las cuatro cabezas, ellos
deciden y si no solucionan, se encaprichan los infracto-
res (…) se eleva a la instancia superior al Ayllu, ahí solu-
cionan, ya no es el Mallku sino Jiliri Mallku, yo soy por
ejemplo Jiliri Jalja Mallku secretario de justicia de este
año; entonces llama al Jalja Mallku secretario de justicia
justamente para hacer justicia. Ahí solucionamos, si es
grave o difícil o no se acata, pasa al cabildo, aunque son
raros ayllus que pasan. En el mío, nunca ha pasado al
cabildo (…) ahí le sacan a chicotazo limpio, le hacen pa-
gar multa un toro, cuando llega aquí ya es grave porque
para él chicote”.

Para aplicar la Justicia Comunitaria es necesario distinguir


tres instancias, cada una de ellas con sus características
peculiares, por ejemplo: la privada, la pública y la comuni-
taria:

“La justicia comunal conoce tres instancias para resolver


los conflictos: privada, en la vivienda de las autoridades
de la comunidad; pública, con la participación de algu-
nas autoridades y comunitaria, con la participación de
toda la comunidad en una asamblea. Los ex Jach’a Mall-
kus son consultados para determinar la culpa de los
acusados y las sanciones que se darán en caso de en-
contrarlos culpables.”
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -71-

En los casos donde existe infidelidad conyugal, la Justicia


Comunitaria utiliza otros procedimientos tendientes a
solucionar los problemas familiares como por ejemplo:
“(…) no es que la comunidad chicotee, ni el Mallku pue-
de chicotear, los que chicotean son sus padrinos, su pa-
pá y su mamá con todo derecho o un familiar”.

“(…) antes sí les chicoteaban cuando el hombre engaña-


ba a su esposa, o bien los Mallkus les chicoteaban o los
padrinos; porque en cualquier conflicto, lo primero que
se hace es tratar de solucionar el problema entre los
que se agredieron, si no se puede solucionar entre ellos,
llaman a las familias de ambos, si estos no pueden solu-
cionar el problema van ante el Corregidor del lugar, sino
puede solucionar acuden al Mallku y a la Mallku Taika y
ellos sancionan con multas o chicotes, y si estos no lo
solucionan lo plantean y resuelven en el cabildo.”

La Justicia Originaria, como llaman ellos, a diferencia de la


Justicia Ordinaria vigente en los centros urbanos, es más
rápida y eficiente, porque las autoridades originarias solu-
cionan oportunamente el problema siguiendo los pasos y
procedimentales de rigor.
“La mayoría de los problemas están resueltos en unos
pocos días, sólo unos cuantos asuntos tardan semanas o
meses. Las sanciones que se dan pueden ser de diferen-
te tipo: morales, materiales o económicas.” “Las perso-
nas acusadas no son consideradas delincuentes, porque
para los aymaras no existe la maldad. Los acusados co-
meten un error en un mal momento de su vida, por lo
tanto deberá reflexionar y considerar su situación de
manera propositiva.”

C) AUTORIDADES JURÍDICAS ORIGINARIAS


CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -72-

Los Ayllus que pertenecen al Municipio Jesús de Machaca


están organizadas democráticamente de acuerdo a sus
usos y costumbres. Cada comunidad tiene una autoridad
que está vinculada a su organización superior inmediata.
Cuando una Comunidad se ve incapacitada para solucio-
nar algún problema, recurren al Cabildo, inclusive en esa
instancia se aprueban la rendición de cuentas de cada
autoridad originaria.
“Las autoridades originarias de sus respectivas comuni-
dades, los machaqueños en su mayoría prefieren la Jus-
ticia Comunitaria o comunal, además de que es una
costumbre también. Es efectiva por el tiempo corto del
proceso, porque es más económica, y porque descon-
fían de la Justicia Ordinaria.”

“Se acude ante las autoridades máximas de la comuni-


dad hasta que den una solución y se debe dar estricto
cumplimiento a sus decisiones y si son muy graves lo
transferimos a la Justicia Ordinaria.”

Las decisiones como de cualquier sistema jurídico es de


cumplimiento obligatorio, por lo que, indicaban:
“(…) si ha robado tiene que reponer y si no repone le
hacen trabajar para que pague lo que ha robado.”

Por otro lado, las autoridades originarias no están exentas


de corrupción, por lo cual, de vez en cuando se presentan
circunstancias en las que sus autoridades pueden incurrir
en actos de corrupción. Al respecto un comunario manifes-
taba:

“(…) una vez a un Mallku le han ofrecido botellas, ani-


males e incluso dinero, donde él ha aceptado y bueno,
pues, ahora ya no hay credibilidad en esa persona, tam-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -73-

poco en sus hijos y la gente comenta que no hay que


creer en esa familia (…)”

Estos casos son excepcionales. La mayoría de los poblado-


res de esta Marka apoya y respalda a sus autoridades co-
munitarias, para que ellas apliquen la Justicia Comunitaria
en los delitos menores y resuelvan en corto tiempo, con
un mínimo gasto económico, porque no confían en la
Justicia Ordinaria. Sin embargo, aunque parezca contra-
dictorio, los delitos mayores o graves, por ejemplo un ase-
sinato, inevitablemente son remitidos a la Justicia Ordina-
ria.

D) DE LAS SANCIONES

Las autoridades originarias adoptan tres tipos de sancio-


nes: morales, materiales y económicas. Las primeras ha-
cen referencia a una sanción de no dirigirle el saludo por
un tiempo determinado, ni hablar con el culpable; las se-
gundas se refieren a la cantidad de chicotazos que recibirá
por el error o errores cometidos, o bien la realización de
un trabajo, por ejemplo fabricar 1.000 adobes; finalmente
la tercera consiste en pagar un monto económico deter-
minado por el resarcimiento de daños y perjuicios oca-
sionados a la víctima; la máxima pena es la expulsión de la
comunidad. Al respecto tememos el siguiente testimonio:
“Cuando en la comunidad se cometen delitos de mal-
trato físico familiar y robo de ganado, acudimos a las au-
toridades originarias, quienes sancionan y castigan de
acuerdo al delito cometido. El castigo consiste en chico-
tear una arroba, es decir 25 chicotazos, media arroba 12
chicotazos y cuartilla 6 chicotazos; en otros casos se ha-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -74-

ce el destierro de la comunidad en burro hasta el ca-


mino.”

Si la sanción es económica, se destina el dinero reunido


para la refacción de la escuela y otros gastos indispensa-
bles para solucionar los delitos, un ejemplo nos ilustrará
mejor:
“Si en el caso de que uno robe una gallina, y se lo ha
comido la gallina, o se lo ha vendido la gallina, y se ha
descubierto de que él es el autor material, de que hay
otro autor intelectual, se hace una investigación, una
averiguación, entonces tiene que pagar la sanción.
Aparte de que a las autoridades tiene que pagar san-
ción, que ya está establecido en el acta de cada comien-
zo del año, es una sanción económica. En el caso de mi
comunidad es de 200 bolivianos, pero primero tiene
que arreglar, y con esa plata se compra alguna cosa para
la escuela, y con esa misma plata se dice tú vas a ir de
comisión, pero si es pelea tiene que dar garantías, tiene
que haber un compromiso, comprometiéndose que
nunca más va a volver a pegar, bajo sanción de tantos
bolivianos.”

Las sanciones se ejecutan dependiendo de la falta que se


haya cometido, hay faltas menores y faltas mayores como
nos indicaron los entrevistados:
“(…) que existe dos clases de culpa, Jisk'aJucha y Jach'a
Jucha, culpa menor y culpa mayor. Ante esta situación
de grados de culpabilidad los chicotazos se mencionan
de la siguiente manera: una arroba de latigazos consiste
en 25, media arroba en 12 y cuartilla 6 latigazos, y ade-
más también le aplican una sanción a la persona que ha
cometido el delito en especie o en dinero dependiendo
del grado de culpabilidad que tiene. Cuando existe rein-
cidencia del delito en el último caso, le expulsan de la
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -75-

comunidad con sus pertenencias y su familia en burro


hasta el camino para que pueda irse a otro destino.”

“Nuestros abuelos castigaban con chicotazos a aquellas


personas que se portaban mal en la comunidad, este
castigo con chicote hacia que la persona hable sobre el
error que ha cometido, así de esta manera nos corregi-
mos, en esta región también practicamos el hacer ado-
bes y el destierro.”

“Los chicotazos se dan cuando no hay entendimiento,


asimismo pueden hacer adobes, algunos trabajos para
la escuela los cuales beneficien a la comunidad, pueden
pagar multas, ya que no hay tanto pecado, es más,
nuestros abuelos nos han enseñado a respetar.”

“Primero se realiza en una reunión en la que se define


qué castigo se le va dar, por ejemplo: si una persona ro-
ba un ganado, con la Justicia Originaria se hace que de-
vuelva el ganado, si en caso de que no lo hiciera y se es-
capa, se le quita el ganado que tiene y si no vuelve, se
vende el ganado que tiene y se paga al afectado y lo que
sobra es para la comunidad o para la escuela del pue-
blo”.

“Asimismo en nuestros usos y costumbres está total-


mente prohibido quitar la vida a un comunario o ciuda-
dano por un delito sea grave o leve.”

E) EJEMPLOS DE DELITOS Y SANCIONES

A continuación mencionamos algunos relatos de los pro-


pios comunarios sobre delitos entre menores y mayores
que se cometieron en el Municipio de Jesús de Machaqa:
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -76-

El siguiente ejemplo es un caso tipificado como delito ma-


yor, a pesar que el hecho tenía que pasar a la Justicia Or-
dinaria, sin embargo las autoridades originarias soluciona-
ron aplicando la Justicia Originaria:
“En una oportunidad un comunario había violado a una
cholita en las pampas donde pastea ovejas y vacas, en-
terados del caso las autoridades máximas convocaron a
una Asamblea para resolver este problema tan delicado
que no ocurre frecuentemente. Instalada la Asamblea,
toda la Comunidad decidió las siguientes sanciones para
el violador: Trabajar gratuitamente en la refacción de la
escuela, hicieron reparar el daño físico ocasionado con
dinero, entregó una cantidad de su ganado a la víctima
y por último le dieron 25 latigazos.”

También el siguiente caso es un delito mayor, ya que se


trató de la muerte de un joven. Siendo el autor confeso la
misma autoridad de la comunidad, no lograron sancionarlo
y se quedó en el olvido. Esto nos demuestra que la Justicia
Comunitaria también es vulnerable como cualquier otro
sistema jurídico:
“El año 2006, dos jóvenes enamorados se escaparon de
sus comunidades, el joven fue arrojado a un barranco y
murió. Cuando se hizo las investigaciones del caso, ocu-
rre que el autor era una autoridad de una de las comu-
nidades y para no quedar mal, pagó un determinado
monto de dinero; pero se quedó ahí, en el olvido. No
fue remitido a la justicia ordinaria.”

De la misma manera los comunarios nos relataron sobre


casos de delito menor, el cual fue solucionado con relativa
facilidad, como por ejemplo:
“(…) un jovencito que llegó de la ciudad y robó una radio
para poder tomar, las autoridades de aquí le chicotea-
ron tres veces como castigo en la plaza. Yo creo que las
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -77-

malas costumbres vienen de la ciudad porque aquí so-


mos diferentes, no sabes qué es robar, porque nuestros
Padres nos chicoteaban en las manos si alzábamos algo
que no era de nosotros. Nosotros somos muy respetuo-
sos.”

También el siguiente caso corresponde a un delito menor,


aunque los comunarios estaban decididos a recrudecer la
sanción, pero la intervención oportuna de sus autoridades
originarias pudo evitar un castigo mayor, nos decía:
“Una vez, una pareja se había robado un ganado y nos
hemos organizado los comunarios para encontrar a los
rateros que se habían robado el ganado; con bicicletas
hemos rondado y preguntado y nos dijeron que estaban
dirigiéndose a Viacha y los encontramos. Algunos co-
munarios estaban enojados y querían hacer ‘justicia
comunitaria’ pero las autoridades han dicho que no es
costumbre de nuestra Marka; y sólo les castigaron con
azotes colgándoles a un poste pero no les han matado.”

La misma experiencia fue corroborada por otro entrevista-


do:
“Por ejemplo, en mi comunidad, hace años habían ro-
bado una yunta de toro, entre marido y mujer, habían
llevado a lado de Viacha, a la cordillera, ahí la comuni-
dad se ha dispersado. Entonces, el Mallku ha dicho, nos
organizaremos, hay que seguirles porque como es ga-
nado no creo que estén tan lejos, pero hay que apurar
con bicicleta, ¡jóvenes vayan con bicicleta entre dos, us-
tedes, por esta dirección, otros dos por la cordillera!, así
entonces habían acudido al profesor diciendo, ¡por fa-
vor le vamos a pagar!, dice que la yunta de toro está
yendo en esa dirección, está lejos no vamos a poder al-
canzar con bicicleta, le vamos a pagar, le dijeron al pro-
fesor que tenía motocicleta. Les han pillado, han hecho
regresar y les han waskiado [sic] con chicote, las muje-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -78-

res a la mujer, al hombre los hombres, les han colgado


al mástil de la bandera, de los pies han colgado y ahí les
han waskiado [sic] diciendo ¡cómo es posible, de dónde
han aprendido a robar, haber acaso no pueden trabajar,
no puedes cosechar cebada, no puedes criar ganado, no
pueden prestarse y progresar! diciendo les han waskia-
do [sic].”

Finalmente, para los originarios, el conflicto familiar rela-


cionado con el derecho sucesorio, constituye una demos-
tración de la participación inteligente de las autoridades
originarias en la solución del caso, aplicando la justicia
comunitaria, como el siguiente ejemplo lo menciona:
“Este último, hace dos semanas, una familia se ha pe-
leado, el esposo dos mujeres había tenido, y este señor
se ha muerto, sus hijos entonces se estaban peleando
por su lote y su casa. Su mujer con el que vivía lloraba y
ha venido ande mí y me ha pedido soluciones diciendo:
‘Mallku tengo problemas ven a mi casa, mis hijos se es-
tán peleando, a mis hijas me lo están pegando’. Me ha
dicho así. Yo he ido con mi esposa, porque pegar sin
motivo delito es no ve [sic], así les hemos aconsejado,
han reflexionado también, y a todas las mujercitas he-
mos dado la casa, a los hijos varones no, porque ellos
fuertes son, saben trabajar y pueden comprarse otro lo-
te nove [sic].”

Otro caso:
“(…) recientemente en mi comunidad, una niña de 8
años donde su mamá ha muerto y su papá la había ven-
dido (...) dice su papá que le había prestado a su familiar
pero le había vendido y le habían llevado a otro lado
donde la chiquita se había perdido. Entonces sus fami-
liares reclamaban a su papá diciéndole, dónde estaba,
cómo estaba; y su papá no respondía sólo aparecía su
ropa, entonces nosotros hemos pasado a la Justicia Or-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -79-

dinaria donde los abogados han pedido pruebas y no


podíamos conseguir las pruebas, entonces su papá de la
chiquita también decía prueben si yo he hecho algo, en-
tonces los comunarios decían tú que tienes anteceden-
tes malos en la comunidad, dinos qué has hecho con la
niña (…) le has matado, le has enterrado, qué has hecho
(…) entonces como no decía nada, a este señor le han
expulsado de la comunidad de Aquicachi (…) ahora no
sé dónde estará, lo que sé es que este señor ya no tiene
pisada en la comunidad, eso sería. Ahora otra anécdota
sería acerca de un Mallku, así como yo estoy haciendo
mi cargo, un Mallku anteriormente había hecho adulte-
rio, entonces lo que han hecho en el Cabildo es sacar
toda su vestimenta, esto como castigo moral, entonces
este señor se ha escapado de la comunidad, seguramen-
te por vergüenza y ya no ha vuelto más a la comuni-
dad.”
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -80-

VII. PRINCIPIOS Y VALORES DE LA JUSTICIA COMUNITA-


RIA

La premisa fundamental que condujo nuestra investigación


es: “donde hay sociedad hay derecho y donde hay derecho
hay sociedad”. Este enunciado nos explicita la relación
necesaria entre el Derecho y la sociedad. Esta última en-
tendida como un conjunto de personas organizado bajo
una estructura jurídica que hace posible la relación orgáni-
ca de una colectividad. Por lo que, el Derecho “Es la orde-
nación social e imperativa de la vida humana orientada a la
realización de la justicia.”27 Significa entonces que la vida
humana en sociedad está ordenada, no producto de la

27
CUAUDE DU PASQUIER. INTRODUCCIÓN AL DERECHO. Editorial Vene-
zuela. Lima – Perú, Primera Edición, 1983. Pág. 4.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -81-

naturaleza sino como obra del hombre. Por lo que, la crea-


ción del Derecho obedece a la necesidad imperativa para
regular la conducta del individuo dentro de la colectividad.

Pero dicha ordenación está basada en principios de justicia


como el sumo bien, en el sentido que cada sujeto cumple
una función correspondiente en una colectividad, de ahí se
entiende la justicia como el “Supremo ideal que consiste
en dar a cada cual lo que le pertenece.”28 Es decir, si un
sujeto hace cosas buenas dentro de la colectividad, lo que
le corresponderá es algo bueno: tendrá derecho a vivir en
la colectividad y gozar de todos los beneficios que otorga
ésta; si las acciones y conductas del individuo van en con-
tra de los intereses de los miembros de una comunidad,
como consecuencias sufrirá la sanción el sujeto culpable.

Bajo estas premisas generales, entendemos el pueblo Je-


sús de Machaca como una sociedad más entre otras. Por lo
que, también tiene su sistema jurídico, sólo que éste no
está escrito como en otras sociedades, por el hecho de
que este pueblo conserva sus vertientes culturales de sus
ancestros precoloniales, por esta razón su sistema jurídico
no pertenece al Derecho Positivo, sino al Consuetudinario,
y la Justicia Comunitaria pertenece por su particularidad a
aquél.

En Jesús de Machaqa y en otros pueblos “milenarios” la


Justicia Comunitaria es una institución jurídica, por lo que
“(…) es el conjunto de mecanismos comunitarios o comu-
nales de resolución de conflictos. Con ello, hacemos refe-
rencia al conjunto de instituciones y organizaciones fun-
damentales de la sociedad civil (…) Estamos ante un con-
28
CABANELAS DE LAS CUEVAS, Guillermo. DICCIONARIO JURÍDICO ELE-
MENTAL. Editorial Heliasta. S.R.L. Cuarta Edición, Buenos Aires – Argentina,
2006. Pág. 222.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -82-

junto de mecanismos e instituciones que surgen y se ges-


tan fundamentalmente al interior de la sociedad civil, y
que permiten el acceso a la justicia de la población rural,
campesina o nativa.”29

La función que desempeña aquélla es “(…) sancionar las


conductas reprobadas de los individuos pero sin la inter-
vención del Estado, sus jueces y su burocracia, sino direc-
tamente dentro la comunidad de individuos en la que las
autoridades naturales de la comunidad hacen de equili-
brantes [sic] entre las dos partes enfrentadas.”30

De la visita realizada a Jesús de Machaqa, donde se practi-


ca la Justicia Comunitaria de manera inequívoca, hemos
podido constatar que ésta es ejercida en las ciudades de
manera opuesta a la que se practica en Jesús de Machaqa.
Por esta razón es pertinente examinar sus principios jurídi-
cos y valores que sostienen y direccionan el accionar de
esa maquinaria jurídica que regula la conducta social inspi-
rada en el amplio respeto a los derechos humanos, al que
llamamos Derecho indígena.

Para tal efecto, presentamos y analizamos desde la óptica


de la Filosofía Jurídica aquellos principios jurídicos que son
propios de la Justicia Comunitaria. Entendemos que “Los
principios jurídicos son enunciaciones normativas, que
confieren fuerza de ley, que acondicionan y orienta la
comprensión del ordenamiento jurídico, para su aplicación
e integración dentro de las reglas del derecho y que pro-

29
http:/www.idl.org.pe/jueces/3.1.2.htm
30
QUISBERT, E. JUSTICIA COMUNITARIA. Centro de Estudios de Derecho,
Sexta edición. La Paz – Bolivia, 2008, pág. 4.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -83-

porcionan respuestas ante casos conflictivos y que siste-


matizan el ordenamiento de un sector (…)”31

Todo lo jurídico es producto de la acción política. En el


caso de Jesús de Machaqa el principio político es la igual-
dad de género: chacha – warmi, “(…) marido y mujer, (…)
hombre y mujer, ellos son representantes genuinos (…)”
sobre el cual descansa la organización social. En cuanto a
la ejercitación de la Justicia Comunitaria, el mismo princi-
pio de igualdad de género entra en escena, nos ilustran de
manera clara algunos ejemplo como estos: “(…) le han
waskiado [sic] con chicote las mujeres a la mujer, al hom-
bre los hombres (…)”, “(…) las mujeres a las mujeres y los
hombres a los hombres, (…)”

Por lo dicho, el acto político instituye al acto jurídico, en-


tonces las mismas autoridades políticas se constituyen en
autoridades jurídicas en el momento de la práctica de la
Justicia Comunitaria con toda fuerza jurídica coercitiva
emanada de las bases ya que “(…) la autoridad última es la
voluntad del pueblo.”32

Por esta razón, la práctica de la Justicia Comunitaria es


dirigida por las autoridades legítimas, instituidas por la
voluntad soberana del pueblo Jesús de Machaqa, así como
sostenía H. Kelsen sobre la legitimidad de una autoridad:
“(…) una autoridad de hecho constituida es el gobierno
legítimo, el ordenamiento coercitivo puesto en práctica
por tal gobierno es un ordenamiento jurídico, y la comuni-
dad constituida por ese ordenamiento es un Estado en el

31
MERTON, P. LA SOCIEDAD Y EL DERECHO. Editorial, Talleres de impreso-
ra de libros S.A. mesones. 2ª Edición. México, 1990. Pág. 179.
32
BOBBIO, N. ESTADO, GOBIERNO Y SOCIEDAD: por una teoría general de
la política. Breviarios del Fondo Cultural Económica, México; novena reimpre-
sión, 2002. Pág. 121
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -84-

sentido del derecho internacional, en cuanto este orde-


namiento es en conjunto eficaz (…)”33

La ejercitación política y jurídica de las autoridades legíti-


mas está basada en la circulación del poder, es decir, el
poder transita bajo el sistema rotatorio de derecha a iz-
quierda, de esta manera se evita la concentración del po-
der en pocas manos. A este sistema de la elección de sus
autoridades llaman el “thaqui” o el “Muyu” así como de-
cían: “Acá en Jesús de Machaqa nos dividimos en 10 zonas,
de las diez zonas va rotatorio [sic]”

La administración de la Justicia Comunitaria en este pueblo


se da porque gozan de “La libre autodeterminación (…)”,
han optado ser autónomos desde la época colonial al mar-
gen de las leyes del Estado Central, y en la actualidad está
siendo legalizada. Por lo que, la libre autodeterminación
en el campo jurídico es la decisión libre y soberana de la
población en cuanto a su organización comunal conforme
a sus necesidades y sus valores culturales. Por esta razón,
la Justicia comunitaria es considerada por los comunarios
como aquel sistema jurídico de contenido axiológico here-
dada de sus ancestros, decían: “Es la ley de nuestros abue-
los, es la ley de los aymaras originarios.” Esta Ley –como
llaman– descansa sobre los principios y valores jurídicos,
las siguientes expresiones ilustran lo dicho: “No busca ha-
cer mal, hace bien, corrige, aconseja, ayuda y las mismas
autoridades enseñan a no ser delincuente”. Donde “Las
personas acusadas no son consideradas delincuentes, (…)”
Por más que la persona sea hallada culpable “(…) está
prohibido matar a la gente (…)”, “(…) en nuestros usos y
costumbres está totalmente prohibido quitar la vida a un
comunario o ciudadano por un delito sea grave o le-
ve.”,“(…) aquí hay respeto a la vida(…)” Éste es un principio
33
Op. Cit. ESTADO, GOBIERNO Y SOCIEDAD. Pág. 125.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -85-

jurídico practicado en las comunidades, que está prohibido


el quitar la vida a una persona ya que ésta significa un va-
lor esencial e irremplazable del ser humano.

En cuanto a los castigos y sanciones que se imparten con la


Justicia Comunitaria son los chicotazos, trabajos, económi-
cos y morales, esto dependiendo de la falta o delito. Pero
la característica de la pena es que “La Justicia Comunitaria
siempre quiere la reintegración del culpable a la comuni-
dad.” Este es otro de los principios sobre el cual obra la
acción jurídica para restablecer la convivencia pacífica de
los miembros de la colectividad. Pero al mismo tiempo
explicaban que “La Justicia Comunitaria la practicamos
fundamentalmente para reparar los daños (…)” este es
otro de los principios jurídicos que consiste en que todo
daño provocado por un comunario debe ser resarcido o
indemnizado a la víctima conforme a las faltas o delitos.
Por lo dicho, ni el culpable, ni la víctima son abandonados
por los miembros de la colectividad ni por sus autoridades,
sino son considerados como miembros valiosos de la co-
munidad.

La reintegración del culpable y la reparación de los daños


ocasionados a la víctima, son ejercitadas en el marco de
los principios de la transparencia, celeridad y gratuidad.
Estos son principios de contenido axiológico que rigen el
dictamen de las sentencias de manera pública y conjunta
en un determinado tiempo prudente sin costos económi-
cos tanto para la víctima como para el victimador.

Todo el proceso jurídico es practicado bajo el principio de


la oralidad, donde no es necesario presentar en escrito la
demanda formulada ante las autoridades originarias, sino
se lo realiza de forma verbal indicando los motivos por los
cuales se acusa a una persona, demostrando los hechos
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -86-

sean estos materiales o instrumentales con las cuales se


cometió la falta o el delito y son“(…) resueltos por inter-
medio de la oralidad.” Se podría decir, tanto la víctima y el
victimador se defienden personalmente en un careo ante
las autoridades sin necesidad de contratar abogados y en
casos extremos es derivado el caso al cabildo. Por lo indi-
cado, “La justicia originaria (…) es sumamente transparen-
te,(…)”,“(…) es más rápida, económica, no se malgasta mu-
cho tiempo,(…)” En suma, “(…) la Justicia Originaria es rá-
pida y gratis.”

Las sanciones están determinadas bajo aquellos principios


jurídicos en función a los valores morales propios de sus
usos y costumbres, aplicadas por las autoridades corres-
pondientes de la región, con el propósito de mantener el
orden, la paz y la armonía basados en tres principios mora-
les que son: AMA SUA, AMA LLULLA, AMA KHELLA. Por lo
que, comprendemos el Derecho como un ordenamiento
de relaciones sociales ligado a los valores éticos donde su
esencia es la justicia que consiste en dar “a cada uno según
su mérito”, “a cada uno según su necesidad”, “a cada uno
según su trabajo”34 dentro de una colectividad humana.

VIII. EL PEDIDO DEL PUEBLO DE JESÚS DE MACHACA


CON RESPECTO A LA JUSTICIA

A través de los testimonios hemos podido rescatar el sen-


tir de la gente en relación a la Justicia Ordinaria. Que ésta
no es igual para todos, sino depende de quienes adminis-
tran la justicia y de quienes acuden a ella. –nos decían. El
34
Op. Cit. ESTADO, GOBIERNO Y SOCIEDAD. Pág. 21.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -87-

pedido es que la Justicia Ordinaria sea para todos, es decir


tanto para ricos y pobres, una sola, es decir:
“Que sea igual para todos, porque a nosotros nos meten
al cárcel por robar un pan y a otros por robar miles de
dólares se van a Estados Unidos por eso la justicia no es
justicia sino injusticia para los podres porque no pode-
mos defendernos contra los que tienen la justicia en sus
manos, por eso no sirve porque no se castiga a los rate-
ros sólo se los premia.”

Ya que no depende de la voluntad de los pobladores de


Jesús de Machaqa cambiar la Justicia Ordinaria en bien de
la justicia, entonces el camino más racional es preservar la
autonomía para administrar la justicia conforme a sus usos
y costumbres, por esta razón nos decían:
“Nosotros los pobladores de Jesús de Machaca, con la
autonomía queremos que la Justicia Comunitaria sea
administrada por nosotros mismos conjuntamente y
coadyuvando con la Justicia Ordinaria sin violar los de-
rechos fundamentales que está establecido en nuestra
Constitución vigente”.

“Eh, mira, según la Constitución tenemos dos tipos de


Justicia, la Ordinaria y la Comunitaria, nosotros estamos
pues acostumbrados a practicar nuestra justicia, la co-
munitaria, porque es más saludable, es más para recu-
perar a esa persona que está en mal camino, para que
se corrija, para eso. Pero la justicia ordinaria no es así, le
meten a la cárcel y peor se vuelve, son más corruptos
hacen peor las cosas (...)”

“Si puede haber autonomía, aunque yo no estoy de


acuerdo, pero si es bien esa autonomía, puedo querer
que la justicia sea más correcta y que se castigue a
quien se tiene que castigar, que no se pierdan los dere-
chos de los pueblos indígena originarios y administrar su
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -88-

sistema jurídico, que haya un derecho humano colectivo


con normas de armonía.”

Pero al mismo tiempo rememoraron los tiempos donde la


educación era uno de los pilares de la formación del hom-
bre en principios de responsabilidad, pero hoy –nos de-
cían– la gente ni lo que escribe en muchos casos cumple:
“Sí, la ley ha cambiado mucho, mucho ha cambiado, por
ejemplo, mi profesor a mí en la escuela si no hacía mi
tarea me wasqueaba [sic] harto, harto me wasqueaba
[sic], me he educado bien; y ahora a los niños no hay
que ni tocarlos, peor malcriado son, antes de un caraja-
so [sic] del papá había que obedecer, yo quisiera que
sea como antes che, que no me priven de chicotear a mi
hijo. Así, educado va ser nove[sic].”

“Es que antes era más duro, porque antes no había co-
mo ahora un compromiso para escribir nove [sic], no
había, hablando nomás era su compromiso, su palabra,
era de respetar. Siempre respetaban, no como ahorita
hacemos compromiso en papel y no cumplimos, antes
se castigaba por eso más, para que cumplan esa palabra
de honor”.

El sentir del pueblo fue que los profesionales universitarios


trabajen junto a su pueblo, es decir junto a ellos. Pero para
trabajar junto a ellos lo primero que deberán es abando-
nar la idea de ganar plata. Cómo no, estas sociedades ori-
ginarias tienen como base axiológica los altos valores hu-
manos y no los valores materiales, estos son de carácter
secundario. Entonces no condice la formación ética del
profesional universitario con la axiología comunitaria. Por
esta razón nos manifestaban, que pueden abandonar por
aburrimiento los abogados si vienen a trabajar a este pue-
blo:
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -89-

“Si los abogados quieren trabajar al lado de su pueblo


estaría bien, pero pienso que no va ser así, porque ellos
estudian en las universidades para ganar plata, además
ellos hacen tardar más la justicia. Ahora bien, si ellos
piensan trabajar con su pueblo honestamente va estar
bien, pero si ellos tienen esa misma idea de sacar plata
no van a ser bien venidos, además se pueden aburrir
porque la gente en la comunidad no está acostumbrada,
es como los médicos, aquí en la comunidad no están
acostumbrados a ir al médico porque tienen sus medici-
nas naturales, entonces el médico se aburre y se va, po-
cos son los que se quedan por largo tiempo, pero igual
se van, lo mismo puede suceder con los abogados por-
que la gente no entiende de las leyes, los artículos y más
prefieren a los Mallkus para resolver sus problemas.”

Otro de los aspectos que manifestaban de manera abierta


fue que el Estado nuevamente les está olvidando a pesar
de que está a la cabeza uno de los hermanos de los pue-
blos marginados por el Estado Republicano. Quizá vieron
como una esperanza al gobierno de Evo Morales, pero por
las necesidades no atendidas consideran que el gobierno
les ha abandonado:
“El hermano Evo Morales no ha apoyado en nada a esta
comunidad, por eso también nosotros estamos bien do-
lidos, nosotros pensábamos que al ser un indígena nos
iba a ayudar pero no es así, él está más apoyando al
Oriente y a otros lados y no a nosotros y por eso tam-
bién estamos pensando en cambiar a otro presidente a
ver qué puede pasar con el transcurso del tiempo.”
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -90-

IX. CONCLUSIÓN
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -91-

A través del estudio de campo sobre la Justicia Comunita-


ria se ha podido comprobar que los comunarios de Jesús
de Machaqa se sienten dignos de ejercer su forma de ad-
ministrar la justicia. Además, los resultados de la investiga-
ción nos pueden ayudar a recuperar los valores jurídicos
de este sistema jurídico consuetudinario de nuestros pue-
blos.

Por lo dicho, la Justicia Comunitaria vendría a ser una al-


ternativa a la excesiva burocratización de la Justicia Ordi-
naria, debido a que ésta se halla cada vez más deshumani-
zada, donde las leyes se interpretan conforme a los intere-
ses particulares sin importar los principios deontológicos
de la abogacía. Es más, sus procedimientos son verticales
donde el ciudadano humilde no puede acceder de manera
directa, sino intermediado por los abogados, fiscales, jue-
ces, etc.

La realización del Cabildo en el pueblo Matriz de Jesús de


Machaca el día jueves 14 de octubre con la presencia de
gran cantidad de autoridades originarias de las 56 comu-
nidades, en la que tuvimos la oportunidad de sostener
una serie de entrevistas con las autoridades y pobladores,
nos permitió recoger una valiosa información, la cual nos
dio lugar a sostener con fundamento que la Justicia Comu-
nitaria no consiste en asesinar o linchar a los supuestos
delincuentes o a infractores de la Ley.

Por lo que, la investigación del trabajo de campo nos ha


permitido demostrar la errónea concepción y la práctica
tergiversada que se tiene en las ciudades de la Justi-
cia Comunitaria; porque en realidad la concepción fide-
digna y la práctica correcta es la que ejercitan los comuna-
rios de Jesús de Machaca en el amplio respeto a la vida
humana. Por lo cual, la Justicia Comunitaria no consiste en
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -92-

quitar la vida a una persona por un delito cometido; más al


contrario, consiste en corregir la conducta del sujeto in-
fractor. Es evidente que a menudo se escucha por los me-
dios de comunicación sobre los linchamientos o asesinatos
en las ciudades a título de la Justicia Comunitaria, con la
que encubren delitos de asesinato. “Eso no es Justicia Co-
munitaria, es simplemente un asesinato. Entendemos por
Justicia Comunitaria a la aplicación de sanciones por faltas
que son leves, puede ser dando chicotazos, o multas en
dinero, a veces expulsándoles de la comunidad. Sirve para
corregir a los comunarios”. –decía un comunario muy
preocupado.

Tal parece que las actuaciones que se realizan en las ciu-


dades bajo el pretexto de que “estamos haciendo Justicia
Comunitaria”, mediatizado por los distintos medios de
comunicación, sean estos los canales de televisión, emiso-
ras radiales, la prensa escrita, han hecho que la Justicia
Comunitaria sea mal interpretada al momento de mostrar
imágenes crueles sobre el hecho mismo de la actuación,
por ejemplo: un conjunto de personas, sean estos vecinos
o no de la zona e incluso transeúntes que nada tienen que
ver con el hecho suscitado, al calor de la turba enardecida
exigen que se queme, se ahorque, se amarre a un poste
para darle golpes sean con objetos contundentes como ser
palos e incluso con cadenas, con cables eléctricos, hasta
que el sujeto queda inconsciente e incluso pierda la vi-
da. Han causado un daño a los usos y costumbre de los
pueblos, por lo que, en las comunidades prefieren llamar -
a la justicia que ejercitan- Justicia Originaria o Indígena
para evitar el estigma de linchamiento.

La Justicia Comunitaria en sus principios axiológicos tiene


como su piedra angular el respeto a la vida, llega a ser un
principio fundamental dentro del diario vivir en las comu-
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -93-

nidades y es por esta razón que las autoridades originarias


o campesinas de esta región de Jesús de Machaqa, dan
parte o dan conocimiento a las autoridades policiales
cuando existen delitos de esa magnitud.

Decía uno de los comunarios de esta Marka muy molesto


ante la pregunta sobre cuál era la diferencia entre la Justi-
cia Comunitaria y Originaria: “La Justicia Comunitaria se
han inventado los de la ciudad para hacernos quedar mal,
(…)”. En cambio, la verdadera Justicia Comunitaria u Origi-
naria respeta y protege la vida del ser humano, por lo que,
no condice la pena de muerte con los principios de esta
justicia. La máxima pena aplicada es el destierro al que se
niega a ser reeducado. Por lo dicho, “La Justicia Comunita-
ria es la Ley de nuestros abuelos, que no consiste en ma-
tar, más al contario nos enseña a corregirnos.” –
manifestaba uno de los Mallkus.

La diferencia radica –en cuanto a la errónea aplicación de


la Justicia Comunitaria en las ciudades– que ésta se practi-
ca en las comunidades con conocimiento de causa por las
autoridades originarias, donde se decide el castigo o san-
ción a ser impuesta una vez hallado culpable al sujeto acu-
sado conforme a la falta o delito, para luego ser reintegra-
do a la sociedad. Es muy distinta la que se aplica en las
ciudades, en los barrios urbanos, en las zonas aledañas, al
calor de la furia de los vecinos, de los transeúntes e incluso
de los curiosos, cometen delito quemando o golpeando
hasta matar al sujeto que es supuestamente delincuente y
dicen que han hecho Justicia Comunitaria para justificar el
asesinato35. De esta manera han dañado y estigmatizado
35
La turba que lincha al supuesto delincuente, ya sea éste culpable o no, no es
que esté sedienta de sangre, sino es por las falencias de la Justicia Ordinaria,
donde el delincuente en los estrados judiciales tiene abogados de oficio quien
les defienda, en cambio la víctima tiene que contratar su abogado, y además, los
procedimientos legales exigen la presentación de infinidad de pruebas del hecho
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -94-

con el linchamiento los valores jurídicos de los pueblos


originarios. Al respecto indicaba uno de los comunarios
para deslindar sus actuaciones jurídicas ante los crímenes
cometidos a nombre de la Justicia Comunitaria: “(…) pero
nosotros no consideramos como Justicia Comunitaria, sino
como Justicia Indígena Originaria, según nuestros usos y
costumbres.”

A todo esto, cabe rescatar la rapidez con la que se actúa


en la Justicia Comunitaria para solucionar los problemas de
carácter jurídico. Si bien en la Justicia Ordinaria existen
formalidades que cumplir ante los juzgados o tribunales
sean estos civiles, penales, familiares, laborales, etc., don-
de los escritos o memoriales sobreabundan para un de-
terminado trámite en un proceso, las formalidades comu-
nitarias u originarias son directas y rápidas que posibilitan
la solución pronta.

En cuanto a las sanciones que determina la Justicia Comu-


nitaria son físicas, materiales, económicas y morales con-
forme a las faltas y delitos, tal como nos indican los testi-
monios. La primera consiste en la aplicación de los chico-
tazos públicamente a la persona infractora; las sanciones
materiales se pueden identificar como aquellos trabajos
que se realizan en favor o beneficio de la comunidad, ya
sean estos mantenimientos de los centros educativos, cen-
tros públicos, edificación de muros, trabajos agrícolas, ela-
boración de adobes, etc. Asimismo las sanciones económi-
cas consisten, en realizar multas pecuniarias conforme al
daño ocasionado. Y las sanciones morales consisten en la
mala reputación a la que tendrá que someterse no sólo la

por más que el propio policía haya sido el testigo; por lo que el delincuente
nuevamente está en las calles para cometer otros delitos y buscar a su víctima
para saldar cuentas. Entonces, los linchamientos son la réplica de la ineficacia
de la Justicia Ordinaria. Entonces la violencia es respondida con violencia. Por lo
cual, este hecho no tiene nada que ver con la Justicia Comunitaria.
CONCEPCIÓN Y PRÁCTICA DE LA “JUSTICIA COMUNITARIA” -95-

persona infractora sino su familia perdiendo toda credibi-


lidad.

Conforme los criterios analizados podemos conceptualizar


que la Justicia Comunitaria u Originaria es aquella sanción
racional, reparadora y reintegradora del culpable a la co-
munidad, con el objeto de corregir la conducta de la per-
sona a fin de mantener la reciprocidad, la paz y el orden de
una sociedad enmarcada en el derecho consuetudinario.
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