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Control IV Juan José Limas Becerra

S.F.A Helenística 9 de marzo del 2018

• ¿Cómo entender en el contexto de su exposición acerca de Anaximandro la frase “el


pensamiento y su forma son piedras miliares en la senda que lleva a aquella suprema sabiduría”
(PHG, 582)?
Es pertinente comenzar aclarando a qué sabiduría se está haciendo referencia en la frase.
Presumiblemente se trata de la filosofía entendida cómo el conjunto de “contemplaciones sublimes”
producidas por una “iluminación” nueva, que va acompañada de “ingenuidad” y “espontaneidad”; se
trata una vez más del conocimiento movido por la fantasía que pretende traspasar las barreras de lo
empírico y que había asociado el alemán con la proposición de Tales. Se trata pues de la sabiduría que
otorga una fe metafísica. Es clara, en primer lugar, el hecho de que hay una distancia entre este motivo
fantasioso y la sabiduría final, se habla constantemente en términos de un “camino” 1. Puede
argumentarse que este impulso es compartido con otras formas de sabiduría, como las que asocia
Nietzsche con los “hombres sabios” del parágrafo 5 de Los filósofos preplatónicos. La particularidad de
la sabiduría que detentan los filósofos preplatónicos reside en su carácter director y, en el caso de
Anaximandro, en que la dirección que provee es una que se expresa en la forma de una respuesta por el
valor de la existencia.

Ahora bien, ¿porqué distinguir el pensamiento de su forma? ¿que quiere decir Nietzsche con ambas
nociones? Puede descifrarse a qué hace referencia Nietzsche con “pensamiento” cuando dice,
aludiendo a la consideración de Anaximandro, que quien ha oído la palabra sagrada sobre el valor de la
existencia, difícilmente podrá evitar hacer una metáfora antropomórfica de la vida del hombre y
aplicarla mediante una transposición al carácter general de toda existencia2. Lo que hace Anaximandro
es, pues, una metáfora, a los ojos de Nietzsche. Una metáfora que no pretende serlo, que se pone en un
lenguaje que no busca decir nada más que lo inmediato y natural, que pretende hablar del mundo tal y
como es. Ha quedado claro que el pensamiento es un acto de metaforización, resta determinar qué
constituye su forma.

Se ha dicho que la metáfora es antropomórfica, es decir, que pone cualidades humanas en algo que
normalmente no las tiene. El tipo de cualidades humanas que transpone son las morales, las que hablan
del merecimiento. Dado que hasta ahora se ha hablado exclusivamente de antropomorfización en
ambos pensadores, es de presumir que la idea de “forma del pensamiento” está relacionada con la
particular selección del tipo de características que transpone de una entidad a otra. Qué determina que
la selección sea esa debe estar relacionado con una finalidad, si se tiene en cuenta lo dicho en sus
Fragmentos Póstumos. Esta finalidad, en últimas sería la del pueblo griego o, en otras palabras, estaría
enfilada al fortalecimiento del pueblo griego. En efecto, son varias las ocasiones en que Nietzsche
asocia, tanto a Tales como a Anaximandro, con un ánimo que se oponía a la polis en tanto que la veían
como un riesgo para la preservación de la cultura griega3, al hallarse fundada al rededor del mito.

De manera que “la forma del pensamiento” puede traducirse en “la finalidad de la metáfora” y ello
resulta útil en lo que a la aclaración de la frase contenida en la pregunta se refiere. En efecto, el tipo de
metáfora que se está llevando acabo determina la filosofía que se llevará a cabo, dice acerca de los
problemas y de las proposiciones que para su solución son propuestas: delimita el modo en que se
responderá a la pregunta última y el tipo de respuesta obtenida. Todo lo anterior sirve como

1 Véase, v.g:
2 P.H.G, pág. 582, itálicas mías.
3 F.P. II 6 [12]
impugnación a lo dicho por Araque en su ponencia, a saber, que la metafísica desarrollada por
Anaximandro no tiene ninguna finalidad. Si bien puede decirse que el planteamiento mismo puede
hacer referencia a un mundo caótico, no por ello puede decirse que la proposición de un mundo tal
carece de sentido o propósito.

Bibliografía

• Araque (2018). El rol psicológico de la causalidad en Anaximandro de Mileto Nietzsche, F. La


filosofía en la época trágica de los griegos, parágrafo cuarto. Universidad Nacional.
• Nietzsche (2008), Fragmentos Póstumos, Vol. II. Ed: Tecnos. Madrid, España.
• ––––––– (2011), Obras Completas, Vol. I. Ed: Tecnos. Madrid, España.

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