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ISLAS BALEARES / FILOSOFÍA / SEPTIEMBRE 05 / LA FILOSOFÍA ANTIGUA

RESPUESTA:

OPCIÒ B

–Sovint, Sòcrates –va dir Cebes, prenent la paraula–, dius que aprendre no és, en el fons, altra cosa
que recordar. Segons això, sens dubte és forçós que en un temps anterior hàgim après allò que ara
recordem. Això no seria possible si la nostra ànima no existís en cap altre lloc abans d’arribar a existir
en aquesta forma humana. De manera que també per això sembla que l’ànima és immortal.
–Però Cebes –va replicar Simmies–, quines proves hi ha? Recorda–m’ho, perquè en aquest moment
no me’n recordo.
–Es demostra per un bonic argument: interrogats els individus, si es fa bé, ho diuen tot com realment
és. No obstant això, si en ells no hi hagués ciència i conceptes correctes, no serien capaços de fer això.

PLATÓ.

2. Explica la teoria de la reminiscència i relaciona–la amb la teoria de l'ànima. (2,5 punts)

En la filosofía platónica la reminiscencia es el recuerdo de las ideas a partir de las cosas materiales. El alma
contempló el Mundo de las Ideas antes de reencarnarse. Al quedar encerrada en un cuerpo (Platón no
concreta la causa) olvidó, pero el olvido no se produjo de forma total ni definitiva. Al conocer las cosas (que
son reflejo y participación de las ideas) se va despertando aquel conocimiento al que podrá acceder en
distintas reencarnaciones que deben suponer nuevos y mejores estados de conocimiento. A través de las
sensaciones se obtiene la “opinión”, un tipo de conocimiento que puede despertar la “razón”. El mundo
material sirve para que se active el recuerdo en el alma, luego no carece totalmente de valor.

Para Platón el concepto del alma está vinculado al principio del conocimiento. El alma es inmortal, por ello
preexiste y pervive al cuerpo. Su unión con el cuerpo es accidental, transitoria, incluso se puede considerar
antinatural. Platón acepta también la transmigración del alma, la salvación del alma está relacionada con la
adquisición del conocimiento, de la ciencia de la verdadera realidad. Del nivel de conocimiento adquirido en
una vida el alma se reencarnará en un cuerpo o en otro. En este sentido Platón establece una jerarquía:
filósofo, rey, hombre de Estado, artista o médico, profeta o sacerdote, poeta, obrero, sofista (demagogo), y
en último lugar el tirano.

Partiendo de esta teoría del alma, Platón defiende un dualismo antropológico: el hombre está compuesto de
cuerpo y alma. El cuerpo es la cárcel del alma, representa el mal por las necesidades que crea al alma: la
impide buscar la verdad, es una carga de la que se tiene que liberar poco a poco porque la fuerza a tener
posesiones materiales. El alma es superior al cuerpo, constituye el auténtico “yo”; es el auténtico hombre
puesto que el cuerpo sería solo una sombra. El alma racional está creada directamente por el demiurgo. Con
este planteamiento Platón establece una dicotomía entre alma y cuerpo (entre el espiritualismo y el
materialismo), no existe una concepción unitaria del hombre.

Mientras el alma permanece unida al cuerpo tiene como misión purificarse (las impurezas provienen de las
exigencias del cuerpo) y controlar el cuerpo; de este modo posibilita el conocimiento de las ideas.

Platón defiende la existencia de varios tipos de alma, que representan distintos aspectos de las actividades
psicológicas del hombre, que luchan entre sí. Las partes son:

- Racional: Intelectual o espiritual, es la parte más noble, es de naturaleza divina, representa el puro
pensar, la contemplación de la verdad. Reside en el cerebro, es inmortal. Es el alma que
corresponde a los filósofos y la virtud asociada es la prudencia o sabiduría.

Ediciones SM
ISLAS BALEARES / FILOSOFÍA / SEPTIEMBRE 05 / LA FILOSOFÍA ANTIGUA

- Irascible: Es una parte buena, pero menos noble que la anterior. Es el origen de pasiones nobles
como el valor, la esperanza, la ambición... Es inseparable del cuerpo, por lo que es mortal. Reside
en el tórax, corresponde a los guerreros y la virtud asociada es el valor.
- Concupiscible: Es la parte mala del alma, es la fuente de pasiones innobles (instinto de
conservación, sensualidad...). Reside en el abdomen, es mortal, se corresponde con el pueblo y la
virtud asociada es la templanza.

En toda la obra de Platón existe una gran ambigüedad para explicar la relación entre las tres partes del alma
o el predominio de una.

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