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UNIVERSIDAD TECNOLOGICA INTERCONTINENTAL

CONVENIOS Y TRATADOS SOBRE DERECHO DE AUTOR

Profesor: Abog. Amado Amarilla

Materia: Derechos de Autor

Alumno: Mauro Vidal Soria

LUQUE – PARAGUAY

2018
Introducción

En la terminología jurídica, la expresión “derecho de autor” se utiliza para


describir los derechos de los creadores sobre sus obras literarias y artísticas. Las obras
que se prestan a la protección por derecho de autor van desde los libros, la música, la
pintura, la escultura y las películas hasta los programas informáticos, las bases de datos,
los anuncios publicitarios, los mapas y los dibujos técnicos.

Los orígenes del derecho de autor guardan estrecha relación con la invención de
la imprenta que permitió la rápida producción de copias de libros a un costo
relativamente bajo. El aumento del número de personas con capacidad para leer y
escribir creó una amplia demanda de libros impresos y el proteger a los autores y
editores de la copia no autorizada fue reconocido como un elemento cada vez más
importante en el contexto de esta nueva forma de poner obras a disposición del público.
Como resultado de ello, se promulgaron las primeras leyes de derecho de autor.
El Convenio de Berna

Evolución del derecho de autor desde las primeras leyes nacionales hasta el Convenio
de Berna

El Estatuto de la Reina Ana (Estatuto de Anne), promulgado por el Parlamento


Británico en1709, fue la primera ley de derecho de autor en el mundo. Según esta ley,
el privilegio de que gozaba la Empresa editora de libros de producir y distribuir copias
de obras, pasado cierto período, recaía en los autores de las obras, quienes tenían
entonces derecho a asignar ese privilegio a otro editor. Si no se había registrado el libro,
no se podía entablar una acción por daños y perjuicios contra un eventual infractor, pero
el derecho de autor seguía siendo válido. El Estatuto de Anne contribuyó a promover la
competencia en el círculo de los editores restringiendo los monopolios y reconoció al
autor como el titular del derecho a autorizar la copia de la obra.

A partir de estos albores, el derecho de autor se fue expandiendo a los demás


países. Dinamarca reconoció los derechos de los autores en una Ordenanza de1741.
En1790, los Estados Unidos de América promulgaron su primera Ley federal de derecho
de autor. En la Francia prerrevolucionaria, el derecho de autor recayó en los editores
en forma de un privilegio concedido por el soberano. Durante la Revolución, dos
decretos de1791 y1793 establecieron la protección de los autores de obras literarias y
artísticas. En Alemania, donde nació la imprenta, los principios del derecho de autor
empezaron a surgir en forma de reglas que regían los acuerdos de publicación de obras.
A mediados del sigloXIX, los distintos Estados germánicos promulgaron leyes en las que
se reconocía a los autores como titulares de los derechos sobre sus obras. Más o menos
en la misma época, se promulgaron leyes similares en Austria y en España. Asimismo
tuvo lugar una codificación nacional en algunos de los países latinoamericanos a
consecuencia de su independencia: en Chile (1834), Perú (1849), Argentina (1869) y
México (1871).

Constituye un principio bien establecido que el derecho de autor es territorial


por naturaleza, es decir, que la protección en virtud de una ley de derecho de autor
determinada sólo se otorga en el país donde se aplica esa ley. Por consiguiente, por lo
que se refiere a las obras que se han de proteger fuera del país de origen, es necesario
que ese país concluya acuerdos bilaterales con los países donde se utilizan las obras. A
mediados del sigloXIX, ciertas naciones europeas concertaron acuerdos bilaterales de
esa índole, pero éstos no eran compatibles ni amplios. Dada la necesidad de contar con
un sistema uniforme de protección, se concertó el primer acuerdo internacional de
protección de los derechos de los autores que fue adoptado el 9 de septiembre de1886,
en Berna, Suiza: el Convenio de Berna para la protección de las obras literarias y
artísticas. Los países que adoptaron el Convenio formaron la Unión de Berna a fin de
garantizar el reconocimiento y la protección de los derechos de los autores en todos los
países miembros. El Convenio de Berna está administrado por la Organización Mundial
de la Propiedad Intelectual (OMPI) en Ginebra, Suiza.

El texto de1886 del Convenio ha sido revisado varias veces a fin de tener en
cuenta los cambios fundamentales en las formas de creación, utilización y difusión de
las obras literarias y artísticas que han tenido lugar con el correr de los años y que, en
su mayoría, fueron el resultado de la evolución tecnológica. La primera revisión
importante tuvo lugar en Berlín, en 1908, seguida de la revisión de Roma en1928, la
revisión de Bruselas, en1948, y la revisión de Estocolmo, en1967, así como la revisión de
París, en1971.

La revisión de Estocolmo fue una respuesta no solamente a los cambios


tecnológicos que se habían producido desde la revisión de Bruselas de1948, sino
también una respuesta a las necesidades de los países en desarrollo recientemente
independientes que aspiraban a tener acceso a las obras con fines de educación
nacional, así como un intento de reorganizar el marco administrativo y estructural del
Convenio de Berna. En la Conferencia de revisión que tuvo lugar en París en1971, se
pulieron las disposiciones preferenciales en favor de los países en desarrollo, adoptadas
en Estocolmo. Las disposiciones substantivas del Acta de Estocolmo no entraron nunca
en vigor; éstas fueron aprobadas por la Conferencia de revisión de París prácticamente
sin cambio alguno.

En los últimos años, ha aumentado rápidamente el número de adhesiones al


Convenio de Berna pues se ha tomado cada vez más conciencia de que la protección por
derecho de autor es una parte importante del nuevo sistema mundial de
comercialización; el comercio internacional de productos y servicios protegidos
mediante derechos de propiedad intelectual está en pleno auge en el mundo entero y
tanto los países desarrollados como los países en desarrollo han reconocido que, para
poder participar en los beneficios de ese comercio, deben proteger sólidamente los
derechos de propiedad intelectual. El Acuerdo sobre los aspectos de los derechos de
propiedad intelectual relacionados con el comercio (Acuerdo sobre los ADPIC) aplicable
a todos los países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que
incorpora las disposiciones substantivas del Acta de París del Convenio de Berna es una
prueba fehaciente de la importancia que muchos países del mundo atribuyen
actualmente a la protección de la propiedad intelectual.
La Convención Universal sobre Derecho de Autor – Ginebra – 1952

La Convención Universal sobre Derecho de Autor se adoptó en Ginebra el 6 de


septiembre de 1952 y se revisó en París el 24 de julio de 1971 (abreviado como
Convención de Ginebra de 1952).

La Convención de Ginebra establece que cada uno de los Estados contratantes


se compromete a tomar todas las disposiciones necesarias a fin de asegurar una
protección suficiente y efectiva de los derechos de los autores (o de cualesquiera otros
titulares de estos derechos) sobre obras literarias, científicas y artísticas tales como
escritos, obras musicales, dramáticas y cinematográficas y de pintura, grabado y
escultura.

Las obras publicadas de los nacionales de cualquier Estado contratante, así como
las obras publicadas por primera vez en el territorio de tal Estado, gozarán en cada uno
de los otros Estados contratantes de la protección que cada uno de estos Estados
conceda a las obras de sus nacionales publicadas por primera vez en su propio territorio.

Las obras no publicadas de los nacionales de cada Estado contratante gozarán,


en cada uno de los demás Estados contratantes, de toda la protección que cada uno de
estos Estados conceda a las obras no publicadas de sus nacionales.

Para la aplicación de la Convención, todo Estado contratante puede, mediante


disposiciones de su legislación interna, asimilar a sus propios nacionales toda persona
domiciliada en ese Estado.

Convención de Roma sobre la protección de los artistas intérpretes o ejecutantes, los


productores de fonogramas y los organismos de radiodifusión

La Convención de Roma asegura la protección de las interpretaciones o


ejecuciones de los artistas intérpretes o ejecutantes, los fonogramas de los productores
de fonogramas y las emisiones de los organismos de radiodifusión.

Los artistas intérpretes o ejecutantes (actores, cantantes, músicos, bailarines y


otras personas que interpretan o ejecutan obras literarias o artísticas) están protegidos
contra ciertos actos para los que no hayan dado su consentimiento; dichos actos son: la
radiodifusión y la comunicación al público de su interpretación o ejecución; la fijación
de su interpretación o ejecución; la reproducción de dicha fijación si ésta se realizó
originalmente sin su consentimiento o si la reproducción se realizó con fines distintos
de aquellos para los cuales se había dado el consentimiento.

Los productores de fonogramas gozan del derecho a autorizar o prohibir la


reproducción directa o indirecta de sus fonogramas. A tenor de lo previsto en la
Convención de Roma, se entenderá por fonograma la fijación exclusivamente sonora de
los sonidos de una ejecución o de otros sonidos. Cuando el fonograma publicado con
fines comerciales sea objeto de utilizaciones secundarias (tales como la radiodifusión o
la comunicación al público en cualquier forma), el usuario deberá abonar una
remuneración equitativa y única a los artistas intérpretes o ejecutantes o a los
productores de fonogramas, o a ambos; sin embargo, los Estados Contratantes tienen
la facultad de no aplicar esta norma o de limitar su aplicación.

Los organismos de radiodifusión gozan del derecho a autorizar o prohibir ciertos


actos, a saber, la retransmisión de sus emisiones; la fijación de sus emisiones; la
reproducción de dichas fijaciones; la comunicación al público de sus emisiones de
televisión cuando se realice en lugares accesibles al público previo pago del derecho de
entrada.

La Convención de Roma permite que se dispongan limitaciones y excepciones en


la legislación nacional a los derechos antes mencionados por lo que respecta a la
utilización privada, la utilización de breves extractos en relación con la información de
acontecimientos de actualidad, la fijación efímera realizada por un organismo de
radiodifusión por sus propios medios y para sus propias emisiones, la utilización con
fines exclusivamente docentes o de investigación científica y en cualquier otro caso en
que la legislación nacional prevea excepciones al derecho de autor sobre las obras
literarias y artísticas. Además, una vez que el artista intérprete o ejecutante ha
autorizado que se grabe su interpretación o ejecución en la fijación visual o audiovisual,
ya no son aplicables las disposiciones relativas a los derechos de los artistas intérpretes
o ejecutantes.

En lo que atañe a la duración, la protección debe durar, como mínimo, hasta que
expire el plazo de los 20 años contados desde el término del año en que a) se haya
realizado la fijación de los fonogramas y de las interpretaciones o ejecuciones
incorporadas en ellos; b) hayan tenido lugar las interpretaciones o ejecuciones que no
estén incorporadas en fonogramas; c) se hayan difundido las emisiones de radiodifusión.
Sin embargo, las legislaciones nacionales prevén cada vez con mayor frecuencia un plazo
de protección de 50 años, por lo menos, para los fonogramas y las interpretaciones o
ejecuciones.

La OMPI se encarga de administrar la Convención de Roma conjuntamente con


la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización de las Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Estos tres organismos constituyen
la Secretaría del Comité Intergubernamental establecido en virtud de la Convención,
que está compuesto por representantes de 12 Estados Contratantes.

La Convención no prevé que se constituya una Unión ni que se dote de


presupuesto. Por otra parte, en ella se instituye un Comité Intergubernamental
compuesto por los Estados Contratantes y al que compete examinar las cuestiones
relativas al presente instrumento.

Pueden adherirse a la Convención los Estados que son parte en el Convenio de


Berna para la Protección de las Obras Literarias y Artísticas (1886) o en la Convención
Universal sobre Derecho de Autor. Los instrumentos de ratificación o de adhesión deben
depositarse en poder del Secretario General de las Naciones Unidas. Los Estados pueden
formular reservas respecto de la aplicación de ciertas disposiciones.

El Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual


relacionados con el Comercio (Acuerdo sobre los ADPIC) también contiene disposiciones
sobre la protección de los derechos conexos. En varios aspectos, esas disposiciones son
diferentes de las que figuran en la Convención de Roma y en el Convenio de Ginebra
para la protección de los productores de fonogramas contra la reproducción no
autorizada de sus fonogramas (1971).
Convenios y tratados sobre derechos de autor ratificados por el Paraguay.

 Ley 300/94 que ratifica el Convenio de Paris.


 Ley 444/94 que ratifica el Acuerdo sobre los aspectos de los Derechos de
Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC).
 Ley 912/96 que aprueba el Protocolo de Armonización de Normas sobre
Propiedad Intelectual en el MERCOSUR en materia de marcas, indicaciones de
procedencia y denominaciones de origen.
 Convención General Interamericana de Protección marcaria y comercial
(Washington 1929- Ratificado por Ley N° 71 del 24 de Agosto de 1943.)
 Convención sobre patentes de Invención, dibujos y modelos industriales (Buenos
Aires 1910- Ratificada por Paraguay el 12/09/1917)
 Convención Interamericana sobre Derechos de Autor en obras literarias,
científicas y artísticas (Washington 1946 – Ratificado por ley N° 71 del 25 de julio
de 1949).
 Tratado sobre la Propiedad Literaria y Artística (Montevideo). Ratificado por Ley
3 de setiembre 1889.
 Convención de Berna (1886). Ratificado por Paraguay Ley 247/70.
 Convención Internacional de Roma sobre la Protección de artistas, intérpretes y
ejecutantes, los productores de fonogramas y los organismos de radiodifusión
(1961). Ratificada por Ley N° 138 del 11 de Octubre de 1969.
 Tratado de Montevideo sobre Marcas de Comercio y de Fabrica (Montevideo
1886). Ratificado por Ley del 3 de setiembre de 1889.
 Tratado de Montevideo sobre Patentes de Invención (Montevideo 1889).
Ratificado por Ley del 3 de Setiembre de 1889.
 Convención sobre la Propiedad Literaria y Artística (Buenos Aires 1910).
Ratificado por Ley del 20 de Junio de 1917. Reemplazada por la Convención de
1946.
 Convención sobre Marcas de Fábrica y Comercio (Buenos Aires 1910). Ratificada
por Ley del 20 de Junio de 1917.
 Tratado de la Propiedad Intelectual (Montevideo 1939). Ratificado por ley N°
266, del 19 de Julio de 1955.
 Convenio que establece la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual
(OMPI) – Estocolmo 1967. Paraguay es miembro de la OMPI a través de la Ley N°
1224 del 23 de diciembre de 1986.
 Convenio de Berna para la Protección de Obras Literarias y Artísticas – acta de
Paris de 1917 – Enmendado en 1979. Ratificado por Ley N° 12 del 23 de agosto
de 1991.
 Tratado de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) sobre
Derecho de Autor (WTC 1996). Ratificado por Ley N° 1582 del 6 de octubre de
2000.
 Tratado de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) sobre
Interpretación o Ejecución y Fonogramas (WPPT 1996). Ratificado por Ley N°
1583 del 6 de octubre de 2000.
Conclusión

Los derechos de autor constituyen uno de los principales derechos de propiedad


intelectual, cuyo objetivo es dar solución a una serie de conflictos de intereses que
nacen entre los autores de las creaciones intelectuales, los editores y demás
intermediarios que las distribuyen y el público que las consume.

Junto a los derechos de autor se encuentran los denominados derechos afines,


conexos o vecinos, entre los que podemos mencionar los de los artistas intérpretes o
ejecutantes sobre sus interpretaciones o ejecuciones, los derechos de los productores
de fonogramas sobre sus grabaciones y los derechos de los organismos de radiodifusión
sobre sus programas de radio y de televisión. Si utilizamos el término en inglés
(intellectual property), su sentido es todavía más amplio, ya que también incluye lo que
en España se denomina propiedad industrial, esto es, patentes, marcas, diseños
industriales, etc.
Bibliografía

 Portal web UNESCO: http://portal.unesco.org/es/ev.php-


URL_ID=15381&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html
 Wikipedia, Convención Universal sobre Derecho de Autor:
https://es.wikipedia.org/wiki/Convenci%C3%B3n_Universal_sobre_Dere
cho_de_Autor
 Dirección Nacional de Propiedad Intelectual, Legislación en materia de
patentes: https://www.dinapi.gov.py/index.php/legislacion-nacional-en-
materia-de-patentes
 OMPI, Organización Mundial de Propiedad Intelectual, Convención de
Roma sobre la protección de los artistas intérpretes o ejecutantes, los
productores de fonogramas y los organismos de radiodifusión/
Derechos de Autor/ Tratado de la OMPI sobre derechos de autor:
- http://www.wipo.int/treaties/es/ip/rome/
- http://www.wipo.int/copyright/es/
- http://www.wipo.int/treaties/es/ip/wct/