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¿Conocimiento limitado o conocimiento sin fronteras?

Nombre: Francisco González Valdebenito Sección: B – Martes 10:00


Nombre Profesor: Jaime Villegas Nombre Ayudante: Josefina Contreras
Fecha de entrega: 3 de Abril 2018 Número de Protocolo: 1

El ser humano a lo largo de su historia se ha visto presentado en diversos


escenarios, los cuales lo han hecho trabajar y adaptarse a base de estos, en tal de
su propia supervivencia, la de sus pares y el adaptar el entorno a su favor para
esto mismo (esto llega con mayor energía en la modernidad). La orientación de
estos diversos escenarios ha obligado al humano a poner en movimiento su
intelecto a su máximo potencial, buscando el ejercicio del mayor potencial posible,
generando a base de la sucesión de una gran línea de tiempo, el mundo tal como
lo conocemos ahora. Pero, ¿Cómo comenzó todo esto?. Me atrevo a decir que el
principal factor influyente y desarrollador acá es el asombro. Y, ¿Por qué el
asombro?.
El asombro mirándolo desde su funcionalidad, surge a base del sentimiento de
extrañeza respecto al mundo, de desconocimiento, la falta de comprensión de un
suceso o del porqué de las cosas. Esto puede verse ejemplificado claramente en
la etapa infante del ser humano, quienes podríamos encasillar como los primeros
seres en la primera etapa del asombro, el desconocimiento del mundo. La falta de
entendimiento o el análisis primitivo que se realizan sobre las cosas van derivando
en un conocimiento, puede no ser un conocimiento tan avanzado en un inicio, pero
este cada vez se ramifica en más y más. Podemos tomar este fragmento de
adquisición básica de conocimiento y llevarlo como aplicación a los primeros
humanos, que con un nulo conocimiento de lo que acontecía a su alrededor, más
que el que por instinto los manejaba, se atrevieron a atravesar esta línea entre el
entendimiento y la ignorancia, y bajo este alero del asombro fueron adquiriendo
conocimiento poco a poco, el cual fueron desarrollando y perfeccionando respecto
al avance del tiempo y a base de sus básicos postulados. Como ejemplo claro
sobre un conocimiento básico adquirido a base del asombro, se puede tomar
cuando el humano primitivo descubre el fuego, pero no como un descubrimiento
de algo no visto previamente, sino un descubrimiento de una nueva funcionalidad
sobre este, el traspaso de un fenómeno sucedáneo por reacciones a una
herramienta que presta ventaja y mejoramiento de condiciones. Acá fue generado
conocimiento a base de la ignorancia o más bien, no interés sobre cómo podría
usarse esta herramienta, solo se sabía de su existencia y que producía
alejamiento al tacto. Mecanismos como estos fueron los que generaron que el ser
humano día a día progresara en sí mismo, generando un impacto significativo
entre la vida natural que se prolongaba a su alrededor, pues acá nace un ser que
es capaz de usar su entorno a su favor y no solo vivir en este.
El progresivo avance que se comenzó a generar en el ser humano en diversos
ámbitos (ya sea industrial, medicinal, social, educacional, etc), fomentó a que
comenzara a avanzar su entendimiento y por consecuencia, el conocimiento, su
capacidad de arrastrar todo consigo mismo, transformándolo en un ser
completamente intelecto con la idea de un avance sin fronteras frente a su suelo.
De mala manera, este conocimiento que fue adquiriendo poco a poco el humano,
resultado de años de comprensión y estudio (aún no tan potente como podría
comparársele con la actualidad), tuvo muchos momentos de choque y quizás de
paralización, pero no por una paralización de conocimiento claro sobre que sector
investigar, sino más bien una paralización por ideologías, como fue lo que
ocasionó la religión católica durante muchos años contra quienes serían los
primeros científicos. Al ir estos nuevos descubrimientos contra las ideas que
planteaba la religión y contra lo que ya tenía establecido como verdad absoluta,
comenzó la persecución y censura contra estos nuevos postulados. Dicha actitud
se vio principalmente como un acto de miedo, pues esto generaría una pérdida del
poder y control religioso sobre la población. Todo esto generó un retraso en el
avance científico en general, pues muchos materiales de estudio fueron
direccionados a su desaparición o simplemente suprimidos. Este pequeño análisis
nos hace pensar y ver la ligera línea que recorre el conocimiento, pero no solo
sobre lo científico, sino desde todas las áreas pensables, ya que al hacer la
comparación con la religión, al haber un nuevo pensamiento con gran
abarcamiento calificado se siente una ligera dualidad entre extrañeza y miedo
entre las estructuras ya establecidas del conocimiento. Esto puede demostrarse
igualmente con el empoderamiento del capitalismo en la sociedad, que planteó la
idea de producción sobre la calidad. Tal como es el caso de Tesla, que pretendía
hacer la entrega de un sistema de redes inalámbricas de corriente de manera
gratuita a la población o el caso de la ampolleta de larga duración que planeó en
pro de una mejor utilización para todos, planes que constantemente eran
saboteados, por el solo hecho de presentar no una ganancia gigantesca para
quienes en ese entonces eran grandes inversores. Aquí se denota igualmente una
incursión del capitalismo en el conocimiento temprano y de igual manera actual,
debido a que en aquella época ideas que generarían un gran avance tecnológico
se aborrecían en pro de la comercialización y gran producción, y en la actualidad
esta necedad del capitalismo sigue afectando de igual manera, pues se genera
inversión mayoritariamente en áreas de estudio que ayuda a generar una mayor
producción que velar por una duración y calidad, en cambio, las áreas que buscan
esto son quizás financiadas pero de mucha menor medida dejando que los
avances de conocimiento para estas sea muy lenta o quizás nula. En resumen de
estos dos puntos, el conocimiento no solo se ve afectado por la situación que se le
presente y el desarrollo que se vaya integrando, sino que también por el factor
económico, ya que la fomentación adecuada para la integración de un mayor
conocimiento se ve resguardada por la ayuda económica que perciba para dar un
desarrollo favorable, y la atracción de algún segmento de la población (aquí se
destaca para el sector que quiera hacerse aplicado este conocimiento, los cuales
pueden ser economía, ciencias, humanidades, etc).
Tal como se pronuncia en el libro Historia como Sistema de Ortega y Gasset, el
ser humano llega al mundo sin un rumbo, sin un sentido que module su vida, pues
su vida no es concebida por gracia divina y selectiva, y es mero accionar del azar.
Esto genera que el ser humano esté buscando el sentido de su vida, o más bien,
algo que hacer con ella, pues necesita mantenerse ocupado dentro de algo y
aprovechar su pseudo-libertad de elegir ser lo que quiera. Esta libertad de elección
llevo al humano a una lucha consigo mismo y con todo el mundo por crear su
propio entendimiento de todo, plantear sus propios postulados y teorías sobre
cómo funciona el mundo, porqué es así, porqué esto ocurre, y así sucesivamente,
hasta lograr dar con todo. Esto va de la mano con la libertad que se le presenta al
humano, ya que tiende a entender más sobre su área o a perfeccionarse a esta,
complementándose con su alrededor, pues tal como se sabe el ser humano es un
ser social por naturaleza, por lo que el contacto con sus pares genera debates
entre ellos, formando la adquisición de un conocimiento complementario y nuevo.
Y pues tal como se planteaba anteriormente, la libertad generó la llegada de este
conocimiento en el humano, conocimiento que el mismo se entregó, que el mismo
buscó, cultivó y cosechó, y es este conocimiento que le permitió el desarrollo
hasta el cual llegó actualmente, y esto puede verse claramente en el desarrollo de
ciudades, carreteras, medios de transporte, conexión global. Este avance llevó al
humano a escalas impensables siglos atrás, ideas las cuales eran meras fantasías
y hoy son realidad misma del día a día. Esto provoca que igualmente sigan
planteándose ideas futuras, tal como nuestros ancestros soñaron con ideas hoy
reales, nosotros soñamos con ideas futuras, y es acá que ponemos a prueba
nuestro conocimiento obtenido por años y años de perfeccionamiento. Sin
embargo, este conocimiento adquirido nos ha llevado al encuentro de nuevos
paradigmas a cuáles enfrentar, a nuevas fronteras a cuáles visitar, el cual es el
universo, pero no necesariamente un entendimiento del espacio fuera de nuestro
planeta, más bien una búsqueda de la comprensión de algo ya ajeno a nosotros, a
nuestro hogar y nuestra concepción del alrededor. El registro que tenemos del
universo no pertenece más que a un pequeño porcentaje de lo que realmente es,
y es quizás nulo lo que tengamos, pues nuestra tecnología no nos permite
visualizar tan lejos. Y es acá donde pretendo detenerme, hasta el lugar donde
nuestra tecnología nos permite llegar y donde nuestro entendimiento logra calzar
con esta. Si bien es sabido que nuestro entendimiento progresa con el avance de
la tecnología que le presentamos a este, por lo que se plantea la interrogante,
¿hasta dónde podemos llegar?. Si nos hubiéramos planteado esta pregunta hace
alguna cantidad de años, las respuestas serían bastante asombrosas, pues la idea
que se veía respecto a la sociedad del año 2000 era una sociedad bastante
avanzada en todos los ámbitos y si bien hemos llegado a alcanzar algunas de
esas concepciones futurísticas del pasado, no del todo idénticas pero bastante
similares, hoy en día nos tenemos planteada la misma pregunta pero quizás un
poco más realista que lo pudo haber sido en los años 30’ o 40’ (años por
estimación, no necesariamente desde estos años). Hoy nos generamos el
planteamiento de hasta dónde llegará nuestra tecnología, basándonos en los
recursos accesibles que tenemos en estos momentos, pero caer en este
planteamiento sería volver a la pregunta que se generó antiguamente. Lo que
convoca a interrogante ahora es, ¿hasta dónde llegará el conocimiento del
hombre?, pues si bien es sabido, hoy en día hay una facilidad gigantesca para
responder dudas sobre el entorno que se nos puedan presentar (sea la etapa que
sea, niñez, adultez, vejez), quizás formando un menor entusiasmo frente a
nuestros planteamientos interrogatorios que podíamos formarnos en nuestro día a
día frente a los hechos que suceden (no así como algunas ramas humanistas que
generan planteamientos que llevan a debate sin una respuesta abierta que puede
extenderse por generaciones, como el significado de la vida por ejemplo). Pero
estas respuestas que son entregadas hacia la sociedad a base de los paradigmas
ya establecidos no responden ni satisfacen completamente, así se ha probado con
la pérdida de fe que hay en las ciencias naturales (como se dijo en el libro Historia
como sistema). Esta insatisfacción se genera porque la población siente que estas
ciencias no han respondido sus preguntas, sus dilemas que sienten verdaderos.
Acá se genera un nuevo y final planteamiento, si la población pierde la fe en estas
ciencias, ¿nos encontramos bajo un límite de conocimiento?. Las ciencias de las
cuales se ha perdido fe han intentado dilucidar durante décadas diversas ramas
de conocimiento humano, los cuales han logrado exitosamente pero también han
traído malas adquisiciones (la bomba nuclear, por ejemplo), por lo que las pone en
jaque sobre si mismas y la satisfacción del humano, que solicita la solución de
dudas primordiales para él. En esta situación se llega a la interrogante
anteriormente planteada y se visualiza parcialmente que el conocimiento humano
posee un límite, uno dentro de lo que logra responder a las interrogantes a base
del conocimiento que se tiene en posesión, pero aun así no logra el abarcamiento
de todo, pues este límite no solo va por la información que se tiene actualmente,
sino va más allá de esto, pues toma al humano biológicamente y
epistemológicamente, y se forma un argumento desde la capacidad que tiene el
humano para entender, ya que tal como se planteaba previamente, afuera de
nuestro hogar (nuestro planeta) hay cosas completamente diferentes a como lo es
dentro nuestro, por lo que nuestro entendimiento se ve limitado para entender lo
que hay fuera, y al estar limitado el entendimiento se limita el conocimiento, desde
esta percepción biológica que nos forzaría a estancarnos donde nos encontramos
o forzarnos a evolucionar. Nuestra percepción biológica igualmente se presenta
aún primitiva para llegar a estos entendimientos mayores, así como puede
compararse con el caso del delfín, que posee un sensor especial (ecolocalización)
para ubicarse entre ellos mismos, un claro ejemplo de evolución que quizás,
mirándolo desde un punto de vista más fantástico (pero quizás modificable con el
tiempo), de presentarse en el humano podría presentarse esto mismo o algo
similar pero como para la percepción de estos elementos que no logramos
entender pero están ahí. De manera contraria a lo que se ha planteado, al no
poseer estos órganos evolutivos, nosotros como característica de humano,
creamos estos órganos con funciones similares (por ejemplo, tomando el mismo
caso de eco localización comparándolo con la función del radar), acercamos la
tecnología a estas necesidades que no poseemos naturalmente, por lo que nos
lleva a una nueva percepción de que a base de tecnología podríamos llegar a este
conocimiento ilimitado, pero chocamos acá en un círculo vicioso el cual se basa
en que para obtener tecnología necesitamos conocimiento, y para tener
conocimiento más avanzado necesitamos tecnología más avanzada, sacando a
brote las disyuntiva de si el conocimiento se limita nuevamente. Notándolo desde
esta perspectiva propuesta, el conocimiento se encontraría limitado, o al menos
con amenazas de limitarse en algún punto, puesto que esto es lo que buscamos
con el conocimiento, aclarar nuestro alrededor, nuestras vidas, nuestros sistemas,
tema que da para trabajar por años, pero al aclarar todo, al llegar a las curas que
buscamos, termino de los problemas que nos acomplejan, luego de esto, ¿Qué
sigue?, solo entendemos lo que pretendemos entender y lo que se nos accede a
entender en nuestro alrededor, y luego afuera, ¿Qué entendemos?¿qué
conocimiento obtendremos?, y pues de lograr conocer y entender, ¿seriamos los
mismos humanos que ahora?¿evolucionaríamos pasando lo que somos ahora a
no más que un simple eslabón más en la evolución humana?.
En conclusión, el conocimiento posee una línea argumentativa muy delgada sobre
hasta qué punto llegaría, ya que tal como lo he presentado mediante las dos
premisas, limitado o ilimitado, se presenta una cantidad de factores que
incursionan en la búsqueda de una respuesta a concisa, pero esto no se presenta
así, puesto que pueden presentarse escenarios contrapuestos y diversos, los
cuales podrían generar el desarrollo de un destino para el conocimiento u otro
destino para este (como se vió frente a una evolución biológica o más bien un
avance tecnológico). Si bien en materia de conocimiento pueden plantearse un
sinfín de problemáticas o visiones a futuro sobre este, la pregunta general es una
y es la que fue planteada como título. El conocimiento se encuentra sujeto a la
situación que le acontezca al humano, pues tal como lo fue antiguamente como
primer escalón para la evolución, se encuentra hoy (o más bien encontraría) sujeto
a esta situación sobre qué camino tomar. No quiero arriesgarme a designar desde
ya, a base de mi conocimiento aún en desarrollo, un futuro improbable para este,
pero me conformo con plantear estos dos escenarios, que aunque parezcan
completamente opuestos o extremistas para una conclusión, son los dos
escenarios más generales en sus respectivas áreas. Lo que nos toma hoy es el
seguir haciendo uso de este conocimiento ilimitado-limitado para hacer uso de
razón de este y generar un perfeccionamiento, para dejar de esta manera un
legado a nuestras futuras generaciones, un legado sano y fructífero para ellos,
para que en un futuro ya lejano para nosotros, se les haga conveniente el uso de
este conocimiento heredado y no los pare en su momento y detenga el
crecimiento del conocimiento, viéndolo desde nuestra vista hoy utópica sobre un
mañana, dejar este legado para que sea las aspiración infinita que tenemos hoy,
se mantenga infinita mañana. Somos los ojos a través los cuales nuestros hijos
verán el mundo, somos su enciclopedia y su pseudo mundo, seremos la historia
de las generaciones, los que pisaron el terreno antes que ellos y solo hay un
legado sano y útil que podemos plantar hoy para que esa cosecha futura sea tan
sabrosa como lo fue con nosotros: el conocimiento.