Вы находитесь на странице: 1из 16

Elsymar Campos

Delitos contra las libertades políticas

Los derechos políticos son el conjunto de condiciones que posibilitan al ciudadano


participar en la vida política, constituyendo la relación entre el ciudadano y el Estado,
entre gobernantes y gobernados. Representan los instrumentos que posee el
ciudadano para participar en la vida pública, o el poder político con el que cuenta este
para participar y decidir en la vida política del Estado.

Cuando se habla de libertad política, no nos referimos a las opiniones políticas que
pueda uno tener para sí, sino a la exteriorización pública de tales opiniones y a la
integración a grupos políticos y es la facultad de hacer todas aquellas cosas mediante
las cuales el ciudadano participa en la formación de su gobierno e interviene en su
funcionamiento. En su sentido político y no metafórico, libertad significa la ausencia de
interferencia por parte de otros, y la libertad civil define el área de la cual la interferencia
de otros ha sido excluida totalmente por la ley, por un código o norma de
comportamiento, es así como principales derechos políticos tenemos que:

1. Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o


por medio de representantes libremente escogidos.

2. Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad a las funciones


públicas de su país.

3. El pueblo tiene la voluntad de expresarse mediante elecciones autenticas que se


celebran periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto.

Los delitos contra las libertades políticas están expresamente escritos en el artículo 166
del vigente Código Penal Venezolano de la siguiente manera “Cualquiera que, por
medio de violencias, amenazas o tumultos, impida o paralice, total o parcialmente, el
ejercicio de cualquiera de los derechos políticos, siempre que el hecho no esté previsto
por una disposición especial de la ley, será castigado con arresto en fortaleza o cárcel
política por tiempo de quince días a quince meses.

Si el culpable es un funcionario público y ha cometido el delito con abuso de sus


funciones, el arresto será de seis a treinta meses”

Delitos contra la Libertad


Bajo el nombre de "delitos contra libertad" se recoge en el título VI del libro II del Código
Penal una serie de tipos delictivos que afectan directamente a la libertad de la persona.

Capítulo I: Detenciones ilegales y secuestros (artículo 163 a 168 código penal).

Capítulo II: Amenazas (artículos 169 a 171 código penal).

Capítulo III: Coacciones (artículo 172 código penal).

Es éste un título orientado a proteger la libertad de los individuos, en concreto la libertad


comprende dos dimensiones:

1ª) Libertad de obrar

2ª) Libertad de querer

Libertad de obrar: consiste en permitir a una persona realizar sus acciones y llevarlas
adelante sin que éstas se vean obstaculizadas.

Libertad de querer: es aquella que permite a un individuo decidir sobre sus acciones
presentes o futuras, sin que su voluntad esté determinada por el querer de otros sujetos
o fuerzas extrañas a su voluntad.

En consecuencia, conforme a estas definiciones incluiríamos en la libertad de obrar los


delitos de detención ilegal, secuestro y amenazas. Por su parte, en la libertad de querer
incluiríamos las coacciones.

Detenciones ilegales y secuestros

Artículo 163.1: "el particular que encerrare o detuviere a otro, privándole de su libertad,
será castigado con la pena de prisión de cuatro a seis años".

Bien jurídico protegido

El bien jurídico protegido en el delito de detenciones ilegales es la libertad ambulatoria,


es decir, la capacidad del hombre de fijar por sí mismo su situación en el espacio físico,
trasladándose o permaneciendo en el lugar deseado.

Sujetos

Activo: es un delito común y por tanto sujeto activo puede ser sólo el "particular" o la
autoridad o el funcionario público que actúa como particular, pero prevaliéndose de su
función o cargo.

Pasivo: sujeto pasivo será, pues, todo el que tenga capacidad volitiva natural para fijar
su posición en el espacio, es decir, potencial de movimiento. Pueden ser por tanto
también los inimputables, menores, etc., en la medida de que tengan capacidad
suficiente para poder trasladarse por sí mismos.

Conducta típica:

En cuanto al tipo básico A la acción consiste en la privación al sujeto pasivo de la


posibilidad de determinar por sí mismo su situación en el espacio físico, con y diferencia
de las proporciones del mismo. Las dos únicas modalidades típicas de la acción
recogidas en el artículo 163.1 son el encierro y la detención.

Encerrar: equivale a situar a una persona en un lugar no abierto, mueble o inmueble,


manteniéndolo allí contra su voluntad.

Detener: equivale a la aprehensión de una persona a la que se le priva de la facultad de


alejarse de un espacio abierto (atándola, golpeándola, etc.).

En ambos casos el resultado es el mismo: privación de libertad ambulatoria, con cuya


realización se consuma el delito. Es indiferente el tipo de medios utilizados para ello o si
se realizó por acción u omisión.

Así, el dolo sólo requiere la voluntad de impedir a alguien el empleo de su libertad


ambulatoria.

Antijuricidad: el consentimiento del sujeto pasivo (ejemplo: internamiento en centro


psiquiátrico) justifica, en principio, la privación de libertad. De no mediar consentimiento
hay que recurrir al estado de necesidad (internamiento de enfermos mentales
peligrosos, etcétera). Así, para que exista detención ilegal ha de existir ausencia de
consentimiento.

Causas de justificación: en algunos casos está permitido al particular detener a otro


particular. Estos casos vienen taxativamente regulados en los artículos 490 y 491 ley de
Enjuiciamiento Criminal:

- Al que intentare cometer un delito, en el momento de ir a cometerlo.

- Al delincuente y "in fraganti".

- Al fugado de un establecimiento penal.

- Al penado o condenado que estuviese en rebeldía, etc.

Culpabilidad: El sujeto activo que cree erróneamente que su conducta se halla


justificada por actuar en ejercicio un derecho o con consentimiento del sujeto pasivo,
actúa en error sobre la antijuricidad de su conducta (error de prohibición), pero cuando
se trata de una "creencia racional" en la existencia de los presupuestos previstos en los
artículos 400 y 491 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, el hecho está justificado.
Consumación: El delito se consuma cuando se ha producido el resultado de privación
de libertad. Cabe pues la tentativa.

Actos preparatorios imprudentes: sólo serán punibles cuando se contemple en el


Código Penal. En este caso si (artículo 168): provocación, conspiración, proposición.

Caso: A entra en un banco inutilizando la alarma que acaba de poner en


funcionamiento B, quien sorprendido por la presencia de este último lo amenaza con
sentarle en el suelo y que no se mueva o de lo contrario disparará. Hora y media
después el atracador abandonar la sucursal bancaria con 200000€ euros Pregunta:
calificar si la acción de A es constitutiva de delito y sí lo es indicar el tipo que se le
aplicaría.

En este caso todo queda subsumido en el robo con intimidación (hay concurso de
normas en el que todos los delitos quedarían incluidos en el último).

Caso: Mismo supuesto anterior, en el que en lugar de utilizar arma, lo ata y se va con el
dinero.

Hay dos delitos: robo y detención ilegal, puesto que después queda inmovilizado y no
tiene libertad de movimiento.

B) tipos agravados (o cualificados)

Son varias las razones por las que el legislador agrava la pena:

a) Por la duración de la detención:

Artículo 163.3: si el encierro detención ha durado más de quince días (prisión de cinco a
ocho años).

b) Por secuestro:

Artículo 164: cuando la detención va seguida de la exigencia de alguna condición (pago


de rescate, liberación de algún preso, etc.) para poner en libertad a la persona
secuestrada (prisión de seis a diez años). Si el secuestro hubiera durado más de quince
días (artículo 163.3), se eleva la pena superior en grado (prisión de diez a quince años);
si por el contrario se dieran las condiciones del artículo 163.2, es decir, si el culpable
diera libertad al encerrado o detenido dentro de los tres primeros días de su detención,
se rebaja la pena a la inferior en grado (prisión de tres a seis años).

c) Por desaparición del detenido o secuestrado:

Artículo 166: se trata de penalizar la "desaparición" del detenido, sin dar razón de su
paradero ni haberlo dejado en libertad. Se aplicarán las penas superiores en grado a las
señaladas en los artículos anteriores. En este caso, si en el juicio se probó además que
el desaparecido fue asesinado habrá el correspondiente concurso de delitos.

C) Tipos privilegiados

Se atenúa la pena del tipo básico cuando:

a) El culpable diera libertad al encerrado o detenido dentro de los tres primeros días de
su detención sin haber logrado el objeto que se había propuesto (artículo 163.2).

b) El particular que, fuera de los casos permitidos por la leyes, aprehendiere a una
persona para presentarla inmediatamente a la autoridad (artículo 163.4). Los casos
permitidos por las leyes son los establecidos en la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
(artículos 400 y 491):

-El que intentare cometer un delito, en el momento de ir a cometerlo.

-El delincuente "in fraganti".

-El fugado de un establecimiento penal.

-El procesado condenado que estuviese en rebeldía. Etc.

Los vigilantes de seguridad, escoltas particulares y guardas privados, siempre tendrán


la consideración de particulares (ley 32/1992 de Seguridad Privada). En consecuencia
entrarían en la esfera del artículo 163.4 del Código Penal, no del artículo 167.

Secuestro

El secuestro, como delito, es una novedad del código penal de 1995. Anteriormente no
se recogía esta figura delictiva.

Definición: La misma que la detención ilegal. La derivada del artículo 163.1 del código
penal "el particular que encerrare o detuviere a otro, privándole de su libertad, será
castigado con la pena de prisión de cuatro a seis años", pero con la particularidad de
que en el secuestro ha de exigirse una condición para la puesta en libertad del sujeto;
en otro caso, hablaríamos únicamente de detención ilegal.

Bien jurídico protegido

Aquí se protegen dos bienes jurídicos:

1º) El mismo que la detención ilegal: la libertad ambulatoria del secuestrado.


2º) La libertad en el ámbito de la formación de la voluntad del tercero, que se vea
amenazado a cumplir con la condición impuesta para liberar al secuestrado.
Sujetos

Igual que la detención ilegal, al ser un delito común, cualquiera puede ser sujeto activo
y sujeto pasivo en el delito de secuestro.

Conducta típica

A) tipo básico (artículo 164, inciso 1º):

"El secuestro una persona exigiendo alguna condición ponerla en libertad". El tipo se
consuma desde el momento en que se manifiesta la condición.

B) Tipo agravado (artículo 164, inciso 2º):

"Si en el secuestro se hubiera dado la circunstancia del artículo 163.3 (duración de más
de quince días), se impondrá la pena superior en grado".

C) Tipo privilegiado (artículo 164, inciso 3º):

"Si en el secuestro se dieran las condiciones del artículo 163.2 (puesta en libertad
dentro de los tres primeros días, sin haber logrado el objeto que se había propuesto), se
impondrá la pena inferior en grado".

Cuestiones comunes a la detención ilegal y el secuestro

El artículo 165 contiene una serie de cualificaciones comunes a las detenciones ilegales
y secuestros, imponiendo las respectivas penas en su mitad superior (agravante)
cuando la detención ilegal o secuestro se ha ejecutado con simulación de autoridad o
función pública (sujeto activo), o la víctima (sujeto pasivo) fuese menor de edad o
incapaz o funcionario público en el ejercicio de sus funciones.

Artículo 25 Código Penal: " a los efectos de este código se considera incapaz a toda
persona, haya sido o no declarada su incapacitación, que padezca enfermedad de
carácter persistente que impidan gobernar su persona o bienes por sí misma".

Artículo 24.2 Código Penal: "se considera funcionario público todo el que por
disposición inmediata de la ley o por elección o por nombramiento de autoridad
competente participe en ejercicio de funciones públicas".

El artículo 166 contiene un tipo cualificado especial:

"El reo de detención ilegal o secuestro que no dé razón del paradero de la persona
detenida será castigado, según los casos, con las penas superiores en grado a las
señaladas en los artículos anteriores, salvo que le haya dejado en libertad". Es este otro
tipo agravante.
Detención ilegal y secuestros cometidos por autoridad o funcionario público

Cuando la autoridad o funcionario lleve a cabo una detención directamente ilegal, por
razones particulares o no, pero en todo caso con abuso de su cargo, fuera de los casos
permitidos por la ley y sin mediar causa por delito, dice el artículo 167 que las penas
previstas en los artículos anteriores se impondrán en su mitad superior y, además, la de
inhabilitación absoluta por tiempo de 8 a 12 años.

Se trata, por tanto, de una agravación por razón de la cualidad y el abuso de su función
llevada a cabo por el funcionario público.

Amenazas

Capítulo II, título VI Código Penal (artículos 169 a 171).

Delito recientemente modificado, en su artículo 171, por ley orgánica 1/2004, de 28-12,
de "medidas de protección integral contra la evidencia género".

Definición: se entiende como amenaza la acción de intimidar a alguien con el anuncio


de la provocación de un mal grave para el o su familia.

La acción consiste el exteriorizar un propósito. Tal propósito ha de consistir en un mal,


es decir, en la privación de un bien, presente o futuro. El mal ha de ser en principio
ilícito.

El sujeto activo ha de exteriorizar su propósito de un modo haga creer al sujeto pasivo


que es real, serio y persistente.

La cuestión de la gravedad del mal y su adecuación para intimidar tiene que


relacionarse con la persona del amenazado y con las circunstancias que lo rodean;
pero no es preciso que la amenaza llegue a intimidar al amenazado, sino que basta con
que objetivamente sea adecuada para ello. Expresiones como "te voy a matar", "cuando
vayas por mi barrio te voy a dar una paliza que no la vas a olvidar nunca ", etcétera,
pueden ser más o menos intimidante en función de las circunstancias y de la propia
condición del que profiere las amenazas y del que la recibe.

Es necesario el dolo, que en el caso de la amenaza condicional debe referirse también


a la consecución de lo que solicita el que amenaza. En los casos de bromas pesadas y
de falta de seriedad en la amenaza, podrá aplicarse alguna de las faltas contenidas en
el artículo 620 Código Penal.

Tipos de amenazas

A) Amenaza graves. Hay que distinguir:

a) Amenazas constitutivas de delito, y dentro de ellas:


- Condicional: artículo 169.1, "si se hubiese hecho la amenaza exigiendo una cantidad o
imponiendo cualquier otra condición, aunque no sea ilícita".

- No condicional: artículo 169.2, en este caso sólo es delito cuando el mal amenazado
constituye delito.

b) Amenazas no constitutivas de delito: artículo 171.1; "serán castigadas atendidas la


gravedad y circunstancias del hecho, cuando la amenaza fuere condicional y la
condición no consistiese en una conducta debida ".

c) Chantaje: artículo 171.2; " cuando alguien exigiere a otro una cantidad o recompensa
bajo la amenaza de revelar o difundir hechos referentes a su vida privada y relaciones
familiares, que no sean públicamente conocidas y puedan afectar a su fama, crédito o
interés".

d) Amenaza "sui géneris" o con finalidad terrorista: Artículo 170; "Si las amenazas de un
mal que constituye delito fuesen dirigidas a atemorizar a los habitantes de población,
grupo étnico, cultural o religioso, o colectivo social o profesional, o cualquier otro grupo
de personas y tuviera la gravedad necesaria para conseguirlo".

B) Amenazas leves

a) artículo 171.4, 171.5 y 171.6: "el que de modo leve amenace a quien sea o haya sido
su esposa, o mujer que esté o haya estado ligado a él por una análoga relación de
afectividad aún sin convivencia.... Igualmente al que de modo leve amenace a una
persona especialmente vulnerable que conviva con el autor". "El que de modo leve
amenaza con armas e instrumentos peligrosos a alguna de las personas a que se
refiere el artículo 173.2, exceptuadas las contempladas en el apartado anterior". b)
Amenaza constitutiva de falta. Artículo 620. Conforme a este artículo constituye falta y
será castigado:

1º) Los que de modo leve amenacen a otros con armas u otros instrumentos peligrosos,
o los que la saquen en riña, como no sea en justa defensa, salvo que el hecho sea
constitutivo de delito.

2º) los que causen a otro una amenaza, coacción, injuria o vejación injusta de carácter
leve, salvo que el hecho sea constitutivo de delito.

Los hechos descritos en los dos números anteriores sólo serán perseguibles mediante
denuncia de la persona agraviada o de su representante legal.

Pero ¿Cuándo una amenaza es grave o cuando es leve? Una sentencia del tribunal
supremo del 14 de septiembre de 2000 alude al criterio cuantitativo y éste se debe
medir según la gravedad del mal enunciado que la menor seriedad y credibilidad de las
expresiones conminatorias.
También hay que tener en cuenta circunstancias:

-Una agravatoria: (artículo 171.5 inciso segundo).

- Una atenuatoria: (artículo 171.6).

Bien jurídico protegido

La doctrina distingue dos tipos de bienes jurídicos:

1 La libertad en el proceso de formación de la voluntad.

2 El sentimiento de seguridad y tranquilidad de ánimo.

(1) Libertad de decisión del individuo, libre de injerencias externas que influyan sobre su
voluntad.

Sujetos

A) Sujeto activo: Cualquiera puede ser sujeto activo del delito de amenazas. Basta con
exteriorizar su propósito de un modo que haga creer al sujeto pasivo que es real, serio y
persistente.

B) Sujeto pasivo: Cualquiera puede ser sujeto pasivo, salvo en los casos de amenazas
leves de los artículos 171.4, 171.5 y 173.2.

Conducta típica

A) Elementos comunes a las tipologías delictivas

La amenaza de un mal consiste en poner en conocimiento del sujeto pasivo, a través de


cualquier medio (verbal, escrito, etc.) el anuncio de que se le va a causar un mal.

Las faltas, asímismo, no se incluyen como mal generador de delito.

El mal de recaer necesariamente sobre los bienes de pertenencia de la amenazado,


sobre su familia, o sobre otras personas con las que esté íntimamente vinculado.

En relación con su familia, se utilizan dos criterios:

a) Criterio judicial: o sea, dejar en manos del juez, para que éste lo delimite, según el
caso, conforme a la intensidad de las relaciones.

b) Criterio normativo: viene determinado por el artículo 23 del Código Penal: "Es
circunstancia que puede atenuar o agravar la responsabilidad... ser o haber sido el
agraviado cónyuge o persona que esté o haya estado ligada de forma estable por
análoga relación de afectividad, o ser ascendiente, descendiente o hermanas por
naturaleza o adopción del defensor o de su cónyuge o conviviente".

La condición que se exige, puede ser de cualquier tipo, lícita o ilícita, pero el mal que se
amenaza ha de ser siempre delito. Excepción: artículo 171.2: se refieran chantaje "si
alguien exigiere a otro una cantidad o recompensa bajo la amenaza de revelar a
difundir hechos referentes a su vida privada y relaciones familiares que no sean
públicamente conocidas y puedan afectar a su fama, crédito o interés... ".

B) Supuestos de grabación de la responsabilidad penal

1º) Artículo 169.1: Comprende la amenaza del mal que sea cometido por escrito,
teléfono o cualquier medio de comunicación o reproducción, o en nombre de grupos o
entidades reales o supuestos. El fundamento sería el mayor impacto sobre la libertad
del amenazado. Es decir, estamos ante medios calificados por la jurisprudencia como
serios y persistentes.

2º) Artículo 170.1: Que las amenazas vayan dirigidas a atemorizar a la población, grupo
étnico, cultural o religioso, o colectivo social o profesional, o cualquier otro grupo de
personal.

3º) Artículo 170.2: consiste en reclamar públicamente la comisión de acciones violentas


por parte de bandas armadas, organizaciones o grupos terroristas. Es indiferente que la
acción se dirija contra un individuo contra una colectividad.

Coacciones

El delito de coacciones se tipifica en el artículo 172 del Código Penal, que contiene un
tipo básico y otro cualificado.

A) Tipo básico (artículo 172.1, inciso 1º):

"El que, sin estar legítimamente autorizado, impidiere a otro con violencia a hacer lo que
la ley no prohíbe, o le compeliere a efectuar lo que no quiere, sea justo o injusto, será
castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años o con multa de 12 a 24
meses, según la gravedad de la coacción o de los medios empleados".

La acción consiste en impedir con violencia a otra persona a hacer lo que la ley no
prohíbe o compelerle (también con violencia, aunque la ley no lo diga expresamente) a
efectuar lo que no quiere. El empleo, pues de violencia es fundamental en este delito.

La inclusión de la intimidación en las coacciones hace que muchas veces sea imposible
distinguir estas de las amenazas y sobre todo de las amenazas condicionales, que
tienen asignada una pena más grave que las coacciones. En estos casos la
problemática señ traslada al ámbito del concurso de leyes, solucionándose con la
aplicación de la pena del delito mas grave (artículo 8. 4º).
B) Tipo cualificado (artículo 172,1. Inciso 2º):

"Cuando la coacción ejercida tuviera como objeto impedir el ejercicio un derecho


fundamental se le impondrán las penas en su mitad superior, salvo que el hecho tuviera
señalada mayor pena en otro precepto de este código".

Estructura

Tipo básico: artículo 172.1 1º

Tipo agravado: artículo 172.1 2º.

Coacciones leves: artículo 172,2.

Convierte en delito a la falta de coacciones (ley orgánica 1/2004 28 de diciembre de


medidas contra protección integral de la violencia de género).

Bien jurídico protegido

La libertad de obrar o ejecutar decisiones previamente adoptadas.

La coacción es un delito de resultado, no basta el intento de coacción, hay que


consumarla.

Diferencia entre las coacciones y la detención ilegal: el tiempo; consecuencia se


produce un concurso de normas.

Sujetos

A) Sujeto activo: cualquiera puede ser sujeto activo del delito de amenazas. Basta con
exteriorizar su propósito de un modo que haga creer al sujeto pasivo que es real, serio y
persistente.

B) Sujeto pasivo: cualquiera puede ser sujeto pasivo, salvo los casos de amenaza leve
de los artículos 171.4, 171.5 y 173.2.

El resultado ha de ser impedir a otro hacer algo que la ley no prohíbe (es decir, obligarle
a omitir algo no prohibido), o compelerle a efectuar a algo, justo o injusto. Debe mediar
una relación de causalidad adecuada a entre la acción de coaccionar y el resultado.

Tentativa: si a pesar del empleo de la violencia, no se consigue que el sujeto pasivo


omita o haga algo, el delito no se consuma, pero cabe el castigo por la tentativa.

Capítulo I

Delitos contra las libertades políticas


Artículo 147. Quien impida o paralice total o parcialmente el ejercicio de cualesquiera de
los derechos políticos será sancionada con prisión de 6 a 20 meses y de 15 a 100 días
multa, siempre que el hecho no esté previsto en alguna otra disposición especial de
este Código.

Si el autor fuere un servidor público y hubiere cometido el delito con abuso de sus
funciones, la sanción será de 8 a 40 meses de prisión.

El artículo es claro. Toda persona lesione los derechos políticos de otro ciudadano o de
un grupo político debe estar sujeto a una sanción. Los delitos contra las libertades
políticas pueden ser contra la constitución de partidos políticos, contra el derecho a voto
o sufragio de los ciudadanos, contra el derecho de postularse y ser candidato a algún
puesto de elección popular, y otros. Por tanto es necesario que una persona que incurra
en estas faltas sea sancionada; tal y como lo estipula el Código penal.

Capítulo II

Delitos contra la libertad de culto

Artículo 148. El que impida o perturbe el ejercicio de un culto permitido en la República,


será sancionado con 10 a 50 días multa.

Si el hecho fuere acompañado de amenazas, violencia, o ultraje, la sanción será de 6 a


12 meses de prisión o de 50 a 100 días multa.

Toda persona tiene derecho de seguir la religión o culto que desee, si está permitido en
la República. los individuos tienen la potestad de practicar cualesquiera actos y
ceremonias de carácter religioso, compatibles con la moral y la seguridad pública. por
tanto cualquier atentado contra este derecho deberá ser sancionado; más aún si este
es cometido con amenazas y violencia. El artículo es claro en cuanto a esto.

Artículo 149. El que destruya o cause daños a los objetos destinados a un culto
permitido en la República y el que ultraje a alguno de sus ministros, será sancionado
con prisión de 6 a 15 meses o de 50 a 150 días multa.

Según nuestro punto de vista, este artículo va ligado directamente con el artículo
anterior, y esta destinado a proteger los bienes que son necesarios e importantes en
toda religión o culto. Los ministros y sacerdotes tienen una misión muy importante
dentro de la religión y de los diferentes cultos, por tanto hay que protegerlos, y cualquier
ultraje debe traer como consecuencia una sanción.

Artículo 150. El que profane o ultraje el cadáver de una persona, sustraiga en todo o en
parte sus restos mortales o viole una sepultura, será sancionado con prisión de 6 a 20
meses y de 20 a 100 días multa.
Este artículo está destinado a que se respeten los restos mortales de las personas. Los
que violen una sepultura, por el motivo que sea, serán sancionados con prisión y días
multa.

Capítulo III

Delitos contra la libertad individual

Artículo 151. El que ilegalmente prive a otro de su libertad, será sancionado con prisión
de 6 meses a 3 años.

La libertad individual es uno de los derechos fundamentales y mas importantes de toda


persona humana. Esta libertad es la que permite disponer de la propia persona según
los dictados o inclinaciones de nuestra voluntad o naturaleza, a cubierto de presiones,
amenazas, coacciones y de todo otro tipo de influjo que violente la espontánea decisión
del individuo. Por tanto todo aquel que lesione este derecho y que no deje que otro
individuo actué según su propia voluntad y naturaleza, deberá ser sancionado; tal y
como lo expresa el artículo 151.

Artículo 152. Si el delito previsto en el artículo anterior se cometiere mediante amenaza,


sevicia o engaño, o por espíritu de venganza o lucro o si resultare del hecho un
perjuicio grave para la salud o los bienes de la víctima, la sanción será de 2 a 6 años de
prisión.

Cualquier persona que lesione la libertad individual de otra persona mediante engaños
y amenaza y que además le cause un perjuicio a su salud o sus bienes, debe ser
sancionado con prisión. Esto puede relacionarse con el delito de secuestro, en el que la
persona es detenida por la fuerza y se le priva de su libertad.

Artículo 153. Si el delito se comete en la persona de un ascendiente o descendiente, el


cónyuge, de un miembro del Consejo Nacional de Legislación o de la Asamblea
Nacional de Representantes de Corregimientos o de un servidor público, por razón del
ejercicio de sus funciones, la sanción será de 3 a 8 años de prisión y de 50 a 200 días
de multa.

En nuestra opinión, este artículo debe modificarse, ya que la Asamblea Nacional de


Representantes de Corregimientos ya no existe. Pero aún así la importancia de este
artículo radica en que si se priva de la libertad individual a una persona por razón de
sus funciones, entonces el delito es agravado y por tanto se impondrá una sanción
mayor. De igual forma, si el delito se comete para lesionar a un pariente cercano
también traerá como consecuencia una mayor pena.

Artículo 154. La sanción se reducirá de la mitad a las dos terceras partes, si el autor
pone espontáneamente en libertad a la víctima, antes de que se inicie procedimiento
criminal, sin que haya alcanzado el objeto que se proponía y sin haberle causado
perjuicio alguno.
En este artículo se contempla el desistimiento de la persona que comete el delito, y se
tipifica que si no sigue adelante con la privación de libertad de otra persona, se le puede
reducir la pena hasta dos terceras partes; siempre y cuando no haya alcanzado el
objeto que se proponía y que no haya causado perjuicio alguno a la víctima.

Artículo 155. El que mediante violencia o amenaza obligue a otro a tolerar, hacer u
omitir alguna cosa, será sancionado con prisión de 6 meses a 1 año y de 30 a 150 días
multa.

Según nuestro punto de vista, este artículo es un derivado del artículo151, en el que se
habla de la privación de libertad ilegal de otra persona. En este artículo se contempla
que la persona no tiene que estar confinada para que se le viole su derecho de libertad
individual, sino que también puede ser obligada a realizar actos que no desea,
mediante la intimidación, amenaza y violencia; y esto también constituye un delito a la
libertad de la persona, ya que no esta actuando de acuerdo a su propia voluntad. La
persona que cometa este delito deberá ser sancionada. Ejemplo de esto es el chantaje.

Artículo 156. El servidor público que con abuso de sus funciones o infracción de las
formalidades prescritas por la ley, prive a una persona de la libertad, será sancionado
con prisión de 1 a 2 años e inhabilitación para el ejercicio de funciones públicas por 6
meses a un año y si el hecho punible se comete con alguna de las circunstancias
previstas en los artículos anteriores, las sanciones se aumentarán de una tercera parte
a la mitad.

El artículo es claro. Cualquier servidor público que prive a otros de su libertad individual,
deberá ser sancionado con prisión y además será inhabilitado para el ejercicio de sus
funciones públicas. Por ser un servidor público esta persona tiene más
responsabilidades debido a que se supone que tiene más conocimientos de la ley y
además tiene ciertas influencias que podrían facilitarle el llevar a cabo este delito.

Artículo 157. El servidor público que con abuso de sus funciones, ordene o ejecute
requisa en las ropas o en el cuerpo de una persona, será sancionado con prisión de 6
meses a un año en inhabilitación para ejercer cargos públicos por igual período
después de cumplida la pena principal.

Este artículo nos llamó mucho la atención debido a que, por lo general, los servidores
públicos revisan a las personas cuando hay eventos públicos muy grandes y donde es
necesario que se garantice la seguridad de los ciudadanos. Sin embargo si analizamos
bien el artículo, entendemos que un servidor público no puede abusar de estas
funciones, y si lo hace, entonces incurrirá en un hecho delictivo que deberá ser
sancionado.

Artículo 158. El servidor público encargado de la dirección de una cárcel, que admita a
una persona en ella, sin orden escrita de la autoridad competente o rehuse obedecer la
orden de poner en libertad a alguno, emanada de la misma autoridad, será sancionado
con prisión de 6 meses a un año.
Nuevamente nos encontramos frene a un artículo que está íntimamente relacionado
con el artículo 151, según nuestro punto de vista. En este artículo se tipifica que nadie
puede ser detenido y puesto en prisión, privándosele de su libertad individual, si no
existe una orden escrita de la autoridad competente que estipule que la persona debe
ser puesta bajo custodia. Además si el servidor público pasa por alto una orden escrita
de esta misma autoridad que estipula que debe ponerse en libertad a una persona,
también incurrirá en una conducta delictiva y deberá imponérsele una sanción.

Artículo 159. El servidor público competente que habiendo tenido conocimiento de una
detención ilegal, omita, retarde tomar medidas para hacerla cesar o para denunciarla a
la autoridad correspondiente será sancionado con 20 a 50 días multa.

En este artículo vemos que no solamente se sanciona a las personas que cometen un
acto delictivo de privación de la libertad individual, sino que también se le pone una
sanción a aquel servidor público que habiendo tenido conocimiento de una detención
ilegal, no haga nada para corregir el problema.

Artículo 160. El servidor público que someta a un detenido a severidades o apremios


indebidos, será sancionado con prisión de 6 a 20 meses. Si el hecho consiste en
torturas, castigo infamante, vejaciones o medidas arbitrarias, la sanción será de 2 a 5
años de prisión.

Todas las personas tienen el derecho de la libertad individual, aunque éstas se


encuentren detenidas tiene derecho a que se cumpla con sus derechos. Si un servidor
público, en abuso de sus funciones, somete a tortura o tratos inhumanos a una
persona; deberá cumplir con una condena de 2 a 5 años de prisión según lo estipula el
Código Penal.