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Introducción al

Derecho de las
obligaciones

Derecho
privado II
Introducción al Derecho
de las Obligaciones

Las relaciones jurídicas


Definición de relación y de relación jurídica
A fin de comprender el instituto de las obligaciones, es necesario ubicarlo
dentro del ámbito general de las relaciones jurídicas que son su género, para
luego arribar a su concepto.

La “relación” es una conexión entre una o más cosas o entes vinculados. Es


“intersubjetiva” cuando conecta a dos o más personas, y es “jurídica” cuando
está regulada por el ordenamiento positivo (Constitución Nacional, Leyes,
Decretos, Ordenanzas, Reglamentos, etc.).

La relación jurídica es la especie de relación intersubjetiva en


virtud de la cual, determinados supuestos de hecho son
considerados por el legislador aptos para satisfacer ciertos
intereses dignos de tutela, reconociéndose, en consecuencia,
una tutela estable y organizada, que se plasma en los
correlativos derechos y deberes (Pizarro y Vallespinos, 2014,
p.44).

Clasificación de las relaciones jurídicas


Según si el objeto de la vinculación entre las personas reguladas por el derecho
tiene o no contenido económico, las relaciones jurídicas se clasifican en:

Patrimoniales: su objeto es susceptible de apreciación pecuniaria, de tener un


valor económico.

A su vez, estas se subclasifican en:

1
o Relaciones jurídicas obligatorias: entre dos o más personas. Ej.:
compraventa, donación, locación, deber de reparar un daño
causado a otro, etc.

o Relaciones jurídicas reales: entre una persona y una cosa. Ej.:


Dominio de un automotor o inmueble, posesión, usufructo, etc.

o Derechos intelectuales: para algunos autores también integran


las relaciones jurídicas patrimoniales. Refieren a los derechos de
autor sobre obras artísticas, literarias o intelectuales, regulados
por Ley 11.723.

Extrapatrimoniales: objeto sin contenido patrimonial, sino sobre bienes o


intereses no económicos. Ej.: derechos personalísimos, derechos derivados de
las relaciones de familia.

Las relaciones jurídicas patrimoniales. La


obligación como una especie de relación jurídica
patrimonial
De la clasificación realizada en los apartados anteriores se puede concluir que la
obligación es una relación intersubjetiva, jurídica, de contenido patrimonial, y
que implica la determinación de derechos personales.

Deber jurídico y obligación


El hombre es un ser social, y por ello, necesita reglas para convivir, que se
traducen en derechos y obligaciones.

El deber jurídico es la necesidad de ajustar nuestra conducta a los mandatos


–reglas– de una norma legal, conlleva la idea de sujeción.

Conforme lo señalan Pizarro y Vallespinos (2014), los deberes jurídicos se


clasifican en:

a) Generales: se imponen a toda la comunidad, no son de contenido


patrimonial, y quien lo trasgrede es sancionado. Por ejemplo: no cruzar
el semáforo en rojo, no robar, no ocasionar daño a otro.

b) Particulares: se atribuyen a determinados sujetos en particular, quienes


deberán cumplirlos. Importa una conducta de contenido no patrimonial.
Por ejemplo: reconocer un hijo, brindar alimentos al cónyuge, a los
padres o hermanos.

2
c) Obligaciones: se trata de un deber jurídico más específico impuesto a
determinados sujetos que deben realizar una conducta determinada, de
contenido patrimonial, para satisfacer el interés de otro. Por ejemplo:
asesorar a una empresa, llevar la contabilidad de una sociedad anónima
unipersonal, entregar la cosa comprada, no hacer competencia desleal.

Definición de obligación
Definición legal: art. 724 del Código Civil y
Comercial (CCC)
El Código Civil de Vélez Sarsfield no brindaba una conceptualización de
obligación, por lo que hasta el 2014, la noción fue doctrinaria. Por el contrario,
el Código unificado define el instituto del siguiente modo:

Artículo 724 CCC:


“Definición: La obligación es una relación jurídica en virtud de la
cual el acreedor tiene el derecho a exigir del deudor una prestación,
destinada a satisfacer un interés lícito y, ante el incumplimiento, a
obtener forzosamente la satisfacción de dicho interés”1.

De la lectura del concepto se advierte que la obligación tiene dos polos: uno
activo, cuyo titular es el acreedor, quien tiene derecho a exigir el cumplimiento
de la prestación, y otro pasivo: el deudor, sobre el que pesa el deber de cumplir
con el proyecto de conducta comprometida para satisfacer el interés del
acreedor y liberarse.

Acepciones Impropias
El término “obligación” puede ser utilizado con distintos sentidos, de
conformidad con el contexto en el que se ubique su enunciación, por lo que,
técnicamente –como lo estudiamos en esta materia– no se debe utilizar como:

a) Sinónimo de deber jurídico general, como por ejemplo: no matar.

1
Art. 724. Ley Nº 26.994. Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina.

3
b) Modo de designar sólo un aspecto de la obligación: el pasivo: la deuda;
ni el activo: el crédito. La obligación comprende ambas figuras: el
crédito y la deuda, como las dos caras de una misma moneda, por lo
que es impropio utilizar el vocablo sólo para denominar a uno de estos.

c) Expresión equivalente al instrumento que prueba la existencia de una


obligación, tal como es el caso de las obligaciones negociables que
constan en pagarés o cheques.

Importancia del derecho de las obligaciones


Es un instrumento vital para la consecución de fines individuales
–alimentación, vestimenta, negocios– y sociales –satisface las necesidades del
hombre–, pues posibilita que las personas puedan realizar actividades de
cooperación social, aptas para satisfacer sus intereses.

Es una herramienta fundamental para el intercambio, distribución y


comercialización de bienes y servicios.

Es un vehículo de transmisión de los derechos reales, por ejemplo, en el


boleto de compraventa las partes se obligan a un hacer: la escritura traslativa
de dominio del inmueble.

Naturaleza jurídica. Distintas doctrinas


Tal como explican Pizarro y Vallespinos (2014), existen diversas doctrinas que
explican la naturaleza de la obligación, sólo desde el análisis de uno de los
elementos esenciales: el vínculo jurídico, para encontrar el fundamento de su
existencia. Las posturas fueron evolucionando durante la historia y pueden
sintetizarse en las siguientes:

Subjetivistas: nace en el derecho romano con Savigny. El acreedor ejerce el


poder sobre la persona del deudor. Admite la sujeción personal como
garantía de cumplimiento.

Objetivas: no admiten el poder sobre la persona del deudor, sino que


trasladan el epicentro a su patrimonio, que es indisoluble de la persona. El
ordenamiento jurídico reconoce medios para agredir el patrimonio del
deudor, quien es libre de cumplir o no hacerlo, pero en tal caso será
responsable.

Del débito y la responsabilidad: hay que distinguir los dos aspectos del
fenómeno: la deuda y la responsabilidad, como dos momentos de la vida de

4
la obligación. En la primera, el deudor tiene la libre disponibilidad de su
patrimonio, no así en el segundo, cuando los acreedores pueden agredirlo.

Intentos revisionistas: que tienen por fin superar las doctrinas subjetivas y
objetivas, destacando el contenido de la relación obligatoria, que es la
conducta o actividad del deudor como derecho subjetivo.

La naturaleza jurídica de la obligación se define por “la estructura


institucional de la obligación”, la que se integra por la deuda y la
responsabilidad, aspectos unidos, como dos etapas de un único y
mismo fenómeno: “se debe y por eso se es responsable, se es
responsable porque se debe”. En definitiva, sostienen que el
derecho subjetivo del acreedor es un “poder institucionalizado”
para satisfacer sus intereses (Pizarro y Vallespinos, 2014).

Caracteres esenciales de la obligación


Bipolaridad: existen dos polos contrapuestos: el activo, en el que el acreedor
es el titular del derecho de crédito; y el pasivo, donde el deudor es quien
tiene a su cargo el deber jurídico.

Abstracción: las obligaciones engloban una multiplicidad de supuestos de


hecho, que habilitan realizar una abstracción para determinar los rasgos
comunes del instituto “obligación”.

Atipicidad: no se regulan subespecies de obligaciones o figuras típicas


–como ocurre en los contratos como el de compraventa, locación, cesión,
etc.–, sino que existe una categoría única, general, abstracta y universal de la
figura “obligación”.

Temporalidad: la obligación nace para morir, para ser extinguida, y no puede


disociarse del factor tiempo. El código estipula que si las prestaciones no se
cumplen en un determinado plazo, se extinguen por prescripción.

Autonomía: el Código diferencia la obligación de su causa fuente, que puede


ser el contrato. Vélez Sársfield advirtió el error en que incurrían otros códigos
de la época y lo aclaró. Cada uno tiene sus requisitos, consecuencias, efectos.

5
Derecho personal o de crédito y derecho real. Sus
conexiones y diferencias. Distintas doctrinas
La doctrina clásica y el Código Civil y Comercial distinguen entre derechos reales
y personales.

Los derechos reales son los que establecen una relación directa e
inmediata entre un sujeto y una cosa, permitiendo que su titular
pueda obtener un provecho de esta, sin intervención de otra
persona (Pizarro y Vallespinos, 2014).

El artículo 1882 del Código Civil y Comercial lo conceptualiza como:


“(…) el poder jurídico, de estructura legal, que se ejerce
directamente sobre su objeto, en forma autónoma y que atribuye a
su titular las facultades de persecución y preferencia, y las demás
previstas en este Código”2.

Por su parte, el derecho personal u obligación ya fue definido en apartados


anteriores como una relación jurídica intersubjetiva de contenido patrimonial.

A fin de advertir las diferencias entre ambos tipos de derechos, presentamos el


siguiente cuadro:

Tabla 1. Diferencias entre derechos personales y reales

Derechos reales Derechos personales


Absoluto: impone un deber Relativo: solo entre
Carácter general “erga omnes” partes y ciertos
terceros
Mediatez Inmediatos Mediatos
Elementos Sujeto y objeto Sujeto, objeto, vínculo
esenciales jurídico y causa fuente

2
Art. 1.882. Ley Nº 26.994. Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina.

6
Objeto Cosa individualizada La prestación:
conducta humana (dar,
hacer, no hacer)
Forma de creación Exclusivamente por ley: art. Autonomía de
1887 CCC voluntad de las partes
Régimen legal Determinado por ley Autonomía de la
voluntad
Posesión Indispensable para su No es necesaria. No
ejercicio. Gozan de “ius existen
persequendi” y “ius
preferendi”
Prescripción Adquisitiva: obtiene el Liberatoria: extingue la
derecho obligación
Nacimiento Título y modo, o título solo Causa fuente
Publicidad Necesaria para oponibilidad No
Duración Pueden ser perpetuos o Siempre temporarios
temporales
Pérdida de la cosa Extingue el derecho No necesariamente
Interés de la Es estable, duradera Es dinámica
relación
Función económica Resuelve la distribución de Resuelve el problema
y social bienes de cooperación o
reparación en caso de
responsabilidad civil
Fuente: Elaboración propia.

Conexiones entre ambos tipos de derechos

La obligación es el medio a través del cual operaran las mutaciones en los


derechos reales. Ej.: en el boleto de compraventa consta la obligación por la
que se perfeccionará el derecho real de dominio.

La relación real puede ser accesoria de una obligación. Ej.: prenda o hipoteca.

Las lesiones al derecho real (prenda para garantizar el pago de las cuotas del
auto comprado) hacen nacer una obligación (reparar o indemnizar los daños
causados).

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En los títulos valores (pagarés, por ejemplo), el derecho personal (obligación)
queda subsumido en el instrumento que le da forma, que es una cosa (por su
carácter representativo).

Obligaciones y derechos intelectuales.


Comparación
Los derechos intelectuales se encuentran regulados en la Ley 11.723 de
Propiedad Intelectual, y para cierta doctrina se tratan de una tercera categoría
que se suma a la de los derechos reales y personales.

LLambías definió a los derechos intelectuales como “los que tiene el autor de
una obra científica, literaria o artística para disponer de ella y explotarla
económicamente por cualquier medio” (citado por Pizarro y Vallespinos, 2014).

Diferencias con los derechos reales y personales:

Tabla 2

Derechos reales Derechos intelectuales


Objeto Cosas materiales Bienes inmateriales
Tiempo Son perpetuos Temporales: vida del autor y
70 años posteriores para sus
herederos
Prescripción adquisitiva Si No
Fuente: Elaboración propia.

Tabla 3

Derechos personales Derechos intelectuales


Efectos Relativos: entre partes Absolutos
Régimen de No. Salvo excepciones Si
publicidad
Fuente: Elaboración propia.

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Obligaciones y derechos de familia. Comparación
Tabla 4

Derechos personales Deberes del derecho de


familia
Son relaciones jurídicas Particulares: alcanzan a
Carácter
patrimoniales determinados sujetos
Transferibilidad Sí (cesión, asunción de Son personales e
deuda, etc.) intransferibles
Ante Ejecución forzada (directa o Hay sanciones retributivas
incumplimiento indirecta) o resarcimiento (pérdida de la patria potestad,
etc.)
Fuente: Elaboración propia.

Relaciones jurídicas intermedias: las obligaciones


“propter rem”. (Definición, Naturaleza Jurídica, Admisión
en el Derecho Argentino. Efectos. Distintos supuestos)
Concepto

Son relaciones jurídicas que conectan un derecho real con uno


personal, que existen en razón o con motivo de una cosa, y que
gravitan sobre una persona mientras ésta se encuentre en
relación de propiedad o posesión de esa cosa. (Moisset de
Espanés, 2004, p. 36).

Son ejemplos o supuestos de las obligaciones propter rem:

Contribuir en los gastos de conservación del muro medianero y el crédito


correlativo, artículos 2014 y 2032 del CCC

Contribuir a los gastos de conservación o reparación de la cosa común, art.


2027 del CCC

La de los copropietarios en el derecho real de propiedad horizontal de


contribuir al pago de las expensas comunes, arts. 2048 a 2050 del CCC

Caracteres:

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Ambulatoriedad: la obligación propter rem se relaciona directamente con la
propiedad o posesión de la cosa, por lo que la transmisión de ésta importan
también la de aquella. “La obligación viaja con la cosa” (Alsina Atienza, citado
por Pizarro y Vallespinos, 2014, p. 69).

Abandono: es la facultad del deudor de liberarse de la obligación haciendo


abandono de la cosa, al enajenarla, transmitir la posesión o destruirla. Esta
facultad no vale para todos los supuestos de obligaciones propter rem, pues
es de carácter excepcional y sólo es admisible cuando esté expresamente
prevista por ley (Ejemplo: el art. 2028 del CCC la admite, y por el contrario, se
prohíbe en propiedad horizontal, art. 2049 del CCC). Ante la duda, no se
permite.

Evolución y fuentes del derecho de las


obligaciones
Sobre la base de la bibliografía obligatoria de la materia, la evolución y fuentes
del derecho de las obligaciones pueden sintetizarse en los siguientes puntos
(Pizarro y Vallespinos, 2014):

Derecho romano: nace el concepto que luego se va modificando según el


contexto social, económico y cultural. Teoría subjetivista.

La codificación en el Corpus Iuris de Justiniano brinda el primer concepto,


sobre la base de una noción personalista: la persona física del deudor se
vincula con el acreedor, es intrasmisible, salvo sucesión mortis causa. Existe
tipicidad: numerus clausus, catalogado de obligaciones.

Patrimonialización del vínculo obligacional: Teoría objetiva: desvinculación de


la persona física del deudor respecto del poder de agresión del acreedor: sólo
puede atacar el patrimonio del deudor, no su persona. A favor de la dignidad
humana.

Influencia del derecho canónico: fuerte moral cristiana influye en el derecho:


incorporación de principio de buena fe, teoría de la lesión, imprevisión,
rechazo de usura.

Decodificación (S. XIX): Revolución Francesa: la obligación contractual es la


regla, sociedades en masa: fuertes y poderosos vs. débiles y pequeños genera
que la autonomía de la voluntad no sea justa.

Consecuencia: surge el Estado intervencionista y solidario que interfiere en las


relaciones contractuales, revitaliza el abuso del derecho, imprevisión, lesión y
objetiviza la responsabilidad civil.

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Actualidad: contratación masiva por adhesión a condiciones generales,
intereses colectivos y supraindividuales. La persona humana y su dignidad es
el epicentro del derecho.

Responsabilidad tres funciones: prevención, reparación y sanción.

Proliferación de microsistemas de responsabilidad: ambiente, consumo.

Necesidad de fijar bases comunes para armonizar legislación nacional: Código


Civil y Comercial de la Nación y también con la supranacional.

La unificación del derecho privado

La Codificación de nuestro sistema jurídico tuvo lugar sobre la base de dos


grandes ordenamientos: el Código Civil (1869) y el Código de Comercio (1859),
y con el tiempo3 se admitió la necesidad y conveniencia de unificarlos sobre la
base de principios y reglas generales que pueden ser deducidos del
ordenamiento vigente, con un importante rol del juez, lo que finalmente se
consiguió con la sanción del Código Civil y Comercial en 2014, mediante Ley
26.994, que derogó los dos códigos anteriores, reemplazándolos con 2.671
artículos.

Metodología
Método del Código Civil y Comercial. Nociones
generales. Importancia
El método es la manera de hacer con orden una determinada actividad, y tiene
en materia legislativa mucha importancia porque permite: agrupar
instituciones, mostrar qué es lo general y qué es lo particular, caracterizar
figuras por su género próximo (Pizarro y Vallespinos, 1999).

3Los antecedentes de proyectos son los siguientes:


El Anteproyecto de 1926 preparado por Juan Antonio Bibiloni.
El Proyecto de 1936.
El Anteproyecto de 1954, redactado bajo la dirección del Dr. Jorge Joaquín Llambías.
El Proyecto de Unificación de la Legislación Civil y Comercial, proveniente de la Cámara de
Diputados de la Nación de 1987 (Proyecto 1987).
El Proyecto de 1993 de Unificación de la Legislación Civil y Comercial, elaborado por la
denominada Comisión Federal de la Cámara de Diputados de la Nación (Proyecto 1993 CF).
El Proyecto preparado por la Comisión creada por decreto del Poder Ejecutivo Nacional 468/92
(Proyecto 1993 PEN)
El Proyecto de 1998, preparado por la Comisión creada por decreto del Poder Ejecutivo Nacional
685/95 (Proyecto 1998).

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El Código Civil y Comercial de 20144 innovó con respecto al Código Civil de
Vélez Sársfield, pues incorporó un “Título Preliminar”, que antecede a los
diversos Libros y Capítulos, y que dispone las bases del derecho privado: reglas,
principios generales y valores, que servirán para interpretar la totalidad de las
normas del código.

En cuanto al método externo –forma en que se distribuyen las distintas ramas


del derecho privado–, el Código se organiza del siguiente modo:

TÍTULO PRELIMINAR

LIBRO PRIMERO: PARTE GENERAL

Título I. Persona humana

Título II. Persona jurídica

Título III. Bienes

Título IV. Hechos y actos jurídicos

Título V. Transmisión de los derechos

LIBRO SEGUNDO: RELACIONES DE FAMILIA

Título I. Matrimonio

4 La Comisión Redactora del Anteproyecto de Código explicó en los Fundamentos presentados


con el texto lo siguiente con respecto al método seguido:
El Anteproyecto unifica los códigos civil y comercial, aspecto sobre el cual hay una amplia
coincidencia en la doctrina jurídica argentina.
Contiene un Título Preliminar y luego una Parte General para todo el Código, así como partes
generales para las diversas instituciones que regula. En este aspecto, se sigue la opinión de
muchos juristas, entre ellos, Freitas, quien introdujo en su proyecto para Brasil una parte general.
En esta posición cabe computar todos los proyectos de reforma integral realizados en el país: el
Anteproyecto de Reformas de Bibiloni de 1926, el Proyecto de 1936, el Anteproyecto de 1954, y
los Proyectos de 1993 (PEN) y de 1998.
Se decidió no incluir notas, al igual que el Proyecto de 1998 y por las mismas razones.
Se ha tratado de incluir sólo aquellas definiciones que tienen efecto normativo y no meramente
didáctico, en consonancia con la opinión de Vélez Sarsfield, primer codificador, expresada en la
nota al artículo 495 del Código Civil.
La Comisión ha puesto una especial dedicación para que la redacción de las normas sea lo más
clara posible, a fin de facilitar su entendimiento por parte de los profesionales y de las personas
que no lo son. Por esta razón, se han evitado, en la medida de lo posible, las remisiones, el uso
de vocablos alejados del uso ordinario, las frases demasiado extensas que importan dificultades
de lectura. Se ha tratado de conservar, en lo posible, las palabras ya conocidas y utilizadas por
la doctrina y jurisprudencia. Sin embargo, hay numerosos cambios sociales, científicos,
culturales, económicos, que demandan el uso de palabras ajenas al lenguaje jurídico. Por estas
razones, ha sido inevitable recurrir a nuevas expresiones para reflejar nuevos fenómenos.
También se ha puesto énfasis en la gramática y, en especial, se ha tratado de emplear el tiempo
presente en la redacción de todo el articulado, porque es el que más se adapta a la buscada
claridad expositiva.
Los Fundamentos completos se hallan disponibles en: http://www.nuevocodigocivil.com/wp-
content/uploads/2015/02/5-Fundamentos-del-Proyecto.pdf.

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Título II. Régimen patrimonial del matrimonio

Título III. Uniones convivenciales

Título IV. Parentesco

Título V. Filiación

Título VI. Adopción

Título VII. Responsabilidad parental

Título VIII. Procesos de familia

LIBRO TERCERO: DERECHOS PERSONALES

Título I. Obligaciones en general

Título II. Contratos en general

Título III. Contratos de consumo

Título IV. Contratos en particular

Título V. Otras fuentes de las obligaciones

LIBRO CUARTO: DERECHOS REALES

Título I. Disposiciones generales

Título II. Posesión y la tenencia

Título III. Dominio

Título IV. Condominio

Título V. Propiedad comunitaria indígena

Título VI. Propiedad horizontal

Título VII. Conjuntos inmobiliarios

Título VIII. Tiempo compartido

Título IX. Cementerios privados

Título X. Superficie

Título XI. Usufructo

Título XII. Uso

Título XIII. Habitación

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Título XIV. Servidumbres

Título XV. Derechos reales de garantía

Título XVI. Acciones posesorias y acciones reales

LIBRO QUINTO: TRANSMISIÓN DE DERECHOS POR CAUSA DE MUERTE

Título I. Sucesiones

Título II. Aceptación y renuncia de la herencia

Título III. Cesión de herencia

Título IV. Petición de herencia

Título V. Responsabilidad de herederos y legatarios. Liquidación del pasivo

Título VI. Estado de indivisión

Título VII. Proceso sucesorio

Título VIII. Partición

Título IX. Sucesiones intestadas

Título X. Porción legítima

Título XI. Sucesiones testamentarias

LIBRO SEXTO: DISPOSICIONES COMUNES A LOS DERECHOS PERSONALES Y


REALES

Título I. Prescripción y caducidad

Título II. Privilegios

Título III. Derecho de retención

Título IV. Disposiciones de derecho internacional privado

REFORMAS AL TEXTO DE LA LEY GENERAL DE SOCIEDADES

Método en materia de obligaciones


Por su parte, en cuanto al método interno –distribución de las distintas
materias que hacen al derecho de las obligaciones–, los codificadores
establecieron el siguiente orden:

LIBRO TERCERO: DERECHOS PERSONALES

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Título I. Obligaciones en general

Título II. Contratos en general

Título III. Contratos de consumo

Título IV. Contratos en particular

Título V. Otras fuentes de las obligaciones

A su vez, también encontramos regulada la materia obligacional en:

Libro sexto: Disposiciones comunes a los derechos personales y reales

Título I. Prescripción y caducidad

Título II. Privilegios

Título III. Derecho de retención

Título IV. Disposiciones de derecho internacional privado

El derecho de las obligaciones y la


protección jurídica del consumidor
Derecho del consumo. Nociones generales.
Evolución. Características
El Estatuto del Consumidor se fue construyendo como un sistema que, en
cuanto derecho privado, sin ser exclusivamente derecho comercial ni
comercial, toma lugar entre ambos, con carácter interdisciplinario, con
principios propios, con jerarquía constitucional (art. 42 C.N) y de orden público
(art. 65 Ley 24.240) (Junyent Bas, Molina Sandoval, Garzino y Heredia Querro,
2013).

El derecho del consumo comprende el conjunto de normas y


principios que regulas las relaciones jurídicas de consumo entre
los consumidores y los proveedores profesionales de bienes y
servicios. Se trata de una disciplina nueva, dinámica y flexible,
orientada a coordinar los distintos institutos jurídicos y que
tiende a asegurar una protección eficaz de los derechos de los
consumidores (Pizarro y Vallespinos, 2014, p. 88).

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Caracteres:

Interdisciplinario

Autónomo

Comprende la protección de intereses individuales, supraindividuales,


colectivos y difusos

Flexible, dinámico y mutable

No es objetivo: marcada tendencia a favor de la protección del consumidor y


usuario.

Busca el equilibrio en el mercado entre la parte débil y la fuerte.

Bases Normativas: Constitución Nacional, Código Civil


y Comercial de la Nación, Ley 24.240 y modificatorias,
demás normativas nacionales y provinciales
Existen diversas normas que se ocupan del derecho del consumidor en
Argentina. De conformidad con la jerarquía de estas, se establece el siguiente
orden:

Constitución Nacional, art. 42, y Tratados Internacionales con jerarquía


constitucional, art. 75 inc. 22.

Código Civil y Comercial de la Nación.

Ley 24.240 de Defensa del Consumidor y Usuario y modificatorias.

Normas provinciales y municipales sobre la temática.

El impacto de la incorporación del derecho del consumo al Código Civil y


Comercial

El Código Civil y Comercial de la Nación (CCC) incorporó el derecho del


consumidor en el Libro III: De los derechos personales, Título III: Contratos de
consumo, en los artículos 1092 a 1122, destacándose el principio protectorio y
principio “in dubio pro consumidor” en los arts. 1094 y 1095, respectivamente.

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Stiglitz (2015) enfatizó que lo trascendental de la nueva compilación es la
incorporación del derecho del consumidor en el “Título Preliminar” del Código,
siendo el primero en el mundo que lo tiene, en tres normas:

 Art. 7: aplicación de la ley en el tiempo, “in dubio pro consumidor”,

 Art. 11: protección al consumidor respecto al abuso de la posición


dominante,

 Art. 14: derechos de incidencia colectiva.

El jurista citado enfatizó que será necesario analizar el derecho del consumo
como “sistema”, realizando el “diálogo de fuentes” que se impone por las
diversas normas en las que regulan la temática, todas en pos de la defensa de
los derechos del consumidor.

Por último, cabe destacar que en el “Anexo” del CCC, bajo el título “Leyes
complementarias”, se modificaron cuatro artículos de la Ley de Defensa del
Consumidor (LDC), a saber: el 1, 8, 40 bis y 50.

Nociones fundamentales

Sobre la base de este régimen jurídico, el objeto de protección del Estatuto del
Consumidor es el consumidor o usuario en la relación de consumo, lo que
requiere definir los siguientes conceptos:

1. Relación de consumo: es el vínculo jurídico entre consumidor y


proveedor, art. 3 de la LDC y art. 1092 del CCC. Ejemplos: compraventa
de electrodomésticos, vestimenta, inmuebles, automotores, adquisición
de servicios de turismo, transporte, bancarios, de seguro, etc. La noción
es más amplia que la de contrato de consumo (art. 1093 CCC), que
queda comprendida en aquella.

2. Consumidor: Arts. 1 de la LDC y 1092 del CCC.

Es la persona humana o jurídica que adquiere o utiliza, en forma


gratuita u onerosa, bienes o servicios como destinatario final, en
beneficio propio o de su grupo familiar o social. Queda
equiparado al consumidor quien, sin ser parte de la relación de
consumo, como consecuencia o en ocasión de ella, adquiere o
utiliza bienes o servicios, en forma gratuita u onerosa, como

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destinatario final, en beneficio propio o de su grupo familiar o
social.5

El primer supuesto es el denominado “consumidor directo”, pues es el


contratante que por sí mismo adquiere y utiliza el bien o servicio.

El segundo sujeto es llamado “consumidor indirecto, conexo o equiparado”,


pues a pesar de no resultar el contratante, utiliza o se beneficia de lo adquirido
por el consumidor directo. Ejemplo: familiares que consumen alimentos
adquiridos por quien los compró en el supermercado.

Además, existe la figura del “consumidor expuesto” o “bystander”, que con la


reforma de la LDC del año 2008 había sido incorporado en el art. 1, pero que
fue eliminada de esta norma por la sanción del CCC, que desplazó a esta figura
al ámbito de las prácticas abusivas en el art. 1096.

3. Proveedor: Art. 2 de la LDC.

Es la persona física o jurídica de naturaleza pública o privada, que


desarrolla de manera profesional, aun ocasionalmente,
actividades de producción, montaje, creación, construcción,
transformación, importación, concesión de marca, distribución y
comercialización de bienes y servicios, destinados a
consumidores o usuarios.6

No están comprendidos en esta ley los servicios de profesionales liberales que


requieran para su ejercicio título universitario y matrícula otorgada por colegios
profesionales reconocidos oficialmente o autoridad facultada para ello, pero sí
la publicidad que se haga de su ofrecimiento.

Principios fundamentales del derecho del


consumo

Pizarro y Vallespinos (2014) destacan que los principios del derecho del
consumo son:

Equilibrio: entre las partes de la relación de consumo, real y no formal,


facultad del juez para intervenir en los contratos.

Favor consumatoris o “in dubio pro consumidor”: principio de interpretación


más favorable para el consumidor. Fundamento: art. 42 CN, art. 3 y 37 LDC, y

5
Art. 1.092. Ley Nº 26.994. Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina.
6
Art. 2. Ley Nº 24.240. Ley de Defensa del Consumidor. Honorable Congreso de la Nación
Argentina.

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art. 1094 y 1095 CCC. Válido para apreciación de los hechos, aplicación del
derecho y cargas probatorias.

Orden público: jerarquía imperativa, es un derecho que no puede ser dejado


de lado ni aun por convenio de partes, art. 65 LDC (Rusconi, 2009).

Protección de la salud y seguridad de los consumidores y usuarios: art. 42 CN


y 40 LDC.

Prevención: del daño normas que lo impidan, disuadan, sanciones.

Veracidad: información cierta, objetiva y veraz respecto de los bienes y


servicios que se ofrecen y comercializan, art. 42 CN, 4, 6, 9, 10, 11, y
concordantes de la LDC, 1100 a 1103, 1107, 1111 del CCC.

Confianza en la apariencia desplegada: por la actuación del proveedor.

Adaptación de la actividad económica y del mercado a las exigencias sociales.

Los derechos fundamentales del consumidor


Stiglitz (citado por Pizarro y Vallespinos, 2014) explica que los derechos del
consumidor se pueden clasificar del siguiente modo:

1. Derechos fundamentales: importan deberes irrenunciables del Estado


moderno, derivados del art. 42 CN, e incluyen:

a) Acceso al consumo y a la libertad de elección.

b) Educación para el consumo.

2. Derechos sustanciales: son reconocidos por normas de fondo,


sustantivas, que hacen a los principales aspectos de la relación de
consumo, previstos en CN, LDC y CCC:

a) A la protección de la salud, a la seguridad y a la prevención y


reparación de daños.

b) A la información adecuada y veraz.

c) A la protección de los legítimos intereses económicos de los


consumidores. Al trato digno y equitativo.

3. Derechos instrumentales: representan las vías para ejercer los derechos


sustanciales, orientados a hacerlos efectivos. Consagrados en la CN, LDC
y el CCC. Los más importantes son:

a) A la organización

19
b) A participar

c) A ser representado

d) A acceder a la jurisdicción

20
Elementos de la
obligación
Elementos esenciales de las
obligaciones. Definición
Los elementos esenciales de la obligación son aquellos componentes
indispensables para su configuración, sin los cuales no es posible concebir su
existencia. (Pizarro y Vallespinos, 2014).

Son 4:

1. Sujetos

2. Objeto Internos o estructurales

3. Vínculo jurídico

4. Causa fuente Externo, no estructural

Primer elemento esencial: los


sujetos
Sujeto activo y pasivo (Requisitos. Determinación.
Casos de indeterminación relativa. Capacidad)

Concepto: Son las personas humanas o jurídicas que están


vinculadas por la obligación: son como mínimos dos: acreedor:
titular del derecho de crédito y el deudor: sobre quien pesa el deber
jurídico o prestación.

Es un requisito de los sujetos que como mínimo existan dos, uno en cada polo,
y que esta dualidad se mantenga durante toda la vida de la obligación –sean las

21
mismas personas u otras, pero siempre dos contrapuestas–. Sin embargo,
puede haber más de un sujeto en cada uno de los polos o en ambos, es decir,
supuestos de pluralidad de sujetos, lo que se estudiará en la Unidad 8.
Pueden ser sujetos de la obligación:
 Persona humana: art. 19 y siguientes del CCC Incluso puede serlo la
persona por nacer, bajo la condición de que nazca con vida, art. 21 del
CCC
 Persona jurídica: art. 141 del CCC y Ley General de Sociedades;
incluyendo: públicas y privadas: arts. 145, 146 148; las asociaciones
civiles 168 y ss.; y fundaciones: 193 y ss. del CCC

Requisitos de los sujetos

 Capacidad:
a) de derecho: aptitud para ser titular de derechos y deberes jurídicos,
art. 22 Y 141 del CCC La falta de esta provoca la nulidad absoluta de la
obligación (art. 387 del CCC).
b) de ejercicio: para ejercer por sí misma sus derechos (art. 23 del CCC).
Esta puede ser suplida por un representante legal (padres que ejercen la
responsabilidad parental, el tutor o el curador). La falta de esta
capacidad genera la nulidad relativa de la obligación (art. 388 del CCC),
pues es subsanable si la convalida el representante legal.
 Determinación: los sujetos deben estar individualizados, identificados
completamente al momento del nacimiento de la obligación, o deben
poder serlo en un momento posterior –siempre antes del pago–, como
por ejemplo, en el caso de ofertas al público en general u oferta de
recompensa.
Si existe indeterminación absoluta del sujeto, la obligación no podrá
existir por falta de uno de sus elementos esenciales: sujetos.
Son supuestos de indeterminación relativa los casos de obligaciones
(Pizarro y Vallespinos, 2014):
o Ambulatorias: como los títulos al portador que se transmiten por
endoso o simple entrega. Ej.: Cheque al portador: se conoce al
librador (deudor de la obligación), pero hasta que no se presente
al pago el portador (acreedor) el día del vencimiento, se
desconoce a quién debe pagarse.

o Propter rem: el sujeto cambia según quién es el propietario o


poseedor (Unidad 1).

22
o De mancomunación disyuntiva o alternativa: existe pluralidad
originaria de acreedores o deudores excluyente entre sí,
cualquiera puede dejar sin efecto el crédito o la deuda de los
demás (Unidad 8).

o Promesa de recompensa: a favor de quien encuentre alguna cosa


perdida, quien será el acreedor de la prestación comprometida.

o Oferta al público: dirigida a un número indeterminado de sujetos


(acreedores), que serán identificados al momento de aceptar la
oferta (art. 972 CCC y art. 7 de la Ley de Defensa del Consumidor).

El fenómeno de la pluralidad de personas en la


relación obligatoria. Remisión
En la obligación puede haber más de un sujeto en uno o ambos polos –activo y
pasivo–, lo que genera el fenómeno de la pluralidad de sujetos. La pluralidad
puede ser en cualquiera de los polos: originaria, desde el momento del
nacimiento de la obligación (Ej.: dos personas humanas se obligan –deudores–
a realizar un trabajo de diseño arquitectónico de un inmueble) o sobrevenida
(Ej.: por fallecimiento del acreedor, quien será reemplazado por sus tres hijos
que son sus herederos).

El estudio de esta temática será profundizado en la Unidad 8.

Segundo elemento esencial: el


objeto
Definición
Antes de la sanción del CCC, el Código Civil carecía de una norma que brindara
una noción del objeto, y por ello se debatía respecto de su contenido, y
concretamente, si este estaba constituido por la cosa o bien, por la prestación o
comportamiento a realizar por el deudor, y si incluía o no al interés del
acreedor. Ahora, el art. 725 del CCC deja en claro cuál es la noción y requisitos
del objeto de la obligación:

Art. 725: Requisitos: La prestación que constituye el objeto de la


obligación debe ser material y jurídicamente posible, lícita,

23
determinada o determinable, susceptible de valoración económica y
debe corresponder a un interés patrimonial o extrapatrimonial del
acreedor.7

El objeto de la obligación es el comportamiento debido por el deudor (la


prestación: dar, hacer o no hacer) y el interés perseguido por el acreedor que
debe ser satisfecho a través de aquella. Ambos componentes –conducta e
interés– forman el objeto de la obligación (Pizarro y Vallespinos, 2014).

El interés del acreedor es la necesidad objetivamente valorable de bienes o


servicios que la prestación del deudor debe satisfacer, puede ser de contenido
patrimonial o extrapatrimonial (Pizarro y Vallespinos, 2014).

Los autores citados explican que el interés es relevante, pues sirve para
determinar si hubo cumplimiento o incumplimiento al momento del pago, y
aquel se determina según: la causa fuente de la obligación, las circunstancias
del caso y la causa fin.

Requisitos del objeto


Si bien eran definidos por la doctrina, ahora están expresamente receptados en
el art. 725 del CCC

Posibilidad: que la prestación sea “material y jurídicamente posible”. Lo


primero significa que no sea contraria a las leyes físicas o a la naturaleza, por
ejemplo: no cruzar el mar a nado, volar a otro planeta. Lo segundo implica
que no esté prohibido por la ley, como vender bienes del dominio público del
Estado (Campagnucci de Caso, 2014).

La obligación será nula por carecer del elemento esencial: objeto, si la


imposibilidad es: originaria: desde el origen la obligación; absoluta: respecto
a la totalidad de la prestación, y objetiva: que la imposibilidad no sea
imputable al deudor, sino que sería así para cualquier persona que se
encuentre en su lugar.

Moisset de Espanés (2004) aclara que si la imposibilidad es sobrevenida


cuando tiene origen con posterioridad al nacimiento de la obligación, por
culpa del deudor o caso fortuito o fuerza mayor. Ej.: Incapacidad o muerte del
deudor, guerra, inundación.

7
Art. 725. Ley Nº 26.994. Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina.

24
Licitud: posible jurídicamente, es decir, respetar la totalidad del
ordenamiento jurídico integralmente considerado (Constitución Nacional,
Tratados Internacionales con jerarquía constitucional, Leyes de la Nación,
Provincia y Municipio, principios y valores jurídicos como la moral y los usos
buenas costumbres), arts. 1, 2, 279, 958, 1004 del CCC

Si existe ilicitud, el deudor debe alegarla y probarla a fin de que la obligación


sea declarada nula, pero nunca puede alegar la propia torpeza (ej.: error de
derecho que es inexcusable). (Pizarro, Vallespinos, 2014).

Determinación: al igual que los sujetos, el objeto debe ser identificado al


momento del nacimiento de la obligación, o al menos antes de su pago, tal
como ocurre en las obligaciones facultativas o alternativas. Si es
indeterminado de manera absoluta, la obligación será nula (art. 725 y
concordante con el 1005 del CCC).

Patrimonialidad: implica que la prestación debe tener un contenido


patrimonial: ser susceptible de apreciación pecuniaria, tal como lo prevé el
art. 725 del CCC, concordante con los arts: 279, 958, 1004.

El requisito es objetivo y depende del contexto jurídico y social de la


obligación –que lo reconozca o no como patrimonial–. Este requisito es
necesario a los fines del resarcimiento de la obligación en caso de
incumplimiento, pues permite traducir la prestación en la suma de dinero a
indemnizar (Pizarro, Vallespinos, 2014).

Utilidad para el acreedor: “corresponder a un interés patrimonial o


extrapatrimonial del acreedor”8, según el art. 725 del CCC Se incluyen
intereses económicos, humanitarios, de familia o amistad, etc. También
resulta importante a los fines de la reparación en caso de incumplimiento, ya
que la indemnización podrá incluir daño patrimonial o extrapatrimonial (arts.
1737 a 1741 del CCC).

Tercer elemento esencial: el vínculo


jurídico
Definición. Importancia
El vínculo jurídico es el elemento no material que une a ambos
polos de la relación jurídica, es decir, conecta al acreedor con el
deudor, y especialmente con su patrimonio. El vínculo recae

8
Art. 725. Ley Nº 26.994. Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina.

25
exclusivamente en el acreedor y el deudor y nunca sobre
terceros. La relevancia de este elemento esencial se traduce en
que desde su configuración operan los diversos efectos que el
sistema jurídico establece entre las partes. (Pizarro, Vallespinos,
2014, p. 124).

Caracteres del vínculo obligacional


El vínculo jurídico permite precisar, cuantitativa y cualitativamente, hasta
dónde llega la limitación de la libertad del deudor y el poder del acreedor.

Además, impone cargas a cada parte: al deudor, cumplir con la prestación


principal y accesorios asumida, y si no las cumple, sufrirá las consecuencias
jurídicas sobre su patrimonio; al acreedor, colaborar con el cumplimiento y
liberación del deudor, bajo apercibimiento de caer en mora él mismo (Pizarro,
Vallespinos, 1999).

Atenuaciones
El vínculo jurídico, en determinadas circunstancias previstas por la ley, puede
verse debilitado, a saber:

 Favor debitoris: impone una presunción a favor del deudor, máxime


cuando existen dudas acerca de si está o no obligado, o respecto a los
alcances de la obligación. Expresamente previsto en el art. 727 del CCC.

 Favor debitoris o “in dubio pro consumidor”: tiene por objeto la


protección de la parte débil en las relaciones jurídicas, y
específicamente en las de consumo. Es una derivación del primer
principio, pero acá el débil coincide en general con el acreedor y allá con
el deudor. Consagrado en: art. 42 CN, arts. 3 y 37 LDC, y arts. 1094 y
1095 CCC

 No violencia sobre la persona del deudor: en obligaciones de hacer y no


hacer el acreedor cuenta con todos los medios legales para exigir al
deudor el cumplimiento de la prestación, pero con este límite.

 Principio de buena fe: es un principio general del derecho, no sólo de


las obligaciones. Expresamente elevado como tal en los arts. 9, 961 y
1061 del CCC, que imponen a las partes comportarse de acuerdo con lo
pactado, dispuesto por la ley o usos y costumbres. Implica no asumir
conductas sorpresivas o contrarias a lo previsiblemente esperado por la
otra parte.

26
El elemento personal y el coactivo en el vínculo
jurídico. El débito y la responsabilidad. Remisión
Figura 1

Cumplimiento

Etapa del débito Etapa de la responsabilidad

El deudor: libre disponibilidad Patrimonio del deudor es prenda


respecto de su patrimonio común de acreedores: pueden
atacarlo (garantía)
El acreedor: sólo facultades de
control de gestión (conservación)

Fuente: Elaboración propia.

Unidad y pluralidad de vínculos. Disociación de estos

El vínculo jurídico de las obligaciones puede ser:

 Único: existe un acreedor, titular del crédito, y un solo deudor, titular


del débito. Ej.: Obligaciones simples o unilaterales como la que deriva
de una donación o un legado.

 Plural: puede darse en dos casos: que exista un solo acreedor y un solo
deudor, pero que existan dos vínculos jurídicos. Ej.: Obligaciones
recíprocas: compraventa: ambas partes son acreedor y deudor al
mismo tiempo. O puede ocurrir que existan diversos vínculos por el
carácter divisible del objeto de la obligación o por tratarse de una
obligación simplemente mancomunada (sujetos múltiple que cada uno
debe su cuota parte).

27
Obligaciones recíprocas. (Definición. Caracteres.
Efectos)
“Son aquellas en virtud de las cuales dos partes se obligan recíprocamente la
una con la otra, en virtud de una causa fuente común” (Pizarro y Vallespinos,
2014, p. 126). Ej.: contratos bilaterales, regulados en el art. 1081 del CCC, como
la compraventa, la locación, mutuo, cuenta corriente bancaria, etc.

La principal característica de las obligaciones recíprocas es que hay pluralidad


de vínculos, pues cada obligación tiene el suyo propio, están interconectados o
superpuestos, y además, hay interdependencia causal.

Los principales efectos de las obligaciones recíprocas son:


 Principio de cumplimiento simultáneo. Una parte no puede
demandar el cumplimiento a la otra si no cumple u ofrece
cumplir o demuestra que su obligación es a plazo (arts. 1031 y
1032 del CCC).

 Facultad resolutoria: una de las partes tiene la facultad de


resolver total o parcialmente el contrato si la otra lo incumple,
de conformidad al art. 1083 del CCC Se trata de la figura del
“pacto comisorio”, que se regula hasta el art. 1087 del CCC

Cuarto elemento esencial: la causa


fuente
Distintas acepciones de la palabra causa. La causa
fuente
Pizarro y Vallespinos (2014) explican que la palabra “causa” puede ser utilizada,
en el ámbito jurídico, con tres significados distintos:

 Causa fuente: es el conjunto de fenómenos aptos para generar una


obligación, y por ello, es su elemento esencial externo. Son causa
fuente: los contratos, los hechos ilícitos, la ley, entre otros.

 Causa fin: es la finalidad más próxima e inmediata que persiguen las


partes al contratar, forma parte de la estructura del acuerdo, es
conocido por ellas. Se trata de un elemento esencial del acto jurídico, y
no de la obligación. Es común a todos los actos de la misma especie, es
objetivo, por ejemplo, en la compraventa la causa fin es transmitir el
derecho real de dominio. Art. 259 del CCC: “…tiene por fin inmediato la

28
adquisición, modificación o extinción de relaciones o situaciones
jurídicas”9.

El CCC ha definido la figura en el art. 281:

La causa es el fin inmediato autorizado por el ordenamiento


jurídico que ha sido determinante de la voluntad. También
integran la causa los motivos exteriorizados cuando sean lícitos y
hayan sido incorporados al acto en forma expresa, o tácitamente
si son esenciales para ambas partes.10

Si bien esta temática ya ha sido estudiada en Derecho Privado I, cabe


aclarar que la principal modificación introducida por el código único es
que: “la causa fin abarca tres posibilidades: a) fin inmediato
determinante de la voluntad; b) motivos exteriorizados e incorporados
expresamente; c) motivos esenciales para ambas partes, supuesto en el
cual, aunque no sean expresos, pueden ser tácitamente deducidos”11
(Fundamentos del Anteproyecto de Código Civil y Comercial).

 Causa motivo: es el móvil subjetivo o motivo determinante que las


partes tuvieron en cuenta de manera mediata al celebrar el negocio
jurídico. Es subjetivo, por lo que es distinto en cada obligación, ya que
depende del sujeto y sus intereses. Ej.: un mismo acto puede tener
distintas causas motivos: adquirir un inmueble: a) para instalar un
dispensario barrial, b) para donarlo a un hijo, c) para vivir en él.

“La causa fuente es el presupuesto de hecho al cual el


ordenamiento jurídico le otorga idoneidad para generar
obligaciones” (Pizarro y Vallespinos, 2014, p. 128).

La causa fuente es un elemento de la obligación con las siguientes


características:

 Esencial: requisito necesario para su nacimiento.

 Dinámico: la determinación de los hechos que pueden ser “fuente” de


las obligaciones se trata de una cuestión de política legislativa, depende
de la evolución histórica. De hecho, el CCC incorporó expresamente

9
Art. 259. Ley Nº 26.994. Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina.
10
Art. 281. Ley Nº 26.994. Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina.
11

29
como fuentes a: la gestión de negocios, el empleo útil, el
enriquecimiento sin causa, a la declaración unilateral de voluntad, a la
promesa pública de recompensa, al concurso público, y a las garantías
unilaterales.

 Externo: es distinto a la obligación. Ej.: compraventa: la causa fuente es


el contrato, y las obligaciones que de este nacen son: entregar un
automotor individualizado con sus accesorios, entregar el dinero
estipulado como precio de aquel.

Causa de la obligación y causa del acto jurídico


El tema de la causa es uno de los que más debates jurídicos generó desde el
derecho romano, y existían distintas posturas respecto a cuál era la que se
constituía elemento esencial de la obligación y cuál la del acto jurídico.

Vélez Sarsfield, en el Código Civil, si bien distinguió entre la obligación y su


causa, al momento de regularlas lo hizo conjuntamente en los arts. 499 a 502,
lo que generó problemas de interpretación, y concretamente se debatió si la
causa fin era o no un elemento esencial de la obligación.

Ossola explica que el CCC establece con claridad que en materia de causa, el
único elemento esencial de la obligación es la causa fuente o eficiente,
reiterándose en los arts. 726 y 727 las soluciones de los arts. 499 a 501 del Cód.
Civil, en lo sustancial; y que la causa final es un elemento esencial de los actos
jurídicos, art. 281 del CCC (Ossola, 2015).

Fuentes de las obligaciones. Remisión


Tradicionalmente, desde la sanción del Código Civil, las fuentes de las
obligaciones fueron cinco: contratos, cuasicontratos, delitos, cuasidelitos y la
ley.

El CCC establece reglas generales relativas a la causa fuente de las obligaciones,


las que analizaremos en esta unidad, e incorporó las denominadas “otras
fuentes de las obligaciones”, en el Título V, del Libro 3, las que estudiaremos en
las unidad 20.

El art. 726 del CCC aclara que la causa fuente de las obligaciones deriva de
“algún hecho idóneo para producirla”12. Recordemos que el hecho jurídico, de

12
Art. 726. Ley Nº 26.994. Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina.

30
acuerdo con el art. 257 del CCC, es: “el acontecimiento que, conforme al
ordenamiento jurídico, produce el nacimiento, modificación o extinción de
relaciones o situaciones jurídicas”13.

De tal modo, la fuente de las obligaciones puede ser cualquier hecho,


incluyendo los tradicionales contratos y los delitos. Además, los antes
denominados “cuasicontratos” son ahora incorporados expresamente como
“otras fuentes de las obligaciones”, como fuente nominada, entre los que se
regula la responsabilidad civil, la gestión de negocios, el empleo útil, el
enriquecimiento sin causa, etc.

En definitiva, en el código unificado se incluyeron tanto las fuentes


tradicionales como las modernas en un desarrollo ordenado de las diferentes
figuras (Campagunucci de Caso, 2014).

Interpretación restrictiva en cuanto a la existencia de la


obligación y falta de expresión de causa. Sus efectos.
La cuestión en los procesos concursales
En caso de que las partes nada manifiesten respecto a la causa fuente de la
obligación, el código establece el “principio de presunción de causa”. El
fundamento de la regla se funda en cuestiones lógicas, pues nadie se obliga a
realizar una prestación sin causa.

“ARTÍCULO 727.- Prueba de la existencia de la obligación.


Presunción de fuente legítima. La existencia de la obligación no se
presume. La interpretación respecto de la existencia y extensión de
la obligación es restrictiva. Probada la obligación, se presume que
nace de fuente legítima mientras no se acredite lo contrario”14.

Conforme lo señala Campagnucci de Caso (2014), la norma contiene tres


cuestiones:

13
Art. 257. Ley Nº 26.994. Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina.
14
Art. 727. Ley Nº 26.994. Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina.

31
 La no presunción de la existencia de la obligación: la ley no puede
presumir que existe una obligación civil, en consecuencia, quien alegue
su existencia debe probarla.

 Estricta interpretación en cuanto a la existencia de la obligación:


interpretación restrictiva, ante la duda sobre la existencia misma de la
relación jurídica: no hay obligación.

 Presunción de causa fuente: probada la existencia de la obligación, y


retomando el principio de necesidad de causa del art. 726, se presume
que existe una causa fuente. Se trata de una presunción “iuris tantum”,
que puede dejarse de lado si se demuestra lo contrario.

Por el contrario, en materia concursal, la Ley 24.522, al regular el “proceso


concursal”, limita el principio de presunción de causa, pues exige en los arts. 32
y 200, que todos los acreedores verifiquen su crédito, y a tal fin, deben
acercarse, invocarlo, indicar y acreditar la causa de este.

Necesidad de causa. El art. 726 CCC


El art. 726 del CCC recepta el principio de necesidad de causa, relativo a la
“causa fuente” de las obligaciones, receptándola expresamente como un
elemento esencial de estas.

“ARTÍCULO 726.- Causa. No hay obligación sin causa, es decir, sin


que derive de algún hecho idóneo para producirla, de conformidad
con el ordenamiento jurídico”15.

El deber moral como justa causa de retención. Art 728


CCC.
El Código Civil de Vélez Sársfield regulaba las obligaciones naturales como
aquellas fundadas sólo en el derecho natural y la equidad (art. 515 del CC), que
habilitaban una justa causa para retener lo recibido en virtud de una obligación

15
Art. 726. Ley Nº 26.994. Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina.

32
prescripta –ya no exigible–, o un resarcimiento de daño a quien no tiene
legitimación para solicitarlo, entre otros casos.

El CCC elimina la categoría de obligaciones naturales y sólo establece en el art.


728 la irrepetibilidad de lo entregado en cumplimiento de un deber moral o de
conciencia.

Campagnucci de Caso (2014) explica que el fenómeno de la “solutio retentio”


actúa como una causa suficiente y lícita de la atribución patrimonial que se
realiza.

Los elementos esenciales de la obligación en un caso en concreto

Un consorcio accionó contra la sociedad propietaria de una unidad funcional a


fin de solicitar un resarcimiento por los daños ocasionados con motivo de la
alteración de la estética y de uniformidad arquitectónica del edificio sin
autorización. La Cámara condenó a la accionada a realizar obras tendientes a
devolverle su composición original. (Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil,
sala G, 21/03/2011, Consorcio Av. Córdoba 1616/20 Esquina del Carmen
775/79/91/95 c. Editorial Claridad S.A., AR/JUR/5921/2011).

En este supuesto, los requisitos esenciales de la obligación son:

Sujetos: son dos: el acreedor: consorcio de copropietarios; y el deudor: la


sociedad propietario de la unidad que provocó las modificaciones no
autorizadas.

Objeto: prestación de hacer: volver las cosas al estado anterior a las


modificaciones no autorizadas, cumpliendo con el interés del acreedor de
recuperar la estética y uniformidad arquitectónica del edificio.

Vinculo jurídico: simple, sólo uno de los sujetos tiene a su cargo una
prestación. Es una obligación pura y simple, pues no está sujeta a ninguna
modalidad (condición, plazo ni modo: unidad tres).

Causa fuente: contrato de copropiedad horizontal en el que se prohíbe


realizar este tipo de mejoras en la fachada del edificio sin autorización del
consorcio.

33
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