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UNIVERSIDAD FERMIN TORO

VICE RECTORADO ACADEMICO


FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y POLÍTICAS
ESCUELA DE DERECHO
ORATORIA JURIDICA

EL DISCURSO
JURÍDICO

Autor:
Lina María Hernández Rendón
C.I. Nº V.- 12.879.981
SAIA, Sección C
Tutor: Emily Ramírez
Lo primero que debemos tener presente cuando hablamos sobre el
discurso, es su objetivo. El objetivo del discurso de un abogado, especialmente
el del alegato ante las Cortes, es persuadir a los jueces, convencerlos de que
nuestra versión sobre el asunto, que nuestra posición frente al tema debatido es
la correcta y que ellos deben resolver el caso acogiendo nuestras
argumentaciones. Toda la puesta en escena posterior debe dirigirse a este fin.
Si para el abogado una buena narración es conveniente, la argumentación es
esencial. El discurso del abogado es básicamente argumentos, y sus oyentes,
su auditorio, esperan de él más que bellas palabras, gestos y entretención,
espera convencerse de la verdad de su proposición. La argumentación consiste
en fundamentar la idea madre del discurso. Argumentar es elegir las pruebas
de cada uno de los hechos que se han narrado previamente y presentarlas al
auditorio de manera tal que éste se convenza de que los hechos o las
proposiciones que se hicieron durante la narración son de la forma o han ocurrido
como se ha expresado. La oportunidad de una prueba sobre otra, la forma de
presentarlas son importantísimas, pues dependiendo de ello se hace más
verosímil la proposición o la ocurrencia del hecho.
La estructura del discurso jurídico variará sólo por el tipo de público al que
se busca impactar y la situación, ya que en el medio jurídico pueden ser tantas
las situaciones en que se necesite argumentar de forma oral una conclusión que
prácticamente el discurso se convierte en un recurso permanente. Todos los
elementos del discurso deben estar alineados al código y estilo jurídico y
normativo, sus expresiones y sus fuentes, la ley. Además deben alinearse al
actor o ámbito jurídico en el que se pretende influir, ya sea tribunal o legislativo
y utilizar el tipo de lenguaje que se acostumbra en dicho ámbito. En el ámbito
jurídico puede utilizarse cualquier tipo de recurso discursivo (escrito,
memorizado, improvisado o esquematizado) se puede presentar una estructura
del guión muy similar (Introducción, cuerpo y conclusión). Sin embargo, es
preciso siempre revisar el público y la situación que se pretende impactar.
Existen diversos tipos de discursos jurídicos que van desde su objeto,
extensión o estilo, todos ellos contienen una introducción, esta es la primera
parte del discurso persigue atraer la atención del auditorio y predisponerlo a favor
del tema, por lo menos prepararlo para que escuche la argumentación que ha de
presentarse, con cierta inclinación e indulgencia, incluso con la curiosidad propia
de quien espera conocer el contenido jurídico del discurso y la manera en que
sea presentado por el orador jurista; un desarrollo, que es donde se establece la
medula del mismo y una conclusión, que persigue dejar en la audiencia una
actitud favorable al orador y por ende, a nuestro caso. Entonces, no debe finalizar
abruptamente, sino con una frase o cita contundente que reafirme lo dicho en el
cuerpo del discurso.
Los discursos Jurídicos, son de gran utilidad, ya que mezclan
dimensiones semióticas, construcciones epistemológicas, marcos analíticos,
aspectos normativos, propuestas regulatorias y de intervención y además,
poseen intenciones específicamente determinadas, es decir, son discursos que
no buscan "comunicar", ni transmitir ningún tipo de conocimiento o elaboración
teórica nueva o interpretativa, sino que tienen más bien la intención explícita de
manipular, convencer, disuadir, actuar estratégicamente sobre los otros y
administrar de manera consciente y explícita las herramientas que nos
proporcionan, en función de lograr nuestro objetivo.