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García Serrato María Luisa

Psicogerontología
01/03/2018
Análisis de la película “Un hombre solitario”

Esta película protagonizada por Michael Douglas es una representación de algunos de los
procesos que se han revisado a lo largo del curso y que mirándola desde una óptica
psicogerontológica cobra un sentido explicativo y lógico acerca de la forma en que el
personaje se desenvuelve, piensa y siente.

Desde el inicio, Ben Kalmen se muestra tal cual es: un hombre de negocios, con una
cuidada imagen, utiliza ropa elegante, tiene una actitud seductora y segura, además de
hacer evidente su interés genuino por mujeres jóvenes y atractivas. El panorama anterior
es suficiente para que el espectador vaya creándose una idea acerca del tipo de
personalidad que tiene Ben, de sus intereses y su visión del mundo. Sin embargo, la idea
inmediata que surge de su éxito, felicidad y dicha cae abruptamente en la escena en la
que el médico le notifica la existencia de un problema cardiaco. Este acontecimiento en sí
mismo, impacta de forma importante a Ben, y es probablemente desde este punto en el
que comienzan a surgir sus problemáticas más importantes.

Ben posee un historial laboral exitoso: ha trabajado por muchos años obteniendo logros
importantes en su negocio, ganando grandes cantidades monetarias, obteniendo
reconocimiento y bienes. Es muy probable que estos eventos hayan creado en él un
fuerte sentido de la autoestima, autoeficacia y seguramente también de poder. Su
personalidad tiene rasgos de competitividad y liderazgo, características que bien pudieron
haber ido incrementando con el paso del tiempo y que trajeron consigo consecuencias
como el haberse vuelto egoísta, interesado, manipulador y bastante egocéntrico. Ahora
bien, este conjunto pudo haberle sido muy útil en las etapas más productivas de su vida (a
nivel laboral), pero tras la detección que le hicieron de problemas de salud fueron
incrementando de forma descontrolada. Un ejemplo de ello es cuando olvidó la fiesta de
cumpleaños de su nieto, o cuando le solicita favores económicos constantes a su hija sin
detenerse a pensar en sus necesidades y en las dificultades con su yerno, entre otras. En
todas estas situaciones, Ben se prioriza siempre a sí mismo, así como a sus intereses y
sus necesidades.

¿Y de dónde más podría nacer este narcisismo? Pues bien, considero que éste se
incrementa a causa del impacto psicológico que la idea de envejecer (y enfermar) le
provoca. Si lo pensamos, Ben en realidad no tiene una edad tan avanzada, pero sí
comienzan a aparecer en él señales de disfunción que provocan en él la idea inaceptable
de ser “un padre” y “un abuelo” en frente de otras personas, más específicamente de las
mujeres. El uso de ropa elegante, peinado con volumen, lentes obscuros y una actitud
relajada, son algunos de los medios que emplea para aparentar y esconder su condición
actual de un adulto maduro que se dirige inevitablemente hacia la vejez. Pero tras esta
máscara, hay incertidumbre, miedo, inestabilidad y una dificultad muy grande por aceptar
su realidad.

Aunado a la falta de aceptación de sus condiciones de salud y de la etapa del ciclo de


vida en el que se encuentra, Ben toma una serie de decisiones que empeoran la
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01/03/2018
situación: toma decisiones fraudulentas en sus negocios, lo que después lo deja muy mal
posicionado con sus clientes y socios; se divorcia de su mujer; y comienza una relación
con otra mujer únicamente por conveniencia. La suma de estos eventos vitales es por sí
misma estresante y solicita en Ben una capacidad de adaptación que lamentablemente no
posee. El haberse centrado tanto en su profesión fue limitando por ejemplo sus círculos
sociales, sus actividades de ocio y diversión, su tiempo con su familia y aún más
importante, el tiempo para sí mismo. Imposibilitar la convivencia en todas estas formas
indudablemente significó no llegar preparado a esta etapa de su vida, ni a nivel
interpersonal ni individual, potenciando así sus sentimientos de inseguridad, soledad y
angustia.

Una de las vías en que su fragilidad, temor y enojo se expresan es la de la sexualidad.


Ésta se observa incrementada, es provocadora y enfocada hacia mujeres jóvenes y
atractivas. La manera que tiene de interactuar con las mujeres es una constante a lo largo
de la película y muestra diversas facetas en complejidad y significado. Considero que
algunos de los factores que se relacionan con sus infidelidades, insinuaciones y
coqueteos tienen que ver esencialmente con la negativa a cambiar. Tanto su cuerpo
como su imagen en general, han cambiado: el color de su cabello, su piel y su energía,
etc. Dichos giros en su apariencia se contraponen con el ideal de Ben, donde valora más
la juventud y el atractivo, la seducción más que la intimidad y la apariencia más que el
amor real.

Si bien utiliza recursos económicos, verbales y no verbales que ha aprendido a través de


la experiencia, estos le resultan insuficientes al momento de establecer vínculos más
fuertes con sus objetivos de conquista y tarde o temprano termina pagando
consecuencias aversivas, tal como lo fue perder a su pareja, crear conflictos con la amiga
de su hija y casi provocar perder la amistad de su amigo universitario. En cada uno de
estos casos, Ben no midió consecuencias ni asumió adecuadamente su responsabilidad,
aspectos que no se esperaría ver en un adulto maduro.

Finalmente, un papel relevante en su historia es su ex esposa Nancy. Ella es una mujer


aproximadamente de la misma edad, que a diferencia de Ben muestra tener una clara
convicción de quién es, qué quiere y hacia dónde se dirige, independientemente de su
edad y condición de divorciada actual. Se muestra con apertura, seguridad y confianza,
cercana a su familia e interesada en los problemas que le aquejan a él, incluso tiempo
después de su separación. Así pues, Nancy tiene relevancia en que en algunos
momentos críticos de la película se encuentra dialogando con él, no para convencerlo,
sino para escucharlo y hacerle ver perspectivas que no había considerado. Tanto ella
como su amigo en el bar, fungen un papel de mediadores entre la realidad que él se ha
creado y el de la realidad dura que no quiere ver.

Cuando llega al fondo del asunto y se queda sin el apoyo de su hija, sin trabajo formal, sin
un hogar, sin alguna mujer que lo consuele momentáneamente y sin certezas claras de su
futuro, es el momento en el que reevalúa su vida y el sentido de la misma. Comienza
trabajando en el bar para tener un ingreso más seguro, se acerca a su familia y le pide
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01/03/2018
perdón de forma implícita a su amigo por intentar conquistar a su novia. Se replantea sus
posibilidades, su posición en el mundo y su inevitable proceso de envejecimiento que lo
mira de frente retándolo. El final queda abierto y sencillamente se da a entender que a
partir de ese momento Ben es capaz de afrontar con más recursos el proceso de pérdidas
por el que transita, mejorando quizás sus habilidades de socialización y convivencia,
mejorando su autoestima ya no fundamentada sólo en su apariencia física y confiando
más en su conocimiento, experiencia y valores.

En conclusión, podría decir que la película refleja un momento de crisis en que la edad es
el principal componente que causa el conflicto a nivel psíquico, físico y emocional. Un
conflicto que tiene como antecedente un estilo de vida basado en superficialidades,
carente de planeación y visión futura, en conjunto con la presencia de una personalidad
rígida ante los cambios, egocéntrica y afectivamente distante. Sin embargo, también
muestra que las personas poseen la capacidad de modificar sus comportamientos para
atravesar momentos de crisis y convertirlos en oportunidades de mejorar, adquiriendo
visiones más adaptativas y satisfactorias acerca de la etapa de vida que atraviesan.