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82 Estudios de Filosofía Práctica e Historia de las Ideas / issn 1515–7180 / Vol.

17 nº 2
Revista anual del Grupo de Investigación de Filosofía Práctica e Historia de las Ideas / INCIHUSA – CONICET / Mendoza
www.estudiosdefilosofia.com.ar – ISSN en línea 1851–9490 / Mendoza / Diciembre 2015 / Comentarios de libros

Agustín Palmieri y Felipe Pereyra Rozas


Universidad Nacional de La Plata

Pedro Karczmarczyk (Compilador), El sujeto en cuestión.


Abordajes contemporáneos.
La Plata, EDULP, 2014. ISBN: 978-950-34-1164-2

El libro que la autora muestra como insuficiente para


compilado por romper definitivamente con la fundamentación
Karczmarczyk re- metafísica del sujeto. Así, Carrera Aizpitarte nos
úne una serie diversa de trabajos sobre distin- propone pensar la crítica a la noción del sujeto
tas tradiciones de la filosofía contemporánea, en Heidegger partiendo de las preocupaciones
en torno a la cuestión del sujeto. Si bien la políticas del filósofo alemán en torno a la glo-
conjugación de autores y de problemas resulta balización de la técnica, pues “son las reflexio-
sumamente heterogénea, el diagnóstico acerca nes acerca del carácter ontológico de la técnica
del descentramiento de la noción de sujeto, que moderna y el consecuente empobrecimiento del
supo ser la base y el fundamento del pensamien- lenguaje y del hombre lo que explica el despla-
to filosófico de la modernidad, es el denomina- zamiento hacia una filosofía sin sujeto” (29). En
dor común de todos los trabajos aquí reunidos. efecto, mientras que el hombre se piensa dueño
Si para la modernidad el sujeto funcionaba como de la técnica y del lenguaje, viendo en ellos una
una evidencia, como un punto anterior y fuera herramienta que se encuentra a su disposición
de la historia, en la contemporaneidad éste es para el dominio de la naturaleza, Heidegger ve
instalado en el campo de las producciones his- en el fenómeno de la técnica un sujeto que ya
tóricas. Por lo tanto, su estatuto es puesto en ha sido desalojado. La reducción del hombre a
cuestión. un objeto de la técnica y del lenguaje a un ins-
A continuación, explicitaremos los aspectos trumento para la información son los problemas
centrales de los trabajos que componen el libro, que motivan en Heidegger una nueva puesta en
los cuales producen una suerte de asalto a la cuestión del sujeto y una nueva reflexión del
noción de sujeto desde la dimensión política, lenguaje que permita pensar una filosofía no
epistemología, estética, fenomenológica y es- subjetivista.
tructuralista. El artículo de Gustavo Robles, “Theodor W.
El artículo que da comienzo al libro, titulado Adorno: la crítica al sujeto después de Aus-
“La crítica de Heidegger a la noción de sujeto: un chwitz” se ubica en coordenadas vecinas al
análisis a partir de la incidencia de su reflexión artículo de Carrera Aizpitarte. Su propuesta nos
sobre la técnica y el lenguaje”, de la autora Lu- permite recuperar en clave frankfurtiana a uno
ciana Carrera Aizpitarte, nos ofrece un recorrido de los representantes más significativos de la teo-
del problema del sujeto en la obra de Martin ría crítica, escuela que sentó bases muy sólidas
Heidegger desde Ser y Tiempo hasta los escritos para la elucidación crítico-ideológica de las con-
de la Kehre. Si la cuestión del sujeto resulta ser la diciones socio-históricas que intervienen en la
preocupación principal de Heidegger desde sus producción de conocimiento científico. El texto
primeros escritos, la puesta en cuestión de la ca- busca -con acierto- recuperar las implicancias de
tegoría sujeto como centro fundante del sentido la dimensión ético-política que la célebre frase
y la construcción de una “filosofía sin sujeto” sólo de Adorno, acerca de fundar “un nuevo imperati-
se produce, en el pensamiento de Heidegger, al vo categórico”, contiene como proyecto filosófico.
cabo de un largo recorrido crítico. Este recorrido Robles nos invita a develar exhaustivamente el
supone algo más que los motivos puramente verdadero sentido del imperativo adorniano: una
teóricos de un proceso de clarificación de las crítica profunda a la subjetividad moderna. El
estructuras del Dasein a partir de una analítica motor de esa crítica profunda, señala Robles, es
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la tesis de la correlación que Adorno encuentra Kant y por Schiller, una ontología que posibilite
entre la existencia de los campos de concen- volver a trabar un lazo entre la obra de arte, el
tración nazis y los presupuestos ontológicos mundo (la historia) y el espectador. Para alcanzar
de la ética kantiana: un sujeto universal, libre, dicho propósito, el filósofo alemán recupera de
autónomo y reflexivo. Correlación que revela el un modo particular la vieja categoría aristotélica
carácter ingenuo o, incluso, sospechoso de la de mímesis, entendida como re-presentación.
ética deontológica de Kant. Por ello el nuevo Para Gadamer “El sentido de la mímesis con-
imperativo propuesto por Adorno -dirá Robles-, siste únicamente en hacer ser ahí a algo”. Esta
parte no del principio de la razón pura sino de idea rompe con la concepción subjetivista de
la experiencia histórica. La posición de Adorno, la representación que un sujeto se hace de un
al igual que la posición de Gadamer expuesta objeto (la Vorstellung moderna), y con la idea de
por Belén, pone bajo la lupa el carácter abstracto volver a presentar lo ya presentado, pues “en la
de la subjetividad humana moderna, rasgo que obra de arte acontece de modo paradigmático lo
concitó una retirada del análisis crítico de las que todos hacemos al existir: construcción per-
condiciones socio-históricas que intervienen en manente del mundo”. Para Gadamer, la mímesis
la producción de dicha subjetividad. Al tiempo entendida como re-presentación, como creación,
que denuncia el carácter ideológico del concepto se relaciona con la idea de poiésis, en tanto que
de subjetividad. Finalmente, Robles nos ayuda hacer aparecer algo es crearlo. A través del uso
a recuperar al mejor Adorno, al que interpeló cuidadoso de las fuentes, Belén nos elucida por
como pocos la subjetividad moderna al caracte- qué Gadamer sostuvo que la deriva subjetivista
rizarla como conciencia cosificada, que inmunizó de la modernidad disolvió toda unidad de per-
a los hombres frente al sufrimiento del otro y tenencia de la obra de arte respecto a su mundo
posibilitó el exterminio burocrático y técnica- histórico. En la ontología hermenéutica de Ga-
mente administrado de hombres y mujeres en damer no hay una realidad dada, sino creada,
los campos de concentración nazis. interpretada y comprendida. Por lo tanto, no hay
Por su parte, la investigación de Paola Sabrina ningún parámetro de “realidad real” que impli-
Belén, titulada “El juego como auto-represen- que que el juego del arte sea “ilusión”. Gadamer
tación y modo de ser de la obra de arte en la logra de esta manera borrar la diferencia que el
estética Hermenéutica de Gadamer”, tiene para subjetivismo había creado entre la realidad y el
nosotros una singular importancia. A través de arte como mera ilusión; la subjetividad abstracta,
ella nos adentramos de un modo restringido alienada en la forma de la conciencia estética
pero riguroso en el pensamiento complejo de se convierte con Gadamer en una subjetividad
G. Gadamer, uno de los filósofos contemporá- históricamente situada.
neos más influyentes del siglo XX, discípulo de Sostenido en un juego de coordenadas dis-
Heidegger y principal exponente de la tradición tintas, encontramos el artículo “El yo sobre la
hermenéutica. Belén nos muestra de un modo línea de ficción: análisis de las concepciones de
aprehensible y apasionante la disputa que Ga- Sartre y Lacan”, de Luisina Bolla, quien vincula la
damer libró contra el subjetivismo propio de su psicología fenomenológica y el psicoanálisis es-
tiempo. Cómo, a partir del concepto de juego, el tructural en torno a la crítica del ego cartesiano.
autor subvierte la formalización abstracta de la Así, la autora rastrea en Sartre un movimiento de
obra de arte que se desprende de la perspectiva puesta en cuestión del sujeto que puede verse
kantiana de la conciencia estética. Gadamer ten- como el paso a una verdadera “muerte del hom-
siona el juicio kantiano del gusto, en el cual la bre” a partir del estructuralismo. El denominador
categoría de sujeto desempeña un rol fundamen- común que une a estos dos autores tan disímiles
tal, para devolverle a la obra de arte su estatuto es la instalación del problema del yo en la línea
verdadero. Desplazamiento que le permite a su de la ficción. Lo que permite hacer este pasaje
autor trastocar el eje de la discusión estética y desde una primera crítica hacia una destitución
transformar la pregunta ¿cómo se produce la total de la categoría sujeto es, para la autora, el
obra de arte? en ¿qué crea una obra de arte? El concepto de ideología. Mientras que la filosofía
propósito de Gadamer es producir una ontología Sartreana se encuentra más bien emparentada
de la obra de arte distinta a la propuesta por con una noción clásica de la ideología que ve
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en este concepto las ideas de error e ilusión, La- en cuestión a la filosofía misma. Así, el autor nos
can produce un verdadero giro. En este sentido, propone pensar el “estructuralismo” como un
afirma la autora, al instalar el yo en una línea punto de no retorno a partir del cual algunos
de ficción, Lacan se encuentra más próximo a problemas, los problemas clásicos de la filosofía,
la concepción althusseriana de ideología, pues ya no pueden ser planteados.
otorga verdadera eficacia y materialidad al orden El artículo “Transformaciones, rupturas y
de lo imaginario. Así, la autora muestra en qué continuidades entre la perspectiva de Ernesto
modo poner al sujeto en cuestión supone, a su Laclau y la tradición (post)estructuralista”, de
vez, un cambio de terreno en la medida en que Hernán Fair, acerca de la discusión entre el es-
conceptos fundamentales de la filosofía moderna tructuralismo y el (post)estructuralismo consiste,
como representación, ideología, realidad y subje- precisamente, en señalar la ausencia de fronteras
tividad deben ser, si no abandonados, al menos precisas de demarcación en el terreno de este
re-pensados al interior de nuevos problemas. debate. Si bien el surgimiento del estructuralis-
La articulación impulsada por el estruc- mo marcó un giro importante en relación con la
turalismo entre la crítica epistemológica a la forma moderna de pensar la historia, la socie-
noción de sujeto y la dimensión política de esta dad, el individuo y su causación, algunas de las
destitución se pone de relieve en los tres escritos críticas surgidas a fines de los años ´60 -y que
que siguen. El artículo “Estructura, discurso y hoy tendemos a reconocer como (post)estructu-
subjetividad”, de Pedro Karczmarczyk, exami- ralistas- iniciaron la crítica de los límites de esta
na el asalto al sujeto filosófico por disciplinas tradición contemporánea: pensar a la estructura
no filosóficas a partir del movimiento que en como algo cerrado, centrado, racional, objetivo
Francia se dio a llamar como “estructuralismo”. y universal. Sin embargo, la tesis de Fair es que
Un cambio fundamental es producido en el no existe aún una delimitación clara ni precisa
pensamiento contemporáneo a partir de Saus- de las posiciones que acabamos de nombrar. En
sure, pues el planteo de una nueva ontología parte porque los autores que se ubicarían a uno
del signo lingüístico trajo consigo no sólo una y a otro lado de tal distinción no carecerían de
ruptura respecto del pensamiento anterior sino ciertas ambigüedades en sus propios desarrollos.
también un cambio de problemática a partir del Motivo por el cual, nos dice Fair, se torna difícil
cual se pone en cuestión la categoría filosófica todavía delimitar las transformaciones, las ruptu-
hasta ese momento fundamental: la categoría de ras y las continuidades entre ambas posiciones.
sujeto. Karczmarczyk recorre el pensamiento de La estrategia que Fair implementa entonces
Saussure, Lévi-Strauss, Benveniste y Lacan para para pensar un puente que salde, en parte y
encontrar los términos de esta nueva problemá- de alguna manera, esta puja es analizar la obra
tica que obliga a poner en cuestión al sujeto, no de E. Laclau, filósofo argentino recientemente
para suprimirlo de las consideraciones filosóficas, fallecido que marcó una época y una forma de
sino para pensarlo como un efecto en el campo pensar la herencia del estructuralismo desde una
del discurso. Contra el lugar común que asocia perspectiva (post)estructuralista. Laclau propone,
a la “corriente estructuralista” con el objetivismo a partir de una fundición singular entre la teoría
y el determinismo, el autor apuesta a una nueva política gramsciana, el jacobinismo rousseaunia-
lectura que permita pensar dicha corriente no no, la teoría política de Maquiavelo, el decisio-
como un conjunto homogéneo de ideas y au- nismo schmitiano, la fenomenología, la filosofía
tores ni como una serie de postulados definidos. post-analítica y el psicoanálisis de orientación
Por el contrario, se trata de pensar las tensiones lacaniana, pensar la dimensión histórica como
y los nudos al interior del problema del sujeto indeterminación. La prometedora travesía elabo-
ahora planteado en nuevos términos: en térmi- rada por Fair nos invita diligentemente a elucidar
nos de estructura, de discurso y de causalidad desde la perspectiva laclausiana dos dimensiones
estructural. Pensar al sujeto como sujeto de una inherentes al debate contemporáneo sobre el
estructura supone, así, remover los fundamen- legado del estructuralismo y su eventual vigen-
tos con los que el pensamiento filosófico había cia en la resolución de problemas actuales. Las
pensado las nociones de ciencia y verdad: poner dos dimensiones que Fair recorta y pone a jugar
en cuestión al sujeto equivale, en suma, a poner como ejes problemáticos para su análisis son el
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epistemológico y el filosófico-político. La forma que el filósofo norteamericano encabeza contra


de resolución que ganen sendos ejes, adelanta los procedimientos de los filósofos del lenguaje
nuestro autor, habrán significado la posibilidad ordinario de Oxford y la apelación a la crítica
-o no- de delimitar claramente las fronteras entre de Wittgenstein sobre la idea del lenguaje pri-
el estructuralismo y el (post)estructuralismo. vado, Reinoso nos muestra cómo Cavell plantea,
El artículo titulado “El poder y el sujeto. por un lado, el problema de la asimetría entre
Sujeción, norma y resistencia en Judith Butler”, las mentes y la estructura del mundo externo, y
de Matías Abeijón, se propone un análisis de por el otro, el problema del autoconocimiento.
la recepción de alguna de las más importantes Dos tópicos que le valieron la posibilidad de
teorías francesas de la subjetivación en la filó- construir una crítica sólida y seria contra la
sofa norteamericana Judit Butler, cuya reciente teoría moderna del conocimiento, heredada del
obra se ha constituida ya como un clásico. Si las cartesianismo. Asimismo, esta crítica nos depo-
teorías de Lacan, Althusser y Foucault demos- sita una vez más, sin demora ni rodeos, en el
traron ser una verdadera puesta en cuestión del problema del sujeto y su relación con el mundo.
sujeto que habría de conmover el escenario de Por lo tanto, encontramos valiosísimo el aporte
la filosofía contemporánea al pensar el proceso que Reinoso nos lega sobre este pensador con-
de subjetivación en términos de sujeción, estos temporáneo, poco difundido en nuestras tierras,
pensadores nos ofrecen un verdadero reto a la que, a su manera, acordable o no, elaboró una
hora de pensar la resistencia. Si el sujeto sólo posición de relevo posible desde la cual reco-
adviene por medio de su sujeción, y este es un menzar la discusión más influyente de todo el
punto de no retorno a partir del cual la filosofía siglo XX: ¿qué (teoría del) sujeto?
contemporánea se ve obligada a pensar el suje- Como consideración final destacamos la
to, ¿cómo pensar la contracara de este proceso? capacidad versátil del libro para dar cuenta de
¿Cómo pensar la resistencia y la insubordinación la heterogeneidad compleja del campo filosófico
sin volver a una filosofía subjetivista? Abeijón contemporáneo. Heterogeneidad que constituye,
nos propone explorar el modo en que Butler se quizá, el rasgo más significativo de este período
enfrenta a este desafío al pensar la resistencia de pensamiento. Sin embargo, bajo la disemi-
al poder normalizador, a partir y más allá del nación heterogénea de distintas tradiciones y
marco foucaultiano, como la “producción de una autores, retorna recurrentemente el problema
fuerza no-abyecta que rearticule los mandatos del sujeto. La complejidad irreductible de este
normativos y ponga en tela de juicio el dominio campo, a la vez que su endeble unidad, aflora
hegemónico de las leyes reguladoras en un de- en este libro que puede ser leído no solo como
terminado campo” (112/13). una colección de excelentes artículos, sino como
Por último, el articulo de Guadalupe Rei- un todo que asume rigurosamente la irregulari-
noso, titulado “La recuperación del sujeto: dad de su objeto. Razón más que suficiente para
escepticismo, autoconocimiento y escritura en plantear la necesidad de volver a desandar los
S. Cavell”, nos abre al mundo de este singu- diversos caminos que nos llevan desde la con-
lar filósofo estadounidense, fiel exponente de temporaneidad hasta la coyuntura teórica actual,
la filosofía analítica que, sin embargo, supo tal como lo hace este libro. Puesto que en las úl-
trabar una relación fructífera con la filosofía timas décadas parecería haberse instalado como
continental. Si bien sus grandes fuentes ins- tópico fundamental del acervo filosófico común
piradoras fueron las obras de J. Austin y L. el rechazo a las filosofías subjetivistas, como si la
Wittgenstein sobre el lenguaje, Cavell aborda crítica a la noción del sujeto moderno fuese un
una variedad de temas tales como la comedia paso ya consumado que las reflexiones actuales
shakespeariana, el cine, la literatura, la cultura no hacen más que refrendar. Sin embargo, como
popular norteamericana, el escepticismo moral, toda evidencia, este prejuicio contra el sujeto
los pensamientos de Dewey y de Nietzsche, en- suele encubrir nuevas formas de subjetivismo.
tre otros. En este trabajo, Reinoso nos esclarece Lejos de encontrarnos en un momento “post-
el uso que hace Cavell del escepticismo como fundacionalista” de la filosofía, las formas del su-
forma de interpelar la relación cartesiana entre jeto y el fundamento reaparecen constantemente
certeza y conocimiento. A través de la crítica en el pensamiento. Retomar el sentido político y
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epistemológico del cuestionamiento del sujeto, disponer de la superación de la forma sujeto


asumir la complejidad de un campo filosófico como una obviedad, sino que se plantea la nece-
que se resiste a dejarse pensar mediante rótu- sidad de una crítica que nunca puede acabar de
los, ese es el objetivo de este libro que piensa hacerse. Este libro no es más que las tensiones
cómo y en que medida el sujeto ha sido puesto que atraviesan esa disputa, el mudo campo de
en cuestión. El resultado es que ya no podemos batalla de la filosofía contemporánea.