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UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN

AGUSTÍN
Facultad de Ingeniería Civil

Escuela Profesional de Ingeniería Sanitaria

TERMOFILAS, HIPERTERMOFILAS Y
TERMOTOLERANTES

BACTERIAS METANOGENAS

BACTERIAS REDUCTORAS DE AZUFRE


CURSO:

MICROBIOLOGIA II

ALUMNOS:

ALVAREZ DELGADO, HUGO OSWALDO


CHACALLA CALCINA, ARMANDO
HUAYLLANI HUALLPA, MITCHELL

DOCENTE:

MSc. Maria del Carmen Valdez Ortiz

AREQUIPA – PERÚ

2018
MARCO TEORICO

TERMOFILAS E HIPERTERMOFILAS

En las últimas décadas, los investigadores han descubierto formas de vida capaces de sobrevivir en
ambientes extremos de temperatura, presión, humedad y solutos de entre las que cabe destacar a
las Archaeabacterias, un grupo de microorganismos de reciente descubrimiento y que da una
vuelta de tuerca al concepto de vida, de hábitat y de extremo. Estos organismos, hasta el momento
inocuos, han demostrado poseer importantes características que pueden ser aprovechadas por los
seres humanos en gran cantidad de actividades y la investigación acerca de qué nos pueden aportar
está lejos de haber terminado

TERMOFILAS

El término termófilo se aplica a organismos vivos


que pueden soportar condiciones extremas
de temperatura relativamente altas, por encima de los
45ºC. Es un subtipo de vida extremófila. Muchos
termófilos pertenecen al dominio Archaea. Estos
organismos tienen una tasa de crecimiento rápida
pero de corta duración. Ejemplos de este tipo son los
organismos vivos que se desarrollan al lado de
las fumarolas o chimeneas hidrotermales en las
profundidades del océano y también algunos
microorganismos como
las bacterias metanógenas que se desarrollan en las
mismas condiciones.
Las procariontes termófilos fueron posiblemente las
primeras células simples. Se cree que se
desarrollaron en sitios con
actividad volcánica (como géiseres) en las dorsales
oceánicas.
Los termófilos se caracterizan por tener
una membrana celular rica en lípidos saturados ya
que contienen enzimas que les permiten trabajar en
condiciones extremas.
Los termófilos sobreviven en temperaturas con un
mínimo de 20 °C y un máximo de 75 °C
HIPERTERMOFILAS
Son hipertermófilos aquellos organismos que
habitan a altas temperaturas, que normalmente
llegan al punto de ebullición. Por lo común crecen
bien y se reproducen a temperaturas mayores a
70 °C, un calor letal para la mayoría de los seres
vivos.
Los hipertermófilos son procariontes, como
algunas bacterias, principalmente arqueas, en las
que además imperan otras condiciones extremófilas,
como ser hiperhalófilas e hiperacidófilas.
Muchos de ellos viven en el entorno
de fumarolas volcánicas oceánicas a más de 2 000 m
de profundidad, donde la gran presión del mar eleva
el punto de ebullición por encima de los 100 °C. El
récord es de la cepa arqueana 121, que sobrevivió a
130 °C. Se cree que no pueden existir microbios a
más de 150 °C, ya que a esa temperatura
el ADN pierde la cohesión.
Thomas D. Brock descubrió los hipertermófilos
en aguas termales en el Parque nacional de
Yellowstone (Wyoming), en 1967. Afirmó que Las
bacterias son capaces de crecer a cualquier
temperatura en la que exista agua líquida, incluso en
estanques que estén por encima del punto de
ebullición. Desde entonces se han descubierto más
de 70 especies.
Se cree que, debido a las
condiciones termorreductoras de las fuentes
hidrotermales, como en la teoría del mundo de hierro-
azufre, postulada en 1988, los primeros organismos
que existieron en la Tierra habrían sido
hipertermófilos.
Actualmente se están descubriendo muchas especies nuevas de bacterias termófilas en chimeneas
hidrotermales de las profundidades marinas, como es el caso de Rhodothermus obamensis en la Bahía
Tachibana (Japón) con un crecimiento óptimo a 80ºC, Deferribacter desulfuricans en la montaña marina de Suiyo
(Japón) con un crecimiento óptimo a 60-65ºC, Marinithermus hydrothermalis aislada a una profundidad de 1.385
metros, o Thermodesulfobacterium hydrogeniphilum con un crecimiento óptimo a 75ºC, entre otros.

Existen organismos marinos capaces de desarrollarse alrededor de las chimeneas hidrotermales gracias a su
asociación simbiótica con bacterias termófilas. Estas bacterias usan los sulfuros que les proporciona el organismo
marino para convertirlos en una fuente de materia orgánica con la que el animal se desarrolla. Estos organismos
marinos poseen adaptaciones bioquímicas para soportar la toxicidad del sulfuro (hemoglobinas modificadas, más
volumen de sangre del habitual) y adaptaciones para eliminar este azufre tóxico. Así, en estas fuentes
hidrotermales se cita al Filo Pogonophora con bacterias simbióticas en el interior de su trofosoma, al
Filo Annelida (concretamente tubícolas de la Clase Polychaeta) o a la Clase Bivalvia con bacterias asociadas a
las branquias (Lucinidae).

Los termófilos se caracterizan a nivel de membrana porque poseen una proporción alta de lípidos saturados de
cadena larga, lo que hace que tenga la fluidez adecuada a altas temperaturas. En cuanto a las proteínas, se ha
visto que poseen gran estabilidad debido a enlaces de tipo covalente e interacciones hidrofóbicas.

EJEMPLOS DE APLICACION

El estudio de los termófilos se inició hace unos cuarenta años pero se ha ido intensificando cada vez más ya que
poseen enzimas diferentes que les permiten trabajar en condiciones extremas y que tienen multitud de
aplicaciones industriales. Se han aislado enzimas como a-amilasas, DNasas y serínproteasas de la bacteria
termófila marina Pyrococcus furiosus , xilanasas termoestables de la bacteria Rhodothermus marinus, etc.

Las industrias dedicadas a blanquear papel, textil y otros productos ven mejor usar para el blanqueo el peróxido
de hidrógeno que el cloro tóxico, aunque sería deseable eliminar el peróxido una vez utilizado para que el agua
empleada en el proceso pueda reutilizarse o eliminarse al ambiente sin problema. Actualmente, el peróxido del
proceso se diluye en grandes cantidades de agua limpia que suele tener alto coste o se trata con agentes como
bisulfito de sodio o hidrosulfito que dejan sal en el agua. Las enzimas catalasas convierten el peróxido de
hidrógeno en agua y oxígeno, pero los procesos de blanqueado industrial se llevan a cabo a elevadas
temperaturas, con lo que las catalasas disponibles comercialmente se estropean rápidamente. Se han
encontrado, en el Parque Nacional de Yellowstone, bacterias termófilas que producen catalasas termoestables
que podrían emplearse en el proceso de blanqueado sin que la elevada temperatura les afecte en absoluto
[Chemical & Engineering News, 26 Mayo (2003)].

Otra gran utilidad industrial de las bacterias termófilas sería la degradación de los PCBs (policlorobifenilos). Estos
compuestos son muy tóxicos y poseen una alta recalcitrancia. Son muy comunes, ya que forman parte
fundamental de plásticos, refrigerantes, intercambiadores de calor, etc. El tratamiento biológico para degradarlos
es muy lento y la contaminación por otro microorganismo afecta a la eficacia de degradación en serie. Se están
empleando bacterias termófilas que crecen a 60ºC y pueden utilizar bifenil, 4-clorobifenil y ácido benzoico como
fuente de carbono, por lo tanto van a participar en la degradación de los PCBs, y, a esta elevada temperatura la
posibilidad de contaminación por otro microorganismo que afecte al proceso es baja [Railway Technical Research
Institute, Octubre (2001)].
En el ámbito de la Biología Molecular, la aparición de las DNA polimerasas termoestables ha facilitado en gran
medida la metodología de la PCR gracias a su capacidad para desnaturalizar el DNA. La primera usada fue
la Taq polimerasa de Thermus aquaticus, de la que se han ido obteniendo variantes más fieles y eficaces.

TIPOLOGIA

Se pueden encontrar hipertermófilos con adaptaciones a diferentes factores ambientales como pueden ser, la
acidez, la alta salinidad, la baja salinidad, etc.

Por esto estos organismos desarrollan, características que los hacen resistentes a estos factores. Como el medio
de las fuentes hidrotermales submarinas tiende a ser un medio bastante ácido se hará mención de acidófilos
extremos y acidófilos moderados principalmente.

Acidófilos extremos

Los acidófilos extremos pueden ser aerobios, anaerobios facultativos o aerobios; proliferan en unas condiciones
de pH de entre 1 y 5, aunque el punto óptimo para su crecimiento suele estar en torno a 3.

Pertenecen a este grupo los géneros: Sulfolubus, Metallosphaera, Acidianus y Stygiolobus.

Los miembros de Sulfolubus son anaerobios estrictos y pueden crecer de forma autotrofa, heterótrofa o bien
pueden ser heterotrofos facultativos.

Durante el crecimiento autótrofo S, S-2 y H2 pueden oxidarse dando lugar a ácido sulfúrico o a agua como
producto; mientras que durante el crecimiento heterotrófico azúcares y peptonas sirven como fuentes de energía.
Por ejemplo Sulfolubus metallicus y Acidianus brierleyi pueden crecer mediante la oxidación de minerales con
compuesto de S.

Acidanus es similar a Sulfolubus pero también puede crecer en condiciones de anaerobiosis reduciendo S0
usando H2 como donante de electrones.

Metallosphaera difiere de Sulfolubus por su alto contenido de GC (porcentaje de guanina citosina) en su ADN y
son unos potentes degradadores de minerales con compuesto de S.

Stygiolobus son quimiolitoautotrofos anaerobios estrictos que crecen reduciendo S0 mediante H2.

Acidófilos moderados

Este tipo de organismos son propios de ambientes marinos de baja salinidad y, la mayoría de ellos, son
anaerobios estrictos.

Para los acidófilos moderados el valor de pH óptimo está en torno a 5.

Este grupo lo componen 5 géneros que son: Thermoproteus, Pyrobaculum, Thermofilum, Desulfurococcus y
Methanothermus.

Estos organismos presentan una gran variedad de mecanismos de adaptación al ambiente, de los que citaremos
algunos ejemplos: Thermoproteus neutroohilus y Thermoproteus tenax pueden crecer de forma quimilitotrófica
reduciendo S0 mediante H2. Methanothermus produce gas metano como subproducto de su metabolismo. Los
miembros de Pyrococcus y Thermococus son especies submarinas cocoides que obtienen energía mediante la
fermentación de péptidos, aminoácidos y azucares dando lugar a ácidos grasos, CO2 y H2O. Pyrobacillum
aerophilum crece de forma quimioautótrofa mediante la reducción anaerobia de nitratos mediante H2 como
donador de electrones. La temperatura óptima de crecimiento de Pyrococcus furiosus son 100ºC. Algunas
especies de Thermococcus pueden crecer en presencia de petróleo. Methencoccus igneus, Methencoccus
jannaschii y Methanopyrus kandleri son hipertermófilos marinos que crecen de forma quimiolitoautotrófica en el
agua de mar en presencia de H2 y CO2.

Aislamiento y cultivo

Con el fin de aislar hipertermófilos se toman muestras de sedimentos, rocas, suelo, aguas, etc. siempre calientes.
La mayoría de los ambientes calientes son anaerobios debido a la presencia de sulfuro de hidrógeno; ya que
durante el muestreo, por lo general, las muestras son “contaminadas” por el oxígeno, que, a altas temperaturas,
puede ser peligroso para los hipertermófilos anaerobios.

Por lo que se aconseja, ya sea la refrigeración o la eliminación inmediata del O2 de las muestras para evitar la
inactivación de las células.

El medio de cultivo a elegir debe de ser escogido teniendo en cuenta las condiciones de vida de cada
microorganismo (tipo de nutrientes, temperatura, etc). Se debe tener en cuenta también, para elegir las
condiciones de cultivo, que ciertos microorganismos de aguas profundas pueden ser capaces de utilizar
reacciones químicas bajo alta presión variando su equilibrio hacia la obtención de energía.

Después de la inoculación de las muestras, los cultivos de hipertermófilos se pueden detectar tras un tiempo de
incubación que varía de 1 día a 1 semana, dependiendo de la concentración celular inicial y el tiempo de
generación del organismo.

Para clonar una especie a partir de un cultivo, lo mejor es utilizar una colonia aislada en medio sólido. Pero, por
regla general el agar no es adecuado como agente solidificante, debido a que se funde a temperaturas superiores
a 900C por lo cual se utiliza la goma gellam o el pilisilicato como agente para la solidificación.

En muchos casos, la siembra no tiene éxito, posiblemente debido a la incapacidad de los organismos para crecer
en superficies sólidas.

Nuevos métodos de clonación, como los clasificadores de células o las pinzas ópticas serán esenciales en el
futuro para llevar a cabo estos procedimientos.

ALGUNOS ORGANISMOS TERMOFILOS E HIPERTERMOFILOS

 Pyrococcus furiosus
 Thermus aquaticus
 Thermus thermophilus
 Chloroflexus aurantiacus
 Thermococcus litoralis
 Pyrodictium abyssi (archaea)
 Bacillus stearothermophilus
 Rhodotermus obamensis
 Marinithermus hydrothermalis
 Deferribacter desulfuricans
 Thermodesulfobacterium hydrogeniphilum
Arqueas
 Cepa 121. Vive en el Océano Pacífico. En 24 horas duplicó su población en una autoclave a 121 °C;
de ahí su nombre.
 Methanopyrus kandleri. Prospera en la dorsal central índica a 80 °C, con un récord de crecimiento a
122 °C.
 Pyrococcus furiosus. Vive en fumarolas cerca de Italia, a 100 °C.
 Pyrolobus fumarii. Habita en el Atlántico, entre los 90 y 113 °C.
 Archaeoglobus. Crece en fumarolas y yacimientos de petróleo, entre los 60 y 95 °C. La temperatura
óptima es de 83 °C.
 Sulfolobus. Se desarrolla a 75-80 °C; es acidófilo.
 Nanoarchaeum equitans. Parasita a Ignicoccus hospitalis en fuentes hidrotermales a una temperatura
óptima de 90 °C.
Bacterias
 Aquifex. Viven en fumarolas terrestres de Sicilia e Islandia, a 85-95 °C.
 Thermotoga marítima. Con una temperatura óptima de 80 °C.
 Thermus aquaticus. Descubierta en Yellowstone en 1969. Promedia los 75 °C.

TERMOTOLERANTES

La denominación genérica coliformes designa a un grupo de especies bacterianas que tienen ciertas
características bioquímicas en común e importancia relevante como indicadores de contaminación del agua y los
alimentos.

Coliforme significa con forma de coli, refiriéndose a la bacteria principal del grupo, Escherichia coli, descubierta
por el bacteriólogo alemán Theodor von Escherich en 1860. Von Escherich la bautizó como bacterium
coli ("bacteria del intestino", del griego κολον, kolon, "intestino"). Con posterioridad, la microbiología
sistemática nombraría el género Escherichia en honor a su descubridor

Bacterias coliformes como indicadores de contaminación fecal

El grupo de microorganismos coliformes es adecuado como indicador de contaminación fecal debido a que estos
forman parte de la microbiota normal del tracto gastrointestinal, tanto del ser humano como de los animales
homeotermos y están presentes en grandes cantidades en él. Los microorganismos coliformes constituyen un
grupo heterogéneo de amplia diversidad en términos de género y especie. Todos los coliformes pertenecen a la
familia Enterobacteriaceae.

Las bacterias del grupo de los coliformes totales que son capaces de fermentar lactosa a 44-45 ºC se conocen
como coliformes termotolerantes. En la mayoría de las aguas, el género predominante es Escherichia, pero
algunos tipos de bacterias de los géneros Citrobacter, Klebsiella y Enterobacter también son termotolerantes.
Escherichia coli se puede distinguir de los demás coliformes termotolerantes por su capacidad para producir indol
a partir de triptófano o por la producción de la enzima β-glucuronidasa. E. coli está presente en concentraciones
muy grandes en las heces humanas y animales, y raramente se encuentra en ausencia de contaminación fecal,
aunque hay indicios de que puede crecer en suelos tropicales. Entre las especies de coliformes termotolerantes,
además de E. coli, puede haber microorganismos ambientales.

Se considera que Escherichia coli es el índice de contaminación fecal más adecuado. En la mayoría de las
circunstancias, las poblaciones de coliformes termotolerantes se componen predominantemente de E. coli; por
lo tanto, este grupo se considera un índice de contaminación fecal aceptable, pero menos fiable que E. coli.
Escherichia coli (o bien los coliformes termotolerantes) es el microorganismo de elección para los programas de
monitoreo para la verificación, incluidos los de vigilancia de la calidad del agua de consumo. Estos
microorganismos también se utilizan como indicadores de desinfección, pero los análisis son mucho más lentos
y menos fiables que la medición directa de la concentración residual de desinfectante. Además, E. coli es mucho
más sensible a la desinfección que los protozoos y virus entéricos.

Hay grandes cantidades de Escherichia coli en las heces humanas y animales, en las aguas residuales y en el
agua que ha estado expuesta recientemente a contaminación fecal. Es muy poco probable que la disponibilidad
de nutrientes y la temperatura del agua en los sistemas de distribución de agua de consumo favorezcan la
proliferación de estos microorganismos.

Las bacterias coliformes fecales forman parte del total del grupo coliforme. Son definidas como bacilos gram-
negativos, no esporulados que fermentan la lactosa con producción de ácido y gas a 44.5 °C +/− 0.2 °C dentro
de las 24 +/− 2 horas. La mayor especie en el grupo de coliforme fecal es el Escherichia coli.12

La presencia de coliformes en el suministro de agua es un indicio de que el suministro de agua puede estar
contaminada con aguas negras u otro tipo de desechos en descomposición. Generalmente, las bacterias
coliformes se encuentran en mayor abundancia en la capa superficial del agua o en los sedimentos del fondo.

Los niveles recomendados de bacterias coliformes fecales son:

 Agua potable: 0 colonias por 100 ml de la muestra de agua.


 Natación: menos de 200 colonias por 100 ml de la muestra de agua
 Navegar/Pescar: menos de 1,000 colonias por 100 ml de la muestra de agua.

Dentro del tratamiento de aguas residuales tenemos los LMP y los ECAs dependiendo de la finalidad del agua,
a continuación se muestra los ECAs para el riego de vegetales de tallo alto y bajo
BACTERIAS METANOGENAS

Son microorganismos procariontes que viven en medios estrictamente anaerobios y que obtienen energía
mediante la producción de gas natural, el metano (CH4). Gracias a esta característica, este tipo de organismo
tiene una gran importancia ecológica, ya que interviene en la degradación de la materia orgánica en la naturaleza,
y en el ciclo del carbono.

Las metanógenas son un grupo filogenéticamente heterogéneo en donde el factor común que las une es la
producción de gas metano y sus cofactores únicos.

HISTORIA

El padre Carlo Campi notó que en lago Maggiore aparecían burbujas provenientes del fondo con extrañas
propiedades. Inmediatamente avisó a su amigo Alessandro Volta, quién tenía interés en este tipo de sucesos.

En 1776, Alessandro Volta escribió sus descubrimientos. Su experimento consistía en remover el fondo de la
orilla del lago y recoger las burbujas que se desprendían en una botella de boca muy ancha, posteriormente
introducía una vela y apreciaba la formación de una llama azul, en la boca de la botella. Por tanto el gas obtenido
debía ser menos denso que el aire y necesitaba estar en contacto con la atmósfera para entrar en ignición.

Volta logró, con sus estudios en combustible gaseoso, interesar a otros científicos en este campo y con ello iniciar
la fundación del estudio de la formación biológica del metano. Sin embargo no fue el único en hacer estas
observaciones en los gases producidos en ciertos ríos y lagos. Thomas Paine y George Washington llegaron a
sus mismos resultados en los arroyos y ríos de Rocky Hill el 5 de noviembre del año de 1783, sin conocer el
trabajo de Volta.

El primero en identificar que el metano era formado por un proceso microbiológico, fue un estudiante de Pasteur,
Béchamp en 1868. Estudió previamente la descomposición del azúcar y agregó parte de una muestra que obtuvo
de una laguna, posteriormente, cuando estas sustancias fueron agregadas a un medio inorgánico simple y
encubado en ausencia de oxígeno, observó que la fermentación resultante era producida por organismos vivos
a los que nombró Microzyma cretae. Los describió superficialmente, pero resaltó que estos microorganismos
podían realizar una descomposición a partir de alcohol etílico y carbonato de calcio, produciendo metano, CO2
y ciertos ácidos. Esta fue la primera demostración de la formación biológica del metano a partir de simples
compuestos de carbono.

Tappeiner (1882) logró probar de modo más adecuado el origen del metano a partir de microorganismos,
identificando en diferentes lugares (como intestinos de animales) a seres anaerobios con características similares
(productores de metano) que solo reacionan en medios sin tratamientos específicos. Posteriormente se
identificarían como los metanógenos que hoy conocemos.

Los experimentos de Popoff, Tappeiner, y Hoppe-Seyler en la utilización de celulosa para los cultivos de los
microorganismos recolectados, demostraron que es posible la formación de metano, CO2, hidrógeno y ácidos
en el interior de los intestinos de animales herbívoros.

En 1933 se aislaron organismos que podían oxidar hidrógeno y reducir compuestos monocarbonados como el
dióxido de carbono, monóxido de carbono, formiato, formol y metanol (Stephenson & Stickland).

En 1936, año que marcó el principio de la era moderna en el estudio de la metanogénesis, H.A Barrer informó
de sus experimentos con metanógenos y brindó las bases científicas para el estudio de la fisiología de la
metanogénesis. Una importante aportación de este científico fue el desarrollo de un proceso adecuado para crear
un medio de cultivo apropiado para el crecimiento de los metanógenos.
En la década de los cincuenta comenzó la era definitiva en el examen de la conversión del grupo metil a metano,
en los laboratorios Baker. Diez años después se extendió exhaustivamente el estudio de la fisiología de las
células de los metanógenos y las enzimas que intervienen en la metanogénesis. En los setenta el estudio de la
metanogénesis logró relevantes descubrimientos en las coenzimas y condiciones atmosféricas para la adecuada
producción de metanógenos. Así como identificación de las arqueobacterias y con ellas la filogenia de los
metanógenos.

FILOGENIA Y DIVERSIDAD

De acuerdo al análisis filogenético del ARN ribosómico 16S, las metanógenas están clasificadas en el grupo de
los procariontes, y en el subgrupo de las arqueas. Esto se puede confirmar al ver que las metanógenas son
microorganismos unicelulares sin núcleo definido y su pared celular no es de peptidoglucano como la de las
bacterias, sino de pseudomureína.

Más específicamente, dentro del dominio Archaea, existen cuatro filos diferentes: el filo Crenarchaeota, formado
por especies marinas y por hipertermófilos, el filo Korarchaeota constituido hasta donde sabemos por termófilos,
el filo Nanoarchaeota que comprende una sola especie y el filo Euryarchaeota, donde justamente se encuentran
las metanógenas y los halófilos extremos.

Actualmente, se conocen cerca de sesenta especies diferentes de metanógenas, y a pesar de constituir un grupo
filogenético coherente, este grupo no es homogéneo. Existen grandes diferencias fisiológicas y morfológicas
entre ellas. Por este motivo se han hecho cuatro subdivisiones, formando las siguientes clases: Methanobacteria,
Methanococci, Methanomicrobia y Methanopyri. Estas clases se subdividen en órdenes y familias. De la misma
forma, las familias se dividen en géneros, y después en especies.

Lo interesante, es que en cada familia y hasta en cada género, encontramos organismos con morfología
diferente, por ejemplo, dentro de la familia Methanomicrobiaceae, hay metanogenas en forma de cocos, de
espiral y de bastón. De la misma forma, dichos microorganismos, se encuentran en diferentes ambientes, y por
ende, tienen metabolismos diferentes, al reducir sustratos diferentes para obtener metano.

BIOTECNOLOGIA

Resulta irónico que por un lado los hidrocarburos que utilizamos como fuente de energía estén agotándose y por
el otro un gas útil para el mismo propósito se esté produciendo y liberando a la atmósfera en concentraciones
potencialmente peligrosas. La idea de utilizar a las metanógenas para producir metano no es nueva. Ya existen
"colectores de metano" que utilizan el estiércol de vacas y chivos para extraer metano y utilizarlo como
combustible. En los basureros urbanos de materia orgánica y en los lodos de purificadoras de aguas negras es
común encontrar metanógenas, por lo que existen algunos sistemas para captar el metano y aprovecharlo.
Desafortunadamente utilizar a estas archeas ha resultado más difícil de lo que parecía, por lo que más
investigación es necesaria.

LA METANOGÉNESIS Y EL CICLO DEL CARBONO

La conversión de CO2 en CH4 por las metanógenas hace que el ciclo del carbono, las metanógenas y la
metanogénesis estén íntimamente ligados.

Las metanógenas son parte importante del ciclo del carbono, ya que retornan este a la atmósfera desde
condiciones anaeróbicas, en vez de que se acumule gradualmente en los lechos acuosos y atmósfera. Debido a
las relaciones simbióticas que mantienen con organismos tales como el ganado y termitas, otra gran cantidad de
metano es liberado.

En el caso del metano producido en fondos marinos o lechos de lagos, la mayoría (alrededor del 90 %) es
consumido por las arqueas metanotrópicas, en una serie de reacciones de oxidación de 2-electrones. Dichas
arqueas se encuentran por lo general en el límite entre medios anaerobios y aerobios y son organismos
quimioheterótrofos. Oxidan el CH4 y producen CO2, pero no generan H2 por lo cual no se trata del proceso
inverso de la metanogénesis.

En algunos hábitat, no todo el metano es consumido y alcanza la atmósfera. Esto se da principalmente en


sedimentos pantanosos y en sembradíos de arróz. El metano puede difundirse fuera de los sedimentos y alcanzar
la atmósfera antes de oxidarse, ser transportado directamente en burbujas o salir del sistema anaeróbico a través
del sistema vascular de las plantas.

El metano producido por metanógenas en el interior de los sistemas digestivos de algunos mamíferos, como los
rumiantes y los seres humanos, se libera directamente a la atmósfera en forma de gases intestinales expulsados
mediante eructos u evacuaciones. Un proceso de simbiosis similar se da en las termitas, sin embargo no se sabe
con certeza cuanto metano liberan, ya que solo digieren por este medio una fracción del carbono, por lo cual, los
valores estimados para su producción de metano no son del todo certeros.

El metano atmosférico eventualmente alcanza la estratosfera, donde reacciona con radicales libres, comúnmente
hidroxilos, formando CH3, mismo que puede participar en reacciones que lleven a la formación de ozono o por
el contrario a su destrucción. Su interacción con el radical cloro provoca el agotamiento del ozono. La oxidación
del metano en la estratosfera puede ser también una fuente importante del agua que forma nubes de hielo a una
altura de 85 km.
BACTERIAS REDUCTORAS DE AZUFRE

INTRODUCCIÓN.

El uso de procesos biológicos en la remediación de ambientes contaminados presenta algunas ventajas


comparativas respecto de las tecnologías tradicionales: suele ser más económico, menos contaminante y de
mayor eficacia para grandes volúmenes y pequeñas concentraciones. Los metales pesados, a diferencia de los
contaminantes orgánicos, no pueden se degradados, por ello, los procesos de remediación se reducen a provocar
la movilización y/o inmovilización de los mismos. En el caso de efluentes contaminados con iones metálicos, es
posible utilizar microorganismos capaces de precipitarlos retirándolos de los cursos de agua. Para su uso
adecuado en procesos de remediación, es conveniente utilizar microorganismos inmovilizados.
QUE SON LAS BACTERIAS SULFATO REDUCTORAS.

Las Bacterias Sulfato-Reductoras (BSR) son microorganismos anaerobios obligados, metabólicamente versátiles
provenientes de varias familias y diferentes géneros. Utilizan sulfato u otros compuestos oxidados de azufre
como aceptor final de electrones (agente oxidante) para la producción de H2S. Pueden crecer de forma
heterotrófica usando moléculas orgánicas de bajo peso molecular y de manera autotrófica usando hidrógeno y
dióxido de carbono.

DONDE LAS ENCONTRAMOS.

Las BSR son notablemente adaptables y pueden ser encontradas en numerosos ambientes terrestres y acuáticos
en los que se ha agotado el oxígeno debido a la descomposición aeróbica de la materia orgánica. Se encuentran
principalmente en ambientes anóxicos ricos en sulfatos.

Han sido descubiertas en suelos, lodos de estuarios, en aguas dulces, de alcantarillado, marinas, salobres,
termales y áreas geotermales, depósitos de sulfuro, en pozos petroleros y de gas, y en el intestino de mamíferos
e insectos.

CICLO BIOLÓGICO DEL AZUFRE.


CARACTERÍSTICAS DE LAS BACTERIAS SULFATO REDUCTORAS

La producción biológica de sulfuro de hidrógeno en ambientes acuáticos se conoce desde el siglo pasado. Las
bacterias sulfato reductoras (BRS) forman un grupo especializado de procariotes que tienen la capacidad de usar
sulfato como aceptor final de electrones en la respiración.

CARACTERÍSTICAS RELEVANTES DE ESTAS BACTERIAS:

Fisiológicamente se pueden dividir en tres grupos celulares básicos:

 Eubacterias gram negativas


 Eubacterias gram positivas
 Arqueobacterias

Estas bacterias llevan a cabo el proceso de reducción desasimilatoria de sulfato (es decir, cuando el sulfuro
producido en la reducción del sulfato no es incorporado a la biomasa); este ion es utilizado como un oxidante
para la degradación de la fuente orgánica de carbono. En forma general, este proceso puede representarse
mediante la siguiente ecuación Química:

2CH2O + SO4=→2HCO3- + H2S

Las características morfológicas de estas células varían considerablemente. Se han descrito distintos tipos
celulares, entre los que se encuentran: bacilos, vibrios, cocos, espirilos, etc.

Las capacidades oxidativas y metabólicas de las BSR varían de acuerdo al género. Entre los compuestos
orgánicos más utilizados se encuentran: lactato, acetato, piruvato, etanol, propanol y glucosa. Los medios más
utilizados para el crecimiento de BSR son los diseñados por J.R. Postgate (denominados medios B y C de
Postgate) que poseen lactato como fuente de carbono. Además, el medio B contiene ácido abscórbico y
tioglicólico como agentes reductores.

Las bacterias sulfato-reductoras son estrictamente anaerobias y por lo general, son muy sensibles a los medios
óxicos, muriendo de forma más o menos rápida cuando son expuestas a ese tipo de medios.

Las BSR requieren ausencia de oxígeno para su crecimiento y también un potencial redox bajo (de
aproximadamente 0 a -100 mV).

Los metales son importantes como cofactores para varias enzimas de las BSR y así son necesarios para el
crecimiento. El níquel y el selenio son requeridos por la enzima hidrogenasa, el calcio es importante para
incrementar la eficiencia del crecimiento en placa, por otra parte el hierro es un elemento esencial para la
producción de la hidrogenasa y de los citocromos.

Las BSR crecen mejor bajo condiciones levemente alcalinas, en un relativamente estrecho rango de pH (entre
7,0 y 7,8). Sin embargo, se han encontrado BSR con capacidad de tolerar ambientes levemente ácidos (pH 4,0)
así como también especies con capacidad de desarrollarse en ambientes alcalinos (pH 9,5).

Un factor muy importante en la actividad de las bacterias sulfato reductoras es la temperatura del sistema. La
mayoría de las BSR son mesófilas, es decir, con un crecimiento óptimo en el rango de temperatura de 25 a 40
ºC.

Se ha comprobado que la actividad metabólica de las BSR es máxima cuando se encuentran formando
biopelículas (biofilms) (Beyenal y Lewandowski, 2004).
Debido al último punto enunciado y a que en este trabajo final se intentará inmovilizar células y formar biofilms
de BSR, se añade la siguiente sección sobre biofilms y su importancia en los procesos naturales de los
microorganismos.

LAS BIOPELÍCULAS Y SUS CARACTERÍSTICAS.

El término biopelícula (biofilm) hace referencia a una serie de microorganismos que se encuentran agregados
generalmente dentro de una estructura de exopolímeros y que se organizan en forma de colonias adheridas a
diferentes superficies, ya sean blandas, animadas e inanimadas.

Los exopolímeros, que son producidos por los mismos microorganismos, forman una matriz adherente en donde
éstos quedan atrapados y comienzan a organizarse en colonias con diferentes requerimientos metabólicos.

Estas conformaciones microbianas presentan características como: adherencia, heterogeneidad, diversidad de


microambientes (pH, presión parcial de O2, concentración de iones y de otros sustratos), resistencia a
antimicrobianos y capacidad de comunicación intercelular.

La capacidad de formación de biofilm no parece estar restringida. A ningún grupo específico de microorganismos
y hoy se considera que bajo condiciones ambientales adecuadas todos los microorganismos son capaces de
formar biofilms aunque su composición y estructura depende del microorganismo y de las condiciones en las que
se forma.

DIAGRAMA DEL CULTIVO DE LAS BACTERIAS


INVESTIGACIONES REALIZADAS.

USO DE BACTERIAS SULFATO-REDUCTORAS INMOVILIZADAS PARA LA PRECIPITACIÓN DE METALES


PESADOS. (Desulfovibrio sp)

Precisamente, este plan de trabajo está dedicado al estudio de la inmovilización de bacterias sulfato reductoras
y su posterior uso para la precipitación de iones metálicos bajo la forma de sulfuros. Los metales pesados
analizados en este trabajo han sido cinc y cromo; estos elementos fueron elegidos debido a que son empleados
en un gran número de procesos industriales y por lo tanto se los puede hallar en efluentes provenientes de
diversas industrias. Entre las múltiples aplicaciones que tienen estos elementos se pueden citar:

Cinc: es uno de los metales de uso común más utilizado; se emplea para galvanizar el acero, para prevenir la
corrosión, en aleaciones, como parte de los envases de ciertas baterías, etc.

El óxido de cinc se utiliza como pigmento blanco en pinturas, y como activador en la industria del caucho. El
cloruro de cinc se utiliza como desodorizante y se puede también utilizar como preservativo de madera.

Cromo: se aplica principalmente en metalurgia para aportar resistencia a la corrosión y un acabado brillante;
también se lo usa en aleaciones (por ejemplo, el acero inoxidable contiene más de un 8% en cromo). El mineral
cromita (Cr2O3·FeO) se emplea en moldes para la fabricación de ladrillos (en general, para fabricar materiales
refractarios). En el curtido del cuero es frecuente emplear el denominado "curtido al cromo" en el que se emplea
hidroxisulfato de cromo (III) (Cr(OH)(SO4)).

USO DE BACTERIAS SULFÙRICAS PÙRPURAS Y VERDES PARA LA ELIMINACION DE H2S CONTENIDO


EN AGUAS TRATADAS, UTILIZADAS PARA EL RIEGO.

La presencia de H2S en aguas tratadas, que son utilizadas para riego de cultivos u otros, representa un peligro
extenso para las personas que tienen contacto con estas aguas. Debido a que existe una relación estrecha entre
el metabolismo de ciertas bacterias con la degradación de éste ácido que se presenta en forma de gas, el cual
es producido por desechos provenientes de residuos químicos empleados para la fertilización de los suelos o por
diferentes síntesis químicas llevadas a cabo durante la putrefacción de materia orgánica e inorgánica, así como
también en procesos metabólicos de organismos cuya nutrición o forma de vida o que requiere de la presencia
de azufre. En este trabajo nos pretenden informar acerca de la actividad química de oxidación del H2S por medio
de bacterias específicas como las bacterias púrpuras y verdes del azufre, puesto que para su metabolismo
requiere la presencia de este importante elemento químico, azufre, y una forma en que se encuentra éste, es en
el H2S, que las mismas bacterias de este grupo reducen a sulfuros, dando como alternativa un método efectivo
para la eliminación de éste compuesto en aguas que son usadas tanto para riego como para otros usos fuera de
cultivos agrícolas.

ELIMINACIÓN DE SULFATOS EN UN REACTOR DE LECHO MÓVIL ANAEROBIO-AEROBIO.

Muchas industrias como la papelera, química, farmacéutica, minera y algunas procesadoras de alimentos
generan aguas residuales con un alto contenido de sulfato, mismos que si no son tratados de manera adecuada
generaran muchos problemas ambientales.

El principal problema asociado a los efluentes contaminados con sulfato ocurre cuando estos se encuentran en
condiciones anaerobias, lo cual provoca la generación de ácido sulfhídrico, un contaminante con olor muy
desagradable, tóxico y corrosivo

Una alternativa para tratar estos efluentes es la conversión del sulfato a azufre elemental mediante la intervención
de microorganismos. Para lograr esta transformación se lleva a cabo primero un proceso de sulfato reducción
que lleva a la generación de ácido sulfhídrico, posteriormente, este compuesto puede ser oxidado parcialmente
a azufre elemental. Estas dos reacciones son realizadas por dos grupos de bacterias, la primera es realizada por
bacterias sulfato reductoras que son heterótrofas anaerobias, mientras que la segunda es realizada por bacterias
sulfoxidantes, las cuales son quimioautótrofas aerobias.

BIBLIOGRAFIA

 http://www.encuentros.uma.es/encuentros91/bacterias.htm
 https://es.wikipedia.org/wiki/Term%C3%B3filo
 https://es.wikipedia.org/wiki/Hiperterm%C3%B3filo
 http://www.biologia.edu.ar/bacterias/arqueobacterias.htm
 https://www.ecured.cu/Hiperterm%C3%B3filo
 https://www.ecured.cu/Term%C3%B3filo
 Nagpal et al., 2000; Lens & Kuenen, 2001.pdf
 Trabajo de investigación uso de bacterias sulfùricas pùrpuras y verdes para la eliminacion de h2s
contenido en aguas tratadas, utilizadas para el riego.pdf
 Tesis sobre eliminación de sulfatos en un reactor de lecho móvil anaerobio-aerobio.pdf

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