Вы находитесь на странице: 1из 5

El Asno, el Perro, y el Lobo

Un día, caminaban muy cansados bajo el Sol un Asno con su carga, su Amo y
el Perro. Cuando llegaron a la pradera, el Amo muy cansado se echó a
dormir. El Burro se alejó un poco y se puso a pastar tranquilamente, por otro
lado, el Perro que estaba muy cansado y hambriento, le dijo al Asno: "Amigo
Asno, ¿me darías un poco de comida que hay en la cesta por favor?" El Burro
le respondió: "Mejor, ¿por qué no esperas un poco más hasta que despierte
el Amo, y te dé de comer?" El Perro, no dijo nada más tras esto. Mientras el
Asno seguía en lo suyo, la situación se puso seria cuando de repente apareció
un Lobo, y se abalanzó sobre el Asno para devorarlo. Viéndose en gran lio, el
Asno dijo al Perro: "¡Sálvame amigo Perro!" El Perro, respondió: "Mejor, ¿por
qué no esperas un poco más hasta que despierte el Amo, y te salve?"

Moraleja
Si no das oportuna ayuda, no esperes que ésta a ti acuda.
El León y el Delfín

Cierta vez por las costas de un país africano, se paseaba orgulloso un León.
Tras unos minutos, apareció de las aguas un Delfín a quien el León le
propuso: "Siendo tú el Rey de la Mar, y yo el Soberano de la Tierra, hagamos
una alianza para ayudarnos mutuamente." El Delfín aceptó la propuesta sin
problemas. Días después, el León que tenía viejo lío con un bravo Toro
salvaje, llamó al delfín: "¡Acude en mi ayuda amigo!" El Delfín por más que se
esforzaba, no pudo salir del agua, por lo cual el León lo trató de traidor. El
Delfín muy indignado ante dicha acusación injusta, contestó: "No soy ningún
traidor. La Naturaleza es la culpable de haberme creado acuático, por eso me
es imposible salir hacia la tierra."

Moraleja
A emprender lo imposible no hay quien nos obligue.
La Comadreja y el Gallo

Cierta vez, un Gallo que estaba distraído, cayó en las garras de una
hambrienta Comadreja. La Comadreja antes de devorar al Gallo, quiso tener
una razón para que pueda comerlo, así que le dijo: "Con tu escandaloso
canto, incomodas mucho el placentero sueño de los humanos." El Gallo en su
defensa respondió: "Se equivoca. Es una forma de servirles, ya que si no
fuera por mi canto, no madrugarían para que puedan cumplir con sus
obligaciones y trabajos." La Comadreja replicó: "¿Así?, sólo por eso no voy a
morirme de hambre..." Y sin demora, la Comadreja añadió: "... Y aunque
tengas toda la razón del mundo, eso jamás llenará mi estómago, y más ahora
que estoy en ayunas." Tras esto, la Comadreja hincó sus dientes en el cuello
del Gallo y se lo tragó.

Moraleja
Con los malos y perversos, no hay razón que sea de
provecho.
El Atún y el Delfín

Cierta vez, un Atún huía de un Delfín que lo quería hacer su comida del día, y
a punto de ser atrapado, puso toda su fuerza en un salto que lo llevó sin
querer fuera del mar, a la orilla de la playa. El Delfín, llevado por el mismo
impulso y por no querer aquella suculenta presa, también dio un enorme
salto y terminó del mismo modo en el mismo lugar fuera del mar. El Atún
dándose vuelta para ver al Delfín moribundo, exhaló su último suspiro, y le
dijo: "No me importa morir, ya que de todos modos, veré morir al causante
de mi desgracia."

Moraleja
Sufrimos con menos dolor las desgracias que nos hacen
padecer, cuando las vemos compartidas con quienes nos las
causan.
La familia Topo y el Lirón

Hace mucho, vivía una familia de Topos cerca de la casa de un Lirón. Un dia,
un Topito llamo a la puerta de su vecino y le dijo: "Buenos días Señor Lirón.
Dice mi Mamá si fuera tan amable de prestarnos un kilo de harina para
preparar una Torta." El Lirón, de mala gana dio lo que le pidió recordándole
al Topito, que le debían un favor. Al rato, volvieron a llamar a su puerta, y era
otra ves el Topito pidiendo por favor, medio kilo de Azúcar. El Lirón muy
molesto e indignado, a propósito y de mala gana, entrego al Topito medio
kilo de Sal. Horas más tarde, tocaron nuevamente la puerta del Señor Lirón.
Este abrió y vio que era la Mamá Topo y su familia que le dijeron: "¡Feliz
cumpleaños Vecino!, por favor acepte esta torta que le preparamos." El
Lirón, muy conmovido y arrepentido por su mala acción, dio las gracias y
comió conscientemente sin rechistar la Torta, a pesar de que estaba salada.

Moraleja
Quien imita al que engaña, se venga y no agravia.

Похожие интересы