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UNIVERSIDAD DE EL SALVADOR

FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS

ESCUELA DE ECONOMÍA

FILOSOFÍA GENERAL I

FACILITADOR:

Lic. Edgar Javier Gonzáles Torres.

TRABAJO DE INVESTIGACIÓN BIBLIOGRÁFICO:

La Revolución Industrial (Europa).

GRUPO TEÓRICO: EQUIPO DE TRABAJO:

12 0

AUTORES: CARNET: FIRMA:

Anaya Funes Emilio Ottoniel AF16005

Fernández Aldana Kevin Emilio FA18004

Fuentes Arias Nelson Ivan FA18018

Pérez Mejía Nelson Amílcar PM18056

Rosales Martínez Andrea Iveth RM18024

SAN SALVADOR EL SALVADOR


CENTRO AMERICA

CIUDAD UNIVERSITARIA, 03 DE ABRIL DE 2018

INTRODUCCION:

En el presente trabajo se pretende brindar una explicación más detallada sobre la


revolución industrial.

La revolución industrial es un proceso de evolución que conduce a una sociedad


desde una economía agrícola tradicional hasta otra caracterizada por procesos de
producción para fabricar bienes a gran escala. Este proceso se produce en
distintas épocas dependiendo de cada país.

En la segunda mitad del siglo XVII, en Inglaterra, se detecta una transformación


profunda en los sistemas de trabajo y de la estructura de la sociedad. Es el
resultado de un crecimiento y de unos cambios que se han venido produciendo
durante los últimos cien años; esta no es una revolución repentina sino una
revolución lenta e imparable. Da un paso del mundo rural al mundo de las
ciudades, del trabajo manual al de la máquina, los campesinos abandonan los
campos y se trasladan a las ciudades.

MARCO HISTORICO:

La Revolución Industrial es un periodo histórico comprendido entre la segunda


mitad del siglo XVIII y principios de siglo XIX, en el que el Reino Unido en primer
lugar, el resto de la Europa continental después, sufren el mayor conjunto de
transformaciones socioeconómicas, tecnológicas y culturales de la historia de la
humanidad.

La economía basada en el trabajo manual fue reemplazada por otra denominada


por la industria y manufactura. La Revolución comenzó con la mecanización de las
industrias textiles y el desarrollo de los procesos del hierro. La expansión del
comercio fue favorecida por la mejora de las rutas de transporte y posteriormente
por el nacimiento del ferrocarril. Las innovaciones tecnológicas más importantes
fueron la máquina de vapor y la denominada Spinning Jenny, una potente
máquina relacionada con la industria textil. Estas nuevas máquinas favorecieron
enormes incrementos en la capacidad de producción. La producción y desarrollo
de nuevos modelos de maquinaria en las dos primeras décadas del siglo XIX
facilitó la manufactura en otras industrias. Las causas de la Revolución Industrial
son diversas, de las cuales destacan las causas demográficas, agrícolas y la
mejora de nuevas vías de comunicación y tecnologías.

La presencia de un mayor mercado doméstico debería también ser considerada


como un catalizador de la Revolución Industrial, explicando particularmente por
qué ocurrió en el Reino Unido.

La invención de la máquina de vapor fue una de las más importantes


innovaciones de la Revolución Industrial. Hizo posible mejoramientos en el trabajo
del metal basado en el uso de choque en vez de carbón vegetal. En el siglo XVIII
la industria textil aprovechó el poder del agua para el funcionamiento de algunas
máquinas. Estas industrias se convirtieron en el modelo de organización del
trabajo humano en las fábricas.

Esta primera revolución se caracterizó por un cambio en los instrumentos de


trabajo de tipo artesanal por la máquina de vapor, movida por la energía de
carbón. La máquina exige individuos más calificados, produce una reducción en el
número de personas empleadas, arrojando de manera incesante masas de
obreros de un ramo de la producción a otra, especialmente del campo a la ciudad.

Esta es, también, la época del desarrollo del comercio y de los sistemas de
transporte, se crea una nueva tecnología de transporte, en la que el ferrocarril y
el barco de vapor son los reyes, ya que pueden transportar grandes cantidades de
mercancías a una velocidad que ningún otro sistema de transporte de la época es
capaz de alcanzar. Además, la tecnología del transporte demanda productos
industriales, con lo que impulsa la Revolución Industrial.

Estos nuevos transportes se hacen necesarios no solo en el comercio interior sino


también en el comercio internacional, ya que en esta época se crean los grandes
mercados nacionales e internacionales, en los que las mercancías pueden viajar
libremente por el país sin necesidad de pagar aduanas. El comercio internacional
se liberaliza, sobre todo el tratado de Utrecht (1713), que liberaliza las relaciones
comerciales de Inglaterra, y otros países europeos, con la américa española; y se
aboga por una política imperialista y la eliminación de los privilegios gremiales.
Además, se desamortizan las tierras eclesiásticas, señoriales y comunales, para
poner en el mercado nuevas tierras y crear un nuevo concepto de propiedad. La
revolución industrial generó también un ensanchamiento de los mercados
extranjeros y una nueva división internacional del trabajo (DIT). Los nuevos
mercados se conquistaron mediante el abaratamiento de los productos hechos
con la máquina, por los nuevos sistemas de transporte y la apertura de vías de
comunicación, así como también, mediante una política expansionista.

El Reino Unido fue el primero que llevó a cabo toda una serie de transformaciones
que la colocaron a la cabeza de todos los países del mundo. Los cambios en la
agricultura, en la población, en los transportes, en la tecnología y en las
industrias, favorecieron un desarrollo industrial. La industria textil algodonera fue
el sector líder de la industrialización y la base de la acumulación de capital que
abrirá paso, en una segunda fase, a la siderurgia y al ferrocarril.

A mediados del siglo XVIII, la industria británica tenía sólidas bases y con una
doble expansión: las industrias de bienes de producción y de bienes de consumo.
Incluso se estimuló el crecimiento de la minería del carbón y de la siderurgia con
la construcción del ferrocarril. Así, en gran Bretaña se desarrolló de pleno el
capitalismo industrial, lo que explica su supremacía industrial hasta 1870
aproximadamente, como también financiera y comercial desde mediados del siglo
XVIII hasta la Primera Guerra Mundial (1914).
En el resto de Europa y en otras regiones como América del Norte o Japón, la
industrialización fue muy posterior y siguió pautas diferentes a la británica. Unos
países tuvieron la industrialización entre 1850 y 1914: Francia, Alemania y
Bélgica. En 1850 apenas existía la fábrica moderna en Europa Continental, solo
en Bélgica hay un proceso de revolución seguido al del Reino Unido. En la
segunda mitad del siglo XIX se fortalece en Turingia y Sajonia la industrialización
de Alemania. Otros países siguieron un modelo de industrialización diferente y
muy tardía: Italia, Imperio Austrohúngaro, España o Rusia. La industrialización de
estos se inició tímidamente en las últimas décadas del siglo XIX, para terminar
mucho después de 1914.

La Revolución Industrial estuvo dividida en dos etapas: la primera del año 1750
hasta 1840, y la segunda de 1880 hasta nuestros tiempos.
DESARROLLO:

Los cambios que esta Primera Revolución Industrial produce son de carácter
irreversible, y alteran definitivamente las estructuras sociales y económicas
previas.

El país donde por primera vez se produce esta acumulación de cambios es


Inglaterra, a fines del siglo XVIII. Los niveles de producción de producción y
progreso alcanzados por Gran Bretaña serán pronto imitados por el resto de las
potencias europeas, pero la incorrecta e incompleta combinación de los factores
no les permitirá alcanzar las cuotas inglesas.

PRINCIPALES EFECTOS SOCIALES Y ECONÓMICOS:

La vida social y las actividades económicas sufrieron cambios significativos por la


aplicación de los progresos de la ciencia y la técnica en la industria. Esta
revolución viene a ser un proceso de cambio constante y crecimiento continuo
donde intervienen varios factores: las invenciones técnicas (tecnología),
descubrimientos teóricos, capitales, transformaciones sociales (economía),
revolución de la agricultura y el ascenso de la demografía. Estos factores se
combinan y potencian entre sí, no se puede decir que exista uno que sea
desencadenante. Los medios de comunicación, los transportes y la metalurgia
también mostraron grandes avances como consecuencia de esta revolución.

CRECIMIENTO DE LA POBLACIÓN:

En Inglaterra el crecimiento poblacional fue espectacular durante el siglo XVIII (de


5,000,000 de habitantes a 10,000,000 en un siglo).

El aumento de los censos fue un estímulo indispensable para la industrialización,


porque sin suficiente demanda no se hubiera producido la fabricación en serie. El
aumento de la población se debió a varios motivos:

 Reducción de la tasa de mortalidad, producto sobre todo de la mejora en las


condiciones de higiene de las personas, cuestión que se reflejó en el uso del
jabón, el tratamiento de los abastecimientos de agua y los modernos
sistemas de alcantarillados.
 Creación de vacunas y de mejores medicamentos.

MIGRACIÓN CAMPO – CIUDAD:

La explosión demográfica pudo ser aún mayor, pero el alto índice de mortalidad
infantil, las últimas crisis de abastecimiento alimenticio (hambrunas) y epidemias
lograron frenarla en cierta medida. A pesar de estos frenos el potencial de
crecimiento era indudable. Tanto, que alteró la relación existente hasta entonces
entre los campesinos trabajadores y la tierra. El campo estaba atravesando por la
transformación que la industrialización ejercía sobre él y como consecuencia de
ello, mucha mano de obra no pudo acceder al empleo en sus lugares de
residencia. Gran número de personas y familias, que desde siempre habían vivido
en el campo trabajándolo para obtener provisiones alimenticias para sí mismos,
debieron emigrar hacia las ciudades donde las demandas de obreros y las
posibilidades de mejora las atraían.

REVOLUCIÓN AGRARIA:

Se entiende por revolución agraria una serie de importantes cambios sucedidos


durante el siglo XVIII en los campos de Gran Bretaña. A comienzos de este siglo la
agricultura británica seguía siendo en lo esencial muy tradicional: el utillaje
(arados de madera, hoces, azadas), el escaso uso de fertilizantes o de la práctica
del barbecho formaban parte de las prácticas agrarias desde hace siglos.

Sin embargo, a lo largo del siglo XVIII se generalizaran importantes innovaciones:

 Aparición de nueva maquinaria: La máquina sembradora, el arado de


hierro, máquinas a vapor etc.
 Surgimiento de una agricultura científica: Nuevas ‘‘rotaciones de
cultivos’’ que permitirán eliminar el antiguo sistema de barbecho y disponer
de abundante materia vegetal como forraje para el ganado.
 Aumento del uso de fertilizantes: Hay más disposiciones de abono
orgánico y comienza a fabricarse el fertilizante artificial.
 El cercado de propiedades: A mediados del siglo XVII comienza a dejarse
atrás el aprovechamiento comunitario de la tierra (campos abiertos) y los
nuevos terratenientes comienzan a cercar sus tierras para adquirir un
mayor control sobre los cultivos.

EL CAPITAL:

A fines del siglo XVII había nacido el Banco de Londres y, a su sombra, multitud
de pequeños bancos de actividad local, regional.
 Las ganancias que el campo estaba produciendo con la comercialización de
sus productos (de consumo e industriales) podría no haberse reinvertido y
paralizar así todo el proceso de la Revolución Industrial, pero la aparición de
una activa Banca reorienta estos capitales hacia la industria, lo que genera
beneficios que a su vez son redistribuidos por la Banca hacia el comercio.
 La coyuntura es de abundancia de capitales, por lo que no es difícil
conseguir capital para invertir. El mantenimiento del mercado a la necesaria
una especial atención al comercio.
 Las relaciones internacionales de Inglaterra en este momento permiten una
navegación tranquila (consecuencia del tratado de Utrech), por lo que el
comercio exterior inglés crece vertiginosamente hasta 1780; hasta 1750 se
ha venido centrando en exportar cereales y tejidos de lana, pero la
reconversión de la actividad económica va a permitir a Inglaterra exportar
tejidos de algodón (únicos en Europa) e importar cereales.

CAPITAL Y TRABAJO:

Se produjo una separación creciente entre capital y trabajo. El dueño disponía del
dinero y era propietario de las máquinas, Mientras que el propietario
proporcionaba sólo la fuerza de trabajo. A cambio del salario del proletario vende
su fuerza de trabajo.
Ante la competencia entre las empresas, se invierte en maquinaria, reduciendo al
mínimo el costo de la mano de obra. Los salarios no eran fijos, podrían reducirse
por multas o por circunstancias totalmente ajenas a la vida de la empresa.
Además, la búsqueda de mano de obra más barata provocó el trabajo de mujeres
y niños, que percibían salarios más bajos. La falta de horas de tu sueño, los
trabajos inapropiados, la carencia de condiciones higiénicas, hicieron estragos. Se
legisló para proteger a las mujeres y niños y reducir el horario de trabajo, pero
estás legislaciones, en muchos casos, no pasaron del papel. Otro problema
agobiante fue el de los horarios excesivos. El manejo de una máquina resultaba
menos extenuante que el de una herramienta preindustrial, pero el alargamiento
de la jornada anuló todas las ventajas.

LIBERALISMO ECONÓMICO:

El liberalismo económico tiene como presupuesto fundamental que la libertad a la


hora de producir e intercambiar bienes es la base del desarrollo económico. Tal
como lo definió Adam Smith en su obra La riqueza de las naciones (1776)
considera inconveniente cualquier intervención del estado en asuntos
económicos.
Según la teoría del "laissez-faire", los gobiernos no deben intervenir ni para
regular la labor de los empresarios, ni para fijar aranceles al comercio exterior, ni
regular las relaciones entre obreros y empresarios. Postura la bondad del
individualismo y cree que todo hombre que trata de satisfacer sus deseos de
riqueza, si es dejado en completa libertad por parte del Estado esta tarea, acaba
por contribuir al provecho de toda la sociedad. Idealiza la "mano invisible” del
mercado pensándolo como el sistema que conduce a la más correcta utilización
de nuestros recursos materiales para conseguir el máximo bienestar social.

LA MÁQUINA DE VAPOR:

La transformación Industrial fue posible, en gran parte, gracias al uso de dos


nuevas fuentes de energía el vapor y el carbón mineral

El empleo de la energía producida por las calderas de vapor para mover las
máquinas tejedoras y de hilar marcó el comercio del extraordinario incremento de
la producción y, al mismo tiempo, de la revolución industrial.
La máquina de vapor producía una corriente de vapor que permitía mover una
rueda durante largo tiempo. Al principio esta máquina se utiliza en la industria
textil y en las minas; más tarde se aprovechó también para el desplazamiento de
algunos medios de transporte, como las locomotoras y las embarcaciones.

La utilización del vapor se dio gracias al invento de la máquina de vapor, la cual


fue perfeccionada en 1769 por el inglés James Watt.

LA INDUSTRIA DEL ALGODÓN:

El primer paso en la transformación del sector textil inglés fue el cambio de


materia prima de la lana al algodón. Los motivos son fáciles de entender:
 Una exportación de este producto a Europa era impensable dada su
abundancia.

 Los primeros intentos de acelerar las labores y de mecanizar el proceso de


hilado y tejido de lana demostraron la ineptitud de este material para este
proceso.

 La abundancia de algodón en las colonias y lo fácil que resultaba traerlo de


fuera, unido al hecho de que nadie podía producir lo como tejido a la
velocidad que las máquinas inglesas lo hacían, implicó contar con un
producto sin competencia.

 La tecnificación a la que se sometió el proceso de hilado y tejido demostró


que se podía acelerar el proceso, fabricando más en menos tiempo.

Hasta 1760 se usaba el torno de hilar, que mediante una rueda, la rueca, permitía
mover a mano un único huso. De esta manera no se alcanzaba a satisfacer la
demanda de insumos para los tejidos, a partir del desarrollo de la lanzadera
volante, una mejora al telar de algodón (1733, John Kay).

El sector del hilado y el tejido no siempre fueron pasajeros. Por el contrario, las
innovaciones en alguno de ellos no tenían su correspondencia inmediata en el
otro y, hasta transcurrido un cierto tiempo, no volva a restablecerse el equilibrio
entre ambos.

La spinning Jenny (Hargreaves, 1764) es una máquina de hilar que permite el


manejo de varios husos, lo que multiplica la capacidad de hilado del trabajador.

La mayor demanda de hilo de algodón a partir del desarrollo de la lanzadera


volante (John Kay, 1733) para el tejido incentiva nuevos desarrollos técnicos en el
hilado. Es el caso de la spinning Jenny (J. Hargreaves, 1764), la wáter-frame (R.
Arkwright, 1769), y la mule Jenny (Samuel Crompton, 1779). La abundancia de
hilo condujo a la necesidad de tejer más rápidamente, lo que indujo a E.
Cartwright a la creación de un telar mecánico en 1874, cuyo funcionamiento era a
vapor.
En 1785 Cartwright desarrolló el telar mecánico, que podía ser movido utilizando
la fuerza del vapor, dando respuesta a la creciente producción de hilo.

INDUSTRIA SIDERÚRGICA:

La industria siderúrgica es, con la textil, básica para entender la industrialización


de Gran Bretaña. Desde los primeros años del siglo XVII comienza a escasear la
madera, problema que se soluciona cuando Abraham Darby consigue producir
acero utilizando carbón como combustible. Otro de los grandes avances consistió
en utilizar la máquina de vapor para inyectar aire al fuego, aumentando la
temperatura de la combustión y permitiendo mayor temperatura en menor
tiempo y con menos combustible.

Así pues el carbón se impone los centros industriales empiezan a establecerse en


las cercanías de las minas. Por otra parte, los aperos de labranza, las máquinas de
todo tipo, Los Rieles de las vías férreas se construyeron con hierro. Nace así la
industria siderúrgica, convirtiéndose el hierro en material imprescindible. Así se
dan constantes innovaciones técnicas, siendo un gran proceso la aplicación de la
máquina de vapor. El desarrollo de este sector cubrió las demandas de la naciente
industria textil efectuaba.

EL TRANSPORTE:

La alta demanda de provisiones y mercancías, así como también el mayor número


de viajes producto del alza demográfica obligó al diseño de más y mejores
carreteras. Sin embargo, para el transporte de materiales y combustibles
industriales como el carbón, se hizo necesario que la potencia británica invertir a
recursos en desarrollar un importante sistema de canales navegables que
permitieron a un tránsito más rápido entre el lugar de origen y las instalaciones
industriales.

La verdadera revolución de los transportes viene con la construcción de líneas de


ferrocarril y la incorporación de la máquina de vapor móvil, capaz de arrastrar sea
sí misma y a un número indeterminado de vagones de carga: La locomotora
movida con la energía del vapor.

SURGEN NUEVOS GRUPOS SOCIALES:

Con el proceso de industrialización aparece nuevo grupo sociales entre los cuales
existían relaciones problemáticas casi desde el principio de la era industrial:

 Empresarios y banqueros, como elementos innovadores


 además de los obreros industriales.
Es una sociedad más compleja, más dinámica. Esta sociedad es denominada
sociedad de clases. La forman grupos abiertos, determinados fundamentalmente
por la fortuna. El hombre con capacidad puede acceder a cualquier cargo de
responsabilidad. En la realidad la igualdad de los hombres se redujo al ámbito de
los principios teóricos, a la igualdad ante la ley. De hecho subsistieron grandes
diferencias de fortuna y cultura entre las clases.

Aunque en las ciudades mejoró el material con el que se construyen las viviendas,
en general empeoró el hábitat social. Engels denunció las condiciones de la
sociedad y hacinamiento en que vivía el proletariado inglés.

CONSECUENCIAS SOCIALES DE LA INDUSTRIALIZACIÓN:

Como consecuencia de las grandes transformaciones económicas derivadas de la


revolución industrial, se produjeron también significativos cambios sociales. Por
ejemplo, la aparición de las fábricas y el crecimiento de las ciudades. La industria
doméstica y los talleres artesanales desaparecieron Por la introducción y la
instalación de numerosas fábricas.

El desarrollo de la industria atrajo a miles de campesinos, los cuales emigraron del


medio rural a las ciudades en busca de trabajo. Los centros urbanos crecieron con
gran rapidez y de manera desordenada. A medida que avanzó la Urbanización se
agudizó la separación entre los grupos acomodados, que habitaban en barrios
confortables, y los obreros, condenados por la miseria a apretujar se en hileras de
casas malolientes. El aire impuro que se respiraba en los barrios obreros y la
carencia de servicios elementales, como el agua potable y drenaje, acortaba la
vida de sus habitantes.

ANTECEDENTES DE LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL:

Algunos antecedentes de la Revolución Industrial fueron:

 Crecimiento de la población: el aumento de los censos supuso un estímulo


indispensable para la industrialización

 Revolución agraria: fenómeno de Progreso técnico que significó un


generalizado aumento de la producción

 Tecnología: el desarrollo industrial trae consigo una creciente demanda de


avances tecnológicos: máquina de hilar, máquina de vapor

 Capital: la creación de una banca de capitales activa que reinvierte las


ganancias obtenidas por producción en la industria

 Liberalismo económico: los ideólogos del nuevo contexto económico


proclaman el cese del intervencionismo estatal en el mercado
CONCLUSIONES:

Lo que ha dado a fin la Revolución Industrial es que en cada país existe más la
industrialización lo que lleva a que las grandes empresas sean dueñas de las
maquinarias que se utilizan para producir los bienes, lo que permite que solo ellos
puedan enriquecerse, la decisión que llevo a que la Revolución Industrial se diera
fue el crecimiento industrial y el enriquecimiento de las naciones como dijo Adam
Smith en 1776.

La Revolución Industrial ha traído consigo que el ser humano pueda crecer


económicamente por medio de la industria o por los empleos que se han dado ya
que las industrias han crecido en diferentes áreas (minera, máquinas de vapor y
sector textil).

La Revolución Industrial favoreció a la producción abundante de productos ya que


la maquino factura desplaza la mano de obra, poniendo en marcha un desarrollo
industrial masivo debido a la disminución de tiempo en la elaboración de los
productos.

Después de que la Revolución Industrial se llevó a cabo ocurrieron muchos


cambios en varios aspectos tanto en lo social, lo económico y tecnológico,
también influyo en el crecimiento demográfico, disminuyó la mortalidad, la gente
se empezó a concentrar en los centro urbanos, así que también se podría decir
que gracias a la Revolución surgió el urbanismo.