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sch rzo

HILDEGARD BEHRENS
GENNADI ROZHDES7VENSK1

LA MÚSICA EN LA U.R.S.S.
GALLERÍA GALLERÍA
Serie de Compact Discs
de Precio Especial
Lanzamiento inicial de 20 CDs.
Abbado, Barenboim, Bohm, Giulini, Karajan, Kempff, Kubelik, Milstein, Ozawa..

( R M ) Real Musical al servido de la música


**K*»IÍ-I* frente * l Teilro Reí I

1 - a»l3 MADRID - TeLí 2f 30 « - 241 31 OB • Talan 44&4J AEAU


Edita
SCHER7-O EDITORIAL. S A
C/Marqués de Mundéjar. 11 • i." C
28028-Madnd. Tdíf. 191} 246 76 22

Preside/lie
Gerardo Queipa üo Uano
Director
Amonio Mural
AtVi n ii." 15 - J U N I O l l « 7 -4tK)
Director Adjunto
Arturo Reverter

Redactor Jefe
Enrique Martínez Miiuu

Consejo de Dirección
Javier Alfaya. Domingo del Coinpti Caslel.
Manuel Gañía Francn. Agustín MurVv Jimé-
nez. Enrique Pira Adrián.

Secciones SUMARIO
Ruíacdnn ai Barcelona: César Caímell. Ac-
tualidad: Arturo Reverter y Enrique Martínez
MIUTÜ. Piscos Enrique Pérez Adrián. Alia
Fidelidad. Aifred/i OIXKXO. Dan/a: R/iger Salas. OPINIÓN 4
Libroy Xuaii Manuel Carreiru. Jazz: Ebbe
Traherg. Música tomein poruñea: José Igei. ACTUALIDAD 6
BOTÓN DE MUESTRA:
Colaboran en esle número
— Temporada do Opera de Madrid. Arturo Reverter 22
Robe rio Andrade Maldc. Olga Barrio. Cesar
Cal me] I, Domingo del Campo Casicl. Xoan
M. Carreira. Niño Derüici. Femando Fraga. VOCES DE AYER Y DE HOY
Manuel García Franco. Anmbale Gianuariu. — Luciano Pavaroiii, el Divo tranquilo. Femando Fraga 24
Manuel Oi'unts Gavilán. Floicntim Gracia U(rí-
llas. José lgcs. Daniel Jordán. Eduanio Leí- — Un Do para la historia. Arturo Reverter 33
pe/ Chavarri. Eugenio Malm. Santiago Mar- — Diseografía. Femando Fraga 28
lúi Bennúdeí.. Enrique Martinez Miuru. Agustín
Muño/ Jiménez. Rafael Onega Basagoili. En- ENTREVISTA:
rique Pérez Adrián. José Luis Pérez de Ar-
leaga. Gcrardn Queipo de Llano. Arturo Re- — Hildcgard Behrens, un lemperjiiienlit heroico. Francisco José Vitiaíba. 31
verter. Jordi Ritiera i Bcrgós, Roger Salas.
José Amonio Tapia Granados. José IJJÍS Te-
llez. Ebbe Traberg. Francisco Jiise Villalha. HISTORIAS DE LA MÚSICA:
— Aus liulien, Daniel Jordán 34
Diseñn de Portada
Salvador Alarcó
DISCOS , 35
Falo de Portada
Petct Warratk LIBROS Y PARTITURAS 46
DECCA LA GUIA DE SCHERZO 49
Publicidad. Redacción
y Administración DOSIER: LA MÚSICA EN LA URSS 51
Scherzo EdimnaJ. S. A.
Marqués de Mondejar. 11 - 4." C — Breve apunte sobre la música soviética. Domingo del Campo .... 52
28O28-M*lrid — La música soviélica actual. Eugenio Malm 57
Telef. (911 246 76 22 ~~ La Quinia Sinfonía de Dimitri Shostakoviteh, ¿Respuesta de un ar-
Imprime
tista soviético a unas críticas justas?. José Antonio Tapia Granados... 60
REYMASA. S A — Rozhdestvensky, apóstol de la musita de hoy, Arturo Reverter, Do-
MOVIEGRAF. S. A (Color) mingo del Campo y Eugenio Malm 66
Producción gráfica
— Rozhdestvensky, pionero discográfico, José Luis Pérez de Arteaga... 69
GRAFINAT. S. A. — Cronología. Manuel García Franco 70
Argos. 8 — Diálogo con José de Felipe. Una visión particular de la vida musical
28037-Madriu. Tcléf. 204 25 75 soviética, Olga Barrio 74
Depósito legal
M-» 1822-1985 JAZZ:
ISSN -0213^802
— Episodios, Ebbe Traberg ; 78
SCHERZO a una jublicación de aricter plural
y no pertenece ni está adscrita a ninpin orginismn DANZA:
publio) ni privado- Li dircccum rc^ta la Lihenad
de etpresu^n de *us ixtlabitraddres. Lie (cxliis fir- — Martha Graham: Gira 1987. Roger Salas 80
mados sifia de la delusiva respinisabilidad de kis
lirmanlcs. nu Mendu puc lanu upiniün oficial de la — Barcelona: -Abril en dansa». Roger Salas 81
revista. — Valladolid; Repaso a las vanguardias. Roger Salas . 82

Scherzo 3
OPINIÓN

Bailar con la más fea


M IENTRAS los responsables del Insti-
tuto del Cine no vacilan en afirmar
que sobrepasarán las astronómicas
quería parecerse al Pompidou parisino, no
aparece la palabra danza ni una sola vez. En
el año 1986 se celebraba en todo el mundo
cantidades de más de 1.600 millones de cultural occidental el centenario de Mary
pesetas en las subvenciones a películas este Wigman. España se mantuvo al margen de
año, la danza padece una crisis de ayudas todas las manifestaciones que tuvieron lugar
oficiales que ya ha venido a convertirse en al efecto, como a los actos por el Año
un estilo miserable. Internacional de la Danza, sin tener en
Por una parte, el Ballet del Teatro cuenta siquiera la amistad que la unió a
Lírico, después del fracaso de la producción Antonia Mercé. Para seguir llenando el
del Cascanueces, que superó los rosario de desgracias, dentro de poco el
47 millones y sólo ha podido ser Conservatorio Nacional deberá abandonar los
representado unas siete veces, se enfrasca locales del Real. El resto de los inquilinos
en la preparación de un nuevo programa del primer coliseo del país ya tiene destino.
para el otoño que, sin un estudio y Las aulas de danza, no.
contenido realistas, se aventura en En el año 1988 se celebrará el centenario
coreografías para las que. a todas luces, la de Vazlav Nijinsky. Ya en Francia, Unión
compañía no está preparada. Por otra parle. Soviética, Norteamérica e Inglaterra se
se anuncia la llegada de Maya Plisetskaia preparan, con tiempo y seriedad, los actos
para asumir una nominal dirección de la conmemorativos. Aquí no parece hasta hoy
compañía. La famosa bailarina soviética, de interesarse nadie en el asunto, ni siquiera
una inmarcesible calidad artística personal. porque el genial bailarín de los Ballets
sin embargo carece de experiencia directiva. Russes pasara largas temporadas en Madrid.
De todos es conocido el fracaso que Granada y Barcelona.
representó su gestión al frente de la Opera El número de hechos aislados que se
de Roma. puede enumerar es infinito. Festivales y
La fuga de millones en un baile que no organismos gastan sumas elevadas en traer,
va. a ningún sitio y que ya ha dejado de sin siquiera ordenar una programación
prometer ningún fruto digno es cada vez coherente, a compañías extranjeras, que sin
mayor. duda vale la pena ver, pero mejor sería
Los grupos que más prometen y que pensar cómo esos mismos recursos pueden
más trabajan en la capital del Estado han aplicarse de manera mucho menos
recibido la negativa más rotunda a las perecedera.
peticiones de subvención para pequeñas y Hechos demostrativos de esta desidia
modestas producciones, cuando no, la hacía la danza española, sobre todo
callada por respuesta o denigrantes evasivas. contemporánea, hay muchos más, se
¿Quién concede estas subvenciones? podrían incluso clasificar y atribuir autores.
¿Con qué criterio se reparten los cuartos y Lo importante es que, cuando la danza se
a dónde llegan? La única revista dedicada ha impuesto en todas partes, resurgiendo
en exclusiva a la danza en España, como la manifestación artística
Dansa 79 tuvo que cerrar ante la espectacular que más promete de cara al
indiferencia de todos los organismos futuro, en España, la tierra donde Petipa
oficiales que le podían brindar algún apoyo, pensó radicarse antes de soñar ir a la
ya fueran de entidad y competencia Rusia de los Zares, sólo le interesa a unos
centrales o locales. pocos que no son precisamente quienes
En el macro-proyecto del Centro Reina tienen la sartén —y los recursos— por el
Sofía, que en un alarde de ingenuidad mango.

4 Scherzo
OPINIÓN

EL DISPARATE MUSICAL

Athalia de noche, experiencia frustrada


J U E V E S Santo. Tras hacer la critica de dido. Dinero devuelto (el de la enirada.
la versión discográfica de Alhalia. me he claro, porque la gasolina, la cena y los otros
decidida a vencer la pereza y acudo a Cuen- «celeras, pues eso, lo del castillo de irás
ca, a presenciar el concieno que los mis- y no volverás) y a casita que aquí no ha
mos intérpretes van a ofrecer, con el fin pasado1 nada. Excusas: que si la orquesta
de tener ocasión de escuchar en vivo La obra, no ha llegado, que si tendrían que tocar
y de paso, contrastar impresiones (el cam- a las tantas, que si ¡qué se yo!
bio de Joan Sutherland por Margare! Ca- De vuelta a Madrid, reflexiono sobre la
ble, por ejemplo). experiencia. Me pregunto: ¿Se puede pre-
Llegamos a Cuenca hacia las cuatro de tender que un oratorio como Alhalia se monte
la tarde. Aparcamos lejos (la ciudad está hoy en La Coruña y mañana en Cuenca?
casi colapsada por la inminente procesión), ¡Es seria esta tomadura de cabello a pla-
ascendemos la cuesta que yo aquí bautizo zos? ¿Se puede olvidar Madrid en la gira
como cuesta de la insuficiencia cardíaca, hispana de este grupo por no quitar públi-
— UNA BROMA MUSICAL — y nos damos una vuelta por la zona de la co al concierto de Cuenca, para terminar
Catedral. Hay por allí borrachos, andan- suspendiendo éste? ¿No sería más sencillo
He constatado que lo que me ense- haber dejado un día de margen entre am-
ñaron de pequeño en mi Salzburgo na- do, tumbados en las escalinatas de la cate-
dral, a la puerta de los bares. A esas ho- bos concienos, por si las moscas, que en
tal respecto a la Semana Santa ya no
se lleva por estas tierras. Me sicno cada ras, la lasa de alcoholemia es aun discre- este país abundan más de lo debido? Me
vez más antiguo. He comprendido que ta. A eso de las cinco nos acercamos a la respondí por orden: No-No-No-Sí. No hay
la penitencia ya no se estila. Sin em- iglesia de los P. P. Paules, donde se va que ir a Salamanca para responder a esto.
bargo, he procurado hacer penar u al- a celebrar el concierto a las seis. Nos en- ¿Entonces? Respuesta: ?????? Y eso por
gunos, hacerles pasar un mal ralo. El contramos cim un cartehio que anuncia ei no hablar del disco. Ustedes habrán creí-
día de Jueves Sanio. Emma Kiritby. Hog- aplazamieiío del concierto hasta las ocho. do que lo lógico es rodar, casi triturar la
WIMK! y algunos «tros, que lamas ve- Regreso a la parte antigua de la ciudad (vía obra primero, grabarla después, dado que
ces me habían dado la satisfacción de puente del vértigo). Hay más borrachos, es el disco lo que, en definitiva, permane-
interpreta! obras, mías, se encontraban más arrastraos, alguno con algo mis que ce. Pues no señores. Ahora la casa se em-
en Cuenca esperando la llegada de su ak-ohol. Lo que se dice toda una ilustra- pieza por el tejado. Asi. nos hemos que-
orquesta. Yo llevaba varios días medi- dado con una Joan Sulherland que se muestra
ción. Intentamos tomar café en un conoci-
tando sobre Athalia de Hacndel, una en el disco más despistada que un pulpo
obra bella y discreta, pero indudable- do mesón, pero no abre hasta las seis. Se
ve que saben que tenemos para ralo. Si- en un garaje, y la suspensión del concier-
mente menor que ojal quiera de las mías. to nos ha dejado sin confirmar si la Cable
Cuanto más lo pensaba, más sorda era gue habiendo sujetos con una ¡urca de ali-
vio. Alguno, como diría Cela, encuentra lo hubiera hecho mejor (lo que. por olra
la rabia que me invadía. parte, es casi seguro). Aparte, en esle mun-
mucho deleite en arrojar. Todos los de su
calaña —y son baslantes— tienen en co- dillo peculiar prolifera últimamente el afán
De pronto, recordé una de mis me- mún el desconocí míenlo de la palabra ja- de ser la Santísima Trinidad y estar en siete
jores tardes con Schikanedcr, cuando bón. Vemos individuos indefinibles, como sitios a la vez. Por desgracia nadie lo ha
preparábamos juntos La flauta mági- en una película de esas en las que salen conseguido y. como lo de dar liempo sufi-
ca. El taimado empresario, sacó de su degenerados que no llegan ni a mono (perdón cielte debe ser malo para la salud, pues
faltriquera una baraja raída por el pa- para li>s monos). Al fin abren el mesón. ya saben, queridos míos: uno (el que tiene
so de los años y me enseñó la manera Merendamos, charlamos, y volvemos a la Tá suerte de estar en el sitio justo y en el
de embrujar, de predecir, de echar mal iglesia a las 6,30 ó 7. Nuevo cartelito: el momento oportuno) oye el concierto; los
de «jo. ¡Era la solución! Desde enton- concierto empieza a las diez Los músicos demás, con un palmo de narices. Hace unos
ces conservo aquella baraja que me re- que (loor a las huelgas) no llegan desde años estuvimos a punto de padecer en El
galó el libretista. Barajé con cuidado, La Coruña. donde han tocado el miérco- Escorial una cosa similar con La Petile Ban-
pensé en Papageno. rogué un par de les. A estas alturas ya titulo el concierto: de. Sólo que al final el concierto se cele-
truenos a la Reina de la Nuche, y em- Alhalia de noche. Y dale hola con la vuel- bró y. además, no eran 180 Kms.. sino
pecé a sacar canas, con sumo cuida- tecila por el puentecito. Buscamos un sitio 50 y por autopista.
do: la primera era un avión, la segun- para cenar por la zuna de la Catedral. Aque-
da un 5 por 100. la tercera un retrato llo hierve. El número de arrastraos se vuelve Encima, al dia siguiente, va TVE (la
de Solchaga. la cuarta, Marcelino Ca- infinito, como la serie de los números pri- única, la germina) y nos dice en el Tele-
machii vestido de rey de bastos, la quinla mos. Me topo con uno que le propone a diario, con la mayor tranquilidad, que en
decía: -Papá, ven en tren-. su compañero: -Vvammoss aa bussear mat- Cueilca se ha imerpretado Athalia- Y tan
teria». Empieza la procesión. Hay sus burlas, anchos que se quedan los líos. En fin, que
Medité durante algunos i asíanles y como decía un amigo, a mí. para futuras
sus cachondeos. Hay lítronas (palabra que
al final hice la interpretación correcta: -Semanas» en Cuenca, me van a tener que
suena a culona, a tumbona, que' horror de
una huelga de transportes a tiempo es buscar con candil. Vamos camino de -La
palabra) de cerveza y resolí, aquello pare-
un triunfo. Hogwoiid estaba desenca- demencia de Tilo» (el último disparale que
ce la I Reunión Nacional de Impresenta-
jado, a la Kirkby se le había completa- he recogido): los concienos se planifican
bles. De música, ¡qué les voy a contar!
do el rizo de la melena, la Academy al revés, los discos se graban a lo que sa-
Nada de nada.
of Ancíenl Music esperaba inútilmente le, y. a este paso, el violín se tocará so-
un vuelo para llegar a Cuenca. Haen plando, a ver si suena. Pues no. señores,
del se quedó sin Athalia. el publico sin Al fin cenamos. Vuelta a la iglesia antes a s i l o que suena es la gaita.
concieno y yo sin rival. Una jugada de que los impresentables nos cierren el
maestra. ¿Gracias. Schikaneder! camino. Nuevo cartelíio: Concieno suspen- Rafael Ortega
W. A. M.

Scherzo
ACTUALIDAD

Un monumento a la confusión
EL ANILLO DEL NIBELUNGO en la Bayerische Staatsoper de Munich.
OLAMENTE un teatro con pre- can durante su famosa cabalgata tras ju- Las relaciones de Wotan con sus hijos
S supuesto y medios enormes co-
mo es la Bayerische Staatsoper
puede permitirse el lujo de mutilar en
gar a la pelota con los cascos de los gue-
rreros muertos en la batalla. También se
podría admitir el que la acción de la Te-
están caracterizadas por la naturalidad,
esta vez sí. en el mejor sentido de la pa-
labra. Al abrirle el lelón en el segundo
una temporada el ciclo completo del Anillo tralogía sea trasladada de las orillas del acto de La Waikiria, el dios y Brünnhil-
del Nibeluitgo wagneriano y reunir para Rin a estaciones espaciales o ei número dc juegan en una corta escena gratifi-
ello artistas de la categoría de Wolfgang de las Hijas del Rin, emborrachándose cante por su sencillez. En esta misma
Sawallisch, como director musical: N¡- entre escombros de una guerra galácti- ópera, la muerte de Siegmund en brazos
kolaus Lehnoff. como director de esce- ca, en el Ocaso de las dioses. del dios que le abraza con ternura es tam-
na; el escenógrafo Erich Wondcr y la Sin embargo, me parece inadmisible, bién muy bella. Son auténticas relacio-
figurinista Frida Parmcggiani. Ademas a estas alturas, por lo visto y reiterati-
de un conjunto importante de voces en- nes paiemofiliales sin segundas intenciones
vo, incluir en el segundo aclo del Ocaso ni alambicamientos psicológicos. Nove-
cabezado por Hildegard Bchrcns, James toda una par ate mal ¡a Nazi de gibichun-
Morris y Rene Kollo. dad que considero válida es que Gunt-
gos ataviados con uniformes de las SS. her y Gudrunc mantengan relaciones in-
LehnhofF llegaba a Munich avalado co- soldados peleándose brutalmente y mu- cestuosas, de esta forma se justifica su
mo alumno de Wieland Wagncr en Bay- jeres descendiendo por una escalera al apárenle celibato, aunque tampoco creo
reuth durante los años 1963-65 y crea- estilo de las comedias musicales ameri- que esto aporte nada esencial al contex-
dor de una bellísima y clásica produc- canas de los años treinta. Y para remate to general del Anillo. Siegfried es un hé-
ción del Anilla en San Francisco. Pero la escena con que concluye esta ópera:
el palacio, fábrica, torre, de los gibichun- roe, al que su inocencia hace fácil ins-
en esta ocasión lo del clasicismo le ha trumento del totalitarismo, que lo utili-
debido parecer al director nacido en Han- gos tras una masacre (por supuesto de
la Gestapo que encabeza Hagcn). Sicg- za para sus fines y más tarde lo aniquila
nover. obsoleto; el respeto a la obra de por inútil.
Wagner siempre huele a sospechoso en fried es arrastrado sin ningún miramiento
Alemania. El Anillo de Lehnhuff no aporta al centro de la escena. Briinniiildc cania En el Ocaso de los dioses de Munich
novedades, pero pretende hacerlo y esc su inmolación, sin más compañía que Loge hay mucho de la Cadutia degii dei de
es su mayor error. Quiere dar cotidia- y un anciano/a (¿AlbcricrV? ¿Erda?) acu- Visconti, peni el director italiano era bas-
neidad a la historia que nos narra la magna rrucado/a junto a un antiguo gramófono
de bocina del que Loge toma un disco tante más sutil que su émulo alemán. El
obra (esto a pesar de la más que espec- personaje principal de la saga para Lchnhof
tacular escenografía de Erich Wonder. y !o arroja al fondo del escenario. Des-
pués, el dios del fuego sale y regresa es Loge. que la inicia en el preludio del
prodigiosa de medios c imaginación); por Oro del Rin escribiendo, sobre el telón
ello hace de las Hijas del Rin tres jóve- al momento con un orbe y un busto de
Luis II de Baviera. los mismos que. en que oculta la escena, repetidas veces, la
nes descaradas que juguetean en el sa- frase -es war einmal- (érase una vez) y
lón jugend sil de su casa (cuidadosamente el Oro del Rin, Wotan llevara entre su
situado en una plataforma de lanzamiento equipaje, los deposita en el suelo y tras la concluye en el Ocaso devolviendo al
de cohetes) con un cochambroso Albc- mirar al público con sorna, hace mutis mundo su libertad representado por el
rich sediento de sexo. Como éste, otros por el foro y concluye la ópera. orbe, a Luis C su condición de leyenda
muchos detalles en busca de la humani- decorativa y arrojando a Wagner (disco
En otras ocasiones, cuando Lehnhoff de la anciana/o) fuera del escenario por
zación de la historia. Así. la subida de deja de hacer el niño terrible tiene ideas
los dioses al Walhall se ve reducida a inútil creador de mitos nocivos. Un ver-
muy acertadas y. en general, su estudio
la entrada de unos burgueses, que brin-" de los personajes es interesante. La po- dadero auto de fe. Dicen que Wieland
dan mientras tanto con champán y esbo- sesión del oro hace dd mendigo Albe- Wagner detestaba los finales de su abuelo;
zan pasos de minué, en el salón de su rieh un vulgar gángster que. entre otros, pues bien. Lehnhoff ha demostrado que.
casa, o el que las walkirias bailen un can- tortura a su hermano Mime, un intelec- en esto, ha aprendido bien la lección de
tual ansioso también de poder pero que. su maestro, pero le ha superado, porque
viéndose impedido de lo- no sólo ha destrozado el Ocaso, sino que.
grarlo por sí mismo, es- además, ha escarnecido a Wagner y al
pera alcanzarlo merced público que llenaba la Bayerische
al Itéroe Siegfried. Al- Staalsoper
berich. más larde, se
transformará en un ta- De lo negativo paso a lo muchísimo
citurno ataviado como positivo de esta Tetralogía, la parte vo-
Napoleón que se enfren- cal y musical. El reparto fue en líneas
ta a Wolan, ante la Cue- generales, excelente, tanto en los prin-
va de la Envidia donde cipales papeles como en los secundarios.
duerme Fafner con una Magníficos Hanna Schwarz. como Er-
dignidad casi regia. En da. Kun Molí en su doble intervención
el Ocaso, el nibelungo de Fafner y Hunding. Marjana Lipov-
que maldijo el amor no sek como Fricka. Ekkerhard Wlaschiha
es más que un viejo que imponenle en Alberich, Helmut Pampuch
ftima sin cesar y jugue- sinuoso y sulil como Mime. Rozando lo
tea con un orbe mien- genial el Loge de Roben Tear. Caver-
tras da instrucciones a noso y cruel, como lo exige su persona-
su hijo Hagen para que je. Matti Salminen. en Hagen. Algo menos
se haga con el precioso afortunadas fueron las intervenciones de
TOEPFFER anillo. Roben Schunk. como Siegmund y de la
Gaiurdüntmerong: Aclo I/Escena Bl/SABINE

6 Scherzo
ACTUALIDAD

veles puramente musicales fue


impecable en el irasco, en la
dicción. Cantó Wotan con m>-
Nella Anfuso
blcza y naturalidad. A la con-
clusión de Siegfried. Morris fue en Nancy
objeto de una ovación estruen-
dosa por parte del auditorio.
Hildcgard Behrens es una ar- Para finalizar la temporada 86/87 del
tista excepcional. su voz cada día Teatro de la Opera de Nancy se ha
que pasa suena más rica, su en- ofrecido en primera interpretación mun-
carnación de Brünnhilde cons- dial Doma Ahbandonaxa, pastiche de
tituye una creación inigualable. ópera barroca, llevado a la escena por
Quizá ™> tenga la grandeza un Antoine Bourseiller. y con la gran in-
tanto pésame de las viices que térprete del canto barroco Nella An-
encarnaban este papel antaño, tiiso. Han intervenido en el espec-
pero su musicalidad, su imcligai-
cia, su temperamento, la sitúan táculo el tenor Mark Tucker. la con-
como primera soprano heroica tralto Nathalie Stutzmann. el escenó-
de nuestro tiempo. Su dúo u w grafo Rene" Allio y la figurinista Ro-
Morris en La Walkiria hic,me- sal ic Varda.
morable. Su dúo con Siegfried El lema de la obra se centra en la
en la ópera de esle nombrt, lu locura de Eleonora de Brandeburgo al
alzo con el triunfo vocal del es-
pectáculo. En el Ocaso, Behrens. saber la noticia de la muerte de su ma-
una vez más. arrasó la escena rido Gustavo II de Suecia. Este per-
con su genio, cantando una in- sonaje se vuelve símbolo de otras mu-
molación majestuosa. Impresio- jeres abandonadas: Dido. Armida.
nante el coro en el segundo acto Arianna. El rol lo creo portentosamente
del Ocaso. Pero con tixJo lúe Nellu Anfuso.
Wolfgang Sawallisch el factótum En el aspecto musical, el pastiche
del espectáculo. Este kapcllmeiv
ter. sin pretensiones, hizo del tuvo un hilo conductor que partía de
Oro del Rin una obra redonda, la ejecución de la sonata de Tartini Di-
jamás tediosa, carenic tic altiba- done abbandonata —a cargo de Ro-
jos, de La Walkiria una pieza mano Tommasini, y sobre la escena.
Siegfried. Acto ül, R. koll<i/ANSE KIRCHBACH lírica, sin buscar efectos fáciles. como se usaba en la época— para pa-
en la antítesis de esos otros directores sar luego al central Lamento delta Re-
que centran sus fuerzas en los brillantes gina di Svezia de Luigi Rossi. Se pa-
muy apasionada, pero falta de refinamien- finales wagnerianos. Sawallisch hace una saba súbitamente al drama con el anun-
to, Chcryl Studer como Sieglinde. Bas- Walkiria coherente, la va construyendo cio de la muerte del rey y una violen-
tante grises la Gudruna, bellísima, de Lis- poco a poco, en un sabio crescendo. Pero
beth Baslev y el Gunther de £odo Brink- ta escena de locura, sobre un Madri-
fue en Siegfried donde el maestro muni-
mann. Encélenles las Hijas del Rin, las qués demostró que los kapclmcister pueden gal de Giovanni Bardi Miseri habita-
walkirias. las mimas y el Waldvogcl de ser mucho más que ese cliché de músicos dor del ñeco Averno, que demostró
Julie Kaufmann. que hacen todo bien, peni nada especial- que el inspirador de la famosa Came-
mente creativo o personal. Con Sawallisdi. rata fríe mucho más que un simple me-
Siegfried sonó rutilante, con esa hermo- cenas. Nella Anfuso estuvo soberbia
Rene KoDo: sura, que tantos ignoran que esta ópera po- en su refinada investigación para cons-
una estupenda sorpresa see, robusta y arrasadora. La joya del ci- truir el tormento psicológico de la lo-
De Rene Kollo, como Sicgfricd. es- clo en esta ocasión. En el Ocaso de cura. Una rica gama interpretativa fue
peraba lo peor. Sin embargo, a pesar de nuevo nre encontramos con la enorme dosificada por la cantante en la esce-
sabiduría de la batuta. Que desarrolló la
ciertas dificultades en el agudo y desa- enorme partitura con naturalidad, una lec- na Didone Abbandonata de Leonardo
justes, mínimos, en la entonación, de- tura estremecedora de la marcha fiinebre Vinci (primera ejecución mundial), el
mostró ser d mejor, por no decir d único. y un finale. con Behrens. magno por el Lamento de Francesco Provenzale (otro
tenor capaz de encamar al héroe con más equilibrio fbso-soprano. También la or- estreno) y la Arianna de Claudio Mon-
que dignidad. Una estupenda sorpresa. questa mantuvo el alto nivel de la represen- teverdi. ésta devuelta por primera vez
Aunque en el segundo aelu del Ocaso tación y. salvo algunos desajustes en el a la escena en tiempos modernos y en
comenzase a evidenciar cansancio y aca- metal, su prestación fue intachable. ejecución original. Anfuso reveló co-
base la ópera extenuado. James Morris nocer a fondo la realidad artística mon-
no es un producto de la propaganda de teve rd ¡ana y la verdad expresiva del
nuestros días. Es un verdadero Wolan parlar cantando.
de potente y hermosa voz. magnífica lí- Sawallisch, adamado en oda una de sus
nea de canto y noble presencia escénica entradas al foso de la orquesta, sufrió, al Intervinieron en el éxito del espec-
que asombró en el Oro del Rin y aún subir al escenario, parte de los abucheos
que Lchnhoff no luvo el valor de afrontar. táculo Jean Patrice Brossc. que hizo
más en La Walkiria, en una encarnación milagros al clave y al órgano de cá-
del dios antotógiea, que culminó en su En resumen, una de las mejores, si no
la mejor. Tetralogía de los últimos años mara, el violoncellista Jean de Spen-
largo monólogo del segundo acto, decla-
a nivel musical, a La vez que una de las gler y, naturalmente, el Coro y la Or-
mado perfectamente, y en el dUo con
Brünnhilde con que se cierra la ópera. mas discutibles y confusas en d aspecto questa de la Opera de Nancy Lorrai-
dramático. Con todo, un magno ciclo. ne, bajo la dirección de Ivan Angelov.
Quizá podría pedirse a Morris una ma-
yor interiorización dramática, pero a ni- Annibale Gianuario
Francisco José Villalba

Scherzo 7
ACTUALIDAD

Una Tosca en Verona FALLA EN LA


El viernes 24 de abril Televisión Es- FENICE
pañola ofreció en su espacio mensual de-
dicado a la ópera. Tosca de Giacomo Puc- En el número anterior de SCHER-
/.() se recogía la presencia en el festival
cini. en una producción de la Arena de de Bergen de una buena cantidad de mú-
Verona de 1984, en realización de Brian sica española, con Manuel de Falla a la
J-argc para la National Video Corporation. cabeza. Hoy debemos hacernos eco de
Al frente del equipo escénico. Sylvano un nuevo protagonismo del compositor
Bussolti. del Instiiuto de Estudios Puc- gaditano, esta vez en Italia, concretamente
cinianos, espccialisia en la obra del mú- en Venecia. El Archivo Musical del Teatro
sico de Lucca. Bussotti no pareció sen- la Fcnicc ha organizado, entre abril y
tirse muy cómixio ante el ciclópeo esce- julio de este año. un Congreso Interna-
nario de Verona. Concentró la mayoría cional de Estudios con el título Manuel
de la acción en medio del escenario, uti - de Falla entre España y Europa. Se ofre-
li/ando el fondo con fines decorativos cerán las más importantes y conocidas
y sugiriendo en los laterales el ambiente partituras del músico: La vida breve. El
en el que Irunscurre la ópera. El aet¡> corregidor y la molinera (representadas).
segundo es el más logrado en su dramá- El sombrero de tres picos (versión defi-
tica intimidad, con abundancia de obje- nitiva del ballet anterior y El amor bru-
tos, que facilitan el movimiento como Evu Manon jo, entre otras. Se pretende dar a través
de este congreso «una completa y arti-
actores de los cantantes, en una elegan- culada visión del papel fundamental de-
te estancia, que forma parte de un mo- canza su mejor dimensión. Pero en el sempeñado por el compositor en la cul-
numental palacio renacentista. recitativo pucciniano. aquí un importante,
sobre todo en el acto B. Marton no ha tura musical de nuestro siglo». Entre el
Un espacio escénico nada extraordi- encontrado aun el tono preciso, oscilan- 15 y el 17 de mayo se han desarrollado
nario ni interesante, donde la comparse- do entre la vulgaridad, la exageración una serie de jomadas dedicadas a pro-
ría se mueve normalmente con bastante y lo grotesco. fundizar en el significado de la obra de
torpeza. don Manuel desde diversos aspectos: Na-
En conjunto, su prestación no pasó cionalismo musical en (re búsqueda étni-
El Coro y la Orquesta de la Arena de la periferia del personaje.
ca y folklore imaginario. Impresionismo,
figuran dirigidos por Daniel Oren, jo- Jaime Aragall (o Giacomo. o Jaumc. colorismo y nocturnismo de las Noches
ven conductor judío (siempre con cova según la geolingiiística. visiblemente in- u El sombrero. El teatro entre verismo
en la cabeza), hasta no hace mucho vin- seguro ofreció un acto 1 muy flojo, cor- y experimentación. El ballet decimonó-
culado a la Opera de Roma, donde de- to de alieno, con emisión dificultosa, agu- nico y Objetivismo antirromántico y esen-
sarrolló una importante labor, en la que dos apre'tados y nula línea de canto. Se cialidad expresiva. Emilio Casares {torca.
habría que destacar tu exhumación en 1981 entregó en los Vinaria del acto segundo Solazar y ¡a Generación del 27), Galle-
de la olvidada Fausta de Donizetti con y obtuvo en el acto final, más seguro go {Los inéditos y la primera versión de
Raí na Kabaivanska. Oren planteó una Tos- de sus medios, niveles de «preciable El amor brujo), Antonio Martín More-
ca de lectura diáfana y sonora, con tem- corrección. no (De Falla y Picasso). Federico So-
pi a veces demasiados morosos, poco dra- peña {La espiritualidad de De Falla en
Al Barón Scurpiu de Ingvar Wixcll el epistolario con Marilain). Persia {De
mática; en líneas generales, satisfactoria.
le faltan matices, carece de autoridad vocal Falla, emigrúción-ealio en Argentina) y
Eva Marton es en estos mímenlos una y de presencia escénica.
Emilio Sala {Sobre la correspondencia
de las voces más importantes que pre- El equipo comprimario (Giacommoni. inédita entre Paul Miltel y De Falla) son
senta la oferta lírica, por la potencia y Polidori. Ferrara, etc.) cumplió dentro algunos de los ponentes hispanohablan-
colorido de su instrumento, muy débil, de la mas discreta rutina. tes que han intervenido. Estaban previs-
sin emhargo, en el registro grave. Aun- Una Tosca, en suma, fácilmente tos también estudiosos de otras latitudes
que le falla lirismo y morbidez a la ita- olvidable. y nacionalidades como Fcdele 'D'Ami-
liana, es en lu frase amplia, cantable, co. Piero Rat taimo, Ronald Crichton. Kurt
donde a su voz. realmente brillante, al- Fernando Fraga ftihlen. Iwanka Stoianowa. Alberto Testa.
Fmncois Lesure y Andrew Budwig.

Abbado, a por todas


Hay quien no para en su loca carrera. sello. DG, en Vicna y que ya se anun- " Se ha dado a conocer recientemente
Los dineros, los intereses comerciales de la.s ciaba en lu di se lignina Je ki ubrj publi-
grandes compañías, los del público y. en cada en nuestro úllimu númern: nada me-
el nombramiento de Titeo A kan tara
üllimu término, lo que eonutemn, con el nos que el Wuzzeck de Alban Berg Se como director principal de la Opera
nombre de música, mondan y promueven aprovecha pata ello el monlaje que en \a de Pittsburgh. Alcántara, primer direc-
actos y grabaciones que normalmente gi- Opera de la capital austríaca ha sido re- tor español que ganó el Premio Mitro-
ran siempre en turno a los mismos com- cientemente estrenado. En los papeles estela- poulos. ha comandado hasta la fecha re-
positores c intérpretes. Claudio Abbado. res figuran Fran; Grundheber (Amli'rtas ha- presentaciones en varios teatros ameri-
el milanes de oro, es. no cabe dula, un ce muy puto en Cuenca) t Hildegard Bch-
espléndido músico. Es también, cosa ló- rens (la líllima Sakimü de Madrid)- La Deuts- canos, entre dios d Metropolitan de Nue-
gica, un» de los más solicitados en lodos che le tiene ya preparado lujo al muestm ita- va York, la Opera de Washington y los
liis órdenes. Y a fe que lo justifica porque liano para después: continuación de la ¡ne- coliseos de Nueva Orleans y San Diego.
son ya muchas las grabaciones ejemplares gral Beethoven (con Piilljni para la Fantasía Los títulos previstos de inmediato, ya con
que a él se deben, sobre lodo en el campo con coro») y la integral Schubert. Aquélla cm dirección de Theo Alcántara, son Faus-
iiperíslicu Denitn de ésle se ubica la que ha la Filarmónica de Viena, ésla con lu Orques- to, Trovador, Payasos y Cavalleria y
comenzado a impresionar, en su habitual ta de Cámara de Europa.
Don Giovanni.

8 Scherzü
ACTUALIDAD

Inauguración del Palau de Valencia


L AS nxas de la Marcha Burlesca,
de Manuel Palau. fueron las pri-
meras en sonar en el Auditorio va-
k'rKiJini. un deseado y necesario proyecto que.
al fin, se ha hecho realidad. La presencia de
los ministros Mará val I y Solana, autoridades
locales, etc.. abría asi esta soñada casa de
la música de y para Valencia, que contra re-
loj (y a falta aún de accesos, enlomo, o"rgano
y demás) centro el 25 de abril la acnción y
las esperanzas de los valencianos. Obra del
arquitecto García de Paredes, con notables re-
sultados en su nivel sonoro, ya ha recibido
elogios en este sentido de figuras que han in-
tervenido en sus primeras jornadas inaugura-
les como Ycpcs o Pcndcrecki. Consta de una
gran sala de conciertos, la A. y «ira para se-
siones cameríslicas. más varias de ensayos,
una de exposiciones, cafeteras, etc.. y un gran,
luminoso y polémico vestíbulo instalado que.
a modo de invernadero, resulta vistosísimo
sobre el Turia. pero se le han achacado de-
fectos de falta de propiedad para una ciudad
mediterránea y calida como la nuestra.
Lo que sí es cierto que el recién estrenado
Palau de la Música viene a cerrar un largo
paréntesis de dificultades y problemas para soña sala con una acentuada, excesiva pre- rvs estimables de Perelslein. Sanz y Cid. a
Valencia, puesto que el único teatro con ser- sencia sinfónica que hace necesaria otra arca otras como la de Esleve que no llegaron a
vicio diario, el principal, albergaba demasia- de prueba acústica como el lied y el cuarteto. los mínimos exigí bles. Por no hablar de una
das actividades y los ramajes ladrales lo con- Pero la gran protagonista de este preludio del Lucero Tena fuera de lugar cuando, además
veniencias de programación, con revistongas. nuevo Auditorio fiie la Orquesta Municipal, de tocar las castañuelas, incluyó unas desa-
cupletistas, vedettes, etc.) hicieron que la Or- con Galduf. padrinos como he dicho del re- fortunadas danjas.
questa Municipal más de una vez peregrinara cién nacido local, con la citada Marcha bur-
por teatros, iglesias, cines, para poder dar sus Galduf montó este concierto inaugural con
lesca, seguida del Concierto de Aranjuez, en aplomo, contrastes y soltura y puso ironía en
concienos. el que Yenes mosiió las posibilidades exce- Palau. transparencia en Rodrigo y brío y hasta
Por eso. para los lectores de afuera, insisto lentes de la sala pitra apreciar sutilezas sono- contundencias excesivas en Falla, logrando to-
en la necesidad de cae Palau que. excepto ras y positivos pionísimas. dos a lo largo de la noche ovaciones caluro-
en el terreno de la ópera, va a ser primer
En la segunda pane, el Com Nacional, bien sas. El nuevo Palau de la Música valenciana
capítulo de unas nuevas páginas de la histo-
preparado por Carinen Helena Téllez. cola- ha echado pues a andar, bajo la dirección de
ria de la música valenciana, albergando a la
bor» en una cálida y domeñada versión de M . A. Conejero, un distinguido catedrático
Sociedad Filarmónica. Ensems. etc.. así co-
concierto de La Vida Breve (obra elegida ca- de inglés, y a fe I la de últimas realizaciones
mo otras manifestaciones (congresos. La Medra
prichosamente, puesto que dentó dejar su puesto — el hueco del futuro órgano lo cubre un pre-
de C i n c . ) culturales, que el Ayuntamiento
a un estreno impórtame local, pienso en la cioso tapiz de Grau Garriga— si que es cier-
disponga allí.
opera Manir, de Palau o volviendo al propio to que su inauguración supone el inicio de
En realidad no ha sido un solo concieno una esperanzada, estimulante etapa para nuestra
Falla, en Alldnüda. aún inédita para los va-
inaugural el propuesto para estas jornadas de música. En el nombre de Palau. Rodrigo y
lencianos...). En Uis solistas de aquella ópera
apertura, puesto que la embajada polaca de Falla: amén.
hubo de todo, desde la entrega, dominio y
Penderecki. la Sinfónica de la RTV soviéti- Eduardo López Ckavarri Andújar
matices de la Salud de la Taires y presumo-
ca, la Hungárica. han desfilado Va por la hi-

Valle a la Opera
Valle-Indán. el lasigne y demoledor galle- una nueva producción operística encargada por
go, sigue de moda. No hace mucho x dio el 1NAEM al compositor turolense Arlón Gar-
la noticia de que nada menos que el polaco cía Abril, uno de nuestros músicos más pro c/Huertas, 57 -,TH.: « 9 29 Al
Penderecki. tan ligado a España últimamen- parados, más activos y, también, más disiu-
te, iba a acometer la composición de una ópera údos por las vanguardias. Oficio le sobra destie
sobre Ditinas palabras, uno de los geniales luego al tantas veces autor de bandas sonora Todos los días
esperpentos mágicos de don Ramón. Recien- para el cinc y profesor de composición a\ el Músici Clásica en directo
temente ha comenzado el rodaje, en Galicia, Conservatorio de Madrid. Poner HUÍ sica ¡i CS(J
de una película sobre la obra dirigida por Jo- colorista y desgarrada visión de la na:uraleza
sé Luis García Sánchez, con la participación humana, recreada con tanto barroquismo por De lunes a jueves y a las 23,30: CICLOS
de los habituales Francisco Rabal. Ana Belén el ilustre manco en su Galicia natal, no o DE MÚSICA CLASICA, dedicados a un
e Imanol Arias. Ahora nos enteramos de que fácil. Esperemos el resultado. La ópera, co- autor, a un estilo o a un período de la
el mismo texto —que sirvió en su día a Ta- misionada por «la reciente celebración del cin Historia de la Música.
mayo para uno de sus cinemascópicos mon- cuenta aniversario del escritor- (también po Viernes, sábados y domingos, dos actua-
tajes y. posteriormente, a una de las singula- día haberse encargado antes), deberá estar lista ciones: a las 20.30 y tas 23,30.
res recreaciones del desaparecido Víctor García entre el 30 de septiembre y el 31 de diciem
con Nuria Espere— va a ser empleado para bre de 1989.

Scherai 9
ACTUALIDAD

LUCIO SILLA
un hito importante
B a r c d n m . Gran Tauro del Liceo. 30-IV, 3. 6.
tuario, comunica, salvo algunas excep-
9-V-87. Mojar!. Lucio Silla. Eiiodi Coate. Jcnny ciones —los rodajes de algunos perso-
Drivíla. Raquel Picroui. WcnJy Hillhoum. Maiia najes y la presencia de dos lictores. por-
Gallego. Sus) Manálcgui. Orquesta) Com del Gran tadores de las fasces, símbolo del poder
Teatro del Uceo. Dtnxtur: Julius Rudcl. de Silla— una pobre idea de romanidad,
indispensable para montar esta ópera (dis-
Consorcio del Liceo ha tenido el tinto habría sido todo si, por ejemplo.
acierto de programar, con honores de es- Patane y Piantanida se hubiesen intere-
Ircno en España. Lucio Silla, opera se- sado en captar cómo veían el mundo ro-
ría del período de juventud de Mozart mano los artistas contemporáneos de
(o mejor dicho, de extrema juventud, pues- Mozart).
to que fue compucsla cuando apenas con- En el aspecto de dirección escénica.
taba diecisiete años), con libreto de Gio- Patane se ha desenvuelto mucho mejor,
vanni de Gamerra. estrenada en el Tea- moviendo los personajes con la nobleza
tro Ducalc de Milán en 1772. Acierto y el dramatismo exigiblcfi segün el mo-
pleno, puesto que Lucio Siüa contiene mento de la acción, pero con algunos de-
un buen puñado de difíciles arias que en talles desafortunados, como la exagera-
muchos casos se nos presentan como mú- da gesticulación impuesta a los miem-
sica mozaniana de primer orden; en con- bros del coro (en la escena de las cata-
trapartida digamos también que contie- cumbas del Cuadro ni del Acto I. pare-
ne unos recitativos excesivamente largos cían asistir a una sesión de espiritismo)
(que en la versión liceísta han sido abre- o la autocoronación de Silla con laurel
viados juiciosamente), rasgo imputable al final de la ópera (cuando del líbrelo
en parte al libreto, que sin ninguna fide- se desprende precisamente lo contrario). R. Pieroai y J. Drivala en Lucio SUa
lidad histórica glosa la figura del dicta- En la vertiente musical —a pesar de
dor romano Lucio Cornelio Sila (138-78 que el Acto I transcurriera con evidente
a. J.C.). frialdad— los resultados han sido mu- rottí fue un Cecilio vivaz y apasionado;
Aunque al Consorcio no le gusta es- cho mejores en todos los aspectos. Em- aunque su voz parece haber sufrido una
pezando por la excelente dirección de Ju- especie de adelgazamiento, sus interven-
pecificar este tipo de cosas, todo parece ciones fueron siempre de una absoluta
indicar que ha costeado el mismo la pro- lius Rudel. quien actuaba por vez pri-
mera en el Liceo. El maestro vienes nos musicalidad y bravura. En d primer as-
ducción que hemos visto, con puesta en pecto, su interpretación del aria del Ac-
escena de Vittorío Patanc, quien a su vez ha ofrecido un Silla ágil, de una gran
finura, consiguiendo de la orquesta del to 01 Pupille amale —ya Mozart del más
y al alimón con Pier Luigi Pian tan ida, puro y mejor— merece ser recordada.
ha diseñado escenografía y vestuario. EL teatro, que no es ni muy extraordinaria
ni demasiado mozartiana. que sonara de En d resto del reparto cumplieron la
espacio escénico, gris todo di. contiene modo afinado y transparente. Asimismo mczzit Wcndy Hillhousc — Cinna de voz
una serie de módulos laterales con va- ha actuado como maestro al cémbalo en algo incolora y gallinácea— y la soprano
rias incisiones que permiten la salida de los recitativos, acompañando a los can- María Gallego como Celia, joven cantante
fragmentos de pared, como si ésta ad- tantes con habilidad y elegancia. Espe- a tener en cuenta, quien, a pesar de su
quiriese de golpe un relieve inusitado (que ramos verle en el Liceo en ftiiuras nerviosismo, desempeñó su cometido con
coincidencia: el mismo recurso ya ensa- temporadas. probidad, aun cuando el hecho de omi-
yado en la puesta en escena de Chcreau tirse su aria del Acto D Quando sugl'arsi
El equipo de cantantes con que ha con- eampi (único número musical que fue su-
para La Monnan: de Bruselas), pero en tado este Lucio Silla ha sido si no este-
nuestro caso desprovistas de significado primido) limitara un poco su actuación.
lar, sí por lo menos de notable catego- No podemos decir lo mismo del Aufidio
dramático. Hay además, un obelisco, tam- ría. En el rol protagonista, el tenor Ezio
bién gris que aparece reiteradamente a del tenor Suso Mariátegui, cuya voz ha
Di Cesare, se ha mostrado como can- menguado en cuanto a calidad se refie-
lo largo de la ópera no se sabe muy bien tante de correctos alcances y satisfacto-
por qué. y en la escena de la cárcel (Cua- re. El coro liceísta, preparado por Ro-
rio actor, más afortunado en los recita- mano Gandolfi y Vittorio Sicuri con un
dro ni de! Acto DI) unas cuerdas dis- tivos que en las arias, aún cuando estu-
puestas verticalmente formando un círculo exquisito sentido en la personalización
vo bastante acertado en su aria del Acto de las distintas cuerdas, intervino con su
que sugieren en plan arte pavera las re- 11 D ogni pielá mi spoglio. Pero las co- habitual clase; destaquemos su breve Fuor
jas penitenciarias; asimismo, se hace om- tas más altas de calidad las han conse- di quelle urne doienti. que ayudó a su-
nipresente la aparición de un telón corto guido la pareja formada por la soprano perar la comentada frialdad del Acto I.
que reproduce un desmañado boceto de Jcnny Drivala y la mezzo Raquel Pic-
La Escuela de Alertas de Rafael, que al rotti. como los dos amantes Giunia y Ce- En resumidas cuentas, y a pesar de las
ensalzar la investigación racional de la cilio, respectivamente. Drivala. dotada reservas que ha suscitado en nosotros el
verdad, implicaría una actitud de polé- de una voz agradable y dúctil aunque no upo de producción utilizada, debemos con-
de gran impacto, ha afrontado con va- gratularnos por la llegada de esla intere-
mica, de diversidad de pareceres opues- santísima ópera al Liceo. Es un hito del
ta a la razón del más fuerte que caracte- lentía y con éxito las tremendas agilida-
des de su parte, destacando en ese as- que el Consorcio puede enorgullecerse.
riza toda autoridad dictatorial, y cuja vista Silo nos queda hacerle una pregunta: ¿para
acaba por convertir al tirano Silla. En pecto en su aria Dalla sponda tenebro-
sa, en el Acto I y. por temperamento cuándo una versión como Dios manda
resumen, pues, aburrimiento escenográ- dramático, en una excelente Fra ipensier de ¡domeneo?
fico garantizado, que junto a los sin du- piü fiinesti en el HI. El de Raquel Pie-
da bonilos trajes dieciochescos del ves- Jordi Ribera Bergós

10 Scherzo
ACTUALIDAD

nación). También es necesario mencio- ma una cierta resignación en el tono y


nar, por el despliegue virtuosístico lle- en la expresión. Kocsis consiguió, fun-
vado a cabo, las un tanto anodinas Re- damental mente, transmitirnos un Schu-
miniscences de la Norma de Bellini. dixidc bcrt ágil, jamás aburrido (defecto éste
Kocsis se mostró como un escrupuloso presente en la lectura de otras obras del
traductor tfc los deseos tic Liszl. compositor en manos de otros pianistas);
La segunda pane se dedicó íntegramente si tuviéramos que escoger algo de su mag-
a la muy importante Sonata en La me- nífica interpretación nos quedaríamos con
nor D. 959, Op postumo, de Schubcri. los dos últimos movimientos, unos muy
correspondiente al ultimo ciclo de tres
atractivos Scherzo: Allegro vivacc y Ron-
sonatas escrito en 1828. año de la muerte
do: Al légrelo.
del compositor; ciclo que. como ya ob-
servara Schumann en su tiempo, rezu- Jo. R. B.

ORQUESTA CIUDAD DE BARCELONA


Fin de fiesta y nebuloso futuro
C ON los conciertos del mes de abril
del año en curso llegamos a la
recta final de la problemática tem-
porada 1986-87 de la Orquesta Ciudad
rigió con mejores resultados la muy cé-
lebre Sinfonía núm. 3 en Mi bemol, Op.
55 •Heroica».
Como colofón de la temporada, en el
de Barcelona.
vigésimo segundo y ultimo concierto, di-
El primero de los conciertos fue diri- rigido por Salvador Mas, se programó
gido por el joven maestro Víctor Pablo la Sinfonía núm. 104 en Re mayor, 'Lon-
Pérez, directoren fase de afianzamien- dres-, de Haydn y el Réquiem en Re
to de una técnica segura y de una capa- menor, K. 626, de Mozart, en la ver-
cidad expresiva en crecimiento. Dirigió sión al cuidado de Franz Beyer (donde,
con buenos resultados el estreno de la por ejemplo, se respetan los corra di bas-
elaborada composición de Roma Alís Ho~ setto —especie de clarinetes contralto-
mtmalge a Anloni Gaudí. Op, 149 (per- originales). Mas demostró haber madu-
sonaje que parece interesar más que oíros rado en sus conocimientos técnicos; es
a los compositores catalanes; Narcís Bonel ahora más exacto y firme en el gesto,
Zoltan Kocsis: también le dedicó una partitura sinfóni-
ca), y acompaño de modo efectivo y re-
más expresivo y dueño de la situación,
y por ello tue en parte gracias a él que
un pianista ejemplar finado a María Rosa Llorcns. pianista
titular de la Orquesta, en el conocido
la temporada pudo clausurarse con una
cierta brillantez.
Barcdcw*. Palnu de la Música. 5-V-S7. Obras de Concierto núm. 2 en Do menor, Op. 18,
Lisa y Sehuben. Zoltan Kocsis. puní) de Rachmaninov. Esta solista cumplió Tras una mesurada versión de la sin-
con probidad su cometido, si bien hu- fonía de Haydn, llegó el plato fitene del
Uno de los últimos conciertos de Ibcr- biéramos deseado mayor fuerza y des- concierto, el Réquiem mozartiano. Mas
edmera ha sido e) del húngaro Zohán Koc- pliegue virtuosístico en algunos pasajes, lo dirigió sobria pero también expresi-
sis, en un ciclo pródigo en recitales piu- condiciones que esta obra requiere en vamente, bien secundado por la orquesta
nísticos (Zimmermann. Lucchesini, Ba- algo grado. En la segunda parte. Pérez y por una Coral Carmina (a las órdenes
renboim y Tipo son los que nos han vi- ofreció una equilibrada versión de la Sin- de Jordi Casas) que, si pecó a veces,
sitado, amén de otros pianistas que han fonía núm. 8 en Sol mayor. Op. 88, de de una cierta tosquedad en la emisión
actuado con orquesta). Dvorak, obra que por fortuna aparece de agudos c interpretó algún pasaje de
de cuando en cuando en los programas forma algo monocorde (por ejemplo, el
Zoltan Kocsis es un pianista de treinta de nuestra orquesta. Dies Irae), mostró como contrapartida
y cinco años pero ya de dilatada y iriun- unas voces envidiablemente bien empas-
fante carrera. Quizás haya otros más de- tadas y una elogiable preocupación por
purados que él en la obtención de la ma- El penúltimo concierto corrió a cargo
la articulación y dicción correcta.
del director belga Rol and Zollman. ya
teria sonora, pero por su expresividad
conocido entre nosotros, quien tuvo en
y su bagaje técnico es un artista de una primer lugar a su cargo las algo plúm- Los solistas fueron la soprano Ulrike
fulgidcü extraordinaria. A pesar de que Sonntag, la contralto Cornelia Kalliseh.
beas Abstracciones de Salvador Pueyo el tenor Joan Cabero y el bajo Arrur Kom.
las comparaciones sean siempre odiosas. (basadas en la Yerma de Lorca) y a con-
debemos decir que en Liszl —com- Un cuarteto satisfactorio y compacto (co-
tinuación dirigió con un criterio no de- mo tal estuvo muy bien en el Recorda-
positor al que dedicó toda la primera masiado idiomálico. algo alejado de la re), aunque existieran diferencias en las
parte—, Kocsis se mostró más conven- estética del clasicismo vienes, el muy intervenciones individuales.
cional que, por ejemplo, un Bermai, pero bello Concierto en Do mayor para vio-
aún así fue el suyo un Liszt totalmente loncelo y orquesta de Haydn. Por for- Y así fue como concluyó una tempo-
válido por amenidad y virtuosismo. tuna tuvo un excelente solista, el cata- rada con una orquesta que en modo al-
lán afincado en Friburg Marcal Cerve- guno puede darse por definitiva. Con-
Dentro de las distintas piezas lisztia- fiemos que para el pfóxkno curso se arre-
ra, que se entregó a una lectura admi-
nas que interpretó, forzoso es destacar gle de una vez por todas. Es una obli-
rable de su pane, mostrando una sono-
ante lodo el refinamiento y preciosismo ridad de especial belleza. gación moral que tienen los responsa-
con que nos trasmitió los maravillosos bles de la misma.
jeta d'eaux a la Vilia d'Este (núm. 4 Tras el descanso, Zollman, más có-
del tercer álbum de los Años de peregri- modo con el lenguaje beethoveniano, di- Jo. R. B.

Scherzo ] I
ACTUALIDAD

Dos Orquestas de Cámara Una semana


dedicada
a Mozart
Barcelona parece vivir estos días una ver-
dadera euforia de música mnzartíana. En una
«'la semana, que culminó con el estrene en
nuestra ciudad de Id opera Lucio Silla, se su-
cedieren tres importantes audiciones en el Palau
de la Música todas ellas dedicadas, casi en
su totalidad, al músico ilc Salzburg. La En
glish Chamhcr con Enrique García Ascnsio
y Edmnn Cólomer, en la segunda jornada,
como diratores. y la Israel Chambcr Orcheyra
de la mano de Yiav Talmi, apañe de la par-
ticipación del pianista Joscp Colom y del vio-
linista Goncal Cornelias, han sido los prota-
gonistas de este magno acontecí miento que
parece ser un anticipo de lo que sin duda al-
guna constituirá la conmemoración, de aqui
a cuatro años, der segundo centenario de la
muerte de Mozart. Sesiones todas ellas ex-
traordinarias que confirman el interés que cada
Orquesta de Cámara de Israel vez más suscita, ante el intérprete y el aficicv
nado moderno, aquella musita hecha a dosis
Barcdom: Palau de la MÚMca Catalana 28-1V-87. Muían. Sinfonía niint. 29. K-201: Concierto para iguales de -buen gusto y de conocimiento pro-
viotlti núin. 5, K-219; Sinfonía núm. 41, K-55J- Gordal Cornelias, violin. Orquesta ifc Cámara de Israel. fundo de la composición», en opinión ilumi-
Director: Yoav Talrni. H-V-87. Tctctnunn. Suiip Je la hrtí, Binh. Suire nüm. 2; Maríinu. Seaeio partí
<-uerdas; Brillen, Síiiple Syinpnoity. dandi Anmanv. flama. S'IÍIJS de Zagrch. nada de Haydn. La English Chambcr acredi-
ta estar en posesión del gran nombre de que
Uno de los méritos de las veladas or- ro de componentes de que consta la Or- goza y gran parte del secreto de su íxito re-
ganizadas por Euroconccrt es. ademas del questa de Cámara de Israel, los Solistas side en el trabajo regular y continuado di 10-
de presen lar al público catalán la ¡ictua- de Zagreb son un reducido grupo forma- dus sus miembros, en ser una orquesta —una
ción de artistas di.' gran calidad, el de ofre- do por trece solistas que actúan, sin di- de las pocas en su especialidad— estable y
cer una programación sabiamente pensada. rector, a las órdenes de su concertino, el permanente a lo largo de li>s años. Impresio-
excelente violinista Tonko Ninic. Ui pro- na la exactitud y precisión de su cuerda así
F.sli) es lo que hctiiiis podido compro-
fesionalidad de estos músicos se puso a como la ductilidad expresiva de su sección
har en los dos últimos conciertos, el pri-
prueba la noche que actuaron en el Palau de viento, como tuvimos la oportunidad de
mer» de ellos a car¡ai de la Israel Chum-
de la Música, ya que en el último mo- apreciar en la suite del ballet Pulcinella de
her Orchcslra y dedicad) piir entero a Mo-
mento, cuando emprendían viaje hacia Bar- Slravinsky que completaba el concierto inau-
íart. y el segundo protagonizado por los
celona, les fue sustraída una maleta que gural. En el segundo de ellos, y siguiendo
Solistas de Zagreb eon el título ufc De Bach
contenía parte del material musical pre- la id nica empleada por la English Chambcr.
a Brillen. El programa interpretado por
parado pura el concierto. Así que tuvie- que es la de colaborar con artistas e intérpre-
la Orquesta de Israel no podía ser más
ron que montar urgentemente un nuevo tes de los países en los que actüa. oímos una
atractivo: la Sinfonía núm. 29 en üi Ma-
repertorio, el cual no se apartó en lo esen- magnífica versión de la Misa en Do menor
yor, el Concierto para violto nüm. 5 en
cial de la idea programada. Nada extraño IÍC Mozart. que sirvió además para que cons-
La Mayar, que contó con la buena actua-
se notó en el relevo de las composiciones tatásemos la alta calidad que está consiguien-
ción de Goncal Cornelias, y finalmente
interpretadas. Ni el más leve resquicio de do el movimiento coral en Catalunya, estos
la cumbre del sintonismo mozartiani> que
improvisación se dejó entrever en la eje- últimos años, cun des importantes agrupaciones
sin duda representa la Sinfonía Júpiter.
cución de las nuevas obras sustitutorias. tales como Coral Cantiga, que dirige Joscp
Tres enclaves fundamentales en la pro-
y la Suite de la lira, de Telemann. y el Prals. y el Cor Antics Escolans de Montse-
ducción de este músico, servidos con ex-
Sexteto para cuerda, de Martinu tuemn rrat encabezado por Joaquín Garrigosa.
traordinaria calidad por esta orquesta que
cuerna con un director importante como tocadas cm la misma .seguridad y maestría
es Yoav Talmi. Este hombre, que ha di- que el resto, formado por la Suite núm. 2
rigido durante toda una temporada a la en Si menor de J. S. Bach y la Simple
Smtphonv de Brillen. Si en la Suite de
c. c
Filarmónica de Berlín y que actúa regu-
larmente al frente de las Filarmónicas de Telemann tuvimos ocasión de constatar
Munich, de Israel y de Oslo, ha dado un el trabajo formidable de las voces exlrc
empuje decisivo a la Israel Chambcr Or mas de una textura sonora típicamente ba- La ópera Macbeth
ehestra. Le ha conferido carácter, impri- rroca en que la sección sólida y musical-
miendo en ella una robustez e inicnsidad mente substantivada del tajo continuo con- Ha sido llevada al cine partiendo de la gra-
que la preservan de todo posible desfa- trastaba ton el dibujo claro —en el otro bación recientemente dirigida por Riccardo
llecimiento en lo amanerado, grave en- extremo-—. de los violines. en cambio, en Chailly a Shirley Verret y Leo Nucei. con
fermedad esta última que padecen muchas el tejido más complejo de la Suite de Bach la Orquesta y Coro del Teatro Comúnale de
de las más famosas orquestas de cámara pudimos oír el efecto de conjunto de un Bolonia. Completan el reparto Vcríano Lu-
del momento. Un Mozart humanizado y ensamblaje perfecto mucho más penetrante
cuando, ermo en esíe caso, son pocos los che» i. Samuel Ramey y Antonio Barasoitía.
descendido del trono de gloria estéril dcs- En el film, dirigido por Claude d'Anna, Lu-
üc donde a menudo se le idolatra. instrumentos por cuerda.
cha ti y Ramcy son sustituidos por dos acto-
res. Dccca distribuirá' en seguida el álbum
A diferencia del considerable núme- César Calmell correspondiente.

12 Scherzo
EL ACONTECIMIENTO DEL AÑO
EN ESTRENO MUNDIAL
«Y d Barroco volvió a florecer»
L'Express, 16 al 22 de enero, 1987.
A T Y S, de M. de Lully,
«Es la ópera de Lully que hizo llorar a Luís XTV»
Le Fígaro, martes 23 de diciembre, 1986. Juhn Hulkjway. í ' \ * * n
LES ARTS FLORISSAOTS. WILUAM CHRISHF.
«Los encantos de la ópera del Rey»
Le Monde, domingo 18, lunes 19 de enero, 1987.
«El triunfo de Lully, Atys, la ópera del Rey»
Le Monde de la Musique - Télérama, enero, 1987.
«Atys de Lully-La divina sorpresa»
Le Fígaro, martes 23 de diciembre, 1986.

harmonía mindi A
iWric.

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OTRAS
NOVEDADES
san

Luigí Boccheriní Ludwig van Beethoven Frédérk Chopin


Cuanaoi para <i>s claves ' Fandango CIIMU en d Minie de bis Oliv™. Ora- Stanislaw Moniuszko
Willian Chiulie. Christiipher Rnusid lurii). Op. 85 Momea Pitk-Hieronimi, La música ik cámara v
HMC D 1233 JamcA AnderM>n. Viclor van Halcm. Cuanetiis nim. I y mim. 2-
C^irví y Orquesta N aun nal de Lyun. Cuanetí» de cuerda de Varsoví*
Serge Baudo. direiuir. LDC D 7883)'2
Josquin Dtsprez HMC D 5181
Slabaí Malcr • Muicie Hritor Villa-Lobos
La Chapelle Huyale. Andr¿ Campra Choros de cámara .
tTiiUppc Hcrrcweghe. Canialas francesas. Turibio Santos, guitarra. Ciiru Je lum-
HMC D 1243 Les A n i Flurusínts. bres de la Asociación para el Canto
Wiiiiam ChriSic. director Coral lie Rio.
Marc-Antoine Charpentier HMC D 1238 LDC D 78835
Música de Tc«n> para -Andrómedü»
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Todos los discos también y ^¡rce-. Sonatas H. 548 y H. 545. H«ctor Berlkií/Franz liszt
Harold en lulia P. V*chon
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Charle!. Medlam. direcloc. Jcan-Francuis HfLssec, piami Bruñir
1 Puquier. viola. Trío de Cuerdas de París, cun H.
Para mayor información HMC D 1244
Popa. violín D.
sobre estos catálogos HMC D 1246
LDC D 78822
dirigirse a:
GJ). y Gkiseppe Stunmo-Üni Ludwig van Bedhoven
ConceHi £ Sinfunic Franz Lisrt Eduard Lalo/S. Laziari
Harmonía Mundi Ibérica Sinronia^ num 4 > nüm. 8 iranscmas Cuanelov de cuerda
Enscmble 415.
Avda. Pía dd Vem, 24 Chiva Banchim, director. para puno. Alain Plinís. piano. Cuartán de Cuerdas de París.
OWTO-SBDI Joan Despi HMC D 1245 HMC D 1IM LDC O 78807
ACTUALIDAD

Penderecki, Doctor por la


Universidad Autónoma de Madrid
R esulta más que evidente el apre-
cio y la admiración que la perso-
na y la obra del polaco Krzyszof
Penderccki suscitan en la Universidad
día, que es difícil encontrar otro crea-
dor contemporáneo que pueda parango-
nársele en este terreno. Esta es la suerte
de argumentación que ha primado al fin.
acompañaron las reglamentarias entradas
y salidas de los participantes. El contar
con el magnífico Coro de la Filarmóni-
ca Nacional de Varsovia otorgó al cere-
Autónoma de Madrid. Es de justicia re- Además sería por completo ruin inten- monial un elevado tono musical. El con-
conocer que una parte importantísima del tar discutirle a Penderecki sus méritos. junto cantó el Agnus Dei del Réquiem
reconocimiento del músico se debe a la Así y si los datos que manejó el profe- Polaco y el Veni Creaior, obras ambas
infatigable labor del director del Depár- sor Peris en su Glosa del DtKtorando son de! mismo Penderecki. La segunda de
tame nio Interfacultativo de Música, Jo- exactos, el autor de la Pasión según San las obras citadas se escuchaba en rigu-
sé Peris. La ya larga relación entre el roso estreno absoluto, pues se trata de
Lucas ha pasado a ser el primer músico
compositor y los estudiantes madrileños una página que el compositor ha dedica-
data de 1973. cuando se organizó un co- exiranjero Doctor Honoris Causa de la
do a la Universidad Autónoma de Ma-
loquio sobre su obra en el que también Universidad española. Da vértigo com- drid, en agradecimiento de su recepción
intervino Cristóbal Halffter. Mucho ha probar el retraso de siglos que nits sepa- como doctor. La oportunidad de oír el
cambiado Penderecki desde ese día. en ra con muchas de las Universidades del Veni Creaior - o m dirección de su autor-
el cual emitió frases lan (ajantes como resto de Europa. pocos minutos después del ultraexpresi-
éstas: «...creo mi obra de la forma que El frío Salón de Actos de la Facultad vo pasaje del Requien Polaco pone de
considero óptima y mi único fin es mi de Filosofa y Letras no es precisamen- relieve la diversidad estilística del com-
propia satisfacción... La reacción del pú- te el marco idóneo para rodear de so- posifor de Dcbica. El Venite Creaior, aun
blico me resulta indiferente». Hoy la ne- lemnidad una investidura como ésta. Por siendo como se comprende una obra de
cesidad comunicativa, la fuerza expresi- fortuna, y como no dejaba de ser lógi- circunstancias, tiene interesantes momen-
va que siempre ha tenido su música, ha co, se contó con la música para dar em- tos, explotando recursos en las voces que
salido rotundamente a la superficie. Pe- lo em pare man con muchas páginas vo-
paque al protocolo académico. Junto a
ro volviendo a las transformaciones ope- cales del primer Penderecki. Naturalmente,
radas, la capacidad organizativa del De- los cantos de tradición universitaria
esta escritura se ve tamizada por el procc-
partamento de Música de la Autónoma —Vetú Creaior, Gaudeamus Igitur, d him-
ha crecido desde emonces enormemen-
te. En el coloquio antes mencionado los
asistentes hubieron de conformarse con
la audición en disco de algunos ejem-
plos musicales de la Pasión según San
Lucas, ahora esta página puede montar-
se en el Teatro Real como parte del ho-
menaje al nuevo doctor. Todo un resu-
men, bien explícito, de un trabajo
continuado.

La idea de conceder el Doctorado Ho-


norís Causa en Música a Penderecki partió
del propio Peris. La acogida favorable
del claustro de profesores es un aconte-
cimiento que devuelve un punto de con-
fianza a la sensibilidad de la Universi-
dad española hacia la música, en espe-
cial si tenemos en cuenta que la mayo-
ría de la veces el arte de los sonidos no
recibe de tan alta instancia científica si-
no indiferencia o la expresión de una tan
triste como supina ignorancia. Acerta-
do, por lo tanto, este gesto honorífico
para con Penderecki. Se puede pensar,
desde luego, en un buen número de crea-
dores extranjeros con iguales e incluso
mejores títulos para hacerse aeradores de
la distinción. Sin apartarse del panora-
ma polaco, el nombre de Lutoslawski es
el primero que viene a la memoria. Ahora Penderecla en el momento de ser investido Dticror Honoiis Causa por el Rector
bien, forzoso es reconocer que Pende- no polaco Gande Maler Polomae—, el so de conexión con la tradición que vive
recki goza de una tama, de una incondi- Grupo de Metales y Timbales de la Or- su creador. Abantamente cautivadora
cional adhesión entre los públicos —sobre questa de RTVE interpretó varias mar- la respuesta del Cv.o. en el que cabe re-
todo el universitario—, nacida de la po- chas —Libro de Cifra, de Pisador: Es- saltar la robustez de sus bajos. Presencia
tencia comunicativa de su música a la pañólelas y Gallardas, de Gaspar Sanz; de la música, en fin. en el acto de home-
que antes tan poca trascendencia conce- Pasacalles, de este mismo autor— que naje a un gran músico de nuestro tiempo.

14 Scherzo
ACTUALIDAD

La Pasión según San Lucas Monográfico:


Penderecki como clásico de sí mismo Carlos Palacio
Madrid. Circulo de Bellas Arto. 4-5-87. Obrai de
Madrid- Teatro Real. 28. 29-IV-87. Ptnlcrecki. Pasión según San Lucas. Coro de Niños de b Rlarmóm Carlos Palacio- lnma Egido. soprano. Fernanda Pucho!,
ca de Cracovia. Cuco de la Hlarxnrinica Nacional de Varsovia. Orquea* Sinfónica de la Radio Poluca piuno. Colegio VocaL de Madrid. Director. Pascual
de Vaisivia. Andizej HUiski. Bmn Carmelh. Edwaid Luhas«nluJ. Mariana Nicolesco. Director: Krzy&ztof Ortega. Conckrtu organizado pt» el Centro pan
Penderecki. la Diñ)vi<fn de la Milticit Contemporánea

En el plazo de unos nej.es hemos te- pudiera pensarse a príori. de un recorte


nido la ocasión de escuchar dos de las de las posibilidades expresivas: muy al Merecido homenaje el dispensado a)
partiiuras religiosas de Penderecki en las contrario, precisamente el gran acierto compositor alcoyano Carlos Palacio. Y
que se utilizan vastos dispositivos. Ei Ré- de Penderecki en esta obra es su forma ello, no solamente porque ha sido y es
quiem Polaco, programado en el último de plasmar un contenido dramático. La un hombre comprometido hasta sus últi-
Festival de Otoño de lu Comunidad de Pasión según San Lucas enlaza con las mas consecuencias con su ideología
Madrid, représenla el mis ambicioso y grandes pasiones del pasado, sobre todo —cosa tan rara de ver en los tiempos
reciente punto de llegada del estilo de! con las de Bach. a quien se rinde claro que corren; cosa, más bien, de otra
maestro de Debica. Esta partitura, en mu- homenaje con el uso del diseño celular época—, sino porque valia la pena reen-
chos sentidos un relomo, contiene, in- B-A-C-H (Si bemol-La-Do-Si). La Ira- contrar a alguien que ha sido y es fun-
cluso en grado sumo, lodos los elemen- damentalmente nuestro, pese a haberse
tos que han provocado en la crítica cuando dición resuena de mil maneras —todas
bien diversas en verdad a como lo ha- tenido que expatriar desde 1959 hasta hace
no un abierto rechazo si una actitud de pocos años. Un músico español más co-
desconfianza. Con el punió de referen- cen en el Réquiem Polaco— en esta crea-
ción pendereckiana. Las alusiones al Gre- nocido, por dicha razón, en la Unión So-
cia de esta obra ha sido muy ülil la audi- vic'tica que en España. Un músico que
ción de una de las páginas que mejor goriano constituyen un factor mas de un
entramado al servicio del mensaje reli- escribió y coordinó —aunque pocos lo
simbolizan al primer Penderecki: la Pa- sepan y muchos prefieran no recordarlo—
sión según San ¡Meas. La magistral pie- gioso. Pero si el fondo de la obra es secu-
za, que Odón Alonso diera a conocer en lar, su ropaje es marcadamente moderno, una importante colección de canciones
marzo de 1970 con los conjuntos de en este equilibrio radica la gran consecu- de lucha y resistencia ante el enemigo
RTVE, ha estado ausente demasiado tiem- ción del maestro polaco. Numeri>sos Rec- fascista, al lado de nombres tan relevantes
po de la vida musical madrileña. Caren- tos en la orquesta, en especial en las cuer- como los de Bacarissc o Rodolfo Half-
cia grave, pues se trata de una de las das —Penderecki siempre ha sido un vir- fter. entre otros. Precisamente la Can-
tres o cuatro composiciones religiosas ab- tuoso en la escritura para esta familia, ción patriótica que abría el programa del
solutamente fundamentales de nuestra cen- recordemos la magisiral Potymorphia. para concierto a til dedicado —canción cuyo
turia, valoración en la que coinciden los 48 instrumento» de cuerda^ de 1961—. texto data del s. XIX— pertenece a di-
mas prestigiosos especialistas del arte so- y también en el coro. El coro es. en gran cha colección. La tercera en programa.
noro de nuestro tiempo, u m u por ejem- medida, el protagonista de la Pasión. Su Compañías de acero, et> asimismo pro-
plo. Stuckenschmidl. En el catálogo del tratamiento es muy variado desde el canto ducto de aquel trabajo, siendo, además.
músico polaco, la posición que ocupa lu una de sus más populares canciones. Junto
Pasión es privilegiada. Además de su peso ul grito, del susurro al silbido. Finalmente,
acaban por completar el cuadro estilísti- a ellas, fueron interpretadas la Canción
específico como logro ejemplar, dentro a Lenin, que dala de sus primeros años
de la evolución de su autor posee la sig- co de la obra los pasajes aleatorios y la
utilización de. cuartos (fc tono. parisinos, y 8 de las 12 Canciones de
nificación de un momento clave para su España, unías con texto de Rafael Al-
idioma sonoro. Se dan rasgos de una cierta La versión que pudimos oír debe cali- berti. La soprano lnma Egido fue exce-
contención en los recursos de una escri- ficarse de realmente extraordinaria. El lente intérprete de dichas piezas, como
tura que hasta entonces se había carac-
terizado por una especie de derroche de Coro de la Filarmónica N¡K."ional de Vur- lo fueron también los miembros del Co-
ideas y soluciones. Esta moderación no sovia se revekí cum» uní agrupación dueña legio Vocal de Madrid con Pascual Or-
se ve acompañada, en contra de lo que de recursos ilimitados. Respondió con efi- lega a la cabeza, asimismo en la prime-
cacia comunicativa y técnica bastante a ra parte del acto. En la segunda. Fer-
las demandas de la obra. La dirección nando Puchol —pianista sobradamente fa-
del propio uuUir extrajo de la ma- miliarizado con la obra de Palacio, por
leable orquesta todo un rico mun- cuanto ha grabado en disco una integral
do de sonoridades, donde los efectos de su obra pianística— brindo una lúci-
en las cuerdas estuvieron particular- da selección de España en el corazón,
mente logrados. Penderecki cons- una colección paradigmática de lo que
truyó una imciprctaciiín de su Pasión ha sido, estéticamente, la actitud del com-
sólidamente estructurada y con gran positor de Alcoy en la segunda etapa de
carga emocional. Los solistas ofre- su producción: sutil melodismo. preña-
cieron buen nivel, sobresaliendo la do de pinceladas nacionalistas, todo ello
soprano Mariana Nicolesco. Un tamo pasado por un tamiz que podríamos ca-
corto de volumen el bajo Boris Car- lificar, a falta de otro apelativo mas ade-
mclli. Muy convincente en la com- cuado, de pust-impresionista. En la misma
posición de su parte, aun con Vis linca se sitúa el Llanto de muerte por
problemas en el agudo, Andrzej María Luisa, una de sus obras más re-
Hiolski como Jesús. El evangelista cientes, compuesta sobre 5 sonetos de
de Edward Lubaszcnko, algo falto Adrián Miró escritos con mrtivo de la
de hieratismo. no dejó de ser muerte de la esposa del poeta.
aprimado.

En ei concierto saludando a ¡a Reina E. M. M.


J. I.

Schcrzo 15
ACTUALIDAD

Estrenos del Año Europeo Quasar Gem:


Madrid, Circuí» de Bellas Artes. 27 de ahhl de dades. El Quinteto de \ieruo de Agustín
para minorías
1987. Obras de Goniála Aeilu, Guinjoan. Caai- González Adtu nos inquieta no poco desde
llo, Barce, Olavidc. Conjunio Inslrumenlal de Ma- su aspereza general de escritura, su tím- Madrid, Escuela Superior de Canto 21-4-87. O t r a
drid. Director: José María Francu Gil- brica hiriente, sus llamadas insistentes y de Barbe?, Iges, Vázquez del Fresno. Alonso y Fer-
Bajo d epígrafe Estrenos del Año Euro- obsesivas, sus pasajes sincopados, sus pro- nández. Quasar Gem Concierto organizado por el
nunciados contrastes, sus permanentes pi- Cerero para la Difiistdn de la Miísica Conemporines.
peo e! Centro para la Difusión de la Mú-
sica Contemporánea ha organizado, dentro ruetas. Joan Guipan divide su Música
de su temporada, un concierto constitui- para once ai dos partes, la una -flue- Apenas una cuarentena de espectado-
do por obras estreno absoluto resultado tuante y deliberadamente oscura», de grata res tuvo el concieno al que aquí hace-
de diversos encargos realizados por la sonoridad; la otra, -de naturaleza diató- mos referencia. Y como la crítica no asis-
antigua Dirección General de la Música nica y mucho más brillante-, emplea una tió —en bloque— hallóme en el momen-
especie de osiinato en semicorcheas que to de escribir estas líneas en la penosa
t o n motivo del Año E u r o p e o promueve multitud de interesantes com-
de la Música, segunda remesa de la ofre- necesidad de resolver entre no reseñar
binaciones. El discurso no mantiene en
cida en 1986. Este acto revestía por ello todo momento el mismo grado de ten- en absoluto la presencia de Quasar Gem,
notable interés porque además se suma- sión; se echa de menos mayor concisión o hacerlo estando una obra mía —y, ade-
ba a él. como estreno español, la com- y concentración. Hay a m o un juego que más, estreno— en el programa. (A estas
posición de Gonzalo de Olavide. presen- hace perder a la com posición cntra- alturas, a nadie se le oculta que he deci-
tada en la pasada edición de Europalia. dido optar por la primera alternativa.)
Esta partitura del músieo madrileño, afin-
El conjunto asturiano, creado en 1982
cado desde hace tanto tiempo en Suiza.
vino a ser lo mejor y más conseguido por Alonso Alvarez y Enguita, se pre-
de la sesión dada su espléndida factura, sentó con el refuerzo del saxo tenor Fran-
sus bien medidas proporciones y su con- cisco Mielgo y del pianista Jesús Me-
tenido expresivo. Es una partitura (fc cierta nc'ndcz; el compositor y pianista Luis Váz-
envergadura, escrita para 19 instrumen- quez del Fresno interpretó su propia obra
tistas en la que el amor se muestra en y. para completar el reparto, señalemos
la plenitud de sus recursos. Desde el acor- que las 3 últimas obras en programa lle-
de inicial, con percusión incorporada y varon el aditamento sonoro de sendas cin-
la primera frase del chelo sobres suaves tas con montajes de sonidos electróni-
toques de parches y vibráfono. se contro- cos. Desde el principio, una cosa quedó
la a la perfección un acontecer dramático clara: la honradez interpretativa de Quasar
lleno de alternativas, fugaces resplando- Gem, que en absoluto consideró su cita
res, luces suaves y extrañas premoniciones. en Madrid como un mero trámite, como
Es obsesivo el largo pasaje que hacia la un bola. Ello se puso de manifiesto des-
mitad y enlazando con el final se cons- de la primera obra, Días de ocio, de Llo-
truye en torno a un sencillo esquema rít- ren; Barbcr, una música ambientalista que
mico con aire de sombría marcha. La recordaba al mundo sonoro presente en
célula va y viene, oscila, desaparece, pero algo tan caro al autor valenciano como
subyace hasta el final alimentando des- su TWter de Música Mundana. También
de dentro el desarrollo sonoro.
quedaba claro otro aspecto, no tan agra-
La tensión, que ha .-¡ido por instantes dable, hay que decirlo: las escasas ta-
insoportable, decrece. Unas notas con- blas de los intérpretes. Para completar
sordina de los metales, nuevas aparicio- la primera parte, los dos estrenos: el men-
nes del chelo, discretas intervenciones del Ji/an Guijodn cionado de Gestos, obra para grupo in-
bombo, dibujos rectilíneos de las flautas ña y contenido. A pesar de alguna con- determinado del que suscribe, y Espe-
concluyen la espléndida composición que, sistente frase de viola o chelo y del atrac- jos, composición de Luis Vázquez del
tras pizzicati del arpa y leves toques de tivo colorido general. En Concierta de Fresno dentro de una preciosa linea post-
piano y órgano, nos envuelve en la ma- ¡izara n." 7 Ramón Barce se propone
yor de las serenidades. La calma des- impresionista muy a ¡a Messiaen, con
la obtención del material temático a partir la intervención de una cinta cuyos soni-
pués de la agitación. Un discurso de mas de unas mismas ideas que circulan per-
de veinte minutos lleno de gracia ope- dos sintetizados recordaban, curiosamente,
manentemente autogenerando nuevas y
rística. a las Ondas Martenot, tan del gusto del
continuas posibilidades. Los tres oboes,
Las demás obras, no exentas de méri- que intervienen junto al piano y a la per- autor francés.
tos, quedaron relegadas por la solidez cusión, realizan, tan racional ísl i cam en te
y mayor fuste de esta Música extrava- Ya en la segunda parte, la extensa Can-
cerno es habitual en el autor, repetidas
gante de Olavide (cuyo origen, no lo ol- exploraciones sobre fondos diversos. ciu de Seronda, para cinta magnética y
videmos, es distinto al de aquéllas). Ma- flautas, todas a cargo de Begoña Engui-
Franco Gil y sus hombres hicieron, a ta —por cierto, algo excesiva y redun-
nuel Castillo nos atrae con su reflexión
lo que pudo apreciarse, lecturas bienin- dante la intervención de las flautas dul-
sobre la Suite de los espejos en la parti-
tencionadas lejos de la perfección expresiva ces en todas las obras—, y Rupturas, de
tura asi denominada, constituida por cinco
y de ejecución. Fue, en todo caso, una
cortos episodios de diverso carácter pa- M. A. Fernández, un atractivo diálogo
cncomiablc labor porque ya sabemos los
ra tres flautas y un vibráfono. enlre los sonidos producidos por gene-
problemas que se plantean habitualmen-
Obrita muy bien planteada y escrita, radores de onda —grabados en una cin-
te a la hora de montar determinados con-
con mucho encanto en las distintas com- ta, claro está— y el grupo instrumental.
ciertos, casi siempre afectados por la falta
binaciones tímbricas e instrumentales. Va-
de ensayos. . - J.l.
riada pese a la estrechez de las posibili-

16 Sherzo
ACTUALIDAD

Puesta en evidencia la capitalidad


cultural europea de Madrid
Lamento mucho que una crítica de un
concierto hay-a de encabezare con un título
de crónica socio-política, pero tantas veces
hemos tenido que contenernos, ante si-
tuaciones similares, que. cuando se lle-
ga al límite, hay que saltar y decir algo
que muchos conocen, la mayoría ¡mu-
ye, y el poder establecido ignora.
Se ha dicho, con toda la razón, que
en nuestro país, ti música es la cenicienta
de las artes; sobre esa base se ha pre-
tendido construir toda una filosofía so-
bre política mítica!, siempre fallida, pero
siempre tendiendo a una hipotética me-
jora de la estructura musical.
Ahora no. Madrid es la capital de la
movida, de la pintura, del teatro, de la
música. Somos los mejores; nada se nos
Bruggen, Leunhardl v Blysma en el Real/A. MUÑOZ
pone por delante y el público y los polí-
ticos españoles somos inigualables. Que- nario. por cierto, inadecuado totalmente de en la que se ponía en evidencia todo
damos los críticos, que parece que siempre para este tipo de música. Leunhardl. Bnig- un sistema cultural, y ka constante pa-
estamos en posesión de la verdad. Esto gen y Bylsma. impartieron una de las traña de nuestra capitalidad cultural
es. en pocas y torpes palabras, lo que mayores lecciones de buen gusto, estilo europea.
se adivina en el panorama cultural, al y sensibilidad que las viejas paredes del Se podrían escribir miles de palabras
que la música pertenece, aun cuando mu- Real hayan jamás escuchado. sobre el concierto, pero he creído más
chos pretendan excluirla. importante decir lo que ha quedado se-
Los escasos espectadores, apiñados en
Pues bien, dentro de estas coorde- las primeras filas de butacas, sentíamos ñalado, aun cuando el título de esta cró-
nadas, como dirían muchos, se inscri- que aquello era un verdadero hito musi- nica habría que modificarlo porque no
be la pistura arrogante, pretenciosa y cal. Pero como el aficionado a ka músi- han sido Lconhardt. Bruggen y Bylsma
salvadora tic nuestros mentores polí- ca no es un onanista. todos teníamos la los que han puesto en entredicho la ca-
ticos y culturales. Ellos siembran; la gente sensación de que la tarde, gloriosa mu- pitalidad cultural de esta villa y corle;
normal recoge. Y así nos va. Tres mú- sicalmente, era. sobre todo, la tarde de han sido otros.
sicos europeos, tres extraordinarios in- la tristeza y de la frustración, era la tar- G.Q.LL.O.
térpretes, actúan en el Teatro Real, con
un programa absoluiamete original, ba-
sado en música italiana del siglo XVII. Christophe Coin, siempre en Alza
Uno de dios, el clavecinista, es premio
Erasmo, por su exaltación de los valo- Mufa-id. T e a m i Real I 4 I V 8 7 . Haydn. Caxirrlo de su mano derecha y. sobre todo, una
para vtolonceifa en do mayor. Concierto pam via- capacidad comunicativa extrema. Muy cui-
res de nuestra cultura. Son los Celibida- kmcrllo tn Re mayor. Schubcrl. Misa n. " 2. Or-
che. o los Giulini de la música de cámara. quema Sinfónica de Asturias. Com de la Fundación dado el acompañamiento de Víctor Pa-
Principado de Asninas. ChriMuphc Coin, Viulon- blo Pérez, quien consiguió resultadih más
cello: Miguel Ángel Tállame, árgano: Pabio Cuno, correctos de su orquesta, formación siem-
Uno. que a pesar de su devoción, tie- clave: Mafia íinc' Sánchez. »>pranii: Jmn ftirras.
ne que buscar entradas para asistir a los tenor. Franciscit Valh. harilono. Diríder Viitor pre en constante evolución y que hoy se
conciertos, se apresura a ir a taquillas Pahln Pira encuentra en un momento prometedor.
el primer día de venta a] público, que De considerable inferior calidad la in-
Después de una línea de general ato-
por cierto no formó ni siquiera cola. Con terpretación en Schubert. con un coro acu-
nía — salvando al Trío de Barcelona—
las entradas en el bolsillo, regrese a ca- sadamente destemplado. El director volvió
el Ciclo de Cámara y Polifonía llega a
sa como si llevara un tesoro cutre manos. a evidenciar detalles de excelente oficio
su cierre con algunos concierta en lt>s
y certera intuición musical, que esta vez.
El día del concierto, llegué con cierta que pueden encontrarse «osas de interés
sin embargo, no fueron suficientes para
antelación, previendo un tapón en la en- En éste que reseñamos la principal atrac-
salvar la versión en su conjunto. Las partes
trada del teatro de los que hacen época. ción consistía en la presencia del estu-
solistas de la Misa se vieron cubiertas
A las siete y media, hora de comienzo. pendo instrumentista que es. pese a su
por cantantes poco idóneos. Lo más digno
apenas cuatrocientas personas ocupaban juventud, Christophe Coin. Sus versio-
lo dio Valls. en tanto quedó claro que
algunas filas del patio de butacas y al- nes de los dos conciertos de Haydn es-
la técnica de María José Sánchez se ha-
gún despistado se dejaba ver en los pi- tuvieron impregnadas de musicalidad y
lla todavía lejos de lo imprescindible.
sos superiores. Uno de los mayores va- adecuación estilística. Coin posee una muy
cíos de la historia del teatro. En d cscc- exacta afinación, un asombroso dominio E.M.M.

Scherzo 17
ACTUALIDAD

Previn clausura el Ciclo de Ibermúsica


Mxfcid- Tauro Rea] ] | de mayo de 1987. Ravel:
Ua mere l'irye, la HJÍI Elgar. Primera Sinfonía.
Olque&a Filarmónica de Lra Angelen. Diiccior: Anfa^
Previn.

Con este concierto se ha cerrado


la temporada —irregular pero con co-
tas muy altas— de Ibermúsica. en su
tercer ciclo Grandes Orquestas del
Mundo. Como postre, la centuria ame-
ricana que hace algunos años con-
tribuyera a mejorar y a poner en ór-
bita dentro de las grandes Giulini.
En esta oportunidad se nos ha vuel-
to a mostrar (ya lo hiciera con el ita-
liano y con Mehta y Barenboim en
Madrid) como un conjunto compac-
to, bastante equilibrado, brillante, po-
deroso y dúctil. Quizá hoy por hoy
no llegue al nivel de Cleveland. Nueva
York. Filadelfia. Boston o Chicago,
pero no le falta demasiado. Cuerda André Previn con la Filarmónica de los Angeles eit Madrid/FOTO: A. MUÑOZ
sólida, puede que no especialmente denció, cosa nada sorprendente co- so con cuidado y-con delicadeza una
transparente, madera empastada, ho- nociendo su trayectoria, enorme se- transparente y luminosa versión de Ma
mogénea y dulce, metal firme y po- mere l'oye. a la que. de todos modos,
tente. Sonid» global de buena cali- guridad —nacida de una interesante
asunción del factor rítmico y de una le faltó sentido poético e intimidad
dad, de timbre esplendoroso, aun sin (ofreció la página íntegra). Trazó con
la redondez de algunas de las ante- peculiar pero comunicativa manera
de transmitirlo mediante elásticos y firmeza pero algo toscamente una de-
riores formaciones y sin la pátina de masiado concreta Valse y narró con
las europeas más señeras. en apariencia desmanados movimientos
de brazos—, concisión libre de inú- buena letra y excelentes efectos la
tiles ornamentos o planteamientos re- siempre bien hecha, solemne y plúm-
Junto a ella, el alemán naciona- bea Primera de Elgar. tan llena de
lizado norteamericano. André Pre- tóricos, buen tratamiento de la diná-
mica y claridad de concepto. Expu- ecos y de referencias. A.H.
vin (Andreas Ludwig Priwin), evi-

The Academy in the Mood por una propina poco afortunada, ya que dos económicamente mediante becas, re-
al aria de la Suiíe en re de Juan Sebastián pertorio barroco y clásico de infrecuencia
Mubíd. Teatro Real. The Academy <if 51. Martin Bach fue tocada fuera totalmente de esfi- casi absoluta, programación de actividades
in ihe fiddi. Duecinni: lona Brown. MozarL: Di- lo.-Sin embargo, el título de esta minicró- de la orquesta en localidades de la Comu-
venimento K. 136. Schónberg: Noche transfigura- nica. sigue siendo válido: The Academy nidad de Madrid donde la música apenas
da Tchaikowsky: Souvenir de Florencia,
in the mood. si llegaba en el pasado. Pero precisamente
-Parodiando el célebre título de Glenn Mi- G.Q.LL.O. por esta bondad de partida es por lo que
ller, hemos de señalar que el concieno ofre- hay que pedir la máxima correspondencia
cido por la veterana Academy of Si. Mar- entre resultados artísticos y planteamien-
tin in the Fíelds. fue una muestra evidente Del proyecto a la realización tos sobre el papel. La Orquesta cuenta con
de cómo esta agrupación inglesa se man músicos bien formados, pero todavía no
tiene en una primen sima linea. M*drid. Teairu Albeniz. 6-V-S7. Bocchernu. La funciona como tal unidad superior. En su
música nocturna de Madrid: Vivaldi. Concierto pa- primera gemación madrileña faltó conjun-
Un programa discretamente construido. ra dos oboes en ifc mayor: Mojan. Sinfonía n. " ción, con algún desajuste más grave en los
en el que sobraba el dichoso Souvenir de I? K-129; Vivaldi. Credo, Mezan. Trts Unlelrs. violoncellos. No lodos los defectos, sin an-
Florencia de Tchaikowsky. poco oonocí- Cura] de Cámara de la Comunidad de Madrid OT'
quesla de Cámara de la Comunidad de Madrid. Di bargo. fueron achacables a la bisoñez de
do. gracias a Dios, y que no es precisa- rector Migjel Graba. la Orquesta. Lo más grave se dio en la
mente su obra maestra. Al comienzo, el ausencia de verdaderas interpretaciones. La
Diveribnenlo K. ¡36 de Mozart, tocando Aunque toda nueva formación musical djrección de Miguel Groba careció de vi-
con mucho dinamismo y gran precisión, deba ser recibida con agrado, incluso con da, eligió tempi poco apropiados, realizó
pero al que le faltó un concepto verdade- nuestro ij)oyo más decidido, no por ello fraseos poco o nada matizados y demostró
ramente mozartiano. Antes del descanso, han de bajarse los haremos críticos, ni si- tener ideas muy alejadas del auténtica sentido
la lección magistral de Noche transfigura- quiera los correspondientes a los de una de ¡as páginas que conducía. Confiemos
da de Schó'nberg. en la que las calidades primera turna de contacto con el publico. en que este y otros problemas se solucio-
sonoras de la orquesta de cámara corrie- La presentación de la Orquesta de Cámara nen pronto para que sea viable el despe-
ron parejas a la exquisita condición de la de la Comunidad de Madrid provoca va- gue de la recién creada orquesta. De su
partitura. Nada que objetar, ni en el esti- rias consideraciones. Algunas tan obvias primer concieno sólo resta indicar que la
lo, ni en la dicción y fraseo empleados por como que una orquesta no se improvisa. intervención de la ya veterana Coral de Cá-
lona Brown. que condujo el grupo, desde Desde luego, un plazo de dus o tres me- mara de la Comunidad de Madrid en la
su arco de primer violto con tanto cuidado ses, como es el caso, de preparación pre- segunda parte confirió a las ejecuciones un
como entusiasmo. Las gentes del Real aplau- via al rodaje público es a todas luces insu- mayor grado de pulcritud.
dieron con fuerza. ficiente. La idea de partida es sin duda ex-
celente: instrumentistas jóvenes sustenta-
En resumen, un gran éxito, srilo paliado E.M.M.

18 Scherzo
El Concierto-Aniversario
desdr&fcoen disco

EX CONCIERTO

CÍIOPIX
24 I'IÍELLDKIS ( l |
i-:, RINCÓN
•I. LTUilNÁ

CRISTINA BRUNO EN CONCIERTO


Grabación en vivo realizada en el Círculo
de Bellas Artes de Madrid el 23.12.86
Producción: DISCOS ETNOS
PEDIDOS A SCHERZO EDITORIAL, S. A. c/Marquós de Mondejar, 11-4.° C 28028-MADRID
o llamando al Teléfono (91) 246 76 22. Forma de Pago: Talón bancario (sólo desde Madrid)
o Correo Contrareembolso (+ 100 ptas. gastos de envío)
P.V.P: 1.350 ptas. PRECIO ESPECIAL SUSCRIPTORES: 990 ptas.
ACTUALIDAD

San Isidro Sinfónico CORO DE RTVE


¿Nueva etapa?
Maffc-id. Iglesia de San JcnínimodRe»!. 14-1V-87.
Obrar, de Mcndcltt>hon, Brui'kncr. M. Blancafiwl.
Wnil') Ridcn. CimxfcRTVE Dinsaor. JunliCasa,
Uiu nuevj elapa se abría oficialmente
para el Coro de RTVE el martes. 14 de
abril del año en curso; un nuevo direc-
tor subía a la tarima y lo hacía con pul-
so fume y coherencia. Su nombre: Jor-
di Casas. Fundador, hace 15 años, de
la Coral Carmina en su Barcelona natal.
La orquesta Nacional cun López CobvsiA. MUÑOZ Casas ostenta, además de una ¡mensa ea-
ircia muMCjJ dedicada a la direieiiin coral
llevada a cabo en diversos países europeos,
Maikid. TcMn> Real, marln. 12 <k mayn ONE lias Kunish (alemán) puniendo en los atriles una vasta lónnaciiin humanística. El rendi-
Dirixsur. Jt*>us L*>pc/ Cotx'v Pcrcí Caf-J''. A mi un programa a base de Usandi/aga. Ra-
tierra Miizarl: Sinfonía Jüptin Brui:kmT Sépti- miento del Coro bajo su batuta fue exce-
ma. Marcóle* \? ilc mayt». Ori|uc»hlü Smfónk'd dth
vel y Bcelhoven. un incitado de honoi. lente, en términos generales, con vigor,
Euskuiii Direclor MaHias Kunlv:h Jn&juín Ai;hu- Joaquín Adiúeairo. redondearu el atractivo
CHrrLMpidni>r. Usandiiagu: IjtsmiUitulriiuu. RJVCI. de la velada, en la que el protagonisia empaste y seguridad — atribuios perdidos
Conííerto tti StiJ. Betflh*vcn: Pastoral. fue el Contieno en Sol de Ravel. espíen- casi completamente por dicho conjunto
d idamente recreado por el pianista bil- de un tiempo a esta pane— puestos de
Mayo llorido y hermoso, mayo agri- man i tiesto iras escasos meses de trabajo
aila y festivo. Semana grande de San baíno, quien dio una lección de musica-
lidad y expresividad, lástima que el Ka- y en un repertorio tan preñado de difi-
Isidro, de cucañas y cohetes y concier- cultades interpretativas como infrecuente.
tos, el Ayuntamiento adoquinadla" y eas- pellmeisier germánico mi entendiera en
ti/o. consciente de las necesidades del absoluto el inundo raveliano y no supie- Dos grandes autores del XIX abrieron
esquivo electorado lia orquestado una se- ra aprovechar su paleia orquestal. el programa en Los Jerónimos; de Félix
mana musical en el RcuJ en la que Bruek- Una Pastoral rígida y de ira/o grue- Mendelssohn se escucharon los 3 Sal-
ner y Sabicas. Bectlioven y el tango han so, sin ninguna poesía fue perpetrada a inos catalogados como su Op. 78 y el
bailado junio-, en una cenefa rítmica cu continuación Una pena, porque la cuerda segundo, pensado originalmente para 8
la que no luí Tallado casi nadie y la mú- Je la agrupación vasca merecía olio Ira- voces a capclla —que fue la versión in-
sica lia llegado a lodos los rincones para lo. San Isidro en las alturas alucinaría terpretada por el Coro de RTVE—. se-
sola/ de los vapuleado?, coia/.ones. y dudaría de esos sentimientos ante la na con posterioridad retocado por su autor
naluiale/u. máxime cuando se trataba de paru su inclusión en el oratorio Elias.
En esta vorágine festiva la ONE ce su gran semana, pero chilón. el espacio Del austríaco Antón Bruckner se pusie-
lebró su Coneieno 3.(100 con su titular se acaba y hay que irse a bailar los tan- ron en pie sus magníficos Cuoiro Mote-
Lope/ Cobos al frenie; el fiel respetable gos con la Sinfónica de Madrid. tes, el primero de los cuales — Ave Ma-
que abarrotaba las logias del regio coli- rta, un prodigio de sutileza armónica-
seo tríbulo al conjunto una gran ovación Agustín Muñoz fue ofrecido como bis iras los encendi-
de agrudeci míenlo generoso por lanías d a aplausiis del público asistente al con-
mañanas dominical o que sin ellos no ha- cierto. De finales del XIX —en eoncre-
brían lenido sentido. Un precioso y lar- lo. de 1881— dalan asimismo las Seis
go programa file elegido para esla emo- Diez años de Le Canciones Sacras del también austríaco
Hugo Wolf: estas pequeñas piedras pre-
liva ocasión cu la que deslacó la Safo-
nía Júpiter, hien planteada y ejecutada, Monde de la Musique ciosas de la música coral de su tiempo,
aunque a veces algo afectada. Lu ONE. de carácter moderno, según declarase el
festiva y relajada, demostró lo bien que Una de las revistas francesas de más li- propio compositor, fueron el punió más
le sientan estos pentagramas lan purifi- rada y difusión dentro del campo musical bajo de interpretación del coro y pusie-
cadores. Las divinas longitudes de la Sép- es Le Monde de la Musique, que ha lle- ron de man i tiesto, una vez más. la
tima bruckneriana tuvieron una lectura gado, en mayo de este año. al número enorme dificultad que revisten para
atenía pero de mentís intensidad y con- 100. Felicidades, colegas, porque man- un conjunto vocal a capella esas ar-
centración que en la versión de abono tenerse, incluso en Francia, país a siglos monías deslizantes que lan resultonas
de la temporada. Tal ve/ la ocasión hu- luz del nuestro en cuanto a cultura mu- quedan, aún en interpretación de una or-
biera exigido una obra más ligera y asi- sical y de la olía se refiere, durante lo- questa de mediana calidad... Esplendi-
milable, ya que una pane del aburrido do esc tiempo y crecer en cantidad y ca- do fue. sin embargo, el trabajo del Co-
público abandonó en tropel lu salu entre lidad como lo ha hecho esta publicación ro de RTVE en el bellísimo Tripticum
pausa y pausa. gala es difícil y envidiable. Para este es- Sacrutn de Manuel Blancaforl. compo-
pecial número 100. los rectores de Le siior recientemente fallecido, y de ver-
Monde de la Musique han preparado una dad sorpréndeme su versión de los Cua-
La ONE cierra una etapa de su his- tro Moteles para un liempo de peniten-
toria por lo que. como en las bodas, brin- información amplia de lo que han sido
estos diez años y han incluido diversos cia ifc Francis Poulenc. Un éxito, en suma,
demos porque la unión López Cohos/ONE del cilado conjunto, y de su nuevo di-
en un fulur.i dé frutos aún mas sonoros trabajos de interés, entre ellos un exien-
so dosier dedicado a Toscanini. Lo más rector del que hay que hacer partícipe
y musicales, la afición deseosa de emo- significativo, sin embargo, es la publi- a Miguel Alonso. Delegado General de
ciones y música así lo espera. cación de diez cortas partituras para piano la Orquesta y del Coro de RTVE. Con-
A lu nuche siguiente, cuando los ecos dedicadas por otros tamos compositores fiemos en que se consolide ese excelen-
bruckncrianos resillaban aún en el aire, actuales franceses al acontecí míenlo. En- te trabajo de Casas.
un Real casi vacío acogía en su seno ¿i contramos aquí las firmas de Boule/.. Du-
la Sinfónica de Eu/kadi (Sur. natural- tilleux. Amy. Xenakis y Levinas.
mente) con un Lehendakari llamado Mal-

20 Sther/o
ACTUALIDAD

Primavera operística bilbaína


Bibao. TfJni Arriagj 5-7-'». V-87 Di-ni í y ti i. Din sión y un timbre muy igual en los dis-
Pasquate. Curio». Chau%son. Encdind Lllon>. Aldo tintos registros. A pesar de cierta exa-
Benolo. Sd^ilos Ariño Orquo>lü Sinfonji'j de Bil-
fsu' Direuor. Ennquc Cpurcu A%cn»iii geración en su actuación, se adueñó
La doni/otianu ópera Drill Pasquate, del escenario y no careció de encanto
inauguró, el pasudo manes día 5, el fes- en su aria Soanch "10 la vinú mágica, se-
tival de priinuverj. que viene desairo gura y pulcra en las agilidades. El
]lánd<*e en el Teatro Arriuga. Con el tenor Aldo Bcrtolo constituyó una agra-
listón valorutivo o indieuljvo de la cota dable sorpresa. Aunque comenzó con cier-
Je calidad situado a itu gran altura, la ta frialdad en Sogno soave e casto, tan-
apreeiaeión global de la obra lúe di' en to con exquisito guslo la conocida aria
uelenidu. Estfiiogriililamente, a posui Cercheró fontana Ierra. V o / típica de
de contal con los medios u-cmeos que lenur lírico-ligero, de bello timbre, es-
brinda el teatro, se iuvn que aeudir a la tuvo valiente en el ataque, sobresalien-
La elegancia de conirulacjón de lu trudieíonul decoración
pictórica, muehleríii buruta y un voslua
do en el hermoso dúo final Tomami a
dir. Santo™ Ariño, el barítono vizcaíno.
James Bovvnian rin ]»>bre y parco. La novedad, que no
es tal. se centró en el regisia Emilio Su-
fue el que completó el cuarteto canoro
en su papel de doctor Malatesia. Vocal-
gi. quien sur"' aprovechar esos medios, mente, al barítono le va el papel escrito
Madrid. TLMINP ReJ :i-IV-K7 Ohrj- du Vivalili.
cambiando los decorados sin bujai el le por Doni/.etti. Su voz se encontró có-
HjtnJel. Tdciniinn. Purtdl y Blu» Conjuran Bd- moda, cantando con facilidad y soltura
tciico Zaruhdiiiiü. J¿iini"> Buwnun. Nk'h<ilj> Cljp km, a la vista del públieo. con limpie/a
lun. L'iinlrjICTioro. V precisión. El papel de Don Pasquulo. como así fue en el difícil dúo bufo del
En el anterior mimcru do SCHER- estuvo iniorprctado por el hujo / j r j g o - tercer acto o en su aria Bella sicome un
ZO nos oc upa hamos do los dos concier- /ano Callos Chuusson. Sin llegar a ia angelo del primero. Notoria su musica-
ins del Conjunto Barroco Zarabanda cu lidad y su fraseo diáfano. Sin embargo,
vis bula de la escuela italiana, d bajo
lu Sanana do Música Religiosa Je Cuenca. careció de la pizca de gracia necesaria
Si I J comparamos con estas actuaciones. maño iouli/ó un excelente trabajo. Con
un perfecto conocimiento de la partitu- en la gesticulación y restantes elemen-
su presentación en el Cielo de Cámara tos de .su actuación. El maestro Gar-
y Polifonía debe ser tenida tumo defici- ra, cantó con aplomo y gran musicali-
dad. Su voz. redondu y de agradable tim- cía Asensio. más preciso que expresivo
laria. El grupo, de cuya existencia mis-
mu Muy que I d ¡litarse, demostró esluí bre lauto en el centro cunt» en la /ona en su trabajo con la orquesta, estuvo
aún muy inmuduio. Son muchos los pn>- alta, se velaba UIA poco en la zona gra- distante y frío en su relación con el
h lemas a los que sus componentes han ve. Sin embargo, mostró ductilidad, in- escenario, sobre lodo en los concertan-
de hacer cura. Algunos de ellos son sus- dispensable para oto rol. claro fraseo y tes, como el cuarteto del segundo acto,
tanciales, cortísimo volumen sonoro de claridad en la dicción. Enedina Lloris. pasando el trámite con oficio, pero lejos
Alvaro Marías (Hauta) y Renée Bosdi del entusiasmo.
soprano ligera y. como ocurre en este
(viola de gamba) —la intervención invi-
tada do Sergi Cusademunl en Cuenca f i i tipil de voces, vo/ ue puco volumen, evi-
este lillimo insirumenlo so reveló eonio denció, ito obsianic. gran facilidad de emi- Niño Dentici
fundamental al constatar la do su colega
holandesa—: oíros ponsuinos que fueron
aeeidenies de esle concierto en concre-
lo: desallnuciónos de Isabel Serrano (vio-
lín) y corles en el frusoo de Jan Grim-
bergen (oboe). La buena labor do Josep
Convocado el II Concurso
Borras (fago!) y Albert Romani (clave)
puso las bases para que no lodo fuera
negativo. So comprenderá, en consecuen-
de Interpretación de la ONCE
cia, que las versiones no pasaran de |,>
puramente discreto, eon algún desasiré, Se conocen ya las bases para parti- tado de guitarra, y Mi niña se fue a
como el producido en la Ouiaina de Pur- cipar en el U Concuna.» Internacional la mar de Fermín Gurbindo. en el de
eell. Por suerte el gran oslilo de los dos de Interpretación de la Organización canto— y otra de libre elección que
solistas animó un concierto rústame me- de Ciegos. Como en la anterior con- no debe sobrepasar los seis minutos
diocre. Clapton es un cantante en for- vocatoria, las modalidades contempladas de duración. En la segunda fase el intér-
mación, do atractiva línea, poro que ha serán las de canto y piano. Los mtísi- prete puede preparar un programa libre
do mejorar todavía en lo relativo al co- eos que deseen intervenir, invidentes de hasta veinticinco minutos de dura-
lor. Lo memorable de osla sesión se dio ción. Hay tres premios para cada moda-
n no. deberán ser españoles, o extran-
en las intervenciones de James Bowman. lidad. 500.000. 300.000 y 200.000.. y
uno do los mejores ooniralcnoros de la jeros con más de dos años de residen-
un único de 100.000 para eJ mejor intér-
actualidad. Su cunto se fúndame nía en cia en España, y no haber nacido an-
prete de una obra de compositor cie-
un acabado dominio técnico, un estilo tes del primero de enero de 1951. El
go. Para mayor información dirigirse
irreprochable y un refinamiento sin 1¡- Concurso se estructura en dos fases eli- u la Dirección General de la O N C E ,
milcs. La lección que dictó hi/o posible minatorias. La primera consiste en la en Prado. 24. 28014- Madrid, o a cual-
que so olvidaran las imperfecciones del interpretación de una obro obligada — quier Delegación Territorial. El plazo
ucompuñainionio instrumental. Introducción, recitado y marcha de Ra- pura la solicitud de las bases finaliza
fael Rodrigue/ Albert. para el apar- el próximo 15 de octubre.
E.M.M.

Seherzo 21
BOTÓN DE MUESTRA • BOTÓN DE MUESTRA • BOTÓN DE MUESTRA • BOTÓN DE MUESTRA

lar I ral amiento vocal y orquestal en tomo


Madrid: Temporada de Opera a unas pautas) y edificadas sobre idénticos
pilares estéticos en los que la idea de la
muerte, con diversas ópticas, juega un fun-
Machad- Teain> de Id Zarzuela. 25 de abril de 1987- Oimzclti: Dan Pasquule: Enolim Lhms, En/o Dar*. damental papel. Para montar las tres «tiri-
Vi^hihisJ Yamdji, Bruñí Pida. Luis VMJarejo. Dirixior inusifal Miguel Ángel Gómez Murtíniv; Director tas (en cuanto a su extensión) se precisa
de escena; Emilio Sagi. E^em^rüfía y tígunnev Julio Gahin. On]UL"hLi Si nú i m u ik- M*lriJ, -Ai-hus- contar con una inteligente flexibilidad con
Cifu del Tcdtro Lina' Nacional.
15 iie mayo de 19H7. Pucdm. fl Tritoin*, B labarrtt Mdra /jmpicrL JUJH ftur». VljJnnir Alünluv, AIILIJ ohjeto de plasmar el conlinuo lornasol de
Cccctli, Tünuagn S Cent», Allonst* Echeverría, J L . Suttr Angeina; Diana Sovieni. Vn.ioru VergjM. las múltiples acciones y mano firme para
Ndnvy HtTrcrd. Mabel Pcrdhlcm, Dolores CJV¿K L1IL Gruriup Schitchi luíin Pons. Jnlanlu Riidck. José mantener el pulso latente que. desde el fondo,
Rui/. Julia Marpivan. Gerien. Biricvcrriii. Cava, ele. Direelor rnu-stcuL: Miguel An^ei GótTV¿ MurtinVi
Director de ewend. Llim Pasqual; Exremtgraríj: E¿w Primerio; figurines: Hraneu Sqiuruapmo Onjuolü otorga vida y sentido trágico al triplico.
SinJViitt de Madnü. -Arbús», O v o del Tesina L i r v NA-KHHI. Pniüu.viiini.'s del Tüutni Úrico Nacional IJ /¿ir/ucJ¿i Silo J medias se dieron estas exigencias.
La dirección escénica de Liuis pasqual
La chispa, ausente poco triunfó en ei Liceo. Poquila gracia —un verdadero animal de teatro— cultivó
asimismo en el tenor japones Yamaji. con qui/a en exceso lo anecdótico, exaltó lo
plástico (a lo que es tan pnvlive el cata-

D ONIZETTl. durante mucho liem-


pi> identificado con terrorífi-
cos dramones románticos lucia.
Amia Bolena, Muría Suarda. Favorita, casi
vo/ de escasos quilates, pálida y pequeña,
aunque correctamente empicada, que can-
tó u>n gusto ai Cen'heró Imuana Ierra (qui-
la dirección escénica le Iwn interpretar en
lán) y otorgó un vivificante soplo natura-
lisia a lodo el conjunto moviendo muy hicn
la figuración, lo que realizó muy a gusto
en unos bonitos decorados de Frigerio, do-
siempre históricos o pseudohislóricos. em- la calle en lugar de en uiw sala de la man-
pezó a sor considerado como autor comi- sión de su lío). La gracia apareció, si bien, lados de un relieve realista (hiper real isla,
iii por aquello de h furtiva lágrima de Elixir dosificada intermitente y rutinariamente {con más bien) a.sombroso (cada ladrillo, cada
de amor. Hoy cualquier aficionado medio discutibles y en ocasiones burdos efectos) baldosa, cada tabla de la carcomida gaba-
sabe que el compositor bergamasco escri- de la mano ti- Dará, cada ve/ más bufo rra estaban en su silio). Este planteamicn-
bió una serie tosíante estimable de óperas y menos bajo, Don Pasquale. y de Pola, lo desvirtuó, no obstante, en buena medi-
ligeras, directas herederas Je las napolita- bar/lono con recursos para eslos cometi- da, ciertos aspectos esenciales, en pane ya
nas de los Cimarosa. Paisicllo y otros o dos y uní una polable /tina aguda, puro apuntados, que determinaron una especie
de las de Rossini {casi exclusivamente co- truquista. bastante iramposn y dolado de de general edulcoramienlo que dio unidad
rnviiii, al oinirdiiii, por su libra rufa cuamki una calidad límbrica no precisamente al espectáculo pero borró los contrastes,
es creador de multitud de óperas serias de agradable. los claroscuros y los loques de sombrío ni-
indudable nivel). Entre ellas se siliíu co- manlicismo que palpitan en el Trinieo. Lo
mo pieza básica Don Pasquale, superior más discutible fue en lodo caso la unifica-
ii priMluclos también graciosos pen> menos
elaborados (Rila, II campanello. Viva ¡a Verismo descafe inadu
Mañana, esta de reciente representación en
Madrid, como se enmenia en esie mismo El concepto wrismo se
número). Es obra bien hecha, equilibrada, identifica siempre, a ni-
jugosa, cun innegable vigor cómico; un ejem- veles de calle, con vio-
plo de U habilidad d i n i ¿el liana para adap- lencia expresiva, tensión,
tar a su verbo y estilizar los elementos del acentos crispados y tin-
pasado. Una ópera con eso que para en- tes trágicos. Mucho hay
tendernos llamamos chispa. Pues bien, la que matizar estas ideas,
chispa, la gracia, el brillo y frescura estu- incluso en compositores
vieron ausentes tanto en la escena —salvo que se ajustan de minio
contados detalles de Sagi (como el tejema- más claro a estas premi-
neje, en cualquier caso excesivo, del ra- sas como pueden ser
mo de flores en el segundo acto), que ha Maseagni o Leoneavallo.
pulido su montaje de 1982— c<mo en el Y en mayor medida.
foso, en donde Gómez Martínez impuso Puccini, tostante más sa-
su reconocida autoridad sin conectar con bio y capa/ de disfrazar
el estilo ni dar con el tono adecuado: su como nadie, tras un ri>-
dirección, sin duda atenta, fu: más bien paje instrumental y ar-
mortecina, rígida, poco elocuente, plana de mónico elegante y hasta
acentos, nada intencionada. delicado —lamo como
para aproximarse a la Diana Soviero /FOTOS: A. BENITO
Sobre um>s discretos, coquetos y algo cur- postal meliflua y algo blanda—, la violen-
sis decorados de curiosos perfiles neoclá- cia de fondo o la pintura tenebrosa de ciertos ción temporal, la ubicación de las ires ac-
sicos se movieron los cantantes. Enedina personajes y situaciones. El mejor ejem- ciones en los primeros años de nuestro si-
Llorís evidenció en Nuri na apJono. correc- plo nos lo puede dar el dato, conocido de glo, cuando, según el autor, si i lo // ta-
ción, plausible linca vocal, estimable do- lodos, de que es el autor, a la vez. de una barro se ajusta a esta premisa. Suor Angé-
minio de ai lirico-ligero instrumento y cim- Manon Lescuul y de una Bohéme. de una lica (aquí sí se plegó Pasqual al libreto al
postura escénica, pero anduvo ayuna de gra- Tosca y de una Butlerfly: y. ciñéndonos resucitar al niño) y Gianni Schicchi trans-
cia en el decir y en el gesticular, pasó sus al caso que nos ocupa, de un Tabarro y curren, respectivamenic, en los finales del
apuros en la no demasiado complicada co- de una Suor Angélica y. al lado de estas, XVII y del XIII. La mutación afecta gra-
loratura. estuvo, a veces, ñcina al tono de un Gianni Schicchi. Son obras distintas vemente a la estructura dramática y músi-
y no consiguió que su voz, de timbre ligc- en la forma (eso sí. en un solo aelo) y en ca! de esta última, cuya historia sólo tiene
ramenie gangoso, brillara fresca y convin- los planteamientos, en el tono y en la ex- sentido en la época en la que Dante situó
cente. Ha de pulir muchas cosas para dar presión. Pero unidas por una misma tose y cuya moraleja potrera no puede enten-
una mejor imagen de un personaje que. por lírica, un mismo lenguaje (es decir, un simi- derse de otra forma. Resultó chocante en
lo visto y oído, le va menos que el elegia- verdad escuchar al notario recitar su la-
co y transido de Amina, con el que hace

22 Scher/ii
BOTÓN DE MUESTRA • BOTÓN DE MUESTRA • BOTÓN DE MUESTRA • BOTÓN DE MUESTRA

trien colocada y emitida. Los numerosos se produce una inevitable distorsión cs-
secundarios cumplieron con mayor o me- tdtica y un anacronismo ¡ndeseado por-
nor fortuna sin especiales deficiencias. No que resulta que se está montando toda
hay espacio aquí para referirnos a indos la obra en torno a un ensayo y represen-
y cada uno. Recordemos, en representa- tación próxima de una ópera coetánea,
ción de ellos, a Echevarría (mejor en Ta- rigurosamente contemporánea de la ac-
barro que en Schicchi). a Gericó (justo al ción creada por un libretista y composi-
revés) y a Cava (mejor en Schicchi que tor que se encuentran présenles y apor-
en Suor Angélica). tan su autorizada opinión. Claro, resul-
ta un tanto chocante que en pleno siglo
XX se eslé organizando todo el lío alre-
dedor de una ópera con música de prin-
cipios del XIX.
Viva la Opera Hubo en todo caso un buen juego
escénico regido piir Horacio Rodrí—
guez Aragón, un bien estudiado y con-

A LONSO de Sanios, conocido


autor teatral, creador entre otras
obras de la triunfal Bajarse al
moro, ha sido el encargado de realizar
seguido movimiento al que respondie-
ron excelentemente los actuantes, que
se desenvolvieron en lo canoro a un
Enzti Dará y Enedina Uoris en Don Pasquale la adaptación a nuestro idioma de la ópera aceptable nivel teniendo en cuenta mu-
de Donizetti Le convenienze ed inconve- chas circunstancias. Hubo ciertos evi-
tinajo en pleno siglo XIX e indicar, per- dentes problemas, desde luego, como
fectamente trajeado, con MI corbata y to- niente teatralt, de 1827. obra cómica en
los que mostró, en una pane tiran-
do. Ducentésimo nonagésimo nono, die pri- la que se traía un caso de ópera dentro te, de barítono brillante. Malilla, siem-
ma Septembris (día I Je septiembre de mil de \a ópera: los problemas que se le pre-
sentan a un empresario durante los en- pre buen actor y comediante, o los
doscientos nóvenla y nueve). Hubo ade- que evidenció Ricardo Muñiz. con
más en osla ópera cómica de Puccini al- sayos de una opera seria titulada Rumo-
lo v Ersüia. destemplanzas muchas veces no jus-
gún que otro raro fallo: Schicchi sale en
tificadas por lo bufo y caricaturesco:
persecución furiosa de los que se llevan El asunto tiene grandes posibilidades
sus bienes y cierra cuidadosamente la puerta o, en fin. los apuros que en ocasio-
bien aprovechadas por Donizclli. que es-
Iras 61. nes pasó en su por otra parle tan per-
cribió una música muy suya, fresca, sen-
cillamente delineada, de armonía clara fectamente compuesto personaje de
Gómez Martínez ordenó y construyó efi- autor Manuel Bcrmúdez. Un tanto sor-
cazmente pero volvió a revelar una nota- y simple y atractiva línea melódica. Las
situaciones están planteadas y resueltas prendente el aseo y general limpieza
ble falta de imaginación para servir a cada con que salvó su difícil parte cok>-
obra y a cada insiante su cómemelo expre- con grada y la música procura subra-
yar, ton ciertos acentos de distorsión, raiura Ana María Leoz, soprano lí-
sivo. No ahondó ni utilizó el pincel ade-
cuado. La pintura fue por lodo ello gené- lo que de bruma irónica y leve critica rica extensa de voz muy estimable.
rica. Desperdició hasta un dulce como Oh! de las costumbres teatrales y operísticas Excelente en su caracterización de la
mió babbino caro. tiene el asumo. De inmediato viene a nues- Mamma, uno de los hallazgos de la
tra memoria la mozartiana El director obra Luis Alvarez. que estuvo además
En lo wtcal debe destacarse la buena la-
bor general de Juan Pons. cuja noble voz de escena, singspiel en un acto que plantea muy en su punto, sin exageraciones;
de barítono lírico parece que pierde con- un tema similar. a su voz. de barítono muy lírico, le
sistencia y anchura. Mejor en Schicchi. al falta, de todas formas, un poco de con-
La adaptación, apoyada en una buena sistencia para una parte que pide un bajo-
que otorgii contenida gracia sin pasarse, traducción del lento, de Alonso de San-
que en Mi chele, personaje que requiere un barítono contenidamente bufo.
instrumento mis compacto y más den ni- tos, es inteligente y expresiva y parece
damente dramático. La Zampicrí y Atlan- en general correcta la versión musical. Ha hecho progresos María José Sán-
tov poseen voces fuertes, spínlo, pero cantan aplicada fundamentalmente en el encaje chez, que se muestra más segura y afi-
mal. a trompicones, sin modular. La So- de los recital i veis al castellano, con in- nada, con más aplomo en la zona alta,
viero. una lírica ancha, con volumen, se clusión de música de otras obras doni- en la que utiliza su muy lírico y no de-
entregó por cutero a las efusiones de la zettianas, de Luis Alvarez y Francisco masiado coloreado instrumento con sol-
monjita. alcanzando d gran éxito de la noche. Malilla, cantantes también y piezas bá- tura y valentía.
Es expresiva y cálida, exhibe una buena sicas del grupo Opera Cómica de Ma-
técnica para apianar. filar y regular, aun- drid, que. con el apoyo de la Comuni- Luis Rcmartíncz dirigió con corrección
que su emisión es algo irregular y más hicn dad de Madrid, monta c! espectáculo. Na- y vigor, más que con gracia y refina-
estridente en el agudo. Victoria Vcrgara. turalmente, el recitativo italiano, con su miento. Entiende bien La partitura, de todos
muy guapa, compuso una Zia Principesca característica prosodia, y su línea here- modos, y la relativa falla de matices se
suficientemente aristocrática y antipática, dada de la antigua ópera napolitana, es compensa el lono popular que sabe dar
ilustrada con voz adecuada algo falta de irreproduciblc en la lengua cervantina, a la farsa. La Orquesta Ciudad de Va-
graves. Jolania Radek evidenció buenas ma- por Id que se producen continuamente llado lid. parece que bien ensayada, so-
neras en Laurctta. pero careció de dulzura desfases y retorcimientos en el proceso nó casi siempre ajustada revelando una
y de control vocal. José Ruiz, por primera cantado-declamado. Hay otra cosa, sin plausible profesional idad. Lástima que la
vez en Madrid en un papel de cierta rele- embargo, que disuena bástame y hace per-
vancia, estuvo algo justito como Rinuccio sonoridad del foso del remozado Teatro
der eficacia y relativa verosimilitud (dentro Albéniz sea tan descarada, creando con-
(no muy apropiado físicamente). Salvó, de
indas formas, con profesionalidad y aseo. de lo inverosímil c improbable de La his- tinuos problemas de planificación y en-
la difícil página A vete tono!, luciendo una toria) a la situación escénica y musical, caje entre instrumentos orquestales y
voz de pasta muy lírica no bella, pero sí y es que los adaptadores han trasladado vocales.
la acción de 1827 a 1937. con lo que
Arturo Reverter

Scberzo 23
VOCES DE AYER Y HOY

LUCIANO PAVAROTTI
EL DIVO TRANQUILO
l 29 de abril de 1961. en Reg- relli y Bergonzi. Para Di Stefano co-
E gk> Emilia, los vencedores del
concurso lírico Achule Peri
ofrecen una representación de La bo-
mienza la prematura y penosa deca-
dencia; Del Monaco mantendrá aún
ai repertorio base con un aligeramien-
héme pucciniana. Rodolfo era un de- to notorio de los medios; para Co-
bulante de veinticinco años llamado relli y Bergonzi se abre un período
Luciano Pavarotti. La grabación de prodigioso. Un tanto en la sombra.
aquella velada nos presenta a un te- otro cantante, menos espectacular, más

D ESDE hace meses está


anunciada ¡a venida a Ma-
drid de uno de los mons-
truos de la lírica actual, el ita-
nor de voz. bellísima, muy lírica, con
algún atisbo de ligero, gran sentido
musical, talante generoso y nivel téc-
artista, continúa su lenta y segura as-
censión: Alfredo Kraus. Al margen,
una voz generosa, tosca e indiscipli-
nico ya aprcciable. nada, conocerá fugaces momentos de
liano Luciano Pavarotti. Aun- gloria; Gianni Raimondi. En esta com-
La década que se está iniciando,
que las últimas noticias los felices (?) sesenta, incluye una petencia crecerá la nueva figura de
—sin confirmar aun cuando oferta tenoril. en parcelas italianas, la lírica que acaba de nacer. ¿Y los
se redactan estas notas- dominada por cuatro grandes nom- futuros rivales? Domingo, después
no son muy alentadoras bres: Del Monaco. Di Stefano. Co- de mariposear entre sentirse baríto-
en cuanto a que pueda no o tenor, cantando lo que puede

t tener lugar ¡a ammiada o le ofrecen por tierras mejicanas,


—V esperada por el vo- se prepara para iniciar su etapa ma-
ratoniana en la Opera de Tel-Aviv.
raz aficionado— ac- Carreras, habiendo debutado ya co-
tuación, ¡temos deci- mo Trujamán a los diez años, se or-
dido correr el ries- ganiza para dar el salto en su debi-
go y dar a la luz do momento.
este mínimo do-
sier preparado
al efecto. Los primeros años

Pavarotti encaró los inicios de su


carrera con una cautela y prudencia
que le honran, incorporando sólo los
papeles adecuados a su categoría vocal
VOCES DE AYER Y HOY

de lenor lírico. Salvo el Rodolfo puc- dea si misera emitido en falsete. Una mo tiempo, el tenor inicia una im-
ciníano, todos provenientes del pri- nota (sostenida) convulsiva, inquic- portante actividad concertística, con
mer romanticismo italiano, que se lanie, extravagante, innecesaria o re- un programa muy bien dosificado,
confunde con el final del bel cantis- pugnante, según los estados de áni- en un repertorio que comprende arias
mo. Así. Elvino y Arturo bellinia- mo del oyente. clásicas de compositores italianos, can-
nos. Edgardo y Nemorino de Doni- Su Duque de Mantua de Rigoletto ciones napolitanas y fragmentos de
zetti. Duque de Mantua y Alfredo es fascinante. Por pujanza vocal, vigor ópera.
vendíanos. Con esporádicas apariciones expresivo, dulzura sonora y espon-
en Oróme de / iombardi, en un Des De esta ampliación interpretati-
taneidad de canto. Para encontrar un
Grieux italianizado en demasía de Ma- va destaca Riccardo de Bailo in mas-
rival será necesario remontarse a tiem-
non de Massenet. el anodino Te bal- chera que el cantante ofrece con mu-
pos pretéritos. No obstante, quizás
do belliniano y un esmerado Idamanle cha asiduidad. Su prestación de este
el cometido más logrado por el te-
para el ldomeneo mozartiano de rol se encuadra entre la inmadura de
nor es el NetnorirKi de L'elisir d'amo-
Glyndebourne. Sin olvidar su Tonio la grabación de estudio de 1970. jus-
re. Aquí el canto de Pavarotti apa-
de La filie du regimeni que le cata- tificable por necesidades de produc-
rece más matizado que de costum-
pultaría a la fama. ción de la casa discográfica o con-
bre, la interpretación más aguda, la
tractuales con una disminuida Tebaldi.
Los nueve do de pecho de esta ope- dicción nítida, incluso en los pasa-
y la elaborada de 1983 con Solti. Res-
ra comique de Donizetti son ya le- jes de agilidad, medias vives ater-
cata Pavarotti del personaje juven-
yenda, en pureza y perfección abso- ciopeladas, el timbre, si cabe, más
tud y apasionamiento, arrogancia y
lutas, y que el disco perpetúa. Sin irresistible.
generosidad en un juego bastante mo-
embargo, y ya con esto entramos a Similar consideración merecen Al- nocorde de luz y sombras. En con-
considerar las interpretaciones de Pa- fredo de La traviata y Edgardo de junto adolece de falta de calidad y
varotti en este periodo, el rol de Tonio Lucia di Lamtnermoor. Aunque, en de profundidad.
está escrito para un tenor al' grazia. particular en la partitura verdiana.
Y el tenor de Módena es incapaz de se echa en falta, por momentos, un Manrico de // trovatore fue re-
traducir las exigencias del papel (in- mayor control sonoro, más intimi- gistrado por Pavarotti en 1976, tras
timidad, sfumature, medias tintas), dad. Como en su Elvino de La son- haberlo ofrecido en vivo en la Ope-
en particular en su intervención de- nambula. que tiende a lo heroico. ra de San Francisco. Con la tran-
cisiva del acto II Pour me rappro- No en vano Pavarotti ha elegido quilidad que da una interpretación en
cher de Maríe. Rodolfo de Bohéme para presentar- un estudio de grabación, admiramos
Arturo de / puritani aparece co- se en los principales teatros: Covent en el tenor una seguridad, valentía
mo incuestionablemente idóneo pa- Garden en 1963. Scala de Milán en y un empeño notables y la capaci-
ra nuestro tenor, que domina a la per- 1965 y Metropolitan en 1968. Su Ro- dad de superación de las exigencias
fección todas sus dificultades, con un dolfo, en principio, no posee la ri- vocales de la espinosa partitura. Aun-
canto, incluso, mórbido, noble, de queza, la comunicación, la perfec- que es el único del equipo dentro del
patético abandono. A pesar de su ver- ción de un Gigli. por ejemplo (invo- estilo verdiano. su Manrique es de
sión discográfíca de 1973. donde en- camos un predecesor ilustre), pero muy corto vuelo.
contramos el fa sobreagudo del Cre- Pavarotti prodiga en este rol ternura
y melancolía, brillantez y viveza, exu- Desde 1981. Pavarolti triunfa
berancia y concentración. Además, como Radamés: San Francisco, Vie-
lo cual es enlre otras consideracio- na, Milán. No existe la menor
nes, agradecible. lo canta a tono. Basta duda de que la voz del cantante -lle-
escuchar como muestra el racconto na- las notas de la partitura. Incluso
del primer acto. Inicia Che gélida con generosidad y presencia sono-
mollina como prolongación de la con- ra. El si bemol, por ejemplo, que
versación mantenida con Mimi an- cierra Celeste Aida apoyado en su
teriormente para irse dejando arras- enorme fiato. es mantenido, en cual-
trar por la melodía en su progresivo quier representación, durante va-
entusiasmo, para culminar con ese rios compases, implacable, pródigo.
do agudo que es una perla sonora. Si a su lado, también por falta
Aún hoy. su Rodolfo no tiene rival de oferta, encontramos a unas Aidas,
posible, ni a distancia. muy líricas, es lógico, por contras-
te, que su Radamés crezca. Con-
tingencias, pues, del momento; no
idoneidad.
Papeles más pesados
Como Cavaradossi en Tosca. Pa-
A partir de 1970, Pavarotti enri- varotti no pasa de la corrección. Su
quece su repertorio. Primero, tími- Calaf es vibrante, pero nada heroi-
damente: Cavaradossi. Femando, Ro- co. Como Enzo de La Gioconda de
dolfo (de Luisa Miller). Riccardo. Ponchíelh sacrifica ante la sonoridad
Luego vendrían Enzo, Calaf. Man- del instrumento las intenciones dra-
rico. Más tarde. Radamés. Al mis- máticas.

Sherzo 25
VOCES DE AYER Y HOY

Grabaciones de estudio dencia a descantarse hacia el agudo. voluminoso por naturaleza, pero bien
manteniendo en las dos octavas una asentado. El fraseo es un poco ce-
completa uniformidad, en color y cuer- rrado, pero noble y la dicción lím-
Desde 1966. Pavaroiii inicia una po. Alcanza asimismo con facilidad pida, con un canto de una esponta-
impórtame actividad discográfica de el re natural de la tercera octava, sin neidad seductora c innata facilidad
recitales y óperas completas. En es- detrimento del esmalte, solamente con para dejarse transportar por la me-
ta segunda parcela, por planificación una casi imperceptible reducción del lodía. El lirismo italiano reencon-
editorial o por exigencias de la prin- volumen. La belleza, brillantez y cla- Irado. Los defectos, o mejor dicho,
cipal intérprete femenina, el tenor asu- ridad de su timbre, la redondez del las limitaciones derivan de las vir-
mió cometidos al margen de su ca- sonido (sin emisiones opacas o for- tudes. Pavarotli resulta a menudo
rrera teatral. Cuando su nombre era zadas) son de extraordinaria calidad. inexpresivo, algunas veces, frío;
vendible, aprovechó el medio para Poseedor de una técnica propia im- otras, monótono. En ocasiones,
[antear posibles incorporaciones portante, un dominio de la columna además, poco riguroso con las indi-
escénicas. sonora en un apoyo diafragma tico di- caciones de mino y dinámica de las
De esta oferta discográfica surgen latado (en su juventud fue un gran partituras.
diversas valoraciones. En principo hay atleta, por lo menos esforzado) que Por los años selenta su voz expe-
que destacar que sus grandes pape- le permite un amplio fíalo, proyecta rimentó el cambio habitual de la edad
les han sido todos grabados. Pava- con sonoridad su i asi ruínenlo, no muy (nació en 1935). El instrumento se
rotti, notoriamente fuera de juego cn hizo más denso y abierto, el color
un Tonio (Payasos) y un Turiddu (Ca- más oscuro, la media voz se endu-
valleria rusticana) se muestra, en cam- reció, la regulación sonora sufrió un
bio, perfecto auno Leicester de María cierto señalamiento. La voz tomó ma-
Stuarda. En el Mefistofele de Boito. yor volumen y corporeidad, perdiendo
con poca competencia discográfica las notas sobreagudas, que no le son
por otro lado, no puede disimular cier- imprescindibles para su actual reper-
ta incomodidad estilística. A pesar torio. En este nuevo terreno, la fal-
de haber manifestado que nunca can- la de matices y variedad expresiva
taría Andrea Chénier, lo hizo para se hacen más evidentes. Defectos, an-
el disco, en varias sesiones separa- teriormente imprecisos, se patentizan:
das. El poeta francés de Giordano. articulación y emisión bruscas, por-
que necesita brillantes escaladas al lamemi inconvenientes, sobre todo
agudo, se mueve básicamente en el en finales de frase. Defectos, de to-
registro central y Pavarotti aparece dos modos, que pueden desaparecer
bastante incómodo. Más desahoga- o reducirse cuando el cantante actúa
do se presenta en el Guillermo Tell con una batuta exigente.
de Rossini. cn italiano, registrado entre
1978 y 79. aunque el agudo, en su Pavarotti actor eslá condiciona-
familiar resplandor, acusa el cambio do por su imponente figura físi-
de repertorio. El Orombello de Bea- ca. Su juego se centra en el ros-
trice di T&ida, en su ¡rrelevancia. Iro, que no exhibe demasiados re-
nos perpetúa el milagro tímbrico del cursos. Cuando el personaje se lo
Pavarotli de aquellos años. El últi- permite, procura moverse poco en
mo rol del cantante es Pollione para escena, logrando actitudes de mu-
una Norma, ya hace tiempo grabada cha presencia y autoridad. Pero
y que está a punto de distribuirse. es también un trabajador discipli-
nado, y cuando el rol se lo de-
Pavarotti ha sido fiel a la marca manda, dentro de los límites cor-
inglesa London (aquí conocida por porales antes aludidos, alcanza
Decca). Sin embargo, para Emi en interpretaciones convincentes. Tal
1968 grabó L'amico Friiz. de Mas- es el caso del Nemorino donizze-
cagni. con Mirella Freni. que se si- tiano. un rol especialmente cui-
túa como uno de sus logros más im- dado por el tenor, que lo hace creí-
portantes cn el disco. ble en escena.
En los recitales, con su insepa-
rable pañuelo, el cantante se trans-
La voz y el artista forma: es un profesional expan-
sivo, entusiasta, de una humanidad
En los primeros años de su carre- contagiosa para el oyente.
ra, la voz de Luciano Pavarotti es Pavarotli como Enm Grimatdi en
la de un tenor lírico puro, con ten- La Gioconda/IRA N0WÍNSK1 Femando Fraga

26 Sherzo
VOCES DE AYER Y HOY

Un Do para la historia
E En la vida de cada tea-
tro existen siempre
acontecimientos impor-
tantes que jalonan su historia;
llo era una bomba! El sonido
surgía redondo, esmaltado, lle-
no de brillo tenoril; el apasio-
nado melos pucciano nos en-
hitos que. al transcurrir el tiem- volvía, crecía, se elevaba. En
po, se revelan definidores de aquel instante mágico cualquier
un estilo; piedras cimeras que otra cosa dejó de existir. Pa-
consagran momentos de oro. varotti iba subrayando perfecta
Son instantes, a veces sólo des- y canónicamente su canto: sos-
tellos fugaces, que quedan ahí. lenendo largamente, dolcissi-
escritos o no. en el recuerdo mo, poco allargando, con ani-
de los que tuvieron la suerte ma ¡tentando, allargando e di-
de vivirlos. Aquella Lucia que minuendo moto y todas la múl-
cantaron en el Real la Patli y tiples y cuidadosas acotacio-
Gayarre; siEsulíale de Tamag- nes del compositor. -Ventrar
no el día del estreno de Oie- con voi pur ora-, cantaba la
iio en la Sea]a; la tarde en que mediterránea voz en continuo
se despidió de la escena, en ascenso. Y llegó el momento
el Covenl Garden. la Melba; trascendental en el que la ex-
la triste sonrisa de Lotie Leh- Pavarmn. con Mirclla Frcni en la Bohéme de la presión alcanza su climax a
mann al decir adiós como Ma- Scala de Milán en 1969 Foto: Teatro Seal a. partir de la frase -Ma il tuno
ríscala a Octavian sobre el es- no m'acora» y los elocuentes
cenario de la Opera de Vie- seisillos de la orquesta. Y la
na; el Nessun dorma. con Si natural agudo. El rapio en el serrallo; la frescura y el prueba de luego, con la escalada, apun-
del casi octogenario Lauri Volpi en aquel timbre sin gangas del joven Plácido Do- tada por Puccini de forma optativa, ha-
jubileo liceísta... Y en este Madrid de mingo en Gioconda: los áureos destellos cia el Do. situado en realidad sobre una
nuestros pecados, en la historia reciente de Victoria de los Angeles combinados corchea (como tercera parte de un tresi-
del remorado Teatro de la Zarzuela, pue- con los efusivos acentos de Kraus en un llo además), pero que todos lo tenores
den encontrarse también, no crean, a pesar sentimental Werther; el impacto produ- desde el principio (incluso los que can-
de no pocas precariedades, minutos inol- cido en la audiencia por el excitante y tan la romanza baja de tono, que son
vidables que configuran el devenir del violento colorido de Pendcrccki en Los los más) mantienen por valor de una negra
en comparación modesto coliseo de la diablos de Loudun... Y el Do de pecho al menos. Es la resplandeciente frase -Poi-
calle de Jovellanos: la reapertura con Doña de Pavarotti. Fue en mayo de 1970. En che v"ha preso stanza la speranza!-. Aquel
Francisquita y la fácil y fluida voz de una Bohéme dirigida por Niño Sanzogno. Do monumental, largo, pleno, timbra-
Kraus; la salida a escena, como Cheru- Intervenían también Mirclla Freni. Giu- do, redondo, exactamente atacado y en-
bino. de Teresa Berganza. en aquellas im- seppe Taddei. María Oran y Raffaele Arié. tonado, campaneó y rebotó brillantemente
portantes Bodas de Fígaro made in Lola El tenor modenés era de los pocos que por todos los rincones en una apabullante
Rodríguez de Aragón, el torrente de voz todavía en aquella época cantaban a xa- demostración de facultades y de fuerza.
de Gian Giacomo Guelñ como Maree!lo de no el famoso raccomo. Facultades le so- Una nota justa, precisa, hermosa, de las
La Bohéme; la aparición en d (creer acto braban para ello. Venía precedido por de antes, tras la que la voz quedó inme-
de Elisabeth Schwarzkopf en un Caba- una discreta fama después de sus actua- dialainenie recogida para la dalce y ex-
llero de la rosa olvidable fácilmente desde ciones con Sutherland y sus iniciales gra- presiva interrogación final. Esplendoro-
oíros purtos de visa; el dúo Alvaro-Cario, baciones. Había aparecido ya en Bilbao sa belleza física con mucho ca-
de La forza del deslino por Bergonzi- y Oviedo y cantado Rigoleno en el Li- lor dentro. El mejor homenaje a Pucci-
Cappuccilli: el centro bellísimo de Ghiau- ceo. Se mentaba su luminosidad timbri- ni. Un Do para la historia de la ópera
rov en Fausta; el monólogo de Boris ca y su soltura en la ama aguda, al tiempo en Madrid.
Godunov por Boris Christov; la elegan- que se criticaba su relativo arte expresi-
cia mozan i ana de Antón Dermota en vo. Existia una cierta expectación que Arturo Reverter
no se vio defraudada. El cantante, ya por
entonces muy corpulento, atacó suave pero
firmemente el La inicial del Andantino
affetuoso. La voz. de tenor lírico, ho-
mogénea, cor reciamente emitida, cálida,
sólo ligeramente tremolante, se proyec-
taba perfectamente por el ámbito de la
sala, a pesar de su seca acústica. ¡Aque-

Scherzo 27
VOCES DE AYER Y HOY

DISCOGRAFIA
Operas completas
Beatrice á Tenia (Belliri). Sutherland, Vea-
sey. Orpthoff, London Symphony. Bony-
nge. 1966.
La filie du régimen! (Donizeili). Sulherland,
Malas. Sinclair, Covenl Garden. Bonynge.
1967.
L'amico Frin (Mascagni). Freni, Sardine-
ro, Didier. Covent Garden. Gavazzeni. 1968
(EMI).
Der Rosenkavalier (Strauss). Crespin, Do-
nath, Minlon, Jungwirth. Filarmónica Viera.
Solii. 1969.
L'diar d'amore (Donizetti). Suüierland, Ma-
las, Cossa, English Chamber. Bonynge.
1970.
Un bailo in machera (Venii). Tebaldi, Mil-
nes, Rcsnik, Donath. Sana Cecilia. Bar-
lolciti. 1970.
Lucia di Lammermoar (Donizetti). Surther- • Un bailo in maschera (Venii). M. Price. • Arias del Verismo: Giordano, Boito, Ci-
land. Milncs, Ghiaunw. Covem Carden. Ludwig, Brason, Baltlc. Nalional Philar- lea. Mascagni. Puccini, etc. National Phi-
Bonynge. 1971. monic. Solli. 1982-83. larmonic. Fabritiis. Chailly. 1979.
Mad?eth (Verdi). SulicHis, Fjschcr-Dicskau. • Andrea Chenúer (Gkrdano). Caballé, Nucei, • Premicre Vefdiana: Emani, Attila. Escena
Ghiauniv. London Philhannonic. Gardclli. Ludwig. Varnay, Krause, Nalional Philar- para das tenores, Due Foscari, 1 vespri si-
1971. monic. Chailly. 1983-84. áiiani. Con A. Savastano. Scala Milán.
La bohéme (Puccini)- Freni, Harwood. Pa- • Norma (Bcllini). Sutherland, Caballé. Ra- Claudio AbteKlei. 1981 (CBS).
ncrai, Ghiaunw. Maffco. Filarmónica Bcriín. mcy. Nalional Ph i la mi onic. Bunynge. • Recital en el Lincoln Cerner. Con
Karajan. 1972. 1985-86. Sutherland, H u m e . R. Bonynge.
Turandíii (Puccini). Suihcrland. Caballé, (En mayo de este año inicia con Chailly ¡a Arias, dúo», tercetos. 1983 (en vi-
Ghiaurov, Krause. Pears. London Philhar- grabación tfc Manon Lesean: de Puccini. vo).
monic. Menta. 1972. con Km Te Kanawa).
Rigolaio (Veidi). Suihcrland. Milncs, Tou-
r a n g e a u , Taivcla. Lundon Sym-
phony. Bonynge. 1972.
Ipurilani (Bcllini). Sulhcrland. Cappucci- Obras Religiosas Recitales de canciones
III, Ghiaurov. London Sympli(iny. Bony-
nge. 1973.
* Ohuly nigh. Adam, Stradclta. Biza. Franck.
La favorita (Donizctli). Cossotlo, Bacquicr. • Messa d Réquiem (Veidi). Sutherland. Hm- Bcrlinz, etc. 1966.
Ghiaurov. Cotruhas. Comunalc Bolonia. ne. Talvela. Filanriínim Viena. Solti. 1967. • O Solé mió. Di Capua, Tosli, De Curtis,
Bonynge. 1974. • Stabat Moler (Rossini). Ljiíengar. Millón. Denza. etc. 1977 y 1979.
Madama Buiterfly (Puccini). Freni. Lud- Solin. London Sympliony. Kertesz. 1971. • Mamma. Bixio, De Curtis, Di Crescenzo,
wig. Kcrns. FMarmiinica Vicna. Karajan. • Paite Messe Solermelle (Rossini). Frenj, etc. Orquesta Hcnry Mancini. 1984-.
1974. Valentini-Terrani. Raimondi Gandolfi. * Marinara. Lcnncavallo. Pcrgolcsi. Giordani.
María Stuardo (Donizetti}. Suthctlard. Tou- ele. Philarmonia. P. Gamba.
rangeau, Morris, Soyer. Cummúnale Bo- 1977.
lonia Bonynge. 1974-75.
* Passione. Canciones napolitanas.
LUsa MiUer (Veidi). Caballé. Milncs. Giaitt- Recitales de Opera Comunale de Bolonia. -Giancarlo
ti, Reynolds National Philarmonic. Maag.
1975. Chiaramcllo.
No se incluyen aquellos que wn compen- • Yes. Giorgio. Banda original del film del
¡i trovaon (Vetdi) Sulhcrland. Home. Wi- mismo título.
xell. Gliiaurov. National Philannonic. Bony- dio de oíros anteriores, o están sacados de gra-
nge. 1976. baciones completas de ópera).
Cavailtria rusticana (Maacagni|. Varady.
Cappuccilli. National Philannonic. Gavaz- • Artas de Vodi y Dunizetli. Vciks^iet Viena.
Operas completas «Piratas»
zeni. 1976-77. Maggíera. 1968.
/ pagliacci (Leoncavallol. Freni. Wixell. • Primo Tenure. Rossini. Bellini. Donizetti. • La Bohéme (Puccini). Pellegiini. Bellesia.
Satcomani. National Philannonic. G. Pa- BINIO. Verdi. Ponchielli, Puccini. Cilea, Pe- Muhieli. Nabokov. R. Emilia, M oh rían-
tané. 1976-77. tri. Opera Viena. Rescigno. New Philar- Pradelli. 1961- FOYER.
Tosca (Puccini). Freni. Müncs. National Phi- monia. Maggiera. 1969-71. • ídomeneo (Moíart). Janowitz. Lcwis. Ta-
larmonic. Rescigno. I97S. • Pavarolti ai uincieiio. Bononcini, Haen- rreí,. Glyndebourne 1964. MELODRAM.
Guglielmp Trll (Rossini) Freni. Mi Inés, del, Caldara, Scarlalti. Bellini. Tosli. Res- • Rigoteno (Verdi). Scolto, Paskalis. Barto-
Ghiaurov. National Philannonic. Chailly. pighi, Riissini Comunalc Bolonia. 1973 (en luzzi, Washington. Giulini. Roma 1966. E/A
1978-79. vivo). • la Traviaia (Verdi). Scolto, Glovaip, Ci-
La tmviaa (V«di). Suthcríand, Maniguemi. • Dúos con Joan Sutherland. Verdi. Bellini llario. Londres 1965, G.F.C.
National Philarmonit. Bonynge. 1979. y Donizetti. National Philairnimic. Bony- • Cappuletli ed i Mowecchi (Bellini). Scot-
La sonntxnbula (Bellim). Sutherland. Ghiau- nge. 1976. to. Aragall. Abbado. Scala 1969. MRF
rov. Nalional Ptilhamtonic. Bonynge. 1980. • Concierto Verdiano: Traviaia, Macbeih. I • I lombardi (Verdi). Scotlo, R. Raimondi,
Mefistofele (Sano). Freni, Caballé. Ghiau- Lombardi, (Helio (con K. Ricciarelli). Re- Gavaizeni. Roma 1969. MRF.
niv. NaüonaJ Philannonic. Frabritlis. 1980. gio di Parma. 1976 (en vivo). • Manon (Massenel). Freni, Ganiarolli. Zci-
La Gioconda (Ponchielli). Caballé, Baltsa. • Arena de Verana: Dos arias, una de L'eli- bini. Maag. 1969. HRE.
Mi Inés, Ghiaurov. Hodson. National Phi- sir d'amore, otra de TUrandot. Arena. Ar- • Sanca Femando (Bellini). Hayashi. Savas-
lannonic. Hartoletti. 1980. mando Gano. 1977 (en vivo) (CIME). tano. Ferro. Turin 1976. MRF.

28 Scherzo
VOCES DE AYER Y HOY

• Purüaú (Bellini)- Freni, Bmscanlini, Giaitli,


Muli Raí Roma 1969. HRE
• I Punían (Bellini). Sills, L. Qujlki). Plishka.
1972 HRE.
• La favorita (DoniKtti). Nave. Bnison. Giait*-
ti. Cillario. 1975. UORC.
• Turando! (Pucuni). Caballé. Mitchell.
Chailly. París 1977. HRE,
• rosca (Puctini). Olivero. MacÑeiil. 1079.
HRE
• Aida (Verdi). L. Pnce. Toayska, Eaes,
García Navarro. San Francisco 1981. HRE
Notas: (I) La lisia no prdende ser cúmplela Sola-
mente se detallan algunas Je Ira más difundidaii-
En las grabaciHnes que no apaiett d mimbre de
la casa discugrífica es porque se inuan de DECCA.

PELÍCULAS
Yes, Giorgio de Franklyn J. Sdiaffner. Con
K. Harrold y E. Albert. M.G.M. 1981.
Rigdello (Veidi). Con Gruberova. Wixell,
Veigara y Furlanetlo Filarmónica Viena,
Chailly. Dirección: Pimncllo. Unilel 1983.

VIDEOGRAFIA
• Aida (Vertí) M. Price. Tixzyska. Esles.
García Navan». San Francisco 1981.
• la Gioconda (Ponthielli). Sco«o. Ti«zys-
ka. BaHolelii. San Francisco 1979.
• L'eüsirá'amore (Donizetlil. Blcgen. Brus-
canlini, Ellis. Restigno. Mel 1981
• Un bailo in masdiera {Verdi). Ricdurelli,
Berini. Darrcnkamp. Blengen, G. Palané. 1
Met
• Idomeneo (Moairtl Behrcns. Coíruba-s. wn
Slade. Alexandcr, Levine. Mel 1983.
I
• Un bailo in- maschera (Verdi). Tomowa- 'i
Sinlow, Dunn, Borsl. Cappuccilli. Chailly.
Ginebra 1984.
• E™m (Venii) Miithell. R. Raimcndi. Mil-
nes. Levine. Mel 1984.
• Aiái (Verdi». Chiara. Dimilrova. Pons
Ghiaurov. Burchuladze. Maazd. Scala 1986.
• Un bailo in maschera (Verdi). Lether.
Schernlschuk. Cappuccilli. NadiT. C. Atv
bado. Viena 1986.
• Recital en el Roya! Albert Hall editado por
Polygiam Muac Video. Anas Puccini. Ver-
di. Cilea y Donizctii. Royal Ptiilarmonit:
Kun Herbert Adler. 1982.
• Recital acomroñado al piano pur iohn Wua-
mann. Arias y canciones.
• 100 añK del Metropolitan Nueva York: dik>
Bollo in maschera con Leontyne Price.
Levine
• 25 años Opera Berlín: Arias de Enzo de
La Gioconda. López Cubos.
• Recital con J. Sulherland, Sydney Opera
House. Verdi. Bellini. Puccim. Donizctti.
etc. Bonynge. Enero I9S3.

F.F.
Nota: Se pretendió, también en este caso, pre-
sentar una selección de las producciones Arriba, en el segunda ocio de T^sca (1978). En d etntro. duróme un ensayo de la Giocun-
de Pavarotli que se han emitido en Euro- ,da (1979). Abajo, con Monsemu Caballé ai Tosca [1978). Opera de San Francisca.
pa, teniendo en cuenta que en América la
lista se haría notablemente superior. Fotos: IRA NCWINSKI

Scherzo 29
OVATION en Compact Disc
LA NUEVA SERIE DECCA DE CDs. DE PRECIO ESPECIAL
ARTISTAS FAMOSOS INTERPRETAN A LOS GRANDES COMPOSITORES
LANZAMIENTO INICIAL DE 20 CDs.

TCHAIKOVSKY BERI.IOZ BACH BRAHMS


Su ¡tes de Cascanueces, Sinfonía Fantástica Suites para orquesta Nos. 2 y 3 Concierto para piano No. 2
El Lago de los Cisnes y Obertura Los Jueces Francos Conciertos para flauta Vladimir Ashkenazy
La Bella Durmiente Orquena Sinfónica de Chicago y para violin y oboe Orquesta Sinfónica de Londres
Orquestó Filarmónica de Viena Sir Georg Svlti Sulista\. Academy of Si. Martin- Zuhin Mehta
Herhert \on Kamjon 417 7052 in-the-Fields 417 7102
417 7002 Sir Seville Marriner
J. S. STRAUSS 417 7152 BACH
MAHLER 7 Valses famosos: Obras famosas para órgano
Sinfonía No. I El Danubio Azul, Emperador, R. STRAUSS Toccata y fuga BWV 565.
Orquesto Sinfónica <ir Londres Cuernos de los Bosques de Viena. Sinfonía Alpina Passacaglia y fuga 582,
Sir Georg So/ti Rosas del Sur. Voces de Primavera. Orquesta Filarmónica de Los Angeles Fantasía y fuga 542...
417 7012 Las mil y una Noches, Zuhm Mehta Peter Hurford
Vino, Mujeres y Canciones 41? 7172 417 7112
RACHMAN1NOV Orquesta Filarmónica de Viena
Concierto para piano No. 2 Willi Boskovskv HAYDN VIVALDI
Rapsodia sobre un lema 417 7062 Sinfonías Nos. M "Sorpresa", Las cuatro Estaciones
de Paganini 96 "Milagro" y 100 "Militar"
BRUCH Orquesta Philharrmmia Hangar ka PACHELBEL
Vladimtr Ashkenazy
Orquesta Sinfónica de Londres Concierto para violin No. t Antal Dorati Canon
André Prevm 417 7182 ALBTNONI
TCHAIKOVSKY
417 7022 Adagio
Concierto para violín F.LGAR Orquesta de Cámara de Slutinart
BEETHOVEN SAINT-SAENS Las 5 Marchas de Karl Münchinger
Conciertos para piano Habanera Pompa y Circunstancia 417 7122
Nos. 2 y 5 "Emperador" Kvung Wha Chung Variaciones Enigma
Vlailinur Ashktnazy Rudolf Kempe, A ndré Previru Obertura Cockaigne «PRIMO TENORE»
Orquesta Sinfónica de Chit agu Charles DUIOII Orquesta Sinfónica de Chicago t.ui'ianit Pavarolli
Sir Georg Solí i 417 7072 Orquesta Filarmónica de Londres 417 7152
417 7032 Sir Georg Solti
TCHAIKOVSKY 417 7192 ORFF
RAVEL Sinfonía No. 6 "Patética" Carmina Bu rana
Bolero Orquesta Sinfónica de Chicago VERDI Burnmes, Devos, Shirley-Quirk
Sir Georg Soln Coros celebres: Nabucco. Aída. Coro del Festival de Brighlon
DEBU55Y 417 7082 II Trovatoie. Otello. Alila . Orquesta Royal Philharmonic
Preludio a la siCsla de un fauno Coro y Orquesta de la Academia Antal Doran
HOLST Santa Cecilia, Roma
STRAVtNSKY 417 7142
Los Planetas Cario Frartci
La Consagración de la Primavera Cura de la Opera Estatal de Vierta
Orquena Sinfónica de Chicago 417 7212
Orquesta Filarmónica de Viena
Sir Georg Salli
Herherl von Kara/an
417 7042
417 7092
gard
ehrens
un temperamento heroico
Un crítico inglés dijo de ella: «Quizá a la fría luz del día Behrens no sea la voz
idónea para encarnar a Brunnhilde, pero en el teatro, en la magia del escenario, es la
más grande artista que he contemplado en este papel». Nadie como Behrens para
seducir al público. Una grandísima cantante-actriz a la que SCHEKZO ha tenido la
suerte de entrevistar con motivo de la nueva producción del Anillo del Nibelungo en la
Staatsoper de Munich.

s CHERZO—¿Por qué causa siendo licenciada en


derecho se dedicó a la ópera?

ILDEGARD BEHRENS—La pregunta sería más

H apropiada si me la plantease ¿por qué siendo


cantante se dedicó al derecho? Fuera de brumas,
mi verdadera vocación siempre ha sido la música. Nadie
en mi familia (mis padres son médicos) era profesional
de la música, a excepción de un hermano pianista, pero
tod<K eran aficionados a ella. Aprendí piano desde pequeña
simplemente por placer, para mí la música era la cosa
más fácil y natural del mundo.

S.— ¿ Con qué papeles comenzó su carrera como can-


tante?

H. B,—Durante un año pertenecía a la Deutschcn Oper


am Rhein de Dusseldorf, después estuve en Osnabrück.
Mis papeles entonces eran la Condesa de Las Bodas de
Fígaro, Fiordíligi de COTÍ, Elsa de Lohengrin. Agathc
del Freischutz, Maric de Wozzeck.

S.—¿De áempre había deseado ser cantante de ópera?

H. B.—En absoluto. Me interesaban la música con-


temporánea y el oratorio. Yo había estudiado piano,
composición y dirección de orquesta, pero la ópera era
para mí un mundo ajeno. Me gustaba el teatro, eso sí.
Un día pense que cantar interpretando podía ser una
experiencia gratificante y quise hacerlo. No fue fácil,
nadie me dio demasiados ánimos para hacerlo, nadie me
dijo, tienes una voz idónea para La lírica. Pero soy muy
voluntariosa... Cuando comencé mi carrera internacional
en Ziirich ya estaba mucho mas segura de mí misma.
Después vinieron Frankfurt, Londres, Nueva York. Pero
• Foto: ANNE STARNBERG el verdadero espaldarazo fue cuando en 1977 Ka rajan
H. Behrens como Brunnhilde en la Slaalíoper Je Munich me llamó para hacer Salomé en el Festival de Salzburgo.

Scherzo 31
ENTREVISTA

S.-¿Y Bayreulh? hablan de su poder de fascinación en la escena. ¿En


qué cree que consiste?
H. B.—Esc fue otro punió culminante de mi carrera.
Pude hacerlo gracias a que el maestro Maa/el irte permitió H. B — Creo que tengo el poder de transformarme y
cancelar una Turando! que lema prevista can él en la adaptarme, incluso físicamente, a los personajes que
Opera de Vicna. Fue muy generoso. interpreto. Mi físico es atlélico, mis manos y pies son
anchos de hacer deporte; pues bien, cuando interpreté
S.—¿No le iiueresa la ópera italiana?

H. B.—Por supuesto que sí. Hace años interpreté //


Tabarro, últimamente Tosca y Saniu//a en el Mei- Franco
Zcfirelli ine quiere para Aida... pero Aida. aun siendo
helio, es un personaje que no me atrae en absoluto, me
parece aburrido, sin contrastes, con pocas posibilidades
dramáicav Con Turandol me ocurre algo purecido, siempre
fría y distante... a mí el personaje que me gusta de esta
ópera es Líu. Me interesan, si embargo, mucho Lady
Machcih o la Medea de Clicrubini. que tienen grandes
posibilidades dramáticas.

S.—¿En qué tipo de personajes se encuentra más


a gusto?

H. B.—Sin lugar a duda en los heroicos. Como ya


le he dicho, al principio de mi carrera hice muchas veces
la A gal he del Freischütz. Hoy. aun reconociendo su
delicadeza, su inocencia un tanto ruú'v, en el mejor sentido
de la palabra, no creo que lo aceptase. Sin embargo,
repetiría encamada la Fiordiligi del Cosi. o la Doña Anua
de Don Giovanni, o la Elecira de ktoineneo. Yo me siento
bien dentro de la piel de Brünnhilde. de Isolda, de Leonora.
de Salome, de Elecira, pero al hacer estos personajes
nunca me olvido de Mo/arl. Considero que en lo grande
siempre debe estar lo pequeño; en lo grandioso, lo sulil.
Me interesa lo heroico, pero no como ignorancia del miedo.
sino como superación del temor.

S.—¿Cómo elabora los personajes que va a repre-


sentar?
H. B — Intelectual y emocional mente. Creo que son
los ingredientes imprescindibles para hacer una creación.
Y me han servido mucho experiencias personales. Cuando
era estudiante, los días de vacación solía ponerme una
bata blanca y ayudaba a mis padres en su sanatorio. Los Ariadne aufNaxos en Salzhurgo con Karl Bonn, alguien,
pacientes me contaban sus problemas. Eso fue una después de la representación, me dijo que mis pies parecían
extraordinaria escuela de comprensión. Aprendí que el delicados. Algo parecido ocurrió cuando hice Isolda aquí
destino existe, aprendí a comprender el por que de muchos en Munich; el director de escena Kalpmüler. pretendía
comportamientos. En este mundo de dolor y alegría, que me asemejase a una pietá. Mucha gente me dijo que
desesperación y esperanza supe valorar a los seres humanos. cuando extendía mis brazos sobre el cuerpo exánime de
Esto ha facilitado mi comprensión de los personajes. Por Tristan lograba una imagen etérea.
supuesto también mis estudios musicales en la
Musikhochshule de Friburgo. donde me enseñaron, entre
S.—Pero además de Wagfier usted canta Strauss, Salomé,
otras muchas cosas, lo importantes que son las relaciones
Ariadne, Elektru. ¿Qué papeles le atraen más de este
artista/público, la aplicación del texto a la música.
compositor?

S.—Gran parte de la crítica y casi todo el público H. B.—Desde luego Ariadne no. Es como cantar en

32 Scherzo
ENTREVISTA

un concierto Quizá Salome y Elcktra, que acabo de en un país comunista o capitalista, será enfocada como
interpretar por primera vez, en París, con Sciji Ozawa. mensaje anticapital ista o ant i totalitario. En cualquier caso,
es una obra que habla de la libertad y del derecho a
S.—Un papel peligroso para la voz. alcanzarla, siendo este un esquema del que es difícil sacarla.
H. B.—Pues tras haberlo ensayado veintiún días y haber Sin embargo, e! Anillo del Nibelungo es algo muy diferente.
hecho las representaciones correspondientes, carné en el -El mundo de la mítica wagneriana es susceptible de muchas
Mel. dos veces. La Walkiria. y Levine me dijo; -Suenas i ni erp relaciones. Es un campo abierto a la fantasía». No
mejor que nunca». niego que sea una obra política, porque casi lodo en arte
lo os. pero reducir el Anillo a una parábola sobre ¡a
ascensión de la burguesía al capitalismo o al nazismo
S— ¿Y la Maríscala del Rose n ka val i er? me parece una forma de empobrecerla. Hacer unívoco
H. B.—Más tarde. Son necesarios muchos años para el Anillo es un error porque precisamente creo que su
madurar un personaje Uin complejo. grandeza estriba en su ambigüedad. El Anillo es una obra
de arle sobre el hombre y sus ambiciones en su integridad
no un panfleto político.
S— Su personaje es Brünnhilde, ¿me equivoco?
H. B.—Me gustan Jenufa. Maria de Wozzck, Isolda... S.— ¿Está satisfecha de su Brünnhilde en el Anillo de
pero quizá sea con Brünnhilde con Lehnhoff?
la que me encuentro más identificada.
H. B.—Creo que nunca la he
La he interpretado lanías veces en
cantado mejor. Debido quizá a mi
Bayreuth. en el Mei. en Mannheim.
preparación previa para la Elektra de
en Kasscl. También he hecho la
Brünnhilde de Siegfríed en versión
«Me interesa París, con O/awa.
concertante con Barenboim. lo S.—¿Con qué directores de orquesta

$—¿Qué es para usted Brünn-


heroico, pero se siente más compenetrada?
H.B.—Con todos. No me pida que
hilde? no como le de nombres, añade con una sonrisa,
H. B—La mujer fuerte del Anillo. ignorancia del porque tengo la coslumbrc de ser muy
egoce'nirica en las entrevistas. Sólo
Una heroína consciente que acepta
siempre las consecuencias de sus actos. miedo, hablo de mí misma, jamás de mis
Ella es la que al concluir el Ocaso cuín pane ros.
de los dioses devuelve el anillo a la sino como
naturaleza, la que hace que el mundo S.— ¿Qué proyectos tiene en la
recupere su primitiva inocencia. superación Bayerische Staatsoper?
Brünnhilde es. además, una mujer de
carne y hueso que siente amor. odio. del temor» H. B—En julio regresaré para los
festivales, donde volveré a interpretar
que perdona. Brünnhilde y Salomé en un nueva
producción. En septiembre inauguraré
S— ¿Cree que en laproducción de la temporada con Fidelio y en el 88
Lenhohff aquí en Munich ha descubierto nuevas facetas haré Elektra y El Caso Makropoulos de Janacek.
del personaje.
S.—¿Cuándo la Scala?
H. B.—Sinceramente no. Cuando, hace años, interprete
por primera vez Brünnhilde procure encontrar matices H. B—He tenido varias proposiciones pero nunca me
en el personaje que antes habían sido ignorados. Después, ha sido posible aceptarlas. Aunque por supuesto deseo
cuando lo maduré en las sucesivas re presen tac iones lo cantar allí. ¿Quién no desea cantar en la catedral de la
enriquecí, pero siempre sobre las bases que ya había ópera?
establecido.
S.-¿Y en Madrid?
S— ¿Qué opinión le merecen las versiones actualizadas H. B.—Mi experiencia en Madrid fue muy buena. Espero
del Anillo? hacer Isolda en la Zarzuela y Leonora de Fidelio en el
Teatro Real. Tengo verdadera ilusión por cantar en este
H. B.—Para míes fundamenta] el respeto al compositor.
maravilloso teatro cuando sea reacondicionado para la ópera.
Hay óperas cuyo contenido es muy concreto en cuanto
a ambiente y época, por ejemplo. Las Bodas de Fígaro.
Otras, como Fidelio, también, en cuanto a que es un S.— Y que nosotros lo veamos...
canto a la libertad que, dependiendo de que se represente Francisco José VHlaba

Sebera» 33
HISTORIAS DE
LA MÚSICA

P ara los habitantes de Kaipuni. en


el extremo sudoccidental de la
península de Marig. la música
era desconocida como un arte indepen-
AUS
alcanzaron el occidente vinieron a través
de un viajero no menos legendario que
ellas mismas: Marco, el más joven de
la familia veneciana de los Polo, co-
diente. Kaipura estaba situada en el in-
terior de un valle de acceso difícil en
la estación seca, y prácticamente im-
posible en la húmeda, de modo que
ITALIEN merciante y embajador del Khan, el
remoto emperador de China. Su rela-
to, empero, jamás fue creído, y hu-
bieron de transcurrir casi tres si-
el aislamiento hacía que su lengua glos antes de que Lorenzo di Ver-
y sus tradiciones conservasen casi nio pudiera convencer a las autori-
por entero el valor y el significado dades de la Serenísima acerca de
de los antiguos conceptos. En Kai- la veracidad de lo que se tuvo otrora
pura se hablaba una variante arcai- por invención desocupada aunque.
ca del H'wuung. la milenaria len- sin duda, feliz, Lorenzo di Vernio.
gua robada a los dioses por el hé- señor De Bardi. que sentía por la
roe Sistro. y esie idioma esencial, música una mórbida e inextingui-
rico en voces descriptivas de los ble pasión, recorrió buena parte del
grados de coloración del aiardecer Oriente fascinado por sus extrañas
o de los infinitos matices de los in- escalas y sus nunca vistos instru-
cesantes ríos, carecía de palabras mentos, llegando hasta Kaipura a
cuyo significado se ajustase a lo que. finales de 1600. de donde regresó
en las lenguas bárbaras del occi- luego acompañado por media do-
dente, se designa como Música. Pe- j cena de nativos que quisieron de
ro, junto a esta omisión sorprén- buen grado acompañarle. Y aun-
deme, lampoco habrá existido ja- que uno de ellos falleciera durante
más lengua alguna en que. con ma- la travesía, el efecto que su llega-
yor amplitud y sutileza, se hayan da produjo no puede calificarse si-
precisado las inflexiones y sonori- no de sensacional. Al extenderse la
dades de que sea capaz la voz noticia de que el señor De Bardi
humana. había regresado sano y salvo de su
expedición, acompañado de una fa-
Esa simple palabra, vtiz. poseía milia cuya conversación era un canto
cuatro términos fundamentales pa- ininterrumpido y subyugante, en lu-
ra nombrarla, según se tratase de gar del habla comunmente usada,
voz femenina o masculina y. den- no hubo un solo habitante de la Re-
tro de ellas, de voz aguda o voz pública que no quisiera verlo, pa-
grave. Otros matices podían aña- gando, si fuera preciso, la suma que
dirse a ese concepto a modo de atri- se le pidiera, por crecida que ésta
butos, relacionados con el timbre, fuere.
la afinación y las alturas interme-
dias entre una y otra de las cuatro El resto, es historia bien conoci-
categorías básicas, de modo que el La par¡ida de Marco Poto al irucio Je su segundo viaje da: los descendientes de esta Fa-
conjunto total no bajaba de diez, Biblioteca Nacional. París.
milia Original abrieron, en 1637, un
doce o catorce subdivisiones. Así. ha- Los aspirantes cantaban (o habla- teatro próximo a San Cassiano. y
bía iiing-ur. para designar una voz fe- ban) en competición enlre ellos y. los habitantes de Kaipura. castigados
menina aguda y quebradiza como el finalmente, el ganador había de ri- por entonces con una cruel sequía, fue-
hielo, a la que la forma compuesta ning- valizar con el monarca, que tenía ron lentamente emigrando hacia el país
urtzí señalaba además como poseedo- así ocasión de conservar el trono, que tan bien los acogiera, y en el
ra de especiales agilidades, ya que la o de ser vencido por el aspirante,
sílaba ttí se aplicaba igualmente a fu- que bastaba conversar ante un público
námbulos, atletas y equilibristas. Del que era entonces proclamado allí respetuoso y enfebrecido para encon-
mismo modo, nung-afzó era la voz mas- mismo por el pueblo como rey has- trar comodidad y sustento. De este mo-
culina más grave, ya que el sufijo izó la el año pníximo. De una forma do, los pobladores de Kaipura muda-
hacía referencia a las minas, cavernas análoga, las hechiceras, curande- ron su tierra y. como suele ser co-
y también al insondable fondo del océa- ras y comadronas eran Di-ning-izé, mún en tales ocasiones, hicieron lo
no. Estas denominaciones revestían, asi- «las voces de la Noche-, y Da-nung- mismo con su nombre. La proverbial
mismo, una significación ceremonial, tzá, «el clamor del mediodía», el fineza de su oído no los engañó a
y así, un sacerdote era Do-nung-otzó, título o apelativo de los jóvenes la hora de idear nuevos patronímicos
«el que conversa con lo escondido», guerreros y cazadores, cuya voz que los confundieran con los natura-
o también -el que canta con voz tene- cálida y poderosa se consideraba les de su patria de adopción. Y así,
brosa», porque en la lengua H'wuung la más adecuada para comunicar los apellidos como Tagliavini. Del
hablar y cantar era la misma cosa. al pueblo las noticias del comba- Monaco, Gigli. Di Stéfano, Tebaldi
Por esta razón, los sacerdotes se te, y cuyo timbre agudo y pene- o Simionato, que ellos adoptaron, si-
escogían entre tos varones de tesitura trante era idóneo en medio del guen siendo hoy y para todos el más
más grave, siendo el Rey el de más bosque o en el fragor de la ba- perfecto símbolo de la inolvidable y
profunda y poderosa voz de todos ellos. talla. luminosa Italia.
elegido en un certamen anual señala-
do por la primera luna de Primavera. Como tantas otras cosas, las prime-
ras noticias que. acerca de esta tierra. Daniel Jordán

34 Scherzo
DISCOS

J . S. BACH: Conciertos de Brandenburxo. Bach y el violoncello en Siehe, wie fein und


Miembro» de la Orquesta Filarmónica de
Los Angele*. Pinchas Zukerman. Deutsche
DISCOS lieblich de Georg Christoph Bach. Entre las
voces sobresale un exrraordinano Slephen Var-
Grammophon, Gallería, 419 464-1 > 419 coe. si bien sus compañeros mantienen un muy
465-1. Di» dtteus. Repnxxsadas digitaknente. buen nivel. Hay también logros en lo inter-
pretativo que resaltan incluso por encima de
Esta versión de los Conciertos brandenbur- un trabajo en general acertado La gran vita-
gueses, que aparece ahora CIHI sonido digi lidad de que goza la lectura de la cantata de
Uil, es. en realidad, la misma que vio la lu/ bodas Meine Freundin, du bist sihiin de Jo-
en el añu 1477 en disco analógico. hann Cristoph Bach es unu de éstos, como
igualmente es grandemente apropiado el tono
Dentro de la escasa aportación bachiana al teatral adoptado en la obra maestra que es
campo del concienu. el maestro de Eisenach Es erhub sich ein Sireit del mismo autor, pá-
reunió en ola dilección seis composiciones gina a la que se da la espeelacularidad que
para orquesta de la época de Kólhen. Estas merece y que se halla en la instrumentación
seis compisK-Kines, conocidas como Cimienta con timbales y [rómpelas. El reflexivo comien-
de Brandenburgu y dedicadas a Chnstian Lud- do de la obra colocada A continuación. Ach,
wig, margrave de Brande nburgu. constituyen dass i<-f¡ Wassers g'nug, asimismo de Johann
sus primeras composiciones orquestales de ca- Christoph Bach. evidencia la gran ductilidad
rácter profano. interpretativa de Música Antiqua de Colonia.
Sin negar, nal u raimen le. la maestría musi- no enriquece la diseografía de la obra, que
cal de Pinchas Zukerman. pienso, sin atibar sigue estando dominada por la magnífica ver- E. M. M.
go. que se desenvuelve con mucha mayor sol- sión de Harnoncouit.
tura en la ejecución de obras no precisamen-
te barrocas. Al lítenos no por lo que se refie- E. M. M. BEETHOVEN: Concienos para piano y or-
re a la interpretación de estos Conciertos en questa ruim. 3 en Da menor. Op. 37 y núm. 4
la presente versión. Otm lamo puede decirse en Sol mayor, Op. SH. Wílhdm KempIT, pia-
LA FAMILIA BACH ANTERIOR A JO- no. Orquesta Filarmónica de Beríin. Direc-
de la agrupación instrumental ejecútame. En HANN SEBASTIAN. Cantatas de Johann
el mercado discográfico existen grabaciones tor: Ferdínand Latner. D.C. Gaitería, 419
Michael Bach, Georg Christoph Bach, Jo- 467-1. Reprocesado digiulmente-
de estas obras con una idea mucho más exac- hann Christoph Bach y Htinrkh Bach. Ma-
ta del espíritu de la música barroca. En resu- ría Zedelius, Lilla Groenewold, David Cor-
men. dudi> mucho que la versión comentada Hstamos ante Jos muestras de la integral
dier, Paul Elliott, Hein Meens, Michad de los conciertos para piano de Baetluiven que.
suponga una gran aportación a los amantes Scbopper, Stephen Varcoe. Rheüusche Kan-
de la música del barroco. No obstante, como con Kempff de solista. D. G. produjera en
torei. Musca Antigua Küln. Director: 1962. Si el amable lector conoce esta inte-
ttido mi ha de sei negativo, debo señalar que Reinhard Goebel. ARCHIV 419153-2 AHZ.
la grabación y el sonido son excelentes. Na- gral, entonces sobran los comentar i os; pero
2 Compactos DDD. si no consta en su discoteca o no la encuentra
da mii.
(hoy día resulta difícil hallarla en el mercado
Entre los discos de reciente pu- español), ahora tiene ocasión, gracias a la co-
F. G. V blicación pertenecen estos dos a lección Gallería de D. G.. de acercarse a ella.
lo más impórtame que ha llegado -En toda la literatura pianística no puedo
al increado español. La grabación realiza una encontrar un trozo comparable a este princi-
BACH: Pasión según San Juwi BWV 245. incursión totalmente cuitosa en un repertorio pio del Cuarto Concieno de Beethoven. La
Anthony Rolfe-Johnson, Stephen Varcoe, absolu!ámente descuidado —lo que ya es orquesta se calla, se detiene. Pero el solista,
Cometius Hauptnuuin, Nancy Armenia, Ruth mucho— pero es que a esto hay que sumar a su manera, ¿no viene a hacer lo mismo que
Holton, Michad Chance, Neil Archer, Ru- que nos revela en versiones de gran calidad la orquesta? Estos primeros compases no de-
fus Müller. Curo Monleverd). English Ba- obras muy interesantes. La primera consecuen- ben ser interpretados. Es una forma interior
roque Soloists. Director: John Eliot Gardi- cia que se desprende de la escucha de estos de escuchar; ésta es !a razón de que la técni-
ner. ARCHIV 419 324-1. dos discos es una nueva consideración del cor- ca, la intención, la ejecución correcta, sólo
pus de las Cámaras del propio Johann Sebas puedan aquí destrozar la interpretación y el
Continua adelante el proyecto de grabar las lian Bach. Aparte del paisaje general de la ¡tontee i míenlo musical...- Estas palabras, car-
obras religiosas mayores de Bach para la ca- tradición luterana del género, los anteceden- gadas de idealismo, son del propio Kempff.
sa Archiv en las versiones de Oardiner. Tras les familiares, que estos discos nos permiten Pero, a pesar suyo, nadie como él —y conste
una Misa en Si menor no especialmente sig- ahora conocer, quedan claros como influen- que no nos gusta ser drásticos— ha interpretado
nificativa nos llega ahora esta Pasión según cia directa. La gran síntesis llevada a cabe con mayor perfección esta introducción pianís-
San Juan de la que puede hablarse como un por Bach de lodos los estilos que en él con- tica. Este alambicamiento se hace extensivo a
fracaso relativo, siempre aplicando los pará- fluyeron fue también una recapitulación de un toda la interpretación de la obra, con un An-
metros que tanto al director como a sus con- arte practicado secularmente en el seno de su darse con moto central ponderado y persua-
juntos corresponden. Lo mejor se da. sin du- familia. El arle retórico c intencional, fuerte- sivo, que parece trascender lo material.
da, en la viveza de los coros, pese a cierta mente expresivo, de estos Bach del XVII se
desorientación constructiva del que abre la pá- nos muestra de esta forma como un eslabón Además, claro está, figura en el disco el
gina. Lu irlas desafortunado, con mucho, los inomitible para la comprensión de la cumbre Concierta núm. 3, en una versión ejemplar
solistas vocales, que ofrecen un nivel medio del gran Bacli. De las obras contenidas, lo por altamente equilibrada. En uno y otro ca-
bastante bajo. Rol fe-Johnson realiza un ima- más interésame se encuentra en las seis can- Mj. debemos consignar que las cadencias son
ginativo evangelista y se muestra como lo más latas de Johann Christoph Bach (1642-1697). obra del propio Kempff, y están escritas con
valioso en esta parcela. Le Talla verdadera di- en quien es posible descubrir un compositor tal conocimiento de causa, con un tan exacto
mensión, pese a su nobleza, al JCMÍS de Slephen dueño de un completo arsenal de recursos es- acercamiento al lenguaje pianístico beethove-
Varcoe y los cantantes de registros más agu- téticos y del oficio. niano. que resultan modélicas.
dos cuentan con intervenciones de umbre po- A Leiiner se le criticó su participación en
co atractivo. El comralenor Michael Chance Los problemas internos en Música Antiqua toda la integral, echándosele en cara ser un
tiene una participación muy endeble. Mucho* de Colonia hacían temer resultados inferiores Kaptlhneister de segunda Digan lo que di-
pumos flaco» para una versión en b que abun- a su estupenda tónica general. No ha sido asi gan, el director alemán cumple aquí su co-
dan lis instantes de desmayo. Una interpre- pof fortuna. Han cambiado algunos nombres metido a la perfección, con una mentalidad
tación que tampoco es tan clara como tos re- en d grupo, pero el mvd se mantiene, al menos rectora totalmente ¡diomáüca y con excelen-
ducidos medíi6 empleados hacen presagiar en en este registro, seguramente por la rectoría tes colaboraciones individuales y de conjunto
un principio. Gardiner atiende un tanto por de Goebel. Estamos ante versiones equilibra- de la Filarmónica berlinesa, en una toma de
encima al subrayado de los ritmos y. aunque das, de espíritu camerístico. siempre surgi- sonido (mejorada ahora con la transcripción
consigue buenos pasajes concretos, re> mis co- das desde la contención. Cabe destacar algu- digital) que en su día se esforzó por analizar
munica una convincente visión integral de la no» momentos aislados por la calidad de I? y a la vez sintetizar convenientemente la tex-
Pasión. Una grabación, en definitiva, que prestación instrumental: así el violin en Auf. tura pianística y orquestal.
IÜÍSI uas den Herrén loben de Juhann Midiael H
JO. R. B.

Scherzo 35
DISCOS

BEETHOVEN: Concieno para violto y or- bem en d momento de estructurar su Op. 10, va a escuchar cosas nuevas sobre todo en las
questa en Re. Orquesta del Concwtgebouw. donde llevó la practica del maestro sobre las voces graves y medias de la orquesta, tam-
Violto: Arttaír Gnmiaux. Director Sir Caín variaciones de color (Klangfarbenmelodie) a bién para que el produelo sea más apetecible
Davts. Romanza núm. I en Sol, Op. 40 para un punto históricamente trascendente. Incluye la primeriza y olvidada obertura de
violto y orquesta. Romanza núm. 2 en Fa, Su carácter de disco clásico de un reperto- Les Franc-juges que rara vez se escucha y
Op. 50 para iiu/ín y orquesta Orquesta New rio poco común hace de esta reedición un pe- que es el prólogo sinfónico de una produc-
Phjlarmonia. Violto: Arthur Grumiaux. Di- queño acontecí miento para melómanos, sobre ción marcada por la originalidad.
rector: Edo de Waart. PhllUps 420 348-2. todo si tenemos en cuenta que se trata de una En resumen. 66 mirtilos de música sin dis-
Disco Compacto. ADD. Durackfn: 59 mi- edición más económica. Se puede preferir al- torsiones y de una nitidez a prueba de dia-
nutos. guna que otra de las ediciones de la suile de mantes que justifica el nombre de la sene eco-
Lulu reseñadas más arriba (lo cual seria dis- nómica a la que pertenece -Ovation-.
Advirtamos al lector, por si no ha cutible, pero no inadmisible), especialmente
fijado ai vista cu el encabezamien- la de Boulez —acaso total referencia—, pero A. M. J.
to, de que se ítala de un dis las otras obras —prescindibles en discotecas
eo compacto, que su duración es Je unos 60 poco nutridas— carecen de rival. Creo, ade-
minutos aproximadamente, y que todo ello se más, que este disco no fue publicado en Es- BRAHMS: Concierro para piano núm. 2 en
nos ofrece a un precio que se ha colocado paña en su momento. Si bemol mayor. Op. 83. Vlttdimlr Asbke-
por debajo de la barrera psicológica de las nazy, plano. Orquesta Sinfónica dr Lon-
2.000 péselas. Digamos, sin rodeos, que éste 5. M. B. dres. Director: Zubin Menta. Decca Ova-
es el primer mérito de este disco, pertene- tion, 417 710-2. ADD Comparto.
ciente a la serie Silver Une de Philips, que
jumo con Decca y D G. (Gallería), han de- La publicación en España de esta
cidido poner tos compactos casi al alcance de versión, grabada en 1967, del Se-
cualquier bolsillo. gundo Concieno (fe Brahms causo
Es cieno que se líala de grahaiiones por en ciertos sectores de la critica un entusias-
las que el tiempo ha pasado, y a veces, no mo exlraoidínatio. El paso del tiempo ha puesto
sólo desde el punto de vista cronológico, pe- las cosas en su sitio. La reaparición en nues-
ni en cualquier caso, merece la pena. El hilo tro mercado de la interpretación, ahora en el
conductor de este compacto es Anhur Gru- formato del disco compacto (dentro de una
miaus. quien se enfrenta a la pía cuca totali- seiie económica), es motivo suficiente para
dad de la literatura violinística del sordo de n;p]antear su valor. Estamos ante una buena
Bonn ton acompañamiento orquestal, por de- versión, pero ni una de referencia absoluta.
cirlo de un modo imperfecto. No « trata ifc Nada que reprochar al excelente pianista que
versiones ideales, y menos en paginas como es Ashkcnazy, que realiza una ejecución car-
éstas, infinidad de veces grabadas, pero sí con gada de resonancias poéticas. Pero la direc-
un nivel más que correcto, lanío pur las or- ción de Menta no siempre encuentra una ex-
questas inlerviniemes. mejor la del Cunten- presión brahmsiana óptima. Es ese punto fi-
gebouw en el Concierto que la Ph ¡lar ni un ¡a nal de sincronía entre solista y director —que
en las Romanzas. s¡ se halla, por ejemplo, en las versiones de
BertiOI
Anau-GUiím y Gilels-Jochum —. aquí un tanto
Lo que aquí nos interesa destacar ex cómo ausente, lo que impide considerar esta inter-
el traslado de esta grabación (efectuada en los H. BER1.IOZ: Siiifoniu Faiaá^ica. Les Frati- pretación del Concierto núm. 2 de Brahms
años 1970 la de las Rirmanztis y en 1974 la ¡uges. O. Sinfónica de Chicago. Dir.: Sír como una de las primeras de la discografia.
del Concierta de viiiliii) al disco compacto, da (¡eorE Sohi. Com par Disc. -Ovation-
como resultado un producto leen ico de notable 417.705-2. ADD. Duración: 66 minutos.
calidad, elimo ya ha quedado probado infini- E. M. M.
dad de veces. Profundidad sonora, en-elenle
y nitidn balance eslereolonico y gtan nivel de Siglo y medio después de tu es-
salida. El silencio de fondo eMá garantizado. l reno, la Sinfonía Fantástica de
Bcrliiv. sigue asombrando a los BRUCKNER: Sinfonía núm. 9 en Re menor.
G. Q. LL. 0. auditorios por su romanticismo, su teatrali- Orquesta SnSkika Ciilumbia. Director: Bru-
dad, su colorido y su lenguaje, que no expre- no Waller. CBS Masterworks Portralt. MP
sa otra cosa que un desesperado amor: pero, 39129.
BERG: Sinfonía ütlu. SCHONBERG: Te- si quien debía conmoverse ame aquel estruendo
ma y variacionei, Op. 43 B WEBERN: In lírico se mostró sordo, la historia ha absuello Bruno Walter no llegó a Bruckner hasta sus
a Beilioi y su sinfonía ha quedado como un cincuenta años de edad Naturalmente, cono-
Sommerwind. Trrs piezas para orquesta fop hito de la música romántica, porque su nove
post.) Luisa de SHt. soprano ÍLuiu). Or- lía sus sinfonías desde mucho tiempo atrás,
dad y sus hallazgos a través de Lis/i llega- pero se sentía ajeno a ellas, porque, en sus
questa de Fllaódfia: Eugene Orina nd}. CBS rían hasta Wagner y Mahler. abriendo una
Masterworks Pon rail 602 58. propias palabras, -su forma permanecía para
nueva vía a la música sinfónica. mi como un libro cerrado, la encontraba des-
Se trata de lu reedición de un disco que ya Pieza capital del repertorio, la Fantástica proporcionada, exagerada, primitiva-- Wal-
tiene veinte años. La cara A, de más de irein- es una obra de lucimiento pura director y or- ler cree que fue su nueva -calma interior- la
laitrcs minutos, es la obra básica: la SUIIC dc questa; unos porque han de manifestar su vir- i¡ue hizo posible d descubrimiento de «nue-
Lulu, en una versión más que clasica, editada tuosismo de intérpretes, otros, porque han de vos territorios en mi propio dominio, sobre
cuando aún no existían las que. con tila, com demostrar sus dotes de construcción. su do- todo en mi propia alma-. Los .nuevos terri-
ponen escasas pero indudables referencias: O minio de la dinámica, del timbre y. muy es- torios- eran, claro está, las llamadas a inter-
F Londres Pnce-A Miado (DG). Blegen-N pecialmente, del sentido teatral. pretar la música de Bruckner. El gran direc-
York-BouJcz ICBS) y F Viena-SMja-Dtihnanyi tor sí que tenía algo persona) que decir en
Ya en 1972. cuando se llevó a cabo el re- la exposición de estos pentagramas. En el ca-
íDecía) Junto a esta decisiva versión Je la gistro analógico inicial. Soltt y su orquesta
entonces rara Sinfonía Lulu. Ormandy incluía so de la Novena del presente registro, su ver-
de Chicago firmaban una grabación espec- sión se beneficia de una gran claridad en el
obras más raras aún de los otros dos compo- tacular, especialmente en la Marcha al supli-
sitores de la Escuela de Viena: la segunda ver- tejido orquestal. No hay en día, si se quiere,
cio o en el Aquelarre sabático, en donde los una lucha, un palhos en suma, tal como pue-
sión de Tema y variaciones. Op. 4i (la B. miisicos americanos quitaban la respiración
para urques la sinfónica, frente a la primera de encontrarse en otras lecturas modélicas de
al oyente con sus brillantes intervenciones y la obra. El Bruckner de Bruno Waller. apar-
versión. A. para bandal de Schónberg; una en las que el instinto teatral de Sir Georg ha-
tibia juvenil de Webem. de resonancias curwha te de la inexcusable referencia a Mahler. po-
cía el resto; por eso. cuando la Decca decide see un mdodismo que debe mucho a Se hu-
mente cinematográficas para una pieza de IW4 publicar aquella versión reprocesada en dis-
In Sommenvind, compuesta inmedialamcnte be rt- Es una forma de arrojar lu/ sobre una
co compacto, hace justicia a una gran inter- página como la Novena- Waller nos revela
antes de cimienzar su aprendizaje con el maes- pretación sabiendo que el oyente va a redes-
tro; y tres de las piezas desechadas por We- parcelas de la obra que no se hallan en otras
cubrir una versión brillante y colorista y que

Scherzi>
DISCOS

versiones de referencia de la mama, como de una lejana interpretación de Daña Hovo- DUKAS: Sinfonía en Do mayor. La Péri, pot-
pueden ser las de Jochum. Karajan ü Giulim. ra. Gérard Jany y Fréddric Lodtion. de difí- me aansé. Suise Romande: Armín Jordán.
Su imerprelación, por lo lanío, llene el valur cil acceso. En cualquier caso, será arduo su- Erato-Cascavdk 75175. Digital.
de la sinceridad y d interés de li< único. perar la versión del Beaui Arts en adelante.
El Trio de Ravel ha sido más grabado, pe- Dukat oimpusu muy pocas obras y Iras des-
E. M. M. rú no mucho si lo compararme con otras obras truir algunas de ellas nos quedan sólo siete
suyas, especialmente Las orquestales y pianís títulos completos. La discografía ha prima-
ticas. Ya lo hizo años ames el mismo Btaus do, de entre ellos, las piezas orquestales, es-
CHAUSSON: Concienir en Re mayor. Cuar- Ans. en una versión memorable, como habrá pecialmente su popular Aprendiz de brujo, perú
teto -intimtluso'. Jeai-Pidlppe Calan!, pe- de serlo la de esle compací disc. beneficiándose no hay demasiado donde escoger de esle com-
no. Augustin Dumay, violín. Cuarteto Muir. ahora del regían> digital. Otras versiones impor- positor. Algunos directores han mostrado es-
EMl-Lii VOÍA de son nuilre-Palht Murconi tantes fueron las de Rouvier-Kantorov-Muller, pecial sensibilidad para su obra orquestal: Wal-
2703811. Digital. Dumay-Lodeon-CoUard. y Pludermacher-Jarry- ter Weller, Jean Martinon. David Zinman y.
Tournus. Es digna de destacarse la del Trío desde luego. Armin Jordán, que ya grabó pa-
Continua, lenta, la recuperación del com- Fontanarosa. que cuenta ya once años y que ra Erato. en I9S3. la única opera de Dukas.
positor fiantes Ernesl Chausson. en la que publico Columbia en nuestro país. Añanne ex Barbe-Bleue.
algunos nos hemos empeñado con más entu- La técnica digital y la lectura del compací
siasmo y humildad que garantías de éxito. Este Ese disco nos propone dos obras raras, pero
disc es especialmente interesante en música no inéditas en disco, la Sinfonía en Do ma-
disco ñus ofrece una nueva versión del lla- de cámara. Si las orquestas se benefician, en
mado Concieno Op. 21, en que un piano y yor (grabada por Weller con la Filarmónica
este soporte, de una amplitud mayor de diná- de Londres hace ahora diez años) y el ballet
un violín solí Mas se en fferian a un cuarteto micas, los pequeños conjunios hacer valer ma-
de cuerda. Es una de las obras más exquisi- La Péri, de la que se pueden encontrar por
yor diferenciación sonora, al tiempo que se ahí las versiones de Marti non (Nacional Fran-
tas > con mayores posibilidades de acceso in- impone una claridad de sonido y una decisi-
mediato de este compositor cuya obra se cor- cesa) y Boulez (Filarmónica de Nueva York),
va ausencia de soplo. Se consigue una ver- siendo reciente entre noMHriK la de David Zin-
tó, con su vida, en plena madure!. Se podrá dal «inora camerística en nuestra propia casa,
preferir la versión para CBS de Bolel, Perl man con la Filarmónica de Rotterdam (Philips).
algo imposible para una grabación orquestal.
man y el Juilliard. o la de Maa/el cun sus La labor pedagógica y la fue n a moral de
muchachos de Cleveland ¡ambas CBS|. pero S. M. B. Dukas parecen ir contra su aportación como
nos encontramos ante una lectura llena de sen- estricto compositor. Este disco nos propone
tido, que da perfectamente esc mundo sono- dos obras sólidas, una de ellas más rigurosa
ro que procede del wagnerismo francés de que inspirada pero de considerable interés, la
Franck y que titdavía no es — nu puede ser — Sinfonía, la otra muestra final de su escasa
esa primera disolución sonora que propondrá y pundonorosa aportación creativa. La sinfo-
Debussy (gran amigo, hasta una época, de nía —en ires movimientos, como la de César
Chausson). Franck— pertenece a un mundo sonoro here-
dero del romanticismo wagnenano afrance-
La gran novedad es el Cuarteto de cuerda, sado que prescinde por completo del espíritu
Op. 35 que Chausson no llegó a concluir. Vin- de ese legado, de sus referencias dramáticas,
cent d'lndy. primus Ínter pares en el área de de su patios, de su emotividad y también de
la Schola Cantoium. fue quien terminó el tercer su calor y su poética. Más sugerente y poéti-
movimiento que Chausson no pudo finalizar. ca es La Péri, de una época en que Dukas
Nadie compuso e! cuarto, quiza uin buen JUICIO. ha rolo con el legado de los Franck y la com-
Se trata de una obra más difícil, unu de esas pañía estética de los D'lndy. No es Debussy.
piezas que no nos permiten hipótesis de por pero puede codearse con él en esa lucha más
dónde habrá unido Chausson más adelante, latente que manifiesta con el dogma y la es-
pero que nos sugieren una posible crisis del tética de la Schola Canlorum.
mundo franckiano de este discípulo amado de
César Franck. La versión & esceleríe. a menos El disco es una nueva recuperación fono-
que se nos proponga otra mejor que desvele gráfiui debida a Antlin Jordán y Erali^Casvalle.
esc mundo crítico que creemos haber perci- en unas versiones de gran interés de una mú-
bido en esta recomendabilísima lectura Debussv sica que no es imprescindible para discotecas
escasas, tímidas o conservadoras, pero que
Añadan**) que se trata de un disco generoso: DEBUSSY: El Mar. Filarmónica (fe Los An- propone un eslabón entre franceses románti-
recordemos que oirás versiones del Cnncier- geles. Director: Cario María (iíulini. Imá- cos c impresionistas que, junto con Añanne,
to aparecen solas en un disco, y que el Cuar- genes para orquesta. Sinfónica de Bostón- puede -ser recomendada para melomanía exi-
leíu dura casi media hora en ÜUS tres únicos Director: Michael Tilson Thomas. DG Ga- gentes y escuchada por lodo tipo de públicos.
movimientos.
llería, 419 473-1 10 GGA. Reprocesado
S. M. B. dígitamente. S. M. B.
El Mar en manos del gran director italiano es
CHAUSSON: Trío en Sol menor. RAVEL: una obra heredera de la gran tradición del si-
glo XDÍ. Un Piene Bouler la conecta, mediante A. DVORAK: Danzas eslavas. Op. 46y 72.
Trío en La menor. Beaux Arts Trio. Phi- su acusada capacidad analítica, con el lenguaje Orquesta Sinfónica de la Radiodifusión de
Uips. Compacto Digital, 411 141-2. sonoro de nuestros días. Pero es que Giulim Batiera. Director: Rafael Kubelik. D. G.
es anle todo un lírico. Su Debussv también Gallería, 419.056-2. Compacto.
Este generoso ornipacl disc. de una lo es. El carácter de abra-bisagra de El Mar
hora justa de duración, ofrece dos permite ampliamente este tipo de acercamiento.
de las pie/as más exquisitas del Hace unos meses comentaba la apa-
Además, Giulini otorga tal sensualidad a los rición de un gran disco de la se-
repertorio para trío con piano. las debidas a timbres de U> orquesta que es difícil resistir»: al
Ernest Chausson y Mauricc Ravel. Los in- ne económica de D. G. en la que
piider de seducción de •*! plantean!icnlo. La so- se induran las dan/as eslavas de Dvorak por
térpretes siin considerados por muchos como berana respuesta Je IJ Filanminicj di- Liis A»
la mejor agrupación en la especialidad de to- kubdik La publicación ahora de las mismas
gclcs hau: posible que las ideas de Giulim danzas en una nueva sene de disco compuc-
do L-I mundo. Nos encontramos, pues, anle gitcn de una traducción üimira inepnvhablc.
uno de esos productos fonográficos que prác- lii. de previo ccomimico. nu hace sino corro-
ticamente se comentan solos al reseñarse las Al lado de HI Mar. las Imanes en sus tres borar la belleza y calidad de una interpreta-
obras y K>s intérpretes Además, el conlcnido series: Cf'ffU". Ibéna y Rundes de Priritemps. ción inolvidable espléndidamente grabada ana-
está a la altura de las expectativas de títulos La lectura de Michael Tilson Tilomas de la lógicamente hace doce años y que ahora gra
y conjunto. colección es también de gran altura, llena de cias a los adelantos técnicos nos permite dis-
atención al detalle, elegancia y rcrinaimcntM fiular con una claridad y transparencia aún
El uvsco ) apuMi nudu Tria, Op. } du Oiaus en el sonido orquestal mayores del arle de uno de los últimos gran-
MUÍ careiv en esle momento de intcrprclación des de la dirección
coinpuraliva. junque lie oído hacerse lenguas E. M. M.

Scherzo 37
DISCOS

De aruerdo, que lai danzas eslavas de Dvorak Josabelh-Joas en la escena 2." del 2." aclo. cluso mejores calificativos' si se hubieran cu-
son obras menores, que se inlerprelan rara en el que se aprecia una tensión psicológica bierto esos dos pequeños agujeros. La graba-.
vei. salvo en las propinas de los conciertos, contenida). Aunque la relación de ejemplos don c excelente y mí prensado era impeca-
perú, escuchadas con atención, ¿cómo no de- sería interminable, no puedo dejar de reseñar ble. Las notas de Winton Dean son asimismo
jarse seducir por su lirismo y su colorido' la belleza del aria de Mathan Genlle tiirs. o muy interesantes pero, por supuesto, no vie-
Kubelik. buen conocedor del mundo eslavo, la inmediata de Amalia Sofiesi sounds, con nen en español. (Lo que, por otra parte, es
recrea estas danzas ctm vitalidad, dirigiéndo- una deliciosa utilización de las flautas de pi- la norma habitual.)
las con ligereza, elasticidad y brillantez, dán- co. Las relativamente treves intervenciones de Es una pena que el concierto de la Semana
doles esc toque folklórico que tanto deseaba Joas y Abner no son en absoluto desdeñables. Conquense se haya frustrado. Estoy casi se-
su autor. Pane esencial del éxito de esta in- La impresión global es que Hándel ha al- guro de que la excelente Margare! Cable hu-.
terpretación es la ejecución de la Orquesta de canzado ya un gran dominio (te la forma ora- biera estado mucho mejor, más ai su papel
la Radio Bávara. cuya sonoridad es un rega- torio, consiguiendo un nivel próximo al de que la Sutherland.
lo paia el oíd». sus grandes obras en este campo: Saúl. Is- En fin. yo me compraría este disco... a pe-
En resumen, disco plenamente recomenda- rael ai Egipto. Mesas, ele Valga como ejem- sar de la Sulherland. que no por ella.
ble, en el que. por una vez. la técnica esta plo el curo Unfold, grear seer, al principio
al servicio de la música, en 70 minutos de del 3 " acto, que recuerda a más de un núme- R. O. B.
excelente música. rn del Mesías.
La riqueza de la orquestación es otro tac-
A. M. J. tor importante, al igual que las varias inter- HAVDN: Sinfonía núm. 94 «La soq>resa'.
venciones solistas (cello, flautas de pico), no Sinfonía núm. 96 ~EI Milu/frit». Sinfonía mim,
muy habituales en Hándel. y que ¡M]ui pro- 100 «Militar-. Philharmonía Hungaricu. Di-
porcionan una dimensión distinta respecto a rector: Antal Dorati. Decca Ovalion 417
oratorios posteriores. 718-2. ADD Compacto.
En cuanto a la iiícrprelación, he de consi-
deraría a un excelente —que no inmejorable— La integral de las Sinfonías de
nivel. Chrislopher Hogwood ofrece una lec- Haydn de Antal Dorati con la Phil-
tura muy haendeliana del oratorio (como es harmonia Hungarica nunca fue dis-
M¿ habitual en este músico, que se encuentra muy
a gusto en este campo), aunque uno tiene a
tribuida, salvo apariciones muy aisladas en
algunos comercios, en España. Una lásuma.
veces ciertas sorpresas sobre su tendencia a! porque en los años setenta rué un modelo de
medio camino. Así. junto a la excelente pres- intcrpietacíón liaydfüana. Hoy ya no lo et. tamo,
tación de la Academy of Ancienl Music. que pues se cuenta con propuestas como la de L'Es-
se encuentra a su nivel habitual, o la de casi In) Armónico, conjunto cuya grabación —to-
todos los solistas (magníficos Emma Kirkby ikivía en curso— del monumento sinfónico de
y Anthony Rol fe- Johnson en sus papeles. Aled Haydn nos viene revelando un mundo muy
Jones y David Thomas en sus breves inter- alejado del de Doralí- El gran acierto del di-
venciones, o James Bowinai, a un nivel algo rector húngaro fue realizar, por vez primera,
inferior, siempre dentro de colas notables), un planteamiento que abarcaba las sinfonías
no puedo laminar de entender la inclusión de Haydn cuno un todo. Esto conllevaba lec-
de Joan Sutlierland en el papel de Alhalia. turas más afortunadas que otras de cada pie-
Haendel La búsqueda de contraste entre su personaje za en particular. Por eso, quizá no sea del
y los demás me parece deseable, pero recuerdo todo acertado el efectuar extracciones del ci-
G. F. HÁNDEL: Alhalia. Joan Sutherland, haberme hecho lu siguiente pregunta al poner clo como la de este compacto. Eludiendo es-
Emrru) Kirkby, Aled Junes, sopranos, Ja- el disco por primera vez. mientras escuchaba la cuestión y solicitando a quien corresponda
mes Bowman, contrallo. Anthony Rol fe- la sinfonía inicial: ¿Podrá la Sutherland olvi- la integral de Dorati lu que es evidente es
Johnson, Icnor. David Thomas, bajo. Co- dar su estilo belcantista y adaptarse al estilo que este disco ofrece una buena oportunidad
ro del New Colle^e, Osfurd. The Academy barroco con los criterios de Hogwood? de disfrutar la vieja manera de hacer a Haydn.
i>r Ancient Music. Dír.: Chríslopber Hog- Versiones brillantes, comunicativas, lüdicas.
tvood. L'oiseau l.yrc 417 126-1 (dos discos). Confieso que mi aulorrespuesla fue excép- seguramente más apropiadas en kb movimientos
tica y luego la vi cunfimiatla. Puedo pasar lentos que en los rápidos (escúchense los de
por la mayor utilización del víbralo (en rela- L'Estro Armónico), en todo instante perfec-
Mucho me lemo que Alhalia resultó un ora- tamente representativas de una etapa históri-
torio desconocido para la mayoría de los afi- ción al resto ifcl reparto) Incluso por ciertos
portamentos inadecuados, peru los adornos... ca de la interpretación del genial autor del
cionados españoles (al menos los madrileños clasicismo. El extraordinarin sonido del com-
seguirán sin oírlo, después de la fastuosa cv ¡Ay Dios, ios adornos! Es una lástima ver
el gusto extraordinario con ufie la Kiikby adorna pacto es un factor más a considerar entre las
penencia conquense), por lo que qui/á resul bondades de este registro.
le oportuna una breve introducción. los da capo, y ... ej. una pina ver cómo la
Sulhcrland hace cadencias bdlmianas (escu-
Alhalia es el lercei oratorio inglés del com- chen la de My vengeance awakes me, la más
positor de Halle, y fue compuesto en 173.1. descarada) en sus arias, lo que no sólo es ina- E. M. M.
al parecer en agradecimiento a la Universi- decuado sino, en este caso, queda fuera del
dad de Oxford por cierto litulo honorífico (que contexto. Respetando posibles discrepancias
Hándel nunca aceptó), tstrenado en Oxford respecto a si el barroco debe ser interpretado
(Sheldonian Theatre) el !0 de julio de 1733. con criterios arqueológicos o no, lo que no F. J. HAYDN: / / Sonatas para piano (Hob.
constituyó un éxito. El texto, en tres actos, cabe duda es que no puede darse la extraña XVI, núm. 10. 32, 34, 37. 40, 42, 48, 49,
se debe a Samuel Humphreys tal igual que mezcla instrumentos originales-bel canto. 50, 51 y S ) . Adagio eii Fa mayor, Hob XVH,
el de Esiher). quien se basó a su vez en la 9. Fantasía en Do mayor, Hob. XVII. 4. An-
Athaíie de Ractne. Respecto al coro, aunque bueno —excelente dante ron variaciones, Hob. XVII, 6. Alfred
en ocasiones— creo que existen mejores con- Brendel, piano. Álbum 4 I,P Philips 416
La acción se desarrolla en Jerusalén. don- 643-1. Digital. Impnriaitón.
de Josabeth y Joad intentan situar en el trono juntos en el Reino Unido Ivomo ha demos-
a su bijo Joas. terminando así con la tiranía trado Hogwoixl en otras de sus grabaciones).
de Athália. reina de Judá y seguidora de Baal. La razón de su elección se me escapa {¿por Si la música de Haydn es una de las gran-
ser de Oxford, donJe se estrenó la obra?), des desconocidas de la historia (todo el mun-
No es entraño que Hándel tuviera éxito con peni existen ciertos montemos de desajuste
Alhalia, dada la encélente música que contie- do sabe que escribió 104 sinfonías pero ¿que
(primer coro del primer aclo) y la impresión aficionado, incluso competente, conoce con
ne. Emplea el compositor una orquesta com- global es la de un coro menos hecho en estas
puesta por flautas de pico, traveseras, oboes, un mínimo detalle la integridad de semejante
lides que. pongamos por caso, un Kings Co- corpas?) la cuestión se recrudece al referir-
fagotes, trompas, trompetas, timbales, cuer- llege o un Chrisl Church Cathedral Choir.
das y continuo. nos a su producción pianística: Haydn es uno
Dentro del diseño de! oratorio llama la «en- En resumen, una excelente música que me- de esos autores de los que siempre se habla
ción la variedad de climas, desde lo triunfal rece ser oída y conocida, con una magnífica para no verse en la obligación dé escucharlo
(coro inicial de 2." acto) hasta lo íntimo (dúo interpretación que podría haber merecido in- (igualiio de Jortinncs Ockcghcm). Se sabe que

Scherzu 38
DISCOS

escribió mucho trío, mucha sánala, pero po- sentido, el registro de Scinberg se torna su- MOZAKT: Condeno para clarinete en ta ma-
cas de esas libras han pasado a la piulen dad perfluo lo miaño que su reedición con soni- yor, K. 622, Concierto para fagot en Si be-
fuera del repertorio pedagógico, pee a ha- do —magnífico eso si— mejorado. mol mayor, K. 191, Divenimento para ins-
llarse repletas de ocurrencias estupendas. El La versión de Lux Áeterna de Ligeli. que trumentos Je viento en Si bemol mayor, K.
problema (como todas las actitudes erróneas) completa el disco en una curiosa mezcla, sí 186. Harold Wrighl, clarinete; Sherman
tiene, poi supuesto, su origen en esa etapa que es solvente, con una gran actuación del Wall, fagot; Orquesta Sinfónica de Bostón;
nefasta llamada el Romanticismo, y por una Coro de la NDR de Hamburgci. pero sus ocho Director: Seiji Ozawa. Conjunto de viento
razón bien precisa: Haydn era. ante ludo, un minutos de duración sin a todas luces muy de la Orquesta Filarmónica de Viena. Deuts-
fascinante constructor con escasa capacidad poco para justificar este re lanzamiento. che Cnunrmiphon, Gallería, 419 480-1. Re-
melódica > nulo interés por el virtuosismo: procesado digi taimente.
le pasaba lo que a Becthnvcn. Más a«ncta- E. M. M.
lista y más obrero de la música que Éste, no
cultivó tampoco determinada gesticulación so- Se han unificado en el presente registro tres
nora que habría de servir de pasto a la horda obras que. en su momento, aparecieron en
decimonónica para apropiarse —sin dos discos. Las grabaciones corresponden tam-
MESSIAEN: Sinfonía Turangatilu. Orques- bién a años distintos. Concretamente. 1976
comprenderla— de la obra del compositor de ta Filarmonía: Esa-Pekka Salonen. Paul
Bonn. De modo que sus obras concertantes para el Divenimento, y 1980 para los
para el piano jamas merecieron el interés de Crossley, piano. Tristan MiraJI, ondas Mar- Conciertos.
un siglo que halló en aquel instrumento d ve- tenot. CBS Masterworks 12M 4212*. 2 LPs. Los dos Conciertos de referencia, separa-
hículo privilegiado para su expresividad. Por Digital. dos en su composición por diecisiete años de
otra parte, Haydn alcanzó la gloría en vida, distancia, permiten, como es obvio, una vi-
no podiendo ostentar uno de esos destinos su- sión clara de la evolución mozartiana tanto
En plena juventud, el finlandés Esa-Pckka en el tratamiento de los instrumentos solistas
puestamente trágicos que lanío gustaban a nues- Salonen se ha convertido en uno de los divos
tros tatarabuelos... y a mucho aficionado con como de la orquesta. Y no sólo por esta se-
de la dirección de orquesta, especialmente en paración temporal, sino porque, además, ambas
pretcnsiones. Nadie se atrevería a decir que Gran Bretaña y en los países del norte de Euro-
la música de Haydn ya no interesaba (el líru- composiciones constituyen el principio y el
pa. Desconocido hace muy poco tiempo. Sa- final de Mozan en el campo del concierto para
ca que osii hacerlo ñie Schumann: sus des- lonen ha empezado con fortuna una carrera
rendientes no hemos dejado aún de reprochár- instrumentos de viento. En efecto, el Con-
discognífica al renda de la que es buena nuestra cieno para fagot, escrito en Salzburgo en ju-
selo), de modo que sobie la mayor parte de el doble clepé que aquí comentamos.
la producción del maestro ha caído un silen- nio de 1774, es el primero de sus concienos
cio tan respetuoso como ignorante: situación Ya no-, hemos referido a Messiaen. que cum- para viento. Por el contrario, d Concierto para
mantenida hasta tiempos bien recientes. plirá 80 años en 1988. con motivo del estre- ciarinele cierra la serie, siendo, al mismo tiem-
no en Madrid de su lipera San Francisco de po, la última obra concertante de Mozart.
Asís. La Sinfonía Turangalila (1946-48) es la
Todo lo precedente debe entenderse cuino culminación de una etapa en que el composi- La Sinfónica de Boston es, indudablemen-
una lua desmedida hacia Alfred Brcndcl, cu- tor no escatima medios para la creación de te, una orquesta de gran calidad. Ampliamente
ya delicadeza, exquisitez y perfección (amén un riquísimo mundo rítmico y I imbrico, tra- lo demuestra, una ve/ más. en la ejecución
de oportunidad) al llevar a feliz termino el sunto de su inquieto mundo espiritual. La com- de lis concienos que comentamos, bajo la com-
presente registro procedo, por la presente, a plejidad de .su montaje no lia impedido que petente batuta de Seiji Ozawa. Los solistas,
colocar por encima de mi cabeza. De ni ni de muchos directores y conjuntos se hayan en- aun dentro de una línea general aceptable, no
poco vetemos a mucho pisaverde afirmando frentado a ella y que la obra (mucho más que parecen resultar tan afortunados. Digo esto,
con suficiencia que Haydn era mucho mejor una sinfonía) se haya impuesto en el reperto- inuy especialmente, por Harold Wrighl, cu-
músico que Mozarl llenándose ta boca con rio corno uní de las obras maestras funda- ya interpretación jt queda algo pobre en lo
lo buenas que son sus sonatas para piano, y mentales de la posguerra. Su discografía no que a las amplias posibilidades del instrumento
callándose, eso sí, que tan exaltada opinión es amplia, pero sí afortunada. Aún puede en- se refiere: variedad de registros, ricos con-
procede en exclusiva del álbum que aquí co- contrarse la excelente versión de Maurice Le trastes dinámicos, etc.
mentamos. Y si no. al tiempo. Rnuí, de principios de los 60, con la Orquesta Comí) complemento de la segunda cara de
de la radio francesa, y. desde luego. la so- este disco, y sin relación alguna con las obras
J. L T. berbia de Seiji Ozawa con TOTUMO para RCA. anteriores, ni siquiera con el género de con-
La de Previn para EM1. ton la Sinfónica de cierto, se ha incluido el Divenimenlo en Si
Londres, tiene ya diez años y constituye una bemol mayor, K. 186. escrito en 1773. Exce-
bella lectura. En todas ellas Jcanne Loriod lente la interpretación que de la obra realiza
era la encargada de las Ondas Martenot. ele- el Conjunto de viento de la Orquesta Filar-
mento sonoro fundamental de la «tira. Yvon- mónica de Viena. realzada por una perfecta
ne Loriod estaba al piano con Le Bous y con labor de coordinación entre los diversos ins-
Ozawa, mientras que Midiel BérolT lo asu- trumentos que integran el grupo.
mía con Previn. bsta versión de Salonen, no-
HOLST; Las Planetas. Op. 32 Sinfónica de minalmenle la menos francesa de todas, in- F- G. V-
Boston. Director: WUIbun Stánberg. LIGE- corpora otros excelentes profesionales para esos
TI: Lux Adema. Coro de la NDR de Ham- cometidos, Murail y Crossley. Es una lectu-
burgo. Director: Hdmul Franz. DG 419 ra apasionante, que explota los elementos de
475-1 32 GGA. Galeríe. Reprocesado tensión lírica de la obra con especial predi-
digital mente. lección (escúchese, por ejemplo, el Ournl
d 'arrmur ¡I) y que motiva las explosiones del
La escucha de la amanerada exposición del tutu con su subyugante riqueza [imbrica de
martilleante ritmo de Mane, el mensajero de otro mundu, con especial tacto y mesura, con
la guerra basta para intuir tfie algo no va pasión contenida (por ejemplo, el canto-danza MOZART: Conciertos para piano y orquesta
a marchar en la interpretación de Steinberg. lan messianesco, presente en Sen Francisco. núm. 25, en Do mavor, K. 503, y núm. 27,
La primera impresión queda luego, desafor- de Juie du sang des étoiles). Como requiere en Si bemol mayor. K. 595. Friedrich Gui-
tunadamente, confirmada por eMenso No se una obra que fon na parte de un triplicii de do. Orquesta Rbuinónica de Viena. Director:
trata sólo de que Mane, página sumamente amor (tristanesco, según * ha dicho, con Ha- Claudio Abbado. Deutsche Grammophon,
original, se venga materialmente abajo por su riíHí y Ciruf Rtchann), la Turangalíla de Sa-
lonen tiene mucho de declaración amorosa de Gallería, 419 479-1 Reprore%adu digital-
total ausencia de sentido del fatalismo, es que mente.
toda la partitura es recreada desde pcesupuesos unos músicos hacia la obra del gran Olivier.
erróneos. La dirección de Steinberg es dura un amor en que ki lírico se sobrepusiera, su-
blime, al desbordamiento de la pasión, que Con los Coáctenos para piano K. 503 y
' hasta lo granítico. Se le escapa toda posibili- K. 595 se cierran dos concretas etapas en la
dad de matizar en pos de una versión supues- no está ausente.
evolución estilística mozartiana en el campo
tamentc brillante. No hay tampoco tal cosa, del concierto para este inslrumenlo. El año
sóki una acumulación de trazos en exceso grue- 1786 concluye con la composición del Con-
sos. Como Los Planetas es una pieza que exige cierto en Do, K. 503, que viene a coronar
la interpretación más que buena para cobrar la magistral serie de Conciertos para piano
5. M. B.

Scherao 39
DISCOS

escritos por Mazan en los años 1784-1786. tetos de Boccherini compuestos para dos ce- co en modalidad LP. Ampliamos solamente
Si exceptuamos el Concieno en Re mayor, llos. Tal vez el deseo de Mozan era el de aquella nota para alabar las características téc-
K. 537, más conocido como Concierto de la lograr unas obras de sonoridades más amplias nicas de las grabaciones y el espectacular re-
Coronación. Mozan no volverá al mundo del y luminosas, conseguidas sobre la base de po- sultado sonoro en Compact Disc, a lo que hay
concierto pianístico hasla el año 1791, últi- tenciar las voces medias del conjuno. Los re- que sumar el precio moderado de lanzamien-
mo de su vida. A comienzos de esle año es- sultados están ahí; los quintetos, aparte de tener to (unas 1800 pías que se puedan quedar en
cribe el maestro salzburgués el que será su una mayor envergadura estructural, son un 1500 con el descuento que suelen hacer las
postrer concierto para el instrumento de refe- modelo de concisión, en el que las voces al- tiendas especializadas) más una excelente pre-
rencia, concierto que supone la culminación canzan toda ai independencia o se funden para sentación con textos en cualro idiomas, entre
magistral de los hallazgos de los conciertos encontrar las sonoridades más delicadas ellos el castellano (Laus Deo).
precedentes y, al mismo tiempo, su Hijos de su tiempo, en estos pentagramas
per feccionam ie uto. llenos de efusividad. se mezclan lo galante E. P. A.
La magnífica versión [reseñada por Deuschc con lo serio, el humor con la melancolía, lo
Grammophon, dentro de la -serie Gallería, fue aristocrático con lo popular, en una lección
grabada en el año 1976. Aparece de nuevo que muestra el refinamiento y la expresivi-
ahora con un sonido considerablemente me- dad a la que había llegado el arte del L. NONO: Fragmente-Stiüe, An Dioiima.
juradii. al haber sido reproeesado medíanle salzburgués. Cuarteto La Salle. DGG 415 SI3-1 Digital.
el si.stema digital. Esta reedición brinda la gran Im portación.
No abundan por estos mundos las interpre-
oportunidad, para quien todavía no lo tenga, taciones de los quintetos mozartianos. tal vez
de hacerse con este disco, en el que las ver- La aparición de este registro es uno de tan-
porque esa música, aparentemente tan (acil tos testimonios posibles acerca del heterucli-
siones ofrecidas son una exquisita muestra de y sencilla. exige no sólo un gran dominio ins-
sensibilidad y belleza miuartianas. A desta- to criterio (vamos a llamarlo así} que gobier-
irumenlal. sino que pide una planificación al na la industria discográfica, singularmente en
car la exposición por Gulda de los movimientos detalle de su estructura para mantener el equi-
lentos, en especial el Larghetln del Concierto lo locante al arte de nuestros días. La obra
librio y la sonoridad adecuada de las voces. de Luigi Nono es. sin la menor duda, una
K. 595.
Por estas raíones. hemos de celebrar que de las cosas más coherentes, creativas y per-
En resumen, versión de obligada referen- CBS publique, convenienlemenfe mejorada y sonales de la música posterior a la segunda
cia en la interpretación y di se og rafia reprocesada. la serie que en 1957 grabó el gran guerra, y no solamente por su rigor for-
mozartianas. Cuarteto de Budapest con W. Tranpler. cuando mal y su indiscutible atractivo sonoro, sino
llevaban casi medio siglo de carrera interpre- también por la estrecha trabazón enlre sus pre-
F. a v. tativa. Dos palabras definirían su inerpreia- supuesios estéticos y su precisa inscripción
ción: claridad y efusividad. predicados que. polílka. Esta condición explicaría que su música
por sí solos, hablan üe la calidad de unas in- llegase aquí larde y mal. fragmentaria y de-
MOZART: Sinfonía nüm. 35 en Re mayor terpretaciones hechas por unos artistas cuyas sordenadamente. Empero (y al menos en esta
K. 385 'Haffner-. Sinfonía niím. 3! en Re versiones se han depurado ganando intensi- ocasión) no cabe culpar al antiguo régimen
mayor K. 297 -París». Orquesta del Siglo dad y pureza con el paso del tiempo. de tales incurias, sino a una política disco-
XVDI. Director: Frans Briiggen. PMlipí, 416 ,.Quc es un ruso? Un «larquisa. ,diis?. una grafica particularmente poco receptiva a lodo
490-1. partida de ajedrez, ¿tras1.', una célula comu- lo que signifiquen innovaciones. O dicho en
nista, ¿cuatro?, el cuarteto de Budapest. ...,.y i*ms términos: guiada —y además, mal— por
Dos sintonías meea/tianas más en las siempre con W. TramplerV Los intérpretes ideales de un estricto criterio del beneficio inmediato.
reveladoras interpretaciones de Frans Briig- kr, quintetos de Mozan. Solamente así se explica que la producción
gen con la Orquesta del Siglo XVIII. Se irata de este veneciano singular se haya publicado
<le dos pan lluras, en la brillante tonalidad de A. M J. de forma caótica y atrabiliaria, obligando al
Re mayor, que gozan sin duda de un especial aficionado a realizar tareas propia.1- de erudi-
favor en la discogralía. Como quiera que no to para situar cada pieza editada en su co-
paiecc posible una integral de las sinfonías rréela sucesión y contexto, lo que en un tra-
de Muzart debida a Brüggen habrá que con- bajo cernió el de Nono resulta de todo pumo
tentarse por anuía con sus visiones de las obras imprescindible Esa ley del supueslo benefi-
cimeras del catálogo del salzburgués. En otro cio inmediato, propia de lo industrial, parece
número tfc SCHERZO cumentábamu,. a propo- igualmente pecar de ciega y caprichosa, por-
sito de la interpretación de la Sinfonía núm. 40, que realmente resulta difícilmente imaginable
algunos de los rasgos de las recreaciones ti- que Soffene onde serene, pongamos por ca-
la exlraordi nana orquesta holandesa. Son ca- so, sea más comercial que R canto sospeso,
racterísticas a destacar la mayor definición de gran ausente de la discografía de este autor,
las líneas instrumentales, una acentuación más pese a tratarse (al menos, a juicio del abajo
incisiva, la independencia di- las familias de fírmame) no ya de su obra capilal. sino de
la orquesta y un fraseo alejado de los falsea- una de las más escalofriantes composiciones
mientos románticos El Mozan de Brüggen del présenle siglo.
se encuentra entre la elegante moderación de
Hogwood y la raiical virulencia de Hamon- Con lodo dio se quiere significar que las
coun, pero, posiblemente, delenmnadi» tra- leyes del mercado capta]isla parecen ser igual-
tamientos del director y flautista le acercan mente estúpidas y análogamente opresivas en
más a este ultimo que a aquél. Madnd que en Copenhague, y que la apela-
Muttottiky. * ción a la censura no deja de ser uno de tantos
£. M. M. enmascarumíenlos pequeñoburgueses tenden-
tes a ocultar el hecho de que la verdadera cen-
MUSSORGSKY: Cuadros de una exposición sura no es <xra sino la inherente al salvajis-
<Orq. Rncl). RAVEL: Ma mere l'oyv. Rap- mo propio de la induslna y su minio de pro-
W. A. MOZART: L"i quinielas para cuer- yectarse (y de generar) el mercado. O dicho
das, Cuarteto de Budapest. W. Trampkr iodui española. Orquesta Sinfónica de Chi-
cago (Mussorgsky). Orquesta Filarmónica de otro modo: que no existe tanta diferencia
2.' viola; CBS -Mastenvorks Portrsit. M J P . entre el régimen anterior y el que actualmen-
39663. de IJK Angeles IRuvd). Director: Cario Ma-
ría Giulini. Deutsche üratnmuphon, Cutn- te padecemos, pese a lo que los nuevos jerar-
pac Disc 415.844-2. ADD. Duración liHal: car pretendan hacer™», creer. Pero vamos a
La abundante producciiin tametíslica de Mo- dejar esle tema, que na hay que mezclar la
zan. tan personal como feudataria de las in- 6»' 1 1 " .
música con los política, como diría Alfonso
venciones de su amigo Haydn encuentra su Guerra.
plena madurez en la sene de quintetos para Nada que añadir al entusiasta co-
cuerdas. mentario de Ángel Mayo publi- Fragmenle-Slille, An Diotima está escrita
Sorprende la infrecuente combinación ins- cado en las páginas de critica dis- enlre 1979 y 1980. y représenla la única con-
trumental de dos violas frente a un cello, si cográfica de nuestra revista (ver mim 4 de tribución de Luigi Nono a lo que podríamos
se loman como antecedentes remólos los quin- SCHERZO) cuando se editó este mismo dis- llamar la música pura, significativamente en-

40 Scherzti
DISCOS

enmendada a la formación más paradigmáli- do de fondo, hijo no sé si de un mal prensaje C. SAINT-SAÉN& Sinfonía núm. 3 en Do
ca de semejante género: el cuarteto de cuer- o de los cinco años con que la grabación cuenta. menor. Chicago Symphony Orchestra. Graba-
da. Conviene reflexionar en tumo al hecha Tal VM la versión en disco compacto anule ción ADD. 1976. Samson er Daiita. Op. 47.
de esa simple elección, porque entraña en si' ese inconveniente, pero es cuestión nada ad- Bacchanale. Le De'luge. Op. 45. Danse Ma-
misma una actitud que cabría calificar de su- jetiva: los pianísimos casi inaudibles que la cabre. Op. 40. Orcheatre de Paris. Graba-
tilmente manierisla: Nono pudría haber arti- obra prodiga sólo son comprensibles sobre la ción ADD, 1981. Director: Daniel Barcn-
culado cualquier formación instrumental si su base de una limpieza auditiva absoluta, que boim. D. G. Galler?, 415 847-2, 10 Cam-
verdadero propósito Cuera el de producir una resulta aquí lamentablemente enturbiada. pad Disc.
música enteramente abstracta. Hay demasia-
da literatura (musical y Je la otra) encomen- J. L. T.
dada a este grupo, demasiada discursividad La Sinfonía núm. 3 de Saint-Saéns
confiada a esle orgwucum esencial como pa- dala de 1886, Su estreno tuvo lu-
ra que ta elección, en sí. no arrastre ya todo gar el 9 de enero de 188?.
un campo connota!ivo rico en ingerencias y Es contemporánea, por tanto, de obras orques-
referemes de considerable espesor histórico. tales de similares y ambiciosas ideas de De-
El cuarteto se muestra, así, como un objeto bossy. Fauré. Lalo. Franck. d'lndy o Chaus-
previo nada i nuce me. como una agrupación son. Sin embargo, la obra de Sainl-Saéns es
henchida de sentidos pretéritos, con los que quizás la de mayor brillo y ampulosidad. Una
la música de Nono no puede dejar de con- importante orquesta enriquecida por dos pia-
Meólo PAGANINI: Concieno para viottn y nos y órgano apoya esta concepción. En el
frontarse. Temos y meta-textos inscritos ine- orquesta núm. 2 en Si menor, Op. 7 *La aun-
vitablemente sobre la piel de esos cuatro ins- mismo disco la califica Michael Slcgemann
panella»; Concierto para violfn y orquesta como el lazo entre la Sinfonía fattústica de
trumentos de conjunción nada azorosa. a los núm. 4 en Re mennt. Salvatore Accardo (vio.
que el autor no solo no renuncia, sino que. Berlioz y la Turangalila de Messiaen. Su im-
lín> y la Orquesta Hlarmónica <k Londres portancia es indiscutible, no siendo momento
premeditadamente, recapitula. De ahí. de ese dirigida por Charles Dutoit, I). G. -GaliF-
espacio central en la música de cámara hege- de referir sus calidades musicales. Lo que sí
ria- 419 482-1. parece claro es que en ella es predominante
monizado por el cuarteto de cuerda, surge el
motor discursivo de esta pieza, de esa situa- un lenguaje musical basado en la brillantez
El nombre de Salvatore Acyardo aparece y grandiosidad, apoyado firmemente en la cla-
ción impar configuradora de una de las cons- indisolublemente ligado con el de Nicolo Pa-
trucciones nucleares del arte burgués, ligado ridad. Barenboim, hombre con grandes do-
ganini, de quien ha sido no sólo uno de sus tes para el piano, en cualquiera de sus for-
en su más Intima articulación a la sonata y mejores intérpretes, sino conocedores profundos
a la arquitectura formal del clasicismo y sus mas musicales: solista, concertante con or-
en el terreno musicológico. Baste decir que questa o grupo de cámara, acompáñame, rio
escolios. Ahora bien: sabemos que tales mú- fue At-cardo quien por primera vez dio el es-
sicas fueron —por oposición al barroco y al cabe duda que, por esto mismo, está hábil-
treno moderno del último de los conciertos mente capacitado para la claridad. Sin em-
universo aristocrático en general— la apoteii- conservados —el núm. 6 en Mi menor— del
sis de la continuidad, de la carencia de fisu- bargo, esto no ha sido siempre evidente y en
músico italiano. Por eso este disco se presen- muchas ocasiones parece que la música sin-
ras y de una lógica del sentido basada en la ta con una garantía de calidad fuera de toda
dogmática de los anclajes armónicos y los cam- fónica regida por él era irregular y torpe. En
sospecha. Accardo ms ofrece una versii'm con- este caso no se puede hacer una envesiva ala-
pos tonales, que legitimaba su solidez sobre trolada en la que el inevitable ingrediente vii-
su concepción corrada de la forma, cuyo ba- banza, pero tampoco una severa crítica. Su
luosíslico no deforma la csencialiilad de un interpretación es correcta, brillante con cier-
samento ideológica reposaba en una cierta fi- melodismo fundamental que tiene MI razón de
losofía de la naturaleza netamente formalis- ta retórica, fácilmente planificada y modera-
ser en el estilo vocal de la ópera italiana, mucho damente expresiva. Ei sonido es bueno, con
ta. Escribir para cuando boy implica, obli- más que en las posibilidades expresivas deri-
gadamente, tener en cuenta esos propósitos, mínimo zumbido a pesar de estar re procesa-
vadas de una escritura puramente instrumen- do y no ser grabación de origen digital. En
bien para aceptarlos, bien para deponerlos. tal. De esta manera la sonoridad del violín resumen, um más. aunque próxima a lab buenas
adquiere una calidez y un profundo grosor versiones El reso de la programación no deja
que nos dan una perspectiva distinta y mucho de ser de relleno.
La actitud de Non» resulta, por todo ello, más enraizada en el entorno musical tea! en
ejemplar. Fragmenie-Slille, An Diixima irata el que se movió Paganini. El malabarismo en-
la historia como resto, como ruina, corno dis- diablado se halla constreñido en áreas deter-
curso fragmentariti sobre el que resuena otra minadas como son finales de frase, caden- M. G. G.
testualidad jamás explícita: los trozos (nunca za¡, o movimientos conclusivos en forma de
versos completos} del poema de Hólderiin que rondó -La ciunpaiieHa- del Giniierto núm. 2.
se recitan interiormente por los ejecutantes, La demarcación de zonas específicas pura la SCHÓNBERG: Noche transfigurada (OFN
jamás pronunciados en voz alta, como espe- explotación a fondo de lodos los recursos vir- York). MAHLER: Adagio de la Décima Sin-
cie de superestructura ideológica latente, con luosísticos respondía a una especie de con- fonía (O. F. Londres». BERG: Interludio an-
figuradora de linio un mecanismo de puesta vencionalismo consabido que tenía como fun- terior a ta escena final de Wn^eck (O. Ope-
en escena cuyos hitos referéndales ni) son otra damento el haber establecido previamente un
cosa, sino fragmentos y silencios en los que ra Nacional rk Paré). Díreccirín: R e m Bou-
discurso claro y substantivo, a panir del cual lei. CBS Masterworfcs Portrait MP 39769.
gravita desde el romanticismo de Se human n era fusible la divagación. Y Accardo deja bien
al arcaísmo de Ockeghem. meros restos, em- claro la diferenciación de áreas y ei apoyo
pero, lagunares que memoria alguna puede Hace poco comentábamos cu estas páginas
que las segundas reciben de las primeras pa- un álbum I ripie con obras de Schóbcrg. Berg
ya integrar. Ecos, amplificaciones, residuos ra que lodo su efectismo cobre sentido. Re-
en avaKado alado de putrefacción que abarcan y Webem. recopilado por CBS entre sus re-
sumiendo, una nuy buena grahación que servirá gistros de Boulez dirigiendo pie/as de la Es-
desde la escala enigmática del Ave María de para clarificar ideas acerca del tantas veces
Verdi hasta el propio despojamiemo weher- cuela de Viena. El disco que comentamos ahora
oído, y pocas escuchado, virtuosismo es también una recopilación sacada de aquí
mano, puesto en acto como testimonio ácido romántico.
y lúcido acerca de una música que ya nunca y de allá, pero con un criterio exquisito. El
más volverá a ser. Dolo rosa c íntima consta- emparejamiento fonográfico de Noche y Adagio
tación en la que el silencio ocupa mas espa- ha dado ya algún disco magnifico, como el
cio que el fragmento, en que la Arqueología c. c. de Václav Neuman dirigiendo a ta Filarmó-
nica Checa Supraphon. en España Discophon.
se convierte en sepelio de reliquias y vesti-
gios ya irreconocibles de lo que hiera, ama- Históricamente tenemos ya algunas versiones
ño, un leilo compacto con pretensiones de de la Noche, para orquesta, que deben figu-
eternidad. rar en cualquier discoteca posiromántica: Mi-
tropoulos. Stokowski. Karajan. el ya citado
Neumann... Renunciemos a los Adagios de
La versión del Cuarteto La Salle, destina- la Décima, porque —acaso subjetivamente—
tario de la obra, resulta tal vez insuperable, preferimos la versión íntegra concluida por
o quizá irrepetible, de una sensibilidad y per Cook (Sanderling. Rattle).
fección absolutamente fuera de lo común, fa-
vorecida por una excelente loma de sonido La lógica de ewe disco es perfecta: el últi-
y un taño adulterada por cierto pertinaz rui- mo Mahler —cromático, de un postroman-

Scherzo 41
R
ORQUESTAYCO
DEE
TEMPORADA 1987/88

1 2. y 1 Oeiubrt

Orquesta del Capilok de


Toulouse
Abono
6 6. 7 8 Nmiemljrc WB7

M«ximúuio VWdés
L M a C l a n l , «UDUTIHID
11 II. I I . 13 Diciembre I

Writer Wriler
Makolm F r ^ n . pta

Mktwl Plasson
OnfcrM T H C H B . pt—i -<LHHKierhi p-*ri ITMO [MIB [KJ Mi ruim 1* Dn
Op 10T r K 'VI
Pi*ludid • U **U* dr un taimo S-tlonia D * D I. Cfl Mi x.Op « Dtonk D4á BtfA 7 ED R r lllEltol. U p . 7D

7
Coaoenc p M puno y «qucUa n U i Op r*

12
GHe,
Sinfonía en & bemol mayor. Op 70

2
Director
». ta II Oaubrt I9ÍT

Gnegon Noowk
Atniw A
U. 14. 14 Noviembre 19Í7

Katrabtchevsky
ptÉftD

Obcmira de Co»i i n
Cinc^nv partí pum t
Abono Librr

sam.
18. W. JO Dnricmlirr 1 W

PMUppe Enlrcmont

DivrriNme-ilu <kl Ballet L* B I I H I dr k ftft'r


rnrvxna part p^m y i*qiét*i* "um 17 en Sol

Condeno ! • • • piano * •Ftelud-o dr li ftactiL* Siniüpii» iMini 3 c*i [*> me"." Op TN k»n
KHLCIIOI mCiHH. Op I

8
•wuk

3 16 17. IB friubre |<W7

Rabel Frflhbeck de Buifos


Abnw B
21, 22 Noviembre I9Í7

Jcsau Liipa Cobos


VKW HH1ÉI. VMIII
13 ¡5. \b. 17 Encm |9RR

Coro Nacronal de España


Orquesta Sinfónica de
Asturias
Concuño f u " puna y orquna muí C(-acierto p n p y «qucia mím * , e Ke Vfctor Pttblo Pérez
bemoJ miyar Op 73 "Emperador" mirto- K JlS Adrlmnlur
La canifrKidn 0t l i Primavera CdncKilD pan piano i r»
Sinbnia nürn *O en Sol. m n w K S »

4 Sttfcxila mlm 41. K 5M. en Do mav^r "Jwpnei Hmdn un, 1 un D I I mti>"< In Tcmpivc Sdli"

23. 24. 2Í Oaubrr 19(7

" V , K U «J A H Í " Itcnidn onjueiBll


Conr-cnD fmí* p w u y atetan
9 Z7/M. 29 Noviembre I9fl7

Coro Nacional de España


Jesús Lópei Cobos
Ab
14 22, 2?. 2 * Enero I

Eltanu tabal
Sinfoflia r firnü nüTC-t. Op Al
Ai! kafalih* £*mhun™ Op HJ Stnbnia t Op tt

5 15
•Cuarteto Op 1)1 í^tnion onfunud)
CcmEmlD fwni puno ,

30; 3t, I O f i ^Nov Wg7 Abono FaHHta « n i . Op. B 3°. 3 a 31 Entro W0G

Coro N*cioo»J de Eipafta


Lub A. Garcii Navarro
IWbT U t a , p4iW>
Mari» Orto. tépn-D

HalIMf. Icnor
10 4. 5, 6 Dtcwmbir 1967

o**** Víctor B04o Pérez


Orfeón Donostiarra
Jesús Ldpez Cobos

il. Irno*
1 Miaim. bajo

*C*XVl*no pan do»ftauEairr Sol rrHíw •Mi»* mim 1 en Fi mnwr


C o w m pW pBW y Dn^«l« mlm JO en Re Concierto rain flatUa f m ^ r m
Ott» a dncrmiaai
Jtnitm. K U6 •rüKii -S-nfanu de Itnfiicm. Op M

instituto Nacional óe
¿ATRO
AL
o NACIONALES
iPAÑA
PROGRAMAS

16 íi 7 Febrero I9RB

Coro Nacional de España


Jesús López Cobos
A H Hkjurt
20
SoliH*
Coro Nacional de España
Joaquín
25
Director JttÚB
Salina 1<a
LÓpCZ

K mlm '
? ' R*ppf. mcuauprana
df puno i
url I «i, (CDUC

26
. bajo Lanl lotfnUiu piano > orquciEi
-. Hi'fMini^ Oc Ti 11 Eulcns

21
-Rrqwrni pan Mipimn Op * t h
•l'n uiprniviniV de V , ™ . . * Op *f- 2. 23. 24 Abril WBfi
-ttOivKm. Qp 144 rn Re bemol maj**
Coro NackHUÜ ck Espafta

L7
II. 17. U Mtm \
Jcnb López Cobos
12. 13. 14 Febrero I

•ireciot JOÚS LÓjKI Cobofl übcr^iB rtJcdxiA i M d w laOf) Obrnura 01 (te KW^IÍ ' En
•Uihi Concierto pan pin» y or^ttUá (Mfh 1 en Do "Cunrid-Ki p*n «
mayor. Op íft
BdiHÜU -Siftfonn r*mn ; Kieontartl"'

27
Schctxnuilr. Op M
a b i t f Cnupeno pan t-cln T ofqtacM rflfaf K V .
Op - 7
SchumilH -Sintonía num • m fe rrteftW Up líO|\»£r,-Jm

22 IB. I» 20 M i n o WW Aburo
» . M. I AbtiUMiyo FUI Abom Lihn

18
Jtaúi LópaCobo*
VMUr Wcller
Dllll f I n h >Blai -Sinfonía <n Do
\9. 10. 21 l 'Añilo da Ni
Übn npahita de rvrenc abtolwio 4 dcviminu
Kurt Sandrrling tToncirnG |Hia vriui ^ nDuma aum T *n Hí
rnaym. t I " A
Siitlmn nuil A en Si n*tínX. Op *4 r ninicB
Moxan Obertura 4r "Thn í

23
Haf/dhi Cunocno p i n « «Imcfvlo >
ma^* H 7 b !
BrÉhim Sinfonía hum 1. tn Do mrmir Op i 2!. 16. 17 M»nn 1988

19 Zft. 27. 28

Coro Nacional de España


Diwp. Víctor Plblo Píreí
Coro Nacional de España
D.«tt» Hrlmut Rilling
Sdiiui S^Ma htlNW. •

or lartatl
•Mu Uta, • • ¿ • U n »
Con d Patrocinio de

Pud> afila Jv MlH. |WV l u

24 I I » Abril 14U

Cario* Kiknar
lotin AfMln U*> Ui. iH
CoontfiD pan -lolir f
Rvabdi pnv™™ • flHefmaiar IBERDUERO

» DE CULTURA
ules Escénicos y de ID Música
DISCOS

(Viene de la pág. 41) J. SIBELIDS: Sinfonía núm. 2. Finlandia, falte la brillantez última que tiene Karajan o
Vals Triste, El cisne de TUonela. Orquesta la profundidad de Kempe. pero la suya es una
lícismo casi insostenible, casi (o sin casi) Sinfónica de Boston, dirigida por Str Co- traducción exultante y poderosa. Don Juan
expresionista—, el SchÓnberg más romántico se mueve en similares coordenadas interpre-
(todo' empezara a ser distinto inmediatamente fa Davis. Compact Dfsc, PHÜpg -Sihw Line
Claretes- 420.490-2. tativas, de nuevo con una formidable respuesta
después de esta Noche compuesta al concluir orquestal.
el siglo XIX) y la perv i vencía romántico-
mahlenana en el Berg de madurez — esie tro- Tal vez Sibelius admiraba dema-
siado al Tchaikowsky de la Quin- E. M. U.
zo tonal— de la gran opera alona] por exce-
lencia.. Pero lo chocante son las versiones de la sinfonía, tal vez soñaba para
Boulez, especialmente en Soche, donde se re- su Segunda con la creación de un poema he-
huye todo pahlos. lodo elemento enajenador roico en el que la visión de la naturaleza y
o emocional, donde hay una propuesta inten- los conflictos humanos transportasen al oyente
sa y dramática, pero no identificadora. Es un de la soledad y el silencio a una apoteúsica
tesoro de ese modernísimo concepto de la di- redención triunfal. Desgraciadamente no lo con-
rección de orquesta de Boulez que. jumo con siguió, a pesar de los momentos de innegable
las otras dos obras, evidencian el gran tesoro belleza, que la obra tiene quizá porque el es-
fonográfico que posee CBS gracias a la batu- píritu de Sibelius era demasiado conciso y su
ta de este sabio de la música compuesta de lucidez le impedía creer en paraísos conso-
cien anos a esta parte que es Piene Boulez. ladores.
compositor, intérprete-artista y. por lo visto. Finlandia, El cisne de TUonela y el Vals
gran hombre de negocios. La Noche queda triste reflejan una mirada sobre un entorno
afeada en parte por un sonido metálico que al que se le glonfiia o del que se si eme su
perdura algo atenuado en el Adagio y que no misterio, su soledad o ai muerte.
existe en d interludio Uno de los grandes especialistas de hoy en
Sibelius, Colín Davis, realizó en la década
S. M. B. de los 70 una integral con las sinfonías del
músico finés de las que ahora Philips rescata
para el disco compacto la Segunda. Su ne- R Slrauss
gar los valores que esta interpretación tiene,
señalemos que la blandura que preside el tra-
bajo dd músico inglés hacen que el arco sin-
fónico que confluye hacia el final de la obra STRAUSS, Richard: Don Quijote. Op. 35:
se venga abajo al iratar de evitarse los defec- Danza de los siete velos de Salomé, Op. 54.
tos de una música que ha de dirigirse con in- Lynn Harrell (violoncello); Robert Vemon
cisividad y garra. (viola). Orquesta de Cleveland, dirigida por
SCHUBERT, Franz: Sinfonía núm. 9 en Do Vladimir Ashkenazy. Decca 417 184-1.
mayar, D 944. Orquesta Slaatskapdle de El resto del programa tiene una interpreta-
Dresde, dirigida por Karl Bohm. Deutscbt ción de altura, destacando especialmente El Don Quijote es, sin duda, uno de los más
Grammaphon, Galería 419 484-1 cisne de Tuonela, en el que el corno inglés importantes trabajos sinfónicos de Richard
de la Sinfónica de Boston da una lección de Strauss. Obra de madurez, no hay en ella re-
Esta grabación, realizada en directo en un musicalidad.
concierto público celebrado el 12 de enero sabio alguno de ideas banales o del efectismo
de 1979 en el Kulturpalast de Dresde, posee Destaquemos finalmente el aspecto técnico fácil que aquejan, a veces, alguna de sus otras
el encano de los registros en vivo que, si de este compacto de 68 minuios de duración producciones. Diei escenas que ilustran otros
bien, no ofrecen quizás la calidad de repro- que permite gozar de una gran orquesta, con tantos célebres episodios del libro de Cervantes
ducción que se consigue en el ambiente inso- una claridad y transparencia hasta ahora quedan cohesionadas formalmente entre sí gra-
norizado y perfectamente acondicionado de los desconocidas. cias a una magnífica utilización del tema con
estudios, llenen en cambio a su favor el pal- variaciones que representan aquí las sucesi-
pito de las cosas vivas fijadas para siempre A . M. 1. vas transformaciones que atraviesan ¡os pen-
en un tiempo detenido. Existe una progresiva samientos tanto de Don Quijote como de Sancho
evolución lógica de la música que se desen- Panza ante la serie de sucesos en que se ha-
vuelve de acuerdo con la expectativa del pú- llan inmersos. Porque no son hechos o reali-
blico y con el propio cansancio de los intér- dades externas —fácilmente diluibles en la
pretes que nace que estas grabaciones sean dispersión— lo que aquí se nos narra, sino
siempre más cálidas e imperfectamente hu- las evoluciones de dos caracteres dialéctica-
manas. La versión de Bohm con la Staatska- mente contrastados que avanzan reflexionan-
pelle de Dresde es de una absoluta sencillez do y sacando conclusiones acerca de lo que
R. STRAUSS: Also sprach Zarathutlra, les ocurre. Si nos apeamos del aitilugio ar-
y concisión austríacas totalmente alejadas del Op, 30. Don Joan, Op. 20. Orquott dd COD-
tremendismo y la grandilocuencia de muchos gumental. lo que veremos pues, en realidad,
directores alemanes. El director se ha queda- ctrtgebouw de Amsterdam. Director: Ber- son los dos temas de la forma sonata resol-
do con el Schuberl intimista de Der Wtwide n r d HaJtink. Philips. Silver Une CUssfcs. viendo cada vel de manera distinta su oposi-
rer y del ciclo de canciones Winterreise, di- ADD 420 S21-2. Compacto. ción o complementariedad a través de las diez
latado, eso sf, por las enormes dimensiones variaciones en que su juego es presentado.
de esta diáfana partitura. Evidentemente, cuando La versión de Haitink del Zaiat- Entendido así. este poema sinfónico se con-
ello sea necesario, no se evitarán las colisio- hustra sraussiano ha estado dis- vierte paradójicamente en un ejemplo feha-
nes de [osjbrtissimos ni la sonoridad elevada ponible en España en varias oca- ciente de la concepción de las grandes for-
de una orquesta provista de una potente sec- siones. La última dentro de la colección Los mas puras del veranillo de San Martín pos-
ción de viento, pero Bolín insistirá en los ini- Grandes Compositores de Salva! El disco com- iromántico. Además, la excelente versión que
gualables contrapuntos sotto-voce de las cuerdas pacto que comentamos mejora suslanc ¡alíñente nos ofrece Vladimir Ashkenazy al frente de
en ritmos uniformes de semicorcheas, que es la calidad de sonido con relación al disco apa- la Cleveland Orchestra, se centra en los as-
uno de los encantos de la música de Schu- recido en esta última edición citada. Tiene así pectos de escritura horizontal que coexisten
bert, y sobre todo aplicará un tempo de mar- mucha más vida la sensacional prestación de con la brillantez de la sonoridad simultánea
cha, un andante de caminante, perceptible a la orquesta holandesa. En este sentido, el pre- de los bloques verticales. Lineas melódicas
través de todos los movimientos de la sinfo- sente Tarathusira es uno de los mejor toca- elocuentes que se mantienen durante un lar-
nía, que nos pone en la mano un mundo ac- dos de la historia del sonido grabado. Un ni- go período de tiempo sin resolver nunca en
cesible en el que nos basta ponemos a andar vel en el que sólo se mueven la Filarmónica cadencias perfectas son oídas a la vez que pun-
para encontrar a Schubert en d recodo del de Berlín (Karajan), la Sinfónica de Chicago tos de luz iridiscentes de una paleta orquestal
camino tendiéndonos con ternura su mano. (Solíi) o la Staatskapelle de Dresde (Kempe). de posibilidades ilimitadas, centellean aquí y
En el terreno interpretaivo. la lectura de Haüink allá en un espacio temporal sin fondo por el
se sitúa a muy buena altura entre las más sol- que el oyente puede deambular a su placer
ventes del lenguaje de Strauss. Puede que le
C. C.

44 Scheizo
DISCOS

a lo largo y a lo ancho. En resumen, una gra- para cualquier violinista que pretenda alcan- a Egiuo de Aida. dirigiendo rítmicamente el
bación perfecta con el registro, inigualable en zar las metas de ai instrumento Página ui- compás en el salón de casa.
calidad técnica, a que nos tienen habituados bradamente conocida y maravillosamente in- Es posible que Abbado y sus huestes scali-
la.s grabaciones en digital de Decca. y que terpretada en muchas ocasiones. Pieza afor- geras logren infundir a los ánimos un heroís-
se complementa con el malabarismo exube- tunada, logra situarse entre las primeras que mo no ciento de masoquismo babilónico, al
rante de la famosa Danza de los sete velos para este instrumento, el violín. junto coa una salir hacia el curre con el Vapensiero y des-
de la ópera Salomé. orquesta que le arrope, se hayan escrito. Ahora pués, en el atasco matinal, bordeando el ac-
en Compact Disc y a precio económico se cidente ai iünere. d agradecido aficionado cree-
C. C. editan dos grabaciones de esta pieza de con- rá que Abbado y la D. G. le han regalado
cierto. Esto nos ayuda a conocer cada una un disco estupendo si no con el mejor Verdi.
de las posibilidades de los solistas. He tenido sí con cl más accesible.
TSCHAIKOWSKY: Sutes de ballet de La oportunidad de escuchar a Milstem en con-
bella durmiente, Op. 66 a, y Cascanueces, cierto. Se trataba del recital en el Royal Fes- A. M. J.
Op. 71 a. Roneo y Julieta. Fanttsfe-Obertira tival Hall de Londres, el 1 de julio de 1985.
sobre Shakespeare. Orquesta Filarmónica Nacido en Odessa el 31 de diciembre de 1904.
de Berlín. Director: Herherl Vun Kara jan. tenia 80 años. Sin embargo, a pesar de erro- KURT WEILL: Kleine Dreigroschmmusik.
D. G. Gallería 419 481-1. Reprocesado íes que desganadamente los años puedan con- Concierto para violin v conjuran de viento.
digital mente. ferir al virtuosismo, su sola imagen era ¡a de Op 12. Nona Liddell, violin. The London
la música. Su forma de andar, sus pausas, Snfoirictta: David Athmon. Deutsche G r s n -
su movimiento y sobre todo indudablemente mopbon Colleetor'í Series 2543 808.
No surtos excesivamente partidarios de la su sonido. Era el sonido de un maestro. Cáli-
consabida formula consistente en presentar en do, brillante, fluido, incisivo... Todo era po- En 1976 la Deutsche Grammophon produ-
un sólo disco dos su i les pertenecí en! es a dos sible en Milbiejn. Y si no. escuche su graba- jo un álbum triple con música de Kun Weilt
ballets distintos de Tschaikow-iy; juzgamos ción con Abbado. Fieme a él. otra posibili- a cargo de la London Sinfonietta y Atherton.
mucho más provechoso pur su mayor entere- dad Kyung Wha Chung. Muchos adjetivos No es necesario ponderar la importancia de
za una selección de un solo ballet que llene de alabanza. Su sonido es brillante. Su vir- esc álbum, independientemente de que guste
el disco enterii. En el ia.su que mis ocupa se tuosismo impecable. Su fraseo extraordinario. o no la música de Weill. Sin embargo, cl ál-
incluye la Fantasía-Obertura de Humeo y Ju- Pero Milslein tiene algo más. Posiblemente bum en cuestión nunca apareció por España.
lieta, que, debido a sus más de veinte minu- solo algo mis de edad. Yo personalmente pre- El disco que comentamos es uno de los tres
tos de duración, fuerza aún más la brevedad fiero a Milstein. A lo mejor más adelante, de marras y tiene un interés relativo conside-
de las su i les. Pero, aun así. debemos revono- algún día elija a Kyung Wha Chung. rable aquí y ahora.
cet que discos como el présenle resultan es-
pecialmente pnivechosos para et neófito, pues Weill a quizá un genio ifie a partir de cierto
le introducen en un género —el del hallel momento de su vida y su carrera realizó una
sinfónico— que quizás le induzca en el futu- M. G. G. opción acaso heroica: renunciar a la comple-
rii a interesarse por sus versiones completas. jidad y optar por la simplificación que le per-
mitiría llegar a las mayorías, a las masas, en
Beneficiada por una excelente toma de so- un momento en que muchos creían llegado
nido, la suite (le La bella durmiente contiene el momento de la Revolución. Su Concierto
varios puntos de interés, entre Ins cuales po- para violto, uno de los primeros en ser com-
demos citar el Pus d'aclión, de gran lirismo puestos por autor del siglo XX —al mismo
y calculadamente bollante, donde destacan (odas tiempo que Hindemith y sus Ktanmennusik—
las familias d<; la orquesta berlinesa, especial- es una de sus ultimas obras tnmplejas. pues
mente unas magníficas y transparentes cuer- en seguida M; puso a trabajar con Bertdl Brecht
das. En la de Cascanueces, la loma de soni- y entre ambos crearon una dramaturgia mu-
do es menos clara, pero la versión de Kan- sical que bebía de la tradición, de la música
jan tiene el encanto exigible a toda lectura popular y comercial y de ese género de co-
de esta partitura fantástica y delicada a la ve/, rrosivo humor de la Alemania de enl re gue-
destacando el celebre VaL de lia flores. rras que es el Kabaret. Después de Ascen-
sión y caída de la dudad de MahaggtBty, Brecht
Para Rameo v Julieta disponemos de una y Weill compusieron La ópera de perra gor-
fúlgida y contrastada versión, pero, tratándo- da ¡Die Dreigroschenoper), cuyo estreno en
se de Karajan. no podemos (afortunadamen- 1928 marca una de las fechas más gloriosas
te) afirmar que sea efectista, tacha que curio- del teatro popular político de por entonces y
súmente y a nuestro juicio, el director sal¿- que es un jalón en la diversa evolución de
hurgués ha ido acentuado en su ancianidad. ambos colaboradores. Un año después Weill
extrajo una Suite de la música de esta pieza
JO. R. B. dUSEPKVEBM teatral, presentándola sólo para instrumentos
VERDI: Coros y música de bulléis. Áida, de viento (más piano, bandoneón, percusión).
D. Carlas, Macheth, Nabucco, II tntvatore. Esta aracliva surte constituye, con el Con-
TSCHAIKOWSKY: Concierto de violin. cierto, d con!cuido de este disco.
Op. 35. London .Sympliony Orduslra. Direc- Coro y Orquesta de la S o l a de Milán,
tor: André Previn. Grabación 1970. AAD. dirigida p v Cl. Abbado. D. G. Gallería
419.487-1. Las versiones son interesantes, aunque puedan
BRUCH: Condeno de violin. Op. 26. Ro- resultar discutibles. Prefiero la suite. pero está
ya! Plüiharmorac Orcheslra. Director: Ru- ausente ese elemento corrosivo, o al menos
Estos discos de fragmentos celebres se hacen su evocación, que no debe faltar ni siquiera
diíir Kempe. Grabación 1972, ADD. LIV criterios comerciales, lúdicus o didácticos,
SA1NT-SAENS: Havanaise, Op. 83. Royal en la versión sinfónica, lo que procede del
para que aquellos que empiezan con eso de la Kabaret. Si no hay otra opción a mano del
Philhannonk Orchestra. Director: Charles musita tengan unos comienzos sencillos y bri-
Dutoit. Violfn: Kyung Wha Chung. Gr*- Concierto, no dudo en recomendar ésta, pero
llantes en La ópera, sin necesidad de tragarse si aún lograra usted conseguir la editada en
badóit: 1*77. ADD. Decca. ADRM. 417 un temible ladrillo de gorgoritos, porque las
707-2. Compact Dbc. España por Movicplay interpretada por Ro-
escenas densas en sobreagudo ya llegarán... ben Gerlc (violín) y Hermann Scherchen (di-
TSCHAIKOWSKY: Concieno para violin, Pero la realidad perversa puede apunlai a rector), le recomendaría que se avalanmra subre
Op. 35. MENDELSSOHN: Concierto para otras vías introductoria» más divertidas y re- ella a pesar de su deficiente prensado: Gerle
violin. Op. 64 Wiener Philharmaniker. Di- lajantes, porque estos pentagramas tan arehi- y Scherchen consiguen una típica pieza an-
rector: Claudio Abbado. Violfn: Nal han conocidos pueden tener una audición más in- gustiosa que debe tener mucho que ver con
Miktetn. D. G. Gallería 419 067-2. Com- confesable y heterodoxa; par ejemplo, a la la época en que fue compuesta (1924). En
pact Dtet. Grabadón 1973. ADD. hora de la ducha resulla gratificameme medi- cualquier caso, el disco de Atherton es muy
tar entre espumas en cómo Verdi con £7 tro- recomendable, sobre lodo por la Kleine
Dos discos que tienen en común vador se anticipó genialmente a los herma- Dreigroschenmusik.
el concierto de Tschaikowsky. nos Marx en la Noche en la ópera o cómo se
pueden contar elefantes egipcios en el Gloria S. M. B.
Obra de indiscutible primera línea

Scherzi) 45
LIBROS

LLORENC BARBER: Kagel. Colección vara. Considero que de su aparente ig-


"Músicas de Nuestro siglo.' N.° 7. 144 LIBROS norancia de las ediciones de Martín Mo-
páginas. Círculo de Bellas Arles. Ma- reno y Quero] debemos hacernos respon-
drid. 1987. sables los propios españoles por nuestra
crónica incapacidad para lograr una normal
Mauricio Kagel es un curioso perso- distribución internacional de las edicio-
naje que parece empeñado en dnamilar nes, más grave si cabe cuando de edito-
la música desde dentro. Con él la obra, ras institucionales se trata. Aún así com-
el intérprete, el acto del concierto, y el parto bastante la explicación de Bianco-
oyente, pierden los anclajes tradiciona- ni sobre los problemas del teatro de ópera
les de sus funciones respectivas. Lo tea- en la Península y afirmo una vez más
tral cobra una dimensión de omrápresen- que, a pesar de los diversos intentos
cia. Todo adquiere un carácter abierto —si es que fueron tales— es muy difícil
y nuevos gestos y relaciones inéditas son hablar de ópera en la Península —es un
atraídos al fenómeno musical. ¿Qué sig- fenómeno ibérico no español y portugués—
nifica Kagel en nuestros días? Estamos hasta la expansión de los bufos a partir
demasiado cerca del acontecimiento co- de 1750. Pero, claro está, nada tiene que
mo para ensayar una respuesta. Lo in- sivo frente a buena parte de la biblio- ver con el barroco y mientras no se de-
dudable es la soledad de su figura, aun- grafía actual sobre uno de los siglos más muestre lo contrario tiene razón Bianco-
que sean precisables influencias como la confusos de la cultura occidental. Res- ni al afirmar que «la España del siglo
de Cage. Los cambios de mentalidad que ponde Bianconi al Feto que supone el XVII XVII no produjo ninguna tradición du-
se avecinen pueden deparar a Kagel lan- como el ascenso del poder unipersonal rable de teatro español en música, ni tam-
ío la etiqueta de revolucionario como la y no duda en interpretar desde esa pers- poco acepto la importación de óperas ita-
de epígono del dadaísmo. pectiva el uso político de la música. Mien- lianas-. Y, una vez más, ello tiene que
tras gran parte de los intereses músico- ver con el modelo de producción español.
En España han sido contadas las oca- lógicos de los últimos años en lo que al
siones de lomar contacto con la forma Se traía de un libro extraordinario, de
XVII se refiere, se dirigen a las com- lectura ineludible y de relectura necesa-
de hacer música de Kagel. En consecuen- plejas cuestiones de la simbología barroca
cia, tiene gran interés la edición de este ria para todo implicado en la historio-
y a la retórica musical, Bianconi que no grafía musical. El traductor ha realiza-
primer libro español consagrado a la fi- utiliza jamás el término barroco, pues
gura del compositor argentino-germano. do un esfuerzo a agradecer que se ha
niega que sea legítimo etiquetar así el visto destrozado por la aparente inexis-
El encargado de realizar esie rápido in- período 1600-1750, afirma la secunda-
ventarío de la obra de Kagel ha sido Llo- tencia de corrección de pruebas. Es inad-
riedad de esas cuestiones y se preocupa misible la cantidad y la calidad de las
renc Barber, compositor que entre no- primordiaimente por los fenómenos socio-
sotros discurre también por sendas ine- erratas de imprenta —por ejemplo: -la
políticos que rodean lo que él denomina tipología de las arias recabales del cú-
quívocamente personales. El fcxto pro- publicidad de la música.
porciona un medio, hoy por hoy insusti- mulo de los testigos de muchos comen-
En la mis radical herencia gramseiana. tadores del siglo XVIQ no contempla
tuible, de aproximarse al arte de Kagel.
L'I libro de Bianeoni os una auléntiira abiertamente un sistema...» pág. 189. Es
Son muy numerosas las opiniones del pro-
crítica de la sociedad cultural del XVII ininteligible y por culpa de las erratas.
pio compositor que se recogen, con lo
en lo que al rol de la música en esa(s) Bianconi dice «recabadas-, -'testimonios»,
que se gana en claridad en cuanto a las
sociedad(es) se refiere. De ello resulta etcétera. Otro problema nada pequeño es
intenciones que lo animaban al acome-
un libro deslumbrante por su multidimen- que cuando se remite a otros volúmenes
ter las obras. Barber se ocupa asimismo
sionalidad y su afán de tomar el toro por de esta Historia de la Música, se cita
de otras facetas —su cine, su teatro—
los cuernos. Así, su insistencia en acu- por la numeración italiana y no por la
que acaban por definir la multiforme
dir a las fuentes primarias al analizar la edición española que ha convertido los
efigie de Mauricio Kagel.
cuestión del teatro de apera frente a la diez, volúmenes en doce. Ello & impu-
E. M. M. tradición historiográfica pictórica de su- tahlc al traductor lo mismo que cuando
persticiones. Recupera la supremacía del siguiendo la norma de respetar los ver-
libreto y analiza los condicionantes que sos en italiano y hacerlos seguir de su
la métrica italiana, alemana y francesa ir aducción nos cita un fragmento de la
LORENZO BIANCONI: El siglo XVII
imponen al compositor y el rol secun- Hail, bright Cecilia, de Purcell en la tra-
{Historia de la Música, 5). Traducción de
dario de este en los sistemas de pro- ducción italiana de Bianconi y de ahí la
Durid ZimbaUo. Ed. T i r a r , S.A. Ma-
ducción del nuevo espectáculo. Por lo traduce al español; n nos da el texto in-
drid, 1986. XTX-317 págs. 20 x 12,5 an.
que a España incumbe, el brevísimo es- glés y su versión castellana o vilo la cas-
Lorenzo Bianconi es uno de los más pacio dedicado a las experiencias cal- tellana pero no es de recibo la italiana
brillantes exponentes de la joven musi- deronianas se resumen en su afirma- I página 148).
cología italiana, quien en la actualidad ción: «dos tercios de las huellas musi- Otro aspecto, y éste general para la
dirige una monumental Historia de la Ope- cales indirectas de aquella empresa se edición, en las lecturas no hay diferen-
ra Italiana y bajo cuya dirección se ha deben buscar necesariamente en la pe- ciación tipográfica entre los textos re-
organizado el inminente Congreso Inter- riferia (¡Ñapóles!, ¡Peni!) de la peri- producidos y su glosa por d autor del
nacional de Musicología (Bolonia, agosto feria (España) de la ópera europea del libro. Se agradecería el uso de las cursi-
de 1987). siglo XVfiV vas para estas cuestiones. Estamos ante
Este libro es una muestra de su preo- En lo que a España se refiere cabe se- una edición modélica de una Historia de
cupación por las cuestiones metodológi- ñalar que por toda bibliografía cita la la Música que. entre otras cosas, no se
cas en la historiografía musical y resul- ed. de Varey, Sage y Shergold de Los presenta acomplejada por la musicología
ta, en no pocos aspectos, un sano revul- celos hacen estrellas de J. Vélez de Gue- germana y su mitomanía onfalolátrica.

46 Scherzo
LIBROS

No alcanzo a comprender los habituales del tema que maneja, cuestión que tan- más útil este librito que otros de miras
descuidos tipográficos y de maqueta en tas veces « echa en falta en las traduc- mucho más ambiciosas. El texto de Gó-
unos libros que van a tener que estar ne- ciones de libros musicales. Sólo cabe la- mez Muntané, por su parte, es una mo-
cesariamente en toda biblioteca musical mentar la ausencia de un índice temáti- nografía, la primera aparecida, sobre la
de aficionado medio para arriba. co exhaustivo. que fue, muy probablemente, la época
más rica de la música catalana. Se dibu-
X. M. C. £. M. M. jan con acierto, también con suma con-
cisión, las características de las escuelas
que florecieron y los géneros más prac-
ROBERT DONINGTON: La música y
ticados. Se presta especial atención al arte
sus instrumentos. Traducción de Luis trovadoresco —Cataluña fue uno de los
Carlos Gago. 374 páginas. El Libro de ceñiros más destacados de esta
Bofciuo n." 1192. Alianza Editorial. Ma- manifestación— y se detiene la autora en
drid, 1986. el importante Uibre vermell de Montse-
ORIOL MARTORELL. MANUEL rrat. La incomprensible ausencia de ín-
Robert Donington es una de las auto- dices de nombres y obras hace de este
ridades indiscutidaa de la musicología in- VALLS: Síntesis histórica de la música
catalana. 138 páginas. Els llibres de la libro un instrumento menos provechoso
glesa contemporánea. Algunos de sus es- que el otro escrito aquí comentado.
critos, en especial The Interpretarían of frontera. Barcelona, 1985.
Earíy Music y A Performers Guide to M.* CARMEN GÓMEZ i MUNTA- E. M M.
Baroque Music (ambos todavía en espe- NE: La música medieval. 110 páginas.
ra de versión castellana), donde sinteti- Els U Ib res de la frontera. Barcelona,
za su experiencia como intérprete con 1983.
sus conocimientos de estudioso, siguen
siendo hilos en la materia. The Instru- Estos dos breves libros tienen en co-
ments of Music apareció originalmente mún el objeto tratado, b música catala-
en 1949 y conoció una ampliación con- na, y el hecho de estar presentados en
siderable en 1970 que dio lugar a este NASSARRE. Revistó Aragonesa de Mu-
lengua catalana. Pertenecen ambos a la
Music and iis Instruments. El libro pri- sicología. Voi. U. Institución Fernan-
colección -Corieguem Catalunya-, y aun-
mitivo fue también editado por Alianza. do el Católico. Sección de Música An-
que su publicación queda ya algo lejana
a quien hay que felicitar por ocuparse tigua. Zaragoza, 1986. 2 tomos de
en el tiempo se hace conveniente una re-
también ahora en dar a conocer la reela- 23 x 15 cm. y 221 y 328 páginas.
seña en estas páginas dada la escasa di-
boración, sobre Iodo teniendo en cuenta fusión que conocieron en su momento
el carácter de inencontrable del volumen Nassarre ha venido a significar una
fuera del citado ámbito lingüístico. El aportación al mercado español de revis-
primero. La música y sus instrumentos trabajo de Martorell y Valls es un rapi-
se considera como un trabajo ejemplar tas musicológicas y se ha presentado como
dísimo recorrido por la historia del arte Revista Aragonesa de Musicología y no
en el campo de la divulgación de cierta de los sonidos en Cataluña. La multipli-
altura de temas organológicos, Doning- Revista de Mu&ajfogía Aragonesa, si bien,
cidad de los temas considerados —crea- Aragón es el tema mayoritar¡amenté tra-
ton efectúa une exacta descripción de los ción, vida musical, interpretación,
fundamentos acústicos del hecho musi- tado. Su presentación incluye un conse-
folklore— conlleva que algunos sean tra- jo asesor muy nutrido por especialistas
cal y cataloga con rigor y claridad de tados muy ligeramente (simples relacio-
exposición los instrumentos más utiliza- de las áreas más diversas con exclusión
nes de nombres en muchos casos), pe- de los dos últimos siglos y unas venguas
dos en la mijsica de nuestro entorno cul- ro, incluso así. el estudio tiene validez
tural. Mención aparte merece la magní- instrucciones formales a los colaborado-
como acercamiento de pretensiones di- res sobre presentaron de originales. Frente
fica traducción, debida a un conocedor vulgadoras. El índice onomástico hace a este elogiable formalismo, incurre en

•OLETIN DC SUSCRIPCIÓN flrUrw , . - » , ...». . ^ w ,


Númerns atrasados. 400 pesetas |

schtAxo
(, BU-**, »• M*n«*r II !• C . B M MADKIO
Si desea recibir algún número
11» I » J#> 11 alrasado envíenos el cupón adjun-
De^i» *i*-ribirmc tola ifcjr.H, JH^I. * U (V*I>IJ SCNERZO J pa'Hi dsl numen* puf pvrhtln*
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Dr Gnu*! Ulli. 1 IKKt-MADRID
que más le convenga entre tas que
p*n lalivi i>l|wih>
r\* pin* fhbjal
se indican en este boletín.
Cm un».' i tu Omu n" * . —— _ !-•
,ls .í I*I
AiemuncHc.
FirminJit.
N.°OK1 N."4G N.° 8D N." 12 •
N." 1 13 N."5O N." 9D N." 13 D
h.—k_.
N."2G N.°6D N.° 10 O
n,— j.. N."3 D N.° 7 • N.° II B
SI Agotados

47
LIBROS/PARTITURAS

errores como la paginación no correlati- los musicólogos sino un público más am-
va de los dos tomos que componen el plio que sólo ocasionalmente lee las re-
volumen anual y la ausencia de índices
onomásticos, analíticos y aun generales
vistas de musicología (los musicólogos.
por necesidad profesional, hemos de leer
PARTITURAS
del volumen al fin del mismo. Los abs- las revistas musicales de tipo general).
traéis se ¡imitan al inglés y francés y los Lo que es extraordinariamente grave
idiomas oficiales son el alemán, francés. es que una revista científica publique ar- EDUARDO SÁNCHEZ ARROYO: In-
inglés, italiano, español (preferente) y ca- tículos no ya faltos de rigor metodológi- dependencia. Partitura pira piano y per-
talán, no alcanzándoseme la razón de acep- co, sino que muestren a grados indeci- custón (triángulo, castañuelas, pande-
tar esta lengua y no otras lenguas penin- bles la crasa ignorancia de su autor. Así reta, dos platos suspendidos, dos bon-
sulares como el gallego, portugués i) es el caso del articulo de Jorge Luis Ro gos, dos tim bale tas y dos cajas con y
vasco. . zemblun. Introducción a la metodología sin bordón, respectivamente, atacadas
Como en toda revista joven se puede analítica contemporánea, quien bajo apa- con baquetas metálica fina y norma-
observar la presencia de artículos de alu- riencia de un discurso que Nietzche de- les). Editorial de Música Española Con-
vión en compañía de trabajos rescatados nominaría filosofía profunda oculta un temporánea. Madrid, 1987, 15 pági-
de Actas de Congresos que m> llegaron bajo conocimiento del castellano, un menor nas, 32x23 cm.
a la imprenta, noticias de alcance de los conocimiento del inglés y un nulo cono-
musicólogos del consejo de redacción, cimiento de los rudimentos de las mate- Independencia es un estudio para per-
artículos a la medida de una próxima opo- máticas y la física. Sólo desde la igno- cusión que busca lo que su título indica.
sición y, desde luego, aportaciones mu- rancia pueden comprenderse errores en Por ello abunda en grupos rítmicos de
sicológicas de alto interés. Es mérito de los que no incurriría un niño de sexto los más diversos tipos, siempre dentro
la revista la búsqueda de una mu 1 (¡disci- de EGB (confundir magnitud con uni- de compases tradicionales, y repartidos
plinar iedad infrecuente por estos lares y dad, quebrado mn bgaritmo, módulo con entre ambas manos, modifica el tempi
en su repertorio de artículos encontra- base, grupo con conjunto, etc.) que per- varias veces, y escasean las indicacio-
mos desde la especulación hasta la do- miten conceptos como división no loga- nes dinámicas limitando las de ataque a
cumentación pasando por la organogra- rítmica de ¡a frecuencia o medición lo- la alternancia aro-parche en la pandere-
fía. etnografía, sociología, análisis mu- garítmica, utilización incorrecta del tér- ta. Busca pues la formación del percu-
sical, biografía, etc. Así tenemos el mag- mino isomería, resoluciones erróneas de sionista ifcnlro del habitual repertorio den-
nífico artículo de González Valle sobre ecuaciones de primer grado y los más tro de la orquesta. No cabe, por lo tan-
la recepción de la música de Bach entre variados disparates. Súmese al dislate to, juicio estético como no sea señalar
los lemas de moda internacional y aun físico-matemático una sucesión de tau- que se trata de una obra grata, lo cual
no frecuentados en las revistas españo- tologías, frases vacías, párrafos ininteli- no es poco si la comparamos con obras
las o el riguroso estudio organológico de gibles pir el uso inhabitual de palabras recientes pensadas no como estudios, sino
Bcryl Kenyon, musicóloga que tanto ha castellanas o traducción errada del in- como obras de composición.
aportado a esclarecer cuestiones punte- glés y, a todo ello, un misticismo lin- Como acostumbra EMEC, se trata de
ras en la música española. dante con la palabrería de las sectas más una edición esmerada en la que me pa-
Por lo que se refiere a la tendencia un dogmatismo que sumado a lo ante- rece digno de comentario la opción de
científica se observa un claro predomi- rior nos hace recordar la ideología de acumular los instrumentos dentro del es-
nio del positivismo documentalista que grupos neo fase islas. Ignoro qué tiene que pacio de un pentagrama. Creo que es más
viene condicionando un hecho, sobre d ve i la armonía cun el misticismo pero claro el diseño de la partitura con un mo-
cual reflexiona Alvaro Zaldívar. cual es sé lo fácil que es hundir en el despresti- nograma para cada instrumento o un bi-
la escasísima aportación de los musicó- gio una revista científica, hasta con un grama para los duplicados (agudo-grave).
logos aragoneses a los temas extraara- arlículo auno el de Rn/cinNun unü ve/ pero quizás Sánchez Arroyo haya opta-
goneses. Yo añadiría que existe una ten- cada tres años. do por este planteamiento para acostumbrar
dencia a delimitar no sólo el marco geo- Nassarre desde el aspecto tipográfico al estudiante a una presentación habitual
gráfico, sino también el cronológico ha optado por un conservadurismo ex- en las ediciones de música de repertorio.
—hasta la Constitución de 1812— y el cesivo pero no muy alejado de algunas
sociológico —d eclesiástico—, si bien Nas- publicaciones norteamericanas de máxi- X. M. C.
sarre incluye trabajos que se apartan de mo prestigio. Al igual que las de la Uni-
alguna de esas tres acotaciones e inclu- versidad de California incluye publici-
sive de las tres, lo cual prueba una perruna SEGUNDO PASTOR: ln Moncha de
dad de las ediciones musicales de la Ins-
de criterios. Don Quijote (SuJte para guitarra). Edi-
titución en las últimas páginas que, su-
torial de Música Española Contempo-
A pesar de la compleja estructura (Di- giero, debieran ir no numeradas para pres-
ránea. Madrid, 1987, II páginas,
rección, Consejo de Redacción y Con- cindir de ellas al encuadernar el volu-
31,5x23 cm.
sejo Asesor), no ha podido evitar Nas- men. La corrección de pruebas es
sarre clams desniveles de calidad u opor- deficiente. Segundo Pastor es un conocido con-
tunidad y ha incluido algunas colabora- certista de guitarra y didáctico del ins-
ciones más propias de revistas de músi- X. M. C. trumento, mantenedor a ultranza de una
ca de información general cual el artículo serie de teorías sobre la guitarra espa-
de opinión de Pedro Purroy sobre la ca- ñola que han condicionado no poco la
rencia de traducciones de libros de mú- situación actual del iastrumento y los ins-
sica en el mercado español o la útilísi- trumentistas en nuestro país. En una re-
ma bibliografía de Pilar Zaldívar sobre ciente entrevista para Radio 1 explicaba
libros en el actual mercado en castella- la diferencia entre la técnica clásica y
no sobre el piano. Los destinatarios de la de la guitarra flamenca diciendo que
estos dos artículos no son, en general, la segunda -no hace floreos*.

48 Scherzo
PARTITURAS/GUIA

En -floreos* es especialmente rica es- de Moreno Torroba en lo que a escritu- resa tan poco mi opinión como a mí sus
(a suilc en ires movimientos La llanura ra instrumenta! se refiere y de calidad tesis, su práctica y sus obras.
del caballero. Nocturno. Don Quijote ve- semejante en lo que a lenguaje toca. Esa EMEC. lógicamente, produce un pro-,
lando armas. Danza de Dulcinea que, interpretación de la literatura guitarrísti- ducto que tiene un público y lo produce
sin duda, será grala a quienes creen que ca y del uso adecuado del instrumento con más que aceptable esmero editorial.
la guitarra es un i asi ni memo apto para tiene en nuestro país un valiente defan- La claridad de Impresión y los calibres
interpretar a Fuenllana. Sanz, Murcia, sor que ha creado su propia editorial y tipográficos permiten una lectura cómo-
Aguado, Albéniz, Granados, y un largo agencia de conciertos: d maestro Gue- da en el atril aún con luz no directa y
etc.. que admite como lulos a Moreno rrero Carabantes. la distribución de siete pentagramas por
Torroba. Rodrigo i> García Abril y cu- Particularmente, tengo otra irlerpre- página es generosa con los espacios va-
yo logro revolucionario ha sido su am- lación de lo que es la historia de los di- cíos entre pautas. Así, en los rasguea-
plificación medíanle micrófono para voz versos instrumentos denominados guita- dos el entintado es limpio y no se embo-
colócalo fmnialmerte a la boca de la caja. rra española y. desde luego de lo que rronan las cabezas de notas. Y, como
Desde esta perspectiva hi1 de afirma ta- el acto compositivo significa. Pero creo siempre, un papel de buena calidad.
xativamente que La Manchi de Don Qui- que a Segundo Pastor, a sus alumnos y
jote es una obra superior a la Sonatina a sus nada escasos admiradores les inte- X. Ai. C.

CONCIERTOS LEIPZIG
GUIA DE SCHERZO
BARCELONA 4, S d t JonkK Sinfónica de Ber-
lín. Clsus Peier Flor. Weber.

11 Cido de Múaka dd Stajo XX


20, 21: Royal Liverpool Fhil • TARRASA BONN 11, 12: O n f t a a de laGewand-
harmoiic Orchestra. Charles haui. Marek Janowski. Haydn.
Mamerras. De Pablo. Brahtns. Banel. Muzan.
8 de j u d o : Grup Instrumental Sibetius. Ravcl. Debussy.
-Barcelona 216». Ernol Martí- 22, 23: Orquesta de Cámara de Obra Social de la Calía de Orquesta de la BMthoveahellt 16: ^elles Bschiwho. Collegiian
Tari» Musicum Coro de La Universi-
nci Izquierdo. Stravinsky, Se- Torturin. Cuto Madrigil de Sop-
rocki. Tavenu-Bech. Urnas. hia. I- Pafov. Purccll, Vivaldi. 4 de JIHÚO: Wolf-Dietcr Kaus- dad Karl Man de Uipzig Mai
Martínez-Izquierdo. Marco. 3 d t Junio: I Musici. Hacndel, cliltl. Gerhaid Oppu. pono. Re- Pommer. Bflch. M o / a r t .
ttespighi. Roldan. Barrera. Ci>- Bach, Mozan. Vivaldi. ge r. Brahms- Haendcl.
relli. Vivaldi, Tdemann. Bach. 12: Dcnnis Russtl! Davio.. Karl-
Sor. Haydn. Fnedrieh Dürr. barítono. Tele-
24: Flores Chaviuno. guiíarra. nahn, Schwensik. Beelhoven.
B1I.BAO Lamo. Ardevol. Ponce. Chávez. IS: Yuri Ahitinovitch. Tlimon
Vi lia-Litton, Gina&tera. VALENCU Bario, piano. Ghnka- LONDRES
15: J o * María Pintólas, pian». ninov. Shublakaviich.
Albémz. Suilc tuna.
Orquesta Snfrfnka dr H i t a » 26: Nodie de Flamenco.
Saciedad Ulanniinka The Soutb rlank Centre
27, 28: Enghsh Bach Fesiival
I I , 12 dr jimia: Enriele Gar- (Orquesta. Cantantes y Bailari- 3 de Junio: Philharmimia Or-
cía A*cifcio. Masan Kawasaki. na) Jtan-Cloide MalBoire. Pur- I de j i n i a BIUIO Leonardo Gd- ESTAMBUL cheslra. Esa-Pekka Salonen.
viola. Prieto. Walton. SUÍUISV cell, Haendcl. Gluck, Orfrii v ber. piano. Stravinsky
Eundtce. XV FtMival Isiemacioiul S: Phil harmonía OTcheSra. San-
yon Bychkov. Alicia de Lirro-
29: Orquesta Nacional de B cha. piano- Sirauss. Schumann.
paila- Jesús Lapa Cubos. Fa- 1T, 19 de jimio: Oiquoia Sin Racfimamnov
CANARIAS lla. Gerhard. U^andizaga. Prian. BERLÍN fónica Jcl Estad» de Moscü. Dtf-
6: The Academy of Ancienl Mu-
Franck- ilarova. Soktiluv. Sl*)lcr.
26: Música Anuqua Kóln. JK. Chns[Of*iet Hogwood. Sie-
ven L u b i n . í o i i e p i a n o .
Orquesta Snftuca de Tenerife 30: Vlado ftrlemulef. pianii. Filarmonlcí de Berlín 29: Jean-Plerrc Rampal. HaiMa; Betthovcn.
Ravel Trewr Pinnock. clave. g; Njihtin MiKtein. violín:
II, 12, 13 (W-junio: SabaaC.il 3 de jinio: Zubín Mchia. Ni- Gcorp-'s Piudermacher Ba^h.
villo. Pablo Cano, clave. Ros- colai. Fuclwánglcr. Strav,s Bccttiovcn, L u a . Pnibi(je*.
>ini. Poulenc. Bttihoven. 18, 19: Lonn Maízcl. Piene Tiluikirw.ky. Mussor^-ky
25. 26, 27: Coro Polifónico de Amo val. vicHln Debussy. Du Ith Filarmónica dt Berlín- Hcr-
la Universidad de La Laguna. MADRID tilleus. Franck.
fSTOCOLMO ben von Karagan. Brahmss Se-
Edmon Colomer. Solislat. Bcd- I I , 22: Lonn Maaztl Slrauss- gunda y Oíona
hovcn. Ntmftta. II: Ptiünaiminia Orcnesira. Co-
24, 25: Seiji Oza*a. Andrej Filarmónica o> Eaocolmo lin Davis. Radu Lupu. piano.
Fmbclón Juan March GuwríUnvb piano- Haydn. Bla- Brahms. Vaughan-Williams
Sodedad FtUrrodnira de cher. Títhaikowsky. 2 d« junio: Jumo 13: London Orpheus Com y Or-
Las Palmas • Cido Ptim Nadonlna E>PHM 27, 28: Seiji Olswa. Wcber, Alfien. Sibcliu,, Tih»ik"wsl> i|u&la. James Caiitam Puicell.
Hindemiih. Beelhoven II: NiL-rv^lii'v Cleifhur> Anne^ king Arthur
3 át JOBÍO: Eulalia Sotó, pia- Sifhíe Mulici. M.ilín KurkuTf.
9 de jimio: Joaquín SchuriL-ii Ti-haiiuiwslj
piano Faurif, Ravd. Dcbu^sy no. Graiado*. Goyeicus. 14: Pnilharnuiia Orcheara y Co-
12: Orquesta Filarmónica de 10: Ricardo Rcquejo. piano ai*Sr*a di la Radío de Berlín
17: Myung-Whun Chung. Wc- ro. Colín D»vis Haydn. Mrean.
bcT. Niel sen. BuHiru. Dvorak. Fauré.
Gian Canana. Max Bragado- Albéni; 24: David Zinrrm. Siraibs. Mo- 18: Ptul harmonía Orchcslra An
Daman i<sijuín Ai^iut3imi, pu- 17: Guillenn»Gun7Í)o. fan>. 7. a de jaalo: Horst Sietn zait. Werle. Khdius.
IH>. B'ahms. Wagner. drew Davi&. Ror^im. Rachma-
runov, Hubl.
21, 23,24: R.iyal Philharm-ia«:
UictK-lra Andre Prcvín Mes
BLOSSOM DRESDE Moen. SN/VÍU Turangalila. An-
SAN SEBASTIAN Orquola de a«tdand
nc Siiphic Muller. vnilin Beet-
GRANADA h.ivcn. Puáiifio Beeihuven
FUanDonica de Dresd* 25: WladimiT Athkcnazy. pia-
Orqut^a SmftMo de Euriudi 27 A Jallo: Pranz Aíleri.
Gtnbtnn.
no. Schubrn, Sctumanri.
6, 1 df jimio: Jin Bckihlavck 27: Ostar Petemin. pian». Da-
I* de jimio: Opera ile Paiíi-
Mari-db Rinni Stravinsky. fir- 1.2 de Junio: Waltet Hnnwci & BliKMfli FtáNai Chorus. Ro- Mamncek. Banok. Gcrshwin ve Young. bajo. Manin Drcw.
nard, Mettiíbts. Mavra. Ravel. ner. Guirgio Mubtíi. violín ben Page. GefJwin, GVrf Cncy 20, 21: Sicgfned Kur¿. Webet. balería; Joc Pass. guilaiti.
L 'Hc¥tf tjpagnoic Bccthoven. (Verdión de oi»nciefio). Mendelssohn. 2t: Miles Davit.

Scherzo 49
GUIA DE SCHERZO

B a r M c n Centre VENA WEHTHQí (M«sena). Guio- hechioli, Budai. Benelli. Da- MANON (Mascnei) Tale. Co-
gil. Scoto, Kraus, Serra. Ala- le. van Dam irubus, Sfacaff. Raffefty. Uoyd.
vedra. Echeverría Junio: 23, 26, 28. Junio: 8, 13, 18. 23. 26.
5 de j m l i c Rojal Philharmo- Featlwl lnternackinal de Junio 2, 6. 19, 14. LA BOHEME (Puícim) PttwH.
nic Orch&ira. Yehudí Menuhin. Vitos Domingo. Daniels. Alien.
Elgar. SAFFO (Pacini) Manfred ftunm.
Junio: 9,12,15,17, 20,24, 2».
14: London Symphony. Maxim Caballé. Pons, Nafe.
3 de jgata Sintónica de H ORF. 1L BARBÍERE DI SEVIGL1A
Shosiakovitch. Shcstakoviich.
I nial.
21, 24, 17, 3». DROTTNINGHOLMS IRn->inil Ferro. Nucci. Valen-
21,15: London Symphcny. Mi- lini. Terrani. Burchuiadze. van
4; Sessye Norman.
chael Tilsson Thamas. Gtrshwin, der Wall. Trimarchi
5: Mauriiio Polliiu.
Levam. Bernslein. Midwl Be- TaUra de la Corte JunkE 11, 16, 19, 22. 25, 27.
19: Lontíon Baroque. Medlam.
ruff. pianu- Debussy. Milhaud,
I I : Sinfónica de la ORF. DER FLIEGENDE HOLLAN-
Gershwio. Ravel. MADRID
18: Concertgcbouw Oí-diestra
Guschlbauer. PARÍS ED ELENA (Gluck) DER (Wagnerl Danns. Mnris,
Amsierdam. Leonard Bernstein. O; Orpheus Chamer Orcheara. Thumas Schback. lindenurand. Jcnisalem. Lloyd.
18. 19: Ciártelo Altan Berg. An^in. Sórenaon. MorlÍAg- Junio: 17.
Schuben. MaHer
Taalra de la Z v n d i
Leon&kaja. pianu Jmúo: 4. f , 11, 15, 1T.
Í2: Filarmónica de Viena. Co- DIE FRAL OHNE SCHATTEN
to de la Opera del Estado Car- fR. Sirauy,) vun Dohnaiiyj. Jo-
COSÍ FAN TUTTE (Mcaart) LA CLEMENZA MTTTO (Mo
io María Giulini. Brahms. Un Antoni Hw-Marbá. Cuberli. " " > A m o l d Osi™" Dahlberg. nes. Schunck. Nimsgern.
Réquiem Alemán. POüliin, Soldh. Hóglind. Nils- Dírneüh.
Walihet. Ebbectke. Aler. Lio Junio: 30.
ris. finucaníinj. son, Arvidson.
MUNICH Junio: IB, 21, 24.
Junio 8, 10, 12, 15, 17.

ROMEO ET JUUETTE |Gou


WASHINGTON nod) Alain Guingal. González. MILÁN
Filarmónica de Munich Sánchez. Kraus, Riuz. Gonza-
GINEBRA
lo, Coviello, Alvatez. Ferrin.
Orqiwfla Slnfdnka P^ciooal Chausson, Echeverría.
Teatro alia Seal a
5, 6, 7 de junio: Lorin Maa- 27 y 30. Gran Theatre
zel. Banok. CARDILLAC (Hindemiih) Sa-
4, S, 6, 9 de junio: Choral Ara TOSCA (Puo.mil Oren CBM>- wsllisih. Mclnlyrc. Siuder.
Society of Wa^hin^lon. M^fis-
IIJI. Marhin. FmV. Adains. Ara- Sctlunck, Meier.
lav Rüstmpovildi. G. Vishnevs- Junio: 4.
ñ i l . WÍKCII
kaya. H. Harper. A. Rotfc lohn-
Junio: I I , 14, 16, 19, 22,
>on, H. Hagegard. BriHen.
25. X.
PARÍS MONTREAL
TOSCA (Puecini) VelLri-
GLYNDEBOURNE
ZURICH Slalinam. Riífami, Quilico.
Orquesta de Pmrís BERLÍN
Junio: 2,
LA TRAVIATA (Verdi) Haiunl.
Orquesta de la Tonhalle McLaughlin. Mi-Ncil. Ellis.
4 de junio: Charles DMOÍI. Ra- Deutsche Opcr Junio: 1.4,7. 11. 14, 17,20,
vrl. Falla.
23, 16, 29. PARÍS
I I : Myung-Whun Chung. Pie- 16.17. IB de junio: Gajj Bcr-
rrc Ani.iyal. niulin. Sthiienbcrg. lini. Michel BenifT Schuhen. MADAMA BUTTERFLY IPuc CARMEN (Biza) Graemc Jcn-
Bi-rg. Sliaviihky. Ravd. t'iru) Sjnopoli Saniurilani. Mal- KinN. Ewing. McCauly. E^ham. Palaii Garata
17: BBC Singers. Pierre Bou
filan. Binns. Dvorsky, SduniiJl Quilto. DER FLIEGENDE HOLLAN
Junio 20. 2,6,°. 13, 15, 18,21,25,28. DER (Wagnerl Jannwski. Con
leí. Banok. Berin.
COSÍ FAN TUTTE (Mozarll nell. Tayllim. Giídherg. Wcikl.
Sananas nUernaclonalcs de
Zdgrosek. Livpardo, Dut^jng. Junto: 2. 4, 6.
Zurich Desden. Fimana. BULhunon. Ü1ULIO CESARE (Hacnlvll
Walson. Malgoire MaMerson. Minlun.
3dejunÍo:OrqiKMadelaTi>n- B O N N JUBJO U , I*, 19. 14, 27. 30. KOUÜKLV.
STRASBOURG halle. HinisJii WiUaugí Btr- Junio: 20, 23. 26. 29.
liuz. Sinfonía Faniasliw.
11: Orquesta de la Tonhitlk Opa- der Sladl Bnnn Salle Favwi
Yiiav Talmi Maflha Arjcnih HfXJSTON
piino CTH ipin. Berlim inoMBNEO ( M o t r i l Hog-
Fmival de MiMca I VESPR1 S1CILANI (Vcrdil WÍKH]. Vjck.'y.sh Bm*i. Si'hniuJl.
15: Oimesla de la Tcnhalle. Or JOOÍÍ Hall Por Uw
Wcdei. Porb. Ricaarelli. Sthwi Mo^r. Papis. Düín^.
quería del Capilolio de TLVI<W- Perfumiing Aits
dcr. Simpelrcan. Roni.
4. 5 de junio: Sinfónica Je Vie- se. Coro Filarmóniai de Pru^i- Junm: 24.
Junio: * . 11. 14, 18.
MJ Gi'urgo Pnl-irc: Slraus^. Sin^vercin Wien. MiL-hel Ptas- TURANDOT (Puitira) DcMaiii. LA CLEMENZA 1)1
M<ihlvr. Brahnis. Ravel. u » Berlioz. Réquiem. ARMIDA IRiissiml Femi. Fi Marliin. Mi Kim. Ciannella. Al
9: Orqucvu Je I Mozaneum de Mt:hella. Gon/alcs. Mamnovic. ncn. NnWt. RVIKC. Mane. M i « r .
Sul/hurgo Leiipold Ha ge r Rkviarelli Junio: 22, 25, 28. Junio: 2V.
Mi vari Jtaiio 7, 10, 13, 17. 28.
12: Viajo Perlemiaer. piano.
Hjuri-, Ravd. Chiipin.
16: Deller Cunuin. Purtcll. m * LONDRES VIENA
dri^jlo iiiflIeMs c indiano!,.
20, 22, 24: Rlarminica de aras OPERA BRUSELAS SlaatsopfT
hourj! Coro» de la Opera del Garden
Rjii UiriiHirc. Salvador). Pak- WERTHER IUI.SM.WI) MIL(I*.-I WO//.HCK (Bng) Ahhwlii.
mi. Bdi.'t|uivr. Dir Thwxliir BARCELONA La Monnaic Stbon»amh Arm/a. BulKd. GninitKh.1. Buhrrn>. R.itlnm-1.
(.ju^lllhuucr. RiKsini. Barberil Shnih'll Luii^rjügc. A-Jmk. H^Lj^L^nd.
<lr Sentía, ircfiniAGnliidal. FALSTAFF iVcnli) Cii Junio: 1. Junio: 12. 14. 16, 19.
Gran Teatro del Liceo

50 Scherzo
LA MÚSICA EN LA URSS

CHMOOHHfl
SYMPHONY

Composición fotográfica de Pearce Marchbank. © Ómnibus Press, Engltmd.

J
unio es buen mes, ¿por qué no? (aunque habrá quien piense que es mejor octubre), para publicar un dosier
dedicado a la música soviética, de la que se habla mucho y se conoce poco. Desde hace tiempo SCHERZO
tiene sus agentes particulares empeñados en recabar datos e información sobre algunos de los arcanos que
esconde tan precioso tema. Si examinan con cuidado las páginas siguientes podrán Vds. saber —o confirmar—
qué pasó en Rusia tras los Tares por lo que a la música se refiere, qué otros compositores, aparte los famosos
Prokofiev. Rachmaninov, Khatchaturian, Kabalesky o Shostakovitch (sin contar a Stravinsky, casi toda su vida
fuera), han enriquecido la vida musical de aquel país, cuáles son los nombres que, desde allí, han corrido en
paralelo a las tendencias y estéticas que han dominado la Europa de entreguerras y de posguerra, qué se cuece
ahora mismo al otro lado de los Urales y, en fin, cómo se articula en la gigantesca Unión de Repúblicas Socialistas
el entramado de la enseñanza. Puede que extraigamos provechosas consecuencias girando la vista sobre todo
ello. Las comparaciones en este campo —y no sólo por lo que a España respecta— no siempre son odiosas.
El recorrido que les proponemos incluye, en torno a una entrevista con el gran director Gennadi Rozhdestvensk
—que nos ilustra no sólo sobre su vida y milagros (algunos discográficos), sino sobre el estado de ciertas cuestiones
candentes—, el estudio de las principales corrientes estéticas —con sus nombres— surgidas desde la Revolución
hasta los sesenta y desde aquí hasta nuestros días; un análisis, con base en la Quinta Sinfonía de Shostakovitch,
de las siempre espinosas relaciones entre arte y política, tan latentes en la URSS, un viaje, en compañía de José
de Felipe, profundo conocedor del asunto, sobre aspectos muy concretos de ¡a cultura y enseñanza soviéticas,
y, como colofón, un amplio índice cronológico y onomástico.
Con todo ello esperamos acercar al aficionado español un mundo bastante menos exótico de lo que se cree.

Scherzo 5 i
DOSIER

Breve apunte sobre


la música soviética 1917-1960
N occidente la música soviética se resume casi
E exclusivamente en Prokofiev y Shostakovitch cu-
yas obras se interpretan con regularidad y algunas
de ellas han accedido al selecto club del repertorio habi-
Años de incertidumbre

La música soviética se encontró con una tradición sóli-


damente asentada. Las dos ramas en que, a grandes rasgos,
tual. Hay otros nombres que asoman tímidamenle en lonta- se había diversificado la música rusa del s. XIX, la cosmo-
nanza, Khachaturian. Kabalevski. Miaskovski, pero la ver- polita y la nacionalista, mostraban en los primeros años del
dad es que despiertan toda clase de recelos y displicencias. XX signos de agotamiento y claras tendencias academicis-
Hay incluso casos como el de Schedrin (1932). que ha me- tas. Los sucesores de Chaikovski, reunidos en el Conserva-
recido cierta atención en los EE.UU. o el más reciente de torio de Moscú, contaban con neorrománticos como Rach-
la relativa difusión de la obra de Alfred Schnittke (1934). maninov y Medtner, partidarios de integrar las experien-
El panorama no es nada alentador. A veces se tiene la cias occidentales y especialmente las germánicas, y coa ela-
impresión de que sobre la música soviética se cieme una sicistas como Taneiev quien aspiraba a dotar a la müsica
espesa cortina; una especie de censura difusa y no escrita, rusa, y esta aspiración se aprecia en sus obras, del máximo
no plasmada en decretos pero no por ello menos eficaz. rigor científico y técnico.
Los ingenieros de almas de la industria cultural han creado La escuela nacionalista tenía su núcleo en San Peters-
un evidente estado de conciencia hostil que impide una apro- burgo y estaba formada por discípulos de Rirnski-Korsakov:
ximación objetiva, desprejuiciada y sin los clichés al uso. Liadov, Glazunuv, Stravinski y Steinberg. Es curioso constatar
Las líneas que siguen no tienen otras pretensiones que que los tradicionales papeles de Moscú, meca de las esen-
las de un breve e incompleto resumen informativo de ca- cias rusas y San Petesburgo, mirador a occidente, se ha-
rácter histórico que sirva de mera introducción o llamada bían cambiado. En medio de estos campos, mejor o peor
de atención. No deben ocultarse las dificultades del empe- deslindados, e! impacto del cromatismo emocional y la sen-
ño, pues los niveles de des información por una parte y la sibilidad mórbida, casi perversa, de una Scriabin era una
extensión de la materia por otra obligan a un esquematismo tentación seductora para una joven vanguardia cuya indeci-
que en algunos momentos puede resultar irritante. sión e indefinición le hacía caer en estados místicos cuando
no en la pura extravagancia.
Artista y Sociedad Durante la primera década después de octubre, el De-
partamento de Música del Comisariado de Educación del
Forzosamente tenía que ser novedosa la situación del Gobierno Soviético no se interfirió en temas musicales. La
músico en una sociedad que negaba la forma de economía iniciativa sobre cuestiones estéticas corría a cargo de las
capitalista. La secuela estética fue la recuperación del con- corrientes vanguardistas nacidas de los diversos fermentos
cepto normativo de género musical según cánones deriva- prerrevolucionarios y paralelos a las que en literatura y ar-
dos de la función prioritariamente didáctica de la música. tes plásticas dieron lugar al futurismo, constructivismo, su-
Todo ello en consonancia con una política cultura] que im- prematismo, etc.
plicaba la creencia, heredada de la Ilustración, de que la Los tempranos experimentos en cultura proletaria, el mo-
cultura es un factor clave en la organización y en la marcha vimiento conocido como Proletkult (1918-23) dirigido a la
de la sociedad e incluso para su legitimación moral, y que formación de obreros y campesinos en el campo de la lite-
escritores, artistas y músicos pueden contribuir decisiva- ratura, tuvo una evidente resonancia en el mundo de la mú-
mente a la consolidación y al progreso del sistema. Una sica; por ejemplo en la obra de Aleksandr Kastalski
creencia en agudo contraste con la del capitalismo avanza- (1856-1926), una autoridad en música coral y canción po-
do cuya cohesión y fortaleza, basada en intereses económi- pular; sus arreglos de canciones de masas fueron muy apre-
cos perfectamente estratificados, permite desplazar al artis- ciados durante los años 2D. Las canciones del período de
ta creativo a una marginación ornamental como animador Guerra Civil sirvieron de modelo a las posteriores de Alek-
de lo privado y lo individual y cuya atomización implica sandr Aleksandrov (1883-1946) y dejaron un sello indele-
neutralización frente al poder real. ble en el carácter diatónico y simplificado de la ópera y
El compositor soviético ha asumido para La música unos sinfonía soviéticas.
contenidos que son negados desde una concepción de auto- Pronto, sin embargo, las diversas corrientes dispersas
nomía que en muchos casos se revela ciertamente ilusoria. se consolidaron en dos tendencias fundamentales que die-
En fecha tan temprana como 1931. cinco años antes del ron lugar a dos grupos bien definidos e institucionalizados.
incidente de Lady Macbeih. Shostakovitch declaraba al New En 1923 se fundó la Asociación (luego rusa) de músicos
York Times: -La música no puede por menos de tener una prolelarios, APM (luego RAPM) cuya finalidad era la crea-
base política, una idea que la burguesía es remisa en enten- ción y divulgación de una música propia de la clase traba-
der. No puede existir música sin ideología-. Esta afirma- jadora. Vigorosamente hostil tanto a la música contempo-
ción y otras muchas que podrían citarse en la misma direc- ránea como a la del pasado, de esta última admitía excep-
ción iban en el sentido de simplificar al máximo la relación cional mente a creadores de talante revolucionario como Beet-
entre política cultural y expresión artística hasta lograr la hoven o Mussorgski. A diferencia del Proletkult del que
identidad que sin embargo sólo se alcanza en el plano teórico. en cierta medida era heredera se preocupaba poco por el arte

52 Scherzo
LA MÚSICA EN LA URSS

Petrogrado, marzfi de 1917. Funeral por las víctimas de la Revolución.

popular nacional y abogaba por un arte comprensible a las Opera, ballet y sinfonía
masas. Esta accesibilidad marcará también a toda la música
soviética así como la crudeza y banalidad que siempre han En estos primeros años la ópera soviética se centró so-
resultado tan incómodas para los críticos predispuestos a bre el tema revolucionario. Incluso óperas del repertorio
favor de lo complicado y esotérico. tradicional como Tosca o Los Hugonotes se representaron
con nuevos libretos adaptados a la nueva situación. En 1925,
En 1929 la asociación recibió el refuerzo del Prokoll. con motivo del primer centenario de la Revolución Decem-
un grupo procedente del Conservatorio de Moscü. en el brista, vieron la luz dos óperas sobre este acontecimiento
que figuraban Aleksandr Davidenko (1899-1934), Boris Shekh- histórico. Los Decembristas de Vasili Zolotariov (1872-1964)
ter (1900-61). Dmitri Kabalevski (1904-1987) y Marian Koval y Pautine Goebel de Yuri Shaporin; de esta última se re-
(1907-71). presentaron varias escenas aunque la obra no fuese comple-
En 1924 se fundó la Asociación para la música contem- tada hasta mucho después: de hecho su versión definitiva
poránea, ASM, con el fin primordial de promover la reno- bajo el título Los Decembristas no se dio hasta 1953 e iba
vación del lenguaje musical. Se realizaron conciertos y es- a convertirse en una de las cimas de la ópera soviética.
trenos importantes (por ejemplo. Wozzeck en Leningrado Del mismo año 1925 son dos óperas sobre temas histó-
en 1927). El fundador real del grupo fue el crítico y com- ricos y heroicos a los que se ha vuelto una y otra vez:
positor Boris Asafiev (1884-1949). El ala modernista esta- La revuelta de las águilas de Andrei Pashchenko (1885-1972),
ba formada por Lev Knipper (1898-1974). Leonid Poíovin- sobre el alzamiento de Pugacfiev. con grandes escenas co-
kin (1894-1949), Gavril Popov (1904-1972). Aleksandr Mo- rales de enorme eficacia, que alcanzó un gran éxito, y Ste-
solov (1900-1973). autor, dentro de la tendencia maquinis- paii Razin, sobre el conocido caudillo cosaco, de Piotr Triodin.
ta, de la famosa Fundición de Acero (1926) eco del Pas Al mismo tiempo Por Petrogrado Roja de Gladkovski y
d Acierte Prokofiev, y Nikolai Roslavets (I88M944) que Prussak fue la primera ópera de tema soviético.
inició importantes experimentaciones seriales. En la frac- La música de estas partituras debe mucho a la genera-
ción más conservadora figuraban Miaskovski (1881-1950). ción bisagra de los Taneiev, Glazunov, etc.. con algunos
Yuri Shaporin (1887-1966) y Vissarion Shebalin (1902-1963). nuevos elementos tales como canciones corales de masas
Algunos de los más veteranos compositores y sus segui- y modismos del Proletkult. Ecos procedentes de Hindemith.
dores se mantuvieron al margen de estos grupos preservan- Krenek. Stravinski y Prokofiev se hacen patentes en óperas
do una neutralidad activa: Glazunov. Glier e Ippolitov-Ivanov. satíricas como Zar Maximiliano de Pashchenko y sobre to-
Esta variedad de vías y opciones tenía manifestaciones tan do en La Nariz (1930) de Shoslakovitch, sobre la narración
curiosas corno la ftindación por el sobrino de Rimski-Koisakov, de Gogol, en la que se suceden armonías disonantes, defor-
Georgi, en 1923 de una Sociedad para la Música en Cuar- maciones límbricas. contrapunto paródico, antirromanticis-
tos de Tono, cuyas experiencias no serían retomadas hasta mo y banalidades del Proletkult. que en realidad nunca aban-
los años 60 por ejemplo por el leningradés Sergei Slomins- donarán al compositor.
ki (1932) a partir de las inflexiones microionales del canto Estas líneas modernistas se da también en otras obras
campesino. del mismo 1930. Hielo y Acero de Deshevov (1889-1955) y

Scherzo 53
DOSIER

Viento del Norte de Lev Knipper, que a través de un recita- sica popular, estimulando la composición en las Repúblicas
tivo casi continuo trata la trágica narración de Kirshon so- no rusas, sobre todo en las más remotas. El fenómeno folk-
bre la ejecución en masa de los comisarios bolcheviques lórico se afronla desde premisas teóricas que excluyen la
en Bakú por las tropas blancas durante la Guerra Civil. mera reproducción. Como bien señaló el compositor arme-
Para la gran tradición del ballet ruso la Revolución no nio Baba7hdanian: -La transcripción exacta de canciones
supuso ningún corte. Asafiev. durante el primer invierno populares en su literalidad, sin ninguna comprensión real
del nuevo régimen, compuso la Cannagiiole y él mismo del alma de un pueblo, resulta sólo una pintura superficial
interpretó al piano la obra en un club de trabajadores de y no una obra de verdadero carácter nacional».
Petrogrado. José el hermoso, de tema bíblico, de Sergei Las crudezas proletarias y el sofisticado jbnnalismo con-
Vasilenko (1872-1956) que revela su maestría instrumental temporáneo se juzgaban unilaterales. Una frase de Gorki.
y su exotismo orientalista, fue el primer ballet nuevo que -realismo socialista-, se convirtió en el nuevo slogan. El
subió al escenario del Bolshoi de Moscú tras la Revolu- arte debía ser ejemplar y accesible a las masas, pero al
ción. Pero el ballet soviético de mayor éxito de esta época mismo tiempo digno de la tradición del arte clásico tanto
fue La amapola roja (1927) de Reinhold Glier. Dentro de ruso corno mundial, y por su vigor y optimismo debía ayu-
la tendencia modernista y con gran carga satírica hay que dar a construir el socialismo.
citar La Edad de Oro (1930) y El Tornillo (1931) de La nueva política cultural quedó más o menos definida
Shostakovitch. con ocasión del Primer Congreso Soviético de la Unión de
Desde el primer momento se consideró la sinfonía un Escritores, convocado en Moscú en agosto de 1934 que de-
vehículo ideal de comunicación de contenidos ideológicos. signó con la citada expresión de Gorki el canon estético
La estructura de la sinfonía del siglo XIX proporcionaba a seguir. Este había definido el realismo socialista como
el marco adecuado para dibujar en él ios ideales de edifica- alumbrado en el espíritu del romanticismo revolucionario
ción socialista. En esta linca es decisiva la aportación del e imbuido del humanismo proletario, sin'olvidar su entron-
prolífico (27 sinfonías) Nicolai Miaskovski. quien tras la que con el realismo ruso del siglo XIX. expresado por Bic-
Quinía. escrita en los albores de la Revolución, en la Sexia linski. Chcrnichcvski o Tolstoi. pero extendido ahora a to-
(1923) da ya el retrato robot de lo que será un tipo muy da la clase trabajadora y no sólo a individuos aislados.
frecuente de sinfonía soviética: monumentalidad épica, es- La política cultural adoptada generó esquemáticos dog-
critura al fresco e inmediatez y elementa referenciales pro- matismos, resultantes en parle de la seguridad política deri-
gramáticos tanto si hay intervención coral como si la obra vada del afianzamiento del sistema. No es extraño así que
es puramente instrumental. se produjesen choques, alguno tan sonado como el ocasio-
Los títulos de algunas de las obras de aquellos años no nado por lu andanada lanzada desde instancias oficiales contra
dejan lugar a dudas de su funcionalidad; Monumento Sinfó- la ópera Lady Macbeth de Mtsensk de Shostakovitch que,
nico ¡905-1917 (1925) de Gnesin (1883-1957). con coros estrenada en 1934, había iniciado una triunfal carrera.
sobre un poema de Esenin. Oda Fúnebre en memoria de La respuesta del compositor compendiada en su Quinta
Lenin (1926) de Krein. Segunda Sinfonía -Octubre" (1927) Sinfonía es un raro ejemplo de integridad artística que no
y Tercera «Primero de Mayo» (1929) de Shostakovitch. ignora el alcance de la crítica y que sabe, haciendo de la
necesidad virtud, dar un paso adelante. A la exuberante y
Realismo Socialista algo difusa Cuarta Sinfonía, aquejada de inflación mahle-
riana. sucede esa Quinta precedida de un trabajo de rigor
La intransigencia y estrechez de miras de los proleta- intelectual, en la línea marcada por el propio compositor
rios y el experimental ismo a veces arbitrario de los moder- en los 24 Preludios Op. 34 (1932-3) como los 24 Preludios
nistas les enajenó el apoyo del publico y entre los propios y Fugas Op, 87 (1950-1). a la sombra de Bach. será un
compositores, había mucha perplejidad sobre el camino a ejercicio necesario para la Décima Sinfonía (1953) una de
seguir, dado el tipo de sociedad instaurado. Todo ello ace- sus más importantes creaciones.
leró el cambio de rumbo que se es-
Norman Koy ha apuntado las re-
taba gestando. La ASM cesó de fun-
laciones temáticas de la Quinta Sin-
cionar hacia 1930 y la RAPM fue for-
/onür con esa biblia de la asee sis mi-
malmente disuclta. A partir de 1932
I liante que es el Apollan Musagéte
fueron reemplazadas por la Unión de
stravinskiano y respecto a su tiempo
Compositores Soviéticos, con seccio-
conclusivo que tanto desconcierto ha
nes nacionales en las diversas Repú-
producido, el citado autor ha encon-
blicas que se responsabilizaron de la
trado una interesante clave: una fra-
promoción, publicación e interpreta-
se musical de las 4 Romanzas Op.
ción de la música soviética, organi-
46 (1936) aparece en ese asertivo fi-
zación de discusiones colectivas so-
nalc de la Sinfonía durante el episo-
bre obras nuevas y la atención de la
dio anterior a la coda. Las palabras
seguridad económica de los
de Pushkin. que esa frase pone en
compositores.
música son: -Y las dudas se esfu-
Frente al énfasis del arle proleta- maron de mi alma turbada, cuando
rio en la solidaridad del pueblo tra- un fresco, luminoso día me trajo vi-
bajador y su desprecio de las carac- siones de imi puro-. Por lo demás,
terísticas nacionales con sus mitos y y como ya es habitual, los censores
leyendas, la nueva orientación pos- Miaskovski habían errado el tiro, pues rcsulta-
lula el estudio sistemático de la mú- Nicolai

54 Scherzo
LA MÚSICA EN LA URSS

Calina Vishnevskaya en la película sobre la ¿pera de Shostakovitch. Katerina hmailova, nueva vtrúón de la cmsurada Lady MarbelH lie tittemk

bar mucho más rupturistas otras obras del propio Shosta- chaturian Audacia creativa e imaginación (1953) y de Shos-
koviich (la Segunda y Tercera Sinfonías), por no hablar takovitch La alegría de buscar nuevos caminos (1954) dan
de óperas como El Dipsomaniaco de Manan Koval. de la fe de que la tormenta había pasado.
misma época.
Con motivo de la guerra fría y sus tensiones se produjo Obras más representativas
uria fuerte corriente anl i occidental que se tradujo en una
ofensiva en el frente cultural llevada a cabo por el entonces Es imposible reseñar si no es lele gráficamente la ingen-
ie producción de estos años. En el campo de la ópera la
secretario del Comilé Central Andreí Zhdanov. En el ám- obra fundamental de la década de los 30 es. con todas sus
bito musical se saldó con una fuerte reprimenda contra los irregularidades e infidelidades al texto de Leskov. la citada
mas conocidos músicos soviéticos. Shostakovitch, Proko- Lady Macbeih (nueva versión en 1962 con el título de Ka-
fiev. Popov, Khachaturian. Kabalevski. Miaskovski y She- terina ¡smailova). Frente a esta ópera se quiso presentar
balin. Entre los acusadores figuraban los compositores Kren- como modelo positivo El'ñon apacible (1935). sobre la
nikov y Zakharov. La amplitud de la lista evidencia que novela de Sholojov. de Ivan Dzer. de Ivan Dzerzhinski
la discusión no se limitaba a cuestiones estéticas. El mismo (1909-78). cuyas crudezas técnicas tratan de suplirse a base
pretexto que desencadenó la crisis, la ópera La Gran Amis- de simplicidad y fácil melodismo.
tad de Vano Muradcli. estaba muy lejos de ser una obra Siguieron apareciendo grandes temas históricos y re-
de escándalo. volucionarios propiciados por la Segunda Guerra Mun-
Pero el tras fondo era otro. El Comité' de la Unión de dial: El acorazado Potemkin de Oles Chishko (1985).
Compositores Soviéticos, al que pertenecían varios de los Suwrov de Vasilenko. Yemetian Pugachev y Los defen-
censurados, fue acusado de métodos autocráticos. de inte- sores de Sebastopol de Koval. La sangre del pueblo de
resarse únicamente en la promoción de la música de sus Dzerzhinski. Chapaiev de Boris Mokrusov (1909). La
miembros, de ahogar el criticismo y de cerrar el paso a Familia de Taras de Kabalevski. También se tomaron pres-
nuevos valores, sobre lodo de las Repúblicas asiáticas. Los tados asuntos de la literatura, rusa y universal: La madre
efectos de la condena fueron negativos a pesar de que la (Gorki) de Zhelobinski (1913-1946). Colas Breugnon (Ro-
nueva orientación permitió el decubrimiento de nuevos va- main Rolland) de Kabalevski. Bela (Lermontov) de Anatoli
lores: Taktakishvili (1924). Amirov (1922). Dvarionas Aleksandrov (1888). La Fierecilla domada (Shakespare) de
(1904-72). Karaiev (1918) y Bunin (1924). En todo caso Shebalin.
el rigorismo dirigista duró poco y ya los artículos de Kha- Prokofiev tras su retomo a la URSS en 1933 se con-

Scherzo 55
DOSIER

virtió en un pilar básico de la escena soviélica: dos esplén- batientes). Sexta (Caballería roja), Séptima (Militar) de Knip-
didas creaciones dan fe de ello. Guerra y Paz (Tolstoi) de per; Cuarta (Ejército Rojo) de Polovínkin; Cuarta de She-
1943 y Bodas en un monasterio (Sheridan) de 1946. y otras balin (Los héroes de Perekop). La Segunda Guerra Mun-
muy discutidas. Sentían Kotko e Historia de un hombre autén- dial acentuó este estado de cosas Miaskovski tras la sobria
tico, pero no por ello carentes de interés. Esio sin contar y contenida Sinfonía n." 21. compondrá bajo el impacto
su sensacional aportación al ballet: La Cenicienta (1940-44). de los acontecimientos bélicos la n.° 22 (Sinfonía-balada
La Leyenda de la Flor de Piedra (1948-50) y sobre todo de la Gran Guerra Patriótica).
Romeo y Julieta (1935-36) de proyección universal. En este contexto hay que entender los grandes frescos
En los años 50 tal vez la ópera más interesante sea Los e'picos de Shostakovitch de sus Sinfonías n." 7 y 8 y las
Decembristas (1953) de Shaporin. obra que ya en 1925 tu- n." 5 y 6 de Prokofiev. El primero todavía escribirá en
vo una primera versión bajo el título de Pauline Goebel 1957 la Sinfonía n." 11 El Año 1905 con abundante mate-
y en 1938 una segunda. Está dividida en una serie de cua- rial procedente de canciones revolucionarias, mientras la
dros históricos donde el ethos colectivo se explaya dentro n. " 12 El Año 1917 participa del clima heroico de la sinfo-
de la mejor tradición rusa del .Boris o del Príncipe Igor nía rusa que se remonta a Borodin. También la Segunda
y que recientemente había dado un sobresaliente ejemplo Sinfonía (La campana) de Khachaturian. compuesta en 1943,
en Guerra y Paz. evoca los acontecimientos de la época en que fue creada.
El motivo popular y revolucionario se mantiene en Ni- La fama de Khachaturian se cimentó, sin embargo, en sus
kita Vershinin 0955) de Kabalevski y El sol de la estepa partituras de ballet, Gayaneh (1942) y Spartak (1954) que
(1959) de Shebalin. Esta ultima participa de una corriente pasaron las fronteras.
La cantata u oratorio se nutre de la misma
- temática que la sinfonía. Las obras más afa-
madas dentro de este género son En el campo
de Kulikovo (1939) e Historia de la lucha por
la tierra rusa (1942) de Shaporin, Réquiem por
M los heroicos guerreros (1942) de Pashchenko,
M Nuestra gran patria (1939) y Réquiem (1962)
f de Kabalevski, Kirov está con nosotros (1942)
de Miaskovski.
De la contribución de Prokofiev al género
destacan Aleksandr Nevski (1938) e Iván el Te-
rrible (194245) procedentes de la música es-
criia para estas películas de Eisenstein. En la
posguerra compuso una cántala en conmemo-
ración de la Revolución de Octubre (1947) y
el oratorio En guardia por la Paz (1950). En
cuanto a Shostakovitch, su Canto de los bos-
ques (1949) ha sido muy discutido y La ejecu-
ción de Stenka Razin pertenece de lleno a la
década de los 60. Su discípulo Georgi Sviri-
dov (1915) es autor de En memoria de Esenin
y Oratorio Patético.
No es justo terminar estas notas sin dejar
constancia al menos de un creciente interés de
los compositores soviéticos por la música de
cámara, el piano y la canción de concierto.
Estreno en Moscú de la Séptima de Shostakovitch en marta de 1942. Desde los primeros años posteriores a Octu-
bre en los que coexistía el sólido academicis-
orientalista que ciertamente no era nueva. Así Knipper en mo de los cuartetos de Glazunov y Glicr con las audacias
la ópera En el lago Baikal (1946-48) utilizó temas de ori- de Roslavets y Popov, hasta los cuartetos de Shostakovitch,
gen mongol. El folclore urbano también emerge por ejem- que hacia 1960 habían alcanzado el n." 8, se sucede toda
plo en No sólo amor (1961) de Schedrin. una historia con hitos singulares que pueden ejemplarizarse
En cuanto al sinfonismo se insistió en el significado o en los Cuartetos de Shebalin y Miaskovski, las últimas So-
contenido rechazando cualquier pretendido carácter abstracto. natas para piano de Prokofiev o los Ciclos de canciones
La introducción de canciones cantadas por el coro dentro de Shaporin o Vasili Nechaev (1895-1956).
de una estructura sinfónica facilitó la tarea. De hecho la Una última palabra dedicada a la vanguardia soviética.
línea marcada por Miaskovski en su Sexta Sinfonía, emula- Aunque nacida al calor de los cambios experimentados en
da brillantemente por Shaporin en 1928-33 con su Sinfonía los años 50. sus frutos no madurarán hasta las décadas sub-
Op,Jl para coro, orquesta banda de metales y piano, so- siguientes, por lo que su estudio deberá lógicamente in-
bre textos de Mayakovski. resultó paradigmática. cluirse en un capítulo que contemple el desarrollo musical
El mundo evocado por la sinfonía es muy parecido al en la URSS en los últimos 30 años.
de la ópera. Basta con citar algunos títulos: Sinfonía n." 3
(Lejano Oriente), Cuarta (Poema de los Komsomoles com- Domingo del Campo

56 Scherzo
LA MÚSICA EN LA URSS

La música
soviética actual
L panorama de la música en la URSS de los últimos palabras de origen latino sonorism o sonorística, es decir,

E años se caracteriza, ante todo, por una gran vuric- música basada en la contraposición de diferentes sonorida-
dad de estilos, tendencias y formas expresivas. Esto des, acordes y/o timbres, una técnica utilizada también a
se debe, en gran parte, a la progresiva liberalización que menudo por Penderccki. Brillante orquestador. Schedrín es
en el campo intelectual comenzó a experimentar el país a también un gran conocedor de las posibilidades vocales.
partir del año 1956, hecho que permitió utilizar a los com- Entre sus últimas obras cabe destacar la Ejecución de Pu-
positores estilos que no estaban en la línea del realismo gachov, un impresionante lienzo coral a cappeí la sobre un
socialista. De esta época datan, justamente, las primeras texto de Pushkin, en el cual el estilo de la contraposición
incursiones de Edison Dem'sov en la música dodecafónica. sonora adquiere niveles de expresión muy elevados.
En los años 60 estos ejemplos se multiplican y aparecen El hecho de que en la URSS convivan numerosas nacio-
obras en las cuales se recurre a la música serial: la Primera nalidades de diferentes culturas y tradiciones musicales
y Segunda Sinfonías de Arvo Piart, compuestas en 1963 hace que cada uno de los estilos tenga muchas variantes
y 1966, respectivamente; Música para orquesta de cámara reflejando cada una de ellas las características propias de
(1964), Música para piano y orquesta de cámara (1964) las diferentes regiones y repúblicas de la URSS.
y Pianissimo para orquesta (1968) de Alfred Schnittke y Los músicos estonianos Arvo Piart y Veljo Tormis, el
algunas composiciones del propio Dcnísov. azerbaidzhano Kara Karáicv, el lituano Eduardas Balsís, el
De esta manera, varios compositores soviéticos de la georgiano Guía Kancheli entre muchos otros han enriqueci-
nueva generación retomaban el camino trazado por algunos do el fondo musical de la URSS con las aportaciones meló-
músicos rusos a principios de este siglo, entre los cuales dicas, rítmicas y armónicas de sus pueblos.
se destaca Nikolái Rósiavtsev (1881-1944). Este músico había A nivel oficial, prácticamente no se compone música
compuesto en 1913 la primera obra atonal en Rusia, una litúrgica. Esto es comprensible, pues hasta casi principios
sonata para violín y piano. Fue también autor del tratado de los años 70 no se interpretaban en conciertos públicos
Nuevo sistema de organización de los sonidos, una teoría incluso obras del repertorio de la música religiosa rusa clá-
acerca de complejos sonoros o acordes sintéticos próxima sica. Aisladamente se ejecutaban algunos coros litúrgicos
a los puntos de vista de Schünberg, que Róslavtsev aplicó pero con el texto cambiado, modalidad ésta que, afortuna-
en varias de sus obras compuestas entre los años 1919 y 1924. damente, ya no se practica desde hace unos 15 años. Algu-
En el campo de la música electrónica es, quizás, tam- nos compositores de la Federación Rusa han utilizado en
bién Denísov uno de los compositores soviéticos más inte- sus obras elementos de la música litúrgica rusa. En este
resantes. Entre 1968 y 1970 este músico trabajó en el Estu- aspecto cabría citar los tres coros de Svirídov compuestos
dio experimental de la música electrónica de Moscú, inves- para el drama de Alexéi Tolstói El zar Feódor loánnovich.
tigando en profundidad las posibilidades que ofrecía esta En el primero de ellos Svirídov se basa en el texto canóni-
rama de la música contemporánea. co de un himno a la Virgen y en el último, un cántico peni-
Pero, además de este grupo de músicos que podríamos tencial, recurre al canto monódico známenny. Encontramos
denominar como la vanguardia soviética, tenemos que to- también una melodía známenny en el final del Concierto
mar en cuenta otras tendencias importantes que conforman, para Orquesta "Toques de campana" de Schedrín. obra en
en su conjunto, el amplio abanico estilístico de la música la cual el compositor utiliza la técnica serial e introduce
soviética actual. el pointiliisme. En su Poeioria (1968) el coro imita la so-
En primer término citaremos un estilo que podríamos noridad de antiguos cantos litúrgicos y en la Ejecución de
definir como vocal-coral con base folklórica y, en algunas Pugachov (1981) incluye un fragmento al estilo del recitati-
ocasiones, litúrgica. Su máximo represéntame es Gueorgui vo coral del siglo pasado -obijod, es decir, canto simple o
Svirídov y entre sus seguidores podríamos citar a Vladímir cotidiano. Existen, sin embargo, músicos que han compuesto,
Rubin, Alexéi Nikoláiev y Román Liedieniov. Este estilo como Arvo Piart, obras religiosas. A este compositor esto-
desarrolla, principalmente, la estética musical de Glinka y niano le pertenece la Missa sUlabica y la Pasión según San
Musorgski y la brillante sonoridad coral de la Escuela de Juan, obras que datan de] año 1977.
Moscú de música litúrgica cuyo fundador rué, a fines del Como complemento a este panorama general de la mú-
siglo pasado, Alexandr Kastallski (1856-1926). Esta Escuela sica en la URSS citaremos, en orden cronológico, algunos
había alcanzado su apogeo en 1915 con las Vísperas de Serguéi nombres de compositores soviéticos contemporá-
Rajmáninov. neos acompañados de datos biográficos y de una breve lista
Otro grupo importante de músicos soviéticos inició sus de sus composiciones más importantes.
búsquedas artísticas a partir de Prokófiev y Slravinski. En-
tre ellos se destaca Rodión Schedrín, uno de los composito-
res más importantes de la URSS en la actualidad. Su pri- Gueorgui Svirídov
mer período creativo se basa, en gran parte, en la rítmica
de las danzas rusas y en las coplas populares. A partir de Nació en 1915 en Fatezh. región de Kursk. Pianista y
su Segunda Sinfonía (1965) y, en especial, de su Segundo compositor ruso. Estudia con Shoslakóvitch en el Conser-
Concierto para Orquesta «Toques de campana' (1968) Sche- vatorio de Lcningrado del cual egresa en 1941. Se dedica,
drín recurre con frecuencia a lo que los rusos definen con principalmente, al género vocal componiendo numerosos

Schcrzo 57
DOSIER

Heder, coros a cappclla y cántalas sobre textos de Pushkin. bre textos populares para soprano, piano e instrumentos de
Esicnin. Nickrásov, Maiakovski. Pastcrnak y otros. En sus percusión. Denísov es también autor de numerosos artícu-
obras utiliza antiguas fórmulas melódicas del folklore ri- los sobre el dodeeafonismo y compositores del siglo XX.
tual, el canto monódico zitámettnv, la canción urbana so- Principales composiciones: Cántala El sol de los incas,
viética, la pentatónica. diversos modos folklóricos y lu po- sobre versos de Gabriela Mistral 11969). 5 Gescliichten von
litonalidad. Su musita es. generalmente, homófono y la ex- Herrn Keuner (5 relatos del sr. Keuncr) sobre textos de
presión se logra muchas veces gracias a diversas combina- B. Brechi (1966). Peiniure, para orquesta (1970). La vie
ciones acórdicas. en rouge (1973). Doble condeno para flauta, oboe y or-
Principales composiciones: Oratorio patético (1959). la questa (I978|. Biatter tHojas), 5 Heder para soprano v trío
cantata La Rusia de madera (1964), La Camaia de Prima- de cuerdas sobre textos de F. Tanzer (1979).
vera (1972). Concierto coral en memoria de A. lúrlov, pa-
ra coro a cappella (1973). Seis Heder sobre textos de A. Veljo To rmis
Blok (1977). Coros a cappetta sobre textos de Puslikin (1979).
Nucido en 1930 en Kuusalu. Compositor estoniano.
En 1956 euresa del Conservatorio de Moscú donde había
Kara Karáíev

Nacido en 1918 en Bakü. Compositor y peda-


gogo azerbaidzhano. Esludió composición y mú-
sica folklórica de Azerbaidzhán en el Conserva
torio de su ciudad natal. Se traslada luego a Mus-
cu y estudia composición con Shoslakóvitch en
el Conserva!nrio de esta ciudad, egresando en 1946.
Entre 1949 y 1953 desempeña el cargo de direc-
tor del Conservatorio de Azerbaidzhán donde, a
partir de 1959. ejerce la docencia. Muchas de sus
obras reflejan el colorido de la música popular
de su pueblo. En su ballet Por el sendero del trueno
(1958) basado en la novela de P. Abrahams. quien
describe la lucha anticolonialista de los pueblos
de África del Sur. Karáiev utiliza el folklore su-
rafricano. Autor de (res sinfonías, el composiloi
recurre a la técnica serial en la última de ellas
(1965) dentro del marco general de la tonalidad
de Fa menor.
Principales composiciones: ballet Las 7 ver-
dades (1952). estampas sinfónicas Don Quijote
(1960). Tercera Sinfonía (para orquesta de cáma-
ra (1965). ópera Ternura (1972).

Eduardos Balsís
Nacido en 1919 en Nikoláicv. Compositor y
pedagt>go lituano. En 1950 termina el Conserva-
torio de Lituania y en 1953 el curso de postgrado
en el de Leningrado. después de lo cual inicia
su labor pedagógica en la cátedra de composi-
ción del Conservatorio de Lituania. Tiende hacia Strarínsky de regreso a Rusia en septiembre de /1>62/N()VOSTI
formas de contenido dramático utilizando a me-
nudo las características melódicas y rítmicas del folklore estudiado composición con V. Shebalín. Tormis es autor
estoniano. de numerosos coros sobre temas folklóricos estonianos,
Principales composiciones: dos conciertos para violín > finlandeses, suecos y rusos. En algunas de sus obras,
orquesta (1954 y 1958). ballet Egle, la reina de las cu- como el ciclo para coro en nueve partes Ingerimaa ohtud
lebras (1960). Frescos dalmáticas (1965). (Anocheceres de ¡ngerimaa) (1979) crea un genero sin-
crético que incluye diversos movimiento, mímica y
gesticulación.
Edison Denísov
Principales composiciones: ópera Luigelend (El vuelo del
Nacido en 1929 en Tomsk. Compositor y pedagogo cisne) (1965). para coro y orquesta: Vanemuine (1967), so-
ruso. En 1950 termina la escuela musical de grado medio bre textos folklóricos. Páike, metí, moa (So!, mar, tierra)
de Tomsk. donde había cursado y piano un año más tarde (1970). Numerosos coros, entre ellos: Rauna needmine (En-
se recibe de ingeniero en la Universidad de la misma ciu- cantamiento del hierro) (1972). para coro, solistas y lam-
dad. Shostakóvitch convence a Denísov a proseguir sus es- bor de chamán.
ludios musicales en el Conservatorio de Moscú (1951-1956).
A partir de 1960 es profesor de dicho Conservatorio.
Rodión Schedrín
En sus composiciones utiliza la técnica serial libre y la alea-
toria. En Plachi (Lamentaciones) (1966). Denísov combina Nacido en 1932 en Moscú. Compositor y pianista ruso.
el cromatismo folklórico con música dodecafónica. Esta obra, En 1950 termina la escuela coral de grado medio de Mos-
una de las más interesantes de Denísov. fue compuesta so- cú. Entre 1950 y 1955 estudia en el Conservatorio de

58 Scherzo
LA MÚSICA EN LA URSS

Moscú del cual egresa en dos especialidades: piano y com-


posición. A li>s 22 años compone su Primer Concierto para
Piano, en cuya última pane incluye melodías de coplas po-
pulares. Influido primen» por Prokófiev y Stravinsü. sigue
buscando luego su propia identidad, principalmente en las
esletas de las contraposiciones sonoras, música folklórica
y arcaísmos litúrgicos traducidos al lenguaje musical mo-
derno. La búsqueda de nuevas formas le lleva a componer
su Segunda Sinfonía (1965) formada por 25 preludios para
orquesta. El lema de esta Sinfonía es la Segunda Guerra
Mundial y los preludios incluyen episodios directamente re-
lacionados con ella (sonido de bombarderos, explosiones)
y oíros en forma indirecta como el episodio de la afinación
de IJ orquesta.
Principales composiciones: Dos conciertos para orques-
ta: Co[>lu.\ picara.-, (196.1) y Toques Je campanas (1968).
este último compuesto por encargo dé lu Orquesta Filarmó-
nica de Nueva York; Poetoria, concierto para voz de poe-
lii. contrallo, coro y orquesta, sobtv textos del poeta Voz-
nicsienski (1968). el ballet Ana Karénina (1971). Tener
Concieno para piano y orquesta •<Variaciones y Tema- (1973).
ópera Las almas muertas según Gógol (1976). Seis coros
a cuppellu sobre estrofas de Eugenio Oneguin de Pushkin
(1981).

Alfred Schnitlke
Nacido en 1934 en Engels. compositor ruso descendiente
de alemanes que emigraron a Rusia en el s. XVIII. Comen-
zó a estudiar dirección coral en 1949 en Moscú y luego
cursó ciimposición en el Conservatorio de la misma ciudad
(195.1-1958) donde se desempeñó, entre 1962 y 1971. co-
mo profesor. Fue uno de los primeros compositores rusos
en componer música serial (ver comienzo de este artículo),
pero últimamente se lia distanciado de esta técnica. El com-
positor explica los motivos de este cambio: "¿Por qué a
través de la autonegactón serial la tarea de componer resul-
tó ser. de pronto, tun fácil"? Todo se decide por sí sólo,
ya no se siente la resistencia del material musical. Por esla
ra/ón comencé a buscar la posibilidad de conferir a mi mú-
sica un contenido de asociación más rico. Últimamente me
sucede que la composición, es decir, el proceso de juntar
conscientemente elementos musicales de construcción, se
ve cada ve/ más desplazado, por lo que yo llamaría un
trabajo de descodi fie ación: trato de reproducir con ñolas
mis visiones sonoras de la manera más exacta".
Principales composiciones: Oratorio Nagasaki (1958).
Estudio Electrónico (1969). El sonido amarillo, música pa-
ra orquesta, según V. Kandinski (197.1). Réquiem (1975).
Tercer Concierto para violin. y vrquesta de cámara (1978).
Segunda Sinfonía (Missa invisibilia) (1979). Tres madriga-
les sobre poesías de F. Tanzer {I9B0). Tercer Cuarteto pa-
ra cuerdas (1983)

Arvo Piar!
Nacido en 1935 en Paide. Compositor estoniano egresa-
da en 196.1 del Conservatorio de Tallin. Fue uno de los
¡mineros en utilizar música serial en la URSS (ver comien-
zo de este artículo).
Principales composiciones: Música sillabica para 12 ins-
trumentos (1964). Collage sobre el tema BACH. para or-
questa (1964). Credo (para piano, coro minio y orquesta
sinfónica ( l % 8 ) . tres sinfonías (1964. 1966. 1971). Cantus
(para orquesta) en memoria de B. Brillen (1977). Missa
sillabica y Pasión según San Juan (1977).
Arriba, Alfrtd Schmuke. En tí centro. Gueorgui Sriridov, Eugenio Malm
y abaja Rodion Schedrin.

Seherao 59
DOSIER

La Quinta Sinfonía
de Dmitri Shostakovitch
¿Respuesta de un artista soviético a unas críticas justas?
L A Quinta Sinfonía, de Dmitri Shostakovitch. es
probablemente una de las composiciones sinfónicas
más populares del siglo XX y. casi con seguridad.
la obra más ejecutada de su autor. Durante mucho tiempo
A finales de 1932. el compositor completa la partitura
de la ópera Lady Macbeth de Mtsensk. basada en una na-
rración de Leskov 7 . En enero de 1934 la obra es estrena-
da simultáneamente en Moscú y en Lcningrado. con éxito
han circulado interpretaciones interesadas de los significa- clamoroso que se mantiene largos meses. Shostakovitch com-
dos extramusicales de esta sinfonía que. desde siempre, ha pone entonces una pequeña ópera, plena de ecos del Stra-
provocado las más enconadas reacciones favorables o con- vinski de Petrushka. La leyenda del pope v su criado Bal-
trarias. Es de esperar que el paso del tiempo vaya echando da, luego convertida en film de dibujos animados que nun-
lierra sobre interpretaciones ridiculas y mentiras, y permita ca llegó a exhibirse. También escribe en esta época la ban-
que se aclaren las muchas circunstancias confusas relativas da sonora de varias películas y la Suiíe N. " I para orquesta
a los orígenes y significados de esta obra. Aunque el falle- de jazz, entre otras obras. Todo parecía augurar un futuro
cimiento de su autor —hace ahora 12 años— abrió de nue- de éxito para el compositor, ya consagrado a los 30 años
vo las polémicas que siempre suscitó su personalidad musi- de edad. Pero la historia trabajaba por su cuenta, por otros
cal y política. No podía ser de otra manera en la medida derroteros.
que Shostakovitch siempre fue presentado por el régimen
soviético como paradigma del realismo socialista en músi-
ca y en tanto que. indiscutiblemente, se convirtió en los El terror
úitimos años de su vida en el símbolo y la figura incontes-
table de la música soviética. En diciembre de 1934 tiene lugar e! asesinato de Kirov.
La sinfonía fue estrenada en octubre de 1937. Durante el máximo dirigente de la organización de Leningrado del PCUS.
período inmediatamente anterior habían lenido lugar diver- que cae muerto de un disparo en el instituto Smolny. anti-
sos acontecimientos fundamentales para la trayectoria artís- guo cuartel general bolchevique durante la revolución de
tica de Shostakovilch yapara la historia política de la URSS. octubre. Para unos Kirov era la mano derecha de Stalin;
otros indican que había lenido serias dispulas con éste, siendo
partidario de sus mismos métodos. Sea como fuere, este
El congreso de los vencedores confuso asesinato fue el pistoleta/o —nunca mejor dicho—
y la apoteosis de Lady Macbeth ' que Dio comienzo a una época de represión cuyas propor-
ciones llegarían a ser descomunales. En Leningrado son de-
Durante la primera mitad de los años 30 Stalin había tenidas decenas de miles de personas en una semana y rápi-
logrado consolidar su posición de hegemonía en la direc- damente se abre el proceso de los 14 en el que otros tantos
ción del PC de la Unión Soviética. El gran desarrollo in- dirigentes locales son condenados a muerte. Otras 90 per-
dustrial de la URSS había ido echando a un lado los graves sonas son condenadas a prisión. La represión comienza a
problemas de la posguerra, pero la colectivización agraria, caer con toda su fuerza «ibre Itb miembros de la vieja guardia
realizada muchas veces por métodos brutales, había creado bolchevique apartados de los puestos de responsabilidad por
ufia difícil situación que al parecer llegó a provocar ham- discrepancias con la línea de Stalin. En enero de 1935. en
brunas y graves enfremamientos en el seno del partido Co- el proceso de los 19. Zinoviev, Kámenev y otros son acu-
munista. En enero de 1934 tuvo lugar el XVII Congreso sados de responsabilidad política y moral en el asesinato
del PCUS. que fue denominado de los vencedores por el de Kirov. Condenados d penas de prisión, pocos meses después
clima en el que se celebró. La mayor parte de los oposito- son sometidos a un nuevo proceso en el que se les aumen-
res a Stalin habían sido relegados a posiciones secundarias tan las penas. En abril el gobierno soviético promulga una
y el informe del secretario general no recibió ninguna obje- ley según la cual los niños»de más de doce años pueden
ción durante el congreso, que finalizó con clamorosos vi- ser condenados a las mismas penas que los adultos, inclui-
vas y hurras a Stalin. da la pena de muerte. En septiembre Shostakovitch comienza
Para Shostakovitch la primera mitad de los años 30 su- la composición de la Sinfonía N." 4. mientras continúa el
pone el triunfo artístico y el preludio de la catástrofe. El éxito de Lady Macbeth. En diciembre la ópera comienza
compositor sólo ha conocido éxitos desde el estreno de su a representarse en el Bolshoi mientras sigue en cartel en
Primera Sinfonía en 1925. En d clima de tolerancia y van- el teatro Nemirovich-Danchenko, donde había sido estrena-
guardismo artístico de la época del ministro de cultura Lu- da. Pero el clima de caza de brujas sigue generalizándose
natcharski. Shostakovitch había dado a conocer las Dos piezas y en enero de 1936 Shostakovitch sufre directamente sus
para octeto u orquesta de cuerda (1925). las sinfonías N." efectos. El diario Pravda. órgano del comité central del
2 (Octubre. 1927) y N." 3 (Primero de Mayo. 1929. la partido, publica un artículo que critica en términos muy
ópera La nariz y los ballets La edad de oro y El tomillo duros la ópera Lady Macbeth. a la que califica de «muestra
(1930). por citar sólo algunas de las obras en las que es de bestialismo" y -concierto de aullidos». Según Pravda.
manifiesta la pujanza juvenil del autor y su mirada vuelta Shostakovitch pretende -hacerse el moderno al precio que
hacia las vanguardias musicales centroeuropeas y represen- fuere-. El artículo añade: «Todo esto puede acabar muy
tadas por autores como Hindemith. Kurt Weill. Berg o los mal-. Y concluye con lo siguiente: «Este autor tiene que
mismos emigrados rusos Stravinski y Prokofiev. saber que la música teatral debe evocamos la gran ópera

60 Scherzo
LA MÚSICA EN LA URSS

tradicional y que la música sinfónica ha de ser clara y ex- Industria Pesada y en Marzo tiene lugar un pleno del comi-
plícita, simple y directa». Pocos días antes Stalin había asistido té central del partido en el que Stalin encuentra por última
a una representación de la ópera y todo parece indicar que vez cierta resistencia. El secretario general lanza entonces
e! artículo de Pravda reflejaba su reacción ante la misma. su teoría de la agudización de la lucha de clases: «Los sa-
Muchas fuentes atribuyen ese artículo a su propia pluma. boteadores (...) han logrado infiltrarse, como demuestran
Las consecuencias del ataque de Pravda fueron inme- los recientes procesos, en el aparato del Estado y del Parti-
diatas, la Unión de Compositores debatió en asamblea las do. Los trotskistas han dejado de ser una corriente dentro
acusaciones contra la música de Shostakovitch y sólo voces de la clase obrera para convertirse en una central de espías
aisladas defendieron al compositor. Pravda representaba la al servicio del imperialismo. Hay que romper con falsas
voz del poder y, además, de un poder entonces empeñado teorías como que la lucha de clases se va atenuando. Los
en una temible campaña de persecución de todo lo que pu- hechos prueban lo contrario». En el transcurso del pleno
diera ser considerado sospechoso. La ópera dejó de repre- son expulsados del partido Bujarín y Rikov, dos antiguos
sentarse y Shostakovitch tuvo que asistir impotente a la des- dirigentes de la época leninista que serán ejecutados meses
trucción del prestigio alcanzado en los años anteriores. El después. En junio es detenido el mariscal Tukachevski, amigo
compositor siguió dando sus clases en el Conser-
vatorio de Leningrado y en abril escribió a su amigo
el compositor Ronya Shebalin: «Estoy amargado,
no sé qué puedo ni qué debo hacer ahora, me
concentro sólo en acabar la sinfonía que había em-
pezado*. A finales de mayo completó la partitura
de la Cuarta Sinfonía.
Mientras, la situación política seguía empeo-
rando. Las detenciones se multiplican. En junio
de 1936 muere el escritor Máximo Gorki y en
agosto comienza el proceso de los 16. Kámenev
Zinoviev y otros 14 acusados son condenados a
muerte. En septiembre Yagoda deja la jefatura del
NKVD, que pasa a Yezhov. Poco después, éste
acusa a su antecesor de haber envenenado a Gor-
ki. Yagoda depone una confesión y es luego fusi-
lado. En noviembre son condenados a muerte nueve
dirigentes locales de Novosibirsk. Ese mismo mes
la Filarmónica de Leningrado inicia los ensayos
de la Cuarta Sinfonía bajo la dirección de Fritz
Stiedry, antiguo ayudante de Mahler, que en 1933
había emigrado a la URSS. En diciembre Yezhov
emprende una purga de la NKVD que origina la
ejecución de 370 de sus funcionarios. En ese mismo
mes Shostakovitch suspende los ensayos de la sin-
fonía, cuyo estreno ya había sido anunciado.
La sinfonía sólo llegó a conocerse en los años
60, en la época de Kruchev. En su música es no-
toria una gran heterogeneidad estilística, así co- Dmitri Shostakovitái/HO\OSTl.
mo un palpable clima de desolación. Como co-
menta Hugh Ottaway. la obra termina «en la melancolía personal de Shostakovitch y máximo oficial del Ejército Rojo.
más profunda (...), decayendo lentamente para extinguirse Posteriormente se anuncia su ejecución tras un proceso se-
con el pedal en Do más largo jamás escrito». La ambigüe- creto en el que son depurados 3 mariscales, 13 generales
dad estilística no dejó muy convencido de su labor al autor, y 62 oficiales. La represión caerá también sobre toda la
que así lo declaró poco antes de su muerte: -Al acabar mi familia del mariscal. Su mujer y su hermano son detenidos
Cuarta Sinfonía, me pareció demasiado larga. Había dema- y ejecutados; su madre y sus tres hermanas y su hija son
siados elementos imperfectos y aparatosos, me pareció que enviadas a campos de concentración. El dramaturgo Me-
estaba mal perfilada y que la construcción era superficial-. yerhold, figura estelar del teatro soviético, colaborador de
Por otra parte, el clima pesimista y las veleidades moder- Mayakovski y amigo personal de Shostakovitch, desapare-
nistas de la obra pudieron hacerle temer una reacción muy ce sin que vuelva a saberse de él salvo por las acusaciones
negativa de las autoridades. Probablemente la suma de am-
bas razones fue lo que le llevó a suspender el estreno y de «formalismo- y de -seguidor del arte burgués de occi-
archivar la partitura durante 25 años. dente- que vierte contra £1 la prensa soviética. La represión
La Quinta Sinfonía se gestó en el clima de represión caerá también sobre otros amigos y conocidos de Shostako-
generalizada del año 1937, el año de los grandes procesos vitch como el musicólogo y compositor Nikolai Zhilayev
y de la represión que afectó a un número incalculable de y el director del Conservatorio de Moscú, Boles lav Pshi-
personas. Un mes después de la suspensión de los ensayos bishevski. En julio son procesados en Tiflis y fusilados los
de la Cuarta Sinfonía comenzaba el proceso de los 17, con- jefes locales del PC georgiano. Tres meses después, el 21
tra el centro trotskista antisoviético. Se dictaron 13 conde- de octubre de 1937, la Filarmónica de Leningrado dirigida
nas a muerte contra acusados que confesaban ser autores por Evgueni Mravinski da a conocer la Quinta Sinfonía en
de las mayores atrocidades y traiciones. En febrero se pro- Re Mayor, Op. 47de Dmitri Shostakovitch. El estreno fue
duce el suicidio (?) de Sergio Ordzonikidze, ministro de un éxito. De nuevo la Fortuna volvía a sonreír al composi-

Scherzo 61
DOSIER

positor. Probablemente la respuesta de tores contribuyentes a la popularidad de


este fue una mueca sarcástica. la obra pudiera ser la leyenda del subtí-
tulo. Durante mucho tiempo se dijo —
aún se recoge en muchas fuentes— que
Respuesta de un artista soviético Shostakovitch había subtitulado esta sin-
a unas críticas justas fonía con la frase «Respuesta de un ar-
tista soviético a unas críticas justas». Este
En marzo de 1939 Stalin presentaba subtítulo podría ser la más dulce de las
et informe del comité central al XVDI golosinas para cualquier intelectual pro-
congreso del PC de la URSS. Estas eran soviético deseoso de disfrutar los pla-
sus palabras: «Algunos publicistas de la ceres de! realismo socialista y conven-
prensa extranjera charlan de que el lim- cerse del carácter idílico de la URSS,
piar las organizaciones soviéticas de es- mostrado, entre otras cosas, por la ca-
pías, asesinos y saboteadores (...) hizo pacidad autocrítica de sus artistas. Hoy
•tambalear*, según ellos, el régimen so- parece claro, por diversas fuentes 3, que
viético, originó la •descomposición-. Esta dicho subtítulo nunca existió. Probable-
charlatanería vulgar no merece más que mente, como otras muchas cosas, fue
ser puesta en ridículo (...) ¿Quién ne- puesto en boca de Shostakovitch por al-
cesita de esta miserable banda de escla- gún funcionario artístico soviético.
vos corrompidos y qué valor puede re- Cuarenta años después del estreno de
presentar para el pueblo y a quién pue- la Sinfonía, Solomon Volkov, musicó-
de «descomponer-? En 1937 fueron ron- logo ruso emigrado a Occidente que hibía
denados al fus i lamiera o Tukachevski, Ya sido discípulo de Shostakovitch, edita-
kir. Ubórevich y otros monstruos. Po- ba bajo el título de Testimonio unas me-
co después se celebraron las elecciones morias del compositor. Según Volkov,
al Soviet Supremo de la URSS, que die- dichas memorias respondían a recuer-
ron al Poder Soviético el 98,6 por 100 dos y pensamientos que Shostakovitch
de los votos de todos los electores (...) le había ido comunicando en los últi-
Cabe preguntar: ¿Dónde están los sín- mos años antes de su muerte, recuerdos
tomas de la «descomposición» y por qué que él había ido recopilando y transcri-
esa -descomposición» no repercutió en Mravinsky en el estreno de la biendo, siempre con la autorización y
los resultados de las elecciones?» Esta Quima Sinfonía en 1937. la supervisión de Shostakovitch. Según
era la verborrea grandilocuente con la Volkov, el compositor sólo había pues-
que Stalin definía el clima de terror en el que Shostako- to como condición para su colaboración en dicha tarea la
vitch compuso la Quinta Sinfonía, cuyo estreno tuvo carac- publicación de las memorias únicamente tras su muerte. El
teres de apoteosis. El músico había escogido el camino de libro fue un revulsivo en el panorama musical, ya que los
vuelta a la tonalidad y a las armonías clásicas, y la obra recuerdos del compositor constituían una feroz crítica al
culminaba en un movimiento final que disipaba a platilla- sistema político imperante en su país. Poco después los so-
zos y monumentales fanfarrias el carácter trágico de los viéticos negaban las veracidad de las memorias, mientras
movimientos precedentes. Todo ello muy apropiado para que algunos artistas conocedores del músico defendían su
el momento político de la URSS, donde el triunfalistno ofi- autenticidad y otros hablaban de una mezcla de veracidad
cial pretendía ofrecer una imagen de exaltación y «victoria e invento de Volkov. El director de orquesta Maxim Shos-
por medio de la lucha» que eliminara toda sombra de duda lakovitch. hijo del compositor, afirmó la falsedad de las
en lo relativo a la situación real que vivía el país. memorias y se exilió de la URSS pocos meses después.
En los años posteriores la sinfonía provocó las más va- (Cuando redacto estas notas ignoro si ha hecho posteriores
riadas reacciones al difundirse en Occidente. Pasó casi inad- declaraciones sobre el tema).
vertida al ser estrenada en EE.UU. por Arthur Rodzinski Si creemos las memorias editadas por Volkov . la Quin-
con la Orquesta Sinfónica NBC, en abril de 1938, pero re- ta Sinfonía cobra un carácter radicalmente distinto al que
cibió una gran acogida cuando poco después Leopold Sto- le ha sido adjudicado tradicional mente. Shostakovitch con-
kovski la interpretó y la grabó con la Orquesta de Filadel- fies a allí que el regocijo que algunos han creído ver en la
fia. El crítico Rostand la calificó de -puñado de migajas sinfonía no es más que una felicidad forzada, creada bajo
caídas de la mesa de un banquete romántico», mientras que amenaza, «como si alguien te estuviera dando palos dicién-
el público le tributaba cálidos recibimientos. En 1949 el dote a la vez que te diviertas». Ello explica perfectamente
propio compositor interpretó al piano el Scherzo de la sin- las interpretaciones de los críticos occidentales que creían
fonía ante un auditorio de unas 30.000 personas en el Ma- ver en el finale de la obra una grandilocuencia y una ampu-
dison Square Garden, en su viaje a EE.UU como miembro losidad ridicula, «sólo calificable con un término inglés in-
soviético del Congreso Cultural y Científico para la Paz traducibie: bombastic* 5. El compositor habría ¡mentado plas-
Mundial. Durante mucho tiempo la sinfonía fue la más in- mar en la Quinta Sinfonía el ambiente de tragedia real y
terpretada de Shostakovitch. (En el Teatro Real de Madrid de falsa alegría oficial i ni per ante en la URSS de 1937, pero
se ha oído seguramente más de media docena de veces en su mensaje no había podido ser entendido. O quizás sólo
los últimos diez o doce años, mientras que las otras catorce había sido entendido por algunos de aquellos a los que iba
sinfonías del autor no se han oído en esta sala o se han dirigido. La ambigüedad semántica del lenguaje musical per-
interpretado en alguna ocasión aislada.) mitió a Shostakovitch criticar sin ser entendido, sin tener
La gran influencia de la URSS en los medios culturales que asumir un compromiso claro que en aquellos momen-
e intelectuales occidentales de la época de la II Guerra Mundial tos podía haber supuesto incluso la muerte. Pero dejemos
y la posguerra, permite pensar que uno de los posibles fac- hablar a Shostakovitch, aunque sea por mediación de Vol-

62 Scherzo
LA MÚSICA EN LA URSS

kov: «¡Claro que entendían! Todas esas personas entendían sidad en lo que era sarcasmo y charada, y la manipulación
muy bien lo que estaba pasando y comprendían de lo que del régimen soviético, que pudo volver el mensaje del re-
trataba la Quinta Sinfonía. Y eso aún me hacia más difícil vés presentando la obra como ejemplo del entusiasmo y
componer. Debe sonar raro que se haga difícil componer el optimismo imperante* bajo el régimen stalinista. En este
porque las genles entiendan tu música. Es probable que ca- sentido es sintomática la reseña que de la sinfonía hizo un
si siempre ocurra lo contrarío, que cuando entienden, sea crítico musical ruso: -Aquí tenemos la sinfonía del Socia-
más fácil componer. Pero entonces todo era al revés, por- lismo. Comienza con el Largo de las masas que trabajan
que cuanto mayor era la audiencia, más informadores ha- bajo tierra; un acellerando corresponde al movimiento de
bía. Y cuantas más personas entendieran, más probable era las vagonetas; el Allegro simboliza la gigantesca produc-
que informaran (...) En Leningrado no debía haber antes ción de fábrica y su victoria sobre la naturaleza. El Adagio
de la guerra ni una sola familia que no hubiera perdido representa la síntesis de la cultura, de la ciencia y del arte
a alguien: un padre, un hermano o. si no un familiar, algún soviético. El Scherzo refleja la vida deportiva de los felices
amigo cercano. Todos tenían alguien por quien llorar, pero habitantes de la URSS. En cuanto al Finale. es la imagen
había que llorar en silencio, debajo de las sábanas para que del agradecimiento y el entusiasmo de las masas >.
nadie más te viera. Cada uno temía a lodos los demás y Según las memorias editadas por Volkov el mismo Shos-
el dolor nos oprimía y nos cortaba el aliento. También a lakovitch pudo darse cuenta en ios últimos años de su vida
mí me sofocaba, aunque yo sabía que tenía que escribir de que las palabras son mucho mas eficaces que la música
sobre eso, sentía que era mi responsabilidad y mi deber. para comunicar las ideas. Y mucho menos manipulables
Tenía que escribir un réquiem por todos los que habían y ambiguas, como es obvio, podríamos apostillar al mísi-
muerto por los que habían sufrido. Tenía que describir la co: -Desafortunadamente, es así. Cuando combino la músi-
horrible máquina de exterminio y protestar contra ella. Pe- ca con las palabras es mucho más difícil que se malinter-
ro, ¿cómo podía hacerlo? En aquella época yo era conside- prete mi intención-. He aquí la razón de las múltiples obras
rado permanentemente sospechoso y los críticos estudiaban vocales del último Shostakovitch, que constituyen una es-

y a la derecha Khrushchev.

pecie de testamento musical infalsificabie en el que son hi-


tos fundamentales las sinfonías N." ¡3 «Babi Yar>, N," 14,
la Suite sobre textos de Miguel Ángel y probablemente otras
obras como las Seis cancionesrsobre versos de Marina Tsve-
taeva y las Cuatro canciones del Capitán Lebiadkín, sobre
textos de Los endemoniados, de Dostoievski.

Fondo y forma
mis sinfonías calculando los porcentajes de las escritas en
modo mayor frente a las escritas en modo menor. (...) De Desde el punto de vista formal la Sinfonía N." 5 en
entrada parecía que ser una gran celebridad podría ayudar- Re mayor tiene una estructura tradicional, con dos movi-
me, pero luego me acordaba de Meyerhold y Tukacheuski. mientos impares lentos y dos movimientos pares rápidos.
Ellos eran mucho más famosos que yo y eso no les ayudo El primer movimiento —Modéralo— crea el clima de
ni siquiera un poco. Todo lo contrario. recogimiento, ansiedad y desolación que según las memo-
Así describía Shostakovitch su disposición al componer rias de Volskov respondería al carácter de réquiem de la
la Quinta Sinfonía, la situación de terror que le llevó a ser obra. Formalmente responde a la forma sonata y revela
musicalmente ambiguo. Pero la ambigüedad tiene su pre- la maestría del compositor en los procedimientos de orques-
cio: la incomprensión y la manipulación. La incompren- tación, en la que destaca el uso de instrumentos poco habi-
sión de los críticos musicales, que creyeron ver ampulosi- tuales en la música sinfónica, como la celesta. El mov¡-

Scherzo 63
DOSIER

miento termina en un clima sombrío que se quiebra rápida- sobre Ib wnftniías de D.S. publicados! l a rain*™4». 4S* 1 *5S (19731* li revisa A n o .
mente al poco de comenzar el segundo movimiento, cuan- CotrpoiítorTj,
J Luis Pérfz de Aneagft Dvmm 9tonakaviidi. en EndelapttUa tolva! de ka Cravks
SÉIVM. fanplona 1983 Tomo 5, p. 788
do las configuraciones rápidas de la madera crean un am- BcrraltiKK. 5- Hrown: Comentarios a la grabación dircogrifica de la Quinto A ^ i ü de D S (L.
Filirmf.ua de Nueva York) CBS D35854 DISTO faBricado en Holanda.
biente casi circense. Es quizá en éste dónde más palpable D Halt Comenarita a la giración rhscogrífica de la Quima SitfmÍQ 4 D S . (Sto-
re revela la -alegría forzada» y el sarcasmo del que hablan knv!¿y S u d n n Symphony Orchejira of New YorkJ DÍSCOPHON S-4048. Barcelona 1971.
Rjftwiy. 7V Mtmais ufDtrtttn SuauJconidi as rrlated and fíiiitd by Solonion Vot-
las memorias de Volkov. Hacia la mitad del movimiento km. Traducidti ij ingles per A W B i u s Fatal AFtber. Boston. 1981, pp 17. 114 j a ,
un víolín reexpone el lema inicial en un clima claramente 12, l>5 y ss . 181 y ^s En Indas las erras de ole [ctfo la traducción del ingles a! castellano
d O T O
ridículo y el Allegretto finaliza con un pasaje en el que l-elmir.David G. Boyden. /niioducaón a id minen. Trod. de E.M. Cailm y E.R. Fondevilla
Mtdnd 1984 Tumo II. pp M6 y ss.
la madera desarrolla tímidamente una mdodía que es brus- G Rnrhdcsl'nrnslu Comentarios a la grabación ruscogrlfica Ululada Fram r f « v
ofdigrrrní ytars Melodía. C 10-14415-16. 1980. disoí fornica*, en la URSS.
camente aplastada por el tutti orquestal.
El tercer movimiento —Largo— es a juicio de quien MÓn2 cu Escastellano
a hpol jámeme recomendable la lecrura de csle estupendo reíalo, del que hay ver-
N Lcsktn. lady Motbtlh ár Uisrni Trad. lie Silvia Sena. Brasilera.
suscribe uno de los mejores pasajes de la música de Shosta- BürccJ'iía 1974.
lco vitch. La audición de estos compases sugiere un senti- 3 R S. Brown (V. [cito anteriormente citado). ft)r otra pane, la partitura de bolsillo
miento y un dolor infinito del que la cuerda parece querer de la Quina Siiforria cdilada por Angla-Soviet Music* Press/Boo&eyAHawfces no carmene
MiHlrplo alguno. Ni tampoco un prrfocin ai el que. según djgunja fuentes, el autor expiaría
sobreponerse hacia la mitad del movimiento que expióla la unfimiü como exposición musical -del desarroliu y Lrf Lonsulidacion de una pcrsonalidud.
en una especie de arrebato violento poco después, para vol- iEiislió realmente CKprtfacití' ^Y el tuptriul^j'.' Probablemente sera" difícil dar una reBpaiesrt
deflniNva a i-ntt trualiones hasta que se aclaren muchos lemas relacionad» con este pertodo
ver al clima inicial y terminar en una especie de más allá de rutona de la UR£S «ibre el que hasla ihora FU sido casi imposible la investigación
creado por la celesta, las notas agudas del violín y el arpa J A JUICIO de quien *u>ciitic. si^lo caben ikK crnefim para valorar la posible Ajieimcidad
sobre un acorde prolongado de la cuerda. Según David D. ucontH'Cdoro
lal^ed^l de un dikumeiilo Lomii &te. El prirwr cnieno es el de I A tes1inHinii>N de los
del lema. Ivniliare* y ami#>s del compositor. t>lus Icstimonios deben xr relm-
Boyden este movimiento está repleto de ideas geniales de vivadi"-. LUand-i m'sean emitidos Ubremcnte. es decir, cuando de Los milUTIiB ruedan den va rse
orquestación, por ejemplo el pasaje en
el que la celesta dobla los armónicos del
arpa.
El cuarto movimiento —Allegro non
troppo— comienza con una fanfarria y
sigue con un tema de marcha desarro-
llada por los metales. La agitación y el
movimiento permanente llegan a alcan-
zar un climax Iras el cual oímos un frag-
mento lento y meditativo pronto inte-
rrumpido por el redoble de la percusión,
que reabre el ritmo de marcha. La mú-
sica se precipita a continuación hacia la
apoteosis final, en la que los golpes de
la percusión, los redobles y los acordes
del metal se mantienen largamente en
una especie de fasto musical pomposo
y ridículo.
La Quinta Sinfonía de Dmitri Shos-
iakovitch sigue soportando el paso del
tiempo como monumento a una estética
ya superada en la época en que se com-
puso, con dos maravillosos tiempos lentos
que no pueden dejar de despertar la sen-
sibilidad del oyente, y un final circense
para satisfacción de públicos masivos y Leningrado, 1941. Shastakovitch como miembro de una brigada de bomberos en el
horror de críticos y entendidos, que de tejado del Conservatorio de la ciudad.
creer a Volkov no entendieron nada, quizá
porque el compositor no supo, o no quiso, o no se atrevió perjuicios o bentfk™ para el de<l*í*inc. A mi juicio puede ser d o » de la
a expresarse más explícitamente de Mi*im Shfslatoviifh. el htju del Cimpnnlor. al negar li veracidad al ilhtn de
No ek de deuaitB que hiciera eMK declaracioiiH b*p) praidn de lu •uiondules w i é i t c u
..r-íti & piKihlc que telo influyen en su posterior definan de ouLunc? Por lo demii, como
senuli Ftiez de Arieagi. ofn* mixhds anisias cercanos al compoutof — Bíididcíivaistj, kos-
José Antonio Tapia Granados iropoviich, Kondruhin— han Lonvcmdo en la auteniddad de l u TWÍTUWI* — >alv» aJgum>s
fragmc*H"s—. El segundo criterio & el de la inherencia Es difkil que ilgo lalso «ea pieAi-
mene coherente enn oíros hecjios probhktt Y si a|¿o dttricu en el libro publicado por Vol-
k<n es preciumenie su coherencia con (Uro* mucho* vconiccimienri» toniKKkn y probad»
lomo de la hislona de la URSS tunv de It irayeclona personal y la libra del rnúsk.-^ PL"--
4mbi>s cntenos creo que debe considerarse verdaden' d conienido del libio de Volkcv.

Notas y Referencias 5 Elle comentar» es de J L. Pérez de Anenga. -un duda uno de lo» mqorci conocedora
optiVJcii de IB tibia de S k
] Un 4ac<b reían vi* t \a lunoni de la URSS y a i* tni^mffs y obtts de Sho*ukoviich b Ciladd por Suavin&ki en su fttétioi mmicoJ Taunis, Madrid 1981. Trad. de E. Grau
esti%i umudcG de Las siguiera» IUOIWÍ: pp 116-17 EiU cüfiut* eupiíacion del contenido de li smfonlm en L^munoG ecmamicomifie-
G. Pmacci El FürJiá? tn Ut URSS (I5J7-J*15| Trad. de J. Bignorzí. U n . BflrccUma [O6 y sociodeportiws & wribUída en csic temo a u n u l Alejandro T o l a » . PrahaUonenie
1977, p p . .67, .114 J M . *e iraU de un error de Sirivinslii n del indurror y el ifXTo corrciponde en renlidad al critKo
J Sulin fajarme arut e\ XVIi Cong'rstt dti Partid* sobre la labor del Comtít CemraJ y escritor Alexei Nikiituevich Tnhioi í 1882-1945) En d lihnp de Vulluju x vtcnen [yinkHics
dti PC (bi ttt io URSS c tofixmr onit tí XV!H C<*tgfC5e Je! Pürtitkt sobre la kátor dtt lerriMfmente peyufalivm, s<>brc este pcisomje que llegó a %et miembro del Soviet Supremo
Co*mii Cetnd det PC Ib) de! URSS En Qieaitnrj del Itmnamo. Ediciones en Lenguas de la URSS, y se le •nhuyen vamw escribís sobrr la fruira Sinfonía
Ellranjci» Moscú 1*4*. pp 4S2 y 5*1
V. Albir Hisona del euaitmsmp. P l m y Janes, B I M X I ™ 1^81 pp « y » . 370 y *%. En d lUiimo moví míenlo de La Snfiwüa nwn. 13. Shostakiiviiih gula una broma ton
H. Kinder y W HiJgemann. AlUu tusona? imndml iwno. Mftjnd \t%l T « H D Q el •pdl'dci Tolden que probablemenie es una puva u m e Alc«ti TIJI^HH El piiern* Jr Ev^em
A Krie^l: Los grandes praceHB en íosaiarmas comutiaiB. la pedagogía ir^emal Almza EviAJvnko wbre el caie se h*^ evle dlTuim movimurfld de La sinfonía cila • Galileo, PaHeur,
EdiUriJl, Mklnd 1973. pp 68 > 159. Shakespeare, Newron y Tolmn cOrtXi ejemplos de grandes hombre cuyas opiniones fueron
HUjgh OUwiy. Camnlirira a Ifl gribKiün diaiüjjrftíiai de I» Sinftnia wtm 4, de D d s en tu uempo. Oespu^s de -Tolpoi-. ei bajo premunía1 <¿Lfún'- y d cum ccrtetíi
S. (A. Previn: Óiq. Siirfómca de Chicago} &CHGSA 23LOM3-?, Barccloni 1982 ee1 -.Lxd^-. Esi.a broma es iipica de la Tnrina de « m a r de Shodakovkich (I criivado
J. L. Píiez de Ancua. Asi que quiere usted eiciibtr de Stasiakümch . . «lento tfiudio le nombra.

64 Scherzo
LA MÚSICA EN LA URSS Y REAL MUSICAL
REAL MUSICAL representa en España a la
DIMITRI KABALEWSKI URSS en los más diversos aspectos de su
Op. »
rico panorama musca) contemporáneo: discos
Melodía, ediciones Meskniga, agencia estatal
de conciertos Gosskoncert, instrumentos en
general y a la Sociedad de autores o BAAP.

Obras de la URSS editatas por Real Musical

PEDAGOGÍA MUSICAL

ERSHEMSK]
111-4.1112 Psicología de la dirección.
SPOSOBIN. L. B.
IK-I.02I Teoría de la Música.

PIEZAS INFANTILES
PARA PIANO PIANO
(ítM) Real Musical Miaña
KABALEVSKY, D. (1904...)
II 1.007 Rezas infantiles,
Op. 39 y Op. SI ndms. 1 y 3

NEUHAUS, H.
D. SHOSTAKOVICH IOJ.009 El arte dtl piano.

N1KOLAIEV, A.
11-1.016 Escuela rusa dd piano, viil. 1.".
SEIS i 11-1.017 Escuela rusa dd piano, w | . 1 ". pune 2.'

SHOSTAKOVICH, D. (1906-1075)
PIEZAS = 11-1.013 Sete pkias infonliles.

INFANTILES = SCHEDRIN, R. (1932...)


11-1.970 Concierto para Ptano y Orquesta n.° 1.
I I I 9 7 1 Concierto para Piano y Orquesta n.° 2.
I I-I.172 Concierto para nano y Orquesta n." 3.
III III II III I =
OBOE

ESHPAI. A. (IMS..)
13-2.202 Concierto para Oboe y Orquesta. (Red- Oh'u > Puno}

TROMPETA
PIANO SOLO
ARUTUNIAN. A.
• 13-7.201 Concierto para trompeta y orquesta
(Red. !rómpela y pian»|
REAL MUSICAL • 13-7.202 Tema y variaciones para trompeta y orquesta.
(Red. tnimpcta y piano!

( R M ) Real Musical •1 *ervlcio de la máttem


CwUt III. • • 1
DOSIER

Rozhdestvenski: apóstol
de la música de hoy
S CHERZO.—¿Muy cansado después de esta agota-
dora gira por España?
orquesta y tiene así su propia experiencia. La orquesta
divide su trabajo entre dos actividades fundamentales:
producción de discos y realización de conciertos. 50 por
100 cada una. Durante sus cinco años de existencia ha
ROZHDESTVENSKI.-Normalmente cansado. grabado cerca de 70 discos. Un ejemplo son las dos pri-
meras sinfonías de Bruckner. Es el inicio del ciclo de
S.—El ritmo de la orquesta parece alto. ¿Se ensaya las 18. teniendo en cuenta, por supuesto, todas las crea-
mucho? ciones consideradas por el mismo Bruckner como ver-
siones distintas. La Cuarta ha sido grabada por primera
R.—Régimen normal. Si lo comparamos con la gira vez en la edición de Mahler. Tuve la suerte de encon-
que hicimos el año pasado por Europa, en la que loca- trarla en la Biblioteca del Ayuntamiento de Viena. Todo
mos 26 conciertos en un mes. es casi cómodo. No se el mundo sabía que esta variante se encontraba allí, pero
puede medir con las cifras. Depende del repertorio; del por circunstancias poco claras nadie parecía tener inte-
contacto entre la orquesta y el público. Diez conciertos rés en buscarla. A.sí resultó que esta obra de Bruckner
durante una quincena como hemos hecho aquí, es un ré- y Mahler. ambos vieneses, ha sido grabada en Moscú.
gimen normal de trabajo. Si España fuera menos grande
estaríamos menos cansados (porque habríamos viajado
menos). S.—El que haya podido organizarse una orquesta tan
buena en tan poco tiempo revela el alto nivel que existe
en la URSS, Quizá esto se deba a ¡a gran cantidad de
S.—De todos modos, España es un poquito menos ex- centros de enseñanza que hay en el pais. Cosa que aquí
tensa que Rusia... envidiamos.
R.—Sí. claro, (riéndose ruidosamente), pero cuando R—En efecto, hay que reconocer que en mi país el
uno viaja y ve la totalidad del paisaje con toda su pers- sistema educativo musical está muy bien diseñado. No
pectiva, queda impresionado y aún aparece más grande es un factor cualitativo, en principio, sino cuantitativo;
el país. ¿Cuántos habitantes tiene Madrid? aunque a la postre lo que interviene fundamentalmente
es el aspecto cualitativo: la calidad de los
S.—Cuatro millones. profesores. Pero como en casi todo, no se
puede plantear como una cuestión de blan-
R.—Pues a nosotros nos parece que tiene más a causa co y negro. También hay algunas deficien-
de las amplias calles, de la amplia perspectiva de la ciudad. cias: sobre todo en el terreno de la prepa-
ración de los músicos de orquesta. En cuanto
S.—¿Qué circunstancias concurrieron en la fundación a los solistas, a los que se preparan para
de la orquesta? seguir un carrera individual, creo que lo-
do anda bien. Desgraciadamente, como en
R.—Hace cinco años que se ha constituido mediante cualquier otro país, los instrumentistas de
un concurso a escala nacional. Cualquier persona podía cuerda se preparan para seguir una carre-
participar siempre que tuviera la instrucción musical su- ra de solista. Nadie se pone a estudiar el
perior: es decir, que estuviera titulado en alguno de los violín para ocupar el tercer atril de una
conservatorios superiores de nuestro país. También po- orquesta. Todos se consideran Oistrakh. Ade-
dían presentarse personas que hubieran trabajado en otras más, existe el caso de los concursos inter-
orquestas. Se examinaron más de 300 personas. Creo nacionales; único procedimiento, al pare-
que es mucho. Para una plaza habüi 3 candidatos. El cer, que puede dar un definitivo impulso
concurso comprendía 4 etapas. La primera era indivi- a un instrumentista. Si uno es laureado en
dual; la segunda, era la lectura a primera vista; la terce- un concurso internacional sale como solis-
ra requería a los instrumentos de cuerda en formación ta de conciertos. Pero para prepararse pa-
de cuarteto. Imaginemos que el concursante fuera un vio- ra este concurso, durante mucho tiempo hace
linista. Con cinco días de anticipación se le dice que va falta estudiar un repertorio muy limitado.
a participar como segunda parte de un cuarteto de Haydn. Supongamos que gana el primer puesto: re-
Beethoven o Tchaikowsky. etc. Técnicamente puede apren- cibe una serie de invitaciones y durante meses
der su parte en casa. Precisamente esto puede estar pen- toca aquel repertorio. Y cuando al cabo
sado para que el tribunal se oriente acerca de cómo se del tiempo participa en otro concurso, és-
ha preparado el candidato por sí mismo. Luego, el ins- te para formar parte de una orquesta —
trumentista se integra durante dos meses en la propia porque la vida le ha conducido a ello, por-

66 Scherzo
LA MÚSICA EN LA URSS

que solistas hay muchos y la competencia es muy fuerte cuela nacional. Pero es muy difícil determinarlo. Los
y sobrevivir a ello es bastante difícil—, el tribunal se resultados de esta escuela pueden apreciarse por la gran
encuentra con que toca muy bien Paganini porque tiene cantidad de directores rusos en activo, dentro y fuera
una técnica fenomenal. Todo el mundo quiere que ingre- del país. No nos podemos quejar. El propio sistema de
se en el conjunto. Pero al cabo de 5 minutos se revela enseñanza facilita al estudiante la posibilidad de dirigir
que no está en condiciones de tocar las sinfonías de Beet- en los grandes conservatorios del país, de ponerle ante
hoven. No sabe cómo locar en conjunto ni cómo seguir una orquesta y de desvelarle todos sus secretos. Porque,
la pulsación del director. El resultado es una auténtica además, son los propios estudiantes los que la constitu-
tragedia. Se produce un caso de frustración personal. yen. A veces, con objeto de reforzarla, se integran en
En el sistema de preparación y estudio de la cuerda hace ella profesionales. En los conservatorios de Leningrado
falta prestar más atención a los aspectos de técnica del y Moscú se realizan estudios de óperas, donde cantan
y dirigen los propios estudiantes. Así van adquiriendo
instrumento que puedan estar más conectados con las téc- la necesaria experiencia.
nicas de conjunción y planificación de la orquesta. Que
sepan los músicos de veinte años que se están preparan- S.—En España conocemos muy poco de la composi-
do para esta profesión y no para otra. En este sentido ción soviética después de Shostakovitck. ¿Qué concep-
se ha hecho en el mundo, qué duda cabe, bastante pro- tos estéticos circulan a partir de él? ¿Qué aportan las
gresos, como lo demuestra la aparición de muchas or- nuevas generaciones?
questas de jóvenes que hoy día pueden servir de trampo-
lín excelente a los músicos profesionales. Y no es una R.—Después de la muerte de Shostakovitch. muchos
cuestión puramente técnica, sino de mentalidad, porque tuvimos la sensación de un enorme vacío, con el consi-
estas personas han pasado a dedicarse precisamente a guiente peligro que ello podía suponer. Nos parecía que
este cometido. Es algo muy importante. con su desaparición terminaba toda una época. ¿Quién
va a continuar?, nos preguntábamos. Veíamos el abismo
a nuestros pies. Esta sensación desapareció dos años después
S— ¿Considera que hay una escuela directorial rusa al escuchar el Tercer concierto de Schnittke. Tuve la
distinta a la que podríamos denominar occidental? certeza de que se había encontrado el eslabón. Por in-
R.—Yo no diría que exista una escuela propiamente creíble que parezca, había un sustituto, una persona que
rusa. Creo que es más bien internacional. Aunque haya podía representar a la escuela compositiva soviética. Lo
que reconocer que la enseñanza de la dirección de or- creo así. Podemos citar, por supuesto, otros nombres:
questa tiene una historia muy larga. A mediados de los Edison Denísov, Sofía Gubaidulína, Avet Terterian... Y
treinta se desarrolló muy rápidamente después de los cursos muchos más. La situación es muy interesante y grata
impartidos en Alemania, en Berlín y Kónisberg por Her- por la enorme variedad de estilos. En la mayoría de los
mann Scherchen. Su libro fue editado hace mucho en casos dictados por la multinacionalidad del país. No es
Rusia. Era la base de la enseñanza directorial. Después la misma situación de Polonia, en donde hubo, y hay,
una escuela única. Tenemos muchos compositores. Cosa
se ha creado-, pero a partir de ahí. si se quiere, una es- que nos alegra. Muchos de ellos hacen experimentos,
investigan: sin ello no puede existir el progreso. Algu-
nos ya han encontrado su camino. También me alegra
constatar el interés que muestra el público hacia las obras
de los jóvenes. Cosa que, a decir verdad, no puedo en-
contrar en otros países occidentales. Y eso entra en con-
tradicción con la política taquillera. En la URSS si se
interpretan las obras de los compositores citados más arriba.
las salas se llenan.

S.— ¿Se han experimentado, dentro de esta pluralidad


de tendencias a ios que se refiere, dodecafonismo, se-
rialismo, postserialismo... Música electrónica?
R.—Existe todo ello. Y ahora mismo se detecta un
proceso de abandono. Pero después de haberlo
experimentado.

S.—Más o menos como aquí...


R.—Cualquiera de los mencionados sistemas deja huella
en el maestro, en el compositor. Pero, como regla gene-
ral, huella positiva. Seguir cualquier procedimiento de
manera escolástica no lleva a nada bueno. Pero hace fal-
ta pasar por todo.

S.—Como apóstol, en cierto modo, de la música de


este siglo en la URSS, tanto de música rusa como no
rusa, ¿ha tenido alguna vez problemas por estrenar, al-
guna presión por parte del Estado?

Scherzo 67
DOSIER

R.—Sí. He tenido problemas con nuestros gobiernos y con R.—En relación con los tempi lentos, recuerdo una
los de otros países. Un ejemplo: trabajé en Suecia durante anécdota del director alemán Orto Klemperer. Viajaba
cuatro años, con la Orquesta Filarmónica de Estocolmo. hacia Colonia por el Rhin en un barco turístico recién
Allí, como en cualquier país, había interés en que se loca- construido. El capitán le conocía y le comentó que el
ran las obras de los compositores nacionales. Es lógico. ir el buque tan despacio, a un ritmo muy lento, permiiía
Pero hay que buscar siempre un equilibrio. Recibí de la una mayor y más detenida contemplación del paisaje alemán.
presidencia de la sociedad filarmónica donde trabajaba un Klemperer le contestó que no estaba de acuerdo, que
montón de partituras con la recomendación de que fuera el más lento en Alemania era... Furtwángler.
examinándolas para interpretarlas en un futuro. Me puse
muy contento porque aprender es siempre graio y bueno. S.—Ha mencionado usted a dos grandes maestros ¿Son
Elegí algunas obras, pero la mayoría las deseché porque dos nombres que admira especialmente?
consideraba que no eran aptas para mí. Era más lógico R.—Sí. Y sobre todo a Klemperer porque a Furtwán-
buscar otro intérprete que pudiera recrearlas mejor. Ello gler nunca llegué a verlo. Solamente le conozco por los
no suponía una valoración. Luego me di cuenta de que ha- discos. Por eso de Klemperer tengo una impresión más
bía cometido un gran error. Había devuelto precisamente viva y profunda.
partituras de los autores consagrados. Como consecuencia
de ello, la prensa la emprendió contra mí. Recibí una car- S.—¿Qué opinión le merece la música española actual?
ta muy graciosa que me recomendaba el premio regreso a R— No la conozco bien. Quitando algunas cosas de
Moscú a fin de que no siguiera estrangulando la cultura del Cristóbal Halffter. Si me pudieran enviar partituras, les
país. Y esta situación se puede dar y se da en cualquier quedaría muy agradecido... Si me invitan a dirigir aquí,
otro sitio. Cuando trabajaba en Inglaterra, me enviaban tam- me gustaría interpretar obras de algún joven compositor
bién multitud de pentagramas. Yo me encontraba ligado a español. Sé que las organizaciones de empresarios trata-
una organización semioficial, la BBC. Yo quería tocarlo rían Je impedir, delicadamente, eso sí. que llevara a cabo
todo acordándome de la experiencia sueca. Dio lo mismo
porque aquí pensaban de manera diferente. Un buen chasco.

S.—Ett el trabajo con su orquesta en Moscú ¿puede


elegir lo que quiere?
R.—Elijo lo que me gusta. Lo que no supone que esté
libre de error. Sólo el liempo puede demostrar si me
he equivocado o no. A propósito de los errores; con mo-
tivo del estreno de la Primera Sinfonía de Schnittke se
entabló una larga y farragosa polémica en la que intervi-
nieron la prensa y la Asociación Nacional de Composi-
tores. Hoy tenemos documentación en la que pueden leerse
las cosas que dijeron algunos señalando personalidades:
algunos están todavía entre nosotros: oíros murieron ¡Qué
le vamos a hacer! »Para qué discutir. Esto no tiene nada
que ver con lo que entendemos por música-, se llegó
a comentar. Bien... El caso es que en los veinte años
transcurridos desde su estreno la obra se ha interpretado
en Moscú, Leningrado. Helsinki. Londres... Eslá graba-
da por mí. Será interpretada pronto en Boston... etc. esta idea. En seguida tendrían presente el problema de la
La vida resuelve, ajusta y hace correcciones. Respecto taquilla. Esie verano voy de gira por los Estados Unidos.
de mis decisiones y de las de los demás. Enire las ciudades a visitar está la de Pittsburg. Hemos
discutido con los organizadores de aquella capital el pro-
grama. Les sugerí la posibilidad de incluir obras del estu-
S.—Usted tiene una enonne amplitud de miras: ¡o mismo diante del Conservatorio que el profesorado hubiera se-
dirige música barroca que contemporánea; ópera o mú- leccionado. La idea no fue aceptada. Me agradecieron, de
sica sinfónica; compositores de cualquier nacionalidad. todas formas, (lo dice muy irónicamente) la sugerencia.
Y según parece, todo bien. • - r

R.—Es difícil que yo opine sobre ello. Pero sí estoy S.—Se lia hecho usted millonario con la música?
de acuerdo en que tengo un muy amplio repertorio. R.—Me considero millonario porque vivo dentro de la
música. En este sentido soy más rico que Paul Getty.
S,—Hay algo que nos sorprende: ia forma en que se
acerca a las partituras que siempre nos parece diferente S— Y para terminar y como ya conocemos algunas de
a la de otros. sus inclinaciones, quisiéramos saber qué opina de la co-
cina española.
R—¡Claro!
R.—(Con una gran carcarjada) ¡Me gusta mucho! So-
S.—No tanto, porque estamos acostumbrados a inter- bre todo las angulas.
pretaciones standard. Hay algo característico, y es la S.—Y a nosotros...
elección de tempi.
Arturo Reverter
R.—¿Muy rápidos o muy lentos? Domingo del Campo
S.— Nos sorprende generalmente cuando los elige más Eugenio Malm
lentos. FOTOS: Lorenzo Bennassar

68 Scherao
LA MÚSICA EN LA URSS

Rozhdestvenski
pionero discográfíco
CHERZO.— Ya Conocemos, porque nos lo ha di-
S cho, su proyecto de grabar todas las versiones
de las sinfonías de Bruckner. ¿Piensa registrar
también alguna de las ediciones de la Novena con el
Fleischmann, alumno de Shostakovitch. ¿Qué nos puede
decir al respecto?
R.—Sí, Fleischmann, alumno de Shostakovitch en el
último movimiento completado por Carragan o por Conservatorio de Leningrado, pereció en circunstancias
Sámale? desconocidas en el frente, durante el sitio de la ciudad,
en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial. Tenía
ROZHDESTVENSKI—Las conozco y las considero 20 años. La versión oficial nos dice que Fleischmann
muy interesantes. Son experimentales. Las veo como es- compuso aproximadamente la mitad de la obra y toda
tímulo para el trabajo de los músicos contemporáneos. la parte de piano. En d manuscrito de Shostakovitch aparece
Son compositores que tienen mucho mérito y su trabajo anotado de su puño y letra que hasta (al página llegó
es digno de la mayor de las atenciones. Es posible que el alumno y que el resto lo compuso él. Creo que debe
las grabe alguna vez. considerarse una obra colectiva. La composición es, en
realidad, un trabajo de estudiante, realizado en clase. Lo
S— Sendo el intérprete actual más grande que quiere decir que la mano del maestro
de la música de Shostakovitch es un poco sor- está presente. La estructura pone de mani-
prendente que hasta ¡981, año en que se Lo fiesto este punto en la mayoría de los casos.
fundó la Orquesta de Ministerio de Cultura único Aunque no debe negarse que Fleischmann
de su país, no hubiera grabado Vd. más que fue una personalidad importante. En caso con-
un disco con su música: el que contiene una realmente trario, Shostakovitch no hubiera continuado
serie de inéditos. ¿Por qué ha esperado hasta positivo del el trabajo. De todas formas, hay que reco-
1983, cuando grabó la Décima Sinfonía, para nocer que, en definitiva, aquél tiene la cate-
empezar a registrar la obra de su compatriota? futuro goría de homenaje al compositor trágicamente
R.—No tenía derecho a hacerlo antes. Creo
es el desaparecido. La ópera es muy interesante.
que incluso ahora, una vez terminada la gra- compact-disc Se ha representado en Suiza y en diciembre
la dirigiré en Helsinki.
bación de todas las sinfonías, a veces me
siento decepcionado. Se podrían haber he- S.— Puede hablarnos de la obra que
cho de otra forma. Lo único realmente positivo del futu- Schnittke ha compuesto sobre el Peer Gynt y que va a
ro es el compact-disc (blandiendo uno en la mano). Los estrenar Vd. próximamente en Hamburgo?
japoneses lo inventaron y ahora intentan encontrar un
soporte todavía más pequeño. R.—Comienzo los ensayos de este ballet en seguida.
Desgraciadamente, el compositor ha tenido hace año y
S.—¿Cuántas sinfonías ha grabado de Shostakovitch, medio una hemorragia cerebral. Ahora está ya recupera-
15 o más? do, pero ello le ha obligado a trabajar muy deprisa para
terminar a tiempo la obra, encargada por John Neumaier.
R.—Más. Pero esto tiene una explicación: la Nú- El estreno se ha puesto para enero de 1989. En esta visi-
mero 4 ha sido grabada en dos discos normales o en ta a Hamburgo voy a grabar con la Orquesta de la Opera
uno anormal. La grabación comienza con la narración el material ya preparado para que el cuerpo de baile pueda
del proceso de creación de la primera parte de la obra. trabajar cara al estreno... Lo interpretaré también en
He encontrado bastantes esbozos que revelaban de qué concierto.
manera había sido compuesta la primera miad. Una sección
del disco normal está dedicada a tal explicación. Me ayudo S.—Háblenos ahora, por favor, de la música de Saint-
del piano para ello, ya que la mayoría de los esbozos Saéns y Honegger que acaba de grabar.
están escritos para este instrumento. Toda la explicación
ocupa una cara del disco. Por eso tenemos algo más de R.—Por lo que veo están ustedes bien informados...
15 sinfonías. Es algo muy extraño. En todo caso, es cu- Sí, en efecto, del primero El asesinato del Duque de
rioso que los discos hayan sido fabricados por los japo- Guisa, compuesta para el cine. Se hace el estreno mun-
neses, que todo se hiciera en Moscú y que se venda por dial en vivo. Estoy impresionado por Saint-Sacns, com-
lodo el mundo. Y la venta nos les va mal. Aunque en positor injustamente marginado. La partitura la encontré
los estuches Iodo venga escrito en japonés (con risa franca). en Londres. La verdad es que cometí un acto pirata.
Nadie entiende nada. Pero todo el mundo los compra. Aprendí mucho de los empresarios franceses (dice soca-
El año pasado, durante mi estancia en Tokio, lo comen- rronamente). En cuanto a la música de Honegger para
té y sugerí que deberían incorporar notas en otros idio- el Napoleón, de Abel Gance. no llego a comprender por
mas. Me dijeron que era igual porque, de todas formas, qué cuando se repuso recientemente la película no se
los discos se iban a vender. recuperó también aquélla en vez de utilizar la compuesta
por Carmine Coppola.
S.—Creo que ha terminado Vd. la grabación de El
violín de Rothschild, la ópera inacabada de Benjamín José Luis Pérez de Arteaga

Scherzo 69
CRONOLOGÍA • CRONOLOGÍA • CRONOLOGÍA • CRONOLOGÍA • CRONOLOGÍA • CRONOLOGÍA

1*17 Se bielda en M I K C Ü d pncla E^orni nL Trío para eiañneir. vwlin y ptant> Sinfonía
Ortuhre. rusa Lcruri cu iH pmlur Dnulrj KahaJc*«ky. dcapue% de c»tüdiai pinluí- L dilxi jjum / p i n r l XV«mvervrhidc lu ^wicHui-Hin Oc Armc-
nnlM4.it en la ev-ueiu Scruhinc. ingre^i LTH el C"rt*rv¡*( nu Cimcierlo para ptutui. o.>n¡>iJeiBd.i e«>m<> un * ^ H I ! & I -
Cuatro tuntas campen IU* nu.fi (Slrjvintkip Je Mih^u Scrd diM'ipulL» i k G"l(Vnwüt>cr tp<dn>^. C J I micnl«t áe La mmiea si^'iriiea
Pnmer timiieno perú nuiin y Sinfonía diana iPrul y Mjj>kLTv%Vi UiunjuiiK-HÍn) tul/» Marf/eih ikl dtstnm de Mneiid.. lijicrd Je Shh>-jit<t-
iTíHli-rír/íF de tt,tfm fR^i'.Cf-.l vikh '-cgun la nivela de Lok"v
I^'í Mdikfviti.'h lioft:, hilla parj Sifr^^ LJÍÜI.
Khivnmhik O*¡fifFí<F pp"n p^toii *pjm /
Mucre Cesar CIB\ útiiirt* supervivióle del -Crup' Je k* eimv- N*ic Scr^c> Slifiinsky. cinnpusiliH Lfic *; fnmtwá en Id
11 de niayo Prukuliev ítL'jd FVtn-gradií p>f VIjJivLhi^k R u k í i m j i í i * ^ . Ctmtttvtf para ptanu mm. 4. Bev | V 4 | .
nut^j ^eixTiJiUin Je k'LHnpusiloies ruios
Primer^ a^m Je **! Maje J EE UU Slravjrf>ki L\>mp>ne MJ primer nhrd ^krrj. el Pu/ír NtnSet r^d,L' Rudiim Sihcünn
Surge la idea de ¿JJ fajfewiu Jír1 wiiíudv anie Id rj-ctrarid ShuMülunFlL-h E£J 12 -JÉ.- HUyi se i ríi;rpn;[ J «U ^JP^UITU JJUJPT
siLUdcnrin ivurnímiia dí Strjvmski. Ramu/ y An^crmirt L J / en Leninjiradii
L>hrj se L-Mrciid en ^puenihri; en Lausjjinc Ahdndiind Ru^id el Litmpmilnr LenmiJ SjH,inivv
Muere ( i f i ü H j Ciih*t\: en M-P-.'LI músico nj^iL^rtitisu i i ^ ^
NatL1 LU Irkuli el pneLü >-Tviéxiui. Ev
fte^.rc-i de Fri4,4tTLe\ a RUMA.
1919 htjtbli^k^ hdLV I J nbMua de ir^enj p Qnnediaii'
Cuuiri>¡-tBtti'*vi rúan. Trr* piirZM pafu tiaivieic vii\ PNMV- Keinh^LJ Glicre El ateño rujo, tvHel f í j . Je CKinwsky
ra¿-musH- (Slrjvinsln Prii^oUrt PnrnLT tuip J U URSS E^iremí JVI tvillel hi IppolitiA-Küif^ ataba *u «fiera f u J/Jirtu harneada
Uinrln Sin*ttakifVK.h ingles en el CLUi-erviinniLt Je SJFI FV pos" ifc me"), h-s cmi^Tiiihis ruv»h 1n i.jli1lL-ji4in ií- Ixiktn; NdOniurPiii de A.rMÍn-j VulL^nsky i-miipisinf que Jt-sdim
lerstairgu í'urs*»*, do mnpjspvmfi LH» Mj\niiilw.Ln Sleinrvi[! ••Hjpms y Jk.u\drL>n A Did^ltrlev Ji1 piL-pu^undi^ü >n'icin.<' Muja en •* ^ihrd rmM"J*nJ*J ulirn.ii iJcnrro de I J ifiixiimu
L m si^ieli^ft piir el LíiUrann. Ui \\i?%<tn.yft I^ILL m^ l u ^ u de I J ntüvJLa nmlímpiranca Je Id vaj>guardu ruNd
Ld[>[jJ<i t i e>pinlu d í l nue*" rCgiincn fr vu tisuin Ijnids 22. eiwr" EslT4:nhk ±- L*dy Mulvih |Sht»*Jdkit\Ht'hI
nu^^Ek'j y Ljm-Jlüre^d \k el Fermina IJ nfxr¿ El afine! Rn jun^i. nnnicp UMP^ÜI IIIUMLJIL de Lcnin^ruJit
Slravinski estrena, el nal leí PaUuieiiu. en PIMN. enn d Lim PMkul'ie^ LL'iiipitn.' ti intiriiie tíi/e. paiLrtum que le ahrc
Sirj^nsKi F,<,irLTi,i en el Te4im 'v.n.h Bemhjidi. Oe LdnniH' L.T1 el L'aripn de Ld mucura LPRCTTIUI^triiea ¡ai n"-
Rex. adapliáilü piPL JL-JII Lixuau Apt-tf-xt Mtaaneía. ihes exipftatiAi
Saifi"a/a tle inanrHenios de tifruir, ai memoria d LmJ.^diln pin |^ BIMIHUCLJ i t l rixi^rL^r <le Wj^rnn Lslien<t del incli^iama Prnephone cu U OpcT* «Jf Puriv
Fállete t-n Villa Vljdinur RehikL». nnuhk- <.nnin»rsjEiif L|UÜ de Simvin^i. ^.IHI CM-H1-.» ¿mti*. NiHuHwluJiid rruncesd 4>r
experimenta nm IJS e>Ld.la.» de t«mo> enlen* Imruluju JIU
espei-ie tkb ftdniLiiiiiiu Haiiuda inrítimmu-u. Ss>tf<"va FUUH J iKjhk-vskyl
Ei ¡amento dr Raquel, halici Jo Ls/-m: Stnmn>.ki L,. Caun<*rt", Op. 10 i
RjL-hnuninkv nm-iiiye LJ Rafoiiria vibre m teína de PUJÍIMÍPU.
NJLV el ht>> ljiibis>h iLunpitiiiMi Allr&l SelLmllkc
1921
TralaA» ci? Riga SirjkLiiski Lhinipuju; v e^reiu L-EI I J Uperj de Pdrí'. El óestr
del hada, hulki tldMi/n pn«pirjdL> t n IVnaiki^xky y doJiuXI-
1*39
Pnifaifiev. PTimcTd ej^xur^m >i' OHMÜ I U fliiillmi, LTI Pun»
E^rctvi a i Chikfj^^ <Jc El unm Je fas Tes naranjal*. Cmii J»> J Idj Ruhiitiem Pnikutiev d pflio^n del vinhirnta frjnií' R^dírl Sc>dcn^
pi.rviK.inn del /#A-íTii.Wíifff(j/>jfuy«n#jjí uti 11 7 nFiupuru' el Ct*kterltf tutrn. 2 para uolin, dandi» I J piiniecd
SlTuviiisti MoVTií. i^n-rji h»iij ijfvdf^diiii 1939 jiidknn en duicmhre en Madrid üiti Lalun^ w^ida
j Madrid. d»nde Li^ BnJlcl> ftuvis rcprc^-nLjn /Vlnr'r^^ SlnivinsVi publKd el ptuncr volumen Je Chntniq**¡ de ma
en prcrfixia dfl iiy AlT^rt-» X I I I . fie V el OwiTfffí" /wrif d/'í ptaniis Sirios
PrnkhMiev iNtienj su k i l k i E! Itjv prodia".
DjL^cLv<Pih>L niriK.lLiyLJ «u i/Eíc pu'u fiifueUü -Exiptl- \\/a\ n/ci/riirtki i_nmpipfv Snbrc et tqraublr Dim. i>perd-
Capndn- /*"•! pitan- \ ¡T^utüa [SlFJ\ IHvklP. p j ^ m j L'M.TILÜ
FMrj IJ Orqih^-i-i Stnii'iui-i <-W- Pdns luridjiLi [•« L F I W I Muerc Mjkruil lppip|iL>tv Kam>v En esle mivni aA» muii-
1*22 pusn fjr ias cnepas dt Turkmenistán. Op. 65.
Fimiuiui'in de IJ LfRSS Khiunmkitv ci^Tik- 4 Sm/tmia tuvn. i.
Siruvin^ki i-ílrcn.1 Renard en purt». Otih^'e >L SI^LL^SLI I El LLiinptMLiir M<iv.L>k>v r- e-Hpul^^ Je b Vn**r de Coni-
J Cernee Amlieil Sitfttua del Primern ar Mtiv (3. * Sirá»nL.O de SliLr-uL>»v]kti p<isiiiires ^ivrfiKMs di.-us.idii Je Jt'liMiv. iV ^aricler. o n -
Ndic Gfmuui Gjlvnin llc^dr^ J -cr pupilu i Mi^km^kv htu^und1 LH ipirtnrfjliiUJ
> Sh>tsuiki>viuh. imni ik' Mh-M.ii y Li'iiiixisiUir Mjrkeviiih Li para vi perdida, paríi v[\'t-,L v i l " y unjiMísi-
^n^iNu de Njki>l«i Ri^liv^fv Ni»v Arvo PaiL que p t r i í i h - w r i di prup!» de Tdllinn (Esi,*-
1*30 nu). serd JiMipuln Je Hein» EJIer.
I92J
Slnvinvki VcTMim deliniíivd de lai btiiu, en Pan» ihhHUl ItJL-en i|ue seu dtMerrjdn A Sitteria. el LLmipusiinr N i - 193*
Qctfto para itistrantentos de wtmto Hfiiwm> A I J íe d*r IJ k»p(d> Ri»Jdvi.Ts, a n^jr ni' fLirdLiJf**: en B 'jnifiir<pn^4infr
l^eaid i x i n l n u ricsa. d&pucs Je aird%c-4ii um pr<pluihL> m^» Muerte de Gla/umiv
Slrdvinski k^mpine lu iií^pifíi Jr hn Sa/moi purj K«IUS>LL Ll n JTIK'VILI puHhtuÜL» en Pnivdv mn ei lítuln de Desorden
nveriirse en intérprise Je -w* pn^ias Lita* •"it/ki j IJ íirli'nia de Bi^lrní C i m [*»r Hun^u
- ; iiHTih; en IJ L.'M.U.'III ikL IIIU^-J (j»xine •rrtunui. mtndvna \*s uJlitius L^ra^ de SlhMdkH'Mk'h. es>e-
de M^Kiü LIJIIULUIL' Lud\ Macbeth que m nthia JÍUM*!^ J Saim
Sinfonía v n . J Ji- Nikiduv Rdkn».. IIIUXILJ qiie LLnl¡i/j di PMk^hev RinwrJ v/n/jiftJ. twlki- ühraujft laque el tullí
re*.'liiiicnle t u r la iEadi«~"ta rusa
1*14 piisilor "i d ru^n^m 4 irmusdhle depende%/id JL une MI-
- Vellidas JLL nnJMCj inxidcnul i,^*rircn5i*rjiXLj- m ^-niri^nMlii vi^rin* rt el ftiium ALMnsejjdn p^r NdLdlu Salí eM.nhc
Miarle- lie Lema SIJIIÍI le vu^crh:
mi Pedro y rl lvt*>
Fiik-k.-c el ppL-em MjL^nVNki. Rditinunni»». LiniíponL- lis KirrdEVi'WJ uifrrr i#r lema ile Sir^in>ki Cur^dc iMmp^sieu'n jum» mn N"du a»ülar>
^(rjivmsbi esireni »u Caneitrto para piivto y t'rqurtfu de C.'retf,. Su nUMUí f . pr^senu en la URSS pm represenldr ¿ei PUNU-J el be^unJn vitlumcn de Chrinuiftvi de «w *ie
vierto, i-fwiirabitfiti v iimbalt\ en P i n v en 1 ^ L.HTHILTK^ Cinnpim- JFM J>- ( Ü I H para el Amn-iean Ftallel
de Kuuvtevitrki O^mpiine .i-tuau para piano Sira^illvil llThXL i l MolmisU SHII1IRLI Oushkirt | t i ^ Lrl qUi' Sff^Jiuo FIMW < de ShhTuLiivikii
N*LL- (Mar T¿kl-kishvi(i Rsi-NiiunLni'* LIPIHIUVL- I J S>Í/LWIÍÜ PIIÍAI. J.
Muere en Pan» Se.rguei Liipumiv. ttnnpi>MlL» J I I I I ^ < di1 líJ Sen>» ITJLÍÍ-1 pan PrniL'liev ific edriv pn^ar^n^i LHIU QuMoia
Ukirei y p m i J a r m Je I J L^I'UCIJ nutiitruLi^Lü n^¿i 1*32 pura rí iijifiímn uuiuersarii' Jr /o ífr^iÍHiríMi Vi»bft tex.li>»
Primera dfiarien>n dtl Ji^nuí di.1 PCJÍIMUM s>»vieik.M t r t d nuivi'tiis. en fvpaid] vibrv JI^UIM** Je Lcmn Ld <it*j
1*25 ni'm tk- la Unitn de rompan un.-1» SL^H-MIL^ fue rtvha/udu -Nn a-i^n p r ^ i 4 n taniar l,m JUAUFWIS <k
: el A H > umterHB'rt para vtuttn v t>ru-b |i*> jele> de Id Revuliunin-, rnihni vnrm> cuplmin^
rí Crtd.* n' tic Claineniy. "perj se^un IJ » * I J

Stravinski (¡882-1971) MiasKttvski 11851-1950) Pn-kofi,r ¡1891-1953) Oterepnm UtW-/977)

70 Scheno
RONOLOGIA • CRONOLOGÍA • CRONOLOGÍA • CRONOLOGÍA • CRONOLOGÍA • CRONOLOGÍA

Coba Breii&mn, de Reúnan Rulkand. en Loftlrc» cí iiimpi^sLUf rus*' Nilwiai McdlneT


maknvjtrti Sinfonía >mm 1. -fftptic•"¿ de un am Fiíuhj'j I41 Secunda CfUH.-ria Mundiil Knu»wvilA.yr direditr anvrii.»» y eumpi^U^ dr
Mocrc Fe<Kk>r Akime/nLn umiptuinr ULidin^wp, puiniMJi y nm», f«Jkve en ftnjun
Ni.c Valentín Sil^cMniv^ seta miembro de] giupn Je Kie* niiEicrihtgo
quienes rf ocuparM o> la 2 J bciitla de V<ena, en puntil- 1*52
lar de SthienhciÉ. Pn*.L>ncv fvm< ei ¡ernbie, parad film de Eiientiem Quin-
ItM ta Sinfonía y el hulla Ccmcietia. Guerra v Ai¿ iv«a»n drrimtivAl. de
S(nviiL\ki. Adquiere Id ÜÍHTIMIUIIÉJ^J o>l«ii>uniJcnse Eborty Slravmvki eumpunt su Guama a l i t|Uf pin primer* vej
UMiiQn OL4VH Je Prutu»nr% en Oxídenle Cifnteitn. puní Wt«Nj> Hcmi'iiL Sf^jinid r*i trts mmmirn- cm|JcariemcntHr»ife la atrnun iti al en d nmwuinsí^ comí
Straviiuki concluye el Ctrntenu Dtantafion Ouks («Kar^o tos |T&apljJ*nin magi>Liul de kqti unj ^olu.i<mL Siñfante man- I de Sfllminnv.
iic I müQkriHinH» Blivo SI*isiaÍLiiviLch SIII^MUU imm. 9. de^fh-uücim I*, i r * de Uh CíwnviTf» para piano mm 3 M Kabiloikj
Glicrc CLmduyr vu Concurrí» para arpu hurtk1 rauv-fnii ui*.s CHjrrrf" * ru^ríilp nún 5 de Sh>»Ti*jiviivfl
rkcviitti compone patt ürqKsií. £d turna edad. Vddim Salmai^v. Cuanfí" dt merdu nt¿in. I. í^ii íí/mai írmenos. Cajmm de A-

1*53
l n k » de U Segundo Guerra Mundial. poiicirin df J í prrludtia pura piano de Kiihilev%ky. En M^rscü fakkfce Prnk^lirv Al día MguimTe w da ka nuil-
ki-Tiev parcLC reconocer y VÜ CHÍI nías agr*hp Id <phrj n « Je U mnercL- ^ 1 -p«kieLiEip de 1 ^ p u e M ^ - ^mLn
de Rachnunintiv Escribe pun la pelonía Je E-i^-n^ein la TípTf. para iwlim-fí'i' iKh«Lt6áiuriarih Safaran *4on. 10 -k ShibTjádivllvtl
Canlaia Aia&idi Nrviki. la nbta íuc kriTuidcmla LIHI )usLa í íL* ventiv.*} OITUÍOÜ JIUI^KUI hdsiüjj cu Pushkin. Sliápimn airKljye <u <ifxi* Lu dtcnabriaús dr £inn Tanta
r j j m tinrn una vn/n-na del arie reaJi^iJ. si-gun Nesiiev. Jk-"1 Lo en \a URSS
\ií biógrafo
Stiavualu. Mucrun su mujer y su madre VJBJC u b*tüJír- 1947 1VS4
LTmdt*. CnntereiWiaven la Universidad de Harvard 4U1; x- Un rinKul" de Khanhalurun parece pr^lueír un Lambí" en
r|n publh.-aJjN mv^ l*nle tmjo el MIUIHI Pftttiu MUUÍUI.
K halchalurian CN timdcoiradti e<m la Orden Je Lfnin pir su Sn/i-ua fiifm 6 y I J Stn-iaa para uittii/t p'h' la d i r i m í ntfieíal. Ándate trtatntf e iisptraiion. en MUSÍ
servante. pre*iadt:*> aJ de*arrnllii * Id mustia en Armen*. SinfvinsVi fsintw el balín íírfrtf. Cumu-i: a Ruten Lfjli que Síiifri^ufr nivierthi!
5infi*áa mm. 6 (SNwlati^viKíi k Je mllucncids nWuarliam» VJJII» MurddeLí K.>mipiiiv l j ^fvrji Í^Í <mn aaiinfad. Upe Ira- Ciinp^JMi.n del M l d Lspvuxu. rev J'Wtf* (Kh-u+unriM)}
Nuce frvis Tihtkhcnk<i J^ ^eikil» mllStiTIL'hHH'i h\ «PHNKPnuri PVÍÜH 77iif»£U (bimniuL). Reeilv \a mcünlUi
KhjlLhdlunjr Lumnnun -*i StnJ'-wu itwií $ de i'n de Id Royal Phillünn^iiH' Wiety de Undres.
Rudiim £:hn1nn nwnfupnc «JI Ct*vierto para on/urjia miiH-
IMI IMS
PrniivCjev ^imnin Kotkn. opera que L»nfin» frondes pnli' Uueric t t Ei«.-nsiein
mK'os y fue rdiraJa de cartel haalii 2U añir. Jt>pur» Stviaiu Pnntei C^n^roLi Je CLHUP^^ÍI^TCS SitviiTlii.m. Ep niani(ie%Ln
para piano luim 6. blreniidji pif KvLJi<hldv RUÍIHÍI ln.% de Andreí Jdjnnft £ * r r J-J Intratara, ia filiwfiu 1 ^ « i n - Cjnitum Suiruin t&nivuuiui, para rí FtaiHiI ar Venecia.
fmtttií ni ri ixiive»'". ¿pcid HHÜKH I-JI y MI pmiavms hhii^nnJu'v Jjri lernu di ik\rci<» Jel C" Corutnt" para wiin (Sfohiitt'Viii-h). itcdii.adn J David
Slravin^ki. & < ^ M I ^ I"JJ Ot'r mu dcslin^ J I J Urquirda Sinh^ milc Cerural Jcl Pjrtkd^ C»"ii;n.'*iJ dt-í 111 Jt TcbrcTii. pur Orsirükh
niLa Je CHica|i<t el k'ujl IHW LiHnpi'HH>fk> ru«" iiiü» mip'ClJIIIL.-* v>n AUVI Inditi.» Je que ia> levnKaa in.*k.'irta> e^lan mrluycndn en
RaLhiiuninuv Punzas mi/pnnaí. dns tic ftirmal'^"!!'. \^ juveim ^xnp<PM[iife^ Je Un pulses lumunfela*
Sihancfv. fu rtVfiacsoit de San Juan. Üral^fni Pr,*ofi(,\ Htst.ma tir if lumbre nulewutr itpt-rd SVLÜJTV A4hd La puTiluid Poruia a la inmune lir S- Eiftun
Slravm^kL. Miiapai-u ¡"I" imxin y itt-bte ¡uartríi- de ÍUFV Sutfitiia ni D" iDcniKivp El ^»mp"Mtiir ai printipiH» de
IMI da. ellFfnuílii m Iti ^L<ftu dr Mittuí pm Aiiwne' •41 mrieni se \u?ne influi-Jn p" Luipi Smi
Alemania 4(ac¿ <• RU>IÍ A-*du' ilc Lcnuiíí^'. Kabuirviky. Cwitrt,' ¡uia ntifin.
PfL^iñcv. ntili^do p<if la (ucrru. M: rcfufiu cr> el CdiK'diwi Sh'MaiiPvik'h P.*mas hfbriiittn. Jic^ I V * Í y urqueilddií'*
Cuiniínza La iumpoucmn (le | j t^eri Querru \ Paz. «e^un Muere en Miiwu Rhemptld G I » " Í - pnifesur de Conscrva-
Lu IHTVCÜ de TMI-HI hiriLP diiidntc el peniidL> 1420-11 En su ufara prediniknaji
Concitrío poru VÍOH" iKbA<Ununmi las grandes íonnüs deslavan su% 5 íiifóiilas y U*. 4 cmrtv-
Sin/unía aim. ? .Leitftxrittt'- i t SruMat^vitdi, L'^A.'IEI* du Uy\ Sh<rhlAt>Vileh Cuarirt-f ík taerda llüm 6
ranic el humtunt" de La LiudAái le onnjtdr ul Pi-L-num Siülm Poema wtfonico M¡vn tk Tatiakishvili
Khicnmkitv awicluyc la mÜMia i ^ i J a i l J D<»j Qui/,ie. he Í:I mullí*.IV ^- ''» hn\</ue\. amiiuáii i>pn Sihednn El tabal lito furubado. tvKei.
Deriven-* compon* ¡a iy+ra Novuzxvut. cJ Pronnp Si-din da núm. 4. Re*, en I¥5J, Mucre en Nucvu Y^irt Grcdunmv. ump^itit u n inlhciLAN
Rinluveis LIIHIÜVE: *U C u u i f " Jr trtierth Pium J. de TtLiiLn*ky. BiíiMilm y Riin*ky Deslocan en •* Libra
Lu buiallu de }á<dmgnitit> í K h¡* i.'tial ÜÍ ian) 4 sinlunki'*
1*42
Svialifslav RidiEeT rslrcna Id Sonata iium 7 para pm/10 JLL 1*57
1951
Pn4d.rfiev OncuiiAdel Pronim Sahn Sv reúne am bjtitaeiri : « . marzo Scpundit » de Oimp«»>¡riirev ruw> en
en Almu-Al'i ProLnliev se Jisiulpu rKT-^rjhlenienlí? tim una pamiura muy M
Gawnth. twllel Je Khdlclialurian. icv 14^7. I3<PJÜ, p¿r" Lnr<Mji>ur VA Guurdaot ite lu PUL. ipr^iorin MUÍ StruvinsLi i^nL-luyi; Agf»i. huLlC P^ra Í H Í bailarines.
Sinjuiiia lükn 2 Je Tiklum KhrenmLt\ levtt de MartrmL. ShtfeiittVivik-h Sinfonía -wm ¡I ~Añ" ¡905- que Liinne-
ünicrnid de gravedad. nutra loh vklmas de Ids malan¿JS de Ltrunjírjdií en aquí
LMJ Fdlkvu en Mirt-u el L-ipripusiiipr Ni^-lai Miit,knv^>. uno iñi. pern idnitaen la% de \a rebeJjt>n ik BudapeM. en 1^6
Je l(* ymndc* >irrimisi^ IUM>V Hnihe d PrvEim» Si-lm "Jhliene el Prenlm Leran.
Mucre en Elc^crly HilK Scr/uct Rdk'rtnkaniiv^ pNLiiidTKnk- bnlrc \u^ i*bras tutiiu 27\injimta.\ ( WlH |VS>) &'i/rrrvu riün 2 [.RakL>vp
Sirtf^nid num 2 (Khaltlutufuní y l.f iiuifli?ihr, de L-uerdJ 1 I'JJV iV44k
Sinfniuti ümt ü iShtiMaij^iTLhh Muere AniK-ri Tj^idnidr Uru Je -*i-> i>ftrd^ nú- Eiiipir[dniL«
L» L i^-rn ¿XIHH/BI^. ji>e JalJ del liñn jnlenitr.
bl itcrelii del dimite Ccitral del Pann>> CLWnuniMji del
2ü Je niHyu re^iPea las t^ndíFias de l**8.
M v r e en Sitvru el ITIIISKV Niknl-Ji R^IJVLV, 1*51 Scravisnki tnmprnn: Ihreiu. ni ts¡ Lameaiatimet Jeremías
(Jrtjvu s,*h*ü ¡vio piüFi" ifc Pn4.L>ricv inerpteiaLi piir ELu LÜ jlor ár p*tdr*. hilk-r ^ PiMfci'he* Pf-p/inap. pura v:\% si>luas. tnm > i'fHueMá. w primera
Gileb. t%iren> Ji¡ la i>pcrj The Nafa i PríJjfrm 4L¿caircrj Je un ^•hrj d^pik-Ldktniea.
Siia^LP^ki ui>mpitnc la Ginidia Babel y Se-Jyr^J a la mm hhcninipp de Siravm^ki. en la Kcim-c de Vcnvcm SruM^nviKli CM.-nte su prnnera i-perela. M144Ú. barnv dr
Trie pam puw "tv 2 y Cimrfrto tir mitán miin. M1X1IC en M<ISÍ-U de Al^diijer Kríin. anripuMEi- que re- Im T.tvntxmmiiki. sntw«r el pn*l«na dd l
vela iníllXThldv Je Svíi^i". Giiey y Ur- Lil^tr&inflisld-, M I M Ü I imidemal para El rvy Uar K t r f
Siaít Je /•hiifuefixlr (Khal chai ur lan 1 C I V T " P ^ fuera\i puurf. 2 de Saln
Cnnnrrtormm i pam vmltn yi*rt/nrnp de Sn.hoJnn. ^ITAMUH man. /.

I/8S2-19S9) Kluaclialunan (1903-19781 Shosuihnin-li (1906-1975) ütazumn OS65-IVJ6)

SchcrzD 71
CRONOLOGÍA * CRONOLOGÍA • CRONOLOGÍA • CRONOLOGÍA • CRONOLOGÍA • CRONOLOGÍA

1*5» th Sinfinua mim J ('onoertu para trlin


la que ^ana el coivurv.b -Primavera dé Pragu - Lu vtf en niugr (Doiimni. IÍHII", Je &>r^ Vían
Slraviruki. Mouinieníos para piano v "rt/nriia. dcdicida J F Í I I & Í en PrirncnlLin. Anhur Vtruc™ LiHim: Dh Ciflií'jfwjr'i fUJfu Ai ¡moda iPáni
Margnl Wcbrr Se publica el lihri) Converiacronn con fxor fonua. 3 Cuartelt*s de iwiUi, 'mana mal
Straviní&i. rceiipiJjLupn ife ai\ cnlioivlas 1141 (_'nll Muere m Mi^tu "run Shaporm Su^ L.nmp"Mtnn 1974
Oraliirin paiétwo de GLIITJÍI Svmdi'S piran en La IJCL^H^IÍJ ^ u r u n i ^ j . jcrL> <u iMiln ^ i
Sinfonía min. í de Shuinisky y Sinfonía nmn. 2 JE Salnwfc* Mucrli: Je Gormar Cdlyn^n EH L; >U> nihids ik-jd i:l h»rj CMflr/íjjí Fur'pr ÍS tSrHhEabiviK'hj
Murro, en Nueva Y^ri. Lazare SttirLirLsi.1. lnbajL> en la divul- ii'l/^ifu Piiim J iTi>hvhrrpkn>
fjllcic tc\ Kmppcr. dUlL<r do la nptfrj. JL-í.'ljnMdd y de o»n-
Siiteilrin wmihr su O"<'VPJIN ^u práaiM irv/n 2 di'
li> ^hritii l.rriüsjia dvdn/üla paru dquel Lrempi-p. £7 \ieitto
m>lliK alónale1*
1961 del none H429-.V>] > N suifdnriis ( I ^ V ^ l l
Concierto <k VMAÍII mm. 2 ó.-
Concierto pura pmm' iDíni'-pv]
Cuar¡tun dt turnia nümi 7 \ 8 ifc Sho>[ak<ivikt S"4o'¥v nútn 2 (Arv» P-n)
Suite tipejo lLiw-.il Jcl n>mpnsiiLif VulkoitLy- puflLluíj 1*75
1M7
SrKtslHjfc.iviidi amipmt IJ Sunataptíra vtota \pnnui. Op 147.
-h. Cint'ierii' iio!m wn. 2. ñvinu iutfn
M
lífcl ADrOd StriniLik- OM.-ntv ol P.refudt !• m pinTuviu de Dmun
ÍM jiMfíiiiti Tarui. "pera 2.'' rrviuon
Slíd^insti c» LnviTaii * una jiirj fu ir la Union SKMÍEU.'Ü í l c
pu& de Jée^ida», Jo eniln» y Je dlujucs ¿ -.u Librd JuranlL; V Slh•c^iov. SiHiatu IIWH. 2.
el c<h(atim*mu
Shi^lüL>vndi Sinfonía mi». ¡2 ** | j nvni^rid Je Lcmn-- 1976
Mmd\\a. i^iperj de raklflkj*hvili MIHTH: Je ijtjUrkikLit. t u r 1t»lLLHr inni^Ji< en ^JI pnmer*
Sinfonía w n / de Ti^hcnL-i LiJipüpit[ Üüii«Jin 1 MUXIIKJI 1*k> y m*. idrJ
Cuarteto de cuerda num 3 ele Sdimamit y HrnJ
Vwun-wmi parn punto ifc; Dentón. CibvífiiP mim. 12. Sonatapara \MJUI \pu»w (Sru
" pura piuní' iSchilJfllie).
No sólo iwnor íípcrj úV Si hedían Cutirle!" Je ii4rtaa nm". 5 [S*iliiuii*i
FalII'L-L1 en AIHIIX- il-nnfidi IA'LHIHJ SjUin«Lv 1971
I9&2
Un s n n m . mu narr*.NTU um plc^uu t i diljvm (SfrjvifL'Jjh Mueri; i-¡\ pjih Alevindcr Tche.rL'pine En Algurkt» Je ^uv
on IJ Lruji'iL'n ik- Sh»^ úliimo> Libri, ernplcL' una o*nU Je nueve IWHÍS. infcgiuü-
LlcjH en scfNicmhrc J Id Uní™ SnvuHkd ITJ1* J I U JIIFJ pin IUJI^LÍJS. Id Sitif"imi P-ir irf> pr^reuLmc* de un |LHK> y un ^mui-nn
CmJti el niimjn. nü'ii. ¡4. vifwL' pnciikj> de tiif i t a j . Arx>lliniipn.L, Ku 5oiiaia m tu do unugmr (ScLimllkel
Sinfonía aún /Li *EUihy Vjr-, J t ^MMühn^iii.-tin M4MO LUÍ irk.-bei.ker y Rilke. Obrd k|w
Um\h- ik'l p-tlJ Lvlütbi'lltu. Id kküUIVId l)ll> ^.iir-mJj Jcl
1978
jrniwMHLHsri»H L-MjlidunLh cu iiTü-i MIÍILLÜ i.CiJifumij]. V büJinnr l
Pequeña 5¡>if<*uu JL' Nik^jv RJL^'V UUL.-IL- *¿n MLLMU Arain KlbHehalunan
Tria á-dtafúva}parafldiála. Ipfnptiu v iWrfW )Silw4nnl Strtfi»iia nüm 2 <k> Sl^viirtJiy
Muerte en Nueva Yurk de NinJ¿s Njh-ik^v, juiw Je IJ
1413 <ppera Pie Hoh Drtuf i 1^8) y Jtl tullei Ú - i Quftfe ll*i^l.
CUJÍILIU de ijcriia itúm. i3 ^lk D h k
Al ir-Tir J F- KcnnoJy > AlJinh Huik> Sirdvmsii 1^ 5crulu /XITÍI flamti y pm>w ¡
Jalicd )i> Libras. Elegy fi-r ) . F. K. y Vanttiu*u m inem-y- Siafowa ftithHxia LTpJvhiTiku
ruffi d4¿/íiui HUÍ ley YJ-jr. hulJel iSI"nin^kyi
Mucre VaihT MurjJch AlCrcd Sehnillkc I >u Sinfonía
Mucre Vi^sainm Shch-lm, i_nnifn>sii,>i y dinvti* Jel d m -
•cmaKvui (ÍLL MLIV^-J JCHIJ; I^UJ ^| 4K tn que Tito uxpul.süilo ^ y
Entre MÍ itiriáf. H: crKucnlran 4 soifiiitas i\t25-M-i y !•> luye Im ^ í ptfiuJun y fufas cfje lubíd k Fall&.\r en la kvüliddd de Anches ÍFÍÍ*ILUJ oí que luem
"perj Lv fifreiilia JIWUHI LLunpn^nHir y ^rjr diceiior l^^r Mjrkcviith
Mucrli: de Hen*t Elkr, n^ia-srmjniL? i l Grup
Suifi*tiu nwn. J y d Qurrrf" tJ
Je TJIIITIII ÍESILOIJÍ bmri.' <u» Lfbrd' 3 trifo-
Perpetúan Mobtie, partí [UFA dmJixdFÍHiK-j muy hijllartiu Ju-I
i-iimpiMlor de [LMi'nia. Ar^1" P « i .
nía* y 4 umattti pura piano. Matutel Gafvt'a Franco
AnJrcy V^lk-iíhk> ^.mrfcnk1 fteptirtí
SjrflUia fllPi- / pura «T.j/Jfl lAllred S.hlhlLkLh
Sinfonía nm» I JL: SÍIVCMÍLÍV

1*64 BIBLIOGRAFÍA
A cimictijein.k oloiiu pul 111 muí mura" ni Nm;id YHNTV
Srii^Liktmidi. CMÜ/ÍÍÍJU IIMÍ/U. í) y /£). ¿^ ejetimo'i Je Slt-
Ijair 5irá\'insL 1 b> 1.'niefrjdLi en I J l^.k^Jj A- Sun MKhel
pan Hnzin. in>pir»J<i en t'l p"ifld Evrin.hi.'nkit
l-Jl VtíliíL- ¡j
£/Sutil* loi IIIIUÍ. Cuildla 41^1? IC^IL» JL- GdhtKld MLsirjl. Sinfonía 1uún. iJ (Sthi<UdL^vtiLiu
de Den i-iv. ^mi^PMU»r ijin.' priHiud una iiilfciu Jf r-u/ ^ VODAR5KY SHlKfcFF. Rmsitm Compoxrrs and Mustnaní
Concieno para pt&i \,t m¡n 2 íKhrormkit'»l INU.VLI Yi>rk. I^4LM
rul pi-Ctll,! V lijífriirncílH: d i r i g i d C anuí a íjiinr le Guna/i iTakutiJív 1J1I
Sinfonía num 1 y Mutua wíabiia para tiore 'itsiiwititttu. C minen- de L fiH^n ú 4SalnidnL»vi BÜELZA |oJ- BU*¿LI Hond/vid (^Anirt Afiuirionj (L*«n-
de Arvii ftin Canon ni «Vi •ie S¡niY¡n.*ki ¡Dura-*" , i | drev 144.1».
Sinf-»wi • irth
G PÜLlANOVSkl La culture fmaicale ™xtin/ue fRevuc
InreiiuiiLtiule do IIIUMÜ. mar/Lt-tibril. 1404
ÍwrtHiit\ T. S Elnit m 1*72
('•ttíiein fnphiHÍliJ' tKf rÍjhdkLv.t miiixn.; --u uraliirm Carta para ei u IftvXXX G ABRAHAM htfti Sonei Compasen
Sinfonía nwn. 2 (Ti,'Jii."hcnkiNi M uerf en RoruriLi.
p Gjvntl P^ri>^L Je|dnd" e-nln: sUS LltlIjH, Ke« | U7L>|
CiPíiiJirTiJ ¿if/j' iSkmiibkyí 3 nii/ijn/O] y un Cuantío de rue¡da 11*1)
La Stttfotúu ttú"}- 2 Je St'liL-dfin rnarva un k?amhiLi ui iH I;MI- R«IJIP SLheilrjn a empuñe ti M k i í « u Kurmuia > l U MOIStNKO. fteatui Muw . 25 5tm# Cumpoten
1<I Jcl «.ompitsuur fivu -LetUn vive-.
Concierta para ñ<4<*ii*ttu >• orauetia llX.-nLfr.iv}
1966 A. WtRTH Musitó Uprour w Moatw
Siravm>kj «L>mpipih: Rta¡aem rüttiiilts y la tjn: v r a >di ulii
ma Libra 7JTÍ f>*rí IBI*Í the Puwy-Ctn t i Nih.' > ti L^I B. SCHWAR/ MUSK wd Muiu-al Life m Sane! RHJHP.
Cierlo para vi,ii'iineil"nH>ri- 2 Cuatte
de

Liapwtov 0859-1924)

72 Scherzo
harmonía
mundi ULTIMAS
IBÉRICA

NOVEDADES
Chandos

The Borodin Trio A. Bruckner Neeme Járvi,


Sinfonía N° 9
Orquesta Filarmónica de Oslo
director
M. Ravel/C. Debussy Yosv Tan*, director
Trio pata piano en la menor LP OBRO 2010 S. Prokofiev
Sonata para vidlín y piano Romeo y Julieta. Suite N° 2
Sonóla para violoncelo y piano Música en la Corte de SuerVos Op 6
LP ABRO 1170 Salzburg PusriKiroana
J. Brahms Multar Contení Giossi y Surtes Scotlisfl Nabonal Orctestra
Los tres líios para piano Biber 6 Sonatas -Fidnanium Sacro- LP ABRD 1183
Profanum.
LP DBRD 2005
Carillena S. Rae h man ¡no v/
A. Dvorak Adnan Shectierd. director P. I. Tchaikovsky
Trio para piano N° A en mi menor LP DBRD 2009 Las campanas [Sinfonía coral)
-DumKy- y Vocakse
A. Bax Romeo y Julieta ¡Dúo) y Marera
LP ABRO 1157
Spnng Fire acherzo sinfónico de la Coronación
F. Mendelssohn Nortdern Bailad N° 2 Suzanne Murphy, soprano
Tríos Para piano N° 1 y 2 Royal Pnilnarmomc Orchestra Keflh Lewis. tenor
Vernon HarVUey. director
LP ABRD 1141 Sconisn National Orchestia 4 Chorus
LP ABRD nao LP ABRD 1137
M. de Falla N. Rlmsky-Korsakov/
El Amor Brkyo A. Glazunov
Noches en los jardines de Esparta Scheheia?ade
introducción y Danza española de Slenka Pazm
-La vida breve» Scotisn National Orcnestra
Sararí Waltipr mezzo soprano LP ABRO 1191
Margaret Fingerhul, piano
London Sympnony Orctiesira A. Scríabin
GeoHrey Simón, director Sinfonía N ' 2 y Revene Op 24
LP ABRO 1169 ScoEtish Nabonal Oichestra
LP AHRD 1176

Tesoros del renacimiento W. A. Mozart N. Rlmsky-Korsakov/


hispánico Conoerlo M í a tíannete en la mayor M. Glinka
Otnas ile Guerrero Lobo y Vivanco K622 Quinteto para piano e instrumentos
Weslminsler Cathedral C l w i Ounleto Para dannete en la mayor de viento en si bemol mayor
Davirj HiN. Ol rector K581 Gran SeilelD en mi sostenido mayor
LP A 66168 Thea King. dannele LP A 66163
Eníjlisn Chamber Ortí>estra
T. L. de Victoria Qabnelt Stung Ouarlet W. A. Mozart
Misa y Mótele -O Magnum Jerfrey Tale director Cuítelos de cuerda K421 .y K46S
Mystenurn- LP A 66199 Saloman Slnng Ouartel
Misa y Motete *Ascendens Chrislus LP A 66170
m alluni*
L. Van Beethoven
Weslminsiei Cathedral Choír Trios oara piano Op I N ' i y N ' 2 F. Ftorlllo/G. 8. Vlotti
David Hii. director The London Fortepiano Tr>o Cordería N° 1 en fa mavcn
• Todos los discos también LP A 66190 LP A 66197 Coroedo N° 13 ert la mayor
en cassette y C.D L. Spohr Aüedna Opr«anL vtcAln
C. Monteverdl Ccxrununiy Chamber
Caríate Dominum Cuartetos dobles N" 1 N " 2. N* 3
Misa e cuatro y N'4 JOrg faeítter. diredor
• Para mayor ¡Rformación Misa -In illo lempore- Coniunto 0e Cámara de la AcarJerny LP A 66210
sobre estos catálogos ol SI Martrwn-ihe-Fields
dirigirse a Harry Chnslooners. dueclor LPA66141M2 F. M*mtelft»ohn
LP A 66214 SirtonlaB para (xquesla de cuerda
F. UsTt N* 9. N? l O y N » T2
Harmonía Mundi Ibérica
A. Vivaldl Los valses completos Jhe London Feshvaí Orcrtesira
Avda. Pía del Vent, 24 variaciones sobre -La Folia- Leüffl Honaid. piano Ross Pople,
08970 Sant Joan Despi Trio Sonatas RV7*. RV60. RV754 LP A 66201 LP A 66196

The Puicell Ouartel


LP A 66193
DOSIER

Diálogo con José de Felipe


Una visión particular de la vida musical soviética
Desde Moscú llegó a Madrid, en la primavera de 1979, un hombre singular. Su figura, nimbada de
tintes abaciales, se enmarca entre esa pléyade de hijos de la guerra —la nuestra y la de los otros— que
pese a la desgarradura primordial sobrevivieron satisfactoriamente a las inclemencias históricas. Nacido en
Moscú en otra primavera, la del 40, se convirtió en uno de nuestros más distinguidos exilados, por mor
de su talento musical. Este le proporcionaría la entrada en la gloriosa fábrica de genios musicales soviéticos,
es decir, la Escuela Central de Música de Moscú, que en distintas generaciones ha expedido talentos de
la magnitud de Mstislav Rostropovitch, Vladimir Ashkenazy, Emil Gilels. Sviatoslav Richter, Lazar
Berman o el que recientemente nos ha visitado: Gennadi Rodzhestvenski. ¡Ahí es nada! Codo a codo con
algunos de los citados, José de Felipe se labró un curriculum, que le permitió desde la temprana edad de
17 años incorporarse, por derecho y conocimiento propio, a la trepidante y pletórica vida musical soviética.

P ARAFRASEANDO a Barthes, la infancia es ei


único país real del individuo, y la tuya trans-
curre en un lugar tan longincuo y prohibido —por
aquel entonces como es la URSS. ¿Cómo se desarrolló
piano y se ha alcanzado una determinada edad. Las asig-
naturas de grupo como solfeo. Historia de la Música,
Armonía, se impartían en el mismo horario escolar. Los
niños que estudiaban allí, en reducido número, eran los
ese tiempo feliz? más dolados y prometedores de toda la URSS. Es más,
cuando yo ingresé todavía no existía el internado, y los
—Como ya sabes, nací en Moscú en 1940, tugar ai niños escogidos y admitidos de provincias o regiones re-
que habían llegado mis padres tras la guerra civil espa- motas se trasladaban, con gran sacrificio por parte de
ñola. A la edad conveniente, me inscribieron en una es- sus familias, a Moscú. La facultad de dirección coral,
cuela normal y corriente, al mismo tiempo en una Es- recién inaugurada en aquellos años, se nutría, como las
cuela de Música. No hay una única escuela de música, demás, de Catedráticos del Conservatorio que confor-
sino unas doscientas en Moscú, que no tienen nada que maban lodo el profesorado. La Escuela Central era, y
ver con las otras. Son obviamente estatales, pero sub- es. un amplio edificio de 4 plantas, con un piano en ca-
vencionadas proporcional mente a sus ingresos, por cada da una de sus numerosas aulas —recuerdo como practi-
una de las familias que llevan allí a sus hijos. Fue un cábamos en los recreos cantando o tocando jazz— así
deseo de mi madre (Palmira Amáiz, cuya excelente ca- como un número de alumnos que oscilaba entre 15 y
rrera musical se vio truncada en Bilbao por la guerra). 18 por clase. Teníamos un horario muy apretado que
Con 7 años ya estudiaba violín, solfeo y otras asignatu- comenzaba cada día a las 8 de la mañana con una clase
ras musicales en esa Escuela de Música aparte del piano de coro. Nuestro profesor, al que adorábamos, era el
en casa. Por otra parte, yo era bastante travieso, y un director del Bolshoi y de la Capella Rusa. En total for-
día de octubre se presenta en la Escuela una señora ma- mábamos la Esc o lanía de la facultad de dirección coral
yor y de aspecto muy severo. El coro que formábamos unos 40 niños. El nos dirigió, recuerdo, en la actuación
los alumnos actuó ante ella, y al terminar me interpeló; que dimos en la TV cuando ésta se inauguró.
•Quiero que en el próximo ensayo estén tus padres aquí».
Y yo que en esta ocasión no había hecho nada, temblaba —De la niñez a la adolescencia pierde, entre otras
por lo que pudiera suceder. Mis padres hablaron al fin cosas, un cantante como tú la voz...
con ella, les comentó que tenía una bonita voz y grandes
—Sí, a los 12 años rrii bonita, y no es una aprecia-
aptitudes para el canto. Y una profesora facilitó mi en-
ción subjetiva, voz de mezzo cambia, momento que apro-
trada en la Escuela Central de Música de Moscú, inicia-
vechan para nombrarme presidente del coro ya que ape-
do ya el curso; a mediados de noviembre de ese mismo
nas cantaba. Recuerdo un día en que el maestro no esta-
año pasé ya a la Facultad de Dirección Coral directa-
ba, y su ayudante me regañó por mis travesuras. Estába-
mente. Yo no elegí esta especialidad, la eligieron por
mos cantando una obra de Pales trina, y, como prueba
mí, lo que suele ser habitual en Rusia.
o castigo, me pidió que la dirigiese. La obra, a 4 voces,
que sabíamos de memoria fue cantada espléndidamente
—¿Y cómo es tan famosa institución? por mis compañeros, y yo, para mis adentros, me había
—Es una escuela adjunta al Conservatorio, donde es- convencido de mi gran talento. Al día siguiente, mi maestro,
tudias tu bachillerato ordinario junto a todas las materias que tenía noticias de mi hazaña del día anterior, quiso
relacionadas con la música. Los niños entran en las fa- probarme espetándome lo siguiente: Ahora, José Pietro-
cultades de violín, piano, dirección coral o teoría de la vitch, dirige el coro de Aida. Ahí ya se me cayeron los
música, por ejemplo, aunque a esta última se accede una palos del sombrajo, me perdí, empecé a llorar, salió fa-
vez que se han realizado ya unos estudios previos de tal, vamos. Ni que decir tiene que se me bajaron los

74 Scherzo
LA MÚSICA EN LA URSS

Olga Barrio con José de Feüpe/Fcna: Agustín Muñoz.

humos definitivamente. Cambiaba ya la voz, no cantá- conciertos Rodzhesventski con la Orquesta de la Radio
bamos y comenzaban las clases de Dirección Coral, con Televisión Soviética. Y como guinda del pastel coinci-
prácticas dirigiendo a nuestro coro. Los compañeros te dió el evento con el día de mi cumpleaños, con lo que
sometían siempre a prueba. A los 14 años ya dirijo de lodo el mundo me mimó y me felicitó; resultó muy emo-
hecho y a los 15 mi maestro me envía a un colegio de tivo y bonito.
niñas con la misión ineludible de formar un coro. allí.
que no existía, en un plazo de 3 meses. Imagínate los — Y tras esta primera e inolvidable experiencia, ¿qué
numeritos que me montaban las jovencitas de 16 años. otras actuaciones en público organizaste y dirigiste?
De aupa. Nos enviaban a cada uno a diferentes colegios, —El Bol sha i está unido a mi vida por diferentes moti-
organizándose con posterioridad concursos-concierto con vos. Uno de ellos es nuestro primer trabajo como ayu-
todos los coros creados y dirigidos, al frente de cuyo dantes; pluralizo porque otro compañero hacía lo propio
tribunal estaba nuestro maestro, que no nos pasaba ni junto a mi —del director del coro del Bolshoi—. Este,
una. Nos decía de todo. Cuando ya terminé en la Escue- profesor ruso del Conservatorio, había sucedido en el
la e ingresé en el Conservatorio, poseía una considera- cargo a mi primer maestro de la Escuela Central. Du-
ble experiencia a la hora de dirigir. Luego hubo un pa- rante un año simultáneo este trabajo con otro en el pres-
réntesis de un año en el que tuve que marcharme a Ru- tigioso teatro Stanislavsky. A todo esto concluyó mis es-
mania con mis padres. Ingresé en el Conservatorio de tudios en el Conservatorio, y el Estado me reclama para
Bucarest, en la especialidad de dirección sinfónica. Pero trabajar en un centro. Me explico, a lo largo de toda
yo seguía prefiriendo la dirección coral, así es que pro- mi carrera, recibí, como cualquier otro alumno soviéti-
seguí en la capital soviética donde organizé mi primer co. Lo que allí se denominaba el -estipendio», una espe-
coro, ya en plan profesional con las 80 voces amateurs cie de beca para manutención personal. A cambio de
de los exiliados españoles por motivo de no sé qué ani- todo ello, el Estado te dispone un trabajo en el centro
versario. Recuerdo el repertorio, formado todo ñ de can- en donde se estima tu colaboración como más necesaria.
ciones folklóricas que me cantaba la gente, de las que Así inicié mi trabajo en el instituto Gnesinij de Música,
yo transcribía la melodía y luego las armonizaba para en su vertiente pedagógica. A los seis años de mi estan-
4 voces. El concierto fiie muy hermoso, y tuvo lugar cia en este prestigioso centro, se me plantea la organiza-
en la magnífica Gran Sala de las Columnas, o también ción de un coro de niños de la RTV, en calidad de se-
llamada de los Sindicatos, donde habitualmente daba sus gundo director. Lo acepté, y a partir de este momento

Scherzo 75
DOSIER

simultaneé con éste diferentes [rabajos con otros coros y progresivo había conocido prácticamente todo en la
hasta mi llegada a España en 1979. Escuela; así al llegar a las claves, recuerdo que las com-
—Aunque no sea este el lema que nos ocupa, si de- prendía espontáneamente, y no como aquí, que en 2."
beríamos hacer al menos referencia al Coro de la ONE. curso se las meten a presión a un chaval de 8 años.
del que fuiste, con algunos problemas, titular durante —Habíanos ahora, por favor, de la vida musical so-
dos temporadas. Acababa de fallecer la ilustre Lola Ro- viética, concretamente la moscovita que es la que tu es-
dríguez de Aragón, figura carismática y catalizadora de pecial y circunstancialmente has vivido. ¿Es tan exube-
las inquietudes vocales y musicales de numerosos músi- mnte y floreciente como los ecos que de ella aquí nos llegan ?
cos españoles con desiguales resultado!,.
—Bueno, si se observan las salas principales de Moscú,
—Sí, en cierto modo fue así. Me resultó imposible unas 5. te encuentras con que de septiembre hasia junio
romper una invisible barrera establecida entre el coro —duración ordinaria de la temporada— hay conciertos
y yo. Lola les había educado en una determinada dispo- diarios en cada una de ellas. No existe obviamente el
sición y disciplina, que para cualquiera que la sucediese sistema de abonos, por tanto no se repiten los concier-
en el puesto era muy difícil de apartar o modificar. Creo, tos. Se da una alternancia de orquestas y de programas
sinceramente, que por un sutil y variadn entramado de de lo más enriquecedor. Tal ve? la única pega venga,
factores dispares, y en cierta medida, ajenos a mí. yo como en otras partes, de la periferia, no tan Irepidante
estaba abocado inicial mente al fracaso. y rica en la comparación con el centralismo moscovita.
Las orquestas occidentales no van con la asiduidad de-
—¿Tú ejerces alu>ra también cotno profesor aquí en seada, por una cuestión de divisas y por una cierta que-
España. ¿Cómo ves la situación, comparándola con la mazón de la sociedad soviética hacia lo occidental, acti-
de la URSS? ¿Está, tal vez. en los antípodas? tud que desapareció años atrás. En fin. es justo lo con-
trario de aquí: poca cantera y lo mejor de lo foráneno,
— Bueno, ya es sintomático que cuando se abren las en gran medida posibilitado por gestiones personales, que
plazas en las orquestas de la ONE o RTVE. apenas se no estatales: ahí está el ejemplo de Aijón.
presente nadie: acaban ocupadas por instrumentistas fo-
ráneos. La enseñanza aquí está muy mal planteada, por- —La perestroika. que aún ha de llegar aquí.
que hoy día deben existir diferentes niveles de aprendi-
zaje. Un nivel para niños, no el denominado elemental —Sí. pero desde el punto de vista de la cultura musi-
aquí, en el que entra un niño de 10 años, otro de 5 y cal, allí se trabaja y se consigue muchísimo. Mira, cuan-
su madre de 40. No: un nivel para niños aparte de los do yo comencé a estudiar se puso de moda que en cada
demás, que no tenga nada que ver con el Conservatorio. casa hubiese un piano. El pueblo ruso ama apasionada-
Bien como academias subvencionadas —como en la URSS— mente la música, y allí un obrero puede adquirir un pia-
o como escuelas municipales o autonómicas que prepa- no, cosa inusual aquí.
ren a los niños. Luego, una enseñanza media en un ins- —¿Qué proyectos tienes entre manos?
tituto, y finalmente universitaria, donde acaben los me-
jores y los que deseen ejercer como músicos, realmente. —Continuar con mi coro de niños y niñas de Mira-
Como ves. análoga a la enseñanza académica ordinaria. sierra, con la Escolaría de El Escorial y el Coro de la
Lo trágico de los conservatorios, hoy por hoy. es el he- Politécnica. Con este último marcharemos a un Concur-
cho de que ingresan 20.000 y sólo 2 acaban la carrera. so en Inglaterra que se celebrará próximamente, muy
¿Cómo se puede permitir tal derroche de esfuerzo, tiem- fuerte y de altísimo nivel, y con los niños viajaremos
po y energías? España no. desde luego. No es necesario a Italia al -pueri cantores» de este año, tras visitar re-
copiar ningún sistema exterior, el soviético, con todo, cientemente la URSS.
no es la panacea. Un catedrático de piano no puede im-
partir clase a 50 alumnos a la vez. Es un error, y ade- —¿Qu¿ problemas hay con tu titulación? Porque tú
más un engaño. Nos pierde el creer que somos un país ejerces como profesor junio a tu esposa ¡riña, —también
de genios c individualidades, Lo que se necesita priori- pedugoga— en el Conservatorio de El Escorial, ¿no?
tariamente es crear una base, media, sólida y fuerte, y —Si. La historia es la siguiente: yo lengo mi título
que de ésta salga un Soriano o un Plácido Domingo ya Superior del Conservatorio Tchaikovsky y no me lo ho-
se da por descontado. Por otra parte, no existe en este mologan aquí, porque alguien ha leído que me falta la
país un centro que prepare específicamente a pedagogos asignatura de contrapunto y fuga, que allí se llama Poli-
musicales, algo fundamental para crear una auténtica es- fonía. Por eso, y en idéntca situación se halla mi esposa
cuela musical. Y ese afán por constituir el solfeo como que también es director de coro, lo que quieren darme
asignatura fundamental, relegando a las otras a un se- aquí e.s un título de profesor de enseñanza media de sol-
gundo plano es un tremendo error, no se puede aficionar feo, a estas alturas tengo que demostrar que mi titula-
a un niño de 6 años a la música iniciando sus estudios ción no sólo es homologable a la máxima de aquí, por-
por el árido solfeo. No, debe empezar con un instru- que soy Magister in Arte, es decir, carrera superior (que
mento, y no que el solfeo, si no tiene los cursos de ri- esa es otra cuestión, la falta de reconocimiento de la ca-
gor, le impida acceder a aprender a tocar. Yo lo estudié rrera musical frente a las otras), sino que. incluso, he
de modo continuado, 10 años de solfeo en la Escuela de pasar por una prueba de conjunto en el Conservatorio
Central y 3 más en el Conservatorio, aprendiendo ape- de Madrid. ¡Alucinante!
nas algo nuevo en este último, ya que de modo paulatino
Olga Barrio

76 Scherzo
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JAZZ

EPISODIOS dad no es todavía una virtud de este


país, y señores, ¡lo único que en el
plano musical no se puede jamás inte-
rrumpir es una obra clásica! Allí sí

N O se trata de hacer melodrama.


pero ustedes perdonen, amigos,
¡ya no es posible callar! Ha lle-
gado la hora de denunciar una serie
nos encontramos con un respeto casi
religioso...
Radio Nacional deja sitio al jazz
cuando buenamente puede o le da la
de hechos deplorables y de constatar, gana, y si el espacio no es suprimido
aunque duela, que este país aun guar- por causa de alguna de las frecuentes
da las suficientes malas sorpresas pa- transmisiones en directo de ópera, es
ra el siempre sufrido y constantemen- siempre cortado brutalmente a las ce-
te humillado aficionado al jazz como ro horas treinta minutos en punto, a
para preguntar, una vez más, si real- menudo en la exposición de un tema
mente tiene solución. o en medio de un solo, por una voz
Me explicaré: justo en el momento de locutora cada noche más odiada que
en que nuestra música, que encierra sin disculpas anuncia el siguiente pun-
una de las facetas más ricas de la vida to de una programación mal confec-
cultural de este siglo, parecía haberse cionada y peor sincronizada. Una y
instalado de manera sólida y respon- otra vez se burla al oyente y se deja
sable en las tan manipuladas ondas, se el jazz al margen, pisoteándolo y mal-
juntan oscuras y poderosas fuerzas ene- tratándolo de mil y una maneras. ¡Cuán-
migas para machacarla implacablemente. tos sinsabores ya para Paco, nuestro
¡Toda una repugnante confabulación! amigo sevillano, que aparentemente
Durante algún tiempo tas noches del soporta todo en solitario sin protestar,
sábado se convirtieron en entrañables y también para nosotros que ya no
citas con varías emisoras que, por medio nos sentimos capaces de tanta re-
de buenos especialistas, nos mantenían signación...!
atentos al transistor. Con generoso sa- Por si fuera poco, queda la amargu-
crificio —y sueldos ridículos— estos ra que nos proporciona TVE. cuya di-
comentaristas se ganaron pacientemente rección, a pesar de sus múltiples cam-
una fiel y agradecida clientela, la audien- bios políticos, sigue mostrando cierto
cia iba en aumento, y también la cali- interés por la llamada música del si-
dad de los programas. Una delicia. El culpa dd amigo Cifu, sino porque un glo XX. pero utilizándola con eviden-
único problema consistía en que va- tal García invadía descaradamente el te oportunismo al introducir grupos o
rias de las emisiones coincidieron. A espacio dedicado a la música con sus solistas jazzísticos como puro relleno
la misma hora tuvimos inevitablemente prolongadísimos reportajes deportivos, en espacios donde no lienen ni su lu-
que elegir entre ofertas muy apetito- un abuso que le permitió impunemen- gar ni su público. Bien es verdad que
sas y parecidas. Porque nadie quiso te robarle mucho tiempo a un progra- el ente estatal, actualmente en manos
escuchar las voces que discretamente ma-de evidente valor cultural. Pero ¿se femeninas y no se sabe por cuánto tiem-
aconsejaron una mejor distribución del puede esperar otra cosa de la emisora po, ofrece fielmente su Jazz entre ami-
espacio radiofónico en beneficio de más comercial del país? gos cada semana a los telespectado-
todos. Triste es notar esta total falta de res- res. Pero tampoco aquí se han respe-
Llega la primavera del 87, y como peto tanto hacia el jazz como hacia el tado las normas establecidas con una
de común acuerdo dos emisoras de peso. público por parte de unas emisoras que audiencia que ha visto el programa cam-
Antena 3 y Radio El País, optan por en esta nueva era europea ya no se biar con frecuencia de día y de hora,
suprimir, de un plumazo burocrático. molestan en disimular sus intereses pu- pasando recientemente de la segunda
el jazz de su programación, donde, por ramente mercantiles. El resultado es a la primera cadena y siendo recorta-
otra parte, abundan el rock, el pop. que los sábados se han quedado casi do a cincuenta minutos en lugar de los
el folk y otros géneros musicales de vacíos en las ondas para la gente del sesenta y pico de siempre. Aún más
dudoso gusto e insípido contenido. Ya jazz. Solamente sobrevive un progra- grave es. sin embargo, que se emite
lo había hecho con antelación Radio ma bastante rulinario áejusion —o de tan tarde en la noche del viernes al
España, sin molestarse en explicar su confusión— si quieren. Porque otro la- sábado y casi siempre con tan consi-
feo gesto. Ahora han tenido que ca- mentable caso es Radio Nacional. Du- derable retraso sobre el horario pre-
llarse locutores tan calificados como rante años pudimos disfrutar diariamente visto que termina alrededor de las tres
Juan Claudio C i fu entes y José Ramón de una hora entera de jazz en Radio 2 de La madrugada cuando ya no queda
Rubio, este último después de haber que Francisco Montes aprovechaba, de lógicamente casi ningún ciudadano des-
brindado durante años, a través de un vez en cuando, para emitir un mate- pierto en todo el país. Así es. claro
programa de tres horas ininterrumpi- rial internacional que no nos llega por está, imposible que mantenga un ni-
das, una ocasión única a los aficiona- otros conductos. Este espacio tan in- vel aceptable de audiencia. Por lo que
dos madrileños para profundizar en el teresante y apreciado fue luego redu- se ve, se hacen todos los esfuerzos ima-
jazz en sus múltiples aspectos. ¡Ni la cido a treinta minutos, pero esta me- ginables para que el jazz siga siendo
BBC ni Franee Musique llegaron ja- dia hora nunca ha sido respetada por- de minorías, y es de temer que la lec-
más a tanto...! que antes del jazz hay que aguantar tura de las estadísticas —y la consi-
La escucha sabatina de Antena 3 re- un noticiario que casi siempre empie- guiente ausencia de publicidad que es
sultaba más problemática, y no por. za con notable retraso. La puntuali- la auténtica plaga de la televisión

78 Scherzo
JAZZ

española— terminen por extinguir es-


te género musical en la pequeña, pero
tan poderosa pantalla.
Un gran trabajo tendrá que realizar MÚSICA RIVA
un ya de por sí muy reducido y mer-
mado equipo, que repelidas veces ha ENCUENTRO INTERNACIONAL DE JÓVENES MÚSICOS
tenido que cambiar de productor y de
subdirector, por defender un privile-
giado espacio que causa auténtica ad- en Riva del Garda (Italia) 12-29 .Julio 1987
miración, por raí decir envidia, entre
aficionados y músicos ds loda Europa. Cursos, Conciertos, Exposiciones
Para salvaguardar el jazz en emiso-
ras radiofónicas y caderas televisivas
hará falta un esfuerzo gigantesco en
común por parte del creciente grupo CURSOS DE PERFECCIONAMIENTO
de aficionados serios. Pero aquí tro-
pezamos desgraciadamente con otro gra-
vísimo problema: por estas latitudes,
donde la ignorancia en materia de jazz Violín Ruggiero Ricci 13-25 7.87
se va poco a poco venciendo, donde Viola Bruno Giuranna 13-25 7.87
el gusto seguro y el buen criterio se Violoncello Radu Aldulescu 13-25 7.87
están formando en una mayoría, re- Contrabajo Ludwig Streicher 13-25 7.87
sulta que la falta de unión es cada día Piano Bruno Mezzena 16-28 7.87
mayor. Nadie parece o. mejor dicho: Arpa Osian Ellis 13-20 7.87
nadie parece querer saber las razones
por tan lamentable situación que ha con- Guitarra Stefano Grondona 13-25 7.87
tribuido al cierre de revistas especia- Flauta Mario Ancillotti 13-25-7.87
lizadas y al silencio en las ondas. Es- Oboe Hans Elhorst 13-25 7.87
ta plaga por lo visto tan tipie ámenle Clarinete Karl Leíster 20-28 7.87
hispana merece, sin duda, comentario Fagot Janos Meszaros 13-25 7.87
aparte si un día nos atrevemos a Trompeta Bo Nilsson 13-25 7.87
escribirlo... Trompeta barroca
Ebbe Traberg -f-Grupo de metales Edward Tarr 13-25-7.87
Trompa Erich Penzel 17-28.7.87
P.S.; Sananas después de redactar este artículo Trombón Branimir Slokar 13-25 7.87
nos enteramos de que Radio £7 País ha reconside- Composición Sándor Veress 13-25 7.87
rado su idea de suprimir su espacio sabatino Jazz
t rasLadándnki A domingo de diez a IÍKC de la no- Análisis Francesco Valdambrini 13-25 7.87
the. ,Nue5liB mds sincera felicitación! hk> dejamos, Ritmo Anna Marton 13-25 7.87
sin embargo, óc notar con indignación d recorte
de una hora que ha sufrido cttn respecto a la pro- Dirección Coral Peter Eídenbenz 13-25. 7.87
gramación alienar Gregoriano Alberto Turco 13-25 7.87
Al mismo tiempo nos llega la reiDua de un nuevo
cambio del programa televisivo Jazz entrt amigos Construcción
que. a partir de julio, volverá a la «gunda cadena
donde se emitirá los lunes por la nuche. Así la di-
Instrumentos de Arcojürgen von Stietencron 13-25-7.87
rección de TVE reconoce y corrige uno de sus mu- Música de Cámara Bruno Giuranna 13-25.7.87
chos errores, lo que tamhic-n c-s UL' agradecer. Bruno Mezzena
Mario Ancillotti
Hans ElhoTst
Janos Meszaros

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DANZA

Martha Graham. Gira 1987

f,untw ¡mrrpMMtl" el wJ« dt I9W. Fmnfírr. J' Muiífa. Grahina H)TI) ZMMAMJIIAiBILBM¡. Mtuiar Slumnaa «r D i x m a ni Angcls FOTO- 14/KWA STOPE.

L A compañía de danza moderna


mus importante de los Estados
Unidos. la Murtha Graham Dance
Company. ha vuelto a España este año
pués cristalizaría en el método Graham.
Probablemente la interpretación actual de
las solistas de la compañía remarque una
linca física y un acento que aún no exis-
lia sido Clyiemneslra, un largo ballet que
ocupa toda una noche de representación y
que fije creado por Graham en 1958. Es
un verdadero monumento de la creación
a saldar una deuda contraída en su gira tía en IIK. años treinta, pero ese toque contemporánea. Entre líneas puede verse
del año pasado: presentarse en Madrid. personal y actual les trasmite una ani- lo que iba a suceder en la danza nortea-
La agrupación también ha estado en el mación y una credibilidad que les co- mericana de los próximos 20 años, antici-
recientemente reniodelado Teatro Amaga rrobora trascendencia. También estaban pando lenguajes y modos escénicos. Esta
de Bilbao. las piezas Diversión ofAiigets, de 1948, pieza emana una coherencia de gran arte.
Los programas, que alternaban pie- Tempialions of ihe Motm, de 1986, el y puede compararse a li« grandes conjun-
zas ya vistas en 1986 con otras de rc- The Rite of Spri/ig, de 1984 Errand in tos operísticos wagnerianos en cuanto a
eicme reposición, erjn una buena pano- lo ¡he Maze, de 1947, Piain of Pntver densidad y peso estético. La representación
rámica de la dilatada carrera creativa de de 1968 y Acts of lighi. de 1981. Era europea de Clyiemneslra cierra un círcu-
Martha Graham. una de las más prolífi- evidente que. salvo detalles sueltos, la lo de admiración por esta pionera (será
eas de la historia de la danza, y proba- etapa más interesante de la enorme obra visto en el festival de Avignon del 3 al
blemente la que más pautas haya senta- de Martha Graham se sitúa antes del 1960. 6 de agosto), cuyo alcance, ese largo brazo
do en el siglo XX. La otra pieza importante de la gira de influencias, aún se deja sentir.
El interés se centraba en los solos,
presentados como fragmentos, algo he-
cho con verdadero rigor arqueológico y
que son pie/as de estudio para toda per- El celo del método
sona que se interese en el tema. La re-
eonsirucción ha sido tan cuidadosa que, Cada vez que la compañía viaja tucia de Norteamérica se suscita en ruedas de
en muchos casos, personas muy ancia- prensa y encuentros con bailarines de otras latitudes la serenidad de cu anuís insisten
en que saben impartir el método Grahain
nas que aún viven han aportado sus re-
Linda Hodcs. actual directora artística asociada junto a Ron Pro las, insiste cu
cuerdos. Fotos, trozos de filmaciones mu- i|ue. solo los profesores avalados pur la escuela ncoyorkina están realmente capacita-
das, la memoria de la propia señora Gra- dos para Émpanir clases de Graham. Muchas personas asisten a cursos de seis sema-
ham. Todo na sido utilizado para que. nas donde se imparle una introducción básica y elemental al método y sus posibilida-
lo que vemos hoy, se parezca lo más po- des, pero esto, ni pía asomo, faculta para llevar a cabo una labor cuya pedagogía
sible aquellas funciones itinerantes de la específica aún hoy está perfeccionándose. Es este el punto de comparación más cer-
compañía Dcnishawn. donde se gestó gran cano al ballet académico y su didáctica. Linda Hodcs explicó como las reglas del
parte de la danza moderna actual. método Graham son tan estrictas como las del clásico, y que. los bailarines que hoy
ya maduros, se enfrentan a las coreografías de Marlha Graham. han asimilado este
Lie solos no duran más de tres o cua- método de formas escalonadas, hacia una perfección y dominio que luego, tal como
tro minutos, y en ellos hay diversas in- dice la propia Marlha. el método no se vea en la obra dancística terminada, sino
fluencias que reflejan la época en que -que sólo haya sido vehículo y sistema de trabajo.
fueron creados, cuando la moda por el Actualmente se estudia ya la creación de un centro europeo permanente para dar
exotismo oriental era el último grito. En estas clases en Florencia de una manera sistemática. Allí cada año se dan cu sus de
los dos últimos, Lamenialion y Frontier. verano impartidos por profesores de la sede original.
está el fermento estilístico que años des- K .S.

8 0 Scherzo
DANZA

BARCELONA: «Abril en dansa


ESDE la tarde del viernes 24 de

D abril cumenzaron los grupos a ser


vistos. Mudan ce i mostró su pri-
mor montaje, pero mucho más depurad".
Después le locó el turno a Laño ni ma Im-
perial, un grupo de seis chicos que se han
planteado una obra difícil, ton música de
vanguardia interpretada en directo. Esta par-
tilura. repetitiva y acusando malas influen-
cia*, no facilitó que se disfrutaran los aciertos
coreográfieos, que son muchos. Ellos se-
rán vistos en el Centro Cultural de la Vi-
lla durante la muestra del mes de junio.
Esa misma noche fue visto Nofres, pieza
nueva de Ramón Ollcr con c! grupo Me-
tms. Un -salto tfc Lahdati indisoluble, aunque
faltan retoques y rodaje. La música de Agustí
Fernández fue también muy aplaudida y
cumple su función admirablemente integrada
al movimiento. También fueron vistos frag-
mentos del Ballet Contcmporani de Barce-
lona, en su conocida linea creativa, el en-
Ana* Marín m HI mtmtmi> Je N-iIri;». ivffíigrafiu ilt RwH/ti (Xttt pura ti K'"P" Wrmn FOJOS. CASTAÑAS.
sayo del Ballet Clásico de Barcelona con
buena ciñiera pero sin madurar. Maigari-
OR iniciativa del Departamento de Danza de la Generalital de Cataluña, la Guerguc y sus experimentos traídos de

P ha tenido lugar en Barcelona un evento sin precedentes en el Estado


Español. Empresarios de danza, programad ores de festivales y organis-
mos estatales, críticos y especialistas teóricos, fueron invitados a un maratón en
Nueva York. La Dux. una pareja de chi-
caa llena de poesía y fuerza, la agrupación
capitaneada por Guillermina Coll, Dan Com-
la Ciudad Condal de lodo un ñn de semana, con el objetivo de promocionara los panya de Dansa. Vicente Sdez.. y su mili-
grupos catalanes y facilitar así su contratación en el resto de la península y en lancia minimalista, Andreu Bresca con un
el extranjero. Fue un foro de confrontación y análisis que permitió corroborar juego coreográfico y Dañar Dansa. que abu-
que en Barcelona está lo mejor en cuanto a calidad y los géneros de investiga- rrió a lodos.
ción contemporánea encuentran allí derroleros que no se deben perder de vista. R.S.

C GebAerf baiavkf en su útltrra crtütiárx, Rcquion At Veirt

Francesc Bravo os. además de un Cese Gdaberl y Lydia Azzopardi Avelina Arguelles, inquieta, de una
bailarín peculiar y virtuoso, un hombre estrenaron en el marco de abril en capacidad reflexiva admirable, pré-
de vanguardia que exhibe su desen- dansa su Réquiem de Vcrdi, una pro- senlo varios fragmentos apoyados en
fado en las creaciones de su grupo. ducción casi monumental donde Ge- un bailarín de raro talento: Joaquín
Su desfile de modelos es una fresca labcrt da salida a sus fantasmas y pone
burla de esa dependencia de la mo- en escena unas evoluciones que, dcs- Subuicr, que hizo un brillante solo
da que hace hoy estragos. Con ca- marcándose de la corriente actual, utilizando un mástil de windsurf co-
risma, y sin abandonar una sobrie- tienen en sello de una voluntad de mo pértiga. Arque I les demuestra una
dad disiantc, los fragmentos coreo- eslilo personal. Azzopardí. que esta inventiva que no se deliene y sus
grafiados por Bravo van mucho más vez no aparece en escena, aporta su piezas, a veces sutiles, merecen
allá de b risa y la anécdota. coherencia y madure/ al montaje. atención.

Scherzo 81
DANZA

VALLADOLID:
Repaso a las vanguardias
L A Muestra Internacional tic Tca-
iro de Valladolid es uno de los
eventos anuales de mayor presti-
gio y coherencia que hay en España. Su
oferta es siernpjc novedosa y de gran in-
terés. Allí, la hoy ya difícil frontera del
teatro y la dan/a acaba de diluirse en
espectáculos de vanguardia francamente
i me rd i se i pl ¡narios. Este ario se vion a Mi-
chel Clark y su revulsiva compañía de
danza eon ramalaziis del más feroz af-
terpunkie; estuvo Paulino Daniels con una
exquisita secuencia de solos hechos pa-
ra día por coreógrafos de prestigio co-
mo Viola Farbcr. con el unitario fondo
musical de Harry de Wi!. la alemana Sus-
sanne [.inke. la suiza Muriel Bader acom-
pañada de Patricia Uípe/. y un espectá-
culo LTL-ado por la francesa Karine Sa-
porta: Une passion. Para esta coreogra-
fía. Saporta escogió la Pasión según San
Maleo, de Juan Sebastián Bach, a la que
d músico Hugucs de Courson superpo-
ne una banda electrónica. De este expe-
rimento surge un complejo sonoro que
apoya una viólenla acción coreográfica
llena Je sensualidad y refinada rareza.
El ritual llevado a cabo en escena por
la pareja, no deja de tener evocaciones
sádicas y místicas que la partitura ba-
chiana se encarga de enaltecer.

UTKL [u*sH'ii ¡ti A'<JJUU Smiftia En rl R.S.

Siempre son partituras de fuerza, de gran

Susanne Linke: tesitura orquestal. Para el solo Marea Alta


se sirve de una conocida grabación donde
Pablo Casáis ensaya la Elegía de Faurc.

el nuevo expresionismo En el registro se escuna a Casáis dando


órdenes a los músicos, [atareando, tocan-
do el atril. Es inquietante cómo la bailari-
na arma un discurso plástico elevado, de
gran emotividad, sirviéndose de manera
elíptica de aquella grabación pura co-
leccionistas.
Susanne Linkc ha hecho otra coreogra-
fía. Alsii Egmonl, bille para la compañía
norteamericana Josí Limón donde también
se sirve de un ensayo orquestal, esta vez
hcethovcniann grabado con voces, toses,
afinamiento de las cuerdas y repeticiones
infinitas de las mismas frases. De este uso
particular de la música sin acabar deviene
una obra duncíslica que se mantiene siem-
pre en un proceso inconcluso. En la obra
vista en Valladolid. la continuidad entre
Berlioz. Chupín, Grieg y Mahler. con so-
nidos extraídos de la cotidianidad, y las
bandas procesadas por métodos electróni-
cos, tejen una atmósfera sonora distinta en
íu.uiw Ij-ér tu Sthritk- w.-rMp!n. rl i wjrn «i Valladflid fOTO GtNT WEIGU.T cada ocasión, pero altamente eficaz para
ese expresionismo de nuevo cuño que Linkc

L A bailarina alemana, que fue la


Ultima d i se í pula eminente de Mary
Wigman. llego a España precedi-
da de una veneración que ya se le profesa
hoy en los ambientes mus depurados de la
ción de 1985 que parece contar gran parle
de su tragedia personal alrededor de tu edu-
cación psicoamditaja. muraras que en Madrid
y Barcelona se vio un programa de solos
de 1976 a 1982 eon cuatro piezas muy di-
cultiva, donde, sin olvidar los preceptos
de la vieja escuela berlinesa, se adivinan
lenguaje* de actualidad. Susanne Linkc tra-
bajó con Pina Bausch varios años. Esta otra
creadora también hace un uso tangencial
danza en ludo el mundo. Susanne ü n k e ferenciadas entre sí. de la música, donde la ordenación de los
ha actuado en Valiadolid. Barcelona y Ma- Una de las cosas que más llama la aten- movimiaiUb nunca sigue literalmente al com-
drid u>n dos programas. En Valladolid se ción en Linke es la selección de las músi- pás sonoro.
vio una fibra larga: Schrine verfolgen, crea- cas con que acompaña sus movimientos. R.S.

82 Schcr¿o
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