Вы находитесь на странице: 1из 328

Nisargadatta Maharaj

Sri Nisargadatta Maharaj.

Nisargadatta Maharaj (17 de abril de 1897 - 8 de septiembre de 1981) fue un gran


maestro espiritual de la corriente Advaita. Su enseñanza es admirada por ser directa,
provocativa y radical. Considerado por muchos como un iluminado, su obra más conocida
es I am that (Yo soy eso).

Biografía[editar]
Su padre, Shivrampant, trabajó como sirviente doméstico en Bombay y después como
pequeño granjero en Kandalgaon, un pueblecito de los bosques del distrito Ratnagiri,
en Majarastra. Tras la muerte de su padre, Marutti (su nombre de nacimiento) dejó el
pueblo al cumplir los dieciocho años, y se fue a Bombay, donde trabajó brevemente como
vendedor. Después se hizo pequeño comerciante y desarrolló su propio negocio.
En 1924 se casó con Sumati Bai y tuvieron tres hijas y un hijo. Abrió una tienda
de bidis (cigarrillos finos indios). Fue a partir de aquí (con unos 35 años) cuando llegó a
interesarse abiertamente por los temas espirituales.
Un amigo suyo, Yashwantrao Bagkar, era discípulo de Siddha Rameshuar Majarásh, a
quien llevó a ver un día. Marutti quedó conmovido por la personalidad y la enseñanza de
aquel hombre, y poco después fue su gurú. Sri SiddhaRameshuar Maharás propició la
iluminación de Nisargadatta a los 37 años con instrucciones como «mantente en la
sensación de “yo soy”, ahí reside la verdad última [...] tú eres lo Supremo».
Siddha Rameshuar murió poco después, en 1936. Entonces Nisargadatta abandonó a su
familia y su negocio de bidis y se fue a los Himalayas; pero pronto volvió y comenzó a
impartir sus enseñanzas.

Obra[editar]
 La medicina suprema (1979)
 La experiencia de la nada
 Enseñanzas definitivas (El néctar de la inmortalidad)
 Ser
 Semillas de consciencia (1979)
 Yo soy eso (1973)
 Antes de la consciencia
 La consciencia y lo absoluto
 El buscador es lo buscado

Sri Nisargadatta Maharaj. Vida y


mensaje.
publicado a la(s) 20 jul. 2014 4:43 por Ricardo Cob [ actualizado el 24 jul. 2015 12:24 ]

José Manuel Martínez Sánchez


www.lasletrasdelaire.blogspot.com

Usted es completo aquí y ahora, usted no necesita absolutamente


nada.

Sri Nisargadatta Maharaj


(“Yo soy Eso”.)

Vida
Hablar de la personalidad y biografía de Nisargadatta, teniendo en
cuenta las palabras que nos legó en sus charlas con los numerosos
visitantes que buscaban su presencia, sería una especie de
contradicción en cuanto a lo que él mismo quiso transmitir
repetidamente. “Yo soy innacido”, solía decir.

Sin embargo, si tenemos que enmarcarlo como un cuerpo que vivió en


este planeta durante un período de tiempo de la historia, hemos de
decir que nació en Bombay en marzo de 1897, con el nombre
de Maruti Shivrampant Kampli, y murió a los 84 años de edad, el 8 de
septiembre de 1981. Desde su adolescencia tuvo una vida sencilla,
fue a la escuela y ayudaba a su padre en labores de labranza y en su
granja. Al morir su padre, en 1915, el joven Maruti estableció un
negocio de bidis (cigarrillos liados a mano). Él negocio resultó
próspero rápidamente y abrió varias tiendas más. Se casó en 1924 y
tuvo cuatro hijos. En su familia siempre hubo una tradición ritualista
y religiosa que influyó a Maruti desde niño. Llevaba la vida normal de
un hombre de negocios, sin embargo existía en él una profunda
búsqueda interna por el conocimiento de su verdadera identidad. Y el
primer gran cambio espiritual que tuvo lugar en su vida fue al
conocer a su gurú, Sri Siddharameshwar Maharaj, de la rama Navnath
Sampradaya (la tradición de los Nueve Maestros), una tradición de
maestros que han formulado de manera clara y concisa el advaita
vedanta. Apenas un mantra sirvió para que Sri Nisargadatta Maharaj,
comprendiera su naturaleza real. Nisargadatta significa, literalmente
en sánscrito, “naturaleza verdadera”. El mantra que su maestro le
dio fue: “Tú eres el Parabrahman”. Y posiblemente toda la
enseñanza de Nisargadatta puede resumirse en este mantra. En ese
momento Maharaj comprendió, sin ningún género de dudas, quién era
él.

Se dice que Nisargadatta, tras largas horas de meditación, entró en


mahasamadhi en 1936, abandonando al año siguiente a su familia
para llevar una vida de peregrinación y renuncia. Pero pronto
comprendió que no era necesaria una vida de renuncia y volvió a
Bombay para continuar su vida cotidiana en su tienda de cigarrillos.
Fue en esa tienda donde comenzaron a llegar personas interesadas en
sus palabras, ya que hablaba con mucha claridad y rotunda sencillez
sobre el conocimiento último del Ser.

En 1973 Maurice Frydman tradujo alrededor de un centenar de


charlas de Nisargadatta y las publicó en un libro titulado “Yo soy
Eso”, que dio a conocer mundialmente sus enseñanzas. Se han
publicado numerosos libros que recogen las palabras de Maharaj en
forma de diálogos con distintos interlocutores. En todos ellos la
esencia de sus enseñanzas es la misma. Algunos de estos libros son:
“Semillas de conciencia”, “La experiencia de la nada”, “Ser”, “La
medicina suprema”, “La conciencia y lo absoluto”, “Antes de la
conciencia”, “Yo no sabía”, “Yo soy innacido”… También cabe
señalar el libro “El buscador es lo buscado”, donde un famoso
discípulo suyo, Ramesh Balsekar, recoge las enseñanzas últimas de
Nisargadatta y trata de sintetizar en un apéndice al texto la
enseñanza de Maharaj.

Posiblemente en el siglo XX, junto con Ramana Maharshi, nadie haya


expresado en la India, con tanta elocuencia y claridad, el mensaje
del advaita vedanta, que es, en definitiva, el mensaje que apunta a
lo que verdaderamente somos, es decir, a nuestra naturaleza real.

Mensaje
El mensaje de Nisargadatta es claro, conciso, directo, sincero… Lo
expresa sin adornos, tal y como es. Por eso, como un cristal, muestra
tan transparente la esencia misma.

Comencemos por comentar el mantra que le dio a Nisargadatta su


maestro. Maharaj repetía que ese mantra le hizo comprender y que
era una llave directa a la verdad. Durante su búsqueda permaneció
indagando en ese mantra, hasta que logró discernir toda la
comprensión que contiene. “Yo soy el Parabrahman”, repitió una y
otra vez Maharaj. ¿Qué significa “Parabrahman”? Para entenderlo
hemos de comenzar dividiendo esta palabra compuesta en sus dos
palabras que la forman. Una es Brahman. Que significa mundo,
creación, Dios. La otra es “Para”, que en sánscrito significa “más
allá”. Por tanto, lo que Siddharameswar le dijo fue: Tú eres más allá
del Brahman. Del mundo, de Dios, de la Creación. De todo lo
imaginable, de toda ilusión o lenguaje, de toda forma o nombre, de
toda realidad identificable. Lo que tú eres, en definitiva, le dijo, no
se puede nombrar, ni concebir, ni tocar. Pero, como el advaita
postula, por medio del método del neti, neti (ni esto, ni aquello), la
llave nos indica lo que somos viendo lo que no somos, por
eliminación. Y lo queda, lo Absoluto, es el Ser. Ponerle un nombre,
llamarlo Lo Absoluto, por ejemplo, es también, perderlo, limitarlo,
querer objetivarlo. Algo que resulta claramente imposible.

El advaita vedanta resulta sumamente sencillo y a la vez sumamente


complejo si tomamos como único medio el lenguaje, ya que éste
apunta a la esencia, pero no es la esencia misma. Nunca el lenguaje
podrá captar lo que está más allá de él. Hemos de atender al
lenguaje como un medio que deja un perfume, si nos quedamos en
las palabras perderemos siempre el olor de lo real.

Nisargadatta muchas veces explicaba la creación y el cuerpo como


una combinación ilusoria (maya) de los cinco elementos (fuego,
tierra, agua, aire y éter) y de los gunas; y de este modo daba a
entender –como señala también la Bhagavad Gita y el Vedanta, que
uno no hace nada, sino que son los cinco elementos los que, según su
combinación, crean los diversos cuerpos, pensamientos, acciones,
etc. A diferencia del Shankya y la dualidad materia (prakriti) y
espíritu (purusha), en Nisargadatta no encontramos una creencia en
la realidad permanente de este fenómeno, sino que era considerado
como una explicación de la manifestación que, en última instancia,
es de carácter ilusorio y se desvanece en el estado de conciencia no
dual o del parabrahman.

Como en Ramana Maharshi, Shankara, la Mandukya Upanishad y los


comentarios de Gaudapada; Nisargadatta hablaba a menudo de los
tres estados: vigilia, sueño con sueños y sueño profundo. Y del cuarto
estado o Turiya, más allá de los tres estados ordinarios. Este
concepto no es fácil de entender ya que se refiere a un estado de
conciencia, podemos decir de testigo, capaz de ver los tres estados
ordinarios. Un estado de conciencia que sólo el jñani (conocedor) es
capaz de ver y que le permite asentarse en la comprensión completa.
Pero el jñani va más allá incluso de la identificación con ese estado o
con cualquiera de la conciencia, y establece su comprensión, su ser,
en un estado sin estado, trascendiendo toda conceptualización, y
toda forma de tiempo o de espacio. Algunos sabios hablan de tal
conciencia como Turiyatita (más allá del cuarto estado), pero,
insistimos, es volver a ponerle un nombre, una categoría, a algo que
va más allá de esto. De esta forma podemos recordar también el
título del libro de Nisargadatta antes mencionado, “Yo soy Eso”,
donde el pronombre demostrativo “Eso” hace referencia, de alguna
manera, a algo indeterminado, que no se nombra, sino que se
indica.

Para entender, por tanto, la naturaleza del jñani, y de este modo


describir la realidad desde la que Nisargadatta habla, hemos de hacer
de nuevo referencia a las gunas. Guna significa “cualidad”, designa
cualidades de la naturaleza. Guna-satva es la cualidad de pureza,
guna-rajas de actividad y guna-tamas de inercia. Estas gunas
constityen en el individuo un carácter, que está modificado por su
propia constitución (doshas), el ambiente, la alimentación, etc. Todo
lo que está constituido por estos diferentes atributos se le llama
“saguna” (con atributos), y a lo que está libre de ellos “nirguna”. La
naturaleza del jñani es, por tanto, “nirguna”, sin atributos. Aquí se
enmarca la visión no dual, la visión de Maharaj, la libertad esencial
de la comprensión de lo absoluto. Y esa es nuestra verdadera
naturaleza, puesto que el jñani es, ni más ni menos, que el
testimonio de nuestra naturaleza esencial. Habla de lo que somos, y,
precisamente por la ignorancia, por la idea del ego (ahamkara), el
apego al cuerpo… hemos olvidado.

Podríamos extendernos con infinitas explicaciones teóricas sobre las


concisas apreciaciones antes descritas, pero considero más
interesante dar vida a algunas de las palabras –a mi entender- más
esenciales de Nisargadatta e ir desgranándolas y comentándolas paso
a paso, y aclarando cualquier apreciación conceptual si lo que
requiere.

Comenzamos así, con una idea que Mahraj repitió a menudo y que es
sustancial en su mensaje:

Todo lo que hay que comprender está aquí, es Uno. Ese estado en el
cual usted estaba antes de adquirir el conocimiento “Yo soy” es el
estado real. (“Semillas de conciencia”.)

Cuando a menudo Maharaj hablaba de Eseidad, se refería a ese


estado que había antes del conocimiento “Yo soy”. Esta idea es
fundamental para entender sus palabras. Cuando sabe que es ya ha
entrado el conocimiento o la identificación del ser, por lo que ese
reconocimiento ya es posterior a la verdadera naturaleza de uno, ya
que carece de toda identificación. En el momento en que aparece el
conocimiento se da un proceso cognitivo que supone un conocedor,
un conocimiento (cognición) y lo conocido. Objetos, en definitiva,
división, dualidad. Antes del conocimiento “Yo soy” no hay nada de
eso.

Por esta razón, y para tratar de ver ese estado, Maharaj se refería al
estado de sueño profundo:

Si está en el sueño profundo, ¿qué experimenta usted? (“Yo no


sabía”.)

En tal estado no hay experiencia, no hay ningún ‘yo’ ni conciencia de


ser. Haciendo referencia a ese estado sin estado nos vemos antes de
ser, en nuestra naturaleza real:
En el sueño profundo ya no hay ser, ya no hay “yo soy”. (“Yo no
sabía”.)

Al igual que Ramana Maharshi usaba el método de la indagación


mediante la pregunta ¿Quién soy yo? Para ir a la búsqueda de la
naturaleza real, Maharaj, como el propio Ramana, Sri Ranjit y otros
jñanis, recurrían a mirarse antes de Ser, para ir a la esencia misma
que elimina cualquier mota de intrusión mental o lingüística. Ya que
para vernos antes de Ser la indagación requiere abandonar todo
intento de búsqueda y cualquier acción mental, solo requiere mirar
aquello que estaba antes de que, por decirlo así, alguien mirara. Y
donde ni siquiera hay un “alguien” mirando “algo”.

Como vemos las palabras de Maharaj son directas, desmontan


cualquier construcción mental, doctrina, creencia, deseo espiritual.
Por eso no fueron muchos los que verdaderamente escucharon su
mensaje, pues era necesario que no hubiera un ego buscando algo, ni
siquiera la satisfacción espiritual de encontrar al Ser. Es un camino
de abandono radical de toda idea de búsqueda o encuentro. Una
renuncia espiritual que no puede tener un fin, una recompensa;
puesto que no hay nadie para eso. Ningún buscador podría llegar a
Maharaj para obtener algo, él estaba para quitarlo todo, esa era su
función, su misión comprensora. Algo que recuerda al famoso
mensaje de Jesucristo: “Déjalo todo y sígueme”. Supone el único
medio donde no se interponga un ego; porque desde el ego lo
absoluto siempre quedará pequeño, reducido a las expectativas
personales y limitantes. Es ahí donde el amor entra en juego en el
buscador, como entrega y confianza, como abandono de sí mismo (o
lo que cree que es) en entrega sincera a lo que siente que es, más
allá de sí mismo, más allá del cuerpo y la mente. El gurú te vacía por
dentro para ser llenado (como dice el Tao), te indica el camino pero
requiere del esfuerzo intenso del practicante para abrirse, sin miedos
o prejuicios, a la realidad, sin nada que perder y sin nada que ganar:

El amor es la cualidad de ser. La Eseidad es amor. Solamente cuando


esta Yo-soy-dad aparece, se hace presente el amor. (“Semillas de
conciencia”.)

En este camino de renuncia, donde sólo así el amor brilla como el


ser, la mente y cualquier intento de comprensión ha de ser
abandonado si de verdad queremos comprender algo y no perdernos
en los laberintos mentales. De hecho, la comprensión misma es una
gracia, la gracia del gurú, y todo esfuerzo por obtenerla resulta vano.
Es un regalo que se nos da. Y esto sirve para recoger otra apreciación
fundamental para Maharaj y el advaita vedanta, y es la idea de que
no hay hacedor:

La consciencia actúa como una totalidad, no hay ningún hacedor. Nos


vemos a nosotros mismos como hacedores y por tanto queremos ser
sus testigos, lo cual es imposible. (“Semillas de conciencia”.)

Conclusión
El mensaje de Nisargadatta Maharaj revela con fidelidad y
transparencia una verdad realizada que sólo puede ser mostrada
como lo hizo desde una comprensión innata. Innata en el sentido de
que estaba totalmente presente y viva, actualizada a cada instante,
expresada con lucidez en cada palabra. Y es por esto que fue fiel
reflejo, viva voz, de la esencia misma que somos. Es la función del
maestro la de aproximarnos a una verdad que, en última instancia,
solamente puede verse, hallarse, dentro de uno mismo, pues se trata
de ver lo que somos, y nadie puede hacer eso por nosotros. Y eso es
algo que Maharaj siempre remarcó; esto es, el hecho fundamental de
que uno mismo es su propio maestro:

Su propio ser es su maestro definitivo (sadgurú). El maestro externo


(gurú) es simplemente una señal en el camino. Sólo su maestro
interno irá con usted hasta la meta, puesto que él es la meta. (“Yo
soy Eso”.)

Y ante esta afirmación cabe añadir que esa meta, ese camino, ese
encuentro, ya está presente dentro de uno, siempre está ahí con
nosotros. No es, por tanto, una búsqueda, puesto que, leemos
también en “Yo soy Eso”: lo que nunca se ha perdido jamás se puede
encontrar. […] Detenida la búsqueda, cesa la pérdida.

Es así como se inicia un camino de retorno, un


camino en el que uno se da cuenta de que jamás
salió de su hogar, aunque creía que estaba
caminando y que tenía que caminar
interminablemente hacia él. Sin nada que alcanzar, sin
búsqueda que realizar, el encuentro queda plenamente presente en
todo momento. Y el jñani permanece en su hogar, el que nunca
abandonó. Y todo movimiento se sigue viendo, todo sigue sucediendo
como quiera suceder, pero no es él quien se mueve, nada cambia ni
modifica esta verdad, y la paz se hace presente, incluso ante el
tumulto, el jñani mora siempre en su naturaleza real:
Ningún acontecer afecta a su ser real —esto es la verdad
absoluta. (“Yo soy Eso”.)

Sri Nisargadatta Maharaj

Sri Nisargadatta Maharaj nació en Mumbai (Bombay) en 1897.


Sus padres, que le dieron el nombre de Maruti, poseían una humilde
granja cerca del pueblo de Kandalgaon, y en ella pasó Maruti los
primeros años de su vida, alternando la escuela primaria con la ayuda en
las labores del campo.
Al morir su padre en 1915, el joven Maruti tuvo que salir para Mumbai
donde tras un corto periodo como empleado abrió un pequeño comercio
de bidis (cigarrillos liados a mano) casándose en 1924 con Sumatibai,
quien le dio un hijo y tres hijas.

A los 34 años un amigo le presentó a quien sería su gurú: Sri


Siddhararneswhar Maharaj. Este encuentro cambiaría su vida para
siempre. Tras un corto período de visiones y trances realizó el Ser, única
Realidad y fuente del Amor que todo lo abarca.
Tomando entonces el nombre de Nisargadatta, decidió en un principio
retirarse a los Himalayas pero pronto abandonó esta idea. Desde ese
momento todo sucedió en su vida de un modo espontáneo, sin esfuerzo
consciente alguno. Se ocupaba de su humilde negocio y en el tiempo
que tenía libre hablaba a los buscadores que comenzaban a sentirse
atraídos hacia él. Más tarde construyó una habitación para meditar
encima de su tienda, por la cual, hasta el día de su muerte ocurrida en
1981, desfilarían miles de personas llegadas de todas las partes del
mundo.
Vivió en Mumbai durante el resto de su vida, vendiendo cigarrillos en una
tienda que había sobrevivido a su ausencia. Un pequeño grupo de
personas se reunía a menudo en la tienda para escucharle hablar de la
naturaleza no-dual de la realidad. Y, después de retirarse en 1966, daba
charlas en su apartamento dos veces al día. Muchas de esas
conversaciones fueron grabadas y transcritas, y unas cuantas fueron
filmadas.
Maurice Frydman tradujo 101 Charlas y las publicó en la India en 1973
como YO SOY ESO. La temprana asociación de Frydman con Gandhi
y Ramana Maharsi le había hecho famoso en los círculos
espirituales, y a través de la promoción de sus libros introdujo a
Nisargadatta a la gente de habla inglesa en todo el mundo. La aparición
de este libro extraordinario, con una profunda resonancia, atrajo a tanta
gente a Mumbai, que Nisargadatta decía con alguna exageración, "Solía
llevar una vida muy tranquila, pero YO SOY ESO ha convertido mi casa en
el andén de una estación de tren."
La maravillosa sencillez de su enseñanza ha convertido a Sri
Nisargadatta Maharaj en uno de los principales maestros de la filosofía
Advaita del siglo XX.
"El amor dice: 'Yo soy todo'. La sabiduría dice: 'Yo soy nada'. Entre
ambos fluye mi vida."
(Nisargadatta Maharaj: YO SOY ESO)

Meditaciones con Sri Nisargadatta Maharaj


por Dinkar Kshirsagar Introducción al libro: MEDITACIONES - SRI
NISARGADATTA MAHARAJ
Las escrituras hindúes más arcaicas, los Vedas, que fueron compuestos
en su mayor parte en la Edad de Bronce (hace unos 5.500 años), son
algunos de los textos más antiguos en la historia del mundo.
Los Vedas tratan principalmente de los aspectos materiales y
espirituales de la vida. Cuando los sabios volvieron su atención hacia su
interior para estudiar la consciencia, las revelaciones que recibieron
entonces les sirvieron para componer y escribir las Upanishads.
Las Upanishads son un registro de sus intuiciones y percepciones. En
gran medida, los fundamentos de la sabiduría espiritual de la India se
remontan a estas escrituras.
Estos sabios se dieron cuenta de que para entender la mente y
aquietarla eran necesarias la pureza de pensamiento y la concentración.
Para lograrlo, nos recomendaron ciertas prácticas espirituales.
Generalmente, estas prácticas se suelen clasificar en Bhakti
yoga (yoga de la devoción), Karma yoga (yoga de la acción
desinteresada) y Jnana yoga (yoga del auto-conocimiento).
Sri Nisargadatta Maharaj fue un jnana yogui. En 1932, su gurú Sri
Siddharameshwar Maharaj le manifestó la verdadera naturaleza humana
y le pidió que meditara sobre ella. Nisargadatta Maharaj siguió el
consejo al pie de la letra y al cabo de tres años tuvo una revelación
inquebrantable: su autorrealización.
Maharaj pasó casi cincuenta años de su vida compartiendo sus
enseñanzas con todos los indagadores sinceros. Personas de todo el
mundo llegaban a su humilde casa, situada en una callejuela de
Bombay. Las consultas que le hacían, él las respondía según el estado
mental particular de cada discípulo. Para la persona realizada, este
proceso ocurre de modo natural, no deliberado, y es espontáneo.
Es la naturaleza de la mente identificarse con el cuerpo; con el nombre y
la forma, así consciente como inconscientemente. Esta identificación
nos impide alcanzar nuestro Yo sin forma ni atributos ―el Atman―, que
es consciencia pura. El jnana yogui se apercibe de esto y llega a ser uno
con él, tras un considerable trabajo. Esto se llama el camino directo, y
puede compararse al vuelo de un pájaro que vuela en línea recta hacia lo
alto. Este es el primer paso en el camino espiritual.
Posteriormente, el indagador espiritual medita y llega a conocer la
consciencia pura. Comprende entonces cómo esta consciencia se eleva,
se mantiene y decae. Esta comprensión lleva a la liberación final.

A un ser realizado, a un sabio, lo llamamos en la tradición


hindú Sadguru ―una persona que ha realizado el nacimiento, la
duración y la disolución de su propia consciencia―. Entonces, él puede a
su vez enseñar a otros indagadores espirituales e iniciarlos.
Si no existe un maestro a quien seguir, también se llama Sadguru al Ser
como consciencia pura.
Maharaj nos explicó que toda sadhana (práctica espiritual) consta de:
Escucha atenta: Prestar cuidadosa atención a las enseñanzas de
un Sadguru, siempre produce cambios en quien lo escucha. Como
ejemplo de ello tenemos el diálogo entre Krishna y Arjuna, tal como se
describe en la Bhagavad Gita. Arjuna escuchó con atención, incluso en el
fragor de la batalla, y fue liberado. Una vez que se produce el cambio,
escuchar ya no es necesario.
Bhajans: Chitta ('la mente') se purifica a través de las palabras y
entonando cánticos con devoción. Durante el canto, los pensamientos
mundanos quedan en suspenso. Es la mejor práctica que se puede
recomendar a algunas personas.
Canto de mantras: Se trata del recitado en silencio del nombre de la
deidad de nuestra elección o de un mantra (locución secreta que nos da
el gurú), mientras se presta atención a la respiración. Normalmente, el
gurú proporciona el mantra durante la iniciación del discípulo. De este
modo, el prana ('la fuerza vital') se purifica, ya que la mente y la
respiración están en estrecha relación. Con su recitado, el mantra se
personaliza, esto lleva a la disolución de la mente y, como resultado, se
llega al estado de samadhi (un modo de trance interior yóguico).
El sabio Valmiki que había sido un asaltador de caminos, se dedicó a
recitar el mantra que le había otorgado Narada, el mensajero de los
dioses. A través de ello se transformó y escribió la magnífica obra
épica El Ramayana. La purificación del prana puede dar como resultado
la adquisición de poderes espirituales, cuyo origen es la consciencia
pura. El jnani se abstiene de utilizarlos.
Meditación: Para purificar la mente, dhyana o meditación es la mejor
práctica. Tras el despertar y antes de acostarse, medite durante media
hora. Esto es lo que Maharaj recomendaba. Siéntese en una postura
estable con la columna recta. Reflexione o medite sobre esto: "Yo no soy
el cuerpo. No tengo forma. Soy la consciencia pura que se ilumina a sí
misma".
Permanezca atento a la pura consciencia sin palabras hasta que se
olvide de usted mismo mientras se halla despierto. No trate de visualizar
dioses o deidades, ni es necesario cantar nombres. Simplemente "ser" y
permanecer estable en la percepción de "yo soy" es el comienzo y el fin
de toda práctica espiritual.

Además, Maharaj nos dejó otro consejo: "La búsqueda de la felicidad es


la causa del sufrimiento". El mundo es una cisterna llena de deseos y
miedos. El verdadero desapego genera paz. El desapego anula el temor
y la ansiedad del "¿Qué será de mí?".

La imagen que tenemos de nosotros mismos se ve reforzada por


nuestras aspiraciones. De modo que se nos aconseja que desterremos
dichas aspiraciones personales. En última instancia, el final de la
búsqueda llega con la autorrealización, que es eterna.

El sentido "yo soy" se goza siempre en el momento presente. La


Eternidad se da en el momento presente. Si se nos escapa, es porque la
mente vaga entre el pasado y el futuro. Debe entender de una vez que no
existe nada que nos pueda causar temor.

La consciencia y el mundo aparecen juntos y desaparecen juntos; son


las dos caras de la misma moneda. El mundo existe mientras exista la
mente. El mundo cobra existencia con el nacimiento del cuerpo. Dese
cuenta de que el mundo está en su interior, y no usted en el mundo.
Maharaj solía decir: "Desde tu punto de vista, naciste y un día morirás. Mi
punto de vista es que el mundo primero aparece y luego desaparece". No
se puede cambiar el mundo, pero tú puedes cambiarte a ti mismo y
liberarte del deseo y el temor. El encuentro con un Sadguru en este
mundo es el hecho más precioso en la vida de un indagador espiritual. El
estado de inquietud del indagador, esa divina insatisfacción, es en
realidad una bendición del gurú.
El discípulo debe seguir las enseñanzas con amor y fidelidad. No vea en
el gurú una forma física. Lo más importante es seguir las enseñanzas
con empeño.

Mi primer encuentro con Maharaj ocurrió el 14 de mayo de 1977. Dos


días más tarde, me dio la iniciación. Normalmente le visitaba los jueves
y los domingos por la tarde. Los primeros seis meses fueron muy
difíciles para mí porque lo que escuchaba de Maharaj difería en gran
medida del conocimiento tradicional que me habían dado, y ello me
generaba conflictos. Maharaj enseñaba que no hay nada que obtener ni
nada de que desprenderse, sino que es necesario entender, no
racionalmente sino en realidad, la generación (el nacimiento) de la
consciencia y su disolución y su relación con el mundo.

Comencé a anotar para mí mismo las frases importantes que


escuchaba, de modo que pudiera volver sobre ellas más tarde. Esta fue
la base de las Nirupanas (1).
Maharaj no fue ni un predicador ni un filósofo ni un misionero. Lo que
decía, lo decía por su experiencia directa, en un lenguaje sencillo de la
calle. Solía decir que si tomas unas pocas frases y las rumias sin
descanso, serás libre.

Fui muy afortunado por estar en la venerable presencia de Maharaj


durante cuatro años, hasta el último día de su presencia física en la
Tierra.

Ojalá que los escritos en las siguientes páginas te lleven a la Verdad,


porque inevitablemente lo harán.

DINKAR KSHIRSAGAR

Notas:

1. Nirupanas. Esta palabra significa investigación, búsqueda, etc. Dice Maharaj a este
respecto: Informarte de cuál es tu naturaleza real, de cómo es, ese es el significado de la palabra
Nirupana.

Fuente: MEDITACIONES DE SRI NISARGADATTA MAHARAJ (Kairós, 2016)

Nisargadatta Maharaj: Tigre apasionado


por Philip T. Mistlberger

Extracto de: RUDE AWAKENING: PERILS, PITFALLS, AND HARD TRUTHS OF THE
SPIRITUAL PATH
Nisargadatta Maharaj genera un contraste interesante con el gran sabio
discutido anteriormente: Ramana Maharshi(*). Esto se debe a que
aunque esencialmente enseñaban lo mismo ―las más altas verdades de
la gran tradición de sabiduría conocida como Advaita― eran
expresiones notablemente diferentes de esa verdad. En algunos
aspectos Nisargadatta y Ramana eran opuestos, como se podía percibir
en incluso muchas fotos de ellos. Ramana era gentil, reservado y
silenciosamente poderoso, Nisargadatta era intenso y de voz fuerte.
Ramana era rural (vivía cerca de una montaña); Nisargadatta era urbano,
enseñaba en un pequeño hogar en una enorme metrópolis (Bombay
ahora conocida como Mumbai) rodeado de millones de personas.
Ramana era desapegado y poco mundano, Nisargadatta era
comprometido y "ordinario"; estaba casado, criaba una familia y trabajó
muchos años para mantenerlos por medio de una tienda (vendía bienes
de uso doméstico, principalmente cigarrillos hindúes). Toda su vida,
Ramana la dedicó a vivir y enseñar desde el estado de auto-realización
(despertó apenas tenía 16 años), Nisargadatta no se convirtió en
buscador hasta la edad de 36, y tuvo su despertar pocos años después.
Ramana no tuvo un maestro humano, Nisargadatta sí (el
gurú Siddharameshwar Maharaj, 1888-1936), y luego atribuyó el crédito
de su despertar a simplemente seguir las instrucciones de su gurú.
(Aunque Nisargadatta no hablaba mucho de ello, en sus últimos años sí
afirmó que él era parte de un linaje de enseñanza a través de su gurú,
linaje conocido como Navnath Sampradaya, un linaje semi-mitológico
de místicos hindúes).
Según el reconocido discípulo de Nisargadatta, Ramesh Balsekar,
Nisargadatta se negaba a dar información biográfica de su vida. Una
vez, con su franqueza habitual le remarcó a Ramesh: "En vez de perder
tu tiempo con búsquedas tan inútiles, ¿ por qué no vas a la raíz del
asunto e indagas la naturaleza misma del tiempo?". Tal vez por esa
razón poco se sabe de sus primeros años. Como ocurre con muchos
sabios hindúes no se daba a conocer por su nombre de nacimiento.
Nació con el nombre de Maruti Shivrampant Kambli, el 17 de abril de
1897 en Bombay. Uno de seis hermanos nacidos de una devota familia
hindú (1). Maruti fue criado en el campo, en una pequeña aldea. Cuando
tenía 18 años, su padre, un granjero, murió; luego Maruti se trasladó a
Bombay siguiendo a su hermano mayor para trabajar y ayudar a
mantener su familia.
Mientras crecía, Maruti había trabajado con su padre en la granja y no
había recibido una educación tradicional, a pesar de que era brillante y
curioso. Su primera influencia espiritual fue un amigo de su padre, un
devoto Brahmin que con frecuencia entablaba conversaciones con
Maruti acerca de cuestiones filosóficas y religiosas. Esta semilla,
plantada en su infancia, florecería más tarde en una dedicación
apasionada a las elevadas verdades de la vida. Mientras tanto sus
responsabilidades se encontraban en otra parte. Después de llegar a
Bombay, trabajó como empleado, pero aparentemente odiaba el trabajo
y renunció después de unos poco meses. Es posible que tuviera una
naturaleza obstinada y necesitaba ser su propio jefe. Esto es muy
probable ya que pronto comenzó su propio negocio, vendiendo ropa de
niños y cigarrillos hindúes (generalmente llamados "beedies" ― lo cual
explicaba el apodo informal que luego tuvo y por el que a veces se lo
describía, "Beedie Baba").

El negocio de Maruti prosperó y eventualmente pudo abrir otras tiendas.


La relativa estabilidad económica que esto le trajo, le permitió asentare.
A la edad de 27 se casó con una mujer llamada Sumatibai y luego
tuvieron 4 hijos (tres hijas y un hijo). Su vida hasta la mitad de su
treintena era rutinaria y típica de un hombre trabajador de la ciudad. Sin
embargo, sí tenía un amigo que era fuera de lo común: un dedicado
buscador espiritual quien resultó ser discípulo de un gurú hindú poco
conocido llamado Siddharameshwar Maharaj. (Hay que tener en cuenta
que los "gurús" son muy comunes en India; prácticamente cada aldea
tiene su sabio local, y las grandes ciudades tienen muchos sacerdotes
religiosos, maestros espirituales y místicos errantes de todos los niveles
imaginables de calidad. Son pocos, sin embargo, los que puede decirse
que están profundamente realizados).

Un día fatídico de 1933, Maruti fue a ver a el gurú con su amigo y fue
impactado fuertemente. Uno podría preguntarse si esto se debió a la
calidad del gurú o al hecho de que Maruti había estado buscando algo
inconscientemente y le urgía salirse de su rutina psicológica, hacia una
consciencia más elevada. Probablemente, las dos son ciertas.
Independientemente de la disposición de Maruti, Siddharameshwar
Mahara lo impresionó lo suficiente como para seguir obedientemente
las instrucciones del gurú espiritual, que consistían en un mantra y una
guía para buscar su verdadero Ser. Esto tomó la forma de un constante
recuerdo del pensamiento-sentimiento "yo soy". (En esencia muy similar
al "recuerdo de sí mismo" que enseñaba el famoso sabio greco-armenio
G.I. Gurdjieff a principios del siglo veinte).
El gurú le había dicho a Maruti: "No eres lo que tú crees que eres". Ese es
el indicador final hacia la verdad más elevada y el animoso pedido de los
místicos genuinos y sabios auto-realizados. Es lo que sacude al
buscador, o al potencial buscador, fuera del sueño convencional de la
vida típica, en la cual (notablemente) damos por hecho la mediocridad
de que de alguna manera tenemos que estar satisfechos con lo que se
nos ha puesto en frente.

Los buscadores de la verdad a lo largo de la historia, han tenido que


trabajar en contra de lo convencional y frecuentemente en contra de un
tabú de no desafiar estas convenciones, la mayoría de las cuales
parecen ser un acuerdo consensuado de que eres lo que crees que eres.
Tal vez pueda decirse confiadamente que ningún acercamiento hacia la
realidad se puede lograr hasta que empecemos a desafiar esa
suposición. Yo no soy lo que creo que soy es el comienzo del
despertar, el primer vislumbre de luz en un nublado paisaje interior.
Recibir una guía de calidad o instrucciones específicas de un maestro
espiritual razonablemente digno no es poco común. Lo que es poco
común, sin embargo, es proponerse seguir esas instrucciones con gran
determinación y fe en la guía del maestro. Y eso es exactamente lo que
Maruti hizo. En eso mostró su cualidad latente, de una manera que
inmediatamente lo separa de la vasta mayoría de buscadores
espirituales. Porque, aunque Maruti tenía un trabajo y responsabilidades
familiares, aún dedicaba tiempo cada mañana para retirarse a una
pequeña habitación que había preparado en su casa, para practicar las
instrucciones de su maestro con gran compromiso.
Maruti no estuvo mucho tiempo con su gurú, sólo cerca de treinta
meses. Siddharameshwar murió en 1936, dejando a su enérgico
discípulo que completara su realización por su cuenta. Maruti siguió la
práctica de permanecer enfocado en la conciencia "yo soy" con firmeza,
y esto le trajo claros resultados. Despertó profundamente a la verdadera
naturaleza de sí mismo (Self) y Después decidió adoptar un nombre
espiritual ― "Nisargadatta"― que significa "el que mora en el estado
natural". El segundo nombre, "Maharaj", es un honorífico que significa
"gran rey", el cual le sería afectuosamente dado por sus discípulos años
después. Durante la mayor parte de sus últimos años de enseñanza
siempre se le refirió como "Maharaj".

Es interesante observar que poco después de su despertar Nisargadatta


dejó temporalmente a su familia y a su trabajo para deambular como un
mendigo por la India. Hizo esto cerca de un año, a la edad de 40, antes
de darse cuenta de que la vida de un místico sadhu vagabundo no era
para él. Entonces retornó a Bombay y a su familia, y retomó su trabajo
como dueño de tienda. Y allí permanecería los últimos cuarenta años de
su vida.
La esposa de Nisargadatta falleció en 1942, y él se pasó la siguiente
década trabajando y completando los deberes de criar a sus hijos. No
empezó a impartir enseñanzas y a tomar discípulos formalmente hasta
la edad de 54. El hecho de que se pasó quince años siendo un sabio
realizado, pero sin tomar discípulos ni seguidores, es un testamento de
su humildad. Demasiados maestros (especialmente en Occidente en los
tiempos modernos) asumen la función de maestro con un mínimo de
tiempo de maduración de su espíritu después de un despertar inicial (o
incluso sin uno). Nunca es difícil encontrar discípulos o seguidores de
una persona lo suficientemente carismática (y con suerte despierta). Es
mucho menos común encontrar una persona que ha despertado que
pase muchos años viviendo tranquila y responsablemente,
perfeccionando lentamente su entendimiento, antes de asumir un rol de
maestro.

Con sus hijos ya adultos e independientes, Nisargadatta comenzó su


enseñanza formal en 1951 (que fue al año siguiente de la muerte de
Ramana ― así como un gran maestro se fue, apareció otro). Enseñaba
en un pequeño cuarto en el piso de arriba de su casa en Bombay, donde
enseñó por treinta años. Sus primeros quince años continuó
administrando su tienda. Se retiró de su trabajo hacia fines de sus
sesenta años, pero continuó enseñando hasta su muerte, debida al
cáncer, el 8 de septiembre de 1981, a la edad de 84 años.

Enseñanzas
Nisargadatta no enseñaba el camino a la iluminación del hombre
perezoso. Era un duro maestro que tenía más en común con los
antiguos maestros Zen Rinsai chinos y japoneses, y el sendero del
"despertar repentino". El hecho de que él mismo había obtenido la auto-
realización en un periodo relativamente corto (después de tres años de
una intensa práctica meditativa) sin duda moldeó su estilo de
enseñanza. Hay muchas historias acerca de su abordaje pasional, su
aspereza, su poca piedad y su aparente falta de paciencia con los
buscadores o discípulos perezosos quienes meramente eran "turistas
espirituales" que iban a ver al gurú más reciente. Todo esto está lo
suficientemente claro en los vídeos que quedaron de sus charlas e
interacciones con discípulos. Uno puede ver en estos vídeos, la mayoría
filmados cuando Nisargadatta estaba en sus ochenta, su fiereza así
como su obvia pasión. Su manera era diametralmente opuesta a la
serenidad de Ramana Maharshi.
El discípulo de Nisargadatta, Maurice Frydman, un judío polaco, que una
vez vivió en el ashram de Mahatma Ghandi, grabó una serie de charlas
de Nisargadatta, las tradujo del idioma Marathi (Nisargadatta no hablaba
inglés) y las publicó en 1973 como el libro Yo Soy Eso. Este libro logró
alcanzar el estatus de clásico, teniendo una fuerte influencia en los
jóvenes buscadores occidentales de los setenta y los ochenta. La
cualidad principal del libro es la contundencia directa de la presencia de
Nisargadatta y la sólida claridad de sus respuestas. Un número de
buscadores a lo largo de los años relataban que tuvieron profundas
aperturas e incluso experiencias directas de despertar con sólo leer el
libro. Más de un buscador declaró que el libro mismo era una
transmisión espiritual legítima. (Como cualquier texto, si viene de una
persona con una consciencia despierta y es leído por un lector receptivo
y preparado. Como una divertida nota aparte, una vez estaba yo en una
tienda de libros y vi un libro atribuido a Ramana, titulado ¿Quién eres Tú?,
y justo al lado y apropiadamente "contestado" estaba Yo Soy Eso de
Nisargadatta).
En la sobrecubierta de Yo Soy Eso está la línea: "Lo real no muere y lo
irreal nunca vivió". Podemos contrastar eso con la reconocida línea del
texto místico Un curso de milagros: "Nada real puede ser amenazado.
Nada irreal existe". Éste uno de los clásicos refranes de la
enseñanza Advaita y era el eje central al que Nisargadatta volvía una y
otra vez durante treinta años de enseñanza. Cuando su gurú le dijo: "No
eres lo que crees que eres", estaba preparando a Nisargadatta para esa
realización esencial, que terminó por convertirse en la principal
herramienta de su enseñanza.
De manera similar a Ramana, Nisargadatta no enseñaba exclusivamente
el auto-recordar o la auto-indagación, los cuales son parte del sendero
del jnana yoga (realización de lo Divino a través de la disciplina mental
y el profundo entendimiento). Si el sentía que el temperamento de un
buscador lo justificaba, le aconsejaba que siguiese un camino de
devoción (bhakti yoga). Sin importar el camino elegido, Nisargadatta
enseñaba (paradójicamente) que en el nivel último no hay tal cosa como
"libre albedrío" o un "hacedor". Decía que la mente y el cuerpo, creados
por interminables factores causales, son meramente mecánicos. La
mente tiene la habilidad de crear la ilusión de ser un "hacedor" o un
"elector", pero de hecho es "hacer" y "elegir" basados puramente en
causas pasadas. El verdadero Ser en realidad no hace nada, meramente
es un testigo silencioso de todo lo que surge en el campo de la
consciencia.
Por consiguiente, hay "hacer" pero no hay "hacedor". Hay caminar, pero
no caminante, hay leer, comer y dormir, pero no hay lector, comensal, o
durmiente, etc. Ver directamente dentro de la ilusión del "hacedor con
voluntad" es lo mismo que ver dentro de la ilusión del falso ser, la
personalidad separada. Siempre hay un funcionar ocurriendo, pero no
hay una entidad concreta detrás de la escena moviendo palancas para
que la cosas ocurran. Porque en realidad no hay hacedor. Las cuestiones
de "esclavitud" y "liberación" quedan, por lo tanto, sin significado. Porque,
¿quién esta ahí para ser esclavizado? y ¿quién esta ahí para ser liberado?
Toda la idea de la iluminación, o cualquier tipo de "camino espiritual"
pierde significado una vez que captamos la verdad esencial: que no hay
una entidad "yo" que pueda obtener tal cosa, y tampoco hay ninguna
entidad "yo" que sufra miserablemente. Sufrimos sólo porque estamos
atrapados en una profunda ilusión en la cual parece que existimos como
entidades separadas.
Como fue tratado en el último capítulo todas estas ideas han sido
reconocidas entre los sinceros buscadores occidentales en años
recientes, especialmente aquellos que han estudiado algo de Advaita (o
Budismo). Todas ellas son fáciles de malinterpretar y de usarse mal. La
idea de que no hay "hacedor" es extremadamente susceptible a una
interpretación confusa y a ser usada por el ego. Siempre se necesita
tener en mente que cuando sabios como Nisargadatta o Ramana hablan
de que no hay una personalidad real, o que no hay realmente un hacedor,
hablan desde una perspectiva de alguien que ha hecho enormes
esfuerzos para alcanzar esa realización. Ramana tal vez haya
despertado después de una intensa ráfaga de treinta minutos de
concentración y anhelo por la verdad, pero posteriormente pasó muchos
años sentado en solitaria meditación; a veces en oscuras y miserables
criptas, casi matando de hambre su cuerpo, perfeccionando su claridad
y su sabiduría. Nisargadatta pasó cerca de tres años meditando durante
muchas horas ―"todo mi tiempo disponible" como él dijo― sin falta,
realizando estupendos esfuerzos de concentración.
Así que, si bien estos sabios finalmente vieron la ilusión del yo personal
y el libre albedrío, sólo llegaron a ese lugar de claridad después de
profundos esfuerzos ― y un esfuerzo que estaba, sobre todo, lleno de
una ardiente pasión por la verdad. No menos se requiere de nosotros
para obtener la misma realización. No hay una pase gratis al despertar.
Meramente "saber" que no hay un yo separado, o un hacedor con
voluntad y sin embargo no intentar realizar esto de manera directa ―y no
convocar ningún esfuerzo o ardiente pasión para verdaderamente ver
y saber esto― es más que inútil porque corremos el riesgo de soñar que
estamos despiertos, o abortar nuestro propio despertar, o peor,
confundir a otros con una actitud cínica :" Ya he escuchado esas ideas
antes y no funcionaron".
Nisargadatta poseía unos puntos de vista interesantes acerca del
"tiempo". En concordancia con la mayoría de los sabios, hablaba de la
ilusión esencial del tiempo de la manera que generalmente lo
experimentamos. Sin embargo, añadió una parte más profunda, que no
sólo el "pasado" y el "futuro" son nada más que una construcción de la
mente, también lo es el "presente". Como el lo dijo, el presente nunca es
verdaderamente presente porque nunca está quieto. Él más bien
apuntaba a un elemento más profundo dentro de la consciencia pura,
que Ramesh Balsekar tradujo como "intemporalidad" (ausencia de
tiempo). Nisargadatta entonces añadió que la manera en que
experimentamos nuestra existencia, nosotros somos tiempo ― es decir,
existimos enteramente como seres separados ilusorios al definirnos
dentro del campo del tiempo ilusorio.
No se requiere pensar mucho para poder ver esto. Normalmente nos
definimos basándonos en nuestra memoria, nuestra experiencia de vida
acumulada. Cosas como la "madurez" o la "sabiduría", en el sentido
convencional, están basadas enteramente en la memoria acumulada. La
manera en que nos conocemos a nosotros mismos, en el sentido
habitual, está basado todo en la memoria. Así que, nuestra identidad
básica ―literalmente "quién soy yo" (en el sentido convencional)― es en
esencia nada más que el tiempo mismo.

Una señal de un sabio profundamente despierto es que con frecuencia


sorprenderá a los buscadores diciendo las cosas con gran originalidad o
de manera inesperada. Nisargadatta era famoso por esto. A
continuación hay un extracto de Yo Soy Eso:
P: ¿Son la conciencia y el amor una y la misma cosa ?
Nisargadatta: Por supuesto. La conciencia es dinámica, el amor es ser.
La conciencia es el amor en acción. Por sí misma la mente puede
actualizar cualquier número de posibilidades, pero a menos que sean
impulsadas por el amor, no tienen ningún valor. El amor precede a la
creación. Sin amor sólo hay caos.
El comentario "la conciencia es el amor en acción" puede parecer
extraño a simple vista; no estamos acostumbrados a asociar
"conciencia" con acción. Predeciblemente, el discípulo se pregunta
acerca de esto y es "golpeado" con una vara Zen por Nisargadatta.
P: ¿Donde está la acción en la conciencia?
Nisargadatta: ¡Es usted tan incurablemente operacional! A menos que
haya movimiento, inquietud, agitación, usted no lo llama acción. El
caos es movimiento por el movimiento mismo. La verdadera acción no
desplaza, transforma. Un cambio de posición es meramente un
traslado; un cambio de actitud es acción. Sólo recuerda que nada
perceptible es real. La actividad no es acción. La acción es oculta,
desconocida, incognoscible. Sólo se puede conocer su fruto.
La enseñanza aquí es profunda y especialmente relevante para nuestros
tiempos modernos frenéticos. La vida de la mayoría de las persona está
llena de actividades vacías; movimiento inquieto que logra poco.
Nisargadatta señala que la "verdadera actividad" surge desde dentro,
como una función de la consciencia, de la presencia, de la atención
plena.
P: ¿No es Dios el hacedor de todo?
Nisargadatta: ¿Por qué introduce un hacedor externo? El mundo se
recrea a sí mismo. Es un proceso sin fin, lo transitorio generando lo
transitorio. Es su ego el que le hace pensar que debe haber un
hacedor. Usted crea un dios a su propia imagen, por triste que sea esa
imagen. A través de la película de la mente usted proyecta un mundo y
también un Dios para darle causa y propósito. Todo es imaginación ―
sálgase de ello. (2)
Y aquí Nisargadatta hace eco de la sabiduría de todos los sabios: que
todo el universo perceptible surge en el campo de nuestra conciencia y
es interdependiente de ella. Lo que normalmente tomamos como real es
en realidad una función de nuestra mente y sus proyecciones. Nuestra
tarea es buscar lo Real, y esto se hace penetrando en el misterio de "Yo
Soy".

Aunque como la mayoría de los sabios del Advaita Nisargadatta


enseñaba que nuestra verdadera naturaleza ya es total y completa, no
enseñaba una aceptación pasiva de esto. Él enseñaba que hasta que
uno realice su verdadera naturaleza, uno debería continuar con
la sadhana (práctica espiritual) hasta estar libre del engaño de que uno
todavía no está iluminado. Este es, por supuesto, un punto sutil y se usa
mal con facilidad. Nuestra tarea como buscadores sinceros es
responder totalmente al sabio consejo de un maestro como
NIsargadatta y continuar nuestras prácticas sin expectativas o apego a
los resultados.

( Traducción de Genaro Trivisonno )

* Ver: Ramana Maharshi: Sólido como una montaña


Notas:

1. En este capítulo me baso mayormente en el famoso trabajo de Nisargadatta Yo Soy Eso (publicado
por primera vez en Bombay por Chetana, 1973, impresión mas reciente Durham: Acorn Press, 1996) y
también en varias obras de Ramesh Balsekar.
2. Yo Soy Eso: Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj (Durham: The Acorn Press, 1996), p. 354.
(Versión española de Ed. Sirio, p. 472)

Fuente: P.T. Mistlberger

'Yo' es una Puerta ― parte II ― Nisargadatta


Maharaj
por Philip Renard

En la primera parte de "'yo' es una puerta" describí el fenómeno


sorprendente de que en el Vedanta Advaita se mantiene el término "yo"
para indicar incluso los niveles superiores de la realidad, los niveles
"más allá de la persona". La ayuda dada para hacerlo es que, al mantener
el término se está indicando que la noción "yo", tan obvia para
experimentar la persona, de hecho, es más profunda que la misma
persona que se presenta temporalmente, y que esta noción está ahí
continuamente, también ahora mismo. Así que para poder ponerte en
contacto con Eso que realmente eres, en primer lugar no se necesita
eliminar o excluir nada. En la primera parte he examinado el enfoque
de Sri Ramana Maharshi, y esta vez me gustaría prestar atención a la
forma en que Sri Nisargadatta Maharaj (1897-1981) articulaba esta
materia.
En mi opinión Nisargadatta fue uno de los más grandes maestros del
siglo XX. Lo que lo hace tan grande es particularmente su fabulosa
capacidad para demostrar que todo lo que se le preguntaba se
componía de conceptos, y aniquilaba estos conceptos mediante la
exposición de su inutilidad. Cualquier pregunta o respuesta que el
visitante o discípulo proponía, Nisargadatta indicaba que se reducía a
aferrarse a los patrones de pensamiento o conceptos y se remitía a su
origen, su semilla. Todo, todo realmente se veía socavado por ser un
concepto y por lo tanto no era cierto, y eso incluye también algo que él
mismo acababa de decir. Como recalcaba, lo único cierto es lo que es
sin concepto.

Nisargadatta Maharaj

Puesto que él ya no está vivo, la única manera de aprender de él es


leyendo sus libros (aparte de algunos momentos de darshan a través
de algunos fragmentos de vídeo). Y mientras se lee, se hace evidente
que en realidad se puede decir que tiene gracia, que él mismo, el gran
socavador de conceptos, está ofreciendo continuamente conceptos. Él
salta de un nivel a otro, utiliza numerosos términos sánscritos para
cierto nivel, utiliza los mismos o muy relacionados términos para otro
nivel, y luego deja que todo el asunto se disuelva en lo que él llama "el
profundo estado azul oscuro de la no-experiencia".
Por desgracia, esto dio lugar a que una gran cantidad de buscadores que
habían vislumbrado ya lo que realmente son, continuaran su búsqueda,
debido al mensaje "usted sólo es el Absoluto". Ellos asiduamente
afirman que "ya conocen la consciencia", pero también expresan la
frustración de no haber dado "el siguiente paso".
Me atrevo a decir aquí: no hay ningún siguiente paso.

Se trata de ir al límite de lo que puede ser experimentado, y permanecer


ahí. No hay que dejarse llevar por cualquier comentario sobre el
Absoluto y ser seducido para ir en busca de él.

Pero, como puede ser argumentado, Nisargadatta hace comentarios


exactamente sobre el Absoluto todo el tiempo, ¡y muestra una y otra vez
que todo lo demás es irreal! Esto sin duda es un callejón sin salida: saber
que somos Eso, y no ser capaces de experimentarlo, y mucho menos
buscarlo. Esa es la paradoja: Maharaj nos la presenta todo el tiempo.
¿Cómo se supone que debemos hacer frente a esta paradoja?

Maharaj mismo responde a esta pregunta – y lo hace ofreciendo un


concepto. Un concepto específico, que él indica utilizando el término "el
conocimiento Yo soy" o "Yo Soi-dad". Al principio de este artículo
Nisargadatta Maharaj fue llamado "grande" sobre todo porque
valientemente socavaba cada concepto. Pero realmente puede llamarse
así también porque, a su vez, presentó este otro concepto. El
consideraba este concepto, "Yo Soi-dad", como algo para ser digerido,
tragado, disuelto. Y por eso lo describió como "la medicina suprema". Es
cierto que él lo llamó "la enfermedad en sí" por lo menos con frecuencia,
o incluso "en sí una desdicha", pero en el mismo sentido él indicaba en
muchos lugares que el mismo concepto es exactamente la medicina, y
es el indicador de la libertad. Así que de nuevo nos enfrentamos aquí
con una paradoja: algo que es una enfermedad y sin embargo, en su
naturaleza esencial es la propia medicina.

Hay una cita que tiene la llave de entrada de esta paradoja. En mi


opinión, es la cita más hermosa que existe, porque todo el misterio de la
existencia se describe en unas pocas frases, incluido el asidero para
entrar en el misterio. Todo está en ella, y todos los otros textos de
Maharaj pueden interpretarse desde esta perspectiva.
"Este toque de yo soidad está en cada ser; esta eseidad tiene ese toque
de amor por lo Absoluto y es una representación de lo Absoluto. (...)
Sólo lo Absoluto prevalece. La verdad es Brahman total
(Parabrahman) solo, nada más que Brahman. En un estado
de Brahman total, el toque de eseidad, yo soy comenzó, y con eso,
comenzó la separación, ha venido la otreidad. Pero esta yo soidad no
es un principio pequeño; eso mismo es la Mula-Maya, la ilusión
primaria. (...) El gran principio Maya está haciendo que usted haga
todos sus trucos, y usted está defendiendo también lo que ella dice, y
finalmente, esa luz de usted, esa eseidad, se extingue. (...) Esa Maya es
tan poderosa que le tiene a usted completamente envuelto en
ella. Maya significa yo soy, yo amo ser. Ella no tiene ninguna identidad
excepto amor. Ese conocimiento de yo soy es el mayor enemigo y el
mayor amigo. Aunque podría ser su mayor enemigo, si usted lo
propicia debidamente, se dará la vuelta y le conducirá a usted al
estado más alto." (1)
La sensación de "yo soy" es un principio universal, exactamente presente
de la misma manera en cada ser, y anterior a la interpretación de "yo soy
Juan" o "yo soy Ana", es decir, "yo soy esta persona". Nisargadatta (es
decir, sus traductores) suelen indicar esta sensación de "yo soy" con el
término "consciencia" (chetana). Es lógico detenerse en el significado
que Nisargadatta atribuye a este término, porque a menudo él llama
ilusoria a esta consciencia y porque el término "consciencia" ha sido
utilizado por otros maestros para indicar exactamente lo Último (como
por ejemplo en la traducción de la palabra chit en lugar de chetana;
véase, por ejemplo, "'yo' es una puerta, Parte 1"). Él suministra
numerosos sinónimos para ella como "saber interior", "estado de
Krishna", "la consciencia de niño", "semilla", "testigo", "Dios", "ser",
"seidad", "sattva", "lo químico", "Brahman Saguna", " lo manifestado",
"el principio supremo": todos se reducen a lo mismo. Se trata de un
toque. Sin ninguna razón, algo surge de forma espontánea, dentro de
algo que es sin experiencia, sin conocimiento, sin forma, no es "una
cosa". Sólo cuando te das cuenta de esto, puedes decir "algo surge", no
antes. Así la manifestación y el darse cuenta de ella son uno y lo mismo.
Esto se llama el "toque". Esta es la primera vibración, la forma más sutil
de toque que Nisargadatta llama "consciencia", el principio "yo soy".
El elemento fundamental de la cita anterior se encuentra en el último
párrafo: El conocimiento de "yo soy" es el enemigo más grande y el
amigo más grande. Lo incluye todo – y por consiguiente usted puede
quedarse aquí con una abrumadora sensación de desorientación. Muy a
menudo, esta desorientación se refuerza en otros pasajes, por el énfasis
en el elemento ilusorio ("el mayor enemigo"), porque lo que de verdad es
real, el Absoluto, se describe como "algo que no puede ser
experimentado". Sin embargo aquí se dice con más énfasis que, en
efecto, aunque podría ser su mayor enemigo, haría bien en adorarlo
completamente. Así que sea ilusorio o no, en este momento no importa
en absoluto, porque en última instancia, es sólo Dios, el principio de la
creación que origina todo. Es cierto que esto significa que usted puede
ser seducido a aferrarse a una forma, pero también por la misma razón
puede ser liberado de este apego por el mismo principio.

En uno de los Purana, los "libros antiguos" del hinduismo, encontramos


un pasaje que se asemeja a la cita. "Ella, cuando le complace, se vuelve
propicia y la causa de la libertad del hombre" (2). Se trata de adorar a
este principio tan completamente como sea posible, prestarle atención,
complacerle. La sensación de "usted es" es tan común, tan ordinaria, que
se pasa por alto con facilidad y por lo tanto, Nisargadatta hace especial
hincapié no en que no lo haga, sino por el contrario en que acepte
completamente precisamente esto, que lo adore como el Dios más alto.
Él sigue martilleando esto ininterrumpidamente para mantener silencio
aquí y para dedicarse plenamente a esta consciencia, a este tacto.
"Usted es; eso mismo es el atman. El atman no es conocer algo; ese
conocimiento mismo es el atman. Adore al atman como el Dios; no
hay nada más. Usted sólo adore a ese principio; no necesita hacer
nada más. Este conocimiento mismo yo soy le conducirá a lo más alto,
a lo Último. Este yo soy está aquí mientras el soplo vital esté presente.
Y cuando adora ese yo soy como el Brahman manifestado (Brahman
Saguna), alcanza la inmortalidad. (…) Usted debe recordar, "rumiar",
continuamente. (...) Debe pensar constantemente en ello." (3)
Nos preguntamos, qué es exactamente "adorar", porque el surgimiento
de una oración verbal se relaciona con esta palabra. En realidad adorar
es "prestar atención continuamente a algo con todo tu corazón". El mejor
ejemplo de esto en el mundo es estar enamorado. Si usted está
enamorado, la atención está totalmente puesta en su amada, ya sea que
usted "quiera" hacerlo o no. Está lleno de ello y todo lo que va en la
dirección de la persona amada se produce sin esfuerzo. Esto puede
llamarlo adoración. Así que ahora está invitado a practicar esta
adoración, este estar enamorado en relación a nuestra propia
consciencia ordinaria, a la experiencia sin forma como tal, "el toque de
seidad", "la sensación de ser". ¿Cómo se supone que vamos a poner esta
adoración en práctica?

Esto significa que usted está completamente fusionado con esta seidad,
con esta vibración primordial. Ponga toda su pasión en este "lugar"
ilocalizable, aliente esta vibración, y no se preocupe por el hecho de que
esto sigue siendo una forma de dualidad, una forma de energía o
"corporeidad". AdóreLa, aliénteLa, no se guarde nada, dese totalmente a
Ella, para que pueda fundirse con ella. Entonces Ella le muestra, en la
fusión, que "dos" deja de existir. Ella puede ser el enemigo sólo en el
caso de si se deja llevar por Su tentación.
"La fuente misma de toda felicidad es su seidad; sea ahí. Si usted se
enreda en el flujo de Maya, habrá miseria. (...) Sea tranquilo en su
seidad." (4)
Es aquí que, Nisargadatta señala, cómo en el "principio supremo", el
principio "yo soy", el elemento liberador puede distinguirse del elemento
seductor, de opresión. A veces comparo esto con una fuente en un
estanque. El principio "Yo Soy" es la boca de la fuente. En ese momento
el chorro de agua está saliendo fuertemente hacia lo alto, haciendo que
miles de gotas modelen en conjunto una forma que se llama "fuente". En
la boca de la fuente apenas ha tomado forma todavía; sólo existe la
experiencia de la propulsión de la fuerza de ser, el impulso hacia la
forma. Entonces, el consejo es: permanezca en la boca de la fuente,
quédese ahí, y ríndase a su vibración sin forma. No trate de alguna
manera de manipular la propia fuerza.
"¿Qué proceso natural puede detener usted? Todo es espontáneo.
Actualmente usted está en la consciencia, la cual se mueve, la cual
vibra. No piense que usted es algo separado de esta consciencia que se
mueve, que vibra" (5).
Permaneciendo en la boca de la fuente, adorando Eso que está
ofreciendo todo esto, el despliegue, usted es libre.
"El devoto con su firme determinación y Dios por su fascinación por la
devoción se sienten atraídos el uno hacia el otro, y el momento en que
se encuentran cara a cara se fusionan el uno en el otro. El devoto
pierde su consciencia fenoménica de forma automática, y cuando
regresa, descubre que ha perdido su identidad – perdida en la de Dios,
que no puede separarse de nuevo". (6)
"Yo soy el Dios, yo soy el devoto, y yo soy la adoración; todo el mismo,
un principio común". (7)
El carácter seductor de Dios, Maya, se desvanece tan pronto como
usted comprende que no necesita dejarse llevar por Él hacia sus formas
de creación. Sólo tiene que darse cuenta Qué es lo que está viéndoLa.
"Medite en eso que sabe que usted está sentado aquí. Sentir que su
cuerpo está aquí es identificación con el cuerpo, pero eso que sabe que
este cuerpo está sentado aquí es la expresión de lo Absoluto." (8)
El carácter liberador del principio yo soy está presente tanto en el
aspecto de conocimiento como en el aspecto de rendición. En este
punto los planteamientos de jñana (saber interior, comprensión)
y bhakti (devoción) están mezclados totalmente entre sí. A veces esto
significa que la discriminación que muestra la rendición ya no es
necesaria, y a veces esto significa que la comprensión le impide cometer
el error de que su rendición es la sumisión a la manifestación en sí, a las
propias formas transitorias. La rendición es correcta sólo cuando es
rendición a lo que es permanente.
"Primero, he seducido a Maya y una vez que la Maya se rindió a mí, ya
no encontré otra utilidad para Maya, de manera que la deseché." (9)
El darse cuenta, por ejemplo, que el cuerpo está sentado aquí podría
llamarse "saber interior". Este saber interior es de hecho Conocer tal
cual, y este es el elemento liberador, porque el saber interior es
literalmente la expresión de lo Absoluto, como se dijo antes en una cita
(ver nota 8). La Consciencia o Conocimiento Absoluto (10) se expresa a
sí mismo como "conocimiento de algo". Así que la "consciencia" y el
"Absoluto" no son dos cosas diferentes, tal como a menudo se concibe
sobre la base de gran parte de las declaraciones de Nisargadatta. Sólo
hay una Consciencia (o Conciencia; depende del lenguaje-marco del
orador o traductor qué término se considera "correcto"). Tiene un
aspecto Absoluto y un aspecto dinámico, viviente, experiencial, el
"toque". Lo único que se necesita ver es que una cierta vibración es
siempre el conocimiento de esa vibración, y que el conocimiento en sí es
conocimiento Absoluto. Que ahí no hay ninguna separación. En el
Absoluto no hay nada que Conocer, por eso Nisargadatta lo llama el
"estado de no-conocimiento", o "no-mente", el estado en el que la
atención se disuelve en sí misma.
"Solo hay un estado, no dos. Cuando la Yo Soidad está aquí, en esa
consciencia usted tendrá muchas experiencias, pero el Yo Soy y lo
Absoluto no son dos. En lo Absoluto la Yo Soidad viene y entonces la
experiencia tiene lugar." (11)
Se podría decir que "dejarse llevar por el Seductor" se reduce a dar
crédito a la potencia de su pasado, a la potencia de las tendencias, a
las vasanas, en lugar de resistir no ir más allá del "toque actual", la
"forma actual". El aspecto vinculante del principio "Yo Soy" consiste en la
creación de una historia personal, la creación de un "cuerpo sutil", un "yo"
figura, una forma que tiene que persistir. La fuerza vinculante misma
podría llamarse el "cuerpo causal", el depósito de las tendencias latentes
y el principio primordial de la individualidad, de un jiva (12). El "cuerpo
causal" es una definición del principio en nosotros que produce (causa)
ahora la creación de una forma, y que nos seduce para mantener y
consolidar esta forma. Nos seduce para no reconocer esta forma como
una "mera forma actual de la Consciencia", como algo que muere
inmediatamente después y es reemplazado de nuevo por otra forma. Así
que esto es lo que se quiere decir con el término "causal". El cuerpo
causal ocasiona la pérdida de la visión del hecho de que usted es
siempre nuevo, no nacido, ahora, ahora, ahora. Y este "ocasionar" se
produce a través de las tendencias latentes, que hacen que uno se aferre
a las manifestaciones tan pronto como aparecen, para que la forma
pueda seguir existiendo. Gracias a su carácter velado y vinculante, el
cuerpo causal en la tradición Advaita ha sido comparado con la
"ignorancia" (ajñana; también avidya).
Al estar fuertemente influenciado en su uso lingüístico por la tradición
Samkhya, una antigua escuela hindú de Dualismo, Nisargadatta a veces
explica este proceso de quedarse vinculado por medio de los
términos sattva, rajas y tamas, prestados de Samkhya. Estos son los
tres gunas, las cualidades que determinan y colorean todas nuestras
acciones (rajas es lo excitante, lo inquieto, lo que incita a la
actividad; Tamas es lo inerte, lo solidificante, lo que oscurece,
y sattva es la cualidad que mantiene el equilibrio, la cualidad de seidad,
saber interior, y lucidez).
Nisargadatta describe el proceso de transición desde sattva como
sigue:
"Durante el estado de vigilia, el saber que usted es, supone
sufrimiento; pero, al estar preocupado con otras muchas cosas, usted
es capaz de soportar ese estado de vigilia. Esta cualidad de sensación
de ser, el conocimiento yo soy, no puede tolerarse a sí mismo. No
puede sostenerse a sí mismo, sólo, conociéndose únicamente a sí
mismo. Por eso aparece ese rajas-gunas... el rajas-gunas implica a
la sensación de ser en las diferentes actividades, para que no
permanezca sola en sí misma; porque ese estado es muy difícil de
soportar. Y el tamas-guna es la cualidad más baja. Le proporciona a
uno la facilidad de reclamar ser el autor de todas las actividades – la
sensación de yo soy el hacedor. El rajas-gunas le mete a uno en todas
las actividades, y el tamas-gunareclama ser el autor o hacedor de
todas esas actividades." (13)
Se podría decir que, en realidad, el poder de rajas originalmente es un
poder bastante libre, que en sí mismo no necesariamente necesita
engancharse en algo. Es sólo el efecto de tamas el que hace que las
cosas se junten. Esta cualidad nos hace estar fijados, que estemos
apegados a algo, que nos aislemos, que nos preocupemos, etc. Debido
a tamas llegamos a adherirnos a una historia personal, una historia
sobre una actividad espontánea.
Se podría interpretar el consejo de Nisargadatta como sigue: no puedes
impedir que rajas surja, ya que es inherente al espontáneo poder
creativo; sino acogerlo y seguir reconociendo su punto de partida, el
primer "'toque". Nisargadatta llama a este toque también el "pinchazo".
Eso es sattva. A eso también se refiere el término "consciencia" como
es utilizado por Nisargadatta, el pinchazo, "la experiencia del toque". Eso
es lo que yo llamo "la boca de la fuente": aquí está usted presenciando
por decirlo así el matrimonio de sattva y rajas. Permanezca en la
quietud (sattva) dentro del poder salpicador (rajas).
Dedicándose a esto, honrando este pinchazo, esta "cosnciencia", su
búsqueda deja de existir. Aquí usted puede abandonar el "hacer", el
intento de ir más allá de esta consciencia, porque en realidad eso no le
ayudará.
"Usted no puede aislarse nunca de la consciencia, a no ser que la
consciencia esté complacida con usted y se deshaga de usted. La
consciencia abre la puerta para que usted trascienda la consciencia.
Hay dos aspectos: uno es la consciencia dinámica y conceptual que
está llena de conceptos, y el otro es la consciencia trascendente.
Incluso el concepto Yo Soy no está ahí. El Brahman cualitativo y
conceptual (Brahman Saguna), el que está lleno de conceptos y que es
cualitativo, es el resultado del [reflejo de la Conciencia (Brahman
Nirguna) en el] funcionamiento del cuerpo." (14)
Así que, aunque inicialmente es importante y correcto distinguir entre
consciencia (chetana) y Consciencia (o Conciencia; chit), tiene sentido
en un determinado momento simplemente abrazar la consciencia en su
ser "el toque", de modo que toda resistencia se desvanece, y con ella
toda dualidad. El toque es el Ayudador que le unge en su rendición y en
la Suya; le muestra que siempre ha sido inafectado e intacto, libre y no
separado, sin necesidad de luchar por ello. Así que por un lado Maharaj
enfatiza:
"Yo, lo Absoluto, no soy esta yo soidad. (15)
Pero por otro lado:
"Comprenda que este yo no es diferente en niveles diferentes. Como lo
Absoluto, él es el yo que, al manifestarse, necesita una forma. El
mismo yo Absoluto deviene el yo manifestado y en el yo manifestado,
él es la consciencia, que es la fuente de todo. En el estado manifestado,
él es lo Absoluto con consciencia." (16)
Llama la atención que aquí, como en muchos otros lugares, Maharaj
sigue utilizando la palabra "yo" como una palabra para lo Último. Además
de llamarse a sí mismo muy a menudo "Yo, lo Absoluto", dice por
ejemplo:
"No existe nada excepto mí mismo. Sólo yo existo". (17)
"Cuando el estado de eseidad está totalmente engullido, lo que quiera
que queda es ese yo eterno". (18)
Así que "yo" parece ser el término para nosotros en los tres niveles: la
persona piensa y siente yo, el toque de eseidad es la experiencia del "yo"
sin el pensamiento (sin el "mío"), y lo Último es "yo", sin experimentarlo.
Esto significa que lo Real que nosotros somos siempre ha sido así, y lo
es ahora mismo. También en el medio de identificación con una
determinada forma existe la invitación a reconocer lo más cercano, es
decir "yo", en su naturaleza esencial.

¿Es el "yo" una puerta? El Maestro responde:


"Querido hijo, no hay ninguna puerta a Parabrahman". (19)
Volver a Parte 1 | Parte 3
Publicado en THE MOUNTAIN PATH, 2004, Aradhana (Abril), p. 45-57.
Notas:
1. Prior to Consciousness (editado por Jean Dunn). Durham, NC: Acorn, 1985, p. 12-13. Las
mayúsculas se añaden en Maya en conformidad a la terminología empleada en otras citas.
2. Chandi (=Devi-mahatmya; esto es parte de Markandeya Purana), I.57, también IV.9. Citado por
Vivekananda: The Complete Works of Swami Vivekananda, vol. VII. Calcuta: Advaita Ashrama, 1986
(10ª ed.), p. 216.
3. The Experience of Nothingness (editado por Robert Powell). San Diego, CA: Blue Dove, 1996; p. 51-
52. (Una traducción al holandés de este libro se publicó ya en 1981).
4. Prior to Consciousness, p. 21.
5. Consciousness and the Absolute (editado por Jean Dunn). Durham, NC: Acorn, 1994; p. 78.
6. Self-knowledge and Self-realisation (adaptación del libro Atmajnana Ani Paramatma Yoga).
Traducido por V.M. Kulkarni. Bombay: Ram Narayan Chavhan, 1963; p. 35.
7. Prior to Consciousness, p. 54.
8. Prior to Consciousness, p. 103.
9. The Experience of Nothingness, p. 86.
10. En el idioma inglés es muy difícil encontrar una palabra para este Conocer-tal-cual, este Conocer en
que "ninguna cosa" es conocida. El término "Conocimiento" parece siempre permanecer asociado a
un contenido, por lo que un término más adecuado para este Conocer-tal-cual en realidad podría ser
"No-conocimiento". La paradoja es que este estado de No-conocimiento o No-eseidad "sabe". En el
lenguaje de (uno de los traductores de) Nisargadatta: "Sólo el estado de no-eseidad, sólo el estado de
no-consciencia sabe que hay una consciencia". (Seeds of Consciousness, p. 27). Véase también la
discusión sobre la terminología en The Experience of Nothingness, p. 18-21. Ahí Nisargadatta
argumenta que la cuestión es que la palabra "Conocimiento" introduce las cualidades (gunas).
11. Prior to Consciousness, p. 42.
12. El término "cuerpo causal" que es utilizado en los textos de la tradición Advaita (y también por
Ramana Maharshi, por ejemplo, en Vichara Sangraham y en el Maharshi's Gospel), apunta a la fuente
de todas las formas, incluso en su forma más latente. En palabras de Ramana: "La fuente es un punto
sin ninguna dimensión. Se expande como el cosmos por una parte y como Felicidad Infinita por otra.
Ese punto es el pivote. Desde él comienza un solo vasana, que se multiplica como el
experimentador yo, la experiencia y el mundo." Talks; No. 616.
13. The Ultimate Medicine, (editado por Robert Powell). San Diego, CA: Blue Dove, 1994; p. 22.
14. Consciousness and the Absolute, p. 97. La adición entre paréntesis se hace con el fin de acentuar la
relación entre la consciencia y la Conciencia (o Consciencia); se hace sobre la base de numerosos
comentarios en la antigua tradición Advaita, y sobre la base de I Am That, p. 65: "la consciencia
(chetana) aparece por reflejo de la presenciación (Conciencia) en la materia".
15. Prior to Consciousness, p. 27, y muchos otros lugares.
16. Prior to Consciousness, p. 114.
17. The Ultimate Medicine, p. 29.
18. The Nectar of the Lord's Feet (editado por Robert Powell). Longmead, Shaftesbury (Dorset):
Element, 1987; p. 43.
19. The Nectar of the Lord's Feet, p. 57.

Fuente: Advaya - Universal Non-Dualism

Navnath Sampradaya ― Los nueve maestros


por Antonio Plana Pérez
El Navnath Sampradaya es la evolución de un linaje de maestros más
antiguo, denominado Avadhuta Sampradaya, cuya obra más
representativa es el Avadhuta Gita, atribuído a Dattatreya, el cual está
relacionado con el Kaulachara o Kaula Tantra, lo que sugiere un linaje
más antiguo de yoguis, posiblemente anterior al siglo VIII.
Un avadhuta es alguien que ya no está afectado por los sentimientos y
obligaciones mundanos, estando más allá de las convenciones sociales,
siendo libre para tener comportamientos excéntricos para una sociedad
convencional, no para el avadhuta. Está libre del apego, pero también
del desapego; no busca nada ni evita nada, puede practicar ritos
religiosos o no. Esta conducta loca o excéntrica es asociada por
Feuerstein a la loca sabiduría (crazy wisdom). La característica
esencial de su comportamiento no es realmente excéntrico, sino que su
modo de vida es espontáneo. Los avadhutas no son locos sino santos
(término que en India se atribuye tanto a yoguis como a poetas o
artistas).
Navnath significa "Nueve Maestros". Son los grandes maestros de esta
tradición. Es una tradición heterodoxa que contiene muchas sub-
escuelas, como Nandinath Sampradaya, Adinath Sampradaya o
Inchegiri Sampradaya.

Para entender lo que son estas escuelas y maestros, es necesario


distinguir ente sampradaya y parampara:
 Parampara es una palabra sánscrita que significa "sucesión ininterrumpida",
referida a la sucesión entre maestro y discípulo dentro de la espiritualidad
hindú más que de una sola escuela o linaje en particular, siendo utilizado
para referirse a las artes y la enseñanza. También se conoce como guru-
shishya "sucesión guru-discípulo". En algunas tradiciones sólo hay un
maestro activo a la vez.
 Sampradaya es también una palabra sánscrita que se refiere a "tradición o
sistema religioso" en el que se suceden maestros y discípulos, formando
una red de relaciones que da estabilidad e identidad a una tradición. Esta
red está formada también por un conjunto de prácticas, visiones y
actitudes que le dan legitimidad y que son transmitidas pero pueden ser
renovadas en cada tiempo y lugar. Los mantras que se transmiten fuera
del sampradaya son considerados fútiles o infructuosos.
Se pertenece al parampara de un maestro vivo por la iniciación de éste,
la cual a su vez permite ser parte del Sampradaya del maestro.
El Navnath Sampradaya fue un movimiento revolucionario, que no
distinguía entre castas y sexos, y que animaba a todos a encontrar el
Shiva que existía ya dentro de cada uno.

Tradicionalmente se considera que el Rishi Dattatreya fue su primer


maestro. Dattatreya era una encarnación de la
trinidad Brahma, Vishnu y Shiva, es por tanto una deidad, hijo del
gran rishi(sabio) Atri (autor de varios himnos védicos). Era originalmente
un practicante de yoga tántrico hindú y un adi shidda (uno de los
primeros en alcanzar la perfección), que fue adaptado y convertido en
objeto de culto.

Los nueve maestros

Dattatreya con tres cabezas, varios brazos


y elementos tántricos en sus manos.
Con barba y centrado, Machindranath.
A su alrededor los otros ocho maestros Revananath,
Kada Siddha
o Kaadhsiddheshwar

Maurice Fryman da la lista más ampliamente aceptada:


1. Matsyendranath o Machindranath
Fue el primer guru de los nueve Naths, siendo datado sobre el siglo X o
anterior. Junto con Gorakshnath se le considera el fundador de las
tradiciones Nath, Kaula y Kamphata. Con una historia mítica en la que,
siendo pescador, un pez gigante le lleva a donde Shiva está dando sus
enseñanzas más secretas, las escucha desde el interior del pez y recibe
el mantra directamente de Shiva, quien lo convierte en su discípulo. Fue el
guru de Gorakshanath. La influencia de ambos fue decisiva en el
desarrollo de distintos yogas y en la redacción de los Upanishads. Influyó
también en el budismo, siendo considerado una encarnación de
Lokeshvara.
2. Gorakshanath o Gorakhnath
Datado entre los siglos VIII a X, es uno de los dos discípulos más
importantes de Matsyendranath, junto con Caurangi. Realizó un gran
número de escritos y realizó muchos viajes, por lo que es conocido desde
Afganistán hasta Sri Lanka.
3. Jalandharnath o Jalandernath también conocido como Jan Peer
Era un mahashida, un yogi tántrico asociado a las enseñanzas tibetanas
del Tantra de Hevajra, así como prácticas de Mahamudra.
4. Kanifhath o Kanhoba
5. Gahininath también conocido como Gaibi Peer
6. Bhartrinath o Bhrtarinath o Raja Bhartari
7. Charpatinath
Datado en el siglo X, fue un mahashidda, discípulo de Machindranath. Se
le relaciona con Nepal y con las doctrinas mahayanas.
8. Naganath o Nageshnath
9. Revananath, Kada Siddha o Kaadhsiddheshwar
Era el séptimo u octavo Navnath. Varios sampradayas tienen su origen en
él, entre ellos el Inchegiri Navnath Sampradaya. Fue el primer
Kaadhsiddheshwar, de los cuales ha habido 23, que se verán en el
siguiente apartado.
La etimología de Kaadhsiddheshwar procede de tres palabras Kaadh-
siddh-eshwar, Jungla-completamente realizado-supremo sobre los dioses;
simplificando: el que alcanzó la suprema iluminación en la jungla (en la
que había realizado prácticas yóguicas). En cambio Revananath procede
de haber nacido a orillas del río Revan.
Su origen mitológico está en Dattatreya, que reconoció a Revananth como
un avatar y le otorgó poderes divinos. Posteriormente Machindranath le
reconoció como avatar o encarnación de Narayana.
Su vida ha sido datada aproximadamente sobre el siglo VII. Es decir, los
nueve maestros estarían comprendidos entre los siglos VII y IX, siendo
imprecisa su datación, ya que otras fuentes le datan en el año 1110 de la
era común. Algunas fuentes le atribuyen un origen mítico. Tampoco son
un grupo formal, sino una creación a lo largo de la historia.

Inchegiri Navnath Sampradaya


El parampara de Kaadhsiddheshwar

Cueva de Kadheri donde la tradición


señala
que se produjo la transmisión

Desde Revananath, el primer Kaadhsiddheshwar, ha habido un


parampara, de maestro a discípulo, que han ostentado el mismo nombre
y un número de orden dentro de la sucesión. El 23º, fue Sri Samarth
Muppin Kaadsiddheshwar Maharaj (1905-2001), habiendo actualmente
un nuevo sucesor: Adrushya Kadsiddheshwar Swamiji .

Anteriormente, el 22º Sri Samarth Muppin Kaadsiddheshwar Maharaj


inició a Gurulingajangam Maharaj (Sri Nimbargi Maharaj) en la
cueva de Kanheri (Bombay - Maharashtra).
Sri Sadguru Gurulingajangam Maharaj

Sri Sadguru Gurulingajangam Maharaj

(1789-1885) Nacido en Nimbargi, estado de Makataka, India. Por ello es


conocido también como Nimbargi Maharaj.

Su nombre original era Narayan Rao Maharaj. Su trabajo era teñir telas,
pero una vez que comenzó a practicar espiritualmente en serio, se
convirtió en pastor, ya que lo consideraba más adecuado para conseguir
la realización. No descartaba la vida de trabajo y familia, la vida
doméstica, pero teniendo en mente siempre la realización final; "uno ha
de ser consciente del Ser todo el tiempo". Cuando encontró a su
maestro, Kaadshiddeshwar Maharaj, le pidió permiso para enseñar
según las propias enseñanzas de Kaadshiddeshwar. Lo cual hizo
durante 28 años. De sus discursos se originó el Nimbargi Sampradaya.
Uno de los temas que más le interesó fue la moralidad.

Murió a los 98 años. Swami Vivekananda dijo de él: "El hombre más
grande del mundo ha muerto desconocido. Los Budas y los Cristos que
conocemos no son sino héroes de segunda fila en comparación con el
grandioso hombre del que el mundo no sabe nada. Vivió
silenciosamente, murió silenciosamente".
Uno de sus principales discípulos fue Sri Bhausaheb Maharaj.
Sri Bhausaheb Maharaj

Sri Bhausaheb Maharaj

Con él se inicia el sampradaya conocido como Inchegiri Navnath


Sampradaya, pero también otros linajes, ya que fue un maestro
prolífico del que surgieron otros maestros como Sri Amburao Maharaj,
Sri Gurudev Ranade y Sri Siddharameshwar Maharaj, maestro de Sri
Nisargadatta Maharaj.
Se denomina Inchegiri porque Bhausaheb Maharaj se estableció en la
localidad de ese nombre.

Sri Bhausaheb Maharaj (1843-1914) fue iniciado a los catorce años por
Gurulingajangam a través de uno de sus discípulos. En 1875 su maestro
le dio la autorización para iniciar en el linaje a quienes estuviesen
interesados. Su práctica era el jnana marga, la vía de la auto-
realización. Sus enseñanzas fueron recopiladas en una obra a la que se
llamó Nama-Yoga, la repetición del nombre de lo divino.
Este Sampradaya no tiene tradición monástica. Los maestros del linaje
tenían trabajo y familia.

Sus continuadores fueron Sri Siddharameshwar Maharaj, Sri


Nisargadatta Maharaj , Sri Ranjit Maharaj y Sri Ramakant
Maharaj, si bien tuvieron otros discípulos que fueron también maestros,
incluyendo occidentales. Son sobradamente conocidos y
en Advaitainfo se puede encontrar información sobre ellos.
Características del Sampradaya
Hasta aquí se ha descrito el parampara, la historia y sucesión de
maestros entre sí. El linaje, lo que ha dado cuerpo a un proceso histórico
continuado, ha sido el sampradaya, la forma peculiar de prácticas,
actividades y enseñanzas. Para un occidental pueden parecer un poco
religiosas, pero en el contexto de India son perfectamente normales.

El primer rasgo es la existencia de un Gurú, un maestro que transmite


las enseñanzas y sirve de referente para los practicantes. De él derivará
la siguiente generación de maestros. No son al modo en que sería un
erudito o una persona con muchos recursos espirituales. El gurú ha
realizado la verdad, la comprensión última.
A continuación está el Mantra. Existe un mantra secreto que ha sido
transmitido de maestro a discípulo desde los tiempos de Dattatreya.
Este mantra es una de las principales herramientas para realizar la
esencia del ser. La práctica del mantra en sí es la Meditación, es decir,
meditar con el soporte del mantra en lugar de la respiración o cualquier
otro soporte.
En tercer lugar están los Bhajans, las canciones devocionales, escritas
por maestros realizados, que sirven de lugar de encuentro entre los
devotos. Se hacen cuatro veces al día. No son canciones de iglesia, sino
la tradición oral que luego se puso por escrito. Junto a ellos están
las Celebraciones. Hay muchas fechas señaladas, se hace una
pequeña o gran celebración, se cantan los bhajans y luego comen todos
juntos.
Por último, habría que señalar la ausencia de tradición
monástica. Son enseñanzas para todas las personas sin distinción,
gente que se tiene que ganar la vida y atender a su familia. Los maestros
no cobran por sus enseñanzas pese a su intensa dedicación a ellas.
© ANTONIO PLANA PÉREZ, Abril de 2016

Recuerdos de Nisargadatta
por Mark West
En los once meses que pasé con Nisargadatta Maharaj en 1976-1977, le
visité habitualmente dos veces al día, cuatro o cinco días por semana.
Durante este periodo me hospedé en un pequeño hotel en Bombay.
Empecé tomando notas en mi propia versión taquigráfica mientras el
discurso estaba fresco en mi mente y reescribía lo que había escuchado
más plena y claramente cuando volvía a mi habitación del hotel.

Mirando atrás, mi asociación con Nisargadatta fue el "punto crucial" de


mi supuesta vida. Debido a las semillas que plantó, esas inapreciables
"semillas de consciencia", he venido a realizar que yo soy la verdad y que
siempre lo he sido y siempre lo seré. La verdad es que nada ha
acontecido, todo es ese Absoluto no-dual.

Así pues, aunque soy movido a compartir mis recuerdos con usted,
lector de esto, este registro de las experiencias de mi vida es finalmente
una historia, un concepto. Una vez dicho esto, volvamos a aquellos
maravillosos eventos que cambiaron mi vida a finales de 1970.

Nisargadatta solía hacer puja (adoración) con bhajans (cánticos


religiosos) dos veces al día, en su pequeño apartamento escaleras
arriba, en el 10 de Lane Khetwadi, un suburbio de Bombay. Maharaj
mismo solía tomar parte en el culto. Él no insistió ni me invitó a asistir a
estas sesiones, debido quizás a que yo ya había pasado tres años y
medio haciendo prácticas similares como devoto de Muktananda en
su Ashram en Ganeshpuri, a ochenta kilómetros al oeste de Bombay.
Esas prácticas son algo que uno necesita trascender. No son necesarias
para la auto-realización. Lo que es necesario es una seria investigación
en la verdadera naturaleza de uno, morar en la presencia no-verbal "yo
soy", aferrarse a la pura presencia "yo soy" desnuda, morar en ella,
permanecer en ella sin palabras, estar en ella y no moverse de ella a los
pensamientos limitados.
Siempre que los pensamientos como "yo soy esto o yo soy eso", "yo soy
un hombre", etc., aparecen, uno puede llevarlos suavemente atrás para
disolverlos en el "yo soy" puro.

Si se hace esto persistente y firmemente, esta pura "yosoidad"


manifiesta revela su fuente, que es lo Absoluto, Dios o la Verdad.

Navnath Sampradaya
el Linaje de los Nueve Gurús

Cuando estuve con Nisargadatta presencié muchas maravillas y


encuentros inusuales. El me mostró toda consideración y dio grandes
pasos para ayudarme, hasta el punto de darme la iniciación, con
un mantra secreto, en el glorioso linaje del Navnath Sampradaya, el
linaje de los Nueve Gurús del que Nisargadatta era el gurú representante
en aquella época. Este linaje se extiende en el pasado hasta el
legendario Dattatreya, autor del Avadhut Gita.
Fotos de varios miembros del Navnath Sampradaya colgaban en la
pared del apartamento de Maharaj. Acompañé a Maharaj a muchas
excursiones alrededor de la ciudad de Bombay. Una vez fui a una charla
pública que dio en una sala en los suburbios. Maharai, por supuesto,
hablaba en marathi, el dialecto local, y no pude seguir lo que se dijo
porque no se tradujo al inglés. Probablemente yo era el único extranjero
allí.

Cuando volvíamos a su apartamento, le pregunté a Maharaj qué había


dicho a ese grupo de gente. El dijo, "Yo no digo en público lo que digo
aquí en la privacidad de mi propia habitación con buscadores íntimos y
sinceros como usted. Solo les he dicho las cosas tradicionales normales
como la adoración a Dios y la práctica del amor y el perdón al prójimo,
etc. Si les dijera la verdad y que la fe, la esperanza y la creencia en Dios
son sólo conceptos y no son la verdad que están buscando, podrían
perseguirme y buscar matarme. Así pues, cuando se me invita a
dirigirme a un grupo público, me veo forzado a decirles lo que quieren
oír. Un foro público no es el lugar apropiado para exponer la profundidad
de las enseñanzas del puro advaita".
En otra ocasión, acompañé a Nisargadatta a un concierto de música
india de sitar, tambura, y tabla. La música duró sobre una hora y cuando
abandonábamos el concierto, Maharaj dijo por medio de un intérprete,
"Debía tener un montón de ignorancia cuando me gustaba este tipo de
cosas". Esto es una indicación de que todo lo que un jñani dice o hace
es conocimiento o sabiduría. Incluso las ocasiones y frases informales
reflejan la sabiduría.
La música es sonido, el sonido es vibración, la vibración es simplemente
un movimiento de energía, y todo esto tiene lugar en y como fenómeno,
que es solo apariencia —Maya (ilusión)— no realidad.
Algunos pandits (eruditos en filosofía y religión india) venían a
comprometer a Maharaj en discusiones dialécticas y filosóficas, pero no
eran rivales para su visión clara y su penetrante sabiduría. Él les decía
que todo su conocimiento era sólo una forma de ignorancia, porque sin
conocer verdaderamente al "conocedor", su conocimiento era sólo de
oídas.
Conocer todo ese conocimiento acumulado no es conocimiento puro o
auto-realización, en el que el jñani está firmemente establecido. Todo
conocimiento común es conocimiento adquirido y posterior a los
hechos. Si yo no sé lo que yo soy, cualquier conocimiento que haya
acumulado es irrelevante e inútil.
Maharaj le probaba y pinchaba a uno para que expusiera su ignorancia.
Él no le permitía a uno sentarse pasivamente en su presencia. Le retaba
a uno e insistía en que hiciera preguntas. Estas preguntas, si eran
auténticas, provocaban sus respuestas y, habitualmente, éstas eran de
gran poder y profundidad.

Si había pocas preguntas, Maharaj nos bendecía a veces con un


discurso espontáneo y otras veces comenzaba a hablar simple y
espontáneamente sin ninguna solicitación. Estas charlas eran profundas
y le tocaban a uno el núcleo de su ser. Lo que salía de él en esas
ocasiones era tan puro y tan sumamente más allá de las palabras, que
era realmente difícil para el buscador no iluminado aceptarlo.

Él no le permitía a uno permanecer aferrado al pensamiento conceptual


o adherido a algún punto de referencia o falsa seguridad —tal era su
compasión e interés con los buscadores genuinos que venían a él. En
pleno vuelo era sin miedo y como un león, aunque otras veces era
completamente inocente como un niño pequeño.

Ninguna descripción puede describir nunca a un jñani y cuando uno le


encuentra verdaderamente, uno encuentra su Sí MISMO.
ÉL vive eternamente en mi corazón.
Mark West, 2006

Fuente: Nisargadatta Maharaj. DESTELLOS DE NISARGADATTA (Editorial Sanz y Torres)

La diferencia de nisargadatta entre


consciencia y conciencia
por Premananda
Este es un correo que envié a un Egroup dedicado a las
enseñanzas del sabio hindú Nisargadatta Maharaj.
Ver: http://groups.yahoo.com/group/Nisargadatta/

Nisargadatta, quien falleció en 1982, fue un sabio auto-realizado que


enseñó un camino consistente en permanecer constantemente con la
pregunta interna "¿Quién soy yo?" Este camino de auto-indagación
también fue enseñado por el gran sabio Ramana Maharshi de
Arunachala, que murió en 1950. Ambos dijeron que al morar en la
pregunta de nuestra identidad real, finalmente, una serie de realizaciones
ocurren que conducen a la auto-realización o conocimiento del Ser, que
no es diferente de la realización de Dios. Este correo trata de la sutil
distinción que hizo Nisargadatta entre las palabras "consciencia" y
"conciencia". (1)

Consciencia (Consciousness) y Conciencia


(Awareness)
He notado en algunos correos una confusión, una que yo también tenía
cuando comencé a leer Nisargadatta. Se trata de la diferencia entre la
forma en que él utiliza los dos términos "consciencia" y "conciencia".
Nota: Al ser tan parecidas en su escritura "consciencia" y "conciencia" a partir
de aquí escribiremos Conciencia con mayúscula inicial.

Como la mayoría de gente siempre había pensado que estas dos


palabras significaban básicamente la misma cosa, pero Nisargadatta las
utiliza para señalar dos significados muy diferentes. Cuando utiliza el
término "consciencia" parece equiparar este término con el "Yo Soy" y
cuando habla de la "Conciencia", está apuntando a algo
completamente más allá de la consciencia ("Yo Soy"), es decir, a lo
Absoluto.
Por lo que tengo entendido hasta ahora de lo que él dice de la
consciencia, es que es todo lo que conocemos, es el sentido
fundamental de presencia que sentimos, y que es un sentimiento
universal del sentido de ser. Consciencia = "sentido de presencia" =
"eseidad (sentido de ser)" = el "Yo Soy".

Estos cuatro términos se equiparan a lo largo de sus charlas. Y mientras


nos dirige, y nos ponemos en camino, para ser simplemente conscientes
del "Yo Soy", para llegar a la realización de que somos la consciencia
misma, y no el cuerpo o la mente o los pensamientos e identificaciones
de la mente, él hace un giro sorprendente al final de todo eso. Cuando se
ha establecido la realización de que yo soy la consciencia misma (y él
siempre señala que ésta se refiere sólo a la consciencia universal, la
misma que hay en un ser humano o en una vaca o en un perro o en una
hormiga), cuando me doy cuenta de que yo soy el "Yo soy " él nos lleva a
la siguiente realización, que es cuando posteriormente me doy cuenta de
que NO soy el "Yo soy ", soy más allá de eso, ¡yo soy únicamente la
Conciencia pura!
¡Estos son saltos impresionantes! En su uso de la palabra "consciencia"
siempre está el toque de la dualidad. Si soy consciente es en relación
con ser inconsciente. Si "Yo soy" es siempre en relación con el "no-yo". Si
soy consciente es siempre consciente DE algo. La consciencia siempre
tiene un objeto del cual soy consciente. Así, mientras que la realización
de mi identidad como el "Yo soy" es mucho más cercana a la realidad
que la idea de que "yo soy fulano de tal, una persona" todavía hay un
paso para la realización final de lo Absoluto, que yo soy la Conciencia
no-dual que permite que la consciencia sea consciente. La Conciencia
es eso que brilla a través de la consciencia, pero que está más allá de la
propia consciencia. Así que "Conciencia" es diferente de "consciencia"
en las conversaciones de Nisargadatta. La Conciencia pura es lo
Absoluto, sin la cual no puede haber consciencia.
Otra forma en que lo dice es que la Conciencia "es aquello por lo
que yo sé que yo soy". Así, la Conciencia está ahí antes de que el "Yo
soy" (o consciencia) aparezca, y está ahí después de que la consciencia
desaparece (inconsciencia o la muerte). Así que la Conciencia está más
allá incluso de la consciencia universal. Otra forma en que hace esta
distinción es diciendo que lo Absoluto es "Conciencia inconsciente
de sí misma". Esa afirmación suya es casi como un koan Zen, pero
creo que la idea es de una Conciencia sin un rastro de distinción o
dualidad. Habla de ella como "brillante", y siendo un misterio sin causa.
Está incluso más allá de nuestra idea de Dios, y por eso no la llama
"Dios", sino que simplemente dice "lo Absoluto", o la realidad última, más
allá del tiempo, que siempre fue y siempre será.
Así, mientras que la consciencia es siempre consciente DE algo (dual),
la Conciencia no es DEalgo, ni siquiera es consciente DE sí misma, y por
lo tanto es absolutamente singular, no-dual.
Esta diferencia entre el uso de las palabras "consciencia" y "Conciencia"
me llevó mucho tiempo comprender, porque en realidad no hacemos
esta distinción en el lenguaje común. Ser consciente (being conscious) o
darse cuenta (being aware) se consideran como lo mismo. Pero
Nisargadatta utiliza los términos de manera diferente y la diferencia es
una gran clave, creo, para entender lo que está tratando de transmitirnos.

Me quedé sorprendido cuando me di cuenta de que había hecho una


especie de "truco" en el que nos lleva de una realización a otra. Este es el
truco: en primer lugar, nos está diciendo que nos demos cuenta de que
somos realmente el "sentido de presencia" o el "sentido de ser", y cuando
por fin nos damos cuenta de ello él nos da la vuelta a la realización
inmediata superior y dice lo que parece ser todo lo contrario: "¡NO, tú no
eres ese "Yo Soy" tampoco! Tú eres/estás más allá de la eseidad, más
allá de la consciencia, más allá de la sensación de presencia, tú eres la
Conciencia pura única por la cual lo consciente ha sido capaz de llegar
a ser: tú eres solamente la absoluta Conciencia pura original". Esta
última realización sólo puede proceder de la realización
anterior. Primero debo darme cuenta de que yo soy el "Yo soy", la
consciencia universal, después de esto puedo darme cuenta de que
NO soy el "Yo soy". Yo soy en realidad únicamente lo Absoluto, ¡y nada
más REALMENTE existe en lo Absoluto! Todo lo demás no es más real
que un sueño.
¡Esto para mí es simplemente impresionante! Nadie más que
Nisargadatta había hecho nunca esta línea de realización tan clara para
mí. Es totalmente simple, de verdad, pero difícil permanecer con ello y
abrirse. Elegante pero sutil. Por eso él nos dice que debemos llegar a
estar totalmente obsesionados con ello. Debemos desarrollar una
intensa NECESIDAD DE SABER. No se puede jugar con ello y
esperar llegar a alguna parte. Cuando él describe el momento antes
de su propia realización, dice que estaba pensando y reflexionando
sobre esto ¡casi en cada momento de la vigilia! ¡Estaba OBSESIONADO
con averiguar lo que realmente era! El juego habitual con palabras no
tiene ningún significado en ese nivel de meditación constante.
Simplemente se convierte en una cuestión de vida o muerte para
descubrir realmente por uno mismo lo que uno es. Esto es religión al
más profundo nivel, la verdadera penetración en la realidad absoluta.
Así que la consciencia y la Conciencia pura son realmente muy
diferentes, aunque la consciencia sólo puede existir como consecuencia
del previo resplandor de la Conciencia pura. La Conciencia, por otra
parte, no depende de ninguna manera de la consciencia, y ni
siquiera es tocada por ella. La consciencia viene y va, despierta y
sueña, nace y muere, pero la Conciencia siempre está ahí. La
consciencia aparece de repente por la mañana encima de la siempre
existente Conciencia pura no-dual inmortal y no-nacida. Aparte de ese
Absoluto, no hay realmente nada.
Otra cosa interesante que está confusa al principio es como
Nisargadatta sigue machacando con la pregunta sobre "¿Cuándo
apareció usted por primera vez? ¿Cuál fue ese preciso
momento cuando supo por primera vez que usted ES?" Esa es
una pregunta muy difícil, pero él dice que es de extrema importancia que
sea contemplada. ¡No puedo recordar la primera vez que supe que yo
era! ¡No tengo ni idea! ¿No es eso algo misterioso en sí mismo? Todavía
me intriga esto mucho, pero estoy empezando a sospechar que tal vez
su énfasis sobre esta pregunta podría ser para prepararnos para la
realización final: que yo NO soy ese "Yo Soy". En otras palabras, este "Yo
soy" tuvo un principio, pareció surgir de la nada, y tendrá un fin. Así que
tengo que estar más allá de ese "Yo soy", porque yo soy el
conocedor de ese "Yo soy". Yo no soy realmente el "Yo soy", sino más
bien ESO que es consciente del "Yo soy".
Me llevó años resolver todo esto. Cada realización se basa y se hace
posible debido a las realizaciones anteriores, y la realización final puede
incluso parecer contradecir una realización anterior.

1. En primer lugar me doy cuenta de que no soy todas esas otras cosas
que la gente suele pensar que son. Yo no soy una persona. La
persona es recuerdos, conocimientos, hábitos y otras identidades falsas:
"Fulano de Tal". Así que prescindo de eso. Puedo ver que todo es una
falsa identidad construida con pensamientos.
2. Luego me doy cuenta de que no soy incluso las cosas más íntimas
que la gente por lo general piensa que son. Yo no soy el cuerpo (esta es
la más difícil, como Nisargadatta señala una y otra vez). Yo no soy la
mente ni tamapoco sus pensamientos. Yo no soy tampoco la química de
todo esto. Uno podría pasar toda la vida y no salir nunca de esta
realización.

3. Después me doy cuenta de que si restamos todo lo anterior, ¿qué


queda? Sólo mi sentido de la propia existencia, mi sentido de presencia,
mi sentido de estar aquí, la consciencia. Me doy cuenta de que yo soy
esa consciencia única, el sentimiento de existir. Tengo que ser ESO.
¿Qué ES eso? Es muy sutil. Pero ahora me estoy acercando. Esta es la
realización de la frase mística "Yo soy el que soy". Y junto con esta
etapa de realización viene la realización de mi universalidad. Esta
realización, esta toma de consciencia del "Yo soy" trae consigo la
comprensión explosiva de que no hay tal cosa como un individuo, el
"Yo soy" es universal, cada persona y cada ser vivo lo siente de la misma
manera. Nosotros no creamos nuestro sentido del "Yo soy". Más bien
hemos heredado el anterior sentido existente de presencia del
estado de ser (eseidad) original, que apareció por primera vez
de forma espontánea en el fondo del vacío, o la Conciencia pura
no-objetiva.
4. Cuando estoy así establecido en el sentimiento de identidad con este
sentimiento universal de presencia, o el "Yo soy", estoy por fin listo para
la realización final. Recuerde, la realización del "Yo soy" es ya un estado
muy alto, y muchos simplemente se quedan aquí para disfrutar de la vida
en el estado de ser impersonal universal. Este es el conocimiento de
Dios y el conocimiento de que Yo soy Dios. Pero algunos pocos (raros)
siguen adelante y siguen indagando más profundamente y llegan a la
avanzada realización de que TODO estado de ser, incluso el estado de
ser de "Dios" sigue siendo una forma de ilusión y de dualidad, y se darán
cuenta y entrarán y "llegarán a ser" la Conciencia pura única,
renunciando incluso a esa última y muy alta identidad que es el "Yo soy"
universal. La consciencia continuará sin duda, y todas las actividades de
la vida, pero la identidad de mi mismo será establecida ahora de vuelta a
su lugar de origen, la Conciencia pura, la cual era antes de la
consciencia.

Este último paso es aún incomprensible para mí, pero me gusta pensar
en él una y otra vez. Muchos pueden renunciar a las falsas
identificaciones menores, deshaciéndose de ellas como andrajosas
ropas viejas y desnudarse hasta la singular consciencia universal. Pero,
¿quién puede renunciar a ese sentido de ser en sí? Nos encanta ser, y
tenemos un miedo terrible a no ser nunca más. ¡Es espantoso! Vista
desde un nivel inferior la realización final parece la absoluta y completa
aniquilación misma, ¿y quién en la tierra quiere ser completamente
aniquilado? Por lo tanto, ¡muy pocas almas raras logran la realización
final! Por encima de todo, ¡YO QUIERO SER!
Pero el verdadero sabio llega a la realización final y al paso final y de
hecho es completamente aniquilado. "Él" deja de existir, y todo lo que
queda de él es lo que estaba allí en el principio del mundo, como
el Buda se convirtió en el Vacío mismo y entró en el gran nirvana. Un
amigo mío lo llamó "El Gran Suicidio". Entonces uno se da cuenta de
la realidad final increíble y aterradora: no hay nada. Y aunque
realmente y verdaderamente no hay absolutamente nada, al mismo
tiempo esa nada está inexplicablemente llena de plenitud con un
indescriptible "algo que no es una cosa," la Conciencia pura, lo Absoluto,
inconsciente de sí mismo. Esa es la única y sola "cosa-que-no-es-una-
cosa" que es verdaderamente real. Todo lo demás es falso, un fraude
hecho de espacio-tiempo, de cosas que comienzan y terminan y van y
vienen, el Gran Maha Maya, los sueños de la mente universal.
Que una criatura humana pueda realizar ESTO es un milagro para mí, un
milagro en este increíble sueño-Creación. Todo este asunto perturba la
mente. La mente no puede comprenderlo, porque la mente es
demasiado limitada. Como todos los sabios han enunciado, no es una
cuestión de ganar algo, es sólo una cuestión de eliminar cosas,
y eliminar más cosas, hasta que lo que siempre estuvo ahí comienza a
brillar. Indudablemente yo no puede CREAR la realidad última. Todo lo
que puedo hacer es limpiar el espejo para que la luz de la
incomprensible Conciencia pura pueda reflejarse a través del espejo y
brillar. Es por eso que Nisargadatta dice que la auto-realización es muy
simple y fácil, y sin embargo es muy sutil y difícil. Eliminar toda la
suciedad del espejo no es tan fácil como parece, aunque eso es
realmente todo lo que hay que hacer.
Por encima de todo, al contemplar todo esto, uno siente a veces deseos
de postrarse y dar gracias al cielo de que sabios como Nisargadatta, y
tantos otros, especialmente en épocas antiguas (como el "satya yuga" o
la edad de la verdad), han nacido y mostrado el camino. Como señala
Nisargadatta, nuestras vidas, si sumamos todo esto, es
fundamentalmente una experiencia del sufrimiento general. Entre unas
cosas u otras, desde el nacimiento a la muerte, hay un sinfín de
problemas, deseos incumplidos, luchas y esfuerzos, y sufrimiento. De
vez en cuando algunos momentos felices nos mantienen en el camino.
De hecho, si no hubiera tal posibilidad como la realización y la liberación,
uno podría decir que el suicidio era una preferible salida y una respuesta
a los sufrimientos de la vida.

Pero esa Conciencia se ha abierto paso en los casos de muchos sabios


y santos y ha probado a lo largo de toda la historia humana que una
gloriosa libertad es verdaderamente posible. Desde los antiguos
Vedas y los Upanishads hasta las enseñanzas de Cristo, una y
otra vez, algunos raros han demostrado a la humanidad que la
evolución entre los iguales a los ángeles es posible. Por ello hay
que estar siempre agradecidos a lo largo de nuestra andadura, y seguir
las enseñanzas e instrucciones de aquellos como Nisargadatta, con
gran sinceridad, amor y alegría.
Artículo relacionado: Conciencia y consciencia, por Ramesh Balsekar
Fuente: Premananda's page
1. Hemos optado por traducir los términos ingleses Consciousness y Awareness por los equivalentes
en español de "Consciencia" y "Conciencia" porque así figuran traducidos en la mayoría de los libros
de Ramesh Balsekar, discípulo directo de Nisargadatta, y que él equipara con Fenómeno (Consciencia)
y Noúmeno (Conciencia).

Practicando el sendero de la no-dualidad


Meditación "Quién Soy Yo" de Nisargadatta

por Premananda
Ya han pasado unos años de cuando estudié las enseñanzas de uno de
los sabios más notables de los tiempos modernos, Nisargadatta
Maharaj. En la última década los libros de sus conversaciones con
discípulos han ido apareciendo de forma creciente y tomando los
"circuitos espirituales" por asalto. Él es un maestro de lo que podría
llamarse "no-dualismo absoluto" o el sendero de "¿Quién soy yo?", un
sendero también enseñado por otro sabio anterior del siglo XX, Ramana
Maharshi. Pero la expresión de Nisargadatta de él es
sorprendentemente nueva y moderna y en un lenguaje corriente muy
común.

En cierto modo, las antiguas escrituras hindúes llamadas Vedas y los


Upanishads expresaban las mismas verdades, pero su estilo de lenguaje
es de muchos miles de años de antigüedad y no es tan accesible al
hombre común de hoy en día. Nisargadatta habla claramente en un
lenguaje común moderno de una manera que es severa y contundente y
muy realista. Sus conversaciones se están convirtiendo rápidamente en
una de las más grandes adiciones a la literatura espiritual universal del
siglo pasado. En particular, el primer libro de estas conversaciones,
llamado Yo Soy Eso, se ha convertido ya en un clásico espiritual
moderno en todo el mundo y en muchos idiomas. A continuación
encontrará una serie bellamente editada de extractos de este libro que
captura la esencia de las enseñanzas de Nisargadatta. Esta esencia es
meditar constantemente en la propia sensación interna de "Yo Soy". Es
tan simple como eso, y puede dar resultados sorprendentes, el
descubrimiento de nuestra verdadera naturaleza.

Yo Soy Eso es el libro más fascinante que he leído. Está totalmente fuera
de lo común. Es el único libro que he leído siete veces, y lo curioso es
que cada vez que lo leía era como si nunca lo hubiera leído antes.
Incluso tengo una teoría de por qué esto es así. Si se lee con cuidado y
lentamente, meditando cuidadosamente cada declaración y tratando
realmente de comprender lo que él quiere decir, creo que en realidad
induce un estado superior, en el que el tipo usual de memoria está en
suspenso, por lo que siempre parece nuevo.
No es un libro para ojear. Es mucho más que un conjunto de
instrucciones sobre exactamente cómo meditar realmente. Para algunos
no tendrá sentido en absoluto, pero para aquellos que llevan un tiempo
preguntándose lo que es esta vida, lo que ellos son, lo que es la mente y
lo que es la consciencia, les sonará como una campana. Y se pueden
tomar algunas lecturas repetidas para entender lo que se está diciendo y
lo que se quiere decir con ciertas palabras, tales como la distinción que
se hace entre "consciencia" y "conciencia", pero para aquellos que
persisten con seriedad puede que de repente todo encaje en su lugar y
dejar a uno sin aliento con la realización.

También me di cuenta de que por lo general nunca podía leer más de


seis o siete páginas de una sentada. Si leía mucho me daba cuenta de
que tenía mucho para reflexionar que yo muy natural y fácilmente
derivaba en simplemente sentarme en silencio y reflexionar sobre los
temas. De hecho, a pesar de que había estudiado meditación desde
hace muchos años, no fue hasta que leí Yo Soy Eso que comencé a
darme cuenta de lo que es la meditación en realidad. Nisargadatta es
realmente el que me enseñó la verdadera meditación. Y éste fue un
descubrimiento increíblemente feliz. Cuando meditaba solía sentarme
bastante tenso y me esforzaba en estar tranquilo o quieto, pero de
repente todo el proceso fue totalmente diferente, radicalmente diferente,
sencillo y espontáneo e increíblemente vivo. Me di cuenta de que a pesar
de lo que pensara previamente, nunca antes había meditado realmente
en absoluto.
Aunque espero que esta pequeña presentación de aquí ponga sobre la
pista a unas cuantas personas sobre este notable y moderno sabio
autorrealizado, también me doy cuenta de que esta enseñanza no es
para todos. En cierto sentido, es la más alta enseñanza del
subcontinente indio. El no-dualismo era una enseñanza que en tiempos
antiguos se mantuvo casi en secreto y estaba reservada sólo para los
aspirantes más preparados y avanzados. Aquellos a los que se
consideraban no preparados se les daba un conjunto de instrucciones
más sencillo y menos riguroso. En un sentido el sendero de Nisargadatta
es muy sencillo, y en otro sentido es muy difícil, pero voy a dejar ese
tema para otro momento.

Hay una recopilación de extractos de Jerry Katz que ofrece una


excelente introducción al libro Yo Soy Eso. Sugiero imprimirlo y leerlo
varias veces durante un período de varios días. Mi experiencia es que si
se hace eso, cada lectura tiene un creciente efecto sobre la mente y la
consciencia.
Esta recopilación se puede leer aquí: La Canción Yo Soy de Nisargadatta
Fuente: Premananda's page

La canción "yo soy" de nisargadatta


Editado por Jerry Katz
Yo Soy Eso es un libro de conversaciones con Nisargadatta, un gurú de
finales del siglo XX del linaje Nath. De la introducción del libro:
"Aunque el Maestro carece de instrucción, su conversación está iluminada a
un grado extraordinario. Aunque nacido y criado en la pobreza, es el más
rico de los ricos, pues tiene la riqueza ilimitada del conocimiento perenne,
comparado con el cual los tesoros más fabulosos son meros oropeles. Es de
corazón cálido y tierno, de un humor sagaz, absolutamente franco y
absolutamente verdadero —inspira, guía y apoya a todo el que viene a él."

Por favor compre Yo Soy Eso, dondequiera que usted compre sus libros.
Es indispensable.
Las citas que se refieren específicamente al "yo soy" se extrajeron y
agruparon en cuatro partes, siendo las dos primeras de introducción y
las dos últimos relacionadas con las formas del conocimiento "yo soy" y
de la naturaleza del "yo soy". Una quinta parte fue añadida
posteriormente; incluye porciones de texto que se habían omitido
originalmente.

Primera parte
Profundice dentro de la sensación de "yo soy" y encontrará.

... enfoque su mente sobre "yo soy", lo cual es puro y simple ser.

Primero dé el primer paso. Todas las bendiciones vienen de entro.


Vuélvase hacia adentro. "Yo soy", ya sabe. Esté con él todo el tiempo que
tenga libre, hasta que vuelva a él espontáneamente. No hay camino más
simple ni más fácil.
Antes de todos los comienzos, después de todos los finales —yo soy.
Todo tiene su ser en mí, en el "yo soy", que resplandece en todo ser
viviente.

En un nivel más profundo mi experiencia es su experiencia. Indague


profundamente en sí mismo y la encontrará de manera fácil y sencilla.
Vaya en la dirección del "yo soy".

Segunda parte
Cuando me encontré con mi Gurú, él me dijo: "Tú no eres lo que crees
ser. Encuentra lo que eres. Observa la sensación de “yo soy”, encuentra
tu Sí mismo real. Yo le obedecí, debido a que confié en él. Hice lo que me
había dicho. Todo mi tiempo libre lo pasaba observándome a mí mismo
en silencio. ¡Y qué diferencia supuso eso, y qué pronto!

Mi maestro me dijo que me aferrara tenazmente a la sensación de "yo


soy" y que no me separara de ella ni siquiera un momento. Yo hice lo
mejor que pude para seguir su consejo y en un tiempo relativamente
corto me di cuenta dentro de mí mismo de la verdad de su enseñanza.
Todo lo que hice fue recordar su enseñanza, su rostro, sus palabras
constantemente. Esto puso fin a la mente; en la quietud de la mente me
vi a mí mismo como yo soy —ilimitado.

Simplemente seguí la instrucción (de mi maestro), que era enfocar la


mente en el ser puro "yo soy" y permanecer en él. Yo solía sentarme
durante horas, sin nada en mi mente excepto el "yo soy" y pronto la paz y
la dicha y un profundo amor omniabarcante devinieron mi estado
normal. En él todo desapareció —yo mismo, mi Gurú, la vida que yo vivía,
el mundo de mi entorno. Solo quedó la paz y un insondable silencio.

Mi Gurú me ordenó estar atento a la sensación de "yo soy" y no prestar


atención a nada más. Yo solo obedecí. No seguí ningún curso particular
de respiración o de meditación, o de estudio de las escrituras.
Aconteciera lo que aconteciera, yo apartaba mi atención de ello y
permanecía con la sensación de "yo soy". Puede parecer demasiado
simple, incluso crudo. Mi única razón para hacerlo era que mi Gurú me
dijo que lo hiciera. ¡Sin embargo funcionó! La obediencia es un poderoso
disolvente de todos los deseos y temores.

No hay ningún sentido de propósito en mi hacer algo. Las cosas


acontecen como acontecen —no debido a que yo las haga acontecer,
sino que debido a que yo soy ellas acontecen. En realidad nunca
acontece nada. Cuando la mente está agitada, hace que Shiva dance, lo
mismo que las agitadas aguas del lago hacen que dance la luna. Es todo
apariencia, debida a ideas falsas.

... sea cual fuere el papel en el cual yo pueda aparecer y sea cual fuere la
función que yo pueda desempeñar —yo permanezco lo que yo soy— el
"yo" inmutable, inquebrantable, independiente.

Cuando digo: "yo soy", no quiero decir una entidad separada con un
cuerpo como su núcleo. Quiero decir la totalidad del ser, el océano de la
consciencia, el universo entero de todo lo que es y conoce. Yo no tengo
nada que desear pues yo soy completo siempre.

Las palabras revelan su vacuidad. Lo real no puede describirse, debe


experimentarse. Yo no puedo encontrar palabras mejores para lo que yo
sé. Lo que digo puede sonar ridículo. Pero lo que las palabras intentan
transmitir es la verdad más alta. Todo es uno, por mucho que nosotros
juguemos con las palabras. Y todo se hace para agradar a la única
fuente y meta de todos los deseos, a quien todos nosotros conocemos
como el "yo soy".

Lo mismo que el sol se refleja en un billón de gotas de rocío, así lo


atemporal se repite sin fin. Cuando repito: "yo soy, yo soy", meramente
afirmo y reafirmo un hecho siempre presente. Usted se cansa de mis
palabras debido a que no ve la verdad viva detrás de ellas. Entre en
contacto con ella y encontrará el pleno significado de las palabras y del
silencio —de ambos.

... confié en mi Gurú. Lo que él me dijo que hiciera, eso hice. Me dijo que
me concentrara sobre "yo soy" —eso hice. Me dijo que yo soy más allá de
todo lo perceptible y concebible —yo le creí. ... Usted puede escoger
cualquier vía que le convenga; su seriedad determinará el grado del
progreso.

Tercera parte
Primero de todo, establezca un contacto constante con usted mismo,
sea con usted mismo todo el tiempo. En la conciencia de sí mismo
fluyen todas las bendiciones. Comience como un centro de observación,
de cognitividad deliberada, y conviértase en un centro de amor en
acción. "Yo soy" es una minúscula semilla que se convertirá en un árbol
poderoso —de manera completamente natural, sin rastro alguno de
esfuerzo.

Establézcase firmemente en la conciencia de "yo soy". Este es el


comienzo y también el fin de toda tarea.
Aférrese a la sensación de "yo soy" con exclusión de todo lo demás.
Cuando la mente se queda en completo silencio, brilla con una nueva luz
y vibra con un conocimiento nuevo. Todo llega espontáneamente, usted
sólo necesita aferrarse al "yo soy".

Deseche todos los pensamientos excepto uno: el pensamiento "yo soy".


La mente se rebelará al principio, pero con paciencia y perseverancia
cederá y se quedará tranquila. Una vez que usted esté tranquilo, las
cosas comenzarán a suceder de forma natural y espontánea, sin
ninguna interferencia de su parte.

Sólo conserve en la mente la sensación "yo soy", sumérjase en ella,


hasta que su mente y sensación se vuelvan uno. Mediante repetidos
intentos conseguirá el equilibrio adecuado de atención y afecto y su
mente se establecerá firmemente en el pensamiento y sensación "yo
soy". Cualquier cosa que piense, diga o haga, esta sensación de ser,
inmutable y afectuosa, permanece como el trasfondo siempre presente
de la mente.

Para saber lo que usted es, debe investigar y saber primero lo que usted
no es. Y para saber lo que usted no es, usted debe observarse
cuidadosamente, rechazando todo lo que no está necesariamente con el
hecho básico: "yo soy". ... Separe consistente y perseverantemente el "yo
soy" de "esto" o "eso", y trate de sentir lo que significa ser, sólo ser, sin
ser "esto" o "eso".

Para conocer lo que es, primero debe investigar y saber lo que no es. Y
para saber lo que no es tiene que observarse a sí mismo
cuidadosamente, rechazando todo lo que no concuerde con el hecho
básico: "yo soy". ... Separe tenaz y perseverantemente el "yo soy" de
"esto" o "eso", y trate de sentir lo que significa ser, simplemente ser, sin
ser "esto" o "aquello".

Abandone todas las preguntas excepto una: "¿Quién soy yo"? Después
de todo, el único hecho del que está seguro es que es. El "yo soy" es
cierto. El "yo soy esto" no lo es. Esfuércese por saber lo que es en
realidad.

Aférrese a una sola cosa, a lo que importa, aférrese al "yo soy" y


abandone todo lo demás. Esto es sadhana. En la realización no hay nada
a que aferrarse ni nada que olvidar. Todo es conocido, nada se recuerda.

... simplemente recuérdese usted mismo. "Yo soy" es suficiente para


sanar su mente y llevarlo más allá. Sólo tenga un poco de confianza
Deje de buscar, y vea —está aquí y ahora— es ese "yo soy" que tan bien
conoce.

Usted no puede decir a sabiendas "esto es lo que soy". Sencillamente no


tiene sentido.

Sólo el "yo soy" es de primera mano y no requiere pruebas. Permanezca


en él.

Conténtese con aquello de lo que está seguro. Y lo único de lo que


puede estar seguro es "yo soy". Quédese con ello, y rechace todo lo
demás. Eso es Yoga.

Vuelve a ese estado de ser puro, donde el “yo soy” está tranquilo en su
pureza antes de contaminarse con el “yo soy esto” o “yo soy aquello”. Tu
agobio se debe a falsas autoidentificaciones —abandónalas todas".

¿No ve que es precisamente la búsqueda de la felicidad lo que le hace


sentirse desgraciado? Inténtelo de otro modo: indiferente al dolor y al
placer, sin exigir ni rechazar, preste toda su atención al nivel en el que "yo
soy" está intemporalmente presente. Pronto se dará cuenta de que la
paz y la felicidad están en su propia naturaleza y que lo que perturba es
solo buscarlas a través de algunos canales particulares.

Entregue su corazón y su mente a incubar el "yo soy", qué es, cómo es,
cuál es su origen, su vida, su significado. Es muy parecido a cavar un
pozo. Usted rechaza todo lo que no es agua hasta que llega al manantial
que da la vida.

El "yo soy" que persigue lo placentero y huye de lo desagradable es falso;


el "yo soy" que ve el placer y el dolor como inseparables ve
correctamente.

Quienes practican la sadhana de centrar sus mentes en el "yo soy", tal


vez se sientan relacionados con otros que siguieron la misma sadhana y
llegaron a la meta.

No debe preocuparse de sus preocupaciones. Solo sea. No trate de estar


tranquilo; no convierta el "estar tranquilo" en una tarea que debe realizar.
No se inquiete con respecto a "estar tranquilo", no sea desgraciado
respecto a "ser feliz". Simplemente sea consciente de que usted es y
permanezca consciente —no diga: "sí, yo soy; ¿y después qué?". No hay
ningún "después" en el "yo soy". Es un estado intemporal.
Cuarta parte
Y al despertar, ¿no fue la sensación de "yo soy" lo que vino primero?

La sensación de "yo soy" está siempre con usted, sólo que usted le ha
adjuntado todo tipo de cosas —cuerpo, sensaciones, pensamientos,
ideas, posesiones etc. Todas esas auto-identificaciones son engañosas.
Debido a ellas usted se toma por lo que no es.

Lo que es mío es mío y era mío incluso cuando Dios no era. Por
supuesto, es una cosa muy pequeña, una mota —la sensación de "yo
soy", el hecho de ser

La luz por la cual usted ve el mundo, que es Dios, es la pequeña chispa:


"yo soy", aparentemente tan pequeña, y sin embargo lo primero y lo
último en todo acto de conocimiento y de amor.

Sin el "yo soy" no hay nada. Todo conocimiento es sobre el "yo soy".

Fuera del Ser no hay nada. Todo es uno y todo está contenido en "yo
soy".

Abandónelo todo y permanezca dispuesto a que lo real se manifieste.


Esta auto-manifestación tiene su mejor expresión en las palabras: "yo
soy". Nada más tiene ser. De esto usted tiene una certeza absoluta.

En lugar de ver las cosas como las imagina, aprenda a verlas como son.
Cuando pueda ver todo como ello es, también se verá a usted mismo
como usted es. Es como limpiar un espejo. El mismo espejo que le
muestra el mundo como es, también le mostrará su propio rostro. El
pensamiento "yo soy" es el paño de pulir.

"Yo soy" es siempre nuevo. Usted no necesita recordar para ser. ...Al
presente su ser está mezclado con la experiencia. Todo lo que necesita
es desenredar el ser de la madeja de las experiencias. Una vez que ha
conocido el ser puro, sin ser esto o eso, lo discernirá entre las
experiencias y ya no será extraviado por los nombres y las formas.

...el "yo soy" en movimiento crea el mundo. El "yo soy" en paz deviene lo
Absoluto.

En la inmensidad de la consciencia una luz aparece, un minúsculo punto


que se mueve rápidamente y traza formas, pensamientos, y
sensaciones, conceptos e ideas, lo mismo que la pluma escribiendo
sobre el papel. Y la tinta que deja un rastro es la memoria. Usted es ese
minúsculo punto y por su movimiento el mundo es siempre recreado.
Deje de moverse, y no habrá ningún mundo. Mire dentro y descubrirá que
el punto de luz es la reflexión de la inmensidad de la luz en el cuerpo,
como la sensación de "yo soy". Hay solamente luz, todo lo demás
aparece.

El "yo soy" está en la raíz de todas las apariencias y es el lazo


permanente en la sucesión de aconteceres que llamamos vida...

Los seres humanos mueren cada segundo, el miedo y la agonía de los


moribundos pende sobre el mundo como una nube. No hay que
sorprenderse de que usted también tenga miedo. Pero una vez que sabe
que sólo el cuerpo muere y no la continuidad de la memoria y la
sensación de "yo soy" reflejada en ella, usted ya no tiene más miedo.

Las gentes difieren. Pero todos han de afrontar el hecho de su propia


existencia. "Yo soy" es el hecho último; "¿quién soy yo"? es la pregunta
última a la que cada uno debe encontrar una respuesta.

Inquiera profundamente en la sensación de "yo soy", y ciertamente


descubrirá que el centro perceptor es universal, tan universal como la luz
que ilumina al mundo. Todo lo que acontece en el universo, le acontece
a usted, el presenciador silente. Por otra parte, todo lo que se hace, es
hecho por usted, la energía universal e inagotable.

Antes de la mente —yo soy. "Yo soy" no es un pensamiento en la mente;


la mente me acontece a mí, yo no acontezco a la mente. Y puesto que el
tiempo y el espacio están en la mente, yo soy más allá del tiempo y del
espacio, eterno y omnipresente.

...usted no es esto, no hay nada de usted en esto, excepto el pequeño


punto de "yo soy", que es el puente entre el observador y su sueño. "Yo
soy esto, yo soy eso" es solo sueño, mientras que el "yo soy" puro tiene el
sello de la realidad en él. Usted ha saboreado muchas cosas —todas se
han resuelto en nada. Solo la sensación de "yo soy" ha persistido —sin
cambio. Permanezca con lo que es sin cambio entre lo que cambia,
hasta que sea capaz de ir más allá.

Cuando desaparece el “yo soy yo”, llega el “yo soy todo”; cuando
desaparece el “yo soy todo”, llega el “yo soy”. Cuando desaparece
incluso el “yo soy”, sólo la Realidad es...

Quinta parte
Después de que las cuatro primeras partes fueron editadas, se
encontraron más expresiones "Yo Soy" y se incluyen aquí:
Hay muchos puntos de partida —todos ellos conducen a la misma meta.
Usted puede comenzar con un trabajo no egoísta, abandonando los
frutos de la acción; puede entonces dejar el pensamiento y acabar
dejando todos los deseos. Aquí, el abandono (tyaga) es el factor
operativo. O, puede no preocuparse por ninguna cosa que usted quiera, o
piense, o haga y permanecer sólo en el pensamiento y la sensación de
"yo soy", enfocando "yo soy" firmemente en su mente. Todo tipo de
experiencias pueden venirle —permanezca inamovible en el
conocimiento de que todo lo que es perceptible es transitorio, y de que
solo el "yo soy" dura.

¿Qué ama usted ahora? El "yo soy". Déle su corazón y su mente, no


piense en nada más. Esto, cuando es sin esfuerzo y natural, es el estado
más alto. En él, el amor mismo es el amante y el amado.

Antes de que el mundo fuera, la consciencia era. En la consciencia el


mundo viene al ser, en la consciencia tiene duración y en la consciencia
pura se disuelve. En la raíz de todo, está la sensación de "yo soy". El
estado de mente: "hay un mundo" es secundario, para ser yo no necesito
el mundo, el mundo me necesita.

Vuelva a casa, encárguese del negocio de su padre, cuide de sus padres


en su ancianidad. Cásese con la muchacha que le está esperando, sea
leal, sea simple, sea humilde. Oculte su virtud, viva silentemente. Los
cinco sentidos y las tres cualidades (gunas) son sus ocho pasos en el
yoga. Y "yo soy" es el Gran Recordador (mahamantra). Usted puede
aprender de ellos todo lo que necesita saber. Esté atento, indague sin
cesar. Eso es todo.

Todo es un juego de ideas. En el estado libre de ideación (nirvikalpa


samadhi) no se percibe nada. La idea raíz es: "yo soy". Esta idea raíz
quiebra el estado de consciencia pura y es seguido por las innumerables
sensaciones y percepciones, sentimientos e ideas que en su totalidad
constituye Dios y Su mundo. El "yo soy" permanece como el
presenciador, pero es por la voluntad de Dios por lo que todo acontece.

En mi mundo nadie nace y nadie muere. Algunos salen de viaje y


regresan, otros no le dejan nunca. ¿Qué diferencia hay puesto que viajan
a tierras de sueños, cada uno de ellos envuelto en su propio sueño? Solo
el despertar es importante. Es suficiente conocer el "yo soy" como
realidad y también como amor.

Como es natural que el bastoncillo de incienso se queme, así también es


natural que el cuerpo muera. En realidad, es una cuestión de muy poca
importancia. Lo que importa es que yo no soy ni el cuerpo ni la mente.
Yo soy.

No se identifique a usted mismo con una idea. Si entiende por Dios lo


Desconocido, entonces diga meramente: "yo no sé lo que yo soy". Si
usted conoce a Dios como se conoce a su sí mismo, no necesita decirlo.
Lo mejor es la simple sensación de "yo soy". More en ella
pacientemente. Aquí paciencia es sabiduría; no considere el fracaso. No
puede haber ningún fracaso en esta tarea.

Eso que le hace pensar que usted es un humano no es humano. No es


más que un punto de consciencia sin dimensiones, una nada consciente;
todo lo que puede decir sobre usted mismo es: "yo soy". Usted es puro
ser, conciencia, felicidad. Darse cuenta de esto es el fin de toda
búsqueda. Usted llega a ello cuando ve que todo lo que usted cree ser es
solo imaginación, y permanece en la conciencia pura de lo transitorio
como transitorio, de lo imaginario como imaginario, de lo irreal como
irreal.

Fin

Fuente: Nonduality.com

El sendero de la meditación "quién soy yo?"


(2)
Enseñanzas adicionales de Nisargadtta

por Premananda
En la primera parte de este artículo Jerry Katz presentó unos extractos
del libro Yo Soy Eso, el clásico espiritual moderno que consiste en
conversaciones dadas por el sabio hindú autorealizado Nisargadatta
Maharaj (1897-1981). Los extractos contenían una presentación muy
condensada de algunas de las ideas básicas de Nisargadatta, y aquí
Katz presenta una segunda compilación de este tipo que él llama "La
Canción Más Allá de Yo Soy". Contiene extractos de "Yo Soy Eso" y de
“La Medicina Suprema” y de otro libro de conversaciones de
Nisargadatta que se llama "La sabiduría de Sri Nisargadatta Maharaj",
editado por Robert Powell. Como mencioné en la primera parte, estas
palabras de Nisargadatta no deben leerse deprisa, sino meditadas poco
a poco, y muchas veces hasta que su significado comience a aclararse.
Al igual que con todas las conversaciones de este sorprendente ser
iluminado las palabras no son algo sólo para leer, sino algo para HACER.
Es interesante observar que según todas las apariencias externas
Nisargadatta fue un hombre aparentemente muy normal, un simple
propietario de una tienda de bidis que vivía en los suburbios de Bombay.
(Bidis son pequeños “cigarrillos” baratos de la India que fuma en su
mayoría la gente pobre). Pero desde el momento en que conoció a su
gurú y recibió instrucciones espirituales de él pasaron tan sólo tres años,
hasta que alcanzó el repentino y profundo estado de autorrealización, o
iluminación.

Inmediatamente después de esto algo bastante divertido sucedió. En la


India, la "tradición" es que cuando el aspirante alcanza el estado de
iluminación renuncia al mundo y se retira a una cueva en el Himalaya y
vive hasta que abandona el cuerpo. Pensando de esta manera
Nisargadatta dejó Bombay como un sadhu (hombre santo) y caminó
descalzo hasta el Himalaya, pero luego le vino el pensamiento de "¿Qué
estoy haciendo? ¡Ahora soy siempre libre. No hay ninguna razón para
estar en un lugar u otro, soy libre donde sea que esté!" Entonces se dio la
vuelta y regresó a su casa y volvió a abrir su tienda de bidis, porque no
había ninguna razón para renunciar a su casa y al hogar, su renuncia
interior de todas las ilusiones había sido completa. Por el resto de su
vida vendió bidis, y dio instrucción espiritual y habló en una pequeña
habitación encima de su tienda a un flujo cada vez mayor de visitantes.
Si se hubiese quedado en una cueva en el Himalaya, es dudoso que sus
increíbles enseñanzas hubieran sido alguna vez registradas para el
mundo.

Al leer las palabras de Nisargadatta a veces parece rudo y casi brutal


hacia los que vinieron a sentarse a sus pies. Ningún ego de nadie podía
permanecer delante de él. Si una persona venía orgullosa de su propio
conocimiento él lo demolía implacablemente y desechaba tal
"conocimiento", de forma que casi parecía ser un desprecio. "Eso es sólo
conceptos e ideas", solía decir, "eso no sirve para nada", o "para usted
todo eso es sólo un rumor". Sus enseñanzas van directamente a la
verdad más elevada, que es lo único que es real, que él llama "el
Absoluto", y no está en nada interesado en la menor desviación. Su
actitud es: "Esta es la verdad, la tomas o la dejas", pasando por alto
cualquier religión, dogma, meras ideas y conceptos, todas las posturas,
métodos y prácticas. Dirige al buscador para que se quede con la única
cosa que realmente conoce de primera mano: la sensación interna "yo
soy".

Sus enseñanzas no son para aquellos que simplemente quieren jugar un


poco con las ideas religiosas. Él dijo: "Todos los que vienen aquí serán
aniquilados". Para seguir realmente el núcleo de sus instrucciones uno
ha de fusionarse con la consciencia universal que está en la raíz de la
creación, y luego incluso trascenderla para unirse con el Absoluto
indescriptible. Es sólo para aquellos que están intensa y sinceramente
interesados en el viaje final. Esto puede sonar drástico, pero conduce a
la libertad definitiva de toda esclavitud y a la dicha de la liberación. Este
es el mismo proceso que describió el Buda, pero con Nisargadatta
tenemos la suerte de tenerlo explicado en un lenguaje muy sencillo y
franco, común y moderno.

Aquí está la segunda recopilación de Jerry Katz, "La Canción "Más allá
de Yo Soy", que proporciona un excelente punto de partida para una
exploración más profunda de las enseñanzas de este notable sabio
contemporáneo. Cada párrafo debe ser saboreado y meditado. Si se
hace así gradualmente empezará a desplegar su significado cada vez
más.

Esta segunda recopilación se puede leer aquí: La Canción "Más allá de


Yo Soy" de Nisargadatta
Fuente: Premananda's page

La canción "más allá de yo soy" de


nisargadatta
Editado por Jerry Katz
INTRODUCCIÓN: Uno de los interlocutores de Nisargadatta propuso lo
siguiente: "Usted me dijo que puedo considerarme bajo tres aspectos: El
personal (vyakti), el super-personal (vyakta) y el impersonal
(avyakta). El Avyaktaes el universal y real "Yo" puro, el Vyakta es su
reflejo en la consciencia como "yo soy", el Vyakti es el conjunto de
procesos físicos y vitales. Dentro de los estrechos límites del momento
presente, el super-personal es consciente de la persona, tanto en el
espacio como en el tiempo; no sólo una persona, sino la larga serie de
personas ensartadas en el hilo del karma. Es esencialmente el testigo
así como el residuo de la experiencia acumulada, el asiento de la
memoria, el lazo de unión (sutratma). Es el carácter del hombre que la
vida construye y forma de nacimiento en nacimiento. Lo universal está
más allá de todo nombre y forma, más allá de la consciencia y el
carácter, puro ser inconsciente de sí mismo." A todo esto, Nisargadatta
está de acuerdo en que es así en el nivel de la mente, pero que más allá
del nivel mental ni una palabra se aplica.
Al leer los pasajes que siguen, es posible acercarse al avyakta, lo
universal; usted sabrá que se ha acercado tanto cuando las palabras
ante usted desaparecen.

La canción Más Allá de Yo Soy de Nisargadatta:


Selecciones de "Yo Soy Eso"
... no eres eso, no hay nada tuyo en eso, excepto el pequeño punto de "yo
soy", que es el puente entre el observador y su sueño. "Yo soy esto, yo
soy aquello" es sólo sueño, mientras que el "yo soy" puro lleva el sello de
la realidad. Usted ha probado muchas cosas —pero todo ha quedado en
nada. Solo la sensación de "yo soy" ha persistido —sin cambio.
Permanezca con lo que es sin cambio entre lo que cambia, hasta que
sea capaz de ir más allá.

Cuando desaparece el "yo soy yo" llega el "yo soy todo". Cuando
desaparece el "yo soy todo", llega el "yo soy". Cuando desaparece incluso
el "yo soy", solo la Realidad es ...

Sabiendo lo que usted no es, llegará a conocerse a sí mismo. El camino


de regreso a uno mismo pasa por el rechazo y el abandono. Una cosa es
cierta: lo real no es imaginario, no es un producto de la mente. Incluso la
sensación de "yo soy" no es continua, aunque sea un indicador útil;
muestra dónde buscar, pero no qué buscar. Analice bien eso. Una vez
convencido de que en verdad no puede decir nada sobre sí mismo salvo
"yo soy", y de que nada que pueda señalar es usted, la necesidad del "yo
soy" se acaba —ya no intenta verbalizar lo que usted es. Lo único que
necesita es deshacerse de la tendencia a definirse a sí mismo. Todas las
definiciones se aplican solo a su cuerpo y a sus expresiones. Una vez
que desaparece esta obsesión con el cuerpo, volverá a su estado natural
espontáneamente y sin esfuerzo. … Esto se descubre siendo serios,
buscando, indagando, cuestionando cada día y cada hora, y entregando
la propia vida a este descubrimiento.

A eso en lo que ocurre la consciencia, la consciencia o mente universal,


lo llamamos el éter de la consciencia. Todos los objetos de la
consciencia forman el universo. Lo que está más allá de ambos, lo que
soporta a ambos, es el estado supremo, un estado de quietud y silencio
absolutos. Quien va allí, desaparece. Es inalcanzable con las palabras o
la mente. Puede llamarlo Dios, o Parabrahman o la Realidad Suprema,
pero estos son nombres dados por la mente. Es el estado espontáneo,
sin nombre, sin contenido, sin esfuerzo y que está más allá del ser y del
no-ser.
La perfección es un estado de la mente, cuando la mente es pura. Yo
estoy más allá de la mente, cualquiera que sea su estado, puro o impuro.
Mi naturaleza es la consciencia en-sí. Estoy más allá del ser y del no-ser.

La idea "sólo soy el testigo" purificará el cuerpo y la mente y abrirá el ojo


de la sabiduría. Entonces el hombre trasciende la ilusión y su corazón
queda libre de todos los deseos. Al igual que el hielo se convierte en
agua y el agua en vapor, y el vapor se disuelve en el aire y desaparece en
el espacio, del mismo modo se disuelve el cuerpo en la conciencia pura
(chidakash), y luego en el ser puro (paramakash), que está más allá de
toda existencia y no-existencia.
Una cosa está muy clara para mí: todo lo que existe, vive, se mueve y
tiene su ser en la consciencia; y yo estoy en la consciencia y más allá de
la consciencia. Estoy en ella como testigo y más allá de ella como Ser.

Ser un ser vivo no es el estado definitivo; hay algo más allá, mucho más
maravilloso, que no es ni ser ni no-ser, ni vivir ni no-vivir. Es un estado de
conciencia pura, más allá de las limitaciones del espacio y del tiempo.
Una vez que se abandona la ilusión de que uno es el cuerpo-mente, la
muerte deja de aterrorizar, pasa a ser una parte de la vida.

El testigo sólo registra hechos. En la suspensión de la mente se disuelve


incluso el sentido de "yo soy". Sin la mente no existe "yo soy".

Usted vive, piensa y siente. Prestando atención al vivir, al pensar, al


sentir, se libera de ellos y va más allá de ellos. La personalidad se
disuelve y solo queda el testigo. Luego va más allá del testigo. No
pregunte como ocurre. Simplemente busque dentro de usted.

Lo único que puedo decir realmente es "yo soy", todo lo demás es


suposición. Pero la suposición se ha convertido en un hábito. Destruya
todos los hábitos del pensar y de ver. La sensación de "yo soy" es la
manifestación de una causa más profunda que puede llamar el Ser, Dios,
Realidad o cualquier otro nombre. El "yo soy" está en el mundo; pero es
la llave que puede abrir la puerta de salida del mundo. La luna que baila
en el agua, se ve en el agua, pero es provocada por la luna que está en el
cielo, no por el agua.

Mientras imaginemos que somos personalidades separadas, una


separada de la otra, no podremos captar la realidad, que es
esencialmente impersonal. Primero debemos conocernos a nosotros
mismos tan sólo como los testigos, como centros de observación sin
dimensión y sin tiempo, y luego hemos de realizar ese inmenso océano
de conciencia pura, que es a la vez mente y materia, y al mismo tiempo
está más allá de ambas.

¿Ha sentido usted la omniabarcante vacuidad en la que flota el universo


como si fuera una nube en el cielo azul?

La canción Más Allá de Yo Soy de Nisargadatta:


Selecciones de "La Medicina Suprema"
Este "yo soy" es algo que se nos ha dicho: no es lo real. Ha salido de
algún otro. No le diré a usted qué es lo real, porque las palabras lo
niegan. Todo lo que puede decirle a usted, no es la verdad, porque ha
salido de ese "yo soy". El hecho es que no puedo describirle la realidad,
no puedo explicársela, porque es más allá de toda expresión.

Cuando siga la vía espiritual, la vía del auto-conocimiento, todos sus


deseos, todos sus apegos, se desvanecerán si investiga y se aferra a eso
con aquello mismo con lo que está tratando de comprender su "yo".
¿Qué ocurre entonces? Su "yo soy" es el estado "siendo". Usted está
"siendo" y está apegado a ese estado. Usted ama ser. Ahora bien, como
he dicho, en esta indagación todos sus deseos se desvanecerán. ¿Y cuál
es el deseo primario? El deseo primario es ser. Cuando usted
permanezca en esa "sensación de ser" por algún tiempo, ese deseo
también se desvanecerá. Esto es muy importante. Cuando esto se ha
desvanecido, usted es en lo Absoluto —el estado primordial.
Cuando esté en la consciencia, comprenda la naturaleza de la
consciencia y receda. Su progreso continúa. Esta consciencia se está
extinguiendo lentamente; ella sabe que está desapareciendo. Pero nada
le afecta a Usted, porque es lo Absoluto. De la misma manera que
cuando la llama ha desaparecido, cuando el humo se ha ido, el cielo
permanece.
Tome una frase de lo que se ha dicho aquí, y se quede con ella.
Eso es suficiente, que le llevará a la fuente.

La canción Más Allá de Yo Soy de Nisargadatta:


Selecciones de "La sabiduría de Sri Nisargadatta
Maharaj", de Robert Powell
La madurez espiritual es estar dispuesto a soltar todo. La renuncia es un
primer paso, pero la verdadera renuncia es darse cuenta de que no hay
nada que renunciar, ya que nada es de tu propiedad.

Cuando conoces los pensamientos y sus poderes maravillosos, y los


liberas de sus venenos —la idea de una persona propia, separada—,
simplemente déjelos solos, de manera que puedan realizar su apropiado
trabajo. Dejar que los pensamientos hagan su propio trabajo en su
propio lugar es libertad.

Cuando no necesitas nada del mundo ni de Dios, cuando no deseas


nada, cuando no te esfuerzas por nada, no esperas nada, lo divino
entrará en ti, sin invitación e inesperadamente.
El deseo por la verdad es el mejor de todos los deseos, pero sigue
siendo un deseo. Todos los deseos deben ser abandonadas, que la
verdad pueda entrar en tu vida.

Cuando aparece el dolor y el sufrimiento, permanece con ello, y no trates


de escapar de ello. No te lances a la actividad ciega. Ni el aprendizaje ni
la acción pueden realmente ayudar. Quédate con la presencia del dolor y
descubre sus raíces – el alivio con entendimiento profundo es un alivio
real.

Comprender la confusión significa liberarse de ella.

El mundo y el pensamiento son estados del ser. Lo divino no es un


estado, penetra todos los estados, pero no es un estado de algo más.

Nada extraordinario puede pasar a una consciencia sabiendo


exactamente lo que quiere.

Reacción retardada es una reacción equivocada. El pensamiento,


sentimiento y acción deben ser una unidad y vienen juntos con la
situación que los requiere.

¿Qué valor tiene una felicidad por la que debes esforzarte y trabajar? La
verdadera felicidad es espontánea y sin esfuerzo.

A mi juicio, todo sucede por sí mismo, espontáneamente. Pero los


humanos piensan que trabajan para ganar un triunfo, por un propósito.

No hay nada de lo que el mundo podría beneficiarse más que renunciar


al beneficio. Un hombre que ha dejado de pensar en términos de ganar y
perder es realmente un hombre no-violento, ya que él está por encima de
todos los conflictos.

Es la naturaleza del pensamiento diferenciar las cosas y especializarse a


sí mismo. No hay nada malo con eso, pero no es verdad cuando uno
piensa de sí mismo como separado de las cosas. Las cosas y los seres
humanos son distintos, pero no separados. La naturaleza es una, la
realidad es una. Hay opuestos, pero no contradicciones.

Usted recibirá todo lo que necesita cuando deje de pedir lo que no


necesita.

No existe un estado en el que uno está viendo la realidad. ¿QUIÉN está


viendo QUÉ? Tú sólo puedes SER real. (Y eso lo eres siempre.) El
problema existe sólo en el pensamiento. Abandona todas las ideas
falsas, eso es todo. No hay necesidad de ideas verdaderas. (Ya que no
hay ninguna.)
El sufrimiento es exclusivamente el resultado del apego o resistencia, es
un signo de falta de disposición a seguir, a fluir con la vida.

Fuente: Nonduality.com

La esencia de la enseñanza de Maharaj


Las enseñanzas de Nisargadatta se basan en la interpretación Advaita
Vedanta de la idea védica "Tat Tvam Asi" (Tú Eres Eso), es decir, 'Tú eres
uno con la Divinidad'.

Es difícil resumir las enseñanzas de Sri Nisargadatta Maharaj.


Recomendaba la práctica de mirar en el interior, y centrarse en la
sensación «Yo soy», que le condujo a su propia realización en menos de
tres años. Maharaj dice:
Sólo tenga presente la sensación "Yo soy", fusiónese con ella, hasta
que su mente y sensación se conviertan en una. Mediante
reiterados intentos encontrará el equilibrio adecuado de atención y
afecto y su mente se establecerá firmemente en el pensamiento-
sensación "Yo soy".
Según Nisargadatta Maharaj, nuestra verdadera naturaleza es
Conciencia pacífica perpetuamente libre, que en el Hinduismo se conoce
como Brahman. La Conciencia es la fuente de, pero diferente de, la
consciencia personal, individual, que se relaciona con el cuerpo. La
mente y la memoria son responsables de la asociación con un cuerpo
particular; la Conciencia es anterior a la mente y la memoria. Es sólo la
idea de que somos el cuerpo que nos impide vivir lo que él llama nuestra
"esencia original", el Verdadero Yo, que en el hinduismo se conoce
como Atman.
Maharaj describe esta esencia del yo como pura, libre, y que no se ve
afectada por todo lo que sucede. Él la compara con un testigo silencioso
que observa a través de los sentidos del cuerpo, pero que sin embargo
no muestra ni felicidad ni tristeza por lo que ve.

Para Nisargadatta, el Yo no es una súper-entidad que conoce


independientemente, cualquier cosa; no existe tal súper-entidad, ningún
Creador con un intelecto infinito. Dios no existe independientemente de
su creación. Lo que existe es la "acción total" (o funcionamiento) de la
Realidad Fundamental o Absoluta a lo largo de las diferentes formas
infinitas en manifestación. Esta Realidad Absoluta es idéntica al Yo.

En su famosa obra Yo soy Eso, Nisargadatta cita:


El buscador es quien está a la búsqueda de sí mismo.
Abandone todas las preguntas excepto una: "¿Quién soy yo?".
Después de todo, el único hecho del que usted está seguro es que
usted es. El "yo soy" es cierto. El "yo soy esto" no lo es. Esfuércese
por descubrir lo que usted es en realidad.
Para saber lo que usted es, primero debe investigar y conocer lo
que usted no es.
Descubra todo lo que usted no es —el cuerpo, los sentimientos, los
pensamientos, el tiempo, el espacio, esto o aquello— nada, concreto
o abstracto, que usted perciba puede ser usted. El acto mismo de
percibirlo muestra que usted no es eso que percibe.
Cuanto más claramente comprenda que en el nivel de la mente
usted solo puede ser descrito en términos negativos, antes llegará al
final de su búsqueda y antes comprenderá que usted es el ser
ilimitado.
Nisargadatta también predica la idea radical de que no hay tal cosa
como un "hacedor". Según él y otros instructores de Vedanta, ya que
nuestra verdadera naturaleza o identidad no es la mente, ni el cuerpo,
sino el testigo de la mente y el cuerpo, nosotros, como pura conciencia,
no hacemos nada. La mente y el cuerpo actúan por su propia cuenta, y
nosotros somos los testigos de ellos, aunque a menudo la mente piensa
que ella actúa. Esta falsa idea (que la mente es el yo) es lo que nos
impide el reconocimiento de nuestro Yo. Nisargadatta advierte:
"La fuerza de la vida [prana] y la mente funcionan [por su propia
cuenta], pero la mente intentará hacerle creer que es "usted". Por lo
tanto, comprenda siempre que usted es el testigo intemporal e
infinito. Y aunque la mente le diga que usted es el que está
actuando, no crea a la mente. [...] El aparato [mente, cuerpo] que
está funcionando finge ser su esencia original, pero usted no es ese
organismo."
Cuando se le preguntaba acerca de sus datos biográficos, Maharaj solía
decir que "yo nunca he nacido". Para él, la esencia de su ser es eterna
conciencia, pura y siempre libre, que no está confinada en un específico
cuerpo-mente.
Fuente: The essence of Maharaj's teaching - www.maharajnisargadatta.com

"Yo soy" es sin forma


por Nisargadatta Maharaj De una charla el 2 de febrero de 1980
Maharaj: La mente piensa que el mundo exterior es un resultado de la
respiración que entra y sale; los pensamientos de la mente reciben
impresiones según las circunstancias. Cuando entramos en contacto
con un sabio, la mente recede adentro. Este conocimiento
omnipenetrante ha venido espontáneamente en el cuerpo, y se va
espontáneamente y se mezcla con la consciencia total. Cuando viene
espontáneamente, se identifica erróneamente con el cuerpo y las
circunstancias locales, y así padece erróneamente sufrimiento y miseria.
En realidad, este conocimiento es una parte de la consciencia total y
como tal no está ligado a una circunstancia y cuerpo particular. Incluso
cuando un individuo muere lleno de miedo, todo volverá a los elementos
y la consciencia se mezclará con la consciencia universal.
En los instrumentos de cuerda, el sonido se mezcla con el espacio;
similarmente acontece con la consciencia. Ella no aparece en ninguna
parte, pero se manifiesta en el cuerpo como "yo soy" y observa el soplo
vital; así pues, no es el cuerpo sino el soplo vital el que prevalece como
espacio en todas partes. "Usted es" significa consciencia solo, pero con
el nacimiento del cuerpo y el soplo vital, usted se hace acreedor de "yo
soy", que es sin forma. Un cuerpo fuerte significa solo que el almacén de
alimento es fuerte. El soplo vital sin labios ni lengua depura esta esencia
de alimento y, como consecuencia de la masticación, son recibidas las
impresiones que vagan fuera. La recitación es un proceso de la mente, y
usted no es ninguno de éstos. Cuando la esencia del alimento está aquí,
comienza la pulsación o la respiración en el cuerpo.

El conocimiento "yo soy", cuando es sustentado por el cuerpo, es


llamado Saguna Brahman(Brahman con cualidad). Este estado "yo
quiero ser" o "yo soy" no tiene modelo ni forma. El soplo vital, "yo soy" y
la mente no tienen modelo ni forma, la forma es solo para la
continuidad. El Sí mismo es omnipenetrante, pero su expresión es solo a
través del cuerpo de alimento. Se proporciona alimento, los elementos
se mezclan, la pulsación comienza y la "yosoidad" aparece. Esta fuerza
vital es omnipenetrante y está en el alimento en una condición
durmiente. Ella es el mismo principio en el insecto y en usted. "Yo soy",
en la forma del cuerpo, puede alcanzar el estado más alto; si lo acepta y
mora en él, usted escapa al nacimiento y a la muerte. Sea en ese
principio. Para esto no hay disciplinas. Si hace ascesis es porque usted
ha pecado en nacimientos anteriores, pero si se encuentra con un sabio,
entonces él le muestra su verdadera naturaleza.
Muchos sabios han establecido vías. Pero para la vía "yo soy", ¿a dónde
debe ir? "Yo" prevalezco por todas partes; en esta etapa no hay ningún
lugar donde usted no sea. Si mora y embebe "yo soy", no hay nada más
que hacer en la espiritualidad. Con esto, cualquier acción que lleve a
cabo, usted realizará que todo es la acción del principio dinámico, solo
un juego. Usted puede vivir un centenar de años, pero todos los días son
entretenimiento para usted si no se identifica con el cuerpo y permanece
exactamente lo que "usted es". Usted se identifica con lo que no es y
esto es adharma (blasfemia). Si mora en usted mismo no hay miseria;
en otro caso, en la muerte, tendrá el miedo de que "yo voy a morir". De
hecho, nosotros no tenemos ninguna experiencia directa del nacimiento
ni de la muerte. ¿Tiene usted algún conocimiento del nacimiento y de la
muerte? No, son solo cosas oídas, ningún conocimiento directo. El
nacimiento viene del juego de los cinco elementos; este juego aparece
en el nacimiento y desaparece en la muerte. En todo esto, ¿quién es
usted? "Yo soy" está por todas partes, pero deviene expresado en el
alimento como el soplo vital en el cuerpo. Usted es innacido. Todo lo que
observa es creado y desaparecerá. Hasta que no tenga una identidad
verdadera suya propia, no encontrará la paz. Todo lo que haya adquirido
va a desaparecer, incluida su identidad presente. Las gentes están
demasiado ocupadas en las actividades mundanas, y esto es una
comprensión sutil que son incapaces de entender.
En el nombre de la espiritualidad, las gentes aceptan disciplinas y un
uniforme, lo cual es causa de más esclavitud; el conocimiento espiritual
debe llevar a la liberación. El que reconoce los conceptos está libre de
los conceptos. El Atman no tiene nacimiento, este toque "yo soy" es un
heraldo de lo Absoluto, y solo el heraldo desaparece. "Yo soy" es una
ilusión, es temporal; el que sabe esto conoce el principio eterno.
Cualesquiera experiencias que goce son un estado imperfecto. Usted se
mete en prácticas, debido a que la mente no le deja estar en paz.
Fuente: Nisargadatta Maharaj. YO SOY INNACIDO (Sanz y Torres, 2012)

Lo Supremo está más allá de todo


Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj(Extraído de YO SOY ESO)
Pregunta: Usted dice que la realidad es una. La unidad, la
unicidad, es un atributo de la persona. ¿Es entonces la realidad
una persona, con el universo como su cuerpo?
Maharaj: Cualquier cosa que diga será al mismo tiempo verdadera y
falsa. Las palabras no van más allá de la mente.
P. Sólo trato de comprender. Usted nos habla de la Persona, el
Ser y lo Supremo (vyakti, vyakta, avyakta). La luz de la
Conciencia Pura (pragna) centrada como "yo soy" en el Ser
(jivatma) ilumina como consciencia (chetana) la mente
(antahkarana) y como vida (prana) vitaliza el cuerpo (deha).
Todo esto está muy bien hasta donde llegan las palabras. Pero
cuando trato de distinguir en mí mismo la persona del Ser y el
Ser de lo Supremo, me confundo.
M. La persona nunca es el sujeto. Usted puede ver una persona, pero
usted no es la persona. Usted siempre es lo Supremo que aparece en un
punto determinado del tiempo y el espacio como testigo: un puente
entre la conciencia pura de lo Supremo y la consciencia múltiple de la
persona.
P. Cuando me miro a mí mismo, observo que soy varias
personas que luchan entre sí por el uso del cuerpo.
M. Esas personas corresponden a las diversas tendencias (samskaras)
de la mente.
P. ¿Puedo crear paz entre ellas?
M. ¿Cómo podría? ¡Son tan contradictorias! Véalas como lo que son:
meros hábitos de pensamientos y sentimientos, conglomerados de
recuerdos y de deseos.
P. Pero al mismo tiempo, todas dicen "yo soy".
M. Porque usted se identifica con ellas. Cuando comprenda que
cualquier cosa que aparezca ante usted no puede ser usted, y no puede
decir "yo soy", se verá libre de todas esas "personas" y sus exigencias.
La sensación de "yo soy" es suya, no puede separarse de ella, pero
puede impartirla a cualquier cosa, como cuando dice: soy joven, soy rico,
etc. Pero esas auto-identificaciones son evidentemente falsas y son la
causa de la esclavitud.
P. Ahora puedo entender que no soy la persona sino aquello
que, reflejado en la persona, le da un sentido de ser. ¿Y en
relación a lo Supremo? ¿De qué modo me conozco como lo
Supremo?
M. El fuente de la consciencia no puede ser un objeto que está en la
consciencia. Conocer la fuente es ser la fuente. Cuando usted se da
cuenta de que no es la persona sino el testigo puro y tranquilo, y que la
conciencia inmutable es su verdadero ser, usted es el ser. Es la fuente, la
Posibilidad Inagotable.
P. ¿Existen muchas fuentes o una sola para todo?
M. Depende de cómo lo mire, desde qué extremo. Los objetos que hay
en el mundo son muchos, pero el ojo que los ve es uno. Lo más elevado
siempre aparece como uno para lo más bajo y lo más bajo aparece
como múltiple para lo más elevado.
P. ¿Todas las formas y todos los nombres son de un único y
mismo Dios?
M. Nuevamente, todo depende de cómo lo mire. En el nivel verbal todo
es relativo. Lo Absoluto tiene que ser experimentado, no comentado.
P. ¿Cómo se experimenta lo Absoluto?
M. No es un objeto que pueda reconocerse y almacenarse en la
memoria. Más bien está en el ahora y en lo que se siente. Tiene más que
ver con el "cómo" que con el "qué". Está en la cualidad, en el valor. Siendo
la fuente de todo, está en todo.
P. Si es la fuente, ¿por qué y cómo se manifiesta a sí mismo?
M. Da nacimiento a la consciencia. Todo lo demás está en la
consciencia.
P. ¿Por qué hay tantos centros de consciencia?
M. El universo objetivo (mahadakash) está en constante movimiento,
proyectando y disolviendo formas innumerables. Siempre que una forma
es insuflada con vida (prana), aparece la consciencia (chetana), como
un reflejo de la conciencia pura en la materia.
P. ¿Cómo se ve afectado lo Supremo?
M. ¿Qué puede afectarlo y cómo? El manantial no se ve afectado por el
curso del río, ni el metal lo es por la forma de la joya. ¿Resulta afectada
la luz por la imagen que se ve en la pantalla? Lo Supremo hace posibles
las cosas, eso es todo.
P. ¿Cómo es que algunas cosas suceden y otras no?
M. La búsqueda de causas es un pasatiempo de la mente. La dualidad
de causa y efecto no existe. Todo es su propia causa.
P. Entonces, ¿no es posible una acción deliberada?
M. Lo que yo digo es que la consciencia lo contiene todo. En la
consciencia todo es posible. Puede tener causas si las quiere, en su
mundo. Otro tal vez se contente con una sola causa: la voluntad de Dios.
La causa raíz es una: la sensación de "yo soy".
P. ¿Qué relación existe entre el Ser (Vyakta) y lo Supremo
(Avyakta)?
M. Desde el punto de vista del Ser, el mundo es lo conocido; lo Supremo
es lo Desconocido. Lo Desconocido origina lo conocido, pero permanece
como Desconocido. Lo conocido es infinito, pero lo Desconocido es una
infinitud de infinitos. Al igual que un rayo de luz no se ve hasta que es
interceptado por las motas de polvo, del mismo modo lo Supremo hace
que todo sea conocido, permaneciendo en sí mismo desconocido.
P. ¿Significa ello que lo Desconocido es inaccesible?
M. Oh, no. Lo Supremo es lo más fácil de alcanzar, puesto que es el
propio ser de usted. Basta con no pensar ni desear ninguna otra cosa
más que lo Supremo.
P. ¿Y si no deseo nada, ni siquiera lo Supremo?
M. Entonces es como si estuviera muerto, o es lo Supremo.
P. El mundo está lleno de deseos. Todos queremos una cosa u
otra. ¿Quién desea? ¿La persona o el Ser?
M. El Ser. Todos los deseos santos y no-santos, vienen del Ser, todos
dependen de la sensación de "yo soy".
P. Puedo comprender que los deseos santos (satyakarna)
emanan del Ser. Pueden ser una expresión del aspecto de
bienaventuranza del Sadchitananda (Existencia-Consciencia-
Felicidad) del Ser. ¿Pero también los deseos no santos?
M. Todos los deseos tienen como meta la felicidad. Su forma y su
calidad dependen de la psique (antahkarana). Donde predomina la
inercia (tamas), encontramos perversiones. Con la energía (rajas)
surgen las pasiones. Con la lucidez (sattva) el motivo que impulsa el
deseo es la buena voluntad, la compasión, la necesidad de hacer feliz
más que de ser feliz. Lo Supremo está más allá de todo, pero debido a
su permeabilidad infinita, todos los deseos convincentes pueden ser
realizados.
P. ¿Qué deseos son convincentes?
M. Los deseos que destruyen al sujeto o al objeto del deseo o que no
cesan al ser satisfechos son contradictorios y no pueden realizarse. Sólo
los deseos motivados por el amor, la buena voluntad y la compasión son
beneficiosos para el sujeto y el objeto y pueden ser totalmente
satisfechos.
P. Todos los deseos son dolorosos, tanto los santos como los no
santos.
M. No son lo mismo, y el dolor no es el mismo. La pasión es dolorosa; la
compasión, nunca. La totalidad del universo lucha por realizar un deseo
nacido de la compasión.
P. ¿Se conoce lo Supremo a sí mismo? ¿Es lo Impersonal
consciente?
M. La fuente de todo lo tiene todo. Cualquier cosa que fluya de ella debe
estar allí en forma de semilla. Y al igual que una semilla es la última de
innumerables semillas y contiene la experiencia y la promesa de
innumerables bosques, del mismo modo lo Desconocido contiene todo
lo que fue o pudo ser y todo lo que será o pueda ser. Todo el campo del
devenir está abierto y es accesible; el pasado y el futuro coexisten en el
eterno ahora.
P. ¿Vive usted en lo Supremo Desconocido?
M. ¿Dónde si no?
P. ¿Cómo puede decir eso?
M. Ningún deseo surge nunca en mi mente.
P. Entonces, ¿está usted inconsciente?
M. ¡Claro que no! Soy totalmente consciente, pero dado que ningún
deseo y ningún temor entran en mi mente, reina en ella un silencio
perfecto.
P. ¿Quién conoce el silencio?
M. El silencio se conoce a sí mismo. Es el silencio de la mente
silenciosa, cuando las pasiones y los deseos han sido silenciados.
P. ¿Experimenta deseos alguna vez?
M. Los deseos son simplemente olas en la mente. Usted reconoce una
ola en cuanto la ve. Un deseo es sólo una cosa entre otras muchas. No
siento necesidad de satisfacerlo, no hay necesidad de realizar ninguna
acción. La liberación de los deseos significa eso: ausencia de la
compulsión por satisfacerlos.
P. ¿Por qué surgen los deseos?
M. Porque usted imagina que nació y que morirá si no cuida de su propio
cuerpo. El deseo de existencia en el cuerpo es la causa raíz de los
problemas.
P. Sin embargo, hay muchos jivas en cuerpos. Indudablemente,
no puede ser un error de juicio. Ha de haber un propósito.
¿Cuál podría ser?
M. Para conocerse a sí mismo el ser debe enfrentarse con su opuesto, el
no-ser. El deseo conduce a la experiencia. La experiencia conduce al
discernimiento, al desapego, al auto-conocimiento: a la liberación. ¿Y
qué es la liberación después de todo? Saber que se es más allá del
nacimiento y de la muerte. Al olvidar quién es usted, e imaginar que es
una criatura mortal, se ha creado tantos problemas que tiene que
despertarse como de una pesadilla. La indagación también despierta.
No necesita esperar el sufrimiento, es mejor indagar en la felicidad, pues
la mente está en armonía y en paz.
P. ¿Quién es el último experimentador, el Ser o lo Desconocido?
M. El Ser, por supuesto.
P. Entonces ¿por qué introducir la noción de lo Supremo
Desconocido?
M. Para explicar el Ser.
P. ¿Pero existe algo más allá del Ser?
M. Fuera del Ser no hay nada. Todo es uno y todo está contenido en el
"yo soy". En los sueños y en la vigilia es la persona. En el sueño profundo
y turiya es el Ser. Más allá de turiya yace la gran paz silenciosa de lo
Supremo. Pero en realidad todo es uno en esencia, y relativo en
apariencia. En la ignorancia el veedor se convierte en lo visto y en la
sabiduría es el ver. Pero, ¿por qué preocuparse por lo Supremo? Conozca
al conocedor y lo conocerá todo.
(Extraído de YO SOY ESO)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. YO SOY ESO (Edit. Sirio, 2003)

La sensación de "yo soy"


Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj
Interlocutor: Un hecho de nuestra experiencia diaria es que al
despertarnos, el mundo aparece de pronto. ¿De dónde sale?
Maharaj: Antes de que algo pueda venir a la existencia tiene que haber
alguien que lo perciba. Toda aparición y desaparición presupone un
cambio con relación a un fondo que no cambia.
I: Antes de despertarme, yo estaba inconsciente.
M: ¿En qué sentido? ¿En el de haber olvidado o en el de no haber
experimentado? ¿No experimenta usted incluso cuando está
inconsciente? ¿Puede usted existir sin conocer? Un lapsus en la
memoria ¿es prueba de no-existencia? ¿Y puede hablar con validez
sobre su propia no-existencia como una experiencia real? Ni siquiera
puede decir que su mente no existía. ¿No se despertó cuando lo
llamaron? Y al despertarse, ¿no fue la sensación de "yo soy" lo que llegó
primero? Entonces, alguna semilla de consciencia debe existir, incluso
durante el sueño. Al despertar la experiencia se desarrolla así: "Yo soy
―el cuerpo― en el mundo". Puede parecer que surge en forma de
secuencia pero de hecho todo es simultáneo, es una sola idea, la de
tener un cuerpo en un mundo. ¿Puede existir la sensación de "yo soy" sin
ser alguien?
I: Yo siempre soy alguien, con sus recuerdos y sus hábitos. No
conozco otro "yo soy".
M: ¿Tal vez algo le impide conocerlo? Cuando usted ignora algo que los
demás saben, ¿qué es lo que hace?
I: Busco la fuente de su conocimiento bajo su instrucción.
M: ¿No es importante para usted saber si es simplemente un cuerpo o
alguna otra cosa? ¿O quizá nada en absoluto? ¿No ve que todos sus
problemas son los problemas de su cuerpo? Alimento, vestido, techo,
familia, amigos, nombre, fama, seguridad, supervivencia, todo esto deja
de tener sentido en el momento en que usted comprende que tal vez no
sea simplemente un cuerpo.
I: ¿De qué sirve saber que no soy el cuerpo?
M: Incluso decir que usted no es el cuerpo, no es totalmente correcto. En
cierto modo usted es todos los cuerpos, los corazones, las mentes y
mucho más. Profundice en la sensación de "yo soy" y lo descubrirá.
¿Cómo encuentra usted algo que ha olvidado? Lo mantiene en la mente
hasta recordarlo. La sensación de ser, de "yo soy", es lo primero que
surge. Pregúntese de dónde sale o simplemente obsérvelo con
tranquilidad. Cuando la mente permanece en el "yo soy" sin moverse, se
entra en un estado que no se puede expresar con palabras, pero que se
puede experimentar. Lo único que debe hacer es intentarlo una y otra
vez. Después de todo, la sensación de "yo soy" siempre está con usted,
sólo que usted le ha añadido todo tipo de cosas ― el cuerpo,
sentimientos, pensamientos, ideas, posesiones, etc. Todas estas auto-
identifícaciones son equívocas. A causa de ellas usted cree ser lo que
no es.
I: Entonces, ¿qué soy yo?
M: Con que sepa lo que usted no es, es suficiente. No necesita saber lo
que es, ya que mientras el conocimiento signifique descripción en
términos de lo ya conocido, de lo perceptual o conceptual, no puede
haber auto-conocimiento, puesto que lo que usted es no puede ser
descrito, excepto como negación total. Lo único que puede decir es: "yo
no soy esto, yo no soy aquello", no puede decir: "esto es lo que soy".
Sencillamente no tiene sentido. Lo que pueda señalar como "esto" o
"aquello" no puede ser usted. Ni tampoco puede ser "otra cosa". Usted no
es algo perceptible o imaginable. Y sin embargo, sin usted, no puede
haber percepción ni imaginación. Usted observa el sentir del corazón, el
pensar de la mente, el actuar del cuerpo; el propio acto de percibir
muestra que uno no es lo que percibe. ¿Puede haber percepción o
experiencia sin usted? Toda experiencia tiene que "pertenecer" a alguien.
Alguien debe llegar y proclamarla como propia. Sin el experimentador la
experiencia no es real. El experimentador es el que aporta realidad a la
experiencia. Una experiencia que usted no pueda tener, ¿de qué le sirve?
I: El sentido de ser el experimentador, la sensación de "yo soy",
¿no es también una experiencia?
M: Evidentemente, todo lo que se experimenta es una experiencia. Y en
toda experiencia surge el experimentador. La memoria crea la ilusión de
continuidad. En realidad cada experiencia tiene su propio
experimentador y el sentido de identidad se debe al factor común que
está en la raíz de toda relación experimentador/experiencia. Identidad y
continuidad no son lo mismo. Al igual que cada flor tiene su propio color,
pero todos los colores son originados por la misma luz, en la conciencia
no-dividida e indivisible en sí misma, aparecen muchos
experimentadores, cada uno separado en la memoria, aunque idénticos
en esencia. Esta esencia es la raíz, el fundamento, la "posibilidad"
atemporal e inespacial de toda experiencia.
I: ¿Cómo puedo llegar a ella?
M: No necesita llegar a ella, ya que usted es ella. Si le da una
oportunidad vendrá a usted. Abandone su apego a lo irreal y lo real
surgirá por sí mismo, rápida y suavemente. Deje de imaginarse que es o
que hace esto o lo otro, y la comprensión de que usted es la fuente y el
corazón de todo surgirá en usted. Con ello llegará un gran amor que no
es elección o predilección, ni apego, sino un poder que hace todas las
cosas dignas de amor y adorables.
La obsesión por el cuerpo
Interlocutor: Maharaj, usted está sentado frente a mí y yo estoy aquí a
sus pies. ¿Cuál es la diferencia básica entre nosotros?
Maharaj: No hay ninguna diferencia básica.
I: Tiene que haber alguna diferencia real. Yo vengo a usted,
usted no viene a mí.
M: Como usted imagina diferencias, va de aquí para allá en busca de
gente "superior".
I: Usted es también una persona superior. Dice conocer lo real
mientras yo no.
M: ¿Le he dicho yo alguna vez que usted no lo conoce y que por lo tanto
es inferior? Deje que quienes inventaron esas distinciones las
demuestren. Yo no pretendo conocer lo que usted no conoce. De hecho,
conozco mucho menos que usted.
I: Sus palabras son sabias, su comportamiento noble, su gracia
todopoderosa.
M: Yo no sé nada de todo eso, y no veo diferencia alguna entre usted y
yo. Mi vida es una sucesión de hechos, igual que la suya. Sólo que yo
estoy desapegado y veo el espectáculo que está ocurriendo como un
espectáculo, mientras que usted se apega a las cosas y se mueve con
ellas.
I: ¿Qué le hizo tan desapasionado?
M: Nada en particular. Resulta que creí a mi Maestro. Él me dijo que yo
no era nada sino mi ser y le creí. Al creerle, actué en consecuencia y dejé
de preocuparme de lo que no era yo, ni mío.
I: ¿Por qué tuvo usted la fortuna de confiar por completo en su
Maestro, mientras que nuestra confianza es sólo nominal y
verbal?
M: ¿Quién sabe? Así es como ocurrió. Las cosas suceden sin causa o
razón y, después de todo, ¿qué importa quién es quién? Esa opinión tan
elevada que usted tiene de mí es sólo la opinión de usted. En cualquier
momento puede cambiarla. ¿Por qué dar tanta importancia a las
opiniones, incluso a las suyas?
I: Pese a todo, usted es diferente. Su mente parece estar
siempre tranquila y feliz. Y a su alrededor ocurren milagros.
M: Yo no sé nada de milagros y me pregunto si la naturaleza admite
excepciones a sus leyes. A menos que consideremos que todo es un
milagro. En cuanto a mi mente, no existe tal cosa. Existe la consciencia,
en la que todas las cosas suceden. Es bastante evidente y cualquiera lo
puede experimentar. Simplemente, usted no mira con la suficiente
atención. Mire bien y verá lo que yo veo.
I: ¿Qué ve usted?
M: Veo lo que usted también podría ver, aquí y ahora, de no ser por el
incorrecto enfoque de su atención. Usted no presta atención a sí mismo.
Su mente está con cosas, personas e ideas, nunca con usted mismo.
Céntrese en sí mismo, sea consciente de su propia existencia. Vea cómo
funciona usted, vigile los motivos y los resultados de sus actos. Estudie
la prisión que ha construido a su alrededor, sin darse cuenta. Sabiendo lo
que usted no es, llegará a conocerse a sí mismo. El camino de regreso a
uno mismo pasa por la negación y el rechazo. Una cosa es cierta: lo real
no es imaginario, no es un producto de la mente. Incluso la sensación
"yo soy" no es continua, aunque sea un indicador útil; muestra dónde
buscar pero no qué buscar. Analice bien eso. Una vez convencido de que
en verdad no puede decir nada sobre sí mismo salvo "yo soy" y de que
nada que pueda señalar es usted, la necesidad del "yo soy" se acaba ―
ya no tiende a verbalizar lo que usted es.
Lo único que necesita es deshacerse de la tendencia a definirse a sí
mismo. Todas las definiciones se aplican sólo a su cuerpo y a sus
expresiones. Una vez que pierda esta obsesión por el cuerpo, volverá a
su estado natural espontáneamente y sin esfuerzo. La única diferencia
entre nosotros es que yo soy consciente de mi estado natural mientras
que usted está aturdido. Al igual que el oro convertido en joyas no difiere
del oro en polvo, salvo cuando la mente crea la diferencia, del mismo
modo nosotros somos uno en el ser ― sólo nos diferenciamos en
apariencia. Esto se descubre siendo serios, buscando, indagando,
cuestionando cada día y cada hora, y entregando a esa búsqueda la
propia vida.
(Extraído de YO SOY ESO)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. Yo Soy Eso (Edit. Sirio, 2003)

"Sé" simplemente, no hagas nada


Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj
10 de febrero de 1.980
―La conciencia está presente en cada forma animada por la
vida pero en la materia sólo aparece reflejada por un principio
de "concienciación" limitado. ¡Debería ser al contrario!
Todo lo que se te ocurra decir será sin duda muy lógico a nivel cuerpo e
intelecto pero sólo cuando tu noción de ser sea borrada, completamente
libre del estado cuerpo-intelecto, se hará universal. El Ser es la fuente de
donde han surgido los cinco elementos, los tres Gunas, seguidos de la
vegetación y del reino animal.
―El prana, la fuerza vital, está presente en los vegetales.
¿Existe igualmente una conciencia en la planta?
Todo aquello que se puede ver y percibir en el espacio es creado por la
conciencia e impregnado por ella. La totalidad de esa creación acabará
por fundirse en el espacio. Desde el punto de vista del cuerpo, cada
forma constituye una entidad separada, pero a nivel de la conciencia,
son sólo manifestación "conciencial" y no separadas.

A medida que progreses en la vía espiritual, descubrirás que la única


fuente del universo es tu conciencia. En la actualidad te resulta
imposible darte cuenta de ello porque permaneces prisionero en las
formas de la inteligencia racional. Todo lo que puedas acumular hoy,
pone de relieve tu identificación con el cuerpo, se trata de un saber
erróneo. Cuando poseas el saber relativo a "lo que eres", verás con
claridad que el mundo y el universo residen en esa mota de conciencia
que es tuya. En ese estadio habrás trascendido el sentimiento de ser un
cuerpo pensante, mientras que hoy todo aquello que eres capaz de
comprender se encuentra limitado, porque se apoya en una convicción
falsa.

Cuando percibes el mundo interior en el exterior lo llamas "sueño". Pero


ese mundo, ¿es percibido de manera distinta en el interior? Lo que es
percibido en el interior está contenido en el sentimiento "yo soy" en el
seno de la conciencia. El mismo proceso se reproduce exactamente en
estado de vigilia.

Tu conciencia, el sentimiento de estar "presente" es la vaina, el cascarón


en cuyo interior se despliega el mundo de vigilia y sueño. ¡Así es, pero
esto lo aceptas también a través del cuerpo! Todo aquello de lo que
tomas nota, está medido con los falsos parámetros de tu inteligencia y
no puedes ver nada más allá. Lo visible es un producto del espacio y
cuando todo lo visible ha desaparecido, el espacio permanece. Cuando
tu mundo surge de ese espacio y se concretiza, para tu comodidad le
atribuyes distintos nombres que te permitan seguir con tus actividades
cotidianas, pero de hecho, ninguno de esos nombres tiene una realidad.
La creación es eterna, permanente y no posee ninguna forma o
individualidad válida. Todo aquello que es, es simplemente
manifestación más allá de todo conocimiento. Percibir, saber, sólo es
posible por medio de los sentidos humanos limitados. Lo manifestado,
que los trasciende, no puede ser conocido. Llegar a comprender esto
exige la práctica del "Jnana-Yoga", es decir, el "yo" que se deja absorber
por sí mismo. El "Jnana-Yoga", significa buscar, preguntar. ¿Cómo se
produce esta presencia del "yo soy"? Descubrir que el sentimiento "yo
soy" y "el universo" son sólo uno, es el resultado del "Jnana-Yoga", el
conocimiento "yo soy" se sumerge, se pierde en sí mismo. ¡Pero claro,
como quieres conservar intacta esa personalidad pensante, no funciona
nunca!

¡Cuando el sentimiento de ser aparece, no tiene en absoluto la impresión


de ser un cuerpo! El cosmos es creado a partir de ese sentimiento de
ser. En el seno de esa creación, tú dispones igualmente de una forma,
pero no tienes ninguna necesidad de identificarte con ella, en tanto que
entidad funcional que se desplaza independientemente por el mundo. El
principio que anima y propulsa el cuerpo es únicamente ese ser, no es
algo que provenga del cuerpo. El gran espectáculo cósmico se
desarrolla en la conciencia y al final todo acabará disolviéndose en esa
única conciencia. Medita sobre ello sin identificarte al cuerpo, y tú,
conciencia, descubrirás que someterte a esa identidad de forma
humana es la acción de Maya, la Ilusión.
La conciencia es pues el grano, el principio germinativo del cosmos en
su totalidad y comprende fuerza vital dinámica, Gunas, cualidad de ser,
y prana. La conciencia tiene la facultad de sentir que "eres". Cuando
aparece, está libre de toda identificación. Pero aunque se trate
simplemente del principio universal de manifestación, su identificación
con el cuerpo le hace sentir placer y sufrimiento. La conciencia sólo se
conoce a través de ella misma. Es muy poco frecuente aquel que
descubre que esta manifestación brota en su totalidad de lo que es "él
mismo".
El "yo" que se absorbe en sí mismo, es un estado sin nombre, sin forma,
es el nivel más alto de la espiritualidad. La sensación de tener una
personalidad, de tener necesidades es sentida como primordial, anterior
a todos los yogas, pero después de haber practicado el Jnan-Yoga te
descubrirás más allá de toda individualidad. Los expertos en Kundalini-
Yoga se complacen en las visiones y los poderes obtenidos por su
ascesis, ¡pero les resulta imposible explicar la fuente de la energía
Kundalini!
―Estoy de acuerdo, hay que alcanzar el nivel más alto, pero
usted ha precisado que ese "estado de ser " surge
espontáneamente del nivel elevado. ¡A nuestro nivel de cuerpo-
intelecto nos encontramos por tanto en el umbral de un
misterio total!
¿Qué te hace hablar de niveles... de querer alcanzar el nivel más alto? El
nivel no es más que un concepto. Después de la separación con lo alto
es cuando aparece el principio primero "yo soy" y después de él todos
los otros conceptos. Separación significa dualidad, alteración.
―Creía haberle oído decir que en el nivel último reinaba una
indiferencia total. ¿Existe todavía el sentimiento "Yo soy"?
Del no-conocimiento surge el conocimiento, y éste debe ser descubierto.
Cuando hablamos, tenemos que indagar de dónde nace ese lenguaje.
Nace a partir del sentimiento "yo soy", pero, ¿cuál es la fuente del "yo
soy"? En realidad, yo no hablo aquí. Cuando la palabra se pronuncia
intuitivamente se puede decir que se expresa sola. El acto inicial es
recordar "yo soy", de ese recuerdo surge el lenguaje. Así pues, ¿cuál es
ese "yo soy"?

En ese recuerdo inicial "yo soy", existe tu cuerpo y el cosmos entero, no


lo olvides. Todas las formas son creadas y alimentadas por la esencia
de la materia, pero la evidencia de su ser es la quintaesencia Sattva-
Guna del cuerpo. ¿Quién experimenta ese ser y de donde procede? Hay
que buscar con paciencia en el fondo de sí mismo hasta que se
encuentre. Una vez que se consigue, cuando te has establecido en la
constatación "yo soy", se produce una revelación sorprendente.
Descubres que del interior de ese germen de ser inicial, se proyecta la
totalidad del universo, tu cuerpo incluido. Este principio supremo y
omnipotente, sin cuerpo y sin forma, se agarra a este cuerpo, le hace
experimentar "yo soy" y que adopta instantáneamente esta falsa
identidad corporal. Se aferra a esta forma con tal rapidez que se
diferencia y la existencia independiente y libre resulta entonces
difícilmente perceptible.
La esencia del ser, que es ese zumbido interior "yo soy", es la condición
preliminar indispensable a todo funcionamiento corporal. El sentimiento
se vuelve confuso cuando la persona enferma y no reacciona a las
señales y a las llamadas.
―¿Habría que dormir lo mas a menudo posible para
experimentar el "yo soy" en el momento del despertar?
El contacto con el "yo soy", no es una experiencia o un descubrimiento
del cuerpo pensante. Es ese "yo soy" el que permite al cuerpo y a los
sentidos funcionar y tener la experiencia de lo que le rodea. Eres una
persona instruida, comprende bien esto: el que creas que vas a morir
prueba que permaneces identificado con tu cuerpo y que el sentimiento
"yo soy" no ha sido absorbido en sí mismo. Demuestra también que no
alcanzas el Jnana-Yoga y que por tanto tu bagaje espiritual no huele
demasiado bien. Reivindicas como representante aquello que eres: un
cuerpo, mientras que tú eres únicamente el conocimiento manifestado
"yo soy". !Eso es lo que huele mal! Hablamos mucho de la muerte,
extremo último de la vida, pero del principio, del nacimiento ¿por qué no
hablar? Antes del nacimiento fuiste llevado nueve meses por tu madre.
Durante ese tiempo ¿estabas en posesión del "humka", el zumbido del
ser?

Justo después del nacimiento, ese ser que habita en el cuerpo no se


siente concretamente, necesita algunos meses antes de empezar a
reconocerse. Más tarde todavía el niño se ejercita en distinguir algunos
objetos: su cuerpo, su madre y también los sonidos, las palabras. En esa
etapa, la madre le enseña su nombre y unas cuantas ideas más. ¿Te
conocías ya en el vientre de tu madre cuando eras un feto?
―No, ¡pero la conciencia estaba ya en el interior de esa forma!
¿Se conocía ella durante los nueve meses de gestación?
―¡Pero ya estaba allí!
¿Qué intentas demostrar? La conciencia está en todas partes. En las
flores, en ti, en mí, en todo.
―¡Está bien, he comprendido!
¿Que has comprendido?
―Que sólo existe la conciencia, nada más.
No es esa comprensión la que yo busco. La comprensión correcta
aparecerá cuando hayas tomado conciencia de que todo lo que has
entendido hasta ahora no tiene ningún valor. La realización del Jnana-
Yoga convierte en irreal todo lo que había sido comprendido hasta
ahora. Los así llamados sabios, renunciando a sus poderes y a los
honores que les son rendidos, no están plenamente realizados porque
no están completamente establecidos en el ser.

Un niño pequeño en el que reinaba la plenitud, alimentado con ideas, es


similar a una pantalla virgen de televisión que va a proyectar las
imágenes venidas del exterior. El principio-niño, que es la conciencia, es
engendrado como resultado de un proceso químico. Me gusta designar
a la conciencia como la materia prima, el elemento químico primordial,
pero tu habiendo alcanzado el punto más alto, no eres ese elemento
primordial en cuyo seno tienen lugar los sufrimientos del mundo.

Supongamos que eres centenario. ¿Quien se agarra a la memoria de


esos cien años? !El elemento de base! Es exactamente igual que esa
fotografía de mi gurú que hay en la pared. ¿Qué mantiene la imagen de
mi gurú? !El soporte químico de la fotografía! En el cuerpo, ese elemento
primordial mantiene esta identidad y asume las distintas actividades
sensoriales. A la expresión de ese elemento le llamo "mecánica".
―¡Pero los elementos químicos de la fotografía no hubieran
podido fijar la imagen de su gurú si él no hubiese estado ahí!
¿De qué está hecho ese gurú, dónde estaría esa memoria "yo soy" y el
elemento primero, si el último, lo Absoluto, no estuviera presente? Sólo
la existencia eterna de lo Absoluto permite la aparición de la conciencia
y del espectáculo cósmico. Esta inmensa obra de teatro se desarrolla
por tanto sobre un escenario creado por la conciencia.
―¿Es la conciencia universal la que ha tomado la forma de
Maharaj?
Esta pizca de conciencia ha tomado la forma de la conciencia universal.
Su imagen es el universo entero. Esta cabeza de alfiler de conciencia es
la que en el sueño profundo se despliega en universos de sueño.
―¿Quiere eso decir que usted también forma parte de mi
universo de sueño?
Antes de referirte a mí como "usted", ¡encuentra lo que es ese "usted"...!
Tu pregunta se ha vuelto hacia ti mismo como el boomerang que golpea
al que lo lanza! "Usted", ¿qué es? Te añado que yo no soy este cuerpo, ni
tan siquiera soy ese elemento primero. Ese elemento de base o
conciencia, se conoce también como Maha-
Tattva, Mulmaya, Hiranya-Garbha, Brahma-Sautra, etc. Pero la
suma de todo ello es ese Atma-Prem, el amor del estado de existencia,
el amor de su ser. Aquel que comprende y se convierte en ese Maha-
Tattva es llamado Mahatma.
Piensas poder acceder al estatuto de Jnani, pero ¡pensar es propio sólo
de ignorantes!
―Estar despierto a la presencia de "ello" parece ser, pues, el
estado más elevado que se pueda definir. ¿Esta presencia está
por encima del "yo soy"?
Si, a condición de que esta presencia no sienta más el "yo soy". El
conocimiento del universo entero se basa en este estado elevado. Todas
las manifestaciones cualitativas están reunidas en este estado
llamado Bhagawan. Todos los títulos y todos los estados
extraordinarios que ellos sugieren, se fusionan y se pierden en esta
vacuidad. Ishwara se convierte en Vischwa-Vishaya y la
manifestación universal, Nirvishaya, es decir el único, aquel que no
tiene objeto.
Todo esto sólo puede ser absorbido por los buscadores que arden en
deseos de conocer su verdadera naturaleza. Cualquier información que
yo pueda ofrecerte concierne únicamente a ese rastro de conciencia que
ha dado a luz este universo manifestado. Además yo, Absoluto, no soy
ese rastro, esa mota, y no puedo dar ninguna información sobre mi. Ha
habido tantas disoluciones en el Cosmos, tantos eones se han sucedido
y a pesar de todo, yo Absoluto, ¡permanezco intacto en el seno de mi
reino eternamente tranquilo!

Si te preguntaran qué eras hace cien años, responderías: "yo no era"; lo


que significa "no era así", tal y como el "yo soy" actual. Pero, ¿cómo
puedes contestar "yo no era así"? !El que sabe eso tenía que estar
presente! ¡El que estaba ahí hace más de cien años no era igual al "yo
soy" actual, pero estaba ahí y sigue estando ahí en este momento.
―¿Es ese "yo" el Absoluto?
¡Muy bien, utiliza cualquier palabra, cualquier concepto, siéntete
satisfecho...! Mejor medita, medita sobre ello: ¿Dónde estabas hace cien
años?

¿Por qué no te interesas por el momento de la concepción y lo que vino


después? En lugar de eso, ¡estás continuamente al acecho de bienes
espirituales y materiales, lo que no te ayuda en absoluto!

En la esencia de todo alimento, el Swaraya, poder de conocimiento,


y Prarabdha, destino, están ya presentes pero en estado adormecido. Y
la quintaesencia de la comida y el alimento es sentimiento de ser, este
contacto, este conocimiento "yo soy".
―¿Podría existir este principio en ausencia de prana?
¿Quien podría ser en ausencia de prana?
―¿Está en la flor?
Está en la flor, está incluso en el color de la flor, ¡está en todas partes...!
Después de haber escuchado estas explicaciones ¿qué va a ocurrir?
Aquel que comprende, que absorbe lo que he dicho, llega a la conclusión
de que todo lo visto, oído, experimentado, adquirido, es totalmente inútil.
Hasta su contacto con el "yo soy" se revelará superfluo y será
trascendido. Finalmente no quedará nadie, simplemente Viskham Para-
Brahman, estado Absoluto, eterno, sin deseo. ¡Pero nosotros
continuamos con nuestras ascesis, con las disciplinas de devoción a un
Dios, la penitencias, el japa, etc..., para adueñarnos de algo espiritual!;
Sin embargo, si nuestro deseo se realiza será Niskham Para-Brahman,
vacuidad, lo que prueba que todo ello es superfluo. Hasta lo más alto es
inútil a lo más alto. Este estado se llama también Purna-
Brahman, Para-Atma, Parama Ishwara. Ahora regresa a la víspera de
tu concepción, eso también es el Purna-Brahman, entonces no existía
necesidad de cosa alguna.
―Intento seguir mis pensamientos y emociones y descubro que
cambian continuamente, pero sé que ese cambio tiene lugar
delante del sin-cambio. ¿Resultará útil esta manera de
proceder?
SI, resultará útil pero... Intelectualmente todo eso está muy bien, pero el
pensamiento no tiene ninguna realidad. ¿Qué entiendes por el sin-
cambio? ¿Cuando podrá existir el sin-cambio? ¡sólo cuando hayas
perdido la noción "yo soy", cuando el sentimiento de ser se haya disuelto
enteramente en sí mismo! ¿No estabas en ese estado sin cambio la
víspera de tu concepción? A partir de tu sentimiento de ser un cuerpo
permanente, todo lo que observas se presenta como entidades
separadas: !yo, tu, nosotros, ellos! Para el Absoluto inmutable todos
estos movimientos, este juego de la tierra y del cosmos, se produce en la
célula del ser. ¿Qué es lo que ha permanecido inalterado en tí desde tu
infancia? Ninguna de tus identidades es estable, ¡obsérvalo!
―Me parece que el principio "yo" no cambia, ¿me equivoco?
¡Tu principio "yo" sigue sin comprender! Este principio "yo" se produce
por el baile de los cinco elementos en perpetuo cambio, ¿cómo se puede
atribuir a aquello que es inmutable la cualidad de sentirse "yo"? El
Absoluto no exige ningún campo de actividad, ningún espacio en el que
los cinco elementos puedan jugar, se trata de un estado sin atributo.
¿Crees que si el Absoluto estuviese en contacto con el "yo" se tomaría el
trabajo de entrar en un cuerpo?
―Cuando medito, mi atención se centra en la conciencia en sí
misma. Pero he descubierto que estando despierto a esta pura
conciencia yo no podía ser ella.
Tienes una buena formación espiritual, hablas de la "pura conciencia"
que es la manifestación efusiva presente en todas las cosas. Es en el
seno de ese estado cuando uno se convierte en testigo. Por la
meditación llegarás a borrar completamente la memoria o la no
memoria de la manifestación y del sentimiento de ser. Mientras el Guna,
"sentimiento de ser" esté presente, el estado de testigo se prolonga. El
establecimiento en el estado de no-testigo es el estado Advaita, el más
alto. Así pues, toda experiencia debe ser absorbida, tragada, incluido el
sentimiento de existir que es la expresión primordial.
―Como acabo de decir, cuando estoy despierto a esta pura
conciencia soy bastante independiente del cuerpo y de las
circunstancias y siento que "yo soy", Absoluto, es el origen de
esta conciencia, tras la cual "yo", Absoluto, se mantiene en
silencioso reposo.
Hablas de la conciencia, indícame pues, la causa de esta conciencia.
¿De qué es la culminación y el resultado?
―La conciencia es el resultado del alimento.
SI, en la esencia del alimento, en esta realidad o Guna, reside el sentido
del "yo soy". Pero comprende bien que ni tu ni yo somos
este Guna desde el punto de vista del Absoluto. Nosotros, Absoluto,
posamos en tanto que "yo soy", pero ni tan siquiera somos ese elemento
de base "yo soy".
―Más adelante, durante mi meditación, tengo la impresión de
alejarme de ese despertar a la pura conciencia para volver a la
existencia corporal y mental. En este punto es donde quiero
pedirle ayuda.
¡No hagas nada, absolutamente nada, simplemente sé! Sé sencillamente
esta evidencia: "yo soy", agárrate ahí! Pero imprégnate bien de ella,
medita únicamente en el ser. Aprópiate del conocimiento "yo soy" por la
meditación. Por ese proceso se producirá la revelación de que este "yo",
el Absoluto, no soy el Guna "yo soy".
Por tanto no hay que conservar nada durante la meditación, ninguna
memoria. Cuando a pesar de todo, algo aparezca en la pantalla de esta
memoria, no te sientas concernido. "Sé" simplemente, no hagas nada.

Abstente de atarte a cualquier cosa durante la meditación. Desde el


momento en que lo haces, se manifiesta la dualidad y surge "otro". Si
permaneces sin hacer absolutamente nada, todos los enigmas se
resolverán y disolverán. Mulmaya, la ilusión inicial, soltará la influencia
que tiene sobre ti y desaparecerá.
En la espiritualidad no hay ni beneficio ni pérdida, ni tampoco nacimiento
y muerte. En cualquier caso, no tienes ninguna experiencia directa del
nacimiento. Es algo parecido al incidente de Calcuta, ese robo que se ha
producido en Calcuta y del que me acusan a mí aquí, en Bombay. Me
acusan, no sólo de este nacimiento sino de cientos, de otros anteriores.
No soy consciente de ningún nacimiento, sólo mis padres, a quienes no
conocía, me imputan este nacimiento.

Después de estas revelaciones, ¿no sientes vergüenza de aceptar la


acusación de haber nacido? !Yo pude liberarme de todas estas cargas
imaginarias cuando encontré al Satguru que encendió la antorcha de la
sabiduría y me reveló mi verdadera naturaleza en cuanto a "yo soy el no-
nacido"! En el reino de lo no nacido no hay lugar para el "yo soy", ni
tampoco para el sol, la luna, las estrellas o el cosmos.
Tomado de: THE NECTAR OF THE LORD'S FEET (1.991)

Fuente: Revista SER – Una aproximación a la No Dualidad, nº 7, 1.994

El único conocimiento real


por Nisargadatta Maharaj

Maharaj: No me dirijo a usted como persona, como un individuo. Me


dirijo a usted como expresión de la consciencia. En estos diálogos, no
hay cuestión de usted y yo. Esta consciencia es el producto de la
esencia del cuerpo de alimento y está hablando a esa expresión de la
consciencia. Usted siempre asume que todo lo que le llega a usted es
conocimiento, pero eso es realmente un concepto. El conocimiento
verdadero está más allá de toda conceptualización, es antes del
concepto. El estado sin conceptos, sin palabras, sin habla, es
conocimiento. La dificultad radica en que si le llega una idea exterior, le
gusta, le pone un nombre, recuerda ese nombre y lo llama
"conocimiento"; y se siente satisfecho. ¿Cómo puede hablar o desarrollar
cualquier concepto a menos que el concepto primario "yo soy" esté
presente? Este concepto primario engendra más conceptos; es decir,
todos los demás conceptos que le vienen a usted. Lo llamamos
Dios, Ishvara y nombres así; y a todo eso nosotros lo llamamos
"conocimiento". Este concepto primario ilumina a todos esos conceptos
que más tarde se convierten en miconocimiento. Sin embargo, cualquier
concepto que aparezca en usted, incluyendo el concepto primario "yo
soy", no es el estado eterno.
Este concepto primario le vino a usted; luego usted lo llamó Brahman,
Ishvara. Debido a que le agrada, debido a que le agrada ser, le da
nombres tan gloriosos como los mencionados. Pero a pesar de todo,
sigue siendo sólo un concepto. ¿Por qué no es eterno? Porque su
fundamento mismo es exclusivamente este cuerpo de alimento.
Mientras el cuerpo de alimento esté disponible, en la cantidad apropiada
y en la condición apropiada, se mantendrá ese "yo soy" o cualquier otro
concepto.
¿Dónde está su esencia en todo esto? Su esencia no se encuentra en
usted como lo Absoluto. Sólo puede encontrarla como la esencia de
alimento en la forma de "yo soy", el toque de "yo soy".

Le estoy contando mi historia. Y al narrarle mi historia, significa que


usted está logrando conocerse a usted mismo. Si usted comprende mi
historia, comprenderá también su propia historia. More en usted mismo.
El Señor Krishna expuso su historia, pero él le dio el nombre glorioso
de Brahman vidya, el conocimiento de Brahman. ¿Puede acontecerle
algo bueno o malo al Brahman vidya, al conocimiento del Yo? Puesto
que nada bueno o malo puede acontecerle a ese Brahman,
ese Parabrahman es conocido como nishkama, el
estado Parabrahman sin deseo. El conocimiento de la "sensación de
ser", el conocimiento del "yo", es como la utilidad de un niño no nacido;
no tiene ninguna utilidad en absoluto. De forma análoga, en el análisis
final, este Brahman vidya no es de ninguna utilidad.
La mayoría de los presuntos jnanis pensaron injustificablemente que
habían obtenido el conocimiento debido a ciertos conceptos que
valoraban muchísimo. Glorificaron los conceptos dándoles diversos
nombres pomposos. Y se aferraron a esos conceptos considerándolos
como su credo, su religión, o su conocimiento profundo. Incluso este
concepto primario ―el "yo soy"― es deshonesto, precisamente porque
es todavía sólo un concepto. Finalmente, uno tiene que trascenderlo
también y ser en el estado nirvikalpa, que significa "estado libre de
conceptos". Entonces no tiene ningún concepto en absoluto, ni siquiera
el de "yo soy". En ese estado, uno no sabe que es. Este estado es
conocido como Parabrahman, el Brahman trascendido. Brahman es
manifiesto; Parabrahman está más allá de eso, antes de eso ―lo
Absoluto. ¿Comprende lo que quiero decir?
Fuera lo que fuera lo que usted captara mediante su atención, esa
atención finalmente debe transformarse en no-atención. El estado que
queda finalmente es la Presenciación, el Parabrahman.
Yo me estoy dirigiendo a la consciencia. El instrumento de la
consciencia para la comprensión, es la atención. Cualquier cosa es
absorbida por la atención y todo lo que se comprende realmente pasa
por esa atención, la cual se disuelve entonces en y como la consciencia.
Así pues, ¿qué queda? No queda concepto alguno. De este modo, la
atención se convierte también en no-atención. Con la llegada de la
consciencia, usted se da cuenta de que usted es; simultáneamente, el
"yo soy" aparece en usted o ante su atención, de forma que cuando la
consciencia no está presente, la atención tampoco está presente. Como
consecuencia de la llegada de la consciencia y la atención, surge todo lo
demás. Ahora asumamos que por medio de su atención usted puede
abarcar el universo manifiesto entero. Cuando su consciencia no está
presente, ¿dónde está esa atención que abarcaba el universo entero?
Por consiguiente, el jnani―jnani es ese principio donde no aparece la
"persona"― trasciende este estado "yo soy". Es el estado de "ausencia
del yo soy". El jnani disuelve la consciencia. Un jnani no tiene sitio en
absoluto para el orgullo, porque ya no queda ningún apoyo para soportar
su orgullo.
El estado absoluto es antes de la consciencia; eso es el estado no-
nacido. Puesto que el Parabrahman es el estado no-nacido, anterior a
la consciencia, ¿puede haber ahí una pizca de conocimiento?
Un niño no-nacido no sabe de su existencia. De forma similar, el
estado Parabrahman no se conoce a sí mismo, no sabe que él es. Mis
palabras están arraigadas sólo en lo Absoluto. Usted debe ser capaz de
extraer de ellas algún significado.
El principio que comprende las relaciones y que intenta comprender,
existe todavía en el reino de la consciencia; está en el reino de la
atención. Pero no presta ninguna atención a lo que señala.

Maharaj: Lo que usted llama "usted mismo" o "usted" es el producto de


este cuerpo de esencia de alimento. ¿Cómo puede esa "sensación de
ser" comprenderle a "usted" la Verdad; a usted, lo Absoluto? Al ignorante
se le puede hablar en la jerga espiritual, sobre el Brahman, sobre esto y
aquello... todas esas historias. Sin embargo, en lo concerniente a usted
mismo, debe comprender realmente el verdadero Yo.
"Usted está vivo" es un concepto y es falso. En este cuerpo hay el
principio que conocemos como "yo". Ese principio no tiene forma, pero
usted comprende eso como el conocimiento "yo soy". También lo
llamamos "consciencia", la consciencia de "yo" o la "sensación de ser".
Todos estos nombres diferentes son sólo los nombres de esta
consciencia. La consciencia hace surgir al mundo. El mundo está dentro
de esa consciencia. Intente comprenderlo.

Éste es el único camino para el conocimiento del Yo; a través de esta


consciencia puede conocerse a usted mismo, lo que usted es. Todos los
demás tipos de conocimiento en el mundo, son maneras de permitirle a
usted ganarse el sustento, de obtener dinero y vivir en el mundo. Por lo
demás, eso no es, en absoluto, conocimiento. El conocimiento del Yo es
el único conocimiento real.
En la Consciencia Universal no hay individuos. Nosotros vemos
diferentes formas, les damos nombres como hombre, Dios, burro, y
demás. Pero finalmente sólo hay esta consciencia, la Consciencia
Universal. Y nosotros no debemos identificamos a nosotros mismos
como una entidad separada, como un cuerpo separado. Nosotros
somos ese conocimiento; no tiene nombre, ni forma Ésa es la esencia de
mi enseñanza.

Fuente: Nisargadatta Maharaj. La Experiencia de la Nada (Gulaab, 2000)

Este "yo" no es un individuo


por Nisargadatta Maharaj

Maharaj: Un buscador espiritual real reflexiona sobre estas cosas


constantemente: cuando no tengo ningún cuerpo, ¿qué soy yo? ¿Qué es
la Realidad última?
El estado absoluto no puede ser explicado con palabras. Las palabras
son sólo indicadores. Usted es ese absoluto, sin cambio. La consciencia,
o la cognitividad, es homogénea y es sólo una. Cuando usted está en
ese estado de consciencia, todo es uno, todo es lo mismo, sólo las
expresiones son diferentes.

Todo lo que se consume, todo lo que se agota es irreal. A su debido


tiempo, su cognitividad se consumirá, desaparecerá, de modo que no
puede ser real; pero usted no puede desecharla, usted debe
comprenderla plenamente.

Actualmente hay numerosos intereses en sus asociaciones con este


mundo, debido a que usted tiene la asociación del soplo vital. Suponga
que el soplo vital se va. ¿Qué les acontecerá entonces a todas sus
asociaciones con el mundo?
Este conocimiento que ha sido expuesto no se desperdiciará, muchas
gentes se han beneficiado de él. Vendrá el tiempo en que ellos serán
iluminados también y, entonces, expondrán el conocimiento.

El estado de un jñani permanece el mismo con o sin el cuerpo.

Usted debe meditar, usted no debe perder lo que ha aprendido.

Cuando uno se desidentifica del cuerpo, uno no trasciende sólo el


cuerpo sino la consciencia también, puesto que la consciencia es un
producto del cuerpo. La consciencia ya no dice, yo soy, yo soy.
30 de enero de 1981

Maharaj: Todo acontece debido a nuestro propio Sí mismo. Esta


consciencia es sentida espontáneamente sólo en el Sí mismo.
Este yo no es un individuo. Lo que es, es lo Absoluto inmanifestado. Lo
que aparece, como si se tratara de un sueño, es el mundo manifestado,
el mundo relativo; y esta experiencia de este estado como de sueño, es
la misma, un estado idéntico para todos.
En este proceso de funcionamiento que deviene manifiesto, si usted
acepta algo como un acontecimiento individual, entonces ello le afecta a
usted como un individuo. Si usted no acepta nada como un individuo,
sino como funcionamiento total, entonces usted es libre de todo lo que
está aconteciendo. El conocimiento del Sí mismo es esta sensación
de yo soidad como de sueño. Al asumir una identidad separada, uno tiñe
lo que es incoloro; eso es el pecado original.

Vaya a la raíz misma: ¿quién es usted, qué es usted? Usted es el


producto de los cinco elementos, usted ha tomado el soporte de los
cinco elementos. Su sensación de yo soidademana de los cinco
elementos. Enfoque su atención en ese punto. ¿Qué cambio debe ocurrir
en usted para que usted se dé cuenta de su Sí mismo? ¿Qué cambio
puede ocurrirle a usted? Cuando viene aquí, usted debe estar esperando
que acontezca algo. ¿Qué cambio espera en usted mismo, poder
decir, ahora he alcanzado lo que buscaba. Ya no necesito ir más a
Maharaj? ¿Desde qué estado está hablando usted? ¿Qué es ese estado?
En ese estado como de sueño, yo no estoy guardando un registro de
nadie que viene aquí, ni de ninguna conversación entre nosotros.
13 de marzo de 1981
Maharaj: Si usted se sienta aquí en quietud, siendo uno con el
conocimiento yo soy, entonces usted no está interesado en el mundo ni
en lo que ocurre en el mundo. Sólo cuando la consciencia comienza a
operar y hay diferentes movimientos en la consciencia, sólo entonces
tiene lugar el comportamiento en el mundo. Cuando yo no soy
consciente de la existencia del cuerpo, no se registran experiencias.
De la misma manera que el universo está contenido en la consciencia,
así también este cuerpo físico es meramente una apariencia en la
consciencia, percibida y conocida por la consciencia. Ninguna suma de
esfuerzo puede hacer que usted comprenda esto; sólo una profundísima
apercepción de esto en la consciencia hará que esa experiencia
acontezca por sí misma.

Alguien en esa condición, donde la consciencia está presente, pero el


registro de la existencia del cuerpo no está, incluso en ese estado las
condiciones del cuerpo cambian constantemente. Todo esto es una
apariencia en la consciencia; por consiguiente, la consciencia tiene que
sufrir todas las condiciones cambiantes.

En ese estado acontecen numerosos acontecimientos; pero todo lo que


está aconteciendo realmente es un funcionamiento total contra el
trasfondo de este vacío que, en realidad, es realmente la consciencia. No
hay ninguna identidad separada; lo que ES, es esta consciencia; aparte
de eso, nadie puede existir.

Cuando usted está muy tranquilo, usted ha llegado a la base de todo.


Eso es el estado azul obscuro profundo en el que hay millones de
estrellas y planetas. Cuando usted está en ese estado, usted no tiene
ninguna consciencia de su existencia.
24 de marzo de 1981

Fuente: Nisargadatta Maharaj. La Consciencia y lo Absoluto (Sanz y Torres, 2007)

Yo no he nacido
por Nisargadatta Maharaj De una charla el 5 de Julio de 1980
Maharaj: Puesto que yo estoy morando en el estado que es antes de
los gunas (1), la enfermedad no ha tenido ningún efecto sobre mí
durante los últimos tres meses. No tengo temor alguno a esta
enfermedad. He desechado estos tres gunas para siempre. Y todo lo
que está aconteciendo, está aconteciendo sólo en el reino de
estos gunas. Los gunas están haciendo todo esto. Yo soy el conocedor
de los gunas y su reino, pero yo no soy los gunas.
Esta enfermedad que se dice que está aquí, ¿sobre qué está esa
enfermedad? Ciertamente no sobre mí. Esa enfermedad ha ocurrido
sobre "eso" a lo que se ha dado el nombre de "nacimiento". Por
consiguiente, "eso" que ha nacido, está sufriendo la enfermedad, no Yo
mismo.

El punto siguiente es, ¿qué es exactamente lo que ha nacido? Lo que ha


nacido son los tres estados: el estado de vigilia, el estado de sueño y el
conocimiento "yo soy" ―esta consciencia. El cuerpo y el soplo vital no
podrían funcionar si esta consciencia no estuviera presente. Por
consiguiente, éstos son los tres estados que han nacido. Y estos tres
estados operan por medio de los tres atributos [gunas]. Así pues, lo que
ha nacido es: ese paquete, estos tres estados y los tres atributos
derivados. Y todo lo que acontece, acontece sólo a ese paquete. Yo no
resulto afectado por nada de eso.
Veo muy claramente "eso" que ha nacido. Y también sé que yo no soy
"eso" que ha nacido. Y por tanto estoy totalmente limpio de temor. Estoy
enteramente limpio de toda reacción hacia una enfermedad que de otro
modo sería traumática.

Aunque sé que no soy "eso" que se considera nacido, todavía hay un


pequeño apego a ello. ¿En qué sentido? El apego es a "eso" con lo que he
estado asociado durante un largo tiempo. Hay ese punto de apego sólo
porque he estado atado a este cuerpo durante ochenta años. Me
encuentro a alguien de mi pueblo, a quien he conocido durante mucho
tiempo. Él viene y se va. Yo le digo adiós. ¿Qué ocurre? El hecho de que
se marche, o de que se haya marchado, no va a llenarme de inquietud.
Pero cuando él se va, hay ese pequeño punto de apego porque algo o
alguien que he conocido durante ochenta años se está yendo. Pero eso
es todo. No hay ese firme apego que tiene lugar normalmente.

Esta consciencia, que es realmente lo que ha nacido, se apega


erróneamente a este cuerpo y piensa que es el cuerpo y trabaja por
medio de los tres gunas; ésa es la asociación. Y eso es lo que ha
nacido. Pero yo no tengo nada que ver con ello. En la Gita, el Señor
Krishna le dice a Arjuna que no está matando a nadie y que nadie va a
ser matado. Todo es una ilusión.
El dulzor es la cualidad o la naturaleza del azúcar, pero ese dulzor está
aquí sólo mientras el azúcar está presente. Una vez que el azúcar ha
sido consumido o eliminado, ya no hay más dulzor. De la misma manera,
este conocimiento "yo soy", esta consciencia, esta "sensación o sentido
de ser", es la quintaesencia del cuerpo. Y si esa esencia del cuerpo
desaparece, esta "sensación de ser", este "sentido de ser", también
desaparecerá. Este "sentido de ser" no puede permanecer sin el cuerpo,
de la misma manera que el dulzor no puede permanecer sin su soporte,
que es el azúcar.

[...] Lo que queda es lo Original, Aquello que es incondicionado, sin


atributos ni identidad, Eso sobre lo que este estado temporal de la
consciencia, de los tres estados y de los tres gunas ha aparecido y que
va a desaparecer. Se lo llama Parabrahman, lo Absoluto.

Maharaj: Recordar algo, lo que sea, es un aspecto de la consciencia que


usted es. Si usted no tiene esa consciencia, la cuestión de recordar o
incluso de pensar no surge. Así pues, el punto de partida es esta
consciencia. Y esta consciencia no puede estar aquí sin el cuerpo. Éste
es el misterio que ha de revelarse.
La consciencia está aquí mientras los cinco elementos están presentes.
Cuando lo que se llama la gran disolución del Universo, la gran
disolución de los cinco elementos, tiene lugar, la consciencia también se
acaba. Pero el conocedor de la consciencia, el estado Absoluto, no es
afectado. Yo soy siempre en ese estado y ésa es la razón de que no
haya ningún temor de nada. Incluso cuando todo estaba ardiendo en el
agujero y había una destrucción total, Yo estaba meramente
presenciando. Al ser en un estado de presenciador, Yo no era tocado por
nada. Siendo Eso, ¿qué podría afectarme?
En segundo lugar, todo lo que aparece, en realidad no tiene ninguna
substancia. Tiene sólo una existencia temporal. Y mientras la apariencia
está aquí, el sufrimiento también está presente. Y cuando las cosas
desaparecen, el sufrimiento está de nuevo ausente. Así pues, sólo
cuando la forma se presenta y la consciencia aparece, usted siente el
sufrimiento o la miseria. Y cuando no hay ninguna forma, no hay
consciencia, ni sensación de sufrimiento, o de lo que sea.

[...] Mientras la consciencia está aquí, se siente el sufrimiento. Pero la


consciencia es el producto del cuerpo de alimento, de la misma manera
que en una lámpara de aceite, cuando el aceite está presente, hay una
llama. De forma análoga, este cuerpo es como aceite y esa llama es el
conocimiento "yo soy". El conocimiento "yo soy" debe estar presente con
anterioridad a todo lo que usted ve, sea lo que sea. Y ese conocimiento
"yo soy" lo contiene todo, todo su mundo de experiencia. Por
consiguiente, el acontecimiento más grande es ese conocimiento "yo
soy" mismo; esa consciencia misma es la película en la que todo está
contenido.

En consecuencia, la consciencia está aquí, el sufrimiento se siente, pero


yo niego eso como mi identidad real. La manera en que comprendí esa
identidad real fue por la mediación del gurú, con las palabras del gurú,
con la fe plena en sus palabras. Y meditando sobre la consciencia, sobre
ese conocimiento, vine a saber que el dicho habitual de que uno ha
nacido en el mundo, es falso. El hecho es que mi existencia es siempre.
Siempre es aquí. Yo no soy alguien del mundo, sino que el mundo está
en mi consciencia. Uno suponía que el cuerpo ha aparecido, que se ha
formado en este mundo. Pero cuando supo la verdad, se encontró con
que en un cierto átomo está contenido el Universo entero. ¿Y qué es ese
átomo? Es la "sensación de ser", el conocimiento "yo soy" . Eso contiene
el universo entero.
Debido a su existencia, debido a que usted sabe que usted es, usted
sabe también que el mundo es. Así pues, esta consciencia ―debido a la
cual usted experimenta el mundo― no carece de importancia; de hecho,
es importantísima. Por tanto, ¿por qué no estabilizarse ahí? Medite en
esa consciencia misma, y encuentre cómo ha aparecido este "yo soy",
¿cuál fue su causa? ¿Desde qué se ha desarrollado esta consciencia?
¡Trate de encontrarlo! ¡Vaya a la fuente!
Notas:

1. Gunas. Atributos básicos o las cualidades energético/materiales que subyacen y operan el proceso
del mundo; Maharaj usa también el término guna en el sentido general de cualidad básica, y en el
sentido de Ser.

Fuente: Nisargadatta Maharaj. La Medicina Suprema (Editorial Gulaab, 2000)

Usted es la Consciencia Divina


Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

Maharaj: Mi estado presente es tal que esta consciencia y todo este


sufrimiento físico son insoportables. Yo estoy preparado para
desprenderme de ello ahora; éste es el estado de cosas. Sin embargo,
las gentes vienen aquí y estas charlas emanan de la consciencia. Yo me
estoy dirigiendo a usted como consciencia; usted es la consciencia
divina. Yo no estoy interesado en sus asuntos corporales. Pero usted
escucha desde el punto de vista del cuerpo-mente; es completamente
natural.
Yo le estoy hablando a usted sobre la consciencia. En mi estado
verdadero, si yo hubiera tenido conocimiento de la consciencia en el
momento en que la formación del cuerpo estaba teniendo lugar, la
habría rechazado. Pero en ese estado altísimo no hay ningún
conocimiento tal y esta formación del cuerpo y la consciencia son
espontáneos.
Interlocutor: Maharaj, ¿quiere usted explicarnos, por favor,
cómo podemos profundizar en esa consciencia?
Mah: ¿Desde cuándo ha estado usted siguiendo la espiritualidad?
Int: Durante los últimos diez años.
Mah: ¿Quiénes fueron sus guías o gurús?
Int: Lo que más hice fue leer. Tuve un gurú en Delhi.
Mah: ¿Quién está empleando el cuerpo y el nombre dado al cuerpo?
Int: Eso es lo que yo quiero descubrir.
Mah: Usted no necesita ir en su busca. Será espontáneo, pero usted
tiene que esperar. Yo he tenido que esperar mucho tiempo para
encontrarle a usted.
Int: Esperaré.
Mah: Ahora, comprenda la sutil diferencia, ¿qué es usted y qué
comprende que usted es? El cuerpo no es usted, el nombre no es usted.
El cuerpo es el alimento que usted ha consumido, su sabor es el
conocimiento "yo soy". Eso es el Sí mismo, la sensación "yo soy", eso es
el amor de ser.
¡Cuán sorprendente, cuán increíble!; ello no tiene nombre, pero usted le
da muchos nombres. Ello es el Sí mismo, el amor de ser. Ese amor de
ser es omnipenetrante.

El cielo, el infierno, los países, las casas, todo esto son conceptos. Había
roca y tierra, entonces se empleó un concepto y se construyeron
edificios. Antes de que usted conceptualice algo, usted es; usted es
incluso antes de la coginitividad. Usted solo tiene que darse cuenta de
esta cognitividad, el amor de ser, el Sí mismo.

¿Quién escuchará tales diálogos? Sólo el Sí mismo en el cuerpo tiene el


impulso de comprender. Las gentes se apresuran a venir a este lugar,
viajando desde países distantes, dejando a sus familias, debido a que el
Sí mismo quiere conocerse a sí mismo.
9 de febrero de 1981

Usted no es una personalidad


Maharaj: Yo estudié el ornamento de las cinco gemas, yo he
comprendido. Era una gema preciosa, y el producto último era esa
diadema. Yo he comprendido el valor de eso, pero yo no soy eso.
Las cinco gemas son el cuerpo de los cinco elementos y la consciencia,
a los cuales consideraba como mí mismo. Es muy precioso debido a que
tiene el valor del cosmos. Yo lo reconozco, y en el proceso de
reconocimiento, yo sé que yo no soy eso.

Ahora hablo raramente, y cuando hablo, raramente comprende alguien.


Usted puede almacenar un montón de palabras, ¿pero se quedarán con
usted? Usted está vacío de palabras y del significado de las palabras,
usted no es una personalidad. Ese principio nacimiento que produce la
consciencia no está condicionado; ha venido espontáneamente y se
manifiesta como la consciencia.

¡Cuán atrapado está usted en el mundo! Hasta ayer, usted no tenía


conocimiento de su existencia; y hoy, usted es locuaz; usted está
hablando muy subidamente, y pretende que usted es el Brahman.
Interlocutor: Yo sé que tengo que comprender todo este juego
de la consciencia y concluir que esto es como el hijo de una
mujer estéril.
Mah: ¿Cómo va usted a echarle mano a ese hijo de una mujer estéril?
Sea en su eseidad.
11 de febrero de 1981
Sólo yo, lo Absoluto, prevalezco siempre
Maharaj: Nada en el mundo es de ninguna utilidad para mí. Esa
identidad misma, con la que usted trata de comprender todo, es irreal. A
diario usted tiene que convencerse a usted mismo sobre usted mismo.
Usted tiene que llevar a cabo su vida, asegurándose primero de todo de
que usted es. Nada ha acontecido excepto la cognitividad, solo una
picadura de cognitividad, contra el trasfondo de su naturaleza de no-
cognitividad innata, y esto no es de ninguna ayuda en absoluto.
Yo no tengo ninguna identidad que provenga de la consciencia.

Actualmente este cuerpo está padeciendo un montón de agonía:


desvanecimientos, dolor; todas estas cosas están aconteciendo en el
nivel fisico. A pesar de este estado, la charla sale inspiradamente.
¿Quién permite eso? Es el guna, la eseidad. Esa eseidad no solo
experimenta sus visitas aquí, sino que también experimenta diferentes
cambios y transformaciones en este cuerpo y en el mundo.
A veces experimento el estado de yacer en alguna porquería, y otras
veces experimento que las gentes están adorándome. Pero todo eso
está en el reino de la consciencia. Comprendo que todo esto es el
resultado de ese principio nacimiento "yo soy".

¿Se sentirán infelices el espacio y las estrellas por la suciedad del


mundo? Ello es parte del juego en ese espacio universal. La consciencia
es más sutil que el espacio. Usted se inclina a tener conocimiento en el
nivel más mundano, pero todo el conocimiento que usted recoja está
obligado a desaparecer.
Solo hay una verdad en el mundo, y es que todo es irreal. Yo soy lo
inmanifestado hablando a través de lo manifiesto. Cuando el cuerpo, la
mente y el soplo vital mueren, no acontece nada; sólo yo, lo Absoluto,
prevalezco siempre. No se requiere ningún conocimiento para
comprender esta verdad, porque ese conocimiento es innato.

Lo que usted ha aprendido aquí será su guía. El brote tendrá lugar.


12 de febrero de 1981

Este "yo soy" no es la verdad


Interlocutor: Yo tengo tantas preguntas que hacer que es
caótico.
Maharaj: Sus preguntas son respecto de los conceptos de otros. Haga
preguntas que sólo le conciernan a usted.
Int: Yo no conozco mi Sí mismo, ¿cómo puedo alcanzar ese
punto, cómo puedo llegar a eso?
Mah: El hecho de que usted no conozca su Sí mismo es muy apropiado;
usted no es el cuerpo, ni el nombre del cuerpo; por consiguiente, ¿cómo
puede usted conocer su Sí mismo?
Int: ¿Cómo puedo yo experimentar mí Sí mismo?
Mah: ¿Se debe al cuerpo el que usted no vea su Sí mismo?
Int: Quizás debido a "yo soy".
Mah: Yo le estoy conduciendo a usted en esa dirección. Usted es; debido
a que usted es, su mundo es. Usted está perdido en los nombres y
títulos impresos en ese mundo. Abandone el hábito de etiquetar lo que
usted es. Sea lo que usted es antes del etiquetado o del título, sea eso.
Int: ¿Es intuitivo, no es de la mente?
Mah: No emplee la mente, no haga nada.
Int: ¿No debo yo ser consciente?
Mah: Esa consciencia estará aquí, provisto que usted es. Usted debe
abandonar todo lo que ha leído y escuchado; sólo sea. No se deje
extraviar por los conceptos. La verdad es eterna; todo lo que usted
puede saborear es irreal. Incluso su experiencia de que usted es no es
su verdadera naturaleza. Usted, lo Absoluto, no es esta "yo soidad"; pero
actualmente usted tiene que permanecer en su "yo soidad".
Int: Yo siento miedo.
Mah: Usted tiene miedo debido a que usted ha asumido algo como "yo
soy", que, en realidad, no es usted. Suponga que usted encuentra un
anillo de diamantes en el camino y que se lo guarda en el bolsillo. Puesto
que no es suyo, le sobreviene un temor. Cuando usted se reviste de una
identidad que no es suya, usted tiene miedo. Cuando usted es sólo la
pura "yo soidad", no hay ningún miedo. Actualmente usted es este "yo
soy", pero este "yo soy" no es la verdad. Lo que quiera que usted es
antes de la aparición de "yo soy", eso es su verdadera naturaleza.
13 de febrero de 1981

Todo acontece en la consciencia


Maharaj: Cada uno vive en el mundo de acuerdo con algunos conceptos
preconcebidos. Cualquiera que sea el conocimiento espiritual que
piensa que puede haber obtenido, continúa viviendo según esos
conceptos.
Interlocutor: ¿Cómo es vivir sin ningún concepto?
Mah: Cualquier respuesta que se le dé será un concepto.
Int: ¿Cómo puede uno saber que está más allá de los
conceptos?
Mah: Comprendiendo meramente, sin la más mínima duda, con gran
convicción, que hay un estado antes de la aparición de esta consciencia.
Eso es, ello mismo, suficiente.
Int: ¿Cómo puede uno diferenciar entre tener sólo el
pensamiento de ello y vivirlo?
Mah: ¿Cómo puede usted comprender algo? Cualquier conocimiento, de
cualquier tipo, que usted piensa que tiene, sólo puede estar en la
consciencia. ¿Cómo puede la consciencia, que ha venido después, darle
a usted cualquier conocimiento sobre ese estado que existe antes de su
llegada?
Cualquier pensamiento de que usted ha alcanzado, o de que va a
alcanzar ese estado, es falso. Todo lo que acontece en la consciencia es
puramente imaginario, una alucinación; por consiguiente, mantenga
presente el conocimiento de que es en la consciencia donde todo está
aconteciendo. Con ese conocimiento, permanezca tranquilo, no siga
ningún otro pensamiento que aparezca en la consciencia. Lo que es
necesario comprender con convicción segura, es que todo es pasajero, y
que no refleja su verdadero estado.
25 de febrero de 1981

Fuente: Nisargadatta Maharaj. La Consciencia y lo Absoluto (Sanz y Torres, 2007)

Permanezca en la "sensación de ser"


por Nisargadatta Maharaj

Maharaj: Ese conocimiento que se experimentó a sí mismo como


Krishna, Buda, o Cristo, se ha sumido, ha llegado a ser uno con el Todo.
Si usted insulta a Cristo, si usted insulta a Mahoma, si usted insulta a
alguno de ellos, no vienen y le preguntan: "¿Por qué me estás
insultando?" porque ese conocimiento, esa experiencia, se ha fundido
con la totalidad. De forma análoga, usted puede ser una gran persona,
podría ser un dictador del mundo, pero cuando se va a dormir olvida lo
que usted era —su nombre, su cuerpo, su edad, su sexo, su nacionalidad,
todo. Este sentido de identidad separada es muy limitado y no es la
verdad; de hecho, es totalmente falso. Por consiguiente, si ésa es la
situación con Cristo, ¿qué ocurrirá en su caso?
O bien puede que sea una persona humilde y virtuosa. Siempre que se va
a dormir, olvida el pecado y la virtud; se olvida de usted mismo. ¿Cuál es
el hecho básico? Usted se olvidó de usted mismo como individuo, lo cual
le proporciona un profundo reposo.

Al irse a dormir, puede que haya mantenido relaciones sexuales con un


centenar de mujeres, o con un centenar de hombres. Al hacerlo, usted
disfrutaba con ello. Pero cuando se duerme, cuando descansa, esa
experiencia sensorial no está presente. Entonces usted no tiene
identidad, no carga con nada. No diga que usted es así o asá, que es un
individuo, que es un hombre o una mujer. Sólo permanezca ahí; desde
ahí, usted puede avanzar. Eso es la verdad, ése es el hecho; desde ahí
usted puede ir a la realidad. Y entonces todo lo que se manifiesta,
surgirá y se sumergirá. Es como la salida y la puesta del sol, creciendo y
menguando. Esa manifestación pasajera no puede ser Usted; eso no
puede ser el Usted real.

Dondequiera que haya un sentido de individualidad, de personalidad, o


de separatividad, usted tendrá muchos "quereres". Usted quiere ver una
película, quiere oír música, quiere jugar, quiere tener sexo, quiere
saborear algunos caprichos, quiere consumir sustancias embriagantes,
pero cuando ese sentido de separatividad no está presente, cuando
usted es uno con la Totalidad, no desea esas cosas. Y la espiritualidad —
lo que usted llama "religión"— es principalmente comprender lo
siguiente: usted no necesita nada; usted es parte de la Totalidad, de la
Realidad. Cuando lo comprende, deja de tener ninguna de esas
necesidades. Pero mientras usted está separado de las cosas, lo
necesita todo.

El hecho de existir como individuo separado constituye todo el


problema. Y todas esas cosas, las distintas percepciones sensoriales,
toda lectura, toda búsqueda de conocimiento, toda búsqueda de placer,
todo, se relaciona con eso. Una vez que todo eso se sumerge, ya no hay
más problema. Entonces la bienaventuranza que usted experimenta es
la bienaventuranza verdadera. No obstante, lo anterior no es una
reprobación de las actividades. Haga todo lo que usted quiera, pero no
olvide la realidad, no olvide nunca lo que usted es realmente. Usted no
es el cuerpo, usted no es el alimento, usted no es este aire vital [prana].
Todo lo que ha aparecido es un estado y como tal tiene que partir.
La mayoría de ustedes no van a comprender lo que se está diciendo
aquí, porque se toman a ustedes mismos como el cuerpo. Todo el
conocimiento que transmito no se dirige al cuerpo, no se dirige a
ustedes como entidades corporales, como personas diferentes.

Mientras esté firmemente convencido de que usted es el cuerpo, nada


de lo que le diga le será de ninguna utilidad. Debido a que todo el
conocimiento que absorbemos, lo entendemos como cuerpo-mente, lo
acumulamos en nuestro almacén de información ya existente. Entonces
sentimos que nos hemos vuelto más sabios. Por ejemplo: mañana,
algún astrólogo o quiromante puede venir y decirme: "Me gustaría
predecirle su futuro". ¿Cómo puede predecir mi futuro cuando yo no
estoy ahí en absoluto? Usted podría sentirse feliz si le dijeran que será
Presidente de los Estados Unidos; de acuerdo. Pero conmigo, ése no es
el caso.

En muchísimos libros, se ha escrito acerca de Dios. ¿Ha dicho alguien a


qué se parece Dios, a qué se parece realmente? ¿Tiene Dios alguna
figura, ciertas cualidades? Un Dios con atributos está todavía sujeto al
tiempo. Una vez que el tiempo toca a su fin, incluso su conocimiento de
ser Dios se desvanece de la misma manera que un vagabundo vestido
como un rey puede sentirse como un rey mientras lleve las vestiduras de
rey, pero una vez que se quita las vestiduras, sabe que es un vagabundo.

Cuando hablamos acerca de Dios, nos referimos a sus atributos —


amante, omnipresente, omnisciente, y así sucesivamente...— sin
embargo todo eso está todavía sujeto al tiempo. Una vez que esa
experiencia desaparece, ¿qué queda? Nada que haya tenido atributos
puede ser duradero. Esto es muy claro para mí. Por consiguiente, ¿qué
puedo preguntar sobre mí mismo?

Todo comportamiento en este mundo, se debe a los atributos, a las


tendencias. Por ejemplo: una persona pasa por cuatro matrimonios y
divorcios en un mes. Ese comportamiento brota de las tendencias y de
las cualidades. Pero eso que presencia este comportamiento, es, más
allá de todo atributo. Cuando eso que se presencia a sí mismo, cuando
eso que es "yo soy", se sumerge, ¿qué queda? Cuando se va el
presenciador, todo lo demás desaparece también. Por el mismo motivo,
después de surgir el "yo soy", acontece toda manifestación; no están
separados, son sólo uno. "Yo soy" es el presenciador; el mundo
manifestado al completo, está aquí debido a él.

Lo que está "fabricando" todo esto, son las tendencias, o los atributos,
o maya, al igual que ocurre con el sol y sus rayos. Si el sol no está
presente, los rayos están ausentes. Análogamente, si el presenciador no
está aquí, la manifestación —o maya— no está presente. Cuando el "yo
soy" emerge, todo aparece; cuando el "yo soy" se sumerge, todo se
sumerge. Esto es lo que estoy tratando de decirles, pero ustedes quieren
algo más. Esto es lo que estoy tratando de decirle, pero usted quiere
alguna otra cosa. Desea algo sobre su futuro, algo que es parte de la
manifestación, pero yo estoy tratando de echarlo abajo.
Usted ha estado viéndome desde las cinco y media de la mañana —
trabajando, hablando y haciendo todo eso. Pero yo no soy consciente de
mí mismo como jnani, como algo diferente. Por otra parte, no he
olvidado al niño de hace muchos años. Ochenta y dos años atrás, yo
tenía un conocimiento infantil, el conocimiento incompleto nacido de la
ignorancia de haber nacido. Hasta la edad de tres años, no sabía nada.
Después de esa edad, fui sacudido por mi madre con palabras —ya sabe
usted, conceptos— y de esos conceptos surgió todo lo demás. Maya es
eso que comenzó hace ochenta y dos años; está viva aún. Maya emerge
y se sumerge de nuevo; se mueve en ciclos, creciendo y decreciendo.
Después de algún tiempo, este conocimiento de la infancia, este
conocimiento incompleto, cuya base es la ignorancia... esa experiencia
que comenzó hace ochenta y dos años —no la llamemos una identidad—
también pasará, se agotará.
Este "yo soy" es algo que se nos ha dicho; no es lo real. Ha salido de
algún otro. No le diré a usted qué es lo real, porque las palabras lo
niegan. Todo lo que puedo decirle a usted, no es la verdad, porque ha
salido de ese "yo soy". El hecho es que no puedo describirle la realidad,
no puedo explicársela, porque ella es más allá de toda expresión. Desde
eso, todo fluye; pero cada vez que digo algo, soy consciente de que ha
de ser negado— "Ni esto, ni esto"; neti-neti... ésa es mi experiencia. Y
además, no he visto a Dios, ni he visto ninguna otra cosa. Pero sobre mi
propia experiencia, estoy muy seguro. Y de eso es de lo que le estoy
hablando a usted; no estoy citando a nadie.
Debido a que ese cuerpo de alimento está aquí y a esa rebanada de pan,
el "yo soy" aparece. Puesto que este "yo soy" es dependiente del cuerpo,
es ignorancia. Por consiguiente, este conocimiento del "yo soy" no puede
permanecer para siempre porque es una función de este cuerpo de
alimento. Mientras el cuerpo de alimento esté presente, este "yo soy"
permanecerá. Después, se irá.

Como se ha dicho antes, el mismo conocimiento del niño, ese "yo soy",
persiste todavía. La visión del "yo soy" apareció en el cuerpo del niño, de
la misma manera que está aquí hoy. Pero debido a maya, tienen lugar
cambios continuos. La situación ha cambiado, pero el "yo soy" continúa
todavía. ¿Por cuánto tiempo? Mientras el cuerpo de alimento sea viable.
Cuando el cuerpo de alimento sea abandonado por el soplo vital, el "yo
soy" desaparecerá. Así pues, el "yo soy" tampoco es permanente; la
consciencia no es permanente.
El primer ministro tiene las ideas claras sobre sí mismo y sobre todos
los conceptos que mantiene. No quiere cambiarlos —las ideas sobre
Dios, etc... Nosotros, los seres humanos, mantenemos muchos
conceptos a los cuales valoramos en gran medida, muchas ideas
preconcebidas. Siempre que escuchamos a alguien cuyas ideas cuadran
con las nuestras, estamos de acuerdo. En caso contrario, las
rechazamos. De forma análoga, esos jnanis que dicen estar
establecidos en lo Absoluto, lo están en realidad en la "sensación de
ser". Ellos son reconocidos como sabios. Les gustan ciertas ideas,
ciertos conceptos, y quieren divulgarlos. Pero divulgan sólo "ideas" y una
idea no es la Verdad. La Verdad es el estado más allá de los conceptos.
Considere usted la semilla del baniano. Es muy pequeña, más pequeña
que una semilla de mostaza. La semilla es muy sutil, pero toda la
materia grosera está ya dentro de ella. ¿Ve usted la paradoja?
Análogamente, su ser esencial es lo más sutil y sin embargo contiene
todo el universo. Otro punto a considerar es: ¿qué entiende usted por
semilla? Bija significa "segunda creación" y por consiguiente significa
que el pasado está siendo repetido. Era un árbol; el árbol se concentró
en la semilla y la semilla re-crea la historia pasada que contiene.
1 de Enero de 1979
(Extracto del libro: LA MEDICINA SUPREMA)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. La Medicina Suprema (Editorial Gulaab, 2000)

La sensación de ser
Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

Maharaj: Hay muchas personas que tienen un gran apego a su propia


individualidad. Primero y por encima de todo quieren permanecer como
individuos y después quieren buscar; no están preparados para perder
esa individualidad. Al mismo tiempo que retienen su individualidad,
quieren descubrir lo que es la verdad. Pero en este proceso, usted debe
deshacerse de su identidad. Si descubre realmente lo que usted es, verá
que no es un individuo, que no es una persona, que no es un cuerpo. Y la
gente que se aferra a su cuerpo no es apta para este conocimiento.
El origen de los nombres y formas que aparecen, con diferentes colores
y todo lo demás, es el agua. Pero nadie dice "yo soy el agua", en cambio
dicen "yo soy el cuerpo". Pero si usted descubre el origen del cuerpo,
entonces sabe que el cuerpo ha aparecido sólo del agua. Todas esas
plantas y todo lo demás, todos los nombres y las formas, aparecen sólo
del agua. Sin embargo, la gente no se identifica con el agua; dicen "yo
soy el cuerpo". La existencia del cielo o el infierno, o de lo que sea, surge
sólo en esta tierra. Todos los nombres pertenecen a las formas y todas
las formas aparecen de la tierra y se sumergen de nuevo en ella. Así
pues, la existencia del cielo y el infierno, es sólo un concepto. Los
científicos hacen descubrimientos; reciben ayuda de su propia
consciencia, de ese conocimiento "yo soy" mismo. Pero lo que ese "yo
soy" es, no lo saben. No pueden obtener directamente lo que descubren.
Se han escrito muchos libros, pero finalmente Krishna —que no es una
persona, sino la consciencia bajo una forma— ha escrito sobre sí mismo,
sobre lo que es. Y de todas las escrituras existentes, ésa es la que
encuentro más apropiada.

Visitante: ¿Se refiere usted a la Bhagavad Gita?


Maharaj: Sí, pero yo no digo que Krishna sea una persona. El autor de la
Bhagavad Gita es la consciencia bajo una forma particular. La misma
consciencia está en usted. Y es también esta consciencia la
que era cuando usted era niño, la misma que también está presente
ahora. Aunque el tiempo pasa, la consciencia permanece como lo que
es. Yo la llamo bal-krishna, la consciencia-niño. Ponga en ella su
atención, agárrela y entonces sabrá. Esa consciencia de "yo" es la misma
en un niño y en un anciano. Si considera la infancia de las grandes
gentes de hoy, de los grandes eruditos, científicos y políticos, ¿qué eran
ellos el primer día de su nacimiento? En esa etapa, la consciencia está
presente, pero la consciencia de "yo", esa identificación "yo soy", no está
ahí; sólo bal-krishna —la ignorancia del niño— está ahí. El niño no sabe
que él existe. Cuando crece, sólo entonces viene a saber que él es.
Reconoce a la madre, y en adelante comienza a juntar lo que se llama
conocimiento y deviene un gran erudito, un gran hombre. Pero
nadie sabe lo que es esa ignorancia del niño. Un jnani lo sabe; por eso
deviene libre. No se siente orgulloso de su auto-conocimiento.
El jnani conoce el origen de esa consciencia.
Esta consciencia atómica contiene la totalidad del Universo, pero
el jnani sabe que él no es esa consciencia. En ese caso, ¿qué orgullo
puede tener? Él es el estado Absoluto, en el que la consciencia "yo soy"
está ausente. Si usted se encuentra con jnanis, le será fácil
reconocerlos, pues no se sentirán orgullosos de su auto-conocimiento,
puesto que también han trascendido ese conocimiento. Ellos dicen: "Yo
no soy este conocimiento o esta consciencia".
La consciencia deja el cuerpo cuando sobreviene la muerte. ¿Y qué hay
del crecimiento de los gusanos creados en ese cuerpo? Ahí también hay
vida. Pero la consciencia principal ha partido. Cuando la fuerza vital se
va, el cuerpo se descompone.

Durante cuarenta y dos años he estado hablando sobre este terna.


Cuando encontré a mi gurú, me dijo que dejara de lado a todos esos
diferentes dioses. Me dijo que mi consciencia, debido a la cual
experimento el mundo, es antes de todo. Eso significa que yo debía
reflexionar sólo sobre esta consciencia, ir a su fuente y encontrar lo que
es. El hecho de estar experimentando que yo soy y que el mundo es,
prueba que cuando la disolución de los universos tenga lugar, yo no seré
afectado. Si tuviera que morir en ese momento, ahora no estaría
experimentando esta existencia.
Muchos grandes hombres han dicho cosas como las que dijo Krishna,
pero cuando alguien habla, primero debe saber que él es; debido a eso,
algo ocurre y él habla. Pero antes de decir algo, esa consciencia de "yo"
debe estar presente. Hubo un tiempo, en el estado Absoluto, en que no
había ninguna "sensación de ser"; y entonces la "sensación de ser"
apareció y usted dijo algo. Por consiguiente, ya sea verdadero o falso,
antes de la aparición de la "sensación de ser", usted no sabía que usted
era. E igualmente, todo lo que usted ha dicho después de que la
"sensación de ser" ha aparecido —ya sea verdadero o falso— es también
lo mismo. La fuente de esta "sensación de ser", del conocimiento "yo
soy" que usted tiene, está en la hoja de la hierba y en el grano de arroz.

Esas gentes que exponen el conocimiento creen que el mundo es


primero y que después ellos han nacido en él. Mientras estén
convencidos de esto, no pueden exponer el conocimiento; no saben
nada. Cuando la consciencia de "yo" está aquí, sólo entonces brotan las
palabras. Antes de la aparición de esa consciencia, ¿hay alguna palabra?
No, usted no era conocedor de su propia existencia. Lo primero que
usted sabe es que "usted es". Y entonces, usted dice algo que le viene a
la mente. ¿No es así? Así pues, ¿cuál es la base de todo lo que usted
dice, sea o no sea verdadero?

Cuando la "sensación de ser" no está presente, no hay palabras. Una vez


que la "sensación de ser" aparece, todo lo que viene a la mente es
enseñado a los "discípulos" y se difunde como "religión". Pero son sólo
conceptos. ¿Cómo sabe que usted existe? ¿Debido a qué? Ahora, en este
momento, usted sabe que usted es, ¿Cómo lo sabe?

Visitante: No lo sé. Esta sensación está conmigo, eso es todo. No


puedo rastrear su fuente.
Maharaj: Cuando usted conoce la fuente de esta "sensación de ser" o
consciencia de "yo", eso es la Liberación. Entonces usted deviene libre.
Hasta entonces, no.
Visitante: Todo lo que sé en esta etapa, desde que sigo la práctica que
Maharaj recomienda, es que cuanto más moro en Eso, más feliz soy y
menos me inquieta mi posición en el mundo.
Maharaj: Todo lo que usted está diciendo tiene sentido sólo en este
mundo. Antes de la aparición de la "sensación de ser", si usted hubiera
conocido su existencia, eterna y absoluta, ¿habría entrado usted
voluntariamente en esta forma, en este cuerpo? Lo que ha ocurrido es
que, inicialmente, usted no sabía que usted era. Sólo cuando usted
devino un niño de dos o tres años, comenzó a saber que usted existía.
Por consiguiente, todo lo que haya acontecido hasta entonces —nueve
meses en la matriz y uno o dos años más tarde— es pura ignorancia.
Todo esto ha ocurrido sin su conocimiento. Así pues, la pregunta es
ésta: de haber sido usted consciente, antes de entrar en la matriz,
¿habría entrado en ella?
Visitante: Bueno, todo depende de qué tipo de información sobre el
mundo hubiera recibido. Sabiendo lo que sé ahora, pienso que no habría
querido entrar.
Maharaj: En la muerte de un persona, la primera etapa es que no sabe
que él es, la "sensación de ser" ha partido. La consciencia, el "yo soy", no
está ahí. Entonces el médico viene y lo confirma y el cuerpo es
incinerado. Y debido a Eso que causó que el conocimiento "yo soy"
estuviera presente, el cuerpo material sigue ahí, pero ese conocimiento
está ahora ausente. Esa consciencia de "yo" ya no está en el cuerpo, de
manera que si usted lo entierra, o lo incinera, o lo corta en pedazos, o lo
que sea, ¿importa ya algo? Ya no hay nadie para protestar.
Ahora le estoy imponiendo una tarea. Cuando vuelva a casa, reflexione
sobre todo lo que ha escuchado y escriba algunas notas . Si tiene alguna
pregunta, puede plantearla el próximo día.
6 de Julio de 1980
(Extracto del libro: LA MEDICINA SUPREMA)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. La Medicina Suprema (Editorial Gulaab, 2000)

La sensación de "yo soy" es más sutil que el


espacio
Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

Maharaj: La eseidad puede actuar en el mundo solo con la ayuda de


un cuerpo. Este cuerpo es la quintaesencia de los cinco elementos, y la
quintaesencia de la esencia del cuerpo es el conocimiento "yo soy". En la
ausencia de una forma corporal, la eseidad no puede conocerse a sí
misma. Así pues, usted debe aferrarse sólo a ese principio residente
dentro, la eseidad. El potencial para todas las actividades reside en la
eseidad, que está en una condición durmiente en los jugos del cuerpo de
alimento. Estos jugos emanan de los cinco elementos. El principio que
preside todo el funcionamiento es el conocimiento "yo soy", que es la
quintaesencia del cuerpo de los cinco elementos. Este conocimiento "yo
soy" tiene que ser comprendido correctamente. La eseidad, el soplo vital
y la mente son sin forma. En el curso del flujo de los cinco elementos, se
crean las diversas formas corporales de la multiplicidad de las especies.
Cuando el soplo vital infunde estas diferentes formas corporales, la
eseidad también se expresa a sí misma a través de ellas. La esencia
vegetal, que se llama sattva, entra en la constitución de los diferentes
cuerpos de las especies. Y en los cuerpos mora el sattva, la sensación
de ser. A cada especie se le da un nombre según la figura o forma del
cuerpo. Las expresiones y las acciones de las especies varían según sus
formas corporales.
De todas las especies, la más desarrollada es el ser humano, que, por
consiguiente, está cualificado para el título de Ishwara, de Dios. Con el
funcionamiento del soplo vital, comienza el flujo de la mente en un
cuerpo humano; y se llevan a cabo acciones acordemente a
los samskaras, que son impresiones recogidas del exterior por la
mente.
Un cuerpo puede ser obscuro, hermoso, alto o bajo, pero el principio que
lo habita —que es el conocimiento "yo soy"— no tiene ningún color ni
dimensión, lo mismo que el soplo vital y la mente. Es meramente una
"sensación de presencia", una sensación de efulgencia. Y la mente
funciona como su vehículo o su medio para la ejecución de las
actividades mundanales.

Usted quiere meditar y debe hacerlo. La meditación real es morar en


esta sensación de ser. De hecho, meditación significa la sensación de
ser aferrándose a sí misma. Se dice que después de la muerte uno va al
cielo o al infierno. Pero esto es un mero concepto y algo que se ha oído.
Cuando un cuerpo ha muerto, el atman residente, la sensación de ser,
pierde la memoria de su eseidad y ya no sabe que "ella es". En ese
estado no hay sueño, ni vigilia ni cognitividad.
Usted debe comprender esto claramente. Si uno piensa que es el cuerpo,
deviene un esclavo de la mente y sufre acordemente. Por lo tanto, usted
debe identificarse completamente con el principio más alto en usted,
que es el conocimiento "Yo soy". Esto le elevará al estatuto
de brihaspati —el gurú de los Dioses.
Usted piensa que es alguien; pero usted no es nada de eso. La
sensación de ser se expresa a través del cuerpo como una
consecuencia del omnipenetrante Absoluto. Esta sensación de ser está
profundamente enamorada de si misma y se le llama atma-prem, amor
de Sí mismo. También se le llama guna, Shiva, y Brahman. Es el amor
de Sí mismo lo que está funcionando a través de los diferentes cuerpos.
Puesto que sólo hay este principio expresándose a sí mismo, de
diferentes maneras, a través de los diferentes vehículos, no hay ningún
"usted", ni "yo", ni "él". Cuando el cuerpo muere, se descompone en los
cinco elementos primarios; y el soplo vital, el prana, se sumerge en el
aire universal. Y el guna —es decir, la sensación de ser—
instantáneamente deviene nirguna o no ser, lo mismo que se extingue
instantáneamente una llama. Por favor, escuche mis charlas
atentamente.
Si no hay soplo vital, el guna no tiene cualidad de ser. Sólo mientras
existe el guna, se aplican grandes títulos tales
como Shiva, Brahma y Vishnu. Sin el prana, el soplo vital, no hay
ningún movimiento o cualidad dinámica ni en el cuerpo ni tampoco en
el guna. Brevemente, cuando su querido amigo y asistente, el prana,
deja un cuerpo, el principio que preside, el guna, también se evapora. En
un montón de grano, la consciencia está latente, y con el concurso de
condiciones favorables, se manifestará de acuerdo con la forma y
cualidad de la especie. Si usted tiene alguna pregunta sobre este tema,
por favor pregunte.
Interlocutor: ¿Las formas biológicas se crean naturalmente, sin
ningún propósito?
Mah: Sí, pero una especie particular procrea sólo dentro del modelo de
su propia imagen. El hombre no engendra un animal más bajo o
viceversa. Volviendo a la sensación de "yo soidad", usted debe
comprender que ella es el principio más sutil, más sutil incluso que el
espacio. Cuando se extingue debido a la muerte del cuerpo y a la
detención del soplo vital, este evento se llama niryana o nirvana. Éste
es un estado en el que no queda ningún rastro de "yo soidad" —una
condición absolutamente irrastreable. El estado no sabe que "él es" y
está más allá de la felicidad y del sufrimiento, y enteramente más allá de
las palabras; se llama el Parabrahman— un estado no experiencial.
Int: ¿Cuál es el estado gozoso en la meditación?
Mah: Cuando el meditador se olvida de sí mismo totalmente en la
meditación; es visranti, que significa relajación completa que acaba en
olvido total. Esto es el estado gozoso, donde no hay ninguna necesidad
de palabras, conceptos o incluso de la sensación de "yo soy".
Int: Todos los conceptos en nosotros brotaron del principio que
estaba latente en el feto. ¿No es así?
Mah: Sí.
Int: ¿Podría ser que la emanación de nuestro pensamiento esté
ya decidida?
Mah: Los pensamientos no están predestinados, sino que son las
reacciones de las impresiones, los samskaras, que usted recibe ahora.
Int: Dios o Ishwara se dice que es omnisciente —conocedor de
todo. ¿Qué significa eso?
Mah: Ishwara no es una persona individual. Es un principio
omnipenetrante, que está latente en todo. Se manifiesta en los cinco
elementos, los tres gunas, y en el ciclo de la vigilia, el sueño y la
cognitividad.
Int: ¿Significa ello no dualidad?
Mah: La dualidad está sólo en el nivel cuerpo-mente. En la
omnipenetrante consciencia universal, millones de nacimientos tienen
lugar cada día, pero en su Absoluteidad básica ella es ajanma —lo
Innacido. Aunque como consciencia universal ella es multicualitativa,
como el estado Absoluto ella es nirguna, no cualitativa.
[A una mujer americana, que es escritora]: Usted haría mejor
yéndose a casa pronto, antes de que embeba plenamente este
conocimiento; de otro modo, usted estará perdida para todas sus
"identidades".
Int: Yo no puedo decir.. .
Mah: Pero lo digo yo, usted será librada de las "idas y venidas" de todos
sus conceptos; incluso su sensación de "Yo soidad" será liquidada. En
este país, durante edades se ha aceptado que un nombre sagrado tiene
una gran potencia espiritual si se recita apropiadamente; eso no tiene
ningún sustituto mejor. Millones de personas en el mundo son
personificadas por los nombres que se les dan, debido a que un nombre
tiene utilidad en el nivel mundanal. Cuando usted es iniciada a una
disciplina espiritual con un nombre sagrado, eso significa que él
representa su "verdadera naturaleza última". Sea completamente uno
con el nombre sagrado, entonces él le dará todo el conocimiento místico
necesario para su elevación espiritual. Él le despertará a su
"presenciación eterna". Ésta es la clave mística del navanath-
sampradaya, la orden tradicional de los Nueve Gurús. Estos gurús no
eran cultos ni altamente educados. Según una de las historias, un
hombre sentado sobre una de las ramas más altas de un árbol, al cortar
la rama misma se sentó en el lado equivocado. Un gurú que pasaba por
allí, viendo la inocente atención concentrada del hombre, tuvo piedad de
él y le bendijo con un nombre que el hombre recitó diligentemente. A su
debido tiempo, este inocente devino él mismo un gran sabio. Tal es el
poder del nombre sagrado recitado con atención concentrada.
29 de marzo de 1980
(Extracto del libro: EL NÉCTAR A LOS PIES DEL SEÑOR)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. El néctar a los pies del Señor (Editorial Sanz y Torres, 2007)
Su gurú es su consciencia
Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

Maharaj: Limite sus preguntas a usted mismo y todo lo que descubra


dentro de usted mismo será aplicable a todos los demás. Ahora vaya y
vea una película de digamos cuatro horas de duración. Después de
cuatro horas la película acaba, pero el perceptor de la película no acaba,
permanece después de que la película acaba. La película es un evento
sujeto al tiempo, lo cual significa que tiene nacimiento y muerte. Pero el
perceptor no tiene nacimiento ni muerte, es el elemento sin cambio.
Si imagina que usted es un personaje en esa película, entonces, en el
momento en que la película acaba, usted muere, usted sufre la muerte;
pero si no se identifica con ningún personaje de la película, entonces,
cuando la película acaba, usted no tiene ninguna muerte y permanece
como el presenciador eterno de la película, sin nacimiento y sin muerte.

Cuando despierta del sueño, usted tiene la consciencia que es la fuente


de los tres gunas junto con los cinco elementos, y con estos gunas y
elementos se forma el mundo; y esto es así instantáneamente. A partir
de esto, el intelecto se forma del elemento sattva. En todo momento
debemos ser firmemente conscientes de que nosotros somos aparte de
esta consciencia que está sujeta al tiempo.
La consciencia "yo soy" es ella misma un guna o cualidad y también
está sujeta al tiempo; pero esta consciencia "yo soy" es el único activo
que poseemos, de modo que tenemos que usarlo y explotarlo
plenamente a fin de ir más allá a la Realidad, que nunca surge ni se
sumerge.
La eseidad misma es el tiempo. Ella es la fuente de las cualidades.
Cuando esta película acaba, por ejemplo, en el sueño profundo,
descansamos, y cuando despertamos "yo soy" aparece y la película
continúa — éste es el ciclo. Este cuerpo físico es el alimento para la
consciencia, pero uno lo toma erróneamente por uno mismo. "Yo soy" es
su primer umbral; usted debe establecerse firmemente ahí y
aprovecharse plenamente de él, y desde ahí nos será plenamente
revelado que nosotros somos completamente aparte de las actividades
de los gunas, e incluso de la consciencia misma.
Cualquier cosa que observe, debe saber que ella no es usted. Usted debe
negar estas cosas y esto debe establecerse firmemente. Ese es un
estado amantísimo, un estado de amor purísimo. Al devenir absorbido
en ese estado, gradualmente su consciencia se disolverá, pero usted
estará ahí, aunque sin ninguna consciencia aparente ni ninguna
identificación con nada.

Usted debe permanecer en ese estado de consciencia. Ese estado


mismo es como la meditación en su gurú que es en verdad sin forma y
sin nombre; así pues, usted debe meditar de esta manera. Incluso si
sirve a su gurú en el nivel corporal con todo tipo de acciones, etc., al
mismo tiempo debe ser también totalmente consciente de que él es en
verdad sin cuerpo y sin forma. Usted debe tener plena confirmación de
que usted no es el cuerpo. Esto debe sentirse firmemente, de lo contrario
es difícil realizar este conocimiento.

Cualesquiera gestiones prácticas que tenga que hacer en el mundo para


ganarse la vida, piense en ellas y cuando acaben vuelva a esta
contemplación "yo soy" sin pensamiento y sin forma. Cualesquiera
actividades que tenga que hacer, hágalas, pero recuerde que usted es
divino y completamente no tocado por estas actividades. Cuando sea en
este estado Ishwara, todas estas actividades en el mundo se harán
espontáneamente. Cuando devenga establecido en este estado divino ni
siquiera tendrá que pensar. Cuando abandone todos estos planes y
deliberaciones y permanezca en el estado sin pensamiento, todo lo que
necesita le será proporcionado.
Aquí ya no hay diferentes niveles, ellos ya no se aplican a usted.

La consciencia comienza con gunas. Cuando el universo se sumerge en


sí mismo, la cuestión de ser un hombre o una mujer ya no está aquí. Le
estoy alimentando como una madre alimenta a su hijo. Otros no dirán
esto, en lugar de ello le dirán que haga alguna práctica o método, etc.
Yo no tengo deseos y es por eso por lo que puedo alimentarle así.
Incluso el deseo de vivir o morir no está conmigo. Para mí no hay
ninguna cuestión de dignidad o indignidad, pues yo no quiero
comercializarme dando alguna práctica o método o reuniendo una gran
multitud.

Accidentalmente, esta consciencia aparece en la presencia pura. El gurú


le dice, vuelva a la fuente de su consciencia. En una semilla minúscula
está contenido el enorme árbol baniano. Usted tiene que ir a esa semilla,
a esa eseidad "yo soy" y entonces realizar la verdad desde ahí.
Como sadhaka (buscador), la única cosa que le diré es que vaya a la
fragancia "yo soy" y descubra su verdadera naturaleza. Yo no le diré,
venga y demuela este edificio y haga algún trabajo social para los
pobres, etc.
Yo no le meteré en el juego de los gunas, pues estas cosas solo le
alejarán de su Sí mismo.
Le estoy dando conocimiento subjetivo, mientras otros le llenarán de
conocimiento objetivo. De todos los objetos perceptibles, el más alto es
el Sí mismo. En ese proceso de comprender el Sí mismo más alto, usted
debe devenir uno con eso, ser eso, y solo entonces estará firmemente
establecido en el estado de presenciación. Entonces usted será capaz
de presenciar verdaderamente el mundo como objetivo. La cosa a ser
observada es su consciencia que contiene todos los gunas y los
elementos. Su gurú es su consciencia, y todo acontecerá
espontáneamente debido a su consciencia.
Incluso rascarse el pie, usted lo considerará hecho por su gurú o
consciencia, y no por su "Sí mismo". Su consciencia es la esencia de su
mundo, sin ella no hay ningún mundo.
4 de enero de 1977

Maharaj: ¿Conoce usted a esa entidad en usted que obtuvo el


beneficio de su práctica de yoga?
V: No la conozco ahora, pero la conoceré en el futuro.
M: Entonces estas cosas, estos yogas y prácticas son inútiles a no ser
que conozca a la entidad que obtuvo estos beneficios.
V: Vine a la India a ver a Baba Muktananda y no estoy
completamente satisfecho con la vía Yoga Siddha.
M: ¿En que forma está Baba en usted?
V: En mi mente o Sí mismo.
M: Usted debe conocer a Baba como el Parabrahman o la Realidad. Si
hubiera comprendido la Realidad entonces no necesitaría nada. La
consciencia "usted es" es sustentada por el alimento que usted come.
La consciencia en su pureza es Ishwara o Dios, pero usted no es eso, y
usted es el presenciador de eso. El gurú es el Sí mismo en usted y es
más grande que Ishwara o el Señor. El gurú no es la persona física. Las
formas del Señor son impermanentes. Dios aparece, crea el mundo, lo
sustenta, lo destruye y desaparece en el presenciador o la realidad
innacida.
V: El yoga de jñana y el yoga de kundalini parecen ser diferentes.
M: ¿Está usted seguro de que hay diferencia?
V: Eso parece. Yo no veo el papel que juega la kundalini en el
jñana yoga.
M: La principal diferencia es que kundalini es una cosa objetiva,
mientras que jñana es subjetivo.
V: Kundalini le lleva a uno al mismo sitio, se nos dice.
M: Kundalini es objetiva, y todo lo que usted percibe es objetivo.
V: Finalmente, ella transciende el mundo objetivo.
M: Jñana es conocimiento en el conocimiento. Kundalini cree en el
nacimiento, el cuerpo, el mundo, la evolución, etc., mientras que jñana le
dice que usted es sin nacimiento y sin muerte.
V: ¿No tuvo Maharaj ninguna experiencia de kundalini durante el
curso de su sadhana?
M: ¡Sí! Durante la sadhana tuve muchas experiencias, pero nunca devine
implicado en ninguna de ellas. Kundalini implica el cuerpo, pero es mi
conocimiento y creencia fundamental que yo no soy el cuerpo, y por lo
tanto cualesquiera que sean las experiencias que haya, yo no estoy
concernido en ellas. Mi vía es la vía del conocimiento, donde no doy
ninguna importancia a ninguna experiencia.
V: Estas experiencias deben tener algún valor.
M: Tienen solo valor relativo y no valor absoluto. Cuando no tiene la
consciencia "yo soy", ¿tiene usted problemas?
V: ¡No!
M: Puesto que usted quiere conocer la verdad final, yo no acepto el
nacimiento ni la muerte. Si Baba Muktananda es sin nacimiento y sin
muerte, ¿se preocupará de kundalini? Así pues, finalmente usted no la
necesita. ¿Por qué, entonces, ha de ser enseñada? Todos lo yogas y
prácticas vienen debido a la consciencia "yo soy", que ella misma es una
ilusión.
Todo lo que acontece en esta ilusión, yoga, kundalini, o lo que sea, es
relativo y está sujeto al tiempo. ¿Por qué se preocupa por estos yogas,
en lugar de tratar de conocer su estado original, que es sin atributos?
Yo niego todas las upanishads, y no acepto las escrituras debido a que
todas estas cosas fueron escritas con el atributo "yo soy". Ellas no
describen mi verdadero estado, que es sin atributos y más allá de las
palabras y conceptos. Ellas pueden indicar mi verdadero estado, pero no
le alcanzan pues yo soy más allá de todos lo eventos relativos. En la vía
de jñana yoga uno sabe que ha sido siempre libre, de modo que si una
persona tiene este conocimiento, entonces no seguirá las otras vías
de bhakti yoga, karma yoga, kundalini yoga, etc. Saber que esto no
es lo que yo soy es renunciación verdadera. Cuando usted deviene lo
que yo soy, automáticamente rechaza todo.
5 de enero de 1977
Fuente: Nisargadatta Maharaj. Destellos de Nisargadatta (Editorial Sanz y Torres, 2011)

No puede haber renacer


Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

En una ocasión, un visitante bastante joven, que llevaba la


túnica ocre tradicional que indicaba su pertenencia a cierta
secta hinduista, con el fuego del fanatismo en los ojos,
manifestó su consternación ante el hecho de que Maharaj no
aceptara la teoría del renacer (reencarnación), que es la base
misma de la filosofía hindú.
Maharaj: Esta afirmación mía de que el renacer es absurdo no es nada.
Si sigues viniendo aquí, te vas a asustar todavía más. Yo no enseño
ninguna filosofía, ninguna religión, y no me sirvo de los textos
tradicionales como base de mis charlas. Sólo hablo a partir de mi
experiencia directa desde que mi gurú me abrió los ojos, los ojos
espirituales. No pretendo herir los sentimientos de nadie. Por tanto,
recuerdo constantemente a las personas que son libres de marcharse si
no les gusta lo que oyen. Lo que deben escuchar de mí es la verdad
directa tal como la he experimentado yo, no como a la gente le gusta
oírla. Me temo que no estoy dispuesto a halagar las ideas preconcebidas
de las personas.
Este planteamiento desconcertó por completo al joven, y al
mismo tiempo le fascinó; y manifestó entonces con humildad su
deseo de seguir escuchando a Maharaj.
Maharaj: ¿Has reflexionado alguna vez de verdad sobre la naturaleza
esencial del hombre? Olvídate de lo que has leído, de lo que te han dicho.
¿Has pensado tú alguna vez, de manera independiente, sobre esta
cuestión? De manera independiente, repito... pensando en silencio, a
fondo, profundamente, como si fueras el único ser sensible del mundo y
no tuvieras a nadie que te guiara; ¡o que te descaminara! ¿Cuáles son los
elementos esenciales de eso que consideras "tú"? El cuerpo,
evidentemente. Pero ese cuerpo que ahora está en su plenitud, sano y
fuerte, fue una vez una mera gota o mota de sustancia química cuando
tuvo lugar la concepción en el vientre de tu madre. Piénsalo. ¿Hiciste "tú"
algo para ser concebido de este modo? ¿Quisiste "tú" ser concebido?
¿Te consultaron "a ti"? Además, y esto es importante, ¿qué era lo que
estaba "latente", en esa pequeña mota de materia que fue concebida,
que la hizo desarrollarse hasta convertirse en un niño completo, con
sangre, carne, médula, huesos, primero en el vientre de tu madre y
después en este mundo, hasta ahora, que estás sentado ante mí
hablando de filosofía?
El cuerpo, durante su desarrollo, ha asumido diversas imágenes que tú
has concebido como "tú" en diversas etapas; pero ninguna de estas
imágenes ha permanecido contigo de manera constante; y, sin embargo,
existe algo que sí ha permanecido sin cambio alguno. ¿No se trata de tu
sentido de estar vivo y presente, de la consciencia que da sentido y
energía al aparato psicosomático que se conoce como "cuerpo"? A esta
consciencia se le atribuyen diversos nombres: cualidad de ser, Yo-soy-
dad, Yo, atman, etcétera, y también otros como maya, Dios, Amor,
etcétera. El mundo sólo existe para ti si está presente esta consciencia.
Si no eres consciente, como sucede en el sueño profundo, ¿acaso puede
existir el mundo para ti?
Y bien, ¿tienes alguna idea de qué es lo que te hace pensar
instintivamente en ti como un "tú": este compuesto de cuerpo físico,
fuerza vital (prana), que es el principio activo, y la consciencia, que
capacita a los sentidos físicos para que conozcan las cosas? Lo que
pareces ser es el cuerpo exterior; lo que eres, es la consciencia.
Volvamos a tus dudas sobre el renacer. Lo que "nace", el cuerpo objetivo,
"morirá" a su debido tiempo; después se disolverá, es decir, quedará
aniquilado irrevocablemente, la fuerza vital dejará el cuerpo y se
mezclará con el aire exterior. La parte objetiva de lo que fue una vez un
cuerpo sensible quedará destruida para jamás volver a renacer como el
mismo cuerpo. Y la consciencia no es un objeto, no es una "cosa" en
absoluto... por tanto, la consciencia, como algo no objetivo, no
puede "nacer", no puede "morir", y, desde luego, no puede
"renacer".
¿Acaso no son indiscutibles estos hechos? Son hechos sobre el ser
sensible manifestado fenoménicamente. La manifestación de los
fenómenos tiene lugar como un proceso del funcionamiento del
noúmeno, en el que las formas se crean y las formas se destruyen.
¿Quién nace? ¿Y quién muere? ¿Y quién ha de renacer?
Siendo esto así, podrías preguntar cómo surge el concepto del karma,
de la causalidad y el renacer. La respuesta es que, en lugar de aceptarse
un fenómeno como manifestación de lo inmanifestado (y, por tanto,
como aspecto del noúmeno no fenoménico), tiene lugar una
identificación errónea con una pseudoidentidad y se crea un fantasma
con una supuesta existencia autónoma. Se supone que este fantasma
tiene libre albedrío y libertad de acción. Es este fantasma el que se
supone que nace, vive, sufre y muere. Y, en este proceso, es este
fantasma el que queda sujeto al proceso de causalidad llamado karma,
el que acepta la supuesta "esclavitud" y "renacer" y el que busca una
"liberación" imaginada.
En otras palabras, sobre el proceso natural de la manifestación de los
fenómenos se superpone un yo-fantasma con una supuesta existencia
autónoma, independiente; y este yo-fantasma carga con el concepto de
los efectos resultantes de los actos volitivos imaginados... es decir,
¡del karma, de la esclavitud y de la liberación!
¿Comprendes ahora por qué rebato la teoría del renacer?

Fuente: Ramesh Balsekar. El buscador es lo buscado (Gaia, 2005)

Las bases de la enseñanza


Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

Maharaj: La naturaleza de la consciencia tiene que ser comprendida.


Esta consciencia sólo puede surgir en el cuerpo físico, y el cuerpo físico
es la esencia de los cinco elementos (1). Debido a la asociación con el
cuerpo físico surge el sufrimiento. La mayoría de la gente que viene aquí
no podrá aceptar este tipo de conocimiento, porque está en un nivel
estrictamente básico. Pero algunas personas, que se aplican y que
pueden aceptar tal punto de vista, ciertamente comprenderán. Ellos
estarán totalmente libres del impacto del dolor y de la infelicidad, si
comprenden que esto último sólo puede resultar de la consciencia que
se ha identificado con el cuerpo físico y sufre como un individuo. En ese
caso, el sufrimiento debe resultar inevitable.
Pero, ¿qué es el individuo? Hay un cuerpo creado de los cinco
elementos, y en ese cuerpo mora el soplo vital (prana) y la consciencia;
es una unidad compuesta. Todas las formas vivas contienen el soplo
vital y la consciencia. Y, aunque las formas son diferentes, todas ellas
contienen los mismos elementos. Así pues, pregunto de nuevo: ¿Cuándo
surge el individuo? En esencia, no hay ninguno. Y ésta es mi enseñanza
básica que hay que comprender; pero sólo muy pocos comprenderán.
Visitante: ¿Podría usted repetir esto? Había tanto alboroto que
no he podido seguirle.
M: Ciertamente, pero no con las mismas palabras. ¿Qué es lo que nos
interesa? Estamos tratando de la forma física constituida por los cinco
elementos y que se alimenta de esos cinco elementos. En esa forma
están operando la fuerza vital (el soplo vital) y esta consciencia —es
decir, el conocimiento "yo soy" o la "sensación de ser", la sensación de
existir. Esto último es la "senciencia", el regalo de la consciencia. Esto es
todo lo que podemos percibir: el cuerpo, el soplo vital y la consciencia.
Todas las formas están hechas de los mismos componentes. Así pues,
¿dónde aparece el individuo? Siempre es igual: el individuo como tal,
jamás ha existido. Y por esta razón no hay ninguna necesidad de
identificarse uno mismo con nada. Sin embargo así sucede: la
consciencia se identifica con el cuerpo y, de esta manera, surge el
"individuo". Mientras esto sea así, ese individuo no puede dejar de sufrir.
Y lo que yo soy... yo no soy ni el cuerpo —que es sólo los cinco
elementos— ni la fuerza vital [el soplo], ni la consciencia que posee el
cuerpo.
Yo debo identificarme con la consciencia mientras el cuerpo esté aquí,
porque forma una unidad con él. Pero en realidad, no soy ninguna de
estas tres cosas. Mientras existe el cuerpo, yo soy la consciencia que
meramente presencia todo lo que está pasando. Cuando el cuerpo
muere, la fuerza vital desaparece y se mezcla con el aire y la consciencia
se mezcla con la Consciencia Universal. Yo no soy nada esencialmente
(identificable) en esta consciencia, puesto que sólo soy su testigo. Y lo
que yo soy en el sentido absoluto, no es posible expresarlo en palabras.
En esa Presenciación última, nadie tiene ninguna consciencia de estar
presente. La presencia misma no es en lo Absoluto.
Nadie que no esté interesado en el tema querría venir aquí. Así pues, se
puede asumir que los que vienen aquí están vitalmente interesados en el
tema y que han hecho su trabajo... de modo que todos los que vienen
aquí, son jnanis. Pero, ¿cuántos de entre nosotros conocemos la
naturaleza y la base de esta consciencia "yo soy", que sólo existe
mientras el cuerpo está ahí? Cada uno de nosotros debe decir "yo soy" y
realizarlo. No hay ningún "tú" y no hay ningún "yo" como entidades
individuales.
Cuando hay un desequilibrio en la sustancia corporal, sobreviene la
enfermedad. Pero cuando esa materia está en perfecto equilibrio, no hay
ninguna enfermedad. ¿Cómo es eso?

La pregunta era: ¿Depende la Consciencia Universal de los cinco


elementos para su existencia? La respuesta a esta pregunta es que la
Consciencia Universal y la manifestación al completo aparecen
simultáneamente. La manifestación acontece porque la consciencia
está aquí. Hasta que el pensamiento "yo soy" no estuvo aquí, no hubo
ninguna manifestación; ambos sobrevinieron simultáneamente. Pero
debido a que nos identificamos con el cuerpo en el que se manifiesta la
consciencia individual —y para manifestarse, la consciencia tiene que
asumir una forma— nace el "individuo" y ese individuo sufre.

Antes he explicado la cuestión de la Consciencia Universal. La


Consciencia Universal es algo como un nombre dado a una ciudad. Así
pues, por ejemplo, consideremos Bombay. ¿Qué entiende usted por
"Bombay"? ¿Puede usted producir "Bombay"? ¡No! La palabra designa la
totalidad de algo determinado... la Consciencia Universal es meramente
un nombre que se da a Eso-que-es-sin-forma.

Yo uso la palabra "ciudad", y no especialmente Bombay. Quiero decir


cualquier ciudad o lugar. Si digo Bombay, significa que me refiero a un
área limitada.
V: Esto es muy importante. A mi entender, una ciudad o una
nación, comprende sólo los individuos que la componen.
M: Los individuos pueden haberle dado un nombre, pero eso que se ha
creado, ¿lo ha creado el hombre? El hombre nace de los cinco
elementos. Pero ¿ha creado el hombre los cinco elementos? Los cinco
elementos han surgido de esa consciencia, que está en el cuerpo
individual.
V: La Consciencia Universal y esta consciencia dentro de mí,
¿son lo mismo?
M: La luz que se percibe a través de los ojos y la luz que se ve
generalmente reflejada en las diversas manifestaciones, ¿son
diferentes?
Repito: Todo el problema reside en la identificación con el cuerpo
individual y consecuentemente con el individuo. Por consiguiente, el
individuo está siempre temeroso de la muerte, de la muerte del
individuo.

¿Hay alguna pregunya sobre este tema?


Usted es esta consciencia. Y de esta consciencia nace el universo
entero. Nosotros nos consideramos individuos; hemos limitado lo
ilimitado, a una cosa insignificante. Lo infinito se ha reducido así a un
simple cuerpo. Ése es todo nuestro problema.

Tenemos también esta pregunta: si es la misma Consciencia Universal


la que aparece en millones de seres humanos, ¿por qué actúan de
maneras tan contrarias, creando todo tipo de caos ? Si una mujer tiene
diez hijos, todos han nacido de los mismos padres, pero ¿no actúan ellos
de maneras sorprendentemente contrarias? ¿Por qué ocurre así? Porque,
aunque constituidos de los mismos cinco elementos básicos, la
composición de cada individuo, que resulta de las diferentes
proporciones —permutaciones y combinaciones— de estos elementos,
es completamente diferente. Así, cada persona actúa de una manera
diferente. O, para usar una analogía distinta, el metal puede ser el
mismo, pero los propósitos para los que ese metal ha sido convertido en
diferentes instrumentos son muy diferentes; cada instrumento puede
usarse para un fin particular. Así pues, los ingredientes son los cinco
elementos, pero el objeto final —creado a partir de las diferentes
combinaciones de estos ingredientes— está sujeto a actuar únicamente
según su composición.
V: Maharaj, ¿con el propósito de qué?
M: El propósito es la suma de todos estos millones de combinaciones.
Hasta donde yo sé... por eso decía antes que hemos de conocer primero
la naturaleza y la base de este compuesto al que identificamos como
nosotros mismos ... A no ser que, en primer lugar, conozca a fondo su
naturaleza, ¿cómo puedo conocer el fin y la base de todo el universo?
Interprete: Maharaj le está preguntando ¿ha realizado usted la
naturaleza de la consciencia?
Él utiliza un ejemplo —como es su costumbre— familiar y conocido. En
este país se cocina un tipo de pan sin levadura. Encienden un fuego,
ponen una sartén en él y entonces se vierte la masa en ella. Finalmente,
el pan se hace y se retira. Cuando se echa a la sartén la masa siguiente,
una vez que está formada, generalmente se parecerá a la anterior, pero
el numero de irregularidades en las dos no será exactamente el mismo.
Usted puede tener docenas de estos chapatis, pero cada uno de ellos
será diferente. Ésa es la naturaleza de la creación misma: ser variada.
Así pues, Maharaj dice que comprenda la naturaleza y la base de eso-
que-es-creado como la manifestación; y eso es la consciencia. A no ser
que comprenda esa consciencia, no existe ningún otro modo de realizar
el Paramatman. El Paramatman no puede alcanzarse sino por la
comprensión.
M: El misterio del poder hipnótico de maya es que uno se identifica con
el cuerpo. Y el mecanismo de este tipo de identificación no difiere en
modo alguno del identificar un trozo de piedra —o de algo creado de la
piedra— con Dios y adorarlo con devoción. En la medida en que eso
funciona, está bien, y este tipo de adoración tendrá sus efectos
normales en la consciencia. Pero a no ser que se comprenda la
naturaleza de la consciencia, uno no podrá comprender su verdadera
identidad. Así pues, una vez comprenda la naturaleza de la consciencia,
comprenderá también que usted no es la consciencia. Nada que haya
visto y comprendido, puede ser usted; usted, como sujeto, sólo puede
comprender algo que sea un objeto; y está obligado a aceptarlo así.
Si discute conmigo, basándose en la literatura tradicional y en el
conocimiento tradicional... habrá muchos sabios eruditos que me
comerán vivo. Y sin embargo, por lo que se refiere al conocimiento
básico, que es del que yo trato, ¿por qué se quedan mudos? Porque es
algo totalmente diferente de cualquier cosa que pueda comprenderse.
Todo lo que se comprende, todo lo que se ve, no es verdadero.
(Extraído de LA EXPERIENCIA DE LA NADA)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. La Experiencia de la Nada (Gulaab, 2000)


Notas:

1. Según la cosmología hindú, los "cinco elementos" —tierra, agua, fuego, aire y éter— son la base
fundamental del universo físico.

El mundo es mente
por Nisargadatta Maharaj

Maharaj: Cuando comprende la "esencia de usted", entonces sabe que


todas las ansiedades y miedos pertenecen solo al mundo y no son
suyos. Cuando viaja en un tren, usted no se mueve, solo el tren se
mueve. Similarmente, todo acontece, viene y se va; pero usted es la
Realidad sin cambio, el presenciador. La "esencia" no necesita nada.
Usted puede hacer sadhana o cualquier otra cosa; la mente debe hacer
algo, pero sepa que no tiene ningún valor y que no hay nada que ganar o
perder en ello.
Mis devotos quieren celebrar mi cumpleaños en abril, pero les he
advertido que no envíen invitaciones. Si las gentes quieren venir, que
vengan; si no, que así sea. Yo no quiero popularidad o nombre y fama ni
reunir una multitud. Yo no necesito nada.

Usted puede ayudar a las gentes y aconsejarles, pero primero


establézcase en el conocimiento de su propia esencia, y sepa que da
igual una vía que otra. Para cualquier conocimiento espiritual usted debe
estar aquí primero.

¿Qué es ese conocimiento? Es una sensación de cielo y espacio y darle


modelo y forma es uno de los primeros pecados. El conocimiento del Sí
mismo no tiene atributos y es no-conocimiento; de hecho es el Sí mismo
mismo. El primer atributo en aparecer en este conocimiento es el
espacio, pero el auto-conocimiento es antes del conocimiento del
espacio. El auto-conocimiento es más allá y no tiene atributo y es la
Realidad. Usted se ha identificado erróneamente con el espacio y de ahí
aparecen todos los demás atributos —agua, tierra, fuego, infelicidad,
deseo, etc. (el primer atributo es el Brahman o el espacio o
el Brahman Saguna).
Espacio, memoria, consciencia no son nada sino la mente. El mundo es
mente. La suma total es mente y ella es también el primer atributo o
conocimiento "yo soy", pero esta mente es presenciada por algo, que es
la Realidad. La mente es el Brahman Saguna o el primer atributo. Una
vez que comprende que usted es el presenciador de la mente, esa
comprensión es la Realidad. La mente y el mundo son inseparables. La
mente es el mundo, la consciencia e Ishwara, pero usted es antes de la
mente. El mundo aparece sobre usted y en usted. En realidad no hay
ninguna división. El mundo es ilusión, no ha existido nunca. La visión de
la mente es la visión del mundo. Lo inmanifestado ve lo manifestado por
medio de la mente.
Lo inmanifestado no puede tener compañía con lo manifestado, pues si
la tuviera, entonces lo manifestado se disolvería o desaparecería. Lo
manifestado es una ilusión sobre lo inmanifestado. Primero yo conozco
mi sí mismo, entonces todo otro conocimiento está en la mente
universal. Usted no es la mente; así pues, que todas las acciones
acontezcan, ellas no pueden afectarle.

Lo inmanifestado no puede ser entendido, de modo que podemos


desechar todos los conceptos de la mente, y lo que queda es la
Realidad. Cualquier razón que hubiera para alcanzar algo en la vida, la ha
perdido ahora, de modo que usted no necesita nada.
1 de diciembre de 1976

Maharaj: Usted dice que es el observador de todo lo que acontece y de


todo lo que ve. ¿Pero qué es ese observador? ¿Cuál es la identidad del
"yo" que observa? ¿No es ilusorio? Usted se ha identificado con muchas
cosas en este mundo objetivo, y está persiguiendo muchos deseos e
inclinaciones diferentes, yendo así de un lugar a otro tratando de
conseguir la felicidad; pero esta actividad sin comprensión no le traerá
nada más que infelicidad. Trate de descubrir lo que usted es
verdaderamente, porque sólo en eso hay satisfacción duradera.
Este mundo objetivo no es su "verdadero hogar", de ahí que se sienta
infeliz. La fuente subyacente de todo este mundo objetivo es su
verdadero hogar; así pues, vuelva ahí y sea completo, olvide el mundo
enteramente mientras vive en él. El estado de sueño profundo es casi
equivalente a su "verdadero hogar". El sueño profundo es muy
descansado y refrescante, debido a que usted vuelve más o menos a su
estado verdadero. En este estado no hay presente ninguna consciencia
"yo" ni ningún conocimiento de personalidad en absoluto, pues la
personalidad se ha disuelto en su estado original.

El yogui no es una personalidad. El verdadero yogui es el que ha


tragado esta consciencia "yo soy" y la ha sumergido en sí mismo; él es
entonces un maha-yogui. De hecho usted ve este mundo debido sólo a
su propia Maya (ilusión), pero incluso entonces Maya es solo una
sensación, una apariencia, no es la Realidad.
18 de abril de 1977

Fuente: Nisargadatta Maharaj. Destellos de Nisargadatta (Editorial Sanz y Torres, 2011)

Con el toque de la eseidad, surge todo el


cosmos
Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

Maharaj: Todo lo que se ve y se siente en totalidad, como el espacio, es


manifestación universal —el Brahman. Pero emanaron las "formas", y
éstas se sienten como separadas y aisladas unas de otras.
Para un jnani todo es el Brahman —sólo su expresión. Cada ser vivo
tiene la sensación de presencia. Esta sensación se identifica a sí misma
con la forma del cuerpo y así funciona en el mundo. La sensación de
presencia del ser tiene un potencial tremendo, particularmente en el
cuerpo humano, debido a que los sentidos corporales en esta especie
están desarrollados hasta el grado más alto.
Esta sensación de ser, que es la consciencia, tiene la capacidad de darse
cuenta de su verdadera naturaleza y morar en el estado de Ishwara —es
decir, el estado divino. Las escrituras antiguas, los cuatro Vedas, han
declarado la sensación de ser como el puro Brahman sólo, lo cual es
confirmado también por los sabios y los santos.
La espuma del océano contiene innumerables gotitas. Pero son sólo el
océano cuando no están separadas del océano. Con la separación, son
gotas individuales. No obstante, el sabor salado del agua, ya sea del
océano o de sus gotas, es el mismo. Lo mismo que el sabor salado está
presente en el océano entero, así también la eseidad o la sensación de
"yo soy" en la forma humana, tiene la capacidad inherente de ser
omnipenetrante. Pero al haberse condicionado —y por ello limitado— a sí
misma a la forma del cuerpo, sólo está interesada en proteger y
conservar el cuerpo.

Como resultado del surgimiento de las formas corporales, la


consciencia manifiesta se fragmentó aparentemente. Pero esta
fragmentación sólo debe considerarse con respecto a las formas
corporales debido a que, en realidad, la consciencia prevalece tanto
dentro como fuera de los cuerpos.
La mente es el flujo de las cinco energías vitales en el cuerpo, conocidas
como los pancha-pranas. Ella se glorifica y se regocija en las
impresiones —los samskaras— que son recibidas desde el exterior a
través de los sentidos del cuerpo. Pero la mente puede purificarse al
asociarse con sabios y santos, que, para este propósito, recomendaron
la práctica de cantar los sagrados nombres de Dios, hacer penitencia,
etc.
Como una suerte de fenómeno natural, el puro Brahman dinámico
reviste sin saberlo multitud de cuerpos, como vestidos, y entonces
funciona a través de ellos. Esto resulta en la percepción del mundo, que
tiene lugar a través de los sentidos de los cuerpos. Pero, en este
proceso, el principio residente —es decir, la sensación de "yo-soidad"—
abraza el cuerpo como si fuera él mismo y actúa en respuesta a los
dictados y demandas del cuerpo. Pero, a pesar de todas estas
distorsiones y modificaciones, la sensación de "yo-soidad" permanece
sin cambio en su naturaleza inherente. En el momento mismo en que
este puro Brahman dinámico, que es la fuerza motriz detrás del
funcionamiento del cuerpo, interrumpe su impulso, el cuerpo se
desordena, lo que comúnmente se llama la "muerte".
Así, la consciencia no va a ninguna parte; sólo su funcionamiento, a
través del cuerpo "muerto", se extingue instantáneamente, y el
puro Brahman dinámico permanece inafectado.
Mientras la sensación de ser o la consciencia residente en el cuerpo no
se da cuenta de su verdadera naturaleza, no puede no identificarse con
el cuerpo y todas sus acciones, reclamándose su autora. Pero como
resultado de esta reclamación, está sujeta a un intenso sufrimiento
cuando el cuerpo se desintegra y se acerca la muerte.

En un cuerpo sano, el movimiento del soplo vital se siente claramente.


Pero cuando ocurre la muerte, el soplo vital deja el cuerpo y el
movimiento cesa instantáneamente. Sin embargo, en el caso
del Brahman, no hay ningún movimiento y sigue siendo
omnipenetrante. El punto que hay que comprender claramente es que
cuando un cuerpo muere, este principio básico —el puro Brahman— no
va a ninguna parte, como una entidad individual, debido simplemente a
que siempre lo penetra todo y por todas partes. Pero, en el momento de
la "muerte" del cuerpo, su expresión a través de ese cuerpo, cesa
instantáneamente.
Cuando se toca un instrumento musical, el sonido que emana de él llena
el espacio que le rodea. Pero en el momento en que el instrumento deja
de tocar, el sonido no viaja a ninguna parte; disminuye y se acaba.
Actualmente, esta forma corporal es el producto de los cinco elementos.
Estos elementos se crean del atman. ¿Pero cómo se reconoce
este atman? Sólo comprendiendo el conocimiento "yo soy" —el atma-
jnana. Lo mismo que el espacio es omnipenetrante, así también el
conocimiento "yo soy" es omnipenetrante, ilimitado e infinito. ¡Cuán
extraño, a este principio supremo se le trata como si fuera el cuerpo!
Todos los sufrimientos se deben a esta identidad equivocada. Si usted le
rinde el honor más alto que se le debe, usted no padecerá ni sufrimiento
ni muerte.
El nacimiento y la muerte son cosas oídas. Un nacimiento indica el
nacimiento de un cuerpo; éste está hecho de jugos de alimento.
El atman no necesita entrar en el cuerpo, puesto que está ya por todas
partes, como el cielo. Si un cuerpo está sano, su funcionamiento
comenzará naturalmente debido a la prevalecencia del principio atman.
Este principio es inmortal e indestructible. Si usted quiere tener un sabor
de él, comprenda claramente que no es nada más que el conocimiento
"usted es", el toque de "yo-soidad". No olvide este principio básico.
Este gran principio —el atman— permanece inafectado por todas las
acciones que usted hace desde su identidad al cuerpo. Sin embargo, el
toque de "yo-soidad" aparece sólo cuando está disponible un cuerpo de
alimento. Cuando usted constata "yo estoy muy fuerte y muy sano", eso
significa que usted ha consumido y digerido una abundancia de alimento
saludable a fin de hacer su cuerpo fuerte. Pero el cuerpo no es su
sensación de ser. Aunque esté fuerte, tiene que ser rellenado
diariamente con alimento y agua. El soplo vital, sin labios ni lengua,
mastica y absorbe las esencias de alimento del cuerpo, mientras que la
mente canta en alabanza de las impresiones recogidas externamente a
través de los sentidos del cuerpo. Y usted, a su vez, siente como si usted
estuviera haciendo todas estas actividades y las reclama como "suyas".
Llamemos a la sensación de ser el guna —es decir, la cualidad o jnana
— lo cual significa el conocimiento "yo soy". Este guna o jnana existe
siempre latentemente en una partícula de alimento. Así pues, siempre
que esté disponible una forma de alimento, esta cualidad latente se
manifiesta con movimiento y pulsación inicialmente, y como mente más
tarde.
El supremo principio omnipenetrante, cuya expresión a través de un
cuerpo es llamada guna, es nombrado corno sagunabrahman en los
Vedas. El nombre tiene varios significados, como "amor de ser", sentido
de "yo-soidad", eseidad, etc. Este estado no tiene ninguna forma ni
figura, corno tampoco la mente tiene ninguna figura. Sólo un cuerpo de
alimento tiene forma.
Este mismo principio se expresa como los gusanos y los gérmenes de
un cuerpo humano descompuesto. Siempre que se tiran sobras de
alimento y se deja que se descompongan, usted encontrará formas vivas
reptando dentro y fuera de ellas. El dinámico sagunabrahman, dador
de vida, da animación a las formas de alimento, siempre que las
condiciones son propicias; pero su expresión varía según las formas.
Así, nosotros reconocemos a éstos como gusanos, insectos, pájaros,
animales y demás, por sus formas mismas.
El mismo sagunabrahman, cuando se manifiesta a través de un cuerpo
humano, tiene el potencial para conducir a un buscador a lo más Alto,
con tal que sea comprendido y asentido correctamente. Y
el sagunabrahman no es nada más que su sensación de ser y mora en
todo cuerpo humano. Morando en este estado, el nacimiento y la muerte
serán transcendidos. Para este propósito usted no tiene que practicar
ningún ritual ni disciplinas espirituales. Sólo sea antes de la mente,
simplemente sea.
Muchas personas están ocupadas en el nombre de la espiritualidad,
haciendo penitencias, cantando nombres sagrados, haciendo
peregrinaciones y siguiendo otras disciplinas para su salvación. Que
hagan lo que quieran. Probablemente se requiere que limpien los
pecados de sus pasados nacimientos según su prarabdha (destino).
Si le acontece encontrar a un sabio que se ha dado cuenta de su
verdadera naturaleza, no se requerirá de usted que haga nada en el
ámbito de las disciplinas espirituales. Esto se debe a que, a través de
sus enseñanzas, él le revelará a usted su verdadera naturaleza, como
colocando un espejo ante usted.

Muchos supuestos sabios se mueven de un lugar a otro propagando su


conocimiento espiritual. ¿Pero por qué debo yo moverme y a dónde? En
mi verdadero estado yo soy por todas partes. De esto usted se dará
cuenta también cuando more en el conocimiento "yo soy".

Usted va a ver a su tío o a su primo debido a que está vinculado a ellos a


través de su cuerpo. Pero si usted es por todas partes, ¿por qué debería
moverse? Si embebe plenamente todo lo que he expuesto, usted ya no
necesitará ninguna disciplina espiritual más.

Con esta comprensión, usted observará y concluirá que cualesquiera


que sean las actividades espirituales y mundanales que están
aconteciendo a través de usted, todas ellas son meramente
entretenimientos para pasar el tiempo, y que son sólo el funcionamiento
del principio dinámico manifiesto —la maya (ilusión).
Morar en el conocimiento "yo soy" es la verdadera religión de uno —
el svadharma. Pero en lugar de seguirla, usted optó por ser irreligioso
sometiéndose a los dictados de sus conceptos, los cuales le condujeron
a creer que usted es un cuerpo. Este malentendido sólo aseguró el
miedo de la muerte.
Si no se suministra alimento a su cuerpo, se debilitará cada vez más y un
día su soplo vital dejará el cuerpo. Las gentes le declararán muerto, pero
usted no tendrá esa información. Puede ser que usted sea un pecador,
pero esto es sólo en lo que respecta a su identidad como un cuerpo; de
igual manera también, su muerte se refiere a la identidad corporal.

Por favor, aprehenda esto claramente, que Usted —lo Absoluto—


desprovisto de toda identidad corporal, es completo, perfecto y lo
Innacido. Pero a usted se le acusa de millones de nacimientos en vidas
pasadas. En conexión con esto, ¿podría contarme al menos uno de sus
pasados nacimientos, si usted recuerda? No se atenga a lo que dicen
otros, hable honestamente sólo de su propia experiencia directa. De
hecho, usted nunca ha tenido ningún nacimiento. Multitud de formas
están apareciendo y desapareciendo como resultado del juego de los
cinco elementos. En este juego ¿dónde está usted y qué es usted? ¿Y
dónde se plantea la cuestión de su venida y de su partida? ¿Qué son
estas religiones y cultos? ¿Acaso no son meramente la propagación de
las queridas ideas de sabios y profetas a quienes se les ocurrieron
algunos conceptos espirituales? Y esto pudo acontecer debido a que los
sabios y profetas reconocieron inicialmente la sensación de ser.
Entonces meditaron y moraron en ella y, finalmente, la transcendieron,
resultando en su realización última. En adelante, todo el conocimiento
que brotó de ellos espontáneamente, devino las religiones y cultos de
sus seguidores, debido a su profunda adhesión emocional.

El hecho más importante que hay que comprender es sólo éste: si el


toque de eseidad es, entonces todo es. Si la eseidad no es, el mundo no
es, el cosmos no es, y nada es.

¿Tiene usted alguna pregunta ahora?


Int: Usted ha hablado sobre la eseidad sustentada por el cuerpo
de alimento, y sobre la consciencia dinámica manifiesta. ¿Son
lo mismo?
Mah: Ambas significan lo mismo. No hay ninguna forma o figura para
este principio; tampoco el soplo vital, que, sin embargo, es dinámico y
pulsante, tiene ninguna forma. Sólo el soplo vital da animación al cuerpo,
y operará mientras el cuerpo esté sano.
Todo lo que se ve y se percibe está continuamente en un estado de
creación y de destrucción, pero Usted, en su verdadera naturaleza, es
innacido e indestructible. A menos que se dé cuenta de su verdadera
naturaleza, no habrá paz para usted.
No importa cuánto se esfuerce para adquirir cualesquiera ganancias
mundanales, ellas están obligadas a partir; lo mismo es válido también
para sus conceptos y diferentes identidades. Si sigue alguna religión con
la esperanza de obtener algo permanente desde el exterior, usted se
defraudará dolorosamente. El principal propósito de la verdadera
espiritualidad es liberarse completamente de los propios conceptos y
condicionamientos.

Al seguir una religión, culto o credo, uno deviene inevitablemente


condicionado, debido a que uno está obligado a conformarse y a aceptar
sus disciplinas, tanto físicas como mentales. Uno puede obtener un
poco de paz por algún tiempo, pero esa paz no durará mucho. En su
verdadera naturaleza, usted es el conocedor de los conceptos y, por lo
tanto, antes de ellos.
Int: Un cuerpo muerto yace en el suelo. Y puesto que
el Brahman manifiesto está por todas partes, no puede haber
dejado el cuerpo. Entonces, ¿cuál es ese principio que ha
dejado el cuerpo haciéndolo muerto?
Mah: Consideremos el Brahman como espacio para el propósito de
esta discusión. ¿Puede el espacio estar confinado dentro del cuerpo?
Seguidamente, dígame, ¿dónde comenzó la muerte (de ese cuerpo) en el
espacio omnipenetrante?
¿Es eso posible?

¿Qué tipo de pregunta ha preguntado usted? Mejor, rehaga su pregunta


de modo que tenga sentido.
Int: ¡En el cuerpo vivo debe haber algo más que espacio!
Mah: ¿Más que espacio?
Int: El espacio es.
Mah: En el espacio, un grumo de alimento era y de este alimento se
formó un cuerpo. El Brahmanmanifiesto, que hemos llamado espacio,
se expresó a sí mismo a través del cuerpo de alimento sano. Usted se
inclina a llamarlo atman. Pero el atman no es creado como un cuerpo;
es el principio innacido, el Brahman.
Int: ¡Oh, eso significa que el atman nunca es creado!
Mah: Ciertamente, el atman no tiene nacimiento. Es por el
omnipenetrante Brahman, junto con el soplo vital, como el cuerpo
funciona. Y entonces usted interpreta el proceso como el nacimiento
del atman.
Toda esta exposición es sólo para aquellos que tienen un genuino
impulso de comprender la espiritualidad. Para aquellos otros que están
ansiosos de mejorar sus vidas mundanales, se recomienda el culto de
los diferentes dioses.
Cuando un cuerpo sano y el soplo vital (prana) funcionan juntos, la
sensación de eseidad se expresa a sí misma poniendo en operación los
miembros y los sentidos del cuerpo. Esta expresión es un indicador, que
declara la existencia eterna del principio último —lo Absoluto—
el Parabrahman. Cuando el cuerpo muere, la sensación de eseidad
desaparece y así ya no hay ningún indicador de lo Absoluto a través del
cuerpo muerto; no obstante, lo Absoluto sigue prevaleciendo como
siempre.
Int: Eso es lo que yo quería saber.
Mah: Un buscador fue aconsejado por un gurú con las palabras "Mire
atrás". Y el ingenuo buscador miró hacia atrás, tomando el mandato
literalmente, de modo que el gurú le dijo de nuevo: "Comprenda el
significado subyacente en las palabras. Comprenda su estado antes del
estado presente. Vaya a la fuente. Mire atrás. Receda".
Usted acepta un concepto y se detiene en él. Así, su progreso espiritual
se estanca en el nivel conceptual.

Usted indicó su identidad en diferentes etapas de su vida por conceptos


tales como "un niño" "un muchacho", "un Joven", "un hombre de mediana
edad", etc. ¿Pero cuál identidad conceptual suya ha permanecido fiel a
usted? Todas las identidades, en el curso del tiempo, han demostrado
que son ilusorias. Incluso el principio detrás de las identidades, es decir,
la sensación de su eseidad, demostrará que es ilusoria. Puesto que ha
aparecido, tiene que desaparecer; por lo tanto, es pasajera y está sujeta
al tiempo. Pero el Conocedor de la eseidad es lo Absoluto Eterno.

Toda experiencia que usted tiene es imperfecta. No obstante, usted


continuará alguna práctica espiritual, debido a que la mente no le
permitirá estar quieto.

Con el propósito de adquirir conocimiento y conocer el Brahman, usted


medita en algo. ¿Pero cuál es su identidad como meditador? Usted no es
ni la meditación ni el objeto de meditación. Sea lo que sea, Usted, que es
aparte de la meditación y de su objeto, es lo Perfecto, la Totalidad, lo
Absoluto Eterno.
2 de febrero de 1980
(Extracto del libro: EL NÉCTAR A LOS PIES DEL SEÑOR)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. El néctar a los pies del Señor (Editorial Sanz y Torres, 2007)

El conocimiento de su identidad real


Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

Maharaj: Cuando la "yosoidad" aparece espontáneamente, la ilusión del


amor de sí mismo se quiebra en los cinco elementos básicos: espacio,
aire, fuego, agua y tierra. Pero este amor de sí mismo, "yo soy", se
manifiesta como guna sattva para el que acepta esto como un proceso
natural. Cuando se usa para lograr algo en el mundo, es llamado guna
rajas. Cuando se usa para reclamar ser el hacedor, es llamado guna
tamas. Todos los elementos se funden en uno, y a través de la tierra
crean la hierba y el grano. La hierba es el forraje para los animales que
nos dan leche. El grano es el alimento de los seres humanos, y en él el
principio más sutil está ya presente. Cuando es asimilado como cuerpo,
deviene el "cuerpo-alimento". Este cuerpo-alimento está formado por la
leche y los granos que comemos. Cuando la fuerza vital está ahí, la
"yosoidad" aparece. La "yosoidad" es la cualidad sattva. Sattva viene
de la palabra sat ―ser. La "yosoidad", que aparece en una fracción de
segundo, es debida al cuerpo-alimento.
Cuando nace un alma individual (jiva), deviene consciente de sus
padres, y, entonces deviene consciente de sus pastos, pradera y
alimento. Las formas son formadas según las formas de sus padres. Un
ser humano da nacimiento a un ser humano, los animales dan
nacimiento a los animales, y las serpientes y los gusanos son creados
de las formas de vida más bajas. Las criaturas de cuatro patas y los
seres humanos son creados de la fuerza vital más alta. El amor de sí
mismo es exclusivo de los seres humanos. Todo es creado de la
"semilla". Cuando la forma del padre está madura, se forma la semilla y
la foto o forma del padre se imprime en la semilla. Cada semilla crea un
individuo que es diferente de los demás. La semilla de un miembro de
una familia es completamente diferente de la de su hermano. La
fotografía en la semilla es tomada en una fracción de un segundo y la
nueva creación nace acordemente a la manera tradicional. Algunas
especies, como las cabras, nacen a los tres meses. Los seres humanos
nacen a los nueve meses.
Todos los seres vivos, así como todas las formas, son creados de la
mezcla de los cinco elementos con la esencia de la tierra. Hay cuatro
maneras en las que la creación tiene lugar. A lo que es creado del aire,
como las bacterias y diferentes insectos, se lo llama udhvaja. A lo que
nace del agua y del sudor del cuerpo, como los gusanos, etc., se lo
llama svedaja. A lo que nace de huevos, como las serpientes, peces y
pájaros, se lo llama undeja. Los animales y los seres humanos, que
tienen su propia manera de procrear, nacen del elemento tierra; a esto se
le llama jaraja. Junto con los cinco elementos, una cualidad del
universo que es llamada destino o prarabdha también entra en la
formación. El proceso del nacimiento no tiene lugar por ninguna acción
deliberada; acontece espontáneamente. Todas las acciones están
predeterminadas.
Con tanta "mezcla" como se da en la actualidad, predigo que todas las
razas finalmente se mezclarán. Las castas y los credos devendrán sin
sentido y será imposible identificar a un indio puro o a un europeo puro.
El modelo de la raza humana cambiará. La división entre hindú,
musulmán o cristiano dejará de existir. Macho y hembra será la única
categoría que quede.

Mientras permanezca la identificación con el cuerpo y el ego, uno no


puede ser libre. Uno solo seguirá el mismo modelo de comportamiento
convencional que el resto del mundo. ¿Pero cuál es el comportamiento
genuino de su verdadero dharma? ¿Con qué identidad me está
haciendo estas preguntas? Su conocimiento es el producto de su
identidad percibida, ¿pero qué conocimiento tiene usted de su identidad
real? Primero comprenda eso, antes de hacer más preguntas.
¿Qué es lo que usted quiere más? ¿Qué es eso detrás de lo que corre?
Usted ama a su cuerpo, y ansía las cosas que le dan placer. Usted siente
orgullo intenso de sus logros. Pero una vez que descubra su identidad
real, eso que "usted es", se estabilizará en esa presencia. Usted será
libre de codicia, de apego y de orgullo. La cosa que más le atrae de todo
es su "yosoidad". Usted quiere retener esa "yosoidad". Usted quiere "ser".
Este "yo soy" es verdaderamente lo que usted ama más. Usted quiere
estar vivo.
V: ¿Está la liberación real en ser capaz de descubrir quién es
uno?
M: Cuando descubre ese Sí mismo que no tiene color, ni imagen, ni
modelo, ya no necesita la liberación. Usted es más allá de la liberación.
¿Qué es yoga? Yoga es unir dos cosas ―eso es yoga. Toda la población
es un resultado de yoga. Una parte se une con la otra y produce
descendencia con la identidad de ambos ¿Por qué busca
usted yoga? Yoga significa puente, lazo, unión. ¿Por qué busca usted
esta unión? Usted tiene que descubrir por qué ha ocurrido. Yoga, esa
unión, no se buscaba antes de la aparición de la separación. Usted debe
descubrir cuál es su estado antes de la separación. Cualquiera que fuera
el principio o el estado antes de esta unión, antes de la separación, es el
estado perfecto. Debido a que ha aparecido la brecha, usted se siente
separado de su verdadero Sí mismo, y está tratando de unirse de nuevo;
eso es yoga. A causa de esto, usted ha devenido el siervo de sus
deseos.
El método que practican los yoguis es el control de la respiración.
Controlando su respiración son capaces de entrar en estado
de samadhi. Debido a que sus deseos han sido suprimidos por un
tiempo, suponen que han obtenido la auto-realización. Antes de
encontrar a mi gurú me gustaban esas cosas. Una vez, un
gran yogui vino de visita. Después de controlar su respiración, un coche
e incluso un camión podían pasarle por encima. Éste el poder milagroso
que podía exhibir. Pero ése era el alcance de su
ascesis yóguica ―control de la respiración, hacer milagros y exhibirlos.
Esas gentes que entran en samadhi reteniendo su respiración solo han
aprendido una pericia. No tienen el conocimiento, y no han trascendido
el conocimiento. Con las acrobacias de la respiración pueden lograr
temporalmente algunos poderes, pero eso no es la unión real con la
Fuente. Lo que se requiere es conocimiento del Sí mismo (jñana). Ellos
no han obtenido la unión última con lo Absoluto.
Fuente: Nisargadatta Maharaj. ¿QUÉ ES ESO QUE ESTÁS BUSCANDO? (Editorial Sanz y Torres,
2011)

El concepto 'yo soy'


por Nisargadatta Maharaj
[...] Ahora hablaré sobre ese poder que tiene la apariencia de individuo
pero debido a cuya presencia el mundo funciona. Quizás no sea
fácilmente comprensible, pero no puedo tomarme el trabajo de entrar en
detalles y explicarlo todo sobre esta etapa. Así pues, trate de
comprender tanto como pueda; si no, déjelo correr.
Estoy hablando sobre este poder que está en el cuerpo, pero que es la
raíz de la existencia y el sostén del universo entero. Lo que está en mi
cuerpo, está también en el cuerpo de todos. Pero la inmensa mayoría se
interesa mucho más por este "cadáver" con el que están viviendo, que
por lo que hay dentro de ese cadáver. Todos los cambios que ocurren en
el mundo, son movimientos en ese poder, pues ese poder es lo que hace
que el mundo gire. Y todos los aconteceres que tienen lugar, son
movimientos en esa consciencia. Debido a que nos asociamos a los
acontecimientos, hay infelicidad. Yo veo las cosas desde un punto de
vista diferente, desde el punto de vista de lo Absoluto...

Todo lo que está aconteciendo no puede dejar de acontecer. Hay una


serie de acontecimientos, un escenario señalado. Así pues, de acuerdo a
ese escenario, las cosas suceden. Si nos identificamos, tenemos ciertas
esperanzas y aspiraciones; y si las cosas suceden como esperamos,
somos felices. Si lo que acontece no concuerda con nuestros deseos,
somos infelices. De este modo, continuaremos siendo felices e infelices
en un ciclo sin fin, mientras persistamos en esta actitud. Sin embargo, en
el momento en que vemos las cosas desde la perspectiva justa —que
todo lo que podemos hacer es ver que la presenciación acontece, y que
todo lo que acontece es independiente de nuestros pensamientos—
entonces surge un estado diferente. No hay ninguna voluntad en el
individuo; las cosas acontecen por sí mismas. Cuando se ve esto, hay ya
una cierta paz de mente.

Cualquier cosa de la que la gente se queje, no afecta a los cinco


elementos. Así pues, ¿por qué debe perturbar al individuo lo que
acontece en los cinco elementos? Si los cinco elementos mismos no
son perturbados por lo que la gente piensa, ni por lo que hacen o dejan
de hacer, ¿cómo va a ser perturbada la fuente de esos elementos de la
que ellos dependen? ¿Por qué iba a ser perturbada?

Hace algún tiempo, le sugerí leer la Gita desde el punto de vista del
Señor Krishna, no desde el punto de vista de Arjuna. Cuando lo haga,
debe comprender lo que entiendo por "Señor Krishna". Yo no considero
al Señor Krishna una personalidad individual. Entiendo por "Señor
Krishna", la mota de consciencia dentro de usted, el "yo soy", ese estado
"yo soy". Eso es el Señor Krishna, este "yo soy". Y usted debería leer el
libro desde ese punto de vista. En lo concerniente a cualquiera de
nosotros, ¿podría haber el mundo, podría haber Dios, podría haber algo
en absoluto en ausencia de esa consciencia Krishna?

En el momento en que lo comprende claramente, ya está. No hay nada


más que hacer. Y todo lo que la gente continúa haciendo —o cree que
está haciendo— es hecho sólo desde un concepto basado en una cierta
imagen que tienen de sí mismos. Y una vez que actúan de acuerdo con
esa imagen, son susceptibles a todo tipo de infelicidad. En realidad, lo
que está aconteciendo es simplemente un movimiento en esa
consciencia. Una vez que comprende esto, no queda nada que hacer; no
hay nada que pueda o que necesite hacer.

El que toma decisiones es sólo este concepto que tiene de usted mismo.
Ya sea un gran hombre, un hombre importante, o un hombre pequeño,
todo lo que decide —o piensa que decide— es sólo una idea. Es decir, el
individuo —que es un objeto— cree que él puede decidir, pero de hecho
ningún objeto puede decidir. Si él no lo comprende así, entonces se
reduce a una conceptualización. Ha de comprenderse que el complejo
cuerpo-mente es meramente un objeto, un fenómeno; y ningún
fenómeno puede actuar. Así pues, la conceptualización se encuentra
tremendamente implantada en su complejo cuerpo-mente.

Usted nunca podrá controlar su verdadera naturaleza; en consecuencia,


su centro de percepción debe cambiar. Si su centro de percepción es un
fenómeno, entonces, lo mire usted como lo mire, lo considerará todo
desde el centro del fenómeno. Así pues, a menos que cambie al
noúmeno, el centro de percepción mismo, nunca tendrá una idea de su
verdadera naturaleza.
¿Quién ha decidido que "yo" soy el cuerpo? Lo ha decidido sólo un
concepto. Este concepto está, evidentemente, en el nivel mental. Así
pues, "yo soy el cuerpo" es sólo un concepto. Y que cualquier acción que
tenga lugar producida por este cuerpo, es igualmente otro concepto; es
decir, ha habido una "objetivización", una conceptualización de que "yo"
soy este objeto, este cuerpo. Desde entonces en adelante, se asume
conceptualmente que todo lo que el cuerpo hace, es obra "mía". Pero
una vez se comprende esta idea —es decir: una vez que el objeto es
conocido como objeto; lo falso como falso— entonces usted asume el
punto de vista del "sujeto". Una vez asume ese punto de vista, el objeto
desaparece y usted ve todo lo que ocurre como un acontecer en la
condición. No le afecta; simplemente lo observa.

Identificarse con el cuerpo y asumir una personalidad individual,


significa estar sujeto al tiempo, implica la aparición de un "tiempo". Ese
mismo concepto que ha asumido "yo soy el cuerpo", dirá: "Yo he nacido y
moriré". ¿Quién dice, "Yo moriré"? Sólo el concepto. Una vez que se
abandona el concepto, para el sujeto deja de haber tiempo. En lo que
concierne al sujeto, no hay ningún concepto de espacio-tiempo.

Repito, no sólo es este concepto el que dice "yo soy el cuerpo", sino que
también es consciente del hecho de que está sujeto al tiempo. Así pues,
dice: "Yo moriré". Pero el conocedor de este concepto, no está sujeto al
tiempo; es completamente aparte del concepto. El cuerpo muere, ¿qué
significa? Significa que el pensamiento "yo soy", ese concepto, ha
desaparecido. Nada le ha ocurrido al conocedor de la totalidad del
acontecimiento.
El que sabe que esto es un concepto y que ese concepto desaparecerá,
no experimenta nacimiento, ni felicidad, ni infelicidad, ni muerte.

Todo el objeto de la búsqueda o de la actividad espiritual —en realidad


no hay ninguna búsqueda, pero usamos esa palabra aquí para poder
expresamos— es comprender que ese concepto es un concepto, es
comprender lo falso como falso. No hay nada que adquirir. Que yo sea
Dios, o Cristo, Alá, o Mahoma, o quien sea, se basa todavía en el
concepto "yo soy". Porque, a no ser que se niegue el concepto, todo lo
que edifique sobre él, será también una ficción. Así pues y en definitiva,
sólo cuando este estado "yo soy" desaparezca, estará usted libre del
concepto. Mientras que el concepto básico "yo soy" esté aquí, el
elemento conceptual no puede desaparecer. Es el concepto el que se ha
dado a sí mismo diferentes nombres, pero es todavía el mismo
concepto.
Sin este concepto básico "yo soy", ¿dónde está el mundo, dónde está
Dios, dónde está Ishwara, Cristo, Alá, o cualquier otro? Antes de que
este concepto "yo soy" viniera a usted, ¿era usted feliz, o infeliz? ¿Había
siquiera alguna sensación de felicidad o de infelicidad? ¿Había alguna
dualidad?
[...] Yo no tenía ninguna experiencia de felicidad o infelicidad porque este
concepto "yo soy" no estaba presente.

[...] Lo concebible, lo sensible, lo inteligible, sólo puede aparecer sobre


este "yo soy". El "yo soy" mismo no estaba aquí. Así pues, ¿quién había
para conocer, quién había para ser consciente? La sensación misma de
existir no estaba aquí. El "yo soy", el "yo existo", esa sensación, ese
concepto mismo, no estaba presente; así pues, ¿quién había para tener
sensación? ¿Quién había para tener conocimiento, quién había para
tener consciencia?

Esta consciencia de que "yo soy" —este "yo soy", esta imaginación,
mente, o como quiera llamarlo— es sólo la idea de que soy un yogui, un
rey, o lo que sea. Antes de que este concepto surgiera, ¿había algo? No
había nada. No había ni felicidad, ni infelicidad; el estado perfecto.
[...] Cuando uno habla de consciencia, es muy probable que piense en
términos del individuo. Pero comprenda que no es realmente el individuo
el que tiene consciencia, sino que es la consciencia la que asume
innumerables formas.

Lo repito: la persona media no lo comprenderá. ¿Por qué? ¡Porque es


demasiado simple! Para agarrarse, uno necesita algo a lo que agarrarse,
alguna forma, alguna figura. Ese "algo" que nace y que va a morir, o a
desaparecer, es todo imaginación, todo ficción; nada ha nacido. Es el hijo
nacido de una mujer estéril. ¿Quién lo llama así? Incluso eso es un
concepto. Porque en ausencia del concepto básico "yo soy", no hay
ningún pensamiento, ningún conocimiento, ninguna consciencia de la
propia existencia.
8 de Julio de 1980
(Extracto del libro: LA MEDICINA SUPREMA)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. La Medicina Suprema (Editorial Gulaab, 2000)

Nadie ha nacido
Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj
3 de enero de 1980
Maharaj: La dualidad hizo su aparición en el instante mismo en que
nació su sensación de ser, su eseidad. El movimiento llena el mundo
manifestado, creando y destruyendo sin cesar formas innumerables La
consciencia es de naturaleza universal, lo mismo que el espacio. La
consciencia que encierra el cuerpo no es más que una pequeñísima
experiencia, pero por su naturaleza, por su cualidad, es esencialmente
idéntica a la consciencia universal. Y lo mismo ocurre con el espacio.
La imaginación y la memoria crean un cuerpo y una personalidad; y
entonces lo manifestado cree equivocadamente ser ese cuerpo y esa
personalidad.
Interlocutor: ¿Cuál es la causa de la aparición del ser?
Mah.: Lo mismo que el sueño que usted sueña no tiene causa, así el ser
tampoco tiene causa. Explíqueme por qué sueña. El sueño es sin causa
y, por tanto, sin lógica.
Las cosas que vemos en el mundo manifestado son comparables a las
imágenes que aparecen en la pantalla de televisión.

¿A quién damos nosotros el nombre de padres? A dos formas físicas


solamente; cuando éstas mueren, ¿estimamos que son nuestros padres
quienes mueren? Aquello que dio nacimiento a mi ser, sin que yo tuviese
conocimiento de ello, eso es mis padres, es decir, la fuente, el origen.

Si veo el mundo y pienso en Dios, es únicamente porque yo soy. Por lo


tanto Dios es, porque yo soy. Si yo no soy, Dios tampoco es. Le voy a dar
una fórmula que lo hará todo por usted: mantenga constantemente en
su espíritu: "yo soy Dios, sin mí Dios no existe". Una vez usted se halle
firmemente establecido en esta fórmula, todo lo que es sin importancia
se disipará poco a poco.

En la etapa siguiente —le he dicho que primeramente repita "yo soy


Dios"— deberá dejar a un lado las palabras "yo soy Dios", y llegar a lo que
era antes de la comprensión de las palabras. Eso es Dios y eso es usted,
no las palabras.

El cartero viene a traerme el correo. Puede ser un hombre muy pequeño,


pero es plenamente consciente de representar al gobierno. Mi sensación
"Yo Soy" es el registro de la presencia de Dios.

La cuestión original es saber cómo ir más allá la consciencia. La


consciencia está ligada al tiempo, pero es nuestro único capital, por eso
es tan importante.
Int.: No alcanzo a seguirle.
Mah.: Es por su identificación con el cuerpo; no es fácil abandonarla.
Int.: Enséñenos alguna astucia.
Mah.: El único remedio es meditar y reflexionar sin descanso sobre lo
que he dicho. Gradualmente su autolimitación desaparecerá, así como
su sensación de estar separado. Para resolver el enigma es necesario
practicar la meditación profunda durante un largo período. Meditar
significa que el ser mismo se absorbe en el ser. Tras practicar durante un
largo período este tipo de meditación, se llega a conocer al Conocedor
del ser.
Yo soy el Conocedor de la consciencia. Y sólo puedo conocer todo lo
demás, y no a mí mismo. Este enigma se resolverá por sí solo gracias a
la práctica constante de la meditación profunda.

Ahora está convencido de ser el conocedor de la consciencia. ¿No?


Int.: Sí.
Mah.: Lo está, pero queda una identificación mental con el cuerpo que le
hace sentir que algo bueno va a acontecerle a usted. Ahora, tiene un
cierto conocimiento, y eso le hace sentirse muy feliz. Ese conocimiento
ha disipado la ignorancia. En el curso de ese barrido de la ignorancia, el
conocimiento también desaparecerá. Sólo usted quedará.
El sonido que tiene que oír es el sonido silencioso. Sólo el sonido
silencioso puede oír el sonido real.
Int.: ¿Es Dios el equivalente de lo manifestado sin forma?
Mah.: Dios es el sonido silencioso. Está en lo manifestado, pues todo lo
que estamos hablando se refiere a lo manifestado. Lo No-Manifestado
no está en absoluto dotado de palabra.
29 de marzo de 1980
Maharaj: Cuando el cuerpo muere va a mezclarse con los cinco
elementos. El soplo vital se mezcla con el aire, y la consciencia con la
consciencia universal. Entonces, la consciencia que estaba sometida a
los tres Gunas en el cuerpo se libera, deviniendo Nirguna. La idea de
renacimiento es un concepto, pues el renacimiento implica
forzosamente la muerte. ¿Qué es lo que muere? Nada. ¿Quién va a
renacer? Nadie ha nacido.
Sea cual sea la educación que usted ha recibido, tenía por fundamento
el cuerpo-mente. Y sus conceptos jamás serán otra cosa que conceptos.
Pero una vez que el cuerpo se ha mezclado con los cinco elementos, el
soplo con el aire y la consciencia con la consciencia universal, los
conceptos pierden su base, su soporte. En consecuencia, ¿a dónde irán?

La consciencia universal no viene de ninguna parte; es universal. Existe


en estado latente en todo alimento. No viene de ningún lugar, está ya
latente; nace automáticamente en la forma en el momento de su
creación, al mismo tiempo que la fuerza vital.

La semilla infinitesimal contiene ya el árbol todo entero en estado


latente; crecerá y se multiplicará en el momento oportuno. La semilla, el
producto químico, el ser, encierra el universo de usted entero. Haga
preguntas tomando por punto de partida el ser y no lo que ha oído decir.

El ser posee sus propias cualidades latentes, gracias a las cuales puede
manifestarse en el mundo. ¿Cómo actúa en el mundo? Con la ayuda de
propiedades mecánicas.

La eseidad tiene su propio modo mecánico de funcionamiento en el


mundo y esas propiedades están latentes en el principio químico. Tome
por ejemplo la lombriz de tierra, el insecto o la rata: ellos mismos cavan
el agujero donde vivirán. Lo mismo ocurre con los seres humanos, tienen
su propio modo de funcionamiento. ¿Cuál es su origen? Su ser.
Int.: Pero el ser es único, no hay multitudes de seres
individuales.
Mah.: El espacio es uno, el aire es uno, el fuego es uno. Del mismo
modo, la consciencia es una igualmente.
Resulta de la combinación integrada de los cinco elementos. El ser es,
por tanto, el producto de la esencia de alimento salido de la marea
elemental quíntuple.
En el momento de la concepción, el principio del ser —el producto
químnico— fotografía la situación, cualquiera que sea. La emulsión
química que recubre la película registra las impresiones.

El principio del ser ha tomado la fotografía sin tener conocimiento de


ello. En esa etapa todavía no está dotado de inteligencia. Más adelante
ese principio llega a una madurez suficiente y alcanza su objetivo
mismo: el de feto. ¿Cuál es ese objetivo? Conocerse como "Yo Soy". Ese
conocimiento se manifiesta en el niño en el momento oportuno.

Yo le enseño su verdadera naturaleza: usted es Nirguna, lo mismo que el


Señor Krishna. El Señor Krishna era el No-Nacido, el principio Nirguna, lo
mismo que es usted.

A cada instante la consciencia universal da nacimiento a innumerables


formas de toda especie: insectos, animales, seres humanos; y hay
gentes que pretenden que nosotros hemos conocido múltiples
nacimientos. ¿Recuerdan esas gentes todos esos nacimientos? Yo no
tengo conscientemente conocimiento de mi nacimiento, pero se me
acusa de haber nacido. En realidad usted acepta esos conceptos porque
tiene miedo a la muerte.

¡El que se ha librado de las cosas que van y que vienen, el que a fin de
cuentas se deshace completamente del concepto "Yo Soy" que
mantenía, está completamente liberado!

En la India, la sadhana consiste en recitar el nombre sagrado de Dios.


Sin nombre ni título usted no puede vivir en el mundo. Se le da un cierto
título o nombre que representa el de Dios y que es el propio nombre de
usted. Cuando recita el nombre, se extiende y le da todo el
conocimiento. Es su propia naturaleza real. No debe detener esa
recitación; aunque el cuerpo esté vivo o a punto de morir, usted debe
continuar recitando el nombre. Suponiendo que sea un imbécil quien
recita el nombre, su naturaleza eterna no por ello se abrirá menos.
Cuando se produce un acontecimiento tal, las gentes se presentarán
ante él por centenares, a fin de rendirle homenaje o de testimoniarle su
veneración.
En la India, la recitación del nombre sagrado es muy importante,
mientras que en los demás países se pone el acento sobre el intelecto,
lo que tiene por resultado que sus habitantes sean muy eficaces en la
vida mundana. La recitación del mantra del sagrado nombre es una
tradición de la línea de sucesión de los Navnathas a la cual pertenezco.
Los grandes Sabios de esta línea no eran instruidos —eran seres
simples, pero no por ello alcanzaron menos el estado supremo.
Después de haber leído "Yo Soy [Eso]", numerosas personas vienen aquí.
Cuando me encuentro entre la gente no llegan a reconocerme, pues no
tengo una personalidad extraordinaria ni brillante. Finalmente, cuando
me siento sobre este estrado un poco elevado, se dicen: "¡Ah,
seguramente es él!". Pero primero me miran y no me ven.
Int.: Dado que Maharaj niega la idea de los nacimientos
anteriores, ¿se puede interpretar que los samskaras vienen de
esta vida?
Mah.: Sí, pero los amigos que usted tiene en este nacimiento intentarán
decirle que los samskaras provienen de nacimientos anteriores.
(Extraído de SEMILLAS DE CONCIENCIA)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. Semillas de Conciencia (Edit. Sirio, 1995)

Sólo el Ser es Real


Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

Maharaj: El mundo no es más que un espectáculo, brillante y vacío. Es, y


sin embargo no es. Está ahí solo mientras yo quiero verlo y tomar parte
en él. Cuando dejo de interesarme, se disuelve. No tiene ninguna causa y
no sirve a ningún propósito. Solo acontece cuando estamos distraídos.
Aparece exactamente como aparece, pero no hay en él ninguna
profundidad, ni significado. Sólo el espectador es real, llámele Ser
o Atma. Para el Ser el mundo es solo un espectáculo colorido del que
goza mientras dura y que olvida cuando acaba. Lo que acontece en la
escena le hace temblar de terror o revolcarse de risa, sin embargo él
siempre está presente al hecho de que es solo un espectáculo. Sin
deseo ni miedo, él lo goza, como acontece.
Interlocutor: La persona inmersa en el mundo tiene una vida de
muchos sabores. Llora, ríe, ama y odia, desea y teme, sufre y goza.
¿El jnani sin deseo y sin miedo, qué vida tiene? ¿No se ha quedado seco
en su distanciamiento?
Mah: Su estado no es tan desolado. Saborea una dicha pura, no causada
y no diluida. Es feliz y es plenamente consciente de que esa felicidad es
su naturaleza misma y de que no necesita hacer nada, ni esforzarse por
nada para asegurarla. Ella le sigue, más real que el cuerpo, más cerca
que la mente misma. Usted imagina que sin causa no puede haber
ninguna felicidad. Para mí, la dependencia de algo para la felicidad es
una miseria completa. El placer y el sufrimiento tienen causas, mientras
que mi estado es mío propio, totalmente no causado, independiente,
inexpugnable.
Int: ¿Como una obra de teatro en el escenario?
Mah: La obra estaba escrita, planeada y ensayada. El mundo viene al ser
de nada y retorna a nada.
Int: ¿No hay ningún creador? ¿No estaba el mundo en la mente
de Brahma, antes de que fuera creado?
Mah: Mientras esté fuera de mi estado, usted tendrá Creadores,
Preservadores y Destructores, pero una vez conmigo solo conocerá el
Ser y se verá a usted mismo en todo.
Int: Usted funciona, no obstante.
Mah: Cuando usted tiene vértigo, ve el mundo girando en torno a usted.
Obsesionado con la idea de los medios y del fin, del trabajo y del
objetivo, usted me ve funcionando aparentemente. En realidad, yo solo
observo. Todo lo que se hace, se hace en la escena. La alegría y la
tristeza, la vida y la muerte, todo esto es real para el hombre en
esclavitud; para mí todo esto está en el espectáculo, es tan irreal como
el espectáculo mismo.
Puedo percibir el mundo lo mismo que usted, pero usted cree estar en él,
mientras que yo lo veo como una gota iridiscente en la vasta extensión
de la consciencia.
Int: Todos nosotros nos hacemos viejos. La vejez no es agradable —
todo son achaques y sufrimientos, debilidad y el final que se acerca.
¿Cómo se siente un jnani en tanto que anciano? ¿Cómo ve su ser
interior su propia senilidad?
Mah: A medida que envejece deviene cada vez más feliz y apacible.
Después de todo, está regresando a casa. Como un viajero que se
acerca a su destino y que recoge su equipaje, él deja el tren sin ningún
pesar.
Int: Ciertamente hay una contradicción. Se nos ha dicho que el jnani es
más allá de todo cambio. Su felicidad ni crece ni mengua. ¿Cómo puede
devenir más feliz a medida que envejece, y eso a pesar de la debilidad
física y de todo lo demás?
Mah: No hay ninguna contradicción. La madeja del destino está llegando
a su fin —la mente está feliz. La niebla de la existencia corporal se disipa
—el fardo del cuerpo decrece día a día.
Int: Digamos que el jnani está enfermo. Ha cogido alguna gripe y todas
las articulaciones están doloridas y febriles. ¿Cuál es su estado de
mente?
Mah: Toda sensación es contemplada con perfecta ecuanimidad. No
hay ningún deseo ni rechazo de ellas. Son como son y él las mira con
una sonrisa de afectuoso desapego.
Int: Él puede estar desapegado de su propio sufrimiento, sin embargo el
sufrimiento está ahí.
Mah: Está ahí pero no importa. Cualquier estado en el que estoy, lo veo
como un estado de la mente que ha de aceptarse como es.
Int: El sufrimiento es sufrimiento. Usted lo experimenta de todos modos.
Mah: El que experimenta el cuerpo, experimenta sus sufrimientos y sus
placeres. Yo no soy ni el cuerpo, ni el experimentador del cuerpo.
Int: Digamos que usted tiene veinticinco años. Se concierta su
matrimonio y se lleva a cabo, y los deberes de la casa se acumulan
sobre usted. ¿Cómo se sentiría?
Mah: Lo mismo que me siento ahora. Usted sigue insistiendo en que mi
estado interior está moldeado por los eventos exteriores. No es así en
absoluto. Acontezca lo que acontezca, yo permanezco. En la raíz de mi
ser hay presenciación pura, una chispa de luz intensa. Esta chispa, por
su naturaleza misma, irradia y crea imágenes en el espacio y eventos en
el tiempo —sin esfuerzo y espontáneamente. Mientras es meramente
presenciación no hay ningún problema. Pero cuando la mente
discriminativa viene al ser y crea distinciones, surgen el placer y el
sufrimiento. Durante el sueño profundo la mente está en suspenso y
también lo están el sufrimiento y el placer. El proceso de creación
continúa pero no se nota. La mente es una forma de consciencia, y la
consciencia es un aspecto de la vida. La vida crea todo, pero lo Supremo
es más allá de todo.
Int: Lo Supremo es el señor y la consciencia —su servidor.
Mah: El señor es en la consciencia, no más allá de ella. En términos de
consciencia lo Supremo es a la vez creación y disolución, concreción y
abstracción, lo focal y lo universal. Pero a la vez no es ninguno de ellos.
Las palabras no llegan allí, ni la mente.
Int: El jnani parece ser un ser muy solitario, todo por sí mismo.
Mah: Él está solo, pero él es todo. No es ni siquiera un ser. Él es la
eseidad de todos los seres. Ni siquiera eso. Ninguna palabra conviene. Él
es lo que es, el terreno donde todo crece.
Int: ¿No tiene usted miedo de morir?
Mah: Le diré a usted cómo murió el Gurú de mi Gurú. Después de
anunciar que su fin se acercaba, dejó de comer, sin cambiar la rutina de
su vida diaria. ¡Al undécimo día, a la hora de la oración, estaba batiendo
palmas vigorosamente y súbitamente murió! Justamente así, entre dos
movimientos, como una vela que se apaga. Cada uno muere como vive.
Yo no tengo miedo de la muerte debido a que no tengo miedo de la vida.
Vivo una vida dichosa y moriré una muerte dichosa. La miseria es nacer,
no morir. Todo depende de cómo lo mire usted.
Int: No puede haber ninguna evidencia de su estado. Todo lo que yo sé
sobre él es lo que usted dice. Todo lo que yo veo es un anciano muy
interesante.
Mah: ¡Usted es el anciano interesante, no yo! Yo no he nacido nunca.
¿cómo puedo envejecer? Lo que yo parezco ser existe sólo en su mente.
Es algo que no me concierne.
Int: Incluso como un sueño usted es un sueño muy inusual.
Mah: Yo soy un sueño que puede despertarle. Usted tendrá la prueba de
ello en su despertar mismo.
Int: Imagine que le llega la noticia de que yo he muerto. Alguien le dice a
usted: ¿Conoce usted a fulano?… ha muerto. ¿Cuál sería su reacción?
Mah: Estaría muy feliz de tenerle de regreso a casa. Realmente feliz de
verle fuera de esta locura.
Int: ¿Qué locura?
Mah: La de pensar que usted ha nacido y que morirá, que es un cuerpo
que manifiesta una mente y todas las demás insensateces. En mi
mundo nadie nace y nadie muere. Algunos salen de viaje y regresan,
otros no le dejan nunca. ¿Qué diferencia hay puesto que viajan a tierras
de sueños, cada uno de ellos envuelto en su propio sueño? Solo el
despertar es importante. Es suficiente conocer el yo soy como realidad y
también como amor.
Int: Mi perspectiva no es tan absoluta, de aquí mi pregunta. En todo el
Occidente las gentes están a la búsqueda de algo real. Se vuelven a la
ciencia, la cual les dice mucho sobre la materia, un poco sobre la mente,
y nada sobre la naturaleza y el propósito de la consciencia. Para ellos la
realidad es objetiva, exterior, lo observable y descriptible, directamente o
por inferencia; sobre el aspecto subjetivo de la realidad no saben nada.
Es extremadamente importante hacerles saber que hay una realidad y
que ha de ser encontrada liberando a la consciencia de la materia y de
sus limitaciones y distorsiones. La mayoría de las gentes en el mundo
no saben que hay una realidad y que puede encontrarse y
experimentarse en la consciencia. Parece muy importante que oigan la
buena noticia de alguien que la ha experimentado realmente. Tales
testigos han existido siempre y su testimonio es precioso.
Mah: Por supuesto. El evangelio de la realización del ser, una vez oído,
no se olvidará nunca. Como una semilla depositada en la tierra, esperará
la estación adecuada y brotará y se transformará en un árbol vigoroso.
(Extraído de YO SOY ESO)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. Yo Soy Eso (Edit. Sirio, 2003)

Yo soy el universo total


Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

interlocutor: ¿Por qué nosotros parecemos pensar naturalmente


en nosotros mismos como individuos separados?
Maharaj: Sus pensamientos sobre la individualidad no son realmente
sus pensamientos propios; son todos pensamientos colectivos. Usted
piensa que usted es el que tiene los pensamientos; en realidad, los
pensamientos surgen en la consciencia.
A medida que crece nuestro conocimiento espiritual, disminuye nuestra
identificación con un cuerpo-mente individual, y nuestra consciencia se
expande en consciencia universal. La fuerza vital continua actuando,
pero sus pensamientos y acciones ya no están limitados a un individuo.
Devienen la manifestación total. Es como la acción del viento —el viento
no sopla para un individuo particular, sino para la manifestación total.
Int: ¿Podemos nosotros retroceder a la fuente como un
individuo?
Mah: No como un individuo; el conocimiento "yo soy" debe retroceder a
su propia fuente.
Ahora, la consciencia se ha identificado con una forma. Más tarde,
comprende que ella no es esa forma y sigue adelante. En unos pocos
casos puede alcanzar el espacio, y muy a menudo, se detiene ahí. En
poquísimos casos, alcanza su fuente real, más allá de todo
condicionamiento.
Es difícil abandonar esa inclinación de identificar el cuerpo como el Sí
mismo. Yo no estoy hablando a un individuo, Yo estoy hablando a la
consciencia. Es la consciencia la que debe buscar su fuente.

La eseidad viene de ese estado no-ser. Viene tan mansamente como el


crepúsculo, solo con una sensación de "yo soy" y entonces, de repente,
el espacio está aquí. En el espacio, el movimiento comienza con el aire,
el fuego, el agua, y la tierra. Todos estos cinco elementos son sólo usted.
Todo esto ha acontecido en su consciencia. No hay ningún individuo.
Hay solo usted, el funcionamiento total es usted, la consciencia es
usted.

Usted es la consciencia, todos los títulos de los Dioses son sus


nombres, pero, al aferrarse al cuerpo, usted mismo se entrega al tiempo
y a la muerte —usted mismo se lo impone.

Yo soy el universo total. Cuando yo soy el universo total, yo no estoy en


necesidad de nada, debido a que yo soy todo. Pero me aferré a una cosa
pequeña, a un cuerpo; hice de mí mismo un fragmento y devine
necesitado. Como un cuerpo, yo necesito muchas cosas.

En la ausencia de un cuerpo, ¿existe usted, o existía usted? ¿Es usted, y


era usted, o no? Alcance ese estado que es y que era antes del cuerpo.
Su verdadera naturaleza es abierta y libre, pero usted la encubre, y le da
diversos modelos.
8 de noviembre de 1980

El juego de la consciencia
interlocutor: ¿Debe ser enseñado a los niños el tipo de
desapasionamiento que Maharaj nos está enseñando?
Maharaj: No. Si se hace eso, ellos no tendrán ninguna ambición de
crecer más; ellos deben tener ciertas ambiciones, ciertos deseos, para
su propio crecimiento.
El que se ha investigado plenamente a sí mismo, el que ha llegado a
comprender, no tratará de interferir nunca en el juego de la consciencia.
No hay ningún creador con un vasto intelecto así; todo este juego tiene
lugar espontáneamente. No hay ningún intelecto detrás de él, de manera
que no trate de imponer el suyo para provocar algún cambio; déjelo
estar. Su intelecto es un producto subsecuente de este proceso, de
manera que, ¿cómo puede su intelecto hacerse cargo o evaluar toda la
creación? Investigue su sí mismo; éste es el propósito de su ser.
La espiritualidad no es nada más que comprender este juego de la
consciencia —trate de encontrar lo que es este fraude buscando su
fuente.
9 de noviembre de 1980

Usted es el Brahman manifiesto


Maharaj: La "yo soidad", el Brahman manifiesto, e Ishwara son todos
sólo uno; medite sobre esto y realícelo. Ésta es una oportunidad rara,
una oportunidad donde todo ha sido explicado con gran detalle; así pues,
aprovéchese bien de ella.
Usted es el Brahman manifiesto. Yo le he dicho muchas veces lo que su
verdadero estado es, pero, por la fuerza del hábito, usted desciende
nuevamente a la identificación con el cuerpo. Ahora ha llegado una
etapa en la que usted debe abandonar esta identificación corporal. Las
actividades corporales continuarán hasta que el cuerpo muera, pero
usted no debe identificarse con ellas.
Interlocutor: ¿Cómo hemos de hacer esto?
Mah: Usted puede observar el cuerpo, de manera que usted no es el
cuerpo. Usted puede observar el soplo, de manera que usted no es el
soplo vital. De la misma manera, usted no es la consciencia; pero usted
tiene que devenir uno con la consciencia. Cuando usted se estabiliza en
la consciencia, el desapasionamiento por el cuerpo y por las expresiones
que ocurren a través del cuerpo, tiene lugar espontáneamente. Es una
renunciación natural, no es una renunciación deliberada. Ello no significa
que usted deba descuidar sus deberes mundanos; llévelos a cabo con
plena dedicación.
Int: ¿No debemos redescubrir la libertad del niño con respecto
al cuerpo?
Mah: Comprenda la fuente del niño. El niño es un producto del esperma
del padre y del óvulo de la madre. La consciencia está en el niño como
está en los padres; es siempre la misma consciencia, ya sea en el niño o
en el adulto. Sólo hay una consciencia. Usted debe devenir uno con esa
consciencia y estabilizarse en esa consciencia, entonces usted la
trasciende. Esa consciencia es su único capital. Compréndala.
¿Hasta qué punto se conoce usted a usted mismo?
12 de noviembre de 1980

(Extraído de LA CONSCIENICA Y LO ABSOLUTO)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. La Consciencia y lo Absoluto (Sanz y Torres, 2007)

El néctar de los pies del Señor


por Nisargadatta Maharaj

Si uno obtiene y saborea el néctar de los pies del Señor, el charan-


amrita, la mente puede ser conquistada. Esto significa que la mente ya
no dominará sobre nosotros; su dominio impuesto sobre nosotros desde
la infancia ya no nos oprimirá. A esto se le llama manojaya —victoria
sobre la mente. Pero esto se hace posible sólo con Su Gracia. Sin Gracia,
nosotros no podemos saborear el néctar.
Sin embargo, sólo un verdadero devoto, un bhakta, un dios puede
obtener el charan-amrita. ¿Pero quién y qué es este devoto? No es
nada más que la consciencia, la sensación de ser, el conocimiento de
que nosotros somos, que ha aparecido sin saber y espontáneamente en
nosotros. La consciencia es el charan-amrita, el néctar de los pies del
Señor.
El cosmos entero en su movimiento vibrante, incesante, es representado
por la consciencia, los pies del Señor, y la totalidad del universo es el
cuerpo de la consciencia. ¿Pero cuál es su relación con todos los seres?
Mora en el corazón de todos los seres como el conocimiento yo soy, el
amor de ser, el charan-amrita.
El que bebe el néctar de los pies del Señor es un verdadero devoto. Mora
en el conocimiento yo soy. Es divino. Así, cuando uno liba
continuamente este néctar presenciando la consciencia o la sensación
de ser, la mente de uno, que evalúa y diferencia a las personas
observadas como machos y hembras, gradualmente se retira del foco de
atención, dejando a la consciencia en su gloria innata.

¿Pero cómo puede alcanzarse un tal estado? Sólo si uno acepta


totalmente el conocimiento yo soy como uno mismo, con plena
convicción y fe, y cree firmemente en el dicho: yo soy eso por lo que sé
que "yo soy". Este conocimiento yo soy es el charan-amrita. ¿Por qué
se llama amrita—el néctar? Porque, se dice, bebiendo néctar uno
deviene inmortal. Así, un verdadero devoto, morando en el
conocimiento yo soy, trasciende la experiencia de la muerte y alcanza la
inmortalidad. Pero mientras la mente permanece sin conquistar, la
experiencia de la muerte es inevitable.
Aunque mis conversaciones tienen lugar con muchos visitantes, mi
punto de vista permanece inalterable. ¿Por qué? Porque mi punto de
vista está estabilizado en el charan-amrita. Está fijado en la
consciencia, la fuente de los conceptos y el lenguaje. De ella emana el
lenguaje, desde su formación más sutil hasta la expresión vocal más
grosera, como para, pashyanti, madhyama y vaikhari.
Si usted abandona todo otro esfuerzo y disciplina espiritual, y se absorbe
en el saboreo del charan-amrita, morando en la consciencia, la mente
le liberará de sus garras. Actualmente, usted acepta pasivamente todo lo
que la mente le dicta como suyo propio. Si la mente queda en silencio,
¿dónde y qué es usted?
Una vez que se sumerja en la consciencia, se le revelará el verdadero
estado de Realidad, con el conocimiento que emanará de usted
intuitivamente, como agua de manantial. Esto le permitirá discernir, no lo
que es real e irreal, sino lo que es más importante, darse cuenta de lo
que yo soy.

¿Qué soy yo por mí mismo solo? ¿Qué es esta vida? Una vez que estas
cuestiones se resuelven intuitivamente, y que la Realidad emerge, la
mente ya no puede predominar nunca más. No obstante, el
funcionamiento de la mente continuará, pero la cualidad de su
funcionamiento será totalmente diferente. El que ha alcanzado un tal
estado permanece inafectado por cualesquiera aconteceres, puesto que
los parloteos de la mente ya no pueden tener ningún efecto. ¿Y quién
podría ser ése? Ciertamente no un individuo que está atrapado en la
envoltura de la mente. Ese es el conocimiento yo soy —la consciencia.

Se dice que debemos romper las cadenas que nos atan al cuerpo y al
mundo. ¿Qué significa eso? Todo lo que se ve y se percibe está en el
nivel del cuerpo o del mundo. Así pues, se desarrolla un apego con los
objetos percibidos, y entonces nos identificamos con un cuerpo como si
fuera nosotros mismos y reclamamos los objetos como nuestros
propios. El apego es la naturaleza de la mente, y ella persiste
obstinadamente en estos apegos. Pero si usted bebe el charan-amrita,
estabilizándose en la consciencia, todo se resolverá y usted será
iluminado. Usted no necesita ir a nadie para aclarar sus dudas.
Mientras estoy haciendo mis quehaceres normales y
cantando bhajans en alabanza a Dios y demás, a usted le parece que
estoy profundamente implicado en estas actividades. Pero, en realidad,
permanezco aparte de mí mismo, ausente del sentido del cuerpo y de la
mente, y presenciando las actividades que me acontecen. ¡Me pregunto
si usted ha notado esto! Muchas personas tienen relación conmigo de
una manera u otra. Aunque aparentemente alterno con ellos, yo soy
aparte de ellos. Por mí mismo, me he dado cuenta plenamente de lo
que yo soy, y ahora es absolutamente claro para mí qué y cómo yo soy.
Pero lo que estas personas piensan que ellos son, sólo ellos lo saben.
Suponen que han adquirido conocimiento, que han alcanzado un
estatuto espiritual más alto que otros... y así sucesivamente. Esto no
puede ser de otro modo, debido a que todavía son esclavos de su mente.
En mi caso, esto no puede acontecer. Yo he embebido totalmente el
néctar de los pies del Señor —la consciencia.
En el presente, todas las comunicaciones y funcionamientos acontecen
a través del medio de este néctar —la consciencia. ¿Y qué es este
medio? Él es el conocimiento yo soy. Es representado por el Señor
Vishnu, el dios más alto que se reclina bienaventuradamente sobre los
anillos de la serpiente, sheshashayi, y de aquí que sea conocido
como sheshashayi-Bhagavan.
Bien, es agradable tener estas charlas, pero embeber y darse cuenta de
su esencia es ciertamente muy difícil. ¿Por qué? Porque usted cree
firmemente que usted es el cuerpo y vive de acuerdo con ello, al tiempo
que mantiene grandes deseos de que logrará algo bueno en el mundo, y
después algo mejor aún. Estas expectativas se basan principalmente en
la noción errónea de que usted es el cuerpo. Sin embargo, esta
identificación errónea se disuelve en el néctar de los pies del Señor,
cuando usted se sumerge totalmente en la consciencia y pierde su
individualidad.

La disolución de la individualidad no es posible sin devoción al Maestro


—gurú-bhakti— que, en otras palabras, es nuevamente la consciencia,
el gurú-charan-amrita. Morar en la consciencia elimina todos los
problemas pasados y futuros, y le estabiliza a uno en el presente —Aquí
y Ahora.
La consciencia es la sensación de cognitividad yo soy sin palabras, y
aparece inadvertidamente y sin ser solicitada. Es la fuerza vital universal
manifiesta y, por consiguiente, no puede ser individual. Se extiende
dentro y fuera, como el brillo de un diamante. Usted ve un mundo de
sueño dentro y un mundo perceptible fuera, con tal que la consciencia
esté presente. Desde el nivel del cuerpo, usted puede decir dentro y fuera
del cuerpo, pero desde el punto de vista de la consciencia, ¿dónde y qué
está dentro y fuera? Sólo en el reino de la cognitividad yo soy —la
consciencia— puede ser un mundo, e igualmente también una
experiencia.
Aférrese a esta cognitividad yo soy, y la fuente del conocimiento manará
dentro de usted, revelando el misterio del Universo; de su cuerpo y
psique; del juego de los cinco elementos, los tres gunas y prakriti-
purusha; y de todo lo demás. En el proceso de esta revelación, su
personalidad individual confinada al cuerpo se expandirá en el universo
manifiesto, y usted se dará cuenta de que penetra y abarca el cosmos
entero sólo como su cuerpo. Esto se conoce como el Puro
Superconocimiento —shudhavijnyana.
Sin embargo, incluso en el sublime estado de shudhavijnyana, la
mente se niega a creer que ella es una no entidad. Pero cuando uno se
sumerge en la consciencia, uno desarrolla una firme convicción de que
el conocimiento usted es —la sensación de su Ser— es la fuente misma
de su mundo. Sólo este conocimiento le hace sentir que usted es y que
el mundo es. En realidad, este conocimiento manifiesto, habiendo
ocupado y penetrado el cosmos, mora en usted como el
conocimiento usted es. Aférrese a este conocimiento. No intente darle
un nombre o un título.
Ahora llegamos a una situación extremadamente sutil, ¿qué es en usted
eso que comprende este conocimiento usted es —o,desde su punto de
vista, yo soy, sin un nombre, título o palabra? Sumérjase en ese centro
interiorísimo y presencie el conocimiento yo soy y simplemente sea.
Esto es la felicidad de ser —la svarupananda.
Usted obtiene placer y felicidad a través de diferentes ayudas y procesos
exteriores. A algunos les agrada disfrutar de la buena comida, a otros les
agrada ver una película, otros se absorben en la música... y así
sucesivamente. Para todos estos disfrutes son esenciales algunos
factores exteriores. Pero para morar en la felicidad de ser no se requiere
ninguna ayuda externa. Para comprender esto, tome el ejemplo del
sueño profundo. Una vez que usted está en sueño profundo, no se
requiere ninguna ayuda o tratamiento y usted goza de una felicidad
serena. ¿Por qué? Porque en ese estado la identidad con un cuerpo
como macho o hembra está totalmente olvidada.

Algunos visitantes me piden, Por favor, muéstrenos un camino que


conduzca a la Realidad. ¿Cómo puedo hacerlo? Todos los caminos
conducen a la irrealidad. Los caminos son creaciones dentro del ámbito
del conocimiento. Por lo tanto, los caminos y los movimientos no
pueden conducirle a la Realidad, porque su función es apresarle a usted
dentro de la dimensión del conocimiento, mientras que la Realidad
prevalece antes de él. Para darse cuenta de esto, usted debe situarse en
la fuente de su creación, en el comienzo del conocimiento yo soy.
Mientras no logre esto, usted estará atrapado en las cadenas forjadas
por su mente y aprisionado en las de los demás.

Por lo tanto, repito, estabilícese en la fuente de su Ser y, entonces, todas


las cadenas se quebrarán y usted será liberado. Usted trascenderá el
tiempo, con el resultado de que estará más allá del alcance de sus
tentáculos y reinará en la Eternidad. Y este sublime estado sólo puede
ser alcanzado bebiendo incesantemente el néctar de los sagrados pies
del gurú —el gurú-charan-amrita. Es un estado de beatitud estática —
el sí mismo sumergiéndose dichosamente en el Sí mismo. Este éxtasis
está más allá de las palabras; es también presenciación en quietud total.
La quintaesencia de la charla es clara. Su capital más importante es
el conocimiento de que usted es antes de la emanación de la mente.
Aférrese a este conocimiento y medite. Nada es superior a esto, ni
siquiera la devoción a un gurú —gurú-bhakti— o la devoción a un Dios
—Ishwarabhakti.
25 de enero de 1980
(Extracto del libro: EL NÉCTAR A LOS PIES DEL SEÑOR)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. El néctar a los pies del Señor (Editorial Sanz y Torres,
2007)

Nisargadatta Maharaj
por José Manuel Lagunas

Con Sri Nisargadatta Maharaj nos encontramos ante un Maestro


y una enseñanza singular. Como viene siendo habitual seremos
escuetos en cuanto a datos biográficos y con más razón al hablar de Sri
Nisargadatta que cuando se le preguntaba por su pasado respondía:
"Eso es materia muerta; tan muerta como las cenizas de un fuego
consumido. No estoy interesado en ello. ¿Por qué habrías de estarlo
tú?".
Su existencia transcurre entre 1897 y 1981. Vinculado al linaje de El
Navnath Sampradaya, tiene por Maestro a Sri Siddharameshwar
Maharaj al igual que Sri Ranjit Maharaj al que también dedicaremos un
apartado. Los Maestros del Nath rara vez se apoyan para su instrucción
en los textos de la metafísica tradicional, aunque evidentemente son
fieles a su esencia pero evitan, a conciencia, citar textos y datos que
pueden dar lugar a engrosar la erudición en lugar de apuntar a la
Realidad Suprema cuya realización sólo puede ser llevada a cabo en el
propio corazón del discípulo. Por ello su enseñanza se caracteriza por
ser simple y directa, pero también tajante y sin dar cabida a la mínima
especulación mental. Es por ello que al principio las palabras de Sri
Nisargadatta pueden parecer mordaces, rigurosas e incluso alguna
sentencia algo ruda. Pero cuando se toma conciencia de que toda
enseñanza que tiene por finalidad la Comprensión última, que es de lo
que se ocupa Sri Nisargadatta, debe ir dirigida constantemente a
erradicar la raíz de la ignorancia, entonces sus indicaciones se toman
como lo que son: una verdadera tabla de salvación en el océano del
sufrimiento indefinido, el samsara.
La enseñanza de Sri Nisargadatta ha sido recogida en libros que son
transcripciones de sus charlas con los devotos que acudían a él en
busca de instrucción. Estas conversaciones tenían lugar en el pequeño
ático de su vivienda en un humilde barrio de Bombay. Fue a partir de la
publicación del primer libro de estas características en 1973, el ya
legendario "Yo soy Eso", que la fama de Sri Nisargadatta se extiende al
mundo occidental y también en la propia India, empezando a aumentar
el número de visitantes. Sri Nisargadatta solo hablaba el marathi, por lo
que cuando empezaron a llegar personas de todos los rincones del
mundo se necesitó la ayuda de intérpretes que traducían al inglés las
preguntas y respuestas. Los traductores-devotos más conocidos fueron
S.K. Mullarpattan, D. Doongaji y, especialmente, Ramesh S. Balsekar que
ha llegado a ser no solo su discípulo más destacado sino también el
más claro comentador y continuador de sus instrucciones. Por eso
comenzaremos con una reseña de su famoso "El Buscador es lo
Buscado" porque, como su subtítulo nos indica, Balsekar nos ofrece las
claves de la enseñanza de Sri Nisargadatta facilitando la posterior
lectura de los otros libros que recogen sus conversaciones.
Le seguirá el ya mítico "I Am That", "Yo soy Eso", resultado de las
primeras transcripciones de sus charlas por Maurice Frydman.
Continuaremos con el volumen titulado "Ser", que también recoge
conversaciones del Maestro pero en este caso transcritas directamente,
tal cual sucedieron. Hay que recordar que en "Yo soy Eso" Maurice
Frydman hace una adaptación de las charlas para darles un aspecto
"literario", eso sí con la aprobación de Sri Nisargadatta. Y del resto de los
libros publicados en castellano hay dos "trilogías". Una de ellas por parte
de la señora Jean Dunn que recoge las transcripciones de las charlas del
Maestro en sus últimos años en los libros titulados: "Semillas de
Consciencia", "Antes de la Consciencia" y "La Consciencia y lo Absoluto". Y
lo propio por parte del doctor Robert Powell que se encarga también de
editar en tres volúmenes conversaciones llevadas a cabo en esos
últimos años, son: "La Medicina Suprema", "La Experiencia de la Nada",
y "El néctar a los pies del Señor".
Antes de empezar con las reseñas de los libros es necesario recordar
que la enseñanza de Sri Nisargadatta se enmarca dentro de lo que la
tradición hindú denomina como paramarta, es decir la investigación
constante y rigurosa que lleva a la Comprensión última de
nuestro swarupa, de nuestra verdadera identidad. Por tanto, como el
Maestro decía a sus visitantes, "no estamos en una escuela de primaria".
Se da por sabido que el buscador tiene claro su anhelo y no inquiere al
Sabio con "cuestiones ordinarias". De igual modo el lector de estos libros
no encontrará aquí soluciones para sus "problemas cotidianos" sino la
solución para el problema raíz: el desconocimiento de su verdadera y
última naturaleza o, visto de otra forma, la identificación errónea como
una entidad separada, con voluntad propia y capacidad de acción.
EL BUSCADOR ES LO BUSCADO
LAS ENSEÑANZAS ESENCIALES DE SRI NISARGADATTA MAHARAJ

Detalles del libro:


Título: EL BUSCADOR ES LO BUSCADO
Subtítulo: Las enseñanzas esenciales de Sri Nisargadatta Maharaj
Título Original: Pointers from Nisargadatta Maharaj
Autor: Ramesh Balsekar
Nº de páginas: 286
Editorial: Gaia Ediciones
Año de edición: Diciembre 2005
ISBN: 84-8445-125-9
Descripción:
El buscador es lo buscado recoge las enseñanzas esenciales del
maestro advaitin Sri Nisargadatta Maharaj, en lo que podría considerarse
como la quintaesencia de su magisterio.
Publicado póstumamente, El buscador es lo buscado abarca una
escogida selección de las enseñanzas últimas del Maestro en su forma
más sublime, donde llega incluso más allá de lo que enseñó en su obra
más conocida, Yo soy Eso. En realidad, no puede existir un saber más
elevado que el que se contiene en este libro; y nadie sino Ramesh
Balsekar podría haberlo expuesto tan brillantemente, pues ninguna
persona de las que han estado próximas a Maharaj ha comprendido sus
enseñanzas con tanta profundidad como él.
La obra se completa con unos valiosos apéndices elaborados por el
propio Ramesh, que incluyen un resumen que sintetiza magníficamente
las enseñanzas generales de Nisargadatta Maharaj, una nota que
esclarece la diferencia entre Conciencia Absoluta no dual, Consciencia
Impersonal y consciencia individual, y unos lúcidos comentarios que
comparan la vía devocional (bhakti) y la vía de la comprensión (jñana).

Prefacio (extracto)
SOBRE EL CONTENIDO DE ESTE LIBRO
1. Las exposiciones de las enseñanzas de Maharaj que aparecen en este
libro no son transcripciones de grabaciones de las sesiones de las charlas.

2. Son, en lo fundamental, temas que se debatieron en aquellas sesiones en


que Mullarpattan había realizado la traducción y yo estaba presente, o
cuando había realizado yo mismo la traducción.

3. El tema de cada capítulo se ha tratado con mayor profundidad que si se


hubiera presentado una mera traducción literal de las palabras de Maharaj
en lengua marathi en una sesión determinada. Si bien la mayor parte de
muchos capítulos consiste en lo que se debatió en una sesión concreta,
hemos tenido que tomar materiales de otras sesiones en que se debatió el
mismo tema, con el fin de aclarar y completar mejor los puntos. Si no nos
hubiésemos tomado esta libertad, al tema le faltaría la profundidad que
esperamos que tenga de esta forma.

4. Ninguna traducción a ninguna lengua puede transmitir el significado


exacto ni el efecto que tienen las palabras de Maharaj en marathi en el
momento de expresarlas. La traducción de sus palabras que aparece en
este libro no es absolutamente literal, sino que contiene, por necesidad,
una interpretación de lo que parecía dar a entender claramente con su uso
imaginativo, vigoroso, escueto a veces pero enérgico, del idioma marathi.
5. Puede que el lector considere que podría haberme ahorrado las
repeticiones de muchas palabras de Maharaj que aparecen una y otra vez
en los diversos capítulos. Pero estas repeticiones han sido inevitables por
los siguientes motivos:

a. Las repeticiones son lo que Maharaj llama martillazos contra los


enormes condicionamientos que sufren los individuos y que les
hacen identificarse a sí mismos como entidades separadas,
impidiéndoles ver la Verdad.
b. Maharaj quiere que recordemos que no debemos dejarnos
enredar en las ramas, olvidando la raíz; éste es el motivo de que
nos vuelva a conducir constantemente a la raíz y a la
fuente: ¿Qué eras tú antes de "nacer"?
c. Estos pasajes no se han escrito para que se lean de cabo a
rabo y de una sentada como si fueran una novela; cada pasaje
está concebido como un texto completo en sí mismo.
Aquí puedo citar también lo que suele decir Maharaj en el sentido de que
la comprensión clara, en profundidad, de una sola de sus afirmaciones
conduciría a una apercepción de la Verdad íntegra. Debe recordarse,
además, su advertencia tan repetida de que cualquier apercepción de la
Verdad sólo es válida cuando la apercepción misma desaparece; es
decir, cuando el buscador mismo de la Verdad desaparece como
entidad. Dice Maharaj que el conocimiento sólo se puede adquirir en la
consciencia, y la consciencia misma debe ser comprendida como un
simple concepto. Dicho de otro modo, ¡la base de todo conocimiento es
un concepto!
RAMESH S. BALSEKAR
Bombay, febrero de 1982

Comentario: "El buscador es lo buscado"


El estudio de este libro es muy recomendable antes de empezar a leer
los que recogen directamente las conversaciones de Sri Nisargadatta
con sus visitantes. Ramesh Balsekar fue, además de uno de los últimos
traductores, un apasionado devoto que convivió estrechamente con el
Maestro siendo probablemente uno de los que mejor entendió su
mensaje y, sobre todo, quien más claramente lo ha sabido transmitir,
como dice el editor del libro: "Balsekar es el alter ego viviente de
Maharaj, aun cuando él no tiene ningún interés en desempeñar el papel
de maestro". Sin embargo, treinta años después sí que Balsekar es
considerado un Maestro del Vedanta Advaita, con una propia e
importante obra escrita...

Nos encontramos, sin lugar a dudas, ante uno de los libros más
excepcionales que hemos tenido la fortuna de estudiar. Lo pudimos
disfrutar desde su primera aparición al castellano en el 1989 publicado
por la editorial mejicana Yug. En el 2005, Gaia Ediciones se decidió a
editarlo con la enorme calidad que caracteriza a sus publicaciones.
Después de muchas lecturas hemos repasado las dos traducciones y
son prácticamente idénticas pero, afortunadamente, Gaia ha dado una
"vuelta de tuerca" resultando ser más fiel a lo que se quiere transmitir.
Así ha puesto un cuidado exquisito en detalles como separar bien los
términos "conciencia" y "consciencia" que en la antigua edición de Yug
se traducían siempre por igual, pero que en el fino lenguaje de Maharaj
no significan siempre lo mismo en función del contexto en que se
emplean, asunto que en el delicado y sutil tema que tratamos es
esencial.

Centrándonos en el contenido podemos decir con toda seguridad que es


un completo tratado de sabiduría, y que todo él gira en torno a la
naturaleza o identidad verdadera del ser humano, el único tema del que
hablaba Sri Nisargadatta y del único que quería se tratase en esas ya
legendarias reuniones en su pequeño ático de Bombay. El libro, como
nos cuenta Balsekar en el prefacio no se elaboró de manera
premeditada sino que surgió poco a poco, tema por tema, y de forma
totalmente "espontánea", que no automática, como si un impulso
superior le obligase a escribir sobre los asuntos que se fueron tratando a
lo largo de esos años de reuniones. Sri Nisargadatta no quería que se
escribiese sobre sus enseñanzas, pero cuando se le expuso la cuestión
de cómo y de quién estaba llevando a cabo esta obra dio su beneplácito
y aunque Balsekar quería que se publicase bajo seudónimo, Maharaj
insistió en que se citase el nombre del autor, aunque añadió: "Sé que
sois conscientes de que toda escritura se origina en la consciencia, de
que hay escritos pero no autores", afirmación totalmente consecuente
con su enseñanza y que nos da una idea de su profundidad.

Imposible destacar uno sólo de sus 57 capítulos pues cada una de sus
líneas son vitales. Sin embargo sí que es verdad que el libro va
adquiriendo "intensidad" conforme van transcurriendo sus páginas. Así
los capítulos finales recogen la esencia de la enseñanza, pues en sus
últimos días el Maestro quiso afinar hasta el último micromilímetro la
expresión de sus palabras para que estas fuesen lo más certeras
posibles. Los apéndices I, II y III son también un resumen condensado de
todo lo expresado por Maharaj pero, insistimos, ni una palabra que se
recoge en el libro es vana. Debe quedar claro, eso sí, que no es un libro
"de consumo" sino que cada capítulo tiene que ser meditado con todo el
ser, como de hecho así era necesario hacerlo con las palabras de Sri
Nisargadatta. Su enseñanza no es para el jugueteo mental, ni para la
acumulación de conceptos e ideas, precisamente es para erradicar todo
concepto, para que despierte en nosotros Eso que está más allá de la
propia existencia, pero que Es lo que hace que la existencia sea posible.
Es sobre todo para que la idea de ser un "individuo" separado de la
Realidad se erradique al ver su falsedad. Como es de suponer todo ello
requiere una meditación profunda que es a la que invita la enseñanza de
Maharaj y a la que este libro sirve de soporte.

Con todo lo dicho queda claro que no solamente es un libro


recomendable para ayudar a la comprensión de las enseñanzas de Sri
Nisargadatta sino que como su título indica es una verdadera guía de
sabiduría para el verdadero buscador.
Recensión por José Manuel Lagunas

La consciencia, el único "capital"


por Ramesh Balsekar Extraído de: LAS ENSEÑANZAS ESENCIALES DE SRI
NISARGADATTA MAHARAJ

Nisargadatta Maharaj

La consciencia es el único "capital" con el que nace el ser sensible. Esta


es la situación aparente. Sin embargo, la situación real es que lo que
nace es consciencia, una consciencia que necesita de un organismo
para manifestarse en él, y ese organismo es el cuerpo físico.

¿Qué es lo que da a un cuerpo sensible su sensibilidad, su capacidad de


tener sensaciones, de reaccionar a los estímulos? ¿Qué es lo que
distingue a una persona viva de una muerta? Se trata, naturalmente,
del sentido de ser, del conocimiento de estar presente, de la
consciencia, del espíritu activador que anima la estructura física que es
el cuerpo.
Es la consciencia, en efecto, lo que se manifiesta en las formas
individuales y les da existencia aparente. En los seres humanos surge de
dicha manifestación el concepto de un "yo" separado. En cada individuo
lo Absoluto se refleja como conciencia, y así la Conciencia pura se
convierte en auto-conciencia o consciencia.

El universo objetivo se encuentra en flujo continuo, proyecta y disuelve


constantemente formas innumerables. Siempre que se crea una forma y
recibe una infusión de vida (prāna), aparece de manera simultánea y
automática la consciencia (caitanya) por el reflejo de la Conciencia
Absoluta en la materia. Debemos entender claramente que la
consciencia es un reflejo de lo Absoluto sobre la superficie de la materia,
lo cual produce una sensación de dualidad. A diferencia de la
consciencia, la Conciencia o Estado Absoluto carece de principio y de
fin, sin necesitar ningún apoyo más que sí mismo. La Conciencia sólo se
convierte en consciencia cuando dispone de un objeto en que reflejarse.
Entre la Conciencia pura y la conciencia reflejada en forma de
consciencia hay un abismo que no puede atravesar la mente. ¡El reflejo
del sol en una gota de rocío no es el sol! [...]
¿Cuál es la sustancia real de esta consciencia animadora?
Evidentemente, debe ser la materia física, pues no puede sobrevivir en
ausencia de la forma física. La consciencia manifestada sólo puede
existir mientras su residencia, el cuerpo, se mantenga en un estado sano
y habitable. Si bien la consciencia es un reflejo de lo Absoluto, esta
limitada en el tiempo y sólo puede ser sustentada por el alimento
material, compuesto de los cinco elementos, que es el cuerpo físico. La
consciencia reside en un cuerpo sano y lo abandona cuando éste está
deteriorado y moribundo. El reflejo del sol sólo se puede ver en una gota
de rocío limpia, nunca en una de agua turbia.

Podemos observar la naturaleza y la función de la consciencia en


nuestros estados cotidianos habituales del sueño, los ensueños y la
vigilia. En el sueño profundo, la consciencia se retira a un estado de
reposo, por así decirlo. Cuando está ausente la consciencia, no tenemos
sentido de nuestra propia existencia, ni de presencia, ni mucho menos
de la existencia del mundo y sus habitantes, ni de ninguna idea de
esclavitud ni de liberación. Esto es así porque está ausente el concepto
mismo "yo". En el estado en que se tienen los sueños empieza a agitarse
una mota de consciencia; no estamos plenamente despiertos, pero en
una fracción de segundo se crea a partir de esa mota de consciencia
todo un mundo de montañas y valles, de ríos y lagos, de ciudades y
pueblos con edificios y personas de diversas edades, entre ellas el
propio soñador. Y, lo que es más importante: ¡el soñador no tiene
ningún control sobre lo que hacen los personajes soñados! Dicho de otra
palabra, se crea un nuevo mundo vivo en una fracción de segundo,
pergeñado a partir de la memoria y de la imaginación por un mero
movimiento de esa mota de consciencia. "Imaginaos, por tanto —dice
Maharaj—, el poder extraordinario de esta consciencia, en vista de que
una sola mota suya puede contener y proyectar un universo entero.
Cuando se despierta el durmiente, desaparecen el mundo de los sueños
y los personajes soñados".
¿Qué sucede cuando terminan tanto el sueño profundo como el estado
de sueño y vuelve a aparecer de nuevo la consciencia? La
sensación inmediata es entonces de existencia y presencia: no de la
presencia de "mi", sino de la presencia como tal. Sin embargo, en
seguida se hace cargo la mente y crea el "concepto de yo" y la
consciencia del cuerpo.
Estamos tan acostumbrados a concebirnos como cuerpos dotados de
consciencia que nos resulta muy difícil aceptar o comprender siquiera la
situación real. En realidad, es la consciencia lo que se manifiesta en
cuerpos innumerables. Es esencial, por tanto, percatarse de que el
nacimiento y la muerte no son más que el comienzo y el fin de una serie
de movimientos de la consciencia, que se interpretan como eventos en
el espacio-tiempo. Si somos capaces de darnos cuenta de ello, nos
daremos cuenta también de que somos puro ser-conciencia-
bienaventuranza en nuestro estado original y prístino, y que cuando
estamos en contacto con la consciencia no somos más que testigos
(completamente separados) de los diversos movimientos de la
consciencia. Éste es un hecho indiscutible, pues es evidente que no
podemos ser lo que percibimos; el perceptor ha de ser distinto
de lo que percibe.

Lo manifestado y lo inmanifestado son uno


Todo el universo manifestado existe únicamente en la consciencia. Una
conceptualización del proceso sería la siguiente: la consciencia brota en
el Ser Puro, sin más causa o motivo que el hecho de que es su
naturaleza surgir así, como surgen las olas en la superficie del mar. En la
consciencia, el mundo aparece y desaparece, y todos nosotros tenemos
derecho a decir: Todo lo que hay es Yo; todo lo que hay es mío; antes de
todo comienzo, después de todo final... Yo estoy aquí para ser testigo de
todo lo que suceda. "Tú", "yo" y "él" no son más que apariencias
en la consciencia; todas son básicamente "Yo".
No es que el mundo no exista. Como apariencia en la consciencia, el
mundo es la totalidad de lo conocido en el potencial de lo
desconocido. Se puede decir que el mundo aparece, pero no que
es. Como es natural, la duración de las apariencias variará en función de
las diversas escalas temporales. Aparte del hecho de que el mundo
desaparece en el sueño profundo y reaparece en el estado de vigilia, la
duración de su aparición variaría en virtud del plazo de tiempo que nos
ha sido otorgado de vida: ¡pocas horas para un insecto, y eones para la
trinidad de Brahmā, Vishnū y Maheśvara! En última instancia, sin
embargo, todo lo que es apariencia en la consciencia debe tener fin y no
puede tener realidad alguna. [...]
Es necesario tener clara la diferencia, por teórica que sea, entre la
conciencia de lo Absoluto y la consciencia en la cual aparece el
universo. Una es reflejo de la otra. Pero el reflejo del sol en la gota de
rocío no es el sol. En ausencia de la objetivación, como ocurre en el
sueño profundo, el universo aparente no es, pero nosotros somos. Esto
es así porque somos lo que es el universo aparente y viceversa: duales
en la presencia, no-duales en la ausencia; separados
irreconciliablemente en concepto, unidos indisolublemente antes de ser
concebidos.

El conocimiento básico
El conocimiento "Yo soy" o consciencia es el único "capital" que tiene el
ser sensible. De hecho, si no tuviera consciencia, no tendría sensibilidad
alguna.

Cuando esta cualidad "Yo soy" no está presente, como sucede en el


sueño profundo, no hay cuerpo, no hay mundo exterior y no hay "Dios".
Es evidente que una mota minúscula de esta consciencia contiene todo
el universo.

Sin embargo, no puede existir la consciencia sin un cuerpo físico, y dado


que la existencia del cuerpo es temporal, la consciencia también debe
ser temporal.

Por último, si la consciencia está limitada en el tiempo y no es eterna,


cualquier conocimiento que se adquiera por medio de la consciencia no
puede ser la verdad y, por tanto, debe rechazarse en última instancia o,
como he dicho, ofrecerse a Brahman a modo de oblación, entendiendo
por Brahman la consciencia, el ser, la cualidad de "Yo soy", o Īśvara o
Dios, o como queráis llamarlo. Dicho de otro modo, los opuestos
relacionados entre sí, tanto el conocimiento como la ignorancia, están
en el terreno de lo conocido y, en consecuencia, no de la verdad; la
verdad se encuentra sólo en lo desconocido. Cuando esto se ha
comprendido claramente, no queda ya nada por hacer. De hecho, en
realidad no existe "entidad" que pueda hacer algo.

Conciencia y consciencia
¿En que se diferencia "conciencia" de "consciencia" (1), si es que se
diferencian en algo?"...
... La conciencia es de lo Absoluto y, por tanto, está más allá de los
tres gunas (gunatīta), mientras que la consciencia es algo alimentado
y limitado por el cuerpo de alimentos. Cuando se destruye el cuerpo de
alimentos, también desaparece la consciencia. Atención: no muere
nadie; el cuerpo, constituido por los cinco elementos, se mezcla con los
elementos cuando se encuentra sin vida, y la consciencia, que está
sujeta a los tres gunas, se libera de los gunas. La conciencia es el
estado original primitivo, anterior al concepto de espacio-tiempo, y no
necesita causa ni apoyo. Simplemente es. No obstante, en el momento
en que surge el concepto de consciencia en este estado original de
unicidad, surge el sentido de "Yo soy", provocando un estado de
dualidad. La consciencia, en tanto que tiene una forma, es un reflejo de
la conciencia sobre la superficie de la materia. No es posible pensar en
la consciencia como cosa separada de la conciencia; no puede haber un
reflejo del sol sin el sol. Pero si puede haber conciencia sin consciencia.
En el sueño profundo, por ejemplo, no hay consciencia (está en reposo),
pero desde luego que si hay conciencia porque, al despertarse, uno es
consciente de haber dormido; pero sólo al despertarse.
No olvidemos nunca que sólo la consciencia es nuestra compañera
constante, y que la continua atención a nuestro propio flujo de la
consciencia nos lleva a la Conciencia: a la existencia básica, a eso-que-
es-vida-amor-dicha. La consciencia misma de ser consciente ya es de
suyo un movimiento hacia la Conciencia. La mente, por su naturaleza
misma, es extrovertida, siempre tiende a buscar el origen de las cosas
dentro de las cosas mismas. Cuando se dirige hacia su propia fuente
interior, es casi como el inicio de una nueva vida. La Conciencia
reemplaza la consciencia. Cesa el "Yo soy", que es un pensamiento en la
consciencía. En la conciencia no hay pensamiento. La conciencia es la
fuente de la consciencia. (Maharaj recomienda como ejercicio espiritual
excelente el sentarse en silencio y observar lo que aflora a la superficie
de la mente). Lo que llamamos "pensamientos" son como ondas en la
superficie del agua. Los pensamientos conducen siempre a la
identificación o a la condena; son fruto de ideas preconcebidas y
presentan un obstáculo en el camino que conduce a la verdadera
comprensión. Del mismo modo que el agua está serena cuando no tiene
ondas, también está serena la mente cuando está libre de pensamientos,
cuando está pasiva y receptiva por completo.

Aparecerán todo tipo de imágenes en el espejo de tu mente, se quedarán


allí un rato y desaparecerán después. Observa tranquilamente cómo van
y vienen. Debes estar alerta, pero sin sentir atracción ni repulsión. Es
importante no involucrarse. Esta actitud de testigo silencioso tendrá el
efecto gradual de expulsar todos los pensamientos inútiles, como a
huéspedes indeseados a los que no se hace caso. Estando así dentro de
ti mismo, es decir, en el estado de "Yo soy", contemplando el flujo de la
mente sin intervenir ni juzgar, como testigo imparcial, lo desconocido
"profundo" se animará a salir a la superficie de la consciencia y liberará
sus energías no usadas para permitirte comprender el misterio del
origen de la vida.
Notas:

1. Conciencia y consciencia no son términos sinónimos en este contexto. Son traducciones del inglés
de "awareness" y "consciousness" respectivamente, los cuales en este contexto tienen significados
diferentes como se refleja en el texto.

Fuente: Ramesh Balsekar. El buscador es lo buscado (Gaia Ediciones, 2005)

El Buscador es lo Buscado
por Nisargadatta Maharaj
Maharaj: Lo que quiero deciros es de una sencillez asombrosa, si tan
sólo se apercibiera. ¡Y lo más gracioso es que sólo se puede apercibir si
el "oyente" está completamente ausente! Entonces sólo queda la
apercepción, y vosotros sois esa apercepción.
Lo que sucede es que lo Absoluto inmanifestado se expresa en
manifestación: la manifestación tiene lugar por medio de millones de
formas; la consciencia funciona a través de cada forma, y la conducta y
el funcionamiento de cada forma son, en general, acordes con la
naturaleza básica de la categoría a que pertenece la forma (ya se trate
de una planta o de un insecto, de un león o de un hombre), y en
particular, son acordes con la naturaleza de los elementos básicos de
cada forma.
No hay dos seres humanos iguales (no hay dos personas que tengan
exactamente iguales las huellas dactilares) debido a las permutaciones
y combinaciones de los millones de matices de los ocho aspectos (los
cinco elementos básicos y los tres gunas), que producen billones y
trillones de formas cuyas naturalezas nunca son exactamente iguales.
En el proceso de manifestación se están creando y destruyendo
constantemente millones de estas formas.
Una percepción clara de este proceso de manifestación implica la
comprensión de que: a) en realidad no hay posibilidad de ninguna
identificación con ninguna forma individual, porque la base misma de
este espectáculo-manifestación es la duración (de cada forma), y la
duración es un concepto temporal, y b) nuestra verdadera
naturaleza es el atestiguamiento de este espectáculo. No hace
falta decir que este atestiguamiento sólo puede tener lugar mientras
dure el espectáculo, y el espectáculo sólo puede durar mientras exista
consciencia. Y ¿quién ha de comprender todo esto? La consciencia,
naturalmente, que intenta encontrar su origen y no lo encuentra porque
el buscador es lo buscado. El apercibimiento de esta verdad es la
liberación definitiva y única, ¡y el comodín de la baraja es el hecho de que
hasta la "liberación" misma es un concepto! Ahora, reflexionad sobre
esto.

Maharaj: Comprende cuán sencillo y directo es esto: "Yo", la


intemporalidad, soy conciencia total sin darme cuenta de esta
conciencia; subjetividad total, sin el menor rastro de objetividad. Yo me
manifiesto a través de la consciencia en la dualidad por medio del sujeto
y del objeto, a través de los conceptos del espacio-tiempo y por la gama
de opuestos interdependientes, sin todo lo cual no sería posible la
manifestación y la objetivación. Toda manifestación es mi
expresión, mi imagen reflejada en la que me manifiesto como cada ser
sensible; este objeto, este ser sensible, parece que funciona y se
considera a sí mismo (equivocadamente) como sujeto. Pero "Yo" soy la
única subjetividad, y todo funcionamiento en el mundo manifestado es
mi objetivación en la consciencia, la cual en verdad soy Yo.
Todos los objetos fenoménicos, aspectos de lo que Yo soy, sólo se
hacen perceptibles sensorialmente cuando se extienden en lo que Yo
manifiesto como "espacio" y cuando se miden en lo que Yo manifiesto
como "tiempo".

Repito, por tanto, la verdad sencilla y evidente: Este aquí-ahora, toda


manifestación percibida sensorialmente, no es distinta de lo que Yo soy
en mi unicidad. Y, naturalmente, todo objeto sensible puede decir otro
tanto.
Cuando hayas comprendido claramente esta situación tan sencilla,
puedes hacer lo que quieras mientras recorres el plazo de vida que se te
ha asignado. Practica la devoción y la veneración, si quieres;
canta bhajans, pero comprende que lo falso es falso. Comprende que
no hay nada de religioso ni de venerable en el proceso de la
manifestación, el cual se produce espontáneamente y en el que tú no
estás implicado de ninguna manera como entidad individual.

Maharaj: Habéis estado viniendo aquí con la esperanza de que yo os


diera un programa de lo que tenéis que hacer para obtener la
"liberación". Y lo que yo os digo una y otra vez es que, al no haber entidad
como tal, no surge la cuestión de la esclavitud; y que si uno no está
esclavizado, no hay necesidad de liberación. Lo único que puedo hacer
es mostraros que lo que sois no es lo que pensáis que sois.
Pero lo que digo no resulta aceptable para la mayoría de vosotros. Y
algunos se van a otra parte, donde reciben con agrado una lista de
prescripciones y de prohibiciones. Más aún, siguen estas instrucciones
con fe y con diligencia. Pero lo que no advierten es que lo que practican
como "entidad" no sirve más que para reforzar su identificación con la
entidad ilusoria y, por ello, la comprensión de la Verdad les queda tan
lejana como siempre.

Las personas se imaginan que, de alguna manera, deben cambiarse de


seres humanos imperfectos a seres humanos como los que llaman
"sabios". ¡Ojalá vieran el absurdo de esta manera de pensar! El que está
pensando estas cosas no es a su vez más que un concepto, una
apariencia, un personaje de un sueño. ¿Cómo es posible que un mero
fantasma fenoménico se despierte de un sueño a base de
perfeccionarse a sí mismo?

El único "despertar" es apercibir eso-que-es. De hecho, en este


apercibir ni siquiera cabe preguntarse "quién" percibe, ya que el apercibir
mismo es nuestra naturaleza verdadera, y el requisito previo para esta
apercepción es la desaparición del fenómeno. Lo que se apercibe es
la manifestación en su totalidad, sin que haya "alguien" que se
mantiene como observador separado. La apercepción es el
funcionamiento total de lo Absoluto: apercibir es lo que eres. El
universo que aparece en la consciencia es un espejo que refleja a cada
ser sensible; es decir, la consciencia es la fuente misma del universo
aparente. La consciencia no es diferente de su contenido manifestado.
Y esta apercepción no tiene nada que ver en absoluto con un "quien", con
un fenómeno, con una apariencia en la consciencia que no es más que
una parte infinitesimal del funcionamiento total. La comprensión
intuitiva profunda de este hecho es el único "despertar" o "Iluminación",
es la única "liberación" ilusoria de una "esclavitud" ilusoria, es el
despertar del sueño viviente.

¿Qué hace el gurú? El gurú realizado hace lo único que se puede hacer -
señalar con el dedo al sadguru interno. El sadguru siempre está allí, lo
recuerdes o no, pero lo único que hace falta es una asociación constante
con él (con independencia de lo que puedas estar haciendo). Un
esfuerzo de cualquier otro tipo no sólo no resultará beneficioso, sino que
representaría un obstáculo y un peligro.

¿Necesitamos un breve repaso de todo? Aquí está:


1. La existencia manifestada es fenoménica, y los fenómenos, al ser
apariencias cognoscibles sensorialmente y limitadas por el tiempo, son
una visión, un sueño, una alucinación y, por tanto, falsos. La existencia
inmanifestada es Absoluta, intemporal, inespacial, no se da cuenta de
existir, no cognoscible por los sentidos, eterna; por tanto, es verdadera.
¿Quién dice esto? La consciencia, naturalmente, que intenta conocerse a
sí misma y no lo consigue, porque el conocer(no existe conocedor
como tal) no puede conocer eso que en sí mismo es conocer - el ojo no
se puede ver a sí mismo, aunque vea todo lo demás. El buscador es lo
buscado. Esta es la verdadbásica y esencial.
2. Yo, inmanifestado, soy la potencialidad total, la absoluta ausencia de
lo conocido y lo cognoscible, la absoluta presencia de lo desconocido y
lo incognoscible. Yo, manifestado, soy la totalidad de todos los
fenómenos, la totalidad de lo conocido en la inconcebibilidad de lo
desconocido inmanifestado.

3. Sólo puede existir Yo (el Yo eterno) absolutamente incondicionado, sin


el más leve vestigio de atributos, subjetividad pura. El mero
pensamiento "mí" es una esclavitud inmediata y espontánea
(aunque ilusoria). Que desaparezca el mí, y entonces, de manera
inmediata y espontánea, tú eres Yo.
4. Fenoménicamente, "mí" (y "tú", y "él") no es más que una apariencia en
la consciencia: ¿Cómo puede estar sujeta a esclavitud una apariencia?
Nouménicamente, ¿cómo puedo Yo (subjetividad pura) necesitar
liberación alguna? La liberación no es más que librarse de la idea de que
existe "alguien" que necesita liberación.

5. ¿Cómo puede saber uno si está "progresando" espiritualmente? Es


posible que la muestra más clara del "progreso" sea la falta de interés
por el progreso y la falta de angustia por la liberación, a raíz de una
aprehensión clara de la apercepción instantánea del "funcionamiento"
total de nisarga(la naturaleza) en la que no hay lugar para una entidad
autónoma.
Extractos de EL BUSCADOR ES LO BUSCADO, por Ramesh Balsekar

Fuente: Ramesh Balsekar. El Buscador es lo Buscado (Gaia, 2005)

YO SOY ESO
CONVERSACIONES CON SRI NISARGADATTA MAHARAJ
Detalles del libro:
Título: YO SOY ESO
Subtítulo: Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj
Título Original: I Am That
Autor: Nisargadatta Maharaj
Nº de páginas: 718
Editorial: Sirio
Año de edición: 2003
ISBN: 84-86221-97-8
Descripción:
Los diálogos que forman este libro son una recopilación de la intemporal
enseñanza de uno de los sabios más grandes de la India. Sri
Nisargadatta Maharaj no propuso ninguna religión ni tampoco ideología
alguna, limitándose a desvelar suavemente el misterio del Ser, con su
mensaje a la vez sencillo, directo y sublime.

La única preocupación de Nisargadatta era acabar con el sufrimiento


humano y su misión fue guiar al individuo hacia la comprensión de su
verdadera naturaleza: el Ser todo-abarcante y todo-penetrante, eterna
bienaventuranza y felicidad sin límites, de la cual surge todo cuanto
existe.

El buscador es quién está a la búsqueda de sí mismo. Abandone


todas las preguntas excepto una: ¿Quién soy yo?. A fin de cuentas,
el único hecho del cual puede usted estar seguro es que usted es.
El yo soy es cierto. El yo soy esto no lo es. Esfuércese por descubrir
qué es usted en realidad.
Pero para saber lo que usted es, antes debe investigar y saber lo
que no es.
Descubra todo lo que usted no es: el cuerpo, los sentimientos, los
pensamientos, el tiempo, el espacio, esto o aquello. Nada, concreto
o abstracto que usted pueda percibir, puede ser usted. El propio
hecho de percibirlo muestra que usted no es eso que percibe.
Cuando más claramente vea que en el nivel de la mente usted tan
sólo puede ser descrito en términos negativos, antes llegará al final
de su búsqueda y antes comprenderá que usted es el ser ilimitado.
Sri Nisargadatta Maharaj

Comentario: "Yo soy Eso"


El Yo soy Eso de Sri Nisargadatta Maharaj es una de esas obras que han
marcado la historia de la "búsqueda espiritual". El libro es, como todos
los de Sri Nisargadatta, una recopilación de las conversaciones con las
personas que acudían a él en busca de respuesta a sus inquietudes
espirituales. La importancia del Yo soy Eso reside en que fue el pionero
de todos, y que gracias a su difusión el nombre y las enseñanzas de
Maharaj empezaron a ser conocidas.
Estas conversaciones fueron transcritas y recopiladas por Maurice
Frydman, un asiduo devoto polaco que vivió mucho tiempo en India y
que ya había conocido a Sri Ramana Maharshi y a Krishnamurti. En 1973
Frydman editó este "I Am That" y, como decíamos, Sri Nisargadatta
Maharaj pasó a ser conocido, tanto en los países de habla inglesa como
en la propia India donde, curiosamente, era totalmente ignorado incluso
en la propia Bombay donde residía. Desde entonces empezaron a llegar
visitantes extranjeros a las habituales reuniones en casa de Sri
Nisargadatta diciendo la misma frase: "He leído su 'Yo soy Eso' y he
sentido el impulso de que tenía que venir a conocerle".
Editorial Sirio, creemos que consciente de todo esto, preparó una edición
de lujo reservada para los libros especiales: tapa dura, encuadernación
rústica, y sus más de 700 páginas nos indican que no estamos ante una
publicación más, se sabe que es una de esas obras excepcionales que
van a ser consultadas durante toda la vida.

En cuanto al libro en sí tiene una característica única entre las


publicaciones de Maharaj. Aunque todas ellas recogen las
conversaciones del Maestro con sus visitantes, en "Yo soy Eso" Maurice
Frydman no transcribe literalmente las preguntas y respuestas recogidas
en las grabaciones sino que, aun guardando esa estructura, hizo una
adaptación para presentar un formato más literario y didáctico, claro
está con el permiso de Maharaj. Esta adaptación le quita la frescura y
espontaneidad de los diálogos recogidos en otros libros pero, gracias a
ello se hizo posible que la enseñanza de Sri Nisargadatta pudiese ser
más inteligible para el lector no iniciado.

Las innumerables preguntas y respuestas se han reunido por temas


resultando un total de 101 capítulos, siendo fácil de imaginar que se
ponen en juego todas las posibles dudas en torno a la búsqueda
espiritual. El libro termina con un capítulo final titulado "El Nisarga
Yoga" en el que Frydman hace el intento casi imposible de resumir tanto
la figura como la enseñanza del Maestro, y el clásico pequeño glosario
de términos.
Recomendar el Yo soy Eso, es una obviedad. El sincero buscador
encontrará en él respuesta a las preguntas que se haya podido plantear
y a cuestiones que ni siquiera hubiese imaginado. Constituye, además,
una buena preparación para abordar esos otros libros que recogen las
conversaciones de Sri Nisargadatta en sus últimos años. Y, por
supuesto, tiene ese valor intangible de ser, como decíamos al principio,
una obra legendaria entre la "literatura" espiritual de la humanidad. ¿Qué
más se le puede pedir a un libro?

La sensación de "yo soy"


Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj
Interlocutor: Un hecho de nuestra experiencia diaria es que al
despertarnos, el mundo aparece de pronto. ¿De dónde sale?
Maharaj: Antes de que algo pueda venir a la existencia tiene que haber
alguien que lo perciba. Toda aparición y desaparición presupone un
cambio con relación a un fondo que no cambia.
I: Antes de despertarme, yo estaba inconsciente.
M: ¿En qué sentido? ¿En el de haber olvidado o en el de no haber
experimentado? ¿No experimenta usted incluso cuando está
inconsciente? ¿Puede usted existir sin conocer? Un lapsus en la
memoria ¿es prueba de no-existencia? ¿Y puede hablar con validez
sobre su propia no-existencia como una experiencia real? Ni siquiera
puede decir que su mente no existía. ¿No se despertó cuando lo
llamaron? Y al despertarse, ¿no fue la sensación de "yo soy" lo que llegó
primero? Entonces, alguna semilla de consciencia debe existir, incluso
durante el sueño. Al despertar la experiencia se desarrolla así: "Yo soy
―el cuerpo― en el mundo". Puede parecer que surge en forma de
secuencia pero de hecho todo es simultáneo, es una sola idea, la de
tener un cuerpo en un mundo. ¿Puede existir la sensación de "yo soy" sin
ser alguien?
I: Yo siempre soy alguien, con sus recuerdos y sus hábitos. No
conozco otro "yo soy".
M: ¿Tal vez algo le impide conocerlo? Cuando usted ignora algo que los
demás saben, ¿qué es lo que hace?
I: Busco la fuente de su conocimiento bajo su instrucción.
M: ¿No es importante para usted saber si es simplemente un cuerpo o
alguna otra cosa? ¿O quizá nada en absoluto? ¿No ve que todos sus
problemas son los problemas de su cuerpo? Alimento, vestido, techo,
familia, amigos, nombre, fama, seguridad, supervivencia, todo esto deja
de tener sentido en el momento en que usted comprende que tal vez no
sea simplemente un cuerpo.
I: ¿De qué sirve saber que no soy el cuerpo?
M: Incluso decir que usted no es el cuerpo, no es totalmente correcto. En
cierto modo usted es todos los cuerpos, los corazones, las mentes y
mucho más. Profundice en la sensación de "yo soy" y lo descubrirá.
¿Cómo encuentra usted algo que ha olvidado? Lo mantiene en la mente
hasta recordarlo. La sensación de ser, de "yo soy", es lo primero que
surge. Pregúntese de dónde sale o simplemente obsérvelo con
tranquilidad. Cuando la mente permanece en el "yo soy" sin moverse, se
entra en un estado que no se puede expresar con palabras, pero que se
puede experimentar. Lo único que debe hacer es intentarlo una y otra
vez. Después de todo, la sensación de "yo soy" siempre está con usted,
sólo que usted le ha añadido todo tipo de cosas ― el cuerpo,
sentimientos, pensamientos, ideas, posesiones, etc. Todas estas auto-
identifícaciones son equívocas. A causa de ellas usted cree ser lo que
no es.
I: Entonces, ¿qué soy yo?
M: Con que sepa lo que usted no es, es suficiente. No necesita saber lo
que es, ya que mientras el conocimiento signifique descripción en
términos de lo ya conocido, de lo perceptual o conceptual, no puede
haber auto-conocimiento, puesto que lo que usted es no puede ser
descrito, excepto como negación total. Lo único que puede decir es: "yo
no soy esto, yo no soy aquello", no puede decir: "esto es lo que soy".
Sencillamente no tiene sentido. Lo que pueda señalar como "esto" o
"aquello" no puede ser usted. Ni tampoco puede ser "otra cosa". Usted no
es algo perceptible o imaginable. Y sin embargo, sin usted, no puede
haber percepción ni imaginación. Usted observa el sentir del corazón, el
pensar de la mente, el actuar del cuerpo; el propio acto de percibir
muestra que uno no es lo que percibe. ¿Puede haber percepción o
experiencia sin usted? Toda experiencia tiene que "pertenecer" a alguien.
Alguien debe llegar y proclamarla como propia. Sin el experimentador la
experiencia no es real. El experimentador es el que aporta realidad a la
experiencia. Una experiencia que usted no pueda tener, ¿de qué le sirve?
I: El sentido de ser el experimentador, la sensación de "yo soy",
¿no es también una experiencia?
M: Evidentemente, todo lo que se experimenta es una experiencia. Y en
toda experiencia surge el experimentador. La memoria crea la ilusión de
continuidad. En realidad cada experiencia tiene su propio
experimentador y el sentido de identidad se debe al factor común que
está en la raíz de toda relación experimentador/experiencia. Identidad y
continuidad no son lo mismo. Al igual que cada flor tiene su propio color,
pero todos los colores son originados por la misma luz, en la conciencia
no-dividida e indivisible en sí misma, aparecen muchos
experimentadores, cada uno separado en la memoria, aunque idénticos
en esencia. Esta esencia es la raíz, el fundamento, la "posibilidad"
atemporal e inespacial de toda experiencia.
I: ¿Cómo puedo llegar a ella?
M: No necesita llegar a ella, ya que usted es ella. Si le da una
oportunidad vendrá a usted. Abandone su apego a lo irreal y lo real
surgirá por sí mismo, rápida y suavemente. Deje de imaginarse que es o
que hace esto o lo otro, y la comprensión de que usted es la fuente y el
corazón de todo surgirá en usted. Con ello llegará un gran amor que no
es elección o predilección, ni apego, sino un poder que hace todas las
cosas dignas de amor y adorables.
La obsesión por el cuerpo
Interlocutor: Maharaj, usted está sentado frente a mí y yo estoy aquí a
sus pies. ¿Cuál es la diferencia básica entre nosotros?
Maharaj: No hay ninguna diferencia básica.
I: Tiene que haber alguna diferencia real. Yo vengo a usted,
usted no viene a mí.
M: Como usted imagina diferencias, va de aquí para allá en busca de
gente "superior".
I: Usted es también una persona superior. Dice conocer lo real
mientras yo no.
M: ¿Le he dicho yo alguna vez que usted no lo conoce y que por lo tanto
es inferior? Deje que quienes inventaron esas distinciones las
demuestren. Yo no pretendo conocer lo que usted no conoce. De hecho,
conozco mucho menos que usted.
I: Sus palabras son sabias, su comportamiento noble, su gracia
todopoderosa.
M: Yo no sé nada de todo eso, y no veo diferencia alguna entre usted y
yo. Mi vida es una sucesión de hechos, igual que la suya. Sólo que yo
estoy desapegado y veo el espectáculo que está ocurriendo como un
espectáculo, mientras que usted se apega a las cosas y se mueve con
ellas.
I: ¿Qué le hizo tan desapasionado?
M: Nada en particular. Resulta que creí a mi Maestro. Él me dijo que yo
no era nada sino mi ser y le creí. Al creerle, actué en consecuencia y dejé
de preocuparme de lo que no era yo, ni mío.
I: ¿Por qué tuvo usted la fortuna de confiar por completo en su
Maestro, mientras que nuestra confianza es sólo nominal y
verbal?
M: ¿Quién sabe? Así es como ocurrió. Las cosas suceden sin causa o
razón y, después de todo, ¿qué importa quién es quién? Esa opinión tan
elevada que usted tiene de mí es sólo la opinión de usted. En cualquier
momento puede cambiarla. ¿Por qué dar tanta importancia a las
opiniones, incluso a las suyas?
I: Pese a todo, usted es diferente. Su mente parece estar
siempre tranquila y feliz. Y a su alrededor ocurren milagros.
M: Yo no sé nada de milagros y me pregunto si la naturaleza admite
excepciones a sus leyes. A menos que consideremos que todo es un
milagro. En cuanto a mi mente, no existe tal cosa. Existe la consciencia,
en la que todas las cosas suceden. Es bastante evidente y cualquiera lo
puede experimentar. Simplemente, usted no mira con la suficiente
atención. Mire bien y verá lo que yo veo.
I: ¿Qué ve usted?
M: Veo lo que usted también podría ver, aquí y ahora, de no ser por el
incorrecto enfoque de su atención. Usted no presta atención a sí mismo.
Su mente está con cosas, personas e ideas, nunca con usted mismo.
Céntrese en sí mismo, sea consciente de su propia existencia. Vea cómo
funciona usted, vigile los motivos y los resultados de sus actos. Estudie
la prisión que ha construido a su alrededor, sin darse cuenta. Sabiendo lo
que usted no es, llegará a conocerse a sí mismo. El camino de regreso a
uno mismo pasa por la negación y el rechazo. Una cosa es cierta: lo real
no es imaginario, no es un producto de la mente. Incluso la sensación
"yo soy" no es continua, aunque sea un indicador útil; muestra dónde
buscar pero no qué buscar. Analice bien eso. Una vez convencido de que
en verdad no puede decir nada sobre sí mismo salvo "yo soy" y de que
nada que pueda señalar es usted, la necesidad del "yo soy" se acaba ―
ya no tiende a verbalizar lo que usted es.
Lo único que necesita es deshacerse de la tendencia a definirse a sí
mismo. Todas las definiciones se aplican sólo a su cuerpo y a sus
expresiones. Una vez que pierda esta obsesión por el cuerpo, volverá a
su estado natural espontáneamente y sin esfuerzo. La única diferencia
entre nosotros es que yo soy consciente de mi estado natural mientras
que usted está aturdido. Al igual que el oro convertido en joyas no difiere
del oro en polvo, salvo cuando la mente crea la diferencia, del mismo
modo nosotros somos uno en el ser ― sólo nos diferenciamos en
apariencia. Esto se descubre siendo serios, buscando, indagando,
cuestionando cada día y cada hora, y entregando a esa búsqueda la
propia vida.
(Extraído de YO SOY ESO)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. Yo Soy Eso (Edit. Sirio, 2003)

Lo Supremo está más allá de todo


Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj(Extraído de YO SOY ESO)
Pregunta: Usted dice que la realidad es una. La unidad, la
unicidad, es un atributo de la persona. ¿Es entonces la realidad
una persona, con el universo como su cuerpo?
Maharaj: Cualquier cosa que diga será al mismo tiempo verdadera y
falsa. Las palabras no van más allá de la mente.
P. Sólo trato de comprender. Usted nos habla de la Persona, el
Ser y lo Supremo (vyakti, vyakta, avyakta). La luz de la
Conciencia Pura (pragna) centrada como "yo soy" en el Ser
(jivatma) ilumina como consciencia (chetana) la mente
(antahkarana) y como vida (prana) vitaliza el cuerpo (deha).
Todo esto está muy bien hasta donde llegan las palabras. Pero
cuando trato de distinguir en mí mismo la persona del Ser y el
Ser de lo Supremo, me confundo.
M. La persona nunca es el sujeto. Usted puede ver una persona, pero
usted no es la persona. Usted siempre es lo Supremo que aparece en un
punto determinado del tiempo y el espacio como testigo: un puente
entre la conciencia pura de lo Supremo y la consciencia múltiple de la
persona.
P. Cuando me miro a mí mismo, observo que soy varias
personas que luchan entre sí por el uso del cuerpo.
M. Esas personas corresponden a las diversas tendencias (samskaras)
de la mente.
P. ¿Puedo crear paz entre ellas?
M. ¿Cómo podría? ¡Son tan contradictorias! Véalas como lo que son:
meros hábitos de pensamientos y sentimientos, conglomerados de
recuerdos y de deseos.
P. Pero al mismo tiempo, todas dicen "yo soy".
M. Porque usted se identifica con ellas. Cuando comprenda que
cualquier cosa que aparezca ante usted no puede ser usted, y no puede
decir "yo soy", se verá libre de todas esas "personas" y sus exigencias.
La sensación de "yo soy" es suya, no puede separarse de ella, pero
puede impartirla a cualquier cosa, como cuando dice: soy joven, soy rico,
etc. Pero esas auto-identificaciones son evidentemente falsas y son la
causa de la esclavitud.
P. Ahora puedo entender que no soy la persona sino aquello
que, reflejado en la persona, le da un sentido de ser. ¿Y en
relación a lo Supremo? ¿De qué modo me conozco como lo
Supremo?
M. El fuente de la consciencia no puede ser un objeto que está en la
consciencia. Conocer la fuente es ser la fuente. Cuando usted se da
cuenta de que no es la persona sino el testigo puro y tranquilo, y que la
conciencia inmutable es su verdadero ser, usted es el ser. Es la fuente, la
Posibilidad Inagotable.
P. ¿Existen muchas fuentes o una sola para todo?
M. Depende de cómo lo mire, desde qué extremo. Los objetos que hay
en el mundo son muchos, pero el ojo que los ve es uno. Lo más elevado
siempre aparece como uno para lo más bajo y lo más bajo aparece
como múltiple para lo más elevado.
P. ¿Todas las formas y todos los nombres son de un único y
mismo Dios?
M. Nuevamente, todo depende de cómo lo mire. En el nivel verbal todo
es relativo. Lo Absoluto tiene que ser experimentado, no comentado.
P. ¿Cómo se experimenta lo Absoluto?
M. No es un objeto que pueda reconocerse y almacenarse en la
memoria. Más bien está en el ahora y en lo que se siente. Tiene más que
ver con el "cómo" que con el "qué". Está en la cualidad, en el valor. Siendo
la fuente de todo, está en todo.
P. Si es la fuente, ¿por qué y cómo se manifiesta a sí mismo?
M. Da nacimiento a la consciencia. Todo lo demás está en la
consciencia.
P. ¿Por qué hay tantos centros de consciencia?
M. El universo objetivo (mahadakash) está en constante movimiento,
proyectando y disolviendo formas innumerables. Siempre que una forma
es insuflada con vida (prana), aparece la consciencia (chetana), como
un reflejo de la conciencia pura en la materia.
P. ¿Cómo se ve afectado lo Supremo?
M. ¿Qué puede afectarlo y cómo? El manantial no se ve afectado por el
curso del río, ni el metal lo es por la forma de la joya. ¿Resulta afectada
la luz por la imagen que se ve en la pantalla? Lo Supremo hace posibles
las cosas, eso es todo.
P. ¿Cómo es que algunas cosas suceden y otras no?
M. La búsqueda de causas es un pasatiempo de la mente. La dualidad
de causa y efecto no existe. Todo es su propia causa.
P. Entonces, ¿no es posible una acción deliberada?
M. Lo que yo digo es que la consciencia lo contiene todo. En la
consciencia todo es posible. Puede tener causas si las quiere, en su
mundo. Otro tal vez se contente con una sola causa: la voluntad de Dios.
La causa raíz es una: la sensación de "yo soy".
P. ¿Qué relación existe entre el Ser (Vyakta) y lo Supremo
(Avyakta)?
M. Desde el punto de vista del Ser, el mundo es lo conocido; lo Supremo
es lo Desconocido. Lo Desconocido origina lo conocido, pero permanece
como Desconocido. Lo conocido es infinito, pero lo Desconocido es una
infinitud de infinitos. Al igual que un rayo de luz no se ve hasta que es
interceptado por las motas de polvo, del mismo modo lo Supremo hace
que todo sea conocido, permaneciendo en sí mismo desconocido.
P. ¿Significa ello que lo Desconocido es inaccesible?
M. Oh, no. Lo Supremo es lo más fácil de alcanzar, puesto que es el
propio ser de usted. Basta con no pensar ni desear ninguna otra cosa
más que lo Supremo.
P. ¿Y si no deseo nada, ni siquiera lo Supremo?
M. Entonces es como si estuviera muerto, o es lo Supremo.
P. El mundo está lleno de deseos. Todos queremos una cosa u
otra. ¿Quién desea? ¿La persona o el Ser?
M. El Ser. Todos los deseos santos y no-santos, vienen del Ser, todos
dependen de la sensación de "yo soy".
P. Puedo comprender que los deseos santos (satyakarna)
emanan del Ser. Pueden ser una expresión del aspecto de
bienaventuranza del Sadchitananda (Existencia-Consciencia-
Felicidad) del Ser. ¿Pero también los deseos no santos?
M. Todos los deseos tienen como meta la felicidad. Su forma y su
calidad dependen de la psique (antahkarana). Donde predomina la
inercia (tamas), encontramos perversiones. Con la energía (rajas)
surgen las pasiones. Con la lucidez (sattva) el motivo que impulsa el
deseo es la buena voluntad, la compasión, la necesidad de hacer feliz
más que de ser feliz. Lo Supremo está más allá de todo, pero debido a
su permeabilidad infinita, todos los deseos convincentes pueden ser
realizados.
P. ¿Qué deseos son convincentes?
M. Los deseos que destruyen al sujeto o al objeto del deseo o que no
cesan al ser satisfechos son contradictorios y no pueden realizarse. Sólo
los deseos motivados por el amor, la buena voluntad y la compasión son
beneficiosos para el sujeto y el objeto y pueden ser totalmente
satisfechos.
P. Todos los deseos son dolorosos, tanto los santos como los no
santos.
M. No son lo mismo, y el dolor no es el mismo. La pasión es dolorosa; la
compasión, nunca. La totalidad del universo lucha por realizar un deseo
nacido de la compasión.
P. ¿Se conoce lo Supremo a sí mismo? ¿Es lo Impersonal
consciente?
M. La fuente de todo lo tiene todo. Cualquier cosa que fluya de ella debe
estar allí en forma de semilla. Y al igual que una semilla es la última de
innumerables semillas y contiene la experiencia y la promesa de
innumerables bosques, del mismo modo lo Desconocido contiene todo
lo que fue o pudo ser y todo lo que será o pueda ser. Todo el campo del
devenir está abierto y es accesible; el pasado y el futuro coexisten en el
eterno ahora.
P. ¿Vive usted en lo Supremo Desconocido?
M. ¿Dónde si no?
P. ¿Cómo puede decir eso?
M. Ningún deseo surge nunca en mi mente.
P. Entonces, ¿está usted inconsciente?
M. ¡Claro que no! Soy totalmente consciente, pero dado que ningún
deseo y ningún temor entran en mi mente, reina en ella un silencio
perfecto.
P. ¿Quién conoce el silencio?
M. El silencio se conoce a sí mismo. Es el silencio de la mente
silenciosa, cuando las pasiones y los deseos han sido silenciados.
P. ¿Experimenta deseos alguna vez?
M. Los deseos son simplemente olas en la mente. Usted reconoce una
ola en cuanto la ve. Un deseo es sólo una cosa entre otras muchas. No
siento necesidad de satisfacerlo, no hay necesidad de realizar ninguna
acción. La liberación de los deseos significa eso: ausencia de la
compulsión por satisfacerlos.
P. ¿Por qué surgen los deseos?
M. Porque usted imagina que nació y que morirá si no cuida de su propio
cuerpo. El deseo de existencia en el cuerpo es la causa raíz de los
problemas.
P. Sin embargo, hay muchos jivas en cuerpos. Indudablemente,
no puede ser un error de juicio. Ha de haber un propósito.
¿Cuál podría ser?
M. Para conocerse a sí mismo el ser debe enfrentarse con su opuesto, el
no-ser. El deseo conduce a la experiencia. La experiencia conduce al
discernimiento, al desapego, al auto-conocimiento: a la liberación. ¿Y
qué es la liberación después de todo? Saber que se es más allá del
nacimiento y de la muerte. Al olvidar quién es usted, e imaginar que es
una criatura mortal, se ha creado tantos problemas que tiene que
despertarse como de una pesadilla. La indagación también despierta.
No necesita esperar el sufrimiento, es mejor indagar en la felicidad, pues
la mente está en armonía y en paz.
P. ¿Quién es el último experimentador, el Ser o lo Desconocido?
M. El Ser, por supuesto.
P. Entonces ¿por qué introducir la noción de lo Supremo
Desconocido?
M. Para explicar el Ser.
P. ¿Pero existe algo más allá del Ser?
M. Fuera del Ser no hay nada. Todo es uno y todo está contenido en el
"yo soy". En los sueños y en la vigilia es la persona. En el sueño profundo
y turiya es el Ser. Más allá de turiya yace la gran paz silenciosa de lo
Supremo. Pero en realidad todo es uno en esencia, y relativo en
apariencia. En la ignorancia el veedor se convierte en lo visto y en la
sabiduría es el ver. Pero, ¿por qué preocuparse por lo Supremo? Conozca
al conocedor y lo conocerá todo.
(Extraído de YO SOY ESO)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. YO SOY ESO (Edit. Sirio, 2003)

Sólo el Ser es Real


Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

Maharaj: El mundo no es más que un espectáculo, brillante y vacío. Es, y


sin embargo no es. Está ahí solo mientras yo quiero verlo y tomar parte
en él. Cuando dejo de interesarme, se disuelve. No tiene ninguna causa y
no sirve a ningún propósito. Solo acontece cuando estamos distraídos.
Aparece exactamente como aparece, pero no hay en él ninguna
profundidad, ni significado. Sólo el espectador es real, llámele Ser
o Atma. Para el Ser el mundo es solo un espectáculo colorido del que
goza mientras dura y que olvida cuando acaba. Lo que acontece en la
escena le hace temblar de terror o revolcarse de risa, sin embargo él
siempre está presente al hecho de que es solo un espectáculo. Sin
deseo ni miedo, él lo goza, como acontece.
Interlocutor: La persona inmersa en el mundo tiene una vida de
muchos sabores. Llora, ríe, ama y odia, desea y teme, sufre y goza.
¿El jnani sin deseo y sin miedo, qué vida tiene? ¿No se ha quedado seco
en su distanciamiento?
Mah: Su estado no es tan desolado. Saborea una dicha pura, no causada
y no diluida. Es feliz y es plenamente consciente de que esa felicidad es
su naturaleza misma y de que no necesita hacer nada, ni esforzarse por
nada para asegurarla. Ella le sigue, más real que el cuerpo, más cerca
que la mente misma. Usted imagina que sin causa no puede haber
ninguna felicidad. Para mí, la dependencia de algo para la felicidad es
una miseria completa. El placer y el sufrimiento tienen causas, mientras
que mi estado es mío propio, totalmente no causado, independiente,
inexpugnable.
Int: ¿Como una obra de teatro en el escenario?
Mah: La obra estaba escrita, planeada y ensayada. El mundo viene al ser
de nada y retorna a nada.
Int: ¿No hay ningún creador? ¿No estaba el mundo en la mente
de Brahma, antes de que fuera creado?
Mah: Mientras esté fuera de mi estado, usted tendrá Creadores,
Preservadores y Destructores, pero una vez conmigo solo conocerá el
Ser y se verá a usted mismo en todo.
Int: Usted funciona, no obstante.
Mah: Cuando usted tiene vértigo, ve el mundo girando en torno a usted.
Obsesionado con la idea de los medios y del fin, del trabajo y del
objetivo, usted me ve funcionando aparentemente. En realidad, yo solo
observo. Todo lo que se hace, se hace en la escena. La alegría y la
tristeza, la vida y la muerte, todo esto es real para el hombre en
esclavitud; para mí todo esto está en el espectáculo, es tan irreal como
el espectáculo mismo.
Puedo percibir el mundo lo mismo que usted, pero usted cree estar en él,
mientras que yo lo veo como una gota iridiscente en la vasta extensión
de la consciencia.
Int: Todos nosotros nos hacemos viejos. La vejez no es agradable —
todo son achaques y sufrimientos, debilidad y el final que se acerca.
¿Cómo se siente un jnani en tanto que anciano? ¿Cómo ve su ser
interior su propia senilidad?
Mah: A medida que envejece deviene cada vez más feliz y apacible.
Después de todo, está regresando a casa. Como un viajero que se
acerca a su destino y que recoge su equipaje, él deja el tren sin ningún
pesar.
Int: Ciertamente hay una contradicción. Se nos ha dicho que el jnani es
más allá de todo cambio. Su felicidad ni crece ni mengua. ¿Cómo puede
devenir más feliz a medida que envejece, y eso a pesar de la debilidad
física y de todo lo demás?
Mah: No hay ninguna contradicción. La madeja del destino está llegando
a su fin —la mente está feliz. La niebla de la existencia corporal se disipa
—el fardo del cuerpo decrece día a día.
Int: Digamos que el jnani está enfermo. Ha cogido alguna gripe y todas
las articulaciones están doloridas y febriles. ¿Cuál es su estado de
mente?
Mah: Toda sensación es contemplada con perfecta ecuanimidad. No
hay ningún deseo ni rechazo de ellas. Son como son y él las mira con
una sonrisa de afectuoso desapego.
Int: Él puede estar desapegado de su propio sufrimiento, sin embargo el
sufrimiento está ahí.
Mah: Está ahí pero no importa. Cualquier estado en el que estoy, lo veo
como un estado de la mente que ha de aceptarse como es.
Int: El sufrimiento es sufrimiento. Usted lo experimenta de todos modos.
Mah: El que experimenta el cuerpo, experimenta sus sufrimientos y sus
placeres. Yo no soy ni el cuerpo, ni el experimentador del cuerpo.
Int: Digamos que usted tiene veinticinco años. Se concierta su
matrimonio y se lleva a cabo, y los deberes de la casa se acumulan
sobre usted. ¿Cómo se sentiría?
Mah: Lo mismo que me siento ahora. Usted sigue insistiendo en que mi
estado interior está moldeado por los eventos exteriores. No es así en
absoluto. Acontezca lo que acontezca, yo permanezco. En la raíz de mi
ser hay presenciación pura, una chispa de luz intensa. Esta chispa, por
su naturaleza misma, irradia y crea imágenes en el espacio y eventos en
el tiempo —sin esfuerzo y espontáneamente. Mientras es meramente
presenciación no hay ningún problema. Pero cuando la mente
discriminativa viene al ser y crea distinciones, surgen el placer y el
sufrimiento. Durante el sueño profundo la mente está en suspenso y
también lo están el sufrimiento y el placer. El proceso de creación
continúa pero no se nota. La mente es una forma de consciencia, y la
consciencia es un aspecto de la vida. La vida crea todo, pero lo Supremo
es más allá de todo.
Int: Lo Supremo es el señor y la consciencia —su servidor.
Mah: El señor es en la consciencia, no más allá de ella. En términos de
consciencia lo Supremo es a la vez creación y disolución, concreción y
abstracción, lo focal y lo universal. Pero a la vez no es ninguno de ellos.
Las palabras no llegan allí, ni la mente.
Int: El jnani parece ser un ser muy solitario, todo por sí mismo.
Mah: Él está solo, pero él es todo. No es ni siquiera un ser. Él es la
eseidad de todos los seres. Ni siquiera eso. Ninguna palabra conviene. Él
es lo que es, el terreno donde todo crece.
Int: ¿No tiene usted miedo de morir?
Mah: Le diré a usted cómo murió el Gurú de mi Gurú. Después de
anunciar que su fin se acercaba, dejó de comer, sin cambiar la rutina de
su vida diaria. ¡Al undécimo día, a la hora de la oración, estaba batiendo
palmas vigorosamente y súbitamente murió! Justamente así, entre dos
movimientos, como una vela que se apaga. Cada uno muere como vive.
Yo no tengo miedo de la muerte debido a que no tengo miedo de la vida.
Vivo una vida dichosa y moriré una muerte dichosa. La miseria es nacer,
no morir. Todo depende de cómo lo mire usted.
Int: No puede haber ninguna evidencia de su estado. Todo lo que yo sé
sobre él es lo que usted dice. Todo lo que yo veo es un anciano muy
interesante.
Mah: ¡Usted es el anciano interesante, no yo! Yo no he nacido nunca.
¿cómo puedo envejecer? Lo que yo parezco ser existe sólo en su mente.
Es algo que no me concierne.
Int: Incluso como un sueño usted es un sueño muy inusual.
Mah: Yo soy un sueño que puede despertarle. Usted tendrá la prueba de
ello en su despertar mismo.
Int: Imagine que le llega la noticia de que yo he muerto. Alguien le dice a
usted: ¿Conoce usted a fulano?… ha muerto. ¿Cuál sería su reacción?
Mah: Estaría muy feliz de tenerle de regreso a casa. Realmente feliz de
verle fuera de esta locura.
Int: ¿Qué locura?
Mah: La de pensar que usted ha nacido y que morirá, que es un cuerpo
que manifiesta una mente y todas las demás insensateces. En mi
mundo nadie nace y nadie muere. Algunos salen de viaje y regresan,
otros no le dejan nunca. ¿Qué diferencia hay puesto que viajan a tierras
de sueños, cada uno de ellos envuelto en su propio sueño? Solo el
despertar es importante. Es suficiente conocer el yo soy como realidad y
también como amor.
Int: Mi perspectiva no es tan absoluta, de aquí mi pregunta. En todo el
Occidente las gentes están a la búsqueda de algo real. Se vuelven a la
ciencia, la cual les dice mucho sobre la materia, un poco sobre la mente,
y nada sobre la naturaleza y el propósito de la consciencia. Para ellos la
realidad es objetiva, exterior, lo observable y descriptible, directamente o
por inferencia; sobre el aspecto subjetivo de la realidad no saben nada.
Es extremadamente importante hacerles saber que hay una realidad y
que ha de ser encontrada liberando a la consciencia de la materia y de
sus limitaciones y distorsiones. La mayoría de las gentes en el mundo
no saben que hay una realidad y que puede encontrarse y
experimentarse en la consciencia. Parece muy importante que oigan la
buena noticia de alguien que la ha experimentado realmente. Tales
testigos han existido siempre y su testimonio es precioso.
Mah: Por supuesto. El evangelio de la realización del ser, una vez oído,
no se olvidará nunca. Como una semilla depositada en la tierra, esperará
la estación adecuada y brotará y se transformará en un árbol vigoroso.
(Extraído de YO SOY ESO)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. Yo Soy Eso (Edit. Sirio, 2003)

El Nisarga Yoga
Una forma sencilla de lograr la paz perfecta
por Maurice Frydman

En la humilde morada de Sri Nisargadatta Maharaj, a no ser por las luces


eléctricas y los ruidos del tráfico, sería difícil saber en qué período de la
historia humana se encuentra uno. La pequeña habitación está imbuida
de una atmósfera intemporal. Los temas comentados y discutidos son
igualmente intemporales, válidos para cualquier época. Y la forma en
que son expuestos y examinados es igualmente ajena al tiempo. Los
siglos, los milenios y los yuga se disipan y uno se enfrenta a asuntos
inmensamente antiguos y a la vez eternamente nuevos.
Los comentarios y las enseñanzas habrían sido idénticos hace diez mil
años y serán los mismos dentro de otros diez mil. Siempre habrá seres
conscientes que se pregunten por el hecho de su propia consciencia y
que deseen saber su causa y su finalidad. ¿De dónde vengo? ¿Quién
soy? ¿Adónde voy? Son preguntas que no tienen principio ni tampoco
fin. Sin embargo, es esencial conocer las respuestas, ya que sin una total
comprensión de uno mismo, tanto en el tiempo como en la
intemporalidad, la vida no es sino un sueño, que nos es impuesto por
poderes que desconocemos y con propósitos que no podemos captar.

Maharaj no es un hombre instruido. No hay ninguna erudición en él. No


cita autoridad alguna y las escrituras las menciona muy raramente. La
asombrosamente rica herencia espiritual de la India se encuentra en él
de una forma implícita, más que explícita. Nunca se construyó
un Ashram a su alrededor y la mayoría de sus seguidores son humildes
trabajadores que agradecen la oportunidad de pasar una hora con él, de
vez en cuando.
La sencillez y la humildad son las notas claves de su vida y de su
enseñanza. Ni física ni internamente, se sitúa él en un lugar elevado. La
esencia del ser, de la cual habla, la ve en los demás tan claramente
como en sí mismo, aunque admite que mientras él es consciente de ella,
otros todavía no lo son, pero esta diferencia es temporal y de poca
importancia, salvo para la mente y su contenido siempre cambiante.
Cuando se le pregunta por su Yoga, dice que no tiene ningún Yoga que
ofrecer, que no propone ningún sistema, ninguna teología, ni
cosmogonía, ni psicología, ni filosofía. Él simplemente conoce la
verdadera naturaleza ―la suya y la de sus oyentes― y la muestra. El
oyente no puede verla, porque no puede ver lo evidente de una manera
simple y directa. Todo cuanto sabe, lo sabe con su mente, estimulada
por los sentidos. El hecho de que la mente sea en sí misma un sentido,
ni siquiera lo sospecha.

Nisargadatta Maharaj

El Nisarga Yoga, o Yoga "natural" de Maharaj, es desconcertantemente


sencillo: la mente debe reconocer y penetrar en su propio ser, no siendo
esto o aquello, aquí o allí, entonces o ahora, sino simplemente, siendo de
manera intemporal.
Ese ser intemporal es la fuente tanto de la vida como de la consciencia.
En términos de tiempo, espacio y causalidad, es todopoderoso siendo la
causa incausada, todo-penetrante y eterna, en el sentido de no tener
principio ni fin y estar siempre presente. Al ser incausado, es libre.
Siendo todo-penetrante, todo lo sabe. Al ser indiviso, es feliz. Vive, ama y
se divierte eternamente, formando y reformando el universo. Todo
hombre lo tiene, todo hombre lo es. Pero no todos se conocen a sí
mismos tal como son, y por ello se identifican con el nombre y la forma
de sus cuerpos y con el contenido de sus consciencias.

Para rectificar este malentendido acerca de la propia realidad, el único


camino es reconocer las capacidades cognoscitivas de la propia mente
y convertirla en un instrumento de auto-descubrimiento. Inicialmente la
mente fue un instrumento para la supervivencia biológica. Tuvo que
aprender las leyes y las formas de la Naturaleza a fin de conquistarla.
Eso lo ha hecho y lo hace, pues la mente trabajando mano a mano con la
Naturaleza, puede llevar la vida a un nivel elevado. Pero en ese proceso,
la mente adquirió el arte del pensar y de la comunicación simbólica, el
arte y la habilidad del lenguaje. Las palabras pasaron a ser importantes.
Las ideas y las abstracciones adquirieron una apariencia de realidad. Lo
conceptual sustituyó a lo real.

La consecuencia de todo ello es que ahora el hombre vive en un mundo


verbal. Atiborrado de palabras y dominado por ellas.

Por supuesto, para tratar con las cosas y con la gente, las palabras son
muy útiles, pero nos hacen vivir en un mundo totalmente simbólico y por
ello, irreal. Para salir a la realidad desde esa cárcel de la mente verbal,
uno debe ser capaz de cambiar el foco de la mente desde la palabra a la
cosa a la cual se refiere.

La palabra más frecuentemente utilizada y más llena de sentimientos e


ideas es la palabra "yo". La mente tiende a incluir en ella todo y cualquier
cosa, el cuerpo al igual que lo Absoluto. En la práctica nos señala una
experiencia que es directa, inmediata e inmensamente significativa. Ser,
y saber que se es, es de lo más importante. Y para que sea de interés,
una cosa debe estar relacionada con la existencia consciente de uno,
que es el punto focal de todo deseo y de todo miedo. La finalidad última
de todo deseo es potenciar e intensificar ese sentimiento de existencia
mientras que todo miedo es, en su esencia, un miedo a la auto-extinción.

Permanecer en el sentimiento del "yo", tan real y tan vital, a fin de llegar a
su fuente, es el núcleo del Nisarga Yoga. Al no ser algo continuado, el
sentido del "yo" debe tener una fuente de la cual surja y a la cual retorne.
Esa fuente intemporal del ser consciente es lo que Maharaj llama el
ser, swarupa.
En cuanto a los métodos para realizar nuestra suprema identidad con el
ser, Maharaj es peculiarmente poco explícito. Dice que cada uno tiene su
propio camino hacia la realidad y que no puede haber una norma
general. Pero eso sí, cualquiera que sea el camino que se elija, la puerta
es para todos la misma: el sentido del "yo soy". Captando la profundidad
del "yo soy" y yendo más allá de él, hacia su fuente, es como se realiza el
estado supremo, el cual es también el estado primordial y el definitivo.
La diferencia entre el principio y el final reside sólo en la mente. Cuando
la mente está turbulenta u oscurecida, no percibe la fuente. Cuando es
clara y luminosa, se convierte en un fiel reflejo de ella. Pero la fuente es
siempre la misma, está más allá de la oscuridad y de la luz, más allá de
la vida y de la muerte, más allá de lo consciente y de lo inconsciente.

Ese permanecer en el sentido del "yo soy" es el yoga sencillo, fácil y


natural, el Nisarga Yoga. En él no hay ningún secreto y ninguna
dependencia. No se requiere ningún tipo de preparación ni de iniciación.
Quienquiera que se pregunte por su propia existencia como ser
consciente y sienta un verdadero interés por hallar su propia fuente
captará la importancia del "yo soy" y morará en él asidua y
pacientemente hasta que se disuelvan las nubes que oscurecen la
mente y se vea el corazón del ser en toda su gloria.
Cuando se persevera en el Nisarga Yoga hasta lograr sus frutos, uno se
vuelve consciente y activo en lo que antes ocurría de manera pasiva e
inconsciente. La diferencia no es de fondo, sólo de forma. Es como la
diferencia entre una masa informe de oro y una maravillosa joya. La vida
continúa pero ahora es espontánea y libre, feliz y llena de significado.
Maharaj describe de una manera totalmente lúcida este estado natural y
espontáneo, pero al igual que el ciego de nacimiento no es capaz de
visualizar la luz ni los colores, la mente no iluminada tampoco es capaz
de captar el significado de tales descripciones. Expresiones como
felicidad desapasionada, desapego afectuoso, intemporalidad y
ausencia de causa en las cosas y en los seres, suenan muy extrañas y
no generan respuesta alguna. Intuitivamente sentimos que deben tener
un significado muy profundo e incluso pueden crear en nosotros un
anhelo de lo inefable, pueden ser como un mensajero de lo que vendrá,
pero eso es todo. Como bien dice Maharaj, las palabras son indicadores,
simplemente muestran la dirección pero no van con nosotros. La verdad
es el fruto de la acción seria, las palabras tan sólo nos indican el camino.
(Tomado de YO SOY ESO)

Fuente: YO SOY ESO - Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj(Editorial Sirio, 2003)

SER
Detalles del libro:
Título: SER
Título Original: ¡Sois!
Autor: Nisargadatta Maharaj
Nº de páginas: 252
Editorial: Sirio
Año de edición: 2001
ISBN: 84-7808-373-1
Descripción:
"En el estado último no hay yo, no se recuerda ningún conocimiento.
Este hambre que te mantiene el ánimo debe emplearse para comer tu
miedo a la muerte. Tienes que devorarlo continuamente hasta que se
sacie ese hambre. Este miedo está producido por el ansia de ser, el
deseo de prolongar esta preciosa ventaja de existir. ¿Quién llama a esto
ventaja? La consciencia corporal.

No serás libre hasta que hayas saciado tu hambre y hayas acabado con
ese miedo a la muerte. La esencia de este miedo es el prolongar el "yo
soy". En este momento, hasta el "yo soy" mantiene tu miedo. Tienes que
deshacerte de él.

Prólogo (extracto)
"Tú eres la última Realidad, el Ser Supremo", le dijo (a Nisargadatta
Maharaj) su Gurú. Esta afirmación, pronunciada con ardor, hace que se
replantee todo de nuevo. Aparentemente no hay en él ningún cambio
exterior. Sigue cumpliendo su trabajo diario igual que antes; pero, poco a
poco, Maharaj despierta a su verdadera naturaleza. Se une a la
consciencia, después la trasciende y se sitúa en lo Absoluto.

La falta completa de afectación, la espontaneidad de su conversación,


basada en la evidencia de lo que él era, sin alusiones a textos sagrados
ni a ningún tipo de dogma, quedan como un ejemplo totalmente
excepcional entre las palabras recogidas de los grandes sabios.

Gracias a Maurice Frydman, europeo que vivía en la India, Maharaj


alcanzó cierta fama. Frydman publicó en 1973, en lengua inglesa, un
total de cien conversaciones entre Maharaj y sus visitantes. Entonces
empezaron a afluir allí los buscadores de la verdad, especialmente
holandeses y americanos, pero hay que especificar que Maurice
Frydman retocó las palabras de Maharaj (con su aprobación) para darles
una forma más literaria. En este volumen no ha sucedido así. Frydman
contribuyó con ello a facilitar a los occidentales, familiarizados ya con
los pensamientos de Ramana Maharshi o de Krishnamurti, el acceso a la
no-dualidad, tal como la vivía Maharaj. Pero es bueno que podamos
disponer ahora del lenguaje directo y concreto, a veces rudo, libre de la
jerga espiritualista, propio de Maharaj lenguaje que parece ser una forma
eficaz adoptada por la verdad.

Esta obra consta de dos partes. La primera, con dieciséis


conversaciones que tuvieron lugar entre 1978 y principios de 1980 y en
ellas se exponen los puntos esenciales de la enseñanza de Maharaj. En
la segunda figuran los momentos más importantes de mi propio
encuentro con el Sat-Gurú, entre el 25 de Octubre y el 15 de Noviembre
de 1980. En esta traducción he pretendido, ante todo, mantener el
carácter sencillo y recio de sus conversaciones.

Creo que es necesario precisar el carácter fulgurante de las respuestas


de Maharaj, que salían de él con toda su fuerza, a veces antes de que el
intérprete hubiese terminado de traducir la pregunta del visitante. La
mayoría las contestaba en algo parecido al inglés, lo que justifica las
repeticiones. Hay que tener también en cuenta el cambio de interlocutor
en la discusión de una misma pregunta. Sr¡. Nisargadatta, aunque
padecía cáncer de garganta, no quiso cambiar nada en su vida normal,
pero algunos días estaba muy débil y hablaba menos. Hay que tener en
cuenta, sobre todo en la segunda parte, los largos silencios que separan
su conversación y que, al leerlos, pueden dar la impresión de que no
guardan relación de continuidad.
P.V.
Cometario: "Ser"
En este libro editorial Sirio ya guarda la estructura básica de todos los
demás libros de Sri Nisargadatta que es la transcripción literal de las
conversaciones en los últimos años de Maharaj. En "Ser" se transcriben
sesiones acaecidas entre 1978 y 1980 en las que ya se ha querido
mantener el lenguaje directo y con frecuencia tajante del Maestro sin
esa adaptación literaria tan característica de "Yo soy Eso".

Sri Nisargadatta explica con sorprendente sencillez su relación con


Maurice Frydman y cómo la publicación de "I am that" le dio a conocer a
los buscadores espirituales: "A mi nivel, ignoraba el valor de mi
conocimiento de la realidad, pero Maurice Frydman, que había convivido
con sabios como Ramana Maharshi, Krishnamurti y otro más, podía
comparar y valorar mis conocimientos. Para él había en lo que yo decía
un factor común con lo que ya había oído. Por eso es por lo que dijo:
"Todo lo que se dice aquí a un visitante se pierde de inmediato, a pesar
de que podría ayudar mucho a los que buscan la verdad. Yo quisiera
traducir y publicar sus palabras para que los demás puedan conocerlo".
Y entonces escribió "I am that". A partir de la aparición del libro de
Maurice Frydman empezaron a venir..."

El volumen está estructurado en 27 charlas a lo largo de las cuales se


trata el tema fundamental al que remite siempre Sri Nisargadatta, al
único capital con el que cuenta siempre el buscador: la consciencia, la
sensación de ser, el "yo soy". Sri Nisargadatta rechaza sistemáticamente
cualquier otra divagación en relación a lo que él llama los asuntos del
cuerpo-mente, el Maestro siempre remite a lo esencial para, a partir de
ahí, transcender a la Realidad última, a la Identidad suprema en lo
Absoluto: El "yo soy", el saber que "existo", es el concepto básico y lo que
tú eres en realidad es el conocedor de este concepto básico. Por tanto,
tú no eres ese concepto, sino el que se da cuenta de él. La luz y la brisa
purifican la atmósfera; pero no tienen color ni forma. Es más sutil el
principio que conoce al cuerpo, a la brisa y a la luz. Por consiguiente,
preocúpate sólo de lo que no tiene forma ni color ni apariencia. Todo lo
demás no existe."

Estos dos libros de Sirio forman, pues, un conjunto perfecto. "Yo soy
Eso" por ser el libro de referencia de la enseñanza de Sri Nisargadatta, y
"Ser" por ser la transcripción literal de las palabras del Maestro y,
además, cuando su enseñanza se transmitió de la forma más pura
posible, ya que en sus últimos años de vida aquejado de cáncer de
garganta sólo hablaba en las sesiones con los devotos y en ellas se
remitía a lo esencial. En esta situación se hizo todavía más patente el
carácter indómito de Maharaj pues como el decía, con suma ironía:
"Ahora es cuando mejor puedo impartir la enseñanza porque no puedo
hablar mucho y sólo puedo divulgar cápsulas de conocimiento".
Recensión por José Manuel Lagunas

SEMILLAS DE CONCIENCIA

Detalles del libro:


Título: SEMILLAS DE CONCIENCIA
Título Original: Seeds of Consciousness
Autor: Nisargadatta Maharaj
Nº de páginas: 248
Editorial: Sirio
Año de edición: 1995
ISBN: 84-7808-127-5
Descripción:
"...Eso no puede ser expresado en palabras, llámelo como Vd. quiera.
Luna significa mente. La mente es comparable a una sustancia líquida,
dado su movimiento perpetuo. Conténtese con observar la marea de la
mente, con observarla con inocencia y calma, y no la reconozca como
siendo usted. Sea Vd. en el estado "Yo soy" sin recurrir a las palabras.
Usted da un sentido a las palabras, pero ellas acaban por desaparecer; a
fin de cuentas todas las cosas perceptibles y no observable se
reintegran al estado de lo no perceptible y no observable. Descubra ese
proceso. Poco a poco lo comprenderá y obtendrá paz y reposo. Vd. no
hace nada. Las cosas tienen lugar. El conocimiento del que Vd. me habla
proviene de lo que ha leído y oído. A menos que tenga confianza en su Sí
Mismo, debe remitirse a la autoridad de los demás, sin embargo, yo le
hablo a partir de mi estado real. Yo le hablo según mi experiencia, según
mi visión, sin citar la autoridad del Gita o del Mahabharata. Cuando Vd.
habla del Gita, debe saber que esos textos se refieren a usted, que cada
una de sus palabras se refieren a su Sí Mismo."

Prefacio
Una cita con la eternidad
Exteriormente Sri Nisargadatta Maharaj parecía un hombre común,
hablaba solamente su lengua nativa, el Marathi, pero la sabiduría de sus
espontáneas palabras era la misma que se encuentra en los Vedas o en
los Upanishads. Era un brillante ejemplo de quien está en el estado
consumado de la Consciencia Eterna. Para el buscador que quiere
encontrar un sabio vivo que iguale en sabiduría a los de las escrituras,
Sri Nisargadatta Maharaj representaba el cumplimiento de sus anhelos
más íntimos
Sri Nisargadatta Maharaj no se presentaba como Mahatma,
como Bhagavan, ni como Pararnahamsa. No tenía ningún yoga,
ningún sistema de filosofía que ofrecer o predicar; todo lo que sabía y
experimentaba era la Naturaleza Real —la Naturaleza Real común a él
mismo y a sus oyentes. Dio el clamoroso consejo que desde tiempos
inmemoriables ha dado la India a toda la humanidad: "Conoce tu
verdadero Ser".
Durante más de cuarenta años este gran hombre se mantuvo repitiendo,
"Sé consciente de tu estado de ser —de puro y simple ser— sin ser esto,
eso o lo otro." Provocaba a sus oyentes para que le hicieran preguntas,
pero sus respuestas nunca eran meramente respuestas. La respuesta
constituía siempre un desafío a quien había preguntado para que
descubriera por sí mismo cuál era su Naturaleza Real.

Hablaba desde su propio conocimiento directo y decía que él solamente


contaba su propia "historia". No necesitaba ninguna prueba para sus
palabras. No se apresuraba a citar ninguna autoridad para respaldarlas a
fin de que el oyente pudiera apreciar mejor su verdad. También instaba a
su interlocutor a que hablara desde su propia experiencia y a que no
citara lo que otros han dicho. Mantenía que su propia "historia" se
convertiría también en la de su oyente, que lo mismo que había florecido
en él iba a florecer en nosotros —una vez ya estabilizados en nuestra
propia "eseidad", en nuestro puro estado de consciencia.
Cuando se suscitaba la fastidiosa cuestión de las vidas anteriores,
Maharaj preguntaba inmediatamente si el interlocutor sabía algo sobre
este "nacimiento", su nacimiento actual. "¿Por qué hace usted una
pregunta que es completamente innecesaria?", decía, "¿Por qué?"
Cuando se le preguntó al Buddha lo que es el pecado, el Buddha
respondió, "Todo lo innecesario es pecado". La única cosa necesaria es
descubrir quién está haciendo la pregunta. ¿Cuál es su Naturaleza Real?
¿Cuál es la Realidad que hay antes de que surja la consciencia "Yo Soy"?
Permanezca fijo en su eseidad, y entonces usted verá lo que es anterior
a las palabras "Yo Soy".

Con el estudio de los Vedas, los Upanishads y otras innumerables


escrituras hindúes, el estudiante puede obtener un atisbo de la Verdad —
como si contemplara un bello y vívido cuadro de esa Verdad. Pero
sentarse cerca de Sri Nisargadatta Maharaj era escuchar
al Upanishad vivo, era estar en presencia de la esplendorosa y vibrante
Verdad misma.
Dr. Damayantie Doongagi
Bombay

Comentario: "Semillas de Conciencia"


Semillas de Conciencia, editorial Sirio e Ignitus Ediciones. Antes de la
Consciencia, Ignitus Ediciones. La Consciencia y lo Absoluto, Ignitus
Ediciones.
Estos tres títulos recogen las conversaciones con asistentes a las
charlas en los últimos años de Sri Nisargadatta. Para entonces ya se
había tomado conciencia de la importancia tanto del Maestro como de
su enseñanza, circunstancia que no ocurría en los primeros años, por lo
que las charlas eran grabadas. Las conversaciones que recogen estos
tres libros fueron grabadas por la señora Vanaja y compiladas,
transcritas y editadas por Jean Dunne, todo ello supervisado por el
propio Maharaj que incluso sugirió los títulos. La señora Jean Dunne
recibió la aprobación para que fueran publicadas en inglés, hecho que no
pudo llevarse a cabo hasta después de la muerte del Maestro.
"Semillas de Consciencia" ha sido publicado tanto por la editorial Sirio,
en 1995, como por Ignitus Ediciones en 2007. Es preciso señalar que
todas las traducciones de Ignitus han sido realizadas por Pedro
Rodea (un verdadero Comprehensor) lo que supone una garantía de
calidad especialmente desde el punto de vista de la propia
Comprensión. Este libro comienza con dos presentaciones escritas por
habituales traductores de Sri Nisargadatta, siendo especialmente
interesante la de Ramesh Balsekar, en donde nos muestra un resumen
de la vida del Maestro, de su experiencia personal con él, y de la
enseñanza. En "Antes de la Consciencia" y en "La Consciencia y lo
Absoluto" el prefacio es escrito por la editora Jean Dunne, en ambos
hace el siempre difícil intento de resumir la enseñanza de Maharaj. Este
último libro tiene la curiosidad de añadir la traducción del único libro que
se sepa que escribió Sri Nisargadatta llamado "El Conocimiento del Sí
Mismo y la Realización del Sí Mismo". Es un texto más propiamente
tradicional con el lenguaje y los términos habituales de la Tradición
Hindú, muy distinto en la forma, que no en la esencia, de su enseñanza
oral en donde prevalece ese lenguaje espontáneo, directo y "radical" tan
propio de Sri Nisargadatta.
En cuanto a las charlas el formato pregunta-respuesta las hace siempre
tremendamente eficaces. Es cierto que hay que acostumbrarse al
peculiar lenguaje de Sri Nisargadatta que, en el fondo, es idéntico al de
cualquier otro jnani pero, en la forma, evidentemente difieren. Eso sí el
aunto que Sri Nisargadatta quiere tratar y al que lleva siempre al
interlocutor es siempre el mismo, el punto de vista más elevado, en
especial, en estos últimos años de su existencia pues no quería
malgastar el tiempo en asuntos triviales. "Yo sólo trato dos cosas: ¿Cuál
es su identidad, y cuál es su convicción sobre lo que usted es? Estas
cuestiones no pueden discutirse con todo el mundo. Yo sólo puedo
hablar de ellas con aquellos de ustedes que son serios. Hay aquellos
que tienen un montón de sabiduría, pero que no han resuelto el enigma
de la "yo soidad".

Todo aquel que quiera penetrar en el esencia de su ser encontrará en


estas charlas respuestas a sus inquietudes y una guía segura lejos de
cualquier fantasía tan frecuente en nuestros días. Puede que la
exposición de Sri Nisargadatta no sea especialmente atractiva al
principio pero podemos asegurar que es totalmente fiel a la tradición y
una de las más eficaces precisamente por desembarazarse de todo
artificio innecesario. Todos estos libros son un tesoro que el buscador
sincero del Sí mismo agradecerá con todo su corazón.

¿Qué enseña Maharaj..?


por Ramesh Balsekar
...¿Qué enseña Maharaj entonces? Como a menudo él mismo dice, todo
lo que hace es presentarnos un espejo espiritual en el cual podamos, si
queremos hacerlo seriamente, ver nuestra verdadera imagen. Si nos
aventuramos a describirla su enseñanza básica podría, quizás,
resumirse como sigue:

El universo entero (Mahadakash) existe solamente en la


Consciencia (Chidakash), mientras que el Jnani tiene su morada en lo
absoluto (Paramakash). En lo Absoluto —eseidad pura— no hay
Consciencia del "Yo Soy" y es anterior a los pensamientos y a las
palabras. Luego, sin razón aparente, de manera espontánea la
Consciencia se convierte en existencia. Todo lo que es, Soy Yo. Antes de
todos los comienzos después de todos los finales, Yo Soy. Acontezca lo
que acontezca, Yo debo estar aquí para presenciarlo. Por lo tanto, no es
que el mundo no exista, el mundo aparece en la consciencia, la cual es la
totalidad de lo conocido en la inmensidad de lo no conocido. Lo que
comienza y acaba es mera apariencia. Del mundo puede decirse
que aparecepero no que es.
Maharaj nos dice que siempre que un individuo sueña, tiene la
experiencia del mundo creándose en la consciencia. Cuando una
persona no está plenamente despierta y su consciencia meramente se
mueve, entonces sueña; y en su sueño, en esa minúscula mota de
consciencia, en una fracción de segundo, se crea un mundo entero
exactamente similar al mundo de la vigilia, y en ese mundo se ven la
tierra, el sol, colinas y ríos, y gentes —incluido el soñador mismo—
comportándose exactamente como en el mundo de la vigilia. Mientras la
persona está soñando el mundo del sueño es muy real: sus experiencias
—tanto de placer como de dolor— son extremadamente realistas. Pero
una vez que se despierta, la totalidad del sueño se sumerge en la
consciencia dentro de la cual se originó. "En el estado de vigilia —dice
Maharaj—, el inundo emerge debido a la ignorancia (Maya) y nos
introduce en un estado de sueño-despierto. Tanto sueño profundo como
vigilia son nombres erróneos, pues en ambos usted está sólo soñando;
sueña que está despierto o sueña que está dormido. Sólo el Jnani
conoce el verdadero despertar y el verdadero dormir. Vea todo como un
sueño y permanezca fuera de él... El principal punto que hay que
entender es que usted ha proyectado sobre usted mismo un mundo de
su propia imaginación, basado en recuerdos, deseos y temores, y que
usted se ha apresado a usted mismo en él. Dese usted cuenta de eso,
rompa el hechizo y libérese".
Maharaj resume repetidamente su enseñanza pidiendo a sus oyentes
que vayan más allá de sus palabras, "Regrese a su Origen y more en él".
El Origen es la Realidad, nuestro verdadero estado, anterior a la llegada
de la Consciencia, estado en el que no hay necesidades de ningún tipo y
es anterior a la ilusión de los aconteceres: concepción, nacimiento,
desarrollo de la vida y, finalmente, la muerte del cuerpo. "Usted" está
siempre separado de la totalidad de este "espectáculo", simplemente
preséncielo.

"Saber con una convicción definitiva —dice Maharaj— usted no está en el


cuerpo ni en la mente, aunque sabe que ambos están presentes, es ya
conocerse a sí mismo. La liberación no es cuestión de adquirir algo, sino
de convencerse de que usted ha sido siempre libre, y es cuestión de
coraje para actuar de acuerdo con esa convicción. No hay nada que
cambiar; únicamente cuando la idea misma de cambio se ve como falsa
lo sin-cambio podrá mostrar su naturaleza propia".
El enfoque de las enseñanzas de Maharaj suele sorprender a sus
oyentes. Por ejemplo, sobre el tema del amor lo habitual ha sido siempre
decir que no puede haber progreso espiritual sin amor hacia los demás.
Este planteamiento podría ser fácilmente motivo de frustración para el
buscador honesto que sabe que él no ama —ni puede amar— a los
demás como a sí mismo. Qué alivio, por lo tanto, oír decir a Maharaj:
"Sea sincero con su propio ser real. Ámese a usted mismo
absolutamente. No pretenda que usted ama a los demás como a usted
mismo. A menos que usted se haya dado cuenta de que los demás son
uno con usted mismo, no podrá amarlos. No pretenda ser lo que no es,
no se niegue a ser lo que es. Su amor por los demás es el resultado del
conocimiento del ser real, no su causa".
Y finalmente, qué alentador escuchar a Maharaj decir: "Lo que usted ha
aprendido aquí es una semilla. Aparentemente podrá olvidarlo. Pero esa
semilla vivirá, y a su debido tiempo brotará, crecerá, y dará flores y
frutos. Todo acontecerá por si mismo. Usted no necesita hacer nada:
solamente, no lo impida".
Ramesh S. Balsekar
31 de marzo de 1980
Fuente: Semillas de Conciencia (Introducción) - Editorial Sirio

Nadie ha nacido
Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj
3 de enero de 1980

Maharaj: La dualidad hizo su aparición en el instante mismo en que


nació su sensación de ser, su eseidad. El movimiento llena el mundo
manifestado, creando y destruyendo sin cesar formas innumerables La
consciencia es de naturaleza universal, lo mismo que el espacio. La
consciencia que encierra el cuerpo no es más que una pequeñísima
experiencia, pero por su naturaleza, por su cualidad, es esencialmente
idéntica a la consciencia universal. Y lo mismo ocurre con el espacio.
La imaginación y la memoria crean un cuerpo y una personalidad; y
entonces lo manifestado cree equivocadamente ser ese cuerpo y esa
personalidad.
Interlocutor: ¿Cuál es la causa de la aparición del ser?
Mah.: Lo mismo que el sueño que usted sueña no tiene causa, así el ser
tampoco tiene causa. Explíqueme por qué sueña. El sueño es sin causa
y, por tanto, sin lógica.
Las cosas que vemos en el mundo manifestado son comparables a las
imágenes que aparecen en la pantalla de televisión.
¿A quién damos nosotros el nombre de padres? A dos formas físicas
solamente; cuando éstas mueren, ¿estimamos que son nuestros padres
quienes mueren? Aquello que dio nacimiento a mi ser, sin que yo tuviese
conocimiento de ello, eso es mis padres, es decir, la fuente, el origen.

Si veo el mundo y pienso en Dios, es únicamente porque yo soy. Por lo


tanto Dios es, porque yo soy. Si yo no soy, Dios tampoco es. Le voy a dar
una fórmula que lo hará todo por usted: mantenga constantemente en
su espíritu: "yo soy Dios, sin mí Dios no existe". Una vez usted se halle
firmemente establecido en esta fórmula, todo lo que es sin importancia
se disipará poco a poco.

En la etapa siguiente —le he dicho que primeramente repita "yo soy


Dios"— deberá dejar a un lado las palabras "yo soy Dios", y llegar a lo que
era antes de la comprensión de las palabras. Eso es Dios y eso es usted,
no las palabras.

El cartero viene a traerme el correo. Puede ser un hombre muy pequeño,


pero es plenamente consciente de representar al gobierno. Mi sensación
"Yo Soy" es el registro de la presencia de Dios.

La cuestión original es saber cómo ir más allá la consciencia. La


consciencia está ligada al tiempo, pero es nuestro único capital, por eso
es tan importante.
Int.: No alcanzo a seguirle.
Mah.: Es por su identificación con el cuerpo; no es fácil abandonarla.
Int.: Enséñenos alguna astucia.
Mah.: El único remedio es meditar y reflexionar sin descanso sobre lo
que he dicho. Gradualmente su autolimitación desaparecerá, así como
su sensación de estar separado. Para resolver el enigma es necesario
practicar la meditación profunda durante un largo período. Meditar
significa que el ser mismo se absorbe en el ser. Tras practicar durante un
largo período este tipo de meditación, se llega a conocer al Conocedor
del ser.
Yo soy el Conocedor de la consciencia. Y sólo puedo conocer todo lo
demás, y no a mí mismo. Este enigma se resolverá por sí solo gracias a
la práctica constante de la meditación profunda.

Ahora está convencido de ser el conocedor de la consciencia. ¿No?


Int.: Sí.
Mah.: Lo está, pero queda una identificación mental con el cuerpo que le
hace sentir que algo bueno va a acontecerle a usted. Ahora, tiene un
cierto conocimiento, y eso le hace sentirse muy feliz. Ese conocimiento
ha disipado la ignorancia. En el curso de ese barrido de la ignorancia, el
conocimiento también desaparecerá. Sólo usted quedará.
El sonido que tiene que oír es el sonido silencioso. Sólo el sonido
silencioso puede oír el sonido real.
Int.: ¿Es Dios el equivalente de lo manifestado sin forma?
Mah.: Dios es el sonido silencioso. Está en lo manifestado, pues todo lo
que estamos hablando se refiere a lo manifestado. Lo No-Manifestado
no está en absoluto dotado de palabra.

29 de marzo de 1980
Maharaj: Cuando el cuerpo muere va a mezclarse con los cinco
elementos. El soplo vital se mezcla con el aire, y la consciencia con la
consciencia universal. Entonces, la consciencia que estaba sometida a
los tres Gunas en el cuerpo se libera, deviniendo Nirguna. La idea de
renacimiento es un concepto, pues el renacimiento implica
forzosamente la muerte. ¿Qué es lo que muere? Nada. ¿Quién va a
renacer? Nadie ha nacido.
Sea cual sea la educación que usted ha recibido, tenía por fundamento
el cuerpo-mente. Y sus conceptos jamás serán otra cosa que conceptos.
Pero una vez que el cuerpo se ha mezclado con los cinco elementos, el
soplo con el aire y la consciencia con la consciencia universal, los
conceptos pierden su base, su soporte. En consecuencia, ¿a dónde irán?

La consciencia universal no viene de ninguna parte; es universal. Existe


en estado latente en todo alimento. No viene de ningún lugar, está ya
latente; nace automáticamente en la forma en el momento de su
creación, al mismo tiempo que la fuerza vital.

La semilla infinitesimal contiene ya el árbol todo entero en estado


latente; crecerá y se multiplicará en el momento oportuno. La semilla, el
producto químico, el ser, encierra el universo de usted entero. Haga
preguntas tomando por punto de partida el ser y no lo que ha oído decir.

El ser posee sus propias cualidades latentes, gracias a las cuales puede
manifestarse en el mundo. ¿Cómo actúa en el mundo? Con la ayuda de
propiedades mecánicas.

La eseidad tiene su propio modo mecánico de funcionamiento en el


mundo y esas propiedades están latentes en el principio químico. Tome
por ejemplo la lombriz de tierra, el insecto o la rata: ellos mismos cavan
el agujero donde vivirán. Lo mismo ocurre con los seres humanos, tienen
su propio modo de funcionamiento. ¿Cuál es su origen? Su ser.
Int.: Pero el ser es único, no hay multitudes de seres
individuales.
Mah.: El espacio es uno, el aire es uno, el fuego es uno. Del mismo
modo, la consciencia es una igualmente.
Resulta de la combinación integrada de los cinco elementos. El ser es,
por tanto, el producto de la esencia de alimento salido de la marea
elemental quíntuple.

En el momento de la concepción, el principio del ser —el producto


químnico— fotografía la situación, cualquiera que sea. La emulsión
química que recubre la película registra las impresiones.

El principio del ser ha tomado la fotografía sin tener conocimiento de


ello. En esa etapa todavía no está dotado de inteligencia. Más adelante
ese principio llega a una madurez suficiente y alcanza su objetivo
mismo: el de feto. ¿Cuál es ese objetivo? Conocerse como "Yo Soy". Ese
conocimiento se manifiesta en el niño en el momento oportuno.

Yo le enseño su verdadera naturaleza: usted es Nirguna, lo mismo que el


Señor Krishna. El Señor Krishna era el No-Nacido, el principio Nirguna, lo
mismo que es usted.

A cada instante la consciencia universal da nacimiento a innumerables


formas de toda especie: insectos, animales, seres humanos; y hay
gentes que pretenden que nosotros hemos conocido múltiples
nacimientos. ¿Recuerdan esas gentes todos esos nacimientos? Yo no
tengo conscientemente conocimiento de mi nacimiento, pero se me
acusa de haber nacido. En realidad usted acepta esos conceptos porque
tiene miedo a la muerte.

¡El que se ha librado de las cosas que van y que vienen, el que a fin de
cuentas se deshace completamente del concepto "Yo Soy" que
mantenía, está completamente liberado!

En la India, la sadhana consiste en recitar el nombre sagrado de Dios.


Sin nombre ni título usted no puede vivir en el mundo. Se le da un cierto
título o nombre que representa el de Dios y que es el propio nombre de
usted. Cuando recita el nombre, se extiende y le da todo el
conocimiento. Es su propia naturaleza real. No debe detener esa
recitación; aunque el cuerpo esté vivo o a punto de morir, usted debe
continuar recitando el nombre. Suponiendo que sea un imbécil quien
recita el nombre, su naturaleza eterna no por ello se abrirá menos.
Cuando se produce un acontecimiento tal, las gentes se presentarán
ante él por centenares, a fin de rendirle homenaje o de testimoniarle su
veneración.
En la India, la recitación del nombre sagrado es muy importante,
mientras que en los demás países se pone el acento sobre el intelecto,
lo que tiene por resultado que sus habitantes sean muy eficaces en la
vida mundana. La recitación del mantra del sagrado nombre es una
tradición de la línea de sucesión de los Navnathas a la cual pertenezco.
Los grandes Sabios de esta línea no eran instruidos —eran seres
simples, pero no por ello alcanzaron menos el estado supremo.
Después de haber leído "Yo Soy [Eso]", numerosas personas vienen aquí.
Cuando me encuentro entre la gente no llegan a reconocerme, pues no
tengo una personalidad extraordinaria ni brillante. Finalmente, cuando
me siento sobre este estrado un poco elevado, se dicen: "¡Ah,
seguramente es él!". Pero primero me miran y no me ven.
Int.: Dado que Maharaj niega la idea de los nacimientos
anteriores, ¿se puede interpretar que los samskaras vienen de
esta vida?
Mah.: Sí, pero los amigos que usted tiene en este nacimiento intentarán
decirle que los samskaras provienen de nacimientos anteriores.
(Extraído de SEMILLAS DE CONCIENCIA)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. Semillas de Conciencia (Edit. Sirio, 1995)

LA MEDICINA SUPREMA

Detalles del libro:


Título: LA MEDICINA SUPREMA
Título Original: The Ultimate Medicine
Autor: Nisargadatta Maharaj
Nº de páginas: 220
Editorial: Gulaab
Año de edición: 2000
ISBN: 84-86797-86-1
Descripción:
Ahora, usted sabe que existe; usted mora en la semilla de la "sensación
de ser", aunque, finalmente, incluso esta "sensación de ser" misma ha de
ser trascendida. Todo está contenido en esa semilla, de la misma
manera que toda la encina está contenida en la bellota. De forma similar,
todo está contenido en esa consciencia: el mundo entero está ahí y este
cuerpo está también presente.

El "yo soy" mismo es el mundo; el "yo soy" contiene el mundo entero. Ésa
debe ser su convicción. Esta cognitividad contiene este presunto mundo
real, de forma análoga a cuando en un sueño usted siente que está
despierto, pero realmente no lo está —su mundo, en ese momento, es el
mundo del sueño. Esta convicción debe hacerse patente. La verdad es
que no hay ninguna diferencia entre la consciencia del sueño y la
consciencia de la vigilia, aunque parezcan ser enormemente diferentes;
toda la consciencia es una.

Todos los caminos conducen a la irrealidad. Los caminos son


creaciones dentro del ámbito del conocimiento. Por consiguiente,
los caminos y los movimientos no pueden transportarle a la
Realidad, porque su función es enredarle en la dimensión del
conocimiento, mientras que la Realidad es anterior a él.
Sri Nisargadatta Maharaj

Prólogo
Fue un gran privilegio visitar a Sri Nisargadatta Maharaj durante poco
más de un año antes de su muerte en Septiembre de 1981. Mi viaje no
había sido por antojo, pues había estado estudiando sus enseñanzas
durante varios años. Y, como había ocurrido a muchos otros, sentí en mí
un irresistible impulso de pasar un tiempo en su presencia física.

El Maharaj que encontré era evidentemente un hombre muy viejo, recién


entrado en sus ochenta. A pesar de eso, me impactó por su energía y su
vigor, y sobre todo, por su implacable pasión por compartir su
comprensión. También advertí la calurosa bienvenida que ofrecía a
aquellos con un deseo sincero de aprender de él, si bien esto no excluía
punzantes palabras o afiladas críticas dirigidas a aquellos que sólo
querían lucir su erudición libresca o su basta presunción.

Mis recuerdos de los hechos, son hoy tan vívidos como si hubieran
acontecido ayer y el precepto de una espiritualidad verdaderamente
humana aunque supremamente liberadora, permanece como el faro guía
en mi vida. Siempre permaneceré en deuda con este espíritu admirable,
falto de pretensiones, pero manifiestamente realizado, por todo lo que
me dio y lo que continúa dándome.

Las charlas de este volumen —cuidadosamente editadas— han sido


transcritas de las grabaciones de las conversaciones que yo y otros
mantuvimos con Maharaj. Últimamente, ha habido algunas
controversias acerca de cuál de las obras publicadas representa mejor
la esencia de sus enseñanzas, puesto que era evidente que en las obras
que siguieron a Yo soy Eso, Maharaj —dada su edad y estado de salud—
se dirigía a sus visitantes mucho más concisa y menos pacientemente,
con un estilo de enseñanza del cual algunos de sus seguidores parecen
estar extrayendo conclusiones erróneas. Por consiguiente, para
comparar metáforas de importancia, aconsejaría al estudiante de las
enseñanzas de Maharaj que hiciera —como curso principal— un
profundo estudio de Yo soy Eso y que enriqueciera ese alimento con los
excelentes vinos de los volúmenes que Robert Powell ha editado
posteriormente, de forma tan concienzuda y devota.
Ha sido mi experiencia que muchos estudiantes de este tipo de
enseñanza parecen estar bajo la impresión de que simplemente
escuchar un comentario intelectual más una pequeña reflexión
subsecuente hasta el punto de la aceptación, les concede
automáticamente la realización. Nada podría estar más lejos de la
verdad. Mas bien, considero que un claro y detallado entendimiento
intelectual de la enseñanza es esencial, pero todavía es solo un primer
paso. Posteriormente, los estudiantes deben reflexionar sobre el
significado de estas enseñanzas, para ver cómo contradicen y socavan
las suposiciones respecto a sí mismos que operan sobre sus vidas
cotidianas en una búsqueda de felicidad y de consecución de metas.

El paso final y más crítico es la determinación en la aplicación y la


conversión de esta comprensión intelectual inicial, en un "trabajo
interior" junto a un profundo cambio en el comportamiento y actitudes;
es decir, la transformación de nuestra consciencia limitada y
egodefinida, en la presenciación ilimitada e irrestringida que es el Yo de
todo. Esto, considero, es la esencia de la emancipación espiritual.

Tengo el fuerte presentimiento de que Sri Nisargadatta Maharaj será


reconocido cada vez más como una estrella admirable del firmamento
espiritual de nuestra época. Ruego que Robert Powell vea que sus
considerables esfuerzos redundan en una apreciación todavía más
amplia de la sabiduría de Sri Nisargadatta Maharaj y añado mi voto de
gratitud hacia él por todo su excelente trabajo en esta área.
Peter V. Madill, M.D.

Prefacio
La mayoría de los discursos presentados en estas páginas se
desarrollaron dentro del último año antes de la muerte de Sri
Nisargadatta Maharaj y, por consiguiente, pueden considerarse —al igual
que los publicados en El Néctar de la Inmortalidad— como sus
enseñanzas finales en el más amplio sentido de la palabra. Estos
discursos se caracterizan por el deseo de Maharaj —en los postreros
días de su vida— de referirse sólo a las cuestiones clave y de hacerlo en
el nivel más profundo posible. Uno no puede dejar de detectar un gran
sentido de apremio y un deseo de economizar su menguante energía
física. Esto no le permitía ofrecer mucho tiempo a los principiantes para
tratar cuestiones repetitivas y principios elementales —lo que Maharaj
solía llamar "la espiritualidad de jardín de infancia".
Algunos lectores de los primeros libros de Sri Nisargadatta me han dicho
que han advertido diversas incongruencias en el material. Sin embargo,
deben tener presente que aquí no se trata de un tratado de
espiritualidad; estos escritos son la transcripción de sus conversaciones
privadas con una amplia variedad de interlocutores que tenían
trasfondos, niveles de desarrollo espiritual y capacidades para la
comprensión, muy diferentes. Maharaj se dirigía a cada uno de sus
visitantes de acuerdo a sus necesidades y circunstancias particulares.
Así, a una persona le podía decir que meditara mucho, mientras que a
otra, más avanzada, le decía que no tenía porqué meditar, y que, de
hecho, sería completamente inútil. Maharaj también usaba palabras de
una manera muy flexible para adaptarse a la ocasión. Así, mientras que
en el campo de la ciencia y de la filosofía, una congruencia absoluta
puede considerarse como una meta global, en el terreno de la
espiritualidad, un requerimiento parecido indicaría un acercamiento
inapropiado a una cuestión mucho más profunda y más sutil y una señal
de ignorancia sedimentada. Por consiguiente, mi consejo a los lectores
es que acepten el material de una manera global, más que intentar una
evaluación microscópica, comparativa y analítica de los componentes
del texto. La propia apertura y receptividad de uno, bien constituyen la
llave para cualquier progreso espiritual.
Robert Powel
La Jolla. California
Agosto de 1994
Comentario: "La medicina suprema"
La Medicina Suprema. Editorial Gulaab. La experiencia de la Nada.
Editorial Gulaab. Enseñanzas definitivas. Editorial Los Libros de la Liebre
de Marzo. El Néctar a los pies del Señor. Ignitus Ediciones.
Todos estos títulos son los que forma la otra trilogía que señalábamos
en la introducción, la llevada a cabo ahora por Robert Powell, el cual
también compila y edita conversaciones de Sri Nisargadatta en esos
últimos años de enseñanza cuando ya era conocido en los ámbitos de la
espiritualidad.
La publicación al castellano de estos títulos la han desarrollado varias
editoriales por lo que el resultado es un tanto desordenado. La pionera
fue la Editorial Los Libros de la Liebre de Marzo que en el 1998 publicó
"Enseñanzas Definitivas". Es una buena edición, en general, con un
prólogo, un prefacio y una introducción en los que se hace un resumen
magnífico de la enseñanza de Sri Nisargadatta. Casi diez años después,
en el 2007, Ignitus Ediciones publica este mismo libro pero con el
nombre de "El Néctar a los pies del Señor" que es la traducción más fiel
al original "The Nectar of the Loord's Feet". Quizá la editorial La Liebre
prefirió el título de "Enseñanzas Definitivas" por recoger esas últimas
charlas de Marahaj en las que, como hemos comentado, se expuso la
enseñanza en su más rigurosa exactitud. En cuanto a la traducción, la de
Ignitus siempre cuenta con la garantía de su habitual traductor, Pedro
Rodea, que por las razones ya comentadas siempre lo recomendamos.
Más allá de estos apuntes para explicar que estamos hablando de un
mismo texto, el libro es extraordinario. Cada charla se corresponde con
un capítulo formando un conjunto de 21, todos ellos titulados queriendo
expresar lo más señalado del mismo. Es, a nuestro entender, el más
sobresaliente de los editados por Powell.
En cuanto a los otros dos títulos, los de Editorial Gulaab, están
publicados desde el 2000. En "La Medicina Suprema" se ha seguido el
mismo esquema, un capítulo dedicado a cada charla, 11 y un epílogo,
también titulados. Es importante destacar que el traductor de esto dos
libros curiosamente también es Pedro Rodea. "La experiencia de la
Nada" cuenta con 10 capítulos pero en esta ocasión no se ha señalado
si cada uno de ellos corresponde con una charla, pues no están
fechados. Seguramente es un "desliz" editorial pues suponemos que así
corresponderá ya que sigue el mismo esquema que el anterior título, es
decir, capítulos titulados según el tema tratado, en este caso 10. Por
supuesto el contenido de estos libros es igualmente interesante, en las
charlas con Sri Nisargadatta no se permitían banalidades, así que para
los investigadores de la naturaleza real del ser humano encontrará en
estas compilaciones materia más que suficiente para indagar en el
estudio.
Para terminar con este apartado del gran Sri Nisargadatta Maharaj
reproducimos unos párrafos extraídos de estos dos últimos títulos que
recogen palabras del Maestro.
Jivatman es aquél que se identifica con el cuerpo-mente como
individuo separado del mundo. El atman es sólo la "sensación de ser",
o consciencia, la cual es el mundo. El principio Último que conoce esta
"sensación de ser", no puede ser nombrado. No puede ser enmarcado
o condicionado con palabras. Ése es el estado Supremo...
Todo lo que es, es sólo una expresión de la consciencia. Si la
consciencia no está presente, la expresión de la consciencia tampoco
está presente. Por consiguiente, nada es. Y esta consciencia es un
concepto que no ha sido solicitado; ha aparecido espontáneamente...
Incluso esta consciencia no lo es todo y no va a durar para siempre.
Descubra cómo ha aparecido esta consciencia, el Origen de toda
consciencia...

BALANCE CERO
DIÁLOGOS CON SRI NISARGADATTA MAHARAJ (*)

Detalles del libro:


Título: BALANCE CERO
Subtítulo: Diálogos con Sri Nisargadatta Maharaj
Autor: Sri Nisargadatta Maharaj
Traducción de: Pedro Rodea
Nº de páginas: 224
Editorial: CreateSpace (Amazon)
Año de edición: Diciembre 2016
ISBN: 978-1541022478
Descripción:
La consciencia "yo" es el centro de todo. Si no hay consciencia "yo", no
hay ningún todo. Cuando uno se da cuenta de Sí mismo, "yo"
desaparece, y lo que queda es Atma, solo Mismidad. El estado no ser no
tiene aparición ni desaparición. La desaparición es considerada como la
muerte por las gentes que son ignorantes del origen de la vigilia, es
decir, de la consciencia. Para el Sabio no hay ninguna muerte. Darse
cuenta de Sí mismo es el fin del miedo y de la muerte.
"Lo mejor de lo mejor que hay de Sri Nisargadatta Maharaj, y es poco
decir lo dicho. Me gusta leer a los maestros espirituales en sus últimas
etapas cuando su madurez ha alcanzado su punto más álgido. Este
libro muestra los últimos diálogos de Nisargadatta Maharaj antes de
su muerte, unos diálogos radicalmente diferentes a su etapa inicial.
Una traducción excelente por cierto." (Comentario en Amazon)

Extracto
7 de diciembre de 1979
Visitante: ¿Cuál es la causa de la ignorancia?
Maharaj: El conocimiento "yo" es el único conocimiento fiable, pero el
hombre tiene el hábito de acumular conocimiento de todas las fuentes.
A usted se le ha hablado del nacimiento y el renacimiento. Aunque el
nacimiento no es su experiencia directa, el hombre lo toma por
verdadero. El conocimiento de un hombre está lleno de conceptos e
imaginación.
V: ¿Qué pasa con la ley del karma? Por ejemplo, los efectos de lo
que hacemos en esta vida los tenemos que sufrir en la
siguiente.
M: Mientras se tome por un cuerpo, la ley del karma le afecta. Si usted
se conoce como el Sí mismo, la ley no le afecta.
V: La ley del karma nos asusta.
M: La sensación "yo" es la esencia de los jugos del alimento, y la forma
que adopta el alimento es tomada por nosotros como si fuera nuestra
forma. Su naturaleza verdadera (de usted) es sin consciencia "yo".
Cuando la fuerza vital desaparece del cuerpo, éste deviene inerte. Es
como cuando se apaga una llama. ¿Va la llama a alguna parte? Cuando
el cuerpo muere, no hay ningún ir a ninguna parte. En el supuesto
nacimiento, no hay ningún venir de ninguna parte. Atma (el Sí mismo)
está en todas partes. En Atma no hay ningún lugar a donde ir.
Cuando hablo, no hablo de un individuo, hablo de la naturaleza de la
consciencia. El ciclo de la manifestación, mantenimiento y disolución
prosigue imperturbable. Ningún Mahatma o "Encarnación" (Avatar), tal
como Rama o Krishna, puede detener este ciclo. Yo hablo de la
"Encarnación" (Avatar). ¿Qué había antes de llamar a alguien
"Encarnado" (Avatar)? ¿Qué hay en la conversión de una persona
ordinaria en un "Encarnado" (Avatar)? Usted nunca piensa en lo que
usted era antes de la aparición del cuerpo y en cómo apareció el
conocimiento "yo", el cual no era.
Usted está tan habituado a vivir en los conceptos que se entretiene
viendo teatro y películas. Se pierde en la imaginación de otros,
desprovista de todo valor. Así es como pasa su valioso tiempo.

Los conceptos más preciados de un profeta devienen una religión para


sus seguidores. En lugar de seguir a otro, encuentre cómo aparece el
credo "yo", el cual depende de la fuerza vital (Prana). Sin ir a la fuente de
"yo", hablar de Ishwara o Brahman, no tiene ningún sentido. Todo el
mundo sabe que "yo" estaba ausente y que apareció repentinamente.
Ahora usted sabe que "usted es". Aparte de esto, ¿cuál es su
conocimiento? Su tarea principal es encontrar la fuente de "yo".
Tome el ejemplo del mundo de sueño. Cuando la consciencia "yo"
aparece en el sueño profundo, el mundo de sueño comienza con un
nuevo cuerpo para usted.

¿No es este mundo de sueño una creación de su consciencia?


V: Sí.
M: Mientras se está viendo un sueño, uno olvida completamente que
está fuera del sueño, durmiendo en una cama. En realidad, la
presenciación del sueño acontece sin ninguna implicación de uno. En el
sueño también hay identificación con el cuerpo de sueño, y ahí usted
también sufre. El mundo de sueño parece real hasta que uno despierta.
En ocasiones uno mismo se ve muerto en el sueño.
El mundo aparece en su consciencia.

La consciencia del estado de vigilia hace aparecer este mundo de vigilia


y la consciencia del sueño hace aparecer el mundo de sueño.
En ausencia de la consciencia, no existe nada. Esto significa
que la consciencia abarca todo.

* Existe otra traducción de estos diálogos publicada por Sanz y Torres con el título NADA ES
TODO.

HOMENAJE A SRI NISARGADATTA MAHARAJ


Detalles del libro:
Título: HOMENAJE A SRI NISARGADATTA MAHARAJ
Autor: Pedro Rodea
Nº de páginas: 173
Editorial: CreateSpace (Amazon)
Año de edición: Junio 2016
ISBN: 978-1534709201
Descripción:
Antes de que esta forma apareciera no había ninguna forma; yo no voy a
decir que entonces usted era sin forma, debido a que entonces no había
ningún usted; ¿quiere eso decir que usted no era? No. Eso quiere decir
solamente que usted no se conocía. Entonces, espontáneamente la
forma hizo acto de presencia, y con ella la sensación siendo fue sentida,
y cuando la forma estuvo ahí hubo un anhelo natural de volver al estado
en el cual la forma no es; no un estado en el cual usted no es, sino el
estado en el cual la forma no es. Si no hay forma no hay
sensación siendo; si no hay sensación siendousted no sabe que usted
es; si usted no sabe que usted es, ¿dónde está usted entonces? Cuando
usted quiere volver al estado sin deseo, al estado sin forma, solamente
entonces usted viene aquí, a la sensación siendo, a ver lo que usted es.
La consciencia tiene que saborear la consciencia, la sensación siendo.
Cuando ella se saborea a sí misma, cuando ella se empapa
completamente de sí misma, solamente entonces hay vuelta a la
normalidad.
Extracto
P: ¿Es el mundo como nosotros lo vemos, un pensamiento?
Está escrito en algunos lugares que cuando uno ve el mundo
uno no ve el sí mismo, e, inversamente, cuando ve el sí mismo,
uno no ve manifestación alguna.
R: ¿Dónde ve usted el mundo, sino en el sí mismo, la
consciencia siendo? Si no hay consciencia, sensación siendo, ¿dónde
puede el mundo ser visto, y por quién? El mundo no es nada sino la
imagen de su propia consciencia en su propia consciencia. Ello es como
si usted hubiera recibido una llamada telefónica diciéndole a usted que
usted es, e, inmediatamente el mundo aparece. Cuando usted está en
sueño profundo y usted siente que usted está despierto, el sueño del
mundo aparece simultáneamente. Con la sensación siendo, el mundo
aparece como estados de vigilia y sueño.
P: ¿Puede uno ver el mundo sin la presencia del ego?
R: Mire usted a ver qué ego había en las imágenes más antiguas que
usted puede recordar como habiendo sido vistas por usted. Usted está
seguro de haberlas visto, pero aquel niño ignorante que las vio, ¿es este
usted que usted llama ego ahora? ¿Había algún ego decidiendo ver la
primera vez que usted vio? ¿Cuándo hay un ego? El ego está ahí cuando
usted tiene algunas reacciones. Usted ve todo lo que es mirado
espontáneamente, sin decisión alguna de ver. Usted se detiene en ello, lo
registra, entonces solamente hay un ego.
Usted ve algún material de construcción tirado junto al camino, usted
piensa que usted es un carpintero y usted comienza a imaginar cómo
usar ese material; helo ahí, el proceso del pensamiento ha comenzado,
el ego ha comenzado. Si usted no tiene cualidad, si usted es nadie, la
visión no se detendrá en el material de construcción, no habrá ningún
pensamiento sobre él; usted lo verá y seguirá su camino. Una vez que él
esté fuera de la vista él estará fuera de la mente; pero cuando usted
recibe esa información, usted maquina sobre ello, el ego ha comenzado.

P: ¿De manera que cuando él llega a la utilidad de lo que es


visto, es entonces cuando el ego viene a ser?
R: Sí. Esa es su naturaleza.
P: Volviendo a mi otra pregunta, cuando el mundo es visto, el sí
mismo no es; cuando el sí mismo es visto el mundo no es, ¿es
eso así?
R: Es al revés. Cuando usted sabe que usted es, el mundo es; si usted no
es, su mundo no es.
P: ¿Es yo el sí mismo? Yo estoy hablando sobre la diferencia
entre la sensación siendo y el pensamiento "yo soy un
hombre", el cual es el ego. En la consciencia siendo, ¿el mundo
existe? ¿Puede usted verlo?
R: Cuando hay despertar usted tiene solamente el sentido de ser, la
sensación siendo, sin palabras; esto es el primer principio, el pre-
requisito; más tarde usted sabe plenamente que usted es y que el
mundo es, pero eso es una ilusión, como los cuernos de una liebre. El
mundo es como el mundo del sueño, finalmente. Comprenda este punto
completamente; usted está tratando demasiado con el ego. ¿Ha
comprendido usted lo que ha sido dicho sobre el ego?
P: Yo pienso que he comprendido; si yo hago otra pregunta
quizás yo pueda resolverlo. Usando la analogía de la serpiente
y la cuerda (ver una cuerda en un lugar oscuro y tomarla
equivocadamente por una serpiente), si nosotros usamos el
mundo en esa analogía ¿dónde está la identidad equivocada
ahí?
R: El sí mismo, la sensación siendo, es el mundo. Usted está hablando
de quitar la identidad entre el sí mismo y el mundo, ¿no es así? Primero
de todo, disponga del sí mismo, comprenda lo que el sí mismo es,
comprenda lo que la sensación siendo es. Conozca el sí mismo, la
sensación "amando", primero; entonces conozca lo que el mundo es. La
razón de que el mundo apareciera es que usted vino a saber que usted
es.
P: ¿Cómo puede uno, en el estado de vigilia, perder la
sensación del mundo enteramente y ser sólo el sí mismo, la
sensación siendo?
R: Usted tendrá que consultar al sol. Pregúntele usted, "¿Cómo te
deshaces tú de tu luz?"... la luz es la manifestación del sol. ¿Puede usted
separar la luz del sol o el sol de la luz? Debido al sol, la luz es; debido a
que la sensación siendo es, su mundo es.
Debido a que el estado presenciación acontece, la
sensación siendo está siendo sentida; debido a que la
sensación siendo está siendo sentida, el estado presenciación de ella es
palpablemente sentido; debido a que el sol es, la luz es. Si no hay
ninguna presenciación, ¿dónde está el presenciador? Si no hay ninguna
sensación siendo, ¿dónde está el sentidor? Permanezca ahí.

P: ¿El ser es el presenciador?


R: Hay dos estados presenciación; la sensación siendo presencia toda
esta manifestación. La presenciación de esta sensación siendo, de esta
consciencia siendo, acontece a ese eterno principio, lo absoluto.
NADA ES TODO
LA QUINTAESENCIA DE LAS ENSEÑANZAS DE SRI NISARGADATTA MAHARAJ
(*)

Detalles del libro:


Título: NADA ES TODO
Subtítulo: La quintaesencia de las enseñanzas de sri nisargadatta maharaj
Título Original: Nothing Is Everything
Autor: Sri Nisargadatta Maharaj
Compilador: Mohan Gaitonde
Nº de páginas: 216
Editorial: Sanz y Torres
Año de edición: 2016
ISBN: 978-84-16466-16-0
Traducción: Rafael Díez y José Manuel Muñoz

Nota del Traductor (Extracto)


Tuve la gran suerte de tener satsang con Sri Nisargadatta Maharaj
durante cinco años. Hacía de traductor durante las charlas de la tarde,
desde las 17 horas hasta las 18.30 todos los días.
Maharaj no esperaba que tradujésemos sus respuestas a las preguntas
específicas de los visitantes. Insistía en que nuestras traducciones
fueran literales, sin que se omitiera palabra alguna. Decía, "Cuando se
hace una pregunta, la respuesta viene de nirvikalpa (un estado libre de
conceptos). Las respuestas sólo tendrán el impacto certero en el que
hace la pregunta si hay una traducción literal de las mismas (las
palabras de Maharaj)". Maharaj era muy estricto a este respecto.
Para Maharaj, cada visitante era idéntico a él. Se asombraba al ver los
estragos causados por la mera imaginación y los conceptos.
Similarmente que querríamos despertar a alguien perturbado por sus
sueños, Maharaj mostraba profundos y enérgicos esfuerzos por derribar
los conceptos para provocar así un verdadero despertar. Todos los
buscadores espirituales apreciaban su incesante pasión por compartir
su compresión verdadera.

A diferencia de las sesiones matinales, por las tardes había menos


preguntas de los visitantes. Quizás las visitas se tomaban un descanso
por las tardes y simplemente disfrutaban escuchando hablar a Maharaj.
Después de comenzar las charlas, Maharaj solía invitar a los presentes a
forumular preguntas, en caso de que hubiera dudas. Los nuevos, si había
alguno, comenzaban así a preguntar.

Maharaj advertía a sus discípulos que no se conformasen con un mero


conocimiento de las palabras, lo que les permitiría sobresalir en
discusiones espirituales. Casi todos los días enfatizaba la importancia
de la meditación sin palabras en "Yo Soy", lo que era en sí mismo un
proceso de revelación del ser, que conduciría al conocimiento del Sí
mismo.

El contenido de este libro procede tan solo de las grabaciones


efectuadas por la tarde. Estas charlas no se grabaron con la idea de
escribir un libro. La idea principal de las grabaciones era tener
un satsang continuado de Maharaj, incluso después de
su mahasamadhi. Ese propósito ha cumplido su comentido hasta
ahora y continuará hasta el final.
Incluso después de leer casi todos los libros de las charlas de Maharaj
publicados hasta ahora, considero que algunas partes de estas
grabaciones de la tarde son siempre nuevas y refrescantes para todos
los lectores. De ahí esta nueva publicación.
Mohan Gaitonde

* Hay una traducción por Pedro Rodea de estos diálogos con el título BALANCE
CERO - DIÁLOGOS CON SRI NISARGADATTA MAHARAJ.

MEDITACIONES - SRI NISARGADATTA MAHARAJ


Detalles del libro:
Título: MEDITACIONES - SRI NISARGADATTA Maharaj
Título Original: Meditations with Sri Nisargadatta Maharaj
Autor: Nisargadatta Maharaj
Compilador: Dinkar Kshirsagar
Editor y Redactor: Suresh Mehta
Traducción al español y notas: José Carte
Nº de páginas: 424
Editorial: Kairós
Año de edición: Abril 2016
ISBN: 978-84-9988-495-0
Descripción:
Nisargadatta Maharaj pasó casi cincuenta años de su vida
compartiendo sus enseñanzas con todos los buscadores espirituales
que se acercaban a su pequeño piso en una estrecha callejuela de
Bombay. Él respondía a todas las preguntas y dudas teniendo en cuenta
la capacidad y el estado mental de su interlocutor.
Este libro es un registro directo de sus enseñanzas. Se presentan aquí
en forma de Nirupanas, es decir, pasajes o textos para la meditación.
Sus palabras pretenden destruir nuestros mecanismos de defensa para
dejar al desnudo el núcleo más íntimo de nuestro ser.

Se trata de meditaciones que proceden directamente de la experiencia


de un maestro iluminado y que fueron expresadas espontáneamente. Un
testimonio único de uno de los grandes místicos de nuestro tiempo.

Lea aquí un fragmento del libro


Suresh Mehta ha realizado la labor de edición a partir del material
original en lengua marathi (recopilado por Dinkar Kshirsagar). A
partir de ese texto, José Carte ha realizado una excelente traducción al
castellano.

Sri Nisargadatta Maharaj (1897-1981) fue un místico indio de una


talla excepcional, en la más genuina tradición del Vedanta Advaita. Fue
un humilde vendedor de cigarrillos de Bombay que durante cincuenta
años compartió sus enseñanzas con gentes de todo el mundo. Es autor
del libro Yo soy Eso.

Meditaciones con Sri Nisargadatta Maharaj


por Dinkar Kshirsagar Introducción al libro: MEDITACIONES - SRI
NISARGADATTA MAHARAJ

Las escrituras hindúes más arcaicas, los Vedas, que fueron compuestos
en su mayor parte en la Edad de Bronce (hace unos 5.500 años), son
algunos de los textos más antiguos en la historia del mundo.
Los Vedas tratan principalmente de los aspectos materiales y
espirituales de la vida. Cuando los sabios volvieron su atención hacia su
interior para estudiar la consciencia, las revelaciones que recibieron
entonces les sirvieron para componer y escribir las Upanishads.
Las Upanishads son un registro de sus intuiciones y percepciones. En
gran medida, los fundamentos de la sabiduría espiritual de la India se
remontan a estas escrituras.
Estos sabios se dieron cuenta de que para entender la mente y
aquietarla eran necesarias la pureza de pensamiento y la concentración.
Para lograrlo, nos recomendaron ciertas prácticas espirituales.
Generalmente, estas prácticas se suelen clasificar en Bhakti
yoga (yoga de la devoción), Karma yoga (yoga de la acción
desinteresada) y Jnana yoga (yoga del auto-conocimiento).
Sri Nisargadatta Maharaj fue un jnana yogui. En 1932, su gurú Sri
Siddharameshwar Maharaj le manifestó la verdadera naturaleza humana
y le pidió que meditara sobre ella. Nisargadatta Maharaj siguió el
consejo al pie de la letra y al cabo de tres años tuvo una revelación
inquebrantable: su autorrealización.
Maharaj pasó casi cincuenta años de su vida compartiendo sus
enseñanzas con todos los indagadores sinceros. Personas de todo el
mundo llegaban a su humilde casa, situada en una callejuela de
Bombay. Las consultas que le hacían, él las respondía según el estado
mental particular de cada discípulo. Para la persona realizada, este
proceso ocurre de modo natural, no deliberado, y es espontáneo.

Es la naturaleza de la mente identificarse con el cuerpo; con el nombre y


la forma, así consciente como inconscientemente. Esta identificación
nos impide alcanzar nuestro Yo sin forma ni atributos ―el Atman―, que
es consciencia pura. El jnana yogui se apercibe de esto y llega a ser uno
con él, tras un considerable trabajo. Esto se llama el camino directo, y
puede compararse al vuelo de un pájaro que vuela en línea recta hacia lo
alto. Este es el primer paso en el camino espiritual.
Posteriormente, el indagador espiritual medita y llega a conocer la
consciencia pura. Comprende entonces cómo esta consciencia se eleva,
se mantiene y decae. Esta comprensión lleva a la liberación final.

A un ser realizado, a un sabio, lo llamamos en la tradición


hindú Sadguru ―una persona que ha realizado el nacimiento, la
duración y la disolución de su propia consciencia―. Entonces, él puede a
su vez enseñar a otros indagadores espirituales e iniciarlos.
Si no existe un maestro a quien seguir, también se llama Sadguru al Ser
como consciencia pura.
Maharaj nos explicó que toda sadhana (práctica espiritual) consta de:
Escucha atenta: Prestar cuidadosa atención a las enseñanzas de
un Sadguru, siempre produce cambios en quien lo escucha. Como
ejemplo de ello tenemos el diálogo entre Krishna y Arjuna, tal como se
describe en la Bhagavad Gita. Arjuna escuchó con atención, incluso en el
fragor de la batalla, y fue liberado. Una vez que se produce el cambio,
escuchar ya no es necesario.
Bhajans: Chitta ('la mente') se purifica a través de las palabras y
entonando cánticos con devoción. Durante el canto, los pensamientos
mundanos quedan en suspenso. Es la mejor práctica que se puede
recomendar a algunas personas.
Canto de mantras: Se trata del recitado en silencio del nombre de la
deidad de nuestra elección o de un mantra (locución secreta que nos da
el gurú), mientras se presta atención a la respiración. Normalmente, el
gurú proporciona el mantra durante la iniciación del discípulo. De este
modo, el prana ('la fuerza vital') se purifica, ya que la mente y la
respiración están en estrecha relación. Con su recitado, el mantra se
personaliza, esto lleva a la disolución de la mente y, como resultado, se
llega al estado de samadhi (un modo de trance interior yóguico).
El sabio Valmiki que había sido un asaltador de caminos, se dedicó a
recitar el mantra que le había otorgado Narada, el mensajero de los
dioses. A través de ello se transformó y escribió la magnífica obra
épica El Ramayana. La purificación del prana puede dar como resultado
la adquisición de poderes espirituales, cuyo origen es la consciencia
pura. El jnani se abstiene de utilizarlos.
Meditación: Para purificar la mente, dhyana o meditación es la mejor
práctica. Tras el despertar y antes de acostarse, medite durante media
hora. Esto es lo que Maharaj recomendaba. Siéntese en una postura
estable con la columna recta. Reflexione o medite sobre esto: "Yo no soy
el cuerpo. No tengo forma. Soy la consciencia pura que se ilumina a sí
misma".
Permanezca atento a la pura consciencia sin palabras hasta que se
olvide de usted mismo mientras se halla despierto. No trate de visualizar
dioses o deidades, ni es necesario cantar nombres. Simplemente "ser" y
permanecer estable en la percepción de "yo soy" es el comienzo y el fin
de toda práctica espiritual.

Además, Maharaj nos dejó otro consejo: "La búsqueda de la felicidad es


la causa del sufrimiento". El mundo es una cisterna llena de deseos y
miedos. El verdadero desapego genera paz. El desapego anula el temor
y la ansiedad del "¿Qué será de mí?".

La imagen que tenemos de nosotros mismos se ve reforzada por


nuestras aspiraciones. De modo que se nos aconseja que desterremos
dichas aspiraciones personales. En última instancia, el final de la
búsqueda llega con la autorrealización, que es eterna.

El sentido "yo soy" se goza siempre en el momento presente. La


Eternidad se da en el momento presente. Si se nos escapa, es porque la
mente vaga entre el pasado y el futuro. Debe entender de una vez que no
existe nada que nos pueda causar temor.

La consciencia y el mundo aparecen juntos y desaparecen juntos; son


las dos caras de la misma moneda. El mundo existe mientras exista la
mente. El mundo cobra existencia con el nacimiento del cuerpo. Dese
cuenta de que el mundo está en su interior, y no usted en el mundo.
Maharaj solía decir: "Desde tu punto de vista, naciste y un día morirás. Mi
punto de vista es que el mundo primero aparece y luego desaparece". No
se puede cambiar el mundo, pero tú puedes cambiarte a ti mismo y
liberarte del deseo y el temor. El encuentro con un Sadguru en este
mundo es el hecho más precioso en la vida de un indagador espiritual. El
estado de inquietud del indagador, esa divina insatisfacción, es en
realidad una bendición del gurú.
El discípulo debe seguir las enseñanzas con amor y fidelidad. No vea en
el gurú una forma física. Lo más importante es seguir las enseñanzas
con empeño.

Mi primer encuentro con Maharaj ocurrió el 14 de mayo de 1977. Dos


días más tarde, me dio la iniciación. Normalmente le visitaba los jueves
y los domingos por la tarde. Los primeros seis meses fueron muy
difíciles para mí porque lo que escuchaba de Maharaj difería en gran
medida del conocimiento tradicional que me habían dado, y ello me
generaba conflictos. Maharaj enseñaba que no hay nada que obtener ni
nada de que desprenderse, sino que es necesario entender, no
racionalmente sino en realidad, la generación (el nacimiento) de la
consciencia y su disolución y su relación con el mundo.

Comencé a anotar para mí mismo las frases importantes que


escuchaba, de modo que pudiera volver sobre ellas más tarde. Esta fue
la base de las Nirupanas (1).
Maharaj no fue ni un predicador ni un filósofo ni un misionero. Lo que
decía, lo decía por su experiencia directa, en un lenguaje sencillo de la
calle. Solía decir que si tomas unas pocas frases y las rumias sin
descanso, serás libre.

Fui muy afortunado por estar en la venerable presencia de Maharaj


durante cuatro años, hasta el último día de su presencia física en la
Tierra.

Ojalá que los escritos en las siguientes páginas te lleven a la Verdad,


porque inevitablemente lo harán.

DINKAR KSHIRSAGAR

Notas:

1. Nirupanas. Esta palabra significa investigación, búsqueda, etc. Dice Maharaj a este
respecto: Informarte de cuál es tu naturaleza real, de cómo es, ese es el significado de la palabra
Nirupana.

Fuente: MEDITACIONES DE SRI NISARGADATTA MAHARAJ (Kairós, 2016)


NISARGADATTA GITA

Detalles del libro:


Título: NISARGADATTA GITA
Título Original: The Nisargadatta Gita
Autor: Pradeep Apte
Nº de páginas: 140
Editorial: Sirio
Año de edición: Noviembre 2015
ISBN: 978-84-16233-84-7
Traducción y edicción: José Carte
Descripción:
A los treinta y cuatro años, Maruti, más tarde conocido
como Nisargadatta, conoció a quien sería su gurú: Siddharameshwar
Maharaj. Este encuentro cambiaría su vida para siempre. Tras un corto
período de visiones y trances, el joven se iluminó y encontró el Ser, la
única Realidad y fuente del Amor que todo lo abarca. Aquel vendedor de
cigarrillos, nacido en una humilde granja, que tras la iluminación
comenzó a impartir una enseñanza suprema en el altillo de su propia
casa, hoy día es considerado uno de los principales maestros de la
filosofía Advaita del siglo XX.
Todo lo que dijo sobre el tema se encuentra disperso en diez libros que
forman el grueso de sus diálogos publicados. El propósito original de
esta recopilación titulada Nisargadatta Gita fue, según cuenta su
responsable Pradeep Apte, superar esa dispersión seleccionando y
clasificando su legado, para poder ofrecer instrucciones claras sobre
cómo hacer la sadhana (práctica), y a la vez mostrar lo que él
experimentó durante el proceso.
No soy una persona en el sentido que usted atribuye a la palabra,
aunque a usted le parezca una persona. Soy ese océano infinito de
consciencia en el que todo ocurre. También estoy más allá de toda
existencia y cognición, soy pura bienaventuranza del ser. No hay nada
de lo que me sienta separado, por consiguiente soy todo. Nada es yo,
yo soy nada. El mismo poder que hace que el fuego arda y el agua
fluya, que las semillas germinen y el árbol crezca, me hace responder
a sus preguntas. No hay nada personal en mí, aunque el lenguaje y el
estilo puedan parecer personales. Una persona es un conjunto de
patrones de deseos y pensamientos y las acciones resultantes; en mi
caso no existe dicho patrón. No hay nada que yo desee o tema, ¿cómo
podría haber un patrón?
Sri Nisargadatta Maharaj

Pradeep Apte nació en enero de 1954, en Indore (India). Hijo de un profesor de Rishi
Valley, una de las escuelas más importantes supervisadas por Jiddu Krishnamurti. Estudió
bioquímica en la Universidad de Indore y se doctoró en esa materia. Actualmente es director
de laboratorio y director general del hospital Medicare en Indore.
Interesado desde siempre en la espiritualidad, en febrero de 2004 llegó a sus manos el
libro Yo soy Eso, que recoge las más famosas conversaciones de Sri Nisargadatta Maharaj. Su
lectura le impresionó profundamente, llegando a cambiar su visión del mundo y de la vida.

Nota introductoria
Hace dos años mi amigo Edward Muzika, Edji ―discípulo de Robert
Adams― descubrió este libro y habló de él en tono admirativo. Cito a
Edji:
Este es uno de los libros espirituales más grandes de todos los tiempos
[...] Este es un manual de meditación de primer orden. Lee una o dos
páginas al día, medita sobre el sentido de las palabras de Maharaj,
luego cierra los ojos e intenta encontrar tu "yo".
Lo leí inmediatamente y me puse en contacto con el autor, Sri Pradeep
Apte. De ahí esta traducción.

Muchos han sido los seguidores de Nisargadatta Maharaj que nos han
dejado muestras de sus discursos: Jean Dunn, Stephen Wolinski
y Robert Powell en Occidente y Maurice Frydman, Ramesh Balsekar, S. K.
Mullarpattan y Pradeep Apte en la India. Sri Pradeep Apte ha realizado
un notable trabajo de difusión del mensaje de Nisargadatta Maharaj en
los últimos años: es el autor del libro Citas sobre el YO de Nisargadatta
Maharaj, que se puede leer en inglés en Internet en formato de libro
electrónico; editó en inglés, junto a Vijay Deshpande, el excelente libro
sobre Maharaj Yo no he nacido (I am Unborn), del que existe traducción
castellana; desde 2010 gestiona un blog sobre Nisargadatta Maharaj,
donde se pueden ver varios vídeos sobre Maharaj, y el presente
libro, Nisargadatta Gita, publicado en inglés por primera vez en 2008.
Creo que esta obra es una magnífica introducción a Nisargadatta
Maharaj para quien no esté familiarizado con su mensaje. Considero
también que se trata de un perfecto manual de meditación tanto para
quienes ya conozcan el mensaje de Nisargadatta como para los que no.
Eso sí, no aconsejo a los lectores que lo lean de principio a fin de una
sentada. Mejor seguir el consejo de Edji que he citado anteriormente: lee
una o dos páginas y medita sobre ellas.

Y no lo dudes: lo que leas te va a afectar. Como decía Maharaj: Mis


palabras van a surtir efecto necesariamente en quien las escuche.

Terminaré con el mensaje que el amigo Ed Muzika dirigió a Pradeep


Apte: Su Nisargadatta Gitaes la mejor exposición de Maharaj que haya
leído nunca. Permita que me incline ante usted en señal de
agradecimiento.
Para concluir esta breve nota, quisiera citar también las palabras
de John Wheeler, uno de los más conocidos maestros del Vedanta
moderno, quien escribió a Pradeep Apte: Deseo darle las gracias por el
modo en que ha descrito el Yo soy. Sus descripciones son como
cuadros o como música que tocan el núcleo de nuestro ser.
José Carte

Tú no eres el "yo soy"


Comentarios a las enseñanzas de Sri Nisargadatta Maharaj

por Pradeep Apte Extractos de NISARGADATTA GITA


El "yo soy" está ahí desde el principio; siempre está presente,
siempre a nuestra disposición. Rechaza todos los pensamientos
excepto el de "yo soy" y permanece ahí.
Comprender el "yo soy", tu conciencia de "ser" o de "estar presente", es
tremendamente importante, ya que en esto radica el peso total de la
enseñanza de Maharaj. En primer lugar, ¿eres consciente de tu "ser" o del
hecho de que "eres"? Tienes que "ser", que existir, antes de que nada sea.
Tu sentido de "presencia" o de que "eres" es fundamental para lo que
sigue a continuación.

Segundo punto: esta conciencia de "ser" o de que "eres", el "yo soy", ¿no
fue acaso lo primero que aconteció antes de que ninguna otra de tus
experiencias vitales pudiera tener lugar? Regresa con la mente al
instante en que por primera vez te diste cuenta de que "eras", el instante
en que fuiste consciente del "yo soy". Este "yo soy" todavía está contigo,
siempre presente, siempre disponible; fue y todavía es el primer
pensamiento. Rechaza todos los otros pensamientos; regresa ahí y
permanece ahí. E intenta comprender y empaparte de este "ser" o yoidad
que es inherente a ti. Cuanto más claro y en detalle lo veas, más rápido
será tu progreso.
Tan solo instálate y permanece estable en el "yo soy". Rechaza
todo lo que no tenga que ver con el "yo soy".
Tras haber comprendido el "yo soy" en todas sus formas, el siguiente
paso es permanecer ahí, establecerse en la conciencia de "ser" y no
desviarse de ella en absoluto. En el preciso instante en que comienzas a
pensar en cualquier otra cosa, puedes estar seguro de que se han
agregado añadidos sobre la base del "yo soy" y de que, por tanto, este ha
perdido su pureza. Rechaza cualquier cosa que signifique "yo soy tal y
tal", porque todo ello son contaminantes y que no tienen que ver con la
conciencia básica de ser; no pertenece a ella.
El "yo soy" constituye la única certeza. Es impersonal y todo
conocimiento nace de ahí; es la raíz de todo. Aférrate a él y
deja que el resto se vaya.
Justo desde el instante en que descubriste que "eres" hasta este día,
sabes que "tú eres". Todo el resto de añadidos vinieron y se fueron. Son
impermanentes. Pero el "yo soy" fundamental ha permanecido inmutable
y es tu única certeza. El "yo soy" es impersonal, no usa palabras, no
pertenece a nadie, es común a todos. En el instante en que supiste que
"tú eres" no conocías las palabras ni el lenguaje; estos vinieron más
tarde.

Basándote en este "yo soy" no verbal, más tarde fuiste capaz de


expresar verbalmente "yo soy" en cualquier idioma que aprendiste.
Luego, de este minúsculo, extremadamente pequeño "yo soy" creció el
conocimiento y se desarrolló vertiginosamente, hasta alcanzar
proporciones inmensas. Así pues, todo el conocimiento nace del "yo
soy", el cual es el fundamento, la base, el origen, la raíz de todo. Debes
aferrarte a este "yo soy" y abandonar el resto.
El "yo soy" es; es siempre fresco, siempre acaba de nacer. A
todo el resto se llega por deducción. Cuando el "yo soy"
desaparece, lo que queda es el Absoluto.
La conciencia de "ser" siempre está ahí, tan fresca como el primer día.
Nunca te abandona; siempre está disponible para ti. En cualquier estadio
en que se encuentre tu vida, esta conciencia se ha quedado contigo sin
cambiar, inmutable. Las circunstancias, las relaciones, la gente, las
ideas, etcétera, todo lo que no es esa conciencia ha ido cambiando.
Todo eso nació por inferencia, pero el "yo soy" ha permanecido y se ha
mantenido sin cambios a través de esas turbulencias. ¿Qué ocurrirá
cuando el "yo soy" desaparezca? ¿Qué permanecerá entonces? La
insinuación de la cita anterior ahora cobra énfasis: permanecerá lo que
está más allá del "yo soy", el Absoluto.
Aférrate al "yo soy" y ve más allá de él. Sin el "yo soy", serás
feliz y estarás en paz.
En este momento posees el "yo soy". Aférrate a él, porque es el único
medio que tienes de ir más allá; no dispones de ningún otro. Sí, se trata
de ir "más allá", pues ¿qué te ha ofrecido el "yo soy" sino conflictos y
penalidades? Llegó, se identificó con tu cuerpo y te convertiste en un
individuo. Ahora recorre el camino inverso: acude al "yo soy",
trasciéndelo y serás feliz, estarás en paz.
Aférrate al "yo soy" excluyendo el resto. El "yo soy" que está en
movimiento crea el mundo, mientras que el "yo soy" que está
en paz se transforma en el Absoluto.
Deja de lado todo lo demás y tan solo aférrate al "yo soy". Observa su
poder, sus inquietudes y sus movimientos, los cuales han creado el
mundo y con él toda esta confusión y sufrimiento. Regresa al "yo soy" y
deja que el "yo soy" permanezca en el "yo soy". Entonces se aquieta y
desaparece. En ese momento hay paz, ya que tan solo queda el
Absoluto.
El "yo soy" te trajo hasta aquí, el "yo soy" te sacará de aquí. El
"yo soy" es la puerta. ¡Quédate junto a ella, porque está
abierta!
Claramente, la conciencia "yo soy" juega el papel de puerto de entrada o
portal a través del cual entraste en este mundo. Por tanto, puede jugar el
rol de puerta de salida. ¡Y es la única salida! Permanece allí y verás que
esta puerta está siempre abierta; nunca estuvo cerrada. A menos que
regreses al "yo soy" y te establezcas en él durante un tiempo
suficientemente largo, no llegarás a conocer la verdad de este hecho.
Debes estar necesariamente ahí antes de poder decir "yo soy".
El "yo soy" es la raíz de todas las apariencias.
Definitivamente tuvo que existir un sustrato en el cual la conciencia "yo
soy" pudiese surgir; era, en aquel entonces, una conciencia desprovista
de palabras. Tan solo cuando aprendiste un idioma pudiste decir "yo
soy". Junto con el "yo soy" carente de palabras vinieron también el
espacio y el mundo, así que el "yo soy" está en el origen de todo lo que
percibes.
El "yo soy" es la suma total de todo lo que percibes. Está atado
al tiempo y es, en si mismo, una ilusión. Tú no eres el "yo soy";
eres previo a él.
Puesto que el "yo soy" es el eslabón permanente a través de todos los
acontecimientos de tu vida, es absolutamente obvio que comprende la
suma total de todo lo que percibes. Es la base misma de tu percepción;
sin el "yo soy" no existe la percepción. Pero este "yo soy" es una ilusión,
ya que, como en un sueño, se ha aposentado sobre ti y un día
desaparecerá. Todo lo que aparece y desaparece no puede ser
verdadero, y como eres testigo del "yo soy", estás separado de él. No
puedes ser el "yo soy", sino que tienes que ser anterior a él.
Debes meditar en el "yo soy" sin agarrarte al cuerpo ni a la
mente. El "yo soy" es la primera ignorancia. Persiste en tu
meditación y llegarás más allá de él.
Lleva toda tu atención al "yo soy"; medita en él. Intenta hacerlo dejando
por completo el cuerpo y la mente de lado. Al comienzo, el cuerpo y la
mente se resistirán a que te centres en el "yo soy", pero con algo de
práctica automáticamente dejarán de interferir. Recuerda que el "yo soy"
te ha embaucado haciéndote creer en lo que es irreal, así que podemos
decir que constituye la ignorancia primigenia. Debes seguir
constantemente al "yo soy"; solo entonces podrás ir más allá de él. De lo
contrario seguirá jugando contigo, una y otra vez.
Tu gurú, tu dios, es el "yo soy". Cuando vino, con él llegó la
dualidad y toda la actividad. Permanece en el "yo soy". Tú eres
preexistente a la aparición del "yo soy".
Todo el proceso de la percepción y toda actividad se basan en la
dualidad: el sujeto y el objeto, el observador y lo observado, el ejecutor
de la acción y el acto. Fue solo tras la aparición del "yo soy" cuando
comenzaron la actividad y la dualidad. Así que el "yo soy" lo
desencadenó todo. Persigue el "yo soy", permanece ahí; solo entonces te
darás cuenta de que preexistes a la noción del "yo soy".
El concepto "yo soy" es el último puesto fronterizo de la ilusión.
Aférrate al "yo soy", asiéntate en él y dejarás de ser un
individuo.
Al salir de cualquier país, en la frontera se encuentran los puestos de
control, y más allá es "tierra de nadie", hasta que llegas a los puestos de
control del otro país. De igual modo, al abandonar este "país" o ilusión el
"yo soy" es el único y último puesto de control; no hay otro camino de
salida. Permanece en este puesto; establécete ahí, en el "yo soy".
Cuando lo hagas, dejarás de ser un individuo.

Fuente: Pradeep Apte. NISARGADATTA GITA, (Sirio, 2015)

LA EXPERIENCIA DE LA NADA
Detalles del libro:
Título: LA EXPERIENCIA DE LA NADA
Título Original: The Experience of Nothingness
Autor: Nisargadatta Maharaj
Nº de páginas: 164
Editorial: Gulaab
Año de edición: 2000
ISBN: 84-86797-87-X
Descripción:
Todo lo que usted es, ese usted es —la consciencia, el atman, o el yoen
usted— no es otro que Dios. Todos los nombres y títulos de otros dioses
tienen sólo significado para usted. Usted es el conocimiento yo soy. Así
pues, si quiere adorar algo, adore a ese conocimiento yo soy. Sea devoto
exclusivamente de ese yo soy. Cuando lo haga, todos los demás rituales
devendrán redundantes, inútiles.

Finalmente, cuando realiza que todo es inútil, que todo es Brahman,


significa que usted está en el nivel Parabrahman, el nivel absoluto.
Cuando esté en ese nivel, lo verá todo como inútil, incluyendo
el Brahman, porque el Brahman también se reduce a la ilusión.

Jivatman es aquel que se identifica con el cuerpo-mente como


individuo separado del mundo. El atman es sólo la “sensación de
ser”, o consciencia, la cual es el mundo. El principio Último que
conoce esta “sensación de ser”, no puede ser nombrado. No puede
ser enmarcado o condicionado por las palabras. Ése es el estado
Supremo...
Todo lo que es, es sólo una expresión de la consciencia. Si la
consciencia no está presente, la expresión de la consciencia
tampoco está presente. Por consiguiente, nada es. Y esta
consciencia es un concepto que no ha sido solicitado; ha aparecido
espontáneamente...
Incluso esta consciencia no lo es todo y no va a durar para siempre.
Descubra cómo ha aparecido esta consciencia, el Origen de toda
consciencia...
Sri Nisargadatta Maharaj

Comentario: "La experiencia de la nada"


La Medicina Suprema. Editorial Gulaab. La experiencia de la Nada.
Editorial Gulaab. Enseñanzas definitivas. Editorial Los Libros de la Liebre
de Marzo. El Néctar a los pies del Señor. Ignitus Ediciones.
Todos estos títulos son los que forma la otra trilogía que señalábamos
en la introducción, la llevada a cabo ahora por Robert Powell, el cual
también compila y edita conversaciones de Sri Nisargadatta en esos
últimos años de enseñanza cuando ya era conocido en los ámbitos de la
espiritualidad.
La publicación al castellano de estos títulos la han desarrollado varias
editoriales por lo que el resultado es un tanto desordenado. La pionera
fue la Editorial Los Libros de la Liebre de Marzo que en el 1998 publicó
"Enseñanzas Definitivas". Es una buena edición, en general, con un
prólogo, un prefacio y una introducción en los que se hace un resumen
magnífico de la enseñanza de Sri Nisargadatta. Casi diez años después,
en el 2007, Ignitus Ediciones publica este mismo libro pero con el
nombre de "El Néctar a los pies del Señor" que es la traducción más fiel
al original "The Nectar of the Loord's Feet". Quizá la editorial La Liebre
prefirió el título de "Enseñanzas Definitivas" por recoger esas últimas
charlas de Marahaj en las que, como hemos comentado, se expuso la
enseñanza en su más rigurosa exactitud. En cuanto a la traducción, la de
Ignitus siempre cuenta con la garantía de su habitual traductor, Pedro
Rodea, que por las razones ya comentadas siempre lo recomendamos.
Más allá de estos apuntes para explicar que estamos hablando de un
mismo texto, el libro es extraordinario. Cada charla se corresponde con
un capítulo formando un conjunto de 21, todos ellos titulados queriendo
expresar lo más señalado del mismo. Es, a nuestro entender, el más
sobresaliente de los editados por Powell.
En cuanto a los otros dos títulos, los de Editorial Gulaab, están
publicados desde el 2000. En "La Medicina Suprema" se ha seguido el
mismo esquema, un capítulo dedicado a cada charla, 11 y un epílogo,
también titulados. Es importante destacar que el traductor de esto dos
libros curiosamente también es Pedro Rodea. "La experiencia de la
Nada" cuenta con 10 capítulos pero en esta ocasión no se ha señalado
si cada uno de ellos corresponde con una charla, pues no están
fechados. Seguramente es un "desliz" editorial pues suponemos que así
corresponderá ya que sigue el mismo esquema que el anterior título, es
decir, capítulos titulados según el tema tratado, en este caso 10. Por
supuesto el contenido de estos libros es igualmente interesante, en las
charlas con Sri Nisargadatta no se permitían banalidades, así que para
los investigadores de la naturaleza real del ser humano encontrará en
estas compilaciones materia más que suficiente para indagar en el
estudio.
Recensión por José Manuel Lagunas

Las bases de la enseñanza


Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

Maharaj: La naturaleza de la consciencia tiene que ser comprendida.


Esta consciencia sólo puede surgir en el cuerpo físico, y el cuerpo físico
es la esencia de los cinco elementos (1). Debido a la asociación con el
cuerpo físico surge el sufrimiento. La mayoría de la gente que viene aquí
no podrá aceptar este tipo de conocimiento, porque está en un nivel
estrictamente básico. Pero algunas personas, que se aplican y que
pueden aceptar tal punto de vista, ciertamente comprenderán. Ellos
estarán totalmente libres del impacto del dolor y de la infelicidad, si
comprenden que esto último sólo puede resultar de la consciencia que
se ha identificado con el cuerpo físico y sufre como un individuo. En ese
caso, el sufrimiento debe resultar inevitable.
Pero, ¿qué es el individuo? Hay un cuerpo creado de los cinco
elementos, y en ese cuerpo mora el soplo vital (prana) y la consciencia;
es una unidad compuesta. Todas las formas vivas contienen el soplo
vital y la consciencia. Y, aunque las formas son diferentes, todas ellas
contienen los mismos elementos. Así pues, pregunto de nuevo: ¿Cuándo
surge el individuo? En esencia, no hay ninguno. Y ésta es mi enseñanza
básica que hay que comprender; pero sólo muy pocos comprenderán.
Visitante: ¿Podría usted repetir esto? Había tanto alboroto que
no he podido seguirle.
M: Ciertamente, pero no con las mismas palabras. ¿Qué es lo que nos
interesa? Estamos tratando de la forma física constituida por los cinco
elementos y que se alimenta de esos cinco elementos. En esa forma
están operando la fuerza vital (el soplo vital) y esta consciencia —es
decir, el conocimiento "yo soy" o la "sensación de ser", la sensación de
existir. Esto último es la "senciencia", el regalo de la consciencia. Esto es
todo lo que podemos percibir: el cuerpo, el soplo vital y la consciencia.
Todas las formas están hechas de los mismos componentes. Así pues,
¿dónde aparece el individuo? Siempre es igual: el individuo como tal,
jamás ha existido. Y por esta razón no hay ninguna necesidad de
identificarse uno mismo con nada. Sin embargo así sucede: la
consciencia se identifica con el cuerpo y, de esta manera, surge el
"individuo". Mientras esto sea así, ese individuo no puede dejar de sufrir.
Y lo que yo soy... yo no soy ni el cuerpo —que es sólo los cinco
elementos— ni la fuerza vital [el soplo], ni la consciencia que posee el
cuerpo.
Yo debo identificarme con la consciencia mientras el cuerpo esté aquí,
porque forma una unidad con él. Pero en realidad, no soy ninguna de
estas tres cosas. Mientras existe el cuerpo, yo soy la consciencia que
meramente presencia todo lo que está pasando. Cuando el cuerpo
muere, la fuerza vital desaparece y se mezcla con el aire y la consciencia
se mezcla con la Consciencia Universal. Yo no soy nada esencialmente
(identificable) en esta consciencia, puesto que sólo soy su testigo. Y lo
que yo soy en el sentido absoluto, no es posible expresarlo en palabras.
En esa Presenciación última, nadie tiene ninguna consciencia de estar
presente. La presencia misma no es en lo Absoluto.
Nadie que no esté interesado en el tema querría venir aquí. Así pues, se
puede asumir que los que vienen aquí están vitalmente interesados en el
tema y que han hecho su trabajo... de modo que todos los que vienen
aquí, son jnanis. Pero, ¿cuántos de entre nosotros conocemos la
naturaleza y la base de esta consciencia "yo soy", que sólo existe
mientras el cuerpo está ahí? Cada uno de nosotros debe decir "yo soy" y
realizarlo. No hay ningún "tú" y no hay ningún "yo" como entidades
individuales.
Cuando hay un desequilibrio en la sustancia corporal, sobreviene la
enfermedad. Pero cuando esa materia está en perfecto equilibrio, no hay
ninguna enfermedad. ¿Cómo es eso?
La pregunta era: ¿Depende la Consciencia Universal de los cinco
elementos para su existencia? La respuesta a esta pregunta es que la
Consciencia Universal y la manifestación al completo aparecen
simultáneamente. La manifestación acontece porque la consciencia
está aquí. Hasta que el pensamiento "yo soy" no estuvo aquí, no hubo
ninguna manifestación; ambos sobrevinieron simultáneamente. Pero
debido a que nos identificamos con el cuerpo en el que se manifiesta la
consciencia individual —y para manifestarse, la consciencia tiene que
asumir una forma— nace el "individuo" y ese individuo sufre.

Antes he explicado la cuestión de la Consciencia Universal. La


Consciencia Universal es algo como un nombre dado a una ciudad. Así
pues, por ejemplo, consideremos Bombay. ¿Qué entiende usted por
"Bombay"? ¿Puede usted producir "Bombay"? ¡No! La palabra designa la
totalidad de algo determinado... la Consciencia Universal es meramente
un nombre que se da a Eso-que-es-sin-forma.

Yo uso la palabra "ciudad", y no especialmente Bombay. Quiero decir


cualquier ciudad o lugar. Si digo Bombay, significa que me refiero a un
área limitada.
V: Esto es muy importante. A mi entender, una ciudad o una
nación, comprende sólo los individuos que la componen.
M: Los individuos pueden haberle dado un nombre, pero eso que se ha
creado, ¿lo ha creado el hombre? El hombre nace de los cinco
elementos. Pero ¿ha creado el hombre los cinco elementos? Los cinco
elementos han surgido de esa consciencia, que está en el cuerpo
individual.
V: La Consciencia Universal y esta consciencia dentro de mí,
¿son lo mismo?
M: La luz que se percibe a través de los ojos y la luz que se ve
generalmente reflejada en las diversas manifestaciones, ¿son
diferentes?
Repito: Todo el problema reside en la identificación con el cuerpo
individual y consecuentemente con el individuo. Por consiguiente, el
individuo está siempre temeroso de la muerte, de la muerte del
individuo.

¿Hay alguna pregunya sobre este tema?

Usted es esta consciencia. Y de esta consciencia nace el universo


entero. Nosotros nos consideramos individuos; hemos limitado lo
ilimitado, a una cosa insignificante. Lo infinito se ha reducido así a un
simple cuerpo. Ése es todo nuestro problema.
Tenemos también esta pregunta: si es la misma Consciencia Universal
la que aparece en millones de seres humanos, ¿por qué actúan de
maneras tan contrarias, creando todo tipo de caos ? Si una mujer tiene
diez hijos, todos han nacido de los mismos padres, pero ¿no actúan ellos
de maneras sorprendentemente contrarias? ¿Por qué ocurre así? Porque,
aunque constituidos de los mismos cinco elementos básicos, la
composición de cada individuo, que resulta de las diferentes
proporciones —permutaciones y combinaciones— de estos elementos,
es completamente diferente. Así, cada persona actúa de una manera
diferente. O, para usar una analogía distinta, el metal puede ser el
mismo, pero los propósitos para los que ese metal ha sido convertido en
diferentes instrumentos son muy diferentes; cada instrumento puede
usarse para un fin particular. Así pues, los ingredientes son los cinco
elementos, pero el objeto final —creado a partir de las diferentes
combinaciones de estos ingredientes— está sujeto a actuar únicamente
según su composición.
V: Maharaj, ¿con el propósito de qué?
M: El propósito es la suma de todos estos millones de combinaciones.
Hasta donde yo sé... por eso decía antes que hemos de conocer primero
la naturaleza y la base de este compuesto al que identificamos como
nosotros mismos ... A no ser que, en primer lugar, conozca a fondo su
naturaleza, ¿cómo puedo conocer el fin y la base de todo el universo?
Interprete: Maharaj le está preguntando ¿ha realizado usted la
naturaleza de la consciencia?
Él utiliza un ejemplo —como es su costumbre— familiar y conocido. En
este país se cocina un tipo de pan sin levadura. Encienden un fuego,
ponen una sartén en él y entonces se vierte la masa en ella. Finalmente,
el pan se hace y se retira. Cuando se echa a la sartén la masa siguiente,
una vez que está formada, generalmente se parecerá a la anterior, pero
el numero de irregularidades en las dos no será exactamente el mismo.
Usted puede tener docenas de estos chapatis, pero cada uno de ellos
será diferente. Ésa es la naturaleza de la creación misma: ser variada.
Así pues, Maharaj dice que comprenda la naturaleza y la base de eso-
que-es-creado como la manifestación; y eso es la consciencia. A no ser
que comprenda esa consciencia, no existe ningún otro modo de realizar
el Paramatman. El Paramatman no puede alcanzarse sino por la
comprensión.
M: El misterio del poder hipnótico de maya es que uno se identifica con
el cuerpo. Y el mecanismo de este tipo de identificación no difiere en
modo alguno del identificar un trozo de piedra —o de algo creado de la
piedra— con Dios y adorarlo con devoción. En la medida en que eso
funciona, está bien, y este tipo de adoración tendrá sus efectos
normales en la consciencia. Pero a no ser que se comprenda la
naturaleza de la consciencia, uno no podrá comprender su verdadera
identidad. Así pues, una vez comprenda la naturaleza de la consciencia,
comprenderá también que usted no es la consciencia. Nada que haya
visto y comprendido, puede ser usted; usted, como sujeto, sólo puede
comprender algo que sea un objeto; y está obligado a aceptarlo así.
Si discute conmigo, basándose en la literatura tradicional y en el
conocimiento tradicional... habrá muchos sabios eruditos que me
comerán vivo. Y sin embargo, por lo que se refiere al conocimiento
básico, que es del que yo trato, ¿por qué se quedan mudos? Porque es
algo totalmente diferente de cualquier cosa que pueda comprenderse.
Todo lo que se comprende, todo lo que se ve, no es verdadero.
(Extraído de LA EXPERIENCIA DE LA NADA)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. La Experiencia de la Nada (Gulaab, 2000)


Notas:

1. Según la cosmología hindú, los "cinco elementos" —tierra, agua, fuego, aire y éter— son la base
fundamental del universo físico.

El único conocimiento real


por Nisargadatta Maharaj

Maharaj: No me dirijo a usted como persona, como un individuo. Me


dirijo a usted como expresión de la consciencia. En estos diálogos, no
hay cuestión de usted y yo. Esta consciencia es el producto de la
esencia del cuerpo de alimento y está hablando a esa expresión de la
consciencia. Usted siempre asume que todo lo que le llega a usted es
conocimiento, pero eso es realmente un concepto. El conocimiento
verdadero está más allá de toda conceptualización, es antes del
concepto. El estado sin conceptos, sin palabras, sin habla, es
conocimiento. La dificultad radica en que si le llega una idea exterior, le
gusta, le pone un nombre, recuerda ese nombre y lo llama
"conocimiento"; y se siente satisfecho. ¿Cómo puede hablar o desarrollar
cualquier concepto a menos que el concepto primario "yo soy" esté
presente? Este concepto primario engendra más conceptos; es decir,
todos los demás conceptos que le vienen a usted. Lo llamamos
Dios, Ishvara y nombres así; y a todo eso nosotros lo llamamos
"conocimiento". Este concepto primario ilumina a todos esos conceptos
que más tarde se convierten en miconocimiento. Sin embargo, cualquier
concepto que aparezca en usted, incluyendo el concepto primario "yo
soy", no es el estado eterno.
Este concepto primario le vino a usted; luego usted lo llamó Brahman,
Ishvara. Debido a que le agrada, debido a que le agrada ser, le da
nombres tan gloriosos como los mencionados. Pero a pesar de todo,
sigue siendo sólo un concepto. ¿Por qué no es eterno? Porque su
fundamento mismo es exclusivamente este cuerpo de alimento.
Mientras el cuerpo de alimento esté disponible, en la cantidad apropiada
y en la condición apropiada, se mantendrá ese "yo soy" o cualquier otro
concepto.
¿Dónde está su esencia en todo esto? Su esencia no se encuentra en
usted como lo Absoluto. Sólo puede encontrarla como la esencia de
alimento en la forma de "yo soy", el toque de "yo soy".

Le estoy contando mi historia. Y al narrarle mi historia, significa que


usted está logrando conocerse a usted mismo. Si usted comprende mi
historia, comprenderá también su propia historia. More en usted mismo.
El Señor Krishna expuso su historia, pero él le dio el nombre glorioso
de Brahman vidya, el conocimiento de Brahman. ¿Puede acontecerle
algo bueno o malo al Brahman vidya, al conocimiento del Yo? Puesto
que nada bueno o malo puede acontecerle a ese Brahman,
ese Parabrahman es conocido como nishkama, el
estado Parabrahman sin deseo. El conocimiento de la "sensación de
ser", el conocimiento del "yo", es como la utilidad de un niño no nacido;
no tiene ninguna utilidad en absoluto. De forma análoga, en el análisis
final, este Brahman vidya no es de ninguna utilidad.
La mayoría de los presuntos jnanis pensaron injustificablemente que
habían obtenido el conocimiento debido a ciertos conceptos que
valoraban muchísimo. Glorificaron los conceptos dándoles diversos
nombres pomposos. Y se aferraron a esos conceptos considerándolos
como su credo, su religión, o su conocimiento profundo. Incluso este
concepto primario ―el "yo soy"― es deshonesto, precisamente porque
es todavía sólo un concepto. Finalmente, uno tiene que trascenderlo
también y ser en el estado nirvikalpa, que significa "estado libre de
conceptos". Entonces no tiene ningún concepto en absoluto, ni siquiera
el de "yo soy". En ese estado, uno no sabe que es. Este estado es
conocido como Parabrahman, el Brahman trascendido. Brahman es
manifiesto; Parabrahman está más allá de eso, antes de eso ―lo
Absoluto. ¿Comprende lo que quiero decir?
Fuera lo que fuera lo que usted captara mediante su atención, esa
atención finalmente debe transformarse en no-atención. El estado que
queda finalmente es la Presenciación, el Parabrahman.
Yo me estoy dirigiendo a la consciencia. El instrumento de la
consciencia para la comprensión, es la atención. Cualquier cosa es
absorbida por la atención y todo lo que se comprende realmente pasa
por esa atención, la cual se disuelve entonces en y como la consciencia.
Así pues, ¿qué queda? No queda concepto alguno. De este modo, la
atención se convierte también en no-atención. Con la llegada de la
consciencia, usted se da cuenta de que usted es; simultáneamente, el
"yo soy" aparece en usted o ante su atención, de forma que cuando la
consciencia no está presente, la atención tampoco está presente. Como
consecuencia de la llegada de la consciencia y la atención, surge todo lo
demás. Ahora asumamos que por medio de su atención usted puede
abarcar el universo manifiesto entero. Cuando su consciencia no está
presente, ¿dónde está esa atención que abarcaba el universo entero?
Por consiguiente, el jnani―jnani es ese principio donde no aparece la
"persona"― trasciende este estado "yo soy". Es el estado de "ausencia
del yo soy". El jnani disuelve la consciencia. Un jnani no tiene sitio en
absoluto para el orgullo, porque ya no queda ningún apoyo para soportar
su orgullo.
El estado absoluto es antes de la consciencia; eso es el estado no-
nacido. Puesto que el Parabrahman es el estado no-nacido, anterior a
la consciencia, ¿puede haber ahí una pizca de conocimiento?
Un niño no-nacido no sabe de su existencia. De forma similar, el
estado Parabrahman no se conoce a sí mismo, no sabe que él es. Mis
palabras están arraigadas sólo en lo Absoluto. Usted debe ser capaz de
extraer de ellas algún significado.
El principio que comprende las relaciones y que intenta comprender,
existe todavía en el reino de la consciencia; está en el reino de la
atención. Pero no presta ninguna atención a lo que señala.

Maharaj: Lo que usted llama "usted mismo" o "usted" es el producto de


este cuerpo de esencia de alimento. ¿Cómo puede esa "sensación de
ser" comprenderle a "usted" la Verdad; a usted, lo Absoluto? Al ignorante
se le puede hablar en la jerga espiritual, sobre el Brahman, sobre esto y
aquello... todas esas historias. Sin embargo, en lo concerniente a usted
mismo, debe comprender realmente el verdadero Yo.
"Usted está vivo" es un concepto y es falso. En este cuerpo hay el
principio que conocemos como "yo". Ese principio no tiene forma, pero
usted comprende eso como el conocimiento "yo soy". También lo
llamamos "consciencia", la consciencia de "yo" o la "sensación de ser".
Todos estos nombres diferentes son sólo los nombres de esta
consciencia. La consciencia hace surgir al mundo. El mundo está dentro
de esa consciencia. Intente comprenderlo.

Éste es el único camino para el conocimiento del Yo; a través de esta


consciencia puede conocerse a usted mismo, lo que usted es. Todos los
demás tipos de conocimiento en el mundo, son maneras de permitirle a
usted ganarse el sustento, de obtener dinero y vivir en el mundo. Por lo
demás, eso no es, en absoluto, conocimiento. El conocimiento del Yo es
el único conocimiento real.
En la Consciencia Universal no hay individuos. Nosotros vemos
diferentes formas, les damos nombres como hombre, Dios, burro, y
demás. Pero finalmente sólo hay esta consciencia, la Consciencia
Universal. Y nosotros no debemos identificamos a nosotros mismos
como una entidad separada, como un cuerpo separado. Nosotros
somos ese conocimiento; no tiene nombre, ni forma Ésa es la esencia de
mi enseñanza.

Fuente: Nisargadatta Maharaj. La Experiencia de la Nada (Gulaab, 2000)

LA MEDICINA SUPREMA

Detalles del libro:


Título: LA MEDICINA SUPREMA
Título Original: The Ultimate Medicine
Autor: Nisargadatta Maharaj
Nº de páginas: 220
Editorial: Gulaab
Año de edición: 2000
ISBN: 84-86797-86-1
Descripción:
Ahora, usted sabe que existe; usted mora en la semilla de la "sensación
de ser", aunque, finalmente, incluso esta "sensación de ser" misma ha de
ser trascendida. Todo está contenido en esa semilla, de la misma
manera que toda la encina está contenida en la bellota. De forma similar,
todo está contenido en esa consciencia: el mundo entero está ahí y este
cuerpo está también presente.

El "yo soy" mismo es el mundo; el "yo soy" contiene el mundo entero. Ésa
debe ser su convicción. Esta cognitividad contiene este presunto mundo
real, de forma análoga a cuando en un sueño usted siente que está
despierto, pero realmente no lo está —su mundo, en ese momento, es el
mundo del sueño. Esta convicción debe hacerse patente. La verdad es
que no hay ninguna diferencia entre la consciencia del sueño y la
consciencia de la vigilia, aunque parezcan ser enormemente diferentes;
toda la consciencia es una.

Todos los caminos conducen a la irrealidad. Los caminos son


creaciones dentro del ámbito del conocimiento. Por consiguiente,
los caminos y los movimientos no pueden transportarle a la
Realidad, porque su función es enredarle en la dimensión del
conocimiento, mientras que la Realidad es anterior a él.
Sri Nisargadatta Maharaj

Prólogo
Fue un gran privilegio visitar a Sri Nisargadatta Maharaj durante poco
más de un año antes de su muerte en Septiembre de 1981. Mi viaje no
había sido por antojo, pues había estado estudiando sus enseñanzas
durante varios años. Y, como había ocurrido a muchos otros, sentí en mí
un irresistible impulso de pasar un tiempo en su presencia física.

El Maharaj que encontré era evidentemente un hombre muy viejo, recién


entrado en sus ochenta. A pesar de eso, me impactó por su energía y su
vigor, y sobre todo, por su implacable pasión por compartir su
comprensión. También advertí la calurosa bienvenida que ofrecía a
aquellos con un deseo sincero de aprender de él, si bien esto no excluía
punzantes palabras o afiladas críticas dirigidas a aquellos que sólo
querían lucir su erudición libresca o su basta presunción.
Mis recuerdos de los hechos, son hoy tan vívidos como si hubieran
acontecido ayer y el precepto de una espiritualidad verdaderamente
humana aunque supremamente liberadora, permanece como el faro guía
en mi vida. Siempre permaneceré en deuda con este espíritu admirable,
falto de pretensiones, pero manifiestamente realizado, por todo lo que
me dio y lo que continúa dándome.

Las charlas de este volumen —cuidadosamente editadas— han sido


transcritas de las grabaciones de las conversaciones que yo y otros
mantuvimos con Maharaj. Últimamente, ha habido algunas
controversias acerca de cuál de las obras publicadas representa mejor
la esencia de sus enseñanzas, puesto que era evidente que en las obras
que siguieron a Yo soy Eso, Maharaj —dada su edad y estado de salud—
se dirigía a sus visitantes mucho más concisa y menos pacientemente,
con un estilo de enseñanza del cual algunos de sus seguidores parecen
estar extrayendo conclusiones erróneas. Por consiguiente, para
comparar metáforas de importancia, aconsejaría al estudiante de las
enseñanzas de Maharaj que hiciera —como curso principal— un
profundo estudio de Yo soy Eso y que enriqueciera ese alimento con los
excelentes vinos de los volúmenes que Robert Powell ha editado
posteriormente, de forma tan concienzuda y devota.
Ha sido mi experiencia que muchos estudiantes de este tipo de
enseñanza parecen estar bajo la impresión de que simplemente
escuchar un comentario intelectual más una pequeña reflexión
subsecuente hasta el punto de la aceptación, les concede
automáticamente la realización. Nada podría estar más lejos de la
verdad. Mas bien, considero que un claro y detallado entendimiento
intelectual de la enseñanza es esencial, pero todavía es solo un primer
paso. Posteriormente, los estudiantes deben reflexionar sobre el
significado de estas enseñanzas, para ver cómo contradicen y socavan
las suposiciones respecto a sí mismos que operan sobre sus vidas
cotidianas en una búsqueda de felicidad y de consecución de metas.

El paso final y más crítico es la determinación en la aplicación y la


conversión de esta comprensión intelectual inicial, en un "trabajo
interior" junto a un profundo cambio en el comportamiento y actitudes;
es decir, la transformación de nuestra consciencia limitada y
egodefinida, en la presenciación ilimitada e irrestringida que es el Yo de
todo. Esto, considero, es la esencia de la emancipación espiritual.

Tengo el fuerte presentimiento de que Sri Nisargadatta Maharaj será


reconocido cada vez más como una estrella admirable del firmamento
espiritual de nuestra época. Ruego que Robert Powell vea que sus
considerables esfuerzos redundan en una apreciación todavía más
amplia de la sabiduría de Sri Nisargadatta Maharaj y añado mi voto de
gratitud hacia él por todo su excelente trabajo en esta área.
Peter V. Madill, M.D.

Prefacio
La mayoría de los discursos presentados en estas páginas se
desarrollaron dentro del último año antes de la muerte de Sri
Nisargadatta Maharaj y, por consiguiente, pueden considerarse —al igual
que los publicados en El Néctar de la Inmortalidad— como sus
enseñanzas finales en el más amplio sentido de la palabra. Estos
discursos se caracterizan por el deseo de Maharaj —en los postreros
días de su vida— de referirse sólo a las cuestiones clave y de hacerlo en
el nivel más profundo posible. Uno no puede dejar de detectar un gran
sentido de apremio y un deseo de economizar su menguante energía
física. Esto no le permitía ofrecer mucho tiempo a los principiantes para
tratar cuestiones repetitivas y principios elementales —lo que Maharaj
solía llamar "la espiritualidad de jardín de infancia".
Algunos lectores de los primeros libros de Sri Nisargadatta me han dicho
que han advertido diversas incongruencias en el material. Sin embargo,
deben tener presente que aquí no se trata de un tratado de
espiritualidad; estos escritos son la transcripción de sus conversaciones
privadas con una amplia variedad de interlocutores que tenían
trasfondos, niveles de desarrollo espiritual y capacidades para la
comprensión, muy diferentes. Maharaj se dirigía a cada uno de sus
visitantes de acuerdo a sus necesidades y circunstancias particulares.
Así, a una persona le podía decir que meditara mucho, mientras que a
otra, más avanzada, le decía que no tenía porqué meditar, y que, de
hecho, sería completamente inútil. Maharaj también usaba palabras de
una manera muy flexible para adaptarse a la ocasión. Así, mientras que
en el campo de la ciencia y de la filosofía, una congruencia absoluta
puede considerarse como una meta global, en el terreno de la
espiritualidad, un requerimiento parecido indicaría un acercamiento
inapropiado a una cuestión mucho más profunda y más sutil y una señal
de ignorancia sedimentada. Por consiguiente, mi consejo a los lectores
es que acepten el material de una manera global, más que intentar una
evaluación microscópica, comparativa y analítica de los componentes
del texto. La propia apertura y receptividad de uno, bien constituyen la
llave para cualquier progreso espiritual.
Robert Powel
La Jolla. California
Agosto de 1994
Comentario: "La medicina suprema"
La Medicina Suprema. Editorial Gulaab. La experiencia de la Nada.
Editorial Gulaab. Enseñanzas definitivas. Editorial Los Libros de la Liebre
de Marzo. El Néctar a los pies del Señor. Ignitus Ediciones.
Todos estos títulos son los que forma la otra trilogía que señalábamos
en la introducción, la llevada a cabo ahora por Robert Powell, el cual
también compila y edita conversaciones de Sri Nisargadatta en esos
últimos años de enseñanza cuando ya era conocido en los ámbitos de la
espiritualidad.
La publicación al castellano de estos títulos la han desarrollado varias
editoriales por lo que el resultado es un tanto desordenado. La pionera
fue la Editorial Los Libros de la Liebre de Marzo que en el 1998 publicó
"Enseñanzas Definitivas". Es una buena edición, en general, con un
prólogo, un prefacio y una introducción en los que se hace un resumen
magnífico de la enseñanza de Sri Nisargadatta. Casi diez años después,
en el 2007, Ignitus Ediciones publica este mismo libro pero con el
nombre de "El Néctar a los pies del Señor" que es la traducción más fiel
al original "The Nectar of the Loord's Feet". Quizá la editorial La Liebre
prefirió el título de "Enseñanzas Definitivas" por recoger esas últimas
charlas de Marahaj en las que, como hemos comentado, se expuso la
enseñanza en su más rigurosa exactitud. En cuanto a la traducción, la de
Ignitus siempre cuenta con la garantía de su habitual traductor, Pedro
Rodea, que por las razones ya comentadas siempre lo recomendamos.
Más allá de estos apuntes para explicar que estamos hablando de un
mismo texto, el libro es extraordinario. Cada charla se corresponde con
un capítulo formando un conjunto de 21, todos ellos titulados queriendo
expresar lo más señalado del mismo. Es, a nuestro entender, el más
sobresaliente de los editados por Powell.
En cuanto a los otros dos títulos, los de Editorial Gulaab, están
publicados desde el 2000. En "La Medicina Suprema" se ha seguido el
mismo esquema, un capítulo dedicado a cada charla, 11 y un epílogo,
también titulados. Es importante destacar que el traductor de esto dos
libros curiosamente también es Pedro Rodea. "La experiencia de la
Nada" cuenta con 10 capítulos pero en esta ocasión no se ha señalado
si cada uno de ellos corresponde con una charla, pues no están
fechados. Seguramente es un "desliz" editorial pues suponemos que así
corresponderá ya que sigue el mismo esquema que el anterior título, es
decir, capítulos titulados según el tema tratado, en este caso 10. Por
supuesto el contenido de estos libros es igualmente interesante, en las
charlas con Sri Nisargadatta no se permitían banalidades, así que para
los investigadores de la naturaleza real del ser humano encontrará en
estas compilaciones materia más que suficiente para indagar en el
estudio.
Para terminar con este apartado del gran Sri Nisargadatta Maharaj
reproducimos unos párrafos extraídos de estos dos últimos títulos que
recogen palabras del Maestro.
Jivatman es aquél que se identifica con el cuerpo-mente como
individuo separado del mundo. El atman es sólo la "sensación de ser",
o consciencia, la cual es el mundo. El principio Último que conoce esta
"sensación de ser", no puede ser nombrado. No puede ser enmarcado
o condicionado con palabras. Ése es el estado Supremo...
Todo lo que es, es sólo una expresión de la consciencia. Si la
consciencia no está presente, la expresión de la consciencia tampoco
está presente. Por consiguiente, nada es. Y esta consciencia es un
concepto que no ha sido solicitado; ha aparecido espontáneamente...
Incluso esta consciencia no lo es todo y no va a durar para siempre.
Descubra cómo ha aparecido esta consciencia, el Origen de toda
consciencia...
Recensión por José Manuel Lagunas

La sensación de ser
Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

Maharaj: Hay muchas personas que tienen un gran apego a su propia


individualidad. Primero y por encima de todo quieren permanecer como
individuos y después quieren buscar; no están preparados para perder
esa individualidad. Al mismo tiempo que retienen su individualidad,
quieren descubrir lo que es la verdad. Pero en este proceso, usted debe
deshacerse de su identidad. Si descubre realmente lo que usted es, verá
que no es un individuo, que no es una persona, que no es un cuerpo. Y la
gente que se aferra a su cuerpo no es apta para este conocimiento.
El origen de los nombres y formas que aparecen, con diferentes colores
y todo lo demás, es el agua. Pero nadie dice "yo soy el agua", en cambio
dicen "yo soy el cuerpo". Pero si usted descubre el origen del cuerpo,
entonces sabe que el cuerpo ha aparecido sólo del agua. Todas esas
plantas y todo lo demás, todos los nombres y las formas, aparecen sólo
del agua. Sin embargo, la gente no se identifica con el agua; dicen "yo
soy el cuerpo". La existencia del cielo o el infierno, o de lo que sea, surge
sólo en esta tierra. Todos los nombres pertenecen a las formas y todas
las formas aparecen de la tierra y se sumergen de nuevo en ella. Así
pues, la existencia del cielo y el infierno, es sólo un concepto. Los
científicos hacen descubrimientos; reciben ayuda de su propia
consciencia, de ese conocimiento "yo soy" mismo. Pero lo que ese "yo
soy" es, no lo saben. No pueden obtener directamente lo que descubren.
Se han escrito muchos libros, pero finalmente Krishna —que no es una
persona, sino la consciencia bajo una forma— ha escrito sobre sí mismo,
sobre lo que es. Y de todas las escrituras existentes, ésa es la que
encuentro más apropiada.

Visitante: ¿Se refiere usted a la Bhagavad Gita?


Maharaj: Sí, pero yo no digo que Krishna sea una persona. El autor de la
Bhagavad Gita es la consciencia bajo una forma particular. La misma
consciencia está en usted. Y es también esta consciencia la
que era cuando usted era niño, la misma que también está presente
ahora. Aunque el tiempo pasa, la consciencia permanece como lo que
es. Yo la llamo bal-krishna, la consciencia-niño. Ponga en ella su
atención, agárrela y entonces sabrá. Esa consciencia de "yo" es la misma
en un niño y en un anciano. Si considera la infancia de las grandes
gentes de hoy, de los grandes eruditos, científicos y políticos, ¿qué eran
ellos el primer día de su nacimiento? En esa etapa, la consciencia está
presente, pero la consciencia de "yo", esa identificación "yo soy", no está
ahí; sólo bal-krishna —la ignorancia del niño— está ahí. El niño no sabe
que él existe. Cuando crece, sólo entonces viene a saber que él es.
Reconoce a la madre, y en adelante comienza a juntar lo que se llama
conocimiento y deviene un gran erudito, un gran hombre. Pero
nadie sabe lo que es esa ignorancia del niño. Un jnani lo sabe; por eso
deviene libre. No se siente orgulloso de su auto-conocimiento.
El jnani conoce el origen de esa consciencia.
Esta consciencia atómica contiene la totalidad del Universo, pero
el jnani sabe que él no es esa consciencia. En ese caso, ¿qué orgullo
puede tener? Él es el estado Absoluto, en el que la consciencia "yo soy"
está ausente. Si usted se encuentra con jnanis, le será fácil
reconocerlos, pues no se sentirán orgullosos de su auto-conocimiento,
puesto que también han trascendido ese conocimiento. Ellos dicen: "Yo
no soy este conocimiento o esta consciencia".
La consciencia deja el cuerpo cuando sobreviene la muerte. ¿Y qué hay
del crecimiento de los gusanos creados en ese cuerpo? Ahí también hay
vida. Pero la consciencia principal ha partido. Cuando la fuerza vital se
va, el cuerpo se descompone.

Durante cuarenta y dos años he estado hablando sobre este terna.


Cuando encontré a mi gurú, me dijo que dejara de lado a todos esos
diferentes dioses. Me dijo que mi consciencia, debido a la cual
experimento el mundo, es antes de todo. Eso significa que yo debía
reflexionar sólo sobre esta consciencia, ir a su fuente y encontrar lo que
es. El hecho de estar experimentando que yo soy y que el mundo es,
prueba que cuando la disolución de los universos tenga lugar, yo no seré
afectado. Si tuviera que morir en ese momento, ahora no estaría
experimentando esta existencia.
Muchos grandes hombres han dicho cosas como las que dijo Krishna,
pero cuando alguien habla, primero debe saber que él es; debido a eso,
algo ocurre y él habla. Pero antes de decir algo, esa consciencia de "yo"
debe estar presente. Hubo un tiempo, en el estado Absoluto, en que no
había ninguna "sensación de ser"; y entonces la "sensación de ser"
apareció y usted dijo algo. Por consiguiente, ya sea verdadero o falso,
antes de la aparición de la "sensación de ser", usted no sabía que usted
era. E igualmente, todo lo que usted ha dicho después de que la
"sensación de ser" ha aparecido —ya sea verdadero o falso— es también
lo mismo. La fuente de esta "sensación de ser", del conocimiento "yo
soy" que usted tiene, está en la hoja de la hierba y en el grano de arroz.

Esas gentes que exponen el conocimiento creen que el mundo es


primero y que después ellos han nacido en él. Mientras estén
convencidos de esto, no pueden exponer el conocimiento; no saben
nada. Cuando la consciencia de "yo" está aquí, sólo entonces brotan las
palabras. Antes de la aparición de esa consciencia, ¿hay alguna palabra?
No, usted no era conocedor de su propia existencia. Lo primero que
usted sabe es que "usted es". Y entonces, usted dice algo que le viene a
la mente. ¿No es así? Así pues, ¿cuál es la base de todo lo que usted
dice, sea o no sea verdadero?
Cuando la "sensación de ser" no está presente, no hay palabras. Una vez
que la "sensación de ser" aparece, todo lo que viene a la mente es
enseñado a los "discípulos" y se difunde como "religión". Pero son sólo
conceptos. ¿Cómo sabe que usted existe? ¿Debido a qué? Ahora, en este
momento, usted sabe que usted es, ¿Cómo lo sabe?

Visitante: No lo sé. Esta sensación está conmigo, eso es todo. No


puedo rastrear su fuente.
Maharaj: Cuando usted conoce la fuente de esta "sensación de ser" o
consciencia de "yo", eso es la Liberación. Entonces usted deviene libre.
Hasta entonces, no.
Visitante: Todo lo que sé en esta etapa, desde que sigo la práctica que
Maharaj recomienda, es que cuanto más moro en Eso, más feliz soy y
menos me inquieta mi posición en el mundo.
Maharaj: Todo lo que usted está diciendo tiene sentido sólo en este
mundo. Antes de la aparición de la "sensación de ser", si usted hubiera
conocido su existencia, eterna y absoluta, ¿habría entrado usted
voluntariamente en esta forma, en este cuerpo? Lo que ha ocurrido es
que, inicialmente, usted no sabía que usted era. Sólo cuando usted
devino un niño de dos o tres años, comenzó a saber que usted existía.
Por consiguiente, todo lo que haya acontecido hasta entonces —nueve
meses en la matriz y uno o dos años más tarde— es pura ignorancia.
Todo esto ha ocurrido sin su conocimiento. Así pues, la pregunta es
ésta: de haber sido usted consciente, antes de entrar en la matriz,
¿habría entrado en ella?
Visitante: Bueno, todo depende de qué tipo de información sobre el
mundo hubiera recibido. Sabiendo lo que sé ahora, pienso que no habría
querido entrar.
Maharaj: En la muerte de un persona, la primera etapa es que no sabe
que él es, la "sensación de ser" ha partido. La consciencia, el "yo soy", no
está ahí. Entonces el médico viene y lo confirma y el cuerpo es
incinerado. Y debido a Eso que causó que el conocimiento "yo soy"
estuviera presente, el cuerpo material sigue ahí, pero ese conocimiento
está ahora ausente. Esa consciencia de "yo" ya no está en el cuerpo, de
manera que si usted lo entierra, o lo incinera, o lo corta en pedazos, o lo
que sea, ¿importa ya algo? Ya no hay nadie para protestar.
Ahora le estoy imponiendo una tarea. Cuando vuelva a casa, reflexione
sobre todo lo que ha escuchado y escriba algunas notas . Si tiene alguna
pregunta, puede plantearla el próximo día.
6 de Julio de 1980
(Extracto del libro: LA MEDICINA SUPREMA)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. La Medicina Suprema (Editorial Gulaab, 2000)


El concepto 'yo soy'
por Nisargadatta Maharaj

[...] Ahora hablaré sobre ese poder que tiene la apariencia de individuo
pero debido a cuya presencia el mundo funciona. Quizás no sea
fácilmente comprensible, pero no puedo tomarme el trabajo de entrar en
detalles y explicarlo todo sobre esta etapa. Así pues, trate de
comprender tanto como pueda; si no, déjelo correr.

Estoy hablando sobre este poder que está en el cuerpo, pero que es la
raíz de la existencia y el sostén del universo entero. Lo que está en mi
cuerpo, está también en el cuerpo de todos. Pero la inmensa mayoría se
interesa mucho más por este "cadáver" con el que están viviendo, que
por lo que hay dentro de ese cadáver. Todos los cambios que ocurren en
el mundo, son movimientos en ese poder, pues ese poder es lo que hace
que el mundo gire. Y todos los aconteceres que tienen lugar, son
movimientos en esa consciencia. Debido a que nos asociamos a los
acontecimientos, hay infelicidad. Yo veo las cosas desde un punto de
vista diferente, desde el punto de vista de lo Absoluto...

Todo lo que está aconteciendo no puede dejar de acontecer. Hay una


serie de acontecimientos, un escenario señalado. Así pues, de acuerdo a
ese escenario, las cosas suceden. Si nos identificamos, tenemos ciertas
esperanzas y aspiraciones; y si las cosas suceden como esperamos,
somos felices. Si lo que acontece no concuerda con nuestros deseos,
somos infelices. De este modo, continuaremos siendo felices e infelices
en un ciclo sin fin, mientras persistamos en esta actitud. Sin embargo, en
el momento en que vemos las cosas desde la perspectiva justa —que
todo lo que podemos hacer es ver que la presenciación acontece, y que
todo lo que acontece es independiente de nuestros pensamientos—
entonces surge un estado diferente. No hay ninguna voluntad en el
individuo; las cosas acontecen por sí mismas. Cuando se ve esto, hay ya
una cierta paz de mente.

Cualquier cosa de la que la gente se queje, no afecta a los cinco


elementos. Así pues, ¿por qué debe perturbar al individuo lo que
acontece en los cinco elementos? Si los cinco elementos mismos no
son perturbados por lo que la gente piensa, ni por lo que hacen o dejan
de hacer, ¿cómo va a ser perturbada la fuente de esos elementos de la
que ellos dependen? ¿Por qué iba a ser perturbada?

Hace algún tiempo, le sugerí leer la Gita desde el punto de vista del
Señor Krishna, no desde el punto de vista de Arjuna. Cuando lo haga,
debe comprender lo que entiendo por "Señor Krishna". Yo no considero
al Señor Krishna una personalidad individual. Entiendo por "Señor
Krishna", la mota de consciencia dentro de usted, el "yo soy", ese estado
"yo soy". Eso es el Señor Krishna, este "yo soy". Y usted debería leer el
libro desde ese punto de vista. En lo concerniente a cualquiera de
nosotros, ¿podría haber el mundo, podría haber Dios, podría haber algo
en absoluto en ausencia de esa consciencia Krishna?

En el momento en que lo comprende claramente, ya está. No hay nada


más que hacer. Y todo lo que la gente continúa haciendo —o cree que
está haciendo— es hecho sólo desde un concepto basado en una cierta
imagen que tienen de sí mismos. Y una vez que actúan de acuerdo con
esa imagen, son susceptibles a todo tipo de infelicidad. En realidad, lo
que está aconteciendo es simplemente un movimiento en esa
consciencia. Una vez que comprende esto, no queda nada que hacer; no
hay nada que pueda o que necesite hacer.

El que toma decisiones es sólo este concepto que tiene de usted mismo.
Ya sea un gran hombre, un hombre importante, o un hombre pequeño,
todo lo que decide —o piensa que decide— es sólo una idea. Es decir, el
individuo —que es un objeto— cree que él puede decidir, pero de hecho
ningún objeto puede decidir. Si él no lo comprende así, entonces se
reduce a una conceptualización. Ha de comprenderse que el complejo
cuerpo-mente es meramente un objeto, un fenómeno; y ningún
fenómeno puede actuar. Así pues, la conceptualización se encuentra
tremendamente implantada en su complejo cuerpo-mente.

Usted nunca podrá controlar su verdadera naturaleza; en consecuencia,


su centro de percepción debe cambiar. Si su centro de percepción es un
fenómeno, entonces, lo mire usted como lo mire, lo considerará todo
desde el centro del fenómeno. Así pues, a menos que cambie al
noúmeno, el centro de percepción mismo, nunca tendrá una idea de su
verdadera naturaleza.

¿Quién ha decidido que "yo" soy el cuerpo? Lo ha decidido sólo un


concepto. Este concepto está, evidentemente, en el nivel mental. Así
pues, "yo soy el cuerpo" es sólo un concepto. Y que cualquier acción que
tenga lugar producida por este cuerpo, es igualmente otro concepto; es
decir, ha habido una "objetivización", una conceptualización de que "yo"
soy este objeto, este cuerpo. Desde entonces en adelante, se asume
conceptualmente que todo lo que el cuerpo hace, es obra "mía". Pero
una vez se comprende esta idea —es decir: una vez que el objeto es
conocido como objeto; lo falso como falso— entonces usted asume el
punto de vista del "sujeto". Una vez asume ese punto de vista, el objeto
desaparece y usted ve todo lo que ocurre como un acontecer en la
condición. No le afecta; simplemente lo observa.

Identificarse con el cuerpo y asumir una personalidad individual,


significa estar sujeto al tiempo, implica la aparición de un "tiempo". Ese
mismo concepto que ha asumido "yo soy el cuerpo", dirá: "Yo he nacido y
moriré". ¿Quién dice, "Yo moriré"? Sólo el concepto. Una vez que se
abandona el concepto, para el sujeto deja de haber tiempo. En lo que
concierne al sujeto, no hay ningún concepto de espacio-tiempo.

Repito, no sólo es este concepto el que dice "yo soy el cuerpo", sino que
también es consciente del hecho de que está sujeto al tiempo. Así pues,
dice: "Yo moriré". Pero el conocedor de este concepto, no está sujeto al
tiempo; es completamente aparte del concepto. El cuerpo muere, ¿qué
significa? Significa que el pensamiento "yo soy", ese concepto, ha
desaparecido. Nada le ha ocurrido al conocedor de la totalidad del
acontecimiento.
El que sabe que esto es un concepto y que ese concepto desaparecerá,
no experimenta nacimiento, ni felicidad, ni infelicidad, ni muerte.

Todo el objeto de la búsqueda o de la actividad espiritual —en realidad


no hay ninguna búsqueda, pero usamos esa palabra aquí para poder
expresamos— es comprender que ese concepto es un concepto, es
comprender lo falso como falso. No hay nada que adquirir. Que yo sea
Dios, o Cristo, Alá, o Mahoma, o quien sea, se basa todavía en el
concepto "yo soy". Porque, a no ser que se niegue el concepto, todo lo
que edifique sobre él, será también una ficción. Así pues y en definitiva,
sólo cuando este estado "yo soy" desaparezca, estará usted libre del
concepto. Mientras que el concepto básico "yo soy" esté aquí, el
elemento conceptual no puede desaparecer. Es el concepto el que se ha
dado a sí mismo diferentes nombres, pero es todavía el mismo
concepto.

Sin este concepto básico "yo soy", ¿dónde está el mundo, dónde está
Dios, dónde está Ishwara, Cristo, Alá, o cualquier otro? Antes de que
este concepto "yo soy" viniera a usted, ¿era usted feliz, o infeliz? ¿Había
siquiera alguna sensación de felicidad o de infelicidad? ¿Había alguna
dualidad?
[...] Yo no tenía ninguna experiencia de felicidad o infelicidad porque este
concepto "yo soy" no estaba presente.

[...] Lo concebible, lo sensible, lo inteligible, sólo puede aparecer sobre


este "yo soy". El "yo soy" mismo no estaba aquí. Así pues, ¿quién había
para conocer, quién había para ser consciente? La sensación misma de
existir no estaba aquí. El "yo soy", el "yo existo", esa sensación, ese
concepto mismo, no estaba presente; así pues, ¿quién había para tener
sensación? ¿Quién había para tener conocimiento, quién había para
tener consciencia?

Esta consciencia de que "yo soy" —este "yo soy", esta imaginación,
mente, o como quiera llamarlo— es sólo la idea de que soy un yogui, un
rey, o lo que sea. Antes de que este concepto surgiera, ¿había algo? No
había nada. No había ni felicidad, ni infelicidad; el estado perfecto.
[...] Cuando uno habla de consciencia, es muy probable que piense en
términos del individuo. Pero comprenda que no es realmente el individuo
el que tiene consciencia, sino que es la consciencia la que asume
innumerables formas.

Lo repito: la persona media no lo comprenderá. ¿Por qué? ¡Porque es


demasiado simple! Para agarrarse, uno necesita algo a lo que agarrarse,
alguna forma, alguna figura. Ese "algo" que nace y que va a morir, o a
desaparecer, es todo imaginación, todo ficción; nada ha nacido. Es el hijo
nacido de una mujer estéril. ¿Quién lo llama así? Incluso eso es un
concepto. Porque en ausencia del concepto básico "yo soy", no hay
ningún pensamiento, ningún conocimiento, ninguna consciencia de la
propia existencia.
8 de Julio de 1980
(Extracto del libro: LA MEDICINA SUPREMA)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. La Medicina Suprema (Editorial Gulaab, 2000)

EL BUSCADOR ES LO BUSCADO
LAS ENSEÑANZAS ESENCIALES DE SRI NISARGADATTA MAHARAJ
Detalles del libro:
Título: EL BUSCADOR ES LO BUSCADO
Subtítulo: Las enseñanzas esenciales de Sri Nisargadatta Maharaj
Título Original: Pointers from Nisargadatta Maharaj
Autor: Ramesh Balsekar
Nº de páginas: 286
Editorial: Gaia Ediciones
Año de edición: Diciembre 2005
ISBN: 84-8445-125-9
Descripción:
El buscador es lo buscado recoge las enseñanzas esenciales del
maestro advaitin Sri Nisargadatta Maharaj, en lo que podría considerarse
como la quintaesencia de su magisterio.
Publicado póstumamente, El buscador es lo buscado abarca una
escogida selección de las enseñanzas últimas del Maestro en su forma
más sublime, donde llega incluso más allá de lo que enseñó en su obra
más conocida, Yo soy Eso. En realidad, no puede existir un saber más
elevado que el que se contiene en este libro; y nadie sino Ramesh
Balsekar podría haberlo expuesto tan brillantemente, pues ninguna
persona de las que han estado próximas a Maharaj ha comprendido sus
enseñanzas con tanta profundidad como él.
La obra se completa con unos valiosos apéndices elaborados por el
propio Ramesh, que incluyen un resumen que sintetiza magníficamente
las enseñanzas generales de Nisargadatta Maharaj, una nota que
esclarece la diferencia entre Conciencia Absoluta no dual, Consciencia
Impersonal y consciencia individual, y unos lúcidos comentarios que
comparan la vía devocional (bhakti) y la vía de la comprensión (jñana).

Prefacio (extracto)
SOBRE EL CONTENIDO DE ESTE LIBRO
1. Las exposiciones de las enseñanzas de Maharaj que aparecen en este
libro no son transcripciones de grabaciones de las sesiones de las charlas.
2. Son, en lo fundamental, temas que se debatieron en aquellas sesiones en
que Mullarpattan había realizado la traducción y yo estaba presente, o
cuando había realizado yo mismo la traducción.

3. El tema de cada capítulo se ha tratado con mayor profundidad que si se


hubiera presentado una mera traducción literal de las palabras de Maharaj
en lengua marathi en una sesión determinada. Si bien la mayor parte de
muchos capítulos consiste en lo que se debatió en una sesión concreta,
hemos tenido que tomar materiales de otras sesiones en que se debatió el
mismo tema, con el fin de aclarar y completar mejor los puntos. Si no nos
hubiésemos tomado esta libertad, al tema le faltaría la profundidad que
esperamos que tenga de esta forma.

4. Ninguna traducción a ninguna lengua puede transmitir el significado


exacto ni el efecto que tienen las palabras de Maharaj en marathi en el
momento de expresarlas. La traducción de sus palabras que aparece en
este libro no es absolutamente literal, sino que contiene, por necesidad,
una interpretación de lo que parecía dar a entender claramente con su uso
imaginativo, vigoroso, escueto a veces pero enérgico, del idioma marathi.

5. Puede que el lector considere que podría haberme ahorrado las


repeticiones de muchas palabras de Maharaj que aparecen una y otra vez
en los diversos capítulos. Pero estas repeticiones han sido inevitables por
los siguientes motivos:

a. Las repeticiones son lo que Maharaj llama martillazos contra los


enormes condicionamientos que sufren los individuos y que les
hacen identificarse a sí mismos como entidades separadas,
impidiéndoles ver la Verdad.
b. Maharaj quiere que recordemos que no debemos dejarnos
enredar en las ramas, olvidando la raíz; éste es el motivo de que
nos vuelva a conducir constantemente a la raíz y a la
fuente: ¿Qué eras tú antes de "nacer"?
c. Estos pasajes no se han escrito para que se lean de cabo a
rabo y de una sentada como si fueran una novela; cada pasaje
está concebido como un texto completo en sí mismo.
Aquí puedo citar también lo que suele decir Maharaj en el sentido de que
la comprensión clara, en profundidad, de una sola de sus afirmaciones
conduciría a una apercepción de la Verdad íntegra. Debe recordarse,
además, su advertencia tan repetida de que cualquier apercepción de la
Verdad sólo es válida cuando la apercepción misma desaparece; es
decir, cuando el buscador mismo de la Verdad desaparece como
entidad. Dice Maharaj que el conocimiento sólo se puede adquirir en la
consciencia, y la consciencia misma debe ser comprendida como un
simple concepto. Dicho de otro modo, ¡la base de todo conocimiento es
un concepto!
RAMESH S. BALSEKAR
Bombay, febrero de 1982
Comentario: "El buscador es lo buscado"
El estudio de este libro es muy recomendable antes de empezar a leer
los que recogen directamente las conversaciones de Sri Nisargadatta
con sus visitantes. Ramesh Balsekar fue, además de uno de los últimos
traductores, un apasionado devoto que convivió estrechamente con el
Maestro siendo probablemente uno de los que mejor entendió su
mensaje y, sobre todo, quien más claramente lo ha sabido transmitir,
como dice el editor del libro: "Balsekar es el alter ego viviente de
Maharaj, aun cuando él no tiene ningún interés en desempeñar el papel
de maestro". Sin embargo, treinta años después sí que Balsekar es
considerado un Maestro del Vedanta Advaita, con una propia e
importante obra escrita...

Nos encontramos, sin lugar a dudas, ante uno de los libros más
excepcionales que hemos tenido la fortuna de estudiar. Lo pudimos
disfrutar desde su primera aparición al castellano en el 1989 publicado
por la editorial mejicana Yug. En el 2005, Gaia Ediciones se decidió a
editarlo con la enorme calidad que caracteriza a sus publicaciones.
Después de muchas lecturas hemos repasado las dos traducciones y
son prácticamente idénticas pero, afortunadamente, Gaia ha dado una
"vuelta de tuerca" resultando ser más fiel a lo que se quiere transmitir.
Así ha puesto un cuidado exquisito en detalles como separar bien los
términos "conciencia" y "consciencia" que en la antigua edición de Yug
se traducían siempre por igual, pero que en el fino lenguaje de Maharaj
no significan siempre lo mismo en función del contexto en que se
emplean, asunto que en el delicado y sutil tema que tratamos es
esencial.

Centrándonos en el contenido podemos decir con toda seguridad que es


un completo tratado de sabiduría, y que todo él gira en torno a la
naturaleza o identidad verdadera del ser humano, el único tema del que
hablaba Sri Nisargadatta y del único que quería se tratase en esas ya
legendarias reuniones en su pequeño ático de Bombay. El libro, como
nos cuenta Balsekar en el prefacio no se elaboró de manera
premeditada sino que surgió poco a poco, tema por tema, y de forma
totalmente "espontánea", que no automática, como si un impulso
superior le obligase a escribir sobre los asuntos que se fueron tratando a
lo largo de esos años de reuniones. Sri Nisargadatta no quería que se
escribiese sobre sus enseñanzas, pero cuando se le expuso la cuestión
de cómo y de quién estaba llevando a cabo esta obra dio su beneplácito
y aunque Balsekar quería que se publicase bajo seudónimo, Maharaj
insistió en que se citase el nombre del autor, aunque añadió: "Sé que
sois conscientes de que toda escritura se origina en la consciencia, de
que hay escritos pero no autores", afirmación totalmente consecuente
con su enseñanza y que nos da una idea de su profundidad.

Imposible destacar uno sólo de sus 57 capítulos pues cada una de sus
líneas son vitales. Sin embargo sí que es verdad que el libro va
adquiriendo "intensidad" conforme van transcurriendo sus páginas. Así
los capítulos finales recogen la esencia de la enseñanza, pues en sus
últimos días el Maestro quiso afinar hasta el último micromilímetro la
expresión de sus palabras para que estas fuesen lo más certeras
posibles. Los apéndices I, II y III son también un resumen condensado de
todo lo expresado por Maharaj pero, insistimos, ni una palabra que se
recoge en el libro es vana. Debe quedar claro, eso sí, que no es un libro
"de consumo" sino que cada capítulo tiene que ser meditado con todo el
ser, como de hecho así era necesario hacerlo con las palabras de Sri
Nisargadatta. Su enseñanza no es para el jugueteo mental, ni para la
acumulación de conceptos e ideas, precisamente es para erradicar todo
concepto, para que despierte en nosotros Eso que está más allá de la
propia existencia, pero que Es lo que hace que la existencia sea posible.
Es sobre todo para que la idea de ser un "individuo" separado de la
Realidad se erradique al ver su falsedad. Como es de suponer todo ello
requiere una meditación profunda que es a la que invita la enseñanza de
Maharaj y a la que este libro sirve de soporte.

Con todo lo dicho queda claro que no solamente es un libro


recomendable para ayudar a la comprensión de las enseñanzas de Sri
Nisargadatta sino que como su título indica es una verdadera guía de
sabiduría para el verdadero buscador.

EL NÉCTAR A LOS PIES DEL SEÑOR


Detalles del libro:
Título: EL NÉCTAR A LOS PIES DEL SEÑOR
Título Original: The Nectar of the Loord's Feets
Autor: Nisargadatta Maharaj
Nº de páginas: 317
Editorial: Sanz y Torres
Año de edición: Primera edición: Madrid, 2007
ISBN: 978-84-96808-96-6
Descripción:
"Retorne a lo que usted era antes de su supuesto nacimiento y la
emergencia de un cuerpo particular con el que usted se ha identificado
tan gustosa y negligentemente. Sea en esa eternidad, que es un estado
de totalidad, aunque su cuerpo se venga abajo; un estado de riqueza,
aunque usted no tenga ninguna posesión terrenal; un estado de paz y de
quietud imperturbables, aunque el mundo a su alrededor estalle en
llamas.

Ese estado antes del nacimiento es ahora, y siempre ahora debido a que
es antes del tiempo mismo, antes de que el tiempo, disfrazado
de devenir, emergiera como el concepto tiránico que gobierna nuestra
vida y nos esclaviza. Es la realidad sin cambio de la que ha brotado todo
el cambio, el espacio, el tiempo, la totalidad del mundo de la experiencia,
y todas nuestras queridas ilusiones. Así pues, meditar y tomar en serio la
sabiduría de Maharaj es participar verdaderamente del néctar de los
Dioses, debido a que nos restaura a nuestra prístina y dichosa condición
original, al redescubrimiento de nuestra Fuente".
(Sri Nisargadatta Maharaj)
Prólogo
Siempre que llegan discursos nuevos de un sabio auténtico, se tornan en
las manos de los entusiastas en una senda, una vía, un método,
una disciplina más —brevemente, en el ultimísimo medio de liberación
de sí mismo. No hay que sorprenderse de que tanto gurús como yogas
estén sujetos a altibajos; vienen y van.

Lo que distingue a Sri Nisargadatta Maharaj es que su vía, el átma-


yoga, no se ofrece como la mejor vía entre otras vías. Más bien, nos
recuerda la esencia del yoga mismo. Esto requiere la más absoluta
pausa, no sea que intentemos ir más allá cuando todavía no hemos
comenzado. Lo mismo que la esencia de una cosa no es la cosa
manifiesta misma (por ejemplo, la esencia del yoga no es su práctica
manifiesta), así, análogamente, Maharaj no habría acogido bien que se le
considerara como un ser distinguido entre otros seres. Esta postura
choca con nuestro pensamiento ordinario. Sin embargo, si en lugar de
echarse atrás ante esta aparente ininteligibilidad, aceptamos su
invitación a indagar en el corazón de las cosas con nuestra mente, pero
según su manera no-ordinaria, con el tiempo tendremos una disposición
bien establecida para el átma-yoga, el yoga esencial de la indagación
de sí mismo Y esto es lo que Maharaj nos pide vehementemente que
hagamos.
La esencia del yoga es dejar que la Realidad se realice. Dejar que algo
sea no es hacer o emprender algo. Yo no puedo comprender lo que
Maharaj me pide que comprenda si comienzo generando nuevos
conceptos, recordando los viejos o manipulándome a mí mismo o a los
demás. ¿Qué queda entonces? Estas transcripciones son suficientes en
sí mismas para aclarar completamente esta cuestión y su respuesta.
Este Prefacio no es un intento de parafrasearlas, sino de sugerir muy
brevemente algunas perspectivas que podrían resultar útiles a la hora de
estudiarlas.
La vida ordinaria vivida a la manera ordinaria se vive dentro de un
conflicto de motivos. La visión y la práctica en la carrera personal de uno
no se armonizan entre sí. El yoga auténtico permite que coincidan.
Desde el punto de vista de la visión, Maharaj ofrece una definición del sí
mismo que es a la vez filosóficamente profunda y espiritualmente
exacta: Yo soy eso por lo que yo sé que "yo soy". Esto sitúa al sí mismo
en la fuente más bien que en el estuario de los conceptos y del lenguaje,
y darse cuenta de ello aporta silencio a la mente y libera de la
incomprensión de sí mismo.
Desde el punto de vista de la práctica, ámbito general del yoga, el asunto
es mucho más refractario al lenguaje. Esto se debe a que, como dice el
sabio, Usted acepta un concepto y se detiene en él. Así, su progreso
espiritual se estanca en el nivel conceptual. Es precisamente esto lo que
sabotea la meditación, a saber, aferrarse a un concepto. De ahí el
consejo ... simplemente sea, no haga nada... No hay que hacer nada.
Entonces todos sus enigmas se resolverán y se disolverán. Es la
intuición supra-relacional del yo soy primordial lo que descubre la
meditación auténtica.

Finalmente ¿dónde se realiza y se tiene esta intuición? En la frontera de


la eseidad y no eseidad, precisamente donde el intelecto se sumerge.
Aquí, Maharaj nos introduce al campo del auténtico yoga y revela su
genuina combatividad espiritual. Hagamos una pausa
momentáneamente en esta frontera, aunque sólo sea conceptualmente.
Por una parte el sabio dice El mundo es experimental pero "Usted" lo
Absoluto, es no experimental. Por otra, Esta experiencia "usted es" ha
venido como una fiebre. ¿Cómo y por qué ha venido esta fiebre?, para
esto no hay ninguna explicación o razón.

Dada su enseñanza en conjunto, Maharaj no deja este fenómeno tan


sumariamente No puede hacerlo si quiere alegar de hecho una frontera
de la eseidad y la no eseidad a la que llama maha-yoga (cf. Bhagavad
Gitá 2:16). En esta frontera, intersección entre lo Absoluto y lo
fenoménico, es donde se descubre la Realidad. Verdaderamente, en el
sentido absoluto no hay ningún modo de saber por qué ha venido esta
fiebre usted es, como tampoco lo hay de saber por qué debe haber algo
y no más bien nada. Pero no es verdadero relativamente, puesto que sin
la posibilidad de la ilusión no hay ninguna condición para la
iluminación. La negativa a ver la serpiente en la soga es la condición
necesaria para ver la soga (es decir, la soga como soga). En esta
afirmación, proveniente de I Am That, Maharaj clarifica el estatuto de
la frontera y afirma en efecto el papel de la serpiente o de mâyâ (la
ilusión) en el despertar de sí mismo. Cuán bellamente evita su
enseñanza la presunción de un asalto directo a la Realidad, como si la
Realidad fuera una experiencia, y cuán bellamente evita también la
insensata identificación de sí mismo con los fenómenos.
Que uno mismo llegue a estabilizarse en esa frontera entraña coraje y
perseverancia. El sabio declara en I Am That: Yo no necesito
convicciones, yo vivo de coraje. El coraje es mi esencia, que es amor de
vida. Yo estoy libre de recuerdos y de previsiones, desinteresado de lo
que soy y lo que no soy. Yo no soy adicto a las auto-
descripciones, soham y brahmasmi (Yo soy Él, Yo soy lo Supremo);
éstos no son de ninguna utilidad para mí, yo tengo el coraje de no ser
nada y de ver el mundo como es: nada. ¡Suena simple, pero inténtelo! .
Estas conversaciones apuntan a esa profundidad luminosa que se
encuentra detrás del pensamiento y del lenguaje, pero se requieren
palabras para hacerlo. En consecuencia, con una gratitud innacida e
inmortal damos gracias a Sri Nisargadatta Maharaj y a todos aquellos
cuyo conocimiento y devoción especiales han hecho posible la
transmisión de estas transcripciones para la continuidad de nuestra
meditación.
Allan W. Anderson
Profesor Emérito del Departamento de Estudios Religiosos
San Diego State University. California

Prefacio
El mensaje que viene a través de la enseñanza alta y clara de Sri
Nisargadatta Maharaj es: Retorne a lo que usted era antes de su
supuesto nacimiento —la emergencia de un cuerpo particular con el que
usted se ha identificado tan gustosa y negligentemente. Sea en esa
eternidad, que es un estado de totalidad, aunque su cuerpo se venga
abajo; un estado de riqueza, aunque usted no tenga ninguna posesión
terrenal; un estado de paz y de quietud imperturbables, aunque el mundo
a su alrededor estalle en llamas.

Ese estado antes del nacimiento es ahora, y siempre ahora —debido a


que es antes del tiempo mismo, antes de que el tiempo, disfrazado
de devenir, emergiera como el concepto tiránico que gobierna nuestra
vida y nos esclaviza. Es la realidad sin cambio de la que ha brotado todo
el cambio —el espacio, el tiempo, la totalidad del mundo de la
experiencia, y todas nuestras queridas ilusiones. Así pues, meditar y
tomar en serio la sabiduría de Maharaj es participar verdaderamente del
néctar de los Dioses, debido a que nos restaura a nuestra prístina y
dichosa condición original, al redescubrimiento de nuestra Fuente.

Comentario: "El néctar a los pies del Señor"


La Medicina Suprema. Editorial Gulaab. La experiencia de la Nada.
Editorial Gulaab. Enseñanzas definitivas. Editorial Los Libros de la Liebre
de Marzo. El Néctar a los pies del Señor. Ignitus Ediciones.
Todos estos títulos son los que forma la otra trilogía que señalábamos
en la introducción, la llevada a cabo ahora por Robert Powell, el cual
también compila y edita conversaciones de Sri Nisargadatta en esos
últimos años de enseñanza cuando ya era conocido en los ámbitos de la
espiritualidad.
La publicación al castellano de estos títulos la han desarrollado varias
editoriales por lo que el resultado es un tanto desordenado. La pionera
fue la Editorial Los Libros de la Liebre de Marzo que en el 1998 publicó
"Enseñanzas Definitivas". Es una buena edición, en general, con un
prólogo, un prefacio y una introducción en los que se hace un resumen
magnífico de la enseñanza de Sri Nisargadatta. Casi diez años después,
en el 2007, Ignitus Ediciones publica este mismo libro pero con el
nombre de "El Néctar a los pies del Señor" que es la traducción más fiel
al original "The Nectar of the Loord's Feet". Quizá la editorial La Liebre
prefirió el título de "Enseñanzas Definitivas" por recoger esas últimas
charlas de Marahaj en las que, como hemos comentado, se expuso la
enseñanza en su más rigurosa exactitud. En cuanto a la traducción, la de
Ignitus siempre cuenta con la garantía de su habitual traductor, Pedro
Rodea, que por las razones ya comentadas siempre lo recomendamos.
Más allá de estos apuntes para explicar que estamos hablando de un
mismo texto, el libro es extraordinario. Cada charla se corresponde con
un capítulo formando un conjunto de 21, todos ellos titulados queriendo
expresar lo más señalado del mismo. Es, a nuestro entender, el más
sobresaliente de los editados por Powell.
En cuanto a los otros dos títulos, los de Editorial Gulaab, están
publicados desde el 2000. En "La Medicina Suprema" se ha seguido el
mismo esquema, un capítulo dedicado a cada charla, 11 y un epílogo,
también titulados. Es importante destacar que el traductor de esto dos
libros curiosamente también es Pedro Rodea. "La experiencia de la
Nada" cuenta con 10 capítulos pero en esta ocasión no se ha señalado
si cada uno de ellos corresponde con una charla, pues no están
fechados. Seguramente es un "desliz" editorial pues suponemos que así
corresponderá ya que sigue el mismo esquema que el anterior título, es
decir, capítulos titulados según el tema tratado, en este caso 10. Por
supuesto el contenido de estos libros es igualmente interesante, en las
charlas con Sri Nisargadatta no se permitían banalidades, así que para
los investigadores de la naturaleza real del ser humano encontrará en
estas compilaciones materia más que suficiente para indagar en el
estudio.
Para terminar con este apartado del gran Sri Nisargadatta Maharaj
reproducimos unos párrafos extraídos de estos dos últimos títulos que
recogen palabras del Maestro.
Jivatman es aquél que se identifica con el cuerpo-mente como
individuo separado del mundo. El atman es sólo la "sensación de ser",
o consciencia, la cual es el mundo. El principio Último que conoce esta
"sensación de ser", no puede ser nombrado. No puede ser enmarcado
o condicionado con palabras. Ése es el estado Supremo...
Todo lo que es, es sólo una expresión de la consciencia. Si la
consciencia no está presente, la expresión de la consciencia tampoco
está presente. Por consiguiente, nada es. Y esta consciencia es un
concepto que no ha sido solicitado; ha aparecido espontáneamente...
Incluso esta consciencia no lo es todo y no va a durar para siempre.
Descubra cómo ha aparecido esta consciencia, el Origen de toda
consciencia...

a sensación de "yo soy" es más sutil que el


espacio
Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

Maharaj: La eseidad puede actuar en el mundo solo con la ayuda de


un cuerpo. Este cuerpo es la quintaesencia de los cinco elementos, y la
quintaesencia de la esencia del cuerpo es el conocimiento "yo soy". En la
ausencia de una forma corporal, la eseidad no puede conocerse a sí
misma. Así pues, usted debe aferrarse sólo a ese principio residente
dentro, la eseidad. El potencial para todas las actividades reside en la
eseidad, que está en una condición durmiente en los jugos del cuerpo de
alimento. Estos jugos emanan de los cinco elementos. El principio que
preside todo el funcionamiento es el conocimiento "yo soy", que es la
quintaesencia del cuerpo de los cinco elementos. Este conocimiento "yo
soy" tiene que ser comprendido correctamente. La eseidad, el soplo vital
y la mente son sin forma. En el curso del flujo de los cinco elementos, se
crean las diversas formas corporales de la multiplicidad de las especies.
Cuando el soplo vital infunde estas diferentes formas corporales, la
eseidad también se expresa a sí misma a través de ellas. La esencia
vegetal, que se llama sattva, entra en la constitución de los diferentes
cuerpos de las especies. Y en los cuerpos mora el sattva, la sensación
de ser. A cada especie se le da un nombre según la figura o forma del
cuerpo. Las expresiones y las acciones de las especies varían según sus
formas corporales.
De todas las especies, la más desarrollada es el ser humano, que, por
consiguiente, está cualificado para el título de Ishwara, de Dios. Con el
funcionamiento del soplo vital, comienza el flujo de la mente en un
cuerpo humano; y se llevan a cabo acciones acordemente a
los samskaras, que son impresiones recogidas del exterior por la
mente.
Un cuerpo puede ser obscuro, hermoso, alto o bajo, pero el principio que
lo habita —que es el conocimiento "yo soy"— no tiene ningún color ni
dimensión, lo mismo que el soplo vital y la mente. Es meramente una
"sensación de presencia", una sensación de efulgencia. Y la mente
funciona como su vehículo o su medio para la ejecución de las
actividades mundanales.

Usted quiere meditar y debe hacerlo. La meditación real es morar en


esta sensación de ser. De hecho, meditación significa la sensación de
ser aferrándose a sí misma. Se dice que después de la muerte uno va al
cielo o al infierno. Pero esto es un mero concepto y algo que se ha oído.
Cuando un cuerpo ha muerto, el atman residente, la sensación de ser,
pierde la memoria de su eseidad y ya no sabe que "ella es". En ese
estado no hay sueño, ni vigilia ni cognitividad.
Usted debe comprender esto claramente. Si uno piensa que es el cuerpo,
deviene un esclavo de la mente y sufre acordemente. Por lo tanto, usted
debe identificarse completamente con el principio más alto en usted,
que es el conocimiento "Yo soy". Esto le elevará al estatuto
de brihaspati —el gurú de los Dioses.
Usted piensa que es alguien; pero usted no es nada de eso. La
sensación de ser se expresa a través del cuerpo como una
consecuencia del omnipenetrante Absoluto. Esta sensación de ser está
profundamente enamorada de si misma y se le llama atma-prem, amor
de Sí mismo. También se le llama guna, Shiva, y Brahman. Es el amor
de Sí mismo lo que está funcionando a través de los diferentes cuerpos.
Puesto que sólo hay este principio expresándose a sí mismo, de
diferentes maneras, a través de los diferentes vehículos, no hay ningún
"usted", ni "yo", ni "él". Cuando el cuerpo muere, se descompone en los
cinco elementos primarios; y el soplo vital, el prana, se sumerge en el
aire universal. Y el guna —es decir, la sensación de ser—
instantáneamente deviene nirguna o no ser, lo mismo que se extingue
instantáneamente una llama. Por favor, escuche mis charlas
atentamente.
Si no hay soplo vital, el guna no tiene cualidad de ser. Sólo mientras
existe el guna, se aplican grandes títulos tales
como Shiva, Brahma y Vishnu. Sin el prana, el soplo vital, no hay
ningún movimiento o cualidad dinámica ni en el cuerpo ni tampoco en
el guna. Brevemente, cuando su querido amigo y asistente, el prana,
deja un cuerpo, el principio que preside, el guna, también se evapora. En
un montón de grano, la consciencia está latente, y con el concurso de
condiciones favorables, se manifestará de acuerdo con la forma y
cualidad de la especie. Si usted tiene alguna pregunta sobre este tema,
por favor pregunte.
Interlocutor: ¿Las formas biológicas se crean naturalmente, sin
ningún propósito?
Mah: Sí, pero una especie particular procrea sólo dentro del modelo de
su propia imagen. El hombre no engendra un animal más bajo o
viceversa. Volviendo a la sensación de "yo soidad", usted debe
comprender que ella es el principio más sutil, más sutil incluso que el
espacio. Cuando se extingue debido a la muerte del cuerpo y a la
detención del soplo vital, este evento se llama niryana o nirvana. Éste
es un estado en el que no queda ningún rastro de "yo soidad" —una
condición absolutamente irrastreable. El estado no sabe que "él es" y
está más allá de la felicidad y del sufrimiento, y enteramente más allá de
las palabras; se llama el Parabrahman— un estado no experiencial.
Int: ¿Cuál es el estado gozoso en la meditación?
Mah: Cuando el meditador se olvida de sí mismo totalmente en la
meditación; es visranti, que significa relajación completa que acaba en
olvido total. Esto es el estado gozoso, donde no hay ninguna necesidad
de palabras, conceptos o incluso de la sensación de "yo soy".
Int: Todos los conceptos en nosotros brotaron del principio que
estaba latente en el feto. ¿No es así?
Mah: Sí.
Int: ¿Podría ser que la emanación de nuestro pensamiento esté
ya decidida?
Mah: Los pensamientos no están predestinados, sino que son las
reacciones de las impresiones, los samskaras, que usted recibe ahora.
Int: Dios o Ishwara se dice que es omnisciente —conocedor de
todo. ¿Qué significa eso?
Mah: Ishwara no es una persona individual. Es un principio
omnipenetrante, que está latente en todo. Se manifiesta en los cinco
elementos, los tres gunas, y en el ciclo de la vigilia, el sueño y la
cognitividad.
Int: ¿Significa ello no dualidad?
Mah: La dualidad está sólo en el nivel cuerpo-mente. En la
omnipenetrante consciencia universal, millones de nacimientos tienen
lugar cada día, pero en su Absoluteidad básica ella es ajanma —lo
Innacido. Aunque como consciencia universal ella es multicualitativa,
como el estado Absoluto ella es nirguna, no cualitativa.
[A una mujer americana, que es escritora]: Usted haría mejor
yéndose a casa pronto, antes de que embeba plenamente este
conocimiento; de otro modo, usted estará perdida para todas sus
"identidades".
Int: Yo no puedo decir.. .
Mah: Pero lo digo yo, usted será librada de las "idas y venidas" de todos
sus conceptos; incluso su sensación de "Yo soidad" será liquidada. En
este país, durante edades se ha aceptado que un nombre sagrado tiene
una gran potencia espiritual si se recita apropiadamente; eso no tiene
ningún sustituto mejor. Millones de personas en el mundo son
personificadas por los nombres que se les dan, debido a que un nombre
tiene utilidad en el nivel mundanal. Cuando usted es iniciada a una
disciplina espiritual con un nombre sagrado, eso significa que él
representa su "verdadera naturaleza última". Sea completamente uno
con el nombre sagrado, entonces él le dará todo el conocimiento místico
necesario para su elevación espiritual. Él le despertará a su
"presenciación eterna". Ésta es la clave mística del navanath-
sampradaya, la orden tradicional de los Nueve Gurús. Estos gurús no
eran cultos ni altamente educados. Según una de las historias, un
hombre sentado sobre una de las ramas más altas de un árbol, al cortar
la rama misma se sentó en el lado equivocado. Un gurú que pasaba por
allí, viendo la inocente atención concentrada del hombre, tuvo piedad de
él y le bendijo con un nombre que el hombre recitó diligentemente. A su
debido tiempo, este inocente devino él mismo un gran sabio. Tal es el
poder del nombre sagrado recitado con atención concentrada.
29 de marzo de 1980
(Extracto del libro: EL NÉCTAR A LOS PIES DEL SEÑOR)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. El néctar a los pies del Señor (Editorial Sanz y Torres, 2007)

El néctar de los pies del Señor


por Nisargadatta Maharaj
Si uno obtiene y saborea el néctar de los pies del Señor, el charan-
amrita, la mente puede ser conquistada. Esto significa que la mente ya
no dominará sobre nosotros; su dominio impuesto sobre nosotros desde
la infancia ya no nos oprimirá. A esto se le llama manojaya —victoria
sobre la mente. Pero esto se hace posible sólo con Su Gracia. Sin Gracia,
nosotros no podemos saborear el néctar.
Sin embargo, sólo un verdadero devoto, un bhakta, un dios puede
obtener el charan-amrita. ¿Pero quién y qué es este devoto? No es
nada más que la consciencia, la sensación de ser, el conocimiento de
que nosotros somos, que ha aparecido sin saber y espontáneamente en
nosotros. La consciencia es el charan-amrita, el néctar de los pies del
Señor.
El cosmos entero en su movimiento vibrante, incesante, es representado
por la consciencia, los pies del Señor, y la totalidad del universo es el
cuerpo de la consciencia. ¿Pero cuál es su relación con todos los seres?
Mora en el corazón de todos los seres como el conocimiento yo soy, el
amor de ser, el charan-amrita.
El que bebe el néctar de los pies del Señor es un verdadero devoto. Mora
en el conocimiento yo soy. Es divino. Así, cuando uno liba
continuamente este néctar presenciando la consciencia o la sensación
de ser, la mente de uno, que evalúa y diferencia a las personas
observadas como machos y hembras, gradualmente se retira del foco de
atención, dejando a la consciencia en su gloria innata.

¿Pero cómo puede alcanzarse un tal estado? Sólo si uno acepta


totalmente el conocimiento yo soy como uno mismo, con plena
convicción y fe, y cree firmemente en el dicho: yo soy eso por lo que sé
que "yo soy". Este conocimiento yo soy es el charan-amrita. ¿Por qué
se llama amrita—el néctar? Porque, se dice, bebiendo néctar uno
deviene inmortal. Así, un verdadero devoto, morando en el
conocimiento yo soy, trasciende la experiencia de la muerte y alcanza la
inmortalidad. Pero mientras la mente permanece sin conquistar, la
experiencia de la muerte es inevitable.
Aunque mis conversaciones tienen lugar con muchos visitantes, mi
punto de vista permanece inalterable. ¿Por qué? Porque mi punto de
vista está estabilizado en el charan-amrita. Está fijado en la
consciencia, la fuente de los conceptos y el lenguaje. De ella emana el
lenguaje, desde su formación más sutil hasta la expresión vocal más
grosera, como para, pashyanti, madhyama y vaikhari.
Si usted abandona todo otro esfuerzo y disciplina espiritual, y se absorbe
en el saboreo del charan-amrita, morando en la consciencia, la mente
le liberará de sus garras. Actualmente, usted acepta pasivamente todo lo
que la mente le dicta como suyo propio. Si la mente queda en silencio,
¿dónde y qué es usted?
Una vez que se sumerja en la consciencia, se le revelará el verdadero
estado de Realidad, con el conocimiento que emanará de usted
intuitivamente, como agua de manantial. Esto le permitirá discernir, no lo
que es real e irreal, sino lo que es más importante, darse cuenta de lo
que yo soy.

¿Qué soy yo por mí mismo solo? ¿Qué es esta vida? Una vez que estas
cuestiones se resuelven intuitivamente, y que la Realidad emerge, la
mente ya no puede predominar nunca más. No obstante, el
funcionamiento de la mente continuará, pero la cualidad de su
funcionamiento será totalmente diferente. El que ha alcanzado un tal
estado permanece inafectado por cualesquiera aconteceres, puesto que
los parloteos de la mente ya no pueden tener ningún efecto. ¿Y quién
podría ser ése? Ciertamente no un individuo que está atrapado en la
envoltura de la mente. Ese es el conocimiento yo soy —la consciencia.

Se dice que debemos romper las cadenas que nos atan al cuerpo y al
mundo. ¿Qué significa eso? Todo lo que se ve y se percibe está en el
nivel del cuerpo o del mundo. Así pues, se desarrolla un apego con los
objetos percibidos, y entonces nos identificamos con un cuerpo como si
fuera nosotros mismos y reclamamos los objetos como nuestros
propios. El apego es la naturaleza de la mente, y ella persiste
obstinadamente en estos apegos. Pero si usted bebe el charan-amrita,
estabilizándose en la consciencia, todo se resolverá y usted será
iluminado. Usted no necesita ir a nadie para aclarar sus dudas.
Mientras estoy haciendo mis quehaceres normales y
cantando bhajans en alabanza a Dios y demás, a usted le parece que
estoy profundamente implicado en estas actividades. Pero, en realidad,
permanezco aparte de mí mismo, ausente del sentido del cuerpo y de la
mente, y presenciando las actividades que me acontecen. ¡Me pregunto
si usted ha notado esto! Muchas personas tienen relación conmigo de
una manera u otra. Aunque aparentemente alterno con ellos, yo soy
aparte de ellos. Por mí mismo, me he dado cuenta plenamente de lo
que yo soy, y ahora es absolutamente claro para mí qué y cómo yo soy.
Pero lo que estas personas piensan que ellos son, sólo ellos lo saben.
Suponen que han adquirido conocimiento, que han alcanzado un
estatuto espiritual más alto que otros... y así sucesivamente. Esto no
puede ser de otro modo, debido a que todavía son esclavos de su mente.
En mi caso, esto no puede acontecer. Yo he embebido totalmente el
néctar de los pies del Señor —la consciencia.
En el presente, todas las comunicaciones y funcionamientos acontecen
a través del medio de este néctar —la consciencia. ¿Y qué es este
medio? Él es el conocimiento yo soy. Es representado por el Señor
Vishnu, el dios más alto que se reclina bienaventuradamente sobre los
anillos de la serpiente, sheshashayi, y de aquí que sea conocido
como sheshashayi-Bhagavan.
Bien, es agradable tener estas charlas, pero embeber y darse cuenta de
su esencia es ciertamente muy difícil. ¿Por qué? Porque usted cree
firmemente que usted es el cuerpo y vive de acuerdo con ello, al tiempo
que mantiene grandes deseos de que logrará algo bueno en el mundo, y
después algo mejor aún. Estas expectativas se basan principalmente en
la noción errónea de que usted es el cuerpo. Sin embargo, esta
identificación errónea se disuelve en el néctar de los pies del Señor,
cuando usted se sumerge totalmente en la consciencia y pierde su
individualidad.

La disolución de la individualidad no es posible sin devoción al Maestro


—gurú-bhakti— que, en otras palabras, es nuevamente la consciencia,
el gurú-charan-amrita. Morar en la consciencia elimina todos los
problemas pasados y futuros, y le estabiliza a uno en el presente —Aquí
y Ahora.
La consciencia es la sensación de cognitividad yo soy sin palabras, y
aparece inadvertidamente y sin ser solicitada. Es la fuerza vital universal
manifiesta y, por consiguiente, no puede ser individual. Se extiende
dentro y fuera, como el brillo de un diamante. Usted ve un mundo de
sueño dentro y un mundo perceptible fuera, con tal que la consciencia
esté presente. Desde el nivel del cuerpo, usted puede decir dentro y fuera
del cuerpo, pero desde el punto de vista de la consciencia, ¿dónde y qué
está dentro y fuera? Sólo en el reino de la cognitividad yo soy —la
consciencia— puede ser un mundo, e igualmente también una
experiencia.

Aférrese a esta cognitividad yo soy, y la fuente del conocimiento manará


dentro de usted, revelando el misterio del Universo; de su cuerpo y
psique; del juego de los cinco elementos, los tres gunas y prakriti-
purusha; y de todo lo demás. En el proceso de esta revelación, su
personalidad individual confinada al cuerpo se expandirá en el universo
manifiesto, y usted se dará cuenta de que penetra y abarca el cosmos
entero sólo como su cuerpo. Esto se conoce como el Puro
Superconocimiento —shudhavijnyana.
Sin embargo, incluso en el sublime estado de shudhavijnyana, la
mente se niega a creer que ella es una no entidad. Pero cuando uno se
sumerge en la consciencia, uno desarrolla una firme convicción de que
el conocimiento usted es —la sensación de su Ser— es la fuente misma
de su mundo. Sólo este conocimiento le hace sentir que usted es y que
el mundo es. En realidad, este conocimiento manifiesto, habiendo
ocupado y penetrado el cosmos, mora en usted como el
conocimiento usted es. Aférrese a este conocimiento. No intente darle
un nombre o un título.
Ahora llegamos a una situación extremadamente sutil, ¿qué es en usted
eso que comprende este conocimiento usted es —o,desde su punto de
vista, yo soy, sin un nombre, título o palabra? Sumérjase en ese centro
interiorísimo y presencie el conocimiento yo soy y simplemente sea.
Esto es la felicidad de ser —la svarupananda.
Usted obtiene placer y felicidad a través de diferentes ayudas y procesos
exteriores. A algunos les agrada disfrutar de la buena comida, a otros les
agrada ver una película, otros se absorben en la música... y así
sucesivamente. Para todos estos disfrutes son esenciales algunos
factores exteriores. Pero para morar en la felicidad de ser no se requiere
ninguna ayuda externa. Para comprender esto, tome el ejemplo del
sueño profundo. Una vez que usted está en sueño profundo, no se
requiere ninguna ayuda o tratamiento y usted goza de una felicidad
serena. ¿Por qué? Porque en ese estado la identidad con un cuerpo
como macho o hembra está totalmente olvidada.

Algunos visitantes me piden, Por favor, muéstrenos un camino que


conduzca a la Realidad. ¿Cómo puedo hacerlo? Todos los caminos
conducen a la irrealidad. Los caminos son creaciones dentro del ámbito
del conocimiento. Por lo tanto, los caminos y los movimientos no
pueden conducirle a la Realidad, porque su función es apresarle a usted
dentro de la dimensión del conocimiento, mientras que la Realidad
prevalece antes de él. Para darse cuenta de esto, usted debe situarse en
la fuente de su creación, en el comienzo del conocimiento yo soy.
Mientras no logre esto, usted estará atrapado en las cadenas forjadas
por su mente y aprisionado en las de los demás.

Por lo tanto, repito, estabilícese en la fuente de su Ser y, entonces, todas


las cadenas se quebrarán y usted será liberado. Usted trascenderá el
tiempo, con el resultado de que estará más allá del alcance de sus
tentáculos y reinará en la Eternidad. Y este sublime estado sólo puede
ser alcanzado bebiendo incesantemente el néctar de los sagrados pies
del gurú —el gurú-charan-amrita. Es un estado de beatitud estática —
el sí mismo sumergiéndose dichosamente en el Sí mismo. Este éxtasis
está más allá de las palabras; es también presenciación en quietud total.
La quintaesencia de la charla es clara. Su capital más importante es
el conocimiento de que usted es antes de la emanación de la mente.
Aférrese a este conocimiento y medite. Nada es superior a esto, ni
siquiera la devoción a un gurú —gurú-bhakti— o la devoción a un Dios
—Ishwarabhakti.
25 de enero de 1980
(Extracto del libro: EL NÉCTAR A LOS PIES DEL SEÑOR)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. El néctar a los pies del Señor (Editorial Sanz y Torres,
2007)

Con el toque de la eseidad, surge todo el


cosmos
Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

Maharaj: Todo lo que se ve y se siente en totalidad, como el espacio, es


manifestación universal —el Brahman. Pero emanaron las "formas", y
éstas se sienten como separadas y aisladas unas de otras.
Para un jnani todo es el Brahman —sólo su expresión. Cada ser vivo
tiene la sensación de presencia. Esta sensación se identifica a sí misma
con la forma del cuerpo y así funciona en el mundo. La sensación de
presencia del ser tiene un potencial tremendo, particularmente en el
cuerpo humano, debido a que los sentidos corporales en esta especie
están desarrollados hasta el grado más alto.
Esta sensación de ser, que es la consciencia, tiene la capacidad de darse
cuenta de su verdadera naturaleza y morar en el estado de Ishwara —es
decir, el estado divino. Las escrituras antiguas, los cuatro Vedas, han
declarado la sensación de ser como el puro Brahman sólo, lo cual es
confirmado también por los sabios y los santos.
La espuma del océano contiene innumerables gotitas. Pero son sólo el
océano cuando no están separadas del océano. Con la separación, son
gotas individuales. No obstante, el sabor salado del agua, ya sea del
océano o de sus gotas, es el mismo. Lo mismo que el sabor salado está
presente en el océano entero, así también la eseidad o la sensación de
"yo soy" en la forma humana, tiene la capacidad inherente de ser
omnipenetrante. Pero al haberse condicionado —y por ello limitado— a sí
misma a la forma del cuerpo, sólo está interesada en proteger y
conservar el cuerpo.

Como resultado del surgimiento de las formas corporales, la


consciencia manifiesta se fragmentó aparentemente. Pero esta
fragmentación sólo debe considerarse con respecto a las formas
corporales debido a que, en realidad, la consciencia prevalece tanto
dentro como fuera de los cuerpos.

La mente es el flujo de las cinco energías vitales en el cuerpo, conocidas


como los pancha-pranas. Ella se glorifica y se regocija en las
impresiones —los samskaras— que son recibidas desde el exterior a
través de los sentidos del cuerpo. Pero la mente puede purificarse al
asociarse con sabios y santos, que, para este propósito, recomendaron
la práctica de cantar los sagrados nombres de Dios, hacer penitencia,
etc.
Como una suerte de fenómeno natural, el puro Brahman dinámico
reviste sin saberlo multitud de cuerpos, como vestidos, y entonces
funciona a través de ellos. Esto resulta en la percepción del mundo, que
tiene lugar a través de los sentidos de los cuerpos. Pero, en este
proceso, el principio residente —es decir, la sensación de "yo-soidad"—
abraza el cuerpo como si fuera él mismo y actúa en respuesta a los
dictados y demandas del cuerpo. Pero, a pesar de todas estas
distorsiones y modificaciones, la sensación de "yo-soidad" permanece
sin cambio en su naturaleza inherente. En el momento mismo en que
este puro Brahman dinámico, que es la fuerza motriz detrás del
funcionamiento del cuerpo, interrumpe su impulso, el cuerpo se
desordena, lo que comúnmente se llama la "muerte".
Así, la consciencia no va a ninguna parte; sólo su funcionamiento, a
través del cuerpo "muerto", se extingue instantáneamente, y el
puro Brahman dinámico permanece inafectado.
Mientras la sensación de ser o la consciencia residente en el cuerpo no
se da cuenta de su verdadera naturaleza, no puede no identificarse con
el cuerpo y todas sus acciones, reclamándose su autora. Pero como
resultado de esta reclamación, está sujeta a un intenso sufrimiento
cuando el cuerpo se desintegra y se acerca la muerte.

En un cuerpo sano, el movimiento del soplo vital se siente claramente.


Pero cuando ocurre la muerte, el soplo vital deja el cuerpo y el
movimiento cesa instantáneamente. Sin embargo, en el caso
del Brahman, no hay ningún movimiento y sigue siendo
omnipenetrante. El punto que hay que comprender claramente es que
cuando un cuerpo muere, este principio básico —el puro Brahman— no
va a ninguna parte, como una entidad individual, debido simplemente a
que siempre lo penetra todo y por todas partes. Pero, en el momento de
la "muerte" del cuerpo, su expresión a través de ese cuerpo, cesa
instantáneamente.
Cuando se toca un instrumento musical, el sonido que emana de él llena
el espacio que le rodea. Pero en el momento en que el instrumento deja
de tocar, el sonido no viaja a ninguna parte; disminuye y se acaba.

Actualmente, esta forma corporal es el producto de los cinco elementos.


Estos elementos se crean del atman. ¿Pero cómo se reconoce
este atman? Sólo comprendiendo el conocimiento "yo soy" —el atma-
jnana. Lo mismo que el espacio es omnipenetrante, así también el
conocimiento "yo soy" es omnipenetrante, ilimitado e infinito. ¡Cuán
extraño, a este principio supremo se le trata como si fuera el cuerpo!
Todos los sufrimientos se deben a esta identidad equivocada. Si usted le
rinde el honor más alto que se le debe, usted no padecerá ni sufrimiento
ni muerte.
El nacimiento y la muerte son cosas oídas. Un nacimiento indica el
nacimiento de un cuerpo; éste está hecho de jugos de alimento.
El atman no necesita entrar en el cuerpo, puesto que está ya por todas
partes, como el cielo. Si un cuerpo está sano, su funcionamiento
comenzará naturalmente debido a la prevalecencia del principio atman.
Este principio es inmortal e indestructible. Si usted quiere tener un sabor
de él, comprenda claramente que no es nada más que el conocimiento
"usted es", el toque de "yo-soidad". No olvide este principio básico.
Este gran principio —el atman— permanece inafectado por todas las
acciones que usted hace desde su identidad al cuerpo. Sin embargo, el
toque de "yo-soidad" aparece sólo cuando está disponible un cuerpo de
alimento. Cuando usted constata "yo estoy muy fuerte y muy sano", eso
significa que usted ha consumido y digerido una abundancia de alimento
saludable a fin de hacer su cuerpo fuerte. Pero el cuerpo no es su
sensación de ser. Aunque esté fuerte, tiene que ser rellenado
diariamente con alimento y agua. El soplo vital, sin labios ni lengua,
mastica y absorbe las esencias de alimento del cuerpo, mientras que la
mente canta en alabanza de las impresiones recogidas externamente a
través de los sentidos del cuerpo. Y usted, a su vez, siente como si usted
estuviera haciendo todas estas actividades y las reclama como "suyas".
Llamemos a la sensación de ser el guna —es decir, la cualidad o jnana
— lo cual significa el conocimiento "yo soy". Este guna o jnana existe
siempre latentemente en una partícula de alimento. Así pues, siempre
que esté disponible una forma de alimento, esta cualidad latente se
manifiesta con movimiento y pulsación inicialmente, y como mente más
tarde.
El supremo principio omnipenetrante, cuya expresión a través de un
cuerpo es llamada guna, es nombrado corno sagunabrahman en los
Vedas. El nombre tiene varios significados, como "amor de ser", sentido
de "yo-soidad", eseidad, etc. Este estado no tiene ninguna forma ni
figura, corno tampoco la mente tiene ninguna figura. Sólo un cuerpo de
alimento tiene forma.
Este mismo principio se expresa como los gusanos y los gérmenes de
un cuerpo humano descompuesto. Siempre que se tiran sobras de
alimento y se deja que se descompongan, usted encontrará formas vivas
reptando dentro y fuera de ellas. El dinámico sagunabrahman, dador
de vida, da animación a las formas de alimento, siempre que las
condiciones son propicias; pero su expresión varía según las formas.
Así, nosotros reconocemos a éstos como gusanos, insectos, pájaros,
animales y demás, por sus formas mismas.
El mismo sagunabrahman, cuando se manifiesta a través de un cuerpo
humano, tiene el potencial para conducir a un buscador a lo más Alto,
con tal que sea comprendido y asentido correctamente. Y
el sagunabrahman no es nada más que su sensación de ser y mora en
todo cuerpo humano. Morando en este estado, el nacimiento y la muerte
serán transcendidos. Para este propósito usted no tiene que practicar
ningún ritual ni disciplinas espirituales. Sólo sea antes de la mente,
simplemente sea.
Muchas personas están ocupadas en el nombre de la espiritualidad,
haciendo penitencias, cantando nombres sagrados, haciendo
peregrinaciones y siguiendo otras disciplinas para su salvación. Que
hagan lo que quieran. Probablemente se requiere que limpien los
pecados de sus pasados nacimientos según su prarabdha (destino).
Si le acontece encontrar a un sabio que se ha dado cuenta de su
verdadera naturaleza, no se requerirá de usted que haga nada en el
ámbito de las disciplinas espirituales. Esto se debe a que, a través de
sus enseñanzas, él le revelará a usted su verdadera naturaleza, como
colocando un espejo ante usted.
Muchos supuestos sabios se mueven de un lugar a otro propagando su
conocimiento espiritual. ¿Pero por qué debo yo moverme y a dónde? En
mi verdadero estado yo soy por todas partes. De esto usted se dará
cuenta también cuando more en el conocimiento "yo soy".

Usted va a ver a su tío o a su primo debido a que está vinculado a ellos a


través de su cuerpo. Pero si usted es por todas partes, ¿por qué debería
moverse? Si embebe plenamente todo lo que he expuesto, usted ya no
necesitará ninguna disciplina espiritual más.

Con esta comprensión, usted observará y concluirá que cualesquiera


que sean las actividades espirituales y mundanales que están
aconteciendo a través de usted, todas ellas son meramente
entretenimientos para pasar el tiempo, y que son sólo el funcionamiento
del principio dinámico manifiesto —la maya (ilusión).
Morar en el conocimiento "yo soy" es la verdadera religión de uno —
el svadharma. Pero en lugar de seguirla, usted optó por ser irreligioso
sometiéndose a los dictados de sus conceptos, los cuales le condujeron
a creer que usted es un cuerpo. Este malentendido sólo aseguró el
miedo de la muerte.
Si no se suministra alimento a su cuerpo, se debilitará cada vez más y un
día su soplo vital dejará el cuerpo. Las gentes le declararán muerto, pero
usted no tendrá esa información. Puede ser que usted sea un pecador,
pero esto es sólo en lo que respecta a su identidad como un cuerpo; de
igual manera también, su muerte se refiere a la identidad corporal.

Por favor, aprehenda esto claramente, que Usted —lo Absoluto—


desprovisto de toda identidad corporal, es completo, perfecto y lo
Innacido. Pero a usted se le acusa de millones de nacimientos en vidas
pasadas. En conexión con esto, ¿podría contarme al menos uno de sus
pasados nacimientos, si usted recuerda? No se atenga a lo que dicen
otros, hable honestamente sólo de su propia experiencia directa. De
hecho, usted nunca ha tenido ningún nacimiento. Multitud de formas
están apareciendo y desapareciendo como resultado del juego de los
cinco elementos. En este juego ¿dónde está usted y qué es usted? ¿Y
dónde se plantea la cuestión de su venida y de su partida? ¿Qué son
estas religiones y cultos? ¿Acaso no son meramente la propagación de
las queridas ideas de sabios y profetas a quienes se les ocurrieron
algunos conceptos espirituales? Y esto pudo acontecer debido a que los
sabios y profetas reconocieron inicialmente la sensación de ser.
Entonces meditaron y moraron en ella y, finalmente, la transcendieron,
resultando en su realización última. En adelante, todo el conocimiento
que brotó de ellos espontáneamente, devino las religiones y cultos de
sus seguidores, debido a su profunda adhesión emocional.
El hecho más importante que hay que comprender es sólo éste: si el
toque de eseidad es, entonces todo es. Si la eseidad no es, el mundo no
es, el cosmos no es, y nada es.

¿Tiene usted alguna pregunta ahora?


Int: Usted ha hablado sobre la eseidad sustentada por el cuerpo
de alimento, y sobre la consciencia dinámica manifiesta. ¿Son
lo mismo?
Mah: Ambas significan lo mismo. No hay ninguna forma o figura para
este principio; tampoco el soplo vital, que, sin embargo, es dinámico y
pulsante, tiene ninguna forma. Sólo el soplo vital da animación al cuerpo,
y operará mientras el cuerpo esté sano.
Todo lo que se ve y se percibe está continuamente en un estado de
creación y de destrucción, pero Usted, en su verdadera naturaleza, es
innacido e indestructible. A menos que se dé cuenta de su verdadera
naturaleza, no habrá paz para usted.

No importa cuánto se esfuerce para adquirir cualesquiera ganancias


mundanales, ellas están obligadas a partir; lo mismo es válido también
para sus conceptos y diferentes identidades. Si sigue alguna religión con
la esperanza de obtener algo permanente desde el exterior, usted se
defraudará dolorosamente. El principal propósito de la verdadera
espiritualidad es liberarse completamente de los propios conceptos y
condicionamientos.

Al seguir una religión, culto o credo, uno deviene inevitablemente


condicionado, debido a que uno está obligado a conformarse y a aceptar
sus disciplinas, tanto físicas como mentales. Uno puede obtener un
poco de paz por algún tiempo, pero esa paz no durará mucho. En su
verdadera naturaleza, usted es el conocedor de los conceptos y, por lo
tanto, antes de ellos.
Int: Un cuerpo muerto yace en el suelo. Y puesto que
el Brahman manifiesto está por todas partes, no puede haber
dejado el cuerpo. Entonces, ¿cuál es ese principio que ha
dejado el cuerpo haciéndolo muerto?
Mah: Consideremos el Brahman como espacio para el propósito de
esta discusión. ¿Puede el espacio estar confinado dentro del cuerpo?
Seguidamente, dígame, ¿dónde comenzó la muerte (de ese cuerpo) en el
espacio omnipenetrante?
¿Es eso posible?

¿Qué tipo de pregunta ha preguntado usted? Mejor, rehaga su pregunta


de modo que tenga sentido.
Int: ¡En el cuerpo vivo debe haber algo más que espacio!
Mah: ¿Más que espacio?
Int: El espacio es.
Mah: En el espacio, un grumo de alimento era y de este alimento se
formó un cuerpo. El Brahmanmanifiesto, que hemos llamado espacio,
se expresó a sí mismo a través del cuerpo de alimento sano. Usted se
inclina a llamarlo atman. Pero el atman no es creado como un cuerpo;
es el principio innacido, el Brahman.
Int: ¡Oh, eso significa que el atman nunca es creado!
Mah: Ciertamente, el atman no tiene nacimiento. Es por el
omnipenetrante Brahman, junto con el soplo vital, como el cuerpo
funciona. Y entonces usted interpreta el proceso como el nacimiento
del atman.
Toda esta exposición es sólo para aquellos que tienen un genuino
impulso de comprender la espiritualidad. Para aquellos otros que están
ansiosos de mejorar sus vidas mundanales, se recomienda el culto de
los diferentes dioses.

Cuando un cuerpo sano y el soplo vital (prana) funcionan juntos, la


sensación de eseidad se expresa a sí misma poniendo en operación los
miembros y los sentidos del cuerpo. Esta expresión es un indicador, que
declara la existencia eterna del principio último —lo Absoluto—
el Parabrahman. Cuando el cuerpo muere, la sensación de eseidad
desaparece y así ya no hay ningún indicador de lo Absoluto a través del
cuerpo muerto; no obstante, lo Absoluto sigue prevaleciendo como
siempre.
Int: Eso es lo que yo quería saber.
Mah: Un buscador fue aconsejado por un gurú con las palabras "Mire
atrás". Y el ingenuo buscador miró hacia atrás, tomando el mandato
literalmente, de modo que el gurú le dijo de nuevo: "Comprenda el
significado subyacente en las palabras. Comprenda su estado antes del
estado presente. Vaya a la fuente. Mire atrás. Receda".
Usted acepta un concepto y se detiene en él. Así, su progreso espiritual
se estanca en el nivel conceptual.

Usted indicó su identidad en diferentes etapas de su vida por conceptos


tales como "un niño" "un muchacho", "un Joven", "un hombre de mediana
edad", etc. ¿Pero cuál identidad conceptual suya ha permanecido fiel a
usted? Todas las identidades, en el curso del tiempo, han demostrado
que son ilusorias. Incluso el principio detrás de las identidades, es decir,
la sensación de su eseidad, demostrará que es ilusoria. Puesto que ha
aparecido, tiene que desaparecer; por lo tanto, es pasajera y está sujeta
al tiempo. Pero el Conocedor de la eseidad es lo Absoluto Eterno.
Toda experiencia que usted tiene es imperfecta. No obstante, usted
continuará alguna práctica espiritual, debido a que la mente no le
permitirá estar quieto.

Con el propósito de adquirir conocimiento y conocer el Brahman, usted


medita en algo. ¿Pero cuál es su identidad como meditador? Usted no es
ni la meditación ni el objeto de meditación. Sea lo que sea, Usted, que es
aparte de la meditación y de su objeto, es lo Perfecto, la Totalidad, lo
Absoluto Eterno.
2 de febrero de 1980
(Extracto del libro: EL NÉCTAR A LOS PIES DEL SEÑOR)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. El néctar a los pies del Señor (Editorial Sanz y Torres, 2007)

LA CONSCIENCIA Y LO ABSOLUTO
Y EL CONOCIMIENTO DEL SÍ MISMO Y LA REALIZACIÓN DEL SÍ MISMO

Detalles del libro:


Título: LA CONSCIENCIA Y LO ABSOLUTO
Subtítulo: El conocimiento del Sí Mismo y la realización del Sí Mismo
Título Original: Consciousness and the Absolute
Autor: Nisargadatta Maharaj
Nº de páginas: 202
Editorial: Sanz y Torres
Año de edición: Primera edición: Madrid 2007
ISBN: 978-84-96808-97-3
Descripción:
La primera parte de este libro reune las últimas conversaciones de Sri
Nisargadatta Maharaj con las personas que venían de todo el mundo a
escuchar sus palabras. Estas enseñanzas, impartidas durante los
últimos días de su vida (desde mayo de 1980 hasta junio de 1981),
fueron la culminación de su sabiduría. La segunda parte consiste en un
texto muy poco conocido escrito por el propio Nisargadatta.

Sri Nisagadatta decía constantemente: "abandone todo lo que usted ha


leído y escuchado y SEA". Sólo así se advierte que el cuerpo es sólo un
robot que ha sido programado por otros y que ha construído un duro
capa-razón alrededor de este pseudo-ego para protegerse. El constante
martilleo de la enseñanza es necesario para romper esta concha.

Morando en la Consciencia, se nos darán todas las respuestas. En el


instante presente, la consciencia es lo que nosotros somos, no una
consciencia personal, sino la consciencia universal e impersonal. En el
curso del tiempo, la Consciencia nos mostrará que nosotros no somos
ni siquiera esto, sino que somos ese Absoluto Eterno, innacido e
inmortal.

Introducción
Las enseñanzas de Sri Nisargadatta Maharaj han sido publicadas en
varios libros usando el formato original de pregunta-y-respuesta en el
que se dieron. La traducción de las charlas de Maharaj por Maurice
Frydman, I Am That y otras colecciones que siguieron, incluyendo las
mías, han servido como señalizadores a la filosofia de Maharaj. Muchas
gentes de occidente han llegado a seguir sus preceptos por la lectura de
estas colecciones. Ahora, en la línea de oro de los señalizadores, se
presenta aquí otra colección de charlas de Maharaj como La
Consciencia y lo Absoluto.
En este libro se encontrarán las últimas enseñanzas de Sri Nisargadatta
Maharaj, los diálogos finales que tuvo con las gentes que habían venido
de todo el mundo a escuchar sus palabras. Estas charlas, que tuvieron
lugar durante los últimos días de su vida, fueron la culminación de las
enseñanzas más preciosas que tenía que darnos; fueron la cima de las
alturas de su sabiduría.

La escena de estas charlas era la pequeña habitación escaleras arriba


que Maharaj había construido unos cincuenta años antes, para su propia
meditación. ¡Cuántos buscadores habían venido a él en busca de guía
espiritual en un periodo de cuarenta años! Ahora sus charlas eran
breves, tersas, durante los días llenos de dolor de su enfermedad
(cáncer). Era abundantemente claro que aunque el cuerpo tenía un
terrible sufrimiento, él sabía que no era el cuerpo. Nosotros sabíamos
que su cuerpo estaba sufriendo porque él nos lo decía; sin embargo
nosotros nunca escuchamos un lamento ni un gemido de sus labios.
Infundía reverencia simplemente verle.

Maurice Frydman describió a este gran maestro como «de corazón


cálido, tierno, de un humor sagaz, absolutamente intrépido y verdadero;
un inspirador, guía y soporte de todos los que venían a él». Otros le han
descrito como un tigre. Él era todo lo que nosotros necesitábamos:
bueno, amable, paciente, abrupto, abrasivo, impaciente. Los estados de
humor pasaban por él como la brisa de verano, sin apenas tocarle.

La fuerza de su mensaje resuena con la sencillez del


propósito: Abandone todo lo que usted ha leído y escuchado y SEA.
Usted, en tanto que lo Absoluto, no es esta "yo soidad", pero en el
momento presente usted tiene que morar en la "yo soidad". Maharaj lo
dice una y otra vez. Pero la repetición misma de sus enseñanzas es
adrede, debido a que nosotros hemos construido un duro caparazón
alrededor de este pseudo-ego para protegerle; por consiguiente, el
constante martilleo es necesario para romper esta concha. El estilo
repetitivo de su enseñanza es parte de su sabiduría y de la técnica de su
enseñanza.

Maharaj nos enseñaba a encontramos a nosotros mismos, a meditar sus


palabras, y a preguntamos, ¿puede esto ser verdadero?. Le decía a uno
que debe descubrir lo que el cuerpo es, de dónde vino, estudiarlo con
desapego, observarlo sin juzgarlo. Uno ve pronto que el cuerpo es sólo
como un robot que ha sido programado por otros. Nosotros debemos
volvernos hacia dentro a eso que nos permite saber que nosotros
somos, para devenir uno con eso.

Morando en la yo soidad (o la consciencia, que es amor puro), esa


consciencia misma nos dará todas las respuestas. En el instante
presente, la consciencia es lo que nosotros somos, no una consciencia
personal, sino la consciencia universal e impersonal. En el curso del
tiempo, la consciencia nos mostrará que nosotros no somos ni siquiera
esto, sino que somos ese Absoluto Eterno, innacido e inmortal.

Todos los matices de su sabiduría singular se reflejaron durante estas


punzantes conversaciones últimas con aquellos que tuvieron el
privilegio de estar en su presencia.

Cuando lea sus palabras, usted puede encontrar en ellas sus


bendiciones.
Jean Dunn

Comentario: "La Consciencia y lo Absoluto"


La Consciencia y lo Absoluto, Ignitus Ediciones. Semillas de Conciencia,
editorial Sirio e Ignitus Ediciones. Antes de la Consciencia, Ignitus
Ediciones.
Estos tres títulos recogen las conversaciones con asistentes a las
charlas en los últimos años de Sri Nisargadatta. Para entonces ya se
había tomado conciencia de la importancia tanto del Maestro como de
su enseñanza, circunstancia que no ocurría en los primeros años, por lo
que las charlas eran grabadas. Las conversaciones que recogen estos
tres libros fueron grabadas por la señora Vanaja y compiladas,
transcritas y editadas por Jean Dunne, todo ello supervisado por el
propio Maharaj que incluso sugirió los títulos. La señora Jean Dunne
recibió la aprobación para que fueran publicadas en inglés, hecho que no
pudo llevarse a cabo hasta después de la muerte del Maestro.
"Semillas de Consciencia" ha sido publicado tanto por la editorial Sirio,
en 1995, como por Ignitus Ediciones en 2007. Es preciso señalar que
todas las traducciones de Ignitus han sido realizadas por Pedro
Rodea (un verdadero Comprehensor) lo que supone una garantía de
calidad especialmente desde el punto de vista de la propia
Comprensión. Este libro comienza con dos presentaciones escritas por
habituales traductores de Sri Nisargadatta, siendo especialmente
interesante la de Ramesh Balsekar, en donde nos muestra un resumen
de la vida del Maestro, de su experiencia personal con él, y de la
enseñanza. En "Antes de la Consciencia" y en "La Consciencia y lo
Absoluto" el prefacio es escrito por la editora Jean Dunne, en ambos
hace el siempre difícil intento de resumir la enseñanza de Maharaj. Este
último libro tiene la curiosidad de añadir la traducción del único libro que
se sepa que escribió Sri Nisargadatta llamado "El Conocimiento del Sí
Mismo y la Realización del Sí Mismo". Es un texto más propiamente
tradicional con el lenguaje y los términos habituales de la Tradición
Hindú, muy distinto en la forma, que no en la esencia, de su enseñanza
oral en donde prevalece ese lenguaje espontáneo, directo y "radical" tan
propio de Sri Nisargadatta.
En cuanto a las charlas el formato pregunta-respuesta las hace siempre
tremendamente eficaces. Es cierto que hay que acostumbrarse al
peculiar lenguaje de Sri Nisargadatta que, en el fondo, es idéntico al de
cualquier otro jnani pero, en la forma, evidentemente difieren. Eso sí el
aunto que Sri Nisargadatta quiere tratar y al que lleva siempre al
interlocutor es siempre el mismo, el punto de vista más elevado, en
especial, en estos últimos años de su existencia pues no quería
malgastar el tiempo en asuntos triviales. "Yo sólo trato dos cosas: ¿Cuál
es su identidad, y cuál es su convicción sobre lo que usted es? Estas
cuestiones no pueden discutirse con todo el mundo. Yo sólo puedo
hablar de ellas con aquellos de ustedes que son serios. Hay aquellos
que tienen un montón de sabiduría, pero que no han resuelto el enigma
de la "yo soidad".
Todo aquel que quiera penetrar en el esencia de su ser encontrará en
estas charlas respuestas a sus inquietudes y una guía segura lejos de
cualquier fantasía tan frecuente en nuestros días. Puede que la
exposición de Sri Nisargadatta no sea especialmente atractiva al
principio pero podemos asegurar que es totalmente fiel a la tradición y
una de las más eficaces precisamente por desembarazarse de todo
artificio innecesario. Todos estos libros son un tesoro que el buscador
sincero del Sí mismo agradecerá con todo su corazón.
Recensión por José Manuel Lagunas

Usted es la Consciencia Divina


Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

Maharaj: Mi estado presente es tal que esta consciencia y todo este


sufrimiento físico son insoportables. Yo estoy preparado para
desprenderme de ello ahora; éste es el estado de cosas. Sin embargo,
las gentes vienen aquí y estas charlas emanan de la consciencia. Yo me
estoy dirigiendo a usted como consciencia; usted es la consciencia
divina. Yo no estoy interesado en sus asuntos corporales. Pero usted
escucha desde el punto de vista del cuerpo-mente; es completamente
natural.
Yo le estoy hablando a usted sobre la consciencia. En mi estado
verdadero, si yo hubiera tenido conocimiento de la consciencia en el
momento en que la formación del cuerpo estaba teniendo lugar, la
habría rechazado. Pero en ese estado altísimo no hay ningún
conocimiento tal y esta formación del cuerpo y la consciencia son
espontáneos.
Interlocutor: Maharaj, ¿quiere usted explicarnos, por favor,
cómo podemos profundizar en esa consciencia?
Mah: ¿Desde cuándo ha estado usted siguiendo la espiritualidad?
Int: Durante los últimos diez años.
Mah: ¿Quiénes fueron sus guías o gurús?
Int: Lo que más hice fue leer. Tuve un gurú en Delhi.
Mah: ¿Quién está empleando el cuerpo y el nombre dado al cuerpo?
Int: Eso es lo que yo quiero descubrir.
Mah: Usted no necesita ir en su busca. Será espontáneo, pero usted
tiene que esperar. Yo he tenido que esperar mucho tiempo para
encontrarle a usted.
Int: Esperaré.
Mah: Ahora, comprenda la sutil diferencia, ¿qué es usted y qué
comprende que usted es? El cuerpo no es usted, el nombre no es usted.
El cuerpo es el alimento que usted ha consumido, su sabor es el
conocimiento "yo soy". Eso es el Sí mismo, la sensación "yo soy", eso es
el amor de ser.
¡Cuán sorprendente, cuán increíble!; ello no tiene nombre, pero usted le
da muchos nombres. Ello es el Sí mismo, el amor de ser. Ese amor de
ser es omnipenetrante.

El cielo, el infierno, los países, las casas, todo esto son conceptos. Había
roca y tierra, entonces se empleó un concepto y se construyeron
edificios. Antes de que usted conceptualice algo, usted es; usted es
incluso antes de la coginitividad. Usted solo tiene que darse cuenta de
esta cognitividad, el amor de ser, el Sí mismo.

¿Quién escuchará tales diálogos? Sólo el Sí mismo en el cuerpo tiene el


impulso de comprender. Las gentes se apresuran a venir a este lugar,
viajando desde países distantes, dejando a sus familias, debido a que el
Sí mismo quiere conocerse a sí mismo.
9 de febrero de 1981

Usted no es una personalidad


Maharaj: Yo estudié el ornamento de las cinco gemas, yo he
comprendido. Era una gema preciosa, y el producto último era esa
diadema. Yo he comprendido el valor de eso, pero yo no soy eso.
Las cinco gemas son el cuerpo de los cinco elementos y la consciencia,
a los cuales consideraba como mí mismo. Es muy precioso debido a que
tiene el valor del cosmos. Yo lo reconozco, y en el proceso de
reconocimiento, yo sé que yo no soy eso.

Ahora hablo raramente, y cuando hablo, raramente comprende alguien.


Usted puede almacenar un montón de palabras, ¿pero se quedarán con
usted? Usted está vacío de palabras y del significado de las palabras,
usted no es una personalidad. Ese principio nacimiento que produce la
consciencia no está condicionado; ha venido espontáneamente y se
manifiesta como la consciencia.

¡Cuán atrapado está usted en el mundo! Hasta ayer, usted no tenía


conocimiento de su existencia; y hoy, usted es locuaz; usted está
hablando muy subidamente, y pretende que usted es el Brahman.
Interlocutor: Yo sé que tengo que comprender todo este juego
de la consciencia y concluir que esto es como el hijo de una
mujer estéril.
Mah: ¿Cómo va usted a echarle mano a ese hijo de una mujer estéril?
Sea en su eseidad.
11 de febrero de 1981

Sólo yo, lo Absoluto, prevalezco siempre


Maharaj: Nada en el mundo es de ninguna utilidad para mí. Esa
identidad misma, con la que usted trata de comprender todo, es irreal. A
diario usted tiene que convencerse a usted mismo sobre usted mismo.
Usted tiene que llevar a cabo su vida, asegurándose primero de todo de
que usted es. Nada ha acontecido excepto la cognitividad, solo una
picadura de cognitividad, contra el trasfondo de su naturaleza de no-
cognitividad innata, y esto no es de ninguna ayuda en absoluto.
Yo no tengo ninguna identidad que provenga de la consciencia.

Actualmente este cuerpo está padeciendo un montón de agonía:


desvanecimientos, dolor; todas estas cosas están aconteciendo en el
nivel fisico. A pesar de este estado, la charla sale inspiradamente.
¿Quién permite eso? Es el guna, la eseidad. Esa eseidad no solo
experimenta sus visitas aquí, sino que también experimenta diferentes
cambios y transformaciones en este cuerpo y en el mundo.
A veces experimento el estado de yacer en alguna porquería, y otras
veces experimento que las gentes están adorándome. Pero todo eso
está en el reino de la consciencia. Comprendo que todo esto es el
resultado de ese principio nacimiento "yo soy".

¿Se sentirán infelices el espacio y las estrellas por la suciedad del


mundo? Ello es parte del juego en ese espacio universal. La consciencia
es más sutil que el espacio. Usted se inclina a tener conocimiento en el
nivel más mundano, pero todo el conocimiento que usted recoja está
obligado a desaparecer.

Solo hay una verdad en el mundo, y es que todo es irreal. Yo soy lo


inmanifestado hablando a través de lo manifiesto. Cuando el cuerpo, la
mente y el soplo vital mueren, no acontece nada; sólo yo, lo Absoluto,
prevalezco siempre. No se requiere ningún conocimiento para
comprender esta verdad, porque ese conocimiento es innato.

Lo que usted ha aprendido aquí será su guía. El brote tendrá lugar.


12 de febrero de 1981

Este "yo soy" no es la verdad


Interlocutor: Yo tengo tantas preguntas que hacer que es
caótico.
Maharaj: Sus preguntas son respecto de los conceptos de otros. Haga
preguntas que sólo le conciernan a usted.
Int: Yo no conozco mi Sí mismo, ¿cómo puedo alcanzar ese
punto, cómo puedo llegar a eso?
Mah: El hecho de que usted no conozca su Sí mismo es muy apropiado;
usted no es el cuerpo, ni el nombre del cuerpo; por consiguiente, ¿cómo
puede usted conocer su Sí mismo?
Int: ¿Cómo puedo yo experimentar mí Sí mismo?
Mah: ¿Se debe al cuerpo el que usted no vea su Sí mismo?
Int: Quizás debido a "yo soy".
Mah: Yo le estoy conduciendo a usted en esa dirección. Usted es; debido
a que usted es, su mundo es. Usted está perdido en los nombres y
títulos impresos en ese mundo. Abandone el hábito de etiquetar lo que
usted es. Sea lo que usted es antes del etiquetado o del título, sea eso.
Int: ¿Es intuitivo, no es de la mente?
Mah: No emplee la mente, no haga nada.
Int: ¿No debo yo ser consciente?
Mah: Esa consciencia estará aquí, provisto que usted es. Usted debe
abandonar todo lo que ha leído y escuchado; sólo sea. No se deje
extraviar por los conceptos. La verdad es eterna; todo lo que usted
puede saborear es irreal. Incluso su experiencia de que usted es no es
su verdadera naturaleza. Usted, lo Absoluto, no es esta "yo soidad"; pero
actualmente usted tiene que permanecer en su "yo soidad".
Int: Yo siento miedo.
Mah: Usted tiene miedo debido a que usted ha asumido algo como "yo
soy", que, en realidad, no es usted. Suponga que usted encuentra un
anillo de diamantes en el camino y que se lo guarda en el bolsillo. Puesto
que no es suyo, le sobreviene un temor. Cuando usted se reviste de una
identidad que no es suya, usted tiene miedo. Cuando usted es sólo la
pura "yo soidad", no hay ningún miedo. Actualmente usted es este "yo
soy", pero este "yo soy" no es la verdad. Lo que quiera que usted es
antes de la aparición de "yo soy", eso es su verdadera naturaleza.
13 de febrero de 1981
Todo acontece en la consciencia
Maharaj: Cada uno vive en el mundo de acuerdo con algunos conceptos
preconcebidos. Cualquiera que sea el conocimiento espiritual que
piensa que puede haber obtenido, continúa viviendo según esos
conceptos.
Interlocutor: ¿Cómo es vivir sin ningún concepto?
Mah: Cualquier respuesta que se le dé será un concepto.
Int: ¿Cómo puede uno saber que está más allá de los
conceptos?
Mah: Comprendiendo meramente, sin la más mínima duda, con gran
convicción, que hay un estado antes de la aparición de esta consciencia.
Eso es, ello mismo, suficiente.
Int: ¿Cómo puede uno diferenciar entre tener sólo el
pensamiento de ello y vivirlo?
Mah: ¿Cómo puede usted comprender algo? Cualquier conocimiento, de
cualquier tipo, que usted piensa que tiene, sólo puede estar en la
consciencia. ¿Cómo puede la consciencia, que ha venido después, darle
a usted cualquier conocimiento sobre ese estado que existe antes de su
llegada?
Cualquier pensamiento de que usted ha alcanzado, o de que va a
alcanzar ese estado, es falso. Todo lo que acontece en la consciencia es
puramente imaginario, una alucinación; por consiguiente, mantenga
presente el conocimiento de que es en la consciencia donde todo está
aconteciendo. Con ese conocimiento, permanezca tranquilo, no siga
ningún otro pensamiento que aparezca en la consciencia. Lo que es
necesario comprender con convicción segura, es que todo es pasajero, y
que no refleja su verdadero estado.
25 de febrero de 1981

Fuente: Nisargadatta Maharaj. La Consciencia y lo Absoluto (Sanz y Torres, 2007)

Yo soy el universo total


Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

interlocutor: ¿Por qué nosotros parecemos pensar naturalmente


en nosotros mismos como individuos separados?
Maharaj: Sus pensamientos sobre la individualidad no son realmente
sus pensamientos propios; son todos pensamientos colectivos. Usted
piensa que usted es el que tiene los pensamientos; en realidad, los
pensamientos surgen en la consciencia.
A medida que crece nuestro conocimiento espiritual, disminuye nuestra
identificación con un cuerpo-mente individual, y nuestra consciencia se
expande en consciencia universal. La fuerza vital continua actuando,
pero sus pensamientos y acciones ya no están limitados a un individuo.
Devienen la manifestación total. Es como la acción del viento —el viento
no sopla para un individuo particular, sino para la manifestación total.
Int: ¿Podemos nosotros retroceder a la fuente como un
individuo?
Mah: No como un individuo; el conocimiento "yo soy" debe retroceder a
su propia fuente.
Ahora, la consciencia se ha identificado con una forma. Más tarde,
comprende que ella no es esa forma y sigue adelante. En unos pocos
casos puede alcanzar el espacio, y muy a menudo, se detiene ahí. En
poquísimos casos, alcanza su fuente real, más allá de todo
condicionamiento.

Es difícil abandonar esa inclinación de identificar el cuerpo como el Sí


mismo. Yo no estoy hablando a un individuo, Yo estoy hablando a la
consciencia. Es la consciencia la que debe buscar su fuente.

La eseidad viene de ese estado no-ser. Viene tan mansamente como el


crepúsculo, solo con una sensación de "yo soy" y entonces, de repente,
el espacio está aquí. En el espacio, el movimiento comienza con el aire,
el fuego, el agua, y la tierra. Todos estos cinco elementos son sólo usted.
Todo esto ha acontecido en su consciencia. No hay ningún individuo.
Hay solo usted, el funcionamiento total es usted, la consciencia es
usted.

Usted es la consciencia, todos los títulos de los Dioses son sus


nombres, pero, al aferrarse al cuerpo, usted mismo se entrega al tiempo
y a la muerte —usted mismo se lo impone.

Yo soy el universo total. Cuando yo soy el universo total, yo no estoy en


necesidad de nada, debido a que yo soy todo. Pero me aferré a una cosa
pequeña, a un cuerpo; hice de mí mismo un fragmento y devine
necesitado. Como un cuerpo, yo necesito muchas cosas.

En la ausencia de un cuerpo, ¿existe usted, o existía usted? ¿Es usted, y


era usted, o no? Alcance ese estado que es y que era antes del cuerpo.
Su verdadera naturaleza es abierta y libre, pero usted la encubre, y le da
diversos modelos.
8 de noviembre de 1980

El juego de la consciencia
interlocutor: ¿Debe ser enseñado a los niños el tipo de
desapasionamiento que Maharaj nos está enseñando?
Maharaj: No. Si se hace eso, ellos no tendrán ninguna ambición de
crecer más; ellos deben tener ciertas ambiciones, ciertos deseos, para
su propio crecimiento.
El que se ha investigado plenamente a sí mismo, el que ha llegado a
comprender, no tratará de interferir nunca en el juego de la consciencia.
No hay ningún creador con un vasto intelecto así; todo este juego tiene
lugar espontáneamente. No hay ningún intelecto detrás de él, de manera
que no trate de imponer el suyo para provocar algún cambio; déjelo
estar. Su intelecto es un producto subsecuente de este proceso, de
manera que, ¿cómo puede su intelecto hacerse cargo o evaluar toda la
creación? Investigue su sí mismo; éste es el propósito de su ser.

La espiritualidad no es nada más que comprender este juego de la


consciencia —trate de encontrar lo que es este fraude buscando su
fuente.
9 de noviembre de 1980

Usted es el Brahman manifiesto


Maharaj: La "yo soidad", el Brahman manifiesto, e Ishwara son todos
sólo uno; medite sobre esto y realícelo. Ésta es una oportunidad rara,
una oportunidad donde todo ha sido explicado con gran detalle; así pues,
aprovéchese bien de ella.
Usted es el Brahman manifiesto. Yo le he dicho muchas veces lo que su
verdadero estado es, pero, por la fuerza del hábito, usted desciende
nuevamente a la identificación con el cuerpo. Ahora ha llegado una
etapa en la que usted debe abandonar esta identificación corporal. Las
actividades corporales continuarán hasta que el cuerpo muera, pero
usted no debe identificarse con ellas.
Interlocutor: ¿Cómo hemos de hacer esto?
Mah: Usted puede observar el cuerpo, de manera que usted no es el
cuerpo. Usted puede observar el soplo, de manera que usted no es el
soplo vital. De la misma manera, usted no es la consciencia; pero usted
tiene que devenir uno con la consciencia. Cuando usted se estabiliza en
la consciencia, el desapasionamiento por el cuerpo y por las expresiones
que ocurren a través del cuerpo, tiene lugar espontáneamente. Es una
renunciación natural, no es una renunciación deliberada. Ello no significa
que usted deba descuidar sus deberes mundanos; llévelos a cabo con
plena dedicación.
Int: ¿No debemos redescubrir la libertad del niño con respecto
al cuerpo?
Mah: Comprenda la fuente del niño. El niño es un producto del esperma
del padre y del óvulo de la madre. La consciencia está en el niño como
está en los padres; es siempre la misma consciencia, ya sea en el niño o
en el adulto. Sólo hay una consciencia. Usted debe devenir uno con esa
consciencia y estabilizarse en esa consciencia, entonces usted la
trasciende. Esa consciencia es su único capital. Compréndala.
¿Hasta qué punto se conoce usted a usted mismo?
12 de noviembre de 1980

(Extraído de LA CONSCIENICA Y LO ABSOLUTO)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. La Consciencia y lo Absoluto (Sanz y Torres, 2007)

Este "yo" no es un individuo


por Nisargadatta Maharaj
Maharaj: Un buscador espiritual real reflexiona sobre estas cosas
constantemente: cuando no tengo ningún cuerpo, ¿qué soy yo? ¿Qué es
la Realidad última?
El estado absoluto no puede ser explicado con palabras. Las palabras
son sólo indicadores. Usted es ese absoluto, sin cambio. La consciencia,
o la cognitividad, es homogénea y es sólo una. Cuando usted está en
ese estado de consciencia, todo es uno, todo es lo mismo, sólo las
expresiones son diferentes.

Todo lo que se consume, todo lo que se agota es irreal. A su debido


tiempo, su cognitividad se consumirá, desaparecerá, de modo que no
puede ser real; pero usted no puede desecharla, usted debe
comprenderla plenamente.

Actualmente hay numerosos intereses en sus asociaciones con este


mundo, debido a que usted tiene la asociación del soplo vital. Suponga
que el soplo vital se va. ¿Qué les acontecerá entonces a todas sus
asociaciones con el mundo?

Este conocimiento que ha sido expuesto no se desperdiciará, muchas


gentes se han beneficiado de él. Vendrá el tiempo en que ellos serán
iluminados también y, entonces, expondrán el conocimiento.

El estado de un jñani permanece el mismo con o sin el cuerpo.

Usted debe meditar, usted no debe perder lo que ha aprendido.

Cuando uno se desidentifica del cuerpo, uno no trasciende sólo el


cuerpo sino la consciencia también, puesto que la consciencia es un
producto del cuerpo. La consciencia ya no dice, yo soy, yo soy.
30 de enero de 1981

Maharaj: Todo acontece debido a nuestro propio Sí mismo. Esta


consciencia es sentida espontáneamente sólo en el Sí mismo.
Este yo no es un individuo. Lo que es, es lo Absoluto inmanifestado. Lo
que aparece, como si se tratara de un sueño, es el mundo manifestado,
el mundo relativo; y esta experiencia de este estado como de sueño, es
la misma, un estado idéntico para todos.
En este proceso de funcionamiento que deviene manifiesto, si usted
acepta algo como un acontecimiento individual, entonces ello le afecta a
usted como un individuo. Si usted no acepta nada como un individuo,
sino como funcionamiento total, entonces usted es libre de todo lo que
está aconteciendo. El conocimiento del Sí mismo es esta sensación
de yo soidad como de sueño. Al asumir una identidad separada, uno tiñe
lo que es incoloro; eso es el pecado original.

Vaya a la raíz misma: ¿quién es usted, qué es usted? Usted es el


producto de los cinco elementos, usted ha tomado el soporte de los
cinco elementos. Su sensación de yo soidademana de los cinco
elementos. Enfoque su atención en ese punto. ¿Qué cambio debe ocurrir
en usted para que usted se dé cuenta de su Sí mismo? ¿Qué cambio
puede ocurrirle a usted? Cuando viene aquí, usted debe estar esperando
que acontezca algo. ¿Qué cambio espera en usted mismo, poder
decir, ahora he alcanzado lo que buscaba. Ya no necesito ir más a
Maharaj? ¿Desde qué estado está hablando usted? ¿Qué es ese estado?
En ese estado como de sueño, yo no estoy guardando un registro de
nadie que viene aquí, ni de ninguna conversación entre nosotros.
13 de marzo de 1981

Maharaj: Si usted se sienta aquí en quietud, siendo uno con el


conocimiento yo soy, entonces usted no está interesado en el mundo ni
en lo que ocurre en el mundo. Sólo cuando la consciencia comienza a
operar y hay diferentes movimientos en la consciencia, sólo entonces
tiene lugar el comportamiento en el mundo. Cuando yo no soy
consciente de la existencia del cuerpo, no se registran experiencias.
De la misma manera que el universo está contenido en la consciencia,
así también este cuerpo físico es meramente una apariencia en la
consciencia, percibida y conocida por la consciencia. Ninguna suma de
esfuerzo puede hacer que usted comprenda esto; sólo una profundísima
apercepción de esto en la consciencia hará que esa experiencia
acontezca por sí misma.

Alguien en esa condición, donde la consciencia está presente, pero el


registro de la existencia del cuerpo no está, incluso en ese estado las
condiciones del cuerpo cambian constantemente. Todo esto es una
apariencia en la consciencia; por consiguiente, la consciencia tiene que
sufrir todas las condiciones cambiantes.

En ese estado acontecen numerosos acontecimientos; pero todo lo que


está aconteciendo realmente es un funcionamiento total contra el
trasfondo de este vacío que, en realidad, es realmente la consciencia. No
hay ninguna identidad separada; lo que ES, es esta consciencia; aparte
de eso, nadie puede existir.

Cuando usted está muy tranquilo, usted ha llegado a la base de todo.


Eso es el estado azul obscuro profundo en el que hay millones de
estrellas y planetas. Cuando usted está en ese estado, usted no tiene
ninguna consciencia de su existencia.
24 de marzo de 1981

Fuente: Nisargadatta Maharaj. La Consciencia y lo Absoluto (Sanz y Torres, 2007)

Yo no hago discípulos, yo hago gurús


por Nisargadatta Maharaj

Maharaj: Yo no hablo sobre el cuerpo-mente y lo que ocurre en el


mundo. Yo hablo sólo sobre su verdadera naturaleza, y su verdadera
naturaleza es la sensación de presencia que usted tiene, esta
consciencia. Si usted no es consciente, entonces no hay ningún mundo
para usted. Entonces no hay nada. El mundo existe para usted, sólo
cuando usted es consciente; de manera que yo sólo hablo sobre esta
consciencia, sobre esta sensación de presencia.
Una vez que viene esta sensación de presencia, de cómo actúa usted y
de lo que usted hace en el mundo, yo no hablo de eso. Esta sensación de
presencia, esta consciencia, ¿no es anterior a todo lo demás? Incluso
para pensar sobre algo, para lo cual usted tiene que usar su mente, si
usted no es consciente, ¿puede venir algún pensamiento? Por
consiguiente, esta sensación de presencia, esta consciencia, ¿no es la
cosa primaria sin la cual no puede acontecer nada más? Nada —ni
pensamientos, ni conceptos— pueden aparecer por sí solos. Ninguna
actividad puede aparecer si la sensación de presencia no está aquí. La
sensación de presencia no necesita ninguna actividad de la mente para
saber que usted está presente. Usted no tiene que preguntarse a usted
mismo, "¿Estoy yo presente, soy yo consciente?" Hay esa sensación de
presencia intuitiva, usted sabe que usted está presente. Esta sensación
de presencia, no es la sensación de que yo estoy presente, de que usted
está presente, o de que algún individuo está presente. La sensación de
presencia es la sensación de presencia, a secas. Debido a que uno se
identifica con su cuerpo, piensa que ha nacido y que va a morir. Lo que
nace es la sensación general de presencia, a secas. La sensación de
presencia, que ha venido espontáneamente, se irá espontáneamente. No
hay ningún individuo, excepto debido a la identificación con el cuerpo. El
sentido del tiempo, o de la duración, o del acontecimiento que ocurre en
el tiempo, todo eso sólo puede ocurrir si hay consciencia. Si no hay
consciencia, ¿tiene usted el sentido del tiempo?

Hay la mecha y hay el combustible; solo entonces la luz puede estar


aquí. Así pues, la luz depende de la duración del combustible. Así es
como sobreviene el factor tiempo. La sensación de presencia, esta
consciencia, es todo. Encuentre cómo aparece eso y cuánto va a durar.
De la misma manera en que la luz permanecerá solo mientras haya
combustible para ella, así también esta consciencia durará sólo mientras
este combustible esté aquí, combustible que es el cuerpo, el cual está
hecho de los cinco elementos que son una acumulación de alimento. Si
al cuerpo no se le suministra alimento constantemente, el cuerpo no
durará, y si el cuerpo no dura, entonces la consciencia no dura. Por
consiguiente, esta consciencia dependerá de cuánto esté aquí el cuerpo.
Esta consciencia no es todo y no va a durar siempre. Encuentre cómo ha
aparecido esa consciencia, encuentre la fuente de la consciencia.

¿Qué es este cuerpo? El cuerpo es solo la acumulación de alimento y


agua. Este alimento y agua ciertamente no son usted, y esta consciencia
es meramente la naturaleza de este alimento y agua. Por consiguiente,
usted es algo separado del cuerpo y de la consciencia. Mientras el
cuerpo está aquí, alguien que se considera a sí mismo un individuo, tiene
como su único capital la sensación de presencia, esta consciencia. Trate
a eso como al Dios más alto y no adore a nada más que a la sensación
de presencia; y cuando usted sea uno con la sensación de presencia,
entonces todo lo que es necesario a modo de conocimiento espiritual
brotará por sí mismo.

Si usted tiene problemas o preguntas que le interesan, encontrará que


estos problemas y preguntas se basan en su identidad con el cuerpo y
mente como un individuo. Si esa identificación no está aquí, entonces no
puede surgir ninguna pregunta. Usted llegará a esta conclusión.

Maharaj: [...] Más allá del reino de la consciencia que surge del cuerpo,
no hay ninguna experiencia de la consciencia. Yo quiero hablar de ese
estado más allá del reino de la consciencia. Hay millones de nombres,
pero todos estos nombres conciernen sólo al mundo objetivo. Incluso el
título de "padres" se debe también a los cuerpos; este título de "padres"
ha surgido como un resultado del cuerpo. Yo quiero que usted
comprenda claramente que sin la consciencia corporal no hay
ningún Brahman; el Brahman es, debido a que la consciencia es; y la
consciencia es, debido a que el cuerpo es. La consciencia del cuerpo es
el resultado de los cinco elementos. La consciencia del cuerpo y el
mundo no son diferentes; son idénticos. Considere esto de esta manera.
Todo lo que es aprehendido por la mente y el intelecto es este mundo
objetivo. Aunque usted haya escuchado estas charlas, todavía será
arrastrado por sus experiencias conceptuales.

Este cuerpo está hecho de alimento, ¿pero cuál es su verdadera


identidad (de usted)? Es como si el cuerpo hubiera sido ajustado
completamente, como si los granos que usted ha almacenado hubieran
sido ajustados completamente. Esto sólo es alimento. Esto es el cuerpo
y la consciencia de alimento. Lo Absoluto es su verdadera identidad. Yo
le he dado una indicación de lo Absoluto. Usted no ha rebasado la
consciencia, y la consciencia es el primer paso. La consciencia total no
es el fin.

Maharaj: Cualquier imagen que tenga de usted mismo no es verdadera.


El conocimiento verdadero es morar en su propio Sí mismo. Trate de
comprender todo este conocimiento que está juntando ahora. El
supuesto conocimiento que usted recibe en otras partes habla sólo
sobre la ignorancia; no puede hablar sobre el Sí mismo, el conocimiento
verdadero. Todo lo que es perseguido por la mente no es conocimiento
verdadero. El conocimiento verdadero no puede comprenderse
fácilmente. Si yo hubiera tenido la experiencia "yo soy" antes, ¿habría
entrado en la matriz de mi madre? Antes de entrar en la matriz, yo no me
conocía a mí mismo, no había ningún conocimiento de la "yo soidad".
Todo supuesto conocimiento está teñido por las palabras, lo cual es sólo
ignorancia. Usted, lo Absoluto, presencia el estado de vigilia, usted
conoce a la consciencia, usted conoce el estado de sueño profundo; por
consiguiente, usted no es eso.
Entre los millones de gentes que han venido y que han partido, ¿dónde
soy yo contado entre ellos? No hay ninguna individualidad conectada
con ninguna de esas formas, pero yo he sido siempre, y yo soy, el
funcionamiento total. Sin mí el funcionamiento no puede tener lugar. Yo
soy el funcionamiento total cada momento, hace millones de años o
ahora.

A pesar de mi clara comprensión de lo que precede, el sufrimiento


corporal tiene que ser padecido debido a la consciencia. El nombre de la
consciencia es el sufrimiento mismo. La vida del sufrimiento está casi
terminada. Lo que quiera que este principio es, junto con el cuerpo y la
consciencia, está experimentando todos los sufrimientos y sabe de sí
mismo que vale millones de dólares, como un barril de oro. Este
principio, que ha comprendido y realizado lo que es el sufrimiento y la
consciencia, vale millones. Yo no sigo la espiritualidad de las masas. En
este lugar, no se le dará a usted la espiritualidad del tipo común. Ese
Usted último no puede ser perdido nunca; pierda lo que pierda, usted ha
perdido sólo palabras. Ese Usted último conoce o siente "yo soy" sin
palabras. A través de este "yo soy" viene el conocimiento del mundo.
Usted no está aislado, usted es parte del conocimiento del mundo.

El Jivatman es el que se identifica con el cuerpo-mente como un


individuo separado del mundo. El Atman es sólo eseidad, o la
consciencia, la cual es el mundo. El Principio último que conoce esta
eseidad no puede ser nombrado. No puede ser abordado ni
condicionado por ninguna palabra. Eso es el Estado último.
Yo no quiero discípulos sumisos y humildes, los quiero poderosos, como
yo lo soy. Yo no hago discípulos, yo hago gurús.

Yo quiero que usted salte al tubo de ensayos en el proceso de esta


investigación.

Fuente: Nisargadatta Maharaj. La Consciencia y lo Absoluto (Sanz y Torres, 2007)

ANTES DE LA CONSCIENCIA
Detalles del libro:
Título: ANTES DE LA CONSCIENCIA
Título Original: Prior to Consciousness
Autor: Nisargadatta Maharaj
Nº de páginas: 317
Editorial: Sanz y Torres
Año de edición: Primera edición: Madrid, 2006
ISBN: 978-84-96094-97-0
Descripción:
El Navnath Sampradaya, o la tradición de los Nueve Maestros (nava,
nueve; natha, maestro; sampradaya, tradición) es uno de los linajes
espirituales más antiguos de la India, que hunde sus raíces en los
tiempos mitológicos. Toma este nombre cuando en un tiempo remoto,
los seguidores del Nath Sampradaya, eligieron a nueve de sus primeros
maestros como ejemplo de su enseñanza. En las instrucciones del día a
día, los maestros del Nath, rara vez utilizan términos eruditos de la
metafísica tadicional. De hecho, su enfoque es simple y directo,
enfatizando que la Realidad Suprema solo puede ser realizada dentro del
corazón.
Amburao Maharaj, Girimalleshwar Maharaj, Siddharameshwar Maharaj,
fueron algunos maestros del Navnath. Discípulos directos de éte último
fueron precisamente Nisargadatta Maharaj y Ranjit Maharaj.

Aunque Nisargadatta Maharaj (1897-1981) fue uno de los maestros más


destacados y reconocidos del Navnath Sampradaya, nunca dio mucha
importancia a las escuelas, cultos y credos, incluyendo el suyo mismo.
En respuesta a un interlocutor que quería unirse al Navnath Sampradaya,
Sri Nisargadatta contestó:
"El Navnath Sampradaya es solo una tradición, una manera de
enseñar y una práctica. No denota un nivel de consciencia. Si
usted acepta a un maestro Navnath Sampradaya como su gurú,
se une a su Sampradaya... su pertenencia es un asunto de su
propio sentimiento y convicción. Después de todo, ello es
completamente verbal y formal. En realidad no hay ni gurú ni
discípulo, ni teoría ni práctica, ni ignorancia ni realización. Todo
ello depende de lo que usted mismo crea que usted es.
Conózcase a usted mismo correctamente. No hay ningún
substituto para el conocimiento del Sí mismo".

Prefacio (extracto)
Buscadores de todo el mundo acudían a Sri Nisargadatta Maharaj por su
guía espiritual. Los contenidos de este libro están transcritos de las
grabaciones registradas en las sesiones de preguntas y respuestas
habidas en los periodos de 1980 y 1981, hasta la muerte de Sri
Nisargadatta Maharaj de cáncer de garganta el 8 de septiembre de 1981,
a la edad de 84 años. Maharaj hablaba solo en marathi, y en cada sesión
había un traductor, no siempre el mismo; nosotros les estamos muy
agradecidos...

Durante los dos últimos años de su vida Maharaj no hablaba sobre


ninguna cuestión perteneciente a esta vida en el mundo y su mejora.
Enseñaba solo la verdad más alta, y debido a la debilitada condición de
su cuerpo, algunos días había muy poca discusión. Pero incluso una
sola sentencia suya era como una Upanishad. Era muy directo y agudo
en sus respuestas y no fomentaba el ego de nadie —de hecho, su
propósito declarado era destruir esta seudo-entidad. Estar en su
presencia era sentir la verdad vibrante, imposible de describir. Era
sorprendente de ver: aquella personalidad podía estar feliz, colérica,
triste, alegre, sarcástica, o amable, y una variedad de emoción se
mostraba a través de aquel paquete como la luz del sol sobre el agua.
Nunca había ningún intento de cambiar nada de ella... que haga sus
cosas, ella no era él. Había sufrimiento en abundancia, debido al cáncer,
pero en esta imagen humana yo nunca he visto a nadie con más coraje.
Jamás salía una queja de sus labios. Aquel cuerpo continuaba cuando
parecía imposible que pudiera hacerlo. Uno sólo podía mirarle con un
amor y un respeto total. Aunque no había ninguna duda de que la forma
de Sri Nisargadatta estaba sufriendo de cáncer, él continuaba como de
costumbre con su rutina diaria de bhajans cuatro veces al día, de
sesiones de preguntas y respuestas dos veces al día, aunque como el
cuerpo se tomaba cada vez más débil estas sesiones eran a menudo
cortadas. Era suficiente estar en su presencia. Fue sólo hacia el final
cuando raramente hablaba.
Las repeticiones en el texto son necesarias, pues Maharaj machacaba
continuamente nuestros conceptos, retrotrayéndonos una y otra vez a la
raíz cuando intentábamos irnos por las ramas. Cuando intentábamos
aferrarnos a las palabras, incluso palabras que él había usado, las
desautorizaba tajantemente. Como alguien dijo una vez, «yo estoy
tremendamente agradecido a Maharaj. Lo que es sumamente llamativo
es que, sin consideración de nada, él responde lo que es más útil y
adecuado, pero las gentes quieren convertir las enseñanzas en un
sistema, lo que finalmente las arruina. Pero Maharaj no se molesta. Él
dice el viernes que lo rojo es negro, y el sábado que lo rojo es blanco,
pero la respuesta es correcta en el momento, debido a que ella cambia
la orientación del interlocutor. Es tremendamente valioso y único» (1). El
lector debería leer sólo unas pocas páginas a la vez y ponderar y meditar
sobre ellas.

Si usted lee este libro se asume que, como Maharaj decía, usted ha
«hecho su trabajo de casa». Si usted está dispuesto a abandonar su
identidad con esta seudo-entidad, lea y feliz viaje.
J. D.

Comentario: "Antes de la Consciencia"


Antes de la Consciencia, Ignitus Ediciones. Semillas de Conciencia,
editorial Sirio e Ignitus Ediciones. La Consciencia y lo Absoluto, Ignitus
Ediciones.
Estos tres títulos recogen las conversaciones con asistentes a las
charlas en los últimos años de Sri Nisargadatta. Para entonces ya se
había tomado conciencia de la importancia tanto del Maestro como de
su enseñanza, circunstancia que no ocurría en los primeros años, por lo
que las charlas eran grabadas. Las conversaciones que recogen estos
tres libros fueron grabadas por la señora Vanaja y compiladas,
transcritas y editadas por Jean Dunne, todo ello supervisado por el
propio Maharaj que incluso sugirió los títulos. La señora Jean Dunne
recibió la aprobación para que fueran publicadas en inglés, hecho que no
pudo llevarse a cabo hasta después de la muerte del Maestro.
"Semillas de Consciencia" ha sido publicado tanto por la editorial Sirio,
en 1995, como por Ignitus Ediciones en 2007. Es preciso señalar que
todas las traducciones de Ignitus han sido realizadas por Pedro
Rodea (un verdadero Comprehensor) lo que supone una garantía de
calidad especialmente desde el punto de vista de la propia
Comprensión. Este libro comienza con dos presentaciones escritas por
habituales traductores de Sri Nisargadatta, siendo especialmente
interesante la de Ramesh Balsekar, en donde nos muestra un resumen
de la vida del Maestro, de su experiencia personal con él, y de la
enseñanza. En "Antes de la Consciencia" y en "La Consciencia y lo
Absoluto" el prefacio es escrito por la editora Jean Dunne, en ambos
hace el siempre difícil intento de resumir la enseñanza de Maharaj. Este
último libro tiene la curiosidad de añadir la traducción del único libro que
se sepa que escribió Sri Nisargadatta llamado "El Conocimiento del Sí
Mismo y la Realización del Sí Mismo". Es un texto más propiamente
tradicional con el lenguaje y los términos habituales de la Tradición
Hindú, muy distinto en la forma, que no en la esencia, de su enseñanza
oral en donde prevalece ese lenguaje espontáneo, directo y "radical" tan
propio de Sri Nisargadatta.
En cuanto a las charlas el formato pregunta-respuesta las hace siempre
tremendamente eficaces. Es cierto que hay que acostumbrarse al
peculiar lenguaje de Sri Nisargadatta que, en el fondo, es idéntico al de
cualquier otro jnani pero, en la forma, evidentemente difieren. Eso sí el
aunto que Sri Nisargadatta quiere tratar y al que lleva siempre al
interlocutor es siempre el mismo, el punto de vista más elevado, en
especial, en estos últimos años de su existencia pues no quería
malgastar el tiempo en asuntos triviales. "Yo sólo trato dos cosas: ¿Cuál
es su identidad, y cuál es su convicción sobre lo que usted es? Estas
cuestiones no pueden discutirse con todo el mundo. Yo sólo puedo
hablar de ellas con aquellos de ustedes que son serios. Hay aquellos
que tienen un montón de sabiduría, pero que no han resuelto el enigma
de la "yo soidad".

Todo aquel que quiera penetrar en el esencia de su ser encontrará en


estas charlas respuestas a sus inquietudes y una guía segura lejos de
cualquier fantasía tan frecuente en nuestros días. Puede que la
exposición de Sri Nisargadatta no sea especialmente atractiva al
principio pero podemos asegurar que es totalmente fiel a la tradición y
una de las más eficaces precisamente por desembarazarse de todo
artificio innecesario. Todos estos libros son un tesoro que el buscador
sincero del Sí mismo agradecerá con todo su corazón.
Recensión por José Manuel Lagunas
Notas:

1. Semillas de consciencia.

Jean Dunn sobre Nisargadatta


Del Prefacio del libro de Maharaj: ANTES DE LA CONSCIENCIA
De una manera el núcleo de la enseñanza de Sri Nisargadatta Maharaj es
fácil de entender, y extremadamente difícil de otra. Es fácil si nosotros
queremos ser completamente honestos con nosotros mismos, si
queremos observar los conceptos de otros con los cuales hemos
construido nuestras propias prisiones. Investigar el propio sí mismo de
uno puede ser extremadamente difícil, debido a que estamos muy
apegados a nuestros conceptos ―nosotros no queremos abandonarlos.
Pero si el deseo de CONOCER es un deseo ardiente, entonces nos
pondremos en marcha. Nosotros sólo podemos saber quién o qué
somos por experiencia personal, no por libros o por otros.
Maharaj nos empujaba a descubrir lo que este "yo" es. Era como un
cirujano con un afilado escalpelo, cortando todas las cosas no
esenciales. Sus preguntas a menudo le dejaban a uno "fuera de juego",
sin saber lo que decir. Sus respuestas nunca eran lo que se esperaba. No
permitía ninguna cita de escrituras ―solo la experiencia personal― y
podía encolerizarse completamente respecto a esto. Una vez en que
alguien citó a Dakshinamurti, una deidad hindú, Maharaj respondió:
"¡Cuelgue a Dakshinamurti! ¿Qué hay sobre usted? ¿Cuál es su
experiencia?".

La mayor parte de nosotros nos identificamos a nosotros mismos con el


cuerpo-mente, de modo que Maharaj insistía en que descubriéramos lo
que este cuerpo-mente es. ¿No vino del esperma del padre y del óvulo de
la madre? El cuerpo es entonces un producto del alimento consumido y
es sostenido por el alimento, el cual es la esencia de los cinco
elementos. ¿Podemos nosotros ser esto? Sin la consciencia el cuerpo es
un material muerto. Cuando la consciencia deja el cuerpo no hay ningún
individuo, ningún mundo, y ningún Dios. La consciencia solo puede ser
consciente de sí misma cuando se ha manifestado en una forma física.
La consciencia está latente en cada grano de alimento, en todos los
cinco elementos ―es universal, inpersonal, omnipenetrante. Todo es
consciencia, y eso es lo que nosotros somos, actualmente. La
consciencia actúa a través de las formas acordemente a la combinación
de los gunas, sattwa(ser-luz-pureza), tamas (inercia-pasividad-
oscuridad), rajas (actividad-pasión-energía), y al condicionamiento
recibido. ¿Qué acontece cuando una de estas formas "muere"? La forma
deviene de nuevo parte de los cinco elementos y la consciencia se
sumerge en la consciencia universal. Todo eso es un proceso que
acontece, el juego de la consciencia.
Antes de que viniera esta forma ―¿qué era yo? Eso es lo que uno es
verdaderamente. Ese Absoluto Parabrahman ―éstas son solamente
palabras que nosotros hemos inventado para nombrar lo Inmanifestado,
lo Innombrable. El "Yo" eterno, el Ser absolutamente incondicionado, sin
tiempo, sin espacio, no consciente de ser (debido a que no hay ningún
otro). Yo soy como Yo Soy, como siempre he sido, como siempre seré,
eternamente.
Buscadores de todo el mundo acudían a Sri Nisargadatta Maharaj por su
guía espiritual [...]
Durante los dos últimos años de su vida Maharaj no hablaba sobre
ninguna cuestión perteneciente a esta vida en el mundo y su mejora.
Enseñaba solo la verdad más alta, y debido a la debilitada condición de
su cuerpo, algunos días había muy poca discusión. Pero incluso una
sola sentencia suya era como una Upanishad. Era muy directo y agudo
en sus respuestas y no fomentaba el ego de nadie ―de hecho, su
propósito declarado era destruir esta "seudo-entidad". Estar en su
presencia era sentir la verdad vibrante, imposible de describir. Era
sorprendente de ver, aquella "personalidad" podía estar feliz, colérica,
triste, alegre, sarcástica, o amable, y una variedad de emoción se
mostraba a través de aquel "paquete" como la luz del sol sobre el agua.
Nunca había ningún intento de cambiar nada de ella... que haga sus
cosas, ella no era él. Había sufrimiento en abundancia, debido al cáncer,
pero en esta imagen humana yo nunca he visto a nadie con más coraje.
Jamás salía una queja de sus labios. Aquel cuerpo continuaba cuando
parecía imposible que pudiera hacerlo. Uno sólo podía mirarle con un
amor y un respeto total. Aunque no había ninguna duda de que la forma
de Sri Nisargadatta estaba sufriendo de cáncer, él continuaba como de
costumbre con su rutina diaria de bhajans cuatro veces al día, de
sesiones de preguntas y respuestas dos veces al día, aunque como el
cuerpo se tomaba cada vez más débil estas sesiones eran a menudo
cortadas. Era suficiente estar en su presencia. Fue sólo hacia el final
cuando raramente hablaba.
Las repeticiones en el texto son necesarias, pues Maharaj machacaba
continuamente nuestros conceptos, retrotrayéndonos una y otra vez a la
raíz cuando intentábamos irnos por las ramas. Cuando intentábamos
aferrarnos a las palabras, incluso palabras que él había usado, las
desautorizaba tajantemente. Como alguien dijo una vez, "yo estoy
tremendamente agradecido a Maharaj. Lo que es sumamente llamativo
es que, sin consideración de nada, él responde lo que es más útil y
adecuado, pero las gentes quieren convertir las enseñanzas en un
sistema, lo que finalmente las arruina. Pero Maharaj no se molesta. Él
dice el viernes que lo rojo es negro, y el sábado que lo rojo es blanco,
pero la respuesta es correcta en el momento, debido a que ella cambia
la orientación del interlocutor. Es tremendamente valioso y único" (1). El
lector debería leer sólo unas pocas páginas a la vez y ponderar y meditar
sobre ellas.
Si usted lee este libro se asume que, como Maharaj decía, usted ha
"hecho su trabajo de casa". Si usted está dispuesto a abandonar su
identidad con esta seudo-entidad, lea y feliz viaje.

J. D.

Notas:

1. Semillas de consciencia.

Fuente: Antes de la Consciencia (Edit. Sanz y Torres)

Usted es antes de la idea "yo soy"


Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj
8 de abril de 1980
Interlocutor: El mundo como nosotros lo vemos, ¿es un
pensamiento? Está escrito en algunos lugares que cuando uno
ve el mundo, uno no ve el Sí mismo; e, inversamente, que
cuando uno ve el Sí mismo, uno no ve la manifestación.
Maharaj: El mundo no es nada sino la imagen de su propia consciencia
"yo". Es como si usted hubiera recibido una llamada telefónica diciéndole
que usted es, e, inmediatamente, el mundo surge. Cuando usted está en
sueño profundo y siente que se despierta, el mundo de sueño surge
simultáneamente. Con el "Yo Soy", el mundo surge en los estados de
vigilia y de sueño.
Int: ¿Puede uno ver el mundo sin la presencia del ego?
Mah: ¿Cuándo hay un ego? El ego está cuando usted tiene algunas
reacciones. Usted se da cuenta de todo lo que es observado
espontáneamente. Usted se aferra a ello, lo registra, y sólo entonces hay
un ego.
Usted ve un cierto material de construcción abandonado junto al camino
–usted piensa que es un carpintero y comienza a figurarse cómo usar
ese material; el proceso del pensamiento ha comenzado, el ego
comienza. Si usted es nadie, usted no se preocupará por el material de
construcción –lo observará y seguirá su camino. Una vez que está fuera
de la vista, está fuera de la mente; pero cuando usted acoge esa visión,
cuando piensa en ella, el ego ha comenzado.
Int: Así pues, cuando se piensa en la utilidad de lo que se ve,
¿es entonces cuando el ego viene al ser?
Mah: Sí. Esa es su naturaleza.
Int: Para volver a mi otra pregunta, cuando se ve el mundo, no
se ve el Sí mismo; cuando se ve el Sí mismo, no se ve el
mundo; ¿es así?
Mah: Es al revés. Cuando usted sabe que usted es –el mundo es; si
usted no es –su mundo no es.
Int: ¿Es "yo" el Sí mismo? Estoy hablando de la diferencia entre
el "Yo Soy" y el pensamiento "yo soy un hombre", el cual es el
ego. En la consciencia "yo soy", ¿existe el mundo? ¿Puede uno
verlo?
Mah: Cuando despierta, usted solo tiene la sensación de ser, sin
palabras: éste es el principio primario, el prerrequisito; más tarde, usted
sabe plenamente que usted es y que el mundo es, pero eso es una
ilusión, como los cuernos de una liebre. Finalmente, el mundo es como
el mundo del sueño. Comprenda este punto completamente; usted está
tratando demasiado del ego. ¿Ha comprendido usted lo que se dijo
sobre el ego?
Int: Pienso que he comprendido, pero si hago otra pregunta
quizás pueda resolverlo. Usando la analogía de la serpiente y la
cuerda (ver una cuerda en un lugar débilmente iluminado y
confundirla con una serpiente), si nosotros usamos el mundo en
esa analogía, ¿dónde está la identidad errónea aquí?
Mah: El Sí mismo es el mundo. Usted está hablando de eliminar la
identidad entre el Sí mismo y el mundo, ¿no es así? Primero de todo,
disponga del Sí mismo, comprenda lo que es el Sí mismo. Conozca
primero al Sí mismo, después conozca lo que es el mundo. La razón de
que el mundo surja, es que usted vino a saber que usted es.
Int.- ¿Cómo puede uno, en el estado de vigilia, perder enteramente la
sensación del mundo y ser solo el Sí mismo?

Mah: Usted tendrá que consultar al sol. Pregúntele, "¿cómo te deshaces


tú de tu luz?"... la luz es la manifestación del sol. ¿Puede usted separar la
luz del sol, o al sol de la luz? Debido a que el sol es, la luz es; debido a
que usted es, su mundo es.
Debido a que el estado presenciación acontece, se deduce que usted es;
debido a que usted es, la presenciación se siente palpablemente; debido
a que el sol es, la luz es. Si no hay ninguna presenciación, ¿dónde está el
presenciador? Permanezca ahí.
Int: ¿El ser es el presenciador?
Mah: Hay dos estados de presenciación; la eseidad presencia toda esta
manifestación. La presenciación de esta eseidad, de esta consciencia,
acontece a ese principio eterno, lo Absoluto.

20 de julio de 1980
Maharaj: Usted está teniendo experiencias en el mundo con el cuerpo y
la mente, pero ¿qué sabe usted sobre su identidad? Usted tiene una
imagen de usted mismo, pero esa identidad es solo una cosa pasajera.
Int: ¿Qué es la mente?
Mah: La mente es el lenguaje del soplo vital. Esa mente-lenguaje hablará
solo sobre las impresiones que ha recogido. El conocimiento "Yo Soy" no
es un pensamiento, pero observa los pensamientos.
Debido al prana, el pranava, el comienzo del sonido, en el sonido está el
amor de ser. El principio más sutil, el más interior, es ese principio
corrosivo "Yo Soy, Yo Soy", sin palabras, por el que usted sabe que usted
es. Él no tiene ninguna forma ni imagen, es solo eseidad, el amor de ser.

Para shakti es la eseidad o amor de ser. La siguiente etapa de la para


shakti es para shunti, la formación, pero todavía no es perceptible. La
siguiente etapa es la formación de la mente; el lenguaje es formado en
la mente; la siguiente etapa es la explosión de las palabras, las palabras
vocales. En esto, ¿dónde está usted? Esto es un proceso que acontece.

Estoy exponiendo para usted un conocimiento muy secreto sobre su


propia eseidad, cómo aconteció –sobre eso es sobre lo que estoy
hablando.

Este juego solo está aconteciendo, usted no está tomando ninguna parte
en él. Cuando usted es ignorante, piensa que está tomando parte en este
mundo manifiesto. No hay nadie actuando deliberadamente –ello está
aconteciendo espontáneamente. Usted no puede reclamar nada en este
proceso. Cuando usted comprenda completamente, llegará a la
conclusión de que esta eseidad es también una ilusión.
Int: ¿Quién reconoce que es una ilusión o ignorancia?
Mah: Solo Eso reconoce o presencia todo eso como ignorancia. Eso no
puede comprender a Eso, solo puede presenciar y comprender la
ignorancia. El que reconoce todo esto como ignorancia, ese es el
conocedor. ¿Por qué está usted llamándome jnani y escuchando mis
charlas? Debido a que yo he reconocido y comprendido esa ignorancia
niño, la "yo soidad", y he trascendido eso.
Finalmente, usted tiene que comprender que el principio que usted está
usando para hablar, moverse y operar en este mundo, no es usted.
Int: Yo he leído y oído muchas historias sobre los diferentes
sabios y personalidades del pasado, y todos ellos eran
diferentes; ellos fundaron diferentes sectas, etc.; ¿por qué es
esto así?
Mah: De acuerdo con la época y la situación, ellos han enseñado sus
conceptos, pero son conceptos emitidos solo para ese periodo, esa
situación, y después sus conceptos han sido convertidos en religiones.
Todos ustedes suponen que son conocedores espirituales. Antes de que
usted piense sacar algún beneficio de algo, primero de todo, descubra
cuál es su identidad.

30 de agosto de 1980
Interlocutor: ¿La consciencia permanece siempre?
Maharaj: No, la consciencia está aquí solo mientras el cuerpo está aquí.
Int: Incluso cuando uno comprenda, ¿habrá cuerpos viniendo a
la existencia y muriendo?
Mah: Sí. Los cinco elementos, los tres gunas, prakriti y purusha, juntos
son el medio de demostrar la "yo soidad".
En el estado original no hay ninguna sensación de consciencia, ninguna
consciencia de ser; pero tan pronto como viene la "yo soidad", la
manifestación entera es vista a la vez; esto es la expresión de la
consciencia. En lo Absoluto la "yo soidad" es total, pero la expresión es
en muchos. Yo me manifiesto a Mí mismo en muchos. Los seres
humanos son un tipo de forma y cada tipo de forma actuará según su
naturaleza, según la combinación de los tres gunas. ¿Cómo puede un
individuo entrar ahí?

La única manera de comprender este misterio es comprender su total


identidad con la consciencia universal, que es expresada en el espacio
total. Mientras usted se identifique con la forma humana es imposible
que el misterio sea resuelto.

¿Por qué viene usted aquí y gasta su tiempo durante una hora o más? Si
usted hace algún trabajo físico o mental durante dos horas, tendría algo
que sacar por él.
Int: Éstas son las horas que son útiles; todas las demás son
inútiles.
Mah: ¿Cómo pueden ser útiles? Yo estoy destruyendo eso para lo que
usted dice que estas dos horas son útiles. Estoy destruyendo la
identidad.
¿No es sorprendente que la enseñanza que destruye al individuo es
exactamente lo que el individuo quiere? La respuesta es que jamás ha
habido un individuo. Viene el conocimiento de que el individuo jamás ha
estado aquí.
Int: ¿Qué es la realización?
Mah: Antes de que brotara la idea de "Yo Soy", usted es, pero no sabe
que usted es. Subsecuentemente a eso ha habido muchos aconteceres
con los que usted ha comenzado a decorarse. Usted intenta sacar el
significado de usted mismo de las palabras, de los aconteceres
subsecuentes, y del significado de las palabras... eso no es usted...
abandónelo. Usted es antes de la idea de "Yo Soy". Establézcase ahí,
antes de las palabras "Yo Soy".
(Extraído de: ANTES DE LA CONSCIENCIA)

Fuente: Nisargadatta Maharaj. ANTES DE LA CONSCIENCIA (Edit. Sanz y Torres)

¿QUÉ ES ESO QUE ESTÁS BUSCANDO?

Detalles del libro:


Título: ¿QUÉ ES ESO QUE ESTÁS BUSCANDO?
Título Original:
Autor: Nisargadatta Maharaj
Nº de páginas: 112
Editorial: Sanz y Torres
Año de edición: Primera edición: 2011
ISBN: 978-84-92948-81-9
Descripción:
La consciencia es el deseo de ser que quiere perpetuarse. Su cualidad
es el deseo de vivir; es el amor mismo. Debido a que quiere vivir y
mantenerse, crea las condiciones adecuadas y prosigue en actividad en
el mundo…

Salga de su sentido del cuerpo. Su cuerpo está hecho de materia o


energía, pero no es usted. Este cuerpo que usted piensa que es todo su
mundo, no es permanente. Mientras esté identificado con el cuerpo,
usted es una persona enferma y todavía no está lista para la Realización.
Usted no pierde nunca su Sí mismo. Todo el proceso es comprender su
falsa identificación y salir de ella. Si acepta esto entonces nada le puede
tocar.
De hecho, la felicidad más alta (sat-chit-ananda) es una cualidad de
felicidad superior que, sin embargo, no es permanente; es solo un
estado de la mente. La Realización es cuando este estado de la mente,
esta felicidad, desaparece en un estado neutro sin cualidad ni forma que
es más bien un estado de no-mente, donde uno es permanentemente
cero, Nada.
Prefacio
Cuando miro hacia atrás a la serie de acontecimientos que llevaron a la
publicación de este libro, ello es una reconfirmación de que lo que la
Fuente ha ordenado debe acontecer.

El año pasado cuando descubrí, por casualidad, que el samadhi (1) del
gurú Sri Nisargadatta Maharaj estaba en los alrededores de mi
residencia en Mumbal Sur, decidí visitarlo ese fin de semana. Fue
bastante sorprendente encontrar que el samadhi estaba en el recinto de
cremación de Banganga. Pero entonces, se me ocurrió la idea de que
realmente no había mejor lugar que éste, al que la enseñanza de Maharaj
de que usted no es su cuerpo podría haberme traído. Una sensación de
paz y calma impregnaba el lugar, a la vez que una suave brisa llegaba
desde el mar.
Sentado cerca del samadhi había un anciano. Me puse a conversar con
él y supe que había estado presente, en varias ocasiones, en
los satsangs de Maharaj. Le pregunté si sabía si había charlas de
Maharaj que no hubieran sido publicadas hasta el momento, ya que
había habido numerosas grabaciones realizadas durante esos años.
Contestó que no tenía ni idea, pero que había una persona, llamada
Mullarpattan, que podía saber algo del asunto. Desgraciadamente, no
tenía ninguna dirección o número de contacto de esa persona. La cosa
quedó así, pero con la idea de que si había más cintas, sería una gran
idea publicarlas en la forma de un libro.
El domingo siguiente, estaba esperando en la parte de abajo del
apartamento de Ramesh Balsekar (un discípulo de Maharaj) antes de
que empezara los satsangs de la mañana en su residencia. Estaba allí
cuando conocí a María Jory. Hablamos por casualidad y me preguntó
qué había estado haciendo en los últimos tiempos. Mencioné que había
visitado recientemente el samadhi del gurú Sri Nisargadatta Maharaj, y
ahora estaba buscando a una persona de nombre Mullarpattan. Puedo
recordar aún la sorprendida cara de María cuando pronuncié ese
nombre. Exclamó que ella iba a verse con él esa misma tarde. Me dijo
que Mullarpattan había sido traductor de Maharaj durante mucho
tiempo.
Me invitó a ir con ella a conocer a Mullarpattan esa tarde. Fuimos
recibidos por un hombre de noventa y un años amable, hospitalario y
muy vibrante. Sin más preámbulos, María y yo le preguntamos si había
cintas que aún no se hubieran trascrito en un libro, ya que podrían ser de
enorme valor para los interesados en las enseñanzas de Maharaj. Él
mantuvo reiteradamente que Maharaj solía decir Olvide todos los libros y
vaya adentro.

En una visita posterior, fuimos agradablemente sorprendidos cuando


nos entregó una caja con diez cintas. Estas cintas, más tarde transcritas
por María, forman el contenido del libro que ahora tiene usted en sus
manos.

Mis cordiales agradecimientos a Mullarpattan por regalarnos y


confiarnos este tesoro de las charlas de Maharaj que han permanecido
olvidadas durante mucho tiempo. Esto da ahora a los buscadores una
rara oportunidad de tener un sabor más de las enseñanzas de Maharaj.
A María, por todo el duro trabajo que ha desarrollado y por su paciencia
con este proyecto. A Chaitan y Nila BaIsckar, por su ayuda al traducir el
marathi hablado por Nisargadatta Maharaj. Y especialmente a Gary
Roba, por su inestimable contribución al repasar pacientemente las
enseñanzas.

Siempre pienso en las enseñanzas de Maharaj como flechas de oro que


van directamente al corazón. Cuando le dije esto a un amigo, él dijo ¿De
verdad? ¡Es más bien como si Maharaj me estuviera acribillando a
balazos!

Es nuestra esperanza que este libro le conmueva a usted de una manera


u otra.
Gautama Sachdeva
Mayo 2007

Selección de textos:
 El conocimiento de su identidad real
Notas:

1. Samadhi - se refiere a un templo o santuario hindú para conmemorar a los muertos (similar a
un mausoleo), que puede contener o no el cuerpo del difunto. El samadhi a menudo se construye en
honor de personas veneradas como santos o gurús en las tradiciones religiosas hindúes.

El conocimiento de su identidad real


Conversaciones con Sri Nisargadatta Maharaj

Maharaj: Cuando la "yosoidad" aparece espontáneamente, la ilusión del


amor de sí mismo se quiebra en los cinco elementos básicos: espacio,
aire, fuego, agua y tierra. Pero este amor de sí mismo, "yo soy", se
manifiesta como guna sattva para el que acepta esto como un proceso
natural. Cuando se usa para lograr algo en el mundo, es llamado guna
rajas. Cuando se usa para reclamar ser el hacedor, es llamado guna
tamas. Todos los elementos se funden en uno, y a través de la tierra
crean la hierba y el grano. La hierba es el forraje para los animales que
nos dan leche. El grano es el alimento de los seres humanos, y en él el
principio más sutil está ya presente. Cuando es asimilado como cuerpo,
deviene el "cuerpo-alimento". Este cuerpo-alimento está formado por la
leche y los granos que comemos. Cuando la fuerza vital está ahí, la
"yosoidad" aparece. La "yosoidad" es la cualidad sattva. Sattva viene
de la palabra sat ―ser. La "yosoidad", que aparece en una fracción de
segundo, es debida al cuerpo-alimento.
Cuando nace un alma individual (jiva), deviene consciente de sus
padres, y, entonces deviene consciente de sus pastos, pradera y
alimento. Las formas son formadas según las formas de sus padres. Un
ser humano da nacimiento a un ser humano, los animales dan
nacimiento a los animales, y las serpientes y los gusanos son creados
de las formas de vida más bajas. Las criaturas de cuatro patas y los
seres humanos son creados de la fuerza vital más alta. El amor de sí
mismo es exclusivo de los seres humanos. Todo es creado de la
"semilla". Cuando la forma del padre está madura, se forma la semilla y
la foto o forma del padre se imprime en la semilla. Cada semilla crea un
individuo que es diferente de los demás. La semilla de un miembro de
una familia es completamente diferente de la de su hermano. La
fotografía en la semilla es tomada en una fracción de un segundo y la
nueva creación nace acordemente a la manera tradicional. Algunas
especies, como las cabras, nacen a los tres meses. Los seres humanos
nacen a los nueve meses.
Todos los seres vivos, así como todas las formas, son creados de la
mezcla de los cinco elementos con la esencia de la tierra. Hay cuatro
maneras en las que la creación tiene lugar. A lo que es creado del aire,
como las bacterias y diferentes insectos, se lo llama udhvaja. A lo que
nace del agua y del sudor del cuerpo, como los gusanos, etc., se lo
llama svedaja. A lo que nace de huevos, como las serpientes, peces y
pájaros, se lo llama undeja. Los animales y los seres humanos, que
tienen su propia manera de procrear, nacen del elemento tierra; a esto se
le llama jaraja. Junto con los cinco elementos, una cualidad del
universo que es llamada destino o prarabdha también entra en la
formación. El proceso del nacimiento no tiene lugar por ninguna acción
deliberada; acontece espontáneamente. Todas las acciones están
predeterminadas.
Con tanta "mezcla" como se da en la actualidad, predigo que todas las
razas finalmente se mezclarán. Las castas y los credos devendrán sin
sentido y será imposible identificar a un indio puro o a un europeo puro.
El modelo de la raza humana cambiará. La división entre hindú,
musulmán o cristiano dejará de existir. Macho y hembra será la única
categoría que quede.

Mientras permanezca la identificación con el cuerpo y el ego, uno no


puede ser libre. Uno solo seguirá el mismo modelo de comportamiento
convencional que el resto del mundo. ¿Pero cuál es el comportamiento
genuino de su verdadero dharma? ¿Con qué identidad me está
haciendo estas preguntas? Su conocimiento es el producto de su
identidad percibida, ¿pero qué conocimiento tiene usted de su identidad
real? Primero comprenda eso, antes de hacer más preguntas.
¿Qué es lo que usted quiere más? ¿Qué es eso detrás de lo que corre?
Usted ama a su cuerpo, y ansía las cosas que le dan placer. Usted siente
orgullo intenso de sus logros. Pero una vez que descubra su identidad
real, eso que "usted es", se estabilizará en esa presencia. Usted será
libre de codicia, de apego y de orgullo. La cosa que más le atrae de todo
es su "yosoidad". Usted quiere retener esa "yosoidad". Usted quiere "ser".
Este "yo soy" es verdaderamente lo que usted ama más. Usted quiere
estar vivo.
V: ¿Está la liberación real en ser capaz de descubrir quién es
uno?
M: Cuando descubre ese Sí mismo que no tiene color, ni imagen, ni
modelo, ya no necesita la liberación. Usted es más allá de la liberación.
¿Qué es yoga? Yoga es unir dos cosas ―eso es yoga. Toda la población
es un resultado de yoga. Una parte se une con la otra y produce
descendencia con la identidad de ambos ¿Por qué busca
usted yoga? Yoga significa puente, lazo, unión. ¿Por qué busca usted
esta unión? Usted tiene que descubrir por qué ha ocurrido. Yoga, esa
unión, no se buscaba antes de la aparición de la separación. Usted debe
descubrir cuál es su estado antes de la separación. Cualquiera que fuera
el principio o el estado antes de esta unión, antes de la separación, es el
estado perfecto. Debido a que ha aparecido la brecha, usted se siente
separado de su verdadero Sí mismo, y está tratando de unirse de nuevo;
eso es yoga. A causa de esto, usted ha devenido el siervo de sus
deseos.
El método que practican los yoguis es el control de la respiración.
Controlando su respiración son capaces de entrar en estado
de samadhi. Debido a que sus deseos han sido suprimidos por un
tiempo, suponen que han obtenido la auto-realización. Antes de
encontrar a mi gurú me gustaban esas cosas. Una vez, un
gran yogui vino de visita. Después de controlar su respiración, un coche
e incluso un camión podían pasarle por encima. Éste el poder milagroso
que podía exhibir. Pero ése era el alcance de su
ascesis yóguica ―control de la respiración, hacer milagros y exhibirlos.
Esas gentes que entran en samadhi reteniendo su respiración solo han
aprendido una pericia. No tienen el conocimiento, y no han trascendido
el conocimiento. Con las acrobacias de la respiración pueden lograr
temporalmente algunos poderes, pero eso no es la unión real con la
Fuente. Lo que se requiere es conocimiento del Sí mismo (jñana). Ellos
no han obtenido la unión última con lo Absoluto.
Fuente: Nisargadatta Maharaj. ¿QUÉ ES ESO QUE ESTÁS BUSCANDO? (Editorial Sanz y Torres,
2011)

DESTELLOS DE NISARGADATTA
Detalles del libro:
Título: DESTELLOS DE NISARGADATTA
Título Original: Gleanings from Nisargadatta
Autor: Nisargadatta Maharaj (Recopilación de Mark West)
Nº de páginas: 138
Editorial: Sanz y Torres
Año de edición: Primera edición: 2011
ISBN: 978-84-92948-78-9
Descripción:
Nada más alejado de las convenciones clásicas de la espiritualidad que
todo lo relacionado con la vida de Sri Nisargadatta Maharaj.

Nació en Bombay en 1897, Maharaj llevó hasta los treinta y cinco años la
vida ordinaria de un pequeño comerciante indio. Su atracción por los
temas religiosos le llevó a discutir con los brahmines y a luchar contra
las contradicciones dogmáticas que él rechazaba. Así era la rutina de su
vida, hasta el encuentro inesperado con Sri Siddharameshwar. Este
acontecimiento habría de transformar todo para él. Maharaj despertó a
su verdadera naturaleza. Se unió a la conciencia, después la trascendió y
se estableció en lo Absoluto. Entonces tomó el nombre de Nisargadatta
(de Nisarga:espontáneo, innato, y Datta: presencia) y se preparó una
habitación en una calle pequeña, ruidosa y sucia de Bombay. Y así
permaneció hasta su muerte sobrevenida en 1981.

La ausencia completa de pose, la espontaneidad de sus palabras


basadas en la evidencia de lo que él era, con exclusión de toda
referencia a los textos sagrados y de todo dogma, permanece como un
ejemplo excepcional entre los grandes sabios. Aunque en los últimos
años de su vida Sri Nisargadatta padecía cáncer de garganta, no quiso
cambiar nada en su vida cotidiana y siguió recibiendo numerosos
visitantes que acudían a su casa para escuchar sus enseñanzas.

Este libro reune las últimas conversaciones con Sri Nisargadatta antes
de que dejara esta vida.

Introducción - Parte 1
Estas notas y charlas, que incluyen preguntas y respuestas, fueron
tomadas literalmente y recogidas por mí durante un periodo de once
meses, desde julio de 1976 hasta mayo de 1977, en la presencia viva del
sabio Sri Nisargadatta Maharaj en su residencia de Bombay.

Sri Nisargadatta Maharaj es un sabio en la verdadera tradición india. Su


peculiar huida de nombre, fama y riqueza y su adhesión a vivir de una
manera humilde en una modesta y pequeña vivienda en las afueras de
Bombay dan testimonio de este hecho. Él mismo dice en su manera
característica...

Destellos de Nisargadatta

Introducción - Parte 1

Estas notas y charlas, que incluyen preguntas y respuestas, fueron


tomadas literalmente y recogidas por mí durante un periodo de once
meses, desde julio de 1976 hasta mayo de 1977, en la presencia viva del
sabio Sri Nisargadatta Maharaj en su residencia de Bombay.

Sri Nisargadatta Maharaj es un sabio en la verdadera tradición india. Su


peculiar huida de nombre, fama y riqueza y su adhesión a vivir de una
manera humilde en una modesta y pequeña vivienda en las afueras de
Bombay dan testimonio de este hecho. Él mismo dice en su manera
característica:
Que otros ayuden al mundo, construyan grandes ashrams y tomen
discípulos. Para mí, todas estas actividades son vanidad e ilusión.
Puesto que yo no necesito nada y soy completo en mí mismo, ¿por
qué debería meterme en ganancias y actividades mundanas
triviales?
Su mensaje simple arrojará luz en la senda de muchos buscadores
genuinos de la Verdad en esta época turbulenta en que muchos
supuestos gurús y hombres de Dios ofrecen tantas vías y técnicas
diferentes para obtener algo que, de hecho, nunca hemos perdido. Su
mensaje es muy simple y no está revestido de significados esotéricos u
ocultos. Es ciertamente un atajo, y tan simple, que una persona sin
discernimiento podría aceptarlo o no aceptarlo por esa razón misma.
El sabio dice que la Verdad está desnuda y ante los ojos de todo el
mundo para verla, y que si alguien le dice que es oculta, esotérica o
secreta, entonces tenga por cierto que esa persona no ha comprendido
la Realidad o la Verdad. La gloria y majestad de un sabio tal como
Nisargadatta (el dador del estado original o natural) Maharaj es más allá
de cualquier concepto y totalmente inefable ―es la verdadera gloria de
cada uno de nosotros, tanto si somos consciente de ello como si no. Me
siento bendecido por poder compartir con el mundo, en esta época
turbulenta, algo del néctar inapreciable de sus palabras, pensamientos y
discursos.

Mi especial amor y gratitud para el traductor, S. V. Saprey, un hombre de


gran inteligencia, que no sólo fue capaz de traducir la difícil y fluida
lengua marathi del sabio al inglés, sino que fue capaz también de
transmitir y propiciar en mí la correcta comprensión de lo que el sabio
decía.

Este libro podría ser llamado apropiadamente La Filosofía más Alta o El


Final de toda Filosofía, pues para la persona promedio, la convicción de
que este vasto universo depende de mí y no al revés,
probablemente sonará egoísta y blasfema, mientras que para el raro
hombre de sabiduría e intuición es la tesis esencial de la Auto-
realización.

Introducción - Parte 2
¿Por qué cree el hombre en el nacimiento y la muerte? ¿No es debido a
su condicionamiento, a que alguien le dijo ―usted ha nacido y morirá?
Estas son las cuestiones que plantea el sabio. ¿Por qué no ha tratado el
hombre de descubrir la respuesta a esta cuestión básica del nacimiento
y la muerte? Pues si uno investiga seriamente dentro de sí mismo, dice
el sabio, encontrará que el nacimiento y la muerte es otro mito, un tigre
de papel, una falsedad y una creencia sostenida erróneamente.

Si esto es así ―si lo que dice el sabio es correcto― ¿no es ésta la mayor
de las noticias buenas, la información más significativa que se haya
proclamado nunca? ¿No es ésta la cuestión más importante, la cosa
más significativa que resolver para todos y cada uno de los seres
humanos? Considere las siguientes palabras de un santo indio de finales
del siglo XX, Meher Baba:
Penetrar en la esencia de todo ser y significado y saborear la
fragancia de ese logro interior para guía y beneficio de otros,
expresando en el mundo de las formas, la Verdad, el amor, la
pureza y la belleza, éste es el único juego que tiene un valor
intrínseco; todos los otros aconteceres, eventos y logros, no tienen
en sí mismos importancia duradera.
Considere también las siguientes palabras del filósofo y poeta de finales
del siglo XIX, Friedrich Nietzsche:
Aquél que ha escalado las montañas más altas (que ha realizado su
verdadera naturaleza) se ríe de todas las tragedias, reales o
imaginadas.
Aparentemente para el sabio o el hombre que tiene discriminación e
intuición verdadera, la propia muerte deviene una absurdidad risible.
Para un hombre para el que no existe el miedo de la muerte, ¿podría ser
la vida algún problema? Obviamente no, pues estaría libre de todas las
tensiones, preocupaciones y ansiedades; su mente no estaría siempre
contemplando ansiosamente el futuro o desesperando por el pasado,
los cuales son sólo un mito o imaginación para el hombre
verdaderamente despierto.

En el sueño yo puedo ser el rey de Inglaterra o el presidente de los


Estados Unidos, pero al despertar puedo encontrar que esto no era así,
que sólo estaba dormido y soñando. Similarmente con el sueño de esta
vida incorporada en un mundo donde hay nacimiento y muerte; si yo
investigara seriamente encontraría que, en realidad, yo no he nacido
nunca, que la persona que pensaba ser es sólo un malentendido, una
apariencia ilusoria, un sueño.

Ésta es la cuestión que nos propone el sabio, el hombre de sabiduría. Él


es el despertador, el timbre que suena por todos nosotros para despertar
de este sueño con sueños y sueño profundo de ignorancia que nos
envuelve en esta turbulenta época.
MARK WEST
India, mayo de 1977
Fuente: Nisargadatta Maharaj. DESTELLOS DE NISARGADATTA (Editorial Sanz y Torres)

El mundo es mente
por Nisargadatta Maharaj
Maharaj: Cuando comprende la "esencia de usted", entonces sabe que
todas las ansiedades y miedos pertenecen solo al mundo y no son
suyos. Cuando viaja en un tren, usted no se mueve, solo el tren se
mueve. Similarmente, todo acontece, viene y se va; pero usted es la
Realidad sin cambio, el presenciador. La "esencia" no necesita nada.
Usted puede hacer sadhana o cualquier otra cosa; la mente debe hacer
algo, pero sepa que no tiene ningún valor y que no hay nada que ganar o
perder en ello.
Mis devotos quieren celebrar mi cumpleaños en abril, pero les he
advertido que no envíen invitaciones. Si las gentes quieren venir, que
vengan; si no, que así sea. Yo no quiero popularidad o nombre y fama ni
reunir una multitud. Yo no necesito nada.

Usted puede ayudar a las gentes y aconsejarles, pero primero


establézcase en el conocimiento de su propia esencia, y sepa que da
igual una vía que otra. Para cualquier conocimiento espiritual usted debe
estar aquí primero.

¿Qué es ese conocimiento? Es una sensación de cielo y espacio y darle


modelo y forma es uno de los primeros pecados. El conocimiento del Sí
mismo no tiene atributos y es no-conocimiento; de hecho es el Sí mismo
mismo. El primer atributo en aparecer en este conocimiento es el
espacio, pero el auto-conocimiento es antes del conocimiento del
espacio. El auto-conocimiento es más allá y no tiene atributo y es la
Realidad. Usted se ha identificado erróneamente con el espacio y de ahí
aparecen todos los demás atributos —agua, tierra, fuego, infelicidad,
deseo, etc. (el primer atributo es el Brahman o el espacio o
el Brahman Saguna).
Espacio, memoria, consciencia no son nada sino la mente. El mundo es
mente. La suma total es mente y ella es también el primer atributo o
conocimiento "yo soy", pero esta mente es presenciada por algo, que es
la Realidad. La mente es el Brahman Saguna o el primer atributo. Una
vez que comprende que usted es el presenciador de la mente, esa
comprensión es la Realidad. La mente y el mundo son inseparables. La
mente es el mundo, la consciencia e Ishwara, pero usted es antes de la
mente. El mundo aparece sobre usted y en usted. En realidad no hay
ninguna división. El mundo es ilusión, no ha existido nunca. La visión de
la mente es la visión del mundo. Lo inmanifestado ve lo manifestado por
medio de la mente.
Lo inmanifestado no puede tener compañía con lo manifestado, pues si
la tuviera, entonces lo manifestado se disolvería o desaparecería. Lo
manifestado es una ilusión sobre lo inmanifestado. Primero yo conozco
mi sí mismo, entonces todo otro conocimiento está en la mente
universal. Usted no es la mente; así pues, que todas las acciones
acontezcan, ellas no pueden afectarle.

Lo inmanifestado no puede ser entendido, de modo que podemos


desechar todos los conceptos de la mente, y lo que queda es la
Realidad. Cualquier razón que hubiera para alcanzar algo en la vida, la ha
perdido ahora, de modo que usted no necesita nada.
1 de diciembre de 1976

Maharaj: Usted dice que es el observador de todo lo que acontece y de


todo lo que ve. ¿Pero qué es ese observador? ¿Cuál es la identidad del
"yo" que observa? ¿No es ilusorio? Usted se ha identificado con muchas
cosas en este mundo objetivo, y está persiguiendo muchos deseos e
inclinaciones diferentes, yendo así de un lugar a otro tratando de
conseguir la felicidad; pero esta actividad sin comprensión no le traerá
nada más que infelicidad. Trate de descubrir lo que usted es
verdaderamente, porque sólo en eso hay satisfacción duradera.
Este mundo objetivo no es su "verdadero hogar", de ahí que se sienta
infeliz. La fuente subyacente de todo este mundo objetivo es su
verdadero hogar; así pues, vuelva ahí y sea completo, olvide el mundo
enteramente mientras vive en él. El estado de sueño profundo es casi
equivalente a su "verdadero hogar". El sueño profundo es muy
descansado y refrescante, debido a que usted vuelve más o menos a su
estado verdadero. En este estado no hay presente ninguna consciencia
"yo" ni ningún conocimiento de personalidad en absoluto, pues la
personalidad se ha disuelto en su estado original.

El yogui no es una personalidad. El verdadero yogui es el que ha


tragado esta consciencia "yo soy" y la ha sumergido en sí mismo; él es
entonces un maha-yogui. De hecho usted ve este mundo debido sólo a
su propia Maya (ilusión), pero incluso entonces Maya es solo una
sensación, una apariencia, no es la Realidad.
18 de abril de 1977

Fuente: Nisargadatta Maharaj. Destellos de Nisargadatta (Editorial Sanz y Torres, 2011)

YO NO SABÍA

Detalles del libro:


Título: YO NO SABÍA
Título Original:
Autor: Nisargadatta Maharaj
Nº de páginas: 336
Editorial: Sanz y Torres
Año de edición: Primera edición: 2011
ISBN: 978-84-92948-77-2
Prólogo:
Nada más alejado de las convenciones clásicas de la espiritualidad que
todo lo relacionado con la vida de Sri Nisargadatta Maharaj.

Nacido en Bombay en 1897, Maharaj llevó hasta los treinta y cinco años
la vida ordinaria de un pequeño comerciante indio: trabajo, vida familiar
(estuvo casado y tuvo varios hijos) y una atracción por los temas
religiosos que lo llevó a discutir con los brahmines y luchar contra las
contradicciones dogmáticas que él rechazaba. Así era la rutina de su
vida, hasta el encuentro inesperado con Sri Siddharameshwar. Este
acontecimiento habría de transformar todo para él.

Usted es la última Realidad, lo Supremo, le dijo su gurú. Esta afirmación


proferida con fuego puso para él todo en cuestión. Desde el exterior no
se veía en él ningún cambio. Siguió cumpliendo su trabajo diario igual
que antes; pero, poco a poco, Maharaj despertó a su verdadera
naturaleza. Se unió a la consciencia, después la trascendió y se
estableció en lo Absoluto.
Él tomó el nombre de Nisargadatta (de Nisarga: espontáneo, innato, y
Datta: presencia) y se preparó una habitación encima de la vivienda de
su hijo en una calle pequeña, ruidosa y sucia de Kethwadi, barrio
populoso de Bombay, a pocos metros de su puesto de bidis (pequeños
cigarrillos indios), donde le sustituyó su hijo. Y así permaneció hasta su
muerte sobrevenida el 8 de septiembre de 1981. Allí dormía, recibía las
visitas y celebraba los bhajans, ritual diario indio tradicional, según la
promesa que había hecho a su gurú.

La ausencia completa de pose, la espontaneidad de sus palabras


basadas en la evidencia de lo que él era, con exclusión de toda
referencia a los textos sagrados y de todo dogma, permanece como un
ejemplo enteramente excepcional entre los compendios de palabras de
los grandes sabios.

Gracias a Maurice Frydman, europeo que vivía en la India, Maharaj


alcanzó una cierta fama. Frydman publicó en 1973, en lengua inglesa, un
total de cien conversaciones entre Maharaj y sus visitantes. Entonces
empezaron a afluir allí los buscadores de la verdad, especialmente
holandeses y americanos, pero hay que precisar que Maurice Frydman,
contrariamente a las conversaciones traducidas en este volumen, retocó
las palabras de Maharaj (con su aprobación) para darles una forma más
literaria. Frydman contribuyó con ello a facilitar a los occidentales, ya
familiarizados con las exposiciones de Ramana Maharshi o de
Krishnamurti, el acceso a la no-dualidad tal como la vivía Maharaj. Pero
es bueno que podamos disponer ahora del lenguaje directo y preciso, a
veces rudo, que evita la jerga de la espiritualidad, propio de Maharaj,
lenguaje que parece ser la forma más incisiva que pueda tomar la
verdad.

Esta obra consta de dos partes. La primera, son dieciséis


conversaciones que tuvieron lugar entre 1978 y principios de 1980,
donde se exponen los puntos esenciales de la enseñanza de Maharaj. En
la segunda figuran los momentos más importantes de mi propio
encuentro con el Sat-gurú, entre el 25 de Octubre y el 15 de Noviembre
de 1980. En esta traducción me he esforzado sobre todo en restituir el
carácter simple y recio de las palabras de Maharaj.

Creo necesario precisar el carácter fulgurante de las respuestas de


Maharaj, que brotaban de él con una gran intensidad, a veces antes de
que el intérprete hubiese terminado de traducir la pregunta del visitante.
La mayoría de éstos se expresaban en un inglés aproximativo, lo que
explica las repeticiones. Hay que tener también en cuenta el cambio de
interlocutor en la discusión de una misma pregunta. Sri Nisargadatta,
aunque padecía cáncer de garganta, no quiso cambiar nada en su vida
cotidiana, pero algunos días estaba muy débil y hablaba menos. Así
pues, hay que tener en cuenta, sobre todo en la segunda parte, los largos
silencios que separan las palabras de Maharaj y que, en la lectura
pueden dar la impresión de que no guardan relación de continuidad.

Para terminar, quiero dar las gracias a Christiane y a Joseph


Nauwelaerts, que me han facilitado copias de sus grabaciones y me han
animado desde el comienzo en este proyecto de traducción, que había
recibido la aprobación de Maharaj mismo.
P. V.

YO SOY INNACIDO

Detalles del libro:


Título: YO SOY INNACIDO
Título Original: I am Unborn
Autor: Nisargadatta Maharaj
Nº de páginas: 252
Editorial: Sanz y Torres
Año de edición: Primera edición: 2011
ISBN: 978-84-92948-75-8
Descripción:
Este libro es producto de las notas que tomó Damodar Lund como
participante habitual en los satsangs impartidos por Maharaj en su
residencia. En las conversaciones son Sri Nisargadatta se explicaba que
los estados de vigilia, sueño y eseidad son todos una forma de
ignorancia.
Una vez que usted sabe esto y está convencido de ello, usted es libre.
Antes de la aparición de la eseidad, por los siglos de los siglos, usted era
perfecto y completo como Parabrahman. Un jñanino da ninguna
importancia a los estados de vigilia, sueño y eseidad. Si no hay soga, no
hay serpiente. Para decir que todo esto es falso, ¿necesita usted algún
esfuerzo? Una vez que sabe, no hay ningún esfuerzo; usted lo rechaza
como ignoracia, y no hay ningún registro.
Yo soy significa todo este espectáculo que está viendo. También
numerosos universos están jugando en ese yo soy. Debe realizar que
usted sólo observa, y que usted no es eso; que usted no es ese yo soy en
el que los universos están jugando. En el Brahman todo es ilusión. La
presenciación de esto le acontece al Parabrahman porque yo soy
innacido, yo era innacido y permaneceré innacido.

"Yo soy" es sin forma


por Nisargadatta Maharaj De una charla el 2 de febrero de 1980

Maharaj: La mente piensa que el mundo exterior es un resultado de la


respiración que entra y sale; los pensamientos de la mente reciben
impresiones según las circunstancias. Cuando entramos en contacto
con un sabio, la mente recede adentro. Este conocimiento
omnipenetrante ha venido espontáneamente en el cuerpo, y se va
espontáneamente y se mezcla con la consciencia total. Cuando viene
espontáneamente, se identifica erróneamente con el cuerpo y las
circunstancias locales, y así padece erróneamente sufrimiento y miseria.
En realidad, este conocimiento es una parte de la consciencia total y
como tal no está ligado a una circunstancia y cuerpo particular. Incluso
cuando un individuo muere lleno de miedo, todo volverá a los elementos
y la consciencia se mezclará con la consciencia universal.
En los instrumentos de cuerda, el sonido se mezcla con el espacio;
similarmente acontece con la consciencia. Ella no aparece en ninguna
parte, pero se manifiesta en el cuerpo como "yo soy" y observa el soplo
vital; así pues, no es el cuerpo sino el soplo vital el que prevalece como
espacio en todas partes. "Usted es" significa consciencia solo, pero con
el nacimiento del cuerpo y el soplo vital, usted se hace acreedor de "yo
soy", que es sin forma. Un cuerpo fuerte significa solo que el almacén de
alimento es fuerte. El soplo vital sin labios ni lengua depura esta esencia
de alimento y, como consecuencia de la masticación, son recibidas las
impresiones que vagan fuera. La recitación es un proceso de la mente, y
usted no es ninguno de éstos. Cuando la esencia del alimento está aquí,
comienza la pulsación o la respiración en el cuerpo.

El conocimiento "yo soy", cuando es sustentado por el cuerpo, es


llamado Saguna Brahman(Brahman con cualidad). Este estado "yo
quiero ser" o "yo soy" no tiene modelo ni forma. El soplo vital, "yo soy" y
la mente no tienen modelo ni forma, la forma es solo para la
continuidad. El Sí mismo es omnipenetrante, pero su expresión es solo a
través del cuerpo de alimento. Se proporciona alimento, los elementos
se mezclan, la pulsación comienza y la "yosoidad" aparece. Esta fuerza
vital es omnipenetrante y está en el alimento en una condición
durmiente. Ella es el mismo principio en el insecto y en usted. "Yo soy",
en la forma del cuerpo, puede alcanzar el estado más alto; si lo acepta y
mora en él, usted escapa al nacimiento y a la muerte. Sea en ese
principio. Para esto no hay disciplinas. Si hace ascesis es porque usted
ha pecado en nacimientos anteriores, pero si se encuentra con un sabio,
entonces él le muestra su verdadera naturaleza.
Muchos sabios han establecido vías. Pero para la vía "yo soy", ¿a dónde
debe ir? "Yo" prevalezco por todas partes; en esta etapa no hay ningún
lugar donde usted no sea. Si mora y embebe "yo soy", no hay nada más
que hacer en la espiritualidad. Con esto, cualquier acción que lleve a
cabo, usted realizará que todo es la acción del principio dinámico, solo
un juego. Usted puede vivir un centenar de años, pero todos los días son
entretenimiento para usted si no se identifica con el cuerpo y permanece
exactamente lo que "usted es". Usted se identifica con lo que no es y
esto es adharma (blasfemia). Si mora en usted mismo no hay miseria;
en otro caso, en la muerte, tendrá el miedo de que "yo voy a morir". De
hecho, nosotros no tenemos ninguna experiencia directa del nacimiento
ni de la muerte. ¿Tiene usted algún conocimiento del nacimiento y de la
muerte? No, son solo cosas oídas, ningún conocimiento directo. El
nacimiento viene del juego de los cinco elementos; este juego aparece
en el nacimiento y desaparece en la muerte. En todo esto, ¿quién es
usted? "Yo soy" está por todas partes, pero deviene expresado en el
alimento como el soplo vital en el cuerpo. Usted es innacido. Todo lo que
observa es creado y desaparecerá. Hasta que no tenga una identidad
verdadera suya propia, no encontrará la paz. Todo lo que haya adquirido
va a desaparecer, incluida su identidad presente. Las gentes están
demasiado ocupadas en las actividades mundanas, y esto es una
comprensión sutil que son incapaces de entender.
En el nombre de la espiritualidad, las gentes aceptan disciplinas y un
uniforme, lo cual es causa de más esclavitud; el conocimiento espiritual
debe llevar a la liberación. El que reconoce los conceptos está libre de
los conceptos. El Atman no tiene nacimiento, este toque "yo soy" es un
heraldo de lo Absoluto, y solo el heraldo desaparece. "Yo soy" es una
ilusión, es temporal; el que sabe esto conoce el principio eterno.
Cualesquiera experiencias que goce son un estado imperfecto. Usted se
mete en prácticas, debido a que la mente no le deja estar en paz.
Fuente: Nisargadatta Maharaj. YO SOY INNACIDO (Sanz y Torres, 2012)

MIS RECUERDOS DE SRI NISARGADATTA MAHARAJ

Detalles del libro:


Título: MIS RECUERDOS DE SRI NISARGADATTA MAHARAJ
Título Original: Remembering Nisargadatta Maharaj
Autor: David Godman
Nº de páginas: 112
Editorial: Sirio
Año de edición: Junio 2014
ISBN: 978-84-7808-974-1
Descripción:
Cada día son más los buscadores que se quedan asombrados al leer Yo
soy eso, la monumental obra que recoge la esencia de la enseñanza
impartida hasta su muerte en 1981 por el gran sabio hindú Sri
Nisargadatta Maharaj. En los últimos años de su vida la modesta
vivienda de Sri Nisargadatta en los suburbios de Bombay, se vio cada día
repleta de visitantes, tanto hindúes como occidentales, ansiosos de
escuchar las palabras de Maharaj y de estar cerca de él. Uno de estos
visitantes asiduos fue David Godman, quien en este libro comparte sus
recuerdos y multitud de anécdotas de Nisargadatta inéditas hasta ahora,
ya que el sabio, en muy contadas ocasiones, hablaba de sí mismo y de
su vida, y jamás alentaba a que le hicieran preguntas sobre ella. Este
libro será una delicia para todos aquellos que hayan disfrutado con la
lectura de Yo soy eso o de cualquier otra obra de las que recogen las
enseñanzas de Nisargadatta.

Introducción
Cuando a mediados de la década de 1980 tomamos por primera vez
contacto con las enseñanzas de Sri Nisargadatta Maharaj quedamos tan
impresionados que decidimos hacer todo lo posible por poner su
mensaje al alcance de los lectores de lengua castellana. Este deseo
culminó en 1988 con la publicación de la primera versión en nuestro
idioma del libro Yo soy eso, la obra más importante y significativa de
cuantas recogen las conversaciones de Maharaj, la cual, según sus
propias palabras, es un riel reflejo de su enseñanza.
Hoy, casi treinta años después, al publicar este breve texto de David
Godman sentimos una satisfacción semejante. En la actualidad son ya
muchos los libros que plasman las conversaciones que Nisargadatta
mantuvo con sus discípulos y visitantes, pero curiosamente esta
abundancia contrasta con lo poco que sabemos de su día a día, con la
poca información que tenemos de lo que cotidianamente ocurría a su
alrededor. Como apunta Godman, Nisargadatta hablaba sobre sí mismo
en muy contadas ocasiones y no alentaba a que se le hicieran preguntas
sobre su vida privada ni sobre cualquier otro tema que no estuviese
directamente relacionado con la enseñanza. Toda su fuerza y su energía
iban dedicadas a llevar la comprensión de su interlocutor más allá del
límite, obligándole a escudriñar lo más recóndito de sí mismo y a romper
su identificación con el cuerpo, la mente y la consciencia, apuntando
siempre a la Realidad Suprema, que es la naturaleza real de todo cuanto
existe y cuya realización nos está esperando a cada uno de nosotros.
Raramente permitía que en su presencia se hablara de otros asuntos o
de otras personas.

Cualquiera que haya tenido contacto con las enseñanzas de Sri


Nisargadatta Maharaj disfrutará enormemente con la lectura de estas
páginas, repletas de información y de anécdotas tan interesantes como
desconocidas.
LOS EDITORES

MIS RECUERDOS DE SRI NISARGADATTA MAHARAJ


Detalles del libro:
Título: MIS RECUERDOS DE SRI NISARGADATTA MAHARAJ
Título Original: Remembering Nisargadatta Maharaj
Autor: David Godman
Nº de páginas: 112
Editorial: Sirio
Año de edición: Junio 2014
ISBN: 978-84-7808-974-1
Descripción:
Cada día son más los buscadores que se quedan asombrados al leer Yo
soy eso, la monumental obra que recoge la esencia de la enseñanza
impartida hasta su muerte en 1981 por el gran sabio hindú Sri
Nisargadatta Maharaj. En los últimos años de su vida la modesta
vivienda de Sri Nisargadatta en los suburbios de Bombay, se vio cada día
repleta de visitantes, tanto hindúes como occidentales, ansiosos de
escuchar las palabras de Maharaj y de estar cerca de él. Uno de estos
visitantes asiduos fue David Godman, quien en este libro comparte sus
recuerdos y multitud de anécdotas de Nisargadatta inéditas hasta ahora,
ya que el sabio, en muy contadas ocasiones, hablaba de sí mismo y de
su vida, y jamás alentaba a que le hicieran preguntas sobre ella. Este
libro será una delicia para todos aquellos que hayan disfrutado con la
lectura de Yo soy eso o de cualquier otra obra de las que recogen las
enseñanzas de Nisargadatta.

Introducción
Cuando a mediados de la década de 1980 tomamos por primera vez
contacto con las enseñanzas de Sri Nisargadatta Maharaj quedamos tan
impresionados que decidimos hacer todo lo posible por poner su
mensaje al alcance de los lectores de lengua castellana. Este deseo
culminó en 1988 con la publicación de la primera versión en nuestro
idioma del libro Yo soy eso, la obra más importante y significativa de
cuantas recogen las conversaciones de Maharaj, la cual, según sus
propias palabras, es un riel reflejo de su enseñanza.
Hoy, casi treinta años después, al publicar este breve texto de David
Godman sentimos una satisfacción semejante. En la actualidad son ya
muchos los libros que plasman las conversaciones que Nisargadatta
mantuvo con sus discípulos y visitantes, pero curiosamente esta
abundancia contrasta con lo poco que sabemos de su día a día, con la
poca información que tenemos de lo que cotidianamente ocurría a su
alrededor. Como apunta Godman, Nisargadatta hablaba sobre sí mismo
en muy contadas ocasiones y no alentaba a que se le hicieran preguntas
sobre su vida privada ni sobre cualquier otro tema que no estuviese
directamente relacionado con la enseñanza. Toda su fuerza y su energía
iban dedicadas a llevar la comprensión de su interlocutor más allá del
límite, obligándole a escudriñar lo más recóndito de sí mismo y a romper
su identificación con el cuerpo, la mente y la consciencia, apuntando
siempre a la Realidad Suprema, que es la naturaleza real de todo cuanto
existe y cuya realización nos está esperando a cada uno de nosotros.
Raramente permitía que en su presencia se hablara de otros asuntos o
de otras personas.

Cualquiera que haya tenido contacto con las enseñanzas de Sri


Nisargadatta Maharaj disfrutará enormemente con la lectura de estas
páginas, repletas de información y de anécdotas tan interesantes como
desconocidas.
LOS EDITORES

Nisargadatta y otros Maestros


Un diálogo con David Godman(Extraído de: MIS RECUERDOS DE SRI
NISARGADATTA MAHARAJ)
Harriet: Has comentado que Maharaj nunca visitaba a otros
maestros porque ya no tenía ninguna duda. ¿Hablaba alguna
vez de otros maestros y decía lo que pensaba de ellos?
David: Creo que le gustaba Jiddu Krishnamurti. Al parecer le había visto
hacía muchos años andando por las calles de Bombay, No creo que
Krishnamurti hubiera advertido su presencia. Después, Maharaj siempre
habló bien de él, e incluso animaba a la gente a ir a verle. Un día Maharaj
se tomó el día libre y le pidió a todo el mundo que ese día en vez de
acudir a él fueran a escuchar a Krishnamurti. Creo que eso demuestra un
alto nivel de aceptación.
El maestro menos reputado de finales de los setenta era Osho, o
Rajneesh, como se le conocía en aquella época. En una ocasión oí decir
a Maharaj que respetaba el estado en el que se encontraba Rajneesh,
pero que no podía comprender todas esas indicaciones que estaba
dando a los miles de extranjeros que iban a verle a la India. Aunque fue
un tema que solo surgió un par de veces mientras yo estaba allí, me dio
la impresión de que le gustaba el maestro pero no las enseñanzas.
Normalmente, cuando aparecían los sanniasins extranjeros de
Rajneesh con sus túnicas, los criticaba bastante. Le vi expulsar a varios,
y también gritarles a algunos de ellos antes de que hubieran entrado
siquiera en la sala.
Me comentaron que también tuvo un encuentro con Uppaluri Gopala
Krishnamurti en Bombay. Te voy a contar la versión que oí yo, y tú
puedes sacar tus propias conclusiones. Me lo contó una persona que
pasó mucho tiempo con Uppaluri Gopala (U. G.) en los años setenta. Al
parecer Maurice Frydman conocía a U. G. y también sabía que él y
Maharaj nunca se habían visto, y que probablemente no tenían
conocimiento uno del otro. Quería probar la teoría de que un jnanipuede
descubrir a otro jnani si los pones en la misma sala rodeados de otras
personas como camuflaje. Organizó una reunión y los invitó a los dos. U.
G. se quedó bastante tiempo, pero Maharaj solo estuvo unos minutos y a
continuación se marchó. Después de que se marchara Maharaj, Maurice
se acercó a U. G. y le preguntó: ¿Vio usted a aquel hombre que solo
estuvo unos minutos? ¿Notó algo especial? ¿Qué es lo que vio?. U. G. le
respondió: Vi a un hombre, Maurice, pero lo importante es qué viste tú.
Al día siguiente Maurice fue a ver a Maharaj y le preguntó: ¿Vio usted a
aquel hombre al que invité ayer?, y le dio una breve descripción de su
aspecto y de dónde estaba. Después le preguntó: ¿Qué vio usted?.

Maharaj le respondió: Vi a un hombre, Maurice, pero lo importante es


qué viste tú.

Es una historia asombrosa y la transmito tal como me la contaron, pero


tengo que decir que a veces los relatos de U. G. sobre sus encuentros
con maestros famosos no me parecen ciertos. He oído y leído sus
narraciones de encuentros tanto con Ramana Maharshi como
con Papaji, y en ambas narraciones hace decir y hacer a Bhagavan y
Papaji cosas que, para mí, no van en absoluto con su carácter. Cuando
Maharaj le dijo a Rudi que no tenía interés en visitar a otros maestros,
era una afirmación realmente sincera. Rechazó todas las invitaciones
para ir a ver cómo eran otros gurús. Mullarpattan, uno de los intérpretes,
era una especie de saltamontes que en los setenta iba de gurú en gurú y
siempre traía noticias a Maharaj sobre nuevos maestros, pero nunca
pudo convencerle de que fuera a verlos. De modo que no son comunes
las historias sobre encuentros entre Maharaj y otros maestros. Papaji sí
que terminó yendo a visitar a Maharaj, y tuvo un encuentro muy
agradable con él. En su biografía da la impresión de que solo fue una
vez, pero he oído decir a algunas personas en Bombay que Papaji
llevaba a menudo a sus devotos allí. En los setenta visitó a unos pocos
maestros, normalmente cuando estaba acompañando a extranjeros que
habían ido por primera vez a la India. Era su forma de mostrarles los
lugares de interés. Nunca preguntaban; se limitaban a sentarse con
tranquilidad y observar lo que estaba ocurriendo.
Harriet: ¿Cuál era la actitud de Maharaj hacia Ramana Maharshi
y sus enseñanzas? ¿Hablaste con él en alguna ocasión sobre las
enseñanzas de Bhagavan?
David: Sentía un enorme respeto tanto por su iluminación como por sus
enseñanzas. Me confesó que una de las pocas cosas de las que se
lamentaba en la vida era de no haberle visto nunca en persona. A
principios de los sesenta fue a su ashram con un grupo de sus devotos;
estaban haciendo una peregrinación por el sur de la India y el
Ramanasramam fue uno de los lugares que visitaron.
En cuanto a sus enseñanzas, en una ocasión me dijo: Estoy de acuerdo
con todo lo que dijo Ramana Maharshi, excepto con ese asunto de que el
centro del corazón está en el lado derecho del pecho. Yo nunca he
experimentado eso.

Hablé con él de varios aspectos de las enseñanzas de Bhagavan y sus


respuestas siempre me parecieron muy esclarecedoras. En una ocasión
me preguntó: ¿ Has entendido las enseñanzas de Ramana Mararshi?.

Dado que lo que quería decir era ¿has experimentado realmente la


verdad de esas enseñanzas?, le respondí: Cuanto más escucho a
Maharaj, más entiendo lo que Bhagavan está intentando decirme.

Sentía que eso era verdad tanto a nivel teórico como práctico. Sus
explicaciones me permitieron ampliar mi comprensión intelectual de las
enseñanzas de Bhagavan y profundizar en ellas, y su presencia también
me dio vislumbres experienciales de la verdad hacia la que todas ellas
estaban señalando.

Tengo que mencionar aquí la visita de Ganesan. V. Ganesan es el


sobrino nieto de Ramana Maharshi, y en los años setenta era el
administrador de facto del ashram de éste. Hoy en día está al frente su
hermano mayor, Sundaram.
Ganesan fue a visitar a Maharaj por primera vez a finales de los setenta.
En cuanto llegó, Maharaj se levantó y empezó a recoger cojines. Formó
una montaña con ellos e hizo que Ganesan se sentara encima. Después,
ante el asombro de todos, despejó un espacio en el suelo e hizo una
postración completa ante él. Cuando se levantó, le dijo: Nunca tuve la
oportunidad de postrarme ante tu tío abuelo Ramana Maharshi, de modo
que ahora me postro ante ti. Esta es mi postración para él.

Fuente: David Godman. MIS RECUERDOS DE SRI NISARGADATTA MAHARAJ (Sirio, 2014)