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II.

DESARROLLO

2.1. CAPÍTULO I

ORIGEN Y FORMACIÓN DE LOS YACIMIENTOS ORTOMAGMÁTICOS

2.1.1. ORTOMAGMÁTICO:

Es la fase de cristalización de una masa ígnea, en donde la mayoría de masa


de los silicatos se cristaliza, y luego se da la fase postmagmática, que da origen
a la formación de pegmatitas y procesos como los neumatoliticos e
hidrotermales. En las primeras fases del enfriamiento del magma, los
minerales se pueden cristalizar y están asociados a las rocas plutónicas por
que se forman en grandes profundidades, las rocas plutónicas son ricas en
Hierro y Magnesio presentan colores oscuros. Esta variedad está en relación
con la variedad de procesos implicados en la génesis y evolución de los
magmas desde su formación en niveles profundos hasta su cristalización en
superficie.

2.1.2. FASE ORTOMAGMÁTICA:

En esta fase se originan los minerales a elevadas temperaturas entre 1200° y


700°C fundamentalmente óxidos y silicatos. Debido a que su composición del
magma es muy compleja, sus componentes no se cristalizan a igual
temperatura por ello se dice que su cristalización magmática es fraccionada.
El resultado de esta etapa es la formación de dos tipos de minerales, que
Bowen dividió en dos series:

2.1.2.1. SERIE CONTINUA:

Formada por minerales relacionados de forma estructural, en los que la


variación gradual en la composición da lugar a simultáneas variaciones
graduales en la estructura. De esta forma aparece la serie de las plagioclasas,
en donde los términos ricos en Ca y Al cristalizan a mayores temperaturas,
mientras que, a medida que disminuye ésta, van cristalizando los términos
ricos en Na y en Al.

2.1.2.2. SERIE DISCONTINUA:

Formada por minerales no relacionados ni química, ni estructuralmente, sino


que cada grupo cristaliza en un rango de temperatura, rebasado el cual, se
forman otros grupos distintos durante otro intervalo del enfriamiento. En este
caso, aunque no existen relaciones entre los términos formados, sí que hay
una intervención indirecta de unos en la consolidación de otros, dado que
cada fase sólida formada sigue reaccionando con el fluido magmático
restante, puesto que la separación de fases no es inmediata. De esta forma
cristalizan el olivino, los piroxeno, los anfíboles y las micas. En este caso, a
medida que va disminuyendo la temperatura, las estructuras van siendo más
complejas ya que la polimerización de silicatos se favorece al enfriar.

En ambas series, los términos que se van formando se van enriqueciendo en Si y perdiendo
densidad, con lo cual el carácter se va haciendo más ácido, de tal modo que en las últimas
etapas de este proceso empiezan a cristalizar cuarzo y feldespatos potásicos (ortosa).

Además de los minerales citados, cristalizan otros en menores cantidades, como granates,
rutilo, zircón, magnetita, cromita, ilmenita, pirita, pirrotina

2.1.3. YACIMIENTOS METÁLICOS DE ORIGEN ORTOMAGMÁTICO:

Se forman por cristalización directa acumulación a partir de un magma.


Coincide en espacio tiempo causa con la cristalización de rocas ígneas y estas
rocas constituyen el ámbito encajante. En el proceso de cristalización
magmático se ve qué procesos han seguido esas concentraciones. Se
incorporan a los silicatos que están cristalizando Al, Rb, Cs, Ga.

2.1.3.2. YACIMIENTOS FORMADOS A PARTIR DEL PROPIO MAGMA SILICATADO:

Existen tres grandes subtipos:


2.1.3.2.1. FORMADOS POR CRISTALIZACIÓN SIMPLE:

No es necesaria una segregación que produzca la concentración del mineral en


cuestión: es el caso de los diamantes, cuyo alto valor económico hace que a pesar
de encontrarse en muy bajas concentraciones, sea explotable.

2.1.3.2.2. FORMADOS POR CRISTALIZACIÓN MÁS ACUMULACIÓN:

En la mayor parte de los casos, además de la cristalización del mineral hace falta
un mecanismo que produzca un aumento de su concentración que lo haga
explotable. El principal mecanismo es la cristalización fraccionada acompañada de
acumulación preferencial por densidades en la cámara magmática. El caso más
extendido de este tipo corresponde a yacimientos de cromita en rocas máficas y
ultramáficas.

2.1.3.2.3. FORMADOS POR CRISTALIZACIÓN MÁS ACUMULACIÓN Y SEGREGACIÓN:

Los minerales poco valiosos que se originan a partir de la cristalización del magma
necesitan un proceso más efectivo de concentración, que produzca un
yacimiento explotable por tener suficiente volumen y contenidos. La magnetita,
el apatito, o la ilmenita cristalizan a partir de prácticamente cualquier magma, y
si son suficientemente abundantes pueden llegar a concentrarse por
cristalización fraccionada, dando lugar a masas pequeñas, cuando además son
segregadas del conjunto magmático. Esta segregación origina rellenos de
fracturas dentro de la propia roca encajante, en las que el mineral de interés
aparece en concentraciones altas y gran volumen.
2.2. CAPÍTULO II

PROCESOS MINERALOZADORES

2.2.1. PROCESOS MINERALIZADOR:

Los depósitos minerales metálicos constituyen en concentraciones anómalas


de elementos en la corteza terrestre. Para que un determinado elemento
llegue a constituir un yacimiento explotable económicamente el metal debe
estar concentrado muy por encima de su abundancia media en la corteza
terrestre.

2.2.1.1. Cristalización fraccionada:

Esta incluye cualquier proceso por el cual cristales formados tempranamente


no pueden quedar dispersos en el magma en el que crecieron.
Durante el período de cristalización monomineral los cristales pueden
hundirse en la cámara magmática para formar una capa de un solo mineral.
Estos precipitados se denominan acumulados y ellos comúnmente alternan
con capas de otros minerales formando capas o bandeamiento rítmico en
rocas ígneas. Las cromitas (FeCr2O4) y las ilmenitas (FeTiO3) pueden
acumularse de esta forma. Las cromitas en rocas ultrabásicas y las ilmenitas en
anortositas y gabros anortosíticos (rocas máficas). La asociación de estos
acumulados minerales exclusivamente con rocas ígneas son la evidencia de su
origen magmático directo.

2.2.1.2. Líquidos inmiscibles:

De la misma manera que el agua y el aceite no se mezclan, sino que forman


glóbulos inmiscibles de uno dentro del otro, una mezcla de magma (mezcla
silicatada fundida) con contenido de sulfuros metálicos formará dos líquidos
que tenderán a segregarse. Se separan gotas de sulfuros y coalescen para
formar glóbulos, los cuales al ser más densos que el magma se hunden para
acumularse en la base de una intrusión o flujo de lava. El principal
constituyente de esas gotas es el sulfuro de hierro (pirita Fe2S), el cual se
asocia a rocas básicas o ultrabásicas debido a que el azufre y hierro son más
abundantes en estas que en rocas ácidas o intermedias. Los elementos
calcófilos (con afinidad con el azufre; Ej. Cu) también son incorporados o se
particionan en los glóbulos de sulfuros y a veces metales del grupo del platino.
Los magmas básicos o ultrabásicos se forman por fusión parcial en el manto y
ellos pueden adquirir su contenido de azufre tanto del manto, como
subsecuentemente por asimilación de rocas de la corteza. Para que se
produzca la segregación de sulfuros el magma debe estar saturado en sulfuros.
Si se llegan a formar glóbulos de sulfuros inmiscibles gran parte del Cu y Ni
serán removidos del magma (particionados dentro de la fase sulfurada). La
acumulación de Fe-Ni-Cu en gotas debajo de la fracción silicatada puede
producir cuerpos de sulfuros macizos, los cuales estarán sobreyacidos por una
zona de enrejado de sulfuros, a veces denominada mena diseminada o en red.
Esta zona a su vez grada hacia arriba a una zona débilmente mineralizada que
grada a una peridotita, gabro o komatiita, dependiendo de la composición de
la fracción silicatada asociada.
2.3. CAPÍTULO III

MINERALIZACIÓN

2.3.1. CORINDON

2.3.1.1. FORMACIÓN:

Se caracteriza en el sistema trigonal, típico de las rocas metamórficas y


también formadas por consolidación de magmas profundos pobres en sílice.

2.3.1.2. DEPOSITACIÓN:

En pegmatitas, anfibolitas, peridotitas, mármoles y menos común en rocas


volcánicas.

2.3.2. MAGNETITA

2.3.2.1. FORMACIÓN:

Estructura formado por bandas y algunas de estas contienen hierro.

2.3.2.2. DEPOSITACIÓN:

En ambientes ígneos, sedimentarios o meta somáticos; también en glaciares.

2.3.3. CROMITA: Se encuentra frecuentemente como granos pequeños en rocas ígneas


ultra básicas y en la serpentina.

2.3.3.1. FORMACIÓN:
Estas se encuentran asociadas a los metales y sulfuros, también en vetillas
finas dentro de olivinos. La cromita es de color negro pardo.
2.3.3.2. TIPOS DE YACIMIENTOS:

La cromita presenta dos tipos de yacimiento, ambos ligados a rocas plutónicas básicas:

- Depósitos estratiformes.
- Depósitos podiformes

2.3.3.2.1. DEPÓSITOS ESTRATIFORMES:

Se encuentran asociados a grandes intrusiones máficas y ultramáficas de


edad Precámbrica emplazadas en zonas cratónicas. La cromita forma
cuerpos masivos de morfología estratiforme y gran desarrollo lateral, con un
espesor de hasta un metro intrusiones estratificadas, junto con capas de
magnetita.

2.3.3.2.1.1. CARACTERÍSTICA:

ESTILO DE MINERALIZACIÓN:

La cromita desarrolla capas masivas, aunque también forma


diseminaciones en las rocas ultramáficas que encajonan dichas capas.

2.3.3.2.2. DEPÓSITOS PODIFORMES:

La cromita se dispone en cuerpos de morfología aproximadamente


lenticular. Su encajonante más habitual lo constituyen harzburgitas y dunitas
que comúnmente están serpentinizadas. Estos depósitos también reciben el
nombre de cromititas oolíticas.

2.3.3.2.2.1. CARACTERÍSTICAS:

TEXTURA NODULAR:
Es la textura más habitual en este tipo de depósitos. La cromita forma
agregados de cristales, englobados en una matriz de silicatos. Más
raramente, la cromita puede formar agregados masivos.

MINERALOGÍA:
Los minerales mayoritarios de las cromititas oolíticas son la cromita y el
olivino. Otros minerales comunes en la matriz son: clinopiroxeno,
ortopiroxeno, plagioclasas y anfíbol.

ALTERACIÓN:
En la mayoría de los casos, la roca encajonante que contiene a los
cuerpos de cromititas se encuentra en un avanzado estado de
serpentinización. Como consecuencia, suelen predominar los minerales
secundarios como son: serpentina, clorita, ferroactinolita, titanita,
uvarovita, tremolita y calcita. Además, la cromita suele estar alterada a
ferricromita. La ferricromita se desarrolla en fracturas y bordes de
alteración sobre los agregados de cromita.

DEFORMACIÓN:
El emplazamiento de las series ofiolíticas que contienen los cuerpos de
cromititas, tiene como resultado el desarrollo de texturas de
deformación frágil, como son texturas cataclásticas y texturas pull-
apart. En muchos casos, la disposición y orientación de los granos de
cromita define una foliación o una lineación.

2.3.4. DIAMANTE

2.3.4.1. FORMACIÓN:

Se da en el manto de la litosfera bajo placas continentales parcialmente


estables, y en lugares de impacto de meteoritos; ya que estos están
expuestos a materiales que abarcan cantidades de carbono a presión alta
entre 45 a 60 kilo bares.

2.3.4.2. DEPOSITACIÓN:
En las rocas ígneas que suben de zonas profundas, también en placeres que es
la acumulación, luego de un proceso de erosión.
III. CONCLUSIONES

Como resultado de la investigación presente, es posible decir que los yacimientos orto
magmáticos se forman a partir de la acumulación del magma en la roca caja o madre, y con
un ascenso a la superficie lento lo que permite que una adecuada cristalización y
acumulación de minerales de valor económico para su exploración y explotación.

Sin embargo durante su formación se producen una serie de procesos que cambian la
composición del magma. Tales como: La cristalización fraccionada, asimilación y mezcla de
magmas.

Y por otro lado en los yacimientos ortomagmáicos se pueden formar los siguientes
minerales de acuerdo a su proceso mineralizador: Durante la fase de diseminación
tenemos al CORINDON, DIAMANTES; por segregación la CROMITA y por inyección la
MAGNETITA.

Finalmente, concluimos identificando y definiendo sobre yacimientos ortomagmáicos, y


dentro de ello como se da su formación, el cual se da a partir de la acumulación del magma
en la roca caja. Tal es así que nos permite dar a conocer como se origina y que minerales
se producen en este yacimiento.