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LA ELECCIÓN DE MOISÉS

Hebreos 11: 24-27: Por la fe Moisés, hecho ya grande,


rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes
ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los
deleites temporales del pecado, teniendo por mayores
riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios;
porque tenía puesta la mirada en el galardón. Por la fe dejó
a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como
viendo al Invisible.

El escritor Steve Sadrach comenta que El Autor y sociólogo,


Tony Campolo encuestó a un grupo grande de personas de
noventa y cinco años de edad o más y les preguntó: Si
pudieras vivir la vida de nuevo, ¿qué harías diferente? Casi
siempre entre las tres primeras respuestas estaba que
hubieran tomado más riesgos en la vida.

Sadrach comenta: Al reflexionar sobre esto, decidí que no


quería mirar para atrás algún día y lamentarme que había
vivido demasiado “a lo seguro” y me había quedado en las
gradas viendo a los demás jugar con todas sus fuerzas pero
yo no.
I. Cuál fue esta elección. «rechazó los placeres del mundo
(v.24).»
Esto implica:
Moisés pudo haber conservado la buena posición que
tenía y aprovechar las ventajas del título de "hijo de la hija
del faraón" pero prefirió ser contado entre el pueblo de
Dios que gozar de la gloria humana.

Lucas 16:13 [RV60]


“Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o
aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y
menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las
riquezas."

II. ¿Qué impulsó a Moisés a hacer esta elección? «La fe.»


1. Por la fe vio la naturaleza de los placeres sin Dios. «La
temporalidad de los deleites del pecado» (v.25)
2. Por la fe vio las riquezas de Cristo. «Teniendo por
mayores riquezas el vituperio de Cristo», etc. (1 P. 4:14: Si
sois vituperados por el nombre de Cristo, sois
bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios
reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es
blasfemado, pero por vosotros es glorificado.
3. Por fe vio las recompensas de la eternidad. «Tenía puesta
la mirada en el galardón» (v. 26).
Hebreos 11:6 [RV60]
Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario
que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es
galardonador de los que le buscan.

III. Lo que implicaba esta elección. (V.27)


1. Un rechazamiento (v. 24; Fil. 3:7: Pero cuantas cosas
eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por
amor de Cristo).
2. Un abandono (v. 27; Por la fe dejó a Egipto).

IV. Cómo fue sustentado en su elección.


«Se mantuvo firme, como viendo al Invisible» (v. 27).
Ver al Invisible da:
1. Paciencia en medio de las pruebas, versículo 27

2 Corintios 4:16 Por tanto, no desmayamos; antes


aunque este nuestro hombre exterior se va
desgastando, el interior no obstante se renueva de día
en día. 4:17 Porque esta leve tribulación momentánea
produce en nosotros un cada vez más excelente y
eterno peso de gloria; 4:18 no mirando nosotros las
cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas
que se ven son temporales, pero las que no se ven son
eternas.
2. Consuelo en la aflicción, Salmos 23:4 Aunque ande en
valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque
tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán
aliento.