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BIOÉTICA

La Bioética es una palabra relativamente nueva como nombre, pero tan antigua, como el
hombre mismo en su contenido. Bioética significa ética de la vida o ética de la Biología, del
griego Bios, vida y ethos, ética. (Molina, 2013)
La Encyclopedia of Bioethics la define como el “Estudio sistemático de la conducta humana
en el ámbito de las ciencias de la vida y de la salud, analizados a la luz de los valores y
principios morales” y aclara que las ciencias de la vida y la salud incluyen la biosfera, la
Medicina, las intervenciones propias de las profesiones médicas, problemas relacionados con
las poblaciones como demográficos y ambientales. (Molina, 2013)

Desde el año 1971 en que la palabra "bioética" -un neologismo introducido por el oncólogo
Van Rensselaer Potter- se utiliza por primera vez en una monografía titulada "Bioethics:
bridge to the future" (Bioética: un puente hacia el futuro), la Bioética se ha convertido en uno
de los temas de obligada referencia en la medicina y la investigación actual, una nueva
disciplina que ha ido adquiriendo a lo largo de los últimos treinta años un importante cuerpo
doctrinal, convirtiéndose en una de las ramas de estudio más desarrolladas de la ética.
(Molina, 2013)

En general, la Bioética es una rama de la Ética que se ocupa de promulgar los principios
que deberá observar la conducta de un individuo en el campo médico. (Hernández,
2002).Aunque, la bioética, no solamente se reduce o limita a entender en lo que respecta al
campo médico, sino que además suele entender, también, en aquellos problemas morales que
se suscitan en el transcurrir de la vida cotidiana, extendiéndose entonces su objeto de estudio
y atención hacia otras cuestiones como ser el correcto y debido trato a los animales y al medio
ambiente.

FUNDAMENTOS

La bioética como todo organismo vivo requiere para su gestación y posterior evolución un
sustento base, una materia inicial, abordaremos los elementos teóricos que conforman los
fundamentos que determinan el “punto de partida” o de primera fase para esta nueva
disciplina.
Según Rueda (2012), diremos que los fundamentos de la bioética vienen desde tres
tradiciones:
 La tradición médica
 La tradición normativa
 La tradición política
En cada una de estas tradiciones aparecen entrecruzados elementos filosóficos, historia de la
medicina, aspectos morales, éticos y legales de la evolución humana.
De la tradición médica recogemos los antecedentes históricos y éticos aportados por la
medicina griega: textos Hipocráticos, como “El juramento” y “Los preceptos” nos traen en
el día a día los valores de solidaridad de la comunidad médica, el respeto por la persona
padeciente, el servicio individualizado y el desarrollo de la profesión de sanar como un arte
desde una apropiación estética; que fundamentado por el desarrollo de la ética de las virtudes
nos provee de los principios de: beneficencia y no maleficencia, este último enriquecido por
el precepto que antes de intervenir una noxa hay que cuidar de no causar mayor daño. (Rueda,
2012)
De la tradición normativa, enmarcada en la ética del deber, nos genera la representación
habitual de los derechos de todos seres humanos al acceso a la salud y educación;
destacándose el respeto a la autonomía individual que conlleva una serie de acciones como
la confidencialidad, el consentimiento informado, la propiedad de defensa de la privacidad
representada en el principio de la: autonomía. (Rueda, 2012)
Se basa en el fundamento de que el sujeto tiene la capacidad de darse a sí mismo su actuar
como persona, es decir, determinar su propia norma de comportamiento. En forma autómata
tiene la libertad de elegir, aplicando su propio razonamiento y de acuerdo al análisis de los
aspectos positivos y negativos determina cuál será su conducta frente a una determinada
situación. (Rueda, 2012)
De la tradición política, se despliega el marco conceptual en que se desarrolla el amplio
ámbito de la justicia sanitaria. Desde los temas políticos emergen los criterios de distribución
de recursos que se manejan al momento de tomar decisiones en la administración y gestión
de los medios que ofrecen salud. Los modelos de atención de los servicios obedecen a las
políticas económicas y en nuestra realidad muchos criterios se aplican ellos derivan en formas
de atención pública, privada, subvencionada, gestión comunitaria; todas ellas siguiendo
distintos criterios de distribución de recursos; para la bioética se define el cuarto principio,
el de justicia. (Rueda, 2012)

A modo de síntesis, para la aplicación práctica de todos los aspectos fundamentales y al


mismo tiempo para cumplir con el fin de dar operativamente salida a los dilemas éticos de la
vida humana, la bioética da forma a los 4 principios de prima facie. Constituyéndose así su
primer encuadre teórico: El Principalismo.

PRINCIPIOS

Uno de los recursos que la Bioética ha utilizado de la Filosofía, para dar razón sobre el asunto
moral, es el Principialismo, el cual está cargado de orientaciones para las decisiones
bioéticas, con una preocupación común: el ser humano como centro de la Bioética la cual es
concebida como una reflexión ética de los hechos científicos y el impacto que sobre la
humanidad tienen la investigación y el desarrollo. (Molina, 2011)
La Bioética ha dado elementos de juicio para orientar la toma de decisiones frente a los
dilemas éticos.

Los autores formularon cuatro principios para orientar la Bioética: los cuales son prima facie
(se deben seguir, siempre que no entren en conflicto con otro de igual rango) no tienen
jerarquías o prioridades en su aplicación y esta dependerá de las circunstancias y las
consecuencias de la situación objeto de estudio. (Molina, 2011)
Esos principios son:
• Respeto a la autonomía: Establece la necesidad de respetar la capacidad de las personas
autónomas para tomar decisiones. Es la regulación personal, libre de interferencias externas
y limitaciones que impiden hacer una elección. (Molina, 2011)
Significa simplemente que si voy a actuar de una forma ética y moral, debo elegir por mí
mismo lo que voy a hacer. Por supuesto puedo recibir consejo de los demás, y ser objeto de
presiones o persuasiones que provienen de fuentes externas, pero a la hora de la verdad, debo
decidir y elegir por mí mismo. Es solo entonces cuando aquello que he hecho se me puede
imputar, por lo tanto es un acto mío, de tal modo que soy responsable de ello, así como digno
de elogio o culpa.
• No maleficencia: Es la obligación a no hacer daño o mal intencionadamente, de
prevenirlos, evitarlos o rechazarlos y de hacer o promover el bien y prevalece sobre el de
beneficencia, porque no permite hacer daño a otros para salvar vidas y evita causar daños y
perjuicios. (Molina, 2011)
La no maleficencia se diferencia de la beneficencia en que la primera es de signo negativo:
no causar daño o mal, mientras que la Beneficencia es de signo positivo: prevenir el daño o
el mal, evitarlos o rechazarlos, promover y hacer el bien.
• Beneficencia: es la adjudicación de beneficios, el análisis perjuicio beneficio y costo
beneficio. No causar daño es insuficiente. La beneficencia impele a contribuir con el
bienestar y ayudar a las personas de manera activa. Es de signo positivo (protege, defiende
los derechos de otros y previene el daño) y útil (equilibra beneficios e inconvenientes, riesgos
y costos). (Molina, 2011)
• Justicia: es la garantía de distribución justa de beneficios, riesgos y costos. La Justicia
distributiva busca solidaridad social, mediante la distribución igual, equitativa y apropiada
de bienes materiales, derechos y responsabilidades. (Molina, 2011)

A los cuatro principios de Beauchamp y Childress, dice Hottois la Bioética ha sumado el


redescubrimiento de otros principios: dignidad del ser humano, sacralidad de la vida,
cientificidad (lo que no es científico no es ético), seguridad (ausencia de consecuencias,
defectos marginales o de riesgos físicamente dañinos), proporcionalidad (ventajas o
beneficios/inconvenientes, riesgos, costos), vulnerabilidad (a mayor vulnerabilidad mayor
protección), precaución y desarrollo sostenible. (Molina, 2011)

Al principialismo se sumó la Conferencia General de la UNESCO13 que aprobó en 2005, la


Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos. En dicha declaración se
definieron 15 principios de la Bioética contenidos en los artículos 3 al 17, que incluyen
principios como Dignidad humana y Derechos humanos; Beneficios y no efectos nocivos;
Autonomía y Responsabilidad individual; Consentimiento; Protección para personas
carentes de la capacidad de dar su consentimiento; Respeto de la vulnerabilidad humana e
Integridad personal; Privacidad y Confidencialidad; Igualdad, Justicia y Equidad; No
discriminación y No estigmatización; Respeto de la diversidad cultural y del pluralismo;
Solidaridad y Cooperación; Responsabilidad social y salud; Aprovechamiento compartido
de los beneficios; Protección de las generaciones futuras y Protección del medio ambiente,
la biosfera y la biodiversidad. (Molina, 2011)

IMPORTANCIA

La Bioética se interesa por todos los aspectos de la vida. Cada día se fortalece y los
académicos impulsan con vigor la necesidad de preparar a los ciudadanos, al hombre de la
calle para enfrentar temas bioéticos universales que nos incumben a todos: a la comunidad
científica, a las familias en su vida privada, a los profesionales de la salud y a los políticos,
así:
En los laboratorios. Las actividades científicas generan, a partir de la investigación y la
experimentación, el desarrollo y la aplicación de nuevas técnicas relacionadas con la vida
humana, la salud y el rendimiento físico. Aparecen técnicas de ingeniería genética,
mejoramiento científico de la especie humana, clonación, avances en genoma humano el cual
se define como el “conjunto global de la información genética contenida en las moléculas de
ácidos nucleicos de un ser vivo”18 y que abre nuevas posibilidades de investigación, así
como posibilidades de manipulación científica, todo lo cual genera debates y reflexiones
bioéticas, especialmente en sociedades en las que subsisten las tradiciones de los mayores y
otras formas de ver el mundo, por parte de las nuevas generaciones. (Molina, 2013)
En la intimidad de los hogares, la vida personal y los hospitales. Las personas se enfrentan
a decisiones que tiene que ver con su vida personal y en las que la medicina tiene su
participación; por ejemplo, con la medicina estética, la procreación asistida (desde la
contracepción hasta la clonación), experimentación humana, diagnóstico, pruebas, consejería
genética, eutanasia, cuidados paliativos, obstinación o ensañamiento terapéutico, trasplante
de órganos y tejidos, modificaciones no terapéuticas en intervenciones estéticas, para mejorar
el rendimiento deportivo y en casos de transexualismo; xenotransplantes (de animales a seres
humanos), decisiones relacionadas con el final de la vida humana o disponibilidad del cuerpo
humano. Todos estos y otros temas generan dilemas personales para el hombre de hoy, así
como debates para la sociedad en general. (Molina, 2013)
En los centros de poder gubernamental. Los centros de poder afrontan decisiones que se
traducen en políticas públicas, las cuales son un conjunto de objetivos, medios y acciones
institucionales gubernamentales orientadoras de comportamientos individuales o colectivos,
para modificar situaciones socialmente problemáticas. Esas acciones tienen efectos en los
ámbitos social, político, jurídico y económico y si la “la política no es sino la posibilidad, o
el instrumento, para mantener con vida la vida”, entonces la bioética también está presente
en las decisiones sobre salud y asignación de recursos limitados; legislación sobre vivientes
humanos y no humanos; iniciativas legislativas que tiene que ver con asuntos relacionadas
con la conciencia individual como la procreación y decisiones sobre el fin de la vida;
regulación estatal sobre la explotación de las técnicas biomédicas (pruebas genéticas); la
articulación de los intereses dispares entre las exigencias en el campo biomédico y los
intereses de la libertad individual, todos los cuales exigen el respeto de los derechos humanos
y la concreción de principios universales como la solidaridad, la justicia y la igualdad.
(Molina, 2013)

Las decisiones políticas no son ajenas a la bioética y apuntan a la solución de problemas


asociados con la superpoblación, pobreza, suministro de alimentación y servicios públicos,
salud pública, deforestación y cambio climático, entre otros. La bioética debe estar en el
núcleo de las políticas públicas si realmente se pretenden mejorar las condiciones de un
planeta que ya superó los 7000 millones de habitantes. (Molina, 2013)

En las decisiones sobre la protección del medioambiente. Hoy es motivo de preocupación


la protección del planeta y del ambiente ante los peligros del calentamiento global, la
contaminación del aire y el agua, la deforestación, la crisis alimentaria y en general los
peligros que limitan el pleno goce de los derechos humanos. La bioética debe orientar la toma
de decisiones de Estado. (Molina, 2013)
La bioética se preocupa por la sostenibilidad del planeta, independiente de los cambios de
gobierno y del entorno.

La finalidad de la bioética es : explicar la vida en sociedades tecnológicas y multiculturales


complejas, individualistas e integradas por grupos con los más diversos intereses; estudiar y
aclarar problemas o dilemas éticos de la vida y proponer, si no respuestas al menos definir
procedimientos que permitan proponer soluciones para hacer de este un mundo mejor,
integrado por sociedades pluralistas, más éticas, justas, democráticas y respetuosas de la
diversidad y de los proyectos individuales de felicidad. (Hernández, 2002)
DEONTOLOGÍA
Proviene del griego DEON-TOS, que significa “DEBER”, (lo que es necesario, preciso o
debido, obligación) y LOGOS= TRATADO, estudio, razonamiento o ciencia, que fue
introducido a inicios del Siglo XIX por el filósofo Ingles JEREMY BENTHAM, quien
escribe el libro “Deontología Ciencia de la Moral”, (publicado en Paris en 1832 y en Londres
en 1834) .También se conoce con el nombre de “Teoría del Deber”. Junto con la Axiología,
es una de las dos ramas principales de la Ética Normativa. (Melendez, 2013)
La deontología es la Ciencia que estudia los diversos deberes y el comportamiento de los
profesionales en sus relaciones con sus clientes o sus colegas, en este sentido la deontología
es la ética profesional de las obligaciones prácticas, basadas en la acción libre de la persona,
en su carácter moral, carentes de un control por parte de la Legislación pública. (Melendez,
2013)
El objeto de estudio de la deontología son los fundamentos del deber y las normas morales.
En otros términos, diríamos que Deontología es un conjunto ordenado de Deberes y
Obligaciones morales que tienen los profesionales de una determinada materia. Esto supone
una de las intenciones es la redacción de los códigos deontológicos, que debe estar
especificada la dimensión estrictamente moral de una profesión, aquellos comportamientos
exigibles a los profesionales, aunque no estén delimitados jurídicamente. (Melendez, 2013).
Estas normas determinan los deberes mínimamente exigibles a los profesionales en el
desempeño de su actividad.
DIFERENCIAS ENTRE ÉTICA PROFESIONAL Y DEONTOLOGÍA

Una de las diferencias cuando hablamos de "ética" y "deontología" es que la primera hace
directamente referencia a la conciencia personal, mientras que la segunda adopta una función
de modelo de actuación en el área de una colectividad. (UP, 2009)

ÉTICA PROFESIONAL DEONTOLOGÍA PROFESIONAL


Orientada al bien, a lo bueno Orientada al deber (el deber debe estar
en contacto con lo bueno)
No normativa Normas y códigos
No exigible Exigible a los profesionales
Propone motivaciones Exige actuaciones
Conciencia individual Aprobada por un colectivo de
predominantemente profesionales
Amplitud: se preocupa por los Mínimos obligatorios establecidos
máximos
Parte de la ética aplicada Se ubica entre la moral y el Derecho

La Deontología, además, tiene consecuencias de carácter sancionador.


En definitiva, cuando nos refiramos a una profesión determinada, podemos hablar de la
existencia de una ética y de una deontología determinada. La primera se podría centrar en
determinar y perfilar el bien de una determinada profesión (aportación al bien social) y la
deontología, por su parte, se centraría en definir cuáles son las obligaciones concretas de cada
actividad. (UP, 2009)
CÓDIGOS DEONTOLÓGICOS
Conocidos también como “Código de Ética Profesional”, que trata precisamente la conducta
de los profesionales y que actualmente se estudia como una rama de la Ética.
Los códigos de Ética Profesional, son formulados por los Colegios Profesionales respecto a
cada profesión, amparados y reconocidos por el Estado, es decir, mediante leyes, con
personalidad jurídica propia y plena capacidad para el fiel cumplimiento de sus fines. Por lo
que es importante indicar que la función profesional se realiza en diferentes lugares,
actividades y circunstancias, así como también de acuerdo a las categorías, niveles y
posiciones jerárquicos, referida a una actividad empresarial privado o público. (Melendez,
2013)
Con más detalle, se puede señalar que los principales objetivos que persigue un código
deontológico son:
- Acotar responsabilidades profesionales
- Promover el incremento de los conocimientos científicos y técnicos.
- Definir el comportamiento correcto del profesional con sus clientes y con otros
profesionales.
- Evitar la competencia desleal.
- Mantener el prestigio de la profesión.
- Perseguir un constante perfeccionamiento en las tareas profesionales.
- Atender al servicio público.
- Valorar la confianza como factor importante y decisivo en sus relaciones públicas.
- Servir de base para la aplicación de medidas disciplinarias.
FUNCIONES DE LOS CÓDIGOS DEONTOLOGICOS
a) El reconocimiento público de la dimensión ética de una profesión o actividad por parte
de los mismos que la llevan a cabo. Frente a una concepción meramente tecnicista o de
rentabilidad de lo que es ser un buen profesional, con la aprobación de códigos se intenta
revalorar la profesión por su dimensión moral y al profesional por la ejemplaridad ética en
su trabajo. En este sentido, los códigos también sirven de tarjeta de presentación del grupo
de profesionales frente a su cliente para que este lo identifique. (Portirio, 1984)
b) Especificar los contenidos morales concretos de una profesión, es decir, las normas y
obligaciones que tienen que guiarla. Esta labor prescriptiva de los códigos tiene varios
objetivos. (Portirio, 1984)
Por un lado, conocer los aspectos éticos de la profesión permite a los profesionales tener un
punto de referencia para los problemas que se le presentan. Por otro lado, la existencia de
códigos combate el relativismo y el subjetivismo pues exigen consensuar un marco común
ético de valores, principios y normas a partir de los cuales dialogar y discutir. Por último, los
códigos van acumulando e incorporando contenidos y problemas éticos a medida que se van
actualizando y de esta manera van constituyendo un acervo o patrimonio moral de la
profesión, reflejando el progreso ético de la misma. (Portirio, 1984)
c) La existencia de códigos en una profesión ayuda a una persona a defenderse mejor
de las presiones externas, es decir, de la presión de los intereses o bienes extrínsecos que ya
hemos mencionado (dinero, poder, prestigio, estatus) y a la profesión en sí a hacerse valer y
respetar frente a los condicionantes externos. (Portirio, 1984)
d) Compromiso de una profesión de llevar a cabo su misión de una forma moral y digna. La
Formulación y adopción de códigos implica reconocer que una profesión debe mejorar y estar
en continua vigilancia sobre las prácticas éticas de sus actividades. Por ello, “comprometerse
a trabajar de acuerdo con un código de ética es la señal más evidente de la reivindicación de
un estatus social mejor por parte del profesional”. (Portirio, 1984)
e) Espíritu de servicio. Los códigos deontológicos no pueden servir para reforzar un espíritu
gremial entendido como defensa de unos privilegios de clase, o como incremento del poder
de las agrupaciones profesionales. La motivación de los códigos deontológicos tiene que ser
hacer mejores profesionales para servir mejor a la sociedad, es decir, potenciar el espíritu de
servicio. (Portirio, 1984)
JUSTIFICACIÓN
Una de las críticas que se vierten sobre los códigos deontológicos es su escasa utilidad y su
cuestionable legitimidad. Si aquello que es punible está recogido en el ordenamiento jurídico,
(Códigos civil y penal), el resto correspondería a la conciencia privada, y por tanto no habría
lugar para un código ético profesional. (UP, 2009)
Existen buenas razones para justificar los códigos y es la propia necesidad que tienen los
profesionales de ajustar sus relaciones internas y las relaciones con los clientes a unas pautas
de conducta. (UP, 2009)
Los papeles que desempeña un código deontológico son:
- Inspiración y guía
- Apoyo a quienes actúan éticamente
- Disuasivo y disciplinario
- Educativo y de entendimiento mutuo
- Contribuyen a la credibilidad y a la imagen pública de la profesión
- Promueven el interés general
ÉTICA Y CIENCIA
En el campo de la investigación, al igual que en la vida diaria, es indispensable mantener una
conducta ética. La ciencia es una actividad social por excelencia y en su ejercicio se presentan
numerosas situaciones en las que se deben aplicar principios éticos. No sólo se trata de
cumplir con las obligaciones morales del hombre hacia los demás sino también del ejercicio
del método científico, que tiene como meta arribar a la verdad del conocimiento, principio
en que se basa la ciencia misma. (Coto, 2003)
Existe un consenso de la comunidad científica internacional en señalar qué tipo de acciones
no son éticas, sin embargo, dado que sólo salen a la luz las más graves, las transgresiones
menores pasan inadvertidas. Además, salvo para los casos que se caratulan como de mala
praxis que quedan dentro del ámbito de la Medicina, el resto de las faltas a la ética en el área
de la ciencia no tienen puniciones establecidas por parte de la justicia. Sin embargo, en casos
resonantes en los que se descubre un fraude, el desprestigio que acompañará al investigador
por el resto de su vida le impedirá seguir trabajando, dado que la comunidad científica le
cerrará sus puertas. (Coto, 2003)
Algunas situaciones que son consideradas como faltas de ética en la ciencia son:
· Fraude de los resultados obtenidos en las investigaciones.
· Adjudicación de autoría del trabajo de otros (plagio).
· Ignorar los trabajos pertinentes ya publicados
· Firmar trabajos por acuerdos
· Hacer firmar trabajos a personas que no tuvieron una participación que lo justifique
· Utilizar la situación de ejercer de juez en la revisión por pares (como por ejemplo:
otorgamiento de fondos para investigación, informes de avance, informes de becas,
aprobación de trabajos para publicar) para sacar ventajas.
· Participar en experimentos que conduzcan a la obtención de armas de guerra de
cualquier naturaleza (química, atómica, biológica).
· Bioética (Debido a que este es un curso de iniciación a la investigación nosotros no
vamos a tratar el tema de la bioética relacionado con el ejercicio de la medicina, así como
con las manipulaciones de embriones, clonación y otros).
ÉTICA EN EL TRABAJO
Se suele hablar de la ética del trabajo, como una norma moral que lleva a los individuos a
trabajar arduamente en nombre de un deber social. Vincular el trabajo con la ética se vuelve
indispensable para enfrentar los retos de un mundo que muestra signos de agotamiento por
la explotación del hombre por el hombre. (Bencomo, 2009)
La ética en el ámbito profesional pretende normar las actividades que se realizan en el marco
de una profesión, influyendo de manera directa en la actitud y el comportamiento con los
compañeros en el entorno laboral. (Bencomo, 2009)
Se considera que una fuerte ética del trabajo es vital para lograr metas. Funcionaría como un
conjunto de principios morales que la persona utiliza en su trabajo, mejorando su calidad y
relacionando sus iniciativas con sus objetivos y necesidades individuales. Se le considera una
fuente de autorespeto, satisfacción y realización. (Bencomo, 2009)
Por el contrario, una ética del trabajo negativa es un comportamiento que conduce a una
sistemática carencia de productividad, confianza o habilidades sociales, y produce relaciones
poco profesionales o insanas.
Una actividad muy común en el aspecto corporativo son las reuniones. En este plano puedes
mostrar una imagen profesional estudiando con anticipación la agenda de la reunión.
Recuerda que las reuniones llevan un protocolo, por lo que debes respetar a los demás cuando
hablan, los tiempos de las intervenciones y la puntualidad. (Polo, 2003)
En cuanto a la comunicación, a la hora de dirigirte a los demás debes de ser respetuoso. Es
muy importante que leas y observes las normas de conducta de la empresa para que siempre
actúes bajo esos parámetros. Además, trata de evitar los chismes y hablar mal de los demás.
(Bencomo, 2009)
Otro punto importante en el que debes manejarte con altura es en la gestión del tiempo. Llega
temprano a tu lugar de trabajo, saluda a tus compañeros y trata de compartir con ellos al
menos cinco minutos antes de tu jornada de trabajo. Respeta los horarios de almuerzo y de
descanso. (Polo, 2003)
También es importante que seas guardián de la seguridad de tu empresa. Si ves alguna falta
repórtala, por ejemplo: si prenden cigarrillos cerca de artículos inflamables que puedan
provocar algún incendio o si hay objetos que obstruyen la escalera de emergencia, entre otras.
(Polo, 2003)
Es importante que bajo cualquier parámetro te manejes con honestidad. Se leal y honesto con
tus responsabilidades, no mientas por conveniencia bajo ninguna circunstancia. Por ejemplo,
los empleados que trabajan con dinero tienen que tener un alto grado de honestidad porque
tienen que dar cuentas sobre el uso del dinero de la empresa. (Polo, 2003)
Comprométete con tu labor, no hagas las cosas por salir del paso. En el caso de ser el
propietario de la empresa la responsabilidad es doble porque de tu comportamiento y
actuaciones se generarán las guías de orientación a seguir por el resto. Ser ético significa
asumir las responsabilidades que te tocan con buena cara y dedicación. Esta cualidad hablará
muy bien de ti y de tu empresa. (Bencomo, 2009)
VALORES ÉTICOS EN EL TRABAJO
Los valores éticos son los principios esenciales y perdurables de una organización. Son
aquellos valores irrenunciables y fundamentales de la compañía que deben guiar todas
nuestras acciones y comportamientos los cuales determinaran si nuestra organización tendrá
éxito. Cada vez se afirma más la necesidad de controlar el sector empresarial con una serie
de valores éticos y deontológicos que garanticen el respeto a unos principios básicos e
inquebrantables, que ayuden a definir el comportamiento correcto y el incorrecto. Ofreciendo
lineamientos organizacionales, culturales o sociales que ayuden a decidir si una conducta es
adecuada o inadecuada. (Polo, 2003)
Son importantes los valores en una empresa porque: Permiten posicionar una cultura
empresarial. Marcan patrones para la toma de decisiones. Sugieren topes máximos de
cumplimiento en las metas establecidas. Promueven un cambio de pensamiento. Evitan los
fracasos en la implantación de estrategias dentro de la empresa. Se lograr una baja rotación
de empleados. Se evitan conflictos entre el personal. Con ellos los integrantes de la empresa
se adaptan más fácilmente. Se logra el éxito en los procesos de mejora continua. (Polo, 2003)
De la vigencia y correcto cumplimento de esos valores de carácter extraeconómicos depende,
no sólo el buen funcionamiento de la empresa sino también la estabilidad de la sociedad en
la que tenga aplicación.
Según SIEDUCA, (2012), algunos valores éticos son:
1- Honestidad: Aprender a conocer sus debilidades y limitaciones y dedicarse a tratar de
superarlas, solicitando el consejo de sus compañeros de mayor experiencia.
2- Integridad: Defender sus creencias y valores, rechazando la hipocresía y la
inescrupulosidad, y no adoptar ni defender la filosofía de que el fin justifica los
medios echando a un lado sus principios.
3- Compromiso: Mantener sus promesas y cumplir con sus obligaciones y no justificar
un incumplimiento o rehuir una responsabilidad.
4- Lealtad: Actuar honesta y sinceramente al ofrecer su apoyo, especialmente en la
adversidad y rechazar las influencias indebidas y conflictos de interés.
5- Ecuanimidad. Ser imparcial, justo, y ofrecer trato igual a los demás. Mantener la
mente abierta, aceptar cambios y admitir los errores cuando se entiende que se ha
equivocado.
6- Dedicación. Estar dispuesto a entregarse sin condición al cumplimiento del deber para
con los demás con atención, cortesía y servicio.
7- Respeto: Demostrar respeto a la dignidad humana, la intimidad y el derecho a la libre
determinación.
8- Responsabilidad ciudadana: Respetar, obedecer las leyes y tener conciencia social.
9- Excelencia: Ser diligentes, emprendedores y estar bien preparados para ejercer su
labor con responsabilidad y eficacia.
10- Ejemplo: Ser modelo de honestidad y moral ética al asumir responsabilidades y al
defender la verdad ante todo.
11- Conducta Intachable: La confianza de otros descansa en el ejemplo de conducta
moral y ética irreprochable.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Molina, N. (2013). La bioética: sus principios y propósitos, para un mundo tecnocientífico,


multicultural y diverso. Revista Colombiana de Bioética, 8 (2), 18-37.

Molina, N. (2011). ¿Qué es la bioética y para qué sirve? Un intento de pedagogía callejera.
Revista Colombiana de Bioética, 6(2), 110-117.

Hernández, J. (2002). Bioética general. México: Manual moderno.


Rueda, L. (2012). Bioética: Principios y fundamentos. Chile: Universidad de Chile.

Portirio, A. (1984). Códigos deontológicos de los medios de comunicación. Madrid: Verbo


Divino.
Meléndez, J. (2013). Deontología Profesional. Perú: ULADECH.
Unión Profesional. (2009). Deontología Profesional: Los códigos deontológicos.
Recuperado de
http://www.unionprofesional.com/estudios/DeontologiaProfesional_Codigos.pdf.
Bencomo, T. (2009). Ética en las relaciones laborales. Revista Educación en Valores, 2(12)
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Polo, M. (2003). Ética Profesional. Revista de Investigación de la facultad de Ciencias
Administrativas, 6(12) ,69-78.
SIEDUCA, (2012). La ética profesional y tu compromiso ciudadano. Recuperado de
http://www.sii.cl/destacados/siieduca/contenidos/alumnos/ed_superior/95-GA-
201405291000.pdf.
Coto, C. (2003). Ciencia y ética. Revista electrónica Química Viva. Recuperado de
http://www.quimicaviva.qb.fcen.uba.ar/contratapa/aprendiendo/capitulo16.htm