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“Año del Buen Servicio al Ciudadano”

FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS


ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO
SEDE - HUARAZ

CURSO : DERECHO PROCESAL LABORAL

PROFESOR : Dra. GIRALDO NORABUENA, Franklin

CICLO : VI

TURNO : Noche.

SEM. ACADÉMICO : 2017 – II

TEMA : “Conclusión del Proceso Laboral”

FECHA : 18 de Octubre de 2017

ALUMNOS : VALENZUELA DIAZ, Walter

Huaraz – Perú
2017
CONCLUSIÓN DEL PROCESO LABORAL

Lo normal es que el proceso laboral concluya con la emisión de la sentencia que


resuelve el conflicto, ya sea declarando fundada o infundada la demanda. También podrá
declararla improcedente. Sin embargo la normativa procesal admite otras formas, de conclusión
del proceso. En esta parte, estudiaremos, ambas formas de conclusión del proceso,
diferenciándolas unas de otras.

El proceso puede concluir, sin declaración sobre el fondo del asunto, o con declaración
de fondo, según lo establecido por el Código Procesal Civil, en sus artículos 321º y 322º.

Casos en que concluye el proceso sin declaración sobre el fondo:

• Se sustrae la pretensión del ámbito jurisdiccional (art. 321º, inc. 1, C. P. C.).


• Cuando por disposición legal el conflicto de intereses deja de ser un caso justiciable (art.
321º. 2, C. P. C.).
• Se declara el abandono del proceso (art. 321º. 3, C. P. C.).
• Queda consentida la resolución que ampara alguna excepción o defensa previa sin que el
demandante haya cumplido con sanear la relación procesal dentro del plazo concedido
conforme al artículo 451º; en los casos que así corresponda (art. 321º, 4, C. P. C.).
• El juez declara la caducidad del derecho (art. 321º, 5, C. P. C.).
• El demandante se desiste del proceso o de la pretensión (art. 321º.6, C. P. C.).
• Sobreviene consolidación en los derechos de los litigantes (art. 321º.7, C. P. C); o,
• En los demás casos previstos en las disposiciones legales (art. 321º.8, C.P.C.).

Casos en que concluye el proceso con declaración sobre el fondo:

• El Juez declara en definitiva fundada o infundada la demanda (art. 322º.1, C. P. C.).


• Las partes concilian (art. 322º.2, C. P. C.).
• El demandado reconoce la demanda o se allana al petitorio (art. 322º.3, C. P. C.).
• Las partes transigen; (art. 322º.4, C. P. C.) o
• El demandante renuncia al derecho que sustenta su pretensión (art. 322º.5, C. P. C.).
En la relación que antecede, tanto del artículo 321º como del artículos 322º, propuesta por
el Código Procesal Civil, se encuentra la sentencia (art. 322º, inciso 1 del C. P. C.), que como
se sabe, es la natural conclusión del proceso. Así mismo pueden ubicarse las que corresponden
a las formas especiales de conclusión del proceso, como se verá más adelante.

FORMAS ESPECIALES DE CONCLUCION DE UN PROCESO

La Nueva Ley Procesal Laboral en el art. 30º expresa la forma especial, de la conclusión
del trabajo que se puede dar por Conciliación, Allanamiento, Reconocimiento de la
demanda, Transacción, Desistimiento o Abandono. También concluye cuando ambas
partes inasisten por segunda vez a cualquiera de las audiencias programadas de primera
instancia.

La conciliación y la transacción pueden ocurrir dentro del proceso, cualquiera sea el


estado en que se encuentre, hasta antes de la notificación de la sentencia con calidad de cosa
juzgada. El juez puede en cualquier momento invitar a las partes a llegar a un acuerdo
conciliatorio, sin que su participación implique prejuzgamiento y sin que lo manifestado por
las partes se considere declaración. Si ambas partes concurren al juzgado llevando un acuerdo
para poner fin al proceso, el juez le da trámite preferente en el día.

Para que un acuerdo conciliatorio o transaccional ponga fin al proceso criterios: debe
superar el test de disponibilidad de derechos, para lo cual se toman los siguientes criterios

a. El acuerdo debe versar sobre derechos nacidos de una norma dispositiva, debiendo el
juez verificar que no afecte derechos indisponibles.
b. Debe ser adoptado por el titular del derecho
c. Debe haber participado el abogado del prestador de servicios demandante

Los acuerdos conciliatorios y transaccionales también pueden darse


independientemente de que exista un proceso en trámite, en cuyo caso no requieren ser
homologados para su cumplimiento o ejecución. La demanda de nulidad del acuerdo es
improcedente si el demandante lo ejecutó en la vía del proceso ejecutivo habiendo adquirido,
de ese modo, la calidad de cosa juzgada.
El abandono del proceso se produce transcurridos cuatro (4) meses sin que se realice acto que
lo impulse. El juez declara el abandono a pedido de parte o de tercero legitimado, en la segunda
oportunidad que se solicite, salvo que en la primera vez el demandante no se haya opuesto al
abandono o no haya absuelto el traslado conferido”

1. Conciliación.

La conciliación se puede dar de manera extrajudicial y judicial y procede en los siguientes


casos:

La conciliación extrajudicial puede darse en los siguientes casos:

a. Cuando existiendo proceso en trámite, se realiza fuera de él: En este caso, “Si ambas
partes concurren al juzgado llevando un acuerdo para poner fin al proceso, el juez le da
trámite en el día”. La conciliación extrajudicial, ha de realizarse de conformidad con lo
establecido por la Ley de Conciliación, Ley Nº 26872 y su Reglamento. Se exige que para
la aprobación del acuerdo conciliatorio ponga fin al proceso y consecuentemente sea
aprobado por el juez, “debe superar el test de disponibilidad de derechos”

b. Cuando no se ha iniciado proceso: Sobre ello, la Nueva Ley Procesal del Trabajo,
prescribe: “Los acuerdos conciliatorios y transaccionales también pueden darse
independientemente de que exista un proceso en trámite, en cuyo caso no requieren ser
homologados para su cumplimiento o ejecución” (art. 30º NLPT). Dos cuestiones muy
precisas sobre el particular: Primero: La conciliación extrajudicial, se realizará,
igualmente, de conformidad con lo establecido por la Ley de Conciliación, Ley Nº 26872
y su Reglamento. Puede ser privada o administrativa. Segundo: para su validez y vigencia
no es preciso seguir el proceso de homologación que establecía la derogada Ley 26636. Se
trata de un título ejecutivo, como lo precisa el artículo 57º, literal f) de la Ley 29497.

La conciliación judicial puede darse en los siguientes casos:

La conciliación judicial o procesal o intraprocesal, es aquella que se realiza dentro del


proceso, de donde proviene su denominación. Se encuentra recogida en la parte pertinente
del artículo 30º de la Nueva Ley Procesal del Trabajo. Ocurre dentro del proceso en
cualquier estado del proceso, hasta antes de la notificación de la sentencia con calidad de
cosa juzgada. La invitación a conciliar será promovida por el juez, en cualquier momento
del proceso, “sin que su participación implique prejuzgamiento y sin que lo manifestado
por las partes se considere declaración y sin que lo manifestado por las partes se
considere declaración”.

La conciliación puede ser parcial o total. En el primer caso, se archivará el proceso en la


parte que fue objeto de conciliación y continuará en lo no conciliado. En el segundo caso,
concluirá el proceso, adquiriendo la conciliación la autoridad de cosa juzgada, al ser aprobada
por el Juez, disponiéndose el archivo definitivo del proceso.

2. Allanamiento.

La Ley Procesal del Trabajo, como ya se dijo, se limita sólo a señalar el allanamiento, como
una forma especial de concluir el proceso, sin hacer ninguna otra referencia, por lo que resulta
procedente remitirnos al Código Procesal Civil, en su calidad de norma jurídica supletoria. La
derogada Ley Procesal del Trabajo 26636, tenía una expresa referencia al allanamiento o
reconocimiento, en el artículo 47º, numeral 4), al prescribir que “El proceso se encuentra
expedito para sentencia cuando: (...) 4. Se haya producido allanamiento o reconocimiento
admitidos por el Juez”

En cuanto a la oportunidad del allanamiento, éste puede realizarse “en cualquier estado del
proceso, previo a la sentencia”. Procede, “respecto de alguna de las pretensiones
demandadas” (art. 331º CPC) o de todas las pretensiones.

3. Reconocimiento de la Demanda.

“El demandado puede expresamente (...) reconocer la demanda, legalizando su firma ante el
Auxiliar Jurisdiccional”. En tal caso, “además de aceptar la pretensión, admite la veracidad
de los hechos expuestos en la demanda y los fundamentos jurídicos de ésta” (art. 330º CPC).

Como ha podido notarse, el Código Procesal Civil, regula en el mismo artículo 330º, el
allanamiento y el reconocimiento, no obstante tratarse de instituciones procesales distintas,
cuyas diferencias son señaladas por Gómez Valdez, Francisco, en los siguientes términos:

“Entre las diferencias que existen en ambas figuras jurídicas tenemos:


 En el allanamiento existe un sometimiento voluntario a las pretensiones del actor, pero sin
calificar las razones que la justifican, tanto así que puede no expresar la razón de dicho
sometimiento. En el reconocimiento, en cambio, se registra lo uno y lo otro, esto es, las
pretensiones y razones habidas en la demanda como condición para ejercitar el acto. Bajo
estas condiciones se reconoce el derecho de la parte actora sin controvertir el tema fáctico.

 En el allanamiento no se discute ni los hechos como tampoco el derecho de la demanda.


Cosa distinta ocurre con el reconocimiento de la demanda, ya que se “admite la veracidad
de los hechos expuestos en la demanda y los fundamentos jurídicos de esta”.
 El allanamiento implica el sometimiento a la pretensión en la demanda, mientras que el
reconocimiento es aceptar la veracidad de los hechos y derechos expuestos en esta,
pudiendo ambas figuras jurídicas unirse en un mismo acto procesal, o sea, desistirse y
reconocer la demanda, cuidando quien lo ejercita efectúe la suma divitio de las mismas

4. Transacción.

La Nueva Ley Procesal del Trabajo, a diferencia de la derogada Ley 26636, que en su artículo
23º establecía que podía ser deducida como excepción, considera que esta figura jurídica
procesal, constituye una forma especial de concluir el proceso.

Así mismo, la Nueva Ley Procesal del Trabajo, regula la transacción y la conciliación en el
artículo 30º, como si fueran dos instituciones iguales, sin hacer ninguna diferencia entre una y
otra. Así, por ejemplo, ambas

“pueden ocurrir dentro del proceso, cualquiera sea el estado en que se encuentre, hasta antes
de la notificación de la sentencia con calidad de cosa juzgada”. Igualmente, prescribe que
tanto una como la otra para que, “ponga fin al proceso debe superar el test de disponibilidad
de derechos, para lo cual se toman los siguientes criterios: a) El acuerdo debe versar sobre
derechos nacidos de una norma dispositiva, debiendo el juez verificar que no afecte derechos
indisponibles; b) debe ser adoptado por el titular del derecho; y c) debe haber participado el
abogado del prestador de servicios demandante”. Se trata, entonces, de la transacción
intraprocesal o dentro del proceso.
También incluye la transacción extrajudicial, al prescribir que: “Los acuerdos (...)
transaccionales también pueden darse independientemente de que exista un proceso en
trámite, en cuyo caso no requieren ser homologados para su cumplimiento o ejecución”

5. Desistimiento.

El desistimiento constituye otra de las formas especiales de concluir el proceso, no desarrollado


por la Nueva Ley procesal del Trabajo, como si lo hacía la Ley Nº 26636, en su artículo 46º,
en los siguientes términos: “El desistimiento de la pretensión, del proceso o de algún acto
procesal, se formula antes de que surtan sus efectos. Cuando el demandante lo proponga debe
motivar su pedido para obtener la aprobación del Juez, quien cuida que no se vulnere el
principio de irrenunciabilidad respecto de los derechos que tengan ese carácter”.

La vigente Ley, se limita sólo a enunciarlo como una forma especial de concluir el proceso,
por lo que debemos remitirnos a la doctrina y al Código Procesal Civil, como norma supletoria.

La derogada Ley procesal, admitía, como lo hace el artículo 340º del Código Procesal Civil,
tres tipos de desistimiento: a) desistimiento de la pretensión, b) desistimiento del proceso; y c)
desistimiento de algún acto procesal. Veamos a continuación en que consiste cada uno de ellos.

a. Desistimiento de la pretensión: La pretensión como ha sido indicado, es el contenido del


derecho de acción que expresa lo que el demandante quiere lograr. “La pretensión es la
declaración de voluntad hecha ante el Juez y frente al adversario. Es un acto por el cual se
busca que el Juez reconozca algo, con respecto a cierta relación jurídica.

b. Desistimiento del Proceso: El proceso, no está demás reiterarlo“…es el conjunto de actos


dirigidos a un fin (como sucede en todos los demás: proceso químico, fisiológico), la
solución del conflicto (o la satisfacción de la pretensión) mediante la imposición de la regla
jurídica, el derecho (o más mediatamente, la implantación de la paz y la justicia en el medio
social)

6. Abandono.
El abandono del proceso se produce transcurridos cuatro (4) meses sin que se realice acto que
lo impulse. El juez declara el abandono a pedido de parte o de tercero legitimado, en la segunda
oportunidad que se solicite, salvo que en la primera vez el demandante no se haya opuesto al
abandono o no haya absuelto el traslado conferido”

7. Inasistencia Por Segunda Vez A Audiencias

“Si ambas partes inasisten, el juez declara la conclusión del proceso si, dentro de los treinta
(30) días naturales siguientes, ninguna de las partes hubiese solicitado fecha para nueva
audiencia” (art. 43º, 2do. párrafo NLPT).

Si bien la ley se refiere al derecho que ambas partes tienen en el proceso, de solicitar nueva
fecha para la audiencia, cuando ninguna de ellas asistió a la audiencia de conciliación, debe
considerarse que será el demandante, quien tendrá interés que no se concluya el proceso, por
lo que será él el que solicite la nueva fecha.

Bibliografía
- Monroy Cabra, M. G. (sf). La conciliacion como medio alternativo de solucion de conflictos.
Argentina.

- Gómez Valdez, Francisco: Nueva Ley Procesal del Trabajo, Ley Nº 29497. Editorial San
Marcos. Primera edición 2010.

- Passi Lanza, Miguel Angel: “El Desistimiento del Proceso y el Desistimiento del Derecho en
la Jurisprudencia”. En: Revista Jurídica Argentina La Ley, La Ley S. A. Editora e impresora,
Buenos Aires, 1967. Tomo 126,