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APORTES JURIDICOS DE LOS INCAS EN EL DERECHO

PRECOLOMBINO
ENSAYO

La concentración a los aportes jurídicos que han hecho los Incas hacía el derecho
precolombino, se hace desde una visión netamente indoamericana en donde sus
máximos exponentes son el Inca Garcilaso de la Vega y Guamán Poma de Ayala.
Dentro del libro ‘Derecho precolombino: raíz del nacional y del continental’, se nos
documenta un aparte llamado ‘El Inca Garcilaso de la Vega y Guamán Poma de
Ayala’, capitulo que se remonta a los orígenes del Imperio Inca y se centra en la
invasión conquistadora de España en América. Como bien sabemos el tema de la
conquista y el mestizaje han sido temas de grandes estudios en nuestros países
latinoamericanos, tanto así que se ha llegado hasta la teorización del gran suceso
ocurrido en América llamado ‘descubrimiento’, demandando temas tales como: un
saqueo por parte de Europa a la gran exótica América, una mezcla entre indios y
europeos, un sentido equívoco de identidad americana y una posible construcción
de esta, la marginalización y desterritorialización de valores autóctonos de las
comunidades americanas indígenas, entre otros más, temas entonces que nos
llevan a construir una organización del estado en los pueblos precolombinos antes
de la llegada de los españoles, y nos remitimos a decir ‘temas aquellos’, ya que
han sido los mismos españoles, descendientes mestizos o criollos, quienes se
dedicaron a construir una historia perdida de los antepasados indígenas de
América; algunos de ellos han sido los nombrados en este libro, tales como el Inca
Garcilaso de la vega o Guamán Poma de Ayala, u otros como lo son por ejemplo
Alonso de Ercilla; quienes según la historia se vieron motivados desde la literatura
por escribir acerca de los valores de los antepasados indígenas de América. Ante
lo anterior, entonces este ensayo es la recopilación de los diferentes aportes
jurídicos que manifestaron y proporcionaron los Incas al derecho precolombino, de
tal manera que los estudios principales se hacen desde los textos del Inca
Garcilaso de la vega con su libro ‘Comentarios reales’, y Guamán Poma de Ayala
con su manuscrito ‘Nueva corónica y Buen Gobierno’, aunque lo más importante
es resaltar tales aportes jurídicos no hay que dejar de lado informaciones previas o
posteriores acerca de la vida de estos grandes escritores clásicos indoamericanos,
que particularmente han proveído una visión capaz de totalizar la gran cultura
indígena americana desde todas sus generalidades, tales como la religión, el
derecho, la cultura, la educación, el trabajo, entre otros.

El texto al documentarnos ampliamente acerca de la vida del Inca Garcilaso de la


Vega, nos muestra de primera mano la importancia que tenía para este mestizo, la
recopilación y vigencia de todos los valores de sus antepasados incas, en esa
visión indica que lo más importante para él era el respeto hacia su cultura
antepasada sobre el arrasamiento de la conquista frente a la cultura americana, a
pesar de ser visiones de hace más de 4 siglos, nos damos cuenta que han sido un
apoyo importante para los estudios en la actualidad sobre lo que había aquí en
América antes del dichoso ‘descubrimiento’, y por otro lado para desmitificar esa
veneración que tenemos hacia los españoles por según habernos proveído de una
cultura, religión y lengua occidental. El Inca Garcilaso de la Vega en su amplio
conocimiento intelectual, como bien nos escribe el texto, se forjo una visión
diferente a la del español, siendo su padre un español y su madre indígena
americana, logro una documentación particular de cada mundo, de tal manera que
fue capaz de confrontar las situaciones que vivían tanto Europa como América, de
esta manera logro configurar una historia de sus antepasados durante sus 21 años
vividos en el Perú y su demás tiempo de vida estando en España; gracias a haber
vivido su infancia, juventud e inicio de su madurez en Perú, pudo dar cuenta a
vista propia de toda la organización del estado en el Imperio Inca, todo esto lo
plasmo entonces en su máximo libro llamado ‘Comentarios reales’ el cual se
caracterizó por su corte verídico extremo, donde muchos de sus enemigos críticos
de su obra no pudieron si quiera desmitificar tales posiciones verídicas, la validez
del texto del Inca es tan radical que es posible entonces dimensionar una
organización de las cuestiones gubernamentales, jurídicas y legales del Imperio
inca. Como primera premisa, para ir reluciendo el panorama legal en el Perú
precolombino, tenemos que el Inca Garcilaso describe dentro de la pedagogía de
su libro que el hombre público en la comunidad indígena precolombina debe tener
como su mayor valor la responsabilidad, y que lo peor que le puede pasar a este
es la negligencia, ya que con seguridad – según las reglas de los dioses
ancestrales – será acarreado con gran castigo sobre su imprudencia, a simple
vista nos damos cuenta ya de la organización tan estricta que tenía el pueblo Inca
respecto a las reglas de vivencia y convivencia dentro de su comunidad, esto no
es más que un signo fortalecedor para la circulación del derecho en la antigüedad
precolombina. Teniendo en cuenta que el Imperio Inca fue un territorio inmenso
que cubría desde la parte sur de Colombia (Pasto), hasta la parte norte de
Argentina, su cultura fue totalizadora y aportadora de valores propios del mundo
indígena, de tal manera que aunque hubieran diferencias en cuanto a las
comunidades indígenas regadas por toda Latinoamérica, el Imperio Inca aportaba
grandes rasgos a estas, desde diferentes ámbitos, así la organización de las
comunidades indígenas tuvieran particularidad sobre todo en lo que concierne a
las reglas legales y estatales, uno de los principales rasgos fue el ‘castigo’, la
rigidez en los comportamientos de los indígenas era tan recta que cualquier signo
de desacuerdo, rebeldía o desacato era motivo de castigo, por tal debemos
considerar que el derecho precolombino, por lo que nos muestra el Inca Garcilaso
de la Vega en su texto, era estricto, justo y consecuente con las acciones que
realizaban los individuos de la comunidad. Al parecer desde tiempos remotos la
organización del estado con la mayor perfección no ha sido remontada solo a los
romanos, sino que también al otro lado en las ‘indias americanas’ como llamaron
los españoles, también existía una organización perfilada del estado, aunque
desde una diferente perspectiva, lengua, cultura los indígenas también han
demostrado una organización particular en lo que concierne a la justicia en su
comunidad, lo cual para los españoles fue tan ajeno y tan difícil de entender; por
tal arrasaron con una cultura la cual ya tenía una cultura definida, una religión
propia, una lengua, una organización política, etc.

Los primeros rasgos de la organización estatal del Imperio precolombino Inca, se


dan desde los cargos públicos tales como; el procurador, encargado de socorrer a
los indígenas en las cosas que estos necesitaran y pasar el comunicado al
gobernador a cargo para que este pudiera ayudar al respecto, tales necesidades
podían ser como que no tuvieron semilla para sembrar y entonces darles la semilla
ya que de ahí devenía su alimento, restituir la casa por si se les quemaba o caía,
proporcionar lana para vestir, o cualquier otra necesidad mayor o menor; el fiscal o
acusador de cualquier delito que alguna de las dos escuadras cometiera, que por
mayor o menor que fuera era castigado, siendo el decurión superior quien aplicaba
el castigo. Ante esta mirada nos damos cuenta del aporte tan valioso de los incas
en su extensión invasora a otras provincias, el valor de la colectividad y
preocupación por el otro en la comunidad Incaica, es un valor importante de
resaltar, pues que muestra una equivalencia total entre los individuos incas,
haciendo un paralelo entre estos, los españoles y nuestra actualidad nos damos
cuenta que los intereses de los indígenas precolombinos figuraban en torno a la
colectividad y a la ayuda desinteresada hacia el otro, valor que se perdió con la
llegada de los españoles hasta nuestra actualidad, en nuestro fines individuales
hemos perdido el reconocimiento hacia el otro y el respeto y valor, por responder a
intereses particulares e individuales, nos hemos envuelto una maldad enceguecida
en donde no importa el otro como persona. En la continuidad de esos aportes
jurídicos, tenemos la preocupación por el ‘pobre’ y el castigo a callar por los
delitos del otro, en cada provincia había un juez que se encargaba de los pleitos
ocasiones en tal lugar, lo que permitía a la indígenas pobres no remitirse a lugares
lejanos para proponer quejas o hablar de necesidades, pues esto implicaba un
costo económico grande; por otro lado le educación del indígena se constituía en
la importancia de loa valores que hacían de la persona alguien recta y sin vicios,
así si el hijo cometía algún delito no sólo era castigado este sino también su padre
por la mala educación proporcionada a este.

En la actualidad, el afán por la propiedad privada, nos convierte en personas que


hacen todo lo posible por despojar al otro de sus propiedad, en la situación del
indígena Inca, la ‘pena pecuniaria’ no estaba bien vista, de igual manera ‘la
confiscación de bienes’, estos dos constituían formas no aptas aplicadas por los
jueces, de ninguna manera el indígena al cometer algún delito debía pagar al
estado con sus propiedades, sino que se le castigaba de distinta manera y su
propiedad en caso de muerte pasaba a sus hijos, de tal manera que a diferencia
de un ‘hoy’ la propiedad no quedaba en manos del Estado sino de un familiar del
castigado. En la construcción de la identidad indígena pre-colombina nos hemos
podido dar cuenta que la divinidad estaba asociada a caracteres naturales, tales
como por ejemplo el sol, la luna, el agua, entonces la veneración de los indígenas
por estos convertía sus leyes en divinas, custodiadas en primera medida por el
Sol, algo que ha sido muy representativo y controversial en la puesta en escena
de la conquista ha sido la implantación del idioma y la religión en Indoamérica,
puesto que se supone que los indígenas ya tenían valores autóctonos fue una
crueldad arrasar con estos e imponer unos nuevos, como planteaba el texto del
Inca Garcilaso, la conquista se hubiera dado mediante otros medios, el gran
problema fue que se hizo desde el derramamiento de sangre y la imposición, la
religión o la lengua hubieran podido ser manifestaciones de unión más que de
imposición, de compartir culturas y valores, sin embargo al parecer nuestra
sociedad desde los tiempos más remotos ha estado encaminada a ver al otro bajo
nuestros hombros, y a dividir la sociedad en clases, raza y estatus, la reflexión se
hace con el propósito de hace énfasis en que las leyes para los indígenas eran
divinas, puesto que estos se creían hijos del Sol, tras la llegada del Cristianismo la
concepción cambio y perdura hasta nuestros días la veneración a la patria y a
Dios. En el ideario de las leyes en el gobierno de los Incas, nos encontramos con
figuras arquetípicas como por ejemplo; Mánco Cápac, quien cumple una labor
importante como legislador en los tiempos precolombinos del Perú, erigió un
dictamen para todo el pueblo Inca y demás provincias: para que entre los pueblo
Inca hubiera perpetua paz y concordia y no hubieran enojos y pasiones, debían
hacer con todos lo que querían que hicieran con ellos, ya que no se podía querer
una ley para sí y otra para otros; con esto viene el reconocimiento al otro, y la
frase en la actualidad ‘No hagas a otros lo que no te gustaría que hicieran contigo’,
el aporte es un rasgo de equivalencia entre todos, en donde se fuera capaz de
reconocer al otro sin superioridad o inferioridad; sin embargo como en todos los
tiempos, ha habido robo, homicidio, adulterio, y demás vicios fatales, los indígenas
no escapaban a esto por lo que habían castigos de muerto para ello, sin embargo
el cronista Guamán Poma de Ayala, en su texto hace énfasis en un pueblo inca en
el que no habían ningún tipo de vicios como los anteriores, documento al que
haremos referencia más adelante. El derecho actual nos ha proporcionado un
imaginario de riqueza, congruente con el capitalismo y la propiedad privada, pues
para los indígenas precolombinos su concepto de riqueza es valiosísimo y además
de esto configurado a casi toda una población indígena considerable en américa,
para ellos el concepto de riqueza no se remitía a riquezas ni a bienes de fortuna,
sino de riqueza de ánimo, de mansedumbre, piedad, clemencia, liberalidad,
justicia y magnanimidad y deseo y obras para hacer bien a los pobres y los
demás, riqueza entonces que se centra en la espiritualidad y bondad del alma,
aunque sea posible quizás desmitificar todos estos valores tan positivos hacia los
indígenas, hasta la actualidad se sigue pensando en que estos si constituían una
raza de hombres preocupados por el devenir de su sociedad y filo correcto de sus
comportamientos, el Inca Garcilaso de la Vega nos da referencia de como estos,
no prestaban ni la menor atención al oro y la plata, y demás piedras preciosas,
tampoco significaban algo de valor para ellos, en la imagen de la conquista nos
damos cuenta como los indígenas ofrecen a los españoles en su llegada el oro,
tan deportivamente para ellos y tan fascinante para los españoles, en la Europa
occidental ya se había forjado entonces un concepto de riqueza diferente al de los
indígenas, por lo tanto el valor de tales metales preciosos constituía una ganancia
enorme al venir a las tierras en búsqueda de riquezas, mediante esto también se
forjaron las imágenes de los mismos españoles que se peleaban por saquear
determinado yacimiento, o por quedarse con determinado territorio donde pudiera
explotar ganancias, este entonces es el reflejo de dos mundos, uno aferrado a la
colectividad, otro saciado por intereses individuales. Una casi única referencia
española, sobre la mirada de la justicia en los incas es la del señor Pedro Cieza de
León¸ que nos devela como los Incas en la expansión de sus ideas, lograron que
muchas comunidades indígenas se construyeran en esa línea recta y al aplicar un
castigo, no fuera algo que exentara también a sus propios hijos, la ley como bien
dice era para todos, pues lo más sagrado para ellos era su creencia en ser hijos
del Sol y por tal no deshonrar a este.

Debemos entender que aunque queramos aislar el proceso de la conquista, en la


construcción de una identidad indígena, es casi inevitable hacerlo pues muchos
autores han intentado desligar dialécticas como lo son ‘civilización y barbarie’,
para centrarse en un imaginario que refleje la condición de individuos americanos
aislados de las influencias occidentales, sin embargo esto queda en la
ambigüedad, de esta manera entones siempre los parámetros en la construcción
de una identidad indígena, deberán hacerse desde un paralelo entre la cultura
española y la indígena, es por tal que al intentar explicar lo siguiente, es pertinente
realizar una comparación con Europa; la comunidad Inca se comenzó a construir
como imperio en el momento en que comenzó a conquistar nuevas provincias,
tenían como táctica permitirles a los pueblos conquistados conservar sus leyes y
costumbres. Pero no en términos de derramamiento de sangre, es donde hace
mayor énfasis Garcilaso, no había necesidad de saquear ni de imponerse. De tal
manera que mediante mutuos acuerdos, las demás comunidades indígenas iban
aceptando una organización de su estado, semejante a la de los incas. En el
mismo ideario de los reyes Incas, tenemos otra imagen arquetípica la del Inca
Roca quien gobernó se dice por más de 50 años, el aporte en el campo jurídico se
hace desde la nueva proclamación de leyes por este Rey, debemos entender que
el margen de la organización estatal en los Incas siempre estaba planteado casi
bajo los mismos temas, el castigo hacia los malhechores, los mentirosos, los
tomadores, los homicidas, ladrones, adúlteros, etc., de tal manera que las leyes
que erige este rey reposan sobre estos mismos, sin embargo parece ser que en
los ámbitos de la educación habían distinciones y desplazamientos marginales, el
Inca Roca proclamaba que ningún hijo del pueblo proclamará una ciencia porque
al igual que sus padres, estos debían seguir realizando el trabajo que hacían sus
padres, de tal que el aprendizaje y practica la realizaban los nobles de la sociedad,
de la misma manera en la comunidad había un cargo llamado ‘Amautas’, quienes
tenían la misión de enseñar en las escuelas astrología, poesía y filosofía, con
estas delegaciones nos podemos dar cuenta que aunque distante de lo que podía
parecer Europa respecto a estas ciencias, los Incas también tenían el don de la
educación y la práctica de diferentes ciencias; de esta manera entonces estaban
los amautas, como una especie de educadores que además de enseñar las
ciencias realizaban trabajos artísticos y científicos en el antiguo Imperio Inca.

En el pensamiento de los Incas, la naturaleza se configuraba con su espiritualidad,


de tal manera que su comportamiento para con ella debía ser correcto e
impecable, en lo correspondiente a la organización y clasificación de la tierra para
el pueblo, todo se hacía siempre equitativamente y pensando en las necesidades
del pueblo, además de esto por ser sagrada la tierra y el agua se les dotaba de
gran cuidado hacia ella; así en la medida que se conquistaban nuevas tierras se
hacía un repartimiento de esta manera: una parte correspondía al Sol como su
divinidad, otra al Rey inca, la otra para que se aumentasen las tierras del labor,
con esto entonces en la idea de compartir, si la población crecía se tomaba las del
Sol y las del Inca lo realmente importante era que ninguna parte de la comunidad
debía quedarse sin considerar para ellos una porción de tierra para la siembra y el
sustento. Esto fue un gran aporte jurídico, en lo que respecta a la tierra ya que se
hacía mientras se iba expandiendo el imperio. Como hemos dicho anteriormente,
el oro y la plata no constituían tributos de valor para poder subsistir y comprar
sustento, en ese sentido entonces nadie tenía más o menos que otro, todo se
daba equivalentemente, es así como nadie tenía porque pedir limosna en el
Imperio pues se suplía a cada persona en lo que era necesario. Una organización
que con la llegada del español se destruyó, en el mismo sentido de que estos al
imponerse sobre el pueblo americano de primera mano se hizo superior sobre
ellos, así entonces a partir de las mismas tierras que estos habían organizado, los
españoles se fueron apropiando ellas hasta hacerlos trabajar a los indígenas bajo
el mando de ellos y poseer más riquezas los unos que los otros, ideario que se ha
consumado hasta el día de hoy, puesto que en una sociedad como la nuestra la
ley exige y otorga ayudas a las comunidades pobres pero siguen habiendo más y
más pobres y las riquezas entonces son inequitativas, pues las riquezas se
reparten de forma desigual donde hay gente que consigue muchísimo en manos
de la corrupción y el avivamiento, y muchas se quedan sin oportunidades certeras
para salir adelante. Por otro lado, tenían las ‘ley a los pobres’, las cuales velaban
por la seguridad y existencia de las personas discapacitadas, de mayor edad,
quienes se constituían como personas que no podían trabajar, se les delegaba
una parte del depósito que había en cada provincia, en la actualidad falta de
trabajo no es sinónimo de discapacidad, sino de falta de oportunidades, de
organización equitativa. Finalmente, para terminar con los aportes jurídicos desde
los planteamientos del Inca Garcilaso de la Vega, tenemos la constitución de los
‘tributos’, lo que en la actualidad vendría a llamarse impuestos o cargos pagados
al estado mediante la propiedad privada de hacienda o dinero, los tributos en la
comunidad indígena precolombina son un aporte jurídico a toda la población ya
que eran recompensaciones al rey o al estado, no de forma paga, sino de forma
remunerativa mediante el trabajo y el servicio, de igual manera los tributos eran
delegados a personas muy escasas y no a todo una comunidad en general, por
tanto se excluían de ellos los viejos, las mujeres, los enfermos.

A manera de recopilación, el señor Guamán Poma de Ayala, también hizo un


trabajo extenso donde plasmo los orígenes y vivencias del imperio Inca, sin
embargo a diferencia del Inca Garcilaso, este tuvo menor acogida, y fue menos
estudiado. Los aportes de este aunque valiosos por tal que habla sobre el pueblo
Inca, es una trabajo algo criticado por su intensión de haber querido sorprender y
caer bien a la Corona Española. Se habla de una ambigüedad en sus postulados,
puesto que por un lado es un portavoz del Perú precolombino, por tanto que culpa
y ataca a la conquista española, pero a la misma vez realiza giros que por un
momento se podría pensar eran relacionados con los planteamientos y
organización que tenían los libros que eran publicados en tal tiempo por la corona.
En esa misma línea de los aportes jurídicos de los Incas a la américa
precolombina tenemos algunos como:

En la imagen del rey Tupac Inca Yupanqui, nos encontramos con las primeras
reuniones legales que demostraban una organización del pueblo indígena Inca,
algunas de sus leyes y aporte jurídicos promulgados eran por ejemplo el ahorro de
los bienes de consumo, en la organización incaica entonces era importante la
guarnición de bienes que pudieran servir como sustento de la comunidad en el
día a día, de tal manera que todo se hiciera equitativo y no se acabara rápido, la
prohibición al incesto es un giro a lo que planteaba el Inca Garcilaso, pues en las
leyes que él estudia y provee en sus escrito, se planteaba que los Incas debían
casarse entre hermanos y entre pariente para no perder el linaje, Guamán
entonces da un vuelco total a esto, y su visión se expresa en la separación de las
relaciones filiales familiares, la prohibición a enterrar a los muertos familiares en
las casas de habitación, con esto entonces se comenzaba dar espacio a nuevas
formas de funeraria y entierro, que de igual no perdían las costumbres y la cultura
indígena, y lo principal de siempre condena por robo o mentira. La visión de
Guamán también nos proporciona el espacio de las cárceles como centros de
castigo, y la sentencia a cargo de los señores principales o del señor juez, en el
consejo real, esto nos demuestra que aunque las raíces del derecho colombiano
se basan en las de una cultura occidental romana, no cabe duda de que en el
imperio precolombino indígena también existió una manera formal de justicia hacia
quienes realizaban actos delinquidos. Para concluir, a partir de estas dos visiones
del mundo precolombino, la del Inca Garcilaso y la del señor Guamán Poma de
Ayala, podemos inferir que el derecho en la antigua precolombina fue un
ordenamiento casi que rectos y justo, pues las comunidades indígenas fueron muy
severas con determinados comportamientos y que lograban buscar la buen
organización territorial y que crecieran hombres moldeados en honestidad,
responsabilidad rectitud; sin embargo no debemos dejar pasar que en muchos de
los casos las severidad con la que castigaban los indígenas, se trata de formas
muy estrictas y excesivamente crueles para comportamientos no tan malos o
mayores. La propuesta es seguir en la búsqueda de una construcción de un
mundo antiguo, porque si bien sabemos nuestras raíces son indígenas y es
importante seguir indagando y conociendo acerca de la gran organización de
estas comunidades indígenas, ya que aunque hayamos adoptado una civilización
occidental, es importante no perder de viste lo que si hace verdaderamente propio
nuestro de América; la raza indígena.

BIBLIOGRAFÍA

MORALES BENÍTEZ, Otto. ‘El Inca Garcilaso de la Vega y Guamán Poma de


Ayala’ Derecho Precolombino. Raíz del Nacional y del Continental. Año de edición:
2007.p. 51-116.