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Boletı́n de la Asociación Matemática Venezolana, Vol. XIII, No.

2 (2006) 187

DIVULGACIÓN MATEMÁTICA

Problemas con Subgrupos Discretos y


Subgrupos Densos
José O. Araujo & Laura B. Fernández

Resumen

En este trabajo presentamos algunas aplicaciones de la geometrı́a reticular


y subgrupos densos en la recta y el plano real, especialmente del teorema de
Minkowski en el plano.
Los problemas tratados son sobre polı́gonos regulares, aproximación y teorı́a
elemental de números.
Palabras y frases claves: Minkowski, retı́culos, aproximación. 1

Discrete and Dense Subgroup Problems

Abstract

In this work we present some aplications of the reticular geometry and dense
subgroups of the real line and the real plane, especially of the Minkowski’s
theorem in the plane.
The problems we deal are over regular polygons, approximation and elemental
theory of numbers.
Key words and phrases: Minkowski, lattices, approximation.

1 Introducción

En estas notas presentamos los conceptos de conjuntos densos y conjuntos dis-


cretos sobre la recta y el plano real. Se analiza particularmente, los subgrupos
de la recta real con su estructura aditiva y, un poco más general, los subcon-
juntos aditivos de los números reales. Por otra parte, se presenta el teorema de
Minkowski en el plano relativo a puntos reticulares en una figura convexa. Con
el propósito de ilustrar sobre la utilidad de estos conceptos, las conclusiones
obtenidas se aplican a una serie de problemas de aproximación de números por
elementos de un subgrupo o de un conjunto aditivo. También se tratan apli-
caciones del teorema de Minkowski relacionadas con el teorema de los cuatro
1 1991 Mathematics Subject classfication: Primary 52C05
188 J. O. Araujo & L. B. Fernández

cuadrados y con la ecuación de Pell. Finalmente se plantean problemas sobre


los números complejos unitarios, teniendo en cuenta que la estructura multi-
plicativa de estos responde a la estructura aditiva de sus argumentos.

Los sı́mbolos utilizados corresponden a la siguiente asignación:


N : números naturales
Z : números enteros
R : números reales
C : números complejos.

2 En la Recta Real

Un subconjunto A de los números reales R se dirá un subconjunto denso si para


r ∈ R y ε > 0, existe a ∈ A tal que |r − a| < ε.
Un subconjunto A de los números reales R se dirá un subconjunto discreto si
para cada a ∈ A existe ε > 0 tal que (a − ε, a + ε) ∩ A = {a}.
Por ejemplo, los siguientes subconjuntos son densos:
i) Los números racionales.
ii) Los números irracionales.
iii) {x ∈ R /sen (x) 6= 0}.
iv) El complemento de un subconjunto discreto.
Los siguientes subconjuntos son discretos:
i) Cualquier conjunto finito.
ii) Los números naturales
iii) Los enteros múltiplos de 7.
iv) {x ∈ R / cos (x) = 0}.
Se propone como ejercicio comprobar las afirmaciones precedentes.

El concepto de densidad está estrechamente ligado al concepto de aproximación,


por ejemplo al decir que los números racionales son densos, decimos que todo
número real puede aproximarse arbitrariamente con números racionales. En
general, que el conjunto A sea denso en R, significa que cualquier número real
puede ser aproximado arbitra-riamente con elementos de A.
Es particularmente interesante el caso en que los subconjuntos considerados son
subgrupos de R considerado con su estructura aditiva. Damos a continuación
los conceptos de grupo abeliano y subgrupos.

Un conjunto G provisto de una operación binaria ”+” se dice grupo si se verifi-


can:
i) (a + b) + c = a + (b + c) ∀ a, b, c ∈ G (Asociativa).
ii) Existe o ∈ G tal que a + o = o + a = a ∀ a ∈ G (con elemento neutro).
Problemas con Subgrupos Discretos y Subgrupos Densos 189

iii) ∀ a ∈ G existe b ∈ G tal que a + b = b + a = o (con inverso).


Un grupo G se dice abeliano si además se verifica:
iv) a + b = b + a ∀a, b ∈ G.

El elemento b de la condición iii) resulta único, se llama el inverso de a y se


notará con −a, y como es usual, se usará a − b para indicar la suma a + (−b).

Un subconjunto H de un grupo G se dice un subgrupo de G si se cumplen:


i) o ∈ H.
ii) Si a y b ∈ H entonces a − b ∈ H.

Como consecuencias de las condiciones i) y ii) precedentes, se tiene:


Si H es un subgrupo de un grupo G, se verifican:
i) Si a ∈ H entonces −a ∈ H.
ii) Si a, b ∈ H entonces a + b ∈ H.

Como ejemplos de grupos abelianos tenemos:


i) Los números enteros Z con la suma usual.
ii) Los números reales con la suma usual.
iii) Los vectores en el plano con la suma usual de vectores.
iv) El conjunto Zn = {0, 1, ..., n − 1} con la suma módulo n.
v) R − {0} con el producto usual.
Como ejemplos de subgrupos:
i) Los números pares forman un subgrupo de los enteros con la suma.
ii) Los√
números
  enteros √ forman un subgrupo de los reales con la suma.
iii) Z 2 = m + n 2 : m, n ∈ Z es un subgrupo de R con la suma.
iv) Los números reales positivos forman un subgrupo de R−{0} con el producto
usual.
Se propone como ejercicio comprobar las afirmaciones precedentes.

Naturalmente que hay subconjuntos de R que no son discretos ni densos por


ejemplo los reales positivos entre otros tantos, pero si consideramos como R el
grupo abeliano con la operación suma, el teorema a conti-nuación, no deja otra
alternativa para un subgrupo de R que la de ser un subconjunto discreto o un
subconjunto denso.

Teorema 2.1. Si H es un subgrupo de R, entonces H es un subgrupo discreto


o H es un subconjunto denso.
Demostración: Comencemos observando que, si n ∈ Z y h ∈ H, entonces
nh ∈ H. En efecto: 1h = h ∈ H, 2h = h + h ∈ H,
3h = 2h + h ∈ H, y en general se tiene
(n + 1) h = nh + h
190 J. O. Araujo & L. B. Fernández

identidad que permite probar por inducción que nh ∈ H , ∀ n ∈ N y h arbitrario


en H. Ahora si n es un entero negativo, expresando nh = (−n) (−h) ∈ H y
teniendo en cuenta que −h ∈ H, del caso anterior se tiene nh ∈ H.
Finalmente, 0h = 0, lo que concluye con la prueba de nuestra afirmación.
Si H = {0}, H es discreto. En caso contrario, H tiene un elemento h 6= 0. Dado
que −h ∈ H, resulta que H tiene un elemento positivo h0 y podemos considerar

r = inf {h ∈ H : h > 0}

Si r = 0, sea x arbitrario en R y definimos los conjuntos

I = {h ∈ H : h < x} y J = {h ∈ H : h > x}

Acorde con lo observado al comienzo de la demostración, se tiene que

Zh0 = {nh0 : n ∈ Z} ⊆ H

En consecuencia, I y J resultan conjuntos no vacı́os. Es claro que

sup I ≤ x ≤ inf J

Como r = 0, para ε > 0 existe h ∈ H tal que 0 < h < ε. En tal caso podemos
elegir k ∈ Z de modo que

kh ≤ x < (k + 1) h

es decir kh ∈ I y (k + 1) h ∈ J , luego

inf J − sup I ≤ (k + 1) h − kh = h < ε ∀ε > 0

Debe ser sup H = x = inf J . Esto indica que un número real cualquiera puede
ser aproximado arbitrariamente, tanto por la izquierda como por la derecha por
elementos de H, siendo H de este modo un subconjunto denso de R.
En otro caso, r > 0 y H no puede tener más que un elemento en el intervalo

[r, 2r) = {x ∈ R : r ≤ x < 2r}

pues de haber dos elementos h < h0 de H en este intervalo, tendrı́amos que

0 < h − h0 < r

pero esto contradice la condición de ı́nfimo del número r. En conclusión, r ∈ H.


En este caso tenemos
Zr = {nr : n ∈ Z} ⊆ H
Razonando como antes, encontraremos que

[nr, (n + 1) r) ∩ H = {nr}
Problemas con Subgrupos Discretos y Subgrupos Densos 191

es decir
H = Zr
y resulta claro que Z r es un subconjunto discreto de R.

Observemos que los subgrupos discretos de R quedan caracterizados por los sub-
conjuntos de la forma Z r, para algún r ∈ R. Usaremos los términos subgrupos
discretos o subgrupos densos para referirnos a subgrupos que son respectiva-
mente conjuntos discretos o conjuntos densos.
Como aplicación del teorema 2.1, consideraremos los siguientes pro-blemas.

Problema 1. Demostrar que todo número real puede aproximarse arbitraria-


mente por elementos del conjunto
h√ i n √ o
Z 2 = n + m 2 : n, m ∈ Z
√ 
El conjunto Z 2 es un subgrupo de R con la suma, luego es denso o de la
forma Zr para algún r ∈ R. Si no fuese denso tendrı́amos enteros n y m tales
que √
1 = nr y 2 = mr


Luego 2 = m/n resultarı́a un número racional.

Problema 2. Sea α un número irracional, mostrar que todo número real y tal
que 0 < y < 1 puede aproximarse arbitrariamente por elementos del conjunto

{{nα} : n ∈ Z}

donde {x}denota la mantisa del número real x, más precisamente {x} es x − [x]
donde [x] es la parte entera de x.
Como en el caso anterior, dado que α es irracional, puede mostrarse sin mayor
dificultad que el conjunto

{n + mα : n, m ∈ Z }

es un subgrupo denso de R. Escribimos

n + mα = n + [mα] + {mα} = [n + mα] + {mα}

Si y es un número real tal que 0 < y < 1, y se aproxima arbitrariamente por


la elementos de la forma n + my, dándose las mejores aproximaciones cuando
[n + my] = 0, es decir por los elementos de la forma {my}.
192 J. O. Araujo & L. B. Fernández

Consideremos C = {z ∈ C : |z| = 1}, C es un grupo abeliano con el producto


de números complejos. Los elementos en C pueden presentarse en su forma
exponencial o polar como

z = exp (2πiθ) = cos (2πiθ) + i sen (2πiθ) con 0≤θ<1


es decir, z ∈ C depende sólo del parámetro real θ.

Problema 3. Si H es un subgrupo de C, mostrar que H es finito o bien todo


elemento de C puede ser aproximado arbitrariamente por elementos de H, esto
último se expresa diciendo que H es denso en C.
Consideremos
H0 = {x ∈ R : exp (2πix) ∈ H}
Se tiene
i) 0 ∈ H0 , pues exp (2πi0) = 1.
ii) Si x, y ∈ H0 , entonces x − y ∈ H0 pues
−1
exp (2πi (x − y)) = exp (2πix) exp (2πiy)

De aquı́ resulta que H0 un subgrupo de R con la estructura aditiva, luego H0


es denso o discreto. Si H0 es denso, todo número real θ en [0, 1) se aproxima
arbitrariamente por elementos de H0 , luego todo elemento de C se aproxima
arbitrariamente por elementos de la forma exp (2πix) con x ∈ H0 , es decir, con
elementos de H.
Para precisar esta última afirmación, usaremos la desigualdad

|sen (t)| ≤ |t| ∀t ∈ R

En primer lugar notemos que

|exp (2πix) − exp (2πiθ)| = |exp (2πiθ)| |exp (2πi (x − θ)) − 1|


= |exp (2πi (x − θ)) − 1|

Por otra parte, para α ∈ R


q
2 2
|exp (iα) − 1| = (cos (α) − 1) + sen (α)
α
= 2sen
2
Se sigue que

|exp (2πix) − exp (2πiθ)| = 2 |sen (π (x − θ))|


≤ 2π |x − θ|
Problemas con Subgrupos Discretos y Subgrupos Densos 193

lo que muestra la densidad de H en C.


Si H0 es discreto, hay sólo un número finito de elementos de H0 en el intervalo
[0, 1), en consecuencia hay sólo un número finito de elementos en H.

La afirmación en el teorema expuesto sigue siendo válida con bajo una hipótesis
ligeramente más débil.
Diremos que H es un subconjunto aditivo de R si dados a y b en H entonces
a + b también pertenece a H.
Observemos que si H es aditivo, usando inducción, puede mostrarse que si a ∈ H
y n ∈ N, entonces na ∈ H.
Ejemplos de subconjuntos aditivos que no sean subgrupos podemos citar:
i) El conjunto N de los números naturales.
ii) Los
 número
n  menores que −1.
racionales
iii) ln 32m : n, m ∈ N
Tenemos entonces el siguiente teorema:

Teorema 2.2. Si H es un subconjunto aditivo de R conteniendo elementos


positivos y elementos negativos, entonces H es un subconjunto denso en R ó H
es un subgrupo discreto de R.
Demostración: Notemos con I y S respectivamente

I = inf {h ∈ H : h > 0}

S = sup {h ∈ H : h < 0}
Se tiene S ≤ 0 ≤ I, de este modo es

S ≤S+I ≤I

En el intervalo [S, I] pueden aproximarse arbitrariamente con elementos de H


únicamente S, I y eventualmente el cero. Dado que S + I puede ser aproximado
arbitrariamente por elementos de H, las posibilidades son

S+I =I S+I =0 o S+I =S

Si S + I 6= 0, entonces S = 0 ó I = 0. Supongamos que S = 0, debe ser I > 0.


De aquı́ que podemos elegir h ∈ H tal que

−I < h < 0

pues S = 0 es el supremo de los elementos negativos de H. Si h0 ∈ H es positivo,


h0 + nh ∈ H para todo n ∈ N, siendo h0 ≥ I, existe k ∈ N tal que

h0 + kh ≥ I > h0 + (k + 1) h
194 J. O. Araujo & L. B. Fernández

luego
I > h0 + (k + 1) h = h0 + k h + h ≥ I + h > 0
Encontramos una contradicción pues I es el ı́nfimo de los elementos positivos
de H.
En forma análoga, se trata el caso I = 0, y como conclusión se obtiene que
I + S = 0.
Si I = S = 0, H posee elementos positivos y elementos negativos de módulos
arbitrariamente pequeños, o sea cero puede ser aproximado, en forma arbitraria,
por la izquierda y por la derecha con elementos de H.
Sea ε > 0 y r ∈ R cualquier número positivo. Consideremos h ∈ H tal que

0 < h < min {r, ε}

La sucesión nh con n ∈ N, está formada por elementos de H. Existe un número


natural k tal que
kh ≤ r < (k + 1) h
Se tiene

r − ε < r − h < kh ≤ r < (k + 1) h = kh + h ≤ r + h < r + ε

es decir el intervalo (r − ε, r + ε) contiene dos elementos de H, uno a la izquierda


y otro a la derecha de r.
En forma similar se trata el caso en que r sea negativo, concluyendo que H es
denso.
Sea ahora I > 0, S = −I. Supongamos que H posea un elemento h en el
intervalo (I, 2I). Consideremos h0 en H tal que

−I − (h − I) < h0 ≤ −I

es decir
0 ≤ h0 + h
pero como
h < 2I y h0 ≤ −I
tendremos que h0 +h < I y esto no es posible pues I es el ı́nfimo de los elementos
positivos de H.
Resulta entonces que I ∈ H. Al sumarle 2I a los elementos de H en el intervalo
(−2I, −I) obtenemos elementos de H en el intervalo (0, I), por lo que no hay
elementos de H en (−2I, −I) y en consecuencia −I ∈ H.
Finalmente, tenemos ZI ⊆ H y en forma análoga a la demostración del teorema
2.1, obtenemos que H = ZI.

Es preciso mostrar que hay subconjuntos aditivos en las condiciones del teorema
2.2 que no son subgrupos, y en tal casos son subconjuntos densos.
Problemas con Subgrupos Discretos y Subgrupos Densos 195

Por ejemplo n √ o
H = n − m 2 : n, m ∈ N

es un subconjunto aditivo con elementos positivos y elementos negativos. Es


simple mostrar que 0 ∈
/ H, más aún, resulta claro que si h ∈ H entonces −h ∈
/ H.
Como aplicación del teorema 2.2 tenemos:

Problema 4. Sean p y q números naturales con q > 1, sea


 i 
p
K= : i, j ∈ N
qj

Entonces K es denso en los reales positivos ó p y q son ambos potencias de un


mismo número natural h.
En efecto, sea
H = {ln (k) : k ∈ K}
Como K es multiplicativo y contiene elementos mayores que 1 y elementos
menores que 1, resulta H un subconjunto aditivo de R en las condiciones del
teorema 2.2. Si H es discreto, entonces H = Zα para algún real α positivo.
Definiendo
pr
β = eα = s
q
los elementos de K son exactamente los números

K = {β m : m ∈ Z}

Por otra parte como 0 ∈ H, 1 ∈ K, de modo que existen números naturales i y


j tales
pi
1= j
q
luego, de las identidades
pi+1 1 pi
p= qj y q = q j+1

obtenemos que p y 1/q están en K. Dado que β > 1, existen números naturales
n y m tales que
p = βn y q = βm
de donde β, que en principio es racional, debe ser un número natural.
Por otra parte, si H es denso en R, K es denso en los reales positivos por la
continuidad de la función exponencial.
196 J. O. Araujo & L. B. Fernández

Problema 5. Mostrar que dado un número natural k existen infinitas potencias


de 2 cuyo desarrollo decimal comienza con k.
Por ejemplo:
k=1 20 = 1
k=3 25 = 32
k=6 26 = 64
10
k = 10 2 = 1024
k = 13 217 = 131072
El problema se reduce a encontrar números naturales n y m tal que

10m k ≤ 2n < 10m (k + 1)

En tal caso 2n = 10m k + h con 0 ≤ h < 10m lo que garantiza que los dı́gitos
iniciales de 2n son los dı́gitos de k.
Del problema anterior sabemos que

{2n /10m : n, m ∈ N}

es un conjunto denso en los reales positivos, luego el intervalo [k, k + 1) contiene


infinitos números de este conjunto.

Nota: Por el problema 4, en el problema precedente, puede reemplazarse 2


por cualquier número natural que no sea una potencia de 10. También podrı́a
cambiarse la base de numeración y enunciarse un problema análogo.

3 En el Plano
Si consideramos el plano real R2 como grupo abeliano con la suma de vectores,
no es cierto que un subgrupo de R2 sea denso o discreto, entendiendo en este
caso por subconjuntos densos, aquellos conjuntos cuyos elementos pueden aprox-
imar arbitrariamente cualquier vector del plano, y por subconjuntos discretos,
aquellos conjuntos en los que cada uno de sus puntos puede ubicarse en el centro
de un cı́rculo que deje en su exterior a los puntos restantes del conjunto. Una
definición más formal de estos conceptos se dará más adelante.
Como ejemplos tenemos:
i) Una recta por el origen, en el plano, es un subgrupo de R2 que no es
discreto ni es denso en R2 .
ii) Los puntos de coordenadas enteras forman un subgrupo discreto del
plano.
iii) Los puntos de coordenadas racionales forman un subgrupo denso del
plano.
Problemas con Subgrupos Discretos y Subgrupos Densos 197

iv) Los puntos con primer coordenada entera y segunda coordenada racional,
forman un subgrupo del que no es discreto ni denso.

En el plano, considerando la distancia y norma euclı́deas dadas por


q
2 2
p
d (x, y) = (x1 − y1 ) + (x2 − y2 ) kxk = x21 + x22

para cada x, y ∈ R2 , x = (x1 , x2 ) e y = (y1 , y2 ), puede afirmarse lo siguiente:

Teorema 3.1. Sea H un subgrupo de R2 y

δ = inf {khk : h ∈ H y h 6= 0}

Entonces, H es un subgrupo discreto si y sólo si δ > 0.

Demostración: Supongamos que H es un subgrupo discreto. Dado que H


es un subgrupo, 0 ∈ H, y por ser H un subconjunto discreto de R2 , existe ε > 0
tal que
kh − 0k = khk > ε ∀h ∈ H, h 6= 0
Luego δ > 0.
Recı́procamente, si δ > 0, para h ∈ H consideremos el cı́rculo dado por

kx − hk < δ

es decir la totalidad de puntos del plano que distan de h en menos que δ.


Si h0 es un elemento de H en dicho cı́rculo, se tiene:

kh0 − hk < δ

por la definición de δ, debe ser h0 − h = 0, o sea h0 = h. Se sigue que H es un


subconjunto discreto de R2 .

Observación: Un subconjunto discreto en el plano, y a la vez de la recta, es el


formado por los elementos de la sucesión n1 , 0 . A medida que n aumenta, es


necesario un cı́rculo más pequeño para aislar a n1 , 0 del resto de los elementos
de la sucesión. En cambio, en un subgrupo discreto, sea en la recta o el plano,
es posible aislar todos sus elementos con cı́rculos del mismo radio. En efecto, el
caso de la recta es claro, a partir de la caracterización dada en el teorema 2.1.
En el plano, sea ε > 0 de modo que un cı́rculo con radio ε aisla un elemento
h ∈ H del resto de los elementos de H, es decir

x ∈ R2 : kx − hk < ε ∩ H = {h}

198 J. O. Araujo & L. B. Fernández

Si dos elementos f, g ∈ H se encontraran a menor distancia que ε, entonces la


distancia entre h + f − g ∈ H y h es

kh + f − g − hk = kf − gk < ε

por lo que debe ser


h+f −g =h
o sea f = g.
Concluı́mos que todos los puntos de H pueden ser aislados usando cı́rculos con
mismo radio.
Como consecuencia de la observación precedente, tenemos:

Proposición 3.2. Si H es un subgrupo discreto del plano, una región acotada


F del plano sólo puede contener un número finito de elementos de H.
Demostración: Dado que F es acotada, podemos elegir un cı́rculo D que
contenga a F. Supongamos que con cı́rculos de radio δ se puede aislar los
elementos de H entre sı́. Si c es el centro de D y ρ su radio, el cı́rculo D0 con
centro c y radio δ + ρ, contiene todos los discos, disjuntos dos a dos, dados por

x ∈ R2 : kx − hk < δ ∀h ∈ H ∩ D

lo que resulta de

kx − ck = kx − h + h − ck ≤ kx − hk + kh − ck < δ + ρ

El área de la figura formada por estos discos es

|H ∩ D| × πδ 2

y no puede exceder al área de D0 , de modo que |H ∩ D|, el número de elementos


de H en D, debe ser finito, y en consecuencia, también resulta finito el número
de elementos de H en F.

Consideremos ahora C 2 = C×C, el producto cartesiano del conjunto de complejos


unitarios C consigo mismo. C 2 tiene estructura de grupo abeliano definiendo

(z, w) · (z 0 , w0 ) = (zz 0 , ww0 )

En C 2 definimos la distancia entre dos de sus elementos como


q
2 2
d ((z, w) , (z 0 , w0 )) = |z − z 0 | + |w − w0 |

Conservando las notaciones precedentes, una aplicación del teorema 3.1 es la


siguiente:
Problemas con Subgrupos Discretos y Subgrupos Densos 199

Problema 6. Si H es un subgrupo de C 2 , entonces (1, 1) se aproxima arbitrari-


amente con elementos de H, o H es finito.
Poniendo

z = exp (2πiα) , w = exp (2πiβ) con 0 ≤ α, β < 1

C 2 queda parametrizado por

[0, 1) × [0, 1) ⊂ R2 .

Si H0 es el subconjunto de R2 dado por

H0 = (α, β) ∈ R2 : (exp (2πiα) , exp (2πiβ)) ∈ H




comprobamos sin mayor dificultad que H0 es un subgrupo de R2 con su estruc-


tura aditiva. Si (1, 1) no pudiera ser aproximado arbitrariamente con elementos
de H, entonces (0, 0) no podrá ser aproximado arbitrariamente por elemen-
tos de H0 , en este caso, del teorema 3.1 se sigue que H0 es discreto y, según
la proposición 3.2, sólo puede tener un número finito de puntos en la región
acotada F = [0, 1) × [0, 1), luego H serı́a finito.

Llamaremos rango de un subgrupo de R2 , a la dimensión del subespacio generado


por sus elementos. Los subgrupos de rango 1, pueden ser tratados en forma
análoga a los de la recta real, es decir, son discretos o densos en la recta que los
contiene. Es claro que un subgrupo discreto de rango 1 tendrá la forma

Zv = {nv : n ∈ Z}

para algún vector v no nulo y de longitud mı́nima entre los vectores del sub-
grupo.
Un retı́culo en el plano, es un conjunto de la forma

Zv ⊕ Zw = {nv + mw : n, m ∈ Z}

donde v, w son vectores linealmente independientes de R2 .


A continuación daremos una caracterización de los subgrupos discretos de rango
2 en el plano desde un contexto algebraico.

Teorema 3.3. H es un subgrupo discreto de R2 si, y sólo si H es un retı́culo.


Demostración: Sea H un retı́culo de R2 que indicaremos con Zv ⊕ Zw. Es
claro que H es un subgrupo de R2 . Por otra parte, si en el vector u = nv + mw
es m 6= 0, consideremos l la recta que une el origen con v. Denotando por d a
la distancia, tenemos las siguientes desigualdades

kuk ≥ d (u, l) = d (mw, l) = |m| d (w, l) ≥ d (w, l)


200 J. O. Araujo & L. B. Fernández

Si θ es el ángulo que encierran v y w, resulta

d (w, l) = kwk × sen (θ)

Simétricamente, se trata el caso n 6= 0 y en conclusión se obtiene que para todo


u ∈ H, u 6= 0 tenemos que

kuk ≥ sen (θ) × min {kvk , kwk}

Recı́procamente, dado u ∈ H, u 6= 0, se sigue de la proposición 3.2 que el cı́rculo


dado por
kxk ≤ kuk
contiene un número finito de elementos de H. Podemos encontrar entonces,
entre los elementos no nulos de H, un vector v cuya longitud sea mı́nima. Sea
entonces δ > 0 definido por

δ = inf {khk : h ∈ H y h 6= 0} = kvk

De esto se desprende que la distancia entre dos elementos distintos en H es


mayor o igual que δ = kvk.
Sea l la recta que une el origen con v. Es claro que H ∩l es un subgrupo discreto
de l, y por la elección de v, debe ser H ∩ l = Zv.
Dado que H es de rango 2, existen elementos de H que no están en l. Fijado
u ∈ H − l, la recta l + u es paralela l y se tiene que

H ∩ (l + u) = Zv + u

puesto que no hay puntos distintos en H que disten en menos que δ = kvk. Por
la misma razón, resulta que cualquier segmento en l +u cuya longitud sea mayor
que δ, debe contener un elemento de H en su interior, y consecuentemente la
recta l + u cortarı́a al cı́rculo
kxk ≤ δ
en un segmento de longitud menor o igual que δ.
Es√decir, que las rectas l y l + u tienen una distancia que, como mı́nimo, es igual
a 23 δ.
Pongamos
γ = inf {d (l + u, l) : u ∈ H − l}
Para dos rectas distintas l + p y l + q tenemos

3
d (l + q, l + p) = d (l + p − q, l) ≥ δ
2
lo que indica que γ es en realidad un mı́nimo. Sea w ∈ H tal que

γ = d (l + w, l)
Problemas con Subgrupos Discretos y Subgrupos Densos 201

Naturalmente que
Zv ⊕ Zw ⊆ H
Dado u ∈ H podemos expresar

u = αv + βw

descomponiendo β en su parte entera más su mantisa

β = [β] + {β}

tenemos que
αv + {β} w ∈ H
siendo

d (αv + {β} w, l) = d ({β} w, l)


= {β} d (w, l)
= {β} γ < γ

por la minimalidad de γ, debe ser {β} = 0. Resulta entonces αv ∈ H ∩ l, y con


esto, α ∈ Z, es decir Zv ⊕ Zw = H.

Problema 7. Supongamos que un polı́gono regular de n lados tiene todos sus


vértices en un retı́culo de R2 . Entonces n = 3, 4 ó 6.
Consideremos primero n ≥ 7. Si P1 , P2 , . . . , Pn son los sucesivos vértices del
polı́gono regular sobre un retı́culo los puntos P2 −P1 , P3 −P2 , . . . , Pn −Pn−1 , P1 −

P3
P2
P4

P1

P5
P7
P6

Pn serán también los vértices de un polı́gono regular sobre el mismo retı́culo,


sólo que más pequeño, ya que el radio de la circunferencia que circunscribe a
este último coincide con la longitud del lado del polı́gono original. Si R y r
denotan los radios de las respectivas circunferencias circuns-criptas al primer y
segundo polı́gono, tenemos π
r = 2R sen
n
202 J. O. Araujo & L. B. Fernández

P2 -P1 P1 -P7

P3 -P2 P7 -P6

P4 -P3 P6 -P5
P5 -P4

Iterando este proceso, encontrarı́amos una sucesión de polı́gonos re-gulares sobre


el retı́culo que converge a un punto, pero esto contradice el hecho que dos puntos
en un retı́culo deben distar en más que un número δ > 0.
Si n = 5 y A, B, C, D, E son los vértices de un pentágono regular sobre un
retı́culo, los puntos C + A − B, D + B − C, E + C − D, A + D − E y B + E − A
son los vértices de un pentágono regular sobre el mismo retı́culo, pero estos
B

A C

E D

puntos son todos los que se obtienen al intersecar, dos a dos, las diagonales del
pentágono A, B, C, D, E, y ahora utilizamos el mismo argumento que en el caso
anterior.

A C

C+A-B

Sobre el retı́culo Z2 se puede inscribir cuadrados y sobre el retı́culo


√ !
1 3
Z (1, 0) ⊕ Z ,
2 2
Problemas con Subgrupos Discretos y Subgrupos Densos 203

se puede inscribir hexágonos regulares, y en consecuencia también triángulos


equiláteros.

A continuación presentamos una versión en el plano, a la manera de lo expuesto


en [3], de dos hechos que pueden ser enunciados con mayor generalidad (ver
˙ Estos son el lema de Blichf́ëldt y el teorema de
por ejemplo [4], [5] ó [9]).
Minkowski. Particularmente, el teorema de Minkowski es central en el estudio
de la geometrı́a de números.

Fijemos un retı́culo Zv ⊕Zw en el plano. En particular, si v = (1, 0) y w = (0, 1)


el correspondiente retı́culo es Z2 . En lo que sigue, nos referiremos a los puntos
del retı́culo como puntos reticulares. La si-guiente figura ilustra como un mismo
retı́culo puede ser generado por distintos pares de vectores

El área del paralelogramo con vértices 0, v, w, v + w se llama discriminante del


retı́culo. Es posible ver que los paralelogramos determinados por un par de
vectores que generen el retı́culo, tienen todos la misma área (ver ejercicio iii) al
final de estas notas).

Lema 3.4. (Blichfëldt) Sea n ≥ 0 un número entero. Una figura F acotada de


área δ > n puede ser ubicada en el plano de modo que cubra al menos n + 1
puntos reticulares en Z2 .
204 J. O. Araujo & L. B. Fernández

Demostración: Dado (i, j) ∈ Z2 , consideremos los cuadrados dados por


Cij = {(x, y) : i < x < i + 1, j < y < j + 1}
El área de F resulta igual a la suma de las áreas de las figuras dadas por

(F ∩ Cij ) − (i, j) si F ∩ Cij 6= ∅
Fij =
∅ si F ∩ Cij = ∅
Todas las figuras Fij tienen área menor o igual a 1. Podemos descomponer el

cuadrado C00 en regiones R0 , R1 , . . . , Rm donde Rk es el conjunto de puntos


cubiertos por exactamente k de las Fij . Ahora las regiones Rk son disjuntas

2
1 1

1 1
2

dos a dos y si δ0 , δ1 , . . . , δm denotan sus respectivas áreas, tenemos


δ = 0 × δ0 + 1 × δ1 + · · · + m × δm
≤ m (δ0 + δ1 + · · · + δm ) ≤ m
Problemas con Subgrupos Discretos y Subgrupos Densos 205

Como δ > n, se sigue que existe un punto (a, b) que es cubierto por al menos
n + 1 de las figuras Fij , para estos pares (i, j), se tiene que los puntos

(a, b) + (i, j)

son puntos en F. Si trasladamos la figura para que uno de estos puntos quede
sobre un punto reticular, entonces, todos los puntos (a, b) + (i, j) indicados
anteriormente serán puntos reticulares.

Nota: En el enunciado del lema, la hipótesis que la figura considerada sea


acotada no es necesaria, se agrega para simplificar la demostración. Es posible
mostrar que hay una parte acotada de la figura cuya área es mayor que n.

Una figura F es convexa si para cada par de puntos en F el segmento que los
une está contenido en F.
El segmento que une dos puntos p y q puede parametrizarse como:

[p, q] = {λp + (1 − λ) q : 0 ≤ λ ≤ 1}

Una figura F es simétrica cuando verifica que; si p ∈ F, entonces −p ∈ F.

Teorema 3.5. (Minkowski) Dado un retı́culo R con discriminante ∆, cualquier


figura convexa y simétrica cuya área sea mayor que 4∆, contiene al menos un
punto reticular no nulo.

Demostración: Sea
R = Zv ⊕ Zw
La transformación lineal ϕ : R2 → R2 dada por

ϕ (α, β) = αv + βw

es un isomorfismo que aplica Z2 en R y su jacobiano es precisamente el dis-


criminante de R, es decir ∆. Sea G ⊆ R2 la preimagen de F a través de ϕ,
entonces
∆ × |G| = |F| > 4∆
donde con las barras indicamos el área de la figura. Luego

|G| > 4

Si definimos  
1 1
G= u:u∈G
2 2
206 J. O. Araujo & L. B. Fernández

resulta
1 1
G = |G| > 1
2 4

Por el lema de Blichfëldt, 12 G puede desplazarse en el plano de modo que cubra


al menos dos puntos reticulares en Z2 . En consecuencia, 12 F, la imagen por ϕ
de 12 G, puede desplazarse en el plano de modo que cubra al menos dos puntos
reticulares en R. Notemos estos dos puntos como

p = 21 p0 + r y q = 12 q0 + r

donde p, q ∈ R y p0 , q0 ∈ F. Se sigue que


1 1
0 6= p − q = p0 + (−q0 ) ∈ R
2 2
Por ser F simétrica, −q0 ∈ F, y p − q es el punto medio del segmento que une
p0 con −q0 , resulta p − q ∈ R ∩ F pues F es convexa.

Los problemas que siguen a continuación ilustran aplicaciones del teorema de


Minkowski.

Problema 8. Todo número primo de la forma 4k+1 es suma de dos cuadrados.


Si p es un primo de la forma 4k + 1, es conocido que −1 es residuo cuadrático
módulo p. Es decir, existe un entero a tal que a2 + 1 es divisible por p. Una
demostración de este hecho puede obtenerse usando el teorema de Wilson que
establece que
(p − 1)! ≡ −1 ( mod p)
Por otra parte, si elegimos el sistema de restos 0, ±1, ±2, · · · , ± p−1
2 , tenemos
  2
p−1 p−1
(p − 1)! ≡ (−1) 2
! ( mod p)
2
siendo p de la forma 4k + 1, resulta (p − 1)! un residuo cuadrático.
Consideremos el retı́culo R dado por

Z (p, 0) ⊕ Z (a, 1)

donde a ∈ Z es tal que a2 +1 es divisible por p. El discriminante de este retı́culo


es p. Si C es el cı́rculo dado por

C = (x, y) : x2 + y 2 < 2p


el área de C es
2pπ > 4p
Problemas con Subgrupos Discretos y Subgrupos Densos 207

Por el teorema de Minkowski, C contiene un punto reticular no nulo, es decir,


existe (n, m) 6= (0, 0) tal que
2
0 < (np + ma) + m2 < 2p

Pero
2
(np + ma) + m2 ≡ m2 a2 + 1 ≡ 0

( mod p)
De aquı́ que
2
p = (np + ma) + m2

Observación: En forma similar al problema anterior, a partir de la versión


general del teorema de Minkowski (ver [4], [5], [6] ó [9]), se puede probar el
teorema de Langrange de los cuatro cuadrados que afirma que todo número
natural es suma de cuatro cuadrados, por ejemplo

1 = 12 + 02 + 02 + 02
7 = 22 + 12 + 12 + 12
30 = 52 + 22 + 12 + 02

Este teorema, también conocido como la conjetura de Bachet, fue probado por
Lagrange en 1770. Usando propiedades básicas de los números cuaterniónicos,
el problema puede reducirse a ver que todo número primo positivo p es suma de
cuatro cuadrados. A tal fin será necesario además establecer que −1 es suma
de dos cuadrados, módulo p (ver el ejercicio xv) al final de estas notas).
Asociados con las descomposiciones de un número natural en suma de cuadrados
podemos mencionar los siguientes teoremas debidos a Jacobi, (ver [1] ó [7]).

Sea n un número natural.


El número de pares enteros (p, q) tales que p2 + q 2 = n es igual a 4 veces la
diferencia entre el número de divisores de n congruentes con 1 módulo 4 y el
número de divisores de n congruentes con 3 módulo 4.
El número de cuaternas enteras (p, q, r, s) tales que p2 + q 2 + r2 + s2 = n es
igual a 8 veces la suma de todos los divisores de n que no son congruentes con
0 módulo 4.

Volviendo al teorema de Minkowski, si la figura considerada en él es además


compacta, o sea cerrada y acotada, la condición sobre el área puede ser debili-
tada como se muestra a continuación.
208 J. O. Araujo & L. B. Fernández

Proposición 3.6. Dado un retı́culo R con discriminante ∆, cualquier figura


compacta convexa y simétrica cuya área sea mayor o igual que 4∆, contiene al
menos un punto reticular no nulo.

Demostración: Sea F la figura considerada. Para λ > 1 considere-mos la


figura
Fλ = {λv : v ∈ F}
Es claro que Fλ es convexa y simétrica, además

|Fλ | = λ2 |F| > |F| ≥ 4∆

Por el teorema de Minkowski, Fλ contiene un punto reticular no nulo.


Consideremos la sucesión de figuras dadas por

F1+ n1 n≥1

Supongamos que 0 = (0, 0) sea el único punto reticular en F. En la región dada


por
F2 − F
existe un conjunto finito v1 , v2 , . . . , vk de puntos reticulares.
Dado que el área de F es mayor que cero, F no puede estar contenida en
una recta, en consecuencia F contiene dos vectores u y v que son linealmente
independientes, luego, por ser F convexa y simétrica, el paralelogramo con
vértices ±u, ±v está incluı́do en F. De este hecho se sigue que si l es una recta
que pasa por el origen, l ∩ F 6= {0} y por ser esta intersección un subconjunto
simétrico, convexo, cerrado y acotado de l, se tiene que existe un vector w 6= 0
en l tal que
l ∩ F = [−w, w]
En particular, para las rectas li = Rvi , (1 ≤ i ≤ k), encontraremos escalares λi
con 0 < λi < 1 y tales que

li ∩ F = [−λi vi , λi vi ] y λvi ∈
/F si λ > λi

Si elegimos n ∈ N tal que


1 1
1+ < , ∀i
n λi
encontramos que
vi ∈
/ F1+ n1 , ∀i
pues    
1 + 1 λi vi = 1 + 1 λi kvi k < kvi k

n n
Problemas con Subgrupos Discretos y Subgrupos Densos 209

Resulta entonces que 0 es el único punto reticular en F1+ n1 , pero el área de F1+ n1
es mayor que 4∆, y esto contradice el teorema de Minkowski. En consecuencia
F contiene un punto reticular distinto de 0.

Problema 9. Dados un número real α y un número entero n existen números


enteros p y q tales que 0 < q ≤ n y


α − p 1

q qn

1
n n
-n 1
n

Consideremos la figura P dada por el interior del paralelogramo cerrado limitado


por las rectas
1
y − αx = n, y − αx = − n1 , x=n y x = −n

P es una figura convexa y simétrica y su área es 4. Por la proposición 3.6 existe


un par (q, p) 6= (0, 0) en el retı́culo Z2 tal que
1
p − αq ≥ n, p − αq ≥ − n1 , q≤n y q ≥ −n

o sea

α − p 1

q n |q|
Para concluir, observemos que, teniendo en cuenta la simetrı́a de F, q puede
elegirse positivo.

Problema 10. Mostrar que si d ∈ N y d no es un cuadrado perfecto, entonces


la ecuación
x2 − dy 2 = 1
tiene infinitas soluciones enteras.
210 J. O. Araujo & L. B. Fernández

Supongamos que el par (m, n) sea una solución entera de la ecuación distinta
de (±1, 0) y sin pérdida de generalidad asumamos que m > 0. Entonces de-
scomponemos  √  √ 
m2 − n2 d = m + n d m − n d = 1

y si k ∈ N, tenemos que
 √ k  √ k
m+n d m−n d =1

Pero entonces existen enteros mk y nk tales que


 √ k √  √ k √
m + n d = mk + nk d y m − n d = mk − n k d

de donde
m2k − n2k d = 1
La sucesión (mk , nk ) está dada por la ley recursiva
 
    m n
mk+1 nk+1 = mk nk
dn m

Si notamos con A a la matriz


 
m n
A=
dn m

se tiene que A es inversible con determinante igual a 1 y la sucesión puede


reescribirse como  
m n Ak con k ≥ 0
Ahora, si para valores dos distintos de k los correspondientes elementos de esta
suceción coincidieran, podrı́amos simplificar la identidad a una expresión del
tipo
m n Aj = m n
   

para algún entero j > 0. Esto significa que 1 debe ser valor propio de Aj , pero
siendo los valores propios de A iguales a
√ √
m + m2 − 1 y m − m2 − 1

es decir el primero mayor que 1 y el segundo menor que 1, los valores propios
de Aj son precisamente
√ j √ j
m+ m2 − 1 y m− m2 − 1
Problemas con Subgrupos Discretos y Subgrupos Densos 211

siendo el primero mayor que 1 y el segundo menor que 1, lo que contradice


la condición que 1 sea valor propio de Aj , luego la sucesión no tiene términos
repetidos.
Resta ver que hay al menos una solución distinta de (±1, 0).
Usando el resultado del problema 9, para n = 1, existe un par (q0 , p0 ) ∈ Z2 tal
que √
q0 d − p0 < 1 y 0 < q0 ≤ 1


es claro que q0 es igual a 1 y p0 es la parte entera de d. Elijamos ahora n1 ∈ N
tal que
1 √
< q0 d − p0

n1
y nuevamente usando el problema 9, tomemos un par (q1 , p1 ) ∈ Z2 tal que

q1 d − p1 < n11 y 0 < q1 ≤ n1

Ahora fijamos n2 ∈ N tal que


1 √
< q1 d − p1

n2

y elegimos (q2 , p2 ) ∈ Z2 tal que



1
q2 d − p2 < y 0 < q2 ≤ n2

n2

continuando de esta manera obtenemos una sucesión (qi , pi ) ∈ Z2 y una sucesión


ni ∈ N tales que
√ √
1
ni+1 < qi d − pi qi d − pi < n1i 0 < qi ≤ ni

De estas desigualdades, encontramos que


√ 1 √
|pi | < qi d + < ni d + 1
ni
y luego
√ √  √ √
qi d − p2i = qi d − pi qi d + pi < 1 2ni d + 1 < 2 d + 1
2 
ni

Por otra parte, en la sucesión (qi , pi ) todos los pares son distintos entre sı́ dado
que los valores √
qi d − pi

212 J. O. Araujo & L. B. Fernández

forman una sucesión estrictamente decreciente. Como la sucesión de enteros


p2i − qi2 d está acotada, debe haber una cantidad infinita de pares (qi , pi ) tal que
p2i − qi2 d = k
para algún número entero k 6= 0. Entonces podemos elegir dos soluciones dis-
tintas (α, β) y (γ, δ) de la ecuación anterior tales que
α≡γ ( mod k) y β≡δ ( mod k)
Si denotamos
 √  √ 
ζ = α+β d γ−δ d

= (αγ − βδd) + (βγ − αδ) d

= p+q d
tenemos que
p = αγ − βδd ≡ α2 − β 2 d = 0 ( mod k)
q = βγ − αδ ≡ βα − αβ = 0 ( mod k)
luego existen enteros m y n tales que
p = km y q = kn
y resulta
√  √  √ 
m2 − n2 d = m+n d m−n d
1  √  √ 
= p + q d p − q d
k2
1  √   √  √  √ 
= α + β d γ − δ d α − β d γ + δ d
k2
1  √   √ 
= 2
α2 − β 2 d γ 2 − δ 2 d
k
= 1
La ecuación x2 − dy 2 = k es conocida como la ecuación de Pell y fue tratada
por Lagrange usando fracciones continuas (ver [8]).
Finalizamos estas notas incluyendo en ellas las definiciones formales, en el es-
pacio Rn , de algunos de los conceptos utilizados hasta aqui.
Consideremos Rn provisto con la métrica usual. Para x, y ∈ Rn , con d (x, y)
denotaremos la distancia euclı́dea entre x e y dada por
sX
2
d (x, y) = (xi − yi )
i
Problemas con Subgrupos Discretos y Subgrupos Densos 213

Dados A y B, con A ⊆ B , dos subconjuntos de Rn , decimos que A es denso en


B si dados b ∈ B y ε > 0 y , existe a ∈ A tal que d (a, b) < ε.
Un subconjunto A de Rn se dice discreto si dado a ∈ A, existe ε > 0 tal que

A ∩ {x ∈ Rn : d (x, a) < ε} = {a}

Rn con la suma usual es un grupo abeliano. Un subgrupo G de Rn se dirá


subgrupo denso o subgrupo discreto si G es un conjunto denso o si es un conjunto
discreto. El rango de un subgrupo es la dimensión del subespacio generado por
sus elementos.
Finalmente, un retı́culo es un subgrupo de rango n de la forma

R = Zv1 ⊕ Zv2 ⊕ · · · ⊕ Zvn (vi ∈ Rn )

siendo su discriminante el valor absoluto del determinante de la matriz que


tiene por filas a los vectores v1 , v2 , . . . , vn . Los resultados vistos en el plano se
extienden en el ejercicio iv) y la consistencia de la definición del discriminante
se plantea en el ejercicio iii).

4 Ejercicios propuestos
i) Sea H el subgrupo de R dado por
 
2n 4m 6k
H= + + : n, m, k ∈ Z
3 5 7
Decidir si H es denso o discreto, de ser discreto expresarlo en la forma Zr.
ii) Dados los números racionales q1 , q2 , . . . , qm y el subgrupo de R definido por

H = {n1 q1 + n2 q2 + · · · + nm qm : ni ∈ Z}

Decidir si H es denso o discreto.


iii) Mostrar que el discriminante de un retı́culo no depende de la base que lo
defina.
iv) Considerando Rn con la suma de vectores y la norma euclı́dea, generalizar
la proposición 3.2 y el teorema 3.3.
v) Mostrar que la intersección de dos subgrupos es un grupo discreto si uno de
ellos lo es.
vi) ¿Qué polı́gonos regulares pueden inscribirse en el retı́culo Z2 ?
vii) Si H es un subgrupo discreto del plano, mostrar que en un cı́rculo dado
contiene a lo sumo un número finito de puntos de H. ¿Es cierta esta afirmación
si H no es subgrupo?
214 J. O. Araujo & L. B. Fernández

viii) Si H es un subgrupo discreto del plano, mostrar que existen vectores u y


v en R2 , tales que H = {nu + mv : n, m ∈ Z} .
ix) Si L es una recta por el origen R2 , un subgrupo de L es discreto o denso. Si
se proyectan los puntos de coordenadas enteras sobre L se obtiene un subgrupo
de L, ¿en qué casos es este subgrupo discreto y en qué casos es denso?
x) Si las ası́ntotas de una hipérbola contienen cada una al menos dos puntos
de coordenadas enteras, mostrar que en la hipérbola hay a lo sumo un número
finito de puntos con coordenadas enteras.
xi) ¿Es cierto que si una de las ası́ntotas de una hipérbola pasa por dos puntos
de coordenadas enteras, entonces ocurre lo mismo con la otra ası́ntota?.
xii) Mostrar que la ecuación

ax2 + 2bxy + cy 2 = 1

tiene un número finito de soluciones enteras si a, b son enteros y existe un número


natural n tal que n2 = b2 − ac.
xiii) Hallar las soluciones enteras de la ecuación

xy + 3x − 5y = 75

xiv) Sea
Q (x, y) = ax2 + 2bxy + cy 2
una forma cuadrática positiva definida. Demostrar que
2 p
min {Q (m, n) 6= 0} ≤ √ ac − b2
n,m∈Z 3
xv) Usando la versión general del teorema de Minkowski (ver [4], [5] ó [9]) es
posible probar el teorema de los cuatro cuadrados:
a) Si dos números naturales son suma de cuatro cuadrados, probar que el pro-
ducto de estos es suma de cuatro cuadrados.
b) Dado un número primo p, probar que la ecuación de congruencias

m2 + n2 ≡ −1 ( mod p)

admite solución (ver por ejemplo [2] ó [5]).


c) Sea p un número primo y sean m y n soluciones de la ecuación en b). Con-
siderando el retı́culo de R4

R = Z (p, 0, 0, 0) ⊕ Z (0, p, 0, 0) ⊕ Z (m, n, 1, 0) ⊕ Z (m, −n, 0, 1)

1) Mostrar que el discriminante de R es p2 .


2) Probar que si (x, y, z, t) ∈ R entonces x2 + y 2 + z 2 + t2 ≡ 0 ( mod p).
3) Aplicar el teorema de Minkowski teniendo en cuenta la esfera centrada en el

origen cuyo radio es 2 p.
Problemas con Subgrupos Discretos y Subgrupos Densos 215

xvi) Sea z un complejo unitario, H = {z n : n ∈ N}. Probar que H es denso en


los complejos unitarios ó z es una
raı́z de la unidad .
xvii) ¿Es denso nmπ : n, m ∈ N en los reales positivos?


xviii) Sean z1 , ..., zn complejos unitarios. Mostrar que dado ε > 0, existe un
número natural n tal que |zin − 1| < ε ∀i = 1, 2, ..., n.
xix) El conjunto de todas las raı́ces de la unidad ¿es denso en los complejos
unitarios?
xx) Sea f (x) un polinomio mónico con coeficientes enteros tal que sus raı́ces
son complejos unitarios. Probar que las raı́ces de f (x) son raı́ces de la unidad.
(Sugerencia: usar xviii)) y el siguiente hecho: si z1 , ..., zn son las raı́ces de f (x)
entonces para m ∈ N el polinomio
Y
g (x) = (x − zim )

es mónico y con coeficientes enteros.

Referencias
[1] Andrews, G., Ekhad, S., Zeilberger, D., A short proof of Jacobi’s formula
for the number of representations of an integer as the sum of four squares.
American Mathematical Monthly 100, 1993, 274-276.
[2] Araujo, J.O., Fernández, L. B., Contando con Sumas de Gauss. Divulga-
ciones Matemáticas, vol. 12, No 2, 2004, 171-180.
[3] De Guzmán, M., Mirar y Ver. Red Olı́mpica, 1993.
[4] Hardy, G., Wright, E., An introduction to the theory of numbers. 5o edición,
Oxford, 1979.
[5] Ivorra Castillo, C.,Teorı́a de Números, 2004. Url: www.uv.es/˜ivorra/ Li-
bros/ Numeros.pdf
[6] Jacobi, C. G. J., Note sur la décomposition d ’un nombre donné en quatre
carrés. J. Reine Angew. Math. 3 (1828)., 191. Werke, vol.I, 247.
[7] Lagrange, J. L., Nouveau Mém. Acad. Roy. Sci. Berlin (1772), 123-133;
Oevres, vol. 3, 189-201.
[8] Le Veque, W.J., Teoria Elemental de los Números. Herreros Hnos. México.
1968.
[9] Narkiewicz, W., Number Theory. World Scientific Publishing Co. 1983.

Fac. de Ciencias Exactas, UNICEN,


Tandil, 7000 Buenos Aires, Argentina
araujo@exa.unicen.edu.ar, lfernan@exa.unicen.edu.ar