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APROVECHAR LA REALIDAD: LAS VENTAJAS DEL SALÓN MULTIGRADO

Existen dos tipos de profesores a quienes tenemos razones para estarles agradecidos.
Aquellos que nos introducen y establecen cimientos sólidos sobre un tema de manera
metódica, A ellos les debemos mucho. Pero también hay otro tipo de profesores a los
cuales les debemos todavía más: aquellos que nos abren los ojos a un nuevo punto de
vista y nos enseñan a ver la vida de una manera diferente. Ésta es la educación más
valiosa que uno puede llegar a atener.
RICHARD LIVINGSTONE
¿es imposible el trabajo docente en el medio rural? Muchas veces parece que sí. No
podemos negar las dificultades: la distancia y la situación marginal de las
comunidades, la escasez de material didáctico, el ausentismo de los alumnos y la falta
de apoyo a niños con necesidades educativas especiales, entre otras. Los maestros
multigrado reflejaban una inmensa frustración por tener que enfrentar tales problemas,
y por no haber recibido la capacitación adecuada para trabajar al mismo tiempo con
alumnos de diferentes niveles escolares. La única solución era alternar la atención a
los diferentes grupos, La idea original era dar la misma enseñanza a todos los
escolares al mismo tiempo a fin de mostrar igualdad. Ahora se sabe que los
estudiantes no aprenden de manera lineal y ordenada. Hay algunos estudiantes de
primer grado que están más avanzados en sus habilidades de lectura que otros de
segundo grado. Esto quiere decir que avanzan a un ritmo diferente en el continuum de
aprendizaje de dicha asignatura.
Los maestros multigrado no se rigen por el modelo fabril de enseñanza ya que
sus clases engloban múltiples grados entre los muros del aula. Ello los ubica en una
mejor posición para aprovechar la riqueza de los diferentes niveles de habilidades.
Cuando la enseñanza se planea correctamente, los salones multigrado pueden
adquirir un ambiente familiar. Al principio, la enseñanza simultánea de todos los
grados puede parecer poco práctica, difícil y abrumadora, Sin embargo, la realidad es
que el modelo tradicional de separar a los estudiantes por grados crea un ambiente de
aprendizaje muy artificial. En el modelo tradicional, los maestros enseñan según
asignaturas previamente clasificadas, refleja muy poco los acontecimientos de la vida
real, hacen a los estudiantes preguntas de las cuales esperan únicamente la respuesta
correcta; por lo mismo crean un ambiente autoritario, donde los alumnos hacen y
aprenden solamente lo que los maestros dicen que pueden o deben saber.
Hoy en día muchos maestros, por su propia iniciativa, han cambiado sus metodologías
de enseñanza hacia aquellas que recalcan el aprendizaje activo centrado en el
alumno, tienen ya una visión constructivista del conocimiento y hacen a un lado la pura
transmisión directa de información a “recipientes vacíos”, pues han experimentado el
fracaso de modelos educativos previos. Esto no quiere decir que todas las
metodologías del modelo tradicional sean ineficientes. El secreto parece estar en
incluir una gran variedad de estrategias disponibles en el repertorio de procesos
pedagógico-didácticos.
Cuando se presencian todas las ventajas de una diferente organización teórica y
pedagógica, se puede trascender la situación,
Las dificultades surgen cuando se trata de solucionar la realidad de un modelo
preestablecido para una situación diferente. Tal es el caso de los profesores que al
encontrarse en un salón multigrado intentan planear la enseñanza por niveles. Es
sumamente difícil y desgastante enseñar a cada grado por separado.Por eso, se
piensa que si los niños y las niñas no están separados por grados, no se puede
enseñar de forma adecuada el contenido según el nivel de desarrollo del estudiante.
Pero con esta forma de trabajar, se deja a algunos alumnos sin actividad. A lo largo
del día escolar se pierde mucho tiempo: la espera de los estudiantes que llegan tarde,
las interrupciones por citas con padres de familia, las limitaciones del transporte de los
maestros que viven fuera de la comunidad.
Dice el teórico Lev S. Vygotsky que el aprendizaje es un proceso social. Por lo
tanto, la interacción social entre los estudiantes de diferentes niveles contribuye al
aprendizaje. Sin embargo no se deja a un lado el plan ni el programa de estudios de
educación básica. El objetivo no es cambiar el qué se va a enseñar, sino cambiar el
cómo.
Aquí es pertinente reflexionar sobre la siguiente lista de los beneficios de
enseñar en una escuela multigrado, donde el ambiente es natural, como en la familia,
con individuos de diferentes edades trabajando juntos. La esencia del currículum es
interdisciplinaria y la creatividad de cada persona se valora en cada una de las
actividades. Las fortalezas y talentos de los alumnos están iluminados y cada niña y
cada niño tiene algo que ofrecerle al grupo. En este ambiente, las ventajas son las
siguientes:
 El maestro tiene a los mismos estudiantes año tras año y de inmediato
reconoce sus capacidades emocionales, sociales y académicas y por lo mismo
sabe por dónde empezar cada nuevo ciclo. No hay “desperdicio” de tiempo al
principio del periodo escolar para aprender acerca de los estilos de aprendizaje
de los estudiantes, de sus capacidades y necesidades.
 Los estudiantes más pequeños buscan imitar los comportamientos de los más
grandes y así tienen un apoyo extra y aprovechan a más de un maestro al
realizar sus actividades.
 Los alumnos mayores pueden acrecentar liderazgo al apoyar a los menores.
 La cooperación y el entendimiento mutuo.
 Los más pequeños o de menor avance tienen la oportunidad de escuchar
estrategias más avanzadas de lectura, escritura y de conceptos matemáticos
cuando sus compañeros comparten sus ideas.
 Los compañeros más avanzados en ciertas áreas tienen la oportunidad de
enseñárselo a otros compañeros.
 Cuando están motivados para interactuar cotidianamente con sus compañeros,
todos los estudiantes adquieren habilidades sociales valiosas.
 Todos los estudiantes trabajan al mismo tiempo, por lo que nadie está inactivo.
 El espíritu de cooperación surgido del trabajo en equipo los lleva a tener menos
conflictos intergrupales e intergrupales (menos desacuerdos y peleas).
 Los estudiantes perciben el cambio y están conscientes de su propio
crecimiento. Son más sensibles al adoptar una actitud comprensiva con sus
propios compañeros, porque ellos mismos recibieron cariño y apoyo cuando lo
necesitaron.
Vientos de cambio
Los maestros somos profesionales y capaces de realizar los cambios necesarios para
crear un ambiente de altas expectativas, de descubrimiento y de aprendizaje, tanto
para los alumnos como para nosotros mismos. Podemos promover el florecimiento de
procesos y competencias como el razonamiento, la creatividad y la investigación.
Frank Smith nos dice “Cuando los niños llegan a la escuela por primera vez se
encuentran con la buena noticia de que ya no necesitan preocuparse por descubrir
cosas por sí mismos. Lo único que necesitan aprender es lo que el maestro dice que
deben saber”. Por el contrario, podemos crear nuevos conocimientos y productos, un
salón de clases donde exista un sentido de comunidad; un lugar seguro para explorar
nuevas ideas sin que esto implique burlas o miedo a expresar tonterías, un
aprendizaje que utilice elevados niveles de habilidades cognoscitivas y no sólo
mecánicas, como copiar de un pizarrón, porque si organizamos a los alumnos en filas
para absorber las palabras del maestro, se corre el riesgo de extinguir sus deseos
naturales de interactuar, de ser inquisitivos, de ser sociales: de ser humanos.
Tal descripción de un salón de clases dinámico, con mucha interacción entre las
diversas edades, tiene una sólida base teórica. Hay razones válidas para desear
trabajar con el grupo entero. En sus obras, Vygotsky describió las ventajas de
aprender en un contexto social. En el siguiente capítulo se revisan esta y otras teorías,
explicando por qué la diversidad de edades y de habilidades de nuestros estudiantes
se convierte en una cualidad importante para la sociedad de hoy.