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PARA SUPERARNOS SOLO HACE FALTA UN POCO DE REFLEXIÓN

“Para ser feliz de forma plena y completa solo hay un camino.


Y ése único camino es la sabiduría”
La isla de Juan J. Tamayo

Existen una infinidad de estrategias y textos que prometen llevarte por el camino de la
sabiduría y por ende a la felicidad, unos con precios exorbitantes, otros un poco más baratos
y unos cuantos concejos gratuitos. En todo caso pienso que la clave para alanzarlas está al
alcance de la mano y en algunos casos en nuestra propia reflexión y auto conocimiento.

Un pensamiento reflexivo acompañado de una lectura crítica, nos lleva a la búsqueda y


encuentro de una vida más equilibrada, a reconocer cuando los problemas, inquietudes y
preocupaciones no son eliminados y sí disimulados, por las terapias y drogas. Bajo la sombra
de la reflexión, nos enfrentarnos a los problemas habituales de la vida, como las relaciones
amorosas, la muerte o un cambio profesional. Es decir, podemos superar los traumas a través
del pensamiento y la lectura.

Siendo la lectura una capacidad que tenemos todos los seres humanos para reconstruir y
comunicar significados, encontramos una serie de aspectos que desarrollamos a través de
nuestras vidas, como las palabras, las comparaciones con nuestras experiencias , el
desarrollo de nuestro pensamiento y otros que se manifiestan en gran parte en el mágico acto
de leer.

El hombre es lo que las circunstancias sociales hacen de su vida. La familia, el colegio, grupo
de compañeros y todo el sistema social en el que se desenvuelve influye en el desarrollo de
su personalidad. La cultura, si se vive en lo rural o en lo urbano, si se está en clase media o
baja, todo determina ampliamente las experiencias que una persona posee, las frustraciones
y ajustes que debe enfrentar, y la forma como respondemos a eso.

En la mayoría de los casos no hace falta que otras personas nos digan que es lo que sentimos,
que hemos hecho mal o cómo debemos superarnos. Con una reflexión profunda a nuestra
psiquis y con un conocimiento de las máximas filosóficas podemos encontrar respuesta o las
llaves para abrir los candados que nos apresan emocionalmente.
¿Y cómo se adquiere esta superación? Pues todos tenemos un montón de experiencias
acumuladas. Lo que pasa es que en el mundo que vivimos, no dejamos tiempo para la
reflexión y que todo gire en torno al consumo rápido. Pero es a través de la reflexión que las
experiencias que vivimos se convierten en respuestas a nuestros problemas. Es
conociéndonos como encontramos como vivir hacia al mundo.

Mantener una estabilidad sentimental se hace demasiado difícil, ya que las personas
tendemos a estar cambiando continuamente, así como lo decía Gao Feng “El mundo entero
es una chimenea. Con que estado de ánimo puede uno evitar quemarse” (http://tus-frases-
celebres.blogspot.com.co/2008/12/estado-de-animo.html) y si, somos imperfectos, pero en
una continua búsqueda por la felicidad y eso implica encontrar la superación de los traumas,
de el ancla que nos inmoviliza, que nos arrastra hacia abajo. Es aquí, otra vez, en el rápido
mundo del consumo, donde edificamos nuestros muros y anclas perdiéndonos en el trabajo
escolar, las obligaciones y los celulares, dejando poco espacio para la reflexión, la
conversación con nosotros mismos y con otras personas.

Recalco, nadie es perfecto, pero estamos dotados de la capacidad de aprender y superarnos,


debemos encontrar la fuente filosófica y de pensamiento que más se adapte, acoja al problema
o trauma que estemos pasando, reflexionar desde nuestro sentir y la experiencia que los
demás hallan pasado, encontrar el peldaño al siguiente nivel de sabiduría. Como lo dice Lou
Marinoff en su libro Más platón y menos Prozac “No es preciso que se haya doctorado en
filosofía para tener experiencias y pensar por sí mismo” Marinoff (1999).

Es aquí donde lectura se constituye como una habilidad de gran importancia, en los campos,
personal, intelectual y educativo; leer encarna el desarrollar espíritu crítico y la capacidad
de pensar por sí mismo, estas cualidades se adquieren por el ejercicio de encontrarnos con el
libro, el texto, o cualquier cosa que nos amerite decodificar, pues se debe reflexionar, sentir
y explorar sobre lo que se lee. Leer por sí mismo implica un camino proyectivo de nuestra
vida, que por cabeza ajena, problematice, conceptualice y argumente racionalmente, las
vivencias.

Ya que la lectura, asocia todas las áreas del conocimiento, le permite al hombre y la mujer
introducirse en el mundo, facilitándole acceder a otros niveles otras realidades. Es aquí donde
adquiere importancia la verdadera lectura, como explicaría mejor Cassany (1989), una
lectura, no sólo como una decodificación por parte de un sujeto lector, sino como un proceso
de interacción entre un sujeto que posee saberes culturales, intereses, deseos, gustos y un
texto como el soporte portador de un significado, de una perspectiva cultural, política,
ideológica y estética particulares atendiendo a un contexto determinado; totalmente de
acuerdo con Cassany, después de leer sus twitter, y concluir que, leer es pensar dos veces.

En este sentido, las escuelas han de centrarse primariamente a enseñar a leer, ayudar a los
niños a encontrar significados apropiados para sus vidas. Para que sean ellos al hacerse con
las claves convenientes, den significado a las cosas. No conseguirán dicho significado
aprendiendo simplemente los contenidos del conocimiento de los adultos. Se les debe enseñar
a leer para pensar.

Alguna vez leí en internet que “leer es un alto en el agitado ritmo de la vida diaria”. Leer es
una actividad que proporciona emociones y sabiduría, nos saca de la rutina y al final nos lleva
a un sinfín de pensamientos clarificadores. Usamos los teléfonos celulares y tabletas a diario
y olvidamos que allí también están los libros, en forma de apps, libros digitales y otros
formatos que recogen esa emoción de esforzarnos por conocer algo.

A través de una lectura reflexiva, se forman hogares y personas más críticas, con más
capacidad de asombro y con mejores herramientas para vivir en este mundo ambiguo que
construimos. Necesitamos de personas que se conduelan más por el otro, que exploren más
el mundo, que no se dejen engatusar en su participación como ciudadanos o se vendan por
migajas, porque es a través de una lectura crítica, donde se construye su pensamiento, una
personalidad llena de opiniones y de experiencias que con palabras e imágenes recrean un
mundo de referentes culturales, emociones y realidades que les más sabios y por lo tanto más
felices.

Con el pensamiento y la lectura podemos conocer de forma segura acerca de la muerte, del
sexo, del amor, de la guerra y un montos de cosas que le pasó a otro, pero que nos pasa por
dentro a nosotros, al identificarnos, al ponernos en los zapatos del otro y llenarnos de ideas
y palabras para enfrentar lo que conocemos y lo que aún no.

Digo aquí que el leer, es importante para la construcción de la personalidad. Al leer se da


cuenta de que se es un ser pensante, que se hace parte de la humanidad, y también se tiene la
experiencia de hablar con autores lejanos o fallecidos, que de otra forma no podríamos
conocer. En fin, leer refuerza la autoestima, premia, enseña y el tomar prestada la palabra,
bajo la forma de lectura, desarrolla las capacidades para las interacciones sociales e
intelectuales de cualquier persona, bajo las necesidades comunicación.

Es necesario comprendernos en todas nuestras dimensiones y profundizar en los aspectos


sociales y personales que nos aquejan y así asimilar nuestro lugar y función en el universo,
mediante reflexiones que busquen el fortalecimiento de criterios, principios, valores y
actitudes que nos permitan a cada persona y a los grupos tomar decisiones fundamentadas,
dar cuenta de las acciones u omisiones y participar responsablemente en la vida personal y
colectiva. Pienso que una unea lectura crítica acompañada de un profundo proceso reflexivo,
facilita la potencialidad de conocimiento del hombre y le ofrece herramientas para superar
cualquier tipo de vivencia.

En una reflexión hecha por Juan Carlos Jurado Sobre el proceso de la civilización de Norbert
Elías, explicaba como la relación del ser humano en su cultura, determinaba ilusiones y
temores, creencias y sueños que podrían reflexionarse o crear conciencia para superar los
límites. “Cuando hoy día reflexionamos sobre la estructura de las emociones humanas y de
su control, y cuando tratamos de elaborar teorías acerca de ellas, solemos creer que las
observaciones sobre los seres humanos contemporáneos en las sociedades desarrolladas
constituyen un material empírico suficiente. Esto es, partimos descuidadamente del supuesto
de que resulta posible construir teorías generales sobre las estructuras emotivas y de control
del hombre en cualquier sociedad, tomando como fundamento investigaciones sobre las
estructuras emotivas y de control de seres humanos en una fase específica del desarrollo
social, de seres humanos de nuestra propia sociedad como se nos presentan aquí y ahora. Sin
embargo, existen observaciones en abundancia, relativamente fáciles de comprobar, que
muestran que el modelo y las pautas de control de emociones pueden ser distintos según las
clases sociales de que se trate en una sola sociedad”. NORBERT ELÍAS (1987).

Para superarnos debemos comprender por qué los hacemos y de qué forma los podemos llevar a
cabo. Cuando nos damos cuenta que algo ya no nos puede afectar, nos sentimos más seguros de
nosotros mismos y pasamos al siguiente nivel. Cada día vamos construyendo una forma muy
personal de vivir, de actuar, de comportarnos, y esta nace de nuestra reflexión de la postura que
tomamos como producto de una lectura crítica que hacemos a la vida y sus experiencias.

Superar nuestros traumas hoy es un reto, un riesgo y una lucha, pues la sociedad actual, nos ofrece
una multitud de modelos para imitar y espera que sean asimilados sin cuestionarlos. Todo se pone a
prueba desde lo más sencillo, como cuando consideramos qué ropa ponernos, qué actividad realizar,
si hacer o no un trabajo para el colegio, etc. estamos poniendo en práctica nuestros criterios para
decidir y en ellos se refleja nuestro estilo particular de vivir, algo que no sería posible sin una base
firme, sin tener una lectura anterior de las experiencias propias y de la historia.

En este orden de ideas, es ese constante y dinámico proceso de adaptación a sus necesidades y
aspiraciones, que el hombre se ha diseñado y organizado, entre diferentes normas de convivencia
dentro de las que se encuentra sumergido casi hasta el ahogo. Lo que crea la necesidad de
autocrítica en sus principios y finalidades, su inspiración y deseos.

Es decir, La reflexión ha sido y será, una búsqueda de una respuesta a la situación, a la cultura, a
las necesidades, al sentido de la vida. El hacer de lectura crítica un acto consciente que exige
descubrir el sentido de lo que hacemos, darnos cuenta del porqué realizamos las cosas y la forma
como las realizamos; gracias a esta reflexión podremos construir nuestra personalidad, nuestros
criterios y nuestra propia identidad.

Webgrafía:

http://tus-frases-celebres.blogspot.com.co/2008/12/estado-de-animo.html

https://jjtamayoblog.wordpress.com/2017/01/17/de-la-felicidad-la-inteligencia-y-la-sabiduria/

http://online.upaep.mx/campusvirtual/ebooks/MasPlatonMenosProzac.pdf

http://ddooss.org/libros/Norbert_Elias.pdf

http://webs.ucm.es/info/nomadas/10/jcjurado.pdf