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Este libro está bajo el esquema de paga lo que quieras (o lo que puedas), es decir, el lector le pone precio a la obra de acuerdo con la calidad y criterios que quien lee observe importantes. Se sugiere un pago de 100 pesos mexianos, 4 dólares al tipo de cambio actual aunque de nuevo, queda todo a criterio del lector. Puede quien lo deseédepositarme en mi cuenta en PayPal: morsa@la-morsa.com. Gracias.

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Piense y juegue como Aron Nimzowitsch

Manuel López Michelone

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Contenido

Prólogo

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Breve Biografía de Nimzowitsch

7

Nimzowitsch: el anecdotario

9

“La amenaza es más fuerte que su ejecución”

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¿Candidato a campeón mundial?

14

La escuela hipermoderna

16

Los elementos de Mi Sistema

18

El Bloqueo

18

La sobreprotección y la profilaxis

24

Nimzowitsch y la teoría de aperturas

26

Defensa francesa, variante del avance

26

Defensa Nimzowitsch

31

Defensa Nimzoindia

36

Ajedrez solitario

40

Sobre premios y castigos

43

Diferentes esquemas de ajedrez solitario

44

Partida 1: Spielmann Nimzowitsch, Munich, 1906

46

Partida 2: Nimzowitsch Flues, G., Munich,

48

Partida 3: Schlechter Nimzowitsch, Carlsbad,

51

Partida 4 : Nimzowitsch Alapin, Carlsbad, 1911 (¿?)

54

Partida 5: Saemisch Nimzowitsch, Copenhagen,

57

Partida 6: Nimzowitch Spielmann, Hamburgo, 1910

61

Partida 7: Nimzowitsch Behting, Riga,

63

Partida 8: Nimzowitsch Gilg, K, Kecskemet, 1927

65

Partida 9: Nimzowitsch Marshall, Nueva York, 1927

67

Partida 10: Mieses Nimzowitsch, Bad Kissingen, 1928

70

Partida 11: Nimzowitsch Capablanca, Carlsbad, 1929

74

Partida 12: Mattison Nimzowitsch, Carlsbad,

77

Partida 13: Alapin, S. Nimzowitsch, Carlsbad,

80

Partida 14: Spielmann, R. Nimzowitsch, Carlsbad,

83

Partida 15: Rubinstein Nimzowitsch, Carlsbad, 1907

86

Partida 16: Nimzowitsch Salwe, G., Carlsbad 1911

89

Partida 17: Nimzowitsch Leonhardt, San Sebastián, 1911

92

Partida 18: Nimzowitsch Pritzel, Copenhagen,

95

Partida 19: Nimzowitsch Alekhine, Semmering, 1926

98

Partida 20: Johner, P. Nimzowitsch, Dresden,

101

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Ejercicios de táctica

104

Problemas compuestos

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Nimzowitsch en los finales

135

Piense como Nimzowitsch

138

Ejercicio 1:

138

Ejercicio 2:

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Ejercicio 3:

140

Ejercicio 4:

140

Ejercicio 5:

141

Ejercicio 6:

142

Ejercicio 7:

143

Conclusiones

144

Soluciones a los ejercicios de táctica

147

Soluciones a los problemas compuestos

154

Soluciones a Piense como Nimzowitsch

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Bibliografía

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Prólogo

Nimzowitsch hizo algo más que entretenernos con su ajedrez fascinante. Le dio al mundo un trabajo extraordinario llamado “Mi Sistema”. En este libro se discuten nuevos conceptos como el bloqueo, la sobreprotección y la profilaxis. Elaboró ideas familiares, la séptima fila, la pareja de alfiles, el peón dama aislado así como las cadenas de peones.

Irving Chernev The Golden Dozen (1976)

El ajedrez ha tenido una larga historia a través de los siglos. Gracias a los registros que llevamos, sabemos de las grandes hazañas de los campeones del mundo, de los mejores jugadores que nos han legado extraordinarias partidas, que finalmente nos han enseñado a jugar al ajedrez como se debe.

Los jugadores del pasado, sobre todo los más emblemáticos, como los campeones mundiales, no solamente nos han heredado sus mejores encuentros, sino que además, han reflexionado profundamente sobre las leyes que rigen al ajedrez y con la colaboración de muchísimos otros jugadores, de quizás menor calibre, han logrado desentrañar, poco a poco, los secretos que tiene el juego ciencia.

Steinitz, por ejemplo, puso los cimientos de los principios estratégicos del ajedrez. Antes Philidor nos dijo que los peones son el alma del ajedrez, indicando quizás intuitivamente, que las conformaciones de peones son las que definen cuáles son las estrategias a seguir en una partida. Y así, sucesivamente, hemos visto a otros grandes jugadores aportar con sus ideas para el enriquecimiento del juego ciencia. Por ejemplo, Lasker y su profundo trabajo psicológico, la genial simplicidad de Capablanca o quizás la intrincada capacidad combinativa que desplegaba Alekhine en sus partidas. No podemos dejar pasar al padre del ajedrez científico, Mijaíl Botvinnik, o al genio de Riga, Mijaíl Tal, con sus “erróneas” combinaciones (como las calificaba Víctor Korchnoi), entre otros.

No obstante estos grandes representantes del ajedrez, la historia consigna a muchos otros jugadores que por razones ajenas al juego, no lograron siquiera disputar un encuentro por el campeonato mundial nunca. Por ejemplo, Paul Keres, nunca logró el máximo galardón mundial, el ser Campeón del Mundo; por una parte por sus fracasos en el último momento para calificar como candidato a la corona mundial o bien, por algún defecto de su carácter, que fue suficiente para no poder seguir avanzando en la búsqueda de dicho título. O bien, mucho antes, Tarrasch, que se consideraba a sí mismo quizás el mejor jugador del mundo, pero que no pudo contra Lasker, y que a la postre éste último le negó el sueño de ser campeón mundial. No obstante esto, Tarrasch, como Keres, nos han dejado grandes hazañas en las sesenta y cuatro casillas.

Otro jugador, el cual es el tema de este libro, es Aron Nimzowitsch, el cual fue tal vez el padre del ajedrez hipermoderno, pero más aún, fue quien revolucionó su época con su libro “Mi Sistema”, el cual mostró una enorme capacidad para entender qué debe hacerse en ajedrez y cómo encarar la valoración de las posiciones. Nimzowitsch tenía una pluma muy original y “Mi Sistema” está lleno de interesantes conceptos, salpicados

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de anécdotas o ejemplos de la vida cotidiana. El concepto del bloqueador, del peón pasado, del ataque revolucionario y evolucionado, entre tantas ideas, nos habla de la capacidad del gran maestro Nimzowitsch para desentrañar algunos de los tantos secretos del tan difícil ajedrez. Tal vez “Mi Sistema” sea uno de los libros de enseñanza más importantes que el juego ciencia ha tenido. De hecho, el propio Nimzowitsch dice al final del prólogo de su texto: Al dar a la publicidad este volumen lo hago con la conciencia tranquila. Mi obra tiene sus defectos, porque es imposible otear todos los rincones de la estrategia, pero estoy convencido de haber escrito el primer libro de verdadera enseñanza del ajedrez. 1

Por ende, estudiar a Nimzowitsch no es un tema pasado de moda. Los principios fundamentales del ajedrez se conservan, pero más aún, se refinan con el tiempo. Vale la pena pues, revisar la obra del hipermoderno maestro y más aún, estudiarla a profundidad. A la larga llegaremos a nuestras propias conclusiones, pero además, seremos mejores jugadores de ajedrez, de eso no me queda duda.

Al escribir este libro enfrenté una idea que da vida a toda la obra. Para entender a Nimzowitsch hay que ponerse en sus zapatos y en consecuencia, es necesario analizar las partidas que jugara nuestro personaje, a detalle, buscando desentrañar la verdad atrás de las jugadas. Para ello hay que involucrarse con cada encuentro como si fuese propio. La metodología aquí se basará en el esquema del ajedrez solitario, en donde el estudioso sigue una partida eligiendo a uno de los jugadores e intentando hallar por sí mismo las jugadas que éste hizo en el tablero. Por cada jugada acertada, el lector obtiene puntos y al final de la partida puede valorar su desempeño. Cabe señalar que, curiosamente, los avances en el ajedrez de Nimzowitsch se debieron en sus primeros tiemposprobablemente a estudiar bajo este esquema, como veremos más adelante.

Soy de la opinión que el ajedrez requiere de un esfuerzo más allá del que se hace cotidianamente. Se necesita un afán de aprender, de escudriñar las posiciones más complejas, de trabajar contínuamente por encontrar las mejores jugadas, que no puede darse con sólo reproducir la partida en un tablero. Hay que salir, como dice el GM inglés Rowson, de la zona de confort y entonces obtendremos el beneficio del estudio. No creo que se pueda entender una partida completamente si se ve en digamosunos quince minutos, contra las cuatro horas que los protagonistas probablemente usaron cuando la jugaron.

Así pues, estimado lector, ponga manos a la obra y trabaje frente al tablero. Analice con cuidado cada una de las partidas de Nimzowitsch y podrá ver un sinfín de ideas fantásticas. Me es claro que después de este “viaje” por un pequeño, pero selecto grupo de partidas, de Aron Nimzowitsch, podrá comprenderlo mucho más y valorarlo como el gran jugador que fue y créame, su ajedrez será recompensado.

Manuel López Michelone 24 de enero del 2016.

1 Aron Nimzowitsch, “Mi Sistema”, Ed. Ricardo Aguilera, página 6.

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Breve Biografía de Nimzowitsch

Aún el Rey más flojo huye despavorido ante la amenaza de un jaque doble.

Aron Nimzowitsch nació el 7 de noviembre de 1886, en Riga, Letonia (parte del Imperio Ruso). Provenía de una familia judía adinerada y tuvo contacto con el ajedrez por primera vez a la edad de 8 años, gracias a que su padre que era un jugador experto, que le enseñó a mover las piezas. En 1904 partió a Alemania para estudiar filosofía, aparentemente, pero ahí comenzó su carrera ajedrecística, abandonando los estudios y dedicándose de lleno al juego ciencia.

En el año 1913, Nimzowitsch publicaba ya varios artículos que hablaban de su manera de pensar sobre el ajedrez. Esto a la postre se convirtió en parte de su principal libro, “Mi Sistema”. Para ese momento, las teorías de Nimzowitsch se contraponían a lo que la época dictaba, particularmente influenciados por Tarrasch, cuyas ideas sobre el ajedrez eran incluso aceptadas por Alekhine, Lasker y Capablanca. Sin embargo, Nimzowitsch decidió romper con todas esas ideas al aplicar el control del centro usando las piezas y no los peones. Igualmente, concibió la idea del bloqueo, la profilaxis (prevenir los planes del oponente), y el fianchetto. Formalizó las estrategias para el uso de las columnas abiertas, así como la invasión a la séptima fila y la creación de puntos fuertes. Sus razonamientos lo convirtieron en el fundador de la llamada escuela hipermoderna. Y aunque luchó en su época por ser reconocido por sus ideas, novedosas para su tiempo, sus contemporáneos no podían ver nada nuevo en él y solamente podían aceptar que las partidas de Nimzowitsch eran peculiares y su estilo, bizarro, por decir algo.

En 1922 (algunas fuentes indican 1920), después de los tumultuosos años después de la Primera Guerra Mundial, Nimzowitsch se mudó a Copenhague y vivió ahí hasta su muerte.

Aron Nimzowitsch escribió tres libros: El Bloqueo (Die Blockade, 1925), Mi Sistema (Mein System, publicado originalmente en alemán, en cinco partes, desde 1925 hasta 1927, por Verlag B. Kagan, Berlín). En dicha obra el autor plasmó sus más importantes ideas, su concepción del ajedrez. De acuerdo al propio Nimzowitsch, lo que más adelante llamaría “Mi Sistema”, demandó una detallada elaboración e intuición. La creación definitiva del mismo podría datarse en el período 19171923. Le siguió a ésta, la principal obra del danés, La Práctica de mi Sistema (Die Praxis meines System, 1929), donde comenta su sistema a detalle. Con el tiempo, ambos libros fueron traducidos a muchos otros idiomas. De hecho, los libros de Nimzowitsch son ya clásicos de la literatura ajedrecística.

Cabe señalar que la Primera Gran Guerra y la Revolución Rusa afectaron notablemente la carrera de Nimzowitsch. Por seis años, después de 1914, no jugó ajedrez seriamente, hasta 1920 (tal vez un poco antes), que fue cuando salió de Riga para asentarse en Copenhague. ¿Por qué salió de su ciudad natal? No se sabe a ciencia cierta pero hay quienes asumen que probablemente el convulsionado mundo de la posguerra lo haya

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llevado a tomar la decisión de afincarse en tierras más tranquilas. Nimzowitsch decidió quedarse en Dinamarca en 1922 y lo hizo hasta el fin de sus días. Vivía en un pequeño cuarto que rentaba.

En los años 1925 a 1929, trabajó duramente por un claro objetivo: el campeonato mundial. Su meta lo llevó a ganar Carlsbad, 1929, por encima de Capablanca, Spielmann, Rubinstein, Vidmar, Euwe y Bogoljubow. Su resultado en San Remo, 1930, lo confirmó como el probable candidato para el campeonato mundial y el propio Alekhine dijo que Nimzowitsch era el más indicado para contender por el título mundial, pero el match por el mismo (que Alekhine había ganado a Capablanca en Buenos Aires, 1927), nunca se llevó a cabo.

En Dinamarca jugó 22 torneos magistrales y ganó/compartió ocho primeros premios, seis segundos y tres terceros. Sus mejores actuaciones fueron: Dresde,1926, por encima de Alekhine; Copenhague, 1923; Marienbad, 1925; Hanover, 1926; Londres 1927; Bad Niendorf, 1927; Berlín, 1928; el ya mencionado torneo de Carlsbad, 1929; Fráncfort; 1930. Cabe destacar su segundo lugar detrás de Alekhine en San Remo en 1930, uno de los torneos de más alta categoría de ese momento.

Para 1931, Nimzowitsch no compitió por los siguientes tres años, probablemente como resultado de algunos problemas de salud. En 1934 regresó a los tableros en Zurich, pero no fue ni la sombra de sus anteriores grandes actuaciones, aunque venció en una partida extraordinaria a Lasker, en un final de caballos. Sin embargo, quedó claro ahí que su meta de ser campeón del mundo estaba ya fuera de sus posibilidades.

Su muerte ocurrió el 16 de marzo de 1935. Sus últimos tres meses los pasó en el hospital de Bisperdjerg, para más adelante ser llevado al Sanatorio Hareskov, a principios de marzo de 1935, en donde sucumbió a una infección pulmonar (neumonía). Está enterrado en el Cementerio de Bisperdjerg, en Copenhague.

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Nimzowitsch: el anecdotario

Las piezas que permanecen largo tiempo en reclusión, cuando ganan la libertad pueden adquirir una fuerza inmensa.

Aron Nimzowitsch fue uno de esos jugadores que se convirtieron en leyenda. Era un personaje muy peculiar y se le conocen pasajes, anécdotas imperdibles, que salen a relucir muchas veces cuando se quiere probar que a los ajedrecistas les falta un tornillo.

Por ejemplo, su nombre aparece en diferentes publicaciones escrito de formas diversas:

Niemzowitsch, Nimzovitch, Nimzovich, Nimzowitsch, etc. ¿Cuál es la correcta? De acuerdo a la traducción al inglés de “La Práctica de Mi Sistema”. Se han usado dos posibles acepciones: Nimzowitsch y Nimzovich. Sin embargo, probablemente la forma correcta sea la primera de éstas, que es como el maestro escribía su nombre después de haber terminado la Primera Gran Guerra. En alguna ocasión usó su nombre de esta manera; Niemzowitsch por lo cual podría ser correcta también. Las otras versiones son todas equivocadas. 2

Hans Kmoch (18941973), se refiere a Nimzowitsch en un libro no publicado que presumiblemente se llama: Los Grandes Maestros que conocí. 3 He aquí lo que dice Kmoch de nuestro personaje:

Tartakower dijo alguna vez: él pretende estar loco para volvernos locos a todo, refiriéndose a Nimzowitsch y aunque el maestro danés no estaba loco, tenía ciertas peculiaridades, las cuales dice Kmochpude observar durante los nueve años que lo conocí. La primera vez que nos vimos fue en Baden Baden, 1925, y pronto nos convertimos en buenos amigos cuando le dije lo mucho que disfruté el juego que había ganado a Roselli.

Kmoch continúa: Sufría quizás de paranoia en algún grado, lo cual se hacía evidente cuando cenábamos en compañía suya. Siempre pensaba que a él le servían porciones más chicas que a los demás. En realidad no parecía importarle la cantidad de comida en el plato, sino simplemente la imaginaria afrenta. Una vez le sugerí que cada uno de nosotros ordenáramos lo que el otro quisiera y cuando nos sirvieran la comida, cambiáramos platillos. Después de hacer esto, Nimzowitsch no podía creer, después de haber hecho esto, que todavía pensaba que le habían dado la porción más chica.

Nimzowitsch era una persona que comía moderadamente y bebía muy poco, si acaso cerveza o vino, y le disgustaba el tabaco, por lo que con frecuencia se hacía de argumentos con los fumadores, pero tenía un agudo sentido del humor y muchas veces se reía carcajadas, incluso de sí mismo. Y Kmoch indica que esto le ayudó una vez a salvar una situación potencialmente vergonzosa en Bled, 1931. En ese entonces Yugoslavia era un reino y Bled era la residencia de verano de la familia real. La reina y

2 Raymond D. Keene; Aron Nimzowitsch: A Reappraisal; Ed. Bastford, 1999. Pág 9.

3 http://www.chesscafe.com/text/kmoch02.pdf

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sus hijos de hecho vivían ahí mientras el torneo se estaba celebrando y el comité de la competencia estaba nervioso y alerta por este hecho. Una vez Su Majestad se presentó en la residencia. Considerando las circunstancias, el comité estaba mortificado cuando Nimzowitsch, que ese día no tenía partida, se apareció en la sala de juego solamente enfundado en una bata de baño y rehusó a irse de la misma cuando los organizadores le conminaron a hacerlo. ¡Imagine a un jugador de ajedrez judío presentándose prácticamente casi desnudo frente a la reina! Un horrible caso de lèse majesté. 4 Ocurrió que yo fungía como el director del torneo y el comité fue hacia mí desesperadamente pidiendo ayuda. Tomé entonces a Nimzowitsch por la nuca (de manera gentil), y le di con la bota en el trasero mientras lo lanzaba por la puerta. Afortunadamente, él vio el humor en esta situación y se retiró al fin de cuentas, riéndose por todo el pasillo.

Entre los grandes maestros, el mejor amigo de Nimzowitsch y su gran admiradorera el Dr. Milan Vidmar. Sobre el tablero, sin embargo, eran dos fieros enemigos, siempre produciendo partidas llenas de fuegos artificiales. Yo jugué, dice Kmoch, cuatro partidas de torneo con Nimzowitsch, perdiendo tres y empatando una. Él era demasiado fuerte para mí como para muchos otros. No obstante, en ajedrez rápido, uno de nuestros encuentros no terminó de manera muy feliz para él. En el torneo rápido de ajedrez de Breslau, 1925, parte del primer premio era suficiente seda para hacer seis camisas. Nimzowitsch, tomando como una obviedad que ganaría el torneo, investigó todo lo que pudo sobre la seda incluso antes de que el torneo empezara. Pero como suele ocurrir en estos casos, yo lo derroté en una defensa francesa, de hecho, en la que él jugó su especialidad 3.e5. Es más, yo terminé ganado el torneo y la seda.

En otra ocasión, en Berlín, habiendo perdido el primer premio al caer derrotado por Sämisch, Nimzowitsch se levantó de la mesa y gritó:¿Por qué he de perder con este idiota?. Esta historia me la contó el idiota, indica Kmoch

No se sabe a ciencia cierta, sin embargo, a qué torneo hace referencia Kmoch. De acuerdo al artículo del mismo con Fred Reinfeld, titulado Rendición Poco Convencional, en la página 55 de la revista Chess Review, de febrero, 1950, especificó que se trataba de un torneo de partidas rápidas. 5

Igualmente Nimzowitsch perdió los estribos al final del torneo de Marienbad, 1925, el cual pudo haber ganado la competencia si hubiese derrotado a Spielmann en la última ronda. Pero la partida finalizó en un empate, y Nimzowitsch tuvo que conformarse con compartir el primero y segundo lugar con Rubinstein. Estaba tan decepcionado que acusó a Spielmann de deshonor.

La última vez que me reuní con Nimzowitsch fue también la más larga de todas, menciona Kmoch. Ocurrió en 1934, en donde estábamos ambos siguiendo el campeonato mundial entre Alekhine y Bogoljubow, como reporteros. Los juegos del match fueron planeados para jugarse en muchas partes de la Alemania Nazi, un territorio poco amigable para un judío y no particularmente para un gentil tampoco y en

4 De insulto a Su Majestad, literal del francés.

5 La cita original de dicho artículo decía así: ‘Un hombre saltando sobre la mesa y gritando a toda voz:

¡Por qué he de perder con este idiota! (Gegen diesen Idioten muss ich verlieren!) estaría siguiendo el ejemplo de Nimzowitsch, que expresó así su rabia después de perder en el último partido de un gran torneo rápido en Berlíndonde al caer derrotado habría perdido el primer premio.’ Así lo indica Edward Winter en http://www.chesshistory.com/winter/winter35.html.

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vista de las tensiones que siguieron inmediatamente con la purga sangrienta de los enemigos políticos de Hítler, entre ellos Ernst Roehm. Nimzowitsch se consideraba protegido por tres consulados, el letón, debido a su lugar de nacimiento, el danés, por su lugar de residencia y el holandés, porque algunos de sus reportes se mandaban a un periódico en Holanda. Incluso se jactaba de la protección del Reichsminister Hans Frank, quien en ese tiempo estaba a cargo de la “protección” del arte y más tarde se convirtiera en el gobernador de Polonia, ocupada por los nazis.

Frank siguió un par de juegos y algunas veces platicó con los maestros y reporteros, incluyendo Nimzowitsch. Es más, invitó a toda la “tropa de ajedrez” a su villa para un lunch. Los judíos Mieses y Nimzowitsch fueron incluidos en la invitación, pero solamente el segundo apareció. En dicha comida él demostró suya usual manía de persecución quejándose por un plato aparentemente sin lavar y después por un cuchillo, también sucio. El Reichsminister se sentó directamente opuesto a él, pretendiendo no escuchar sus diatribas.

En Kissingen, donde algunas de las partidas del match se estaban jugando, yo era un huésped dice Kmochdel hotel en el cual estuve en el torneo de 1928. Sobresaturado entonces, ahora, en 1934, estaba vacío. A la hora de la cena, cuando el restaurante solía estar también saturado, había sólo cuatro personas: mi esposa y yo, y en otra mesa, Frank y un hombre mayor que después supe era el compositor Richard Strauss. El siniestro vacío del salón donde se cenaba, el cual el gerente del hotel atribuía a las “malas condiciones económicas”, debió haber sido una advertencia, pero el líder nazi no entendía nada de esto. Frank incluso nunca entendió qué era lo que pasaba bajo su gobierno en Polonia. Así, se convirtió en el Carnicero de Polonia, y por sus crímenes de guerra fue colgado en Nuremberg.

Nimzowitsch fue protagonista de muchos incidentes durante el match de 1934, todos de ellos inofensivos, excepto uno. Y por algún momento fue muy grave. Un día un alto oficial en uniforme nazi entró al salón de prensa. Nimzowitsch demandó bruscamente ver sus credenciales. Cuando el perplejo oficial no contestó de inmediato, Nimzowitsch le pidió que se fuera. Los otros reporteros, incluyendo yo mismo quedamos horrorizados esperando que el nazi reaccionaria violentamente después de recibir esta orden de un judío. Pero, sorpresivamente, nada pasó. El oficial simplemente se fue.

Nimzowitsch parecía tener buena salud al momento del match de 1934. Más tarde, el mismo año sin embargo, después de acordar jugar un encuentro con Euwe, lo canceló aduciendo problemas de salud. El 16 de marzo de 1935 murió de cáncer. 6 Alekhine indica Kmochquien un par de años antes había escritos sus infames artículos antisemíticos para un periódico nazi holandés, me dijo que el cáncer de Nimzowitsch era, en sus palabras precisas: sifilítico en origen.

“La amenaza es más fuerte que su ejecución”

Nimzowitsch era todo un personaje que sin duda entendía el ajedrez de una manera poco convencional. Sus libros, particularmente Mi Sistema, está lleno de definiciones

6 Algunas fuentes dicen que la causa de la muerte fue neumonía, según indica Burt Hochberg.

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precisas, con una terminología que se antoja propia de nuestro biografiado. Por ejemplo, cuando habla del centinela, del bloqueo, del ataque revolucionario y evolucionario, etc. Así pues, en muchas ocasiones se le han atribuido frases que no está claro si las dijo. Por ejemplo, el estupendo y quisquilloso estudioso de la historia del ajedrez, Edward Winter, menciona en su sitio web 7 la historia de la famosa frase que alguna vez, parece ser, dijo Nimzowitsch. La historia popular es más o menos ésta:

En el libro The Bright Side of Chess, (Filadelfia, 1948), Irving Chernev menciona en las páginas 1516, que Nimzowitsch se fue a quejar de que Vidmar pretendía fumar un cigarro en su partida. El árbitro le contestó con un “Vamos, que ni siquiera lo ha encendido”, a lo que Nimzowitsch replicó: “Sí, pero usted sabe que la amenaza es más fuerte que su ejecución”. Sin embargo, de acuerdo a Edward Lasker, en su libro (Chess for Fun and Chess for Blood, Filadelfia, 1942), en las páginas 3132 se menciona que el incidente ocurrió en una partida entre Nimzowitsch y Emmanuel Lasker, en Berlín. Reuben Fine, por su parte, dice en su libro The World's Great Chess Games (Nueva York, 1951), que dicha escena ocurrió en Nueva York, en 1927, y que Nimzowitsch se fue a quejar con el árbitro cuando Vidmar parecía estar ausente del derredor, pensando su siguiente jugada con una mano en su cigarrera.

No está pues muy claro cuándo apareció esta historia. Más aún, tampoco parece ser estrictamente cierta y se le atribuye a Nimzowitsch porque su objeción al tabaco era muy conocida. Hay, no obstante, referencias sobre la veracidad de lo ocurrido. Por ejemplo, en el Evening Standard, el editor de la parte de ajedrez H. Meek, tenía una amigo con la autoridad moral para creerle la historia que le contó, la cual supuestamente la contó Maroczy y que ocurrió en Nueva York, 1927. Como sea, la cuestión sigue sin ser resuelta.

En este mismo asunto, el aficionado Per Skjoldager (Fredericia, Dinamarca), dice que encontró un único ejemplo de Nimzowitsch usando eso de que la amenaza es más fuerte que la ejecución. Y esto se encuentra registrado en la revista danesa Skakbladet, #9/1933, en la página 137, en donde comentando su propia partida contra I.E.W. Gemzoe (quien llevaba negras)en su partida de un torneo de entrenamiento en

Copenhagen, Nimzowitsch escribió (después de

£e7) 8 :

7 http://www.chesshistory.com/winter/extra/nimzowitsch.html 8 La partida completa entre Nimzowitsch - Gemzoe, Copenhagen, 1933: 1.c4 e5 2.¤c3 ¤c6 3.¤f3 ¤f6 4.e4 ¥c5 5.¤xe5 ¤xe5 6.d4 ¥b4 7.dxe5 ¤xe4 8.£c2 ¥xc3+ 9.bxc3 ¤c5 10.¥a3 £e7 11.¥xc5 £xc5 12.£e4 £a3 13.£d4 b6 14.¥e2 ¥b7 15.00 000 16.¦ae1 ¢b8 17.¥g4 h5 18.¥h3 g5 19.¥f5 ¦he8 20.¦d1 £e7 21.¦fe1 f6 22.¥g6 fxe5 23.¥xe8 £xe8 24.¦xe5 £g6 25.a4 g4 26.a5 h4 27.axb6 axb6 28.¦d5 d6 29.c5 bxc5 30.¦xc5 g3 31.hxg3 hxg3 32.f3 £h7 33.¦b5 £h2+ 34.¢f1 ¢c8 35.£g4+ ¦d7 36.£g8+ ¦d8 37.£g4+ ¢b8 38.¦xb7+ ¢xb7 39.¦b1+ ¢c6 40.£a4+ ¢d5 41.¦b5+ ¢e6 42.£g4+ ¢e7 43.¦h5 10

12

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Nimzowitsch - Gemzoe Copenhagen, 1933

Esta retirada es una jugada excelente. El peón de e5 enfrenta ahora su triste destino. Debería hacerse notar que las negras contínuamente operaban sobre la amenaza £xa2 sin ejecutar dicha jugada (la moderna doctrina, que dice que la amenaza es más fuerte que la ejecución).

Pero para hacer el asunto más confuso, en el Breviary of Chess (Londres, 1937), Tartakower escribió, en la lista de máximas sobre el ajedrez: Una amenaza es más importante que su ejecución, y se la atribuyó a Tarrasch.

La historia ha dado mucho más: en la revista CHESS, del 30 de septiembre de 1963 (pág 12), Salo Flohr puso en la palestra otro nombre: Recuerdo el incidente involucrando al gran maestro Nimzowitsch. No toleraba el humo del tabaco y en un torneo exigió que jugaría con la condición de que sus oponentes no fumaran. Sus rivales estuvieron de acuerdo, pero cuando Bogoljubow sacó una cajetilla de cigarros en la mesa antes de empezar su partida contra Nimzowitsch, éste fue rápidamenta quejarse con el árbitro. El árbitro fue a revisar y le dijo a Nimzowitsch: ‘Pero Bogoljubow no está fumando’ a lo que Nimzowitsch dijo ‘yo sé que no está fumando pero amenaza con hacerlo y la amenaza es más fuerte que su ejecución…’. Flohr sin embargono dice que hubiese sido testigo presencial del evento, el cual usualmente se sitúa en Nueva York 1927, aunque ni Lasker ni Bogoljubow participaron en ese torneo.

Hay otras fuentes, Joost van Winsen (Silvolde, Holanda) dice que la historia fue contada también por Gerard Oskam, en la página 41 de la revista Schaakmat, de febrero 1951. Dice que el incidente ocurrió entre Nimzowitsch y Tartakower. El problema con esta historia es que Tartakower no era fumador, como corroboraron Reinfeld y Kmoch y que se cita en A Chess Omnibus, de Edward Winter, página 235.

Por último, Vidmar discute sus propios hábitos de fumar en la página 114 de sus memorias (Berlín, 1961), en donde indica que esta historia había ocurrido hace muchos años en un torneo a doble vuelta. Nimzowitsch se quejó con Maroczy, el director del torneo, de acuerdo al propio Vidmar. Pero hay un inconveniente… Nueva York, 1927, no fue un torneo a doble vuelta. Así pues, el misterio no ha podido ser desentrañado.

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¿Candidato a campeón mundial?

En los años veinte, dice Harry Golombek en su libro The World Chess Championship 1948 (Londres, 1949), ya se había entablado una especie de disputa pública sobre quién podría ser el retador al Campeón Mundial, título que ostentaba el cubano José Raúl Capablanca. Nadie pensaba en Nimzowitsch seriamente, pero éste aparentementehabía mandado imprimir unas tarjetas de presentación en donde aparecía su nombre y el título “El Príncipe de la corona del mundo del ajedrez”. Aparentemente esta es otra historia con visos de mito, porque no se sabe de nadie que haya confirmado haber visto una de esas tarjetas de presentación de Nimzowitsch. A todo esto, en 1930 él estaba llegando quizás a su mejor nivel de ajedrez. Había ganado el torneo de Frankfurt de ese mismo año relativamente sin dificultad, logrando 9.5 puntos de 11 posibles (segundo lugar Kashdan con 9 puntos, tercer puesto para Ahues con 7 puntos). La única partida que perdió Nimzowitsch en ese torneo fue con quien quedara a la postre en sexto lugar, Przepiorka. El vencedor del torneo ganó las seis últimas partidas, de acuerdo con el British Chess Magazine, (noviembre de 1930, pág. 403). En The Times, E.S. Tinsley escribió que desde ese momento decidió llamarse a sí mismo, “El Príncipe de la corona del mundo del ajedrez”.

Un ajedrecista de Dinamarca, Claes Logfren, dice que el jugador Poul Hage (cuatro veces campeón danés y frecuente visitante de la casa de Nimzowitsch) escribió, en un artículo titulado Memorias del Gran Maestro Nimzowitsch, (marzo, 1978, pág 53), lo

siguiente:

A finales de los años veinte atrajo la atención de que el exitoso maestro había mandado

imprimir tarjetas de visita con el texto:

A. Nimzowitsch Candidato a Campeón del Mundo

Es notable sin embargo que nadie en Dinamarca vio nunca esa curiosa tarjeta de presentación por lo que se duda simplemente de la existencia de la misma. Sin embargo, Per Skjoldager, de Fredericia, Dinamarca, dice que Nimzowitsch, por su parte, estaba muy orgulloso de ser reconocido como el retador al Campeonato Mundial y que cuando regresó de Alemania, escribió en la revisat Skakbladet (enero, 1927, pág. 3): Es particularmente agradable que la prensa me vea en todas partes como el candidato a campeón del mundo.

Por otra parte, en la página 48 del libro Verdens bedste skak (1966), su autor, Jans Enevoldsen, quien parece haber conocido mejor a Nimzowitsch que Hage escribió: Es conocido que Nimzowitsch retó a Capablanca en un match por el título mundial y que recibió una respuesta política de éste, pero nadie la tomó seriamente, excepto Nimzowitsch,. A pesar de esto, el resto de su vida Nimzowitsch llevó consigo su tarjeta de presentación que decía impreso “Candidato a campeón del mundo”.

Y de nuevo, para hacer el asunto aún más oscuro, se sabe que Alekhine había hecho

mención a la tarjeta de presentación del maestro danés en uno de sus artículos pro nazis,

indicando que la tarjeta decía: “Arnold Nimzowitsch, Candidato a Campeón Mundial”.

14

El artículo aclaraba que “Arnold” sonaba más atractivo a los oídos, incluso de los judíos 9 .

Por último y aún sobre esta historia de la misteriosa tarjeta de presentación, en la revista CHESS, del 14 de abril de 1936, en su página 296, se dice que alguien le preguntó a Nimzowitsch si lo que decía su tarjeta de presentación era por si temía que a él se le olvidara que era el candidato a campeón mundial, a lo que el viejo maestro contestó: Me da miedo que el mundo del ajedrez pueda olvidarlo.

Andrew Soltis 10 en su libro 100 Best Chess Games of the 20th Century (Jefferson, 2000), dice que Nimzowitsch tenía un problema de ego: Después de Carlsbad 1929 (en donde probablemente obtuvo su mayor triunfo), puso un letrero en la puerta de su

departamento que decía: CANDIDATO A CAMPEÓN MUNDIAL

¿Para que no se le

olvide? le preguntaron. No, para que el mundo del ajedrez no lo olvide, replicó. En ambos casos no hay ninguna fuente confiable en esta historia.

9 Deutsche Zeitung in den Niederlanden, 2 abril de 1941 10 El GM Soltis ha escrito por muchos años una columna mensual en la revista norteamericana Chess Life, y es notable la cantidad de anécdotas e información de la vida de muchos jugadores que narra. Soltis jamás ha dicho explícitamente qué fuentes consulta.

15

La escuela hipermoderna

En primer lugar, no hay tal cosa como la Escuela Hipermoderna, y en segundo lugar, Nimzowitsch es su fundador.

Richard Teichmann 11

Ricardo Reti y Aron Nimzowitsch fueron quizás los mejores exponentes de la llamada escuela hipermoderna. Aunque ninguno de los dos llegó a Campeón Mundial, ambos fueron notables en su desempeño logrando ganar muchos torneos o ubicándose en las primeras posiciones.

La escuela hipermoderna fue en términos simples una revuelta contra el formalismo de Tarrasch, que de alguna manera había asimilado las ideas de Steinitz y las había puesto en un marco que si bien podía ser útil era quizás, demasiado rígido. En los últimos años de vida de Siegbert Tarrasch su autoritarismo lo llevó a creer que todo el mundo debía reconocerlo como el hombre que había resueltos los problemas del ajedrez. Sin embargo, los hipermodernos se revelaron ante estas ideas.

Tarrasch tenía una visión simplificada del ajedrez. Por ejemplo, las blancas debían abrir con e4 o d4, ocupar el centro y desarrollar las piezas rápidamente para obtener el mejor juego. En cambio, los hipermodernos consideraban que no había necesariamente que ocupar el centro, sino que éste podía ser simplemente dominado, controlado. De hecho, pensaban los hipermodernos, que el ocupar el centro llevaba directamente a la confrontación inmediata y como resultado se tendrían una serie de debilidades. Así pues, consideraban que era mejor controlar el centro a la distancia. Breyer, otro de los propulsores de la escuela hipermoderna apuntó, con una exageración desbordada:

“Después de 1.e4, el juego blanco está en los últimos estertores”.

Si consideramos que el control del centro es mejor incluso que su ocupación, entonces lo más natural es el desarrollo de los alfiles por los fianchettos, pues desde ahí pueden dominar las casillas centrales. Por ello mismo surgieron toda una serie de aperturas y defensas orientadas al fianchetto de uno o incluso, de ambos alfiles.

Con respecto al desarrollo de las piezas, los hipermodernos discurrían que tampoco era imprescindible sacar todas las piezas y desarrollarlas. Para ellos esto parecía demasiado sencillo para un juego tan complicado como es el ajedrez. La única regla a considerar era: “la apertura debe ser tratada como si fuese el medio juego”. Esto significaba que cada movimiento de peón debía ser considerado como parte de un plan bien concebido y que el jugador debía siempre tomar en cuenta la conformación de peones en vista de llegar a un final ventajoso (en la medida de lo posible, desde luego).

Esta revolución, basada en contra de los principios del ajedrez tradicional hasta ese entonces, enriqueció sin duda al juego ciencia, pero quizás los hipermodernos

11

Cita

misteriosamente

atribuida

por

Fred

Reinfeld

http://www.chesshistory.com/winter/winter35.html)

16

a

Richard

Teichmann

(véase

exageraron todo. Por ejemplo, la regla: “ocupe siempre el centro”, se redefinió como “nunca ocupe el centro”, lo cual parece un exceso.

Nimzowitsch por su parte, comenzó a elaborar sus propias ideas, que coincidían en mucho con las de Reti y las terminó incorporando a su monumental obra, Mi Sistema, la cual es para muchos una obligación leer para comprender el ajedrez en muchos sentidos. Nimzowitsch había hecho de Tarrasch su antagonista y escribió entonces algunos artículos ridiculizando al hombre por sus ideas que, en muchos sentidos tiene principios fundamentales del juego, que probablemente fueron aplicados con mucho rigor y poco criterio, logrando así que los hipermodernos lograran algunos éxitos con sus ideas.

Mi Sistema, uno de los libros más importantes de la literatura ajedrecística, de acuerdo a Reuben Fine, erró en el título porque no lo considera un sistema, sino una colección de observaciones sobre el ajedrez y los principios que lo rigen. Sin embargo, de alguna manera refleja las creencias de Nimzowitsch sobre que había revolucionado el ajedrez de la cabeza a los pies. De acuerdo a Fine, quizás el danés no llegó a Campeón del Mundo porque muchas veces quiso probar sus teorías hipermodernas y fracasó, amén de que quizás le faltó energía y un sistema nervioso menos conflictivo para llegar a este título 12 .

El gran maestro Bent Larsen, que nació el mismo año que murió Nimzowitsch, comparte la idea de que Mi Sistema no es realmente un sistema para jugar al ajedrez; él piensa que las ideas de Nimzowitch ya se hallaban en Steinitz, sólo que enfatizó algunas cuestiones que no se habían considerado importantes. De hecho, Larsen indica, en una entrevista que le hiciese Raymond Keene para su estupendo libro sobre nuestro biografiado 13 , lo siguiente: “Lo simpático es que el famoso libro de Nimzowitsch llamado Mi Sistema, no es un sistema, sino solamente una parte. No es un sistema completo”.

Pero sea como sea, Nimzowitsch planteó una serie de elementos que conforman lo que él pensaba que era un sistema y que en muchos sentidos definen la escuela hipermoderna en donde es quizás uno de los mayores contribuyentes: el caballo bloqueador, el centinela, Jugar en casillas de cierto color (para hacer ver las debilidades), los ataques evolucionados y revolucionarios, la sobreprotección, el peón aislado, el peón pasado, fuerzas y debilidades y la séptima fila, como los puntos fundamentales de su teoría.

12 Reuben Fine; The World Great Chess Games; Ed. Dover, 1951.

13 Raymond Keene; op. Cit.; páginas 29-31.

17

Los elementos de Mi Sistema

Un Peón pasado es un criminal, quién debe ser mantenido bajo candado y llave. Leves medidas, tales como vigilancia policiaca, no son suficientes.

El Bloqueo

Aron Nimzowitsch no fue solamente un extraordinario jugador de ajedrez, el cual en su mejor momento pudo haber estado entre los tres mejores del mundo, pero que las condiciones para que nuestro héroe pudiese competir por el título mundial simplemente nunca se darían.

Sin embargo, más allá de esto, Nimzowitsch dejó su legado en su libro más famoso, “Mi Sistema”, el cual hizo algunas contribuciones importantes a la teoría del ajedrez, aunque en otros casos simplemente reforzó ideas ya conocidas, planteadas probablemente por Steinitz originalmente.

Uno de los temas más importantes que trata Nimzowitsch en su obra y que sin duda, es una contribución a la teoría del ajedrez es el concepto de bloqueo. De acuerdo al danés, con este término se refiere a la obstaculización física de un peón enemigo por una pieza propia. Esta obstrucción que impide el avance se logra situando una pieza propia en la casilla que hay delante del peón. Por ejemplo, un peón negro situado en d5 se puede bloquear con un caballo blanco en d4.

XABCDEFGHY

8-+-tr-+k+(

7+l+-+-+-'

6-+-+-sn-+&

5+-+p+-+-%

4-+-+-+-+$

3+N+-+-+-#

2-+-+-vL-+"

1+-+-+-mK-!

xabcdefghy

Juegan las blancas

Para Nimzowitsch no es suficiente vigilar a un peón pasado a la distancia, por ejemplo, con un alfil, porque el peón pasado tiene un deseo irresistible de moverse hacia adelante. Y a las críticas de que esto es una pérdida de tiempo, Nimzowitsch dice:

18

1.

El peón tiene una ambición inherente a avanzar, por lo que hay que encerrarlo, ponerlo “tras las rejas”.

2. La casilla de bloqueo se convierte en un punto fuerte y da al jugador una fuente de optimismo. El peón bloqueado sirve como una pared protectora.

3. El efecto del bloqueador se difunde al campo enemigo.

Y un buen bloqueador, insiste Nimzowitsch, es aquel que

i. bloquea al peón pero además,

ii. amenaza al enemigo y

iii. es elástico.

De hecho, el peón negro de d5, en caso de jugar las negras, podría sacrificarse moviéndolo, pero eso activaría sus piezas. Este recurso se ha visto en muchísimas partidas. Por ello la recomendación de bloquear al peón tiene aún más sentido.

La situación de bloqueo puede dar a situaciones por demás curiosas. Obsérvese la posición siguiente:

XABCDEFGHY

8-+-vl-+-+(

7+-+l+k+-'

6-zp-zp-+-+&

5zp-zpNzp-zp-%

4P+P+P+P+$

3+PvL-+PmK-#

2-+-+-+-+"

1+-+-+-+-!

xabcdefghy

Neumann, Augustin Nimzowitsch Vienna, 1905 Juegan las blancas

Neumann encuentra una manera de empatar que es increíble: 51.¥xe5! dxe5 52.¤xb6! ¥xb6 y a pesar de sus dos alfiles, las negras no pueden ganar 14 . ½½

Pero para ilustrar más este asunto, Nimzowitsch presenta la siguiente partida, en donde él con blancas, da ventaja de la torre blanca de a1 pero el peón de a aparece antes de empezar en a3. Su rival es un aficionado cuyo nombre no lo registró la historia. La partida fue así:

14 Bachmann, Schachjahrbuch (anuario ajedrecista) 1905. DWBS 1905, E740.

19

Nimzowitsch Aficionado Riga, 1910

1.e4 e5 2.¤f3 ¤c6 3.¥c4 ¥c5 4.c3 ¤f6 5.d4 exd4 6.cxd4 ¥b6 7.d5 ¤e7 8.e5 ¤e4

9.d6!

XABCDEFGHY

8r+lwqk+-tr(

7zppzppsnpzpp'

6-vl-zP-+-+&

5+-+-zP-+-%

4-+L+n+-+$

3zP-+-+N+-#

2-zP-+-zPPzP"

1+NvLQmK-+R!

xabcdefghy

Juegan las negras

Este es un caso exagerado y peculiar del bloqueo. Nótese como las piezas negras del flanco dama siguen en sus posiciones originales. Los sacrificios que hace el gran maestro son en este caso fuegos artificiales que muchos podrán admirar, pero la lógica

cxd6 10.exd6 ¤xf2 11.£b3! ¤xh1

del danés es de una solidez extraordinaria. 12.¥xf7+ ¢f8 13.¥g5 10

Dice Nimzowitsch: “El peón que aprisionaba al rival fue el actor principal de este pequeño drama. Lo que decidió la lucha fue el avance de la cuña e4e5, d4d5d6, etcétera”.

Pero desde luego, la idea del bloqueador, en donde Nimzowitsch nos asegura que el caballo (al que llama centinela), es la mejor pieza para bloquear a un peón rival, se puede ver en partidas modernas. Por ejemplo, la siguiente partida es un increíble ejemplo del bloqueo.

Polgar,Judit (2715) Berkes,Ferenc (2578) Budapest, 2003

1.e4 e6 2.d4 d5 3.¤c3 ¤f6 4.¥g5 dxe4 5.¤xe4 ¥e7 6.¥xf6 ¥xf6 7.¤f3 00 8.£d2 ¤d7 9.000 ¥e7 10.¥d3 b6 11.¤eg5 h6 12.¥h7+ ¢h8 13.¥e4 hxg5

20

XABCDEFGHY

8r+lwq-tr-mk(

7zp-zpnvlpzp-'

6-zp-+p+-+&

5+-+-+-zp-%

4-+-zPL+-+$

3+-+-+N+-#

2PzPPwQ-zPPzP"

1+-mKR+-+R!

xabcdefghy

Juegan las blancas

¿Qué jugada deberían hacer las blancas? Se antoja tomar la torre: 14.¥xa8 g4 15.£e2 gxf3 16.¥xf3 a5 pero esto da, de acuerdo a Komodo 9, una ventaja de un peón para las negras. Sin embargo, Judit hace una jugada de bloqueo que paraliza al rival: 14.g4!! Jugar 14. h4 no sirve por 14. … g4. Y ése es el punto: Judit bloquea el avance de ese

¦b8

peón para después iniciar el ataque contra el desguarecido monarca negro:

La partida terminó así: 15.h4 g6 16.hxg5+ ¢g7 17.£f4 ¥b7 18.¦h7+ ¢xh7 19.£h2+ ¢g8 20.¦h1 ¥xg5+ 21.¤xg5 £xg5+ 22.f4 £xf4+ 23.£xf4 ¥xe4 24.£xe4 10

Cabe señalar que en este caso la jugada 14 del blanco es un bloqueo con un peón, pero el efecto es el mismo.

XABCDEFGHY

8r+-+k+-tr(

7zp-+-+pzpp'

6-+p+p+-+&

5+-+p+-+-%

4-+pzP-+P+$

3+-zPlzP-+q#

2PzP-wQ-+N+"

1tR-vL-tR-mK-!

xabcdefghy

Aquila López Michelone, M (morsa). Internet Chess Club (1 minuto por jugador para toda la partida) Juegan las negras

Otro ejemplo de este mismo bloqueo se dio en la partida informal por Internet, a un minuto por jugador, entre Aquila (blancas) y el autor de este libro. La posición blanca

21

está perdida, pero si entendemos la idea del bloqueo y recordamos la partida recién

g5!! Se quiere jugar h5

pero primero hay que bloquear el avance del peón blanco de g. Desde luego 20

es una posibilidad ganadora y si notamos con cuidado, es otra jugada de bloqueo, que

mantiene a las piezas blancas sin poderse desarrollar. 21. £f2? era necesaria 21. e4! h5 22. £xg5 hxg4 23. ¥f4 ¥xe4 24. ¦xe4 dxe4 25. ¦e1 con igualdad. No 25. ¥d6? por £h1+ 26. ¢f2 e3+! 27. £xe3 (27. ¤xe3 £f3+ 28. ¢e1 ¦h1+ 29. ¢d2 £f2#)) 25

mostrada de Judit Polgar, hallaremos rápidamente la idea: 20

¥e4!

¦d8. 21

h5! 22. e4 ya es tarde.

hxg4 23. £d2 g3! y las blancas se rindieron

0-1.

Pero hay partidas magistrales en donde el bloqueo decide el encuentro. Veamos la siguiente partida:

Fischer,Robert James Benko,Pal C Campeonato de los Estados Unidos Nueva York, 1963

1.e4 g6 2.d4 ¥g7 3.¤c3 d6 4.f4 ¤f6 5.¤f3 00 6.¥d3 ¥g4 7.h3 ¥xf3 8.£xf3 ¤c6 9.¥e3 e5 10.dxe5 dxe5 11.f5 gxf5 12.£xf5 ¤d4 13.£f2 ¤e8 14.00 ¤d6 15.£g3 ¢h8 16.£g4 c6 17.£h5 £e8 18.¥xd4 exd4

XABCDEFGHY

8r+-+qtr-mk(

7zpp+-+pvlp'

6-+psn-+-+&

5+-+-+-+Q%

4-+-zpP+-+$

3+-sNL+-+P#

2PzPP+-+P+"

1tR-+-+RmK-!

xabcdefghy

Fischer Benko Nueva York 1963 Juegan las blancas

En esta posición Benko está esperando poderse liberar con 19. … f5, pero es el turno del gran Bobby Fischer, el cual encuentra la jugada ganadora basada en el bloqueo.

Impresionante: 19.¦f6!! ¢g8 Si 20.e5 h6 21.¤e2 10

¥xf6 20. e5 es suficiente. La partida terminó así:

Un ejemplo del bloqueo puede verse en la siguiente partida, entre Mikenas Lebedew, Gruzinske, 1941: 1.d4 ¤f6 2.c4 e6 3.¤c3 d5 4.¥g5 ¥e7 5.e3 h6 6.¥h4 00 7.¦c1 c6 8.¥d3 ¤bd7 9.¤f3 dxc4 10.¥xc4 ¤d5 11.¥g3 ¤xc3 12.bxc3 c5 13.00 a6 14.¥d3 ¤f6 15.¤e5 ¥d6 16.¥h4 ¥e7 17.¥b1 £e8 18.dxc5 g5 19.¥g3 ¥xc5

22

XABCDEFGHY

8r+l+qtrk+(

7+p+-+p+-'

6p+-+psn-zp&

5+-vl-sN-zp-%

4-+-+-+-+$

3+-zP-zP-vL-#

2P+-+-zPPzP"

1+LtRQ+RmK-!

xabcdefghy

Mikenas Lebedew Gruzinske, 1941:

Juegan las blancas

Y esta es la posición que nos interesa.¿Qué debe jugar el blanco? Mikenas encuentra un

maravilloso plan que combina táctica y conceptos como precisamente el que estamos estudiando, el bloqueo:

20.f4!! Notable idea. Mikenas hace un sacrificio fantástico para abrir la posición:

¥xg5 23.¦xf6!

¥xf6

por 24.

¤g4+ 25.h4 ¢xf6 y ahora las blancas culminan la faena: 26.¤g4+ hxg4 27.¥e5+ ¢xe5 28.£d4# 1-0.

¢g7 24.£d3 h5 evitando la amenaza blanca de

¥xe3+ 21.¢h1 ¥xc1 22.fxg5!! un plan perfectamente elaborado.

la consecución de toda la maniobra iniciada en la jugada 20. No se puede

.£d3 y mate imparable.

Toda la trama de esta partida se basa precisamente en que la defensa negra podría ser

f5 pudiese haber sido hecha, pero no fue

posible. Una torre en f6 blanca impedía esta maniobra, bloqueando precisamente la jugada de mayor resistencia.

exitosa si en algún momento la jugada

Por último, veamos un ejemplo por demás exagerado del concepto de bloqueo. Me lo mostró el Maestro Internacional Guil Russek y es sin duda ingenioso:

23

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8-tR-tRn+-+(

7+-+-mK-+-'

6p+-+-+-+&

5mkl+-+-sn-%

4-+-+-+p+$

3zPP+-+-+-#

2-+-zppzp-+"

1+Q+-+-+-!

xabcdefghy

A. Anderssen (1846) Juegan las blancas y dan mate en 5

La solución empieza con una jugada en el más puro estilo del bloqueo: 1.£e1 dxe1£

En caso de 1

£xb4+ 5.axb4#

2.¦d4 como en la variante principal 2.¦d4! f1£ 3.¦a4+ ¥xa4 4.b4+

¤f3

Otro

sobreprotección.

elemento

fundamental

en

la

obra

de

Nimzowitsch

es

el

que

trata

de

la

La sobreprotección y la profilaxis

Uno de los temas fundamentales de las ideas de Nimzowitsch que forman, finalmente, lo que es su sistema, es lo que tiene que ver con la sobreprotección y la profilaxis. Dice el maestro danés: “Los puntos estratégicos importantes deben ser sobre-protegidos”, y añade que esto fue su descubrimiento y continúa: “Para las piezas involucradas en esto hay una recompensa esperándoles, pues quienes ayudan aproteger los puntos estratégicos importantes, también estarán colocados en posiciones favorables en todos sentidos; y así la importancia de los puntos estratégicos cubierto se observa en su propio glamour”.

Poniendo esto en términos más simples, lo que Nimzowitsch indica es que el contacto que se establece entre los puntos fuertes y los sobreprotectores, debería beneficiar a ambos: (a) al punto fuerte, por que la profilaxis empleada da la mayor de las seguridades posibles contra todos y cada uno de los ataques y (b) a los sobreprotectores, porque el punto fuerte se convierte en una constante fuente de energía desde la cual se dibuja una nueva fuerza 15 .

Una primera partida sobre el tema de profilaxis es la siguiente:

15 Aron Nimzowitsch, Chess Praxis, 21 st Century Edition, Ed. Hays, Pp. 129-130.

24

Behting, Carl Nimzowitsch Riga, 1910

1.e4 d6 2.¤c3 ¤f6 3.f4 e5 se plantea un gambito del rey 4.¤f3 ¤bd7 5.d4 exd4

6.¤xd4 ¥e7 7.¥c4 00 8.00 a6 una jugada misteriosa para la escuela clásica. El punto es que la formación cerrada con b5 y c5 es solamente un problema no muy importante. El objetivo principal es esperar a que la dama blanca vaya a f3 y entonces plantear la estructura profiláctica con ¦e8 y ¥f8. La inmediata ¦e8 falla por ¤f3 con la amenaza

de e5 o ¤g5. Por lo tanto,

a6 es una jugada

a6 representa el sacrificio de un tiempo para hacer

posible la maniobra profiláctica. La realidad, dice Nimzowitsch,

muy fina”. 9.¤f5 [9.a4 era otra posibilidad que restauraba la igualdad.] 9

¤c5

10.¤g3

[10.¤xe7+ £xe7 11.¦e1 b5 12.¥d5 ¤xd5 13.¤xd5 £d8 con igualdad] 10

b5

11.¥d3

b4 12.¤d5 ¤xd5 13.exd5 f5 previene f5 del blanco pero al mismo tiempo se prepara para jugar en la columna e con ¥h4, ¥xg3 y ¦e8 14.a3 bxa3 15.¦xa3 ¦b8 16.c3 ¥h4 17.£f3 ¥xg3 18.£xg3 ¦e8 19.¥c2 £f6 20.b4 ¤e4 21.£d3 las negras tienen un gran

caballo en e4. 21

£f7

22.¥e3 ¤f6 23.¥b3 ¥b7 24.¦d1

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8-tr-+r+k+(

7+lzp-+qzpp'

6p+-zp-sn-+&

5+-+P+p+-%

4-zP-+-zP-+$

3tRLzPQvL-+-#

2-+-+-+PzP"

1+-+R+-mK-!

xabcdefghy

Behting, C. Nimzowitsch Riga, 1910 Juegan las negras

¥xd5 25.¥xd5 £xd5 26.£xd5+ ¤xd5 27.¥a7 una jugada peligrosa 27 ¤e3 28.¦d3 ¤g4 29.¦d1 ¦a8 30.¥d4 ¦e4 31.h3 ¤e3 32.¥xe3 ¦xe3 33.¢f2 ¦e4 34.g3 ¢f7 las negras abandonan su peón de a para penetrar de forma decisiva con el rey. 35.¦da1 ¢e6 36.¦xa6 ¦xa6 37.¦xa6 ¢d5 38.¦a5+ ¢c4 39.¦xf5 ¦e7 40.b5 ¢xc3 41.b6 cxb6 42.¦d5 ¦d7 43.¦b5 ¦b7 44.¦d5 b5 45.¦xd6 b4 46.¢e2 b3 47.¦c6+ ¢b2 48.f5 ¢b1 49.g4 b2 50.g5 ¢a2 01.

También el propio Nimzowitsch analiza una dolorosa derrota contra Capablanca, en Nueva York, 1927, en donde el maestro danés se equivoca en la manera de sobreproteger la casilla d4 y Capablanca entonces le vence (véase ejercicio 4 de Piense como Nimzowitsch). Una partida más sobre este tema puede verse en la que jugaron Schlechter Nimzowitsch, Carlsbad, 1907, que está en la sección de ajedrez solitario.

25

Nimzowitsch y la teoría de aperturas

Las contribuciones de Nimzowitsch a la teoría de aperturas son de tal importancia que es difícil pensar en alguien que haya tenido una comparable influencia en nuestro tiempo.

Harry Golombek

Aron Nimzowitsch no sólo fue un jugador excepcional, sino que bien podríamos considerarlo uno de los investigadores sobre la esencia del ajedrez. Su “sistema” amplió las bases científicas del juego iniciadas por Steinitz. De acuerdo a Raymond Keene 16 , Nimzowitsch influenció la teoría moderna de aperturas de tres maneras:

1. Fue el primero en que enfatizó la creación de los complejos de peones doblados, asociando su nombre a importantes variantes de apertura, como en la defensa NimzoIndia, por ejemplo. De hecho, toda la teoría de los peones doblados es parte de su teoría general sobre la profilaxis que, de acuerdo a nuestro biografiado, es la base del juego posicional.

2. Nimzowitsch frecuentemente empleaba defensas negras pero con las piezas blancas (jugando así con un tiempo de más). Así, podía jugar 1. e3 y muchas veces trasponía a la defensa que lleva su nombre (que se juega muy poco) 1. e4 ¤c6. Pero en realidad, su especialidad, de acuerdo a Keene, era jugar la defensa india de dama con los colores cambiados, comenzando con 1. ¤f3 y 2. b3 o bien, 1. b3 inmediatamente.

3. El maestro danés asoció su juego con negras no con la intención de igualar en la apertura, sino con la idea de contraatacar y desbalancear la posición, por ejemplo en la defensa Siciliana 1. e4 c5 2. ¤f3 ¤f6!? Este tipo de ideas se ve mucho hoy en día en el ajedrez magistral.

Defensa francesa, variante del avance

Un interesante ejemplo del cómo Nimzowitsch trabajó en sus ideas dentro de los planteos iniciales fue la defensa francesa, en la variante del avance (Nimzowitsch con

blancas). Después de 1. e4 e6 2. d4 d5 3. e5. Después de

líneas de gambito, como el MilnerBarry, que aún se juega y en donde salen con frecuencia nuevas ideas y novedades teóricas.

c5 se pueden llegar a

16 Raymond Keene, Aron Nimzowitsch: A Reappraisal, Ed. Batsford, 1999, páginas 41-42

26

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4-+-zP-+-+$

3+-zP-+-+-#

2PzP-+-zPPzP"

1tRNvLQmKLsNR!

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Nimzowitsch con blancas, en la variante del avance de la defensa Francesa

Lo importante, sin embargo, es que planteó ideas revolucionarias como la de ceder el centro pero a cambio, lo reemplaza por sus propias piezas. La partida Nimzowitsch Salwe, G., Carlsbad, 1911, que se encuentra en la sección de ajedrez solitario es un ejemplo muy importante de estas ideas.

Por ejemplo, en la partida Nimzowitsch Levenfish, Carlsbad, 1911, puede observarse como las blancas reemplazan su centro de peones con sus piezas. 1.e4 e6 2.d4 d5 3.e5

6.¥e2 cxd4 7.cxd4 ¥d7] 6.¥b5 ¥d7

7.00 £b6 [No 7

c5 4.c3 ¤c6 5.¤f3 f6!? [más frecuente es 5

por 8.¤xe5 ¥xb5 9.£h5+ ¢e7 10.£f7+ ¢d6 11.dxc5+ ¢xe5

12.¦e1+ ¢f5 13.£h5+ g5 14.g4#] 8.¥xc6 bxc6 9.exf6 ¤xf6? [Keene indica que había

que jugar 9

y le pone a la jugada 9 del negro un signo de interrogación. Komodo

9 no está de acuerdo y no encuentra ninguna razón para calificar esa jugada como mala]

10.¤e5 ¥d6 11.dxc5 ¥xc5 12.¥g5 [Ceder el peón de b2 no parece buena idea y de nuevo, de acuerdo al engine, la posición sería de estricta igualdad. De hecho, el jugador

£d8

15.£e2 ¦d8

de silicio piensa que 12. b4 ¥d6 13. ¤c4 le da una ligera ventaja al blanco]

13.¥xf6! £xf6 14.£h5+ con la idea de debilitar el flanco rey 14 16.¤d2 00 17.¦ae1 ¦fe8 18.¢h1!

£b6

¤xe5?

gxf6!

g6

27

XABCDEFGHY

8-+-trr+k+(

7zp-+l+-+p'

6-+p+pwqp+&

5+-vlpsN-+-%

4-+-+-+-+$

3+-zP-+-+-#

2PzP-sNQzPPzP"

1+-+-tRR+K!

xabcdefghy

Nimzowitsch Levenfish, Carlsbad, 1911 Juegan las negras

Puede verse que Nimzowitsch ya en 1911 estaba bosquejando la idea de la sobreprotección. Quita el rey para desclavar el peón de f para así apoyar al caballo de e5. Esta idea es mejor que colocar directamente el caballo de d2 a f3 pues así además,

puede jugar la torre de f1. 18

19.f4 c5 20.c4 ¥f8? [Parece imprescindible

deshacerse del caballo de e5. La jugada del negro quizás sea el error decisivo] 21.cxd5 ¥c8 22.¤e4 £g7 23.dxe6! ¥xe6 24.£a6 ¢h8 25.¦d1 ¥g8 26.b3 ¦d4 27.¦xd4 cxd4

¦c8 29.¦d1 ¦c2 30.h3 £b7 31.¦xd4

¥c5 32.£d8! ¥e7 [Si 32

ganando] 33.£d7 £a6 34.¦d3 ¥f8 35.¤f7+ ¥xf7 36.£xf7 ¦c8 37.¦d7 10

33.£xd4 £g7! 34.¤d6 con la idea de ¤e8 y ¤5xg6

28.£a5? [28.£d3 es mucho más fuerte]

¥d6

¥xd4

Nimzowitsch ocasionalmente utilizó el gambito MilnerBarry, como en su partida contra su acérrimo rival, el Dr. Tarrasch. He aquí el encuentro:

Nimzowitsch Tarrasch,Siegbert San Sebastián, 1912

¥d7 7.dxc5

¥xc5 8.00 como en la partida contra Salwe] 7.cxd4 ¥d7 8.¥e2 [Si 8.¥c2 ¤b4; En el

caso de 8.00 ¤xd4 9.¤xd4 £xd4 entramos de lleno en el gambito MilnerBarry, el cual tiene un sinfín de recovecos y análisis muy profundos, sin poder decidir aún si el gambito es efectivamente jugable. La jugada de Nimzowitsch no va con el espíritu del

9.b3 ¤f5 10.¥b2

13.a4 ¦c8 14.¥b5 ¤b4

15.¤c3! [No 15.¥xd7+? ¢xd7 16.¤c3 ¤c6 17.¤b5 ¤a7 18.¤xa7? £xa7 19.£d3

16.¤xb5

1.e4 e6 2.d4 d5 3.e5 c5 4.c3 ¤c6 5.¤f3 £b6 6.¥d3 cxd4 [mejor que 6

gambito y parece ser simplemente una pérdida de tiempo. 8

¥b4+ 11.¢f1 ¥e7 12.g3 [en caso de 12.g4 ¤h4] 12

a5

¤ge7

[15

£a6! como en PaulsenTarrasch, Nuremberg, 1888] 15

¤c2 17.¦c1 ¤ce3+ 18.fxe3 ¤xe3+ 19.¢e2 ¤xd1 20.¦xc8+ ¢d7 21.¦xh8 ¤xb2 22.¦c1 y de acuerdo con Keene, las blancas tienen ventaja ganadora] 16.¢g2 ¤c7

17.¥e2 ¥b4 18.¤a2 ¤a6 19.¥d3 ¤e7 20.¦c1 ¤c6 21.¤xb4 ¤axb4 22.¥b1 h6 23.g4

[23.¦c3, con la idea ¦e3] 23

24.¦xc8+ ¥xc8 25.¤e1 ¦f8 26.¤d3 f6 27.¤xb4

¤a6

¥xb5+

¤e7

28

£xb4 28.exf6 ¦xf6 29.¥c1 ¤c6 30.g5 hxg5 31.¥xg5 ¦f8 32.¥e3 £e7? 33.£g4 £f6

34.¦g1 ¦h8 35.¢h1 ¦h4 [35

¦g8

36.¥h7; 35

¢f8

36.¦g3 ¦h4] 36.£g3

XABCDEFGHY

8-+l+k+-+(

7+p+-+-zp-'

6-+n+pwq-+&

5zp-+p+-+-%

4P+-zP-+-tr$

3+P+-vL-wQ-#

2-+-+-zP-zP"

1+L+-+-tRK!

xabcdefghy

Nimzowitsch Tarrasch, San Sebastián, 1912 Juegan las negras

[con la doble amenaza ¥g5 o £xg7]. 36

£xf2 38

£xg2+ 40.¦xg2 ¤xb3 41.h4 10

37.¥xd4 ¤xd4 38.£xg7 £f3+ [Si

39.£h8+ ¢d7 40.¦g7+ ¢d6 41.£d8+ ¢e5 42.£c7+ ¢f6 43.¦f7+] 39.£g2

¦xd4

Otra partida interesante del maestro danés es la que jugó contra Leonhardt también en San Sebastián, 1912

Nimzowitsch Leonhardt, Paul San Sebastián, 1912

1.e4 e6 2.d4 d5 3.e5 c5 4.¤f3 £b6 5.¥d3 cxd4 6.00 ¤c6 7.a3 ¤ge7 8.b4 ¤g6 9.¦e1

11.b5 a4 [el caballo negro no se

puede tomar pues el alfil de b2 no está protegido] 12.¤bd2 ¤a7 13.¥xd4 ¥c5

14.¥xc5! £xc5 15.c4 dxc4 16.¤e4 £d5 17.¤d6+ ¢e7 18.¤xc4 £c5 19.¥xg6 hxg6 20.£d6+ £xd6 21.exd6+ 10

¥e7 10.¥b2 a5 [parece mejor directamente 10

a6]

Pero además de jugar esta línea, Nimzowitsch planteó otras ideas:

Nimzowitsch Menchik,Vera Carlsbad, 1929

£c7 es

otra posibilidad] 8.00 ¤g6 9.¦e1 ¥e7 10.h4 ¥f8 11.h5 ¤ge7 12.¤b3 £c7 13.¤bxd4 ¤xd4 14.¤xd4 ¥d7 15.¥g5 g6?? [Una muy fea jugada de la jugadora más fuerte del mundo en su tiempo. Perdedora sin duda] 16.¦ac1 ¤f5 17.¥f6 ¦g8 18.¥xf5 exf5 19.£e2 £b6 20.c3 ¥c5 21.b4 ¥xd4 22.cxd4 ¥e6 23.¦c5 ¢d7 24.£f3 £xb4

1.e4 e6 2.d4 d5 3.e5 c5 4.£g4 cxd4 5.¤f3 ¤c6 6.¥d3 £a5+ 7.¤bd2 ¤ge7 [7

29

XABCDEFGHY

8r+-+-+r+(

7zpp+k+p+p'

6-+-+lvLp+&

5+-tRpzPp+P%

4-wq-zP-+-+$

3+-+-+Q+-#

2P+-+-zPP+"

1+-+-tR-mK-!

xabcdefghy

Nimzowitsch Menchik,Vera Carlsbad, 1929 Juegan las blancas

25.¦xd5+! ¢e8 26.¦c1 ¥xd5 27.£xd5 £b6 28.£f3! [planeando una simpática gxh5 29.£a3 £e6 30.¦c7 10

La misma variante la jugaría Nimzowitsch en una partida que él mismo comenta:

Nimzowitsch Hakansson,Alexander Suecia, 1922 (comentarios del propio Aron Nimzowitsch)

Esta partida es de un match en donde la idea del sacrificio de peón en la apertura es usado no para obtener un ataque, sino para sobreproteger un punto estratégico con vista a largo plazo de desarticular a las fuerzas enemigas. 1.e4 e6 2.d4 d5 3.e5 c5

4.£g4 mi innovación 4

10.¦e1 El plan del blanco es ahora claro. Dio un peón sin importar si lo podría recobrar.

Se mantiene e5 como un instrumento para hacer difícil el juego de las negras. La idea de

9.h4 no era la de atacar, sino de remover la presión sobre la casilla e5. El sacrificio del peón entra claramente dentro de la categoría de sacrificar con la intención de bloquear.

10

atacado por el peon blanco en h5] 11.a3 000 12.b4 [Aquí las blancas podían si hubiesen queridoganar la calidad con 12.h5 ¤ge7 13.¤g5 ¦e8 14.¤f7 ¦g8 15.¤d6+ pero si falta de desarrollo en el flanco dama y su peón desprotegido de h5 le hubiera causado ciertas dificultades. La jugada del texto es la continuación lógica] 12 a6

[Mejor hubiese sido 12

14.¤xc3

era esencial aquí para dejar f8 para el caballo en caso de que fuese

5.¤f3 ¤c6 6.¥d3 f5 7.£g3 ¤ge7 8.00 ¤g6 9.h4 £c7

cxd4

¥d7

[10

¥c5

¢b8

13.c3! (13.¥d2 ver nota más abajo) 13

dxc3

¤xb4 15.axb4 £xc3 16.¥e3 £xd3 17.¥xa7+ ¢c8 18.¦ec1+ ¥c6 19.b5! £xb5 20.¤d4 con complicaciones. Las blancas tienen lo que querían pero podrían haber evitado todo

esto jugando 13. ¥d2.] 13.h5 ¤ge7 14.¥d2 h6 15.a4 g5 16.b5 f4 17.£g4 La dama está

muy bien colocada aquí. 17

notar que el sobreprotector, la ¦e1 tiene ahora la columna c abierta para ella sin ningún problema. Para evitar perder material, las negras tienen que someterse a un curioso reagrupamiento de sus fuerzas. 19.cxd4 ¢d8 20.¦c1 £b6 21.a5 £a7 22.b6 £a8 La

18.c3 ¦e8 Única jugada para el negro. Debe hacerse

¤b8

30

dama encuentra finalmente una posición, lo cual normalmente se vería en algún problema de ajedrez. 23.¦c7 ¤f5 24.¤c3 ¥e7 25.¤xd5 ¤xd4 26.¤xd4 exd5

XABCDEFGHY

8qsn-mkr+-tr(

7+ptRlvl-+-'

6pzP-+-+-zp&

5zP-+pzP-zpP%

4-+-sN-zpQ+$

3+-+L+-+-#

2-+-vL-zPP+"

1tR-+-+-mK-!

xabcdefghy

Nimzowitsch Hakansson,Alexander Suecia, 1922 Juegan las blancas

27.£xd7+! ¤xd7 28.¤e6# Un hermoso final. 10

Defensa Nimzowitsch

Otra idea interesante de Nimzowitsch fue la defensa que lleva su nombre, que empieza con 1. e4 ¤c6 en donde, curiosamente, el maestro danés tuvo un excelente desempeño, perdiendo apenas dos partidas de 26 que jugó. La primera partida consignada es contra Duras, de Carlsbad, 1907, que perdió Nimzowitsch. La última partida jugada con esta defensa por nuestro biografiado fue contra Maroczy, en San Remo, 1930, que terminó en tablas.

Hay aquí tres alternativas comunes:

i. 2. d4

ii. 2. ¤f3

iii. 2. ¤c3

Veamos la partida contra Spielmann, en Estocolmo,1920:

Spielmann Nimzowitsch, Stockholm, 1920

1.e4 ¤c6 2.d4 d5! 3.e5 [interesante es también la línea con 3.¤c3!? (ver más adelante

en este capítulo)] 3

que jugó en

su partida contra Duras, en Carlsbad, 1920 y que perdió.] 4.¤e2?! [El propio

5.¤g3 ¥g6 6.h4 h5 7.¥e2

¥e7?! [Parece mejor jugar 7

31

8.¤a3 c5 9.c3 ¤c6 10.¤xh5 ¥xh5 11.¥xh5 cxd4

Nimzowitsch sugiere 4.¤f3!? como una mejor jugada] 4

¥f5

[Nimzowitsch habla de la posibilidad de 3

¤b4!

e6

f6!?

12.cxd4 ¥b4+ 13.¢f1 ¥xa3 14.bxa3 g6 15.¥e2 ¦xh4 16.¦xh4 £xh4 con clara ventaja del negro, de acuerdo a Keene]

XABCDEFGHY

8r+-wqk+ntr(

7zppzp-vlpzp-'

6-+n+p+l+&

5+-+pzP-+p%

4-+-zP-+-zP$

3+-+-+-sN-#

2PzPP+LzPP+"

1tRNvLQmK-+R!

xabcdefghy

Spielmann Nimzowitsch Stockholm, 1920 Juegan las blancas

Esta posición es muy similar a la que se da en la variante del avance de la Caro-Kann, en donde hay un peón negro en c6 en lugar de que esté un caballo. 8.¥xh5 ¥xh5 9.¤xh5 g6 10.¤f4 ¦xh4 11.¦xh4 ¥xh4 12.£d3 ¤ge7!! Nimzowitsch se adjudica dos

¥xf4 13.¤xe6!

¥g5

¤b4 16.

£xd4 ¤xc2+ y 15

¤xe5

16.£h3 ¤df3+ 17.¢f1 £xh4 con una posición muy parecida a la que se dio en la

partida] 16.£h3 £g5?! [16

e5,

¤xe5 16. £xd4 ¤f3+ 15.¤a3 [15.c3 ¤xe5 16.£d1 ¤df3+

signos de admiración por esta jugada. [12

¥g5? con la intención de

£d7]

fxe6 14.£xg6+ y las blancas son las que ganan; 12

14.¤xe6 fxe6 15.¥xg5] 14.gxh4 [Si 14.c3 ¥g5] 14

13.g3 ¤f5 [13

[15

¤fxd4 cuya idea es 15

£xh4

17.¢e2 £xh4 con ataque ganador por parte de las negras] 15

£xh3

17.¤xh3 ¤xe5 18.¥f4 ¤ef3+ buscando hacer

pero aparentemente apenas las negras tienen ventaja en esta línea] 17.¥e3?

[Nimzowitsch menciona la siguiente variante, que muestra el cálculo y la intuición de que el ataque del negro debería ser ganador. 17.£h8+ ¢d7 18.£xa8 £g1+ 19.¢d2

£xf2+ 20.¢c3 ¤b3! (20

24.¦d1 ¤e4+ 25.¢b3 £b6+ 26.¤b5 £xb5+ 27.¢a3 £b4#) 21.axb3

21.£d8+ ¢xd8 22.¤xe6+ fxe6 23.¥g5+ ¤xg5

¤f3

Y ahora:

a) 21.cxb3 £d4+ 22.¢c2 ¤b4+ 23.¢b1 £e4+;

b) 21.¤d3 £d4+ 22.¢xb3 ¤a5#;

c) 21.¤b5 £e1+ 22.¢d3 (22.¥d2 £xd2+ 23.¢xb3 £b4#) 22

£xb5+ 23.¢c3 £c4+

24.¢d2 £xf4+ 25.¢d3 (25.¢e1 £e4+ 26.¢f2 ¤d4 27.¥h6 £f3+ 28.¢g1 ¤e2+

29.¢h2 £f2+ 30.¢h1 ¤g3#; 25.¢e2 £e4+ 26.¥e3 d4) 25 27.£xa7 (27.¢c3 d4+ 28.¢b3 £d5+ 29.¢a3 d1) 29.¢a4 b5+;

26.¢d2 ¤xe5

d) 21.¢xb3 £b6+ 22.¤b5 (22.¢c3 £d4+ 23.¢b3 £b4#) 22

¤c5#;

£e4+

d2) 29.c4 dxc3+ 30.¢xc3 £d3+ 31.¢b4 ¤c6+ 32.¢c5 (32.¢a4 b5#) 32 b6#;

29

¤c4+

30.¢b4 a5+ 31.¢a4 b5+) 27

¤f3+

32

28.¢c3 £c4#; 21

£d4#;

17.¤d3!

£g1+ 18.¢d2 ¤xe5? (18

22.£f6+ con la idea de c3) 19.¤xe5 £xf2+]

¢d7?

19.¤c5+ ¢e7 20.£h4+ ¢e8 21.£h8+ ¢e7

XABCDEFGHY

8r+-+k+-+(

7zppzp-+p+-'

6-+n+p+p+&

5+-+pzP-wq-%

4-+-sn-sN-+$

3sN-+-vL-+Q#

2PzPP+-zP-+"

1tR-+-mK-+-!

xabcdefghy

Spielmann Nimzowitsch Stockholm, 1920 Juegan las negras

17

20.£xa8 £xb2!] Cabe decir que probablemente el maestro danés no analizó con esta profundidad, pero los jugadores de este calibre entienden este tipo de posiciones y sabe

Era también muy fuerte] 18.£f1 [18.¢d2 £xa1 19.£h8+ ¢d7

£g1+

[17

000!

que las jugadas casi salen solas. 18

¤cd4+ 22.¢d3? [22.¥xd4 ¤xd4+ 23.¢d3 £g5! 24.¢xd4 £xf4+ 25.¢d3 c5 y

Komodo, que no le tiene respeto a nadie indica que la posición es de igualdad] 22 £g5

26.¤xb5 £e4+ 27.¢c3

£xc2+ 28.¢b4 c5+ 01. Una partida muy emocionante, sin duda.

23.£h3 £xe5 24.¦f1 000 25.b3 b5 buscando

19.¢e2 ¤fd4+ 20.¢d2 ¤f3+ 21.¢e2

¤f3+

b4,

Qe4#

Contra 2.¤f3, podemos observar de nuevo a Nimzowitsch con negras, contra Spielmann, de nuevo, pero ahora en Nueva York, 1927:

Spielmann Nimzowitsch Nueva York, 1927

5.c3 b6] 5.c3 ¤ce7!? 6.¥d3 a5 7.£e2

¤f5 8.h4 h5 9.¤g5 g6? [Nimzowitsch indica que la sobreprotección del caballo de f5

debía hacerse con 9

por 11.¥b5+;

13.g4! hxg4

14.fxg4 ¤xh4 15.£f2 ganando] 13.¥c2 b5 14.g4 ¤g7 15.¤g3 ¤c6 16.£g2 ¥e7

[16

18.¤xh5 ¦xh5 19.¤xf7

17.gxh5 ¤xh5 18.¤xh5 ¦xh5 19.¤xf7 ¦xf7 20.¥xg6 ¦xh4 21.¥xf7+ ¢xf7

22.¦g1 con igualdad probablemente] 17.gxh5 gxh5 [17

y ganan] 18.¦g1 [18.¤h7 ¥xh4 19.¦xh4! £xh4 20.¥g5 ganando] 18

1.e4 ¤c6 2.¤f3 e6 3.d4 d5 4.e5 b6 [4

¤a5!?

¤ge7

10.¤d2 c5] 10.¤d2 ¤ge7 [No 10

c5

¤xh4?

cxd4

10

c5]

¦a7

11.¤f1 con la idea de f3, g4 11

12.f3 c4 [mala sería 12

¤xh5

¦a7

33

XABCDEFGHY

8-+lwqk+-tr(

7tr-+-vlpsn-'

6-+n+p+-+&

5zpp+pzP-sNp%

4-+pzP-+-zP$

3+-zP-+PsN-#

2PzPL+-+Q+"

1tR-vL-mK-tR-!

xabcdefghy

Spielmann Nimzowitsch Nueva York, 1927 Juegan las blancas

19.¤xf7!? Spielmann se apresura a sacrificar, aunque parece que su posición de todas

maneras es ganadora. El maestro danés indica, y Alekhine está de acuerdo, que 19.¢e2!

20.¤xh5? [(a) 20.¥g6+; (b)

20.¤e4; (c) 20.¤f5; (d) 20.¤e2 ¥xh4+ 21.¢d1 ¢g8 22.¤f4 ¦f7 23.¤g6 ¥e7 24.¤xh8 ¢xh8 25.£g6! gana. Pero Komodo indica que en las cuatro variantes, las negras

consiguen la igualdad.] 20

Nimzowitsch sorprende a su rival con la siguiente jugada:

21.¢e2 ¤xh5 22.¥g6+ ¢e7 23.¥xh5 y aquí

le daba una ventaja definitiva a las blancas. 19

¢xf7

¥xh4+

XABCDEFGHY

8-+lwq-+-tr(

7tr-+-mk-+-'

6-+n+p+-+&

5zpp+pzP-+L%

4-+pzP-+-vl$

3+-zP-+P+-#

2PzP-+K+Q+"

1tR-vL-+-tR-!

xabcdefghy

Spielmann Nimzowitsch Nueva York, 1927 Juegan las negras

24.£g7+ ¢e8 25.£g6+ ofrecía apenas ligera ventaja al negro]

24.£g7+ ¥e7 25.¥f7 con la intención de 26. ¥xe6+ ¢xe6 27. £g4+ ¢f7 28. £g6+

¢d7! [23

¦xh5

34

¢f8 29. ¥h6+ 25

¦h2+

26.¢d1 ¢c7 27.¥f4 ¦xb2 28.£h7 ¢b6 29.¦g8 £c7 30.£h8

¤d8 31.¥g6 ¦g2 32.£h1

XABCDEFGHY

8-+lsn-+R+(

7tr-wq-vl-+-'

6-mk-+p+L+&

5zpp+pzP-+-%

4-+pzP-vL-+$

3+-zP-+P+-#

2P+-+-+r+"

1tR-+K+-+Q!

xabcdefghy

Spielmann Nimzowitsch Nueva York, 1927 Juegan las negras

¦xg6! 33.¦xg6 b4 34.¦g7 £c6 35.£h8 £a4+ Ahora el ataue de las negras es

¦xg7 39.¥xh4 £c2!

[39

41.£b8+ [41.£xd8+ ¢b7!+] 41

superó a nuestro héroe, pero sorprendentemente, no encontró la manera efectiva de

montar un ataque ganador.

01. Otra partida intensa en donde Spielmann

decisivo. 36.¢e1 ¤c6! 37.£xc8 ¥h4+ 38.¥g3 [38.¦g3 £c2] 38

40.¢f2 ¦xa1 41.¥d8+! ¤xd8 42.£xd8+ con igualdad] 40.¥d8+ ¤xd8

¦g1+

¤b7

Finalmente, contra 2. ¤c3 Nimzowitsch jugaba así:

Brinckmann Nimzowitsch, Niendorf, 1927

1.e4 ¤c6 2.¤c3 e6 3.d4 d5 4.e5 ¤ge7 5.¤f3 b6 6.¤e2 ¥a6 Obsérvese como Nimzowitsch entendía que las negras debían sacar su alfil por a6. 7.¤g3 ¥xf1 8.¢xf1 h5 9.¥g5 £c8 10.£d3 ¤g6 11.c3 h4 12.¤e2 ¥e7 13.h3 ¥xg5 14.¤xg5 ¤ce7 15.¢g1 f6 16.¤f3 £d7 17.¢h2 c5 18.c4 £c7 19.cxd5 c4 20.£c2 exd5 21.¦he1 00 22.¤c3 fxe5 23.¤xe5 ¤xe5 24.dxe5

35

XABCDEFGHY

8r+-+-trk+(

7zp-wq-sn-zp-'

6-zp-+-+-+&

5+-+pzP-+-%

4-+p+-+-zp$

3+-sN-+-+P#

2PzPQ+-zPPmK"

1tR-+-tR-+-!

xabcdefghy

Brinckmann Nimzowitsch Niendorf, 1927 Juegan las negras

25.¤b5 £c5 26.¤d6 d3 27.£xc4+ £xc4 28.¤xc4 ¦xf2 29.¦ad1 ¦c8

30.¤e3 ¦d8 31.¤c4 ¤f5 32.a4 32.e6 era necesaria. Ahora se precipitan los

acontecimientos.

a6 38.¦f4 ¢e6 39.¤d6 ¤e3 01.

¢f7 33.¦e4 ¦e2 34.¦f4 ¢e6 35.¦g4 d2 36.¦g6+ ¢f7 37.¦g4

d4!

Defensa Nimzoindia

Esta defensa es probablemente la invención estratégica más famosa de Nimzowitsch 17 . La primera partida del maestro danés con esta línea fue contra D. Janowsky (blancas), en el torneo de San Peterbusgo, 1914, que terminaría en empate. De las 40 partidas consignadas en la base de datos, Nimzowitsch logró 21 puntos de 34 posibles.

La variante más popular, 4.£c2 resultó en muy buenos resultados para nuestro biografiado, por ejemplo:

Reti Nimzowitsch Berlin, Tageblatt, 1928

1.d4 ¤f6 2.c4 e6 3.¤c3 ¥b4 4.£c2

17 Raymond Keene, Op. Cit., página 65.

36

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7zppzpp+pzpp'

6-+-+psn-+&

5+-+-+-+-%

4-vlPzP-+-+$

3+-sN-+-+-#

2PzPQ+PzPPzP"

1tR-vL-mKLsNR!

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Reti Nimzowitsch Berlín, Tageblatt, 1928 Juegan las negras

d5 5.e3 c5 6.¤f3 ¤c6 7.a3 ¥xc3+ 8.bxc3 b6 9.¥d3 00 10.cxd5 exd5 11.00 c4!

17.e4! dxe4

18.¤xe4 [18.fxe4? ¤xd4!] 18

21.¥f3 £f6 22.¦b1 b4 23.cxb4? [23.axb4! axb4 24.¥xe4 fxe4 25.¥e3!] 23 £xd4+ 24.¥e3 £d3 25.£xd3 cxd3 26.b5 ¤e5 27.¥xe4 fxe4 28.¥d4 ¤c4 29.¦xe4 ¤xa3 30.¦e7! ¦f4! 31.¥e5! [31.¦xg7+ ¢f8 32.¦f1 ¦xf1+ 33.¢xf1 d2 34.¢e2 d1£+

32.¥xf4 ¦d8 33.b6

¤xd4

12.¥e2 ¥g4! 13.¦e1 ¥h5 14.¤d2 ¥g6 15.£d1 b5 16.f3 a5?! [16

¦e8!]

¥xe4

19.fxe4 ¤xe4 20.£c2 f5 intentando

35.¢xd1 ¦d8 y ganan las negras, de acuerdo a Keene] 31

[33.¦e1 d2 34.¦d1 a4 35.b6 a3 36.b7 a2 37.¥e5 ¦b8! 38.¥xb8 a1£ ganando] 33 d2 34.¥xd2 ¤xd2 35.b7

¤xb1

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3+-+-+-+-#

2-+-sn-+PzP"

1+-+-+-mK-!

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Reti Nimzowitsch Berlín, Tageblatt, 1928 Juegan las negras

37

¦f8! 36.h3 ¤c4 37.¦e6 a4 38.¦a6 ¤e5 39.¦xa4 ¦b8 40.¦b4 ¢f7 41.¢h2 ¢e7 42.¦h4 h6 43.¦b4 ¤f7 44.¦g4 g5 45.¦e4+ ¢f6 46.¦b4 ¤d6 47.h4 ¦xb7 48.hxg5+ hxg5 49.¦a4 ¦b3 50.g3 ¤f5 51.g4 ¤h4 52.¦a5 ¦c3 53.¦a8 ¢e5 54.¦f8 ¢e4 55.¦f7 ¦d3 56.¦f8 ¤g6 57.¦f5 ¦d5 01

Bogoljubov - Nimzowitsch Bled, 1931

1.d4 ¤f6 2.c4 e6 3.¤c3 ¥b4 4.£c2 d5 5.a3 ¥xc3+ 6.£xc3 ¤e4 7.£c2 c5 8.dxc5 ¤c6 9.¤f3 £a5+ 10.¤d2 ¤xd2 11.¥xd2 £xc5 12.e3 00 13.¥d3 dxc4 14.¥xh7+ ¢h8 15.¥e4 b5 16.00 ¥b7 17.¥c3 f5 18.¥f3 e5 19.¦fd1 £e7 20.¥xc6 ¥xc6 21.¥b4 £g5 22.f4 exf4 23.exf4 £xf4 24.¥xf8 ¦xf8 25.£f2 £xf2+ 26.¢xf2 ¦f6 27.¦d4 ¦g6 28.g3 ¥e4 29.¦ad1 ¥d3 30.¦e1 ¥e4 31.¢e3 ¦h6 32.¦e2 ¥d3 33.¦f2 ¦e6+ 34.¢d2 a5 35.¦d8+ ¢h7 36.¦a8 a4 37.¦b8 ¦e5 38.¦b6 g6 39.¢c3 ¢h6 40.¢d4 ¦e4+ 41.¢c3 ¦e5 42.¦d2 ¦e3 43.¢b4 ¢h5 44.¦d6 ¥f1 45.¦f2 ¦b3+ 46.¢c5 ¥d3 47.¦d8 ¢g5 48.¦d2 c3 49.bxc3 ¥c4 50.¢d4 ¦xa3 51.¦d6 ¦a1 52.¢c5 a3 53.h4+ ¢h5 54.¦2d4 ¦f1 55.¦d8 f4 56.¦a8 a2 57.¦xf4 ¦xf4 58.gxf4 ¢g4 59.¢d6 ¥b3 60.¦a3 ¢xf4 61.¢e7 ¢e4 62.¢f6 ¢d3 63.¢xg6 ¢xc3 64.h5 ¢b2 65.¦a8 ¥a4 01

Sin embargo, Nimozowitsch desestima el valor de la pareja de alfiles del blanco, incluso habiendo perdido algunas partidas, como contra Bogoljubow, en Breslau, 1925:

Bogoljubov Nimzowitsch Breslau (8), 1925

1.d4 ¤f6 2.c4 e6 3.¤c3 ¥b4 4.¤f3 b6 5.£c2 ¥b7 6.a3 ¥xc3+ 7.£xc3 d6 8.¥g5 ¤bd7 9.e3 ¤e4!?

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2-zP-+-zPPzP"

1tR-+-mKL+R!

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Bogoljubov Nimzowitsch Breslau (8), 1925 Juegan las blancas

12.¤d2 ¤xd2 13.¢xd2 c5 14.f3 a5

15.b3 f6 16.¥d3 ¢e7 17.¥g3 h6 18.h4 ¦hc8 19.a4 ¦h8 20.h5 ¦ag8 21.¢c3 ¤f8

38

10.¥xd8 ¤xc3 11.¥h4 [11.¥xc7 ¤e4] 11

¤e4

22.¦ad1 e5 23.dxe5 dxe5 24.¦d2 g5 25.hxg6 ¤xg6 26.¥xg6 ¦xg6 27.¦hd1 ¥c8

[27

28.¥h4 ¦f8 29.g3 e4 30.fxe4 ¥g4 31.¦f1 ¢e6

32.¦d5 ¦e8 33.¦f2 ¥h3 34.e5! f5 [34

37.¦fd2 fxe4 las negras están perdidas, de acuerdo con Keene [37

35.¥d8+-] 35.e4! ¦f8 36.¦d6+ ¢f7

38.exd6!]

38.¦f2+ 10

¦xg3

28.¦d7+!; 27

¥xf3!]

fxe5

¦xd6

39

Ajedrez solitario

El poder defensivo de una pieza clavada, solamente es imaginario.

El estudio de cualquier tema exige que quien quiere aprender se involucre, que tenga un interés genuino por comprender lo que se está estudiando. Ir a la escuela, por ejemplo, no es garantía de aprendizaje y el hecho de saber que existe un alto porcentaje de deserción escolar en la enseñanza media superior, simplemente indica que no hay la suficiente motivación para que esa gente siga en la universidad.

En el estudio del ajedrez muchas veces pasa lo mismo, con el agravante de que en la mayoría de los casos, la instrucción es autodidacta, lo cual hace de todo este asunto del aprendizaje algo más difícil y complejo. Los ajedrecistas leemos muchos libros de ajedrez, consultamos bases de datos, hacemos ejercicios de táctica, estudiamos incesantemente las aperturas y, además, participamos en torneos. Mucho de este trabajo lo hacemos solos, sin ayuda de terceros. Frecuentemente nuestros esfuerzos en el estudio no parecen reflejarse en los resultados de las competencias. Esto pasa por muchas razones, aunque quizás la principal sea que enfocamos incorrectamente el trabajo casero de aprendizaje.

Aron Nimzowitsch tenía un interés notable por la enseñanza del ajedrez. De hecho, escribió un pequeño libro (quizás debería definirse como panfleto), denominado Como me hice Gran Maestro, 18 en donde da cuenta de interesantes ideas. Por ejemplo, en primera instancia habla de cuál es la edad propicia para aprender a jugar al ajedrez. He aquí lo que dice: Un argumento sobre un tópico de importancia práctica:¿cuál es la edad en la vida más adecuada para tener contacto con los principios del ajedrez?, y continúa: Tenía ocho años cuando tuve contacto con el ajedrez por primera vez. Y contrario al hecho de que hice progresos inmediatos y que aparentemente (¡?) continué en el mismo rumbo más adelante, ahora mantengo sólidamente la idea de que el desarrollo de mi ajedrez hubiese sido más armonioso y de forma menos dolorosa, si hubiese aprendido el juego no en la infancia, sino en la adolescencia.

Cabe señalar que para los estándares actuales, en donde tenemos grandes maestros de 12 años, 19 la concepción de Nimzowitsch parece ser, por decir lo menos, obsoleta, incluso equivocada, pero desde luego, hay que valorarla en su contexto siempre. Nimzowitsch entonces hace un análisis de cómo debe enseñarse al ajedrez, ideas que plasmó sin duda en su monumental obra “Mi Sistema”, de la cual hablaremos más adelante.

En repetidas ocasiones he visto a compañeros ajedrecistas sentarse frente al computador para ver partidas de una variante específica. Ponen la partida y la reproducen en el tablero electrónico en breves minutos, pasan a la siguiente partida y hacen lo mismo. Al final se fastidian y se observa que sólo tratan de recordar algunas de las ideas que

18 Aron Nimzowitsch, How I became a Grandmaster, Publicado en Rusia, en 1929.

19 Sergei Karjakin obtuvo el título de Gran Maestro a los 12 años y siete meses. Es de hecho, a la fecha, el GM más joven de todos los tiempos.

40

pudieron percibir en esa veintena de partidas vistas con celeridad. A la larga, este trabajo es una pérdida de tiempo.

Es

fácil darse cuenta que una partida efectuada en cuatro horas no se puede comprender

en

todos sus aspectos si uno le dedica unos cuantos minutos. Desde luego, podría

pensarse que no vamos a estar cuatro horas analizando una sola partida, pues pareciera que eso es también perder el tiempo. Sin embargo, no necesariamente tiene que serlo así. De hecho estoy convencido que es preferible analizar una sola partida usando un par de horas, que viendo dos decenas a velocidad constante.

Ahora bien, es evidente que no todas las partidas merecen un análisis exhaustivo por parte del estudiante. Hay sin embargo muchos modelos de estrategia que vale la pena estudiar con detalle. Es claro que hablamos de las partidas de los grandes maestros del tablero, tanto los clásicos como los modernos. Siempre, desde luego, parece preferible voltear hacia los viejos maestros como Alekhine, Lasker y Capablanca, por ejemplo, porque sus partidas han sido analizadas hasta el hartazgo por muchos jugadores, y ya sabemos que las partidas con buenos comentarios siempre serán mejor que cientos de partidas en bloque sin ninguna nota.

Considérese también que cuando uno participa en un torneo, esas partidas que uno juega, gana, empata o pierda, se conservan mucho más tiempo en nuestra memoria. La razón es que dichos encuentros fueron analizados por uno mismo a profundidad, sin

contar, desde luego, con la parte emocional. Por ejemplo, cuando uno ve la posibilidad

de un remate brillante y el corazón empieza a palpitar más fuerte. En otras palabras, el

recuerdo permanece porque nos involucramos en el problema, en intentar ganar y así resolver la partida de ajedrez a nuestro favor.

Y a partir de estas reflexiones surge la pregunta: ¿cómo poder hacer, en buena

medida, de una partida de estudio algo propio, algo tan personal como cuando jugamos un encuentro nosotros mismos y que ponemos todo el interés en dicho momento? Imaginemos que estudio un juego de alguien como, por ejemplo, de nuestro personaje, Aron Nimzowitsch, y que quiero que esa experiencia ajena a mí entre dicho jugador y otro gran maestro pase a mi acervo de manera tal que se quede en mi memoria como si fuese una partida que yo hubiese jugado. ¿Qué debo hacer? ¿Se puede experimentar en cabeza ajena?

Podrá sorprender al lector, pero la respuesta es afirmativa y el mecanismo se llama ajedrez solitario. Este esquema de estudio no es nuevo y, de hecho, es común en las revistas especializadas. Curiosamente no parece haberse comprendido el gran valor didáctico que puede ofrecer al estudiante dicho esquema. La idea consiste, primero, en seleccionar una buena colección de partidas. Una vez hecho esto, el método consiste en

que el estudiante se imagine jugando hombro con hombro con el maestro que ganó la partida, e intente entonces acertar a las jugadas que en dicho encuentro se produjeron. Si

en algún momento no se predice la jugada correcta, se hace la que hizo el maestro así

como la respuesta del adversario y de nuevo estamos en el camino de buscar la siguiente

jugada que hizo el ganador de la partida.

Pero regresemos al texto de Nimzowitsch. Vemos lo que dice:

41

El fiasco de Barmen en agosto de 1905 como el estímulo decisivo: ¡finalmente me dispongo a trabajar! (1906)

En agosto de 1905 jugué en el torneo de Barmen y… lo que logré fue un gran disgusto (+38=6). En ese momento pensé que este colapso era un terrible desastre para mí y aún hoy día estoy convencido de que esto me llevó a ‘la salvación de una casi desesperada situación’. […] Enojado por mi propia actitud decidí abandonar la vida del ajedrez de café, curar mis nervios y después de eso, sentarme a hacer un trabajo fundamental en ajedrez.

Me puse a trabajar en esto la primera mitad de 1906, en Zurich, donde me había enrolado como estudiante […] Después de dos o tres meses de trabajo diligente (no en matemáticas, lo que se suponía estudiaría, sino en ajedrez), hice enormes progresos. Examinémoslos:

1. Los factores psicológicos en este logro

2. El plan de estudios

[…] Un análisis superficial de los juegos jugados en Barmen fueron suficiente para mostrarme que mi principal debilidad era mi pésimo manejo de las aperturas ( no tenía ninguna defensa a 1.d2d4). […] Por ese tiempo, había aparecido el libro del Torneo de Nuremberg, 1906, con los comentarios de Tarrasch. Llevé el libro a un impresor y le pedí que insertara una hoja en blanco entre cada dos páginas del texto. Entonces empecé a investigar un buen número de juegos, predominantemente de Salwe, Duras y Forgacs y también de Mijaíl Chigorin, éste con negras. Los resultados a los que llegué los escribí en las hojas que mandé insertar en el libro. Cada vez [que trabajaba sobre una partida de dicho torneo], yo me ponía de uno de los lados de uno de los contrincantes y jugaba entonces como ‘blancas’ o ‘negras’. Primero, yo intentaba encontrar la mejores jugada y después veía la jugada que había sido ejecutada en la partida original. De esta manera el juego podía ser analizado por más o menos unas seis horas.

¿No le suena familiar la idea de Nimzowitsch con lo que aquí hemos estado hablando? El viejo maestro ya había considerado la idea del ajedrez solitario y la puso en práctica. El resultado fue que su entendimiento del ajedrez aumentó considerablemente y fue el punto de quiebre que lo llevó a la maestría ajedrecística.

En el tema del ajedrez solitario existen algunos libros que siguen esta idea 20 pero con un elemento que refuerza la enseñanza: el calificar cada jugada que hace el maestro. Muchas veces en una partida de ajedrez hay más de una buena jugada. Así, si uno estudia un encuentro vía esta técnica del ajedrez solitario, es posible que el autor de los comentarios de dicho encuentro otorgue puntos por más de una jugada y no solamente por la jugada que hizo el maestro. La retroalimentación que significa una calificación positiva en las jugadas que uno hace resulta en un afán más serio, por parte del estudiante, para hallar la jugada que sigue. Al final del encuentro, normalmente el autor del ejercicio califica el desempeño del estudiante. Al principio, probablemente, las

20 Libros como How Good Is Your Chess?, Daniel King, Ed. Cadogan; How Good Is Your Chess? Leonard Barden, Ed. Dover; (los dos libros son diferentes, aunque el título es exactamente el mismo); Solitaire Chess, I.A. Horowitz, Ed. CornerStone Books o incluso revistas como Chess Life (EEUU) o Jaque (España), Chess (Reino Unido).

42

jugadas que uno hace estén alejadas de las que el maestro ha realizado. Sin embargo, con práctica y un intenso esfuerzo por comprender lo que está ocurriendo en las partidas con este formato, nos puede hacer mejorar notablemente en nuestro ajedrez.

Es claro que este tipo de ejercicios deben hacerse simulando las condiciones de juego estrictamente, es decir, con el tablero enfrente e incluso, poniéndose un tiempo razonable para el análisis personal. Digamos entre una hora y noventa minutos para el estudio de una sola partida.

Kotov describe en su famoso libro 21 la manera de entrenarse: Seleccioné de libros de torneos las partidas en las que habían tenido lugar grandes complicaciones. Luego las veía sobre el tablero, pero cuando se llegaba al punto crucial donde se encontraban dichas combinaciones y el mayor número de variantes posibles, dejaba de leer los comentarios. Colocaba a un lado el libro o cubría la página con una hoja de papel y me ponía la tarea de pensar larga y profundamente, con el fin de analizar todas las posibles variantes. Al mismo tiempo intentaba ponerme en el estado de ánimo que tenía cuando estaba sentado ante el tablero en la sala del torneo. Y continúa: cuando había pasado entre media y una hora en este trabajo, algunas veces (especialmente en posiciones muy complejas), escribía las variantes que había examinado, y entonces las comparaba con las del comentarista. Al principio había una gran discrepancia a favor de este último, pero luego aprendí cómo ampliar mi campo y a describir cada variante con considerable exactitud. Naturalmente, analizaba sin mover las piezas para hacerlo igual que en una partida de torneo.

La descripción del gran maestro ruso es notable, porque precisamente estos ejercicios de ajedrez solitario proveen todo esto que buscó Kotov en su momento para analizar y disciplinar su estudio.

Sobre premios y castigos

En los ejercicios de ajedrez solitario se dan premios y castigos. Premios por las jugadas correctas y castigos cuando se nos ocurren jugadas malas o absurdas. La psicología experimental ha estudiado las diferentes vías del aprendizaje proponiendo la noción de refuerzo. Este corresponde a la aparición de una estimulación después de que se haya adquirido un nuevo comportamiento, estimulación que ejercerá una influencia sobre la probabilidad de reaparición de aquel comportamiento 22 .

Existen dos tipos de reforzamiento en la enseñanza, el positivo premioy el negativo castigo. Cuando se hacen bien las cosas, se da un estímulo positivo (en el caso del ajedrez solitario se dan puntos a favor. En la medida que la jugada elegida por quien hace el ejercicio sea más precisa, más puntos obtendrá). La idea es que el estudiante se dé cuenta que analizando y ocupándose con seriedad de la partida, como si fuese propia, puede encontrar las jugadas correctas y así ser recompensado con un premio (en puntos a su favor). En cambio, si el ajedrecista juega mal y se equivoca (por las razones que sean, falta de profundidad, poca atención a la partida, etc.), sufrirá una estimulación

21 Alexander Kotov, Piense como Un Gran Maestro, Ed. Aguilera, página 16. 22 En nuestro contexto hablar de nuevo comportamiento significa el hecho de hacer buenas jugadas.

43

negativa castigo, el cual se mide en puntos negativos, disminuyendo así los resultados positivos antes obtenidos.

El primer criterio de eficacia de un castigo o una recompensa radica en la realidad de su carácter desagradable o positivo. En otras palabras, la principal dificultad consiste en apreciar la cualidad punitiva o gratificante de una estimulación. Los castigos deben ser dolorosos en cierta medida. La exageración en el mismo tiende a efectos no deseados, como por ejemplo, el abandono del ejercicio de ajedrez solitario por el estudiante. Del mismo modo, los premios o recompensas no deben ser exagerados. Debe buscarse el justo medio para que se tenga el deseo de conseguir nuevamente la recompensa, repitiendo el comportamiento que queremos modelar (hacer buenas jugadas en nuestro caso).

Otro punto importante es el carácter temporal de los estímulos positivos y negativos. Es fundamental saber que el castigo debe ser aplicado inmediatamente después de la acción que se quiere prohibir. La sanción hecha mucho tiempo después de cometer la falta suele perder fuerza. En el caso de la recompensa, particularmente en el tema del ajedrez solitario, debe ser inmediata también a la secuencia que se desea reforzar, haciendo hincapié en que mejores jugadas ofrecen mejores recompensas o premios. Recuérdese que los estímulos (tanto positivos como negativos), tienen un efecto en el sujeto que experimenta el aprendizaje. Algunos psicólogos dicen que los aprendizajes positivos (por recompensa) siempre son más sólidos que los aprendizajes represivos. De acuerdo a esto, es preferible enseñar al ajedrecista lo que se quiere que haga, en vez de esperar a que haya cometido un error para castigarlo. Sin embargo, otros investigadores piensan que si el estímulo negativo es suficiente, puede ser funcional.

Diferentes esquemas de ajedrez solitario

Los ejercicios de ajedrez solitario se desarrollan, en general, de la siguiente manera: Se hacen las primeras jugadas de apertura (entre 7 y 10). Éstas deben reproducirse en el tablero. A partir de ese momento los siguientes movimientos, generalmente del bando ganador, deben ser predecidos por el estudiante. A cada jugada de la partida se le asigna un valor numérico, que va de 1 a 10 puntos normalmente. Mientras mejor es el movimiento, más puntos obtendrá. Debido a la naturaleza misma del ajedrez, en ocasiones hay más de una jugada tan buena o efectiva a la que se hizo en la partida que estamos trabajando. Así, más de una de ellas puede obtener la misma calificación para el estudiante, aunque ésta no se haya realizado en el juego. Igualmente, las jugadas malas pueden calificarse negativamente, ya sea porque son errores estratégicos o incluso errores graves (blunders). La escala puede ir de 1 a 10. Mientras menor es el valor, más mala es la jugada en cuestión. Sin embargo todas, después de las mencionadas jugadas de apertura, deben calificarse. Movimientos obvios como una recaptura necesaria se valora con +1 (no con cero). Es decir, se refuerza siempre con una recompensa ligera el hecho de hacer la jugada correcta.

Entre los autores que han realizado libros con la técnica de ajedrez solitario tenemos diferentes esquemas. Los mejores libros son sin duda aquellos que muestran no sólo la partida con las valoraciones para cada jugada sino, que además, comentan cada paso en el desarrollo del juego, dando variantes y explicando los conceptos más importantes que

44

se ven en el encuentro. Dicho sea de paso, estos son los ejercicios más recomendables pues explican lo que está ocurriendo en el tablero.

Hay sin embargo autores que son muchos más escuetos y solamente comentan los detalles importantes. Probablemente esto se deba a que tales libros surgieron como recopilaciones de artículos en revistas de ajedrez solitario, en donde el espacio para escribir siempre está más restringido. No obstante esto, dicho esquema nos obliga a analizar más y son ejercicios adecuados cuando ya se tiene cierto nivel. Hay también obras dedicadas al ajedrez solitario para solamente, una fase del juego, por ejemplo el final 23 . También son interesantes pues analizan a detalle finales prácticos.

Obviamente no siempre se tendrá a la mano ejercicios de esta naturaleza. No hay de qué preocuparse. Cualquier selección de partidas importantes puede servir para generar este tipo de ejercicios. Elíjanse partidas con muchos comentarios y haga una escala de recompensas. 1 punto por la jugada normal, la lógica (las recapturas, por ejemplo). 3 por una jugada como las que hacen los maestros normalmente y añada 2 puntos si la jugada está marcada con signo de admiración o 3 puntos si tiene un doble signo. Igualmente, quítese 4 puntos a una jugada marcada con signo de interrogación y 6 si es un error fatal.

En cualquiera de los casos, todos los ejercicios de esta naturaleza cumplen con las necesidades que debe tener el aprendizaje en ajedrez, particularmente en lo que se refiere a involucrarse en la partida ajena como si fuese la propia.

23 Edmar Mednis & Colin Crouch; Rate Your Endgame; Ed. Cadogan 1992.

45

Partida 1: Spielmann Nimzowitsch, Munich, 1906.

En la siguiente partida, usted lleva negras junto con Nimzowitsch. Su rival es el gran Rudolph Spielmann, brillante jugador de ataque. La partida se jugó en el torneo de

Munich, 1906. Las primeras jugadas fueron: 1.e4 e5 2.f4 d5 3.exd5 c6 4.£f3 exf4 ahora el momento de empezar a pensar…

Es

Las negras

Puntuación

Las blancas

Su selección

Su puntuación

jugaron

respondieron

 

5.dxc6 (a)

5.

¤xc6

1

6.¥b5 (b)

6.

¤f6 (c)

2

7.d4 (d)

7.

¥d7

3

8.¤e2

8.

£b6 (e)

5

9.£d3

9.

¥d6

3

10.c4 (*) (f)

10.

00

5

11.¥xc6 (g)

11.

¥xc6

4

12.c5

12.

¥xc5

2

13.dxc5

13.

£xc5 (h)

1

14.¥xf4

14.

¦fe8 (i)

3

15.¤bc3

15.

¥xg2

3

16.000 (j)

16.

¥xh1

1

17.¦xh1

17.

¦ad8

2

18.£c2

18.

¤d5 (k)

7

19.¥d2 (l)

19.

¤b4

4

20.£d1

20.

¤d3+

2

21.¢b1

21.

¤f2

2

0-1

Total

50 puntos

Escala: 4550 Excelente; 3844 Superior; 3037 Bueno; 2636 Normal; 025 Malo.

46

Notas:

XABCDEFGHY

8r+-+k+-tr(

7zpp+l+pzpp'

6-wqnvl-sn-+&

5+L+-+-+-%

4-+PzP-zp-+$

3+-+Q+-+-#

2PzP-+N+PzP"

1tRNvL-mK-+R!

xabcdefghy

Spielmann Nimzowitsch Munich, 1906 (*) Posición después de la jugada blanca 10. c4

(a)

Era mejor 5.d4 que le da a las blancas mejores prospectos de terminar su desarrollo de manera racional.

(b)

Aquí Janowsky recomienda 6.c3 seguido de 7.d4. La apertura por parte del blanco ha sido errática.

(c)

Tentando al blanco a perder valiosos tiempos por un peón.

(d)

Si 7.¥xc6+ bxc6 8.£xc6+ ¥d7 y la ventaja es para el negro porque su desarrollo está por completarse, amén de que podrá seguir desarrollándose atacando a la solitaria dama blanca.

(e)

En el momento justo las negras atacan el alfil de b5 y el peón de d4.

(f)

Buscando ganar una pieza. Pero era mejor 10.00.

 

(g)

La inmediata 11.c5 es respondida con 11

£a5+

(11

¥xc5

12.dxc5 £xc5

13.£c4 £b6 14.¤bc3 f3 y las negras están ligeramente mejor, de acuerdo a Rybka.) 12.¥d2 ¤b4

(h)

Nótese como las negras tienen la ventaja. El rey blanco está aún en el centro y además, las blancas están retrasadas en el desarrollo. La pieza menos está compensada totalmente.

(i)

A pesar de la ventaja material, las blancas tienen un juego totalmente perdido. Las piezas negras están colocadas poderosamente y ahora se amenaza la

inmediata

¥b4.

(j)

Las blancas se desesperan. Debieron haber intentado 16.¦f1 ¦ad8 17.£b5 £xb5 18.¤xb5 ¥xf1 19.¢xf1 y aunque están a la defensiva, podrían haber

dado una terca batalla. Una posible continuación podía haber sido: 19 ¤h5!

20.¥c1 (20.¥g3 ¦d2 y el negro gana) 20

¦d1+

21.¢f2 ¦h1 22.¢g2 ¦e1

23.¤ec3 ¤f4+ 24.¥xf4 (24.¢f3 ¤d3 ganando) 24

¦xa1

con ventaja clara

para las negras; 16.¦g1?? £xg1+ y ganan.

 

(k)

Notable jugada que gana de forma forzada.

(l)

En caso de 19.¤xd5 £xc2+ 20.¢xc2 ¦xe2+ 21.¢d3 ¦e7 22.¢c4 ¦e4+ 23.¢d3 ¦xf4 ganando.

47

Partida 2: Nimzowitsch Flues, G., Munich, 1906.

El siguiente encuentro se jugó en el torneo de Munich, de 1906. Aquí Nimzowitsch comparte blancas con usted. Su rival es G. Fluess. La partida demuestra por un lado, la capacidad de cálculo del maestro danés y además, la precisión con la que se defiende de una apertura en donde le dio chances de ataque al conductor de las negras. Se empieza a ver que Nimzowitsch tenía ya un entendimiento del ajedrez que empezaba a desplegarse en cada partida.

Las primeras jugadas fueron: 1.e4 e6 2.d4 d5 3.¤c3 ¤f6 4.¥g5 ¥b4 5.exd5 £xd5

6.¥xf6 ¥xc3+ 7.bxc3

comienza la prueba.

Las blancas

Puntuación

Las negras

Su selección

Su puntuación

jugaron

respondieron

gxf6

8.¤f3

3

¤c6

9.¥e2 (a)

3

¦g8

10.00 (b)

4

¥d7

11.c4 (c)

2

£h5

12.d5

3

000 (d)

13.¤d4 (e)

6

£h3 (f)

14.g3

3

¦g6 (*) (g)

15.dxc6 (h)

7

¥xc6 (i)

16.¤xc6 (j)

5

¦xd1

17.¦fxd1 (k)

3

bxc6

18.c5 (l)

7

¦g8

19.¦ab1 (m)

4

1-0

Total

50 puntos

Escala: 4550 Excelente; 3844 Superior; 3037 Bueno; 2636 Normal; 025 Malo.

48

Notas:

XABCDEFGHY

8-+ktr-+-+(

7zppzpl+p+p'

6-+n+pzpr+&

5+-+P+-+-%

4-+PsN-+-+$

3+-+-+-zPq#

2P+P+LzP-zP"

1tR-+Q+RmK-!

xabcdefghy

Nimzowitsch Fluess, G. Munich, 1906 (*) Posición después de la jugada negra 14. … ¦g6

(a) Lleva a problemas si es que las blancas intentan enrocarse corto. Mucho más seguro hubiese sido 9.g3 seguido del fianchetto del alfil, lo cual hubiese dado al alfil una posición mucho más activa.

(b) Una jugada que debe hacerse con mucho tiento. Considerando que las negras ya tienen la columna g abierta, el enrocarse corto es una invitación al ataque por parte del enemigo. Podría calificarse quizás de dudosa.

(c) Esta jugada merece quizás un signo de interrogación. Pretende disgregar la atención del negro al flanco rey, pero solamente logra colocar a la dama enemiga en una mejor posición de ataque.

(d) Las negras con muy buen criterio saben que Nimzowitsch ha jugado la apertura flojamente y por ende, el ataque del segundo bando no se hará esperar.

(e) Aquí la pieza no se puede aceptar, pues lleva a una derrota rápida: 13.dxc6?? ¥xc6 14.£c1 ¦xg2+ 15.¢xg2 £g4+ 16.¢h1 ¥xf3+ 17.¥xf3 £xf3+ 18.¢g1 ¦g8+; No obstante esto, 13.¤e1 es la jugada que da Rybka que parece mejor, obteniendo una posición ligeramente inferior.

14.¥f3 ¤e5 y las negras están mejor, sin duda.

(f) Mejor opción era 13 14.g3 ¦g6

(g) Se amenaza la mortal

¦h6. pero la jugada 14 de las negras resultará el

error decisivo. Las blancas ganan con un recurso por demás inesperado. (h) Nimzowitsch calculó con gran precisión esta jugada. Su análisis refleja que era muy superior al rival. Una jugada que merece dos signos de admiración.

(i) Era más tenaz 15

(16.cxd7+? ¦xd7 17.¥h5 ¦xh5 18.¦e1 £xh2+ 19.¢f1 £h1+ 20.¢e2 £e4+

¢c8

20.£b3+ ¢c7 21.¤f3 ¦b8 22.£a3 y

c6

ganan) ) 17.¤c6+ ¢xb7 18.¤xd8+ ¢c8 19.£xd7+ ¢xd7 20.¦fd1+ con ventaja

£g5!

¦h6

(16

pero de acuerdo a Lasker, después de 16.cxb7+!

¢xb7

17.¥f3+ y las blancas ganan después de 17

ganando) 16

¢b8

18.¥b7+ ¢xb7 19.£f3+ ¢a6 (19

material abrumadora.

49

(j)

Brillante. Un bonito remate. No 16.¥f3? ¦xd4 17.£e2 ¦h4 18.¦fe1 £xh2+

19.¢f1 £h1+ 20.¥xh1 ¦xh1#; 16.f3? ¦xg3+ 17.hxg3 £xg3+ y el triunfo es de las negras.

(k)

¡La torre correcta! La otra torre está para ocupar la columna abierta b.

(l)

¡La cereza del pastel! Ahora las negras no pueden parar el fulminante ataque. Se amenaza mate en dos, empezando por 19. ¥a6+ y 20. ¦d8 mate.

(m) También ganaba 19.¥a6+ ¢b8 20.¦ab1+ ¢a8 21.¥b7+ ¢b8 22.¥xc6+ ¢c8 23.¥b7+ ¢b8 24.¥g2+ ganando la dama, pero esta variante es demasiado vulgar frente a la fineza de Nimzowitsch. Aquí nuestro héroe dijo: Nunca olvidaré la cara cómica de horror que mi oponente hizo al darse cuenta del apuro en el que estaba metido.

50

Partida 3: Schlechter Nimzowitsch, Carlsbad, 1907.

A los 21 años, Nimzowitsch ya mostraba que llegaría a ser uno de los mejores jugadores del mundo. En el siguiente encuentro, contra Schlechter, en Carlsbad, 1907, los rivales maniobran por algunas jugadas para hallar el plan a seguir. Schlechter yerra y permite a su rival montar un contrajuego contra el flanco rey enemigo, que le da los mejores dividendos. Nimzowitsch remata la lucha impecablemente y esta partida es quizás una de las más complejas y profundas, en donde su estilo resulta francamente inimitable. La partida empezó de esta manera (usted lleva, con Nimzowitsch, negras): 1.e4 e5 2.¤f3 ¤c6 3.¥b5 a6 4.¥a4 ¤f6 5.¤c3 ¥b4. Ahora haga la siguiente jugada de las blancas y prepárese para pensar en su siguiente jugada como negras

Las negras

Puntuación

Las blancas

Su selección

Su puntuación

jugaron

respondieron

 

6.¤d5

6.

¥e7

2

7.00

7.

00 (a)

2

8.¦e1

8.

d6

2

9.¤xf6+ (b)

9.

¥xf6

1

10.c3

10.

h6 (c)

2

11.h3

11.

¤e7

2

12.d4

12.

¤g6

2

13.¥e3

13.

¢h7 (d)

2

14.£d2

14.

¥e6

2

15.¥c2

15.

£e7 (e)

3

16.d5

16.

¥d7

2

17.¢h2 (*) (f)

17.

¤h8 (g)

5

18.¤g1

18.

g5

3

19.g3

19.

¤g6 (h)

5

20.£d1

20.

¥g7

2

21.£f3

21.

a5 (i)

4

22.¤e2

22.

¥b5 (j)

5

23.a4

23.

¥d7 (k)

3

24.¦h1 (l)

24.

£e8 (m)

6

25.h4

25.

£c8 (n)

5

26.¥d3

26.

¥g4

2

27.£g2

27.

gxh4

1

28.f3

28.

h3

2

29.£f1 (o)

29.

f5 (p)

4

30.fxg4

30.

fxe4

1

31.£xh3

31.

exd3

1

32.¥xh6 (q)

32.

¦h8

3

0-1

Total

75 puntos

Escala: 7565 Excelente; 6454 Superior; 5340 Bueno; 3926 Normal; 025 Malo.

51

Notas:

XABCDEFGHY

8r+-+-tr-+(

7+pzplwqpzpk'

6p+-zp-vlnzp&

5+-+Pzp-+-%

4-+-+P+-+$

3+-zP-vLN+P#

2PzPLwQ-zPPmK"

1tR-+-tR-+-!

xabcdefghy

Schlechter Nimzowitsch Carlsbad, 1907 (*) Posición después de la jugada blanca 17.¢h2

(a)

7

¤xe4

puede llevar a problemas después de 8.d4 con la intención de abrir la

columna e.

 

(b)

El caballo tiene que tomar esta decisión tarde o temprano. 9.¤xe7+ da a las blancas la pareja de alfiles, pero a cambio las negras se deshacen de una pieza poco útil.

(c)

Aparentemente incomprensible. Nimzowitsch no quiere embarcarse en un curso de acción definitivo hasta que su rival tome ciertas decisiones.

(d)