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Cultivos de clima frio

Unidad 1: Paso 2 – RAE

Presentado por
Deyber Alfonso Navas Rueda – cód. 91531402

Presentado a:

Luis Herney Salazar Nieto – tutor


Grupo - 302571_7

Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD)


Facultad de Agronomía
Cead Bucaramanga
Marzo de 2018
Cultivo de arracacha o apio
Esta planta es una hierba originaria del área andina de Colombia, Ecuador y
Perú, donde se encuentra la mayor variedad de germoplasma. La arracacha se ha
convertido en una especie de interés desde el punto de vista social porque sirve
como base en la alimentación de muchas familias campesinas ubicadas en las
diferentes zonas de clima medio del país.

Descripción botánica

La arracacha es una planta herbácea, vivaz, que puede adquirir una altura de 1.30
m., siendo su tamaño promedio de 40 a 50 cms.
La raíz es cónica, tuberosa, carnosa y comestible. No se puede observar una raíz
principal, y la raíz que engruesa, no presenta ramificaciones. Su longitud varía lo
mismo que el peso. Se pueden encontrar raíces que alcanzan una longitud de 20
cms y un diámetro inicial de 8 cms o más.

La raíz tuberosa reservante es apreciada no solo por su sabor sino también por
su digestibilidad ya que contiene un almidón muy fino (10-25%) así como también un
alto contenido de calcio y vitamina A.
El tallo de la arracacha es un rizoma de forma variable, con mucha frecuencia
presenta forma de tonel y siempre manifiesta zonas continuas de crecimiento. Las
yemas en esta estructura solamente están presentes en la parte superior, en la
parte inferior da alojamiento a las raíces.

De la parte superior del tallo emergen las yemas caulinares que se dirigen
verticalmente hacia arriba y cubriéndose lentamente de hojas. A estas yemas se
les denomina colinos y presentan la importancia de servir como órgano de
reproducción de la planta.

Las hojas son compuestas, envainadoras, hendidas y tripinadas alternando a poca


distancia. A medida que las hojas se van cayendo van dejando una cicatriz muy
característica en el colino.

Presenta un pecíolo muy desarrollado, los bordes son aserrados y un ápice agudo.
Las tonalidades de las hojas son verdosas y rojizas por partes.

Condiciones ecológicas

La arracacha es una especie que se desarrolla entre los 600 y los 3000 m.s.n.m.,
esta amplitud en la adaptabilidad está relacionada con las diferentes clases de
variedades existentes.
Con relación a los suelos la especie se desarrolla muy bien en suelos sueltos,
drenados y con buen contenido de materia orgánica. Los suelos muy arcillosos
requieren ser laborados para que la planta se desarrolle.

El pH del suelo en los cuales se desarrollan las plantas se encuentran entre


valores de 4.5 a 7.0. Es de esperarse que entre el valor se encuentre cercano a la
neutralidad en desarrollo y la producción va a ser mejor.

Esta especie es propia de climas fríos a templados, con precipitaciones óptimas de


600 a 1.200 mm/año.

Las temperaturas óptimas para el desarrollo de la planta están comprendidas entre


los 15 y los 21°C. Las bajas temperaturas (heladas) son muy adversas para su
desarrollo.

Los ambientes en donde mejor se desarrolla la arracacha presentan


humedades relativas entre un 70 y un 75%. Cuando los porcentajes de humedad
son mayores se pueden presentar problemas fitosanitarios por ataque de
agentes fungosos.
Actividades del cultivo

El material de propagación se denomina hijuelos o esquejes y presentan


ramificaciones cortas o brotes, que parten hacia arriba de la corona o cepa madre a
la que están adheridos por una base angosta. La longitud de estos hijuelos es
variable; llegan hasta 6 a 7 cm. En el extremo superior se forman las hojas. En la
cosecha se separan estos hijuelos y se dejan marchitar por 3 a 4 días antes de la
siembra.

Una vez el terreno está preparado se entierran los colinos dejando el brote terminal
descubierto, empleando una distancia de siembra de 90 cms entre hileras y 40
cms entre plantas para una densidad de 27.770 unidades por hectárea.

Los agricultores pequeños acostumbran a realizar la siembra de arracacha


intercalada con plantas como maíz y yuca para uso de la producción como auto
consumo. Aun cuando la planta puede sembrarse en cualquier época del año,
es conviene establecerla cuando comienzan las lluvias, debido a su necesidad de
buen suministro de agua.

Debido a las características del cultivo de estar asociado con otras especies, no
se le lleva a cabo un proceso de fertilización determinado. Se ha comprobado que
suministros adecuados de nitrógeno, fósforo y potasio mejoran las condiciones
físicas del producto y aumentan la producción del cultivo. Toda recomendación de
fertilizantes debe estar basada en el análisis químico del suelo y en los
requerimientos de la especie.
En términos generales el suministro de agua se realiza de forma natural mediante
las precipitaciones presentes en cada región. Por esta razón es de gran
importancia programar la fecha de siembra teniendo en cuenta las condiciones de
lluvias expresadas en cada lugar determinado.

El período vegetativo de la planta es de 300 a 400 días hasta la cosecha


dependiendo de la variedad y de las condiciones climáticas. La recolección se
realiza cuando la planta está madura, lo cual se conoce por el color amarillento que
adquiere la planta. El proceso consiste en arrancarla totalmente, agarrándola con
cuidado por la base de las hojas y tirando de ella poco a poco, para impedir que se
suelten las raíces engrosadas.

Los rendimientos promedios en las zonas de clima medio se encuentran entre


valores de 5 a 10 t/ha. Con relación a este aspecto es bueno recordar que la
arracacha se siembra en asocio, factor que disminuye la producción obtenida con
relación a la potencial que puede expresar la especie.

Post-cosecha

La gran mayoría de la arracacha recogida no se almacena porque este


producto es cosechado escalonadamente a partir de los 12 meses es vendida en el
mismo sitio de producción o en los mercados locales. El empaque utilizado en la
gran mayoría es el de fique de primera, empleado por una sola vez con capacidad
para cinco arrobas. La arracacha se clasifican en tres categorías, en primera,
segunda mezclándolas y el sobrante o riche que se vende en un precio inferior.
En términos generales en la arracacha no se lleva proceso de poscosecha debido a
que la producción es vendida o consumida inmediatamente después de ser
cosechada. Los costos de producción para una hectárea de arracacha están en
un valor promedio de 1.582.000. Este valor depende principalmente de las
condiciones de la región productora y de las características de manejo agronómico,
ya que factores como valor de la mano de obra y costos de los insumos varía entre
las diferentes regiones.
Control de arvenses

Después de colocadas las semillas en el suelo, son decisivos para la cosecha los
cuatro primeros meses. Si se dejan de controlar las malezas se pueden producir
pérdidas de cosecha de hasta un 40%.

Durante el curso del cultivo deben darse por los menos tres deshierbas, que se
realizan frecuentemente a mano para no estropear la planta, una a los dos meses
de desarrollada, otra a los cuatro meses y otra a lo dos meses siguientes.

Durante este proceso no es aconsejable aporcar la planta porque con ella la se


tiende a formar rizoma superficial o cabeza, lo cual va en detrimento de un
buen desarrollo de las raíces.
Control de enfermedades

Como la mayoría de las especies la arracacha no está exenta de presencia de


enfermedades, entre las cuales se pueden mencionar:

Cercospora sp

Este patógeno se caracteriza porque afecta el follaje y los pecíolos en donde


aparecen manchas amarillentas circulares de tamaño mediano que se van
oscureciendo y aumentando de tamaño con el tiempo.

La presencia de esta enfermedad se ve favorecida por el tiempo seco y las


altas humedades relativas.

Para controlar la presencia del patógeno se recomienda disminuir las aplicaciones


de nitrógeno, mejorar el drenaje y utilizar variedades resistentes.

Alternaría sp

Los ataques de Alternaría se inician en las hojas más viejas; en los bordes de éstas,
aparecen manchas de forma irregular y de un color pardo a negro. El tejido
necrosado presenta un halo amarillo. Cuando las manchas se aumentan en número
y tamaño se manifiesta un arrugamiento de la hoja. En ataques fuertes la hoja se
puede secar y morir.

En ausencia del hospedante, el órgano reproductor del hongo puede permanecer en


latencia por uno o dos años en los residuos de cosechas.

El control de la alternaria está relacionado con prácticas como rotación de cultivos,


drenaje adecuado del terreno y tratamiento a la semilla antes de la siembra.

Pudrición radicular (Pseudomonas sp.)

El patógeno causa una descomposición acuosa, que produce pudriciones y olores


avinagrados.

Puede comenzar en el campo cuando las plantas están llegando a su período de


madurez. La pudrición es muy severa cuando la arracacha cosechada se deja al
sol o se producen desgarraduras durante la recolección y se almacenan en lugares
húmedos y tibios.
Los organismos existen como saprofitos en el suelo y desechos orgánicos. Penetran
a través de heridas y tejidos viejos. También puede presentar la infección a través
de tejidos maltratados y quemaduras de sol.

Como medida de control de la enfermedad se puede utilizar una adecuada


ventilación y luminosidad en los locales destinados a almacenamiento de la cosecha
para evitar acumulación de humedad. El uso de variedades resistentes es
otro medio de prevención de la enfermedad.

Plagas

Cucarrón o Pulguilla negra, (Epitrix sp.)

Los pulguillas negros son cucarroncitos muy pequeños de unos 2 a 3 mm de


longitud, de color negro brillante. Tienen el último par de patas adaptadas para
brincar, por lo cual se observan en las plantas saltando de una hoja a otra. El daño
al follaje lo hacen los adultos mediante perforaciones más o menos circulares
y pequeñas en las hojas. La larva de este insecto es de color blanco con la cabeza
oscura, cuerpo muy delgado que alcanza unos 4 mm de largo. La larva se
alimenta de las raíces secundarias de las plantas.

El control biológico del insecto es muy importante para disminuir poblaciones de


epitrix, se han utilizado parasitoides (braconidaes), depredadores y algunos
entopatógenos. Para un control eficiente del insecto se recomienda emplear
diferentes técnicas como el control cultural, el control biológico y el control químico.

NEMATODOS

Aunque no son insectos plaga, los nemátodos pueden llegar a causar daños
importantes dentro del órgano cosechado. Los nemátodos son individuos
microscópicos localizados en el suelo, causando daño al sistema radicular de la
planta. Las plantas atacadas son de color verde pálido, presentan tejidos
engrosados y adquieren formas muy anormales. Se presenta igualmente atrofia en
el desarrolla y una apariencia fláccida en las hojas externas. Cuando la raíz se
forma, los nemátodos emigran a ésta e invaden los tejidos de almacenamiento que
adquieren una textura harinosa. La actividad de los nemátodos ocasiona que la raíz
no forme estructuras secundarias. La única medida de control para prevenir el
ataque de los nemátodos es la rotación por largos períodos, 4 ó 5 años, con cultivos
resistentes al ataque del nemátodo. La utilización de material de propagación
vegetativa procedente de cultivos libres del nemátodo, puede evitar su presencia en
áreas de cultivo.