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Síndrome de Louis-Barr o

ATAXIA – TELANGIECTASIA
Denonimado también ataxia-telangiectasia. Se caracteriza por
ataxia infantil hereditaria, con una afectación del sistema
nervioso periférico, movimientos anormales y telangiectasias en
la parte exterior de las conjuntivas. Se ha descrito una
disminución de las inmunoglobulinas (IgA)

Introducción

La ataxia telangiectasia (AT) es una enfermedad hereditaria poco


frecuente. Afecta el sistema nervioso, el sistema inmunológico y
otros sistemas del cuerpo. Los síntomas se presentan en niños
pequeños, generalmente antes de los cinco años. Estos incluyen:

 Ataxia: dificultad para coordinar los movimientos


 Problemas con el equilibrio
 Dificultad para pronunciar las palabras
 Venas rojas diminutas, como arañas, denominadas telangiectasias,
en la piel y los ojos
 Infecciones pulmonares
 Atraso en el desarrollo físico y sexual
Las personas con AT tienen mayor riesgo de desarrollar diabetes y
algunos cánceres, especialmente linfoma y leucemia. Aun cuando
afecta el cerebro, los pacientes con esta enfermedad suelen tener
una inteligencia normal o superior a la normal.

La AT no tiene cura. Los tratamientos pueden mejorar algunos


síntomas. Estos pueden ser inyecciones para fortalecer el sistema
inmunológico, la terapia física y del habla y altas dosis de vitaminas.

También conocida como Síndrome de Louis-Barr, es una enfermedad infantil


muy poco común. De hecho, pertenece a la categoría de “Enfermedades
raras”, ya que afecta a 1 de cada 70.000 nacidos. Los primeros síntomas de
esta enfermedad aparecen a los 2 años, y puede provocar la muerte antes de
los 30 años de vida. En España, tan solo existen 15 casos.
DESARROLLO
La Ataxia-Telangiectasia no es una enfermedad contagiosa, sino que se
transmite hereditariamente de padres a hijos. Se trata de un rasgo autonómico
recesivo, provocado por el aporte de un gen defectuoso al niño por parte de los
padres. Como consecuencia, se produce una mutación en el gen de la Ataxia-
Telangiectasia (ATM), situado en el cromosoma 11. Este gen se encarga de
producir la proteína de ATM que, entre otras funciones, se encarga de regular
los mecanismos celulares de reparación y el ciclo vital de las células. Pues
bien, cuando el gen ATM sufre la mutación, no es capaz de producir esta
proteína, lo cual puede ocasionar la muerte celular anormal en distintas partes
del cuerpo, entre ellas el cerebro, concretamente en la zona que ayuda a
coordinar el movimiento.
Esto último se traduce en síntomas, de los cuales algunos de los más
destacados son:
· Disminución de la coordinación de movimientos a finales de la infancia (Ataxia
propiamente dicha).
· Retraso para caminar.
· Falta de equilibrio.
· Vasos sanguíneos dilatados en la piel de la nariz, de las orejas, en la parte
interna del codo y la rodilla; y en la esclerótica de los ojos.
· Decoloración de la piel.
· Sensibilidad a la radiación (radiosensibilidad).
· Disminución del desarrollo mental.
La evolución de estos y algunos otros síntomas y, en resumen, de toda la
enfermedad, puede ocasionar, como se ha dicho antes, la muerte de la
persona que la padece incluso antes de los 30 años, como consecuencia de un
deterioro neurológico.
En cuanto al tratamiento para esta enfermedad, actualmente no existe ninguno
que cure esta extraña patología. Sin embargo, algunas acciones, dirigidas a
síntomas concretos, pueden ayudar a los afectados. Algunas importantes son:
· Fomentar la participación de los pacientes en diversas actividades.
· Ejercicio y fisioterapia para fortalecer la musculatura y evitar contracturas,
mejorando así el control muscular. Importante es que los ejercicios sean
amenos y entretenidos, sin que causen fatiga.
· Antibióticos, inmunoglobulinas, vacunas…, con el fin de tratar infecciones
pulmonares y prevenir problemas permanentes.
· Logopedia para mejorar la dicción.
· Terapia con vitamina E, que permite la mejora temporal de ciertos síntomas.
· Evitar la exposición en exceso a la radiación solar para ayudar al control de la
distribución y severidad de las telangiectasias.
Por otro lado, el diagnóstico de la A-T se puede confirmar si el paciente
presenta elevados niveles de unas sustancias denominadas alfafetoproteína y
antígeno carcinoembrionario.
Además, los afectados son sometidos a un examen de tolerancia a la glucosa y
a un ensayo clínico que se basa en la hipersensibilidad de los linfocitos del
enfermo a la radiación gamma, para comprobar la velocidad a la que éstos
mueren.
Podéis seguir la noticia en este enlace:
a Ataxia-Telangiectasia, también conocida como Síndrome de Louis-Barr es
una enfermedad hereditaria con un patrón de herencia autosómica recesiva.
Esta causada por una mutación en el gen ATM, localizado en el cromosoma
11, y que codifica para una proteína fosfatidilinositol-3-kinasa.1

Herencia[editar]
La Ataxia Telangiectasia se hereda como un trastorno autosómico recesivo. El
gen responsable de la enfermedad ha sido identificado y se sabe que se
encuentra en el cromosoma 11, concretamente en a posición 11q22-23. Éste
gen controla la producción de una enzima del tipo –fosfatidilinositol- 3- cinasa,
involucrada en respuestas celulares y control de ciclo. La identificación del gen
específico responsable de la ataxia telangiectasia ha hecho posible la
detección de portadores y el diagnóstico prenatal.

Genética molecular[editar]
El gen normal tiene 66 exones y c ADN de 13-kb. Sin embargo, entre las
variantes alélicas patológicas se han llegado a encontrar más de 500
mutaciones únicas, muchas de las cuales resultan en la ausencia de la proteína
ATM. De hecho, la mayoría de los individuos afectados en América del Norte
heredan mutaciones diferentes de cada progenitor, es decir, son heterocigotos
compuestos.2 En cuanto al producto del gen silvestre, la ATM serina-proteína
quinasa normal presenta 3056 aminoácidos. Su función consiste en la
detección de roturas de doble cadena de ADN, en la coordinación de los puntos
de control del ciclo celular antes de la reparación, y en reclutamiento de otras
proteínas que intervienen en la reparación del daño.
Aproximadamente el 1% de los individuos con A-T, tienen mutaciones que
permiten la expresión normal de la proteína ATM, pero ésta carece de actividad
quinasa.

Epidemiología[editar]
Afecta por igual a individuos de todas las etnias. La incidencia a nivel mundial
se estima en 1 caso por cada entre 40.000 y 100.000 nacidos, por lo que se
considera una enfermedad rara.3

Cuadro Clínico[editar]
El primer síntoma que se presenta es generalmente ataxia, un término médico
que se usa para describir un modo de andar inestable. Los niños con Ataxia
Telangiectasis (A-T) pueden ladearse cuando se paran o se sientan, y
balancearse o tambalearse cuando caminan. Esto se debe a anormalidades
neurológicas que afectan la parte del encéfalo (cerebelo) que controla el
equilibrio. Los primeros síntomas de la enfermedad comienzan a detectarse
cuando el niño comienza a caminar, generalmente entre los 12 y los 18 meses
de vida. En esta etapa temprana, se piensa a veces de forma incorrecta que los
niños tienen parálisis cerebral o trastornos neurológicos indefinidos.
El diagnóstico específico puede ser difícil de realizar cuándo la enfermedad
aparece por primera vez. Algunas de los síntomas neurológicos posteriores
incluyen anormalidades en los movimientos de los ojos, contracciones rápidas
alternantes (nistagmo) y dificultad al iniciar movimientos
voluntarios apraxia oculomotora. También existe dificultad en el uso de los
músculos necesarios para el habla (disartria) y la deglución. La telangiectasia,
dilatación de los vasos sanguíneos, generalmente comienza a aparecer entre
los 2 y 8 años y se da en la porción blanca del ojo (conjuntiva), aunque también
es posible encontrarla en las orejas, cuello y extremidades.
Otra característica clínica de esta enfermedad es la mayor susceptibilidad a
infecciones que presentan los individuos que la padecen y es debido a
las inmunodeficiencias que presentan. Estas afectan sobre todo a los pulmones
y senos paranasales, y suelen ser causadas por bacterias o virus. Aunque la
mayoría de los pacientes con A-T generan anticuerpos contra antígenos
ajenos, algunas de estas respuestas pueden ser insuficientes, particularmente
aquellas dirigidas contra polisacáridos bacterianos de la membrana externa.
Esto podría estar asociado con niveles anormales de inmunoglobulinas – IgA,
ausente en 70% de los pacientes; o IgE, ausente en 80% de los casos.
Los pacientes con A-T pueden presentar defectos tanto en el sistema
de linfocitos T como en el sistema de linfocitos B. Pueden tener menor cantidad
de linfocitos T en sangre y estas anormalidades por lo general se encuentran
relacionadas con la presencia de un timopequeño o inmaduro. Por último, los
enfermos que padecen ataxia telangiectasis tienen un mayor riesgo de
manifestar determinados tipos de cáncer, particularmente del sistema inmune,
como linfoma y leucemia.

Síntomas[editar]

 Disminución en la coordinación de movimientos (ataxia) a finales de la


infancia, Marcha espasmódica e inestable
 Disminución del desarrollo mental que se demora o se detiene después de
los 10 a 12 años de edad
 Decoloración de áreas de piel expuestas a la luz solar
 Decoloración de la piel (manchas de color café con leche en la piel)
 Vasos sanguíneos dilatados en la piel de la nariz, las orejas y en la parte
interna del codo y la rodilla y en la esclerótica de los ojos
 Movimientos espasmódicos o anormales de los ojos (nistagmo) hacia el
final de la enfermedad
 Encanecimiento prematuro
 Convulsiones
 Sensibilidad a la radiación, incluyendo los rayos X médicos
 Infecciones respiratorias severas que se repiten

Tipos[editar]
Teniendo en cuenta todas éstas características, podemos distinguir dos tipos
de ataxia telangiectasia:
Ataxia-Telangiectasia clásica[editar]
La ataxia-telangiectasia (A-T) clásica se caracteriza por una progresiva ataxia
cerebelosa entre las edades de uno y cuatro años, apraxia oculomotora,
dificultad en el habla, coreoatetosis, telangiectasia conjuntiva, infecciones
frecuentes, inmunodeficiencia y un mayor riesgo de cáncer, especialmente
leucemia y linfoma. Los individuos con A-T son inusualmente sensibles a la
radiación ionizante. Otras características incluyen el envejecimiento prematuro,
anormalidades endocrinas (como la diabetes mellitus insulino-resistente) y
dificultades en el aprendizaje. El síndrome A-T varía poco de una familia a otra
en sus últimas etapas, aunque el tiempo de aparición y la velocidad de
progresión de los síntomas sí pueden hacerlo. La característica más evidente y
preocupante de ésta tipología es la ataxia cerebelosa progresiva. Poco
después de empezar a caminar, los niños con A-T comienzan a tambalearse al
andar. Aunque el estado neurológico de algunos niños parece mejorar a partir
de los 2-4 años, la ataxia comienza a progresar de nuevo; por lo que ésta que
parece observarse podría deberse a la rápida capacidad de aprendizaje de los
niños pequeños en general. A la edad de diez años, la mayoría de los niños
necesitan una silla de ruedas y son dependientes para realizar cualquier tipo de
actividad cotidiana como vestirse, comer o lavarse. Las inmunodeficiencias
están presentes en el 60-80% de los individuos con A-T clásica. No es
progresiva, aunque es variables y no se correlacionan bien con la frecuencia,
gravedad o espectro de infecciones.45]. En cuanto a las infecciones, su
frecuencia y gravedad se correlaciona más con el estado nutricional general
que con el estado inmune. El riesgo de cáncer en estos individuos es del 38%,
constituyendo la leucemia y el linfoma el 85% de los tumores malignos. Los
niños más pequeños tienden a tener leucemia linfocítica aguda (LLA) y los de
mayor edad pueden tener una leucemia más agresiva de células T. Los
linfomas son generalmente de células B. En los últimos 20 años, la esperanza
de vida de las personas con A-T ha aumentado considerablemente y hoy en
día superan los 25 años de edad y algunos de ellos han llegado a los 50.
Ataxia-Telangiectasia no clásica[editar]
Los fenotipos distintos a la forma clásica de A-T asociados con homocigosis o
heterocigosis compuesta por dos mutaciones deletéreas en ATM son:

 Atrofia muscular espinal.6 Este fenotipo también se asocia con niveles


reducidos de la proteína ATM.
 A-TFresno, un fenotipo que combina características del síndrome de
Nijmegen (NBS) y de A-T78
 Distonía progresiva.
 A-T variantes. A veces los síntomas de individuos con A-T no se
encuentran en los criterios de diagnóstico, como por ejemplo, la
combinación de ataxia progresiva, ausencia de telangiectasia y
concentraciones normales de AF.

Heterocigóticos[editar]
Los individuos heterocigotos no presentan un riesgo mayor que el resto de la
población de desarrollar problemas manifestaciones neurológicas, pero su
probabilidad de sufrir cáncer (especialmente de mama) se aumenta hasta
cuatro veces.910111213141516 Se han observado mutaciones en ATM en muchas
células tumorales y germinales en varias formas de leucemia y linfoma,
incluyendo la leucemia linfoblástica aguda (ALL), la leucemia linfocítica
crónica (LLC) y leucemia de células T prolinfocítica (T-PLL).171819 El riesgo de
cáncer probablemente depende de múltiples factores incluyendo el tipo de
tumor, la edad de aparición del cáncer, y si el heterocigoto es portador de una
mutación sin sentido o una mutación truncada.20212223

Diagnóstico clínico[editar]
El diagnóstico de A-T se basa en los hallazgos clínicos, incluyendo trastornos
del habla, ataxia troncal y apraxia oculomotora entre otros síntomas, además
de antecedentes familiares. Algunas pruebas que apoyan el diagnóstico
incluyen niveles bajos de la proteína ATM intracelular, elevada concentración
sérica de alfa-fetoproteína, translocación cromosómica 7; 14 en el análisis
cromosómico de sangre periférica, inmunodeficiencia y radiosensibilidad
demostrada por ensayos in vitro. A continuación se detallan algunas pruebas
que permiten confirmar el diagnóstico de la enfermedad.
Pruebas[editar]
Concentración sérica de alfa-fetoproteína (AFP): La concentración sérica de
AFP se encuentra por encima 10 ng/ml en más del 95% de los individuos con
A-T. No obstante, hay que tener presente que dicha concentración puede ser
superior a los valores normales en niños no afectados hasta la edad de 24
meses.
Inmunotransferencia de la proteína ATM: La proteína intracelular ATM se
encuentra a concentraciones muy bajas en la mayoría de los pacientes con A-
T. Hasta la fecha, ésta es la prueba clínica más sensible y específica para el
diagnóstico de la enfermedad. Pequeñas cantidades de la proteína ATM
ocasionalmente se han relacionado con un pronóstico más leve, aunque hay
muchas excepciones a esto y se necesita una validación adicional.
Actividad ATM serina / treonina quinasa: La actividad serina / treonina
quinasa de la proteína ATM, se pueden evaluar mediante inmunotransferencia
de lisados de células y anticuerpos comerciales para muchos sustratos
fosforilados, dianas de la proteína ATM. Aunque la actividad ATM quinasa es
difícil de cuantificar constituye una prueba muy importante, sobre todo para la
identificación de los individuos con A-T que presentan cantidades normales de
la proteína ATM no funcional.
Análisis cromosómico: La translocación cromosómica 7; 14, se identifica en
el 5% -15% de las células en los estudios cromosómicas de la sangre periférica
de individuos con A-T. Los puntos de rotura están comúnmente en 14q11 (en el
locus del receptor de células T-alfa) y en 14q32 (en el locus del receptor de
células B [IGH]).
Estudios genéticos moleculares[editar]
ATM es el único gen conocido asociado con la ataxia-telangiectasia. Más del
99% de los individuos que padecen A-T clásica tienen mutaciones en dicho
gen. Se pueden realizar diversas técnicas para el diagnóstico molecular.
Diagnóstico prenatal[editar]
El diagnóstico prenatal en embarazadas con un 25% de riesgo de que su hijo
padezca la enfermedad, es posible mediante el análisis del ADN extraído de
células fetales obtenidas por amniocentesis, realizado entre las 15-18 semanas
de gestación o mediante el muestreo de vellosidades coriónicas (CVS) entre
las 10-12 semanas. Los dos alelos causantes de enfermedades en la familia
deben ser identificados previamente antes de realizar la prueba prenatal. En
este caso también sería posible realizar un diagnóstico genético
preimplantatorio(DGP).

Tratamiento[editar]
El tratamiento principal es de apoyo. Para prevenir la rigidez muscular,
mantener la movilidad funcional y minimizar las contracturas y la escoliosis, se
recomienda realizar tratamientos de fisioterapia. Por otro lado, para los
pacientes que tienen niveles normales de inmunoglobulinas en suero y buena
respuesta mediada por anticuerpos, las vacunas contra el virus de la gripe y
neumococos pueden disminuir el riesgo de infección. Los pacientes con
deficiencias de IgG o aquellos que no responden bien con anticuerpos frente a
vacunas, puede realizar terapia con inmunoglobulina. También debe evitarse el
exceso de radiación ionizante, como el que tiene lugar en las radiografías, ya
que pueden generar roturas cromosómicas que resulten en el desarrollo
de neoplasias. Debido a la alta probabilidad de sufrir cáncer, es importante
realizar revisiones de los signos tempranos del cáncer. Además, dado que las
células de individuos con AT son un 30% más sensible a la radiación ionizante,
las dosis convencionales de radioterapia y quimioterapia son potencialmente
letales en individuos con A-T. La anestesia general conlleva riesgos únicos en
personas con A-T, debido principalmente a la reducida capacidad respiratoria
de los pacientes [McGrath-Morrow et 2008]. El uso de esteroides puede
mejorar temporalmente los síntomas neurológicos, sin embargo, éstos
reaparecen a los pocos días de suspender el tratamiento.

Terapia Específica[editar]
En este momento no se dispone de ningún tipo de terapia específica. Los
trasplantes de timo o médula ósea tampoco han supuesto ninguna mejora. No
obstante, la identificación del gen cuya mutación causa la enfermedad podría
permitir el desarrollo de alguna terapia que mejore el estado del paciente.

Expectativas[editar]
En general, la ataxia – telangiectasia sigue un curso progresivo, aunque éste
puede ser bastante variable y es difícil predecir cómo evolucionará en cada
individuo. Aún dentro de familias, donde la mutación debería ser la misma,
algunos niños presentan sobre todo dificultades neurológicas mientras que
otros tienen infecciones recurrentes. Muchos niños ya necesitan una silla de
ruedas a los 10 años y las infecciones pulmonares,
como bronquitis y neumonía,son bastante comunes y pueden dañar éstos
órganos aún cuando sean tratadas a tiempo. Por supuesto, cabe resaltar la alta
probabilidad que tiene de padecer cáncer y la dificultad del tratamiento debido
a su sensibilidad a radiaciones. Es común la muerte prematura, aunque
algunos pacientes muestran mejores expectativas de vida y han superado los
50 años.

Prevención[editar]
Los padres de un niño con este trastorno pueden tener un aumento leve en el
riesgo de cáncer, por lo tanto, deben buscar asesoría genética y someterse a
pruebas de detección de cáncer más exhaustivas.24 Las parejas que tengan
antecedentes familiares de esta afección y que estén pensando en tener hijos
pueden solicitar asesoría genética.

Referencias[editar]

1. Volver arriba↑

http://www.cun.es/diccionario-
medico/terminos/sindrome-louis-barr
https://es.wikipedia.org/wiki/Ataxia-
Telangiectasia
https://medlineplus.gov/spanish/ataxia
telangiectasia.html