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CÁTEDRA DE TRABAJO FINAL Capítulo I: EL EJERCICIO PROFESIONAL

Temario del Capítulo:

 Caracterización del ejercicio profesional

 Naturaleza jurídica de la prestación profesional


 Responsabilidades
 Orden público de las normas que rigen su ejercicio
 Modalidades del ejercicio profesional
 La habilitación profesional
 Alcances del título e incumbencias profesionales

 La organización profesional
 Ética profesional
 La actualización Profesional y el Post-grado

1- DEFINICIÓN

“Se considerará ejercicio profesional, a toda actividad técnica o científica y su


consiguiente responsabilidad, sea realizada en forma pública o privada, libremente o en
relación de dependencia, y que reunieran la capacitación que otorga el título
proporcionado por universidades oficiales o privadas reconocidas por el Estado y sea
propia de los diplomados en la carrera de…, dentro del marco de sus incumbencias,
fijadas por autoridad nacional competente.”
Ley 7199 crea el Colegio de Arquitectos y en su Capítulo II- Art. 5.

Ley 7674 crea el Colegio de Ingenieros Civiles y en su Art. 2 dice: “Se considera
ejercicio profesional el realizado mediante la prestación en forma personal de los
servicios propios de la profesión en el marco de las incumbencias fijadas por autoridad
competente. Los referidos servicios son los siguientes:…..”

2- NATURALEZA JURÍDICA DE LA PRESTACIÓN PROFESIONAL

La responsabilidad civil profesional se subdivide en dos tipos:


 La responsabilidad civil contractual
 La responsabilidad civil delictual o cuasi-delictual.

Una u otra de estas responsabilidades son regidas por el derecho común u


ordinario que esta reforzada por una parte por la Ley Prov. 5624 del 7 de mayo de 1946
que instituye la Orden de los Agrimensores, y por la otra, por el Código de los Deberes
Profesionales, texto adoptado por el Consejo Superior de la Orden de los Agrimensores el
11 y 12 de mayo de 1976, y puesta al día periódicamente a la fecha.
Antes de examinar la responsabilidad propiamente dicha de los Agrimensores, es
conveniente y pertinente determinar cual es el rol y cuales las obligaciones propias de los
Agrimensores, en el ejercicio de su profesión.

DEFINICICÓN DE AGRIMENSOR: Esta dada en el Art. 1º de la ley y su modificatoria, la


ley del 15/12/87.
“ El Agrimensor es el técnico que ejerce la profesión de la Agrimensura, en
nombre propio y bajo su responsabilidad personal”.

Esta misma ley define más adelante, con extrema precisión el rol del
Agrimensor:

1. Es el que realiza los estudios y trabajos topográficos necesarios para la


materialización de los límites de la propiedad territorial, y a este título, elabora los
documentos cartográficos concernientes a los derechos territoriales invocados,

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tales como planos de mensura, de subdivisión, de unión, de reposición de


mojones, etc.
2. Estudia y elabora la documentación topográfica y técnica y de información
geográfica en el marco de los trabajos (obras) públicos o privados de ordenación
del territorio; ejecuta todas las operaciones técnicas o los estudios sobre
valuación y gestión y ordenamiento de la propiedad territorial.

EL MONOPOLIO PROFESIONAL:

Esta idea del monopolio profesional va a acentuar de manera muy fuerte la noción
de responsabilidad que pesa sobre los Agrimensores.
En efecto solo ellos pueden efectuar los trabajos previstos en el Art. 1º de la Ley
del 7/5/46 es decir, que solo un Agrimensor puede realizar los estudios y trabajos de
determinación y amojonamiento de los límites de la propiedad territorial.

Este monopolio se encuentra reforzado por los actos puramente (propiamente)


territoriales (identificación de los bienes, cálculo de superficies, medianería, etc.) que son
… actos auténticos.

LIMITES DEL MONOPOLIO


El monopolio no es aplicable a las tareas citadas en el Art. 1.2 de la Ley.
Los Agrimensores en este caso se encuentran en concurrencia con otros
profesionales en trabajos tales como el estudio de documentos topográficos, técnicos de
información geográfica realizada en el marco de una tarea de ordenamiento territorial,
estudios de valuaciones y gestión de los bienes inmobiliarios en una tarea de
ordenamiento territorial.
Esta superposición de incumbencias, no le resta nada a la responsabilidad
propiamente dicha del Agrimensor; en todo caso solo puede ser pertinente deslindar una
parte de la responsabilidad en el caso pluralidad de intervinientes.

LAS OBLIGACIONES PROFESIONALES DEL AGRIMENSOR:

Como hemos visto, la Ley del 7/5/46 modificada por la Ley del 15/12/87 estipula
que el Agrimensor ejerce solo y bajo su responsabilidad las obligaciones profesionales
que son de su incumbencia.
Ejerce una profesión liberal y de hecho, esta sujeto a respetar el secreto
profesional.
Teniendo en cuenta la importancia de la responsabilidad que recae sobre el
Agrimensor, le está prohibido subcontratar los trabajos que son de su incumbencia.

La cuestión es entonces qué entendemos por responsabilidad en materia de


“obligaciones profesionales de los Agrimensores”

¿Se trata de una simple obligación de medios o por el contrario, de una obligación
de resultados?

La respuesta a esta pregunta está claramente plasmada en el derecho positivo y


en la jurisprudencia: se trata de una obligación de resultados.

Hoy en día se observa una tendencia a tratar de imponer a los profesionales


liberales, además de sus obligaciones contractuales propiamente dichas, un deber de
asesoramiento en la atención de sus clientes.
Este deber no es otra cosa que la obligación tradicionalmente admitida por los
notarios que consiste en el deber no solo de dar un eficaz asesoramiento, sino también
aquello que no les es solicitado, es decir advertir a su cliente de las consecuencias que
podrían resultar más adelante, de realizar tal o mal operación.

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La obligación de asesorar que incumbe a los Agrimensores es al menos, la de


advertir a su cliente cuando una cuestión es controvertida y existe un riesgo en el
proyecto sometido a su consideración. Tribunal de Grande Instante d’EVRY – 10/01/1985

Toda falta cometida por un Agrimensor en sus obligaciones profesionales será


sancionada:

 Por una parte, por vía de la sanción disciplinaria prevista en la Ley de


Colegiación, y que no es objeto del presente tema.
 Por la otra, mediante las sanciones civiles y/o penales, ya que se trata de
una falta a una obligación profesional que acarrea un perjuicio a terceros.

La definición y los límites de esta responsabilidad profesional serán analizadas a


continuación:

 En el plano de los principios jurídicos.


 En el marco de un estudio lo más exhaustivo posible sobre la base de las últimas
decisiones adoptadas en la materia por los Tribunales de Apelación y los
Tribunales de Casación.

I - LA RESPONSABILIDAD CIVIL CONTRACTUAL DE LOS AGRIMESNORES

El Agrimensor es responsable de la bondad de los trabajos que realiza.

Esta responsabilidad es la contra oferta por la tarea encomendada y por él


aceptada, junto con la remuneración que percibirá por dicha prestación.

Esta responsabilidad reposa en los siguientes artículos del Código Civil:

Los artículos 1134 y subsiguientes que dan fuerza de Ley a las convenciones
formales entre las partes y que obliga a la prestación del servicio profesional cumpliendo
escrupulosamente las obligaciones contractuales respetando las reglas de su arte.

Los artículos 1142 y sgtes. del Código Civil tratan de aquello que no se ejecuta o
se ejecuta mal.
En el caso de los Agrimensores, esta responsabilidad de derecho común, como ya
lo hemos indicado, está reforzada por la autoridad cuasi-oficial en la medida ñeque
alguna documentación librada por los Agrimensores, es refrendada por la autoridad
administrativa. Es el caso de las operaciones agrimensurales que se tramitan en las
oficinas de Catastro.
De esta manera, el prestigio de la profesión depende esencialmente del perfecto
cumplimiento del Contrato (Orden de Trabajo) que lo liga a cada cliente y la garantía de
la dedicación del profesional a la tarea encomendada.
Los trabajos suscriptos por los Agrimensores deben ser ejecutados sin reservas y
el menor error de hecho o de derecho detectado en el cumplimiento del contrato,
constituye una falta que tiene derecho a reparación.

En efecto, el trabajo del Agrimensor consiste en garantizar una información que


debe ser, lo más precisa posible, pero perfectamente exacta.

Y esto es así porque a partir de esta información van a sucederse en la mayoría de


los casos una serie de decisiones tanto jurídicas como técnicas, tales como subdivisiones
o loteos, planes de urbanización, ordenación del territorio, etc.
Va de suyo que si tales operaciones son realizadas a partir de datos inexactos
suministrados por el Agrimensor, se producirá una cadena de consecuencias inesperadas
y catastróficas, donde la responsabilidad inicial y a veces la única será la imputable al
Agrimensor.

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En efecto, nosotros veremos en la 2da. Parte de este estudio la postura


rigurosamente estricta adoptada por la Justicia en la apreciación de la responsabilidad
profesional del Agrimensor.
A título de ejemplo citaremos aquí 3 decisiones adoptadas en este marco:

1- Responsabilidad en materia de amojonamiento.


La Corte de Apelación de Moutpellier estima que:
El Agrimensor es un técnico que, en nombre propio y bajo su responsabilidad
ejerce a título habitual una profesión liberal donde la actividad específica consiste en
relevar o ubicar parcelas territoriales y amojonar sus límites; …

2- Responsabilidad en el mal replanteo de un edificio


La Corte de Apelación de bienes ha decidido que un caso de (mal replanteo) error en el
replanteo de un edificio donde eran necesarios importantes trabajos complementarios,
que:
El Agrimensor que pretende desvincularse de su responsabilidad, poniendo en
evidencia las dificultades encontradas en su cometido.
3- Responsabilidad en el marco de un relevamiento topográfico
La Corte de Apelación de Angres se ha expedido sobre la total responsabilidad de un
Agrimensor en el siguiente caso:
“El Agrimensor comete una falta al no hacer figurar una chacra en el
momento de la ejecución de un relevamiento topográfico”… ANGRES, junio de 1982

En este caso, la responsabilidad exclusiva del Agrimensor dio lugar a


su exclusión del Bureau d’Estudes y de otras partes interesadas.

II - RESPONSABILIDAD CIVIL DELICTUAL o CUASI-DELICTUAL de los


Agrimensores

Además, los Agrim. responden civilmente en el marco del derecho común, por
todas las faltas delictivas o cuasi-delictivas que pueden ser cometidas por ellos mismos o
por sus auxiliares en el momento del ejercicio de su actividad profesional.

La responsabilidad delictual o cuasi-delictual de los Agrim. tiene sus fuentes en los


artículos 1382 y 1383 del Código Civil y la de sus auxiliares en el 1384-5 del Código Civil.

Aunque menos específicamente profesional, esta responsabilidad llamada a


menudo “Responsabilidad Civil por Mandato” puede llevar a los damnificados a entablar
una demanda importante contra los Agrim.
Ella se da en la práctica por los accidentes de todo género provocados por los
Agrim. o sus auxiliares durante las operaciones de campaña o en operaciones de
construcción.

Este tipo de responsabilidad civil no depende en ningún caso de la aptitud técnica


del Agrim. mas debe ser objeto de un seguro que resguarde al Agrim. de las
consecuencias de tales accidentes.

III – RESPONSABILIDAD PENAL DEL AGRIMENSOR

Este tipo de responsabilidad no es parte del presente tema, pero debe ser
señalada ya que los Agrim. responden como cualquier ciudadano por los delictivos que
pueden ser cometidos en ocasión del ejercicio de la profesión.
El código de los deberes profesionales y el juramento prestado por los Agrim.
constituyen una advertencia importante contra los delitos que pueden ser cometidos en
el ámbito de su profesión.

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Sabido es que tales actos serán severamente reprimidos si el ejercicio profesional


del Agrim. no es (concebido) llevado a cabo en el marco de un respeto absoluto por la
reglas del derecho y de la moral.

La conclusión es que la responsabilidad civil profesional de los Agrim. esta


suficientemente entendida, en razón de las importantes obligaciones que recaen sobre la
profesión y de la obligación tanto de asesoramiento como de resultados que le fuera
conferida.

3- ORDEN PÚBLICO DE LAS NORMAS QUE RIGEN EL EJERCICIO

El orden público es un elemento esencial que el Estado debe custodiar, mantener y


proteger a efectos que las políticas que el mismo persiga, no lo alteren, no lo
distorsionen y por otra parte necesita que el mar donde el mismo coexiste con otros
diversos parámetros sociales no se agite como producto de los reclamos del pueblo,
originado-a veces- por ciertas medidas contrarias a sus expectativas, más aun,
opuestas a los derechos que le asisten.

Ese orden público, también, es muy tenido en cuenta en la principal norma que regula
nuestro derecho privado. En efecto, el Código Civil hace referencia a este instituto en
varios de sus articulos (14, 21, 502, 794, 872 y emana también del 953.)

LUCÍA MARÍA ASEFF, expresó, entre otros conceptos, en el marco de las XVII Jornadas
de filosofía jurídica social desarrolladas en Córdoba desde el 30 de octubre al 1° de
noviembre de 2.003, auspiciadas por la Asociación Argentina de filosofía del Derecho;
con el título: La noción de orden público: Entre la tópica jurídica y el análisis crítico del
discurso.

La noción de orden público tiene un origen histórico ciertamente remoto: fue tomada del
Derecho Romano y pasó al Código Napoleón, y de allí a todo el sistema continental
europeo al cual originariamente pertenecemos, más allá de las interpenetraciones que
hace tiempo comenzaron a producirse entre este sistema y el del common law.
Doctrinarios como Salvat consideraban el orden público como el conjunto de principios
que en una época y en una sociedad determinada son considerados esenciales para la
conservación del orden social, mientras que Busso, por ejemplo, señalaba que se expresa
en aquellas leyes que se dictan en interés de la sociedad por oposición a las que se
promulgan teniendo en mira el interés individual, existiendo, además, una coincidencia
bastante generalizada en que se trata de una noción externa a la norma, que la
trasciende y que resulta de su naturaleza específica, y no de que ella así lo determine.

La Corte Americana de Derechos Humanos nos acerca otra visión más amplia sobre
el concepto “orden público”: No escapa a la Corte, sin embargo, la dificultad de precisar
de modo unívoco los conceptos de ” orden público ” y ” bien común “, ni que ambos
conceptos pueden ser usados tanto para afirmar los derechos de la persona frente al
poder público, como para justificar limitaciones a esos derechos en nombre de los
intereses colectivos. A este respecto debe subrayarse que de ninguna manera podrían
invocarse el ” orden público ” o el ” bien común ” como medios para suprimir un derecho
garantizado por la Convención o para desnaturalizarlo o privarlo de contenido real ( ver
el art. 29.a de la Convención ). Esos conceptos, en cuanto se invoquen como fundamento
de limitaciones a los derechos humanos, deben ser objeto de una interpretación
estrictamente ceñida a las ” justas exigencias ” de ” una sociedad democrática ” que
tenga en cuenta el equilibrio entre los distintos intereses en juego y la necesidad de
preservar el objeto y fin de la Convención.

Cuando recordamos las violentas manifestaciones acaecidas en nuestro país, en el año


2001, donde una parte del pueblo salió a la calle en respuesta a las pésimas medidas

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adoptadas por el gobierno de entonces, lo estaba haciendo en defensa de sus derechos y


en defensa del orden público, pues las acciones del Estado atacaban-en cuanto a la
intangibilidad de los depósitos- precisamente, el orden público.

El Estado reprimió violentamente esas manifestaciones, justificando tal disparate,


pensando que así, preservaba el orden público.

Finalmente el orden público no es solamente la protección de la propiedad privada.


Concepto ultraliberal surgido del contexto histórico en el que Vélez redactó el Código
Civil. El orden público no escapa a la dinámica social, por ello, el actual, el necesario, es
aquel que, entre otras cosas, debe asegurar el acceso a los bienes a todos los habitantes
de la Nación. Para tal fin, las políticas de Estado deben promover el trabajo digno,
facilitar el acceso a la salud real para toda la población y no solamente para quienes
tengan medios para el pago de una buena asistencia. Deben preservar el medio ambiente
y los derechos humanos ampliamente entendidos y no vistos con un solo ojo.

Conjuntamente con la posibilidad de trabajar meritoriamente, también todos los


habitantes deben tener acceso a una vivienda digna. No debe lo anterior, quedar como
entelequia enunciativa que surge del Art. 14 bis de nuestra Constitución Nacional.
Deben, tales derechos, convertirse progresivamente en realidad, lo contrario es subvertir
el orden público.

Mientras tanto, las últimas administraciones nacionales, han hecho que proliferen las
villas miserias, la desocupación, el trabajo en negro, un pésimo servicio de salud, una
decadente educación que cada vez nos aleja más no ya de los grandes países, sino de
nuestros principales vecinos. La inseguridad reina en todo el territorio argentino, la droga
hace estragos en nuestra juventud, y podríamos seguir detallando males. Todo ello habla
a las claras que, el orden público, esta cada día mas olvidado.

El verdadero orden publico surgirá cuando todos aquellos derechos primarios a los que
arriba hacíamos referencia y por los cuales el Estado está obligado a brindar su acceso al
pueblo, se aproximen a una necesaria realidad.

Parafraseando a Horacio R Granero: Si el derecho tiende a instaurar un orden social


justo, permitiendo y garantizando la libertad, la convivencia, la paz y la armonía,
resolviendo conflictos y protegiendo y fomentando valores individuales y colectivos
básicos e indispensables para tal convivencia, es indiscutible que se justifica su
intervención en el ámbito político.

Si bien el orden natural está siempre presente por encima (o “arriba”) del mero orden
convencional creado por los hombres, un orden, por lo menos artificial, es esencial para
el desenvolvimiento humano.

Sea cual fuere, bueno o malo, es un orden, que implicará una ubicación de cada cosa en
el lugar que le corresponde. Dentro del Derecho, la función del orden público es ubicar
las cosas en el lugar que un modelo de país desea para sus habitantes. Todavía los
argentinos estamos a la espera de un verdadero proyecto de país integrado al
mundo.

Muy pronto tendremos la oportunidad de actuar como jueces sobre el comportamiento de


la actual administración. Analicemos seriamente lo prometido y lo cumplido. Luego, en el
cuarto oscuro, actuemos con verdadera conciencia cívica.

Mira, el tema es así: dentro de un Estado hay muchos tipos de normas (decretos, leyes,
tratados, una Constitución). Pero no todos los tipos de norma tienen el mismo valor (o
sea, la misma jerarquía). Hay normas que tienen más valor que otras.

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La norma más importante que tiene un país es la constitución, o sea que es la norma de
mayor jerarquía. Esto quiere decir que ninguna ley puede contradecirla, y si una ley
contradice la constitución, esa ley no tiene valor. ¿Por qué? Porque las leyes tienen una
jerarquía inferior a la constitución, esto significa que estan por debajo de ella y deben
respetarla.
Hasta acá, las normas, en nivel de importancia o jerarquia, se ordenan así:
1ro) CONSTITUCION

2do) LEYES

3ro) DECRETOS

La noción de orden público en la doctrina

No obstante la trascendencia de la noción de orden público, de continua referencia por lo


demás, es ilustrativo observar que resulta no poco imprecisa. Son numerosos los
tratadistas que han intentado definir o dar una idea aproximada de lo que consiste.
Resulta notorio que esta noción es una de las líneas definitorias de cualquier legislación,
que busca primeramente la implantación y luego el acatamiento por los particulares del
orden público, velando por su defensa y sancionando a los infractores de las múltiples
formas de que puede revestir. El concepto por cierto que varía según la orientación del
régimen político que rija en el país, pues para un partidario de un férreo
intervencionismo estatista, por ejemplo, no puede ser lo mismo que para un partícipe de
los principios de la economía social de mercado, expresión contemporánea, para algunos,
del liberalismo económico.

"Por orden público -escribe Luis Claro Solar- entendemos el arreglo de las instituciones
indispensables a la existencia y funcionamiento del Estado y que miran a la constitución,
a la organización y al movimiento del cuerpo social, así como las reglas que fijan el
estado o capacidad de las personas. En este sentido, orden público equivale a orden
social"

De la misma opinión es Arturo Fontaine Aldunate quien afirma que "literalmente orden
público significa orden social, en el sentido de arreglo o disposición adecuada de la
sociedad civil. Ahora bien, decimos que una cosa está ordenada cuando todas sus partes
están dispuestas u orientadas hacia el fin de la misma cosa. Las partes o elementos de la
sociedad son los individuos humanos. Por consiguiente, el orden público consistirá en la
disposición u orientación de los individuos hacia el fin de la sociedad. Para Capitant el
orden público implica la idea de subordinación que da al conjunto unidad y vida. Y
precisamente lo que da unidad y vida a un grupo de asociados es el fin perseguido. El
objeto de la sociedad civil es hacer materialmente posible la realización de los valores
culturales de un pueblo. O, en otras palabras, el fin de la sociedad es dar a sus miembros
las posibilidades concretas de vivir una vida humana en el pleno sentido de la palabra,
vida humana que comprende no sólo necesidades materiales sino intelectuales, morales
y espirituales"

Para los profesores Arturo Alessandri Rodríguez y Manuel Somarriva Undurraga "orden
público es el conjunto de normas y principios jurídicos que tienden a resguardar
primordialmente los intereses generales de una sociedad determinada en un momento
histórico de su existencia. El respeto de esas normas y principios resulta indispensable
para mantener la organización de dicha sociedad, el buen funcionamiento de las
instituciones básicas que la configuran"

Bernardo Sipervielle, quien le ha dedicado al tema una monografía especial,


relacionándolo con una noción fronteriza, las buenas costumbres, expresa que "el orden
público asegura hasta donde es posible jurídicamente, la fuerza imperativa de las leyes

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fundamentales; protege, además las instituciones esenciales del orden jurídico; en un


grado superior, permite dar fuerza y vitalidad a los principios generales, garantizando su
respeto". Agrega que "constituye un instrumento para el legislador cuando éste aspira a
que la norma que dicta tenga eficacia jurídica y representa para el juez un elemento
imprescindible para valorar los intereses que protege el orden jurídico, permitiéndole
calificar conductas, negocios, y actos jurídicos y jerarquizar el conjunto de normas,
categorías, instituciones y principios fundamentales de que dispone para regular
conflictos. Su utilización técnica constituye un arte que debe tratar de lograr, hasta
donde sea posible, la más perfecta armonía jurídica"

Cuando el Dr. Juan Carlos Smith dice que "orden público es el conjunto de condiciones
fundamentales de vida social instituidas en una comunidad jurídica, las cuales, por
afectar centralmente a la organización de ésta, no pueden ser alteradas por la voluntad
de los individuos ni por la aplicación de normas extranjeras", está subrayando una
dicotomía significativa. Por una parte se refiere a que en el radio del Derecho
Internacional Privado el orden público impide que en el ámbito nacional surtan efecto
legislaciones foráneas por ser contrarias a las instituciones fundamentales del país donde
se pretenden aplicar.

Ha escrito Arturo Fontaine que "son de orden público aquellas leyes en que el legislador
señala directa e imperiosamente la manera única de lograr el orden público o social. Se
trata de materias de excepcional gravedad, como las relativas a la organización de los
poderes públicos, a la constitución de la familia y a los derechos que de ella emanan, a la
organización de la propiedad raíz, a los requisitos de existencia y validez de los actos o
contratos, etc., que abandonados al libre arbitrio de los particulares llevarían a la
anarquía social". Y añade, acertadamente, que "de la mayor o menor confianza que
inspire al legislador el libre juego de las voluntades particulares dependerá la extensión
de materias regidas por "leyes de orden público". Su aumento o disminución obedecerá
entonces a las tendencias más o menos estatistas del legislador, así como el grado de
honradez y espíritu social que se advierta en los particulares"

Con anterioridad a la creación del Colegio de Agrimensores (Ley 7455), los agrimensores
de Córdoba estábamos organizados en una entidad denominada CENTRO DE
AGRIMENSORES DE CORDOBA, entidad civil sin fines de lucro (bajo supervisión de la
Dirección de Inspección de Sociedades Jurídicas) en cuyo seno se debatían las
problemáticas de la Agrimensura y de los agrimensores.

Esta entidad fue el crisol donde se forjó la mayoría de los actuales dirigentes de nuestra
organización y fue además la que brindó el soporte material y patrimonial inicial a la
nueva organización surgida por imperio de la Ley 7455.
El rasgo distintivo del Centro de Agrimensores de Córdoba -al igual que sus similares de
los ingenieros y arquitectos- estaba dado por su legitimidad en la representación de
todos los agrimensores de la jurisdicción, lo cual era reconocido por el Decreto-Ley 1332
de creación del Consejo Profesional de la Ingeniería y Arquitectura.

Este Consejo Profesional que era abarcativo del ejercicio de la Agrimensura, ejercía el
gobierno de la matrícula por mandato de la ley y asumía por la misma disposición, la
potestad disciplinaria sobre todos los matriculados.
A partir del 6 de Febrero de 1987 nuestra organización profesional pasa a designarse
COLEGIO DE AGRIMENSORES DE LA PROVINCIA DE CORDOBA, entidad que funciona con
el carácter, derechos y obligaciones de las personas jurídicas de derecho público no
estatal.

Su estructura básica se asienta sobre tres órganos de gobierno que como sabemos, son
los siguientes:

1) La Asamblea de los matriculados

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2) El Consejo Directivo

3) El Tribunal de Ética y Disciplina

4- LA HABILITACIÓN PARA EL EJERCICIO PROFESIONAL

Ley nº 7455
CAPITULO II DEL AGRIMENSOR
Artículo 11: - Para ser inscripto en la matrícula de Agrimensor se deberán cumplir los
siguientes requisitos: Cumplir con lo establecido en el articulo 4º de la presente Ley; No
estar afectado por ninguna clase de inhabilitaciones; Fijar domicilio especial en la
jurisdicción.

Artículo 12: - No podrán ejercer como Agrimensores: Los incapaces y quienes adolezcan
de defectos físicos o mentales que importe impedimento de hecho; Los condenados,
dentro o fuera del país, por delitos dolosos, mientras dure la condena y sus efectos. Si el
delito fuera contra bienes del Estado, hasta diez años después de cumplida la condena;
Los fallidos, hasta cinco años después de su rehabilitación; Los inhabilitados por mal
desempeño de sus funciones en cualquier Consejo o Colegio Profesional de la República,
y en tanto se mantenga esa medida.

Articulo 13: - El Agrimensor, antes de tomar posesión de sus funciones deberá: Prestar
juramento, en audiencia especial de desempeñar fielmente las funciones que le
competen; Acreditar su domicilio real y fijar su domicilio legal en la jurisdicción; Registrar
su firma y sello profesional en el Colegio de Agrimensores de la Provincia de Córdoba.

5- DE LAS INCUMBENCIAS

MINISTERIO DE EDUCACION DE LA NACION SECRETARIA DE EDUCACION


SUPERIOR Resolución 1054/2002

Declárase incluidos en la nómina del artículo 43 de la Ley N° 24.521 los títulos de


Ingeniero Agrimensor e Ingeniero Industrial. Contenidos curriculares básicos, carga
horaria mínima, criterios de intensidad de la formación práctica, stándares para la
acreditación de las carreras y actividades profesionales reservadas.

Bs. As., 24/10/2002

VISTO lo dispuesto por los artículos 43 y 46 inciso b) de la Ley N° 24.521 y el


Acuerdo Plenario N° 15 del CONSEJO DE UNIVERSIDADES de fecha 21 de agosto de
2002, y

CONSIDERANDO:
Que el artículo 43 de la Ley de Educación Superior establece que los planes de estudio
de carreras correspondientes a profesiones reguladas por el Estado, cuyo ejercicio pudiera
comprometer el interés público, poniendo en riesgo de modo directo la salud, la seguridad y
los bienes de los habitantes, deben tener en cuenta —además de la carga horaria mínima
prevista por el artículo 42 de la misma norma— los contenidos curriculares básicos y los
criterios sobre intensidad de la formación práctica que establezca el MINISTERIO DE
EDUCACION, CIENCIA Y TECNOLOGIA en acuerdo con el CONSEJO DE
UNIVERSIDADES.

ANEXO V-I ACTIVIDADES PROFESIONALES RESERVADAS AL TITULO DE


INGENIERO AGRIMENSOR

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A. Realizar el reconocimiento, determinación, medición y representación del espacio


territorial y sus características.
B. Realizar la determinación, demarcación, comprobación y extinción de los límites
territoriales y líneas de rivera.
C. Realizar la determinación, demarcación y comprobación de jurisdicciones políticas
y administrativas; de hechos territoriales existentes y de actos posesorios; y de
muros y cercos divisorios y medianeros.
D. Realizar por mensura la determinación, demarcación y verificación de inmuebles y
parcelas y sus afectaciones.
E. Estudiar, proyectar, registrar, dirigir, ejecutar e inspeccionar:
a) levantamientos territoriales, inmobiliarios y/o parcelarios con fines
catastrales y valuatorios masivos.
b) divisiones, subdivisiones en propiedad horizontal, prehorizontalidad,
desmembramientos, unificaciones, anexiones, concentraciones y
recomposiciones inmobiliarias y parcelarias.
F. Certificar y registrar el estado parcelario y los actos de levantamiento territorial.
G. Realizar e interpretar levantamientos planialtimétricos, topográficos, hidrográficos
y fotogramétricos, con representación geométrica, gráfica, y analítica.
H. Realizar interpretaciones morfológicas, estereofotogramétricas y de imágenes
aéreas y satelitarias.
I. Estudiar, proyectar, dirigir y ejecutar sistemas geométricos planimétricos y
mediciones complementarias para estudio, proyecto y replanteo de obras.
J. Estudiar, proyectar, dirigir y aplicar sistemas trigonométricos y poligonométricos
de precisión con fines planialtimétricos.
K. Estudiar, proyectar, dirigir y aplicar sistemas geodésicos de medición y apoyo
planialtimétricos.
L. Realizar determinaciones geográficas de precisión destinadas a fijar la posición y
la orientación de los sistemas trigonométricos o poligonométricos de puntos
aislados.
M. Realizar determinaciones gravimétricas con fines geodésicos.
N. Efectuar levantamientos geodésicos dinámicos, inerciales y satelitarios.
O. Estudiar, proyectar, ejecutar y dirigir sistemas de control de posición horizontal y
vertical y sistemas de información territorial.
P. Elaborar e interpretar planos, mapas y cartas temáticas, topográficas y
catastrales.
Q. Determinar el lenguaje cartográfico, símbolos y toponimia.
R. Participar en la determinación de la renta potencial media normar y realizar la
delimitación de las zonas territoriales.
S. Participar en la tipificación de unidades económicas zonales e interpretar su
aplicación.
T. Participar en la formulación, ejecución y evaluación de planes y programas de
ordenamiento territorial.
U. Realizar tasaciones y valuaciones de bienes inmuebles.
V. Realizar arbitrajes, peritajes, tasaciones y valuaciones relacionadas con las
mensuras y mediciones topográficas y geodésicas, las representaciones
geométricas, gráficas y analíticas y el estado parcelario.

6- ORGANIZACIÓN PROFESIONAL

Trabajo elaborado por el Prof. Ing. Agrim. José Nicolás Espada para la Cátedra

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Con anterioridad a la creación del Colegio de Agrimensores (Ley 7455), los agrimensores
de Córdoba estábamos organizados en una entidad denominada CENTRO DE
AGRIMENSORES DE CORDOBA, entidad civil sin fines de lucro (bajo supervisión de la
Dirección de Inspección de Sociedades Jurídicas) en cuyo seno se debatían las
problemáticas de la Agrimensura y de los agrimensores.

Esta entidad fue el crisol donde se forjó la mayoría de los actuales dirigentes de nuestra
organización y fue además la que brindó el soporte material y patrimonial inicial a la
nueva organización surgida por imperio de la Ley 7455.
El rasgo distintivo del Centro de Agrimensores de Córdoba -al igual que sus similares de
los ingenieros y arquitectos- estaba dado por su legitimidad en la representación de
todos los agrimensores de la jurisdicción, lo cual era reconocido por el Decreto-Ley 1332
de creación del Consejo Profesional de la Ingeniería y Arquitectura.

Este Consejo Profesional que era abarcativo del ejercicio de la Agrimensura, ejercía el
gobierno de la matrícula por mandato de la ley y asumía por la misma disposición, la
potestad disciplinaria sobre todos los matriculados.
A partir del 6 de Febrero de 1987 nuestra organización profesional pasa a designarse
COLEGIO DE AGRIMENSORES DE LA PROVINCIA DE CORDOBA, entidad que funciona con
el carácter, derechos y obligaciones de las personas jurídicas de derecho público no
estatal.

Su estructura básica se asienta sobre tres órganos de gobierno que como sabemos, son
los siguientes:

1) La Asamblea de los matriculados

2) El Consejo Directivo

3) El Tribunal de Ética y Disciplina

1) En esencia, la ASAMBLEA es el conjunto de los matriculados y como órgano de


gobierno ejerce el poder de decisión total en la organización profesional; desde remover
a miembros del Consejo Directivo por causales comprendidas en las generales de la ley
hasta aceptar o rechazar donaciones.

En pocas palabras, la ASAMBLEA es la autoridad soberana de la organización profesional.


Esta noción de la suma del poder del cual está investida la ASAMBLEA es muy importante
y debe ser tenida en cuenta por sus miembros en todo momento de la vida institucional
ya que la ASAMBLEA -en ejercicio de sus funciones- representa el mejor ejemplo de
democracia participativa (democracia directa), instancia superadora de la democracia
representativa ejemplificada en la que ejerce el Consejo Directivo. Es además -
paradójicamente - el órgano que, a la vez que nos aglutina, nos brinda la oportunidad de
no perder nuestra identidad personal dentro del conjunto.

Sin embargo, para que estas enunciaciones asuman el valor de premisas en la realidad
cotidiana de la vida institucional, debe darse un alto grado de participación de la
matrícula para que se pueda inferir inequívocamente, que las directrices fundamentales
de los manejos económicos, financieros, patrimoniales y de política profesional entre
otros, nacen efectivamante del seno de la ASAMBLEA.
Y cuando aludimos al "grado de participación" no nos estamos refiriendo al mero hecho
de asistir a una asamblea cada vez que somos convocados, ni cuando aceptamos el
ofrecimiento para ocupar un cargo, sino a la acción por la cual nos interesamos en la
marcha y funcionamiento de la entidad, observamos críticamente la actuación de
nuestros representantes, hacemos aportes al programa de gobierno y comprometemos
nuestras disponibilidades de cualquier naturaleza por modesta que sea, al servicio de la
institución.

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CÁTEDRA DE TRABAJO FINAL Capítulo I: EL EJERCICIO PROFESIONAL

El hombre es un animal político, decía Aristóteles. Y todos sabemos que en la antigua


Grecia, se llamaba politicós (político) a quién se ocupaba de los asuntos de la polis (de la
"ciudad",del Estado). En cambio, a quién se desentendía de los asuntos públicos y se
ocupaba sólo de lo idión (de lo "particular",de lo "propio") se le denominaba
idiotes(idiota). A esto, Pericles lo matizaría magistralmente en uno de sus discursos: No
decimos que el hombre que no se interesa por la política es un hombre que se limita a
sus propios asuntos (idiota); decimos que es un hombre completamente inútil.

2) El CONSEJO DIRECTIVO es el órgano que ejerce una cuota de poder delegado por la
ASAMBLEA y tiene como función primordial cumplir y hacer cumplir las resoluciones de la
ASAMBLEA y el mandato de gobernar, administrar y representar a la institución. En otras
palabras, ejerce todas aquellas funciones que no sean propias de la ASAMBLEA y del
Tribunal de Ética.
Es el brazo político y ejecutor de la ASAMBLEA. Sin embargo, cualquier matriculado que
considere vulnerado algún derecho propio por alguna disposición emanada del Consejo
Directivo, previo recurso de reconsideración, puede apelar ante la ASAMBLEA.

Básicamente, el Consejo Directivo es un conjunto ordenado de elementos denominados


"cargos" (presidente, tesorero, vocal, etc.) que adquiere existencia real a partir del
momento en que dichos cargos comienzan a ser ejercidos por matriculados y en períodos
estipulados en la ley.
Quienes son estos matriculados que integran el Consejo Directivo?
Normalmente, grupos de matriculados se postulan para acceder a los cargos que
conforman el Consejo Directivo. En qué se diferencian estos grupos?

En la propuesta política que efectúan a la matrícula para ejercer la representación, el


gobierno y la administración de la entidad.
De allí que siempre es deseable que en la organización profesional haya más de un grupo
ideológicamente diferenciados al solo fin de favorecer la competitividad en la propuesta
política, lo que redundaría -en principio- un beneficio para la institución.
Si se preguntara sobre la validez de lo pautado anteriormente frente a la escala de la
entidad, nos atrevemos a afirmar que en lo concerniente a las distintas comunidades de
agrimensores existentes en el país, lo sugerido puede traducirse en realidad.

Finalmente, algo que debemos observar de un Consejo Directivo en funciones es el tipo


de discurso para con los matriculados, como un indicador de la actitud dominante para
cumplir con su misión.

Es un atributo deseable de un Consejo Directivo que su eficacia no esté reñida con una
forma de comunicación más proclive a la persuasión que a la imposición. Este tipo de
comportamiento en el ejercicio del poder, debe ser siempre un ideal para alcanzar.

3) El Tribunal de Ética y Disciplina es el órgano de gobierno sobre quién ha delegado la


ASAMBLEA la potestad disciplinaria sobre toda la matrícula.

Es además -y conviene resaltarlo- un órgano distintivo de las organizaciones


profesionales universitarias a diferencia de otras grandes formas sociales (por ej.:
sindicatos, etc.) donde no se contempla el funcionamiento de un Tribunal de Ética.
Antes de avanzar con la caracterización de este órgano de gobierno, vamos a referirnos
al término ETICA. Dado que no es objeto de este Tema, una descripción del
funcionamiento del Tribunal de Ética en la jurisdicción Córdoba, no abundaremos sobre
los aspectos conceptuales del término ETICA sino en lo estrictamente necesario.

En consecuencia, definimos a la ETICA como la teoría de la moral, así como cuando


decimos, por ejemplo, que la GNOSEOLOGIA trata la teoría del conocimiento o que la
AXIOLOGIA trata la teoría de los valores.

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CÁTEDRA DE TRABAJO FINAL Capítulo I: EL EJERCICIO PROFESIONAL

Y de la MORAL diremos que es el sector de la realidad humana constituido por un tipo


peculiar de hechos humanos (actos morales y juicios morales). El mundo moral es un
trozo del mundo social.
Desde otro ángulo, la moral -como un aspecto de la conducta humana- es el objeto de
estudio de la ciencia denominada Ética.

Ergo, la función que tiene asignada el Tribunal de Ética en la estructura de la


organización profesional es la de velar el comportamiento moral de los agrimensores
matriculados, en el marco del ejercicio profesional.

7- LA ETICA PROFESIONAL

Trabajo elaborado por el Prof. Ing. Agrim. José Nicolás Espada para la Cátedra

Con la colegiación de las profesiones universitarias se dio un gran paso en esta delicada
cuestión del juzgamiento del comportamiento moral de los profesionales, en el sentido de
que por la naturaleza del problema y por la imperfección de ciertas normativas, resulta
conveniente que los profesionales universitarios organizados, sean juzgados por sus
pares.

Abona la afirmación precedente, por ejemplo, la filosofía oscurantista subyacente en el


contenido del Art. 3º del Dcto. 809-Serie C- al cual estábamos sujetos todos los
matriculados en el ex Consejo Profesional:
Art. 3º: Los profesionales universitarios, técnicos e idóneos, comprendidos en las
disposiciones de este Código sólo podrán ser juzgados por sus pares en grado de título o
superiores jerárquicos.
Esto es, que un agrimensor podía ser juzgado por agrimensores y además por
ingenieros. En cambio, los ingenieros no podían ser juzgados por agrimensores.

En pocas palabras, a criterio del legislador, la mayor o menor aptitud o idoneidad para
juzgar el comportamiento moral de una persona -en este contexto- era una cuestión
jerárquica acorde al grado de los títulos que otorga la Universidad.
Este cepo institucional tuvo plena vigencia hasta hace sólo 17 años!
Resta preguntarnos, porqué este tipo de regulación (Código de Ética) por parte del
Estado para con el servicio que prestan las profesiones universitarias.

El Dcto. 1099/84 responde: que la exigencia se funda "en razón de los más elevados
fines que pueden atribuirse a la profesión que se ejerce" y para que la sociedad se forme
"un exacto concepto del significado de la profesión, de la dignidad que la acompaña y del
alto respeto que merece".

La responsabilidad de juzgar a un colega no debe presuponer una labor neutra puesto


que, en tales circunstancias, algo de nosotros mismos está en el banquillo: "no es bueno
usar la ética como si fuera un hacha de guerra que pueda revolearse para agitar ánimos
y aparentar ser adalides de la verdad y la justicia". ‚
Sin embargo, puesto en la función por la voluntad de los colegas sabemos que del
Tribunal se espera una actuación eficaz y objetiva.

En qué momento comienza a actuar el Tribunal de Ética?

Cuando se efectúa una presentación ante el Colegio que alude a una cuestión ética, el
expediente es girado al Tribunal para que tome conocimiento y se expida en
consecuencia.
Las situaciones que se presentan se pueden tipificar de la siguiente manera:
Caso 1) Denuncia del organismo catastral contra un matriculado que hace caso omiso de
requerimientos formulados por la entidad, respecto de tareas de agrimensura reguladas
por la Ley de Catastro. Agotadas las instancias administrativas procurando la

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CÁTEDRA DE TRABAJO FINAL Capítulo I: EL EJERCICIO PROFESIONAL

concurrencia del profesional para salvar las omisiones o deficiencias consignadas en el


expediente administrativo, la institución gira las actuaciones al Colegio denunciando el
comportamiento del agrimensor.

Caso 2) Denuncia de un comitente contra el profesional a quien ha encomendado una


tarea de agrimensura y que -a su juicio- no ha cumplimentado debidamente lo pactado.
En la mayoría de los casos -además- se han percibido los honorarios por adelantado.

Caso 3) Denuncia de un matriculado contra otro matriculado.

a) El denunciante argumenta que otro profesional ha actuado deslealmen-


te o que ha sido agredido públicamente, en expediente administrativo o judicial.

b) El actor solicita ser investigado por el Tribunal, en razón de expresiones de otro


colega que afectan su buen nombre y honor.

Caso 4) Actuación de oficio. El Tribunal toma conocimiento en forma indirecta de un


hecho que -presumiblemente- tiene el carácter de falta de ética profesional por parte de
un matriculado y resuelve investigar por sí, sin que medie denuncia alguna, por la
relevancia del hecho.

Los casos de denuncia de ejercicio ilegal de la profesión no son de competencia del


Tribunal de Ética.

Cuando ingresa la denuncia -prima facie- al Tribunal, es analizado en profundidad el


contenido de la nota presentada por el actor con el fin de conocer con exactitud, si el
tema a tratar es de su competencia.
Cuando se trata de presentaciones efectuadas por el organismo catastral por la falta de
respuesta obligada del profesional actuante (Caso 1), se puede decir que la imposición
del Tribunal es inmediata.
Es en el caso de la presentación del comitente contra el profesional (Caso 2) donde hay
que prestar mucha mayor atención al cuerpo del texto que alude concretamente al hecho
denunciado y del cual se responsabiliza al profesional. El común de los actores, en
oportunidades, suele confundir algún desacuerdo circunstancial, con una falta de ética.
Una adecuada interpretación del caso se ve favorecida cuando la presentación se
encuentra acompañada por la mayor cantidad de elementos de prueba.

En el Caso 3) la exposición del actor suele ser más inequívoca respecto del carácter de la
denuncia y de la naturaleza ética del hecho señalado.
Ante la inexistencia de un denunciante concreto (Caso 4) el hecho presumiblemente
violatorio de una norma ética es descrito en detalle en un ACTA que redactan y firman
dos miembros del Tribunal, la cual sirve de encabezamiento al proceso de investigación
que se inicia posteriormente.
Finalmente, dos acotaciones:
a) Previo a este primer tratamiento, es de rigor que si entre el actor o el denunciado
existe alguna relación de parentesco, amistad o enemistad manifiesta o algún tipo de
relación de dependencia con algún miembro del Tribunal, éste se excuse y sea
reemplazado por su suplente.

b) En el caso de que el Tribunal llegue a la conclusión de que la presentación es


manifiestamente improcedente, se notifica al actor de tal resolución y se esboza alguna
sugerencia si correspondiera.
Este momento del procedimiento que consiste en examinar la presentación escrita del
actor es decisorio respecto de la pertinencia de la participación del Tribunal y si el
contenido material y formal de la presentación reúne los requisitos mínimos de una
denuncia por un hecho de naturaleza ética.

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CÁTEDRA DE TRABAJO FINAL Capítulo I: EL EJERCICIO PROFESIONAL

Aceptada la denuncia el Tribunal procede inmediatamente a requerir del actor, la


ratificación de la misma por escrito o concurriendo a la sede del Tribunal.

En tanto no se trate de una imposibilidad manifiesta, resulta preferible la presencia del


actor ante el Tribunal entendiendo que la entrevista es una buena oportunidad para
abundar en detalles y aclaraciones atinentes a la causa, más allá de todos los elementos
que se aportan en la presentación. Quizás lo más relevante de este momento reside en la
oportunidad que tiene el Tribunal de inferir qué resultado procuraba alcanzar el
denunciante con su acción; si una condena, o una reacción oportuna del profesional y
una salvaguarda de los intereses en juego.

Cuando la naturaleza del problema o el deterioro de las relaciones interpersonales no es


significativo, si el Tribunal vislumbra una posibilidad de acercamiento entre las partes,
se hace uso de la atribución de asumir el carácter de árbitro o amigable componedor,
contemplado por la ley .
Obtenido el consentimiento de las partes a estos fines, se labra un ACTA cuyo contenido
en síntesis, es el siguiente:
1)Ambas partes manifiestan interés en superar el conflicto planteado

2) Las partes requieren expresamente del Tribunal sus buenos oficios para arribar a una
solución que contemple los derechos y obligaciones del actor y del denunciado.
3) Ambas partes se someten a lo que disponga el Tribunal sin ningún tipo de
condicionamiento, a los fines enunciados en punto 2).
Estos tres puntos sólo representan un esquema general que se adecua y se completa
convenientemente para cada caso particular.

Una vez ratificada la denuncia, corresponde poner en conocimiento del denunciado las
acciones iniciadas en su contra, para lo cual se lo cita en día y hora prefijado para su
comparencia, facilitándosele en dicha oportunidad el expediente para su lectura y
notificación del plazo otorgado para presentar el descargo correspondiente.

El escrito redactado por el profesional respondiendo a los cargos en su contra se


incorpora a las actuaciones, como así también todo documento que aporte como
elemento probatorio de sus dichos.
Si lo considerase necesario, el Tribunal dispondrá -para una mejor comprensión del caso-
de medidas probatorias complementarias, de lo cual se notifica a las partes en plazos
perentorios.
A continuación, el Tribunal designa a uno de sus miembros para que proceda a estudiar
las actuaciones y elabore un informe detallado para el tratamiento del caso en reunión
plenaria. Desde ese momento el vocal designado debe abocarse al estudio exahustivo de
la causa a partir del cuerpo del expediente producido por el Tribunal desde la
presentación inicial del actor.

El primer objetivo que debe fijarse el miembro informante es el de clarificar feha-


cientemente si el matriculado ha incurrido en la falta de ética que se denuncia y a ello
debe conducir el Informe encomendado, en el que deberá presentar los hechos
ordenados y relacionados de la manera más clara posible. Su conclusión deberá
sostenerse a partir de proposiciones fundadas en los hechos probados y enmarcarse en el
cuerpo normativo que regula el ejercicio profesional.

En este momento es de resaltar el alto grado de objetividad del cual debe estar revestido
el miembro informante, en orden a la actuación específica y probada de las partes en
conflicto (denunciante y denunciado), teniendo como marco de referencia, en principio, el
vínculo contractual, las reglas que regulan el ejercicio profesional y/o los deberes que
impone la ética profesional. Esta es la circunstancia -además- en la que un miembro del
Tribunal arriesgará una opinión ante sus pares, respecto de la presunta inocencia o
culpabilidad del matriculado, en base a la existencia de una semiplena prueba.

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CÁTEDRA DE TRABAJO FINAL Capítulo I: EL EJERCICIO PROFESIONAL

En el caso de que la conclusión del Informe sea que no existe mérito suficiente para la
iniciación de un proceso al matriculado y el Tribunal acuerda en el mismo sentido, se
rechaza la presentación del actor. La notificación de esta decisión se realiza en forma
fehaciente tanto al denunciante como al denunciado, archivándose a continuación las
actuaciones.

El caso contrario, esto es, cuando el miembro informante arriba a la conclusión de que el
matriculado ha transgredido una norma ética merece una mayor consideración, en razón
de que es la circunstancia que permite mostrar el desarrollo del procedimiento en toda su
extensión.

Previamente a esta descripción, se hace necesario hacer algunas consideraciones


respecto del marco legal que regula todo este accionar del Tribunal
El marco normativo al cual éste debe ajustar su acción, está dado por la Ley de creación
del Colegio cuyo objetivo general es la regulación del ejercicio profesional y en cuanto al
tema que nos ocupa, el objeto protegido es la dignidad de la profesión.

Esta ley en nuestro caso consta de 5 Títulos y de ellos, el Título III trata a lo largo de 5
Capítulos, el Régimen Ético y Disciplinario. Cabe señalar que independientemente del
contenido específico del Título III, la norma en diversos artículos de los otros Títulos
expresa imperativamente que el servicio profesional deberá efectivizarse de conformidad
a las normas de la ética profesional y que el Colegio de Agrimensores está obligado a
velar por el cumplimiento de dichas reglas y de imponer sanciones a quienes las
transgredían.

El Título III (Régimen Ético y Disciplinario) en su Capítulo I establece cuales son las
obligaciones de los agrimensores en el contexto del ejercicio de la profesión; el Capítulo
II contiene la enunciación de las reglas éticas agrupadas bajo el supuesto de que una
manera genérica de atentar, atacar o lesionar el objeto protegido se puede dar bajo tres
hipótesis, no excluyentes entre sí; esto es, por faltas para con el comitente, para con el
colega y para con la profesión; el Capítulo III configura el órgano que ejercerá la
potestad disciplinaria en cuanto a cantidad y calidad de los miembros que lo integrarán;
el Capítulo IV establece el procedimiento al cual deberá ajustar su actuación el Tribunal y
la escala de sanciones, y finalmente, el Capítulo V trata de los recursos , sede de
presentación y plazos estipulados.

En la jurisdicción de nuestra provincia además, el Tribunal de Ética recurre al Decreto


Nacional 1099/84 en forma complementaria, principalmente en lo atinente a las normas
de procedimiento.

Retornando al momento en que el miembro informante arriba a la conclusión de que el


hecho denunciado está suficientemente probado, el Informe debe completarse con una
enunciación detallada de las circunstancias que dieron origen a la vinculación entre el
actor y el denunciado, el grado de materialización de la relación contractual si existiese o
que debiera existir, las notificaciones que se hubiesen producido entre las partes previo a
la denuncia, en qué medida hubo probadas intenciones de resolver el entredicho por
ambas partes y toda otra información fehaciente que permita orientar e ilustrar al
Tribunal sobre la naturaleza ética del problema y que aporte elementos de juicio que
sean concurrentes a la configuración de la estructura del acto moral involucrado en la
denuncia.

El análisis del acto moral debe partir de la explicitación de sus fases o aspectos, así como
del modo de cómo se articulan estos entre sí. En este sentido debemos señalar que el
acto moral se estructura a partir de un motivo o impulso para alcanzar un determinado
fin, a condición de que el sujeto sea consciente de dicho motivo y consecuentemente,
tenga conciencia del fin que persigue. Más, el fin trazado por la conciencia implica

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CÁTEDRA DE TRABAJO FINAL Capítulo I: EL EJERCICIO PROFESIONAL

asimismo la decisión de alcanzarlo. Y esta voluntariedad es lo que tipifica plenamente al


acto moral. Completan esta estructura el resultado del fin perseguido y sus
consecuencias objetivas, o sea, el modo que este resultado afecta al otro o a los demás.
Por ende, quedan fuera de la calificación de actos morales, todos aquellos actos que son
estrictamente personales por sus resultados y sus efectos. ƒ

También es deseable que -siguiendo con el desarrollo del Informe- se discriminen los
aspectos objetivos de los subjetivos involucrados en el acto, sin que ello presuponga una
intención reduccionista hacia uno u otro aspecto, por cuanto se parte del principio de que
el acto moral conforma una unidad a través de las relaciones mutuas entre las diversas
fases o aspectos anteriormente descriptos.

En su tramo final el Informe aborda la etapa que representa la esencia de la función de


todo Tribunal de Ética: La valoración moral.

Vamos a decir que la valoración -en el caso que nos ocupa- es el acto por el cual
atribuimos un valor moral al hecho caracterizado y calificado en el Informe. Conviene
señalar que este atribuir no está utilizado en el sentido de dar valor sino como la acción
de reconocer el que la cosa (hecho moral) tiene. „
En consecuencia, en este acto están presentes tres elementos, a saber:

1) El sujeto que valora


2) El objeto valorado
3) El valor atribuible

Caractericemos a estos tres elementos:

1) El sujeto que valora es en nuestro caso el Tribunal de Ética, como órgano que ejerce
la potestad disciplinaria en la estructura legal de la organización profesional. Tiene a su
cargo la formación de la causa disciplinaria y el juzgamiento de los matriculados en lo
concerniente a su conducta profesional.
El Tribunal es el sujeto que evalúa la acción del matriculado aprobándolo o reprobándolo;
esto es, mide cómo afecta dicha acción al denunciante y/o a la sociedad en general. Esta
valoración debe consistir en la estimación del valor de la acción denunciada, en la
situación dada.

2) El objeto valorado por el Tribunal de Ética es siempre un hecho humano moral (actos
morales o juicios morales) que por sus resultados y consecuencias afecta a quién ha
efectuado la denuncia.
El Tribunal parte del principio de que la conducta moral -el objeto valorado- es para el
matriculado, una conducta obligatoria y debida en los términos que le fija la ley para el
ejercicio de su profesión: "...con sujeción a las normas técnicas y legales, a las reglas de
ética y a las necesidades de la comunidad...".

3) El valor atribuible, en consonancia con lo expuesto anteriormente, debe ser siempre


de naturaleza moral y su sostén, el hecho moral concreto caracterizado en el Informe.
Ahora bien, el acto moral no puede ser calificado sino en relación con el código moral que
rige en la comunidad involucrada; en nuestro caso, la comunidad de los agrimensores.
De allí que la fuente proveedora de los preceptos morales rectores, que representan el
deber ser, es el Código de Ética (Capítulo II, Título III). Finalmente, es de hacer notar
que en la mayoría de los Códigos de Ética se hace expresa mención de que las reglas
explicitadas en la norma "no implican la negación de otras no expresadas y que puedan
resultar del ejercicio profesional consciente y digno". La razón de esta licencia reside en
que la singularidad, novedad y sorpresa de cada situación real, dan lugar a una
diversidad de actos morales, y por ello, las soluciones a los casos reales también
resultarán diversas.

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CÁTEDRA DE TRABAJO FINAL Capítulo I: EL EJERCICIO PROFESIONAL

El momento de la valoración moral es el momento de la sabiduría, si por sabiduría se


entiende una concepción justa de los fines de la vida. …
Esto es así porque la valoración es un proceso complejo en el cual interviene un factor
personal, además del momento histórico que nos toca vivir y del ambiente colectivo
(corporativo, étnico, cultural,...) que nos circunda.
No nos induzca a error la existencia aparente de valoraciones que simulan ser de una
evidencia indiscutible y que cuentan con nuestro propio asentimiento. Apenas se las
estruja, se desvanecen.

Tampoco es posible señalar una valoración universal, permanente o invariable, acatada


en todos los tiempos por todos los seres humanos. Sin ir más lejos, sabemos que la
filosofía aspira a la universalidad por su naturaleza misma; ergo, la verdad filosófica
debiera ser una. Sin embargo, sabemos de una filosofía occidental y otra oriental, de una
filosofía griega y otra moderna, de una realista y otra idealista.
Lo que ocurre es que cada filosofía es la expresión de una valoración distinta. †

El Informe concluye con la valoración moral y se pone a consideración del Tribunal en


sesión plenaria.
Se debate sobre los fundamentos vertidos en el documento a los efectos de su
perfeccionamiento y una vez acordada su aprobación por unanimidad o por simple
mayoría se pasa a la etapa de la ponderación de la falta cometida, que tiene como
consecuencia inmediata la fijación o establecimiento de la sanción a aplicar en el caso en
tratamiento.
Se dice que "la ley y los tribunales se equivocan a menudo ¡pero no dudan jamás!".

La ley exige obediencia y sus sanciones pueden ser desagradables; y esto es así a pesar
de que los sistemas legales se esfuerzan por imponer los principios de la razón y
moralidad que constituyen la justicia. Mas, la justicia absoluta es inalcanzable.
"Una ley para el león y para el buey, es una opresión". La ley justa para el león puede
ser injusta para el buey, y viceversa.
La sanción que impone el Tribunal de Ética -en lo formal- tiene el carácter de una pena
administrativa correccional y se regula dentro de los límites dejados por el arbitrio
judicial teniendo en cuenta las circunstancias atenuantes o agravantes. En su esencia, la
sanción al matriculado es una pena de carácter moral porque recae fundamentalmente
sobre el honor del profesional. Equivale a degradar en el sentido de que se deshonra
legalmente a quién se ha deshonrado por su conducta.

La escala de sanciones prevista en esta jurisdicción es la siguiente:

1) Apercibimiento privado o público

2) Multa

3) Suspensión de hasta un año en el ejercicio profesional

4) Cancelación de la matrícula

La sanción debe entenderse como una retribución por el mal que se ha cometido.
Cuando decimos "errare humanum est" nos estamos llamando a la realidad de nuestra
condición; sobre la base de reconocer esos errores y de asumirlos, reside nuestra
posibilidad de crecer. Y es ese crecimiento espiritual el aspecto fundamental de nuestra
capacidad humana.
De allí que el fin último del castigo deba ser la reconciliación: reconducir al infractor a la
reflexión sobre sí mismo y al justo empleo de su libertad, para que pueda volver a
estimarse y a sentirse responsable; y de esta manera pueda reinsertarse en la
comunidad. El castigo es necesario, pero también lo es la reconciliación. ‡

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CÁTEDRA DE TRABAJO FINAL Capítulo I: EL EJERCICIO PROFESIONAL

Acordada la pena a aplicar, el Tribunal está en condiciones de elaborar un proyecto de


RESOLUCION de la sanción que debería aplicarse al matriculado, por la falta cometida.

La estructura de este documento, como sabemos, consta del VISTO, los


CONSIDERANDOS y la parte resolutiva.
En el VISTO, se identifica el expediente administrativo que contiene la denuncia origen
de las actuaciones y el marco normativo al cual se ajusta el Tribunal.
En los CONSIDERANDOS se señala sintéticamente el procedimiento seguido por el
Tribunal y en forma concisa se alude a la caracterización de la trasgresión denunciada, a
las pruebas fehacientes aportadas y calificadas, a partir de las cuales el Tribunal infiere la
naturaleza moral de la falta, para concluir con la valoración moral del hecho denunciado,
probado y ponderado.

La parte resolutiva: Su contenido es escueto y se remite a la individualización de los


deberes y disposiciones violados según lo preceptuado y tipificado en la ley que regula el
ejercicio profesional de la jurisdicción. Asimismo, expresa la sanción conforme a la
calificación de la falta cometida y ordena al Consejo Directivo la ejecución de la pena
disciplinaria, con el tipo de publicidad que correspondiera.

La ley que regula el ejercicio profesional en la Provincia de Córdoba, en su Art. 56 "in


fine" dice que el Tribunal "...deberá requerir asesoramiento jurídico letrado en todo
proceso de aplicación de sanciones."

En consecuencia, una vez elaborado el proyecto de Resolución de la sanción a aplicar al


denunciado, todas las actuaciones son giradas a la Asesoría Letrada del Colegio para su
dictamen.
En términos generales, el contenido de dicho dictamen comienza con la identificación del
denunciante, la del denunciado y con la descripción del hecho señalado por el actor.
Describe las etapas procesales llevadas a cabo por el Tribunal y analiza los fundamentos
elaborados respecto de la naturaleza de la falta, el grado de relevancia de la misma y la
prueba merituada al efecto.

Finalmente, hace una valoración normativa a los fines de la tipificación de la conducta y


su encuadre dentro de lo preceptuado -en general- en el articulado de la ley de ejercicio
profesional y del Código de Ética en particular.
La experiencia nos ha demostrado que este requisito de tener presente lo manifestado y
producido por el Asesor Letrado, previo a emitir la Resolución de la sanción, es altamente
beneficioso respecto de la seguridad jurídica y el debido proceso que debe garantizar
todo el procedimiento, como así también respecto de la protección de los derechos
subjetivos de las partes intervinientes.

La opinión del Asesor Letrado en lo relativo a la sanción proyectada por el Tribunal, no es


vinculante, por cuanto ésta es una facultad exclusiva del Cuerpo.
Producido el dictamen e incorporado al expediente, el Tribunal finalmente emite la
RESOLUCION de la sanción y copia de la misma es girada al Consejo Directivo para su
aplicación y constancia en el legajo del matriculado.

En el término de estos 10 años de actuación del Tribunal, se dictó Resolución de sanción


en cuatro oportunidades, las que se discriminan de la siguiente manera:
2 apercibimientos privados
1 apercibimiento público
1 suspensión de la matrícula profesional por el término de un año.
Los reclamos en contra de la actuación profesional en el mismo período suman 30
expedientes aproximadamente.
La diferencia entre estas dos cantidades tiene su explicación en la reacción oportuna del
profesional cuestionado, frente a la intervención del Tribunal.

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CÁTEDRA DE TRABAJO FINAL Capítulo I: EL EJERCICIO PROFESIONAL

Salvada fehacientemente la causa que originara la denuncia, el expediente pasa a


reserva por tres meses y posteriormente se archiva.
Este resumen estadístico lo consignamos por entender que puede servir como un
indicador del comportamiento profesional dominante en nuestra jurisdicción.

Su valoración queda reservada a cualquier legítimo interesado.

Epílogo
En la función de jueces de ocasión que nos toca desempeñar, debemos asumir
plenamente la responsabilidad que conlleva el juzgar a nuestros pares. Y en una época
signada por el pragmatismo tenemos que estar alertas para no dejarnos seducir por lo
que parece verdadero a primera vista. Tampoco sirve decir que todo sucede de acuerdo
con la voluntad de Alá -que puede ser irrefutable- pero que no nos proporciona una vía o
modo para la indagación racional.

Estimamos que la reflexión profunda sobre el problema moral es el único recurso para
sortear las dificultades que nos presenta el tratamiento de los problemas de la ética
profesional.

Prof. Ing. Agrim. José Nicolás Espada

8- LA ACTUALIZACIÓN PROFESIONAL Y EL POSTGRADO

Informe Coneau - Escuela de Agrimensura de la F.C.E.F.y N. – U.N.C.

GUIA PARA LA SUBCOMISION DE CARRERA SECCION B

ORIENTACIONES PARA EL ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN Y LA PRODUCCIÓN


DE UN DIAGNÓSTICO DE LA CALIDAD ACADÉMICA DE LA CARRERA

AGRIMENSURA

34. Analizar la estructura de cada uno de los planes de estudio vigentes teniendo
presente el objetivo de la carrera y el perfil del egresado. Analizar la correspondencia
entre los contenidos generales, la denominación del título que otorga la carrera y sus
alcances, definidos en la Res. ME 1054/02. Si la carrera presenta orientaciones, analizar
la adecuación de la apertura del plan para dar lugar a las mismas.

Perfil del egresado


Plan de estudios

El Plan de Estudio actual, como los anteriores, fue diseñado a partir del perfil del
egresado que se desea formar y de las incumbencias profesionales del Ingeniero
Agrimensor.
Por consiguiente, el desarrollo de los contenidos curriculares en cada asignatura y la
relación definida por el sistema de correlatividades del plan de estudios, posibilitan
aprender los conocimientos básicos, las respuestas tecnológicas y la instrumentación
necesaria para la resolución de los problemas y el desarrollo de proyectos que tiene
asignado el alcance del título y que caracterizan el perfil profesional del Ingeniero
Agrimensor. La currícula no presenta orientación formando un profesional con el perfil
adecuado para que en estudios de postgrado pueda orientar su vocación en la oferta post
titulación.

35. Respecto al plan de estudios:

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CÁTEDRA DE TRABAJO FINAL Capítulo I: EL EJERCICIO PROFESIONAL

- Verificar la inclusión de los contenidos curriculares básicos de Ciencias Básicas,


Tecnologías Básicas, Tecnologías Aplicadas y Complementarias definidos en el
Anexo I de la Res. ME 1054/02.
- Analizar si el plan de estudios incluye contenidos de ciencias sociales y
humanidades, si asegura el nivel de conocimiento del idioma inglés y el desarrollo
de las habilidades para la comunicación oral y escrita.
- Analizar la distribución de las actividades curriculares y de la carga horaria según
los diferentes bloques, considerando la correspondiente distribución de disciplinas
de Ciencias Básicas, en el marco de la recomendación indicativa formulada en la
Res. ME 1054/02.
- Evaluar el papel que desempeñan las actividades optativas para alcanzar el perfil
del egresado.
- Evaluar la integración vertical y horizontal de los contenidos y la enseñanza de
los contenidos en orden de complejidad creciente. Indicar la existencia de
instancias integradoras con la participación e interacción de docentes y analizar
su impacto en la carrera.

El plan de estudios cumple con las disposiciones de la Resolución ME 1054/02, tanto en


el plan vigente (2001) como en el anterior (1989), última oportunidad en que se realizó
una actualización y adecuación importante de la currícula.
La propuesta académica aborda la totalidad de los contenidos curriculares básicos que se
consideran necesarios para la formación del futuro profesional, según puede analizarse
en la nominación de las asignaturas y los contenidos de cada una de ellas.

La Carrera considera que la mayor carga horaria de las tecnologías aplicadas se


corresponde y justifica en la necesidad de cubrir los muy diversos contenidos específicos
requeridos para la formación de un Ingeniero Agrimensor.
Con relación a los criterios de intensidad de formación práctica, la totalidad de las
materias incluyen éstas actividades, por lo que se cubre con generosidad lo pautado en
la Resolución. En las materias de Ciencias y Tecnologías Básicas se pone el énfasis en la
Formación Experimental y la Resolución de Problemas; en las de Tecnologías Aplicadas y
Complementarias además de éstos aspectos, se pone el acento en tareas de Proyecto y
Diseño.

El Trabajo Final de la Carrera que realizan los alumnos individualmente o en grupos de


dos personas, se plantea como práctica supervisada y siempre como el desarrollo de un
proyecto, investigación o estudio concreto. Frecuentemente se realiza como una
asistencia técnica a diferentes sectores, empresas, instituciones u organismos; requiere
una dedicación de 300 horas, bajo la supervisión del Asesor del Trabajo, que es un
docente o un profesional externo, especializado en el tema de que se trata. De esta
manera en la mayoría de los casos se cubre el requerimiento de práctica supervisada.
También se realizan pasantías de estudiantes en el sector productivo y de servicios,
administradas por la Secretaría de Extensión de la UA.
En definitiva se cumple en su totalidad con los requerimientos de contenidos básicos,
carga horaria y criterios de intensidad de formación práctica de la Resolución 1054/02,
con la única excepción de la práctica profesional supervisada que se cumple
parcialmente.

La integración horizontal de las actividades curriculares se realiza en dos ámbitos


académicos: en los Departamentos, respecto a las asignaturas de la misma área de
conocimiento, y en la Escuela de la Carrera en su totalidad.
El actual plan de estudios (2001) no incluye actividades curriculares optativas, ni define
orientaciones. El Plan de Estudios 1989 contaba con actividades curriculares optativas,
particularmente del área de Tecnologías Aplicadas, pero las mismas se eliminaron de
acuerdo a lo recomendado por el CONFEDI.
Debe destacarse que a diferencia de lo que ocurría antes del nuevo plan de estudios, en
la actualidad existe una muy variada oferta de cursos de postgrado a nivel de Maestría

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CÁTEDRA DE TRABAJO FINAL Capítulo I: EL EJERCICIO PROFESIONAL

(muchas de ellas con materias gestadas en las optativas / electivas del grado) que ha
hecho recomendable que las asignaturas especializadas de orientación específica ya no
tengan razón de ser en el grado y migren a su lugar natural, el postgrado (esto también
facilitaría mantener duraciones efectivas razonables para la carrera).

La Escuela a través del Departamento de Agrimensura ha realizado reuniones de


docentes a lo largo de un día completo donde a la mañana se analizaban los contenidos
y metodologías de enseñanza por áreas (Área Básica, Área Geotopocartográfica
(Geometría Aplicada) y Área Ordenamiento Territorial (Agrimensura Legal) y a la tarde
en conjunto para todas las materias. Estas actividades han fortalecido el conocimiento y
la comunicación entre las Cátedras.
En general la distribución de materias dada por el plan de estudio ofrece una integración
horizontal natural y racional entre las materias dictadas.
Existe, y el plan de estudio así lo prevé, una actividad integradora en el área de
conocimiento de las Tecnologías Aplicadas, con el desarrollo del Trabajo Final. resulta
común que docentes de varias Cátedras se encuentren ligados a través de un Trabajo
Final.
Uno de los objetivos del plan de mejora de optimización de contenidos y de gestión del
currículo en desarrollo es el de potenciar la adecuada integración horizontal y vertical de
los contenidos.

Consideraciones específicas para la carrera de Agrimensura en el área de


POSTGRADO

Impacto en Agrimensura

La necesidad de incorporar nuevos contenidos a la currícula de grado, ha


motivado esta planificación con el fin de obtener una futura formación, del plantel
docente y a mediano plazo, con la creación de una Carrera a nivel de Maestría con
mención en Agrimensura, Geodesia, Cartografía y Mediciones Especiales.
Para ello se procurará incentivar a los Docentes, que mejoren o incrementen su
formación, en el segmento del Postgrado.
La Maestría ha desarrollar, cuando se cuente con el plantel de docentes con
postítulo, tiene el propósito de profundizar la formación teórica de sus egresados y
capacitarlos para la Investigación Científica- Tecnológica y en el desempeño de tareas
Profesionales.
Estos docentes posibilitarán la consolidación de grupos de investigación y
desarrollo, también se destaca que los egresados de maestría son potenciales candidatos
para estudios de doctorados. Estos docentes con postítulos son los que en el futuro
estructurarán el plan de estudios de la maestría en gestión y serán los encargados de
impartir la carga horaria de las materias que se diseñen.

Acciones

Las acciones que se implementarán serán básicamente, luego de un estudio de la


oferta de postítulos, en el incentivo a los docentes de menor edad y que demuestren
interés en acrecentar su formación.
Con las acciones a implementar, se espera que en el corto y mediano plazo (entre
2 y 5 años), el número de docentes con postítulo se incremente en un 20% del plantel de
la Escuela de Agrimensura.

Indicadores de Avance

Incremento de Docentes con postítulo.


Incremento de Docentes Maestrando o Doctorando.
Incremento de alumnos que participen en Proyectos de Investigación.
Incremento de áreas y equipamiento destinado a la Investigación.

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