Вы находитесь на странице: 1из 6

REPRODUCCIÓN

Una de las características más importantes de los seres vivos es su capacidad de


reproducirse, es decir, formar nuevos organismos a partir de uno o dos
progenitores, esta característica les ha dado a muchos organismos la oportunidad
de perpetuarse y preservar la especie. Existen dos formas de reproducción:
sexual y asexual.

 Reproducción asexual: Es la formación de un nuevo individuo a partir de


las células de un solo progenitor, estos se pueden multiplicar por división,
fragmentación o gemación, en la que una parte del cuerpo del progenitor
forma una yema que posteriormente se separa y se convierte en un
individuo nuevo. (ver fig.1.1)

Esponja en gemación

Por otra parte la lombriz de tierra y las estrellas de mar, entre otros muchos más
se reproducen por fragmentación. Mediante este proceso el cuerpo del progenitor
se rompe en uno o varios pedazos, a partir de los cuales se forman organismos
descendientes idénticos. Si una estrella de mar es rota a la mitad o fragmentada
en cada uno de sus brazos, a partir de cada fragmento se forma una nueva
estrella de mar. (Ver fig.1.2) (Young, 2004).
A continuación conocerás algunos tipos de reproducción asexual.

Esporulación: se presenta cuando una célula genera diversas células hijas con la
misma información hereditaria, y tiene la capacidad de ser desplazadas para vivir
de manera independiente. Estas células hijas reciben el nombre de esporas.
Diversas bacterias, algas, hongos, y algunas plantas como los helechos se
reproducen por esporulación. (fig. 1.3)

División directa o bipartición: En este tipo de reproducción, el núcleo de una


célula, así como su citoplasma, se dividen por la mitad, formando eventualmente
dos células hijas idénticas. Organismos unicelulares como el paramecio pueden
reproducirse por bipartición.

Este grupo posee una característica muy destacable que reside en su capacidad
de regeneración. La planaria puede reproducirse sexual o asexualmente. En el
segundo caso, la planaria adulta puede fragmentar su cuerpo en unidades más
pequeñas que regeneraran un animal completo. (fig. 1.4)

Fragmentación: en este proceso, un grupo de células o un tejido, puede


regenerar al organismo que lo origino. En las plantas, un tallo, un trozo de raíz o
una rama bastan para propagar al organismo, como en los casos del geranio, la
caña de azúcar y la uva. Cuando el proceso de reproducción por fragmentación
ocurre vegetal, recibe el nombre de propagación vegetativa.

Una ventaja de la reproducción asexual es la capacidad que tienen los


organismos para reproducir una gran cantidad de descendientes, otra ventaja es
que existe menos gasto de energía. No obstante, en la reproducción asexual, toda
la descendencia tiene la misma información genética, por lo que en eventos como
una enfermedad que ataque a un organismo, se tiene una gran probabilidad de
que ésta se propague fácilmente a toda la población. (Fuentes, Ciencias
biológicas).

Fig.1.3 Los helechos crecen en


lugares húmedos y con sombra,
éstos pueden reproducirse por
esporulación.
Fig.1.4 La planaria es un animal que vive en
lagos, y ríos. Cuando se fragmenta, cada trozo
puede completar las partes faltantes para
producir un nuevo organismo.

 Reproducción sexual: Ocurre cuando dos progenitores se unen y


contribuyen con una célula especializada (óvulo y espermatozoide) para
formar uno o varios descendientes. Cada padre otorga al descendiente su
propia carga genética. Este tipo de reproducción implica la fusión de
gametos masculinos y femeninos para formar un huevo. (ver fig.1.5)
(Young, 2004).

Fig.1.5 La unión de los gametos haploides (n)


lleva a la formación del huevo diploide.

La reproducción asexual origina organismos idénticos al progenitor; en la


reproducción sexual la descendencia es diferente de los progenitores; es de decir,
se produce diversidad en la descendencia.

Si la especie humana se reprodujera asexualmente nuestros rasgos, estatura,


complexión y muchas otras características serian idénticas. Debido a que nuestra
reproducción es de tipo sexual, estas características y otras son muy distintas, e
incluso diferentes de las de nuestros padres y hermanos.

El estudio de la evolución de los seres vivos nos permite conocer el éxito que
significo para la vida la reproducción sexual. En los primeros mil millos de años de
vida en la tierra, el único tipo de reproducción que existió fue la asexual. En ese
entonces se represento muy poca variedad de las formas vivas, y en su mayoría
eran microorganismos acuáticos. No obstante el aparecer de la reproducción
sexual, la descendencia de los organismo presentó variabilidad, por lo que las
diferencias en la formas vidas permitió una evolución más acelerada, y la aparición
de una mayor diversidad. Gran parte de los grupos biológicos que existen
actualmente tiene un parentesco directo con aquellos ancestros de reproducción
sexual. (Young, 2008).

En 1838, Charle Darwin concibió el mecanismo conceptual que explica el


fenómeno de la evolución en los seres vivos; el de la selección natural. La teoría
evolucionista de Darwin señala que el mundo no es estático, sino que evoluciona
en un proceso gradual y continuo, por lo cual los organismos semejantes actuales
están emparentados con un antepasado común. Ahora bien si todos los
organismos que han existido y que aún viven en el plante tierra tienen un origen
común ¿cómo es que existe tal diversidad de especies?, ¿cuál es el origen de
dicha biodiversidad?, para contestar estas preguntas, Darwin describió e introdujo
el termino de la selección natural para explicar el cambio en los seres vivos. Su
teoría, en resumen dice lo siguiente: todas las especies tienden a aumentar en
razón geométrica, pero en cada generación el número de individuos permanece
casi constante, y así es como en los organismos se da una lucha por el espacio y
por los alimentos. Entre los individuos de cada especie aparecen variaciones o
cambios que pueden heredar a sus hijos; con el tiempo estas variaciones, llegan a
ser tantas que finalmente desembocan en la formación de una nueva especie. Con
este esquema es de suponer que la evolución es un proceso oportunista, pues se
sirve de las acciones de variabilidad que le dan a algunos seres vivos ventajas en
la competencia con otras especies o con la propia. Esto se puede tomar como la
selección y la sobrevivencia del más apto. Así, pues, la selección natural y la
variación explican el proceso evolutivo y, por lo mismo, el origen de las especies y
la biodiversidad de los organismos.

El resultado o consecuencia más importante de la evolución es la adaptación o


manera en que los organismos se adecuan al medio en que viven, es decir, la
adaptación es una consecuencia resultante de la selección natural de los
organismos en su constante lucha por sobrevivir. (fig.1.6). (Brayan.2001).

Fig.1.6 En 1838, Darwin concibió el mecanismo


conceptual que explica el fenómeno de la evolución
en los seres vivos; es decir, el mecanismo de
diferenciación progresiva de los organismos, el de la
selección natural, dado a conocer en 1859 en su
libro el origen de las especies, que sentó las bases
del conocimiento moderno y científico de la
evolución.
Otro científico dedicado al estudio de las especies fue Jean Baptiste Lamarck
quien se unió con Darwin al llegar a la misma conclusión gracias a sus estudios.
(fig.1.7). (Brayan, 2001).
FUENTES DE CONSULTA

CIBERGRAFÍA

www.biografíasyvidas.org.ampliandocultura(Brayan,2001).

BIBLIOGRAFÍA

Young, A.2004.Biología II. Nueva imagen, México


Fuentes.M. Ciencias biológicas. Grupo cultural propuesta XXI.México.