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La métrica es el conjunto de regularidades formales y sistemáticas que caracterizan la poesía

versificada y la prosa rítmica. El estudio métrico comprende tres partes fundamentales: el


verso, la estrofa y el poema.1

La métrica es la cantidad de sílabas fonéticas que tiene cada verso.

To / das / las / ro / sas / son / la / mis / ma / ro / sa — 11

En la métrica es necesario tomar en cuenta lo siguiente:


 La sinalefa.
 La diéresis.
 La acentuación de la última palabra de cada verso.
 La sinalefa. Cuando una palabra termina en vocal y la siguiente empieza con vocal,
se unen ambas vocales en un diptongo. La conjunción "y" se toma en su sonido
vocálico. La "h" no interfiere en la formación de la sinalefa.
o has / ta el / pe / na / cho / tor / na / di / zo y / frá / gil. = 11 y / to / do un / co / ro in
/ fan / til —

URL del artículo: http://www.ejemplode.com/11-escritos/226-


ejemplo_de_metrica.html
Fuente: Ejemplo de Métrica

Sinalefa
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Una sinalefa es una figura de transformación que consiste en pronunciar con un solo golpe de
aire la última sílaba de una palabra que termine en vocal y la primera de la siguiente, si
comienza con vocal o hache muda. La RAE la define como una unión en una única sílaba de
dos o más vocales contiguas pertenecientes a palabras distintas12 Se tiene en cuenta para la
elaboración de la métrica en textos escritos en verso.

Por ejemplo: el verso "Los hombres de antaño..." se pronuncia en voz alta de la siguiente
manera:

los / hom / bres / dean / ta / ño.

Si no se tomara en cuenta la sinalefa, se podrían contar en voz baja siete sílabas. Sin
embargo, en realidad es un verso hexasílabo, es decir de seis sílabas.
El verso "De pura honestidad templo sagrado" se pronunciaría así:

"de / pu / raho / nes / ti / dad / tem / plo /sa / gra / do".

Es un verso endecasílabo, esto es, de once sílabas, aunque se puedan contar en voz baja
doce sílabas.

La sinalefa se usa para darle más naturalidad a la pronunciación de un verso. También puede
usarse como licencia poética, para ajustar el verso a la métrica requerida. Si se lee en voz alta
un poema con una métrica regular, el oido se acostumbra al ritmo del texto, y el lector hace las
sinalefas naturalmente, sin darse cuenta.

Soneto
Un soneto es una composición poética compuesta por 14 versos de arte mayor,
endecasílabos en su forma clásica.1 Los versos se organizan en cuatro estrofas: dos cuartetos
(estrofas de cuatro versos) y dos tercetos (estrofas de tres versos). Aunque la distribución del
contenido del soneto no es estricta, puede decirse que el primer cuarteto presenta el tema del
soneto, y que el segundo lo amplifica o lo desarrolla. El primer terceto reflexiona sobre la idea
central, o expresa algún sentimiento vinculado con el tema de los cuartetos. El terceto final, el
más emotivo, remata con una reflexión grave o con un sentimiento profundo, en ambos casos,
desatados por los versos anteriores. De esta manera, el soneto clásico presenta una
introducción, un desarrollo y una conclusión en el último terceto, que de algún modo da
sentido al resto del poema.
De Sicilia, el soneto pasó a la Italia central, donde fue también cultivado por los poetas del
dolce stil nuovo: Guido Guinizzelli (1240-1276), Guido Cavalcanti (1259-1300) y Cino da
Pistoia, entre otros, quienes emplean ya los dos cuartetos y los dos tercetos, estos últimos con
una estructura variable.
En el siglo XIV fueron muy importantes los sonetos amorosos de Dante Alighieri, dedicados a
su amada Beatrice Portinari, y recogidos en su libro Vita nuova. Pero el sonetista más
influyente de la centuria fue el poeta aretino Petrarca, en cuyo Cancionero el soneto se revela
como la estructura más adecuada para la expresión del sentimiento amoroso.2 A través de la
influencia de Petrarca, el soneto se extiende al resto de literaturas europeas.

Ejemplos de Soneto:

 ¿Cómo era, Dios mío, cómo era? A


¡Oh corazón falaz, mente indecisa! B
¿Era como el pasaje de la brisa? B
¿Como la huida de la primavera? A

Tan leve, tan voluble, tan ligera A


cual estival villano… ¡Sí! Imprecisa B
como sonrisa que se pierde en risa… B
¡Vana en el aire, igual que una bandera! A

¡Bandera, sonreír, vilano, alada C


primavera de junio, brisa pura… D
¡Qué loco fue tu carnaval, qué triste! E

Todo tu cambiar trocose en nada C


¡memoria, ciega abeja de amargura! D
¡No sé cómo eras, yo qué sé qué fuiste! E

Juan Ramón Jiménez, Retorno Fugaz